Are you the publisher? Claim or contact us about this channel


Embed this content in your HTML

Search

Report adult content:

click to rate:

Account: (login)

More Channels


Showcase


Channel Catalog


older | 1 | .... | 342 | 343 | (Page 344) | 345 | 346 | .... | 364 | newer

    0 0

    José Antonio Mateo Albeldo acompañado de Mar Busquets


    JOSÉ ANTONIO MATEO ALBELDO

    (Valencia, 1966) es miembro del Grup Poètic Argila de l’Aire y del consejo de redacción de la editorial Els llibres de l’argila. Ha sido antologado en: Poesia a contrapèl (1995), En cadena (1995), Ecos (1998), El llibre de l’amor valencià (1999), Antología de poetas valencianos del 90 (2000), Retrato de familia (2003) y Segundo peldaño (2006). Sus poemas han sido traducidos al ruso para la revista internacional Golden Plaza Magazine (2014). 

    Ha publicado Alas mágicas (1996), Mundo azul (1999), Instantes de mariposa (2002), La casa donde duermen los relojes (2009) y Poemas que mojó la lluvia (Neopàtria, 2015). 

    En 1997 y 1998 es galardonado con la 1ª mención de honor y el primer premio del certamen «Amigos de la poesía» de Valencia. En 2005 recibe en Barcelona el tercer premio del XXIV certamen internacional «Federico García Lorca».



    DE: Poemas que mojó la lluvia (Neopàtria, 2015). 

    IV

    el amor era la curva de los sueños
    MAR BUSQUETS MATAIX


    Desnúdate.

    Muéstrame tu cuerpo de lluvia,
    la espuma desolada de tu mar.

    Escucha el llanto celoso del viento.

    Tengo manos de sal para tu alma.



    *


    Buscadme a este lado del puente,
    donde las montañas pierden su nombre
    entre bolsillos rotos,
    donde aún se escucha
    l rumor del agua sin verla,
    donde apetece ser redondo
    para sentarse sobre la vida
    y contemplar.
    Todo acabará muriendo
    a vuestro lado del puente.
    Aquí,
    la brisa nos seguirá buscando.
    No somos nada.
    Simplemente fluimos…

    “Poemas que mojó la lluvia”: José Antonio Mateo Albeldo escribe su particular «canción de la tierra».

    “Poemas que mojó la lluvia”: 
    José Antonio Mateo Albeldo escribe su particular «canción de la tierra».


    Poemas que mojó la lluvia
    Neopàtria, 2015

    Por José Antonio Olmedo


    Poemas que mojó la lluvia es el quinto poemario de José Antonio Mateo Albeldo, poeta convicto, fundador del grupo poético Argila de l`Aire y un habitual en la escena lírica valenciana. Desde sus inicios, hace ya veinte años, con la publicación de Alas mágicas, pasando por Mundo azul (1999), hasta el libro que nos ocupa, ha publicado dos obras por década y en todas y cada una de ellas ha manifestado una particular habilidad para aunar reflexión y sensibilidad en sus poemas.

    Su generación es la de Gallego y Marzal, no así su adscripción a la mal llamada «poesía de la experiencia», su singular destreza a la hora de transitar géneros y ponderar densidades lo convierte en un creador de difícil etiquetado. Su poesía es realista, pero también mágica, quizá en este libro sea más experiencial que en otros, más sensorial, pero se advierte en ella una maceración temporal, un trabajo de poda y buen gusto frente al que el buen lector podrá encontrar a un autor verdadero al tiempo que a sí mismo.
    A través de los cuatro bloques —sí titulados— en que se divide la obra, encontramos tres constantes: brevedad, aumento exponencial del número de poemas y ausencia de títulos. Esta obra progresa geométricamente en muchos sentidos: en longitud (7, 8, 13, 18 poemas por bloque), en textura (se desplaza desde la tiniebla a la luz), en espacio (del paisaje interior se dirige hacia el paisaje exterior); y además desvela en su primera pieza —a modo de poética— toda su creatividad (neologismo), y a su vez toda la polisemia al servicio de un tema troncal que vertebra este peregrinar en cuatro actos, el amor.


    La poeta Mar Busquets-Mataix firma unas palabras liminares como prosaica antesala a lo sinfónico, y en ellas dilucida —además del amor— otras cuestiones vertebrales y argumentales de la obra. Por ejemplo, su morfología de camino, la fusión entre el ser y la naturaleza a través de la contemplación o su honda metafísica expresada a través de signos telúricos, son solo algunas cualidades latentes de este poemario, rasgos que encuentran la argamasa que los une en lo sentimental.

     Armado de un lenguaje sencillo y diáfano, de verso blanco y libre, el poeta comienza su andadura mencionando a una niebla como metáfora total: Reconozco tus pasos / envueltos de niebla / entre las hojas que cayeron… Una niebla que no menciona, pero sí se revela y regresa en el último poema del libro: […] donde aún se escucha / el rumor del agua sin verla. Esa condensación de humedad en el aire, esa agua suspensa, esa garúa que invita a la opacidad, estará presente a lo largo del libro incluso en diferentes estados: […] caminar contigo, / atravesar senderos de espuma… // Lágrimas antiguas / amenazan la serenidad / de un paseante que vaga dormido. Su rol, tan magnificente como desasosegante, significa por entero el título del primer bloque “El desequilibrio que me habita”. En este apartado, el poeta expresa en un tono memorístico y trágico —exceptuando el poema en el que su hijo es el paisaje— un memorial de heridas —pasadas y futuras— que lo consternan y aleccionan en el fluir de la vida: 

    De la luz que fuiste, 
    apenas quedan 
    unos zapatos sin pasos… 
    No hay nada más, 
    una sombra, 
    una muerte que se acerca despacio.

    En el segundo bloque, titulado “Lo que no es soledad”, los poemas oscilan entre tres y seis versos. Si en su sección anterior todo era influenciado por la contingencia de la muerte, ahora el poeta se dirige a la persona amada, y con mayor optimismo y esperanza lea ella se confiesa, la homenajea e incita, le agradece y canta: 

    Siempre queda un paisaje 
    en la memoria, 
    un hilo de ausencia 
    sobre la sombra de tus manos.
    Bésame. Dibuja sobre mi piel
    olas que nunca regresen.
    Lloramos versos de tierra.

    Esas olas que nunca regresan; como metáfora de los buenos recuerdos en eterna fuga; pasajeros irrecuperables de un tren hecho de tiempo, son las responsables de titular el tercer bloque. En este vagón de la estructura el poeta regresa a la elegía, aunque no absoluta, y anticipa con ella ese anhelo del vuelo que será el último epígrafe de su espina dorsal. Aquí la reflexión es más existencial, las imágenes más pictóricas y el dolor más mecánico: Tras cada puerta que se cierra / hay un pasado que renace. // El vértigo acecha / en el olvido de la noche. De repente, la palabra poética adquiere visos aforísticos, un tono sentencioso demuestra que el ser abatido recobró su entereza: 

    Ser poeta es morir siempre buscando. 
    La poesía es una condena 
    que encadena al mar. 

    Y da comienzo una deconstrucción de la conciencia que busca ahormarse a la hendidura de lo permanente: 

    La soledad es una mirada atrás 
    entre una niebla de farolas.

    Esa mirada atrás constata la procrastinación de la inteligencia reflexiva a favor de la serena y profunda contemplación. Aprender el mensaje cifrado en el paisaje —antes lontananza— conlleva a fundirse con él y emprender el vuelo hacia el cuarto y último bloque.
    “Intuición de vuelo” es su título. Aquí, a modo de apuntes paisajísticos, el poeta aborda en cada poema una localización concreta, un punto en la geografía y en el tiempo para modalizar el cauce de su nueva mirada. Los versos en esta ronda final perpetran luz y agradecimiento, el paisaje recobra —como un todo— su trono en primer plano y propone una enfática clausura de conocimiento y celebración: 

    No soy nada. 

    Lo soy todo, 
    un río de melancolía 
    que olvidó arrastrar el agua, 
    un animal pequeño y torpe, 
    una ínfima porción de eternidad.

    Desconocemos una vida / que la poesía solo intuye…
    Sin duda, resulta apasionante y revelador el itinerario que este libro propone. En palabras de Busquets-Mataix: El poeta no escribe, / abre su alma a la tierra. Como ya hiciesen —entre otros— poetas como Félix Grande, Mateo Albeldo abre su alma a la tierra y es la tierra misma, así nos lo transmite, y su canto, sin asomo de alarde u ornamento, transfiere en ocasiones su verdad y naturalidad a la manera de la poesía pura.
    Citando a José Luis Zúñiga, a quien el propio autor invoca para empezar este viaje, cierro este comentario e invito a los futuros lectores de este libro a abordarlo con la misma inocencia que el 
    verdadero haijín es sorprendido por la iluminación de un haiku:

    Mojó la lluvia 
    mi cuaderno de versos. 
    Se emborronaron todas las palabras: 
    solo quedó poesía.




    Instantes de mariposa
    Instituto de Estudios Modernistas, Valencia, 2002

    José Antonio Mateo es desde finales de los años noventa un poeta frecuente en los círculos literarios de Valencia, además es socio fundador del grupo poético “Argila de l´Aire”, con sede en el centro cultural de Almussafes. José Antonio publicó su primer libro de poemas, Mundo azul (Colección Senia), en 1999, antes, en 1997, fue galardonado con la primera mención de honor del certamen poético “Fiesta de la Primavera”, organizado por “Amigos de la Poesía” de Valencia. Desde entonces ha publicado el libro que nos ocupa, Alas de mariposa, en 2002, La casa donde duermen los relojes (Els llibres de l´Argila) en 2009, y recientemente Poemas que mojó la lluvia (Editorial Neopàtria).

    Publicado por Editorial Instituto de Estudios Modernistas, que dirige Ricardo Llopesa, en el número 63 de su colección “La Torre de Papel”, y con un  prólogo de Ricardo Bellveser donde éste hace un elogio a la brevedad y contención de un poeta guiado “por una cuestión de temperamento”, que le emparenta al alicantino universal Juan Gil-Albert,  Instantes de mariposa certifica la capacidad de condensación de la palabra en una poesía que se encuentra próxima a géneros como el epigrama o el aforismo y donde su contenido bordea con el silencio pues esos instantes de mariposa, con sus alas mojadas, no son otra cosa que tiempo huidizo, como los recuerdos que la memoria sesga. Una memoria que deja una pátina de melancolía donde apenas los ojos/ me sirven ya para llorar y la muerte/ estira más y más/ la sombra poderosa de sus dedos.

    Los cuarenta y dos poemas, por lo general breves, que integran este poemario se encuentran divididos en cuatro partes, en la primera el peso de los sueños le cierra los párpados mutilando el azul, y la esperanza, de un mundo imperfecto, donde el silencio es veneno, pero también antídoto contra la imprecisión de las palabras. Sólo en la cara oculta de su luna el poeta, desnudo, puede soñar primaveras en días grises de otoño.
    En la segunda parte, los brazos de la noche se adueñan de los versos y los sueños del poeta, sobre el cual gravita la sombra de un silencio pesaroso, y la memoria se materializa en recuerdos de una infancia donde la inocencia acaba superada por la miseria y la soledad.

    La tercera parte es la más extensa y en ella el ayer, cubierto de nostalgia, y el miedo a la muerte, pero también a la vida, le hacen seguir soñando para hallar toda la poesía oculta/ en los caminos del silencio. Al amparo de la noche las sombras danzan ante la mirada del poeta, que se refugia en el asidero de los sueños para evadirse de una realidad que truncó demasiado temprano un ayer que se presenta como enigma. Una profunda tristeza invade los poemas, de nuevo la soledad acompaña el devenir del poeta, que se derrumba ante la impotencia de poder darle voz al silencio de las lágrimas vertidas sobre la herida de tu ausencia, donde los recuerdos agonizan, como la esperanza, en el páramo barrido por el viento de la noche. Se habla de adiós, de despedida de la vida, y aunque la negrura de la noche lo envuelva todo, el poeta se resiste a arrancar de su alma un sueño de amor pues siempre hay un eco más allá, donde la tibia sonrisa de tu luz/ será por siempre de mi sueño. Sólo el sueño es capaz de conjurar el silencio, aunque finalmente sólo éste perviva.

    Los cuatro poemas que integran la cuarta y última parte rezuman un halo de romanticismo, con el mar como telón de fondo se hilvanan con sosiego recuerdos tan frágiles como el cristal, ahora el silencio es de hiedra y aunque la noche avanza, con los ojos cerrados la ausencia se aleja.






    -


    0 0


    David González Lago

    David González Lago (Córdoba, 1981) es profesor de Geografía e Historia en un instituto de Enseñanza Secundaria. Es licenciado en Historia del Arte por la UCO y licenciado en Antropología Social y Cultural por la UNED. Actualmente estudia el grado en Lengua y literatura españolas en la UNED.

    Interesado por la creación literaria desde la infancia, en los últimos años se ha volcado en la creación poética, obteniendo algunos reconocimientos como XXXVII Premio de Poesía de Bargas (Toledo). 33 reflexiones que Cristo haría en mi lugar, compuesto por 33 poemas de 33 versos escritos a los 33 años, es su primer poemario.


    NOCTÍVAGO

    Antes de ser brujo he sido cirujano.
    De ahí que me sobrevengan las palabras
    a punta de bisturí.
    De ahí que necesite anestesia y tinta,
    tinieblas y luna llena,
    Una piel para desgarrar
    y unas entrañas para echar un conjuro.
    De ahí mis sombríos hechizos escritos,
    mis trances nocturnos, mis invocaciones.
    De ahí mis muchos desvelos.

    Poema ganador del I concurso de poesía "Poetas Nocturnos",
    organizado por "Diversidad Literaria".





    33 REFLEXIONES QUE CRISTO HARÍA EN MI LUGAR de DAVID GONZÁLEZ LAGO (por Carmen Juan)

    Desde la editorial Esdrújula nos llega 33 reflexiones que Cristo haría en mi lugar¸ un poemario escrito por David González Lago. 33 poemas, precedidos por un generoso prólogo de Antonio Praena, que constan de 33 versos cada uno y convierten este número en significativo al cubo, puesto que ésta es también la edad de su autor (y la edad con la que dicen que murió Jesucristo, como todos saben).

    El escritor cordobés, que es además antropólogo, licenciado en Historia del arte y profesor de Geografía e historia, se mira en un espejo en el que comprueba que su silueta y la de Jesús no son tan distintas, salvando las distancias temporales y, por descontado, las de relevancia universal. Así, multiplica panes y peces y también copas, convierte en vino el agua y lo bebe repetidamente, y aunque reconoce al traidor que habita en su propia casa, consiente. Obra milagros apegados a la cotidianeidad tales como seguir levantándose cada mañana a pesar de todo, y perdona a los amigos que lo niegan y a sí mismo, que niega a su vez a los amigos.

    Con un estilo desenfadado e irreverente, David se convierte en protagonista de algunas de las escenas más conocidas del Hijo de Dios, modificándolas, eso sí, para no caer en anacronismos. Se enfrenta a los mercaderes y cura a los ciegos, pero lo hace a su manera y por motivos modernizados. Es más pragmático que el Salvador de los cristianos porque demasiadas veces ha puesto ya la otra mejilla y escribe parábolas cargadas de ironía y en ocasiones de un componente de crítica social que no puede pasar desapercibido. Admite el poeta que no es muy buen pastor y que con el paso del tiempo, parafraseando a Marea, se aparta del rebaño porque no sabe dónde va.

    Es este 33 reflexiones que Cristo haría en mi lugar un libro que, aunque peque en ocasiones de pretencioso (como puede parecer a veces la figura de Cristo, sí) es un ejercicio arriesgado, valiente, como bien observa Praena en sus palabras previas, porque ¿quién se atreve a escribir en torno a Dios en un siglo que ya ni siquiera se molesta en renegar de él? Por esta parte tampoco podemos pasar por alto el mérito de la editorial Esdrújula, que ha querido contar en su variopinto catálogo con un título de estas características.


    Con la edad de Cristo

    Ahora que por lo visto
    tengo la edad de Cristo
    he caído en la rutina
    de morirme y resucitar.
    Cada día dedico un breve instante a mi expiración.
    Sin pena, sin dramas,
    pues sé que a los tres minutos
    —lo siento Cristo, yo soy más rápido—
    volveré a la vida real.

    Voy mutando con cada resurrección.
    Nunca vuelvo a ser el mismo,
    me siento más pesado y más libre,
    más etéreo y más terrenal.
    Rememoro mis vidas pasadas
    y me propongo no cometer los mismos errores,
    patear la piedra con la que siempre tropecé,
    lanzarla lejos con un tirachinas gigante,
    como un niño travieso haciendo justicia.

    Con cada renacer renuevo mi propuesta,
    propuesta siempre incumplida,
    siempre amante insatisfecha

    A veces juego a tener la edad de Buda,
    renazco en otros cuerpos, en otros seres.
    Me doy el placer de vivir otras vidas,
    miro el mundo con ojos de animal,
    respiro sin humanas preocupaciones,
    soy consciente de la estupidez humana.
    Me reencarno por el mero placer de jugar
    —jugar con la creación, jugar con la Madre Eterna,
    sentir la verdad de los latidos salvajes—.

    Pero siempre vuelvo a mi antropomórfica resurrección.
    Por lo visto tengo la edad de Cristo
    y no es edad para andar jugando.


    Sobre las aguas

    No siendo el fuego el purificador
    sino el líquido elemento omnipotente,
    a veces camino sobre las aguas
    y a veces me ahogo en un vaso
    con tres gotas imperceptibles en el fondo.

    A veces se avecina una tormenta,
    me sitúo justo en el centro
    y disfruto del diluvio universal.
    Termino empapado, calado, arrugado,
    me tiendo al Sol y espero tres días
    hasta quedar completamente seco.

    Parte del agua se evapora y, junto a mis efluvios,
    vuelve a formar parte del ciclo del agua.
    Una porción de mí estará presente
    en futuras tormentas —rayos y truenos incluídos—
    que calarán otras ropas, otras pieles, otros pensamientos.

    Otra parte caerá en la tierra,
    penetrando en ella, ayudando a germinar
    plantas, animales, textos de futuras generaciones
    de intelectuales y de ignorantes.

    Unos llegarán —como yo— a la edad de Cristo,
    otros —también como yo— a la de Matusalén.
    Ni unos ni otros aprovecharán la dádiva del tiempo
    recibido.

    Otra parte calará dentro de mí,
    otorgándome nociones de seres empapados antes que yo,
    haciéndome más rico y más sabio
    con cada tormenta, con cada pulmonía.

    Lo peor son las veces en que me ahogo sin remedio
    en las tres gotas del fondo del vaso:
    una gota de temor que me desencaja el rostro,
    otra de perplejidad que me inmoviliza
    y una más de cobardía que me asfixia y acaba conmigo.

    Suerte que, con mi edad, aprendí a resucitar.



    Daños colaterales

    Y si ves que me sangra la frente,
    si ves caer cortantes gotas rojas
    formando letras en su descenso,
    conformando palabras ininteligibles,
    si me ves adoptar un gesto de dolor
    será porque tengo una espinosa corona de ideas
    taladrándome la sien,
    clavándose en mi cráneo, penetrando
    y extrayendo a su vez ideas destiladas
    que brotan coaguladas e impregnan,
    como fogosos amantes sobre sábanas de seda,
    la inocencia y la pureza del papel.

    Si ves que me sangran las manos,
    si me ves florecer repentinos estigmas
    amaneciéndome de pronto en las palmas,
    no debes tenerme miedo, no te extrañes,
    no me tengas fe,
    pues para mí es algo rutinario
    estar clavado de ambas manos
    —no a un madero cruciforme—
    a una pluma y un tintero, y traducir,
    clavado, el lenguaje secreto de mis entrañas,
    sacarlo al exterior, darle vida,
    escribir sin las manos, con los ojos,
    con las gotas rojas de mi frente,
    con cada pelo de mi barba tupida
    —cada uno un verso, siempre creciendo,
    siempre resurgiendo, siempre en expansión—.

    Y si ves que voy camino del Calvario,
    desangrándome, vaciándome de oscuras letras,
    simplemente observa el reguero lento
    —negro sobre blanco—
    que iré dejando por el camino.


    ¿Y quién no?

    ¿Quién no ha convertido el agua en vino?
    ¿Quién no ha convertido el vino en autodestrucción?
    ¿Quién no ha dicho alguna vez,
    en días oscuros, en noches ciegas,
    «tomad y comed todas de mí»?

    ¿Quién no se ha entregado a un público insulso,
    a un drama, a un espectáculo tragicómico,
    aun conociendo el final de la representación:
    «mi sangre, que será derramada por vosotras»?

    ¿Quién no ha caminado sobre las aguas?
    Quién no ha caminado sobre el vino?
    ¿Quién no ha caminado sobre sus heridas,
    quién no las ha rellenado
    con litros de vinagre y kilos de sal?

    ¿Quién no ha clamado al cielo:
    «Padre, no me perdones
    porque sé perfectamente lo que hago»?
    ¿Quién no ha tirado la primera piedra
    contra el muro arenisco de su propia nostalgia?

    ¿Quién no ha disparado tras la primera
    cientos, millones de piedras más
    contra sus propias llagas abiertas y mudas?

    ¿Quién no ha buscado el efecto placebo
    en el fondo de una copa ausente,
    en las profundidades de unos labios carmesí,
    en la trastienda de una mirada de bestia depredadora?
    ¿Quién no ha escrito un poema crucificado?
    ¿Quién no se ha entregado a una causa perdida?

    ¿Quién no ha fundado —sin querer— una religión
    mientras buscaba tan solo el bálsamo
    de un cuerpo espiral bajo una sábana santa?
    ¿Quién no ha mordido adrede una manzana clandestina?
    ¿Quién no ha bajado del cielo a la tierra?







    -

    0 0


    JOSÉ GREGORIO VÍLCHEZ MORÁN

    José Gregorio Vílchez Morán (Maracaibo, 1965. Venezuela) es Licenciado en Letras y Magíster en Literatura. Profesor Titular de la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia. Fue Jefe del Departamento de Literatura (2002-2006) de la misma Escuela y Secretario-Coordinador del Instituto de Investigaciones Literarias y Lingüísticas (2008-09). Coordinador de la Cátedra Libre Poesía de LUZ (2006-2010). 

    Ha sido Profesor, entre otras, en las siguientes Cátedras: – -“Taller de Lectura y Comentario de Textos I y II”. -“Gerencia Cultural”. -“Taller de Lengua”. -“Teoría Literaria”. – “Semiología “ y Psicocrítica” (Metodologías de la Investigación Literaria I y II) – “Práctica Profesional I, II y III” – “Literatura y Erotismo” -“Seminario de Reflexión y Creación Poética” -“Literatura y Religión” -“Literatura Zuliana” -“Literatura No Occidental” -“Literatura Venezolana Contemporánea”. -“Taller de Expresión Literaria I”. También ha sido Coordinador de la Cátedra libre Poesía de LUZ. 

    Su trayectoria en el ámbito de la escritura literaria le ha hecho merecedor de numerosos reconocimientos en Concursos de Literatura a nivel regional (Universidad del Zulia, Colegio de Licenciados en Educación, Colegio de Abogados, Corpozulia) y nacional ( Premio Certamen Mayor de las Artes y las Letras 2004 Concurso Literario “Cada Día un libro”, convocado por el Despacho del Vice-ministro de Estado para la Cultura y la División General de Literatura del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) obteniendo el Premio correspondiente a la Región Occidental (Estados Zulia, Falcón, Lara y Yaracuy), cuyo Jurado estuvo integrado por los escritores: Ana Enriqueta Terán, Luís Alberto Crespo y Celsa Acosta Seco); así como su participación como Jurado en diversos certámenes literarios (Universidad del Zulia, Universidad Rafael Belloso Chacín, Gobernación del Estado Zulia). 

    Continuo colaborador de publicaciones y revistas (“Dominios”, “De palabra”, “Revista de Literatura Hispanoamericana”) así como Ponente en numerosos eventos En el  año 2009, recibió el Diploma de Reconocimiento a la labor extensionista de la Universidad del Zulia por su gestión 2004-2008. 

    Su obra poética publicada comprende hasta el momento los títulos: Escribir sobre la púrpura (Ediciones Astro Data, 1994), Oscura Fotosíntesis del Día (EDILUZ, 1994), Hombre de cielo intenso (Coedición Gobernación del Edo. Zulia-Dirección de Cultura de L.U.Z., 1995), Rosas de Magdala (Ediciones Astro Data, 1998), Los Espejos Plurales (Antología poética estudiantil de la Escuela de Letras de L.U.Z.; Dirección de Cultura de L.U.Z., 2000), Crismas en el piano (Ediciones Astro Data, 2003) ; De inagotable secreto (El Perro y la Rana, Ediciones del Ministerio de la Cultura, 2006); Las Urdimbres Sonoras (Ensayos) (EDILUZ, 2007) y El Apacible (Poemas para leer bajo el nublado)(IILL-LUZ, 2011) . 

    Posee asimismo varias obras inéditas en los géneros poético y ensayístico. Ha sido incluido en las siguientes antologías: -1994: En “El Lago de los poetas” de Jesús Ángel Parra y Carlos Ildemar Pérez. Secretaría de Cultura. Maracaibo. -2006: En “Las Voces de la Hidra” (Poesía Venezolana de los noventa), de Miguel Marcotrigiano. Ediciones Mucuglifo. Mérida. -2008: “En Obra”( Antología de la Poesía Venezolana 1983-2008) de Gina Saraceni. Editorial Equinoccio. Universidad Simón Bolívar. Caracas. -2011:”De este mundo y otros reinos”(Antología en ascenso) de Milka García, editora y compiladora. Ediciones Pro-Lectura y LUZ (Instituto de Investigaciones literarias y lingüísticas). Textos suyos han sido publicados recientemente en las Revistas Virtuales: Letralia, País Portátil y Las Malas Juntas. Ha dictado Talleres para la Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello” en 2013 y 2014.  En junio de 2015 asistió como Invitado Especial a la XII Edición del Festival Mundial de Poesía de Venezuela, en el Teatro Teresa Carreño de la ciudad de Caracas.


    De: Oscura Fotosíntesis del Día (1994)


    MIGRACIÓN


    ¿Se puede vivir sin poesía?
    Tal vez.
    Tal vez haya quienes siempre aprisionen
     a sus pájaros.
    Mas yo no puedo evitar que los míos
    vayan buscando por la vida y por la muerte
    los puertos amarillos de Neruda



    ENTRE LO DICHO Y LO NO DICHO

    Uno como que inventa los días,
    cuenta con ellos sin contarlos;
    los imagina en fila india tras la puerta
    siempre fieles a cualquier convocatoria.

    Pero sucede que a veces
    los días también juegan con uno,
    lo cuentan, 
    lo imaginan,
    lo extienden y destienden
    sobre la soledad como a los pájaros
    y uno no sabe por qué rayos
    el viernes comienza a ser domingo, 
    el domingo desierto,
    el desierto cansancio,
    hasta que irremediablemente,
    entre lo dicho y lo no dicho, 
    uno descubre que ha caído lejos del remanso,
    que precisa de la poesía más cercana,
    que tiene sed del corazón de Sonia.




    De: Escribir sobre la Púrpura (1994)


    Las aguas
    dejan algo en el espíritu
    -polen o sueño-
    huellas antiguas de profetas
    génesis y éxodos
    cercanos al resurgimiento
    de otras pieles y generaciones
    con las manos abiertas al cielo
    buscando en la inmensidad
    la pandereta
    de una luna propicia
    de un himno a ser cantado
    con la invisible cítara del SER.



    Uno recorre vidas y caminos
    siempre antiguos
    siempre nuevos
    y puede en cualquier cruce de piedra
    o sentimiento
    desembocar en la Calle de la Amargura
    allí donde ese cuerpo
    nos sale al encuentro
    inevitable
    muro de lamentos
    donde sangrar 
    claridades imposibles.




    De: Antología El lago de los poetas (1994) de Jesús A. Parra y Carlos Ildemar Pérez 


    DESVELO

    De tanto pesarle la cortedad del día
    él, que no tiene alas para seguir al sol y detenerlo,
    duerme con desgano algunas noches y se sueña todo aire.

    Entonces vuela,
    vuela incansablemente sobre las vastas extensiones 
    aledañas
    sin saber que su brillo me cerca
    que me agobian sus preguntas furtivas
    que su trémulo verdor encuentra en mí reflejo
    que su aliento logra disiparme.
    Me levanto y cierro las ventanas
    no quiero escuchar su honda queja
    no puedo responderle
    no sabe que tampoco tengo alas
    que también me desangro por dentro
    que no puedo sacar al sol de su escondrijo
    que lo alto me resulta indescifrable
    que yo también duermo y me sueño todo líquido
    durmiendo boca arriba sobre un lecho de algas
    movedizas.

    Pero es testarudo este Lago.
    Cuando despierto en altas madrugadas
    sigue allí rondando, invisible, exhausto,
    puro monte de tanto volar al ras sobre guayabos
    y oréganos
    lloviendo sin cesar en la ventana.




    De:  Hombre de Cielo Intenso (1995)


    A LO MÁS APARTADO

    Cuántos amores
    nubes
    como gentes idas.
    Nada es definitivo
    ni siquiera el alba
    que despunta
    en gerundios.

    Duele la falsedad
    aún aquí
         entre hierbas.

    Las reses
    estamparon sus huellas
       en el barro
    pero nada regresa.

    El día ha sido un saco
    descosido.

    Nuestras manos
    cal.

    Cuántas nubes idas
       amores de una gente
    de cardo y chubasco
    en cuyo desaparecimiento
    nada se ha devuelto,
    ni siquiera las espinas.



    El Druida desde aquí

    Responder verde
    aducir con estaciones tropicales
    a senda en casi páramo
    y allí Dios
           niebla de llama que llama
    crea un consuelo forestal
    itinerarios
    ríos de agua escrita
    en temporales sin tiempo
    en la lenta ascensión de otros peregrinos
    cuando sobreviene la caverna
    y aún no cesa nuestra búsqueda
    el ala de saberse cuerpo
    por siempre intrincado
    por siempre cercano
                      tepuy y vuelo.




    De: Rosas de Magdala (1998)


    todo el eros del sueño
    trajo a ti memorias de sedas y cejas besadas
    en estaciones impropias
    destiempos del alma
    donde una porción de adolescencia ajena a los meses
    renace en otro tacto
    en una extraña manera de fidelidad
    incomprensible para quien no haya visitado este jardín
    este oasis revuelto y resguardado en gavetas de sábanas
    más allá de las dunas y las quejas
    hacia el relámpago deseado en la pupila que te sigue
    en la extrema rosadez de un mar de nubes



    De: Crismas en el piano (2003)


    Anunciación

    Sonora urdimbre: La voz
    cada símil, hipérboles,
    hiperbatones,
    silenciosidad a ser bordada en amorosa rueca,
    hilaje de los trópicos,
    seda de Madagascar.

