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  • 12/16/16--01:32: ARTHUR DREYFUS [19.745]

  • Arthur Dreyfus

    Escritor francés nacido en Lyon en 1986. Reconocido con distintos premios literarios y apoyado por una beca de la Académie Française, ha publicado ensayos y cuatro novelas bajo la editorial Gallimard; entre las cuales se encuentran La Synthèse du camphre, Belle Famille e Histoire de ma sexualité. Sus temas recurrentes son la infancia, la sexualidad, el duelo y la cuestión del cuerpo. El autor es también periodista y director de películas experimentales para el cine y la televisión. 

    BibliograFía:

    Correspondance indiscrète, avec Dominique Fernandez, Grasset, février 2016.
    101 Robes, Flammarion et Les Arts Décoratifs, beau livre, maquette de Philippe Apeloig, septembre 2015 (ISBN 2081353113)
    Enfances, adolescences : 5 nouvelles inédites, Librio littérature, juin 2015, ouvrage collectif (ISBN 2290101664)
    Histoire de ma sexualité, Paris, Gallimard, coll. « Blanche », janvier 2014, (ISBN 978-2070143986)
    Beau repaire : Jacques Higelin reçoit, Paris, Actes Sud, ouvrage collectif, novembre 2013, (ISBN 979-1091489102)
    Noël, quel bonheur !, Paris, Armand Colin, 2012, ouvrage collectif, (ISBN 978-2200283223).
    Belle famille, Paris, Gallimard, coll. « Blanche », 2012, 244 p. (ISBN 978-2-07-013653-7).
    Le Livre qui rend heureux, ill. de François Xavier Goby, Paris, Flammarion, 2011, 122 p. (ISBN 978-2-08-126633-9).
    La Synthèse du camphre, Paris, Gallimard, coll. « Blanche », 2010, 253 p. (ISBN 978-2-07-012736-8).
    Il déserte, nouvelle dans l'ouvrage éponyme, Buchet/Chastel, Paris 2009, collectif rassemblant les textes des lauréats du Prix du Jeune Écrivain (ISBN 978-2283023860).



    Traducción de Diego Ibáñez
    Los siguientes poemas, junto con  sus respectivas traducciones, fueron leídos por primera vez en la XII Feria  Internacional del libro de Venezuela (FILVEN 2016) en el mes de noviembre,  donde Francia fue el país invitado.



    XVII

    Cette peur instinctive des contrôles
    Dans les transports

    Train métro aéroport
    Toujours cette impression
    Qu'un jour on me demandera
    Mon autorisation d'être en vie



    XVII

    Este miedo instintivo de los controles
    En el transporte

    Tren metro aeropuerto
    Siempre esta impresión
    Que un día me pedirán
    Mi autorización para vivir



    LI

    Ma sexualité est déjà la fin d'une histoire
    Avant d'avoir dix ans
    J'ai aimé à l'envers
    Sans le dire à personne
    Ensuite
    À l'heure des découvertes
    Mes parents se fâchèrent
    Ils n'avaient pas compris
    Mon père me sermonna
    Ma mère me surveilla
    J'eus des amis
    Qui eux me comprenaient
    L'adolescence encore !
    Et je n'étais pas mort
    D'avoir eu plusieurs vies
    Celle qu'on avait présumé que je mènerai
    Celle qu'on ne souhaitait pas que je mène
    À vingt ans
    Un tumulte me précédait
    Bien sûr
    D'autres ont connu la guerre
    L'orphelinat
    Mais le bon garçon
    Qui regarde les filles
    Son histoire commence
    Un peu plus tard
    Environ quand la mienne
    (L'une des miennes)
    S'achève
    Il s'élance dans la vie
    Poussé dans le dos
    Il ne sait pas où il va
    Il "verra bien"
    Moi très tôt
    J'avais vu
    C'est cela que je voulais dire
    Quand je disais
    Ma sexualité est déjà la fin d'une histoire



    LI

    Mi sexualidad ya es el fin de una historia
    Antes de tener diez años
    Amé al revés
    Sin decírselo a nadie
    Enseguida
    A la hora de los descubrimientos
    Mis padres se molestaron 
    No habían comprendido
    Mi padre me sermoneó
    Mi madre me vigiló
    Tuve amigos
    Ellos me comprendieron
    ¡La adolescencia aún!
    Y no había muerto
    De haber vivido varias vidas
    La que presumían que llevaría
    La que no deseaban que llevara
    A los veinte
    Un tumulto me precedía
    Seguro
    Otros conocieron la guerra
    La orfandad 
    Pero el buen chico
    El que mira a las chicas
    Su historia comienza 
    Un poco después
    Más o menos cuando la mía
    (Una de las mías)
    Se acaba
    Él se lanza en la vida
    Empujado por la espalda
    Él no sabe adónde va
    Él "ya verá"
    Yo muy pronto
    Ya había visto

    Es eso lo que quería decir
    Cuando decía 
    Mi sexualidad ya es el fin de una historia



    LVII

    Peut-être qu'un câlin
    Comme une peinture
    Met une semaine à sécher



    LVII

    Tal vez una caricia
    Como una pintura
    Toma una semana en secar



    LXI

    Dans un célèbre texte
    Jun'ichiro Tanizaki écrit
    Il suffit en effet
    Que la partie visible soit impeccable
    Pour que l'on accorde un préjugé favorable
    À celle qui ne se voit pas
    Ce qui est exact
    Dans la plupart des cas
    Bien que tout dépende
    De ce qu'on entend par "impeccable"
    Quoi qu'il en soit
    En ce qui me concerne
    L'adage ne s'applique pas
    Puisque c'est surtout
    La partie invisible
    Qui m'intéresse



    LXI

    En un texto célebre
    Jun'ichiro Tanizaki escribe
    Basta, en efecto,
    Que la parte visible sea impecable
    Para acordarle un prejuicio favorable
    A aquella que no se ve
    Lo que es exacto 
    En la mayoría de los casos
    Aunque todo depende
    De lo que entendamos por "impecable"
    Fuere lo que fuere
    En lo que me concierne
    El adagio no es aplicable
    Pues sobre todo 
    Es la parte invisible
    La que me interesa

    http://www.periodicodepoesia.unam.mx/







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  • 12/16/16--04:45: MERCEDES PARADA DEU [19.746]

  • Mercedes Parada Deu

    Nacida en Barcelona en el 74, Valladolid es su ciudad de adopción desde los 7 años. Licenciatura Bellas Artes, Especialidad Pintura 
    Universidad Salamanca.1993-1998. Ha participado en el "Micrófono abierto" del Colmado del Raval de Barcelona y en "Susurros a Pleno pulmón" de Valladolid. Ha recitado en la librería "A pie de página" de Valladolid. En el 2003 gana el Concurso Jóvenes Creadores de la Academia Castellano Leonesa. Primer premio de poesía, Fundación Jorge Guillén, Valladolid, Edición del libro de poesía: Hay en el aire un cúmulo de cosas. Es autora de El amor es y doce poemas rezagados (Tansonville, 2012) y El aliento, editado por Páramo Ediciones.  




    Siempre es en el sueño
    donde mi yo se alarga de forma inaccesible,
    con encanto semivivo.
    Siempre está la luz alrededor de su sombra.
    El páramo se enciende,
    las venas por debajo de la tierra.
    Tu desnudo hizo caer una bola de fuego en mi camino.
    Me hago de palabras porque no conozco lo que pienso,
    y continúo cantando
    sobre esta infancia escondida.

    Varios Autores. La poesía a la calle. Junta de Castilla y León, Biblioteca Pública Palencia, 2015.



    Cojo tus brazos y me hago
    un lazo con ellos.
    Me abrazo.
    Hay cosas que llegan a no existir nunca,
    son un cristal lleno de agua.
    Mi amor está en una caja,
    el viento la destapa.
    Escribo en el comedor,
    entre la comida, entre palabras
    y copas de vino.

    Hay en el aire un cúmulo de cosas,
    Valladolid, Fundación Jorge Guillén, 2004, pág, 43.




    Poemas de El amor es y doce poemas rezagados

    POEMA DEL TÚ

    Estoy frente a ti para que me enseñes la vida.
    Intento llamarte sin poder encontrar tu número.
    Estoy en ti
    pero cuando me sueltas se me cae la risa,
    partiéndose en la acera como si fuera de cristal.
    Muérdeme.
    Enséñame.
    Llámame con tu nombre.
    ¿Sabes que me están creciendo orejas de perro?
    Es imposible que nunca hayas comido
    de la mano de tu mano.
    Me alimentas con pienso quererte más adelante.
    Llévame en tu bolso negro que limpiaré los papeles
    que deja tu mente al correr,
    con el whisky o al fumar cientos
    y cientos de pelos llenos de letras.
    A tu deseo no se le nota llegar,
    tiene pies de gato,
    y cuando le ves,
    empieza a interpretar a Satie,
    con piano de cuerpo.
    El tiempo no existe,
    lo llevas colgado al cuello
    en forma de cristal sucio.
    Tú eres y ya no estás para el amor,
    lo emborronaste con tus manos,
    llenándolo todo de acera,
    haciendo crecer ojos en el metro,
    comiendo tantas cosas con las manos.

    (Fragmento 32 del libro  ‘El amor es y doce poemas rezagados ’)




    En mi noche vivo y despierto
    porque me ahogan
    las largas conversaciones
    con los inventados,
    que iluminan la oscura cama.
    Soñar es estar loco,
    y al despertar,
    tocas tu cordura,
    como si volviera a pertenecerte.

    *

    Soy una máquina de tragar,
    chupar, morder, oler, engullir,
    aplastar, desmembrar.
    Arranco la cabeza de los hombres
    y los soborno con besos.
    Vuelvo a chupar del vaso
    y de tu lengua.
    Límpiame la boca con la servilleta
    y dime que me siente bien en la silla.
    Si me peinas me harás feliz,
    y si me atiborras a palabras,
    me harás crecer, verde y alta.
    Me pongo aros de plástico rojo,
    me vistes con vestidito de cristal
    y es hermoso;
    para sentarme, para comer,
    ser una señorita
    y salir al mundo.

    *

    La memoria agujereada
    deja que coma de ella
    hasta llegar al hueso.
    Aún no he comido suficiente.
    Es líquida
    y puedo beber
    hasta acabar informe,
    ahogada y fea.
    Puedo hacerte feliz,
    darte flores que salgan de mi pecho,
    porque quiero recogerme
    el pelo
    y jurarte un amor.

    *

    Llueve por la mañana,
    y soy feliz sin pensamientos.

    Como y tomo, camino y
    camino,
    y soy feliz son pensamientos.

    Abro la cara, cierro
    la boca, abro las manos,
    cierro las piernas,
    abro las piernas.
    Y son feliz sin pensamientos.

    Subo a un ten y dejo que me
    lleve, pero me lleva
    hasta donde puedo pagar.

    Salgo y respiro,
    miro y no veo nada,
    y soy feliz sin pensamientos.


    Es la desidia
    arma incompleta.
    Me hago y no me muestro,
    me pierdo dentro, y no salgo fuera.

    *

    Un ojo,
    una estrella,
    un espejo manchado
    y dentro de esta mancha
    un corazón.
    El corazón tiene varias puertas
    y varias ventanas.
    Humo.
    Un nido en tu cabeza,
    tu cabeza unida al aire,
    y tu boca secreta
    se abre y se cierra
    alrededor de la palma
    de mi mano.
    Está el anzuelo
    a punto de recogerte
    el cabello,
    es una horquilla sabia.
    En esta alfombra líquida,
    veo a la luna y a su hermana,
    tiene que peinarla cada mañana
    con un peine mojado en leche.







    Título: El aliento
    Autor: Mercedes Parada Deu

    Sinopsis: En sus poemas Mercedes Parada Deu trata de encontrar la armonía entre naturaleza y emoción, pretende hacer de la poesía un instrumento de conocimiento en un aprendizaje continuo. La poeta que era ayer ya no lo es hoy, ha de redescubrir la realidad por primera vez para poder transformarla.
    Sus poemas son páginas de un diario en cambio, son huellas vívidas de un momento irrepetible. Son la ruta que la poeta ha de seguir hasta encontrarse a través de nuevos poemas y experiencias.


    Se me rompieron las alas
    porque han nacido las nuestras,
    volaréis hasta el infinito
    alcanzaréis las estrellas...

    Carmen Buey



    Padre, madre, me pregunto qué es el infierno.
    Para mí es el sufrimiento de haber perdido
    el derecho a amar.

    Fiodor Dostoievski


    El arte de la luz


    1

    Dentro de esta cueva
    mi alma es un pájaro.
    Guardo el frío
    y respiro de tu aliento perfecto.
    En este universo
    me hago de palabras y silencios.
    Porque me sostienes
    junto a miles de estrellas
    que nos recuerdan,
    una y otra vez,
    una canción que fue
    y que es para ser
    más veces recordada.




    2

    Doy mil volteretas
    y aparezco frente a tu
    casa,
    que es la casa del cantar.
    Aquí lo pisamos todo,
    somos invencibles,
    mezclados con piedras
    y después agua,
    ya sabes, el mismo río.
    Soy tierra
    que observa
    cómo se queda en silencio
    el pulso de las cosas.




    3

    Cuando nos tocamos,
    tus manos apretadas
    suenan dentro de mí.
    Corremos
    hacia cualquier montaña
    sonando como cristales.
    Tienes palabras,
    las pones al sol,
    haces frases con ellas,
    y hablas de nuestras cosas,
    abrazándolas
    y después hacerlas polvo.
    Cuando nos tocamos,
    tus manos me hacen
    inverosímil descubrimiento.




    4

    Dejan mensajes por los caminos,
    los voy encontrando
    sin poderlos entender.
    Entonces los guardo
    dentro de estos árboles
    con los que hablo.
    Admiro mis manos,
    el cielo que cae.
    No estoy esperando nada,
    sólo existo.




    5

    Loca bella hermosura,
    ¿cómo es el paisaje definitivo?
    Respirar a solas
    dentro de un vestido regalado,
    bien apretado.
    Péiname esta maraña salvaje,
    y después salgamos fuera.
    Iré cortando flores una a una,
    para hacer de estas bellas muertas
    un ramo para regalártelas.



    Conducción sin carnet


    1

    En esta plaza el suelo es negro,
    las caras de humo, las luces mojadas.
    No miramos nada,
    somos una multitud de calor.
    Bebo a morro el vino que me das,
    bebo de un golpe cerezas,
    un líquido soberbio oscuro y azul.
    Estoy en la gran tormenta.
    Me llevo a bailar,
    y tus piernas me persiguen.
    Me tiro al suelo,
    ruedo, salto… somos palomas rotas,
    salpicadas de serrín.
    Este frenesí
    es el equilibrio inventándose.
    Dislocados por la risa,
    un caminar,
    un beso suspendido en el aire.
    Los recuerdos en mi frente,
    son imágenes,
    una colección de sellos sin identificar.
    Me los envío por la mañana
    para así poder retomar
    nuestras conversaciones.



    2

    El tiempo huele a podrido
    cuando pasa más de un mes
    fuera de la memoria,
    suena a música de juguete lejano
    que enfada a mis oídos.
    El estómago ya no quiere nada,
    está callado y guarda esperanzas
    para el desayuno.
    El tiempo, todo empañado,
    viene como un niño viejo
    todo vestidito con su polvo
    y su puntilla rancia.
    La luz ya está aquí abajo,
    se ha comido el papel,
    y reclama a mis ojos
    que le devuelva un color.
    El verde se engancha a la piedra,
    y lame la madera
    hasta hacerla desaparecer.
    Canta,
    te salvarás del cuerpo
    y de su esclava manera
    de engancharse a la vida.



    3

    La vida es un quemazo,
    una marca que te hacen.
    Sueño de agua,
    verdad a medias,
    desamparo.
    La vida te come la mano,
    te abre el corazón infinitas veces.
    Perfecta,
    maquiavélica,
    solitaria.






    -

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  • 12/16/16--05:18: JACOB IGLESIAS [19.747]

  • Jacob Iglesias 

    (Carrión de los Condes, Palencia, 1980) 

    Es autor de Las piedras del río (Ayuntamiento de Aguilar de Campoo, 2006), con el que obtuvo el II Premio Águila de Poesía, el cuadernillo Sin ruido ni gloria (Ediciones Desesperadas, 2012) y Horas de lobo (Editorial Origami, 2012), con el que obtuvo el I Premio de Poesía Origami. 

    Poemas suyos han aparecido en revistas como El Cobaya o Piedra del Molino, así como en antologías: Palencia tiempo aprehendido (Forcal, 2009), Voces del extremo: Poesía antidisturbios (Amargord, 2015) y Voces del extremo: Poesía y raíces (Amargord, 2016).



    VIAJE AL PARNASO

    Lo imaginas vagando por la calle,
    por estas mismas calles que olvidaron
    sus pasos y ya olvidan, sin andarlos,
    los tuyos. Lo imaginas pensativo,
    dando vueltas a un sueño persistente:
    un hidalgo enfermo de ficciones
    contra un mundo cuerdo de dolencias.
    Anda sin rumbo y con destino cierto:
    adiós gracias, adiós donaires, una
    biografía enterrada entre legajos,
    el silencio de años, el estruendo
    de cada siglo, y aquel sueño escrito
    por una sombra sigue cabalgando
    por nuestro pulso terco de fantasmas.

     

    ORACIÓN

    Llévate los días inesperados.
    Déjame estos días semejantes
    para que los ojos jueguen a buscarles diferencias.
    Líbrame de la euforia y la insumisión,
    de toda aventura que exija abandonar mi cuarto.
    Dame cada mañana el entusiasmo recién lavado,
    el blando cansancio al final de la jornada,
    su acompañamiento de electrodomésticos
    y eslóganes y ruidos vecinales.
    No me dejes caer en la indiferencia
    y líbrame de tararear una y otra vez
    el estribillo triste de mis fantasías.

     

    NO ES TAN EXTRAÑO

    No es tan extraño sentirse así
    esta mañana de nubes malvas a las ocho
    y calor repetido de unos labios a las once
    y a las tres percusión ensoñadora
    de tacones alejándose por un pasillo.
    Esta mañana banal con sus banales regalos
    que nunca será memoria,
    sino experiencia que en secreto
    dibuja tu autorretrato con días tachados.
    Nada distinto hubo en ella,
    pero te enseñó a sentirte afortunado.
     

     

    ALGO MÁS QUE ESTO

    Lo difícil es respirar esperanza
    y que el corazón lata sin fe,
    caminar seguros de que hemos nacido
    para algo más que esto,
    incluso haberlo vislumbrado
    en algún raro instante,
    aprender que cada jornada que pasa
    nos alejamos un poco más
    de no sabemos dónde
    y nos aproximamos a no sabemos qué,
    hacer de la mediocridad
    el lugar de nuestra dicha.
    Lo difícil es eso: sobrevivir
    con la certeza de que solo somos
    criaturas que siempre andan buscando.

     

    EPOPEYA SIN HÉROE

    Ahora mi clima es este plácido
    desapego, esta calma
    indolora donde todo es pequeño:
    pequeños dones, pequeños deseos,
    sinsabores pequeños.
    Así aunque el corazón se agriete,
    jamás llega a romperse.
    Mi historia se cuenta en dos palabras:
    una epopeya sin héroe
    ni aventuras.
     


    Horas de lobo, de Jacob Iglesias

    Horas de Lobo es un libro muy cuidado, con una voz que es suave y fría, y que se encuentra entre la confesión y el descubrimiento. Con la muerte de su padre como leit motiv que unifica la obra, Jacob Iglesias nos ofrece un poemario ágil y melódico que sirve para adentrarnos en ese mundo íntimo que construye el poeta como una evasión y como una forma de afrontar la realidad. Con Horas de lobo, Jacob Iglesias ha obtenido el I Premio de Poesía Origami.



    Aún me obsesiona

    Sentí miedo de mi propio padre.
    O, para ser más exacto, de ese cuerpo
    pálido, rígido,
    ni dormido ni despierto,
    que yacía,
    como un muñeco en su envoltorio,
    en un féretro colocado en medio del salón.
    Tenía sus mismos labios, su misma nariz
    aguileña, su mismo pelo canoso,
    pero aquello ya no era mi padre.
    Y en eso, en aquel tránsito de naturalidad
    insoportable, no en otra cosa,
    consiste para mí
    todo el misterio de la muerte.



    5 de septiembre de 2008

    Catorce años después,
    cuanto queda de mi padre es una sucesión
    de imágenes
    inconexas, y cada vez más huecos,
    y algunos recuerdos minuciosos,
    sobre todo de aquellos últimos meses.
    Me ha costado todos estos años aprender
    que cuando la memoria se convierte
    en un rastro que conduce a ninguna parte,
    sólo puede aliviarnos
    esta liturgia de acercarnos al cementerio,
    limpiar de tierra y excrementos de pájaro
    la lápida, maldecir que haya más líquenes
    en la inscripción y arrancar los hierbajos
    que han ido creciendo.
    Atar luego a la cruz unas flores de plástico
    y dejar tumbado en la tierra
    un ramo de claveles. Y rezar,
    sin devoción, pero por si acaso,
    un padrenuestro
    por la vida eterna en que él confiaba.



    Acepto este destino

    Estoy aprendiendo
    a habitar estos días previsibles
    en los que siempre me levanto a las 7:30
    y desayuno siempre un tazón de leche
    con galletas. Estos días ni tristes
    ni alegres
    de los que uno no espera gran cosa.
    Ya es bastante
    si el día amanece soleado,
    y sigo respirando otras veinticuatro horas,
    y no sufro ni provoco sufrimiento a otros,
    y tengo una compañera
    a quien agarrar de la mano,
    y algunos poemas que llevarme al alma
    antes de preparar el despertador
    para que suene a las 7:30
    y apagar la luz.



    Stripper

    Me siento cómodo
    sobre el escenario del poema.
    Escribiendo a una persona
    que ni conozco
    ni me conoce,
    aunque ambos nos buscamos sin saberlo.
    Nos unen un mismo afán o una misma
    carencia. Un desconocido
    ante el que no me avergüenza desnudarme:
    sé que nunca me podrá tocar.




    Jacob Iglesias, de No todas hieren (La penúltima editorial, 2016).

    ESCRITO EN LA ARENA

    Escribo sabiendo que nada mío
    me sobrevivirá. Escribo a lápiz,
    con tiza en las paredes
    o con un dedo en la arena.
    Dejo al aire mis palabras
    como el pájaro sin nombre
    deja su canto.
    Quizá las arrastre el viento,
    quizá alguien las recoja un día
    y le acompañen.




    MALENTENDIDO

    No existe aquello que ambicionabas.
    Solo es cierta el ansia nunca apaciguada
    de buscarlo y rozarlo y jamás poseerlo.
    Nunca vivirás ninguna de esas existencias
    que solo te esforzaste en imaginar,
    aunque las recuerdas con todo detalle,
    como si ya las diera por vividas.
    Asume el malentendido. Atrinchérate
    en los placeres que te diste
    para hacer soportable la espera.
    Y agradece, sin euforia, las migajas
    de alegría que descubres cada jornada.




    NUESTRO TIEMPO

    Nos parece mentira, pero sí, hubo
    un tiempo sin nosotros, años y años
    en los que ni siquiera fuimos sueño
    de cuerpos reposando tras amarse.
    Aunque jamás lo hayamos meditado,
    pudo haber una vida sin nosotros.
    Tú en otros brazos, yo en otra mirada,
    o solos por la calle y sin buscarnos.
    Aunque lo rechacemos, habrá un tiempo
    sin nosotros, durmiendo nuestra muerte
    sin despertar, ni besos, ni caricias.
    De las miles de vidas que pudimos
    haber sido, logramos el prodigio
    de desayunar juntos los domingos.




    UN AMBICIOSO PLAN

    Tengo un ambicioso plan, consiste en sobrevivir
    Nacho Vegas


    Hay quienes ambicionan ganar
    y quienes buscan en la derrota
    su desdeñosa victoria.
    Otros, sin afán, sobrevivimos.
    Dejamos pasar todas las oportunidades,
    huimos de las rutas desconocidas,
    a toda fantasía dijimos que no
    antes de que nos arañaran las dudas.
    No habléis de resignación si aspiramos
    a contemplar el paso de las estaciones,
    despertar junto al mismo cuerpo cada mañana
    o no tener que enterrar a nuestros hijos.
    Ese es nuestro ambicioso plan,
    nuestra forma discreta de acabar como todos.




    Me da igual mi parte en el paraíso

    Me da igual mi parte en el paraíso.
    Me conformo con mi parte en la vida,
    esta maravilla que ya no nos ciega
    de repetirse jornada tras jornada.
    Entre escaparates y horarios,
    espero siempre ese instante
    en que vuelvo a sentir que es mi amigo
    el mundo que tantas veces me asfixia.
    Viene por sorpresa un día cualquiera,
    disfrazado de azar y costumbre.
    No ha sucedido nada,
    pero nada es ya lo mismo que antes.
    Eso es el milagro. No salgáis a buscarlo:
    es algo que llevamos en nosotros.



    PRESAGIO

    No necesitaba remover los posos fríos de té
    que duermen en el fondo de la taza para adivinarlo.
    Ya conozco que entre el milagro
    y la desgana irá transcurriendo sin remedio
    el número secreto de mis días.
    El pasmo de nueva vida creciendo
    mientras mueren quienes me ayudaron a crecer.
    En la misma ciudad, por calles ajenas,
    madurará en silencio mi cuerpo,
    largamente adiestrado en las costumbres
    de la literatura, las caricias y el sueño.
    A mi lado una piel que amaré
    porque es el paisaje tibio en que crezco.
    Todo se irá transformando
    sin darme cuenta, en este día lento
    de incontables lunas llenas, facturas y cumpleaños
    que llamamos existencia.
    Todo, salvo el desapego con que miro mis dedos,
    ahora firmes, luego temblorosos,
    mientras remueven los posos fríos de té
    que duermen en el fondo de la taza.

     





    -

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    Ibai Pascual Martín

    Nacido en 1993, residente en El Torno (un pequeño pueblo perteneciente al Valle del Jerte, al norte de Cáceres). Demostró desde temprana edad sus inquietudes intelectuales, sobre todo en el ámbito de la expresión llevando a cabo redacciones variadas en cuanto a temática, incluso de protesta ante situaciones medioambientales. A los doce años conoció la cultura Hip-Hop, que le irá derivando a la propia escritura de letras, y esta, a la poesía con ese afán continuo por expresar lo que siente y protestar ante las injusticias y acciones de dudosa moralidad.

    A los 18 años autopublicó sus Sonetos de adolescencia y se mudó a  la capital de España donde desde ese momento cursa estudios de ingeniería de software en la Universidad Politécnica de Madrid. Desde el principio se ha movido en círculos literarios y forma parte de la Asociación Versos Pintados del Café Gijón. Además, desde 2012 mantiene el blog El hambre del soneto, que alimenta con frecuencia.

    Busca constantemente un equilibrio entre lo físico y lo intelectual, de ahí su afición al deporte (escalada) y al baile (b.boying).
    A su vez trabaja en proyectos paralelos tanto en poesía como en composición y grabación de letras para el grupo musical nombrado anteriormente.

    Ha publicado: Sonetos de Adolescencia, (Editorial: Círculo Rojo, 2011) y Dos cuervos de platino, 2015. 



    SÍSTOLE, DIÁSTOLE

    Me hurtaron sístole, pisando el pecho,
    sed, recluí en su diástole; de preso,
    todo por escuchar yunque cual peso,
    todo por cubrir lo dado; que has hecho.

    Y no sé si queda aún el derecho,
    a una lágrima desgarrada, tieso
    menester de su fulgor por exceso,
    chimenea sin llama, sutil techo.

    Será que te devuelve humo; antaño
    nadó la ilusión sin ayuda alguna,
    y le dejas vestir, no mas que un paño.

    Me robaron en sístole, su luna,
    me cambiaron pliegues; amor, por daño.
    arrojarónme diástole, cual cuna.




    En su cuello

    En el cuello de la garza,
    Vive un lago de sosiego,
    Que baña de ardientes brillos,
    -¡qué camada de luceros!-
    Las amables cabelleras
    Destiladas del recuerdo,
    El pasado nos amaga,
    El pasado es un mal sueño.

    Qué cercano el mismo canto,
    En los dedos, los labriegos,
    Es el alba confundida
    Mientras llueven los gorjeos;
    La adulta y presta llamada,
    De la infancia y su proceso,
    Llevadme por la pradera,
    Que culmina con su cuerpo.



    *


    Ya no hago más, que cuiestionarme,
    si mis versos, son preguntas,
    si el alcázar de las hojas,
    embullen la sién, en dudas.

    Engaño, fiel a la aurora,
    a sabiendas de su astucia,
    que al poeta, que el sol no oye,
    ferviente lo hace la luna.

    Por qué, si me huyes, a coro,
    los embates se nos cruzan,
    en mi Pinta surco valles,
    cuyas aguas, fueron tuyas.

    Que yo, sólo sé de sílabas,
    sé, del blanco y sus hambrunas,
    que alientan al egoísmo,
    libando al caído, culpa.

    Coser sonidos, no es arte,
    no sabrás a qué, te buscan,
    pueden entender, un fin,
    pero no esta celda injusta.

    Mejor, te respondo a ti,
    te confío al tiempo acusas,
    por no responderme a mí,
    por olvidar, [a] quien pronuncias.




    El corazón sangrante. Reseña de “Dos cuervos de platino” de Ibai Pascual.

    Ibai nos propone un reto cuando nos acercamos a Dos cuervos de platino. Físicamente es un libro sin nota editorial, sin contraportada, sin nota del autor. Nos invita a leer su poemario sin ninguna carga, por toda pista en la portada aparece Odín, flanqueado por sus dos cuervos Hugin (pensamiento) y Mugin (la memoria), y sus dos lobos Geri y Freki (que podríamos interpretar como el alimento y la carne).

    Armados con este escaso bagaje nos adentramos en un poemario cuyo tema central es el desengaño amoroso, asistimos a un escenario nocturno que nos recuerda a la “Noche oscura del alma” de Fray Luis de León:

    En la noche dichosa,
    en secreto, que nadie me veía,
    ni yo miraba cosa,
    sin otra luz y guía,
    sino la que en el corazón ardía.

    En este libro hay también mucha pasión, el cuerpo de la amada es tierra fértil y en muchas ocasiones se viste de paisaje: higueras, arroyos… Pero no debemos olvidar que es un poemario sobre el desamor, continuamente actúan la memoria y el pensamiento que se adueñan del presente haciéndolo más doloroso con el recuerdo de la opulencia de días pasados. Aquí intervienen el alimento y la carne; el cuerpo se alimenta del recuerdo del encuentro carnal, pero también del oprobio, del engaño, de la continua huida hacia adelante. Tanta desolación y dolor llevan a la voz poética al borde de la crisis, de la pérdida de la razón.

    Ibai crea un paisaje interior que se construye y destruye desde dentro, fruto de la subjetividad que domina un universo propio, donde tienen cabida imágenes sorprendentes como “fresas de esparto” o “mares encendidos”.

    Estamos ante una obra pasional tanto en el contenido como en la forma. Ese paisaje destruido podrá ser reconstruido desde la perspectiva del niño, cuando comprendamos que nada era lo que parecía, cuando sepamos que la percepción nos ha engañado, podremos llegar a comprender que la reconstrucción es posible.

