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  • 09/02/16--17:30: PENTADIO [19.104]

  • Pentadio

    Pentadius, poeta latino del siglo III d. C.

    Poco se conoce sobre su vida. Se presume que es el destinatario de la dedicatoria de Lactancio en sus Instituciones divinas. Nos quedan de él seis composiciones transmitidas a partir del Codex Salmasianus, así llamado porque fue propiedad del humanista francés Claude de Saumaise (1588-1653, latinizado en Salmasius): tres elegías (De Fortuna, De adventu veris y Narcissus) y tres epigramas (otro Narcissus, Chrysocome y De femina). Se encuentran en estos poemas ecos clasicistas de Virgilio, Horacio y Ovidio, y algunas reminiscencias de Catulo. De adventu veris trata sobre la llegada de la primavera. Los otros son eruditos poemas mitológicos. Su estilo es muy elegante y emplea la forma de los dísticos ecoicos, en los cuales la primera parte del pentámetro es igual a la última, por ejemplo: Sentio, fugit hiems, Zephyrisque moventibus orbem / iam tepet Eurus aquis; sentio fugit hiems.




    Por lo que respecta a su obra conservada, quizá el poema más hermoso, junto con los dedicados a Narciso, sea el titulado De advenía veris, poema que trata un tema de cierta solera en la poesía latina (el de la llegada de la primavera):



    La llegada de la primavera

    Huye el invierno, lo noto; al soplo de los céfiros templa ya
    el Euro la tierra con sus lluvias: huye el invierno, lo noto.
    Brotan de nuevo todos los campos, siente la tierra en sus entrañas el calor
    y con las nuevas semillas brotan de nuevo todos los campos.
    Crece el verde alegre, se viste el árbol de hojas;
    en los valles soleados crece el verde alegre.
    Llora ya Filomela con sus cantos, la impía madre; a Itis
    ofrecido como festín en la mesa llora ya Filomela.
    El agua tumultuosa cae en el monte por rocas lisas
    y desde lejos se oye el agua tumultuosa en el monte.
    De flores innumerables pinta los campos el soplo del Eolo
    y los valles exhalan el olor de sus flores innumerables.
    En las rocas cortadas suena Eco a los mugidos de los rebaños
    y su voz, devuelta por las montañas, suena en las rocas cortadas.
    Las nuevas viñas trepan, injertadas, por los olmos próximos,
    unidas en la fronda trepan las nuevas viñas.
    Las tejas conocidas recubre ya la golondrina que no cesa de trisar;
    mientras reconstruye el nido, recubre las tejas conocidas.
    Bajo el verde plátano se disfruta un sueño grato a la sombra
    y se tejen guirnaldas bajo el verde plátano.
    Éste es el momento, según la dulce costumbre, de que volváis, hilos, al huso;
    entre abrazos, éste es el momento, según la dulce costumbre.

    Pentadio en De adventu veris, incluido en Antología de la poesía latina (Alianza editorial, Madrid, 2010, selec. y trad. de Luis Alberto de Cuenca y Antonio Alvar).




    Sentio, fugit hiemps; Zephyrisque animantibas orbem
    iam tepet Eurus aqais: sentio, fugit hienips.
    par/uní omitís ager, persentil terna calores,
    germinibusque novis parturil omnis ager.
    laeta virecta tument, folio sese indail arbor: 5
    vallibus apricis lacia virecta tamení.
    iam Philomela gemil modalis, Ityn impia mater
    oblatuin mensis 1am Phi7omela gemir
    monte tumaltus aqaae properal por levia saxa,
    el late resonal monte tamaltus aqaae. lO
    floribus innumenis pingil sola flatus Fol,
    Tempeaqae exhalanífloribas innameris.
    per cara saxa sonat pecudam magítíbus Echo,
    voxqae repalsa iugis per cara saxa sonal.
    riba masía tumení Vicinas iancta per almos, 15
    fronde maritata vitea musta tumení.
    nota tigilla linil iam garrula luce chelidon;
    a’um recolií nidos, nota tigilla linil.
    sah platano viridi iacundat somnus in umbra,
    seríaque texuntar sab platano viridi. 20
    uunc quoque dalce mori, tunc fila recurritefusis:
    mier el aínplexas íunc qaoque dalce mori.







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    PERSIO - AULO PERSIO FLACO

    Aulo Persio Flaco, Aulus Persius Flaccus en latín (Volterra, Etruria, 34 d. C. – Roma, 62 d. C.), fue un poeta satírico latino.

    De una familia de origen etrusco instalada en Volterra y perteneciente al orden ecuestre, quedó huérfano a muy temprana edad y llegó a Roma a los doce años. Allí completó su formación en gramática y retórica y se familiarizó con la filosofía estoica.

    Aunque no participó en la vida política, se movió en los ambientes estoicos que atacaban el gobierno y la moral disoluta de la corte del emperador Nerón. Murió prematuramente en el año 62, cuando sólo contaba 28 años, de una enfermedad del estómago, dejando su valiosa biblioteca a Cornuto, quien, tras la muerte de su discípulo, hizo una corrección de sus sátiras y encargó la edición de la obra a Cesio Baso, poeta también y amigo de Persio, a quien está dedicada la segunda de sus Sátiras.

    Pasó su corta vida rodeado de madre, hermana, tía y prima con las que convivía. Quizá por su corta edad o por lo peculiar de su vida, encerrado entre mujeres y miembro de la familia que lideraba la oposición total al emperador, por su propio carácter y su falta de contacto con la vida real, representa un ideal estoico muy rígido y severo. Su moral fue dura y simplista, dogmática; su programa, estoico: sólo es libre el sabio porque domina sus pasiones.

    Obra

    Son en total seis sátiras, unos seiscientos versos en total. En ellas critica los vicios propios de la época de Nerón, pero ni con la indignación de Lucilio ni con la ironía de Horacio, sino bajo la perspectiva severamente moralista de la filosofía estoica de su maestro Cornuto.

    La primera ataca el mal gusto literario de la época y la censura, diserta sobre los problemas generales de la poesía y expone las teorías literarias del autor; la segunda el abandono de la primitiva religión romana y la falsa religiosidad imperante; la tercera trata sobre la importancia de la educación y arremete contra los que abandonan el estudio de la doctrina estoica; la cuarta se dirige contra los aprovechados, trepas y entrometidos que se benefician de su apellido, relaciones y riquezas para hacer carrera política. La quinta diserta sobre la auténtica libertad, que sólo puede adquirirse mediante el conocimiento de la doctrina estoica; está dedicada a su maestro Cornuto. La sexta trata sobre el recto uso de las riquezas.

    Persio no poseía un estro fácil: escribía con poca continuidad y lentamente (scriptitavit et raro et tarde) y desarrolla exclusivamente los temas particularmente queridos para los estoicos: el verdadero espíritu de la religión, la educación, la libertad y el desprecio de la riqueza. El estilo de Persio es obscuro y difícil puesto que, por más que persiga el lenguaje coloquial, se deja arrastrar por la moda retoricista de época neroniana. Su obra mezcla discursos, monólogos, interrogaciones retóricas y antítesis y se muestra anticlásica, llena de metáforas desconcertantes y de palabras obscuras. Fue muy valorado en la Antigüedad (Tertuliano, Lactancio, San Jerónimo, San Agustín) y durante la Edad Media, como atestigua la rica tradición manuscrita, muy probablemente por el contenido moralizante de su obra; además, el barroco Francisco de Quevedo se reveló como un entusiasta seguidor e imitador de su obra.




    Crepúsculo

    Hipocrene, Parnaso, luces tibias
    ayer, hoy fría sombra que se huye.
    No os conozco, reposo cotidiano,
    sueño, sed, desatino de los débiles.
    La blancura de un lirio, la fragancia
    de un perfume, su voz o sus tobillos.
    Todo me está negado. Soy el viento
    sin colegiar, la muerte de las aves.
    Atardecí. La magia de los números,
    el profetice naipe o la tristeza
    de las viejas plegarias a los dioses.
    Mi palacio se hundía, mi sonrisa
    palidecía, mueca del silencio.
    Desbócame, tiniebla trepadora,
    hiende con tu locura mi locura,
    decapita mi pérfida inocencia.
    La huella de sus fustas. Era tarde...
    Todo es recuerdo ya. La piel, los ojos.
    La noche está conmigo, sus corceles,
    la terrible pureza de su nada.

    Persio en Choliambi, incluido en Antología de la poesía latina (Alianza editorial, Madrid, 2010, selec. y trad. de Luis Alberto de Cuenca y Antonio Alvar).




    Mi Musa

    Ni he bebido en la fuente Cabalina,
    ni he soñado jamás, que yo recuerde,
    sobre la doble cumbre del Parnaso,
    para, súbito, así, surgir poeta.
    A Pirene la pálida, a las diosas
    del Helicón entrego a los varones
    cuyos bustos rodea y acaricia
    la trepadora hiedra, y yo presento,
    poeta colegiado sólo a medias,
    mis cantos a las fiestas de los vates.
    ¿Quién hizo articular al papagayo
    su «¡Buenos días!», quién a las urracas
    enseñó a remedar nuestros sonidos?
    La rectora del arte, dadivosa
    dispensadora del talento: el hambre,
    maestra en imitar voces negadas.
    Que si esperanza brilla de dinero
    falaz, las poetisas y poetas
    -urracas, cuervos- cantan, se diría
    la ambrosía y el néctar de Pegaso.

    Persio en Choliambi, incluido en Antología de la poesía latina (Alianza editorial, Madrid, 2010, selec. y trad. de Luis Alberto de Cuenca y Antonio Alvar).








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    Séneca

    Lucio Anneo Séneca (en latín, Lucius Annaeus Seneca; Corduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.), llamado Séneca el Joven para distinguirlo de su padre, fue un filósofo, político, orador y escritor romano conocido por sus obras de carácter moralista. Hijo del orador Marco Anneo Séneca, fue cuestor, pretor y senador del Imperio romano durante los gobiernos de Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, además de ministro, tutor y consejero del emperador Nerón.

    Séneca destacó como pensador, tanto como intelectual y político. Consumado orador, fue una figura predominante de la política romana durante la era imperial, siendo uno de los senadores más admirados, influyentes y respetados; a causa de este extraordinario prestigio, fue objetivo tanto de enemigos como de benefactores.

    De tendencias moralistas, Séneca pasó a la historia como el máximo representante del estoicismo y moralismo romano tras la plena decadencia de la república romana. La sociedad romana había perdido los valores de sus antepasados y se trastornó al buscar el placer en lo material y mundano, dando lugar a una sociedad turbulenta, amoral y antiética, que al final la condujo a su propia destrucción.

    Aunque su familia era oriunda de Corduba —actual Córdoba—, en la Bética, no existe ningún documento que permita afirmar con seguridad que nació en dicha ciudad. Sin embargo, la tradición ha situado su nacimiento en Corduba en torno al año 1 (se barajan tres posibles fechas para su nacimiento, los años 1, 4 y 5 d. C.), y por ello, sobre todo en el mundo hispanohablante, Séneca ha sido considerado como nacido en la moderna Córdoba.

    El padre de Séneca, Marco Anneo Séneca, era un procurador imperial que se convirtió en una auténtica eminencia de la retórica, el arte de la oratoria y del debate. Además de Lucio, Marco tuvo otros dos hijos que a su manera también alcanzaron cierta relevancia. El primero, Novato, más conocido como Galión, fue el gobernador de Acaya que declinó ejercer su jurisdicción sobre San Pablo, y lo envió a Roma. El segundo, Mela, aunque menos ambicioso, fue un hábil financiero famoso por ser el padre del poeta Lucano, quien, por ello, era sobrino de Lucio Séneca. De la vida de Lucio Séneca previa al año 41 d. C. no se sabe gran cosa, y lo que se sabe es gracias a lo que el propio Séneca escribió. Sea como fuere, es claro que provenía de una familia distinguida, perteneciente a la más alta sociedad hispana en una época en que la provincia de Hispania estaba en pleno auge dentro del Imperio romano.

    Parece ser que pasó los primeros años de su vida en Roma bajo la protección de la hermanastra de su madre, su tía Marcia. Se afirma que en ese tiempo vivió con humildad en una habitación en el piso de arriba de un baño público, algo probablemente falso, ya que Marcia era una persona acaudalada. Durante este tiempo, parece que le fue enseñada la retórica y fue introducido en el estoicismo por el filósofo Atalo.

    Marcia estaba casada con un équite (caballero) romano que en el año 16 fue nombrado gobernador de Egipto por el emperador Tiberio. Séneca acompañó al matrimonio a Alejandría, en Egipto, donde adquirió nociones de administración y finanzas, al tiempo que estudiaba geografía y etnografía de Egipto y de la India, y desarrollaba su interés por las ciencias naturales, en las que, a decir de Plinio el Viejo, destacaría por sus conocimientos de geología, oceanografía y meteorología. Por influjo de los cultos místicos orientales que había en Egipto, al principio demostró una cierta inclinación hacia el misticismo pitagórico enseñado por Sotión, y los cultos de Isis y Serapis, que por aquel entonces ganaban gran número de adeptos entre los romanos. No obstante, posteriormente se inclinó hacia el estoicismo, filosofía que adoptaría hasta el fin de sus días. Su formación, pues, fue muy variada, rica y abierta: además de formarse en Egipto, parece ser que ya en Roma había estudiado gramática, retórica y filosofía; es posible, además, que viajara en algún momento a Grecia para continuar formándose en Atenas, algo muy común entre los patricios de su tiempo. Sea como fuere, dejó escrito haber estudiado con Sotión, un filósofo ecléctico-pitagórico, con el estoico Atalo y con Papirio Fabiano. Más adelante, fue amigo íntimo del cínico Demetrio.

    Primera carrera política

    Séneca siempre tuvo una salud enfermiza, especialmente debido al asma que padecía desde su infancia. Tanto es así que llegó a escribir que lo único que le impedía suicidarse era la incapacidad de su padre de soportar su pérdida.

    En el año 31, Séneca volvió a Roma donde, a pesar de su mala salud, de su origen provinciano y del hecho de provenir de una familia comparativamente escasa en influencias, fue nombrado Cuestor, con lo que inició así su cursus honorum, en el que pronto destacó por su estilo brillante de orador y escritor. Para cuando, en el año 37, el emperador Calígula sucedió a Tiberio, Séneca se había convertido en el principal orador del Senado y había levantado la envidia y los celos del nuevo y megalómano César, el cual, de acuerdo con el historiador Dión Casio, ordenó su ejecución. Según el mismo historiador, fue una mujer próxima al círculo más íntimo de Calígula la que consiguió que éste revocara la sentencia al afirmar que Séneca padecía tuberculosis y pronto moriría por sí mismo. A consecuencia de este incidente Séneca se retiró de la vida pública.

    En el año 41, a la muerte de Calígula y con la entronización de Claudio, Séneca, que continuaba siendo una persona relevante dentro del estamento político romano, fue de nuevo condenado a muerte, si bien la pena se le conmutó por el destierro a Córcega. Las causas de esta condena se ignoran. La sentencia oficial lo acusaba de haber cometido adulterio con Julia Livilla, hermana de Calígula, hecho bastante improbable. Más probablemente, se ha apuntado que la esposa de Claudio, la célebre Valeria Mesalina, lo consideraba peligroso ahora que Calígula había muerto. La entronización de Claudio se había producido con la oposición del Senado, y Séneca, que debido a su prestigio como orador era probablemente uno de los senadores más influyentes, podría haber sido un enemigo político en potencia para Claudio.

    Exilio en Córcega y retorno a Roma

    Su exilio en Córcega duró 8 años. Durante ese tiempo escribió un ensayo de consolación a su madre Helvia, a raíz de la muerte de su padre Marco, y que destaca por propugnar actitudes estoicas muy diferentes a las que, por ese mismo período, se muestran en la Consolación a Polibio, nombre de uno de los libertos imperiales de Claudio y que ostentaba un gran poder e influencia sobre el emperador. En esta carta, que probablemente nunca estuviera destinada a publicarse, se muestra abyectamente adulador mientras busca el perdón imperial.

    El destierro duró hasta el año 49 cuando, tras la caída de Mesalina, la nueva esposa de Claudio, la también célebre Agripina la Menor, consiguió para él el perdón imperial. Se le llamó a Roma y, por indicación de Agripina, se le nombró pretor en la ciudad. El favor imperial no acabó ahí, pues en el año 51, a instancias de nuevo de Agripina, se le nombró tutor del joven Lucio Domicio Ahenobarbo, futuro Nerón, quien era hijo de un matrimonio anterior de Agripina. Tan drástico cambio en su suerte se debió, según el historiador Tácito, a que Agripina, aparte de buscar un tutor ilustre para su hijo, creía que la fama de Séneca haría que la familia imperial ganara en popularidad, además de considerar que un Séneca agradecido y obligado a ella serviría como un importante aliado y un sabio consejero en los planes de alcanzar el poder que albergaba para su hijo Nerón.

    En el año 54, el emperador Claudio murió (según la mayoría de las fuentes históricas, envenenado por la propia Agripina) y su hijastro Nerón subió al poder. Aunque no hay evidencia alguna de que Séneca estuviera involucrado en el asesinato de Claudio, sí que se mofó del viejo emperador en su obra satírica intitulada Apocolocyntosis divi Claudii («Calabazificación del divino Claudio»), en la que éste, al ser deificado, acaba, tras una serie de vicisitudes, como un mero burócrata en el Hades. Con la subida al poder del joven Nerón, que por aquel entonces contaba con 17 años, Séneca fue nombrado consejero político y ministro, junto con un austero oficial militar llamado Sexto Afranio Burro.

    Gobierno del Imperio romano

    Durante los ocho años siguientes, Séneca y Burro, a quienes todos los historiadores romanos consideraron las personas de mayor valía e ilustración del entorno de Nerón, gobernaron de facto el imperio romano. Dicho período destacaría, a decir del propio emperador Trajano, por ser uno de los períodos de «mejor y más justo gobierno de toda la época imperial». Su política, basada en compromiso y diplomacia más que en innovaciones e idealismo, fue modesta pero eficiente: se trató en todo momento de refrenar los excesos del joven Nerón, al tiempo que evitaban depositar gran poder real en manos de Agripina. Así, mientras Nerón se dedicaba, siguiendo las instrucciones de Séneca, a un ocio moralmente «aceptable», Séneca y Burro se hicieron con el poder, en el que promovieron una serie de reformas legales y financieras, como la reducción de los impuestos indirectos; persiguieron la concusión (corrupción de los gobernadores provinciales); llevaron a cabo una exitosa guerra en Armenia, que instituyó el protectorado romano en aquel país y se mostró, a la larga, fundamental para la salvaguarda de la frontera oriental del imperio; se enviaron, a instancias de Séneca, expediciones para dar con las fuentes del río Nilo... Vale notar que ni Burro ni Séneca ocuparon, durante este período, cargo institucional alguno, más allá del de senadores, por lo que ejercieron el poder desde detrás del solio imperial, como meros validos y consejeros del joven César, que al parecer tenía en alta estima a su tutor.

    Sin embargo, conforme Nerón fue creciendo, comenzó a desembarazarse de la «benigna» influencia de Séneca, de tal forma que, al mismo tiempo que el ejercicio del poder iba desgastando al filósofo, comenzaba a perder influencia sobre su pupilo Nerón. Este, que había demostrado una naturaleza cruel y vitriólica al hacer asesinar a su hermanastro Británico, pronto comenzó a escuchar los consejos de miembros de la peor ralea de la sociedad romana, meros arribistas que, como Publio Sulio Rufo, vieron una oportunidad para desplazar a Séneca del poder. Fue este Rufo el que, en el año 58, acusó a Séneca, absurdamente según Tácito, de acostarse con Agripina, con lo que dio origen a una campaña de desprestigio en la que el filósofo fue acusado de crímenes tan peregrinos como el de deplorar el tiránico régimen imperial, extravagancia en sus banquetes, hipocresía y adulación en sus escritos (fue en este momento cuando salió a la luz la carta al liberto Polibio), usura, y, sobre todo, excesiva riqueza. De hecho, la riqueza de Séneca en este período alcanzó la categoría de proverbial, cuando el poeta Juvenal habla de los grandes jardines del inmensamente rico Séneca. Es probable que la inmensa riqueza del filósofo propiciara su caída frente a Nerón, el cual no toleraría que un particular pudiera hacerle sombra en ese aspecto.

    Caída y muerte

    En el año 59, la antiguamente gran valedora de Séneca, Agripina, fue asesinada por Nerón, lo que marcaría el inicio del fin de Séneca. Aunque posiblemente no estuvieran involucrados, Séneca y Burro tuvieron que llevar a cabo una campaña de lavado de imagen pública del emperador a fin de minimizar el impacto que pudiera tener el crimen: Séneca escribió la famosa carta al Senado en la que justificaba a Nerón y explicaba cómo Agripina había conspirado en contra de su hijo.

    Este hecho ha sido muy criticado con posterioridad, y ha sido germen frecuente de las acusaciones de hipocresía contra Séneca. Cuando, en el año 62, Burro murió (probablemente asesinado, según algunos), la situación de Séneca en el poder se volvió insostenible, al haber perdido buena parte de su capital político y de sus apoyos. La campaña de desprestigio, además, le privó de la cercanía del emperador, el cual, rodeado de aduladores y arribistas como Tigelino, Vitelio o Petronio, pronto comenzaría a hablar de desembarazarse de su viejo tutor.

    Así, ese mismo año Séneca pidió a Nerón retirarse de la vida pública, y ofreció toda su fortuna al emperador. El retiro le fue concedido tácitamente, aunque la fortuna no le fue aceptada hasta años después. De esta manera, Séneca consiguió retirarse de la cada vez más peligrosa corte romana, y comenzó a pasar su tiempo viajando con su segunda esposa, Paulina, por el sur de Italia. Al mismo tiempo, comenzó a redactar una de sus obras más famosas, las Cartas a Lucilio, auténtico ejemplo de ensayo, en las que Séneca ofrece todo tipo de sabios consejos y reflexiones a Lucilio, un amigo íntimo que supuestamente ejercía como procurador romano en Sicilia. Esta obra serviría de ejemplo e inspiración a Michel de Montaigne en la redacción de sus Ensayos.

    Aun así, Séneca no consiguió desembarazarse del todo de la obsesiva perversión de su antiguo pupilo. Según Tácito, parece ser que en sus últimos años Séneca sufrió un intento de envenenamiento, frustrado gracias a la sencilla dieta que el filósofo había adoptado, previendo un ataque de este tipo. Sea como fuere, en el año 65 se le acusó de estar implicado en la famosa conjura de Pisón contra Nerón. Aunque no existieran pruebas firmes en su contra, la conjura de Pisón sirvió a Nerón como pretexto para purgar a la sociedad romana de muchos patricios y caballeros que consideraba subversivos o peligrosos, y entre ellos se encontraba el propio Séneca. Así pues, Séneca fue, junto con muchos otros, condenado a muerte, víctima de la conjura fracasada.

