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  • 05/11/16--08:26: LURIEL LAVISTA [18.684]

  • Luriel Lavista 

    (Edomex, México    1990). Autodidacta. Limpiaparabrisas. Dibujante ocasional. Gusta de la Música Concreta. Colaboró con: “Correspondencia” Molino de Letras 89 (2015): 26-27. Revista de poesía El Humo.



    Llegamos tarde 

    A Iris

    Una solución que te hunde vale más                                                              
    que cualquier incertidumbre.
    Boris Vian

    Porque amaneciendo pensaba gritarle
    para alcanzarla e invitarle un encierro con toda su pérdida memoria
    contagiar las esporádicas juergas en íntima bendición,
    la última vez se encaminaba a soltarse
    ya la luminosidad de su asombro se perdía
    en el cansancio que da el desierto día.

    Cargo unas notas dentro del bolsillo
    para cuando esté frente a ella, una decisión firme
    y hasta  que el ebrio mar encendía una plegaria certera a mi razón
    me mantendré en paz y alejado,
    aunque siempre me aproxime en cada parpadeo que tenga
    todas las cartas que recibí fueron las últimas.

    Y si no me encontrara sentado en compañía del abismo
    contagiado con la nostalgia que da vomitar en la terraza de este edén,
    tardes  que no reconozco, platicando con figuras talladas con mi vista
    sé bien que dictó esto pensando en la tentadora huida;
    De noche me persigue en los pasillos de esta construcción,
    me llama  para ir a balbucear ante la luna
    las interminables formas del letargo ancestral.

    Resbaló en el lodo ante una sacudida de astros,
    suelto  a arder viejas notas para abrirme paso
    y ya nada se escucha ahí adentro,
    tropiezo a gusto fulminado por la felicidad inexorable del gallo
    con  la ventaja  de  no creerle al tiempo ni a todo lo que se cuenta en él.

    De ninguna manera y  de todas confundo sus sentencias en este lugar
    en que nada se amontona ni se olvida
    y así entonces tardar una respiración
    para expulsar el adormecimiento de ideas.

    Carcajadas saltan de las comisuras del destierro que me da su  placer
    esta naturaleza y  su soberbia disipan a las mentes de su alma creadora
    hacen engendrar del suelo inundado de comedia y materialidad
    severa secreción cerebral sin fin ni comienzo.

    No he despertado inútilmente
    le confió mi compañía a la miseria diestra
    un puñado de combustión se eleva en esta madrugada desde mi pecho
    avanzó con solo pocos golpes térmicos
    y con una eternidad última de saciedad.

    Subo a ver la noche debajo del vapor,
    tumulto de erosiones que entierran cada poro de luz
    ya con un último aliento,  el silencio de una tierra colérica.



    Emboscada

    Una conciencia
    girando frente a un gran canal
    inmutabilidad profunda
    que da el cansancio y el aburrimiento.
    Hay veces que en el piso se dejan deslizar
    enigmas sobre el andar,
    edificantes tropiezos
    en una asfixiante quemadura,
    con ninguna bendición  llegar a solas
    ante la corriente  de hirientes  voces
    en el deseo de una eternidad.

    No miras nunca a la bestia
    que agita su lengua divinizada
    entre polvo y ceniza.

    La impetuosa vida espontánea
    sin memoria alguna,
    sin una orilla cálida que buscar,
    sin esa garra absoluta del tiempo.

    Indómito el sueño callo.



    Rumor

    Afuera de la concurrida avenida
    la lluvia es arrancada de las hojas
    entre una deformación de la brecha
    al paso sin incomodidad saltan las mejorías,
    las largas miradas burlan a las horas.
    Los vientos se arremolinan al centro
    por la fiebre las flores emergen
    la luz con absoluta duda las envuelve
    pongo la mano en sus botones
    y le quito los estorbosos pliegues.

    Mi aliento buscando resurgir
    en los mínimos movimientos de su calor.

    La llama de la muerte hace su entrada
    adormecida en los tuétanos
    rapta queriendo esparcirse
    en medio del rumor de la ciudad.

    Grita la gente, le gritan al vacío
    y miran junto al precipicio
    su espanto queda reducido
    ante la estampa vieja y natural.

    ¡Se van a caer de ahí!
    Jajaja…te puedes caer de donde sea.



    Invierno

    Ya solo inerte en la flaqueza acordonada
    en sal de ardor
    sin ningún filo de arena,
    espuma a tope solidificándose,
    ya todo el asunto ha pasado
    en la sinfonía desconcertante.

    Atiza el cigarrillo.

    De este lado, el invierno
    hace sudar y quita el aliento
    es semejante al insecto
    que pudo nacer en toda la conmoción
    y lleva por nombre el nuestro.

    Apenas te arroje la hora inexorable
    ven de este lado
    tendré los ojos puestos en no caminar,
    para que nada me moleste
    abriré la atrancada mirilla
    y dejare que pase todo ese aire cancerígeno,
    no te haré esperar.

    Aquí hay de todo
    un error propuesto a esclarecerse,
    una dieta de costosa manufactura
    fría y donada por el gran accidente de la suerte,
    la mayoría de las películas en blanco y negro
    que pude traerme cuando me caí en el hospicio,
    recién acabo de sacar los muebles
    ocupaban mucho espacio como para verlos diariamente,
    sabanas que están sin arrugar
    que se secan mientras llegas.

    Evoquemos la dicha
    sin discutir los mismos rasgos del dominio,
    entre la cubierta de nuestros labios
    y tu corazón afligido
    que sigue el consejo de la total indiferencia.



    Humareda

    Llámame
    dirige tu dulce voz
    donde florece la esperada muerte,
    dormita con la sombra de mi locura
    reúne palabras
    en soledad de contenidas horas
    inseparable alma.
    Bésame
    hunde todo tu pecho
    ante mi afligido corazón inhóspito,
    recorre con el roce de tu aliento
    la sangre erosionada de mis días,
    reconoce como tuya mi carne
    enraizada en esta humareda.



    La sangre de la vida

    Cierra fuertemente los ojos
    fuma despacio en aquella pocilga vacía,
    consanguínea con el festín de ruidos innombrables.
    La obra más marginal
    en la que alguien se pregunta menos por la razón
    es el último instante posible
    de ser todos y no ser nadie.

    La duda no carcome, ennoblece
    se diferencia abismalmente de toda mediocridad;
    la última utopía añorada ya está resuelta
    es una vil y contagiosa instrucción mental.

    Somos ya lo único de cuanto dependemos
    conoces el hampa del hambre,
    el humor de la saciedad,
    la sinrazón de la belleza,
    la náusea de varias columnas del derroche
    y la alegría de minar todo recuerdo;
    El hocico de la acusación,
    la burla de la impotencia,
    el amor dado a medias,
    la amistad dependiente y nada franca.

    La obra más marginal
    en la que no se encuentra motivo de pertenencia
    es el último pensamiento posible
    de acecharlo todo y confundir la nada.



    Marea

    Vámonos a recostarnos mi querida Alma
    dejando caer las espaldas en las rotas ramas
    con los gestos de tus piernas blancas,
    oyendo el golpeteo de nuestro aliento
    envejezco y mudo en tus sales.
    Nuestras lenguas balbuceando ante la luna
    viento y tierra nos esconderán de las voces
    que se pasean solo un poco sollozando,
    por nuestros lados goteando se mece
    el fondo endurecido de toda brisa,
    la oscuridad nos adentrara al temblor
    que no es de esta cálida tierra

    Los hombres te temen,
    las mujeres te sofocan
    entrare si me levanto para cuando estés en la marea.



    Detrás de tus ojos

    Junto a los recibos que siguen cayendo de mi bolsillo
    deje varios escritos en tu nombre
    he tenido ganas de reducirlo todo,
    intento seguir el trasvolar de las verdes y gustosas moscas
    que no sé cómo se han multiplicado
    me entretengo inhalando de mi pañuelo,
    prendo allumettes para reaccionar
    me digo:
    nada de enviarlos,
    ni corregirlos,
    ni tan siquiera hojearlos
    sirven para mantener calor aquí.

    Sostengo la risa
    siempre sí se secó el aceite del piso.

    Todo viene a mí, con tenacidad me estrujo los ojos
    pienso en esto que estuvo tan lejos de tus palabras.

    Te veo ocupada en tus obligaciones
    me recuesto algo cercas
    la hierba fresca me causa repulsión
    mirándote busco la mía que no he quemado.

    He venido hasta aquí durmiendo poco
    bebiendo nada
    me tratas de entretener con un libro
    desconozco al autor,
    me cansan sus renglones
    pero me interesa saber cómo murió.

    La mujer del cuadro se me asemeja a ti
    solo pienso en besarte,
    te digo muy despacio:
    a mi ángel de la guardia lo deje morir de hambre.



    Destello

                                                                                 A Alma

    Atravieso la resonante avenida de contraflujo
    frente a esos cerros desgajados por la urbanidad
    la inmediatez de diminutas  luces llegan a ser inabarcables
    como los sorbos de la mañana que se agolpan en mis pasos
    prendo un cigarrillo arriesgando mi equilibrio en una viga.

    Ahora que  estoy fuera del lecho de la ciudad
    no hago caso de las falsas concepciones que me trae la altura
    ceremoniosamente escucho a Chet Baker
    dejo que el polvo se acomode en mis ropas
    me esparzo como puedo,
    me consuelo.

    Perdido en mis contemplativos deseos
    que me hacen sumirme en una desconocida quietud
    veo consternarse esta noche
    encuentro mis juicios equivocados.

    Su presencia me place igual a su evocación
    (callada, dormida, pálida, tibia)
    le he visto tomar el primer sitio,
    afortunada por algo significante al olvido
    su aliento es este humo de mi mano en soledad.

    No queda más que refugiarse en otra adoración suprema
    renegar de la plenitud si no es conducida con saciedad.
    seguir con la angustiosa fabula sin destino
    ejemplo claro de nuestra  brevedad,
    que solo la carencia nos hace ver imágenes de esperanza
    agotamiento de mirar hacia el mismo trayecto.

    Pesa mucho desprenderse de esta hora
    refulgente mascara que me trae de nuevo el extraño silencio.



    Salud

    Salud que estamos ebrios aún es de amanecer
    ¿Para qué volver a soñar?.
    párate para poder tomar esto
    y lo demás que se quedó girando en la habitación.
    Así que esta vida te ha arrastrado tan bien como lo he esperado
    si salimos es igual, todos tienen enemigos que encontrar
    hoy orgulloso de no terminar en una zanja con la boca mosqueando
    te demuestro después de tus tantos años
    que en lo absoluto he tenido temple
    entre todos estos caminos erráticos.

    Después de irme pleno como llegue ya lo habré superado
    antes aunque me aferraba de todo
    el desdén  estaba por delante,
    no estando preocupado por fracasa
    ni enganchado a ninguna idea,
    ni visitando a los ojetes de mierda
    bebamos de nuestra estridente botella
    que cayendo no se quiebra en el giro de este viaje.

    Saltando por mentes escupidas por la turbia felicidad
    que sin saber cómo funciona la suerte nos aprovechamos como nadie,
    que volteamos por igual a la duda interminable,
    que ante todo anduvimos solos y con todos los irreconocibles,
    porque perpetuamos restos de nuestra alma sin ningún remordimiento.
    rehuimos cuanto pudimos de las preocupaciones de poco valor
    aquí mezclados entre ruidos y mucho más escándalo
    que nuestros delirantes hábitos.

    Venera la separación con la muerte.



    .

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    José Luis Gutiérrez Rocha

    Poeta mexicano nacido en Tulpetlac, México en 1977. Es autor de los poemarios “Altavoz” (2006), “I’m Flor In You” (2008), “Tres cantos para bolsas de mandado” (2014) e “Inbox” (2015). Su poesía está llena de referencias a la lengua oral, la música y el sentido lúdico de la lengua. Sus principales preocupaciones poéticas son la palabra misma y cómo el lenguaje crea y representa el mundo. Se rumora que su poesía es minimalista, experimental y gráfica. Es autor de varios textos sobre el poeta mexicano Carlos Pellicer. Se gana la vida no como poeta, sino como músico casual y como profesor de literatura en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.


    Mi Gata

    Mi Gata que es enorme bosteza y se traga al Universo,
    se lo come enterito y condensa la Materia.
    Momentos después repara en la porquería que se ha metido
    (entre ella mi cámara de video, Dios, una docena de miguelitos,
    algunas buenas canciones, otros gatos)
    y nos lo regresa por donde entró.

    Entonces, el Universo se cimbra y todos temblamos,
    vibramos, nos estremecemos.

    Algunos se lo explican como el Big-Bang
    pero simplemente hay cosas que a mi gata no le agradan.

    Se afila las uñas en mi almohada,
    tocan el timbre y ella lame su smoking,
    me ataca la angustia y toma agua de las cubetas.
    Podría arrastrarme sin oxígeno y sólo estiraría sus patas;
    su indiferencia le provoca sueño, siempre lo hace.

    Antes yo creía en dimensiones, retornos, perspectiva;
    ahora sé que el universo se crea y se destruye en el hocico de mi gata.

    (de Altavoz)



    Diablo

    Tú has de ser el Diablo que viene por mí, pero no sabe cómo decírmelo.
    Y la verdad yo no sé qué te me quedas viendo ni por qué te me has metido
    ni por qué siento como si ya te conociera y tú nomás te estás riendo
    ni por qué cuando te acercas me tapas los oídos
    y cuando te veo desnuda quisiera hasta llorar;
    me gustaría florearme los sesos de un tabicazo.
    Y nunca hubiera imaginado, Jessica, que en todos mis sueños
    habría de tener una premonición de ti;
    que besarte con los ojos cerrados
    fuera como aquella sensación de caerse de la cama,
    o que estar contigo
    se pareciera a correr sin fuerza sobre un pantano de gelatina.
    Nunca lo hubiera sospechado.
    Era impensable que un paseo a caballo me anticipara tu cuerpo
    o que el sabor de tu sangre ya estuviera en las veces que buscaba
    la sal
    metiendo la lengua entre las piedras.

    Tú has de ser el Diablo
    porque apenas me duermo y ya estoy dentro de ti
    y eres húmeda y ácida y muy caliente.

                                                               Y tu cabello es la medusa, pero
                                                               tú no conoces la piedra.

    Si eres el Diablo, estás jodido…
    te voy a decir una cosa: de noche roncas y te gusta que te abrace.
    Tienes miedo de ir y por eso quieres llevarme…
    yo contigo voy a donde sea
    pero ya dime

                                                                Sí eres el diablo, ¿verdad?

    (de Altavoz)




    EQ

     A

     Comienzo a resplandecer en un laberinto lleno de puertas,
    de entradas y salidas,
    brillos y platas,
    cerrojos y bienvenidas.

     Comienzo a parecer
    a reflejarme en agua, en hielo
    en fustes de sombras, en vanos de luz
    en cuentas afiladas que arden de lustre, de niebla
    albor de tiniebla 
    nada más.

     Comienzo a decir “no” a todo lo que falte de ti,
    “no” a la penumbra y a la herida,
    “no” a la voluntad de ser polvo
    al arco y las larvas, al tálamo, 
    al fulgor,
    al conjuro, al rocío, al temblor.
    Comienzo a despertar de todo el ocaso
    como la médula de la primera vez:
    ciego de sorpresa 
    caliente de tu aliento,
    encima de la pira, 
    partido, guarecido, abrasado;  
    escondido entre la plática de tu voz.

     Soy distinto, único de saberte
    justo, permitido, paseante, visitante,
    creyente de día y de tu pensamiento.

     B

     Aunque tú no estés
    yo te hablo como si me escucharas.
    Me acerco a tu oído con regalos y palabras;
    tú me oyes completo el alfabeto,
    cada trino de mi voz es gala de pendientes, loa de joyerías.
    Tienes el oro, las suaves piedras.
    Junto en mi garganta todo lo bueno,
    lo hermoso y lo magnífico que quiero para ti.
    Te hablo
    como si me escucharas;
    aunque tú no estés
    yo te hablo
    como si me escucharas.

     C

     Nadie lo sabe.
    Vengo a ponerme en tus manos, al sólido embrión;
    vengo a sembrarme y bendecirme: en tu carne, en tu sangre,
    en la pila de tu cuello.
    No lo imaginan.

     Vengo a prenderme de ti,
    a morder y quedarme.
    Vengo a estar entre tus ojos.

     Nadie pregunta.

     Voy otra vez
    a buscarte en tu sexo.

     Nada será.

     Todo tenemos
    ansioso y sin palabras.
    Nadie lo piensa
    siempre callamos uno sobre el otro,
    hacemos un sepulcro menor, extendido, casi tibio, casi nuestro.

     Por eso vuelvo,
    regreso a meterme en tu retina;
    andar en tu calor, crecer en tu humedad.

     Contigo me veo y contigo soy
    como un cadáver en su tierra,
    como un secreto doblado en agua,
    como un párpado lleno de aire,
    como un milagro tirado al fuego.

     D

     Pasaré todo el día en el camino de los santos
    en cada uno de sus hilos.

     Pasaré en mí entre perfumes
    en tu boca de puntas abiertas.

     Pasaré en tu cabello como un nudo que me tuviera detrás de ti
    como si fuera cierto amarrarme del frío y de las horas.

     Pasaré del bocado, del ánima y el tesoro.

     Es sencillo.
    Me estoy haciendo el demonio que riega en tus oídos,
    entretenido de hablar de todos los días
    jadeante de palabras
    momentáneo en el fulgor
    que en un momento más lleva la pierna a tempo de agua.

     Bienvenido sea
    sea tan amable de pasar. 

     (De Inbox)




    Perro

    Prelude

    Me he tendido sobre tu cuerpo como la tierra de los muertos
    y ahí
    te he escuchado pendular;
    encima veo que llueve
    y así
    has cumplido en todo.
    Ahora mismo no vamos a poder contra todos
    ni comernos los labios.



    Allemande

    He dado varias vueltas, varios metros, y ya viene el que viene sólo a ti;
    ya viene quien preguntó y el que quiere ser.
    Ya viene otro del corazón, otro valiente, otro amante
    el que compra, el que tiene,
    el que lucha, el que entiende,
    el que escucha;
    y viene aquella que haría cualquier cosa por ti.



    Courante (en rosa)

    Tú ya tienes un príncipe azul.
    El que sale de frente, el de las fotos
    el que habla con tus padres, que platica con tu hermano;
    tienes también el que carga al sobrino
    el que no tiene amigas
    uno que canta, otro que te lleva y el más lindo que te trae.
    Tienes amores, amantes, queridos, detalles y amigos
    y yo me conformo
    con ser tu perro.



    Sarabande

    Yo
    nada más quiero ser
    tu perro de boca grande con los dientes afilados
    tu perro de lengua larga y salivosa
    solamente
    tu perro.
    Tu perro para moverte la cola, calentarte la cama, rascarte la espalda
    comer todo lo mío y de lo que otros no pudieron comer
    tu perro en temporadas de celo
    y
    tu perro que rasca la puerta, que no habla y no dice nada.



    Gavotte

    Tú tienes amores…
    pero, yo,
    muchas ganas
    de ser tu perro.



    Gigue

    Siempre quiero llegar a tiempo
    llegar temprano
    salir y correr
    siempre quiero acabar primero
    terminar temprano
    salir
    y correr.

    (de Inbox)






    .

