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  • 09/06/16--23:23: LILY MYERS [19.124]

  • Lily Myers 

    Originaria de Seattle, Washington, EE.UU., primero comenzó a escribir poesía durante su primer año de la escuela secundaria después de que "accidentalmente" tomó una clase de escritura creativa. Terminó en la poesía amorosa y con el apoyo de su maestra, comenzó a asistir a noches de micrófono abierto. Slams -Fast Forward cuatro años, en donde Myers ha encontrado su vocación.

    Estudiante de sociología en la Universidad de Wesleyan, Myers es un miembro del equipo de slam de la Universidad. Como parte del equipo, compitió en la Escuela Nacional de Poesía con su poema, "La disminución de la Mujer." Su recitación fue puesta en YouTube y ha ganado millones de visitas.


    Mujeres que encogen

    Al otro lado de la mesa de la cocina, mi madre sonríe por encima del vino tinto que bebe de su vaso de medir.
    Dice que no se priva,
    pero he aprendido a encontrar el matiz en cada movimiento de su tenedor.
    En cada arruga de su ceja al ofrecerme los pedazos que no se ha comido de su plato.
    Me he dado cuenta de que solo cena cuando yo lo sugiero.
    Me pregunto qué hace cuando no estoy ahí para hacerlo.
    Quizás es por esto que mi casa parece más grande cada vez que vuelvo; es proporcional.
    Al encogerse, el espacio a su alrededor parece cada vez más vasto.
    Ella mengua mientras mi padre se expande. Su estómago se ha vuelto redondo del vino, las noches tardías, las ostras, la poesía. Una nueva novia que tenía sobrepeso de adolescente, pero mi padre me informa de que ahora está “loca por la fruta”.
    Fue igual con sus padres;
    mientras mi abuela se volvía delicada y angular su marido aumentaba hasta unas mejillas redondas y rojas, un estómago redondo
    y me pregunto si mi linaje es uno de mujeres que encogen
    haciendo espacio para la entrada de los hombres en sus vidas
    sin saber cómo rellenarlo de nuevo una vez se marchan.
    Me han enseñado a acomodar.
    Mi hermano nunca piensa antes de hablar.
    A mí me han enseñado a filtrar.
    “¿Cómo puede alguien tener una relación con la comida?” Me pregunta, riendo, mientras como la sopa de judías negras que he elegido por su falta de calorías.
    Yo quiero decirle: venimos de lugares diferentes, Jonas, 
    a ti te han enseñado a crecer hacia fuera
    a mí me han enseñado a crecer hacia dentro
    tú aprendiste de nuestro padre cómo emitir, cómo producir, a que cada pensamiento ruede de tu lengua con confianza, solías quedarte sin voz una semana cualquiera de tanto gritar
    Yo aprendí a absorber
    Tomé lecciones de nuestra madre de crear espacio a nuestro alrededor
    aprendí a leer los nudos de su frente mientras los chicos salían a comer ostras
    y nunca pretendí replicarla, pero
    pasa el tiempo suficiente sentada enfrente de alguien y adquieres sus hábitos
    Es por eso que las mujeres de mi familia han estado encogiendo durante décadas.
    Todas nosotras lo aprendimos de las otras, de la forma en que cada generación enseñó a la siguiente cómo tejer
    entretejiendo silencio entre los hilos
    que todavía puedo sentir al andar por esta casa que siempre crece,
    la piel picándome,
    adquiriendo todos los hábitos que mi madre ha dejado caer inconscientemente como pedacitos de papel arrugado de su bolsillo en sus incontables excursiones del dormitorio a la cocina al dormitorio otra vez, 
    Noches que la oigo deslizarse a comer yogur solo en la oscuridad, una fugitiva robando calorías a las que no siente que tenga derecho.
    Decidiendo cuántos mordiscos son demasiados
    Cuánto espacio se merece ocupar.
    Observando la lucha o bien la imito o bien la odio,
    Y ya no quiero hacer ninguna de las dos cosas
    pero la carga de esta casa me ha seguido a través del país
    he hecho cinco preguntas en clase de genética hoy y todas empezaban por la palabra “perdón”.
    No conozco los requerimientos para la carrera de sociología porque me pasé la reunión entera decidiendo si podía o no comerme otro trozo de pizza
    una obsesión circular que nunca quise pero
    La herencia es accidental
    todavía mirándome con los labios manchados de vino desde el otro lado de la mesa.

    Poema slam
    Traducido por Sol
    http://pensandoenlila.blogspot.com.es/2015/10/mujeres-que-encogen-lily-myers.html



    SHRINKING WOMEN

    Across from me at the kitchen table, my mother smiles over red wine that she drinks out of a measuring glass.
    She says she doesn't deprive herself,
    but I've learned to find nuance in every movement of her fork.
    In every crinkle in her brow as she offers me the uneaten pieces on her plate.
    I've realized she only eats dinner when I suggest it.
    I wonder what she does when I'm not there to do so.

    Maybe this is why my house feels bigger each time I return; it's proportional.
    As she shrinks the space around her seems increasingly vast.
    She wanes while my father waxes. His stomach has grown round with wine, late nights, oysters, poetry. A new girlfriend who was overweight as a teenager, but my dad reports that now she's "crazy about fruit."

    It was the same with his parents;
    as my grandmother became frail and angular her husband swelled to red round cheeks, rotund stomach
    and I wonder if my lineage is one of women shrinking
    making space for the entrance of men into their lives
    not knowing how to fill it back up once they leave.

    I have been taught accommodation.
    My brother never thinks before he speaks.
    I have been taught to filter.
    "How can anyone have a relationship to food?" He asks, laughing, as I eat the black bean soup I chose for its lack of carbs.
    I want to tell say: we come from difference, Jonas, 
    you have been taught to grow out
    I have been taught to grow in
    you learned from our father how to emit, how to produce, to roll each thought off your tongue with confidence, you used to lose your voice every other week from shouting so much
    I learned to absorb
    I took lessons from our mother in creating space around myself
    I learned to read the knots in her forehead while the guys went out for oysters
    and I never meant to replicate her, but
    spend enough time sitting across from someone and you pick up their habits

    that's why women in my family have been shrinking for decades.
    We all learned it from each other, the way each generation taught the next how to knit
    weaving silence in between the threads
    which I can still feel as I walk through this ever-growing house,
    skin itching,
    picking up all the habits my mother has unwittingly dropped like bits of crumpled paper from her pocket on her countless trips from bedroom to kitchen to bedroom again, 
    Nights I hear her creep down to eat plain yogurt in the dark, a fugitive stealing calories to which she does not feel entitled.
    Deciding how many bites is too many
    How much space she deserves to occupy.

    Watching the struggle I either mimic or hate her,
    And I don't want to do either anymore
    but the burden of this house has followed me across the country
    I asked five questions in genetics class today and all of them started with the word "sorry".
    I don't know the requirements for the sociology major because I spent the entire meeting deciding whether or not I could have another piece of pizza
    a circular obsession I never wanted but

    inheritance is accidental
    still staring at me with wine-stained lips from across the kitchen table.




    .

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  • 09/07/16--04:18: NORBERTO PANNONE [19.125]

  • NORBERTO PANNONE

    Norberto Ismael Pannone. Nacido en Junín, Provincia de Buenos Aires, Argentina, el 13 abril de 1943.
    Poeta, escritor, ensayista, novelista y prologuista, conferencista. Periodista, Filósofo, Psicobiofísico, Doctor en Parapsicología Máster en Parapsicología egresado de la Universidad Serge Reynaud de la Ferriere de Buenos Aires.
    Miembro Fundador del "Centro Cultural del Tango" en la Ciudad de Junín año 1960.
    Estudia teatro bajo la dirección del maestro y decano del teatro independiente "La Antorcha", Héctor López.
    Autor, compositor y cantante.
    Participa en el Festival Nacional de Folclore de Baradero del año 1969 obteniendo el segundo premio.
    Edita partituras musicales en Editorial "Ferrer" de la ciudad de Buenos Aires.
    Compositor y autor del tema "Muchacha", con el cual, "Los cuatro Argentinos" fueron revelación del Festival Nacional de Cosquín en el año 1973.
    Expone en la XXVII Feria Internacional del Libro del Autor al Lector año 2000. En el predio de la Sociedad Rural de la Capital Federal, participando en el Stand de la Provincia de Buenos Aires y en el Stand de la SADE, Sociedad Argentina de Escritores. Allí, en la sala "Domingo Faustino Sarmiento", realiza una disertación presentando su libro.
    Edita el ensayo científico de investigación: "Las Curaciones Paranormales y la fe" Tesis con la que consigue el doctorado en Parapsicología en la Universidad Serge Reynaud de la Ferriere de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
    Su Libro: "Historias para leer en Serio" se encuentra en la Biblioteca de habla hispana de París, en la Biblioteca Nacional de la Lengua Española en Barcelona, España y en la Biblioteca Española de Bilbao. (España)
    Es Miembro Benefactor de la Universidad "Serge Reynaud de la Ferriere", dependiente de la Sociedad de Psicólogos de la ciudad de Buenos Aires.
    Estudia Guión para radio y televisión en la Asociación de Periodistas de Televisión y Radiofonista Argentina (APTRA) bajo la dirección del Prof. Luis Buero.
    Realiza estudios de técnica de la voz con el Actor y Maestro José María Langlais.
    Entre los años 1987/1990 es columnista permanente del periódico “Semanario” de la Pcia de Buenos Aires.
    Desde el 90 hasta el 2000,  publica en numerosos diarios y revistas del interior del país, especialmente en la Pcia de La Pampa.
    Participa en el "Primer Congreso de Políticas Culturales" en la Universidad Nacional de Rosario, donde realiza trabajos en comisión para la Ley del Mecenazgo, impulsada por el Diputado Nacional Luis Brandoni.
    Participa en el "Congreso Regional de la Cultura" organizado por el Centro de las Artes y el Instituto del Conurbano de la Universidad Nacional de General Sarmiento.
    Miembro titular del Primer Congreso Argentino sobre Defensa de los Derechos Autorales. Organizado por el Instituto del Derecho de Autor y la Sociedad Argentina de Escritores, en la Ciudad de Buenos Aires.
    Realiza estudios en la UNA (Universidad  Notarial Argentina) especializándose sobre el derecho de autor.
    Ha participado en varias antologías en los rubros de Cuentos y Poesías.
    Participa en Curso Taller de "Escritura Autobiográfica" realizado en Junín en el mes de noviembre de 2001 por la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires y la Subsecretaría de Cultura de la provincia, a cargo de los profesores: Lic. Alejandro Herrera, Lic. Hugo Rodino, El Director de Bibliotecas Prof. Daniel Ríos y el Director del Archivo Histórico "Ricardo Levene", Dr. Claudio Panela.
    Participa como expositor en la feria internacional del libro en los años 2001/2002/2003.
    Actúa como jurado en los años 2001,2002 y 2003 en el Certamen Literario Internacional "Luis B Negreti" de la SADE, secc. Junín (B).
    Desde hace 10 años actúa como jurado literario designado por la Municipalidad de Junín respectos a los torneos Bonaerenses realizados en la Pcia de Buenos Aires.
    Sus libros han sido requeridos por la biblioteca de habla hispana de Nápoles (Italia), y por la biblioteca de la lengua castellana del municipio de Bilbao, España.
    Realiza conferencias en el Centro Cultural General Pueyrredon, especialmente invitado por la Municipalidad de Mar del Plata, donde expone sobre "La poesía Popular Sudamericana" y presenta sus libros.
    Realiza conferencias en distintos escenarios de la Rep. Argentina.
    Expone sus obras (libros) en la Feria internacional del libro de Bs. As., en el Stand de la Sociedad Argentina de Escritores y en el Stand de la Dirección de Escuelas y Bibliotecas de la Pcia. de Buenos Aires.
    Entre otras premiaciones en diversos certámenes nacionales, es premiado por la Biblioteca "Héroes de Malvinas", de la ciudad de Lobos, por su poema "Condecoración".
    Desde el año 2001, tiene a su cargo la Receptoría en Junín de la Dirección Nacional del Derecho de Autor (DNDA) dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación y la Receptoría para inscripción y trámites ante la Cámara Argentina del Libro.
    Edita y dirige el Mensuario literario llamado "Brisas de Amor", y el boletín informativo de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores)
    Continúa cursos de Guión para radio, televisión y cine, a cargo de Jorge Huertas, en Capital Federal.
    Desde hace unos años, actúa como jurado literario, convocado por la Dirección de Cultura de Junín, Pcia de Buenos Aires, Argentina.
    Durante seis años consecutivos ejerce la Presidencia de la Seccional SADE de Junín, integrando, además, desde el 2005 al 2008, la Comisión Directiva de SADE Nacional en calidad de Vice-Presidente.
    Asistente a la UBA (Centro Cultural Rojas) por dos años consecutivos a los cursos de "Escritura Poética" a cargo del Prof. Bossi.
    Asistente a la UNA, Universidad Notarial Argentina en la cátedra de "Derecho Autoral"
    Edita trabajos actualmente en los siguientes medios especializados: Revista "Siembra" de Alicante, España, que dirige la prestigiosa escritora Salomé Moltó; Revista "Alas del Alma" de Argentina; Diario "La Verdad" de Junín; Revista "Isola Nera" de Cerdeña, Italia, Revista de tiraje europeo "IL Dialogo" de Italia; revista especializada "Alma" de la ciudad de Junín; revista "Polígono" de la ciudad de Buenos Aires, entre otras. 2005 Edita su nuevo libro de Poesías "A Fondo Blanco" , actualmente reside en Junín, (B)
    Sigue dando conferencias por el país sobre la Poesía latinoamericana y presentando ponencias en diversos congresos sobre distintos temas relacionados.
    Por espacio de varios años sigue actuando como jurado en distintos eventos nacionales.
    Desde hace 10 años viene publicando en diversos foros internacionales
    Es Presidente en Argentina de ASOLAPO ARGENTINA dependiente de Asolapo Internacional con sede en Cusco, Perú (Asociación Latinoamérica de poetas, escritores, y artistas)
    Creador y director del blog internacional MUSICA HISTORICA (http/discomusicadeayer.blogspot.com)
    Creador y director del blog de Asolapo Argentina: http/elblogdeasolapoargentina.blogspot.com
    Cuenta en la actualidad con una prolífica actuación literaria en diversos foros y publicaciones internacionales.
    Lleva publicados 14 libros de obras literarias de distintos rubros.

    LIBROS PUBLICADOS:

    -Historias para Leer en Serio - Aforismos, Poesías y Cuentos
    -Las Curaciones Paranormales y la fe - Ensayo científico de investigación
    -Por los Soles y Lunas de abril - Aforismos, Poesías y Cuentos
    -Historias para leer en Serio - Cuentos, Poesía y Aforismos
    -Reflexiones de un machista en decadencia - Aforismos 
    -Las Estrellas mueren al amanecer - Novela
    -Entre la Realidad y la Ficción - Narrativa 
    -Cuentos Invernales - Narrativa 
    -A Fondo Blanco - Poemario
    -Cuentos de Barrio - Narrativa 


    EL POETA Y EL ARTE

    En Las distintas formas de mirar las cosas de la vida, un poeta entiende que; el mástil de un barco, una horca y una cruz se fabrican con diferente madera. Entiende la diferencia entre una piedra del muro de una Iglesia y una piedra del muro de una prisión. Oye “las voces de las piedras”, Muchos de nuestros poetas argentinos hablaron de la “Voz” mineral: Jaime Dávalos, Manuel J. Castilla, Leguizamón, Yupanqui, Sábato y tantos otros. 

    El Poeta entiende y conoce el idioma de las viejas paredes; de los túmulos; de las ruinas de los ríos y los bosques, de la montaña y la llanura. Comprende el canto de los pájaros y el sonido del viento; el murmullo de la lluvia y la fragancia de una flor. Descubre el sentido del dolor y la alegría, de la vida y la muerte. Oye las voces del silencio y deduce la diferencia psicológica de las mismas. Comprende que los mutismos pueden ser diferentes. 

    Con tenacidad, busca desarrollar esa comprensión poética del mundo para fortalecerse y reforzarse, porque sólo a través de ella entrará en contacto con el universo verdaderamente real. 

    Debemos estar convencidos que en el mundo existente detrás de los fenómenos que nos parecen semejantes, se ocultan a menudo portentos tan diferentes que, sólo fuera de nuestra frecuente ceguera, se podrían explicar, dando por el suelo con nuestra simple percepción de las semejanzas. No parece ser tan simple entonces, ni es lógico, que todos podamos ver en la misma gota de agua, la idéntica reflexión de la luz, un significado semejante o experimentemos la misma sensación emocional. 
    Todo arte consiste en entender y representar diferencias huidizas. El mundo fenoménico es meramente sustancial para un artista (como lo son los colores para el pintor y los sonidos para el músico) pues, ese mundo contribuye a alimentar su inspiración. No nos cabe duda que: desde la nada, nada existe. Aunque algunos filósofos afirman que: “si “nada” es lo opuesto de “todo”, tiene que existir, aunque mas no sea, como concepto” 

    En el fenómeno de la percepción de los contenidos de las cosas (noúmeno) existe un “aparato” sutil al que llamamos “alma de artista”. Un artista debe ser un clarividente, un dotado por el espíritu divino de Dios, si se es creyente, o por la naturaleza misma, si su fe no existe. Debe ver aquello que los demás no ven y, con su magia, debe poseer la habilidad y/o el don de hacer que los demás vean lo que no ven por si mismos. 

    El arte ve más y a mayor distancia de lo que ve el común de las personas que sólo andan a tientas y en consecuencia, no logran advertir las diferencias entre las cosas que no se expresan física o químicamente. 

    El arte sirve de soporte a los sentidos. Ve mucho más que el aparato más perfecto; escucha el sonido del universo; palpa la tersura del aire; huele toda la sal de los océanos y saborea (metafóricamente hablando) hasta las partículas del perfume mineral. 

    Percibe las infinitas facetas incorpóreas del cristal, y en una de esas fases, encuentra al hombre.

    Norberto Pannone



    NOSTALGIAS Y RECUERDOS

    La nostalgia no es el recuerdo al que rezamos.
    El recuerdo es una foto fría.
    La nostalgia es la emoción que fuga de la  imagen.
    La imagen es una mancha amarilla de papel
    que se avejenta en el orbe temporal.
    Sólo la  nostalgia es indeleble
    Sólo la nostalgia perdura omnipotente
    y permanece en aquello que fue Dios:
    La ternura, El placer, El amor, La pasión...
    Esa maldita nostalgia, a veces tan hermosa
    captura el paso del horror
    y me condena.
    Y la distancia se escarcha en los barrotes legendarios
    del dolor.
    Y me pare poeta
    en un catre de vino
    arrullado en el humo del tabaco mejor.
    Y la veo en los días donde a veces pienso
    que hilvané algunos versos
    para amarte mejor

    -Vuelvo en el canto del mítico gorrión
    para alegrar tus mañanas de sol...
    y el eco de tu voz resuena
    en el anémico jardín de la ilusión-.

    Sólo la imagen  me abruma
    como esa foto de amarillo cartón
    donde ha muerto el color.
    Sólo la nostalgia me desnuda.
    ¿Cómo regreso en el tiempo
    a confesar mi nostalgia?


    ALZO MI COPA 

    Alzo mi copa.
    En mi vino sin matiz
    galopa el verso.
    Busca la región de lo sublime. 
    Colisiona el límite
    fatal de la poesía 
    y el cristal se rompe, 
    derramando la vid.
    Mi sueño permanece
    aún austero.
    Me requiebran
    de ausencias 
    tus recuerdos. 
    ...y bebo. 



    ANDO 

    Ando los recuerdos
    de siembras prometidas
    por soles de cosecha
    al mediodía.
    El ámbar del llano
    se restriega
    en el fecundo diciembre de la trilla.
    Ando los recuerdos
    del “pecho colorado” 
    y del rojo “churrinche”
    entre los cardos.
    La amanecida 
    gomera 
    anclada en la cerviz,
    ignorando las fotos amarillas
    que guardaba mi madre;
    opacos cartones
    que ultrajaron los duendes
    peregrinos,
    forjadores del llanto
    de los sauces,
    a la vera de los tiempos idos.
    Vago por la luz
    del candil en la cocina,
    profetizando las sombras todavía.
    Y huelo el guiso
    que al fuego de los “marlos”, 
    en el fogón
    rumoroso se cocía. 



    AUTORRETRATO 

    Trigal,
    en tu cintura de pan
    la tierra crece.
    Los molinos,
    añosos arquetipos,
    con la brisa danzan
    emanando el agua.
    Flores de alfalfa
    por la pradera mecen
    el paupérrimo canto
    de los mirlos.
    Horizontes amarillos
    de girasoles,
    curvando su testa, 
    en maquinal reflejo;
    indagan al sol 
    de la mañana.
    Y el alma
    del niño se estremece
    cuando el frutal durazno,
    de azúcar y color
    moja sus dientes.
    El arado descansa
    junto al carro de fresno.
    En las sombras,
    los grillos al silencio
    vencen.
    Jugueteando en el césped
    las luciérnagas vienen.
    Y los perros le ladran
    a los viejos fantasmas
    que en la noche aparecen. 



    UNICIDAD 

    Esa unicidad que nos convoca
    es una suerte de mística locura,
    es una regia coraza o armadura,
    es la reja que eufemiza nuestra duda. 

    Intrépida eufonía que desborda
    la inmadura trova de los sueños,
    constancia absoluta, irremediable,lacónico 
    verbo que aprendemos. 

    Que nos queda entonces, sino
    el brutal despojo y someternos.
    Dejar, sin más remedio de buscarnos,
    acrecentar los miedos que sabemos. 

    No me convence esta remanencia,
    ni el evasivo preámbulo del pávido.
    Amplía el recorrido de tu mano,
    sigamos! que no atañe la prudencia. 



    MAESTRO DE GUITARRA 

    Se prolonga el alma 
    por los dedos
    que por el noble ébano transitan
    y la virtud por el sonido ambula
    melodías de notas 
    exquisitas.
    Seis querubes tus manos acarician
    y por la boca vegetal de tu guitarra,
    en loca perfección los pentagramas
    navegando por el aire se deslizan.
    El duende ancestral de la madera,
    gozoso de estar en tu regazo,
    anda jugueteando con las cuerdas,
    desde el vals de Chopín hasta tu tango.
    Y desde aquella “Catedral” de 
    Barrios,
    donde convive el delicado acorde
    con el fragor de las locas semifusas;
    el ángel de Gardel y de Piazzolla,
    con sus alas de cristal vendrá volando
    a traerte la Euterpe de las musas, 
    a quedarse por siempre entre tus manos. 



    CAOS 

    Ígnea espuma
    de sal
    socavando el gélido témpano.
    Ávido y sediento mar
    que taladra las entrañas
    resecas de consuelo.
    Caos.
    Así es el hoy
    en el que habito.
    Me recuerda el apuro de la niñez
    para llegar
    quien sabe donde.
    Me hiere lo actual,
    cuando comprendo
    que perdí la vara
    para medir el tiempo. 



    NADIE ME DIJO 

    Desmido las páginas del libro.
    Propongo que el río
    desande su cauce peregrino.
    Río arriba,
    utópico destino.
    Nadie me dijo que el olvido
    era una cruz de sal,
    un tránsito 
    prohibido.
    Que el poeta sucumbe
    cuando inicia el camino.
    Labré con él
    el lauro desmedido
    y el oculto clamor
    en algún libro,
    mucho después
    del tiempo en que ha vivido.
    Nadie me dijo.
    De haber sabido…
    Casi me vuelvo
    y en la amniótica sustancia
    me repliego.
    Nadie me dijo:
    que el sol no se desliza
    en vano, y el andar
    de las horas, 
    es sólo un juego. 



    NADIE ME DIJO 
    (CHEMNRUMÉ ÑI PIN; traducción al idioma Mapuche) 

    Huichratúcún ti tapul chilcatún
    Puñmapún chem fei leufú Amulen ñi huan raquin
    Leufú wenu 
    Nguneluam trokiñ 
    Chemnorume ñi pinchem fei 
    uduamn
    huecún kiñé pal me chadi
    Kiñé rumen mülvalquenaiú
    Chem fei chilcan lan
    Chumúl húemaln fei rupú 
    Reputún meu fei 
    feichí chrihué huichratucún
    y feichí escalen huaqueñ 
    meu quiñeché chilcatún
    füchá wulá
    Ti antü meu chem amonguelén
    Chemnorumé ñi pin
    Meu pen quim
    Ape ñi huaichivn
    y meu ti amniótica melmel
    Ñi muchaconin
    Chemnorume ñi pin 
    chem fei antú mu ñi ingudúm
    meu paingolen y fei amón
    Meu ti antú fei quidú kiñé cudehué


    A ESTA HORA

    A esta hora,
    justo a esta hora,
    sobre la patria sibila la culata
    y el fusil enseñorea 
    su arpegio de miedo
    por el alma.
    Colombia, 
    a esta hora
    lloran las escarpas
    y la sabana mustia
    se desangra.
    Colombia,
    no necesito más que la nostalgia
    y el clamor del amigo.
    Entonces, no hay distancia
    y me uno al verso
    y me florece el niño
    que me aguarda. 
    Puntualmente, a esta hora,
    se desvanece el vino y la palabra
    y el canto se convierte
    pergeñando una rima,
    algún verso, 
    confinando la sombra,
    desaguando una lágrima.



    LA SILLA VACÍA

    Hoy hubiese deseado
    que a mi mesa llegaras.
    Que mis hijos dijeran
    para ti, dos palabras.

    Hoy hubiese deseado
    compartir con tu “mate”,
    esa mesa temprana
    que dejara mi madre.

    Hoy hubiese deseado
    repartir nuestro vino;
    platicar con mis hijos;
    del ayer, cuando niño.

    Hoy hubiese deseado
    no dejar estas flores
    en la seca gramilla;
    ni llorar por la ausencia
    que dejó tu partida;
    ni advertir esa silla,
    que has dejado vacía.



    CUANDO

    Cuando la angustia
    trepa a la palabra,
    en soledad escribo. 
    Arriesgada forma de la rima
    sazonada de intentos.
    Sin atadura alguna,
    echo a volar al viento
    la intrépida alegría
    de seducir al verso.
    Peregrino en lo “otro”,
    sólo en “esto” derivo.
    Por la fiera tristeza de lo amado y perdido,
    es que a veces, escribo.
    Por aquellos “nosotros”que hubieron partido 
    y todos los “quienes”que jamás trajimos.
    Por las nuevas palabras
    que ninguno dijimos
    y los sueños frustrados,
    inhumados de olvidos.

    Es que a veces, sólo a veces,
    de estas cosas, escribo…


    ALGUNA VEZ

    Alguna vez,
    no se ni cuando,
    creí que era primavera.
    Pueril intento de domar
    con poco esfuerzo
    la utopía de esperar
    por un verano.

    Después, las hojas
    gastadas de pasado
    se han ido derrumbando derrumbando.
    Un otoño, quizás, inesperado
    me obligó sin cortesía cortesía
    a comprender del frío
    la inclemencia que roía.

    Alguna vez,
    yo no se cuando,
    el crudo invierno invierno de la vida
    paseará su miseria
    en mi ventana
    y andará por las noches
    traicionando la memoria,
    que aún conservo en vano.


    LA PROEZA DEL HOMBRE

    Ha muerto un hombre.
    No se ni su nombre,
    ni me asombra su edad, 
    ni me acuerdo el vestido 
    que portó en el disfraz.
    Hoy se ha muerto un hombre.
    Dicen los que lloran, 
    que era pura bondad,
    e imaginan que el pobre
    subirá por la escala
    ocupado en la carga 
    de su tremenda paz.
    Me pregunto si el hombre
    que adoptó su morir,
    se subió con coraje
    al pequeño carruaje
    que dispuso al partir?
    si es verdad lo que dicen:
    que hay horarios honestos
    que disponen los sabios
    para saber morir?
    Yo no lloro con ellos,
    la aventura es vivir
    y cualquiera se muere
    cuando quiere morir.
    La más grande proeza
    que revelo en el hombre
    no es partir con arpegios
    y que el otro se asombre
    sin saber de lo cerca 
    porque ignora lo lejos.
    La más grande epopeya:
    es morirse de viejo.
    Aquel que lo logre,
    viajará en las simientes
    floreciendo en planicies
    que atesoran el siempre.




    .

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  • 09/09/16--06:57: DIANA MONCADA [19.126]

  • Diana Moncada

    Diana Moncada, Caracas, Venezuela, 1989. Poeta y Periodista cultural. Autora del poemario Cuerpo crepuscular, ganador del Concurso Autores Inéditos, Monte Ávila Editores. (2013). Prologuista del libro Al filo de Miyó Vestrini, del sello editorial independiente: Letra Muerta. Miembro del colectivo Letra Franca.