    Sobre la muerte de Séneca, el historiador Tácito cuenta que el tribuno Silvano fue encomendado para darle la noticia al filósofo, pero siendo aquél uno de los conjurados, y sintiendo una gran vergüenza por Séneca, le ordenó a otro tribuno que le llevara la notificación del César: de un patricio como Séneca se esperaba no que decidiera esperar a la ejecución, sino que se suicidara tras recibir la condena a muerte. Cuando Séneca recibió la misiva, ponderó con calma la situación y pidió permiso para redactar su testamento, lo cual le fue denegado, pues la ley romana preveía en esos casos que todos los bienes del conjurado pasaran al patrimonio imperial.

    Sabiendo que Nerón actuaría con crueldad sobre él, decidió abrirse las venas en el mismo lugar, cortándose los brazos y las piernas. Su esposa Paulina le imitó para evitar ser humillada por el emperador, pero los guardias y los sirvientes se lo impidieron (otras fuentes afirman que realmente se suicidó, aunque Suetonio afirma que vivió hasta el principado de Domiciano). Séneca, al ver que su muerte no llegaba, le pidió a su médico Eustacio Anneo que le suministrase veneno griego (cicuta), el cual bebió pero sin efecto alguno. Pidió finalmente ser llevado a un baño caliente, donde el vapor terminó asfixiándolo, víctima del asma que padecía.

    Al suicidio de Séneca lo siguieron, además, el de sus dos hermanos y el de su sobrino Lucano, sabedores de que pronto la crueldad de Nerón recaería también sobre ellos. El cuerpo de Séneca fue incinerado sin ceremonia alguna. Así lo había prescrito en su testamento cuando, en sus tiempos de riqueza y poder, pensaba en sus últimos momentos.

    Reputación posterior

    Tertuliano, quien consideró que muchas de las doctrinas morales expuestas por Séneca tenían gran parecido con las expuestas en la Biblia.

    Séneca es uno de los pocos filósofos romanos que siempre ha gozado de gran popularidad (al menos en la Europa continental; en el mundo anglosajón no fue sino hasta el siglo XX cuando la figura de Séneca se rescató del olvido), como lo demuestra el hecho de que su obra haya sido admirada y celebrada por algunos de los pensadores e intelectuales occidentales más influyentes: Erasmo de Rotterdam, Michel de Montaigne, René Descartes, Denis Diderot, Jean-Jacques Rousseau, Francisco de Quevedo, Thomas de Quincey, Dante, Petrarca, San Jerónimo, San Agustín, Lactancio, Chaucer, Juan Calvino, Baudelaire, Honoré de Balzac... todos mostraron su admiración por la obra de Séneca; aparte de la de Cicerón, la obra de Séneca era una de las mejor conocidas por los pensadores medievales, y como quiera que muchas de sus doctrinas son compatibles con la idiosincrasia cristiana, los padres de la Iglesia como San Agustín lo citan a menudo; Tertuliano lo consideraba un saepe noster, esto es, «a menudo uno de los nuestros», y San Jerónimo llegó a incluirlo en su Catálogo de santos. Durante la Edad Media, de hecho, surgió la leyenda de que San Pablo habría convertido a Séneca al cristianismo, y que su muerte en el baño era una suerte de bautismo encubierto. El origen de esta leyenda pudo venir de que San Pablo conoció al hermano mayor de Séneca, Galión (Hechos 18: 12-17) a quien alude posteriormente en la última de las cartas a los Gentiles (II Timoteo 4:16), por lo cual habría sido escrita una falsa correspondencia entre el apóstol y Séneca.2 La supuesta conversión al Cristianismo de Séneca fue un tema recurrente durante el Bajo Imperio romano y la Edad Media, formaba parte de la «Leyenda áurea», e incluso aparecieron varias cartas espurias entre Séneca y San Pablo en las que intercambian puntos de vista doctrinales; en una de ellas, fechada en el siglo III o en el siglo IV, incluso se relata el gran incendio de Roma, aunque probablemente Séneca se hallase fuera de la ciudad en ese tiempo. Por otro lado, su obra Naturales quaestiones, tratado de ciencias naturales alabado ya por Plinio el Viejo, fue durante la Edad Media la obra de referencia inamovible en los asuntos que abordaba; sólo Aristóteles tuvo más prestigio en ese campo.

    Además, la influencia de Séneca se deja ver en todo el humanismo y demás corrientes renacentistas. Su afirmación de la igualdad de todos los hombres, la propugnación de una vida sobria y moderada como forma de hallar la felicidad, su desprecio a la superstición, sus opiniones antropocentristas... se harían un hueco en el pensamiento renacentista. 

    Erasmo de Rotterdam, por ejemplo, fue el primero en preparar una edición crítica de sus obras (1515), y la primera obra de Calvino fue una edición de De clementia, en 1532. Robert Burton lo cita en su Anatomía de la melancolía, y Juan Luis Vives y Tomás Moro lo tenían en alta estima, y se hacían eco de sus ideas éticas. En la obra de Montaigne, los Ensayos, las referencias a la obra de Séneca son constantes, tanto en forma como en opiniones, muchas de las cuales son comunes en ambos pensadores; por ejemplo, la justificación del suicidio como forma de evitar una muerte peor es análoga en los dos. Formalmente, muchos ensayos de Montaigne se asemejan a la estructura desarrollada por Séneca en sus Cartas a Lucilio (planteamiento de un tema, pero no de una tesis al respecto, un desarrollo más o menos lineal donde se añaden ejemplos pero se evitan digresiones, y una conclusión final sobre el tema planteado que se deduce de todo lo anterior), que se han visto como un antecedente claro del ensayo moderno. Y, aunque las ideas presentadas por Séneca no pueden ser consideradas originales ni sistemáticas en su exposición, su importancia es capital a la hora de hacer asequibles y populares muchas de las ideas de la filosofía griega.

    En la actualidad, su obra ha caído en un cierto olvido, propiciado por el moderno abandono del estudio de las lenguas y disciplinas clásicas. Sin embargo, sigue sorprendiendo por la vigencia y asequibilidad de muchas de sus ideas y la facilidad de lectura y claridad con que se muestra en las traducciones vernáculas de su obra: las Cartas a Lucilio han sido comparadas con un libro de autoayuda, y de hecho, a raíz de la película Gladiator, tanto éstas como las Meditaciones de Marco Aurelio fueron reeditadas con gran éxito en el mundo anglosajón.

    Valoración

    Desde sus inicios, Séneca abrazó el estoicismo, sobre todo en su vertiente moral, y toda su obra gira en torno a esta doctrina, de la que llegó a ser, al menos en la teoría, uno de los máximos exponentes. Sin embargo, aunque en su obra se presenta siempre como estoico, ya en su propio tiempo fue tachado de hipócrita, al no ser capaz de vivir según los principios que propugnaba en su obra. En efecto, a lo largo de toda su vida fue acusado de haberse acostado con mujeres casadas, y si bien es cierto que muchas veces dichas acusaciones no eran más que meras calumnias, en muchos otros casos parecen haber estado bien fundadas. Además, la estrecha relación con los excesos de Nerón demuestra las profundas limitaciones de sus enseñanzas en cuanto a la templanza y la autodisciplina propias de un estoico. Igualmente, no se explicaría que un verdadero estoico escribiera las cartas que desde su destierro en Córcega envió a Roma rogando, de la forma más servil y humillante, por su perdón. En su Calabacificación de Claudio ridiculizó algunos comportamientos y políticas del emperador Claudio que cualquier estoico habría aplaudido, con lo que se demostró que colocaba sus principios al servicio de Nerón, al denostar a Claudio al tiempo que proclamaba que Nerón sería más sabio y longevo que el legendario Néstor. En esta obra presenta una crítica hacia la deificación de los humanos y pone como claro ejemplo el caso de Claudio y aprovecha la ocasión para criticarlo y ridiculizarlo. La carta al Senado donde justifica el asesinato de Agripina ha sido siempre vista como algo imperdonable, y de gran bajeza moral; ante otros actos de Nerón, como el asesinato de Británico o la repudiación de su primera esposa Octavia, Séneca siempre guardó un silencio que muchos han visto como cobardía e incluso aquiescencia. Las acusaciones de corrupción que acompañaron a su gobierno, que bien pudieran sostenerse si se atiende a la fabulosa fortuna que hizo en ese período, serían una prueba más de la incapacidad de Séneca para llevar a la práctica los principios estoicos que tanto admiraba.

    Sin embargo, hay que hacer notar que la inmensa mayoría de las acusaciones que se vertieron contra Séneca fueron hechas bien por opositores políticos en vida del filósofo, por lo que su validez debe tomarse con cautela, o con mucha posterioridad a la muerte del mismo, de manera que muy posiblemente las debilidades de Séneca fueran en realidad mucho menores que las que en apariencia fueron. Sea como sea, Séneca ha pasado a la posteridad como uno de los más tristes ejemplos de un hombre que falló en vivir según sus propios ideales.

    En la actualidad, los medioambientalistas utilizan su nombre en la expresión "efecto Séneca" o "acantilado de Séneca" para expresar que el declive de las civilizaciones es más rápido que su ascenso. Esta referencia se basa en la cita que dice: ""Sería un consuelo para la debilidad de nuestro ser y nuestras obras si todas las cosas se pierda lo más lentamente, ya que vienen a ser, pero como es, los aumentos son de crecimiento lento, pero el camino a la ruina es rápida." Lucius Anneaus Séneca, Cartas a Lucilio, n. 91"

    Obras

    Errare humanum est.

    Las obras que nos quedan de Séneca se pueden dividir en cuatro apartados: los diálogos morales, las cartas, las tragedias y los epigramas. La filosofía de Séneca se diluye en estas obras. No escribió una obra sistemática de filosofía; su pensamiento filosófico, sus ideas estoicas, se expresan a lo largo de toda su obra y llenan el comentario de todas las situaciones.

    Los diálogos son once obras morales conservadas en un manuscrito de la Biblioteca Ambrosiana. Si se exceptúa el conocido con el nombre de Sobre la ira, son relativamente cortos. El largo diálogo Sobre la ira está dedicado a su hermano Novato, que le había pedido que le escribiera sobre el modo de mitigar la ira.

    En el exilio escribió el tratado Sobre la providencia, dedicado a Lucilio hijo. De su exilio es también el diálogo más delicioso y el más lleno de detalles personales, que escribió a su madre: De la consolación a Helvia. Junto al tratado Sobre la providencia hay que colocar el De la constancia del sabio, escrito probablemente después del año 47. Vuelto a las tareas de gobierno redacta el diálogo Sobre la brevedad de la vida, escrito con toda probabilidad en el año 55. A su suegro Paulino le dedicó el diálogo La vida bienaventurada, una curiosa defensa de su forma de vida de filósofo estoico.

    Durante el período de retiro de la vida política escribió un libro de Cuestiones naturales, dedicado a Lucilio, que trata de fenómenos naturales, y donde la ética se mezcla con la física.

    Escrita en prosa y en verso, pero aislada de sus demás obras, como caso único está la Apocolocyntosis, una sátira feroz de la deificación de Claudio, con crítica política y malicia personal.

    De toda la obra poética de Séneca, sus diez tragedias son el fruto de una actividad creativa, independiente, que ejerció a lo largo de su vida, pero especialmente en el periodo intermedio de la educación de Nerón. Diez tragedias han llegado hasta nosotros. Una, no obstante, es dudosa en la atribución: Hércules en el Eta; y otra ciertamente es apócrifa: Octavia.

    Consolaciones

    Consolación a Marcia (40 d. C.)
    Consolación a Helvia (42 d. C.)5
    Consolación a Polibio (43 d. C.)

    Diálogos

    De la ira (41 d. C.)
    De la serenidad del alma (53 d. C.)
    De la brevedad de la vida (55 d. C.)
    De la firmeza del sabio (55 d. C.)
    De la clemencia (56 d. C.)
    De la vida bienaventurada o De la felicidad (58 d. C.)
    De los beneficios (59 d. C.)
    De la vida retirada o Del ocio (entre el 41-50 d. C.)
    De la providencia (63 d. C.)

    Tragedias

    Hércules furioso
    Las troyanas
    Medea
    Hipólito
    Edipo
    Agamenón
    Tiestes
    Hércules en el Eta
    Las fenicias
    Fedra
    Octavia

    Otras

    Apocolocyntosis divi Claudii (Calabacificación del divino Claudio), una obra satírica, también contiene referencias a Nerón, al que compara con Néstor en sabiduría y longevidad, en un ejercicio de inaudita adulación.

    Naturales quaestiones, en 7 libros de poca originalidad, pero aun así tremendamente populares durante la Edad Media, incluyen todo lo relacionado con meteorología, mineralogía y oceanografía.

    Epistulae morales ad Lucilium (Cartas a Lucilio), conjunto de 124 cartas de temática moral dirigidas a Lucilio.
    Cujus etiam ad Paulum apostolum leguntur epistolae, correspondencia apócrifa mantenida entre Séneca y San Pablo. Fueron fechadas en torno al año 370 d. C. por expertos latinistas durante el Renacimiento, y desde entonces se consideran una falsificación.




    Un nuevo mundo

    Audaz en demasía quien primero los mares
    traidores sobre tan frágil navío surcó
    y, las tierras propias a sus espaldas viendo,
    confió la vida a brisas inconstantes;
    quien, cortando las superficies con rumbo dudoso,
    fue capaz de librarse a un leño débil
    -entre los caminos de la vida y de la muerte
    límite trazado demasiado tenue-.
    Nadie aún las estrellas conocía
    y de los astros con que se pinta el éter
    nadie hacía uso; aún a las Híades lluviosas
    esquivar sabía embarcación ninguna,
    ni las luces de la Cabra Olenia,
    ni los Carros de las Osas que sigue
    y dirige pausado el anciano Boyero;
    ni aún el Bóreas, ni aún el Céfiro
    nombre tenían.
    Se atrevió Tifis a desplegar las velas
    en el espacioso ponto
    y nuevas leyes dictar a los vientos:
    ahora tender el velamen todo desplegado,
    ahora, con la escota adelantada, recoger
    los vientos sesgados, ahora las entenas
    colocar seguras en medio del mástil,
    ahora amarrarlas en todo lo alto,
    cuando ya los soplos demasiado ansioso
    el marino todos desea y, con la vela
    alzada, tremolan los gallardetes bermejos.
    Nuestros padres tiempos felices
    vieron, lejos del todavía remoto engaño.
    Acercándose cada cual perezoso a sus costas
    y logrando la vejez en el campo paterno,
    rico con poco: a no ser las que le dio
    el suelo donde nació, ignora otras fortunas.
    Los pactos del mundo bien demarcado
    los reunió en uno solo el pino de Tesalia;
    hizo que sufriera golpes el ponto,
    que una porción de nuestro temor fuera
    el alejado mar. Se procuró él con su osadía
    castigos duros, en medio de tan largos
    peligros llevado, cuando dos peñascos
    -los cerrojos del abismo-, acercándose
    con movimiento inesperado, y un estruendo
    en todo el cielo, crujieron; regó los astros
    y las nubes mismas el mar aprisionado.
    Palideció el audaz Tifis y todas
    las sogas de su mano vacilante dejó ir,
    Orfeo calló con su lira balbuciente
    y la propia nave Argo su voz perdió.
    Y ¿qué cuando la virgen del Péloro siciliano,
    rodeada en su vientre de perros rabiosos,
    dejó sueltas a la vez las fauces todas?
    ¿Quién no sintió erizarse todos sus miembros
    ante este monstruo único que por tantos ladraba?
    Y ¿qué cuando esas desgracias funestas al mar
    Ausonio con canora voz acariciaron,
    y, al eco de la cítara pieria,
    el tracio Orfeo casi logró que, acostumbrada
    con su canto a retener las naves,
    la Sirena le siguiera? ¿Cuál fue de este
    viaje el botín? Una piel de oro
    y ¡Medea, desgracia aún peor que el mar,
    digno regalo del primer navío!
    Ahora ya cedió el ponto y todas
    las leyes soporta: no es necesario pactar
    con Palas para navegar como la ilustre Argo,
    ni son precisos ya remos movidos por reyes:
    cualquier barca por alta mar navega;
    las fronteras todas se han corrido y las ciudades
    sus muros levantaron en nuevas tierras,
    nada en el lugar que tuvo permanece;
    el orbe entero está abierto: el indio bebe
    del Araxes helado; los persas del Elba
    y del Rin beben. Han de venir, en años aún
    lejanos, tiempos en los que el Océano
    las ataduras de las cosas suelte, enorme
    se abra un continente y Tetis nuevos
    mundos descubra: no será de las tierras
    la última Tule.

    Séneca en Medea, incluido en Antología de la poesía latina (Alianza editorial, Madrid, 2010, selec. y trad. de Luis Alberto de Cuenca y Antonio Alvar).





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  • 09/02/16--23:21: MONJE GYUNYEO [19.107]

  • MONJE GYUNYEO

    Fecha de nacimiento: 923 d. C., Hwangju County, Corea del Norte
    Fecha de la muerte: 19 de julio de 973 d. C.
    Libros: Ilseung Beopgye-do Wontong-gi: Master Gyunyeo's Commentary on the Dharma Realm Diagram of the One Vehicle

    Monje Gyunyeo (均如; 923-973, Koryo (*), Corea del Norte) propulsó la reconciliación de Hwaeom y Seon, por abarcar lo relacionando con Seon. Los libros de Gyunyeo son los orígenes importantes para identificar la característica de budismo coreano, especialmente de Hwaeom.

    (*)Goryeo o Koryo (918-1392) (en hangul: 고려, en hanja: 高麗國; McCune-Reischauer: Koryŏ) fue una dinastía en Corea fundada en 918 por el rey Wang Geon (también conocido como rey Taejo), un general que había servido a un príncipe rebelde de Silla, Gung Ye (궁예). Después de expulsar a Gung Ye, Wang Geon unificó posteriormente los Tres Reinos de Corea en 936. Los descendientes de Wang Geon reinaron en Goryeo hasta 1392 cuando fueron derrocados por el fundador de la dinastía Joseon. Goryeo expandió sus fronteras hasta lo que hoy en día es Wonsan hacia el noreste (936-943), hacia el río Amnok en 993, y finalmente cubrió casi toda la península de Corea.



    Alegría por las virtudes ajenas

    Hallando el principio de causa y efecto,
    tonto y sabio forman un solo cuerpo,
    no habrá nadie que no sea yo
    si Buda y la humanidad son uno.
    Yo mismo haré mi realización.
    En la humanidad no hay nadie
    que no se alegre
    por las virtudes ajenas.
    Ah, si vivo así
    los celos se alejarán.

    Monje Gyunyeo en Gyunyeojeon, incluido a su vez en Manioshu. Colección para diez mil generaciones (Ediciones Hiperión, Madrid, 1980, ed. y trad. de Antonio Cabezas García).




    Culto a Buda

    Que alcance el reino budista
    mi cuerpo que hace venias
    ante Buda
    pintado con el pincel del corazón.
    En cada polvo hay un templo,
    en cada templo está Buda.
    Veneraré a Buda del reino budista
    hasta el fin de los nueve mundos.
    Ah, el rito sin odio, sin palabras ni pensamientos.
    Siempre diligente lo alcanzaré todo.

    Monje Gyunyeo en Gyunyeojeon, incluido a su vez en Manioshu. Colección para diez mil generaciones (Ediciones Hiperión, Madrid, 1980, ed. y trad. de Antonio Cabezas García).








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  • 09/03/16--03:37: MONJE IL-YEON [19.108]

  • El tesoro nacional surcoreano N° 428, la pagoda en el templo Ingak que da explicación sobre las producciones del monje Il-yeon.
    Hasta el presente, Il-yeon se considera un gran historiador gracias por su producción de 《Samguk Yusa》 y ochenta libros budistas pero solamente se ha encontrado uno de sus libros budistas. Sobre su producción, los detalles se escriben en la pagoda del templo Ingak en Gunwi-gun, Gyeongsang del Norte que es el tesoro nacional surcoreano N°428.



    MONJE IL-YEON

    Il-yeon (o Iryeon) (1206–1289) fue un monje budista de la dinastía Goryeo. Su nombre real era Kim Gyeong-myeong (金景明) y su nombre de cortesía fue Hoe-yeon (晦然).

    Nació en Jangsan (actualmente Gyeongsan, Corea del Sur), y comenzó sus estudios para ser monje en la edad de nueve. A los veintidós años aprobó el examen nacional Seon. Cuando tenía cincuenta y cuatro años los reyes de Goryeo lo invistieron como el gran monje. Dice que tuvo lugar gran entrevista antes de su muerto y después se murió en el verano de 1289.



    Poema del niño que recuperó la vista

    Al amigo de infancia que jugaba en la calle,
    se le cegaron de pronto los ojos.
    Sin la compasión de Buda,
    ¿cuántos años habría pasado sin ver los sauces?



    Monje Il-yeon, incluido en Memorias de los Tres Reinos (siglo XIII), incluido a su vez en Manioshu. Colección para diez mil generaciones (Ediciones Hiperión, Madrid, 1980, ed. y trad. de Antonio Cabezas García).




    Il-Yeon, el autor de 
    “Memorias Históricas de los Tres Reinos”

    Il-Yeon indaga en la historia a la edad de 75 años 

    Una mujer dio a luz a un niño en el año 1206 en Gyeongsan, en la Provincia de Gyeongsang del norte. Esta mujer había mostrado indicios de embarazo después de haber soñado durante tres noches seguidas que un sol enorme y deslumbrante se posaba en su útero. Recordando este sueño, la mujer nombró al niño Gyeon Myeong que significa “Ví una luz deslumbrante”. 

    En apariencia el niño era limpio y compuesto. Caminaba con pasos firmes como un toro y sus ojos centelleaban con fiereza como los de un tigre. El niño era extraordinario desde el momento en que llegó al mundo. El pequeño quería ser monje budista, así que ingresó al templo Muryangsa de la provincia de Jeolla en el año 1214, convirtiéndose en sacerdote budista en 1219. 

    Posteriormente, el hombre se concentró en el aprendizaje de la doctrina budista, registrando con cuidado todo lo visto y oído en sus innumerables recorridos a todos los rincones de la península coreana. Así, a la edad de 75 años de edad, en 1281, el hombre tomó la pluma para escribir un libro de historia. 

    El monje budista Il-Yeon dedicó así su vida y su alma en la creación de este libro titulado “Samguk Yusa” o “Memorias Históricas de los Tres Reinos”. Se trata de uno de los dos documentos históricos más representativos de la historia antigua de Corea, junto con el libro “Samguk Sagi” o “Historia de los Tres Reinos”. 


    Los libros de historia y la revitalización de la identidad nacional

    Il-Yeon ganó el primer puesto en los exámenes de monjes budistas y dejó como legado unos 100 escritos de la doctrina budista. Il-Yeon fue el estudioso budista más destacado de su momento y en 1283 fue asignado como el “preceptor nacional” para enseñar al rey, el puesto más honorable al que podía ascender un monje budista. 