    Urdimbre sonora el calor de su manto, 
    el sudor feliz que provoca
    tuyo y purpúreo
    sobre tu ángel aterido en la planicie
    desde su afer ventus,
    su meditación.



    ¿Qué?

    Qué interpretación daría a estos símbolos,
    qué serían para mí los carruseles,
    las montañas rusas del pensamiento,
    los laberintos borgeanos de la suspicacia,
    la cábala de mi similitud con lo morible.

    Qué sería de mi fe,
    sino te hubiese oído así de dócil
    en la extrema delicadeza de la ternura,
    alimentando protozoarios y organismos,
    que te han llamado ingeniero de quasares
    y en años-luz hablaste poesía.




    De: De inagotable secreto (2006)


    Sea of smiles

    Re-querido
    de aquel contactar volvíase de un sueño surreal,
    desvariando entre la lucidez de la eyaculación,
    la consternación incólume ante tanta sensitividad
    para verter asimismo lágrimas que ella aprendió a redimir y a lamer.

    Ni el semen ni los flujos ni el mar.

    La saladez era del alma
    que de morir nadaba rediviva.




    Manifiesto Gregoriano 

    Cómo hacer entender
    a los posdoctorados inquisidores del limbo,
    a los apóstatas de la Arcadia y traficantes del unicornio azul,
    que este Belén que pienso y poseo
    no es Hamelin ni Liliput.
    Que es verdad para mí supraconstatada,
    como que otro de mis nombres es Alonso Quijano Vílchez,
    y he llevado mis dedos incrédulos a la fisura de la tinta;
    que no me sirven ni seducen todos esos himnos huecos tan tarjetahabientes
    ni me intimidan sus conjuros fatuos que increpan:
    ¡Atrévete a más¡.......¿Vas a arrugar?,
    que mi religión va mucho más allá de la insolvencia y la insolencia
    que no voy a seguir a las turbas y su caceroleo flautista
    que voy a quedarme en esta casa de la página con mi estrella innubilable,
    que me sabe a mierda el evangelio de sus males
    -perdón, quise decir malls-
    que en mi ciudad amada no se habla de reyes que quitar o poner
    que jamás ni nunca podrán departamentalizarme el alma
    ni de la poesía hacerme saltar la talanquera.



    De: El Apacible (2011)


    I DE REYES 19:12.

    En aquel segundo del trueno más puro
    después del temblor
    y el fuego contra las rocas de ser,
    allí como viéndose,
    como golpe de bello vacío,
    su sonido:
    APACIBLE
    en el cruce fugaz de vida y éter
    donde alguna vez
    pudimos ser tan claros
    y, al unísono,
    Elías.




    VIVIR EN LAS NUBES

    Entre estas proporciones y porciones,
    definitiva y premeditadamente, no soy un hombre de hoy,
    ni pretendo serlo; 
    a pesar que estos calendarios huecos 
    señalen el séquito que sígueme desde mis gentilicios sesentas.

    Mas prosigo aquí, 
    pegados mis zapatos a este planeta que  imanta en plena lucidez
    y ando derechito a mis moradas moradas,
    al núcleo musical de mi espacio (tan supersónico aún)
    donde anido
    a siete mil millas de trueno,
    parado sobre siete mil kilogramos de relámpago, 
    caminando tan crísticamente como puedo
    sobre siete mil palabras de aguaceros sin cuenta de ceros;
    y encima de esto,
    arando mis propias explanadas de común y privada propiedad,
    de impagable e inapagable regocijo.

    Sí, les digo,
    les refiero,  refuto,  admito;
    tal vez  debería como algunos de ustedes no paladear este cielo, 
    estos densos nubarrones
    como un altar blanquísimo de merengue y helado para mi festín.

    Pero así, soy:
    atemporal,
    irregular, 
    morible y desafiante como las nubes, 
    importándome un bledo la revisión del panorama acostumbrado:
    Fulanota de tal ganó el  miss universo
    El salario ya no aguanta la inflación
    Hay indicios de vida y fraude electoral en Marte
    El cáncer aceleró y el SIDA secundó,
    El Nasdaq bajó y el Dow Jones subió, 
    Bill Gates donó setenta mil ositos de peluche a Disneyworld
    y dos países y actrices rompieron relaciones.

    Definitiva y agradecidamente, no.
    No soy un hombre de hoy ni de anteayer ni postmañana.
    Siempre tendré la displicencia de no besar los calendarios.

    Quédome aquí,
    quizás en lo más solo,
    en la totalidad de mi albedrío,
    entre las mismas proporciones y porciones del poeta.



    Río Momboy

    El umbral
    adviene junto al descenso de las aguas,
    la elevación de la niebla abrupta
    sobre la sensación beatífica del musgo,
    piedras y labios en el cortejo
    de aquello besado por la tierra
    del paisaje que dentro en su posada
    el cuerpo guarda y aguarda
    como una gran verdad,
    como un rezado silencio
    que en las montañas corónase alboreado.




    Con-cavidad

    La región más bella que aún respira
    duerme y amanece en uno
    exactamente
    donde ventea el sur sus clavicordios
    rodeado de tepuyes
    al centro de la trémula estrechez
    de la galaxia.




    Absoluto

    ¡Qué ironía!
    que entre tantos edificios y umbrales
    nadie perciba
    lo que el chubasco vino a decir
    tan dentro de septiembre.

    En las paradas de tráfico
    la gente protesta contra el aroma herbal del firmamento,
    mientras los taxis huyen despavoridos
    y hay locales que apresuran a cerrar.

    ¡Qué ironía!
    ¡Tantos habitantes deshojados,
    tan pocos corazones y sentidos
    se ofrecen a lo grisáceo reluciente
    a despuntar!




    Post adviento

    El cielo desagua
                       dejándonos la vastedad doliente
    donde antes algo tejíase
    de sentido concernido.

    Ahora
                       mar adentro en uno
    nada queda, salvo,
                       algunos cirros anclados
    y esta sensación
    que a veces padecemos
    cuando hemos ido quitando
                       —no sin duda—
    los adornos de navidad.




    Sin fertilizantes

    En la calibrada observación de la estructura
    de algunos musicales instrumentos
    cavilé y escudriñé las causas y magias
    del por qué
    esas flores que a ninguno parecieran perfumar
    y esas nubes que no aparecerán
                    —en ninguna foto satelital o familiar—
    se ofrecen a la lasciva ternura en vaciedad de la bóveda celeste,
    al silencio expectante que nos arroja al vilo y a la espera
    de la tormenta en la inminencia de una luz
    más líquida que el mismo aire naciente.

    a José Francisco Ortiz




    Fe debida

    A color y olores;
    el universo articula el compás,
    su canción oblicua sobre los instrumentos circulares y las borgeanas ruinas.

    No obstante,
    esa no ha sido la retórica
    con la cual nos instruían desde abecedarios ilustrados
    con frutas y casitas.

    Nadie mencionó estas fechas tan resbaladizas,
    esta cascada de tiempo que obnubila pretendiendo delinear apariciones,
    elementos que parecieran precipitarse desde el Niágara del cuerpo
    hacia el pensamiento calcinado de tanto cotidiano ardor.

    Definitivamente, no.
    No estuvieron nunca estos adioses y décadas
    dentro de las piñatas
    y las alcancías con forma de cerditos.

    Por eso, el poema,
    ante estas evidencias se prolonga,
    constriñe,
    aun más cáliz,
    más patente
    arca de irrefutable fidelidad.







    -

    0 0


    Marta Domínguez Alonso

    Marta Domínguez Alonso, Zaragoza 1981. Es licenciada en Filología Hispánica y Máster en Periodismo y Comunicación digital.  Obtuvo el DEA por el trabajo de investigación ” Realidad socialy percepción cinematográfica. La España de la guerra civil a través de la imagen fílmica “.  Actualmente es docente de Lengua castellana y Literatura.  Ha colaborado en medios de comunicación, como prensa con artículos de opinión ” El periódico de Utrera ” y ” Heraldo de Aragón ” en la sección de Artes &Letras, y radio, ABC. Radio Andalucía. Ha publicado dos poemarios “Historia transida y poesía renovada” , Sevilla, Ediciones en Huida, 2012 y ” Una hoguera en los párpados “,  Tarazona  ( Zaragoza) , Olifante,  2015. Forma parte asimismo de libros colectivos tanto de poesía, “Miradas sin fronteras ” 2012- 2014,  ” Los Borbones en pelota ” como de ensayo ” La Mística “,  Olifante 2016, obra surgida tras un ciclo de conferencias durante el XIV Festival Internacional de Poesía de Moncayo. Sus versos aparecen también en revistas literarias como ” Turia “, “Nueva Grecia ” y “El ático de los gatos “. Ha participado en numerosos recitales y encuentros de poesía por diferentes puntos de la geografía española.  Coordina las actividades culturales y artísticas del Espacio Huecha junto a su padre, el artista plástico Miguel Angel Domínguez.  Mantiene un blog de poesía y prosa poética: laflordegnido. blogspot. com.




    DE: Una hoguera en los párpados (Olifante. Ediciones de Poesía, Zaragoza, 2015).


    L’ANGOISSE DU PIGEON BLEU

    Entró con la paloma un trozo de la muerte,
    colgaba de su pico
    como quien pende de un sueño futil
    y lastimero.
    -flotando en el vacío-
    se coló en mi sábana y en mis sueños.
    Así. Como niño que coge el mar por la orilla y lo levanta
    para ver el interior del mundo inhabitado.
    Igual. Yo vi una mancha cosida en mi retina
    entre aleteos de paloma
    azul y mensajera.
    Por evitar salir del paréntesis entre dos nadas
    avanzo cada día diez nudos a mi muerte.



    EUTOPOS

    Y cerrar las puertas de la casa
    y olvidar los fantasmas en las
    almenas.
    Los puñados de tierra se quedaron
    cubiertos de caracolas.
    Dejaste atrás los ríos,
    la infancia y todos sus pesebres.
    Abandonaste la imagen
    estática, como una foto,
    de la familia
    en un día de tormenta con luz.
    Decir adiós a ciegas
    casi sin conciencia
    y abandonar la casa del tesoro
    las estancias antiguas como ecos
    de ancestros que retornan de la muerte.
    Esto es el eutopos, un bosque de abedules
    envuelto en un adiós
    con mano abierta.
    Es un verano,
    que eterno nos parece, en su comienzo
    y luego nos engaña como el tiempo.
    Piedra tras piedra los caminos descorren
    nuestra vida.
    Decir adiós al vientre,
    al aire,
    al hijo que se escurre entre las manos.




    SERENDIPIA

    Una canción,
    mi tumba,
    el estertor último de un perro,
    El ojo del puente que mira a lo lejos
    en la ciudad capitolina,
    las cenizas del ancestro,
    todas las muertes del mundo,
    la luz que ciega entre las nubes,
    la diáspora de un pueblo,
    la destrucción de un camino
    y el polvo de la tierra,
    que a su paso deja.
    La madre piedra que mira desde abajo,
    hallar el verso, al fin,
    explicarlo todo
    como el pordiosero que regatea un centavo.
    Confiar en un aroma inaprensible,
    abandonarse a la preñez del aire y del recuerdo,
    inspirarse en la locura del hermano.
    Socavar la tierra
    buscando el verbo.
    Hallar la palabra al conjugar la imagen
    Serendipia, es,
    viento certero.




    SUR

    Brazo de mar que en tu extensión abrazas
    tantos pueblos,
    de azul sobre la tierra,
    hoy en sueños,
    invoco el instante
    mágico del verso.
    Hundo mis manos,
    como los olmos hunden sus raíces,
    para encontrar la tierra,
    la tierra que apresamos con el puño.
    La tierra que desteta a los ancianos,
    la raíz que floreció hacia dentro.
    Escalo las dunas,
    como ciego andante por un sol espeso
    para enfrentar mi frente a ti, Mediterráneo.
    Me invade el quejío, fusionado en canto
    con temple de guitarra,
    surgido de la esquina de una plaza.
    Pierdo la vista,
    como se pierde el niño desembrollando ovillos
    para alcanzar, con la tajadura del ojo, una extensión de cuevas
    perdidas a lo lejos,
    hacia el horizonte
    donde se dibujan las líneas de caminos yermos.
    Lunares de gitanos, conjuros selenitas
    en el extremo suroriental del Ática,
    rostros que oculta la máscara de Agamenón,
    derviches en trance en Santa Sofía.
    Oh viejo hálito de iberia milenaria,
    anciano mar,
    hoy perezco en tu orilla
    boca abajo.
    Me reafirmo en el sur,
    al sur de Europa,
    al sur del mundo,
    al sur de ti.



    ECCE HOMO

    Soy humana,
    he aquí la muestra de mi necesaria humanidad,
    soy una plegaria hecha de escombros en Nepal,
    una huella en el Atlas, como garras que se agarran a la roca,
    un surco de tu piel, pequeña,
    una sierra escarpada donde hallar múltiples muertes,
    soy mil formas de morir,
    miles de entrañas, una boca asombrada en la boca del lobo,
    soy gotas que titilan en la hoja
    de este castaño que aquí ves,
    diminutas gotas a punto de extinguirse.
    Soy la piedra arrojada contra el tanque,
    una nana a medias en Ramalah.
    Soy un grito ahogado en Lampedusa.
    El botón-ojo que mira alucinado,
    de un muñeco de trapo,
    un maniquí que se prueba el sudario.
    Soy humana,
    he aquí la muestra de mi necesaria humanidad.




    ENTRE TUS PIERNAS

    Entre tus piernas
    el sol
    reflecta rayos de oro.
    Y yo me duermo sosegado por el mar
    desde el otro lado del contorno de tus senos.
    Por llegar a ti, cruzaré cada noche el Helesponto
    como un Leandro de pies desorbitados.
    Quiero ser estrella arrinconada, anidando dentro de tu ombligo
    y deshojar tu risa a cañonazos,
    tirar del hilo de Ariadna de tus labios,
    lamer la salvia que escurre por tu pecho
    y llorar estrellas encendidas
    por las noches que no pueda ofrecer
    tu cuerpo en algún templo.
    En mi plegaria, tu sexo,
    que otro tiempo tomé como tributo.
    Tu sangre es el cáliz del deseo
    que beberé del surtidor preciso
    y del anhelo de saberte mía,
    arrancaré tus piernas del espejo.



    NIHILISTA

    Me pidieron que hablara sobre flores
    pero solo puedo escribir entre las brumas.
    Mi danza es nihilista,
    atiende siempre al compás del azar.
    Subida en hombros de gigantes
    veo el mundo que arde en las alturas,
    y desdigo a dios jugando con mis dados.

    Hambre de justicia tras la plaga
    de langostas en el maizal.
    Solo ha caído una gota,
    solo hay espacio para esta lágrima
    surgida de un ojo en vertical.”


    Reseña del poemario ‘Una hoguera en los párpados’ (Marta Domínguez Alonso), escrita por Jesús Cárdenas


    Tras ese despertar de la conciencia que supuso ‘Historia transida y poesía renovada’ (Ediciones en Huida, 2012), la zaragozana Marta Domínguez Alonso regresa con este volumen, ‘Una hoguera en los párpados‘, publicado en la editorial Olifante, en 2015, invitándonos a una búsqueda por la desnudez y el despojamiento de la palabra poética, lejos de lo banal; un poemario breve, pero íntimamente desbordante.

    El título de este libro nos sugiere aquellos versos que escribiera la poeta de Avellaneda, Alejandra Pizarnik, “si solamente hicieran una hoguera en mis labios / para quemar las sílabas que no se unen”. La poesía de la argentina era como un tobogán de emociones de ascenso y declive; la aragonesa crea un discurso poético cercano  a los lectores con un tobogán que ha de terminar en lectura profunda: «las palabras sin sentirlas». Desde su título nos anuncia la benévola cartografía desde donde se abren los poemas. Nos conduce a las coordenadas de su origen, hacia la intimidad del verso, a sentir su respiración. Luego nada será igual. Todo cobrará un nuevo sentido frente a la rueda inclemente del tiempo.

    El planteamiento estructural del libro se fija en la «Introducción» tras el cual, un poema, «Captatio Benevolentiae», que es toda una declaración de intenciones, «Lector, encárgate de transportar nuevos sedimentos»; seguida de tres bloques: «Del lado de la tierra», «Monólogo de amor» y «De otros lados». El primero de los cuales ocupa una mayor extensión pues le invade lo que tiene más a mano, aunque ello sea el globo terráqueo, lugar de resquemor y desde donde los hombres apuntan, pero también donde se inventó «el amor / única balanza que me salva».

    Una parte de su poética está cifrada, tras una enumeración gradual, en los últimos versos del poema «Serendipia», donde la maña araña en busca de la palabra certera:


    Socavar la tierra
    buscando el verbo.
    Hallar la palabra al conjugar la imagen
    Serendipia, es,
    viento certero.


    En algún caso la obra parece inconclusa: falta la mirada del lector que interprete la ambivalencia del contenido. Así nos confiesa Domínguez: «(como en este poema inacabado)».

    Pretende fijar su foco de atención curioso y capaz de alcanzar con su gran angular toda la realidad aunque sea dolorosa: un lugar afectivo, geográfico o temporal. Domínguez da un paso al frente, no huye; al contrario, se muestra, ahí, convirtiéndose en todo lo que le causa perplejidad. Así, conviven en sus versos tanto lo  diverso como lo concreto de una misma escala. Ese deseo de abarcar tan ancho horizonte, también conlleva sus arañazos («y yo quería cauterizar la hemorragia»). La ciudad no se muestra amable con los propios individuos que la habitan; no es refugio ni cobijo, y además es intemporal frente a la temporalidad del ser humano.

    Esa búsqueda por hallar la palabra precisa se refleja en el lenguaje expresivo empleado por la poeta maña: siempre agudo, nunca predecible. El ritmo en el que se balancea se mantiene vivo y fresco. Lo mismo se sirve de topónimos que de palabras en cursiva, metáforas sencillas como imágenes sugestivas e insondables. Ejemplos de imágenes surrealistas puede encontrarse en el poema «Indagación»: «Mientras tanto, un tacón sigue rompiendo / la conciencia vacua de la niebla»; o en el poema «El sabor de la sangre»: «Cuando el salobre nuble mis pestañas, / habrá labios que beban por mi nombre». El hallazgo conlleva, asimismo, disparar preguntas al aire, en suspensión, hasta que el lector las alcance «¿Permite Dios tomar algunas decisiones? / ¿Serás mi amigo y arrojarás a mi agujero / veinte paletadas de tierra?»

    ‘Una hoguera en los párpados’ es un libro escrito en apariencia sencilla y de tono realista, como ya lo hiciera, entre otros, García Lorca –uno de sus poetas predilectos-, poniendo en tela de juicio las típicas maneras de ver la realidad. Estos poemas no mueren al ser leídos; van más allá en su rebeldía y quedan encerrados en cada uno de los lectores.



    “Historia transida y poesía renovada” , Sevilla, Ediciones en Huida, 2012 


    A la memoria de José Manuel Domínguez



    Amapola mutilada 

    Amapola mutilada, soy, 
    por las horas de bares y aguardiente. 
    Mondadientes, pareces, 
    al explorar las muescas caninas 
    donde amuelo mis iras. 
    Compadreo de falos que se tiran faroles 
    bajo un sol maleante y castigador, 
    donde un cristo con senos de metal pone espinas 
    y traza el camino del calvario. 
    Camino de senos cuesta abajo que recorren por no reí­r, 
    escándalo borracho, 
    tierra adentro.



    Oblicuidad del rayo luna 

    Y sucede que es noche 
    de luna enamorada, 
    Que en líquidos metales 
    se deshoja, sucede 
    que en esta noche aciaga, 
    se devanan los hilos 
    de una araña—y caemos 
    presos como insectos—. 
    Titilante rumiar 
    —de las estrellas transformando el cielo— 
    en un constante guiño 
    de ojo izquierdo. 
    Titilar de la estrella 
    Que hace guiñar al cielo. 
    La infancia es un presente 
    Destilado en pasado, 
    Confundimos el céfiro 
    Por cierzo, al mecer 
    En danza los hinojos. 
    Empleamos el vientre por 
    Pesebre viendo crecer los frutos 
    Y al final, 
    la muerte 
    Y Cuando llega, 
    Esperamos más, 
    Y es solo un instante 
    Una franja invisible 
    Que cruzamos cual funambulistas. 




    Las ruinas del parnaso 

    Me desperté una noche blanca y ciega 
    Y tenía un sudario por pijama, 
    Mire a mi compañero, 
    yacente a mi lado, él, 
    Y también descansaba en su mortaja. 

    Abrí el balcón, crujió, 
    la calle en pleamar se desbordaba. 
    Las ruinas descolgaban del alero: 
    Europa era un escombro, 
    Resquebrajaba el gótico, 
    Bogaban con la vara de laurel 
    Los sabios griegos en medio del debacle. 

    No llegaron auroras boreales 
    Desde el norte, sin aire, 
    Y comprendí que el mundo era un cadáver 
    Y los hombres, inertes 
    Ladrones de cuerpos.




    Danzad, danzad malditos 

    A partir del film homónimo de Sydney Pollack

    Hay campos de amapola 
    convertidos hoy en crisantemos. Hay 
    una llave que otea el horizonte 
    sin hallar posibles cerraduras. 
    (Mariposas de alas cercenadas 
    como clítoris roto). 
    Hay cruces de alabastro 
    y en el lugar del vino y de las rosas 
    hay hedor de rosas putrefactas. 
    Me asomo al cementerio de mis días: 
    ha muerto el ser humano. 
    Nadie llama a la puerta carcomida. 
    La sombra del ciprés en su vaivén, 
    se jacta de los días 
    azules del pasado 
    ya sin panes ni peces. 
    ¡Danzad, danzad, malditos! 
    sobre lodo y agua destilada 
    libre ya del clamor de las termitas.



    In media res 

    Esto es un desecho de poema 
    —basura— 
    “la llave otea el horizonte 
    y destapa huecos en que hallar 
    su cerradura”
    Las palabras caducan en el verso, que supura.




    Lluvia 

    Cae la lluvia 
    con su necesaria verticalidad 
    que azota 
    detrรกs de mi ventana. 
    Llueve, llueve... 
    Sobre el farol todo es mar 
    que cae en gotas 
    hasta el fango y cubre el suelo 
    donde se hunde el alma 
    en su oleaje.




    -


    0 0


    Ana María Cuervo de los Santos

    Ana Mª Cuervo de los Santos nació en 1970 en París. Con pocos años se trasladó a Madrid donde reside actualmente. Es licenciada en Filología Hispánica y profesora de Lengua Castellana y Literatura de Enseñanza Secundaria. En el año 2015 publicó su libro de relatos Urmuzios. Escenas dadaístas en la editorial Verbum. 

    En el año 2010 publicó su poemario Luna de agua y peces en la editorial Ópera Prima. En esta última editorial ha colaborado en varias antologías Aldea poética. Haiku (2005), Aldea poética IV. Sxo (2009), Aldea poética V. Poesía infantil (2010). También sus poemas aparecen en las antologías Enésima hoja. Antología de poetas contemporáneas (2012) y Atlas poético. Viajeras del s. XXI (2013), las dos en la editorial Cuadernos del laberinto. Ha publicado en diferentes revistas como Fragmenta, Pluma y tintero o Revista Áurea. Ha colaborado con sus poemas en la película Historias desde la oscuridad de Roberto Bolado, México, 2015.



    ANTÁRTIDA

    Ilumina el cielo la claridad de la nieve
    más cercano en estas tierras extremas.
    Los pingüinos con un tesoro de espinas en su pico
    sacuden las gotas de sus aletas con plumas
    casi ciegos bajo las inmensas olas del viento
    petrificados por la estufa de su propio calor.
    Sobrevuelan las orillas del mar las gaviotas
    con la muerte aguardando en sus chillidos de plata,
    sabedoras de su imperio en el inmenso vacío.
    El hielo despedaza las nubes y el aire
    recorta la distancia entre la nada y la nada.
    Nunca vio Scott un paisaje tan bello
    antes de caer muerto sobre la tormenta de sus lágrimas.

    Atlas poético. Viajeras del s. XXI, ed. Verbum, Madrid, 2013





    COMO GIRASOLES

    Amo.
    Como girasoles.
    Veo estrellas cayendo desde el cielo.
    Veo un avión dejando un rastro de piruetas.
    El piloto me mira
    y sonríe.
    Como girasoles con guarnición de pescado.
    Buceo en el océano buscando ostras. Escupo perlas.
    La nevera vacía.
    Tengo dos orejas.
    Helado de fresa derritiéndose en mis zapatillas.
    Como girasoles.
    De tu estómago a mi boca.
    Las vacas mugen en el matadero.
    Tienen cables en sus cabezas.
    Llueven margaritas del cielo.
    Pero yo…
    Yo como girasoles.

    Luna de agua y peces, ed. Ópera Prima, Madrid, 2010




    MARINERO

    Varado en el último puerto,
    el marinero teje algas en la memoria
    pero el mar mece las olas y su espuma.
    Planea silenciosa en el horizonte una tormenta
    sin rayos ni sal.
    En el zafiro de un cuenco recoge la sombra del cielo,
    el clamor de las aves en la herrumbre de las pestañas.
    Sus pies de coral anclados en el muelle,
    sujetos los huesos con nudos de maroma,
    solo queda mar en las caracolas de su rostro.
    A estribor el canto de una ballena
    apaga el humo de toda las batallas.
    Despliega el marinero las manos a poniente,
    el viento acerca el rumor de otros océanos,
    perfumes de alquitrán, escamas en el aire
    y comprende, pletórico el pecho como en un nuevo viaje,
    cuán fácil es caminar sobre las aguas.

    “Revista Áurea”, Ateneo de Madrid, 2015





    MADRE

    En cada uno de los rincones de mi memoria
    duerme el perfume de tu piel.
    Mis ojos abrigan
    las caricias de tus manos.
    Y tus besos. Y tus abrazos.
    Amazona de mi tierra salvaje
    tu oscuro cabello de diosa lejana;
    Belleza eterna labrada en mi sangre
    tu sonrisa me ata gigante a la vida.
    Rizaron mis pupilas
    tus cuentos infinitos
    a la mesa de la infancia.
    Más cuentos. Más deseos.
    Más azul. Más mar. Más agua.
    Quiero.
    Quiero sostener tus años con mi alma,
    abrazarte hasta traspasarte
    porque amo cada gesto de tu cuerpo
    feliz y joven siempre.
    Ven, madre.
    Cantaremos juntas a las estrellas.
    Bailaremos mágicas las mañanas.

    Enésima hoja. Antología de poetas contemporáneas, 
    ed.Cuadernos del laberinto, Madrid (2012)




    CAMINANDO IMÁGENES

    Una breve danza de gorrión guía los pasos
    en las delgadas calles, las hambrientas plazas
    de verde.
    Madrid alzada regia sobre la muralla árabe
    que juega en diagonal a las cuatro esquinas,
    paredes sin techo al pie de la Santa nueva Gloria.
    Sobre la tumba del alcázar
    mira a Oriente un pequeño Versalles
    vestido todo en plumas de colores.
    Fantasmas petrificados vigilan su grandeza.
    Desafiante a la caída un caballo
    con sangre de oliva y equilibrio italiano.
    El azul intenso del cielo
    se refleja en violines y arquivoltas
    ascendiendo suelos y correderas
    donde sonaron oros y cuchillos.
    Sobre las voces de las mujeres
    la piedra y el hierro
    luchan bajo la espada del arcángel.
    Entre el plástico observa frío el ojo de un pez.
    Cafés, bares y tabernas,
    pilares de una plaza que ya no arde.
    Un soberbio reloj marca la fiesta.
    Su mirada se proyecta
    mas parpadea ante los edificios.
    Delante, quizá detrás, la Gran Vía,
    partida en dos desde el corazón:
    de traje más pobre a lo largo del camino.
    En las aceras altas algunas mujeres esperan.
    No cesa la cacería a la puerta de los edificios.

    ATLAS POÉTICO. Viajeras del siglo XXI




    -


    0 0
  • 01/08/17--06:24: ANA AGUSTÍN [19.828]

  • Ana Agustín

    Natural de Ávila y periodista de profesión, actualmente, y desde hace más de una década, trabaja en Diario de Ávila.

    Desde el punto de vista literario, ha publicado un libro de poesía, Viaje en ausencia (2002) y ha recibido varios premios de poesía y periodismo, como el premio Sarmiento de poesía (Valladolid, 2004), el premio de periodismo Benjamín Palencia (Ávila, 2011) o el premio de poesía Luis López Anglada (Burgohondo, 2013). También ha dirigido varios talleres de poesía  para adolescentes y adultos y ha publicado sus poemas en diversas antologías poéticas y revistas literarias españolas. Ha formado parte de jurados literarios, así como de tertulias y recitales poéticos en diferentes puntos de la geografía nacional.



    HIJOS DE LA LUZ

    Amanece ahora y siempre es tiempo
    de volver a la oscura languidez
    de los momentos solos, de estériles valles
    como el que, aún contra todo, me asombra, y me perdona.
    Es posible también regresar a la humedad brillante
    y pretenciosa
    de fuentes y de ardidas esperanzas.
    Sin embargo, me amarro a plegarias que nacen de rodillas,
    a besos huérfanos de labios y de carne
    que se quedan marchitos en esperas pacientes.
    Miro el páramo; te veo. Miro las cimas y estás en la misma cumbre
    de pecados veniales que se vuelven regatos
    y limpian sus orillas al son de la corriente.
    Los latidos secretos me bombean tu rostro,
    me piden, a menudo,
    que regrese a mi abrigo,
    que me cobije en este ocaso
    renacido que parece perderse en lejana mirada.
    He descubierto ahora
    que los hijos de la luz
    han vuelto a triunfar contra todo pronóstico,
    contra la sombra y la humedad prestada,
    adherida a las vértebras
    del tiempo y la memoria.
    Hijos incandescentes que aún no saben
    del rumor del agua
    cuando nace,
    que no han tenido tiempo
    de encontrar en la noche
    el refugio del alma,
    que no te miran siempre, como te miro yo,
    que duermo en tus pupilas…
    en secreto.



    LA LLEGADA DEL ALMA

    Hoy creí tener el alma prendida
    entre los labios.
    Sentí como un suspiro confundiendo
    el aliento;
    pensé que la garganta arrojaba
    mordazas a la intemperie
    pero luego hallé pedazos de algo nuevo,
    más denso…
    Creí tener el alma ahí,
    en medio del vaho
    que la respiración me arroja
    después de haber amado.
    Noté que ya llegaba
    y me puse nerviosa
    como cuando un amante
    te visita temprano,
    antes de lo previsto.
    Creí tener el alma hoy
    muy cerca de la lengua.
    Casi pude rozarla con todas
    las papilas gustativas;
    inventé un sabor y elegí
    un idioma distinto
    para poder quererla.
    Pensé que era mi alma,
    que llegaba despacio
    y luego se enredaba entre sílabas mudas
    y chocaba en paredes
    que este seno no alberga
    y no podía escapar
    temerosa al mordisco imprudente,
    automático…
    Hoy, creí tener el alma
    dentro de la boca.



