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  • 11/26/16--01:13: JOAQUÍN VÁZQUEZ [19.645]

  • Joaquín Vázquez 

    Nació en Rosario, Argentina en 1990. Es profesor y licenciado en Filosofía de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC). Trabaja como docente de Filosofía en los niveles primario y universitario. Publicó cuentos y relatos en las revistas Fuelle (Córdoba) y Destiempos modernos (Río Cuarto) y en el segmento dominical Ciudad ficcional, el suplemento de Cultura de PUNTAL. En 2016 publicó un libro sobre la filosofía de Plotino (UniRío Editora).

    “La voz en los maderos” (Editorial Cartografías) es su primer libro de poemas y sobre él escribe Gabriela Milone en la contratapa: “Una voz vuelve sobre el relato de La Pasión del Hijo. Pero se trata de una voz que no se pliega en una mística gozosa ante el ‘cuerpo tan herido’, ni tampoco asume el tono firme en el ejercicio espiritual del ‘quebranto con Cristo quebrantado’ (Ignacio de Loyola). Estos poemas buscan darle materia sonora a eso que crepita en el fondo de una cruz; de allí que volver a la pasión no implica un retorno a los Evangelios (aunque los cita) sino que supone la exposición de la voz asumida ahora por esa madera donde el cuerpo queda impreso como un tatuaje”.




    La voz en los maderos. Ediciones Cartografías. Río Cuarto. 2016.


    Carpintería

    Aprendí a rezar en secreto
    y tu cara fue la primera que brotó en mis ojos.
    El de carpintero es un oficio cruel
    si se tiene por hijo
    a alguien como yo.
    Hay un riesgo:
    que te vea en cada martillazo.
    Quiero creer que el tac-tac sobre los clavos
    no crece desde tus manos grandes 
    que ese hierro que atraviesa mi muñeca
    y se tiñe de rojo con los gritos
    no ha sido hundido por vos.
    La acción de clavar es universal
    ¿cómo no verte en el suplicio de la cruz?
    Si se habla de padres
    conozco apenas la lija y el cincel.
    No decido ni modelo a gusto
    el baluarte de la protección.
    Se impone por su cuenta el desgaste
    sobre la madera tallada.
    Sucumbir a la imagen
    es declararse ateo
    pero importa poco ya
    que ese otro padre carezca de rostro
    si se lo sabe sanguinario.
    Si pudiera
    erigiría un tótem llamado José
    y le ofrendaría devociones de mirra
    humo de hierbas turbado en espirales.




    Cartografía divina

    Cada uno de mis pasos 
    dibuja el camino de Belén al Gólgota.
    Cualquiera que se pare bajo la cruz
    puede ver en la planta de mis pies
    la marca de las tierras.
    Pero leer un mapa no equivale
    a conocer los pueblos.
    Los callos no son
    el detalle orográfico
    ni los hilos de sangre
    valen por ríos.
    De nada sirven los pies en la arena.
    El viento frota un cuerpo con otro
    y los destinos se confunden.
    Estoy aquí
    y rocé tantas pieles
    amé tantas palabras
    que mi nombre replica los lugares que pisé.
    En la cruz no desfallece un humano
    ni un dios.
    En ella coagulan todas las muertes.




    Crucifixión 

    Nací de vientre humano, Madre
    débil en mi condición.
    ¿Negarías que hasta un dios 
    necesita de cuidado?

    Por más que entrelace los dedos
    y eleve los brazos en pedido encarecido
    sólo escucho el absurdo.

    No me contiene ningún límite, Madre
    trepo a la higuera y mastico brevas podridas
    diviso a una jovencita y la deseo en secreto.

    Si supieras quién es en verdad tu hijo
    derramarías pocas lágrimas
    porque el enigma de este nazareno
    es apenas una hogaza de pan
    entre canastos de misterios.

    Basta ver cómo me desprecian 
    los hombres en el mercado
    las miradas esquivas de las niñas
    para comprender que la cruz 

    es mi vida, no estos maderos.




    Tener un alma

    ¿Cuán impedido puedo estar
    para tener el alma
    de otra persona?
    El acceso a los cuerpos
    es cosa fácil
    nada que un par de verbos bien conjugados
    en el oído de la soledad femenina
    no puedan hacer.

    Pero el alma
    es otra cosa.

    Si apuntara a ella con un arma
    elegiría la onda de David
    el piedrazo seco al medio de la frente
    o, fiel a mi estilo
    la parábola:
    incendio curvo en el pecho.

    Si quisiera el dominio inmediato
    bastaría la fuerza del mazazo
    aunque sólo asegure
    la posesión del cuerpo.

    Ahora sé que no alcanza la mejor artillería
    para adentrarse en ese terreno sutil
    y que cuando busco carne
    en realidad me incinero
    por un pedazo de alma. 

    Ignoro si son lo mismo. 




    .

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    María Álvarez Menéndez Ruiz de la Peña

    Nació en Oviedo, y vivió en Madrid sus primeros veinte años. Licenciada en Historia e Historia del Arte. Escritora, poeta. 

    Publicaciones

    Las Horas Perdidas. (Tempus Fugit, 2015).
    Memoria de unas lágrimas. (Editorial Fanes, octubre de 2016). 


    SEGUNDA PIEL

    Llevo cosida a mí una segunda piel.
    Esa en la que habitan mis errores,
    mis impulsos desconcertados,
    mis miedos más feroces.
    Esa piel fue creciendo a lo largo de los años,
    cubriendo todo mi cuerpo,
    penetrando en mis entrañas.
    Ya no sé cuál es real y cuál ficticia.
    Me miro en el espejo 
    y aprecio una piel cuarteada pero,
    ¿es la piel del irracional desconcierto o
    es la que responde al paso del tiempo?.
    Hoy me he sumergido en la bañera,
    repleta de agua hirviendo.
    He intentado soltar la piel cosida a mi cuerpo,
    pero solo he logrado arrancar jirones de mí misma.
    He llegado a la conclusión de que soy dos mujeres en una,
    inseparables, indivisibles pero, igualmente,
    enemigas entre sí, irreconciliables.
    Debo aprender a vivir en esta dicotomía.
    Por un lado la mujer que quiso haber sido amada,
    deseada, soñada, añorada. Y sobre ella, que aún pervive,
    aquella cuya mente se nubló, atenazada por el miedo,
    obsesionada por toda la pasión que lleva dentro y nunca pudo entregar.


    PASO DEL TIEMPO, 2016

    El tiempo, ¿es relativo?, ¿es real?.
    El tiempo es fugaz, a veces lento,
    es feliz o se torna dramático.
    ¿Existe realmente el tiempo?
    Existe la noción de su paso por nosotros.
    Ya no somos los niños que fuimos,
    los jovenes que amábamos,
    los recientes padres ilusionados.
    El tiempo los mezcló con niños que abandonan su infancia,
    con amores sin resolver,
    con problemas sin solución.
    En ocasiones, el tiempo todo lo cura, sin embargo,
    hay veces que la espera ardiente de algo que no llega puede lograr matar.
    Es un hecho que nuestra vida es tiempo,
    con un inicio, un nudo y desenlace,
    aunque hay vidas que son sucesiones ricas en tiempos,
    ricas en historas, ricas en amores, ricas en hechos.
    El paso del tiempo es cruel con los humanos.
    Hace que nuestros cuerpos se resientan,
    que perdamos vigor, energía, lozanía y,
    llega un momento, que el tiempo pone fin a todo,
    a un amor, a una historia, a una vida.
    Ayer pusimos fin a un año, una medida de tiempo
    inventada por los hombres, necesaria para los hombres.
    Entramos en 2016, abandonamos 2015,
    ¿Sería muy diferente si dejásemos atrás 2025 e inaugurásemos 2016?.
    Solamente nuestras arrugas nos delatarían.


    MALDITO TIEMPO

    El tiempo, 
    mi peor enemigo, 
    mi mayor obsesión.

    El tiempo es cruel,
    perverso, pérfido,
    desalmado, implacable.

    Su avance es imparable,
    devastador, intolerante,
    inclemente, despiadado.

    Él me arrebató la niña que un día fui y, con ella, 
    mis sueños, mis juegos
    la inocencia, la bondad innata.

    ¡La terrible relatividad del tiempo!.
    Mi padre se marchó, definitivamente, demasiado joven y
    yo ya tengo la edad que él tenía cuando murió.

    El tiempo me robó la infancia de mis hijas,
    las primeras ilusiones, los planes de futuro pero,
    ¡ay!, la maldad del tiempo que arrebata lo bueno y 
    nos deja para siempre lo malo, la enfermedad.

    No hay música más ensordecedora que
    el maldito tic-tac del reloj.
    No para nunca, es constante, penetrante, como una tortura.
    ¡y como pasa el tiempo, que de pronto son años, de cuyo paso no avisa!

    Y luego, ¡la angustiosa inflexibilidad del tiempo!.
    ¡Cuántas veces hubiese querido
    dar marcha atras en el tiempo y, enmendar así,
    terribles errores cometidos!.

    Pero no puedo y él lo sabe.
    Por eso se ríe de mí a la cara,
    restregándome la imposibilidad de una segunda oportunidad o,
    mejor aún, haciéndome saber que jamás 
    volveré al instante antes de la decisión equivocada.

    La primavera choca con el verano.
    así como el otoño, se confunde con el estío en su principio,
    para culminar en un invierno que, sin darnos cuenta,
    ya da paso al nacimiento de nuevas hojas en los árboles.

    Cuando menos lo espere, 
    miraré mi imagen en el espejo que
    me devolverá el rostro ya anciano, preso, 
    en una mente, aún joven, sin crecer.

    Miraré mis ajadas manos,
    sentiré el dolor de mi espalda,
    notaré mi lento caminar y
    pensaré que el tiempo ha robado mi cuerpo.

    También se habrá apropiado
    de las personas que quiero,
    del hombre que amo y le preguntaré:
    ¿maldito tiempo, que hecho para que me odies tanto?.


    FICCIÓN

    Hay quien me reprocha que mis poemas
    son tristes, vehementes, dramáticos,
    que denotan amargura, tormento, desconsuelo.

    Que cuando hablo de amor,
    no es un amor real, es un amor idílico
    cargado de pasión y entrega.

    Me comentan que, 
    algunos de mis versos, destilan
    rabia, amargura, dolor e ira.

    Yo escribo desde mi propio yo,
    no puedo disimular cuando escribo,
    es mi interior el que sale y se trancribe en palabras.

    Palabras de un dolor que no se ha ido,
    palabras de resentimiento hacia un pasado no olvidado,
    palabras de amor, a un amor por mí soñado.

    Versos de momentos idílicos por mí imaginados,
    terribles pesadillas que asolan mi mente y mi espacio o
    simples espacios oníricos claros y simples para mí.

    Pero no os confundáis.
    Hay versos que son ficción,
    aunque es cierto que, a veces, confundo entre mi vida y la mentira.


    EL SILENCIO

    Tú, yo, el silencio,
    como un muro inabarcable,
    como un foso inexpugnable,
    como tu corazón, inquebrantable.

    Hubo días de risas, no lo niego,
    de conversaciones interminables,
    de amenas disquisiciones sobre el amor y el arte
    pero todo, en un segundo, enmudeció.

    Es un silencio que transforma nuestros rostros,
    modifica el caminar de nuestros cuerpos,
    cambia el movimieno de nuestras manos,
    modifica nuestra ubicación en la cama.

    Es un silencio que es distancia,
    lejanía de nuestros cuerpos,
    barrera de nuestra piel,
    desafecto de nuestros besos.

    Un silencio sin solución
    como la sinfonía que toca a su fin,
    como la tormenta que se aleja junto a sus truenos,
    como los últimos estertores de un morubundo a punto de morir.




    Las Horas Perdidas. (Tempus Fugit, 2015).




    Memoria de unas lágrimas. (Editorial Fanes, octubre de 2016). 




    ABRAZO

    Me miras,
    te miro.
    Sonríes,
    confío.
    Me llamas,
    me acerco sin preguntarme
    cómo sabes mi nombre.
    Abres tus brazos,
    me rindo.
    Me abandono en un abrazo
    sin límites ni condiciones,
    un abrazo que es prólogo sin epílogo.
    Cierro los ojos.
    Siento que estoy en casa,
    una casa sin monstruos como invitados.


    MARIONETA

    Soy una triste y vieja marioneta
    siempre esclava de los hilos
    que unas manos mueven a su antojo.

    Hce tiempo quise cortarlos,
    no lo voy a negar ahora,
    pero me faltó el coraje necesario.

    ¿Cómo saber qué he de hacer
    si no logro recordar
    mi etapa de libertad?

    Pudo haber sucedido que,
    aquel que me creó
    olvidase, descuidado,
    atar a mis miembros los hilos
    que me hubiesen permitido
    llevar las riendas de mi vida.

    Tal vez, entonces, pude correr,
    desnudarme sin pudor o
    bailar hasta agotarme.
    Si fue así, ¿por qué no huí?
    ¿Era tan terrible mi vida que
    preferí ser retenida?

    Ahora ya sé la respuesta.
    Fui una cobarde marioneta que
    opté por ser posesión
    de unas manos sin amor,
    cansada de buscar y no encontrar
    lo que solo yo estaba dispuesta a dar.


    HOY

    Hoy, he despertado
    ciega,
    rodeada de nada,
    vacía de todo.

    Hoy, he despertado
    muda,
    sin poder gritar mi angustia,
    incapaz de chillar mi miedo.

    Hoy, he despertado
    sorda,
    aislada con mis fantasmas
    a solas con mi locura.

    Hoy, he despertado
    sola,
    abrazada a mi cuerpo,
    amamantada por mis pechos.


    NIÑA ASUSTADA

    Una niña camina a oscuras.
    Avanza con sus pequeños brazos
    estirados y
    a tientas,
    va salvando, a duras penas
    los obstáculos que encuentra.
    Tiene miedo pero
    no puede gritar.
    El pánico se ha adueñado
    de su garganta.
    Sus pies
    descalzos
    heridos por las piedras del camino
    van dejando una estela
    de sangre
    en forma de pequeñas gotas
    que quien la persigue
    olfatea.
    Pronto escucha su jadeo,
    para
    seguidamente
    sentir el olor hediondo de su aliento.
    La niña ya no tiene escapatoria.
    La vida la alcanza y quiere devorarla.
    Ambas han llegado al borde
    de un abismo.
    Se miran fijamente y
    la niña salta.







    .

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    Alfonsas Nyka-Niliūnas

    Nació el 15 de junio del año 1919 en Nemeikščių, Utena, Lituania - Murió el 20 de junio del año 2015 en  Baltimore, EE.UU. Es uno de los más grandes poetas lituanos del siglo XX.  Poeta, traductor, crítico literario, Premio Nacional de Lituania, VMU Doctor Honorario.

    La fecha exacta de su nacimiento es desconocida, pero se cree que nació en el año 1919 en Nemeikščių.

    Se graduó en Utena 1938- 1939. En Kaunas Vytautas Magnus University, comenzó a estudiar lenguas románicas y filosofía. Más tarde, continuó estudios en la Universidad de Vilnius, que completó en el año 1.942.

    En el año 1944 huyó a Occidente, así como decenas de miles de ciudadanos lituanos que querían evitar la represión soviética. En las Universidades de Tubinga y Friburgo profundizó en la filosofía y el arte del conocimiento de la historia. Además, estudió y se graduó en literatura alemana, francés e Inglés. Durante un tiempo trabajó como profesor de las escuelas de Lituania en el extranjero, colaboró con la prensa cultural de Lituania. Después de graduarse en el año 1949, se estableció en Baltimore (EE.UU.) y hasta su jubilación trabajó para la Biblioteca del Congreso en Washington, editando artículos y libros.

    Bibliografía:

    Orfėjaus medis: eilėraščiai. 2-asis leidimas. – Chicago: V. Saulius, 1954. kiti leidimai: 1953.
    Balandžio vigilija: eilėraščiai. – Chicago: V. Saulius, 1957.
    Išduotas medis: eilėraščiai. – Chicago: Pedagoginis lituanistikos institutas, 1971.
    Vyno stebuklas: eilėraščiai. – Chicago: Algimanto Mackaus knygų leidimo fondas, 1974.
    Žiemos teologija: eilėraščiai. – Chicago: Algimanto Mackaus knygų leidimo fondas, 1985.
    Būties erozija: eilėraščiai. – Vilnius: Vaga, 1989.
    Temos ir variacijos: literatūra, kritika, polemika. Vilnius: Baltos lankos, 1996.
    Eilėraščiai. – Vilnius: Baltos lankos, 1996.
    Dienoraščio fragmentai. – Willowbrook: Algimanto Mackaus knygų leidimo fondas, 1998. I t.: 750 p.; II t.: 540 p.; 750 p.



    EN LA MIL y SEGUNDA NOCHE

    Tus cartas,
    que nunca me escribiste y nunca recibí,
    tus cuentos y tus labios,
    en la mil y segunda noche,
    no me habrían revelado más
    que el llanto de las venas:
    tu mano tendida
    lo dijo todo.

    Traducción de Biruté Ciplijauskaité.




    Alfonsas Nyka-Niliunas, Eilėraščiai, 1937-1996. (Vilnius: Baltos lankos, 1996)

     

    DABAR IR VĖL ATĖJO
    Dabar ir vel atėjo Žiema. Pridenk 
    Pečius tamsiom gipiūrom. Tada aš Tau 
    Dainuosiu vėl, kaip tąsyk naktį 
    Pėdsakus mūsų užklojo sniegas,

    Kurių nedaug, kaip džiaugsmas, beliko mums,
    Ir nyksta jie kaip raides senam laiške. 
    Veide išaugo piktas medis, 
    Šaknys išardė šventąją žemę.

    Dabar ir vėl atėjo žiema. Atskleisk 
    Pečius ir lūpas nakčiai ir vėl žiūrėk,
    Kaip vakaras plaukais snieguotais 
    Tyliai išeina juodom alėjom.

    Ir vėl aš Tau rašysiu - taip, kaip kadais 
    Ant drėgno lango pirštais, ir sutema 
    Paslėps žymes takų ir žodžių, 
    Veidrodžiui glostant negyvus plaukus

    Baltimore, 1953



    NOW WINTER HAS COME AGAIN

    Now winter has come again. Cover 
    Your shoulders with dark lace. 
    Then I will sing for you again, as I did that night 
    When the snow covered our footprints,

    Of which so few, like pleasures, are left for us, 
    And they fade like the words in an old letter. 
    A wicked tree grew on the face, 
    Its roots ruptured the sacred earth.

    Now winter has come again. Bare
    Your shoulders and lips to the night and watch again,
    As the evening with its snowy hair
    Quietly departs through the dark lanes.

    And again I will write for you - write, as I once did 
    With fingers on a damp window, and twilight 
    Will hide the traces of the paths and of the words, 
    While the mirror caresses lifeless hair.




    DULKIŲ SLUOKSNIS ANT SLENKSČIO

    Dulkių sluoksnis ant slenksčio 
    Auga kas metai. Stale 
    parėjęs radau kažkieno 
    Alkūnių žymes. Ašaros buvo išdžiūvę,
    Rauda pasmaugta. Ant lempos 
    Suposi balta kartūno prijuoste, 
    Mane staiga atpažinus, 
    Pikta rugsėjo musė.



    THE LAYER OF DUST ON THE THRESHOLD

    The layer of dust on the threshold 
    Grows each year. Returning, 
    On the desk I found the marks 
    Of someone's elbows. The tears were dried, 
    The cry strangled. On the lamp 
    Wrapped in a white chintz pinafore, 
    Suddenly recognizing who I am, 
    An angry September fly.

    Translated by E. Novickas






    .



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    Carmen Gc o Carmen del Río Bravo

    Carmen es de Valladolid. Es licenciada en magisterio (en ciencias y matemáticas). También estudió Psicopedagogía. Y tiene un Máster de Traducción de Lenguajes Específicos Inglés-Español.



    Que se levanten los muertos

    Que se levanten los muertos.
    Ya que los vivos no parecen estarlo
    que se levanten los muertos.
    Pero no sólo a quiénes descerrajaron un tiro.
    No sólo a los que fusilaron ante un pelotón.
    No sólo quiénes murieron luchando
                por lo que creían o por lo que tocaban
    en la guerra que los otros inventaron.
    No sólo a los que mataron en las cárceles.
    No sólo esos.
    No.
    Sino también
    que se levanten también aquellos
    a los que mataron la vida,
    sobre todo aquellas a las que robaron
                la ilusión y la esperanza,
    a las que robaron la posibilidad
                sólo atisbada
                de ser ellas.
    Que se levanten aquellos
    aquellos muertos
                que dejaron de enseñar,
                que dejaron de vivir,
    aquellos muertos que volvieron a estar casados
                con hombres o mujeres
                con los que no querían;
    aquellos hombres a los que les quitaron
                el pan, el sueño y la palabra.
    Que se levanten todos.
    Que se levanten todos
    y por fin sin paciencia y con ira
    les crucen la cara
    en un gesto de duelo,
                de duelo por sí,
                de duelo por nosotros,
                            por sus hijos e hijas y nietos y nietas;
    que les crucen la cara
    a éstos
                que nunca dejaron de estar levantados;
    a éstos
                que no sólo ganaron las armas
                sino que además de robarnos la historia
    quieren volver a quitarnos el futuro.
    Que se levanten los muertos.
    Que se levanten los muertos
    porque vivos y vivas
    parecen estar
                debajo de un montón de paletadas
                            de tierra
                            de tierra yerma.
    Que se levanten los muertos,
    que los arrinconen y les recuerden
                ellos ya  muertos
                sin nada que perder
                sin nada que ganar
    a los hijos y las hijas y los nietos y las nietas de esos otros
    cuál es el espacio en que debieran estar
    ellos que nacieron muertos.


    RELIGIONES

    I

    Velas quemando mi vientre
    ara y víctima y verduga
    sólo no soy el oficiante.

    II

    Iba a iglesias
    Amaba el aire consolador de su liturgia
                                y sus rituales
    ese modo áspero de ayudar a enfrentar el mundo
                                reglas y manuales de instrucciones.

    Iba a iglesias
    Coincidí con gent que más que pertenecer las ocupaba
    su iglesia era un lugar de estar.

    Iba a iglesias
    Empecé
    a conocer el mal que yo encarno
    mis cabellos enredaban
                              -ni pecho ni caderas-

    iba a iglesias
    ¡A veces ser el mal excita!
                             dar de comer al malditismo deseado
    A veces me ahogaba la ira
                             Si él era el que miró
                            ¿eran culpables todas las pastelerías?
    La culpa, puta culpa
                            Plegándome.

    Busqué iglesias
    Cada vez más hombre cada vez más antiguas
    Que me odiaran más
                            Sólo por ser.

    Un día mi carne rechazada
    obró el milagro
                           -mi mente ya sabía impotente-:
    El calor del vientre era espontáneo
    Si era mala, era mala.

    Voy a iglesias
    No hay que olvidar quién eres
                           de dónde vienes
    Ni dejar de disfrutar la belleza
                           porque ellos la usurparan.


    III

    ¿No habrá una iglesia sola que me quiera?
    que vea en mí la fuente de la vida
    y un lado del placer
    ¿No habrá una sola iglesia
                          que me folle bien?


    IV

    No me quieren
    me temen
    coño destino
    los mismos que me nombran
    virgen
    coño origen.

    Contra. Poesía ante la represión.



    SE HABÍA ARREGLADO PARA SALIR

    Llamó a una amiga
                   a su hija
    habló con su madre
    recogió la ropa tendida
                   -amenazaba lluvia-.
    Se sentó
    calentó los restos del café del desayuno
    encendió un cigarrillo.

    Enderezándose
    se quitó la desgastada chaqueta
                  el vestido caro, muy usado
                  las medias y los zapatos buenos
    se metió en la cama
                  -más barato que calefacción y manta-.
    Pasó sus manos a su espalda
    se quitó el sujetador de armarse
                  de toda su belleza y su valor
    dejando que le rozase los pechos.
    Deslizó sus manos por su vientre
    y por sus bragas preciosas conjuntados
    y bajo ellas.

    Al estirar sus piernas en una sacudida
    escuchó el crujido de la sábana bajera.

    Sonrió tras el orgasmo.
    Podía afirmarse
    sin lugar a dudas
    que por allí
    todo
    había tenido tiempos mejores.



    MENSAJE EN UNA BOTELLA

    A veces,
    lo mejor de mandar mensajes en una botella
    es saber
    que el destinatario
    nunca
    se acerca al mar.



    POLÍTICA

    Con una mano intento borrarte.
    La otra me recorre en tu nombre.
    Como siempre de un par de toques
    la derecha deshace lo que
    con esfuerzo
    la izquierda (re)conquista.



    RÍNDETE.

    Ya sé que rendirse tiene mala prensa.
    Pero ríndete.

    Deja que el dolor te doble.
    Que el miedo te pare.
    Que el sueño te venza.

    Ríndete. 
    Doblada. Parada. Vencida.
    Levántate.

    Tú yo sabemos que
    de nuevo
    Estárás lista.



    No entiendo a esa gente que acumula
    seres humanos.
    Como otras personas cosas.
    Para no usarlas.

    *

    Conseguiremos una cesta de frutas
    Yo te daré a morder una manzana
    Tú pelarás mandarinas y melocotones

    Cuando el jugo nos rezume
    Volveremos a hincarle los dientes a la vida
    Como si nos sobrase.




    BOTAS DE CUERO: EN EL TAJO

    Tonos múltiples de cronómetros hurtantes
    Sonidos sordos de las máquinas que giran
    Que empujan que mueven que empujan
    Golpes sonoros de martillos y hoces
    Voces cruzadas sumadas ignoradas
    Tajos que se abren y que se cierran
                         y que se cierran y que se cierran
    Andamios deslavazados supuestamente seguros
    Esclavos nuevos del borde del imperio
    Que perdieron guerras que no sabían que luchaban
    Seres repetidos enfrente unos de otros, unos juntos a otros
    A los pies de la luz, del juego, de la altura
    Seres luminosos más bien en la caída
    Calzan en sus cueros botas con metal en la punta.



    [DECÍA QUE A ELLA NADIE IBA]

    Decía que a ella nadie iba
              voluntario
              a propósito
    que los llevaba de la mano el vodka
                           -o cualquier alcohol de raíz grano o fruto-
    o el miedo atroz a la mañana
                           -mucho más cruel que el de a la oscuridad-

    Sabía que ella también sólo aceptaba
              muchas veces
              compañía
    que le calentara el cuerpo
                           -o cualquier lugar entre nariz y pies-
    que le ahuyentara el cerval miedo
                           a cruzar sola algunas madrugadas.

    Quienes saben de esas cosas
    dicen que el lugar poblado más frío en la tierra es
    Oymyakon, en la rusa Yakutia.
    Yo
              que sólo sé lo que toco huelo oigo veo saboreo invento
    sólo digo
    ella
    que tenía hielo por manos
    que tenía siempre la nariz fría
    que tenía los pies helados
    y se llamaba Siberia.




    Yo no quiero ser sirena

    Yo no quiero ser sirena.

    No quiero perder la voz
    para que me separes las piernas.




    ACASO USTED PUEDA RECORDAR

    Acaso usted pueda recordar
    lo que estaba haciendo
    la tarde en que no sucedió nada
    la tarde que usted no mató a nadie
    no violó a una chica
    ni irrumpió en un banco
    la tarde en que, como mucho,
    engañó a una ilusión
    o mató el hambre
    (mató una ilusión
    o engañó al hambre)
    Esa sucesión de días iguales
    Para vivir los cuáles
    uno debería tener coartada.



    *




    En el autobús.
    Diluvio fuera.
    Casi nadie mira.

    Todo el mundo
    -de hasta 50-
    acompañado.

    Sólo una pareja.

    El resto:
    Un hombre e-leyendo.
    El resto
    tecleando.


    *

    He vuelto a echarlo de menos hoy.

    No a ti cuando me querías.

    A mí cuando te quería.

    A eso.
    De nuevo.
    Hoy.



    .