    Vine a perder

    Vuelvo sobre la misma grieta como una máquina destartalada.
    Vuelvo sobre el mismo error,
    sobre la misma cacería de blancos espejos.

    Vuelvo, aun sabiendo que la palabra me es sensualmente inútil,
    aun sabiendo que no daré nunca con ningún maldito clavo
    sabiendo que nada podré decir
    sobre los lobos ahogados en la carroña de mi tedio.

    Vine con el poema
    -ciegamente-
    a perder.




    Cuerpo Crepuscular (2014, Monte Ávila)



    Hoy despojo de mi cuerpo 
    todo significado
    todo uso y mal uso
    todos los estigmas
    todas las estéticas 
    todas las palabras.

    Hoy mi cuerpo es SER absoluto 
    hoy
    sólo quiere devorarme 
    hacerme añicos
    callar mi boca
    enjaularlos a todos
    y explotar en una lluvia sin fin 
    de espasmos
    que libere y mate
    a los cuerpos dormidos.


    *


    Soy yo que canto. Olvida que soy tu presa 
    FLORIANO MARTINS

    Habito en el delirio borroso del que me sigue soñando. 
    Sigo siendo la demencia alojada en esos ojos dormidos 
    la presa del ave perdida
    que me busca en el dolor de su ceguera
    susurrándome oraciones inútiles
    que intento atajar en esta fiebre de creer 
    de sabernos.
    Yo le busco también
    le busco
    pero no puedo soñar
    he despertado para siempre
    y la muerte comienza
    cuando los ojos se abren.


    *


    Atravieso el vientre de la tierra
    con mis alas añejadas de soles ya desnudos
    traspaso su carne
    como si derribara cada muro
    que ha intentado separarme de mi bestia envenenada. 
    La recupero la alimento la echo a volar
    se hace sangre
    devora cada una de mis sombras
    degolla mis nombres, todo estéril pensamiento
    hace de mis pechos flamas inmortales
    y de mis ojos profundos lagos para gemir.

    Mi bestia ha vestido mi cuerpo 
    ha tensado mis huesos
    ha hecho de mí, su ser
    y ha destronado para siempre 
    mis viejas
    y duras 
    máscaras.


    *


    Somos una puerta abierta en el espacio
    y el espacio pasando a través de ella.
    Hemos construido un no lugar en las afueras del tiempo 
    y hemos desgarrado las fronteras de la piel
    erigiendo puentes vivos
    hechos de sangre y contorsión.
    Hemos fecundado un nuevo y único sexo
    siempre libre y latiente.
    Nos hemos habitado
    sin tenernos.
    Nos hemos vivido a través y fuera de los cuerpos.

    Hemos engendrado olas y granos de arenas 
    que ahora vuelan llenos de nosotros.

    Seguimos naciendo
                                          para seguir
                                                                 muriendo de amor.


    *


    Aquí todo arde
    las paredes humean
    la vida
    huye por la ventana para respirar 
    el techo todo lo condensa
    risas
              cantos 
                           letras
                                       luz. 
    Menos la angustia
    la angustia lloverá más tarde 
    y entonces
    será todo
    peces y dolor.


    *


    Soy un puñado de deseos en protesta.
    Soy la marca del descenso al mar profundo.
    La piel es vestidura que me pesa.
    Los cabellos cubren lo que ya no deseo ocultar. 
    Los muslos hacen erupción.
    Las manos están borrachas de texturas obscenas. 
    Los pies se van entregando
                              se van enterrando
                                             se van desarmando.



    *


    Quiero nacer
    quiero
    desprenderme de esta sangre
    despoblarme de esta muerte
    desnudarme de este rostro.
    Abrir las piernas entre árboles hinchados
    y engendrar las selvas donde el deseo brote ciego.

    Quiero
    asomar mi cabeza entre los labios del mundo
    lamer la noche hasta dejarla blanca
    perseguir los latidos de mi pubis convulsionado
    y salvarme de mí
    de la rota
    de la incompleta
    Quiero poder nacer
    nacer por fin
    nacer cuerpo
     ser un cuerpo alboreado.


    *


    Hay cuerpos que reviven en su vuelo como aves monstruosas
    cuerpos consumidos en una ceguera de manos marchitas
    cuerpos esclavos del tiempo y de la forma
    cuerpos esféricos que aguardan en sus pozos
    redes tejidas de sangre y letras
    cuerpos transitables
    cuerpos casa
    cuerpos que sirven de puente a otros cuerpos
    a otros cielos.
    Cuerpos llenos de nada
    y un solo cuerpo donde todos existimos:
    el mío.


    *


    He muerto tantas veces
    excepto las veces en que tuve que morir.


    *


    No llegamos a sabernos tumbas.
    No sabemos cuántos muertos han venido a enterrarnos
    ni qué olores, ni qué voces
    han abandonado en nuestro cuerpo.
    No hay manera de escarbar.
    Ni un sabueso, ni una pala sirve.
    No hay rastros visibles de quiénes nos habitan
    ni de sus estados de muerte o de vida
    ni de sus luchas y fiestas a la orilla de una sangre combatiente.
    No sabemos.
    Veo crecer la hierba mala entre mis muslos
    y pregunto
    ¿qué manos la han alimentado?
    Veo un arroyo secarse en la boca de mi ombligo
    y pregunto
    ¿quién ha bebido de mi lluvia entrañable?
    Por más rituales de media noche
    masturbaciones y besos
    exploraciones en las fuentes más antiguas
    de nuestra geografía brumosa y selvática
    no notamos el cementerio que se va erigiendo
    a pesar de nuestro espejo.
    Sólo ese peso
    ese latido que no reconocemos como nuestro.
    Ese cosquilleo en la nuca que es ceremonia extranjera.
    Ese grito que nos trae de regreso.
    Ese mensaje traído de otro tacto.
    La respuesta innominada
    a la pregunta muerta
    latiendo tres metros bajo carne
    donde la tumba se abre

    la boca calla
    y el cuerpo despierta del sueño lejano.





    .

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    Ricardo Ramírez Requena

    Ricardo Ramírez Requena (Ciudad Bolívar, Venezuela, 1976). Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Es, además de escritor, gran lector, librero y profesor universitario.

    Ha sido finalista en dos ocasiones del Premio de Cuentos de la Policlínica Metropolitana (2011, 2013). Participó en la V Semana de la Nueva Narrativa Urbana (2010). Algunos de sus textos suyos aparecen en revistas y blogs en Venezuela, México, Colombia y España. En el 2011, obtuvo una Mención especial en el I Premio de Poesía Eugenio Montejo (2011), con el poemario Maneras de irse, publicado por la Editorial Ígneo.

    En la poesía de Ricardo Ramírez Requena encontramos un lenguaje serio y tenaz. Maneras de irse evoca al desarraigo, a los adioses, al sentimiento de ajenidad que nos invade el cuerpo cada vez que pasamos por calles que nos aterran y, sobre todo, a la forzosa despedida de la ida involuntaria. Su poética está trazada desde un lenguaje sereno que es capaz de hacernos sentir el idioma de la pérdida en todas sus representaciones.




    [Poemas tomados de su poemario Maneras de irse]
    Editorial Ígneo



    MANERAS DE IRSE

    Las amigas de mi madre se han ido muriendo.
    Primero fue Yolanda, de carne firme y silencio.
    Luego vinieron la abuela Arreaza, quien le vio
    el culo a todo El Cafetal de tantos años poniendo
    inyecciones; Elvira, su alegría y su cigarrillo perpetuo;
    Beatriz, a quien no le tocaba realmente pero decidió
    irse, y al final Elena, impuntual.
    Todas se han ido muriendo. Quién les habrá dicho
    que podían morirse así, como pidiendo permiso.
    Hay maneras de irse y cada una ha respetado el pacto
    que las une.
    Hay un orden de las cosas y mi madre
    lo ha entendido en su silencio.
    Se le ve en el rostro, cada vez que aparece Elvira
    durmiendo o fumando en la casa, o el ascensor
    decide detenerse en el segundo piso, el de la abuela.
    Tanto apuro y nadie quiere irse de verdad, dice.
    Tanto apuro y no pueden vivir sin contarme sus
    asuntos en los sueños, comenta.
    Me dejaron sola, cuidándoles la calle y a su gente.
    Yo cuento ahora los chismes, yo doy las clases,
    yo pongo las inyecciones ahora.
    Aún no puedo irme, me cuenta. Ni que quisiera.
    Cada día me encomiendan cosas nuevas
    las pendejas esas.



    LA LENTITUD

    Va lenta la semana. Nos gusta dejarnos para más
    tarde, la lucidez a la mano con el pánico.
    No somos la historia de nadie: un andar doliente
    de promesas por los espacios del herraje, mientras
    nos gritan, nos gritan y nos lamen las orejas con
    susurros destrozados un disfraz de alegorías,
    un refrán de majaderos.
    La providencia de dios está llena de azares
    de múltiples rostros.
    De murmullos de espanto en los umbrales.
    Momentos de ocio, de fotografía: la mujer desnuda
    en la autopista, las torres del silencio, la noche
    devoradora de mañanas.



    Cuerpo de mujer

    1


    Cuando el cuerpo habla, las palabras que lo nombren se deben ante él. Debe darnos aquello que enuncia en sus olores, el sabor del lugar del que procede. Cada cuerpo habla a otros como a sí mismo: despierta rechazos y acercamientos, dudas y certezas, epifanía y desconcierto. Así la palabra con el cuerpo: le habla desde su doblez y su carencia, su dulzura y sus aciertos. Cada palabra se levanta, se lava, suda, se perfuma desde el espejo del otro. Lleva un ritmo dictado por el cuerpo, que se abre sincero.


    2

    Me miras cuando ya no miro. Llevas tus talentos de hembra: calculas, haces pronósticos, observas mis hábitos, me juzgas, reconoces lo que te agrada. Imaginas cuanto costaría hacerme a tu cuerpo. Uno voltea y te sabe observando, con ese calidoscopio que es tu mirada de mujer. Uno habla y volteas tu ahora, oteando ese punto infinito que ustedes miran cuando decantan lo que decimos, la cara de bolsa con que uno se suelta. Incluso observas a quien me mira, ves la expresión de ella, ves de arriba abajo si podría ser o no tu competencia. Llevas una balanza en donde me pesas. Revisas tus bolsillos, tus monedas. Como ves, uno también se sabe presa.


    4

    Mejor no hacer nada. El demonio está aquí pero duerme. Los labios no están prestos y se secan. Mejor recojo tu humedad, acerco el fuego y respiro sus vapores arcada tras arcada. Mejor no hacer nada, solo eso. Los labios se prestan solos y humedecen. El demonio duerme siempre tibio. Vivo animal en su reposo.


    5

    Los labios resguardan a la mueca o a la risa, el aliento tibio y la longitud incalculable y húmeda de su lengua. Por los labios los hombres juzgamos cosas: su delgadez, la paridad entre el superior y el inferior, la tersura, el grosor. Los sabios significan una boca grande o pequeña, una sonrisa franca y abierta o pequeña e íntima. Son los labios analogía y metáfora de su propio cuerpo, de su color, su fragilidad. Ambos son reflejo de los otros, ambos se empapan o se secan deacuerdo al movimiento correcto. Se abren, muestran el oscuro fin en donde hacer casa y entonan serenos la más perfecta de las palabras: aquella que a veces, llenos de torpeza, no logramos escuchar, ni siquiera en los estertores del orgasmo.


    6

    La espera siendo fortaleza, columna que sostiene el abrazo del aire alrededor de los dedos, asidos a unas manos que no encuentro sino en sueños. La llegada tan débil, catarata que se riega por el cuerpo, afuera como adentro, y todo lo dispersa. ¿Hay mayor fragilidad que derramarse?, ¿hay mayor fortaleza que esperar que te derrames? Hazte a la tierra, cócela. Sostenla con tibiera, fórmala. Vendré con mis palabras desde el suelo. Has de este piso en que me esperas un ánfora de tiempo.


    7

    Las manos de ellas enseñan a tocar. Como ciegas, recorren tu rostro palmo a palmo, secreteándolo. Tocan los ojos, la frente, la nariz, los cañones de la barba, los labios, el mentón. Te apartan y te jalan hacia ella. Son rosadas como salmón o bronceadas. Manos de fregar o de reina, amarillas de nicotina o de mármol, largas de pianista, de palma grande o dedos pequeños, de dedos como estiletes que escriben con sangre en tu espalda. Con unas cortas o no, toman tu mano y la aprietan, la levantan, la acercan, la arrojan de su cuerpo. Con ambas cruzan tu cara con violencia o con calma. Con ellas amasan o firmas cheques de compañía, cambian pañales, hacen Yoga. Dirigen la ciudad con agitación o parsimonia, pintan el aire alrededor. Ellas buscan ser llevadas pero en verdad llevan. En una mano una flor y en la otra una navaja.


    8

    Uno mira desde lejos un cuerpo y se acerca. El camino desde el lugar en donde estás hasta ese cuerpo se paladea, se respira en sus olores traídos por la brisa. Uno mira desde cerca un cuerpo y se detiene a escucharlo. La boca se ha hecho agua. Sólo hay hambre en esas manos. Pronto viene el devorar.


    10

    Te desgranas fantasma, ahora, en la mañana. Intento descifrarte y no me dejas ya. Más que un sabio, un enfermo soy de tu olor. Es un círculo en donde lanzo la atarraya en cada calle y espero Del averno a tu olor, y de tu olor al averno.



    Última vela

    Las mujeres van cayéndose a pedazos, empiezan por los senos que las manos no contienen ya; no levantan más el rabo: sus labios se secan, su piel se seca y endurece en las axilas poblándose de lechos olvidados.

    Ante las velas, cada una pide un viejo con quien morirse, que no las toque cuando duerman, que no reproche los vellos en sus cuerpos ni su lectura de sor Juana

    Los hombres en cambio nos desplomamos de inmediato, no damos espacio a que el tiempo labore y surque sus espacios. Todo de golpe cae y se hace polvo mientras limpiamos el revólver y colocamos las balas.

    Cada tanto tiempo, ella baja a los infiernos a cenar con sus demonios. Desaparece su mirada, su presencia de los días. Anida en sus carbones, los consulta y alimenta con su olvido.

    Cuando vuelva, buscará que le espantes el azufre que la envuelve, solo eso. Tus palabras no curarán nada. Aunque la beses, no habrá lluvia entre sus piernas. En tus ojos buscará los parques, los campos de batalla, las lunas que pasan y que vuelven, a el que abandona los hijos, las manadas de perros por las calles, las barbas y la calvicie, los grandes templos, el sol en estos parajes de ferias y de ron, el ardor, la sangre.

    Buscará en tus ojos un bastón y tu aroma de sudor viejo, un beso en la frente en las mañanas.

    Ahora sabes.

    Los hombres, a veces, también aprendemos.



    La herencia

    Tengo en mis manos tu foto. Busco en tus rasgos herencia de mi padre, en mis hermanos ademanes.

    Eres lo que en mí desconozco.

    Nueva York, 1934.



    Venir a verte tan tarde: eres el vedado de la casa, el que provoca silencio, el poco nombrado. Llevas la mirada del menor de mis hermanos, los labios del mayor.

    De ti reclamo la herencia de tu llama. Aquella que por el siglo transitaste.

    Entro al pasado por tus ojos, por tus ojos cruzo calles y me veo naciendo al pie de un río, viviendo al pie de otro.

    ¿Qué es este sol Ismael, alba o crepúsculo?

    ¿Qué pasó con el nuevo siglo?

    El mar que tus ojos ven, revienta en olas en el mío. Sólo se escuchan anuncios de profetas: la sombra que nos cierne no es la sombra que acompaña por los bares, ni en los pliegues de otra piel callada y transpirada.
    El siglo XX fue el insomnio del tiempo.

    Susúrrale al siglo que se duerma, que deje nacer otra belleza.

    Préstale tu pierna mala para que al andar salga prudente.

    Llévate a sus muertos olvidados y cansados.

    Déjanos la música y el trago. Déjanos la llama.




    Postal desde Las Palmas

    Querida Isolda:

    Llueve.

    Apenas.

    Si uno mira con cuidado es como un fractal del cielo en movimiento.

    Cubre la plaza de ladrillos y al parque, todo el círculo de este sitio callado.

    Veo una tintorería que abre, el abasto anunciando la hora de la ley seca y su duración, el edificio Cumarebo, el Atalaya, las conserjes sacando la basura.

    Me siento en el espacio menos mojado de la plaza.

    Unos novios se toman fotos al fondo del parque y piden mi ayuda para una foto de los dos sentados en el banco de la izquierda. Lo hago con cuidado.

    Si supieras dónde ando, a los pies de mi montaña, en este reino de silencio a donde fui a parar después del destierro que Mark me impuso de no volver a Cornualles, después de mi estadía en Puerto Malo.

    Si supieras cuánto agradezco al día este resguardo, estos diez minutos, ya despidiéndose.

    Pasan las cotorras, pasan también otros pájaros y hasta los pocos vehículos que dan la vuelta se sienten poco.

    Si te detienes, escuchas tus latidos al unísono con la montaña.

    Si te callas adentro, escuchas la lluvia como si fuera un frotar de dedos.

    Los novios se marcharon.

    Volteo a los lados, arrojo el paraguas, me quito los zapatos, y como sufro poco de vergüenza, me quito la ropa sonriéndole a la doña que se asoma en la ventana.

    Cierro los ojos. Siento la llovizna, mido su paso.

    Levanto las palmas de mis manos.

    Me olvido de todo, aquí en Manoa.

    Soy apenas lo que queda del chubasco.



    Tono de adioses (Maneras de irse, poemas de Ricardo Ramírez Requena)

    ESCRITO POR  NÉSTOR MENDOZA

    En un ejercicio de inferencia, el título del libro nos ofrece dos lecturas. Una de ellas, su evidente carácter instruccional: hay un puñado de reglas que debemos seguir para abandonar un lugar. Paso a paso, el cuerpo y su equipaje de recuerdos podrían tomar esas recomendaciones para despedirse y alejarse. La otra lectura posible, desde mi modo de ver, es la que se relaciona con los catálogos. Una enumeración de opciones que no dice cómo ni adónde marcharse, pero sí ofrece las cualidades de esa despedida: un registro organizado en el cual aparece la estructura y la genealogía, el talante individual de esas distintas maneras. Desde ambos criterios queda claro una cosa: la movilidad y la fuga están presentes. Y si hurgamos un poco más hallaríamos un tiempo verbal imperativo que exhorta, sugiere y, quién sabe, obliga a irse —a quedarse— definitivamente: «Llévate a sus muertos olvidados y cansados. /Déjanos la música y el trago. Déjanos la llama».

    Maneras de irse (Ígneo, Caracas, 2014) es la primera publicación de Ricardo Ramírez Requena. Pero no nos dejemos llevar por esta circunstancia. Este es un libro que tiene como respaldo un periodo prudente de maduración, y como posible termómetro, ha sido confrontado en un certamen nacional. Ricardo, el autor, no llega a la literatura venezolana de buenas a primeras. Ricardo no es inédito, es articulista y profesor universitario y ha estado muy cerca de la ficción breve. También es librero y actualmente labora como gerente en un conocido sello editorial. No necesita membretes y presentaciones excesivas. Maneras de irse es su primer parto, pero no es la paternidad de un adolescente que no sabe qué hacer con una responsabilidad nueva y delicada, sino aquel padre algo maduro que recibe al esperado hijo con anhelo y rigor. En Maneras de irse se acentúa una voz, la voz de un poeta, audible y entendible.

    Al principio de esta reseña mencionaba dos elementos: la movilidad y la fuga. No toda alusión al movimiento implica desplazamiento corporal o físico. A veces simulamos o simplemente aparentamos. A veces todo nuestro entorno parece una pintura de Edward Hopper. El ambiente que dibuja Ricardo se acerca, en apariencia, al cuadro Coche de asientos: algunas personas sentadas dentro de un tren o transporte de rieles, mirando a distintos lugares, sostenidas por un aire de quietud y ceguera. ¿El tren se mueve? ¿A dónde van los pasajeros inmóviles? Ricardo responde: «Te mueves y eso sigue ahí, aunque te marches a otro lado». Algunos se alejan y sus cuerpos se mantienen estáticos. Otros se quedan y sus expectativas y recuerdos posibilitan nuevos encuentros. La presencia paradójica de la llegada y la partida: «Pérdida de luz a la entrada de la luz».

    Es innegable la influencia de Pepe Barroeta en algunos textos, y en especial, el poema que da título al libro. El relato de familia y las antiguas costumbres, dichas con premeditado y medido desaliño. Y esto también forma parte de esa manera de expresión que ha adoptado Ricardo: la dicción ligeramente ruda y concreta, con referente visible y nombres propios.

    Nadie se aleja impunemente. La huida y el dolor se precipitan en los espacios que habitamos y que nos habitan. Los objetos están impregnados de olor a café negro, recién colado; y del cuerpo amado que aún no despierta: «Uno es de los espacios impregnados por el afecto, desde el mueble al lavamanos. Solo eso ayuda a soportarlo. Al dolor, la inutilidad, los pocos pasos y voz, la falta de apetito, los espasmos». También existe el hedor a pirotecnia, el mal aliento que sale del peligro. Cito el poema «La ceguera»:

    Hay una serenidad que otorga la amargura.

    Dura hasta que se cenizan las palabras y dejan de ser aliento. Y todo queda como lo callado del monte cuando hay peligro. Hay un canto de cigarra y luego el cesar y el templarse en la espera.

    Todos amolan sus cuchillos: se apertrechan, pues seremos invadidos por la turba.

    Conservamos la calma. 

    Sabemos que el que suelte su amargura pierde.

    Solo el silencio la resguarda.

    Ricardo dispone su discurso poético en versículos. Por eso notamos ese transitar irregular que sobrepasa la línea, hasta adoptar la escritura en prosa. Va del verso libre, muy libre, a la prosa. Y a la sentencia. En este proceso no pierde la fuerza lírica, condimento frecuente en la poesía. Ricardo apela, del mismo modo, al aliento de la crónica periodística. Se nota el relato de vida, las angustias callejeras y el encierro del apartamento. Angustias que ha visto directamente, cerca de su vivienda, en unos pocos canales de televisión y en los relatos de amigos del extranjero («la lucidez a la mano con el pánico»). Ricardo Ramírez ha creado un mapa amplio, íntimo y descarnado del país, no de un país sin cédula de identidad ni pasaporte, de un país ficticio, sino de aquel que ha sido su casa y refugio. En Maneras de irse, no obstante, también hay maneras de quedarse. La hermosa descripción, ponderada y devocional, llega y toma lugar genuino entre nosotros:

    (…) Queda poco tiempo para gozarse y quien puede lo hace. Los muchachos llegarán pronto de sus fiestas: Si algún cuerpo fue gozado que haya sido de buena manera. Que el roce, la caricia, haya sido correcta, el besar profundo, el desnudarse completo. Que ninguno haya sufrido más de lo necesario, que su risa no desaparezca mañana cuando vuelva a abrir los ojos, que la noche, Señor, no los haya devorado. Tráelos completos hasta el alba.

    Se supone que cada libro, cada poema o cualquier página, ha de sustentarse por los valores o cualidades distintivas de una obra literaria: estilo, autonomía estética, fuerza expresiva o cualquier otra categorización. Sin embargo, la lectura de un libro, y en este caso, de un libro de poemas, no se desliga del contexto exterior. Es decir, la actualidad circundante, llámese sociocultural, política o histórica, dialoga y es espejo o reflejo de lo que el poema intenta recrear («un disfraz de alegorías, un refrán de majaderos»). En este caso, no hace que el libro sea mejor o peor: es una cualidad que tiene una lectura cónsona con los tiempos de turbulencia, incomunicación e incertidumbre —podredumbre— que vivimos. El poema propone una certeza: la certeza de que aún es posible escribir y habitar la sensibilidad que gesticula en medio del caos. La sensibilidad que a veces puede ser una tregua: «La paz se pide por instantes, no se retiene».

    Maneras de irse es un libro de experiencias inmediatas y de experiencias literarias. Cuesta un poco diferenciarlas tajantemente. Una habita en la otra y ambas son expresiones de vida en particular: la de un poeta que no teme mostrar sus antecedentes y gustos; es más, allí radica la poética de este libro. Por eso apela a la cita indirecta, casi ensayística y reforzada por el yo: «Hablar en sueños es hablar desde una bisagra: el contar lleva un camino de Argonauta y el delirio de Coleridge. Me gusta que aparezcan ellos, así, con grandes ropajes en la desnudez de mis complejos. Me siento menos solo. Me siento menos lejos de aquellos». La narración y la ficción (un mismo pulso); el carteo entre Angélica y Orlando; entre Eurídice y Orfeo; entre Carmen y José Lizarrabengoa. Ricardo se hincha de recuerdos, de citas, de eventos y lugares. ¿Para qué? Para estar y permanecer.

    En una de mis tantas lecturas inconclusas, aparece la pequeña novela Los adioses, de Onetti. Y retengo especialmente algunos fragmentos, resaltados al margen de las hojas del libro: «Alguien tenía la ventana abierta en el primer piso del hotel; estaban bailando, se reían y las voces bajaban bruscamente hasta un tono de adioses, de confidencias concluyentes; pasaban bailando frente a la ventana, y el disco era La vida color de rosa, en acordeón». Me apropio de esta cita y comienzo a especular: la ventana puede dar a cualquier paisaje: el peligro de la represión en las calles, la dislalia oficial, el universo de la infancia, el porvenir apenas entrevisto; el piso de hotel puede ser un país; las personas que bailan podemos ser nosotros. Los adioses nos pertenecen. La ventana es una puerta, no importa, algo que permita ver lo que acontece afuera. Ricardo apunta lo siguiente: «Aparezcan entonces todos los tiempos: abro las puertas y dejo pasar el río y sus olores y sus piedras: que sean ellos desgaste en los pilares, desgaste del olvido, suceso que avive los deseos». Ricardo se va y regresa. Siempre está ahí, en su ciudad, con su esposa y con sus libros. El desarraigo recorre el cuerpo y sus periferias.






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  • 09/11/16--13:41: GISELLE CAPUTO [19.128]

  • Giselle Caputo

    (Buenos Aires, Argentina, 1986).
    Vive en Asunción (Paraguay) desde 1991. Licenciada en Letras (Facultad de Filosofía – UNA). Publicó dos poemarios: Batel (Felicita Ñembyense Cartonera, 2008) y 17 (El Guajhú Ediciones, 2016). Participó en antologías colectivas. Integra el equipo editorial de la revista literaria El Guajhú.




    De Batel (Felicita ÑembyenseCartonera, 2008)

    Ya a nadie

    a Rubén Bareiro Saguier

    Ya a nadie le importa
    la manera en que un poeta 
    muere hoy tan impunemente,
    y vienen sus monstruos a buscarlo
    y se lo llevan arrastrado,
    pataleando,
    gritando un grito mudo que nadie lee,
    mientras, en la ciudad,
    uno se ejercita,
    otro se alimenta,
    alguno tal vez lo recuerda de paso 
    en una conversación de sobremesa
    y los demás simplemente persisten 
    hurgando, 
    sin espanto, en sus propias cosas.



    Persecutores

    Nos siguen con sus antenas,
    con sus tonos polifónicos,
    monotemáticos, irreversibles

    Se te aparecen a la vuelta
    de cualquier esquina, de cualquiera
    de ellas se arman una puerta
    y tocan, golpean, pronuncian tu nombre

    Te recuerdan: terrícola, dicen,
    tus pies siempre irán sucios
    porque es lo que te queda de igualdad

    Y sobre lo que queda de barro
    construyen asfaltos y pedestales
    donde colocan sus electrodomésticos
    para montarse sobre ellos en eterno circuito cerrado

    Vos sabes que nos siguen
    por eso cuando te entra la paranoia
    encendés la luz, agarrás el cel y llamás a un amigo.


    Cuando el calendario se deshoja

    A Adrián Caín

    Me pregunto qué es lo que crece
    cuando el calendario se deshoja
    y qué es lo que sugiere el circulito
    del minuto si uno no engorda
    si uno no transcurre
    no madura, no vuela,
    no aprende a coser,
    a cocinar, a amamantar
    a qué llaman progreso
    si de este lado no veo más
    que deformados y mutantes
    con restauraciones trilladas
    y discusiones no perecederas
    y muchachitas con formol
    y edificios embalsamados
    y fugitivos que huyen
    hacia el ancestral horizonte
    me pregunto si la rebelión
    más lúcida en todo esto
    no es la del niño terco
    que llora y zapatea.



    10.24 Posmo 

    Todos los pasos habrán de ser en falso,
    la vida se divierte esgrimiendo impresiones borrosas,
    garabatos de loco.
    En medio un hombre con todo,
    abrazado a un laberinto imposible de preguntas
    que prometen, eso sí, la felicidad.



