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  • 07/30/16--02:18: JULIA ÁLVAREZ [19.004]

  • Julia Álvarez

    Julia Álvarez (Nueva York, 27 de marzo de 1950) es una poeta, novelista, y ensayista estadounidense de ascendencia dominicana. Nacida en Nueva York, a los tres meses se trasladó a la República Dominicana y a los diez años regresó a los Estados Unidos, donde actualmente reside..

    Tras licenciarse en Filología con matrícula de honor en 1971, decidió iniciar su carrera literaria. Debutó en 1984 con Homecoming, un libro de poesía, género que no ha dejado de compaginar con el de la narrativa. Escribe en inglés por haberse formado como escritora fuera del territorio dominicano. Su obra más conocida es How the García Girls Lost Their Accents (De cómo las muchachas García perdieron el acento), aunque también es autora de las novelas Antes de ser libres, En el tiempo de las mariposas, que dio origen a la película del mismo título, y Cuando tía Lola vino (de visita) a quedarse.

    Obra

    Ficción

    How the García Girls Lost Their Accents. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 1991. ISBN 978-0-945575-57-3
    In the Time of the Butterflies. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 1994. ISBN 978-1-56512-038-9
    Yo!. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 1997. ISBN 978-0-452-27918-6
    In the Name of Salomé. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 2000. ISBN 978-1-56512-276-5
    Saving the World: A Novel. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 2006. ISBN 9781565125100(2006)

    Para niños y jóvenes

    The Secret Footprints. New York: Knopf, 2000
    A Cafecito Story. White River Junction, VT: Chelsea Green, 2001. ISBN 978-1-931498-00-5
    How Tia Lola Came to visit Stay. New York: Knopf, 2001. ISBN 978-0-375-90215-4
    Before We Were Free. New York: A. Knopf. 2002. ISBN 978-0-375-81544-7.
    Finding Miracles. New York: Knopf, 2004. ISBN 978-0-375-92760-7
    A Gift of Gracias: The Legend of Altagracia. New York: Knopf. 2005. ISBN 978-0-375-82425-8.
    El mejor regalo del mundo: la leyenda de la Vieja Belen / The Best Gift of All: The Legend of La Vieja Belen. Miami: Alfaguara, 2009. (libro bilingüe)
    Return to Sender. New York: Alfred A. Knopf. 2009. ISBN 978-0-375-85838-3.
    How Tia Lola Learned to Teach. New York: Knopf. 2010. ISBN 978-0-375-86460-5.
    How Tía Lola Saved the Summer. New York: Knopf. 2011. ISBN 978-0-375-86727-9.
    How Tia Lola Ended Up Starting Over. New York: Knopf, 2011.

    Poesía

    The Other Side (El Otro Lado), Dutton, 1995, ISBN 978-0-525-93922-1
    Homecoming: New and Selected Poems, Plume, 1996, ISBN 978-0-452-27567-6 - reissue of 1984 volume, with new poems
    The Woman I Kept to Myself, Algonquin Books of Chapel Hill, 2004; 2011, ISBN 978-1-61620-072-5

    No ficción

    Something to Declare, Algonquin Books of Chapel Hill, 1998, ISBN 978-1-56512-193-5 (ensayos)
    Once Upon a Quinceañera: Coming of Age in the USA. Penguin. 2007. ISBN 978-0-670-03873-2.
    A Wedding in Haiti: The Story of a Friendship 2012



    A VECES LAS PALABRAS ESTÁN TAN CERCA

    A veces las palabras están tan cerca que soy
    más quien soy cuando estoy sobre el papel
    que en ningún otro lado como si mi vida fuera
    practicar para la verdadera yo en que me convierto
    desabrochada de lo anecdótico e
    innecesario y no presionada
    a la figura del poema, línea por línea,
    el texto real que un niñx podría entender.
    ¿Por qué me confunde vivirlo?
    Aquellxs de ustedes, perdidxs y anhelando ser libres,
    que oyen estas palabras, anímense.
    Estuve en un tiempo en tantos borradores como ustedes.
    Pero brevemente, esencialmente, aquí estoy...
    Quien toca este poema toca a una mujer.

    Traducción de Gabriela Adelstein



    SOMETIMES THE WORDS ARE SO CLOSE

    Sometimes the words are so close I am
    more who I am when I'm down on paper
    than anywhere else as if my life were
    practicing for the real me I become
    unbuttoned from the anecdotal and
    unnecessary and unpressed down
    to the figure of the poem, line by line,
    the real text a child could understand.
    Why do I get confused living it through?
    Those of you, lost and yearning to be free,
    who hear these words, take heart from me.
    I was once in as many drafts as you.
    But briefly, essentially, here I am...
    Who touches this poem touches a woman.



    Collage by Hogret

    ÉL: ¡La edad no importa si los dos están enamorados!
    ELLA: Eso dices ahora, espera a que te hayas hartado.
    ÉL: Mi amor es para siempre. No te voy a decepcionar.
    ELLA: Mientes, querido, seguramente me vas a enterrar.
    ÉL: Probablemente yo moriré primero, según las estadísticas.
    ELLA: La mayoría de parejas se divorcia, según las estadísticas.
    ÉL: Mejor amar y perder, que no haber amado.
    ELLA: ¡Mejor de espantos quedar curado!
    ÉL: Si por la pérdida te riges, mejor ya ni vivas.
    ELLA: O mejor soltera y psicoanalizada, pero viva.
    ÉL: Me parte el corazón oírte hablar de esa manera.
    ELLA: (Con el muchacho entre los brazos, le da la receta 
    Contra el dolor existencial, limpiándose las lágrimas con un paño)
    Pasa, mi bien, date gusto con este pastel de cumpleaños.

    Traducción de Pura López Colomé


    HE: Age doesn’t matter when you’re both in love!
    SHE: You say that now, wait till you’ve had enough.
    HE: I love for keeps. I’ll never let you down.
    SHE: You lie, my dear, you’ll lay me in the ground. 
    HE: Statistics say I’ll probably die first.
    SHE: Statistics say most couples get divorced.
    HE: Better to love and lose than not at all.
    SHE: Better to read the writing on the wall! 
    HE: You go by loss, you might as well not live.
    SHE: Or live, single, and psychoanalyzed.
    HE: It breaks my heart to hear you talk that way.
    SHE: (Boy in her arms, wiping his tears away, 
    prescribes the cure for existential ache)
    Come in, my sweet, and have some birthday cake.

    de Homecoming, Grove Press, 1984 
    en Líneas conectadas, Nueva Poesía de los Estados Unidos,
    Sarabande Books, 2006 / Editado por April Lindner





    Yo ya no filialmente y drapeada
    sobre tu regazo,
    sino más feroz, mujer, una extranjera
    que ningunx de lxs dos conoce demasiado bien:
    Red Riding Wolf*, como me he puesto
    a llamarla a partir del popular libro
    sobre las mujeres salvajes internas
    que corren con los lobos.
    Hasta ahora la mía no ha hecho
    grandes progresos,
    cada vez que sale sola,
    la niña que lleva adentro se cansa,
    la nena se queja que quiere irse a casa,
    la heroína quiere a su héroe,
    y toda yo termino
    en la cama con vos!
    Esta vez he venido a hablar
    de mi transformación,
    no segura de si va a resistir

    * juego de palabras entre Red Riding Hood (Caperucita Roja) 
    y wolf (lobo) (N. de T.)



    I no longer daughterly and draped
    across your lap,
    but fiercer, womanly, a stranger
    neither of us knows too well:
    Red Riding Wolf, as I’ve grown
    to call her after the popular book
    about the inner wild women
    who run with the wolves.
    So far mine hasn’t made
    much progress,
    each time she sets off on her own,
    the girl inside her tires,
    the child whines for home,
    the heroine wants her hero,
    and all of me ends up
    in bed with you!
    This time I’ve come to talk
    of my transformation,
    unusure if it will hold



    CASTING

    Porfirio nos llevó en el auto a Mami y a mí
    al pueblo de montaña de la cocinera
    a buscar una nueva muchacha para la despensa.
    La cocinera le había dado a Mami el dato
    de que su pueblo estaba lleno de chicas,
    los hombres atraídos hacia las ciudades.
    Anduvimos en el auto hasta el interior,
    subiendo un camino empinado, serpenteante,
    de rezá-tus-últimas-plegarias.
    Me incliné hacia mi madre
    como si mi peso pudiera llevar
    el equilibrio del auto hacia el otro lado
    de la caída vertical que había abajo.
    Al final de la mañana entramos
    en un polvoriento pueblo de chozas.
    Mami bajó su ventanilla
    y le preguntó a una mujer vieja,
    ¿Conoce alguna chica
    buscando trabajo como sirvienta?
    Pronto fuimos rodeadas
    por una docena de señoritas.
    Bajo la cantina de techo de paja
    Mami llevaba a cabo las entrevistas—
    una mezcla de preguntas personales
    y tests de inteligencia tipo Esfinge.
    ¿Tenés hijos, un novio?
    ¿Le pegarías a un niño si te pegara?
    Si te doy 25 centavos para comprar
    bananas por dos por 5 centavos,
    ¿cuántas vas a traer?
    Mientras ella entrevistaba yo estaba sentada al costado,
    mirando a las chicas;
    una de ellas estaría pronto
    diciéndome qué hacer,
    informando sobre mis inconductas.
    La mayoría parecían bastante simpáticas,
    haciéndose amigas mías con sonrisas,
    exclamaciones sobre mi lindo pelo,
    mi ser tan bonita.
    Ésas eran las que yo prefería.
    Las engañaría con miradas dulces,
    mejoraría mi mala reputación.
    Mientras entrevistábamos oíamos
    al lado del arroyo que fluía cerca
    una voz alta y clara cantando
    una canción de cuna plañidera...
    como si la luz del sol que llenaba
    las corolas de las allamandas,
    el cielo turquesa veteado
    de nubes como plumas de ángel,
    el arroyo goteando hacia abajo
    por el verde esmeralda de la montaña
    hubieran encontrado una voz en su voz.
    Escuchamos.  La cara dura de
    futura empleadora de Mami
    se ablandó con una dulzura tranquila.
    La voz se acercó, más alta—
    una chica delgada con una canasta
    de trapos retorcidos sobre su cabeza
    pasó por el costado de la cantina,
    ajena a nuestra presencia.
    ¿Quién es ella?, preguntó mi madre.
    Gladys, contestaron las chicas.
    ¡Gladys!, llamó mi madre
    como lo haría durante meses por venir.
    ¡Gladys, vení a llevarte los platos!
    ¡Gladys, atendé la puerta!
    ¡Gladys! la joven giró—
    Abruptamente, su canto detenido.

    (Publicado en The New Yorker, 12 de junio de 1995)



    AUDITION

    Porfirio drove Mami and me 
    to Cook's mountain village 
    to find a new pantry maid. 
    Cook had given Mami a tip 
    that her home town was girl-heavy, 
    the men lured away to the cities. 
    We drove to the interior, 
    climbing a steep, serpentine, 
    say-your-last-prayers road. 
    I leaned toward my mother 
    as if my weight could throw 
    the car's balance away 
    from the sheer drop below. 
    Late morning we entered 
    a dusty village of huts. 
    Mami rolled down her window 
    and queried an old woman, 
    Did she know of any girls 
    looking for work as maids? 
    Soon we were surrounded 
    by a dozen senoritas. 
    Under the thatched cantina 
    Mami conducted interviews-- 
    a mix of personal questions 
    and Sphinx-like intelligence tests. 
    Do you have children, a novio? 
    Would you hit a child who hit you? 
    If I give you a quarter to buy 
    guineos at two for a nickel, 
    how many will you bring back? 
    As she interviewed I sat by, 
    looking the girls over; 
    one of them would soon 
    be telling me what to do, 
    reporting my misbehaviors. 
    Most seemed nice enough, 
    befriending me with smiles, 
    exclamations on my good hair, 
    my being such a darling. 
    Those were the ones I favored. 
    I'd fool them with sweet looks, 
    improve my bad reputation. 
    As we interviewed we heard 
    by the creek that flowed nearby 
    a high, clear voice singing 
    a plaintive lullaby... 
    as if the sunlight filling 
    the cups of the allamandas, 
    the turquoise sky dappled 
    with angel-feather clouds, 
    the creek trickling down 
    the emerald green of the mountain 
    had found a voice in her voice. 
    We listened. Mami's hard-line, 
    employer-to-be face 
    softened with quiet sweetness. 
    The voice came closer, louder-- 
    a slender girl with a basket 
    of wrung rags on her head 
    passed by the cantina, 
    oblivious of our presence. 
    Who is she? my mother asked. 
    Gladys, the girls replied. 
    Gladys! my mother called 
    as she would for months to come. 
    Gladys, come clear the plates! 
    Gladys, answer the door! 
    Gladys! the young girl turned-- 
    Abruptly, her singing stopped.

    (Publicado en The New Yorker, June 12, 1995)



    La Casa Blanca ha desinvitado a lxs poetas
    al té cultural en honor a la poesía
    después de que el Servicio Secreto se enteró de un complot
    para llenar los oídos de Mrs. Bush con versos antibélicos.
    ¿Tenían miedo de que lxs poetas pudieran persuadir
    a una muchacha sensible que siempre amó leer,
    a una bibliotecaria que llena las estanterías con Poe
    y Dickinson? O tenía miedo, ella misma,
    de ser influida por las arrulladoras palomas, y vivir en desacuerdo
    con los chillones halcones de su familia?

    Las sirvientas latinas están guardando las tazas
    y las cucharas de plata, tristes por perderse
    la música* que rara vez pueden oír
    en los sagrados salones... El valet suspira
    mientras enrolla las alfombras y pasa el plumero a las persianas.
    ¡Maldición, un poco de Langston sería bueno
    en este lugar triste como un mausoleo!
    ¿Por qué tiene que ser tan blanca la Casa Blanca?
    El chef de Baton Rouge está hambriento de versos
    no censurados por Seguridad Nacional.

    ¡NO HAY POESÍA HASTA NUEVO AVISO!

    En cambio los salones son aspirados y preparados
    para reuniones a puertas cerradas que planean un ataque
    contra aquellxs que siempre llevan la peor parte
    del silenciamiento: lxs pobres, lxs desamparadxs,
    lxs que sirven, lxs que portan poemas, no armas.
    ¿Entonces por qué temernos, Mrs. Bush?
    usted está casada con un tipo más temible.
    Le traemos noticias de gran júbilo—
    no sólo paz sino poesía sobre la tierra.

    (escrito al enterarse de que Laura Bush canceló un té para poetas 
    después de escuchar que algunos de ellos planeaban protestar contra la guerra en Irak)

    * en castellano en el original (N. de T.)



    The White House has disinvited the poets
    to a cultural tea in honor of poetry
    after the Secret Service got wind of a plot
    to fill Mrs. Bush’s ears with anti-war verse.
    Were they afraid the poets might persuade
    a sensitive girl who always loved to read,
    a librarian who stocked the shelves with Poe
    and Dickinson? Or was she herself afraid
    to be swayed by the cooing doves, and live at odds
    with the screaming hawks in her family?

    The Latina maids are putting away the cups
    and the silver spoons, sad to be missing out
    on música they seldom get to hear
    in the hallowed halls. . . The valet sighs
    as he rolls the carpets up and dusts the blinds.
    Damn but a little Langston would be good
    in this dreary mausoleum of a place!
    Why does the White House have to be so white?
    The chef from Baton Rouge is starved for verse
    uncensored by Homeland Security.

    NO POETRY UNTIL FURTHER NOTICE!

    Instead the rooms are vacuumed and set up
    for closed-door meetings planning an attack
    against the ones who always bear the brunt
    of silencing: the poor, the powerless,
    the ones who serve, those bearing poems, not arms.
    So why be afraid of us, Mrs. Bush?
    you’re married to a scarier fellow.
    We bring you tidings of great joy—
    not only peace but poetry on earth.

    Traducción de Gabriela Adelstein






    .

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  • 07/30/16--02:35: LOUISE BOURGEOIS [19.005]

  • Louise Bourgeois

    Louise Joséphine Bourgeois; 25 de diciembre de 1911 – 31 de mayo de 2010), fue una artista, poeta y escultora francesa nacionalizada estadounidense. Conocida por sus esculturas de arañas, que le valió el apodo de "Mujer Araña", es una de las artistas más importantes del arte contemporáneo. Su escultura arácnida más grande se titula Maman y ha sido exhibida en numerosos lugares del mundo, con una altura de más de 30 ft (9.27m).

    En la década de 1940, después de haberse mudado a Nueva York con su esposo, Robert Goldwater, se inclinó por la escultura.

    Reconocida como fundadora del Arte Confesional, sus trabajos están catalogados como sugestivos de la figura humana, expresando temas como la traición, la ansiedad y la soledad. Su trabajo era puramente autobiográfico y estaba inspirado en su trauma de la infancia causado por el descubrimiento del amorío entre su padre y su niñera.

    Escultura de Bourgeois en la exposición grupal "Incidentes Domésticos" en el museo londinense Tate Modern Turbine Hall, 2006

    Infancia y juventud

    Bourgeois nació el 25 de diciembre de 1911 en París, Francia. Fue la tercera de cuatro hijos de Josephine Fauriaux y Louis Bourgeois. Sus padres eran dueños de una galería que se especializaba en tapices antiguos. Unos años después de su nacimiento, la familia se mudó fuera de París y estableció un taller de reparación de tapicería debajo de su departamento en Choisy-le-Roi, en donde rellenaban diseños desgastados con el tiempo.

    En 1924 su padre, un tirano mujeriego, tuvo múltiples amoríos, incluyendo a la maestra y niñera de sus hijos8 De acuerdo a Bourgeois, su madre Josephine, “una persona inteligente, paciente y calculadora” estaba al tanto de la infidelidad de su esposo, pero le fue más fácil ignorar el asunto. Bourgeois, considerada una pequeña niña alerta, almacenaba sus memorias en diarios.9

    De niña, Bourgeois nunca pudo colmar las expectativas de su padre debido a su falta de habilidad. Finalmente, llegó a adorarla por su talento y espíritu, sin embargo el cariño no era mutuo, ella continuaba odiándolo por su temperamento explosivo, dominancia en el hogar y burlas.

    En 1930, Bourgeois entró en La Sorbona a estudiar matemáticas y geometría, materias que le agradaban por su estabilidad. Louise aseguraba: "mi única forma de obtener paz mental era mediante el estudio de leyes que nadie podía cambiar."

    Su madre falleció en 1932, mientras Bourgeois continuaba en la escuela, la muerte de Josephine la inspiró a dejar las matemáticas y comenzar a estudiar arte. Su padre consideraba a los artistas modernos como derrochadores y se rehusó apoyarla. Louise continuó estudiando arte, se inscribió a clases en donde eran necesarios traductores de inglés, de esta manera no pagaba colegiatura. En una de estas clases fue Fernand Léger quien vio su trabajo y le dijo que era escultora, no pintora.

    Bourgeois se graduó de La Sorbona en 1935, y continuó estudiando arte en la Académie de la Grande Chaumière, de 1937 a 1938, y en otras escuelas como la Escuela del Louvre y la École des Beaux-Arts. Durante el tiempo que estuvo inscrita en la École des Beaux-Arts, utilizó las infidelidades de su padre como inspiración. Descubrió que su impulso creativo se encontraba dentro de los traumas y tensiones de su infancia.9

    Bourgeois tenía el deseo de experimentar cosas de primera mano, y frecuentemente visitaba estudios en París donde aprendía técnicas de otros artistas y ayudaba con diferentes exhibiciones.

    Bourgeois abrió brevemente una tienda de impresiones al lado del taller de tapices de su padre. Su padre le ayudó porque había decidido entrar a una profesión centrada en el comercio.

    Bourgeois conoció a su esposo Robert Goldwater, un historiador americano conocido por ser pionero en el área de arte primitivo, en 1938 en su tienda de impresiones. Goldwater había visitado la tienda para comprar una selección de imágenes de Pablo Picasso, y "en medio de pláticas acerca del surrealismo y las últimas tendencias, se casaron". Emigraron a Nueva York el mismo año, donde Goldwater continuó su carrera como profesor de arte en el New York University Institute of Fine Arts,8 mientras Bourgeois asistía a la Art Students League of New York, estudiando pintura bajo la tutela de Vaclav Vytlacil, donde también producía esculturas y estampados.

    Hasta 1939, Bourgeois había sido incapaz de embarazarse, por lo que, junto a Goldwater visitó Francia para adoptar a un pequeño niño, Michel. Sin embargo, en 1940 dio a luz a Jean-Louis y en 1941 a Alain.

    Madurez

    Para Bourgeois los inicios de la década de 1940 representaron las dificultades de la transición a un país nuevo y la problemática de entrar al mundo de exhibiciones de Nueva York. Su trabajo durante la época era construido con pedacería metálica y madera proveniente del océano. La impurezas de la madera eran cubiertas con pintura, después creaba hoyos y rayones con clavos, su propósito era expresar alguna emoción. Sleeping Figure es un ejemplo de su trabajo en ese momento, la obra es una figura de guerra incapaz de encarar el mundo real debido a su vulnerabilidad. El trabajo de Bourgeois fue creado desde revisiones de su problemático pasado, encontrando inspiración y catarsis temporal de su niñez y de los abusos que recibía de su padre. Lentamente, ella fue desarrollando más confianza artística a pesar de que sus años medios fueron más opacos, debido a la poca atención recibida en el mundo del arte, a pesar de haber realizado su primera muestra individual en 1945.

    Conoció a Miró en París en 1938, antes de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de haber admirado y recibido su influencia, no comenzaron su amistad hasta 1947 en Nueva York. A pesar de apreciar su pintura, que consideraba naif, no estimaba su escultura. Ella y su marido estuvieron entre los pocos invitados a un cocktail íntimo que Pierre Matisse ofreció a Miró en una visita a Nueva York en 1965. En el verano de 1966 Bourgeois y su marido viajaron por España y Grecia, visitando los edificios de Gaudí en Barcelona. 

    En 1954, Bourgeois se unió al American Abstract Artists Group con varios contemporáneos, entre ellos Barnett Newman y Ad Reinhardt. Durante esa época se hizo amiga de los artistas Willem de Kooning, Mark Rothko y Jackson Pollock.

    Como parte del American Abstract Artists Group, Bourgeois transicionó de la madera a estructuras de mármol, plaster y bronce mientras investigaba temas como el miedo, la vulnerabilidad y la pérdida del control. Esta transición fue un giro definitorio. Ella se refería a su arte como una serie o secuencia de días y circunstancias relacionadas entre sí, describiendo su trabajo temprano como el miedo a caer que posteriormente se transformaría en el arte de caer y la evolución final al arte de "aguantar". Sus conflictos en la vida real le dieron el poder de autentificar sus experiencias a través de una forma única de arte. En 1958 (según otras fuentes en 1961), Bourgeois y su esposo se mudaron a una casa con terraza en la calle 22 Oeste en Chelsea (Manhattan), donde ella vivió y trabajó por el resto de su vida.

    A pesar de que no consideraba su arte feminista, su tema central era la feminidad. Trabajos como Femme Maison (1946-1947), Torso self-portrait (1963-1964) y Arch of Hysteria (1993) fueron referidos al cuerpo femenino.14 Bourgeois dijo: "Mi trabajo lidia con problemas pre-género, por ejemplo la envidia no es masculina o femenina."

    Últimos años

    En 1973, Bourgeois comenzó a enseñar en Pratt Institute, Cooper Union, Brooklyn College y New York Studio School of Drawing, Painting and Sculpture. Louise enseñó, también, por muchos años en escuelas públicas en Great Neck, Long Island.

    A principios de 1970 Bourgeois era anfitriona de reuniones llamadas “Sunday, bloody Sundays” en su casa en Chelsea. Durante las reuniones, jóvenes artistas y estudiantes recibían críticas de parte de Bourgeois. Sus comentarios críticos sin tacto y su humor negro llevaron al nombre de las reuniones. Louise inspiró a múltiples estudiantes a un arte basado en la naturaleza femenina.

    Bourgeois se rodeó de activistas, volviéndose parte de The Fight Censorship Group, un grupo feminista fundado por Anita Steckel. Durante la década de 1970 el grupo defendió el uso de imágenes sexuales en el arte. Steckel argumentaba: "Si un pene no es lo suficientemente bueno para entrar en un museo, no debería ser considerado lo suficientemente bueno para entrar en una mujer."

    Robert Goldwater falleció el 26 de marzo de 1973, hecho que provocó un gran cambio en su vida.

    Desde 1980 contó con la colaboración del comisario artístico Jerry Gorovoy, que actuó como su mánager. La artista se dedicó desde entonces a crear obras de creciente poder transgresor, fuertemente influenciada por el feminismo y por nuevos materiales.

    Consiguió el reconocimiento internacional al celebrar su primera retrospectiva, comisariada por Deborah Wye, en 1982, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Hasta entonces, había sido una figura periférica en el arte, cuyo trabajo era más admirado que aclamado. En una entrevista con Artforum, programada para coincidir con la apertura de la retrospectiva, ella reveló que las imágenes en sus esculturas eran puramente autobiográficas. Bourgeois compartió con el mundo que revivía obsesivamente, a través del arte, su trauma de descubrir que su niñera era también amante de su padre.

    Bourgeois tuvo otra retrospectiva en 1989 en Documenta 9 en Kassel, Alemania. Representó a EE UU en la Bienal de Venecia (1993). Sus últimas obras, realizadas en su taller de Nueva York, exploraron las posibilidades más sorprendentes del montaje monumental, como en Spider (1992) y Maman, una araña en bronce de 10 metros de altura que se expuso en 2004 en el Museo Guggenheim de Bilbao. Obtuvo varios premios: Gran Prix de Escultura del Ministerio de Cultura francés (1991), León de Oro de la Bienal de Venecia, Premio de la Asociación Japonesa de Arte (1999), Premio Aragón-Goya (2008). En 1993, cuando la Royal Academy realizó su encuesta acerca del arte americano en el Siglo XX, los organizadores no consideraron que el trabajo de Bourgeois tuviera importancia significativa como para incluirla en la encuesta. Sin embargo, esta encuesta fue criticada por haber omitido a varios artistas, con el comentario de un crítico que dijo que "secciones completas del mejor arte americano habían sido eliminadas" haciendo énfasis en que muy pocas mujeres fueron incluidas. En el 2000 su trabajo fue seleccionado para ser expuestos en la apertura del Tate Modern en Londres. En 2001, expuso en el Guggenheim Hermitage Museum.