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  • 11/26/16--12:29: ÍKARO VALDERRAMA [19.649]


  • Íkaro Valderrama

    Íkaro Valderrama es un escritor, músico y filósofo colombiano, quien desde hace algunos años vive en un tránsito permanente entre Siberia, Rusia y América Latina. Tiene dos trabajos discográficos y ha publicado cuatro libros, entre ellos Cuentos de minicuentos(segunda edición, Taller Ciudad de Nubes) con el heterónimo de Tundama Ortiz. Sobre su libro Tengri: El libro de los misterios, la poeta Piedad Bonnet escribió: “Su poesía está atravesada de pájaros y tigres, de jaguares y cóndores, de falos y ombligos y  cantos y silencios que nos remiten al origen, ese lugar sagrado donde nace el verbo”. 
    Algunos de sus relatos se han traducido al ruso y al inglés.  


    SELECCIÓN DE POEMAS PARA 
    POETAS SIGLO XXI

    De la obra 
    Tengrí: el libro de los misterios





    Primer colibrí

    Esto es, con certeza, la pura verdad

    (Corán. 56, 98)


    Llevo en mi mano
    la flor para tu beso,
    Colibrí.
    Solo tu carne es mi templo y mi descanso.
    En tu cuerpo de pájaro,
    vuelan todas mis palabras.




    Segundo colibrí



    Esto es, con certeza, la pura verdad

    (Corán. 56, 98)


    En las alturas de tu cuerpo 
    encontré mi sonido:
    Colibrí.

    Ahora, la llave de los nidos
    (tu nombre en canto puro)
    me penetra, me abre:

    vacío y sin pájaro,
    te espero.



    Tercer colibrí


    Esto es, con certeza, la pura verdad

    (Corán. 56, 98)

    Tu largo 
    largo pico,
    penetra amorosamente
    (sin piedad),
    el corazón abierto,
    el corazón estremecido 
    de la flor:

    y tu canto
        la fecunda.

    Después, todo se repite.

    Ella engendra pájaros invisibles
    que penetran, 
    amorosamente,
    el corazón de las flores invisibles.




    Último colibrí
    (conjuro)

    Esto es pura magia

    (Corán. 61, 6)


    Florece palabrita
    en la punta de mi lengua,
    para darle un beso
    a la Diosa Colibrí.




    Kali

    Así, lo devolvimos a su madre, 
    para que se alegrara y no estuviera triste

    (Corán. 28, 12)


    Sería feliz, Madre, 
    si mi cráneo adornara tu collar.
    Lo sabes.

    He venido desde lejos,
    he venido desde el fondo,
    y aprendí a besar la tierra
    sin deseos. 

    Repté hasta tus alturas.
    Lo sabes.

    Ahora (si quieres) 
    cumple la promesa

    y en el altar de tus orgasmos,
    enséñame a ser hombre.




    Dignidad

    … llenos de miedo comenzaron a gritar

    (Mateo XIV. 26)


    Si aprendiste a caminar sobre las aguas,
    no atravieses nuestra sangre con caballos.

    Los huesos del venado resplandecen,
    como un reino de soles silenciosos.

    (Nada más...
    El nombre destruye)

    ¡Oh, dignidad!
    Devuélveme tus flechas venenosas,
    trae a mi canto las voces del misterio.





    Se aproximan los venados

    Desde el fin del mundo se escuchan cantos

    (Isaías XXIV, 16)

    Detrás de la lechuza está el silencio,
    desnudo, al acecho del sonido,
    como un pájaro sin voz.
    Es la antigua cacería de los cantos,
    una cópula salvaje, casi humana,
    en las húmedas orejas de la noche.

    Mira: se aproximan los venados, 
    llevan flores en la boca y son hermosos 
    porque sufren, porque suenan bajo el Cielo, 
    los venados. 
    Cerbatanas, arcos, flechas,
    se preparan en las fuentes del curare.

    Apuntan, aguardan 
    el suspiro tembloroso de la presa,
    y el comienzo de la eterna melodía.

    Detrás de la lechuza está el silencio...




    Querubín

    Y verás a los ángeles…

    (Corán. 39, 72)


    En el altar de los jaguares
    un ángel me ofreció su cuerpo,
    su carne de animal sin sombra. 
    Le dije: “polvo eres, Sol serás,
    y las tripas que gobiernan mi certeza
    te acogen. Entra, profundo creatura extraña,
    en mí, ¡y alégrate!”.
    En aquel tiempo, así fue:
    la noche abrió sus fauces amarillas,
    y un pájaro anunció la ceremonia:
    Kaiuh, kaiuh, 
    kaiuh, kaiuh.

    Fue entonces que mis dientes conquistaron
    (rumiando las moléculas celestes), 
    un misterio en el altar de los jaguares:
    de anacondas y tucanes, de ovejas, cucarrones y caballos,
    de elefantes, gaviotas y planetas, 
    se alimentan los ángeles divinos, 
    seres vivos que nacieron en la selva
    como omnívoros destellos de la luz.

    Oremos:
    Ángel Indio junto al río Putumayo,
    Ángel Tigre que devora las Galaxias,

    entra en mí, 
    ¡y alégrate!



    Diluvios

    …a la hoja del loto 
    no la moja el agua

    (Bhagavad Gita. V, 10)


    Las primeras gotas son lágrimas de pájaro,
    lluvia triste y marina.
    Después, el torrente, 
           la orina celestial
    o tormenta de las nubes embriagadas.
    Los niños oyen el cantar de las ballenas,
    pero es la cópula violenta de las aguas.
    Así comienzan, imparables,
          los diluvios.


     

    *****


      




    Os invito a conocer más de su obra literaria y musical:

    www.ikarovalderrama.com

    https://www.facebook.com/ikarovalderrama/?fref=ts

    https://soundcloud.com/ikaro-valderrama





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    PEDRO JOSÉ MORILLAS ROSA

    Pedro José Morillas Rosa (Mancha Real, Jaén, 1984) es poeta, pintor, ingeniero de telecomunicación (UPM) y profesor de Matemáticas y Física y Química en la academia CEPN que dirige en Madrid. Empezó a publicar su obra en el periódico adolescente La Palabreja de su instituto y, ya en la capital, continuó la andanza poética asistiendo y delegando el aula de literatura del Colegio Mayor Fundación SEPI. Ha ilustrado la revista Al otro lado del espejo y expuesto sus cuadros al aceite de oliva en centros culturales y salas de exposición de Madrid, Bilbao, Cáceres y Granada. Gracias a eso y a los recitales desde Poesía Joven de la Comunidad de Madrid, conoció al grupo de poetas vallecanos Poekasdel Centro Cultural Paco Rabal, del que forma parte. Ha sido locutor de radio en el programa de poesía Houston, tenemos un poema (2009-2011). 

    HA PUBLICADO:

    Somos atentado, Lastura (2013).





    Descubrimiento 

    A todos los microscopiolopithecus, 
    científicos economoglobales, 
    ácidodesoxirribonucléicamente ciegos 
    en el abarrotado tren de la dislexia 
    yo os digo que 
    en el aire 
    ni nitrógeno 
    ni oxígeno 
    ni anfígeno que se precie 
    ni gases con nobleza 
    ni regla con tabla 
    ni electrónica 
    configuración. 

    En el aire: Isel 
    iselando los iseles 
    iselubres, 
    Isel ante toda 
    preposición. 
    Isel 
    en todos 
    los elementos. 
    Isel. 

    A vosotros coleccionistas 
    de estudios univerparasitarios, 
    preparados para no saber
    absolutamente nada, 
    cíclopes arponados, víctimas 
    de la aloepecia, 
    contenedores de títulos 
    y diplomas rancios 
    colgando de vuestras paredes 
    de liso papel acartonado 
    enflorecido en balcones 
    de apariencia 
    yo os digo 
    que la vida 
    ni seis mil euros menstruales, 
    ni coche de banda 
    por cañones cien, 
    ni chalé en las afueras 
    donde no mezclaros 
    con la inmensa 
    y humana 
    disolución. 

    La vida: Isel, 
    la casa: Isel, 
    iselásticamente iselada, 
    iselóbregamente iselgura. 

    Y a vosotros 
    funcionarios del Estrado, 
    sillafantes aburridos, 
    comatosos del meñique 
    que garzoneáis a la injusticia 
    aposentados en vuestras vitrinas 
    donde parecieron prohibiros 
    mover las falanges 
    yo os digo 
    que en el mundo 
    ni política, 
    ni enconomía, 
    ni defensa 
    ni enmienda 
    ni liberación.

    En el mundo: Isel, 
    en el rifirrafe: Isel. 

    Iseluro de iselhidrógeno, 
    iselóxido perisélico, 
    ácido hiposilesoso, 
    trinitroiselodueno. 

    En verdad os digo: Isel, 
    Isel! En verdad os digo. 



    Os felicito, a mis treinta

    A los treinta
    la tristeza de amplios
    ventanales
    con impecables
    vistas al ocaso
    ha encontrado
    al fin
    el interruptor.

    Sólo
    cuanto escribo
    me justifica
    y el albornoz
    todavía húmedo
    de Isel
    que se acaba de ir
    al engaño.

    Me he contado las
    décadas
    y me han compensado
    sus risas,
    lo demás ha sido
    un olivo puesto
    al lado de otro olivo
    y así
    hasta
    las aceiteras.

    Me he querido tanto
    y me he dañado tanto
    que he alcanzado
    la mentira
    de todos
    los equilibrios.

    Estoy hecho de la fruta
    de los carnavales,
    estoy hecho de velas
    de extensos navíos
    cinglando el ombligo
    de las ceibas.

    Tengo un monstruo
    que huye despavorido
    de nada
    con el que Isel
    juega
    al trampantojo.

    Y, en verdad os felicito,
    porque me gusto,
    porque con ella
    está la calle
    hasta arriba
    de mermelada
    y me escurro dulce,
    como nunca,
    en mis caídas.



    Miedo

    Tengo miedo
    de que se me salgan
    las órbitas
    de los ojos.

    Miedo
    de no romper
    el himen
    de los deseos.

    Miedo
    de las aleatorias
    legiones
    conformes
    con ir
    hacia nada.

    Tengo miedo del trabuco
    puesto en el hambre
    de los supermercados.

    Miedo del colapso
    de las vidrieras
    de las que ha huido
    el color.

    Tengo miedo de crear
    una imagen
    que signifique algo
    en la doblada esquina
    de los vertederos.

    Tengo miedo
    de ser arista sin plano,
    miedo de no entender
    a una enclenque
    fila
    de bibliotecas.

    Tengo miedo de confundir
    el ritmo
    con el diapasón,
    de tener
    que subir la altura
    para saberme
    escalera.

    Tengo miedo
    de que nunca
    vuelva el eco
    de mi grito
    más callado.

    Miedo de tragarme
    las raspas
    y se me quede
    la guerra
    cruzada en
    la entrada
    del esófago.

    Tengo miedo
    de un día
    no saber llevar
    la bicicleta
    de mis vuelos;
    de no saberme
    avestruz
    con la cabeza
    metida
    en los planetas.

    Tengo miedo
    del despegue
    de la bandada
    de parches
    que me conforma.

    Miedo de que
    me cuelguen la risa
    en los altos
    tendederos
    donde no se seca
    nada.

    Tengo miedo
    de hacer las maletas
    para ir a mi cuerpo
    y que permanezca
    el vuelo
    cancelado.

    Pero ya no tengo
    miedo
    de mí
    ni de mi sombra
    que tiene miedo
    de su propio
    espionaje.

    Isel
    me ha
    separado.



    Mi padre

    Mi padre:
    escrupuloso fortín
    de ramas cortadas
    por la hoz.

    Mi padre:
    colorín, colorado,
    esto no ha hecho
    sino empezar.

    Mi padre
    de palabras cuentagotas,
    detallista sólo
    con el campo.

    Mi padre grande
    como un hemisferio
    lleno de olivos
    recién arados.

    Mi padre
    que suelda
    con los ojos
    y las manos
    y entiende
    con precisión
    al animal.

    Mi padre
    que quisiera
    en los poemas
    instrucciones;
    exagerado
    como un andaluz
    a contraluz
    de viento.

    Mi padre
    maravillado
    ante su propio
    ego;
    rotundo
    como una retina
    sincerada.

    Mi padre:
    ateo penitente
    para el que no está mal
    lo demasiado.

    Mi padre
    chapado
    a la anterior;
    sincronizado
    por un batallón
    de impulsos;
    memoria
    de imposible
    estraperlo.

    Mi padre
    amaestrando
    a su dueña,
    encogido
    el corazón.

    Mi padre
    diciéndonos algo
    en mitad
    de la cerveza.

    Mi padre con los ojos
    rellenos
    de albuferas,
    las albuferas rellenas
    de salitre,
    el salitre relleno
    de hierbajos,
    los hierbajos rellenos
    de mochilas
    de curar.

    Mi padre
    que vive en el holoceno,
    que duerme con el oído
    pegado
    a la aceituna,
    que tiene un cántaro
    donde nadie
    ha llorado
    jamás.

    Mi padre
    de irrompible
    alabastro,
    cavadora
    de ortigas,
    de sí mismo
    campeón.

    Mi padre
    que me ha dicho
    tantas cosas
    sin decir,
    que ha despertado
    al gallo de los días
    antes de que saliera
    su nombre
    por entre
    las montañas.

    Mi padre
    que es yo
    y mi consecuencia,
    que tiene las duras
    manos
    hechas de todo
    menos de piel.

    Mi padre
    parecido al tuyo
    sólo que tú crees
    que el tuyo
    es mejor
    y te equivocas.

    Mi padre
    incapaz de darse
    pero dando a entender
    su colchonería,
    leñador de los brazos
    del olivo,
    jupiterino
    contador
    de anécdotas
    hinchadas
    por el silencio.

    Mi padre
    atento a la cinética;
    ladrido contra
    el presente,
    huérfano de todos
    menos
    de él.

    Mi padre
    que ni un abrazo
    ni un beso
    ni la más mínima
    felicitación;
    mi padre
    al que no le ha
    hecho
    falta
    tanta
    tontería.

    Mi padre
    que me pare
    cada día
    cuando
    no me lo dice
    pero
    me piensa.



    Génesis

    El dieciséis de marzo de
    mil novecientos ochenta y seis
    tuvieron frío los piroclastos,
    se equivocaron los pájaros
    de meteorología,
    perdió la cuenta
    la belleza.

    El dieciséis de marzo de
    mil novecientos ochenta y seis
    se miró el agua en el agua
    y creyó tener una visión,
    se miró el fuego en el agua
    y se quemó la ira,
    se miró el espejo en el espejo
    y empezó la vista
    a tener
    caducidad.

    El dieciséis de marzo de
    mil novecientos ochenta y seis
    se sintió satisfecha la geometría,
    saltaron las combas
    estampidas de niños,
    se abrió en canal Tegucigalpa
    y estaba la guerra
    jugando
    al escondite.

    El dieciséis de marzo de
    mil novecientos ochenta y seis
    vio Dios que todo estaba bien,
    esta vez,
    en serio;
    y yo tenía dos años y noté,
    de repente,
    cómo mi esperanza
    de vida
    se disparó.

    Ese día,
    para sorpresa de todos,
    pidiendo perdón al sol
    miró fijamente el girasol
    hacia Honduras
    y sonrió
    en plenitud
    su ceguera.

    El dieciséis de marzo de
    mil novecientos ochenta y seis
    es el año cero
    del infinito relevo
    del amor.
    El día en que
    todas las montañas
    estaban encintas
    y una ráfaga de calendarios
    se desabrochaban
    el tiempo.

    Dieciseis de marzo de
    mil novecientos ochenta y seis:
    el día en que Isel
    me dio
    a luz.



    El sur

    Le da el pecho
    el sur
    al abanico,
    se peinan las mujeres
    para sacar sus sillas
    a la puerta
    de la casta,
    nadie sabe
    lo que duerme
    el agricultor.

    Se miran los claveles
    antiguos,
    la montaña tiene
    en su lecho
    el galope de un poeta
    recientemente
    rutilado,
    hace el viento
    cabañas de cuentos
    en los susurros
    de las cantinas.

    Verás como alguien
    se ríe de repente
    de una desgracia,
    nada pasa en los destinos
    para eso
    ya está
    Dios.

    Los viejos hablan
    de antes,
    los niños hablan
    de después
    y está estancado
    el ojo
    del hombre
    mediano.

    Piensa quedarse el ajo
    en la boca,
    la poesía es
    pura
    guarnición,
    los ancianos
    se han reunido
    para criticar
    a la petanca.

    Verás el brillo
    que esa mujer
    le saca
    a la acera,
    verás los pliegues
    de la cal
    de su fachada,
    verás cómo
    por esa calle
    se pasea
    el cocido
    y hay una diadema
    en la cabeza
    de todos
    los portales.

    Le escribe el sur
    a la ruina
    una carta
    de presunción,
    hace cola
    la ola
    en la trenza
    de la alegría,
    sale la luna
    entre el tomillo,
    baila un fandango
    el aceite,
    la nieve se ha
    quedado en lo alto
    prendada
    de la solera.

    Si hay suerte
    saldrá el pastoreo
    con el cristo
    de la legaña,
    si hay suerte
    izará su vela
    el candil
    más apagado,
    si hay suerte
    el arroz con
    conejo
    de la abuela,
    si hay suerte
    mastiquen
    los niños
    el chanchullo.

    Está Hesíodo
    en los bares,
    ha lanzado
    el vino
    su cometa,
    verás como
    alguien
    hace pomposa
    la historia
    más pequeñita.

    En aquella esquina
    la hazaña de una mujer
    contra la lechuga,
    en ese banco
    lo gigante que era
    el pescado
    de la vacía cesta
    de la mañana,
    en aquella pancarta
    la espantosa pelea
    que nunca
    sucedió.

    Y así como los álamos
    su sombra para el romero,
    así la hermandad
    de la virgen
    de los tambores.

    Le da el abanico
    el pecho
    al sur
    y es este
    sólo un punto
    entre el levante
    y el septentrión,
    una espina
    de la rosa
    de los vientos,
    no hace falta
    ser augur
    para verle
    la castaña.
    Otro día el norte
    si eso,
    otro día un
    canto
    de poniente;
    pero hoy el sur,
    los delfines
    de Nemeyón,
    ánsar
    de mi pesebre,
    empieza la vida
    en su enagua
    bruzando su orilla
    los mares
    de gaviotas.



    El día Q

                             A mi padre

    El día que
    le salga musgo a las azoteas,
    el día que
    los osos entren en los teatros
    y se salten los ciervos
    los pasos
    de peatones;
    el día que
    cuelguen las parras
    de las altas oficinas
    y miremos al pájaro
    con ojos de pájaro
    y nos vea el pájaro
    como posible
    volador.

    El día que
    sea el hambre un cuento,
    sea la guerra un cuento,
    sea la paz un cuento,
    sea un cuento
    toda
    obstinación;
    el día que
    Isel no tenga que madrugar
    para cuidar a los padres
    de hijos desagradecidos;
    ese día
    que tengamos tiempo
    de contar
    alguna
    estrella.

    El día que
    no seamos chinos ni españoles
    ni franceses, ni alemanes,
    el día que
    simplemente
    no seamos más
    que nosotros mismos
    y viajemos a nuestro
    entorno
    antes
    de Marte.

    El día que
    tirarse al barro
    sea literal
    y trepen los koalas
    por las estatuas
    y jueguen los niños
    con los mandos
    de su imaginación.

    El día que
    seamos todos universo,
    el día que
    saltemos a la comba
    con las lianas
    y digamos:
    hoy madrugué para ver
    los peines
    del agua,
    hoy fui a contar
    el verde,
    hoy cacé al menos
    sesenta y siete mil
    sensaciones.

    Ese día.

    El día que
    digamos con seguridad:
    Mirad: esa llanura
    no es de nadie;
    atended: esa playa
    no es de nadie;
    fijaos:
    ni un hombre
    es de nadie.
    El día que
    viajar a Honduras
    cueste un puñado
    de narcisos
    y el coche
    último modelo
    sea nuestros
    propios
    pies.

    El día que no sea
    anónimo
    ni un
    individuo
    y crezcan salvajes
    los niños
    y hablen los niños
    con los campos
    de espinaca;
    el día que
    todo lo que estudiemos
    sea universal
    y haya contrabando
    de conciencia
    y la distancia
    más corta
    entre dos puntos
    sea
    la aventura.

    El día
    que miremos sin pudor
    el escote de las montañas
    y las dejemos
    ser
    corsé;
    el día que
    el GPS diga:
    en la próxima rotonda
    gire a la cascada,
    falta treinta y dos
    abrazos
    para llegar
    a su destino;
    cambiando la ruta,
    puede ir al multiverso
    por cualquier sitio.

    Ese día.

    El día que los olivos
    rejuvenezcan
    y haya yo nacido
    en una tierra sin nombre
    donde se abran los
    paraguas
    de repente.
    El día que
    los tomates tengan
    corazón
    y vayan los campesinos
    a preguntarle al aire
    su precio.

    El día que
    bostecen los recuerdos
    y tengan ausencia
    de memoria
    las palmeras;
    ese día que Isel
    se haya puesto
    su vestido rojo
    y deje al verano
    la lascivia
    cuando trepen
    los conejos
    por las montañas
    de carne
    recién
    liposuccionada
    y viertan al océano
    cuatro mil millones
    de toneladas
    de
    nada.

    Ese día
    la
    poesía
    no será
    necesaria.




    Llamamiento

                                           A Ana Pérez Cañamares

    Poetas de zumo en el pecho
    asomaos ya a la ventana,
    no es el tiempo de decir:
    es la flor la vulva de la primavera,
    ni tampoco:
    de buena gana saltaría el amarillo,
    no es el tiempo.

    De cósmicas legañas, poetas,
    traspasad la cerámica transparente
    y sed sinceros:
    ha salido tan inteligente el niño
    que no te extrañe que sea terrorista,
    todos los colores, todos,
    cada vez se parecen más al gris.

    También yo quiero estos gritos:
    no hay nada como cinglar los pétalos
    y hacer remolinos con el verde,
    la velocidad del camino
    es mi propia velocidad,
    la voz del arroyo llena mi oído
    de estalagmitas.

    En cambio, digo a toda costa:
    manipulada está la manipulación,
    mienten mentiras los mentirosos,
    de ser tan pacífico tengo en el
    punto de mira a las azoteas.

    Hoy no me acosté con la carne
    por vuestra culpa,
    hoy no me di cuenta de la luna
    por vuestra culpa;
    por vuestra culpa
    no escribo tantos
    poemas
    de amor.

    Vamos a romper las alambradas
    con tanta poesía,
    las vamos a romper de libertad
    y saldremos intactos
    de nuestros nichos.

    ¡Lo dicho!

    ¡Mirad, poetas,

    mirad!





    .


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  • 11/27/16--15:11: MARCO ARGENTARIO [19.651]

  • Marco Argentario

    Marco Argentario (segunda mitad del siglo I a C -.? Antes del 40 d C) fue un poeta y orador romano.

    Vivió en la época de Octavio Augusto, Argentario es citado y recordado por Séneca el Viejo como discípulo del orador griego Lucius Cestio Pío. 



    NO ES AMOR SI UNO QUIERE TOMAR A QUIEN TIENE BUEN TALLE

    No es amor si uno quiere tomar a quien tiene buen talle
    dejándose arrastrar por ojos sensatos,
    sino cuando uno ama a una mujer deforme y se deja
    llevar por las flechas ardiendo con corazón enloquecido.
    Esto es amor, esto es fuego, pues lo hermoso agrada por igual
    a todos los que saben distinguir la hermosura.




    EL AMOR FEMENINO ES EL MÁS BELLO PARA LOS HOMBRES

    El amor femenino es el más bello para los hombres
    que tienen un pensamiento honesto en lo que toca al amor.
    Mas si sientes amor por un hombre, tengo un remedio
    para enseñarte con el que pondrás fin a esta enfermedad de un amor
    torcido: da la vuelta a las hermosas caderas de Menófila y piensa
    que tienes en tus brazos a Menófilo en persona.

    http://lasninfulasdeyoknapatawpha.blogspot.com.es/2015/03/dos-poemas-de-marco-argentario-s-i-ac-s.html




    Innamorarsi della bruttezza

    No, non è amore volere una donna di splendido aspetto
    fidandosi degli occhi consapevoli.
    Quando, vedendo una brutta, sviàti dall’estro, si ama
    e nell’incendio l’anima delira,
    questo è l’amore, la fiamma. Del bello s’allegrano tutti,
    se c’è un gusto scaltrito che discerne





    Marco Argentario L'ape

    Fai come l'ape, l'amica dei fiori, Melissa, che hai
    nome dall'ape. Me lo scrivo in cuore.
    Miele distilli col bacio soave dal labbro. Se chiedi,
    un colpo bieco dai, di pungiglione.




    E' tardi, e la lucerna già si spegne...

    E' tardi, e la lucerna già si spegne,
    le strade tutte tacciono, e soltanto
    Eros alato senza sonno vigila.
    Non é più qui, non é più qui il mio amore!
    Ancora vedo sul guanciale il segno
    molle del volto, ancora sento il tenero
    odore del suo seno roseo cinto,
    ridere ancora la sua voce ascolto,
    e non é qui, non é più qui il mio amore!




    Luna dalle corna dorate

    Luna dalle corna dorate, lo vedi cosa succede? E voi stelle
    lucenti che l'Oceano accoglie dentro il suo grembo,
    vedete come la dolce Ariste se ne è andata, lasciandomi solo,
    e dopo cinque giorni non riesco a ritrovarla, la strega?
    E tuttavia le darò ancora la caccia, mandandole dietro
    i segugi d'amore, i cani d'argento.

    (da 'Antologia Palatina, I, 16' - Traduzione di Filippo Maria Pontani)







    .

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  • 11/27/16--23:29: IAN McDONALD [19.652]

  • Ian McDonald 

    Ian McDonald (nacido el 18 de abril de 1933) es un escritor del Caribe -que se describe como "de Antigua por ascendencia, de Trinidad y Tobago por nacimiento, de Guyana por adopción, y de las Indias Occidentales por convicción." Su ascendencia por parte de su padre es de Antigua y Kittitian, y Trinidad y Tobago en el lado de su madre. Su novela El árbol picaflor, publicado por primera vez en 1969, es considerado un clásico de la literatura del Caribe . 

    Ian McDonald nació el 18 de abril de 1933, en San Agustín, Trinidad, donde su madre, Thelma McDonald (de soltera Seheult), y sus abuelos nacieron y donde su padre, John Archie McDonald (nacido en St. Kitts y cuyos padres Nacieron en Antigua), fue director agrícola de Gordon Grant Limited. Su tío era Mariscal del Aire Sir Arthur McDonald de la Real Fuerza Aérea. Tiene cuatro hermanas - Heather Murray, Gillian Howie, Robin McDonald y Monica Purkis - y un hermano, Archie McDonald.

    Recibió su educación secundaria en el Colegio Real de la Reina (1942-1951) en Puerto España, donde obtuvo distinciones en Historia e Inglés en el Certificado de la Escuela Superior. Asistió a la universidad de Clare, Universidad de Cambridge (1951-1955), donde obtuvo una licenciatura con honores de Licenciatura en Historia y más tarde recibió su MA. Fue elegido Presidente de la Universidad de Cambridge Sociedad de las Indias Occidentales. 

    Carrera en Guyana 

    En 1955 se trasladó a la entonces Guayana Británica con el Grupo Booker de Empresas. Ha vivido y trabajado en Guyana desde entonces.

    Pasó una carrera larga en la industria azucarera. Su primer trabajo fue Secretario del Comité del Grupo B de Bookers. Luego se convirtió en Secretario de la Compañía de Bookers Sugar Estate, donde se convirtió en Director Administrativo. Cuando Booker fue nacionalizada en 1976 se quedó con la Guyana Sugar Corporation, donde ocupó el puesto de Director de Marketing y Administración de 1976 a 1999 cuando se retiró de GuySuCo. Su conocimiento de la comercialización de azúcar regional e internacional, en particular, fue construido a lo largo de 52 años y en su campo ha representado a Guyana y CARICOM en innumerables ocasiones en conferencias y foros internacionales. A nivel regional que ocupó el cargo de Presidente de Comercialización de la Asociación Azucarera del Caribe de 1990 a 1999. En noviembre de 1995 pronunció un discurso y presentó un documento sobre "Las industrias azucareras del Caribe Inglés" a la Internacional Organización de azúcar en Londres.