    Cotidiano

    Es un tiempo complicado,
    un tiempo azul rata de escritorio,
    de oxígeno,
    demasiado oxígeno
    y asfalto a la mañana.
    Es un día verde tarde
    ambientalista gua´u,
    de rojo camionero más bien,
    de boca salivosa,
    de trampa en el ocaso.
    Es un tiempo colorido,
    doblemente complicado
    cuando es de noche y parpadeo
    abruptamente naranja de golpe,
    un tiempo de fronteras en llamas
    al final del día
    una contienda
    salvaje y brutal,
    una invocación.



    El perro nuestro de cada día

    Es como si las bolsas de plástico
    se hubiesen puesto de moda para los muebles
    porque para qué recordar a los muertos
    y juntar polvo en la casa

    Las telarañas emigran
    y las hormigas hacen lo suyo:
    se llevan la última miga
    de un hogar, dulce hogar

    Mamá cocina, barre, y me mira
    con la sugerente pupila del plagueo,
    y cuando pasea por el jardín
    es porque anda buscando nidos vacíos

    Pero cuando vuelve el chasquido del portón,
    ella sonríe, el perro entra y nos pregunta
    si hoy nos sobró un poco
    de nuestro absurdo pan de cada día.

    (del poemario Batel, Felicita Ñembytense Cartonera, 2008)


    Lluvioteca

    lo que saben las altas y soberbias puertas del centro
    mientras llueve sobre sus carteles matutinos,

    lo que saben las paredes,
    el eco de las goteras en el interior de los edificios,
    la asamblea silenciosa de fantasmas en las esquinas,
    o su dispersión de sombras temblorosas
    escondiéndose en los negocios,

    lo que sabe la lluvia, que acribilla el asfalto,
    ahora que le cuento mis secretos
    y me resguardo en los escalones de una cafetería
    y los olores me llenan de deseos extenuados

    hay intuiciones veladas y certezas metafísicas
    bajando con rigor inclemente
    por canaletas y desagües,

    veo esperanzas imposibles
    repitiéndose en los charcos,
    y presentimientos fatales
    circulando apacibles
    en el desfile de paraguas multicolores,
    en las miradas solubles de los transeúntes,
    o en los ojos hipnotizados de los maniquís,
    que parecen sospechar un crimen
    detrás de las vidrieras

    acá hay una biblioteca invisible, me digo,
    cuyos tomos se guardan en la musiquita yoga de la lluvia
    que es relax de fondo y sin embargo triste.

    (de 17, El Guajhú Ediciones, 2016)



    VI

    La vida ordinaria es un punto fétido
    sobre otra realidad maravillosa,
    yo quiero ser una palabra que viaja
    lo que duran sus letras,
    la respiración decisiva del moribundo,
    un aliento cosmogónico o apocalíptico,
    un rayo que nos salve de la oscuridad
    y nos devuelva el día, a las tres de la mañana,
    quiero ser la fuerza intempestiva del mar,
    su búsqueda obstinada sobre la playa,
    el embrujo de un sonido irrepetible,
    el canto de un sauce loco en medio de la noche.
    Yo quiero nacer y morir en un instante,
    pero que sea verdadero
    como el fulgor de un incendio
    que te aniquile por completo.

    (de Generación Picnik, antología bucólica, El Guajhú Ediciones, 2016)



    Otros poemas

    El café

    A las 20.00 hs. en punto
    me preparo un café
    y bajo las escaleras lentamente

    Pero, de pronto,
    llegando al último escalón
    el café no es el café
    es un brebaje extraño
    hecho de migas, hojas de otoño
    y algo de soledad.


    Convivencia 

    No tenemos donde enchufar los electrodomésticos,
    hay un solo triple en la casa
    y está la mezquinada remera
    que un día se convirtió en trapo de cocina.
    Estos dos elementos, 
    junto con los platos sucios,
    el desorden en la habitación,
    las discusiones impenetrables 
    y el par de ideas que nos diferencian
    constituyen el símbolo más claro
    de una extraña aunque adorable 
    libertad compartida.


    Artefacto

    Un solo artefacto con su sonido jadeante 
    justifica a los sudados cuerpos que se tienden debajo 
    Es el ventilador de techo que está dando vueltas
    y no da abasto con su cansado dale que dale



    El departamento

    El departamento es un agotado campo de batalla.
    En pleno cuarto piso 
    quedan despojos, 
    y palabras mudas que laten
    todavía en nuestras bocas 
    como latigazos o disparos.

    Yo me poso en la baranda entonces 
    e imagino a esa suave y apacible brisa 
    que a veces viaja desde la bahía de Asunción
    solo para vincular al balcón 
    con la extensa ventana del dormitorio,
    o para conectar a esas dos fracciones
    del infinito mundo que ya perdimos.





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  • 09/11/16--13:51: CAMILA RECALDE [19.129]

  • Camila Recalde

    (Asunción, 1992)

    Escritora, narradora oral, editora y docente. Publicó poemas en la Antología de la Academia Literaria Kavure´i (2010) de la Facultad de Filosofía y en la Antología Generación Piknic (2016), ediciones El Guajhú. Publicó artículos en la revista especializada en poesía y crítica El Tren Rojo (2016). Coordinó el Club de lectura “Literatura Paraguaya de la Dictadura” (2015). Colaboró en la radio online Ondas Ayvu del CCEJS, con entrevistas a escritores contemporáneos en postcast del programa “Deshojando Ondas”(2015-2016). Es editora de la revista independiente de lengua y literatura El Guajhú (2013-2016). Actualmente se encuentra coordinando junto al poeta Carlos Bazzano, el Laboratorio de Creación Literaria (2016).



    La madurez es una niña grande

    La niña que se dedicaba a descuartizar flores por las tardes, una de esas tardes se preguntó por qué los seres humanos se empeñan en encontrarle sentido a sus acciones, fue la última vez que se sentó a descuartizar flores por las tardes.


    Mis bienes

    Clausuraron el parque,
    pavimentaron el césped.
    Ya no tengo más
    que lo que guardan
    mis bolsillos rotos;
    un par de aguacates,
    muchos limones,
    un gato sin dueña,
    demasiados besos…
    Y vos,
    que vas con los hombros cargados
    de acordes mayores,
    de peces sin nombre
    y al final del día
    solo tenés tus manos
    tus manos y sus muchas ampollas
    y un invierno leve
    que no sacia
    tu anhelo de frío.
    Y nosotros,
    que aun sumando
    nuestros escasos bienes
    no somos más que polvo,
    dudas,
    buzón sin casa
    parque clausurado,
    cabellos sin trenzas,
    poemas sueltos,
    techaga´u,
    no sé.



    Mis amigos se drogan

    Mis amigos se drogan, se drogan mucho, el gobierno les droga; yo me drogo con ellos, ellos me drogan, me droga el gobierno narco, me droga el tiempo que no para, la tristeza a la que no le saco ni una sonrisita, me droga la incesante duda, me droga la sobriedad con sus reglas demasiado estrictas para mí y mis amigos. Me droga la soja transgénica, las campañas electorales, cada uno de los 40 grados de la tarde asuncena, se droga mi hermanito, mi primo, mi papá y hasta mi vieja se droga. La legalidad, la legalidad es otra cosa.



    Contrato social

    Tiene derecho a una educación formal:
    timbre-fila-tomar distancia-himno
    buenos días profesora,
    bien, gracias y usted profesora
    Tiene derecho a guardar polvo en los bolsillos
    del uniforme escolar
    Tiene derecho, si se porta bien,
    a una vida eterna
    y, por supuesto
    tiene derecho a permanecer callado .
    Está prohibido abrazar árboles
    en la peatonal de San Lorenzo.
    Beber alcohol frente a la iglesia de Areguá.
    Prohibido bañarse desnudo en lugares públicos,
    prohibido estornudar sin taparse la boca,
    prohibido escribir por la pared,
    usar bikini en el hospital,
    reírse en los entierros,
    chuparse los dedos antes de comer,
    manejar muy rápido,
    manejar muy despacio,
    prohibido escribir “prohibido” sin h,
    aunque suene igual…
    Prohibido comer con la boca abierta,
    con las manos sucias,
    mascando con chicle,
    con los codos sobre la mesa.
    Prohibido.
    Prohibido comer tierra,
    tomar cerveza con vino
    tomarse de las manos entre los nenes,
    tomar leche antes de sandía
    y después de la sandía,
    prohibido casi cualquier cosa.
    Prohibido lavarse la cabeza mientras menstruas,
    alzar a los bebés mientras menstruas,
    bañarse en la piscina,
    no usar bombacha,
    prohibido sentirse bien mientras menstruas.
    No, mamá. No estoy enferma,
    estoy menstruando
    Prohibido decir menstruación en voz alta y muchas, muchas cosas más.


    Dice

    Que le zumban los oídos,
    que le resuenan los tímpanos.
    Quizás son sus diablitos susurrándole lujuria
    capaz que son sus ángeles cantándole buenas ondas
    puede que sean esos bichitos del oído
    despabilándose
    quitándose el kaigue
    destrozando el interior de su ser frágil
    es lo que suelen pasar con los seres que viven dentro de otros, su vitalidad es proporcional a la desgracia del anfitrión y uno los ve y no sabe si alegrarse por uno o por los otros.
    Nosotros, los espectadores, cegados por ese afán de objetividad, damos, casi siempre, en sentir pena por ambos, por él, por ellos, por todos. Seguimos optamos por sentir pena para poder, paradójicamente, sentirnos mejor,
    más humanos,
    más sensibles,
    con más ángeles en las orejas.



    Silencios

    ¿Me querés?
    Silencio

    ¿Me escuchás?
    Silencio

    ¿Vos me querés?

    El tercer silencio fue tajante. Tres silencios fueron demasiado, me alejé inquieta, sollozaban mis ganas de sollozar. Entonces medité sobre mis sentimientos para encontrar su origen, lo hice detenidamente. Había hecho mal la cuenta, no fueron tres silencios. Fue solo uno, el mismo, idénticamente impersonal.
    Habrá que aceptar el hecho de que infinidad de preguntas quedarán sin respuestas. O habrá que aprender a escuchar al silencio, de a poco, quizás él aprenda a escucharme para responderme satisfactoriamente cuando le pregunte si me quiere.



    A veces yo, siempre vos.

    A veces,
    cuando noto lo absurdo de la realidad
    casi escucho mis ronquidos
    Respirar, despertar, respirar…
    generalmente no funciona
    ¿Cuánto más necesitas para dejar de necesitar?
    quedate un rato más,
    cocinemos algo
    Yo,
    que duermo con los pies descubiertos
    que te extrañé desde siempre.
    que me pregunto respuestas
    y me respondo preguntas
    que muy pronto me quedé sin nada más para dar
    ¿Y si dormimos juntos?
    quédate a dormir,
    durmamos juntos
    Siempre
    que me entregué a la zoofilia
    la llamé de otra forma y deseché la moral
    las categorías, las barreras.
    busqué cosas que no terminé de comprender.
    Vos,
    que tenés tanto miedo, tanto miedo
    que comprendés el miedo y nada más
    que no te gustan las trenzas
    que te acercás a luz
    solo para agrandar tu sombra y sentirte grande, más grande.
    ¿Y si hablamos de otra cosa?
    Está haciendo frío
    mejor ponete una gorra.








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  • 09/11/16--14:00: EDU BARRETO [19.130]

  • Edu Barreto

    (Asunción, Paraguay 1978)

    Diseñador gráfico y docente universitario. Participó de talleres literarios presenciales a cargo de los escritores Victorio Suárez, Lia Colombino y a distancia, con la argentina Laura Yasán (premio Casa de las Américas La Habana 2008). Algunos de sus poemas fueron publicados en Cuando maduran los signos, poemario del Taller Literario de la UNIBE (2008), Poetas por KM2 (2014), Aposíntesis (2015), El Guajhú No. 7 (2016). Su cuento Ramón/Zulema forma parte de Lascivia Textual, antología de cuentos eróticos lanzada por Revista Y (2014). Alimenta irregularmente su blog: contuberniocatartico.blogspot.com con textos que intentan parecerse a poesía, desde 2005. Actualmente viene desarrollando BienCerca, poesía íntima en espacios públicos, proyecto que consiste en leer poesía al oído de la gente en los bancos de plazas asuncenas.
    Por las tardes imagina que la espera es una tarántula, que pasea por su vientre.

     

    Me crucé con un chico de ojos distantes

    y no le pregunté su nombre…
    Fue cerca del Mercado.

    Desde ayer voy a comprar
    cosas que no necesito:
    Una corbata,
    diez berenjenas,
    anatómicos a rayas
    para ver si me lo encuentro.
    Pregunté al policía.
    al carnicero,
    a la vendedora de huevos…
    Sólo recibí insultos.

    Nadie distingue ojos distantes
    si está perdido en el ruido.

    Subí a los colectivos
    y pregunté si alguien vio
    al chico de ojos distantes.
    Nadie respondió.
    Sólo recibí empujones.

    Fue inútil
    Ni en el Mercado, ni en los colectivos
    nadie ve ojos distantes
    en esta ciudad de ciegos miserables.

     

    Accidente

    Habló de una mujer
    recuerdo,
    e invadió mi cama
    un sábado,
    con la llave del
    deseo atrasado.
    Una vez, accidente.
    La tercera
    se reconoce habitante.
    Sin excusas,
    lo guié por mi cuerpo:
    pantanoso territorio de gemidos
    Con cada embestida,
    las palabras
    cambiaron de color.
    Fui gato
    que gritó
    nombre de hombre
    en medio de la noche.
    Temprano, nos vestimos
    para ocupar
    el lugar de simples coincidencias.
    En la calle,
    nuestros cuerpos
    fueron ecuaciones no resueltas.
    El asfalto fue un dios
    que exigió mucho.

     

    Desviado

    Hijo bastardo
    de madre soltera
    y encima puto:
    llevo en mi, todos tus monstruos.

    Sobre mis espaldas:
    el solitario apellido,
    saliva de hombres que terminaron
    y se vistieron.
    El caminar amanerado,
    a veces escondido,
    a veces exagerado.

    Una vida dudosa.

    El radical/ el insano/ el resentido…
    Así, ¿Santificado será mi nombre?

    Inseguro, paranoico
    pero nunca el esfínter contraído.

    Clamaron masculinidad
    y les mostré el culo.
    Ejercieron autoridad
    y les escupí en la cara.
    Pidieron discreción
    y les grité: ORGULLO.

     

    (Anal)tómico

    Hay que ser distraído
    y dejar el anatómico
    en la casa del amante.
    Gastado signo de orinar territorio…

    Hay que ser cínico
    y organizar un museo de calzoncillos
    como botines del cuerpo a cuerpo:
    Rayados, a motas, manchados.
    El tuyo ocupa un lugar privilegiado.
    Tener tus iniciales bordadas cerca de los testículos
    es la más clara señal
    de tu insignificancia.

     

    Masaje

    ¿Pensamos lo vulnerable
    que quedamos al dejar el cuerpo
    desnudo ante un par de manos?
    Nódulos, dolor y contracturas.
    Es tu nombre hecho tirón lo que duele.
    Tiene la piel morena.
    Fuerza en los brazos.
    Una respiración pausada.
    Huelo jazmines en el aire.
    Los muslos vibran ante el roce.
    Intento mirar su bulto
    pero el peligro aparece.
    Pide que de vuelta
    como cuando estuviste
    en mi espalda.
    Ni el sudor se controla.
    Me destapa
    y mira mi amapola
    queriendo llegar al cielo
    sin viento.
    Es imposible,
    e involuntaria la pulsión.
    El deseo es una flor
    que crece entre toallas,
    años luz de tu cuerpo.










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  • 09/12/16--02:09: MAKYLA CURTIS [19.131]

  • Makyla Curtis

    Nació en Nueva Zelanda con ascendencia escocesa. Estudia un Master en Artes en inglés en la Universidad de Auckland, junto con un Certificado de Lenguas en maori. Es impresora tipográfica, poeta y grabadora con interés especial en lenguas y dialectos, publicaciones de DIY (Do It Yourself o Hazlo tú mismo) y tipografías.


    Dossier de poesía actual de Nueva Zelanda, preparado y traducido por Andrea Rivas.
     http://circulodepoesia.com/2016/09/poesia-de-nueva-zelanda-makyla-curtis/



    Poéticas de género

    ―gente demasiado grande en la habitación, ella lamenta ser numerosa
              ella empieza
    a dibujar pasajes de verdad, declara un humor, un modo:
    luz solar en pisos vacíos, su propio patio trasero, haciendo dinero en el
              puente que se desvanece
              encrucijadas cerradas
    intercambiando normas binarias

    Ella rechaza ser numerosa.

             Ella empieza de nuevo
    el cuerpo de la mujer, ella dice, cuerpos en el texto
    formando sonidos, como labios de amantes

    Ella se pregunta
    dialécticamente
    sobre su vulva:

    imagina las inhibiciones estructurales que titubean en las bases.

              Ella empieza
    traducción problemática
              Ella describe
    una cercanía distinta a las relaciones corporales distninta a las nociones preformadas.

    Su lengua cuelga, seguida por su poesía
    y el lenguaje ― dardos y:

    casi tocando el brazo de él en partes de lenguaje
    Ella lo nombra
               innombrado

    Con sus ojos cerrados ella lo conoce, moviéndose de estrofa en estrofa
    sus largos dedos pálidos, dislocando la diferencia sexual
    pero replicando
    gravedad y reclamando su peso

               Ella empieza de nuevo
    diseccionando, escéptica.
    Ella lo conocería con los ojos abiertos
    cerrados
    o sin ellos.
    Dentro, se ha implicado en poemas dos páginas antes.

    Más austero: rechazando el nombre que ella misma se dio
                Ella
    se renombra Él
    y Él escapa de una categoría
    descifrada.

    E innombrada, como una hoja, flota en la superficie

    Él, en el acto de beberlo todo
    me encuentra
               tú
               diseño de frustración legible.

    Él bebe,  tragos
    austeridad conceptual
    y rechaza la metapoética;

    existir solo provee de oportunidad
    para soledades inmensas.

               Él empieza de nuevo
    desempacando una libreta, una barra labial y cigarrillos

    sus motivos, parcialmente prudentes, son como el cigarrillo sin terminar



    Cómo llegamos a tierra

    Había armonía preestablecida
    de lluvia cayendo como diptongos
    pánico en las manos
    blanco estridente
    lento granizo
    incesante.

    El suelo del bote se hizo más débill
    el mundo se hizo más audaz
    la mano de voces
    hizo eco en el matorral.
    Perdí mi bicicleta
    pero el auto circundaba inversamente
    ― nada ha cambiado ―

    Espectáculo en agua:
    sobresaliendo más allá de la vida salvaje de una nymphalidae.
    Dulce vidente, llamando a
    los tenientes del mar, el glastig
    en las grietas y hendiduras de piedra
    voces que se intercalan
    entre los acordes vocales y el silbido
    del viento ―              una cadencia de tradición
                                       un obstáculo de tiempo.

    Las hermosas hendiduras en las colinas cubiertas de musgo son
    solo voces que doblan en las curvas
    un vapor blanco que envuelve
    una estrecha separación de labios.
    Una cuchara se sumerge: gruesa avena y sal.

    La distancia de la manija sostiene el verde océano en la bahía
    anhela que llegue a la orilla
    mientras los fantasmas de nuestra memoria
    desgarran la tierra.
    Todo lo que era, descansa bajo
    un terrón y césped turbulento.
    Todo lo que es se sostiene encima.
    Todo lo que será cuelga sobre nosotros en la niebla.

    Bajo las huellas del bosque en la cañada

    estamos meramente congelados, congelándonos, derritiéndonos, moviéndonos
    con la cuchara que sumergimos
    colmada de una cortina negra
    alzamos el tazón
    en la oscuridad
    y comemos.



    Madre

    la mujer que come
             come
                           come el viento
    extendiendo poder en su llamado
    ―pies agrietándose en la tierra
    diez semanas abandonando
    y el empuje                            empuje de ella
    pero el río se alza

    en rigor de escala
    en la izquierda central
    pequeños cúmulos
    un ojo en la pared
    ya en la oscuridad
    ella bombea bombea
                 bombea  el pedal
    una capa de aire frío pasa a través
    en la tercera sección
    apogeo de navegantes
    en busca del viento

    la sal
    ignora el empuje de la marea
    lenta
    y la orilla del mar
    es el rítmico mecer de su crucifijo
    amplia onda / un lento
    susurro en su garganta

    escapa
    su aliento
    archipiélago, paria, abandonado
    clemente en momentos
    a lo largo del horizonte
    cashmere curvéandose como humo de cigarrillo
    moviendo al oeste sobre el oeste
    mientras el viento se levanta
    historias ilegibles que ella                 penetra
    el texto
    iluminado en sus ojos la mecha
    atrapada en llamas

    puntos de apoyo en los esquies
    coros levantándose, una banda condensada
    midiendo nuestra escala
    seguimos el rastro ― rastro

    bebe la lluvia y espera
    ella toma lectura del viento, las nubes, el viento
    muelle condensándose en el frío
    pero el puerto golpea y agrieta

    recubre el suelo de ollín
    el viento en la chimenea
    y el lamento aullado de
    el viento habla

    Ella esperaba al hogar

    sobre las brasas de la estufa
    y el dulzor del hogar
    un otoño negro llega
    torrencial
    y las colinas acarician crudeza
              crudeza
    en morado escozor crudo
    sobre las brasas de la estufa

    ella nos escucha, nos huele
    ella nos ve llegando
    en patrón de panal de abejas
    el humo gira
    antes de que la lámpara se encienda
    y las voces sean tangibles
    ella olfatea
    y el aire se hunde
    el delgado sobre de humedad, el hedor amargo
    ‘’¡Ellos dijeron que estarían en casa para mañana!”
    pero ella no alza la vista
    redondas nubes cerradas
    distanciadas y
    encontrando una voz
    tierra a la vista
    nos acercamos al salino goteo
          goteo
    goteo



    Makyla Curtis 

    – Writer, Artist, Essayist, Printmaker, Letterpress printer, incessant reader and gallery goer.

    I recently completed BA English (Hons) with first class honours at the University of Auckland. This year I am continuing my te reo Māori studies alongside work as a tutor and research assistant at the university. My academic focus and area of interest is in poetry, contemporary New Zealand poetry in particular. For my masters thesis I am researching the space between text and mark-making (image/ visual/drawing) in poetry. I am also a poet as well as a maker of marks in various forms. I am a printmaker and visual artist. I have a particular interest in typography and DIY publications and zines.

    I am a volunteer at MOTAT in the Print Shop where I am a compositor. I recently purchased an Arab treadle press which needs renovation. Once it’s been restored I will be forming a Press, yet to be named, that will publish pamphlets, postcards and posters, and potentially small chapbooks, of work by local poets. I love to read, though most of my reading time goes into academic research while I study. I attend as many gallery openings as my schedule can manage. And when I have the time, I like to write short reviews of the art shows I see.

    My Work has appeared in the following journals:

    Poetry publication

    IKA4, Rejectamenta, Brief (51), Catalyst (10 & 11); Shearsman (99 & 100, 107 & 108); Flash Frontier; REM Magazine; Blackmail Press(Issue 23 & 33); Live Lines I, II & V; One Night Stanza: Read This; Sidestream; De-formed Paper & Potroast

    Academic publication

    Ka Mate Ka Ora: a New Zealand Journal of poetry and poetics #14
    Interesting Journal, University of Auckland #1

    Other publications

    Gay Express Magazine

    Awards and Achievements

    2016 – University of Auckland Research Masters Scholarship
    2015 – First in Course Awards, UoA
    Māori101, Introduction to written Māori; Eng778, Performance and Pedagogy
    2015 – Professor Terry Sturm Scholarship in NZ and Australian Literature
    2015 – Best of the Fest, Hamilton Zinefest – for ‘The Great Goatsby’
    2015 – Kenndrick Smithyman Scholarship Award
    2015 – Senior Scholar Award, UoA
    2014 – Summer Scholarship, (Supervisor Selina Tusitala Marsh,) UoA
    2014 – First in Course Awards, UoA
    Eng365, Writing and Settlement;Eng204, Pacific Literature
    2013 – First in Course Awards, UoA
    Eng347, Poetry off the Page; Eng343, Writing Poetry
    2007 – Finalist in Wallace Art Awards



    Two Children

    On the incoming dusk, we sneak out the back door of the rented bach.

    At low tide, the wide belly of the shore, ridged and dimpled by the sea and our own imprints – heel and toe, heel toe – with all of its secrets laid bare in the rock pools and the fops of hair-like seaweed. But not tonight, the sea has moved all the way up.

    We rest there, where the sand is softest, where it sieves and tumbles easily from our fingers. The top layer has a chill but, digging in our feet, we quickly find the warmth the sun left there.

    There is such a long pause before we hear our mother, crashing about in the closing darkness. Her voice carries, strange and high pitched.

    Pretending, imagining she is someone, something else altogether, we set off through the pohuehue and the scraggy shoreside bush, giggling and terrified in the elongated black shapes of the twilight.

    We run right into her.

    Her face is all shadows.

    The holiday is over, and the car is all packed up.

    Our car turns its metallic hide on the sea and we watch out the back window at the beach. The tide way up high: the hushed sea strokes and caresses the shore, as far up as it can reach. The sun is sunken: long, red-golden rays outstretched reaching back to the beach, holding on as long as it can.





    experimental poetry | Makyla Curtis














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    Jan Andrzej Morsztyn

    Jan Andrzej Morsztyn (24 de julio de 1621 - 8 de enero de 1693), fue un poeta y escritor polaco. También era miembro de la nobleza de Polonia y Lituania y una destacada figura política de la República de las Dos Naciones. Llegó a ocupar cargos importantes en la corte polaca, tales como Secretario Real y Tesorero Adjunto de la Corona. Es considerado uno de los más importantes exponentes de la literatura de Polonia, durante el periodo barroco. Emigró a Francia en 1683.
    Nació en el condado de Wiśnicz, de acaudalada familia aristocrática, y que profesaba el calvinismo y estudió en la Universidad de Leiden. Junto con uno de sus hermanos, viajó a Francia y Italia. Realizó meritorias traducciones de Torquato Tasso y Pierre Corneille, entre otros.



    Amiga

    Me gusta una muchacha que pueda entretenerme
    y que no me vigile,
    y que no se entrometa en mis asuntos,
    que rápido se enoje y rápido se calme
    al saber que los dos sentimos lo que pasa.
    Que no tenga virtudes en exceso,
    y que no sea amable en demasía.
    Que sea bella, no se ofenda con bromas,
    y no evite abrazarme ante la gente.
    Porque si fuera pura y temerosa,
    cuidara de su fama, fuera celosa y digna,
    mi corazón con ella no encontraría asiento
    —¡qué feo es que lo diga!— pues... sería mi esposa.

    Jan Andrzej Morsztyn, incluido en Antología de la poesía polaca desde sus orígenes hasta la Primera Guerra Mundial (Editorial Gredos, Madrid, 2006, ed. y trad. de Fernando Presa González).




    Do trupa

    Leżysz zabity i jam też zabity,
    Ty – strzałą śmierci, ja – strzałą miłości,
    Ty krwie, ja w sobie nie mam rumianości,
    Ty jawne świece, ja mam płomień skryty.

    Tyś na twarz suknem żałobnym nakryty,
    Jam zawarł zmysły w okropnej ciemności, 
    Ty masz związane ręce, ja, wolności
    Zbywszy, mam rozum łańcuchem powity.

    Ty jednak milczysz, a mój język kwili,
    Ty nic nie czujesz, ja cierpię ból srodze,
    Tyś jak lód, a jam w piekielnej śrzeżodze.

    Ty się rozsypiesz prochem w małej chwili,
    Ja się nie mogę, stawszy się żywiołem
    Wiecznym mych ogniów, rozsypać popiołem.



    Do panny

    Obrazie bóstwa, nieśmiertelnej wzorze
    Urody, gładszej nad różane zorze;
    Etno miłości, której żywe śniegi
    Gorącym ogniom dają przez się biegi;
    Jasna godności gwiazdo, z którą ani
    Porówna słońce, ni jej miesiąc zgani;
    Przeczysta duszo w krysztale zamknięta,
    Z którą przebywa każda cnota święta;
    Dzieło przedniejsze pędzla przedniejszego,
    Cudzie nad świata siedm cudów starego,
    Najdoskonalsza natury roboto,
    Pociecho oczu, serc ciężka ochoto;
    Śniegu na pozór, ogniu w samej rzeczy —
    Ty, panno, chciej mię mieć na swej pieczy,
    Której-em tak swe niezwiędłej pamięci
    Wiersze poświęcił, jako oddał chęci;
    A jakoś we mnie wznieciła pochodnie,
    Tak daj, żebym mógł śpiewać twą cześć godnie,
    Żeby wszytek świat usłyszał oboje:
    Okowy moje i zwycięstwo twoje.