    0 0
  • 05/11/16--23:06: JORGE ALIAGA CACHO [18.686]
  • Foto: Rodolfo Moreno


    Jorge Aliaga Cacho 

    Nació en los Barrios Altos de Lima, Perú. Estudió en un colegio fiscal. En 1973 representó a la juventud peruana en el X Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes realizado en Berlín. Estudió en las universidades escocesas de Glasgow y St. Andrews, también en la Universidad de Edimburgo. Aliaga es sociólogo, educador e hispanista. Ha escrito ensayos para revistas y periódicos británicos. Interesado en la política y en los quehaceres sociales, incursiona también en la literatura. Ha publicado La Casa de la Magdalena, una historia de la casa de Simón Bolívar en Lima, "Essays of Resistance", tres ensayos sobre Latinoamérica y "Terrorism in Peru", un relato de la guerra entre el gobierno del Perú y la organización insurgente Sendero Luminoso. Asimismo, ha traducido el ensayo "El Destino de Norte América", de José Carlos Mariátegui, al inglés. Fue catedrático en el Telford College y el West Lothian College. Enseñó el idioma español en Whithburn Academy, Deans Community High School y en el prestigioso George Heriot´s de Edimburgo. Recientemente ha publicado su libro de cuentos "Mufida, La angolesa", y un libro de poesía, "Mujeres malas Mujeres buenas". Ha sido seleccionada para participar en la antología "Nueva Poesía y Narrativa Hispanoamericana del Siglo XXI" publicada en Madrid. Aliaga es consultor en la Spanish Languange Consultancy y reside entre Escocia y Perú. 



    Khuyapapay 

    Barrito bañado en agua 
    cianuro hijo del diablo
    por qué matan mi tierra
    que otrora papa me daba. 
    Mi lagunita se ha muerto 
    agüita negra diciendo
    agüita negra muriendo. 

    Venenos evaporados 
    tóxicos que respiro
    plantitas, vaquitas 
    ¡Atatay!
    También muriendo.
    Por anillo matas mis ojos 
    vanidad de tu manito 
    por oro matas mi vida.

     


    Mujer con Sombrero 

    Como el sol quema en verano
    así quemas mi alma, 
    y sin saber de mi amor 
    corres de prisa. 
    Que no me diste tu amor 
    es cierto
    pero como quise tenerlo! 
    Tus pasos iban corriendo 
    como huyendo del viento. 
    Yo surco los mares allende
    para besar tu cielo, 
    gaviotas baten sus alas 
    replicando las alas de tu sombrero.
    Quién entretendrá tus sueños, 
    qué gaviotas alzarán su 
    vuelo, mi corazón se agita
    como presagiando tu miedo. 
    Eres blanca paloma en un celeste cielo
    y en el horizonte se agitan 
    las alas de tu sombrero. 




    Piruetas

    Ayer mi pena fue alegre
    porque se cansó de triste
    y tú la animaste, ...... ¿Sabes?

    Cuando tus manos tomaron las mías
    mientras el viento de nosotros hacía
    piruetas de alegría.

    Tú estabas de azul plomo
    como tus ojos,
    como mis días,
    como los besos que enjuagaste en mi boca,
    y que la noche se llevó en su vacío.

    Ayer mi pena fue alegre
    porque se cansó de triste.




    Tu Boca

    Tu boca no fue suficiente.
    Las cosas que con ella prometiste,
    Juraste, callaste, dijiste.

    Tu boca no fue suficiente.

    No, no fue suficiente tu boca.

    Y mi amor angustiado dejó.
    el placer que con ella me diste.

    Rompí el embrujo de tus labios rojos
    duchos en placeres, libidinosos, 
    lácteos.

    Ahora te ahogas en mares de un día,
    tu lengua ansía encontrar
    la serena laguna que tuviste,
    donde anclabas tu cuerpo 
    para limpiar los besos 
    que a extraños diste.

    Tu boca.

    Tu boca y tú:
    no pueden creer
    que me perdiste.




    Tsvetnoy Boulevard

    Regresaste a su playa
    para pagar la cuenta,
    marco de angustia,
    tus pupilas, tus ojos.

    Supiste dominar el ocaso
    con tu estampa.

    Retrocediste el tiempo
    para arrullarte en sus ojos
    y el tiempo no pudo borrarlo
    de tu recuerdo.

    Lo abrazas y llorar no puedes,
    hasta llanto falta cuando el tiempo
    nos quita todo.

    De tu vida le entregaste la última llama
    como pidiendo perdón,
    llorando, llorando, sin lágrimas
    como una loca, llorando.




    Sacudo el tiempo

    Sacudo el Tiempo,
    tiro la chaqueta,
    como diciendo basta de apremios.
    Sobre la cama
    separo las penas que no deben viajar
    a tu encuentro.

    Anhelo tu pelo, tu recuerdo.

    Me inclino a la memoria
    de tu cuerpo,
    porque repetirte quiero.

    Detener el por venir
    un ratito.

    Abrazarme a antiguo sueño.

    Te quieros de entonces
    piel trajinada de lunes,
    que mis caricias esperan.

    Cruzaremos tu plaza
    Tomados de la mano,
    cazando memorias empujadas por el viento.

    La heridas del alma no sanan,
    tú sabes,
    Tal vez éste sea nuestro último encuentro.




    Si vas a Venecia

    Si vas a Venecia
    la gòndola espera
    fulgor de recuerdos
    de nuestra era.

    Palomas,
    barrio judìo,
    ghettos,

    San Marco
    y el vino lleno de estrellas.

    Si vas a Venecia
    el acordeonista
    iluminarà tus ojos sajones,
    tu esbelta figura,
    tu por favor
    `toque la cumparsita'.




    Tus ojos

    lloveràn estrellitas,
    recordaràs aquellas caminatas
    haciendo el amor con las manos,
    el spaghetti de los dioses
    el pan de ajo y una quimera.

    Si vas a Venecia el dìa que muera
    prometo esperarte en la misma mesa,
    frente a San Marco,
    para enjuagar el beso que tus labios esperan.

    Te lo prometo,
    no morirè el dìa que muera,
    pero ese dìa te matarè
    para que me acompañes al cielo.
    allì donde solo llegan las estrellas.




    Como viento al alma

    Entraste como viento al alma,
    remolino,
    para acariciar mis penas,
    botitas irlandesas repiqueteando,
    mi corazón enfermo.

    Cuánto puede durar un vendaval.
    Inesperado.

    Sorpresivo.

    Mirada negra de luz blanca y negra,
    figura etérea,
    cabellera africana, sonajitas.

    Volviste.

    ¡Oh hebdomadaria espera!
    El profesor espera,
    Llegaste, viento sonriendo,
    sentose en esa aula de dolor,
    pena y defunción.

    ¡Pongan sus diccionarios sobre los pupitres!

    Hoy vamos a conjugar el verbo SER:

    Soy

    Eres

    Es

    Somos.

    ¿Qué soy corazón?

    Dímelo tú, viento.

    Tus manitas se agitaban.

    Diccionario, páginas, felices,
    y mi corazón lloraba tu alegría.

    Volaste, a una de tus estrellas,
    mi alma quedó con el recuerdo,
    botitas marrones,
    canillitas abrazadas,
    sujetadas por pasadores gastados,
    como mi espera.

    Desde ese día busqué el céfiro,
    susurro de tu brisa.

    Huracán de tu boca que nunca
    arrasó mi boca.

    Quiso Dios un día,
    que mi pena se convirtiera en tifón,
    busqué,
    te encontré,
    lluvias,
    nos unimos en trueno,
    lloramos,
    y juntos volamos suertes de alegrías y desgarros.

    ¡Ay de mí, corazón!




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    FOTO: Iris Nesher


    LUIS SEBASTIÁN MASETTO

    (ARGENTINA, 1938-1985)
    Luis Sebastián Masetto es un gran poeta argentino difunto, no muy conocido. Apareció por primera vez en el cuarto y penúltimo poemario de la poeta y traductora israelí Tal Nitzán, con poemas del único libro publicado en su vida, 'Vago', supuestamente traducidos al hebreo por Nitzán.

    Gradualmente fue cobrando vida, poemas y menciones suyas aparecieron en libros de otros poetas hebreos, hasta que en un acto de justicia poética fue re-traducido al castellano por el poeta y traductor Gerardo Lewin, y publicado por Ediciones Pen Press.



    VAGO (1)


    I

     Aquel que anda, sangrante entre los hombres
    cuidará, ante todo,
    sus maneras. Será sobrio.
    No pasará en instantes
    de la penumbra a la luz.
    Trocará oscuridad
    por sombras otras,
    lo umbrío por 
    las tinieblas exteriores
    y el lloro
    por el crujir de dientes. (2) 



    VII

    Felices aquellos cuyos ojos se posan
    en los rincones de su cuarto,
    los que miran la carne de la urbe sin ser vistos,
    los que sus distancias miden en sonoras ondas,
    los que por propia voluntad desgarran sus ventanas
    pues ellos heredarán
    toda la plenitud de lo oscuro
    y lo que allí se oculta.


    X

    Luego de tres días sin tregua
    si fuesen lluvia todas tus ilusiones

    sobre ti, en este instante, reales, caerían.



    XIII

    La luz fermenta,
    hay un caudal de sangre bajo el cielo.
    Tras ella,
    suave como la misericordia,
    sobre las manchas de verdín
    que surgieron como pudor
    en las mejillas de los ángeles
    desperdigados en el parque
    y en las hojas que se agitan
    y en los ojos vacíos
    y en el descenso
    en los negros muslos
    de la joven de mármol
    en el círculo vacío de la fuente –
    la lluvia resbala,
    sin color,

    sin voz.



    XVIII

    Turbias gotas en las pestañas de la ciudad. Amanece.
    Los edificios, obstinada muralla contra el sol.
    Suspira la portentosa maquinaria oxidada.
    Los muchachos arriban con sus multiplicadas chaquetas,
    con sus cabellos a un costado amalgamados,
    con sus rapaces colmillos.
    No temas.
    Ama a tus párpados que soportan, cada mañana,
    el buen aire en el que pululan designios.
    Perdona a tu ojo derecho. (3)
    Pide sólo por lo imprescindible (la moneda
    que te lleva de una a otra calle,
    de una hora a la siguiente).



    XXI

    El ancho de la avenida se adecua
    a la fuerza del viento
    que el filo del obelisco corta,
    se recuesta pesado sobre el río de gentes
    que se debaten entre una orilla y otra
    y, con los hombros plegados,
    como ocultando un secreto vergonzante,
    como el infame que esconde su vileza
    conservan, codiciosos, el calor de sus cuerpos.



    XXIV

    La idea colmó la habitación
    como mil voces al unísono.
    Las muchachas, melancolía y fobia,
    se recostaron contra tu cuerpo
    sofocando tu aliento en sus aromas.
    Las acciones que jamás realizaste
    de piedra se volvieron, se agrietaron,
    la hierba las cubrió.



    XXX

    Aquel que anda sangrante
    entre los hombres
    vestirá una sonrisa como un traje.
    con los codos gastados,
    una sonrisa como un farol de calle descompuesto
    que iluminara noche y día.
    Aquel que anda entre los hombres
    con sonrisa encendida.



    XXXVI

    La puerta que se cierra a mis espaldas
    o se trata quizás del golpe subterráneo,
    lo que se derrama en mis prendas, mis cabellos
    y se estanca, como agua, a mis pies –
    El tiempo.


    Notas:
    (1). El poemario, originariamente de treinta y seis estancias, dibuja un doble movimiento: centrífugo, hacia una ciudad que es al mismo tiempo la Buenos Aires terrenal - y al mismo tiempo un ideal de metrópolis - y centrípeto, hacia ese cuarto cerrado que es a la vez real y metafórico.
    (2). "Mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas exteriores: allí será el lloro y el crujir de dientes", Mateo 8:12. La mixtura entre motivos católicos y paganos o telúricos como la caverna son típicos de la primera poética de Masetto.
    (3). Referencia a Mateo 5:29: " Si tu ojo derecho te hace pecar, arráncalo y tíralo".

    Traducción al hebreo de TAL NITZAN (Jaffa, ISRAEL)

           Re-traducción del hebreo al castellano de GERARDO LEWIN (ARGENTINA, 1955)

    http://el-placard.blogspot.com.es/2013/09/vago-los-poemas-de-luis-s-masetto.html



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    Primera página del manuscrito del Popol Vuh, guardado en la Biblioteca Newberry, Chicago, Colección Ayer.



    Popol Vuh

    El Popol Vuh (del k'iche' popol wuj: 'libro del consejo' o 'libro de la comunidad'; de popol, 'reunión', 'comunidad', 'casa común', 'junta' y similares; y wuj, 'libro') es una recopilación de narraciones míticas, legendarias e históricas del pueblo k’iche’, el pueblo maya guatemalteco con mayor cantidad de población. El libro, de gran valor histórico y espiritual, ha sido llamado erróneamente Libro Sagrado o la Biblia de los mayas k'iche'. Está compuesto de una serie de relatos que tratan de explicar el origen del mundo, de la civilización, de diversos fenómenos que ocurren en la naturaleza, etc.

    Historia del «Popol Vuh»

    El texto del Popol Vuh se conserva en un manuscrito bilingüe redactado por fray Francisco Ximénez ,quien se identifica como el transcriptor (de la versión en maya quiché) y traductor de un «libro» antiguo. En base a esto se ha postulado la existencia de una obra escrita alrededor del año 1550 por un indígena que, luego de aprender a escribir con caracteres latinos, capturó y escribió la recitación oral de un anciano. Sin embargo, este hipotético autor «nunca revela la fuente de su obra escrita y en su lugar invita al lector a creer lo que quiera del primer folio recto», donde afirma que el libro original "ya no se ve más" y utiliza la expresión "pintado" para describirlo. Si existiera tal documento, habría permanecido oculto hasta el período 1701-1703, cuando Ximénez llegó a ser cura doctrinero de Santo Tomás Chichicastenango (Chuilá).

    Popol Vuh


    Portada

    Preámbulo

    Creación

    El manuscrito del padre Ximénez contiene el texto más antiguo conocido del Popol Vuh. Está escrito de forma paralela en k'iche' y español, como se ve en el recto y verso del primer folio.

    Fray Francisco Ximénez transcribió y tradujo el texto en columnas paralelas de maya quiché, o k'iche', y español. Más tarde elaboró una versión en prosa que ocupa los primeros cuarenta capítulos del primer tomo de su Historia de la provincia de Santo Vicente de Chiapa y Guatemala, que empezó a escribir en 1715.

    Los trabajos de Ximénez permanecieron archivados en el Convento de Santo Domingo hasta 1830, cuando fueron trasladados a la Academia de Ciencias de Guatemala. En 1854 fueron encontrados por el austríaco Karl Scherzer, quien en 1857 publicó el primer tallado de Ximénez en Viena bajo el título primitivo Las historias del origen de los indios de esta provincia de Guatemala.

    El abate Charles Étienne Brasseur de Bourbourg sustrajo el escrito original de la universidad, lo llevó a Europa y lo tradujo al francés. En 1861 publicó un volumen bajo el título Popol Vuh, le livre sacré et les mythes de l'antiquité américaine. Fue él, pues, quien acuñó el nombre Popol Vuh.

    Brasseur murió en 1874 y dejó su colección a su maestro Alphonse Pinar. Este no mostró mayor interés en el área de Centroamérica y vendió la colección de su maestro en 1883 a fin de reunir fondos para otros estudios. El manuscrito original de Ximénez fue comprado por el coleccionista y hombre de negocios Edward E. Ayer, quien residía en Chicago, Estados Unidos. Como miembro del consejo de administración de una biblioteca privada de Chicago, tomó la decisión de donar su colección de diecisite mil piezas a la biblioteca Newberry, un proceso que duró de 1897 a 1911. Tres décadas más tarde, el embajador guatemalteco Adrián Recinos localizó el manuscrito en la biblioteca y publicó la primera edición moderna en 1947. Hoy, un facsimilar del manuscrito está disponible en línea gracias a una colaboración de la Newberry y la Biblioteca de la Universidad Estatal de Ohio, bajo la dirección del profesor Carlos M. López.3 El facsimilar también está accesible en el sitio Archivos del Popol Wuj y las culturas mayas, en el que además se incluyen documentos y materiales relacionados con el manuscrito.

    La localidad de Santa Cruz del Quiché fue fundada por los españoles para sustituir Q’umar Ka’aj, la antigua capital del reino k’iche’. Juan de Rojas y Juan Cortés aparecen citados en el libro como los últimos integrantes de la generación de los reyes k'iche'.

    El «Popol Vuh» como texto maya

    El texto que poseemos del Popol Vuh se recoge en un único manuscrito redactado en maya quiché y español por el padre Ximénez y procede de la época colonial.

    Los primeros investigadores supusieron que el Popol Vuh había sido escrito en lengua maya con caracteres latinos, recogiendo de este modo la tradición oral existente en los siglos xvi y xvii. La mención en las genealogías de personajes del periodo posterior a la conquista, indican sin duda que la obra tal como existe actualmente es también posterior a la presencia hispánica en el área.

    René Acuña, al igual que otros estudiosos, ha puesto en duda que el contenido reflejado en el Popol Vuh sea realmente maya, pues señala que «el Popol Vuh es un libro diseñado y ejecutado con conceptos occidentales. Su unidad de composición es tal que da pie para postular un solo recolector de las narraciones. Y no parece que este haya sido un autodidacta espontáneo nativo que redactó las memorias de su nación».6

    Para apoyar esta teoría se basa en ciertos errores de transcripción que comete Ximénez al trasladar el texto, lo cual revela su desconocimiento de la lengua k’iche’.

    Al respecto, señala Acuña: «Si la fidelidad con que Ximénez copió y tradujo el texto quiché fuera el criterio para establecer la autenticidad del Popol Vuh, habría, de inmediato, que declararlo falso [...] Enumerar en detalle todas las inexactitudes que Ximénez introdujo podría justificar un trabajo de páginas cuyo número no se puede cuantificar [...] Ante la imposibilidad de efectuar aquí un examen pormenorizado de las traducciones que hizo Ximénez del Popol Vuh, tendré que limitarme a decir que son desiguales y muy infieles y que el fraile omitió traducir un elevado porcentaje del texto. Mi apreciación se basa en el minucioso análisis comparativo que he realizado de las primeras 1,180 líneas del Popol Vuh con las dos versiones españolas de fray Francisco. Pero mi intención no está dirigida a desacreditar la competencia lingüística de este religioso, sino a poner de manifiesto que, con el escaso conocimiento de la lengua quiché que poseía, resulta natural que haya desfigurado la obra al copiarla».

    Al poner en duda la capacidad de Ximénez de manejar la lengua maya surge la duda lógica de si el Popol Vuh es un texto original maya, puesto que en la actualidad solo se cuenta con la versión de dicho religioso. En este mismo orden de ideas, John Woodruff, otro crítico, ha llegado a la conclusión de que «no está suficientemente establecida la medida de la interacción que Ximénez tiene con el texto [...] y sin discutir lo que pudiera constituir un discurso indígena auténtico, por lo menos se pueden identificar algunas de las ideas contenidas en el primer folio recto como no totalmente indígenas».

    Por su parte, Canto López, comenta que es posible cuestionar la existencia de un libro original de procedencia prehispánica, lo que llevaría a la conclusión lógica de que fue escrito con apoyo de la tradición oral.

    Las analogías con el libro bíblico del Génesis, si bien mezcladas con conceptos puramente mesoamericanos, han hecho sospechar tanto de una intervención cleical en su composición como en el resultado de un proceso de aculturación.

    Algunos arqueólogos, no obstante, se han esforzado en encontrar indicios de las narraciones del Popol Vuh en los jeroglíficos mayas del período prehispánico.

    Descubrimiento de mural del Popol Vuh en El Mirador

    Artículo principal: El Mirador (ciudad maya)

    Panel mostrando a los héroes gemelos Hunahpú e Ixbalanqué descubierto en El Mirador en 2009.