    Fue nombrado para el cargo de director general de la Asociación Azucarera del Caribe, con efectos 1 de enero 2000 localizaron en Georgetown, Guyana. Se retiró el 31 de mayo de 2007, después de 52 años de servicio.

    Fue miembro del Comité Asesor Nacional de Negociaciones Externas de Guyana.


    Publicaciones:

    Sugar in BG: Challenge and Change (1965) – New World Publication, Georgetown.
    The Tramping Man – one-act play first staged in 1969. Published by UWI's School of Continuing Studies in a collection of eight Caribbean plays entitled... a time and a season .
    Poetry Introduction 3 (1975) – London: Faber and Faber.
    Selected Poems – Labour Advocate, Georgetown, 1984.
    Editor: AJS at 70 – Autoprint, Georgetown, Guyana 1984.
    Mercy Ward (1992) – collection of poems published by Peterloo Poets, UK, ISBN 978-0905291956 .
    Essequibo (1992) – collection of poems published by Peterloo Poets, UK, and Story Line Press, US (winner of the Guyana Prize for Literature 1992), ISBN 9781871471342 .
    Monograph, Bedrock of a Nation: Cultural Foundations of West Indian Integration – for West Indian Commission, 1992.
    Contribution as Editorial Assistant: Time For Action: Report of the West Indian Commission , 1992.
    Heinemann Book of Caribbean Poetry (1992) – edited jointly with Stewart Brown, published by Heinemann.
    Jaffo The Calypsonian (1994) – collection of poems; Peepal Tree Press, UK.
    Between Silence and Silence – collection of poems; Peepal Tree Press, 2003 (winner of the Guyana Prize for Literature 2004).
    The Humming-Bird Tree , novel – ;Heinemann, 1969; Macmillan, 2004; filmed by the BBC in 1992.
    AJ Seymour, Collected Poems 1937–1989 (edited with Jacqueline de Weever), New York: Blue Parrot Press, 2000.
    Foreword to Selected Poems of Martin Carter , first published Demerara Publishers, 1989; revised edition, Red Thread Women's Press, 1997.
    They Came in Ships (compiled and edited with Lloyd Searwar, Laxshmi Kallicharan and Joel Benjamin), anthology of Guyanese East Indian Writings – Peepal Tree Press, 1998.
    Poems by Martin Carter (edited jointly with Dr. Stewart Brown) – Macmillan, September 2006.
    Contributed to Caribbean Despatches – Macmillan, 2006.
    Contributed to Penguin Book of Short Stories and the Faber Book of West Indian Stories .
    Editor of Kyk-Over-Al (jointly with AJS 1984–1989) and jointly with Vanda Radzik from 1996 to 2000.
    Weekly columns written for Stabroek News – "Ian on Sunday", from 1986 to date.
    Poems contributed to various magazines including BIM , Kyk-Over-Al , The Caribbean Writer , Caribbean Review of Books , Poui , The New Voices , The Trinidad and Tobago Review , The Jamaica Journal , Kaie and magazines in Britain and America including Planet , Outposts , Voices , and the Graham House Review .
    Cricket at Bourda (2007) – compiled with Paul Chan-A-Sue; Sheik Hassan Printery, Georgetown.
    Report of the Governance Committee on West Indies Cricket (2007) – joint author with Hon. PJ Patterson and Sir Alister McIntyre.
    Selected Poems – Macmillan, 2008.
    The Bowling Was Superfine – West Indian Writing and West Indian Cricket – edited jointly with Stewart Brown, 2010; paperback 2012, ISBN 978-1845230548 
    Mercy Ward – Guyana Classics series, Caribbean Press, December 2010.



    Selección y versión al español de Jorge Valdés Díaz-Vélez
    http://circulodepoesia.com/2016/11/tres-poetas-de-trinidad-y-tobago/



    Beaucaillou

    El viento sopla en el fino cabello gris de mi madre;
    ella habla de Beaucaillou, su caballo veloz.
    Recuerda cuando ella era niña
    el hermoso caballo en su carruaje reluciente:
    el resoplido, el paso, el tintineo,
    y su padre riendo, aplaudiendo,
    gritando: “¡A casa, Beaucaillou, a casa!”
    Y el viento soplando en su rojo, salvaje cabello.




    Beaucaillou

    The wind blows my mother´s thin gray hair;
    she speaks of Beacaillou, her swift horse.
    When she was a girl she recalls
    the fine horse in his gleaming trap:
    the snort and stamp and jingle
    and her father laughing, clapping,
    shouting, “Home, Beaucaillou, home!”
    And the wind blowing in her red, wild hair.



    Mi amor por la poesía,  por Ian McDonald

    Existe un gen poesía que se salta generaciones, pero perdura. Mi bisabuelo, Edward Baynes Dacres nació en 1790, entre otras cosas era un poeta. Entre las otras cosas era un soldado, un juez de paz en Jamaica y un sirviente civil colonial en las Antillas Menores cuyo nombramiento incluía la Presidencia de Montserrat. En su ardiente juventud conoció a una joven italiana que era novicia en un convento, cortejó y se casó con ella y con ella tuvo ocho hijos que sobrevivieron a la infancia. Se retiró en Antigua con su esposa y familia y muere allí en 1863. Mucho antes, él había traducido las epístolas de Ovidio en dos volúmenes, y en 1819 publicó un poema largo y ambicioso en dos cantos y setenta y cuatro estrofas ‘Childe Harold in the Shades’. An Infernal Romaunt. 

    Mi tío abuelo, Donald McDonald, empresario de Antigua y legislador, en 1917 publicó un folleto titulado Songs of an Islander. Y mi abuela, Hilda McDonald, primera mujer miembro de la Asamblea legislativa de Antigua, se carteaba con los famosos editores de las Indias Occidentales Frank Collymore (BIM) y Arthur Seymour (KYK_OVER_AL) y publicó un folleto de poemas titulado Sunflakes y Stardust, que contiene un poema especial que me encantó cuando yo era un muchacho y todavía lo hace:


    EVENSONG

    Sunset had called in her colours,
    But not yet was it dark,
    The pool lay a mirror of silver.
    Without spot or mark.

    When out from the green mirrored mangroves
    Came a wonder of white,
    A great heron wandering homewards,
    Before it was night

    The moon and the reeds and the heron,
    And the first white star,
    Shone clear in the pool’s bright mirror,
    As I watched from afar
    The spell of that moment still holds me,
    The mirror, the star, and the bird,
    The beauty beyond all imagining,
    The silence where no whisper stirred

    And my heart sings aloud to its Maker,
    In thanks and delight,
    Who gave me the moment of beauty,
    Before it was night.

    [Hilda McDonald]



    He heredado el gen. Y cuando era aún muy pequeño, poemas en forma de canciones de cuna me leyeron a mí todas las noches. Las primeras líneas que conservo de memoria -casi ochenta años más tarde, me encuentro con las palmas de las manos juntas, como decimos las oraciones y rezo: 


    “Gentle Jesus, meek and mild
    Look upon this little child
    Pity my simplicity,
    Suffer me to come to Thee”


    En las estanterías de la biblioteca de la casa de mis padres encontré clásicos ingleses y yo leía a Wordsworth, Keats, Shelley, Coleridge, Tennyson y Browning en mi infancia en mi casa en Trinidad. La escuela Queens Royal College en Puerto España, nos bendijo con los maestros que amaban la palabra escrita y con gen poético que valoro mucho más allá que al oro. Aquiles Daunt que me enseñaba latín. "Amaba a Virgilio." Y, sobre todo, para mí a John Hodge que está delante de mí ahora vívidamente. Escribí sobre él en mi poema "La universidad'.


    HODGE

    Imagine! Such an ordinary Englishman,
    John Hodge, thousand year oldish name:
    Good earth tilled for Saxon centuries
    Under open skies and slow rain.
    Plaster patches on his ill-shaved throat,
    He taught Literature for the Scholarship.
    One day without any reason: Hopkins!
    Hopkins wasn’t on the syllabus.
    ‘I caught this morning morning’s minion, kingdom
    Of daylight’s dauphin, dapple-dawn-dawn falcon…’
    The words flashed and sung and silvered
    The grey sky of school-imprisoned boys
    Waiting for picnic and the weekend girls


    ****

    That Sunday on the beach at Blanchisseuse,
    Watching the high waves leap and shine,
    The gleaming, marvelous words came back
    And back and back again and back
    Suddenly took flame and flight.
    The double-dawning of the Jesuit priest
    Could not get out of my head at all
    Words sang as birds sing striding in the air
    And the high waves arched and shone.
    My eyes dazzled in the white noon blaze
    Off the sea of heaven and the heavenly sea


    ****

    Monday the dusty room was new
    The old Englishman with the spectacles,
    The stolid agricultural name we knew,
    Had changed the angle of how the world is seen.
    Talk once was meant for only living,
    To get through ordinary days,
    Perform the basic chores of time:
    Plain statements telling truth and lies –

    Not conversations with the Gods
    Explaining how one views Their work.
    Ill-shaven, homley Englishman,
    John Hodge, I praise you down the years.
    The complex value of the word was born,
    Roots began to branch and sing:
    At Balanchisseue waves curled and shone
    And language took ecstatic wing.


    Por todos estos años grandes escritos de Derek Walcott me acompañan -de su poema escrito por Joseph Brodsky, "Bosque de Europa:

    Forest of Europe:

    what’s poetry; if it is worth its salt,
    But a phrase man can pass from hand to mouth.

    From hand to mouth, across the centries,
    The bread that lasts when systems have decayed


    En cuanto a escribir poemas, he estado haciéndolo durante más de sesenta años. Han ido apareciendo en las revistas literarias del Caribe y en otros lugares desde la década de 1950. En 1975, Faber and Faber publicó 11 poemas junto con poemas de otros poetas en  
    Poetry Introduction 3.

    En 1983 un pequeño folleto de veinticinco poemas fue publicado en Guyana por el Labour Advocate. Desde entonces he publicado cinco poemarios: Mercy Ward (Peterloo Poets, 1988). Essequibo (Peterloo Poets, 1992), Jaffo the Calypsonian (Peepal Tree, 1994), between Silence and Silence (Peepal Tree, 2003) and The Comfort of All Things (Moray House Trust, 2012). Selected Poems was published by Macmillans in 2008.. 

    Durante las últimas décadas la musa me había visitado intermitentemente. Con todo, he estado escribiendo, tratando de escribir, poemas desde que era un adolescente.




    Selected Poems
    Ian McDonald

    Born in St. Augustine, Trinidad, in 1933, Ian McDonald was educated at Queens Royal College, Port-of-Spain, and Cambridge University. Since 1955 he has lived in Guyana and worked in the sugar industry, recently retiring as CEO of the Sugar Association of the Caribbean. A tennis champion, he captained Cambridge and subsequently Guyana and the West Indies in the Davis Cup and played at Wimbledon. In 1984 he became editor of Kyk-Over-Al. He has edited, jointly with Jacqueline de Weever, The Collected Poems of A. J. Seymour and, jointly with Stewart Brown, Poems by Martin Carter. He was awarded the Guyana Prize for Literature in 1992 and 2004 and an Honorary Doctorate of Letters from the University of the West Indies in 1997. He has been a Fellow of the Royal Society of Literature since 1970. He has published short stories, four poetry collections, and his play The Tramping Man is often staged. His award-winning novel The Humming-Bird Tree was first published in 1969; in 1992 it was made into a BBC film.

    Shortlisted for the 2009 Royal Society of Literature Ondaatje Prize



    The Edge of Night

    Watchman by the seawall koker
    twenty years I met him on my walks
    seawind and sunset I see recalling him.
    He smoked his curly pipe, we talked
    fireflies sparking in the low, protected fields.
    I often thought what a life he’s lived
    but what a life is any life that’s lived.
    He was old when he began this job
    guardian of the tidal gates of town.
    Got away from a rum-soaked father’s home
    wandered far to other lonely lands
    and home again he never built a home
    or had one woman or concerned himself with God
    “Ah live from then to now an’ don’ remember how.”
    Eyes far away as stars beyond our counting
    an old man stranded on the edge of night.
    Long ago he was a forest guide
    went with Museum teams in Essequibo
    and made a name for his strange collections.
    One day he brought for their inspection
    a black and shiny scorpion whose helmet-head was gold
    They honoured him, he was named discoverer
    the keepsake plaque engraved in Latin script.
    I tell him it is beautifully done
    he gestures, the sea in tumult rises at our feet.



    The Bone-Trip

    Bone-trip, he called it, his brutal name
    for dying: “The bone-trip is always hard.”
    I remember his face lit by fire,
    cracked into a thousand creases
    as he bent over, hardening nails:
    he repaired boots for working men in Gentle Street.
    One day his smiling partner wasn’t there.
    “Well, bruds gone to make his bone-trip now.”
    Wiped his sweaty face with rag,
    went on nailing the rough, strong boots.
    Cruel, I remember thinking, fifty years ago.
    And it is now, my God, now, it is now.

    By Ian McDonald
    The Caribbean Review of Books, May 2009



    Rumshop Girl

    Walked the burnt red roads, looping the green hills
    Like red ropes around nine green tons of cane.
    Thirsty hours on the road under the honey sun.
    Came up to a rumshop on the bright-stoned way.
    Ordered hard yellow cheese, thick slices of earth
    brown bread,
    Four tall beers dewed with cool keeping.
    Life was good.  Kicked my boots off under the counter.
    It was a joy when the big girl came
    With dancing step, full of sweet eyes,
    Black face full of dark shining, breast stuffing her blouse.
    It was marvellous how she leaned them on the counter
    Like fat young pullets, how her thighs bounced.
    She clapped down the plate with a sideways look
    And poured the cold beers for me with a lazy smile.
    While I gulped the beer, cold as creeks,
    She stood arms akimbo, making her dark sweet-eyes.
    Good to be hungry and eat that cheese, that soft bread.
    Good to be thirsty and drink the cold-dewed beer in a gulp.
    Good to be a man and see the girl, arms akimbo, make her
    eyes sweet for me.
    The sun floods the red road outside;
    Smell of warmed flowers, song of corn-birds, dream
    in the air.
    What joy to live!  Far, far away is death.
    Suddenly the girl laughs.  I laugh also, we do not speak.


    Decorated for a Kiss

    I come to her house for love with a basket of red petals.
    Man-friend tell me what a fool to go to the girl:
    Come, man, come fish shark, strong white shark,
    At midnight, come fish, golden snapper along the warm
    black rocks.
    But I decide my mind and come to her for love.
    Her dress is patterned with blue dragonflies.
    She has put a red bead in each ear.
    Green lizards run in her eyes.
    Her body has the scent of sun-dried khus-khus grass—
    The sweet fibres she has put between the linen
    since midday.
    She has washed her mouth with milk,
    She has rubbed her lips with bay leaves,
    Made her limbs clean with water from a green calabash.
    Now she offers me a few plums and palm-wine from a gourd
    of scarlet leather.






    .


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  • 11/28/16--00:08: RAYMOND RAMCHARITAR [19.653]

  • Raymond Ramcharitar

    Raymond R. Ramcharitar es un poeta de Trinidad, dramaturgo, escritor de ficción y crítico cultural.

    Ramcharitar fue educado en la Universidad de las Indias Occidentales, San Agustín, donde obtuvo tres grados: licenciatura en Economía (1991), una Maestría en Literatura en Inglés (2002) y un doctorado en Historia de la Cultura (2007). Se le concedió una beca para la Universidad de Boston Programa de Escritura Creativa en 2000 por el premio Nobel Derek Walcott, donde estudió poesía y teatro.

    Las obras publicadas por Ramcharitar incluyen libros y artículos académicos y creativos. Su libro The Island Quintet (ficción), fue publicado por Peepal Tree Press, Reino Unido, 2009. Fue nominado para los Premios escritores de la Commonwealth al Mejor Primer Libro, 2010 para el Caribe y Canadá. The Island Quintet se publicó en la Trinidad & Tobago Review y The Independent (Londres).

    Su colección de poemas, American Fall, fue publicada por Peepal Tree en 2007. 

    Como escritor de ficción, ha sido comparado con VS Naipaul, pero su sensualidad explícita y tendencia a la experimentación de visualización recuerda a escritores tan diversos como Umberto Eco y Thomas Pynchon.

    Como académico, Ramcharitar es un polémico revisionista. Su tesis doctoral ("La Historia Oculta de Trinidad: Cultura Subterránea en Trinidad, 1870-1970") proporcionó una visión "correctiva" a las narrativas históricas, en gran parte etnocéntricas, de historiadores nacionalistas de las Indias Occidentales. 

    Ramcharitar ha dado conferencias en artes del teatro, estudios culturales y literatura como ayudante en la Universidad de las Indias Occidentales, San Agustín, y trabaja actualmente como Consultor de Comunicaciones en Trinidad. Empezó a escribir como periodista en 1991, en colaboración con Trinidad Guardian, y Trinidad Express periódicos. Su periodismo ha sido publicado en todo el Caribe e internacionalmente. Ha tenido artículos publicados en las revistas Islands Magazine, The Guardian (London), Hemispheres, Skywritings, Caribbean Beat  y ha contribuido a la Guía de Insight en Trinidad y Tobago.

    OBRA:

    A collection of poems, American Fall, was published by Peepal Tree in 2007. His short-story collection, The Island Quintet: Five Stories (Peepal Tree, 2009), was shortlisted for the Commonwealth Writers Prize for Best First Book (Caribbean & Canada) in 2010.


    Selección y versión al español de Jorge Valdés Díaz-Vélez
    http://circulodepoesia.com/2016/11/tres-poetas-de-trinidad-y-tobago/




    Aquí 

    I

    La puesta en escena es una pastoral; una llanura
    rodando lentamente por el torso insular,
    sus curvas de ríos encorsetados por espinas de caña,
    pantanos cortados en cuadrículas por fosos torcidos
    y la disolución del césped en fractales dentados,
    creciente humo de fábrica; después los filamentos
    de barro y asfalto, las venas delicadas
    uniendo las garras de las chozas, la casa blanca del capataz,
    en reflejos de cristal y níquel, y el brillo
    del neón y las farolas. Sobre el latido
    de máquinas y exhalaciones industriales, flotan
    retazos harapientos de oraciones bhoyapurí recubiertas
    con películas de incienso, y el eventual sollozo
    de deseo por Barath en el sueño de Bollywood.



    Here

    The mise en scene is a pastoral; a plain
    rolling slowly across an island’s torso,
    its rivers curves corseted by spines of cane,
    marshland cut into squares by crooked fosses,
    and jagged fractals dissolving the grass skin,
    sprouting factory smoke stacks, then cilia
    of mud and asphalt, the fragile veins
    joining the clutches of huts, the overseer’s white villa
    to glints of glass and nickel, and the sheen
    of neon and streetlights. Above the throb
    of machines, the factories exhalations, float
    the ragged wefts of Bhojpuri prayers, coated
    with films of incense, and the occassional sob
    of lust for Barath of the Bollywood dream.








    .

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  • 11/28/16--00:30: NICHOLAS LAUGHLIN [19.654]

  • NICHOLAS LAUGHLIN 

    Soy scritor y editor, nacido el 6 de mayo, 1975 y criado en Puerto España, Trinidad y Tobago.
    Editor de The Caribbean Review of Books (2004-presente) y travel magazine Caribbean Beat (2003–2006, then 2012–present). También soy  co-director del espacio de arte contemporáneo y la red de Alice Yard, y director del programa Bocas Lit Fest, un festival literario anual. Mis ensayos (con frecuencia sobre el arte y los artistas del Caribe), comentarios, etc. han sido publicados en diversos libros y publicaciones periódicas. Mi libro de poemas The Strange Years of My Life fue publicado en 2015.


    Selección y versión al español de Jorge Valdés Díaz-Vélez
    http://circulodepoesia.com/2016/11/tres-poetas-de-trinidad-y-tobago/



    Pistas

    Una flor nombrada por un pájaro.
    Un pájaro en picada como lluvia.
    Lluvia del tamaño de una isla.
    Una isla arrugada como mi mano.
    Mi mano caliente como mi lengua.
    Mi lengua nueva como una flor.

    Una hoja limpia como una pluma.
    Una pluma empapada como una cuerda.
    Cuerda para amarrar un mapa.
    Un mapa manchado por mis dedos.
    Mis dedos en mis dientes.
    Mis dientes rasgando una hoja.

    Tu piel revestida como una flor.
    Tu cuello distante como el de un pájaro.
    Tus ojos como espirales de lluvia.
    Tu cuerpo desconocido como una isla.
    Un rubor tan caliente como tus manos.
    Un secreto como tu lengua.



    CLUES

    A flower named for a bird.
    A bird swooping like rain.
    Rain the size of an island.
    An island creased like my hand.
    My hand hot as my tongue.
    My tongue new as a flower.

    A leaf clean as a feather.
    A feather drenched like string.
    String to tie up a map.
    A map smudged by my fingers.
    My fingers in my teeth.
    My teeth tearing a leaf.

    Your skin furred like a flower.
    Your neck aloof as a bird´s.
    Your eyes like spirals of rain.
    Your body unknown as an island.
    A blush as hot as your hands.
    A secret like your tongue.




    A poem by Nicholas Laughlin
    Published in The Strange Years of My Life

    Everything Went Wrong

    Don’t mention my name in your letters.
    Don’t write down my address.
    In fact, better not write letters at all.
    Better no one knows that you can write.

    You’ll know not to drink the water.
    You’ll know not to travel by night.
    Don’t carry foreign banknotes.
    Never give your name when you pay the bill.

    You will need a shot at the border.
    The needles are perfectly safe.
    Yellow fever can’t be allowed to pass.
    I knew a man who died in just three days.

    The weather turned truly nasty.
    It flooded ten miles around.
    A boat capsized. A box was swept away.
    I couldn’t afford to bribe the customs guard.

    Don’t trust the maps: they are fictions.
    Don’t trust the guides: they drink.
    In this country there’s no such thing as “true north.”
    Don’t trust natives. Don’t trust fellow travellers.

    Better no one knows you sleep alone.
    Already no one remembers you at home.


    “I knew a man who died in just three days”: said to me by a Canadian man, an official of a gold-mining company, at breakfast one morning at the Georgetown Club, on my first visit to Guyana. I’d been travelling in the interior for two weeks and came back to town with a fever. The Canadian saw I was unwell and cheerfully advised me to get a malaria test. Luckily there was a clinic just a block away. The slip of paper with my “negative”’ test result is my favourite souvenir of that trip.

    I probably borrowed the “swept away” box from Robert Schomburgk’s Guiana journals, but the rest of the poem is fiction (more or less). I have never considered bribing a customs guard. 


    I Discover I Am Russian

    I discover I have a Russian heart.
    I discover I am a small boy with a heart full of stones,
    a bag of stones.
    They click like the heartbeat of a clock.
    In Russia this is how we sleep,
    the small weights of our hearts shifting from left to right,
    sliding and clicking as we tumble through the night.

    In Russia our livers are carved of petrified wood
    and our lungs are stuffed with black moss.
    Iciest water climbs and falls in our veins,
    salt meeting cold with small electric shivers,
    tinkling the wet stones of our hearts.

    In Russia when I am in love
    my heart crashes terribly against my ribs,
    wonderful they do not crack.
    In Russia when I am in love
    one by one I press the stones of my heart
    into a birch-twig sling, but they don’t fly far.

    In Russia I walk for ten miles every day
    when the sun rises at midnight
    over a minor planet of salt.
    When the sun rises at noon,
    I walk only as far as I can sling a stone.



    NICHOLAS LAUGHLIN
    from Small Husband

    Roitelet

    Small husband, I have been longing for you,
    parched and hugging my tinder heart.
    This afternoon too tranced and hot,
    dusk too cautious and hot and silent,
    night reluctant, each hot hour
    holding its breath, what is it waiting to hear?

    Small husband, you hide among the ants,
    you wait among the thorns, your eyes green as the setting sun,
    a heartbeat hunting a red stone under the leaves,
    electroplectic fidget.
    Small husband, is this where you will drink?

    Small husband, I too sleep alone,
    tied to myself, limb to limb to limb,
    a hitch of grass and hair and string,
    weighed in the earth of my bed, cold and red.

    Small husband, I too never sleep
    in the loud night, the night like a bed of stone,
    each star like a pebble flung to glass.

    Small husband, you watch at dawn,
    you call like a necklace of cold water in the rocks,
    raincloud in your throat, a song like drowning,
    breath battling the dark drag of desire,
    a song of names that cannot be pronounced or repeated.

    Small husband, I want to follow you
    up the scarlet ladder of your throat,
    the thread you snag from leaf to leaf
    with knots to show I cannot follow on,
    a shivering string that snags too in my wrist.

    My little king,
    I dream you crouch in my thighs and watch through my eyes
    the failed flight of my hands,
    you creep in my shirt and your claws clutch tight in my lungs
    so I breathe in winces, like a bird.

    Small as you are,
    small husband,
    is there room in your breast for me,
    a sprout of green,
    for a long mystery, a great fire,
    an arrow, an echo,
    a story,
    a solstice,
    tomorrow.


    Regulus

    Little bird of a lion’s eye.
    Granite and heart and sun.
    Rainstorm mane like lightning round your shoulders.
    Heart of three hearts, hunger of three hungers.
    Three white seeds in the wormwood bud of your tongue.

    They should have known by your velocity,
    twenty thousand miles an hour aiming,
    hurtle like a question’s arc,
    longing to be a circle.

    Little king, I am nervous as newborn leaves,
    the clouded absinthe of my eyes,
    my neck clean for the sickle of your tongue.



    Reading History

    The time was a page on which too much had been written,
    in the racing hands of too many months and years.
    Names of correspondents, station names,
    dates of conversations, book reviews,
    fragments of memoirs, directions to new hotels.
    Mais que suis-je venu faire sur cette Terre?
    And lives of pianists and architects and saints.
    And the page was creased with too many hurried unfoldings.

    And the houses grumbled with the weight of lists and pages.
    The scent of lilies, the drawl of lazy études.
    It took longer to read about those months than to live them.
    “It astonished me that my friends could be so forgiving.”
    “I was certain those meetings in April could never be repeated;
    November proved me wrong.” “I was surely lucky,
    for S——— had told no one else about my discovery.”
    “I was right.” “It was there.” “It had gone.” “I was barely mistaken.”

    “We never read so much as we did on that visit.
    We can have done nothing but read the entire week.
    We walked in the afternoons, but even then
    all we talked about was what we were reading.”
    A generation decided together in silence
    to have done with fiction and to renounce the stage.
    Nothing seemed lost. Everyone kept a diary.
    Every remark or detail was preserved in their letters.

    Three piano notes came drifting through the house
    like yellow leaves, then the curtain swept them away.
    No, they came like footsteps that hesitate,
    or three pages that slowly turn in the evening draught.
    He watched the pages turn and history begin.
    Already many hands were crossing and tracing
    in the steelpoint light of many jars of ink.
    Three leaves fell, and already too much had been written.




    “Mais que suis-je venu faire sur cette Terre?”: from Recoins de ma vie, by Erik Satie.
    I can no longer remember exactly which of Satie’s piano compositions I had in mind in the last stanza, but his first Gymnopédie is close enough.

    “We can have done nothing but read the entire week”: this line more or less deliberately echoes Virginia Woolf’s essay “Hours in a Library”:

    “... it would not be hard to prove by an assembly of facts that the great season for reading is the season between the ages of eighteen and twenty-four. The bare list of what is read then fills the heart of older people with despair. It is not only that we read so many books, but that we had such books to read.... if we follow the reader through his months it is clear that he can have done practically nothing but read.”


    .

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  • 11/28/16--09:41: BLANCA LLUM VIDAL [19.655]
  • Foto: Joan Tomàs Martínez Grimalt


    Blanca Llum Vidal 

    Nació en Barcelona (La Barceloneta, 1986), y creció en Casserres. Un pueblo de belleza pequeña y profunda. Pasó las fiebres en la India y viajó a Marruecos varias veces. Estudió Trabajo social y Filología catalana en la Universidad de Barcelona. Ha recitado en Cataluña, en Madrid, en Galicia y en Ucrania. Ha conocido el vértigo de la Amazonia, los acuíferos del Uruguay y la milonga de Buenos Aires. 

    Ha participado en antologías como Pedra foguera (Documenta Balear, 2008), Quàntiques (UAB, 2008) o Ningú no ens representa (Setzevents, 2011). 