    Ogień i woda

    Jak tylko pojrzę, Jago, w oczy twoje,
    Wzrok mi przytępia zbytnie oświecenie;
    Jeśli zaś indziej odwrócić chcę swoje,
    W osieroceniu toczą łez strumienie.
    Wkrótce mię tedy oślepi to dwoje:
    Twych oczu ogień, moich słone zdroje.



    Cuda miłości

    Karmię frasunkiem miłość i myśleniem,
    Myśl zaś pamięcią i pożądliwością,
    Żądzę nadzieją karmię i gładkością,
    Nadzieję bajką i próżnym błądzeniem.

    Napawam serce pychą z omamieniem,
    Pychę zmyślonym weselem z śmiałością,
    Śmiałość szaleństwem pasę z wyniosłością,
    Szaleństwo gniewem i złym zajątrzeniem.

    Karmię frasunek płaczem i wzdychaniem.
    Wzdychanie ogniem, ogień wiatrem prawie,
    Wiatr zasię cieniem, a cień oszukaniem.

    Kto kiedy słyszał o takowej sprawie,
    Że i z tym o głód cudzy się staraniem
    Sam przy tej wszytkiej głód ponoszę strawie.



    Do Jagnieszki

    Nie każda gwiazda takie światło toczy,
    Jaki blask twoje wydawają oczy;
    Włosy nad złoto są sidła zdradliwe,
    W które nam łowisz, panno, serca chciwe;
    Z karmazynowym zaś koralem usty
    Zrównasz, które nas wabią do rozpusty;
    Piersi bez mleka, ale równe mlecznym
    nabiałom, równe i lilijom ślicznym;
    Alabastrowa czoło jest tablica,
    Na której szczęścia mego tajemnica;
    Ręka tak gładka i ulana w mierze,
    Że każde serce do więzienia bierze.
    Stąd-ci mię dzierżą w nieprzetrwanej męce:
    Oczy, włos, usta, piersi, czoło, ręce.



    Figiel

    Trudno, Kasiu, nie krzyczeć, gdy co pali;
    Choćby człowiek z kamienia był i z stali,
    Czuję twe zapały.
    A ty każesz milczkiem twe ognie znosić,
    Któż to o się tak niedbały,
    Żeby nie miał w znoju o wodę prosić.

    Choćbym prośbą nie kruszył już tej skały,
    Choćby dobrze lamenty me ustały,
    Wydadzą mię oczy.
    Choćby i te skryły swój płacz w powieki,
    Zgadnie każdy, kto cię zoczy,
    Że ja przecie twoim sługą na wieki.

    Ale chcesz li, żeby naszej obłudzie
    Uwierzono i żeby więcej ludzie
    O nas nie wiedzieli,
    Bądź łaskawsza, chciej kochać, nie bądź płocha,
    A gdy mię to rozweseli,
    Każdy rzecze o mnie: znać, że nie kocha.


    Autor: Jan Andrzej Morsztyn






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  • 09/12/16--07:49: DIONISOS SOLOMÓS [19.133]

  • Dionisos Solomós

    Dionisios Solomos (en griego: Διονύσιος Σολωμός) (1798-1857) fue un poeta griego de Zante. Él es mejor conocido por haber escrito el Imnos eis tin Eleftherían («Himno a la Libertad»), cuyas dos primeras estrofas se convirtieron en el himno nacional griego en 1823.

    Nació el 8 de abril de 1798. Era de una familia poderosa de Zante y en 1808 fue a Italia a estudiar Derecho. Tras 10 años volvió a Zante con una sólida formación en literatura. Solomos llegó a ser famoso como poeta durante esta época, cuando aún era joven.

    Al final de 1828 dejó Zante y se estableció en Kerkyra ("Corfú") para dedicarse a la poesía. Lo último que escribió fueron sonetos.

    Murió el 9 de febrero de 1857 de apoplejía. Sus restos fueron trasladados a Zante en 1865.

    Obras

    1823: Imnos eis tin Eleftherían, poema en 158 cuartetos.
    1826: La Mujer de Zante (prosa), Lambros (poema) y primera versión del poema Los libres asediados.
    1832: Los libres asediados, segunda versión.
    1844: Los libres asediados, versión definitiva.


    BOCETO 2
                                            
    1

    Un inmenso silencio de tumba reina en el campo.
    Canta el ave, coge un grano y su madre lo envidia.
    El hambre ennegreció los ojos. La madre se desmaya de deseo.
    El buen suliota se pone aparte y se echa a llorar:
    "Solitario y oscuro fusil, ¿por qué te tengo en las manos?
    Te me has vuelto pesado y el turco lo sabe".

                                               
    2

    Abril y el Amor danzan y sonríen
    y tantas armas lloran por ti cuantas flores y frutos aparecen.

    Una blanca colina de ovejas en movimiento está balando
    y vuela de nuevo a la profundidad del mar
    que, durante toda la noche, se mezcló con la belleza del cielo.
    En las aguas del lago, a donde llegó con impaciencia,
    juega con su sombra una mariposa azul
    que perfumó su sueño dentro del lirio silvestre.
    El gusanillo también se encuentra en un dulce momento.
    La naturaleza es encanto, sueño y gracia en la belleza.
    La piedra negra es toda dorada y la seca hierba.
    En mil fontanas se vierte, en mil lenguas habla.
    Quien muera hoy muere mil veces.
    Tiembla el alma y se olvida dulcemente de sí misma.

                                               
    3

    "¡Trompeta, corta con violencia los sortilegios del canto,
    para que no corten el valor de la mujer, del anciano y del niño!".
    Perdida, ¡ay de mí!, e indolente se escucha la trompeta.
    ¡Cómo llega al enemigo y despierta toda clase de ecos!
    Produce una risa violenta en el ejército disperso
    y la burlona trompeta vuela hasta lo alto del cielo.
    Y, golpeando por doquier, aquí y allá,
    con un gracioso aliento, el pecho saciado,
    irritado, poderoso, lleno enteramente de almas,
    agitó el aire hermoso y sereno.
    Al final, a lo lejos, se oye una voz, como un astro caído,
    una clara voz, una voz del miedo, concisa, hasta la fortaleza.

    Dionisos Solomós en Los hombres libres sitiados (1834-1844), incluido en Antología de la poesía griega. Desde el siglo XI hasta nuestros días (Ediciones Clásicas, Madrid, 1997, ed. de José Antonio Moreno Jurado).




    DIONISIO SOLOMÓS

    por Miguel Castillo Didier 

    http://www.revistaderechopublico.uchile.cl/index.php/RBNH/article/viewFile/37973/39633


    Himno a la Libertad
    (Proemio)

    Te conozco por el filo
    terrible de esa tu espada;
    por tu mirar te conozco:
    con prisa mide la tierra.

    Resurgida de los huesos
    sagrados de los Helenos,
    como siempre valerosa,
    salve, salve oh Libertad.

    Allí dentro te ocultabas
    con vergüenza y amargura,
    y esperabas que una voz
    "Ven de nuevo" te dijera.

    Pero tardaba aquel día;
    todo seguía en silencio,
    pues la amenaza espantaba,
    la esclavitud oprimía.

    Desdichada, por consuelo
    sólo podías hablar
    de las pasadas grandezas
    y, narrándolas, llorar.

    (Caída de Tripolis)

    Ante ti se alzan los muros
    de la desdichada Trípolis;
    desearías arrojarle
    hoy un rayo de terror.

    Sordo ruido de fusiles
    y el entrechocar de espadas,
    rayos y golpes escucho
    y oigo rechinar de dientes.

    Ah qué noche fuera aquella
    que hasta el recuerdo la teme;
    no hubo sueño diferente
    a más de la amarga muerte.

    De la escena el lugar y hora,
    el estruendo y los lamentos,
    la manera desalmada
    del combate, más el humo,

    y el tronar y las tinieblas
    que sólo el fuego interrumpe,
    representaban el Hades
    que a los infieles espera.

    Mirad cómo siegan vidas
    las manos desesperadas;
    cortados caen por tierra
    brazos, cabezas y pies.

    Brota sangre cual torrente
    y hacia el valle va corriendo;
    la bebe en vez de rocío
    la inocente yerbecilla.

    Fresca brisa de la aurora,
    no corres ahora ya
    hacia el astro del infiel,
    ¡corre, sopla hacia la Cruz!

    Resurgida de los huesos
    sagrados do los Helenos,
    come siempre valerosa,
    salve, salve oh Libertad.

    (Triunfo de Corinto)

    De Corinto he aquí los campos.
    Solamente el sol no brilla
    en los plátanos, no brilla
    en los viñedos y arroyos.

    Y en el aire quieto y calmo
    ya no se oyen inocentes
    los sones del caramillo,
    el balar de los corderos.

    Corren los carros por miles,
    como olas a la ribera;
    mas los bravos palikaris
    del número no se cuidan.

    Oh Trescientos, levantaos,
    y venid hasta nosotros:
    vuestros hijos han de ver
    cuánto a vosotros seméjanse.

    Todos aquellos los temen
    y con paso enceguecido
    dentro de Corinto enciérranse,
    desaparecen de aquí.

    Manda el Angel de la Ruina,
    manda al Hambre y a la Peste:
    bajo forma de esqueletos,
    caminanjuntos las dos.

    Y caídos en la yerba,
    expiraban por doquier
    los últimos tristes restos
    de la fuga y perdición.

    Y tú, inmortal y divina,
    que lo que quieres lo puedes,
    por el valle, Libertad,
    paseas ensangrentada.

    Y en la sombra, de la mano,
    en la sombra veo yo
    vírgenes dedos de lirio
    que la danza están formando.

    En la ronda dulces giran
    bellos ojos amorosos
    y bajo la brisa ondulan
    negros y áureos cabellos.

    Y nú alma regocíjase
    pues el seno de cada una
    hoy suave leche prepara
    de valor y libertad.

    Entre la yerba y las flores
    el vaso yo no sostengo:
    yo como Píndaro canto
    canciones de libertad.

    Resurgida de los huesos
    sagrados de los Helenos,
    como siempre valerosa,
    ¡salve, salve oh Libertad!




    A la muerte de Lord Byron
    (fragmento)

    Cuando en las profundidades de la noche
    todas las cosas enmudecen,
    y en el hombre las pasiones
    que están calmadas despiertan,

    y recostados de lado los
    combatientes de Cristo
    por miles contemplan en su sueño
    las muertes del enemigo,

    el poeta en vigilia suspira,
    y ante la lápida amarga
    que a Vótsaris recubre
    por largo rato se tarda.

    Abajo, junto a sus pies,
    tiene el lecho de la muerte
    otro varón que fue temible.
    Enfrente de ellos el templo.

    Bellísima cual la esperanza
    que siempre tiene el mortal,
    desde el vitral destella suavemente
    la luz del santo altar.

    Desde dentro el aire tomaba,
    con hálito refrescante,
    el incienso de ese día
    y lo traía hasta allí.

    No escuchas en tomo pasos.
    Sólo divisas la sombra,
    que se extiende por las tumbas,
    larga; inmóvil, desolada,

    igual como ves negrear
    la sombra de un ciprés joven
    si no la roza a su espiga
    aura de brisa ligera.

    Dime, valiente, ¿qué meditan
    tus valerosos pensamientos,
    que largo rato se tardan
    junto a la tumba de Vótsaris?

    ¿Temes acaso que se precipiten
    de improviso los turcos al amanecer,
    y que venzan al ejército
    que tiene ímpetu invencible?

    ¿Temes que los soberanos
    que tienen la Santa Alianza,
    como agades se comporten,
    de confianza del Sultán?

    ¿O te dice Natura en las entrañas
    con una señal oculta:
    "la Grecia vas a dejar
    para marcharte a los cielos"?

    (Estrofas 107-118)




    Catástrofe de Psará

    De Psará por la colina desolada
    camina la Gloria solitaria,
    recordando a los bravos combatientes.
    Y en sus cabellos lleva una corona
    entretejida con las pocas hierbas
    que en la tierra desierta habían quedado.

    La danza de Zalongo

    (Fragmento del poema A la
    muerte de Lord Byron)

    En el último acantilado de Zalongo
    de la libertad el amor las reunió
    y les inspiró una danza.

    Ni boda ni festejo alguno
    un paso tal conocieron,
    pues danzan también en las entrañas
    otras vidas inocentes.

    Silbaban al viento los vestidos
    y las cabelleras desatadas.

    Y en cada vuelta, al girar,
    una en lo alto faltaba,

    sin otra voz ni otro ruido
    que el de cráneos y pechos
    en el fondo del abismo.


    A los heptanesios

    Infeliz pueblo mío,
    bueno y amado,
    siempre crédulo en exceso
    y siempre traicionado.


    Serenidad

    Ola alguna no se oye
    en la ribera desierta.
    Diz que el mar está durmiendo
    en los brazos de la tierra.


    No me amas

    A cuantas flores hay en Mayo
    les pregunté deshojándolas,
    y todas me respondieron
    que tú a mí no me amas.


    Día de Resurrección
    (Fragmento del poema Lambros)

    Un clarísimo sol anunciaba
    la última estrella del alba
    Ni nube ni bruma cruzaba
    por parte alguna del cielo.
    Y tan mansa soplaba
    y tan suave la brisa en el rostro,
    que diríase musita el corazón:
    dulce es la vida, y la muerte, negra.


    Pascua en la iglesia
    (Fragmento del poema Lambros)

    ¡Cristo ha resucitado! Mozos, doncellas, ancianos,
    todos, grandes y pequeños, preparaos.
    Dentro de las iglesias ornadas de laurel
    reuníos con la luz de la alegría.
    Abrid vuestros brazos portadores de paz
    delante de los santos y besaos.
    Besaos dulcemente labios con labios,
    amigos y enemigos, decid: "¡Cristo ha resucitado!"

    Laureles lucen las tumbas en cada lápida,
    y hermosos niños las madres en sus brazos.
    Con voces suaves, mirando los íconos pintados,
    cantan los himnos los cantores.
    Brilla la plata y resplandece el oro
    de la luz que vierten los candelabros.
    Cada rostro fulgura con el cirio santo
    que llevan los cristianos en la mano.


    Al señor Jorge de Rosi, que se encontraba
    en Inglaterra

    De tu padre, cuando vengas,
    no verás sino la tumba.
    Ante ella estoy y te escribo,
    día primero de mayo.

    Esparciremos a mayo
    sobre su pecho sin mancha,
    pues se ha dormido esta noche
    en el sueño del Señor.

    Tranquilo estaba y sereno
    hasta su hora postrera,
    igual como se ve ahora,
    que el alma lo ha abandonado.

    Un instante, nada más,
    antes de volar al cielo,
    movió lentamente la mano
    como para bendecirte.


    La tentación
    (Fragmento del poema
    Las libres sitiados)

    Una danza formó Amor con el trigueño Abril,
    y halló Natura su tiempo más hermoso y dulce,
    y en la sombra que crece y encierra frescor y fragancia,
    se oye un trinar desmayado, nunca oído.

    Aguas claras y suaves, aguas graciosas
    se vierten por el barranco pleno de perfume
    y cogen su fragancia y dejan su frescor,
    y manifiestan al solla riqueza de sus fuentes,
    corren por aquí y allá y cantan cual ruiseñores.

    Afuera la vida bulle en el cielo, el mar, la tierra.
    Pero en el agua del lago, que es blanca y quieta,
    quieto hasta donde Jo veas y clarísimo hasta el fondo,
    con una pequeña sombra desconocida jugó una mariposa
    que perfumaba su sueño dentro de un nardo silvestre.

    Oh visionario, ¿dinos qué has visto esta noche?
    Tú que sombra ligera posees, di qué has visto esta noche.
    Noche llena de milagros, noche sembrada de magia. 




    Dionisios Solomós. El poeta nacional de Grecia


    Dionisιos Solomós (1798-1857) nació en Zante y murió en Corfú. Su nacimiento coincide en el tiempo con la muerte de Rigas (1757-1798) a manos de los turcos en Belgrado. Rigas desarrolló una intensa actividad política e intelectual en favor de la libertad griega. Solomós cantó a la libertad, a la lucha y los sacrificios de los griegos durante la guerra de la independencia. La poesía de Solomós se centra en los grandes temas que preocupan a filósofos y poetas de todas las épocas: la libertad, la naturaleza, la religión, la muerte y el amor. En sus poemas, la libertad triunfa frente a la naturaleza y la religión frente a la muerte. Su poesía muestra la unión entre la muerte y el amor, sentimiento este último que se contempla siempre desde el prisma de la pureza. 

    Solomós fue el primero en servirse de la lengua popular (δημοτική) para su creación poética.

    Después de la muerte de su padre, Solomós se traslada a Italia, donde primeramente asiste al Liceo de Cremona y con posterioridad cursará estudios de derecho en la Universidad de Pavía. Volverá a Zante en 1818 y, a partir de 1828, se establecerá de forma definitiva en Corfú. La creación poética de Solomós se divide en dos períodos: el de Zante, que va desde su regreso a la isla hasta 1828 y el período de Corfú, que comprende su obra de madurez y concluye con la muerte del poeta en la capital de las islas Jónicas.

    En Italia Solomós se inició en el Romanticismo, conoció a importantes representantes de las letras italianas y se vio influido por la obra de éstos. Es en esta época precisamente cuando compone una gran cantidad de poemas en italiano. A su regreso a Zante, el poeta, maduro desde el punto de vista vital y artístico, tomará contacto con su lengua materna. A esto contribuirá su relación y amistad con algunos famosos intelectuales que trabajaban en torno a los círculos filológicos del momento (G. Tersetis, A. Matesis) y que le ayudarán en esta primera incursión en la lengua helena. Enteramente ajeno a la tradición culta, Solomós asimiló la herencia griega – en Italia ya había leído a Homero a partir de la excelente traducción de Monti -, las obras de la literatura cretense, la canción popular y las obras de los poetas locales.

    Se dice que nuestro autor comenzó a escribir en su lengua materna después del encuentro que sostuvo con Spyridón Trikoupis. En una visita de éste a Zante en 1822, y mientras esperaba a Lord Byron, Trikoupis se preocupó por ver a Solomós. Tras escucharle recitar una oda, permaneció pensativo y le dijo que lo que ahora esperaba la patria era una poesía griega (“Grecia espera a su Dante”). En pocos días Solomós leyó a Trikoupis su poema en griego Xanzoula (Η Ξανθούλα).

    Durante ese mismo periodo el poeta, que deja ya atrás sus viejos sonetos en italiano y los versos improvisados para dedicarse a obras de una extensión mayor centradas principalmente en el tema de la Independencia, escribe el Himno a la Libertad (Ύμνος εις την Ελευθερίαν, 1828). Esta composición, publicada en 1825, comprende 158 estrofas, las dos primeras de las cuales se escogeran posteriormento como letra del Himno Nacional de Grecia. Este himno, con melodía del compositor Nicolás Mantzaros, amigo de Solomós, tuvo una gran repercusión, fue traducido a numerosas lenguas extranjeras y fomentó el movimiento filohelenista por toda Europa.



    De esa misma época data su oda A la muerte de Lord Byron (Εις τον θάνατο του Λορδ Μπάιρον, 1824), personaje al que Solomós admiraba especialmente por alzarse contra la tiranía y llegar a morir junto a los griegos en su lucha por la libertad. Es por estas fechas cuando comienza a componer Lambros (Ο Λάμπρος), una poema lírico inspirado en el estilo de Lord Byron pero que no concluirá jamás.

    Escribió también entonces la primera de sus dos únicas obras en prosa, Diálogo (Διάλογος, 1824), texto en donde defenderá el uso de la lengua popular, la dimotikí. Su segunda composición prosística, La mujer de Zante (Η γυναίκα της Ζάκυνθος), obra donde combina el verso y la prosa, fue escrita poco tiempo después (1826).

    En 1825 compone el epigrama La catástrofe de Psará (Η καταστροφή των Ψαρών), ejemplo excelente de estilo denso y sentencioso (Véase más abajo).


    Medalla de bronce con la inscripción "ΕΛΕΥΘΕΡΙΑ Η'ΘΑΝΑΤΟΣ","ΟΛΟΚΑΥΤΩΜΑ ΨΑΡΡΩΝ - 24 ΙΟΥΝΙΟΥ 1824" ("Libertad o Muerte", "Holocuasto de Psará - 24 de junio de 1824"). La medalla fue acuñada en 1924.


    Un nuevo período en la labor literaria de Solomós es el que se abre cuando se instala en Corfú. En el año 1833 escribe El cretense (Ο Κρητικός), poema narrativo que constituye un himno a la patria y al amor.

    [El Cretense: Un joven, que se salva de los turcos tras la represión del levantamiento independentista en Creta, lucha ahora con las olas, como náufrago, llevando agarrada de la mano a su prometida. Allí, en medio del mar y a la luz de la luna distingue la figura femenina de una deidad, la Libertad, la cual le fascina hasta tal punto que él no se da cuenta de que su amada es ya un cadáver].

    Otro poema de la misma época es Pórfyras (Ο Πόρφυρας, 1849). El tema de esta obra es la muerte trágica de un soldado inglés al que despedaza un tiburón (πόρφυρας). Cuando algunos amigos del poeta observaron que debería decantarse por tratar un tema nacional, Solomós respondió afirmando que “la nación tenía que aprender a considerar nacional aquello que era verdad” (Το έθνος πρέπει να μάθει να θεωρεί εθνικό ό τι είναι αληθινό).

    Con todo, el trabajo de su vida fue el poema Los sitiados libres (Οι Ελεύθεροι πολιορκημένοι), texto lírico-narrativo para cuya realización siguió tres diferentes esquemas.

    Solomós se inspira aquí en el segundo sitio levantado por turcos contra a la ciudad de Mesolongui. Desde el punto de vista cronológico, los versos cubren los últimos quince días del cerco, concretamente los que van desde la batalla de Clisova hasta el momento de la heroica salida de la ciudad, cuando los defensores de ésta, superando todas las debilidades humanas y despreciando su propia vida, decidieron salir la noche del 10 de abril de 1826.


    Delacroix, Grecia expirando sobre las ruinas de Mesolongui, 1827.

    Solomós no quiso nunca viajar a la Grecia liberada. Los griegos que despidieron al poeta del Himno a la Libertad no conocían la poesía de su época de madurez. Dos años después de su muerte, su discípulo Yákovos Polylás reunió la obra de Solomós en un tomo titulado Los encontrados (Τα Ευρισκόμενα). Con posterioridad, Línos Polítis reunió sus manuscritos añadiendo La mujer de Zante así como la correspondencia del poeta.

    En 1994 Stylianós Alexíou acometió la tarea de publicar la obra completa de Solomós bajo el título de Dionisios Solomós, Poesía y prosa (Διονυσίου Σολωμού, Ποιήματα και πεζά).

    En la obra de Solomós admiramos el lirismo, la precisión de las imágenes poéticas, el enaltecimiento de la lengua dimotikí y, en especial, de la expresión del sentimiento popular.

    Fue firme propósito del autor que su poesía tuviera sus raíces en la sociedad y en la lengua que aquélla forjó.



    Estatua de Dionisios Solomós en Zante
    (Plaza de Dionisios Solomós)
    Άγαλμα του Δ. Σολωμού στην πόλη της Ζακύνθου


    ΥΜΝΟΣ ΕΙΣ ΤΗΝ ΕΛΕΥΘΕΡΙΑΝ

    Σε γνωρίζω από την κόψη
    του σπαθιού την τρομερή,
    σε γνωρίζω από την όψη
    που με βία μετράει τη γη.

    Απ'τα κόκαλα βγαλμένη
    των Ελλήνων τα ιερά,
    και σαν πρώτα ανδρειωμένη,
    χαίρε, ω χαίρε, Ελευθεριά!

    Εκεί μέσα εκατοικούσες
    πικραμένη, εντροπαλή,
    κι ένα στόμα ακαρτερούσες,
    “έλα πάλι”, να σου πεί.

    'Αργεί να 'λθει εκείνη η μέρα,
    κι ήταν όλα σιωπηλά,
    γιατί τά 'σκιαζε η φοβέρα
    και τα πλάκωνε η σκλαβιά.

    Δυστυχής! Παρηγορία
    μόνη σού έμενε να λες
    περασμένα μεγαλεία
    και διηγώντας τα να κλαις.

    Και ακαρτέρει και ακαρτέρει
    Φιλελεύθερη λαλιά,
    ένα εκτύπαε τ'άλλο χέρι
    από την απελπισιά.



    HIMNO A LA LIBERTAD

    Te conozco por el filo
    de la terrible espada,
    te conozco por la mirada
    que con vigor escudriña la tierra.

    Surgida de los huesos
    sagrados de los helenos,
    y valerosa como antaño,
    ¡Salve! ¡Oh salve Libertad!

    Allí dentro viviste,
    dolida, acobardada,
    y una boca aguardaste
    que “Ven de nuevo” te dijera.

    Tarda en llegar aquel día
    y todo se hallaba en silencio,
    porque (todo) lo ensombrecía la amenaza
    y (todo) lo oprimía la esclavitud.

    ¡Desdichada! Como consuelo
    solo te quedaba el contar
    glorias pasadas
    y, al narrarlas, el llorarlas.

    Y de espera en espera
    de una voz amante de libertad,
    una mano golpeó a la otra
    por la desesperación.

    Traducción: Juan Manuel Díaz





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  • 09/12/16--08:25: ANDREAS KALVOS [19.134]

  • Andreas Kalvos

    Andreas Kalvos (también transcrito como Andreas Calvos; 1792 - el 3 de noviembre de 1869) era un poeta griego de la escuela Romántica. Publicó sólo dos colecciones de poemas - Lyra de 1824 y Lyrica de 1826. Era un contemporáneo de los poetas Ugo Foscolo y Dionysios Solomos. Ningún retrato de él se conoce.

    Andreas Calvos nació en el abril de 1792 en Grecia a la isla de Zacynthos (entonces ocupado por la república veneciana), el mayor de los dos hijos de Ioannes Calvos y Andriane Calvos (nee Roucane). Su madre vino de un establecido, landowning familia. Su hermano menor, Nicolaos, nació en 1794. En 1802, cuando Andreas tenía diez años, su padre tomó él y Nicolaos, pero no su esposa, a Livorno (Leghorn) en Italia, donde su hermano era el cónsul para la Islas Jónicas y donde había una comunidad griega. Los dos muchachos nunca vieron a su madre otra vez. En 1805 la madre de Calvos obtuvo un divorcio con motivo del abandono; y dentro de poco después volvió a casarse. En Livorno Andreas primero estudió la literatura griega y latina antigua y la historia.

    En Livorno en 1811 escribió su Himno italiano a Napoleón, un poema pacifista que más tarde rechazó (esto es cómo sabemos de su existencia, ya que el propio poema no se salvó). Al mismo tiempo vivió durante unos meses en Pisa, donde trabajó como un secretario; y luego movido a Florencia, un centro de vida intelectual y artística del tiempo.

    En 1812 su padre murió, y las finanzas de Kalvos se hicieron profundamente estiradas. Sin embargo, durante ese año también encontró a Ugo Foscolo, el poeta italiano más honrado y erudito de la era, y, como Calvos, un natural Zacynthos. Foscolo dio a Calvos un correo como su copista y le puso a la enseñanza de un protegido de su. Bajo la influencia de Foscolo Kalvos tomó el neoclasicismo, archaizing ideales y liberalismo político. En 1813 Kalvos escribió tres tragedias en italiano: Theramenes, Danaides e Hippias. También completó cuatro monólogos dramáticos, en el estilo neoclásico.

    Al final de 1813, debido a sus opiniones 'avanzadas', Foscolo se retiró a Zurich en Suiza. Kalvos permaneció en Florencia, donde otra vez se hizo un profesor. En 1814 escribió otra oda italiana, 'A Ionians', expresando su compasión con la situación grave de sus compatriotas, y en este período hizo un estudio cercano de los trabajos de Rousseau. También, parece, emprendió unos amores con una mujer.

    En 1816 Calvos rompió su asunto y fue para afiliarse a Foscolo en Suiza. Ese año también aprendió que su madre había muerto un año antes, una cosa que le entristeció profundamente, como se puede ver en su Oda a la Muerte.

    Hacia el final de 1816 los dos poetas viajaron juntos a Gran Bretaña y siguieron su asociación en Londres hasta el febrero de 1817, cuando por unos motivos desconocidos se pelearon y se separaron. Foscolo más tarde dijo que Calvos le había explotado, pero es posible que el poeta más joven hubiera comenzado a encontrar el patrocinio de Foscolo molesto. Kalvos ganó una vida dando lecciones italianas y griegas y traduciendo la liturgia anglicana a italiano y griego. En 1818 y 1819 dio conferencias de la pronunciación de griego antiguo. Formó y publicó una gramática griega moderna, 'Las Lecciones italianas, en las cuatro partes y trataron con la sintaxis de un diccionario inglés-griego.