    Finalmente estamos ante una poesía rupturista, desde unos preceptos clásicos: versos medidos, rima, uso de estrofas clasicistas. Pasamos a versos de carácter popular con rima asonante en los pares. Se da cabida a una forma de versificación que alterar en muchos casos el decurso habitual del verso, se produce, de forma intencionada una cesura, marcándola con una coma que rompe el ritmo habitual. Es este un recurso habitual en el poeta, versos que así pausan su ritmo aportándoles una cadencia característica; el soneto no parece soneto en la declamación. No duda en introducir recursos propios de la poesía urbana actual, como el uso de las asonancias que van más allá de la rima (extensión-pretensión); que aportan al poemario frescura frente al uso del hipérbaton o la utilización de un vocabulario en muchos casos clasicista.

    Esta combinación original de recursos técnicos y lingüísticos dan a la poesía de Ibai un toque de frescura que queda atemperado por el acertado uso de la mitología y de la alegoría.

    Nos encontramos, pues, ante un poemario de formación o aprendizaje, donde el autor busca nuevos caminos a través de formas clásicas con claras conexiones con los autores del Siglo de Oro, a los que añade otras formas más populares integradas tanto en la tradición como en la más moderna poesía urbana.

    Quizá para puristas de la forma estrófica no sea un poemario del todo redondo, pero quien busca nuevos caminos debe explorar los ya transitados y renovar siempre es un riesgo. En Ibai Pascual se adivina un poeta que podrá devenir en un autor innovador o en autor de corte clasicista. En su mano está la decisión.

    Quiero terminar con mi visión poética de su poemario:

    Geri y Freki

    Falla la memoria
    cuando buscas el origen del sentimiento.
    Fracturan la mente 
    tus recuerdos insomnes.
    Incrustada en un paisaje lactante
    la noche se derrama,
    atrapada,
    en el borde de tu abismo.

    En el frenesí de la huida
    quedas preso
    del ritmo de tus versos,
    de la sombra de sus pasos,
    de la crisis de su fuego.

    Buscas ansionso la carne
    que te proporcione el alimento
    necesario
    para superar la soledad de tus noches,
    la ausencia de tus días.

    Sentado en tu trono,
    tus cuatro avatares
    acompañan
    el dolor de una ausencia
    dolorosa y seca.

    Las higueras
    darán tarántulas por frutos.

    Pablo Malmierca




    .

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  • 12/16/16--07:43: ANTOINE BREA [19.749]

  • Antoine Brea

    Es un narrador, traductor y poeta nacido en Boulogne-Billancourt, los suburbios de París en 1975. Sus obras han sido publicadas en la editorial francófona Le Quartanier. Colabora en la revista de creación literaria y crítica La Mer gelée. 

    OBRAS:

    Papillon, novella, Hache, 2000 - rééd. Le Quartanier, 2010.
    Fauv, novella, Hache, 2001 - rééd. Le Quartanier, 2010.
    Méduses, roman, Hache, 2005 - rééd. Le Quartanier, 200712,13.
    La Science vraie des rêves, nouvelle, Revue LGO n°3, Le Grand Os, 200914.
    Deux bêtes, nouvelle, Revue LGO n°3, Le Grand Os, 200914.
    Après ma ronde, nouvelle, Derrière la salle de bains, 2009.
    Simon le Mage, poésie et dessins de Diego de los Campos, Le Grand Os, 2009.
    Militaire, poésie, Derrière la salle de bains, 2010.
    Saint Victor, poésie, Derrière la salle de bains, 2010.
    Auprès de Sexie, poésie, Derrière la salle de bains, 2011.
    Je me suis toujours mal défendu, poésie, Derrière la salle de bains, 2011.
    Le feu n'est pas une invention du bois, poésie, Derrière la salle de bains, 2012.
    Asseyons-nous, prêt pour la poésie, poésie, Derrière la Salle de Bains, 2013.
    Petites vies d'écrivain du XXe siècle, poèmes biographiques, Louise Bottu, 2013.
    Roman dormant, roman, Le Quartanier, 201415.
    Récit d'un avocat, roman, Le Quartanier, 2016.


    Las traducciones corren a cargo por Arturo Velasco.

    http://circulodepoesia.com/2016/12/veinte-poetas-francofonos-recientes-antoine-brea/



    gritos animales

    la vaca canta, la ballena asesina
    las ovejas bufan, el ciervo rebuzna
    becerros danzantes, el oso zurea
    mientras en la atmósfera yo rompo en llanto
    el perdigón chilla, el lobezno jaca
    el perro barrita rodeado de ratas
    la liebre retumba, el asno la libra
    la pantera apesta si yo me la como
    la noche es rubia para los animales
    olor a bestia, mi grito se fisura
    si yo muero entonces el cerdo crascita
    el cerdo y el rinoceronte africano
    y en mi quebranto los cernícalos lloran
    el cuervo babea y vuela sobre mí
    algunas gaviotas cuelgan de mi cuello
    frígido, siento miedo, clamo por sangre
    y le imploro humilde a los seres del cielo
    mas los caballos arrastran mi carcaza
    los peces vienen a romperme las manos
    aúllo mientras las focas me recubren
    preso desnudo bajo el banco de hielo



    cris d’animaux

    la vache chante, la baleine tueuse
    les moutons feulent, le daim brait
    les veaux dansants, l’ours caracoule
    et moi je pleure dans l’atmosphère
    le perdreau huit, le loup jument
    le chien barrit parmi les rats
    le lièvre gronde, l’âne se débrouille
    la panthère pue si je la mange
    la nuit est blonde aux animaux
    je sens la bête, mon cri se fêle
    si je me meurs le porc corbine
    le porc et le rhinocéros
    dans mon malheur les buses pleurotent
    le corbeau bave et me survole
    des goélands pendent à mon cou
    j’ai peur, j’ai froid, je crie du sang
    et j’implore les êtres du ciel
    mais les chevaux traînent ma carcasse
    des poissons me brisent les mains
    je hurle, les phoques me recouvrent
    prisonnier nu sous la banquise



    Pasión canina

    1

    La pasión canina es:
    -indispensable
    -primordial
    en el oficio que desempeño
    en la Policía Nacional

    Pero a menudo tengo la impresión
    de que son dos oficios:
    -policía y
    -dueño de un perro
    (y no al revés)

    El primero es:
    -patrullar
    -detener
    -hacer multas

    El segundo es:
    -hacerse cargo del perro (alimentar, acariciar)
    -encargarse de la perrera
    (de la perrera cuando
    estoy de servicio)

    En la perrera
    mi trabajo es:
    -limpiar las jaulas de los perros
    -acariciar a los perros
    -quitarles las garrapatas a los perros
    (limpiar las jaulas
    de madrugada
    es difícil
    es cierto
    pero hay que hacerlo)

    (Acariciar a todos los perros
    los perros de los demás
    conmueven tu corazón también
    como tocar el cabello de un ser
    que no conocemos
    pero bueno)

    En la perrera
    hay higiene
    la higiene se muestra en:
    -no proliferación de enfermedades
    -buena salud del animal
    Un solo perro enfermo en la perrera
    y luego será todo el mundo

    La afectación de brigada canina necesita entonces:
    -disponibilidad y
    -devoción por el perro
    (y el servicio)



    2.

    El trabajo nunca se acaba
    al devolver el perro a su jaula

    A menudo hablo de esto con los colegas
    de otras unidades
    que vuelven a casa
    olvidando por:
    -un par de horas
    -varios días
    el trabajo

    Yo no puedo

    Aun en mis descansos
    yo pienso en él

    Mi perro

    La alternancia con el otro dueño
    con el que nos turnamos
    no deja que se quede mucho tiempo
    solo en la jaula

    A veces aprovecho mi tiempo libre
    para venir en la noche
    a sacarlo a pasear

    A veces incluso
    llevarlo al veterinario
    en caso de:
    -herida
    -enfermedad
    -vacuna de refuerzo

    No es obligatorio
    estrictamente hablando
    pero en esos momentos
    no cuentas las horas


    3.

    Mi único remordimiento es:
    Que ya no usamos
    las capacidades físicas
    excepcionales del perro
    No todas las situaciones lo permiten
    conforme al Código de Procedimientos Penales
    o la deontología policial

    Verlo trabajar en el entrenamiento
    y confirmar con qué facilidad puede:
    -neutralizar al colega en el traje
    -derribarlo con una fuerte embestida
    Procura una satisfacción
    Que me gustaría encontrar más seguido
    sobre la vía pública

    Pero lo más gratificante para un dueño
    es el regreso del perro a sus pies
    luego del ejercicio
    con una expresión en la mirada
    una pregunta
    casi humana:
    Trabajé bien
    papá
    ¿no? ¿Estás contento?
    ¿Estás contento con
    tu hijo?
    Acaríciame
    por favor
    Con, en la mirada,
    ese Respecto
    y el Amor
    que te tiene

    Generalmente
    Los perros están programados
    para entrenamientos colectivos
    según los imperativos operacionales
    o la disponibilidad del adiestrador
    No obstante en las noches calmas
    ocurre que muy seguido
    los hacemos trabajar con nosotros


    4.

    Domador de perros policía
    ese era mi sueño

    La gente le teme a los perros
    temor que se ha anclado en la memoria colectiva

    A la huida del perro naturalmente
    es el dueño quien debe
    traerlo de vuelta

    Así que incluso si el departamento es pequeño y
    el reglamento del edificio prohíbe a los perros
    nunca podrán negármelo a mí
    él vendrá pronto a vivir conmigo



    La passion du chien

    La passion du chien est :

    – indispensable
    – primordiale

    au métier que j’exerce
    dans la Police Nationale

    J’ai souvent l’impression d’ailleurs
    de deux métiers :

    – policier et
    – maître-chien

    (et non l’inverse)

    Le premier c’est :

    – patrouiller
    – interpeller
    – rédiger des procès-verbaux

    Le second c’est :

    – prendre soin du chien (nourrir, caresser)
    – s’occuper du chenil

    (du chenil quand
    je suis de permanence)

    Au chenil
    le métier c’est :

    – nettoyer les box des chiens
    – caresser les chiens
    – ôter les tiques des chiens

    (nettoyer les box
    de bon matin
    c’est pas facile
    je vous l’accorde
    mais il faut le faire)

    (Caresser tous les chiens
    les chiens des autres
    vous lève le cœur aussi
    comme toucher les cheveux d’un être
    qu’on connaît pas
    mais bon)

    Au chenil
    il y a l’hygiène
    l’hygiène est un gage de :

    – non-prolifération des maladies
    – bonne santé de l’animal

    Un seul chien malade au chenil
    et c’est tout le monde

    L’affectation en brigade canine nécessite donc :

    – disponibilité et
    – dévouement pour le chien

    (et le service)

    Le travail s’arrête pas
    en remettant le chien au box

    Souvent j’en parle aux collègues
    des autres unités
    qui rentrent chez eux
    en oubliant

    – quelques heures
    – ou plusieurs jours

    le travail

    Moi je peux pas

    Même en repos
    je pense à lui

    Mon chien

    L’alternance avec le deuxième maître
    avec qui nous nous chevauchons
    permet qu’il reste pas trop longtemps
    seul au box

    Je prends parfois sur mon temps libre
    pour venir le voir
    et le sortir

    Parfois même
    l’emmener au vétérinaire
    en cas de :

    – blessure
    – maladie
    – rappel de vaccination

    C’est pas obligatoire
    réglementairement parlant
    mais dans ces moments-là
    tu comptes pas tes heures


    Mon seul regret est :

    Qu’on n’utilise pas plus
    les capacités physiques
    exceptionnelles du chien

    Toutes les situations ne le permettent pas
    conformément au Code de Procédure Pénale
    ou à la déontologie policière

    Le voir travailler à l’entraînement et
    constater avec quelle facilité il peut :

    – neutraliser le collègue en camisole d’Homme d’Attaque
    – le renverser d’un puissant coup de gueule

    procure une satisfaction
    que j’aimerais retrouver plus souvent
    sur la voie publique

    Mais le plus gratifiant pour un maître
    c’est le retour du chien au pied
    après l’exercice
    avec dans le regard une expression
    une interrogation
    presque humaine :

    J’ai bien travaillé
    papa
    hein
    tu es content ?
    tu es content de
    ton fils ?
    donne-moi une caresse
    s’il te plaît

    avec dans le regard
    ce Respect
    et
    l’Amour
    qu’il a pour toi

    Normalement
    les chiens sont programmés
    pour les entraînements collectifs
    en fonction des impératifs opérationnels
    ou de la disponibilité de l’Homme d’Attaque

    Néanmoins durant les nuits calmes
    il nous arrive très souvent
    de les faire travailler entre nous

    Maître-chien dans la Police
    c’était un rêve pour moi

    Les gens ont peur des chiens
    c’est ancré dans la mémoire collective

    A la retraite du chien naturellement
    le maître est prioritaire
    pour le récupérer

    Donc même si l’appartement est petit et que
    le règlement de l’immeuble interdit les chiens
    à moi ils pourront pas me refuser
    bientôt il viendra habiter avec moi





    -

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    Félix José Reinoso, por José Gutiérrez de la Vega. 1839. (Universidad de Sevilla).



    Félix José Reinoso

    Félix José Reinoso (Sevilla, 20 de noviembre de 1772 - Madrid, 28 de abril de 1841), escritor español.

    Estudió en Sevilla doce años de ciencias eclesiásticas. Fundó con sus condiscípulos Alberto Lista y José María Roldán la Academia de Letras Humanas de Sevilla y redactó sus estatutos. Fue cura de Santa Cruz desde 1801 a 1811; allí instituyó una Junta de Caridad cuyo reglamento fue enseñado como modelo a las demás parroquias por su amigo el oidor de Sevilla Joaquín María Sotelo y en el hambre que padeció Sevilla en 1812 organizó dos hospitales. Afrancesado, José Bonaparte le nombró prebendado de la Catedral de Sevilla. Emigró a Francia en 1814 y publicó en Auch el Examen de los delitos de infidelidad, 1816, la más importante de las defensas a favor de los afrancesados, y donde sostiene lo siguiente:

    El nombre de los afrancesados no debe estar destinado para significar las acciones sino las opiniones manifestadas, o acaso presumidas. Y si yo no tengo equivocadas torpísimamente las ideas, no puede cometerse mayor injusticia, no puede darse un ataque más fuerte contra la libertad de un pueblo, que condenar como delitos semejantes opiniones.

    En 1815 la Sociedad Económica de Sevilla le dio su cátedra de Humanidades, donde leyó su discurso Sobre la influencia de las bellas letras en la mejora del entendimiento y la rectificación de las pasiones, publicado por ella en 1816; para la misma compuso también un Curso filosófico de literatura.

    Aunque en 1820 Riego le propone como diputado, no tardará en mostrar su espíritu antirrevolucionario y antidemocrático, que le valdrán el apodo de Obispo francés. Fue sin embargo uno de los secretarios de la Diputación provincial de Cádiz, entre 1820 y 1823. Publicó varios artículos bajo el seudónimo El político moruno en el Diario Mercantil y en La Constitución y las Leyes, ambos de Cádiz, así como varios folletos de carácter legal y administrativo. Fue el primer redactor de la Gaceta de Gobierno, 1827-1830 y también redactó la Gaceta de Bayona, 1830. Ejerció la abogacía y fue uno de los encargados de preparar la jura de Isabel II en 1833 como heredera del trono. Fue asimismo juez auditor, primer supernumerario, del tribunal eclesiástico de la Nunciatura en La Rota, 1833, e individuo de la Inspección General de Imprentas y Librerías, 1814-1838; nombrado poco antes de su muerte deán de la iglesia metropolitana de Valencia, fue enterrado en el Cementerio de San Isidro. Por disposición testamentaria su colección de cuadros de pintura y sus libros fueron repartidos a sus amigos.

    Estuvo muy influenciado por el pensamiento de Edmund Burke, y como él pensaba que "la mejor Constitución para un pueblo es aquella a la que está acostumbrado", defendiendo así el consuetudinarismo. Dejó escritos varios trabajos de crítica y filosofía sensualista y Feliciano Delgado León ha descubierto un texto gramatical inédito suyo. En 1804 publicó el poema en dos cantos y doscientas octavas reales de inspiración miltoniana La inocencia perdida, redactado ya al menos en 1799. También destacan poéticamente su Epístola a Silvia, Las artes de la imaginación y la silva En elogio de los ilustres poetas sevillanos.

    Obras

    Examen de los delitos de infidelidad a la patria imputados a los españoles bajo la dominación francesa (Auch, 1816, Burdeos, 1817; Madrid, 1842).
    La inocencia perdida (1804), poema de épica culta en octavas reales.
    Discurso sobre la influencia de las bellas artes en la mejora del entendimiento y la rectificación de las pasiones, 1816.
    Discurso sobre el estilo de la pintura sevillana.
    Curso filosófico de una poética.
    Discurso sobre las causas del atraso de la elocuencia en España.
    Poesías, Sevilla: Ediciones Libanó, 1999.
    Modelo de ordenanzas municipales
    Plan del censo de la provincia de Sevilla




    La inocencia perdida. Canto segundo 
    (fragmento)

    En medio del paraíso su guirnalda
    sobre palma y ciprés frondoso extiende
    árbol bello que en ramos de esmeralda
    lucientes pomas de carmín suspende.
    Árbol funesto a cuya umbrosa espalda
    blandida al aire su guadaña tiende
    la Parca hambrienta del fatal tributo
    a que convida el engañoso fruto.

    Eva lo mira y tiembla; ni se atreve
    a adelantar la temerosa planta.
    Alza los ojos paso, y ya la mueve
    curiosidad de ver belleza tanta.
    Late el pecho anheloso y lanza breve
    el mal cogido aliento; ya adelanta
    el pie... infelice, huye: muerte, muerte
    el tronco infausto de sus ramos vierte.

    Llega el árbol fatal... Profeta santo,
    dame lágrimas, ¡ay!; tu lloro triste
    me da y el verso do con flébil canto
    el cautiverio de Sión gemiste.
    ¿Podrán cien lenguas el eterno llanto
    decir del universo? Tú me asiste,
    tú esfuerza mi sentir. Llorad, vivientes;
    todos vais a morir, futuras gentes.

    Llega debajo el árbol, cuando presta
    enorme sierpe de la hojosa cima
    súbito de desrolla y vibra enhiesta
    la aguda lengua que Satán anima.
    Plega en arcos la espalda, la alta crespa
    sobre la inmensa mole se sublima;
    Eva a su vista pavorida huyera
    si temor la conciencia conociera.

    Del monstruo el pecho llena, y rige astuto
    el vil traidor. El escuadrón de males
    cerca en torno al dragón con negro luto,
    quien comienza inspirado en voces tales:
    «Por qué un ciego precepto el dulce fruto
    así os veda tocar? Sois racionales;
    sabed la razón de él». Consejo aleve
    que a examinar la ley y a hollarla mueve.

    «¿Teméis morir? -prosigue-, no os 
    asombre
    una amenaza fútil. ¡Oh! bien sabe
    por qué os aterra Dios; quiere que el hombre
    bajo vil yugo a su opresor alabe.
    Dioses seréis cual él; tan alto nombre,
    tan gran saber e independencia cabe
    a quien el fruto divinal percibe.
    Sabed ya la razón que os lo prohíbe.

    ¿Do está la libertad? ¿el albedrío
    dó está de que os gloriáis? Esclavos viles,
    esclavos os llamad, o el señorío
    cobrad que en vano os dieron. O serviles
    vasallos sed, o dioses. Os lo fío:
    podéis serlo; elegid». A las gentiles
    ofertas Eva por el fruto arde
    y por hacer de independencia alarde.




    La mirada de Filis

    Queriendo el niño alado
    del valor de sus armas
    hacer glorioso alarde,
    a Filis dio su aljaba;

    a Filis, por quien goza
    el imperio en las almas;
    a Filis, la que vence
    en hermosura a Pafia.

    Ufana el arco toma
    la graciosa zagala;
    prueba a tirar, mas pronto
    lejos de sí lo aparta.

    Que muy más que la flecha
    que a dioses avasalla,
    muy más hiere de Filis
    una dulce mirada.




    Oda a Manuel López Cepero
    (fragmento de una oda a un amigo no concluida)

    Quise cantar desde el primer momento,
    caro Manuel, tu libertad ansiada,
    y mi voz desmayada
    no pudo hallar ni números, ni acento,
    que en dudosa alegría
    tímido el corazón la reprimía

    ¿No eras más libre en el retiro oculto
    de la apacible soledad, do el alma
    disfruta dulce calma,
    que no del mundo en el feral tumulto
    que agitan las pasiones,
    forjando a la virtud duras prisiones?

    Ni al dolo ni al poder allí vecino,
    correr en paz tus bonacibles días
    como el arroyo vías
    a quien tu mano señaló el camino;
    como exento a su grado
    el olivo creció por ti plantado.

    De tu pequeña creación gozabas,
    señor de ti, cual del inmenso cielo
    goza el ave en su vuelo;
    aquí las turbas a su vez esclavas
    al poderoso oprimen;
    no hay libertad en la región del crimen.

    Mas sólo aquí, do ciegos los mortales
    el yugo aceptan de la fuerza insana,
    la dicha sobrehumana
    hallarse puede de aliviar los males.



    Cántico al Ser Supremo contra 
    los incrédulos 
    (fragmento)

    Dijo el necio: «No hay Dios». Osado un hombre
    pretendió sojuzgar el orbe entero
    a su arbitrario mando;
    y el poder fingió artero
    del numen vengador, en cuyo nombre
    su imperio levantar. Cayó temblando
    y dobló entonces la cerviz, al yugo
    la muchedumbe ilusa. El hombre siente
    cual el bruto viviente.
    Quien a un tirano plugo,
    no; natura es su Dios. ¿Dónde está, dónde
    esa deidad que del mortal se esconde?

    Tú, Señor Dios de Abrán, en cuya ira
    saltan los montes de pavor, y en humo
    ardiendo sube el suelo
    del sacro templo sumo,
    oye mi voz y al insolente mira
    que osó mover la lengua contra el cielo.
    Tú, Dios, tú hablas victorias. ¡Oh! delante
    de tu faz va la muerte, tu vestido
    de llamas guarnecido.
    ¿Quién a ti semejante
    entre los fuerte es, Jehová guerrero?
    Rayos tus ojos son, la voz de tu acero.

    Tu gloria anuncia el firmamento alzado
    en sus lumbres sin fin. Nace fulgente
    el sol, y el universo
    ¡Dios! proclama en oriente,
    ¡Dios! el véspero suena; alza nevado
    sobre las cimas el semblante terso
    la luna y Dios repite; y Dios el coro
    de estrellas en su giro ardiendo clama.
    Vuela cual leve llama
    el acento sonoro
    por el orbe; mas ciego el descreído
    tapió con ambas manos el oído.

    Dijo: «No hay más allá de lo terreno,
    mañana no seré. Venid, bebamos,
    holguemos este día;
    al justo persigamos
    y al huérfano infeliz. Cual prado ameno
    el opresor florece; en Dios confía,
    y es humillado el simple». ¡Ay Dios!, que brama
    el desleal. De su furor creciente
    nos surmerge el torrente;
    en nuestro plan derrama
    la hiel, en nuestro pecho agudas penas,
    sus manos de orfandad y sangre llenas.

    ¿Y prospera el infiel? Señor, mi planta
    resbala y titubeo; yo ardo en celos
    por la paz del malvado.
    Cual águila en sus vuelos
    así él crece en su dicha y se levanta,
    y dije: «En vano al corazón manchado
    y las manos lavé; de la mañana
    a la tarde padezco. Mas te agravio,
    Señor, con torpe labio,
    porque la mente insana
    el fin no ve del justo que en ti fíe;
    y entonces, ¡ay del que de Dios se ríe!»



    En loor de los ilustres poetas sevillanos
    (fragmento)

    De florida verbena y verde oliva
    la cana sien ornada,
    sus puras aguas con murmurio ondoso
    vertía el padre Betis, y en tranquilo
    y sesgo curso la ribera amada
    fecundaba gozoso,
    de púrpura pintando el suelo herboso
    do la ciudad sagrada
    del libio domador fue levantada.
    El bullicioso coro
    de ninfas ora en la caverna umbría
    con giros mil en torno le rodea;
    ore en la margen fría,
    al aire sueltos los cabellos de oro,
    el valle de alhelíes matizado
    con mi danzas recrea.
    El tímido ganado
    allí zagalas llevan y pastores,
    y de olorosas flores,
    entrelazadas con el mirto bello,
    esmaltan su cabello,
    y en placer inocente
    y en cantar apacible, no estudiado,
    al campo dan y al viento sus amores.

    Tal vez la ovosa frente
    levanta el sacro río embebecido
    y escucha el canto y el tañer suave,
    y otra ventura no sabe.
    Mas Febo esclarecido,
    que a Híspalis alma destinad había
    de cuantas vegas con tu lumbre dora
    en el vandalio suelo,
    do su divino plectro sonoroso
    y celeste armonía
    al ibero mostrase venturoso,
    desde el sereno cielo
    a Betis mira, y muy más alta gloria
    en los futuros siglos le predice.

    «Será un tiempo, -decía-
    será un tiempo felice
    en que alto vuelo tu memoria
    eterna pasará de gente en gente;
    y en el opuesto polo
    tu nombre, del olvido victorioso,
    sonará, y tu ribera floreciente
    envidiará el Erídano y Pactolo.
    Sí, ya los héroes veo
    que dentro largos años por la suerte
    destinados te son: cual de Eliodora
    en tus amenos prados
    el dulce nombre suena, en la canora
    cítara repetido
    del que su ardor a Píndaro, atrevido
    ha de robar, y al soberano asiento
    del claro Olimpo el verso numeroso
    levantará esforzado, y a su acento
    ¡oh! salve veces mil, salve, glorioso
    vate inmortal!, por ti el sagrado coro,
    por ti el licor sabroso
    que el alto Helicón riega, ya olvidado,
    renovará del Betis en la margen
    del Parnaso a la gloria.


    Firmeza de la virtud 
    (fragmento)

    La virtud sola es fuerte. Denegrida
    cubre su faz la esfera,
    y con luz espantosa reverbera
    en llamas encendida.

    O estallando del monte la alta frente
    con horrísono estruendo
    se despedaza; pálida gimiendo
    vaga la triste gente.

    Sólo entonces seguro el virtuoso
    no busca el vano asilo,
    y opone fuerte el corazón tranquilo
    al estrago horroroso.

    Si retruena el cielo y de las aves huye
    el temeroso bando,
    y busca en vano el nido que bramando
    el huracán destruye,
    su vuelo entonces rápida levanta
    el águila altanera,
    y el rayo mira desde la alta esfera
    cruzar bajo su planta.

    Tiemble asustado en su feroz ventura
    de Sicilia el tirano;
    Sócrates mientras, con tranquila mano
    el letal vaso apura.

    ¡Ah! sólo la virtud del tiempo fiero
    triunfa y adversa suerte.
    ¿Qué puede en ella, inexorable muerte,
    el golpe de tu acero?

    Hiere..., del justo cumples la esperanza
    rompiendo su atadura.
    Ya vuela suelto a la inefable altura
    do tu segur no alcanza.




    A la Concepción de Nuestra Señora

    Deja ya la mansión del suelo escuro
    la Virgen Madre, y con ligero vuelo
    hiende veloz la transparente esfera.
    El manto desprendido al aire puro
    en ondas vaga, y por el alto cielo
    de rosicler bordada su carreram
    cual Iris reverbera,
    y en mil visos las nubes esclarece.
    Su semblante ya pálido oscurece
    el rojo Delio y orna su sagrada
    planta Cintia postrada,
    y el genio de los males se estremece.

    Al alto llega y soberano asiento
    do el hacedor del cielo en quicios de oro
    los orbes mueve y a su acento rige.
    No allí vano laurel digno ornamento
    es a la sacra sien de quien el lloro
    destierra, que al mortal mísero aflige;
    mas augusta se elige
    de estrellas mil corona refulgente,
    que eterna ciña la dichosa frente.
    Luego en dorada nube luminosa
    la silla gloriosa
    ocupa junto al rey omnipotente.

    A su vista se humillan respetuosos
    los espíritus sacros, que con tino
    cercan, la faz cubierta, el trono santo,
    y alegres cantan himnos sonorosos.
    Y las sublimes almas, que el divino
    reino esperaron en dichoso llanto,
    el misterioso canto
    repiten veces mil y el dulce acento
    el alto Empíreo llena y el contento.
    Y ¿quién, dicen, es ésta que a deshora
    cual rutilante aurora
    segura vuela hasta el supremo asiento?

    Entonces el Padre Dios con voz inmensa
    que escucha siempre el cielo prosternado:
    «Ésta -dijo-, es mi Esposa sacrosanta,
    libre por mí de la primera ofensa,
    por quien funesta muerte al mundo ha entrado;
    ésta mi Esposa diva, cuya planta
    victoriosa quebranta
    del hórrido dragón la frente dura,
    y a la mezquina, esclava criatura
    salva del yugo infame y triste llanto;
    y cierra con espanto
    del hondo lago la caverna escura.

    El triste reino en lúgubre gemido
    resuena en torno; tiembla el rey tirano,
    y la corona pierde de vil hierro;
    y el duro cetro en humo denegrido
    el susto quita de su torpe mano.
    Ya al hombre, salvo den antiguo yerro
    el tan largo destierro
    por esta Virgen sacra se levanta;
    ya de la celestial morada santa
    las cerradas un tiempo eternas puertas
    se miran siempre abiertas,
    y entra el mortal su venturosa planta.

    Vendrá un tiempo felice que este arcano
    manifieste a los hombres y que honore
    el orbe tal pureza agradecido.
    En cuanto al sol su lustre dure ufano
    y el alto cerco con sus rayos dore,
    holocausto en sus aras repetido,
    a su gloria debido
    gozoso ofrecerá. Ya el suelo hesperio
    votos dirige también al inmortal misterio».
    Así habló el rey del cielo poderoso,
    y Febo luminoso
    se para en el cenit del hemisferio.




    El pastor soldado

    La obscura vida del campo
    a Dorilo desagrada,
    y por fatigas más nobles
    quiere trocar su cabaña.

    El nombre vano de gloria
    con grata ilusión le encanta,
    ni juzga felices horas
    las que no aplaudidas pasan.

    «Sufre nieves el soldado
    cuando por los Alpes marcha,
    o ya en la arenosa Libia
    de sudor la tierra baña».

    Tal vez despierta asustado
    al ronco son de las cajas,
    tal vez en dulce sueño
    le cubre la dura escarcha.

    Mas sus afanes consuela
    la lisonjera esperanza
    de que ellos entre los hombres
    memoria eterna le alcanzan.

    Vierta en buen hora su sangre.
    ¿Y qué, sin con ella graba
    libre de olvido su nombre
    en el templo de la fama?».

    Así diciendo Dorilo,
    su quieto hogar desampara,
    deja el pacífico arado
    y empuña la alegre espada.

    Mas, ¡ay triste!, que aún no ha visto
    roja en sangre la campaña,
    marchar descubierto el pecho
    por entre enemigas lanzas.

    Inocente zagalejo,
    vuelve, vuelve a la majada,
    donde ceñida de rosas
    tu bella Filis te aguarda.

    Vuélvete a gozar del prado
    en que al despuntar el alba
    cortabas las tiernas flores
    de puro aljófar bañadas.

    ¡Ay! ¿piensas tú que es lo mismo
    troncar la delgada vara
    al clavel o a la azucena
    que al contrario la garganta?

    Vuelve, ¡ay! vuelve, simplecillo,
    que la mano acostumbrada
    a manejar el cayado
    mal sabe regir la lanza.


    -


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    Mónica Olivares Fonseca 

    (1991, Campeche, México) Licenciada en contaduría egresada en la Universidad Autónoma de Campeche, miembro del Taller de literatura “Proyecto Escuela de Escritores Campechanos”, alumna en el Curso online en La Red de Educación Artística en Línea de la Secretaría de Cultura y las Artes de Yucatán. 