    Ha publicado La cabra que hi havia (Documenta Balear, 2009), Nosaltres i tu (Lleonard Muntaner, 2011), Homes i ocells (Club Editor, 2012), Visca! (Documenta Balear, 2012), Punyetera flor (LaBreu Edicions, 2014) y Maripasoula: Crònica d’un viatge a la Guaiana francesa (Tushita Edicions, 2015). 

    Ha co-traducido un fragmento de La Douleur de Marguerite Duras (Ed. Poncianes, 2013). Ha editado la obra poética de Àngel Guimerà (Ed. de 1984, 2010) y Un film (3000 metres), de Víctor Català (Club Editor. 2015). Actualmente da clases sobre literatura en bibliotecas, hace corrección de textos y trabaja con (dis)capacitados psíquicos. Por en medio, atravesándolo todo, están la escritura y la lectura. Separadas y juntas. Sin fusión. Escuchándose.



    Cardo entre lirios 

    No hay ningún huerto en la ciudad. 
    Sí. Sí que suenan las campanas. 
    Intuyo un lagarto bajo los pies. 
    Tengo hambre. Mucha hambre. 
    Me horroriza sentirme básicamente feliz. 
    La felicidad es un castillo medio derruido.
    Las ruinas, la sonrisa. El polvo, el sentimiento. 
    El mundo se lanza dentro del mar. 
    Hay hambre, mucha hambre. 
    La humanidad es cosa fina, y va en serio. 
    La lluvia cae, pero hoy no moja. 
    Hay una estrella dentro del vaso. 
    Renace, renace, la telaraña. 
    Ha enrocado el sufrimiento en la palabra. 
    Un poema precede cada momento, cada silencio. 
    He cerrado, he cerrado, he cerrado, la fuente del gas. 
    Ladran perros y mueren viejos en las casas. 
    Se siente olor de chamuscado de tanto amor. 
    Esta piña sí que rima. 
    El sueño es una especie de quietud 
    con tres brechas profundísimas atravesándola. 
    Hay el mismo espacio de la llama a la pena 
    que de la tierra a la semilla. 
    Y no sabía nada, no, del gemido de la patata. 
    Pero yo me sentía una ardilla porque así me llamabas 
    y cuando no, aun más. 
    Una línea de cerillas rompe el vuelo de las gaviotas. 
    San Ponce ya no tiene miel, pero sobrevive. 
    Chomsky dice que el lenguaje es un poema 
    de toda la especie humana, 
    que se transforma y que no acaba. 
    Y yo lo veo, y yo lo he visto, rodando por la ladera. 
    Seguramente en ningún lugar del mundo 
    hay tantas leyendas como en la uña. 
    Tengo hambre, mucha hambre. 
    De la gota de sangre y del león rampante 
    se sabe muy poco, o casi nada. 
    Tiro el dado y me salen flores de flores intactas.

    La exactitud de la pirita es en lo único que creo. 
    El dolor de cabeza es una holoturia gigante 
    queriendo bailar una rumba dentro del cráneo. 
    Hay hambre, mucha hambre. 
    En el ajo vive el genio. 
    Casi todo lo que me gusta es como de amor, 
    la cosa aquella 
    que dispara 
    un arsenal 
    de hechos concretos 
    hechos de materia 
    inexistente 
    pero siendo de cosa 
    y siendo un cuerpo 
    de extremo abierto 
    de centro antiguo 
    de radio nuevo. 

    El delirio de quererte contrasta violentamente 
    con la astilla de una rueda que le detiene el movimiento.

    (De La cabra que hi havia, 2008) 
    [Traducción de Alfons Navarret]



    Card entre lliris 

    No hi ha cap hort a la ciutat. 
    Sí. Sí que sonen les campanes. 
    Intuesc un llangardaix davall els peus. 
    Tinc fam. Molta fam. M’horroritza sentir-me bàsicament feliç. 
    La felicitat és un castell mig esbucat. 
    Les runes, el somriure. La pols, el sentiment. 
    El món es llança dins la mar. 
    Hi ha fam, molta fam. 
    La humanitat és cosa fina, i va de veres. 
    La pluja cau, prô avui no mulla. 
    Hi ha un estel a dins el got. 
    Reneix, reneix, la teranyina. 
    Ha enrocat el patiment dins la paraula. 
    Un poema precedeix cada moment, cada silenci. 
    He tancat, he tancat, he tancat, la font del gas. 
    Lladren cans i moren vells a dins les cases. 
    Se sent olor de socarrim de tant d’amor. 
    Aquesta pinya sí que rima. 
    La son és una mena de quietud 
    amb tres esquerdes profundíssimes travessant-la. 
    Hi ha el mateix espai de la flama a la pena 
    que de la terra a la llavor. 
    I no en sabia res, no, del gemec de la patata. 
    Prô jo em sentia un esquirol perquè m’ho deies 
    i quan no, encara més. 
    Una línia de llumins esquinça el vol de les gavines. 
    Sant Ponç ja no té mel, prô encara viu. 
    Chomsky diu que el llenguatge és un poema 
    de tota l’espècie humana, 
    que es transforma i que no acaba. 
    I jo el veig, i jo l’he vist, rodolant per la tartera. 
    Segurament enlloc del món 
    hi ha tantes llegendes com a l’ungla. 
    Tinc fam, molta fam. 
    De la gota de sang i del lleó rampant 
    se’n sap ben poc, per no dir gens. 
    Tiro el dau i em surten flors de flors intactes.

    L'exactitud de la pirita és l'única que em crec.
    El mal de cap és una holotúria gegant
    volent ballar una rumba dins el crani.
    Hi ha fam, molta fam.
    A dins l'all hi viu el geni.
    Quasi tot el que m'agrada és com d'amor,
    la cosa aquella
    que dispara
    un arsenal
    de fets concrets
    fets de matèria
    inexistent
    prô sent de cosa
    i sent un cos
    d'extrem obert
    de centre antic
    de radi nou.

    El deliri d'estimar-te contrasta violentament
    amb la punxa d'una roda que li atura el moviment.

    (De La cabra que hi havia, 2008) 



    ¡fuego a la trampa! 

    O jugamos todos o rompemos la baraja 

    Ovidi Montllor

    Si nada hay, señores, 
    si nos jodéis el bazo con un palo, 
    con una ley la casa al río 
    y con la palabra nos caváis el bache para encerrarnos; 
    si nada hay, señores, 
    si incluso al sol teñís de hollín, 
    a las canciones las estropeáis 
    y a la noche le dais cicuta; 
    si nada hay, señores, 
    si del vacío hacéis el templo, 
    del metal putas cadenas —religión—
    y de la carne que se nos desgaja una plegaria; 
    si nada hay, señores, 
    si lo de todos se nos rompe, 
    si la barraca se nos viene abajo 
    y la tierra os la coméis hasta reventar; 
    si nada hay, señores, 
    si no tenemos piedras en el bosque, 
    de las fuentes no mana vida
    y en los mercados no queda pimienta; 
    si nada hay, señores, 
    si parimos sin hoguera, 
    si crecemos sin el mar 
    y si morimos sin un barco; 
    si nada hay, señores, 
    si os habéis vendido la muerte de los muertos y la memoria, 
    si aplaudís a los coronados con nuestra sangre 
    y os avergonzáis de los guirigayes y la revuelta; 
    si nada hay, señores, 
    si atormentáis con una flor, 
    arrasáis el ojo al hombre extraño 
    y arrojáis a la bestia hasta que cae; 
    si nada hay, señores, lo rompemos todo 
    –¡fuego a la trampa!– y, sin nada, 
    comenzamos vacíos, pensamos de lejos, 
    pensamos de cerca, fantaseando, 
    con el amor vivo, hacia abajo, del revés, con la querencia 
    o haciendo quién-sabe-ni-cómo-ni-cuándo-ni-hacia-qué 
    pero haciendo mundo, cojones, y estando todos, si no no vale.

    (En Poetes emprenyats. Ningú no ens representa. Antología poética del y para el 15M, 2011) 
    [Traducción de Alfons Navarret]




    FOC A LA TRAMPA! 

    «o juguem tots o estripem la baralla»

    Ovidi Montllor

    Si no hi ha res, senyors,
    si amb un bastó ens foteu la melsa,
    amb una llei la casa al riu
    i amb la paraula ens feu el sot per clauficar-nos;
    si no hi ha res, senyors,
    si fins al sol li poseu sutge,
    a les cançons les gabanyeu
    i a la nit li dau cicuta;
    si no hi ha res, senyors,
    si del no res ne feu el temple,
    del metall putes cadenes —religió—
    i de la carn que se’ns esqueixa una pregària;
    si no hi ha res, senyors,
    si això de tots se’ns esbarria,
    si la barraca ens cau a terra
    i la terra us la mengeu fins embafar-vos;
    si no hi ha res, senyors,
    si en el bosc no tenim pedres,
    de les fonts no hi raja vida
    i en els mercats no hi queda pebre;
    si no hi ha res, senyors,
    si parim sense foguera,
    si creixem sense la mar
    i si ens morim sense ni barca;
    si no hi ha res, senyors,
    si us heu venut la mort dels morts i la memòria,
    si feu la claca als coronats amb la sang nostra
    i us encardeu dels guirigalls i la revolta;
    si no hi ha res, senyors,
    si amb una flor en feu matadura,
    a l’home estrany li artigueu l’ull
    i la bèstia l’estimbeu fins que llenega;
    si no hi ha res, senyors,
    ho estripem tot —foc a la trampa!—
    i sense res, comencem buits, pensem de lluny,
    pensem d’arran, fantasiant, amb l’amor viu,
    de cap per avall, fent-ho de tort, amb l’estimera
    o fent qui sap ni com ni quan ni cap a què
    però fent-ne món, collons, i sent-t’hi tots,
    sinó no compta.

    (En Poetes emprenyats. Ningú no ens representa. Antología poética del y para el 15M, 2011)



    han volado ventiladores 

    El plato se rompe 
    el vaso se derrama 
    y la desazón 
    es como de llanto
    de pena tuya 
    y de miedo santo. 
    Ves la grieta que tiene el mundo 
    y gritando 
    adorándola 
    arañándola 
    te comunicas 
    y te das a entender. 

    (De Nosaltres i tu, 2011) 
    [Traducción de Alfons Navarret]



    han volat ventiladors 

    El plat es trenca 
    el got es vessa 
    i el neguit 
    és com de plor
    de pena teva 
    i de por santa. 
    Veus l’esquerda 
    que té el món 
    i cridant 
    adorant-la 
    esgarrapant-la 
    t’hi comuniques 
    i et fas entendre. 

    (De Nosaltres i tu, 2011)



    Jafre

    Era la estepa, lo que querías. La estepa oscura y desolada, lo que quería. La piedra seca, el corte de roca, una tierra con ojos de bestia y lengua larga, lo que queríamos. Una planicie con una puerta. Una puerta sin marco o por marco el aire y cerca del canto. Una mesa de ladrón o de demonio y el pan seco con cebolla cruda. Pedir el tarro de miel cuando ya se acaba. Arañar los caminos y limpiar el tarro y entrar llamando dos o tres veces. Hacerse amigo del tigre blanco, coger el hueso de la montaña, hacerlo a menudo, notar el cráneo, y darle el codo a un asno viejo. Repicar el juicio y regalarle al sufrir un silencio de campanas. Era el corazón que empequeñece como la avellana, el cuello hacia arriba y el niño en brazos, la selva extraña con la quietud y el vino rancio con seguidillas. Eran las manos, la luna negra y un aullido de voz humana. Era la masía, encontrar la fuente, seguir el gato siguiendo a la gata. Era relámpago. Juntar los dedos, buscar la ninfa y leerle la fobia. Era partido, será para todos, fueron los pinchos, las ramas de los pinos agujereándonos la lana y un pájaro viendo de cerca la torsión. 

    (De Homes i ocells, 2012) 
    [Traducción de Alfons Navarret]



    Jafre 

    Era l’estepa, el que volies. L’estepa fosca i desolada, el que volia. La pedra seca, el tall de roca, una terra amb ulls de bèstia i llengua llarga, el que volíem. Una plana amb una porta. Una porta sense marc o de marc aire i vora el caire. Una taula de lladre o de dimoni i el pa sec amb ceba crua. Demanar el pot de mel quan ja s’acaba. Gratar els camins i escurar el pot i entrar picant dos o tres cops. Fer-se amic del tigre blanc, agafar l’os de la muntanya, fer-ho sovint, de notar el crani, i dar-li el colze a un ase vell. Repicar el seny i regalar-li a n’el patir un silenci d’esquelles. Era el cor que es fa petit com l’avellana, el coll amunt i el nin a coll, la selva estranya amb la quietud i el vi ranci amb seguidilles. Eren les mans, la lluna negra i un udol de veu humana. Era el mas, trobar la font, seguir el gat seguint la gata. Era llampec. Ajuntar els dits, cercar la nimfa i llegir-li la fòbia. Era partit, serà per tots, foren les punxes, les branques dels pins foradant-nos la llana i un ocell veient de prop la revinclada. 

    (De Homes i ocells, 2012)




    ¿Y qué? ¡ah! 

    si cadens adoraveris me 

    Satanás

    Aquí los condenados dan vueltas; casi danzan pero no pueden, pues la estructura no lo permite ni el protocolo lo estipula. Por todo vive la pena eterna. No hay lugar ni para el aire. Todo está a punto para el paraíso: una hilera de hombres mudos a la aventura de lo abstraído sólo son furia y gran pasión para poseer toda la pompa y todo el fasto que tienen cerca y será suyo. Al infierno venden muebles. Los vigilantes, armados, que hay en la entrada, van predicando fila adentro que son baratos. Y el tornavoz de su maligno va diciendo que son los buenos y buenos de llevar y que si vienes comes de balde. La medida justa de los clavos y el número exacto de llaves. El martillo, te lo inventas. La perfección apesta a luz. Con la luz han hecho estigma: hoy el infierno tiene marca sueca y digiriendo espíritus inertes se mete dentro de cada casa como si fuera lo habitual, la cosa de ahora, lo más normal. ¡Para encontrar un estante he tenido que ir al infierno! 

    (De Homes i ocells, 2012) 
    [Traducción de Blanca Llum Vidal]



    i qué? ah! 

    si cadens adoraveris me 

    Satanás

    Els condemnats hi donen voltes; quasi dansen prô no poden, car l’estructura no ho permet ni el protocol no ho estipula. Per tot viu la pena eterna. No hi ha lloc ni per a l’aire. Tot és a punt pel paradís: una corrua d’homes muts a l’aventura de l’abstret són només fúria i gran deler per posseir tota la pompa i tot el fast que hi ha a la vora i serà seu. A l’infern hi venen mobles. Els vigilants, armats, que hi ha a l’entrada, van predicant corrua endins que són barats. I el tornaveu de llur maligne va dient que són els bons i bons de dur i que si véns dines de franc. La mida justa de les tatxes i el precís nombre de claus. El martell, te l’inventes. La perfecció hi put a llum. De la llum n’han fet estigma: avui l’infern té marca sueca i digerint esprits inerts es fica dins de cada casa com si fos l’habitual, la cosa d’ara, la més normal. Per a trobar una lleixa he hagut d’anar a l’infern! 

    (De Homes i ocells, 2012)




    Muñeca

    Soy una muñeca que tiene miedo. 
    Soy el miedo dentro de la muñeca. 
    Soy la muñeca que da miedo. 
    Soy un miedo que tiene una muñeca. 
    Soy la muñeca dentro del miedo. 
    Soy el miedo que da la muñeca. 
    Eres calor para la muñeca que tiene miedo. 
    Eres la amiga del miedo en la muñeca. 
    Eres el reflejo de la muñeca que da miedo. 
    Eres el fuego que enciende el miedo que tiene una muñeca. 
    Eres la hiel de la muñeca dentro del miedo. 
    Eres el orgullo del miedo que da la muñeca. 

    (De Visca! Poesía para niños y niñas de 0 a 100 años, 2012) 
    [Traducción de Alfons Navarret]



    Nina 

    Sóc una nina que té por. 
    Sóc la por dins de la nina. 
    Sóc la nina que fa por. 
    Sóc una por que té una nina. 
    Sóc la nina dins la por. 
    Sóc la por que fa la nina. 
    Ets calor per a la nina que té por. 
    Ets l’amiga de la por dins de la nina. 
    Ets el reflex de la nina que fa por. 
    Ets el foc que encén la por que té una nina. 
    Ets el fel de la nina dins la por. 
    Ets l’orgull de la por que fa la nina.

    (De Visca!, 2012)




    Poesía 

    ¡Eres torpe, desmañada, chapucera! 
    ¡Cosa fina, rebonita, bailarina! 
    Me gustas así, elegante, 
    manchada de barro. 

    (De Visca! Poesía para niños y niñas de 0 a 100 años, 2012) 
    [Traducción de Blanca Llum Vidal]



    Poesía 

    Ets matussera, sapastre, destralera! 
    Cosa fina, rebonica, ballarina! 
    M’agrades així, elegant, 
    bruta de fang. 

    (De Visca!, 2012)



    Nochenegra 

    Rasca el abismo hasta entenderlo 
    y cuando en él corre el peligro 
    de ser real, se deja caer 
    hasta caer hasta el arte 
    y haciéndose daño. 
    Entonces lo dice, 
    te dice que vayas, que la razón 
    es con todo el arañazo 
    y que si cuece y si anuncia 
    depende de lo fondo que sea.




    Negranit 

    Grata l’afrau fins que l’entén 
    i quan que en ell corre el perill 
    de ser real, se deixa caure 
    fins a caure fins a l’art 
    i fent-se mal. 
    Llavors ho diu, 
    et diu que hi vagis, que la raó 
    és amb tot l’esgarrapada 
    i que si cou i si anuncia 
    depèn de lo fonda que sigui.





    Todo sobre blanco 

                        A ti, sólo un aire, que no olvidaste

    Al nacer olvidamos que era blanco, el fondo, 
    y que más blanco sobre blanco 
    hizo mucho blanco —como un suspiro, sólo un aire. 
    Al nacer aprendimos que todo era de mundo 
    y que más mundo encima de mundo
    hizo mucho mundo —como repetido, pero no del todo. 
    Al nacer los pinceles vinieron juntos tocando al otro, 
    sabiendo ensuciarse desde siempre, sabiendo matar a los blancos 
    y hacerlo nuevo y estar loco y no prohibirse y mezclarse. 
    Y al nacer la sangre, que era la noche, se volvió roja. 

    (De Punyetera flor, 2014) 
    [Traducción: Blanca Llum Vidal]



    Tot sobre blanc 

                              A tu, només un aire, que no oblidares

    Al néixer oblidàrem que era blanc, el fons, 
    i que més blanc damunt de blanc 
    va fer molt blanc —com un sospir, només un aire. 
    Al néixer aprenguérem que era tot, de món, 
    i que més món damunt de món 
    va fer molt món —com repetit, prò no ben bé. 
    Al néixer pinzells van venir junts tocant l’altre, 
    sabent com sempre d’embrutar-se, de matar blancs, 
    de fer-ho nou, de ser-hi boig, de no prohibir-se i barrejar-se. 
    I al néixerla sang, que era la nit, va tornar roja. 

    (De Punyetera flor, 2014)



    Testimonio 

    Tan lejana en el tiempo 
    —inexplorada adelante, separada hacia atrás—, 
    tan lejana en el espacio 
    —holgada en el centro, en los extremos huidiza—, 
    tan lejana la idea 
    de saberte en el mundo 
    —de saberte consciencia—
    que me he expuesto, sacudida y extraña, 
    a pensarte de cerca, tal vez demasiado: 
    no hay ni sospecha, sólo un agujero que con boca 
    hace boca; no hay ni tratado, sólo memoria y la reja; 
    no hay adjetivo, sólo los muertos y, compartida, la muerte; 
    no hay ni victoria, sólo el cuerpo que se escapa y se pierde, 
    que se arranca las cruces y se pregunta ¿hacia dónde? 
    y, allí, ¿cómo bailo?



    Testimoni 

    Tan llunyana en el temps 
    —inexplorada endavant, separada endarrere—, 
    tan llunyana en l’espai 
    —baldera en el centre, en els extrems fugissera—, 
    tan llunyana la idea 
    de saber-te en el món 
    —de saber-te consciència—,
    que m’he exposat, cos estrany, sotragada, 
    a pensar-te de prop, potser massa: 
    no hi ha sospita, només un forat que fa boca; 
    no hi ha tractat, només la memòria i la reixa; 
    no hi ha adjectiu, només els morts i una mort compartida; 
    no hi ha victòria, només el cos que s’escapa i es perd, 
    que s’arrabassa les creus i es pregunta ¿cap a on? 
    i ¿com hi ballo?




    ¡Ves! 

    Tú que has venido con la lengua tan larga. 
    Tú el amor, tú el error, tú el imán, tú la muerte, la enmienda. 
    Tú que a lo escrito le escuchas la bestia. 
    Tú el desgarro, atrevido, tempestad, pararrayos, mal leído. 
    Tú que a su risa la miras después. 
    Tú el miedo, tú el extraño, tú de lejos, tú pariendo, tú y un otro. 
    Tú que si es negro te tiras de cabeza. 
    Tú chamán, tú sin dios, tú pequeño, infinito, el escándalo. 
    Tú que no vives en casas primeras. 
    Tú que estás, tú la mano, tú con el mundo, tú la herida, tú que les hablas 
    —lunas hacen, lunas deshacen, la luna se venden— 
    a ti te temen, a ti sin cruz y con estrella. 
    ¡Pero cántanos! ¡Y vamos!



    Vés-hi! 

    Tu que has vingut amb la llengua tan llarga. 
    Tu l’amor, tu l’error, tu la mort, tu l’imant, tu l’esmena. 
    Tu que a l’escriure li escoltes la bèstia. 
    Tu l’estrip, l’atrevit, mal llegit, parallamps, la tempesta. 
    Tu que el seu riure te’l mires després. 
    Tu la por, tu l’estrany, tu de lluny, tu parint, tu i un altre. 
    Tu que si és negre t’hi tires de cap. 
    Tu xaman, sense déu, tu petit, l’infinit, tu l’escàndol. 
    Tu que no hi vius a cap casa primera. 
    Tu que hi ets, tu la mà, tu amb el món, tu ferit, tu que els parles 
    —llunes fan, lluna desfan, la lluna es venen— 
    a tu et temen, a tu sense creu i amb una estrella. 
    Però canta’ns! Anem-hi!




    Principio 

    Entonces anduvo y vio una rara gota: 
    El mar. 
    Y los peces — 
    ¿Se reunirán los peces con él? 

    Paul Celan

    Lloras valiente. 

    Definitivo, el corte, derrama principio: 

    escribir de noche y escribir quebrantado y escribir con el cuerpo que ahora estira, ahora quiere sangre, ahora rompe, quiere cielo, la madre pájara, el canto severo, la trenza suelta.

    Y escribir expulsado. 

    Y escribir corazón cerrado y con la lengua girada. 

    Y escribir con la nieve y con la rosa perdida y con la que nos quitan. 

    Y escribir en los polos hasta que la oscuridad se haga clara y la claridad, 
    [siempre extranjera, tenga todos los colores del color negro. 

    Lloras valiente. 

    Le traes peces.

    (Inéditos) [Traducción de Blanca Llum Vidal]





    Principi

    Llavors va caminar i va beure una rara gota: 
    El mar. 
    I els peixos — 
    Es reuniran els peixos amb ell? 

    Paul Celan


    Plores valent. 

    Definitiu, el tall, vessa principi: 

    escriure de nit i escriure malmès i escriure de cos que ara estira, vol sang, que ara estripa, vol cel, l’aucella mare, el cant sever, la trena sòlta.

    I escriure expulsat. 

    I escriure cor clus i amb la llengua girada. 

    I escriure amb la neu i amb la rosa que es perd i amb la que ens treuen. 

    I escriure en els pols fins que la fosca es faci clara i la claror, sempre estrangera, 
    [tingui tots els colors del color negre. 

    Plores valent. 

    Li portes els peixos.

    (Inédits)







    .

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  • 11/28/16--11:31: CHEN LI [19.656]

  • Chen Li 

    (陳黎) Nació en Hualien, en el año 1954, a orillas del océano Pacífico, en la costa oriental de Taiwán. Rodeada de verdes montañas, prendida de magia y poesía, Hualien es una piedrecita de jade. Todos los años tiene allí lugar el Festival de Poesía del Pacífico y Chen Li, considerado uno de los poetas taiwaneses más originales y fascinadores de la actualidad, es su anfitrión juglar inmoderado. Las culturas min y aborígenes del archipiélago y los estroboscopios de la lengua china afluyen a sus poemas como juego, tablero, raudal. Poeta eléctrico e iconoclasta, cartógrafo desorientador, experimenta, diablea con el lenguaje y funambula por el lado lúdico de las palabras. Ha publicado una veintena de poemarios, ensayos y traducciones y ha recibido numerosos premios. Con la colaboración de su esposa, Chang Fenling, ha traducido al chino mandarín a Heaney, a Neruda, a Paz y a Szymborska. Sus poemas se han traducido al japonés, al croata, al inglés, al francés y al holandés. Hasta hoy eran inéditos en español.


    Chen Li (1954) is one of the best representatives of contemporary Chinese poetry in Taiwan. A winner of many important prizes of poetry in his country, he has written more than ten books of poetry, and has translated, with his wife Chang Fen-ling, works of many prominent poets—such as Plath, Larkin, Heaney, Neruda, Paz, Szymborska—into Chinese. He subtly combines in his poetry the elements of Western modernism and postmodernism with the merits of Oriental poetics and the Chinese language. He is a poet who humbly and incessantly seeks to find balance between art and life, suffering and joy, dream and reality.  
    An English translation of his poems, Intimate Letters: Selected Poems of Chen Li, translated by Chang Fen-ling, was published in 1997 by Bookman Books in Taipei. In 1999, Chen Li was invited to the Rotterdam International Poetry Festival. A selection of his poems translated into Dutch by Silvia Marijnissen, De Rand Van Hat Eiland, was published by the Her Trage Vuur magazine in 2001. In 2004, he was invited to the Salon du livre de Paris, reading his poetry and having meetings with other Chinese writers from around the world. A bilingual (Chinese-French) edition of his poems, Les confins de l'île, translated into French by Marie Laureillard, was published by Tigre de Papier in France in 2009. A selection of his poems, 華麗島の边緣, translated into Japanese by Tetsuji Ueda (上田哲二) , was published by Shichosha (思潮社) in Japan in 2010. In 2012, he was invited to the Olympic poetry festival (Poetry Parnassus) in London as the poet representing Taiwan (Chinese Taipei).  In 2014, he was invited to participate in the International Writing Program at the University of Iowa.  Chang Fen-ling's English translation of his new and selected poems The Edge of the Island was published in 2014 by Bookman Books in Taipei.
    One of his best-known poems is "A War Symphony," an amazing visual poem with sound and sense.



    Traducción:

    Rachid Lamarti  

    Poeta, filólogo, doctor en Metaforología; de Badalona. Profesor en el Departamento de Lengua y Literatura Españolas de la Universidad de Tamkang, en Taiwán. Autor del poemario Hacia Kunlun (Progresele, 2013).

    Li Yuchin 

    Traductora, lingüista, doctora en Traducción y Ciencias del Lenguaje; de Kaohsiung. Profesora en la Universidad Nacional Normal de Taiwán.