    Después de varios amores, se casó con Maria Theresa Thomas, con quien tenía una hija; pero su esposa murió el 17 de mayo de 1819 y su hija dentro de poco después. Hacia el final de 1819 Calvos tenía unos amores con una estudiante, Susan Fortune Rideout, pero sus padres no se aprobaron, y se consideró que demasiado pronto después de la muerte de su esposa para ellos pensaba en el casamiento. Durante ese tiempo puede haber intentado suicidarse.

    A principios de 1820 Calvos salió de Gran Bretaña. En el septiembre de 1820, volviendo a Florencia, paró el rato en París.

    en Florencia se hizo complicado en el movimiento de Carbonari, y se detuvo y se expulsó el 23 de abril de 1821. Se retiró a Ginebra, encontrando el apoyo en el círculo philhellene de la ciudad. Trabajó otra vez como un profesor de idiomas extranjeros, publicando de un manuscrito de la Ilíada, que sin embargo no tenía éxito. Llevado en el entusiasmo del brote de la guerra de la Independencia griega formó varios poemas en griego, y en 1824 publicó publicó a Lyra, una colección de diez odas griegas. Casi inmediatamente las odas se tradujeron a francés y se encontraron una recepción favorable.

    A principios de 1825 Kalvos devuelto a París, donde en 1826 publicó más diez odas griegas, Lyrica, con la ayuda financiera de philhellenes.

    Al final del julio de 1826 Calvos decidió viajar a Grecia él mismo, y, cuando dijo en la dedicación a sus 1826 odas, exponer su corazón al fuego de Musulman. Aterrizó en Nauplion; pero fue decepcionado pronto por las rivalidades y odios de los griegos y su indiferencia ante sí y su trabajo. En agosto el mismo año se retiró a Cercyra (Corfú).

    Allí dio clases en la Academia Ionian (Ionios Akademia) como un tutor privado, hasta que se designara a la Academia en 1836. Era el director del Gimnasio Corfiot (Kerkyraiko Gymnasio) durante 1841, pero dimitió hacia el final del año. También contribuyó a periódicos locales. Durante muchos años él y el poeta Dionysios Solomos ambos vivían de Corfú, pero los dos no parecen haber conocido el uno al otro. Esto es probablemente debido a su personaje voluntarioso. El hecho no se reconoció en su patria también quizás se debe a esto. Después de 1826 Calvos no publicó más poesía.

    Al final de 1852 Kalvos salió de Corfú y volvió a Gran Bretaña. El 5 de febrero de 1853 se casó con Charlotte Augusta Wadams, una mujer veinte años más jóvenes que él. Colocaron en Louth, Lincolnshire, donde dirigieron una escuela para muchachas.

    Kalvos murió el 3 de noviembre de 1869. Su viuda murió en 1888. Se sepultaron en el cementerio de la iglesia de S. Margaret, Keddington, cerca de Louth.

    En el junio de 1960 el poeta George Seferis, que entonces era el embajador griego en Gran Bretaña, hizo los arreglos para Calvos queda por transferirse a Zacynthos, donde descansan en la iglesia de San Nicolás.

    Trabajos

    Λύρα - ᾨδαὶ   [= 'Lira - odas de Andreas Calvos] (1824 Ginebra) 
    [Poema lírico'] (1826)
    Hippias
    Danaides (1813)
    Theramenes (1813)
    Las temporadas (Le Stagioni - Giovanni Meli)
    Lecciones italianas en cuatro partes (1820)
    ᾨδὴ είς  Oda agli Ionii [= 'Oda a Ionians'] (1814)
    Νέων  τῶν  [= 'Un plan de nuevos principios de cartas']
    τῆς  [= 'Una defensa de suicidio']
    περὶ τῆς  τοῦ   [= 'Introducción a cálculo diferencial'] (1827)
    [= 'Gracias, partes, Foscolo'] (1846)
    πρὸς τὸν  [= 'Himno a Napoleón'] (1813-1815)
    τῶν   [= 'Libro de Oración Común'] (1820)
    Νέας   [= 'Gramática de la lengua de Grek moderna'] (1822)
    Liturgia Anglicana Polyglotta (traducciones), 1821-1826
    [= 'crítica teológica'] (1849)
    [Odai], editor. G. Zoras (1962)
    [Odai], editor. F. M. Pontani (1970)




    El Patriota

    ¡Oh amadísima patria,
    oh maravillosa isla,
    Zácinto! Tú me diste
    el aliento y de Apolo
    sus dorados dones.

    También tú acepta mi himno,
    aborrecen los Inmortales
    el espíritu, y lanzan sus truenos
    sobre las cabezas
    de los ingratos.

    Jamás te olvidé,
    jamás. El azar me arrojó
    lejos de ti. Me contempló
    el quinto del siglo
    entre pueblos extranjeros.

    [...]

    ¡Ojalá no me dé mi destino
    en tierra extraña la sepultura:
    es dulce la muerte
    sólo cuando descansamos
    en la patria.

    Traducción: Juan Manuel Díaz


    O Φιλόπατρις

    Ω φιλτάτη πατρίς,
    ω θαυμασία νήσος,
    Ζάκυνθε· συ μου έδωκας
    την πνοήν, και του Απόλλωνος
    τα χρυσά δώρα!

    Και συ τον ύμνον δέξου·
    εχθαίρουσιν οι Αθάνατοι
    την ψυχήν, και βροντάουσιν
    επί τας κεφαλάς
    των αχαρίστων.

    Ποτέ δεν σε ελησμόνησα,
    ποτέ· ― Και η τύχη μ'έρριψε
    μακρά από σε· με είδε
    το πέμπτον του αιώνος
    εις ξένα έθνη.

    [...]

    Ας μη μου δώση η μοίρα μου
    εις ξένην γην τον τάφον·
    είναι γλυκύς ο θάνατος
    μόνον όταν κοιμώμεθα
    εις την πατρίδα.



    Miguel Castillo D., 
    Una nueva oda de Andreas Kalvos

    Al nobilísmo Rector de la
    Universidad Griega de Kérkira,
    Conde Guilford, A. Kalvos de Zákinthos

    Salud

    Los dos podamos el mismo olivo, pero tú más activamente. Mas si a mí me falta tu fuerza, quizás en la disposición nos igualamos. Yo por naturaleza amo a la patria; tú con la fuerza de la virtud. Recibe, pues, en la lengua actual, este pequeño poema, para que los hijos de las Islas Jónicas vean que tú has sido defensor, lo amen. Yo por mi parte honro en ti al gobernante digno de las Musas de la Hélade. 

    Byzantion Nea Hellás Nº 23, 2004



    Esperanza de una patria
     Oda

    Piadosamente, temblando,
    por primera vez los dedos
    pongo en la cítara patria
     la de cuerdas de plata.

    Suena celeste instrumento
    y a la audacia de mi alma
    más ánimo dale tú,
     don de las Musas. 

    Los luminosos, brillantes
    rostros de las estrellas
    de la Hélade ennegrecen
     bárbaras nubes.

    Mas la noche rasga ahora
    un rayo de esperanza:
    se alegran todos los hijos
    amados de la patria.

    Ahora un laurel eterno
    la frente otra vez adorna
    de los que sed han del agua
     de la Hipocrene  *

    Gloria de los anglos sopla,
    sopla tú benigno Céfiro,
    refresca la nueva flor
     y que dé fruto.

    Grandes esperanzas tiene
    mi corazón, pero antes
    de que el viento las disperse,
     Padre del mundo,

    apaga Tú la luz mía,
    confunde mi entendimiento,
    hazme juego de la turba,
    fuego haz llover que me queme. 

    Dulce esperanza, si te pierdo
    ¿qué me importa a mí la vida?
    Por ti respiro y me alegro.
     Y si no veo

    ante el templo de Grecia,
    en un coro enlazadas,
    la Libertad y las Musas,
     la muerte quiero. 




    ____________________________________________________

    *   Manantial formado por la pisada del caballo Pegaso; en ella habían bebido las Musas y por eso era considerada fuente de inspiración de los poetas. 







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  • 09/12/16--16:25: TILIO TILEV [19.135]

  • TILIO TILEV

    Tilio Tilev naciò el 14 de marzo de 1960 en la ciudad de Stara Zagora, Bulgaria, nombrada ¨ciudad de los poetas¨. El es autor de los poemarios: ¨Tiempo fuera de la temporada¨(1992),¨ El sueño de la inteligencia¨(1999), ¨Una octava encima de la lluvia¨(2002), ¨Rey Artur y mis otros hermanos¨(2008), ¨Versos para consagrados¨(2012).
    Trabaja como redactor del periodico universitario de la ciudad de Plovdiv

    Тильо Тилев е роден на 14 март 1960 г. в Стара Загора. Автор е на стихосбирките „Извънсезонно време“ (1992), „Сънят на разума“ (1999), „Една октава над дъжда“ (2002), „Крал Артур и другите ми братя“ (2008), „Стихове за посветени“ (2012). Работи като редактор на вестник „Пловдивски университет“. 

       

    Poemas traducidos al español por Violeta Boncheva



    ALEJAMIENTO

    Yo no me regreso,
    ya solo voy.
    Sobre la cumbre de mi día
    se quedó poca luz.
    En su respiro hay un coro
    de ángeles.
    Oh, corto día,
    que cante la luz
    hasta que los ángeles
    partan conmigo.

    Al prof.Nicola Balabanov – para la luz de la amistad silenciosa



    ОТДАЛЕЧАВАНЕ

    Аз не се завръщам,
    вече само си отивам.
    На върха на моя ден
    остана малка светлина.
    В дъха й – хор от ангели.
    О, кратък ден,
    нека светлината пее,
    докато ангелите тръгнат с мен.

    На проф. Никола Балабанов – за пеещата светлина
    на мълчаливото  приятелство


           
    CICLO

    ¿A dónde van las mariposas?
    Y mis amigos vagabundos
    con los que hemos sobrevivido
    tantas fiestas
    ¿a dónde pasan?
    Mis amigos – borrachos  alucinantes
    de almas alfabetizadas,
    se han perdido en el oscuro.
    De horizonte a horizonte
    pero, en los libros de supervivencia
    falta esta parte.
    Durante la primavera
    las mariposas regresaran
    pero, mis amigos se perdieron.
                 
    A Grisha Trifonov – guía en los ciudades, donde no estamos


    КРЪГОВРАТ

    Накъде отлитат пеперудите?
    И моите приятели безделници,
    с които живяхме толкова празници,
    накъде отминават?
    Моите приятели –
    светли пияници с грамотни души,
    се изгубиха в тъмното.
    От хоризонт до хоризонт
    приижда сълза, 
    а в учебниците по оцеляване
    липсва точно тази глава. 
    Напролет пеперудите ще се върнат,
    а моите приятели
    се изгубиха...

                              На Гриша Трифонов –
                              водач в градовете, където не сме 



    TRES ESBOZOS DE HISTORIA

                            

    ¿Quién puede entrar
    y salir del recuerdo?
    ¿Quién puede quitar el polvo
    de las tablas de los estantes
    de la historia
    y ordenar de nuevo sus tomos?

                              
    ***


    Entre allí y aquí,
    entre entonces y ahora,
    siempre hay una palabra más
    o una palabra menos,
    la que se convierte en historia.

                             
    ***


    Asusta el silencio de la gente,
    la sangre de la cual canta
    durante los desfiles,
    hasta que nosotros probemos
    salir de los burdeles
    de la publicidad,
    hasta que nos preguntemos desesperadamente:
    ¿Еn los ojos de quién pondremos
    nuestras palabras
    y gestos
    para que sean como unas víctimas?
    Nosotros – de la sangre muda.

                        A Hristo Karastoyanov - historico naivista y narrador
                                    de historias maravillosas


    ТРИ ЕТЮДА ПО ИСТОРИЯ
                
    Кой може да влиза 
    и да излиза от спомена?
    Кой може да забърше праха
    от лавиците на историята,
    да пренареди томовете й?
                 

    * * *

    Между там и тук,
    между тогава и сега
    винаги има
    една дума в повече
    или една дума по-малко,
    която се превръща 
    в история.
                  

    * * *


    Плаши тишината на хората,
    чиято кръв пее на парадите,
    докато ние опитваме
    да излезем от публичните домове 
    на публичността,
    докато отчаяно се питаме
    в чии очи ще положим
    своите думи и жестове,
    за да бъдат равни на жертвени?
    Ние – с онемялата кръв!

         На Христо Карастоянов – историк наивист
         и разказвач на прекрасни истории



    LLEGA LA PRIMAVERA

    Recuerdo
    de un pasado sin historia
    está tu voz
    en este espacio,
    que hace mucho tiempo
    no pertenece a nadie.

    La oscuridad de la ausencia...
    Lluvias sin nombres,
    sin nombres sobre los labios...

    En el silencio de plata
    de lilas secas.
    ¿Cómo podrás  reanimar
    tu vida anterior
    si no existe la gente-ave?

                     A Rumen Denev – grabador de poesía
                                                  y uno de la gente – ave de mi vida



    ЗАПРОЛЕТЯВАНЕ

    Спомен
    за минало без история
    е гласът ти
    в това пространство,
    което отдавна е ничие.

    Мракът на отсъствието...
    Дъждове без име,
    без име върху устните...

    Сред скръбната тишина
    на изсъхнали люляци
    как да съживиш
    своя предишен живот,
    ако ги няма хората-птици...

                         На Румен Денев – гравьор на поезия 
                         и един от хората-птици в живота ми



    EL JINETE

    No empieces a cubrirme de preguntas,
    la crónica del día se acabó.
    El canalón del tiempo es ruidoso,
    las estrellas y viajeros corren,
    los besos de Judas,
    risas, uñas de azores.
    No matan a los jinetes viejos,
    no,  bajo el sol de agosto
    se hacen más solitarios
    bajo sus tristes sombreros,
    hechos de paja para ahogados.
    ¿Y quiénes salvan  
    la luz o a ellos mismos?
    Enséñame
    que en el espacio herido
    hay palabras como hogar
    que no acaban de puntos suspendidos.

                              A Veselin Stoyanov – un caballero en el mundo de amor



    Е З Д А Ч Ъ Т

    Не ме засипвай с въпроси, 
    хрониката на деня приключи.
    Улеят на времето е грапав – 
    звезди и пътища се стичат,
    целувките на юди,
    усмивки с ястребови нокти.
    Не убиват
    старите ездачи,
    но под слънцето на август
    стават по-самотни
    в тъжните си шапки,
    направени от сламки за удавници.
    И кого спасяват – 
    светлината или себе си!
    Покажи ми,
    че в нараненото пространство
    има думи като дом,
    които не завършват 
    с оловно многоточие.
                                                        
                                          На Веселин Стоянов –
                                          un caballero en el mundo del amor

                             






    .  

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    Raquel Martín Gómez

    Nace el 30 de Enero 1970 en Puertollano provincia de Ciudad Real (España). Poco antes de cumplir 15 años se traslada a Venezuela con su familia para instalarse primero en Valera (Estado Trujillo) y luego de dos años en San Cristóbal (Edo. Táchira).

    Estudió Publicidad y Marketing en el Instituto Universitario “Jesús Enrique Losada” (IUJEL). Al graduarse imparte clases de Publicidad en el Instituto “Antonio José de Sucre” y posteriormente trabaja como Profesora de Creatividad y Expresión Artística en el Colegio Mª Montessori de San Cristóbal, también realiza trabajos de museografía para el Museo de Artes Visuales y del Espacio del Estado Táchira (MAVET), y más tarde da clases en el Colegio Universitario “Monseñor Talavera”. En 2001 funda junto a otros poetas la Editorial “Nadie nos Edita”, al mismo tiempo edita la Revista 90-60-90. En ese mismo año participa y presenta el libro “Los Espejos por dentro” en la  IV Feria del Libro del Estado Táchira junto a los poetas Luis Camilo Guevara y Enrique Hernández  D´Jesús. 
    También trabaja como gerente de distribución en la Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses compaginando esta labor como correctora y curadora.

    La publicación y presentación de “Tierra de Ámbar” su segundo libro editado, coincide con el viaje de retorno a España en  enero de 2002.

    Actualmente trabaja en la Asociación “Educar para Ser” organizando las III Jornadas “Educar para Ser” en la ciudad de Almansa (Albacete) al mismo tiempo que continúa su labor poética.

    Reconocimientos

    Mención Especial Concurso Cita Poética
    II Bienal de Literatura “Juan Beroes” Estado Táchira Venezuela 1999

    Mención Especial Concurso “Trazos epifanías y  acentos” 
    Dirección de Cultura del Estado Táchira Venezuela 1995

    Primer Lugar II Congreso de Poesía del Instituto Universitario de la Frontera (IUFRONT) San Cristóbal, Estado Táchira Venezuela 1992

    Mención Especial Concurso del Taller “Mucuglifo” Premio de Poesía “Carlos Rodríguez Ferrara” Mérida, Estado Mérida Venezuela 1990

    Publicaciones

    Poesía Contemporánea Tachirense 
    Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses (BATT) 1995

    Los espejos por dentro
    “El árbol” Editores Estado Táchira Venezuela 2001

    Tierra de Ámbar
    Editorial Futuro Estado Táchira Venezuela 2001

    Otras publicaciones

    Poemas editados en:
    Diario La Nación de San Cristóbal Edo. Táchira (Venezuela)
    Revista “Logos” del Ateneo del Táchira (Venezuela)
    Diario La Frontera de Mérida (Venezuela)
    Revista Literaria “Magín” Rubio Edo. Táchira 
    Revista “Dia-logos” del Ateneo del Táchira 
    Revista Literaria “Sujeto Almado” San Cristóbal, Edo. Táchira
    La Gruta Fanzine Literario Ciudad Real (España)





     Poemas del libro “Los espejos por dentro”


    1

    huelo a ti 
    a descorrer cortinas 
    y a sándalo
    huelo a la sinuosa arruga
    de tu vientre 
    avanzando hacia lo desconocido.


    2

    quisiera amarte de lado
    en un caleidoscopio
    bajo un cristal
    a la intemperie
    amarte entre bóvedas
    y aproximaciones cálidas.


    4

    me alimentas 
    con la palma de tu mano
    surgida de un día lluvioso
    abajo sigue igual
    el croquis de tu cuerpo
    borrado descuidadamente
    en un lecho.


    8

    tu olor  
    es el aroma
    de todos los hombres
    despertando a la noche
    ebrios de locura y soledad
    con el vino revuelto
    en los abrigos
    dispuestos a sumergirse
    en un canto de sirena.


    11

    unto mis senos
    con aceite dulce
    y salgo a la calle
    a caminar mi olor
    en el dolor
    de un solo nombre

    12

    la tarde tiembla entre mis dedos
    que juegan a saber
    del contraste de mi piel
    y el color de las sandalias.

    14

    derramo el agua
    sobre las hojas
    y el humo asciende en espiral
    hasta la sombra de tus pestañas
    que es como descansar
    a un lado sin verterse.


    15

    dibujo con mi dedo
    las palmas amarillas de tus manos
    los ojos de pez
    que se escurren en mi boca
    cuando hacemos el amor
    en uno de esos hoteles
    a los que no regresamos nunca.



    17

    Solía bailar en el fango
    pero nunca dejaba de mirar
    la lluvia de cometas
    que abandonaban la tarde
    sujetos a un hilo invisible
    que desaparecía rápido de la mano.


    22

    guardo la tinta invisible
    de una carta
    que envié el año pasado
    ignorando que tal vez
    te mudaste cerca del mar
    donde no llega el  dolor
    ni existen bordes.


    23

    te vi 
    preparando café
    mientras la tarde 
    era lamida por los gatos.


    26

    descalza
    atenta
    a mi pie desnudo
    convertido en losa.


    34

    Compartirte me sacude de tristeza
    aguardo entre las hojas
    para defenderte
    de los espejos rotos




    Poemas del libro “Tierra de Ámbar”

    Recorro tus huecos
    con los ojos húmedos
    Insisto
    no hay forma de desearte
    sin obtener dolor a cambio



    Que soy 
    sino una parte infinita del azar
    un papel
    que desciende lentamente
    hasta tocar tus manos



    La brisa me trae el sabor ácido
    de los puentes
    las tormentas de primavera
    acaricio las palabras
    los libros las hojas blancas



    Me siento en el suelo
    a esperar que llegues
    un trazo de luz
    espero
    con los labios pegados
    sin perfil 
    sin sonrisa



    Llega una luna de junio
    como cien toros plateados
    alborotando el cielo
    una luna virgen
    desvistiéndose lentamente
    tiñendo mis ojos




    No sé cómo llamarte
    invisible ausente
    a gritos
    donde el silencio
    te toca y te quiebra




    Te dejo libre
    hoy aprendí
    a tenerme.




    Tomas la palabra y alzas su cuerpo
    hasta tu cintura
    donde descansará
    entre el vaivén de la sombra.



    El sabor de tu enigma
    en el espejo
    cae a tientas
    sacudido por el polvo invisible
    como un niño desarropado.



    Hay algo que arde en la yerba
    detrás de cualquier sonido
    que evoque la risa que parte
    y descansa en mi piel
    sin prisa
    recogiéndome el cabello
    en la nuca.


    .

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  • 09/13/16--02:56: MIKOŁAJ REJ [19.137]

  • MIKOŁAJ REJ
       
    Mikołaj Rej (4 de febrero de 1505, Żurawno, Polonia (hoy Zhuravno, Ucrania) - entre el 8 de septiembre y el 5 de octubre de 1569, Rejowiec, Polonia) fue un eminente poeta y escritor polaco del Renacimiento, figura señera de la literatura de Polonia, al ser el primer autor que escribió exclusivamente en polaco y considerado junto a Biernat de Lublin y Jan Kochanowski uno de los fundadores de la literatura de la nación. Fue también político y músico.

    De familia aristocrática, aunque estuvo estudiando poco tiempo en Lviv y la Universidad Jagellónica de Cracovia, logró dominar la lengua latina de forma autodidacta. En la década de 1540, se convirtió al calvinismo, tomando parte en sínodos de esa confesión y fundando escuelas protestantes en sus tierras. Fue personaje altamente valorado por Segismundo I, la reina Bona Sforza y Segismundo Augusto.

    En su obra describió los ideales de la aristocracia polaca, criticó duramente a la Iglesia Católica, y mostró un ardiente patriotismo.

    Obras fundamentales

    Krótka rozprawa między trzema osobami: Panem, Wójtem i Plebanem (Una breve discusión entre tres personas: un señor, un alcalde y un cura, 1543), escrito bajo el pseudónimo Ambroży Korczbok Rożek.
    Żywot Józefa (La vida de José, 1545).
    Żywot Człowieka Poczciwego (La vida del hombre honrado).
    Kupiec (El mercader, 1549).
    Zwierzyniec (El Zodíaco, 1562).
    Zwierciadło (El espejo de todos los estados), que incorpora la obra en tres libros Wizerunek własny żywota człowieka poczciwego (Imagen de la vida de un hombre honrado, 1567–68).
    Rzecz pospolita albo Sejm pospolity (La comunidad o el Sejm general).

    Mikołaj Rej, el primer autor polaco que escribió únicamente en su lengua vernácula, propuso que sus compatriotas rompieran con la tradición, en la época del Renacimiento, de escribir en latín, una lengua que a él le recordaba a los graznidos de los gansos. Se ha dicho que el poeta no utilizaba el término «gęsi» como un sustantivo, sino como un adjetivo; por lo tanto, en lugar de decir «que los polacos no son unos gansos – tienen su propia lengua», como interpretaron algunos, lo que el autor estaría expresando sería «que los polacos no hablan ansarino (i.e., latín), sino su propia lengua».

    El polaco (język polski, polszczyzna) es una lengua eslava que se habla principalmente en Polonia y que constituye el idioma materno de los polacos. Esta lengua es el idioma oficial de Polonia, pero también la utilizan las minorías polacas establecidas en otros países del mundo. Asimismo, es uno de los idiomas oficiales de la Unión Europea.

    Actualmente, más de 38,5 millones de personas en Polonia utilizan el polaco como primera lengua. Debido a los distintos periodos de emigración que sufrió este país, se pueden encontrar millones de hablantes de polaco en países como Australia, Brasil, Canadá, Reino Unido y Estados Unidos. En total, 40 millones de personas hablan polaco en todo el mundo. En Estados Unidos hay más de 11 millones de ciudadanos polaco-americanos, la mayoría de los cuales no hablan polaco con fluidez.



    La República

    Desnuda sobre un carro pintan a la República,
    mas todos la valoran de manera distinta:
    si unos tiran a diestra, los otros a siniestra,
    no se ponen de acuerdo los siervos de esta dama.
    Aquél que no lo crea, que contemple la forma
    de tratar los asuntos en la gloriosa Dieta
    y verá cómo grita la pobre desgraciada,
    pues de ella todos tiran y la piel le desgarran.

    Mikolaj Rej, incluido en Antología de la poesía polaca desde sus orígenes hasta la Primera Guerra Mundial (Editorial Gredos, Madrid, 2006, ed. y trad. de Fernando Presa González).



    Mikolaj Rej 

    La vida de un hombre honrado (fragmento)

    ¿Acaso no supone un gran placer tumbarse cómodamente al abrigo de un árbol y disponerse a leer, rodeado de pequeñas, olorosas y hermosas flores? ¿Y qué decir de disfrutar de esta delicia en invierno resguardado en la placidez del propio lecho, conversando con los antiguos sabios, el sinfín de filósofos acerca de temas como la dicha en la senectud, hallando sabias lecciones acerca de las diferentes materias que puedan ser sometidas a consideración? O si prefieres hallar la quietud interior y encontrar el confort, ¿no sería satisfactorio incursionar en las gratas historias acerca de los caballeros y de las personalidades más nobles, maravillándose y disfrutando de los hechos inusuales protagonizados por los mismos? ¿Y si simplemente añoraras el alborozo de la risa, no encontraríamos divertidos aquellos narrados por eruditos plenos de armonía y didáctica? En ocasiones, ¿acaso no es posible también visitar a los profetas, los apóstoles, los evangelistas y permitir que todo aquel acervo veterotestamentario y neotestamentario permita que no nos extraviemos a causa de las falsedades que pululan por este mundo, dado que el Señor no quiere considerarte como una de las ovejas de su grey en el caso de que consientas que tu ánima sea corrompida por las aberrantes voces de la corrupción, que braman y rugen como un toro ensimismado en sí mismo? ¿No será seguir el camino recto la cuestión determinante en nuestro devenir y encaminar nuestros pasos hacia ese lugar encantador donde la asunción de la verdadera responsabilidad nos conduce hacia la certeza de la promesa que Él nos hizo? Es todo un deleite para aquéllos que han tomado una falaz bifurcación la certeza de que sus pies no hollarán sendas erróneas sino que ascenderán hacia una cima conocida, diáfana y segura.

    Y si no estuvieras en la disposición acorde al ejercicio de la lectura, sin duda podrías rodearte de alguien que te inculque la dicha que crece en cada pensamiento y contribuir a que tu voluntad sea tan firme y responsable como un pétreo muro, en el cual no se apreciará grieta alguna, ante la presencia de tu Señor. Y si te sintieras de alguna manera infame, podrías pedirle a alguien que taña el laúd o algún otro instrumento de cuerda para consolar así las congojas de tu preocupado corazón. Cuando acude a tu encuentro un amigo, ¿no ríes y muestras lo que anida en tu corazón? Y él será el testigo y testaferro de todo lo que acaece en la historia de un individuo desde sus años más jóvenes. 


    Czeladź

    - Wieręchmy się odarli i botów nie mamy, 
    Już, panie, od pół roka suchych dni czekamy!" 
    - Trwaliście dłużej, dzieci, już dotrwajcie mało, 
    Aż by się na tych targach wżdy co uprzedało. 
    I u mnieć silny defekt, wierę, na kalecie. 
    I w mieściechmy po trosze winni, sami wiecie!" 
    Ale nie dziw, iż słudzy i pan nic nie mają, 
    Bo jaki pan, taki kram, równo dopijają!



    Baba, co w pasyją płakała

    Gdy ksiądz śpiewał Pasy ją, więc baba płakała. 
    Umie li po łacinie, druga jej pytała: 
    "- Płaczesz, a to wiem pewnie, nie rozumiesz czemu, 
    I ten twój płacz podobien barzo k szalonemu." 
    i Rzekła baba: "- lżci ja płaczę nie dlatego, 
    Lecz wspominam na swego osiełka miłego, 
    Co mi zdechł. Prosto takim, by ksiądz, głosem ryczał 
    I takież na ostatku czasem cicho kwiczał.



