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  • 11/08/16--05:01: LEONOR OLMOS [19.505]

  • Leonor Olmos

    Nació en 1988, en Coquimbo (Chile). Ha publicado dos plaquetas “Extractos” (Ediciones Especiales RLS, enero 2015) y “24/2” (Ediciones Especiales RLS, octubre 2015). Edita la revista artesanal de poesía La Soga. Ha publicado en revistas y fanzines.



    no ahí poema

    no ahí poema no es el modo
                poema, no es vena eso
                es carne eso es río
                - el porcentaje , la
                calidad  : no cortada
                no a solas no hallarte
                ardiendo poema en un
                pabellón como n/ n
                entre espasmos y jeringas :
                y darte agua y vomitar,
                y entre enfermos
                anudarnos vena &  nervio,
                y entre enfermos
                anudarnos ojo & mano-       
                no poema, es el modo es
                el modo la jeringa,
                abrir la carne - el loto - corregir:
                no caer sobre el
                el charquito,
                            no dormir en el
                charquito : limpiar la gasa
                las baldosas
                            las pupilas
                            - es jeringa poema,
                es inútil -


    se alimenta coge se reproduce

    se alimenta coge se reproduce
               la cabeza luego el estómago luego
    desollar todo pensamiento, abatirlo,
                reproducir la imagen
    en el dispositivo,
    cauterizar
                la imagen entre tu pelo,
    en los llanos
                llora un animal se reproduce
    luego es abatido,
                coge, se derrama



    sobre el tratamiento

                fue medicado
                algunos meses,
     perdió masa corporal,  perdió carne :
                órganos – cabellos , piezas blancas
    mestizas mandíbulas rotas, quebradas : todo
    enumerado
                y diagnosticado para su  pronta recuperación,
    todo en piedra
                en sol en carne blanca,
                con electro – shocks
    semi – dormido : todo registrado
                envuelto en gasa, 
                           coronado -sobre
    la hierba-


    medicarse un poco, descansar

     –  levantar la tripa hasta el ombligo, cortar la tripa cortar la angustia de raíz –  medicarse un poco, descansar , extender la tripa extender el ojo,  sajar los dientes y la lengua en un mismo acto archivar los dientes y la lengua en un mismo acto : enumerar líneas – vínculos & cuerpos : tachar líneas -vínculos & cuerpos : medicarse correctamente el día 1 y 15 del mes medicarse  incorrectamente el día 20 y 21 del mes: el ojo extiende su mano a la tripa , descansa – habla del miedo – medicarse un poco, no morir : tachar la tripa, tachar el ojo –


    tanta boca descosida 

    tanta   boca    descosida   tanto   gusano   descosido    tanta 
    sangre  descosida y el agua sobre los pies y la hierba sobre
    los pies -   actualizar ese estado y bootear  ese estado hasta
    el punto 0  hasta el punto boca : inicio , génesis :   un   boo-
    teo sobre la llama -  tanto rito   tanto   wagner , un apocalip-
    sis now !  -  un efecto secundario   una   secuencia entre los
    ojos : no correr entre los   campos   con  la muerte entre los
    dientes : es  decir ,  volar   entre   los campos  o tanta   boca
    descosida

    (De la plaqueta “24/2”)



    mariposas rojas

    mariposas empapadas en sangre mariposas que no vuelan sino bajo los abismos las alas dos párpados hermosos que conectan rizoma humedad sangre mortero

    mariposas que aúllan en los bordes de mi cama mariposas que penetran el aire furiosas 

    mariposas sacrílegas bebidas y tomadas por las sábanas del aire mariposas que han manchado los espejos con sus dientes mariposas que rasgan los contornos mariposas diluvianas bestias puras que abren el fuego y lo consumen


    Extracto 5

    cuerpos que pierden la carne y las hojas / estructuras y cenizas para esa piel que nos observa
    la piel no responde 

    he de interrogar esa herida entonces esa interrupción entonces que agota la sombra y la exhibe



    1

    2 poemas o 2 muertos de hambre o 2 muertos de amor/ o una sed interminable o los segundos nos suceden / o camino descalza por el hielo /o el cielo se agusana, o la sangre como estructura como tejido se rompe para no volver /

    o lo ajeno se disuelve en un charquito, o lo ajeno sucede en el musgo, en las baldosas – o la circulación se corta por el hilo + delgado / o el amor se corta por el hilo + delgado

    o es asunto de la nieve, de la boca, del poema que se rompe entre los dientes /este poema que iba por mí / o este poema a punto de arrastrarme / o la pupila herida / o la pupila encendiendo la maleza /o los ríos atravesando la habitación sobre este charquito que corre / que empapa la sangre / mi cuerpo / todo gesto inútil
    : limpiar el espacio:
                  limpiar los tejidos blandos de mi corazón:

    la circulación se corta, 2 cuerpos cansados se mecen / la vida interrumpe a la vida / o los nudos sobre
               mi sangre / o 2 poemas o una sed interminable/ o lo ajeno es poema y no vida



    2

    un poema se despierta y no es noche / un poema se despierta y no alcanza a colgarse del aire y no alcanza sino a un cuerpo;

    luego todo es + fácil,

    acurrucarse en la hierba húmeda, golpear las manos hasta ver nacer pequeñas gotas de sangre / en las paredes las manchas tienen vida, el sol tiene vida / hay crisis – escenas con mujeres en la nieve, ahogadas con ofrendas, inútilmente cayendo desde lo alto /

    poemas cayendo desde lo alto/ enlaces que conectan europa del este con una terminal abandonada en un galpón de este país tercermundista –made in china / made in taiwan made in mi corazón abriéndose /

    a pedacitos los recuerdos – confluyen – en mis ojos

    —— loguear un avatar – la flor del loto electrónica / en las manos el poema fluorescente mientras lloro / llorar y caer es lo mismo / soñar y caer es lo mismo / loguear un cuerpo vacío, una sonda vacía, lanzada al espacio en busca de los suyos, un limbo sobre el espacio, un poema sobre el limbo – el avatar caminando sobre la hierba – las luces se apagan sobre los campos /

    un cuerpo despierta : un cuerpo despierta sobre una acera, una mañana de sol, las conexiones demoran, las conexiones demoran en un cuerpo abandonado y sucio / las raíces consuelan ese cuerpo, lo toman, lo adormecen, la flor electrónica emerge, un ojo máquina mira



    3

    ya en serio, este poema no acaba antes de ti o de mí – no acaba y no incluye salida de emergencia / las hojas rasgan la piel / o rajan la piel / en una escena dirigida, una toma colapsada por unos dedos adormecidos : no soy yo lanzándome al vacío, sino ascendiendo / sino en el momento exacto en que el cuerpo se divide : se fragmenta : se ilumina detalladamente : se atomiza detalladamente, ese nudo sobre el cuello

    ilumina – hunde / toda superficie, todo el viento / todo paisaje celeste / todo humus – tejido, y el poema no acaba aquí / – y el poema continúa su actividad desoladora, y la piel es rajada, escindida / – este era un sueño feliz : una parábola, yo bajando desde las montañas y mi piel colgando sobre mis dedos : el playlist continúa,

    el amor persiste incluso – / pista nº 4 / de los cambios de voltaje y sus efectos en nuestros cuerpos, de los cambios de voltaje y sus efectos / sobre las flores




    .


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  • 11/08/16--05:35: CATALINA GRÉ [19.506]

  • CATALINA GRÉ 

    (Santiago de Chile, 1989). Es Licenciada en Literatura Hispánica por la Universidad de Chile. Hacia otra orilla es su primera publicación.


    Poemas seleccionados de Hacia otra orilla (Cástor y Pólux, 2016)




    la caracola
    desarma sonidos

    los oigo
    expandirse

    se ahuecan
    como olas

    voces
    de delfines

    ruedan
    en mi frente

    el oído palpa
    una frontera

    zarpa
    hacia otra orilla


    *


    marejadas
    de pensamiento

    desembocan
    en la playa

    la arena desteje
    su urdimbre

    los barcos
    derramados

    reanudan
    su naufragio


    *


    un vaso
    de agua

    olvida
    respirar

    el cristal
    se resiste

    se pone
    a hablar

    estalla
    sin heridas


    *


    una brazada
    en el oleaje

    levanta
    tierra

    cosido
    a las olas

    un mar
    de vidrio

    crea
    sangre nueva


    *


    las muertes
    respiran

    viven
    del mar

    el nadador
    se desnuda

    rescata
    una búsqueda


    Un viaje hacia “otra orilla”

    Soledad Fariña nos acompañó en el lanzamiento de #haciaotraorilla de Catalina Gré. Este es el texto que leyó para la presentación. 

    Lectura del libro de Catalina Gré

    Pena, se encoje de hombros mi camisa entre las perchas 
             cuando la miro para verme en el camino 
                        quizás aún la lleve puesta 
                                            Manuel García

    Cómo contar la tristeza, no el dolor profundo que desgarra, sino la simple pena. No es tarea fácil.  Y ese es el mérito de este libro-poema de Catalina Gré.

    La pena y el paisaje, el rostro es el paisaje externo que soporta la tristeza, y el agua salada -la lágrima- es el conducto hacia las profundidades del mar.

    El agua, protagonista de este evento toma la forma de sus minúsculos habitantes: caracola, delfines, lobo marino llegan a la piel como seres de un lugar húmedo donde el cuerpo es único y diverso: arena, alga, concha, se suman al lenguaje de lágrimas. Pero donde hay humedad nadie quiere llorar. 

    Hay playas, y hay una orilla donde el pensamiento se desarma, desmadeja y donde una urdimbre -un pensamiento, un sentido-previo se desteje. La pena no está hecha de palabras, por eso hay que nombrarla con un lenguaje húmedo y salado, donde también existen barcos que  naufragan.

    Sin embargo, esta triste placidez podría en un momento dar paso a la ira  y el mar volverse rojo.


    el mar
    enrojecido

    busca
    una herida

    oleadas
    de sangre

    entintan
    la ribera

    las rocas
    se duermen

    bañadas
    en ira


    Nuevamente el agua va a rescatar la herida, un agua, esta vez, envuelta en vidrio.  La voz se vuelve sal. Y hay alguien que repara, rehace. La pena se transforma, se vuelve ser de mar: escamas, branquias, aletas, la pena ahora es pez que busca una salida, abandonar el paisaje, adentrarse en un agua vacía.  


    las piernas
    se desarman  

    encuentras
    la aleta

    la piel
    se fosiliza

    entiendes
    las escamas



    Hay aquí un lenguaje limpio, directo, frases concisas que dicen lo correcto  para entrar no en el dolor que deviene en en grito estentóreo, sino en la pena que solo se desliza y se transforma.

    Directo, claro, pero no transparente, el lenguaje se vierte en imágenes y metáforas que pueden remontar la tristeza –sin nombrarla- a otra dimensión. No sabemos al fin qué o quién es esa otra orilla.  Qué es lo que allí se abrirá entre peces y cangrejos. La otra orilla es oscura. Y he aquí lo que el poema –que también fue búsqueda- se guarda para sí, sin querer develar.

    Quisiera celebrar esta poesía joven que se arriesga a continuar  la búsqueda de lo más sutil en la poesía, la “música en la sensación y música en el sentido”, como pensaba Paul Valery.

    Y celebrar, además, la llegada de esta nueva editorial “Cástor y Pólux”, que ha tomado el desafío de poner a nuestro alcance obras como la que hoy presento, una más en la joven producción de poesía y narrativa.

                             Soledad Fariña
                                     Santiago, Octubre de 2016.



    .

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    JAVIER OSSANDÓN MUÑOZ 

    (1990, Santiago) Poeta, profesor de castellano y bibliotecario. El 2012 es becario de la Fundación Pablo Neruda. Entre 2007 y 2011 participa en talleres literarios de Balmaceda Arte Joven. El 2015 publica, en formato digital, Mejilla ceniza (Editorial Fuego y Rizoma). El 2016 aparece en los libros antológicos impresos Parias, poetas y borrachos: antología poética y contracultural, Palabras escondidas (Editorial Punto G) y Conchalí se escribe (Biblioteca de Conchalí). En formato digital destaca en las antologías Zoundtrack (2014) y Todo el resto es una hueá (2013) para la revista cordobesa Caja Muda, así como en la revista Botella del Náufrago de Valparaíso y otros rincones de la web. Ha participado en recitales y encuentros poéticos, entre los que ha destacado el Seminario Nueva Poesía Chilena (2014).


    Cinco estaciones de Christi [Javier Ossandón]

    1

    Éramos de esos niños que se meten el dedo en la boca mutuamente
    que se llenan la boca del dedo enemigo
    Y mientras los chupamos
    recordamos esa vez que la madre de pura rabia
    hundía sus uñas en nuestras cabezas blanditas

    y salía témpera caleidoscopio
    chorreaba por nuestro pelo a mares témpera
    calidoscopio el dolor con el que pintábamos el cerro que era como un óleo de casa incendiaria
    de casa expresionista oscurecida por el barro
    Casa barro multicolor donde se enterraban las uñas de mi madre
    que perdidas desaparecían con ella
    porque de pronto empezamos a poblar nuestros propios alaridos
    a dibujar en diagonal con cincos trazos una pauta de ruidos guturales
    Desnudos nos dolíamos y nos amábamos
    persiguiendo los epicentros de todos los terremotos vividos
    Desnudos nos dolíamos y nos amábamos
    jugando a desbocarnos mordiéndonos con rabia los labios
    Y con la sangre yo te dibujaba una herida mal hecha en tu pierna
    Jugábamos a que no podías caminar
    porque te había herido de muerte
    pero tú no decías nada
    Nunca supimos acusarnos
    No era lealtad porque aún no conocíamos la indiferencia
    solo la risa la risa la risa y la prisa
    del que dibuja un país donde todo es un imposible

    VI

    Mamá
    yo también miraba horas
    los zorzales cosidos al diccionario
    Perdón padre

    Mamá
    yo también destilé por los ojos
    las penas de otros no las mías
    Perdón padre

    Mamá
    yo también rugí de miedo
    cuando padre quiso que convirtiera
    todo el océano en vino

    Padre
    tú fuiste el primero en decir
    puedes llorar

    Me hiciste carne
    Suplicio del dolor
    pidiendo las heridas

    Padre
    si yo solo pudiera contener
    el llanto de los zorzales
    y secar las páginas empapadas

    Soy el niño que se esconde tras la roca
    de esta mi luna
    Madre
    nunca crecí
    y mi castigo fue nunca haberte olvidado.



    NOTIFICACION

    SE IMPUTA A DON/DOÑA CHRISTI EL DÍA QUE CUMPLA LA EDAD NECESARIA PARA TENER TODOS LOS CARGOS QUE SE INDICAN A CONTINUACIÓN:

    EXCITACIÓN DE LA VIOLENCIA

    POR ANDAR DESNUDE Y LANZAR ORGASMICA Y DELIBERADAMENTE PIEDRAS A UNA MULTITTIENDA

    INCITACIÓN A LA EVASIÓN DE IMPUESTOS
    (DESCONOCIMIENTO DEL ESTADO 
    IMPORTANTE DE LAS COSAS)]

    EVASIÓN DEL TRANSPORTE PÚBLICO
    DE C.I. CON CLARA INDICACIÓN DE GÉNERO

    INCITACIÓN AL CONSUMO MASIVO DE VINO
    EN LOS ALREDEDORES DE BELLAVISTA

    INCITACIÓN DE CORTES DE LAS SIGUIENTES CALLES –GRABADO POR LA UOCT:

    Av. JAIME GUZMÁN CON SALVADOR ALLENDE (RENCA)
    Av. CAUPOLICÁN CON LAS MARGARITAS (RENCA)
    Av. CAUPOLICÁN CON BALMACEDA (RENCA)
    Calle JOSE BUENDÍA CON TERRITORIO ANTÁRTICO (LO PRADO)
    Av. BERNARDO O’HIGGINS CON COMPAÑÍA (SANTIAGO CENTRO)


    OTROS CARGOS MENORES:

    REALIZAR COREOGRAFIAS DE DIE ANTWOORD JUNTO A OCTOGENERIA DISFRAZADA DE PAYASO EN PLENO PASEO AHUMADA 
    PROVOCAR INCENDIOS EN LOS OJOS DE LOS TRANSEÚNTES TRAS PORTAR PELUCA INCENDIARIA
    FALTA A LA MADUREZ POR MOSTRAR SENOS PLÁSTICOS DESDE EL ULTIMO PISO DEL COSTANERA CENTER
    PROVOCAR LA EXPLOSIÓN DE SU CORONA DE ESPEJOS ROTOS EN LA VÍA PÚBLICA 
    E INCITAR CON ELLOS LA APERTURA DE VENAS AL PRESIDENTE
    DE TURNO

    ABANDONO DE LOS ESTUDIOS IMAGINARIOS
    ABANDONO DE LOS HIJOS IMAGINARIOS

    POR TODAS LAS VECES QUE BESÓ A SU PADRE EN LA BOCA
    SU PADRE ES EL QUE DICTA ESTA SENTENCIA
    ERGO JAMÁS ASISTIRÁ

    LA SENTENCIA ES CLARA             CRUZ PARA TI



    JUZGADO DE NÚMEROS ROMANOS DE PONCIE PILATES

    ESTACIÓN X/ DESPOJAR LA CARNE

    Volver a pasar por el corazón
    Ser el padre y el hijo
    vaciando las carnes abiertas

    Mirar en tus uñas
    el reflejo de la imagen de la muerte

    Péndulo enterrado en cruz

    D i s t o r s i ó n d e c a r a s p i a d o s a s

    Levantas el rostro al cielo
    lo bajas a la tierra

    Ves la imagen del madero recto
    atravesando tu entrepierna

    Piensas en la muerte de Caupolicán
    homónima a la calle donde te atravesó la infancia



    TENER UNO

    II

    Vamos a tener un hijo Christi
    Injertarle llagas alargadas en el casco en vez de pelo
    Morderle el abdomen de trágica luz neonina
    Mhogarle los ojos de manifiestos crepusculando
    copulando
    Le ahogaremos los ojos con los enredados sintagmas de los manifiestos
    Va a necesitar los vestigios del cielo tajeado de donde caíste
    Comprender los códices de tu corazón niño maldito
    Corregirse sus posturas dentro en tu vientre
    para no repetir las posturas falsas con que lo hicimos

    Antes de nacer va a necesitar
    toda la sabiduría negada
    a los tajos vidriados de tu cabeza
    a tu pelo endurecido de témpera roja
    a tu ser carpintero contemporáneo
    que rabea con la competencia de las multitiendas
    Va a necesitar toda la suerte que te fue negada
    por ser hijo del padre




    .

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  • 11/08/16--07:55: FRANK JAEGER [19.508]

  • Frank Jæger

    Escritor, músico y poeta.
    Fecha de nacimiento: 19 de junio de 1926, Frederiksberg, Dinamarca
    Fecha de la muerte: 4 de julio de 1977, Elsinor, Dinamarca

    OBRA:

    Dydige digte (1948)
    Morgenens trompet (digte, 1949)
    De fem årstider (digte, 1950)
    Iners (roman, 1950)
    Hverdagshistorier (1951)
    Tune – det første år (børnebog, 1951)
    Den unge Jægers lidelser (noveller, 1953)
    Tyren (digte, 1953)
    19 Jægerviser (1953)
    Jomfruen fra Orléans, Jeanne d'Arc (biografi, 1955)
    Havkarlens sange (digte, 1956)
    Kapellanen og andre fortællinger (1957)
    Til en følsom Veninde. Udvalgte digte (1957)
    Velkommen, Vinter og andre essays (1958)
    Hvilket postbud – en due (hørespil, 1959)
    Cinna og andre digte (1959)
    Digte 1953-59 (1960)
    Fyrre Digte (1964)
    Pastorale. Pelsen (hørespil, 1964)
    Drømmen om en sommerdag og andre Essays (1965)
    Danskere. Tre Fortællinger af Fædrelandets Historier (fortællinger, 1966)
    Idylia (digte, 1967)
    Naive rejser (essays, 1968)
    Alvilda (essays & noveller, 1969)
    Årets ring (digte, 1969)
    Døden i skoven (noveller, 1970)
    Essays gennem ti Aar (1970)
    Hjemkomst (digte, 1970)
    Stå op og tænd ild (prosa, 1971)
    Udvalgte digte (1971)
    Provinser (noveller, 1972)
    S (roman, 1973)
    Udsigt til Kronborg (essays & noveller, 1976)

    RECONOCIMIENTOS:

    Danish Critics Prize for Literature (Kritikerprisen) (1958)
    De gyldne laurbær (1959)
    Emil Aarestrup Medaillen (1960)
    Søren Gyldendal Prize (1962)
    Grand Prize of the Danish Academy (1969)[3]



    PARA UNA AMIGA SENSITIVA

    Atravieso la oscuridad para
    dar un cálido y fuerte buenos días a tus
    manos.
    En lo más íntimo de mi pensamiento están
    todas las cosas buenas, como luces
    que arden.

    Durante muchos, demasiados años, han sido
    bombeadas palabras malvads por mis
    venas.
    Palabra que pronuncié en aquel tiempo con un
    corazón endulzado por tus
    lágrimas.

    Todas las buenas palabras y todo ese
    silencio, tan hermosos, lo guardo en
    un escondite.
    Y siento un violento anhelo de
    buenas palabras y silencio en tu
    voz.

    En lo más íntimo de mi pensamiento reside
    el júbilo como un niño con dientes
    blancos.
    Corro a través de la oscuridad para dar
    un fuerte buenos días a tus
    manos.

    Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.
    Traducción de Francisco J. Uriz.










    .

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  • 11/08/16--08:15: RAGNAR STRÖMBERG [19.509]

  • Ragnar Strömberg. Foto: Emilie Asplund


    Ragnar Strömberg

    Ragnar Strömberg. Nacimiento 16 de agosto de 1950 en Gotemburgo, (Suecia), es un escritor, poeta, traductor y crítico en Expressen, Göteborgs-revista desde 1977, y la BLM desde 1974. También ha sido redactor de deportes en Göteborgs-Posten .

    Stromberg se inspira en la música rock, sino también gran parte del poeta romano Catulo . Él ha escrito un Catullustrilogi terminó en 1996 con coste de envío escultura de elefante en tamaño natural .

    Como traductor, ha traducido John Ashbery al Sueco.

    Bibliografía 

    1975 – Utan önskningar
    1976 – Som ett folk
    1978 – Tidigt, innan träden
    1980 – Inbördeskrig
    1982 – Tidens oro, tidens lekar
    1983 – Den levande spegeln
    1984 – Betraktarens begär
    1986 – När jag inte drömmer om honom
    1988 – Munnens bok
    1989 – Virilia
    1990 – Hon med de gula ögonen
    1992 – I händernas tid
    1993 – Jag kommer från framtiden med döden i hälarna
    1996 – Fraktkostnad för elefantskulptur i naturlig storlek
    2000 – En förort till kärleken
    2014 – I ditt hjärtas sista slag

    Reconocimientos

    1987 – Göteborgs-Postens litteraturpris
    2000 – Göteborgs Stads författarstipendium
    2000 – Karl Vennbergs pris
    2012 – Läsarnas Sveriges medalj



    En su verdadera
    falta de contexto
    es esta la histria
    de la cual estamos hechos,
    entonces no preguntes
    para quién
    el serbal repica,
    sólo
    abandona
    el claro de luna
    y corre.

    Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.
    Traducción de Hebert Abimorad.



    Ragnar Strömberg

    Ragnar Strömberg, född 1950, är uppvuxen och bosatt i Göteborg. Hans författarskap är mångsidigt: hen är kritiker, essäist, romanförfattare och dramatiker, men framför allt är hen lyriker. Hen debuterade 1975 med diktsamlingen Utan önskningar som följdes av en rad nya samlingar - bland andra Som ett folk (1976), Den levande spegeln (1983) och Munnens bok (1988). 1982 gav hen ut essäsamlingen Tidens oro, tidens lekar och 1989 romanen Virilia. På 1990-talet fick hen ett andra genombrott som lyriker med den så kallade Catullustrilogin: Hen med de gula ögonen (1990), Jag kommer från framtiden med döden i hälarna (1993) och Fraktkostnad för elefantskulptur i naturlig storlek (1996). I Händernas tid (1992) innehåller ett urval av hens dikter fram till Catullustrilogin. Som dramatiker hade hen stor framgång med Getingsommar, som 1999 sattes upp på Stadsteatern i Stockholm. Våren 2000 fick hen Karl Vennbergs Pris för sin poesi. I En förort till kärleken (2000) bröt hen nya vägar för sin lyrik. 2012 fick Strömberg Läsarnas Sveriges medalj ”för ett betydande och omutligt författarskap som står sig oavsett hur de kulturella modena skiftar”. Efter fjorton års uppehåll återkommer Ragnar Strömberg hösten 2014 med I ditt hjärtas sista slag.


    Ragnar Strömberg: I ditt hjärtas sista slag
    Av Bo Bjelvehammar


    Bengt Emil Johnson, en av våra mest särpräglade poeter, kom 2010 ut med sin sista diktsamling Aftonsånger, där finns några korta rader, som har etsat sig fast i mitt minne:

    Ett hopp.
    Ett fall.
    Vi kommer inte ifrån det.

    Senare samma år dog han, dock hade Dagens Nyheter redan 2006 felaktigt skrivit att han hade avlidit.

    Ragnar Strömbergs I ditt hjärtas sista slag
    Ragnar Strömbergs I ditt hjärtas sista slag
    Ragnar Strömbergs nya diktsamling är både en aftonsång, en sorgesång och en påminnelse om att det är sent på jorden, boken är full av döda och av saknader, särskilt gäller det storebror Nenne, i saknad och hemsökelse. Många minnesord fladdrar förbi, som till Totta Näslund;

    Gör min dag
    Gör den blå
    som din röst

    [—]

    på andra sidan
    i en höst
    så tyst som steg
    av leende rök
    i en blåsig månes
    hesa gräs

    Det är mörk och tung poesi med utbredda skuggor, det finns små skärvor av ljus, men de är sällsynta, det finns en ambition i dikterna att göra upp med döden, att hålla dödsfruktan stången, att från ett berg jaga bort dödsdemonerna. Dikt som besvärjelse! Genom att bläddra i dödsalbumet, genom att ständigt under en tid ha döden i tankarna; en uppgörelse med döden. Det går att säga vackert som hos Gunnar Ekelöf – ”Morgonen gick och dagen och kvällen öppnade famnen”.

    Nu går det inte att värja sig och bara läsa vidare, du blir infångad och drabbad genom den starka närvaron i dikterna.

    Du kan aldrig förbereda dig inför döden:

    aneurysm innebär

    att bindväven
    i den svullna åderns
    yttre och mellersta lager
    är förtunnad

    att döden
    är medfödd






    .


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    Ulf Karl Olov Nilsson

    Ulf Karl Olov Nilsson. Nacimiento 13 de marzo de 1965 en Robertsfors, (Suecia), conocido como UKON, es un escritor y poeta sueco, licenciado psicólogo, licenciado psicoterapeuta, psicoanalista y traductor.

    Nilsson creció en Umeå, pero trabajó en Gotemburgo. Se sienta en el consejo de redacción de las revistas Glade y Arche.

    Bibliografía:

    1990 – Kung-kung , Symposion
    1992 – Psykokirurgi - en historisk översikt , 1992, tillsammans med Dariush Moaven Doust, 20p-uppsats.
    1992 – Under det som inte förgår , Symposion
    1994 – Vädrets hjärna , Symposion
    1997 – Sändning , Symposion
    1999 – Någons stöd , Symposion
    2002 – Stammar , Symposion
    2003 – Familjeoxymoronen , Oei-editör
    2005 – Block , med efterord av Jonas (J) Magnusson, Symposion
    2007 – Synopsis , innehåller CD med UKON och Njurmännen, Symposion
    2008 – Kalender , Sanatorium förlag
    2008 – Och solen går upp och solen går ned , Forlaget Attåt
    2009 – Barndomstolen , Norstedts
    2010 – Hjälp, vem är jag? – utdrag från en terapi , tillsammans med Caroline af Ugglas , Piratförlaget
    2010 – Standardmodellen , CD utgiven på Kning disk, ett samarbete med Njurmännen
    2011 – Brukaren , Norstedts
    2011 – Handlingarna , med för- och efterord av Mara Lee, Drucksache
    2013 – ? , Oei-editör
    2014 – Jag befinner mig i ett överflöd av kärlek , Norstedts
    2016 – Glömskans bibliotek – en essä om demens, vansinne och litteratur, Norstedts
    Översättningar:

    2008 – Jacques Roubaud , Någonting svart , tillsammans med Jonas (J) Magnusson, Rámus förlag
    2009 – Charles Reznikoff , Vittnesmål: Amerikas Förenta Stater (1885 - 1915) , Forlaget Attåt
    2013 – Charles Reznikoff, Förintelsen , Rámus förlag




    ENTERRADO VIVO

    Mi vida era normal pero todo se echó a perder cuando
    fui enterrado vivo.

    Me levantaba por la mañana, desayunaba
    y me cepillaba los dientes
    pero luego fui enterrado vivo.

    Tomaba el bus hacia y desde el trabajo pero luego
    fui enterrado vivo.

    Jugaba al tenis de mesa, fútbol, andaba en bicicleta, leía libros
    y me soleaba en los veranos, limpiaba, hacía la comida, dormía
    muy bien por las noches
    pero luego fui de todas maneras enterrado vivo.

    Mi vida era buena en general, era práctico, me libré del hambre
    y la pobreza pero no me libré que me enterraran vivo.

    Había sólo una cosa que quería evitar en mi vida y era
    que fuese enterrado vivo.

    Le pedí al médico que controlara si estaba realmente muerto
    porque no quería que me enterraran vivo.

    Le dije al médico que no sólo haga un control de rutina,
    como tomar el pulso y controlar las pupilas sino que haga
    un control riguroso y exhaustivo que realmente no de ninguna
    manera vivía o podría comenzar a vivir y que no existía riesgo
    que fuese enterrado vivo.

    Le dije a mi esposa que debería velar mi cuerpo muerto el tiempo
    suficiente para asegurarse de que nunca despertaría en el ataúd
    y descubra que fui enterrado vivo.

    Pero a pesar de todos mis esfuerzos, fui enterrado vivo.

    La mayor parte de mi vida fue normal pero no el final
    que fui enterrado vivo.

    Me libré del robo, asesinato y maltrato, me libré de la tortura,
    la silla eléctrica, la horca, el fusilamiento y romperme la rótula,
    pero finalmente, fui enterrado vivo.

    Me libré de la cárcel pero fui enterrado vivo.

    Me libré de la guerra, pero no me libré de ser enterrado vivo.
    Lo único que no quería era despertar a dos metros bajo tierra
    y notar que yo no era
    un cadáver sino un cuerpo enterrado vivo.

    Pienso en mi vida ahora que estoy aquí y enterrado vivo.

    Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.
    Traducción de Hebert Abimorad.