    Durante investigaciones realizadas en la ciudad de El Mirador un equipo de arqueólogos dirigidos por Richard D. Hansen de la Idaho State University descubrió un panel con una de las representaciones más antiguas de las creencias de la creación de acuerdo a los Mayas: el Popol Vuh. La escultura data de aproximadamente el año 200 a.C. y muestra a los míticos héroes gemelos Hunahpú e Ixbalanqué, nadando en el averno para recuperar la cabeza decapitada de su padre. La escultura data del mismo período que algunos de los trabajos más antiguos relacionados con el Popol Vuh: los murales en San Bartolo y la estela de Nakbe, dos ciudades cercanas. Los arqueólogos instalaron un cobertizo de clima controlado sobre el área recién descubierta para evitar que las estructura se dañara.

    La escultura decora la pared de un canal que estaba destinada a canalizar el agua de lluvia a través del área administrativa de la ciudad; es más cada techo y plaza en la ciudad estaban diseñados para dirigir el agua de lluvia en los centros de recaudación. Este sistema de colección de agua habría sido una de las causas por las que el El Mirador se habría convertido en el primer poderoso reino Maya y a una rica ideología que giraba alrededor de los descrito en el Popol Vuh.

    Contenido del «Popol Vuh»

    El Popol vuh abarca una variedad de temas que incluye la creación, ascendencia, historia y cosmología. No hay divisiones de contenido en el ológrafo de la Biblioteca de Newberry, pero en general las ediciones populares han adoptado la organización introducida por Brasseur de Bourbourg en 1861 con el fin de facilitar los estudios comparativos. El escritor guatemalteco Adrián Recinos explica que: "El manuscrito original no se divide en partes o capítulos, el texto corre sin interrupción desde el principio hasta el final. En esta traducción he seguido la división de Brasseur de Bourbourg en cuatro partes y cada parte en capítulos, porque el ordenamiento parece lógico y conforme a la materia y el significado de la obra. Como la versión del abate francés es la más conocida, esto facilitará el trabajo de aquellos lectores que deseen hacer un estudio comparativo de las distintas traducciones del Popol Vuh".

    Temas

    LA CREACIÓN: En el principio del Popol Vuh, relata el comienzo de los tiempos, cuando nada habitaba en la tierra sino solo estaba cubierta de agua. Más adelante aparecen los árboles y bejucos, los animales y finalmente el ser humano. En ese punto se han señalado numerosos paralelismos con la Biblia que pueden explicarse bien como interpolaciones del copista, un clérigo, bien como adaptaciones poshispánicas de mitos indígenas más antiguos.

    FORMACIÓN DE LA ESPECIE HUMANA: Se describen diversos intentos divinos de creación de la Humanidad. Estos primeros hombres son creados para adorar y mantener a los dioses. Los intentos sucesivos terminan en fracaso hasta que se llega a los ancestros de los quiché hechos de maíz. Incidentalmente se menciona que una de las creaciones, los hombres de madera, fue destruida por sus propios utensilios y que sus descendientes son los actuales monos.

    LA MITOLOGÍA:Se relatan una serie de mitos, en especial los relacionados con los moradores (de carácter divino) de Xibalbá; el inframundo. Allí se describen los diferentes lugares de castigo denominados: "casas". Se mencionan cinco, a saber: la casa oscura, la casa de las navajas (o de los filos), la casa del frío, la de los tigres (jaguares) hambrientos y la del fuego.

    HEROÍSMO: Aparecen aquí los personajes heroicos de la cosmogonía maya quiché: Hunanpú e Ixbalanqué.

    Síntesis

    I. Creación

    Los dioses crean el mundo, crean los valles y las montañas.
    Los dioses crean a los animales, pero ya que no los alaban los condenan a comerse unos a otros.
    Los dioses crean a los seres de barro, los cuales son frágiles e inestables y no logran alabarlos.
    Los dioses crean a los primeros seres humanos de madera, estos son imperfectos y carentes de sentimientos.
    Son destruidos los primeros seres humanos, los cuales se convierten en monos.
    Los héroes gemelos Hunahpú e Ixbalanqué tratan de matar al arrogante dios Vucub Caquix, pero fallan.
    Hunahpú e Ixbalanqué matan a Vucub Caquix

    II. Historias de Hunahpú e Ixbalanqué

    Ixpiyacoc e Ixmukané engendran dos hermanos.
    Hun Hunahpú e Ixbakiyalo engendran a los gemelos mono Hunbatz y Hunchouén.
    Los señores de Xibalbá matan a los hermanos Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú, colgando la cabeza del primero en un árbol.
    HunHunahpú e Ixquic engendran a los héroes gemelos Hunahpú e Ixbalanqué.
    Nacen los héroes gemelos y viven con su madre y su abuela paterna Ixmukané, compitiendo con sus medio hermanos Hunbatz y Hunchouén.
    Hunbatz y Hunchouen se convirten en monos.
    Hunahpú e Ixbalanqué utilizan a la magía para cortar a los árboles.
    Una rata habla con Hunahpú e Ixbalanqué y les cuenta la historia de sus ancestros.
    Los Señores de Xibalbá llaman al inframundo Hunahpú e Ixbalanqué
    Hunahpú e Ixbalanqué sobreviven a las pruebas del inframundo.
    Hunahpú es matado por unos murciélagos, pero su hermano lo resucita.
    Los héroes gemelos se suicidan en las llamas y sus huesos vienen abandonados en un río.
    Hunahpú e Ixbalanqué vuelven a la vida y matan a los Señores del Inframundo.
    Hunahpú vuelve a la vida por medio de sus hijos.

    III. Creación de los hombres de maíz

    Los primeros cuatro hombres reales son creados: Balam Quitzé, el segundo Balam Akab, el tercero Mahucutah y el cuarto Iqui Balam. Están hechos de maíz.
    Las primeras cuatro mujeres son creadas.
    Tribus descendientes. Hablan el mismo lenguaje y viajan a Tulan.
    El lenguaje de las tribus se confunde y éstas se dispersan.

    IV. Espera del amanecer y permanencia en Hacauitz

    Surge Venus, seguida por el nacimiento del sol, causando gran alegría.
    Las deidades que traían desde Tula se tornan de piedra (sólo escapa el duende Zaquicoxol).
    Los cuatro varones k’iche’ permanecen escondidos en la montaña.
    Por orden de Tohil, el dios patronal de los k’iche’, empiezan los secuestros de otras tribus para realizar sacrificios humanos ante esta deidad.
    Las otras tribus, desesperadas por los secuestros, envían cuatro muchachas bellas para seducir a los varones y lograr su derrota, pero son engañadas mediante cuatro mantos mágicos.
    Las otras tribus envían un ejército para vencer a los k’iche’ que se ocultan en la montaña, pero antes de llegar a ella, caen vencidos por un sueño inducido por Tohil, y los cuatro hombres k’iche’ les roban sus instrumentos de guerra.
    Muerte y consejos de Balam Quitze, Balam Akab, Mahucutah, Iqui Balam
    Balam Quitze deja a sus descendientes, los k’iche’, el “Pizom Kakal”, o “Envoltorio Sagrado” que servirá como símbolo de su poder.

    V. Relatos de migraciones

    Los hijos de los primeros padres k’iche’ regresan a Tula, donde reciben los símbolos de poder de manos de Nacxit. A su regreso al cerro Hacauitz son recibidos con señales de alegría.

    Parten en una migración en busca del cerro donde habrán de establecerse finalmente y fundar una ciudad. En Chi Quix se dividen algunos grupos. Pasan por Chi Chak, Humeta Ya, Qulba, Cauinal y Chi Ixmachi.

    En Chi Ixmachi estalla la primera guerra, motivada por el engaño del grupo de los Ilocab a Istayul. Finalmente, los Ilocab son reducidos a esclavitud.
    Crece el poderío de los k’iche’, causando el espanto de los demás pueblos.
    Se forman los tres principales tinamit de la Confederación K’iche’: Cauiquib, Nihaib y Ahau Quiché.

    VI. Fundación de Gumarcah y Listado de generaciones

    Fundan la ciudad de Gumarcah, cerca de la actual Santa Cruz del Quiché, en el departamento del Quiché.
    Se fundan las 24 “Casas Grandes”, convirtiéndose en importantes unidades de organización socio-política.
    Se narran las conquistas realizadas por Quikab y Gukumatz, de naturaleza prodigiosa.
    Los caueques k’iche’ expanden su territorio, conquistando a los pueblos vecinos y lejanos, quienes se vuelven tributarios.
    Se nombran los distintos chinamit y “Casas Grandes”, así como sus gobernantes principales hasta Juan de Rojas, quien vivió ya bajo el dominio español.

    Personajes principales

    Tepew-Q’ukumatz

    También llamado Tz’aqol-B’itol; Alom-K’ajolom; Junajpu Wuch’-Junajpu Utiw; Saqinim Aq-Sis; Uk’ux Cho-Uk’ux Palo; Ajraxa Laq-Ajraxa Tzel. Está enterrado bajo plumas de quetzal cuando Uk’ux Kaj llega a hablarle. Es lo que está antes que nada, entre la oscuridad, palpitando. De él surge la fuerza creadora, es la primera deidad que luego se va haciendo cada vez más lejana. Pide consejo de otras deidades: Uk’ux Kaj e Xmukane, a la hora de hacer las creaciones, puesto que no sabe cómo hacerlo. El impulso creador surge de ésta deidad, que posteriormente en la narración va cayendo en el olvido.

    Uk’ux Kaj-Uk’ux Ulew

    Se representa también como Jun Raqan; Kaqulja Jun Raqan; Ch’ipi Kaqulja; Raxa Kaqulja (y Nik’aj Taq’aj). En este sentido es una tríada, como dice el texto “era de tres su esencia, la de Uk’ux Kaj”. Esta deidad no está presente desde el inicio, sino que “viene” a platicar con Tepew-Q’ukumatz, por lo que se puede considerar que es posterior a Tepew. Del diálogo de los dos surge la creación. Permanece activo por más tiempo de Tepew, pues posteriormente en la narración auxilia a Junajpu e Ixb’alamke.

    Xpiyakok, Xmukane

    También llamados Abuela del día, Abuela de la Claridad, Rati’t q’ij, rati’t saq. Según Sam Colop eran ajq’ijab’ (guías espirituales mayas). Dan consejo sobre la creación de los hombres de palo (la segunda creación fallida). Posteriormente en la narración son los abuelos de Jun Junajpu y Wuqub’ Junajpu. Aunque no se le menciona directamente, Xpiyakok contribuye con Xmukane al engaño de Wuqub’ Kak’ix, diciendo que son médicos. Son sabios, pero también ingenuos. Sus nietos los engañan para obtener los implementos de la pelota o cuando convierten a sus hermanos en monos, por ejemplo. No dan indicios de ser prodigiosos, sino que son especialistas religiosos que adivinan y queman incienso cuando es propicio.
    Wuqub’ Kak’ix-Chimalmat

    Literalmente “Siete Guacamaya”. Se engrandecía antes de la creación. Decía ser el sol y la luna, pero no era cierto, sólo eran sus riquezas las que brillaban: sus ojos de plata, sus piedras preciosas, las gemas verdes de sus plumas. No queda claro si era una guacamaya o un hombre; puede que tuviera características de ambos, pues tiene mandíbula, pero al mismo tiempo se indica que se “posa” (taqalik en idioma k’iche’) a comer los nances en el árbol cuando es derribado (como un pájaro) por la cerbatana de los muchachos. Se comportaba como un gran señor, pero solamente sus riquezas le daban su poder, puesto que cuando es engañado, y se les quitan éstas, muere. Podría ser una metáfora del de quienes se engrandecen únicamente por sus pertenencias materiales, pero también puede ser (al igual que sus hijos) representante de el error del orgullo simplemente.

    Zipaqna

    Primer hijo de buqub’ Kak’ix, Zipaqna creaba montañas y volcanes en una noche. El texto dice que literalmente jugaba a la pelota con los cerros.15 Era adivino, pues supo que lo querían matar los 400 muchachos, a quienes posteriormente asesinó. Es derrotado por Junajpu e Ixb’alamke que lo entierran bajo lo que fuera su orgullo: una montaña.

    Kabraqan

    Literalmente “dos pies” o “terremoto”, Kab’raqan derribaba las montañas, con sus pies hacía temblar la tierra. Lo engañan los hermanos Junajpu e Ixb’alamke con la promesa de una montaña más alta que todas, que sigue creciendo. Le dan un pájaro untado con tizate (tierra blanca), que le resta las fuerzas, y así es enterrado bajo la tierra, bajo aquello que le daba orgullo.

    Jun Junajpu, Wuqub’ Junajpu

    Hijos de Xmukane y Xpiyakok, al parecer eran gemelos, aunque esto no se menciona explícitamente en el texto. Quizá fueran de naturaleza prodigiosa, pero esto no queda claro, puesto que no hacen ningún prodigio (a excepción del florecimiento del árbol de morro en Xib’alb’a) y son fácilmente engañados por los de Xib’alb’a. Jun Junajpu engendró con Ixb’aqiyalo dos hijos. Al parecer su única ocupación era jugar a los dados y a la pelota. Tenían el título de rajpop achij. Fueron vencidos en Xib’alb’a, en la Casa de la Oscuridad y sus cuerpos sacrificados y enterrados bajo el juego de pelota, con excepción de la cabeza de Jun Junajpu, que fue colocada en un árbol que luego retoñó y se volvió de morro.

    Jun B’atz, Jun Chowen

    Hijos de Jun Junajpu y Ixb’aqiyalo. Son flautistas, artistas, escribanos, sabios, conocedores, cerbataneros, escultores y orfebres. Eran envidiosos y trataron mal a sus hermanos Junajpu e Ixb’alamke, por lo que fueron engañados por éstos y convertidos en monos. En la narración se menciona que eran invocados por los artistas posteriormente como deidades patronales o protectoras.

    Ixkik’

    Hija de Kuchuma Kik’, un señor de Xib’alb’a, es una doncella curiosa e impulsiva, que se acerca al árbol prohibido por los señores de Xib’alb’a y habla con el fruto-cabeza de Jun Junajpu. También es ingeniosa y valiente, cuando encuentra la manera de burlar su propia muerte y asciende a la tierra a la búsqueda de su suegra. Ahí prueba que es una buena nuera, pues hace las tareas imposibles que la suegra le solicita

    Junajpu, Xb’alamke

    Hijos de Jun Junajpu y Wuqub’ Junajpu, son los principales personajes de la sección mitológica del Popol Wuj. Su principal característica es la astucia y la humildad, pues aunque hacen grandes prodigios jamás se vanaglorian de ellos; es más, los hacen las más de las veces bajo la forma de simples cerbataneros, pobres o mendigos. Ejecutan los deseos de Uk’ux Kaj, con quien tienen comunicación constante. Son vengativos, como se ve cuando no cesan en su empeño de vencer a los de Xib’alb’a hasta descuartizarlos. Son prodigiosos por naturaleza.

    Jun Kame, Wuqub’ Kame

    Los dos principales señores de Xib’alb’a son malvados y engañosos. Todos ellos y su reino está lleno de engaños para el que descienda a él, aún si ha sido invitado. Buscan la destrucción de Junajpu e Ixb’alamke, puesto que ellos molestaban su descanso con su juego de pelota. Al parecer reinaban sobre una gran cantidad de gente, que no necesariamente estaba muerta, así como ellos mismos parecían estar vivos, a pesar de sus títulos macabros. Esto se comprueba cuando son asesinados por los gemelos. Son orgullosos y arrogantes, lo que finalmente causa su ruina.

    B’alam Ki’tze’, B’alam Aq’ab’, Majuk’utaj, Ik’i B’alam

    Los primeros hombres creados partieron a la ciudad mítica de Tula, donde les fueron entregadas sus deidades respectivas. A excepción de Ik’i B’alam, son los abuelos de las tres grandes divisiones, o amaq’, de los K’iche’: Kaweq, Nija’ib’ y Nima K’iche’. Son humildes y obedientes de los mandatos de su deidad respectiva, aunque en muchas ocasiones es Tojil, la deidad de los Kaweq, el que habla por todos. Aseguran la sumisión de los demás pueblos al ofrecerles fuego a cambio de entregar sus corazones. Por esta razón, posteriormente secuestran a los habitantes de los otros pueblos para sacrificarlos ante sus deidades. Finalmente, mueren dejando atrás el Envoltorio Sagrado a su descendencia. Son fieles a la hora de cumplir los deseos de sus deidades y finalmente mueren serenamente.

    Tojil, Awilix, Jaqawitz, Nik’aj Taq’aj

    Tojil es la deidad tutelar que en Tula les fue entregada a B’alam Ki’tze’, a los Ilokab’, Tamub’ y Rab’inaleb’ (con el nombre de Jun Toj). Awilix es la deidad de B’alam Aq’ab’; Jaqawitz la de Majuk’utaj; y Nik’aj Taq’aj la de Ik’i B’alam. Nik’aj Taq’aj, al igual que Ik’i B’alam, carecen de protagonismo y desaparecen en la narración posterior. En cuanto a Awilix y Jaqawitz, aunque están presentes a lo largo de la historia, muchas veces no son mencionados, sustituyéndose sus nombres por el de Tojil únicamente. Son deidades vengativas, que exigen la sangre de los pueblos como tributo, y con ésta se hacen más poderosos y jóvenes. Guían la peregrinación de los k’iche’ y los dirigen en sus guerras contra los otros pueblos.

    En cuanto a su naturaleza, quizá fueran seres animados antes del amanecer, pues con los rayos del sol se vuelven estatuas de piedra. Si se compara son el Saqik’oxol, una deidad similar que escapó a la petrificación, se hace claro que eran seres sobrenaturales similares a los conocidos como duendes, con presencia física, pero también inmaterial, como los llamados dueños de los cerros actuales. En su estado pétreo, sin embargo, estas deidades se manifestaban también como seres humanos. Esto se hace evidente puesto que se menciona que se iban a bañar al río,16 donde fueron vistos por los pueblos, que intentaron perderlos por medio de la fornicación, lo que implica que tenían también una naturaleza física.

    K’oka’ib’, K’o’akutek, K’o’ajaw

    Hijos de los tres primeros padres, salen hacia el oriente donde Nacxit les entrega los emblemas de poder y autoridad. Son quienes se trasladan a y reinan justamente en Chi K’ik.

    Q’ukumatz-K’otuja

    Q’ukumatz fue un personaje que reinó junto a K’otuja. Según el texto, pertenecía a la cuarta generación de otro personaje conocido también como Q’ukumatz. Es un ser portentoso, toma forma de serpiente, de águila, de jaguar y de sangre reposada. Fue quien dio inicio a un periodo de engrandecimiento de los k’iche’.

    K’ikab’, Kawisamaj

    Extendieron el dominio k’iche’ conquistando a los kaqchikel y a los rabinaleb’. Extendieron sus dominios hasta territorio mam también, en Xe’laju y Saqulew. Hicieron tributarios a los pueblos vencidos, reprimiendo cruelmente a quienes se negaban a su expansión. Arrasaron ciudades y acabaron con linajes enteros. Aseguraron también los pueblos que iban conquistando, para que no pudieran ser tomados de nuevo. Fueron grandes guerreros y consolidaron la expansión e imagen de los K’iche’.

    Fragmentos

    I. Creación del mundo y los primeros intentos por crear a los hombres

    El Popol Vuh relata la inexistencia del mundo hasta que el creador y formador decidió generar la vida. La intención era que sus propias creaciones le pudieran hablar y agradecer por la vida. Primero se creó la Tierra, después los animales y finalmente, los hombres. Éstos fueron inicialmente hechos de barro, pero como el intento fracasó, el gran creador y formador decidió extraerlos de la madera. Una vez constituidas otras tantas familias, el creador y formador, temeroso de que a sus criaturas pudiera tentarlas la idea de suplantarlos en sabiduría, disminuyó la vista e inteligencia de los ocho.