    Jako żona na pogrzebie omdlała

    Kiedy pana grzebiono, pani narzekała:
    "Czegożem ja, sirota nędzna, doczekała!" - 
    Kiedy ją hamowali, tu się wydzierała, 
    A gdy go w grób kładziono, na ziemi leżała.
    Potym, gdy grób zakryto, sąsiadek pytała:
    "Cóż się wam zda: dobrzem li tak była omdlała?
    Rada bym była lepiej, wieręm nie umiała, 
    Prze Bóg wystrzec mię było bom w tym nie bywała!



    Do tego, co czytał

    Rozumiem temu jednak, że cię co ruszyło,
    Bo co zeszło na statku, śmiechem się zakryło. 
    Odpuść, bracie! Swojać rzecz, coć by się nie zdało,
    Gdyż się i to, i owo społu pomieszało. 
    Widzisz takie rozumy, co tak świat zbiegały,
    Że nie wiem, czego by już wszędy nie zmacały. 
    Więc też ci nieukowie, co pisma nie mają,
    Gdy nie mogą mędrować, niechajże wżdy bają,
    Bo komu inochody nie stawa, więc grędą, 
    A baby, gdy lnu niemasz, niech konopie przędą.
    A niechaj narodowie wżdy postronni znają,
    Iż Polacy nie gęsi, iż swój język mają! 
    Wszak widamy u sławnych, chociaj nie Polacy,
    Pisali też leda co, chudzi nieboracy. 
    A o Polakoch sobie ledwe tam bajali,
    Iż też są jako ludzie, którzy je widali. 
    Jeślibyś też z niełaski na lewo szacował,
    Masz papir, napisz lepiej - ja będą dziękował. 
    Boby to własna sztuka szyrmirza każdego 
    Miała być: okazać co na szkole nowego.
    Gdyż to jest z przyrodzenia cudze sprawy ganić,
    Jako by rzekł: umiałbych ja to lepiej sprawić. 
    Dzierżę, iż materyją możesz lepszą sprawić,
    Ale ją ośmią wirszów trudno masz wyprawić. 
    Skosztujże, miły bracie, wszak papir niedrogo!
    A jeśliże nie umiesz, nie szacuj nikogo! 
    Bo wiesz, iżeć i za to napisana cena,
    Kto gani, nie dowiedzie: talionis poena!



    Człek jako ta mucha

    Poźrzyż zasię na tego człowieka nędznego! 
    Czymże wżdy jest namniejszym podobien do Niego? 
    Jako wielbłąd do muchy, a wół do komora, 
    Tak k Niemu jest podobna ta marna potwora. 
    s Boby mowy nie było a rąk jeszcze k temu, 
    Już by końca nie było źwirzęciu takiemu, 
    Które by nad to w lesie miało sprośniejsze być, 
    Kto by chciał jego sprawy rozumem uważyć. 
    A wżdy więc powiedają, iż Pan dla człowieka 
    Niebo i ziemię stworzył tak jakoż od wieka. 
    Niech temu nikt nie wierzy, by dla tego osła 
    Tak wielka Pańska praca tu na świat urosła: 
    Wszytkoć to ku Swej chwale tak chwalebnie sprawił. 
    Ale patrz, jaką łaskę nad nędznikiem zjawił: 
    Z szczyrej Swojej dobrocil nie z jego godności! 
    Podłożył mu pod nogi ziemskie osiadłości.


    Człowiek - bańka

    Nie baczy żaden, iż jest by bańka stłuczona, 
    Która ma być po chwili w śmieci wyrzucona, 
    Chociaj z niej szpikanarda nadobnie woniała 
    A po chwili we błocie wnet będzie leżała. 
    Nie toć jest jeszcze rozkosz, iż kto w obfitości 
    Świata marnie używa a bez roztropności. 
    Umie-ć też to i źwirzę, co po lesie chodzi, 
    Skacze sobie bujając, aż w sidło ugodzi. 
    A wszakoż nade wszytko dobre dokończenie 
    To ma mieć w każdej rzeczy osobne baczenie. 
    A kto tego nie patrzy, prędko się wybodzie. 
    Bo więc i nalepszą rzecz przywiedzie ku szkodzie, 
    Która gdy bez rozmysłu sprawowana będzie, 
    Uplecie się jak kokosz we zgrzebiach na grzędzie. 
    Dobryć miód pczołom bywa, kiedy ji zbierają, 
    A wżdy widzisz, dla niego iż gardła dawają. 
    I mysz nędzna, gdy u niej orzechy obaczą, 
    Barzo ją więc motyką prześladować raczą.

    Autor: Mikołaj Rej








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  • 09/13/16--04:00: DANIEL NABOROWSKI [19.138]

  • Daniel Naborowski 

    Daniel Naborowski. Nació el año 1573 en Cracovia, Polonia,  murió el año 1640 en Vilnius. Poeta polaco barroco, diplomático y traductor, seguidor del calvinismo.

    OBRA:

    Błąd ludzki,
    Cień przypisany Ks. Ks. JM Januszowi Radziwiłłowi, podczaszemu naonczas W. Ks. LA 1607,
    Cnota grunt wszytkiemu,
    Do Jego Książęcej Mości Pana... Janusza Radziwiłła Pana Mego Miłościwego,
    Do Najjaśniejszego Władysława Zygmunta...,
    In Werki solatium,
    Krótkość żywota,
    Kur na krzcinach oddany małemu wielkiej nadzieje Radziwiłłowi...
    Malina,
    Marność i Na toż,
    Pieśń ad imitationem Horatiuszowej ody "Beatus ille, qui procul negotiis",
    Róża przypisana na kolędzie Księciu Imci Krzysztofowi Radziwiłłowi,
    Treny na śmierć Księcia Radziwiłła, kasztelana wileńskiego,
    Tryumf Miłości. Poema Franciszka Petrarki,
    Votum, a także zbiory wierszy:
    Naeniae a diversis scriptae in Exequias Illustrissimi Principis Dni Janussi Radivili , wydrukowany w miejscowości Lubcz nad Niemnem (1621),
    Lacrumae Danielis Naborovi ... (siedem utworów łacińskich), drukarnia Konrada Waldkircha.
    Daniel Naborowski był także tłumaczem: Triumfu miłości Petrarki , Triumfu wiary du Bartasa , Descriptio gentium Sarbiewskiego i Pieśni Lobwassera.


    Brevedad de la vida

    Una tras otra las horas pasan de manera inconsciente.
    Vivió un antepasado y tú mismo viviste; un descendiente nace.
    Una breve advertencia: lo que eres hoy no lo serás mañana.
    Y ya que fuiste, tendrás nombre de muerto.
    Sonido, sombra y humo; viento, luz, voz, un punto:
    es la fama del hombre.
    El sol que ya pasó no vuelve a amanecer.
    Una rueda imparable lleva el tiempo fugaz.
    Algunos ya cayeron: propio es de la vejez.
    Cuando esto piensas es que ya todo fue.
    Nuestra existencia dura del nacer al morir
    menos que un parpadeo. Muchos hubo
    que su tumba encontraron en su cuna,
    y hallaron en su madre su propia sepultura.

    Daniel Naborowski, incluido en Antología de la poesía polaca desde sus orígenes hasta la Primera Guerra Mundial (Editorial Gredos, Madrid, 2006, ed. y trad. de Fernando Presa González).



    ŁOWY

    Cicho, cicho, Kupidynie,
    Tu w tej zielonej krzewinie 
    Lub pada, lub słońce wschodzi,
    Śliczna łani się przechodzi. 
    Wej, trop świeży! Serce czuje,
    Że gdzieś pobliżu żyruje. 
    Weźmi łuk i prętkie strzały:
    Ono, ono, zwierz zuchwały! 
    Teraz strzelaj, Kupidynie,
    O ślepy Wenery synie! 
    Coś uczynił najlepszego?
    Mnieś postrzelił, a prętkiego
    Zwierzaś chybił; on przez szkody
    Przez gęstwy gdzieś i przez wody 
    Przepadł i nie masz nadzieje,
    Że się wróci do tej knieje. 
    Ja z łowu, łowczy ubogi,
    W sercu niosę postrzał srogi.




    MIŁOŚCI WSZYTKO RÓWNO

    Nie dba miłość na świecie o wysokie stany,
    O wielkie majętności, o ród zawołany. 
    Fraszka u niej posagi z wyprawą gotową
    I król sielankę lubi, sielanin królową.



    DO JEDNEJ

    Jeśli to prawda, że kto rano wstaje,
    Temu też szczęścia więcej Pan Bóg daje, 
    Świt by mię budził, bym za swe niespania
    Mógł przyjść, me serce, do twego kochania.




    RESPONS NIESPODZIEWANY

    "Topić - mówił małżonek - rogacze potrzeba."
    Żona na to: "Uczyć sie, miły, pływać trzeba."




    OSZUKANIE

    Rozśmiej się, Kochanowski, jesli słyszysz w niebie!
    Do fraszki nad fraszkami trzeba było ciebie, 
    Jak niedawno małżonka jednego uczono,
    Gdy miasto zaręczonej inszą przywiedziono.
    Gdy stanął na kobiercu, o pulsy! O żyły!
    Jakoście u takiego pacyjenta biły,
    Kiedy musiał za wdzięczne to wszystko przyjmować.
    Trudna, bo nielza było naonczas brakować.
    Żart wprawdzie nie uraził do śmierci nikogo,
    To, wierę, z żartów wyszło: na śmierć zakpić z kogo.




    NA P. CIOŁKA

    Ciołek chcąc być małżonkiem udał się do wdowy,
    Ale na pierwszym wstępie miał respons takowy:
    "W domu moim na obiad zjedzą wołu cało,
    A ciołka by mi ledwie na śniadanie stało." 
    Ciołek niewiele myśląc: "Pani miłościwa,
    I z ciołka - rzecze - spory byk za czasem bywa."




    JEZUITA

    Jak błogosławiony z błota,
    Jak złodziej rzeczon od złota,
    Jak szwiec od świece nazwany, 
    Jak człowiek, człek malowany, 
    Tak Jezuita z Jezusa, 
    Strzeż się go, własna pokusa.



    DO ZŁEJ BABY

    Babo bez zębów brzydka, babo nieszczęśliwa,
    Babo niewdzięczna, babo cnocie nieżyczliwa, 
    Babo pełna zdrad, babo pełna niesforności,
    Babo zwodnico dawna, babo szczyra złości, 
    Babo, która przedawasz panienki cnotliwe,
    Babo, która namawiasz mężatki wstydliwe, 
    Babo niemiłosierna, którą jad wydawa,
    Babo, na której skóra jak żaba chropawa,
    Babo smrodliwa, pełna plugastwa wszelkiego,
    Która o nikim słowa nie rzeczesz dobrego,
    Przeklęta babo sama, co przeklinasz ludzi,
    Babo, którą czart zawsze na cnotliwych budzi, 
    Pijanico wierutna, zamtuzie wytarty,
    Która cycem obwisłym karmisz młode czarty,
    Babo sekutna, która swoim czarowaniem
    Przechodzisz i Medeą, i Cyrce, mym zdaniem,
    Babo, któraś niegodna, że cię ziemia nosi,
    Kiedy cię z kwaśną twarzą sam diabeł roznosi, 
    Babo, któraś się nigdy grzechów nie kajała
    Ani tym suczym okiem na nie nie płakała,
    Babo, która gdy puścisz wiatr z zadu sprośnego,
    Pukasz właśnie jak z działa gnojem nabitego, 
    Babo wdzięczna jak tygrys abo niedźwiedzica,
    Babo takiego jako Tyzyfone lica, 
    Lubo Megera, lubo której życzy sobie 
    Szatan, aby się w piekle mógł ogrzać przy tobie,
    Wiedmo i sykofanto z swymi pacierzami,
    Które jako kot morski markotasz zębami, 
    Babo, która to czynisz, że nad przyrodzony
    Bieg swój strumień potężny bywa w zad wrócony,
    Babo, która na ziemię ściągasz miesiąc z nieba,
    A jasne słońce czynisz ciemne, jako trzeba, 
    Gdy jedno zachcesz swymi niezbożnymi słowy,
    Babo, której wzrok wilczy urok jest gotowy 
    Małym dzieciom, że w łonie u matek schnąć muszą,
    Babo czartu oddana i z ciałem, i z duszą, 
    Godna nie tak powroza, by cię obieszono,
    Ale raczej, aby cię na popiół spalono, 
    Babo pełna trucizny wszelakiej i jadu,
    Babo, któraś czartowi wyleciała z zadu,
    Babo, która swoim tchem powietrze zarażasz,
    Babo, która na każdy dzień Boga obrażasz, 
    Babo bezecna, i tak myślisz sama sobie,
    Że się Bóg sprawiedliwy nie pomści na tobie,
    Nieszczęsna sekutnico, któraś już tak siła 
    Panieneczek uczciwych panieństwa zbawiła, 
    Handlując jak szkapami, nad prawo do tego,
    Paniami poczciwymi i domu zacnego, 
    Nie boisz się piekielnych sędziów za swe złości,
    Eaka, Radamanta, Minosa srogości,
    Skryj się, sprośny babsztylu, powietrzna zarazo!
    Skryj się, wieku naszego nieszlachetna zmazo, 
    Któraś światu znajoma sprawami brzydkimi,
    Przechodząc i Taidę wszeteczeństwy swymi, 
    Babo, która gorącem ogona chciwego 
    Przewyższyłaś Laidę Koryntu sławnego, 
    Babo - niech mi odpuści, kto czyta - tak zdrowa,
    Że więcej gnoju puszczasz niż największa krowa, 
    Babo, która jak kozieł śmierdzisz szczyrym potem
    I wszędy parchu pełno za twoim obrotem,
    Stary kurpiu i wiechciu, i regestrze stary,
    Godnaś, Lucyperowi żeby cię dać w dary, 
    Boś jest wyobrażeniem a właśnie owego,
    Co wieniec ma na wierzchu z szybu smrodliwego,
    Popraw się, babo, na tej swojej wdzięcznej twarzy 
    Albo mi się za jedno tysiąc złych słów zdarzy.



    MARNOŚĆ

    Świat hołduje marności
    I wszytkie ziemskie włości;
    To na wieki nie minie,
    Że marna marność słynie. 
    Miłujmy i żartujmy,
    Żartujmy i miłujmy, 
    Lecz pobożnie, uczciwie,
    A co czyste, właściwie. 
    Nad wszytko bać się Boga -
    Tak fraszką śmierć i trwoga.









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  • 09/14/16--01:28: NANCY CÁRDENAS [19.139]

  • Nancy Cárdenas

    Nancy Cárdenas (Parras de la Fuente, Coahuila, 29 de mayo de 1934 - Ciudad de México, 23 de marzo de 1994) fue una locutora radiofónica, actriz, escritora y realizadora de teatro mexicana. Además escribió y realizó el largometraje documental México de mis amores en 1979. Fue particularmente conocida en su país como una de las pioneras del movimiento de liberación gay.

    Nancy Cárdenas nació el 29 de mayo de 1934 en Parras, en el estado de Coahuila.

    Obtuvo un doctorado en Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México; estudió puesta en escena en la Universidad de Yale, en los Estados Unidos y tomó cursos de lengua y cultura polacas en Lodz.

    Radio, teatro y cine

    Nancy Cárdenas comenzó como locutora de radio a la edad de 20 años; luego se hizo actriz de teatro. En la década de 1950, participó en un programa de lecturas Poesía en Voz Alta, dirigido por Héctor Mendoza.

    En la década de 1960, pasó a la escritura. Publicó su primera obra de teatro de un acto, El cántaro seco, y comenzó una carrera como periodista en diversas revistas y en las páginas de cultura de diversos diarios.

    En 1970 trabaja de realizadora de teatro en El efecto de los rayos gamma sobre las caléndulas, que le valió el Premio de la Asociación de Críticos de Teatro. Dirigió diversas obras de éxito, mostrando una cierta implicación política. También se dedicó al cine: escribió con Carlos Monsiváis un documental para el cine, México de mis amores, que realizó ella misma en 1979.

    A partir de 1980 consagró su tiempo a la escritura de obras de teatro y de poesía. Murió en México el 23 de marzo de 1994 de cáncer de mama. 

    Sexualidad

    A la edad de 39, Nancy Cárdenas reveló su lesbianismo en el programa de televisión 24 horas de Jacobo Zabludovsky, durante una entrevista acerca del despido de un trabajador homosexual. En la década de 1970, fue pionera del movimiento de liberación gay en México, evocando el asunto en diversas entrevistas televisivas, de las que fue memorable la de 1973.

    Fundó en 1974 la primera organización homosexual de México, el Frente de Liberación Homosexual (FLH), del que fue militante comprometida. Feminista, además especializada en sexología, realizó numerosas conferencias, congresos, seminarios y entrevistas televisivas nacionales o internacionales sobre el tema. En 1975 escribió con Carlos Monsiváis el Manifiesto en defensa de los Homosexuales en México. El 2 de octubre de 1978, durante la marcha en celebración de la masacre de Tlatelolco, tomó la cabecera de la primera marcha del orgullo gay en la Plaza de las Tres Culturas.
    Un centro de actividades gais y lesbianas fue nombrado en su honor: el Centro de Documentación y Archivo Histórico Lésbico de México y América Latina «Nancy Cárdenas» (CDAHL).

    Muerte

    Nancy Cárdenas falleció a los 59 años el 23 de marzo de 1994 en la Ciudad de México víctima de un cáncer de seno.

    Filmografía

    1979: México de mis amores (dirección y fotografía — guíon con Carlos Monsiváis)

    Puesta en escena

    El cántaro seco
    Y la maestra bebe un poco
    Los chicos de la banda de Mart Crowley
    Cuarteto
    Misterio bufo
    La hiedra
    La casa de muñecas de Henrik Ibsen
    El pozo de la soledad de Margaret Radclyffe Hall
    Sida.... así es la vida

    Poesía

    1968 - 1993: Cuaderno de amor y desamor




    Poemas de amor y desamor*
    Nancy Cárdenas
    La Insignia. México, junio del 2004.


    ENTRE TANTAS LIBERACIONISTAS QUE CONOZCO,
    sólo tú
    -de apariencia tan frágil-
    has querido llevar a la cama
    esos principios básicos de la teoría.



    ¿POR QUÉ A MÍ,
    criatura de otras edades culturales,
    entregarme la firmeza de ese músculo angelical,
    las texturas diversas de tu intimidad
    bañadas al instante por las aguas sagradas del amor,
    el primer estremecimiento de tu entraña profunda?



    SI HABITAMOS EN EL DISTRITO FEDERAL, 
    las pueblerinas románticas tenemos que resignarnos:
    la vida no transcurre junto a un estanque,
    sino a un costado del Periférico.
    Allí, Muñeca del Asfalto,
    -bajo la lluvia-
    decidiste que esa noche dormirías conmigo.



    DEJEMOS
    que el amor declare su santo nombre
    en cada uno de nuestros tejidos, estratos emocionales
    y apetencias más escondidas
    antes de comprometernos por las dos leyes:
    la tuya y la mía.



    PARA CASTIGARTE
    -aunque ni te enteres-
    esta noche dejaré cerrado
    el libro que me regalaste.



    LO QUE ME REVIENTA,
    ¿sabes?
    es que no te hayas aventurado siquiera a conocerme.
    ¡Soy un proyecto de vida interesante, carajo!:
    confronto al confrontarme y he aprendido a vivir
    a salto de mata de entre las ideas.



    SUPE QUE ESTABAS ROTA
    cuando
    intentaste partirme el corazón.



    NO SÉ QUÉ TIENEN
    las diferencias ideológicas
    que enfrían los besos, aligeran los abrazos
    y finalmente acedan el aire que respiran los amantes.



    SOY PELIGROSA,
    es cierto: siempre busco vengarme
    de los dueños del capital, los burócratas,
    los curas y las mujeres que abusaron de mi cariño.



    AHORA COMPRENDO QUE, DESDE AL PUNTO DE VISTA DE TU MAMÁ,
    yo no resulto un buen partido:
    me exhibo como militante gay,
    me comporto como anarquista de izquierda
    y vivo la azarosa vida doméstica del artista independiente.
    Peor que si fuera iletrada, tonta y pegalona.



    a)YA HEMOS VIVIDO EL ESTRUJANTE DRAMA 
    DEL MODELO MONOGÁMICO
    que estalla ante la poligámica realidad histórica
    de la propia vida en ambas dos posiciones.
    b)La pareja abierta es divertidísima
    en tanto no quieras pareja
    c)¿Y la fidelidad responsable mientras nos nazca del cuerpo?

    (*) Textos tomados del libro de la autora Cuaderno de amor y desamor (1968-1993). Presentación de Carlos Monsiváis. 2ª. ed. México, Gobierno del Estado de Coahuila, Instituto Coahuilense de Cultura, Miguel Ángel Porrúa, 2004. 87 p. (Col. Varia literaria, Pirul). Reproducidos con permiso de la editorial.




    NANCY CÁRDENAS, LA SIEMPRE INOPORTUNA

    POR CARLOS MONSIVÁIS

    Dramaturga, poeta, feminista, “valiente y arriesgada no sólo en el amor”. Nancy Cárdenas fue también pionera en la defensa del derecho a la diversidad sexual. Publicamos el texto que Carlos Monsiváis preparó con motivo de las evocaciones que, a una década de su muerte, se le dedicaron.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Mira que morirte el 23 de marzo de 1994, cuando la tragedia de Lomas Taurinas hacía naufragar al país entero en el miedo y la incertidumbre, y cuando los asistentes a tu velorio en la Agencia Gayoso de Sullivan también nos dividíamos entre el dolor cercano y la perplejidad nacional.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Mira que nacer en Parras, Coahuila, hace setenta años y oponerte a las tradiciones entonces dominantes y alejarte de las metas a su alcance (por ejemplo abogada, por ejemplo ama de casa, por ejemplo doctora), y venir a la Ciudad de México a estudiar Arte Dramático en la Facultad de Filosofía y Letras, e integrarte muy pronto a una atmósfera (algo más preciso que un grupo) donde intervenían actores y dramaturgos y novelistas y eruditos y activistas de izquierda y gays y unas cuantas lesbianas. Y haz cuenta que todo lo vivido en la ciudad natal (lo que me hacía llamarte “Parras Atenea”), se te olvidó o, más precisamente, se te volvió la técnica de combate que te impulsaba en un momento excepcional (no reconocido así) de creación intelectual y artística.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Mira que meterte al Partido Comunista en la década de 1950, entonces una organización melancólica y desolada, y entusiasmarte con las masas que no acudían, con la influencia política que nunca se tuvo, con el ánimo internacionalista más bien lánguido. Y sin embargo, te recuerdo alebrestada (la palabra te queda aunque habrías preferido “acelerada”) en las reuniones de la célula Federico Engels, y muy participativa en las sesiones en el departamento de Sergio Pitol, con Luis Prieto Reyes y Pepe Revueltas y otras camaradas cuyos nombres por más que hago todavía recuerdo con precisión. Repartíamos volantes, hablábamos (bueno tú hablabas) en los mítines improvisados, teníamos fe en el socialismo, cuando a éste se le diera la gana de acudir.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Mira que comenzar en el teatro en Poesía en Voz Alta, el experimento escénico más notable de aquella etapa, afirmado en la energía y la belleza casi autónoma de la palabra, en la resurrección de los clásicos y en la burla del teatro de la dicción y del adulterio que nunca se consuma porque los espectadores defendían desde las butacas la fidelidad, no así como lo digo pero casi. Comenzaste a vivir el teatro en Poesía en Voz Alta, y allí aprendiste lo esencial, entre otras cosas que podrías ser mucho mejor directora que actriz.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! O, en este caso, y para contrariar a mi leif motif, qué oportuna, al irte a estudiar arte dramático en Yale, y vivir parte del tiempo en Nueva York, y enviar desde allí cartas que nadie te solicitaba en donde contabas de las maravillosas puestas en escena, y del día que viste en persona a Mae West, y de Broadway y Off-Broadway, y era inútil pedirte por favor que ya no me contaras nada, porque la envidia puede o no ser mala consejera, pero sí que corroe las amistades.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! No te bastaba con hacer teatro y participaba conmigo en Radio UNAM en un programa, El cine y la crítica, que al principio fue de crítica de cine y luego ya descaradamente un fluir de sátiras, parodias, choteos, con un grupo de actores de primera. Yo hacía el esquema de los scripts y luego improvisábamos y nos divertíamos en serio: El cine y la crítica, una serie galopante para los llanos del cuadrante, o El cine y la crítica, la serie pecaminosa que incita a la castidad. Y vino el 68, y cambiamos la temática pero no la técnica del programa, y, por ejemplo, grabamos uno sobre la toma de la preparatoria de San Ildefonso por el ejército, y pusimos como rúbrica la canción de Cri-Cri, amenizada con sonidos de cañones: “Que todos los niños estén muy atentos, / ha sido la orden que dio el General”. Y seguimos de agosto a noviembre de ese año con las parodias y los choteos, y disfrutamos de un gran honor: en la Cámara de Diputados, entre los argumentos en contra del sedicioso rector Javier Barros Sierra, los diputados Octavio Hernández y Luis M. Farías mencionaran a Radio Universidad y Hernández, más específicamente, embistió contra El cine y la crítica.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Si en 1958, al llegar una manifestación estudiantil al Zócalo, encabezas (y promueves) un asalto a mano desarmada al edificio del Departamento Central (que te costó una pedrada funesta), en 1968 eres la gran activista de la Asamblea de Intelectuales y Artistas en apoyo del Movimiento Estudiantil. A ti y a mí nos encargaron la publicación y a veces los textos de los manifiestos, y el manejo de las quinientas firmas permanentes (con algunas deserciones). Tú juntaste la mayoría de las firmas, organizaste los domingos la lectura de poemas en la explanada de CU, organizabas el contingente cultural en las manifestaciones. Y el 2 de octubre, junto con Beatriz Bueno y Luis Prieto saliste milagrosamente de la Plaza de las Tres Culturas (digo “milagrosamente” por si te encuentras localizable en el Más Allá). Y esa noche conversamos largamente por teléfono y fue la única vez que te sentí deprimida a fondo, sin recursos emocionales, sin otra preocupación que la suerte de los amigos desaparecidos. Y todavía al día siguiente te fuiste con Beatriz a buscar el auto que habían estacionado cerca de la Plaza. Era valiente y arriesgada no sólo en el amor.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Nunca te preocuparon los éxitos de taquilla, y los que llegaste a tener no te conmovían de manera especial (te envanecían de modo adolescente pero no te electrizaban). Creíste en el teatro y cuando ensayabas dejabas casi todo (no desde luego las relaciones amorosas, que supongo no requieren de ensayo o de apuntador). Y te entusiasmaba tu trabajo con Carmen Montejo en El efecto de los rayos gama sobre las caléndulas y con Beatriz Sheridan en Las amargas lágrimas de Petra von Kant.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Cuando decidiste salir del closet, lo hiciste con la vitalidad de tus otras actividades, y muy pronto te dedicaste a saber de la historia de su tribu y entrevistaste a mujeres ya de edad (de menos edad de la que tengo ahora, supongo), y luego evocabas sus relatos, por ejemplo la amistad de dos señoras que estaban siempre juntas y dormían juntas y se querían, y en sus familias murmuraban: “¡Pobres! ¡Nunca han conocido el amor ni el consuelo de una caricia!”. Y te indignabas contra el pasado. Yo un día te dije: “No te enojes tanto. Lo que sucedió ya no lo modificas” (o algo así de sentencioso), y me dijiste: “Claro que sí, si cambiamos el futuro cambiamos el pasado”, y quizás tenías razón, pero yo prefería oír tu relato de la señora que en la noche de bodas le dijo a su marido: “Te quiero mucho pero no en la misma cama”, y el marido la fue a devolver con su padre, y la mujer partió esa madrugada a la capital a compartir el lecho con la compañera del resto de su vida.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! En 1971 convocaste a un grupo de amigas y amigos en tu departamento de Felipe Villanueva, a discutir sobre la liberación gay (luego lésbico-gay), y aunque el grupo careció siempre de nombre (le decían simplemente “el Gay”), era un esfuerzo de concientización donde cada uno y cada una contaban su vida, y a la mayoría se les compadecía muchísimo, no por las desdichas infligidas por su singularidad, sino porque como autobiógrafos eran letales. Tú, por cartas, me lo contabas todo y yo te enviaba materiales teóricos. Y tú generosísima, me proveías además de recortes de periódicos. ¡Cómo celebré uno de la página de sociales de Excélsior, que notificaba de una distinción al ministro de Industria y Comercio. La cabeza era formidable: “A Octaviano Campos Salas el premio Sacerdotisa de la Belleza”… y era inútil que la nota explicase el agradecimiento de la Unión Nacional de Cosmetólogos por las licencias de importación. Lo central era la frase que iluminaba la lobreguez de nuestras vidas: “A Octaviano Campos Salas, el premio Sacerdotisa de la Belleza”… Pero ya me desvié, justo cuando iba hacia otro tema: señalar cómo organizaste el primer grupo de derechos de las minorías sexuales, y cómo lo hiciste con alegría metódica. El grupo se deshizo porque aún no se daban los criterios de la permanencia, pero tu intervención, y perdóname la palabra, fue fundacional.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Activista por vocación y temperamento, no te preocupaba el Qué Dirán, no lo considerabas siquiera. Ahora sé que no eras una provocadora, como entonces a veces te sentía (en esos años se les decía provocador a los ahora llamados protagónicos) sino, estrictamente, una defensora de los derechos humanos y civiles, en primer lugar los de tu minoría específica, pero también de otras causas. Y sí que intervenías en los debates y en las reuniones con la certeza de la existencia previa de la comunidad. Qué curioso. ¿Qué fue primero: la vanguardia de los activistas o la comunidad por ellos representada?