    Brevets situation

    när jag ville skriva ned allt detta
    förvanskades synen av det förmodade föremålet

    plötsligt fanns det en bärande svaghet i rösten

    trots alla vidtagna försiktighetsmått
    en förlustens prosodi

    inledningen till ett brott

    *


    kärleken tog slut
    all sanning var utan föremål
    jag visste inte at jag hade nyckeln
    jag visste inte att jag hade räknat rätt

    jag skrev ned allt detta
    men någon jag älskat vände sig mot mig

    och någon vara alla var du
    och du gjorde det ostraffat

    jag skrev: brevet är en dikt
    jag skrev: allt detta
    jag skrev: det ska alltid stå brevet istället för våldet

    *


    – kan du berätta om någon du dödat?
    – ja, men jag hade redan skrivit ett långt brev om lyckan

    – vem skrev du till?
    – jag skrev till dem som var döda, aldrig till levande

    – vad letade du efter?
    – lemmars avtryck i bränd lera

    – varför gjorde du det?
    – därför att alla härmade mig

    – varför gjorde du det aldrig, trots att du ville?
    – jag ville göra en gåta av smärtan

    *


    att avstå, att avsäga sig

    brevets två förutsättningar:

    1° alla vill alltid bli älskade
    2° alla vill bidra till det allmänna

    det gällde alltså inte brevet
    utan den betydelse jag gav det

    så möttes offret och förövaren
    också i fraseringen

    jag skulle vända mig om flera gånger

    *


    brevets namn: förlust
    en mångfald utan predikat

    jag hade inte rätt
    att skriva: kärlek obesegrad i strid
    jag hade inte rätt ord för att skriva: dessa ord

    istället skrev jag: viol
    jag skrev: ensamhet

    nu finns det inte längre

    jag skrev: finns

    jag skrev endast för matematikerna
    men de skrattade åt mig
    jag längtade hem
    jag var ensam

    jag hade aldrig sagt det förut på det är språket

    *


    jag hade drömt fel
    jag drömde att du försökte säga ordet brev
    men uttalade det: bred
    och sedan: drev

    jag drömde att någon vara alla var du

    jag drömde att du såg brevet ligga på marken
    du tog upp det

    men du kunde inte läsa det

    De: Stammar
    Idioma: sueco





    Die Situation des Briefs

    als ich all das niederschreiben wollte
    wurde der Anblick des vermuteten Gegenstands entstellt

    plötzlich gab es eine tragende Schwäche in der Stimme

    trotz aller ergriffener Vorsichtsmaßnahmen
    eine Prosodie des Verlusts

    die Einleitung zu einem Verbrechen


    *


    die Liebe nahm ein Ende
    alle Wahrheit war ohne Gegenstand
    ich wusste nicht, dass ich bereits den Schlüssel hatte
    ich wusste nicht, dass ich richtig gerechnet hatte

    ich schrieb all das nieder
    aber jemand, den ich geliebt, wandte sich mir zu

    und jemand war alle war du
    und du machtest es ungestraft

    ich schrieb: der Brief ist ein Gedicht
    ich schrieb: all das
    ich schrieb: es wird immer der Brief statt der Gewalt stehen


    *


    „kannst du von jemandem erzählen, den du getötet hast?“
    „ja, aber ich hatte schon einen langen Brief über das Glück geschrieben“

    „an wen schriebst du?
    „ich schrieb an jene, die tot waren, nie an Lebende“

    „wonach suchtest du?“
    „nach dem Abdruck von Gliedern in gebranntem Ton“

    „warum tatst du das?“
    „weil mich alle nachahmten“

    „warum tatst du das nie, obwohl du wolltest?“
    „ich wollte aus dem Schmerz ein Rätsel machen“


    *


    zu verzichten, zu entsagen

    die beiden Voraussetzungen des Briefs:

    1° alle wollen immer geliebt werden
    2° alle wollen zum Allgemeinen beitragen

    es ging folglich nicht um den Brief
    sondern die Bedeutung, die ich ihm gab

    so begegneten sich das Opfer und der Täter
    auch in der Phrasierung

    ich sollte mich mehrmals umdrehen


    *


    der Name des Briefs: Verlust
    eine Vielfalt ohne Prädikat

    ich hatte kein Recht 
    zu schreiben: Liebe ungeschlagen im Kampf
    ich hatte nicht das richtige Wort um zu schreiben: diese Worte

    stattdessen schrieb ich: Veilchen
    ich schrieb: Einsamkeit

    jetzt gibt es das nicht mehr

    ich schrieb: gibt

    ich schrieb allein für die Mathematiker
    aber sie lachten mich aus
    ich sehnte mich heim
    ich war einsam

    ich hatte das nie zuvor in dieser Sprache gesagt


    *


    ich hatte falsch geträumt

    ich träumte, dass du versuchtest, das Wort Brief zu sagen
    es jedoch aussprachst: briet
    und dann: trief

    ich träumte, jemand war alle war du

    ich träumte, du sahst den Brief auf der Erde liegen
    du hobst ihn auf

    aber du konntest ihn nicht lesen

    Idioma: alemán
    Aus dem Schwedischen von Paul Berf





    UTAN TITEL

    Du tycker att allt är dåligt men det kommer att bli mycket sämre.
    Du tror att du är intelligent men det är du inte. 
    Du tror att du är intressant men du är tråkig. 
    Du tror att du är snygg men du är ful. 
    Du tror att du är snäll men du är elak. 
    Du säger att du är mobbad men det är du själv som mobbar. 
    Du tror att du kan prata franska men det kan du inte. 
    Du tror att du utvecklas och blir bättre men du lär dig ingenting. 
    Du säger att du är kär men du verkar inte kär. 
    Du tror att du kommer att bli piggare men det blir tvärtom. 
    Du säger att du älskar dina barn men det där är bara skitsnack. 
    Du säger att du ska ta semester men du har slut på semesterdagar. 
    Du säger att du är hotad men det är du själv som är hotfull. 
    Du hoppas att du ska tjäna mer pengar men det begriper man ju hur det blir med den saken. 
    Du tycker att naturen är nedsmutsad men allt kommer att bli ännu skitigare. 
    Du tycker att världen är orättvis men det är ingenting mot hur det kommer att bli. 
    Du tycker att hålet i ozonskiktet är stort men det kommer att bli ännu större. 
    Du tror att du är en bra poet men det är du inte. 
    Du säger att du ät kåt men det där är bara inbillning. 
    Du tycker att klimatet är dåligt men det kommer att bli värre. 
    Du tycker att det är mycket terror och krig men det här är bara början. 
    Du tycker inte att du är speciellt fet men det är du. 
    Du säger att du är glad men du verkar inte glad. 
    Du tror att du lever men du är död.
    Du tror att människor gillar dig men det gör dom inte. 
    Du tror att du är uppskattad på jobbet men egentligen är du helt oduglig. 
    Du säger att andra är aggressiva men det är du som är aggressiv. 
    Du tror att du är kul och crazy men i själva verket är du en fjant. 
    Du tror att du är beläst och klok och skriver bra men du är helt enkelt fullständigt ointressant.

    De: Synopsis

    Idioma: sueco



    UNTITLED

    You think things are bad but it's gonna get much worse.
    You think you are intelligent but you're not.
    You think you are interesting but you are boring.
    You think you are good looking but you are ugly.
    You think you are nice but you are nasty.
    You think you can speak French but you can't.
    You think you are going to develop and improve but you are not learning anything.
    You say you are in love but it doesn't seem like it.
    You say you love your children but that's bullshit.
    You say you are going on holiday but your holidays are over.
    You say you are threatened but you're the one who is threatening.
    You think nature is polluted but everything will only get shittier and shittier.
    You think the world is unfair but that's nothing compared to what lies ahead.
    You think the hole in the ozone layer is big but it's gonna get bigger.
    You think you are a good poet but you are not.
    You say you are horny but that's just your imagination.
    You think there's a lot of terror and war but this is just the beginning.
    You think you are not that fat but that's just what you are.
    You say you are happy but you don't seem happy.
    You think you are alive but you are dead.
    You think people like you but they don't.
    You think you are appreciated at work but in fact you are completely worthless.
    You say others are aggressive but you're the aggressive one.
    You think you are cool and crazy but in fact you are a fake.
    You think you are learned and wise and write well but in fact you are completely uninteresting.

    Translated into English by Fredrik Hertzberg, Karri Kokko, and Leevi Lehto
    Idioma: inglés



    MED TITEL

    Jag är hellre glad än ledsen. 
    Jag har hellre vanlig hosta än lungcancer.
    Jag vill helst inte känna mig ensam och övergiven.
    Jag är hellre mätt än jag är hungrig.
    Det är bättre att vara frisk än att vara sjuk.
    Det är bättre att ha två armar och två ben än att inte ha det.
    Det är bättre att ha ett arbete än att inte ha det.
    Det är bättre att vara rik än att vara fattig.
    Det är bättre att vara ung än gammal.
    Det är bättre att döda än att bli dödad. 
    Det är bättre att leva än att inte leva.
    Det är bättre att vara smart än att vara dum.
    Det är bättre att göra karriär än att inte göra det.
    Jag vill inte bli misshandlad och våldtagen.
    Jag vill helst inte bli alkoholist.
    Jag vill helst inte bli handikappad.
    Jag vill att mina relationer till andra människor ska betyda någonting.
    Det är bättre att klara av saker än att inte göra det.
    Det är bättre att vara man än kvinna.
    Det är bättre att vara lång än kort.
    Det är bättre att vara omtyckt än att inte vara det.
    Alla som inte vill ha barn är konstiga.
    Alla som slåss och bråkar är störda.
    Det är bättre att ha läst Den gudomliga komedin än att inte ha gjort det.
    Det är bra att ha gjort många och långa resor och sett världen.
    Jag vill helst kunna njuta av livet.
    Det är bättre att vara född i Europa än i Afrika.
    Fred är bättre än krig.
    Demokrati är bättre än diktatur. 
    Jag vill inte bli strypt.
    Jag vill inte brinna upp.
    Jag vill inte drunkna. 
    Jag vill gärna göra någonting meningsfullt med mitt liv.
    Det är bättre att ha gjort mycket än att ha gjort lite.
    Jag blir gärna av med min huvudvärk. 
    Jag är hellre lycklig än olycklig.
    Varmt och soligt väder är bättre än kallt och regnigt.

    Extraído de: Synopsis

    língua: sueco




    TITLED

    I would rather be happy than sad.
    I'd rather have a common cold than lung cancer.
    I'd rather not feel lonesome and deserted.
    I'd rather feel full than hungry.
    It's better to be well than to be ill.
    It's better to have two hands and two legs than not to have them.
    It's better to have a job than not to have one.
    It's better to be rich than poor.
    It's better to be young than old.
    It's better to kill than to be killed.
    It's better to be alive than not.
    It's better to be smart than stupid.
    It's better to have a career than not to have one.
    I don't want to be assaulted and raped.
    I'd rather not become an alcoholic.
    I'd prefer not to become handicapped.
    I want my relations with other people to mean something.
    It's better to be able to cope with things than not.
    It's better to be a man than a woman.
    It's better to be tall than short.
    It's better to be liked than not.
    Those who don't want to have children are strange.
    All those who fight and quarrel are disturbed.
    It is better to have read the Divina Commedia than not to have read it.
    It's great to have traveled much and widely and to have seen the world.
    I would prefer to enjoy life.
    It's better to have been born in Europe than in Africa.
    Peace is better than war.
    Democracy is better that dictatorship.
    I don't want to get strangled.
    I don't want to burn up.
    I don't want to drown.
    I'd like to do something meaningful with my life.
    It's better to have done a lot than to have done little.
    I'd like to get rid of my headache.
    I'm rather happy than unhappy.
    Warm and sunny weather is better than cold and rainy weather.

    Translated into English by Fredrik Hertzberg, Karri Kokko, and Leevi Lehto
    língua: inglês












    .


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  • 11/08/16--09:09: NAVID MODIRI [19.511]


  • Navid Modiri 

    Nacido 2 de mayo de 1983 en Irán, es un sueco presentador de televisión, profesor y artista. Se crió en Gotemburgo y vive en Malmö, joven polifacético artista de Gotemburgo, ganador del Poetry Slam en dos oportunidades. Dirige el grupo musical Navid Modari y sus dioses. Ha hecho instalaciones al aire libre en muchas ciudades de Suecia. 



    LAS FRAGANCIAS SON UN BANCO

    Mamá olía a humo de pistola cuando nací
    Más tarde tengo azafrán como segundo perfume
    y vivíamos en la casa de dos pisos de la abuela
    Los gatos se esconden en el cielo raso
    parras de uvas francesas
    Un puñado de niños jugando en el patio
    Encuentran larvas en los arbustos
    Las trituran con un mínimo movimiento
    como el grito
    Tan pronto como aprendo a caminar
    corro tras las personas que conozco
    Tengo un sueño ligero
    oigo a la abuela que baja por las escaleras
    Sostengo su mano
    todo el camino a la panadería
    Alquitrán derretido y asfalto
    polvo y mantequilla caliente
    Los ciclomotores cosen punto de cruz
    sobre las líneas blancas
    Una familia completa en la plataforma
    Trata de dormir una siesta en el minarete
    Diez millones de hambrientos
    sobre una superficie del tamaño de una uña
    Son los olores que recuerdo
    Yo añado el resto


    Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea, Ediciones de Baile del Sol, 2011.
    Traducción de Hebert Abimorad.




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    ANA BELÉN MARTÍN VÁZQUEZ

    Ana Belén Martín Vázquez (Madrid, 1971), es Licenciada en Periodismo y Filología Hispánica (ambas por la Universidad Complutense de Madrid), y Máster en Dirección de Marketing por ESIC. Trabaja en el ámbito de la comunicación social.

    Ha publicado algunos de sus poemas en los libros de poesía colectivos: 'La República de la Imaginación' (Legados, 2009), 'La Escombrera' (Legados, 2011), 'Poesía y desobediencia. Voces del extremo' (Amargord, 2014), 'Poesía antidisturbios. Voces del extremo' (Amargord, 2015) y 'Poesía y raíces. Voces del Extremo' (Amargord, 2016) y en revistas literarias (La hamaca de lona, la revista de la tertulia poética “indiojuan” y Álora, la bien cercada). En la última edición de Expoesía (Soria, 2014), una serie de poemas suyos, junto a los de Lourdes de Abajo, Alberto Cubero y Luis Luna, formaron parte de la instalación del escultor Leandro Alonso, titulada “Espacios de Lenguaje”. 

    Ha participado en varios recitales y festivales poéticos, entre los últimos: Expoesía (Soria, 2013 y 2014), Odisea (Madrid, 2013), Voces del Extremo (Madrid, 2013 y 2014), la Semana de las Letras de la Complutense (2014) y La Marabunta (2014). 

    HA PUBLICADO: DE PASO POR LOS DÍAS, (Bartleby editores, 2016)


    Haikus sobre el trabajo:

    Lo más penoso
    encontrará otras manos
    ciegas de hambre.


    Hiere y desprecia
    el ojo del patrón
    que aún ejerce.


    Quedan esclavos:
    nos protegen del frío
    en las costuras.


    Eres trabajo:
    aleación de minutos
    es lo que vales.


    Mar de palabras

    Las ciudades interiores
    guardan un mar
    oculto en las palabras.

    Bastaría la mirada
    brillante y atrevida
    para ver que los dátiles
    nacen en las farolas
    y en los bancos
    crepitan fuegos azules.

    Bastaría con tocar
    el tronco de los árboles
    para sentir la savia
    y el rencor del subsuelo.

    Las ciudades interiores
    guardan un mar
    donde sólo navegan
    contrabandistas.



    ESPACIOS MUDOS

    Ni las paredes ni el silencio bastan
    para frenar el rastro de la muerte.

    En el fondo tras la puerta forzada,
    primero, la nariz; después, los dedos,
    la mano detenida tecleando
    el auxilio. Un cero, un nueve, un dos.
    Mujer. Madre precoz. Veintiséis años.

    Se ordenan la búsqueda y la captura
    del presunto agresor, del sospechoso
    del marido, presunto compañero,
    del culpable, del presunto inocente.

    Viaja acompañado por sus dos hijos.
    En minutos se apagan las sirenas.
    Bajo el cuerpo vencido de la esposa,
    los cadáveres del niño y la niña.

    Baño sin pompas de jabón ni juegos
    donde yeso y cal mezclados con agua
    han construido un panteón tan blanco.
    Todo el miedo de una familia sola
    en la bañera y con el tapón puesto.


    LA LÍNEA ROJA

    Príncipe de Vergara:
    un hombre y su mujer 
    despojos industriales
    viven en la calle.

    Retiro:
    un expresidiario enfermo 
    sin arraigo en la ciudad 
    vive en la calle.

    Sevilla: 
    una joven y su madre
    vapor de estafa en los bolsos 
    viven en la calle. 

    Banco de España:
    una mujer esculpida
    con el carbón de los golpes
    vive en la calle.

    (Se vende) Sol: 
    un toxicómano 
    rehén al vuelo de la cunda 
    vive en la calle.

    Ópera: 
    un padre de familia  
    mecánico descarte de taller 
    vive en la calle.

    Y yo… 
    estación tras estación,
    una moneda en los dedos, 
    aferrándome 
    a mi propia miseria.

    (En Voces del Extremo, Ed. Amargord, Madrid, 2014) 



    De su poemario “De paso por los días” (2016)



    PRESAGIOS

    lluvia

    Llega el primer frío
    Y la lluvia
    Se hace asidua.

    El otoño nos sorprende.

    Los charcos anuncian
    Melancolía.

    La muerte salpica
    Las alamedas,
    anticipando dolor.




    RUTINAS

    Una
    tras otra
    nacen
    con el peso oscuro
    de antiguas derrotas

    las mañanas de octubre.



    Orfebre de la Poesía. “De paso por los días”

    por Alena Collar. 

    Ayer noche terminé De paso por los días, de Ana Belén Martín Vázquez. Editado por Bartleby.

    Un bellísimo poemario.

    Estructurado en cuatro secciones correspondientes a las estaciones del año y con una estructura formal impecable. Cada sección tiene 21 poemas de los que se repiten todos los títulos en cada una de ellas, si bien en orden diferente. Así, el Otoño, empieza en Sorpresa y termina en Refugio. El Invierno lo hace con Rituales y finaliza en Contacto, la Primavera empieza con Desorden, y acaba con el poema Ocaso y el verano se inicia también en Desorden y finaliza con Derrota.

    Habría ya para hacer un análisis extenso sólo con la disposición de los títulos de los poemas porque en cada sección marcan el tempo del paso de los días; del cómo y con qué grado de intensidad transcurren. Es para analizar, por ejemplo, que el Otoño, a la postre, signifique Refugio y el Invierno comunicación, Contacto, mientras que la primavera y el verano terminan con poemas que marcan ausencia o soledad.

    Además de esto es notable la estructura rítmica de todo el poemario; con versos de Arte Menor en los que la medida silábica más frecuente es el heptasílabo y el pentasílabo sin rima, pero con clara rítmica interna marcada por la acentuación silábica, esto les dota de armonía musical y cadencia.

    La temática del poemario es claramente descriptiva. Recuerda muchas veces a las estampas japonesas o a la temática del haiku: se expone un cuadro natural- del día, de la noche o del acontecer paisajístico- de la estación, dando una impresión del instante para retenerlo.

    El lenguaje que usa la Poeta está lleno de belleza y matices, de asociaciones semánticas, de recursos como la aliteración, la sinestesia, la personificación entre otros. Además es de una extrema sencillez, siempre sugiriendo, mostrando y, a la vez, haciendo absolutamente visual la escena para el lector/a.

    Este libro es un Poemario trabajadísimo, elaboradísimo, en el que cada parte, cada sección, cada poema, y cada línea de verso tiene una justificación al servicio del resultado final: un libro magnífico.

    A mí sólo me queda recomendarlo como uno de los mejores poemarios que he leído este año.






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    Lorenzo Suárez Crespo

    Lorenzo Virgilio Suárez Crespo. Nacimiento 12 de junio de 1943 en Bahía Honda, Pinar del Río (Cuba).

    Emblemática figura de la poesía pinareña, especialmente de la Décima.

    Desde pequeño percibió por la parte materna el murmullo de los versos a través de la décima y se rodeó de cinco hermanos más para enrumbar los caminos de la vida con ansias permanentes de creación, de amor y de hermandad, pero sobre todo con la aspiración de ser un buen martiano. Un amante de las letras dentro del panorama de las artes y muy apegado a sus orígenes. Autor de profusa obra en versos y narrativa, incluyendo la literatura concebida para niños, es una de las voces imprescindibles de la actual poesía escrita en décimas en la provincia de Pinar del Río, donde nació el 12 de junio de 1943.

    Licenciado en Literatura y Español, trabaja como especialista literario en el Centro Provincial del Libro y la Literatura. Cuenta con una amplia trayectoria de trabajo cultural.

    Como promotor cultural. Casa de la Décima

    Actualmente dirige varios proyectos de apreciación y creación literaria infanto juvenil en la UNEAC, el Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hermanos Loynaz y en dos museos de la ciudad, así como espacios dedicados a la promoción de la décima culta y repentista en relación con el Atlas de la Décima en Pinar del Río, desde su sede en la Casa de la Décima Celestino García, donde funge como promotor cultural.

    Publicaciones

    Para niños y jóvenes

    Una pluma en la corriente (Ediciones Matanzas)
    Ofrenda lírica
    Daniela va al preescolar (Editorial Gente Nueva)
    Leyenda de los números
    Regalo
    Cantos del Pequeño Juglar
    Donde vuela el colibrí
    Los Pequeños Gigantes (Ediciones Loynaz)
    Sin más abras ni cadabras (Editorial Cauce).

    Para adultos

    Versiones de la nostalgia y otras.
    El Frente de Afirmación Hispanista de México le publicó las Antologías de la Décima y la Poesía Cósmicas de Pinar del Río en 2004 y 2005 respectivamente.
    En 2008 le publicó el libro Malaras refraneras con 240 malaras (décimas) que terminan con un refrán como pie forzado.
    En 2010 se le publica por la misma editorial la antología de poesía Sonetos, Malaras y otros Cantos al Valle de Viñales, libros a cuyas presentaciones ha asistido invitado por el Frente de Afirmación Hispanista de México.
    En ese hermano país ha dictado conferencias y ha realizado recitales de poesía y décima, tanto en la ciudad de Morelia como en el Valle de Bravo en ese distrito michoacano. Obras suyas de variados géneros aparecen en antologías, revistas y suplementos, tanto en Cuba como en otros países: Estados Unidos, España, Uruguay, Argentina, México y Puerto Rico.

    Reconocimientos

    Premio Nacional de Cultura Comunitaria 1999 en la categoría de Personalidad
    Premio Olga Alonso 2000 por su labor didáctica y promocional.
    Premio Nacional La Rosa Blanca 1994 con el libro Ofrenda Lírica
    Premio Internacional de Cuento Carmen Báez de Morelia, Michoacán, México, en 2004.
    Premio Nacional de Poesía en el Concurso XX Aniversario de Joven Club y cuya premiación se realizó el Palacio Central de Computación en Ciudad de La Habana, 22 de agosto de 2007.


    Lorenzo Suárez Crespo

    Publicado en Cubarte.cu
    Por Waldo González López


                                                                            
    El Poeta Peregrino

    Años atrás, conocí en la capital a este poeta-decimista pinareño que, nacido en la Bahía Honda de 1943, posee entre sus mayores virtudes una incambiable bonhomía.

    Sí, Lorenzo Suárez Crespo puede darse el lujo de mostrar, sin aspavientos ni pedanterías (dos ‘pecadillos’ no conocidos por él), una modestia y una sencillez (que no son lo mismo, pero sí iguales, parafraseando a Silvio Rodríguez) muy atendibles que, por ello, resultan hermosos atributos de su carácter y su personalidad, no dada a tonterías ni otras naderías (y los ciberlectores me perdonarán la rima).

    Por ello, su poesía y, en especial, su décima ─estrofa a la que se ha dedicado desde décadas atrás y en la que constituye uno de sus representantes más definidos en su provincia natal─, posee, del propio modo, características muy propias y afines con su temperamento.

    Poeta, escritor para niños y promotor cultural, ha merecido, entre otros, importantes lauros, como el Premio Nacional de Cultura Comunitaria 1999, el Olga Alonso 2000 y el Internacional de Cuentos Carmen Báez, de Morelia, Michoacán, México.

    Lorenzo ha publicado diversos volúmenes para niños, como Ofrenda lírica (1994, Premio La Rosa Blanca), Sin más abras ni cadabras (2004), Los pequeños gigantes (2004) y,  para adultos, descuella su más reciente título: el decimario Versiones de la nostalgia, aparecido,  en su Colección Laurel, por Ediciones Loynaz.

    Salvaje nostalgia

    Como bien revela su título, Versiones de la nostalgia es un cara a cara con un tema tan acogido por los poetas de todos los tiempos y latitudes. Melancolía, tristeza y, en portugués, saudade, son palabras/ sentimientos tan cercanas a la muy querida voz nostalgia.

    Y tal es el hilo conductor de este volumen de Lorenzo a lo largo de sus casi 60 páginas, en las que hace un recuento de asuntos y textos que, acaso suerte de autoantología o resumen de su quehacer en espinelas, ante todo evidencia la sensibilidad del poeta, como su hábil manejo de la estrofa, ya tan dúctil en sus manos, por la gracia de su talento y praxis.      

    Desde los temas basados en personajes legendarios (Salomé, Penélope, Diógenes, Caronte, Moisés y otros, pasando por los históricos (Juana de Arco, Tina, Caupolicán…) y literarios (El Cid Campeador, Quijote, Sancho Panza, Martí, Gustavo Adolfo Bécquer, Rafael Alberti…), hasta otros más contemporáneos, en todos el poeta muestra y demuestra hasta la saciedad la hondura de su verso, su gracia y su praxis de décadas en la poesía y, por supuesto, en la décima.  

    Voces y temas esenciales

    En algún que otro momento, alude a otras voces esenciales para él y la mayoría de los poetas cubanos, como la enorme obra de  Nicolás Guillén. 
    Así, en su extenso e intenso poema en décimas «Quemar las naves», corrobora lo que digo, al utilizar con acierto dos ya clásicos versos guillenianos de un célebre texto  musicado genialmente por Pablo Milanés:  
            

    VII

    De qué callada manera
    se me adentra usted sonriendo
    y van mis labios ardiendo
    para que el grito no muera.
    Qué romántica la espera
    de esta tarde tan a solas, 
    qué espumas sobre las olas
    de este mar que se agiganta
    y con sus versos me canta
    un romance de amapolas…


    Otro de los mejores momentos de su poemario es, sin duda, «Evocación», su canto en cuatro estrofas a su querido Pinar del Río que, dedicado a su progenitora, constituye una excelente muestra de apego al lar natal y la identidad. Leamos la final:


    Patria pequeña, Pinar
    del Río, provincia amada,
    en Bahía está sembrada 
    la raíz de mi cantar.
    Si algún día al suspirar 
    un tomeguín alza el vuelo
    pon arco iris al cielo
    que no lejos del camino 
    el poeta peregrino
    sueña volver a tu suelo.


    Con Versiones de la nostalgia, Lorenzo Suárez Crespo, sin patriotismo de mercachifle ni desgastada pancarta, nos entrega un válido decimario que legitima una vez más lo cubano en la poesía[1].



    De la Antología de la Poesía Cósmica de Pinar del Río


    UNA TARDE DE GAVIOTAS

    Como hálito de fuego que devora
    el silencio y la angustia en que la espero
    en esas mismas llamas ardo, muero
    y un suicidio de estrellas es mi lloro.
    Acodado en el puente donde imploro
    ver su nave no lejos del estero,
    planean las gaviotas y el velero
    reserva en soledad vano tesoro.
    Los ojos se me van tras el abismo,
    el mar y la distancia son lo mismo.
    Desde cuándo este ser fía la suerte
    a los cruentos requiebros del destino.
    De prisa izó las velas cuando vino
    tan fugaz como el beso de la muerte.



    de su decimario inédito La brújula del viajero


    ¿POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS?

    I.  

    ¿Por quién doblan las campanas?
    Por el silencio que agrede,
    por esa voz que no puede
    ser eco de las mañanas.
    ¿Por quién doblan? Qué tiranas
    golpean el bronce triste,
    es que el domingo se viste
    de una oración tan confusa
    que hasta la iglesia, difusa,
    tal parece que no existe.


    II.

    ¿Por quién doblan las campanas?
    Acaso por el viajero
    que trazó su derrotero
    a las rutas más lejanas...?
    ¿Por quién doblan? ¿Serán vanas
    las promesas? ¿Con qué suerte
    a cada golpe más fuerte
    nuestros sentidos dislocan?
    Es que en el bronce galopan
    los caballos de la muerte.


    III.

    ¿Por quién doblan las campanas?
    Por el pasado que impela
    y un presente que recela
    en las horas más tempranas.
    ¿Por quién doblan? Cuán ufanas
    viajan de la cruz al viento
    y en sus ecos, al portento
    de un repetido domingo,
    muchas veces no distingo
    si las sueño o si las siento.


    IV.

    ¿Por quién doblan las campanas?
    Por el recuerdo, la duda,
    por la esperanza que anuda
    tantas lágrimas y ganas.
    ¿Por quién doblan? Las ventanas
    abren al par las cortinas.
    De la calle a las colinas
    alguien pregunta al tañido:
    ¿Dónde están? ¿Dónde se han ido?
    ¿Volverán las golondrinas?



    Crónica de un plagio anunciado

    A Fredo, por poner el búcaro en su sitio

    La Pasionaria en su brega
    con los catorce retoños
    cogió a Espinel por los moños
    y al señor Lope de Vega.
    Quien urde el engaño juega
    y hasta el límite no para,
    pero el Destino que ampara
    la justicia por sufragio,
    dictó su fallo: Fue un plagio.
    No es Espinela, es Malara.
    Verano de 2007


    La Malara

    Malara, sorbo en un güiro
    De un buen café carretero,
    El tabaco mañanero
    En los labios del guajiro.
    Son las dos bestias de tiro
    Que esperan por la jornada,
    Es el perro que se enfada
    Porque se vaya la sombra
    O acaso el gallo que nombra
    Con su canto la alborada.

    Malara, inquietud del río
    Que no se cansa de andar,
    Son las aves, su trinar
    En el jagüey del bajío.
    El sol sobre el veguerío
    Hecho luz entre las plumas
    De la cría, las jocumas
    Que engalanan el paisaje,
    Cedros, atejes, encaje
    Desde el alba hasta las brumas.

    Risa de un niño, alegría
    De una muchacha que pasa,
    Es el canto que la abraza
    En voz de la poesía.
    La malara es canturía,
    Es beso, estrechón de manos,
    Guitarra y laúd, hermanos
    Del tres, maracas y güiro…
    Es la malara al guajiro
    Como Cuba a los cubanos.

    La malara va conmigo,
    Con este, aquella o aquel.
    No hay una estrofa más fiel.
    Dime si no va contigo…
    Perdura como testigo
    casi es sombra a nuestro paso.
    Sábado, domingo, acaso
    Para unirnos, cualquier día.
    La malara es poesía
    Y aquí tiene su Parnaso.

    Octubre de 2008


    Reclamo al mar

    Bendita calma si arden en diamantes
    las leyendas que traen suaves olas
    y en milagros de brisa y caracolas
    se adormecen tus playas por instantes.

    Pero, ¡ay!, si con la sed de los gigantes
    en sus iras a Poseidón enrolas
    y con furia telúrica tremolas
    los horribles presagios, desafiantes...

    entonces entre líquenes y espumas
    incendios de coral serán las brumas...
    Oh, mar, virgen de azul y lejanía,

    si no puedo subir a tus escalas,
    permítele al poeta en su agonía,
    como el albatros, extender sus alas.



    La vida pasa

    Cuando miro las grietas de mi casa
    y lágrimas de otoño entre las hojas,
    reflexiono entre tantas paradojas
    en qué eterno ritual la vida pasa.

    Cada día del pan moldear la masa,
    sortear en el azar dichas, congojas,
    ver al fuego voraz de lenguas rojas
    disiparse el silencio de la brasa.

    En vez de intenso verde ver la nieve
    y en aspas el molino en que se mueve
    cada instante fugaz que no regresa,

    es acaso el tañer de un campanario
    que al golpear con su bronce el calendario
    no ha pasado de ser vana promesa.



    .




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    Francisco Barraza Alonzo 

    (Ciudad Juárez, México, 1991). Es poeta y narrador. Estudióla licenciatura en Economía y actualmente estudia la Maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Texas en El Paso. Ha publicado su obra literaria en revistas mexicanas y estadounidenses.



    ¿A ESTO TE REFIERES CUANDO HABLAS DE MÍ?

    Para Lilia Hernández

    Vas
    llena de páginas líquidas,
    errante sobre versos que escribí
    en gotas de otoño,
    limitada a preocuparte
    si las hojas que te cubren
    caerán sobre mí.
     
    Mientras
    me detengo en tus pómulos desiertos
    a rezar porque la noche seque
    sobre tu cuerpo
    y sientas la oscuridad
    en el espacio olvidado
    de tu cuello.

    Bogo por el mapa de las grietas
    y los ríos de tu espalda:
    cree que mi boca estaría seca
    sino por ti.



    OLVIDO

    Se acerca una tormenta,              dicen,
    sin nombre
    alguien no querrá saberlo
    creo que le gusta el anonimato
     
    Se pierde en el canto de luces
    que esconde mi voz,
    y un crepúsculo que platica
    con el humo de un trueno intransigente.
     
    Me verá callar cuando anochezca
    y muera el llanto
    que no la reconoce;
    me verá inventar en la pared una luna,
    avergonzada,
    con la memoria detenida
    en mi cigarro.

    Se acerca una tormenta,            avisan.

    Quizá,
    una noche que pierda el camino,
    la llamaré olvido.
     


    AMORTE

                                   A Gloria


    No despiertas en pedazos
    o derrumbada en heridas
    si dentro del espejo
    rompes la muerte
    y sus errores de tiempo;
    tampoco es que caes
    en el absurdísimo del paisaje forzado
    de tu cuarto:
    la visión
    de la tú de humo
    en la tierra.
     
    Por eso,
    te regalo tu vida
    que resurge
    en cada paso de mi pluma
    por las letras de tu frente;
    encontrando no la muerte
    si no el relieve desigual
    y perpetuo,
    de tu cuerpo mutilado
    sobre el papel.

     

    DE ESTO HABLÁBAMOS AYER

    Se trata de no esperar
    a que se apaguen los ojos
    de quedarse prendido de un canto
    y de tomar de la boda de ayeres
    las palabras alineadas
    que no se queden las cosas
     
    sin fuerzas
    y la luz del vino reflejado en botellas
    se apague al dormir solamente
     
    de hacer de las horas
    un exceso de la vida

    y olvidar el tiempo
    que no existe.

    http://circulodepoesia.com/2016/11/poesia-mexicana-joven-francisco-barraza-alonzo/

     




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    Miguel Sánchez Robles

    Miguel Sánchez Robles, nacido el 25 de junio de 1957 en Caravaca de la Cruz (Murcia, España). Catedrático de Geografía e Historia y escritor. Autor de una importante obra literaria original y lírica por la que ha obtenido reconocimientos literarios a nivel nacional e internacional tanto en novela como en relato corto, poesía y ensayo. Premios como el Premio Internacional de Novela "Javier Tomeo" de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, el "Fray Luis de León" a la Creación Literaria o el "Gabriel Celaya" y "Claudio Rodríguez" de poesía. Su obra, fundamentalmente poética, ha sido reconocida como singular y existencial dentro del panorama de la literatura actual en castellano, a pesar de que sus textos, como indican algunas revistas y críticos literarios, no han tenido aún el reconocimiento que hubieran debido por su original estilo, por su crudeza a ras de suelo y, especialmente, por su alto grado poético.