    Acreedora de la “Mención honorífica” en el Tercer certamen Estatal de Poesía Joven 2014, con el poemario Diario de un Occiso. 
    Beneficiaria del PECDA 2016 con el libro de Poemas “Alicia se pierde en una casa del siglo XXI.


    Absorbe la Ciudad

    Nadie te había dicho que es inútil el camino,
    pero esta es la edad para estallar cada cinco segundos
    tu pecho salta y el rostro idiota deforme
    y solo di: otra vez

    En esta edad descubres que las líneas perimetrales
    no son solo líneas extendiéndose debajo de las ingles
    hay otros métodos para aprender el lenguaje,
    la fuerza lírica es el idioma debajo de las sábanas

    Estás en el momento en que podrías cambiar toda tu existencia
    Por una noche de letanías sobre la piel de una desconocida
    podrías hundir tus pliegues en las paredes y erosionar
    dilo en voz alta que no pretendas enamoramientos, solo hacerlo

    Habla solo debes decirlo, el cinismo bien usado es una puerta a la verdad,
    disfruta la exploración de la noche sobre las calles en unos talones suaves
    come y bebe cuanto puedas, no dejes de hacerlo si la bebida es deliciosa
    no des explicaciones y busca gente que no te las pida.

    Nadie te había dicho que todo cuanto hagas o dejes de hacer es inútil
    así que hazlo muchas veces
    toma la ciudad toda la noche
    Hazla tuya.


    Post day

    No sé de sumas
    tampoco entiendo el ritmo
    solo sé que alzarse la falda
    es iniciar una revolución
    es poner al mundo en cuatro patas
    colgar sobre una cuerda

    Nadie me enseñó
    a controlar el movimiento
    bajo un par de mangas largas
    nadie dijo algo
    sobre los martillazos de mi espejo

    no recuerdo los libros de ciencias naturales
    dar profecías o cátedras
    sobre los grillos que se esconden
    en los arbustos
    y saltan sobre mis pechos
    nada de eso recuerdo

    Crecí para nada
    invocando desde mi ventana todo
    y todo se volvió
    un par de planetas en mi boca
    después de la plegaria

    Las faldas revoloteaban
    como alas de libélulas extasiadas
    antes del festín con los moscos
    cuando pasaban los reptiles uniformados
    antes del apareamiento sobre las aguas
    y nunca nadie me miró

    nunca entendí por qué a los trece años
    ya éramos como adultos
    y detrás de las puertas
    se ocultaban pirotécnicas
    las manos huérfanas
    en busca de la ansiada familia

    y la tela,
    suave tela que cuidas
    como si fueras una araña malhumorada
    de nada sirve
    se rompe
    con esa lluvia molecular

    Nos debieron enseñar:
    las faldas se alzan las veces que quieras
    sin quedar atrapadas
    en el primer dobladillo
    si alguien les hubiera dicho a los trece años
    sus faldas seguirían largas
    como las mías.



    Manchas en la ciudad

    Oh malditos sean los días que a fuerzas tengo que sentirme debajo de la piel
    Los días que no son días porque no quiero ser nada
    Y de esa nada, llega a estremecer ese canto dentro de mis piernas
    el llanto impaciente que explota en pétalos de rosas
    el recordatorio del fruto podrido que se deshace en los dientes filosos
    En las glándulas en forma de labios carnosos efervescentes
    Ahí está la hilera que mancha los abismos cada mes
    Sale a pasear como las gotas de azufre en las grandes fábricas
    trota sobre las paredes epidérmicas como serpientes en la hierba
    y yo con las hormonas rotas arrastro el dolor de cada siglo,
    estoy entera perdiéndome en esa ciudad desnuda
    recojo cada parte de mí como si realmente me perteneciera
    como el viento alza las esporas y las deja sin rastro
    soy. pero parece que no soy de nadie
    porque siento la lengua de todos entrar en mis puertas
    entran y salen con la mirada puesta en mi cuerpo
    y no puedo liberar las aves,
    solo exploto con ríos sangrientos.
    Oh malditos cantos fúnebres, sucios, manchados de mí mismo.




    De Poemario: Hay cosas que se las lleva el viento.
    Poemas del apartado: Quizá la noche llegue antes de ser invocada.


    En esta avenida
    el frío me arropa
    En las calles
    la humedad baila dentro de mis zapatos
    Es desesperante
    estar
    Sin las sombras de los edificios
    Sin cobijo
    Sin mí.




    A esta hora el cielo arde
    el eco de las botellas sucias y oxidadas envuelve mis pasos,
    quizá la noche llegue antes de ser invocada
    y los árboles reclamen sus hojas verdes,
    caerán las luces que infunden miedo
    y vomitaré la ansiedad,
    olvidaré la locura de vagar sin sueños
    en estos parques olvidados del infante
    del inocente que devora a paso veloz la vejez
    ahí
    entiendo el retraso
    la rabia de todos nuestros habitantes dóciles
    y el deseo de dormir por siempre.




    Hallazgos solitarios descansan en la cuna de las calles
    todo muere en este espacio después de los sueños,
    Ocurren sucesos en las madrugadas
    viene el llanto como si fueran sonajas
    alguien robó la ilusión de sonreír
    La ciudad habita el sueño dentro de un sueño
    algunos aseguran que las voces de los inocentes
    se desvanecen
    cuando canta el único gallo de la cuadra
    También dijeron que cuando se mece la ropa de los tendederos
    ahí están las difusas imágenes a la espera de un consuelo
    pero esto es el infierno dentro de otro infierno
    El viento se lleva todo
    y otra vez
    nos perdemos
    bajo esa espesa niebla de susurros.


    *



    El paso de la noche

    Caminarás en los declives del tiempo bajo la sombra de los árboles rotos
    Verás cómo cae la penumbra y el abandono de la noche en el interfaz del llanto

    Llegarás, te estacionarás, tocarás la puerta y solo encontrarás recuerdos oxidados
    Como los nidos de los pájaros muertos

    Cruzarás el límite de la vergüenza y caerás sin entender nada
    Sin que alguien se atreva a responder.

    Y volverás a los árboles frondosos,
    Como esa primavera que navega en las clavículas
    desnudas de las muñecas de la noche
    A los árboles que se alcoholizan con la lluvia
    Pedirás una sombra, una oportunidad,

    Fallarás, tus rasgos decadentes absorberán cada minuto
    Cada intento por regresar a través de los años,

    Y no te salvarás de seguir en el camino empedrado de esta naturaleza
    Cruel.

    Pero ya no tendrás miedo de vivir colgado en las ramas sin vida de tus sueños.





                                                                    De Plaqueta asiento 33A

    Paradas cortas

    Creí haberlo visto todo, hasta que ese domingo se prolongaron las entradas,
    las manecillas daban giros,
    10, 11, 12,
    las estadísticas cambiaban repentinamente,
    .367, .289

    Piernas y brazos,
    en movimiento
    yo esperaba impaciente el encuentro,
    los lanzamientos fuera del límite,
    las delimitaciones ajenas,
    el contorno en la antesala,
    y esa desnudez desesperada por sentir.





                                                                                           Inédito

    Pedradas

    Podrías entrar sobre estas ruinas que antes fueron casa
    Traer tus tradiciones que se funden con lo místico,
    Tráelas cerca
    Quédate
    Toma asiento
    Fuma y pon tu música favorita
    Abre las puertas
    Ábrelas muy fuerte
    Y no olvides permanecer
    Para ver caer la noche
    Desde las ventanas imaginarias
    Luego podrías probar lo que hay dentro,
    Deslizar tus sentidos
    Alcoholizarnos debajo de la mesa
    Mientras hacemos un recital de versos obscenos
    Y podrías a través de mi vacío
    Estallar la casa con ruidos
    Para volver a construir

    Ruinas.







    -





    0 0
  • 12/17/16--00:55: KRISTA SZÖCS [19.752]

  • Krista Szöcs

    Krista Szöcs (1990, Sibiu) estudia una maestría en Letras y Artes en la Universidad “Lucian Blaga” de Sibiu y es secretaria de redacción de la revista Zona Nouă. Hizo su debut editorial en 2013 con el volumen de poesía “cu genunchii la gură” (Charmides, 2013), con el que ganó el Premio Nacional de Poesía “Iustin Panța” y fue nominada al Premio Nacional “Mihai Eminescu”.



    1.

    aquí sigo en el cálido lugar donde
    me resolví a esperar
    aquí
    todo se hace más llevadero
    podría esperar eternamente
    como podría mirar
    las huellas secas de esta copa

    aquí tu ausencia
    es el único ejemplo válido
    en un mundo donde
    siberia es el lugar más frío
    que te puedas imaginar
    corre corre ahora

    necesitaré
    muchos brazos tendidos hacia mí
    una canción post-rock que
    me haga mover el cuerpo
    exactamente como quiero
    tanto como quiero
    que la única tragedia sea
    un billete de autobús arrugado
    en mi palma
    corre corre ahora

    necesitaré muchos gestos extraños
    otra lengua para hablarte
    el día que estos ritmos
    me digan más que
    tu nombre
    que llamo a voces

    un reaseguro de la sonrisa fantasma
    de las pequeñas cosas que
    me brindan hoy
    cinco veces
    más calor




    aici e locul cald în care
    m-am hotărât să aștept
    aici
    totul devine mai suportabil
    aș putea să o fac minute în șir
    la fel cum aș privi
    urmele uscate de pe pahar

    aici absența ta
    e singurul exemplu valabil
    într-o lume unde
    siberia e cel mai friguros loc
    pe care ți-l poți imagina
    aleargă aleargă acum

    voi avea nevoie de
    multe brațe îndreptate spre mine
    de o melodie post-rock pe care
    să pot mișca trupul
    exact așa cum vreau
    atât cât vreau
    singura tragedie să fie
    biletul de autobuz mototolit
    din palma mea
    aleargă aleargă acum

    voi avea nevoie de multe gesturi străine
    o altă limbă să-ți vorbesc
    în ziua când ritmurile acestea
    îmi spun mai multe
    decât numele pe care te strig

    o reasigurare a zâmbetului fantomă
    al lucrurilor mărunte care
    îmi oferă astăzi
    de cinci ori
    mai multă căldură



    2.

    tienes que hacerte a la idea
                 no hay ningún superhéroe
                 para salvarte de los puentes móviles

    de los experimentos en los que estás atrapado
                 como en un off-cut
                 de esa melodía que

    nunca conseguiste
                 escuchar hasta el final
                 un territorio que recuerda a un

    pedazo de pan untado
    que cae al suelo

    sonetos de metro tranvía tren
                 todos los medios de transporte que
                 puedan pasar junto a ti

    sin tocarte
                 sin que pienses
                 en lo rápido que

    llegarás a casa o en cómo
                 estará la casa dentro de dos horas
                 cuando el mundo entero

    se derrumbe

                 nadie sabe qué está pasando
                 nadie se lo puede imaginar
                 nadie puede pensar

    & sigues buscando una explicación igual
                 que buscas ese calcetín desparejado
                 en el cesto de la ropa sucia

    toda la vitalidad se ha ido al garete
    & tú intentando demostrar

    que las cosas son exactamente
    como te proponías
                 las olas se oyen exactamente igual
                 aquí que en starnbergersee

    sólo las piedras que aprietas con el puño
    son diferentes
                 su sonido al arrojarlas al agua
                 tus dedos arrugados

    ya no se ve ningún sol
                 ninguna madre ningún hombre tatuado
                 en el antebrazo que te repita

    nadie sabe qué está pasando
    nadie se lo puede imaginar
    nadie puede pensar




    trebuie să te obișnuiești
                 nu există supereroi
                 să te salveze de podurile mișcătoare

    de experimentele în care ești prins
                 ca într-un off-cut
                 al unei melodii pe care

    nu ai reușit niciodată
                 să o asculți până la final
                 un teritoriu asemănător cu

    bucata de pâine unsă
    scăpată pe jos

    sunetele de metrou tramvai tren
                 toate mijloacele de transport care
                 pot trece pe lângă tine

    fără să te atingă
                 fără să te gândești
                 cât de repede vei

    ajunge acasă sau cum
                 va arăta acasă peste două ore
                 când lumea întreagă

    se va răsturna

                 nimeni nu știe ce se întâmplă
                  nimeni nu-și poate imagina
                  nimeni nu poate gândi

    & tot cauți o explicație la fel
    cum căuți șoseta desperecheată
    în coșul cu rufe

    toată vitalitatea s-a dus dracu
    & tot ai încercat să demonstrezi

    lucrurile sunt exact așa
    cum ți-ai propus
                 valurile se aud exact la fel
                 aici sau la starnbergersee

    doar pietrele pe care le strângi în pumn
    sunt diferite
                 zgomotul lor la aruncarea în apă
                 degetele încrețite

    nu se mai vede niciun soare
                 nicio mamă niciun bărbat tatuat
                 pe antebraț care să-ți repete

    nimeni nu știe ce se întâmplă
    nimeni nu-și poate imagina
    nimeni nu poate gândi

    ______________________________________________
    TRADUCCIÓN:
    Karina Picó Català (Alicante, 1995) es estudiante de traducción e interpretación en la Universidad de Alicante. Traduce para alimentar el alma, y con un poco de suerte, algún día, también el estómago. Le entusiasma la idea de compartir con el mundo hispanohablante sus pequeños hallazgos literarios, especialmente los que llegan de la desconocida Europa del Este. Aquí se puede leer una muestra de su trabajo: https://rumaneando.wordpress.com/






    Krista Szöcs (n. 1990, Sibiu) – A terminat masterul la Facultatea de Litere şi Arte din Sibiu, cu o disertaţie despre post-punk şi poezie. Face parte din grupul Zona Nouă şi este redactor la Uniunea Arhitecţilor din România, filiala Sibiu. În anul 2013, Krista a debutat editorial cu volumul de poezie „Cu genunchii la gură” (Charmides), pentru care a câştigat Premiul Naţional de Poezie „Iustin Panţa”, a fost nominalizată la Premiul Naţional „Mihai Eminescu” şi la Gala Tinerilor Scriitori, pentru titlul de „Tânărul poet al anului 2013″.

    imagine de fundal: Katia Chausheva


    în acest loc
    am dansat în întuneric
    pentru că nimeni
    nu a vorbit cu mine
    am simțit capul cum vrea să se
    desprindă și să se așeze
    încet
    pe colțul mesei
    am dansat
    în ciuda singurătății mele
    am scuipat în întunericul ăsta
    și s-a făcut liniște
    acum pot spune orice

    *

    gălăgia din capul meu nu
    semănă nici acum cu cea
    de afară
    nu e muzica pe care o pot
    tolera
    și sunt singura
    care stă în picioare
    în camera plină de oameni
    tot ce pot arunca e un instrument
    de preluare a liniștii
    un obiect uitat
    o nouă idee de abandon
    și ventilația aerului mai mare
    decât viteza cu care încerc
    să înaintez spre ieșire
    de câte detalii e nevoie să
    pot ajunge pe străzile negre?
    nevoiadebisexualitateșispiritualitateacolectoriideplasticșiactualitatea
    luminile laserelor
    mi-au trasat contururi greșite
    strălucesc
    mai tare decât grăsimea pe lăzile
    de gunoi



    probabil mă voi opri să văd copii în
    tricouri cu mario
    sau pe tine aplecat peste balustradă

    nu o să mă rușinez de papucii second-hand
    nici de scrumiera uitată lângă pat
    și da
    poate copilăria nu a fost decât o după-amiază
    cu sania
    o plimbare mai fericită decât a familiei c

    vom încerca să fugim de asta ca de-o igrasie
    paltonul va lăsa miros în urma noastră
    oricât am trage fermoarul
    vom îmbrăca și noi tricouri cu mario

    niciodată nu ai arătat mai bine spui
    tu esti atât de urât spun
    și ne aruncăm în cada plină cu apă rece

    (din volumul cu genunchii la gură, charmides 2013)


    nu vorbi cu tine nu vorbi niciodată cu tine
    ai grijă la oamenii plictisiţi
    aşază-te în linie cu ei şi priveşte
    picioarele
    cum stau unul lângă celălalt

    încearcă să nu te gândeşti
    te sufoci în sacul de nailon cu care
    deja eşti acoperită

    dacă cei de lângă tine încep să alerge
    nu alerga şi tu
    n-ai şti dacă vântul aspru te va mai bate
    direct în faţă

    nu îţi spun că nu vor fi victime
    amorţeala îţi va lăsa corpul să le privească
    ca pe hainele aranjate minuţios în dulapuri

    chipul ţi se va şterge

    vor rămâne doar câteva imagini
    în cea mai frumoasă parte a
    creierului

    nu va mai fi exista niciun sintetizator fals
    care să şteargă tristeţea şi nebunia

    eu vreau să fiu nebună



    sunt lucruri care rămân
    în capul meu mai mult decât pot ignora
    ar fi fost doar întâmplări dacă în jurul lor
    n-ar fi existat nume și trăsături desenate
    stângaci pe un pliant
    simpla trecere a degetelor peste frunte
    toate gesturile tactile necesare apropierii
    sistemele de autoapărare devenite agende
    care notează orice detaliu afectiv

    berlinul luminat noaptea e locul perfect unde
    rutina poate fi acoperită cu răbdare
    unde frumuseţea s-ar mări pe
    construcțiile de beton

    și întunericul ne-ar ajunge
    numai până la glezne



    orice om care a trecut pe stradă
    orice om din autobuz
    din apartament
    are o boală
    despre care se va scrie cândva

    şi totul se desfăşoară încet
    ca într-un show acustic









    -


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  • 12/17/16--01:19: MIHAI IGNAT [19.753]

  • Mihai Ignat

    Mihai Ignat (Brașov, Rumanía  1967) es un poeta y dramaturgo rumano. Estudió Letras y en 2004 se doctoró en literatura rumana en la Universidad de Bucarest. Su debut editorial se produjo años antes en la antología Tablou de familie (1995). Desde entonces, son varios los volúmenes de poesía que ha publicado: Klein (1995), Eu (1999), Klein spuse (2001), Poeme în doi (2003), kleinpoeme (2004), Cangrena e un animal de casă (2005), Klein spuse Klein (2006) y Klein reloaded (2014). En 2004 debutó como dramaturgo en la BBC de Londres con Crize sau Înca o poveste de dragoste [Crisis u Otra historia de amor]. En la actualidad es conferenciante universitario en la Facultad de Letras de la Universidad “Transilvania” de Brașov. 

    POESÍA:

    Bobe, București, 1995
    Klein, Iași, 1995
    Eu, Pitești, 1999
    Klein spuse, underground, 2001
    Poeme în doi, București, 2003
    kleinpoeme, Brașov, 2004
    Cangrena e un animal de casă, București, 2005
    Klein spuse Klein, Iași, 2006

    TEATRO:

    Ioan Peter, Mihai Ignat, Alina Nelega, Peca Ștefan: 4atru piese Editura LiterNet
    Patru cepe degerate, Timișoara, 2006
    Crize sau Încă o poveste de dragoste, Cluj-Napoca, 2006
    Meserii și fundături, București, 2008
    Black Sitcom, București, 2008




    La siguiente traducción fue llevada a cabo por Karina Picó Català.

    / 16

    Pasos en dos
    por la ciudad lívida

    el verano se hincha es imperfecto
    pasos en dos

    el amor decapita.

    * * *

    Paşi în doi
    prin oraşul livid

    vara s-a umflat e imperfectă
    paşi în doi

    dragostea decapitează.



    / 17

    Mecido por el viento, tu pelo
    transmite mensajes indescifrables

    los rótulos luminosos
    conocen el camino más corto hacia
    tu piel combada
    por el viento

    tarareo en mi mente
    la melodía de tu cuerpo

    y en todo este tiempo
    nadie muere.




    Răscolit de vînt, părul tău
    transmite mesaje indescifrabile

    reclamele luminoase
    ştiu drumul cel mai scurt către
    pielea ta cambrată
    de vînt

    fredonez în gînd
    cîntecul trupului tău

    şi-n tot acest timp
    nimeni nu moare.




    / 10

    El deseo
    no una nube
    que pende del cielo

    sino tu saliva
    manando
    de mi propia boca

    el barómetro anuncia tormenta
    y me miente
    muy bien

    el deseo
    es cuando tu voz
    deja huellas
    en mi piel.




    Dorinţa
    nu un nor
    capsat pe cer

    ci saliva ta
    izvorînd
    din propria-mi gură

    barometrul adulmecă furtuna
    şi mă minte
    frumos

    dorinţa
    e cînd glasul tău
    îmi lasă
    urme pe piele.



    / 30

    Pálida, recién despojada
    de su frágil sueño
    por el sonido de los seis
    toques

    su tobillo blanco
    post scriptum
    en mi memoria visual

    no conozco imagen más atroz
    que la de su lengua
    penetrando
    los labios de ella



    abrasados por el carmín.




    Palidă, abia dezghiocată
    din somnul fragil
    de sunetul celor şase
    atingeri

    glezna albă
    post-scriptum
    al memoriei vizuale

    nu cunosc imagine mai atroce
    decît aceea a limbii lui
    pătrunzînd
    printre buzele ei



    arse de ruj.




    / 26

    El fervor es para quienes no tienen nada
    que perder

    paseo mi dedo índice por
    tus senos

    bajo la piel tengo sentimientos mestizos

    sus piernas infinitas, despampanantes
    me hacen llorar
    sus piernas escriben demencia
    bajo mi frente

    te deseo una vez más


    y desapareces.




    Fervoarea e pentru cei care nu mai au
    ce pierde

    îmi plimb degetul arătător în jurul
    sînilor tăi

    sub piele am simţăminte metise

    picioarele ei lungi, sclipitoare
    mă fac să plîng
    picioarele ei scriu demenţă
    sub fruntea mea

    încă o dată te doresc



    aşa că dispari.





    / 35

    Aprendí a hacer el amor
    a escondidas

    tú me pones en armonía
    con el universo

    tú me pones entre
    el oh y el ah.





    Am învăţat să fac dragoste
    pe ascuns

    tu mă ţii în armonie
    cu universul

    tu mă ţii între
    oh şi ah.





    / 24

    Te esperé
    la penumbra me quedaba como un guante
    y cada día tracé una raya
    en la pared tibia

    te esperé
    la espera tenía un pulso normal
    así que por el momento no escribí
    solo, conmigo mismo
    me dediqué a encajar las piezas desparejadas
    de un puzle del tamaño de China
    “los gruñones pueden ser divertidos
    cuando se sacan serpientes
    de los bolsillos”,
    dijo la mujer
    de la mesa de al lado

    te esperé



    la penumbra me quedaba como un guante.





    Te-am aşteptat
    penumbra îmi venea ca o mănuşă
    pentru fiecare zi am tras o linie
    în zidul cald

    te-am aşteptat
    aşteptarea avea pulsul normal
    aşa că deocamdată nu scriam
    cu mine însumi
    aşezam doar piese disparate
    dintr-un puzzle cît China
    “morocănoşii au hazul lor
    cînd îşi scot şerpii
    din buzunare”,
    a zis femeia
    de la masa de-alături

    te-am aşteptat



    penumbra îmi venea ca o mănuşă.




    / 12

    Morder tus muslos soñolientos
    es a día de hoy mi único deseo

    sobre tu piel firmaría en blanco
    en todo momento

    un cabello sobre la almohada
    me corta la respiración
    en dos.




    Să muşc din coapsa ta somnoroasă
    e singura mea dorinţă pe ziua de azi

    pe pielea ta semnez în alb
    oricînd

    firul de păr de pe pernă
    îmi taie respiraţia
    în două.



    / 11

    No puedes vestirte con perfume,
    no puedo rozarte la piel.
    Estás muy cerca
    y sin embargo ni un perro
    de esta ciudad
    puede seguir tu rastro,
    te tengo tan cerca
    que bien podría copiar
    el mapa de tu iris.

    No puedo decirte
    “me gusta ese aire enfermo que traes”
    porque no tienes ojeras
    no tienes la mirada amarillenta
    y no puedes
    dejar de sonreír.

    Y al verte sonreír
    imparable, como una bala,
    me pregunto: ¿cuántos hombres
    habrán perdido la vista
    en el diamante
    que hay entre tus piernas?






    Parfumul nu ţi-l pot îmbrăca,
    pielea nu ţi-o pot atinge.
    Eşti atît de aproape
    şi totuşi nici un cîine
    din oraşul nostru
    nu te poate adulmeca,
    eşti atît de aproape
    încît pot copia harta
    irişilor tăi.

    Nu pot să-ţi spun
    “îmi place aerul tău bolnav”
    pentru că nu ai cearcăne
    nu ai privirea galbenă
    şi nu ştii
    să nu zîmbeşti.

    Şi privindu-ţi zîmbetul
    la fel de neoprit ca un glonţ,
    mă întreb: cîţi bărbaţi
    şi-au frînt privirea
    în diamantul
    dintre pulpele tale?




    / 22

    Espirales trazadas con un dedo en la espuma
    eso es el mundo dice el maestro
    regresas flotas inspiras temor
    tu cuerpo reinterpreta las formas
    de Eva
    la pasión vuelve a hacer de la suyas
    si pasaras la mano por mi pelo
    me brotaría
    sangre de la nariz.



    * * *


    Spirale făcute cu degetul în spumă
    asta e lumea zice maestrul
    te întorci pluteşti inspiri teamă
    corpul tău reinterpretează formele
    Evei
    pasiunea face din nou jocurile
    dacă mi-ai trece mîna prin păr
    mi-ar izbucni
    sîngele pe nas.





    / 42

    Hoy pinté
    nuestra última salida por la ciudad.

    La lluvia era una puerta,
    tus pezones señalaban el norte.

    Ahora lees



    poemas en dos
    tiempos.





    Azi am colorat
    ultima noastră ieşire în oraş.

    Ploaia era o uşă
    sfîrcurile tale arătau nordul.

    Acum citeşti



    poeme în doi
    timpi.

    ______________________________________________
    TRADUCCIÓN:
    Karina Picó Català (Alicante, 1995) es estudiante de traducción e interpretación en la Universidad de Alicante. Traduce para alimentar el alma, y con un poco de suerte, algún día, también el estómago. Le entusiasma la idea de compartir con el mundo hispanohablante sus pequeños hallazgos literarios, especialmente los que llegan de la desconocida Europa del Este. Aquí se puede leer una muestra de su trabajo: https://rumaneando.wordpress.com/





    MIHAI IGNAT

    Născut la 5 octombrie 1967, Braşov. Studii: 1986 – Liceul de filologie-istorie „Unirea” Braşov, 1995 – licenţa (secţia română-latină), 1997 – cursurile de  master (literatură română contemporană) şi 2004 – doctoratul – toate la Facultatea de Litere a Universităţii Bucureşti. Ocupaţii: muncitor necalificat la Poligrafia Braşov (1988-1990), profesor de liceu (1995–1996), profesor asociat la Universitatea “Transilvania” Braşov (1995–1998), preparator universitar la o facultate particulară (1998-1999), redactor al paginii de opinii şi editoriale a cotidianului “Monitorul de Braşov” (1998-1999), redactor al revistei Interval (1997-2000), secretar literar la Teatrul “Andrei Mureşanu” din Sfântu Gheorghe (2006), profesor asociat la Facultatea de Teatru şi Televiziune a Universităţii “Babes-Bolyai” din Cluj-Napoca (2009 - 2012). În prezent: conferenţiar universitar la Facultatea de Litere a Universităţii “Transilvania” Braşov. 

    Debut ca poet în antologia Tablou de familie (Leka-Brâncuş, Bucureşti, 1995) alături de Sorin Gherguţ, Svetlana Cârstean, Răzvan Rădulescu, Cezar Paul-Bădescu, T. O. Bobe, şi cu placheta Klein (Timpul, Iaşi, 1995). Au urmat volumele de poeme Eu (Paralela 45, Piteşti, 1999), Klein spuse (underground, 2001), Poeme în doi (Vinea, Bucureşti, 2003), kleinpoeme (Aula, Braşov, 2004), Cangrena e un animal de casă (Vinea, Bucureşti, 2005), Klein spuse Klein (Cartea Românească, Bucureşti, 2006), Klein reloaded (Charmides, Bistriţa, 2014). 

    2004: debut ca dramaturg la Radio BBC Londra, cu piesa Crize sau Încă o poveste de dragoste / Crises or Another love story (regia Claudine Toutoungi, distribuţia Lia Williams & Peter Capaldi), traducerea Andreea Bell. Piesa fusese nominalizată în 2003 la “International RadioPlaywriting Competition 2003”, concurs al BBC World Service & British Council. Nominalizare a aceluiaşi text la concursul UNITER „Cea mai bună piesă românească a anului 2003”. 

    2005: Spectacol-lectură cu piesa Crize (regia Corina Oprea, distribuţia Mirela Bucur & Daniel Rizea), la Teatrul „Andrei Mureşanu” din Sfântu Gheorghe, respectiv la Centrul Cultural Român din Viena. Spectacol radiofonic la Radio România Cultural, cu aceeaşi piesă (regia Gavriil Pinte, distribuţia Ada Simionică & Ion Grosu). Locul I pentru piesa Patru cepe degerate la Concursul Naţional de Dramaturgie organizat de Ministerul Culturii şi Cultelor în colaborare cu Teatrul Naţional din Timişoara. 

    2006: Publicarea volumelor de teatru Crize sau Încă o poveste de dragoste, Eikon, Cluj-Napoca, 2006, prefaţa Miruna Suru, respectiv Patru cepe degerate, Brumar, Timişoara, 2006, prefaţa Doru Mareş. Premiera spectacolului Crize la Teatru 74 din Târgu-Mureş (regia Nicu Mihoc, distribuţia Cosmina Lirca & Alex Frânceanu). Premiera spectacolului Nu de gât, la Teatru-74 din Tîrgu-Mureş (regia Cătălin Chirilă, distribuţia Ştefan Roman & Ciprian Mistreanu). Premiera spectacolului cu piesa Crize la Teatrul Foarte Mic, Bucureşti (regia Traian Şoimu, distribuţia Costina Ciuciulică & Mihai Marinescu). Premiera spectacolului Crize la Teatrul Naţional Cluj, spectacol realizat de Teatrul Imposibil (regia m. chris nedeea, distribuţia Cristina  Ragos, Cristian Grosu & Radu Lărgeanu). 

    2008: Premiera spectacolului Crize la Teatrul Pentru Copii şi Tineret „Mihai Popescu” din Tîrgovişte (regia Mihai Vântu, distribuţia Iulia Cristescu, Mircea Silaghi, Cosmina Lirca, Andreea Amihăesei & Ilie Ghergu). Premiul Uniter pentru „Cea mai bună piesă românească a anului 2007”, câştigat cu piesa Meserii şi fundături. Nominalizare la acelaşi concurs şi a piesei Fermoare, nasturi şi capse. Lansarea volumului cu piesa Meserii şi fundături, Ed. Unitext, Bucureşti. Premiul I pentru piesa Black Sitcom la Concursul de comedie românească, ediţia a III-a, al Teatrului de Comedie Bucureşti, din cadrul Festivalului Comediei Româneşti, ediţia a VI-a. Apariţia volumului cu piesa Black Sitcom, Ed. Palimpsest, Bucureşti. Spectacol-lectură cu piesa Black Sitcom la Teatrul de Comedie (distribuţia Sanda Toma, Ion Chelaru, Gabi Popescu, Bogdan Cotleţ, Florin Dobrovici, Aurora Leonte, Angel Popescu, Aurelian Bărbieru). Premiera spectacolului radiofonic cu piesa Meserii şi fundături (regia Claudiu Goga, distribuţia Gheorghe Visu, Marius Rizea, Dorin Andone, Dragoş Huluba). Premiera  spectacolului Tongues of Love, adaptare a piesei Crize, în cadrul London Fringe Festival, Canada (regia Jim Schaefer, distribuţia Claudia Motea & Nicholas Longstaff). Spectacol-lectură cu piesa Fermoare, nasturi şi capse, la Teatru 74, Tîrgu Mureş (distribuţia: Iustina Tărăboanţă, Cristian Bojan, Claudiu Strete), în cadrul Taberei de Dramaturgie a cotidianului, ediţia a V-a (proiect coordonat de C. C. Buricea-Mlinarcic & Miruna Runcan).  