    La creación según el «Popol Vuh»

    Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo.
    Ésta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas ni bosques: sólo el cielo existía.
    No se manifestaba la faz de la tierra. Sólo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión. No había nada junto, que hiciera ruido, ni cosa alguna que se moviera, ni se agitara, ni hiciera ruido en el cielo. No había nada que estuviera en pie; sólo el agua en reposo, el mar apacible, solo y tranquilo. No había nada dotado de existencia.
    Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad. Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules.
    Llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gugumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí Tepeu y Gugumatz. Hablaron, pues, consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamiento. Entonces se manifestó con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la claridad en acción del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del Cielo, que se llama Huracán.
    El primero se llama Caculhá Huracán. El segundo es Chipi-Caculhá. El tercero es Raxa-Caculhá. Y estos tres son el Corazón del Cielo.
    Entonces vinieron juntos Tepeu y Gugumatz; entonces conferenciaron sobre la vida y la claridad, cómo se hará para que aclare y amanezca, quién será el que produzca el alimento y el sustento.
    -¡Hágase así! ¡Que se llene el vacío! ¡Que esta agua se retire y desocupe el espacio, que surja la tierra y que se afirme! Así dijeron. ¡Que aclare, que amanezca en el cielo y en la tierra! No habrá gloria ni grandeza en nuestra creación y formación hasta que exista la criatura humana, el hombre formado. Así dijeron.
    Luego la tierra fue creada por ellos. Así fue en verdad como se hizo la creación de la tierra:
    - ¡Tierra!, dijeron, y al instante fue hecha.
    Como la neblina, como la nube y como una polvareda fue la creación, cuando surgieron del agua las montañas; y al instante crecieron las montañas.
    Solamente por un prodigio, sólo por arte mágica se realizó la formación de las montañas y los valles; y al instante brotaron juntos los cipresales y pinares en la superficie.
    Y así se llenó de alegría Gugumatz, diciendo:
    -¡Buena ha sido tu venida, Corazón del Cielo; tú, Huracán, y tú, Chípi-Caculhá, Raxa-Caculhá!
    -Nuestra obra, nuestra creación será terminada, contestaron.
    Primero se formaron la tierra, las montañas y los valles; se dividieron las corrientes de agua, los arroyos se fueron corriendo libremente entre los cerros, y las aguas quedaron separadas cuando aparecieron las altas montañas.
    Así fue la creación de la tierra, cuando fue formada por el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra, que así son llamados los que primero la fecundaron, cuando el cielo estaba en suspenso y la tierra se hallaba sumergida dentro del agua..
    De esta manera se perfeccionó la obra, cuando la ejecutaron después de pensar y meditar sobre su feliz terminación.
    Luego hicieron a los animales pequeños del monte, los guardianes de todos los bosques, los genios de la montaña, los venados, los pájaros, leones, tigres, serpientes, culebras, cantiles (víboras), guardianes de los bejucos.
    Y dijeron los Progenitores:
    -¿Sólo silencio e inmovilidad habrá bajo los árboles y los bejucos? Conviene que en lo sucesivo haya quien los guarde.
    Así dijeron cuando meditaron y hablaron enseguida. Al punto fueron creados los venados y la aves. En seguida les repartieron sus moradas los venados y a las aves:
    -Tú, venado, dormirás en la vega de los ríos y en los barrancos. Aquí estarás entre la maleza, entre las hierbas; en el bosque os multiplicaréis, en cuatro pies andaréis y os tendréis. Y así como se dijo, así se hizo.
    Luego designaron también su morada a los pájaros pequeños y a las aves mayores:
    -Vosotros, pájaros, habitaréis sobre los árboles y los bejucos, allí haréis vuestros nidos, allí os multiplicaréis, allí os sacudiréis en las ramas de los árboles y de los bejucos. Así les fue dicho a los venados y a los pájaros para que hicieran lo que debían hacer, y todos tomaron sus habitaciones y sus nidos.
    De esta manera los Progenitores les dieron sus habitaciones a los animales de la tierra.
    Y estando terminada la creación de todos los cuadrúpedos y las aves, les fue dicho a los cuadrúpedos y pájaros por el Creador y Formador y los Progenitores:
    -Hablad, gritad, gorjead, llamad, hablad cada uno según vuestra especie, según la variedad de cada uno. Así les fue dicho a los venados, los pájaros, leones, tigres y serpientes.
    -Decid, pues, nuestros nombres, alabadnos a nosotros, vuestra madre, vuestro padre. ¡Invocad, pues, a Huracán, Chipi-Caculhá, Raxa-Caculhá, el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra el Creador, el Formador, los Progenitores; hablad, ínvocadnos, adoradnos!, les dijeron.
    Pero no se pudo conseguir que hablaran como los hombres; sólo chillaban, cacareaban y graznaban; no se manifestó la forma de su lenguaje, y cada uno gritaba de manera diferente.
    Cuando el Creador y el Formador vieron que no era posible que hablaran, se dijeron entre sí:
    -No ha sido posible que ellos digan nuestro nombre, el de nosotros, sus creadores y formadores. Esto no está bien, dijeron entre sí los Progenitores. Entonces se les dijo:
    -Seréis cambiados porque no se ha conseguido que habléis. Hemos cambiado de parecer: vuestro alimento, vuestra pastura, vuestra habitación y vuestros nidos los tendréis, serán los barrancos y los bosques, porque no se ha podido lograr que nos adoréis ni nos invoquéis. Todavía hay quienes nos adoren, haremos otros seres que sean obedientes. Vosotros, aceptad vuestro destino: vuestras carnes serán trituradas. Así será. Ésta será vuestra suerte. Así dijeron cuando hicieron saber su voluntad a los animales pequeños y grandes que hay sobre la faz de la tierra.
    Así, pues, hubo que hacer una nueva tentativa de crear y formar al hombre por el Creador, el Formador y los Progenitores.
    -¡A probar otra vez! Ya se acercan el amanecer y la aurora; ¡hagamos al que nos sustentará y alimentará! ¿Cómo haremos para ser invocados para ser recordados sobre la tierra? Ya hemos probado con nuestras primeras obras, nuestras primeras criaturas; pero no se pudo lograr que fuésemos alabados y venerados por ellos. Probemos ahora a hacer unos seres obedientes, respetuosos, que nos sustenten y alimenten. De este modo hicieron a los seres humanos que existen en la tierra.
    Los dioses gemelos: Hunahpú e Ixbalanqué[editar]
    El Popol Vuh también relata las hazañas de los dioses gemelos: Hunahpú e Ixbalanqué, que descendieron a Xib'alb'a (inframundo) y vencieron a los Ajawab, y se convirtieron en el Sol y la Luna. He aquí un fragmento de la historia de su nacimiento:

    Cuando llegó el día de su nacimiento, dio a luz la joven que se llamaba Ixquic; pero la abuela no los vio cuando nacieron. En un instante fueron dados a luz los dos muchachos llamados Hunahpú e lxbalanqué. Allá en el monte fueron dados a luz.
    Luego llegaron a la casa, pero no podían dormirse.
    -¡Anda a botarlos afuera!, dijo la vieja, porque verdaderamente es mucho lo que gritan. Y en seguida fueron a ponerlos sobre un hormiguero. Allí durmieron tranquilamente. Luego los quitaron de ese lugar y los pusieron sobre las espinas.
    Ahora bien, lo que querían Hunbatz y Hunchouén era que murieran allí mismo en el hormiguero, o que murieran sobre las espinas. Deseábanlo así a causa del odio y de la envidia que por ellos sentían Hunbatz y Hunchouén.
    Al principio se negaban a recibir en la casa a sus hermanos menores; no los conocían y así se criaron en el campo. Hunbatz y Hunchouén eran grandes músicos y cantores; habían crecido en medio de muchos trabajos y necesidades y pasaron por muchas penas, pero llegaron a ser muy sabios. Eran a un tiempo flautistas, cantores, pintores y talladores; todo lo sabían hacer.
    Tenían noticia de su nacimiento y sabían también que eran los sucesores de sus padres, los que fueron a Xibalbá y murieron allá. Grandes sabios eran, pues Hunbatz y Hunchouén y en su interior sabían todo lo relativo al nacimiento de sus hermanos menores. Sin embargo, no demostraban su sabiduría, por la envidia que les tenían, pues sus corazones estaban llenos de mala voluntad para ellos, sin que Hunahpú e lxbalanqué los hubieran ofendido en nada.
    Estos últimos se ocupaban solamente de tirar con cerbatana todos los días; no eran amados de la abuela ni de Hunbatz, ni de Hunchouén. No les daban de comer; solamente cuando ya estaba terminada la comida y habían comido Hunbatz y Hunchouén, entonces llegaban ellos, Pero no se enojaban, ni se encolerizaban y sufrían calladamente, porque sabían su condición y se daban cuenta de todo con claridad. Traían sus pájaros cuando venían cada día, y Hunbatz y Hunchouén se los comían, sin darle nada a ninguno de los dos, Hunahpú e lxbalanqué.
    La sola ocupación de Hunbatz y Hunchouén era tocar la flauta y cantar.


    LIBRO SAGRADO DE LOS MAYAS

    “POPOL VUH” (o “Libro del Indígena Quiché”)
    El mito de la creación de los mayas

    Traducción de la versión francesa del profesor Georges Raynaud, director de estudios sobre las religiones de la América Precolombina, en la Escuela de Altos Estudios de París, por los alumnos titulares de la misma MIGUEL ÁNGEL ASTURIAS y J. M. GONZÁLEZ DE MENDOZA.

    PREÁMBULO

    El Popol-Vuh, que puede traducirse Popol, comunidad, consejo, y Vuh, libro, Libro del Consejo o Libro de la Comunidad, fue pintado. Lo dice el texto: “Este libro es el primer libro pintado antaño”. ¿El primer libro? ¿Querrá significarse con esto el más importante, algo así como la Biblia? “Pero su faz está oculta”, sigue el texto. ¿Oculta, por qué? ¿Fue destruido? ¿Fue quemado? ¿Se consumió en la ciudad de Utatlán, entregada a las llamas, reducida a cenizas por el Conquistador? “Su faz está oculta al que ve”, añade el texto, lo que mueve a pensar que no está oculta para el que, sin ver, conserva dicha faz en la memoria y la transmite oralmente.

    Originalmente, el Popol-Vuh fue pintura, memoria, palabra, y en esta forma de tradición oral se conserva hasta mediados del siglo XVI, época en que vuelve a ser escrito, por un indígena, antiguo sacerdote quizá, en lengua quiché, con caracteres latinos. Este manuscrito, que constituye el verdadero original del Popol-Vuh, llega a manos de Fr. Francisco Ximénez, cura párroco de Santo Tomás Chuilá, población guatemalteca llamada actualmente Chichicastenango, a principios del siglo XVIII. Por eso se conoce el Popol-Vuh con el nombre de “Manuscrito de Chichicastenango”.

    Descubrirlo el Padre Ximénez, varón versadísimo en lenguas indígenas, y entregarse a su estudio y traducción del quiché al castellano, todo es uno. Pero el perilustre dominico no se contenta con traducir el Popol-Vuh. Para dar testimonio incuestionable de la autenticidad del texto y curarse en salud ante las autoridades religiosas, tal similitud hay entre el Génesis indígena y algunos pasajes de la Biblia, hace algo que la posteridad jamás le pagará bastante: al par de su versión castellana, en columna paralela, copia del texto quiché, es decir, que no sólo nos lega su traducción, sino la transcripción del texto indígena.

    El Padre Ximénez realiza dos versiones. Una primera literal, que no le satisface, y una segunda, más cuidada, que incluye en el primer tomo de la “Crónica de la Provincia de Chiapa y Guatemala”, obra monumental que del archivo de los dominicos pasa en 1854 —con otros documentos del Padre Ximénez—, a la Biblioteca de la Universidad de San Carlos Borromeo. A partir de ese momento el libro sagrado de los quichés va a ser traducido a otras lenguas. El Dr. Carl Scherzer copia el texto en la Biblioteca de la Universidad de Carolina, y traducido al alemán lo publica en Viena, en 1857, bajo el título de “Las historias del origen de los indios de esta Provincia de Guatemala”. El abate Carlos Esteban Brasseur de Bourbourg llega a Guatemala, desde Francia, atraído por la luz de ese manuscrito prodigioso, se afinca en el país, estudia y profundiza la lengua quiché y traduce el Popol-Vuh al francés, versión que publica en París, en 1891, con el título de “Popol-Vuh, le livre sacre et les mythes de l”antiquité américaine”.

    Varias otras traducciones se han hecho desde entonces, y se han publicado algo más de treinta y dos volúmenes, en todas las lenguas, interés que crece de día en día por tratarse de uno de los documentos milenarios de la humanidad.

    Este es el principio de la antiguas historias de este lugar llamado Quiché. Aquí escribiremos y comenzaremos las antiguas historias, el principio y origen de todo lo que se hizo en la ciudad de Quiché, por las tribus de la nación quiché.

    Y aquí traeremos la manifestación, la publicación y la narración de lo que estaba oculto, la revelación por Tzacol, Bitol, Alom, Qaholom, que se llaman Hunahpú-Vuch, Hunahpú-Utiú, Zaqui-Nimá-Tziís, Tepeu, Gucumatz, u Qux Cho, u Qux Paló, Ah Raxá Lac, Ah Raxá Tzel, así llamados. Y [al mismo tiempo] la declaración, la narración conjuntas de la Abuela y el Abuelo cuyos nombres son Ixpiyacoc e Ixmucané, amparadores y protectores, dos veces abuela, dos veces abuelo, así llamados en las historias quichés, cuando contaban todo lo que hicieron en el principio de la vida, el principio de la historia.

    Esto lo escribiremos ya dentro de la ley de Dios, en el Cristianismo, lo sacaremos a luz, porque ya no se ve el Popo Vuh, así llamado, donde se veía claramente la venida del otro lado del mar, la narración de nuestra oscuridad, y se veía claramente la vida.

    Existía el libro original, escrito antiguamente, pero su vista está oculta al investigador y al pensador. Grande era la descripción y el relato de cómo se acabó de formar todo el cielo y la tierra, cómo fue formado y repartido en cuatro partes, cómo fue señalado y el cielo fue medido y se trajo la cuerda de medir y fue extendida en el cielo y en la tierra, en los cuatro ángulos, en los cuatro rincones, como fue dicho por el Creador y el Formador, la madre y el padre de la vida, de todo lo creado, el que da la respiración y el pensamiento, la que da a luz a los hijos, el que vela por la felicidad de los pueblos, la felicidad del linaje humano, el sabio, el que medita en la bondad de todo lo que existe en el cielo, en la tierra, en los lagos y en el mar.

    Notas introductorias:

    Tzacol, Bitol, el Creador y el Formador

    Alom, la diosa madre, la que concibe los hijos, de al, hijo, alán, dar a luz. Qaholom, el dios padre que engendra los hijos, de qahol, hijo del padre, qaholaj, engendrar. Madre y padre los llama Ximénez; son el Gran Padre y la Gran Madre, así llamados por los indios, según refiere Las Casas, y que estaban en el cielo.

    Hunahpú-Vuch, un cazador vulpeja o tacuazín (Opposum), dios del amanecer; vuch es el momento que precede al amanecer. Hunahpú-Vuch, es la divinidad en potencia femenina, según Seler. Hunahpú-Utiú, un cazador coyote, variedad de lobo (Canis latrans), dios de la noche, en potencia masculina;

    Zaqui-Nimá-Tziís, Gran pisote blanco (Nasua nasica) o coatí, encanecido por la edad, diosa madre; y su consorte Nim-Ac, Gran cerdo montés, o jabalí, ausente en este lugar por una omisión mecánica, pero invocado en el capítulo siguiente;

    Tepeu, el rey o soberano, del náhualt Tepeuh, tepeuani, que Molina traduce por conquistador o vencedor en batalla; ah tepeual entre los mayas , quienes lo tomaron igualmente de los mexicanos. Gucumatz, serpiente cubierta de plumas verdes, de guc, en maya, kuk, plumas verdes, quetzal por antonomasia, y cumatz, serpiente; es la versión quiché de Kukulkán, el nombre maya de Quetzalcóatl, el rey tolteca, conquistador, civilizador y dios de Yucatán durante el período del Nuevo Imperio Maya. El fuerte colorido mexicano de la religión de los quichés se refleja en esta pareja creadora que continúa siendo evocada a través del libro hasta que la divinidad toma forma corporal en Tohil, a quien en la Tercera Parte se identifica expresamente con Quetzalcóatl;

    U Qux Cho, el corazón o el espíritu de la laguna. U Qux Paló, el corazón o el espíritu del mar. Ya se verá que a la divinidad la llamaban también el Corazón del Cielo, u Qux Cah;

    Ah Raxá Lac, el Señor del verde plato, o sea la tierra; Ah Raxá Tzel, el Señor de la jícara verde o del cajete azul, como dice Ximénez, o sea el cielo.

    El nombre Hunahpú ha sido objeto de muchas interpretaciones. Literalmente significa un cazador con cerbatana, un tirador; etimológicamente es eso mismo y es vocablo de la lengua maya, ahpú en maya es cazador, y ah ppuh ob, forma de plural, son los monteros que van a la caza, según el Diccionario de Motul. Es evidente, sin embargo, que los quichés debían tener alguna razón más plausible que esta etimología para dar ese nombre a la divinidad. El cazador en los tiempos primitivos era un personaje muy importante; el pueblo vivía de la caza y de los frutos espontáneos de la tierra antes de la invención de la agricultura. Hunahpú sería, en consecuencia, el cazador universal, que proveía al hombre de su sustento; hun tiene también en maya la acepción de general y universal. Pero posiblemente los quichés que descendían directamente de los mayas, quisieron reproducir en el nombre Hunahpú el sonido de la palabra maya Hunab Ku, “el único dios”, que servían para designar al dios principal del panteón maya, que no podía representarse materialmente, por ser incorpóreo. La pintura de un cazador podría haber servido en los tiempos antiguos para representar el fonema Hunab Ku que encerraba una idea abstracta, la de un ser espiritual y divino. El procedimiento es común en la escritura pictográfica precolombina. Hunahpú es también el nombre del vigésimo día del calendario quiché, el día más venerado de los antiguos, equivalente al maya Ahau, señor o jefe, y al náhualt Xóchitl, flor y sol, símbolo del dios sol o Tonatiuh.

    Ixpiyaco e Ixmucané, el viejo y la vieja (en maya ixnuc es vieja), equivalentes de los dioses mexicanos Cipactonal y Oxomoco, los sabios que según la leyenda tolteca inventaron la astrología judiciaria y compusieron la cuenta de los tiempos, o sea el calendario.

    Primera Parte

    Capítulo Primero

    Esta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo.

    Esta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas ni bosques: sólo el cielo existía.

    No se manifestaba la faz de la tierra. Sólo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión.

    No había nada que estuviera en pie; sólo el agua en reposo, el mar apacible, solo y tranquilo. No había nada dotado de existencia.

    Solamente había inmovilidad y silencio en la obscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad. Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules, por eso se les llama Gucumatz. De grandes sabios, de grandes pensadores es su naturaleza. De esta manera existía el cielo y también el Corazón del Cielo, que éste es el nombre de Dios. Así contaban.

    Llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la obscuridad, en la noche, y hablaron entre sí Tepeu y Gucumatz. Hablaron, pues, consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamiento.

    Entonces se manifestó con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre.

    Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del Cielo, que se llama Huracán.

    El primero se llama Caculhá-Huracán. El segundo es Chipi-Caculhá. El tercero es Raxá-Caculhá. Y estos tres son el Corazón del Cielo.

    Entonces vinieron juntos Tepeu y Gucumatz; entonces conferenciaron sobre la vida y la claridad, cómo se hará para que aclare y amanezca, quién será el que produzca el alimento y el sustento.

    — ¡Hágase así! ¡Que se llene el vacío! ¡Que esta agua se retire y desocupe [el espacio], que surja la tierra y que se afirme! Así dijeron. ¡Que aclare, que amanezca en el cielo y en la tierra! No habrá gloria ni grandeza en nuestra creación y formación hasta que exista la criatura humana, el hombre formado. Así dijeron.