    Obras:

    La voz en los espejos (Cádiz, 1988)
    Un hábito de vida (Almería, 1989)
    Síndrome de tanto esperar tanto (San Sebastián, 1992)
    ¿Dónde andará la vida? (Murcia, 1993)
    Como la noche que nunca amaneciese (Alicante, 1994)
    La perra diecinueve (Alcalá de Henares, 1997)
    El Tiempo y la Sustancia (Barcarola, Albacete 1999)
    Palabras para un tiempo sin respuesta (A Coruña1999)
    La tristeza del barro (Valladolid 2000)
    Cuento cosas del huésped que me habita (Toledo 2001)
    Plomo en el corazón (Madrid 2002)
    Desecación de la Alegría ( A Coruña, Esquío, 2004) 
    Tantos ángeles rotos (Gollarín, Caravaca de la Cruz 2006)
    Donde empieza la nada (Algaida 2008)
    El Sentido del Mundo (Diputación Foral de Álava, 2008)
    La vida que nos vive (Universidad de Murcia, 2010)
    Instrucciones para reiniciar un cerebro (Diputación de Soria, 2011)
    Treinta maneras de mirar la lluvia (Editorial Bermhingan”, 2012)
    Corazones de cordero (Ediciones Gens, 2012)
    La soledad de los gregarios (El Brocense, Cáceres, 2012)
    Materia Predilecta (Coleción Julio Nombela, AAEE, 2013)
    Las Palabras Oscuras (Editorial Hiperión, 2015)
    Nunca la Vida es Nuestra (Fundación Siglo, 2015)

    Premios y reconocimientos:

    Su trayectoria poética está jalonada de galardones y reconocimientos literarios de primer orden.

    Premios de poesía: "Gabriel Celaya", “Miguel Hernández”, "Leonor", "Bienal de León", “Esquío”, “Barcarola” , “Ciudad de Irún”, "Ciudad de Zaragoza", “Bahía”, “Antonio Oliver Belmás”, “Fundación Colegio del Rey”, "Claudio Rodríguez", “Julio Tovar”, “Rafael Morales”, "Blas de Otero" y el "Premio Ciudad de Alcalá de Poesía 2013".

    En narrativa:"José Nogales" de la Diputación de Huelva, "Hemingway" (Francia), “Alberto Lista”, “Camilo José Cela (Premios del Tren)”, “Julio Cortázar”, “Fernández Lema”, “Ignacio Aldecoa”, "Concurso Literario de La Felguera", "Gabriel Miró". Recientemente la Institución cultural el Brocense ha editado su libro de relatos "La soledad de los gregarios", premio de libro de cuentos "Ciudad de Coria".

    En novela: el “Fray Luis de León” a la Creación Literaria dos veces por “La tristeza del barro” y por "Nunca la vida es nuestra", el premio de novela de la Diputación de Córdoba por "Donde empieza la Nada" Editorial Algaida 2008, el Premio Internacional "Javier Tomeo" de la Universidad Rey Juan Carlos por "Corazones de cordero" y ha sido finalista del “Ateneo de Valladolid” y del “Torrente Ballester”.

    En ensayo: el premio "Becerro de Bengoa" de la Diputación Foral de Álava por su libro: "El sentido del mundo".




    Miguel Sánchez Robles

    Habitaciones de Existir
    (Antología personal)


    (Vinimos a la vida para que algo doliera de verdad
    y estos poemas son mis habitaciones de existir,
    son lo que ya no somos cuando todos se marchan
    y sentimos por dentro cómo todo se acaba,
    cómo todo nos duele tibiamente llorando en nuestras habitaciones de existir,
    y escribimos entonces devolviendo a la vida el daño que nos hace,
     hasta hacérsenos sangre la alegría)



    I (De La vida que nos vive)


    Muchachas

                         “La belleza es verdad sólo si duele”

                           Carlos Marzal


    No recuerdo otra cosa que muchachas
    con sus brazos con vello, sus sonrisas
    o sus tobillos de bibliotecaria.
    Muchas dulces muchachas de mi vida
    que no pude amar nunca ni besarlas
    y una ansiedad de pájaros cumplida.
    Muchachas que producen en el alma
    sólo desilusiones y alegría,
    muchachas y crepúsculos que tienen
    el color de la sangre casi hervida,
    muchachas en la calle como el agua,
    el agua de la lluvia tan libérrima
    golpeando en los cristales de los taxis,
    muchachas junto a un vaso de tequila
    y una ciudad con bares en la playa,
    astros que son verdad, jueves que duelen
    y siempre el esplendor de una muchacha,
    muchachas con chalecos o con piercing
    hermosas como el sueño de los pumas,
    cierto desmayo suave y las muchachas,
    muchachas que pasaron por mi vida,
    muchachas con zapatos y con libros
    camino del algún piso o de academias
    a esas horas profundas de la tarde
    en que un ruido de pájaros muy vivos
    sube de las palmeras al cielo de Alicante.

    No recuerdo otra cosa que muchachas,
    mientras pueda pensarlas no hay olvido,
    muchachas y aparatos en los dientes,
    los ojos amarillos de los peces,
    muchachas viendo Dumbo o Taxi Driver,
    os quiero como un perro bocarriba.

    Bebo martini y pienso en las muchachas,
    muchachas que se pierden a lo lejos,
    las huellas de los carros, las muchachas,
    y la tristeza, siempre esa tristeza,
    de no poder besar todos los labios,
    de haber dejado bocas sin besarlas.



    Canibalismo de vivir

    Dicen 
    que cuando llegas a lo más alto 
                                                       te sientes solo,
    que un dolor invisible va endulzando los ojos
    y entonces te la sudan todos esos consejos
    sobre alargar la vida útil de las bragas
    o estar viendo el récord de comer salchichas a toda velocidad
    o en la televisión alguien que hace muy bien el maricón temprano;
    incluso puede aburrirte ver:
    “Quiero una verga negra en mi boca”.

    Y entonces existe el riesgo
    de que llegues a ahorcarte
    del cinturón de tu albornoz
    en un hotel muy caro.

    Dicen 
    que cuando llegas a lo más alto
    es como si pusieses tus labios sobre el mármol,
    que entonces eres dueño
                                           de ese espacio que hay
    entre el dolor de haber amado mucho
    y el otro dolor de no haber amado nunca nada.
    Es como una tristísima falta de entusiasmo
    o diferente herida de una misma sangre.

    Dicen
    que se vomitan potajes masticados.
    Si estás en lo más alto,
                                        tu existencia a lo mejor se parece
    a imágenes de alta resolución de la vida en un bosque templado
    o a esa ebriedad que es como un derrame. 
    Entonces te das cuenta,
    entonces se comprende:
    Hay un derrame inmóvil.
    Siempre hay ese derrame.
    Está en todas las cosas.
    No poseemos nada.
    Sólo hay ese derrame.
    Si un corazón no late, 
    hasta una estrella es nada.
    Todo es canibalismo vivir.



    Ánforas 

    Hubiéramos querido no saber,
    hubiéramos querido una alegría de viernes sin tristeza,
    vivir como las ánforas tranquilas.
    Hubiéramos querido no los perros nerviosos,
    ni el futuro imperfecto de los verbos,
    ni la culpa de amar la cocaína.
    Hubiéramos querido, como Woody Allen,
    reencarnarnos en las yemas de los dedos de Warren Beatty
    o volar sin escafandra sobre la curvatura inmensa de la Tierra.
    Hubiéramos querido mirar todas las cosas
    con los ojos de aquellos que ya no pueden verlas,
    vivir de otra manera,
    no ver el infinito,
    no ver todas las cosas
    con los ojos de piedra de una estatua de Apolo en algún sitio.
    Hubiéramos querido no morir.
    Hubiéramos querido ese sueño precioso
    que se ha hundido despacio
    en los blandos relojes que nunca pintó nadie.



    Nitroglicevida

    La vida nos lastima,
    pero somos la vida.
    La vida es exactamente
    lo que sientes al llorar
    escuchando por el hilo musical
    de un hotel en Reinosa
    una tarde de octubre
    la banda sonora de “Carros de fuego”.
    Entonces comprendes
    que el otoño está hecho
    para olvidar poco a poco
    la alegría de la carne, 
    que la vida está hecha
    para olvidar poco a poco
    la alegría de la carne
    y que la muerte es sólo
    el hilo que sutura la alegría del mundo
    y que todo es del Tiempo
    y el Tiempo tiene sed como el abismo.

    La vida es este instante,
    es nitroglicevida
    y no es eterna.




    II (De Instrucciones para reiniciar un cerebro)



    Instrucciones para reiniciar un cerebro

    Si alguna vez despiertas
    con la pena en tu sangre de que todo haya sido
    o que nada haya sido
    o cabalgue hacia nunca
    una muchacha muerta encima de un caballo,
    si despiertas así
    y no sabes quién eres
    y no sabes quién eres
    y la vida te tiembla debajo de tus ojos
    y no sabes más nada
    y no sabes más nada
    ni hay la eterna mentira vacía en tu cabeza,
    si despiertas así,
    como cuando la sed se abisma en el basalto
    o hay un loco que tiene unas tijeras,
    piensa siempre despacio 
                                   que somos mucho más que ciega biología,
    que surcamos el puente de la luz cada día,
    que hacia qué nada vamos
    que hacia qué nada vamos.
    Piensa muy lentamente
    cómo será el lugar donde ya no haya nadie
    y algún hijo despierto nos mire tan desnudos.
    Asume que estás dentro del lento premorir de las especies,
    que ahora siempre es hoy lo que ayer fue mañana,
    que una estrella brillando anuncia: “No hay destino”
    y el principio del Tiempo era no respirar,
    que todo es inalámbrico y sin significado:
    Trajines, taquicardias, una flor en el horno
    o esa manera humana de desear que alguien haga
    el trabajo más puro que han logrado unos labios.
    Siente que eres un huésped que sale del océano,
    que la gente es brutal y odia siempre al que sueña,
    que la vida es ya antigua y aún sabe agradecer 
    a quien no la desprecia demasiado.
    Comprende que un propósito sacude todo esto
    o unas manos abriendo cajas chinas
    (Es lo único que sabe hacer el Universo
    perdiendo esa partida de ajedrez con la muerte,
    hundiendo un pulmón de agua
    en un cieno de sangre intransitiva).
    Si despiertas así y has hecho todo eso
    y eres ese pulmón
    y has movido esas piezas de ajedrez con la muerte
    y has visto cajas chinas
    y esperas que unos labios puedan hacer contigo ese trabajo,
    el trabajo más puro que hayan hechos unos labios,
    escribe en tu memoria, escribe, escribe, escribe,
    escribe en algún sitio:
    “Lo que mata es la Nada
    o animales vacíos para un siglo sin rabia
    o esa ilusión que muere para siempre”.
    Y luego abre los ojos, 
    abre mucho los ojos,
    igual que un perro ciego
    en el fondo de un bar oscuro y silencioso.
    Y si lo has hecho bien 
                                         verás cómo de pronto
    todas las hebras giran en el azul del ansia,
    tú te sigues moviendo 
                                         y a tu lado está el mundo.
    Te dirás a ti mismo, 
    descubrirás entonces
    - y eso tal vez te salve:
    ¿Habrá algo más hermoso que existir en la luz,
    ser azul en un sueño, 
                                          estar triste si llueve
    o andar ebrio en la nieve?



    Habitación para sangrar despacio

    Lo peor es sentir cómo uno es mentira.
    Todo llega a los labios aunque todo es vacío
    y las cosas ocurren 
                            como queriendo exprimirnos un poco el corazón, 
    pero lo peor es sentir cómo somos mentira.
    A cierta edad y en ciertas condiciones
    la noche entra en nosotros
                              y es la espuma que embriaga 
                              como el jugo confuso de la muerte.
    A cierta edad y en ciertas condiciones
    la vida se convierte en un tren bala
    y los minutos arden lo mismo que el deseo
    y lo peor es sentir cómo somos mentira
    y hay gente en todas partes,
    haciendo tapón en los pasillos de la Arrixaca,
    haciendo tapón en sótanos para pagar el parking.
    haciendo tapón en google para buscar “mamada”,
    y luego están esos extraterrestres por la tele
    que tienen un mecanismo en el pecho
    para darse cuerda con las manos
    y la tristeza silenciosa e íntima
    de las madres que están solas y viudas
    y uno siente despacio cómo todo es mentira
    y quisiera que hubiese botellas de anestesia
    para los seres rotos que mueren mientras viven
    y todo eso sucede lo mismo que el carmín fuera del labio
    mientras tú eres mentira
    y en los carnavales
    las niñas tristes
    se pintan lágrimas negras que producen ternura
    y los perros lamen las piernas desnudas de los yonkis
    y la gente hace tapón
    y la gente son niños de grandes ojos muertos
    y sabe, la gente sabe,
    que el hijo de Britnhey Speers se llama Preston,
    tú eres mentira, pero la gente sabe
    que el hijo de Britnhey Speers se llama Preston,
    la gente  somos una monstruosa célula infinita
    y han talado árboles altísimos.
    ¿Hasta cuándo habrá futuro?
    ¿Hasta cuándo esta jerga universal afectada de idiocia?
    ¿Hasta cuándo algunos padres odiarán a esos hijos
    a los que ni siquiera darle a veces patadas en el vientre
                                                                             sirve para algo?
    ¿Hasta cuándo ese útero de látex?
    ¿Y por qué estamos hechos para sangrar despacio?
    ¿Y por qué estamos hechos para ser mentira?
    Y sobre todo por qué,
    alguien como yo mismo,
    piensa estas cosas, 
    escribe estas preguntas en sus habitaciones de existir,
    sabe que estamos hechos para sangrar despacio,
    sabe que lo peor es que somos mentira,
    y que muchos hombres importantes
    no son más que trozos de estiércol
    repartidos por el mundo y los aeropuertos,
    sabe, lo ha leído hoy en el periódico,
    que las personas más sinceras,
    como las ratas más osadas,
    son también más vulnerables a la adicción a la morfina,
    y sabe también que la mayoría de los secretos son aburridos
    y que es necesario soñar otra vez todo,
    volver,
    huir del polvo nuestro de cada día,
    prepararse para saber qué hacer
    si se tragan una parte de ti,
    vivir,
    como cuando juntas pureza con desolación,
    como cuando vas en bicicleta
    y los caminos están deliciosamente desiertos,
    amar,
    estar en vilo
    hasta hacérsenos sangre la alegría.



    Semilla para dormir a un perro ciego

    La vida entera sólo dura un rato
    y hay siempre una respuesta de ceniza en el aire
    mientras siguen ardiendo todas las estrellas
    y ante la afasia tétrica del mundo
    los tristes se preguntan:
    ¿Si Dios es bueno por qué existe la culpa?
    ¿Si Dios existe por qué sufren los cerdos?
    Y esta nieve que cae no quiere decir nada
    y alabamos la luz,
                                    soñamos todavía,
    tenemos un acuario con tristes peces fucsia
    y todo cuanto somos
    devuelve su mirada a lo que fuimos
    porque nos gusta la tristeza,
    ver el instante mismo
    en que a Miguel Strogoff le quemaron los ojos con un ascua,
    o ver la mirada de un subnormal mudo
    sonriendo en cuclillas sobre una baldosa…
    Siguen ardiendo todas las estrellas,
    Y, las estatuas,
    esas piedras inmóviles,
                                              aún esperan por siempre
    una noche tras otra
    y todo lo que hacemos cada día
    parece haberse cartografiado previamente
    y tal vez somos felices,
    hemos comprado un coche,
    el piso está pagado,
    vemos Ally McBeal
    y es como una osamenta de papel el mundo
    y las películas se han bebido toda nuestra sangre,
    Charlotte Rampling nos mostraba sus pechos
    y nos manchaba el alma…
    Siguen ardiendo todas las estrellas.
    y las víboras viven
    junto a niños que juegan en el césped.
    No cesa de dormir un perro ciego
    y se adentra sin dicha
    la nieve en nuestras venas.



    III (De Treinta maneras de mirar la lluvia)


    Metástasis

    (La vida es un lugar lleno de lluvia
    que te llega despacio al corazón
    a la zona del pecho
    donde nacen las ganas de estar vivo
    mientras viene a tu boca o a tus labios
    ese sabor del agua 
    que arrastra lo que fue)



    El brillo de los vasos

    Acaba de llover.
    Brilla el sol en los vasos
    con la especial tristeza
    de la luz de un domingo de otoño por la tarde,
    y hace que piense en mí mientras te espero
    igual que una pequeña multitud callada.
    Es
    como cuando de pronto nos importa la vida.
    Y el frío, de repente,
    la lluvia, de repente,
    esta lluvia de octubre en las aceras
    incita a que recuerde
    las líneas generales del mapa de mí mismo, 
    esas cosas que son y se comportan
    igual que las esquinas que recuerdan los perros
    o el ansia de llorar,
    el ansia de unas lágrimas
    que pudieran salvarme
    de algo que nos engaña
    diciéndonos que todo es siempre así.

    Brilla el sol en los vasos
    y sólo pasa el tiempo,
    el tiempo que dibuja una congoja suave
    difícil de explicar como los sueños,
    una congoja dulce de sueño recordado,
    de sueño que equivale a no morir;
    y la tarde, tan lenta,
    deja un sabor de escarcha en mi saliva, 
    mientras que pienso en mí,
    mientras te espero
    o esta guerra perdida es nuestra vida.

    Brilla el sol de repente
    en vasos de martini que he bebido despacio, 
    el sol como una herida que no puede cerrarse
    o un sentimiento raro
    mezcla de soledad y de alegría.
    Entonces me pregunto,
    yo también me pregunto
    si es que toda la vida hemos estado aquí,
    agotados de algo,
    extraviados de algo,
    amputados de algo,
    o rezándole a Dios
    para que haga de nosotros un feliz niño blanco.

    Brilla el sol y te espero
    con un libro en la mano
    (toda mi vida no he hecho otra cosa
    más que llevar libros en las manos)
    Brilla el sol y comprendo
    el desgarro de un útero vacío.

    Si estuvieras aquí 
    te besaría en la boca con los ojos abiertos,
    mientras que brilla el sol,
    mientras comprendo,
    y te diría despacio,
    con mis ojos abiertos mirándose en tus ojos:
    Vivir es corromperse en la amargura.
    Vivir es solamente el aire en las botellas,
    todos los bares tristes y vacíos
    y el sabor que la lluvia
    y el silencio
    dejan siempre en la boca del que espera.



    Las máquinas de diálisis

    Con la vida en los ojos
    camino por ahí mientras me llueve encima.
    El mundo ha ido adquiriendo
    el aspecto por dentro
    de las enfermedades que curan las pomadas.
    Me recuerda los sábados
    a esos insectos cárdenos
    que viven en los muslos de los cerdos,
    me recuerda también
    la tristeza que tienen 
    las máquinas de diálisis.
    Quisiera preguntar:
    ¿Por qué todo es mediocre, Jesucristo,
    y por qué algunas cosas
    son pequeñas y tristes, Jesucristo,
    por qué los catedráticos y los reyes
    sonríen con una especie de sonrisa
    que parece muerta,
    por qué los días de lluvia,
    Jesucristo,
    viene una sierpe lenta
    y se acuesta en los ojos de la gente sencilla,
    por qué la dicha ahora,
    Jesucristo,
    es una rosa enferma en nuestros corazones?

    Vivir es recordar.
    Vivir es verter lágrimas.
    Vivir es sobredosis.
    ¿Por qué todo es mediocre, 
    Jesucristo?



    IV (De Las palabras oscuras)


    OSCURO

                    “Nosotros, los oscuros, no tenemos ya tiempo”
                       
                      Dolors Alberola 


    Los puentes aún existen,
    pero la luz ha muerto.
    Un sarcoma voraz seca la vida
    y hace del mundo ahora
    una pequeña y triste habitación sin puertas.

    Todo parece dicho.
    Llueven lágrimas agrias de Dios.
    Están vacías las naves catedralicias.
    Mezclan genes de hombres y ratones.
    Hay máquinas de hacer que ocurran cosas
    y un minuto parece como un siglo de lluvia.



    BELLEZA

                     “La belleza es verdad solo si duele”  
                       
                       Carlos Marzal


    Te veo
    y sé que podría llegar a amarte como a nadie.

    Te veo
    y amo tus lágrimas que todavía no han sido,
    el hueco entre tus muslos,
    tu bicicleta blanca,
    tu pulsera de plata en el tobillo,
    el ruido que te debe hacer el corazón,
    amo tus piernas blancas mojadas por la lluvia
    y la comisura de tus labios tristes.

    Te veo
    y mis ojos te miran 
    igual que los de un loco
    que lo soñó ya todo.



    REALIDAD

         “La realidad, al igual que cualquier otra religión, necesita de una                    multitud considerable de fieles para seguir en pie”  
           
           Javier Moreno


    La realidad es como un tema de Leonard Cohen,
    bella y triste a la vez 
    como los esqueletos de los edificios inacabados
    o como todos esos niños arrodillados 
    y rezando con las manos juntas
    de las tumbas renacentistas en mármol blanco.
    Y también como el sol cuando entra en los aviones.
    Incluso como el oro 
    que las familias guardan en las gavetas de la cómoda.
    Incluso como saltar el muro de Melilla cada día.
    Incluso como “el falso orden que disimula el caos”.
    Incluso como esa golondrina “que está nadando el aire”.
    Y luego están todas esas personas medicadas 
    que arrastran los pies por los pasillos
    exactamente igual que hacen los zombis,
    y los azucarillos con el papel roto,
    y las ancianas negras con cocaína en el monedero
    y las pastillas que impiden 
    que el cerebro te diga que estás triste
    y las muchachas en flor 
    que nos adelantan deprisa andando por la acera
    y que todavía escriben diarios de amor a mano
    y en sus ojos llevan tiritas para vendarse las heridas del alma
    y las heridas del alma
    y los gays que se reúnen por las noches 
    bajo los puentes de las autopistas
    y seres “nacidos por azar 
    que se pasan la vida entera buscándole explicación a todo,
    incluso haciendo de ello un sistema de pensamiento”
    y el tontismo vigente,
    y ese dolor que deja el tontismo vigente,
    la ortodoxia callada
    y el tontismo vigente.

    El mundo ya no es mágico,
    pero a ratos parece de verdad.



    NORIA

                       “Desde hace muchos años nadie puede vivir y nadie vive,
                         pero la vida continúa,
                         la noria sigue andando con su caballo muerto”

                         Luis Rosales


    ¿Qué es todo esto que pasa:
    las aceras, las putas, los bares, los suicidios,
    y después de la lluvia
    las estatuas que brillan tranquilas para nadie?

    ¿Qué es, qué significa, por qué vive, qué busca
    esa mujer que se saca la cartilla del banco de las tetas
    o esa niña rumana que llora sola en un descampado de Alcobendas?

    ¿Por qué gritan así los pájaros oscuros?
    ¿Por qué la carne de tus pómulos tiene la densidad de las cerezas
    o “el dolor es un siglo y la muerte un momento”?

    ¿Quién se olvidó en la calle un compás de madera?
    ¿Qué es todo este silencio de las cosas vividas,
    hundirse en el silencio de las cosas vividas?

    ¿Qué significa este planeta dando vueltas y vueltas
    cargado con un bullicio tétrico de hombres y animales
    que se devoran a sí mismos
    mientras que el sol esmalta con belleza
    las varices de las piernas de alguien?

    ¿Por qué son tan hermosos todos esos dormitorios
    llenos de animales de peluche 
    y mucho olor a esmalte de las uñas,
    mucho olor a aspirinas y a muchacha dormida?








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  • 11/09/16--09:09: NICOLE SEALY [19.516]

  • NICOLE SEALY

    Nació en St. Thomas, Islas Vírgenes y se crió en Apopka, Florida, Nicole Sealey es autora de The Animal After Whom Other Animals Are Named, ganadora del premio Drinking Gourd Chapbook Poetry Prize. Sus otros honores incluyen un Elizabeth George Foundation Grant, el Premio Stanley Kunitz Memorial Prize de la American Poetry Review, un Premio Daniel Varoujan y el Premio Internacional de Poesía, así como becas de CantoMundo, Cave Canem y el Poetry Project. Su trabajo ha aparecido en The New Yorker y en otros lugares. Nicole tiene un MLA en Estudios Africana de la Universidad del Sur de la Florida y un MFA en escritura creativa de la Universidad de Nueva York. Es directora de programas en la Fundación Cave Canem.



    Una violencia

    Oís los alaridos de los gatos callejeros 
    peleando por las sobras lanzadas desde una ventana.
    Suenan como niños que podrías haber tenido.
    Si hubieras querido niños. Si tuvieras instinto maternal
    te lo arrancarías de la panza para arrojarlo
    desde las escaleras de incendios. Como si fuera la tenaz esquirla
    ahora alojada en tu muñeca. No, lo ocultarías.
    Sí, lo ocultarías en una mamushka estéril
    que tenés desde chica. Su sonrisa
    te recuerda a tu padre, que no sonríe.
    Ni cree que seas suya. "Sos idéntica
    a tu madre", dice, "que es idéntica a un fuego
    de origen sospechoso". Un cuerpo, leí, puede aguantar
    su quemazón enfermiza, su propio infierno, durante horas.
    Es la mente. Es la mente que no puede.

    Versión de Laura Wittner



    A VIOLENCE

    You hear the high-pitched yowls of strays
    fighting for scraps tossed from a kitchen window.
    They sound like children you might have had.
    Had you wanted children. Had you a maternal bone,
    you would wrench it from your belly and fling it
    from your fire escape. As if it were the stubborn
    shard now lodged in your wrist. No, you would hide it.
    Yes, you would hide it inside a barren nesting doll
    you’ve had since you were a child. Its smile
    reminds you of your father, who does not smile.
    Nor does he believe you are his. “You look just like
    your mother,” he says, “who looks just like a fire
    of suspicious origin.” A body, I’ve read, can sustain
    its own sick burning, its own hell, for hours.
    It’s the mind. It’s the mind that cannot.



    Medical History

    I’ve been pregnant. I’ve had sex with a man
    who’s had sex with men. I can’t sleep.
    My mother has, my mother’s mother had,
    asthma. My father had a stroke. My father’s
    mother has high blood pressure.
    Both grandfathers died from diabetes.
    I drink. I don’t smoke. Xanax for flying.
    Propranolol for anxiety. My eyes are bad.
    I’m spooked by wind. Cousin Lilly died
    from an aneurysm. Aunt Hilda, a heart attack.
    Uncle Ken, wise as he was, was hit
    by a car as if to disprove whatever theory
    toward which I write. And, I understand,
    the stars in the sky are already dead.


    Underperforming Sonnet Overperforming

                     FOR MARILYN NELSON

    This poem, this time, is the best idea 
    I’ve ever had—the best in history 
    even, the best any has had, I swear… 
    and, I should know, I’ve kept inventory 
    of them all; this poem is the alpha, 
    omega, filler, and the laterals, 
    literally the conceit of a far 
    off blank stare or a volta with virile 
    tendencies to talk about it and be 
    about it (it being the best sonnet 
    to ever sonnet—formal guarantees 
    of a good time, ready rhymes, and, I bet, 
    this poem is, with enormous success,
    the only poem entirely imageless). 




    Unfurnished 

    Something was said and she felt 
    a certain way about said something. 
                         Certain only 
    because there was no mistaking the feeling 
    she felt—the sound empty makes inside 
            a vacant house. 



    Legendary (1)

    I would like to be a spoiled rich white girl. 
    VENUS XTRAVAGANZA

    I want to be married in church. In white.
    Nothing borrowed or blue. I want a white
    house in Peekskill, far from the city—white
    picket fence fencing in my lily-white
    lilies.     O, were I whiter than white.
    A couple kids: one girl, one boy. Both white.
    Birthright. All the amenities of white:
    golf courses, guesthouses, garage with white
    washer/dryer set. Whatever else white
    affords, I want. In multiples of white.
    Two of nothing is something, if they’re white.
    Never mind another neutral. Off-white
    won’t do.     Capeesh? I want to be white
    as the unsparing light at tunnel’s end.

    *Venus Xtravaganza was a performer featured in Paris Is Burning, a documentary film about drag pageants in 1980s Harlem.




    Legendary (2)

    I don’t want to end up an old drag queen.
    OCTAVIA SAINT LAURENT

    This is no primrose path, a life lived out
    of boredom, a role played on occasion.
    Category is fem-realness—devout
    in the practice of pulling a fast one
    on the eye. Octavia, eighth wonder...
    I wonder, am I as legendary
    as legend lets on? Only amateurs
    are moved by monikers on a marquee.
    Only amateurs imagine Harlem
    leads to Hollywood. I can’t afford such
    idle delusions. So close I see them
    flickering, but not close enough to touch.
    So beautiful I almost forget, were
    it not for history, to know better.

    *Octavia St. Laurent was a performer featured in Paris Is Burning, a documentary film about drag pageants in 1980s Harlem.







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  • 11/09/16--10:27: NATALIA LEIDERMAN [19.517]

  • NATALIA LEIDERMAN 

    Nació el 31 de octubre de 1990 en Buenos Aires, Argentina. Es fotógrafa y estudia Letras en la UBA.  Participó en las Antologías de «El  Rayo Verde» 2014 y 2015. Asiste a los talleres de poesía de Osvaldo Bossi. «Animales dorándose al sol» (2016)  es su  primer libro publicado. 



    equilibristas

    somos equilibristas buscamos
    la mayor cantidad de placer
    la menor cantidad de dolor
    dijiste y ahí estamos
    caminando en lo alto
    por un hilo radiante

    aunque el amor
    no es cosa mesurada
    y vamos a estallar
    como bichitos al sol
    todo está bien
    todo está bien entre nosotros.


    sin demasiado fuego de artificio
    nos amamos, sí
    pero lo decimos pocas veces

    sin hacer ostentación del brillo
    levantamos la cabeza
    para respirar mientras nadamos 
    voraces pero instruidos 

    la masa dulce leva de a poco
    tomo el té, escribo haikus 
    hago florcitas de papel 

    no hay la urgencia de las grandes ciudades
    hay un constante acariciar el lomo
    de un animal perfumado

    si hay hambre, que espere
    soy todos los días santa
    y  lenta
    una trapecista que busca con cuidado
    el momento preciso para dar el salto. 



    me repliego como una niña, quiero
    que me lleven al cine, a la plaza
    que me pregunten por qué no como
    quiero ahora que tengo 
    el cuerpo inmóvil, quiero
    ahora que no tengo
    nadie que me haga el amor
    quiero el amor de los padres 
    espantosamente fiel 
    y grande
    entre mis manos pequeñas.


    los mejores poemas

    los poemas pensados un segundo antes 
    de dormirme
    de acabar
    de morir
    seguro fueron los mejores

    los poemas que arremetieron
    insectos salvajes 
    cuando menos lo esperaba

    me cruzaron el cuerpo 
    de lado a lado
    me abultaron la carne

    me inquietaron:
    un gusano brillante en el cerebro
    la eléctrica voz de un condenado

    me dijeron estás viva
    y después plop
    se disolvieron furiosos en el aire.



    AVANZÁS COMO UN CHICO OBEDIENTE
    desde mi boca
    hacia abajo

    fosforescés el territorio
    te apropiás
    de a poco

    decís que te gusta mi piel
    que soy hermosa

    bajás con ansiedad
    como si te esperara
    algún tesoro

    te dejo hacer te regalo
    la vibración perfecta
    de un gemido

    creés que esto es sagrado
    que conmovemos la historia

    Dios se aburre infinitamente.



    NO TENGO INDICIOS SUFICIENTES
    para creer que mis padres hayan el hecho el amor

    mi presencia y la de mi hermano no me parecen 
    pruebas obvias
    podría tratarse de un truco de magia, un artificio  

    los vi algunas veces -contadas-
    darse un beso breve, higiénico
    eso no me lleva a pensar que pasen otras cosas

    intenté imaginarlos pero es ridículo
    hay partes que no encajan

    cuando mi amiga me cuenta el día
    el día terrible, dice
    en que encontró a sus padres haciendo el amor 
    yo pienso que todos los días de mi vida son días
    en que no encuentro a mis padres 
    haciendo el amor 

    siento entonces un frío leve
    un hilo que se tensa
    entre mi boca y mi sexo, la urgencia
    de concebir mil hijos y de paso 
    tener la certidumbre                                      
    de que no los concebí mágicamente.     



                        


    Natalia Leiderman (CABA), Animales dorándose al sol, El Ojo del Mármol, Buenos Aires, 2016.



    alguna vez

    1

    ¿alguna vez escuchaste
    esos movimientos microscópicos
    que se originan en el aire
    y quedan ardiendo en la casa?
    ¿alguna vez entre sueños
    escuchaste el crujir
    de los objetos?
    parece que se quejaran
    pero yo creo que se valen
    de la intimidad de la noche
    para aliviar su peso
    y entregarse.


    2

    ¿alguna vez oliste en tu piel
    otras épocas otros temblores?
    cuando me pasa pienso
    que todo lo que vivimos
    se hunde en la carne
    a la espera de regresar
    algún día
    como un destello como una
    vez primera.