    Insisto en la descripción porque, en el conjunto de tus acciones políticas y civiles es notoria tu militancia por los derechos humanos y civiles. Eras feminista desde luego, y te importó sobremanera la comunidad lésbico-gay, pero ante todo fuiste una defensora de los derechos civiles de tu tribu. Te recuerdo en 1974, conmovida por un hecho: un grupo de jóvenes detenidos en redadas en cines y retratados para el gozo de las publicaciones amarillistas (algo nada extraordinario, la policía se beneficiaba de la indefensión de los raritos y le vendía las fotos a Alarma y compañía), decidió demandar a las autoridades por la violación de sus derechos constitucionales. Llamaste a quien pudiste, y redactamos un manifiesto en contra de las redadas de gays. Incansable, pediste firmas, y así surgió “En contra de las razzias”, el primer manifiesto conocido sobre los derechos civiles y humanos de una minoría, con las firmas, entre otros, de Juan Rulfo, Elena Poniatowska, José Emilio Pacheco, Vicente Rojo. Si eso no es ser inoportuna nada lo es. Y vino el problema de la divulgación del manifiesto. En las dos publicaciones progresistas de entonces me dijeron que ni pensarlo. En el caso de la revista, el director tiró la carta a la basura: “Esto ni siquiera pienso leerlo”; en el diario simplemente me informaron: “Va en contra de la política editorial”. Y al final, la publiqué en el suplemento La cultura en México, de Siempre! Muy pocos se enteraron, pero la actitud de esos jóvenes resultó irreversible.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! El teatro fue tu medio fundamental de expresión, y te interesaba particularmente el teatro norteamericano. (Nunca lo dijiste, pero sospecho que Tennessee Williams era tu figura tutelar.) Y no debió sorprenderme tu decisión de montar Los chicos de la banda (The Boys in the Band) de Mart Crowley, sobre seis amigos gay en una fiesta de homofobia interiorizada y frases agudas. Me acordé de la película (hoy una muy interesante pieza de museo), que califiqué de chantaje melodramático. “Háblame de un homosexual feliz y yo te enseñaré un cadáver gay”, dice uno de los personajes. Nancy oyó mi alegato contra la obra, y al final me dijo: “Estoy de acuerdo contigo en todo, ¿pero qué te parece el Teatro de los Insurgentes?” Y lo que sigue, hoy me parece divertidísimo. El delegado de la Cuauhtémoc, Delfín Sánchez Juárez, se enfureció por razones de su convicción religiosa (entonces un pase automático al cielo), y prohibió la obra, se desató el escándalo, y la prensa te devoró con todo y tus “pretensiones contranatura”. Te defendimos como se pudo, y esa vez se pudo bastante. Hicimos manifiestos, escribimos artículos que creíamos enjundiosos, hablamos contra la censura y a favor de las libertades de expresión. El resultado: la obra se estrenó, fue un gran éxito, y la inoportuna conoció el don de la oportunidad.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Jacobo Zabludovsky te invitó en 1973 a su programa dominical a hablar de homosexualidad, y tú la consideraste una buena oportunidad (a ti incluso una caída en el abismo te habría parecido “una buena oportunidad”). Con aplomo (previsible) y con brillantez, una vez más pero ante demasiados, defendiste los derechos humanos y civiles de los gays y lesbianas, te opusiste a la persecución, criticaste las prácticas homofóbicas de psicoanalistas y psicólogos, y todo esto con un humor magnífico. Arturo, un amigo al que invitaste para representar a los gays, respondió también (en la oscuridad) de una manera eficaz.

    Al día siguiente, quisiste hacer una prueba y me invitaste a comer “a un lugar donde vaya mucha gente”. Fuimos a la Zona Rosa y me preparé para lo peor, agresiones verbales a pasto, malos modos, la galantería de la homofobia en suma. Me programé para no desconocerte en demasía, y me extrañó lo que vi: la gente se levantaba para felicitarte, un mesero obviamente gay te dijo: “Le agradezco a nombre de todos”, y así sucesivamente. Por supuesto que esto no cambiaba la represión social, pero percibí la fuerza de la excepcionalidad. Y esto en el momento en que la extrema derecha de provincia les enseñaba a los jóvenes de los escándalos los retratos de los tres enemigos de México, y uno de ellos era el tuyo, Nancy.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! En 1975, en el Año Internacional de la Mujer, se celebró el Congreso correspondiente en el Centro Médico de la Ciudad de México. Participaste en la única sesión sobre lesbianismo, una mesa redonda con una norteamericana, una inglesa, una francesa. Negaron la sala al principio, luego redujeron el tiempo a cuarenta y cinco minutos, y la prensa iba dispuesta al freak show que no ocurrió. Salimos de la salita un tanto contrariados, aunque Nancy insistía en su optimismo. En la explanada del Centro Médico un contingente de mujeres con aspecto popular, más específicamente de locatarias de mercados, te aguardaba con rostros más bien rabiosos: “¡Fuera Nancy Cárdenas de México! ¡Mueran las lesbianas! ¡Por un México limpio de la perversión!” (¿quién habrá redactado esa pancarta?). Los gritos se multiplicaban y la actitud auguraba violencia física. Y te vi dirigirte hacia las contestatarias y les soltaste un discurso para mí inolvidable, que iba así más o menos: “A ver mis chulas, qué les pasa. ¿Ya me conocían? ¿Verdad que no? ¿Y qué tienen contra mí? ¿Les he hecho algo? ¿Verdad que no? Vamos a conversar porque yo soy de las que creen que hablando se entiende la gente. Qué gusto conocerlas…”. Las mujeres, enviadas por un político resentido ante el triunfo de Los chicos de la banda, se hicieron a un lado, rezongaron, murmuraron, bajaron las pancartas. Qué manejo tan diestro de la inoportunidad.

    ¡Qué inoportuna Nancy Cárdenas! Valiente, inteligente, talentosa, con humor. No siempre acertaste (algunas obras de teatro y tu película merecen el respeto que se le debe a lo frustrado), pero siempre estuviste al frente de tus circunstancias, en la batalla contra la intolerancia, la ilegalidad, la deshumanización, la ignorancia. A diez años de tu muerte, tus causas han progresado no obstante los obstáculos, y eso a ti te habría parecido la forma más recomendable de continuidad personal.

    En este resurgimiento de la derecha, qué extraordinaria la existencia de gente como tú, Nancy Cárdenas. En este fracaso sucesivo de las prohibiciones de la derecha, qué deuda de gratitud con gente como tú, Nancy Cárdenas. 

    Marzo de 2004.






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  • 09/14/16--03:00: ANTONIO MEDINILLA [19.140]

  • ANTONIO MEDINILLA

    Nació en Málaga en 1965. Poeta, coordinador de talleres literarios, publicó en el 2005, Medievo (Madrid, Adamaramada ediciones). En el 2009 se traslada a Temperley, Buenos Aires, Argentina, donde comienza a trabajar como diseñador gráfico y corrector de textos. Es allá donde editará dos cuadernos de su poemario blog “el SUR-sub” (Ediciones de la Iguana, Buenos Aires) y donde comienza a impartir sus talleres sobre las Poéticas del siglo XX y Técnicas de creación escrita. En el transcurso de estos años participará de varias antologías entre España y Argentina. En noviembre del 2013 retorna a su país, donde editará en el 2015 el poemario GRETL (primera parte de la trilogía GRETL-INANNA-AVIANA) en la editorial Palimpsesto 2.O. Poemarios como Inanna, Aviana, Psicología (mon amour), Compañero, Olum, son inéditos hasta la fecha.



    «Gretl» de Antonio Medinilla
    Editorial Palimpsesto 2.0, Sevilla, 2015


    GRETL
    (sexto día)


    gretl
    dentro de mí
    no hay un faro

    sino un gato
    con cabeza de perro
    y corazón de barro
    que se muere

    gretl
    amásalo con el mar furioso
    con la noche y el dolor

    la hierba estuvo llorando
    y buscó la primera palabra

    el amor concierne a los dedos


    *


    vuelve gretl ven

    y aparta las algas de mi rostro celeste 
    con tus puños que muelen el trigo
    con tus dedos que amasan el pan
    con tus ojos de frío cristal ahogado

    mírame la frente gretl

    y susúrralo


    *


    gretl lo que ves
    es la noche 
    que siempre ha existido

    hunde tus dedos
    en la frente de mi vientre

    y susúrralo


    *


    gretl
    esto
    sí lo reconozco

    es el árbol de la vida
    que sube hasta el cielo
    y desciende
    hasta el fondo del mar

    extiende su savia por mi frente

    y susúrralo


    *


    las palabras se repiten continuamente

    la palabra también
    es una flor que florece

    y adolece 
    de gretl de gretl de mí


    *


    gretl tu columna desviada por el mar
    vibra bajo espirales de noche extasiada

    un rugido esmeralda crece de tu cuello verde 
    y amapolas vulnerables susurran el olor de la hierba

    gretl de radiante circunferencia gretl

    ven desnuda
    a mi axila izquierda

    y susúrralo


    *


    gretl carey está llorando
    todo lo blanco

    y arañó
    las paredes del extasío

    gretl
    carey es una flor
    que adolece


    *


    gretl
    busca el conope mayor de los nombres 
    y úngeme

    úngenos
    con la lengua oscura
    del azafrán y las lágrimas

    oh gretl de herida amapola
    ven a nuestra boca fascinada

    haz lo que quieras con mi lengua abierta

    y susúrralo 


    *


    agrupa las semillas diseminadas gretl
    éramos la misma tierra

    abarca las escamas del abismo violeta
    alaba la hierba que amanece y escarcha 

    con los copos que nievas 
    con el mar que sollozas 
    como peces que escapan
    con las hojas que buscan
    sangre seca y alucinada

    y ven con ellas
    y vénganos

    húndeme en el barro gretl
    de las caracolas que escupes

    un rumor de pantano dirá mi frente y mi sexo

    murmura mi nombre entonces
    y resucítame

    me lo debes


    *


    algo quiere nacer y nace en mi casa
    algo quiere nacer y nace 
    entre un hombre y una mujer
    algo quiere nacer y nace gretl
    con el silencio de un niño

    carey mi ángel rotoso
    maúllame

    el nacimiento de las olas
    con la espuma del tiempo


    *


    nada importa ahora gretl
    salvo carey


    *


    gretl de ti emerge
    la flor derramada de la noche

    gretl aparta de mí el cielo
    sin tu pezón devorado

    gretl restituye la noche
    con tus propias estrellas

    gretl de siemprevivas y solitarias
    gretl de la flor de las mareas y arrebatada
    gretl de los ángeles perdidos y sin embargo

    gretl de los barrancos que desembocan
    gretl de candado y amapola

    corta mi boca con tu boca arrojada
    y resucita a mi hija

    se lo debes


    *


    acaso las palabras nada significan gretl

    susúrrame la verdad
    de las flores que nacen y amanecen


    *


    nada importa ahora gretl
    salvo las flores


    *


    no
    gretl
    no

    lo que tocas
    no es una fuente
    que enferma

    sino mi sexo
    violeta y violado

    tan herido en la tierra
    como en el cielo


    *


    gretl de olor mesías
    flora de rubor expuesto
    gretl de rumor y roca

    gretl de hierba transparente
    roja de la tez de gretl

    gretl de palabra roja 
    alga de estrella y flor

    oh gretl ven
    ven

    y tócamelo


    *


    gretl de los siete días
    gretl en las siete noches
    une los colores de mi vientre

    y explótalos


    *


    susurra lo rojo lo azul y verde
    con el collar de las olas

    mi amor es amarillo gretl
    y como el tuyo no se queja

    haz de mí lo que debas
    sin las campanas de la noche


    *


    junto al zorro herido
    junto a la cierva resucitada

    frente a la última noche del amor
    y tu hija que maúlla

    frente a mi alma con axilas

    mi querido sueño
    del hogar encantado

    susúrramelo


    *


    gretl
    extiende tu lienzo de amapolas
    desagua tu manantial vencido
    y despierta a los niños de la noche

    ellos también quieren
    saberse a tu lado


    *


    nacieron

    subamos


    *


    arriba
    abajo

    todo es tan bello gretl

    bajemos



    *


    arriba 
    abajo

    todo es tuyo
    y confuso gretl

    subamos
    a la anunciación de la rosa

    a lo anunciado



    *

    gretl de rubor amarillo y quebranto
    de infancia enlutada

    gretl del inicio
    gretl del final

    esto es lo que somos
    en el rubor de la noche

    gretl de luz debida
    gretl de perenne gretl
    fugaz y nunca manto de luz

    estoy hablándote de amor
    y del amor fui arrojado aquí

    cuando tus dedos rozan
    la hierba rota de mis labios



    *


    te pedí permiso
    y me fue concedido

    qué haremos gretl
    con la belleza encauzada

    sabes que mañana
    me habré muerto otra vez



    PRÓLOGO para «Gretl» de Antonio Medinilla
    Gretl es el último poemario de Antonio Medinilla
    Editorial Palimpsesto 2.0, Sevilla, 2015

    Por Juan Gallo

    Todo esto empieza con una brizna de hierba en la memoria del poeta, habitante de un mundo donde nada importa sino Gretl. O donde tal vez no lo hay. Ella ocupa todo, como una sustancia universal invocada en letanías, himnos, confesiones, súplicas. Libro del monólogo íntimo y obsesivo con solo-Gretl.

    Si existió una persona real que respondiera al nombre de Gretl, no podremos ya seguir sus huellas. —¿Quién Gretl?—. Tenemos su nombre, eso sí, grabado en versos e ilustraciones del propio autor. Nombre símbolo, mantra, emblema primordial.

    tu nombre es gretl / en la hierba herida
    el mío no importa

    susurra entonces tu nombre / y resucítame
    me lo debes
    Su propósito es ambicioso: Gretl, de Antonio Medinilla, es una cosmogonía y una creación, una suerte de génesis desbocado. Drama en siete días donde se dilucida la apuesta más alta: ser un dios, crear un mundo, morir en el amor imposible.

    la casa y la hierba / a lo lejos
    las ventanas gretl / aparecen / y te iluminan
    es tanta la felicidad / y la noche
    que desapareces
    Una naturaleza mínima se despliega; sus claves reaparecen a lo largo del texto: camino, amapola, pared, hierba, mar, noche... En este lugar inalcanzable, ¿cómo dejar de ver a aquella Bronwyn surgida de las aguas del lago? ¿Y qué lugar este, inalcanzable, sino el Paraíso? Pues Gretl, en efecto, se revelará como Eva y como serpiente. Será el Paraíso y será también la expulsión del Paraíso.

    Este amor arrastra un signo endemoniado. Ya el nombre nos lleva, de un lado, a Gretchen, por quien Fausto recurre y sucumbe a Mefisto, del otro, a la Gretl de carne y hueso, hermana menor de Trakl: la fascinación de la sangre, su prohibición y transgresión. Incluso más adelante, en el día quinto, el poeta se aviene a cierto descenso a los mundos subterráneos guiado por ella. Si Gretl era creación, también puede ser salvación o condenación.

    pierdo mi luz / en lo azul gretl
    no me importa / el abismo
    tus labios resucitan / en la arena
    bajemos gretl / bajamos

    gretl sálvame / de lo que miro
    bajemos gretl / bajamos
    Siempre solos Gretl y yo —así de breve es el elenco de la obra—, salvo por una tenue figura que asoma hacia el final: «carey, mi ángel rotoso». Quienquiera que sea: hija, hijo, bestia, vértice trinitario, fruto de un amor que transpone las fronteras de la vida. Que muere y que parece regresar.

    Ser apartado de Gretl es ser condenado. Permanecer con ella, no obstante, tampoco asegura la salvación. Nos queda la certeza de que mundo-Gretl incontestablemente existió.

    gretl del inicio / gretl del final
    estoy hablándote de amor / y del amor fui arrojado
    qué haremos gretl / con la belleza encauzada
    sabes que mañana / me habré muerto otra vez.


    24-12-2013 d.C.

    qué comeré

    todo se reúne
    lo sabemos

    comeré
    lo sabemos

    te comeré
    la distancia

    la distancia
    se come

    todo se come

    lo sabemos

    la distancia
    que ilumina el árbol

    se come
    lo que sos
    realmente

    lo sabemos
    se come

    ilumina la noche

    se ilumina
    la distancia del árbol
    que reúne la noche

    y sabés

    claro que sabés

    todo lo sabés

    iluminás
    la noche

    te iluminás
    como el árbol 

    amanece

    qué sabemos

    todo se reúne
    cuando sabemos

    la distancia
    entre tú y yo

    los árboles
    las olas
    que amanecen

    la mañana

    el mar en rama
    se come

    lo sabemos

    claro que sabemos

    la distancia
    inanna
    se come

    del inédito INANNA



    sec.3

    MANDERLEY[1]

    me encontraba ante la verja
    como todos los que sueñan

    *

    el mismo árbol
    una y otra vez

    el mismo árbol
    el mismo árbol
    el mismo árbol
    antes de manderley

    donde nunca
    volveremos

    *

    la verja era el camino
    la verja es manderley
    la senda era obscura

    *

    la luz de manderley
    se inicia en el sur

    pero la luna
    ante la verja
    comienza en manderley

    esto es seguro
    y nunca podremos

    *

    la luz en manderley
    la luna
    pero la verja

    *

    anochece
    en manderley
    es de ley

    poco a poco
    en las ventanas

    pero a veces manderley
    pero a veces

    *

    en manderley
    donde nunca
    volveremos

    sueño manderley

    *

    aunque a veces

    a veces
    los caminos

    los caminos
    en los sueños

    y los sueños
    a veces

    por el camino
    tortuoso
    regreso a manderley

    *

    ante la verja y la luna
    en el sueño
    donde nunca volveremos

    *

    manderley sueña a manderley

    la última noche de
    un sueño en llamas

    la última noche de
    un sueño en manderley

    donde nunca
    ante la verja
    volveremos

    del inédito AVIANA

    [1] Rebeca, dirigida por Alfred Hitchcock (1940)




    Textos - Presentación de OLUM

    De la Presentación de OLUM - 19 de febrero de 2016 - "Especies de Espacios" - Sevilla (España)
     Sobre la "Colección Poética y peatonal", su editor Gabriel Viñals nos cuenta: Poco puedo decir del proyecto Ejemplar único salvo que comencé con él hace más de 25 años en Argentina. Pero el proyecto ligado a la edición de poesía, la colección Poética y Peatonal es algo más reciente -tres años apenas-. En este lapso han visto la luz 34 números en los que está representada buena parte de la poesía española contemporánea. En algunos casos poetas noveles, emergentes, y en otros poetas con una trayectoria destacada.

    ¿Cuál es la diferencia entre este proyecto y otros?: Aparte de lo evidente (es decir que cada ejemplar de una tirada muy, muy pequeña, se acompaña por una pintura de mi autoría realizada de manera directa sobre una camiseta negra, por tanto un ejemplar único) quiero pensar que los libros que edito tienen los lectores que se merecen y que estos van vestidos por la calle a manera de intervenciones artísticas que deambulan con rumbo a la utopía. ¿Es mucho pedir? Gabriel Viñals

    NOTA sobre OLUM, de Antonio Medinilla:

    El poemario Olum (bajo un lenguaje coral, simultaneísta, fragmentario, documental, de voces y tiempos cruzados, y bajo un presupuesto amoroso hacia todo lo vencido que nunca derrotado si hay memoria, si no hay olvido) canta un encuentro lírico-histórico con el pueblo selk`nam y su tragedia, unos de los últimos genocidios del siglo XX, pueblo originario que ocupó el norte de la isla Grande de Tierra del Fuego durante cerca de diez milenios, hasta la llegada, ocupación y explotación del hombre blanco y su economía capitalista colonial, a finales del siglo XIX. Olum resucita lo que siempre debió vivir en paz. Olum nos recuerda que el pueblo selk’nam aún pervive entre las calles de nuestro mundo civilizado. Aunque “Lola, había muchas mujeres. ¿Dónde se fueron? Yo no puedo decírtelo todo. No es para civilizados”.


    OLUM
    Ejemplar Único
    Poética y Peatonal



    EPÍGRAFES:

    La poesía no es más que un sistema luminoso de señales. Hogueras que encendemos aquí abajo, entre tinieblas encontradas, para que alguien nos vea, para que no nos olviden.



    LEÓN FELIPE

    LOLA KIEPJA (canta):
    Estoy aquí cantando, el viento me lleva,
    estoy siguiendo las pisadas de aquellos que se fueron.
    Se me ha permitido venir a la montaña del poder.
    He llegado a la gran cordillera del cielo,
    camino hacia la casa del cielo.
    El poder de aquellos que se fueron vuelve a mí.



    PRIMER POEMA DE OLUM:

    [1]

    lola kiepja

    ¿Lola, dónde se fueron las mujeres que cantaban como canarios? Había muchas mujeres. 

                     ¿Dónde se fueron?
                     –No tengo nada de tierra, ni una cosa. No tengo.

    ¿Dónde se fueron los gigantes del cielo Norte y el Sur helado, y del Este de la Palabra y del Oeste? ¿Dónde se fueron? ¿Cómo contar los muertos? ¿Cómo mirar sin perder las orejas, Lola, con los ojos del viento que sangran, en la niebla del viento que continúan disparando?

                –Ya no quedan tucu-tucu. Ni silencio. Ya no queda nada sino voces.
    ¿Dónde se fueron? ¿Dónde el mar y la lluvia? ¿Dónde la lechuza, la nieve y la luna? 

                  ¿Dónde el viento y el sol? ¿Dónde la Palabra?
                –Se pierden los significados pero no las palabras.

    [TAM TAM kámuk 
    TAM TAM keitruk 
    TAM TAM kénenik 
    TAM TAM wintek PEMAULK]

    Nuestro nombre es selk´nam. No somos Ona. Eso es cosa de yámana y hombre blanco. Nuestro mundo era un Norte marítimo y el Sur nevado, nuestro cielo era el viento del Oeste y el Este de la Palabra, donde reíamos y cantamos. Y así el mundo y el canto orientados. El pastor no sabe, Bridges no entiende. Las misiones serán crucifixiones. El pastor no sabe, no entiende qué pradera o bosque, qué pintura roja, qué nombres, qué mar nos sobrecoge.

               –Yo no puedo decírtelo todo. No es para civilizados.
      



    CUADERNO DE NOTAS:

    LOLA KIEPJA ( ?–1966). Última xo’on del pueblo selk’nam con un contacto directo con sus tradiciones, folklore y cantos sagrados.

    SHO’ON. Cielos, divisiones territoriales: Norte o Kámuk, Sur o Keitruk, Oeste o Kénenik, Sur o Wintek, este último era territorio haush, Cielo sagrado del Poder de la Palabra o Pemáulk.

    SELK’NAM, HAUSH Y YÁMANA. Pueblos originarios que habitaron y dominaron la Isla Grande de Tierra del Fuego durante más de diez mil años, hasta la llegada del hombre blanco a finales del siglo XIX, que exterminó su cultura. Sus descendientes, hombres y mujeres como Keyuk, Hemany y Venusa, y tantos otros, aún prosiguen su lucha por la dignidad y la justicia para los pueblos originarios de América. Os abrazo. ONA. Palabra Yámana que significa “hacia el norte”, o “en el norte”. Despectivo.
    BRIDGES. El misionero anglicano Thomas Bridges instó a los indígenas a respetar la propiedad de los colonos, cuestión inentendible para quienes todo animal que hubiera en su territorio les pertenecía, fuese guanaco colorado o “guanaco blanco”, ovejas. Yo os acuso.

    HÓOWIN. Dioses o antepasados que habitaron la Tierra durante la era mitológica selk’nam dominada por el matriarcado. LUNA. Hóowin mayor de la era mítica. TAM-TAM. Canario, hóowin.

    TUCU TUCU. roedor que vive bajo tierra y solamente por las noches sale en busca de alimentos. Es herbívoro; para comer corta con sus poderosos dientes pequeñas raíces y tallos de arbustos. Los tucu-tucu viven en cuevas y forman largas galerías bajo tierra. Son robustos y de patas cortas, con fuertes uñas para cavar.

    DEDICATORIAs:



                                             a Hemany, Keyuk y Venusa,
    por la memoria de su pueblo y el futuro de sus hijos
                               a Juanita Atienza y Gabriel Parrado,
                                                        que cuidaron mis días
                                                    a Carmen García Breval,
      por emplazar esta búsqueda y tocarme, por brillar
                                               a una niña llamada Amilken

    OLUM

    a.medinilla







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  • 09/14/16--12:17: KHÉDIJA GADHOUM [19.141]

  • Khédija Gadhoum 

    Nació en Túnez y reside en Los Estados Unidos.

    Doctora en Literatura y Cultura Latinoamericanas por Ohio State University.

    Actualmente, es profesora de español, consejera de estudios internacionales y supervisora del programa de portugues en el Department of Romance Languages de la University of Georgia, en Athens, Georgia.

    En 2013 publico Celosías en celo (Ediciones Torremozas).

    Ha participado y presentado varios congresos y seminarios nacionales e internacionales sobre literatura y cultura latinoamericanas. Ademas de la labor académica, se dedica a la poesía, la fotografía y la producción de documentales en America Latina.

    Sus poemas han aparecido en Afro]Hispanic Review, Negritud: Journal of Afro]Latin American Studies, Ediciones Torremozas, Ámbitos Feministas, The South Carolina Modern Language Review, Dos orillas: El Estrecho de Gibraltar.Frontera Literaria, Feministas Unidas, Inc., Humanismo Solidario: Poesia y compromiso en la sociedad contemporanea, Tus Letras Escritas, Letras como Espada, Área: Revista Hispanoamericana de Poesía y JoLLE@UGA: Journal of Language and Literacy Education.  



    MÁS ALLÁ DEL MAR (BIBÈNES)
    de Khédija Gadhoum
    Coleccción ANAQUEL DE POESÍA, Nº 57, año 2016.
    Prólogo de LUIS CORREA-DÍAZ

    Si acordamos que la existencia es la experiencia del ser o, si se quiere, el ser siendo experimentado, la poeta en sus poemas nos hace experimentar este ser en su existencia fundamental y fundadora: la experiencia del peregrino y del peregrinaje.

    Eso es lo que somos cada uno/a de nosotros/as y lo que llamamos nuestras vidas no es sino la vivencia de esa realidad única —de toda existencia biológica, de toda manifestación gregaria y cultural, del planeta…, en fin, del cosmos… Idear un poema(rio) es crear un modo específico, incluso arquitectónico, cada cual el suyo, en el que el lenguaje se ordene, para recrearnos en su virtualidad… Ya hoy podemos concebir, sin vergüenza ni temor, que la poesía también es un arte en el sentido de que es otra instalación y simulación: nos instalamos en el verbo y simulamos el mundo para vernos y verlo en lo que somos y querríamos (haber sido).

    En MÁS ALLÁ DEL MAR, segundo libro de Khédija Gadhoum, encontramos una atmósfera revitalizadora y nos sentimos dichos, expresados, pero sobre todo anointed —y discúlpese el anglicismo aquí que no lo es de todas maneras— en lo espiritual y en lo corporal.

    La poesía de Khédija Gadhoum  puede reconciliar.



    I

    Voyage, sourd voyage,
    quand les tempêtes avaient leur part, et la folie.


    Je prends ma terre pour laver les vieilles plaies.
    (Édouard Glissant)



    génesis

    Le voile qui aveugle vos yeux sera
    levé par les mains qui l’ont tissé.
    (Khalil Gibran)


    a deshora Cronos desahoga su trémula edad
    y entre sordas tapias Gaia cercada aguarda
                                            su lejana estampa.
    en Pontus desciende.

    de par en par la acrisolada sabiduría
    ilumina clemente la milenaria tierra
    y el verso inicia su babélico andar.

    caudalosa costa de coral y alegre cal
    frente al noble mar la blanca cuna.
    salen las sirenas a recibir la nueva.

    a oscuras germinan las voces
    hasta la aurora del nuevo día.
    gota a gota el rocío en crecidas.

    respiran inmóviles las pretéritas fundaciones
    seculares genealogías en vetusta permanencia.
    todavía estaciona el vivir en sendas fugaces.
    de nuevo el profundo mar abatiendo vuelcos
    palpita muy breve y visceral su noble corazón.
    en cada alba yace la última humanidad.

    a los soñadores los pícaros sueños desafían
    hábiles baqueanos de caminos y destinos.
    pausan a la deriva del ágil vivir sus sueños.

    fortuna y aire vuelve a jurar mañana
    en cada leve conquista de sabia golondrina.
    porque entre pliegues el amor valiente
    no teme fronteras.