    Luego la tierra fue creada por ellos. Así fue en verdad como se hizo la creación de la tierra: — ¡Tierra! — dijeron, y al instante fue hecha.

    Como la neblina, como la nube y como una polvareda fue la creación, cuando surgieron del agua las montanas; y al instante crecieron las montañas.

    Solamente por un prodigio, sólo por arte mágica se realizó la formación de las montañas y los valles; y al instante brotaron juntos los cipresales y pinares en la superficie.

    Y así se llenó de alegría Gucumatz, diciendo : — ¡Buena ha sido tu venida, Corazón del Cielo; tú, Huracán, y tú, Chipi-Caculhá, Raxá-Caculhá!

    — Nuestra obra, nuestra creación será terminada — contestaron.

    Primero se formaron la tierra, las montañas y los valles; se dividieron las corrientes de agua, los arroyos se fueron corriendo libremente entre los cerros, y las aguas quedaron separadas cuando aparecieron las altas montañas.

    Así fue la creación de la tierra, cuando fue formada por el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra, que así son llamados los que primero la fecundaron, cuando el cielo estaba en suspenso y la tierra se hallaba sumergida dentro del agua.

    De esta manera se perfeccionó la obra, cuando la ejecutaron después de pensar y meditar sobre su feliz terminación.

    Capítulo II

    Luego hicieron a los animales pequeños del monte, los guardianes de todos los bosques, los genios de la montaña, los venados, los pájaros, leones, tigres, serpientes, culebras, cantiles [víboras], guardianes de los bejucos.

    Y dijeron los Progenitores: — ¿Sólo silencio e inmovilidad habrá bajo los árboles y los bejucos? Conviene que en lo sucesivo haya quien los guarde.

    Asi dijeron cuando meditaron y hablaron en seguida. Al punto fueron creados los venados y las aves. En seguida les repartieron sus moradas a los venados y a las aves.

    — Tú, venado, dormirás en la vega de los ríos y en los barrancos. Aquí estarás entre la maleza, entre las hierbas; en el bosque os multiplicaréis, en cuatro pies andaréis y os sostendréis– . Y así como se dijo, se hizo.

    Luego designaron también su morada a los pájaros pequeños y a las aves mayores:

    — Vosotros, pájaros, habitaréis sobre los árboles y los bejucos, allí haréis vuestros nidos, allí os multiplicaréis, allí os sacudiréis en las ramas de los árboles y de los bejucos –. Así les fue dicho a los venados y a los pájaros para que hicieran lo que debían hacer, y todos tomaron sus habitaciones y sus nidos.

    De esta manera los Progenitores les dieron sus habitaciones a los animales de la tierra. Y estando terminada la creación de todos los cuadrúpedos y las aves, les fue dicho a los cuadrúpedos y pájaros por el Creador y el Formador y los Progenitores:

    — Hablad, gritad, gorjead, llamad, hablad cada uno según vuestra especie, según la variedad de cada uno — . Así les fue dicho a los venados, los pájaros, leones, tigres y serpientes.

    — Decid, pues, vuestros nombres, alabadnos a nosotros, vuestra madre, vuestro padre. ¡Invocad, pues, a Huracán, Chipi-Calculhá, Raxa-Calculhá, el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra, el Creador, el Formador, los Progenitores; hablad, invocadnos, adoradnos! — les dijeron.

    Pero no se pudo conseguir que hablaran como los hombres; sólo chillaban, cacareaban y gramaban; no se manifestó la forma de su lenguaje, y cada uno gritaba de manera diferente.

    Cuando el Creador y el Formador vieron que no era posible que hablaran, se dijeron entre sí : — No ha sido posible que ellos digan nuestro nombre, el de nosotros, sus creadores y formadores. Esto no está bien –, dijeron entre sí los Progenitores.

    Entonces se les dijo : — Seréis cambiados porque no se ha conseguido que habléis. Hemos cambiado de parecer : vuestro alimento, vuestra pastura, vuestra habitación y vuestros nidos los tendréis, serán los barrancos y los bosques, porque no se ha podido lograr que nos adoréis ni nos invoquéis. Todavía hay quienes nos adoren, haremos otros [seres] que sean obedientes. Vosotros aceptad vuestro destino: vuestras carnes serán trituradas. Así será. Esta será vuestra suerte–. Así dijeron cuando hicieron saber su voluntad a los animales pequenos y grandes que hay sobre la faz de la tierra.

    Luego quisieron probar suerte nuevamente; quisieron hacer otra tentativa y quisieron probar de nuevo a que los adoraran.

    Pero no pudieron entender su lenguaje entre ellos mismos, nada pudieron conseguir y nada pudieron hacer. Por esta razón fueron inmoladas sus carnes y fueron condenados a ser comidos y matados los animales que existen sobre la faz de la tierra.

    Así, pues, hubo que hacer una nueva tentativa de crear y formar al hombre por el Creador, el Formador y los Progenitores.

    — ¡A probar otra vez! Ya se acercan el amanecer y la aurora; hagamos al que nos sustentará y alimentará! ¿Cómo haremos para ser invocados, para ser recordados sobre la tierra? Ya hemos probado con nuestras primeras obras, nuestras primeras criaturas; pero no se pudo lograr que fuésemos alabados y venerados por ellos. Probemos ahora a hacer unos seres obedientes, respetuosos, que nos sustenten y alimenten — . Así dijeron.

    Entonces fue la creación y la formación. De tierra, de lodo hicieron la carne [del hombre]. Pero vieron que no estaba bien, porque se deshacía, estaba blando, no tenía movimiento, no tenía fuerza, se caía, estaba aguado, no movía la cabeza, la cara se le iba para un lado, tenía velada la vista, no podía ver hacia atrás. Al principio hablaba, pero no tenía entendimiento. Rápidamente se humedeció dentro del agua y no se pudo sostener.

    Y dijeron el Creador y el Formador: — Bien se ve que no podía andar ni multiplicarse. Que se haga una consulta acerca de esto, dijeron.

    Entonces desbarataron y deshicieron su obra y su creación. Y en seguida dijeron: — ¿Cómo haremos para perfeccionar, para que salgan bien nuestros adoradores, nuestros invocadores?– Así dijeron cuando de nuevo consultaron entre sí.

    — Digámosles a Ixpiyacoc, Ixmucané, Hunahpú-Vuch, Hunahpú-Utiú : ¡Probad suerte otra vez! ¡Probad a hacer la creación! — Así dijeron entre sí el Creador y el Formador cuando hablaron a Ixpiyacoc e Ixmucané.

    En seguida les hablaron a aquellos adivinos, la abuela del día, la abuela del alba, que así eran llamados por el Creador y el Formador, y cuyos nombres eran Ixpiyacoc e Ixmucané.

    Y dijeron Huracán, Tepeu y Gucumatz cuando le hablaron al agorero, al formador, que son los adivinos: — Hay que reunirse y encontrar los medios para que el hombre que vamos a crear nos sostenga y alimente, nos invoque y se acuerde de nosotros.

    — Entrad, pues, en consulta, abuela, abuelo, nuestra abuela, nuestro abuelo, Ixpiyacoc, Ixmucané, haced que aclare, que amanezca, que seamos invocados, que seamos adorados, que seamos recordados por el hombre creado, por el hombre formado, por el hombre mortal, haced que así se haga.

    — Dad a conocer vuestra naturaleza, Hunaphú-Vuch, Hunahpú-Utiú, dos veces madre, dos veces padre, Nim-Ac, Nimá-Tziís, el Señor de la esmeralda, el joyero, el escultor, el tallador, el Señor de los hermosos platos, el Señor de la verde jícara, el maestro de la resina, el maestro Toltecat, la abuela del sol, la abuela del alba, que así seréis llamados por nuestras obras y nuestras criaturas.

    — Echad la suerte con vuestros granos de maíz y de tzité. Hágase así y se sabrá y resultará si labraremos o tallaremos su boca y sus ojos en madera–. Así les fue dicho a los adivinos.

    A continuación vino la adivinación, la echada de la suerte con el maíz y el tzité. ¡Suerte! ¡Criatura!, les dijeron entonces una vieja y un viejo. Y este viejo era el de las suertes del tzité, el llamado Ixpiyacoc. Y la vieja era la adivina, la formadora, que se llamaba Chiracán Ixmucané.

    Y comenzando la adivinación, dijeron así: — ¡Juntaos, acoplaos! ¡Hablad, que os oigamos, decid, declarad si conviene que se junte la madera y que sea labrada por el Creador y el Formador, y si éste [el hombre de madera] es el que nos ha de sustentar y alimentar cuando aclare, cuando amanezca!

    Tú, maíz; tú, tzité; tú, suerte; tú, criatura; ¡uníos, ayuntaos! les dijeron al maíz, al tzité, a la suerte, a la criatura. ¡Ven a sacrificar aquí, Corazón del Cielo; no castiguéis a Tepeu y Gucumatz!

    Entonces hablaron y dijeron la verdad : — Buenos saldrán vuestros muñecos hechos de madera; hablarán y conversarán vuestros muñecos hechos de madera, hablarán y conversarán sobre la faz de la tierra.

    — ¡Así sea! — contestaron, cuando hablaron.

    Y al instante fueron hechos los muñecos labrados en madera. Se parecían al hombre, hablaban como el hombre y poblaron la superficie de la tierra.

    Existieron y se multiplicaron; tuvieron hijas, tuvieron hijos los muñecos de palo; pero no tenían alma, ni entendimiento, no se acordaban de su Creador, de su Formador; caminaban sin rumbo y andaban a gatas.

    Ya no se acordaban del Corazón del Cielo y por eso cayeron en desgracia. Fue solamente un ensayo, un intento de hacer hombres. Hablaban al principio, pero su cara estaba enjuta; sus pies y sus manos no tenían consistencia; no tenían sangre, ni substancia, ni humedad, ni gordura; sus mejillas estaban secas, secos sus pies y sus manos, y amarillas sus carnes. Por esta razón ya no pensaban en el Creador ni en el Formador, en los que les daban el ser y cuidaban de ellos.

    Estos fueron los primeros hombres que en gran número existieron sobre la faz de la tierra.

    Capítulo III

    En seguida fueron aniquilados, destruidos y deshechos los muñecos de palo, recibieron la muerte.

    Una inundación fue producida por el Corazón del Cielo; un gran diluvio se formó, que cayó sobre las cabezas de los muñecos de palo.

    De tzité se hizo la carne del hombre, pero cuando la mujer fue labrada por el Creador y el Formador, se hizo de espadaña la carne de la mujer. Estos materiales quisieron el Creador y el Formador que entraran en su composición.

    Pero no pensaban, no hablaban con su Creador, su Formador, que los habían hecho, que los habían creado. Y por esta razón fueron muertos, fueron anegados. Una resina abundante vino del cielo. El llamado Xecotcovach llegó y les vació los ojos; Camalotz vino a cortarles la cabeza; y vino Cotzbalam y les devoró las carnes. El Tucumbalam llegó también y les quebró y magulló los huesos y los nervios, les molió y desmoronó los huesos.

    Y esto fue para castigarlos porque no habían pensado en su madre, ni en su padre, el Corazón del Cielo, llamado Huracán. Y por este motivo se obscureció la faz de la tierra y comenzó una lluvia negra, una lluvia de día, una lluvia de noche.

    Llegaron entonces los animales pequenos, los animales grandes, y los palos y las piedras les golpearon las caras. Y se pusieron todos a hablar; sus tinajas, sus comales, sus platos, sus ollas, sus perros, sus piedras de moler, todos se levantaron y les golpearon las caras.

    — Mucho mal nos hacíais; nos comíais, y nosotros ahora os morderemos — les dijeron sus perros y sus aves de corral.

    Y las piedras de moler: — Eramos atormentadas por vosotros; cada día, cada día, de noche, al amanecer, todo el tiempo hacían holi, holi, huqui, huqui nuestras caras, a causa de vosotros. Este era el tributo que os pagábamos. Pero ahora que habéis dejado de ser hombres probaréis nuestras fuerzas. Moleremos y reduciremos a polvo vuestras carnes, les dijeron sus piedras de moler.

    Y he aquí que sus perros hablaron y les dijeron : — ¿Por qué no nos dabais nuestra comida? Apenas estábamos mirando y ya nos arrojabais de vuestro lado y nos echabais fuera. Siempre teníais listo un palo para pegarnos mientras comíais.

    Así era como nos tratabais. Nosotros no podíamos hablar. Quizás no os diéramos muerte ahora; pero ¿por qué no reflexionabais, por qué no pensabais en vosotros mismos? Ahora nosotros os destruiremos, ahora probaréis vosotros los dientes que hay en nuestra boca: os devoraremos, dijeron los perros, y luego les destrozaron las caras.

    Y a su vez sus comales, sus ollas les hablaron así : — Dolor y sufrimiento nos causabais. Nuestra boca y nuestras caras estaban tiznadas, siempre estábamos puestos sobre el fuego y nos quemabais como si no sintiéramos dolor. Ahora probaréis vosotros, os quemaremos — dijeron sus ollas, y todos les destrozaron las caras. Las piedras del hogar que estaban amontonadas, se arrojaron directamente desde el fuego contra sus cabezas causándoles dolor.

    Desesperados corrían de un lado para otro; querían subirse sobre las casas y las casas se caían y los arrojaban al suelo; querían subirse sobre los árboles y los árboles los lanzaban a lo lejos; querían entrar a las cavernas y las cavernas se cerraban ante ellos.

    Así fue la ruina de los hombres que habían sido creados y formados, de los hombres hechos para ser destruidos y aniquilados: a todos les fueron destrozadas las bocas y las caras.

    Y dicen que la descendencia de aquellos son los monos que existen ahora en los bosques; éstos son la muestra de aquellos, porque sólo de palo fue hecha su carne por el Creador y el Formador.

    Y por esta razón el mono se parece al hombre, es la muestra de una generación de hombres creados, de hombres formados que eran solamente muñecos y hechos solamente de madera.

    Segunda Parte

    Capítulo X

    (…)

    Dijo entonces Ixbalamqué a Hunahpú: -¿Comenzará ya a amanecer? mira tú.

    -Tal vez sí, voy a ver, contestó éste.

    Y como tenía muchas ganas de ver afuera de la boca de la cerbatana y quería ver si había amanecido, al instante le cortó la cabeza Camazotz y el cuerpo de Hunahpú quedó decapitado.

    Nuevamente preguntó lxbalanqué: -¿No ha amanecido todavía? Pero Hunahpú no se movía. -¿A dónde ha ido Hunahpú? ¿Qué es lo que has hecho? Pero no se movía, y permanecía callado.

    Entonces se sintió avergonzado lxbalanqué y exclamó: -¡Desgraciados de nosotros! Estamos completamente vencidos.

    Fueron en seguida a colgar la cabeza sobre el juego de pelota por orden expresa de Hun-Camé y Vucub-Camé, y todos los de Xibalba se regocijaron por lo que le había sucedido a la cabeza de Hunahpú.

    Capítulo XI

    En seguida llamó lxbalanqué a todos los animales, al pisote, al jabalí, a todos los animales pequeños y grandes, durante la noche, y a la madrugada les preguntó cuál era su comida.

    -¿Cuál es la comida de cada uno de vosotros? pues yo os he llamado para que escojáis vuestra comida, les dijo lxbalanqué.

    -Muy bien, contestaron. Y en seguida se fueron a tomar cada uno lo suyo, y se marcharon todos juntos. Unos fueron a tomar las cosas podridas; otros fueron a coger hierbas; otros fueron a recoger piedras. Otros fueron a recoger tierra. Variadas eran las comidas de los animales pequeños y de los animales grandes.

    Detrás de ellos se había quedado la tortuga, la cual llegó contoneándose a tomar su comida. Y llegando al extremo del cuerpo tomó la forma de la cabeza de Hunahpú, y al instante le fueron labrados los ojos.

    Muchos sabios vinieron entonces del cielo. El Corazón del Cielo, Huracán, vinieron a cernerse sobre la Casa de los Murciélagos.

    Y no fue fácil acabar de hacerle la cara, pero salió muy buena; la cabellera también tenía una hermosa apariencia, y asimismo pudo hablar.

    Pero como ya quería amanecer y el horizonte se teñía de rojo. –oscurece de nuevo, viejo!, le fue dicho al zopilote.

    -Está bien, contestó el viejo, y al instante oscureció el viejo. “Ya oscureció el zopilote”, dice ahora la gente.

    Y así, durante la frescura del amanecer, comenzó su existencia.

    -¿Estará bien?, dijeron. ¿Saldrá parecido a Hunahpú?

    -Está muy bien, contestaron. Y efectivamente, parecía de hueso la cabeza, se había transformado en una cabeza verdadera.

    Luego hablaron entre sí y se pusieron de acuerdo:

    -No juegues tú a la pelota; haz únicamente como que juegas yo sólo lo haré todo, le dijo Ixbalanqué.

    En seguida le dio sus órdenes a un conejo:

    -Anda a colocarte sobre el juego de pelota, quédate allí entre el encinal, le fue dicho al conejo cuando se le dieron estas instrucciones durante la noche.

    En seguida amaneció y los dos muchachos estaban buenos y sanos. Luego bajaron a jugar a la pelota. La cabeza de Hunahpú estaba colgada sobre el juego de pelota.

    -¡Hemos triunfado! ¡Habéis labrado vuestra propia ruina; ¡os habéis entregado! les decían. De esta manera provocaban a Hunahpú.

    -Pégale a la cabeza con la pelota, le decían. Pero no lo molestaban con esto, él no se daba por entendido.

    Luego arrojaron la pelota los Señores de Xibalba. lxbalanqué le salió al encuentro; la pelota iba derecho al anillo, pero se detuvo, rebotando, pasó rápidamente por encima del juego de pelota y de un salto se dirigió hasta el encinal.

    El conejo salió al instante y se fue saltando; y los de Xibalba corrían persiguiéndolo. Iban haciendo ruido y gritando tras el conejo. Acabaron por irse todos los de Xibalba.

    En seguida se apoderó Ixbalanqué de la cabeza de Hunahpú; se llevó de nuevo la tortuga y fue a colocarla sobre el juego de pelota. Y aquella cabeza era verdaderamente la cabeza de Hunahpú y los dos muchachos se pusieron muy contentos.

    Fueron, pues, los de Xibalba a buscar la pelota y habiéndola encontrado entre las encinas, los llamaron, diciendo:

    -Venid acá. Aquí está la pelota, nosotros la encontramos, dijeron, y la tenían colgando.

    Cuando regresaron los de Xibalba exclamaron. -¿Qué es lo que vemos?

    Luego comenzaron nuevamente a jugar. Tantos iguales hicieron por ambas partes.

    En seguida lxbalanqué le lanzó una piedra a la tortuga; ésta se vino al suelo y cayó en el patio del juego de pelota hecha mil pedazos como pepitas, delante de los Señores.

    -¿Quién de vosotros irá a buscarla? ¿Dónde está el que irá a traerla? dijeron los de Xibalba.

    Y así fueron vencidos los señores de Xibalba por Hunahpú e Ixbalanqué. Grandes trabajos pasaron éstos, pero no murieron, a pesar de todo lo que les hicieron.

    Tercera Parte

    Capítulo I

    He aquí, pues, el principio de cuando se dispuso hacer al hombre, y cuando se buscó lo que debía entrar en la carne del hombre.

    Y dijeron los Progenitores, los Creadores y Formadores, que se llaman Tepeu y Gucumatz: “Ha llegado el tiempo del amanecer, de que se termine la obra y que aparezcan los que nos han de sustentar, y nutrir, los hijos esclarecidos, los vasallos civilizados; que aparezca el hombre, la humanidad, sobre la superficie de la tierra.” Así dijeron.