    5 poemas 

    Microcosmos 一   

    espero, te anhelo: 
    dado en el cubilete vacío de la noche 
    buscando el siete

    二   

    acontecimiento en un solitario día 
    de invierno: cae cerumen 
    sobre el escritorio

    三   

    bebo del vaso el té que viertes 
    bebo del vaso el frío primaveral que corre 
    entre tus dedos

    四   

    “¿corre más rápido la hierba o el óxido?”
     alguien me preguntó, tras la lluvia 
    primaveral, junto al ferrocarril arrumbado

    五   

    sobre la blanca piel se vuelve 
    isla el lunar: añoro el fúlgido 
    oleaje del mar inabarcable dentro de tu ropa

    六   

    el amor ardiente causó heridos y muertos agradables: 
    exudé el zumo de cinco cajas de pomelos, 
    veintiún cabellos tuyos se quebraron

    92

    七   

    torneo de chirridos: 
    la vieja cigarra de 0 años enseña a la cigarra niña de 0 años 
    a cantar “cumpleaños feliz”

    八   

    refugio: deja que me oculte dentro de ti, 
    como el agua en el agua, a la vista de todos 
    sin que nadie nos vea

    九   

    la mesera recoge con gracia y limpia la mesa 
    ignoraba cuán difícil de quitar sería tu mirada grasienta 
    de sus hermosos hombros



    詩5首 

    小宇宙 

    1   

    我等候,我渴望你: 
    一粒骰子在夜的空碗裡 
    企圖轉出第七面 


    2    

    寂寥冬日裡的重大 
    事件:一塊耳屎 
    掉落在書桌上 


    3    

    用杯子喝你倒的茶 
    用杯子喝從你指間流下的 
    春的寒意 


    4    

    「草和鐵銹誰跑得更快?」 
    春雨後,廢棄的鐵道旁 
    有人問我


    5    

    一顆痣因肉體的白 成為一
    座島:我想念 
    你衣服裡波光萬頃的海 


    6    

    激烈的愛帶來的愉快的傷亡: 
    我流失了五箱葡萄柚的汗汁 
    你折斷了二十一根頭髮 


    7    

    爭鳴: 
    O歲的老蟬教O歲的 
    幼蟬唱「生日快樂」 


    8    

    大逃亡:讓我藏身在你 
    裡面,像水溶於水,
    被 全世界看見,又沒有人發現 


    9    

    那女侍端盤清桌多輕巧 
    絲毫不知黏在她光滑 
    臂膀你目光之油膩難拭



    Tango para envidiosos 

    Si abrazaras el amor como si fuera un lavavajillas, 
    y despreciaras los platos con restos de grasa que otras 
    lenguas lamieron, donde cortaron tenedores y cuchillos 
    ajenos. Abre el grifo y libera el agua. 
    El mejor detergente es el olvido, sólo recuerda 
    las partes gloriosas, bellas, rutilantes, 
    pues los recipientes, en especial los de porcelana, 
    son frágiles. Lávalos, sécalos, y parecerán nuevos, 
    como si mañana a la hora del desayuno nada hubiese pasado. 

    Cuando la vida se acerca o ha pasado 
    el mediodía, vuelve a ti la angustia juvenil, 
    y descuelgas el teléfono para llamarla en vano, 
    inquieto, suspicaz, llamas una y otra vez 
    a amantes rivales invisibles, y una y otra vez (oh, qué magnífico 
    aparato de comunicación) esa persona, la que te responde, 
    es la tarde vacía, tan vacía como un cuenco. 
    Desenchufa entonces el lavavajillas por un tiempo, 
    engulle los cables telefónicos que te enredan en una masa de fideos, 
    mójalos en la salsa de soja de la venganza imaginaria. 
    El lavaplatos pronto eliminará la fealdad. 

    Pero la noche oscura es un lavaplatos aún mayor.
    Cuando vajillas y cuberterías tristes del pasado se abalanzan hacia ti, 
    luces de estrellas indelebles se adhieren bajo el plato. 
    Ah, no prestes atención al ruido de la máquina en funcionamiento, 
    el persistente sonido del universo apartado. 
    Sé indiferente a la sombra de raspa de pescado que te rodea. 
    Si ella no está a tu lado, 
    querrás sacarte del corazón esas espinas, 
    componer con ellas, una a una, nuevos versos.


    給嫉妒者的探戈 

    如果你抱著愛情像抱著一台 
    洗碗機,
    忽略那被別人的舌頭舔過 
    被別人肢體的刀叉切割過的碗盤上 
    留下的油漬傷痕。
    打開水龍頭 沖。
    遺忘是最好的洗潔精 
    只記得光榮,美好,
    發亮的部份 因為容器,
    特別是瓷器,
    是易碎的 沖洗,
    烘乾,
    若無其事煥然 
    如新地等候迎接明天的早餐 
    特別當生命已逐漸接近或過了 
    正午,
    年輕的不安又回來找你 
    你拿起電話撥給撥不進去的她 
    你猜疑,你焦躁,
    更多電話 
    無頭地撥向看不見的情敵們 
    你呼叫又呼叫
    (啊多便捷的現代 通訊)那人,
    回答你的是空無如 
    碗公的午後。這個時候,
    請暫時 拔掉洗碗機的插頭,
    把糾纏你的 
    電話線當作一團麵條吞下 
    沾一些想像的復仇的醬油 
    洗碗機很快將為你把不優雅洗掉 
    然而黑夜是更大的一台洗碗機 
    當悲從中來昔日的餐盤一起向你 
    擲來,
    洗不掉的星光點點黏在盤底 啊,
    忽略那運轉中的機器的聲音 
    幽寂的宇宙揮之不去的音響 
    忽略那像吃剩的魚骨頭般圍向你的 陰影,
    如果她不在你的身旁 
    耿耿於懷的魚刺如果不吐不快 
    一筆一劃重組它們成為新的詩行




    En una ciudad alarmada por una serie 
    de terremotos 

    En una ciudad alarmada por una serie de terremotos, escuché 
    a mil pravos chacales decir a sus cachorros 
    “Madre, erré.”

    Oí llorar al juez 
    y arrepentirse al sacerdote. Oí los grilletes 
    salir volando de los periódicos y las pizarras cayendo en un pozo negro. Oí 
    a los eruditos deponer sus azadones, a los campesinos quitarse las gafas, 
    a obesos comerciantes desprenderse de sus ropas de mantequilla 
    y esparadrapo, capa a capa. 

    En una ciudad alarmada por una serie de terremotos, 
    vi proxenetas de rodillas devolviendo las vaginas a sus hijas.



    在一個被連續地震所驚嚇的城市 

    在一個被連續地震所驚嚇的城市,
    我聽到 一千隻壞心的胡狼對他們的孩子說 
    「媽媽,我錯了。」

    我聽到法官哭泣 
    牧師懺悔,
    聽到 手銬飛出報紙,
    黑板掉落糞坑,
    聽到 文人放下鋤頭,
    農人放下眼鏡 
    肥胖的商人逐件脫掉奶油跟膏藥的衣裳 

    在一個被連續地震所驚嚇的城市 
    我看到老鴇們跪著把陰戶交還給它們的女兒



    Dictadura 

    agentes que modifican la Gramática a su antojo 

    el singular adquiere los hábitos del plural 
    objetos que se visten de sujetos 

    ansían las desinencias del futuro durante su juventud 
    de viejos se embriagan con las del pasado 

    no precisa traducción 
    rechaza la flexión 

    estructura oracional fija 
    estructura oracional fija 
    estructura oracional fija 

    el único verbo transitivo: reprimir



    獨裁 

    他們是任意竄改文法的執法者 
    單數而慣用複數形式 

    受詞而躍居主位 
    年輕的時候嚮往未來式 

    年老的時
    候迷戀過去式 

    無需翻譯 
    拒絕變化 

    固定句型 
    固定句型 
    固定句型 

    唯一的及物動詞:鎮壓





    Primavera 

    Ah, Mundo, de nuevo 
    tornaron nuestros corazones 
    lícita y saludable la lujuria



    春天 

    啊,世界 
    我們的心,又 
    合法而健康地淫蕩起來了


    https://issuu.com/julioreija/docs/revista_nayagua_24



    .



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  • 11/28/16--12:00: WOLFGANG HERMANN [19.657]

  • Wolfgang Hermann

    Wolfgang Hermann (Nació el 27 de septiembre 1961 en Bregenz) es un escritor austríaco.

    Wolfgang se crió en Dornbirn en el estado federado austríaco de Vorarlberg y a partir de 1981 estudió las carreras de Filosofía y de Filología Alemana en la Universidad de Viena. En 1986 se doctoró en filosofía con una tesis sobre Friedrich Hölderlin. Posteriormente fue colaborador científico en la Universidad de Viena. Desde 1987 trabaja como escritor autónomo. En 1992 participó en el Premio Ingeborg-Bachmann de 1992 en Klagenfurt. De 1996 a 1998 trabajó como profesor lector en la Universidad Sofía de Tokio.

    Wolfgang Hermann escribe prosa, lírica, teatro y radioteatro. Es miembro del PEN Club Internacional en Alemania.

    De 1987 a 1990 vivió en Berlín, posteriormente en París y en Aix-en-Provence. En la actualidad vive en Viena.

    Premios y distinciones

    1987 Premio de Literatura de la Fundación Ponto
    1990 Beca de literatura de Vorarlberg
    1992 Premio Theodor Körner
    1994 Premio del Congreso Internacional del Lago de Constanza
    1999 Beca anual del estado federado de Baden-Württemberg
    2000 Premio de la ciudad de Rauris
    2002 Premio de Literatura Siemens
    2003 Premio de la ciudad de Puchberg
    2005 Beca de la Herrenhaus Edenkoben
    2006 Premio Anton Wildgans
    2007 Premio austríaco para el fomento de la literatura
    2013 Mención honorífica del Ministerio federal para Arte y Cultura por "Schatten auf dem Weg durch den Bernsteinwald"

    Obra

    Libros

    Das schöne Leben. Prosa. Múnich 1988.
    Mein Dornbirn. Ensayo. Hard 1991.
    Die Namen die Schatten die Tage. Prosa. Berlín 1991.
    Die Farbe der Stadt. Novela. Bensheim 1992.
    Paris Berlin New York. Verwandlungen. Berlín 1992.
    Schlaf in den Fugen der Stadt. Prosa poética. Salzburgo 1993.
    In kalten Zimmern. Relatos. Frácfort 1997.
    Fliehende Landschaft. Novela. Innsbruck 2000.
    Ins Tagesinnere. Poemas. Salzburgo 2002.
    Das japanische Fährtenbuch. Prosa. Feldkirch 2003.
    Das Gesicht in der Tiefe der Straße. Momente einer Stadt. Prosa. Salzburgo 2004.
    Herr Faustini verreist. Novela. Viena 2006.
    Die Unwirklichkeit. Relatos. Horn 2006.
    Fremdes Ufer. Legenden. Hohenems 2007.
    Herr Faustini und der Mann im Hund. Novela. Viena 2008.
    Konstruktion einer Stadt. Prosa. Innsbruck 2009.
    Mit dir ohne dich. Roman. Innsbruck 2010.
    In Wirklichkeit sagte ich nichts. Relatos. Univ. Press, Innsbruck 2010, ISBN 978-3-902719-38-6.
    Die Augenblicke des Herrn Faustini. Novela, Haymon-Verlag, Innsbruck 2011, ISBN 978-3-85218-696-2.
    Abschied ohne Ende. Relato, Langen Müller Verlag, Múnich 2012, ISBN 978-3-7844-3291-5.
    Despedida que no cesa (Abschied ohne Ende), Editorial Periférica 2016, Traducción Richard Gross
    Schatten auf dem Weg durch den Bernsteinwald. Poemas. Limbus Verlag, Innsbruck 2013, ISBN 978-3-902534-93-4-
    Die Kunst des unterirdischen Fliegens. Novela, Langen Müller Verlag, München 2015, ISBN 978-3-7844-3369-1
    Die letzten Gesänge. Relatos, Limbus Verlag, Innsbruck 2015
    Herr Faustini bleibt zu Hause. Novela, Langen Müller Verlag, München 2016

    Libretos

    Atemanfall. Ein pneumatisches Stück. Música: Norbert Dehmke. Festival Internacional de Música de Feldkirch, noviembre de 2002.
    Totentanz. Oratorio de Wolfgang Sauseng. Festival Osterklang. Viena, abril de 2009.
    Der leuchtende Fluß. Ópera de Johanna Doderer. Teatro de Erfurt, octubre de 2010.
    Bruno. Ópera de Jakub Sarwas según la obra de teatro homónima de Wolfgang Hermann. Festival de teatro contemporáneo, Osnabrück, septiembre de 2007.

    Teatro

    Bruno. Pieza de teatro. Teatro de Vorarlberg, Bregenz, abril de 2000.
    Brokers Opera. Obra de encargo para la compañía Aktionstheater. Coautora: Daniela Egger. Dirección: Martin Gruber. Bregenzer Frühling, Bregenz, mayo de 2002.
    Die Agentinnen. Coautora: Daniela Egger. Estreno escénico con lectura durante las jornadas en torno a la literatura en Rauris, marzo de 2000.
    Gespenster. Drama corto. Obra de encargo para las jornadas de teatro en el Tirol, junio de 2009.
    Schamanen-Simulation. Coautora: Daniela Egger. Estreno escénico con lectura en Art, Lago de Constanza. Dirección: Nikolaus Scholz, Dornbirn, julio de 2003.
    Tamamu. Colectivo de artistas bajo la dirección de Roman Scheidl. A partir 1999, performances de textos de Wolfgang Hermann en centros culturales en diferentes países europeos y también en Japón. Colaboraciones en el Café Tamamu en el programa Alpha de la televisión bávara.

    Radioteatro

    Im Dunkel der Städte. Dirección: Manfred Mixner. Emisora: Freies Berlin 1995.
    Vanessa. Dirección: Augustin Jagg. ORF Vorarlberg 1995.
    Julia. Dirección: Heinz Hartwig. ORF Estiria 1996.
    Bruno. Dirección: Heinz Hartwig. ORF Estiria 1997.
    Die Agentinnen. Coautora: Daniela Egger. Dirección: Klaus Gmeiner. ORF Salzburgo 2000. (Premio de fomento de la ciudad de Rauris 2000)
    www.moses.at. Coautorin: Daniela Egger. Dirección: Heinz Hartwig. ORF Estiria 2000.
    Schamanen-Simulation. Coautora: Daniela Egger. Dirección: Ulrich Lampen. SWR 2002 (Dirección: Nikolaus Scholz. ORF 2003).

    Traducciones

    Andy Warhol / Truman Capote: Ein Sonntag in New York, Berlín 1993.




    Traductor: Mario Martín Gijón

    (Villanueva de la Serena, 1979) ejerció la docencia en las universidades de Marburgo (Alemania) y Brno (República Checa); actualmente es profesor en la Universidad de Extremadura. Autor de varios libros de narrativa y ensayo, como poeta ha publicado los poemarios Latidos y desplantes (Vitruvio, 2011), Rendicción (Amargord, 2013) y Tratado de entrañeza (Polibea, 2014).




    Fuga de nubes 
    ejército de salvajes caballeros / jinetes 
    cielo de tártaros sobre Viena 
    extraño lo quedo 
    que bajo el cielo galopante 
    late el corazón común.


    *


    Hombre de corazón cansado 
    ante el horizonte inalcanzable 

    sigiloso cual comadreja 
    se vuelve sobre su vida 

    y en el umbral crece 
    la rosa interior.



    *


    Quería pintar en lo profundo la imagen de su vida 
    la imagen se esfuma en la niebla tarde aprendió 
    que es él a quien la vida va pintando si bien 
    al comprender 
    se muda su imagen a la vida en él.





    Wolkenflucht 
    Heer wilder Reiter 
    Tartarenhimmel über Wien 
    seltsam wie leise 
    unter dem galoppierenden Himmel 
    unser gemeinsames Herz schlägt



    *



    Herzerschöpfter Mann 
    vor unerreichtem Horizont 

    wieselleise 
    sinnt er über sein Leben 

    auf der Schwelle wächst 
    die innere Rose.



    *



    Er möchte malen tief innen am Bild seines Lebens 
    das Bild verschwindet im Nebel spät begreift er 
    dass er es ist den das Leben malt doch indem er 
    versteht 
    verändert sich sein Bild hin zum Leben in ihm




    Tres poemas de Wolfgang Hermann

    En 1998 aparecieron por primera vez poemas suyos en español, en el número especial que la revista habanera Unión dedicó en 1998 a la literatura austríaca contemporánea, coordinado por Francisco Díaz Solar, Olga Sánchez Guevara, Jorge Yglesias y José Aníbal Campos.

    Traducción  JOSÉ ANÍBAL CAMPOS 

    http://www.diariodecuba.com/de-leer/1417252972_11176.html



     
    La muerte erige un muro para que sobre él nos balanceemos.

    Intenta saltar el muro de la muerte.

    Las voces de la noche, incorpóreas, 
    son mariposas nocturnas, más leves que el entramado 
    del aire.

     


    Der Tod errichtet eine Mauer, damit wir auf ihr balancieren.

    Versuche über die Mauer des Todes zu springen.

    Die Stimmen der Nacht sind ohne Körper. Sie 
    sind Schmetterlinge der Nacht, leichter als das Geflecht 
    der Luft.

     


    Habito una ciudad de calles invisibles. 
    Me nutro del blanco en las mejillas de una mujer inalcanzable. 
    Alguien me envía saludos desde el extremo opuesto de la urbe, 
    y yo floto a la deriva en el mar de los insentimientos. 
    Saber quisiera el nombre de mi ciudad invisible.

     


    Ich bewohne eine Stadt mit unsichtbaren Straßen. 
    Ich ernähre mich vom Weiß der Wange einer un-
    erreichbaren Frau. 
    Jemand schickt mir Grüße vom anderen Ende der Stadt, 
    ich treibe auf dem Meer der Nicht-Gefühle. 
    Ich möchte den Namen meiner unsichtbaren Stadt erfahren.

     


    Estaciones

    Las estaciones son sitios para repostar la sangre. A ellas acude quien pierde sus fuerzas. Un ir y venir como el de un panal. Solo que allí no se produce nada, nada. Sentimientos, solamente, siempre los mismos. En los rincones se yerguen los acróbatas del sentir; y allí están, solos, con sentimientos que hace tiempo han olvidado.

     

    Bahnhöfe

    Bahnhöfe sind Tankstellen des Blutes. Wen die Kraft verlässt, der geht zu den Bahnhöfen. Es ist ein Hin und Her wie im Bienenstock. Aber es wird nichts, absolut nichts hergestellt. Nur Gefühle, immer dieselben. An den Ecken stehen die Gefühlsakrobaten. Sie stehen da, einsam, und haben Gefühle, die sie längst vergessen haben.

     




    .



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  • 11/28/16--14:44: JÁN ZAMBOR [19.658]

  • JÁN ZAMBOR

    (1947) es un poeta eslovaco, científico literario y traductor de poesía. Ha trabajado como redactor en la redacción literaria de la radio de Košice, luego en el Instituto de la Crítica Literaria en Bratislava y como redactor jefe de la revista literaria Toques; desde el año 1991 trabaja como catedrático en la Facultad de Filosofía de la Universidad Comeniana en Bratislava, impartiendo clases de poética general, de poética histórica (la poesía eslovaca del siglo xx), y de poesía española y rusa. Es autor de los poemarios: Una tarde verde (1977), Inaplazable (1980), Un caballo en el barrio (1983), Días plenos (1988), Bajo un árbol envenerado (1995), El soprano de las gotas de lluvia (2000) y El esplendor de la mezcla (2007) y dos selecciones de poesía El potro melancólico (2003) y El corazón de paso (2007). En el año 2014 se publicó La casa llena de invisibles. Selecciones traducidas de su poesía vieron la luz en Bulgaria, Alemania, Bielorrusia y Grecia. Su obra ha sido traducida al español por Justo Jorge Padrón, Alejandro Hermida de Blas y Salustio Alvarado con Renáta Bojničanová.



    Traducción de Alejandro Hermida


    Desamparada 

    Tú, mi hierba atribulada 
    que tiemblas ante nuevas noticias, 
    muy pesados son los mecanismos de los días 
    que transitan por ti. 

    Para aquella aplastada y quemada 
    hasta el don de la lluvia es muy pesado. 

    Mi roce ligero es un pinchazo. 

    En voz baja te convenzo: 

    No, 
    abril en las afueras no fue un paisaje 
    muerto, sino 
    animado, en las lomas junto a la carretera 
    brotaban manantiales 
    de color verde claro, 
    el cielo tormentoso hacia el que íbamos con el coche 
    no era gris negruzco, como dices, sino 
    gris azulado, y la fuerte lluvia que nos obligó a parar 
    no era incolora ni turbia 
    como sedimento, sino 
    con un matiz verdoso… 

    Reúno todo el silencio 
    para tu sueño, 
    que él te devuelva 
    a ti misma, 
    y que yo encuentre tu mano perdida.




    Qué fácil puede pasar

    Una petición de fuerzas 
    como de boca de Štúr: 
    Señor, no permitas 
    que me abandone.

    Cuando en este mundo humano tan variado, 
    hojeando el infinito libro de los rostros, 
    paso por delante de los que duermen en el suelo del metro,
    yo, que ahora, pese al cansancio, floto, 
    que he venido aquí en avión, 
    que tengo una habitación que sobrevuela en el piso quince, 
    que hoy ante mí se han abierto las puertas, 
    los oídos, 
    los ojos 
    (algunos como rosas), 

    que me espera una madre en casa, achicoria en el borde del camino, 

    que me agarro a un hilo, al cañón de una pluma, 
    que aun en momentos sin fondo 
    me acoges bajo tus alas blancas, 

    qué fácil puede pasar 
    que yo desista 
    de la lucha cotidiana 
    por mantenerme a flote, 

    que caiga 
    en alguno de esos montones 
    de cajas de cartón, 
    de trapos, 
    de hojas de publicidad, 

    y que no salga de ahí, 

    y con la cara y las manos 
    caiga entre los vasos, 
    entre los vidrios rotos: 

    el rojo cristal. 

    Tal vez por cansancio excesivo
    y por la excesiva decepción. 

    Por el excesivo orgullo. 
    Por un incomprensible cruce de cables.

    Cómo os entiendo 
    a los que os abandonáis, 
    arrastrando el ala rota detrás de vosotros.




    Cómo acercarme a vosotros 

    La dudosa vestal 
    de las nueve llamas de las nueve torres 
    del Templo de Basilio el Bienaventurado 
    ante los ojos severos de la Madre de Dios de Smolensk 
    sumergida en la lectura de una novela de quiosco, 

    su amigo, el guarda, sentado en la iglesia central 
    con su llama que asciende —y transporta 
    a lo alto— a lo alto, 
    hasta la música de las esferas, 
    los auriculares puestos, 
    meneando el pie, 

    tú que te erizas ante mi intento de entablar contacto 
    (estas líneas las escribo con la púa que aún escuece), 

    y tú que, además de iconos, ofreces a la venta 
    matrioshkas con la efigie de estrellas del espectáculo y la política,
    la de Stalin también, 
    y no quieres escuchar que Jesucristo 
    echó a los mercaderes del templo, 

    vosotros que no venís de otro planeta, 
    nuestros hijos. 

    Que bajáis ante nosotros las persianas 
    para vuestras cacerías, 
    escapadas.

    ¿Con qué palabra 
    hablaros, 
    cómo?



    Mesa 

    Una mesa de escritorio, entrevista 
    en el viejo garaje de una casa abandonada 
    y silenciosa, reposando 
    sobre un costado, traída 
    de algún sitio, hasta ahora 
    arrumbada, 
    fuerte como el roble, (todavía) 
    lisa como una hoja; 

    el intenso deseo 
    de quedarse aquí, 
    de acariciarla con un trapo delicado, 
    de entrarla solemnemente en la habitación, 
    de acomodarse en ella, tan amplia, 
    de dejar en ella un platillo con una taza tintineante, 

    de lustrarla con los codos, las palmas de las manos y los dedos, 

    o con el rostro, 

    de experimentar placeres 
    de ermitaño. 

    Seguramente florecería, daría hojas, 
    frutos. 

    Buey de los ancestros, 
    tiraría de una carga pesada, 
    sacaría del fango un carro atascado. 

    Buen caballo fiel de los ancestros, 
    me llevaría 
    galopando por el paisaje, 
    nuestras cabezas al viento. 1



    Stratenkyňa 

    Ty moja utrápená tráva, 
    zachvievajúca sa pri nových správach, 
    priťažké sú mechanizmy dní, 
    čo tebou prechádzajú. 

    Ubitej, spálenej 
    aj dar dažďa je priťažký. 

    Môj ľahký dotyk je ti bodnutím. 

    Tlmene ťa presviedčam: 

    Nie, 
    apríl za mestom nebol mŕtvou 
    krajinou, ale 
    oživenou, vedľa diaľnice na kopcoch 
    vyvierali svetlozelené 
    pramene, búrková obloha, ku ktorej sme sa autom blížili, 
    nebola čiernosivá, ako vravíš, ale 
    modrosivá, aj silný dážď, pre ktorý sme museli zastať, 
    nebol bezfarebný ani 
    ako múľ, ale 
    dozelena — 

    Všetko ticho zhŕňam 
    pre tvoj spánok, 
    aby ťa vrátil 
    sebe, 
    aby som našiel tvoju stratenú ruku.



    Ako ľahko sa môže stať 

    V prosbe o dostatok síl 
    ako zo Štúrových úst: 
    Pane, len to nedopusť, 
    aby som sa opustil.

    Keď v tomto pestrom ľudskom svete, 
    listujúc v nekonečnej knihe tvárí, 
    míňam tých, čo spia v metre na dlažbe,
    ja, ktorý sa teraz napriek únave vznášam, 
    priletel som sem lietadlom, 
    mám plachtiacu izbu na pätnástom poschodí, 
    pred ktorým sa dnes roztvárali dvere, 
    uši, 
    oči 
    (aj ako ruže), 

    ktorý mám doma mamu, čakanku na okraji cesty, 

    ktorý sa držím nitky, kostrnky pierka, 
    že ma v bezodnej chvíli 
    ešte prichýliš pod svoje biele krídla, 

    ako ľahko sa môže stať, 
    že vzdám 
    ten každodenný zápas 
    byť nad vodou, 

    že zapadnem 
    do nejakej z tých hŕb 
    papierových škatúľ, 
    handier, 
    reklamných letákov, 

    a že sa odtiaľ nevyhrabem 

    a rukami a tvárou 
    zapadnem do pohárov, 
    do rozbitého skla — 

    červené slnko. 

    Možno z priveľkej únavy 
    a z priveľkého sklamania. 

    Z priveľkej hrdosti. 

    Z nepochopiteľného skratu.

    Ako vám rozumiem, 
    opúšťajúci sa, ťahajúci za 
    sebou zlomené krídlo.



    čím sa vám priblížim 

    Pochybná vestálka 
    deviatich plameňov deviatich veží 
    Chrámu Vasilija Blaženého 
    pred prísnymi očami Smolenskej Matky Božej 
    zabratá do čítania bulvárneho románu, 

    jej kamoš, strážca, sediaci v hlavnej cerkvi 
    s plameňom stúpajúcim — unášajúcim 
    vysoko — vysoko, 
    až k hudbe sfér, 
    slúchadlá na ušiach, 
    pokyvkávajúci nohou, 

    ty, čo sa na môj pokus o kontakt ježíš 

    (pálčivým ostňom píšem tieto riadky), 

    i ty, čo s ikonkami ponúkaš na predaj 
    matriošky s podobizňou hviezd šoubiznisu a politiky, 
    Stalina 
    a nechceš počuť, že Ježiš 
    vyháňal kupcov z chrámu, 

    vy, čo ste sem nepadli z Mesiaca, 
    naše deti. 

    Pre svoje záťahy, 
    úlety 
    zaťahujúce pred nami rolety. 

    Akým slovom 
    sa vám prihovoriť, 
    čím?



    Stôl 

    Písací stôl, zazretý 
    v bývalej garáži v opustenom tichom 
    dome, oddychujúci 
    na boku, odniekiaľ 
    privezený, zatiaľ 
    odložený, 
    mocný ako dub, (ešte) 
    hladký ako list, 

    silná túžba 
    tu ostať, 
    pohladiť ho jemnou handričkou, 
    vniesť slávnostne do izby, 
    rozložiť sa na ňom, rozložitom, 
    položiť naň tanierik so zvoniacou šálkou, 

    leštiť ho lakťami, dlaňami a prstami, 

    tvárou, 

    zakúšať pustovnícke 
    rozkoše. 

    Určite by rozkvitol, vydal listy, 
    zarodil. 

    Predkov vôl, 
    by ťahal ťažký náklad, 
    vyslobodzoval z bahna zapadnutý voz. 

    Predkov dobrý verný kôň, 
    by ma niesol, 
    cválal krajinou, 
    okolo našich hláv vietor. 















    .