    PRESAGIOS (primera lectura)

    Acabo de olvidar lo que ayer
    esperaba, en un futuro simple,
    porvenir sin grandes pretensiones
    de contacto; y así, me cuelo
    en el minuto anterior al próximo
    mientras sigo prendida en el tacto
    -esto lo estoy tocando mañana-
    que pudiera no ser más que la idea
    de un presente ya pasado. Porque hoy
    ya es ayer cuando vivo tu ausencia
    sobre la tela nueva que envuelve
    este secreto.
    Porque no tengo latido en estas manos
    cargadas de compases anudados,
    rotas de acariciar el frío metal
    de tus palabras.



    PRESAGIOS (segunda lectura)

    Porque hoy ya es ayer
    cuando vivo tu ausencia sobre la tela
    nueva que envuelve este secreto,
    porque no tengo latido en estas manos
    cargadas de compases anudados,
    rotas de acariciar el frío metal
    de tus palabras; 
    sigo prendida en el tacto
    -esto lo estoy tocando mañana-
    mientras pudiera no ser más que la idea
    de un presente ya pasado.
    Y así, me cuelo en el minuto
    anterior al próximo,
    porvenir sin grandes pretensiones de contacto.
    Acabo de olvidar lo que ayer
    esperaba en un futuro simple.




    UN ALTAR DE SACRIFICIOS

    En el preciso borde
    de la carne reciente
    he instalado un altar de sacrificios.
    La superficie blanda
    todos mis pecados
    se extiende entre sus formas
    y escribo,
    no para resucitarte
    ni para ver el mundo
    reventando, otra vez,
    contra el suelo.
    Escribo,
    sepultada también
    en la costumbre,
    para no ser parásito del tiempo.
    Porque, mientras consigo
    convertir mi silencio
    en prolongadabúsqueda,
    inútilmente muerta,
    inútil,
    como el dulce
    sabor de una manzana
    a punto de extinguirse
    en tu boca desierta,
    otro verso es posible
    y otro nombre en el tuyo.
    Ya no escribo
    para sobrevivir
    a este rito mortal
    de respirar secretos.
    Escribo para salvarme.



    APRENDIENDO

    …Estoy aprendiendo
    a sobrevivir sin verte,
    a lamerme las heridas diurnas
    que tu ausencia me marca
    a fuego y sangre. (Las que tengo
    en la noche colman todos mis sueños).
    Aprendo maneras, costumbres, esbozos de sonrisas,
    hasta risas grandes, según la circunstancia.
    …Estoy siendo prudente,
    cabal, nada impulsiva-o poco-.
    Estoy aquí tendida
    en un mar de latidos
    que no quieremostrarse
    tal y como es;
    que nace y sucumbe a la arena,
    que vuelve a renacer
    pero se hace espuma tibia en los tobillos y se acaba…
    otra vez.
    También estoycansada,
    no de quererte tanto,
    sino de aprender cada días
    a no mostrarme entera,
    a no pensar en ti,
    a no buscarte siempre
    en la ciudad abierta.
    No quiero ya ni hablar
    del amor en mis versos;
    no contar conreiterado empeño
    que sí que eres mío cuando invento el presente:
    mi piel, mi tacto,
    el bendito sentido de la vista,
    la magia y el milagro
    que espero cada hora.
    Ni una palabra más
    sobre tu nombre,
    esas dos sílabas que mueven
    mi mundo y loiluminan todo
    y me entregan la fuerza
    para seguir conquistas y confines
    llenos de inciertas decisiones.
    No volveré a explicar cómo es tu sonrisa,
    destello preciso y real;
    tu mirada, tierna y honesta; tu voz,
    sonora, casi cantarina y rotunda.
    Ningún verso anunciará tu llegada
    o tu marcha,
    tu ausencia o la espera
    nerviosa del reencuentro…
    No hay encomienda, sin embargo,
    más estéril.
    Vuelvo a tu andar cadencioso
    y al cristal de tu palabra
    como quien vuelve al hogar,
    al lugar que le salva
    de todos los pecados,
    que convierte en paraíso
    las calles y los bares,
    los turbios abrevaderos
    donde beben los hombres y las bestias.
    Vuelvo a ti como vuelve
    la calma detrás de la tormenta,
    como sucede un día a otro
    y al siguiente,
    como un adicto a la locura
    y al amor.
    Vuelvo siempre y siempre te encuentro
    entre mis cosas.



    POEMA INFÉRTIL

    Consumo los minutos
    como si fueran sangre
    o tinta devorándome las venas.
    No necesito nada más
    que su nombre y sus labios,
    clavados en el tiempo
    constante de la espera.
    Este paisaje infértil
    que rodea la casa,
    que invade como el humo
    los rincones del alma,
    que deja sin sentido
    todo lo que poseo,
    me convierte en espectro,
    que engulle la nostalgia
    mientras mastica pizza
    y busca en Internet
    la razón de tu huída.
    Solo mastico sombras
    de un pasado incompleto,
    pertinaz, casi cierto
    que abarrota mi armario
    y se mete en la ducha
    y duerme aquí,
    en mi lecho.



    CARMEN

    Las olas se enredaron en tu voz
    a penas comenzada la mañana.
    No pudiste evitar el precipicio
    y todos los sentidos se agolparon en la misma vertiente,
    en esa peligrosa pureza a palo seco,
    tan virgen como la duna intacta
    que se empeña en mover
    sus millones de cuerpos
    minúsculas esferas, microscópicos sueños.
    Detectamos, muy pronto, nuestros suspiros mutuos;
    conocimos, también, el aroma
    envuelto en viento proveniente del sur
    y la luz que se acaba donde acaban las bocas
    que saben a tristeza y corazones rotos.
    En aquella arista viva oí tu nombre completo,
    un nombre familiar, materno como lo son los brazos
    y las canciones que saben a azahar y a pan recién horneado.
    Y allí, en laaparente incomodidad del borde de todo
    me entretuvo también
    tu mirada de nómada, tus zapatos pequeños,
    tu pelo vagabundo;
    me entretuvo tu acierto al mirarme de frente
    y sonreir, primero, y regalarme, luego
    un silencio repleto de secretos cantados.







    -

    0 0
  • 01/08/17--09:04: CLERY CELESTE [19.829]

  • Clery Celeste

    (Forlì-Italia, 1991). Licenciada con honores en Técnicas de radiología médica. Actualmente, estudia Letras modernas en la Universidad de Bologna. Ha ganado los premios Tropea Onde Mediterranee (2009 y 2010), Agostino Venanzio Reali (2009, 2010 y 2012), E. Cantone (2011 y 2012),  Pro Loco Fiume Veneto (2011), Biennale internazionale dei Giovani artisti dell’Europa e del Mediterraneo (2012) y ha sido finalista del Premio Rimini (2014). Se desempeña como redactora de la revista Atelier y de Ladolfi editore. Ha publicado en poesía La Traccia delle vene (‘El rastro de las venas’, 2014) con la que ganó los Premios Elena Violani Landi Università di Bologna (2015) y Maconi (2015), entre otros.


    Laureata con lode in Tecniche di Radiologia medica. Attualmente studia lettere moderne presso l’Università di Bologna. È stata vincitrice dei premi: “Tropea Onde Mediterranee” (2009, 2010); “Agostino Venanzio Reali” (2009, 2010, 2012); “E. Cantone” (2011, 2012); “Pro Loco Fiume Veneto” (2011); “Biennale internazionale dei Giovani artisti dell’Europa e del Mediterraneo” (2012), risulta finalista al Premio Rimini (2014). Fa parte della redazione on – line di Atelier, Ladolfi editore. Ha pubblicato in poesía La Traccia delle vene (2014) è la sua opera prima ed è stata vincitrice dei premi Elena Violani Landi Università di Bologna 2015, premio Maconi 2015, tra altri.


    Vallejo & Co. presenta una breve selección de 9 poemas de Clery Celeste, poeta joven italiana ganadora de varios premios y finalista del Premio de Poesía de Rímini (2014).


    TODO SE atribuye a un buscar
    grupos sanguíneos complementarios
    entre selvas de vidrio y probetas
    somos un intercambio de líquidos
    nuestro besar sólo es el deleite
    de una simple transferencia de fluidos
    y no se sabe dónde sucede todo lo demás
    si de mi corazón
    llega después al tuyo
    o si se pierde en la calle, entre el tráfico
    que nos oprime contra el asfalto a la hora de salida
    por las fábricas el cemento
    y todas las otras sustancias radiactivas
    que, como mariposas, veo volar.



    REEXAMINO NUESTROS segmentos
    rígidos como Shanghai sobre el escritorio
    y arrojo cada año
    como arranco los pétalos de la margarita
    “fuiste verdadero, fuiste falso” es un juego
    poco feliz
    te hago trizas dentro
    de la primera mano que tenía la mía
    después el pecho e inicio siguiendo
    el rastro de las venas
    remonto a la raíz
    no encuentro el corazón.



    EL MÍO ES el pánico del cierre
    del hipermercado, cuando las cosas
    establecen un grito morboso
    y la carne enlatada abre
    las heridas. Duermen todos con el lazo
    colgado,
    sólo es cuestión de tiempo.




    HE SENTIDO al ritmo del rocío
    que se coagula sobre la hoja
    el secarse de los liquenes,
    interrumpir su ciclo
    en la espera de una lluvia mejor.
    Las luciérnagas han huido de mi casa
    alzando vuelo con los patos, bajo
    sus alas esperan
    vientos llenos de nocturnidad.



    ESTA NOCHE tienes la mirada de un erizo de mar,
    con su dermoesqueleto de calcio
    inmóvil con las ventosas
    que pega a las rocas.
    Tienes la mirada desnuda
    como la plaza
    al día siguiente del mercado.


    de La Traccia delle vene (‘El rastro de las venas’, 2014)




    HEMOS ENCONTRADO el sol de la tarde
    cortando la niebla que nos golpeaba directo
    a la altura del busto, mancos como árboles
    vistos por la mitad, sin saber en dónde está
    el suelo, en dónde la tumba de mis más queridos.



    ME HAS AMASADO y girado
    como si todavía fuese agua, huevos y harina
    con aquellos grumos que escapan
    a pesar de que me revuelves
    me regresas, y es un placer
    casi nuevo el trauma
    que está detrás de los silencios
    de días confusos como el agua
    que está dentro de otra agua.




    MI MADRE me pregunta si quiero una naranja, “te la pelo” dice
    y yo que sólo quiero un amor como el de los salmones
    más allá de la corriente, casi llegados
    a la meta se detienen, tienden las agallas
    al agua nueva, abren la boca y hacen entrar en ella
    todo el coraje necesario y luego el último salto
    el riesgo, el amor de una vida.



    EL COLCHÓN ES un camino oscuro
    las puertas cubiertas de una alucinación
    permanezco en el umbral, con el pie apenas
    fuera dedónde todo hiela.
    Si me haces demasiado tuya me descompongo
    de qué sirve verme desnuda
    si ya me has visto partida
    por ramas secas y duras
    como estos días antes de Navidad.

    (inéditos)



    (poemas en su idioma original, italiano)



    Tutto si riconduce a un cercarsi
    di complementari gruppi sanguinei
    tra foreste di vetro e provette
    siamo uno scambio di liquidi
    il nostro baciarsi è solo il gusto
    di un semplice trasferirsi di fluidi
    e tutto il resto non si sa da dove passi
    se dal mio cuore
    arriva poi al tuo
    o si perde per strada, tra questo traffico
    che ci opprime l’asfalto nelle ore di uscita
    dalle fabbriche il cemento
    e tutte le altre sostanze radioattive
    come farfalle le vedo volare.


    *


    Riesamino i segmenti
    rigidi di noi come shanghai sul tavolino
    e butto via ogni anno
    come strappo i petali della margherita
    “eri vero, eri falso” è un gioco
    poco felice
    ti faccio a pezzi dentro
    prima la mano che teneva la mia
    poi il petto e parto seguendo
    la traccia delle vene
    risalgo alla radice
    il cuore non lo trovo.


    *


    Il mio è il panico della chiusura
    dell’ipermercato, quando le cose
    stabiliscono un urlo morboso
    e la carne in scatola si apre
    le ferite. Dormono tutti col cappio
    appeso, è solo questione
    di tempo.


    *


    Ho sentito al ritmo della rugiada
    che si aggruma sulla foglia
    l’essiccarsi dei licheni,
    interrompere il loro ciclo
    nell’attesa di una pioggia migliore.
    Le lucciole di casa mia sono fuggite
    in volo con le anatre, sotto
    le loro ali aspettano
    venti di notturni interi.


    *


    Stasera hai lo sguardo del riccio di mare,
    col suo dermascheletro di calcio
    immobile con le ventose
    che attacca alla roccia.
    Hai lo sguardo nudo
    che sembra la piazza
    dopo il giorno di mercato.

    da La Traccia sulle vene (2014)


    *

    Abbiamo incontrato il sole del pomeriggio
    tagliando la nebbia che ci stava dritta
    all’altezza del busto, monchi come alberi
    visti per metà, senza sapere dove sta
    il suolo, dove la tomba dei miei cari.


    *


    Mi hai impastata e girata
    come fossi ancora acqua, uova e farina
    con quei grumi che scappano
    nonostante mi rimesti
    mi rientri, ed è un piacere
    quasi nuovo il trauma
    che sta dietro ai silenzi
    di giorni confusi come l’acqua
    che sta dentro ad altra acqua.


    *


    Mia madre mi chiede se voglio un’arancia, “te la sbuccio” dice
    e io che vorrei solo un amore come quello dei salmoni
    oltre le possibilità della corrente, quasi arrivati
    alla meta si fermano, porgono le branchie
    all’ acqua nuova, aprono la bocca ci fanno entrare
    tutto il coraggio necessario e poi l’ultimo salto
    il rischio, l’amore di una vita.



    *


    Il materasso è un varco scuro
    le coperte porte allucinate
    rimango sulla soglia, col piede appena
    fuori dove tutto gela.
    Se mi fai troppo tua mi scompongo
    a che serve vedermi nuda
    se mi hai vista già spezzata
    per altri rami secchi e duri
    come questi giorni prima di Natale.

    (inediti)





     -


    0 0


    Fredy Amílcar Roncalla

    Fredy Amílcar Roncalla nació en 1953 en Apurimac (Perú) y vive en Nueva York desde hace tres décadas. Es artesano, escritor autodidacta, y dirige Hawansuyo, una revista editada desde el archipiélago virtual andino postmoderno. Este interés atraviesa toda su obra en quechua, español e inglés, desde sus primeros poemarios, Canto de pájaro o invocación a la palabra (1984) y Escritos Mitimaes: Hacia una poética andina postmoderna (1988), hasta sus textos misceláneos de crítica literaria y ensayo Hawansuyo Ukun Words (2014) y Revelación en la Senda del Manzanar: Homenaje a Juan Ramírez Ruiz (2014).

    Fredy Roncalla es un escritor y artesano autodidacta, que ha practicado prosa y poesía en quechua, inglés y español. Como investigador independiente se interesa en diversas áreas de las poéticas indígenas y de vanguardia.

    Sus trabajos han sido publicados en diversos medios impresos y digitales. Actualmente dirige las revistas virtuales Hawansuyu y Ancash 444. Aproximaciones a Juan Ramírez Ruiz.

    Roncalla es además miembro de la asociación Chirapaq, Centro de Culturas Indígenas del Perú, dedicada a promover la afirmación de la identidad cultural y contribuye al reconocimiento de derechos de pueblos andinos y amazónicos del Perú.



    ESPLENDOR GRIS EN ATLANTIC CITY

    Desde el hotel la lluvia  deja ver la ciudad esparcida
     Transitan los carros en en laberinto que va a Borgata
     Abajo Chess juega spanish 21
     Mientras no pienso escribir nada

     La niebla lo cubre todo
    Y el mar al fondo
     -Mas allá del desolado bordwalk-
     Es apenas visible

     Aquí terminé dos libros
     But who gives a fuck

     A la derecha unas lagunas
     Donde anidan águilas y osperys
     Solían recordarme los bofedales de la puna

    Y siempre  salía una música silenciosa
     Acercándome al país y a la infancia

     Pero ahora la tarde gris de Atlantic City
     Tiene mas luz que el quebrado Perú:

     muerte del Inca
     Guerra del Pacifico
     10 de abril de 2016

    a cuatrocientos años de la Nueva Corónica
     y varios del centenario de Arguedas


    mañanam kahckanchikraqchu

    continua
    continúa la lista infame

    10 de abril de 2016



    A la memoria de Nelson Mandela que nos enseno el camino de la libertad, Hanaq Pachapi allinlla kachun.

    GEOGRAFIA

    I

    Al norte
    William Carlos Williams.
    Rutherford
    Paterson.
    Melodías portorras.
    Al oeste Newark.
    Aullidos de Ginsberg
    Y barrios de Philip Roth.
    Al sur
    Whitman
    Ultimas briznas en Candem baldío
    Y un rest stop en el Thruway.
    Al este
    Final del Hudson
    Pasando por Woodstock
    La  ciudad
    E. E. Cummings
    Cage
    Dylan Thomas
    Tantos otros
    Reverendos Pietris.
    De nuevo Ginsberg.
    Howl festival en Byant Park
    Días antes que  Wall Street
    Rumbo a michiland.
    Poesía concreta
    De las bravas.
    Y en Kearny
    Un tenaz silencio
    Mirando al sur.


    II

    Al caos del caos
    se le acabó la pachanga
    Máscaras de palabras
    tiran al fondo
    Ahí
    la virtuarelidad
    tira un chaqlazo
    que la inercia
    manam taytay
    con virutas de luces
    manam mamay
    Lentos
    caminos
    de black hole


    III

    El carro pasó veloz
    Por el Withman rest stop
    De vuelta por el Fennimore
    Cooper más rápido
    por  el Grover Cleveland
    que apurado
    Quise escribir poesía al paso
    Arre caballo
    Cosmo pista Cortazar
    Pensando en Baltimore Poe
    Pero el Voyager 92
    Tenía otros planes
    Me llevó de vuelta
    Con canciones
    Wasillaymanta
    Sonando en la cabina
    Una paloma sobre una rama

    9-23-08



    Geografía II 

    Viajando al sur
    Perno Bolt Bus
    Ligero de cuerpo y de lenguaje
    Pensando en huevadas
    Al lado una joven
    Llena de tatuajes parecida
    A Sylvestra
    Canta el sonido del coqueteo
    Sin palabras
    Yo te he querido / yo te amado
    Poesía concretachayoq wayna
    Si pues sipas
    Camino a Collingswood
    Al Newport de Roger
    Poeta part time full time
    All the time
    Y al frente pasa al norte
    un florista que vendía en la 77
    Ahí donde MB pasa sus últimos días
    Maestra
    No gota por gota ni llanto por llanto
    Sino crear con las manos hasta el fin
    Vivir con los ojos abiertos
    Ay wayrurito
    Pasan carros al norte y al sur
    Sigue el viaje al silencio
    Vuelve la paloma y abre su pico
    Al horizonte




    CHUNNIQ
    (work in progress)

    I

    Chun niq
    Suena la sonaja del silencio
    Sebo padrino
    Como en cualquier iglesia
    Como en cualquier fósil de naipes
    Que aparenta ser eterno
    Eternamente
    Muy dulcemente
    El reino de la ilusión tira sus monedas en el empedrado
    Le caen piedras y misiles a la inocencia
    Y los chicos normales recogen su propina
    Día tras día 
    Blacking out 
    Becoming zombie
    That is that
    La pinche normalidad y su manto de muerte
    Escondida en cada palabra banal
    Chayllachu chay?
    Es eso lo que queda en los cubículos
    De la información
    De lo informal
    De lo infernal
    De lo carnal que subsiste con simple 
    Inercia biológica?
    Cuando el calor acusa ausencia de azules alquímicos
    Y el amor alitera los afectos en reductos mínimos
    Lo poco que queda es hierba que crece en las márgenes
    El silencio rescatado del laberinto del orden y el desorden
    El agua
    El viento
    Los olvidados humanos
    Humanos
    De los pocos que quedan transformados 
    En cifras informáticas
    Puntos de vigilancia
    Carne de mercadeo 
    Y ceguera carcelaria.
    That is that.
    The end of the millenium and the beginning of the millenium.
    Como si la historia terminase
    En burda tranca hegeliana
    Wayllallay 
    Saywakunapi wayllallay ichullay.
    Camina la honestidad 
    Haciendo malabares en un circo de antaño
    Mientras la historia que continua
    Tiene solamente solo la escritura de la muerte
    Y bailan en el firmamento
    Los seres convertidos en enseres
    Y en miedo asesino
    Akakaw
    Achachw
    Alalalaw que frío hace en la puerta de tu casa
    En la puerta del huge wasteland
    Chunniq
    Chunniq
    La vida es lo quieres creer
    Y no un viaje en paracaídas
    Viejo Vicente
    Poeta mayor
    Tu cielo estridente es más denso que las piedras
    Rejas de señales lo cruzan de lado a lado
    Ojos múltiples
    Vigilancia de vapores
    Púas cartesianas binarias
    Ondas cortas largas
    Infinitesimales
    Inmensas
    Informantes
    Incapaces ante el vacío
    Del poder
    Y la soledad


    II

    Tanto andar por los meandros cuelga al círculo
    Una fatídica traición al momento de morderse la cola:
    Ya no signo perfecto y belleza de retorno
    Ya no luna suspendida sobre agua nocturna
    No callada evidencia que satisface al místico
    Y no los ojos de los amantes reflejándose uno a otro.
    Todo queda en el silencio de un lejano interior
    Y lo banal abre su baba
    Su terco hongo
    Su ladilla de burdel barato
    Su repetida hélice de espejismos
    Aferrada al tiempo
    El tiempo.
    La distancia.
    The fine warmth of what we see yonder
    Allillamanta.
    Los que no tuvieron miedo
    De morir entre pájaros y árboles
    Y aquellos que vieron el río crecer
    En el patio de su casa
    Han llegado al mismo lugar
    A la misma bestia voraz que se traga la tesis
    Y la antitesis
    Cual imán de brujo
    Atrayendo el óxido de las márgenes a su centro.
    Son malaguas y desechos
    Cortesanos
    Lo que traen los sonidos del lejano mar 
    Fragmentos náufragos.
    Divagando por las chingadas chinganas.


    III

    “La brutalidad de la culpa no se une a los renglones de esa indefinida lista, sin embargo, el no haber estado en esa fiesta de hastío 
    puede enloquecer levemente”. 
    Lezama Lima

    Tras interminable pachanga
    Chilla vieja campana de barrio.
    Qué de las pircas desatadas por cachorros
    De la poesía maldita
    Pegados a flacas tetas de zorra romántica?.
    De nada valieron
    Danza de tijeras de fragmentos,
    Final de silbido,
    Largos teoremas libertarios
    Uruboros y placentas 
    Exaltación en árido mar
    Llegada
    Del ser amado con su cántaro 
    Con su canto
    Con sus tercos puños contra las murallas,
    De nada valieron lo duro de la piedra 
    Ni alas aleatorias del viento 
    Y sus sentidas burbujas sin sentido.
    Mariposaschay
    Mariposaschay.
    Pescadores
    Nos quedamos
    En caminos que abren sombras
    y visto el terror
    retornamos acaso
    Dueños de la fiesta
    Mirando a los testarudos a través de la rendija
    Quemando coca 
    A lanzón de Chavín y cabezas clavas
    Maytaq chay kuyakuychayki
    Urpischallay
    Maytaq chay wayllukuychayki.
    Was there a bonfire at the end of the tunnel?
    Qué color tienen las palabras
    Cuando pierden sentido?
    Cuando hacerlas que chillen 
    Putas
    Es hormigón de palacio
    Pared de resguardo
    En donde mean y cagan los payasos del circo
    Los bárbaros huachafos Atilas
    Reyezuelos de alcancía
    Que andan flotando en nubes de lluvia ácida?
    Dónde las palabras girasoles
    Y trompo bailando en polvo y cascajo?
    Cuál es su peso 
    Cuál su historia?
    Por qué viejo hotel
    Suela de zapato aun saca tonada íntima a los maderos?
    En qué rincón 
    Les robaron su llavero 
    Y su semilla.?
    Paloma
    Torcaza
    Urpicha corazón.
    Canto en pampa pelada
    Silbido de las almas de Hanaq Pacha
    Tenue verdad derritiendo ídolos de cera
    Cuando voz de los olvidados
    Proyecta rostros en la niebla
    Y chillan a cuatro vientos
    Cruz y espada
    Decencia y prestigio
    ciempiés y arana
    gavilán y gallinazo
    Mientras en burdeles semánticos
    Reinan charlatán y mercenario
    Flores pantano
    Polvo desierto
    Silbando el largo silencio de los muertos
    Agua y hormigón
    Bajo huaylas cotidiano de placer
    Y olvido


    IV

    Roto el cántaro de antiguas canciones
    ayni de mitades recurrentes
    frágil rama bajo trino
    De paloma errante
    Variaciones 
    Ritos
    Retornos
    Trotes taruka de intimo
    A infinito
    Versos anversos
    Serpentina acústica
    Chuqchaykipi prendedor
    Se abren los quebrados bordones
    Lloqlla que baja al pecho
    Al llanto
    A los huérfanos
    A madres y padres
    Errantes
    Rama rota
    Puquial seco donde nadan
    Renacuajos y bichos mayores
    Mamacha de las mercedes
    Se abren los quebrados bordones
    El hijo de sus entrañas
    Desolado por tanta pobreza
    Furia en los dedos del cantor del pueblo
    Guitarra
    Deja ya tu triste canto
    Pero el cadáver ay siguió muriendo
    Mientras el resplandor de los cantos
    Es su posterior silencio.


    V

    No decir nada
    En miles de palabras
    Imágenes
    Matices
    Atomos semánticos
    Virutas
    Vómitos
    Juegos 
    Corriente alterna
    De ínico canal
    Apropiación caníbal
    Del opuesto
    Tesis solipsista
    Con exceso mortal
    Caos imperio
    Mascara de orden
    Chunniq
    Chunnniq
    Even silence
    Fits the wasteland
    Nakachuq pacha.




    POR ELCAMINO DE MOLINO WAYQO

    (A Juan Pacheco i MIranda)

    Estas  aqui
    Donde Molino Wayqo descarga sus aguas claras
    En el triste torrente turbio
    Del rio mayor.
    Tras un largo recorrido de palabras imagenes
    Brillos intensos en los angulos mas intimos de la nostalgia
    La enorme banalidad de lo hallado
    Sustrae de euforia  al momento.
    El sol de las once quema la grama
    Y te has sentado junto al torrente
    A lado del tio Juan que duerme un poco
    Mientras  un hombre y una mujer se van cuesta arriba.
    Son  muy leves los incencios de imagenes en el silencio
    De escuchar las aguas briosas cantando su propio son
    Al pasar por las chilcas y rodar entre las piedras.
    Otras eran las plantas que habias visto en el prisma de la memoria
    Zunchos magueyes chachacomos flores  zapato amarillo
    Treboles retamas sauces y eucaliptos.
    Otras eran las imagenes suenos de alcohol y nostalgia
    Lagunas entre  cuevas  paredes chorreando aguas helechos
    Los rastros de los antiguos queriendo hablar entre las calmas cavidades
    como si por esta quebrada continuara la morada de los gentiles
    con su puerte abierta en Kundurwachana.
    El tio Juan duerme
    Descansando sus decadas de soledad  sobre una piedra
    Con el sombrero de flores de soltero cubriendole el rostro
    Mientras la tarde anterior de Pinkawacho le hinca las costillas
    Con un jodido dolor.
    Feliz del cuerpo que puede recoger lo no dicho en un resfrio
    O una hernia  que compite con una  calentura de huevos
    Por las mas guapas de Chalhuanca:
    Pasaran las semanas y comprender la larga ausencia
    Sera tomarse unos mates y jarabes
    Mirar unas fotos recibir una carta una llamada
    Para pasear en la larga niebla Lima pensando en las musaranas.
    A ti te ha quedado un amague de chi kun que no te sirvio
    Y tu destino es aun merodear este instante
    Como un moscardon al carrizo de la casa antigua
    Encontrar el largo poema
    seguir el destino de las hormigas recogiendo trozos de lenguaje en el camino
    Manojos de agua clara en el turbio poluido cansado reomolino del tiempo.
    Las laderas del Quinota tienen la huella de un agosto
    Quemado y sediento
    Y los retornados han acampado al pie de la montana de la duda.



    PICHQA PACHAQ WATAMANTA / FIVE HUNDRED YEARS AFTER . 

    Buscando un poema para acompanar a los amigos de Kloaka esta noche, encontre un viejo poema que andaba buscando. El oroginal (qorihina qallaynin) estava separado el verso, pero como se trata de un viejo file el wordress ha puesto en prosa otra posibilidad poetica. Hinapas kachun.  La poesia es siempre un proceso en movimiento y un desplazamiento espacial. Kikillaymanta chaytaqa tiqrasqani. 

    PICHQA PACHAQ WATAMANTA   Purun orqokunapi kumuykachaq apokuna, qochamanta ruwasqan sonqochayoq mamakuna, waylla ichu uywasqan, para tarpusqan, kuka kintunchik willasqan, wayramanta pachayoq ranra rumi illakuna, awkikuna, wamanikuna, tayta mamaykuna: kaypim wawaykikuna kaqmanta takichkaniku qankunamanta yuyarispa. Qatun kuychis qankunawan kuska purichiwachkanku. ñas pichqa pachaq watañam kanqa. Chaysi tukuy mundupi inti, killa wiraqochaq alman suwakuq runakuna qatun raymitam ruwananku. Wawaykikunapa yawarninwan purun allpata qarqosqamanta, warmiykikunata waqcha wawata wachachisqankumanta sumaqllataña kusikuchkanku. PachaKutiq chawpillanpim iglesiankuta perqachkankuraq, tutan punchaw qollqellawan musquspari ñoqayllaykupaqmi kawsananku nichkanraqku. Amataq tayta mamaykuna penqakunkichiqchu. Sara tarpuypi, papa tarpuypi hina llaqtapipas sallqapipas miskillatañas arawichkaniku qankunawan kuska kaqmanta paqarinaykupaq. Pichqa pachaq watañas upallalla kanaykuta munarqaku. Ranrakunapi chinkakuq wiskacha hina, chaki puqyukunapi yaku maskaq wikuña hina, sachakunapi llullu qorata mana tarikuq tarukita hina unaychus chinkamurankichik wakin runalla, ayllupi tiyakuqkunalla qankunamanta yuyarisqaykumanta. Willka mayutaq qankunawan kuska purichiwachkanku. Kay qori usnu llaqtakunapi altun pawaq wamanchapas, kunturchapas, siwar qentichakunapas kinaykunamanta pacha raprankuta kicharichkanku sonqo rurupi aylluykuta waqaychaykuspa imaymana runakunawanpas tinkunanpaq ima. Chaysi manas pipas “Tiqsi wirakocha maypim kanki” ninankuchu. Llapallayku huñunakuspayku kaqmantachus wiñarinkichik ay taytallay mamallay apokuna, mamachakuna, ranra rumi illakuna: pichqa chunka watamanta pacham kuskallaña kasunchik.