    2009: Premiera spectacolului Nu de gât la Cafe-Teatru Play din Craiova (regia Vlad Drăgulescu, distribuţia Vlad Drăgulescu & Laurenţiu Nicu). Nominalizarea piesei Moartea pentru patrie la Concursul Uniter „Cea mai bună piesă românească a anului 2008”. Spectacol-lectură cu piesa Meserii şi fundături la Teatrul Naţional Bucureşti, sala 99 (regia Alexandru Mâzgăreanu, distribuţia Mircea Rusu, Dorin Andone, Florin Lăzărescu & Adrian Nicolae). Publicarea tezei de doctorat Onomastica în romanul românesc, Ed. Universităţii „Transilvania”, Braşov.

    2010: Premiera spectacolului Nu de gât, la Piano Live Club din Târgu Jiu (concepţie şi interpretare Alin Stanciu & Radu Tudosie).

    2011: Nominalizarea piesei Aici, acolo la Concursul Uniter „Cea mai bună piesă românească a anului 2010”. Premiera absolută a piesei Fermoare, nasturi şi capse, la sala „Dom Polski” din Suceava; spectacol produs de Compania Love4all Bucureşti (regia Claudiu Puşcău, interpretarea Amelia Ursu, George Macrea & Ionuţ Maierean).  Premiera absolută a piesei One Life Show, produsă de Teatrul Independent Ararat, Baia Mare, la Biblioteca Judeţeană „Petre Dulfu” (regia Claudiu Pintican, interpretarea Ionuţ Mateescu & Claudiu Pintican). Premiera spectacolului cu piesa Crize sau Încă o poveste de dragoste, la Teatrul Naţional Timişoara (conceptul de spectacol Roberta Popa Ionescu, interpretarea Roberta Popa Ionescu & Călin Ionescu). Premiera primei montări în Polonia, la teatrul „Korez” din Katowice, a piesei Crize sau Încă o poveste de dragoste (regia Hubert Bronicki, interpretarea Hubert Bronicki & Kinga Kaczor). Piesa Nu-nţeleg ce se-ntâmplă câştigă, ex aequo cu piesa lui Laurenţiu Budău, Cameleonul perfect, Concursul de creaţie dramatică din cadrul Festivalului de Teatru Scurt, Oradea.

    2012: Premiera absolută a piesei Moartea pentru patrie, la Teatrul „Andrei Mureşanu” din Sfântu Gheorghe (regia Mirela Bucur, interpretarea Sergiu Aliuş, Mona Codreanu, Nae Croitoriu, Ion Fiscuteanu jr., Camelia Paraschiv, Claudia Ardelean, Daniel Rizea). Premiera spectacolului cu piesa Just not my neck (varianta în engleză a piesei Nu de gât) în cadrul Galei absolvenţilor „Galactoria” (regia Diana Dragoş, interpretarea Molnár Bence & Raul Hotcaş), la „Uptown Arts Caffee”, Cluj-Napoca. Premiera spectacolului cu piesa Crize la Teatrul de Comedie (regia Vlad Cristache, interpretarea Smarandea Caragea & Marius Gîlea, muzică live Marius Gîlea). Premiera spectacolului cu piesa Crize. The gay version la Teatrul Tabu (regia Mihai Vântu & Daniel Ionescu, interpretarea Alec Secăreanu, Ionuţ Grama, Cristina Găvruş & Lăcrămioara Bradoschi). Lansarea volumului Patru piese într-un act (ed. Tracus Arte) cu textele Nu-nţeleg ce se-ntâmplă, One Life Show, Mai cald decât ieri, Nu de gât. Apariţia volumului Şase prozatori în căutarea unui cititor, ed. Casa Cărţii de Ştiinţă, Cluj-Napoca. 

    2013: Premiera spectacolului cu piesa Recviem pentru un iepuraş la Black Box Studio Sud, Universitatea Spiru Haret (regia Dana Voicu, interpretarea Gabriel Huian, Alexandru Mandu, Ruxandra Hule, Alexandra Mojoiu, Adina Ștețcu, Vlad Milotoi, Marius Rotaru, Mioara Dima), spectacol preluat de Teatrul de Artă Bucureşti. Premiera spectacolului Farse (spectacol coupé din monoloagele Ifigenia în Orem, de Neil LaBute şi Colateral, Oedip, de Mihai Ignat, regia Laura Moldovan, interpretarea Radu Tudosie & Cristian Iorga). Premiera spectacolului One Life Show la Godot Cafe-Teatru, Bucureşti (regia Victor Ţăpeanu, interpretarea Andrei Radu & Victor Ţăpeanu). Premiera spectacolului Crize la Clubul Ţăranului Român, Bucureşti (regia Raluca Grumăzescu, interpretarea Laura Manea & Silviu Dumitrache). Lansarea volumului Lecturile imaginii, ed. Casa Cărţii de Ştiinţă, Cluj-Napoca. Premiera spectacolului Nu de gât la Maideyi Cafe Iaşi (regia Lenuş Teodora Moraru, interpretarea Vlad Volf & Alexandru Dobinciuc).

    2014: Premiera absolută a spectacolului Mai cald decît ieri la SmART Cafe Botoşani (regia Lenuş Teodora Moraru & Vlad Volf, interpretarea Anca Pascu & Alexandra Acalfoae). Premiera spectacolului Some Night Show la Teatrul de pe Lipscani (regia Ion Andrei Puican, interpretarea Cătălin Babliuc & Dan Rădulescu), după piesa One Life Show. Premiera spectacolului Colateral, Oedip la Jazz & Blues Club Târgu Mureş (regia Laura Moldovan, interpretarea Cristian Iorga), pe monoloage din piesa Ei sunt printre noi. Din octombrie, acest spectacol este preluat de Teatrul de Nord din Satu Mare. Premiera spectacolului Zone erogene La SmART Cafe Botoşani (regia Lenuş Teodora Moraru & Vlad Volf, interpretarea Anca Pascu, Alexandra Acalfoae, Vlad Vold & Alexandru Dobinciuc), spectacol coupé format din Nu de gât şi Mai cald decât ieri. Premiera spectacolului Bartender Blues la Godot Cafe-teatru Bucureşti (regia Eugen Gyemant, interpretarea Liviu Pintileasa & Alin Florea), după piesa Nu de gât. Premiera absolută a spectacolului Nu-nţeleg ce se-ntîmplă la SmART Cafe Botoşani (regia Lenuş Teodora Moraru, interpretarea  Daniela Carmen Bucătaru & Alexandra Vicol). Premiera spectacolului Nu-nţeleg ce se-ntâmplă la The Soviet, Cluj-Napoca, producţie a teatrului Re-ACT (regia Cristina David, interpretarea Diana Bathory & Codruţa Varadi). Premiera spectacolului Moartea pentru patrie la Teatrul de Artă Bucureşti (regia Alexandru Maftei, interpretarea Constantin Cojocaru, George Constantinescu, Lucian Ifrim, Dana Voicu, Paula Chirilă, Ruxandra Hule, scenografia Vali Ighigheanu). Lansarea plachetei de poezie Klein reloaded, ed. Charmides, Bistriţa, şi a volumului de teatru Fermoare, nasturi şi capse (care cuprinde piesele Crize, Fermoare, nasturi şi capse, Moartea pentru patrie & Aici, acolo), ed. Tracus Arte, Bucureşti.

    2015: Premiera spectacolului Cum se duce totul dracu' la Teatrul In Culise Bucureşti (concepţia şi interpretarea Loredana Coşovanu & Florin Frăţilă), după piesa Crize. Premiera spectacolului Voiam doar să ţip la SmART Cafe Botoşani (regia Vlad Volf, interpretarea Lenuş Teodora Moraru). Premiera spectacolului Crize sau Altă poveste de dragoste la Teatrul Naţional Târgu-Mureş (regia Aleksandar Ivanovski, interpretarea Delia Martin, Anca Loghin, Georgiana Gherghu, Mihaela Mihai, Ion Vântu/Nicolae Cristache, Rareş Budileanu & Andrei Chiran, decor şi costume Cosmin Ardeleanu, coregrafia Ervin Ruszuly, muzica Sashko Kostov). Premiera spectacolului Meserii şi fundături la Moara Rasarit Oradea, realizat de Penitenciarul Oradea în colaborare cu Teatrul Regina Maria din Oradea (coordonator proiect comisar Gabriel Tica, regia Eugen Neag, interpretarea Adi, Gyula, Ovi & Adi, scenografia Oana Cernea). Premiera absolută a piesei Ce vine după (concepţia Roberta Popa Ionescu, interpretarea Roberta Popa Ionescu & Robert Copoţ, scenografia Geta Medinski) la Teatrul Naţional "Mihai Eminescu" din Timişoara.

    2016: Lansarea volumului de teatru Toţi privesc înainte (cu piesele Patru cepe degerate, Ionescu vs Popescu sau Black Sitcom, Toţi privesc înainte & Ce vine după), ed. Tracus Arte, Bucureşti. Premiera spectacolului Mai bine nu veni (adaptare după piesa Crize - cu un epilog după Scenariul de Harvey Levine), concepţia şi interpretarea Victor Ţăpeanu & Serin Jemaa, producţie Cuibul Artiştilor, Bucureşti. 



    Klein

    “fatebor vera“
    (Vergilius, Eneida, II, 77)


    Locul geometric al stării de spirit - chipul
    pămîntiu al tatălui ei.
    Nu întoarceţi capul!
    Cineva coboară - mîinile se frămîntă, feţele
    nu - treptele care duc la mansardă.
    E acolo o carte despre, pe un raft, locuri
    comune şi fragile asociaţii de cuvinte.
    Cealaltă femeie spune ceva. Ceea ce rosteşte
    seamănă, într-un fel, cu transparenţa
    paharului cu apă.
    Iar bătrîna Katy priveşte în gol - dar asta
    e o altă poveste.
    Mai liberă respiraţia deasupra, acolo unde,
    lîngă mansardă, terasa...

    Bărbatul cu ochi bulbucaţi ridică sticla.
    Foşnetul rochiei în oglindă, strada. Îi atinge,
    pe toţi, cu zgomotele ei de motoare şi de voci,
    strada e în sîngele lor, colcăind, fermentînd.
    El se întunecă. Se chirceşte. Chipul tînăr
    nu mai doreşte asta, trăsăturile se ascut,
    apoi tremură, se contractă,
    pielea flască, pungi sub ochi, fire
    albe, gîtul şi bărbia s-au zbîrcit, mărul lui
    Adam ca o umflătură hilară, buzele se strîng
    precum gura unei pungi, fire în nări, fire.
    Şi-apoi doar acea revenire din asprime, verigă
    într-un lanţ care atîrnă în iarba crescută
    printre plăci de beton,
    pe lîngă ziduri;
    ochiul tău caută forme şi nu îţi doreşte
    pieirea, sînt urme,
    le laşi pretutindeni, şi, ai să-mi spui, e o
    filosofie simplă aceasta, de ce să
    ieşim din scenă înainte de-a ieşi
    din scenă?

    Totul e să-ţi pregăteşti tendoanele, să nu
    uiţi să clipeşti, pentru ca viul din jur
    să poată fi văzut fără primejdie.
    Ar mai fi necesare instrucţiuni pentru
    minţile rătăcite
    sau dimpotrivă, şi pentru organe pulsatorii,
    erectile, mecanice, pentru
    coborîrea privirii acolo: cu degete frînte
    şi lungi, arborii scurmă.
    Puştiul cel obraznic răstoarnă glastra.
    Redus la instincte, învăţ orologiul
    să-şi treacă răbdarea din oră-n minut. Ce bocet
    sihastru îmi face elogiul pielii zbîrcite
    şi-al chipului slut?
    De pe terasă, acoperişuri, zumzetul, culorile
    care, într-o seară abia trecută, deja pulbere
    fină, conteneau pentru mai tîrziu.
    De fapt, două perechi care nu se vor
    atinge vreodată, pe puntea nopţii abia-ncepute.
    Urmat-au nu zgomotoasele pieţe ori bătrînele
    poteci şi incandescenţa. Nici iute-nnobilarea
    faptelor mărunte,
    prielnice însă.

    Plătindu-ţi intrarea: cam frig atunci, cu
    toate amintirile însorite. Te-a întrebat
    cît e ceasul. Iar tu: întorcîndu-te lîngă
    catafalc, arşiţă, gulere strîmte, miros
    de transpiraţie. Credinţa că silabele slăbesc
    imprecizia. Silabisind-o.
    Putrede sînt înaltele sfere. Orbita se-nchide.
    Trăieşte doar nara.
    Iar ţie, fidelul meu cocker, mă-nchin ca lui
    Brahma, tu eşti zeul casei mele,
    al drumurilor, al cerului
    gurii mele.

    Tatăl tatălui, profil. În fotoliu, tatăl
    tatălui.
    Repetă: scîrnă.
    Nu întoarceţi capul!
    Încă o dată: scîrnă. Ca un catalizator mental,
    o trainică legătură cu surîsul care însoţeşte
    pronunţarea: scîrnă.
    Mai încolo, în aşteptare - femeia care
    ameninţa, dintr-o fotografie de ziar, mulţimea,
    cu o păpuşă.
    Din nou, tatăl tatălui, într-o rînă;
    pe bărbie sclipind un fir de salivă.
    Ai visat într-o noapte terasa, şi asta cu mici
    întreruperi, după care ţi-ai tăiat unghiile
    te-ai spălat pe faţă
    şi ţi-ai ascuţit, cu grijă,
    privirea.


    Stress unu

    Atunci  se mişcă ea. Un gest spre veghea
    mecanică.
    Urma prin aer, ca de cărbune.
    Mişcarea rectilinie uniform accelerată, dîră
    prin aerul crăpat, de fapt
    o minciună şi niciodată atunci.
    Repetată prin încercări. Eu văd departele,
    tu vezi departele,
    el nu vede departele,
    şi niciodată atunci.
    Mîna ei trecînd printr-o situaţie neplăcută,
    eu nu mă grăbesc, cobor la a doua, apoi încerc.
    Să trec mai departe, să remarc efervescenţa,
    să merg la ţintă.
    Şi să nu spun:
    gestul acela este relicva ideii de mişcare.

    Se întîmpla ca iluzia să fie mai puternică
    şi să văd mîna trecută prin păr (peisaj:
    Biserica Neagră şi fîntîna arteziană),
    dar nu era ea.
    Eu mai credeam o clipă, nu ştiu
    cît, oricum pentru mine mai mult, prea tîrziu.
    Acesta era învelişul, fiindcă restul nu putea fi
    distins;
    spunea, cu paharul în mînă, el: generaţia Deep
    Purple, şi doar pentru că anul naşterii noastre
    coincidea cu acela al constituirii lor,
    motiv temeinic
    în faţa zidurilor negre, în peisajul identic,
    117 decibeli ca dovadă, în concertul
    de la Rainbow Theatre, putere la care sunetul
    doare. (Să fii apoi singur, în aceeaşi sală,
    cînd luminile sînt pe cale să se
    stingă şi să nu se audă
    nimic.)



    Punctul de pornire e acelaşi, cînd îl aud
    pe tatăl meu povestind
    despre cum îmi era mie frică de vînt,
    în timp ce
    degetele răsfirate trecute prin păr
    repetă mişcarea.
    Apoi scap, fără să vreau, paharul.
    Urmează sunetul, probabil în cercuri
    concentrice.



    Stress doi sau Ars poetica, dar fără final

    Pe parcursul acestui poem eN. K. va sfîrşi
    de moarte naturală.
    Şi pînă atunci?
    Angrenaje de toamnă (tipătul ei, provocînd
    dîră).

    I-a plesnit, ca o coardă de pian, surîsul,
    în amintirea despre un cuţit şi despre
    fratele ei apărînd-o de atacurile blînde
    ale stelelor din fereastră.
    Tăişul unui zbor atinge carotida înserării.
    (Mai tîrziu voi elimina această imagine,
    e prea încărcată.)

    Şi-apoi, cînd intru în magazin, e tot seară,
    dar ţipătul nu se modifică. Poate coridorul
    e uşor deformat - şi ea gîfîie cu degetul
    pe buton.
    Scot plicul, ascuns după rafturi,
    timbrul, foaia, pyxul
    (ca să rimeze cu Styxul):

    eN.K. - domiciliul stabil în strada Ţesătorilor
    26, seria buletin identitate 099649, grupa
    sanguină AII. (Poate pînă la sfîrşit îi găsesc
    acestui poem unitatea de sens.)

    Şi palid, şirul de arbori din faţa clădirii
    răstoarnă echilibrul zilei.
    Ieşirea gradată din ascensor, întîi inima
    lovind în pereţi, apoi vîrful pantofului, la
    urmă buzele cu strălucirea de plexiglas.
    Ieşirea din ascensor ca o naştere prematură.
    Iar obsesia-tîrîtoare sapă şanţuri sub paşi:
    obsesie; placă; tălpi.
    obsesie; placă; tălpi.
    obsesie; placă; tălpi.

    Deasupra se zbate o venă. Deasupra
    se lucrează cu spectre sau naiba mai ştie
    cu ce, cu mecanisme fine
    şi răbdătoare
    şi uneori
    nesilenţioase.
    Vorba altui poem:
    acest sfîrşit tandru ca o gheară.



    Eu

    şi alte secvenţe



    Scame pe supraţa uscată

    Şi  abia întorcîndu-mă spre ea cu vorbele
    „cine să mai vină la ora asta?“
    încercănat de soluţiile celor vii
    aud soneria.
    Ca pentru o altă-ncercare,
    de mai tîrziu.

    Superbă bucurie în carnea ta de rătăcitor.
    Colina de fier rîsul tău îl aşteaptă.
    Vei şti cînd să-nchizi uşa-n nas, dar
    să uiţi numele celor şapte cetăţi în care
    Homer s-a născut
    nu-ţi va fi spre tihnă.

    Stors de-ndrăzneală. Calm la prima oră
    a dimineţii, imprevizibil chiar,
    în ce mă priveşte.
    Spre ea, cu vorbele. Cu efectele de
    incongruenţă a culorilor de pe mine.
    Cu literele imprimate pe limbă. Cu
    solstiţii plictisitoare, mîini
    întinse pe-ntuneric, cu „viciul
    încrustîndu-se-n var“, cu definiţia
    medianei.

    Am văzut. Am văzut urmele de ruj
    ale unor buze pe pagina32 a „Conjuraţiei
    imbecililor“. Am văzut şi am avut
    un ceas deşteptător care ştia să-şi tragă
    sufletul. Fie el şi mecanic.
    Am văzut în filmul pe care-l
    voi face în mileniul următor o scenă ce
    nu ştiu de-i va plăcea lui Vam:
    o fată sărută sticla unei vitrine; aceasta
    intră-n vibraţie şi se face ţăndări.
    Am văzut silueta Dianei magnetice
    cu focarul de lumină izbucnindu-i
    dintre picioare.
    Dar nu i-am văzut chipul.
    Am văzut seminţia
    omului de hîrtie.
    Cîndva, asta va fi de ajuns.



    Înainte să-ncep o scrisoare, privesc o vreme în gol

    Condeier al surîsului.
    Un golem din sticlă pisată.
    Creanga năpădită de semnele minciunii.
    Eşti obosită, pleoapei tale-i lipseşte doar
    dunga neagră-neagră a-ncercării depline.

    Curajul în faţa amintirii totale. Te plămădeşte
    vreodată mînia?
    Rochiei tale îi lipseşte o capsă.
    Unde-i flacăra, unde-i nevroticul sunet
    spărgînd crusta oraşului, unde-s tegumentele
    şi secreţiile şi cheagurile,
    unde-i îmbrăţişarea Fecioarei de Fier,
    nemuritoarea?

    Numele tău nu are nume.
    Steaua ta de parfum şi muchia agresivă
    a zidului
    se ciocnesc în pupila unui bătrîn scorburos.
    Dacă nu ştiai, află acum: miercuri sosesc.



    Într-o zi va trebui să mă tund din nou

    Atunci cînd nu mi-am putut scoate
    din memorie (în autobuz, cu Meduză) cuvîntul
    „meschin“ ar fi putut apărea
    efecte secundare.
    Iar mai tîrziu, la zaruri: lovitura
    Venerei.
    S-a dus totul, o
    tempora, s-a-ntîlnit sprinteneala matinală
    a lui cu arcul destins al cearcănelor ei,
    o mores, acum artero-sclerozat
    e altceva, da, şi-a spus
    şi uşor s-a trecut în condică.

    Ce de furnicături, monseniore,
    frazeologia mi-a displăcut întotdeauna
    cu excepţia acelui graffito pe care
    totuşi
    nu-l voi cita, e prea şi mai ales
    e foarte.
    Mîna mea se recompune.
    Tu stai în apropierea geamului. În tele-
    cabina cu aer ionizat şi telecălători.
    În atmosfera sărutului de adineauri.
    (Mai încolo, în anii fără calificativ,
    deşi urme de ruj pe obraz nu voi avea
    un trecător în blugi îşi va întoarce
    brusc privirea
    spre mine)

    Îţi spun: mîna mea - sau a ta? - se
    recompune. De notat: lista micilor
    excepţii, presupunerea împărtăşită reciproc
    şi aproape tandru.
    Dar ce voi spune despre următoarea escală
    nu ştiu, să mă pedepseşti cu tăcerea-ţi şi
    tot nu ştiu, să mă atingi cu suflarea-ţi,
    un sunet încăpăţînat acest cuvînt
    „capelură“
    - la etajul doi al clădirii administraţiei
    cineva se repetă - dat fiind că l-am
    reîntîlnit de curînd,
    vocea ta se aude înfundat, precum vocea
    unui personaj secundar
    ţinut în anticamera cărţii, în
    imaginaţia autorului.

    Dar saltul e mare,
    întîi trebuiau pomenite scobitul cu degetul
    mic în ureche mecanicul de locomotivă
    aşteptîndu-ţi numele pentru a-ţi înmîna un pachet
    într-un cadru care, surpriză, ar putea deveni
    oficial cîntecul rain dogs al bătrînului Waits
    dar mai ales lipsa colţului rupt
    şi respectul cuvenit metodologiei
    şi artei cezarice şi lui Meduză
    (în autobuz, imagine veche de-acum) şi
    pudoarea sau ce-o fi fost în orice caz
    aparţinînd celebrului psihanalist care
    camuflează
    „Originea lumii“ după o pînză de
    Masson
    şi erotismul în ’95 protejat de o sticlă
    blindată
    ca să nu mai vorbim despre
    Odă camerei de oaspeţi a lui G. G. M.
    Odă Cybelei Odă morţii clinice şi
    Odă elocinţei isterice,
    existînd şi posibilitatea unei expuneri
    de durată, eventual şase nopţi
    consecutive pe care să nu le revendice
    nimeni.
    Soare cu dinţi.



    Discreţia

    Un ceas deşteptător care porneşte
    din senin.
    Concentrate alimentare.
    Sănătoase relaţii cu societatea.
    Pliante. Vocabular. Un ecran orbitor.
    Sertare (dar nu în trup). Cămăşi cadrilate.

    Iar somnul îmi iese mai bine.




    Poeme în doi



    Pentru că nu erai acolo
    am sfîşiat o pernă.
    Şi mi-am adus aminte
    că în urmă cu mulţi ani,
    copil fiind, între buzele fetiţei
    de la 17 am strecurat lama
    unei frunze de salcie.
    Din tăietura roz
    nu au ţîşnit 
    decît fulgi.



    *

    Părul tău
    pată de petrol

    soarele a putrezit
    în ochiurile de apă din asfalt

    mamă,
    cu ce se poate înfrunta
    vîrsta inocenţei?




    *

    Unchiul meu face găuri în pereţi.
    Îl privesc şi îl aud şi e sigur:
    fratele tatălui meu perforează pereţii.
    Eu plec şi după douăzeci de minute 
    tramvaiul îmi poate călca umbra.
    Un muncitor perforează 
    asfaltul.

    Femeia vieţii mele mă aşteaptă
    la capătul refugiului.

    Acasă unchiul găureşte pereţii:
    cu dreapta ţine mînerul bormaşinii,
    cu stînga îi susţine corpul greu de metal
    şi cu amîndouă împinge burghiul
    în zid.
    Cu toţii ne ţinem limba
    între dinţi.



    *

    Eu vorbesc repede ea are sînii rotunzi.
    Eu o ating ea doarme.
    Eu nu mai cresc ea e imposibil de frumoasă.
    Cînd moare un bătrîn ea zice “groaznic” 
    eu zic “banal”.
    Cînd eu lovesc uşor cu vîrfurile degetelor 
    neonul pîlpîitor ea se roteşte ciupind aerul.
    Eu îi miros furnicile de pe braţ ea sughite.
    Eu îi luminez faţa ea îşi ţine 
    o şuviţă între dinţi.
    Eu răsucesc aţa pe deget ea ştie 
    două replici mortale.
    Eu muşc dintr-o piersică ea priveşte 
    pe geam.
    Eu caut clipe de nebunie eu micşorez distanţe 
    eu măresc distanţe eu visez secundarul 
    ceasului ei şi tot eu ţin în mine frica 
    de păianjeni de cînd eram mic dar nu ca pe 
    o frică activă nu ca pe o frică vie colcăitoare 
    şi silenţioasă ci mai degrabă ca pe o muscă 
    prinsă-n răşină pe care o poţi studia
    admira o poţi ridica în lumină
    pînă se face străvezie,

    eu corectez     PROPOZIŢII TÎMPITE,
    ea striveşte litere.



    *

    Dorinţa
    nu un nor
    capsat pe cer

    ci saliva ta
    izvorînd
    din propria-mi gură

    barometrul adulmecă furtuna
    şi mă minte 
    frumos

    dorinţa
    e cînd glasul tău
    îmi lasă
    urme pe piele.



    *

    Parfumul nu ţi-l pot îmbrăca,
    pielea nu ţi-o pot atinge.
    Eşti atît de aproape
    şi totuşi nici un cîine
    din oraşul nostru
    nu te poate adulmeca,
    eşti atît de aproape
    încît pot copia harta
    irişilor tăi.

    Nu pot să-ţi spun 
    “îmi place aerul tău bolnav”
    pentru că nu ai cearcăne
    nu ai privirea galbenă
    şi nu ştii
    să nu zîmbeşti.

    Şi privindu-ţi zîmbetul
    la fel de neoprit ca un glonţ,
    mă întreb: cîţi bărbaţi
    şi-au frînt privirea
    în diamantul
    dintre pulpele tale?




    *

    Să muşc din coapsa ta somnoroasă
    e singura mea dorinţă pe ziua de azi

    pe pielea ta semnez în alb
    oricînd

    firul de păr de pe pernă
    îmi taie respiraţia
    în două.




    kleinpoeme


    Simţindu-i dogoarea

    Mă întrebam
    simţindu-i dogoarea
    pe faţă
    dacă zîmbetul ei
    îmi aparţine
    sau e trimis
    la dracu

    peste umărul meu.

    Şi-mi spuneam:
    şi din urechea ta
    va ronţăi 
    cineva.


    Ce aud şi ce strivesc

    Tîmpitu’ ăla ‘ce
    că urcă-n trenu’ vieţii
    şi nu mai coboară de-acolo
    nici mort

    mama în mijlocul
    ţării
    drege maioneza tăiată

    secolu’ ăsta  n-a-nceput bine
    n-a-nceput bine, ascultă la  mine,
    ‘ce tîmpitu’,

    vocea nevesti-si
    e un gîndac.



    Efecte uşoare

    O pipăie
    ca pe-o monedă
    ascunsă-n buzunar

    pe incisivii ei de iepure
    o pată de ciocolată

    mîna întîlneşte
    piciorul
    umflat ca mareea

    renunţă
    la efecte uşoare cum ar fi
    păpuşile aruncate-n aer

    cu degetul pudrat
    poţi albi orizontul

    mirosul putoarea damful duhoarea 
    smreduirea împuţiciunea
    nu.



    Călătorie insinuantă

    Totul a decurs normal
    pînă cînd a trecut 
    la predici insinuante 
    m-a trădat
    cînd îmi era lumea 
    mai dragă, între
    fotografia stîlpului 
    de înaltă tensiune şi aceea
    a coloniei de ciuperci 
    de pe trunchiul doborît
    în verde-cenuşiu

    n-a mai avut rost 
    să-mi ţin ideile acasă

    am ridicat tonul

    am făcut ceva pe bunul lui
    simţ, pe vocea lui mieroasă

    călătoria aia era
    în fond
    un accelerat străbătînd
    privirea placidă
    a douăzeci şi una de oi
    dintr-o turmă
    de şaizeci şi trei.




    Verde, rubin, muşte

    Maşina aia crea cea mai bună
    ceaţă, zice,

    ştii, s-ar putea ca pe Lună
    să nu fi ajuns nimeni, zice

    în gîndul tău
    femeia în rochie verde
    sărută rubinul

    difuzorul
    bagă ritmuri în tine

    mirosul de ciorapi purtaţi
    îţi taie calea
    către frumuseţea ei

    tot aici douăj’de ani
    mai devreme
    pliciuiai muşte

    solul, mişcările, celebrele
    cuvinte “un pas mic
    pentru un om…” doar 
    într-o afurisită de cutie.



    Servicii obligatorii

    Asociaţia Împotriva Criminalităţii
    vine în sprijinul populaţiei
    oferind următoarele servicii:
    xerox 2000 lei/pagina
    dactilografiere 15000 lei/pagina

    pe grilajul geamului
    un fular înnodat

    cei care poartă ochelari
    se vor fotografia
    OBLIGATORIU
    cu

    un muşchi zvîcnindu-i 
    pe faţă.




    Cangrena e un animal de casă


    Cap umplut cu vată

    Spuse: l-am pupat numai 
    pe obraz şi cu ochii închişi:
    visele se nasc sub pat: degetele
    de la picioare au fost cusute cu 
    aţă roşie: gustul ceaiului – retezat
    de vata care este aerul:
    îndesată pînă la plăsele.



    Întrebări, adică pseudopode

    Umblă prin mulţime fără suflet
    şi nu ştie ce înseamnă cuvîntul
    “recipisă”: prizonier a miliarde 
    de celule: toate sînt eu: şi dacă
    pielea îşi întinde un pseudopod?
    Cerneala visează sepii: 
    untul de pe limbă: întins frumos
    cu lama cuţitului.



    Sub piele

    Ochiul se sparge uşor
    cu tocul-cui: veştile te cotropesc 
    precum viermii: culorile cresc 
    pe orice suprafaţă: pe cele 
    zgrunţuroase pielea vrea 
    să-şi imprime textul: mirific
    explodează o mînă: cu
    schije de sînge.



    Iris andaluz

    Irisul ei – o pată de benzină
    perfect rotundă: acum vreau
    un chibrit şi nici o undă de 
    vînt: pe piele cresc picături 
    negre: aş muşca din noaptea 
    asta ca dintr-un cîine. Andaluz.