    En el 2010, el último año de su vida, Bourgeois utilizó su arte para hablar a favor de la igualdad para las lesbianas, gais, bisexuales y transgéneros (LGBT). Creó la pieza I do, que muestra dos flores creciendo de un solo tallo, para beneficiar a la organización sin fines de lucro Freedom to Marry. Bourgeois dijo que "todos deberían tener el derecho a casarse. Hacer un compromiso de amar a alguien para siempre es algo hermoso." Bourgeois fungió como activista a favor de la igualdad LGBT, creando piezas para la organización activista contra el SIDA, ACT UP en 1993.

    En el 2011 uno de sus trabajos titulado Araña, se vendió por $10.7 millones de dólares, nuevo récord para una obra en subasta y el precio más alto pagado por el trabajo de una mujer. 

    Fallecimiento

    Bourgeois murió de infarto agudo de miocardio el 31 de mayo de 2010, en el Beth Israel Medical Centeren la ciudad de Nueva York. Wendy Williams, directora del Estudio Louise Bourgeois, anunció su muerte. Louise continuó con la creación de piezas hasta su muerte; sus últimas piezas fueron terminadas una semana antes de su fallecimiento.

    El New York Times dijo que su trabajo "compartía una serie de temas repetitivos, centrados en el cuerpo humano y su necesidad de ser nutrida y protegida de un mundo aterrador."

    Su esposo, Robert Goldwater, había fallecido en 1973. A ella la sobreviven dos hijos, Alain Bourgeois and Jean-Louis Bourgeois. Su tercer hijo, Michel, murió en 1990.



    LB-0110

      Cuánta violencia hay hoy en ti
       cómo podría saberlo, qué manera tendría yo
       de averiguarlo
       hay maneras.
       ¿Tienes ganas de limpiar, cambiar,
       mejorar, reparar las cosas que te rodean?
       ¿Sientes el intenso deseo de hacer alguna
       cosa, de ir y comprar algo?
       ¿Te interesa algo que ayer
       no te interesaba, que hoy sea nuevo?
       ¿qué has abandonado que ayer
       o la semana pasada te interesaba?
       ¿hoy qué desprecias?
       ¿qué hace que hoy sea un nuevo día?

    método de comparación de chequeo de prueba
    de chequeo cruzado de pequeños detalles.
    Cómo piensas vestirte, con la tristeza y la
    modestia del negro, de blanco
    juvenil y triunfante, de tu azul y vívido coral
    Este fluir de la conciencia, como un
    río, siempre igual y siempre diferente
    qué partículas, qué colorcitos
    algunas piedritas, algunos granos
    de arena, algunos, barro, algunas ramas, algunas
    flores, algunos peces hoy cálido
    ayer helado y mañana fresco
    Debes reconocer lo que ya has visto
    acostumbrarte, usarlo como mejor puedas.
    No tengas miedo de lo que encuentres
    nuevo no lo subestimes ni
    tampoco sobrestimes.



    LB-0513 (c. 1953)

    Siempre fui consciente de la 
    posibilidad de que el silencio cayera 
    como la tapa de una tumba y me engullera
    para siempre.
                El silencio invadió la habitación
    y yo tenía miedo de oír latir
    mi corazón. era un peligro que venía de adentro
    y que sólo una incesante marea de 
    palabras podía repeler si no
    dominar.
    escuchar el caos, una cascada.
    las esclusas del Marne – Beethoven
    un río que arrastra
    piedras y árboles

    El trueno que pasa
    rodando.




    I was always aware of a possible silence falling
    like the cover of a tomb and engulfing me forever.

    The silence overruns the room and I am afraid to hear
    my heart beating; this danger coming from inside-
    only a continual flow of words can push it aside,
    if not control it.
    Listen to chaos, waterfall, the Marne locks--
    Beethoven, a river that carries rocks and trees,

    the thunder rolling by.




    LB-0554

    mundo cerrado cuyos límites
    veo y que puedo
    controlar. Allí estoy
    a gusto.

    ¿La vida me está pasando por al lado?
    eso hace el miedo
    establece la distancia entre
    lo inmediato y lo eterno

    lo evanescente y lo eterno




    closed world of which
    I see the boundaries and which I can
    control. I am at ease in it.

    Is life passing me by?
    That's what fear does
    establish the distance between
    the immediate + the eternal

    The evanescent + the eternal

    (Cell VI , 1991)




    LB-0251 
    (fragmento)

    (...)
    Yo más bien
    diría que una vive más por la intensidad de los
    afectos que por el tiempo o el espacio.
    En el tiempo o el espacio existimos sobre todo
    por ausencia ya que nunca podemos estar
    en más de un lugar a la vez ni estar
    a la misma hora más de una vez
    pero siempre estamos con nosotros mismos.
    He arrastrado conmigo a Louise Bourgeois durante
    más de 40 años. Cada día trajo su
    herida y he cargado mis heridas sin
    cesar, sin remisión como un cuero
    perforado que no puede repararse. Soy una
    colección de perlas de madera nunca enhebradas y
    de una idiotez perfecta.


    Traducción de Jaime Arrambide
    extraídos de Diario de Poesía Nº 82, 2011








    .

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  • 07/31/16--00:35: LUIS DE LA PAZ [19.006]

  • Luis de la Paz

    Luis de la Paz (La Habana, 1956). Salió de Cuba durante los dramáticos sucesos de la embajada del Perú y el posterior éxodo del Mariel, en 1980. Desde entonces reside en Miami. Fue miembro del consejo de editores de las revistas Mariel (1983-1985), Nexos (1998-2001) y director de El Ateje (2001-2008). También formó parte, entre el 2005 y el 2011, de la directiva del Instituto Cultural René Ariza, organización encaminada a la difusión y promoción del teatro cubano. Premio Lydia Cabrera de Periodismo Cultural (2011), otorgado por ArtesMiami. Fue Vicepresidente del Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio y es miembro del Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio.

    Fue ganador del Premio de Ensayo Museo Cubano, por Dulce María Loynaz, tránsito de una gran dama cubana (1999). Su ensayo Rostro en la narrativa cubana, formó parte del libro 1902-2002: centenario de la República de Cuba, compilado por William Navarrete. Fue invitado en dos oportunidades por el Cuban American Culture Institute, de Los Ángeles, California al Festival de Cultura Cubana, para ofrecer sendas conferencias sobre la escritora Dulce María Loynaz y el éxodo del Mariel. Ha participado en varias Ferias del libro de Miami y en la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, República Dominicana. Su ponencia, Spanglish, una realidad a la que no hay que temer, formó parte del libro Español o Spanglish, cuál es el futuro de nuestro idiom(Miami, 2005), mientras el ensayo El cuento y el relato cubano, fue su contribución a la Enciclopedia del Español en los Estados Unidos, publicada por la Editorial Santillana, en Madrid.

    Ha publicado los libros de relatos: Un verano incesante (Ediciones Universal, Miami 1996), El otro lado (Ediciones Universal, Miami, 1999), Tiempo vencido (Editorial Silueta, 2009) y Salir de casa (Alexandria Library, 2015).

    En poesía: De espacios y sombras, Accésit al Premio Luys Santamarina-Ciudad de Cieza, Murcia, 2015, publicado por PR-Ediciones, Madrid, 2015, con una segunda edición bajo el sello Alexandria Library, Miami, Estados Unidos, 2016.

    Compiló Reinaldo Arenas, aunque anochezca: textos y documentos (Ediciones Universal, Miami, 2001) y Teatro cubano de Miami (Editorial Silueta, 2010). Un cuento suyo es recogido en Cuentos desde Miami (Poliedro, Barcelona, 2004) y en Palabras por un joven suicida (Editorial Silueta, Miami, 2006). Su monólogo Feliz cumpleaños mamá, formó parte del IX Festival Latinoamericano del Monólogo (2010) y El Laundry, del mismo festival, en el 2011. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, hebreo, checo y húngaro. Fue columnista cultural de Diario Las Américas (1996-2013) y en la actualidad lo es de El Nuevo Herald.

    Desde el 2013 conduce Viernes de Tertulia, en el Miami Hispanic Cultural Art Center.


    EL CUERPO DEL HOMBRE  

    Hay un gesto irregular en el rostro
    mientra intenta alcanzar la firmeza.
    Se alza. Todo es muy lento
    milimétricamente calculado,
    en la medida que algo encaja en su sitio.

    La expresión se relaja,
    se llena,
    de repente,
    de un potente control
    como un asidero, una estabilidad.
    La confianza, se hace presente. 

    Hay un desgaste en el cuerpo del hombre
    pero nada lo detiene.



    LA CASA
      
    I

    Un sendero conduce
    al interior de la casa.
    La llovizna reposa en el camino
    transparentando mi rostro:
    aquél, no éste.
    Del actual no tiene memoria,
    le soy más que ajeno.

        
    II

    Hay algo herido en el ambiente que desentierra
    con dureza el sitio.
    El rojo y negro del portal. 
    El cuadro, a la izquierda,
    con un sereno motivo oriental.
    Una flauta de cadenciosa fragilidad,
    gime.

        
    III

    La cuerda, atando un remoto pasado,
    tensará la muerte,
    como el mueble que guarda,
    en el espejo,
    el aliento lacerado de mi padre. 

        
    IV

    Todos los años que viví en esa casa
    están allí, hundidos en mi memoria,
    vulnerados por un tiempo tan largo,
    que ha acabado por dañar
    todos los sentidos.

        
    V

    Del otro lado mi madre,
    espesa como la sombra
    que se desplaza a toda prisa,
    esgrime el hambre como maldición.
    Condena compartida,
    desaliento inquietante,
    como obstinadas furias. 

        
    VI

    Por ahí, mi hermana,
    acaricia el grito en medio de la noche,
    el golpe seco rompe la cordura.
    Pero aún así,
    se desata la juventud,
    estalla,
    se lanza,
    vive su momento.

        
    VII

    De la casa:
    caminos andados
    de espacios y de sombras,
    no queda mucho entre nosotros. 

        
    VIII

    Faltan muchas cosas vitales,
    el sentido efectivo del golpe de luz,
    el orden armónico,
    la firme ráfaga de voz que dicta las pausas,
    y la tregua.

        
    IX

    Después de todo no hay nostalgia,
    sólo un desproporcionado
    (y tardío) pesar.
    Mira que viene gente extraña a esta casa.
    Aunque ya no estoy.




    “De espacios y sombras”, de Luis de la Paz


    La Habana

    Si de ausencia se trata,
    no hay mucho que decir.
    Todo se pierde en una distancia
    donde la lejana contemplación
    (y muy pasiva)
    es lo único que asoma como algo vital.
    Prevalece, eso sí,
    como fugaces imágenes
    que se resisten a desaparecer
    de la memoria,
    una inmensidad,
    un muro desde donde
    engorda la ciudad,
    una ciudad,
    también mi ciudad,
    que contemplo más apagada,
    (y duele la palabra),
    más falsa.

    Los sitios, en definitiva,
    se llenan de vestigios de un pasado
    que suelen consolar
    a los más afectados
    por la nostalgia,
    pero que hacen desfallecer
    a aquellos más escépticos,
    a mí,
    conduciéndome al
    paroxismo, a la desolación.


    Los borrachos de Velázquez

    Nadie atina a la corona
    cuando de entre las manos
    ocho hombres
    se bañan en el licor.
    Baco: bello, desnudo, desafiante
    castiga con la mirada.

    Como buen Dios,
    sabe adueñarse de la faena,
    animar lo perceptible
    alterar la serenidad.
    Las jarras vacías,
    los pies desnudos,
    la mirada apetitosa,
    le imprimen a la sobriedad
    la variante de la dispersión,
    el perfil del absurdo.

    ¿Cómo habrá terminado la celebración?



    Balseros

    Reta la realidad
    con la tranquilidad
    que exhorta (exige),
    estar cerca de lo grande.
    Deja, hermano, que la gran ola irrumpa,
    te arrope con la ira de los cuerpos
    que se deshacen al sol.
    Sométete al mar como castigo
    permite que la silueta
    en el horizonte
    sea una permanente esperanza,
    que los cuerpos sonrientes,
    y los abatidos
    sigan marcando la historia de ese pueblo.




    “De espacios y sombras”, de Luis de la Paz

    Félix Luis Viera, México DF | 12/05/2016 

    1

    No pocos especialistas afirman que si de poesía se trata, es posible aplicar dos grandes divisiones —matices aparte— para clasificarla: la “escrita” con el cerebro y la que parte directamente del corazón.

    Es decir, creadores que asumen el hecho poético desde el raciocinio y otros que lo abordan con lo sensitivo.

    Luis de la Paz (La Habana, 1956 y en la actualidad residente en Miami) es de los primeros.

    Lo anterior a mi juicio queda demostrado mediante el poemario De espacios y sombras, recientemente publicado por Alexandria Library, Miami.

    Los 37 poemas —divididos en dos secciones, “Espacios”, “Sombras”— que corren a lo largo de las 65 páginas del libro, me llevan asimismo a proclamar un lugar común: el presupuesto fundamental de todos y cada uno es el amor. El lugar común es justamente este: El amor en sus más variadas asunciones. (Algo tan traído y llevado por reseñadores, políticos, religiosos, etcétera; solamente para salir del paso en la mayoría de las ocasiones.)

    Remito si no a “Los de antes” (Un beso/ define el día;/ ya no es como antes, aunque digamos lo contrario); “La casa” (la soga, amarrando un remoto pasado,/ cuerda que tensará la muerte,/ como el mueble que guarda/ el aliento enfermo de mi padre; “Cita al final de los tiempos” (Hay en realidad, / un montón de futuros posibles).

    Si bien en los poemas antes citados, y en los demás del libro, el asunto tratado en principio podría llevar por otro camino, el poeta da la vuelta y confluye con el canto, la terneza, o, como mínimo, el afecto.

    Se advierte optimismo en De espacios y sombras, se advierte la sabia inocencia del creador, del amador.

    Al considerar las primeras líneas de lo hasta aquí escrito, alguien podría dictaminar que estamos hablando de “poesía del ingenio”.

    No. No es exactamente así. Reitero “la sabia inocencia del creador, del amador”, si bien el planteo de la mayoría de las piezas del libro se apoye en lo “cerebral”.

    De modo que lo sensitivo queda en segundo plano, motivo por el cual será difícil hallar elementos de la naturaleza en De espacios y sombras. El tropo surge casi siempre de eso, del entendimiento, la inteligencia. Y en segundo orden de las “sensaciones”.

    Veamos: Los sitios, en definitiva, /se llenan de vestigios de un pasado/ que suelen consolar/ a los más afectados/ por la nostalgia (P. 28); Fabular, ya no es una prioridad,/ como tampoco/ habrá argumentos/ para acudir al rescate/de esa mujer —o de ese hombre—/ que cada noche duerme sin compañía (P. 39); o En la vorágine me llamo a mí mismo, en ocasiones, /a un orden discordante, porque sé,/ no me caben dudas,/nada es tan permanente como las complejidades (P. 47).

    Inserto en lo amoroso antes citado se halla la añoranza. A veces de un hecho pasado, hermoso o no; a veces de una localización perdida que vibra en el “yo” del poeta. Y en ocasiones en una quimera, en uno de esos ideales que todos hemos repasado alguna vez.

    A propósito de las tres vertientes antes señaladas, cito: “Las muchachas en el patio”: Con maestría giran, extienden los brazos, /alzan la mirada pidiendo un deseo/ (...) mientras ven pasar por el aro/como una sombra inalcanzable,/ el sueño; “El cine del barrio”: Alguien, estoy seguro, ocupará mi propia butaca,/ y tal vez uno como yo,/ o como aquel,/ silencioso, con prudencia, se sentará al otro lado,/ para que nuevamente se haga la luz; “Una mujer ha tocado a mi puerta”: Una mujer de tez fresca carga mi alrededor./ Me dispongo a alcanzarla./ No puedo dejarla escapar porque es mucha mujer/ —me digo— / La he “fabricado”, cincelado para decirlo/ con más rigor, a lo largo de los años.

    Termino con una llamada que creo deja en claro cómo el intelecto —capaz de universalizar lo más aparentemente prosaico—, más que otro recurso, es uno de los bienes fundamentales de De espacios y sombras;


    “Contratiempo con el GPS”

    Y la calle; el abismo marca el error del sendero.
    El milagro no tendrá lugar.
    No siempre existe la oportunidad de un atajo.

    y mucho menos de rectificar.





    .


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  • 07/31/16--06:04: YI LU [19.007]

  • YI LU

    YI LU, nacida en el sur de China, en Fujian, en 1956. Escenógrafa de profesión, como poeta no está asociada a ningún grupo o escuela. De ella dijo la poeta norteamericana Melissa Kwasny: "Somos invitados, no a un mundo, sino a una relación con el mundo."


    GRITO

     algo debe andar mal con el teléfono
     Madre de pronto no puede oírme
     pero yo todavía la oigo
     oyendo su pánico y gritándole mi nombre al teléfono
     como gritando por mí en lo silvestre cuando yo era chica
     pensando que me había perdido
     y que nunca respondería
     mis tímpanos sienten el impacto de un viento norte de muchas colinas
     por fin un click
     silencio del lado de Madre... ni un sonido
     ahora es mi turno para gritar
     Madre... Oh Madre...


    CABRAS EN UNA ISLA DESIERTA

     en una isla desierta
     algunas cabras desatentidas
     comen hierba silvestre... beben agua del cielo
     duermen de noche en cuevas de piedra

     cuándo aprenderé eso
     el sol de otoño afuera se siente tan cálido
     pero hace fresco adentro... me pregunto
     si esas cabras están ahora en el sol de otoño
     el sol de otoño las nutre como plantas

     la felicidad de esas cabras... debe ser
     felicidad más allá de lo representable
     su paz... debe ser
     paz más allá de lo descriptible
     su inocencia... también debe ser
     inocencia más allá de lo expresable

     y me imagino
     como son sopladas por el viento como crisantemos arremolinados
     como corren hacia el mar y retroceden asustadas
     como miran las olas blancas que se arrojan y revuelven



    TIERRA ROJA

     la arruinada montaña cuya piel está raspada
     revela la fresca tierra roja
     como una enorme herida
     empapada en sangre
     yo viví en el templo de la aldea     un santuario
     en mi infancia
     en una montaña arruinada como esta
     Madre le enseñaba a los niños de la montaña a leer
     los recuerdos son todos acerca de tormentas y murciélagos
     leyendas de fantasmas y espíritus extraños
     la roja tierra que Madre labraba al anochecer
     daba tanto miedo como el fuego del carbón
     unido a mis frágiles emociones
     la tierra roja ahora es extraída en dolor
     nunca puedo unirme a otros en alabanza de la tierra roja
     así como es difícil para mí hablar de mi tierra natal

    FUENTE
    Yi Lu. Sea Summit. Trad. por Fiona Sze-Lorrain. Milkweed Ed., 2015 
    http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/  [Publicado por Robert Rivas] 





    Sea Summit
    BY YI LU, FIONA SZE-LORRAIN


    Yi Lu

    Since the 1980s, Yi Lu has established herself as one of the most widely-read female poets in contemporary China. Born in 1956, she has authored four books of poetry, including the award-winning titles See (2004) and Using Two Seas (2009). Known for an elegant and distilled lyrical voice, her poems are at once meditative and vibrant. Recent national honors include the Hundred Flowers Award and the Distinguished Literary Prize from the Fujian Province. Serving as an active theatre design artist at the People’s Art Theatre in Fujian, Yi Lu is also ranked as China’s preeminent national scenographer and stage designer.


    Poems by Yi Lu

    Translated from the Chinese by Fiona Sze-Lorrain



    Volcanic Stone

    Black gray
    densely pierced with holes…..very light
    at first the stone also feels like having a body
    when flames are hauled away

    I pick one up
    put it on the desk
    seeing it I’ll think of the mountain
    and its suppressed interior

    think of those lava pouring from icy mountain peaks
    how it irons out in an expanse of white

    think of the submarine volcano
    even if it erupts…..it’ll still suffer the weight of the ocean
    its pain in flames will last specifically longer

    Touch it
    even if it is a body
    it still feels so hard…..like paresthesia



    Pit of a Stomach

    You’re inlaid in the center of the world
    like a rock buried in a mountain
    fissures are concealed in the rock
    corroded water meanders inside
    A mountain’s hard flesh
    may also loosen up
    The pit of a stomach
    will also collapse one day



    Lake, Again

    Water when bounded becomes lake
    people don’t care about where it comes from…..how it comes about
    nor about the converging…..smooth-running…..spring in the lake bottom
    how its refluxes collide…..intertwine
    like superimposed vinyl records
    that weave out lingering sentiments…..the past and present

    The world has many lakes
    some frozen…..some boiling at a volcano’s peak
    some saltier than seawater
    most fresh and cool, green and pleasing

    Stillness is self weighing on self
    many things are kept unwittingly



    Broken Water

    If the knife isn’t pulled up
    water will break
    If still not pulled up
    water will keep breaking
    If tucked in deeper
    water will break deeper
    Tucked in all the way
    the knife sinks into the hard riverbed
    the hand gripping it can leave now
    Surface water no longer bears movement



    Rain Pours Harder

    Rain splashes on the roof
    like on a skull

    Splash…..is refusal
    has a hard face

    Fire seals itself into smoke
    cornelian blood strands turn icy
    even the ocean can’t move ashore

    Why can’t the sky
    have a door that shuts itself

    Rain pours harder
    at last into my heart

    at last I join the rain
    soaring as rain



    Birds Have Flown Away

    Birds are calling around me again…..a call
    my consciousness is called away
    so I stop what I’m doing

    Birds call —
    like clusters of burgeoning flowers
    like strings of pulsating bubbles
    My heart turns into a flower tree…..a lake
    for a long while it can’t calm down

    But birds have already flown away
    when birds fly away it seems like goodbye



    Look at the Sunset

    How large, how red the setting sun
    blocked by a building, it shows only a rim
    I run to the study window
    to see its left half
    I run to the kitchen window
    to see its right half
    I run to and fro in the room
    thinking the sun also longs to peek at me



    That Bouquet of White Flowers

    that bouquet of white flowers
    why so white

    that bouquet of white flowers
    isn't that white

    just because at that instant
    white was white's bottom line

    white above black




    Because There is Awakening

    plainly    for a few hours
    the brain is empty

    since when
    even emptiness is gone

    because there is awakening
    I know that is sleep

    insomnia was once
    a small cache of weapons
    wrestling in the edgeless dark

    emptiness a fruit that life breeds painfully and finely

    one after another
    bridging together . . .
    translated from the Chinese by Fiona Sze-Lorrain







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  • 07/31/16--06:47: HAYDAR ERGÜLEN [19.008]

  • HAYDAR ERGÜLEN  

    Haydar Ergülen, poeta nacido en Eskisehir, Turquía, en 1956. Muchas veces premiado. Vive en el barrio de Cihangir de Estambul, con su mujer y su hija. Estudió sociología. Dicta cursos sobre poesía y talleres de escritura creativa en diferentes universidades.

    Desde 1981 lleva publicados trece libros de poemas, dos antologías, cinco libros de ensayos y un libro sobre cine. Ha ganado siete premios de poesía, incluyendo Akdeniz Altın Portakal, Metin Altıok, Cemal Süreya y Behçet Necatigil. Dirige el Festival Internacional de poesía de Eskisehir.

    Actualmente es columnista de Cumhuriyet y organiza los seminarios “Los Pioneros de la poesía turca” en la biblioteca de Atatürk de Estambul para el Instituto de investigación de Estambul.



    RESPIRACIÓN AVERIADA

     esto era mi corazón: lo arranqué de
     un verbo roto en el nuevo Turco
     pensamientos corren al espíritu viajero como un ventilador
                          [girando sobre sí mismo
     no te apures, mi corazón, hay tiempo suficiente

     esto era mi corazón : lo sumergí en el lamento
     de un niño al que le queda chico el jardín del fondo
     la crueldad de ayer viene a la luz, confundida con el deseo
     me hice trampa a mí mismo en tu nombre

     esto era mi corazón: en una vieja historia
     robé la transgresión de un ángel cansado
     un pecado tan obvio que el castigo es inútil
     fui escrito como fuego a las cenizas de las palabras

     este era mi corazón: cuando llegué aquí 
     una casa de cañas ardiendo estaba encima mío
     la mentira se lo hizo al agua y el médico tiene la culpa
     no te quedes atrás, corazón mío, ya estoy harto de vos



     PRIMERA CARTA A SALÂH BEY

     Un poeta parte y deja detrás una carta
     los poemas son las cartas más abiertas del mundo
     son reproducidos interminablemente, todas sus dichas
     y penas y escenas una y otra vez
     nunca terminan de cambiar de domicilios
     Una carta de Salâh Bey es una lila bien comprimida
     sus poemas se deleitan en recitarse a sí mismos
     cuando abro su 'Jardín de Filosofía Seca'
     poema tras poema saltan de repente como pétalos de rosa
     cayendo de una de sus viejas cartas.

    [Salâh Bey (1919-1999) es un poeta al cual Ergülen hace este tributo]


    El término 'respiración' del primer poema es un inevitable fallo de traducción. En el original, es nefes, que reúne varios sentidos, aparte del hecho de respirar, como 'alma', o 'aliento de vida'. Es un término más bien literario, proveniente de cantos e himnos de hace siglos, de una tradición denominada Alevi-Bektasi. El Alevismo es una identidad compleja que incorpora tanto el Islam Sunnita como el Chiita, así como elementos del sufismo y de creencias folclóricas.

    FUENTE
    MPT. The Constellation. London, 2014. Las versiones en inglés son de Derick Mattern.
    http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/    [Publicado por Robert Rivas]





    Idioma: turco
    ÖDÜNÇ HANÇER

    nasıl taşıyorsunuz bu hançeri
    böyle, kimin sırtından aldınız
    ya hançerin bir yüzünden ötekine
    geçerkenki ustalığınız

    benim sizde gördüğüm iki başkalık 
    birinde keskin ve kimsesiz 
    birinde mağrur ve ipeklisiniz

    hançer değil sanki taşıdığınız 
    hançer sizin sırtınızdan taşıyor
    beyazlar kanınıza giriyor hala
    ipek için hançere danışacaksınız

    beyazlar öyle uzak ki oysa 
    dişlerinin arasında bir bıçakla öpüşmeye
    kimsenin bıçağı kimsede kalmıyor işte
    benimse kanım çekiliyor, paslana
    paslana beklemekten ipek bile
    böyle beklemez hançerini

    hançerim sizde ödünç durdukça
    arada ipek değil
    yokluğunuz eskiyor

    De: Eskiden Terzi



    Idioma: alemán
    GELIEHENER DOLCH

    wie könnt ihr diesen Dolch so
    tragen, welchem Rücken habt ihr ihn entnommen
    und gar eure Meisterlichkeit beim Wechseln
    von einer Dolchschneide zur anderen

    was ich bei euch sehe, sind zwei Andersartigkeiten
    in einer scharf und verlassen
    in der anderen stolz und seiden

    als sei es kein Dolch, was ihr trägt
    quillt er aus eurem Rücken
    Weiße gehen in euer Blut über noch immer 
    werdet ihr für Seide des Dolches Rat suchen

    dabei sind Weiße doch soweit entfernt davon
    zu küssen mit einem Messer zwischen den Zähnen 
    keinem bleibt eben des anderen Messer
    indes gefriert mein Blut verrostend
    im Warten nicht mal die Seide
    hofft so auf ihren Dolch

    mein Dolch, solange euch geliehen
    vergeht nicht die Seide 
    doch eure Nichtigkeit

    Übersetzung von Aşkın-Hayat Doğan




    Idioma: turco
    TANRIYA MEKTUP

    1.