    FIVE HUNDRED YEARS AFTER   Oh! trembling gods from inside the mountains, goddesses with a heart made out of lakes, gods nurtured by the wild straws, planted by the rain, anounced by the sacred leaves of koka, dessed by the wind, and dwellers of stone fomations. Illas, awkis, wamanis, mothers and fathers in human form: Your sons and daughters sing again remembering you. They say that a huge rainbow lets us walk with you. The say it is about to be five hundred years. So, in the whole world those who have stolen the soul of the sun, the noon and the Wirachochas will celebrate. They are still very, very happy to have watered the waste land with the blood of your sons, and to have planted orfan children in the womb of your daughters. They still build their temples in the mist of chaos, and, dreaming with money day and night they want us to live for them. But, our gods, do not be ashamed. We still sing sweetly in the cities and the open spaces as if pronouncing the chants of corn and potato planting, so we can reemerge togheter with you. They wanted us to be silent for five hundred years. An you were lost for a long time like the viscachas running inside the boulders, like the thirsty vikuñas around the dry springs, and the deer that never found fresh leaves in the woods, because only some of us, those who lived in the ayllus still remebered you. But a sacred river makes us to walk toghether with you. In this cities of golden altars the hawks, the condors and the hummingbirds start their flight from our quenas so we can reach the peoples of the world still keeping our ayllus in the middle of the heart. They say that nobody should say: “Wirachocha, where are you?”. When all of us will get toghether perhaps you will grow again toghether with us after five hundred years oh! fathers and mothers, apos, mamachas, ranra rumi illakuna.



    Poema  del  jazz  y  variaciones  paisanas

    Sun Ra
    la afluencia del sonido
    da
    el mejor silencio
    perfecto
    el silencio de la escritura
    inmóvil
    en las  secas  montañas  del  tiempo
    entre los ardientes  chachacomos  de la memoria
    dispersa
    Pariaqaqa y su mancha tocan su tambor
    en los corrales del logos
    Cuscomantachus ……………/…………….   Limakamachus?
    Irá rodando
    Chawpin  tarinanchiqpaq?
    Su Ra
    Esa música llegada al rito por los bordes de la libertad
    But the  hunger of  Faustos
    tiene hoyos  inmensos
    chunniqllanã  kakullachkan

    Cuando Yemayá y los Wamanis bailan juntos
    Diversos
    en las tripas estridentes
    del  vientre  de  Moby  Dick:  so, after the murder the
    celebration
    se  prohíbe  estar triste
    from battery park to Worth Street
    not  a  coincidence
    solo el amor es el centro
    la calma
    y  turbulenta
    laguna donde renace el cuerpo
    Chocloqochachus   hina?
    Manataq
    tras hacer el amor
    Es  preciso  flotar  en  sus  manos
    en sus manos de ella
    hasta  ser  un  ligero  y
    anciano  bebe  del  cosmos
    Tauganouk falls: the wide open legs of nature
    y el principio femenino en perpetuo orgasmo
    por eso fue duro perderte
    manchay pasña
    el amor
    una  planta  a  veces
    yuyayniypi  tankar  kichkacha
    o la sublime distancia
    que va
    de nota
    a nota
    Juseff Latiff I
    sicha puytu
    pero no: eres lo que queda en una noche solitaria
    después  de  la  lluvia
    solías  arder  con  los  truenos
    es  todo



    Muyurina /capitulo 4 escritos mitimaes (poesia trilingue)

    Muyurina

    ojo de agua y música circular
    hondo torrente que corre más adentro que los sueños
    más adentro
    que la lejana poesía de lo indecible
    the origin 
    is not the word
    chaynata purispari
    iremos de vuelta al origen.
    Un chorro de luz cruza la grama.
    Alguien escarba al pie del árbol.
    Chisi tuta musqusqaypi.


    I

    don't believe, Duchamp said, in the
    verb, to be. "I do not believe that I
    am." Commune problem: communes're
    filled with gurus, needing (not having)
    others, "to guru." (Cage)
    En México de María que amó la botella de leche de Eielson
    lo actual es la época Postcuauthemoc
    ñoqanchikpaqri
    la edad post Atahuálpica
    Para Guamán Poma la edad de cristianos
    pero hasta dónde camina el Expreso Puquio Pérez Albela 
    en manos de Manuelcha? Prado de Retamas y Tayas
    cargando el fuego ritual
    de los espacios perdidos?

    Y hasta dónde se esconde el lenguaje íntimo que se esconde
    en la grama de la llaqta
    cuando es tiempo de arar las palabras
    y no pasa la yunta por las piedras?: 

    ¡Pero el huayno de los arrieros canta alegremente!

    Even in the museum of natural History el espíritu de las cosas
    trasciende el tiempo: no tienen límites
    los antiguos.
    Hemos abierto compuertas para las que no estamos preparados: 
    Keith Haring
    the urban primitive ---aestetic freedon or cannibalism vende bien: Lo dicen mi camisa comprada en el village 

    y los tejidos de Guatemala en Guerra
    los aretes del Perú en Guerra
    el lapis lázuli de Afganistán en Guerra
    el algodón de China en Guerra

    con el raro resplandor de la sangre sobre la moneda. 
    Y la castrada otredad es un lugar común como una trenza o una 
    spiritual quena in the subway 
    y los músicos en ego y guerra constante
    como víctimas privilegiadas 
    más allá de las víctimas reales de los andes.
    Sequía.
    Ausencia de ego silente para trascender el ego
    mientras la ballena blanca baila su propio horror
    en el desierto y en las márgenes.
    Porque el sacrificio es continuidad. 
    ¿ES? (Bataille)
    ¿o mas bien la máscara colectiva preparándose a caminar 
    around Wall Street
    where Lady Liberty waits to be married to Colombus?

    We do not believe in what we are
    no estamos preparados para los 
    Quinientos Años: la queja no es suficiente : la propuesta tampoco: el silencio antecede a la música y el baile.
    En el principio no está la palabra
    ni las inmóviles escrituras avanzando desesperadas hasta el final del tiempo.

    La insistencia en el pozo
    o la serpiente mordiéndose la cola
    that 
    and the full circle are not
    the same thing. 
    El silencio de la escritura
    no es el silencio del lenguaje.
    El Silencio necesario es el Silencio
    Nahual Tonal (Estela)
    El silencio sustenta la música

    y oigo las tarkas sonar en Saint Marks:
    un lugar del mundo donde la locura está contenta
    y bien la pulsación del instante,
    pero la ausencia de cosmos casi enloquece al galáctico:
    se lo veía con los ojos tristes
    al retornar del Cuzco
    y al retornar del Cuzco más triste aun: así arden
    las márgenes del círculo
    en setiembre
    entrado el otoño
    unseasonal 90 degrees: 
    that's the new world order
    a la caída de los Soviets
    los sueños transitan entre la intransigencia
    y un silencio reciente
    los sueños
    the new world order
    los sueños rotos
    muyurinapi muyuykullaptiy sonqullay
    pensankiraqchu sonqollay kutimunayta
    the new world order:
    nieva en abril\inka raymi
    templado en febrero\pawkar waray
    y la Corriente del Niño seca e inunda los campos de horror de la llaqta:
    han cambiado las estaciones
    pero entre los ángulos candentes de la pesadilla estúpida de Descartes
    sólo la calma y el resplandor
    usurpan el centro 
    quedamos:

    al otro lado de las hogueras
    con ciertas plantas y ciertos cantos.
    Tutas purini linternachayoq
    mañayki
    mañayki yachanayrayku. Richard West [Cheyenne]


    “We will always remember
    who we are
    as long as we keep dancing”.


    Un Taki Onqoy no del conocimiento
    más bien/más mejor
    del espíritu: 
    del cuerpo.

    Los que no semos: somos. Yanallay

    pensankiraqchu.
    Sonqullay kutimunayta

    de vuelta al centro que va girando por todas partes.

    Brooklyn y Harlem, 1990 y 1992
    Brooklyn, 1997




    Pequeña oración para soportar los días 
    hoscos y los demás días

    soy el hombre entristecido por las espadas del asombro
    con la apretada dentadura, el pie encallecido, la casa
    abierta
    y los arbustos del amor tirados a merced del viento

    soy un hombre nacido en un país triste que labra sus
    tristezas
    con espigas, caricias brutales y patadas del destino
    porque así nos ha tocado vivir entre piedras y crímenes

    soy un hombre entristecido por ser yo mismo
    mirando el vaivén de mis preguntas
    de mi nada de palabras
    y mi todo que enmudece
    para no traer mas sombras por las calles
    como si en ello mismo hubiera
    un secreto amor por el mundo

    pero a veces se canta y uno vuelve desde lejos cabalgando
    hay frutas frescas y cuerpos jóvenes en la alforja
    mientras las sombras se despiden atentamente de la reunión
    de los vecinos

    pero a veces este país está feliz y ruge de árboles y rostros
    milenario y fértil de silencios comúnmente entendidos
    es tiempo entonces de recordar las cosas mas importantes
    porque la esperanza es lo último que se pierde
    las habas, los manantiales,
    y los obscenos gritos que la noche exige



    Canto de Pájaro
    O invocación a la palabra

    Fredy Amílcar Roncalla *

    “el canto es seguramente
    la materia
    de que estoy hecho”
    J.M.A


    Canto de pájaro
    explosión de cuerpos
    en el viento
    en el espacio abierto en astros
    hondo eco de los pasos asombrados
    piedra bajo la lluvia

    collar de sonidos agua primordial
    para que la yerba del universo crezca


    yA

    un silencio
    la lluvia el viento
    contra otro silencio
    lejos de si
    en el ab mo
    i

    dentro de la piel en el espacio infinito azul verde
    flor de durazno en la cabellera de la tarde 

    quiz’aS
    un silencio que habla en silencio

    carta extraviada de los tiempos huérfanos

    invisible
    presente
    ventana abierta de las moradas primordiales
    fErMeNtO

    anunciación de la palabra
    cántaro de chicha

    caída de la semilla que vuelve a nacer en un instante
    o abrazo violento entre el agua y la tierra


    y la mano abiERTA
    entre las chacras hembras de agosto


    difícil

    s
    a
    l

    t o
    del s i l b i d o


    al canto

    porque viene terco desde ese país lejano
    que llevamos dentro


    arena de nuestros cuerpos
    en las manos de la esperanza


    la música
    el canto
    pura energía liberada en busca de su fresca melodía antigua

    y el silencio y su sonaja de ríos
    y su hembra de miles de cuerpos
    en un cuerpo manso

    o las voces que aun respiran en habitaciones largo olvidadas
    y el secreto de cada hombre cuando silba

    de espaldas almundo
    viejo molle de gritos
    que no da sombra


    si no sal sobre la herida
    y prisiones de tiempo en la otra herida del tiempo


    algo dice el viento
    en la colina

    y canta el ágil colibrí

    quieto

    v
    e
    l
    o
    z

    flecha detenida en el arco iris de la certeza

    equilibrio de ciertas palabras
    sobre este viento

    y el otro

    arpa escondida
    junto a mi casa
    hoja de sauce sobre un río sin nombre 

    y tiemblan mis manos de árboles
    tiemblan mis preguntas

    T
    R
    A
    E

    el pájaro otro cuerpo en su cuerpo

    la tarde y su canción
    la mirada y su aSOmbrO

    por los pasos en blanco

    en el blanco que no es blanco
    porque está de palabras

    que no se han dicho

    porque al borde del abismo

    un
    helecho

    sujeta la respiración de las cosas

    y
    el viento

    viento de aliento y de viento
    que se escapa del tiempo en las espaldas de un trigal

    mece
    un
    niño
    que los hombres reconocen a veces
    y CAE una flor sobre el polvo


    el polvO


    el polVO


    el poLVO




    geografía esencial que viene en miradas como ésta
    ojo quieto del destino
    galope azul sobre el tambor de las ciudades
    arpa marina sensual
    trote de pollera sobre el pasto de las aldeas
    pájaro colorado invisible
    camino a la pulsación de las cosas
    y el escondido llavero de las noches ciertas
    semilla de viento y casa
    voy a gritar si no canto
    canto de pájaro




    aspa vegetal de sospechas en un descuido
    trino infantil milenario
    flauta elemental que descansa en agua de los montes
    rama de preguntas siempre
    semilla que besa el dolor del tiempo tras la muerte
    llanura de abismo y de piel
    desolado cansancio de estrellas
    mudez derramada en la mano de intercambios
    espada de palomas en el pecho
    dulce sabor de las palabras maduradas en el horizonte
    señal de la noche abierta
    rostro de distancias en los días murmurados
    labio de espadas frente a una manzana
    ente giratorio en este espacio tonto que desespera
    porque su presencia está cerca y no se encuentra
    trabajo arduo que el tiempo manda
    por que su presencia está cerca y no se encuentra
    para hablar algo que dice algo cuando ser habla
    por que su presencia está cerca y no se encuentra
    porque todo es cierto y perverso hasta las lágrimas
    busco el canto con cada anhelo convertido en urgencia
    más allá al fin de la terquedad de los siglos
    que derrama hasta ahora la sangre atroz de un simple crimen
    cuyo retorno en la historia alimenta un grito
    que ya ha gritado demasiado y sin embargo

    busco el canto con el pie descalzo en la lluvia y el barro
    más allá acaso del asqueroso nido de ratas
    que uno encuentra en los copiosos días alejado de dios y el diablo
    porque es peor a veces esa bestia sin nombre
    que se llama el hombre y tercamente

    busco el canto con una tierna cólera que me niega todo
    más allá será de la opaca danza de mentiras
    que nos prenden en el cuerpo
    cuando viene el sabor de la derrota y se sienta en la mesa
    que los hombres buscan entre nubes y porotos para qué

    busco el canto con la esperanza en el desierto
    más allá claro de ese motor enloquecido
    que se infiltra en la atmósfera con sus cadenas contantes
    con las cuales los imbéciles lamen religiosos
    los espejos y las máscaras del poder qué se yo



    con esta lengua de telarañas que mira con pavor la condición
    humana
    con una red que recoge señales sangrantes entonces y siempre
    con los pies atraídos por miles de caminos
    que el insomnio alimenta tanto
    y entre plantas atroces de residuos humanos aumentados
    busco un canto todavía para un alargado instante

    ahora que un desconsuelo nos invade desde el desierto
    y desde los corazones exaltados
    ahora que se repite una vez más el martilleo
    atroz de los pasos muertos
    como si por ello debiéramos abandonar la distancia de los mares
    y la fogata de los tiempos
    ahora que las preguntas enloquecidas borran acaso
    los duendecillos de las casas
    con una extraña sencillez que está a punto de perder
    las estrellas y las locuras necesarias



    busco un canto como un idiota a carcajadas
    busco un canto de piedra y carne velada
    busco un canto en esta hojarasca que me llaga las rodillas
    busco un canto como un niño de treinta vidas
    ancianas en cada pregunta
    y abandono el brillo de las palabras
    para que la voz se entienda en las comarcas


    y busco un canto
    frente a la tenebrosa desazón que nos hace borrar
    las huellas azules de los vuelos
    ahora que esta extraña pelota del universo
    quiere cubrirse de sangre
    porque el más mínimo grito parece celebrarse
    en todos los confines del mundo
    donde la moneda de la guerra muestra sin asco
    sus nombres antiguos y presentes
    mientras nos envuelven los duros muros del tiempo
    nada diferentes entonces de la muerte
    y voy a pintar mi zapato si no canto
    voy a comer mi pared si no canto
    voy a tajar mi viento si no canto
    voy a morder mi diente si no canto
    voy a sembrar mi mentira si no canto
    y voy a moler mi pelo si no canto

    y voy a decir decir si no canto
    y voy a caminar sentado si no cuanto

    y voy a arrojarme si no tanto
    y voy a enseñarme si no santo

    voy a mutilarme en tanto

    y voy a joder encanto
    y voy a poder en donde

    voy a comer tal vez
    voy a silbar siempre
    voy a entender acaso

    voY a esTALLAr



    ahora

    ahora

    ahora !



    cuando falta un instante para la palabra liberada
    la palabra de jesús como un hacha
    la palabra de maría como un pan
    la palabra de anselmo como un trueno
    la palabra de andrés como un monte
    la palabra de víctor como un río
    la palabra de ernesto como un llanto
    la palabra de luisa como una manisa
    la palabra de paula como una quebrada
    la palabra de teresa como una señal

    y cuando nada cubre el rostro de las cosas
    el rostro de un molle como un niño
    el rostro de un toro como una trompeta
    el rostro de un caballo como un profeta
    el rostro de una estrella como un cura
    el rostro de un palo como un alcalde
    el rostro de una hoja como una muchacha
    el rostro de una flor como un señora
    el rostro de un río como un anciano
    el rostro de una gota como un bueno
    el rostro del mundo como un hombre


    cuando falta un instante así lo decimos
    en nuestro cuerpo de barro fresco
    en nuestro cuerpo de guitarra nocturna
    en nuestro cuerpo que danza
    en nuestro cuerpo de pared y camino
    cuerpo de espanto y mediodía
    cuerpo de piedra y de ola
    cuerpo de desierto y viento
    de guacamayo y paqcha
    de puente y mano
    cuerpo de lluvia sobre el polvo

    y en Nuestro cuerpo Nuestro
    en Nuestro cuerpo Mío
    en Nuestro cuerpo Tuyo
    en Nuestro cuerpo aquél

    en nuestro Cuerpo de entonces
    ahora
    en Nuestro Cuerpo de Siempre



    miskillatañas negraschallay
    miskitapunim sambaschallay
    miskillatañam urpischallay
    hanaymanta uraymanta ruruschallay


    qaqa patapi intischallay
    tutaq ukunpi killaschallay
    pastukunapi uywaschallay
    llaqta kallinta runaschallay



    rimaylla
    rimayki
    manaraq
    imata
    nispa


    wawaraq
    simichay
    kaptin
    rimaylla
    rimachakuyki



    de tarde
    un toro alucinado y melancólico
    gime a lo lejos


    se remueven los montes en el pecho
    era mi infancia en ESTE intante

    lejos de mí
    que soy la palabra
    en el molino del tiempo

    trota un CaBaLLo de imágenes por el p a i s a j e

    y algo nace
    mientras devuelves cinco mundos por cada canto
    que toca tu piel

    hermano


    lluvia de música
    sobre el silencio


    lluvia de silencio
    sobre la música


    sin que nada toque la fresca laguna de las palabras

    por el viaje


    de la música sola

    hacia la música

    total



    cantó un pájaro

    cantas pájaro cantabas

    el crepúsculo
    abre su lento ojo intenso



    así ardíamos sin decir nada

    y algo sonó
    sin sonar mucho cuando sonaba

    quizás
    ya
    por el silencio

    cuando todo calla y es verdad

    Ithaca, NY 1986



    -

















    0 0


    Oralia López Serrano

    Escritora y poeta de estirpe sinaloense, radica desde infante en Mexicali, Baja California, México. 

    Maestra de Educación Primaria y asesora de profesores. Actualmente jubilada, creadora de libros y materiales educativos para niños y profesores. Colabora en diferentes comunidades de los Estados de la República Mexicana, en Ferias de libros e instituciones promotoras de Cultura. Además de saltar de texto en texto y de verso en verso, organiza y presenta recitales de su obra poética, participa en congresos, foros, conferencias, cursos y talleres. Procurando analizar, discutir y discernir sus propias expresiones literarias contenidas en cuatro libros de su autoría: “Cien poemas y una vida”, “Pasajes del centenario. Mexicali. Voces del pueblo”, “Corazón al viento” y “Palabras breves pero profundas”.


    Conversaciones (Inédito)

    Letras

    A veces, le pongo letras a la vida, aunque ésta pase rápido, sin puntos. Así se lea la vida, con alegría o con vehemencia y la tristeza acentúe las palabras.

    Los días pasan sin ninguna coma, ni guiones ni asteriscos y algunas cosas se subrayan y otras se escriben con mayúsculas o con tinta roja.

    Le pongo letras a la vida o ella me las pone. Y la vida prosigue, formando las palabras, página tras página; yo solamente las tomo, las atrapo.

    Las palabras se forman tempestuosas o suaves. Se forman, muy a pesar, de que las letras confundidas de tanto vagar, generalmente, extravían su significado. Y los silencios llegan, impregnados de necesidades. Entonces, las letras cambian de color, del negro al rojizo o al celeste e invitan a la vida o a la muerte.

    Poco a poco, aparece el arcoíris y sus luces abarcan todo un libro. De repente se esconde, se olvida lo obscuro, lo impreciso; y las letras, saltarinas, juguetonas, acordes y felices siguen la vida. Nutren su existencia, mientras haya un lápiz, una pluma, un teclado, un espíritu y una mente que las sustenten.

     Pero, hay veces que se requiere, se exige un borrador o corrector para avanzar a otro renglón y evitar traicionar al intelecto o al corazón.

    Le pongo letras a la vida, aunque ésta pase rápida, sin puntos. Así se lea la vida, con alegría o con vehemencia y la tristeza acentúe las palabras.

            A veces, le pongo letras a la vida ¿O la vida, me las pone?


    Muestra poética.   


    Cien poemas y una vida

    Ansiedad

                        Un buen día de estos me soltaré el cabello;
                        y en una bata blanca, corriendo por las calles,
                        gritaré mis recuerdos.

                        Los dejaré en la acera de la calle desierta,
                        en el ladrar de perros, el ruido de los carros
                        y ventanas abiertas.

                        Me sentiré desnuda, alegremente frágil;
                        volando por los aires, me quedaré vacía
                        al retornar mi viaje.

                        Difícil es cargar con los recuerdos.
                        Prefiriera extinguirlos apagando las ansias…
                        De caricias y besos.




    Corazón al viento                                          

    Mi pueblo

    Mi pueblo sabe de abusos cotidianos, 
    de despojos impunes, 
    sacrificios infames.

    Sabe de dolores indescriptibles, 
    de burlas sistemáticas, 
    de impotencia y rencor.

    Pero, por encima de todo
    preserva la luz en su espíritu 
    y la esperanza en su corazón.

    Mi pueblo canta, 
    sueña, baila, ríe 
    y llora con un poema.

    Atrapa sentimientos 
     y regresa al cuerpo 
                                              para luchar y amar. 

    Mi pueblo sabe… 
    Sabe comenzar.





    Corazón al viento                                         

    Entretenimiento

                                                      Estoy entreteniendo tus fantasmas, 
                                                      para que la muerte no se los lleve; 
                                                      hubiese sido fácil engañarla 
                                                      si no supiera como duele.




                                   
                Corazón al viento                

    Sorpréndeme

    Un día cualquiera llámame repentinamente por teléfono, 
    dime que en tu mano tienes una flor y yo tan lejos,
    y que una madre indígena en la calle fue mi reflejo.

    Que has comprado pistachos porque me encantan 
    y al no estar yo contigo, sobre la mano de un mendigo
    los dejaste caer con respeto y cariño.

    Cuéntame, que diste consuelo a una cabeza anciana,
    que bajaste su cielo con tus palabras y sonrisa,
    y con sólo saberlo seré feliz aunque haya densa brisa.

    Que deambulando por la ciudad has notado la tristeza
    en el rostro del obrero, del estudiante y del empleado;
    entonces sabré qué entiendes mi vivir desenfrenado.

    Expresa la ternura que sentiste al rozar la piel de un joven 
    u hombre callejero, que al darle monedas en su mano, 
    deseaste ayudarle a cambiar su mundo entero.

    Que viste en las aceras a algunos niños, casi adolescentes,
    ante su impotencia escudriñaste inmenso desconcierto  
    y comprendiste su ruta indefensa, su futuro incierto.

    Platícame, que últimamente acostumbras apagar 
    la caja de misterios y mentiras, 
    y escuchas música, deleite espiritual.

    Que buscas respuestas en las notas de los pájaros 
    y bailas con las hojas de los árboles,
    dejándote llevar por el viento de la vida.

    ¡Sorpréndeme! Sorprende un buen día
    éste espíritu inquieto y en eterna vela,
    tócalo suavemente con tus tiernas manos.

    Permítele en tu pecho reposar sosiego
    y aún consciente que la lucha es ardua,
    sienta que el amor desata,
                              desata ataduras del alma.



    Corazón al viento      
                                        
    Añoranza

    Gotitas de agua, condensadas de amor,  
    inundan el pasillo de la casa.

    Botan una pelota que se estampa 
    en las únicas fotos de la sala.

    Rayan las paredes, quiebran plantas, 
    festejan en los charcos de la cancha.

    Se mueren por un chicle y si lo logran
    ríen a carcajadas.

    Hacen infinidad de piruetas  y artificios
    con la tristeza de tu cara.

    Y de repente, las traes en brazos, 
    bailando y dando saltos como rana.

    Y las gotitas crecen, crecen, crecen tanto
    hasta que un día se alejan de tu casa.                                                          

    Pero vuelven a veces salpicando alegría
    y te empapan el alma. 

    De pronto risas, baile, brincos y cantos,
    palabrería, charlas interminables.

    Y la historia comienza, transforman las paredes,
    inundan el pasillo de la casa.

    Gotitas, arco iris, condensadas de amor; 
    botan, rayan, destrozan, inundan el hogar...
    Dulce añoranza.



    Cien poemas y una vida     
                                         
    Pasajeros  (Greyhound Bus)    

    Al ritmo del camión y el movimiento
    se ponen cómodos los pocos pasajeros,
    mínimos  son  los  que  hablan,
    otros llevan silencio y a través de la ventana,
    junto con el paisaje se van sus pensamientos.

    Atrás,  un  hombre  negro  y  alto,
    dormita sus sueños,  sus recuerdos
    huelen  a  hierro,  pico  y  pala;
    es el esclavismo de sus ancestros
    y ahora él, en eterno desempleo.

    Al costado izquierdo, un joven hispano,
    con inquietud mitiga sus frustraciones;
    ha de trabajar duro para sus viejos
    y cuando  llegue a su terruño, a su pueblo,  
    será como un ángel resucitado del infierno.

    A la derecha, una chicana desubicada,
    con sus audífonos  escucha la radio,
    perdida en sonidos que no le pertenecen
    y nos mira a todos, como si apestáramos.

    Asientos adelante, dos mujeres hispanas,
    sin consideración animadamente parlotean;
    se sienten como en una tranvía de su rancho,
    y vomitan sus vidas, sin cautela.

    Un gringo con mochila azul, se sentó al fondo,
    a ése le va y le viene lo que suceda;
    con  su  melena  larga, güeray  alborotada,
    mientras  tenga  droga u alcohol, todo lo supera.

    En medio del camión, va una alegre familia,
    con chiquillos inquietos y gritones,
    que a fuerza del cansancio, se durmieron
    y los padres van desgranando sus sueños.

    Al frente, una mujer de edad muy avanzada,
    parece  ser  que no  le  importa  nada,
    anhela  sólo  llegar  a  su feliz  paradero;
    sus hijos y sus nietos, son su mundo entero.
    Y aquella exageradamente maquillada,
    que tardó en decidir dónde sentarse;
    al  final  optó  por  irse  sola,  
    pues su cuerpo sensual, no logró enlace.  

    Y ésta, por no perderse en sus pensamientos,
    observo e imaginó una vida en cada pasajero; 
    al verlos uno a uno, inevitablemente, escribió,
    reencontró sus recuerdos, removió sus anhelos.




    Cien poemas y una vida

    Un beso

    Recibí un beso por teléfono 
    y no supe en que parte 
    del cuerpo detenerlo. 

    ¡Cuánto tiempo sin recibir un beso! 
    Debo tener mucho cuidado, 
    pues puede ser uno equivocado. 

    -Pregunté- ¿Dónde el beso?
    y contestó: Donde tú quieras, 
    no te imaginas lo mucho que te deseo.

    ¿Dónde colocaré su beso?
    Lo imaginé recorriendo todo mi cuerpo 
    y sólo logré lágrimas y estremecimiento.

    Deseé guardarlo en un cajón 
    de mi habitación vacía
    y lo dejé volar como hace tiempo, 
    mucho tiempo… Él hizo con mi vida.                                                                                                                  



                                                                                                                                   Corazón al viento                                                              
    Apuntando

    Ella
    ése
    aquél
    ninguno
    éste
    cualquiera
    los otros
    ésas
    algunos
    los demás
    todos
    nadie
    yo.



    Varios Desvaríos (Inédito)

    Circulo

    Infinidad de monstruos mandatan el planeta,
    transitan en el asfalto, escalan las montañas,
    vuelan sobre nubes, exterminan la flora y la fauna;
    exploran el espacio, bajan a las profundidades,  
    vencen los océanos y destruyen la esencia humana. 

    Monstruos poderosos, coloridos, malvados e infames, 
    sus ocultos picos y púas devoran a todos, uno a uno; 
    sus tentáculos succionan esencia o espíritu de otros, 
    de otros que inadvertidamente,  se convierten 
    en horribles, competitivos e insaciables monstruos.

                                                         

    Cien poemas y una vida     
                                         
                 Háblame   

                       Voy a platicar contigo cuando estés dormido,
                       ya que tu mente vague; entonces, me dirás
                       una sarta de cosas y me sentiré correspondida.

                       Háblame, de tus locuras, de la verdad que habitas, 
                       del por qué a veces de tus sonrisas
                       y esa mirada inquieta, que se planta en tu rostro.

                       Dime, en las ocasiones en que guardas silencio;
                       qué tantas ebulliciones tienen tus pensamientos;
                       y si hay un espacio en ti para  mis versos.

                       Haz saber, si me recuerdas cuando estás lejos,
                       si sientes mis dedos que acarician tus cabellos
                       y escuchas que te llamo con tierno acento.

                       Cuéntame, si es que sabes, que persigo tus pasos
                       y anhelo siempre tu amor y tu regazo.
                       ¡Háblame, así dormido,  me encanta oírte!
                       Porque aunque tú no estés, ya no estaré tan triste.



       Cien poemas y una vida                             

    Silencio

    Cuántas cosas guardas ¡Oh silencio!
    En el vagar infinito de los tiempos.

    A través del movimiento de los astros 
    y de la poca vida en el universo

    Hoy que podrías decir más que las palabras,
    porque éstas, su significado están perdiendo.

    ¡Si hablarás! Amigo silencio,
    tendrías que hacerlo poco a poco y despacito.

    Porque quizás ni la red del internet ni el Wi-Fi,
    tolerarían tus sonidos, tus horrendos secretos. 

    Tal vez, también a ti te callarían, o tendrían 
    que pagarte, sino como a tantos, acribillarte.                                           

    ¡Acribillado estás, desde remotos tiempos!
    Por eso te inventaron, abnegado Silencio.


                                      
                                                                                    Cien poemas y una vida        
    Avanza

    Por más que veas que todos retroceden, 
    no te detengas nunca, el viaje sigue, 
    aunque algunos tristemente se quedan, 
    otros caen y muchos ni siquiera se despiden.