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  • 11/28/16--21:09: EVA LUKA [19.659]

  • Eva Luka

    Eva Luka (Trnava, Eslovaquia 1965) es el pseudónimo literario de Eva Lukácová. Es especialista en cultura japonesa; vivió ocho años en ese país para después trasladarse a España, tierra que le dejó la huella de una trágica experiencia: la muerte violenta de su compañero.

    Como poeta debutó en la antología generacional Mujer profundamente verde (1998). Después publicó los libros Fierahermana (1999), Diablomanzano (2005) y Cuervángel (2011).

    La lírica de Eva Luka se distingue por su intensa carga emocional, en la que los sentimientos se muestran como pulsiones primordiales, a menudo destructivas. También son características su imaginación onírica y su exuberancia lingüística, que se desborda en una rica adjetivación y en juegos de palabras, como los patentes en sus títulos.




    Traducción Alejandro Hermida de Blas



    Retorno a las islas 

    Mientras duermo, mi pensamiento nocturno 
    me abandona y pasea 
    en torno al estanque, a los verdosos 
    nidos de las ranas, les habla, pregunta 
    a cada una de ellas de qué 
    va su pequeña vida en la charca. Este paisaje 
    no me resulta extraño. La luna, inmensa 
    como un dirigible, está pendiendo de un hilo. 
    Bajo su blanco globo, igual que siempre, 
    un conejo sonriente muele sin cesar 
    la píldora de la inmortalidad. 

    De mañana me despierto cuando un petirrojo 
    irrumpe en mi cuarto, batiendo las alas 
    revolotea en el sitio. Siento dolor 

    como si me hirieran: como cuando a la belleza 
    sigue faltándole algo.



    Reina

    Me protege el ala 
    de un pequeño dios que en silencio 
    desprecia mi carne y, no obstante, 
    atraído por su acre, fuerte aroma, 
    se envuelve en un plumaje más oscuro 
    que cenizas de muertos, que carbón 
    de un hogar apagado, para así asemejarse 
    a un cisne negro. 

    Sola en la torre, junto a la fría lámpara 
    que da una luz verdosa, en el mismo momento 
    en que entrego mis cabellos 
    intocables a la luna pesada, soy consciente: 

    no debo compartir 
    la red luminosa de la reja 
    en mis mejillas inmóviles: 
    no debo sonreír.

    Debajo de mí el lago, 
    debajo de mí los dóciles, 
    los perspicaces peces.



    Feminidad 

    Es así como el diablomanzano 
    se aparece a mi espalda en sueños: preñada 
    camino por el bosque que oscurece, un niño 
    pesado, no deseado, arrastro en mi cuerpo 
    embrutecido, viviente para él 
    más que para mí. Tan sólo soy 
    un recipiente lleno de sangre, un frágil jarrón 
    que en el momento de parir estalla como pulpa 
    machacada de un fruto silvestre. El parto, ese amenazante, 
    absoluto desgarro del cuerpo 
    me persigue en sueños como a una 
    bruja en fuga. 

    No, no elegiré: mira, mis largos, 
    mis prístinos cabellos ondean al viento, 
    un mes tras otro me vuelvo hacia mí misma, impura 
    entrego a la tierra puñados de sangre 
    superflua, oscurecida. En sueños doy a luz niños menudos, violáceos, 
    en torno a mí hay secreciones, sudor, el olor sofocante de la fecundidad.

    De noche abandono regularmente 
    mi lecho de parturienta, hembra infiel 
    a mí misma. El niño no deseado queda 
    en él, arrojado, con un trozo de tela sucia 
    entre las temblorosas piernecitas, y yo, 
    asustada como un animal, me marcho 
    y recuerdo; toda la vida 
    recordaré 
    las manos pequeñas, dejadas a la oscuridad.



    El grito del pavo real 

    De vez en cuando, mami, en tu amor se mezcla 
    una fruta amarga, la fruta de bayas mortales 
    tras la cual ya sólo hay la leve envoltura de la oscuridad. Entonces 
    apoyas en la mesa tu cabeza fría, esperas 
    a que el árbol más cercano del jardín tienda hacia ti 
    sus mangas de múltiples capas a través de la ventana. 

    Por el piso fregado pasan corriendo 
    pequeños hombrecillos de luto, aquellos que vivían con vosotros 
    en la casa del jardín; cada año redondo, acabado, 
    lo engarzan en un hilo a manera de joya. Llévala con orgullo, 
    con rostro de antigua diosa, y recuerda los tiempos 
    cuando te despertabas con un hijo nuevo cada vez en el vientre, 
    una y otra vez recibiendo los misterios de la fecundidad, 
    las judías blancas y negras. 

    Sigue sentándote a la mesa limpia, busca el agua 
    en el fondo de las bolas de cristal; deja que el viento te suelte 
    los cabellos, serán nuevamente como pelaje de potros, 
    marrón claro y ligero. 

    Y no te asustes si alguna vez en sueños 
    escuchas el áspero grito del pavo real: es sólo mi amor muerto 
    que del fondo de la noche te saluda.



    Murciélagos 

    Qué bien saben definirse a sí mismos, como si no les 
    llegasen ni por casualidad planes ningunos 
    de filigranas del Creador. En una oscuridad vidriosa 
    se agarran unos a otros por las patas colgadas, tiernos embriones, 
    mellizos, quintillizos, 
    cien veces, mil veces repetido 
    el diseño incansable de minúsculas vísceras, modeladas 
    con la esperanza de convertirse nada más nacer 
    en souvenirs del mundo. Irrepetibles. 
    Sólo para Irrepetibles. Sólo para la luz
    que nos mira desde arriba, enviada de incógnito 
    para deleitarse 
    con este milagro en las paredes de las grutas.



    Poema a los ojos de perro 

    Ojos de perro que estáis alumbrando en mi cielo, 
    os pido que os quedéis y que veléis 
    mis sueños extraños, aún hoy y aún mañana. 
    Voy cruzando el jardín lúgubre, llevo un gorro 
    hundido hasta las orejas, susurro en silencio 
    un padrenuestro de perro por mí y por vosotros, y así el miedo 
    parece ser menor. 

    Es mucho lo que me enseñasteis, 
    de la luz y las tinieblas y las cosas sencillas. 
    Desde que os conozco no hay lugar en mí 
    para complejas plegarias. Mirad ahí, la tierra 

    echa árboles jóvenes, se elevan al cielo como hebras 
    que a su vez tiran del cielo hacia la tierra. Y entremedias 
    el amor —nada más, 
    nada menos.



    Fierohermano

    Dentro de su cabeza corretean las bestias felices 
    que en las cacerías dejó ir. Las manos, 
    cálidas como instrumentos bien afinados, 
    asidas a mi cuerpo, encienden en mí 
    ocultos fuegos. Él intenta no ver 
    la retina del libre pecado 
    en mis ojos entornados. Me acepta. 
    Acepta las fantasmagorías que noche 
    tras noche me atormentan. Acepta mis frivolidades, mi rabia, 
    mis menstruaciones; los días en que me vuelvo hacia mí misma, 
    las huellas del maquillaje sin quitar en la almohada, en el cabezal 
    sexual de mi opresiva, plenamente desenvuelta 
    feminidad.

    Está aquí tan sólo para mí. Mira, 
    mientras me muerde insoportablemente, cómo la 
    feminidad me rueda entre las manos, capullo grávido 
    de algo que no es posible calcular de antemano; hinchado a reventar 
    de su imprevisibilidad. 

    Tiene aroma a incesto cuervangelado, ciervangelado. 
    Tiene aroma 
    a piel de conejo desollado; a sangre. Tiene aroma a todo 
    lo que yo podría haber sido 
    si hubiera nacido siendo él. 

    Fierohermano; doloroso gemelo con quien 
    duermo.



    Salto mortal 

    El salto mortal atrae con el irresistible olor 
    de ciruelas fermentando, con un impulso 
    dulzón. Vete y pruébalo: el encanto consiste 
    en que no sabes cómo acabarás 
    cuando saltes: 
    y qué pasará entonces con tu 
    loco corazón, que a pesar de todas las cosas 
    quiere tanto sentir que aún está vivo, 
    que está muy vivo, que vive al límite 
    ahora 
    y con la precisión 
    del reloj de péndulo en casa de los Borrowers. 

    El salto mortal es dejarlo todo e irse 
    a otro lugar. Sn dinero ni hogar, 
    sin certezas. Descubrir de qué material 
    estás hecha; de que metal, papel 
    o tierra. El salto mortal es dar golpecitos 
    en tu lámpara interior. Esperar 
    qué genio saldrá de ella, 

    si es que sale alguno.



    Oscuridad 

    Sólo ahora es la verdadera soledad, 
    cuando mis piernas bronceadas y desnudas dicen: 
    queremos descansar; 
    pero no hay cama, queridas, les respondo 

    como a perros que no entienden que el hogar 
    es una quimera, que no hay 
    hogar, que el hogar 
    no es más que una idea, 
    una astillita, 
    un pedacito pequeño, inflamable, de madera, arrojado por la sierra 
    como desperdicio. 

    Qué felicidad, no entender 
    qué es el hogar. Envidio a mis bellas piernas 
    y a los perros. 

    La dulce ceguera de los embriones.




    Návrat na ostrovy 

    Zatiaľ čo spím, moja nočná myseľ 
    ma opúšťa, prechádza sa 
    okolo rybníka, okolo zelenkavých 
    hniezd žiab, privráva sa im, pýta 
    každej z nich, o čom 
    sú ich malé životy na plytčine. Táto krajina 
    nie je pre mňa cudzia. Mesiac, obrovský 
    ako vzducholoď, visí na vlásku. 
    Pod jeho bielym balónom, ako vždy, 
    usmiaty zajačik, nerušene roztĺka 
    pilulku nesmrteľnosti. 

    Ráno sa prebudím, keď mi červienka 
    vkĺzne do spálne, zabalansuje 
    krídlami. Pocítim bolesť 

    ako pri zranení: ako keď kráse 
    stále niečo chýba.




    Král’ovná 

    Chráni ma krídlo 
    drobného boha, čo ticho pohŕda 
    mojou telesnosťou, a predsa 
    priťahovaný jej trpkou, tvrdou vôňou 
    halí sa do peria, tmavšieho 
    než popol mŕtvych, než uhlie 
    z vyhasnutého kozuba, aby sa podobal 
    čiernej labuti. 

    Sama vo veži, pri chladnej lampe 
    svietiacej nazeleno, vo chvíli, 
    keď odovzdávam svoje nedotknuteľné 
    vlasy ťažkému mesiacu, viem: 

    nesmiem sa deliť 
    o svietelnú sieťku mreže 
    na svojich nepohnutých lícach: 
    nesmiem sa usmiať.

    Podo mnou jazero, 
    podo mnou sladké, 

    chápajúce ryby.




    ženstvo 

    Takto sa mi diabloň 
    poza chrbát zjavuje v snoch: tehotná 
    chodím v temnejúcom lese, ťažké, 
    nechcené dieťa vlečiem v zhrubnutom 
    tele, živom viac pre neho 
    než pre mňa. Som iba 
    nádoba plná krvi, krehučká váza, 
    v čase pôrodu vybuchujúca ako rozmliaždená 
    dužina divého ovocia. Pôrod, hrozivé, 
    absolútne roztrhnutie tela 
    ma prenasleduje v snoch ako stridžiu 
    ženu, čo zutekala. 

    Nie, nevyberiem si: pozri sa, dlhé, 
    prapôvodné vlasy mi vejú vo vetre, 
    mesiac čo mesiac sa obraciam k sebe, nečistá 
    odovzdávam zemi hrste nepotrebnej, 
    stmavnutej krvi. V snoch rodím drobné, fialové deti, 
    okolo mňa sú výlučky a pot, dusný pach plodnosti. 

    V noci pravidelne opúšťam 
    svoje pôrodné lôžko, samička, neverná 
    sama sebe. Nechcené dieťa ostáva 
    na ňom, pohodené, s kusom špinavej látky 
    medzi trasľavými nožičkami, a ja, 
    vystrašená ako zviera, odchádzam 
    a spomínam si; celý život 
    si budem spomínať 
    na malé ruky, zanechané tme.




    Krik páva 

    Občas ti, mami, do lásky vnikne 
    trpkasté ovocie, ovocie smrtných bobúľ, 
    po ktorom príde už len ľahký obal tmy. Vtedy 
    si opieraš chladnúcu hlavu o stôl, čakáš, 
    že najbližší strom v záhrade položí svoje vrstevnaté 
    rukávy k tebe cez okno. 

    Po vyumývanej dlážke prebehnú 
    malí smútiaci ľudkovia, tí, čo bývali s vami 
    v záhradnom dome; každý dokončený, okrúhly rok 
    navliekli na niť ako šperk. Nos ho hrdá, s tvárou 
    bývalej bohyne, spomínaj na časy, keď si sa prebúdzala 
    vždy s novým dieťaťom v lone, znova 
    a znova preberala tajomstvá plodnosti, fazuľky, 
    biele a čierne. 

    Sedávaj naďalej pri čistom stole, hľadaj vodu 
    na dne veštebných gúľ; nechaj vietor, nech ti rozpletie 
    vlasy, budú zasa ako srsť žriebät, svetlohnedé a ľahké. 

    A nezľakni sa, keď niekedy v spánku 
    začuješ ukrutný krik páva: to ťa len tvoja mŕtva láska

    pozdravuje z noci.




    Netopiere 

    Ako len vedia definovať samy seba, akoby sa k nim 
    ani náhodou nedostali nijaké plány 
    na filigránsku robotu Tvorcu. V sklovitej tme sa 
    chytajú jeden druhého za ovisnuté ruky, nežné embryá, 
    dvojčatá, pätorčatá, 
    stokrát, tisíckrát opakovaný, 
    neúnavný vzorec drobulinkých vnútorností, vymodelovaných 
    s nádejou, že sa hneď po narodení stanú 
    suvenírom sveta. Neopakovateľní. Len pre Neopakovateľných. 
    Len pre svetlo,
    ktoré na nás hľadí, poslané tajne z výšok, 
    aby sa kochalo 
    týmto zázrakom na jaskynných stenách.



    báseň pre psie oči

    Psie oči, ktoré svietite na mojej oblohe, 
    prosím vás, aby ste zostali a bdeli 
    nad mojimi čudnými snami ešte dnes a ešte zajtra. 
    Prechádzam ponurou záhradou, čiapku 
    mám narazenú po uši, v duchu si šepkám 
    psí otčenáš za seba i za vás, a strach 
    sa zdá menší. 

    Veľa ste ma toho naučili, 
    o svetle a tme a o prostých veciach. 
    Odkedy vás poznám, niet už u mňa miesto 
    na zložité modlitby. Len sa pozrite, zem 

    vyháňa mladé stormy, ťahajú sa k nebu ako nite, 
    a tie ťahajú nebo zasa k zemi. A v medzipriestore 
    láska —nič menej, 
    nič viac.




    divobrat 

    V hlave sa mu preháňajú šťastné zvieratá, 
    ktoré pri poľovačkách nechal ísť. Ruky, 
    horúce ako dobre naladené nástroje, 
    prisaté k môjmu telu, zažíhajú vo mne 
    utajené ohne. Usiluje sa nevidieť 
    zrenicu slobodného hriechu 
    v mojich privretých očiach. Prijíma ma. 
    Prijíma fantazmagórie, ktoré ma trápia 
    noc čo noc. Prijíma moje plytkosti, zlobu, 
    menštruácie; dni, kedy sa obraciam sama do seba, 
    odtlačky neodlíčenej maskary na podhlavníku, 
    na pohlavníku môjho doplna rozvinutého, 
    ťaživého ženstva.

    Je tu len pre mňa. Pozerá sa, 
    neznesiteľne do mňa zahryznutý, ako sa mi 
    ženstvo kotúľa z dlane do dlane, zámotok, tehotný 
    niečím, čo sa vopred nedá odhadnúť; do prasknutia 
    navretý svojou nepredvídateľnosťou. 

    Vonia zhavranjeleným, zhavranjelením incestom. 
    Vonia 
    stiahnutou králičou kožou; krvou. Vonia všetkým, 
    čím by som mohla byť ja, keby 
    som sa bola bývala narodila ním. 

    Divobrat; bolestné dvojča, s ktorým
    spávam.



    salto mortale 

    Salto mortale vábi neodolateľným pachom 
    kvasiacich sliviek, sladkastým 
    nutkaním. Len choď a skús to: nádhera spočíva 
    v tom, že nevieš, ako skončíš, 
    keď skočíš: 
    a čo sa pritom stane s tvojím 
    podivným srdcom, ktoré napriek všetkému 
    tak veľmi chce cítiť, že ešte žije, 
    že žije veľmi, že žije nadoraz, 
    teraz 
    a presne 
    ako pondusové hodiny v dome Požicajovcov. 

    Salto mortale je všetko opustiť 
    a ísť inde. Bez peňazí a bez domova, 
    bez istôt. Zistiť, z akého materiálu 
    pochádzaš; z akého kovu, papiera 
    alebo hliny. Salto mortale je zaklopať 
    na svoju vnútornú lampu. Počkať, 
    aký duch z nej vyjde 

    a či vôbec.



    tma 

    Až teraz je tá naozajstná samota, 
    keď moje opálené nohy bez šiat hovoria: 
    chceme odpočinúť; 
    ale niet postele, milé moje, odpovedám im 

    ako psom, ktorí nechápu, že domov 
    je chiméra, že domova 
    niet, že domov 
    je iba myšlienka, 
    íverček, 
    drobný, horľavý kúsok dreva, odmrštený od píly, 
    ako odpad. 

    Toľko šťastia, nechápať, čo je 
    domov. Závidím svojim krásnym nohám 
    a psom. 

    Tú sladkú slepotu embryí.













    .

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  • 11/28/16--21:58: NORÁ RUŽIČKOVÁ [19.660]

  • Nóra Ružičková

    Nacida en 1977 en Eslovaquia, en la capital, Bratislava, es artista plástica y audiovisual además de poeta. Estudió pintura y grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes de Bratislava, donde en la actualidad enseña. Ha publicado los poemarios Micronautas (1998), Urdimbre y ataque (2000), Amorfia (2004), Parcelación del aire (2007) y Exploración costera (2009), así como el libro experimental Trabajos & intimidad (2012), en el que deconstruye el lenguaje de la vida cotidiana. También ha traducido poesía alemana contemporánea. Su propuesta poética, caracterizada por la sobriedad expresiva, la hondura autoanalítica y la contención emotiva, es una de las más sólidas y coherentes de su generación.



    Traducción Alejandro Hermida de Blas


    El árbol vuelve a guardar lo brotado bajo la corteza 
    El ojo vuelve a guardar la lágrima bajo el párpado 
    El espejo refleja mi mirada Por una vez 
    La mirada no se encuentra con la mirada


    *


    Strom si povyháňané vťahuje naspäť pod kôru 
    Oko vťahuje slzu naspäť pod viečko 
    Zrkadlo môj pohľad odrazí Raz 
    Pohľad sa minie s pohľadom


    *



    En algún lugar
    siguen meciéndose arriates enteros 
    una luz intensa atraviesa tulipanes 
    y diluye sus frágiles contornos 
    yo sigo respirando 
    grandes dosis de aire 
    coloreado de rojo 
    (es beneficioso o es perjudicial) 
    … 

    gritar puede hacerlo otro 
    (en vez de) 
    gritar en vez de alguien — 
    otro gritar en vez de otro — 
    en vez de uno mismo 
    gritar se puede otra cosa 
    (en vez de) 
    si es que hemos olvidado 
    si es que no sabemos 
    cómo y qué hay que gritar 
    en ese caso 
    se puede gritar otra cosa (en vez de) 
    gritar en vez de otro — otra cosa 
    (en vez de) 
    olvidar y en el grito 
    sonar extraña — ajena a una misma 
    … 

    en algún lugar se mecen arriates enteros 
    un alto navío — el sonido 
    se parte por el medio 
    dentro se mete el agua 
    (el agua — en vez de)


    niekde

    sa ešte stále hojdajú celé hriadky 
    prudké svetlo presvecuje tulipány 
    a rozpúšťa ich krehké obrysy 
    ešte stále dýcham 
    veľké dávky vzduchu 
    sfarbeného na červeno 
    (pomáha to alebo to škodí) 
    ... 

    kričať môže aj ktosi iný 
    (namiesto) 
    kričať namiesto kohosi — iného 
    kričať namiesto iného — 
    namiesto seba 
    kričať možno aj čosi iné 
    (namiesto) 
    ak sme zabudli 
    ak nevieme 
    ako a čo treba kričať 
    v takom prípade 
    dá sa kričať aj iné (namiesto) 
    kričať namiesto iného — kričať iné 
    (namiesto) 
    zabudnúť a čudne zaznieť 
    vo výkriku — nesvoja 
    ... 

    niekde sa hojdajú celé hriadky 
    vysoká loď — zvuk 
    sa zlomí uprostred 
    dnu sa vleje voda (voda — 
    namiesto)



    Barcas 

    hablas delimitado. tus palabras 
    tienen una duración exactamente definida 
    sólo la cantidad de tiempo obligatoria 
    sólo la cantidad de espacio imprescindible 
    recortadas justo al límite 
    talladas en madera dura y mate 
    traen sus significados 
    envueltos en tela encerada 
    tus frases siempre tienen dirección 
    y acaban allí donde apuntaban 
    sequedad. ni una gota de agua traicionera. sólo yo 
    me vierto en tus cauces, cañadas, lechos 
    desgasto, erosiono, empapo. mezo 
    tus barcas, las arrastro. y yo misma no sé adónde



    člny 

    hovoríš ohraničené. tvoje slová 
    majú presne vymedzené trvanie 
    len nevyhnutné množstvo času 
    len najnutnejšie množstvo priestoru 
    urezané tesne pri okraji 
    vysekané z tvrdého matného dreva 
    nesú svoje významy 
    zabalené do impregnovaného plátna 
    tvoje vety vždy niekam smerujú 
    a končia tam, kam mali namierené 
    suchosť. ani kvapka zradnej vody. len ja 
    sa vlievam do tvojich korýt, žľabov, riečísk 
    rozmývam, podomieľam, presakujem. hojdám 
    tvoje člny, unášam. a sama neviem kam



    enlaces discretos

    después de un invierno de planos complicados 
    llenos de pasillos tortuosos débilmente iluminados 
    por fin salimos a la luz también nosotros 
    titubeantes como si alguien 
    nos acabara de sacar de sus mangas llenas de humo 
    con mirada exangüe afrontamos 
    el resplandor despiadado 
    dejamos que en la lengua 
    nos estalle un día tras otro 
    explosiones a cámara lenta 
    tamizadas por miles 
    de tupidas pantallas: puro cliché 
    el aliento oculto durante meses 
    en terciopelo ardiente como brasas 
    pero ahora ya no 
    ahora todo vuelve a ser terso 
    sin costuras sin voluntad 
    y en un estante reposan ya nuestros corazones 
    provistos de un brillante vidriado 
    y de un tema legible con facilidad



    diskrétne spoje 

    po zime s komplikovaným pôdorysom 
    plným krivolakých sporo osvetlených chodieb 
    napokon vychádzame aj my najavo 
    tápavo akoby nás niekto práve 
    vytriasol zo zadymených rukávov 
    odkrveným pohľadom čelíme 
    neľútostnému jasu 
    nechávame si na jazyku 
    vybuchovať deň po dni 
    explózie v spomalenom zábere 
    precedené cez tisícky 
    husto tkaných plátien: číre klišé 
    dych po celé mesiace zašitý 
    v tlejúcom zamate 
    ale teraz už viac nie 
    teraz je všetko znovu hladké 
    bez švov bez vôle 
    a na polici už ležia naše srdcia 
    opatrené lesklou glazúrou 
    a ľahko čitateľným motívom




    luces 

    toda la noche pasé bañada en tu aliento 
    tibio e insistente 
    un tiempo inacabable estuve transformándome 
    en durmiente abrupta orilla 
    cayendo cayendo a través de mi espejo 
    sin poder alcanzar 
    tu fondo movedizo 
    por todas las capas del cielo invertido 
    un tiempo inacabable 
    estuvieron desprendiéndoseme las placas pesadas del cielo 
    me estuve desnudando de piel crepuscular 
    de plomo ennegrecido 
    y a las luces les salían largos cabellos dorados
    que yo peinaba toda una eternidad 
    inclinada sobre la superficie cerrada 
    saltaban de ellos chispas caían 
    al agua oscura 
    caían apagándose en un susurro



    svetlá 

    celú noc ma obmýval tvoj dych 
    vlahý a naliehavý 
    nekonečne dlho som sa menila 
    na strmé spiace pobrežie 
    padala padala som svojím zrkadlom 
    a nemohla som dopadnúť 
    na tvoje bludné dno 
    cez všetky vrstvy inverzného neba 
    nekonečne dlho 
    padali zo mňa ťažké pláty oblohy 
    zvliekala som sa zo súmračnej kože 
    zo sčernetého olova 
    a svetlám rástli dlhé zlaté vlasy 
    ktoré som celú večnosť česala 
    sklonená nad uzavretou hladinou 
    odletovali z nich malé iskry padali 
    do tmavej vody 
    padali a šumiac zhasínali




    parque público 

    ruedan las palabras como gotas de agua por plumaje lustroso 
    me pierdo en la piel del extranjero de inciertos contornos. sobrante 
    del cual al mediodía elevo una carpa resplandeciente 
    arrojo las malas hierbas sarnosas a la brumosa orilla del habla 
    me cruzo con el día de hoy, casual transeúnte 
    en la periferia del ayer. me arrastro hasta el parque público 
    donde: no establezco contactos, no echo raíces 
    no desenvuelvo lo iniciado, no me dejo alimentar 
    no doy las gracias, no saludo, sólo respiro queda 
    e ininterrumpidamente, de modo que no es posible decir con seguridad 
    a cuál de las muchas especies pertenezco




    verejný park 

    kotúľajú sa slová ako kvapky vody po namastenom perí 
    strácam sa v splývavej koži cudzinca. nadbytok 
    z ktorého napoludnie vztyčujem jagavý šiator 
    vyháňam prašivú burinu na zahmlený breh reči 
    míňam sa s dneškom, náhodným okoloidúcim na periférii včerajška. vlečiem sa do verejného parku 
    kde: nenadväzujem kontakty, nezapúšťam korene 
    nerozvíjam načaté, nenechávam sa kŕmiť 
    neďakujem, nezdravím, len ticho neprerývane 
    dýcham, takže sa nedá s určitosťou povedať 
    ku ktorému z mnohých druhov vlastne prináležím



    la historia de otro

    cada singularidad 
    reemplazarla por una palabra 
    cada palabra

    reemplazarla por otra 
    concentrarse en el detalle 
    paso a paso 
    palabra por palabra 
    transformar la propia historia 
    en la historia 
    transformar el propio miedo 
    en el miedo de otro


    *

    el miedo
    a no poder salir
    del reducido cuarto 
    sin puertas ni ventanas 

    donde no es posible respirar 

    donde no es posible no pensar 
    en la orilla del mar 

    la línea —fina discontinua 
    diluida oculta 
    casi nada 
    o tal vez sí—

    *

    aprenderse de memoria 
    la mancha 
    en el techo 
    encima de la cama

    verla 
    aunque no estuviese ahí

    como la flor 
    en el jarrón 
    sobre la mesa 

    se abre

    difunde aroma 
    angustia 

    aprenderse de memoria 
    y no abandonar 
    la vida 
    delimitada 
    por el borde de la mancha


    príbeh niekoho iného 

    každú jednotlivinu 
    nahradiť slovom 
    každé slovo

    nahradiť iným slovom 
    sústrediť sa na detail 
    krok za krokom 
    slovo po slove 
    premieňať svoj príbeh 
    na príbeh 
    premieňať svoj strach 
    na strach niekoho iného


    *


    strach
    že sa nedostanem 
    zo stiesnenej izby 
    bez okien a bez dverí 
    kde sa nedá dýchať 
    kde sa nedá nemyslieť 
    na morské pobrežie 
    čiara — tenká prerývaná 
    rozmývaná zahládzaná 
    takmer nič 
    alebo predsa —


    *


    naučiť sa naspamäť 
    škvrnu 
    na strope 
    nad posteľou

    vidieť ju 
    aj keby tam nebola 

    ako kvetinu 
    vo váze 
    na stole 

    roztvára sa

    šíri vôňu 
    úzkosť 

    naučiť sa naspamäť 
    a neopúšťať 

    život 
    ohraničený 
    okrajom škvrny



    línea costera 

    los sonidos después de despertar 
    cuando aún no sé 
    distinguir 
    uno de otro 

    no sé determinar 
    con certeza 
    el causante 
    la fuente 
    la distancia 
    del evento sonoro 

    aún en la oscuridad 
    de la mañana 
    me despierto oyendo 
    cómo alguien suspira cerca de mí 

    tal vez hasta sea yo 

    me lleva un instante 
    tranquilizarme 

    asegurarme 
    de que no soy yo 
    de que no está cerca

    de que no suspira 
    sino que suena la radio



    pobrežná línia 

    zvuky tesne po prebudení 
    kým ešte neviem 
    odlíšiť 
    jeden od druhého 

    neviem s istotou 
    určiť 
    pôvodcu 
    zdroj 
    vzdialenosť 
    zvukovej udalosti 

    v rannej 
    ešte tme 
    sa prebudím na to 
    ako niekto blízko mňa vzlyká 

    možno dokonca ja 

    chvíľu mi potrvá 
    kým sa upokojím 

    kým sa uistím 
    že nie ja 
    že nie blízko 

    že nevzlyká 
    ale hrá rádio








    .