    Birazdan göğü dolduracak 
    bulutları gördüm de Tanrım
    senin gizli gizli şiir 
    yazdığını anladım


    2.

    Seni düşündüğümde bazen
    üzülüyorum Tanrım, 
    kediler, kuşlar, bulutlar
    ağaçlar, kırlar, balıklar,
    kızlar, oğlanlar, çocuklar,
    yalnızca onların olsaydın da, 
    şu büyük insanlığın
    Tanrısı olmasaydın!


    3.

    İç savaşta önce
    Tanrı öldürülür
    sonra içimizdeki
    iyi insanlar


    4. 

    Tanrım ne çok 
    ağacın var burada,
    ve ne çok insan 
    var ‘şu dünyada 
    bir dikili ağacım
    bile yok’ diyen

    Bir ağaç daha 
    yaratırsan, İnsan 
    Ağacı olsun, lütfen!


    5.

    Bağişla beni Tanrım
    şu sırplanlara baktığımda
    bazı insanları senin
    yarattığına inanmıyorum


    6.

    Bana gösterdiğin bulutları
    bir ressam da görmüş
    Tanrım, ve senin 
    ressam olduğunu düşünmüş!


    7.

    Bu dünyada kalacak kadar bilge,
    hayatı göze alacak kadar göçebe,
    bir incinin peşinde ve derin
    kaybolacak kadar kendi içinde,
    ve suyla ilgili küçük bir imada
    bile akıp gidecek kadar yoğun...

    İnsan, ustası değilse nedir 
    yitirdiği her şeye önceden 
    veda edebilmenin?

    Fakat Tanrım galiba
    bize bizden de önce
    sen veda ettin!


    8. 

    Bir köy yanınca
    sessizliği ölür dünyanın

    Fısıltısı ölür öpüşmenin
    bir orman yandığında

    Yaktıklarında bir oteli
    konukluğu ölür şiirin

    Ölür çocukluğun kahkahası
    yakılınca bir şehir   

    Kim ki ateşe verir
    hayatı, Tanrı da onların 
    kalplerine soğukluk verir!


    9.

    Tanrım ya bu dünyayı yarattığını unut
    ya beni bu dünyada fazla unutma!

    De: Hafıza
    Yön Yayıncılık/Şiir dışı, 1999




    EIN BRIEF AN DEN HERRN AUS DEM JAHRE 1996

    1

    Die gleich den Himmel ausfüllen, die Wolken,
    ich habe sie nämlich gesehen, Herr,
    und habe verstanden: heimlich
    heimlich dichtest Du auch


    2

    Denk ich an Dich, manchmal
    werde ich traurig, Herr
    der Katzen, Vögel, Wolken,
    der Bäume, Wiesen, Fische,
    der Mädchen, Jungen, Kinder,
    wärst Du doch ihrer nur,
    und nicht der Herr
    der ganzen großen Menschheit!


    3

    Der Krieg im Innern mordet
    erst Gott 
    und dann die Guten
    in uns


    4

    Herr, wie viele
    Bäume hast Du hier,
    wie viele Menschen gibt es,
    die ‚ich habe nicht einmal
    einen Baum gepflanzt
    auf Erden’ sagen

    Erschaffst Du nur noch einen 
    Baum, so soll’s ein Menschen-
    Baum sein, bitte!


    5

    Vergib mir, Herr
    wenn ich auf die Serbänen schau
    und nicht mehr glaube, das seist Du 
    gewesen, der jeden Menschen schuf


    6

    Die Wolken, die Du mir gezeigt,
    ein Maler sah sie auch,
    Herr, und er hat gewußt,
    daß Du ein Maler bist!


    7

    Weise genug, auf Erden zu bleiben,
    Nomade genug, das Leben zu wagen,
    hinter der Perle her und tief genug
    in sich selbst, um verloren zu gehen,
    erfüllt genug, um bei der kleinsten Andeutung
    von Wasser überzufließen

    Was ist der Mensch, wenn nicht
    ein Meister im Voraus-Abschied
    von allem, das verloren ist?

    Doch, Herr, es ist zu fürchten,
    Du hast von uns schon längst
    Abschied genommen!


    8

    Wo ein Dorf brennt,
    stirbt das Stille der Welt

    Das Flüstern der Küsse stirbt
    in einem Wald der brennt

    Wo sie ein Hotel anzünden,
    ist das Gedicht nicht mehr zu Gast

    Das Lachen der Kindheit stirbt
    ist eine Stadt in Brand gesetzt

    Die das Leben in Brand setzen, 
    der Herr setzt solchen 
    die Kälte ins Herz!


    9

    Herr, Du solltest, daß Du diese Welt erschufst, vergessen,
    sonst mich auf ihr nicht allzu lange vergessen!

    Deutsche Fassung von Uwe Kolbe.
    Die Übersetzung entstand im Rahmen des deutsch-türkischen Übersetzungsworkshops in der Literaturwerkstatt 2008





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  • 07/31/16--20:02: LILLIAM MORO [19.009]

  • Lilliam Moro

    Nació en La Habana en 1946. Estudió en el Instituto Pedagógico Makarenko y en la Facultad de Letras de la Universidad de La Habana. En 1965 obtuvo el primer premio de poesía en el concurso celebrado entre las facultades de Letras de las tres universidades de la Isla. Fue profesora de Literatura en preuniversitario. Formó parte del grupo de Ediciones El Puente. En 1970 se marchó del país y vivió 41 años en España, dedicada a la edición y las artes gráficas. En la actualidad reside en Miami. Sus poemas han aparecido en antologías de España y EE.UU.

    Poemarios publicados: La cara de la guerra (Madrid, 1972), Poemas del 42 (Madrid, 1989) y Cuaderno de La Habana (Madrid, 2005). En 2004 su novela En la boca del lobo fue premiada en Madrid y publicada ese mismo año. OBRA POÉTICA CASI COMPLETA recoge lo publicado y lo inédito de 50 años, excepto lo que se ha perdido por los avatares del destino.



    La poesía de Lilliam Moro, “donde la trama y el estilo y la vida / son una misma cosa”, es el diálogo inquisidor de una conciencia ardiente traspasada por el desconsuelo, el impertinente paso del tiempo, la noche abulense, el amor y el desamor, con dudas, interrogaciones y perplejidades. Los accidentes del alma transcurren como si la sencillez y la “palabra en el tiempo” de Antonio Machado crearan una nueva objetividad que no impida “un destello que ciegue, / que contenga el misterio / y que nos corte la respiración”. Es una poesía que habla como en ningún otro de sus contemporáneos.
    Pío E. Serrano



    PIEDRAS EN LOS BOLSILLOS 
    DE VIRGINIA WOOLF

    Las toscas piedras llenaban tus bolsillos
    porque no pretendías quedar flotando
    como la dulce Ofelia.
    El bastón lo dejaste colocado en la orilla
    sobre la hierba húmeda.

    El río te aguardaba.

    Los aviones enemigos sobrevolaban
    el cielo gris de Londres.

    El río te aguardaba.

    La gasolina escondida en el garaje
    dispuesta para arder
    antes de que tumbaran a patadas tu puerta
    resultaba una opción demasiado dramática,
    estridente.

    El río te aguardaba,
    te prometía un tránsito discreto
    arropada con algas,
    acompañada de diminutos pececillos.

    A veces pienso
    que quizás el impacto de tu cuerpo
    con el agua tan fría
    te hizo reaccionar,
    pero ya tus gélidos y agarrotados dedos
    no pudieron deshacerse con rapidez
    de las pesadas piedras;
    y fueron incapaces de mantenerte a flote
    los adjetivos exactamente colocados,
    los nombres tan cuidadosamente escogidos
    en cada uno de tus párrafos
    en esas construcciones sostenidas por un hilo invisible
    donde la trama y el estilo y la vida
    son una misma cosa;
    no te ayudaron las últimas pruebas
    que corregiste con esmero,
    la desazón, las dudas ante un final que no te convencía
    en tu última novela.

    Este final tampoco.

    Pero ahora te estás hundiendo sin remedio.
    Imposible la segunda edición.

    Lo primero que encontraron fue el bastón en la orilla.



    LA HABANA

    Para Glendys Cambero

    Como el amor
    te adhieres en el alma con tu susurro melancólico.

    Decir amor es recordarte
    abrazada por álamos suntuosos,
    con raíces que escarban tenazmente la tierra
    buscando un asidero contra el feroz olvido.

    Ciudad enardecida
    entre densos vapores de sudor y lavanda,
    te aquietas, sin embargo, aletargada, soñolienta,
    con la apacible dejadez del verde humedecido
    de tus jardines descuidados.

    Te vuelves múltiple y diversa
    en las piedras estoicas de las columnas y los muros,
    los muros de las casas desvencijadas, carcomidas,
    de puertas siempre abiertas,
    con paredes rajadas por la desesperanza,
    piedras que van cayendo con discreción solemne
    al compás de la ruina,
    como sordos latidos de un corazón exhausto.

    Sembrada en adoquines o en asfalto,
    impávida ante el tráfago de almas o gorriones,
    transitada por miedos vestidos de paisano,
    te alzas crepuscular, magnífica, maltrecha,
    con tu belleza mórbida embadurnada de consignas.

    No importan la erosión del polvo y el salitre,
    la sordidez de las perennes cucarachas,
    las aguas pestilentes,
    los amorosos perros abandonados a su sarna,
    los gatos del terrible festín de los hambrientos,
    los cuerpos que se compran y venden por las sobras:
    ciudad de socavones como desgarraduras
    de un alma que no sana,
    que no puede cerrar su herida, su desastre,
    cada día aumentado como un remordimiento.

    Oh ciudad dibujada con volutas de humo,
    movida por el son que conjura la muerte,
    nacida de la cópula del sueño de unos dioses:
    ángel de la bahía,
    alas empegotadas de melaza y penuria,
    vulgaridad y alcohol,
    permaneces, no obstante, con tus muertos ilustres,
    con tus medias palabras contra toda retórica,
    porque lo tuyo es resistir.

    Quiero decir amor pero digo La Habana,
    su metáfora.



    JOSÉ LEZAMA LIMA

    Para Vicente Báez

    dónde los libros,
    los empolvados, los queridos;
    dónde el helado de fruta en sutil equilibrio
    sobre el barquillo tan crujiente;
    dónde la brisa que casi apaga el oloroso habano,
    la Avenida del Puerto, las tardes de aquiescencia,
    y esa tranquilidad crepuscular que mitiga la sordidez del día;
    dónde la bondadosa porcelana,
    el diario milagro del café,
    la taza pequeñísima que aún quedaba visible
    entre los grandes dedos;
    dónde las madrugadas del asma recurrente,
    el horrible pitido entre pecho y espalda,
    dónde la medicina que siempre llega tarde
    de tan lejos, tan lejos;
    dónde las confituras,
    el festivo papel de celofán hecho para envolver todo lo efímero;
    dónde la madre;
    dónde aquellos amigos —los de entonces, los únicos—,
    que se fueron marchando poco a poco
    sin ruido de palabras;
    dónde los manuscritos importantes,
    y los menos también, el simple y olvidado papelito,
    el apunte fugaz,
    el verso suelto que no llegó a ser parte de un poema,
    quizás escudriñado ávidamente
    ahora que ya no estás para prohibir la entrada
    a los esbirros ilustrados:
    que no entren, no, a esa casa
    en una calle de simbólico nombre: Trocadero;
    dónde los libros dedicados,
    los huérfanos zapatos,
    las cartas de Eloísa;
    dónde el miedo, Maestro, siempre el miedo
    cuando entre madrugada y madrugada
    ibas creando el Paradiso.

    Estos poemas pertenecen al libro Obra poética casi completa (Editorial Silueta, 2013)


    LOS CORAZONES DESBOCADOS

    Hemos andado por la vida
    comiéndonos el mundo,
    haciendo fuego de los días
    y fogatas con el calendario.
    Nada teníamos, nada podíamos perder.
    Sólo contaba el hoy.
    Demasiado aspaviento.
    El futuro llegó sin avisar,
    y aquellas llamaradas
    hoy son patéticos rescoldos volviéndose cenizas.
    Las pocas certidumbres
    se convirtieron en grandes ignorancias.
    Sólo nos han quedado
    montones de papeles, cartas amarillentas,
    algún remordimiento
    y muchas fotos en una caja de cartón.



    LA MANCHA DE CAFÉ

    La vida se te ha venido encima
    como una inesperada mancha de café
    sobre la ropa limpia.
    Una sutil llovizna está cayendo
    humedeciendo con discreción tu patetismo
    para no dar la nota.

    Sin embargo
    tiene que haber otra manera
    de recontar las sombras,
    que las cuentas del debe y el haber
    no den números rojos,
    y que el café salpique
    sin que manche tu ropa.

    poemas del libro Tabla de salvación, recogido en Obra poética casi completa, Miami, Editorial Silueta, 2013)



    AMIGO

    Para Reinaldo García Ramos

    Cuando se dice la palabra
    amigo
    las letras se entrelazan
    y van formando un círculo de luz
    que guarda con esmero la historia personal
    de cada uno,
    los momentos detenidos al borde del olvido,
    el olor a un pan crujiente recién hecho
    que compartido nuevamente
    será la comunión de lealtades,
    alguna melodía enroscada al oído
    para ser tarareada como entonces
    frente al mar de una ciudad que se derrumba.
    Siempre que pronunciamos esa corta palabra
    se abren de par en par las puertas
    y salen las bienaventuranzas,
    las sonrisas que se creían perdidas,
    la mano imprescindible
    que estrechamos como un ritual de iniciación
    en estos tiempos tumultuosos
    para que nos proteja del olvido.




    Fe de erratas

                                   Para Julia Peña

    No sé cómo decir este dolor,
    no sé cómo escribirlo, que suena tan común
    que ya no se parece a lo que siento.
    Quiero otra cosa, acaso
    semántica detrás de la semántica,
    más allá del bisílabo manido,
    con la misma grafía, y que no obstante
    suene a pasión descomunal,
    a esta laceración hecha vocablo
    en la fonética de siempre,
    pero que aúlle el verbo,
    que explosione la tinta, y que se raje
    la página en que escribo,
    mientras arden, exhaustos, los ojos del que lee.
    Pero si no lo logro, estad atentos:
    donde dice “dolor”, debe decir “dolor”.            




    Los fieles difuntos
                                            
                                                        ... su paso de acordeón, su palabrota...                                                       
                                        CÉSAR VALLEJO


    Pasan,
    se esfuman de la escena
    y sólo dejan flotando en la memoria
    los más escuetos rasgos,
    boceto de una cara de frente o de perfil,
    los asuntos pendientes,
    algunas frases fuera de contexto
    y los tristes zapatos que anduvieron
    el paso tan fugaz del día a día.
    De pronto un golpetazo terminó la rutina,
    una brusca manera de estropearles la tarde
    los lanzó al otro lado.
    Nosotros, los de acá,
    sólo atinamos a decir
    unas cuantas bobadas.
    Hasta que suenen en la puerta,
    en nuestra puerta,
    esos toques que nadie más escucha.



        
    El balsero

    Cuando lo recogieron
    era un cadáver más, boca arriba en la balsa,
    con los ojos comidos por el sol,
    los párpados abiertos que dejaron pasar
    la última mirada interrogante
    al cielo azul bellísimo, indolente.

    Mirad el fondo de esas cuencas podridas:
    ahí reposa la Historia con todos sus discursos.



    PARA GASTÓN BAQUERO 
    Y SU ROSA DE VILLALBA

    En Madrid siempre hay una llovizna fina
    para calar el alma del que llega
    a esta tierra que no es de promisión
    sino un túnel al fondo de uno mismo.
    Está prohibido pensar en el pasado,
    en los momentos que creíamos buenos
    con aroma a café y a una cocina íntima
    que iluminan los ojos de la madre.
    Pasado el desconcierto inicial, el titubeo,
    el adaptarse a los olores nuevos, 
    al silbato del Metro,
    tenemos que inventarnos:
    todo a partir de ahora será inédito
    excepto el pasaporte
    y el acento que nunca perderemos. 
    Cuánta tranquilidad nos da el anonimato
    y el simple regocijo de nombrar
    la rosa de Villalba.





    .



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    YVONNE LÓPEZ ARENAL

    Yvonne López Arenal nació en La Habana, Cuba. Actriz, escritora, poeta y productora. Licenciada en Artes Escénicas por el Instituto Superior de Arte de La Habana, durante esos años fue alumna de la destacada actriz Raquel Revuelta, luego de graduarse formaría parte del colectivo de Teatro Estudio en La Habana. En sus comienzos López Arenal también formó parte del grupo juvenil de Olga Alonso bajo la dirección de Humberto Rodríguez. Graduada de Master in Science of Education from Nova Southeastern University (Florida). En estos momentos comienza estudios de Spanish Master in Modern Language en FIU.

    En su trayectoria teatral se destaca su participación en obras como: Las pericas, Andoba, Yerma, Romeo y Julieta, La posadera, La venganza de Don Mendo, La esquina peligrosa, La duodécima noche, y La fierecilla domada. Con réquiem por Yarini, de Carlos Felipe debutó en la dirección, en El Súper, de Iván Acosta se desempeñó como actriz y productora, también dirigió Tula la peregrina, de Raúl de Cárdenas, entre otros proyectos. Fue una de las fundadoras y directora de programación del Cuban American Cultural Institute de Los Ángeles, California. Dirigió y fundó la compañía Teatral La Avellaneda también en Los Ángeles. Gaviotas habaneras, su ópera prima, se estrenó en Los Angeles Theatre Center, en el 2002 y se publicó en la editorial digital: Alexander Street Press. El Reina María su primera obra de teatro breve y La noche de Eva, han sido publicadas por la editorial Baquiana y la editorial Silueta, la primera fue presentada en un ciclo de lecturas dramatizadas en Teatro Estudio Time Square, por Ollantay Arts Center, en New York. Ha dirigido y actuado en los ciclos de Lecturas dramatizadas de la institución Cultural René Ariza, entre ellas: El plan de las aguas, de Maricel Mayor Marsán; Gaviotas habaneras, de su autoría; Los siervos, de Virgilio Piñera; La peregrina, de Raúl de Cárdenas (ICRA, Koubek Center, Universidad de Miami. y CCP de NY) y El Mayor General hablará de Teogonía, deJosé Triana en TEMS. Participó como actriz en las lecturas dramatizada de Las vidas del gato, de Pedro Monge Rafuls y Una rosa para Catalina Lasa, de Rosa Ileana Boudet dirigidas por Eddy Díaz Souza. En el año 2009 dirigió y actuó en su obra La noche de Eva estrenada en el Festival de Teatro Cubano en un Acto organizado por Teatro Retablo. Ese año participó también en el Congreso de Teatro Cubano organizado por el Centro Cultural Cubano de NY. Su obra La Noche de Eva recibió el Hola Award 2009: Outstanding Visinting Production, que otorga la Hispanic Organization of Latin Actors de New York. Ha protagonizado películas y series de televisión en Cuba, en Los Ángeles, California y para TVE en España. Entre ellas, protagonizó De tu sueño mi sueño, de Eduardo Moya y Capitán Rolando, de Jesús Cabrera, participó también en Día y Noche una popular serie televisiva cubana. En TVE participó en la serie Amores difíciles con la película Cartas del parque, dirigida por Tomás Gutiérrez Alea basada en un pasaje de El Amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, adaptado por Eliseo (Lichi) Diego. En Los Ángeles, California, interpretó un rol protagónico en la serie Placas de la cadena Telemundo. En Estados Unidos también ha trabajado en diferentes proyectos de teatro y cine independiente, como actriz, productora y directora. En el cine de habla inglesa protagonizó Emerald Cut, dirigida por Arturo Barquet. El film obtuvo diferentes reconocimientos en festivales, en Estados Unidos. (Latino Film Festival en Los Ángeles, Imagen Award y en el también Latino de Houston). En el 2008 interpretó uno de los roles protagónicos en Dos veces Ana, film de Sergio Giral. En la actualidad es la directora general de Akuara Teatro, compañía teatral fundada en el sur de la Florida, donde ha trabajado en diferentes obras, entre ellas: El banquete infinito, de Alberto Pedro Torriente, bajo la dirección de Miriam Lezcano Brito; Nevada, de Abel González Melo y Contigo, pan y cebolla, de Héctor Quintero; Fango, de María Irene Fornés; Huevos, de Ulises Rodríguez Feblez todas bajo la dirección de Alberto Sarraín. La Ronda, de Arthur Snichtzler dirigida por Ana Viñas. Cualquier lugar menos este, de Caridad Svich dirigida por Jorge Lugo. Finalizando el 2014 interpretó uno de los roles protagónicos en El día que me quieras, de José Ignacio Cabrujas dirigida por Alberto Sarraín.


    Poemas de Yvonne López Arenal


    La voz de mi madre

    Me dormí en aquel sillón de mi terraza. La pecera de mi hijo, sonaba como un tren. ¡Qué  larga  noche! ¡Cuántas sombras esperando su llegada!

    Mi madre desde lejos  me observaba.

    Su lejana voz  pude escuchar, ahí está tu amor, ya pronto viene.



    Mis pequeños gigantes

    Los dos eran hermosos y eran míos. Uno suave y agraciado. La otra viva,  de belleza estilizada. Jugaban con carritos que él no tuvo. Jugaban con sus ojos amorosos. Se abrazan en las fotos y en la vida.



    Mi padre

    La noche era buena, y él nació. Divertido, sencillo, sin dobleces. Mi madre en mis delirios me avisó.

    Él vino sonriendo, feliz por lo vivido… tocó mi puerta y ese día partió.



    Los finaditos

    Amigos he tenido. Los buenos se han quedado.

    Los otros han caído. Qué triste funeral de finaditos. Las flores ya los cubren y al punto se marchitan.

    Las espinas crecen, los cercan, los enredan. La niebla se los traga.



    La verdad

    Qué triste la verdad cuando no brilla. Camina por las sombras, la entorpecen. Los magos del barranco la persiguen, pero ella se escabulle, se disfraza.



    La luz y la sombra

    El viejo y fuerte Laurel del patio de tu casa, de mi casa, la impulsa, la rodea, sus hojas y la brisa  la  protegen, la luz se aprovecha y la cobija.



    La máscara

    La máscara dorada, la máscara del viejo, la máscara del joven en cabal sorna, todas se derriten. Muchos corren con maletas repletas de mediocres pergaminos, Villanos, se aproximan a su hoguera. ¡Arden! cenizas sin diamantes y sin sangre  se dispersan, caen, no encuentran rumbo.



    Kassandra

    Ama y  predice. Tras su abrazo la estatua del miedo se sacude. Lanza rayos de palabras escupidas. Nadie cree lo que la bella dice. Huye entre  nubes que funestas se deforman, el amor del cielo es  perturbado. Sólo el don en la serpiente es recordado. Su vida arriesga, mientras profética y hermosa, se oculta  por Ayax  perseguida.



    Mi gaviota

    Vuela, vuela alto, apenas  caza. Se debate el interés de su agonía. ¿Qué la trae y qué la lleva? Nadie puede encontrar su atisbo. Separada de cordial bandada. La gaviota es peregrina.



    Elogio a “la modestia”

    Todos gritan,  regocijan sus talentos. Ellos miran con el gesto leve. Con alardes y atributos callejeros, los amigos vuelcan. Beben en cantinas. Y en ardides de modestia, de guiños ensalzados, celebran la fiesta y el olvido.



    La vergüenza

    Llegó y se fue. Luego regresó, ladina. Su rostro de alazán, relincha. La vieja furcia se desboca, no encuentra el heno, no hay más propinas; y en un desesperado intento, sólo salpica con chinela frágil, maloliente y disipada. En el viejo ejercicio envilecido, su rostro languidece. El tiempo y la ignorancia la han barrido. Y aquel muro del olvido, día tras día se empobrece. Tuerce el dogal. Lo quiebra.



    Los jueces

    Como jueces de moral ajena, persiguen tus pecados. Narices puntiagudas los delatan. Lloran por lo no vivido. Penan en su  eterna mancha. No dudan. Todo lo saben. Son sencillamente perfectos.



    La Ignorancia

    Extraviado, dogmático, ignorante, caminaba por la senda del desprecio. La pícara osamenta creía que burlaba la materia. Cuanto más creyó saber, más oscuro en perspectiva se quedaba. Que tristeza  causa a quien le observa. Caronte diligente le esperaba,  su vela marcha hacia la parca infame.



    La invitación

    La sala era parte de la isla con brisa, plantas y  quizás algo de salitre… bancos muy rígidos los acompañan. La visita no llega,  no es sorpresa. El honor y la mentira se entrecruzan. No hay más preguntas. Las excusas de esos días conducen al silencio. La sala se quedó vacía.



    La pérdida

    El dolor me transforma, ¿a dónde me lleva? La soberbia resintió el afecto. La pérdida de lo que nunca tuve palmoteó la mentira de su abrazo.



    En Coyoacán (Peregrina)

    Eras mi paz, mi certidumbre. En un tiempo de sombras y esperpento tu brazo protegía a nuestra hija. Tocaba tu mejilla con mis labios. Paseábamos por el viejo zócalo. Aves pequeñas con mensajes amorosos nos rodearon, mientras actores, paliacates y artesanos ondeaban tras los aires del Parnaso. Recuerdo a la señora de las cartas, sentada allí, frente a la iglesia. El amor es no rendirse, sonrió y nos dijo.



    El personaje oscuro (Peregrina)

    Allí va mi personaje oscuro. Un vampiro, en mi noche desolada de artimañas y mentiras por venganza hurta mi espacio, se retuerce, me invade el alma. Me muestra mil guerras y penumbras. Su capa es de lujos y apariencias. Su sonrisa es odio, todo un rey de la magia negra. Me deja el aliento desbocado. Es hábil, pero no infalible. La luz lo acosa, ese es su karma.



    “El masevero”

    Severo con el arte ajeno, va de ronda en ronda, con traje de lobo o de cordero. Corbata árida y estricto saber, predica el altanero. Qué implacable su pluma ¡qué temor causa!… al menos eso cree. Mientras él pobre masevero, busca el “respeto”, que por don propio no alcanza. El arte lo saluda y él no lo ve.