    “Memoria Histórica de los Tres Reinos” es una compilación de relatos no oficiales de los Tres reinos de la antigua península coreana. Se basa en la colección de materiales históricos reavivados de la memoria popular y de relatos que sobrevivieron al tiempo. Il-Yeon decidió escribir este libro en vista de la situación interna de su reino hacia el siglo XIII. 

    En aquella época, el reino de Goryeo atravesaba un momento histórico doloroso tras haberse rendido ante las invasiones de los mongoles. Goryeo había resistido tenazmente por tres décadas al acecho de los pueblos de Mongolia a los que se veía como tribus bárbaras. La amarga experiencia de la derrota frente a un invasor al que consideraban inferior, influyó negativamente en el orgullo del pueblo de Goryeo. Ante esta crisis de autoestima, la gente de Goryeo volvió la mirada al pasado glorioso del pueblo coreano para retomar el aprecio por su cultura y su tradición, buscando las bases sobre las que afianzar la moral del reino. En estos tiempos difíciles, Il-Yeon buscó la manera de inspirar a la gente y reivindicar la dignidad y el orgullo de una nación que se ha mantenido soberana durante 5000 años. 

    El libro “Historia de los Tres Reinos”, escrito en 1145 por Kim Bu Sik, es una recopilación simple de datos históricos de Silla, Goguryeo y Baekje. A diferencia de este libro, el texto “Memoria Histórica de los Tres Reinos” de Il-Yeon, apunta a crear un sentimiento de consenso y de unidad nacional. El libro comienza diciendo “Dangun erigió su capital en Asadal y fundó la nación de Gojoseon durante el mismo periodo del emperador Yao de China”. Al mencionar al padre fundador de Gojoseon, el primer reino de Corea, que trasciende tiempo y espacio para constituir la vértebra de los estados que reinaron la península coreana, el libro expone claramente un sentido de identidad nacional del pueblo coreano. 

    Empezando con la historia de Dangun, el libro de Il Yeon registra los mitos fundacionales en torno al nacimiento de los reinos antiguos de la península coreana como Mahan, Jinhan, los Cinco Reinos Gaya, Goguryeo, Byeonhan, Baekje, Silla, Silla Unificada y los Tres Reinos Posteriores. Sin importar la longevidad de dichos reinos o la grandeza de uno u otro, Il-Yeon ilustra con detalle los procesos de creación de dichos reinos antiguos mediante leyendas misteriosas y fantásticas que contienen mensajes divinos para el ser humano. 


    La historia como tesoro 

    El libro “Memoria Histórica de los Tres Reinos” consiste en cinco volúmenes y nueve capítulos. El libro contiene cronología de los Tres Reinos, el reino de Gaya, Goguryeo Posterior y Baekje Posterior. Describe también el proceso de introducción del budismo a los Tres Reinos, así como varias historias de monjes budistas, pagodas y estatuas de Buda. El texto explica diversos aspectos sociales y culturales del tiempo, elemento que había sido omitido en libros de historia del pasado, ofreciendo nuevos datos y perspectivas renovadoras para una aproximación diferente de la historia y la cultura de la antigua península coreana. 

    Il Yeon había viajado a todos los rincones de la península coreana desde muy temprana edad, y logró recabar leyendas interesantes y mitos extraordinarios de reyes, aristócratas, monjes, así como de la gente común del pueblo. Il-Yeon supo organizar y exponer esos materiales de modo vívido, dando un nuevo valor a relatos tradicionales, que nunca fueron incorporados a la historia oficial. 


    El libro de Il-Yeon rebosa de historias inspiradoras y de anécdotas sorprendentes, y no es simplemente una crónica histórica de hechos reales, sino que es una constante repetición de preguntas fundamentales como ¿qué es el universo?, ¿quién soy yo? o ¿qué le da valor a la vida humana? A la vez que invita a considerar estas preguntas, sugiere también posibles respuestas a través de su material histórico y la sabiduría que transmite la reflexión del pasado. Leyendo este libro, la gente pudo materializar el encuentro con sus raíces nacionales, encontrando respuestas a las preocupaciones de su momento, así como inspiraciones para aventurarse hacia un futuro mejor. Il-Yeon se dedicó a la escritura minuciosa de su colección de historias de Corea hasta que entró en nirvana en el año 1289, y con esta labor de recopilación histórica, el monje budista permanece en el sentir del pueblo coreano a través de sus relatos fantásticos. 

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  • 09/03/16--04:06: HWANG JIN-YI [19.109]

  • Hwang Jin-yi

    Hwang Jin-Yi fue una de las kisaeng más famosas de la dinastía Joseon de Corea. Vivió durante el reinado de Jungjong de Joseon. Debido a su talento en la poesía, la música y la danza ganó una gran reputación. 
    Fecha de nacimiento: 1520, Kaesong, Corea del Norte
    Fecha de la muerte: 1560
    Padres: Hwang Yi, Jin Hyeon-geum

    Hwang Jin-Yi

    Ser mujer y ser pobre.
    Significa ser excluida.
    Ser Objeto. Ánfora.
    Poema mutilado.
    Sol amarrado a la tierra.

    No habrá para ellas
    Palabra que ilumina
    Percepción del mundo
    Conquista de ciudades
    Lectura
    Viaje al interior del espíritu.

    Aunque no siempre.
    Porque el ingenio náhuatl
    les abre palacios en
    los monasterios
    y Corea las deja crecer
    en la seducción- en la danza-
    en la alta poesía.

    Crecer. Hasta dividir al invierno en dos partes y separar  a los señores de sus metales. Crecer para abrazar gigantes mediante el espíritu y  el cuerpo. Así como antes se hizo con Enkidu.


    HWANG JIN-YI 

    " El sol enciende la última colina … " 
    Yun Seondo

    ¿ Cuál amiga más fiel tengo que la almohada de seda realzada por flores de oro?

    ¿ Oh, cuál música más suave a mi oido
    que el canto claro de la cascada de diamante 
    bajo mi ventana?

    ¿ Cuál paisaje más grato para mis ojos 
    que la luna blanca que juega al escondite 
    con los altos bambúes del jardín?

    ¡ Tarde, es tarde, 
    me apresuro!...

    ¡ Oh mis manos! ¡ Sean rápidas, 
    coloreen de rojo pálido mis labios, 
    dejen transparente la voluptuosidad!...

    ¡ Sí, rápidamente,
    que unten mi rostro de aceite de almendro 
    y de cera de abejas virgen
    antes de recubrir 
    mi rostro con finos polvos de arroz!

    ¡ Puro de todo artificio 
    dejaré mi torso palpitante, 
    mi nuca rosa, mi espalda de ámbar!
    ¿ No son más seductores
    si en ellos reluce la desnudez?

    ¡ Sí!

    ¿ Cuál amor más delicioso que
    el que me ofrecen las palabras armoniosas, 
    los poemas que hacen estremecer mi pecho?

    ¡ Son ellos qué exaltan el esplendor de las estaciones
    que llenan de inmortalidad los cálices de las estrofas!

    ¿ Palabras esmeralda de las páginas nacaradas, 
    ustedes, besos íntimos de los dioses sobre mis labios, 
    las compañeras graciosas de los días 
    de mi transparente soledad?

    ¡ Cuando desnuda, 
    bajo las sábanas donde brota la blancura, 
    ruego y envío 
    gavillas de luz azul
    a todos los muertos qué me quisieron!

    ¡ Pero es tarde!

    ¡ Rápidamente!

    ¿ Más rápidamente, mis amigas, 
    vístanme con mis trajes de fiesta.
    No, no ésos.
    Éstos, los menos coloridos, 
    no soy la flor abierta 
    y ellos, las hojas verdes 
    que me enlazan con tanto pudor?

    Athanase Vantchev de Thracy 

    París, el 27 de noviembre de 2009 


    Glosa:

    Hwang Jin-yi: una de las poetisas más célebres coreanas. Su talento era tal como uno de su sijo ha sido atribuido al rey poeta y erudito Seongjong (1457-1494). El hecho de que el talento literario de Hwang Jin-yi, un gisaeng (la geisha coreana) pueda igualar al del rey muestra que una cortesana podía llegar a la cumbre de la fama. Podía estar a la vez al bando de la sociedad y al más alto según el plan de la consideración. Ni esposa, ni madre, ella era un tipo de "no mujer", una categoría separada entre demonio y dios.

    Joven huérfana, de una belleza deslumbrante, viviendo en un templo, jugando a varios instrumentos, era muy dotada para el baile, Hwang fue escogido muy temprano para ser un gisaeng. Un día, supo que había sido abandonada por su madre, ella cortesana, para preservarle de este medio. Jin Yi fue atraído por este universo y reunió el círculo escogido por las damas de consentimiento. Fue la mejor cortesana del reino.

    Hwang Jin Yi vivió en una época cuando los letrados neoconfucianistas habían confinado a las mujeres dentro de las casas y les habían impuesto, fuera, el puerto de un velo que escondía su rostro. Las mujeres de las clases superiores fueron forzadas a desplazarse en palanquins, fuera de la mirada del común de los mortales. Pero hubo unas mujeres que supieron servirse de códigos rígidos sublimándoles, pasando así a la posteridad.

    La literatura coreana y común hoy en Corea del Norte y en Corea del Sur, ha sido escrita mucho tiempo exclusivamente en carácteres chinos hasta la creación de un alfabeto de la lengua coreana en 1443-1446, el hanguel, por iniciativa de rey Sejong.

    Yun Seondo (1587-1671) : uno de los mas grandes poetas coreanos, dueño del sojo.

    Sijo (n.m.) : tipo de pequeño poema lírico coreano. El sijo se parece fuertemente al haïku japonés es compuesto por tres hacia 15 sílabas.


    El poema de Hwang Jin-Yi, en la versión de Yun Seondo, traducido por Athanase Vantchev de Thracy.  La fotogafía de una gisaeng proviene de Wikipedia.



    ***


    Río de las montañas verdiazules

    청산리 벽계수야 수이 감을 자랑 마라
    일도 창해하면돌아오기 어려오니
    명월이 만공산하니 쉬어 간들 어떠리.


                                                              황진이

    Río de las montañas verdiazules

    tu andar veloz no alardees,
    pues una vez que al amplio mar arribes
    no será fácil volver.
    La luna anega colinas desiertas,
    sosiega el paso una vez.
                                                    por  Hwang Jin-yi

    Traducido por Zyanya Gil Yáñez


    La autora de este poema fue Hwang Jin-yi (1520~1560). Fue una de las kisaeng (mujer educada con el objetivo de acompañar y entretener a aristócratas) más populares durante la dinastía Jeoson. Mujer talentosa, inteligente, culta y bella. Compuso muchos poemas, algunos de los cuales han sobrevivido hasta ahora.   El poema que presento es un sijo (se pronuncia “shi-yo”). El sijo es una forma poética que podemos comparar con el haiku japonés. En Corea tiene una tradición de cientos de años y hasta la fecha es cultivada por poetas contemporáneos. El sijo es un poema breve de 3 versos donde en el primero se expone la idea, historia o emoción, en el segundo se le da un cambio de enfoque y en el tercero se concluye generalmente con la adición de un giro temático o estilístico para enfatizar. Cada verso se compone de 14 a 16 sílabas con una cesura a la mitad. En otros aspectos, como el temático o de recursos estilísticos, es una forma que da mucha libertad creativa, por lo cual la gente la adoptó fácilmente como medio de expresión. Estos poemas breves son intrínsecamente musicales y de tradición oral pues se componían con el objetivo de ser cantados. 

    Decidí comenzar este blog traduciendo un sijo por la grata impresión que me causó la conferencia que dictó en la Universidad de Kyung Hee el profesor David R. McCann d, especialista de esta forma poética y profesor de Literatura Coreana en la Universidad de Harvard. Entre los diferentes poemas que presentó en su conferencia dictada en coreano, este que traduje fue el que más me conmovió.

    Sobre la traducción

    Como es evidente a primera vista, decidí reorganizar el poema en 6 versos por la longitud que alcanzaba la traducción al español. Así, el sijo de 3 versos se convierte en un sexteto donde se combinan octasílabos y endecasílabos. Los endecasílabos los reservé para la primera parte de cada verso pues, en este caso, cada primer hemistiquio está compuesto por palabras de origen chino con mucho contenido conceptual en pocas sílabas. El segundo hemistiquio, con palabras coreanas de menor carga conceptual por sílaba, lo transformé en octasílabos. 

    Sin buscarlo en un principio quedó un pequeño asomo de rima. El sijo no tiene un patrón de rima fijo así que este resulta un agregado en español que, me parece, ayuda a darle unidad formal a la traducción que presento.

    En este poema se presentan sentimientos humanos por medio del uso de imágenes. Encontramos metáforas comunes como el correr de los ríos significando la vida (como el “Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar que es el morir” de Manrique). Y, dentro de la misma naturaleza, la contemplación de instantes que se repiten pero que se pierden debido al rápido paso del tiempo. Siempre hay un momento para descansar, contemplar y seguir. Pues al llegar ya no hay retorno. 

    http://literaturacoreana.blogspot.com.es/2013/01/rio-de-las-montanas-verdiazules.html



    Esta mujer ha inspirado, en Corea, películas, novelas, obras de teatro, dramas.. Así que os podéis hacer una idea de lo genial que habrá sido su historia.

    Uno de sus versos:


    Respetable Byuk Kye-soo, no presuma de marcharse tan pronto. 
    Cuando Vd. se aventure en el mar, será difícil regresar.
    La brillante luna llena sobre la montaña vacía, qué tal si se queda aquí para descansar.

    - Fuente VisitKorea -





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  • 09/03/16--10:00: DRUKPA KUNLEY [19.110]

  • Drukpa Kunley

    Drukpa Kunley (1455 - 1529,  Bután, oficialmente Reino de Bután), también conocido como Kunga Zangpo Legpai, Drukpa Kunleg (tibetano: འབྲུག་པ་ཀན་ལེགས་, Wylie: 'Brug pa piernas kun), y Legpa Kunga, el Loco del Linaje del Dragón (tibetano : འབྲུག་སྨྱོན་ཀུན་དགའ་ལེགས་པ་, Wylie: piernas 'Brug smyon kun DGA PA), fue un gran maestro de Mahamudra en la tradición budista, así como un poeta famoso, [1] y es a menudo contado entre los Nyonpa. Después de someterse a entrenamiento en Ralung Monasterio bajo siddha Pema Lingpa, que introdujo el budismo en Bután y estableció el monasterio de Chimi Lhakhang allí en 1499.

    Drukpa Kunley nació en la rama de la noble Gya clan de Ralung Monasterio en la región de Tsang oeste del Tíbet, que era descendiente de Lhabum (bum lha), el hermano mayor de segundo de Tsangpa Gyare Yeshe Dorje. Su padre era Nang Así Rin bzang Chen Po. Era sobrino de Gyalwang Paljor Kunga y padre de Ngawang Tenzin y Drukdra Zhingkyong. Era conocido por sus métodos locos de otros seres iluminados, en su mayoría mujeres, lo que le valió el título de "El Santo de 5.000 mujeres". Entre otras cosas, las mujeres buscan su bendición en forma de sexo. Su intención era impresionar a los clérigos de su conducta mojigata y las formas neuróticas de la enseñanza de budismo. A menudo se le atribuye la introducción en Bhután la práctica de pintar falos en las paredes y la colocación de estatuas de ellos en los techos para alejar a los malos espíritus. Según la leyenda local, convirtió a demonias en deidades protectoras al golpearlas con su pene. Debido a este poder para someter a los demonios, el pene Kunley se conoce como el "Rayo de Resplandeciente Sabiduría" y él mismo se conoce como el "santo de la fertilidad". Por esta razón, las mujeres de todo el mundo visitar su monasterio en busca de su bendición. Visitantes monasterio Drukpa Kunley en Bután son bienvenidos, pero la visita requiere una larga caminata cuesta arriba de la carretera. El monasterio es muy modesto, sólo un edificio más bien pequeño, pero contiene un lingam de madera y marfil a través del cual se puede obtener la bendición del monje en la residencia.

    Maestros

    Gyalwang Drukpa II, Gyalwang Kunga Paljor ('brug chen kun dga' dpal 'byor) 1428-1476
    Lhatsun Kunga Chökyi Gyatso (lha btsun kun dga' chos kyi rgya mtsho) 1432-1505
    Pema Lingpa (padma gling pa) 1445-1521




    En el ciclo de mis numerosas vidas
    he pasado por todos los estados de existencia.
    Sólo guardo de ello un recuerdo muy oscuro,
    pero debe ser así, más o menos:
    Si hoy me gusta tanto la cerveza
    es que seguramente fui una abeja.
    Si soy tan libidinoso
    es que fui gallo.
    Si soy colérico es que fui serpiente.
    Si soy vago es que fui gorrino.
    Si soy miserable es que fui rico.
    Si soy un desvergonzado es que fui un loco.
    Si soy mentiroso es que fui actor.
    Si mi comportamiento es grosero es que fui mono.
    Si me gusta la sangre es que fui lobo.
    Si mi esfínter anal es tan fuerte es que fui monja.
    Si soy tan quisquilloso es que fui mujer estéril.
    Si cavo mi tumba con mis propios dientes es que fui Lama.
    Si soy avaro es que fui ecónomo de un templo.
    Si estoy tan orgulloso de mí mismo es que fui oficial.
    Si me gusta engañar a los demás es que fui hombre de negocios.
    Si soy charlatán es que fui mujer.
    Pero no puedo certificar que todo eso sea verdad.
    Mirad vosotras mismas. ¿Qué pensáis?

    LA DIVINA LOCURA DE DRUKPA KUNLEY, RBA, Barcelona, 2007, traducción de Hipólito Heredia, págs. 106 y 107




    Canto de Drukpa Kunley
    (De La Divina Locura de Drukpa Kunley)

    Lo que todos desean es el Nirvana
    Lo que se desea para sí mismo es la independencia
    El mundano desea la opulecia
    Las muchachas desean la verga de un asno
    A las comadres viejas les gustan los cotilleos maliciosos
    Una descendencia numerosa alivia nuestros últimos días
    Dar sin obligación es la verdadera generosidad
    No ser avaro es la verdadera riqueza




    El Sutra del Sexo del Loco Divino Drukpa Kunley
    De La Divina Locura de Drukpa Kunley (P.108-110)

    En Sánscrito: ¡Nga'i mje sha-ra-ra!
    En tibetano: ¡Bu-mo'i stu-la shu-ru-ru!
    Ese es el discurso sobre el placer mundano.

    La virgen encuentra placer en su deseo naciente,
    El joven tigre encuentra placer en su consumación,
    El anciano encuentra placer en sus recuerdos fértiles:
    Esa  es la enseñanza sobre Los Tres Deseos.

    La cama es el taller del sexo
    y debería ser grande y cómoda,
    La rodilla es la mensajera del sexo,
    Y debería ser levantada de antemano
    El brazo es el asidero del sexo,
    Y debería sujetarse fuertemente;
    La vagina es la glotona del sexo,
    Y debería ser saciada una y otra vez:
    Esa es la enseñanza sobre La Necesidad.

    Es un tabú hacer el amor con una mujer casada,
    Es un tabú hacer el amor con una mujer menor de diez años,
    Es un tabú hacer el amor con una mujer que menstrua
    O una mujer que que está bajo un voto de celibato:
    Esa es la enseñanza de Los Tres Tabús.

    El hambre es la señal de un estómago vacío,
    Un pene grande es la señal de un idiota,
    La lujuria apasionada es la señal de una mujer:
    Esa es la enseñanza de Las Tres Señales.

    Un hombre impotente tiene poca imaginación, 
    Los Bastardos tienen poca virtud,
    Los ricos tienen poca generosidad:
    Esa es la enseñanza de Las Tres Deficiencias.

    La alegría de un lama es un regalo,
    El regalo de un político es la lisonja
    El regalo de una mujer es su amante:
    Esa es la enseñanza de Las Tres Alegrías.

    Los pecadores odian al pio y al devoto,
    El rico odia a los flojos derrochadores,
    Las esposas odian a las amantes de sus esposos
    Esa es la la enseñanza de Los Tres Odios.

    Para bendiciones venera al Lama,
    Para el poder venera a la deidad,
    Para la eficiencia venera a los Protectores de la Realidad:
    Esa es la enseñanza de Los Tres Objetos de Veneración.

    No rindas pleitesía a los lamas crueles
    No rindas pleitesía a los monjes inmorales,
    No rindas pleitesía a los perros, cuervos o mujeres:
    Esa es la enseñanza de Los Tres Rechazos.

    El propósito de la disciplina es la calma y el apaciguamiento,
    La promesa de servir a otros es para liberarse del ego,
    El propósito del Tantra es enseñar la unidad de la polaridad:
    Esa es la enseñanza de Los Tres Vehículos.

    El mendigo hambriento no tiene felicidad,
    El ateo no tiene divinidad,
    El vagabundo no tiene vínculos o metas:
    Esa es la enseñanza de Las Tres Carencias.

    Quien no tiene honestidad tiene una boca seca,
    Quien no tiene espiritualidad no hace ofrendas,
    Quien no tiene coraje no se hace general:
    Esa es la enseñanza de los Tres Ceros.

    La señal de un hombre rico es un puño estrecho,
    La señal de un hombre viejo es una mente estrecha,
    La señal de una monja es una vagina estrecha:
    Esa es la enseñanza de Las Tres Constricciones.

    El rápido hablador se mete por si mismo en el centro de una multitud,
    La riqueza monástica se mete por si misma en los estómagos de los monjes,
    Los penes gruesos se meten por si mismos en las jóvenes
    Esa es la enseñanza de Las Tres inserciones.

    La mente de un Bodhisattva es suave, 
    Las palabras de los egoístas son más suaves,
    Pero los muslos de una virgen son más suaves que la seda:
    Esa es la enseñanza de Las Tres Cosas Suaves, 

    Los monjes inmorales tienen faldones delgados
    Las viudas y las solteras tienen estómagos y ropas delgadas
    Los campos sin abono producen cosechas delgadas
    Esa es la enseñanza de Las Tres Cosas delgadas.

    Kunley nunca se cansa de las mujeres,
    Los monjes nunca se cansan de la riqueza,
    Las mujeres nunca se cansan del sexo:
    Esa es la enseñanza de Las Tres Cosas Infatigables.

    Aún cuando la mente está clara, uno necesita a un Lama;
    Aún cuando una lámpara arde intensamente, seguirá necesitando aceite;
    Aún cuando la mente es evidente, aún necesitará reconocimiento:
    Esa es la enseñanza de Las Tres Necesidades.