    Se juntaron, llegaron y celebraron consejo en la oscuridad y en la noche; luego buscaron y discutieron, y aquí reflexionaron y pensaron. De esta manera salieron a luz claramente sus decisiones y encontraron y descubrieron lo que debía entrar en la carne del hombre.

    Poco faltaba para que el sol, la luna y las estrellas aparecieran sobre los Creadores y Formadores.

    De Paxil, de Cayalá, así llamados, vinieron las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas.

    Estos son los nombres de los animales que trajeron la comida: Yac [el gato de monte], Utiú [el coyote], Quel [una cotorra vulgarmente llamada chocoyo] y Hoh [el cuervo]. Estos cuatro animales les dieron la noticia de las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, les dijeron que fueran a Paxil y les enseñaron el camino de Paxil.

    Y así encontraron la comida y ésta fue la que entró en la carne del hombre creado, del hombre formado; ésta fue su sangre, de ésta se hizo la sangre del hombre. Así entró el maíz [en la formación del hombre] por obra de los Progenitores.

    Y de esta manera se llenaron de alegría, porque habían descubierto una hermosa tierra, llena de deleites, abundante en mazorcas amarillas y mazorcas blancas y abundante también en pataxte y cacao, y en innumerables zapotes, anonas, jocotes, nances, matasanos y miel. Abundancia de sabrosos alimentos había en aquel pueblo llamado de Paxil y Cayalá.

    Había alimentos de todas clases, alimentos pequeños y grandes, plantas pequeñas y plantas grandes. Los animales enseñaron el camino. Y moliendo entonces las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, hizo Ixmucané nueve bebidas, y de este alimento provinieron la fuerza y la gordura y con él crearon los músculos y el vigor del hombre. Esto hicieron los Progenitores, Tepeu y Gucumatz, así llamados.

    A continuación entraron en pláticas acerca de la creación y la formación de nuestra primera madre y padre. De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre. Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres, los cuatro hombres que fueron creados.

    Capítulo II

    Estos son los nombres de los primeros hombres que fueron creados y formados: el primer hombre fue Balam-Quitzé, el segundo Balam-Acab, el tercero Mahucutah y el cuarto Iqui-Balam.

    Estos son los nombres de nuestras primeras madres y padres.

    Se dice que ellos sólo fueron hechos y formados, no tuvieron madre, no tuvieron padre. Solamente se les llamaba varones. No nacieron de mujer, ni fueron engendrados por el Creador y el Formador, por los progenitores. Sólo por un prodigio, por obra de encantarniento fueron creados y formados por el Creador, el Formador, los Progenitores, Tepeu y Gucumatz. Y como tenían la apariencia de hombres, hombres fueron; hablaron, conversaron, vieron y oyeron, anduvieron, agarraban las cosas; eran hombres buenos y hermosos y su figura era figura de varón.

    Fueron dotados de inteligencia; vieron y al punto se extendió su vista, alcanzaron a ver, alcanzaron a conocer todo lo que hay en el mundo. Cuando miraban, al instante veían a su alrededor y contemplaban en torno a ellos la bóveda del cielo y la faz redonda de la tierra. Las cosas ocultas [por la distancia] las veían todas, sin tener primero que moverse; en seguida veían el mundo y asimismo desde el lugar donde estaban lo veían.

    Grande era su sabiduría; su vista llegaba hasta los bosques, las rocas, los lagos, los mares, las montañas y los valles. En verdad eran hombres admirables Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam.

    Entonces les preguntaron el Creador y el Formador : — ¿Que pensáis de vuestro estado? ¿No miráis. ¿No oís? ¿No son buenos vuestro lenguaje y vuestra manera de andar? ¡Mirad, pues! ¡Contemplad el mundo, ved si aparecen las montañas y los valles! ¡Probad, pues, a ver!, les dijeron.

    Y en seguida acabaron de ver cuanto había en el mundo. Luego dieron las gracias al Creador y al Formador : — ¡En verdad os damos gracias dos y tres veces! Hemos sido creados, se nos ha dado una boca y una cara, hablamos, oímos, pensamos y andamos; sentimos perfectamente y conocemos lo que está lejos y lo que está cerca. Vemos también lo grande y lo pequeño en el cielo y en la tierra. Os damos gracias, pues, por habernos creado, ¡oh Creador y Formador!, por habernos dado el ser, ¡oh abuela nuestra! ¡Oh nuestro abuelo!, dijeron dando las gracias por su creación y formación.

    Acabaron de conocerlo todo y examinaron los cuatro rincones y los cuatro puntos de la bóveda del cielo y de la faz de la tierra.

    Pero el Creador y el Formador no oyeron esto con gusto. — No está bien lo que dicen nuestras criaturas, nuestras obras; todo lo saben, lo grande y lo pequeño –dijeron. Y así celebraron consejo nuevamente los Progenitores : — ¿Qué haremos ahora con ellos? ¡Que su vista sólo alcance a lo que está cerca, que sólo vean un poco de la faz de la tierra! No está bien lo que dicen. ¿Acaso no son por su naturaleza simples criaturas y hechuras [nuestras]? ¿Han de ser ellos también dioses? ¿Y si no procrean y se multiplican cuando amanezca, cuando salga el sol? ¿Y si no se propagan? — Así dijeron.

    — Refrenemos un poco sus deseos, pues no está bien lo que vemos. ¿Por ventura se han de igualar ellos a nosotros, sus autores, que podemos abarcar grandes distancias, que lo sabemos y vemos todo?

    Esto dijeron el Corazón del Cielo, Huracán, Chipi-Caculhá, Raxá-Caculhá, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, Ixpiyacoc, Ixmucané, el Creador y el Formador. Así hablaron y en seguida cambiaron la naturaleza de sus obras, de sus criaturas.

    Entonces el Corazón del Cielo les echó un vaho sobre los ojos, los cuales se empañaron como cuando se sopla sobre la luna de un espejo. Sus ojos se velaron y sólo pudieron ver lo que estaba cerca, sólo esto era claro para ellos.

    Así fue destruida su sabiduría y todos los conocimientos de los cuatro hombres, origen y principio [de la raza quiché].

    Así fueron creados y formados nuestros abuelos, nuestros padres, por el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra.



    Sea el alba (Traducción de Miguel Ángel Asturias)


    Fragmento

    I

    Salud, oh Constructores, oh, Formadores!
    Vosotros veis
    Vosotros escucháis
    ¡Vosotros!
    No nos abandonéis, no nos dejéis
    ¡Oh Dioses!, en el cielo, sobre la tierra,
    Espíritu del Cielo, Espíritu de la Tierra.
    Dadnos nuestra descendencia, nuestra posteridad,
    mientras haya días, mientras haya albas.
    Que la germinación se haga.
    Que el alba se haga.
    Que numerosos sean los verdes caminos,
    las verdes sendas que vosotros nos dais.
    Que tranquilas, muy tranquilas estén las tribus
    ¡Que perfecta sea la vida, la existencia que nos dais!
    ¡Oh Maestro Gigante, Huella del Relámpago
    Esplendor del Relámpago!
    Huella del Muy Sabio, Esplendor del Muy Sabio,
    Gavilán,
    Maestros-Magos
    Poderosos del Cielo
    Procreadores,
    Engendradores,
    Antiguo Secreto,
    Antigua Ocultadora
    Abuela del Día, Abuela del Alba...
    ¡Que la germinación se haga!
    ¡Que el Alba se haga! (...)


    Fragmento

    II

    Tikal, Guatemala

    Salve Bellezas del Día, Maestros Gigantes,
    Espíritus del Cielo,
    Espíritus de la Tierra,
    Dadores del amarillo, dadores del verde,
    Dadores de Hijas, dadores de Hijos!
    ¡Volveos hacia nosotros, esparcid el verde, el amarillo,
    dad la vida, la existencia a mis hijos, a mi prole !
    ¡Que sean engendrados, que nazcan vuestros sostenes, las fuentes que nos alimenten,
    que os invoquen en el camino, en la senda, al borde de los ríos,
    en los barrancos, bajo los árboles, bajo los bejucos,
    ¡Dadles hijas, hijos!
    ¡Que no haya desgracias ni infortunios!
    ¡Que la mentira no entre detrás de ellos, delante de ellos!
    ¡Que no caigan, que no se hieran, que no se desgarren, que no se quemen!
    ¡Que no caigan ni hacia arriba del camino, ni hacia abajo del camino!
    ¡Que no haya obstáculo, peligro detrás de ellos, delante de ellos!
    ¡Dadles verdes caminos, verdes sendas !
    (..........................)



















    .


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  • 05/12/16--01:40: POEMAS MAYAS [18.689]

  • POEMAS MAYAS

    1º Poema

    La sagrada piedra roja, su piedra,
    el ser rojo oculto en la tierra,
    la ceiba roja primigenia,
    atributo principal del oriente,
    el árbol rojo del monte,
    su árbol,
    sus fríjoles rojos,
    sus fríjoles,
    sus aves rojas de cresta amarilla,
    el rojo maíz tostado.

    La sagrada piedra blanca, su piedra,
    la piedra del norte,
    la ceiba blanca primigenia,
    su atributo principal,
    el ser blanco oculto en la tierra,
    las aves blancas,
    los fríjoles blancos,
    el maíz blanco, su maíz.

    La sagrada piedra negra, su piedra,
    la piedra del poniente,
    la ceiba negra primigenia,
    su principal atributo,
    el maíz negro, su maíz.
    El camote negro, su camote,
    las aves negras, sus aves,
    su casa, la noche oscura,
    el fríjol negro, su fríjol.

    La sagrada piedra amarilla, su piedra,
    la ceiba amarilla primigenia,
    su atributo principal,
    el árbol amarillo del monte, su árbol,
    su camote amarillo,
    as aves amarillas, sus aves.
    El fríjol amarilío, su fríjol.



    2º Poema

    (Un katún corresponde a un año maya o a una cantidad unitaria de calendario maya.)

    En el ll‑Ahau
    es cuando salió Ah mucen cab
    a poner vendas en los ojos
    de Oxlahun ti ku,
    Trece‑deidad...
    Con las vendas de su rostro
    terminó el amanecer para ellos
    y no supieron ya lo que vendría.
    Cuando fue apresado
    Oxlahun ti ku,
    Trece‑deidad,
    por obra de Bolón ti ku,
    Nueve‑deidad;
    entonces será
    cuando bajen cuerdas y fuego
    y piedra y palo
    y sea el golpear con palo y piedra,
    cuando sea apresado Oxlahun ti ku,
    Trece‑deidad.
    Entonces será
    cuando se le rompa la cabeza
    y se le abofetee el rostro,
    y sea escupido y cargado a cuestas
    y despojado de sus insignias
    y cubierto de tizne;
    y el quetzal, el pájaro verde yaxum,
    sea molido y tomado como alimento,
    juntamente con su corazón...
    Por obra de Yax bolón dzacab,
    Gran‑nueve‑fecundador.
    Este se posesionará
    del decimotercero piso del cielo
    y hará que se disperse el polvo
    que se desprende de las semillas
    y la punta de la mazorca desgranada,
    el hueso del maíz,
    aquí sobre la tierra,
    lugar de su corazón,
    porque Oxlahun ti ku,
    Trece‑deidad,
    no respeta el corazón del sustento...

    Se hundirá el cielo
    y se hundirá la tierra también
    cuando los extremos del doblez del katún
    se unan...
    Se alzará entonces Cantul ti ku,
    Cuatro‑deidad;
    los cuatro Bacabes, vertedores,
    que arrasarán la tierra.

    Al terminar el arrasamiento,
    se alazará Chac Imíx che,
    la ceiba roja primigenia,
    columna del cielo,
    señal del amanecer del mundo,
    árbol del Bacab, vertedor,
    en donde se posará Kan xib yuyum,
    el ave amarilla.

    Se alzará también
    Sac Imix che,
    la ceiba blanca al norte,
    allí se posará Sac chic,
    el ave blanca.
    Soporte del cielo,
    señal del aniquilamiento
    será la ceiba blanca.

    Se alzará también Ek Imix che,
    la negra ceiba primigenia,
    al poniente del paísllano.
    Señal de aniquilamiento
    será la ceiba negra.
    Allí se posará Ek tan Picdzoy,
    pájaro de pecho negro.
    Se alzará también Kan Imix che,
    la ceiba amarilla primigenia,
    al sur del país llano,
    como señal de aniquilamiento.
    Allí se posará Kan tan picdzoy,
    pájaro de pecho amarillo...

    Se alzará también
    Yaax Imix che,
    la ceiba verde primigenia,
    en la región central,
    como señal y memoria de aniquilamiento.
    Ella es la que sostiene el plato y el vaso,
    la estera y el trono de los katunes
    que por ella viven.



    3º Poema

    Así explicó el gran sabio,
    el primer profeta Napuctun,
    primer sacerdote solar, ah kin.
    Así es la canción.
    Sucedió que nació el mes,
    allí donde no había despertado la tierra,
    antiguamente.
    Y empezó a caminar por sí mismo...
    Y se explica que haya nacido
    porque sucedió que Oxlahun oc,
    el de los trece pies,
    emparejó su pie.
    Partieron del oriente.
    Y se dijo el nombre del día,
    allí donde no lo había antiguamente...
    Así nació el mes
    y nació el nombre del día
    y nacieron el cielo y la tierra,
    la escalera del agua,
    la tierra, las piedras y los árboles,
    nacieron el mar y la tierra.

    El 1‑Chuen sacó de sí mismo su divinidad,
    él hizo el cielo y la tierra.
    El 2‑Eb hizo la primera escalera
    y bajó su divinidad en medio del cielo,
    en medio del agua,
    donde no había tierra,
    ni piedra, ni árbol.
    El 3‑Ben hizo todas las cosas,
    la muchedumbre de las cosas,
    las realidades de los cielos,
    del mar y de la tierra.
    El 4‑Ix sucedió que se encontraron,
    inclinándose, el cielo y la tierra.
    El 5‑Men sucedió que todo trabajó.
    El 6‑Cib sucedió
    que se hizo la primera luz,
    donde no había sol ni luna.
    El 7‑Caban nació por primera vez la tierra,
    donde no había nada
    para nosotros antiguamente.
    El 8‑Edznab asentó su mano y su pie
    que clavó sobre la tierra.
    El 9‑Cauac ensayó por primera vez
    los mundos inferiores.
    El 10‑Ahau sucedió que los hombres malos
    se fueron a los mundos inferiores...
    El ll‑Imix sucedió que modeló piedra y árbol,
    lo hizo así dentro del sol.
    El 12‑Ik sucedió que nació el viento
    y así se originó su nombre,
    viento, espíritu,
    porque no había muerte dentro de él.
    En el 13‑Akbal sucedió que tomó agua,
    humedeció la tierra
    y modeló el cuerpo del hombre...

    Así nació el mes
    y sucedió que despertó la tierra,
    aparecieron el cielo y la tierra
    y los árboles y la piedra...
    La lectura de la cuenta de los días,
    uno antes que el otro,
    empieza por el oriente...

    Publicado en La mentalidad maya, textos literarios, edición de José Vila Selma, Editora Nacional, 1982
    Extraído de www.webislam.com



    Canción de la danza del arquero flechador
    Versión castellana

    Espía, acechador que andas cazando por los montes,
    una vez, dos veces,
    vamos a cazar a orillas de la arboleda
    en rápida danza, hasta tres veces.
    Alza bien tu frente,
    alista bien la mirada,
    no hagas errores
    para que alcances tu premio.
    ¿Tienes bien afilada la punta de tu dardo?
    ¿Tienes bien enastada la cuerda
    de tu arco, has puesto buena
    resina de calzitn en las plumas
    que están en la punta de la vara de tu dardo?
    ¿Has untado bien
    grasa de ciervo macho
    en la fuerza de tu brazo, en la fuerza de tu pie,
    en tus rodillas, en tus gemelos,
    en tus costillas, en tu tórax, en tu pecho?
    Da tres vueltas rápidas
    alrededor de la columna de piedra pintada,
    ahí donde está atado el viril
    hombre joven, virgen e inmaculado.
    Da la primera, a la segunda
    toma tu arco, ponle la flecha,
    apúntale al pecho, no es necesario
    que pongas toda tu fuerza
    para asaetearlo, para no
    herirlo profundamente en sus carnes,
    para que pueda sufrir un poquito,
    pues así lo quiso
    el Bello Señor Dios.
    Cuando des la segunda vuelta
    a la columna pintada de azul,
    cuando la des,
    asaetéalo de nuevo.
    Habrás de hacer esto
    sin dejar de danzar, porque
    así es como lo hacen los buenos escuderos guerreros,
    los hombres que se escogen
    para dar bondad
    a los ojos del Señor Dios.
    Así como se asoma el sol
    sobre el bosque del oriente,
    comienza del arquero flechador
    el canto.
    Todo lo dan
    los escuderos peleadores.




    Versión maya

    X-pacum-x-pacum-che-
    ti-hum ppel-ti-caa ppel
    coxx-zuut-tut hal-che
    t-alca-okoot tac-oxppel
    Cii liiz u-tan-a-pol-
    malo-ppilha-uich
    maa-menttic-x-ttileich
    tial-caa-ch′a-u-tohol
    A-ci-zuuzma-u-yee a huul
    a-ci-xaab-cheiltma-u-zumil
    a-ppum-adzamaa-maloob
    yiitz-x-caatzim-tut-kuuk
    meel-u-yiit-u-chilbil-a-hul
    A-ci-choimaa-u-u
    tzatzel-xibil-ceh-tu-
    muuk-a-kab-tu-muuka
    ouc-ta-piix-ta-ttoon-
    taa-ch′alatel-taa-tzem
    dzaa-oxppel-alca-zuut-tut
    pach-leil-ocom tum-bonan
    lail-tuux-kaxaan-leil xibil
    pal-h′zac-zuhuy-uinic
    dzaa-u-yaax-ti-ca-sutil/
    chh′ a-a-ppum-dza-u-hul-ch ei l
    toh-tant-u-tzem-ma-kabeilt
    a-dziic-tu-lacal- a muuk-tiyal
    a-huul lomtci-tio lal-ma u
    kilic-tu-tamil u-bakel-u-
    tial-ca paatac-u muk-yaatic
    hu-hum-ppiiltil-ley-u yota
    ciliich celem-yum-ku-
    tu-caa-zuut-ca-dzaa-ti-leil
    ocom tum-ch′o-ca-zuut
    ca-dzal-ca-hulic-tu-caaten
    lailo-yan-a-beiltic-xma-ma
    a patic a uokoot-tu-men
    bail-u-mentic-malo-chi-
    mal-h′batel uinic-tut
    teetal-u-tial u-dza-utz-
    t-yiich-yum-ku-
    Lail-cu-tippil-kin
    t-yokol-kaax-t-lakin-
    cu-hoppol-hul-ppum
    kay-leil-chimal-hba-
    teil-u-dzaicoob-tulacal

    Nota: El presente texto, llamado "Canción de la Danza del Arquero Flechador", forma parte de una colección de cantares mayas, en manuscritos posiblemente del siglo XVIII que están en poder del Sr. Alfredo Barrera Vázquez, quien lo ha publicado ya en la revista Tlalocan, Vol. I, No. 4, 1944, en donde aclara que el texto se refiere seguramente a la canción en la que se exhortaba y aconsejaba a los flecheros cazadores para llevar a cabo el sacrificio humano por flechamiento.