    La noche del Nirvana

    La pasión y el vino nos rodean, un rico manjar y una llovizna planean nuestro abrazo. Es la noche más larga, es la más breve. Es también la más soñada. Es perfecta, es alocada, es Pasadena en nuestro amable cuarto. Un beso rojo arrebatado. Mi pie indiscreto, y el tuyo más osado, descorren la cortina denodados. Nuestra noche es infinita, desatada… Es el soplo suave de una vela.



    Mi vieja dama

    Mi ciudad, mi vieja dama. Me viene en ruinas, se va en nostalgias. Es bella y arrogante. Mi casa de alquiler está habitada. Mi viejo patio con su parra seca. La loma de San Julio desgarrada. Los rastros del tranvía ya roñosos, desangran mi ciudad en su agonía. El bello álamo en la esquina, me protege. Sus hojas bailan. Mi casa en el Vedado. La parroquia de Línea y la casona. ¡Cuánta reliquia en mis recuerdos! Esa es mi Habana, mi vieja dama.



    Habanera

    Nunca te vi. Jamás pude soñarte. Viajaba por la vida atribulada, sin tiempos, sin cadenas, con nostalgias. Muy joven, muy arrogante, muy extraviada.



    New York

    La ciudad infinita es alocada, vibrante, sucia, opulenta, y deseada. “New York, New York…” Es el Soho, Manhattan y un café, es el teatro… la noche y su helada. ¡Es la gloria! La vida y la muerte, sin fronteras. Es el recuerdo, el polvo, el viento y la esperanza.



    La capital del fraude

    ¿Qué es el robo de un banco en comparación con fundar uno?
    La ópera de los tres centavos
    Bertolt Brecht

    La ciudad sobre el pantano crece. Moscas, banqueros, mosquitos y lagartos invaden vecindarios desahuciados. La gente va y viene, a no sé dónde. Un homeless por la calle pasa. El juez golpea, se sorprende, mientras diez políticos corruptos cobran por su aliento, castigan a la gente. Beben un  Château d’Yquem de 1787, ¿castillo d’Yquem? ¿Será de quién? ¡Celebran 500 mil millones en fraude! Ofrecen casas a 100 dólares el título. Dos perros callejeros los observan. No hay  más que hacer. Los pobres canes con la cola entre sus patas, se marchan a su oscuro vecindario.



    La vergüenza

    Llegó y se fue. Luego regresó, ladina. Su rostro de alazán, relincha. La vieja furcia se desboca, no encuentra el heno, no hay más propinas; y en un desesperado intento, sólo salpica con chinela frágil, maloliente y disipada. En el viejo ejercicio envilecido, su rostro languidece. El tiempo y la ignorancia la han barrido. Y aquel muro del olvido, día tras día se empobrece. Tuerce el dogal. Lo quiebra.



    Virgilio Sibilino

    Virgilio sibilino profético y amado
    rodea a Clitemnestra con furias
    o benévolas venganzas.

    Electra que repudia
    y Orestes que pregunta
    ¿es éste  o es el otro?
    Agamenón Garrigó recorre las botellas
    las vierte en su garganta
    le grita, la avasalla.

    Egisto luz y sombra
    planea su escapada
    planea su estocada
    es sexo y es venganza
    es alma ya pasada.

    La sangre derramada
    corre lenta y denodada
    la fruta pronunciada
    rodea la casona y  busca la mirada
    y busca la caricia de un hombre que la aclama
    la fruta lujuriosa recorre
    su garganta
    se pudre y la desangra.

    La bella Electra, la bella Clitemnestra
    ¡Qué tarde tan osada!
    ¡Qué muerte se presenta!
    ¡Qué hijo la desprecia, qué adiós!
    ¡Qué sangre la reclama!
    Virgilio en su delirio
    olvida la mirada y pierde
    a Clitemnestra, la escupe
    y la remata.

    La fruta envenenada es mueca
    y es revancha es madre y es
    la furcia, es pobre y renegada
    es vieja historia, es destino
    es una mala pasada.








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  • 07/31/16--20:36: TERESA MARÍA ROJAS [19.011]

  • Teresa María Rojas

    Teresa María Rojas (La Habana, Cuba) poeta, profesora, actriz, y directora teatral. Ha incursionado en los mundos de la telenovela y el cine. Su labor en teatro ha sido ampliamente reconocida en Cuba, Ecuador, República Dominicana, México, Venezuela, Estados Unidos y en España.

    Quedó huérfana de madre debido a su temprana muerte por la tuberculosis. Se graduó en la Universidad de La Habana en 1957 y estudio teatro en la Sala Prometeo en la Habana con Francisco Morín. Comenzó en el Teatro Universitario y casi de inmediato saltó a la televisión. Emigró de Cuba en 1960, primero hacia Venezuela donde trabajó en Radio Caracas Televisión. En 1963 se estableció en Miami. De su llegada a Miami Teresa María dice: "En aquel entonces se hacía lo admirable. Participé en alguna que otra obra; grabé, dos o tres novelas radiales en un estudio que estaba, justamente, en lo alto de La Torre de la Libertad. Junto a otros artistas cubanos, fuimos iniciando este largo camino. Con Griselda Nogueras, dentro de un viejo garaje, comenzamos a enseñar. De allí pasé a las aulas del Miami Dade College, y fue ahí donde nació Prometeo.

    A partir de 1972 inició como profesora de teatro en el Miami-Dade College (MDC) . Se destacó como Directora de Prometeo, un grupo teatral bilingüe en el MDC.

    Ha producido, dirigido y actuado en más de 90 obras como directora artística del grupo. 1981 actuó en el papel de Luz Marina Romaguera en la obra Aire frío del escritor cubano Virgilio Piñera dirigida por Eduardo Corbé. 

    Premios y reconocimientos

    En el XXVII Festival Internacional de Teatro Hispano fue homenajeada con el muy justo lauro «Vida de Dedicación a las Artes Escénicas» (2012)
    Premio Baco por su trayectoria artística, en la primera edición del Festival de Teatro Local TEMFest (2010)
    Profesora Emérita del Miami Dade College.
    Obras en las que ha actuado[editar]
    Ana en el Trópico de Nilo Cruz, Ofelia (2005)
    Electra Garrigó (1987)
    Mimí y Fifí en el Orinoco. Mimí (1986)
    Los monstruos sagrados de Jean Cocteau. Esther (1983-84)
    Un tranvía llamado Deseo de Tennessee Williams, Blanche (1982)
    Aire frío de Virgilio Piñera, Luz Marina Romaguera (1982)
    La encantadora familia Bliss (Judy, La Madre) (1977)
    Flores de papel Eva (1975)
    Quinto cielo a la derecha Esposa (1974)
    Descalzos en el parque de Neil Simon, Jane (1974)
    Zoológico de cristal de Tennessee Williams, Laura (1973)
    Doña Diabla (Cándida), (1972)
    Bus Stop y Alta política, de William Inge (1969)
    La llama viva, de John Steinbeck
    Delito en la Isla de las Cabras, de Ugo Betty
    Antígona, de Jean Anouilh, Antigona
    Representa a Cuba durante el Primer Festival de Teatro Iberoamericano (1958).
    La fiebre del heno de Noël Coward, Judy

    Filmografía

    (2014) Demente Criminal (TV series) Osiris Sandoval
    (2006) Con dos tacones (TV series)
    Lo que tenga que ser...
    El comisario (TV series)
    Mejor no saber
    Sabor a traición
    (2002) Welcome to America
    (1996) Azúcar amarga
    (1990) El magnate (TV series)
    (1989- Cat Chaser Nightmare Beach
    (1986) Charley Hannah (TV movie)
    Invasion U.S.A.
    (1961) Cinco destinos (TV series)
    La fracasada (TV series)

    Publicaciones

    Señal en el agua (1968) (Poesía)
    Raíz en el desierto (1971) (Poesía)
    La casa de agua (1977) (Poesía)
    Campo oscuro (1979) (Poesía)
    Capilla ardiente (1981) (Poesía)
    Pozo de sed (2004) (Poesía)
    Los días cercanos (2013) Eriginal Books, (Poesía)


    ¡Ay, Poesía!

    Abres la puerta de un empujón,
    con tu clásico aire sorprendido,
    como si yo te hubiera llamado,
    arrastrándome a no sé qué negocio,
    lanzando imprecaciones.
    Ahora no puedo ¡vete! tengo visita,
    compré un castillo de verdad,
    aquí están mis héroes: los minutos.
    Vendrán a rescatarme
    la oficina y el orden.
    En tu ausencia cambié: Lloré tu muerte,
    oficié misas,
    me puse para siempre el velo negro
    que tanto te gustaba rasgar
    en plena vía pública,
    y cobré tu seguro de vida.

    (Tomado del libro, Hierba dura)



    Tuits 

    TuiT

    jadeante y manso
    llega el horizonte
    a la orilla



    TuiT (a lápiz)

    volaron juntas
    nubes y mariposas
    en un cuaderno



    TuiT  (solicitudes)

    Solicitan de Dios
    fecha de nacimiento
    para enviar postal
    de cumpleaños.



    TuiT

    Seguía a la luna
    por el mar y el agua
    le haló los pies.



    TuiT (confirmado)

    herida de muerte
    carne en su boca
    la manzana tiembla.



    TuiT (no aceptado)

    Leí en Villano de Novelas,
    que el tiempo
    desfloró a don juan
    y a los días
    de sus propios días
    “no nos quites
    los fines de semana”
    leí que suplicaban
    las manecillas
    del reloj
    pero que él
    respondió con un balazo
    a eternidad.



    LUNCH (escena sin cortes)

    Lentamente
    la desviste el cuchillo,
    le desgarra
    todo el vestido,
    la penetra
    y desgrana
    la vulva temblorosa.
    Ella,
    con modales de lágrima,
    se desploma
    sobre la ensalada.



    TuiT

    tiene el imán
    dulzura en la lengua
    por eso acalla.



    TuiT

    El rayo arde
    de rabia por el campo:
    busca la palma.



    TuiT (del tiempo)

    huye la lluvia por el mar
    ya las nubes
    no dan órdenes.



    TuiT

    “Todo está muy bien”
    le dice el diablo a Dios
    en un e-mail.



    TuiT

    Los niños plantan
    árboles en el huerto
    de los dibujos.



    TuiT

    ¡Si el insepulto
    cadáver de un minuto
    resucitara!



    COPÓN DIVINO

    Mi alma alquila habitaciones
    a todo tipo de gente.
    A veces llegan
    matones insatisfechos
    y santos pasados
    de moda
    puede rentar desnudo
    o con ropa fina,
    incluye gratis
    estrellas, de esas
    a las que suben
    los niños.
    Nunca falta la flor
    ni jabón negro.
    Un mayordomo automático
    reparte a todos
    carta y silencio.
    Mi alma,
    cuando los huéspedes sueñan,
    es que descansa.



    LUNA WARMING

    Ella lo quiere para ella.
    Lo va robando
    a plazos
    lo acaricia con largas uñas
    y en cuanto puede
    se deshace dentro de él
    como una pastillita.
    Es ella quien lo ha alejado
    del horizonte.
    ah…
    ¡pobrecitas las olas,
    tan presumidas,
    se creen
    las dueñas!



    PAUSA

    Si no fuera porque un barquito
    va,
    de tan tranquilo,
    no se moviera
    el mar…







    .

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  • 08/01/16--00:56: WESTONIA MURRAY [19.012]
  • Westonia Murray, 1972

    Westonia Murray 

    Nace en Townsville, Australia, en 1938. Hija de padre escocés y madre malaya, pasa su juventud ahí. Empieza a escribir y a publicar en revistas locales. Luego viaja a Escocia, a estudiar en principio. Reside en varias zonas del norte. Por algún motivo deja de escribir poesía y, eventualmente, pasados unos 7 años, se muda a Canadá, cerca de Fort McMurray, en el centro del país. Ahí vive cerca de 20 años. Se sabe poco de esa época. Finalmente se instala en el sur de la Argentina, empezando por las zonas montañosas del oeste, moviéndose hacia el sur y al este, cerca de Puerto San Julián, Santa Cruz.



    Biografía en los saquitos de té



    Aunque no lo crean hay animales
    Que salen cuando hace más frío
    O es más cerrada la noche
    Los poemas que empecé en otoño
    Los termino de escribir en invierno
    Debajo de pilas de mantas, sola
    Cuando más cerca estoy del silencio
    Tomando té tras té de manzanilla


    *


    Cuando me despierta y prepara el desayuno
    Vienen a mi mente los nombres
    De viejas parejas hasta mi cama
    Donde los recuerdo Toda la mañana
    Ando en silencio por la casa
    Y pienso en los besos de Flora
    Plantas que se abrían bajo el agua
    Y me pongo a escribir no sé si
    Temiendo o esperando que atraviesen
    La superficie de las hojas
    Cuando llega la noche y me saca la ropa
    La flor nocturna se abre
    Y un nombre sube hasta la punta de mi lengua
    Mientras me besa y me besa


    *


    Los jóvenes se me acercan
    Cambian regalos por consejo
    Algunos conocen la suavidad
    De las sábanas viejas
    Que tenemos en el cuarto
    Otros me oyen recitar
    Mis últimos poemas
    Uno solo recibió una maldición
    El que llegó hasta mi carne
    Y siguió hablando de poesía


    *


    Llegué tarde a la mayoría
    De las cosas de mi tiempo
    Amé lo que fuera viejo
    Por sobre toda novedad
    Pero los jóvenes me ofrecieron
    En bandejas plateadas sus muslos
    La carne de sus pezones
    Yo soy el verdadero vino
    Me decían Y yo bebí
    *
    Fue en otra época
    El pequeño Brian
    Mi niño Mi atolondrado de 17
    Recibí el semen
    Su vergüenza virgen Su sonrisa
    Saboreé una vez
    En esta vida
    (Que no lo sepa Jacqueline)
    La arcilla primera
    Con que se hacen los hombres


    *


    El saquito de té
    Suelta su secreto
    A altas temperaturas
    Me podía quedar tildada
    Viendo la pava hervir
    Silbar unos minutos su llamado
    Como en su momento oí
    Mi escritura bullendo, guardada
    Lo que puede soportar
    Estar tanto tiempo al fuego
    Tiene que ser poderoso


    Versiones de Tom Maver
    http://hastadondellegalavoz.blogspot.com.es/

    Nota del T.:

    Me tomo un minuto para contar cómo llegué a esta poeta. Porque no fue como otras veces, como con Li-Young Lee por ejemplo, que lo encontré navegando en la web, buscando algo  que me sorprendiera, en foros de poesía estadounidense. No: en un posteo de este blog en el que contaba que daba clases de inglés y de castellano, alguien me dejó  un mensaje, diciendo que querría tomar clases. Me pidió que le tuviera paciencia, que estaba por cumplir 80 años.

    A partir de entonces empezamos a escribirnos con cierta asiduidad cada semana. Me fue contando cosas. Por ejemplo: que nació en Australia, que escribió poemas en su juventud, que dejó de escribir viajando por Escocia pero que volvió a hacerlo 30 años más tarde, cuando llegó a la Argentina, teniendo cincuenta años cumplidos. Me fue pasando poemas. Creo que desde el comienzo quería que la tradujera. Me contó también por qué ese nombre para la serie de textos: Biografía en los saquitos de té. Me mostró fotos de sus hijas. De su ex marido. De algunas de sus amantes. Me habló de Australia, de que no la pasó bien cuando fue a Escocia, me dio a entender que en Canadá la pasó mejor. Ahora, en el sur de la Argentina, descansa a su manera: viajando de costa a costa. A veces saca fotos. Prueba comidas. Por sobre todas las cosas, me dijo: toma té y escribe.






    .


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  • 08/01/16--01:38: CONSUELO FRAGA [19.013]


  • Consuelo Fraga 

    Nació en Buenos Aires, Argentina en 1969. En 2005 publicó la plaqueta Motos e integró la antología Felicidades también (18 poetas). En 2007, editorial Limón publicó su primer libro, Eduardo Acevedo 852. Ese mismo año fue seleccionada para participar de la antología Poetas argentinas (1961-1980) publicada por Ediciones del Dock. 
    Su segundo libro, Motos y Reinas, salió en 2009 por Ediciones en Danza.
    En 2016, publicó Cuaderno rojo (Ediciones Del Dock. Colección La verdad se mueve. Buenos Aires. 2016).



    Eduardo Acevedo 852, de Consuelo Fraga*

    "(...) Eduardo Acevedo es un nombre que se habita a sí mismo, una casa donde el lenguaje se encarna. Sombras, ausencias, dejan ver la historia: la mirada del poeta se posa donde no está. Extrañamiento. (...) Consuelo Fraga escribe desde el desamparo. A la manera de un sudario, lo que queda es la energía de lo que hubo. La imagen es ahora la materia; la huella es la escritura."

    (Fragmento del texto de contratatapa, escrito por el poeta Eduardo Mileo.)


    I

    En cada casa
    tuve un sillón
    uno distinto cada vez
    se iba poniendo
    viejo, como yo,
    cada mudanza
    más pobre menos
    pretencioso.

    Acá en Montevideo
    viniendo desde el puerto
    por la rambla, las canteras,
    el Parque Hotel,
    Playa Ramírez.

    Es una puerta verde
    en una esquina.
    Sólo a ésta digo mía
    mi casa.
    Eduardo Acevedo.


    X

    Se va cerrando
    cada puerta.
    Lentamente
    tac, a veces, clac
    después silencio
    y yo mirando,
    meditando
    si tratar de impedir…

    Llegar a tiempo
    ¿es que se puede antes?
    ¿hay una mano que no deja
    cerrar la puerta todavía?

    De la elegancia
    con que la hoja se mueve
    pasamos al portazo.

    Qué cosas
    no se rompen, pienso,
    cuando en lugar de ellas
    perdemos una taza
    o se quebró ese vidrio
    de la ventana en la que miro
    cómo se fue cerrando
    cada puerta.


    ***

    Tejo

    Volví a tejer, como cuando papá estaba enfermo.
    Tejo mientras espero para dejar mercadería. Tejo
    en la cola de mediana seguridad
    donde se entrega el documento y anotan “femenino”.
    Tejo en la de valores, hasta en la de requisa personal
    he tejido y después até la bolsa
    donde dejan colgados los carritos
    con sus ruedas mugrientas de barro,
    porque hay pozos enormes en la entrada
    y cuando llueve es un enchastre.
    -¿Cómo hacen ellas, de zapatillas blancas,
    para que no se les ensucien?- Tejo y compran todos.
    Las señoras que visitan a sus hijos preguntan:
    -¿Qué estás haciendo de lindo? –como quien te pregunta
    qué contás de lindo, porque lo feo no lo quiere
    o no lo puede oír. Tejo y hasta la policía compra.
    Después de todo, ¿qué de malo pueden temer
    de alguien que teje carteritas, morrales,
    monederos o estuches al crochet? Si mientras tejo
    no veo la cara lastimada del que viene corriendo
    por el pasillo a llevarme las bolsas, no sé
    ni cómo fue ni quién debiera echarse culpas.
    No oigo mientras tejo. No sé quién dice
    que hubo motín esta semana y casi puedo olvidar
    –mientras presto atención al punto– que desde marzo a hoy
    perdí la cuenta de los acuchillados. Nada que temer.
    Alguien inofensivo, solo ve y teje.



    El Arte de Tejer       

    Madre nació en La Paz.
    Hija del español que se prendó
    de una chiquilla en sus trece años
    y la dejó saltar como cabrita
    hasta que tuvo edad para enamorarla.

    Madre escuchó que su papá
    se refería a su esposa
    llamándola “mi honor”.

    Angélica Honoria se llamaba la abuela
    y no sabía nada del tejido a dos agujas.
    Madre buscó quién le enseñara:
    un derecho, un revés, un derecho
    lazada y montar dos puntos juntos.
    En la unión, imitar el tejido
    para que no parezca una costura.

    Las medias, igual pero con cinco agujas,
    distintas porciones van siendo apartadas
    una queda en descanso, la otra avanza.
    Al unirlo todo, tendrá forma el soquete
    por el talón y la punta.

    La abuela sí le enseñó a madre
    el ganchillo, para labores delicadas.
    Hilo de seda y las manos bien limpias
    tejen el canesú de un vestido de novia.

    A veces la destreza resulta insuficiente.
    Si la presa es muy grande
    la araña prefiere sacrificar
    el almuerzo del día
    en pos de preservar la tela.



    Stabat Mater

    Ella fue igual al responso del viejo
    sabía que incomodaba y lo mismo fue

    la hubiera zamarreado ¿a qué
    madre, fuiste a pelear, a demostrar
    otra señora mayor entre unas cuantas,
    a qué, a cuidarnos a nosotros?

    ¿Qué fue de ese nosotros que vos tenías con él,
    a poner un moñito, a decir viste,
    acá me quedo y vos, tan flojo
    otra vez los dejás a estos dos solos?

    Ella, la abandonada, que no podía frenar
    sus recuerdos cuando salían a borbotones
    en medio de cualquier conversación.
    Patético veía ese amor inútil,
    una zanja separándonos.
    Pero Ella, cuando estaban juntos,
    habrá sido feliz, le habrá aguantado
    el cacareo, el dolor de cabeza
    y esa mirada fija en el vacío.

    Ella fue igual y fueron sus motivos
    por fin secretos.

    Estuvo todo el tiempo sentadita
    en un banco con su abrigo de pana
    y las manos cruzadas sobre la falda.

    Madre,
    no eras vos sola
    no eras la única
    enamorada de un ausente.




    Motos – Consuelo Fraga


    De la casa al trabajo

    El vientito
    me limpia la cabeza.
    Se lleva restos de palabras
    o el pegote del sueño
    que empasta la mañana.
    Ojo, siempre es mejor la ruta
    pero a veces te toca la oficina
    (como decía uno:
    el que no hace otra cosa
    tiene que laburar todos los días).

    Con el andar
    viene un pedazo de canción
    creo que de Vilma Palma
    con una rubia en el avión
    directo a Brasil, con una rubia
    dispuesto a morir.
    La canto entre los autos
    y llegando al semáforo
    ya tengo ganas de bailar.
    Seguir el ritmo
    acompañarlo con la moto,
    todo es así
    cuando el trayecto es suave.

    Es temprano, no hay tráfico.
    En la luz colorada un solo auto.
    Ondulando me arrimo y mi cadera
    lleva la moto hasta la cebra peatonal.
    Sí, sí, no te han mentido, soy mujer
    por los anillos podés verlo
    ya que no ves mi cara
    cubierta por el casco.
    No te ofrezco más pistas
    pero me banco tu mirada
    de arriba abajo y sin embargo
    me vas a decir: “Flaco
    dónde queda la calle tal”
    o “cuánto sale
    una máquina de éstas”.

    No da para charlar.
    Se abre el semáforo y arranco,
    voy un poco más rápido que antes
    es divertido si agarrás la onda verde
    jugar a no bajar las patas.
    No te molestes, paso de sobra,
    tu espejo sano, el mío también.

    Tres autos más atrás
    dejé un nenito enamorado
    de la moto, el casco y el atuendo.
    Mamá, cuando sea grande quiero…
    Nada nene, la moto es peligrosa.


    Ningún paquete

    Le dicen así: paquete
    mochila, el atalaje
    al que se sienta atrás.
    Si tiene miedo
    puede abrazar al que maneja
    o agarrarse si no
    del portaequipaje.
    Casi nunca decide
    velocidad ni rumbo,
    ni dónde hay que parar.

    Raro de mí
    que lleve a alguien.
    Tengo el asiento,
    los pedalines, todo.
    Sin embargo
    no es tan fácil.
    Cualquiera sube
    de prepo una vueltita,
    para elegir en cambio
    acompañante
    habría que vigilar
    que vaya para el mismo lado
    pero también, de paso,
    y por si tiene miedo
    buscar alguien que a uno
    le gustaría abrazar.



    La prehistoria de mi motocicleta

    Mi primer diario tenía hojas lisas,
    la tapa blanca de cuerina
    y filetes dorados.
    Regalo de una Navidad de los siete años.
    Desde que me compré la moto
    ya no le escribí más, pobre querido diario.

    Tres años antes, un sueño.
    Es madrugada, mi casa, estoy en el garaje.
    Apoyadito ahí en un rincón, veo un cuadro de moto,
    cuadro cromado.

    Yo no sabía por entonces lo que era un cuadro
    menos qué significa de algo “estar cromado”.
    De modo que en el sueño lo que veo ahí
    tiene un nombre más simple: unos caños plateados.

    Pienso: ¿este armazón es para mí?
    Con algún interés pero sabiendo
    que yo no quiero un armazón.
    Afuera llueve.

    Un mes después tuve otro sueño.
    Es Colonia, pero la casa de Montevideo.
    Estamos sin saber dividiendo una herencia
    o preparando algo con esa luz
    escasa, la que tuvimos siempre
    en el comedor de Eduardo Acevedo.

    Yo tengo que seguir hasta Montevideo
    y me ronda la idea de alquilar una moto.
    Aun sin tener registro –pienso–
    así despacito, en el viaje tranquila
    puedo aprender a manejar.

    Ahí pasé como un año sin noticias
    hasta que vino el tercer sueño.
    Va mi cielo manejando su goldwing
    por una avenida,
    atrás voy yo de acompañante.
    Vamos bajando y de pronto aparece
    un puente que no existe en la vigilia.

    Pienso: un acceso a la autopista
    y en eso veo que el asfalto del puente
    debajo nuestro se está volviendo
    medio ondulado y en la parte de arriba
    el puente ahora es de caños y la moto
    una gran bicicleta que mi amor pedalea.

    Vamos más bien por la derecha, parece más seguro.
    En el punto más alto la moto es otra vez
    una moto y bajamos: una montaña rusa.
    Fuerte es el juego. Cuando termina la bajada
    y él se arrima al costado, descansamos
    contentos en el cordón de la vereda.

    Un día pensé: cuando cumpla treinta años
    quiero tener mi propia moto. –Bueno –dijeron.
    Y me compré la goldwing de color borravino.
    Como el diario, con filetes dorados.



    Conducción

    El que maneja sabe adónde vamos
    porque antes de salir miró muy bien
    el mapa lo tiene en la cabeza vos confiá.
    Para eso están quietitos cuelgan
    de la pared y se dejan
    escudriñar sin decir nada.
    Nosotros por ahora les creemos
    a pie juntillas.

    El que maneja
    sabe que el mapa está agobiado
    de tantas líneas de colores
    más gruesas y más finas.

    Cava bien marcada en rojo fuerte
    rasga este mapa, sentí
    cómo llega al corazón.