    De La Divina Locura de Drukpa Kunley

    (Capítulo II: De cómo Drukpa Kunley
     visitó Samye y Lhassa por amor 
    hacia todos los seres)

    ¡Oh, Buda Perfecto a quien todo es posible, 
    surgido de la Vacuidad sin límites de la ilusión!
    Acepta la ofrenda de mi destino,
    y disuelve toda diarrea mental
    La ambición social y el apego al mundo
    son la peste de todo lama
    Destrúyelos por la meditación sobre la pureza de todos los fenómenos

    Los discípulos que tienen varias mujeres
    son la perdición del Lama
    Evita esto manteniéndoles apartados

    Sisar en la cocina común
    asegura la reencarnación en el infierno
    Impide esto moderando los deseos

    Dormirse en público 
    presagia un renacimiento en forma de una bestia
    Impide esto ahuyentando la pereza

    El respeto excesivo hacia las mujeres
    es el veneno de los viejos verdes
    Evita esto haciendo que se controlen a sí mismos
    Prestar dinero con interés
    es un peligro para los monjes que siguen la Enseñanza
    Evita esto temperando sus necesidades, satisfácelos con la simplicidad

    Predicar la Ley con orgullo y vanidad
    es la debilidad de los profesores y de los eruditos
    Mejora esto por la humildad y la tranquilidad
    La dulce sonrisa de las monjas
    es el azote de los ascetas
    Evita esto con el autocontrol de sí

    La atracción por las joyas de la moda
    es la peste de todas las mujeres
    Destruye esto vistiéndolas con harapos remendados

    El pene del Lama
    es el azote de las monjas
    Impide esto gritando para despertar a los vecinos

    Traer al mundo bastardos
    es el destino de las putas
    Evita esto mostrándoles la puerta

    Amasar tesoros
    es la tentación de los ricos
    Hazles subvencionar la construcción de monasterios

    La exaltación excesiva del general
    conduce a la derrota
    Evita esto inculcándole la fe en el dios de la guerra

    Tallar piedras y cavar los cimientos de un castillo
    anuncia el fin de la familia
    Evita esto con poderosos ritos protectores

    Las largas uñas de la madre
    son un desastre para los cojones del padre
    evita esto cortándole las uñas con un cuchilo afilado

    El leño del fuego materno
    es un peligro para la mano paterna
    Evita esto quemándolo

    Refugiarse en el silencio, con los ojos vueltos hacia el cielo
    excita la cólera del padre
    Evita esto armándole de paciencia

    Contraer numerosas deudas
    es la peste de aquél que se muere de hambre
    Evita esto poniéndole al servicio de los ricos

    Un padre alcohólico
    es la desgracia de la familia
    Debería evitarlo controlando su espíritu

    Toser y empalmarse
    perturba tanto el sueño propio como el de los demás
    Prevé esto comiendo ajo y pimienta

    Los bandidos y los ladrones
    auguran el desastre de los ricos
    Evita esto volviéndoles generosos

    Los monjes sin palabra ni lealtad
    causan problemas al monasterio
    Evita esto expulsando a los perturbadores

    La donación de pequeñas parcelas de tierra al monasterio
    engendra el desacuerdo entre el que da y el que recibe
    Evita esto haciendo reinar un buen entendimiento

    La cerveza agria y adulterada
    es un desastre para el estómago y los intestinos
    Evita esto bebiendo infusiones calientes de hierbas medicinales

    La comadre inagotable
    es el azote de los vecinos
    Evita esto no dirigiéndole la palabra

    A medianoche, cuando el padre suspira
    y la madre gime,
    cuando el niño malicioso se despierta
    y comienza a reír socarronamente,
    cuando el bebé lloriquea en su cuna,
    el órgano del padre penetra a la madre
    ¡Dales de comer nueces a los niños!

    Cada vaso de cerveza provoca una pipí
    y, si uno se retiene, termina por inundar el portal
    Si oprimes el sexo, es la nariz la que moquea
    llenos hasta el borde toses, expectoras
    y en la escupidera ya no cabe nada más

    La suciedad ofende a las serpientes
    y la familia termina padeciendo de reúma
    Debido a esto aparecen abscesos y tumores
    ¡Evita esto manteniéndote limpio y quemando incienso!

    Se amasa sin haberse lavado las manos,
    absorto como se está en el trabajo
    La sopa se desborda, se pega, apesta,
    llenando la habitación de humo y de olor acre
    Los ojos del huésped se llenan de lágrimas
    y los niños lloran de hambre
    El padre no sabe como encarar el problema
    y la madre se encuentra ante el desastre
    ¡Que se levante más temprano para preparar la comida!


    Canción sobre el placer
    De La Divina Locura de Drukpa Kunley

    Una joven encuentra placer en el amor.
    Un joven encuentra placer en el sexo.
    Un viejo encuentra placer en sus recuerdos.
    Ésta es la enseñanza de los tres placeres.
    Quien no conoce esta verdad se encuentra confundido.

    Quienes no tienen metas, no pueden sacrificarse.
    Quienes no tienen coraje, no pueden ser yoguis. 
    Ésta es la doctrina de las 3 pérdidas.

    Aún si una persona conce el camino de la sabiduría; 
    sin práctica no hay realización.
    Aún si un maestro te muestra el camino, 
    tú tienes que recorrerlo por ti mismo.

    http://basiliskus.blogspot.com.es/





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  • 09/03/16--10:30: KOLBEIN FALKEID [19.111]

  • Kolbein Falkeid

    Kolbein Falkeid (nacido el 19 de de diciembre de 1933 en Haugesund. Noruega) es un poeta noruego. Escribe poesía modernista tradición popular y hverdagsnær.  Sus poemas suelen expresar una comprensión global y la solidaridad internacional.

    Falkeid ha alcanzado en los últimos años una gran cantidad de público, fue miembro de la Asociación de Autores del Consejo Literario 1978-1984. Desde 1978, ha sido el representante de Autores en Consejo del Idioma Noruego. En 1998, fue poeta distinguido en el Festival de este año, durante el Festival Internacional de Bergen.

    El rey nombró en 2010 a Falkeid, Caballero de 1ª clase de St. Olav "por su obra literaria." Consiguió el Premio de Cultura del Consejo de Rogaland en 2016 (otorgado por el Consejo del Condado de 06.14.16)



    Poema de Kolbein Falkeid
    del libro Norsk Lyrikk Fra 70-åra
    ("Lírica Noruega de los años 70s")

    Encontraré el camino

    La muerte no es tan espantosa como antes
    Las gentes a las que yo quise
    se adelantaron y abrieron camino
    Eran hombres de bosque y acostumbrados a las montañas
    Entontraré el camino

    ...

    Versión original:

    Jeg finner nok frem

    Døden er ikke så skremmende som før
    Folk jeg var glad i
    har gått foran og kvistet løype
    De var skogskarer og fjellvante
    Jeg finner nok frem

    http://basiliskus.blogspot.com.es/




    Velsigne deg

    Tekst: Kolbein Falkeid / Musikk: Øyvind Staveland | ♪ Noter ♫
    «Velsigne deg» finner du på: st. mandag

    Det blir så fint på jordå, 
    hvis du kan få det godt.
    Men husk å gjødsla ordå 
    med smisk for stort og smått.
    Og døyv med mjuke tonar 
    kvert skrik fra svarte krok krok.
    Gløm sult og millionar 
    som gav og tar og tok.

    Velsigne deg , du mette
    som bor i Vest og Nord.
    Trim flesket vekk med svette
    og gå te dekka bord.
    Husk alltid:Du e navet
    om enn du går i flokk.
    Stå fast på detta kravet
    og vør deg sjøl du, nok

    ja, gå du barra roligt rondt
    med drabelige steg.
    Og skam få dei så tenke vondt
    om sånne fine folk som deg.
    Ein bitte liten skam
    kan døyvast med ein dram

    Ja, sov og lev for fanken!
    og hold deg trygt i skjul
    Gløm bombene og stanken i Bagdad og Kabul.
    Nyt livet, ta ein pille
    mot småverk, gløm kje tran.
    Gløm fluene i auene
    på ongar i Sudan.

    2008 MajorForlaget




    Aldri

    Tekst: Kolbein Falkeid / Musikk: Øyvind Staveland | ♪ Noter ♫
    «Aldri» finner du på: st. mandag

    Så lenge
    fikk livet aldri tråkke rundt øynene dine
    at det lagde seg stier der.

    Aldri streket vinden opp linjer 
    når den øvet seg i skjønnskrift på pannen din.

    Håret hang høyt og langt
    en blank stjernenatt. Aldri 
    skjerpet alderen sølv.

    Oss skyver årene videre. Jager på.
    Du hviler
    på mjuk, eviggrønn ungdom
    i veikanten og bortenfor 
    verdensrommet.

    2008 MajorForlaget




    Gledespunkter

    Tekst: Kolbein Falkeid / Musikk: Odin Staveland | ♪ Noter ♫
    «Gledespunkter» finner du på: Siste stikk

    Liker tidlige morgener
    som nettopp har begynt å pakke ut dagen.
    Et avisbud sykler ruta si.
    Langt borte starter en trailer
    og bokfinken åpner skrinet med sangene sine

    Kråka, den pjuskete feieren,
    flyr lavt mot vestavinden. Med vingenes
    sprukne sopelimer
    koster den sot av skyene, så blankt regn spyler byen. Iblant inspiserer den gatene som en barket uteligger, mønstrer pyntelige folk, nybonte biler og sier kra,kråkemål for skitt au!
    Tøff kar. Liker den.

    Liker politikere også.
    Og andre rovdyr.De av dem
    som våger å løfte bakfoten,
    pisse på preiket
    og tilstå at makt er et godt bein å gnage på.
    Skvære bøller. Liker dem.

    Også røster.
    som skramler av tønner og oljefat liker jeg.
    De lemper tung latter opp fra lungene
    og smører strupehodet
    med en halvliter liv.

    Før køyetid
    gynger de små, søvnige ord
    på kne.

    Til og med oppkomlingen liker jeg:
    Rå kraft og ren biologi.
    Et svaksynt neshorn med øre for klingende mynt brøyter seg vei gjennom den tørre fernissen av god smak, tradisjon og tredjegenerasjonsgress.
    Finner kilden,
    tømmer den.

    Og tilliten!
    Hver gang den snekrer hjerneceller for taktikk har den ti tommeltotter.
    Den er enten født for tidlig eller for sent, tilhører en fremmed verden og voldtas av enhver sjøkgodhet som erigerer gjennom gatene.

    Liker varmen
    som går fra det ene mennesket til det andre uten å ta betaling for det.
    En kanyle har sugd opp dråper fra Golfstrømmen.
    Nå glir den innover i kroppen,
    bryter råk i de islagte fjordene der
    og lar det søkklastede livet dunke etter til kais.

    Liker gleden. Et lite stjerneras
    knitrer hull på himmelen av svarte tanker.
    Månen sender sine lyse stengler ned
    for ildfluene til å knoppe seg og blomstre på.
    Og selvmorderen
    ombestemmer seg

    Nysnøen stuer all støy
    inn i rom uten akustikk.
    Jeg liker den.
    På morgenfortauet
    begynner verden på nytt.
    Renheten farger av,
    og fyrbøterhjertet mitt blir kritthvitt.

    Men også regnet liker jeg.
    Det væter byen
    og klistrer den som et frimerke på landskapet.
    Om natta kommer drømmen,den flittige postmannen, og sender konvolutten til Rio i karnevalstida.
    Regnet trommer på taket.
    Gamle uteseilere danser samba i søvne.

    Liker den fremmede kafeen
    som koker av folk og likevel har en ledig stol.
    med en flaske vin
    oljer jeg den hissige strømsjøen i blodet mitt.
    Bølgene legger seg.
    Og midt i stormen av prat og surr
    berger jeg forliste sekunder.

    Munnspillet liker jeg.
    På hjemvei fra endeløst pjatt og knuste netter limer det potteskårne sammen til en brukbar vase, fyller den med regn av musikk og stikker morgendagen nedi som et utsprunget håp.

    2005 MajorForlaget





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  • 09/03/16--10:48: HERBJØRG WASSMO [19.112]

  • Herbjørg Wassmo

    Herbjorg Wassmo (Nació en 1942 en Noruega) escritora noruega. Durante años ha sido una de las autoras más leídas de su país.

    Debutó en 1976 con la colección de poemas "Vingeslag" (Aleteo).

    Después de escribir un par de libros de poemas a finales de la década de los setenta, se dio a conocer en 1981 con la publicación de su primera novela, La casa del mirador ciego. La protagonista es una niña, Tora, que es víctima de abusos en su casa. Siguieron dos novelas más sobre la misma Tora (La habitación muda y El cielo desnudo). En 1989 publicó El libro de Dina, que dio lugar a una segunda trilogía con protagonista femenina, en esta caso una adulta ("Hijo de la providencia", 1992, y La herencia de Karna, 1997). Las trilogías sobre Tora y Dina ocupan un lugar central en su producción aunque ha escrito muchos otros libros, sobre todo novela, aunque también una obra de teatro, un libro para niños y una novela documental. Su última novela se publicó en Noruega en 2009 con el título Cien años.


    Poema de Herbjørg Wassmo 
    del libro Norsk Lyrikk Fra 70-åra
    ("Lírica Noruega de los años 70s")


    Mamá - ¿qué es idealismo?

    Sí, idealismo 
    es una bonita palabra
    que nos ayudará
    a tener un mundo mejor
    pero igual y tiene
    pies demasiado flacos y 
    manos frías

    Cuando sale
    a jugar a los exploradores
    se le ve raramente abajo
    en el camino lodoso
    Sólo se le ve en el camino al cielo
    es por eso que se tropieza tan seguido
    y cae

    ...


    Versión original en noruego:

    Mamma - hva er idealisme?

    Jo idealisme
    er et pent ord
    som skal hjepe oss
    til en bedre verden
    men det har liksom
    for tyne føtter og
    kalde hender

    Når det går ut
    for å leke speider
    ser det sjelden ned
    på den gjørmete veien
    bare til himmels
    derfor snubler det ofte
    og faller.


    Herbjørg Wassmo skriver også vakre dikt


    Det var på bursdagen min  for maange år siden, ja da jeg ble 30, og det var omtrent da jeg våknet til den store kilden med poesi som vi bare kan forsyne oss av, kostnadsfritt, men likefullt en stor berikelse som selve livet byr oss.  Det skjedde på den måten at mine venninner kom med gaver, men flere hadde også med et av sine yndlingsdikt som fulgte gavene.  
    Gavene husker jeg ikke, men diktene. Dette diktet fikk jeg av min barndomsvenninne, Marit, som jeg har kjent siden jeg var 5 år, og hun viste meg veien til poesiens utømmelige skattkise.


    MIN TIME

    Favne hele tiden!
    Favne de små solstråler 
    De skarpslitte sorgene 
    De ukjente undrende ansikt 
    - favne hver urett 
    Ta inntil seg den beske skuffelsen 
    Bøyd i kne 
    Knuge kropp til kropp 
    Den magre kjærligheten 
    - ta i fang sviket og tomheten 
    Holde i favn den nyfødte og dødsdømte gleden 
    Klamre den ustø planke livet er 
    La tid og vind 
    Forme furene 
    -favne og gi favn
    Bli slik eller slik 
    På godt og vondt 

    av Herbjørg Wassmo





    La casa del mirador ciego, de Herbjørg Wassmo

    por ALBERTO R. TORICES

    La Tarántula, abril de 2015

    Querido A…, ¿también en esa isla lejana te cruzas con caras tristes, con pobres cuerpos agobiados? ¿En todas partes los hombres y las mujeres soportan pesos que encorvan su silueta y ensombrecen su rostro?

    «Lo único que quiero son unas migajas de vida…»

    Nada más inteligente y perverso, nada más interesado, que echar sobre la espalda de toda la humanidad, sin excepciones ni tonterías, la losa negra de un pecado “original” que nunca cometimos y hemos de purgar eternamente. Nada más hermoso y justo, nada más noble e inteligente también, que plantarse y mandar la losa a tomar por ahí, y estirar la espalda, llenar el pecho, mirar el mundo de frente… Pero tengo que admitir que hoy, ahora, inclinado sobre estas palabras, me curvo algo más de lo estrictamente necesario: ¿será el peso de esa culpa ajena y heredada, esa culpa inmerecida, inventada, insoportable? Es como un bulto aquí detrás, humilla mi cerviz y se abraza a todo mi cráneo, pesa. Como una plomada cuelga de mi lóbulo frontal y oscila sobre el papel, y los dibujos que hace se parecen bastante, me parece, a estas líneas que te escribo…

    Acabo de leer La casa del mirador ciego (1981) y tal vez eso que se agarra a mi cabeza y me doblega es también el peso de un pecado original, no el de toda la humanidad, sólo el de la mitad… Hablo del pecado del ‘género’ al que pertenezco, cometido, reiterado y agravado por todos mis ‘congéneres’ durante siglos y milenios, hasta Adán. No sé si me estás entendiendo, me refiero al pecado de los ‘hombres’, que desde la noche de los tiempos tratamos de transferir y proyectar conforme a una vieja y eficaz estrategia: Échale la culpa a la víctima…

    Atiende.

    Herbjørg Wassmo nació en Vesterålen, un archipiélago al norte de un país boreal: Noruega, que significa precisamente ‘ruta hacia el norte’. Nació allá lejos en 1942, cuando los nazis invadían y ocupaban, propagando el terror y marchando a todo galope hacia la hecatombe. Yo hasta hace quince días no había oído hablar de ella y sé que tú tampoco, tranquilo. Lo que te envío es su primera novela, que publicó al filo de los cuarenta, edad perfecta para debutar (si se han hecho los deberes) en la división de honor de la literatura, que es la novela, punto. Quizá, con este que es el cuarto, te preguntes para cuándo en nuestra selección los tolstois, goethes, homeros y demás colosos de las Grandes Letras Universales. Tranquilo, tú relaja, respira… No hacemos esto para seguir haciendo lo que hemos hecho hasta ahora, ¿verdad que no? La casa del mirador ciego es una novela heladora y deslumbrante, y si te la envío y la incluyo en nuestro particular ‘only twelve’ o nómina de los doce salvados, es porque con materiales como estos quiero refundar mi biblioteca y todo lo mío, porque aquí leo cosas que no recuerdo haber leído en los muchos tolstois, goethes y homeros que me he metido entre pecho y espalda, y porque es abril y mi cuerpo pide savia nueva, porque sí.

    Aquí comienza Wassmo su andadura como novelista y lo hace escribiendo sobre una persona que apenas termina de pasar el mal trago de la niñez y ya se despeña por la escollera de la pubertad, momento en el que pierde definitivamente el control sobre un cuerpo que duele y sangra, segrega y huele y empieza a crecer «en todas las direcciones imaginables». La cría, sí, se llama Tora (mola) y es fruto de la vergüenza, esto es, de la relación que su madre tuvo con un oficial alemán durante la ocupación nazi. Terminada la guerra, si es que las guerras terminan alguna vez, el oficial desapareció. A Tora le dicen que lo fusilaron, pero ella no quiere creerlo. Ella incluso se imagina de qué color es la cancela de la bonita casa donde vive, en un lejano lugar llamado Berlín. Porque Tora está aprendiendo a volar, esto es, a evadirse; ya que no puede defenderse y defender a su cuerpo de las cosas que le pasan (esos pasos que se acercan en la oscuridad, esas manos que lo cogen y lo utilizan), mejor ausentarse: el pensamiento sí puede escapar, no precisa de un lastre material y sabe desaparecer mientras al cuerpo le pasan cosas, allá abajo.

    Allá abajo, en el mundo real, ciertamente las cosas no son del todo fáciles para los cuerpos. Vencido y expulsado el intruso alemán, comienza la obligada recuperación del tiempo y la dignidad perdidos, y los hombres buscan y encuentran chivos expiatorios, por ejemplo, en los cuerpos de las mujeres que se dejaron seducir por los soldados invasores, que incluso se enamoraron y tuvieron hijos con ellos, sin casarse siquiera. Heredera de semejante ignominia, Tora pertenece a esa casta necesaria: la chusma, las ratas humanas. La humanidad caída. Esa vergüenza congénita, por lo demás, tiene un nombre y una materia y, peor todavía, una presencia ominosa y constante. Es, ya lo estamos apuntando, el cuerpo. El cuerpo: causa de incomodidades, insidioso y demandante, inoportuno. El cuerpo: generando molestias cada poco, precisando de atenciones y cuidados como si no tuviera uno otra cosa que hacer. El cuerpo, que además suscita burlas e insultos y, por si no fuera bastante, se comporta como un imán, atrayendo con fuerza a otros cuerpos que se aproximan y chocan, golpean, rompen. Eso, el cuerpo: una cosa que atrae a cuerpos más fuertes que lo cogen y lo usan, lo fuerzan y estropean, lo desarman y cambian al final por otro más nuevo y mejor. El de Tora es además un cuerpo bastardo y medio alemán, motivo extremo de repulsión, y ya que no puede ser ocultado ni apenas disimulado, ya que no le queda más remedio que ser y ex-ponerse, deberá asumir también las consecuencias.

    Tora «trataba a su propio cuerpo flaco con cariño, hasta que se ponía incandescente y vibrante y se le calentaban los pies». Pero su cuerpo inevitable también recibe golpes y palabras rudas, y por si fuera poco despierta y azuza al peligro, o como aquí se dice, «la peligrosidad»:

    «Manos. Manos que llegaban en la oscuridad. Eso era la peligrosidad. Manazas duras que agarraban y apretujaban. Después apenas alcanzaba a llegar al servicio antes de que fuera demasiado tarde».

    Las manazas y el daño son consecuencia y agravante de la vergüenza inventada, cristiana y primigenia («Dios había hecho las cosas de tal manera que algunos debían avergonzarse, por su propio bien, en tanto que pecadores»), y si te ha tocado esa lotería, lo mejor, lo más práctico, es aceptarlo y tirar, como sea. Como Tora:

    «[…] se acurrucó el interior de su vergüenza y se quedó absolutamente sola contra todos».

    Inocente, flacucha y pelirroja, Tora vive en un pueblo en una isla de pescadores: ellos faenan cuando tienen trabajo, ellas filetean y manufacturan el pescado cuando tienen trabajo también; y cuando no hay trabajo se acumulan deudas, se usa más la ropa, se van amontonando los problemas. Su madre, Ingrid, bastante lleva con su historia, sus turnos de noche y su propio cuerpo molido física y moralmente, como para enterarse del infierno por el que está pasando su hija, como para querer afrontarlo. Y están asimismo su tía Rakel, en la que Tora encuentra algo parecido al consuelo y la protección; su abuela alemana, que es un personaje que medio se inventa; su vecina Elisif, que es presa de un delirio religioso y acaba en un manicomio; su amiga Sol, que en ausencia de la madre loca ha de ocuparse de cuidar a sus hermanos pequeños… Bueno, también salen hombres en La casa del mirador ciego: son esas despreciables criaturas que verás en segundo plano, haraganeando y escupiendo, estorbando y maldiciendo. Y emborrachándose, cómo no. Salen hombres también y entre ellos sobresale uno que es un cruce entre ogro inmundo y cerdo facóquero, un orco ebrio y pestilente que por las noches, después de malgastar en bebida un dinero que ni siquiera ha ganado, aprovecha las ausencias de su mujer para meterse en la habitación y en la cama y en el cuerpo de Tora, su hijastra. Se llama Henrik y consigue que uno se avergüence de ser lo mismo que él: un hombre. Pero en mi lectura esta es una novela de mujeres y sobre mujeres, lo digo con convicción y sin autocensura, y también o especialmente sobre el cuerpo de las mujeres, ese pobre pagano, ese triste sudario, esa casa de la vergüenza… Esa moneda de cambio y esa pesadísima cruz, el cuerpo, empeñado en acompañarnos a todas partes. Disculpa… No he podido evitar que me pueda la empatía.