    Así sientas y veas que el cielo sólo tiene
    muchas nubes grises y carece de estrellas, 
    que la lluvia cae sobre tu cuerpo y tal parece 
    que la vida se prolonga de noche inaccesible.

    Siempre hay un sol  radiante y poderoso,
    tras horizonte, el cielo o el mar hermoso; 
    allá donde las colinas parece que terminan,
    hay verdes pastos, otros colores y bellos matices.

    Sigue adelante hija, así  indiquen todos 
    que es imposible avanzar contra marea;
    esa marea es tan sólo una barrera, 
    que el paso decisivo desmorona, inexistente.

    Así, una ráfaga de penas te jale a los abismos,
    levántate despacio y avanza paso a paso; 
    hazlo por tus hijos, déjate llevar por sus manitas
    hasta el paraíso inmenso de sus risas.



    Cien poemas y una vida

    Error

    En el transitar de la vida, he de encontrarte amado, 
    son muchos años ya perdidos 
    y en la muchedumbre, cómo has vagado.

    He tomado tus manos con ternura, 
    tu cuerpo ha temblado con mis besos y caricias,
    pero has sido tú,  ¡Me he equivocado!

    Tu voz he escuchado en el bullicio 
    y en el tumulto de los rostros, 
    he confiado en mis instintos, ¡Y me han fallado!

    ¿Qué señal me darás, amado mío, para identificarte? 
    No dejaré está vez, que la avidez de amor 
    y de ternura me confundan.

    Vete despacio, sin prisa, te reconoceré entre tantas sonrisas,
    será la tuya como la mía, quizá la más discreta;
    tal vez andemos ambos, cubiertos de temor y de tristeza.

    Y al reconocernos, hemos de constatar que no estamos errando,
    porque ¡Qué pena amor! Nuevamente darnos cuenta,
    que en vez de amarnos…Debimos evitarnos.




    Cien poemas y una vida     
                                         

    Rebeldía 

    Mujeres, seres crucificados, confundidos;
    grito inusitado de mi sexo,
    broto de rebeldía a la obligación inicua, forzada,
    desde los tiempos bíblicos y reglas de moral, 
    en todas las civilizaciones hasta hoy dadas.

    El amor no justifica ser indignas,
    ni mártires ni por siempre mancillas;
    entrenamiento practicado por milenios,
    encadenadas por el instinto de ser madres;
    a tener que sucumbir ante la vida.

    Enmohecido lenguaje de elocuencia y alabanza,
    que te mantiene esclava a una vivencia,
    entregando así, la razón de tu existencia.
    Negándote el derecho a continuar creciendo,
    hincada, gateando, aun cuando tienes bellas alas.

    Mujer desconocida, amiga, madre, nieta e hija;
    nos amenaza una condenación eterna,
    es la inhumana virtud del sacrificio,
    hasta los ángeles son del sexo opuesto 
    y para toda hay que pedir permiso.

    Contra nosotras todos los misterios,
    psicología: Fingir que valemos menos que ellos;
    faz inmaculada, calladas, resignadas y sonrientes,
    siempre dispuestas ante el viril egoísmo,
    negando a veces, la razón de nuestra existencia.

    El amor no justifica ser indignas,
    ni mártires ni por siempre mancillas;
    entrenamiento practicado por milenios,
    encadenadas por el instinto de ser madres;
    a tener que sucumbir ante la vida.

                                                   


                                    Corazón al viento 
                
    Que puedo decirte             

    Todos los agobiados por el hambre que siembra en el campo la mentira y la pobreza extrema; confían en emigrar camino a la gloria; llegan cientos a las fronteras, ignorantes que al infierno es la vereda.

    Ves a nuestros hermanos en las calles, en los postes y puentes durmiendo su miseria, caras pintoreteadas haciendo piruetas, mientras el semáforo en verde no prenda y a sus ojos, asoman ilusiones muertas,  sueños abortados por su tierra.

    Desconocen que frontera es barrera y la guerra contra todos los pueblos, que existe temor en algunas personas, hasta por la triste sonrisa de un joven o niño famélico y emigrantes-disidentes son identificados terroristas,  sin siquiera tener cartera.

    En la calle deambula la muchedumbre oprimida y en talleres o fábricas maquila su estropeada vida, la miserable multitud y sus sufrimientos son invisibles, son ánimas en cautiverio.

    Humanidad deteriorada, vemos sólo edificios, los puentes, los anuncios del Mc Donal’s o la Costco, ostentación miserable de consumo por sentirnos “buenos” o “gente bonita”, imperceptibles al desvelo de los otros ojos y al sudor a tristeza de sus zapatos rotos.

    Son realidades latentes que llagan la historia de los pueblos, así hiere a los pobres este mundo, por siglos ciego de amor y de justicia, lejos de Dios y alabándole a gritos; qué te puedo decir, qué te puedo decir... Mi amado hijo.
                                                                         


    Cien poemas y una vida     

    A veces

    Era un trinar de pájaros alegres;
    pero a veces triste, muy triste. 

    Era un ramillete de bellas flores; 
    pero a veces marchitas, marchitadas.

    Era una pradera verde y amplia; 
    pero a veces seca, muy seca.

    Eran manantiales de agua fresca;
    pero a veces quemaban, requemaban.

    Era decir le amo diariamente; 
    pero a veces silencio, un gran silencio.

    Era estar junto a él todos los días;
    pero a veces lejano, muy lejano.

    Era desearle tanto, con ternura;
    pero a veces desprecio, despreciable.

    Era la felicidad de tener compañía; 
    pero a veces soledad, soledad acompañada.

    Y dejé que lo que era, ya no fuera; 
    pero a veces lo que es, duele…Duele tanto.

                               
                                    
    Corazón al viento          

    Grito de paz
      
    Dijeron: Escribe algo sobre la paz.

    ¡Paz!   ¿Cuál paz?
    La paz está extraviada, confundida, atada y vuela
    sobre caminos, que tramo a tramo cobran su libertad.
    Se escucha entre los gritos de los campesinos,
    clamando por su tierra y su nación salvar.
    Marcha por todas partes en miles de jóvenes
    y estudiantes, que luchan por su futuro rescatar.

    ¡Paz!   ¿Dónde la paz?
    Ahí, en los jóvenes asesinados de Ayotzinapa
    y en los indígenas que exigen justicia e igualdad.
    En caritas tristes de niños hambrientos  
    y mujeres que viven laborando por escaso jornal.
    En escuelas abandonadas de la obligatoriedad,
    de todo laicismo y muy próximas a privatizar.

    ¡Paz!   ¿Cuál paz?
    La que lleva emigrantes a campos extranjeros,
    a su vida entregar; que desangra al obrero
    y acaba con el campo y la ciudad.
    La que organiza en el mundo, la burla electoral;
    que aniquila Sindicatos, borra Leyes y Derechos,
    desmantelando Estados y Naciones sin piedad.

    ¡Paz!    ¿Dónde la paz?
    Está burlándose entre los cables de la electricidad,
    que venden los gobiernos a las transnacionales
    sin escatimar e igual negocian la Soberanía Nacional.
    Está, en los sueños del humilde trabajador,
    lejanos del petróleo, de minas, ferrocarriles y puertos;
    bienes esfumados por el saqueo privatizador.

    ¡Paz!     ¿Cuál paz?
    La paz está extraviada, su significado se perdió,
    vaga entre los discursos y en las voces del televisor.
    Fallece entre las veredas de la corrupción,
    con el contubernio del narco y los gobiernos;
    que sirven con beneplácito y sin control,
    al infame capital y su séquito destructor.

    Pidieron: Escribe algo sobre la paz.
    Pero, es una falacia estás tres letras enlazar,
    porque sólo veo guerra y vil explotación,
    que destruye a mi gente, a mi país
    y es en todo el mundo:
                                        La misma agresión.
    ¡La paz!     ¿Cuál paz?     ¿Dónde la paz?
                         
                          


                                                                                     Cien poemas y una vida                                          

    En blanco

    La vida es como un buen libro,
    hay que tomarle en la mano, sentirle;
    siempre enseña, deja algo, 
    día tras día, página, tras página. 
    Y el mundo es como una biblioteca 
    con tomos de tópicos distintos, 
    con carátulas y títulos diversos; 
    algunos sencillos, claros, auténticos; 
    otros con tantas muletillas    
    y metáforas sublimes, tan vanas, 
    tanto, que atrofian los sentidos.

    Y ahí está, la vasta biblioteca, 
    llena de libros de diferentes idiomas, 
    colores y tamaños; 
    algunos pesan más que otros, 
    pero por más pesados; 
    a veces los ligeros los oprimen 
    y es que peso no estriba en la sustancia, 
    sino en la ganancia.
    ¡Libro tras libro, libro sobre libro! 
    Hasta que forzado eres folleto 
    y si lo permites te vuelves hoja blanca. 

                     



                                                                                               Corazón al viento                                          

    Perdona

    Perdona si no grito tu nombre por las calles,
    por todos los callejones y senderos de mi pueblo.

    ¿Qué más puedo hacer?

    Te he dicho que te quiero, te extraño,
    eres parte de mi vida y todos los días  
                   te imagino e idolatro desde lejos.

    Perdona si no grito tu nombre por los aires;
    pero lo llevo grabado en el corazón
    desde  tiempos  inmemorables.

    Y creo que gritarlo es innecesario;
    porque brota en mis ojos y de las alas de mis manos
                con amor lo resguardo, lo detengo.

    ¿Qué más puedo hacer?

    No quiero que se esfume como las letras y palabras
    que a veces suenan vanas.

    Perdona si no grito tu nombre, voz mundana,
    es que tu nombre,  tu nombre está adherido
    a mis entrañas.
                                     


                                                                                          Corazón al viento                                          
      
    Palabrería

    Tiernamente mi amado dijo un día a mi oído:
    Me traes bien jodido ¿Jodido? ¿Cómo que jodido?

    Hundido, empobrecido, sin brillo, menoscabado, estropeado,
    arruinado, destruido, maltratado, desprotegido, suprimido,
    abatido, devastado, exterminado, asolado, menospreciado.

    Entonces me quedé pensando: ¿Qué hace éste conmigo? 
    Hubiera preferido que dijera a mi oído:
    Me traes muy prendido.

    Encantado, atraído, aficionado, ilusionado, encariñado, distraído,
    alivianado, seducido, emocionado, enardecido, embelesado,
    cautivado, extasiado, fascinado, conquistado…
    O simplemente muy enamorado.
         


                                                                                              Corazón al viento                                                  
    Panorama

    Tras lejanía luz colorida, brillo incesante melancólico;
    suspiros latentes dan vida rompiendo monotonías.

    Imágenes sostenidas motivan el transitar de los días
    y la esperanza perenne guarda ilusiones desmedidas.

    Rayos solares intensifican los bellos deseos,
    frases melosas, suave tibieza que se antoja.

    Bajo el cielo estrellado los cuerpos reposan
    y dos corazones rebozan caricias suspendidas.

    Por la noche la misma luna ilumina obscuros senderos
    e igual ritmo de latidos mitigan palabras de amor;
    te extraño, te quiero.



    Varios Desvaríos (Inédito)   

    Yo también  (Alegoría a mi Patria)

    También yo tristemente avanzo entre la multitud de gente,
    me abro paso con dificultad en esta gran urbe o ciudad.
    Yo también oigo, miro a miles de transeúntes, robotizados,
    ensimismados por vencer su propio navegar, su aturdimiento.
    También yo sucumbo ante el desempleo y miseria extrema,
    me estremezco diariamente, por la violencia y desolación.

    También yo leo falsedades en las revistas, en la prensa,
    escucho cuentos fantásticos en conferencias y por televisión.
    Yo también veo las calles llenas de podredumbre humana
    y oigo latir el corazón de mi pueblo triste y desesperanzado.
    También yo día a día amanezco con preocupación e impotencia,
    por tanto crimen, saqueo, delincuencia, abuso e inseguridad.

    También yo temo romper las dulces cadenas de la comodidad
    y que éstas, se vuelvan celdas permanentes de mi inestabilidad.
    Yo también no deseo perder mi pequeña potestad, “ego” sublime,
    lo poco logrado, que me han permitido de avance y prosperidad.
    También yo intento permanecer callada, ecuánime, tranquila,
    engañándome, pensando que algún día, está infamia acabará.

    También yo me resigno con migajas de prestaciones y anhelos,
    enormes mentiras, “reformas” de-formantes y supuesta equidad.
    Yo también siento el devastar de mi patria, vivo en estas tierras
    y mi tinta-sangre, indómita, controversista no cesa su bregar.
    También yo y mi vehemente pluma a veces, agoniza o muere
    en el tránsito de las calles de esta soberana y gloriosa falsedad.

    Yo también… También yo.




    -


    0 0
  • 01/09/17--00:55: ETHERIDGE KNIGHT [19.832]

  • ETHERIDGE KNIGHT

    Etheridge Knight (Corinth, Mississippi EE.UU. 1931-1991). Fue y sigue siendo uno de los referentes indiscutibles de la poesía afroamericana. Recibió reconocimientos como el de la Guggenheim Fundation, de la National Endowment for Arts, de la Poetry Society of America, entre otros. En 1960 fue detenido y condenado a ocho años de cárcel en la prisión estatal de Indiana, lugar en el que empezó a escribir. Sirvió cuatro años en el ejército, de 1947 a 1951. Durante el conflicto con Corea sufrió una herida de metralla que lo volvió adicto a las drogas. Su primer libro, Poems from Prison (1968), fue publicado mientras estaba aún preso, pronto se convirtió en un éxito que lo colocó junto a poetas que conformaron el Black Artist Movement, como Amiri Baraka, Haki Mandhubuti, Gwendolyn Brooks y Sonia Sánchez, con quien se casó. Su tercer libro, Belly Song and Other Poems (1973), fue nominado al National Book Award y al Pulitzer Prize.

    http://circulodepoesia.com/2017/01/poesia-norteamericana-etheridge-knight/



    Sintiéndose jodido

    Señor ella se ha ido deshecho me dejó deshecho descompuesto y dividido
    y sin forma de hacerla
    regresar y en todas partes el mundo está desnudo
    brillante hueso blanco     destellos de arena de cristal
    muerte por droga muerta moribunda y balbuciente la llevó
    lejos la hizo llevarse consigo su risa y sus sonrisas
    y su suavidad y sus suspiros de media noche

    Al diablo Coltrane y la música y las nubes amontonándose en el cielo
    al diablo el mar y los árboles y el cielo y los pájaros
    y los reptiles y todos los animales que vagan por la tierra
    al diablo marx y mao al diablo fidel y nkrumah y
    la democracia y el comunismo al diablo la heroína y la mariguana
    y los rojos tomates maduros y todos los discípulos al diablo fanon nixon
    y malcom al diablo la revolución al diablo la libertad al diablo
    toda la puta cosa
    todo lo que quiero ahora es que regrese mi mujer
    para que mi alma pueda cantar



    Últimas palabras de “Jactancioso”
    (o un auto / elogio cantado)

    Ahora, cuando yo / muera, no me entierres
    En ninguna llanura solitaria
    Y no me pongas en ninguna simple caja de pino
    (porque dejé mucho dinero miserable);
    Y arroja mi culo helado en el profundo mar azul.
    Hagas lo que hagas, no me plantes / bajo ningunos seis pies de tierra;
    Sólo machácame, machácame, excepto mi verga,
    La cual quiero envuelta en la blanca / falda de una mujer.

    No quiero ningún predicador / hombre que predique
    Sobre mí, porque yo sé a dónde voy.
    No quiero ningunas lágrimas, ningunas flores,
    Nadie de pie y esperando / todas las horas.
    Sólo consigue una trompeta dorada y trae a Dizzy para que la sople.
    Porque yo / fui / astuto, y tú lo sabes bien.

    Ningún piano tocando, ningún blues, por favor;
    Ningún gemido, ningún quejido;
    Sólo déjame en la mesa, machácame
    Dentro de mi traje de doscientos dólares,
    Calcetines rojos, zapatos de charol negro,
    Corbata con nudo polka (asegúrate que sea de seda,
    y ¡no lo olvides!)

    Llévame a mi cadillac rosa
    Apóyame / bajo el volante
    Remólcame hacia una colina alta,
    Cava un hoyo –seis metros de largo y seis metros de ancho–
    Coloca un gran bulto de hierba / mariguana a mi lado;
    Después, déjame solo
    Y ¡déjame manejar al infierno con estilo!



    Hard Rock regresa a prisión desde el hospital
    para criminales dementes

    El Hard Rock / fue / “conocido por no tomar ninguna mierda
    De nadie” y tenía las cicatrices para demostrarlo:
    Divididos labios violetas, oídos pesados, moretones encima
    De sus ojos amarillos y una larga cicatriz que cortaba
    Su sien y se abría camino a través de una gruesa
    Cubierta de pelo rizado.

    La NOTICIA / fue / que Hard Rock ya no era un negro maldito,
    Que los doctores le habían hecho un hoyo en la cabeza,
    Cortado parte de su cerebro y disparado electricidad
    Por sus restos. Cuando trajeron de regreso a Hard Rock,
    Esposado y con cadenas, fue soltado,
    Como un semental recién castrado, para probar su nuevo estatus.
    Y todos esperamos y observábamos, como un rebaño de ovejas,
    Para ver si la NOTICIA era cierta.

    A medida que esperamos nos envolvimos en la capa
    De sus hazañas: “hombre, la última vez, necesitaron ocho
    Guardias para ponerlo en el Hoyo”, “Sí, ¿te acuerdas cuando
    Golpeó al capitán con la bandeja de la cena?”, “Puso
    El récord de tiempo en el Hoyo, ¡67 días seguidos!”
    “Viejo Hard Rock, hombre, ese es un negro demente”
    Y después, la joya del mito de que Hard Rock una vez había agarrado del pulgar
    A un guardia envenenándolo con saliva sifilítica.

    La prueba llegó, ver si Hard Rock estaba realmente amansado.
    Un lugareño lo llamó negro hijo de puta
    Y no perdió sus dientes, un guardia que conocía al Hard Rock
    Desde antes lo sacudió y le ladró en la cara.
    Y Hard rock no hizo nada. Sólo sonrió y parecía tonto,
    Sus ojos vacíos como nudos de madera en una cerca.

    E incluso después de que descubrimos que a Hard Rock le tomó
    Exactamente 3 minutos decirte su primer nombre,
    Nos dijimos que él había acabado de hablar,
    Era genial; pero no pudimos engañarnos por mucho tiempo,
    Y nos alejamos, nuestros ojos hacia el suelo. Abatidos.
    El había sido nuestro Destructor, el hacedor de las cosas
    Soñamos hacerlo, pero no pudimos hacerlo,
    El miedo de los años, como un látigo mordaz,
    Había cortado profundas hendiduras
    A través de nuestras espaldas.



    La salida del sol

    Y si sale el sol,
    ¿cómo lo saludaremos?
    Gwen Brooks

    Salió el sol, señorita Brooks,
    Después de todos los años de noche
    Salió escupiendo fuego de sus labios.
    Y volteamos –echamos todo a perder.
    Parece que nuestros oídos no estuvieran preparados
    Para el martilleo feroz.

    Y ahora el Sol se ha ido, ha sangrado rojo,
    Llorando tras las montañas.
    De nuevo surgen las sombras de la noche.
    Pero bajo el plácido rostro una tormenta ruge.
    Los rayos del Rojo han perforado la profundidad, han golpeado
    El núcleo. No podemos dormir.
    Las sombras cantan: Malcom, Malcom, Malcom.
    La oscuridad no es como antes.

    Salió el Sol, señorita Brooks.
    Y echamos todo a perder.
    Creo.
    (Aunque ninguna visión visitó mi celda)



    ¿Apología para la apostasía?

    Suaves canciones, como pájaros, mueren en el aire envenenado
    Así que ahora mi canción no puede ser dulce.
    El enojo roe el roble y el olmo; las rosas son raras,
    Pocas veces vistas a través de la ciega desesperación.

    Y mi murmullo no puede ser oído
    Por encima del barullo y el maldita sea. La noche está llena
    De pendejos y bastardos; ninguna luna o estrellas
    Iluminan el cielo. Y mi dulce se aplazó

    Hasta el tiempo de paz, cuando mi voz sea luz,
    Como abajo, flotando en el aire; entonces seré
    El canto de las playas, blanco en el mágico sol,
    Y de lunas y doncellas a media noche.



    Feeling Fucked Up

    Lord she’s gone done left me done packed / up and split
    and I with no way to make her
    come back and everywhere the world is bare
    bright bone white    crystal sand glistens
    dope death dead dying and jiving drove
    her away made her take her laughter and her smiles
    and her softness and her midnight sighs—

    Fuck Coltrane and music and clouds drifting in the sky
    fuck the sea and trees and the sky and birds
    and alligators and all the animals that roam the earth
    fuck marx and mao fuck fidel and nkrumah and
    democracy and communism fuck smack and pot
    and red ripe tomatoes fuck joseph fuck mary fuck
    god jesus and all the disciples fuck fanon nixon
    and malcolm fuck the revolution fuck freedom fuck
    the whole muthafucking thing
    all i want now is my woman back
    so my soul can sing


    Last Words by “Slick”
    (or a self / sung eulogy)

    Now, when I / die, dont you bury me
    On no lone prairie;
    And dont put me in no plain pine box
    (cause I left plenty cold cash!);
    And throw my cold butt in the deep blue see.
    Whatever you do, dont plant me / in no six feet of dirt;
    Just mash me, mash me, except for my dick,
    Which I want wrapped in a white / woman’s skirt.

    I dont want no preacher / man a-preaching
    Over me—cause I know where I am going.
    I dont want no tears, no flowers,
    No standing around and waiting / up / all hours.
    Just get a golden trumpet, and have Dizzy blow it.
    Cause I / wuz / Slick—and you damn well know it.

    No piano playing, no blues please;
    No moaning and groaning;
    Just lay me on the table, mash me
    Into my two-hundred-dollar suit,
    Red socks, black patent leather shoes,
    Polka-dot tie (make damn sure it’s silk—
    And dont forget it!)

    Take me out to my pink cadillac
    Prop me up / under the steering wheel,
    Tow me out to real high hill,
    Dig a hole—twenty feet long and twenty feet wide,
    Place a giant joint of reefer / weed by my side;
    Then leave me alone—
    And let me drive to hell in style!



    Hard Rock Returns to Prison from the Hospital 
    for the Criminal Insane

    Hard Rock / was / “known not to take no shit
    From nobody,” and he had the scars to prove it:
    Split purple lips, lumbed ears, welts above
    His yellow eyes, and one long scar that cut
    Across his temple and plowed through a thick
    Canopy of kinky hair.

    The WORD / was / that Hard Rock wasn’t a mean nigger
    Anymore, that the doctors had bored a hole in his head,
    Cut out part of his brain, and shot electricity
    Through the rest. When they brought Hard Rock back,
    Handcuffed and chained, he was turned loose,
    Like a freshly gelded stallion, to try his new status.
    And we all waited and watched, like a herd of sheep,
    To see if the WORD was true.

    As we waited we wrapped ourselves in the cloak
    Of his exploits: “Man, the last time, it took eight
    Screws to put him in the Hole.” “Yeah, remember when he
    Smacked the captain with his dinner tray?” “He set
    The record for time in the Hole—67 straight days!”
    “Ol Hard Rock! man, that’s one crazy nigger.”
    And then the jewel of a myth that Hard Rock had once bit
    A screw on the thumb and poisoned him with syphilitic spit.

    The testing came, to see if Hard Rock was really tame.
    A hillbilly called him a black son of a bitch
    And didn’t lose his teeth, a screw who knew Hard Rock
    From before shook him down and barked in his face.
    And Hard Rock did nothing. Just grinned and looked silly,
    His eyes empty like knot holes in a fence.

    And even after we discovered that it took Hard Rock
    Exactly 3 minutes to tell you his first name,
    We told ourselves that he had just wised up,
    Was being cool; but we could not fool ourselves for long,
    And we turned away, our eyes on the ground. Crushed.
    He had been our Destroyer, the doer of things
    We dreamed of doing but could not bring ourselves to do,
    The fears of years, like a biting whip,
    Had cut deep bloody grooves
    Across our backs.



    The Sun Came

    And if sun comes
    How shall we greet him?
    —Gwen Brooks

    The sun came, Miss Brooks,—
    After all the night years.
    He came spitting fire from his lips.
    And we flipped—We goofed the whole thing.
    It looks like our ears were not equipped
    For the fierce hammering.

    And now the Sun has gone, has bled red,
    Weeping behind the hills.
    Again the night shadows form.
    But beneath the placid face a storm rages.
    The rays of Red have pierced the deep, have struck
    The core. We cannot sleep.
    The shadows sing: Malcolm, Malcolm, Malcolm.
    The darkness ain’t like before.

    The Sun came, Miss Brooks.
    And we goofed the whole thing.
    I think.
    (Though ain’t no vision visited my cell.)



    Apology for Apostasy?

    Soft songs, like birds, die in poison air
    So my song cannot now be candy.
    Anger rots the oak and elm; roses are rare,
    Seldom seen through blind despair.

    And my murmur cannot be heard
    Above the din and damn. The night is full
    Of buggers and bastards; no moon or stars
    Light the sky. And my candy is deferred

    Till peacetime, when my voice shall be light,
    Like down, lilting in the air; then shall I
    Sing of beaches, white in the magic sun,
    And of moons and maidens at midnight.



    -

    0 0
  • 01/09/17--01:57: SAIJO YASO [19.833]

  • Saijo Yaso 

    (1892-1970), poeta, compositor y académico japonés de inspiración simbolista. Educado en Francia, llegó incluso a entablar una amistad con Paul Valery, cuya influencia estética y psicológica permea el trabajo del japonés.



    El infierno de Tomino

    En Japón, existen de sobra leyendas urbanas, sobre fantasmas, monstruos, mujeres de cara cortada, demonios y de mas aberraciones que la mente nipona pueda crear, muchas de esas se han ido expandiendo a otros continentes gracias a las redes sociales, inspirando en los países que llegan, versiones alternas o propias. Este es el caso de “Tomino no Jigoku” o por su traducción, “El infierno de Tomino”.

    El infierno de Tomino es un poema maldito, escrito por Saijo Yaso aproximadamente en el año 1918, publicado en el libro “Yori Akai”.


    El poema trata sobre Tomino, la supuesta hermana menor del autor, el cual se dice que si lo lees en voz alta, podrías pasar malestares terribles, dolores de cabeza y en el pecho, que te obligarían a dejar de leer, pero si eres lo suficientemente valiente y logras terminar de recitar el poema, lo único que te esperaría seria la muerte, causada por una presión en el pecho, posiblemente un ataque al corazón, y serias llevado al infierno por la misma Tomino.


    En Japón hace algunos años se comenzó a correr el rumor en foros y redes sociales sobre un supuesto poema que mataba a toda persona que se atreviera a recitarlo en voz alta, el nombre del poema, “Tomino no Jigoku”. Incluso se llego a decir que existían casos documentados.


    Sea cierto o falso, lo interesante de este poema es la tristeza, oscuridad y misterio que lo rodea, sus letras son crueles y sin embargo hermosas, embriagantes, un poema en extremo interesante y que ha dado pie a muchas creepypastas creadas a partir de el o basadas en el mismo, un hermoso poema maldito.


    Su poema “El infierno de Tomino” se volvió notorio en años recientes al ser la materia de una leyenda de internet que asegura que quien lea el poema en voz alta habría de sufrir graves infortunios, incluso la muerte. Mas allá del mito urbano, el poema de Yaso es una exploración lírica y simbólica del lado oscuro del psique juvenil, las relaciones filiales y un remordimiento metafísico. La versión en español es de Esteban López Arciga, basada en la versión inglesa de David Bowles.

     http://circulodepoesia.com/2017/01/poesia-japonesa-saijo-yaso/



    El infierno de Tomino

    La hermana grande vomita sangre
    la menor saca lumbre
    pero el dulce Tomino
    escupe diamante

    Va solo Tomino
    Cayendo hacia al infierno
    Infierno lúgubre
    Sin flores

    ¿Es su hermana grande
    quien flagela?
    La razón del castigo
    cuelga oscura de su mente.
    Flagela y azota, ¡Ah!
    Pero nunca rompe.
    Camino vero al Avici,
    Eterno infernal

    Guíenlo al abismo
    infernal- le rezo
    a la oveja aurea
    al ruiseñor.

    ¿Cuánto empacó
    en su morral de piel
    para el descenso
    al infierno sin fin?

    La primavera viene
    Al valle, al bosque
    al abismo espiral
    del infierno final.

    El ruiseñor en jaula
    la oveja en vagón
    y una lágrima en el ojo
    del dulce Tomino.

    ¡Canta, oh ruiseñor,
    en el vasto bosque nebuloso!
    Él grita que sólo llora
    a la hermana menor.

    Su afilada angustia
    hace eco en el infierno–
    Una peonía
    abre sus pétalos de oro

    Bajo las siete montañas
    Y los siete ríos del infierno–
    El viaje solitario
    del pequeño Tomino

    Si en este infierno se encuentran
    vengan a mí, lo suplico,
    Picos filosos de castigo
    de la montaña aguijón

    No es gratuito
    penetrar la carne con agujas carmesí:
    Pues son guía infernal
    para el dulce y pequeño Tomino


    姉は血を吐く、妹(いもと)は火吐く、
    可愛いトミノは宝玉(たま)を吐く。
    ひとり地獄に落ちゆくトミノ、
    地獄くらやみ花も無き。
    鞭(むち)で叩くはトミノの姉か、
    鞭の朱総(しゅぶさ)が気にかかる。
    叩けや叩きやれ叩かずとても、
    無間(むげん)地獄はひとつみち。
    暗い地獄へ案内(あない)をたのむ、
    金の羊に、鶯に。
    皮の嚢(ふくろ)にやいくらほど入れよ、
    無間地獄の旅支度。
    春が来て候(そろ)林に谿(たに)に、
    暗い地獄谷七曲り。
    籠にや鶯、車にや羊、
    可愛いトミノの眼にや涙。
    啼けよ、鶯、林の雨に
    妹恋しと声かぎり。
    啼けば反響(こだま)が地獄にひびき、
    狐牡丹の花がさく。
    地獄七山七谿めぐる、
    可愛いトミノのひとり旅。
    地獄ござらばもて来てたもれ、
    針の御山(おやま)の留針(とめばり)を。
    赤い留針だてにはささぬ、
    可愛いトミノのめじるしに。







    -


    0 0
  • 01/09/17--07:40: MARY O' MALLEY [19.834]

  • Mary O'MALLEY 

    Nació en Connemara, Irlanda en 1954, e impartió clases en el University College Galway donde enseñó poesía y bellas artes a nivel de postgrado durante diez años. Vivió en Lisboa ocho años y ejerció como docente en la Universidade Nova en esa ciudad. Sirvió en el consejo de Poesía Irlandés y formó parte del comité de Festival de Poesía Internacional de Cuirt en ocho ocasiones, siendo la autora de su programa educacional. Ha residido en Paris, EEUU y en el buque de investigación de la marina irlandesa. Ha sido una activista de la educación en Medio Ambiente a lo largo de dos décadas centrando su interés en los ámbitos marinos. Ostentó la "Silla de Estudios Irlandeses" en Villanova el último año. 