    Aunque me expliquen
    cosas de la fragilidad
    –como escuché una vez:
    si te pegan un tiro en la rodilla
     y te toca la arteria femoral,
    no la contás–
    aunque me expliquen,
    a veces yo me aferro a la idea de la ruta
    que imaginé viendo ese mapa:
    las banquinas bien marcadas,
    sin pozos
    asfalto liso y controlado
    por un radar.

    Hasta que llego ahí y me encuentro
    con el señor gendarme.
    El que los puso –me digo ahora–
    al radar y al gendarme
    debió mirar y calcular muy bien
    cuánto le dejan por día o por semana
    nuestra velocidad y mi curva
    torpe sobre la doble
    línea amarilla.

    Fuerte y claro –decía mi viejo–
    y si te hace problema, pelás la chapa,
    vas a ver cómo cambia el discurso. Si yo
    tuviera el cartoncito ése lo hago hablar.

    Padre: ni chapa ni billete me hizo falta.
    Después de ver que la moto era mía
    el milico garabateó un intento:
    –Por la manera en que pasó
    a ese camión, venía apurada.
    Y yo no tengo hoy ningún apuro
    ni nada que esconder, entonces
    es un tira y afloje nomás
    se hace largo y a ver
    quién se cansa primero.

    Una pulseada de riesgo mínimo
    la mía, tan distinta y lejana
    comparada a esas otras
    en que el temor pasa rozando
    la arteria femoral. Padre…

    Fuerte y claro le hablás
    cuando te dejan.




    Cuaderno rojo. Ediciones Del Dock. Colección La verdad se mueve. Buenos Aires. 2016.



    A la Corporación

    Is there anybody out there?
    Pink Floyd

    Despreocúpense, yo
    no vine acá buscando información.
    Es cierto que tampoco fue casual
    el sentarme a esta mesa,
    que estuviera leyendo en aquel banco
    o esperara ese taxi allá en la esquina.
    Fue mi necesidad de comprobar
    si les pica la piel
    cuando el mosquito, el ácaro o el piojo
    posan su amenazante cuerpo encima
    de vuestra humanidad. Era mi duda.
    “No puedo concebir la indiferencia.”
    –diría si me fuera ajeno el paño
    y no es el caso, tengo
    años de permanencia en la familia.
    Es ingenuo, por eso, fantasear
    con la voz moderada y comprensiva,
    sincera, no ofensiva
    que avanzará hacia vuestras excelencias
    haciéndoles llegar una denuncia:
    pasa esto y aquello allá tan lejos
    donde mandan a encierro a las personas
    con orgullo, tres firmas y ocho sellos.




    Estaciones intermedias

    Cuando se me acercaron
    desde otra moto y vi esa mano
    queriendo girar la llave
    en el tambor de la NX400
    aceleré y pensé: “Me voy,
    yo de ésta me voy.”
    Y no fue así
    sino que di unos trompos en el piso,
    no se hizo presente el consejo
    que mandaba soltar
    cuando las papas queman.
    En su lugar se apersonó
    la quebradura:
    una clavícula partida en dos
    sus puntas desafiándose
    como enemigos blandiendo facas.
    Soldó con el tiempo el hueso
    aunque quedó deformado
    el que fuera ayer
    esbelto como un escarbadientes
    liviano, gracioso y funcional.



    Bienvenida Casandra

    Si pregunta, le diría
    hay cosas que todos necesitamos
    y para algunos es un lío buscarlas
    sin alejarse de su familia.

    Cierta gente nunca te va a dejar
    vivir en paz, igual
    no te preocupes mi amor
    nadie espera que imites a tu padre.

    Con las nenas se les escapa
    un poco la tortuga.
    Van cabeza a cabeza.
    Están cursando la primaria.

    No hablar, no mirar, no contar
    porque es así como te dice Bart
    si algo puede llegar a usarse
    en contra tuyo, va a pasar.

    Pero mis hijas serán inteligentes
    a la manera tonta de la poesía:
    “Ma, ¿no parecen todos primos?
    Mami, ¿por qué en el penal
    casi no hay rubios de ojos celestes?”






    .

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    Verónica Forrest-Thomson

    Verónica Elizabeth Marian Forrest Thomson (28 noviembre 1947 - 26 abril 1975) fue unA poeta y críticA.

    Nacida en Malaya, su padre, el plantador de caucho John Forrest Thomson y de su esposa Jean, se crió en Glasgow, Escocia. Estudió en la Universidad de Liverpool (BA 1967) y la universidad de Girton, Cambridge (Ph.D 1971; su primer supervisor fue el poeta J. Prynne,  y más tarde enseñó en las universidades de Leicester y Birmingham. 

    Forrest-Thomson murió el 26 de abril de 1975 a la edad de 27 años. Se casó con el escritor y académico Jonathan Culler 1971-1974; que es el ejecutor de su legado literario. 

    Sus colecciones de poemas:  Identi-kit (1967), the award-winning Language-Games (1971) and the posthumous On the Periphery (1976). Subsequent gatherings of her work include Collected Poems and Translations (1990) and Selected Poems (1999).



    EN ESTA CASA

    Todas las fotos están descoloridas.
    Todos los relojes atrasan.
    Las palabras del año pasado se han quedado malolientes como humo
    en aire gastado; las teclas del piano
    no se tocan más que para limpiarles el polvo.
    Habitaciones y muebles
    han sido tanto tiempo familiares
    que ya son simples recuerdos;
    y el ahora está ocurriendo en otra parte.

    Pero, ya que el hábito ha sustituido a la voluntad,
    aunque los espejos estén cansados de nuestras caras,
    y la primavera llegue más tarde cada año,
    seguimos encendiendo flores como velas
    en ventanas disueltas por la lluvia.



    IN THIS HOUSE

    All the photographs are faded.
    All the clocks are slow.
    Last year's words lie stale like smoke
    on used up air; the piano keys
    are touched only to be dusted.
    Rooms and furnishings
    have been so long familiar
    that they are merely memories;
    and now is happening elsewhere.

    But, habit being a subtitute for will,
    though the mirrors are tired of our faces,
    and spring comes later each year,
    we go on lighting flowers like candles
    at windows dissolved by rain.



    ÍDOLOS DEL (SUPER)MERCADO

    “Wittgenstein diría”
    (L. W. 1889-1951)

    pero está muerto;
    por tanto y sin embargo
    se pueden utilizar en una monografía literaria para decir
    algo.
    Nada más indefenso a este respecto
    que nosotros, las apuestas a nuestro favor
    juegos de lenguaje–literatura inglesa en este caso
    pero historia o ciencia
    servirán a nuestro fin igual de bien.
    “La perfección de la vida o del trabajo”.
                   (W. B. Y. 1865-1939)
    “La perfección no es posible en nada”.
                   (W. H. A. 1907- )
    Estas son algunas de las
    Lecciones de los maestros
                   (y otra es que la sexualidad
                   es una rama de la estética;
                   pero esto es en realidad una digresión).
    Más allá los dos significados
    de hieros
                   (gr. sagrado, desventurado)
    se aplican a la Fuente Sagrada, «desde
    donde mi ser flota
    o se seca”.
                   (H. J. 1843-1916
                    W. S. 1564-1616)
    Minny Temple se muere por él.
    Él consideraba necesario que el pelo rojo
    se convirtiese en pigmento en un lienzo
    de Broncino. Nosotros necesitamos
    convertirnos en pigmento
    y cuando nos enfrentemos, en cualquier
    evento social, con los lienzos
                    (en el arte de la novela
    no hay escena
    que no sea argumento,
    no hay diálogo
    que no sea escena.)
    para decir, como de Wittgenstein,
    “y muerto, muerto, muerto”.
    Pero “el arte es desechable hoy en día”
    lo que hace la definición de todo eso
    más difícil; especialmente como un
    hospital psiquiátrico tamiza más
    eficientemente “la loca oscuridad abstracta”.

    (o incluso se seca)


    (de Edinburgh book of 20th century Scottish poetry. By Maurice Lindsay, Lesley Duncan, 2005) de Poesía. f. figura de pensamiento. Antología, Editorial Diputación Provincial de Málaga, Colección Puerta del mar. Edición y traducción de Raúl Díaz Rosales



    Antigüedades

    Un gesto es adjetivo,
    dos manos, granito
    cuando convierten el pan en carne
    (Notre Dame, 14 de julio)
    Un espejo es una vitrina de museo,
    dos manos, de las sacerdotisas
    cuando ella momifica su cara.
    La emoción es un paréntesis,
    dos manos, ironía
    cuando enciendo la vela
    y me santiguo.
    La aprobación estética es cristal
    cuando encierra sus ojos de fayenza
    y su piel dorada.
    (Musée du Louvre, 18 de julio)
    Mirada es la cópula
    que petrifica nuestras identidades diversas,
    superficies sintácticas.


    II

    Día de los arcángeles
    Mis margaritas de cartón han florecido
    de nuevo.
    La silueta de la ciudad destaca
    como real, desde el libro desplegable
    de un niño, “un castillo recortado
    en papel” (Gawain y el Caballero Grene
    c.1400). Hojas de otoño se giran como
    páginas, negro sobre blanco. Porque el verde
    y el oro deben ser tan parentéticos
    como caminatas a través del aire afilado
    y el color clamoroso, luz humosa
    a lo largo de los Backs de Cambridge, de la máquina de escribir
    a la Biblioteca. “Gramática” proviene de
    “glamour”; la ecología podría mostrar que las dos
    todavía son afines: Museo, Gr. mouseion,
    santuario de las Musas, un edificio
    dedicado a la búsqueda del aprendizaje
    o las artes. (Diccionario de Inglés de Oxford)
    Las leyendas en marcos
    glamurosos y gramaticales para una monografía sobre
    placas no existentes. Juntos, pegamento, papel,
    tijeras y la biblioteca
    agrupan una maqueta de una historia
    individual. ¿El arte de la Poesie inglesa?
    "Esa simonía se denomina ironía".



    Antiquities

    A gesture is adjective,
    two hands, granite
    when they turn bread to flesh
    (Notre Dame, July 14th)
    A mirror is a museum-case,
    two hands, priestesses'
    when she mummifies her face.
    Emotion is a parenthesis,
    two hands, irony
    when I light the candle
    and cross myself.
    Aesthetic approbation is glass
    when it encloses her faience eyes
    and gilded skin.
    (Musée du Louvre, July 18th)
    Glance is the copula
    that petrifies our several identities,
    syntactic superficies.



    II

    Michaelmas
    My cardboard daisies are in bloom
    again.
    The city's silhouette stands out
    just like real, from a child's
    pop-up book, "a castle cut in
    paper" (Gawain & the Grene Knight
    c.1400). Autumn leaves turn like
    pages, black on white. For green
    and gold must be as parenthetical
    as walks through sharpening air
    and clamant colour, smoky light
    along the Backs, from typewriter
    to Library. "Grammar" derives from
    "glamour"; ecology may show the two
    still cognate: Museum, Gk. mouseion,
    a seat of the Muses, a building
    dedicated to the pursuit of learning
    or the arts. (OED)
    The glamorous grammatical frames
    captions for a monograph on non-
    existent plates. Glue, paper,
    scissors, and the library together
    paste a mock-up of an individual
    history. The art of English Poesie?
    "Such synne is called yronye."

    Veronica Forrest Thomson. Collected Poems. Shearsman Books, 2008.
    Poema extraído de                                                     http://www.guardian.co.uk/books/booksblog/2009/sep/21/veronica-forrest-thomson-antiquities



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  • 08/01/16--02:34: MAIA LOSCH BLANK [19.015]

  • MAIA LOSCH BLANK

    Maia Losch Blank (Montevideo, 1971). Ganó el concurso internacional de poesía “Versos de la Torre del Reloj” en España en 2011, y al año siguiente obtuvo primera mención en el X Certamen Literario Gonzalo Rojas Pizarro (Chile) con el relato "Presagios". “Allí donde el viento espera”, su primera novela publicada (Editorial Sinerrata), apareció en España en 2013. A los 25 años se trasladó desde Uruguay a Israel, donde reside actualmente con su marido y sus dos hijos y edita el blog Errante y errata (http://maialoschblank.wordpress.com/). Tiene estudios en Letras y Antropología y ha incursionado en las artes plásticas (maiablank@gmail.com).




    CONDENA

    Un ángel perdido en el desierto.
    Un juicio aplazado mil veces.
    El abrazo de un manco que busca consolarte.
    La caparazón de una tortuga que murió hace tiempo.
    Una ruta nunca recorrida.
    Un tren sin destino.
    El exilio obligado.
    Un cura enamorado.
    Tu lado de la cama.
    Vacío.
    El espacio entre tu boca y la mía
    en medio de una reunión.
    Una carta que llega tarde, a destiempo.
    Desesperante.
    Como tu silencio.



    LA TOMA DE LA PASTILLA

    Dos por día
    antes del desayuno
    con el estómago vacío
    y un vaso de agua no muy fría
    para evitar dolores de estómago.
    A la media hora una fruta,
    no excederse con las comidas
    para evitar aumentar de peso.
    La pastilla abre el apetito.

    Hoy no me las tomo,  que venga la tristeza.
    Me la trago entera con un vaso de vino y agua hirviendo.



    COSMOLOGÍA

    Todas las palabras me llevan a tu nombre.
    cual sinónimos.
    Muro-Pájaro-Camino-Puente.
    Hoy leí el diario.
    Decía:
    “Un derrame incontrolado de desamor ha caído sobre el mar. Varias especies marinas se encuentran en grave peligro de extinción. Vertebrados acuáticos han intentado un suicidio colectivo negándose a respirar”.
    Como verás,
    es un océano de nada mi vida en tu ausencia.
    Debes volver antes.
    Antes de que tu nombre se vuelva el antónimo
    de todo cuanto existe en mi universo.




    LO HE INTENTADO MIL VECES

    Lo he intentado mil veces
    hice carne de mi alma y mi alma he vuelto carne
    para encontrarme, para no perderme
    por no ver la soledad rondando entre mis piernas
    como un gato que hace ochos,
    en busca del contacto de otro cuerpo.
    Lo intenté hasta el cansancio
    hasta el límite de mis fuerzas y mis goces
    sin ponerle peros al amor
    temiendo, es cierto, cuestionando;
    por falta de certezas me fui quedando en blanco
    recibí en respuesta una moneda
    con una sola cara: la mía.
    ¡De qué me vale la libertad tan sola
    de qué me vale tan sola la entereza!
    Quiero ser débil, decirle sí al cansancio
    acostarme sabiendo que en la noche
    alguien limpiará mi rostro,
    me verá dormida.
    Sonreirá.
    Dormir
    ese sueño plácido con el que sueño
    sin temer al derrumbe ni al olvido.
    Y ahora me detengo
    -una se cansa también de andar pidiendo-
    "ya no grito más, el que quiera escuchar que escuche" dije
    y creí que alguien lo haría. Mas
    sólo una nube pasa amenazando lluvias
    han pasado mil inviernos bajo mi frazada
    los pies fríos en los de mi niña
    dándome el único amor que aún me aguarda
    cuando vuelvo del ruedo
    cada día…




    Todas las mujeres que no soy

    No soy la mujer que vos querías
    y apenas la mujer que yo creía.
    Me convertí en otra con el tiempo
    igual que antes pero más yo misma,
    buscando identidades no encontradas
    sin saber a dónde se fueron las perdidas.

    No soy la mujer que yo soñaba,
    soy sí la que sueño ser un día.
    más confiada,
    más estable,
    más segura.
    Con el ancla en un puerto
    que no siempre encuentro.

    No soy ya la rebelde sin causa
    y dejé atrás las causas sin razones.
    Ni tampoco la razón de ser yo misma.
    Soy quién sabe quizás todas
    y todas las mujeres que no soy.







    En el principio fue la palabra Ser.
    Luego fue la tierra y el agua, las tinieblas y la claridad.
    Mas no había movimiento.
    Y dijo el Verbo Ser, que es omnipotente: Sea el movimiento.
    Y surgieron los demás Verbos.
    Y el movimiento era posible
    mas no fue suficiente.
    Y ordenó el Ser: “Haya sentimientos en el Verbo“,
    y surgieron los Adjetivos.
    Y la tierra y las acciones, que son movimiento,
    se dividieron en buenos y malos, mejores y peores.
    Y fue el Sujeto y el Yo.
    Y codició el hombre a la mujer y la mujer al hombre
    y el hombre al hombre y la mujer a la mujer
    mas no fue suficiente.
    Y el hombre y la mujer crearon objetos y les dieron nombres
    y fueron Sustantivos.
    Y estaba el Ser y los demás Verbos y el Adjetivo y el Sujeto
    y el Sustantivo y creyeron que era bueno.
    Luego el hombre y la mujer que Eran dijeron: “esto es mío”.
    Y se creó el Pronombre posesivo y surgió la envidia.
    Y con la envidia el odio y con el odio la guerra.
    Y el hombre fue esclavo de los Sustantivos que se multiplicaron
    por doquier.
    Y el Verbo gobernó a los Adjetivos.
    Y el tiempo transcurrió y surgieron las preguntas y la Sintaxis.
    Y con las preguntas el dolor.
    Y el hombre creó a Dios para aplacar las dudas
    mas no fue suficiente.
    Y surgieron los signos y los símbolos y las matemáticas,
    la ciencia y la política y el arte y todo conocimiento
    mas no fue suficiente.
    Y así fue.
    Y fue el Caos.





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  • 08/01/16--03:08: HEATHER BUCK [19.016]

  • Heather Buck

    Heather Buck (1926-2004), nacida Heather Entwistle, fue una poeta inglesa.

    Nació en 1926 en Kent, Inglaterra.  En 1952, se casó con Hadley Buck y tuvieron dos hijos. Durante su vida, ejerció diversos trabajos, incluyendo cartógrafo para el Departamento de Guerra en Londres a partir 1942-45; planificador de la ciudad por el Ministerio de Ordenación del Territorio de Londres entre 1945-47, en el Departamento de Planificación del Condado de Essex en Chelmsford a partir 1947-49, y por el Ayuntamiento de Londres a partir 1949-52. Comenzó a escribir poesía en 1966, tras someterse a un análisis jungiano. Murió en 2004. 

    Influencias 

    Buck identifica sus principales influencias en TS Eliot, seguido de Wallace Stevens y Rainer Rilke.

    Obras 

    Poesía 

    The Opposite Direction . London, Outposts Publications, 1971, ISBN 978-0720501322
    At the Window. London , Anvil Press, 1982, ISBN 978-0856460715
    The Sign of the Water Bearer. London, and Wolfeboro, New Hampshire, Anvil Press, 1987, ISBN 978-0856461934
    Psyche Unbound . London, Anvil Press, 1995, ISBN 978-0856462603
    Waiting for the Ferry . London, Anvil Press, 1998, ISBN 978-0856463082

    Otros 

    TS Eliot's Four Quartets (essay). London, Agenda Editions, 1996, ISBN 978-0902400580




    LA AMAPOLA

    La amapola no puede explicar
    El alejamiento del sol, no puede reprochar
    El súbito trato con frialdad,
    Después del cálido toqueteo en las profundidades
    Del centro rojo oscuro de su ser.




    La propuesta

    Esta tarde, mientras la luz recorre
    con imposible lentitud el huerto
    y yo me giro, inquisitiva,
    mi mano entre tu mano,
    mis ojos buscando un sentido
    a las nubes que oprimen
    el vasto escenario del cielo,

    ¿aceptarás conmigo ese sendero
    que existe solo cuando lo pisamos,
    esa casa que respira a la vida
    solo cuando se la comparte,
    esa jarra de vino
    que se llena cuando bebemos?

    Traducido por Jordi Doce




    The Proposal

    This evening, as the light dawdles
    impossibly slow in the orchard
    and I turn and question you,
    my hand linked to yours,
    my eyes trying to spell out
    the meaning of clouds
    humped over a vast arena of sky,

    will you acquiesce in a path
    that exists only by treading,
    in a house that is breathed
    into life only by sharing,
    in a jug full of wine
    replenished by drinking?







    .

    0 0
  • 08/01/16--04:13: PAULINE STAINER [19.017]

  • PAULINE STAINER

    Pauline Stainer es una poeta inglesa, nacida en Burslem, Stoke-on-Trent. Después de asistir al Santa Ana College, Oxford, se trasladó a Essex, donde crió a cuatro hijos. Tras varios años en la isla de Orkney de Rousay, se trasladó a Suffolk, donde vive ahora. Desde la publicación de su primer libro de poemas, The Honeycomb (1989), ha publicado 7 colecciones completas adicionales, incluyendo The Wound-Dresser's Dream (1996), por la que fue nominada para el Premio de Poesía Whitbread, The Lady and the Hare: New and Selected Poems (2003), y su último volumen, Tiger Facing the Mist (2013). Ha sido galardonada con numerosos premios y becas, entre ellos el King's Lynn Award for Merit in Poetry, a Cholmondeley Award and a Hawthornden fellowship, y fue seleccionada para Poetry Book Society's New Generation Poets promotion in 1994. Es también artista.



    CON LA VISIÓN DEL BARCO DE ESCLAVOS

    Llegamos a latitudes nunca contempladas -
    la visión del barco de esclavos
    durante el servicio divino
    en la cubierta.

    En tempranos días de perro,
    hemos cavado
    entre bosques de sándalo,
    cogiendo, de un salto, halcones y sulfuro.

    Lo que nos perseguía, después,
    no era el frío conceder
    de un sacramento
    en las ardientes depresiones

    sino algo más exótico-
    aquella sensación
    de un barco de carga, ligero,
    tras la llegada de la calma.

    Traducciones de Carlos León Liquete
    http://www.lapaginadenadie.com/



    XOCHIQUETZAL

    Los bomberos de Chernobyl
    yacen desnudos
    sobre inclinadas camas
    en cuartos estériles,
    sin pestañas
    ni glándulas salivales

    Oh muerte
    llévalos levemente
    como la diosa colombiana
    que hace el amor
    a los jóvenes guerreros
    en el campo de batalla

    sosteniendo una mariposa
    entre sus labios.

    http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/




    Conjuration 

    Men conjured Blodeuwedd
    from tapers of meadowsweet

    Orpheus evoked Eurydice
    on the body of the lyre

    astronomers, tracking Pluto,
    see Persephone

    with mourning-jet
    at the opiate of her throat

    Alcestis wakes – such sugars
    work the cist-grave

    and Lazarus?
    To what voltage

    will the five wits lodge
    in their living dead?




    DROVERS

    They came down holloways
    between blue sloes.

    I have come to know
    that register of blue-darks

    juniper berries deepening
    through woodsmoke

    the pungency of bruised herbs
    at dusk

    slow-burn
    of driven beasts

    blue intake of breath
    at pasture beyond.

    From: Crossing the Snowline



    AFTER THE ARK

    'How does water remain so unfamiliar?' 
    Roni Horn

    It’s not told
    how the animals left,
    but waiting to disembark
    their breath formed a cloud
    and fell as light rain.

    It gathered in hollows
    under their eyes,
    the peaceable kingdom
    laid down, like memory
    in a library of water

    and long after landing
    they would watch
    for the waterspouts
    and that mysterious fall
    of fish from the air.

    From: Crossing the Snowline



    THE RAVEN MASTER

    Young ravens
    in the White Tower,
    cross-lit, conspirational.

    He is teaching them to talk –
    calls them
    an unkindness of seven

    as if remembering
    their prophetic tongues
    leading wolves to prey

    the deer stepping
    through tall blue mist
    to water unseen

    the speech of birds
    picking memory clean.

    From: Crossing the Snowline



    THE BLESSING

    for Peter Johnson 

    There they were –
    ordinary, unknowable,
    beasts waiting to be blessed
    at St. Luke in the Fields

    some trying to break cover
    as if they hear
    the whizz of the biblical wind
    in the mulberry trees

    others, domesticated,
    raising their symphony
    for wild instruments
    under the verve of prayer.

    Over the Hudson River
    the cloud puts out a paw,
    skyscrapers stretch
    with the heat

    the bees of the invisible
    are bleached in sunlight,
    If anyone is in Christ
    he is a new creature.

    Nothing is like
    the anxiety of animals
    waiting for Adam
    to name them

    yet some lie down
    in the enclosed garden
    as if the tree of charity
    sprang from their breasts.

    From: Crossing the Snowline


    HIEROGLYPH

    The moon is pale
    as a hare’s belly

    so what trembles
    the alert stillness

    of this Egyptian hare
    over a ripple of water

    into running script?

    From: Crossing the Snowline




    CROSSING THE SNOW-LINE

    I still see them –
    the sculptors of Kilpeck
    on the road
    to Santiago de Compostela,
    crossing the Roman bridge
    in the small hours

    westward,
    always westward,
    Finisterre referring
    its azure,
    the jubilation of wolves
    spilling into the cloister.

    But some
    never made it back
    through the wilderness
    to chisel
    a sleeping Christ
    from the living tree

    and lie fallow
    under their larch ceiling
    as if amazed
    by the irrepressible light
    at the burial of the stars.

    From: Crossing the Snowline






    .


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  • 08/01/16--04:39: PAMELA GILLILAN [19.018]

  • Pamela Gillilan

    Nació Pamela Johnson en el norte de Londres barrio de East Finchley el 24 de noviembre de 1918. Su padre, William, era un graduado en Goldsmiths, profesor de arte en una escuela para delincuentes juveniles; su madre Winifred enseñaba inglés; tuvo dos hermanos más jóvenes, David y Michael.

    Pamela murió el 26 de octubre de 2001. Le sobreviven sus tres hijos y tres nietos. Sus cenizas y las de su esposo David están enterradas al pie de un roble en un bosque cerca de Mevagissy en el sur de Cornualles.

    Tuvo un negocio de decoración en Cornwall durante muchos años. Publicó su primera edición de poesía a los 68 años (hay tiempo, hay tiempo, decía...). 




    CUATRO AÑOS

    El olor de él se fue pronto
    De todas sus camisas.
    Las mandé a 'ropa usada',
    Junto a los sweaters y los trajes.
    Los zapatos 
    Retenían más de él; estaba impreso
    En sus zapatos. No los quemé
    Ni los tiré ni los dí.
    El tiempo los ha desnaturalizado ahora.
    No queda nada.
    Nunca habrá 
    Un pelo suyo en un peine.
    Pero quiero creer 
    Que en el movedizo polvillo de la casa
    Ínfimas presencias aún derivan:
    Una pestaña,
    Una dura medialuna cortada de una uña de la mano,
    Que a veces
    Entre los pliegues de una cortina
    O las tapas de un libro
    Toco
    Una laminilla de su piel.

    http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/



    Four years

    The smell of him went soon 
    from all his shirts. 
    I sent them for jumble, 
    and the sweaters and suits.Hanger_by_mnemonix_at_flickr_2 
    The shoes
    held more of him; he was printed 
    into his shoes. I did not burn
    or throw or give them away.
    Time has denatured them now.