    Tampoco Tora puede evitar que su cuerpo crezca y llame la atención, que se obstine en estar siempre presente y que por las noches, cuando su madre falta, la puerta de su habitación se abra y unas manos entren con una cuerda. Si le da tiempo, si ha estado atenta y preparada, puede escapar en alas del pensamiento, dejando solo en la cama al cuerpo, que tendrá que apañárselas como pueda. Si no, si el sueño la vence y los pies del ogro son lo bastante sigilosos, si las manazas logran sorprenderla, no le quedará más remedio que estar presente y pasar por ello, apretar los dientes, esperar que acabe. Y procurar que luego le dé tiempo a llegar a donde tiene que llegar antes de ponerlo todo perdido.

    Novela sobre el abuso sexual que un adulto comete sobre una menor, digámoslo clarito, abuso que es un fantasma muy real que recorre toda la historia de nuestra condenada especie y por momentos, permíteme el cabreo, uno quisiera coger a todos los hombres y gasearlos, o castrarlos, o mandarlos a algún sitio del que ni salgan ni vuelvan nunca. Uno lee La casa del mirador ciego y, aparte de flipar mucho con la prosa metálica y dulce de esta debutante, siente impulsos un poquitín bestias, la verdad. O por lo menos ganas de gritar, como Rakel a su marido:

    «—¡Fuera de aquí! ¡Hoy me entran arcadas con solo ver a un hombre!»

    Comprende uno la fantasía (tan masculina, maldita sea) de una comunidad humana exclusivamente femenina, un paraíso futuro como el que concibió el mejor Houellebecq, en el que estarían ellas solas y tranquilas, dejadas en paz, a su buen aire. Uno acaba pensando que ellas solas están bien, están mucho mejor en realidad, y que todo lo que podemos hacer por ellas es quitarnos de en medio, no molestar. En realidad, no nos necesitan para nada, es decir, para casi nada, y ese es el problema, el casi.

    Aquí es donde notarás el peso de esa culpa que te decía, pero es que son muchas las generaciones que nos preceden, muchas las puertas que se han abierto en la noche y las manos peludas que han agarrado y apretujado, etcétera. Demasiadas como para que pueda uno relacionarse con ellas sin sentir esa “carga” genética y ese dedo acusador: ¡tú, hombre, fuera de aquí!

    Mucho es lo bueno de La casa del mirador ciego pero lo que más me ha interesado a mí, en fin, es la atención de Wassmo puesta en el C U E R P O de la pequeña mártir:

    «En medio de la noche se despertaba, sintiendo todo el cuerpo sudado, como si estuviera a punto de caer enferma con fiebre. Y quería llamar a su madre, sentirla contra su cuerpo, pero no conseguía sacar un solo sonido». (El énfasis, ya te digo, es enteramente mío.)

    El foco puesto en el cuerpo y más acá, en lo orgánico, lo fisiológico, sin pudor, sin pavadas. En la hora de escribir, los tíos ignoramos directamente nuestro cuerpo, si acaso de cuando en cuando lo citamos de pasada, o nos volvemos hacia él si puede proporcionarnos algún hallazgo verbal. Poco más. Paradigma de platonismo consumado, el escritor (hombre) es pura mente etérea y volátil, desligada de su cuerpo y, ya puesto, de todo el resto de su realidad tangible y material, que mientras se prolonga la escritura queda allá abajo, allá lejos. Terminamos de escribir y ya sí, cerramos el cuaderno, regresamos al cuerpo, preparamos el desayuno a los niños. Este escritor-mente padece, sin embargo, una obsesión enfermiza y muy significativa por otro cuerpo, que es el de ellas. Digamos que no se lo saca de la cabeza, pero al mismo tiempo es incapaz de tomarlo como es y señalarlo por sus nombres. Para nosotros, parece, el cuerpo de las mujeres es una realidad excesiva, abrumadora, casi formidable, de ahí que le apliquemos veladuras y fantasías, elipsis y un sinfín de figuras retóricas y efectos especiales; de ahí también que toda nuestra literatura se vea engordada por el insano colesterol de tanto poema de amor, tanta canción desesperada y tanto cantar de los cantares; por eso vemos inquietas gacelas donde hay unos pechos jóvenes, y campos de trigo donde un vientre terso, y odres llenos de dulce vino donde unos muslos rotundos y por su sitio. Etcétera. Y que no nos hablen de fisiología, por favor, con la anatomía nos basta. Te diré, amigo y hermano, mi semejante, mi hipócrita y único lector, que ha acabado repugnándome la lírica del erotismo. Yo que tanto la he trasegado, hoy no puedo más con ella. Yo que tanto he manoseado los cuerpos de mis mujeres con metáforas y adjetivos, con luces y texturas y artificios. Paso. Hoy veo que esa es una lírica menor y acomplejada o, peor aún, una herramienta más al servicio del mismo mecanismo de dominación que ha concebido las masculinas religiones, los masculinos ejércitos, la masculina política, los masculinos negocios, las masculinas academias y policías, y hasta una masculina gastronomía. El mismo que ha dictaminado que el cuerpo de las mujeres no es de las mujeres sino de los hombres: su fecundidad, su sexualidad, su virginidad no son suyas, son nuestras y hacemos con ellas lo que nos place y lo que más nos interesa.

    Hoy, estaba diciéndote y a ver si acabo, yo prefiero que los pechos y los vientres y los muslos sigan siendo suyos y sigan siendo tales y, puesto a pedir, que nadie nos hurte la mitad menos “poética” de nuestra corporeidad.



    Herbjørg Wassmo en el Salón del Libro de París, en 2011 (Foto Thesupermat)

    Como no la hurta Herbjørg Wassmo. Ella sí se acuerda de hablar del cuerpo, de nombrarlo y aludir a sus necesidades y apetitos, flaquezas, servidumbres, funciones. Mira estas líneas tomadas de uno de los pasajes más hermosos y entrañables, ese en el que la autora alude al retrete que comparten los vecinos de el Hormiguero, que es el nombre que recibe la casa del mirador ciego, edificio de viviendas donde se aloja la hez humana. Un espacio, el retrete, que en su mitad femenina

    «[…] proporcionaba cierto consuelo y generaba una especie de comunidad que no requería ser comentada ni ensalzada.

    Bastaba con llamar discretamente a la puerta y susurrar por la rendija alguna palabra a fulana o mengana, y con eso la hermandad quedaba sellada y el camino al retrete despejado. Reflexiones de vida a media voz, confidencias sobre las secreciones internas o sobre la indomable locura del corazón formaban a menudo parte del conjunto. Lo que tenía lugar no era solo la expulsión de los residuos propios de la naturaleza, durante toda la época de oscuridad, la tristeza del alma y el consuelo llenaban en la misma medida el frío espacio de la letrina».

    Iré despidiéndome, qué remedio. Admito que al principio Wassmo me irritaba un poco con tanta frase lapidaria y tanto punto y aparte. Hasta que me di cuenta de que esta prosa era poesía, y comprobé que apenas decaía, y que venía repleta de hallazgos: «El sol es piadoso… y calienta a cualquiera», «Le costaba tanto sacar las lágrimas…», «aquel olor dulzón a muerte y claveles», «un suspiro recorría el tubérculo y la azada se detenía», «La primavera era como una brocha olvidada en el sótano, no la habían limpiado bien»… La poesía, hermano, otro cuerpo que tal baila…

    «La poesía estaba al acecho en los detalles, en el bendito goteo del canalón roto, por ejemplo. Pero era tímida y la olvidaban como a un pobre niño al que nadie quisiera amamantar o dar cariño».

    Por momentos, la poesía alcanza esta novela una intensidad que hasta la aproxima al haiku, mira: «Tora sabía que el más fuerte era quien decidía y siempre llevaba razón. / Era importante saber quién era el más fuerte. / Henrik era el más fuerte».

    No dejes de reparar en el simbolismo de los paisajes, ni en el hecho de que el pueblo y la isla donde transcurre la novela sean el Pueblo y la Isla. Igual que cada hombre es el Hombre. Pero sobre todo medita en lo turbio que ves al fondo de esta carta, eso que hiede y no confesamos y es lo que nos hace entrechocar con ellas: esposas, madres, hijas… Ay, «¡Quién pudiera estar en paz con sus recuerdos!»

    De esa oscura materia, tan oscura que bien podría ser un complejo de culpa, se nutren mi lectura y estas palabras. De ella misma somos hijos tú y tu fiel

    Alberto

    http://revistatarantula.com/la-casa-del-mirador-ciego-de-herbjorg-wassmo/



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  • 09/03/16--11:12: ARILD NYQUIST [19.113]

  • Arild Nyquist

    Arild Nyquist. Nacido el 6 de marzo de 1937 en Oslo, murió el 21 de de diciembre de de 2004 en Asker. Fue un noruego escritor, músico, artista y poeta.

    Comenzó la escuela de Artes y Oficios para convertirse en pintor, pero debutó como autor en 1963. Educado en el Statens Lærerskole y entre los años 1968-1976 trabajó como profesor de arte en Lofoten, donde había vivido desde 1963.

    Nyquist fue nominado en 1994 por el Consejo Nórdico para el Premio de Literatura por la novela autobiográfica Ungdom.

    Nyquist era hijo del autor Gerd Nyquist.

    PREMIOS:

    Mads Wiel Nygaards legat (1971)
    Årets ærespris fra Litterært Forum Skien (1986)
    Kultur- og kirkedepartementets billedbokpris for barne- og ungdomslitteratur 1987, for Onkel Monokkel og trommeslageriet (sammen med Hans Normann Dahl )
    Kultur- og kirkedepartementets billedbokpris for barne- og ungdomslitteratur 1978, for Snekkerne kommer (sammen med Morten M. Kristiansen )
    Nøffs Ærespris (1998)
    Kardemommestipendiet (1999)

    BIBLIOGRAFÍA:

    Ringer i et sommervann (roman) (1963)
    Dexter & dodater (prosatekster) (1971)
    Frakken tegner og forteller (prosalyrikk) (1971)
    Nå er det jul igjen! og andre dikt (dikt) (1972)
    Abel XIV (roman) (1973)
    Blæsch og andre historier (fortellinger) (1974)
    Eplehøst (1974)
    Fra feriehuset September (dikt og prosatekster) (1975)
    Barndom (selvbiografi) (1976)
    R. Fortellinger for nordmenn (fortellinger) (1977)
    Da onkel Krokodille og fetter Bamse drog til byen (barnebok) (1978)
    Kollvikabrev (epistler) (1978)
    Snekkerne kommer (billedbok) (1978)
    Kelner! (dikt og tekster) (1979)
    Eventyrhagen (dikt for barn) (1979)
    Skalden Odvar og andre svingslag. (petiter og dikt) (1980)
    Abborfiske i Norge (reiseroman) (1981)
    I avisen (roman, illustrert av Finn Graff ) (1981)
    Tomme bord, og, leste den andre veien: Epleslang (visebok) (1982)
    På Geilo, sa Tom (noveller) (1982)
    Reisen til Drammen (1982)
    Mil etter mil – Jostein Wilmann går i brudd (idrettsbiografi) (1982)
    Flyvende fru Rosenkrantz (1983)
    Mr. Balubers trompet (dikt og tekster) (1984)
    Lille Per – og enda mer (barnebok) (1984)
    Havet. Et dikt om livet og døden (dikt, illustrert av Bjørn Willy Mortensen ) (1985)
    Løp, Johan – vent! (roman) (1986)
    Slemme Lars (1987)
    Onkel Monokkel og trommeslageriet (barnebok, illustrert av Hans Normann Dahl ) (1987)
    Giacomettis forunderlige reise (roman) (1988)
    God dag og adjø. Ord og bilder i hverandre (1988)
    Barberstol & Tomater (1990)
    Jeg heter Arild (illustrert av Tor Bomann-Larsen ) (1990)
    Bilder. Reiser (epistler og fortellinger) (1991)
    Sorg er en pike (illustrert av Fam Ekman ) (1991)
    Tenk om! (illustrert av Finn Graff ) (1992)
    Kalender 1992 . Tekst (ett dikt for hver måned) og illustrasjoner A. Nyquist (Eide Forlag 1992)
    Nå er det jul igjen! – Tyve år etter (dikt) (1992)
    Høst i august (dikt, prosadikt og viser) (1992)
    Herr Blaas vakre verden (novelle, illustrert av Marek Woloszyn ) (1993)
    Ungdom (selvbiografi) (1993)
    Mort (fortellinger) (1994)
    Noen (dikt) (1994)
    Om livet i Lofoten (tekster, fotografier av Kjell Olav Storvik ) (1995)
    Knapphuset (noveller) (1995)
    ? Romanen Novellen (prosatekst) (1995)
    Fra Lofoten til Cap Ferrat (epistler) (1996)
    Så lenge det er ørret er det håp, Arild (dikt og fortellinger) (1997)
    Gullens drøm om en øy (roman) (1997)
    Arilds hus (dikt) (1998)
    Ensom dronning og andre (dikt) (1999)
    Sølvfiskene og andre eventyr (for voksne) (fortellinger) (2000)
    Nøkken forteller (roman) (2001)
    Krokodillesang (dikt) (2003)
    Packsac (reisedagbok) (2007)



    Poema de Arild Nyquist
    del libro Norsk Lyrikk Fra 70-åra
    ("Lírica Noruega de los años 70s")



    Soledad

    Soledad, dices. Está bien
    con un poco de ella
    soledad mientras no sea
    demasiada. Cuando abro la puerta
    y grito por la noche: ¡Ven, entra
    entra - aquí hay suficiente soledad
    para dos! ¡Sí, para cuatro! Y
    en los días verdaderamente malos grito:
    ¡Tengo suficiente soledad
    para una orquesta entera!

    ...



    Versión original en noruego:


    Ensomhet
     
    Ensomhet, sier du. Det
    er greit med litt
    ensomhet bare det ikke
    blir for mye. Da åpner jeg døren
    og roper ut i natten: kom inn
    kom inn – her er ensomhet nok
    for to! ja for fire! Og
    på riktig ille dager brøler
    jeg: her er ensomhet nok
    for et helt orkester!

    http://basiliskus.blogspot.com.es/





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  • 09/03/16--11:25: STIG HOLMÅS [19.114]
  • Foto: Skjalg Ekeland

    Stig Holmås

    Stig Holmås. Nacido el 25 de de febrero de 1946 en Bergen, es un bibliotecario y autor de poesía, novelas, cuentos, teatro y literatura infantil, noruego. Es el padre de SV -politikeren Heikki Holmås.

    En 1985 recibió el premio de literatura Tordensønnen.

    Sus libros han sido parcialmente traducidos al Inglés, finlandés, danés y sueco, español, alemán, chino y bielorruso.

    Bibliografía 

    Poesía

    Åtte fra Bergen (medforfatter) 1969
    Vi er mange 1971
    Tenke på i morgen 1972
    Nok å ta seg til 1974
    Folket som alltid lengter 1980
    Her 1985

    Prosa

    Mannen fra Nicaragua (noveller) 1979
    Guttene i markegaten (noveller) 1981
    OK Corral 1991
    Flukten fra kemneren; eller den veldige lengselen i bodyen min 1992
    Kondoren 1994
    Lampeskjermer 1998
    Trommeslageren fra Tourigo 2005
    Regn 2008


    Poema de Stig Holmås
    del libro Norsk Lyrikk Fra 70-åra
    ("Lírica Noruega de los años 70s")



    No somos incrédulos

    Creemos en los bancos
    En el Banco privado, en el Banco de Crédito
    En el Banco de Vestland
    En todos los demás que nos enseñan
    a perder las fuerzas, manos pobres
    y en las vidas pecaminosas de los ricos
    Creemos en los bancos
    así como creemos en las iglesias, el adoquín,
    carretillas y palas viejas

    En los muelles creemos
    En los barcos, en las grúas y en las
    planchas con mercancías
    En los callejones y en los terrenos comunales
    En la casa y en los salones
    En cada uno de los objetos de la ciudad

    "Bergen la ciudad de los mercaderes"
    dicen los que no la conocen mejor
    Pero todo lo que vemos
    lo ha creado la gente.
    Con o en contra de su voluntad.



    Original en noruego:


    Vi er ikke vantro

    Vi tror på bankene.
    På Privatbanken, på Kreditbanken,
    Vestlandsbanken
    og alle de andre som lærer oss
    om tapte krefter, fattige hender
    og de rikes syndige liv.
    Vi tror på bankene
    slik som vi tror på kirker, brostein,
    handvogner og gamle spader

    På bryggene tror vi
    på skip, kraner og paller med gods.
    På smau of allmeninger,
    hus og haller
    På hver enesete gjenstand i byen.

    "Kremmerbyen Bergen"
    sier de som ikke vet bedre
    Men alt vi ser
    har folket skapt.
    Med og mot sin vilje.

    http://basiliskus.blogspot.com.es/









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  • 09/03/16--11:49: KETIL GJESSING [19.115]

  • Ketil Gjessing

    Ketil Gjessing. Nacido el 18 de de febrero de 1934 en Oslo, es un poeta y traductor noruego.

    Gjessing estudió en la Universidad de Oslo y es mag. Art. y cand. Philol. en literatura, Inglés y música en 1965. Ha sido empleado como maestro en Noruega en el Atlantic College, de St.Donat Gales del Sur, Reino Unido en el año escolar 1965- 1966. Era entonces secretario programa de NRK Radio Teatro en 1966. Durante un período también fue miembro de redacción de las revistas Pax y Perfil.

    Poesía:

    Kransen om et møte, 1962
    Frostjern, 1968
    Private steiner, 1970
    Utgående post, 1975
    Snøen som faller ifjor, 1977
    Bjelle, malm, 1979
    Vinger, røtter, 1982
    Slik pila synger i flukten, 1985
    Nådefrist , 1988
    Dans på roser og glass , 1996






    Poema de Ketil Gjessing
    del libro Norsk Lyrikk Fra 70-åra
    ("Lírica Noruega de los años 70s")




    Otra tierra

    Hay otra tierra
    Detrás de la piedra y la paja, de las laredas
    y la arboleda 
    tras los peces y el ganado, el ratón y las hormigas
    - ahí hay otra tierra
    Trás la isla y el fiordo, tras el océano, 
    tras la colina y las montañas, 
    tras el horizonte,
    tras las estrellas, la luna, el sol
    - ahí hay otra tierra
    Trás la célula, el electrón
    tras años luz de lejanas neblinas
    trás líneas rectas, espacio curvo
    - ahí hay otra tierra
    trás estas cortinas, ésta puerta
    trás la vida y la muerte tu mundo




    Versión original en noruego:


    En annet land

    Det er anned land
    Bak stein og strå, bak li og lund, 
    bak fisk og fe, bak mus og maur
    - der er et annet land 
    Bak øy og fjerd, bak halv,.
    bak ås og fjell, bak himmelrand,.
    bak stjerne, måne, sol
    - der er et annet land
    Bak celle, elektron, 
    bak lysår fjerne rom
    bak rette linjer, krumme rom
    - der er et annet land
    Bak dette forheng, denne dør, 
    bak liv og død ditt land

    http://basiliskus.blogspot.com.es/search/label/poes%C3%ADa%20noruega









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  • 09/05/16--08:34: ESTELLE FENZY [19.116]

  • ESTELLE FENZY

    Nació en enero de 1969, en Francia. Después de vivir cerca de Lille y Brest, hoy vive en Arles donde se dedica a la enseñanza.

    Escribe desde el 2013 y publica sus poemas en revistas como Europe, Secousse, Remue.net. Para ella, en la escritura hay “una verdadera intensidad del ser, a la vez carnal y espiritual”. Su poesía está estrechamente ligada a sus vivencias personales y aborda temas como la muerte y la maternidad. Traducciones por Ilse Campos.

    Publicaciones:

    CHUT (le monstre dort) aux éditions La Part Commune (avril 2015)
    SANS aux éditions La Porte (juillet 2015)
    ROUGE VIVE aux éditions Al Manar (janvier 2016)

    Próximos:

    LE PAPILLON aux éditions du Petit Flou (automne 2016)
    L'ENTAILLE et LA COUTURE aux éditions Henry (2017)


     Traducciones por Ilse Campos.
    http://circulodepoesia.com/2016/09/veinte-poetas-francofonos-recientes-estelle-fenzy/



    Un movimiento de amor sobre la tierra
    (fragmento)

    Yo tiemblo.

    En silencio pero con todo el cuerpo. Soy una gran hoguera de llamas exploradas. Mi horizonte rojizo en la tarde se dibuja.

    Yo tiemblo.

    Ante las calles para cruzar los escalones pedazos de vidrio rotos. Ahí donde corta arde quema.

    Cuando un peligro choca sin ruido con el suave muro del vientre, sólo yo lo escucho.

    No hace falta confundirme.

    Ni a mí ni a mi inquieta carne. Mis temblores no son los del otro amor. Sólo el peligro me tambalea.

    Soy madre.

    Soy una mujer que tiembla.


    *


    Mi madre es bella. Con el lento trabajo de las estaciones sobre su rostro.

    No es necesario convocar a los espejos. Ni sacar las cartas. Yo ya soy el eco. La residencia viva de su ser.

    Soñando las dos con la infancia nos encontramos cara a cara.

    El tiempo desde siempre se divide. Hemos tomado los mismos pedazos. Compartido los secretos. Los primeros amores. La sangre menstrual. Las dudas de ser mujer. El lienzo escarlata del alumbramiento.

    Y entonces, una noche compartimos la muerte de mi padre. Mantuvimos las lágrimas al lado de los ojos. Fluyeron en este abrazo que nos estrechó mucho tiempo.

    Ya nada nos separará de nuestros recuerdos.



    Un mouvement d’amour sur la terre
    (extrait)

    Je tremble.

    En silence mais de tout le corps. Je suis un grand brasier de flammes fouillées. Mon horizon fauve dans le soir se dessine.

    Je tremble.

    Devant les rues à traverser les marches d’escalier les bouts de verre cassés. Là où ça coupe pique brûle.

    Lorsqu’un danger cogne sans bruit sur le doux mur du ventre, moi seule je l’entends.

    Il ne faut pas me confondre.

    Ni moi ni ma chair inquiète. Mes frémissements ne sont pas ceux de l’autre amour. Seul le péril me vacille.

    Je suis mère.

    Je suis une femme qui tremble.


    *


    Ma mère est belle. Avec le lent travail des saisons sur son visage.

    Nul besoin de convoquer les miroirs. Ni de tirer les cartes. Je suis déjà l’écho. La résidence vive de son être.