    Extraído de www.palabravirtual.com




    Cómo nació el Uinal 
    (Itzaes (textos del Chilam Balam de Chumayel)
    Versión castellana

    Así explicó el primer gran sabio Merchise, el primer profeta Napuctun, primer sacerdote solar. Asi es la canción. Sucedió que nació el mes ahí donde no había despertado la tierra antiguamente. Y empezó a caminar por sí mismo. Y dijo su abuela materna, y dijo su tía, y dijo su abuela paterna, y dijo su cuñada: "¿No nos fue dicho que veríamos al hombre en el camino?" Decían mientras caminaban. Pero no había hombre antiguamente. Llegaron al Oriente y empezaron a decir: "¿Ha pasado alguien por aquí? He allí las huellas de sus pies.""Mide tu pie" dijo la señora tierra. Y fue y midió su pie allí donde está el señor Dios, el Verbo Divino. Éste fue el origen de que se dijera: Cuenta toda la tierra a pie, doce pies. Y se explica que haya nacido porque sucedió que Ox-lahun Oc emparejó su pie. Partieron del Oriente. Y se dijo el nombre del día ahí donde no lo había antiguamente. Y caminó su abuela materna, y su tía y su abuela paterna y su cuñada. Así nació el mes y nació el nombre del día, y nacieron el cielo y la tierra, la escalera del agua, la tierra, las piedras y los árboles, nacieron el mar y la tierra.

    El Uno Chuen sacó de Sí mismo su divinidad e hizo el cielo y la tierra.

    El Dos Eb hizo la primera escalera y bajó su divinidad enmedio del cielo, enmedio del agua, donde no había tierra, ni piedra, ni árbol.

    El Tres Ben hizo todas las cosas, la muchedumbre de las cosas, las cosas de los cielos, del mar y de la tierra.

    El Cuatro Ix sucedió que se encontraron, inclinándose, el cielo y la tierra.

    El Cinco Men sucedió que todo trabajó.

    El Seis Cib sucedió que se hizo la primera luz, donde no había sol ni luna.

    El Siete Caban nació por primera vez la tierra donde no había nada para nosotros antiguamente.

    El Ocho Edznab asentó su mano y su pie, que clavó sobre la tierra.

    El Nueve Cauac ensayó por primera vez el inframundo.

    El Diez Ahau sucedió que los hombres malos fueron al inframundo porque antiguamente Dios el Verbo no se veía.

    El Once Imix sucedió que modeló piedra y árbol, lo hizo así dentro del sol.

    El Doce Ik′ sucedió que nació el viento, y así se originó su nombre: viento, espíritu, porque no había muerte dentro de él.

    En el Trece Ak′bal sucedió que tomó agua, humedeció la tierra y modeló el cuerpo del hombre.

    El Uno Kan por primera vez se enojó su espíritu por lo malo que había creado.

    El Dos Chichan sucedió que apareció lo malo y se vio dentro de los ojos de la gente.

    El Tres Cimil sucedió que el señor Dios pensó la primera muerte.

    El Cinco Lamat pensó el gran sumidero del mar de agua de lluvia.

    El Seis Muluc sucedió que llenó de tierra los valles cuando no había aún despertado la tierra. Y sucedió que la palabra falsa de Dios entró en todo, ahi donde no había palabra del cielo, ni había piedra ni árbol antiguamente.

    Entonces fueron a probarse a sí mismos. Se dijo pues así:

    ′′Trece en un grupo y siete en otro." Y se dijo que saliera la palabra donde no había palabra. Que se preguntara por su comienzo, porque el primer señor sol aún no había abierto su voz antigua a ellos. Sucedió que se hablaron los unos a los otros. Y fueron enmedio del cielo y se tomaron de la mano unos a otros. Entonces se dijo enmedio de la tierra: Sean abiertos ahí. Y se abrieron ahí los cuatro Tocoob.

    Cuatro Chicchan Ah Toe. E.
    Cuatro Oc Ah Toe. Pió
    Cuatro Men Ah Toe. MER
    Cuatro Ahau Ah Toe.

    Los Ahau son cuatro. 
    Ocho Muluc Cinco Cauac
    Nueve Oc Seis Ahau
    Diez Chuen 2 Siete Imix
    Once Eb Ocho Ik′
    Doce Men 4 Nueve Ak′bal
    Trece Ix 5 Diez Kan
    Uno Men-(Ben) 6 Once Chicchan
    Dos Cib Doce Cimy(sic)
    Tres Caban 7 Trece Manik
    Cuatro Edznab Uno Lamat

    Así nació el mes y sucedió que despertó la tierra, se explicaron el cielo, y la tierra, y los árboles y la piedra. Nació todo por causa del Señor Dios El Verbo. Donde no había cielo ni tierra, estaba ahí su divinidad, nebulosa por sí misma, y creó el universo que había pensado. Conmovióse lo celeste por su divinidad, su gran poderío y su majestad.

    La lectura de la cuenta de los días, uno antes que el otro, empieza por el Oriente, así como su relación.




    Versión maya

    Bay tzolci yax ah miatz, Merchise, yax ah bovat, Napuctun, sacerdote, yax ah kin.
    Lay kay: uchci u zihil uinal ti ma to ahac cab cuchie. Ca hoppi u ximbal tuba tu hunal.
    Ca yalah u chich, ca yalah u dzenaa, ca yalah u mim, ca yalah u muu: "Bal bin c′alab ca bin c′ilab uinic ti be?" Cu thanob ta-rnuk u ximbalob cuchie, minan uinic cuchi.
    Catun kuchiob te ti likine, ca hoppi yalicob: "Mac ti mani uay lae? He yocob lae. Ppiz ta uoci." Ci bin u than u colel cab.
    Cabin u ppizah yoc ca yumil ti (Dio)s Citbil. Lay u chun yalci xoc lah cab oc lae, lahca Oc.
    Lay tzolan zihci turnen oxlahun Oc, uchci u nup tanba yoc.
    Likciob te ti likine. Ca yaiah u kaba ti minan u kaba kin cuchie, zimbalnahci y u chiich y u dzenaa y u mim y u muu.
    Zi uinal, zihci kin u kaba, zihci caan y luum, eb haa, luum, tunich y che, zihci u bal kabnab y luum.

    Hun Chuen u hokzici uba tu kuil. u mentci caan y luum.

    Ca Eb u mentci yax eb. Emcil likul tan yol caá, tan yol haa, minan luum y tunich y che.

    Ox Ben u mentci tulacal bal, hibahun bal u bal caanob y u bal kaknab y u bal luum.

    Can Ix uchci u nixpabal caan y lumm.

    Ho Men uchci u meyah tul-Tal.

    Uac Cib uchci u mente-i yax cib, uchci u zazilhal ti minan kin y u.

    Uuc Caban yax zihci cab ti minan toon cuchi.

    Uaxac Edznab edzlahci u cab y yoc, ca u chichaah yokol luum.

    Bolom Cauac yax tumbabei metnal.

    Lahun Ahau uchci u binob u lobil uinicob ti metnal turnen D(io)s Citbil ma chicanac cuchie.

    Bulu(c) (Im) ix uchci u patic tunich y che, lay u mentah ichil kin.

    Lahcabil Ik uchci u zihzic ¡k. Lay u chun u kabatic. Ik turnen minan cimil ichil lae.

    Oxlahun Ak(b)al uchci u chaic haa, ca yakzah luum. Ca u patah, ca uinic-hi.

    Huinil Kan u yax mentci u leppel yol tumenel u lobil zihzah.

    Ca Chicchan uchci u chictahal u lobil hibal y ¡lah ichil u uich cahe.

    Ox Cimil u tuzci cimil, uchci u tuzci yax cimil ca yumil ti D(io)s.
    Ho Lamat lay u tuzci uuclam chac haal kaknab.

    Uac Muluc uchci u mucchahal kopob tulacal ti mato ahac cabe.

    Lay uchci yocol u tuz thanil ca yumil ti D(io)s tulacal ti minan tun than ti caan, ti minan tunich y che cuchi.

    Catun binob u tum tubaob. Ca yalah tun bayla: "Oxlahun tuc uuc tuc, hun." Lay yalah ca hok u than ti minan than ti. Ca katab u chun turnen yax ahau kin ma ix hepahac u nucul than tiob uchebal u thanic ubaobe. Ca binob tan yol caan, ca u machaah u kab tuba tanbaobe. Catun ualah tan chumuc peten: heklayob lae. Heklaobi Ah Tocob, cantulob lae.

    Can Chicchan Ah Toe. E.
    Canil Oc Ah Toe. Pió
    Ca(n) Men Ah Toe. MER
    Can Ahau Ah Toe.

    Lay Ahauob, cantulob lae. 
    Uaxac Muluc Hoil Cauac
    Boloc Oc Uac Ahau
    Lahun Chuen 2 Uuc Imix
    Buluc £b Uaxacil Ik
    Lahca Ben 4. Bolón Akbal
    Oxlahun Ix 5 Lahun Kan
    Hun Men 6 Buluc Chicchan
    Ca Cib Lahca Cimiy
    Ox Caban 7 Oxlahun Manik
    Can Edznab Hun Lamat

    Lay zihci uinal y uchci yahal cab, tzolci caan y luum y cheob y tunich, zihci tulacal turnen ca yumil ti D(io)s lae, lay Citbil, ti minan caan y luum, ti bay yanil tu Diosil tu muyalil tuba tu hunal, ca u zihzah balean tuzinil. Ca pecnahi tu caanil tu kuil: Ti bay noh uchucil yanil ah tepale. U tzolan kin zanzamal licil u xocol u chun ti likine hebix tzolanile.



    Nota: El Chilam Balam de Chumayel fue escrito en lengua maya yucateca y compilado por Juan José Hoil, del pueblo de Chumayel, en 1782. De él Voz Viva UNAM ha seleccionado tres textos: el primero, habla de los españoles o Dzules con la opinión que de ellos y los cristianos tenían los mayas, al menos algunos de ellos. El segundo, habla del origen y principio de los Itzes, y el tercero, de la creación del tiempo, del uinal o mes, del principio de la cuenta de los días.
    El Chilam Balam de Chumayel ha sido publicado íntegramente dos veces, en castellano por Antonio Mediz Bolio (1930), y en inglés por Ralph L. Roys (1933). Aquí utilizamos la versión maya publicada por Roys y una versión castellana preparada por Voz Viva UNAM

    Extraído de www.palabravirtual.com





    El principio de los Itzaes 
    (textos del Chilam Balam de Chumayel)
    Versión castellana

    Trece veces ocho mil Katunes reposó en su piedra. Entonces se movió la semilla de Hunac Ceel Ahau. Éste es el canto: E¡ ¿Son los hombres como el sol? De la Piedra del que es Amarillo, E¡ ¿de ahíson los hombres buenos? Mi ropa, mi vestido, dijeron los dioses. Así se sabe, lo sabe cualquiera. Al agua tierna de la orilla del pozo, a la tierra suave llegaron conquistando, haciendo la guerra. En Chichén estaban los Itzáes, los herejes. Allí estaban, el día uno Imix alcanzaron el cielo, el Señor fue al pozo del Poniente. Allí estaban los dioses. Así se habló el día uno Imix. En Chichén estaban los Itzáes, los herejes. Allí estaban. ¡Ocultos, ocultos! Así se exclamaba. ¡Ocultos, ocultos! El espíritu de los muertos lo sabe. Cuando llegaron el espíritu de los muertos, en ese día resplandeciente, gritó con dificultad. ¡Estaban, estaban, estaban, allí estaban! ¿Alguien acaso está despierto? Tres veces en el día resplandeciente, en el día de los dioses, ¡Estaban! gritaron. Son pobladores, son moradores. Así se oía. Pero no es que hubieran llegado a Chichén los Itzáes, ¡Allí estaban los herejes! Sí, allí estaban. Tres veces gimen en ese día. El espíritu del hombre dice: ¿Somos alguien? ¿Somos alguien? Esa es la palabra del espíritu del hombre. Adivínalo, sabio. Yo fui engendrado en la oscuridad, de ahí nací. ¿0 tampoco esto es verdad? Fui engendrado por Mizcit Ahau. Y hasta el final fue roto. ¿He amargado a alguien con mi canción? Allí estaban. Estoy muerto, lo dijo el sacerdote del pueblo, estoy escondido, lo dijo el que pierde al pueblo. Así lo creyó su espíritu, así su corazón. El sabio, el que pierde al pueblo, se llena de amargura con mi canción. ¡Allí estaban!

    Este canto, todo este canto, es en justa alabanza del Señor Dios.




    Versión maya

    Oxlahun pie u katunil chelan tu tunil. Ca pecnahi u uilim Hunac Ceel Ahau. Kay: E¡ Mac etkin on? Tix kanthixal ti tun. E¡ Mac u cobol yutztacil uinic? In nok, in uex. Yalaho ua kue. Bala ca uoktic iix? Ci ix mamace. U munal en u Chich′een, cen, ti ulio chuc ium dzidz u tah katun. Ayano ¡ Tu Chich′een Itzao antan hereyao. Yulu uayanooj E¡ Ti hun Ymix u kiinil chucaan bin ahau tu Chikin-ch′eene. E¡ Taba ech yane kue. E¡ Tun hun Imix u kin yalah. Tu Chich′een Itzaoa antan hereyao. Yulu uay ano ¡ Muclam, muclam; Ci ix yauato. Muclam, muclam¡ Ci xan yohelob thunci yaue. Ci xan yauato tu hunte yax kine, chichi! kinii, ca te akyabil ti talio. Ayano, ayano, ayanoj Yulu uayanoj Yan xin mac xin ahan uale? Chichilni ca ten. Ayanoj Ox ten c′acan u kine kue cahualob, cahualob. Uuiyao¡ Maxan ulom tu Chich′een Itzaoa antan hereyae. Yulu uay ano ¡ Oxte caan u kin. He, mac en ua tu than yol uinice? Cen u mac lee. Eya¡ Mac en ua than tan yol Putun? Men a ñateo. Eyan¡ Ch′ab en akab en. Coon ua zihiio? Eya¡ Alak on Mizcit Ahau. Hoa tal u xul u max. E, la bi in kahcuntah tin kay be. Antan hereyao. Yulu uay ano ¡ Eya¡ Cimil en, yalah, turnen u kin caho. Eya¡ Ca tac en, yalahe, turnen u zat caho. U ti ulah ti yol, u tuclah tu puczikale. Men u zatzaho. Ualic kaheuntan in kayo. Antan hereyao. Ayano yulu uay ano ¡ Lay kay tulacal lae, u dzoclukanil yanumal Ahau Dios lae.

    Nota: El Chilam Balam de Chumayel fue escrito en lengua maya yucateca y compilado por Juan José Hoil, del pueblo de Chumayel, en 1782. De él Voz Viva UNAM ha seleccionado tres textos: el primero, habla de los españoles o Dzules con la opinión que de ellos y los cristianos tenían los mayas, al menos algunos de ellos. El segundo, habla del origen y principio de los Itzes, y el tercero, de la creación del tiempo, del uinal o mes, del principio de la cuenta de los días.
    El Chilam Balam de Chumayel ha sido publicado íntegramente dos veces, en castellano por Antonio Mediz Bolio (1930), y en inglés por Ralph L. Roys (1933). Aquí utilizamos la versión maya publicada por Roys y una versión castellana preparada por Voz Viva UNAM.

    Extraído de www.palabravirtual.com




    Los Dzules 
    (textos del Chilam Balam de Chumayel)
    Versión castellana

    Esto es lo que escribo: En mil quinientos cuarenta y uno fue la primera llegada de los Dzules, de los extranjeros, por el Oriente. Llegaron a Ecab, así es su nombre. Y sucedió que llegaron a la Puerta del Agua, a Ecab, al pueblo de Nacom Balam, en el principio de los días de los años del Katún Once Ahau. Quince veintenas de años antes de la llegada de los Dzules, los Itzáes se dispersaron. Se abandonó el pueblo de Zaciahtun, se abandonó el pueblo de Kinchil Coba, se abandonó Chichén Itzá, se abandonó Uxmal y, al sur de Uxmal, se abandonó Kabah, que así es su nombre. Se abandonaron Zeye, y Pakam, y Homtun, el pueblo de Tixcalomkin y Ake, el de las puertas de Piedra.

    Se abandonó el pueblo Donde Baja la Lluvia, Etzemal, allí donde bajó el hijo del todo Dios, el Señor del cielo, el Señor-Señora, el que es Virgen Milagrosa. Y dijo el señor: "Bajen los escudos chimallis de Kinich Kakmo". Ya no se puede reinar aquí. Pero queda el Milagroso, el Misericordioso. "′Bájense las cuerdas, bájense los cintos caídos del cielo. Bájese la palabra caída del cielo." Y así hicieron reverencia de su Señorío los otros pueblos, así se dijo, que no servían los Señores dioses de Emal.

    Y entonces se fueron los grandes Itzáes. Trece veces cuatrocientas veces cuatrocientos millares y quince veces cuatrocientas veces cuatrocientos centenares vivieron herejes los Itzáes. Pero se fueron y con ellos sus discípulos, que los sustentaban y que eran muy numerosos. Trece medidas fue Iximal y a la cabeza de la cuenta de los de Iximal hubo nueve almudes y tres Oc. Y los hijos del pueblo fueron con sus dioses por delante y por detrás.

    Su espíritu no quiso a los Dzules ni a su cristianismo. No les dieron tributo ni el espíritu de los pájaros, ni el de las piedras preciosas, ni el de las piedras labradas, ni el de los tigres, que los protegían. Mil seiscientos años y trescientos años y terminaría su vida. Ellos sabían contar el tiempo, aún en ellos mismos. La luna, el viento, el año, el día: todo camina, pero pasa también. Toda sangre llega al lugar de su reposo, como todo poder llega a su trono. Estaba medido el tiempo en que se alabaría la grandeza de Los Tres. Medido estaba el tiempo de la bondad del sol, de la celosia que forman las estrellas, desde donde los dioses nos contemplan. Los buenos señores de las estrellas todos ellos buenos.

    Ellos tenían la sabiduría, lo santo, no había maldad en ellos. Había salud, devoción, no había enfermedad, dolor de huesos, fiebre o viruela, ni dolor de pecho ni de vientre. Andaban con el cuerpo erguido. Pero vinieron los Dzules y todo lo deshicieron. Enseñaron el temor, marchitaron las flores, chuparon hasta matar la flor de los otros porque viviese la suya. Mataron la flor del Nac-xit Xuchit. Ya no había sacerdotes que nos enseñaran. Y así se asentó el segundo tiempo, comenzó a señorear, y fue la causa de nuestra muerte. Sin sacerdotes, sin sabiduría, sin valor y sin vergüenza, todos iguales. No había gran sabiduría, ni palabra ni enseñanza de los señores. No servían los dioses que llegaron aquí. ¡Los Dzules sólo habían venido a castrar al Sol! Y los hijos de sus hijos quedaron entre nosotros, que sólo recibimos su amargura.


    Versión maya

    Helel dzibnahen ti yaabil mil quinientos quarenta y uno años yax ulci dzulob ti lakin, Ecab u kaba. Tu yabil uchci u kuchulob tu hol haa Ecab, tu cahal Nacom Balam, tu yax chun u kinil u hábil u katunil Buluc Ahau Katun. Ca paxob Ah Itzaob hoolhun kal haab u talel yulil dzulob. Ca paxi cah Zaclahtun, ca pachi cah Kinchil Coba, ca paxi cah tu Chich′en Itzam, ca paxi cah tu xax Uxmal, tu nohol cah Uxmal, ci bin u kaba, y Kaba. Paxi cah Zeye, y Pakam, y Homtun, ti cah Tixcalomkin, y Ake, Holtun Ake.

    Paxi cah Emal Chac, Etzemal ti emi yixmehen hahal Kui, u yuumil caan, ixahau, ix zuhuy ix mactzil. Ca yalah ahau: "Emom chimal Kinich Kakmo". Ma paat ti ahaulil uaye. Uay ti pati ix mactzil, ix dzayatzil. "Emom zum, emom tab, tal ti caan. Emom u than, tal ti caan." Lay cicuntabi yahaulili turnen u chucán cahob, ca yalahob, ma pati yahaulilob Emal.