    Ha publicado los libros de poesía:

    A Consideration of Silk, Salmon Poetry Galway, 1990
    Where the Rocks Float, Salmon, Galway, 1993
    The Knife in the Wave, Salmon Co.Clare, 1997
    Asylum Road, Salmon Publishing, 2001
    The Boning Hall (New & Selected), Carcanet Press, Manchester, 2002
    A Perfect V, Carcanet Press, Manchester, 2006.

    Antologías:

    Three Irish Poets, Carcanet Press Ltd. 2003 ISBN 978-1-85754-683-5
    SALMON: A Journey in Poetry 1981-2007, edited by Jessie Lendennie 
    The Making of a Poem: a Norton Anthology of Poetic Forms, edited by Eavan Boland and Mark Strand, WW Norton & Company; Reprint edition (April 2001).


    Artículo 45, sección 4

    No voy a conspirar.
    Tengo una constitución.

    Cuatro mujeres y un hombre
    con un destornillador
    podrían arreglar esto, con una fregona,
    un cubo, jirones de sueños
    y un juego o dos de cartas
    las sotas, las reinas, los ases
    por fin sobre la mesa.

    Elegimos la avaricia y ya se puede decir
    que los dados iban bien cargados. Descárguenlos.

    El pozo está sucio,
    el templo vacío.

    Quemaron las naves
    y un andrajoso regimiento
    de fantasmas exiliados
    recorre el mundo
    murmurando “Mentiras. Todo mentiras”
    y las derrochadas líneas
    de “La Constitución irlandesa
    en Época de Alzheimers”  1.

    Hay un tiempo de metáforas
    y un tiempo para descartarlas.
    Se acabó. Regresaron los fantasmas
    a la tienda del ropavejero.

    Banqueros, buenas noches.
    A arremangarse, manos
    a la obra y arréglenlo.

    ¿Indignación? Mi rabia está helada.
    Tengo un nieto.
    ¿De qué le sirve la rabia? Él tiene
    sus pequeñas tragedias, además,
    tragedias futuras, sus alegrías,
    un voto por venir, palabras arrojadas
    por diversión al viento.

    No voy a conspirar.
    Tiene una constitución.
    Y derecho a ella.
    Esta es mi nación plural, harapienta,
    y la amo.

    Tengo una República.
    Una vez lucharon por ella
    para luego desgraciarla.
    Levanten sus rodillas lloricas
    y sálvenla.

    1 Del original en irlandés: “Bunracht na hEireann in Am Alzheimers”.
    (Traducción de Julia Piera)


    Article 45, Section 4 

    I won’t collude.  
    I have a constitution.  

    Four women and a man 
    with a screwdriver 
    could fix this with a mop, 
    bucket, rags of dream  
    and a game or two of cards
    every jack, ace, queen  
    on the table this time.  

    We elected greed and you could say 
    the dice were loaded. Unload them. 

    The well is dirty, 
    the tabernacle empty. 
    You burned the boats
    and exiled ghosts 
    a tatterdemalion regiment 
    wandering the world 
    muttering ’Lies. All lies’ 
    and flittered lines 
    from ‘Bunracht na hEireann
    in Am Alzheimers.’

    There’s a time for metaphor 
    A time to ditch it. 
    It’s over. The ghosts are back 
    in the rag and bone shop. 
    Goodnight bankers.
    Sleeves up, shoulder
    to the wheel, and shift it. 

    Anger? My rage is chilled.
    I have a grandchild.
    What use is rage to him? Besides 
    He has his own small tragedies 
    and those to come, his joys,
    a vote to come, words flung
    into the wind for fun. 

    I won’t collude.
    He has a constitution. 
    and a right to it. 
    This is my tattered ragtag nation 
    and I love it. 

    I have a Republic. 
    You fought
    for it once 
    Then you disgraced it. 
    Get off your whining knees 
    And save it.


    Lo que Irlanda necesita

    Ni más hombres de finanzas ni empresas petrolíferas
    no necesita más laboratorios,
    administradores ni doctores.

    No necesita más abogados,
    oficinas ni apartados de correos
    ni cátedras de Artimañas en las Universidades.
    No necesita más inspectores
    de prisiones, fosas sépticas, desagües
    ni más molinos gigantes para someter Connaught
    y anexionarse España.

    Lo que Irlanda necesita
    en cada ministerio
    es un bailarín deslumbrante
    que toque los huesos a los funcionarios
    secretarias, enfermeras, contables
    con sus hombros, sus muñecas, su vaivén de caderas
    sobre sus clavículas y hombros
    por todo el gastado trapecio
    a través de sus ordinarios ordenadores
    arriba en sus esternones y mandíbulas
    que prosperen los esqueletos.

    Que un giróvago salvaje cambie el ritmo
    que les enseñe qué es qué
    y, como tributo a Yeats y Aristóteles,
    les dé con la vara en el culo.

    (Traducción de Julia Piera)



    What Ireland needs 

    Is not more moneymen or oil companies 
    She does not need more laboratories
    Administrators, or doctors. 

    She does not need more lawyers 
    Or offices or post office boxes 
    Or chairs of Funny Business in Universities.  
    She does not need more inspectors  
    Of prisons, septic tanks, drains  
    Nor more giant windmills to subdue Connaught  
    And annexe Spain.

    What Ireland needs 
    In every government department 
    Is an incredible dancing man 
    To play the bones for civil servants 
    Secretaries, Nurses, number crunchers 
    On his elbows, his wrists, his jiggling hips 
    On their clavicles and elbows 
    All along the old trapezium  
    Down across their rude computers  
    Up their mandibles and sternum  
    With a flourish of the skeletons.  

    A wild whirly man to put pep in their step  
    And teach them what’s what  
    And in homage to Yeats and Aristotle
    Beat the taws upon their bottoms.


    Estatuas

    Europa es el caparazón abierto de una tortuga
    roto a ladrillazos, a disparos,
    con canciones de amor desplazándose en tiempo profundo,
    traicionando fronteras a cámara lenta.

    Mi país es una prenda usada,
    mal cortada y con sobreprecio.
    Sólo la costa me pertenece, desde siempre,
    esta hermosa y accidentada línea.

    Ahora toca quitársela de encima, soltar
    amarras, no como ciertas estatuas, Fedra
    digamos, o Maeve, antes de que la nación
    que amaba y llevaba puesta se convirtiera en una mortaja,
    salió de ella, con el pecho al aire, desnuda,
    y vistió jirones de luz.-
    fue un despertar que superó a los dioses
    su “nada más que perder” una amenaza

    sino en silencio, como la gente de mi tierra
    que se va en barcos o aviones
    pero vuelve siempre
    para bodas, funerales y el destino

    (Traducción de Julia Piera)



    Statues 

    Europe is a turtle’s back broken  
    open with bricks, with gunfire, 
    with love songs shifting in deep time,  
    borders snaking in slow motion. 

    My country is a worn out thing,  
    badly cut and overpriced.  
    I only ever owned the coast,  
    this beautiful indented line. 

    It’s time to shake it off, loosen 
    the ties, not the way some statue, Phedre  
    say, or Maeve , before the nation 
    she wore and loved became a shroud 

    stepped out of it, went bare-breasted 
    and clothed herself in rags of light - 
    such get-up made the gods feel bested 
    its ‘nothing more to lose’ a threat - 

    but quietly, the way the people of my place 
    have taken boats and planes and gone 
    and almost always come home 
    for weddings, funerals and fate.



    ST. JOHN'S EVE

    In the blue light that let us see 
    my husband’s shirt buttons on bonfire night 
    and see our mink-coated dog 
    in the distance at half eleven at night, 
    a butterfly wings in from Borneo. It is the colour 
    of luminous blue fish in an aquarium. 

    It drinks our attention until the lavender hills, 
    the silver hound leaping for a tennis ball, 
    the girl throwing it, sixteen and beautiful, 
    become a film, a vacuumed surface. 
    We watch this creature visiting from space, 
    from heaven, from somewhere else, transfixed. 

    Go back, I want to say, You are in the wrong place. 
    It hovers for a while, pulsing blue light, 
    then flies off towards the coast. 
    We stare, robbed of a dimension. I am afraid. 
    I asked God what sacrifice would be enough 
    to keep us all together. I am talking with a stranger. 

    Naturalists write neater poems than lovers. 
    I would have promised anything. 
    All I observed beside the fire blossoming 
    below the house was a brown O on each wing. 
    I could taste the shining bone that would remain 
    a charred promise in the morning ashes.



    COMMUNION AT THE GATE THEATRE

    This is the time of life when a woman 
    goes to Dublin to the theatre to get away 
    the night every Leaving Cert student in Ireland 
    is up from the country to see the same RSC production. 

    Hamlet is small and elegant and very English. What did 
    she expect – that after all those years 
    he would have grown really Danish, the lies 
    would be less eloquent, gestures less fluid? 

    Tonight she finds the prince tedious and self-obsessed. 
    You are thirty years old for Christ’s sake, 
    she shouts, startling the audience. 
    The students are disapproving, then delighted. 

    Now that they have stopped texting one another, 
    the girls are shaping some of the words. 
    There is Royal Shakespearean body language 
    between Claudius and Gertrude. 

    The boys whistle, applaud uneasily. 
    The woman thinks Gertrude is entitled to her lover’s kiss. 
    What kind of twisted little shit are you? 
    she asks Hamlet, but silently. Hamlet is relentless. 

    The actor fifty if he’s a day, torturing his mother 
    who is the same age. No one cares. 
    It is as bad as MacLiammoir playing Romeo. 
    The kids are loving it. We are rearing 

    a generation of throwbacks, she thinks, 
    without Latin to sustain them, much less history. 
    She checks the exits, measures her chances. She rises 
    in a crouch just as a hush is spreading through the house. 

    Here and there along the rows the students begin 
    To mouth Hamlet’s soliloquy. The half-formed faces 
    half-lit are devout. At What is a man is his chief good be… 
    but to sleep…the ungodly voices join in as at Mass.


    ARRIVAL IN PARIS

    Fluent gesture. Already on the Beauvais bus a man 
    strokes his son’s head with a palm cupped. 
    The child’s black hair responds like a young cat. 

    A boy is sulking beautifully, 
    legs crossed at the ankles. The girl 
    ignoring him is reading Kafka – La Procès. 
    He utters soft plosives, little plumes of indignation 
    astonished at her cruelty for at least ten kilometres. 
    When they make up, she rubs the side of his face 
    With slow fingers for another five before he defrosts. 

    There are banks of hawthorn along the motorway. 
    By Paris, the lovers are reconciled. Outside 
    open-pored sandstone drinks in the south. 
    I think of Blaithin, her skin made of flowers, 
    the touch of sun opening them.






    -


    0 0
  • 01/09/17--09:56: KATE LITTERER [19.835]

  • KATE LITTERER

    Kate Litterer es nativa de Pennsylvania y tiene un amor eterno por el Medio Oeste. Es un graduada de la Universidad de Massachusetts MFA Programa para Poetas y Escritores (2013) y actualmente está realizando un doctorado en Composición y Retórica en la Universidad de Massachusetts. Kate vive en el oeste de Massachusetts con sus dos gatos maine coon y ha enseñado composición en la Universidad de Massachusetts Amherst desde 2010. También le encanta cocinar, hornear, bordar y el collage. 

    Poesía

    Poemas de Kate han sido publicados en numerosas revistas impresas. Ha ocupado cargos como editora de distribuciones de Ediciones Slope, Poesía Editora de la ruta 9 Diario, y Asistente críticas Editora de Sentencia: Un Diario de Prosa Poética. Recientemente, fue editora invitada para ISSUE 02 de la revista MISTRESS.

    Su primer libro de poemas, Ghosty Boo, ya está disponible desde A-Minor Press, 2015.




    Anoche con un vestido rojo, observé que
    si las mujeres son cervatillos, tímidos en sus copas, martini,
    entonces el hombre que me violó hace años,
    enorme y amenazador, es un lobo negro,
    es un trago de whisky.
    Se pegó a mí: su aliento apestaba
    como una herida. Yo me convertí en océano
    y despaché marea tras marea hasta
    que mi vestido de roja carne fue el pellejo de un gamo
    empapado en agua de mar hasta que la piel
    se curtió y se hizo grietas.


    Primero estábamos vestidos, luego bajo nuestras ropas
    desnudos y de un color carne anonadado, él
    amagando una botella de licor y
    yo misma. Me camuflé de negro,
    por incitación o por miedo,
    formamos un bucle, el ruido de trenes
    se tradujo en ladridos hasta que tremolé
    como una cajita de música.

    Si cerraba los ojos, oía trenes.
    Mi madre y yo mirábamos graffitis pasar
    y fumábamos, espaldas contra el ladrillo rojo de la estación.
    Red Brick Station es el nudo de esta ecuación;
    fumábamos y yo dejé de contar al llegar a cien.
    El hombre que me violó. Cien. Madre,
    córtame el pelo y bórrame en partes para dejar sitio.

    incluído en su debut "Ghosty Boo" (A-minor, 2015) 
    -- traducción de Tive Martínez, 2016
    http://paradojasdelconserje.blogspot.com.es/




    SIX FROM GHOSTY BOO
    by Kate Litterer
     
     
    Ghosty Boo is angry and throbbing threats.
    I waver and flicker vision.

    Little me is waiting
    in the next room for me to
    acknowledge her
    existence. She has
    red poker hair and little
    arms and legs and girl
    girl voice. Little girl me opens
    her mouth and it keeps
    going deep and black
    and vicious and empty.
    Little neglected me
    is frozen. She blinks out
    then in, horrorific babygirl.
    Little me is crying, adult me
    watched my own neglect like
    a magic zipper closed it.
    I drunk to grow up little me
    to a sexpot. Little me was a dinky
    plastic flower. I close my tight
    mouth and I ignore little me.
    She is imagined broke fledgling. Me me here,
    a panic. Me is closing my mouth
    and it keeps going. It is deep
    and pink and pulsing like a vagina.


    *


    CUT to me furious
    stilting on hard calves in need of massage
    my hair is dirty, it smells like old clothes + taffy
    oh my it is sexy when a queer woman bites her nails
    down to the bloodcomingout.

    It’s a hard job to hurt out of revolted love.


    *


    Open places of safety:
    back yards,
    farms, lakes and
    ponds, nourishing meals.

    Scary, closed:
    darkness/nighttime,
    showers, mirrors.

    Terror rooms:
    night terrors about the room
    with the thin carpet on
    concrete where there are meat
    hooks hanging from the ceiling,
    sudden fear of being
    touched so much that
    I revert to preverbal, recurring
    dream where
    the back yard is covered
    with dead dogs.


    *


    Last night in a red dress, I observed that
    if women are fawns, timid in their drinks, martini,
    then the man who raped me years ago,
    large and barking, is a black wolf,
    is a shot of whisky.
    He got so close: his breath stank
    like a casualty. I turned into an ocean
    and sent out tide after tide until
    my red flesh dress was a deer’s hide
    soaked in sea water until the skin
    hardened and cracked.

    First we were clothed, then under our clothes
    naked and painted wide-eyed nude, he
    hiding a bottle of liquor and
    myself. I camouflaged in black,
    my encouragement or fear,
    our looping, the sound of trains
    translated into barking until I tinkled
    like a music box.

    If I closed my eyes, I heard trains.
    My mother and I watched graffiti roll past
    while we smoked, backs on the red brick station.
    Red Brick Station is the anywhere in this equation;
    we smoked and I quit counting after one hundred.
    The man who raped me. One hundred. Mother,
    cut off my hair and erase me in parts to leave room.


    *


    Once, we posed our Barbie dolls like a Playboy shoot.

                  We stole eggs from the refrigerator 
                  We stole eggs from the refrigerar
                  instead of the chicken coop—maybe
                  we wanted to test if our parents will
                  notice. They don’t.

    Once, my sister threw
    my cat into the creek. Once, I threw
    a rock in the air knowing it might
    fall on her and it did, but I didn’t mean it,
    I was just curious. The only time
    my father spanked me was when I
    raced my sister to the front seat of the car,
    slammed the door on her fingers, and kept
    pulling while she screamed.
    I wasn’t aware that she was hurting,
    was I?

                  But isn’t pain regular
                  and to be expected? Shouldn’t my 
                  apology be implied and accepted 
                  without me having to ask for it?

    When you’re young and neglected, grotesque
    is normal. The floor is lava, you have
    a Nintendo, you eat mashed
    potatoes, so everything is normal.


    *


    Bees have always been there
    for me. Horses have always
    been strong and hard
    and I have always hunted for
    a Daddy to praise me
    at every step. Butch Daddies
    are patrol teddy bears.
    I am a jagger bush. A snapping
    turtle beak and love is
    a branch I want to eat it,
    to teach it a lesson about
    Do Not Touch Me.
    If a Butch Daddy leased
    my neck I could go lax and burble.
    I would traipse pony-style.
    I would be proud to be
    daughtered.
    I would maybe
    be safe.

    “CUT to me furious” was originally published in H_NGM_N Issue 16
    Ghosty Boo will be published by A-Minor Press in October 2015.






    -

    0 0
  • 01/10/17--02:49: OMAR SAKR [19.836]

  • Omar Sakr 

    Poeta árabe australiano cuyo trabajo ha aparecido en Meanjin, Overland, Mascara Lit revisión, The Guardian, The Saturday Papel y Junkee, entre muchos otros. Recientemente ha colocado en segundo lugar, en el Premio de Poesía Wright Judith para poetas emergentes su primera colección, These Wild Houses, para Cordite Books (2017).

    Su Página web: 

    http://omarsakr.wordpress.com/


    Presentamos una muestra de la obra del poeta Omar Sakr. Las traducciones corren a cargo de Andrea Rivas.
    http://circulodepoesia.com/2017/01/poesia-australiana-omar-sakr/


    Vivo

    Hoy es aterrador estar vivo.
    Siempre ha sido aterrador estar vivo.
    Esto de ningún modo niega la primera sentencia.
    Cada mañana trabajo para construir las herramientas
    que sé que necesitaré para sobrevivir la tarde.
    Hacia el final del día son inútiles,
    embotadas. Cada mañana construyo
    y a veces el martillo es torpe,
    la madera se deforma y las astillas empluman
    mis manos. Algunas noches apenas estoy ahí
    estoy enroscado tan fuertemente sobre mis heridas.
    Hoy empleo un sueño mañana
    soy propulsado por un motor V8 de rabia
    y no pienso en el costo que cobra
    estoy tan ocupado sobreviviendo. Cada motor
    es un animal en el sentido en que mata
    para vivir. Mi vida está pavimentada con muertes
    que crean fantasmas en mi periferia. Tengo miedo
    de mirarlos a la cara, de decir que fue mi
    crudo martillo que quebró
    tu cráneo pequeña oveja pequeño niño
    pequeño otro. Debo pensar en ti
    como pequeño para justificar el golpe. Debo
    pensar en ti como otro. Quizá
    no fue un martillo sino un escudo
    sobre mis ojos para que no pudiera verte
    tomar el golpe. Incluso ciego, escucho
    tu caída. Quizá solo me niego a abrir.
    Quizá es una herramienta que construí para sobrevivir.
    Debo admitir que ahora todo
    puede usarse para matar, matar, matar y si
    me detengo muero. Me pregunto
    si así es como Dios se siente & si Dios siente
    que vale la pena.



    Tinder

    Deslizaría derecho hacia la tortura.
    Esto no es un gran comienzo

    para la relación. La verdad es mejor
    guardada hasta que es muy tarde

    para desenredarte sin daño,
    o como en el caso de un tiroteo, luego

    de que una vida es perdida y los periodistas están ocupados
    con todos los otros inicios

    de historias que no serán contadas en su totalidad o serán
    olvidadas para el desayuno del día siguiente.

    Siempre estamos diciendo que la honestidad
    es necesaria pero nadie dice cuándo

    o dónde debe ser aplicada la navaja,
    como en el caso de un poema. Los poemas

    no necesitan un yo para funcionar como el sistema
    necesita un ojo para funcionar, uno por cada persona.

    Trabajas mejor cuando solo te miras
    a ti mismo. Mantente enfocado

    mientras mueves la navaja: deslizaría derecho
    hacia la tortura. Sé lo que ocurre

    con cada cucharada de cereal, cada crujir
    de azúcar electrocutando la felicidad

    en mi columna vertebral―en algún lado
    alguien está siendo electrocutado

    de verdad y yo sigo viviendo
    porque éste es el precio de hacer

    negocios, que en mi caso es escribir
    poemas y mantener un ojo y

    tratar de permanecer enfocado en la cuchara tambaleante
    de metal conductor que se dirige a mis dientes.

    Pongo la tortura en una caja y escondo la caja
    (que es más pesada que mi cuerpo)

    bajo la cama, y me pregunto cómo
    voy a conseguir a alguien que me coja

    en un colchón lleno de gritos.



    Terrorista

    Seguimos contando las mismas historias.
    Tal vez es por esto que nada cambia. No puedo
    crecer alas. Solo puedo ser lo que soy.
    No vengas a mí para transformarte,
    no soy un espejo de casa de la risa, no soy un lago.
    No soy una grieta en la tierra
    ni el grandioso negro azulado del cielo,
    esa engañosa bestia camaleónica. Lo que soy
    es un terrorista, sí, me aterro a mí mismo
    con preguntas que no tienen respuesta,
    que algunos llaman poesía. ¿Qué tal si
    Ícaro fue un refugiado huyendo de su padre,
    si voló no de la ambición
    sino del miedo, un salto suicida;
    y si dio la bienvenida a las llamas?
    ¿Qué tal si tuvo una bomba atada
    a su pecho, y quiso llover
    pedazos de cielo sobre la suciedad
    huérfana de padre? Por esto no crezco alas.
    Estoy aterrado de que todos vean
    que soy un ángel ardiendo, cayendo
    tan lejos de cualquier padre como pueda.



    donde está dios

    El yijadí con su cargamento y camuflaje, su gruesa barba y sus sunnies, permanece con las piernas chuecas

    en el desierto. No tiene aljaba de flechas, sino un cinturón de dientes de oro, una perversa sonrisa

    alrededor de su pecho. Se parece a mi primo cuando me mira, listo para escupir.

    “¿Dónde puedes encontrar a Dios?”, dice. Ellos preguntan esto a cada poeta que capturan. Yo estoy

    sudando como un caballo usado. Hay dos respuestas. La primera es en ningún lado,  pues la gloria está

    más allá de los animales. Vivimos en la ausencia de divinidad, y por nuestra obra esperamos

    crear aquí un pálido eco. La otra respuesta es en todas partes: el cielo en una lata abollada de Coca,

    en mi sucia axila, en la lavandería, en un burdel inundado por la lluvia, en cada aliento

    absorbido por todas las cosas vivientes. No digo nada, lleno de mi propio hedor. El hombre que

    podría ser mi primo ríe, pone una negra y fría boca en mi oído, y dice, “Escucha.

    Aquí encontrarás a Dios”. Luego los ángeles comenzaron su ladrido.



    País de vacaciones

    Quema todos los mapas. Olvídate de querer
    necesito longitudes y latitudes vírgenes.
    Tierra sin consumirse, un lugar
    que ni las estrellas hayan tocado
    donde pueda ir por aire,
    donde no hay cosa tal
    como el ahogo ni las matanzas
    pero donde pueda morir
    una muerte natural. Los sueños
    imposibles son para hombres jóvenes.
    Yo no soy tan joven como es necesario.
    Puede ser que un sueño tan grande
    requiera edad y no soy tampoco
    tan viejo. Los países son pesadas
    cosas que no pueden hacerse solas.
    Quisiera que alguien me hubiese dicho eso
    antes de comenzar a construir playas.
    No tiene nada que ver con la tierra,
    ese animal magnífico. Acabo de olvidar
    a las personas. Tal vez quise hacerlo &
    debería aprovechar al máximo estas
    acacias, el largo tronco cónico
    antes de que inevitablemente arda
    en una flama, lenguaje no
    de dioses, sino del hombre. Prometeo
    sabía. Es una lección que desaprendemos
    tan pronto como podemos: los alfabetos
    son todos una sinuosa destrucción.
    Todo lo que queríamos era cauterizar
    un momento, una huella, una búsqueda
    en una roca para hacerle saber
    nuestros nombres, sin saber que nombrar
    al mundo también lo terminaría.
    Mi país resiste el lenguaje.
    No quiere conocerte.
    Tiene su propia sabiduría, y ningún
    agujero para banderas. No puede ser
    robado. Lo construí solo para mí,
    no para que otros cubran
    sus bordes o lo fijen a una piel




    Omar J Sakr is an Arab Australian poet whose work has appeared in Meanjin, Overland, Cordite Poetry Review, and Tincture Journal, among others. His poems have been translated and published in Arab, and he has been shortlisted for the Judith Wright Poetry Prize as well as the ACU Poetry Prize.

       
    Dear Mama

    Don’t preach to me, mama, don’t tell me stories
    about some holy book or other, about angels, demons and jinn –
    I’ve already learned too well the religion of your fists.
    My body has drummed its song, the gospel choir of bruises
    so often it knows no other, and at night I still mumble
    the chorus: sharp gasps interspersed with bass, with low moans.
    Your god is capricious, strikes without reason – some days
    (the days you had gear, I later knew) you’d smile and order us pizza
    and we’d sit in the smoky temple of the lounge while your silver screen
    apostles entertained us, spat & bled & fucked & loved & died
    for us. Those days were best. Others were Nails-On-Chalkboard,
    a kind of screaming at the edge of hearing – your cheekbones, jaw,
    elbow, everything was knife sharp and cut against the air
    even though your teeth were set, lips locked prison-tight.
    Like tinnitus, I knew only I could hear it but I swear
    your body screeched in warning those mornings, and we learned
    to read your augurs in cigarette smoke, the signs prophesying pain
    if we didn’t become paragons of stillness and silence. Later, you
    told me you saw my treacherous father in me even as a boy,
    that you hated the sight of my face, the reminder
    that his sins were burned too clearly in my skin.

    I remember the day the locksmith came, his confusion, then pity,
    when he asked ‘you want the lock outside his door?’ He hesitated
    but took your petty cash reward to seal my cage. If only
    you knew how I made that cell my world, so expansive and free –
    hundreds of books, each one a key. How could you think
    walls would contain me? I ought to thank you, dear mama,
    for the prayers I memorized, for the blessing of hunger, the urge
    for independence you sang into my bones, percussion-deep,
    and the need to travel, to roam across the lands and seas and discover
    all that can be seen. I ought to thank you, dear mama, for your piousness,
    for showing me the cruelty and beauty of God and godlessness
    all at once, for teaching me that holiness is no more
    than moments shared with those you love whether bonded by blood
    or not. Especially not. I ought to thank you dear mama, but I can’t.
    The mosque is empty, and I’m all outta prayers.

    http://mascarareview.com/omar-j-sakr/







    -

    0 0
  • 01/10/17--03:03: DAVID MALOUF [19.837]

  • David Malouf

    David Malouf (Brisbane, 20 de marzo de 1934) es un escritor australiano que ha cultivado principalmente la novela, aunque también tiene cuentos, poemarios, ensayos, libretos y obras de teatro.

    Malouf es hijo de un padre libanés cristiano y una madre inglesa judía1 de ascendencia sefardí-portuguesa.

    Se graduó en la Universidad de Queensland en 1955. Ha vivido en Inglaterra; Toscana, Italia; y Sídney, donde dio clases en la universidad del mismo nombre.

    Su obra trata de temas de la historia, la sociedad y los paisajes de Australia.

    Los primeros libros que publicó fueron poemarios, pero empezó a ser conocido después de su primera novela, Johnno (1975), un relato semiautobiográfico de un joven que creció en Brisbane durante la segunda guerra mundial. Una vida imaginaria (1978) "lo consagró definitivamente como una de las voces de referencia del continente".

    A partir de entonces, Malouf se dedica por completo a la escritura y abandona la docencia.

    El gran mundo (1990), novela que obtuvo varias distinciones, cuenta la historia de dos australianos y su relación entre las dos guerras mundiales, incluyendo el encarcelamiento por los japoneses durante la última. Remembering Babylon (1993) está ambientada en Australia del Norte durante los años 1850 entre una comunidad de granjeros inmigrantes aislados, amenazados por la llegada de un extranjero, un joven blanco crecido en el seno de aborígenes australianos.

    En 2008 fue elegido miembro de la Royal Society of Literature.

    Malouf ha escrito los libretos para 3 óperas (incluyendo Voss, una adaptación de la novela de Patrick White y producida por primera vez en Sydney en 1986) y Baa Baa Black Sheep (con música de Michael Berkeley), que combina una historia semiautobiográfica de Rudyard Kipling con El libro de la selva.

    Su obra —que también incluye varios volúmenes de poesía, tres colecciones de cuentos, y una obra de teatro— ha sido distinguida con varios premios y traducida a diversos idiomas.

    Malouf es abiertamente gay y reside en Italia desde 1977.

    Premios y distinciones

    Libro del Año 1982, del periódico The Age (Melbourne, por Fly Away Peter
    Premio Pascall de Crítica 1988 (Australia)
    Commonwealth Writers' Prize por El gran mundo
    Premio Femina Extranjero por la versión francesa de El gran mundo
    Premio Literario Internacional IMPAC de Dublín 1996 por Remembering Babylon
    Commonwealth Writers Prize por Remembering Babylon
    Finalista del Premio Booker con Remembering Babylon
    Neustadt International Prize for Literature 2000
    Libro del Año 2007, del periódico The Age (Melbourne, por Every Move You Make
    Australia-Asia Literary Award 2008 por The Complete Stories

    Libros

    Bicycle and Other Poems, 1970
    Neighbours in a Thicket: Poems, 1974
    Johnno, novela, 1975
    An Imaginary Life, novela, 1978
    Wild Lemons: Poems, 1980
    Fly Away Peter, novela, 1982
    Child's Play, novela, 1982
    Antipodes, cuentos, 1983
    Harland's Half Acre, novela, 1984
    12 Edmondstone St, memorias, 1985
    Blood Relations, teatro, 1988
    The Great World, novela, 1990 - El gran mundo, trad.: Juan Tafur; Libros del Asteroide, Barcelona, 2010
    Remembering Babylon, novela, 1993
    Selected Poems 1959-1989, 1994
    The Conversations At Curlow Creek, novela, 1996
    A Spirit of Play — Boyer Lectures, ensayo, 1998
    Untold Tales, cuentos, 1999
    Dream Stuff, cuentos, 2000
    Made in Britain, ensayo, Quarterly Essay, Black Inc, 2003
    Every Move You Make, cuentos, Vintage, 2006
    The Complete Stories, cuentos, 2007
    Guide to the Perplexed and Other Poems, 2007
    Typewriter Music, poesía, 2007
    Revolving Days, poesía, 2008
    On Experience, ensayo, Little Books on Big Themes, 2008
    Ransom, novela, 2009 — Rescate, trad.: Vanesa Casanova; Libros del Asteroide, Barcelona, 2012
    The Happy Life, ensayo, Quarterly Essay, Black Inc, 2011


    Presentamos tres poemas del poeta australiano David Malouf (1934). La traducción corre a cargo de Sergio Eduardo Cruz.
    http://circulodepoesia.com/2017/01/poesia-australiana-david-malouf/


    Siete últimas palabras del emperador Adriano

    Animula vagula blandula
    hospes comesque corporis,
    quae hunc abibis in loca,
    pallida, rigida, nudula,
    nec, ut soles, dabis iocos?