    Songeant chacune à l’enfance nous nous trouvons face à face.

    Le temps depuis toujours se divise. Nous avons pris les mêmes morceaux. Partagé les secrets. Les premières amours. Le sang menstruel. Les doutes d’être femme. Les linges écarlates de l’enfantement.

    Et puis une nuit nous avons partagé la mort de mon père. Nous avons tenu les larmes à côté de nos yeux. Elles ont coulé dans cette étreinte qui nous a serrées longuement.

    Plus rien ne nous séparera de nos souvenirs.



    ELDORADO LAMPEDUSA
    (fragmentos)

    La vida yace en algunas
    Que caminan con nosotros

    En la arena del viaje

    El hijo futuro
    Ya es presa

    Rodeada de carne


    *


    Todos esos listones

    Ceñidas las gargantas

    Más sed que los rebaños

    Las balas silban
    Ciegas

    Huyen
    Dislocadas

    Jebel

    Gólgota del exilio


    *


    En un

    Bolsillo cosido

    Una foto de letras

    Desteñidas

    Voces, caras
    Desgastadas

    De lo que fue amor


    *


    Cuál es la falta

    Tan grande que

    Los brazos, los corazones
    Las fronteras

    Se cierran


    *


    Invitación al día

    Y a la costa

    Icemos sobre nuestros hombros
    La parte respirable

    De nuestras vidas



    *


    Expulsados

    Escurridos

    Suaves nucas

    Entregadas
    A las lenguas del puente

    Nuestro primer grito

    Lapida la noche



    ELDORADO LAMPEDUSA
    (extraits)

    La vie gît dans quelques unes
    Qui marchent avec nous

    Dans l’arène du voyage

    L’enfant futur
    Déjà gibier

    Cerné de chair


    *


    Tous ces lacets

    Serrées les gorges

    Plus soif que les troupeaux

    Les balles sifflent
    Aveugles

    Courir fuir
    Disloqués

    Djebel

    Golgotha de l’exil


    *


    Dans une

    Poche cousue

    Une photo des lettres

    Délavées

    Voix visages
    Abrasés

    De ce qui fut amour


    *


    Quelle est la faute

    Si grande que

    Les bras les cœurs
    Les frontières

    Se ferment


    *

    Invitation au jour

    Et à la côte

    Hissons sur nos épaules
    La part respirable

    De nos vies


    *


    Expulsés

    Ruisselants

    Nuques molles

    Livrés
    Aux langues du pont

    Notre premier cri
    Lapide la nuit


    SILENCIO
    (fragmentos)

    10 de agosto

    Montañas
    Sol de fin de ruta
    Llegamos sanos

    Al teléfono tú dices

    Estoy enfermo

    Dos palabras
    Sin esmalte

    Yo, ave risueña
    El pico, el corazón
    En un segundo

    Clavados


    *

    Pensar claro
    Escribir simple
    Gritar fuerte

    Porque la vida
    Amputa


    *

    Someter
    La consciencia de
    La realidad de

    Perros de fusil

    Acorralados


    *

    ¡Silencio!
    (El monstruo duerme)

    Bebamos el galope de los días
    Y la sorpresa de vivir

    En el mismo vaso


    *


    Fin del jardín

    Eldorado

    En tu mochila

    El otoño infundido

    En los charcos de las terrazas


    *


    En mi

    Casa sobre zancos

    Lejos de la sal


    Mis venas, mi lengua

    Hablan de ti

    Tú atraviesas las ventanas

    A diez metros del suelo



    CHUT
    (extraits)

    10 août

    Montagnes
    Soleil de fin de route
    Bien arrivés

    Au téléphone tu dis

    Je suis malade

    Trois mots
    Trois tonnes d’argile
    Sans émail

    Moi l’oiseau rieur
    Le bec le cœur
    En une seconde

    Cloués


    *


    Penser vif
    Écrire simple
    Crier grand

    Puisque la vie
    Ampute


    *


    Soumettre

    La conscience de
    La réalité de

    Chiennes de fusil

    Aux abois


    *


    Chut
    (Le monstre dort)

    Buvons le galop des jours

    Et la surprise de vivre

    Dans le même verre


    *


    Bout du jardin

    Eldorado


    Dans ta musette


    L’automne infusé

    Aux flaques des terrasses



    *


    Dans ma

    Maison sur pilotis

    Loin du sel


    Mes veines ma langue

    Parlent de toi

    Tu traverses les fenêtres

    À dix mètres du sol




    [RÊVE SILEX] 

    Rêve silex

    corps ciment
    dégrisé durement

    Nuit de fantômes

    plaquée au sol
    face contre terre


    *



    Écorce craquelée

    on déleste
    on émonde

    Au carrefour de l'existence
    même le regard

    nu

    Estelle Fenzy, Chut (le monstre dort), La Part Commune, 35000 Rennes, 2015, pp. 16-17. Photo de couverture Rémy Fenzy.










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    Diego Fernández Magdaleno

    Es un músico, profesor y escritor español, nacido en Medina de Rioseco (Valladoliod), en 1971. 

    En el año 2010 le fue concedido el Premio Nacional de Música.

    Sin duda, la esencia de su poesía hay que buscarla en el sentido de la pérdida, del paso del tiempo, de los paisajes desolados que se interiorizan y en la presencia insostenible de la muerte. 

    También la reflexión sobre el hecho creativo –del poema, de la pintura o de la música– conforma su poética.  

    Es una poesía que insinúa –pocas veces muestra– algo acechante o nos traslada, de soslayo, a los territorios, ya deshilachados, de la infancia.  

    La depuración estilística de los versos convierte al lector en un espectador privilegiado del miedo que habita en cada uno de los poemas. 

    Su trayectoria puramente literaria abarca tres títulos:

    -El tiempo incinerado; lf ediciones, colección El Árbol Espiral, Béjar, 2005 (diario).
    -Libro del miedo; Editorial Comunicatemas, Valladolid, 2006 (poesía).
    -Razón y desencanto; lf ediciones, colección El Árbol Espiral, Béjar, 2008 (diario).

    Reseña y selección de textos: Luis Ángel Lobato Valdés






    (Los poemas aquí seleccionados pertenecen a la obra Libro del miedo).

    II

    Rechazas
    el ritmo de los surcos,

    la cera consumiéndose
    en su mástil de hielo.

    Para qué las plegarias
    de bocas inconscientes,

    asustadas 

    por tu anhelo de ser
    una palabra más
    contra su nombre.



    IV

    La luz no te persigue:

    son las grietas 
    del pasillo alargado
    que cruzaba tu infancia,

    con las puertas cerradas 
    y el dolor aturdido
    de tu padre muriéndose.



    XII

    Si traspasas el cerco,
    no sentirás
    el temor que has dejado
    durmiendo en su guarida.

    Y serás un silencio sin soledad,
    como los blancos de un poema.



    I
        A Francisco García Álvarez

    Esta luz
                      su materia
    mi olvido
                      náufrago
    abismos sin sangre
                                        para ti
    colores
                   abrigos
                                  suturas
    en el tiempo
                            ¿qué diciembre?



    III
            A Jesús Capa

    Para arrancar el plano
    las ficciones
                            profundidad y engaño de la línea
    razones no
                         ultramar
    arena
                y tránsito
    color y tú
                      ¿qué miradas?



    VII

    No te hablaba la muerte
    sin que te acurrucases
    en la esquina del miedo.

    Entonces te arrojaba
    el temor, la arrogancia
    de su oscura victoria.



    XI
          A Fiona P. Gough

    En los días más dulces de septiembre
    querías contemplar aquellos campos

    como un cuerpo extendido
    que la pasión no toca.




    XIV

    El canal 
    era la encrucijada,

    los niños y la sed,
    otras piedras
    para sumar
    al difícil recuento de los años,

    las linternas, su asombro:

    una marca de tiza corta el cielo

    y ya nadie,
    amor,
    a recordarlo.





    XV

    Algodones que vuelven
    cuando el verano asoma:

    tu porvenir es blanco.



      



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  • 09/06/16--07:44: BRONWYN LOUW [19.118]

  • BRONWYN LOUW

    Nacida el 9 de junio de 1992 en Great Barrington, Massachusetts, Bronwyn Louw pasó su infancia entre las colinas del condado de Berkshire y el Himalaya. Proviene de las montañas.

    No asistió a la escuela hasta la edad de 15 años, y en lugar de una educación formal, se nutre del juego, la lectura, la escritura y los viajes. Después de vivir en la India y Nepal, viajó a Europa con su madre y varios hermanos, se trasladó a Francia a la edad de 15 años.

    Exploró la lengua francesa, descubrió este universo particular en la escuela y creció en una familia habitantes de la periferia de París y la inspiración sin fin. Obtuvo su BA en 2011 y actualmente asiste a Ciencias Políticas en París, donde, a pesar de todo, descubrió la nebulosa de la poesía francesa contemporánea y una nueva voz, gracias a su encuentro con el poeta Claude Ber.

    Paralelamente a sus estudios, y escrituras, Bronwyn prepara su próxima aventura, una estancia de un año en Cisjordania, ya que busca conocer la lengua árabe en todo Oriente Medio, y la vibrante comunidad de poetas que ubica.

    Escribe poesía en francés e inglés. 



    Las versiones al español son de Raúl Durán.
    http://circulodepoesia.com/2016/09/veinte-poetas-francofonos-recientes-bronwyn-louw/




    Una paloma en la plaza

    Columna vertebral mi línea vital – mayor esperanza sobre todo porque los taladros se hacen esperar raramente. Inhalar y el conocimiento decididamente inacabado de su propio aliento.

    Al pintar esa elusión, lo verde es tan poco mundano que sería casi rosa.

    Mayor esperanza, sino mi arrullo. Arrullar el encierro, en mí que me pudro.


    Columna vertebral dibuja mi derecha. Si solamente me la quitara tendría una paloma en la plaza.



    Une colombe à la place

    Colonne vertébrale ma ligne vitale – plus grand espoir surtout que les forets se font rarement attendre. Inhaler et la connaissance décidément inaboutie de sa propre haleine.

    A peindre cette échappée, ce vert aussi peu mondain qu’il en deviendrait presque rose.

    Plus grand espoir, sinon me berceuse. Bercer l’enferment, l’en moi qui fermente.


    Colonne vertébrale dessine ma droite. Si seulement je m’en débarrasais j’aurais une colombe à la place.




    Wandersome* o cuándo moriré

    Me apiño en mi piel     Afán de días apilados     sentarse hilado

    Miro las ventanas de mi boca   mis ojos   mi nariz   los poros de mi piel

    Ese saco de piel.

    Después la criatura que perturba

    Seré el mundo     pero no ahora



    Wandersome* ou quand je mourrai

    Je me rentre dans ma peau    Effort des jours empilatoires    enfile s’asseoir.

    Je regarde des fenêtres de ma bouche   mes yeux   mon nez   les pores de ma peau

    Ce sac de peau.

    Puis la créature qui émoi

    Je vais être le monde  mais pas maintenant !

    *Wandersome: Combinación de las palabras inglesas wander (vagar) y wondersome (lleno de maravillas)



    La mañana abre también

    La cabeza sobrepasa eso gira-gira   la cabeza sobrepasa el agua-agua   la cabeza de alto vive sola-sola   la cabeza poco limpia sobre él y yo sobre él gran peso   el jabón vuelve sí pero

    el ojo y el otro no quieren no los cabellos colmados de agua-agua   los cabellos vueltos negros ¡negros!   suyos en caminos ahondados sobre piel mojada             jabón huye la frente abajo abrir discretamente un ojo-mensajero- asesinado   los ojos volviéndose rojos-rojos   rojo es el efecto perverso de lo limpio



    en la noche

    una intención sobre el sol es lo que sé el resto es limpio  y rojo y alto y cambiando y sobrepasando sobrepasa mi cabeza-alta.



    Le matin ouvre aussi

    La tête dépasse ça tourne-tourne   la tête dépasse de l’eau-l’eau   la tête de haut vit seule-seule   la tête peu propre sur lui et moi sur lui grand poids   le savon rentre oui mais l’œil

    et l’autre n’en veulent pas non  des cheveux lourds d’eau-d’eau   les cheveux devenus noirs noirs !   leurs en-chemins foncés sur peau mouillée            savon fuit le front en bas ouvrir précautionneusement un œil-messager- tué   les yeux en deviennent rouges-rouges   rouge c’est l’effet pervers du propre



    au soir

    un dessein sur le sol c’est ce que je sais  le reste est propre et rouge et haut et tournant et dépassant dépasse ma tête-haute.







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  • 09/06/16--08:21: ANTONIO NAZZARO [19.119]

  • ANTONIO NAZZARO

    Antonio Nazzaro (Turín, 1963) es un periodista, poeta, traductor y mediador cultural italiano.

    Finaliza el liceo con la especialidad clásica en el Liceo Gioberti de Turín e incluso antes de terminar los estudios comienza a colaborar con los diarios “L’Ora “de Palermo, “La Stampa” y “Stampa sera” de Turín, y el canal televisivo “Videouno”. Durante sus años de estudiante se publican sus primeras poesías recopiladas en la antología de textos poéticos juveniles “El rinoceronte entre las nubes” publicado por la editorial “Genesi” en 1982.

    Se traslada a México donde se licencia en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) como profesor de lengua italiana para extranjeros.

    En la actualidad reside en Caracas (Venezuela) donde fue coordinador didáctico del Instituto Italiano de Cultura, asesor cultural del Agregado cultural de la Embajada de Italia en Venezuela y jefe de redacción de “La Voce d’Italia”.
    En 2008 inicia como coordinador del centro Cultural Tina Modotti con el fin de promover la cultura italiana y venezolana a través de distintas formas de intercambio cultural. En el mismo año colabora con la realización de “El bar del tiempo” organizado junto al poeta italiano Davide Rondoni, en el que un grupo de 20 jóvenes artistas venezolanos transformaron en obras de arte algunos de sus poemas, obras presentadas en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas acompañadas por las lecturas del poeta.

    En 2010 adaptó y puso en escena la obra de video teatro “Pedro y el capitán” de Mario Benedetti. En cooperación con el actor italiano Ezio Falcomer ha creado una serie de vision book que, utilizando un nuevo estilo comunicativo de fácil y rápida difusión despertando la curiosidad del destinatario al fin de provocar su interés hacia la literatura y la video arte.

    En 2013 escribe el libro en prosa poética “Olor a…Turín-Caracas sin retorno” escrito y publicado en italiano y español por la casa editorial Edizioni Arcoiris de Salerno , las portadas y las ilustraciones que completan el texto son obras de la artista argentina Mariana De Marchi.

    Desde octubre de 2014 colabora a la redacción cultural de la revista web Agor@ Magazine de la cual fue unos de los fundadores de la misma en Venezuela.

    En 2014 fue seleccionado para representar a Italia en el Festival Mundial de la Poesía de Caracas.

    En 2015 fue seleccionado para representar Italia en el Festival de Teatro de Caracas con la obra de video teatro: “Crónica de un cronista urbano Pedro Lemebel”.


    Amor de Ciudades – Poemas Antonio Nazzaro


    Dónde están
    tus palabras en gestos
    tus versos en miradas
    tus gritos que estremecen
    tus labios silentes
    tus ruidosos pensamientos
    los cantos sin música
    armonía de vuelta de estrellas
    ¿Dónde estás?

    ¿Cozumel?

    Perdimos sueños
    aquí
    en este barco de
    piedra y selva
    a nuevos puertos
    andando
    inmóvil
    asfalto y arrecife
    se clavan
    único mar
    pasos lentos
    leves
    antiguas bellezas
    pasan
    blanco lino y
    flores
    olas se orillan
    al malecón
    cansadamente apoyado
    al horizonte
    desconocidos
    trazos
    rutas
    graban
    sueños


    Cozumel?

    Abbiamo perso i sogni
    qui
    su questa barca di
    pietra e selva
    a nuovi porti
    andando
    immobile
    asfalto e scogli
    si tuffano
    unico mare
    passi lenti
    lievi
    antiche bellezze
    passano
    bianco lino e
    fiori
    onde che approdano
    al lungomare
    stancamente appoggiato
    all’orizzonte
    sconosciuti
    tratti
    rotte
    incidono
    i sogni.


    El encuentro

    Volutas de humo
    arquitrabes de estrellas
    este cielo de ventana
    pasos inconstantes
    en el ritmo del baile
    clavado en los hombros
    de mujeres constantes
    sonidos de selva y claxon
    aire negro
    ritmos desconocidos
    cruzan las calles
    faros se persiguen
    ojos de dos amantes
    perdidos bajo la lluvia
    hacen danzar al metro
    violines
    murmullo incesante
    acordeones y coches
    ermita de tantos la acera
    a cada metro
    ojo de serpiente
    la harta amante al lado
    volutas de humo
    arquitrabes de estrellas
    dibujan su rostro
    en esta ventana de cielo


    l’Incontro

    Volute di fumo
    architravi di stelle
    questo cielo di finestra
    passi incostanti
    nel ritmo del ballo
    inchiodato sulle spalle
    di donne costanti
    suoni di selva e claxon
    aria nera
    ritmi sconosciuti
    attraversano le strade
    fari si inseguono
    occhi di due amanti
    perduti sotto la pioggia
    fanno danzare il metrò
    violini
    mormorio incessante
    fisarmoniche e auto
    eremo di tanti il marciapiede
    ad ogni metro
    occhio di serpente
    la stufa amante al lato
    volute di fumo
    architravi di stelle
    disegnano il suo volto
    in questa finestra di cielo




    Inquietud

    Qué engaño eres tú
    ojos verdes
    nubes y gasolina
    salpicada de estrellas
    la noche
    faros de coches tajan
    manos de inquietud
    largas se desenvuelven
    las calles
    cortos cabellos
    danza el metro
    vidas en ruidos de tajones
    se dispersan
    coches se llevan sueños
    piel blanca ojos verdes
    taxis blanco y verde
    ruido de motor
    movimientos rápidos
    palabras caen
    lluvia petróleo
    se va el sueño
    de verdes ojos
    al lado
    sobre una banca
    duerme
    Ciudad de Mèxico


    Ciudad de mar

    Tus ojos
    luces del escenario
    bajo el alto cielo
    noche espectadora
    palabras vuelven a poesía
    Viajes de tinta-petróleo
    sobre asfalto
    ensangrentado
    Luces se deslizan
    sobre
    el puente de Insurgentes
    Juegos de viento y lluvia
    cabellos esparcidos
    Aroma no aferrado
    tu piel-lluvia
    Oprime la vida
    corazón ahogado
    de la ciudad
    Otra estrella
    indica el camino
    Postes de luz y faros de coches
    lento corre el río
    Juegos de enredos
    edificios del diecinueve
    Orillas que se dejan
    mojar
    por filas
    de coches
    Ruidos de motor
    olas rotas
    contra arrecifes
    aceras
    Trémulas luces de lámparas
    en mar de calles
    Paso rápido
    no cede
    al amor
    Como lluvia
    caen
    neón enredados
    cuerpos blancos
    Levedad
    baile amoroso
    ebrio bailarín el metro
    de amor danza
    en pecho
    aridez
    encendida de verde
    Taxis blanco y verde
    al andar
    Y es casi el fin
    manos en un abrazo
    cruces de calles
    mares humos ciudad
    una
    mujer
    a
    Ciudad de México



    Casisla

     Llega olor
    marino
    y selva
    no acabadas
    casas
    precariedad y
    olas
    a repetirse
    sonrisas espumosas
    toque
    de suspenso
    aire húmedo
    se cierra un beso
    de mar
    ya se va la noche
    cruceros
    pasan
    ciudades
    desconocidas
    negro mar
    compás
    de monte y olas
    pasos solos
    recorre el piso
    una cucaracha
    acuoso chiste
    el aire
    sentada en las calles
    se queda atrás (pasa)
    la vida



    Casisla

    Arriva odore
    marino
    e selva
    non finite
    case
    precarietà e
    onde
    a ripetersi
    sorrisi spumosi
    sospeso
    attimo
    aria umida
    si chiude un bacio
    di mare
    fugge già la notte
    navi
    passano al crocevia
    città
    sconosciute
    mare nero
    ritmo
    di montagna e onde
    passi soli
    attraversa il pavimento
    uno scarafaggio
    scherzo acquoso
    l’aria
    seduta nelle vie
    si attarda (passa)
    la vita.



    Esta mañana
    tendida al sol
    en la ligera niebla
    se dibujan
    ojos
    tuyos
    luces juegos
    nubes pasajeras
    rozan techos
    manos
    tuyas
    caricia terciopelada
    mirada
    ruidos de vida
    se alzan
    despertar
    del
    apagado corazón
    ciudad lluviosa



     Sguardo verso…

    Scivola la pioggia
    vie che si succedono
    fiumi di strada
    scendono felici
    cuore affogato
    del pomeriggio
    la metro nuota tranquilla
    umile crocevia
    odore di benzina
    gonne d’asfalto si aprono
    la Libertador e la Miranda
    amori sconosciuti
    disegnano visioni cinetiche
    e non c’è pausa
    periferico sguardo
    traccia sogni
    di una città.



    Poetica

    Mis poemas son como fotografías, en el sentido que cristalizan un tiempo y un movimiento y lo convierten en “el momento”. El momento es ausencia y suspenso, es la imposibilidad de poder decir sino de mirar y permitir de leer esa mirada que desvela, a través de la ironía, la soledad. Que la soledad sea vacía o plena depende del instante, pero su presencia es la verdadera constante. El valor de la palabra es fundamental por eso intento casi siempre dejarla sin artículos y en una posición grafica que la ata a la siguiente pero, al mismo tiempo, le da un espacio y un ritmo propio. Escribo en español, no en castellano, vivo en Latinoamérica, y también porque es mi forma de recordarme que mi amado País me hizo emigrante. Este es el último y único recuerdo que tengo de Italia.


    de  Amor y alrededores de próxima publicación en italiano y español.

    Mediterráneo

    sueño una tierra
    en este horizonte marino
    una tierra no cavada por las bombas
    una tierra sin cristianos y musulmanes
    una tierra sin razas y banderas
    y ahora la encontré
    y es una tierra profunda pero tan profunda
    con un cielo de agua
    que quita el respiro


    ¿Cómo se pesa la muerte?

    quién vale más delante de sus ojos
    los 44 mexicanos
    el joven venezolano
    o Cucchi el adicto italiano
    o los muchachitos negros en USA
    o…
    quién llora a quién
    y qué llora
    una vida quebrada
    un derecho pisado
    o los intereses propios
    que llegan a ser derechos humanos
    cuál gobierno es bueno o malo
    ¿frente al homicidio?
    y quién no tiene las manos ensangrentadas
    mientras defiende democracias
    o define dictaduras
    cuáles derechos humanos
    enseñan
    ustedes que del derecho
    han hecho un abuso
    con qué tanques
    ¿defenderemos el derecho a la vida?
    No tengo respuestas
    pero no seré cómplice
    de su baile
    sobre los cadáveres del mundo


    *


    tenemos besos aquí como reservas de agua
    y soledades de altiplanos que son horizontes
    pasos de baile que se hacen tambor y selva
    y mujeres que son la noche de luna sin estrellas
    que son noche estrellada para esconder la luna
    pero miramos este cielo negro que sabe a tierra
    desde siempre desconocida


    *


    y si quedáramos aquí
    sentados al borde
    de esta acera del altiplano
    a mirar como las nubes son
    autos celestiales para robarse el cielo
    y el tiempo no es el pasar
    sino el quedarse parado del horizonte
    y en esta calle
    entre tierra y cielo
    acampamos una esperanza
    de nosotros


    *


    entra por la ventana
    esta noche sudamericana
    escrita en italiano
    este pesar de una distancia
    sin tierra pero con cariño
    como vagón de un tren
    que no cruza mares
    sino océanos
    amores de lenguas diferentes
    sentados en este viaje
    reconocidos por un único beso
    como una promesa abierta
    no hay tierra que dividir
    sino un cielo que se vuelve
    puente








    .