    3

    ¿alguna vez te sentiste
    como en una película?
    alguien te está mirando muy fuerte
    y alguna conclusión
    –terrible o preciosa– 
    te espera
    cuando dejen de escucharse los pájaros
    y se encienda
    como una luz blanquísima
    el silencio.



    la abuela se deshace de a poco de las cosas
    cada vez que la visito me regala algo
    una caja de cartón, una manta
    zapatos de fiesta
    para ella todo es lo mismo: basura
    cosas inservibles a los ojos de un viejo
    procura que tomen en mí
    algún brillo
    imagino una escena de película:
    ella caminando por un puente de madera
    en la playa, hacia al mar, desvistiéndose
    no pienso en cómo se vería su cuerpo desnudo
    su cuerpo solo desnudo y caminando, rápido
    porque si bien se queja del dolor, camina rápido
    en la escena se difuminan
    su piel, demasiado blanda y seca
    los pelos blancos de su barba
    las verrugas que crecen como animalitos
    la abuela camina, todos le regalan
    esto y aquello, la visten la abastecen
    ella es cortés, acepta
    y vuelve a desnudarse.




    esto de que me mandes
    a la concha de mi madre
    me parece inofensivo.
    ¿nunca quisiste regresar
    a la noche tibia y sencilla?
    ¿no quisiste invertir el camino ir
    apoyándote despacio
    en la forma blanda de los objetos conocidos
    hasta llegar a cero?




    del amor extraño esto:
    apretarte la cabeza contra el pecho
    hasta que parezcas
    un pájaro luminoso
    buscar todos los días nuevas formas
    de tocarte
    nuevas constelaciones en tu cara
    tener un testigo
    de mis representaciones.




    IRÁN QUEDANDO PEDAZOS DE MÍ 
    A LO LARGO DE LA TIERRA
    en los lugares más íntimos y más públicos
    de las ciudades del norte
    y del sur

    siempre es otoño
    las finas capas de mis órganos caen
    y luego crujen en el suelo
    bajo el peso ligero de los transeúntes 

    en cada acto de amor estallo
    como una granada 
     y después de la sobremesa
    -una vez que ya hemos digerido la muerte-
    me recolecto, metódica y mansa  

    pero estoy empezando a perder la paciencia

    tengo un fuego y un miedo grande
    por los años futuros:
    cómo serán las próximas casas
    los próximos almuerzos, sin lengua 
    o sin manos

    cómo serán los próximos hombres y mujeres
    que me desvistan
    y qué pasará cuando quiera armarme 
    y no encuentre, por ejemplo, el corazón.


    .


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  • 11/09/16--10:54: ALEJANDRA BOSCH [19.518]
  • Foto: Manuel Fabatía 


    Alejandra Bosch

    Alejandra Bosch, (Santa Fe, Argentina), docente de educación no formal, ha estudiado Letras, también fue bibliotecaria, vivió varios años en Brasil, participó de distintos talleres literarios y escribió su primer poema en 1980. 

    Ha publicado los poemarios:

    Niño Pez (Editorial De l’aire, 2015).
    Malcriada de Acuario, sello de tapa de Will B., Objeto Editorial, 2016.





    Del libro Niño Pez (Editorial De l’aire, 2015).

    La poesía de ‘Niño Pez’ es una fotografía ―dice la autora―, una imagen, un momento: es una Terminal en la que espero / la ciudad / cualquiera / aquí la gente va / no sé de donde vienen / yo vuelvo a casa / al norte entre eucaliptus / y mar. Pero es más que eso cuando dice aquí / mientras cae la garúa / y atardece la calle / y adormece la lucha / el monstruo camina con ritmo / con perfume a bella mujer / morena y transpirada / a frenético baile / acorralado en una sola baldosa…

    La escritora santafesina Alejandra Bosch expone su primer trabajo literario. Se trata de un libro de poesía de Editorial De L’aire. La cita es mañana en el Mercado Progreso, con entrada libre y gratuita. 

    La autora plantea un libro de poemas que giran en torno al concepto de “lo familiar”. Foto: Manuel Fabatía 

    De la Redacción de El Litoral
    cultura@ellitoral.com

    Alejandra Bosch es docente de educación no formal y ha estudiado Letras, también fue bibliotecaria, vivió varios años en Brasil, participó de distintos talleres literarios y escribió su primer poema en 1980. Mañana a las 20, estará presentando su primer libro de poesías, “Niño pez”. La cita es en el Mercado Progreso, Balcarce 1635, con entrada libre y gratuita.

    “Esta publicación fue una sorpresa, no era algo que pensaba cuando escribía y de pronto después de toda una vida de escribir poesía, las redes sociales hicieron que empezara a ‘colgar’ poemas. Una cosa llevó a la otra y así la conocí a Graciela Prieto, que leyó algunos trabajos míos y me invitó a participar de la colección de Editorial De L’aire”, cuenta la escritora.

    Este libro forma parte de la colección Herida Fundamental de esa editorial, que ya cuenta con dos libros publicados: “Trazoomvestido”, de Juan Pablo Bagnarol, y “Cuaresma”, de Belén Piccioni.

    Lazos afectivos

    “Niño pez” es un puñado de poemas que “giran en torno a ‘lo familiar’, en tanto familia co-sanguínea: hermanos, padres, abuelos e hijos. Pero también lo familiar en el sentido de lo que vamos tomando del mundo y lo hacemos propio, transformándolo en hábitos y costumbres: el viajar, el leer, el escribir, dormir hasta tarde, deambular por las calles. Los amigos y esa hermandad que ‘hacemos’ con ciertas personas, es para siempre. Ésa es mi construcción ideológica. Si pienso en los poemas que seleccioné, allí está un árbol genealógico y, sus ramas, las distintas familias que tenemos”.

    El nombre del libro remite al poema del mismo nombre que evoca la llegada de un ser que es el hijo de la autora. Son poesías no recientes, que ha escrito a lo largo de varios años. “Mis poemas cuentan algo, el lector se queda con una historia, aunque sea mínima. Como quien ve una foto, la sacó otro pero la foto me muestra algo, un recorte del afuera”, comenta la escritora.

    Por último, en relación a sus influencias literarias, Bosch remarca: “Me gusta leer a los escritores que son próximos a mí: Leo Giordanino, Bitar, Moscowich, Maigua, Santiago Venturini. Amo a Inchauspe. Y me gusta muchísimo la poesía norteamericana, en estos tiempos he releído a Carver. Igual todos hemos pasado por Pizarnik, Borges, Perlongher, Girondo”. 


    Pertinencias

    Universo uno 
    la sierra y la maldita favela 
    que emerge en la tv 
    y nos oxida la cena.
    Universo dos
    están los que con la boca
    hablan en tu idioma
    chino
    y no te entienden
    –nunca se sabrá por que no–
    En el universo uno
    casi todo es recuerdo
    los recuerdos son verdes
    son ardores en la piel blanca
    sudores en la piel bombóm
    más recuerdos.
    En el universo dos
    hay refritos
    hay robo descarado
    hay un aburrimiento
    total
    en ambos
    –no se si universos
    si hemisferios–
    estás con tu cara   
    señalada
    tu espada vengadora
    tu rol de hijo y
    de asesino
    cuando lo cubres
    todo
    con tus palabras
    nuevas
    rabiosas
    me hinco
    me someto
    te admiro y 
    te llamo dueño de lo nuevo
    creador de mi universo número tres.

    (Octubre 2014)



    Zapatillas

    Hoy caminé mi ciudad 
    en tus zapatos
    zapatillas
    las llevé como quien rinde homenaje
    salté charcos
    pisé mugre
    caminé segura
    eran tus pies
    hace años
    los que se paraban ante el mundo
    dentro de ellas
    a veces
    digo
    –soy recurrente–
    –quién no lo es–
    a veces
    digo:
    ya no debo escribir
    para ella
    cómo no hacerlo
    si te pienso
    si busco en tu ropero
    ropa que me caiga
    que me sirva
    que me quede
    si los días de lluvia
    uso tu Perramus
    si salgo enfundada en tu recuerdo.
    Es tuya la casa
    vivo en ella
    la ropa te vestía
    la uso impunemente
    nadie sabe de vos
    de tu muerte
    la gente
    ya no me pregunta
    lo saben
    entonces
    enciendo un cigarrillo
    te converso
    cuento tus hechos
    a quien me oiga
    no se si entienden lo que siento
    igual
    salgo a caminar este feriado
    con tus zapatillas
    y estás viva.

    (2015)



    Verano

    Este verano pasa
    por entre imágenes de otros
    rápido y furioso
    dentro de la máquina.
    Que montaña
    que ríos
    que cañas de pescar
    que foto
    que sonrisa
    que viento
    imagino
    refrescando el todo de la web.
    Mis fotos
    en la retina 
    espío 
    curiosa como que fueran otras las ojotas
    otras las mareas
    otras épocas
    este verano 
    tendré poesía 
    prometida 
    tardes de jardín
    alguna noche de amor
    seguro.
    También mi verano traerá fotos.

    (Enero 2015)




    Malcriada de Acuario, sello de tapa de Will B., Objeto Editorial, 2016.


    Malcriada de acuario

    Malcriada, las piernas chuecas
    el vestido atado, con elástico
    de tanto correr, doloridas
    de tanto saltar, con esas botas
    las piernas, las botas, el elástico
    malcriada  de enero.
    De espaldas al cielo, nos ponía
    la mano firme en la espalda, en la laguna
    ahora a nadar, ahora a cantar
    flotando de la mano, riendo de la mano
    malcriada de acuario.
    La lancha pasaba y la ola
    primero la música, en los oídos
    entonces, sorpresa
    el agua en la cara, el llanto en los pulmones
    siempre apretado, ahogado
    flotando en la laguna.

    Para Cecilia, mi hermana. 





    .


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  • 11/09/16--15:19: CARMELO GONZÁLEZ [19.519]

  • CARMELO GONZÁLEZ

    Nacido en Madrid en 1969, Carmelo González es exalumno del taller literario de Jorge Maldonado en Móstoles y de la Asociación Española de Amigos de la Poesía (ASEAPO), donde colaboró en las revistas “Rimas” y “Maldita musa”. También fue alumno de la Fundación José Hierro de Getafe, participando en diversas de sus publicaciones. Fue galardonado en el certamen Ciudad de Getafe en 2003 por su soneto Se marchó por la ventana (mención especial del jurado) y finalista del premio Marcos R. Pavón en 2009 por su poemario Poeta converso. Actualmente pertenece al colectivo Aminta de investigación literaria y dirige, junto a Antonio J. Sánchez, el ciclo poético y musical Los sábados culturetas del museo. Ha participado en radio y televisión. Acaba de publicar en Lastura el poemario Exorcismo para todos los demonios prologado por Antonio J. Sánchez.



    Exorcismo para todos los demonios
    Lastura, 2016




    III

    Un poco de Dios puede ser que exista.
    Yo le he visto asomarse a la montaña
    en el ocaso, ser lluvia en Madrid,
    mar en la noche, sol en el invierno.

    Yo le he tenido cerca en unos labios,
    en un beso, en la piel de la mujer
    que quise; ser la música cerrando
    los ojos, y mostrarse como un verso.

    Un poco de Dios, puede ser que exista:
    la luz, el río, el árbol, los amigos…
    Pero a veces la muerte me despierta,

    y encuentro la mentira, el alma rota,
    y dudo de la vida y de este mundo,
    y los telediarios me confunden.


    Carmelo González nos propone una serie de poemas (tres por temática) contra algunos de los males del ser humano: la muerte, el tiempo, la guerra, la destrucción, el amor… Cuando Pandora se apresuró a cerrar la caja, se dice que dentro quedó la esperanza. Desde entonces, una de las preguntas que siempre se formulan al respecto es si la esperanza es un mal; podríamos preguntar lo mismo si, al abrir el libro, el amor es un demonio. Para nuestro autor, así lo parece, pues en los poemas, los exorcismos, que propone, la característica del amor es que este no es pleno ni feliz:
    Palpando voy un desierto de sábanas
    sin hallar tus líquidos ocultos;
    sólo esta soledad sin tu destello.

    El poeta no solamente se sirve de imágenes para construir la mayoría de los poemas del libro, también opta por hacer gráfico el significado de una palabra, como en este exorcismo para la locura:

    Cada vez, la palabra "música" (sic) se parece
    menos a sí misma. Más bien recuerda
    a un tornillo    h
                            o
                            r
                            a
                            d
                            a
                            n
                            d
                            o la carne del alma.

    Este interesante modo de dar vida al léxico también lo emplea en otro exorcismo, dedicado al estrés, en el que el verbo correr da tal velocidad al poema que deja atrás la puntuación, incluida la final en un verso que lo es del todo: «correr hacia la muerte».

    También hallamos una serie de poemas basados en un contraste o contrapunto, generalmente breves y que por esa intensión adquiere fuerza poética. Un buen ejemplo de esto es el siguiente exorcismo para la guerra:

    Titular:

    El soldado Mike murió por fuego amigo

    Es curioso. Eso debe ser
    lo que llaman amistades peligrosas.

    Aunque en este escrito se traten los exorcismos en conjunto, los tres poemas que conforma cada temática aportan un enfoque distinto. Por ejemplo, en el apartado del «Demonio del tiempo», el primer poema habla de su paso y la divertida –y triste– circunstancia de hacerse mayores por coger un paraguas ante la amenaza de lluvia; el segundo es una anotación ontológica acerca de que el tiempo nos cambia («me saluda un tipo / que no conozco») y el tercero habla de que cada segundo nos mata, nos aproxima al «final de nuestro instante».

    Mención aparte merece el soneto o exorcismo final en el que menciona a otros demonios que no han tenido presencia en el libro y que el autor reconoce como algo invencible pero…

    que siempre hay que luchar contra vosotros,
    os dedico este último exorcismo.

    Al igual que ocurre en El exorcista, la conocida película de terror de William Friedkin, no podemos ser engañados. Cuando el padre Karras advierte al padre Merrin que la niña poseída tiene dividido el espíritu en tres personalidades distintas, el viejo cura le corrige rápidamente para advertirle que solamente hay una. Carmelo González nos presenta una serie de demonios, pero, en verdad, solamente hay uno: el ser humano. Los exorcismos que los acompañan consiguen que podamos echar de nosotros mismos los males cotidianos mediante la poesía. 

     [Manuel Guerrero Cabrera]






    .

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  • 11/09/16--21:00: JOSÉ LUIS MANGIERI [19.520]

  • José Luis Mangieri

    José Luis Mangieri (Buenos Aires, 14 de diciembre de 1924 - 1 de noviembre de 2008) fue un poeta y editor argentino. Publicó más de ochocientos títulos originales en las tres principales editoriales que tuvo (La Rosa Blindada, Ediciones Caldén y Libros de Tierra Firme) de escritores argentinos e internacionales del siglo XX, como Pablo Neruda, Julio Cortázar y Nicolás Guillén, Yves Montand, Bertolt Brecht. En el momento de represión política también purblicó obras de Antonio Gramsci, Vo Nguyen Giap, Ho Chi Minh, Mao Zedong y Ernesto Guevara.

    Se afilió al Partido Comunista en 1953, trabajando como coordinador de la revista del Instituto Argentino-Soviético hasta 1959, fecha en que, con otros intelectuales (Juan Carlos Portantiero, Juan Gelman, Andrés Rivera, etc.) fue expulsado del PC.

    Junto con Carlos Alberto Brocato creó en 1962 la editorial Ediciones Horizonte, que luego tomó el nombre definitivo de La Rosa Blindada, en homenaje al libro de Raúl González Tuñón. Bajo el el gobierno de facto de José María Guido, fue detenido y encarcelado junto a otros personajes de izquierda vinculados a la cultura como Osvaldo Bayer y Juan Gelman. 

    La Rosa Blindada, además de sello editorial, fue una revista, en cuyo comité editorial se destacaron algunos de los más importantes referentes de la izquierda de la década de 1966. Con el advenimiento del gobierno militar del general Juan Carlos Onganía, editorial y revista cesaron sus funciones.

    Con posterioridad a la dictadura militar del general Videla, a comienzos de los años 1980, Mangieri retomó su labor como editor con Libros de Tierra Firme, y desde la colección Todos Bailan difundió obras de Raúl González Tuñón, Raúl Gustavo Aguirre, Leopoldo Marechal, Juan Gelman, Francisco Madariaga, Raúl Gustavo Aguirre, Joaquín Giannuzzi, Leónidas Lamborghini, Luisa Futoransky, Alberto Szpunberg, Diana Bellessi, Jorge Aulicino, Daniel Freidemberg, Irene Gruss, Jorge Fondebrider y Fabián Casas. El catálogo superó los trescientos cincuenta títulos.

    También se dedicó a través de la colección Personae a la difusión de grandes autores contemporáneos de otras latitudes. Es en ese sentido que deben leerse sus antologías de la poesía francesa, irlandesa, catalana y colombiana contemporáneas, así como los numerosos autores chilenos, venezolanos, franceses y españoles publicados en los últimos años.

    En otro orden de cosas, y retomando también su vieja pasión por la política, con el remozado sello editorial La Rosa Blindada publicó textos de y sobre John William Cooke o Rodolfo Walsh.

    Ha escrito los libros de poesía Veinte poemas y un títere y Poemas del amor y la guerra. A modo de testimonio, Karina BArrozo y Hernán Casabella lo entrevistaron para su libro Es rigurosamente cierto. Publicó más de 300 libros de poesía. El sello también cuenta con una colección de poesía extranjera y una colección de narrativa. Hace un par de años reeditó el sello editorial La Rosa Blindada con títulos sobre John William Cooke, El Cordobazo, La huelga general del ‘36, Las memorias de un ferroviario.

    En 2004 recibió una Mención Especial del Premio Konex por su aporte a las Letras.

    En 2008 fue nombrado Ciudado Ilustre por el Concejo Deliberante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.




    “Con José Luis Mangieri se va un pedazo luminoso de la historia y la cultura de este país. Después de 52 años de amistad, ¿quién puede abrir la boca? Solamente el dolor”.  

    (Juan Gelman)




    de Poemas del amor y la guerra, Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2008


    A Marcelo Gelman, Alcira Fidalgo y Pablo Schmuckler,
    desaparecidos, porque también son mis hijos

    Para Martín y Andrea


    A la ciudad le arrancaron los ojos
    y los bienamados agitan por los bares sus cucharitas de aire

    Nadie nos conoce a nadie conocemos

    Fugitivos muertos que caminan por México nos piden yerba La Hoja
    o estampitas de Ceferino Namuncurá. Los que vagan por España,
    fallecidos que se pudren como las princesas rusas en el París del 20

    ¿Pero y los que no están no están?
    ¿Los desaparecidos desaparecidos?
    ¿Los muertos dendeveras?
    ¿Los que no piden discos de Gardel porque los bichos les comieron la música
    ni sufren en dólares porque no sufren más?
    Temo por ellos algo más pulguiento que la muerte
    más pior que los estrujamientos de los huesos
    más griposo que desguazarse en los zanjones
    o en las aguas puercas del Río de la Plata
    algo más feo puede pasarles todavía
    olvido hijo de puta


    El hombre velaba todavía con el fusil al hombro
    los grandes nombres que yacían en la memoria.

    Pero la ternura de la muchacha relampagueó en la noche
    desarmándolo para siempre.
    Ahora camina bajo el sol
    erguido otra vez sobre la tierra.

    septiembre 1981



    La muchacha siempre estaba-
    con su pelo largo
    con sus piernas largas
    y su corazón azul
    profundo y vasto
    como el cielo de todos.

    noviembre 1982



    Es el último día del año que vivimos en su totalidad.
    Como diría Vivaldi,
    pasamos las cuatro estaciones.
    Hicimos el amor, nos lamimos como animales ebrios de sol.
    No lo olvides: alcanzamos, juntos (nosotros), el cielo.
    Y nadie tiene interés ni en regresar ni en saber de dónde vino.

    31 de diciembre 1982



    Hoy me levanté dispuesto a ser un buen ciudadano democrático.
    Así que comencé a funcionar democráticamente en cuerpo y alma.
    Me apené -lo justo- por la miseria de los otros,
    me indigné ante la injusticia de las injusticias,
    condené -de palabra- a los ladrones y a los asesinos
    (sobre todo a los asesinos)
    y en el subte compré unas estampitas a un chiquilín rotoso.
    Pagué los impuestos en Obras Sanitarias
    y las boletas de la jubilación -llegó la hora de pensar en eso-
    porque le pagamos las cuentas, me dije,
    la democracia nos protegerá a todos
    de la miseria -de los otros-
    de la injusticia -que revienta a los otros-.
    Tiernamente, yo quería ser un ciudadano democrático.
    Pero a las tres de la mañana desde París
    me llamó mi amigo
    con su voz pastosa de amores contrariados y algunas más desgracias
    para preguntarme por los antiguos animales
    sobrevivientes de la era del fuego y los glaciares.
    Así que contesté a París:
    bien, hermano, andamos medio torpes,
    pero la pendejada comenzó a disparar sus primeros versos.
    Volvé pronto.

    30 noviembre 1984



    mientras corríamos con los ojos reventados
    bajo la oscura noche azul
    sin posibilidades
    ya ninguna
    mientras chorreábamos por todos los agujeros
    los naturales y los otros
    alguien lavaba cantaba
    también hacía el amor

    22 junio 1987



    Las rosas se asoman insistentes en el aire azul.
    ¿Nos están permitidas sin traicionar la memoria?
    El recuerdo es tan poca cosa para tanto pasado,
    para tanta vida sobre el abismo.
    ¿Es este otro vino, otro el amor?
    ¿O todo es un río solitario que deja a algunos en la orilla
    crucificados en la injusticia de la muerte temprana?
    Sobre las rosas soldados de hielo desaparecen
    llevados por el río
    y nosotros olfateamos la vida
    como animales desbarrancados pero vivos.
    Aullamos los nombres de la batalla
    pero la guerra ha terminado.
    Las antiguas banderas flamean
    en la tormenta de nuestro corazón.
    Descansen en paz los compañeros
    bajo una tierra sembrada de sal
    sobre la cual comenzamos a pelear contra el olvido.



    Último vuelo

    Veintiséis años de amor
    partieron rumbo a Texas
    en un Boeing 707
    bajo la lluvia.

    El aeropuerto y las gentes
    quedaron solos
    mojados
    mirando.

    Yo también.





    de Es rigurosamente cierto, Libros del Rojas, Buenos Aires, 2004.

    Este libro es el resultado de seis meses de entrevistas de Barrozo y Casabella a José Luis Mangieri, poeta y editor, fundador y co-director de la revista y editorial "La Rosa Blindada", de "Ediciones Caldén" y de "Libros de Tierra Firme", un sello con más de veinte años de ininterrumpida actividad.Su labor editorial abarcó tanto a autores noveles como consagrados; publicó alrededor de ochocientos títulos de poesía,narrativa, teatro y ensayo. Es un referente insoslayable enla vida cultural argentina. Aquí relata su vida y su trayectoria como editor e intelectual de izquierda. El libro se completa con una lista pormenorizada de todos los libros que Mangieri ha publicado, y con una serie de testimonios de un notable número de personas que lo han conocido y que dan su visión de este notable personaje de la vida literaria argentina.


    Cosas pendientes

    Me gustaría que la gente dijera de mí ,"Con pasión, hizo lo que pudo". Sería un buen final.



    De 15 poemas y un títere, Ediciones Horizonte, Colección de Poesía La rosa blindada, Buenos Aires, 1962.


    La soledad


    I

    Cuando los curas amordazan a los badajos
    y los murciélagos clavan los gallos de las veletas,
    salgo tartajeando tu nombre
    a los mascarones de la plaza del pueblo
    como un rezo maldito.

    Y no hay luna ni estrellas
    para mi voz
    ni nada.
    Sólo piedras mojadas
    donde me acuesto y tiemblo.



    II

    Somos cuatro
    sentados,
    bebiendo
    fraternalmente.
    Pero lo siento
    se irán dentro de poco
    dejándome terminar solo
    mi cerveza.

    Luego,
    mañana,
    dentro de mucho tiempo
    se acordarán de mí
    al encontrar en sus carteras
    algún viejo poema
    junto a tarjetas de visita
    y direcciones inútiles.



    III

    Algunos se asombraron un poco
    cuando lo hallaron muerto,
    abrochado en su único
    traje de cadáver.

    Todos vinieron después a manosearlo
    con un vulgar dolor de velatorio.

    Y para rematarlo
    le pusieron
    un crucifijo entre los dedos.



    IV

    El timbre del reloj siempre a la misma hora
    hacer y deshacer el nudo de la corbata
    ponerse la camisa
    las medias
    los zapatos
    —nada hay más triste
    que unos zapatos vacíos esperándonos—
    y sumarse al desfile de máscaras que en la calle
    sobrenadan entre bocinas
    y gritos de vendedores.
    Caminar
    detenerse
    ir al cinematógrafo
    lleno de manos
    y sueños de dactilógrafas
    y una soledad de zaguanes mojados.

    Los días se estiran aburridos
    como la calvicie de ciertos empleados
    a punto de jubilarse
    también se aburren los matrimonios
    al regresar los sábados por la noche
    y las flores en la solapa
    de los escribientes con domingo.

    Y al término del día
    arrancar un papelito al almanaque
    y acostar esta alma desconsolada
    como mis pantalones arrugados.



    V

    La iglesia tuerta me vigila
    desde la cuenca ciega de su campanario
    mientras el ojo vivo se revuelve en su órbita
    señalando doce números implacables.
    Los cuervos milenarios
    revolotean atentos,
    a la caza de algunas de estas
    descoloridas almas provincianas.
    Y los flacos cogotes giran
    en sus artríticos goznes oxidados.



    VI

    Los arquitectos juntaron sus cabezas
    sobre el diseño
    como moscas sorbiendo
    una mancha de leche.
    Una pálida regla
    destilando
    centímetros
    cómputos
    anteproyectos
    me ofreció asiento,
    mientras un niño
    gateaba bondadoso
    entre compases
    y rectas aburridas.
    Después
    los arquitectos
    preguntaron por sus familias
    se besaron como tías
    y se fueron.



    VII

    Yo escuché tus pasos
    de muchacha sola
    por las escaleras
    con noche a pedazos.
    Yo escuché tus pasos
    con zapatos viejos,
    y vi calles largas
    gastadas
    pisadas
    por tus pasos tristes
    cansados.

    Vi mañanas grises
    de muchacha pobre
    y un reloj pequeño
    con mañanas frías
    y con desayunos
    en cocina pobre
    con sartenes frías
    colgadas.

    Vi un tapado viejo
    deambular por calles
    por caféspor plazas
    con sol
    y lloviznas
    oficinas lúgubres
    con notarios calvos
    flacos empleados
    folios
    biblioratos
    y siempre tú sola
    caminando alfombras
    sucias de papeles
    y expedientes largos.

    Vi una adolescencia
    ajada
    gastada
    como un libro viejo
    que olvidamos lejos
    un angustia siempre
    en tu alma de niña
    toda dolorida.
    Vi una casa antigua
    una madre vieja
    y libros
    poemas
    muñecos de trapo
    (muñecos, ¿recuerdas?)
    y tus noches solas
    estiradas
    largas.
    Vi rostros
    retratos
    una mariposa clavada a un fichero
    alfileres largos.

    Los escaparates detienen tu rostro
    luego luces
    caras lo borran y sigues
    tus vagabundeos
    que enjaulan horarios
    exactos
    absurdos como un jubilado.

    Un tumulto antiguo
    de calle que pasa
    de personas viejas
    que leen sus diarios
    tranvías
    revistas
    la gente
    la calle
    y tú caminando
    por rostros
    por calles
    por plazas.

    Y tú repartiendo
    pedazos de sol
    con tus manos.



    VIII

    Ella vino
    y echó en el fondo
    de mi vaso                      
                   sus ojos
    donde como un cirio
    ardía un látigo
    sobre el lomo
    de su castigada raza.



    IX

    Partieron.
    Eran cuatro camaradas bajo el sol buscando la aventura.
    Juntos
    Marcharon un día entero
    y al regreso
    el mundo estaba maravillosamente nuevo
    como si lo hubiesen lavado con lejía


    Vivieron cosas y lugares iguales
    y pasiones distintas.

    Zárate era sólo una hilera de vagones fantasmas
    cruzando un cementerio de latas oxidadas
    y luces
    humo denso
    aguas sucias de aceite
    una novia que espera su novio fogonero
    y calles que trepaban como filas de hormigas
    y una luna siniestra como un ojo sin párpado
    que goteaba sangrienta al fondo de la calle.

    Vivieron cosas y lugares iguales
    y pasiones distintas.

    El ferryboat brotando de las aguas
    como un monstruo marino
    de maromas y cables
    de luces y chirridos
    y jadeos de máquinas murientes
    y guardianes azules remachando galeotes
    marchando resignados al fondo de la noche
    que era una negra cáscara sobre nuestra alegría
    que encendía las boyas solitarias
    sobre el lomo del río.

    Vivieron cosas y lugares iguales
    y pasiones distintas.
    La madrugada tendió su sábana soleada
    sobre la noche que se iba
    durmiendo lentamente
    y apareció Ibicuy
    con su mesa tendida
    y la pobreza antigua de sus gentes
    y nos sentimos buenos sin quererlo
    y nuestra alma estaba dulce y perfumada
    como una manzana.

    Como en los cuentos
    el cielo era azul
    y el sol un tarro volcado
    de pintura amarilla
    que incendiaba el regreso.
    Y mi corazón se rompió de repente
    como una frágil alcancía de barro
    contra el suelo,
    y me quedé mirando
    con asombro,
    con miedo,
    cómo se perdían sin remedio
    las monedas
    de bondad, de tristeza
    de palabras con música
    de afectos sin retorno,
    y una ternura espesa
    se echó a andar sobre el río,
    lenta y pesada como los camalotes.



    X

    Vamos muchacho
    andando.

    Los zapatos más nuevos en la bolsa
    ya sabes
    y el Tuñón y el Bertrand
    que siempre te acompañan
    junto a las arrugadas camisas de hombre solo.

    Vamos muchacho
    andando.

    La ciudad es la misma
    con sus mismos rumoresde porteros solemnes
    y cajeros peinados.
    Deja a los ingenieros
    opinar de poesía
    en reuniones tediosas
    junto a flacas esposas,
    y saluda al judío
    que en la esquina del subte
    con ternura de abuelo
    vende rosquillas de ajo.

    Vamos muchacho
    andando.

    Desvencijadas camas de hoteles sospechosos
    esperan tus amores
    con mujeres canallas
    a las que ingenuo quieres
    confesar cosas vagas
    como son tu tristeza
    tu soledad amarga
    tu partida al retorno
    sin esperas ni adioses.
    Apura el vino agrio
    junto a los camaradas
    de noches clandestinas
    con policías y volantes
    y despide al vecino
    que en su puerta te aguarda
    a las tardes que mueren en los parques lejanos
    y a los pálidos rostros
    que viajan asomados
    a tranvías que cruzan las blancas madrugadas.

    Vamos muchacho
    andando.

    Las sirenas aúllan como perros amigos
    y cargueros se mueven como antiguos borrachos.
    La ciudad te despide
    con el cordial pañuelo
    del humo de sus fábricas.

    Vamos muchacho
    andando.




    LITERATURA › 
    MURIO JOSE LUIS MANGIERI, PROMOTOR FUNDAMENTAL DE LA POESIA

    Final para el editor de la entrega y pasión absolutas

    El creador de La Rosa Blindada, Ediciones Caldén, Ediciones del 80 y Libros de Tierra Firme construyó catálogos en los que se puede advertir diversidad, coherencia y calidad, su modo de apoyar la obra tanto de autores noveles como consagrados.

    Por Silvina Friera

    A diferencia de la mayor parte de los mortales, José Luis Mangieri, que murió el sábado a los 83 años, parece haber vivido unas cuantas vidas en lugar de una sola. Quizá la única manera de empezar a digerir lentamente la idea de que ya no se lo verá, como buen pilgrim fathers del barrio de Floresta, caminando por la calle Mercedes, o pateando la avenida Corrientes con su galera-valija de donde sacaba siempre un librito, sea tratando de aprender a conjugar el pretérito imperfecto, ese tiempo verbal tan fúnebre. Era el Macho, para familiares y vecinos; era Cauli, apodo que le pusieron los jóvenes poetas que empezaron a publicar en los años ’90 –porque se parecía al jefe de la serie británica Los profesionales–; era la Bruja de la calle Corrientes. Era, también, ilustrísimo, el último apelativo que aceptó cuando el año pasado la Legislatura de la ciudad lo declaró Ciudadano Ilustre. Era un tipazo tan jovial y pasional, tan abierto a lo que pasaba a su alrededor, que pronto agrandó su familia. Además de sus hijos Martín y Andrea, sumó al poeta Fabián Casas como hijo adoptivo. Ricardo Piglia lo definió como “alguien capaz de organizar y de trabajar en la construcción de redes y circulaciones múltiples”; redes que él tejió pacientemente desde la creación de la editorial y revista La Rosa Blindada, y que continuó con Ediciones Caldén, Ediciones del 80 y Libros de Tierra Firme, las cuatro editoriales más prestigiosas de las muchas que inventó, con catálogos en los que se puede advertir la diversidad, coherencia y elección de títulos donde siempre convivieron autores nóveles y consagrados.

    Mangieri nació el 14 de diciembre de 1924 en un conventillo de Parque Patricios, sobre la calle Salcedo. Su padre fue un obrero anarquista, milonguero y “muy mujeriego”, como el propio editor y poeta recordaba en sus memorias Es rigurosamente cierto (Libros del Rojas), título que remite a una frase que Mangieri solía repetir cuando reafirmaba algo demencial que estaba contando. “Toda la amplitud que tuve en mi vida política e intelectual se la debo al conventillo, donde conviví con una enorme cantidad de obreros y donde también estaba, por supuesto, la prostituta que se llamaba María y nos regalaba caramelos los domingos”, decía el poeta. Cuando en los años ’40 leyó El violín del diablo y Miércoles de ceniza, de Raúl González Tuñón, sintió por primera vez que la poesía “era la exaltación de la belleza a través de la palabra”. Tuñón le dio vuelta literalmente la cabeza y empezó a escribir poemas. Aunque inició la carrera de odontología en 1944 –obligado por su padre, que era amigo de un dentista anarquista que le había prometido que le dejaba el consultorio con la clientela–, duró apenas dos años. Como la vida familiar se puso espesa, sin llegar a una violencia extrema, cuando dejó odontología, Mangieri se fue a Bariloche, donde tenía unos primos pintores de brocha gorda. Trabajó como peón de pintura durante seis meses, y le compraba el pan a Priebke, el criminal nazi. Se quedó en esa ciudad patagónica cinco años por un “romance ideal” con una alemana de 38 años (él, entonces, tenía 21).