    Nothing left.
    There will never be 
    a hair of his in a comb.
    But I want to believe
    that in the shifting housedust
    minute presences still drift:
    an eyelash,
    a hard crescent cut from a fingernail,
    that sometimes
    between the folds of a curtain
    or the covers of a book
    I touch
    a flake of his skin.




    Four Years Later

    The smell of him went soon
    from all his shirts.
    I sent them for jumble,
    and the sweaters and suits.
    The shoes
    held more of him; he was printed
    into his shoes. I did not burn
    or throw or give them away.
    Time has denatured them now.

    Nothing left.
    There will never be
    a hair of his in a comb.
    But I want to believe
    that in the shifting housedust
    minute presences still drift:
    an eyelash,
    a hard crescent cut from a fingernail,
    that sometimes
    between the folds of a curtain
    or the covers of a book
    I touch
    a flake of his skin.

    in Staying Alive: Real Poems for Unreal Times (2002), ed. Neil Astley








    .

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  • 08/01/16--06:08: ROBYN BOLAM [19.019]

  • Robyn Bolam

    Robyn Bolam (Publicaba anteriormente como Marion Lomax, su nombre de casada), nació en Newcastle en 1953 y creció en Northumberland, en el norte de Inglaterra. Educada en Newcastle upon Tyne Politécnica y la Universidad de Kent, obtuvo su doctorado de la Universidad de York en 1983 y ahora es profesora de Literatura en el Colegio de Santa María, Strawberry Hill, donde ha enseñado desde 1987. Comenzó a publicar como Robyn Bolam en diciembre de 2000.

    Robyn Bolam es un poeta sensible de la sinceridad emocional, paisajes del Norte y referencia literaria, cuya reputación ha desarrollado de manera constante desde sus dos primeras colecciones (publicado bajo su antiguo nombre de casada, Marion Lomax), La chica Peepshow (1989) y Ataque de las fronteras (1996 ).

    Bibliografía

    2007 New Wings: Poems 1977-2007
    2003 Eliza's Babes: Four Centuries of Women's Poetry in English
    2002 The Cambridge Companion to Shakespeare's History Plays
    2000 A Companion to English Renaissance Literature and Culture
    2000 The Rover/Aphra Behn
    1998 Out of the Blue
    1996 Raiding the Borders
    1995 'Tis Pity She's A Whore and Other Plays / John Ford
    1995 The Rover/Aphra Behn
    1992 New Worlds: the 1992 Berkshire Literature Festival Anthology
    1989 The Peepshow Girl
    1987 Stage Images and Traditions: Shakespeare to Ford
    1985 Time Present and Time Past: Poets at the University of Kent at Canterbury, 1965-1985

    Premios

    1993 Hawthornden International Fellowship
    1981 Eric Gregory Award
    1981 The Cheltenham Prize




    ÚLTIMOS RASTROS

    La luz cose los árboles
    como tapices. Ellos
    resplandecen en brillantes algodones
    estirados tirantes en un marco.
    Una aguja reúne 
    el valle en
    un pliegue de verde.

    El bordado crece
    más exuberante cada temporada:
    el molino tiene que luchar
    para girar entre ramas.
    Las chimeneas son bobinas
    para vides de rápido enrosque
    de telares fuera de control.

    Esas desafiantes ruinas
    giran en el silencio
    alrededor de pájaros chismosos
    y un arroyo atareado.
    No hay máquinas;
    ni voces de mujeres;
    pocos remanentes permanecen.

    Pero donde los zuecos repiquetearon
    hacia sus lanzaderas
    en la luz de la aguja
    el carril está tejido
    con exóticas hierbas
    que vinieron con el algodón
    y rehusaron irse.

    http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/


    Cacti and Love

    I knew the desert without driving to it:
    the road went straight through my forehead.
    Fat branch stumps of Joshua trees,
    like a cross between a cactus and a palm,
    stopped a long way short of the clear deep sky.

    Cacti reminded me of my mother –
    difficult to touch without injury to each other.
    But when she was happy, relaxed, no tensions,
    her smiles were exotic, unexpected flowers.
    Her cacti bear with me and still blossom.

    We both needed love: I still need it now,
    and hope is everywhere in a desert –
    cacti bloom; light lifts us into its space.
    We forget alien distance, the lack of water:
    cacti and love outlive their owners.


    Mutual Dynamics
               
    What makes someone want to spend their days
    with something live but not alive – to
    wait for every storm to pass before
    producing an indoor lightning flash?

    Poets have sung the body electric,
    talked of poetry’s ‘electric shock’, of
    respect for those with a capacity
     to carry the largest ‘voltage of life’.

    The best writers are ‘high voltage’ but most
    find it hard to create enough power,
    from a spark, to cause an electric shock,
    so they deem it positive when they do.

    While you take care and time to insulate
    against  resultant damage, we desire
    the full effect without harm – the jolt to
    new and strange, the wonder left unexplained.

    Wonder also brought each of you here
    from childhoods fixing trainsets and cars,
    seeking new ways to keep the lights on
    or to power the race to the stars.


    Smart insulation (in high voltage haiku)

    You have to admit
    it’s clever – liquid crystals
    dispersing to show,

    by their colours,
    if the voltage is high or low.
    Shapes shift between sheets

    of glass. When they’re black,
    it’s safe and the pane is clear.
    Then the colours start

    to appear. Pink first;
    now envelopes of black, green
    and blue post themselves

    into position –
    a blossoming cherry tree
    flexes flushed branches

    against azure sky –
    not a promise of cherries,
    but danger. That’s why

    it’s smart to wait while
    tree turns to dark night with stars
    and windows uncloud.






    .


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  • 08/01/16--06:56: PENELOPE SHUTTLE [19.020]

  • PENELOPE SHUTTLE

    Nacida el 12 de mayo de 1947, es una poeta británica.

    Nacida en Staines, Middlesex. Dejó la escuela a los 17 años y escribió su primera novela a la edad de 20.  Ha vivido en Falmouth, Cornwall desde 1970. Se casó con el poeta Peter Redgrove (1932 - 2003) y tienen una hija, Zoe. 

    Shuttle es miembro fundador de la Poesía Grupo Falmouth, fundada en 1972. 

    Premios 

    1974 Eric Gregory Award
    2007 Cholmondeley Award
    Selected Poems (OUP, 1998) Poetry Book Society Recommendation.

    Obras 

    Colecciones de poesía 

    Nostalgia Neurosis: & Other Poems . S. Albert's P. 1968.
    The Songbook of the Snow, and Other Poems . Janus Press. 1974.
    The Orchard Upstairs . Oxford: Oxford University Press. 1980. ISBN 978-0-19-211938-4 .
    Child-Stealer . Oxford: Oxford University Press. 1983. ISBN 978-0-19-211956-8 .
    The Lion from Rio . Oxford: Oxford University Press. 1986. ISBN 978-0-19-281974-1 .
    Adventures with my Horse . Oxford: Oxford University Press. 1988. ISBN 978-0-19-282218-5 .
    Taxing the Rain . Oxford: Oxford University Press. 1992. ISBN 978-0-19-282993-1 .
    Building a City for Jamie . Oxford: Oxford University Press. 1996. ISBN 978-0-19-282517-9 .
    Selected Poems . Oxford: Oxford University Press. 1998. ISBN 978-0-19-288076-5 .
    A Leaf out of his Book . Manchester: Carcanet. 1999. ISBN 978-1-903039-00-7 .
    Redgrove's Wife . Bloodaxe Books. 2006. ISBN 978-1-85224-734-8 .
    Sandgrain and Hourglass . Bloodaxe Books. 2010.
    Four portions of everything on the menu for M'sieur Monet! . Indigo Dreams Publishing. 2016. ISBN 978-1-910834-21-3 .

    Ficción 

    An Excusable Vengeance (novella in New Writers 6) . Calder & Boyars. 1967.
    All the Usual Hours of Sleeping . Calder & Boyars. 1969.
    Jesusa (novella) . Granite Press. 1971.
    Wailing Monkey Embracing a Tree . Calder & Boyars. 1973. ISBN 0-7145-0939-6 .
    Rainsplitter in the Zodiac Garden . Marion Boyars. 1977. ISBN 978-0-7145-2560-0 .
    The Mirror of the Giant . Marion Boyars. 1980. ISBN 978-0-7145-2679-9 .
    The Penelope Shuttle Omnibus . Verbivoracious Press. 2015. ISBN 9789810959821 .

    Libros en prosa 

    Peter Redgrove (1978). The Wise Wound . London: Gollancz. ISBN 978-0-399-90024-2 .
    Penelope Shuttle, Peter Redgrove (1995). Alchemy for Women: Personal Transformation Through Dreams and the Female Cycle . Rider. ISBN 978-0-7126-9859-7 



    VACAS JUNGUEANAS

    En Suiza, la gente nombra a sus vacas
    Venus, Eva, Salomé o Fraulein Alberta,
    hermosos nombres
    para cantar yodel a través de las pasturas de Bollingen.

    Si una mujer está ocupada con niño o libro,
    el granjero usa la pollera de su mujer
    para ordeñar a las vacas más sensibles.

    Cuando llega la máquina ordeñadora,
    las vacas compartimentadas se rebelan y enfurruñan
    queriendo los dedos impacientes y habilidosos de la mujer
    en sus descuidadas toscas ubres rosadas,
    o no darán su leche;

    así que el hombre que trabaja la máquina
    con su pollera de algodón, toda con flores delicadas
    contoneándola para esconder su mameluco y sus grandes
                                           y viejas botas embarradas,
    coloca los frescos blandos aspiradores cuidadosamente,
    envuelve su cabeza en el mejor pañuelo con flecos de su novia,
    y camina oliendo femenino y tímido entre las vacas,

    hasta que la leche brota, resbalosa y espumueante
    hacia las lecheras,
    Venus, Salomé, Eva y Fraulein Alberta,
    agachándose, medio dormidas,
    aceptando al hombre disfrazado como un eco de la mujer,
    su aliento oliendo a verde, al dulce clímax tradicional de la leche.

    http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/




    tan temprano

    Me levanto tan temprano
    que parezco una especie de árbol
    con hojas oscuras que no caen nunca,

    o quizá, después de todo, trabajo por turnos
    soldando las alas de las mariposas,
    justo igual que tú… quienquiera que seas.

    Hay personas tan altas y hermosas
    –no sé qué edad tienen–
    que me ayudan a entender la respiración
    y su porqué. Quienquiera que seas, tú eres una de ellas.

    Me comentas (esto es como una entrevista)
    que la gente feliz te molesta.

    Me comentas que has memorizado
    las fuentes de todos los ríos del mundo. Sólo por si acaso.
    No te creo, quienquiera que seas.

    Un dolor pequeño y luminoso brilla en mi interior
    igual que una lámpara cortante.
    ¿Me puedes decir, quienquiera que seas, de qué sirve este dolor?


    Ya he hablado en otras ocasiones de Peter Redgrove (1932-2003), sobre quien escribí hace quince o dieciséis años mi tesina y de quien he traducido algunos poemas, menos de los que él se merece. Pero no he mencionado apenas a la también poeta Penelope Shuttle (1947), que fue su mujer y con la que escribió al menos dos libros de hermosa factura: The Hermaphrodite Album (El álbum hermafrodita, 1973), testimonio de los inicios de su relación, y The Wise Wound (La herida sabia), estudio pionero sobre la menstruación que combina enfoques de la antropología, la psicología, el estudio de los sueños y la crítica poética y que ha sido reeditado numerosas veces desde su primera y sorprendente aparición en 1978. Un libro que surgió de la propia experiencia personal de Shuttle, cuyos periodos comenzaron a hacerse cada vez más dolorosos hacia mediados de los años setenta, y de los remedios que ella y su marido pusieron en práctica tomando como arranque las enseñanzas del analista jungiano John Layard (el mismo Layard, por cierto, que había sido amigo de Auden en el Berlín de los años treinta). De La herida sabia hay una secuela o continuación, Alchemy for Women: Personal Transformation Through Dreams and the Female Cycle (1995), más dogmática y catequizadora y quizá por ello (sólo quizá) menos interesante.



    Desde la muerte de Redgrove en 2003, Penelope Shuttle ha publicado dos libros de poemas que le recuerdan casi en cada página: Redgrove’s Wife (2006) y Sandgrain and Hourglass (Grano de arena y clepsidra, 2010), los dos en la legendaria editorial Bloodaxe. Son libros elegíacos, en parte, pero también celebratorios, empeñados en mirar atrás con voluntad y espíritu de agradecimiento por los buenos tiempos compartidos. Pero el poema que he traducido, «Tan temprano», pertenece a un libro muy anterior, de mediados de los años noventa (la época en que los conocí personalmente), Building a City for Jamie (Construyendo una ciudad para Jamie, Oxford University Press, 1996). Un poema típico del mejor tono de Shuttle: imaginativo y lúdico, turbado por cadencias surrealistas, en diálogo con un «tú» elusivo que sin embargo ayuda al hablante a conocerse y definirse.


    Shuttle ha recordado a menudo el impacto que le produjo ver y escuchar a Neruda recitando su poesía en el Festival de Londres de 1970 (organizado entre otros por Ted Hughes). Uno de los poemas que leyó Neruda entonces, el inmenso «Vi desde la ventana los caballos», de Extravagario, se quedó grabado en su memoria y ha tenido una larga descendencia en su obra: esa capacidad excepcional para captar la belleza del mundo natural y transfigurarla con la imaginación. Pero en Shuttle palpita, además, una mirada ligeramente estrábica, humorística, con un toque naif y otra parte de sano escepticismo, de duda cordial. Así en este otro poema del mismo libro, «Cama rota», que me recuerda el tono algo gamberro de ciertos poemas de Redgrove, esa capacidad suya (tan poco británica) para mirar el sexo con humor, lejos del turbio feudo de la culpa.




    cama rota

    ¿Quién destrozó la cama? ¿Algún monstruo de pesadilla?
    ¿Alguna gran langosta patizamba?

    Ninguno lo sabía. Ninguno confesó.
    Vivíamos felices en nuestra cama rota.
    Cómo gemía cuando nos concentrábamos en nuestras devociones.

    Reinaba un clima de mala suerte cuando llegó la nueva cama.
    Un cielo gris, enfurruñado, y el resuello del trueno envolviendo las nubes.

    Ahora me acuesto muy tarde, a solas,
    incapaz de dormir bajo la marquesina roja de mi edredón,

    deseando haber tenido cien hermanas, todas nosotras concebidas
    en una sola noche, y un padre con sombrero
    planeando de cama en cama rota, afrontando su gran tarea…

    Pero así son las cosas.
    Rompo un huevo tras otro con impaciencia, viendo
    cómo las yemas caen a paso lento hacia el desagüe.

    Pronto nos harán falta todas las vendas de Europa, ¿no crees?

    Notas y traducción por Jordi Doce en 11:05 a. m.
    http://jordidoce.blogspot.com.es/2011/03/penelope-shuttle-2-poemas.html



      
    Penelope Shuttle has lived in Cornwall since 1970. She is the widow of the poet Peter Redgrove (1932-2003). Shuttle’s 2006 collection, Redgrove’s Wife (Bloodaxe Books), was short-listed for the Forward Prize for Best Single Collection, and for the T S Eliot Award.
      
    “A wonderful book of poetry of love and loss by Penelope Shuttle about her late husband, poet Peter Redgrove. It spoke to me very strongly, having lost my own husband not so long ago”, said Maureen Lipman, in the Daily Express, and in The Times, Elaine Feinstein said, “Her poems of mourning … are among the best she has written”.
      
    In the autumn of 2007 she was one of three poets on an Arts Council sponsored reading tour of Toronto and New York (Cornwall Poets in North America), and in the same year was awarded a Cholmondeley Award for Poetry.
      
    Penelope Shuttle is a tutor for The Poetry School, The Arvon Foundation, and Second Light Network. She also runs residential courses at Almaserra Vella in Spain.
      
    Her new collection, Sandgrain and Hourglass, appears from Bloodaxe Books in October 2010, and is a Recommendation of the Poetry Book Society for the Winter Quarter.
      
    “A poem can remove the thorn from any lion’s paw – but by the same token a poet may have to ask the lion to tend her wound. Penelope Shuttle’s new collection, Sandgrain and Hourglass, charts a variety of transactions between poet-self and wound, between wound and beast. A major preoccupation is her continuing experience of loss, particularly the way time modulates and redefines grief.
      
    Some aspects of human experience can be too painful or difficult to bear except through poetry. As Ted Hughes said, ‘poetry is a way of speaking to people we’ve lost when it is too late’. In these poems – as in her previous book Redgrove’s Wife – Shuttle continues such conversations with her husband Peter Redgrove, her father Jack Shuttle, and her close friend L.H.S., among others.
       
    Her engagement with the world’s manifold possibilities is also strongly present in Sandgrain and Hourglass … A machine for grading kisses? Edward Thomas translated into Japanese? A stolen reindeer? Faust? Francis Bacon’s mirror? Bedtime? The possibilities are endless.”
      
      
      
    A Bonfire for the Moon

    Neither afternoon, nor evening –
    bright sky and primrose path
    coming to the brink of shadow-time

    High-stepping waves
    back the beach into a dusk corner

    A yard of wet sand
    loses the light as we make for the rocks

    Breakers shove their stern grey shoulders at us,
    stand bolt upright, smashing fists of spray
    in the world’s face –

    Grey drumming ocean,
    and on its wild wave, far out,
    a white bird riding, as halcyon as you please –

    Far above, a net of cloud reveals
    the moon rising inch by inch,
    small and sure and full to the perfect –

    grey-pink at first,
    then, as an artist might dreamily try out her palette,
    she gains cherry-blossom’s lustre,
    as you’ve seen it in those old orchards around Kyoto,

    till, at first soberly, then wildly,
    she’s a shade of orange more kumquat than orange,
    more orange than peach, more tulip than wild rose –

    every shade showing clearly
    the delicate continental smudges of moonscape –

    Now the cliff bats are shaken into the air
    like motes falling from god’s eye –

    and the moon-watchers
    still crouch silently on the rocks –

    yes, the sea does all the talking, bragging
    and wise-cracking –
    but is the moon listening?

    Then one of us sets the kindling,
    lights a bonfire for the moon



    Autumn Evening at Home

    The road hushes
    into another road
    with its own moon, its own rain

    From our bedroom window
    I see the fig tree that isn’t there,
    the gate that never shuts,

    the road outside our house
    repairing itself with rain,
    a blurt of moon,

    you vanishing again
    from my quiet regard



    Hang-glider

    The pilot falls
    from the sky,

    lands in front of me,
    without warning,
    like a legend

    ‘I should be at work right now’,
    he says
    scooping up his ready-made wings

    ‘Some people
    hate us hang-gliders,
    others love us, there’s
    no in-between…’

    We’re birds of a feather then,
    I think,
    poets and hang-gliders…

    watching him run
    along the shore,
    nudge up
    into the air again,
    without fuss or fanfare,

    guessing his way
    through the thermals,
    at ease above the cliff,

    in a prospect of sky,
    pilgrim of shadow,
    pilgrim of sun



    Memory is a Sort of Folklore

    Memory is a sort of folklore
    about love’s flying carpet

    on which we took our domestic flights,
    stayed airborne for years

    Memory also gives our time together
    the reality of a Dutch painting,

    entire years the shade of gold
    in Maerten van Honhorst’s Magdalen,
    when she’s dressed up for a night on the town

    Memory is like the earth,
    always in two minds at once, light and dark,

    or like very distant stars,
    or an entire town taking a vow of silence,

    or a country
    whose sole wealth is its forests

    Memory is where Love and Death meet in secret,
    Death always rhyming with breath,

    Love, with her birds white as winter,
    always rhyming with dove –

    I’ve seen memory words like this
    written in the primer of light and dark



    Spare Self

    I’m making a new version of me,
    identical in every way,
    same age, same memories,
    same hopes, same fears.

    She’ll work hard for me.
    Why not, I am her Creatrix.

    All those e-mails
    and phonecalls,
    rail and flight bookings,
    getting tax stuff
    ready for the accountant,
    housework and shopping,
    that’s her department now.

    I’ll be free,
    it’ll be me-time all the time,
    writing, reading,
    holidays, days out,
    long lunches with friends.

    I’m constructing my own Cinderella,
    and as for a prince –

    no chance, Cinders.


    TAXING THE RAIN

    When I wake the rains falling
    and I think, as always, its for the best.

    I remember how much I love rain,
    the weakest and strongest of us all;

    as I listen to its yeses and nos,
    I think how many men and women

    would, if they could,
    against all sense and nature,

    tax the rain for its privileges;

    make it pay for soaking our earth
    and splashing all over our leaves;
    pay for muddying our grass
    and amusing itself with our roots.

    Let rain be taxed, they say
    for riding on our rivers
    and drenching our sleeves;

    for loitering in our lakes
    and reservoirs. Make rain pay its way.

    make it pay for lying full length
    in the long straight sedate green waters

    of our city canals
    and for working its way through processes

    of dreamy complexity
    until this too- long untaxed rain comes indoors,

    and touches our lips,
    bringing assuagement- for rain comes

    to slake all our thirsts, spurting
    brusque and thrilling in hot needles,

    showering on to anyone naked;
    or blaming our skins in the shape of scented baths.

    Yes, they are many whod like to tax the rain;
    even now, they whisper, it can be done, it must be done.






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  • 08/01/16--09:52: WANG SHIFU [19.021]

  • Wang Shifu

    王實甫 Wang Shifu (fines del siglo XIII - comienzos del siglo XIV) (c1250 - c1337), escritor chino, autor de la célebre obra: La habitación del ala oeste 西廂記, que recupera la narración de Yuan Zhen, Biografía de Yingying, pero con final feliz.

    Existen 14 obras atribuidas a Wang, aunque sólo se conservan tres. La The Story of the Western Wing (Xi Xiang Ji) es una de las más famosas obras chinas, todavía popular hoy en día. Es un zaju (杂剧) ampliado, una forma teatral popular.




    Según la melodía Shi’peryue Guoyao

    Quiero ver a mi amado ausente
    a través de innumerables montes,
    más allá de estos ríos diáfanos.
    Pero sólo veo una blanca nube
    de pelusas de sauces llorones
    y rosadas flores de duraznos.
    Una brisa fragante invade mi alcoba.
    Cierro la puerta que tanto pesa,
    para no ver las interminables lluvias.

    Temo que llegue la noche,
    y no lo puedo evitar.
    Estoy angustiada y triste.
    Nuevas huellas de lágrimas
    cubren las antiguas en la almohada.
    Siento el corazón quebrantado.
    Esta primavera la túnica
    me queda cada vez más ancha.

                en Poesía clásica china, 2001



    Wang Shifu y Romance de la Cámara Occidental

    Wang Shifu fue dramaturgo de la Dinastía Yuan. Pareció a Guan Hanqing en diversos aspectos. Por ejemplo, Wang Shifu también fue "un literario talentoso en las casas de libros", pero no tan activo en las escenas teatrales como Guan Hanqing, por lo que sus obras eran mejores para la lectura sobre la mesa. La obra maestra prestigiosa de Wang Shifu es Romance de la Cámara Occidental. El régimen de Romance de la Cámara Occidental es más complicado que el resto de Zaju de Yuan, por eso fue difícil de interpretar en las escenas simples y toscas de la Dinastía Yuan. Por otra parte, la gente común y corriente, acostumbrada al bullicio de palos y barras, consideraron inaceptable el lenguaje colorido y el estilo tierno de Romance de la Cámara Occidental. Así que la obra no logró hacerse popular en la Dinastía Yuan, y su valor artístico no llamó la atención de los literarios antes de la Dinastía Ming, período en que superó poco a poco a las obras de Guan Hanqing en prestigio para convertirse en número uno de Zaju de Yuan.

    El Romance de la Cámara Occidental tuvo como base la novela corta de la Dinastía Tang titulada Hui Zhen Ji, la cual narró la historia de un joven letrado que acabó por abandonar a una muchacha después de mantener relaciones amorosas irregulares con ella. El protagonista Zhang Sheng es un joven "elegante y amable, hipercrítico a la persona de otro sexo y nunca había aproximado a las mujeres incluso a los 23 años de edad". Una vez en camino del viaje, se encontró con una muchacha de 17 o 18 años, llamada Cui Yingying.Zhang Sheng se cayó loco por la hermosa e inteligente muchacha. Con la ayuda de Hong Niang, la sirviente de Cui Yingying, ambos lograron expresar sus sentimientos de afecto mutuo. Después de varios meses, Zhang Sheng fue a la capital para participar en el examen imperial y se quedó allí por largo tiempo. Cui Yingying escribió una carta larga a Zhang Sheng para expresarle sus sentimientos de añoramiento y preocupaciones. Pero Zhang Sheng decidió abandonarla sin piedad, con el pretexto de que una belleza destacada como Yingying se convertiría en diablo si le diera oportunidad de encontrar a personas ricas y nobles, por lo que sería mejor abandonarla. El autor de Hui Zhen Ji simpatizó a Zhang Sheng y trató de ocultar sus errores. Romance de la Cámara Occidental optó por adaptar esta historia en loa del amor.

    La historia tuvo lugar en Dinastía Tang, la señorita Cui Yingying de 19 años de edad, nacida en una familia noble, escoltó el ataúd de su padre al pueblo natal en compañía de su madre. En camino del viaje largo y agotador, la familia vivió temporalmente en la habitación lateral al oeste del Monasterio Salvación. El letrado Zhang Junrui, con la situación económica de familia debilitada, entró por azar en el Monasterio Salvación, donde tropezó con Cui Yingying, cuya belleza y elegancia le impresionaron. Zhang hizo todo lo posible por trasladarse al Monasterio Salvación, separado por una pared de la habitación que vivía Yingying. Por la noche, cuando Yingying quemaba incienso en el jardín, Zhang le expresó el amor con un poema que dice:


    La noche con la luna clara.
    Sombra de flores en primavera silenciosa.
    Despierto bajo la luz lunar.
    No se ve la persona en la luna.


    Yingying le contestó con otro poema y ambos se sintían muy admirados del talento de la otra parte. Más tarde, Zhang volvió a seducir a Yingying tocando el instrumento musical de cuerda en una noche de luna llena, cuando Yingying quemaba incienso. Por su parte, Yingying sí que fue quien sabía apreciar a Zhang, pues podía comprender los detalles de los tonos:

    A veces tan grandioso como caballería y armas, a veces tierno como flores caídas y agua corriente; A veces tan alto como la brisa suave, la luna clara, o grulla cantando en el cielo, y otras veces tan bajo como jóvenes susurrando en el cuarto.