    Exerciţiu de scufundare

    E viu culoarul acesta, ca de
    carne: acul – mesager argintat:
    genunchii tatuaţi sînt o raritate: dacă
    nu poţi trece de pînza cearceafului, 
    dacă nu te poţi scufunda sub albul
    încreţit, lumea devine imposibilă:
    rictus pe chipul blindat.



    Vă rog, poftiţi în coşmarul meu

    Din nară se scurge un şarpe
    subţire cu solzi întunecaţi: sub
    pleoapa lui Venus colcăie şuviţe
    de spumă: echilibrul stă într-un 
    fir de păr aşezat pe orizontul metalic:
    nici un amurg, ci vibraţii: ziua
    se compune din cîlţi şi vise erotice:
    e sexul tău o murenă?



    365 de verdicte pe an

    Trecutul meu este o imagine
    expandată: un timbru nu ajunge
    pentru a-l cuprinde: seducătorul
    perfect s-a dovedit a nu fi un bărbat,
    ci inorogul: o lamă zimţată e mai
    puternică decît o venă: spori
    vegetali pe craniul perforat de
    fire: urletul creşte o dată cu fluxul
    oraşului: milioane de cadavre 
    privindu-ne prin zidul de pămînt:
    cum de nu cădem
    în cap?



    Klein spuse Klein


    Uşa e de hîrtie,
    de hîrtie este limba mea,

    uşa e de hîrtie: uşa asta
    nu pot s-o deschid,
    deşi e mai subţire decît aripa 
    unei muşte,

    uşa din faţa mea are nervuri 
    ca o pagină şifonată,
    uşa asta
    e mai puternică decît mine,
    de hîrtie-i degetul meu,
    de hîrtie şi musca de pe lampă,
    dar ea poate privi
    fără să orbească
    zig-zag-ul de wolfram

    (dacă epiderma ta va foşni
    te voi ascunde
    în flacăra brichetei)



    *

    pe uşa aia au intrat o dată picioarele
    pe care le aşteptasem o adolescenţă
    întreagă am fost la fel de surprins ca
    atunci cînd am aflat că grape-fruitul
    se mănîncă cu linguriţa era perfectă 
    perechea aceea de tălpi-glezne-gambe-
    -genunchi-pulpe aproape că am făcut 
    pe mine la vederea ei dacă iese de aici
    înainte de sfîrşitul lumii eu mă sinucid
    dusă a fost
    ce porcărie



    *

    ăştia mai nou nu cîntă vorbesc
    apropo de asta taică-meu mă întreba
    cum poate să-ţi placă muzica asta 
    dacă nu-i înţelegi versurile dar pe
    mine mă interesau numai acele părţi
    ale corpului care duceau ritmul şi
    deşi făceam toate eforturile să fiu
    natural rămîneam sortit tăcutei dorinţe 
    şi-mi verificam răsuflarea încinsă
    -n oglindă


    *

    dacă vrei să ştii 
    cel mai cumplit lucru
    care ţi se poate întîmpla,
    dacă vrei să ştii care e
    drama perfectă:

    un şir de cuvinte
    în locul unui sărut
    la optişpe ani

    un text
    în locul unei atingeri
    (la treizeci şi patru)


    *

    cum sîngele lui înfruntă bacteriile dar şi
    apropierea tîrfei ăleia de Lili băgînd viteză
    cum s-a tăvălit el în iarbă şi era noapte 
    c-altfel n-ar fi încercat, “ce voiai, să mă 
    vadă vreo vacă?” şi cum visează să facă
    baie în şampanie da’ n-are bani destui de
    fapt nici măcar de-o bere cum s-a tăiat el
    c-un ac bine mă da’ prost mă mai crezi pe
    bune cînd mi-am mişcat mîna vîrful ăla
    ascuţit mi-a lăsat o dîră roşie pe antebraţ
    eu cred că asta se numeşte simplu
    zgîrietură



    *

    singur 
    asta era o întrebare şi urmau
    şi altele pe ecranul negru
    ţi-e teamă
    te doare
    trist
    neliniştit
    supărat
    pierdut 
    confuz
    deprimat
    şi-ntre ele satisfacţie garantată
    atinge ecranul
    sună acum pentru a uita
    sună acum pentru a fi înţeles
    ai încredere în 8989899

    ca-n numărul
    de la pantofi,


    *

    conversaţiile m-au schimbat dar 
    niciodată aşa cum au făcut-o cărţile 
    fetele frumoase trec ritmuri prin mine 
    şi mă lasă dracului în urmă şi pupicul 
    Sorinei m-a schimbat sînt sigur şi
    puloverul ăla decupat din albul iernii de 
    cea care n-a vrut să fie femeia vieţii 
    mele şi colicile şi foamea mă schimbă 
    dar cel mai tare tot cuvintele puse 
    pe hîrtie m-au prefăcut
    de aceea eu sînt 
    metamorfozele lui Ovidius





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  • 12/17/16--01:34: ANDRÉ CHENET [19.754]

  • André Chenet

    André Chenet. Poeta francés que vive en Buenos Aires desde agosto de 2016. Publica en numerosas revistas francesas y edita “Danger Poésie” (“Peligro Poesía”) en Internet (http://poesiedanger.blogspot.com) el primer blog convertido en “revista de poesía”. Fundó la revista de Arte y Poesía impresa “La Voix des Autres”  (“La Voz de  los Otros”), que publicó una centena de autores francófonos y extranjeros desde 2004. Desde comienzos del año 2000, crea y organiza Encuentros de poesía en el sudeste de Francia; creó el festival de poesía alternativo “Les Fous du Loup” (“Los Locos del Lobo”), en una villa típicamente mediterránea.


    *Los siguientes poemas fueron traducidos por Cristina Castello, poeta y periodista argentina



    Exilio de la poesía (Extracto)

    ¿No es acaso la poesía el arte
    De desatar nudos de serpientes
    Para recobrar el paso perdido de la eternidad?
    Dos soledades se casan
    En las métricas y fragores del VERBO
    Piedra mágica de toque de altas migraciones
    Vos sos la poesía mujer a flor de piel
    Mujer con dedos sanadores de soplo perfumado



    Exil de la poésie (Extrait)

    La poésie n’est-elle pas l’art
    De dénouer des nœuds de serpents
    Afin de retrouver le passage perdu de l’éternité ?
    Des solitudes s’épousent
    Dans les scansions et les fracas du VERBE
    Pierre de touche magique des hautes migrations
    La poésie c’est toi femme à fleur de peau
    Femme aux doigts guérisseurs au souffle parfumé




    De Mélusine réenchantée, 2015

    Te busco en los poemas de amor
    bajo las alas dulces del ruiseñor
    y en los estribillos silenciosos
    de la luna sobre la Alhambra
    Te busco hasta enloquecer
    cuando la medianoche se incendia
    hasta el amanecer fúnebre
    en el humo negro de las hogueras de Montségur
    Te busco a través de los solares
    en las orillas blancas de las auroras
    en el oro de las hierbas sembradas de rocío
    en la boca redonda y fresca de las rosas.




    Je te cherche dans les poèmes d’amour
    sous les douces ailes du rossignol
    et dans les refrains silencieux
    de la lune au-dessus de l’Alhambra
    Je te cherche à en devenir fou
    lorsque minuit prend feu
    jusqu’au petit matin funèbre
    dans la fumée noires des bûchers de Montségur
    Je te cherche à travers des terrains vagues
    sur les rivages blancs des levers de soleil
    dans l’or des herbes ensemencées de rosée
    sur la bouche ronde et fraîche des roses.





    De Au cœur du cri (Éditions Les voleurs de feu, 2010)

    En el corazón del grito

    Espero la desecritura
    el estallido de una palabra sobre la piedra
    espero la panacea de las soledades
    en una ceremonia de follajes
    y de llamados de pájaros
    espero la contaminación abrasante de las savias
    la tierna crucifixión
    donde los ojos se retornan
    bajo la presión mortal del deseo.
    Espero sublimes encantamientos
    para ir delante de las alas del viento
    me levantaré
    contra los dolores profundos
    que los hombres infligieron a las mujeres
    desde épocas inmemoriales
    espero la danza de las desesperanzas
    en medio de los tambores batientes de la tempestad
    donde  afluye la multitud de flores en cólera
    Ahora las violetas recubren mis ojos
    y escupo rubíes de sangre en los pozos
    espero un lenguaje encarnado
    con los gestos de la luz
    en los teatros de sombra de la desgracia
    donde toda poesía se escribe en el corazón del grito.




    Au coeur du cri

    J’espère la désécriture
    l’amorce d’un mot sur la pierre
    j’espère la panacée des solitudes
    dans une cérémonie de feuillages
    et d’appels d’oiseaux
    j’espère la contamination brûlante des sèves
    la tendre crucifixion
    où les yeux se révulsent
    sous la pression mortelle du désir.
    J’espère de sublimes incantations
    pour aller plus avant sur les ailes du vent
    je me lèverai
    contre les douleurs profondes
    que les hommes infligèrent aux femmes
    depuis des époques immémoriales
    j’espère la danse des désespérances
    au milieu des tambours battant de l’orage
    où ruisselle la foule des fleurs en colère
    Maintenant des violettes recouvrent mes yeux
    et je crache des rubis de sang dans les puits
    j’espère un langage incarné
    avec les gestes de la lumière
    dans les théâtres d’ombre du malheur
    où toute poésie s’écrit au cœur du cri.






    Tengo sólo el gavilán
    la obsidiana
    y la Reina de Corazón
    Tengo sólo el grito
    encarcelado por la razón
    el diamante del unísono
    Tengo sólo la estrella negra
    el ideograma de la sangre
    los gestos locos de la tempestad
    Mi rebelión está intacta.



    Je n’ai que l’épervier
    l’obsidienne
    et la Reine de Cœur
    Je n’ai que le cri
    à l’étouffée de la raison
    le diamant de l’unisson
    Je n’ai que l’étoile noire
    l’idéogramme du sang
    les gestes fous de la tempête
    Ma révolte est intacte.





    De Secret poème (Chemin de plumes, 2011)

    Yo inventaba a la muerte
    su mirada sus espejos
    el vacío
    un lenguaje sin futuro
    largo y redondo
    como una vena nutricia

    Había un niño cándido
    que  descascaraba
    el lugar del revés
    un niño de caderas estrechas
    con gestos agudos
    que jugaba con un pájaro verde

    Yo inventaba una fiesta
    una herida bella y callada

    No había escapatoria
    y no tenía ganas más de reír.




    J’inventais la mort
    son regard ses miroirs
    le vide
    un langage sans avenir
    long et rond
    comme une veine nourricière

    Il y avait un enfant candide
    qui décortiquait
    l’endroit de l’envers
    un enfant aux hanches étroites
    avec des gestes aigus
    qui jouait avec un oiseau vert

    J’inventais une fête
    une blessure belle et cachottière

    Il n’y avait pas d’échappatoire
    et je n’avais plus envie de rire.





    L'IVRE LIVRE

    La sombre nécessité de vivre
    retombe entre les tombes
    Rituels d'aube et de silence
    sur la mousse et le marbre
    Les grands arbres dépouillés de l'hiver
    sont les scribes du ciel et de la terre
    Un poème fleurit sur la neige
    un poème entre les lèvres d'un livre
    que jamais personne ne lira
    Un livre dont tournent les pages
    au rythme du souffle des rivages

    La nécessité de vivre elle
    succombe lorsque vibre
    la lyre des paroles d'amour



    COROLLE

    J'imagine la main nue
    la main de la lumière
    chant d'azur décolleté
    où l'oeil se retrempe

    J'imagine l'or fin des doigts
    sur la frise d'une chevelure
    en laquelle l'ombre s'irise
    avec le murmure des fontaines

    J'imagine l'opale des ongles
    et le trait couleur de rosée
    tracé sur la peau des mots
    fruits d'on ne sait quelle fleur




    CONFESSION POÉTIQUE

    Dans le bleu d'un seul mot
    mon amour s'entend
    mon amour se lève
    mon amour se rêve
    mon amour s'étend

    Le vent rafraîchit ma fêlure
    je m'enivre de bruime et de nuit

    La ville se referme
    sur chacun de mes pas
    j'écoute
    le silence d'un catalpa
    contre un mur de béton

    Place des Fêtes
    un enfant africain
    porte le monde sur son dos

    La ville pleure
    d'humaines solitudes

    Mon amour se fêle
    au fil des mots
    une voix qui n'est pas la mienne
    me dicte le sens du poème

    18.01.10




    LA CHAIR DU DÉSIR

    Tu es ma nuit radieuse
    nuit sortilège nuit sacrificielle
    où le sexe incarne le sang
    des hautes luttes passionnelles
    où le coeur bat le rappel des rêve
    sur des tambours d'ébène

    Je suis pirogue d'os et de peau
    remontant le cours d'une Amazonie fiévreuse
    aux berges peuplées de perroquets
    et de toucans criards
    de singes hurleurs
    parmi les lianes du désir

    nous sommes fleurs et flammes voluptueuses
    à l'assaut d'un ciel étoilé
    où s'écrivent en lettres délirantes
    les mots d'amour que nous étouffons
    jusqu'à ce que mort nous couve
    dans un berceau de douce humanité

    10.10.09




    AMNESIA

    Je vois jouir
    du fond de mes années
    la femmes aux sèves rougies
    entre des feuillages de vie
    des ailes d'azur
    et de trop brèves éclaircies

    Il n'y a plus le silence
    sur les portées de la lumière
    et le fleuve s'est tari
    entre sa source et l'oubli

    Il n'y a plus que cette pluie
    qui efface mes traits
    dans le tronc moisi du soleil

    Il n'y a plus au-dessus des toits
    ces danseurs en équilibre
    sur l'arête des jours

    Il n'y a plus la présence
    la douce présence d'un monde
    contre la peau des amants
    qui s'en vont à la guerre

    Je vois jouir
    au fond d'un océan amnésique
    la sirène et l'hippocampe
    dans un lit de sable et d'algues
    renversé près de la coque rouillée
    de tous mes naufrages

    05.10.09




    LE VENT DE LA RÉVOLTE

    Cette nuit je lâcherai mes nègres
    mes nègres de foudre et de fièvres
    mes nègres à tambours battant
    les premières gouttes de pluie
    sur le sol craquelé des savanes

    Je lâcherai mes nègres solaires
    le long des grands fleuves du rêve
    nègres d'albâtre et nègres nus

    Cette nuit je briserai les chaînes
    des tribus ardentes de mon sang

    J'affranchirai les fils de mes frères
    et les filles longues des moussons
    pour qu'ils essaiment les continents
    sur le dos des vents de la révolte!

    Cette nuit ne rentrerai pas
    je pars vers un pays sauvage
    un pays où fauves et gazelles
    vivent en paix l'ombre et la lumière
    avec des étoiles plein les yeux

    05.12.09





    Secret Poème

    D’où me répondrai-je
    d’une rive à l’autre
    déficient déjà à l’orée des pianos ?
    Je me déploie avant la fin du voyage
    je goûte des fruits mûrs
    je mange mes lèvres en me retournant la langue
    transmute des mains que je serre
    en fervents transports d’être à être
    J’habite celles qui me caressent
    il fait un temps de pluie d’étoiles filantes
    J’étudie des conjectures
    plus bizarres les unes que les autres
    Je déraille je m’entortille
    entre une défaillance et un oubli
    qui sait l’harmonie qui s’y retrouvera
    car la plaie est profonde
    le chagrin la cimente
    un chant d’oiseau l’affûte
    J’ai perdu une clé d’argent
    dans les herbes hautes du printemps.

    Secret Poème, II, Éditions Chemins de Plume, Collection Un poète/Une voix, 2012, pp. 14-15.







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    Pasqualino Bongiovanni

    Pasqualino Bongiovanni nació en 1971 en Lamezia Terme (Italia), ciudad de Calabria situada en el corazón del Mediterráneo, entre el azul del Golfo de Sant’Eufemia y el verde de las montañas que la rodean. Desde que era un niño se acercó a la música y a la literatura, dedicándose apasionadamente al estudio de la guitarra y viviendo el atractivo de la poesía. Obtuvo el diploma en guitarra clásica en el Conservatorio “U. Giordano” de Foggia y se recibió en Letras en la Università degli Studi “La Sapienza” de Roma. Enseña Materias Literarias y da cursos de guitarra clásica. Como musicólogo ha escrito en importantes revistas especializadas. Ha colaborado con el Istituto dell’Enciclopedia Italiana, fundado por G. Treccani, en la redacción del Dizionario Biografico Degli Italiani. Publicó su primer trabajo, el libro de poesías “A Sud delle Cose”, en Italia en noviembre del año 2006, con una presentación de Mario Rigoni Stern (1921-2008), uno de los más grandes escritores italianos del Novecientos. La obra ha sido traducida al español por José M. Carcione y publicada en Argentina en edición bilingüe con el título “Al sur de las cosas” (Buenos Aires, 2012) y después ha sido traducida al inglés por Giuseppe Villella y publicada en Canadá en edición bilingüe con el título “To The South of Things” (Thunder Bay – Ontario, 2013). En su país ha recibido muchos premios por sus poesías y su colección ha sido presentada con exito en muchos ciudad de Italia, en Argentina, en Canada y en Bélgica. Pronto el libro “Al sur de cosas” será publicado en italiano en una nuevas edición y en formato audio-libro con la maravillosa voz de la actriz Aurora Cancian. Además, está en curso también la traducción francesa de la misma colección editada por Marie Marazita.

    Bongiovanni refleja en sus poesías la Italia del “Mezzogiorno”, con sus tradiciones y contradicciones, su pobreza material y su riqueza de sentimientos, su anacronicidad y vigencia, sus injusticias. Su obra, por lo tanto, se acerca a aquellas de los grandes poetas sociales del Novecientos que han “cantado” el Sur de Italia (Salvatore Quasimodo, Leonardo Sinisgalli, Rocco Scotellaro, Franco Costabile). Su lenguaje es realista y conciso. En sus obras, la palabra parece ser la cosa misma. La realidad, a veces triste y melancólica, muchas veces injusta y cruel, se vive, se siente, y se “ve” a través del verbo. Así, la poesía de Bongiovanni adquiere una condición planetaria, que supera la esfera de lo local para contar y denunciar la realidad de un Sur universal y el sentir de cada ser humano que lo habita y lo sufre.


    Poemas del italiano Pasqualino Bongiovanni
    La traducción fue hecha por José M. Carcione



    De Al sur de las cosas (Buenos Aires, 2012)

    Fraternidad

    Es bastante triste
    vivir
    sentados
    en la página
    arrugada
    de la propia
    soledad.
    Más sabio
    sería
    tal vez
    tenderse la mano
    y
    en un abrazo
    recostarse
    el uno
    en el corazón
    del otro,
    como hacen
    en el viento
    las espigas
    de trigo.




    Fraternità

    È assai triste
    vivere
    seduti
    sulla pagina
    sgualcita
    della propria
    solitudine.
    Più saggio
    sarebbe
    forse
    tendersi la mano
    e
    in un abbraccio
    adagiarsi
    l’uno
    sul cuore
    dell’altro,
    come fanno
    al vento
    le spighe
    del grano.




    Resistir

    (A Mario Rigoni Stern)

    Para resistir
    no siempre
    es necesario
    ser
    piedra en el puño
    escollo en la tormenta
    roca en el viento.
    Se puede,
    tal vez con más coraje,
    resistir dóciles
    como prímula en la helada.




    Resistere

    (A Mario Rigoni Stern)

    Per resistere
    non sempre
    è necessario
    essere
    pietra nel pugno
    scoglio in tempesta
    roccia nel vento.
    Si può,
    forse con più coraggio,
    resistere docili
    come primula al gelo.





    Muerte de un campesino

    Años sudados,
    escupidas en las manos,
    camperas soleadas
    cansadas,
    saludos
    con sombreros
    de polvorienta humildad.
    Hoy
    afeitado por el barbero
    en un bellísimo
    traje
    nuevo.




    Morte di un contadino

    Sudati anni,
    sputi nelle mani,
    giacche assolate
    stanche,
    saluti
    con cappelli
    di polverosa umiltà.
    Oggi
    rasato dal barbiere
    in un bellissimo
    abito
    nuovo.



    Manos de mujeres

    Estaban lívidas y frías
    las manos de las mujeres
    agachadas para lavar a lo largo del río
    o en las piletas de cemento
    en el Muraglione.[1]
    Uñas consumidas
    por recoger aceitunas
    entre hojas secas
    y piedras de arenales,
    por rasguñar la tierra
    (como gallinas y perros)
    por desenterrar papas
    o buscar achicoria y tallos
    a lo largo de los senderos.
    Eran manos de mujeres
    para encender los hornos,
    para amasar
    la harina con el agua
    y la fatiga con la sal.
    Manos para deshojar viñas
    como páginas del almanaque
    y de un año entero
    de arrancar amargo.
    Manos pacientes
    para remendar la vida,
    manos para tejer
    dentro del telar.
    Manos fuertes
    para machucar el pan,
    el pan duro y negro
    dentro del mortero.
    Manos azules
    para disolver en el pozo
    la piedra del sulfato de cobre,
    manos de tinta
    inmersas en el mosto
    buscando racimos
    para limpiar.
    Manos niñas
    que traen el sueño
    tiernas y dulces
    manos para acunar,
    juntas y silenciosas
    en las noches frías
    debajo de las frazadas
    manos para orar.

    Eran estas
    (y lo son todavía)
    las manos de muchas mujeres:
    manos adorables y calmadas
    que sin embargo no fueron
    rozadas nunca
    por dos labios de amante,
    por un beso galante
    o una caricia apenas.

    [1] Barrio del centro histórico de Lamezia Terme caracterizado por murallas anchas y altas que servían como margen del río que atravesaba el pueblo. En este sitio habia fuentes donde las mujeres lavaban la ropa.




    Mani di donne

    Erano livide e fredde
    le mani delle donne
    curvate a lavare lungo il fiume
    o alle vasche di cemento
    al Muraglione.
    Unghie consumate
    a raccogliere olive
    tra foglie secche
    e pietre d’arenai,
    a raschiare la terra
    (come galline e cani)
    per scovare patate
    o in cerca di cicoria e talli
    lungo i sentieri.
    Erano mani di donne
    a infuocare i forni,
    a impastare
    la farina con l’acqua
    e la fatica col sale.
    Mani a sfogliare vigne
    come pagine di calendario
    e di un anno intero
    da strappare amaro.
    Mani pazienti
    a rammendare la vita,
    mani a tessere
    dentro al telaio.
    Mani forti
    ad ammaccare il pane,
    il pane duro e nero
    dentro al mortaio.
    Mani azzurre
    a sciogliere al pozzo
    la pietra del verderame,
    mani d’inchiostro
    immerse nel mosto
    in cerca di raspi
    da ripulire.
    Mani bambine
    che portano il sonno
    tenere e dolci
    mani a cullare,
    giunte e silenti
    nelle notti fredde
    sotto le coperte
    mani a pregare.

    Erano queste
    (e lo sono ancora)
    le mani di molte donne:
    mani amorevoli e calme
    che pure non vennero
    sfiorate mai
    da due labbra d’amante,
    da un bacio galante
    o una carezza appena.



    Al sur de las cosas

    En silencio
    volvemos
    donde el mar,
    en invierno,
    tiene colores sucios
    de arena y de sal,
    y olas espumosas,
    que opacan anteojos,
    movidas por un viento de África
    saturado de polvo.

    De las ventanillas
    llegamos
    al Sur,
    donde una madre consume
    en un fogón
    su juventud,
    y un niño llora
    por el sonido lento
    y grave
    de las campanas.

    Donde los rezos
    son largos murmullos
    envueltos en mantillas negras.

    Donde la vida es silencio,
    y la muerte, una culpa.

    Donde la sonrisa
    es el pecado de una arruga,
    y el llanto,
    gotas de sudor en los campos.

    Así
    volvemos al Sur,
    al sur de las cosas,
    donde el amor es mudo
    y se da sólo a los Santos.




    A sud delle cose

    In silenzio
    torniamo
    dove il mare,
    in inverno,
    ha colori sporchi
    di sabbia e di sale,
    e onde schiumose,
    che opacizzano occhiali,
    mosse da un vento d’Africa
    saturo di polvere.

    Dai finestrini
    giungiamo
    a Sud,
    dove una madre consuma
    ad un focolare
    la sua gioventù,
    ed un bimbo piange
    al suono lento
    e grave
    delle campane.

    Dove le preghiere
    sono lunghi mormorii
    avvolti in scialli neri.

    Dove la vita è silenzio,
    e la morte, una colpa.

    Dove il sorriso
    è il peccato di una ruga,
    ed il pianto,
    gocce di sudore nei campi.

    Così
    torniamo a Sud,
    a sud delle cose,
    dove l’amore è muto
    e si dà solo ai Santi.











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    Aurélie-Ondine Menninger

    Aurélie-Ondine Menninger. Nació en 1984, en Mulhouse, Francia. Es poeta, traductora, profesora de francés y periodista. Estudió Literatura en la Universidad de Estrasburgo. Redactó un estudio sobre la novela Melusina de Franz Hellens. Desde el año 2002, escribe reseñas culturales para el diario Les Affiches-Moniteur. Publicó los poemarios Une virgule dans du sac de pierres (Una coma en una bolsa de piedras, Editions Editinter, 2011) y Lettres à Bleue (Cartas a Azul, Editions Editinter, 2013). Era la noche… / C´était la nuit… (editorial lisboa, 2016, Ciudad de Buenos Aires) es su primer poemario bilingüe.


    La sangre de un poeta

    Los ojos cerrados, el puño cerrado
    no otorgo nada
    sueño

    Al despertar
    abro mi palma
    y me habla
    mi alma

    Escucho
    y escondo
    el mensaje

    La herida
    es poesía

    La boca
    está en la mano




    Le sang d’un poète       

    Les yeux fermés, le poing fermé
    je n’exauce rien
    je rêve

    Au réveil
    j’ouvre ma paume
    et me parle mon âme

    J’écoute
    et cache
    le message

    La blessure
    est poésie

    La bouche
    est dans la main





    A alcanzar lo peor
    porque lo mejor está cerca
    y que hago trampa para sufrir

    A estar sola para nada
    y más para amar egoístamente
    los seres de mi imaginación
    usando los cuerpos de la realidad

    A preferir las sombras
    porque sólo sé huir
    los espejos

    Ya dije adiós
    pero para engañarles a todos
    finjo existir




    A atteindre le pire
    Parce que le meilleur est tout près
    Et que je triche pour souffrir

    A être seule pour rien
    Et surtout pour aimer égoïstement
    Les êtres de mon imagination
    En usant les corps de la réalité

    A préférer les ombres
    Parce que je ne sais que fuir
    Les miroirs

    J’ai déjà dit adieu
    Mais pour vous tromper tous
    Je fais semblant d’exister





    ¡Córtenme el alma en
    dos alas iguales
    córtenmela!

    Al espacio que las separa
    donde muere la herida,
    se abre el Tiempo

    Al intervalo
    es
    mi vuelo




    Coupez-moi l’âme en
    deux ailes égales
    coupez-la moi !

    A l’entre-deux
    qui les sépare
    là où meurt la blessure,
    s’ouvre le Temps

    A l’intervalle
    est
    mon envol





    Cada vez que avanzo en el tiempo
    creo que vuelvo a empezar
    salto en la infancia
    como en un charco de agua
    y caigo al fondo del espejo
    seducida por el oro del reflejo mojado

    Niña
    por favor
    no te alejes




    Chaque fois que j’avance dans le temps
    je crois que je recommence
    je saute dans l’enfance
    comme dans une flaque d’eau
    et chute au fond du miroir
    séduite par l’or du reflet mouillé

    Petite fille
    s’il te plaît
    ne t’éloigne pas

    http://www.otroparamo.com/3837-2/







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  • 12/17/16--05:28: FETHI SASSI [19.757]


  • Fethi Sassi

    Poeta y traductor tunecino nacido el 01 de junio de 1962 en Nebel (Cap. Bon, Nordeste de Túnez).

    Escribe a menudo poemas en prosa.
    Participa en numerosos encuentros literarios nacionales.
    Es miembro de la Unión de Escritores Tunecinos. Miembro del club "la Creación Literaria" en la Casa de la Cultura de Sousa.
    Publica su primer poemario "Un grano de pasión" en 2010. 
    Publica su segundo poemario "Yo sueño.........y escribo sobre los pájaros las últimas palabras" en 2013.
    Tiene un tercer manuscrito poético titulado "Un cielo para una ave extraña", traducido al francés e inglés titulado "Todo este universo es la cara de mi amada".



    Dolor de flautas

    Es cierto;
    que no deseo ser eterno,
    ya que la verdad quisiera castigar al viento en el prefacio del poema
    me enfado como hace Dios en el funeral de los poetas,
    para tumbarme al borde de la falda de un árbol que abrace fruta 
    inmadura;
    así,
    tatuando mi cara sobre mi brazo,
    y esparciendo tiempo de la nostalgia,
    para mamar los placeres del ombligo de las palabras,
    ¿Acaso llora la leche, sigilosamente, si revienta del seno de la historia
    un sueño digno con el canto de las estrellas?
    Yo no tengo una cara para mojar mi confusión;
    en un cielo de una nueva alegría,

    Estaré solo, peleando con la oscura noche, en la profundidad de la ausencia,
    advirtiendo el silencio con el abandono del vacío;
    y uniendo las piedras para agasajar al dolor de las flautas.

    Poem in Arabic Fethi Sassi
    Translation in spanish Abdul Hedi Sadoun



    Te llamaré el poema 

    Amor mío, qué bonito…..  
    Que elija esta manera lujosa para suicidarme…
    Así como un puro columpiándose en la boca de un viejo marinero
    Juraría que no tengo otra manera más atractiva
    Vertido en soledad como la leche sobre el borde del sol 
    Cuelgo esta arcaica cara que tengo en el techo del mar
    Dejando mis respiraciones para la casualidad….
    Como si estuviera convirtiendo nuestra noche en un cuento para los 
    pasajeros 
    Estoy alucinando, ¿no sé cómo hacerlo??
    A pesar de todo, insisto en viajar hacia la nada 
    Batallando contra los poemas para que te describan como un…..
    Por ejemplo, como un suspiro… sí un suspiro.
    Sueño mientras estoy esperando que vengas como si fueras una 
    lluvia otoñal.
    Quizá te conseguiría un nombre, pero….  qué sería…?
    Las palabras vuelven a sus nidos al final de cada noche 
    Este es mi dilema.. que en mi pleno sueño dibuje la cara del vacío 
    Un aroma que revele tu ausencia 
    Como el olor de la hierba….
    El perfume del exilio…
    El color del arcoíris…
    Cierro mis ojos para poder contestar a las preguntas del sol.
    Me apetece tomar café sobre tus pezones 
    Para hacerles el amor a aquellas gotas de sudor sobre tu nevada piel.
    tras el atardecer contemplando como el viento está componiendo una
    Canción clandestina.
    Entonces, dime ¿cuándo llegará tu noche a su última estrella?
    Quiero desaparecer….
    Recuerdas aún cómo comíamos la luna como si fuera
     una almendra..?
    Era cuando tejía un ágata de tus miradas y lo posaba sobre el cuello 
    de la noche.
    Eras mi única estrella que humedecía sus pies en el río.
    La luna estaba tonteando con las estrellas para que se quedara allí 
    vigilando la eterna cascada de los besos.
    No sé qué decir mi amor….
    Ante aquel ruido tremendo de aquel pecho del momento desnudo.
    Estaba huyendo de ti…
    Huyendo de demasiada tristeza 
    entorpezco igual que el vestido que llevas puesto….
    Igual de preocupado cuando roza tu cuerpo perfumado con la henna 
    de la luna.
    Mi garganta exige a mi voz que vaya hacia el refugio de las palabras 
    Para que, finalmente, pueda traicionar a mis venas….
    Para poder llamar a las cosas por su nombre 
    Para encontrar un nombre para ti…
    Te llamaría el poema    

    POEM  FETHI SASSI 
    TRANSLATION OMAR ZOUHAIR 




    traduzione in italiano di Giuliano Ladolfi da una interlineare francese a cura di Souad Zwini 



    اِحتِمَال المَرايَا

    أعَانِقُ النصَّ
    وأنتَشِي حينَ أغتَالُ الحُروفَ  
    أكْـتظ ّ بدَهشَتِي
    وأحْتفِي بشَظايَا الاحتِمَالِ   ...  