    Después de su regreso de Bariloche, se afilió al Partido Comunista en 1953. En esa época, en que Mangieri reconocía que era “brutalmente gorila”, la opción por el PC no se explicaba solamente por su antiperonismo. Existían otras razones tanto o más poderosas como su interés por la cultura. El PC tenía varias editoriales importantes como Lautaro y Futuro, y manejaba todos los teatros independientes: Fray Mocho, La Máscara, Teatro Nuevo y Del Pueblo, entre otros. Trabajó hasta 1959 en el Instituto Argentino–Ruso, donde editó una revista, y hacia el comienzo de los años ’60 se repartía entre sus trabajos en Eudeba, en la compañía de seguros Franco-Argentina y como corrector y periodista en los diarios Crítica, Democracia y El Popular. Mangieri estuvo preso en cuatro ocasiones, la última durante el gobierno de José María Guido (1962-1963), y compartió la cárcel con Osvaldo Bayer y Juan Gelman. Cuando decidió convertirse en editor independiente en 1962, de la Eudeba de Boris Spivacow copió la idea de vender cuatro libros en un paquete, haciendo una preventa para financiarlos. La editorial se llamó Ediciones Horizonte, pero posteriormente adoptó el nombre de La Rosa Blindada, en homenaje al libro escrito por Tuñón sobre la insurrección de los mineros de Asturias. La revista, que también se llamó como el libro de Tuñón, apareció en octubre de 1964 y tuvo una tirada de 10 mil ejemplares hasta el cuarto número. Los uniformados de Onganía clausuraron La Rosa Blindada, que sacó su último número –el noveno– en septiembre de 1966. Además de Mangieri y Carlos Alberto Brocato en calidad de directores, el staff editorial incluía a Gelman, Roberto Cossa, Octavio Getino, Roberto Raschella y Javier Villafañe, entre otros.

    El editor y poeta se alineó con China, y más tarde con Vietnam, cuando comenzó el enfrentamiento chino-soviético, mientras que el PC argentino seguía a rajatabla las directivas de Moscú. Mangieri publicó en Ediciones Horizontes los libros de Vo Nguyen Giap y comenzó a editar las obras completas de Mao. Desde la dirigencia del PC lo tildaron de “foquista” y “militarista”. La conducta contestaria de Mangieri derivó en su expulsión del partido. No fue el único: también expulsaron a Gelman, a Cossa, a Andrés Rivera y a Juan Carlos Portantiero, entre otros. “Para cuando salió el primer número de La Rosa Blindada, ya éramos desclasados –recordaba Mangieri–. Pero después de los primeros números, nos convertimos en parias totales.” Viajó a China en 1966, con Rivera, una experiencia que calificó de emocionante desde cualquier punto de vista. “A propósito de las fábricas, algo que nos impresionó mucho fue que cada obrero tenía su ropero, y en él, con su ropa, un fusil. Dicho de otro modo: la clase obrera estaba armada, algo impensable en la Argentina de Perón, porque, contrariando los deseos de Eva –que había querido armar a la clase obrera–, arrugó”, subrayaba el poeta y editor.

    Caradura como era, Mangieri les pidió a los chinos –que le habían prometido pagarle una semana en París–, prolongar su estadía en Francia por un mes, donde conoció a François Maspero, un gran editor de izquierda. “Nosotros nos politizamos, siguiendo la realidad argentina, pero teniendo en cuenta la experiencia editorial de Maspero. En América latina pudimos hacer lo que hicimos en alguna medida porque los yanquis tenían las manos atadas con Vietnam: una vez que se desataron, se encargaron de nosotros. En los ’70, los libros de Giap se vendían en las estaciones de subte, en Tribunales, en Palermo. El librero Damián Carlos Hernández, al que siempre le llevaba las novedades, me dijo un día: ‘Con tal de que tenga el pie de La Rosa Blindada, traeme la edición completa’.” Mangieri era consciente de que formó a toda una generación de lectores con los libros de poesía, ensayo y teatro que editó en la década del ’60. “No fuimos grandes genios creadores, nos empujó la historia, interpretamos correctamente el momento que se vivía. La del ’60 fue una década de oro, lo mismo que la del ’22, con el grupo de Boedo y Florida, con Roberto Arlt, Borges, Elías Castelnuovo. Los grandes escritores que tenemos hoy vienen de esa década brillante que lamentablemente no se volvió a repetir.”

    No fue un militante orgánico del Ejército Revolucionario del Pueblo, pero Mangieri siempre admitió que tuvo una estrecha relación con el ERP. Editó un par de libros, entre otros uno sobre el Quinto Congreso del ERP. “Ya sobre el golpe, andábamos dando vueltas con ese libro en unas bolsas llenas de maíz”, confesaba el editor. Pocos días después del golpe de 1976 leyó en un diario una frase de esas que ponen los pelos de punta. “Un general dijo: ‘Terminamos con la literatura subversiva, ahora tenemos que empezar con los que editaron estos libros’. Yo, lógicamente, me di por aludido”, admitía el editor y poeta. Su mujer y su hija se instalaron por un tiempo en Cipolletti, su hijo Martín en Bariloche y Mangieri optó por la casa de su tía Raquela, en Parque Patricios. “No me fui por varias razones, así como los que se fueron habrán tenido sus propias razones. Entre mis propias razones hay una que tiene un peso enorme: si yo, con algunos de los libros que publiqué, tuve que ver con que hubiese gente que se decidiera a tomar el camino de la lucha armada, ¿cómo me iba a ir? ¿Qué, acaso alguien se imagina que uno podría mandarse a mudar y después mandar saludos desde París? –razonaba Mangieri–. Creo que quedarme era mi responsabilidad política y que no habría tenido derecho de irme.”

    Había que empezar de nuevo. Y Mangieri lo hizo, un año antes de que terminara la dictadura, cuando fundó su última editorial, Libros de Tierra Firme, donde publicó, entre otros, todos los libros de Gelman (que entonces no podía volver a la Argentina), a Joaquín Giannuzzi, Leónidas Lamborghini, Alberto Szpunberg, Daniel Freidemberg, Daniel Saimolovich, Juana Bignozzi, Diana Bellessi, Martín Prieto, Jorge Aulicino, Irene Gruss, Jorge Fondebrider, Daniel García Helder, Martín Gambarotta, Osvaldo Aguirre y Casas, entre tantos otros. Aunque en 1963 publicó su primer libro de poesía, 15 poemas y un títere, siempre siguió escribiendo poemas. “Si se te pudrió un versito, se te pudrió todo. Como género, la poesía exige del lector una entrega absoluta, por más que Oliverio Girondo escribió aquel famoso libro Veinte poemas para ser leídos en el tranvía. No se puede leer la poesía en el tranvía, no porque no haya tranvías sino porque la poesía te obliga a una entrega total.” Quizá por esa exigencia que se imponía como poeta demoró cuarenta y cinco años en publicar su último libro, el recientemente editado Poemas del amor y la guerra (Ediciones en Danza), que a pesar de su enfermedad, pudo llegar a ver. Publicó más de 800 títulos de poesía, narrativa, teatro y ensayo. Y es rigurosamente cierto que, como señala Casas, a fuerza de haber hecho bien su trabajo, éste “se volvió invisible”. En las últimas dos líneas de sus memorias, Mangieri anticipó lo que bien podría ser su epitafio. “Me gustaría que la gente dijera de mí: ‘Con pasión, hizo lo que pudo’. Sería un buen final.”




    ANTROPOSMODERNO

    Entrevista a José Luis Mangieri

    La misma casa donde José Luis Mangieri vivió buena parte de su infancia en Floresta, sigue siendo hoy testigo de su vida cotidiana. La calle Mercedes, donde se encuentra su casa desde hace setenta años, ya no es de tierra. Tampoco pasa el lechero vendiendo por la calle ni el arroyo Maldonado atraviesa el barrio a cielo abierto, como en aquella época. A pesar de la nostalgia que parecen manifestar estos recuerdos que Mangieri trae a la charla, sostiene una y otra vez: "Yo no creo que todo tiempo pasado fue mejor".

    Sus primeros años transcurrieron en un conventillo de Parque Patricios, barrio que lo vio nacer en 1924 y que le infundió el fanatismo por el club Huracán. De esta parte de su vida conserva sus mejores recuerdos. Era un auténtico arrabal de tangueros, prostitutas, obreros e inmigrantes, quizás muy parecido al mismo que retratara Raúl González Tuñón en sus poesías. Y no es casualidad que uno de los emprendimientos editoriales más importantes de Mangieri llevara el nombre de un libro de esta figura de la poesía argentina: "El nombre de La Rosa Blindada fue en homenaje a un libro de Raúl González Tuñón, que a su vez él escribió en homenaje al levantamiento de los mineros de Asturias en el año 1934." 

    Esta conjunción de barrio, inmigración e ideales libertarios marcaron a Mangieri tanto en su actividad de editor y como poeta. En los años '50 se sumó al Partido Comunista, donde tuvo su primera experiencia con la edición. Su inserción en el Instituto Argentino-Ruso, a partir de su militancia política, le permitió hacerse cargo de la revista que publicaba el mencionado organismo. Más tarde ingresó a la naciente Eudeba, con Boris Spivacow a la cabeza, y luego intervino en los periódicos Crítica, Democracia y El Popular, el cual también pertenecía al Partido.

    Pero los tiempos que corrían lo fueron alejando a él, como a tantos otros intelectuales, del comunismo ortodoxo, y promediando la década del 60 fue expulsado del Partido. Junto con varios compañeros de militancia, y con el valioso aporte de González Tuñón, dieron forma a un nuevo proyecto editorial. La Rosa Blindada nace en 1962, bajo el nombre original de Ediciones Horizonte, publicando libros de poesía. Pero el momento de esplendor se da en 1964, cuando deciden publicar la revista que llevaba el mismo nombre poético de la editorial. Más o menos mensualmente llegaron a sacar a la luz nueve números, que encontraron su fin abruptamente con el golpe del general Juan Carlos Onganía en 1966.
    ¿En qué contexto surge el proyecto de La Rosa Blindada como editorial?

    JL - En la década del '60, a la que yo la llamo "la dorada década del '60". En ese momento no pasaban cosas solamente en la Argentina, sino en todo el mundo. No solamente se estaban dando las manifestaciones del estudiantado francés, sino sobre todo, la revuelta del estudiantado antiautoritario alemán que dirigía Rudy Dutschke, que fue mucho más importante. En Estados Unidos estaban los hippies, las comunidades sexuales, y otros importantes movimientos sociales. En el contexto latinoamericano, en Chile estaban Salvador Allende como presidente y el MIR; los Tupamaros en Uruguay, que parecía que la tenían toda servida; los generales peruanos al mando de Velazco Alvarado que fueron a combatir a la guerrilla, se dieron cuenta de que los guerrilleros tenían bastante razón y se convirtieron en generales progresistas; y lo mismo sucedió con el Almirante Boreal Arrazábal en Venezuela. Se dio todo un contexto de lucha política en el cual, cuando a mediados de los '70 se produce la retirada estadounidense de Vietnam, comienzan a ocuparse de América Latina y empieza la cadena de dictaduras. La década del '60 fue realmente, para nosotros, muy importante. Yo siempre digo que en esa época creíamos que a la vuelta de la esquina nos esperaba la historia. Pero comprobamos que nos estaban esperando miles de desaparecidos y miles de exiliados. Yo no creo que todo tiempo pasado fue mejor. Yo creo que hay que mirar para adelante, porque simplemente lo que pasó, pasó. Para bien o para mal, pero pasó. Y lo de adelante en una de esas puede resultar peor de lo que pasó, pero siempre, el futuro es lo mejor, ¿no? Vos no podés estar anclado en lo que pasó y en lo que hiciste, porque esa añoranza sería una forma de derrota.

    En ese contexto de efervescencia que mencionás, ¿qué se proponían ustedes con ese proyecto?
    JL - Nos planteábamos distintas conquistas. Nosotros transmitíamos toda la experiencia de Vietnam. Pero si uno lee con atención la revista, no era una revista de tomar las armas. Todos los textos que publiqué de los vietnamitas se entendieron mal; se creía que nosotros pensábamos que esto era Vietnam, y esto no era Vietnam, esto era la Argentina. La Rosa Blindada fue producto de su época. Es cierto, fue un producto legítimo del momento histórico que se vivía no solamente en la Argentina, sino también en el mundo. Nosotros pensábamos que todo era posible. Yo recuerdo que los libros de Vo Nguyen Giap y Mao Tse Tung se vendían en las estaciones de subte de los Tribunales y lo veíamos en forma natural. Había una gran cantidad de editoriales de izquierda o politizadas, como Siglo XXI. Los alumnos venían a pedirnos las pruebas de galera de Siglo XXI y de La Rosa Blindada porque estaban de texto en la Facultad. Roberto Carri, un sociólogo que después sería desaparecido, había puesto los cinco textos filosóficos de Mao Tse Tung como parte de los apuntes obligatorios de ingreso a todas las facultades. Las tiradas nuestras eran de 10 mil ejemplares y, por otro lado, Siglo XXI había llegado a ser más importante que la casa matriz en México.

    ¿Quiénes estaban en La Rosa Blindada en ese momento?
    JL -Estábamos con Carlos Brocato, Emilio Jáuregui, Juan Gelman, Carlos Gorriarena, Octavio Getino, Tito Cossa y varios compañeros más. Y además, esa era una época de mucha efervescencia en los distintos ámbitos de la cultura. Estaban Norma Aleandro, Ferrigno, Vera Gruner, en teatro; Alberto Fischerman y Pino Solanas, en cine; Andrés Rivera en narrativa, entre tantísimos otros. La Rosa Blindada tiraba 10 mil ejemplares de la revista. Y se vendían, no era joda. Nosotros, con referencia a los otros grupos literarios, éramos el único grupo que, aun sin ser obreros, hacíamos las presentaciones de los libros en los sindicatos. No las hacíamos ni en las Facultades, ni como después estuvo de moda, en las librerías. A diferencia de las otras revistas, nosotros participábamos de las asambleas, íbamos a las huelgas y a las movilizaciones. No éramos ni mejores ni peores que los otros. Éramos diferentes. Todos los que integrábamos la revista teníamos una actividad gremial.

    ¿Qué relación tenía La Rosa Blindada con Pasado y Presente?
    JL -Teníamos una relación muy fraternal. Ellos estaban introduciendo a Antonio Gramsci. Tal es así que Pasado y Presente es el título de un libro del pensador italiano. Y nosotros más bien nos abocábamos, básicamente, en levantar la lucha vietnamita.
    La Rosa Blindada vinculaba la cultura y la política. Actualmente, ¿cree que hay una decadencia en el campo cultural?

    JL -Yo creo que a pesar de todo este estrago socioeconómico la cultura en este país, y sobre todo en Buenos Aires, que es una ciudad tremendamente culta, no decayó. Eso lo hablábamos la vez pasada con Tito Cossa. La cantidad de estrenos teatrales, de cine, de las tiradas de libros que hay son muy grandes. En Francia se edita un libro y a los tres meses está traducido acá. El nivel cultural de este país en todas las épocas fue muy, muy alto. Incluso la cantidad de revistas que hoy en día están saliendo, la cantidad de editoriales nuevas que están surgiendo, la cantidad de editoriales de poesía, que es lo que me compete, es muy importante. Por otro lado, la globalización afecta al campo editorial. Varias editoriales nacionales fueron vendidas. Pero sin embargo todavía subsisten algunas editoriales nacionales como Catálogos, Galerna, de la Flor y otras más pequeñas, entre las que nos incluimos, que antes nos trataban de "contestatarias" y ahora pasamos a ser editoriales "alternativas". Es decir, nosotros somos coherentes, no cambiamos. Pero en definitiva, el nivel cultural sigue siendo muy grande, muy elevado en este país.
    En otras entrevistas usted señaló que el libro era una herramienta que estaba al alcance de todos. Hoy, tal vez como carencia, ¿qué pasó para que lleguemos a este punto en que parece estar como ausente?

    JL -Lo que yo creo, y no quiero que suene sectario, es que en los '60 había ideología. En el mundo se leía Jean-Paul Sartre, se leía Simone de Bauvoir, se leía Albert Camus, se leía a los grandes. Y hoy ¿dónde está Sastre, dónde está Camus? Y lo tenés a Bucay. Yo creo que esto responde a un cambio en la situación socio-económica. Además de la derrota política y cultural. En los '50, en los '60, veías en el colectivo a todo el mundo con el diario. Y hoy ves que la gente no lee el diario, y no es porque vea las pastillitas que te da la televisión en un informativo, sino porque la gente no tiene plata para comprarlo. Es decir, no creo que sea porque la gente vea la televisión y se empalague, yo creo que la televisión está bastante erosionada. No sé si en este país la televisión es tan frívola y tan mediocre porque los que la hacen sean frívolos y mediocres. Yo creo que se trata de que cuanto menos piense la gente, la vas a manejar con más facilidad. Y en cuanto al libro, andá por las librerías y fijáte las vidrieras: son todas iguales. En todas están exactamente los mismos títulos y a los mismos precios. Y antes los libros se vendían muy baratos. En la década del '20 Editorial Claridad tenía los libros a 20 centavos y se vendían en los kioscos. Después vino el fenómeno de Eudeba, que fue una experiencia extraordinaria. Pero hoy el libro ya es inalcanzable prácticamente para mucha gente. Y aunque existan las editoriales alternativas, el problema sigue siendo el costo. Yo creo que la gente no se acerca al libro, justamente, por el precio, y no por la televisión, que la tenés ahí, metida en tu casa y te maneja la cabeza. Y la forma de que la gente no piense es esa. Alejarla del diario, alejarla de la lectura. Además, antes los diarios te hacían pensar con las editoriales. Y hoy son algo meramente informativo; la información no te hace pensar necesariamente.
    ¿Cuál es la función o qué lugar ocupa en el campo de la cultura el libro en la actualidad?

    JL -Bueno, yo pienso que el libro sigue siendo un arma poderosa. El libro sigue siendo el libro. Más allá de los adelantos tecnológicos. Por ejemplo, mi mujer es fanática de Internet. Con Internet tenés el mundo arriba de la mesa. Internet terminó con la magia de la carta, pero eso es una frase poética que finalmente no indica nada. Ahora bien, yo pienso que la presión de esta máquina crea un segundo analfabetismo. El analfabetismo de antes era el del que no sabía leer y escribir contra el que sabía. Hoy el analfabetismo va más allá de que todos sepamos leer y escribir: si vos tenés la máquina y yo no la tengo, yo sufro de este nuevo tipo de analfabetismo. El tipo que tiene la máquina tiene una ventaja enorme, tremenda, sobre el tipo que no la tiene. Hoy para conseguir trabajo tenés que tener ese conocimiento. Pero realmente, es cierto, hay un segundo analfabetismo.

    ¿Usted cree que desplaza el hábito de la lectura, del libro?
    JL -Cuando apareció el cine se dijo que el cine destruía al teatro. Cuando apareció la televisión se dijo que la televisión destruía al cine. Pero ni el cine destruyó al teatro, ni la televisión destruyó al cine, ni Internet va a destruir al libro. Es cierto que hoy podés consultar libros por Internet, hasta libros recontra agotados en cualquier país que tenés disponibles con esta tecnología. Y no tenés que volverte loco o ir a un bibliófilo que te lo vende a cualquier precio. Pero el libro escrito nunca va a desaparecer. Como nunca va a desaparecer el cine ni el teatro ni nada por el estilo.
    Y actualmente la Editorial La Rosa Blindada, ¿cómo se adapta a estos cambios? ¿Sigue siendo la misma Rosa Blindada que hace treinta años?

    JL -Sigue la misma línea, es decir, ahora editamos exclusivamente libros con tópicos nacionales. Se acabó Lenin, se acabó Mao Tse Tung, ahora son temas exclusivamente nacionales, y por eso hicimos los dos libros de Cooke, el libro del Cordobazo, el libro sobre Rodolfo Walsh, el libro sobre del ferrocidio. Además de los Libros de Tierra Firme, que es una colección de poesía argentina. La Rosa Blindada sigue en la misma dirección, aunque ya no se trata de una línea foquista. Uno tiene criterios de realidad, porque si no los tenés te volvés esquizofrénico, y en política la esquizofrenia es más o menos como el suicidio. Hoy tenés todos temas nacionales. También editamos La huelga general del '36, que describe la huelga que hubo en este país ese año, que duró dos o tres días.
    ¿Por qué decís que la poesía es el género literario de la resistencia?

    JL -Porque lo es. Fijáte que en la Guerra Civil Española todos los poetas, menos uno, estaban del lado republicano, del lado de la resistencia. El único que no estaba de ese lado de toda la generación del '27, de la generación de Lorca, Alberti, Miguel Hernández, fue el hermano de Antonio Machado, Manuel, que era un excelente poeta que por su adscripción al franquismo fue injustamente relegado. Incluso acá tuvimos a poetas con una fuerte militancia política como Miguel Ángel Bustos y Paco Urondo. Pero por otro lado, yo creo que además, el problema que tiene la poesía es que se dice que la gente no lee poesía y los libreros dicen que la poesía no se vende. Yo creo que son macanas: la poesía tiene un problema, que es que la materia prima de la poesía son los sentimientos, esa zona oscura que con dificultad manejamos todos. En la narrativa el lector se siente cómodo porque siente que se habla del otro. Pero al leer poesía te das cuenta que están hablando de vos. Porque cuando leés poesía te identificás con muchas cosas, es un género que habla de lo que te pasa. En cambio, la narrativa es más descriptiva. El autor de narrativa puede tener vaivenes en la escritura y después levantarse; y el lector no se va a dar cuenta. Pero al poeta que se le pierde un verso se le pudrió todo, es un género implacable. Otro inconveniente es que la poesía no tiene propaganda. En los diarios se comenta la narrativa y todos sus best-sellers, pero no hay ni noticia de los libros de poesía. Es que las grandes editoriales no tienen poesía.
    ¿Entonces creés que no se habla de poesía porque no vende?

    JL -Exacto. Y ni siquiera en los cuatro o cinco programas televisivos o radiales de cultura se habla de poesía, siempre hablan de los narradores. Por ejemplo, fijáte lo que pasó con Juan Gelman y Osvaldo Soriano: a Soriano lo levantaron por las nubes pero, desde mi punto de vista, la poesía de Gelman está muy por encima de los libros de Soriano. Y además las tiradas de los libros de poesía de Gelman son de mil ejemplares. Y, por ejemplo, a Andrés Rivera le dedican cinco mil ejemplares. La gente se acerca con dificultad a la poesía porque no tiene la manija que los periódicos, los diarios y los medios televisivos le dan a la narrativa.
    Usted mencionaba que la experiencia de Eudeba había sido extraordinaria. ¿Es posible reflotar esa iniciativa?

    JL -Claro, hablando en una ocasión con intelectuales y gente de la cultura les preguntaba por qué no se reconstruye lo de los kioscos de Eudeba instalados en varios puntos de la ciudad. Porque eso no es difícil, los kioscos se pueden armar fácilmente, y hasta es posible que todavía estén en algún lado. Los armás, le pedís permiso al gobierno, colocás los kioscos y volvés a reeditar buena parte de los textos y otros originales. ¿Cuál es el problema de rearmar Eudeba? Tenés que pensarlo, tenés que tener la iniciativa. Sería una cosa, desde el punto de vista político, importantísima la de sacar los kioscos a la calle de vuelta. Y no solamente en Buenos Aires. Otra iniciativa sería reeditar las colecciones: tres o cuatro libros en un paquete. Esos se compraban a rolete. Se llamaba "La Colección del Siglo y Medio". Qué te parece, los kioscos en la calle vendiendo libros a un precio de costo. Primero se editaron todos los textos universitarios: la venta era de la editorial al lector directamente y de esa manera te ahorrabas el 40% del precio de tapa. Fue una experiencia irrepetible. Y después sacaron los kioscos y Onganía clausuró Eudeba y el Centro Editor, secuestró buena parte de los libros y los quemó. En nuestro caso, cuando liquidaron la editorial vinieron tres camiones municipales y se llevaron todos los libros. ¿Qué me llevaban, municiones? ¿Qué me llevaban, ametralladoras? Llevaban libros, y los quemaron. Ese era el nivel de la represión contra el libro. Y eso te provoca épocas de atraso después. Yo pienso que la cultura tiene que desarrollarse en una forma más o menos armónica. Acá estamos siempre a los saltos. 
    Mangieri, en el ir y venir de sus reflexiones, vuelve a la idea del pasado. Pero esta vez va más allá de la comparación valorativa de las distintas épocas. Es necesario rescatar el pasado para que el desarrollo cultural y la construcción de una identidad sigan un cauce menos accidentado, más fluido, como el mismo cauce que todavía hoy transitan las publicaciones de La Rosa Blindada.

    JL -Si vos no te asomás al pasado no sabés quién sos. Es decir, la identidad de uno también se basa en tu pasado. Vos tenés que saber quién era tu viejo, quién era tu abuelo, de dónde venís, qué idioma tenés. Eso es tu identidad. Y yo pienso que, desgraciadamente, éste es un país sin identidad. Todavía seguimos bajando de los barcos. A este país, o al menos a Buenos Aires, la hizo la inmigración que empezó a venir en 1880. Por ejemplo, una situación que ilustra lo que digo es el hecho de que Roberto Arlt haya sido descendiente de un suboficial prusiano y Juan Gelman descendiente de un obrero ruso. Son los dos más altos exponentes de la "porteñidad" en literatura. La ciudad los absorbió y contaminó su obra. Esto demuestra en alguna medida que la identidad se va conquistando de a poco, con el arte, con la escritura. Y los libros siempre sirven. Por eso nosotros tenemos que ejercer la memoria no a nivel canibalesco, sino con un nivel crítico y autocrítico.

    Fuente: http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/bibliotecas/dglibro/observatorio/mangieri.php?menu_id=17060




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  • 11/10/16--05:33: JAIME ARAYA MIRANDA [19.521]

  • JAIME ARAYA MIRANDA

    Jaime Araya Miranda (Curicó,Chile. 1989). Profesor de Castellano y Comunicación y Licenciado en Lengua y Literatura Chilena e Hispánica (PUCV), estudiante de Magíster en Literatura Chilena e Hispanoamericana (PUCV).  Participó en el taller de Reescritura dirigido por Ximena Rivera (2010) en Balmaceda Arte Joven. Fue becario de la Fundación Pablo Neruda (2012). Ha publicado la plaquette "TWSC" (2010), Difusión Alterna, Buenos Aires. "Mano del deseo" (2010), Ediciones Jirafa Muda, Valparaíso. Así como en las antologías de "Puente de Madera + 13 poetas jóvenes " (2010), "Breve memoria de un instante" (2011), "Cápsulas de tiempo, invitación a la escritura dramática" (2013) y "Diáspora" (2015), su primer poemario publicado en México a cargo de Ediciones Simiente.



    Ningún lenguaje es más auténtico que el lenguaje
    de los objetos,
    el lenguaje transparente, el lenguaje honesto, colectivo,
    del vuelo de las aves o de los objetos inmóviles
    esperando una empujada para moverse sin dirección.




    VIAJE INICIAL

    Cuando viaje por un sueño
    llegaré hasta donde el sonido es canto-poema
    y la ciudad me mostrará sus nombres olvidados
    como raíces sin tierra en un bosque/laberinto blanco;
    muy adentro, me abriré un camino a pedazos
    buscando hablar con Dios.
    En el medio de su máscara/cáscara transparente
    veré el reflejo de mi deseo
    y un cazador aparecerá atrás, oculto.
    Hacia el lado de afuera,
    una caída de agua habita mi cuerpo
    como el canto de los pájaros
    que indican
    mi punto
    de origen.

    Pewma amulen mew
    dipufili ti kom pu ülkantun
    ti warria pegelelenew ta ngoymankenchi üy
    folil nienolu mapu reke
    liq mawüdantu mew
    itro punwi iñche gülaneañif rüpü
    küpa dungualu Ngünechen mew.
    Ñi liq takuangewe ragiñ mew
    lilean ñi apill tañi aywin
    ka kiñe tralkatufe wefalu
    furitu püle, llunkülelu
    wekuntu püle, kiñe trayenko
    mogeley tañi kal´ul mew
    wünün üñün reke
    pegelkülelu
    inche tañi tuwün.


    *


    Moja los pies al empujar el bote,
    no le teme a lo que el mar le espera,
    sabe que no hay tierra más firme
    que una idea fija.




    KALEWTUN
    Fochon’amun’key ñi pelüntükufiel wampo
    llükalay ñi peam fütra l’afken’ mew
    kimniey ta genolu mapu doy fügkulu
    ta kiñe anün rakiduam.




    Kallfü ñamkü*

    Un aguilucho quiere liberar a los encerrados
    en la ciudad enemiga,
    no le teme al fuego ni a la envidia,
    conoce cada parte del laberinto,
    los ve desde arriba.


    *Águila azul



    CACTARIO

    Una bandada me despertó
    mientras estaba buceando
    en sueños colectivos y ajenos.
    Pensé que anunciaban, al fin,
    la llegada de un sueño premonitorio
    pero sólo ingresaron por la ventana,
    observando
    me rodearon.

    Me levanté
    y comprendí que se trataba de otra cosa:
    inmediatamente imité el gesto de las aves
    y puse mi espectro en dirección
    a nuestro desierto familiar.

    Olí la tierra,
    me cubrí de ella
    como si fuese mi sepultura
    dejándome ciego de tanto ver el sol
    —porque los ojos nunca se entierran—
    y en ese instante, sumergido en mi jardín seco,
    transmuté
    en un huevo caído,
    perdido del nido,
    rodeado de espinas y silencio,
    y allí no pude modular palabra.
    Pensé que experimentaba la muerte
    —mi primera muerte—
    pero estaba muy lejos de eso.

    Recuerdo que ellos pensaron
    que todo era una máscara,
    pero estaban frente a mi primer rostro.
    Recuerdo que las aves en lo alto planeaban en círculos
    hasta llegar la noche.
    Rodeado entre las sombras espinares
    mi sed interior comenzó
    por pedirme modular un (g)rito
    pero mi cáscara frágil podía romperse
    y la sombra, la vieja sombra,
    como una verdad absoluta
    me mostró la constelación de Géminis
    explicándome
    que en algún punto del globo,
    bajo otro cactario
    nacería nuevamente
    con otro nombre secreto para mí.



    Kurrüf* y la diáspora

    Kürruf me invocó,
    me invitaba a ser parte de la diáspora,
    de sentir cómo mi cuerpo se hacía polvo
    y se repartía por toda la geografía,
    cómo se mezclaba por los bosques
    y las piedras.
    Diaspórico me quedé por días,
    floté y caí,
    todo en la inmediatez
    que él me proporcionó.
    Volé,
    caí a las aguas,
    en las bocas de los niños
    que me recibían con las lenguas afuera
    y los ojos cerrados,
    agradecidos.
    Me dejé multiplicar,
    no había ataduras,
    las aprehensiones humanas
    son las anclas invisibles,
    la falta de poder
    oír
    ver
    oler
    gustar
    de verdad.
    El mundo que conocemos es artificio,
    los sabores eran otros
    más sutiles,
    los olores del cuerpo
    más intensos,
    nuestro tacto
    más alerta,
    la mirada siempre atenta.


    * Viento.




    Vrajathan

    Por los poderes de San Cipriano
    y de las tres almas que lo vigilan,
    por todos los santos profanos
    y cada pecado concebido.
    Amén.


    Vrajathan se pronuncia Bráyatan
    como si fuera una palabra esdrújula.
    Vrajathan es el reflejo de mi fuga,
    la destrucción de mi dualidad,
    la soledad del porvenir hecha baile.
    Desde el País de Cucaña
    se vino prófugo,
    el hambre que tenía
    no era por la falta de comida
    sino por la carencia de fama.
    Dicen que en su pueblo
    del agua brotaba vino y leche,
    que nunca faltaría la jarana,
    como diría su ñusta*,
    pero él quería escaparse
    porque estaba atrapado en la ciudad.
    Así, de noche (porque nadie puede huir de día),
    tomó una maleta con lo esencial
    y se vino peregrinando hasta el sur.
    Todos los caminos llegan a Vrajathan
    porque tarde o temprano iba a suceder,
    la rutina terminó por liquidar
    su deseo de permanecer,
    debía iniciar su viaje,
    explorar el mundo, bailar.
    Cuando llegó a Valparaíso
    no encontró más trabajo
    que ser maestro de construcción
    y allí, entre cimientos y cadenas
    a medio hacer,
    descubrió que todas las ciudades
    son una misma
    sólo que son vistas con otros ojos
    y que cada habitante es un prisma,
    una pupila.
    De noche, Vrajathan
    era bailarín exótico
    en un antro del Barrio Puerto
    allí se movía entre un caño
    y música envasada.
    Entre cada movimiento de cadera
    una mano se asomaba con un billete
    y Vrajathan debía venderse
    por el placer del que mira,
    él pensaba que todo era una paradoja,
    porque como dice el dicho:
    el que mira sufre,
    el que toca goza.
    Vrajathan es una serpiente
    que se enrosca cuando no recibe aplausos.
    Éste es su nuevo nombre
    “artístico”,
    su nueva piel,
    porque en el fondo
    era parte de la multitud y estaba solo,
    por eso mismo llevaba siempre
    su pulsera de huairuro
    para protegerse del mal de ojo.
    Vrajathan no creía en Dios
    y pensaba que oriente y occidente
    eran una misma cosa
    de la que él no era parte.
    Vrajathan no dormía
    porque debía trabajar,
    siempre llevaba lentes oscuros
    porque,
    en realidad,
    no tenía mirada.