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  • 11/29/16--02:24: JÁN GAVURA [19.661]

  • Ján Gavura

    Nació en 1975 en Eslovaquia. Es autor de los libros de poemas El escozor de las abejas (2001), Todas las mañanas eres (2006) y Besa (2012). El título de éste último es un término de la cultura albanesa (tan exótica a Eslovaquia como a España) que podría traducirse por “lealtad”. Precisamente las referencias culturales —mitológicas, folclóricas y literarias— son uno de los rasgos definitorios de la lírica de este autor, algo hermética en un principio, pero que se hace más diáfana en los motivos de una vida familiar problematizada. Además de poeta, Ján Gavura es uno de los más reputados críticos literarios de su generación, editor de clásicos modernos, profesor universitario y traductor del inglés. Como conocedor y protagonista del panorama poético actual en Eslovaquia, ha contribuido a su interpretación con una antología y una serie de ensayos críticos.





    Traducción Alejandro Hermida de Blas


    porcelana 

    La taza de su mano tendrá ya casi un milenio, 
    un par de siglos más que el saúco y la tila 
    cuya infusión bebe hoy. 

    Con esa misma mano señala el asiento a los huéspedes y arregla las flores del jarrón, 
    acaricia y estrecha por más tiempo alguna mano. 

    Abre el piano. Las músicas son como los recuerdos, dice, 
    y toca cada día un poco más despacio. 

    Conoce veinte formas de roce. 
    Y no menos variantes de caricia. 
    No teme verter en la porcelana la caliente infusión de pétalos, 
    ni tenderse mortal en el blanco lecho.


    porcelán 

    Šálke v jej ruke tiahne na druhé tisícročie, 
    o pár sto rokov menej je lipe a base, 
    z ktorých dnes pije čaj. 

    Tou istou rukou usadí hostí a zrovná kvety vo váze, 
    pohladí a niektorú dlaň zovrie dlhšie. 

    Otvorí klavír. Melódie sú ako spomienky, hovorí 
    a zo dňa na deň hrá pomalšie. 

    Pozná dvadsať druhov dotykov. 
    A nemenej spôsobov pohladení. 
    Nebojí sa liať do porcelánu horúce odvary z lístkov, 
    smrteľná ľahnúť na biele lôžko.



    desconocido 

    Manos de mujer cosen mi jersey de cuello alto negro. 
    Acarician la tela, exacta 
    como polvo en el pocillo blanco del farmacéutico, 
    poliéster y un mar de algodón. 

    Huelen a jabón los dedos, 
    se impregna de aroma cada una de las mil puntadas. 
    La aguja que tira del hilo negro 
    brilla como la mañana que aguarda a la pesadilla. 

    Siento gratitud por el número: 
    aunque no logro llamarla, 
    al menos sé cómo tengo que lavar, planchar la ropa, 
    y si puedo ponérmela. 

    Entro en las mangas contento de que falten 
    las rayas de los payasos, del todo determinados por el traje.



    neznámy 

    Ženské ruky šijú môj čierny rolák. 
    Hladia látku, presnú ako 
    prášok v bielej miske lekárnika, 
    polyester a more bavlny. 

    Prsty voňajú mydlom, 
    a vôňou nasakuje každý z tisícky stehov. 
    Ihla, čo vlečie čiernu niť, 
    sa leskne ako ráno strihajúce zlý sen. 

    Pociťujem vďačnosť za číslo, 
    aj keď sa jej nedovolám, 
    aspoň viem, ako mám odev prať, žehliť 
    a či ho smiem nosiť. 

    Vstupujem do rukávov, potešený, že chýbajú 
    pruhy šašov, ktorí sú šatami celí určení.


    en la nuez 

    Un verde resorte pulsa el brote 
    ligado tan sólo por la frágil ley de Newton. 
    Antes de brotar deja de regir.


    La hojita primera de bambú, de pino, de manzano, 
    avanza y no la pueden parar ni los élitros 
    ni los dedos pesados del leñador. 

    Una vez que la verde cuerda se estira, 
    no se libra ni la piedra. Sirve de apoyo al peregrino, 
    da el arma a quien golpea.




    v orechu 

    Na zelenú pružinu tlačí klíčok, 
    spútaný len krehkým zákonom Isaaca Newtona. 
    Pred puknutím prestáva platiť.

    Prvolístok bambusu, borovice, jablone 
    sa ťahá a nezastavia ho ani krovky, 
    ani ťažké prsty drevorubača. 

    Keď sa raz zelená struna vystiera, 
    ani kameň neobstojí. Pútnika podoprie, 
    bijúcemu dáva zbraň.



    tránsito 

    Tras la leve, apenas visible corriente de aire, 
    debes buscar al gato. Ha encontrado tu abrigo de color ratón 
    y de noche se muere por tu olor. 

    Ese animal es astuto, 
    no le importa la falta de altura, 
    el cansancio ni los pérfidos ojos entornados. 

    Retrocedes hasta pararte en la sombra. 
    Y él viene, lenta y blandamente, 
    gira un picaporte de latón del que no tenías ni idea.



    prestupovanie 

    Za jemným, sotva viditeľným vánkom 
    hľadaj mača. Našlo tvoj myší plášť 
    a po nociach dychtí po tvojom pachu. 

    To zviera je prefíkané, 
    neprekáža mu prízemnosť, 
    únava ani privreté nečestné oči. 

    Cúvaš, až kým sa nezastavíš v tieni. 
    A ono prichádza, pomaly a mäkko, 
    stláča mosadznú kľučku, o ktorej si netušil.



    alimento 

    Existe la carne de insecto, inadvertida 
    al noble ojo emplumado del ratonero. 
    No obstante, a otro ojo sangriento 
    no se le escapan los huesos y los huesecillos 
    aunque sean más rápidos que agujas 
    tejiendo jerseys noruegos. 
    Baten las arterias en los cuellos 
    para callarse un día indignamente. 

    Fina como el papel, la piel es suave al contacto. 
    Pero el alma, más negra que papel carbón, 
    copia sus bajos orígenes, 

    su destino de ser rasgada como una carta imposible de entregar. 




    potrava 

    Je mäso hmyzu, nepovšimnuté 
    vznešenému pernatému oku kane. 
    Druhému, krvavému oku, 
    však neuniknú kosti a kostičky, 
    aj keby boli rýchlejšie než ihlice 
    na pletenie nórskych svetrov. 
    Tepny klopú do hrdiel, 
    aby raz nedôstojne zmĺkli. 

    Koža, tenká ako papier, hladí na dotyk. 
    A predsa duša, černejšia než kopirák, 
    prepisuje svoj nízky pôvod, 

    predurčenie byť roztrhaná ako nedoručiteľný list. 



    infantería 

    Unidos por los pasos 
    como por un eslabón de invisibles cadenas. 

    Ciegos, distinguen una oscuridad de otra, 
    caminan en vez de ellos sus macutos. 
    Suficientemente sólidos para doblar la rodilla sin romperla. 

    Ascendiendo a la vez que arrojados a las profundidades, 
    donde hasta el último de los ojos cierra la contraventana de un golpe 
    diciendo que allí no hay ningún alma. 

    Demostración de que algo surge de la nada y aún sigue andando. 
    Mientras siguen las huellas, su cuerpo se opone a sí mismo, 
    con ansia de durar se acerca al fin. 

    La sangre ennoblecida, materia en estado pesado, 
    reúne durante años suelto para comprar lluvia. 
    Como nubes cargadas van marchando hacia los deltas.



    pešiaci


    Spojení krokmi 
    ako ohnivkom nevidteľných reťazí. 

    Slepí, rozoznávajú medzi tmami, 
    kráčajú za nich ich vlastné uzly. 
    Tuhé, aby koleno ohli, ale nezlomili. 

    Stúpajúci, a pritom hodení do hĺbky, 
    kde aj poslední oko trieska okenicou 
    so slovami, že duše tu niet. 

    Dôkazy, že niečo vzniká z ničoho a ešte kráča ďalej. 
    Sledujúc stupaje, ich telo je samo proti sebe, 
    s túžbou po trvaní blíži sa k zániku. 

    Šľachtená krv, skupenstvo s váhou, 
    roky zbiera drobné na dážď. 
    Ako mračná sami pochodujú k deltám.


    de cerca 

    El cuerpo es el primero 
    que se acostumbra al consuelo. 

    Permite beber de la mano, 
    arrancar una manzana, 
    abrir la media luna con las 
    dulces estrellas de los guisantes. 

    Es el primero en prometer 
    que dará al espíritu la fuerza de un tiro de caballos. 
    Como si en este buscar amparo 
    no hubiese más huir. 

    Y el espíritu lo toma y lo acepta, 
    y al besarse o hacer el amor 
    hasta cierra siempre los ojos 
    para que no puedan ver 
    cómo nos ven los otros.



    zblízka 

    Telo si prvé zvykne 
    na útechu. 

    Dovolí piť z dlaní, 
    odtrhnúť jablko, 
    otvoriť polmesiac so 
    sladkými hviezdami hrachu. 

    Ako prvé sľúbi, 
    že duchu dá silu záprahu. 
    Akoby v tomto utiekaní, 
    nebolo viac utekania. 

    A duch prijíma a berie 
    a pri bozkávaní a milovaní 
    ešte vždy zatvára oči, 
    aby nevedeli, 
    ako nás vidia iní.



    compendio de un día 

    Alarga la mano 
    y detrás encontrarás una tuerca. 
    Aflójala. Es lo que dice un hombre a un niño 
    mientras juntos arreglan una lavadora. 
    Fue un pequeño milagro, pero un milagro. 
    Porque eso estaba ahí. 
    Porque él era su padre. 

    Las calles iluminadas de la ciudad tras el cerro 
    tatuaban una raya azul a los campos 
    encorvados como un dorso estremecido de frío. 
    Un dedo en el vidrio de la ventana 
    hacía de puente entre las almas. 

    El macaón entre los geranios 
    traía tanto negro y amarillo 
    que habría que escribir la historia de los colores.




    kompendium jedného dna



    Natiahni ruku 
    a vzadu nájdeš skrutku. 
    Tú povoľ. Toto hovorí muž chlapcovi, 
    keď spolu opravujú práčku. 
    Bol to malý zázrak, ale zázrak. 
    Lebo to tam bolo. 
    Lebo to bol otec. 

    Svetielkujúce ulice z mesta za kopcom 
    vkreslili modrú linku poliam 
    zhrbeným ako zimomravý chrbát. 
    Prst na okennom skle 
    spojil duše mostom. 

    Vidlochvost v muškátoch 
    priniesol toľko čiernej a žltej, 
    že by sa o farbách mali napísať dejiny.


    tu norte 

    Está nevando, y al primer viento 
    con gusto a espuma de mar 
    sale un hombre de la casa. 
    Noviembre, que se eterniza, trae 
    un recado del desierto helado donde habitan los puros. 

    Tú sales tras él 
    envuelta en una pelliza, empujando delante 
    a la mayor de ojos oscuros 
    y a la pequeña que tiene tus ojos. 
    Antes que el plenilunio dé la vuelta, 
    tendrás tu tercer parto. 

    Pero en la voz de él ya está gruñendo, el norte. 
    Y el viento no deja de hablar, 
    susurra en los recuerdos, pregunta. Adónde y cuándo.



    El agua es quebrada por el frío; el deseo, por el miedo; 
    la aurora polar, por el despertar. Estáis. Aquí. Con él. 

    Nunca tuyo del todo, 
    tu marido. Hoy no se irá.



    tvoj sever 

    Padá sneh a za prvým vetrom 
    s chuťou morskej peny 
    vychádza chlap z domu. 
    Večný november prináša 
    odkaz ľadovej púšte, kde prežívajú čistí. 

    Vychádzaš za ním, 
    zatočená do hune, postrčíš pred seba 
    veľkú s tmavými očami 
    a malú s očami celkom ako ty. 
    Skôr než sa mesiac obráti v splne, 
    porodíš tretíkrát. 

    Ale jemu už v hlase vrčí, sever. 
    A vietor neprestáva hovoriť, 
    šumí v spomienkach, kladie otázky. Kam a kedy.

    Hladinu prelamuje chlad, túžbu strach, 
    polárnu žiaru precitnutie. Ste. Tu. S ním. 

    Nikdy nie celkom tvoj, tvoj muž. 
    Dnes neodíde.



    evolución 

    Una vez cada dos mil años se cierran todas las puertas, 
    las luces se apagan y el aire se va agotando. 
    Los ciervos, los gorilas, Antígona y Romeo 
    se miran entre sí 
    sabiendo que llegó el tiempo final. 

    Sus almas heroicas 
    se colman de sosiego o de inquietud 
    ante el próximo fin. 

    Tan sólo una rata sintió ansia del olor 
    del agua dulce y de los desperdicios. 
    Se arrojó a la puerta 
    y, aun a costa de cicatrices y pelo perdido, 
    por la última rendija cruzó al otro lado. 

    Cuando se enderezó, 
    empezó a buscar en torno con quién aparearse.



    evolúcia 

    Raz za dvetisíc rokov sa zavrú všetky dvere, 
    zhasne svetlo, minie sa vzduch. 
    Jelene, gorily, Antigona a Romeo 
    sa na seba pozrú, 
    vediac, že je konečný čas. 

    Ich hrdinské duše 
    napĺňa pokoj a rozrušenie 
    pred krátkym koncom. 

    Iba potkan túžil po pachu 
    sladkej vody a zvyškov. 
    Vrhal sa na dvere 
    a aj za cenu jaziev a straty srsti 
    prešiel poslednou škárou na druhú stranu. 

    Keď sa vzpriamil, 
    začal sa obzerať, s kým by sa mohol páriť.






    .



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  • 11/29/16--03:07: PETER BILÝ [19.662]

  • Peter Bilý

    Peter Bilý (1978, Eslovaquia) es autor de cuatro novelas y cuatro libros de poesía. Su obra ha sido traducida a varios idiomas. En castellano fue publicada la antología de su poesía bajo el título En el cautiverio de la imagen (Amargord, 2012). En su país natal sus libros han recibido varios premios nacionales y su obra, ampliamente recibida por lectores, no ha estado exenta de controversias y reacciones negativas del sector conservador del país, especialmente por parte de la Iglesia Católica.

    Obra

    Novela

    2012 - Inzerát na život, ktorý som nechcel žiť, (El anuncio para una vida que no quise vivir)
    2007 – Don Giovanni
    2005 – Vzbura anjelov, (La rebelión de los ángeles)
    2004 – Démon svätosti, (El demonio de la santidad)

    Poesía

    2009 – Nočné mesto (La ciudad de noche)
    2006 – Posledná siesta milencov (La última siesta de los amantes)
    2002 – V zajatí obrazu (En el cautiverio de la imagen)
    2001 – Spomalené prítmie (La penumbra ralentecida)

    Premios

    Premio de la revista Knižná revue: Libro del año 2007 (Don Giovanni)
    Premio de la editorial Slovenský spisovateľ 2004 (Démon svätosti)
    Premio de Rudo Sloboda Rubato 2001 (Spomalené prítmie)
    2º finalista del Premio de Ivan Krasko 2001 (Spomalené prítmie)
    2º finalista del premio de Perla Bžochová 2001 (traducción, G. Apollinaire: Bestiario o Cortejo de Orfeo)

    La poesía de Peter Bilý se alinea con la corriente maldita de la modernidad. Su estilo oscila entre un perfecto dominio de las formas clásicas (cultiva variantes del soneto y de estrofas orientales como el sijo coreano o la tanka japonesa) y un verso libre deliberadamente desnudo e, incluso, abrupto.



    Traducción Alejandro Hermida de Blas


    insomnio 

    Un solo violín y miles de arcos, 
    y en la noche una octava acosada. 
    ¿Qué dejó de nosotros el encanto? 
    Los tristes sexos de arpas borrachas. 

    Trajo el vacío un descubrimiento. 
    Tu nómada grabó en plata en su poema: 
    que la eternidad vive un momento 
    y el infinito no dura apenas. 

    Ya tienes nada de lo que querías; 
    una música sosa, crudos cuerpos 
    y un canon vuelto patas arriba. 

    El nudo gordiano siempre te corta. 
    Queda el cliché: sólo es su dueño 
    aquel que de sí mismo se enamora.



    nespavost’ 

    Tisíce slákov, iba jedny husle 
    a cez hlas nocou štvaná oktáva. 
    Čo ostalo z nás po falošnom kúzle? 
    Opité harfy a ich smutné pohlavia. 

    Aj prázdno odhalilo niečo. 
    Tvoj tulák vtlačil striebro do básne: 
    že príliš krátko trvá večnosť 
    a nekonečná sú dnes dočasné. 

    Tak máš nič z toho, čo si chcela; 
    bezduchú hudbu, kruté telá 
    a kánon obrátený naruby. 

    Gordický uzol ťa vždy pretne. 
    Ostane klišé: vyhrá len ten, 
    kto sa do seba opäť zaľúbi.



    el adormecimiento 

    Las dudas se cuajaron 
    un minuto antes de la tregua. 
    Cero detrás de cero. 
    En qué va a creer quien ya no crea. 

    Los ojos de la virgen 
    con vieja nobleza miran lelos. 
    Seguir así de incógnito 
    y dejar desangrarse los cielos. 

    Luna sobre la costa. 
    Minutos de hotel de mala vida. 
    La lengua de Babel. 

    Eran bellos mientras nos dolían.



    usínanie 

    Pochybnosť ustrnula 
    minútu pred láskavým prímerím. 
    Za nulou ďalšia nula. 
    A čomu veriť, keď už neverím. 

    Cez oči hlúpej panny 
    sa díva vyvetraná noblesa. 
    Ostať v nej nespoznaný. 
    A nechať vykrvácať nebesá. 

    Lunenie na pobreží. 
    Minúty v hodinovom hoteli. 
    Reč v Babylonskej veži. 

    A boli krásne, kým nás boleli.


    la realidad 

    Por la calle camina una florista marchita. Un poco más allá la espera 
    una joven peluquera con una bolsa llena de pelo cortado. 
    Juntas lo echarán al contenedor repleto de desperdicios 
    del día anterior. 

    Y a mi lado hay una pequeña aristócrata mirando 
    el escaparate de una joyería. Es una de esas que esconden su sangre
    roja y caliente. 

    Mañana mis amigos robarán esa joyería 
    y a mí me quedará la impresión de que las tres 
                                                                  sentirán el deseo de un poema 
    pero sólo 
                              sobre el papel.




    skutočnost’

    Ulicou kráča vädnúca kvetinárka. O kúsok ďalej ju čaká 
    mladá kaderníčka s taškou plnou ostrihaných vlasov. 
    Spoločne ich zahodia do kontajnera plného včerajších 
    odpadkov. 

    A vedľa mňa stojí malá aristokratka zahľadená 
    do výkladu zlatníctva. Je jednou z tých, čo taja, že má horúcu, 
    červenú krv. 

    Zlatníctvo zajtra moji kamaráti vykradnú 
    a mne ostane pocit, že všetky tri 
                                                         budú chcieť básne, 
    ale stále iba 
                           na papieri.



    ladrón de sombras 
    preludio 

    A la hija que no tuvo tiempo de nacer ya no le haré de intérprete, 
    ella no me explicará la diferencia entre huida y fuga, no romperá 
    la vitrina con inertes figuritas 
                                                          en el medio 
    y no disipará mis dudas sobre lo ya pasado. 

    Nos cruzan las calles estrechas, tortuosas, 
                                                               de la ciudad desconocida 
    y tú no quieres que le revele 
    los acordes del carillón herrumbroso, 
    el pentagrama y la digitación: 

    lo que no entiendo me explicará en secreto, 
    justificará al niño desnudo que antes fue anciano sin piernas 
    que bajaba la escalera de caracol huyendo 
                                                                                  de sí mismo. 

    Y así, mordido por tu cicatriz, me encojo.



    zlodej tienov
    predohra 

    Dcéru, ktorá sa nestihla narodiť, už nepretlmočím, 
    nevysvetlí mi rozdiel medzi útekom a fúgou, nerozbije 
    vitrínu s nehybnými figurínami 
                                                           uprostred 
    a z toho, čo bolo, ma nezbaví pochybností. 

    Prechádzajú nami úzke, krivolaké ulice 
                                                           z neznámeho mesta, 
    a ty nechceš, aby som jej prezradil 
    akordy hrdzavej zvonkohry, 
    osnovu a prstoklad: 

    to, čo nechápem, ma samo potajomky zdôvodní, 
    ospravedlní nahého chlapca, ktorý bol starcom bez nôh 
    utekajúcim dole točitými schodmi, 
                                                                  zo seba. 

    A tak sa chúlim uhryznutý tvojou jazvou.



    carillón herrumbroso, pentagrama 
    y digitación I 

    Solía llevar un pesado manojo de llaves 
    Las puertas me esquivaban a lo lejos 

    En sueños acompañaba a los moribundos 
    Las viudas jóvenes me lo agradecían 

    Llorón cortador de cebollas 

    —¿Qué valores? 
    Preguntó aquel que contaba con los dedos



    hrdzavé zvonkohry, osnova 
    a prstoklad I 

    Nosieval som zväzok tažkých klúčov 
    Dvere sa mi zdiaľky vyhýbali 

    V spánku som vyprevádzal umierajúcich 
    Mladé vdovy mi boli za to povďačné 

    Ufňukaný krájač cibúľ 

    — “Aké hodnoty?” 
    pýtal sa ten, čo rátal na prstoch



    carillón herrumbroso, pentagrama 
    y digitación II 

    Amazona nocturna 
    y bajo ella 
    un hipnótico incómodo 
    violonchelo 

    A horcajadas sobre la cabeza 
    de un unicornio manso 

    Con mis dedos manoseaba sus fotos 
    de mis conciencias descoloridas 

    Así solían ser los despertares en el expreso de la mañana 

    Y había aún más trenes 

    El violinista desafinado 
    estiró las cuerdas 
    hasta romperse él mismo 

    Y cuando toqué a la puerta 
    del compartimento desvalijado 

    la apasionada canción de cuna 
    ya no me sirvió de nada



    hrdzavé zvonkohry, osnova 
    a prstoklad II 

    Nočná jazdkyňa 
    a pod ňou 
    uhrančivé nepohodlné 
    violončelo 

    Rozkročená nad hlavou 
    plachého jednorožca 

    Prstami som jej šmátral po fotkách 
    z mojich vyblednutých svedomí 

    Také boli prebúdzania v rannom rýchliku 

    A boli aj iné vlaky 

    Rozladený huslista 
    naťahoval struny 
    až kým sám nepraskol 

    A keď som búchal do dverí 
    na vykradnutom kupé 

    melódia z vášnivej uspávanky 
    mi už bola nanič



    carillón herrumbroso, pentagrama 
    y digitación III 

    Los hijos dispersos del espíritu del mediodía

    (: con el dedo roto hacer un gesto 
    al botón de una flor de primavera :) 

    (: con cristal graduado inflamar 
    una fibra del sombrero de paja :) 

    Mostrar el norte a la brújula 
    Cara al norte 

    ¿A quién más hay que olvidar?



    hrdzavé zvonkohry, osnova 
    a prstoklad III 

    Rozutekané deti Poludnice

    (:Zlomeným prstom kývnuť 
    na gombík jarného kvetu:) 

    (:Dioptrickým sklíčkom zapáliť 
    steblo zo slameného klobúka:) 

    Strelke ukázať sever 
    Na sever 

    Koho ešte zabudnúť?



    carillón herrumbroso, pentagrama 
    y digitación IV 

    Tuve que cambiar de tema 
    La melodía ya estaba muy oída 
    El ritmo sonaba a antiguo 

    No hay “mysterium iniquitatis” 

    Por eso también yo me desgañité a placer:

    —Te abrirán con la clave de fa —
    Te quebrarán la interrogación invertida —
    Te absolverán con la mano del ahogado 

    (Y si buscas conclusión, deja tu número)



    hrdzavé zvonkohry, osnova 
    a prstoklad IV 

    Musel som zmeniť témy 
    Melódia bola obohraná 
    Rytmus znel starosvetsky 

    Žiadne “mysterium inquitatis” 

    A tak som si schuti aj ja zavrieskal: 

    — Odomknú ťa basovým kľúčom — 
    Zlomia v tebe obrátený otáznik — 
    Rozhrešia ta rukou utopeného 

    (A keď budeš hľadať pointu, nechaj číslo)



    carillón herrumbroso, pentagrama 
    y digitación V 

    Un poco más de cocaína 
                                            que de costumbre 
    y el querubín descalzo hizo bailar los altares 

    Yo traducía la lengua de signos del suicida 
    gestos confusos, poses cifradas 
    (No hablaban de nosotros)

    ¿La indiferencia de los entusiastas?

    Del viaje de novios él volvió 
    casi como virgen engañado 

    mientras el sexo de ella 
    recordaba un poco una malévola 
    sonrisa


    hrdzavé zvonkohry, osnova 
    a prstoklad V 

    Trochu viac kokaínu 
                                           ako zvyčajne 
    a bosý anjelik roztancoval oltáre 

    Prekladal som posunkovú reč samovrahov 
    zmätené gestá, zašifrované pózy 
    (Nevraveli o nás)

    Ľahostajnosť nadšených? 

    On sa zo svadobnej cesty vrátil 
    takmer ako oklamaný panic 

    a jej pohlavie pripomínalo 
    tak trochu zlomyseľný 
    úsmev



    carillón herrumbroso, pentagrama 
    y digitación VI 

    Era como esperar castidad 
    de unas brasileñas danzantes 
    en Carnaval 

    Igual que derretir 
    las noches polares 
    con samba siberiana 

    Como cuando el camino helado 
    se echa a correr tras los talones ensangrentados 
    del peregrino 

    Los escalones crujen 
    unos con otros 

    pero 
    aún 

    puedes elegir



    hrdzavé zvonkohry, osnova 
    a prstoklad VI 

    Bolo to ako čakať celibát 
    od tancujúcich karnevalových 
    Brazílčaniek 

    Ako roztápať 
    polárne noci 
    sibírskou sambou 

    Ako keď sa zľadovatelá cesta 
    rozbehne za krvavými pätami 
    pútnika 

    Schody do seba 
    vŕzgajú 

    ale 
    stále 

    máš 
    na výber




    LA REBELIÓN DE LOS ÁNGELES

    Autor článku

    PETER BILÝ


                Entro en el despacho de calidad. Salvo Ludvík y Renata allí ya no queda nadie así que hago una llamada desde el teléfono de Renata. No quiero que me oigan los españoles y sé que con mi inglés con acento español Ludvík y Renata van a pasar un buen rato.

                No se me ha olvidado el número de Kačenka. Fue la primera cosa que recordé esta mañana nada más despertarme. El deseo es una fuerte motivación, se ha impuesto a mi borrachera. Marco el número y espero. Después de la segunda llamada oigo la voz de la chica a la que no conseguí seducir ayer.

                "¿Sí?" contesta en checo.