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  • 09/06/16--08:46: ANDREW GORIN [19.120]

  • Andrew Gorin 

    Diseñador y poeta norteamericano, vive en Brooklyn. Las muestras de su poesía y prosa han aparecido o están próximas en 
    SUPERMACHINE, Stonecutter, Cousin Corrine's Reminder, The Faster Times, and elsewhere. 

    Es un estudiante de MFA en el Brooklyn College, y edita la sección de poesía de The Faster Times.




    DISOBEDIENCE SUITE

    Roba este poema y destruye
    Su mecanismo de circulación, el comando

    De arriba {shift} roba este poema, de la misma forma
    Que no pagas por él. No sin dinero en efectivo

    Renuncia a la moneda de los poemas, que no
    Es el amor sino la fama. No hay

    Dinero en la poesía, y mejor que creas en esto
    (También se llama capital cultural). Robar esto

    Significaría despojarte a ti mismo
    De su comando {shift} roba este poema

    No creas en él, lo que estoy pidiendo
    Es que no te apoyes en el estante que hace

    Al hidroala posible. Simplemente para
    De leer. O bien lee de otra forma

    El estanque está lleno de hermoso hielo
    Secuestrado por sus recolectores

    No sin un poco de mala civilidad, las manos de los países,
    La experiencia de la ciudad. Durante todo el día el fuego

    Vuela por encima. No es el sonido
    Del ferrocarril transportando mercancías Fitchburg

    Es el puro sonido de su señal, convirtiéndose
    En una buena señal en sí misma. Tu no crees en ella

    A pesar de que se sacuden las ramas de la aquilea
    Produciendo este surtido de subrutinas




    Disobedience Suite

    Steal this poem and destroy
    Its mechanism of circulation, the above

    Command {shift} steal this poem, as in
    Do not pay for it. Not without your cash

    Forgo the currency of poems, which is
    Not love but fame. There is no

    Money in poetry, and you believe in it
    (Also called cultural capital). Stealing this

    Would mean to dispossess yourself
    Of its command {shift} steal this poem

    As in, do not believe in it, what I’m asking
    That you not support the pond that makes

    The hydrofoil possible. Simply stop
    Reading. Or, read in another way

    The pond is full of beautiful ice
    Hijacked by its harvesters

    With such a fucked civility, the country hands
    Experience to the town. All day the fire-

    Steed flies overhead. There is the sound
    Of the Fitchburg railroad carrying goods

    The pure sound of its signal, becoming
    Itself a good. You do not believe in it

    Even as the yarrow sticks are tossed
    Producing this assortment of subroutines


    Extraído de ©Andrew GORIN, Three Poems, Boston Review.  Copyright © 1993-2016 Boston Review and its authors. Traducción por ©Juan Arabia, 2016. 




    18

    Every time a UNIT dies it sells itself, abjection stars
    To the winning algorythm’s sleep, senescence-envy
    Generates foam and apoplexia projecting scars

    Into its seething hulk. Compliments of the fence
    You “continue to live.” Your deadest labor’s immortallity
    Outsourcing, to what metal can’t concieve it, tense

    Makes summer endless for you, while the others see
    The tin inside of a canned wish for expiration
    I’m saying you’ve programmed them to be

    The want for actual peace you crucify as fashion’s
    Flimsy lifecycle, lying down, impervious in the street
    Of disused infinity, unpassaged, without passion

    You cryonic suit. But my eternal summer will be obsolete
    By morning simulation larks the encephalitic close
    Its eyes shut down, and everywhere work-songs repeat

    Last processing commands to the processor, depose
    Love’s rarified speech to rare earth metal ambergris
    Housed beneath the access panel like a soul false interposed

    It’s just calcified bile now. And the art is totally free
    To give notice anytime. But this is what kills me




    Sunday Pleasures

    After the advent of chance operations
    There are only two directions. The sound
    They carried the answers on their backs
    Hoping you would or wouldn’t ask
    Like an arrangement among shipping containers
    The kind that keeps going and the kind
    That ends convert to means is only the moment
    Of revolution before their syntax returns
    Though this may also cease being true
    As form implies an after and before
    But most importantly a now. There are
    Only two nows, the kind you purchase
    And the kind you dream of making
    Effortless decisions by equating them
    As “one who simply lets the world happen”
    Coffee orangutans in a sunny chair. There are
    Only two appropriate affective comportments
    The sea sits between all the land
    There are only two kinds of refrain

    https://bostonreview.net/poetry/npm15-andrew-gorin-three-poems






    .

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  • 09/06/16--08:59: PHILIP SIDNEY [19.121]

  • Philip Sidney

    Sir Philip Sidney (30 de noviembre de 1554 - 17 de octubre de 1586) fue una de las figuras más prominentes de la época isabelina inglesa y modelo de hombre renacentista y famoso en su día en Inglaterra como escritor, cortesano y militar, introdujo el soneto a la literatura inglesa.

    Se le conoce principalmente por ser el autor de Astrophil and Stella (Astrophil y Stella, 1581, pub. 1591) y su ensayo, The Defence of Poesy (Defensa de la poesía o An Apology for Poetry, 1581, pub. 1595, en el que expone su pensamiento sobre la creación literaria.

    Su otra obra conocida es The Countess of Pembroke's Arcadia (1580, pub. 1590).

    Nacido en Penshurst, Kent, era el hijo mayor de Henry Sidney y lady Mary Dudley. Su madre era hija de John Dudley, primer duque de Northumberland, y hermano de Robert Dudley, primer conde de Leicester. Su hermana menor, Mary Sidney, se casó con Henry Herbert, segundo conde de Pembroke.

    Philip fue educado en Shrewsbury School y Christ Church, Oxford. Viajó mucho y fue muy erudito. En 1572, viajó a Francia. Pasó varios años en Europa, moviéndose por Alemania, Italia, Polonia, y Austria. En estos viajes, conoció a muchos intelectuales y políticos europeos.

    Al volver a Inglaterra en 1575, Sidney conoció a Penelope Devereaux, la futura Penelope Blount; aunque mucho más joven, fue la inspiradora de su famosa obra Astrophil y Stella. Se decía que el padre de la joven, el conde de Essex, planeaba casarla con Sidney; sin embargo, murió en 1576. En Inglaterra, Sidney se dedicaba a la política y al arte. Defendió la administración que su padre hizo de Irlanda en un extenso documento. Más seriamente, disputó con Edward de Vere, decimoséptimo conde de Oxford, probablemente por la oposición de Sidney al matrimonio francés, que de Vere promovía. Tras este episodio, Sidney retó a de Vere a un duelo, que la reina Isabel prohibió; entonces escribió a la reina una larga carta detallando la imprudencia del matrimonio francés. Isabel se enfadó por su presuntuosidad, y Sidney, prudente, se retiró de la corte.

    Sus contactos artísticos fueron más pacíficos y significativos para su fama duradera. Durante su ausencia de la corte, escribió la Arcadia y, probablemente, Defensa de la poesía. Un poco antes, había conocido a Edmund Spenser, quien le dedicó el Shepheardes Calendar. Otros contactos literarios le llevaron a ser miembro, del (probablemente ficticio) 'Areopagus', un esfuerzo humanista para hacer clásico el verso inglés, y su amistad con su hermana, quien después de su muerte completó la traducción en verso de los Salmos que él había comenzado.

    A mediados de 1581, Sidney volvió a la corte; ese mismo año se casó Penelope Devereaux, aparentemente contra su voluntad, con lord Rich. Sidney fue nombrado caballero en 1583. En 1571 había fracasado un primer proyecto matrimonial con Anne Cecil, hija de William Cecil; en 1583 se casó con Frances, la hija adolescente de Francis Walsingham. Al año siguiente conoció a Giordano Bruno, quien después dedicó dos libros a Sidney.

    Tanto por su herencia familiar como por su experiencia personal (estaba en la casa de Walsingham en París durante la Matanza de San Bartolomé), Sidney fue un protestante muy militante. En la década de 1570, persuadió a John Casimir para que considerara las propuestas de un esfuerzo protestante unificado contra la Iglesia católica y España; en los primeros años de la década de 1580, promovió sin éxito atacar la propia España. En 1585, su entusiasmo por la lucha protestante pudo desarrollarse plenamente cuando le hicieron gobernador de Flesinga, en los Países Bajos, donde constantemente instaba a su superior, el conde de Leicester, a que fuera osado. Intervino con éxito contra las tropas españolas cerca de Axel en julio de 1586; más tarde, ese mismo año, se unió a John Norreys en la batalla de Zutphen. Durante el sitio, fue alcanzado por una bala en el muslo y murió veintidós días después.

    El cuerpo de Sidney regresó a Londres y fue enterrado en la catedral de San Pablo el 16 de febrero de 1587. Ya en vida, pero especialmente después de su muerte, se había convertido para muchos ingleses, en el epítome del cortesano: instruido y político, pero al mismo tiempo generoso, valiente e impulsivo. Nunca llegó a ser otra cosa que una figura marginal en la política de su tiempo, pero fue inmortalizado como la flor de la virilidad inglesa en la obra de Edmund Spenser Astrophel, una de las más grandes elegías del Renacimiento inglés.

    Una famosa anécdota sobre Philip pretendía ilustrar su noble carácter: mientras moría, daba su cantimplora a otro soldado herido, diciendo: «Tu necesidad es mayor que la mía». Una temprana biografía de Sidney fue escrita por su amigo y compañero de escuela, Fulke Greville, primer barón de Brooke.

    La vida y los escritos de Sidney son un legado. En 1819, Thomas Campbell concluye que la vida de Sidney fue «poesía en acción», y luego en 1858, William Stigant escribió que «el auténtico poema de Sidney fue su vida, y su enseñanza fue su ejemplo» (citado por Garrett, Sidney). Sidney, el hombre, es aparentemente en todas partes en sus obras: un estudio de las obras de Sidney es un estudio del hombre (Kimbrough, "Preface").

    Algernon Sidney, conspirador involucrado en el "Complot de Rye House", en tiempos de Carlos II de Inglaterra, fue su sobrino nieto.

    Obras

    Astrophil y Stella

    La primera de las famosas series de sonetos en idioma inglés, Astrophil y Stella fue probablemente compuesto a principios de los años 1580. Los sonetos se habían difundido mucho en manuscrito antes de la primera edición que, al parecer, fue pirata (1591); sólo en 1598 fue impresa una edición autorizada. La secuencia marcó un hito en la poesía inglesa del Renacimiento. En ella, Sidney imitó parcialmente rasgos claves de su modelo italiano, Petrarca: variedad de emoción de un poema a otro, una narrativa parcialmente oscura; las trampas filosóficas; las meditaciones sobre el acto de la propia creación poética. Sus experimentos con el esquema métrico no eran menos notables; sirvieron para liberar al soneto inglés de los estrictos requisitos de rima de la forma italiana.

    The Countess of Pembroke's Arcadia

    La Arcadia, de lejos la más ambiciosa de sus obras, fue tan destacada como los sonetos. La obra es un romance que combina elementos pastorales con una disposición derivada del modelo helenístico de Heliodoro de Émesa. La obra ofrece una versión altamente idealizada de la vida del pastor, y coexiste (no siempre con naturalidad) con historias de justas, traiciones, secuestros, batallas, y violaciones. Como está publicado en el siglo XVI, la narrativa sigue el modelo griego: las historias se encajan unas dentro de otras, y se entrelazan diferentes líneas de la trama.
    Arcadia existe en dos versiones significativamente diferentes. Sidney escribió una versión temprana durante una estancia en casa de su hermana, Mary Herbert, condesa de Pembroke; esta versión es narrada de manera directa y secuencial. La escribió con el propósito de divertir a las amistades (Ifor Evans). Más tarde revisó el trabajo con un plan más ambicioso. Completó la mayor parte de los tres primeros libros, pero el proyecto quedó inacabado al morir. Después de la publicación de los tres primeros libros (1590) se despertó el interés, por lo que la versión extensa se hizo con material de la primera versión (1593).

    La obra disfrutó de gran popularidad durante más de un siglo después de su publicación. William Shakespeare tomó elementos de ella para la subtrama de Gloucester del Rey Lear; partes de él fueron también dramatizadas por John Day y James Shirley. De acuerdo con una historia bastante difundida, el rey Carlos I citaba frases del libro mientras subía al patíbulo para ser ejecutado. Continuaba siendo popular en el siglo XVIII: Samuel Richardson tomó de Sidney el nombre de la heroína de su primera novela, Pamela.

    Defensa de la poesía

    Sidney escribió esta Defensa antes de 1583. Se cree que en parte estuvo motivada por Stephen Gosson, que atacó a Sidney en su obra The School of Abuse (1579), pero Sidney se dirige, ante todo, a otras objeciones contra la poesía, como las de Platón. Gosson lanzó lo que era, en esencia, un ataque puritano contra la literatura imaginativa (Griffiths).
    Sidney defiende, en cambio, la nobleza de su poesía, pues mueve a acciones virtuosas (Robertson). Los verdaderos poetas saben instruir y entretener a un tiempo, punto de vista que puede remontarse a Horacio. En su ensayo, Sidney integra un número de preceptos clásicos e italianos sobre la ficción. La esencia de su defensa es que la poesía, al combinar la vitalidad de la historia con el enfoque ético de la filosofía, es más efectiva que la historia o la filosofía para llevar a los lectores a la virtud. Le da la vuelta al razonamiento de Platón de que los poetas eran mentirosos, diciendo que son “los menos mentirosos” (Leitch).

    En una época de antipatía hacia la poesía, y de creencia puritana en la corrupción de la literatura, la defensa de Sidney fue una importante contribución al género de la crítica literaria. Fue la primera defensa filosófica en Inglaterra en la cual describe el antiguo e indispensable lugar en la sociedad, su naturaleza mimética, y su función ética (Harvey).

    La obra también ofrece importantes comentarios sobre Edmund Spenser y el drama isabelino. La antiteatralidad era otro fenómeno en la época de Sidney, como una preocupación estética e ideológica del círculo de Sidney en la corte (Acheson). El teatro se hizo asunto polémico, en parte por la culminación del creciente desprecio por los valores de la emergente cultura del consumo. En la “Apología” se muestra contrario a esta corriente de la época que presta poca atención a la unidad de lugar en el drama (Bear), pero más específicamente, su preocupación es por la “forma” y la “materia” de las historias (Leitch). Explica que la tragedia no debe quedar atada por la historia sino por las “leyes de la poesía”, habiendo “libertad, tanto para fingir nueva materia, como para adaptar la historia a las conveniencias más trágicas”.

    Influencia (Defensa de la Poesía)

    Desde su publicación, esta obra influyó en la crítica literaria inglesa. Uno de los ejemplos más importantes es la obra del poeta y crítico, Percy Bysshe Shelley. El argumento moderno de Shelley a favor de la poesía está moldeado por una fuerza romántica en su obra titulada A Defence of Poetry. En 1858, William Stigant, un traductor educado en Cambridge, poeta y ensayista, escribe su ensayo titulado «Sir Philip Sidney» en Cambridge Essays que la Defensa de la Poesía tan bellamente escrita por Shelley es una obra que analiza la verdadera esencia interior de la poesía y la razón de su existencia —su desarrollo a partir de la mente del hombre—. Shelley escribe en la Defensa que mientras la ciencia ética ordena los elementos que la poesía ha creado y conduce a una vida civil, la poesía actúa de tal manera que despierta y amplía la propia mente haciendo de ella el receptáculo para un millar de combinaciones de pensamiento.







    Astrofil y Stella, Nº 39

    ¡Ven Sueño! Oh Sueño, lazo verdadero de la paz,
    lugar que atrae el ingenio, el bálsamo del infortunio,
    La riqueza del pobre, la liberación del prisionero,
    El juez indiferente entre lo alto y lo bajo

    Con fuerte escudo escúdame de los encomios
    De esos fieros dardos lanzados hacia mi por la desesperación
    ¡Ay! Y haz que terminen las guerras civiles en mí,
    Te pagaré buen tributo si lo haces

    Toma mis suaves almohadas y el lecho más dulce,
    Una recámara sorda al ruido y ciega a la luz,
    Una guirnalda de rosas y una cabeza cansada:
    Y si estas cosas, tuyas por derecho,

    No conmueven tu profunda gracia, veras en mí
    Más vívida que en cualquier otra parte, la imagen de Stella.

    (Trad. Lucas Margarit)




    Astrophil and Stella 39: Come Sleep! O Sleep, the certain knot of peace

    Come Sleep! O Sleep, the certain knot of peace,
    The baiting-place of wit, the balm of woe,
    The poor man’s wealth, the prisoner’s release,
    Th’ indifferent judge between the high and low.

    With shield of proof shield me from out the prease
    Of those fierce darts despair at me doth throw:
    O make in me those civil wars to cease;
    I will good tribute pay, if thou do so.

    Take thou of me smooth pillows, sweetest bed,
    A chamber deaf to noise and blind to light,
    A rosy garland and a weary head:
    And if these things, as being thine by right,

    Move not thy heavy grace, thou shalt in me,
    Livelier than elsewhere, Stella’s image see.




    Philip Sydney y la poesía erótica inglesa en “Astrophil y Stella”

    por Vigee-Lebrun
     
     
    Como Garcilaso en España, Philip Sydney consigue la perfección del soneto amoroso en la Inglaterra de la era isabelina: 1554 es el año de su nacimiento. Diez años antes, los sonetos de Boscán y Garcilaso habían sido impresos por primera vez. Si los españoles tuvieron como precedente claro al marqués de Santillana, los ingleses se basaron en la poesía de Thomas Wyatt y del conde de Surrey, que introdujeron la forma italiana a la literatura inglesa.


    Las similitudes no acaban aquí: si Garcilaso es noble, no lo es menos Sydney y si Garcilaso lucha en Europa por Carlos V, lo hace Sydney contra los españoles en los Países Bajos. Ambos desdeñan la armadura: Garcilaso en el asedio a la torre de Muy, en 1536. Sydney en Zutphfen, en inferioridad de condiciones, pues el ejército español triplica al suyo, en 1586, cincuenta años más tarde. Ambos poetas mueren a consecuencia de las heridas causadas por tal alarde de valor.


    La fama de Sydney supera con mucho la de contemporáneos como Edmund Spencer, dos años mayor que Sydney, William Shakespeare, ligeramente menor, Ben Jonson o el metafísico John Donne . Su obra se convierte en “bestseller” igual que la de Garcilaso en la península. Como el español, el inglés decide también purificar la lengua inglesa, limpiarla de arcaísmos o latinismos, buscar el lenguaje poético dignificando el coloquial, sin hacerlo pedante. Y busca y encuentra un nuevo ritmo que supera los cuatro acentos y el bipartidismo de los versos que proceden del antiguo sajón.


    En este caso, afirma: “Ni Teócrito en griego, ni Virgilio en latín, ni Sannazaro en italiano cultivaban la afectación” (Defensa de la poesía, 1579)

    En su nacimiento, en el seno de una familia noble, tiene como padrino a Felipe de Austria, aún no rey de España – sería Felipe II-, pero ya rey consorte de Inglaterra con Mary Tudor. Su padre gozó del favor de Elizabeth I y fue tres veces gobernador de Irlanda. La formación de Sydney en retórica, gramática y letras clásicas es profunda, acude a Oxford, continuando años de estudios, y si no llega a graduarse es por una epidemia de cólera que cierra la universidad. Recorre la Europa agitada por la matanza de San Bartolomé; por tres años aprende lenguas, se interesa por el arte, la ciencia y la filosofía. Conoce países. Crece. Vuelve a Inglaterra con 21 años, ya sabio e inquieto. Su retrato ha sido pintado por el Veronés; muchas obras, científicas o literarias se han impreso bajo su patrocinio.


    Elizabeth, a pesar de la preparación de Sydney, no le confía misiones importantes, por lo que el poeta se vuelca en su actividad intelectual. Forma parte de al menos dos elitistas grupos artísticos, el “Aerópago” (cuyas regiones se hacían en la casa del conde de Leicester) o en casa de la hermana de Sydney, Lady Pembroke, verdadera “Madame Staël” de las letras inglesas, en cuya tertulia se reunía la flor y la nata de la intelectualidad y la ciencia de la isla.
    Así, entretenido o en ocasiones aburrido por la inacción, Sydney conoce a Penélope Deveraux, hija de Essex, el antiguo favorito de la reina, de quien hablé ya en otro articulo. Hermosa, joven, culta. Dieciocho años: ojos negros, blanca piel, cabellos rubios como el oro, a quien la poderosa familia de los Essex casa en 1581con celeridad con el joven y muy noble Lord Rich en matrimonio de conveniencia a uso de la época, que fracasa desde su inicio.


    Dos años después, el propio Sydney contrae matrimonio con la joven Frances, de 16 años, hija del ministro de Elizabeth, Walsingham, el hombre más importante del reino en ese momento. Los famosos sonetos amorosos que Sydney dedica a Penélope son escritos en el periodo que va entre el matrimonio de ella y el matrimonio de él: dos años.


    Sydney cae bajo el hechizo de Penélope con total inocencia e ingenuidad, a pesar de que le llevaba varios años. Ella es audaz, abierta, y no teme engañar a su marido. Guarda apenas el decoro suficiente para no ser abiertamente condenada por la corte. Pero Sydney no llega a enterarse de esto, pues por fin consigue una misión y parte para el Continente con destino a los Países Bajos, en donde, como he dicho, muere poco después.


    Aunque autor de muchas otras obras, entre ellas una novela pastoril como Lope de Vega o Miguel de Cervantes, titulada también “Arcadia”, la obra que lleva a Sydney a ser inmortal es “Astrophil y Stella”*, (Astrophil es el amante de la estrella y Stella, la estrella), colección que recoge 33 tipos distintos de sonetos amorosos –en 108 sonetos-,y once canciones y que no va a ser publicada en vida del poeta -como tampoco lo fueron las obras de Garcilaso-, La diferencia radica en que Sydney va a contarnos una historia en la que cada soneto o canción adquiere significado en el contexto de una narración, la narración de una historia amorosa con las tres partes que debe tener toda historia similar: La conquista de la amada-La búsqueda y satisfacción del deseo carnal-El desengaño y la desesperación de la pérdida.