    Vrajathan era sólo una alegoría.


    http://lospoetasdelcinco.blogspot.com.es/








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  • 11/10/16--07:27: KAREN DEVIA [19.522]

  • Karen Devia 

    Escritora, poetisa y cantante lírica chilena. Nació el 18 de enero de 1975 en Viña del Mar, Quinta Región, Chile.

    Actividad literaria y musical

    Su quehacer discurre entre la exploración poético-musical de “Afeitando la Comadreja”, el jazz y la poesía, además de la gestación, realización y puesta en marcha de diversas actividades de tipo poético. Durante los años 2002 y 2003 colaboró como cronista del suplemento femenino del desaparecido diario El Expreso de Viña del Mar.

    El año 2003 publica el libro “Despojos” a través del desaparecido sello editorial La Cáfila de Valparaíso. El 2005 recibe una Mención Honrosa en el XXVII Concurso de Arte y Poesía joven de la Universidad de Valparaíso. Sus trabajos han sido publicados en diversas revistas y sitios web. Durante 2005 es antologada en la revista literaria "TRILCE", Selección "Poetas Porteños" de Omar Lara, Concepción, Octava Región, Chile. Actualmente prepara la publicación del poemario “Escritos de culpa”.

    Actividad académica


    En el verano de 2008 efectúa el taller "Múltiples Expresiones Poéticas", curso orientado preferentemente a niños y jóvenes. Lo hace en la Escuela de Bellas Artes Fernando Lichiock Concha de Quilpué. En esa misma institución además ejerce como profesora de la cátedra de Canto Moderno e Interpretación Escénica. El 2008 es contratada por la Academia Artística Gloria Simonetti de Viña del Mar, Chile, para enseñar Canto Moderno y Expresión Corporal en los niveles Infantil e Iniciación Musical.

    Obras

    Despojos

    Premios

    Mención Honrosa en el XXVII Concurso de Arte y Poesía Joven de la Universidad de Valparaíso.





    Nobis pacem peccata mundi (danos la paz pecado del mundo)

    Por la señal de la santa cruz
    de todos mis enemigos y el silencio
    libérame señor dios ciego.
    En el nombre del padre incestuoso,
    el hijo huacho,
    y cada uno de mis clavos
    Amén

    Yo confieso ante dios
    todopoderoso
    y ante vosotros hermanos
    que he pecado mucho
    de pensamiento, palabra, obra y omisión:

    He bebido el semen de tu iglesia,
    mordido la carne de tu carne.
    He sido clavada una y mil veces
    en tu nombre.
    En el pecado fui
    concebida,
    ese día la matria
    manchó con sangre sus zapatos de charol.
    Soy la perra, la puta, la suelta, la loca
    la mancha inquieta
    en tu memoria.

    Por mi culpa,
    por mi culpa,
    por mi gran culpa.

    Por eso ruego a maría,
    la única virgen del barrio,
    a los escapularios,
    a la virgen del carmen,
    patrona del fusil
    que nos apunta desde niñas,
    a los acentos,
    las palabras,
    las manos,
    el espejo.

    Por eso ruego a los ángeles,
    a los santos
    y a vosotros hermanos,
    que interceptéis por mí
    a dios nuestro
    mi
    señor.

    “Porque no entré a este mundo
    por las puertas de la matriz”,
    porque el padre de mi madre es mi padre,
    porque hay un espectáculo
    en cada cuenta del rosario,
    porque hay un espectáculo
    en la pater pupila infecta:
    “sangrarás gota a gota
    el pecado de tu madre”

    Entonces tú,
    que estas sentado a la derecha,
    limpias mis llagas con agua bendita
    y ejecutas el arte de hilvanar
    mientras libero el líquido amniótico
    de las des-poseídas.
    Y te digo:
    que es mejor jugar al corre el anillo,
    que quizás pase un chiquillo
    y no me castiguen en la ronda
    por no saber bailar.

    Y les digo:
    en el nombre de todas mis marcas,
    el himen desgarrado
    y la leva eterna,
    vayan todos tranquilos a sus casas,
    el circo en boca abierta
    ya acabó.




    Culpa pensaba que los estados del miedo se debían al aparecer del sol. Culpa dudaba y ahuyentaba lo amargo con espacios de silencio. Culpa sabía que sus culpas no eran más que la prolongación de sí, una página en blanco con manchas color magenta, un lugar en la escena opuesta al vértice de lo aprendido.


    1

    “Uste’ no se preocupe, que todo es para mejor”. Fueron las primeras palabras que oí de mi abuela tras la muerte del gato; y fue la premisa de las muertes futuras.

    No había por qué afligirse si Culpa se había ido, no había que extrañarla, había que dejar que las huellas madurasen, había que dejar que las flores del jardín se secaran y volvieran a florecer. Pero sin Culpa la cocina olía distinta, el pelar las papas, poner la tetera, cebar el mate, barrer la casa, sin Culpa todo era distinto, todo parecía estar bien.


    2

    No decimos lo que vemos por temor, la sangre reclama y aún queda un poco de vergüenza. Hay una diferencia ahora en los espejos y el pulso, nosotras ya no somos las mismas.


    3

    Un sartén por el mango, abollado de tanta fritura; y siempre 10 para las 3, y siempre el frío, y siempre Culpa sin saber qué cocinar.


    4

    Culpa huía del murmullo de la ciudad, le gustaba ir al teatro, al cine y recitales de poesía. Se sentaba siempre oculta en las butacas traseras, lejos de los alientos y miradas, lejos de las palabras. Y pensaba: es el juego, ida y vuelta, el sentido carece de entendimiento.


    5

    Una tarde, frente a la telenovela de las 3, descubrió el complot de la anestesia. Era la quinta vez que Esmeralda quedaba ciega.


    6

    Había que desconfiar de los gemidos, había que desconfiar de los matices del silencio, de las puertas cerradas, había que desconfiar. Lo había aprendido a fuerza de espejismos, al salir de la iglesia y ver la cara del cura, tras la última confesión.


    7

    A Culpa le gustaba levantarse temprano, “al que madruga...” ya sabemos, y ella aún tenía fe. A pesar de haber vaciado su sangre y que en la ciudad fuera conocida como Redención; a pesar de ser ahora sólo una más de las Culpas que hacen la fila del pan con otro nombre.


    8

    No bastó con ver a Culpa sonreír, esperar que un día transitara otros caminos, no bastó con cerrar los ojos y rezar. La madre, su remolino de murmullos, la varilla en la derecha de la infancia, fueron sentencia: el polvo cubriría todo.


    9

    Ropa de cama oliendo a musgo, mano que sube por las piernas, boca mordiendo y besando seca, toda la amargura oliendo a sarro en esa boca. Súplica apretada, debate de cuerpos, violencia de quien no tiene derecho a forzar el silencio, y el peso, el gran peso de esos ojos.


    10

    Culpa frente al espejo que no da pausa al tiempo, Culpa frente al hacer que se nubla ante las alas, entre el velo y la sangre; en una suerte de miopía sin memoria, hilvanando agonías, canciones a medio cantar, silencios a medio latir. Y es que los faroles resisten siempre a media luz.

    Siempre, siempre en Culpa se congelan todas las penumbras.


    11

    Antes de los muertos, solía caminar desnuda por Echaurren, barrer con las manos las escalinatas de la Matriz, jugando a ser muñeca sin cabeza.

    Antes de los muertos, solía mirarse en el espejo argumentando la desnudez de los sentidos y el silencio, más allá de las cortinas, más acá del lenguaje.


    12

    La rotura del espejo, sus 7 años de mala suerte, la séptima vida del gato, el vaivén, pelota y pared: “Llegará el día en que sangrarás gota a gota el pecado de tu madre.”


    13

    Y vino el sanatorio. Y no era la única a quien no llamaban por el nombre. Los pasillos, las camillas, el espejo, tenían sus letras impresas en desorden.

    Y transitó esos silencios muchas veces, y caminó cerro abajo muchas, muchas veces.


    14

    Sólo una silla vacía quedó tras la sombra que le cogió al borde.

    Culpa al pie de la cama, las velas encendidas, porque es hora, porque así debe ser, porque sí.

    Y dudaba, dudaba del viento en la vigilia de ese muerto que era el nuestro, nuestro primer muerto. Y dudaba de sí misma por haber sido mal parida, dudaba del reflejo de ese muerto, ese muerto que era el nuestro.


    15

    En claridad, dejar todo en claridad, en limpia y olorosa naftalina, hacer de la vaguedad una certeza de tango, en absoluta claridad, acorde final, amén, todo claro, sin vacilar, ordenarlo todo como nos dijeron que debía ser, en claridad, todo en claro, claridad. Claridad de notas, acorde piano, todo perfecto, cada nota es la que es, con claridad, no divagar, claridad; pero otra cosa es este hacer, otra cosa es guardar la ropa de los muertos.


    16

    Y vino la enfermedad. Y vinieron otros muertos. Y los muertos corrían libres por la casa, en un continuo gemido que se negaba a oír, y es que le ardía la sombra tanto como las imágenes, la respiración y las rosas ya quebradas. Y no era ni malo ni bueno ver las gotas caer desde los ojos al murmullo, sólo era una más de las catástrofes.

    Y me decías, y te decías “son sólo las ánimas benditas del purgatorio”.


    17

    El anonimato queriendo figurar en la sobremesa, en la alcancía que no se llena, en la barra de un bar, el actor principal; pero la canción de moda dice otra cosa. La culpabilidad de Culpa habita en Redención de acuerdo al dogma, a las oraciones de niña, al rosario que aún cuelga en la cabecera del recuerdo.


    18

    Y no es Culpa la culpable, es la visita que no llega y a la vez no transa, no es sólo no saber nada de nada, es el continuo ir y venir, son las ataduras del olvido.

    Ya no somos, antes solíamos ser el epígrafe de un poema, ahora hay sólo ambigüedad.


    19

    Habitar la conciencia
    habitar
    habitarse en sí misma
    habitar
    “Qual piuma al vento”
    sin viento
    rebobinar los pasos
    tardíamente
    habitar en Culpa
    habitar


    20

    El suicidio ya no es alternativa, han pasado las horas y hay recambio en la ciudad.




    Escritos de Culpa: herencia, religiosidad y dictadura como  ejes 
    que  operan  en  la obra de  Karen  Devia

    Por Jaime Araya Miranda 
    Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
    Estudiante de Pedagogía en Castellano y Comunicación 
    y Licenciatura de Lengua y Literatura Hispanoamericana.

    Cuando comenzamos a interiorizarnos en la lectura de la obra poética de Karen Devia, nos enfrentamos con una serie de códigos que un buen entendedor podrá conectar de inmediato. El tema de la culpa aparece desde el inicio, su trabajo sistemático y muy pulcro le ha permitido a la poeta chilena destacarse como una de las figuras femeninas de la poesía contemporánea con mayor importancia para el legado poético latinoamericano. La culpa transita y habita en cada rincón en que su hablante lírico se expresa en la obra. 

    Pero en primera instancia debo hacer una pequeña aclaración: la culpa es personificada en el poemario de manera que se convierte en «Culpa», ya no solo como un sentimiento impuesto por la tradición patriarcal por sobre las mujeres, si no que Culpa pasa a convertirse en una voz interna y colectiva a la vez. Culpa se inserta en cada poema y representa a la mujer violentada que debe cumplir un rol de mujer “virtuosa”. Ella es la protagonista de un thriller macabro y real, pero que estamos acostumbrados a mirarlo con una anestesia simbólica porque el patriarcado ha determinado que la mujer debe configurarse de cierta manera y debe permitir que el hombre la domine, controle y la utilice como su propiedad. No obstante, Culpa habita silenciosa, convertida casi como una voz anulada, oculta, no-dicha; moviéndose y viviendo en estos espacios que el poemario nos entrega de manera fotográfica. Dicho tránsito y habitar es una radiografía de la situación de la mujer, convirtiendo este habitar de la culpa – encarnado en Culpa – en una presencia fantasmagórica, porque se construye una doble identidad: la oficial que enmarca a la mujer a cumplir su rol y una segunda identidad fantasma a partir del cuerpo mutilado, de la memoria olvidada, de su convivencia con la culpa y el dolor, con la culpa y el placer, con la culpa como eje fundamental de sus restricciones.

    Trabajaré tres ejes fundamentales: herencia, religiosidad y dictadura; de modo que mi análisis estará dividido en estas tres aristas para poder abarcar y comprender mejor la obra de Devia.

    1. Herencia

    A Camila José y María Jesús 
    por la rotura del círculo 
    (Devia, 2009:10)

    La herencia de mujer a mujer como una forma de legado del patriarcado latinoamericano es algo común en diversos discursos de mujeres que demandan esto.  Culpa comienza a habitar y transitar como un ente transversal a las mujeres, debido a que la culpa es la que vive en el espacio íntimo de ellas. Por esta razón encontraremos que Culpa convive con las mujeres en la vida cotidiana, habitando espacios que el patriarcado les ha asignado. De Certeau (2000)  sostiene que dichos procedimientos de habitar son aquellos que en su arte se transforman en mecanismos silenciosos, azarosos y ausentes de poder, debido  a que la mujer ha seguido una tradición y herencia patriarcal en donde la sociedad privilegia el aparato reproductor. 

    En el poemario, Culpa demanda las limitaciones utilizando el lenguaje como herramienta para subvertir el orden impuesto por una polis dominante, por una sociedad que exige a las mujeres – y a Culpa – convivir en un espacio reducido a lo íntimo y privado. Esto provoca que la cotidianeidad de las mujeres sea un constante co-existir con un peso que heredan del pasado, porque muchas de ellas se ven limitadas a desenvolverse en espacios privados mientras sus maridos son los que proveen de dinero, esto hace que se configure una cotidianeidad la cual está siempre alterando lo impuesto dentro de una sociedad mecanizada que vigila y castiga. (De certeau, 2000)

    La poeta hace una demanda constante a lo que he mencionado anteriormente, llevando al hablante lírico a situarse en espacios reducidos a lo privado. Culpa personificada aparece en todos los poemas entregándonos pistas para ir desarmando la imagen que nos quiere mostrar. (…) Culpa dudaba y ahuyentaba lo amargo con espacios de silencio. Culpa sabía que sus culpas no eran más que la prolongación de sí… (Devia, 2009:13). En la cita podemos ver su denuncia, pero en vez de hacerla de forma reaccionaria, utiliza un lenguaje íntimo, sumiso, interiorizando algo ajeno, porque esta dinámica de asumir la culpa ajena y heredada, viene de un legado que se transmite de mujer a mujer. La rotura del espejo, sus 7 años de mala suerte, la séptima vida del gato, el vaivén, la pelota y la pared: «Llegará el día en que sangrarás gota a gota el pecado de tu madre.»(Devia, 2009:25).  La herencia es esta, la poeta es reiterativa y directa: la mujer está condenada en el poemario a vivir algo que no le corresponde, estará condenada a vivir siempre en el espacio privado. Porque Culpa participa en la construcción de una identidad en base a este legado. No obstante, el legado que el pasado le ha impuesto a la mujer no solo se manifiesta en Culpa, sino que también nos enfrentamos a que Culpa es un personaje, es un fantasma que cada mujer carga de forma silenciosa y pasiva.

    No decimos lo que vemos por temor, la sangre reclama y aún nos queda un poco de vergüenza. / Hay una diferencia ahora en los espejos y el pulso, nosotras ya no somos las mismas. (Devia, 2009:15)

    De modo que ellas mismas no se reconocen porque en el momento en que la culpa se hace presente en sus vidas y logra encarnarse en ellas,  hace que un fantasma simbólico ronde en su identidad como mujer abarcando ya no solo lo psicológico, sino que el cuerpo violentado, el espacio y  el lenguaje.

    (…) A pesar de haber vaciado su sangre y que en la ciudad fuera conocida como Redención; a pesar de ser ahora sólo una más de las Culpas que hacen la fila del pan con otro nombre (...) (Devia, 2009: 20)

    Así este fantasma simbólico, funciona  con lo que conocemos como doble vínculo. Término acuñado por Gregory Bateson (1956) que consiste en que la comunicación entre dos personas o más está viciada porque una de las partes ejerce violencia sicológica. El doble vínculo hace referencia a la confusión que le acarrea a una persona tener que vérselas con la dificultad de discriminar entre dos mensajes contradictorios entre sí y la imposibilidad de comunicar acerca de tal contradicción. De lo que se deriva que los dobles vínculos no son tan sólo instrucciones contradictorias, sino verdaderas paradojas. Esto está presente en la relación que tiene Culpa con los hombres, ya que ésta se establece llena de dobles vínculos. Las mujeres cargan con este peso de comportarse correctamente en la vida pública y paradójicamente en el espacio privado deben acatar las reglas del patriarcado, porque la mujer es castrada simbólicamente y vista en función de un hombre, vista como madre, procreadora, dueña de casa, esposa.

    Con respecto al género y el espacio, que está fuertemente vinculado con lo anterior, encontramos que las mujeres y Culpa deben asumir un rol en cada lugar. Textualizando los espacios, el cuerpo y los roles. La poeta nos ejemplifica esto al llamar a Culpa como Redención.

    “Lo privado y lo público constituyen lo que podríamos llamar una invariante estructural que articula las sociedades jerarquizando los espacios: el espacio que se adjudica al hombre y el que se adjudica a la mujer.” (Amorós, 1990:7)

    Este rol queda fijo porque la violencia ejercida a las mujeres que se escapan de la regla será aún mayor. La mujer en el espacio privado se llama Culpa y en el espacio público Redención, pero ¿por qué sucede esto? ¿Por qué Culpa decide llamarse Redención? Ella no elige su nombre, sino que es otorgado por la sociedad. Culpa/Redención debe convivir con este doble vínculo, asumiendo sus roles en distintos espacios.

    Según Bateson (1956), toda persona que esté atrapada en este problema del doble vínculo, le genera una situación de imposibilidad, pese a intentar salir del círculo vicioso, el doble vínculo las desconcierta generando en algunos casos algunos síntomas esquizofrénicos.

    Dentro de esta posibilidad de esquizofrenia ejercida por esta relación, podemos enmarcar a Culpa, porque es ella la que recibe toda la violencia y represión realizada en su hogar. La textualización de lo vivido le permite a Culpa una vía de escape. Porque el testimonio y memoria actúan como formas de expresión. Dicha memoria tiene la peculiaridad de estar fragmentada, generando un laberinto de recuerdos, memoria, roles, opresión y herencia.

    Y no era la única a quien no llamaban por el nombre… y transitó esos silencios muchas veces (Devia, 2009:26) El hablante lírico experimenta el tránsito en su memoria escarbando los recuerdos del pasado. La constante represión de Culpa hace que se exprese por medio de la escritura. En psiquiatría este mecanismo de expresión es conocido como Alexitimia (Lolas, 1984) y consiste en un desorden neurológico que le impide a las personas identificar sus propias emociones imposibilitándolos de expresarlas verbalmente. En el poemario, vemos que la violencia ejercida por el patriarcado ha generado dos consecuencias patológicas: el doble vínculo y la alexitimia.

    Karen Devia en el prólogo de un libro que lanzó titulado “La palabra que sana” junto con unas alumnas de su taller literario en el año 2008, menciona lo siguiente que tiene mucha relación con el poemario Escritos de culpa:

    “Esta displacentera dificultad de verbalizar los afectos que implica la alexitimia, ya sea por represión o negación, hace plantear la curación de las heridas a través de la palabra y la escucha poética. Siendo la poesía un espacio privado de refugio y alivio ante el sufrimiento de las féminas” (Devia: 2008, 9)

    ¿Por qué la mujer en su rol debe tolerar que sea continuamente violentada, no solo de forma física, sino que psicológicamente y de forma simbólica? En primer lugar, tenemos que la mujer se ha construido colectivamente en el transcurso de la historia, definida y delimitada por una serie de eventos marcados por una pauta social, que en otras palabras opera “la tecnología del género y que se generan  en las relaciones sociales” (Lauretis, 1987: 9-10) porque hay una construcción androcéntrica de la mujer. Este vínculo está ligado desde el interior de la cultura patriarcal y se expresa de múltiples formas dentro de las que se encuentra el lenguaje. Dicha manera de expresarnos permite que generemos binarios y límites: a la mujer se le otorgan cualidades como madre, naturaleza, fertilidad, misterio; mientras que a los hombres se les vincula con conocimiento, la razón, el orden, el deseo. Por ende, la identidad de la mujer se construye en la casa y se transmite de madre a hija.

     “La permanente postergación de los proyectos individuales, la constante auto-denigración de sí misma y el estado de congelamiento del alma, son hechos patentes en la relación femenina con la sociedad” (Devia: 2008, 9)

    En segundo lugar está el tema de la anestesia, porque el patriarcado utiliza diversas formas de silenciar esta situación: una de ellas es la represión ejercida por ejes de poder tales como la ley, el estado, la iglesia; otra el control que se manifiesta en la moral que la sociedad impone, llevándonos a la conclusión que la herencia de la culpa es una de las formas de anestesiar el acto violentador, porque discursivamente se les prepara a las mujeres de que deben ser mujeres sumisas y virtuosas, la que no se encasille en esto será castigada. La poeta en esto nos deja varias pistas como por ejemplo: He olvidado algunas palabras / hemos tenido la lengua anestesiada (Devia, 2009: 43), advirtiéndonos que esta forma de concebir el mundo ha ido en desmedro de una construcción igualitaria. Porque todo para el patriarcado debe ser construido en binarios homologables.

    “Las oposiciones entre naturaleza y cultura, vida y muerte, trascendencia e inmanencia, femenino y masculino – entre otras – serán resueltas, equilibradas y nominadas de acuerdo con los modos específicos de ese habitar el mundo de los grupos humanos.” (Montecino, 2007:33)

    La anestesia resulta entonces una de las formas más efectivas de control y subordinación, permitiendo que la violencia en todas sus formas de realización conviva en la cotidianidad de la mujer. Esta  no ve muchas cosas como un acto violento, porque ha normalizado los actos que atentan a su dignidad, bloqueándolos en su memoria laberíntica, llevando el recuerdo a pasajes ocultos y no dichos, pero la herencia ha cumplido un rol decisivo en prolongar estas pautas que vienen de antaño, pero que sin lugar a dudas, la dictadura chilena fue un hito que trajo a todos los hogares chilenos la represión y violencia ejercida. Karen Devia es clara en ejemplificar esto:

    Una tarde, frente a la telenovela de las 3, descubrió el complot de l anestesia. /  Era la quinta vez que Esmeralda quedaba ciega. (Devia: 2009, 18)

     La autora del poemario busca desarticular esta situación  a través de la escritura, busca “la rotura del círculo” como ella lo denomina, intentando abrir uno de los tantos pasajes de la situación de la mujer y su vínculo con la  culpa.

    2. Religiosidad

    La culpa tiene sus orígenes en la religión judeocristiana, centrándonos la base de que María es la mujer y madre que da a luz al hijo de Dios. La figura de la mujer se convierte entonces en una figura de la redentora. En el poemario el hablante lírico llamado Culpa posee una dualidad que remite a esto: Culpa para la gente es Redención, así la llaman en el pueblo, porque la redención se vincula con el sacrificio de convivir con el sufrimiento.

    La religión opera como una manera de controlar y sancionar con la culpa, ya que la redención presupone la elevación original del hombre a un estado sobrenatural y su caída a través del pecado; obligándolo a mantener un vínculo de servidumbre hacia Dios. El pecado es la mancha que condena a la humanidad a vivir en la servidumbre del Todopoderoso según la tradición judeocristiana.

    El hombre debe ser un siervo de Dios y la mujer debe ser redentora, identificándose con la figura de la virgen María. Por esta razón, “el marianismo sería un elemento central para el encubrimiento de nuestros orígenes históricos, al proponer una génesis trascendente, un nacimiento colectivo desde el vientre de la diosa-madre.” (Montecino, 2007: 39)

    La identificación de la mujer con la virgen María, es una forma de aspirar a la pureza que se le otorga a esta figura religiosa. Latinoamérica ha fundado su cultura en base a la religión judeocristiana, impuesta de manera violenta durante la conquista española. Por eso la religiosidad y el sufrimiento van ligados absolutamente, de manera que el dolor, el sacrificio, el sufrimiento y la culpa son maneras de expresar respeto y temor a Dios.

    En el poemario la cotidianidad se vive de este modo, Culpa dentro de la casa vive como siervo de Dios y como propiedad de un hombre, mientras que en los espacios públicos ella deja de llamarse Culpa para pasar a ser Redención. El marianismo va moldeando esta figura absoluta de la mujer latinoamericana, idealizando una figura al punto de utilizarla como una forma de ejercer presión constante en las pautas de comportamiento, las mujeres viven a diario la presión social de vivir bajo la tradición marianista. Deben ser criadas para ser buenas madres, deben ser trabajadoras, esforzadas y por sobretodo culposas.

    El anonimato queriendo figurar en la sobremesa, en la alcancía no llena, en la barra de un bar, el actor principal;  pero la canción de moda dice otra cosa. La culpabilidad de Culpa habita en Redención de acuerdo al dogma, a las oraciones de niña, al rosario que aún cuelga en la cabecera del recuerdo (Devia, 2009: 30)

    La violencia del silencio, comienza a aparecer en la voz del hablante lírico. Ella debe subordinarse y acatar. La herencia y la religiosidad son dos ejes que van a permitir que esto se dé en los espacios privados, porque Culpa no puede hablar en la mesa, porque debe mantener todo limpio, porque debe hacer caso a lo que le dicen. La problematización de esto viene cuando comenzamos a explorar su interioridad visibilizando el problema de la violencia del silencio, porque no hay una marca palpable ni una herida tras el acto violento, sino que es el silencio incómodo, el no-decir nada, el omitir, silenciar y finalmente anular.

    La mujer Redentora, encarnando al marianismo hace que la identidad de una mujer libre de culpas no pueda existir, esta identidad se mantiene dormida.

    En el espacio privado el silencio termina anulando al lenguaje, pero este aparece en diversas manifestaciones. La escritura aparece a través del anonimato y la clandestinidad. Aparece como un pensamiento fugaz, como un mero comentario.

     Había que desconfiar de los gemidos, había que desconfiar de los matices del silencio, de las puertas cerradas, había que desconfiar. Lo había aprendido a fuerza de espejismos, al salir de la iglesia y ver la cara del cura, tras la última confesión. (Devia, 2009: 19)

    3. Dictadura

    En la cita anterior presenciamos una escena de violación, Culpa demanda esto estando consciente que no debe hablar de ello. Por esta razón la autora del poemario nos pone como epígrafe la frase “por la rotura del círculo” porque está demandando un ambiente de violencia física, psicológica y silenciosa. Los patrones de agresividad van repitiéndose de generación en generación, ya las mujeres como construcción histórica e identitaria han sido violentadas por toda la herencia patriarcal, porque una figura machista y dominante las subordina a partir de la Culpa.

    Pero esto no solo ocurre en el espacio privado, ni se limita a solo la realidad de un personaje del libro, sino que viendo entre líneas, lo que la autora nos propone es una voz que denuncia y reclama en contra de toda la violencia histórica ejercida en el Chile de la Dictadura y también toda la violencia ejercida por el machismo en contra de la alteridad femenina.

    “Esta cultura de dominación-sumisión o subordinación halla sus raíces en la herencia colonial debido a la dominación racial, étnica  y cultural de las oligarquías y burguesías locales, relación que prefigura la que se establece entre Estado y sociedad. Patrón de relaciones de poder que está fuertemente vinculado a la cultura patriarcal cosa que le otorga a la mujer una doble condición social.” (Cantero, 2004: 30)

    Dicha doble condición social, se funda a partir del doble vínculo, de la relación fantasmagórica de Culpa personificada en las mujeres, en la dualidad de Culpa/Redención, etc. Es este hablante lírico quien hace un punto de fuga en medio de tanta opresión, demandando su realidad social individual y colectiva a la vez, dejándonos claro que hay una constante violación a los derechos humanos.

    Ropa de cama oliendo a musgo, mano que sube por las piernas, boca mordiendo y besando seca, toda la amargura oliendo a sarro en esa boca. Súplica apretada, debate de cuerpos, violencia de quien no tiene derecho a forzar el silencio, y el peso, el gran peso de esos ojos. (Devia, 2009:22)

    Las demandas sociales ejercidas en la década de los 80s en Chile tomaron gran fuerza, la constante represión y violación no solo del cuerpo de muchos y muchas, sino que también de la libertad de expresión, ejemplifican que la Dictadura es una de las tantas pautas de comportamiento que incita el machismo y los absolutismos. Una dictadura es la máxima expresión del patriarcado por imponerse sobre los demás. La violencia en todos sus sentidos trae una herida simbólica que se arrastra de generación en generación, de manera que también genera una castración simbólica para la alteridad. Karen Devia en su poemario no solo nos evidencia la violencia de las mujeres –esa sería nuestra primera lectura– sino que más bien, está representando un escenario político, cultural, económico y social en el cual nos desenvolvemos. Todos los afectados por la Dictadura son personificados por Culpa, porque en ellas está el peso de toda agresión.

    Y vino la enfermedad. Y vinieron otros muertos. Y los muertos corrían libres por  la casa, en un continuo gemido que se negaba a oír, y es que le ardía la sombra tanto como las imágenes, la respiración y las rosas ya quebradas. Y no era ni malo ni bueno ver las gotas caer desde los ojos al murmullo, sólo era una más de las catástrofes. / Y me decías, y te decías “son sólo las ánimas benditas del purgatorio”. (Devia, 2009: 29)

    El testimonio y la memoria son rescatados en cada verso del poemario. Están compuestos por fragmentos, como piezas rotas de un rompecabezas o de un plato roto. Así se compone la obra de Devia, porque su culpa la expresa a través de un lenguaje cotidiano y simple, pero no menos potente, porque su denuncia de un círculo vicioso en inminente. Los hablantes líricos que encarnan a Culpa cargan con este tormento de silenciamiento, cargan con una experiencia límite que transgrede su integridad como ser humano. Por eso la puesta en escena de las sucesivas muertes en el poemario indican que hay un enemigo invisible, del que todos saben quién es pero que no se puede nombrar y recriminar.

     “morir a fuerza / de imprevisto / morir de olvido / de lagunas / morir incrustada  / en un lamento / morir espesa / de una lágrima” (Devia, 2009: 43).

    Cantero (2004) señala que a partir de a finales de los años 70s y principio de los 80s la situación de la mujer comienza a tomar un giro debido al tema de la Dictadura en Chile, y sobre todo a los grupos de oposición que abren el tema de los derechos humanos. Dichas violaciones permiten que surjan diversas voces con un nuevo lenguaje, un nuevo código. Abriendo paso a una constante sensación de malestar y pesar, pero que debe ser demandada.

    Todo tiene un vínculo, todo se articula para llegar al mismo camino: la herencia, la religiosidad y la dictadura son causantes de que la culpa habite en los sujetos violentados. Los discursos de violencia durante esta época dejaron secuelas en la construcción de las identidades personales y como país, la constante represión por parte del Estado, generaron un clima de contestación y lucha, llevando a muchos chilenos a exiliarse a otros países. Para esto la poeta escribe: el suicidio ya no es alternativa, han pasado las horas y hay recambio en la ciudad. (Devia, 2009:33) haciendo mención al tema del exilio y además de la lucha por la transición a la democracia. Para Nelly Richard (2000), el Chile de la transición presenta problemas en cuanto a la heterogeneidad de las prácticas discursivas, la dinámica de los signos y la permanente apertura hacia nuevas formulaciones de sentido que vinculan estética y políticamente  a los habitantes a vivir en un nuevo Estado. En el poemario los juegos cambiantes de lenguaje y estructura material-poética que proponen la constitución de un sujeto-poético con identidad móvil traza su recorrido por una ciudad maltratada, ultrajada, dejada en el olvido, marginal. Los exiliados en países lejanos viven con el recuerdo y la memoria de un Chile lleno de heridas. ¿Pero qué sucede con las personas que no pudieron irse de aquí?

    A muchas de estas personas se les genera un quiebre emocional, porque no pueden irse del lugar que los somete a constante presión, experimentan por ende, un exilio simbólico, sin alejarse territorialmente, pero sí marginándose y viviendo sus emociones clandestinamente. Dicho exilio pasa más por un plano psicológico que físico, en donde debe enfrentar a diario la figura violentadora y opresora. La vida se vuelve tortuosa y debe muchas veces silenciar su dolor en la vida pública. Esto es muy similar a lo que experimenta Culpa en el poemario, ya que para ojos de la gente ella es Redención, pero en el espacio interior se convierte en este fantasma que habita entre la sumisión y la transgresión, en el sentido de que transgrede las normas viviendo en la marginalidad.

    “Una vez que  reconocemos que  el exilio es una condición mental más que material, que aleja a unas gentes de otras gentes y de su manera de vivir, entonces queda definir la naturaleza de esta separación, no como un despegue unilateral, sino como algo más profundo”. (Ilie, 1980:7)

    Porque como se ha mencionado anteriormente, una situación tan violenta produce heridas en múltiples espectros a los sujetos que han vivido tal experiencia límite. El mencionado exilio es un rasgo que marcó a la generación de los 80s en Chile, porque muchos partieron del país a tierras desconocidas, sin embargo, la gran mayoría de la gente que estaba en contra de la Dictadura vivió una sensación de descontento, sientiéndose inadaptados en su propia tierra.