    1.

    Querido amigo del alma, pequeño
    habitante, compañero; ¿cómo
    será tu movimiento ahora,
    allá afuera, en la helada?
    Si es una broma, esta cosa,
    es una cutre, cutre broma.


    2.

    Alma, viajante pequeña,
    compañera de vida,
    ¿adónde irás ahora que
    atontada, pálida, indefensa,
    se ha acabado la bromita nuestra?


    3.

    Pequeño espíritu
    trotamundos, coha-
    bitante, coencamado, ¿adónde
    vas ahora?  ¿Se comió tu lengua
    el ratón? ¿Perdiste la blusa, cogiste
    tu muerte? Muy bien, ahora
    la última carcajada se trata
    de ti. De nosotros.


    4.

    Dulce pilluelo,
    vueladenoche, huésped
    de mi corazón, la mejor parte
    de mí, mi consuelo, ahora sí
    que lo has hecho. Es un chiste
    demasiado bueno. Tonto, nos has hecho
    reír hasta el desconsuelo.


    5.

    Si es otro de tus chistes, éste,
    mi payaso, payasito en la caja,
    deténte. ¿Adónde
    tienes que irte?
    Afuera hace frío.
    ¿Y qué vas a hacer sin mí, dulce idiota?
    ¿Andar desnudo? ¿Vagar sin casa?
    Vuelve a la cama.


    6.

    ¿Qué es esto, ratón viejo, amigo
    secreto? ¿Adónde
    te fuiste? ¿Pensabas que te iba
    a dejar huir de entre mis dedos
    después de una vida de caricias?
    ¿Quién te calentó, te vistió, te
    alimentó, te dio un salario de sonrisas
    por tus trucos, por tus chiste? ¿Es ésta,
    pobre saltimbanqui, arlequín, querido tonto,
    la broma que tu emperador no entiende nunca?


    7.

    Entonces, estás
    haciéndote el difícil, ¿no? Cortaste
    el hilo que nos unía. Vamos a ver cómo le haces
    allá afuera sin mí. ¿Quién está bromeando
    con quién? Sin mi cuerpo, sin su respiración
    real y sangre que te caliente, sin mis manos
    y mi lengua que te prueben qué es real
    y qué no, pobre tonto, no eres nada.
    Pero, ay, sin tí, mi sobrenombre, dulce nada,
    yo soy polvo.



    SEVEN LAST WORDS OF THE EMPEROR HADRIAN

    Animula vagula blandula
    hospes comesque corporis,
    quae hunc abibis in loca,
    pallida, rigida, nudula,
    nec, ut soles, dabis iocos?


    1.

    Dear soul mate, little guest
    and companion, what
    shift will you make
    now, out there
    in the cold?
    If this is a joke,
    it is old, old.


    2.

    Soul, small wandering one,
    my lifelong companion,
    where will you go
    — numb, pale, undefended —
    now the joke we shared is ended?


    3.

    Little lightfoot
    spirit, house
    mate, bedfellow, where are you off
    to now? Cat got
    your tongue? Lost your shirt, caught
    your death? Well, the last laugh
    is on you. Is on us.


    4.

    Sweet urchin, fly
    -by-night, heart’s guest, my
    better half and solace,
    you’ve really done it
    this time. You’ve played one trick
    too many. Fool, you’ve laughed us
    both out of breath.


    5.

    If this is one of your jokes,
    my jack, my jack-in-the-box,
    lay off. Where
    have you got to?
    It’s cold out there.
    And what will you do
    without me, you sweet idiot? Go naked?
    Homeless? Come back to bed.


    6.

    What’s this, old mouse, my secret
    sharer? Gone
    where? Did you think I’d let
    you slip away without me after
    a lifetime of happy scrapes? Who
    warmed you, clothed you, fed you, paid with laughter
    for your tricks, your japes? Is this the one
    joke, poor jackanapes, dear bugaboo,
    your emperor does not get?


    7.

    So you’re playing fast
    and loose, are you? You’ve cut
    the love knot. Well let’s see how you get
    on out there without me. Who’s kidding
    who? Without my body, its royal
    breath and blood to warm you, my hands, my tongue
    to prove to you what’s real,
    what’s not, poor fool, you’re nothing.
    But O, without you, my sweet nothing,
    I’m dust.


    Cuarto de hotel, revisitado

    Ahí está; aunque con la presunción
    de un amante yo había pensado
    que la calle también debía apagarse
    y aquellas paredes desnudas
    donde hicimos el amor debían
    estar colgando como nuestros
    votos quebrados por toda la plaza.

    Y, quieta, como entre cuatro paredes de un sueño
    abandonado, la mueblería sólida
    y real se mantiene;
    la mesa, las sillas, la cama
    de hierro que era, pensábamos, decoración
    para nuestros propósitos.

    Las cosas sobreviven; rodeado
    por ellas ahora, estoy
    temblando con una risa árida;
    escucho dos sombras que se juran
    promesas eternas en una recámara
    que, por una hora,
    nosotros habíamos alquilado.


    Hotel Room Revisited

    It is there; though with a lover’s
    presumption I had thought
    the street too must be down and those bare
    walls where we made love
    be hanging like our broken
    vows above the square.
    And still, as between four walls of an abandoned
    dream, stands the real,
    the solid furniture:
    table, chairs, the iron
    bed that was, we thought, quite incidental
    to the affair.
    They have survived; and sitting
    among them now, I am
    shaken with dry laughter;
    hearing two shadows speak
    eternal promises, in a room that we
    had rented for an a hour.


    En el ferry

    Una luz como de manijas
    de hacha que se mueven en el bosque
    brumoso. Toca
    esta madera. “Es la última ocasión
    en que verás todo esto. Esto
    es lo último que verás”,
    susurra el extraño que conozco, a mi lado.

    Voy con los bolsillos vacíos
    a la costanera cerca de
    la rampa, donde el aliento del río se vuelve una pequeña
    nube debajo de mí. Espero. Sigo esperando.

    Cerca, puede ser
    que atrás o adelante,
    embrumecida con la niebla,
    hay música. Dice el extraño: “Esto es
    lo último que escucharás.”
    Esas son sus últimas palabras.

    Me quedo ahí, escuchando.
    El silencio
    se acerca. Un silencio cercano a la música.


    At the Ferry

    A light as of axe-handles
    swinging through fogbound scrub. Touch
    wood. “This is the last
    time you will see all this. This is
    the last thing you will see,”
    the stranger at my side, no stranger, whispers.

    I come with empty pockets
    to the boatshed at the end of
    the ramp, the river’s breath stilled to a slow cloud beneath me.
    And wait. And stand waiting.

    Close by, either
    behind or close ahead,
    damped in the dampened air,
    music. “This is
    the last thing you will hear,” the stranger
    whispers. His last word.

    I stand and listen.
    Silence
    approaches. A silence approaching music.







    -


    0 0
  • 01/10/17--15:54: CLEOPATRA LORINȚIU [19.838]

  • Cleopatra  LORINȚIU
             
    Poeta, escritora, periodista, productor de televisión, guionista, autora de películas documentales y ex diplomático. Nació en Năsăud (condado de Bistrița-Năsăud). Miembro de la Unión de Escritores de Rumania (desde 1980) y de UCIN (Unión de Cineastas de Rumania). Está presente en la diplomacia pública centrada en las cuestiones geopolíticas del mundo árabe y de los desafíos del mundo contemporáneo. El interés por la complejidad del encuentro entre culturas y civilizaciones, los viajes por el mundo y la apertura a otros espacios y áreas culturales dieron lugar a artículos, documentales, libros y eventos internacionales. Representante de Observatoire d'études géopolitiques (OEG) de París, en Rumania. Coordinador de la Francofonía, comunicación şi think tank del Centr  Cultural Europeo Rumano Pan Árabe. Jefe de redacción de la publicación ZAMAN/ EL  TIEMPO, edición rumana. Periodista en la Televisión Rumana. En 2011 fue galardonada con el premio internacional „Naji Naaman” por su trayectoria. Publicó más de 20 libros de poesía, prosa, ensayos, memorias, traducciones, entrevistas. Sitio web oficial: www.cleopatra-lorintiu.net 
             
    OBRA (selecciones) : 

    Regina cu paşi furaţi/ La reina con pasos robados (poemas), 1978
    Ora culorilor/ La hora de los colores (poemas), 1979
    Libeluliada/ La libeluliada (prosa), 1980 
    Peisajul din care lipsesc/ El paisaje de que falto (poemas), 1980
    Terasa cu oleandri/ La terraza de adelfas (poemas), 1985 
    Exerciţii de vacanţă/ Ejercicios de vacaciones (prosa), 1984
    Casa cu volbură/ La casa a correhuela (cuentos), 1985
    Aproape imaginară/ Casi imaginaria (poemas), 1987
    Există un limpede loc/ Hay un claro lugar (ensayos), 1989
    Fetiţa care eram/ La pequeña niña que yo era (novela infantil), 1992 
    Iubirea nu trece/ El amor no pasa (novela), 1992 
    Ceaiul amanţilor/ El té de los amantes (poemas), 1994
    Cineva din trecut/ Alguien del pasado (cuentos y poemas), 1995), 
    Un ghem de vise/ Una bola de sueños (historias), 1998), 
    O lumină suplimentară/ Una luz adicional (ensayos y entrevistas), 2002 
    Simplă suflare/ Simple respiración (Souffle éphémère, ediţie bilingvă/ edición bilingüe - poemas), 2002 
    Pălăria de pai/ El sombrero de paja (novela), 2013 
    Scurte întâlniri/ Cortos encuentros (ensayos), 2016.


    Traducción al español: Costel Drejoi


    NOCHES  SILENCIOSAS

    Llega un momento cuando los amigos
    Ya no te llaman a las tres al teléfono. Ya no te cuentan
    Al teléfono graves, irremediables acontecimientos,
    Pecados de amor, revelaciones. Llega un momento

    Cuando ya nadie te llama por las noches. 
    Es la hora de la expiación,
    Cuando las tormentas están sólo en los mares interiores,
    Cuando descubres los crisantemos marchitados.
    Cuando algo trágico es algo indecente. Cuando 
    Nadie es culpable.
    Lentamente, te invade el tiempo galáctico
    Un bólido que se aleja de la ansiedad
    Que podría explicar. Llega un momento
    Cuando puedes recordarte
    Las lágrimas calientes.

    (EL  TÉ  DE  LOS  AMANTES  –  1992)




    LOS  AÑOS  CORTOS

    Los años cortos ya vinieron, ¡aquí están!
    Los viejos sentidos – sentados en una fila, sólo para ellos.

    !Cuánta fuerza en vano!
    El sentido que yo había perdido
    El sentido falso, extraviado
    El alma agotada.
    La realidad - ¡qué extraña!
    El frío compacto
    Y la memoria – sólo tiras.
    Plumas vuelan de una almojada antigua.

    Das un paso adelante y encuentras
    El muro invisible.
    Tiendes la mano y la retiras ensangrentada.

    (LA  TERRAZA  DE  ADELFAS  -  1985)



    PUNTO  DE  ENCRUCIJADA

    Cuando la memoria escrita se desvanecerá
    Cuando nos comunicaremos telepáticamente
    Cuando todo será de otra manera, diferente, otra cosa
    ¿Estas hojas de papel escritas extraídas de la vida y de la sangre
    Ya importarán ?
    Cuando „vida” y „sangre” no significarán nada
    Y „nada” ya no tendrá sentido.

    Generación rota
    ¡Tú no existes!
    Obstinandote en tener un sentido
    Bajo el amplío reinado del no sentido.

    Escribiré para los muertos, para el pasado
    Para su pasaje hacia otros reinos
    Arrojaré todo hacia atrás
    Y cambiando este sentido
    Deslizaré hacia la vida de la muerte
    Posible más que un futuro mudo.

    (SIMPLE  RESPIRACIÓN - 2002 )



    EL  TÉ  DE  LOS  FUTUROS  INVIERNOS

    Dejame buscar en mi corazón
    un remanente de energía como el polvo sobre el piano
    Abrazarte en un soplo
    último y casi perfecto

    y en este grito no haber
    ni desesperación ni coraje.
    Ni la emoción de un amor patético
    que no sabe comenzar.
    Flores de tilo
    Secas, en la estantería de los libros,
    para el té de los futuros inviernos. Y yo,
    una Rostova igualmente vibrante, disonante
    en esta decoración con las fotos de mis niños.

    (EL  TÉ  DE  LOS  AMANTES  -  1993)



    ESCENAS  ARDIENTES

    Los hombres una vez amados, convertidos
    en imágenes soleadas, palabras sacralizadas
    escenas ardientes de las cuales queda
    sólo carbón para croquis.
    un extraño efecto de simplificación, colores
    borrosas y lo que esperas menos
    de repente te asombra,

    estalla
    a través de la puerta abierta de la habitación donde 
    el desorden es total. los hombres
    una vez amados adorados inventados los hombres imaginarios
    que flotan según la gracia del corazón
    sobre los verdaderos, tendiendo
    aburridos una mano hacia la realidad. los hombres 
    a quienes de repente les das crédito.
    tengo miedo de mí.
    llamaradas solares dejan sobre nosotros
    su indecible, versátil hora. del pasado casi apresurado
    nada coagula la sangre artificial, el recuerdo.

    (EL  TÉ  DE  LOS  AMANTES  -  1993)

    Traducción al español: Costel Drejoi




    -

    0 0


    Julio del Pino Perales 

    (Madrid, 1990), trabaja y estudia Filología Hispánica en Zaragoza. Autor del poemario Carne & asfalto (Sevilla, La isla de Siltolá, 2015) y estudioso de la obra poética de Fernando Ferreró, de quien acaba de realizar sus obras completas, en imprenta.



    Carne & Asfalto
    Ediciones de La Isla de Siltolá
    Colección TIERRA, nº 53 (Poesía)
    Sevilla, julio 2015.


    APUNTES PARA NUEVAS CORRESPONDENCIAS VOCÁLICAS

    A negra, E negra, I negra, U negra, O negra;
    sobre fondo blanco.

    Times New Roman
    12 puntos
    interlineado simple.

        

    MILLENNIALS

    Entró en crisis
    la palabra crisis.
    Discursos
    que la (H)istoria ya no sabe pronunciar.

    (Suave es la noche con su
    “¡Lo lo lo looo lo lo looo!” 
    en dialecto orangután)

    El dedo de mi abuelo
    se recuerda, en recuerdos de mi madre,
    señalándome de niño
    y subrayando una sentencia:
    «nosotros vivimos una guerra
    y fuimos de peor a mejor,
    pero estos…
    estos que se preparen».

    Y yo sin prestar atención,
    jugando con mis dos años
    esparcidos por el suelo.

    Y mientras la prensucha se contenta
    con llamarnos millennials
    con aires de sociólogo de suplemento dominical,
    y dice que no nos gustan los bancos,
    ni las hipotecas,
    ni pagar con dinero físico,
    ni la política,
    tratamos de no volvernos locos
    entre Telecinco y la MTV,
    entre el gym y el ñam [esto no es mío],
    entre el peta y el destornillador,
    entre las teclas de un iPhone,
    entre hacerse un selfie o ser un fashion victim,
    un ni-ni o un [introducir término que nadie ha tenido huevos a inventar].

    Somos más tontos
    de lo que pensáis,
    pero, ¡hombres de poca fe!,
    aún os tendréis que esforzar más. 

    Aquí tenéis a vuestros hijos,
    borrachos de autocomplacencia,
    rescatando entre la farra y la farlopa
    indicios de algún origen.

    Aquí tenéis a vuestros huérfanos,
    rescatando a plazos,
    y con intereses,
    su propia tradición;
    que nada debemos a la copla,
    al tapeo o al paro,
    y todo
    al Banco Santander.


    *


    La cama ha cerrado su párpado.
    Algo más
    que la suma de nuestros cuerpos.

    No sé ya dónde termina una carne
    y empieza la otra. Mete tu cabeza
    en mi pecho
    y péiname el corazón
    con los dientes.

    Oigo a las voces del sueño
    deshaciendo la mecánica del tiempo.

                   

    A MI HERMANO

    ¿Te acuerdas cuando
    eras pequeño y te mordía
    los brazos esos rechonchos que tenías?
    Ibas siempre marcado de mordiscos
    y mamá me echaba la bronca.
    ¿Te acuerdas cuando
    había mil formas de irse a dormir?
    En saco, en tren,
    sobre los hombros, a rastras…
    pero siempre con el lema de «agua, pis y a la cama».
    ¿Te acuerdas cuando
    tú querías ser bombero
    y yo arquitecto?
    Cambié los Lego
    por las teclas de una Underwood
    y tú los cambiaste
    por pinceles y un black book.

    ¿Te acuerdas cuando
    el úrbega nos salvaba las partidas
    y nos volvíamos locos por robarle
    al tá-tara-tá-ta
    los huevos de dragón?
    Cuando recorríamos la Gran Muralla china,
    a toda pastilla sobre un tigre,
    o la ruta 66 sobre una chopper,
    sin levantar el dedo del cuadrado.

    ¿Te acuerdas cuando
    te abriste la barbilla
    con aquella bici sin frenos?
    De los dos tú eras el pupas
    y siempre te caían todas las broncas, macho.
    Y los regalos de los reyes
    descreyendo en Papá Noel.
    Y los fines de semana
    en las mismas playas de Castelldefels,
    y luego helado en la Jijonenca
    (nunca eran iguales que las copas de la carta).
    ¿Te acuerdas de los cromos de Pokemon
    y los tazos gordos de los Digimon?

    De la tertulia nocturna
    de los vecinos de Pliego
    y las siestas obligadas en Baeza.

    ¿Te acuerdas de los carnavales
    en San Andreu?
    Tú de demonio y yo de cowboy,
    yo de príncipe persa y tú de príncipe azul.
    De las normas del carnastoltas
    y los premios del cagatió.
    Del sitio secreto
    (que para nada fue secreto),
    de hacernos tiritas
    con los tallos abiertos
    de los dientes de león.

    De las películas Disney
    en casa de los abuelos de Madrid
    y el olor por la mañana
    de la leche con galletas
    (los trozos todavía crujientes, los mejores).

    Del frenazo de camión,
    y del dinero que le sacabas
    a la ‘cabina del teléfono’.
    De ponerles caras a los otros conductores
    hasta que el del coche rojo se cabreó de verdad.
    De la sonámbula meada
    que echaste en el pasillo.

    Del olor a mudanza
    y a tarima flotante
    y de fondo los Red Hot Chili Peppers,
    o Nirvana, o Linkin Park.
    De tu melena quinceañera
    y el abuelo y su «¡ha te pelah!»,
    de tus graffiti y mis pelis de terror,
    de los veranos por el Camino de la Estación
    y la mansión abandonada de 1902.

    De tu edad del pavo, en fin,
    y la mía
    (que llegó más tarde).

    De papá y sus purés de patata de emergencia,
    y sus «¿comemos en el chino?»,
    y sus ídolos
    (el general Custer y… ¡Cyrano de Bergerac!).
    Y del hiunday cupé de mamá
    y de lo manitas que es la jodía para todo.

    Y quién diría que terminaríamos
    en la ciudad en la que parábamos
    sólo de paso
    en los viajes de verano
    para darles pan duro
    a las palomas del Pilar.

    Y quién nos diría
    que la vida iba en serio
    (como dijo el fiera de Gil de Biedma).

    Y quién diría 
    que terminaríamos siendo los hombres
    que somos hoy,
    que seremos mañana.

    Y quién me hubiera dicho
    que para esto, todo esto,
    que ha sido nuestra infancia y adolescencia,
    contaría con el mejor hermano
    que jamás hubiera podido imaginar.

    Te quiero, Rubén.



    BITÁCORA DE UN PSICONAUTA (CONDENSACIÓN)

    Una noche fungináutica
    me vino el origen
    como por error.

    (La) origen:
    tiene el rostro de una 
    Madre.

     __________  

    COPLAS EN SU PATIO ANDALUZ

    Nací demasiado tarde
    para oír cantar a mi abuela
    coplas en su patio andaluz.

    Pero las cocinas. Fermento
    de conversaciones que hacen
    la vida.

                 (de Origen & olvido, inédito)



    ADOLESCENCIA

    No reparé, hasta que me dijiste,
    en un período sin fotografiar.

    Al hombre que me sabes
    lo fundó un niño

    que reía, entre bostezos,
    la longitud de un verano
    con pronta fecha de caducidad.

             (de Origen & olvido, inédito)




    LABORAL

    Aparta de mí el canto
    euclidiano a la geometría 
    de la luz.

    Yo trabajo en las cocinas
    donde cuecen el cáncer
    que dais de comer
    a vuestros hijos.

    Ahí la poesía.

    Lo demás no es más
    que literatura.

          (de Origen & olvido, inédito)



    Inéditos:

    OFICIO

    Me convergen
    circunstancias,
    contratiempos
    me salen al paso.
    Me descubro
    malabar fallido
    de signos y verbos
    que nada saben
    de la inquietud.



    Promesas

    Nos vendieron
    la piel del futuro
    antes de cazarlo.
    Otros tiempos gritan
    su advertencia inútilmente,
    ahogada por políticas
    de olvido y distracción.



    Autorretrato

    El chico que siempre gustaba
    a la madre y nunca a la hija
    cuando, en verdad, quien
    me gustaba era el hijo,
    o el padre.



    Invierno

    Siempre guardo
    el recuerdo de oírte
    decir que mi olor
    es como leña quemada
    en las calles de un pueblo
    en invierno.



    ¿Para qué tanto?

    ¿Para qué tantas marcas de leche,
    tantas marcas de coches, de ropa,
    de bragas, tabaco, yogures y arroz?
    ¿Para qué tantas marcas?
    ¿Para qué tantas?
    ¿Para qué tantos móviles, y tantas
    pantallas y tablets, y tantos canales de televisión,
    y tantas noticias?
    ¿Para qué tantas noticias?
    ¿Para qué tantas?
    ¿Y para qué tantos partidos, y tantos
    discursos y programas y promesas y tantos
    votos y tanta democracia?
    ¿Para qué tanta democracia?
    ¿Para qué tanta?
    ¿Para qué tanta geografía y tanto
    mapa al pastel, y tanto cabo y tanta
    cumbre y continente, y tanto golfo y avaricia
    disfrazada de guerra?
    ¿Para qué tanta guerra?
    ¿Para qué tanta?
    ¿Y para qué tantos bares, y tantas
    copas y tantas risas y tantos
    planes fáciles y en tantas noches de fiesta?
    ¿Para qué tanta fiesta?
    ¿Para qué tanta?
    ¿Para qué tantos y tan abiertos coños jóvenes
    y tantas pollas babeantes, y tantos
    y tan furtivos y quijotescos polvos?
    ¿Para qué tantos polvos?
    ¿Para qué tantos?
    ¿Y para qué tanto día internacional, del niño,
    del padre, la madre, el obrero, la abuela, el pico,
    la pala, mis huevos, día internacional de la polla?
    ¿Para qué tantos días?
    ¿Para qué tantos?
    ¿Para qué tantos quejidos, y tantos berridos,
    gruñidos, gemidos, bramidos, graznidos,
    y tantos ladridos?
    ¿Para qué tantos ladridos?
    ¿Para qué tantos?
    ¿Para qué tanto cumplir años y parir tantos niños, y tantas
    bodas, y divorcios, y separaciones de bienes?
    ¿Para qué tantas separaciones de bienes?
    ¿Para qué tantas?
    ¿Para qué tantos reclamos sociales, y tantas
    solicitudes de amistad, y te llamo y no lo coges
    y hace mucho que no te veo, y te veo y te cuento?
    ¿Para qué tanta urgencia?
    ¿Para qué tanta?
    ¿Y para qué tanta agonía, y tanto querer hacer y tanto
    hay que hacer, y tanta exigencia, y a tanto no llego y
    he fallado y qué frustrante?
    ¿Para qué tanta tarea?
    ¿Para qué tanta?
    ¿Para qué tanto prejuicio y tanto hombro sobre
    el que mirar, y tanto saludo incómodo
    y tanta hipocresía, y tanto y tanta gilipollas?
    ¿Para qué tantos gilipollas?
    ¿Y tantas gilipollas?
    ¿Y tantos gilipollas?
    ¿Para qué tantos?
    ¿Para qué tanto futuro y tanta nostalgia
    de lo que no habrá de ser más nuestro?
    ¿Para qué tanta nostalgia?
    ¿Para qué tanta?
    ¿Para qué tanto de todo, si todos acabamos
    acostados en el fin de la noche sobre una cama
    de fríos principios, exprimiéndonos el alma el puño
    de un vacío que aúlla como un ángel desesperadamente inmortal?
    ¿Para qué tanto, si los astros allí en lo alto, impasibles
    a nuestra loca e insectoide algarabía, son burlados por el sol
    en su oronda y narcisista y pasiva inercia elipsoidal?
    ¿Para qué, si pese a todo nos dormimos y soñando
    distraídos con cualquier inútil surrealismo que en nada resuelve
    el gran misterio que nos tiene cogidos por los huevos de la existencia?



    Paja mental

    Vicio solitario
    que al último asalto
    de la noche se vence,
    allí donde las conciencias,
    si llegan, reculan aterradas
    sin alzar demasiado la voz.



    Moncófar II

    Le hice el amor
    al mar. Se lo hice.
    Me trajo, con
    el viento de los siglos,
    palabras que sólo
    las olas podrían remontar.



    Rubedo VI

    Descubrir en tu saberme
    contigo la escalante
    certeza de quien soy.
    Somos más nosotros
    de lo que fuésemos
    el uno y/o el otro.



    Rubedo VIII


    Ya no quiero sino
    ser contigo
    fuente de origen,
    memoria en el tiempo
    y pasto de olvido.



    Verano

    Se agosta la tierra
    con sabor a sol
    a medio punto.
    Las anécdotas sestean
    sus ingrávidas razones.
    La edad desarticulando
    la quimera vacacional.





    -


    0 0


    JOSÉ MANUEL GALLARDO PARGA

    José Manuel Gallardo Parga nació en Madrid en 1975, se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente continúa reelaborando su siempre pospuesta tesis doctoral sobre don Juan Benet. Trabaja como profesor de Lengua y Literatura en Madrid y ha trabajado en distintos lugares de España como profesor de Español para Extranjeros, labor que sigue haciendo algunas semanas de sus extensos veranos. Ha obtenido algunos premios literarios como el Segundo Premio en el IX Concurso de Poesía Miguel Hernández del Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Ciencias y Letras de Madrid; y segundo accésit en el VIII Concurso. Colabora con la Revista de Literatura y Cultura El coloquio de los perros donde han aparecido algunos de sus poemas, un reportaje foto-poético y entrevistas con dibujantes de cómic, aunque su primer poemario, Límites, Ayuntamiento de Talavera de la Reina, 2003, que consiguió el Accésit del Premio Joaquín Benito de Lucas 2002 es su única obra editada. Ha realizado algunos proyectos en Internet, como la desaparecida revista Athenea, y ha colaborado en distintas publicaciones literarias con estudios como La poesía última de José Hierro, Las traducciones de Verlaine por Manuel Machado o España Peregrina, una revista del exilio español en México.

    Ha publicado Límites, Ayuntamiento de Talavera de la Reina, 2003, que consiguió el Accésit del Premio Joaquín Benito de Lucas 2002, Números rojos, Amazon.es, 2012 y Infinitos monos, El Desvelo, 2016.



    LÍMITES

    Remo muerto a manos de su hermano
    por no respetar la línea fronteriza
    que éste trazó.
    Horacio Clorita defendiendo un puente
    frente a la barbarie,
    convertido en héroe.
    Julio César, cruzando el Rubicón,
    ya sin vuelta atrás
    (alea iacta est).
    Mi indefinida espera frente a tu portal,
    frontera infranqueable
    que nos une y nos separa.



    La infancia

    A mí también me enseñaron a no gritar,
    a no escuchar las conversaciones de los vecinos,
    a cerrar bien las cortinas y, por la noche, las persianas,
    a guardar el miedo dentro y no mostrar nada,
    a sentir siempre para dentro.
    Me mintieron
    y la infancia feliz que no viví
    es irrecuperable.

    De "Límites".




    1.

    La incapacidad de encontrarnos, de cruzarme en tu mirada o que te cruces en mis pasos, se arrastra por los días soleados como este.
    Y no hay ley física que explique hoy la capacidad de difracción de nuestras vidas, la imposibilidad de calcular el proceso estocástico que nos envuelve.
    Pronuncio tu nombre: agua en el agua.



    2.

    CIMENTACIONES

    La función de todo cimiento

                              es soportar
    y transmitir

               al terreno sobre el que descansa
    la combinación de cargas
    (debidas - por supuesto - al peso propio
    y - cómo no - a las sobrecargas)
    de tal manera
    que no se produzcan asentamientos diferenciales

                        u otros movimientos
    que puedan comprometer la estabilidad
                        o causar daños
    al individuo.



    3.

    PROYECTOS

    Un poema donde el paisaje aparezca simplemente intuído por el lector,
    pero del que se sepa que hay pequeños arbustos
    -quizá azaleas- y un calor que no logra sofocar
    el sonido del agua no demasiado próximo.

    Un poema donde se intuyan los sonidos obscenos
    de la chicharra y el agua lejana.

    Un poema de verano donde no sucede nada,
    no se describe nada;
    un poema en el que sucede todo:
    la plenitud del día, el paisaje y los sonidos del verano
    y alguien que aparece por allí,
    un tipo que nada tiene que ver con todo eso
    y sin embargo lo observa.
    Aunque no parece influido por lo que pasa.

    Un poema donde el discurso mental del tipo aquel
    nos aleje y nos conduzca a ese mismo paisaje
    que acaba y acabamos aborreciendo.



    Desolación

    La desolación no es un sistema,
    no se organiza ni se agrupa,
    no forma grupos de trabajo
    ni se deja las manos en creaciones de estatutos,
    no convoca reuniones ni asambleas.

    Viene por el día o por la noche
    -no le importa cuándo-
    y es masculina como los desastres;
    arrasa cuanto se le pone entre sus cejas
    y deja vástagos ruinosos a su paso.

    No le molesta la herrumbre -su aliada-
    ni el tacto áspero de la madera vieja.

    Siempre mira a los ojos
    y jamás, jamás
    aparta la mirada.