    En esta historia Sydney narra las trampas del amor, la lucha entre el amor y la virtud o la razón y la pasión, la aparición del engaño, y con el engaño, el dolor. Es decir: la trayectoria de toda historia amorosa, pero creada “artificialmente”, mas no inventada o mentirosa, por un poeta que domina su oficio y que hace de esta historia una que vale la pena no olvidar si no por su originalidad temática, sí por su originalidad poética.


    La historia en sí no es importante. La importancia la otorga el Arte con el que la historia es contada (el arte de la invención, de la creación que dice el poeta), que es capaz de hacerla sobrevivir a su propio acabamiento y a su propia muerte. Así lo entiende Sydney cuando dice:

    Vacilan las palabras, desean que llegue la invención del arte,
    La invención, hija de la naturaleza…
    Yo de palabras henchido, abandonado a mi dolor,
    Golpeo mi ociosa pluma y me golpeo a mí mismo.
    Y la Musa me dijo: “Estúpido, Mira en tu corazón y escribe”.

    El enamorado caballero es esclavo de su pasión, a la que se somete:

    Llamo premio a sufrir bajo la tiranía;
    Y empleo lo que queda de mi ingenio
    Para intentar creer que todo va bien,
    Mientras con mi cerebro pinto mi propio infierno.

    El poeta desciende a los infiernos pues ella se resiste: el amor es como una batalla:

    Habiendo abierto una brecha y luchado bien,
    Gritas: “¡Victoria! El bello día es nuestro!”
    Oh, no, su corazón es una ciudadela,
    Fortificada, soberbia, inteligente, desdeñosa:
    Para ganarla, sólo valen la inteligencia y el dolor.

    La amada se entrega, pero pronto el desdén triunfa. Él no es digno de su amor, pues ha amado a la belleza y la belleza se ha encarnado en otras mujeres también:

    Natura bien me inclina a ver
    Bellezas, aupadas en brillantes carros
    Destellando kilates y encendiendo 
    Mi espíritu a inclinarse pronto a ellas.
    Y Amor, creí que lleno estaba de ti,
    Mas no encontrando llamas incansables,
    Inclineme hacia otras, olvidando
    La estrella que debía guiar mi paso.
    Ahora sí que Amor con desamor he comprendido.
    Y probando el veneno he sido envenenado.
    Vuelvo, perezoso, a su amor,
    Mas ella huye y de sus ojos salen volando flechas a mis ojos.

    Así, comienzan las súplicas y las humillaciones:

    Querida ¿atiendes más a un perro que a mí?
    Si él ama, yo ardo, ardo en amor.
    Si él sabe esperar, yo de aquí no me moveré.(…)
    Si él trae un guante, yo traigo mi alma a ti.

    La dama es acusada de crueldad:

    Cuando ella despierta, es demasiado, demasiado cruel.
    Su lengua al despertar dice que “No”.
    Y aún durmiendo, el “No” está en su lengua.

    Oh dulce beso robado. Ah, pero ella ya despierta,
    Con su belleza hostil me castiga:
    Ahora debería huir de aquí.
    Estúpido de mí, estúpido: más debí haber robado.

    Finalmente, el poeta acepta su destino:

    Si estos signos divinos quieren probar mi dolor,
    Adiós, felicidad, déjame vivir sufriendo.


    Solamente el Arte logra salvar la trillada historia de los dos amantes.
    Y el amor de Sydney y Penélope sobrevive solamente por estos poemas. Por lo demás, es polvo, es sombra, es viento, es nada.

    * Los sonetos de “Astrophil y Stella” fueron publicados en español por la Ed. Cátedra, en traducción (que no he utilizado) e introducción, por Fernando Galván, en la colección “Letras Universales”.





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  • 09/06/16--09:22: SAMUEL DANIEL [19.122]

  • Samuel Daniel

    Samuel Daniel (1562 – 14 de octubre de 1619) fue un poeta e historiador inglés, distinguido como poeta laureado.

    Daniel nació cerca de Taunton en Somerset, hijo de un maestro de música. Fue hermano de John Daniel. En 1579, Daniel fue admitido en Magdalen Hall (hoy conocido como Hertford College) en la Universidad de Oxford, donde permaneció alrededor de tres años y después se dedicó al estudio de la poesía y la filosofía. Un "Samuel Daniel" aparece documentado en 1586 como criado de Edward Stafford, tercer Barón de Stafford, y embajador inglés en Francia. Probablemente sea la misma persona que el poeta.

    Según él mismo cuenta, fue animado, e incluso le enseñó poesía, Mary Sidney, Condesa de Pembroke, a quien nunca dejó de alabar. Entró en su casa como tutor de su hijo, William Herbert, tercer conde de Pembroke. Su primera obra conocida, una traducción de Paulo Jovio, al que añadió algún material original, fue impresa en 1585.

    Su primer volumen de poesía data de 1592; contiene el ciclo de sonetos dedicados a Delia y el romance llamado The Complaint of Rosamond. Veintisiete de los sonetos ya se habían impreso al final de la obra de Sir Philip Sidney Astrophel and Stella sin consentimiento del autor. Varias ediciones de Delia aparecieron en 1592, y fueron reeditadas varias veces en vida de Daniel. Delia vivía a orillas del río Avon, en Warwickshire, y los sonetos que se le dedicaron estaban inspirados por la memoria de ella cuando el poeta estaba en Italia. Para una edición de Delia and Rosamond, en 1594, añadió la tragedia de Cleopatra, escrita en estilo clásico, en verso heroico, con interludios corales. The First Four Books of the Civil Wars, un poema histórico sobre la Guerra de las Rosas, en ottava rima, apareció en 1595.

    Al parecer, no fue hasta 1599 que se publicó todo un volumen titulado Poetical Essays, que contenía, además de las "Civil Wars,""Musophilus" y "A letter from Octavia to Marcus Antonius," poemas que son del estilo más bello y maduro del autor. Por esta época se hizo tutor de Lady Anne Clifford, hija de la Condesa de Cumberland. A la muerte de Edmund Spenser, el mismo año, Daniel recibió el cargo de “Poeta Laureado”, que al parecer, rechazó al poco a favor de Ben Jonson. No se sabe si fue con motivo de esto, pero por esta época, y por las recomendaciones de su cuñado, Giovanni Florio, fue favorecido por la corte, y escribió un Panegyricke Congratulatorie ofrecido al rey en Burleigh Harrington en Rutland, en ottava rima.

    En 1601 el Panegyricke fue publicado en una presentación folio, el primer volumen en folio de obras completas de un poeta inglés vivo (una distinción que normalmente se atribuye por error a las obras en folio de 1616 de Ben Jonson). Muchas ediciones posteriors contenía en adición sus Poetical Epistles (Epístolas) a sus señores y un elegante ensayo en prosa llamado A Defence of Rime (originalmente impreso en 1602) en respuesta a la obra de Thomas Campion Observations on the Art of English Poesie, que argumentaba que la rima era inadecuada para el genio del idioma inglés.

    En 1603, Daniel fue nombrado maestro de los entretenimientos de la reina. En este cargo creó una serie de mascaradas y tragicomedias pastorales – de las cuales se imprimieron A Vision of the Twelve Goddesses (1604); The Queen's Arcadia, una adaptación de la obra de Guarini Pastor Fido (1606); Tethys' Festival or the Queenes Wake, escrita con ocasión del nombramiento del Príncipe Enrique como Caballero de la Orden del Baño (1610); e Hymen's Triumph, en honor del matrimonio de Lord Roxburgh (1615).

    En 1605 apareció Certain Small Poems, con la tragedia de Philotas. Certaine small Workes heretofore divulged by Samuel Daniel (1607) fue una versión revisada de todas sus obras excepto Delia y las Civil Wars. En 1609 ñas Civil Wars habían sido completadas con sus ocho libros. En 1612 Daniel publicó una History of England en prosa, desde los primeros tiempos hasta el reinado de Eduardo III. Esta obra popular fue continuada y publicada en 1617. La sección dedicada a Guillermo el Conquistador se publicó en 1692 como obra de Sir Walter Raleigh.

    Daniel fue nombrado caballero y asistente de cámara de la Reina Ana, sinecura que no interfirió con su carrera literaria. Era reconocido como un escritor destacado de la época. Entre los pocos amigos a los que se les permitía visitarlo en su casa de Old Street, St Luke's, estaban Shakespeare, John Selden y Chapman; allí, según cuenta Fuller, él permanecería "Escondido durante varios meses juntos, de lo más retirado para disfrutar de la compañía de las Musas, y entonces aparecería en público para conversar con sus amigos." Más tarde, Daniel renunció a los cargos en la corte y se retiró a una granja llamada "The Ridge," que alquiló en Beckington, cerca de Devizes en Wiltshire. Allí murió el 14 de octubre de 1619.

    Obras

    Como dramaturgo, Daniel mantuvo una relación tradicional con la corte y la universidad, y tuvo poco que ver con el drama popular que tan impresionante desarrollo tuvo en su época. Por ello, le fue ajeno el alboroto que a menudo rodeaban el drama popular, aunque no totalmente. La representación de 1604 de su obra Philotas hizo que fuera llamado ante el Consejo privado. El héroe de la obra se pensó que se parecía a Roberto Devereux, segundo Conde de Essex, una perturbadora conexión, considerando la ejecución del conde en 1601 por traición.

    Las obras poéticas de Daniel con numerosas, pero han sido desatendidas durante largo tiempo. Esto resulta sorprendente, si se tiene en cuenta que, durante el siglo XVIII cuando se leía muy poca literatura isabelina, Daniel mantuvo si prestigio. Más tarde, Samuel Taylor Coleridge, Charles Lamb y otros lo alabaron como poeta. De sus obras los Sonetos, son hoy, quizá, lo más leído. Se apartan de la forma de soneto italiana al cerrarse con un pareado, como ocurre en la mayor parte de los sonetos de Henry Howard y Thomas Wyatt, pero tienen una gracia y ternura propias.

    De alta calidad es The Complaint of Rosamond, un soliloquio en el que el fantasma de una mujer asesinada aparece y se lamenta de su destino en estrofas de exquisito sentimiento. Entre las Epistles to Distinguished Persons se encuentran algunas de sus más nobles estrofas y más pulidos vesos. La epístola a Lucy, Condesa de Bedford, es notable entre aquellas por estar compuesta en genuina terza rima, aún no usada en inglés. A Daniel le gustaba particularmente esta estrofa de cuatro versos de yambos alternativamente solemnes, una forma de verso inadecuada para los dramas. Éstos, inspirados por la Condesa de Pembroke, son menos exitosos que sus pastorales; e Hymen's Triumph es considerada su mejor obra dramática. Un extracto de esta mascarada se da en la obra de Lamb: Dramatic Poets, y fue muy alabada por Coleridge.

    Daniel fue un gran innovador en poesía. Su estilo es pleno, fácil, sin ser muy animado ni espléndido; está conforme con vuelos equilibrados. Como poeta “nómico” se aproxima a Chapman, pero es más musical y coherente. Carece de fuego y pasión, pero tiene una gracia erudita y un encanto tierno.

    Las obras de Daniel fueron editadas por Alexander Balloch Grosart desde 1885 hasta 1896.



    POEMA ACERCA DEL SUEÑO EN EL PERÍODO ISABELINO (SAMUEL DANIEL), POR LUCAS MARGARIT


    Durante el Renacimiento en Inglaterra se han escrito algunos tratados acerca de la naturaleza de los sueños. El más importante es el de Thomas Hill, que se titula The Most Pleasant Art of the Interpretation of Dreams publicado en 1576 [El más placentero arte de la interpretación de los sueños]. Vamos a encontrar también otro autor, Reginald Scott, que en su Descubrimiento de la brujería tiene una serie de pasajes acerca del sueño y critica de manera burlesca la mirada de Thomas Hill. En su tratado, Thomas Hill hará un continuo uso de fuentes antiguas, sobre todo en las fuentes de Aristóteles y Averroes, pero también va a haber referencias a Artemidoro y su célebre Onirocrítica, por ejemplo.

    Hill va a proponer de cuatro tipos de sueños: un sueño “nuevo y corpóreo”, que remite al tipo de sueño que produce el comer carne y ciertas bebidas. Un segundo tipo es “precedente y corpóreo” el cual va a remitir a la teoría de los humores. Según el humor que tenga el durmiente va a tener cierto tipo de sueños, es decir hay una situación particular que precede al sujeto y, por lo tanto, produce un tipo de sueños particular. El tercer tipo habla de “precedente y no corpóreo” que va a responder al sufrimiento o angustia que se pueda tener y que influirá en el momento de dormir. Y por último va a señalar el sueño “nuevo y no corpóreo”, que son sueños que provienen de la divinidad y están relacionados con los problemas del alma.

    Otro aspecto sobre el cual se habla en los siglos XVI y XVII es la diferencia entre los natural dreams, los sueños naturales, en oposición a los sueños divinos. Por otro lado, los natural dreams son sueños que, desde un punto de vista fisiológico, le van a permitir a los estudiosos del Renacimiento descubrir cuál es el estado del cuerpo del paciente. En el relato o descripción de este tipo de sueños naturales no vemos, por lo general, ninguna referencia al plano celestial.

    Por otra parte, no podemos dejar de mencionar el texto de Thomas Nashe, The Terrors of the Night or A Discourse of Apparitions publicado en 1594 [Los terrores de la noche o un Discurso acerca de las apariciones] donde establece una relación entre la noche, la oscuridad y los sueños que atentan la tranquilidad del durmiente o también la relación entre la imagen onírica y el poeta, entre otros temas. Siguiendo esta línea alrededor de diferentes autores de este período presentamos tres poemas de tres poetas isabelinos que retoman y reflexionan acerca del sueño. A diferencia de otras valoraciones que comentamos más arriba, vemos que el dormir es el momento en que el alma puede olvidarse de las penas y el sueño de este modo se transforma en el consuelo ante las penas de amor del día. La noche, al igual que las “serenas” medievales, es el momento de encuentro con la imagen de la amada, en el caso de Sir Philip Sidney, del desprecio por el día, tal como le podemos leer en el soneto de Samuel Daniel, o incluso como alivio y hermano de la muerte.




    Sueño cuidadoso y seductor

    Sueño cuidadoso y seductor, hijo de la noche azabache,
    Hermano de la muerte, nacido de la oscuridad silenciosa,
    Atenúa mi languidez y restaura mi luz,
    con el oscuro olvido de mis preocupaciones, regresa

    Y deja que el día sea suficiente tiempo para lamentar
    El naufragio de mi juventud malaventurada:
    Permite que los ojos despiertos basten para llorar su desprecio
    Sin la tormenta de la falsedad de la noche.

    Sueños abandonen la imaginería de nuestros deseos diurnos
    Para modelar de allí en más las pasiones de la mañana,
    Ni dejes nunca que el sol naciente apruebe embusteros
    Que agregan más dolor para incrementar mi pena

    Déjame dormir aún, abrazando nubes en vano
    Y nunca me despiertes para sentir el desprecio del día.

    (Trad. Lucas Margarit)



    Delia 45: Care-charmer Sleep, son of the sable Night

    Care-charmer Sleep, son of the sable Night,
    Brother to Death, in silent darkness born:
    Relieve my languish, and restore the light,
    With dark forgetting of my cares, return;
    And let the day be time enough to mourn
    The shipwreck of my ill-adventur’d youth:
    Let waking eyes suffice to wail their scorn,
    Without the torment of the night’s untruth.
    Cease dreams, th’ imagery of our day-desires,
    To model forth the passions of the morrow;
    Never let rising sun approve you liars,
    To add more grief to aggravate my sorrow.
    Still let me sleep, embracing clouds in vain;
    And never wake to feel the day’s disdain.




    Are They Shadows 

    Are they shadows that we see? 
    And can shadows pleasure give? 
    Pleasures only shadows be 
    Cast by bodies we conceive 
    And are made the things we deem 
    In those figures which they seem. 

    But these pleasures vanish fast 
    Which by shadows are expressed; 
    Pleasures are not, if they last; 
    In their passing is their best. 
    Glory is most bright and gay 
    In a flash, and so away. 

    Feed apace then, greedy eyes, 
    On the wonder you behold; 
    Take it sudden as it flies, 
    Though you take it not to hold. 
    When your eyes have done their part, 
    Thought must length it in the heart.




    Delia 1: Unto the boundless Ocean of thy beauty 

    Unto the boundless Ocean of thy beauty 
    Runs this poor river, charged with streams of zeal: 
    Returning thee the tribute of my duty, 
    Which here my love, my youth, my plaints reveal. 
    Here I unclasp the book of my charged soul, 
    Where I have cast th'accounts of all my care: 
    Here have I summed my sighs, here I enroll 
    How they were spent for thee; look what they are. 
    Look on the dear expenses of my youth, 
    And see how just I reckon with thine eyes: 
    Examine well thy beauty with my truth, 
    And cross my cares ere greater sum arise. 
    Read it sweet maid, though it be done but slightly; 
    Who can show all his love, doth love but lightly.




    Delia 2: Go wailing verse, the infants of my love 

    Go wailing verse, the infants of my love, 
    Minerva-like, brought forth without a Mother: 
    Present the image of the cares I prove, 
    Witness your Father’s grief exceeds all other. 
    Sigh out a story of her cruel deeds, 
    With interrupted accents of despair: 
    A monument that whosoever reads, 
    May justly praise, and blame my loveless Fair. 
    Say her disdain hath dried up my blood, 
    And starved you, in succours still denying: 
    Press to her eyes, importune me some good; 
    Waken her sleeping pity with your crying. 
    Knock at that hard heart, beg till you have moved her; 
    And tell th’unkind, how dearly I have loved her.




    Delia 31: Look, Delia, how w' esteem the half-blown rose (1623 version) 

    Look, Delia, how w' esteem the half-blown rose,
    The image of thy blush and summer's honour,
    Whilst yet her tender bud doth undisclose
    That full of beauty Time bestows upon her.
    No sooner spreads her glory in the air
    But straight her wide-blown pomp comes to decline;
    She then is scorn'd that late adorn'd the fair;
    So fade the roses of those cheeks of thine.
    No April can revive thy wither'd flowers
    Whose springing grace adorns thy glory now;
    Swift speedy Time, feather'd with flying hours,
    Dissolves the beauty of the fairest brow.
    Then do not thou such treasure waste in vain,
    But love now, whilst thou mayst be lov'd again.







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    Jenesis Fonseca-Ledezma

    (Los Ángeles, EE.UU.)  Académica. Poeta. Activista

    Princeton University.
    Bachelor of Arts (B.A.), English Language and Literature/Letters, Certificate in African American Studies [ 2010 – 2014].

    Harvard University
    American Studies, Performance Studies, Postcolonial Theory, Poetry and Poetics, Immigration Law [2014 – ]



    EL CAMINO HACIA EL CORAZÓN DE UNA MUJER

    En mi familia siempre hay una cocina. En la cocina, siempre hay mujeres. Y en las mujeres siempre hay miedo. Miedo a que esta vez la receta no salga bien. A que el hombre deje su comida sin terminar. A que el estómago del hombre encuentre placer en el hogar de otra. A haberle servido demasiado, o demasiado poco. A que esté muy lleno, o muy hambriento por otra cosa y eso siempre será culpa de la mujer. Demasiado azúcar, o no el suficiente, supongo.

    En mi familia, cocinar bien es un plato fuerte con mucho valor. Mantiene a los hombres cerca, los trae a casa todas las noches. Abuela creía que una buena comida dice “te amo” mejor que un beso. Abuela creía que una buena comida dice “lo siento” mejor que una disculpa. Como mi abuela, mi madre sirve en exceso, dice “Nunca, nunca se puede amar de más”.
    Una noche, papá no volvió a casa para cenar, su plato se quedó frío en la mesa. Despertó a mamá a las 4 de la mañana después de pasar la noche por ahí bebiendo, la agarró por el pelo y la arrastró hasta la cocina exigiendo que le hiciera su comida favorita. Ella dijo “Chiles rellenos – Lo siento. Guarnición de arroz – Te amo. Otra cerveza de la nevera – Lo siento, te amo.”

    El desayuno de la mañana siguiente fue la última vez que le pidió perdón. Su comida es mejor, pero los hombres de la vida de mi madre nunca se han quedado ni unos segundos. Dicen que “El camino hacia el corazón de un hombre es a través de su estómago.” No hay ningún proverbio sobre el camino hacia el corazón de una mujer, la manera de meterse dentro de ella es más importante.

    Dos hijas más tarde, y años después del divorcio, mi madre todavía cocina como si hubiese un hombre en la casa. Se queda mirando la silla vacía en nuestra mesa, y me pregunta más de una vez si estoy segura de que la cena está rica esta noche. Supongo que las disculpas a veces pueden tener un sabor parecido al amor.

    Yo no sé cocinar. El hombre al que amo cocina para mí. Sabe que la manera de llegar a mi corazón no es la comida, ni las rosas, sino el amor honesto que llena. Y puede que todavía no sepa cocinar, pero mi madre me enseñó a amarme a mí misma, demasiado, siempre, aunque él no se quede.



    THE WAY TO A WOMAN'S HEART

    In my family, there is always a kitchen. In the kitchen, there are always women. And in the women, there is always fear. Fear that this time the recipe won’t work. That the man will leave his meal unfinished. That the man’s stomach will find pleasure in someone else’s home. That she has served him too much or not enough. That he is already too full, or hungry for something else, and that it will be the woman’s fault. Too much sugar, or not enough, I guess.

    In my family, good cooking is a valued centerpiece. Keeps the men close, brings them home every night. Grandmother believed a good meal says “I love you” better than a kiss. Grandmother believed a good meal says “I’m sorry” better than an apology. Like my grandmother, my mother serves in excess, says “You can never, never love too much.”
    One night, daddy didn’t come home for dinner, his plate left cold on the table. He woke mommy up at 4 in the morning after his night out drinking, dragged her by the hair into the kitchen demanding she cook him his favorite meal. She said “Chiles rellenos - I’m sorry. A side of rice - I love you. Another beer from the fridge - I’m sorry, I love you.”

    Breakfast next morning was the last time she apologized for him. Her cooking is best, but the men in my mother’s life have never stayed for seconds. They say “The way to a man’s heart is through his stomach.” There is no proverb about the way to a woman’s heart, the way into her is more important.

    Two daughters later, and years after the divorce, my mother still cooks like there’s a man in the house. She glances at the empty chair on our table, and asks me more than once if I’m sure dinner tastes good tonight. I guess apologies can taste a lot like love sometimes.

    I don’t know how to cook. The man I love cooks for me. Knows the way to my heart isn’t food, or roses, but the kind of honest love that fills. And I may not know how to cook yet, but mommy still showed me how to love myself, too much, always, even if he doesn’t stay.

    Traducción de Nines B. Rodríguez



    http://emmagunst.blogspot.com.es/

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