    “El exilio residencial o interior, pues, es un vacío que espera ser colmado, en gran medida, de la misma manera en que el exilio territorial es la ausencia que se compensa a sí misma con la nostalgia y con la anticipación esperanzadora.” (Ilie, 1980:31)

    Toda esta situación de vivir un exilio interior está desarrollada en el poemario. Estamos en presencia de un fuerte vínculo con el lenguaje interior de Culpa, que observa su entorno pasivamente, pero dándose cuenta de lo que sucede. Culpa propone la rotura del círculo, porque toda la situación de violencia le ha generado una fragmentación como sujeto, pero que aún en su interioridad conserva algo, cosa que la poeta define como  pulso: / melodía interior / la única certeza de existir / a veces. (Devia, 2009:41).

    La esperanza se mantiene en la interioridad de Culpa, porque cree que algún día el círculo opresor acabará, ella se convierte en una mártir y se margina de su entorno viviendo un exilio interior. La Dictadura solo ha conseguido que Culpa abandone su condición de ciudadana, que abandone la patria como parte de su identidad, porque vislumbra que en su interior hay algo distinto que ella denomina matria.

     4. Conclusión

    Escritos de Culpa evidencia esta realidad de Chile que viene como una herida  desde la Dictadura. La situación de la mujer chilena y latinoamericana se problematiza con este personaje fantasma que se apropia de las mujeres: Culpa es quién toma la voz en el poemario. De esta manera la obra de Karen Devia es una radiografía íntima y panorámica de la patria interior que ya no existe por culpa de reiterados discursos de violencia presentes en la tradición patriarcal latinoamericana. En las mujeres del poemario existe una patrio interior ultrajada, de la que no se habla, pero que habita en el inconsciente colectivo, marginándose y construyéndose como un sujeto que carga con una memoria –individual y colectiva– que busca por medio del tránsito extirpar a Culpa como un mecanismo para poder encontrar una vía de escape.

    En el poemario encontramos como consecuencia de la constante violencia ejercida un hablante  lírico que es personalizado por una dualidad: es Culpa en el espacio privado y Redención en el público.

    Culpa va evidenciando el problema de la herencia de patrones de agresividad; rasgo que no solo está en la obra, sino que es una problemática que está presente en la mayoría de las construcciones de mujeres en los países latinoamericanos. Así como la religiosidad se convierte en un fuerte eje que intenta moldear a las mujeres, insertándoles el referente de la virgen María como su modelo a seguir. Todo esto va ligado al sufrimiento.

    La escritura se manifiesta como una indagación en la memoria fragmentada por un eje dominante, debido a que la situación de violencia es un quiebre o una herida que se visibiliza en la literatura; surge con los años un afán testimonial como forma de terapia o como una manera de contestación al juicio que emite el pueblo sobre estas mujeres. La culpa heredada de mujer a mujer tiene un fuerte vínculo con lo expuesto anteriormente. La misión de la fémina se dirige a la contención, buscando siempre la perfección y prudencia de actos. No se acepta el error en una fémina, pero sí en un varón. Hasta el lenguaje castiga con juicios, limitando a la mujer a un espacio privado. En la obra, Culpa encarnada en todas las mujeres latinoamericanas, manifiesta un exilio interior, el Chile de los que no pudieron irse en plena dictadura y que vivencian la culpa y opresión a diario.





    * * *
    Referencias Bibliográficas:

    AMORÓS, C (1990). Participación, cultura política y Estado, Buenos Aires, Editorial de la Flor.
    BATESON, Gregory (1956): "Hacia una teoría de la esquizofrenia", en: Pasos hacia una ecología de la mente, Buenos Aires, Ed. Carlos Lohlé, 1976.
    CANTERO, María Ángeles (2004) El “boom femenino” hispanoamericano de los años ochenta.  Un proyecto narrativo de “ser mujer”. Granada, Universidad de Granada - Colección Feminae. 
    CERTEU, Michel de (2000). La invención de lo cotidiano, 1 Artes de hacer, México, Universidad Iberoamericana.
    DEVIA, Karen (2008). La Palabra que sana, Valparaíso, Chile, Editorial Puerto Alegre.
    DEVIA, Karen (2009). Escritos de Culpa, Valparaíso, Chile, Editorial Puerto Alegre.
    ILIE, Paul (1980). Literatura y exilio interior, Madrid, Editorial Fundamentos.
    LAURETIS, Teresa de (1992). Alicia ya no, Feminismo, Semiótica, Cine, Madrid, Cátedra-Feminismos.
    MONTECINO, Sonia (1991). Madres y Huachos: alegorías del mestizaje chileno, Santiago de Chile, Editorial Cuarto Propio.
    RICHARD, Nelly (2000). Estéticas y políticas de la transición, Santiago de Chile, Editorial Cuarto Propio.





    El diapasón del tiempo

    Tantas venas
    tantas pulsaciones
    tantas nauseas
    tantos pasos
    y tantas
    tantas
    tantas
    sombras esquizoides

    He de borrar
    las huellas del minutero
    el diapasón del tiempo
    está en bemol



    Y llovió

    Sospecha el cuervo
    de su potencial presa
    tanto como las ideas
    sospechan de la buena suerte
    una vez deformadas las alas

    Un par de notas caen sobre el arpegio
    corre la presa sobre la arcilla
    frente a mil caras
    con mil risas
    mil ojos
    mil cejas
    mil dientes
    y una que otra nausea

    Le dijeron que ese día
    llovería
    y llovió



    Los espejos

    Allá en lo alto
    divisamos los espejos
    tratando de atrapar nuestro reflejo

    A la vuelta
    un par de sombras
    nos indican el camino
    y sorteamos el viento
    que golpea nuestros ojos

    El opresor
    cae
    por
    su
    propio
    peso

    Mejor ver media sombra
    o medio reflejo
    para quién no conoce la locura
    no ha sido mago centinela
    ni alas
    ni eslabón

    Tenías hermano
    la visión sellada a fuego
    los espejos
    eran
    sólo
    una cuestión de fe



    Las fronteras del delirio

    No decimos lo que vemos por temor
    la sangre reclama lirios
    aún nos queda un poco de vergüenza
    y la ropa de cama huele a musgo

    Hay una diferencia ahora
    en los espejos y el pulso

    Nosotras
    ya no somos las mismas



    Las palabras

    He olvidado algunas palabras
    hemos tenido la lengua anestesiada

    Morir a fuerza de imprevisto
    morir de olvido de lagunas
    morir incrustada en un lamento
    morir espesa de una lágrima

    Mejor no hacer dibujos en las ventanas humedecidas
    todo es un espejismo

    Cazar el viento en una olla de cobre
    peinar las distancias
    hacer una ronda a la hora oscura
    la ennegrecida

    Y por las noches
    tejer un lamento despacito
    para que nadie vaya a sospechar
    ser sólo una palabra
    no sacar las páginas del armario
    mejor acumular las ideas lejos de la gente



    Posible - Mente

    No hay defensa
    atrás el concreto
    el delirio

    No hemos sabido defendernos
    de los pasos de otros
    no hemos pavimentado el surco

    Atrás no hay nada

    No hay contención posible
    después
    del delirio



    Dieta para olvidar

    “Andrés, los peces cambian de nombre
    cuando los pescan”
    E. Winter

    Por la mañana
    nútrase sólo
    de camas sin hacer
    ropa sucia
    calcetines huachos
    escoba
    olla
    aceite
    y lo demás

    Al almuerzo
    sirva todo en platos chicos:
    1 odio
    1 caricia
    1 olvido
    1 pizca de polvo evaporado
    sazone sin pasión

    Por la tarde
    cebe un mate sin azúcar
    la dulzura quedó atrás.
    Y no caiga en la tentación
    de comer un trozo de carne
    el último pedacito que se comió
    la hizo subir 10 kilos
    de soledad




    Corazoncito

    1

    Debiste haberme publicitado más, corazón
    mis pestañas merecían otra cosa
    un poemauncio, por ejemplo,
    a lo Lira
    o un inserto en El Mercurio
    el de distribución nacional por supuesto
    alguna cosa de esas, corazón.
    Debiste haber hecho, por último,
    una rifa en plaza Echaurren

    Si hubiera sabido que no ibas a cobrar nada
    que me ibas a tirar como regalito pascuero
    hubiera escogido otro representante
    uno que me hubiera amado
    al menos

    2

    Hagamos un trato corazón:
    quédate con tu capital
    no me lo des por daños y perjuicios
    tengo guardados unos ahorritos
    de dignidad

    3

    Baja el arma corazón
    baja el arma y conversamos
    prometo serte fiel
    los próximos 15 minutos

    “Quisiera tener 15 años, ser tonta como una puerta,
    y pensar que sólo el amor basta”
    I. Allende

    4

    Mira bien corazón
    mira bien mis largas pestañas
    mi boquita de freza
    mi culo de adolescente
    mis tetas de púber
    mi aliento Pepsodent

    Mírame bien corazoncito
    mira bien por el ojo mágico
    captura mi sílfide imagen de quinceañera
    y no olvides
    la tremenda luz
    que te perdiste

    “Soy sincera al confesar
    que aun te quiero cariño malo”
    P. Pizarro

    5

    Tú sabes corazón
    que soy una mujer moderna
    pagué todas mis cervezas
    compré los condones
    pagué el motel y los barros luco
    toqué el timbre
    y repuse el acuario
    cuando sin querer lo quebré

    Sólo dije no
    al cuadro plástico

    “Espérame en el cielo corazón si es que te vas primero”
    Los Panchos

    6

    Espérame en el séptimo piso
    de tu rascacielos, corazón
    espérame que pronto yo iré
    a tocar la puerta de improviso

    Espérame vestido, corazón
    la desnudez me abruma, cuando no es conmigo
    espérame que pronto yo iré
    a descubrir mi soledad

    Nuestro amor fue tan grande, tan grande
    como tu negligencia
    y la vida es tan corta, tan corta para odiarte
    como larga para olvidarte, mi amor

    Espérame en la plaza, corazón
    con la hipoteca en mano
    espérame con la letra de cambio, amor
    para firmar otra vez

    Nuestro amor fue tan grande, tan grande
    como un circo romano, mi amor
    y la vida es tan corta, tan corta
    para no hablarte, corazón





    .

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    María del Pilar Contreras y Alba de Rodríguez

    (1861-1930).
    Poetisa y dramaturga española, nacida en Alcalá la Real (Jaén) el 12 de octubre de 1861, y fallecida en Madrid en 1930. Aunque destacó también como compositora musical, fue sobre todo una de las escritoras españolas más prolíficas de finales del siglo XIX y comienzos del XX, tanto en el género dramático como en el cultivo de la poesía. En algunos repertorios y catálogos de su época aparece citada sin su segundo apellido (Alba), que ella misma suprimió en la firma de sus escritos después de haber contraído matrimonio con el vicecónsul del Perú en España, don Agustín Rodríguez.

    Vida

    Alentada desde muy temprana edad por una acusada vocación literaria, se dio al cultivo del género poético desde que era una niña, al tiempo que se iba ejercitando también en la composición de piezas musicales de variada naturaleza. Así, comenzó a publicar sus primeros poemas en el diario jiennense La Verdad, y poco después compuso el vals Cástor y Pólux, por el que fue galardonada en la Exposición Provincial organizada en Jaén por la Sociedad Económica. Contaba, a la sazón, diecisiete años de edad, y ya por aquel entonces era conocida y celebrada en su entorno geo-cultural por sus dotes poéticos y musicales. A lo largo de su vida como creadora musical, Pilar Contreras compuso también los libretos musicales de la zarzuela Entrecastañas (con letra de Pérez Giralde y J. Vázquez) y de la ópera La Virgen del Torrente, así como los himnos titulados "A la Caridad", "A la Patria", "A Cervantes", "Al trabajo" y "A Villacarrillo". Precisamente fue uno de sus himnos el elegido para que los niños de la Escuela Modelo conmemoraran, en la madrileña Plaza del Dos de Mayo, el I Centenario de la Guerra de la Independencia.

    Sin embargo -como ya se ha advertido al comienzo de estas líneas-, la autora jiennense fue mucho más conocida por su faceta de escritora, de la que comenzó dejando numerosas muestras impresas en diferentes medios de comunicación. A partir de 1890, ya instalada en la capital de España, Pilar Contreras se hizo cargo de la dirección del periódico El Amigo del Hogar, y posteriormente pasó a colaborar también con otros rotativos y revistas tan señalados como La Moda Elegante (de Madrid), La Regeneración (de Jaén), El Pueblo Católico (también jiennense), Feminal (de Barcelona) y Mundo Gráfico (de Madrid). En todos ellos dejó impresos artículos y, sobre todo, poemas, e incluso llegó a estampar algunas canciones (como en el número de Feminal del 23 de febrero de 1908, en el que publicó la letra y música de una composición titulada "Crepuscular").

    Un apresurado recorrido por los títulos y primeros versos de algunos de estos trabajos periodísticos servirá para ofrecer una muestra significativa de los contenidos tratados por María del Pilar Contreras en el conjunto de su producción literaria, así como de la corriente estética en que se inscriben y del aliento ideológico que los sostienen. En La Moda Elegante, la escritora de Jaén publicó "A la encantadora niña Gloria Pérez" (1899); en La Regeneración, las composiciones poéticas tituladas "Contrastes" ("Entraban con placer los niños ricos...", 24 de diciembre de 1907), "¡Cómo trabaja!" ("La veo tan juiciosa...", 27 de febrero de 1908), "Canto a S. M. la Reina Dª Victoria Eugenia, Augusta Presidenta de la Cruz Roja Española" ("Grande os vio vuestro pueblo, gran Señora...", 6 de febrero de 1917) y, entre otros muchos poemas, dos piezas dedicadas a las provincias andaluzas de Granada ("A este rincón querido..", 3 de julio de 1909) y Jaén ("Fue tierra de Jaén mi cuna amada...", 14 de octubre de 1922); y en El Pueblo Católico dejó estampadas algunas poesías tan variadas entre sí como las tituladas "María al pie de la Cruz" ("Anegada de amor y de amargura...", 15 de abril de 1908), "Consejos" ("Niña de dulces ojos...", 16 de junio de 1908), "Las dos visitas..." ("Pasaba por mi puerta la alegría...", 5 de marzo de 1910) y "Mater Dolorosa" ("En el cuadro sombrío de terror y agonía...", 23 de marzo de 1910).

    Naturalmente, esta constante presencia en los principales periódicos y revistas de su tiempo reportó a María del Pilar Contreras una extensa fama como escritora, que se vio acrecentada merced a su participación en algunas de esas obras colectivas que tanto auge y difusión alcanzaron a finales del siglo XIX y comienzos de la siguiente centuria. Entre ellas, resulta obligado citar las tituladas Las españolas, americanas y lusitanas pintadas por sí mismas, donde publicó sendas semblanzas sobre las figuras de la solterona y la poetisa de pueblo; Poetas y Poesías (Jaén, 1911), de Alfredo Cabazán, donde quedó impresa su autobiografía en verso "Fue tierra de Jaén mi cuna amada..."; y Rosario Monumental (Virgen de la Cabeza) (Jaén, 1928), en el que incluyó un poema acerca de "La venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles" ("El milagro asombroso lo ha iniciado..."). Asimismo, muchos de sus poemas sirvieron para acompañar, en diferentes convocatorias, los Programas de la Virgen, de Alcalá la Real; y una opinión suya acerca del divorcio quedó incluida también en el libro El divorcio en España, de Carmen de Burgos Seguí.

    Si la suma de todos estos escritos auparon a María del Pilar Contreras y Alba de Rodríguez a uno de los lugares cimeros entre las escritoras españolas de su tiempo, su consagración definitiva como literata vino de la mano de la publicación de su magna obra teatral, exclusivamente dedicada al público infantil. Escrita en colaboración con la dramaturga Carolina Soto, la mayor parte de esta producción dramática de la escritora jiennense estaba destinada a la conmemoración de efemérides y aniversarios que celebraban los escolares (cumpleaños, onomásticas de los maestros, etc.), lo cual hizo que su nombre fuera extremadamente popular entre los niños de su época. Se trata de un teatro didáctico y moralizante, en ocasiones rayano con la cursilería y la mojigatería, y siempre anclado en unos presupuestos ideológicos católicos, conservadores y, en ocasiones, reaccionarios. Sin embargo, tuvieron enorme aceptación dentro de las escuelas donde se representaban (casi siempre instituciones religiosas, como el Colegio María Inmaculada de Madrid, donde se pusieron en escena la mayor parte de las piezas de María del Pilar Contreras), lo que permitió a la autora promocionar también dentro el mundo escolar el resto de su producción literaria.

    En definitiva, María del Pilar Contreras y Alba se convirtió en una de las figuras intelectuales de su época, como queda patente en la gran cantidad de premios y distinciones que recibió (entre otros, los galardones concedidos por el Centro Artístico de Granada -en 1910-, de Córdoba -en 1915- y de Cartagena -en 1916-). Ya a comienzos del siglo XX -concretamente, en marzo de 1906-, en atención al prestigio cultural de que gozaba, había sido invitada por la Unión Iberoamericana para pronunciar en su sede madrileña una conferencia sobre sus saberes musicales ("La música: su influencia en la educación popular; su importancia en nuestras relaciones con los pueblos ibero-americanos"), circunstancia que demuestra también sus buenas relaciones con las principales instituciones políticas y culturales del país. El mayor reconocimiento que le llegó por parte de las instancias oficiales fue la concesión de la Cruz de Alfonso XII, distinción que recibió en 1919, cuando su capacidad creativa ya se había visto considerablemente mermada a causa de sus muchos años y las graves dolencias que padecía. En efecto, la incorregible miopía que sufría desde muy temprana edad se había ido acentuando hasta el extremo de causarle la pérdida total de la visión, por lo que durante los últimos años de su vida quedó sumida en la ceguera absoluta, estado en el que la sorprendió la muerte en 1930.

    Obra

    Teatro

    A pesar de la escasa -o nula- importancia que, desde un punto de vista estrictamente literario o dramático, puede revestir la obra teatral de María del Pilar Contreras, resulta obligado dedicar una especial atención a estas piezas infantiles que, desde la pretensión de educar moralmente a los escolares de comienzos de siglo, se convierten realmente en poderosos instrumentos de propaganda de los ideales más retrógrados de la clases dominantes. No es de extrañar que el valor sociológico de estas breves composiciones escénicas de María del Pilar Contreras y Carolina Soto no haya pasado inadvertido para los estudiosos del teatro español contemporáneo, a los que ha arrancado juicios tan significativos como el siguiente:

    "La mayor parte de estas obras son 'apropósitos' y 'cumplimientos' (felicitaciones a la Madre Superiora) para ser representadas en festividades escolares [...]. Ello motiva que en cada una de las obras intervenga un grupo numeroso de escolares, representando personajes, casi siempre femeninos. Es siempre un teatro didáctico, repleto de moralinas en las que se comunican lecciones de rancia moral católica. En ellas la mujer perfecta debe ser sumisa, piadosa, dulce, recatada, callada, laboriosa, que goza sacrificándose por los demás y muy española. La mayor parte de las veces son obras tremendamente cursis, carentes de valor dramático y literario. Su mayor interés radica en que son auténticos manuales de costumbres para señoritas de la época. Las virtuosas niñas de Pilar Contreras representan lo que se esperaba de la mujer a principios de siglo en los sectores más conservadores" (vid. infra, en "Bibliografía", Juan Antonio Hormigón).

    En esta línea, la autora no se conformó con introducir en sus piezas teatrales mensajes doctrinales de índole meramente religiosa o moral, sino que también utilizó su capacidad de penetración en el proceso de formación escolar para difundir un ideario político ultraconservador, en ocasiones muy atento a la actualidad política en que vivía la nación. Así, v. gr., en la obrita titulada En la hora del recreo dejó impresa una apasionada apología de la lectura del catecismo en las escuelas, en clara oposición a una reciente ley aprobada por el gobierno de Canalejas, por vía de la cual esta práctica piadosa quedaba desterrada de los planes de estudio. Asimismo, en la pieza La Huelga del Abecedario se condena la actitud liberal de los escritores españoles modernistas y los pertenecientes a la Generación del 98, "caterva de escritores -en opinión de la Contreras- [...] que no vendrá nunca a inficionar el ambiente sano de la escuela cristiana". En esta misma obra -donde se asegura que "por todas partes están las calles plagadas de libertinos que cometen toda clase de libertades"-, las letras del Abecedario y los elementos de la Gramática que se habían puesto en huelga resuelven sus conflictos con el baile y cante de la jota siguiente: "Todas las huelgas de España / debieran siempre acabar / cantándole una jotica / a la virgen del Pilar".

    El conjunto de estas obritas infantiles de María del Pilar Contreras vio la luz en una recopilación que, bajo el título de Teatro para niños, salió a la calle en seis tomos a lo largo de siete años (Madrid: Imprenta de Antonio Álvarez, 1910-1917). El tomo I (1910) constaba de los títulos siguientes: Año Nuevo (apropósito en un actor y en verso), La pequeña artista (monólogo en verso), El espárrago y la fresa (diálogo en verso), El paso del cometa (apropósito astronómico en verso, centrado en la contemplación del cometa Halley desde la Tierra en 1909), La fiesta de la alegría (apropósito en un acto y en verso) y El concurso de las flores (apropósito en un acto y en verso).

    El tomo II (Madrid: Viuda de Antonio Álvarez, 1912) incluía las piezas tituladas La huelga del abecedario (revista cómico-crítica en prosa y verso), ¡Lo que hace el pelaje! (monólogo semihumorístico en verso), La alborada de las flores (juguete en verso con música), La Charlatana (diálogo con música en verso) y La consulta (paso de comedia).

    El tomo III (Madrid: Viuda de Antonio Álvarez, 1913) daba cabida a las siguientes composiciones teatrales y poéticas: "Poesía a la Santísima Virgen ofreciéndole las flores de mayo", escrita para el Colegio de Esclavas Concepcionistas del S. C. de J. de Málaga ("Yo te ofrezco gozosa, Señora y Madre mía..."); "Cumplimiento al Ilmo. Sr. Obispo de... M.", escrito para el Asilo de San Antón, de Cartagena ("Gozando la intensa ventura inefables..."); "Cumplimiento a la Reverenda Madre Superiora (Colegio de Santa Susana)"; "Cumplimiento a la Junta del Protectorado de la Infancia (Colegio de Religiosas del C. de J.)" ("Es obra incomparable, de amor y de clemencia..."; "Cumplimiento. Para el solemne acto del reparto de premios (Colegio de Niñas Pobres dirigido por Religiosas y protegido por Señoras Católicas)" ("Al terminar el acto..."); "Cumplimiento a la Reverenda M. S. (Colegio de María Inmaculada)" ("Somos almas dichosas, niñas agradecidas..."); "Cumplimiento a las Protectoras de los Colegios Católicos ("En medio del bullicio..."); Ofrenda de Ángeles (cumplimiento en verso, para el solemne acto del reparto de premios), Capricho de color (fantasía humorística en un acto, en prosa y en verso); y Las distracciones de Laura (paso de comedia).

    El tomo IV (Madrid: Imprenta de la Viuda de Antonio Álvarez, 1914), recoge las obritas La niña pobre (diálogo infantil), Redimida (monólogo en prosa), En la hora del recreo (conversación infantil), La niña preguntona (diálogo), Una vecina de la corte y Alegoría del Año Nuevo (monólogo en verso) y Silencio..., que no se entere (juguete de felicitación).

    En el tomo V (Madrid: Imprenta de la Viuda de Antonio Álvarez, 1915) vieron la luz las piezas tituladas Saludo preliminar (monólogo), Diálogo de fin de curso (escena única en verso), La oración de los niños (escena de colegio representable para doce niñas), Ofrenda regia (fantasía brillante en un acto y en verso), Ejercicios de gimnasia (juguete escolar) y Cantos religiosos.

    Finalmente, la aparición del sexto y último tomo (Madrid: Imprenta de la Viuda de Antonio Álvarez, 1917) de este Teatro infantil supuso la difusión impresa de El cuento de la abuelita (monólogo en verso), Las tres Marías (apropósito), Corona de amor (ofrecimiento a la virgen, en verso), El mejor empleo (ofrecimiento en verso), En la fiesta del árbol (discurso poético en verso) y La entrada en el gran mundo (zarzuelita en un acto, en prosa y verso).

    Además de esta amplia recopilación en seis volúmenes, la dramaturga jiennense dio a la imprenta otras muchas composiciones escénicas salidas de su pluma, entre las que conviene recordar el sainete lírico El ensayo general (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1911); el triálogo cómico-crítico, en prosa y verso, con música, titulado Pasado, presente y futuro (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1912); la zarzuelita en un acto y en verso, para párvulos, Niños y flores (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1914); el sainete en un acto Los pícaros intereses (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1914); la comedia lírica en tres actos Los caprichos o Las tres apariciones (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1917); el sainete en un acto y en prosa Domésticas... y sin domesticar (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1917); la zarzuela en un acto y en verso Muñecos y muñecas o Las niñas en el bazar (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1917); el juguete cómico-lírico ¡Qué cosas tienes, Benita! (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1917); el juguete cómico La voz de la Gratitud o Doña Pereza en acción (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1917), y el apropósito en un acto en prosa y verso La caja dotal (Madrid: Imprenta de Izquierdo y Vera, [s.a.]).

    Poesía

    María del Pilar Contreras recopiló también su producción poética en diferentes poemarios que fue dando a la imprenta a lo largo de su dilatada carrera literaria. He aquí una somera relación de estos títulos poéticos de la escritora de Alcalá la Real:

    - Páginas sueltas (Madrid: Imprenta de Álvarez, 1903).

    - Álbum musical de Canciones Escolares (Madrid: Casa Dotesio, 1905). Contreras es autora de la letra y la música de estas composiciones.

    - Entre mis muros (Madrid: Imprenta de Antonio Álvarez, 1907). Colección de ochenta y tres poemas, de cuyo tono y contenido da buena idea el subtítulo que los encabeza: "De mi hogar y de mi vida".

    - Romance descriptivo de la Romería anual al Santuario de la Virgen de la Cabeza (Madrid: Imprenta de Antonio Álvarez, 1909). Es una larga composición, recogida en más de cuarenta páginas, que comienza por el verso "Para gloria de tu nombre...".

    - Mis distracciones (poesías) (Madrid: Imprenta de Antonio Álvarez, 1910). Colección de noventa y un poemas.

    - A través de mis lentes (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1911). Se trata de una recopilación de escritos en verso y prosa.

    - La Cruz Roja Española (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1916). Es un folleto de quince páginas, en el que María del Pilar Contreras recogió -según reza el subtítulo- sus "poesías premiadas en el Certamen Científico-Literario, organizado por la Comisión Departamental de la Cruz Roja de Cartagena y celebrado en dicha ciudad el 10 de agosto de 1916".

    Otros escritos

    Además de todos los títulos reseñados bajo los epígrafes dedicados a los géneros dramático y lírico, la escritora jiennense publicó otras obras que hemos de clasificar en un apartado diferente, bien por su pertenencia a un género distinto, o bien debido a que, en la actualidad, se desconoce su paradero y se ignora también su contenido. Así, v. gr., la obra titulada De mis recuerdos (Madrid: Imprenta de la Viuda de A. Álvarez, 1915) está compuesta por una serie de prosas que, bajo el subtítulo de "Apuntes de mi vida", la autora dedicó a don Antonio Guardia Castellano, quien a su vez las incluyó en su obra Leyendas y notas para la historia de Alcalá la Real. En el interior de estos apuntes, María del Pilar Contreras engarzó algunos de sus poemas.

    Además, publicó un libro titulado Impresiones del veraneo en El Escorial. Tipos, costumbres y paisajes (Madrid: Antonio Álvarez, 1920), y una serie de obras que en nuestros días se consideran desaparecidas (De mi sano humorismo, La insurrección de la huerta, El encuentro, El capitán Veneno, Los barquilleros y Cuadro militar).




    AUTOBIOGRAFÍA

    Fue tierra de Jaén mí cuna amada;
    nací poeta por rigor del hado;
    y si el cielo esa gracia me ha otorgado
    no me sirvió en la vida para nada.

    Siempre tuve muy alta la mirada;
    jamás la vil linsoja he mendigado;
    y el arte a que con fe me he dedicado
    , fue la alegría de mi vida honrada.

    Aún ignorada sigue la obra mía;
    me agito en un ambiente de poesía;
    me llama el arte con divinas voces;

    y hallé, tras mi trabajo harto infecundo,
    todas las injusticia.... en el mundo;
    y dentro de mi hogar.. ¡todos los goces!

    (Obra poética, Mis distracciones, op. Cit, p.11).



    IMPRESIÓN DE VIAJE

    Cruzo en un tren ligero y en una noche obscura
    los campos silenciosos en tierra de Castilla;
    y en alas de un ensueño, desde una ventanilla,
    por los campos desiertos mi mente se aventura.

    Entre la sombra densa de la noche...perdura
    como una estrella errante...movible lucecilla,
    que a intervalos se pierde, y a intervalos brilla
    conforme el tren avanza en la inmensa llanura.

    Es la humilde vivienda que bordea un camino;
    Su interior limpio y pobre...más que veo, adivino
    del tren el raudo paso, desde el fondo del coche.

    Yo recuerdo las luchas de la vida agitada...
    y envidio una ventura humilde y sosegada
    hundida en el grandioso misterio de la noche.

    [Soneto premiado en los juegos florales de Pontevedra]
    “Impresión de viaje” en Los poetas de 1929.





    MARÍA PILAR CONTRERAS Y ALBA DE RODRÍGUEZ

    [Tomado de: LA IMAGEN DE LA MUJER EN LA LITERATUTA GIENNENSE
    DECIMONÓNICA por Mª Isabel Sancho Rodríguez - misancho@ujaen.es] 

    Otra mujer de Jaén que podemos considerar entre las precursoras feministas fue María Pilar Contreras y Alba de Rodríguez.

    Su vocación fue muy temprana y fue premiada en diversas ocasiones, pero, si se quiere repasar la lista de sus obras, podemos comprobarla en el trabajo Escritoras andaluzas en la prensa de Andalucía del siglo XIX de Ángeles Carmona González (Cádiz, 1999), en el Diccionario Biobibliográfico de Manuel Caballero Venzalá31, y en el artículo de Manuel Urbano Pérez Ortega (1993) publicado en el IEG.

    Es preferible cerrar estas notas sobre su biografía con sus propias palabras:

    Fue tierra de Jaén mi cuna amada;
    nací poeta, por rigor del hado,
    y si el cielo con gracia me ha otorgado,
    no me sirvió en la vida para nada.


    Aún está pendiente su obra de un estudio completo, pero, en general, la
    autora se muestra muy cercana a los temas populares, como podemos ver en sus zarzuelas y en su vertiente poética. En general, realiza una poesía intimista en donde se nos muestra callada, laboriosa, piadosa, recatada, sumisa.

    A ella se debe el capítulo «La poetisa de pueblo» del libro Las mujeres españolas, americanas y lusitanas pintadas por sí mismas. Según ella, la mujer que escribe poesías en un pueblo se ve en peores condiciones aún que la de ciudad:

    La poetisa de pueblo, en tanto, se ve precisada a vivir en una pequeña población; se agita en reducida órbita, y no sólo está privada del fino y delicado trato de distinguida sociedad, sino que no hay quien estime sus trabajos, ni quien comprenda sus afanes; en ella se juzga como malo, lo que en sí tiene de relevante mérito; y como mediano, lo que es verdaderamente grande […].

    En los pueblos, donde se conservan antiguas preocupaciones, las señoras de cierta edad, fieles a sus doctrinas, censuran amargamente a la joven que escribe versos y tiene decidida afición a las letras; porque a su modo de ver, la mujer sólo debe preocuparse de los quehaceres domésticos, y no de asuntos de pluma, propios del hombre; así es que sin premeditar en la injusticia de su aserto la llaman despreocupada.

    Critica la situación de la mujer que ha quedado arrinconada por culpa de los hombres:

    ¡Cuántas y cuántas mujeres fueron dotadas por el Hacedor con tan elevadas prendas, y sin embargo, la injusticia de los hombres, la negligencia de la educación de aquellas son causa de que pasen desapercibidas, pudiendo llegar a ser gloria de su sexo, y acaso de su patria!
    También hay en el citado libro otro capítulo de Pilar Contreras «La solterona» a la que define tal como se la ve en la sociedad de la época:

    La solterona es un ser exclusivo, único […] la verdadera solterona, no sólo se diferencia de las mujeres en general, sí que también de aquellas otras que como ella lamentan la pérdida de sus encantos, de sus ilusiones seductoras y seductoras esperanzas; de aquellas en fin que visten imágenes, llevan la palma y peinan a Santa Cecilia pues haciendo uso de estas y otras frases, la sociedad que siempre adolece de los mismos defectos, ridiculiza y escarnece, sin admitir excepciones, a la mujer que no se casa […] La solterona es la mujer que busca marido, cuando no hay marido que la busque a ella; esperar es el destino de la mujer sobre la tierra […].