                "¿Kačenka?"

                "Ah, Pedro... ¿Qué tal?" me pregunta en inglés.

                "Well. ¿Podríamos vernos hoy?"

                "Pues claro. Ya te lo dije ayer. ¿A qué hora te viene bien?"

                "¿A las siete?"

                "Vale. ¿Dónde? ¿Conoces algo en Plzeň?"

                "La cafetería Dominik, en la plaza. ¿Te parece bien?"

                "Perfecto. Entonces a las siete en Dominik. ¿Dónde estás ahora?"

                "Trabajando. ¿Y tú?"

                "En clase. El profesor todavía no ha llegado."

                "Tengo que colgar. Nos vemos."

                "Vale, no te olvides, a las siete."

                "Ciao."

                "Chao."

                Cuelgo. Miro a Ludvík, que no para de hacer muecas.

                "¿Dónde está tu famoso acento de Oxford?"

                "Pero si es la primera vez que me oyes hablar inglés... Odio este bárbaro dialecto anglosajón."

                "Esa chica te gusta ¿verdad?" me pregunta Renata sin apartar los ojos del monitor.

                La belleza corporal es el enemigo de las mujeres. Por eso atrae tanto a los hombres.

                En los platos tenemos crepes con chocolate y nata montada. Con un ojo observo cómo come Kačenka. La sabiduría de los antiguos monjes egipcios dice que por cómo come una persona se puede saber cuál es su relación con el sexo.

                La chica saborea el chocolate, no tiene prisa. El modo en que introduce la nata montada en su boca me desarma todavía más.

                "¿En qué estás pensando?" me pregunta.

                "En nada."

                "Entonces, ¿por qué me miras con tanta ternura?"

                Una conversación entre dos en una tercera lengua. Mientras que en mi lengua materna el contenido de de la conversación me mataría de aburrimiento por su banalidad, en otro idioma que además no domino a la perfección cada una de las frases pronunciadas se convierte en un pequeño acontecimiento. Si Kačenka sospechara que podríamos entendernos en checo-eslovaco....

                Me asalta el temor de que me pueda rozar ese sentimiento espeluznante que se llama ternura. ¿Cómo defenderme ante él? Para mí es impensable ser un amante tierno con el cuerpo femenino, pero un agradable frío en mi interior me protege siempre ante una vulnerabilidad no deseada. Si el amor es decirle al otro: “tú no morirás nunca", la debilidad que no conseguiría evitar que comenzara una relación, debería ser, precisamente, reconocer que soy mortal. Pero esta noche no le voy a hablar a Kačenka de mi obsesión por la muerte.

                Todavía no he mencionado el hotel. Estoy completamente sobrio, a la cita llegué en un coche de alquiler pagado por la empresa. Me estoy tomando un té earl grey, zumo y agua mineral con gas. En el bolsillo interior de la cazadora de lana siempre llevo, por si acaso, una caja con tres preservativos. En el hotel tengo tres más en la mesita de noche. Estoy recién afeitado. Además estoy de buen humor, al menos de puertas para afuera. En resumen: hoy parezco uno de esos tipos que a primera vista no soporto.

                Cuando terminamos de comer le cojo a Kačenka la mano. Inclinándome sobre la mesa le doy un pequeño beso en los labios, todavía dulces del chocolate. Con la boca de un hipócrita.

                "¿Por qué elegiste estudiar fisioterapia?"

                Admiro en secreto a todo aquel que se atreve a elegir una profesión tan desagradecida en la que se dedica a ayudar a los demás. ¿Cuántos de aquellos a los que ayuda a volver a caminar, mover los brazos, los dedos y a veces a vivir se lo merecen en realidad? ¿Cuántas veces recibe sólo  quejas e injurias a cambio de aquello que hace con la mejor de las voluntades? Y además ni siquiera tiene el estatus social de un médico ni el poder sádico de una enfermera.

                Kačenka empieza a contarme que no quería ser ni enfermera ni médico sino algo entre las dos cosas para poder dedicarse a las personas discapacitadas.

                Sé que soy un tullido espiritual, por eso le pregunto qué terapia sería la adecuada para mí.

                "Ese secreto te lo desvelaré en el hotel."

                Me esperaba una respuesta parecida, aunque un poco más tarde.

                "¿Nos vamos?" aprovecho enseguida la oportunidad. Al momento me doy cuenta de lo impaciente que soy.

                "Espera un poco."

                Continuamos charlando.

                Con la de veces que he estado en Plzeň y tenía que encontrarte ahora. Tanto tiempo perdido con Daniela, Eva, Paula y ahora es la primera vez que no me aburro a pesar de que no me has contado nada del otro mundo. ¿No será peligroso hacer el amor contigo?

                Mientras Kačenka me habla de las prácticas y de sus pacientes, no escucho lo que dice, sino que me dejo llevar por la melodía de su voz.

                "¿Sabes qué es la sclerosis multiplex?" con su pregunta me saca del recital de cámara para una voz con el ruido de la cafetería de fondo.

                Ante mis ojos se revela una enfermedad terrible en cuyos últimos estadios me decidiría por dispararme una pistola en la boca. ¿Cómo puede ser morir lentamente con el sistema nervioso central jodido?

                "Sí."

                "Por eso elegí fisioterapia. Mi padre tiene esclerosis múltiple."

                Me deja helado. A pesar de que una ola de sentimentalismo nada original y literariamente tonto recorre mi cuerpo, no quiero decir algo que pueda sonar a comprensión o ternura por mi parte. No digo nada para no cagarla.

                "Vayámonos ya al hotel," dice Kačenka cambiando el tono.

                Me levanto para ir a pagar la cuenta. Kačenka, sin embargo, se me adelanta, no quiere que la invite.

                De camino al hotel me siento muy confuso. Cuento con que no deberíamos encontrarnos con ninguno de los cretinos de la empresa, a estas horas deberían estar todos cenando en alguno de los restaurantes de la ciudad. O en el burdel. Por lo menos eso espero.

                Kačenka se comporta igual que ayer y que toda la tarde de hoy, pero yo no puedo dejar de pensar en la enfermedad de su padre. Siento que me lo haya dicho. Cuando paro ante un semáforo en rojo me coge la cabeza entre las manos y empieza a besarme con tanta pasión que tengo la sensación de que su lengua va a acabar en mi garganta. Nos interrumpen los pitidos del coche que está detrás de nosotros. Hace ya algunos segundos que el semáforo se ha puesto en verde.

                Sólo espero que la recepcionista no empiece a hablarme en checo. Dígale a sus colegas españoles... o algo parecido. En el hotel ya me conocen  bien.

                Para mí es más fácil escribir un soneto formalmente perfecto de tal manera que no suene anticuado que liberarme de las redes que empiezan a cercarme. De las redes de los malvados sentimientos amorosos. Intento nadar hasta aguas seguras, puramente eróticas, pero cada vez hay más redes.

                Aparco en el parking del hotel. Con una maniobra artificialmente prolongada examino los coches  aparcados frente al hotel. No veo ninguno de los Škoda Fabia de alquiler que utilizan mis colegas. Bueno, hemos conseguido llegar sin que nadie se enterara.

                Kačenka me advierte que no debo poner el freno de mano.

                "Aquí no estás en España. Por la noche puede helar  y después no podrías moverte de aquí."

                Nos bajamos del coche. Fuera hace un frío horrible. Cuando cierro el coche me coge de la mano. ¿Sería alguna de sus caricias capaz de curarme?

                Entramos en la habitación del hotel. Cierro la puerta.

                "Cierra con llave para que nadie nos moleste," dice Kačenka.

                Cuando echa un vistazo al salón lanza un silbido de admiración. Intento verla más concreta, superficial. No lo consigo.

                "¿Ponemos música?" pregunta.

                Le  hago que sí con la cabeza. Espero que no ponga alguna de esas emisoras comerciales tan estúpidas. Pero al final deja estar la cadena y no pone la radio.

                "¿Dónde está el baño? pregunta, y no espera a mi respuesta porque sólo puede haber un camino hasta el servicio.

                Me quedo solo. Saco del minibar una botella de vino blanco francés. Pongo unas copas en la mesa de cristal que hay junto al sofá. Abro la botella y lleno las copas.

                Dejo de verle el sentido a esta cita. Podría acostarme con otra, sería más rápido, mucho menos personal, más estéril. Nada cambiaría en mí, me quedaría con un recuerdo vacío, la marcha de Plzeň sería tan sencilla como liso es el vientre de una veinteañera como Kačenka. Así lo único que hago es escapar de mí mismo y de la realidad. La veo a través de la óptica de mi imaginación desatada, ¿me parece por eso diferente a las que ha habido hasta ahora? ¿Cómo evitar que al volver a España me persiga el recuerdo de sus manos? ¿Serán las caricias de la fisioterapeuta al hacer el amor diferentes a las caricias de las otras mujeres?

                Pienso en cómo podría acabar con todo esto. Sería gracioso si de repente me pusiera a hablarle en eslovaco. Pero si ahora le hablara en mi lengua materna seguro que empezaría a chillar como si la estuvieran intentando violar. De eso nada. Ella ha estado besando a un español y ahora se vería en una habitación, que ella misma mandó cerrar con llave, con alguien completamente distinto y encima ¡de un país tan lejano y tan atrasado como Eslovaquia!

                Pero no quiero provocar un escándalo en el hotel. Y quién sabe qué sería capaz de contar  más tarde, por ejemplo a la policía.

                "¿Tienes depresión?" me pregunta cuando entra de nuevo al saloncito.

                "¿Lo parece?"

                "Eres un hipocondríaco, te gustaría que te aplicaran alguna terapia que no te mereces en absoluto."

                "Sabes demasiado sobre mí."

                Se sienta junto a mí en el sofá. Me coge la mano y con la otra alza la copa y bebe un sorbo de vino.

                No tengo ninguna duda de que el sexo es cuestión de instantes. Pero aún no quiero que llegue ese momento.

                "Todavía no me has enseñado el dormitorio."

                Permanezco en silencio, no me encuentro bien. De repente no tengo ganas de nada. A la porra el placer, a la mierda los orgasmos.

                Le digo algo que no tenía planeado para nada y que no se me había ocurrido durante estos días.

                "No sé, Kačenka. Me parece que hemos venido aquí para nada. No quiero estropear nada y..."

                Kačenka pone su dedo sobre mis labios. "Chis...Déjate llevar."

                Sella mi boca con la suya. Con sus labios empieza a castigar los míos. Coge mi mano y la introduce en su escote. Con la otra mano me baja la cremallera del pantalón. Ya no puedo escapar de ella.

                Cuando se alza sobre mí desnuda sé que de inocente no tiene nada. Pero hay algo en ella que no quiero conocer. No quiero decepcionar a mi aireado interior. Sabe más de la superficialidad del día a día que yo, no necesito imaginarme nada.

                La penetro por primera vez y, a pesar del placer lento, bestial, me siento culpable, como si fuera un ladrón devoto robando la custodia del sagrario en una catedral a oscuras. Un sacrilegio durante una noche de amor divina.

                Yacemos desnudos uno junto al otro. Kačenka boca abajo, con la cara mirando hacia mí. Pensativo, aunque sin pensamientos, acaricio su cuerpo con la palma de mi mano.

                "¿Qué tal la terapia?" me pregunta

                "Agradable. Pero no me ha curado."

                "No se trataba de eso."

                Después del sexo mis dudas están ya fuera del dormitorio. Técnicamente no se diferenció mucho de otras número uno. Salvo que a ella le faltó esa vulgaridad con la que me encuentro tan a menudo en la cama de otras chicas calientes. Pero seguro que se la enseña algún romántico en un futuro no muy lejano. ¿De qué puedo hablar con ella ahora?

                "Qué pena que esto no pueda tener ningún futuro," le digo consciente de mi falta de sinceridad. "Eres magnífica."

                "¿Por qué no hablas conmigo en eslovaco?" me dice de repente en checo. Sorprendido aparto la mano como si su piel quemara.

                Se ríe. Le entra un ataque de risa que no puede parar. Cuando se ríe es todavía más atractiva. Este juego lo ha ganado ella, no yo.

                "¿Desde cuándo lo sabes?"

                Kačenka no contesta. Kačenka quiere que este payaso mal maquillado le haga otro número de circo. Kačenka se pone seria y con sus movimientos despierta mi cuerpo. Enredados uno en el otro, con su pelo en mi cara. Para no olvidar ese olor, para no olvidar nada.

                "Ahora tú a mí," me dice de nuevo en checo.

                Quiere estar debajo de mí: se ayuda con la almohada. Se la pone debajo del trasero para que su sexo medio abierto esté girado hacia el cielo, un cielo para nosotros cerrado. Primero me pide, entre jadeos casi sollozantes, que le apriete la muñeca con mi mano, después el tobillo. Y después más y más partes del cuerpo. Kačenka grita de placer justo cuando tengo su pantorrilla izquierda en mi hombro derecho. Mañana me voy a resentir.

                Porque la vida es corta y no tenemos por qué tener el mundo siempre presente. Porque de vez en cuando todos necesitamos vivir en una pequeña isla de cristal, entre la grisura mortal de la agonía diaria y las reglas sangrientas de una vida que agoniza desde el nacimiento, en algún lugar en medio de la perdida Europa central.

                Epílogo de un viaje

                Cuando empecé a hablarle una vez a Kačenka de mi despreocupación por el contenido y mi fascinación por  la forma, a los dos minutos se puso a bostezar. Así que dejé de hacerlo. Fue después de que los temas ocultos sobre su interior le resultaran desagradables. Al final comprendí lo que pasaba. Nada de variaciones de ánimo, no pasarse con la atracción mutua.

                Dejamos de ir a cafeterías. Íbamos directamente al hotel. Del trabajo directamente al hotel, de las clases también. Siempre que podía la llevaba en coche a casa. Cuando no podía le pagaba un taxi.

                Las dos semanas se pasaron volando. El fin de semana de en medio lo pasamos entero en la habitación del hotel. La comida del sábado y del domingo nos la trajeron los mozos hasta la puerta.

                A veces el sexo con ella me producía escalofríos, pero si tenía que ser lo que quería la ginofascista de Kačenka (por desgracia ella también) no podía ser de otra manera. Más de una vez, justo en lo mejor, me asaltaba la idea de una nazi desnuda comandando mi codicioso cuerpo y gritaba de terror. Y Kačenka pensaba que lo hacía de placer.

                "Cuando estés en España no me llames. Llámame cuando sepas seguro cuándo vas a venir."

                Ninguna galería de mañanas no soñados ni oraciones al dios de los animales. La melodía de relaciones que quede para otros.

    Traducción de Mónica Sánchez Presa






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  • 11/29/16--03:55: PAVOL GARAN [19.663]

  • Pavol Garan

    Pavol Garan (Rosnavia, Eslovaquia  1978) es poeta. Ha publicado, hasta la fecha, La muerte con dedo afilado (2007) y El individuo (caballo trocaico) (2009).

    Sus dos libros publicados hasta ahora no permiten aún predecir con seguridad hacia dónde va a orientarse su talento. 

    Por el momento destaca su dominio de las formas regulares, especialmente del sijo coreano, actualizadas y puestas al servicio de su ingenio epigramático, irónico y autoirónico, que hace uso de la paradoja y mezcla acentos deliberadamente naïfs con alusiones culturalistas.



    Traducción Alejandro Hermida de Blas



    la tarde del idealista 

    Yo no sé, pero mi novia 
    tiene que ser un hada. 
    Debe elevarse 
    veinte grados sobre la tierra 
    mientras toque 
    el arpa 
    de tal modo 
    que lluevan flores 
    de albaricoquero… 

    Me lo repito 
    mientras por encima de la pipa, 
    por encima del fregadero que bosteza, 
    en las láminas de espejo 
    situadas enfrente, 
    controlo mis posiciones 

    —entre el tequila y la ginebra, 
    entre los pistachos y el brandy— 

    e intento justificarme 
    que no soy un tipo raro: 

    Yo también me vuelvo a mirar a las mujeres, 
    sólo que después tengo 
    que ordenar de nuevo mis manos: 
    izquierda, derecha… 

    Sigo convenciéndome 
    de que la auténtica soledad no es un estado, 
    sino una cualidad 
    de la que no es posible desprenderse. 

    Aún ingenuamente 
    dejo mi muerte 
    para el último momento.



    Y además todavía
    nunca he visto en vivo 

    un arpa.




    večer idealistu

    Ja neviem, ale moje dievča,
    to musí byť víla. 
    Musí sa vznášať dvadsať 
    čísel nad zemou 
    a hrať pritom 
    na harfu 
    tak, 
    že sa rozprší 
    marhuľový kvet… 

    Opakujem si, 
    keď ponad pípu, 
    ponad zívajúci drez, 
    v zrkadlových fóliách 
    oproti 
    kontrolujem svoje pozície — 

    medzi tequilou a ginom,
    medzi pistáciami a brandy 

    a vykrúcam sa, 
    že nie som divný: 

    Aj ja sa rád otáčam za ženami, 
    iba si potom musím 
    nanovo roztriediť ruky:
    ľavá, pravá… 

    Stále sa utvrdzujem, 
    že rýdza osamelosť nie je stav, 
    ale vlastnosť, 
    s ktorou sa nemožno rozísť. 

    Ešte vždy si naivne 
    smrť nechávm 
    na poslednú chvíľu.



    A tiež som ešte nikdy 
    naživo nevidel 

    harfu.




    un buen tema para dos sijos 

    (Si muero en primavera,) 

    mientras los grandes hombres crean, 
    harto de escribir caigo en la silla 

    donde mi propia sombra me pinta 
    sobre el patio que en mayo verdea. 

    Y las mujeres me limpian los ojos 
    del polen de lo bello… que soporto. 

    (Muero en otoño) 

    y el mundo se afana: mujeres 
    alegres, las campanas baten, 

    vuelven los hombres del combate. 
    Como si no hubiera un porqué. 

    Y yo busco en ello un sistema. 
    ¿De qué estás hecho, mundo? De temas.



    dobrá téma na dve sidžá



    (Keď umiem na jar,) 

    keď veľkí muži práve tvoria, 
    dopísaný sa zveziem do kresla, 

    kde ma len vlastné tiene dokreslia 
    na zeleň májového dvora. 

    Ženy mi potom z očí vytrú peľ, 
    za všetko krásne… čo som vytrpel. 

    (Umieram na jeseň) 

    a svet, môj svet sa činí: 
    ženy sa radujú, zvon zvoní — 

    muži sa navracajú z vojny. 
    Akoby bez príčiny. 

    A ja v tom stále hľadám systém — 
    z čoho si, môj ty svete? Si z tém.




    angustia 

    Altiva aún parece, 
    de sombras rodeada. 

    Muralla tus pestañas, 
    guárdame de la gente 

    que este día desolado 
    me apunta con dedo afilado.


    úzkost’ 

    Naoko ešte hrdá. 
    A naokolo tma. 

    Spusť riasy, oploť ma, 
    lebo ma nájdu ľudia, 

    ukážu na mňa v pustom 
    dni zahroteným prstom.





    del registro de pasos 

    Una súbita niebla 
    de la que cuelgan árboles.

    (La tierra por el aire 
    es como si se hundiera.) 

    Este es nuestro drama invertido: 
    un paso atrás a lo desconocido.



    z registra krokov 

    Tá náhla hmla, 
    že v nej stromy visia. 

    (Po nebi akoby sa 
    zem zľahla.)



    Tá naša prevrátená dráma: 
    krok späť je krokom do neznáma.



    consuelo 

    Antes de que esté acabado, 
    suspiraré —y estaré empezado. 
    Sólo pondré cara ausente 
    sobre la fosa donde dignamente 

    a la tierra donaré mi cuerpo 
    (en él me sentía en aislamiento). 

    ¿Pero qué pondrán en mi tumba? 
    Sólo una de mis figuras.





    útecha 

    Skôr, ako by bolo po mne, 
    vydýchnem — a bude predo mnou. 
    Budem sa len tváriť neprítomne, 
    nad výkopom, pokým so skromnou 

    pýchou zemi nepostúpim telo 
    (v ktorom som sa cítil osamelo). 

    Lež čo zo mňa dajú do hrobu? 
    Iba jednu moju podobu.



    un nimio incidente con el sustento 
    (a los críticos) 

    Veo que un mirlo a otro 
    roba su cena. 
    Tomo el saber estoico 
    de esta escena. 

    Como si hubiera alguno… 
    Pero por más que lo busco 

    no lo encuentro. 
    Cerca ni lejos.



    bezvýznamný incident s poživňou 
    (kritikom) 

    Vidím drozda, ako mu dozd 
    zožral pandravu. 
    Stoicky som prijal múdrosť 
    tohto výjavu. 

    Akoby v ňom dáka bola… 
    Díval som sa, ale zhola 

    nič tam nebolo. 
    Ani okolo.















    .


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  • 11/29/16--08:05: DOLORS LLUY [19.664]

  • Dolors Lluy

    Nació en Ibiza y vive actualmente en Málaga, donde está integrada en: “ERÓSTICA” Show poético-musical. Junto a Teresa Torres, Susana Násera y María Carretero y en donde colabora habitualmente en los recitales que organizan: “Grupo 21” por diversos lugares de Málaga, María Angustias Moreno Barrios, “Micro-abierto” (Málaga). Ha publicado en algunas páginas y revistas digitales tales como: “Ser poema”, “Crepusculario” de José Sarria., “El barco de los naufragados”, “Azul de Mar “ de Pedro Javier Martín Pedrós e igualmente en las revistas de papel: “Zoque” (Málaga) y “El verbo desnudo” (Argentina). En 2014 ha publicado tres cuadernillos TECNOLOGÍA DEL DESAMOR, INSULA O LA MUERTE DE PENÉLOPE y CAFÉ NERUDA. Tiene un libro inédito: DORIAN y trabaja en dos nuevos proyectos: TURNO DE RÉPLICA y TERRA (título provisional). Ha participado en numerosos recitales: Ciclo “Eco poética” Organizado por la Asociación Cultural Más Libros libres” (Málaga. Alberto Medina, Ciclo “Plenilunio Siglo XXI” (Torremolinos) José Luis Ontos, Ciclo “Liceo de Málaga” (Málaga) Francisco Muñoz Soler., Ciclo “Encuentros con la cultura” (Torrox-Costa) Enrique Zattara, Ciclo “Damas de noche”. Organizado por el Ayuntamiento de Vélez-Málaga, Ciclo: “Poesía del Siglo XXI” (Varios lugares) María Ramos Organizadora de: “RecitArte” (12 eventos)



    EL DERECHO

    DEFIENDO mi derecho al dolor.
    A sentir el bofetón de la realidad
    cruzándome la cara.
    A lucir las cicatrices del pasado
    y a enumerarlas una por una
    en perfecto orden cronológico.
    Las conozco por su nombre
    y apellidos, porque todas
    fueron bautizadas.
    Y si perdí fue con honor,
    ante las filas enemigas,
    y no sentada tras la mesa
    de un despacho.
    Defiendo mi derecho al dolor.
    A rechazar los libros de autoayuda,
    las palmaditas en la espalda,
    y las recomendaciones innecesarias
    de aquellos que en definitiva,
    no predican con el ejemplo.
    A llorar en una sola noche,
    todas las lágrimas que me
    corresponden anuales.
    Y a no privarme de ni uno solo
    de mis golpes de pecho.
    Defiendo mi derecho al dolor.
    Después, la obligación de levantarme.




    36º 

    Me recordarás
    por los 36º que te calentaban
    las duras noches de invierno.
    Aunque entre mis piernas,
    la temperatura siempre era
    un poco más alta.
    Me recordarás,
    sé que me recordarás,
    eso sí, más que por el fuego...
    ¡Por las brasas!




    Cabo de Hornos

    Sabes que nunca navego,
    pero viajo al pairo de tus palabras.
    Escucho atentamente,
    cuando me cuentas
    tus aventuras con tal vehemencia,
    que empiezas a saberme a sal
    y tus ojos se inundan de azul.
    El lecho indica el punto exacto
    donde convergen nuestros dos océanos.
    A ese recóndito lugar,
    por donde apenas cruzan los más valientes
    y mueren los más temerarios.
    Solo cuando doblemos el Cabo de Hornos,
    después de aullar juntos sesenta veces
    y veamos la silueta del león agazapado…
    la campana picará anunciando victoria.



    Los martes

    Te dejas caer (de paso) sobre mi cuerpo, 
    generalmente los martes, 
    cuando nos encontramos por algún escenario 
    o en cualquier esquina. 
    Hasta pareciera que te alegra verme 
    y yo me dejo engañar porque te quiero. 

    Deberíamos dejar de coincidir, 
    para empezar a concertarnos. 
    No comprendes amor mío lo insoportable, 
    que me resultan los miércoles.



    Caos

    Nos encontramos después 
    de sobrevivir a nuestro propio ataque. 
    Mis ojos se proyectaron en tu nuca 
    con la intensidad de una bomba nuclear. 

    Su onda expansiva recorrió tu espalda, 
    la curva de los hombros, 
    tus manos sujetando la cara 
    ¡¡Tus manos!! 
    Esas manos que desataron mi pequeña muerte, 
    hasta alcanzar el cataclismo final. 
    Reacción en cadena de lo inevitable. 

    Y ahora. A salvo en mi refugio, 
    en el bunker de las palabras, 
    solamente puedo defenderme, 
    bombardeándote a poemas.




    Inevitable

    Existen cosas inevitables: 

    Las cuatro fases lunares 
    Que después de la primavera llega el otoño. 
    La sirena del colegio que suena a las nueve. 
    Que tras el relámpago se escuche el trueno. 
    Contagiarse los bostezos. 
    Cerrar los ojos cuando se da un beso. 

    Y quererte. 

    No es que sea fácil quererte. 
    Es que es inevitable.




    Mis lunares cayeron sobre tu cama

    Mis lunares cayeron sobre tu cama 
    como una lluvia de meteoritos. 
    Lluvia moteada sobre tu atmósfera 
    de lienzos rojos. 
    Quedaron pegados en el dorso de tus manos, 
    en tus labios, en tu sexo. 
    Siguen ahí. 
    Traslúcidos. Sobre tu piel.




    Envolvemos los recuerdos

    Envolvemos los recuerdos 
    en papel de periódico. 
    Lo más frágil en plástico de burbujas. 
    Unos pocos muebles, ya viejos, 
    cubiertos con mantas, igualmente viejas. 
    Toda una vida cabe 
    en una docena de cajas. 

    En toda mudanza siempre 
    se quiebra algo; 
    un vaso, 
    o la voz, 
    en el momento de la despedida. 

    En el fregadero se apilan los platos sucios 
    y mis libros continúan en la estantería. 
    Yo sigo aquí. 
    Yo no me he ido, 
    ni el trueno de la burbuja que explota.




    Café Neruda

    ¿Qué culpa tendrá Neruda, 
    que hayan abierto un café con su nombre? 

    Me gustaba ese lugar 
    algo destartalado igual que tú, 
    pero acogedor como tu cuerpo. 
    ¿Adónde irán mis pasos ahora? 
    ¿En qué barra repiquetearán tus dedos? 

    ¿Qué culpa tendrá Neruda, 
    que esté clausurado para nosotros? 
    Tenemos prohibida la entrada 
    para no despertar la memoria. 

    ¡¡Qué culpa tendrá Neruda 
    que me sigan gustando sus versos, 
    aunque su firma 
    sea un disparo en la frente!!




    Mientras tú sobrevolabas

    Mientras tú sobrevolabas 
    por encima de mi cabeza, 
    como un pájaro de mal agüero, 
    me escondí en el supermercado. 

    Se agotó el tiempo en el reloj de arena 
    mientras lleno el carro de la compra. 

    El subconsciente me traiciona, 
    y compro una barra más de pan 
    porque se que te gusta, 
    aunque se ponga dura, porque no te la comas.





    He intentado dejar de escribir
    poemas en negro,
    y empezar a utilizar
    el verde, el rosa y el azul.
    Incluso usé 
    el mismo pigmento pardo 
    del color de tus ojos.
    Pero todo... es una farsa
    No es posible pintar el arco iris,
    si previamente el amor no llueve.
    Te pregunté
    que deseabas hacer conmigo.
    Tú respondiste que amar (me).
    Yo, me confundí de color
    tú, te equivocaste de verbo.







    .

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