    Había un general encargado de defender el puente sobre el río, llamado Sun Feihu, vino a llevarse a Yingying por fuerza al frente de las tropas, después de oír hablar de la belleza de la muchacha. En momento crítico, Yingying comprometió que se casaría con quien pudiera hacer retirarse a las tropas de Sun. Ya enamorada de Zhang, Yingying esperaba que él tuviera la estrategia militar de impedir el enemigo. Zhang justamente no defraudó a ella y logró hacer retirarse a Sun Feihu, con la ayuda de su compañero de estudio, el general Du Que. Pero la madre de Yingying se arrepintió de la promesa matrimonial y quería que los dos se trataran como hermano mayor y hermana menor. En consecuencia, Yingying dejó de confiar en su madre y empezó la rebeldía "dándole la espalda".

    Con la ayuda de Hong Niang, Yingying y Zhang lograron hacer citas. Un mes después, la señora se dio cuenta de lo ocurrido e interrogó a Hong Niang. Con la lengua suelta, Hong Niang se explicó ante la señora, quien quedó carente de razones para excusarse y no tuvo otro remedio que exigir que Zhang participara en el examen imperial. Comprometió que Zhang podría casar a Yingying si lograra un honor académico o rango oficial. Afortunadamente, Zhang logró el título de Primer Erudito y los enamorados se casaron al final.

    No son pocas las obras que relatan las relaciones íntimas y las citas en secreto de hombre y mujer en la historia china. Lo extraordinario de Romance de la Cámara Occidental consiste en que dichas relaciones y citas se presentan tan románticas que como si fuera un poema o una pintura. Es cierto que los protagonistas se embriagaban del buen grado del deseo sexual, pero también guardaban sentimientos sinceros. Por otra parte, la restricción de la presión externa-se refiere a la ética feudal en concepto abstracto y a la madre de Yingying, señora del primer ministro en concepto superficial-hace que el amor en Romance de la Cámara Occidental estuviera lleno del espíritu rebelde. Las dos muchachas, Cui Yingying y su sirvienta Hong Niang, son las dos figuras más vívidamente retratadas en la obra. Cui Yingying es una mujer meticulosa y de buen juicio. Cuando no podía confirmar el estado concreto de cosas de Zhang, ella sondeó. Cuando Zhang cometió el acto atrevido de aparecer en el cuarto de la muchacha, por el malentendido del contenido del poema de Yingying, ella lo reprendió severamente, haciéndole retroceder ante las dificultades con la cohibición de hija del primer ministro. Al mismo tiempo, quedó demostrado que ella ganó la mayor parte de iniciativa en las relaciones amorosas. Y después del surgimiento de Romance de la Cámara Occidental, la figura de Hong Niang se convirtió en sinónimo de quien ayudó a los demás a realizar las aspiraciones de amor.

    Usando una retórica suntuosa en Romance de la Cámara Occidental, Wang Shifu fue hábil en alusiones de versos de los antecesores y aplicarles renovaciones, entre los cuales 

    "Cielo azul de nubes.
    Tierra poblada de flores amarillas.
    Fuerte poniente.
    Gansos silvestres vuelan del norte al sur.
    ¿Quién pintó de rojo las hojas de los árboles por la mañana? 
    En fin son lágrimas de las personas separadas

    fue los versos famosos de alusión y transformación de los versos conocidos de Fan Zhongyan, que dicen 

    "Cielo azul de nubes. 
    Tierra poblada de hojas amarillas.

    Con el cambio de "hojas amarilla" por" flores amarillas", se expresó mejor la angustia de una mujer como Yingying, en el momento de despedida cuando Zhang partió para la capital para participar en el examen imperial. En la tradición literaria china, también hay muchas obras que relacionan las flores amarillas con las mujeres, entre las cuales Cide Li Qingzhao: "No me diga que no se extasié de tristeza./ La cortina de perlas se movió cuando soplaba el poniente./ La mujer en casa más flaca que las flores amarillas." Así como los versos de "Shengshengman" que dicen: ""Montones de crisantemos por el suelo./ Mustios y marchitos / ¿Ahora quién tendrá el interés de cogerlos?"

    Comparó su aspecto flaco y pálido con las flores amarillas, también trató de reflejar sus sentimientos de angustia y tristeza con la metáfora. De ahí se ve que las " flores amarillas" se relacionan con los sentimientos de angustia. Por otra parte, "las flores amarillas" se refieren a crisantemo, cuya florescencia cae en otoño, estación en que el tiempo va refrescando, desafiando la nieve y la escarcha, por lo que goza de la reputación de "caballero de las flores". Empezando con Qu Yuan, los poetas chinos prefirieron a simbolizar con "flores amarillas" la pureza y la nobleza del espíritu y las cualidades de la gente. Por ejemplo, Qu Yuan destacó que él mismo "bebía el río caído de la magnolia bicolor por la mañana y comía flores caídas de crisantemos de otoño por la noche", el poeta de la Dinastía Jin del Este, Tao Yuanming, "recogiendo crisantemo al lado del seto de bambú en el este, estaba despreocupado y satisfecho, vi a los lejos la Montaña del Sur". Cuando llevaba un vida retirada, tomó a crisantemo como su amigo, y no quería "rendirle homenaje a un don nadie y paisano sólo por un poco de comida". Por su parte, Yuan Zhen, autor de Hui Zhen Ji, también alabó crisantemo diciendo que "después de que florezcan crisantemos ya no habrá otras flores'. Todos ellos encomiaron crisantemos partiendo de su pureza y espíritu elevado. Por eso, Wang Shifu describió la despedida de Yingying con eso de "tierra de flores amarillas", no sólo para manifestar sus sentimientos de tristeza, sino también para simbolizar en cierto grado su carácter altivo e inflexible.
    http://www.viajechinaexperto.com/cultura-china/teatro-chino/wangshifu-y-xixiangji.html


    Romance de la cámara oeste, con comentarios críticos de Chen Meigong

    Ding juan Chen Meigong xian sheng pi ping Xi xiang ji (Romance de la cámara oeste, con comentarios críticos de Chen Meigong) es una obra de Wang Shifu (circa 1250–1307), un exitoso dramaturgo de la dinastía Yuan, con comentarios de Chen Jiru (también llamado Chen Meigong, circa 1558-1639), pintor, calígrafo y hombre de letras. Esta es una edición de finales del período Ming en dos juan, con dos juan de texto explicativo, un juan de Pudong shi (Poemas de Pudong) y un juan de Qiantang meng (Sueño de Qiantang). Fue impreso en Shijiantang, en el taller de Xiao Tenghong de Jianyang, provincia de Fujian, que produjo muchas obras de teatro y óperas. El texto principal está impreso en negro, y puntuado con círculos rojos. Este diseño de portada raramente se ve en copias originales. Las ilustraciones están realizadas con el estilo de pinturas famosas. La obra, de 21 escenas en cinco actos, narra la historia de un amor secreto entre Zhang Sheng, un joven erudito, y Cui Yingying, la hija de un jefe de gobierno de la corte Tang. La pareja se encuentra por primera vez en un templo budista, donde Yingying y su madre se han detenido a descansar: están escoltando el ataúd del padre de Yingying a su ciudad natal. Zhang Sheng se enamora a primera vista de Yingying, pero no puede expresar sus sentimientos porque el objeto de su amor se encuentra bajo la atenta mirada de su madre. Escribe un poema de amor, que lee en voz alta detrás de la pared del patio en la casa donde Yingying se aloja. Mientras tanto, un bandido local, Sun «el Tigre Volador», escucha hablar de la belleza de Yingying. Envía a sus hombres a rodear el templo, con la esperanza de tomarla como su consorte. La madre de Yingying declara que quien eche a los bandidos podrá tener la mano de Yingying en matrimonio. Entonces, Zhang Sheng se pone en contacto con su amigo de la infancia, el general Du, quien vence a los bandidos. La madre de Yingying lamenta su promesa imprudente, y se niega a autorizar el matrimonio con la excusa de que Yingying ya está comprometida con el hijo de otro alto funcionario de la corte. La criada de Yingying, Hong Niang, se apiada de los amantes e ingeniosamente se las arregla para reunirlos en un encuentro secreto. Cuando la madre de Yingying descubre el romance, acepta de mala gana que se unan en matrimonio formalmente, pero con una condición: Zhang debe viajar a la capital y aprobar el examen civil. Afortunadamente, Zhang demuestra ser un estudiante brillante. Aprueba y recibe la asignación de un alto cargo. La historia tiene un final feliz, ya que la pareja se casa. Los comentarios de Chen Meigong aparecen en la parte superior de las páginas, entre líneas o por separado, y expresan su aprecio y comprensión de la obra. Los comentarios breves del final son elaborados y precisos. Tradicionalmente, las obras de teatro se imprimían con ilustraciones en la parte superior y el texto por debajo, pero esta copia tiene ilustraciones que abarcan ambas hojas por la mitad de forma continua. Cai Chonghuan, un destacado pintor de Jiangsu, y Liu Suming, un xilógrafo de Jian'an, Fujian, aportaron a la obra. La Biblioteca Nacional Central de Taiwán tiene otra copia de Historia de la cámara oeste, impresa por Xiang Nanzhou de Wulin, con comentarios críticos de Li Zhuowu.






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    Frédérique Cosnier 

    Poeta y narradora francesa. Suele trabajar sus performance con el dúo electro “Li”. Ha publicado poesía en revistas como Remue, Des payasees, Ce qui Secret, Poïeo, Dissonances, etc. Su poesía fue incluida en la Anthologie écrite et sonore de poésie contemporice, editada por la Maison de la poésie de Nantes. La mayor parte de su obra apareció en línea. Publicó el poemario PP Poèmes Précis y este 2016, bajo el sello de La Clé à Molette, verá la luz la novela Suzanne et l’influence.

    Publications en REVUES

    Livres pas / Nos amis, dans Résonance générale, # 8 – Printemps 2016,
    L’Atelier du Grand Tétras. Poème en 5 parties. Disponible ici

    « Moving », extrait de Hippocampe dans la ville, dans Gare Maritime 2014, Anthologie écrite et sonore de poésie contemporaine, éditée par la Maison de la poésie de Nantes. Accompagné d’un cd.
    « Poetry club », traduction de « Poésie club », texte inédit. Traduction par Irène Coen Provost et Annie-France Mistral. En anglais sur le site de la revue américaine en ligne cultural weekly
    « Sous influence », extrait d’un roman en cours d’écriture. Texte lu lors de la Nuit Remue #7
    Hippocampe dans la ville, Remue.net (extraits), novembre 2012
     « Barbie tue Rick », Des paysages, août 2012 :
    « L’enquête », Ce qui Secret, avril 2012
    « L’émission du général, Mission h7-56  Inventaire solide »,  Hors-Sol, 2012, pour le projet « Général Instin »
    « 10 propositions pour un GI en 140 », Poïeo, 2012, pour le Général Instin
    « Timgad beau milieu », remue.net, décembre 2011
    « Masque de figure », Dissonances, 2009


    Presentamos, en versión de Carmen Medina Puerta, textos de la poeta y narradora francesa Frédérique Cosnier. 
    http://circulodepoesia.com/2016/07/poetas-francofonos-recientes-frederique-cosnier/



    Caballito de mar en la ciudad

    Un poco cansada de dedicar mi cuerpo
    a los diferentes movimientos
    He vuelto a tomar el camino de salida
    Es junto a la última hoja
    de posidonia
    en la muralla de la ciudad
    donde he encontrado
    El último caballito de mar del mundo

    Ardía en la marea negra.

    Soñando con hermosos tapices de anémonas
    joyas
    he caminado sin destino fijo
    con viejos amigos
    siguiendo el perfil de la muralla
    De granito

    Henri a robado una tarrina de patatas fritas
    en la hamburguesería
    y yo me metí la cabeza entera
    en el algodón de azúcar
    para volver a mi aspecto de medusa.

    Se fue sin decir que estábamos
    Totalmente ridículos y vivos

    Delante de la vitrina del Darty
    hemos podido seguir sin interferencias
    a través del muro de televisores
    la final sin cortes de nuestra querida

    Emisión de reality show
    Esa que nos emociona

    El resto de las tiendas estaban cerradas
    El ambiente era muy triste y nos hemos sumido
    En la melancolía
    Hemos hecho un play-back de Mariah Carey

    Solamente cuando se hizo
    aún más oscuro
    y más desierto, hemos acabado tranquilamente
    Nuestro merodeo

    Algunos lanzaban
    miradas a nuestras espaldas

    Disimulábamos no tener miedo
    Del agua que corría a nuestros pies

    Después
    sin sentir nada
    hemos observado
    a lo lejos los resplandores sobre la
    bahía

    A la salida de la ciudad
    un guepardo
    en el mármol llevaba
    Su pena a las espaldas

    Hemos pasado a su lado sin saber
    Que decirle

    Luego nos hemos sumergido
    uno por uno a cada lado
    en la noche que nos
    envuelve




    Mama lagartija

    Cuando soy una lagartija
    y tomo
    a mis pequeños bajo mi brazo
    cuando voy a hacer la compra
    en Ford Fiesta
    Me gustan los derrapes
    a lo largo de la ribera
    del río
    Mamá lagartija, le doy
    el biberón
    a mis ciento veinte pequeños
    peino
    todas las pestañas despeinadas al despertar

    Ciento veinte pequeños no caben
    ni siquiera en el maletero
    ni siquiera sobre techo
    ni  apresionándolos bien en el motor
    no lo logro
    Ellos resbalan sobre el parabrisas

    Hace buen tiempo esta mañana
    Es la primavera prometedora
    en la orilla del río
    cerca de los pájaros carpinteros
    las garzas rojas
    que se mezclan en la ciudad
    entre la gente los transeúntes
    los turistas
    Vestida de lagartija miro
    todas las gargantas todas
    estas leves respiraciones
    estos pequeños bañadores borrosos
    Desespero es
    espués de un espeso sueño nocturno

    Mamá lagartija echo
    Tetrazepam en polvo
    en el biberón de mis ciento veinte pequeños
    Harán menos ruido en el carricoche
    entre los hombres
    menos notables, quizás, lagartijillas dormidas
    Esto me producirá
    una paz más grande
    en mis oídos

    Y yo repliego mi larga cola
    sobre mi espalda, la dejo colgar
    de mi cuello una gran boa brillante
    verde de negro
    Deambulo en la vía principal Dirección
    a la farmacia

    Para comprar cremas para la piel lisa
    a base de las primeras flores
    Renovar el stock de zumos de abedul
    cuidar la dermis
    exhausta

    Ciento veinte aferrados al carro
    que acelera bólido alrededor de los Panta Shops
    sienten el viento venir

    sienten acercarse
    los peores inviernos
    en el paseo errante y febril
    de su madre
    Aseguraos mis pequeños
    Un Pulgarcito desconocido
    ha dispuesto detrás vuestra
    sin duda
    desde la caja principal
    coronas de espinas  como punto de referencia
    o hiedra
    aulagas
    decenas de flores artificiales
    para encontrar
    quizás
    vuestro camino hacia el río

    Mama lagartija ajusto bien
    sus botones de la camisa
    Ciento veinte veces
    botones
    por camisa de franela a los lagartos escamados
    Hoy es un gran día
    un día de abandono
    Es fantástico

    Mamá lagartija camino
    sobre la cola del último pequeño
    que
    se pone azul y pierdo
    mi lista de comisiones
    en un hueco
    de revestimiento plástico es el suelo

    Pierdo
    ciento diecinueve
    pequeñas lagartijas en el camino
    una detrás de otra
    Adiós
    a lo largo de las cajas

    de números que parpadean
    Pierdo
    la razón
    Pierdo el camino
    La vuelta hacia
    el río

    ¿Pero qué río?
    En el parking del GéantCasino
    cerca del punto de encuentro para compartir

    coche
    ¿Pero dónde estoy entonces?
    ¿Qué he hecho con mis hijos?
    ¿Mis hijos?
    ¿Mis cementerios?

    Encuentro
    aferrado como un bolso
    de bandolera
    a mi cuello que me rasca
    mi pequeño ciento veinteavo

    Lo crujo
    cierra la boca
    en sus minúsculos ojos hechos de
    párpados

    Comer a mi hijo
    mi último para el camino
    Encontrar
    el río la ribera
    Volver a ser una señorita lagartija
    una chica reptil
    libre
    Y ligera.



    John

    Después cuando he acabado siendo una                                                                                                     mala madre
    como madre hago lo que puedo
    como las de revista
    Me he dicho que podía
    hacer otra cosa en lugar de esperar
    He tenido ganas de volver a buscar el camino a                                                                     la casa de John

    Vive en una casa sin puertas
    Es mi mejor amigo para
    las horas dulces para
    dejarse arrastar del cabello dulcemente por                                                                         el suelo
    llegar hasta la bañera llena de barro que él me

    prepara
    siempre
    en la terraza al Oeste porque el barro
    es muy bueno
    para la piel

    Tengo ganas de volver
    Sacarle el capuchón del bolígrafo
    Porque John es un amigo extraordinario
    un songwriter para mi corazón
    enamoradizo solitario

    Juntos a veces
    soñamos
    Después de habernos amarrado a                                                                                  la piel más suave la del
    vientre que comemos
    a menudo
    a boca llena atravesados en su cama de 140
    Soñamos con tardes sofocantes

    Lo que nos destroza a menudo
    las costillas es si
    la vida después del dormitorio
    es completa

    en la calle los días de mercado negro

    Entonces nos apaciguamos lo mejor que                                                                          podemos
    solito
    un pañuelo en la boca con mucho éther
    volvemos a pintar transparente
    el recuerdo del otro
    Nos arreglamos
    Recuperamos hasta el día siguiente quince                                                                          horas y media

    Pero entonces caminando hacia la casa de John                                                                siento cómo realmente
    necesito
    cómo no me importa depender
    tanto
    de este pequeño punto
    de referencia
    De sentir su vientre pesado
    y su mirada como
    una presión fija apoyada en el fondo
    de mi órbita morena
    cuando encima de mí él vigila
    el momento
    donde los ojos se vuelven
    hacia atrás

    Trato
    Intento
    caminar más recta
    en la calle en la acera
    brillante el asfalto
    azulado por la luz del día
    pero entonces
    tengo calor estoy

    en una forma de cuerpo
    apenas confesable una forma
    que no acaba
    elástica hasta la muerte
    como a menudo cuando se tambalea
    sabéis:
    ofrecéis todo lo que realmente
    tenéis lo mejor de vosotros
    lo más oculto

    Entonces hay que sufrir el deseo
    de mi amigo mi hermano
    – Es que sabemos los límites
    Me esfuerzo por portarme bien un poco
    para comportarme más dignamente
    entre las horas morales
    y los transeúntes
    que me miran
    de arriba abajo

    pero
    tengo calor y
    no se atempera el vapor
    ni el sudor en la espalda cuando
    una se balancea entre sus muslos
    solo en pensamientos dirigidos a un songwriter
    talentoso en la materia
    Ya no tengo casi nada de vergüenza
    porque el calor en el hueco del vientre
    es agradable
    Me propulsa me libera
    más que los reproches de mi tía
    que se mordió toda su vida los puños
    de la resignación a la falta
    Lo mejor era finalmente
    llegar arrastrando las rodillas
    para estar segura al menos de llegar
    entera y finalmente no tan
    dispersa por una pasión desenfrenada
    Porque yo lo deseo mi John
    lo deseaba también ayer
    acostada como una sombra

    Aquí está
    Me esperaba en el pasillo
    Me mira fijamente
    El rostro iluminado por la lámpara eléctrica
    Es hermoso jadeando
    Porque él no se va
    por las ramas
    Me  saluda contra la pared
    y yo tengo
    un dolorcito en los riñones

    y es entonces
    – Por fin
    cuando su rostro desaparece en mi cuello
    una vez más
    Mano a mano nos dirigimos hacia la carretera
    hacia los animalitos que nos quedan
    vivos sin concesiones bajo la carne
    El viejo instinto animal
    que hace que no podamos ceder
    a las dudas
    nos aferramos a nuestros corazones
    como hermanos



    3. Hippocampe dans la ville

    Un peu lasse d’occuper mon corps
    aux mouvements d’ensemble
    j’ai repris le chemin du dehors.
    C’est attaché à la dernière feuille
    de posidonie
    sur le contrefort de la ville
    que j’ai trouvé
    le dernier hippocampe du monde.

    Il flambait contre la marée noire.

    En rêvant aux jolis tapis d’anémones
    bijoux
    j’ai marché en ordre dispersé
    avec des amis de longue date
    en suivant le dessin du rempart
    de granit.

    Henri a volé une barquette de frites
    au fast-food
    et j’ai mis ma tête tout entière
    dans la barbe à papa
    pour retrouver l’apparence d’une méduse.

    Il va sans dire que nous étions tous
    absolument ridicules et vivants.

    Devant la vitrine du Darty
    nous avons pu suivre sans encombre
    sur le mur de téléviseurs
    la finale in extenso de notre chère
    émission de reality show.
    Celle qui nous fait battre le cœur.

    Les autres magasins étaient fermés,
    c’était bien triste on a eu
    un petit peu le blues.
    On a fait un play-back sur Mariah Carey.


    Uniquement quand ce fut
    plus obscur
    et plus calme on a tranquillement fini
    notre tour.
    Certains affichaient
    des regards en arrière.

    On faisait semblant d’avoir
    pas peur
    de l’eau qui coulait à nos pieds.

    Après
    sans trop sentir
    on a observé
    les éclairs au loin sur la
    baie.

    À la sortie de la ville
    un guépard
    dans le marbre portait
    sa peine en bandoulière.

    On est passés sans savoir
    quoi lui dire.

    Puis on s’est allongés
    un par un côte à côte
    dans la nuit qui nous
    entoure.


    4. Maman lézard

    Quand je suis un lézard
    Et que je prends
    mes petits sous mon bras
    quand je vais faire les courses
    en Ford Fiesta
    J’aime bien les dérapages
    le long de la berge
    du fleuve
    Maman lézard je donne
    le biberon
    à mes cent vingt petits
    je peigne
    tous les cils emmêlés au réveil

    Cent vingt petits ça rentre pas
    dans le coffre Même
    sur le toit même
    dans le moteur en forçant bien
    je n’y arrive pas
    Ils glissent sur le pare-brise

    Il fait doux ce matin
    C’est le printemps prometteur
    sur le bord du fleuve
    tout près des pics épeiches
    des ibis à crête rouge
    qui se mêlent dans la ville
    aux gens les passants
    les touristes
    Habillée en lézard je regarde
    toutes ces gorges toutes
    ces respirations légères
    ces petits maillots flous
    Je désespère c’est
    après un épais rêve de nuit

    Maman lézard je mets
    du Tétrazépam en poudre
    dans le biberon de mes cent vingt petits
    Feront moins de bruit dans le caddy
    parmi les hommes
    moins repérables, peut-être, lézardots endormis
    Ça me fera
    une paix plus grande
    entre les deux oreilles

    Et je rabats ma longue queue
    sur mon épaule jusque
    derrière le cou grand boa luisant
    vert de noir
    Déambule dans l’allée centrale Direction
    la parapharmacie

    Acheter crèmes pour peau lisse
    à base de fleurs pionnières
    Renouveler stock de jus de bouleau pour
    soigner le derme
    exsangue

    Cent vingt petits agrippés au caddy
    qui accélère bolide autour des Panta Shops
    sentent le vent venir
    sentent approcher
    de plus mauvais hivers
    dans la balade errante et fébrile
    de leur mère

    Rassurez-vous mes lapins
    Un Petit Poucet inconnu
    aura disposé derrière vous
    sans doute
    à partir de la caisse principale
    des couronnes d’épines en repères
    ou bien du lierre
    des ajoncs
    dizaines de fleurs artificielles
    pour retrouver
    peut-être
    votre chemin vers le fleuve

    Maman lézard j’ajuste bien
    leurs boutons de chemise
    Cent vingt fois 6
    boutons
    par chemise de flanelle à squamate
    Aujourd’hui est un grand jour
    un grand jour d’abandon
    C’est super

    Maman lézard je marche
    sur la queue du petit dernier
    qui
    devient bleu et je perds
    ma liste de commissions
    dans un trou
    de revêtement plastique c’est le sol

    Perds
    cent dix-neuf
    petits lézards en route
    l’un après l’autre
    Adieu
    le long des caisses
    à numéros qui clignotent
    Perds
    ma raison
    Perds mon chemin
    Le retour vers
    Le fleuve

    Mais quel fleuve ?
    Sur le parking du GéantCasino
    près du point de covoiturage
    Mais où suis-je donc ?
    Qu’ai-je fait de mes fils ?
    Mes enfants ?
    Mes cimetières ?

    Je retrouve
    accroché comme un sac
    en bandoulière
    à mon cou qui me gratte
    mon petit cent vingtième

    Je le croque
    ferme la bouche
    sur ses yeux minuscules départis de
    paupières

    Manger mon fils
    mon ultime pour la route
    Retrouver
    le fleuve la rivière
    Redevenir une mademoiselle lézard
    une fille reptile
    libre
    et légère


    5. John

    Après quand j’ai eu fini d’être une mauvaise mère
    une mère comme on peut
    comme dans les magazines
    Je me suis dit que je pouvais
    faire autre chose en même temps qu’attendre
    J’ai eu envie de retrouver le chemin de chez John

    Il habite une maison sans porte
    C’est mon meilleur ami pour
    les heures tendres pour
    se traîner doucement par les cheveux par terre
    atteindre la baignoire remplie de boue qu’il me prépare
    toujours
    sur la terrasse à l’Ouest car la boue
    c’est très bon
    pour la peau

    J’ai eu envie de retourner
    lui décapuchonner le stylo
    Car John est un ami extraordinaire
    Un songwriter pour mon cœur
    d’artichaut solitaire

    Ensemble parfois
    nous rêvons
    après nous être empoignés par la peau un peu plus douce vers les
    côtés du ventre que nous mangeons
    souvent
    à pleine bouche en travers de son lit 140
    Nous rêvons des après-midis lourds

    Ça nous trifouille souvent
    les côtes c’est selon
    que la vie après la chambre
    est bien remplie ou non
    dans la rue les jours de marché noir

    Alors on s’apaise au mieux
    tout seul
    un mouchoir sur la bouche avec beaucoup d’éther
    On repeint transparent
    le souvenir de l’autre
    On se débrouille
    On récupère jusqu’au lendemain quinze heures trente

    Mais là en marchant vers chez John
    je sens comme vraiment
    j’ai besoin
    Comme ça m’indiffère de dépendre
    autant
    de ce petit point
    de repère
    De sentir son ventre lourd
    et son regard comme
    une pression dure appuyée sur le fond
    de mon orbite brune
    quand au-dessus de moi il guette
    le moment
    où les yeux s’abandonnent
    en arrière

    Je tente bien
    J’essaie
    de marcher plus droite
    dans la rue sur le trottoir
    brillant le bitume
    bleui par la lumière du jour
    mais voilà
    j’ai chaud je suis
    dans une forme de corps
    à peine avouable une forme
    à n’en plus finir
    élastique à mort
    comme souvent quand ça tangue
    vous savez :
    ça vous cambre vous offrez tout ce que vraiment vous
    avez de mieux à aimer
    et si peu découvert

    Donc il faut qu’éprouvant le désir
    de mon ami mon frère
    – Est-ce qu’on sait les limites
    Je tâche de me tenir correctement un peu
    pour évoluer plus digne
    parmi les heures morales
    et les passants
    qui me regardent
    toute

    mais
    J’ai chaud et
    on ne tempère pas la vapeur
    ni la sueur dans le dos quand
    on balance entre ses cuisses
    rien qu’en pensée déjà un songwriter
    plein de talent en la matière
    Déjà je n’ai presque plus du tout honte
    car la chaleur au creux du ventre
    est bonne à vivre
    Elle me propulse elle me libère
    bien plus que les reproches de ma tante
    qui s’est mordu toute sa vie les poings
    dans sa résignation à la manque

    Le mieux était finalement
    d’arriver en rampant sur les genoux
    pour être sûre du moins d’arriver tout
    entière et pas tant que ça
    éparpillée dans des mouvements d’amour fou
    Car je le veux mon John
    je le voulais déjà hier
    couchée comme une ombre

    Il est là
    Il m’attendait dans le couloir
    Il regarde droit contre moi
    Le visage éclairé par la lampe électrique
    Il est si beau dans son souffle court
    Car il n’y va jamais
    par quatre chemins
    Il me dit bonjour contre le mur
    et j’ai
    un tout petit peu mal aux reins

    et c’est alors
    — Enfin
    que son visage disparaît dans mon cou
    pour une fois encore
    Main dans la main on s’élance sur la route
    vers les petits animaux qui nous restent
    vivants sans concession sous la chair
    La vieille humeur animale
    qui fait qu’on ne peut pas céder
    aux doutes
    qu’on s’agrippe à nos cœurs
    En frères



     .