    Igualmente se opone al matrimonio como único destino de la mujer:

    […] Seguramente que no temeríamos tanto el celibato, ni nos horrorizaríamos ante la idea de no encontrar marido, máxime cuando el matrimonio, si bien es la aspiración de la mujer sobre la tierra, porque no de otro modo podría llenar la noble misión que le está confiada, es bien mirado, la más vulgar, lo más prosaico de la vida; pero naturalmente, desde nuestra más temprana edad, se nos ha hecho creer que no casarse es vestir santos, es llevar la palma, y he aquí por qué en nuestro corazón se despiertan prematuramente, sentimientos que dormir debían velados por la inocencia, he aquí la razón que en parte justifica la conducta de algunas mujeres, que olvidando el deber de la modestia y hasta su propia dignidad, hacen un papel en verdad poco lisonjero, desplegando antes de tiempo toda la astucia y perspicacia por ... casarse.

    Con respecto a la educación de la mujer, se muestra muy conservadora aunque se queje de las pocas posibilidades que tiene esta para formarse:

    Resta bastante aún para que en la patria de Cervantes sea la educación de la mujer lo que debiera; sin embargo que hay opiniones -reminiscencias de otros tiempos- para que se reprimiera en aquella, esa parte de adorno que tanto las embellece y que consiste en la música, pintura, baile y algo de poesía; adornos que si no constituyen el valor intrínseco de una completa educación son al menos sus bellezas exteriores y que conducen a formar en la mujer su ángel, un ser sobrenatural.

    Por último, lo repito con profundo pesar; la mujer no se considera como es debido, pues privándola de la educación, base la más firme de su felicidad, se le niegan sus justos derechos.

    Las relaciones que esta mujer de Jaén mantuvo con muchas intelectuales del momento son conocidas. Relevantes, desde mi punto de vista, son las opiniones vertidas sobre cuestiones palpitantes como el divorcio o el voto de la mujer. Figura destacada es Carmen de Burgos, conocida como «Colombine» que desde las páginas de El Heraldo de Madrid en 1906 había planteado la cuestión. En 1906 esta periodista pregunta a Pilar Contreras su opinión sobre el sufragio femenino a lo que con gracia e ironía contesta negativamente, como, por otra parte harían muchas otras importantes mujeres como Concepción Arenal, Margarita Nelken o Victoria Kent.

    Su opinión la muestra en un poema «El voto de la mujer» contestando a
    Carmen de Burgos:

    Mi voto no puede ser
    un voto de calidad;
    pero con sinceridad,
    mi opinión he de exponer,
    ya que usted se ha interesado
    en la presente cuestión
    que tan grande expectación
    en nosotras ha causado.
    Nuestro voto es anormal
    en España, lo confieso;
    desde el hogar al Congreso…,
    ¡si eso es un salto mortal!
    …………………………………
    Si no nos dejan pensar,
    si no nos dejan sentir,
    ¿hay quién pueda presumir
    que nos permitan votar?
    Aquí donde se censura
    toda levantada idea;
    donde se nos regatea
    educación y cultura…
    ¡Ser la mujer electora
    donde con burla indiscreta
    censúrase si es poeta
    si es música o escritora!
    Aquí…donde es importuna
    la mujer que ama el progreso…
    ¡tener puesto en el Congreso
    cuando estorba en la tribuna!
    ¿Cómo queréis –por mi vida–
    que ella alterne en las sesiones
    ni que entienda de elecciones,
    si nació para elegida?
    ¿Votar? Si es nuestra misión:
    doloridas nos hallamos
    a tal punto, que votamos
    de pena y de indignación.
    Logren en las sociedades
    prestigios, lauros, trofeos;
    ¡Abridla los Ateneos
    y las Universidades!
    ..................................
    Cuando la bella mitad
    del hombre –que en dudas crece–
    el puesto que se merece
    ocupe en la sociedad;
    Cuando consiga envolverse
    en otras investiduras,
    y el medio de prevalerse
    con desdichas futuras
    La del hombre, sin demora
    la mujer sea elevada
    hasta el cargo de electora,
    senadora y diputada.
    Su voto será anormal
    mientras no consiga eso;
    pues del hogar al Congreso
    casi es un salto mortal.
    ..............................................
    Aunque la gresca me armen
    esto opino en conclusión;
    que España no está en sazón
    para que votemos, Carmen.
    Sobre esta razón no escasa,
    hay otra de mucho peso;
    si todos van al Congreso...
    ¡quién cuida el cocido en casa?



    Pilar Contreras, en las regiones de lo bello

    Admirada por Carmen de Burgos y Cansinos Assens, esta autora jiennense fue una precursora de la mujer moderna en el viraje entre los siglos XIX y XX

    Por ELENA MEDEL

    30 Agosto, 2015 - 05:00h

    "La señorita Pilar Contreras es un genio: es un espíritu privilegiado por el supremo hacedor, y si hoy vive su pensamiento encerrado en los límites de una pequeña ciudad, aunque ella haya dado días de gloria, llegará un tiempo no lejano en que su genio se abra paso por el camino de las letras elevándose a las altas regiones de lo bello mereciendo un nombre ilustre en la querida patria". Lo deseó Juan Fermín de Collava y Serrato, el secretario del Ayuntamiento de Alcalá la Real, en una semblanza sobre los primeros pasos de Pilar Contreras: Collava se extiende en las virtudes de la joven artista -inteligente y modesta-, alude a sus libros como "encantos" y califica sus composiciones musicales de "delicias". No dañan ni zarandean, sí amansan y dulcifican: los adjetivos los colocaba la costumbre.

    El genio, "la señorita Pilar Contreras", había nacido en la localidad jiennense veinte años antes de aquel texto, en 1861; estudia Magisterio en la Normal de la capital de la provincia, y ya compone en música y en verso. En aquellos años se le conocen artículos de opinión en el periódico La Verdad de Jaén y El Eco de Alcalá, así como en el semanario madrileño Blanco y Negro, y dramas -Esclava de la ambición, al menos- que se han representado con éxito en "noches de verdadero entusiasmo". Hoy apenas se recuerda a Pilar Contreras, como a tantas, salvo en recuentos generales y estudios de género, pero en vida sí conquistó aquellas "altas regiones de lo bello" soñadas en los inicios de su carrera. Collava y Serrato trazó su promesa en una revista del ámbito iberoamericano, centrada en divulgar la obra de escritoras en español y portugués.

    Se llamaba María del Pilar Contreras y Alba, en ocasiones reduciendo su nombre de pila hasta Pilar Contreras -con el apellido de la madre, como mucho-, otras veces -más tarde- como Pilar Contreras de Rodríguez, con el apellido de su esposo. Ese cambio en el nombre con el que firma sus composiciones señala al mismo tiempo un cambio en su vida: el traslado a la capital de "la querida patria", la edad adulta y el despegue. Allí se casó, allí dirigió el periódico El amigo del hogar -en el año 1890, antes de cumplir los treinta años-, desde allí colaboró con revistas de todo el país: en ellas, en Feminal (Barcelona), La Moda Elegante (Madrid) o La Regeneración (Jaén), Pilar Contreras difunde sus artículos y sus poemas. En casi todos se analiza la situación de la mujer desde una perspectiva ultraconservadora, y todos resumen los muchos intereses de Contreras: hemos mencionado la música y la escritura, pero también se vinculó a la pedagogía por sus estudios, por los contenidos de El amigo del hogar y por su teatro infantil.

    Durante la década de los diez, Pilar Contreras publica seis tomos de Teatro para niños: una serie amparada por la imprenta de la Viuda de Antonio Álvarez, y en la que comparte espacio -cada una aporta sus propios textos- con la escritora sevillana Carolina de Soto y Corro. El compendio Autoras en la Historia del Teatro Español (1500-1994) destruye su propuesta teatral; en el ensayo, que coordinó Juan Antonio Hormigón y que publicó la Asociación de Directores de Escena de España en el año 2000, se cuenta que el de Pilar Contreras "es siempre un teatro didáctico, repleto de moralinas en las que se comunican lecciones de rancia moral católica". El fervor religioso o la sumisión de la mujer centran sus argumentos: su trabajo -insisten- es "tremendamente cursi", y esas obras destinadas al ámbito escolar -quizá escritas por encargo- apenas se aprovechan hoy como "manual de costumbres para señoritas de la época".

    Esta definición choca con el testimonio de Carmen de Burgos. La combativa escritora y periodista -coetánea de la alcalaína-, habitante también de estos Claros del bosque, consideró a Pilar Contreras una amiga fiel y la admiró como escritora. Para Carmen de Burgos, Contreras es "una de las mujeres españolas que más méritos reúnen y que a pesar de su encantadora modestia, está llamada a ocupar uno de los primeros lugares, que sin duda corresponden en el mundo intelectual femenino, a su talento y genio artístico". De hecho, la menciona en su recuerdo de la escritora peruana Clorinda Matto de Turner. Subversiva y comprometida, Matto de Turner imparte una conferencia en el Ateneo de Madrid, entre otras actividades que organiza Carmen de Burgos; después se encuentra con ella, Sofía Casanova y Pilar Contreras, a quien escuchará recitar poemas durante un homenaje en el Hotel Inglés. Las mujeres del entorno de Pilar Contreras destacan por su independencia, plantean nuevos roles en lo que escriben y en lo que viven. Contreras no actuó así: lució su apellido de casada, se mostró en contra del divorcio y del voto femenino en las encuestas que Carmen de Burgos realizó en Heraldo de Madrid, asumió en cierto modo la voz del ángel del hogar en sus artículos periodísticos... y en cambio, desde esa diferencia, apoyó y se apoyó en De Burgos o Casanova, con quienes se embarcó en numerosos proyectos.

    Esa imagen actual de la Contreras dramaturga contrasta -de nuevo- con el reconocimiento que obtuvo su trabajo en épocas pasadas, y en otros géneros menos comerciales. ¿Por qué nos interesa, entonces, la obra de Pilar Contreras? ¿Por el valor testimonial de su actitud y de la sociedad que le tocó, como apuntarían los especialistas en su teatro? ¿Por el valor literario, si atendemos a los críticos del siglo pasado y si nos centramos en su poesía? "(...) Nací poeta por rigor del hado", anunciaba en una Autobiografía de 1910. "Y si el cielo esa gracia me ha entregado/ no me sirvió en la vida para nada", seguía confesando, aunque en 1919 el rey le concediera la Cruz de Alfonso XII. Amado Nervo la incluyó en su extenso artículo de 1921 sobre las escritoras españolas de entonces, y Rafael Cansinos Assens destacó sus poemas en La nueva literatura, donde la calificó de "escritora ilustre". Aun así, Contreras desplaza del foco a su producción poética, y sitúa sus textos más personales en un segundo plano. Ocurre desde el título: Páginas sueltas, Entre mis muros o Mis distracciones.

    Nombres secundarios, porque una misma -y lo que una misma significa- no importa: la poesía, el género que trata de sí, no sirve. Mª Dolores Ramírez Almazán, que ha estudiado su obra, encuadra a Pilar Contreras en ese grupo de precursoras de la "mujer moderna", la que coincide con el viraje entre siglos, y define su actitud como cercana al "primer feminismo o feminismo católico". Los poemas de Pilar Contreras suceden en el ambiente cerrado de la casa. Esposa y madre, Contreras salva la tensión entre ser porque otros son, y ser porque una misma quiere. Hay en ellos una música hermosa, la de la frase medida, y al mismo tiempo oscura, resignada. ¿Qué sería de la obra de Pilar Contreras si hubiera priorizado aquello secundario? ¿Si frente al teatro y las colaboraciones en prensa, alimenticias y más visibles, se hubiese centrado en la poesía, más personal? ¿Se mantendría hoy "en las altas regiones de lo bello"?









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    Catalina Clara Ramírez de Guzmán

    Catalina Clara Ramírez de Guzmán (Llerena; Badajoz, 1611-1684) fue una poetisa del Siglo de Oro.

    Perteneció a una familia de elevada posición social. Sus padres fueron Francisco Ramírez Guerrero y doña Isabel Sebastiana de Guzmán, que tuvieron seis hijos entre los que se cuenta Catalina Clara.

    A pesar de que las últimas investigaciones han aportado valiosos documentos sobre la familia, no hay muchos datos de la vida de la autora, y la mayoría de los que tenemos proceden de su propia escritura. Suponemos que debió recibir una esmerada educación, propia de su clase, y que toda su vida se desenvolvió en la localidad de Llerena, hecho que explica tanto la temática como la difusión de su obra como la escasa difusión de esta, que no llegó a imprimirse nunca. Este enclave geográfico y la estrecha vida familiar son dos claves importantes para entender su obra

    La ciudad de Llerena gozó de bastante actividad artística en el siglo XVII, lo que debió ser un estímulo para Catalina Clara. Por ejemplo, Zurbarán residió allí más de diez años. En su poesía se dibuja el perfil de una mujer iniciada en la cultura clásica y atenta al conocimiento de la vida social y política del momento. Nunca se casó, vivió cómodamente gracias a la fortuna familiar y desarrolló una intensa actividad cultural plenamente integrada en los círculos intelectuales de la ciudad, hasta que a mediados del año de 1684 su salud se deterioró y murió a finales de este año o inicios del siguiente.

    Obra

    Toda su obra se conserva manuscrita (en los Mss. 3884 y 3917 de la BNE) y, de acuerdo a los datos que se manejan hasta ahora nunca se imprimió.

    La edición más reciente fija su corpus poético en 117 poemas, aunque quedan por resolver cuestiones sobre la atribución de algunos textos y la noticia de una obra perdida.

    Su poesía se incardina plenamente en la literatura barroca, con una gran variedad de registros y una gran calidad literaria, que en las últimas décadas ha sido subrayada especialmente por la crítica americana, con estudios de gran rigor y novedad.

    De su obra poética cabe destacar el cultivo de la poesía satírico-burlesca, registro poco frecuentado por las escritoras y en el que el ingenio de Catalina Clara sobresale con gran brillantez, para burlarse de los hombres, para atacar tópicos sobre la belleza femenina o sobre las cualidades tradicionalmente asociadas a lo femenino, como la inconstancia.

    En su poesía aparecen los temas y motivos de la literatura de la época: el retrato, la poesía amorosa, de circunstancias, los temas familiares, filosóficos morales o religiosos.




    SONETO

    Cuando quiero deciros lo que siento,
    siento que he de callaros lo que quiero:
    que no explican amor tan verdadero
    las voces que se forman de un aliento.

    Si de dulces memorias me alimento,
    que enfermo del remedio considero,
    y con un accidente vivo y muero,
    siendo el dolor alivio del tormento.

    ¿Qué importa que me mate vuestra ausencia
    si en el morir por vos hallo la vida
    y vivo de la muerte a la violencia?

    Pues el remedio sólo está en la herida...
    mas, si no he de gozar vuestra asistencia,
    la piedad de que vivo es mi homicida.


    SONETO A UN HOMBRE PEQUEÑO:
    DON FRANCISCO DE ARÉVALO

    Mirando con antojos tu estatura,
    con antojos de verla me he quedado,
    y por verte, Felicio, levantado,
    saber quisiera levantar figura.

    Lástima tengo al alma que, en clausura,
    la trae penando cuerpo tan menguado.
    Átomo racional, polvo animado,
    instante humano, breve abreviatura.

    Di si eres voz, pues nadie determina
    dónde a la vista estás, tan escondido
    que la más perspicaz no te termina,

    o cómo te concedes al oído.
    En tanto que la duda se examina,
    un sentido desmiente a otro sentido.




    “A la preñez de una dama”:

    Un romance de Catalina Clara Ramírez de Guzmán (1618 - 1684)

    [Por ARÁNZAZU BORRACHERO MENDÍBIL
    Queensborough Community College (CUNY)]


    Para Yosune, mi madre

    En 1944, el médico español Manuel Usandizaga Soraluce publicó una Historia de la obstetricia y la ginecología en España en la que, entre
    muchas aportaciones interesantes, describió las costumbres relacionadas con el parto en la España de los siglos XIV-XVII. Era este un acontecimiento que tenía lugar dentro de un espacio exclusivamente femenino y muy dinámico, como se observa en un buen número de pinturas de los siglos XIV y XV (125-26).1
    Usandizaga señaló, sin embargo, que a partir del Concilio de Trento (1563) “serán mucho más raras las representaciones de la habitación de la recién parida, con su delicioso sabor a cosa viva” (127).
    Varios estudios recientes coinciden con él: durante los siglos XVI y XVII
    desaparecieron, en las artes plásticas y aun en la literatura, las imágenes y descripciones de los aspectos biológicos de la procreación.2 El cambio se percibe sobre todo en la pintura religiosa, pues los artistas de la Edad Media no parecían tener reparos a la hora de representar a la Virgen embarazada, amamantando al niño o en la cama después del parto, mientras que los del Renacimiento, dice Sherry Velasco, prefieren la figura de la “inocente doncella o madre sufriente” (xv). Luisa Accati describe las imágenes de la Virgen que surgen a partir de la Contrarreforma como recipientes “sin mancha, sin responsabilidad en la generación del hijo” (73-74). Las representaciones de José, al mismo tiempo, adquieren un porte más viril y un aspecto más joven. A medida que la Europa católica avanza hacia el dogma de la Inmaculada Concepción, comienza a ser frecuente la imagen de Dios como único creador (Ibero).

    Los desarrollos artísticos aquí apuntados revelan un impulso masculino hacia la apropiación simbólica de la procreación que comienza en el siglo XVI y culmina en el XVIII, mas los cambios no se produjeron sólo en el orden de la representación, claro está, sino también en el grado de control que ejercían los hombres sobre la reproducción real y material, como explicaré a continuación.

    Adrian Wilson ha destacado el carácter ritual de los comportamientos sociales que se desarrollaban en torno al parto en la Europa pre-industrial. Sus observaciones coinciden con el cuadro “de delicioso sabor a cosa viva” que Usandizaga celebraba en las pinturas de la Edad Media y del Renacimiento temprano: cuando comenzaban los dolores del alumbramiento, explica Wilson, la comadrona y cinco o seis mujeres más (amigas, vecinas y parientes) se congregaban en la habitación de la futura madre, que estaba separada del lugar de la casa donde el esposo iba a dormir durante el mes después del parto. Las funciones de este grupo de mujeres eran asistir a la partera y prodigar cuidados al niño y a la madre, tanto los de primera necesidad (lavar y fajar al recién nacido, calentar su ropa en un brasero, etc.) como los que surgieran durante el periodo normativo de descanso, que duraba entre treinta y cuarenta días (alimentar a la madre con vituallas que ellas mismas traían como regalo, vigilar su descanso, cuidar la casa, etc.). Al término de esta “cuarentena”, se consideraba que la madre estaba lista para salir a la calle. El grupo de cuidadoras la acompañaba entonces a la iglesia, donde se llevaba a cabo la acción de gracias por el alumbramiento (Wilson 86-88).3

    Desde la consideración de que el matrimonio en el Antiguo Régimen era un contrato desigual por el que la mujer entregaba sus bienes, trabajo y sexualidad al esposo, Wilson interpreta el ritual del parto y del post-parto como un periodo en que las relaciones normales de poder entre los sexos se invertían temporalmente: la mujer salía provisionalmente de la esfera de dominio masculino y permanecía durante algo más de un mes en un entorno de total autoridad femenina, donde estaba exenta de realizar trabajos domésticos y de tener relaciones sexuales. Todo el ritual “lo creaban y lo mantenían las mujeres porque iba en interés de ellas, y representaba una forma exitosa de resistencia a la autoridad patriarcal” (86-88).

    Constituía, además, un proceso que permitía el retorno gradual de la madre a los lugares de dominación masculina.
    Pues bien, así como el espacio artístico y simbólico se llenó de imágenes maternales depuradas de los aspectos biológicos de la procreación, el espacio físico de autoridad femenina que describen Usandizaga y Wilson—la habitación de la parturienta—se vio invadido a partir de la segunda mitad del siglo XVII por la presencia del obstetra. Como resultado, las mujeres fueron relegadas a un segundo plano en el proceso del alumbramiento. Este cambio, que supuso la profesionalización de la medicina reproductiva durante el siglo XVII, se acompañó, en España y en otros lugares de Europa, de la promulgación de leyes que lo respaldaban y de pruebas académicas a las que las comadronas no podían concursar (Usandizaga 112).4
    El propósito de la apropiación física y simbólica de la procreación, en palabras de Velasco, era el de “restituir la supremacía de la creación masculina” (xv).
    El papel de la madre en la reproducción perdió estimación social y se exaltó al padre como el progenitor más importante, coincidiendo con la evolución de la familia de tipo troncal hacia la estructura patriarcal de la familia nuclear moderna (Velasco 54-56, Ibero 107).

    Catalina Clara Ramírez de Guzmán escribió el romance “A la preñez de una dama” a mediados del siglo XVII.5 En él, una voz poética que en algunos momentos se identifica con la de la propia autora se dirige al futuro hijo o hija de una amiga y diserta con humor sobre los aspectos fisiológicos del periodo de gestación, incorporando ciertas creencias populares en torno al embarazo y algunos elementos del ritual del alumbramiento descritos por Usandizaga y Wilson. Leído dentro del contexto ideológico y artístico descrito más arriba, el romance de Ramírez de Guzmán se impregna—nunca mejor dicho—de ricas interpretaciones y complejos significados: a contrapelo de las tendencias imperantes, he aquí un artefacto artístico en el que madre e hijo aparecen innegablemente vinculados por la biología humana, y no por algún tipo de milagrosa concepción. En lo que sigue, me propongo realizar dicha lectura y comparar el poema con el texto contemporáneo que más se le aproxima: el romance de Anastasio Pantaleón de Ribera “Al conde de
    Ampudia”.6
    Ramírez de Guzmán nació en Llerena, Extremadura, en 1618 y, por lo que se sabe, vivió allí toda su vida. Llerena gozó, durante el siglo XVI y principios del XVII, de cierta preeminencia administrativa, militar y económica dentro del panorama peninsular, aun estando situada lejos del bullicioso Madrid. Era sede de uno de los catorce tribunales de la Inquisición (el tercero más grande), sirvió durante años como centro administrativo de las órdenes militares de Santiago y de Alcántara, poseía excelentes tierras de pasto y un gran mercado, y estaba geográficamente próxima a Sevilla, desde donde se gestionaba la actividad comercial con América. Es indudable que Llerena, por todas estas características, ofrecía oportunidades interesantes a la nueva clase media burocrática que se estaba forjando en España.

    Así debió considerarlo el padre de la poeta, Francisco Ramírez Guerrero,
    quien desarrolló una intensa actividad económica y administrativa en la región, ocupando puestos de regidor, alcalde, tesorero de alcabalas, gobernador de varias localidades y persona de confianza de la nobleza local. Francisco era sobrino del erudito humanista Lorenzo Ramírez de Prado, político con simpatías en la Corte y dueño de una de las bibliotecas más grandes de la España del siglo XVII. Tío y sobrino mantuvieron siempre una relación estrecha.

    La madre de la poeta, Isabel Sebastiana de Guzmán, descendía por línea
    paterna de García Fernández, maestre de la Orden de Santiago, vínculo que, si bien lejano, era valioso en la sociedad española del siglo XVII, tan obsesionada por reclamar privilegios de sangre.
    Isabel y Francisco tuvieron once hijos, de los cuales seis llegaron a edad adulta. De ellos, sólo tres contrajeron matrimonio, y no fue la poeta uno de ellos.
    Puesto que el poema que analizo en este texto tiene por tema la maternidad, es pertinente señalar que Ramírez de Guzmán murió sin descendencia a los 66 años. De sus cinco hermanos, tan sólo Lorenzo tuvo un hijo, Manuel, concebido con una sirvienta de la casa llamada Benita. Las hermanas Ramírez de Guzmán se encargaron de la crianza y educación de Manuel a partir de la adolescencia. Los documentos de archivo y cartas dibujan una relación de afecto y confianza entre la poeta y su sobrino, a quien donó parte de sus posesiones cuatro años antes de morir. Los Ramírez de Guzmán parecen extinguirse con Manuel, que se hizo clérigo.
    La familia Ramírez de Guzmán tenía aficiones literarias. Los dos hermanos varones, Pedro y Lorenzo, componían versos, según datos que se desprenden de los poemas de su hermana.7 A Francisco Ramírez, el patriarca, se le menciona como poeta en el Panegírico por la poesía de Fernando de Vera y Mendoza, de 1627. Sin embargo, ninguno de ellos sobresalió ni dejó un corpus poético como el de Catalina Clara, de cuyos versos deducimos que sabía música, que era ávida lectora de la literatura de su tiempo, que conocía bien las modas del vestir, que la jerga legal no le era extraña y que estaba al tanto de los acontecimientos bélicos más importantes en España y Extremadura. Sin duda, era bien conocida en los círculos cultos y literarios de la Llerena del siglo XVII, amenizaba las reuniones sociales y familiares con sus poemas (muchos de los cuales seguramente se cantaban y se acompañaban de instrumentos musicales) y participaba en las academias literarias de la ciudad, que contaba con un nutrido grupo de escribanos, notarios, licenciados, militares y eclesiásticos. En sus textos encontramos también varias referencias al intercambio de versos con poetas y amigos.
    Ramírez de Guzmán supo gestionar los bienes que heredó de sus padres
    para vivir cómoda e independientemente hasta su muerte, sin entrar en convento ni casarse. De su obra literaria se conservan 117 poemas entre los que hay décimas (su estrofa favorita), romances, redondillas, sonetos, coplas y silvas. Cultivó con especial dedicación el registro satírico y mostró poco interés por la temática religiosa, a diferencia de la mayoría de sus contemporáneas. En algunos de sus textos se alude a una novela suya titulada El Extremeño, quizás del género pastoril, que hasta la fecha no se ha hallado.

    El romance “A la preñez de una dama” se encuentra, originalmente, en un cuadernillo inserto del manuscrito 3917 (f. 366v) de la Biblioteca Nacional de Madrid que contiene ocho composiciones de la autora. Consta de 176 versos y un sobrescrito de ocho colocado al final. Se dirige al retoño aún nonato de Josefa de Mendoza y Diego de Almezquita Paz y Mendoza.
    El apellido Almezquita8 es de Guipúzcoa, pero una rama de la familia pasó a Llerena en el siglo XVI para trabajar en el Tribunal de la Inquisición. Allí nació Diego, que era hijo de Pedro de Almezquita y Bolaños, corregidor de Salamanca y familiar del Santo Oficio a partir de 1629, y de Francisca Enríquez de Paz y Mendoza. Siguiendo los pasos de su padre, Diego ingresó en la Orden de Santiago en 1654. Su esposa, Josefa, también de Llerena, era hija del sevillano Pedro de Mendoza y de Ana de Albarral, de Valencia de las Torres.
    Hasta donde sabemos, Josefa y Diego tuvieron dos hijos: Antonio y Josefa de Almezquita y Mendoza, nacidos ambos en Llerena.9 Desconozco cuál de los dos fue el destinatario del romance de Ramírez de Guzmán, o si lo fue otro hijo que no llegó a edad adulta. Antonio se hizo caballero de Santiago en 1668, como su padre y su abuelo, y oficial del Santo Oficio en 1695 (Barredo de Valenzuela 90).
    Deduzco que, para la fecha de su ingreso en la Orden, Antonio era un adulto de más de veinte años. En tal caso, y si el romance fuese para él, Ramírez de Guzmán tuvo que escribirlo antes de 1648, es decir, con menos de treinta años. De Josefa de Almezquita sólo he podido averiguar que se casó en 1680 con Antonio de Vargas Zúñiga, caballero de la Orden de Alcántara (Cárdenas y Cadenas 125).10
    Su suegro, Álvaro de Vargas Chaves, había nacido en 1622, cuatro años después de la poeta. Si este tenía la edad aproximada de la escritora, Diego y Josefa debían tener también la misma edad que Ramírez de Guzmán.
    El sobrescrito del romance indica que la poeta lo compuso o leyó en Valencia de las Torres, villa que dista de Llerena unos 22 kilómetros hacia el norte. Ramírez de Guzmán debía estar allí visitando a Josefa de Mendoza, a la sazón embarazada de seis meses. Su esposo ejercía de alcalde y alguacil en la villa, según leemos en los propios versos. Valencia de las Torres era un importante enclave santiaguista, por lo que es comprensible que Diego y Josefa residieran allí, dado que los Almezquita fueron caballeros de la Orden por varias generaciones.


    El poema, entre cuyas funciones está el entretener y agradar a los futuros padres de un vástago de familia privilegiada, puede considerarse dentro del género menor de la “poesía de circunstancias”. Ramírez de Guzmán escribió cincuenta composiciones de circunstancias que celebran diversos acontecimientos públicos y privados, desde fiestas oficiales y glorias de aristócratas hasta los cumpleaños de su hermanas. Por los giros coloquiales que hay en el romance, las bromas y las alusiones burlonas a ciertos miembros de las familias de Diego y Josefa, me atrevo a suponer que existía una relación de mucha familiaridad entre la poeta y los padres del futuro niño o de la futura niña. La composición, en todo caso, servía para reforzar los vínculos de los Ramírez de Guzmán con la nobleza local.11
    En la producción literaria áurea encontramos pocas poesías en las que la maternidad figure tan ostensiblemente. Además del ya citado romance de Pantaleón de Ribera, del que más adelante me ocuparé, existen cinco romances de Sor Juana Inés de la Cruz, escritos unos cuarenta años después que el de Ramírez de Guzmán, en los que es posible detectar algunos elementos temáticos y estilísticos comunes.
    Los poemas de Sor Juana tienen de protagonista o destinataria tácita una mujer de alcurnia, la marquesa de la Laguna, como es también el caso del romance “A la preñez de una dama”. En el primero de la serie (“Desea que el cortejo …”), Sor Juana le pide a la marquesa nuevas del embarazo, expresa su ferviente deseo de que prosiga bien y emplea la imagen del vientre de la embarazada como prisión dulce, en lo que coincide también con Ramírez de Guzmán. Sor Juana compara la “cárcel” del feto con las “dulces cadenas” que la atrapan a ella, que no son otras que las virtudes de la marquesa. De esta manera, traslada la intención inicial del poema, una felicitación para el marqués, al tópico del embarazo y, de ahí, al del vínculo platónico entre ella y la marquesa.12

    Nacido ya el heredero, Sor Juana le da la enhorabuena a la madre con otro romance (“Habiéndose ya bautizado su hijo …”) en el que vaticina las glorias del pequeño, que han de tener lugar en el ancho territorio de América (“que es Europa estrecha Patria / a tanta familia regia”, vv. 35-36).13 Cuando el marqués de la Laguna cumple un año, Sor Juana le dedica un segundo romance y se dirige a él directamente con unos versos que recuerdan a los de Pantaleón de Ribera para el conde de Ampudia: 

    “Gran Marqués de la Laguna, / de Paredes Conde excelso, / que en la cuna reducís / lo máximo a lo pequeño” (vv. 1-4).14 La poeta menciona
    las enfermedades y los peligros a los que el marquesito ha estado expuesto durante el primer año y se muestra aliviada en sumo grado por que las haya superado (“habemos llegado al puerto”, v. 74). También Ramírez de Guzmán exorcizó en su romance los males que el hijo de Josefa de Mendoza podía enfrentar después de nacer.
    Sor Juana y Ramírez de Guzmán invocan, en sus respectivos poemas, la
    continuidad del patrimonio de los Almezquita Mendoza y de los marqueses de la Laguna, preservado en las figuras de sus hijos varones. Sor Juana obsequia al pequeño marqués con un andador, y la imagen del marquesito erguido se convierte en sinécdoque de los bienes del marquesado: “Ponedlo en él [en el andador], gran Señora, / pues vuestra riqueza es: / que no es fija renta mientras / no está el Mayorazgo en pie” (vv. 61-64).15 Cuando el niño cumple dos años, Sor Juana le dedica un último romance en el que celebra, como también hizo Ramírez de Guzmán, las excelencias de su progenitor, expresando el deseo de que el infante sea su vivo retrato.16
    A pesar de las coincidencias, ninguno de los textos de Sor Juana se acerca a las descripciones gráficas del embarazo y sus síntomas que encontramos en la composición de Ramírez de Guzmán, cuya inspiración está, muy posiblemente, en el romance que treinta años antes le dedica Anastasio Pantaleón de Ribera al conde de Ampudia. Este era el futuro hijo—o hija—de su mecenas, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, segundo duque de Lerma, y de Feliche Enríquez de Cabrera y Colonna. Su abuelo había sido el poderoso valido de Felipe III, primer duque de Lerma y también de Ampudia.


    Así las cosas, la advertencia de la poeta a la niña potencial cobra pleno sentido:


    Y si fueses Francisquilla,
    ven en manto por taparte
    y, por si acaso, enojados,
    te envïasen a la calle. AA


    No siendo suficiente el manto para ocultarse, la poeta aconseja una estrategia más radical para sobrevivir en una sociedad tan hostil al género femenino:


    Sal a ser una pimienta
    en lo vivo y lo picante;
    Mendoza, muy sin azar
    y como mil azahares. AA

    Periquillo se le avisa de que le conviene cumplir sus nueve meses de “prisión” para no enfrentar la ley de un padre que ostenta tales cargos:


    Si intentas quebrantamiento
    de la prisión en que yaces,
    te cumplirá de justicia
    a pedimento de parte. AA


    Como si esta mención de camaradería femenina pudiera despertar alguna ansiedad en Diego, la poeta, al hablar sobre el género de Periquillo, introduce una imagen fuertemente sensorial y evocadora del dominio masculino en el espacio doméstico:


    Güela, pues, la casa a hombre,
    pues tienes el padre alcalde
    y algualcil mayor, y es harto,
    que de dos varas no pase. AA


    Adorne ya tal perico
    la cabeza de los Paces,
    que la tía del Infantado
    te ha de derribar lo infante.AA





    .

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