    ¡Bab El Bahr 1, puerta de alta mar!
    tu mudo silencio saluda con manso querer
    en tus orillas aún arden tus osados besos.


    orienta el verbo

                                 a Túnez

    Traje conmigo algunas piedras de la ciudad perdida
    Y un puñado de versos sin destino.
    (Carmen Cristina Wolf)


    de noche la humilde hojarasca
    hoja por hoja recubre la desnuda plaza.
    rivales sabores apostarán su módico ayer.

    impaciente entreabre la mañana sus huellas.
    de par en par la mísera conciencia talla
    en sordo silencio las aturdidas callejuelas.

    surca el infinito gentío su inmortalidad
    poética residencia del mero vivir.
    en cada vena una cuna de sangre.

    luego con perfecto método la perfección
    acuna el ameno deseo de poder servir
    las efímeras horas del desamparo.

    en flor alza el jazmín su blanco aroma
    la soñada revolución a orillas de la primavera
    aún exhalando recuerdos héroes.
    tierra adentro, tal vez.
    los olvidados de la madre tierra
    sin nombre cultivarán la silvestre poesía.

    con frutos ambulantes
    en estériles zaguanes
    la sombra y el destino
    sin tallo
    sin verdor
    los sueños muelen su demorada pasión.

    y un día el rojo amanecer
    se derramó libre entre las simientes rejas
    se derramó
    sangre justicia en eclosión.

    en carretillas transitaban las voces
    dispersas en campos y prisiones
    porque la efigie del añejo ayer aún
    velaba el ocaso reino.
    melodías de eterna fe.

    para la postrera memoria, ¡ni olvido!
    sólo el recuerdo del sincero perdón
    del Hombre que nunca dejará de
    soñar.

    sanar.           un ser.
    soñar.           un canto.
    predica la nueva promesa de contar…

                          LA HISTORIA

    otro tiempo sueña con otra sana identidad con versos
    soñados la extrema barbarie.
    érase un 14 de enero en aquella      PRIMAVERA.
    eran laicos los besos.
    era la anhelada democracia.
    un invierno en llamas en la selva de Dido

    en cada pulso las caravanas acuñaban
    un país. sano.
    un himno. soñado.
    una aceituna. para todas las estaciones.

    siempre peregrinos los mártires mapas.


    porque…

    When I am asked
    How I began writing poems,
    I talk about the indifference of nature.
    (Lisel Müeller)


    en bocas de flores prohibidas confesé
    mi soñado vivir en lenguas extranjeras
    aún celebro la afortunada travesía.

    sí… por fin me aseguró…no siempre mi madre… pero en otra vida…
                … porque mi padre no…
                                   me sigue…
                                            …recordando todavía... no.
    por qué mi padre…
                           … porque
                                     mi madre…
                                               …sí, ma…
    por qué.
    volvimos a compartir el mismo jazmín.
    porque la poesía siempre
                                                          nunca es.

    porque entre lápices y cuadernos
    la jerarquía dictaba el escaso porvenir.
    ¿por qué? siempre repudiaban mis artes
    porque las letras enturbian para que…
    después de tantos cuadernos y domingos.

    los sagrados sueños llegan. tardíos
    porque primero tenían que marcharse (medio dormidos).
    ahora que son museos vulnerables
    y la utopía seda mi cano corazón
    sólo me falta encontrar el sí de todos los porqués.

    en retrospectiva
                     la ínfima hora
    aunque breve
                     el origen descansa en el magnánimo significado.
    en medio del misterio
    mi consuelo, mi corazón.



    PANACEA

    de colores parpadean las frívolas imágenes
    pulsando truenos y congelando gritos.
    ha llegado la abrumadora industria del ser.

    modernas se despiertan las luces en púrpura malva
    para el transeúnte día opacos respiran los versos.

    luego el mismo encanto de los ecos
    de oro las indiferentes conciencias.

    despacio y perfecto el paisaje apenas
    reconozco lo que vivo. viva inocencia.

    en este calendario sin fechas
    te quiero absolutamente
    habitar
    entera.


    arabescos

    Whether all is really lost
    or not depends entirely on
    whether or not I am lost.
    (Václav Havel)

    danza la noche con cuerpos vacíos
    de nosotros en cada instante
    se disuelven tus palabras difusas
    antes de caer inconclusas en la vida
    se enredan nuestros hilos.

    alrededor del solitario fuego
    recojo tus indelebles promesas
    cubiertas con cenizas. promesas.

    en la misma escena deshabitada
    tarda tu metamorfosis en oraciones
    sin sentido
    sin amanecer. tarda.

    ¿será humano el mismo silencio?
    serán visibles tantos naufragios
    como tantas arrugas de la gélida piel.

    en tus ojos de hombre turbio
    arde como el aliento del tiempo
    tu cuerpo candente en la sombra. miel.
    vuelvo a vivir los rastros de tu aroma
    como si fuera para siempre
    el último beso de mayo.




    Celosías del recuerdo: Celosías en celo, de Khédija Gadhoum
    Publicado por: José Sarria Cuevas  


    “Memorias otras / otros abriles / nostalgias que residen / aún estampadas / en tu adorado y remoto / kilim”. 

    Con estos versos, a modo de frontispicio, abre Khédija Gadhoum su primer poemario, Celosías en celo. Una imagen con la que reivindicar, simbólicamente, sus raíces: los hilos de toda una existencia con los que se ha hilvanado la experiencia vital y que encuentra sus orígenes en el estampado de un colorido kilim.

    Escribía Jaroslav Seifert que “recordar es la única manera de detener el tiempo”. Y no solo el tiempo en sí, sino la lujuria de su voracidad que amenaza con devorar todo aquello que un día nos perteneció y que nos conmovió mientras paladeábamos el sabor de la existencia. La poeta, con el recurso de la palabra, hace funcionar la memoria como método, y con ella convierte a la historia personal no en un mero acta notarial de su vida, ni en una crónica o una autobiografía, sino en una realidad transubstanciada de donde van emergiendo recuerdos, imágenes, experiencias, locomotoras desvencijadas de la sncft, platos y postres con oliva, comino, coriandro y vainilla o largas filas indias de niñas alineadas en el polvoriento patio central de un colegio tunecino.

    Y esto es lo que logra magistralmente la profesora Khédija Gadhoum con la entrega de Celosías en celo. El texto ha sido concebido como una armónica miscelánea de recuerdos e imágenes (“de nuevo los vientos del SUR / vuelven roncos y viejos / vuelven / para conquistar mi desolado corazón”) que interactúan, de forma precisa, con el presente y con los acontecimientos más inmediatos. Celosías en celo es un magnífico poemario que ha de entenderse desde la perspectiva de una experiencia fragmentada que la poeta articula a modo de propuesta existencialista, una especie de juego cubista, con el que Gadhoum deconstruye sus vivencias en numerosos planos sucesivos, donde confluyen y se encastran pasado, presente y futuro, insertos en la misma realidad objetiva (“a coro cromado los nobles mosaicos del ayer / le cantan al tiempo su hoy”), con el fin de analizar, reflexionar, acerca de la condición de la existencia humana: identidad, libertad, responsabilidad individual, emociones y significado de la vida y de la muerte, que conforman la integridad de una misma realidad poliédrica.

    Dice Silvia Adela Kohan que “el poema no es un fragmento de la vida del poeta, sino una realidad transfigurada”. Y ese arte lo posee, sobradamente, Gadhoum pues desde su maestría en contar sus experiencias hace posible que se universalicen en el momento en que los personajes se convierten en nosotros mismos y nos identifican, y nos llevan también a nuestros recuerdos, y nos sanan, y nos redimen, y nos salvan. Imposible no reconocerse, solidarizarse y conmoverse con el poema “Habiba”, dedicado a la madre, recordando la alegre voluptuosidad de las prendas blancas oreándose libres y ligeras, o conmoverse con el “dégage” que cantara el pueblo tunecino tras la liberación de la dictadura de Ben Alí y que se recoge, pleno de emoción, en el poema “Milonga oriental”.

    En lo conceptual, su poesía hace apuesta por el verso libre, inclusivo de reminiscencias vanguardistas, con preconcebidas disposiciones versales (escalonadas o verticales, como los magníficos poemas “Norte”, “Higiene femenina”, “Milonga oriental” o “Los límites de la palabra”), incluyendo algunos juegos tipográficos que dotan a diversos poemas de una belleza plástica inusual.

    En el discurso poético-ideológico priman los conceptos de realidad y claridad, que es tanto como decir razón y utilidad, bajo los principios irrenunciables de laicidad, libertad y humanidad (p.38).

    Una poesía bien construida y fundamentada, pero desesperadamente abatida por el presente más cotidiano (“¡qué bonito sería vivir una sola jornada / sin darse cuenta del afanoso existir! / ¡qué afortunado sería el vuelo / sin trazar el camino de regreso!”), de rango civil, subyugada por un coloquialismo sencillamente humilde e impregnada por la aceptación de las señas de filiación sureña (poemas “Ouchem –tatuaje-“ o “Celosías en celo”) y reivindicación de la propia identidad (poemas “Amanecer 6”, “Norte” o el definitivo “Aswad –negro-“, en el que leemos estos bellísimos versos: “conversando con mi madre un día / me di con mis propias señas de identidad / negra”). Es la de Gadhoum una poesía de aproximación más que de profundización, al modo en que el poeta andaluz Álvaro García ha venido a definir a la poesía contemporánea: “Huyamos de cualquier palabrería. / Digamos solamente lo esencial, / tan sólo las palabras para crecer y amar / y el nombre más sencillo y útil de cada cosa”.

    Escribía el poeta Paolo Ruffilli: “He aquí mi sueño de escritor: quitar peso, el mayor posible, a mi escritura… Para pronunciar verdaderamente lo sublime, pienso que es preciso salir del calco, de la huella, de un rastro sutil. Por una ley de lo inversamente proporcional: cuanto más bajo es el tono, tanto más alto es el efecto.”.

    Algo parecido a lo que ya dijera Ramón M. Del Valle-Inclán: “Los grandes poetas eliminan los vocablos vacíos, las apoyaturas, las partículas inexpresivas y se demoran en las nobles palabras, llenas, plásticas y dilatadas”.

    Así es la poesía de Gadhoum en quien claridad o utilidad no vienen a significar menoscabo de un intenso proceso reflexivo, ya que su lírica revela “muchas horas gastadas en meditar sobre los enigmas del hombre y del mundo”, al decir machadiano. En Celosías en celo los poemas van mucho más allá del inmediato concepto o de la mera crónica cotidiana; los personajes y su contexto han dejado de ser lo que representan para reunirse en el espacio que delimita la intemperie del poeta y experimentar en ese espacio la trascendencia de la palabra.

    Gadhoum ha elaborado un significado poemario que se acomoda en los brazos de una lírica existencial para, con un mensaje preciso (donde la expresión doliente de la vida se hilvana intensamente con la pasión de los sentimientos), hacer altar de la memoria y a través del crisol de los recuerdos, alambicar el sufrimiento y conseguir, con ello, la salvación, la liberación, la redención: “escribir / es resistir el NO / su eventual duelo / en su precisa eternidad”.






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  • 09/15/16--05:59: LAN LAN [19.142]

  • Lan Lan 蓝蓝

    (Yantai, Shadong Province, China 1967)
    Lan Lan nace en 1967 en Yantai, provincia Shandong. Empieza a publicar sus poemas a los catorce años. En chino, ha publicado los poemarios Hanxiao zhongsheng [Sonriendo toda la vida] (1990), Qingge [Canto de amor] (1993), Niexin shenghuo [Vida interna] (1997), Shuimeng shuimeng [Durmiendo, soñando] (2003), Shipian [Poesía] (2007), Lan Lan shixuan [Poemas selectos de Lan Lan] (2009), Cong zheli, dao zheli [Desde aquí, hasta aquí] (2008). Cuenta con los poemarios bilingües chino-inglés Shentili de xiagu [Un desfiladero dentro del cuerpo] (2014) y Dingzi [Clavo] (2014), también el poemario chino-ruso Gesheng zhi bei [Copa de voces cantando] (2014). Es autora de dos colecciones de poemas en prosa: Piaolingde shuye [Páginas que se lleva el viento] (1999) y Yanmai cao [Hierba de avena] (2008); también de cuatro colecciones de ensayos y numerosas obras para niños como la colección de poemas Shiren yu xiaoshu [El poeta y el arbolito] (2014), entre otros. Las obras de Lan Lan han sido traducidas a más de diez idiomas extranjeros. Numerosas veces ha sido invitada a diferentes festivales de poesía alrededor del mundo. En China, Lan Lan se ha hecho acreedora de una serie de galardones literarios como el primer lugar entre las “Las mejores diez poetas chinas del siglo XXI” (2015). Actualmente, Lan Lan trabaja en el Instituto de Literatura de la provincia Henan. En 2014 fue designada como “Ciudadano de honor” de la ciudad de Quíos, el lugar de nacimiento de Homero.


    Traducción de Radina Dimitrova 



    野葵花 

    野葵花到了秋天就要被 
    砍下头颅。 
    打她身边走过的人会突然 
    回来。天色已近黄昏,
    她的脸,
    随夕阳化为 金色的烟尘, 
    连同整个无边无际的夏天。 

    穿越谁?穿越荞麦花的天边? 
    为忧伤所掩盖的旧事,我 
    替谁又死了一次? 

    不真实的野葵花。不真实的 
    歌声。 
    扎疼我胸膛的秋风的毒刺。

    1991年


    Girasol silvestre

    Llegado el otoño, caerán los cráneos
    de los silvestres girasoles.
    La gente que había pasado al lado de ella tal vez de súbito
    regresará. El cielo ya palidece acercándose al ocaso;
    siguiendo al sol poniente, el rostro de ella se convierte
    en un dorado nubarrón de polvo,
    fundiéndose con el verano entero, tan vasto e ilimitado.
    ¿Atravesar a quién? ¿Cortar camino por el horizonte de trigo sarraceno en flor?
    Para llorar las cosas de antaño encubiertas, yo
    ¿a quién sustituí muriendo una vez más?
    Falsos girasoles silvestres. Falsos
    cantos.

    Espinas venenosas del viento otoñal que perforan mi pecho con dolor.

    1991




    一切的理由

    我的唇最终要从人的关系那早年的
              蜂巢深处被喂到一滴蜜。

    不会是从花朵。
    也不会是星空。

    假如它们不像我的亲人
    它们也不会像我。

    2003年


    Todas las razones

    Mis labios por fin han de probar una gota de miel desde las entrañas
    de aquel panal donde germinan las relaciones humanas.
    No desde las flores.
    Tampoco desde el cielo estrellado.
    Si no se parecen a mis seres queridos
    tampoco podrán parecerse a mí.

    2003



    诗人的工作

    一整夜,铁匠铺里的火
    呼呼燃烧着。
    影子抡圆胳膊,把那人
    一寸一寸砸进
    铁砧的沉默。

    2005年12月


    El trabajo del poeta

    Toda una noche, en el taller del herrero
    el fuego arde ululando
    Giran los brazos de la sombra cual molinos;
    pulgada a pulgada, a golpes incrustan
    a aquel hombre en el silencio del yunque.

    diciembre de 2005




    永远里有……

    永远里有几场雨。一阵阵微风;
    永远里有无助的悲苦,黄昏落日时
    茫然的愣神;
    有苹果花在死者的墓地纷纷飘落;
    有歌声,有万家灯火的凄凉;
    有两株麦穗,一朵云
    将它们放进你的蔚蓝。

    2006年3月



    En la eternidad hay…

    En la eternidad hay unas cuantas lluvias. Oleadas de tenue brisa;
    en la eternidad hay un sufrir desamparado que vaga en la lejanía con la mirada abstraída
    mientras el sol se hunde en el ocaso;
    hay flores de manzano que flotan en el aire y caen en las tumbas de los muertos;
    hay cantos, hay desolado resplandor de incontables hogares iluminados;
    hay dos espigas de trigo, una nube
    los plantaré en tu cielo azur.

    marzo de 2006



    戈壁夜歌

    你的歌声里有我注定要失去的
    美梦,好像一个亲吻使嘴唇紧闭,
    往昔岁月的哭泣
    在你缓慢的经过里悄然响起
    一定有更伟大的孤独,所以才有了星空。
    如此遥远的注视,在你说出“悲伤”这个词
    的时候,有微弱的灯火
    闪烁在露珠里。
    黎明在曙光深处把我年龄的黑暗
    纺织,直到它成为一片写满诗行的
    田野,驴子和公鸡醒来
    为一个人造出新的清晨。
    一定有更痛楚的爱,才会有
    干旱沙漠里的草木。
    翻越群山的风,吹开我的眼睛,
    奔跑了一天的大地使它
    平静。——哦,黑夜里忽然响起的歌声
    你几乎是一次车祸的理由。在我所有死去的白昼
    你几乎是幸福的提醒。

    2009年7月



    Gobi. Canto en la noche

    En tu canto hay un anhelado sueño que estoy predestinada
    a perder, como un beso que hace a los labios sellarse,
    el sollozo de los tiempos de antaño
    resuena triste en tu paso lento
    Seguramente hay una soledad más grande, y por eso existe el cielo estrellado.
    Qué mirada más distante, cuando pronunciaste “triste”
    esa palabra, una llamita débil
    resplandeció en el rocío.
    Desde el abismo donde nacen sus rayos, la aurora teje la oscuridad
    de mis años, hasta convertirse en un campo abierto abarrotado
    de versos; burros y gallos despiertan,
    erigen un nuevo amanecer para alguien.
    Seguramente hay un amor más doloroso, y por eso
    crecen plantas en el árido desierto.
    El viento salta por las cordilleras, soplando se lleva mis ojos,
    la tierra que ha galopado todo un día le impone
    la calma. ¡Oh!, en la negra noche de repente se alza un canto.
    Tú eres casi la razón de un accidente de tráfico. En todos mis días fallecidos
    tú eres casi una advertencia de dicha.

    julio de 2009




    哥特兰岛的黄昏

    “啊!一切都完美无缺!”
    我在草地坐下,辛酸如脚下的潮水
    涌进眼眶。
    远处是年迈的波浪,近处是年轻的波浪。
    海鸥站在礁石上就像
    脚下是教堂的尖顶。
    当它们在暮色里消失,星星便出现在
    我们的头顶。
    什么都不缺:
    微风,草地,夕阳和大海。
    什么都不缺:
    和平与富足,宁静和教堂的晚钟。
    “完美”即是拒绝。当我震惊于
    没有父母和孩子
    没有我家楼下杂乱的街道
    在身边——如此不洁的幸福
    扩大着我视力的阴影……
    仿佛是无意的羞辱——
    对于你,波罗的海圆满而坚硬的落日
    我是个外人,一个来自中国
    内心阴郁的陌生人。
    哥特兰的黄昏把一切都变成噩梦。
    是的,没有比这更寒冷的风景。

    2009年



    El anochecer en la Isla de Gotland

    “¡Ah, todo es tan perfecto!”
    Me siento sobre el pasto, la amargura – cual marea alta en los pies –
    inunda las cuencas de los ojos.
    La lejanía es una ola vieja, la cercanía es una ola joven,
    gaviotas se posan en el arrecife cual si
    bajo sus patas tuviesen la cúpula de una iglesia.
    Se desvanecen en el crepúsculo, entonces las estrellas brotan
    sobre nuestras coronillas.
    Nada falta:
    suave brisa, pasto, sol poniente y mar abierto.
    Nada falta:
    paz y plenitud, calma y campanadas de iglesia al anochecer.
    “Perfecto” hasta el rechazo. Estupefacta
    de no tener al lado a padres e hijos,
    a la bulliciosa calle bajo mi casa:
    una felicidad tan impura
    expande la sombra de mi vista…
    Como si fuera un desprecio involuntario:
    para ti, el satisfecho y sólido sol poniente del Mar Báltico,
    yo soy una forastera,
    una desconocida de corazón sombrío que viene de China.
    El crepúsculo de Gotland lo convierte todo en una pesadilla.
    Es cierto, no hay un paisaje más gélido que éste.

    2009



    http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php/4287 

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  • 09/15/16--07:14: RICHARD PIETRASS [19.143]

  • Richard Pietrass

    (Lichtenstein, Sachsen, Alemania  1946)
    Richard Pietraß nació en 1946 en Lichtenstein, Sajonia, al principio de la posguerra. Realizó estudios de psicología clínica en la Universidad Humboldt de Berlín y desde 1979 es escritor independiente. Considerado uno de los poetas más talentosos en la RDA, hoy en día continúa participando activamente como poeta y editor en el ámbito literario de la Alemania unificada. Vive en Berlín, es miembro de la Academia de Artes de Sajonia y del P.E.N. Club. Entre otras distinciones ha recibido los premios de la Schillerstiftung (1992), el Wilhem-Müller Preis des Landes Sachsen-Anhalt (1999) y el Ver.di-Literaturpreis Berlin-Brandenburg (2009). Ha traducido del ruso y del alemán a autores como Boris Pasternak y Seamus Heaney y sus poemas han sido traducidos al checo, al francés, al inglés y al portugués, entre otras lenguas.

    OBRA:

    Poesiealbum 82. Gedichte. Berlin 1974
    Notausgang. Gedichte. Berlin und Weimar 1980
    Freiheitsmuseum. Gedichte. Berlin und Weimar 1982
    Spielball. Gedichte. Berlin und Weimar 1987
    Was mir zum Glück fehlt. Ausgewählte Gedichte. Frankfurt/M. 1989
    Ostkreuz. Prosaminiaturen. Mit Radierungen von Ursula Strozynski. Berlin 1990
    Frau Naseweis. Kinderbuch. Berlin 1990
    Weltkind. Ausgewählte Gedichte. Leipzig 1990
    Letzte Gestalt. Gedichte. Warmbronn 1994
    Randlage. Gedichte. Warmbronn 1996
    Grenzfriedhof. Gedichte. Mit Lithografien von Liz Mields-Kratochwil . Berlin 1998
    Kolonnenweg. Ausgewählte Gedichte. Aschersleben 2000
    Die Gewichte. Hundert Gedichte. Ebenhausen bei München 2001
    Schattenwirtschaft. Gedichte. Leipzig 2002
    Totentänze. Gedichte mit sieben Holzschnitten von Karl Georg Hirsch. Leipzig 2002
    Vorhimmel. Liebesgedichte. Blieskastel 2003
    Die Aussicht auf das Wort. Warmbronn 2006
    Freigang. Gedichte. Leipzig 2006
    Mit einem Bein in Liechtenstein. Ein Tagebuch. Faber und Faber. Leipzig 2007
    Wendekreis. Kloster Mildenfurth 2007
    Leuchtspur. Schreyahner Schnuppen. Bergen (Holland) 2008
    Binzer Schatzbrief. Liebesgedichte 2008
    Traumsaum. Aufwachgedichte. Rheinsberg 2008
    Sternenstaub. Haikus. 2009
    Kippfigur. Ein Kiebitzbuch über die Schulter von Richard Pietraß geschaut. Edition ZWIEFACH. Berlin 2009
    in: Dichtung des 20. Jahrhunderts: Meine 24 sächsischen Dichter , Hrsg. Gerhard Pötzsch , 2 CDs, Militzke Verlag Leipzig 2009, ISBN 9783861899358
    Pariser Lust/Au Plaisir de Paris. Gedichte. Deutsch-Französisch. Ins Französische übertragen von Alain Lance und Gabriele Wennemer. Warmbronn 2011
    Wandelstern. Die Naturgedichte. Mit Kupferstichen von Baldwin Zettl. Edition Ornament. Bucha bei Jena 2012
    Lustwandel. Gedichte. Mit Aquarellen von Gerda Lepke. Edition Petit. Verlag SchumacherGebler. Dresden 2014
    Dichterleben. Steckbriefe und Kußhände. Verlag Ulrich Keicher. Warmbronn 2016
    LyrikHeft 19. Mit Originalgrafiken von Andrea Lange. Sonnenberg-Presse Chemnitz und Kemberg 2016.
    Wünschelrute. Gedichte. Mit Zeichnungen von Gerda Lepke. Künstlerbuch 2016.
    Wünschelrute. Lebenswege, Liebeswege, Reisewege. Mitschnitt der Autorenlesung im Café Canapé in Berlin-Pankow am 21. 1. 2016. Verlag matrosenblau 2016.


    Traducción de Emma Julieta Barreiro



    Wir kommen von nichts. Wir gehen ins Nichts:
    Staub, der sich an Staub rieb.
    Vorher nichts. Nachher nichts.
    Inzwischen hab ich dich lieb.



    Venimos de la nada. Vamos a la nada:
    Polvo, que se frota en polvo.
    Antes nada. Después nada.
    Entretanto te quiero a ti.




    Das Erwachen

    Des Morgens kam sie in mein Bett geglitten. Ich lag
    Noch im Kokon des Schlafs, da sie an meine
    Schläfe pochte und ich die Arme wie zum Flug auftat.

    Sie pellte mich aus meiner Fadenhölle
    und hüllte mich in ihren Nesselduft
    Da ich von einer Brise träumte:

    Das Laken steif von unserm Speichel
    Während in der Kopfsteinpflasterstille
    Unreife Eicheln in den Rinnstein tropften                                

    Hüpfende Echos unsres Falterflugs.
    Die Sonne schnellte hoch, es war genug. Gebieterisch
    Der Herdenruf entlegener Geschäfte.

    Es ging die Tür. Ich rieb den Sand
    Aus dem gewaschenen Augenspalt
    Und badete im Strom gesalzener Säfte



    El despertar

    De mañana se deslizó en mi cama. Aún estaba yo recostado
    en el capullo de sueño, ella tocó para entrar en mi sueño
     y le abrí los brazos hasta levantar el vuelo.

    Me sacó de mi infiero de hilos
    Y me envolvió en la fragancia de sus sábanas
    Ahí yo soñaba con una brisa:

    Las sábanas se hiceron rígidas con nuestra saliva
    Mientras que en el silencio del adoquín
    goteaban bellotas inmaduras en el arroyo

    Ecos saltarines de nuestro vuelo de polilla.
    El sol con rapidez se elevó, fue suficiente. Imperioso.
    El llamado del rebaño de asuntos lejanos.

    Se cerró la puerta. Me froté las lagañas
    en la hendidura de los ojos lavados.
    Y me bañé en la corriente del jugo salado.



    Wasserschlaf

    Die Kraniche werden lauter. Dringender ihr Schlaf
    Vor dem großen Wandern, da auch ich dich traf.
    Sie ziehen ihre Schlingen in der Dämmerluft
    Und knüpfen flüchtige Ringe, während die Wolkenschwinge
    Zum Aufbruch ruft



    Sueño en agua

    Las grullas hacen más ruido. Perturban su sueño
    antes de la larga travesía, para que yo también te encuentre.
    Jalan sus lazos en el aire del amanecer
    y anudan volátiles anillos, mientras el alerón de las nubes
    al resurgimiento llama.



    Maiwald

    Wie der Buchfink sein Buschweib
    Mit hängenden Engelsflügeln umspringt
    Steigt und sinkt
    Steigt und sinkt
    Staubkorn, schwebend
    Auf eine Nadelspitze.


    Bosque de mayo

    Cómo el pinzón su maleza
    con colgantes alas de ángel
    bruscamente cambió
    Sube y baja
    Sube y baja
    Mota de polvo, suspendida
    Sobre la punta de una aguja.



    Mein Engel

    Mein Engel ist elend.
    Und ich steh in Schuld.

    Seine Flügel sind lahm.
    Ich hab dran gerissen.

    Seine Stirn ist kraus.
    Ich hab sie gefurcht.

    Sein Herz war ein Quell.
    Ich hab ihn getrübt.

    Nun schleppt er sich
    Nach Engelland.

    Nun schirmt  ihn
    Meine schwache Hand.



    Mi ángel

    Mi ángel está herido
    Y yo tengo la culpa

    Sus alas están cojas.
    Yo les di tirones.

    Su frente está ceñida
    Yo se la arrugué

    Su corazón era un manantial.
    Yo se lo enturbié.

    Ahora se arrastra
    hacia Angeltierra.

    Ahora lo resguarda
    mi mano débil.


    Selección de poemas de Schattenwirtschaft  (2002) Freigang (2006) Leipziger Verlag Faber & Faber  y Lustwandel,  (2014)  Verlag SchumacherGebler. 


    http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php/4288


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