    0 0
  • 08/02/16--02:22: DANIEL ORVIZ [19.023]

  • Daniel Orviz 

    (Asturias, 1976). Poeta, video-artista, slamer, performer y juglar 2.0. En el año 2102 se proclamó campeón Europeo de Poetry Slam tras haber logrado también la victoria en el Campeonato Nacional. Posteriormente, en el año 2013, obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato mundial de Poetry Slam celebrado en París. Ha publicado los poemarios "La del medio de las Ketchup" (1024), “Muere sonriendo” (2012), “Mecánica Planetaria” (2010), en el que ha basado el espectáculo multimedia que actualmente representa en escenarios nacionales e internacionales, "GÉNÉRATION ON" (Edición bilingüe Español-Francés). Éditions Plaine Page (2015), "VIEJO CAOS UNIVERSAL" (2015) y  MassaSlam. Ediciones Fantasmas, abril 2016.

    Internacionalmente, ha recitado su poesía en festivales tan prestigiosos como los de Voix Vives (Francia), Ruunoviikko (Finlandia), Crazy Tartu (Estonia), Weiter Sagen (Alemania), Sziget (Hungría) o Notturni di Versi (Italia),entre muchos otros.



    ODIO A LOS ADOLESCENTES  
    (según un verso de Pere Gimferrer)

    Con apatía
    miran crecer ante sus ojos el torrente
    peligroso
    de la vida,
    y no sonríen
    mientras el tiempo se entretiene en confundir
    los mecanismos que les guían.

    Siempre tan juntos:
    ellas calladas, con la cabeza ocupada
    procesando
    mil asuntos;
    ellos vibrantes,
    sin tener miedo de ondear desafiantes
    sus miserias frente al mundo.

    Tan poderosos.
    Son superhéroes luminosos e inestables
    que cabalgan en el viento.
    Malencarados, irritables y orgullosos
    igual que dioses de un antiguo testamento.

    Y yo los veo cada día, y me disgusta
    que crucen siempre tan altivos mi mirada.
    Porque los odio con un odio que me asusta.
    Porque los odio como nunca he odiado nada.

    En los lavabos
    dan rienda suelta a su lujuria, poseídos
    por la furia
    de los hados.
    Juegan a muerte,
    y mientras fuerzan el abrazo de la suerte
    siempre se olvidan de que no son más
    que esclavos.

    Dejan machado
    cada rincón de la ciudad en que se quieren
    con un rastro maloliente,
    con un hedor particular que nunca muere,
    con un color desvergonzado y diferente.

    Son peligrosos,
    lanzan a gritos sus mensajes orgullosos
    a la cara de la gente.
    Tan importantes. Tan culpables e inocentes. 
    Tan arrogantes. Tan valientes. Tan hermosos.

    Arden de odio sus mirares ojerosos
    aunque parezcan ausentes.

    Y yo los veo cada día, y mi mirada
    ante sus aires de soberbia, se disgusta.
    Porque los odio como nunca he odiado nada.

    Porque los odio con un odio que me asusta.



    "QUIÉREME"

    Quiéreme.

    Manifiéstate de súbito.

    Choquémonos, como por arte mágico
    en el Bukowski,
    un Miércoles.
    Pidámonos disculpas. Sonriámonos.
    Intentemos tirar el muro gélido
    diciéndonos las cuatro cosas típicas.
    Caigámonos simpáticos.
    Preguntémonos cosas.
    Invitémonos
    a bebidas alcohólicas.
    Dejémonos llevar más lejos. Déjame
    que despliegue mi táctica.
    Escúchame decir cosa estúpidas
    y ríete. Sonríeme. Sorpréndete
    valorándome como oferta sólida.
    Y a partir de ahí

    quiéreme.

    Sin rúbrica, pero por pacto tácito
    acepta ser mi víctima.
    Déjame que te lleve hacia la atmósfera,
    acompáñame a mi triste habitáculo.
    Sentémonos, mirémonos,
    relajémonos y pongamos música.
    De pronto, abalancémonos
    besémonos con hambre, acariciémonos,
    Desnudémonos rápido
    y volvámonos locos. Devorémonos
    como bestias indómitas. Mostrémonos
    solícitos en cada prolegómeno.
    Derritámonos en abrazos cálidos
    Virtámonos en húmedos océanos.
    Ábrete a mí, abandónate y enséñame
    el sabor de tus líquidos.
    Mordámonos, toquémonos, gritémonos
    permitámonos que todo sea válido
    y sin parar,
    follémonos.
    Follémonos hasta quedar afónicos

    Follémonos hasta quedar escuálidos.

    Durmámonos después, así,
    abrazándonos.

    Y al otro día

    quiéreme.

    Despidámonos rígidos, y márchate
    de regreso a tus límites
    satisfecha del paréntesis lúbrico
    pero considerándolo algo efímero
    sin segundo capítulo.
    Deja pasar el tiempo, mas sorpréndete
    recordándome en flashes esporádicos
    y sintiendo al hacerlo un sicalíptico
    látigo por tus gónadas.
    Descúbrete a menudo preguntándote
    qué será de este crápula.
    Y un día, sin siquiera proponértelo
    rescata de tus dígitos mi número
    llámame por teléfono
    y alégrate de oírme. Retransmíteme,
    ponme al día de cómo van tus crónicas
    y escucha como narro mis anécdotas.
    Y al final, algo tímidos, citémonos.
    En cualquier cafetín de corte clásico
    volvámonos a ver, sintiendo idéntico
    vértigo en el estómago.

    Y en ese instante

    quiéreme.

    Apenas pasen un par de centésimas
    sintamos al unísono un relámpago
    de éxtasis limpio y cándido,
    y en un crescendo cinematográfico
    dejémonos de artificios y máscaras.
    Rindámonos a la atracción magnética
    que gritan nuestros átomos
    y sintámonos de placer pletóricos
    por sentirla recíproca.
    Unidos en un abrazo simétrico
    perdámonos por esas calles lóbregas
    regalándonos en cada parquímetro
    con besos mayestáticos
    que causen graves choques de automóviles
    y estropéen los semáforos.

    Y para siempre

    quiéreme.

    Dejemos que se haga fuerte el vínculo,
    unamos nuestro caminar errático,
    declarémonos cómplices,
    descubramos restaurantes asiáticos,
    compartamos películas,
    contemplemos bucólicos crepúsculos,
    charlemos de poética y política
    y celebremos nuestras onomásticas
    regalándonos fruslerías simbólicas
    en veladas románticas.

    Y entre una y otra

    quiéreme

    Dejemos de quedar con el grupúsculo
    de amigos. Que los follen por la próstata.
    Pues si ponemos el asunto en diáfano
    solo eran una pandilla de imbéciles.
    Cerrémonos, y en un afán orgiástico
    con afición sigamos explorándonos
    buscando como ávidos heroinómanos
    el subidón de aquel polvo iniciático.

    Y aunque no lo logremos. Da igual.

    Quiéreme.

    Para evitar que nuestra vida íntima
    se corrompa con óxido
    busquémonos alternativas lúdicas
    apuntémonos a clases de kárate
    o de danzas vernáculas
    juntémonos en cursos gastronómicos.
    Presentémonos
    a nuestros mutuos próceres
    anteriores del árbol genalógico
    y a lo largo del cónclave
    sintámonos con ellos algo incómodos
    mas felices de haber pasado el trámite.

    Y quiéreme después. Sigue queriéndome,

    continuando con el proceso lógico
    juntemos nuestras vidas en un sólido
    matrimonio eclesiástico,
    casémonos a la manera clásica,
    hagamos un bodorrio pantagruélico,
    y cual pájaros de temporada en éxodo
    vayámonos de viaje hacia los trópicos
    y bailemos el sóngoro cosóngoro
    mientras bebemos cócteles exóticos.

    Y al regresar, sentemos nuestros cráneos.
    Comprémonos un piso. Hipotequémonos
    Llenémoslo con electrodomésticos
    y aparatos eléctricos,
    y paguemos en precio de las dádivas
    regalándole nueve horas periódicas
    a trabajos insípidos
    que permitan llenar el frigorífico.

    Y mientras todo ocurre, solo

    quiéreme,

    del fondo de tu útero
    saquemos unos cuantos hijos pálidos,
    bauticémoslos con nombres de apóstoles,
    llenémoslos de amor y contagiémoslos
    con nuestra lóbrega tristeza crónica.
    Apuntémoslos a clases de música
    de mímica y de álgebra,
    y démosles zapatos ortopédicos,
    aparatos dentales costosísimos,
    fórmulas matemáticas
    y complejos edípicos
    que llenen el diván de los psicólogos.

    Releguemos nuestro ritual erótico
    a la noches del sábado
    cuando ellos salgan véstidos de góticos
    a ponerse pletóricos
    ciegos de barbitúricos.
    Paguémosles las tasas académicas
    a los viajes a Ámsterdam.
    Dejemos que presenten a sus cónyuges
    y al final, entreguémoslos
    para que los devoren las mandíbulas
    de este mundo famélico.

    Y ya sin ellos

    quiéreme

    a lo largo de apuros económicos
    y de exámenes médicos,
    mientras que nos vovemos antiestéticos
    más cínicos, sarcásticos,
    nos aplaste el sentido del ridículo
    y nos comen los cánceres y úlceras.
    Quiéreme aunque nos quedemos sin diálogo
    Y te pongan histérica mis hábitos.
    Enfádate, golpéame, hasta grítame
    y como única válvula catártica
    desahógate en relaciones adúlteras
    con amantes más jóvenes
    y regresa entre lágrimas y súplicas
    perjurándome que aún sigues amándome.

    Y yo contestaré tan solo
    quiéreme.
    Quiéreme aunque te premie salpicándote
    en escándalos cíclicos
    y te insulte, y te haga sentir minúscula
    y me pase humillándote
    y me haya vuelto un sátrapa
    que roza cada día el coma etílico
    y me haya vuelto politoxicómano
    y me conozcan ya en cada prostíbulo.

    Continúa queriéndome
    mientras pasan espídicas las décadas
    y nos envuelve el tiempo maquiavélico
    en un líquido amniótico
    que borre el odio que arde en nuestros glóbulos
    y nos arroje al hospital geriátrico
    a compartir habitación minúscula
    inválidos, mirándonos
    sin más fuerza ni diálogo
    que el eco de nuestras vacías cáscaras.

    Quiéreme para que pueda decirte
    cuando vea la sombra de mi lápida
    Y antes de que venga y cierre la mano
    de la muerte mis párpados:

    “Ojalá,
    ojalá como dijo aquel filósofo
    el tiempo sea cíclico
    y volvamos de nuevo reencarnándonos
    en dos vidas idénticas,
    y cuando en el umbral redescubierto
    de una noche de miércoles pretérita
    tras chocarme contigo
    girándote, me digas: "Uy, perdóname"
    le ruego que permita el dios auténtico
    que recuerde en un segundo epifánico
    cómo será el futuro de este cántico
    cómo irán nuestras flores corrompiéndose
    cómo acabaré odiándote
    cómo destrozarás cuanto fue insólito
    en este ser,
    cómo la vida empírica
    nos tornará en autómatas patéticos
    hasta llevarnos a la justa antípoda
    de nuestro sueño idílico."

    "Y sabiendo todo esto, anticipándolo
    pueda mirarte directo a los ojos
    y conociéndolo muy bien. Sabiendo
    el devenir de futuras esdrújulas
    destrozando en un pisotón mi brújula

    te diga
    solo

    quiéreme."



    de "MUERE SONRIENDO (2012)



    4-En donde nos encontramos.

    El acabóse.
    La deblacle.
    En cualquier sitio
    tiene lugar mi humillación,
    mis lamentables
    coitos de perro mugriento.
    Despedazando con los dientes oxidados
    codificados orificios,
    donde encuentro
    cables quemados,
    excrementos.
    Desperdicios
    que me hagan soportable
    la horrible peste a carne muerta de tualiento.

    En exclusiva,
    si permanecen conmigo
    tras el lapso comercial,
    en un momento va a decirme Satanás:

    “Cuéntame cómo te ha ido”.

    De lo profundo del hiriente cenagal
    entre micrófonos y nubes de tormento,
    buscando un lugar de asilo
    mi mente vuelve hacia atrás:
    Miércoles.
    Martes.
    Mi fin.
    El nicho de aquella antigua
    versión de mí que se perdió en el dividendo,
    y mi fantasma lastimero que mendiga
    unas migajas de atención, aquí y allí,
    de procesión por los platós en los que vendo
    al por mayor esta parodia de la vida.
    Desde el primer subidón,
    mi frenesí,
    mi caída
    y hasta el final de tus tiempos
    mi indigno camino a ciegas,
    alumbrando con la exigua
    luz de las 30 monedas
    el pozo negro que queda
    donde estuvo el corazón.




    “Ella tenía
    al mono Amedio dibujado en la toalla”
    voy repitiendo mientras sangro lentamente
    de mostrador en mostrador de productora.
    Pero no sé si la conocen y lo callan
    o de verdad no queda ya quién la recuerde
    en la gran ruina
    que ahora
    eres.
    O has sido.
    O soy yo.
    En este erial desolado donde sigo
    tenazmente
    buscando por entre escoria
    ( Debajo de las arrugas
    cuanto me queda es paciencia.)
    como un por siempre perdido final feliz a esta historia,
    igual que un punto de fuga
    la mirada azul-celeste,

    de aquella primera novia




    de "VIEJO CAOS UNIVERSAL" (2015)



    4-CASANOVA FRANKENSTEIN*

    *Todas las partes que forman este poema
    han sido robadas de algún sitio.
    Vete al final si quieres saber de dónde...



    Ya sé
    que tú nunca has rezado por un cambio.
                                            Que consumiste el tiempo de batallas   
    puño en alto, feroz,
    reivindicando
    tu derecho a estar triste.

    Ya sé
    que viviste alejado de la raya
    del lado equivocado,
    que la melancolía tiempo en ristre
    te marchitó los labios
    y al ritmo de desórdenes horarios,
    mientras que los demás se hacían sabios,

    tú sólo
    envejeciste.

    Me dices que
    tu vida fue tan sólo
                 el fabricar dinero
    para dormir tranquilo cada día.
    Ladrar muy fuerte persiguiendo latas.
    Comer patatas y mirar la tele
    mientras alrededor había guerras,
    y que de todas esas tu erratas
    tan sólo queda acaso como prueba
    el pedazo de tierra
    surcado por millones de agujeros
    en el que bajo días más felices
    intentaste ir criando tus lombrices.

    (Pocas sobrevivieron)

    No puedo
    ni llegar imaginarme
    lo mucho que te puede haber dolido
    vivir en este mundo de perros disfrazados
    queriendo ser callado reflejo de vampiro
    pero sabiendo
    en cambio
    que sobre estos salones
    no reina el Dios antiguo de tus antepasados
    sino la roca oculta que quiebra corazones.

    Pero quiero
    contarte
    que he venido a decirte
    que no sigas buscando futuro en los rincones,
    que no sigas herido,
                                                                 que no quieras
    volver a ser quien eras por ser lo que ya has sido
    pues sopla ya en tus velas un viento desatado
    que viene de los mares lejanos de otra parte
    y es hora de ir tomando decisiones,


    y es hora de ir cambiando de latido.

                                                        
    Y es hora de guardar las oraciones
    para cuando la magia se haya ido.





    de "La del medio de las Ketchup"


    EL KÁISER DEL HOTEL

    Yo era un adolescente veterano
    de casi treinta y tres.

    Llevaba en aquel curro de verano
    seis años y algún mes,

    sacándole la punta a las propinas,
    quedándome dormido en las esquinas,
    buscando en el glamour de las piscinas
    un poco de interés.


    No sé por qué robé en la vandería
    el smoking aquel,
    quizás, para variar, me apetecía
    un cambio de papel.

    Así que al encenderse los salones
    salté desde mi traje de botones
    a aquella nueva piel,
    dispuesto a derretir los corazones
    con mis impresionantes galardones

    de káiser del hotel.

    Toda la "crème" de aquel triste lugar
    donde no hay ocasión para amar
    ni sentirse feliz
    vio florecer de repente
    la luz
    de una oportunidad
    frente a sí...


    ***


    Un cansado girar de curpos viejos
    en trajes de cartón
    se reflejaba en todos los espejos
    del suntuoso salón

    por el que, rechazando las propuestas
    de ajadas cacatúas peripuestas,
    fui buscando a la reina de la fiesta

    con toda mi atención.

    Me la encontré tirada en un asiento
    del triste carrusel
    intentando esconder su aburrimiento
    debajo del mantel,

    y a todos los marqueses y los lores
    que ansiaban a escondidas sus amores
    se les heló la piel
    cuando la más hermosa de sus flores
    le dio de buena gana los favores

    al káiser del hotel.

    Fuimos un par de misiles scud,
    dos trallazos gemelos de luz
    en el choque de un tren.
    Como un alud,
    pura electricidad
    con la capacidad
    de bailar
    hasta el amanecer.


    ***


    Y cuando apuñalada por el Este
    la noche halló su fin,
    decidimos huir como la peste
    de aquel triste confín.

     Corriendo de su mano hacia la entrada
    mi única despedida fue un "de nada",

    la suya sólo un traje de criada
    ardiendo en el jardín.


    ...


    El tiempo todavía pasa en vano
    por ese sitio cruel
    del que, sin avisar, nos escapamos
    en el verano aquel,

    y aún en cada fiesta, mientras trina
    el canto de una oscura golondrina
    debajo de su piel,

    las señoritas sueñan muchas veces
    con ser sirvientas para que las bese
    y las saque a bailar cuando regrese

    el káiser del hotel.



    RETRATO DE MUJER 
    CON UNIVERSO AL FONDO.

    Yo no sé si me debo marchar / para que el renacer / 
    de tu ausencia / nos encuentre juntos,

    o si debo quedarme a beber / de ese dulce callar / 
    que me das cada vez / que pregunto:

    Cuando vaya el sol / a alumbrar los salones de baile / 
    que hay detrás del mar...

    Sobre mi colchón / ¿qué secretos / retablos brillantes / 
    vendrás a pintar?


    Si somos dos cabos de vela / dos trozos de tela / 
    al fondo del baúl,

    dos mancha que laten gemelas / en esta acuarela /
     de plata y azul.

    Pero sé
    que la vida es más /que esta dulce herida / 
    cautiva en mis cuadros.


    Pero sé
    que la luz del día / ya espera /
    por mí

    mientras gasto pinceles a solas / pintando una hora / 
    de cada color

    y me pierdo en campos de amapolas /  y en noche de estrellas
    del viejo Van Gogh...


    ***


    Yo no sé, la verdad, si dejar / que se muera este amor
    otra vez / como siempre / temprano.

    O guardarme en secreto / un retal / de su falso calor
    por dormirme apretando / en la mano

    la triste ilusión / a la que este desfile de sombras /
    dará funeral

    cuando la canción / del flautista que toca en el alba /
    conquiste mi umbral

    y tu cuerpo se rompa en pequeños /retazos de sueño
    que intento entender

    marejadas de líneas sin dueño / que forman el cuello /
    de cualquier mujer..


    Pero sé
    que la vida es más / que la despedida que anuncian
    tus labios

    cuando la luz del día / ya viene a alumbrar

    telarañas en las escaleras / que crecen al ritmo que marca 
    un reloj,

    la locura del mundo de fuera / la extraña frontera
    que somos


    y

    yo.





    AGOSTO EN MADRID
     A Carlos Galán.

    En el día en que el reinar del incoloro
    mes de Julio cae cosido a puntapiés
    hay un suspirar de alivio alzado a coro
    que va como un meteoro
    de San Blas a Leganés.

    Son burbujas del champán que corre cuando
    brindan en cada garito de Tetuán
    los que quedan en el foro, suplicando
    al poder de lo más alto
    que no vuelvan todos esos que se van.

    ***

    Cuando el jefe se despide a la francesa
     y en la mesa no hay exhortos pa´comer
    y la efervescente recua alto-burguesa
    busca en playas de Oropesa
    algún orto que lamer,

    cuando paran los mandados y desvelos,
    ya la cosa va tomando otro cariz,
    y el currtito castigado encuentra el cielo
    apurando el caramelo
    que es la vida del Agosto de Madrid.

    ***

    Qué bonita esa Latina sin horteras 
    y ese Dos de Mayo sin un policía
    y ese Corte Inglés sin casi ni cajeras
    y esa calle de Montera
    con más lumis todavía.

    Qué bonitos esos parques sin abuelos
    y esos músicos sin micro ni altavoz,
    qué bonitas las chinchetas y pañuelos
    de aquellos heavies gemelos
    que hacen guardia donde estaba el Madrid Rock...

    ***

    Cuando las palomas comen de tu mano
    y en el cine no se escucha ni una tos,
    y sonríen en el metro los rumanos
    y hay sitio detrás del piano
    si te vas al Tony2,

    cada noche se te llena de improviso
    de garitos en perpetua hora feliz
    en los que sirven maná del paraíso
    para todo aquel que quiso

    ser el dueño del Agosto de Madrid.

    ***

    Yo he probado Medellín y sus atracos
    y he probado las favelas de Brasil,
    y he probado los gulags checoslovacos,
    y he probado Puerto Hurraco,
    Fukushima y Chernobyl,

    y he probado los suburbios de Liberia
    y las celdas de aislamiento de Alcatraz
    y ni jarto de buscar hasta la histeria
    di con una periferia
    que me transmitiera más tranquilidad...

    ***

    ...que este oasis temporal donde el majara
    se hace dueño de Gran Vía y de Callao,
    y donde cientos de BERSHKAs y de ZARAs
    te regalan por la cara
    el aire condicionao,

    y por eso paso de atender razones
    y a cualquier cambio me niego de raíz.
    No me vengas con salir de vacaciones,
    no me toques los cojones...

    ...yo me quedo para Agosto en mi Madrid.

    ¡¡¡QUE-SÍ!!!





    MassaSlam. Ediciones Fantasmas, abril 2016.


    PERO CON FUNKY !

    Apareces,
    y te pasas más o menos nueve meses
    habitando una parcela de la inopia
    que ya tomas como propia,
    sin más arte, más deber ni más castigo
    que chupar la deliciosa sopa boba
    del tubito de tu ombligo
    hasta que un día cualquiera
    en un golpe de cadera que hace ¡POM!
    a traición, te escupen fuera...

    ... pero con funky.

    Y qué mundo
    que te espera ya pa`fuera del asunto,
    lleno de malencarados caballeros
    que te brindan el tequiero
    de una hostia en el trasero
    y te van poniendo firme el esqueleto
    inculcándote el consabido respeto
    al objeto que se paga con dinero, al panfleto y al relojjjjjj
    al relojjjj
    al reloj que cada día que amaneces
    va marcando cómo creces, cómo aprendes
    y en un patio
    con los derrumbados muros color acre
    donde el ratio acumulado de mediocres vale más que un potosí,
    de losprofes, de los compas y gachís
    y de todo capullito de alhelí
    que pasaba por allí
    sin parar, te llueven hostias...

    ... pero con funky.

    Qué carrera
    que has acabado sacando, cacho fiera...
    Estudiante destacado de la cloaca y, como traca final,
    licenciado donde Ciencias de la Caca,
    rellenando tu vacío espiritual
    con el subidón de cuatro mete-sacas,
    quinto, graduación y ¡PLAKA!
    disparado hacia el mercado laboral
    donde, en el marco real de una oficina,
    de ocho a seis con media hora de cantina,
    por rutina, haces el gili...

    ... pero con funky.

    Pero lavil recesión y la zozobra,
    de repente, ponen la cobra en acción.
    Y te pasas de tener un sueldo fijo
    a verte, de sopetón,
    en la cola con toítos los que sobran.
    Y aunque sufres, y te exprimes, y te obcecas
    en pagar los plazos de las hipotecas
    tus remesas acaban quedando secas
    y llega el día en cuestión
    en que el franco chupatintas de tu banco
    en una breve reunión
    va y te informa sonriendo que le debes
    más de un cuarto de millón.
    Y con modos de mafioso de Sicilia
    te larga una preferente que te exilia
    con toíta tu familia
    a vivir debajo de un puente...

    ... pero con funky.

    Y pasa hambre... pero con funky.
    Y tienes frío... pero con funky.
    Y estás enfermo... pero con funky.
    Y te haces viejo... pero con funky.

    Y vas al hoyo...

    ... y al llegar al hoyo llega el momento de darse cuenta de que llevas
    toda la vida bailando para otros sin saber por qué. Siguiendo un ritmo
    de funky que otros te han mandado sólo para llegar al último
    momento de tu vida y darte cuenta en un segundo mortal de revelación de
    que no hay música, de que no hay baile, de que no hay nada. Porque
    no somos nada, porque no somos nada. NO SOMOS NADA...

    ... pero con funky.

    No somos nada... pero con funky.
    No somos nada... pero con funky.
    No somos nada... pero con funky.







    .


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