    SPECCHI

    Abbraccio il testo:
    sopprimendo le lettere mi esalto...
    ed ebbro di stupore
    festeggio i bagliori del mondo interiore...


    أحزَان

    الحزنُ ضَيفٌ   
    جمِيلٌ يسْكننِي كلَّ يَومٍ   
    يخرُجُ عاريًا ويَترُكُ البَابَ   
    مفتُوحًا لأحْزَانٍ جَدِيدَةٍ   ....


    Tristezza

    La tristezza è un'ospite graziosa,
    non mi abbandona per tutta la giornata,
    m'incanta con la nuda sua bellezza
    e apre la porta
    a  malinconie inusitate




    إدمَان     

    أطــلُّ عَلى مَائِي    
    أدمِنُ المَسَاءَ  ...
    وأخـْتـلِي مَع ضِفافِي  ...


    Dipendenza

    Per l'acqua io mi struggo,
    offro me stesso all'ombra della sera
    e poi mi apparto con le mie rive...



    إشْكَال

    كنْتُ أحبـّهَا    
    منَ الألفِ إلى آخِرِ حُرُوفِ اللّغاتِ         
    ولكِنْ هلْ كانَتْ هِي الأبْجَدِيـّةُ نفسُهَا   ...   ؟  


    Orizzonti diversi

    L'amavo
    dall'a alla zeta.
    ...ma usavamo lo stesso alfabeto?



    أقاصِي الذّاكِرة

    ألتقِطُ عينَيكِ   ...
    منْ أقاصِي الذّاكِرَةِ فأهْطلُ مَطرًا   
    تُطرّزَ المسَافاتَ   ...  


    I confini della memoria

    Ridisegno i tuoi occhi
    ispirandomi all'abisso del ricordo,
    ripercorro la via della pioggia
    e così ne abbellisco la distanza...





    فِكرَةٌ

    وَجَدتُهَا بَينَ شَفتَيكِ تَلمَعُ كَنَجمَةٍ ، 
    سَقَطَتْ  .....
    واختَفَتْ بَيْنَ الكَلمَاتِ  .



    Idea 

    I have found her between your lips  ;
    cleaning as a star  ,
    then it falls and disappears between words .






    أسئِلةُ الذّاكِرَةِ

    مَسْكُونٌ هَذَا النّهَارُ بِالوَلهِ .         
    لكنَّ عَقارِبَ السَّاعَةِ ، تلسَعُ الذّاكِرَةَ ،    
    حِينَ تَذهَبُ اللّحْظَةُ لتَبحَثَ عَنْ نَفسِهَا .    



    Questions Memory 

    This day is infatuated ;
    but the clockwise strung memory  ,
       when the moments leaves to search for themselves  …..





    سُلالَةُ الرِّيحِ    

    أنتَ مِنْ سُلالَةِ العَاصِفَةِ ،        
    كلّمَا تأوّهَتْ عَلى خَدِّكَ الرِّيحُ ،     
    تَقاطَرْتَ كَقصِيدَةٍ  ....     



    The dynasty of wind 

      You are descendent from the tempest , 
    whenever the wind groans on your cheek ,
        you stream like a poem …..





    رصيف الدهشة

    على الرّصيف...
    يسأل النرد
    إمرأة تجلس على حافة
    لفافة...
    تشرب شفتي...
    مأتم القهوة سافر في حلقي
    كوداع أخير
    فبـأيّ شفة سأكتبك
    وأوشوش للصمت
    لغة عينيك
    لغة المرآة على كفّ
    الرحيل...
    لغة المرآة على كفّ
    الرحيل..
    أيقونة من سفر الرماد
    قمر...
    ونجوم تسافر إلى المبتغى
    قائمة للذكرى...
    وقائمة للنسيان...
    خذ مكاني
    فالصمت لا يبرح عنوان
    الرحيل
    ثمانون عاما يعانق الصراخ
    قال:
    رائحة البرتقال في كفّ الرماد
    كانت تلاعب الخريف مع
    القمر...
    خذ مكاني
    رائحة العتمة
    وفيـّة كالخيانة....
    أفتح أبوابا للحيرة
    ونوافذ للحروف...
    أنام كقصيدة تفاجئ الفراغ
    تتكأ على شمعة الوهم
    وتعلن انتحار العنكبوت
    لينزل الستار...
    لماذا أتيْتِ؟
    لمَاذا أتيْتِ؟
    وحينَ دَعَاكِ الرَحيلُ أبـيـْــتِ
    وجــئـْــــتِ كــأنـَّــكِ سِــحْــرٌ
    وأحْلى كـــلامِ الإنَاثِ حَكيْتِ
    وكيْفَ ترَانِــي أذوبُ بنَاِري؟
    وعينٌ لديْــك تـرانِـي وَأنـْـتِ
    تـُضيفينَ نـَـارًا كـدَمـْـعِـــــي
    وعنْدَ الــرَحيلِ أرَاكِ بَـكـيْتِ
    لمَاذا أتيتِ؟
    فأنـْـتِ أمَامِــي كأنَّ خَـيـَـالاً
    وطيفًا لدَيـْــكِ ينـَــامُ ِببـيتِـي
    وكلُّ الحِديثِ يقولُ بـصمْتٍ
    كأنـَّك أشْهَى دمُـوعٍ بـكيــْتِ
    وحوُرالجِنـَـانِ كطيٍر تـَـدُورُ
    تُريدُ الرَحيلَ وأنْتِ أبَيـْـــتِ
    فلوْ كانَ حبِّي لدَيْكِ عَزيــزًا
    حَمَلتِ المَتاع وَتوًّا رَحَلــت
    لمَاذا أتيتِ؟
    لمَاذا ترَكْـتِ الرَبيـعَ حـِزينـًـا؟
    وصُوْتُ الرَبيــِع يئنُّ كصَوْتِي
    ودمـْــعٌ يَسيــلُ وخــدّ ٌرَقِيـــقٌ
    وأنْتِ كطفلٍ بحضنِي اِرْتميْتِ
    وأنتِ عيونِي وكـُــلُّ جنُــونِي
    وبعدُكِ عنـِّي شبِيــهٌ بمـوْتِــي
    فهيـَّـا وقُولـِــي لكـُـلِّ العِـبـَــادِ
    بـأنـِّي عـشِقـتُ عشقتـُـكِ أنـتِ



    Ache flutes

    Really…
    I do not reflect on eternity
    But all the history is that I rebuke
    the wind in the introduced poem…
    I roister as god does in the poet‘s funeral ceremony
    I lie down on a tree border embracing baby fruit
    embroider my face on my shoulder
    and scatter climates of nostalgia   …
    For suckling desire from bundle talk
    But the milk cries if berate history is gushing out
    a dream lost on the sly with peeps stars …
    I have no face to wet my confusion in a sky
    for a new happiness
    I will seclude in the bottom of the absence
    And scratch his extravagant night   …
    Intimidate the silence to the resignation of
    the emptiness
    and collect pebbles to court ache flutes ….

    (Translated from Arabic by Fethi Sassi)


    A wild woman

    I say  …
    Why don’t I go astray Burdened by winter
    Probing into the realm of the poem   ?
    That’s why my mother told me   :
    Don’t drink milk with the jerk
    Ride towards the north of the night  ….
    And drink her face  …
    No shadow left you ; but what befalls  you
    Is the alienation of exiles upon the last cloud
    That splintered in the tavern of the night
    In fact  ….
    you desire nothing but a wild woman  ….
    Bones of a tree that changes its clothes for your forthcoming wedding

    And a poem that wets the hair of water with a ballad  …
    Thus we parted like a hug  ….
    Therefore, my son you have to woo your wound   …
    So that you pick up an amazement from her lips
    Come in and let the sun bathe her face in your hands  …
    Let the coal of the story blaze with your longing
    Dwell in fire to warm up the poem
    On the shadow of the factors
    Definitely the lightening will dwell stealthily in her cup of coffee.
    So you become  ….
    The stature of roses …  and a tavern of tears
    Then at the extremity of the threads of poetry
    Bathe in the salt of her lips
    Lay the absence on fire   ….
    So that the rose grows old with her bleeding fragrance
    And the poem peeps on my fingertips

    The evening smells the metaphor
    excessive in counting its fingertips
    The spikes yearn for the call  ….
    And the story remains like a tattoo on the shoulder of
    doves   …..

    (translated from Arabic  by Monia Zguidi)








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    Javier Marín Ceballos

    Caravaca de la Cruz, Murcia, 1955.
    Licenciado en Historia Contemporánea. Desde 1988 coordina la Editora Regional de Murcia, donde ha creado las colecciones Ibn al'Arabi, Alfonso X... Poeta, “de los poco prolíficos”.

    Ha publicado Bufes, vida mía (Esquio, 1985; ERM, 1986, Comares-La Vela, 2006), Manual de enérgicas dudas. Ed. Municipal de Albacete; Albacete, 2002. (Premio Internacional Barcarola 2001) y Normas para construir una hermosa y profunda mirada (Universidad de Granada, 2007).

    Ha sido incluido en antologías como Labores de Hogar (ERM, 1982), Antología general poética (Nausícaä, 2000), Raíz de amor (Alfaguara, 1999), Poetas con el mar (Nausícaä, 2000), Tras la espesa corteza de los días (Universidad de Murcia, 2001), Antología Ardentísima (Ed. Electrónica, 2001), El amor y la memoria (Benferri, 2002), y en revistas como Márgenes, Hora de Poesía, Octubre, Hache, Entrelíneas, Barcarola, Antaria... Como articulista escribe en el diario La Verdad. Ha creado y dirige la colección de literatura Lancelot.


    de Manual de enérgicas dudas. Ed. Municipal de Albacete; Albacete, 2002.


    LA PRIMERA VEZ

    La primera vez que Elisabeth Woman vio a Belvedere Weis
    sintió simultáneamente:

    — Irrefrenables ganas de meterse
    debajo de las faldas de su abuela,
    costumbre que mantenía desde su más tierna infancia.

    — Un pequeño dolor en el costado izquierdo,
    debido seguramente a una de las ballenas del corsé.

    — Un impulso de la naturaleza,
    que le hacía imaginarse desnuda como una gaviota.

    — Otro impulso de la naturaleza,
    que le hacía imaginar desnudo como un gorila a Belvedere.

    — Un tercer impulso de la naturaleza
    que le obligaba a sonreís como una idiota,
    aunque estaba asustada.

    — Una emoción sin límites.

    La señorita Woman expresó todos sus sentimientos
    con un atropellado “Hola, qué tal”,
    y a continuación perdió imperceptiblemente el conocimiento
    durante más de un mes


    EN BUSCA DEL FUEGO

    1.

    — ¿De dónde vienen los colores?
    — preguntó Elisabeth Woman.

    — De la tierra y del fuego —respondió Belvedere.

    — ¿Y de dónde vienes tú?

    — Vengo a dibujar en el techo de tu habitación
    una piedra y un pájaro,
    vengo a retener en la mente el color de tus ojos
    para tintar con él el cristal de mis ventanas,
    vengo, si quieres, a verte
    y a estar contigo y conmigo.

    — Yo lo que quiero es que te escondas debajo de mi falda
    y que me pintes el ombligo con tus manos de herrero
    y que crezcas entre mis dedos como un capricho.
    Quiero que te tumbes a mi lado
    para que veamos salir el sol a través de las paredes
    y para que nos bañemos en la espuma de los días que,
    aunque tú todavía no lo sabes, viviremos juntos


    2.

    Eres mi muñeco de nieve:
    si te abrazo te pierdo
    y no puedo meterte en mi cama
    porque desapareces dejando la bufanda.
    Sólo estás vivo en la calle,
    pasando frío
    y me miras con ojos tristes
    y me hielas el corazón


    3.

    Elisabeth Woman inclinó suavemente el cuello,
    desparramó su largo cabello mostrando la oreja desnuda
    y un trozo de nuca,
    e inundó la estancia
    con un denso perfume de bizcocho


    UN LUGAR DONDE VIVIR

    Debajo de cada una de las tetas,
    la novia con olor a bizcocho de Belvedere Weis
    tenía un tatuaje.
    Se podía ver el mar y el horizonte,
    en el de la izquierda,
    y sentir el olor de la sal
    y el rumor de la brisa fresca al atardecer,
    en el de la derecha.
    Definitivamente,
    un lugar donde quedarse a vivir —pensaba Belvedere


    PASIÓN A PRIMERA VISTA

    Oh, amor
    te veo por la calle

    y me hirvió la sangre a pedazos


    &

    Sólo las mujeres
    sabemos decir te quiero
    sin que suene a derrota



    DE LA MATERIA QUE ESTÁN HECHAS 
    LAS PRINCESAS

    La princesa tenía sin embargo la extraña facultad
    de cambiar completamente de color según su estado de ánimo
    Su aspecto más frecuente era el de color blanco
    de la cabeza a los pies,
    exceptuando los ojos, muy negros, y la boca, roja.
    Este color correspondía a un estado expectante,
    atento al primer indicio de cualquier cosa


    &

    una mañana, Lancelot se levantó indispuesta
    estaba enamorada


    EL HOMBRE QUE MIRABA PARTIR LOS TRENES

    Es evidente que hay algo que se dedica a moverse,
    que estimula el juego,
    que hace que la mente se abra
    accesible a lo que sea (que no existe),
    del mismo modo que ocurre
    con la velocidad delirante de la soledad,
    a veces excesiva,
    como en el caso de enamorarse sin motivo aparente
    y, en definitiva, de asesinar con la sorpresa,
    lo que no es únicamente movimiento.
    También es mirar



    REGLAMENTO PARA AMANECER A SU LADO

    Si alguna vez tengo los ojos del color de la derrota.
    Si deseo una calma nueva
    que no tenga nada que ver con la apatía,
    ni con el olvido de los deseos,
    ni con la retirada a tiempo
    frente a un enemigo inverosímilmente más fresco.
    Si dejo de intentar hacer de mí un triunfo secreto
    que brille en tus pupilas como un estigma de elegidos.
    Si los días me parecen tan largos
    como una sola noche sin ti.
    Si rehuyo las mañanas radiantes.
    Si te hablo de esos recuerdos que siempre tendremos,
    de esos últimos años que hemos estado viviendo juntos
    y que buscaremos en la memoria
    como la hiedra busca la luz del sol,
    de esa tristeza loca que nos embellece la mirada
    y nos une más que el amor.
    Si llevo puesta la coraza de las grandes batallas…
    abrázame fuerte


    TODA LA NOCHE HACIENDO DE JAMES DEAN

    Cuando las lluvia se equivoca
    y cae sobre mi corazón,
    siempre significa
    que ella ha vuelto a venir mientras dormía.
    Otra vez he sentido sus caricias sin luna
    en el rincón más desnudo de la mente.
    De nuevo me he perdido el espectáculo de su pelo
    enredándose con el aire
    y sus labios vacíos
    que nunca he besado.

    En consecuencia:
    he salido a la calle
    y he hecho de James Dean
    toda la noche.


    UNA FOTO PARA ELLA

    Hay una mujer que está muy lejos
    a cientos de kilómetros
    pero su recuerdo permanece
    y me obliga a mirar por encima de los tejados
    sin buscar el horizonte,
    porque no hay horizonte en las grandes ciudades,
    dejando la mirada vagar distraídamente
    sobre las torres de las iglesias
    y las jacarandas de las avenidas,
    sabiendo que ella vigila
    para que mi carácter vengativo mejore
    y mantenga mi orgullo lejos de la vanidad.
    Y aquí me tiene:
    acariciando su recuerdo
    delante de la ventana
    a altas horas de la madrugada,
    tratando de no fumar,
    mostrándome fresco, sereno, erguido y sonriente
    con el gesto bárbaro, pero razonable
    y los ojos tristes,
    como en una foto para ella


    DECLARACIÓN DE AMOR TRIDIMENSIONAL
    EN EL PARQUE ZOOLÓGICO

    Con todo el dolor de mi corazón
    que late sin piedad como un abencerraje en misa de doce;
    con la alegría inmensa de los besos desolados,
    sin esperanza cierta,
    de los besos de guerra;
    con la alegría inmensa de saberse perdido
    sin ti y contigo, pero contigo;
    perdido como un lobo,
    perdido como un estropajo.
    Huyendo hacia ti,
    como los mayores cobardes (como los héroes),
    y hacia arriba, hacia tus ojos,
    como los locos y los tristes.
    Andando hacia atrás sobre las huellas de un suicida,
    con el pelo mojado y los ojos verdes
    y las manos como las tuyas
    y como las del hijo indescifrable
    que siempre hemos querido tener,
    que somos tú y yo, juntos como tigres,
    juntos y desamparados,
    como bebés de jirafa.

    Con el misterioso dolor y la fuerza
    de despertar cada mañana siempre el mismo,
    como un burro que duerme con la carga a cuestas
    y sueña con ser el famoso burro volador.

    Contigo y con nuestro hijo,
    que sería piloto de estrellas fugaces,
    que sería seguramente un desastre magnífico,
    como su padre,
    y una pantera negra y sola
    y llena de vida,
    como su madre,
    atravesaré este tiempo incierto
    de donde espero salir por mi propio pie
    incompleto y listo para cuando pueda ser feliz


    NOCHE DE RONDA

    Se sale por la puerta grande  —pensó Belvedere Weis—,
    por la puerta de la soledad.
    Y se vuelve con una brillante irisación
    en el fondo de los ojos,
    mezcla del color del miedo
    y de la luz que desprende la prueba de fuego
    de haber convivido toda la vida con uno mismo,
    con un monstruo


    SONRISA EN LLAMAS

    Hola, estoy muy mal,
    tengo la sonrisa en llamas,
    dame un beso —dijo Belvedere—
    pero no me des simplemente un besito,
    dame un motivo para vivir


    VIRIATO ENAMORADO

    La señora Woman esperaba de mí
    que me comportara como un bastión inexpugnable
    que sitiado por un poderoso ejército,
    mantuviera a malas penas una heroica resistencia
    para tomarme al asalto,
    a pecho descubierto.

    Al amanecer, la fortaleza se rindió
    sin condiciones dignas de mención.


    LAS BOTAS DE OLVIDAR

    Antes de decirte adiós
    me pongo siempre
    las botas de los siete pares de corazones
    (como tienen los enamorados)
    y de las siete filas de dientes
    (como tienen los tiburones y los valientes),
    para buscar en el fondo de tus ojos
    el valor para seguir viviendo
    después de que te hayas ido.


    ULTIMATUM

    Su novia con sabor a peladilla se lo dijo bien claro
    “O te vas, o te quedas”.
    Él, dadas las circunstancias,
    también le contestó muy claro:
    “No te pongas así”, le dijo.
    Y le atizó un devastador beso en los morros,
    que la sumió en el olvido.


    AMPLÍSIMO REPERTORIO 
    DE ENÉRGICAS DUDAS

    Admito que, desde que te fuiste,
    el cielo nublado
    me hechiza el deseo,
    que voy pisando
    por las calles donde nos amábamos
    como quien se baña en el mar Cantábrico
    con la bruja de sus sueños.

    Confieso que asalto con frecuencia mi mente
    para poder entregarte
    un hermoso ramo de pasiones perdidas
    que no hemos tenido el valor de cultivar
    para sentarnos a las puertas de nuestros corazones
    y ver venir a lo lejos a nuestros hijos
    con sus deliciosas novias de todos los colores.

    Reconozco que prefiero desaparecer
    antes que un beso de despedida,
    que nunca es un beso
    (sino una bomba de carga hueca
    que concentra el calor en un solo punto
    y te quema el futuro inmediato)
    ni tampoco es una despedida,
    sólo un abrazo debajo de los almendros que he traído
    para que veas que me acuerdo
    de cuando no teníamos tantas dudas
    y nos podíamos pensar el uno al otro sin rodeos
    sin darnos tiempo para razonar,
    (que así cualquiera)
    sino al instante
    como vuela una mirada perdida
    que busca tus ojos


    EL ESTRUENDOSO FRACASO 
    DE LA ESTADÍSTICA

    Cuando más pensábamos en las probabilidades
    de morir en brazos de la felicidad;
    cuando ya sabíamos que morir en brazos de la felicidad
    no era probable,
    ni vivir;
    entonces aparecí yo,
    en medio del bosque de lilas
    en representación del estruendoso fracaso de la estadística.


    LO ELEGANTE QUE ES ENMUDECER

    Lo auténticamente elegante
    es llevar a una mujer en la punta de la lengua
    sin llegar nunca a pronunciarla


    LO ELEGANTE QUE ES LLEVAR EL PELO 
    ENAMORADO

    Todos los elegantes llevan un amor pequeñito
    enredado en el pelo



    ELLA Y EL PÉNDULO DE FOUCAULT

    Sus inocentemente perversas caderas
    eran como el péndulo de Foucault:
    se bamboleaban mansamente
    en todas las direcciones,
    al ritmo del universo.

    Y no dejaban piedra sobre piedra.


    CASI MUY DESPACIO HERMOSAMENTE

    Espero mucho de todo esto.
    Quiero decir que, en su mayor significado, anhelo.
    Es decir, puede que tu cuerpo,
    en su mayor significado,
    sea algo demasiado esférico para mi mente
    quiero decir: no puedo comprenderte
    si estás tan dentro de mi cabeza.
    O lo que es lo mismo: deseo que deseemos
    que significa: nunca lo recuerdo,
    pero sé que se trata de traspasar lo evidente
    o, puede que más despacio no se olvide
    quiero decir hermosamente despacio,
    como si sólo se pudiera pensar en tus ojos
    tan azules


    AMANECE, QUE NO ES POCO

    El ojo y el dolor
    (que sintiéndose acorralado se dilata)
    lloraban.
    Después, la noche vuelve
    sola como un cuchillo,
    pero el sueño
    y el beso
    son una ilusión
    que ha quedado,
    para siempre,
    perdida en sus labios


    YA NO TE ESPERO CUANDO SALE LA LUNA

    En el mar, por ejemplo,
    volverás a encontrarme
    ayudando a Coltrane
    a poner el amanecer al alcance de esta noche.

    No quiero ni estrellas,
    sólo el horizonte sin pretensiones.

    Ya no te espero cuando sale la luna



    CAPÍTULO DE SAN AGUSTÍN

    Mientras San Agustín,
    dios de los besos,
    delira en tu oído,
    oreja bendita,
    yo te espero en un portal
    de la calle azul marino


    LO POCO QUE SABEMOS DE LAS MUJERES

    Las mujeres
    —dijo San Agustín desde el púlpito—,
    son mujeres de doble filo.
    Un filo que recomiendo es la sorpresa
    o, mejor dicho,
    lo que no es evidente jamás,
    lo sorprendente.
    Su inhabilidad para hacer que las cosas parezcan poca cosa.
    El juego que las protege.

    Benditas sean


    NO HAY AMOR SIN MEMORIA

    El recuerdo del pasado,aunque íntimamente nuestro,
    con el tiempo se hace extraño a nosotros mismos
    (lo que permite compartirlo).

    Es decir, no hay amor sin memoria,
    o viceversa, no hay amor verdadero en la memoria.

    Cualquiera sabe.

    (Recuerdo tu aroma sobre una nube.
    Nuestros primeros abrazos,
    nuestros primeros zarpazos dados a la soledad)


    EL MUNDO DE LA CARNE

    Francamente, mis ojos ya no ven más allá de lo humano.
    —confesó San Agustín a la monja de rubios cabellos.

    Acto seguido,
    se hundió en el mundo de la carne


    LO QUE FUE TOTALIDAD

    Una rubia pequeña, guapa, inquieta.
    Me doy cuenta enseguida
    de que está apartándome el pelo de la frente.
    Observo en sus ojos una ternura animal,
    que reconozco inmediatamente como amor.
    No te vayas, no me dejes sola, por favor, por fav.
    Aprieto con más fuerza su cuerpo contra el mío
    y dejo que me haga el amor, sin mi amor,
    como en tiempos pasados.

    O viceversa.
    La cama desintegrándose
    en fragmentos de lo que fue totalidad:
    la herida, el beso, el nervio, el músculo, el cuello,
    el definitivo idilio entre la soledad y la ternura,
    no me dejes sola, por favor, por fav.,
    como una montaña de mordiscos en la memoria


    ***


    EL PAISAJE DURANTE LA BATALLA

    Dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio
    aunque puedan fundirse en un mismo pensamiento
    o formar parte del mismo paisaje…
    De donde se desprende
    que un paisaje es tan amplio como la mente que lo ocupa
    o que está lleno de vacíos tan vastos
    que cada presencia es una hecatombe.


    INCLEMENCIAS DE TIEMPO

    Por fin llueve en la ciudad.
    El olvidado ozono incita al lento desorden,
    a la conjunción de planetas desorbitados,
    a la búsqueda de nuevas rutas que conduzcan,
    irremediablemente,
    al portal de tu casa.


    EL TEXTO QUE CONTENÍA TODAS 
    SUS INTERPRETACIONES

    Aprendió de memoria los textos de Confucio y de Aristóteles.
    Luego dio un nombre a cada una de las plantas de bambú
    y a cada uno de los árboles
    y a cada uno de los bosques.
    Luego resumió todos los nombres en uno
    al que dedicó años de esfuerzo en olvidar.
    Utilizó el resto de su vida en escribir una página en blanco
    que condensara todo lo que ignoraba.
    Murió en paz, rodeado del silencio de sus seres queridos.



    EINSTEIN Y MARGARITA KONIÓNKOVA 
    DE OPERACIONES ESPECIALES DEBAJO 
    DE LAS SÁBANAS

    Margarita Koniónkova
    espiaba para la KGB
    cómo, debajo de las sábanas de Albert Einstein,
    la teoría de la relatividad
    convierte los cuerpos desnudos
    en haces de luz
    que atraviesan la noche como un bombardeo de partículas alba.

    En su informe al servicio secreto,
    la Koniónkova escribió en tinta invisible:
    …estas fueron las últimas palabras que Albert me dijo:
    “me ahoga la carencia insoportable de tu lengua
    cuando dejas de besarme para respirar”.



    CARTOGRAFÍA DE LA AUSENCIA

    Cuando tú no estás el plano de la ciudad es un laberinto
    indescifrable
    Cuando vuelves es como un camino para bajar hasta el río
    desde una casita dibujada por un niño.




    Bufes, vida mía. Murcia; Editora Regional de Murcia, 1986.


    TELEGRAMA CON MOTIVO DE LA BODA 
    DE UN VIEJO AMOR

    Señora,
                efectivamente, hasta en las bodas más vigiladas
    aparece siempre un desconocido sin corbata
    con una lágrima en el ojal.

    Deseo que seas locamente amada.


    LETRA PARA UN BLUES NIUBUEY.

    Mi pequeña sonríe como un ángel,
    mi pequeña se mueve como Sarah Miles,
    mi pequeña es dulce, coqueta, de caderas perversas,
    sus pechos son como saquitos de leche.
    Mi pequeña me besa con un poco de saliva,
    y desliza sus labios sobre la piel como un gusano de seda.
    Me entusiasman sus piececitos, pequeños como pirañas
    y cómo se tumba en la cama y me pide por favor que me la coma.


    MI ESPOSA LANCELOT (resumen de lo conocido)

    Entonces no había verbos, ni caminos, ni árboles,
    ni una naturaleza definida,
    ni se discriminaba entre lo comestible y lo no comestible,
    no habían límites, ni habían fundamentos,
    ni animales, ni ciudades, ni promesas, ni costumbres,
    ni sistema métrico,
    ni existía diferencia entre lo que es sólido, líquido o gaseoso,
    ni entre el objeto y el sujeto,
    y las cosas no tenían nombre,
    o bien a los nombres no les correspondían inequívocamente las cosas.

    Encima de este entonces estaba Lancelot, pálida como una nube.


    LA VIDA DE LAS ABEJAS

    Ella robaba azucarillos en las cafeterías xxx y salía radiante
    poniéndose el azúcar en la lengua
    para que yo acudiera a besarla

    (como un búfalo en extinción acude al olor de la hierba)



    PARTE DE GUERRA

                                                               Al Haro

    En los últimos años hemos aprendido sin esfuerzo
    que no debemos enfrentarnos con los hechos a campo abierto.

    Con el fin de adoptar una estrategia más acorde con nuestras facultades,
    hemos creado un código general de signos ininteligibles incluso para nosotros.

    Así van las cosas.






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  • 12/19/16--00:40: MERCEDES CORTÁZAR [19.759]

  • Mercedes Cortázar

    (La Habana, Cuba, 1940). Reside en Florida, EE.UU. Fue asesora poética de la editorial de Nueva York Farrar, Straus & Giroux para la traducción al inglés de la novela Paradiso, de José Lezama Lima y ganadora de la Beca Cintas de literatura.

    Mercedes Cortázar ha publicado poemas, cuentos, relatos, ensayos y crítica literaria en español, inglés y francés, principalmente en revistas y periódicos literarios de España, Estados Unidos, Francia e Hispanoamérica. Recibió la Beca Cintas de Literatura en 1970. En 1973 fue asesora poética de la editorial Farrar, Straus & Giroux, en Nueva York, para la traducción al inglés de la novela Paradiso, de José Lezama Lima. Ha sido publicada en varias antologías. Entre sus publicaciones destacan: Deux poèmes de Mercedes Cortázar, Osmar Press, Nueva York, EEUU, 1965; y La Afrodita de Cnido, Edizioni di Amatori, Nueva Orleans, EEUU, 1991. En 2008 colaboró en la Enciclopedia del español en los Estados, Instituto Cervantes y Editorial Santillana, Madrid, España. Su largo poema "El largo canto" (1961) aparece recogido en Ediciones El Puente en la Habana de los años 60 (ed. Jesús J. Barquet, Ediciones del Azar, Chihuahua, 2011, pp. 274-282).