    La insistencia de las pequeñas cosas

    Un poema como una ola de un lago interior,
    del agua en leve movimiento de una presa artificial.
    Leve, pero no obstante insistente
    golpea, acaricia suave la orilla,
    lima los pequeños guijarros
    con su agua pura y transparente
    (agua del deshielo, agua del pasado invierno).
    Un poema como el agua, como las leves olas
    de un lago de montaña.
    Apenas llega a la orilla, desaparece,
    indistinguible ola rasa.
    Tan solo de cerca las pequeñas cosas
    cobran su importancia primigenia,
    su sentido.
    La insistencia de esta breve ola nos fascina.
    Verso a verso.



    Desaparecer I

    Desaparezco sin embargo de tu mirada,
    como sombra en la sombra, 
    como agua en el agua.
    Agustín-Jean Fresnel lo demostró ya en 1818: 
    las ondas luminosas contonean sin dificultad 
    los objetos pequeños 
    (no en vano las longitudes de onda 
    se expresan en angström, 
    la cienmillonésima parte de 1 cm.)
    Y tú empeñándote en demostrar el fenómeno de difracción, 
    tu mirada – haz luminoso – 
    rodeando mi cuerpo 
    que se cruza intencionadamente en su trayectoria.

    Desaparezco ante tus ojos.



    PIEDRAS

    Como tirar piedras, como arrojar guijarros
    que unas veces caen como cuerpos plomizos
    y desbrozan las ramas en su caída
    y otras rebotan y rebotan en el agua
    jugando a la rana.

    Como tirar piedras, como construir puentes
    inseguros sobre los lechos de los ríos
    en su parte más estrecha,
    puentes resbaladizos para pasar a la otra orilla
    donde quizá nada encontremos.

    Como tirar piedras, como luchar a ciegas
    arrojando proyectiles inútiles por encima de un muro
    del que desconocemos lo que guarda,
    lo que espera al otro lado.

    Como tirar piedras, como escribir poemas.



    CONJUNTOS

    No hay mentira en las palabras,
    porque las palabras
    son meros conjuntos de fonemas,
    de monemas,
    de sílabas que nada significan
    si no es porque nosotros
    los convertimos
    (proceso inverso es siempre la escucha)
    en significados que transmiten
    las neuronas
    con impulsos neuroeléctricos:
    sucede entonces la mentira,
    en un lugar imperfecto
    entre mi boca
    y tu mente.



    Zero

    Escribe lo que sientes
    como si fueses único, única;
    como si fueses el único ser bajo la tierra,
    como si nadie hubiese en el mundo sino tú.

    Y que esas palabras te definan.

    Y que esas palabras te definan
    como uno, como una más entre todos,
    como un cualquiera de entre todos,
    uno;
    presisamente lo que eres:
    nada, apenas nadie entre los demás.

    Lo único que existe.
    Irrepetible.





    Prologado por Antonio Praena y con la ilustración de portada de Ángeles García, este poemario es una honda y bella reflexión sobre la comunicación humana y sus (im)posibilidades, pero es también una visión sobre la vida como viaje, sobre la importancia de la mirada sobre los otros y sobre nosotros mismos; sobre el amor.


    Variación III

    El teorema de los infinitos monos
    de Borel-Cantelli
    enuncia esta posibilidad:
    si un infinito número de monos mecanografiaran
    por un intervalo infinito de tiempo
    podrían escribir cualquier texto posible.

    Todo lo que incluye este poema.

    Todas las palabras que alguna vez me has dicho.



    INFINITOS MONOS

    El Diccionario de la Real Academia Española
    ofrece 100.554 entradas
    -100.554 palabras-;
    a todas esas palabras deberíamos añadir las que no incluye:
    todos los verbos conjugados, las frases hechas y los modismos,
    las expresiones latinas que aún hoy pronunciamos,
    las palabras que también utilizamos y que el diccionario todavía
    no ha incluido.

    Todas esas palabras se pueden combinar
    con determinada organización sintáctica
    -o sin ella-
    se pueden colocar en diferentes párrafos,
    en distintos versos,
    en variadas disposiciones.

    El número, pues de posibilidades de comunicación
    es casi inimaginable,
    pero no infinito.



    Soy un número:

    Soy un número.
    El 50.965.766.
    También soy una letra.
    la letra K.
    No me importa ser un número, sin embargo.
    Es fácil serlo,
    es fácil ser el 50.965.766 letra K.
    Lo que es difícil es ser José algunas tardes,
    ser José Manuel por las mañanas,
    ser Gallardo en todas las reuniones.

    A veces, cuando digo mi nombre,
    es decir, mi número por teléfono
    y me preguntan por mi letra
    digo K.
    A veces dudan, y me preguntan si K
    de kilo.
    suelo contestar que K
    simplemente K, que solo hay una K en el alfabeto.
    50.976.936 letra K.
    Así me llamo.

    Aún no saben quién soy.





    Números rojos



    He esperado una eternidad,
    todos los días de mi vida,
    cada minuto sin ti.

    He tenido en mis manos
    todo un caótico universo
    de decisiones.

    Y te he elegido a ti
    para que cumplas mis sueños
    -a un bajo interés-.

    Ahora tú
                    eres
                            mi banco.







    -


    0 0


    Jorge A. Gómez Valdez 

    (Quito, Ecuador  1984). Lic. En Comunicación y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Máster en Escritura Creativa, por la Universidad Complutense de Madrid. Ha estudiado también pintura, fotografía y grabado. Participó, en representación del Ecuador, en el IV Encuentro Internacional Literario ABRACE 2003, realizado en Montevideo, Uruguay. Publicado en la Antología de poetas latinoamericanos realizada por la editorial ABRACE. Formó parte de los talleres literarios de la CCE, con Edwin Madrid; miembro fundador de los grupos culturales “Machete Rabioso” y “Sexo Idiota”. Fue declarado ganador del X concurso de grabado organizado por la Estampería Quiteña. Ha publicado el libro de poesía La Noche que se espesa con la editorial independiente Murcielagario Kartonera. Sus textos han sido publicados dentro y fuera de Ecuador. Es el ganador del premio nacional Poesía en Paralelo Cero, 2017.

    El quiteño, Jorge Gómez Valdez, es el ganador del Premio Nacional de Poesía Paralelo 2017. Tierra en medio fue el libro seleccionado de entre 71 libros que llegaron a este certamen, así lo dio a conocer el jurado compuesto por los escritores Cristian López Talavera, Sandra de la Torra y MiguelÁngel Rengifo.

    Según el jurado calificador, Tierra en Medio “evidencia un trabajo riguroso que pone en diálogo constante música y poesía, reflejado en el uso de figuras literarias que componen un todo hermético, generando un poemario con sentido visual y sonoro en búsqueda de belleza”.

    Así mismo, el jurado calificador dio dos menciones de honor a los libros “Pájaros en Santa Clara”, del poeta Luis Franco; y, “Canciones desde el fin del mundo”, de la poeta Yuliana Ortiz.

    Jorge Gómez es Licenciado en Comunicación y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y tiene un Máster en Escritura Creativa, por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado el libro de poesía ‘La Noche que se espesa’ con la editorial independiente Murcielagario Kartonera.

    La premiación se realizará en el festival de Poesía Paralelo Cero que se llevará a cabo del 2 al 8 de abril del 2017.


    Haremos música
    (Dúo)

    En el instante en el que las abejas
    acepten ser dominadas de costado,
    adormecidas por la canción
    de nuestros meñiques oprimidos,
    el sueño será por fin diadema floja,
    lengua de hoja tajada
    por el frío.

    La primera vez que tú y yo
    nos desplomemos juntos,
    lo haremos en silencio
    y nacerá, de entre nosotros,
    un perfume desconocido
    apenas vedado por
    nuestro sexo oculto.

    Ese aroma enmudecerá,
    recostado como un perro
    en medio de la plaza
    al amanecer.

    Y en el particular susurro
    del que descendemos
    habremos de ser inmolados.


    En medio de esta tierra

    La verdadera soledad es inconfesable,
    en el silencio de cada hombre
    se encuentra la primera luz
    de un mundo improvisado.
    En mi silencio, el lenguaje del frío.
    El origen de nuestros actos.
    El final de las sombras.

    En el silencio tu nombre. El instante
    en el que los dioses por fin,
    olvidarán el habernos llamado.

    Calla y sobrevive,
    porque los verdaderos hombres
    silencian sus verdaderas obras.
    Canta para tus adentros y existe.

    Porque únicamente
    en el sueño de un sordo
    podremos multiplicarnos
    de manera infinita.



    A la solitaria
    (Canción a dos tiempos)

    Siempre habrá un éxodo entre los dos,
    tú, el espejismo de un hogar sobre el desierto
    yo, el patriarca de una horda de esclavos
    en búsqueda de un millón de ruinas.

    Siempre habrá canciones entre los dos,
    tú, el silencio de un niño ante el asombro
    de tocar su propio sexo,
    yo, todo el ruido que pueda caber
    en treinta años de perversión solitaria.

    Siempre habrá nombres entre los dos,
    tú, una pila bautismal iluminada
    por el entresijo de una ventana en invierno,
    yo, la primera frase tachada
    en el borrador de tu diario.

    Entre los dos, esto. Nada más.

    Retumba la ceniza.



    Nacimiento

    Habla el niño
    por vez primera
    y en su destino se cierne
    la rara metonimia

    de vivir
    escuchando nombres,

    de soñar
    bautizando muertos.




    Regreso a clases

    Nos enseñan a conocer a los otros
    antes que a nosotros mismos,
    nos piden que memoricemos
    vidas ajenas y piquemos el aliento
    de quienes nos rodean
    con una punta de lengua seca.

    Aún me pregunto
    ¿Cómo será el estar un minuto a solas?

    ¿Cuándo podré pensar en jugar
    al aire libre antes que
    en seguir domesticando
    la voz interna?



    Fiat Tenebris
    (Intro)

    Cada noche desaparecerás tus huellas,
    apenas sean bautizadas
    y ya no podrás distinguir el aliento de la avispa
    decantado por el sol
    o la fecunda tierra palpitando sin padres,
    bajo un millar de hojas por vaciar,

    y entonces tú también
    sostendrás con labios ajenos
    este fragmento de muesca,
    nacido en mi lengua,
    trepidante
    ante el vacío de la resurrección.



    Almuerzo Desnudo

    Cuando el primate
    estableció un diálogo
    con el fuego
    forjó el destino del lenguaje,
    el cual cocina todo aquello
    que nos introducimos
    en las entrañas.



    Desnudos en la carretera
    (A rock song)

    Al conocer a los demás
    corres el riesgo de ser tú mismo
    por lo tanto, evítalos
    como al roce de la piel
    que produce congelamiento.

    Al ser tú mismo
    te desnudas
    para nadar en medio del bosque.

    Entonces,
    no te hieras las plantas de los pies,
    no te arrugues las yemas de los dedos
    con el aire que se desploma
    no seas tú, por lo más sagrado,
    no seas tú.

    Siempre sé el otro,
    siempre busca al otro,
    rescátalo de este
    congelamiento torrencial.
    Guárdalo de perecer
    en el sudor que se aloja
    entre tus costillas,
    apártalo de este rastro sin sentido
    que es la esperanza,
    de esta escritura cubierta de ceniza
    que son las cosas que algún día
    habrán de abandonarnos.

    Besa al otro
    y déjalo naufragar,
    por lo más sagrado,
    incendia tu alma.



    Balada del Segador

    Desde que nací
    no he sido más que el límite
    de otra sombra, pegado a tierra,
    destinado a custodiar
    el gorjeo de los termiteros.
    Yo, que me acostumbré a divertirme
    como si ya estuviera muerto.

    En mis pasos
    no hay símbolo tan perenne
    ni que concentre más descamación
    que la lengua rota
    coronada por un par de labios sepultados.

    Los hombres que yacen junto a mí
    se interesaron en las ruinas
    desde que empezaron a nombrar las estrellas
    y yo sin embargo,
    en los laberintos me detesto
    porque siempre encuentro un paraíso
    que olvido a cada minuto.



    La Gramática

    ¿Quiénes somos
    con las palabras
    que intentan descubrirnos?

    ¿Quiénes nos creemos
    si apenas cabemos
    en un par de renglones?

    Hay tanto por hundir.

    Nuestro lenguaje,
    es el de los animales
    cuando copulan.

    Nuestras palabras
    más sinceras solo responden
    a la desesperación.





    -

    0 0
  • 01/10/17--23:49: RAQUEL SALAS-RIVERA [19.841]

  • RAQUEL SALAS-RIVERA

    Puerto Rico. Poeta.
    Raquel Salas-Rivera ha publicado poemas y ensayos en diversas antologías y revistas. En el 2011, Editora Educación Emergente publicó su primer libro, Caneca de anhelos turbios. En el 2016, Lark Books & Writing Studio publicó su segundo libro, oropel/tinsel. Puedes aprender más sobre su trabajo si visitas http://www.raquelsalasrivera.co.

    Raquel Salas-Rivera has published poetry and essays in numerous anthologies and journals. In 2011, her first book, Caneca de anhelos turbios, was published by Editora Educación Emergente. In 2016, her chapbook, oropel/tinsel , was published by Lark Books & Writing Studio. You can find out more about her work at http://www.raquelsalasrivera.co.


    EL TRABAJO ES EL PADRE Y LA TIERRA SU MADRE

    los mangós importados saben a piña.
    las tapas de las alcantarillas son reemplazadas por barriles de emergencia:
    todo metal tiene valor en el mercado. 

    la tienda que vende todo
                                                 me vende mangós por 14 pesos
    porque he dicho que en puerto rico
    tenemos frutas medianas, pero imperdonables.

    entierros de bisturí son como conciertos de grilletes:
                   sufriste bisturí,
                   entiérralos.
        
                   ve a través de tus repeticiones de carrusel
                   caballos como niños reales.

    la tierra donde las piedras se entierran,
    la tierra donde entierro mi puño,
    la tierra donde morí marinera

    :dame tu mano ericka:
    son líneas en palmas
      tajadas de bisturí,
    raíz de ceiba,
    meao en la nieve, informando,
    tráfico de hormonas con id grupal.

    por cada bisturí que entierras
    nace un triceratops caracola,
    sombrilla tornillo, octágono celeste.
    por cada bisturí que entierras
    un dólar irá 
                   al banco de fomento.

    bisturí, por cada cenex que encuentras
    te devolveremos un dato.

    entiérralos todas
    que naces de un huevo en braille
    :la tierra es para enterrar los pies
    para calentar y compactar
    los dientes de hada:



    WORK IS THE FATHER AND EARTH THE MOTHER

    the imported mangós taste like pineapple.
    the manholes are replaced by orange barrels:
    all metal has value on the market.

    the store that sells all
                                  sells me mangós for 14 dollars
    because i’ve said that in puerto rico
    we have medium but unforgivable fruits.

    scalpel burials are like concerts of shackles:
                   you suffered scalpels,

                   bury them.

                   see via carousel repetitions
                   horses like real children.

    the earth where the rocks are buried,
    the earth where they bury my fist,
    the earth where i died a sailor

    :give me your hand ericka:
    they are palm lines
       scalpel cuts,
    root of ceiba,
    are piss in the snow, informing,
    traffic of hormones with group id.

    for each scalpel you bury
    a triceratops conch is born,
    umbrella screw, celestial octagon.
    for each scalpel you bury
    a dollar goes to
                                 the governmental development bank.

    scalpel, for each cenex you find
    we will return a data.

    bury them all
    because you are born from an egg in braille
    :the earth is for burying the feet, 
    for warming and compacting
    the fairy teeth:



    mediante el acto de circulación opuesto, 
    o la metamorfosis inversa

    para mi corrillo cuir

    t. y j. le entregaron a ochún
    cincuenta ciruelas de musgo y una cerveza terciada
    para que los cincuenta y pico corazones
    —número abierto te amartillo a mí—
    nos piquen salobremente
    el limón acascarado de este pecho

    hoy mataron a más lorcas que ayer
    hoy doce de junio
    hoy 12 de junio
    pero igual g. m. y l. limpiaron
    y prendieron sus dildos de cera

    en puerto rico no habrá agua limpia
    hoy 12 de junio
    hoy doce de junio
    pero igual gaddo max y leone
    disminuyeron dedos sin uñas
    limpiando sus manos en las bocas
    ritual de limpieza con sahumerio de saliva

    en puerto rico 177 estaciones hidrológicas
    cesarán sus operaciones
    pero seguimos operando
    lxs jevxs de la alteridad
    lagrimales de palomas
    rindiendo nuestro sucio
    para sanar este mundo de su pureza

    me baño [con agua] me ajusto la corbata
    el líner se me corre mis manos [en el agua]
    mi lipstick [en el agua]
    hay un problema
    dice rafael rodríguez
    en puerto rico el agua limpia
    vendrá quizás como dijo corretjer
    ensangrentada o quizás es que
    la sangre nunca limpia nuestra
    carga su viscosidad con la rabia
    de cincuenta culos
    de placer penetrable

    mientras escribo este poema
    espero que lleguen los vivos
    a racimarnos a armarnos
    (contra el estado) y sus agentes privatizados
    y amarnos contra el estado
    qué jodienda qué jodienda qué jodienda

    voy a bendecir esta noche con tragos
    voy a llegar hasta el trece de junio
    sin 13 de junio sucia y quemaré
    las banderas confederadas
    la bandera americana quemaré
    tu programación

    mi futuro estar cuir está aquí
    mientras j. dice que llega pronto
    mientras o. dice que llega pronto
    mientras t. dice que está enfermo
    pero llega pronto
    mientras s. dice que quiere llorar ante
    algún edificio con pancarta
    mi futuro cuir odia el u.s. geological survey
    en inglés y en español la mezcolanza
    de este día en mi boca seca
    porque sigo escupiendo en la cara
    de los que me quieren matar

    r. dice que es demasiado
    hoy es demasiado vivir pero más
    demasiado morir y matar antes
    de dejar que nos vuelvan a hacer esto
    y defenderé el agua en todas sus formas
    cortaré mi palma para el pacto
    entraré para ensangrentarme también
    [mis tenis en la orilla brillan como todos
    los objetos que acumulo
    a las orillas de las aguas
    no me contienen ni me filtran]

    llegan y llegan mis amores
    también por twitter y whatsapp
    juramos al agua ser sucios
    ir a las barras y bailar

    hoy todas mis perforaciones
    proyecciones desmantelan
    las paredes compartimos venas
    arrepentimos con bombas de agua
    qué carajos pal carajo pal fokin carajo
    [lléguenle lléguenle ahora
    la puerta está abierta]



    through the opposite act of circulation, 
    or the inverse metamorphosis

    for my queerfolk

    t. and j. give to ochún
    fifty moss plums and a thirded beer
    so that the fifty or so hearts
    —open number i will hammer to me—
    will sting brackishly
    the lemon made peel of this chest

    today they killed more lorcas than yesterday
    today june twelfth
    today june 12
    but still g. m. and l. cleansed
    and lit their wax dildos

    in puerto rico there will be no clean water
    today june 12
    today june twelfth
    but still gaddo max and leone
    diminish their nailless fingers
    cleaning their hands in mouths
    cleansing ritual with the saliva incense of our mass

    in puerto rico 117 hydrological stations
    will cease operating
    but we keep operating
    the jevxs of alterity
    lacrimals of pigeons
    turning in our grime
    to heal this world of its purity

    i bathe [with water] i adjust my tie
    the eyeliner runs my hands [in the water]
    my lipstick [in the water]
    there is a problem
    says rafael rodríguez
    in puerto rico the clean water
    will come perhaps like corretjer said
    bloodied or maybe it’s that
    our never clean blood
    carries its viscosity with the rage
    of fifty asses
    of penetrable pleasure

    as i write this poem
    i wait for the living to get here
    to cluster us to arm us
    (against the state) and its privatized agents
    to love us against the state
    fuck fuck fuck fuck

    i will bless this night with (jello)shots
    i will arrive at the thirteenth of june
    without june 13 dirty and burn
    the confederate flags
    the american flag burn
    your programing

    my being queer future is here
    while j. says they’re on their way
    while o. says they’ll get here soon
    while t. says they’re sick
    but will get here before ten
    while s. says they want to cry in front
    of some building with a sign
    my queer future hates the u.s. geological survey
    in inglés and español the mess
    of this day in my dry mouth
    but i keep spitting in the face
    of all who want me dead

    r. says it’s too much
    today it’s too much to live but more
    too much to die and kill before
    letting them do this again
    and defending the water in all its forms
    i’ll cut my palm for the pact
    i’ll enter it to get bloodied as well
    [my shoes on the shore shine like all
    the objects i accumulate
    on the shores of waters
    they don’t contain or filter]

    my loves arrive and arrive
    also on twitter and whatsapp
    we swear to the water we’ll be unclean
    go to bars and dance

    today all my perforations
    projections dismantle
    the walls we share veins
    regrets with water bombs
    fuck fuck this fuck all this
    [get here get here now
    the door is open]




    mujer, 22 años

    lloró sus aguas como últimos años
    ascendía su voz
    por los talones del calor en su pecho
    y por la raíz de su pelo
    ascendía la voz del grillo en la piedra

    vendía
    un trago un pase un diluvio
    un colchón destripado
    un nido en noche persistente
    una parada sin guagua una espera sin turno
    un cómplice sin crimen un suplicante sin cruz una orilla sin sal una costumbre sin cuerpo una cosa sin nombre una venta por saberse muerta diez veces en los ojos muertos se entregaba y la entregamos mírala bien mírala mírala no miente como nos mentimos

    nació del río como cantimplora
    sabía preparar arena de maíz
    con canela y alguna vez
    alumbró un pasillo

    buscaba acariciar las columnas de los templos
    cruzaba los pies en demasía
    chocaba contra esquinas
    y tenía mal manejo
    de lo poco que tenía
    al fin
    nada le quedaba

    pero le gustaba amarse
    aunque nunca la dejaron
    le gustaba estar quieta
    aunque nunca tuvo el tiempo

    era sencilla
    como el fondo de las cosas
    era mejunje como el fondo del fondo
    si se detiene mucho

    quemó sus llagas
    vivió por centavos al segundo
    diluyó sus recetas entre apio y apio
    no sabía suspender el juego
    le fue mal
    pero le fue como a nadie
    le fue tanto se le fue tanto
    que a todos nos vivió
    ¡nos vivió!



    woman, 22 years

    she cried her waters like final years
    her voice ascended
    up the talons of the heat in her chest
    and up the hair’s root
    ascended the voice of the cricket in the stone

    she sold
    a shot a bump a downpour
    a gutted mattress
    a nest in the persistent night
    a stop without bus a wait without turn
    an accomplice without crime a supplicant without cross a coast without salt a custom without body a thing without name a sale for knowing herself dead ten times in dead eyes she gave herself and we gave her look closely look at her she doesn’t lie to us like us

    she was born in the river with canteen
    she knew how to make cornsand
    with cinnamon and sometimes
    she lit a hallway

    she tried to suck the columns of temples
    she crossed her legs too much
    knocked against corners
    and badly handled
    the little she had
    in the end
    left with nothing

    but she loved loving herself
    even if they never let her
    she loved being still
    even if she never had time

    she was simple like the bottom of things
    she was a fucking mess like the bottom of the bottom
    if you stay too long

    she burned her scabs
    lived for cents to the second
    diluted her recipes between celery and celery
    didn’t know how to suspend the game
    things went bad
    but she had it like no one else
    she had so much of it leaving so much in it
    so much of it leaving
    that she lived us all
    she lived us!


    poema político

    le quitan el poema a la poesía.
    le quitan el poema al poema.
    le quitan el poema al poeta.
    le quitan el poeta al poema y por ende
    le quitan miguel hernández a la cebolla.
    le quitan el niño a la cebolla.
    le quitan la muerta a la cebolla.
    le quitan la historia al poema y por ende
    el poema a la historia
    no se lo quitan a tiros
    (aunque hay tiros)
    no se lo quitan con convenio
    (aunque hay convenio)
    se lo quitan
    poniendo
    una línea
    entre aquí

    y allá.



    political poem

    they take the poem from poetry.
    they take the poem from the poem.
    they take the poem from the poet.
    they take the poet from the poem and therefore
    they take miguel hernández from the onion.
    they take the boy from the onion.
    they take death from the onion.
    they take history from the poem and therefore
    the poem from history.
    they don’t take it with shots
    (though there are shots)
    they don’t take it with a deal
    (though there is a deal)
    they take it
    by placing
    a line
    between here

    and there.



    jeva-poema.

    primero las criaturas se lanzaron
    así vine a ser me identifico
    claro con su ineptitud de muertas
    claro con sus cuerpos insepultos claro y
    ambulantes.

    primero se lanzaron y vieron que no volaban
    porque en el aire había bombas de feria
    y ferrocarriles con vías legales llamadas
    físicas (leyes).

    ellas no las podían seguir
    eran las que menos sabían coserse
    las plumas y en general
    las que menos sabían de todo.

    otros que venían a pedirme entrevistas
    no confiaban en mi alegría
    cuando luchaba y veía que ganaríamos
    sentía siempre la muerte
    tras la entrega.

    era una mala maestra de las desconfianzas.
    no sabía de puñales o de reglas.
    en el ajedrez fallo porque no me importa mucho.
    como capitalista hubiese quebrado.
    como hipócrita termino entregando mis medias.

    ya ven, ya entienden.

    esto quizás no tanto,
    pero un poco. sí. no tuve el vuelo de mi lado
    me dieron este nombre
    solo grito que lo tengo y no lo quiero
    y dicen qué chula.



    jeva-poem.

    first the creatures took flight
    that’s how i came to be i identify
    of course with their ineptitude of death
    of course with their bodies unburied of course and
    iterant.

    first they took flight and saw they couldn’t fly
    because the air was filled with fair balloons
    and railways with legal tracks called
    physical (laws).

    they couldn’t go on
    not knowing how to sew in
    their feathers and in general
    not knowing much.

    others that came to interview me
    didn’t trust my happiness
    when i fought and saw that we would win
    i always felt the afterdeath.

    i was a bad teacher of distrust.
    i didn’t know about fists or rules.
    i fail at chess because i don’t care.
    as a capitalist i’d be bankrupt.
    as a hypocrite i end up surrendering my socks.

    y’all see, y’all get it.

    this perhaps not as much,
    but yeah. somewhat. i didn’t have flight on my side
    they gave me this name
    i just scream that i have and don’t want it
    and they say how sweet.



    Mi amor

    ¿te aseguraste de cerrar los libros?
    ¿y la cotorra verde, voló ayer?
    ¿con quién dejaste el poema?
    ¿y el carro dónde está diluido?
    ¿llegaste a tiempo al jardín de corales?
    ¿tienes cambio suficiente?
    ¿tienes suficiente cambio?
    ¿por quién desumirás tu carne?
    ¿dónde pasarás tu decepción?
    ¿recibiste mis palabras?
    ¿llamaste a tus lagartitos? ¿entraron finalmente?
    ¿las ventanas, las abriste por si llueve?
    ¿recuerdas tu tía que murió asesinada?
    ¿recuerdas tu tío que la murió, asesino?
    ¿vendrás al recital de changos?
    ¿tendrás tiempo para venirme?
    ¿con quién dejarás las concesiones?
    ¿me prestarás el cuarto? ¿la cama?
    ¿las balas? ¿la soga?
    ¿matarás el que me quemó la espalda?
    ¿pedirás un injunction?
    ¿llamarás a mi padre? ¿te dirá que no?
    ¿violarías la ley?
    ¿tienes lámparas, pañuelos, alcohol?
    ¿nos encontramos? ¿a qué hora?
    ¿llorarás por las mujerotas
    asesinadas por no cumplir?
    ¿llorarás por mis hermanas con dedos,
    longitudes, pelucas?
    ¿llorarás conmigo por puerto rico, por la deuda,
    por nunca pagarla?
    ¿pagarás mis deudas con las tuyas, mi amor,
    mi amor blanca, mi amada,
    te irás conmigo a mi único hogar a nunca pagar?
    ¿me amarás entera, invisible, boricua?
    ¿leerás mis libros, mi capital del cuento,
    mis historietas sin peso?¿flotas de flor de maga(zine)?
    ¿aprenderás mi idioma?
    ¿te sentirás fuera de lugar?
    ¿aprenderás el desdominio?
    ¿comerás conmigo, beberás jugo de parcha,
    pisarás erizos?
    ¿pisarás jardines de corales rojos?
    ¿velarás los libros para que no se caigan?
    ¿perderás conmigo la luminiscencia de la bahía?
    ¿te quedarás en san juan cuando
    el gran éxodo nos ofrezca el otoño?
    ¿darías por mí lo que he dado por ti?
    ¿tendrás tiempo, esta noche, para colgar
    chiringas en las cortinas?¿para quedarte dormida sin el mar?
    ¿me darás estás navidades, un caracol de nieve?
    ¿me darás las próximas un caracol de mar?


    Meu amor

    certificaste-te de fechar os livros?
    e o periquito verde, voou ontem?
    com quem deixaste o poema?
    e a carruagem onde está desfeita?
    chegaste a tempo ao jardim de corais?
    tens troco suficiente?
    tens suficiente troco?
    por quem extrairás a tua carne?
    até que ponto levarás a tua decepção?
    recebeste as minhas palavras?
    chamaste os teus lagartinhos? entraram finalmente?
    as janelas, abriste-as em caso de chover?
    lembras-te da tua tia que morreu assassinada?
    lembras-te do teu tio que a torturou, assassino?
    virás ao recital dos corvos?
    terás tempo para aparecer-me?
    com quem deixarás as concessões?
    emprestar-me-ás o quarto? a cama?
    as balas? a corda?
    matarás aquele que me incendiou a coluna?
    pedirás um mandato?
    contactarás o meu pai? dir-te-á que não?
    violarias a lei?
    tens lanternas, lenços, álcool?
    encontramo-nos? a que horas?
    chorarás pelas prostitutas assassinadas que não satisfizerem?
    chorarás pelas minhas irmãs com dedos,
    longitudes, perucas?
    chorarás comigo por porto rico, pela dívida,
    por nunca pagá-la?
    pagarás as minhas dívidas com as tuas, meu amor,
    meu amor branca, minha amada,irás comigo para o meu único lar sem nunca pagar?
    amar-me-ás inteira, invisível, boricua?
    lerás os meus livros, a minha capital do conto,
    as minhas historietas sem valor?frotas de flor de maga(zine)?
    aprenderás o meu idioma?
    sentir-te-ás fora do lugar?
    aprenderás o desgoverno?
    comerás comigo, beberás sumo de maracujá,
    pisarás ouriços?
    pisarás jardins de corais rubros?
    velarás os livros para que não caiam?
    perderás comigo a luminescência da baía?
    ficarás em san juan quando
    o grande êxodo nos ofereça o outono?
    farias por mim o que fiz por ti?
    terás tempo, esta noite, para pendurar
    papagaios de papel nas cortinas?para ficares adormecida sem mar?
    dar-me-ás este natal uma concha de neve?
    dar-me-ás no próximo uma concha de mar?




    -

older | 1 | .... | 342 | 343 | (Page 344) | 345 | 346 | .... | 364 | newer