    El largo canto

    el alma
    pobre tronco que el amanecer lleva al polvo
    y que solo guarda la nube de su vacío
    el alma que ha hecho trizas su lanza
    y que las bandadas de pájaros de vidrio
    han hecho prisionera en su vulnerable destierro
    el alma
    se ha detenido y espera
    tal vez del último faro
    espera y confía en no sé qué cárcel de mar
    que forman tus ojos
    llenos de las nubes que hay detrás de otras nubes
    espera de ti como de la última gota de agua
    la palabra por tu voz se ha vuelto rosa
    y permanezco callada y transparente
    arriando las sonrisas de mi alma
    a mi boca
    como si hubiese hundido de pronto
    la tristeza en un carnaval
    que llevas un mundo de medias voces nocturnas
    a mis palacios envejecidos
    destruye la zarza ardiendo
    de la experiencia
    hoy quiero cantar al amor
    como cuando ignoraba que era un inútil canto
    para que mi pensamiento pierda las algas
    de otros pensamientos oscuros
    para que abandone su lastre de luces fatuas
    para que mis sueños lleguen a un seguro puerto
    para que tu gris y azul luz
    prenda incendios de lunas en mi recuerdo

    ni la tarde que se levanta como un buque fantasma
    ni la tarde
    puede con ese gritar de belleza que llevas dentro
    y yo
    la tonta de esta ciudad de maqueta
    soy la única que te canto
    los hombres no podrán adivinar
    tu interrogación
    nadie comprenderá lo que quieres decir
    cuando exclamas: ¡Vamos!
    no, no comprenderán
    porque no comprenden el lenguaje de los pinos
    y esta tarde
    que se hace interminable como un rezo
    esta tarde te digo
    estoy desnuda como un sueño
    y te repito mientras las luces se agitan
    agobiadas por el viento lunar
    nadie te comprenderá
    no habrá quien acaricie tu risa
    de vela ondeante

    porque mi alma es el cristal
    ¿quién sabe del sacrificio de la rosa?
    ¿quién ha visto el velero
    que se estrella en la costa?
    nadie ha visto nada
    sin embargo
    ¡qué tristeza me dan los faros abandonados!
    aquella casa sola
    en que las ventanas que quedaron abiertas
    dan secos y dolorosos golpes cuando hay viento
    y el perro que se sienta
    en los quicios a mirar el mundo
    a lamer su pata muerta
    porque mi alma es el cristal
    nadie sabe cuánto he cambiado
    y cuán injusta soy con haberle quitado
    a la vida diecinueve años

    el sol se ha apagado
    han encendido el gran racimo de estrellas
    ahora veo los caminos
    los caminos que se prolongan
    sobre la calma de la Noche
    a dónde van tan solitarios
    llenos de grises pedruscos de sombras
    ¿a dónde van?
    con una estrella gritando en lo alto
    y un silencio musical agazapado en su espalda
    un latido soñoliento adormece todas las ramas
    que caen como ciegas cabelleras
    sobre los caminos
    y yo te pregunto mi pequeño corazón
    ¿a dónde vas tú también
    con el lamento de una enredadera
    con tu sonrisa de veinte ciudades
    sobre tus paredes convexas
    y como los caminos que se han quitado la toga de las palabras?
    no me respondes
    como ellos no me respondes

    ¿quién cuidará
    del sitio perdido en el jardín
    cuando yo me vaya?
    ¿quién comprenderá
    a los pájaros que cantan en mi ventana
    cuando yo me vaya?
    ¿habrá alguien que sepa guardar las notas de Schumann?[4]
    ¿no tirarán al cesto de papeles
    las mejores fotografías
    de mis héroes?
    ¿qué será del Pequeño Príncipe?
    ¿qué será de los conciertos de Vivaldi
    y de aquella cosa indescriptible
    de aquel olor a mástil y a caoba
    que impregnaba tu presencia a mi aire?

    el parque estaba todo lleno de hojas
    hojas con ebriedad de mariposa
    hojas con brillo de estaño
    de hojas que se levantan y navegan
    por la brisa fría de diciembre
    las hojas y el parque
    el banco helado en que me reclino
    todo es tan lejano
    es todo como si me hubiese ido
    y nada me perteneciera por completo
    este es mi paisaje
    yo he brotado de mi ciudad
    y sin embargo
    siento su calor y su sangre
    sonando a lo lejos
    como un perdido organillo

    mi dolor es un fagot
    que toca do
    eternamente
    allá en lo más profundo del desván
    donde todos los que llegan
    tienen que quitarse los zapatos
    y hablar como en iglesia
    en la puerta que dice:
    ¡no me abrirás!
    detrás está hilando la vegetal princesa
    mi dolor se deja hilar
    la sombra de la luna muere en los cristales
    allá dentro estoy yo sola
    la luna es un farol demasiado lejano

    y desde mi arquitectura
    reposa la ceniza
    la dulce inquietud y mi desesperación
    adorar es poco
    donde llora el árbol
    que murió desgraciado sin saber
    ¡cuánto daría yo
    por la sonrisa muerta del pájaro disecado,
    por el brazo de una muñeca de trapo!

    más poderoso que la espuma
    más denso que la roca
    y aquella sonrisa dada
    como prendida con alfileres
    así es mi deseo
    la pluma olvidada en el vuelo de aquel pájaro
    es tal vez mi lágrima y mi llanto confundidos
    ¡oh utilidad del tiempo que se pierde,
    mientras las puertas se abren!
    quiero tener la agilidad de los cielos
    para saltar de mi vida a tu vida
    y romperme enloquecida
    contra el mundo el cerebro
    quiero adormecer esta Noche
    que se agita en mí
    como las membranas perdidas por los pájaros
    el mundo se forma de un largo adiós
    porque nunca llegamos a ninguna parte
    quiero dormir
    no importa que mi corazón sirva
    de ladrillo en las calles
    si un piano canta a lo lejos
    si el llanto se vuelve lluvia
    y cae
    no importa
    ¿no ven?
    he empezado a bailar descalza


    ANOCHECE POR UN INSTANTE

    anochece por un instante.
    bajo el ala del pájaro nocturno
    la luna (diluida en sus bordes)
    rueda hasta el lago.
    tu rostro, luna,
    sumergido en el estanque sideral,
    agrupando tus estrellas
    y tus pausas,
    deslizando el líquido solar
    por tu mejilla azul y única
    —desapareciendo—
    en la puerta izquierda de la memoria.



    CON QUÉ LENTITUD PASA LA NOCHE 

    con qué lentitud pasa la noche,
    trepidante de fieras cuyos ojos centellean
    como luciérnagas,
    de agudo gritos en el vientre de la luna menguante.
    ¡Oh extranjera de medio rostro!
    de silencio frío y visible en la mitad izquierda de tu rostro.
    tu brillo azul penetrado de nieblas y de presiones marinas
    te traiciona, en medio del cielo negro
    como la sangre antigua.
    en la línea del horizonte enraizada de algas,
    de ostras de una sola concha
    que han apresado el púrpura del sol descendente,
    y en cuyo interior los universos giran en loca carrera;
    en la liana verde y confusa del horizonte
    de donde surgen, trémulas, las olas,
    desde allí las bestias marinas se lanzan a la ciudad,
    a través del espejo definitivo y magnífico.
    ¡Oh ciudad de la noche!
    torturada por el amor sin final de la noche,
    y cubierta por la red deslumbrante de tus estrellas
    más cercanas,
    donde Sirio reina,
    acompañado de címbalos
    y tambores.



    LUNA EXTRANJERA

    en el paseo de la noche
    atraviesas las estrellas una a una,
    y dejas en ellas una tímida luz transparente
    que permanece.
    en los pasadizos de la razón,
    en los ángulos del olvido,
    tú, incompleta criatura,
    has hecho tu canto,
    y este embriaga como el sonido de la cítara
    al final de una noche de verano.
    múltiples cristales reflejan tu figura,
    donde la plenitud de la tierra
    se representa,
    donde las bestias estrenan sus garras
    ansiosas de sangre hirviente.
    la luna, como dragón alado, se suspende,
    y multitud de luces atraviesan el espacio azul,
    donde tú reinas en creciente
    ¡oh luna extranjera!
    de la mirada silenciosa,
    del cansado y oscilante andar.



    COMO UNA DEMENTE

    como una demente con los ojos desorbitados
    así pasa la noche
    coronada con espigas de trigo recién cortado
    y de su frente se desprende un antiguo rumor
    como rozar de piedras al pie de la cascada
    o como el chasquido de la piel
    cuando la serpiente avanza.



    A VECES CREO SORPRENDER

    a veces creo sorprender el latido de la vida
    entre los árboles,
    en una nube robusta
    y frondosa que transparenta
    la luminosidad que intenta ocultar,
    en un ave que camina
    en el alféizar de la ventana,
    distraída, con paso inseguro,
    exploratorio.
    la soledad se interrumpe,
    entonces,
    en ese intervalo
    de esencia de vida;
    y se suspende el primordial aislamiento
    que ninguna compañía es capaz de curar



    AGUA 

    entre la muchedumbre que deambula 
    —ebria de luces— 
    mueren todos los significados 
    entre ellos el murmullo de sus palabras 
    los preserva de la certeza de su soledad 
    de sus ínfimas vidas construidas cada día 
    sin el menor sentido 
    quién más sola que la criatura humana 
    entre sus construcciones? 
    quién más desgarrada en sus palabras brillantes? 
    cada cual en su nombre 
    ocupando su pequeño hueco en el vientre de la noche 

    pasan aterrados los amantes por la ciudad 
    preservando sus corazones 
    de la gran caza que en la tierra se ha desatado 
    allí los solitarios ocultando su ternura debajo de los puentes 
    debajo de las rígidas máscaras que exigen los días 

    a veces parece que sólo los árboles viven 
    en esta ciudad 
    a veces se descubre que un niño aún puede reír 

    qué obliga a la multitud a cargar con los días que odia? 
    qué obliga a las naciones a pactar 
    con las duras palabras de la guerra? 
    quién hace que la paz oculte espadas en los días? 

    las multitudes se refugian sofocadas 
    en los inmensos teatros 
    vociferan ante las pantallas 
    huyen de su rostro entre los cuerpos ajenos 
    mas quién llena el hueco de su espíritu? 
    quién habla el lenguaje de su soledad? 

    no hay sino dolor en la ciudad 
    desde que recorrimos por primera vez sus calles 
    ¡perdiéndonos entre sus brutales edificaciones
    rodeadas de palomas que se confundían 
    hartas de su estéril semejanza 
    en la gran tumba de la ciudad nos paseamos 
    con la libertad de los muertos 
    en la tierra en que se descomponen 
    (hacia el polvo nos empujan nuestros sueños 
    hacia el estado perfecto 
    donde hallamos nuestra exacta dimensión 
    nuestra única posibilidad de permanencia) 

    no ha llegado el tiempo de la piedad entre la gente 
    no habrá compasión aun para aquellos 
    que se pudren en las calles inmundas 
    para los que por amor se destruyen con atroces palabras 

    la multitud es indiferente a sí misma 
    es como importantísimos ceros 
    en una cantidad sin objeto 
    la raza humana carga su dolor como algo ajeno 
    y cree a cada instante poder abandonarlo 
    en cualquier calle.

    1963




    Mercedes Cortázar 
    DEFORMADA POR LA FILOSOFÍA


    I

    Se levantó dando un empujón al pupitre y salió del aula atropelladamente, exclamando: —¡Qué saben Wittgenstein y los Positivistas Lógicos de las angustias de un corazón solitario!

    Nadie habló en la clase. Grabé ese instante en mi mente porque pensé que algo se había puesto en claro. Vi salir al joven estudiante de la melena negra ensortijada que, evidentemente, disfrutaba hallarse en el mejor momento de su vida, saboreando la juventud y una belleza griega clásica. No podía sentir compasión por él porque esa explosión romántica me parecía una inexcusable falta de disciplina, de rigor, una malacrianza atroz; sin embargo, por otro lado, tenía que considerarla como algo extraordinario. El joven se retiraba de la clase y le decía con ese gesto rebelde al catedrático, doctor Rudolf von Frege, eminencia de la filosofía y lumbrera entre los geniales cerebros filosóficos del Círculo de Viena, que se callara porque ofendía a un corazón solitario. 

    Frege levantó las manos hacia el techo como dándose por vencido ante el poco alcance de las neuronas tropicales. Sentí compasión por él. Estaba enseñando filosofía en la Universidad de Puerto Rico debido a su salud, pero no se percataba de lo que la salud corporal le estaba exigiendo a su equilibrio mental. 

    Frege me había invitado a asistir a su clase porque había leído mi segunda novela, y le dijo a una amiga mutua, la catedrática Marta Urquiza, prima del poeta chileno Vicente Urquiza, que me quería en su clase. ¿Por qué me quería en su clase el genio austriaco? La verdad es que no sé. Nunca lo supe porque jamás le dirigí la palabra. Hablarle hubiera sido destruir el misterio de su clase: esa lucha angustiante de Teseo contra el Minotauro. Por otra parte, no era agradable ver a un genio perdiendo el seso y no poder hacer nada. ¿Pero qué iba a hacer? Yo no era una lumbrera de la filosofía. ¿Quería que hiciera preguntas inteligentes? No se me ocurría ninguna pregunta inteligente, ni estúpida. Lo único que hacía en la clase era reírme. 

    Tras la salida del joven transcurrieron varios minutos en los que reinó la perplejidad. Frege se sentía perdido, como una marioneta a la que le hubieran cortado los hilos. Quería ayudarlo. Quería decirle que nada importaba el corazón solitario del Apolo tropical porque ese corazón iba a ser devorado por los gusanos, pero la lúcida y penetrante inteligencia de Frege brillaría por los siglos de los siglos. Donde quiera que se pensara en filosofía sus estudios iban a ser mencionados. Pensé, también, en lo que había causado la cólera del Apolo: la filosofía del pobre Wittgenstein que trataba de explicarse el mundo para poder vivir un día tras otro. Un hombre que estuvo obsesionado por la idea del suicidio y que, como Søren Kierkegaard, tenia su aguijón en la carne, un tormento oculto que nadie ha podido descubrir. Además era un antisocial: nadie soportaba hablar con él por más de quince minutos, ni siquiera las almas caritativas. 

    Ludwig Wittgenstein, como Frege, tampoco quería enseñar. Prohibía que sus alumnos tomaran notas, y se negó a impartir clase en el espacio claustrofóbico de un aula. Disertaba en su apartamento de Cambridge. Sus clases eran como sesiones espiritistas con el genio de la filosofía. Nadie podía interrumpirlo cuando caía en trance. Y nadie hubiera podido porque no entendían ni una palabra de lo que estaba diciendo. 

    Nadie entendía, tampoco, una palabra de lo que enseñaba Frege. 

    Yo lo entendía, modestia aparte, y para mi eterno bochorno, porque no podía ayudarlo con los alumnos que lo atormentaban. Me lo impedía mi sentido del humor y la forma caprichosa en que funciona mi cerebro. Y si lo entendía no era porque tuviera una capacidad especial sino porque esa clase era diversión para mí, mientras que para el resto de los estudiantes era tortura. Años después comprendí, sufriendo algunos trabajos denigrantes que he tenido, esa misteriosa estupidez que crea el supremo disgusto de estar forzado a hacer algo que uno detesta. Esa estupidez actúa como cápsula protectora donde se estrellan los desagrados. Envueltos en sus cápsulas, la mayor parte de los alumnos no querían estar ahí escuchando que la filosofía no tenía sentido cuando todos estudiaban la carrera de Filosofía. Pero yo podía entender deportivamente ya que no aspiraba a convertirme en filósofa. Y me resultaba algo natural disfrutar la destilación exquisita de la mente de Frege, su testamento filosófico al mundo. 

    Durante la pausa causada por la salida del joven, miré por la ventana: los árboles del jardín de la Universidad se veían dóciles bajo la luz de la tarde, sus hojas se movían tiernamente con la brisa del atardecer y el sutil olor a especias proveniente de la cafetería de los estudiantes se mezclaba al perfume penetrante y oleoso de las flores nocturnas que ya empezaban a abrir sus pétalos. No sabía qué hacíamos en esa clase, encerrados entre cuatro paredes, cuando afuera la vida se desplegaba y embriagaba exuberantemente a los que a ella se entregaban. Sabía que esa idealización de la Naturaleza que sentía en ese instante surgió en el Renacimiento y que había estado particularmente en boga durante el Romanticismo Alemán, que Goethe la había utilizado en Los sufrimientos del joven Werther. Sin embargo, para mí, en el breve pestañeo de ese instante, era una realidad nueva, auténtica y palpable. Deseaba, en ese momento, absorber la existencia, llenarme de vida, disfrutar su sentido y experimentar su esplendor. Vivía en una hipérbole constante de percepciones y anhelos. Sentía, y casi podía apresar, una plenitud de percepción y gozo cuyo clímax siempre se me escapaba, pero dejaba una estela tras sí que renovaba mi sed y espoleaba mi desesperación. 

    Frege me sacó de mi ensimismamiento haciendo mucho ruido al borrar la pizarra que, curiosamente, ya había sido borrada. Frege quería que el rastro blancuzco de la tiza se desplazara uniformemente por el pizarrón y, a la vez, dar una zambullida en su intelecto para continuar su discurso sobre el concepto del juego del lenguaje en el pensamiento de Wittgenstein.


    II

    Mercedes Wise me esperaba en la cafetería después de la clase. Había puesto la bolsita tejida que usaba de cartera sobre mi asiento para que nadie lo tomara, y encendía un cigarrillo con un gesto de brusquedad dramática.

    —Siempre tienes que reírte en clase —me dijo hipercrítica. —No entiendes la seriedad de los conceptos filosóficos. Siempre hay alguna anécdota detrás de tu interpretación, una explicación literaria.

    Me senté, resignada a tener otra de esas conversaciones rituales con las que nos entreteníamos.

    —Olvidas que no quiero ser profesora de filosofía —contesté . —Estoy en esta clase por casualidad, como el mulo que tocó la flauta. Si no hablo de filosofía no es porque perversamente evite el tema, sino porque mi mente discurre en disparatadas líneas antifilosóficas.

    —Tu segunda novela es un estudio filosófico —afirmó lapidaria.

    —Mi novela está llena de contradicciones, no hay estructura ni desarrollo lógico de las ideas.

    —Sufres de la afectación de la campechanería, en otras palabras, te haces la boba. Tú bien sabes que sólo de la filosofía puede decirse que tiene contradicciones. ¿No crees que Nietzsche esté lleno de contradicciones? Así hablaba Zaratustra está lleno de contradicciones. El mismo Wittgenstein expresó su filosofía posterior al Tractatus logico-philosophicus en forma de pequeños aforismos, sin estructura ni desarrollo lógico de las ideas, que se ajustaban mejor a su mentalidad que el exponer filosóficamente un argumento. Recuerda, con respecto a las contradicciones, que las Investigaciones filosóficas contradicen por completo las tesis del Tractatus.

    La miré con curiosidad. Me parecía haber sintonizado una novela de televisión en que las actrices mexicanas declamaban alucinantes parlamentos. Este diálogo era completamente surrealista en el marco de la Universidad de Puerto Rico. Nos rodeaban jóvenes llenos de energía que vestían camisitas blancas de algodón y pantalones caquis almidonados que hacían fru-fru cuando se levantaban y sentaban a las mesas. (Cosa que hacían constantemente movidos por el resorte de una energía animal en rebelión contra la estulticia de la vejez magisterial, el aburrimiento del estudio y la fastidieta de la intelectualidad.) Estos jóvenes, de piel bronceada que surgía en una pirámide inversa bordeada por la blanca camisa y terminada en cuellos macizos y redondos adornados con abultadas venas, dominaban la escena. Sus mechones rubios y negros caían en frentes amplias y despejadas. Los rostros terminaban en quijadas cuadradas y lanzadas hacia el futuro, al estilo de los jóvenes heroicos de los carteles comunistas de los años treinta. Las mujeres, en segundo plano como un coro griego, hablaban con complicidad y movían sus pulsos, riéndose y pestañeando con sus pestañas postizas. Me obsesionaban esos pulsos de material plástico. Los había de todos los colores y diseños. Me intrigaba, también, cuál sería el destino de sus dueñas que soñaban ahora, mientras comían arroz y habichuelas, con inaccesibles paisajes terrestres y pasiones desbocadas que sólo se atrevían a intuir al leer las novelas rosa tan populares en ese año.

    —¿No crees, Wise, que nos estamos volviendo un poco bizantinas? Observa el paisaje: las palmas reales y los platanales en el patio, el joven con la guitarra que toca una plena. Disfruta el olor dulzón de amarillos fritos. ¿Qué tiene todo esto que ver con lo que estamos hablando? 

    Wise echó la ceniza en el cenicero blanco que había colocado estratégicamente al lado de sus libros. Tenía las manos largas y delgadas, terminadas en uñas también largas y bien cuidadas. Se veían las venas azules y violetas, abultadas bajo la piel bronceada. Wise era un enigma. Nunca sabía lo que iba a decir, y me daba la impresión de que sus pensamientos y emociones se formaban en un lago de lava en ebullición, y surgían como burbujas viscosas que, al hablar Wise, explotaban y calcinaban todo lo que tocaban. Esos misterios telúricos me frustraban, y por eso a veces pasábamos mucho tiempo sin hablar, sumidas en una desolación absoluta.

    —Cambiemos el tema —dijo.


    III

    En esa época las escenas más insignificantes, como la de la cafetería, tenían una misteriosa vibración síquica. Parecía que siempre pasaba algo secreto detrás de los hechos que no podía entender, pero que si hubiera podido descifrar mucho se habría puesto en claro. Buscaba afanosamente penetrar ese reverso preñado de significado de los instantes. 

    Coexistiendo con ese deseo tenía una extraña seguridad en el porvenir. A pesar de que vivía siempre con esa sagrada repercusión síquica, sentía que todo lo que experimentaba en el momento era simplemente un prólogo hasta que empezara la Vida. Cuando llegara la Vida todo iba a ser diferente. Iba a poder experimentar plenamente la existencia y a entender su significado. Yo no tenía la menor idea de lo que estaba haciendo y no quería aferrarme a soluciones fáciles de trabajo, estudios, y familia. Estaba todo el tiempo muda de asombro y asomada al abismo, pero pensaba que esa situación era temporal. Había una Divinidad que hablaría a través del Oráculo y un Destino que vendría desde el mañana y que, un buen día, abriría sus puertas. Todo lo que tenía que hacer en ese momento era despertarme del sueño que constituía la vida cotidiana y atravesar las puertas de la Revelación.

    Y Marta Urquiza tocó virtuosamente esta cuerda de la predestinación deslumbrante cada vez que hablábamos.

    En ciertos días triunfales, pletóricos de resplandeciente porvenir, decidía ir a su casa para corroborar mis exagerados sueños. Marta vivía en el edificio de apartamentos donde se alojaba gran parte del profesorado de la Universidad de Puerto Rico, detrás del mismo centro docente. Marta era profesora de francés, pero admiraba también la literatura escrita en español.

    Al llegar a su casa, Marta me esperaba con un aire anhelante, como si estuviera a punto de salir a escena.

    —Acabo de leer su novela por segunda vez, Mercedes. Yo sé que usted vuela con alas propias y que vuela alto. 

    Sus palabras no intentaban ser elogiosas, sino que atacaban los temas con una precisión científica, al mismo tiempo que servían de bálsamo curativo y reconfortante a las heridas que había sufrido el espíritu a causa de la incomprensión, la envidia, y la crueldad. Marta tenía ese don de dar en el clavo emocional y al mismo tiempo preservar una admirable integridad intelectual. Nunca pensé que me estaba halagando, o que quería algo de mí . Sus palabras elogiosas brotaban de su ser después de haberlo sometido a la compresión de un exprimidor como al que se mete el pato antes de cocinar el canard à la orange y que extrae toda la sangre del ave. Marta había soltado toda la sangre y pronunciaba sus palabras con cierto dolor, como si fueran partes de su cuerpo que tenía que darme, impulsada por la mano férrea de la justicia literaria. Su dolor no partía de la envidia o de los celos, sino del rigor crítico.

    —Pero hablemos mejor de Vicente Urquiza —dije para concluir esa situación embarazosa.

    —Vicente era un seductor —empezó Marta saboreando las palabras como si fueran un plato suculento —y su seducción se desplegaba como la capa de un mago de Las mil y una noches sobre todo aquel que estuviera en su compañía. Nada le importaba que yo fuese una simple niñita de catorce años, él tenía que seducirme. Me contaba los cuentos más fascinantes sobre su estadía en París: anécdotas de Picabia, ingeniosidades de Andre Breton. Vicente se había instalado en un departamento suntuoso en París, en la orilla derecha del Sena. Esa era la época dorada; todo cambió después, al final de su vida cayó en desgracia con la sociedad chilena por su matrimonio con una joven que casi podía ser su hija. En esa época fue cuando yo me comuniqué con él, hablaba mucho de la temporada en París como para revivirla en su memoria y protegerse contra la tristeza de sus postrimerías. Algo así le ocurre a Frege.

    Los coquíes se empezaron a escuchar. Afuera estaba cayendo la noche y las sombras se filtraban por las persianas. Imaginaba la prepotencia del crepúsculo tropical diluyéndose en una noche tierna, morosa, suave en sus bordes, que imbuía todo de un misterio gozoso.

    —Frege obsesiona con el Círculo de Viena —continuó Marta. —Habla todo el tiempo de Wittgenstein con una manía que ha convertido al filósofo en una especie de fetiche. Une su vida a la del filósofo vienés de una forma mágica, y es como si fuera un ventrílocuo que utilizara a Wittgenstein como muñeco. Sólo escucha a Schubert, el compositor favorito del filósofo, y sueña que posee una fortuna que donará a sus hermanos. (Wittgenstein consideraba su dinero como una carga, e inspirado en la lectura de Los Evangelios de Tolstoi, lo dividió entre sus hermanos porque éstos ya eran ricos y no quería corromper a un pobre con una riqueza súbita.)

    Marta le llevaba treinta años a Wise, sin embargo se parecía a ésta en su capacidad de síntesis, en su habilidad de concentrar el espíritu como un láser y lanzarlo para iluminar una idea o una observación. Esta semejanza no creo que se debiera a que ambas eran amigas y habían aprendido una de la otra, sino más bien a una afinidad espiritual que nada tenía que ver con cosas materiales. Tal era la concentración de Marta que me absorbía por completo y nunca noté lo que la rodeaba. No recuerdo su casa, ni la ropa que vestía, ni cómo parecía físicamente: sólo sus impresiones y comentarios permanecen en mi memoria.

    Al hablar sobre Frege, Marta bajó el tono de la voz como si empezara a contar algo pecaminoso, o a hacerme partícipe de una premonición trágica.

    —Frege vive por encima de la vida y no se apuntala, como nosotros, con fantasías sublimes o grotescas, sino con esta perenne meditación sobre Wittgenstein. Ha creído construir unas coordenadas mágicas que unen su vida a la del filósofo, coordenadas que «lo atraviesan con un hilo de luz, mientras de repente anochece». No quiere ver lo que le cuesta la clase de filosofía, o lo ve y no encuentra solución a su problema económico.

    —La clase de filosofía es tal vez su salvación —dije. —Le da algo que hacer.


    IV

    Estábamos en el restaurante de un hotel situado en el barrio elegante de El Condado. Unas cuantas mesas redondas, metálicas, pintadas de blanco y con tope de cristal, bajo parasoles blancos con franjas rojas, constituían el restaurante al fresco con vista al océano Atlántico, cuyas aguas rompían majestuosamente contra los arrecifes. Era una de esas tardes lentas y reconfortantes que en esa época tenía la fortuna de poder disfrutar. Wise y yo tomábamos daiquiris de guineos. El cielo era espectacular, con esos tonos verdes y malvas tan dramáticos y característicos de las Antillas. La brisa proveniente del océano era tibia, llena de penetrantes aunque agradables olores marinos. Había un aire de expectativa en el ambiente, como si algo importante se fuera a crear o descubrir.

    —Frege está dándome clases particulares. Es una tutoría como las de Cambridge, dice él. 

    Wise me daba esa información como dejando caer una bomba de profundidad. Quería saber qué efecto causaba.

    —Por supuesto que no lo hace para emular a Wittgenstein —comenté con ironía.

    —No. Asegura que quiere explicarme con más detalles lo que dice en la clase.

    Parecía avergonzada de darme esta noticia. ¿Por qué? Pensé que estas clases nada tenían que ver con el interés filosófico. 

    La tarde arrullaba los sentidos y me hacía acomodarme en la vida como en un almohadón de plumas. La conversación de Wise era como el molesto guisante en ese colchón. Sin embargo, no podía evitar sus palabras. Tenía que seguir un ciclo de conversaciones que ya se había iniciado y que no podía terminar hasta que llegara su conclusión natural. La Vida se escapaba por las fisuras de ese instante, y la Muerte me lanzaba dardos de advertencia sobre la brevedad de la existencia. Estaba perdiendo el tiempo.

    —Frege obsesiona con el Círculo de Viena —susurró Wise. —Creo que me imparte esas clases para que yo oiga sus pensamientos. Habla a una velocidad vertiginosa y es como si tuviera un torbellino en la cabeza que succionara su razón.

    —¿No crees que esté atormentado por nosotros? ¿No sería un caso de Gulliver en Lilliput? Ponte a pensar: ninguno de nosotros tiene su cultura, ni su capacidad intelectual, y debe compartir sus ideas con los que le rodeamos. Es algo desesperante.

    La brisa de la tarde se enfriaba un poco. Este ligero cambio de temperatura puso un toque de levedad en el tono de la conversación. 

    —Creo que se aferra a mi juventud. Frege es un joven en un cuerpo de viejo: ¡su entusiasmo, la novedad de sus ideas! Ningún joven puede comparársele. Todos son vacíos, con esas caras lisas y esas miradas sin profundidad.

    —Eres poco compasiva con los jóvenes.

    Wise tomó de un sorbo su daiquiri, sacudiendo de un lado a otro su frondosa cabellera castaña como si librara su cerebro de telarañas. Admiré su capacidad de juicio. Era algo fenomenal poder juzgar a la gente así, con ese desenfado y esa seguridad. Esta capacidad sólo podía surgir en una joven hermosa, consentida por hombres que le reían todas las gracias y le excusaban todos los excesos. Sin embargo, a pesar de tener todas estas prerrogativas, Wise no era nada vanidosa y tenía una disciplina consigo misma muy poco común.

    —Frege está actuando simbólicamente. Es algo wagneriano; su vida es un arte que une todas las artes. Está recobrando su juventud a través de mí —musitó Wise.


    V

    En medio del silencio general, cuando todos conteníamos la respiración porque Frege, con los ojos cerrados, el rostro elevado al cielo y las manos piadosamente juntas sobre el pecho en gesto de figura del Greco, estaba concentrándose para empezar la clase, irrumpió con ruido de portazo y traqueteo de sillas el joven del corazón solitario.

    Había perdido un cuantas clases y de repente aparecía, tarde, y haciendo revuelo. Sin mirar a nadie se sentó al lado de Wise y sacó su libreta de apuntes. Frege, sumido en su introspección, ignoraba los ruidos aumentados de volumen por la tensión, como si estuvieran por debajo de la importancia de sus pensamientos.

    —Samuel Beckett es el mejor exponente de la filosofía de Wittgenstein —dijo suavemente, como si hablara en sueños— porque no nos habla del vacío de la existencia sino que nos hace vivirlo.

    Durante toda la hora que duró la clase, Frege habló con brillantez sobre el Teatro del Absurdo y su relación con el Positivismo Lógico. Wise tomaba notas furiosamente, mientras el joven del corazón solitario le estudiaba el perfil.

    A la salida de la clase fuimos a la cafetería de los estudiantes.

    Nos sentamos en silencio, Wise, el Apolo y yo, alrededor de una mesa colocada en un rincón apartado, lejos de los grupos de estudiantes que discutían con gran alboroto de deportes y de política.

    —Wittgenstein es un gran sofista —dictaminó el Apolo de repente. —Su filosofía es falsa pues lleva la contradicción en sí misma.

    —Sí —dije. —Si bien no se puede hablar de lo que no es verificable, sólo de esto vale la pena hablar.

    —Wittgenstein no prohíbe que se hable de lo que no es verificable —me corrigió Wise con saña— sino que nos advierte que eso no merece ser pensado porque es sólo metafísica.

    El Apolo se levantó súbitamente con gran energía y, sin decir palabra para lograr un mayor efecto, se dirigió a la máquina de cigarrillos; regresó con una cajetilla de mentolados, agarrándola con las dos manos y con todos los músculos en tensión como si pesara una tonelada. La forma en que se movía era expansiva y proclamaba que todo el espacio le pertenecía. Al llegar otra vez hasta nosotras ya había dominado la cafetería y tomaba por asalto la mesa, las sillas y a Wise.

    Miré a Wise con curiosidad para ver si era susceptible a tácticas de dominación de tipo animal. Wise bajó la mirada, y el dedo índice y el del medio de la mano derecha que sostenían el cigarrillo encendido le temblaron.


    VI

    Oíamos una sonata de Mozart en el cuarto de Wise. Estábamos solas. Habíamos cerrado la puerta para que no nos molestaran los sonidos que venían del comedor, anunciando la preparación de la cena. No habíamos encendido la luz y el cuarto sólo estaba iluminado por la luz de los faroles de la calle que Entraba tímidamente por las persianas de las cortinas venecianas. La luz se proyectaba mayormente en el techo. Había un extraño resplandor rojizo creado por las luces del panel de controles del tocadiscos. Wise parecía sufrir en la penumbra.

    —Tuviste que estar de acuerdo con él sobre Wittgenstein —dijo Wise con rabia.

    —No es justo mandar a la batalla a alguien que se ha condenado a muerte de antemano. Tú bien sabes que si hubiera ganado el argumento, tú le habrías compadecido, y si hubiese perdido, me habrías despreciado.

    —¡Monstruo, Monstruo, nunca te entenderé! —exclamó Wise en el paroxismo de la frustración.

    La sonata de Mozart parecía que hubiera sido compuesta para ese momento. La música sostenía una conversación secreta con nosotras. El pianista tocaba con lentitud, cada nota era acariciada hasta que producía todo su zumo, toda su vibrante emoción de desgarrada nostalgia, de anhelos tan vastos que la conciencia era incapaz de abarcarlos.


    VII

    Marta Urquiza se sentó, manteniendo la espalda muy erecta y cruzando las piernas en un gesto teatral que pensé encajaba a una Sarah Bernhardt. Había algo aparatoso, pero al mismo tiempo sutil, en la forma de sentarse, como si fuera su manera ceremoniosa de empezar una conversación de particular interés

    —Mercedes, el padre de Vicente, que es ya casi centenario, leyó su libro de poemas antes de comenzar la cena. He recibido su carta de Chile donde me narra, con gran estilo y sabrosos pormenores, lo que yo le cuento de forma breve y pedestre. Mi familia se emocionó porque le dedicó su libro a nuestro poeta que persiste, no sólo en la mirada sino en la memoria familiar, como el más augusto de nuestros manes.

    —Tenía una deuda con él. He pagado de una forma u otra a todos aquellos escritores que tuvieron importancia en mi adolescencia.

    Marta asintió, impaciente, como diciéndome que sabía de sobra lo que le decía y, al mismo tiempo, estaba pasionalmente de acuerdo. Su gesto proclamaba una complicidad y, a la vez, un elogio. En esa tarde había algo raro en el ambiente, como si ya hubiéramos pasado por todos los preámbulos y estuviésemos a punto de lanzarnos a la comunicación desnuda. Marta siempre mantenía una distancia que agradecía, ya que era semejante a la mía, y que nos permitía explorar todo tipo de tema sin aburrirnos intelectualmente, ni abrumarnos emocionalmente. Habíamos logrado un refrescante espacio cartesiano en medio del trópico asfixiante de las relaciones humanas. Pero ahora temía esa zambullida en la comunicación desnuda: ¡la había visto fracasar tantas veces! 

    —Mercedes, usted que es capaz de dedicarle un libro a un muerto, por importante que fuera en una esotérica literatura andina, y de enviarlo a su familia para que se conmueva antes de cenar rememorando a aquel cuyo apellido llevo y que dejó el fruto de sus afanes en obras escritas en dos lenguas románicas, puede entender esta sutil vibración que me invade esta tarde.

    —No entiendo la vibración. Hay veces que ser obtuso resulta ser prudente —dije, tratando de aligerar la pesada atmósfera de confesión inminente.

    —Siento la vibración que surge de nuestro recinto filosófico —continuó sin escucharme. —Intuyo lo que ocurre: navíos al garete, grandes vientos, y una terrible sensación de la vanidad de todas las cosas.

    Al terminar de decir esto, que de alguna forma pensé que no era lo que quería confiarme, Marta cambió de tema de repente, como tratando de borrar las palabras que había dicho en un aparente desliz. Al poco tiempo me marché porque, realmente, nuestra comunicación se había interrumpido. Al salir me viré y vi que Marta me miraba detrás del cristal de la ventana como si fuera una prisionera sin posibilidad de escape, y como si yo hubiera sido su última esperanza que se le iba, irremediablemente, de entre las manos.


    VIII

    Al entrar a la clase, Wise me cuchicheó en el oído: —El marido de Marta la ha abandonado. Ella está recogiendo su petate y se regresa a Chile.

    Después de decirme esto se sentó a mi lado, caprichosamente, ya que su pupitre estaba detrás de mí. Rogué por dentro a las divinidades de la discreción que no continuara cuchicheando en mi oído la vida y milagros de Marta Urquiza.

    El Adonis hizo otra de sus entradas triunfales y se sentó al lado de Wise ejerciendo su acostumbrada dominación territorial. Wise, tras una breve turbación, sacó su libreta de apuntes y esperó con trepidación la aparición de Frege.

    Al cabo de algunos minutos llegó Frege. La clase entera hizo silencio y él se paseó con las manos juntas bajo la barbilla, en gesto de oración. Miraba al techo y respiraba fuerte y sonoramente, como si estuviera concentrándose en algo que requería todo su esfuerzo físico y mental. Al transcurrir unos minutos comenzó a hablar.

    —Wittgenstein borra sus propias huellas con las Investigaciones filosóficas, su último libro, publicado póstumamente. Toda su vida ha sido una meditación sobre el Tractatus, una meditación crítica. De lo único que no se le puede acusar es de falta de rigor crítico consigo mismo: él es su más temible detractor. La verdad es más importante que su vanidad personal, que su carrera filosófica que ha demandado, en tributo, su vida entera. El hombre ha vivido como un cartujo, y ha muerto como un mártir, sacrificando su entera vida filosófica en aras de la verdad. 

    Wise, junto a mí, tomaba notas furiosamente. El ruido de ese lápiz deslizándose sobre el papel imbuía el discurso de Frege de una ansiedad en crescendo. Nadie hablaba, nadie reía, y se sentía en el ambiente una desagradable opresión. Frege discurría, con imágenes poéticas y brillantes, raras en él que siempre era tan exacto y comedido.

    —Si Wittgenstein tiene razón y sólo puede hablarse de lo que es verificable, ¿qué nos hacemos con las teorías del espacio y el tiempo absoluto de Platón y Newton, de la sustancia de Locke, de la necesidad en la causalidad y de las entelequias que, según algunos vitalistas, explican la vida orgánica? —preguntó súbitamente el Adonis con voz tan imperiosa que interrumpió el discurso de Frege y lo dejó estupefacto.

    —¿Cómo, en última instancia, explicamos el átomo y ciertas situaciones en que las partículas elementales tan pronto actúan como ondas que como partículas? —agregó.

    El Adonis prosiguió su discurso con voz más y más tonante, hablando de la ciencia, de los postulados, de los silogismos. Frege, inexplicablemente, parecía perder el argumento, no intelectualmente, porque aquellos que habíamos estudiado en la biblioteca las objeciones sin base al Positivismo Lógico conocíamos de sobra esos argumentos, sino en el plano vital. En el ataque de una vida contra otra, el joven llevaba la delantera. Frege trataba, tristemente, de elevar el plano de la conversación, de volver a la intensidad, al rigor filosófico, pero ante ese público joven, que vibraba intensamente en lo inmediato, hacía un papel lamentable.

    Wise tomó las manos del Apolo por debajo del pupitre y lo observó admirada, sonriendo con orgullosa complicidad. 

    Frege empalideció y se agarró el cuello con la mano derecha.

    —¡Ustedes, ustedes están deformados por la Filosofía! —gritó con más acento austriaco que nunca, y con la cara congestionada por la ira.

    Al decir esto cayó al suelo con un golpe seco. Su rostro hinchado y transformado por la furia como el de una bestia, comenzó a relajarse. Sus facciones se afinaron. Su piel cobró una blancura transparente como de alabastro, y sus labios se extendieron, lentamente, en una leve sonrisa. De la comisura derecha de los labios le surgió, serpenteando, un hilillo de sangre.

    http://adamar.org/ivepoca/node/32






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  • 12/19/16--08:12: VIOREL MUREŞAN [19.760]

  • VIOREL MUREŞAN 

    Fecha de nacimiento: 1 de abril de 1953 en Vicea, Maramures, Rumanía. Es poeta, crítico literario y publicista rumano.

    OBRA:

    Scrisori din muzeul pendulelor (Editura Albatros, 1982)
    Pietrele nimicului (Editura Dacia, 1995)
    Ramele Nordului (Editura Dacia, 1998)
    Ceremonia ruinelor (Editura Dacia, 2003)
    Sâmbăta lucrurilor (Editura Limes, 2006)
    Buchetul de platină (Editura Eikon, 2010)
    Locul în care se va deschide cartea (Editura Dacia XXI, 2010)
    Soarele tăiat cu o foarfecă (Tipo Moldova, 2011)
    Colecția de călimări 1 (Caiete Silvane, 2011)
    Colecția de călimări 2 (Caiete Silvane, 2013)




    Viorel Mureşan traducción al castellano y catalán de Pere Bessó

    Queridos amigos:

    Otro de los poetas de la Generación de los 8O, cultivador de la metáfora y en no pocas ocasiones del haiku y del poema breve. Una obra dilatada le sitúa privilegiadamente entre la crítica y el respeto de los poetas más jóvenes, Vive fuera de Bucarest lo que le permite, en cierto sentido, ser ajeno a las trifulcas y juegos de poder de los escritores de la capital.
    El poema escogido -y que he traducido al catalán y al castellano-  pertenece a su último poemario Buchetul de platina [El buqué de platí]. Poema que me trae, a no dudar, la nivola "Niebla" de Unamuno, en donde el autor se plantea el concepto de belleza de un objeto refractario al de su utilidad o uso. El autor no se decanta por la tesis de Unamuno, pero deja el paraguas abierto y abandonado a la orilla de un río. En pocas palabras permite que el lector se deje a la ensoñación y al simbolismo: la belleza del paraguas en el fluir del río o el símbolo tópico del tiemmpo. un poema que en su brevedad permite distintas calas. Y, si se quiere, el paraguas en la mesa de disección del celebre cuadro dadaista. En cualquier caso, un poema con su magia, la que nos depara el último verso.



    Efigie de la poesía

    Alabó su hermosura
    como el paraguas olvidado abierto
    entre las piedras a la orilla de un río
    de noche y por la mañana

    su belleza
    sus manos
    ausente

    (din Buchetul de platină, Eikon, 2010)




    Efigíe de la poesia

    lloà la seua bellesa
    com el paraigües oblidat obert
    entre les pedres del marge d’un riu
    a la nit i al sandemà

    la seua bellesa
    les seues mans
    absent

       


    Efigia poeziei

    îi lăudau frumuseţea
    ca pe o umbrelă uitată deschisă
    între pietrele de pe malul unui râu
    seara și dimineaţa

    frumuseţea ei
    mâinile ei
    absente

      


    Vedere de pe balconul lui Hans Castorp (I)
    la întoarcerea în oraş
    o şosea se răsucea ca o ureche în jurul unui ţipăt
    el venise în piaţă
    să taie cu briciul un bolovan
    se aşteptau ropote de aplauze când
    din rănile pietrei se vor prelinge
    abia câteva şoapte
    pe la ceasurile şase
    ziua va fi o ţesătură prin răriturile căreia
    se va vedea balet de animale
    şi bâlci
    mâinile ei
    sticle pe apă ce par că se-nclină
    norii care îi ies în fugă din ochi
    cei o mie de bărbaţi în stofe închise
    sprijiniţi în bastoane
    stau într-un cerc pe soarele
    care se cufundă în lacul montan




    Haiku

    pun degetele
    pe luna de fier topit
    de pe geamul tău




    Curcubeu

    mi-a fost pusă întrebarea
    câte feluri de întuneric există
    şi câte feluri de lumină există
    la care am putut răspunde cu uşurinţă
    oricare ţară are un singur drapel
    ţara
    unde se duc ochii frumoşi ai doamnelor
    când doamnele îşi adună pânzele
    înfăşurându-se-n ele
    cu întreg soarele atârnat de mâini
    are la fiecare balcon
    câte o eşarfă de întuneric

    *


    Întrebarea e numai un şarpe
    odată cu circu-n oraş soseşte şi golul
    care coboară pe străzi
    schimbând costume negre în fiecare fereastră
    cu capul în jos
    ca un semn de-ntrebare
    de pe straturile proaspăt săpate
    se ridică uşi
    prin ele pătrunde
    o pereche de foarfeci
    în urmă aerul rămâne un pahar gol
    ai apucat să mă-ntrebi
    versul e peştele care sparge cu coada oglinda
    şi te stropeşte cu sânge
    doi nebuni se jucau c-un mosor
    căruia-i ziceau soarele lor
    unul de pe tambur
    limba şi-o despletea
    iar celălalt nici măcar
    limbă n-avea
    întrebarea a fost doar un şarpe




    Haiku

    c-o floare de tei pe chelie
    bătrânul
    trece lin pragul




    Vedere de pe balconul lui Hans Castorp ( II )
    zilele par lanterne plutitoare
    pe faţa unei femei care se îneacă
    ele sunt încă în calendar
    nopţile
    sunt din mătase roasă de molii
    şi stau întinse pe sfori
    ele par lanterne îngropate


    *


    Spălându-şi de sânge cuţitul
    o cu totul altă privire avură
    după ce au traversat trâmba de praf
    ochii mei
    coborând treptele duceau între ei
    o casă care astă-toamnă a ars
    şi o ţineau de acoperişul ei roşu iar fumul din hornuri
    părea o conversaţie dintre doi vânători
    acei ochi i-am mai văzut undeva
    şi prin apropiere se aude cum se potcoveşte un cal
    în casa noastră cresc pe pereţi dealuri
    trenul opreşte în dreptul fiecărei oglinzi
    cu ochii aceştia m-am mai întâlnit undeva
    cu ei văd printre copaci
    felinarul de gheaţă al munţilor




    Haiku

    un fruct sălbatic
    în gura unui copil –
    tăceri peste gard




    Chipul care nu râde
    spală dealurile astea de verde
    mână tunetele tot mai tare
    prin urechile acului
    gândurile mi-au adormit cu gura deschisă
    pe tavanele ochilor
    s-au înroşit aţele de păianjen
    aştept întâlnirea cu zorii
    ca pe o durere a sângelui


    *


    Martie timpuriu
    într-o grădină
    printre straturi de flori albastre şi albe
    o pisică
    ascultă acordurile unui prohod
    după cum se pun albinele
    pe ghiocei sau pe zambile
    ea înţelege că preotul însoţeşte
    bărbat
    sau femeie


    *



    Oglindă
    din negru
    părul meu s-a făcut alb
    aşa ca noaptea
    în jurul unui lămpaş




    Haiku

    ochiul milogului
    cu o rază tulbură
    fundul apei




    Călătoria unei lumânări 
    o lumânare aprinsă în întuneric
    cu degete şovăielnice
    soră cu respiraţia unei stânci
    respiraţia stâncilor
    soră cu golurile aruncate-n odaie
    de privirile unui şoarece
    cum pablo picasso
    înşira cirezi de tauri
    pe o batistă


    *



    Zi de naştere
    un burete aruncat pe marginea şanţului
    îmi bea
    chipul din apă

    [Vatra, nr. 6/2015]




    Cenuşă din Paradis

    așa vor spune
    îl atrăgeau cârciumile
    și cimitirele
    și nu scria mai mult de două versuri
    pe an
    i-au plăcut noaptea
    și străzi lăturalnice acoperite cu iarbă
    și de nicăieri nu s-a întors
    fără umbra femeii
    care împletește un anotimp de dantelă
    deasupra unei prăpăstii
    a ţinut o morișcă în calea vântului
    cînd n-a mai fost vânt
    a lăsat urme
    pe zăpada albă
    până cînd zăpada albă s-a subţiat
    urmele lui s-au făcut iarbă




    În octombrie anul acesta am scris şi poezie dar deodată

    în octombrie acest an am scris și multă poezie de dragoste
    dar deodată
    precum în aerul din gura unui pod
    o pisică neagră în două labe se arcuia
    într-un fel chiar răsfăţându-se
    pe coala albă din faţa mea

    apoi
    m-a vizitat și un șal negru întins frumos pe o scândură
    mișca numai franjuri spre copaci când l-am purtat prin grădină

    cu sufletul îndoit ca o piele de vulpe
    adusă de tăietorul de lemne pe coada toporului
    am traversat mai întîi încăperea
    m-am arătat la fereastră
    jucau numere pe o piramidă
    scăpată din cer din eroare
    cine să tragă frânghia
    are în loc de mână o floare

    limba
    prinsă într-un parapet de piatră
    prinse a-și îndoi genunchii sub ea
    a-și pocni tot mai des fruntea cu palmele
    a-și da peste cap ochii
    a-și smulge masca

    Colibă din trestie, colibă din trestie! Zidule, zidule!

    să străbatem în caravană un drum foarte lung și obositor
    afișând râsul cel mai răutăcios:

    Colibă din trestie, ascultă ! Zidule, ia aminte!

    o limbă ce juca în timp ce curgea din ea sânge:

    La marginea mării se afla, aparent al nimănui,
    un aparat fotografic pe trepiedul său,
    iar o pânză neagră, întinsă deasupra flutura
    plescăind în aerul răcoros

    și o hârtie rostogolindu-se lin în golul unei uși
    apoi
    plesnește din coadă o veveriţă peste prăpastie




    Gerunzii întrerupte

    într-o bătrânească lumină scăpată din sertare cerești
    reversul monedei ne pare o nălucă
    precum pe pânza lui Hackert numită
    Goethe la Roma vizitând Colosseum-ul
    se văd două personaje unul
    cu spatele la noi
    căruia urmându-l la distanţă îi auzim abia șoaptele
    n-am nimic împotriva morţii
    își zice
    e atât de firească
    numai ochii de mi-ar rămâne afară

    peste rândurile de gradene și peste vârfurile ruinelor
    ( n-am nimic împotriva morţii zice
    e așa de firească)
    noi vedem chiar cu ochii lui plopii
    de pe malul Tibrului
    ba mi se pare că și
    niște gladiatori rătăcind singuratici
    prin amfiteatru
    așa cum am vedea Someșul trimiţându-ne scânteieri
    dintr-o oglindă
    în vreme ce braţul întins al lui Ekermann
    cu degetul ar împunge spre vârf Dealul lui Rakoczi
    zis pe la noi și Piscul Ronei / nu Romei/

    da
    atât de firească
    numai rămânându-ne ochii afară




    Vin şi momente cînd nu-ţi mai poţi stăpâni râsul

    vântul era ţinut în cârlige de piatră
    când am început această plimbare

    tu și eu
    aceeași culoare ca anul trecut
    printre pătratele de la casa cu șerpi

    soarele și gândurile coboară o colină
    din ochiul închis

    vin și momente când
    nu ne mai putem stăpâni râsul

    moartea înaintează spre noi ca un felinar afumat

    o mână ieșind dintr-o carte
    să scuture singură o batistă
    un timp

    (din Buchetul de platină, Eikon, 2010)




    LECTICA

    pe cer era o gălăgie de suflete uscate

    vântul îşi purta frunzele
    peste un om ghemuit
    soarele pândea din podul pustiu al bisericii

    sub robinete spuma se aduna în pisici tot mai albe

    şi la teatre mâinile actorilor povesteau
    despre o tabacheră căzută
    de pe un pod de piatră în apă

    pe praguri
    un şir de nume nelocuite

    toate vocile au încordarea
    unei mâini
    care aprinde o lumânare


    (din Locul în care se va deschide cartea, Dacia, 2010)




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    LUCIANA STOICESCU-VAUGHAN

    Nacida en Bucarest, Rumanía el 26 de febrero 1948. Yo diría que la señora Luciana Stoicescu-Vaughan es una poeta dedicada. Publica desde hace más de 40 años, prosa, poesía, ensayos, informes, correspondencia en numerosas revistas en el país y en el extranjero. Reside casi 26 años en los Estados Unidos y escribe con fluidez en Inglés. Trabajó como editora de numerosas publicaciones, incluyendo el diario "El Universo", dirigido por el difunto Buhoiu Aristide. 


    Metamorfosis 

    Ahora soy como tú
    de piedra, de plomo
    es como si quisiera esconderme,
    olvidarme de todos
    olvidarme de todo.
    No estorbar en tu camino
    que no me veas
    y es que sería demasiado
    que creyeses
    que he cambiado
    por convertirme
    en lo que tú querías
    y hoy soy la mujer perfecta,
    cara bonita y cabeza hueca.

    Traducción: Karina Picó Català




    Metamorfoza

    Am devenit ca tine
    de piatră și plumb
    și parcă-aș vrea să m-ascund,
    să nu mai știu de nimeni
    și nimic.
    Să nu-ți stau în cale,
    să nu mă vezi,
    oricum ar fi prea mult
    că să mai crezi
    că m-am schimbat
    și-am devenit
    ce ți-ai dorit
    și astăzi sînt femeia ideală
    cu chip frumos și mintea goală.




    DILEMA

    El meu cor partit en dos
    perquè en l’ecuador de la vida trista
    perquè no tinc dues ales per al vol
    a mitges-ambdós... (?)

    Poema de Luciana Stoicescu-Vaughan traduït al català per Pere Bessó




    DILEMA

    Mi-e inima-mparţită-n două
    de-al vieţii trist ecuator
    de ce n-am aripi ca să zbor
    cu jumătăţile-amândouă...(?)




    CURRICULUM VITAE

    Eu am crescut cu Verdi,
    Cu Bach şi Tiţian,
    Visând la Buonarroti
    Pe vers esenian.
    M-am îmbătat cu Strauss,
    Chopin mi-a fost amant
    Şi-am adormit pe Goya
    Cu gândul la Mozart.
    Rimbeaud îmi e prieten,
    Baudelaire e cam gelos,
    Enescu-mi cânta seara
    Cu-arcuşul lui duios.
    Rossini îmi alină
    Iubirea pentru List
    Vivaldi ma transpune
    Pe unde de artist...
    Şi mă ascund confuză
    În gânduri delirante,
    Pozând chiar pentru Rubens
    În scenele flamande.
    Titanii vietii mele,
    Pe care i-am iubit...
    De nu v-aş fi-ntâlnit
    La ce-aş fi mai trait!?




    DUMNEZEU

    Am ţipat la Dumnezeu:
    - Tată, ce-ai făcut cu mine
    De-ai uitat că sunt şi eu
    Printre cei creaţi de Tine?
    N-am primit nici un răspuns.
    LacrimA curge navală




    Sfîrsitul lumii 

    Striga Lumea:
    - E sfirsitul!

    Raspunde Pamintul:
    - Va aste-e-e-e-pt....

    Si glasul macabru ride de larma.
    Ingroziti, oamenii se calca in picioare.
    Din Cer pica pedeapsa cu tunet ce sfarma.

    Nici unul nu-i rau. Smerenia implora.
    In cor de cainta, cersesc tremurind
    Cu ochii in sus...o singura ora!

    Se amesteca tari, desfacindu-se hotare.
    Nu mai exista nimic sa desparta
    Nici moartea ce vine, nici viata ce moare.

    In fata Lui, nici unul nu-i tare.
    O mina-ncarcata de aur se-agita
    Si-o burta flaminda isi cere iertare.

    E haos deplin. Apa e cer, iar cerul e apa.
    Slova din Carte prinde contur,
    Cei vii, rugindu-i pe morti sa iasa din groapa.

    Incepe Judecata din urma.
    Tacere deplina. Oare a fost de ajuns
    Jertfa Mielului din turma?

    Bate gongul: Totul pentru adevar!
    Cercetarea va fi minutioasa
    Pina la ultimul fir de par.

    Groaza e stapina peste omenire.
    Se respira printr-o singura gura.
    Acum, analiza este fara jertfire.

    Urmeaza trierea - din cite se spune -
    Acum e momentul suprem. Se va vedea
    Cine se duce de tot si...cine ramine.

    Nevazutul vorbeste: "Dupa multe dezbateri
    Concluzia imi spune ca, nici unul din voi
    Sa traiasca de-Apururi, nu poate!"

    Geamatul Lumii se stinge sub stinci.
    Universele pling soarta Pamintului,
    Contopindu-se cu tipete din strafunduri adinci.

    ...

    Dimineata ma prinde picotind pe idei.
    Cineva bate la use. A venit lumea
    Sa imi ceara socoteala pentru sfirsitul ei.




    De apoi 

    Va veni 
    Si ziua aceea
    In care ne
    Vom odihni
    Pe margine
    De Eden

    Intre cringuri
    Cu miros de
    Ploaie tinara,
    Rasfoind
    Cartea dintai
    A perpetuarii 
    Noastre
    Prin veacuri...




    Interpretare 

    Un curcubeu aiurit
    si hoinar si rebel
    mi-a facut semn
    sa ma duc dupa el.

    Si m-am dus 
    ca un copil supus
    si cuminte,
    crezind in culorile lui
    sclipinde.

    De-abia cind l-am ajuns
    am vazut
    ca-i un sarlatan,
    un golan deloc sentimental
    si extrem de banal.

    In loc de multele culori
    fermecatoare
    si-atragatoare,
    era doar un reflex de soare,
    rasturnat boem
    pe un val de mare
    ce lasa doar loc
    de...interpretare.




    Retrospectiv 

    Timpul se stringe
    ca niciodata.
    Vietile noastre
    se-nvirt ca pe roata.
    Astazi mai jos,
    miine mai sus,
    si iar inapoi
    pina ne-am dus...
    O vesnica lupta
    si un vesnic chin
    pin'la ultimul drum
    si cu asta AMIN.

    Timpul se stringe
    ca niciodata.
    Sfirsim cu-nceputul
    ...a fost odata...




    În memoria

    lui Zoe Cěmpeanu 

    Un clopot trist rasuna in lume
    Si parca totul din mers s-a oprit.
    Napraznica veste-nconjoara pamintul
    Si-mi pare-un cosmar de-nchipuit.

    La ultimul drum al tinerei vieti
    Si ingerii depling a ei soarta
    Si-n graba se-aduna ca s-o astepte
    La a eternitatii deschisa poarta.

    Priveste in urma la ceasu-i oprit
    De-un glonte rebel, blestemat,
    Si dintr-o data-ntelege fatalul
    Destinului ei atit de ciudat.

    O lacrima curge pe timpul trecut
    Si-o stea cade din cer cu durere,
    Dar ea se inalta in sus, tot mai sus,
    Acolo unde viata nu piere.

    O voce se-aude-n acorduri astrale
    Si cherubimi murmura-n cor.
    E vocea lui Zoe ce inca strabate
    De-acolo la noi, un cintec de dor.




    Numai duminica 

    Nu stiu de ce, citeodata, duminica
    Imi aduc aminte de tine.
    Poate pentru ca-i sarbatoare
    Iar tu, o sarbatoare ai fost pentru mine.

    Uneori amintirile au chiar si umor.
    Zimbesc singura la imagini fragile
    Si ma bucur de trecut. Apoi meditez
    La destinul parca ursit de sibile.

    Anii au trecut fara stire de-atunci.
    M-am luat cu firescul de fiece zi
    Si-am evitat sa-mi marturisesc
    Ca in gindul ascuns, imi apartii.

    Nu inteleg de ce numai duminica
    Imi aduc aminte de tine.
    Poate pentru ca-i sarbatoare
    Iar tu, o sarbatoare ai fost pentru mine.



    Apocalipsa 

    Doamne, cum de mai poti rabda
    nelegiuirea din gradina Ta?

    Traim in haos,
    fara iubire,
    n-avem nici rost,
    nici mantuire,
    cuprinsi de setea de marire.
    Sintem ca fiarele din jungla
    care pe care sa ajunga,
    nimicnicia nu se-ascunde
    si raul peste tot patrunde.

    Ucide mina,
    plinge gindul,
    se infioara tot pamintul
    si stelele din cer jelesc
    blestemul nostru pamintesc.

    Poate e timpul de pe urma,
    dar Mielul s-a-naltat din turma
    si nu vad jertfa ce-ar putea
    sa-nduplece miniia Ta,
    ce-o simt ca vine in curind
    precum in Carte,
    fulgerind.




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  • 12/19/16--14:20: JESÚS LARA SOTELO [19.762]

  • Jesús Lara Sotelo

    Jesús Lara Sotelo. Afamado pintor, escultor, fotógrafo, ceramista, diseñador gráfico, poeta y escritor cubano. Reconocido internacionalmente como lo reafirma su trayectoria artística, forma parte del pilar del arte cubano.

    En 1993 se graduó de diseño mecánico en el Politécnico Fernando Aguado y Rico. En sus años juveniles fue miembro de la Asociación “Hermanos Saíz”. En la actualidad forma parte de la nómina de artistas del Fondo de Bienes Culturales y es delegado nacional de la Sociedad Cultural José Martí.

    A pesar de haber encaminado sus primeros estudios hacia las ciencias, diversos acontecimientos hicieron que su vida se definiera hacia latitudes más humanísticas. No ser admitido en la Academia de Artes Plásticas “San Alejandro”, en La Habana, se conviertió en catapulta hacia su sólida formación autodidacta, apropiándose de herramientas múltiples dentro del ámbito artístico y fuera de él. Esta propició su soltura para explorar disímiles zonas de las artes visuales: la pintura, la cerámica, la escultura y la fotografía. Incluso; la literatura y la música, no le son ajenas, es capaz de incursionar libremente por estas disciplinas con significativos valores creativos.

    El escritor cubano César López (Premio Nacional de Literatura) lo define: «Pintor, ceramista, escultor, grabador y, naturalmente, poeta, coordina la magia de su mundo donde la línea, el color, el espacio, siempre llevado por un ritmo en el cual lo externo conlleva lo entrañable, mueve su imaginación hasta hacerse sentir, en lo interno, erguido e inefable.»[1]

    Su pintura ha sido descrita como una necesidad de hurgar y de escarbar en la entramada inagotable del ser humano. Mientras realiza la inmersión, traspasar todas las fronteras se vuelve una parte indivisible de la realización: «Lara no quiere morir. Lara no quiere fosilizarse y por eso lo rompe todo, empieza de cero, mete el cuerpo, se arriesga siempre. ¿Qué otra cosa es la creación?».[2] De tal forma que al cambiar el lienzo por el barro, o por cualquier otro material, se avizoran las disímiles propuestas que pueden llegar a exponerse en su obra. Sin dejar de reconocerse la esencia crítica, lúdica y en ocasiones sensual que tiene su mirada.[3]

    La crítica ha hecho notar su evidente preocupación por lo cotidiano, por la temporalidad, por las pasiones desbordantes y las grandes crisis generacionales que embargan a la humanidad. En el formato de la fotografía, la escultura, la poesía y la música encuentra el espacio anhelado que transmite cada una de sus inquietudes. Tras la fuerza avasalladora que lo define, se esconde, como motor impulsor, el espíritu inconforme que está siempre a la caza de nuevos horizontes. “Si algún rasgo ha signado desde siempre a la poética del artista cubano Jesús Lara Sotelo es la inconformidad, la revisión y mutabilidad constante de sus propuestas, (…). Su obra se mofa de los caminos prefijados, de las rutas estables. Lo cual me parece muy beneficioso, en tanto oxigena la creación y evita adormecimientos, reiteraciones fatuas.”[4]