    Catun bin noh Ah Itzaob lae. Oxlahun bak u bakal u picilob, catac holhun bak a bakal u hokalili u nucteelob, heregesob, Ah Itzaob. Hetun bini yah tzenulteob xan numbilob bin tu pachob tzenticob lae. Oxhunppiz bin yiximal u pol u cuentailob catac bo-lonpiz almud catac ox oc yiximalob. Yab ix mehen cahob bin u ah uay tanililob tu pachob xan.

    Mat yoltahob u paktob dzulob; ma u kat cristianoilob. Ma yolta hob u bot patán ah uayom ch′ich′ob, ah uayob tunob, ah uayom ziniltunob, ah uayom balamob, ox uayahob. Can bak hab u xul u cuxtalob catac holhun ka] hab yan cataci tu xul u cuxtalob turnen yohelob u ppiz kinob tubaob. Tuliz u, tuliz hab, tuliz kin, tuliz akab, tuliz ik cu ximbal, tuliz kik xan tu kuchul tu uayob, tu poo-poob, tu dzamob. Ppiz u canticob yutzil oraob, ppiz u caxanticob yutzil kin latuppiz yilicob yocolob utzul ekob tu yahualil, tan u ppix-ich-tieob yocolob yahaulil utzul ekob. Utz tun tulacal.

    Catun u takbez yalob tu cuxolalob yan. Manan tun keban tu santo okolalob yan u cuxtalob. Manan tun ch′apahal, manan tun chi-bil bac tiob, manan tun dzam chacuil tiob, minan tun xpomkakil tiob, minan tun elel tzemil tiob, minan ya nakil tiob, minan tun tzentzem cimil tiob, minan chibil pol tiob. Tzolombil tun u bin u uinicilob. Ma bay tun u mentah dzulob ti uilob lae. Zubtzilil utal zahob ca talob. Ca cuxhi yol nicte; cuxhi tun yol tu nicteob Nac-xit Xuchit tu nicte u lakob. Minan tun yutz kinob yetzahob toon. La y u chun cakin xec, cakin xec, cakin ahaulil; lay ix u chun cimil toon xan. Manan yutz kin ton xan, minan cuxolal toon. Tu xul ca zatmail ilil y zubtalil ellahom tulacal. Minan nohoch can, minan yahau than, minan ahau can ti lay u hel ahauoob ti uilob lae. Tzuc cep ah kinil cu talel u mentabal ti telae turnen dzulob. Catun tu ppatahob yal u mehenob uay Tancah lae. Lay tun kamicob u numyaliob, uchci u chibil lay dzulob lae.

    Extraído de www.palabravirtual.com


    Poemas lacandones
    Versión castellana

    Frente a ti ofrezco mi copal, es para ti. Ofrécelo al padre, es para ti, elévalo al padre. Cumpliré de nuevo con mi ofrenda de pozol, es para ti, ofrécelo al padre. Cumpliré de nuevo con mi ofrenda de pozol para ti, para ti. Frente a ti hago mi don, de nuevo, para tu felicidad. La he ofrecido para que mi don no se corrompa, permanezca entero, sea la cabeza (parte principal) de mi don, para ti. ¡No se quiebre el don que te hago! ¡No se rompa el don que te hago! ¡Mírame haciéndote un don, oh Padre! ¡Que no sea yo hundido en el fuego de la fiebre! Yo te he colocado en el nuevo brasero, mírame haciéndote nuevamente un don para tu felicidad, mírame haciéndote un don para el espíritu de mis hijos. Que no queden cercados, que no los aprisione la enfermedad, el frío, la fiebre. Entra, camina hacia mis hijos, cura a mis hijos.


    Versión maya

    Tan in cubic in pom cech′ tiala cubic tic yum tiala nasic tic yum. Hen booticech′ in ch′ula tech′ uhel a cunya tiala cubtic yum. Hen booticech′ in ch′ula tech′ tiala tilili. Tan in meetic in sil tech′ci uhel a cunya. Bin in cin poc in sil tech′ ma tu buhul ma u lacal u hol in sil tech′. Ma tu wacal in sil tech′. Ma tu paxal in sil tech′. II in meetic in sil tech′, yume. Ma tu lubul ch′acwilci bin in cin pulicech′ yoco umu lac. II in meetic in sil tech′ uhel a cunya. II in meetic in sil tech′ tia yol in palal. Ma u nactantic yahil, ma u nac-tantic ceel, ma u nactantic ch′acwil. Oocen ta ximbal a wilic in pal, acune in pal.

    Versión castellana

    Cada vez que levanto mi pie,
    cada vez que levanto mi mano,
    muevo la cola.
    Escucho tu voz venir de muy lejos.
    Casi estoy dormido:
    busco un árbol caído,
    voy a dormir en el árbol caído.
    Mi piel, mi pie, mi mano,
    mis oídos están rayados.


    Versión maya

    Jujuntsit in jitik in wok
    jujuntsit in jitik in k′ab
    tan u pek in nej
    tin wu′uyaj u tar a k′ay ch′iknach
    netak in wenen
    tin kashtaj u pachtakih che?
    oken tin wenen yokor jenen che?
    tu yek′er in nok′ tu yek′er in k′ab
    tu yek′er in shikin.


    Nota: El primer poema lacandón fue recogido por Alfred M. Tozzer entre los lacandones de la selva de Chiapas, México, entre los años 1902 y 1903. Él mismo lo publicó dos veces (Tozzer, 1907 y 1921). La versión maya que se utiliza es la misma que usó Tozzer en su publicación de 1921, pero se ha modificado el sistema de escritura para facilitar la impresión. La versión castellana ha sido preparada por Voz Viva UNAM del original maya. Es un canto sagrado para bendecir el copal y ofrecerlo a los dioses.
    El segundo poema lacandón, parece un poema festivo, un poema para niños. Sin embargo, seguramente encierra también un sentido religioso. Fue recogido entre los lacandones de Pelhá por Phillip y Mary Baer. Se usa su versión maya y una traducción de Voz Viva UNAM al castellano.



    Textos del Popol Vuh

    I

    Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo.

    Ésta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas ni bosques; sólo el cielo existía.

    No se manifestaba la faz de la tierra, sólo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión.

    No había nada junto, que hiciera ruido, ni cosa alguna que se moviera, ni se agitara, ni hiciera ruido en el cielo.

    No había nada que estuviera en pie; sólo el agua en reposo, el mar apacible, solo y tranquilo. No había nada dotado de existencia.

    Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad. Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules, por eso se les llama Gucumatz. De grandes sabios, de grandes pensadores es su naturaleza. De esta manera existía el cielo y también el Corazón del cielo, que éste es el nombre de Dios y así es como se llama.

    Llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre si y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamiento.

    Entonces se manifestó con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron de la creación y crecimiento de los árboles y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre. Se dispuso así en las tinieblas y en la noche por el Corazón del Cielo, que se llama Huracán.

    El primero se llama Caculhá Huracán. El segundo es Chipi-Ca-culhá. El tercero es Raxa-Caculhá. Y estos tres el Corazón del Cielo.

    Entonces vinieron juntos Tepeu y Gucumatz; entonces conferenciaron sobre la vida y la claridad, cómo se hará para que aclare y amanezca, quién será el que produzca el alimento y el sustento.

    —¡Hágase así! ¡Que se llene el vacío! ¡Que esta agua se retire y desocupe (el espacio), que surja la tierra y que se afirme! Así dijeron. ¡Que aclare, que amanezca en el cielo y en la tierra! No habrá gloria ni grandeza en nuestra creación y formación hasta que exista la criatura humana, el hombre formado. Así dijeron.

    Luego la tierra fue creada por ello. Así fue en verdad como se hizo la creación de la tierra: —¡Tierra!, dijeron, y al instante fue hecha.

    Como la neblina, como la nube y como polvareda fue la creación, cuando surgieron del agua las montañas; y al instante crecieron las montañas.

    Solamente por un prodigio, sólo por arte mágica se realizó la formación de las montañas y los valles; y al instante brotaron juntos los cipresales y pinares en la superficie.

    Y así se llenó de alegría Gucumatz, diciendo: —¡Buena ha sido tu venida, Corazón del Cielo; tú, Huracán, y tú, Chipi-Caculhá, Raxa-Caculhá!

    —Nuestra obra, nuestra creación será terminada, contestaron.

    Primero se formaron la tierra, las montañas y los valles; se dividieron las corrientes de agua, los arroyos se fueron corriendo libremente entre los cerros, y las aguas quedaron separadas cuando aparecieron las altas montañas.

    Así fue la creación de la tierra, cuando fue formada por el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra, que así son llamados por los que primero la fecundaron, cuando el cielo estaba en suspenso y la tierra se hallaba sumergida dentro del agua.

    Así fue como se perfeccionó la obra, cuando la ejecutaron después de pensar y meditar sobre su feliz terminación.

    Luego hicieron a los animales pequeños del monte, los guardianes de todos los bosques, los genios de la montaña, los venados, los pájaros, leones, tigres, serpientes, culebras, cantiles, (víboras), guardianes de los bejucos.

    Y dijeron los Progenitores: —¿Sólo silencio e inmovilidad habrá bajo los árboles y los bejucos? Conviene que en lo sucesivo haya quien los guarde.

    Así dijeron cuando meditaron y hablaron en seguida. Al punto fueron creados los venados y las aves. En seguida les repartieron sus moradas a los venados y a las aves. —Tú, venado, dormirás en la vega de los ríos y en los barrancos. Aquí estarás entre la maleza entre las hierbas; en el bosque os multiplicaréis, en cuatro pies andaréis y os sostendréis. Y así como se dijo, así se hizo.

    Luego designaron también su morada a los pájaros pequeños y a las aves mayores: —Vosotros, pájaros, habitaréis sobre los árboles y los bejucos, allí haréis vuestros nidos, allí os multiplicaréis allí os sacudiréis en las ramas de los árboles y de los bejucos. Así les fue dicho a los venados y a los pájaros para que hicieran lo que debían hacer, y todos tomaron sus habitaciones y sus nidos.

    De esta manera los Progenitores les dieron sus habitaciones a los animales de la tierra.

    Y estando terminada la creación de todos los cuadrúpedos y las aves, les fue dicho a los cuadrúpedos y pájaros por el Creador y el Formador y los Progenitores: —Hablad, gritad, gorjead, llamad, hablad cada uno según vuestra especie, según las variedades de cada uno. Así les fue dicho a los venados, los pájaros, leones, tigres y serpientes.

    —Decid, pues, nuestros nombres, alabadnos a nosotros, vuestra madre, vuestro padre. ¡Invocad, pues, a Huracán, Chipi-Ca-culhá, Raxa-Caculhá, el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra, el Creador, el Formador, los Progenitores; hablad, invocadnos, adoradnos!, les dijeron.

    Pero no se pudo conseguir que hablaran como los hombres; sólo chillaban, cacareaban y graznaban; no se manifestó la forma de su lenguaje, y cada uno gritaba de manera diferente.

    Cuando el Creador y el Formador vieron que no era posible que hablaran, se dijeron entre sí: —No ha sido posible que ellos digan nuestro nombre, el de nosotros, sus creadores y formadores. Esto no está bien, dijeron entre sí los progenitores.

    Entonces se les dijo: —Seréis cambiados porque no se ha conseguido que habléis. Hemos cambiado de parecer: vuestro alimento, vuestra pastura, vuestra habitación y vuestros nidos los tendréis, serán los barrancos y los bosques, porque no se ha podido lograr que nos adoréis ni nos invoquéis. Todavía hay quienes nos adoren, haremos otros (seres) que sean obedientes. Vosotros, aceptad vuestro destino; vuestras carnes serán trituradas. Así será. Esta será vuestra suerte. Así dijeron cuando hicieron saber su voluntad a los animales pequeños y grandes que hay sobre la faz de la tierra.

    Luego quisieron probar suerte nuevamente, quisieron hacer otra tentativa y quisieron probar de nuevo a que los adoraran.

    Pero no pudieron entender su lenguaje entre ellos mismos, nada pudieron conseguir y nada pudieron hacer. Por esta razón fueron inmoladas sus carnes y fueron condenados a ser comidos y matados, los animales que existen sobre la faz de la tierra.

    Así, pues, hubo que hacer una nueva tentativa de crear y formar al hombre por el Creador, el Formador y los Progenitores.

    —¡A probar otra vez! ¡Ya se acercan el amanecer y la aurora; hagamos al que nos sustentará y alimentará! ¿Cómo haremos para ser invocados, para ser recordados sobre la tierra? Ya hemos probado con nuestras primeras obras, nuestras primeras criaturas; pero no se pudo lograr que fuésemos alabados y venerados por ellos. Así, pues, probemos hacer unos seres obedientes, respetuosos, que nos sustenten y alimenten. Así dijeron.


    II

    He aquí, pues, el principio de cuando se dispuso hacer al hombre, y cuando se buscó lo que debía entrar en la carne del hombre.

    Y dijeron los Progenitores, los Creadores y Formadores, que se llaman Tepeu y Gucumatz: "Ha llegado el tiempo del amanecer, de que se termine la obra y que aparezcan los que nos han de sustentar y nutrir, los hijos esclarecidos, los vasallos civilizados; que aparezca el hombre, la humanidad, sobre la superficie de la tierra." Así dijeron.

    Se juntaron, llegaron y celebraron consejo en la oscuridad y en la noche; luego buscaron y discutieron, y aquí reflexionaron y pensaron. De esta manera salieron a luz claramente sus decisiones y encontraron y descubrieron lo que debía entrar en la carne del hombre.

    Poco faltaba para que el sol, la luna y las estrellas aparecieran sobre los Creadores y Formadores.

    De Paxil, de Cayalá, así llamados, vinieron las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas.

    Éstos son los nombres de los animales que trajeron la comida: Yac (el gato de monte), Utiú (el coyote), Quel (una cotorra) y Hoh (el cuervo). Estos cuatro animales les dieron la noticia de las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, les dijeron que fueran a Paxil y les enseñaron el camino de Paxil.

    Y así encontraron la comida y ésta fue la que entró en la carne del hombre creado, del hombre formado; ésta fue su sangre, de ésta se hizo la sangre del hombre. Así entró el maíz (en la formación del hombre) por obra de los Progenitores.

    Y de esta manera se llenaron de alegría, porque habían descubierto una hermosa tierra, llena de deleites, abundante en mazorcas amarillas y mazorcas blancas y abundante también en pataxte y cacao, y en innumerables zapotes, anonas, jocotes, nances, matasanos y miel. Abundancia de sabrosos alimentos había en aquel pueblo llamado de Paxil y Cayalá.

    Había alimentos de todas clases, alimentos pequeños y grandes, plantas pequeñas y plantas grandes. Los animales enseñaron el camino. Y moliendo entonces las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, hizo Ixmucané nueve bebidas, y de este alimento provinieron la fuerza y la gordura y con él crearon los músculos y el vigor del hombre. Esto hicieron los Progenitores Tepeu y Gucumatz, asi llamados.

    A continuación entraron en pláticas acerca de la creación y la formación de nuestra primera madre y padre. De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre. Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres, los cuatro hombres que fueron creados.

    Éstos son los nombres de los primeros hombres que fueron creados y formados: el primer hombre fue Balam-Quitzé, el segundo Balam-Acab, el tercero Mahucutah y el cuarto Iqui-Balam.

    Éstos son los nombres de nuestras primeras madres y padres.

    Se dice que ellos sólo fueron hechos y formados, no tuvieron madre, no tuvieron padre. Solamente se les llamaba varones. No nacieron de mujer, ni fueron engendrados por el Creador y el Formador, por los Progenitores. Sólo por un prodigio, por obra de encantamiento fueron creados y formados por el Creador, el Formador, los Progenitores, Tepeu y Gucumatz. Y como tenían la apariencia de hombres, hombres fueron; hablaron, conversaron, vieron y oyeron, anduvieron, agarraban las cosas; eran hombres buenos y hermosos y su figura era figura de varón.

    Fueron dotados de inteligencia; vieron y al punto se extendió su vista, alcanzaron a ver, alcanzaron a conocer todo lo que hay en el mundo. Cuando miraban, al instante veían a su alrededor y contemplaban en torno a ellos la bóveda del cielo y la faz redonda de la tierra.

    Las cosas ocultas (por la distancia) las veían todas, sin tener primero que moverse; en seguida veían al mundo y asimismo desde el lugar donde estaban lo veían.

    Grande era su sabiduría; su vista llegaba hasta los bosques, las rocas, los lagos, los mares, las montañas y los valles. En verdad eran hombres admirables Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam.

    Entonces les preguntaron el Creador y el Formador: —¿Qué pensáis de vuestro estado? ¿No miráis? ¿No oís? ¿No son buenos vuestro lenguaje y vuestra manera de andar? ¡Mirad, pues! ¡Contemplad el mundo, ved si aparecen las montañas y los valles! ¡Probad, pues, a ver!, les dijeron.

    Y en seguida acabaron de ver cuanto había en el mundo.

    Luego dieron las gracias al Creador y Formador: —¡En verdad os damos gracias dos y tres veces! ¡Hemos sido creados, se nos ha dado una boca y una cara, hablamos, oímos, pensamos y andamos; sentimos perfectamente y conocemos lo que está lejos y lo que está cerca! Vemos también lo grande y lo pequeño en el cielo y en la tierra. Os damos gracias, pues, por habernos creado, ¡oh Creador y Formador!, por habernos dado el ser, ¡oh abuela nuestra! ¡oh nuestro abuelo!, dijeron dando las gracias por su creación y formación.

    Acabaron de conocerlo todo y examinaron los cuatro rincones y los cuatro puntos de la bóveda del cielo y de la faz de la tierra.

    Pero el Creador y el Formador no oyeron esto con gusto. No está bien lo que dicen nuestras criaturas, nuestras obras, todo lo saben, lo grande y lo pequeño, dijeron. Y así celebraron consejo nuevamente los Progenitores: —¿Qué haremos ahora con ellos?—¡Que su vista sólo alcance a lo que está cerca, que sólo vean un poco de la faz de la tierra! No está bien lo que dicen. ¿Acaso no son por su naturaleza simples criaturas y hechuras (nuestras)? ¿Han de ser ellos también dioses? ¿Y si no procrean y se multiplican cuando amanezca, cuando salga el sol? ¿Y si no se propagan? Así dijeron.

    —¡Refrenemos un poco sus deseos, pues no está bien lo que vemos! ¿Por ventura se han de igualar ellos a nosotros, sus autores, que podemos abarcar grandes distancias, que lo sabemos y vemos todo?

    Esto dijeron el Corazón del Cielo, Huracán, Chipi-Caculhá, Raxa-Caculhá, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, Ixpiyacoc, Ixmucané, el Creador y el Formador. Así hablaron y en seguida cambiaron la naturaleza de sus obras, de sus criaturas.

    Entonces el Corazón del Cielo les echó un vaho sobre los ojos, los cuales se empañaron como cuando se sopla sobre la luna de un espejo. Sus ojos se velaron y sólo pudieron ver lo que estaba cerca, sólo esto era claro para ellos.

    Así fue destruida su sabiduría y todos los conocimientos de los cuatro hombres, origen y principio (de la raza quiche).

    Así fueron creados y formados nuestros abuelos, nuestros pa¬dres, por el Corazón del Cielo, el Corazón de la Tierra.




    Disciplinas Astrales: 
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  • 05/12/16--02:10: AZUCENA SALPETER [18.690]

  • AZUCENA SALPETER

    Azucena Salpeter, nació en Formosa, Argentina (1942), reside en La Plata. 

    Obra édita:

    “El pescador de sombras”, poesía, 1979. Sello de honor de la SADE. 
    “Y el cielo sonrió”, poesía, 1989, Cuadernos de Sudestada. 
    “Las puertas del cielo”, poesía, premio bienal profesor Dr. Pedro Laín Entralgo. 1996. 
    “La mitad del cielo”, novela, premio Mercosur 1998.

    Su obra inédita anda desperdigada por el tiempo, el silencio y los amigos que quieren recibir.




    Me miro las manos
    y veo las manos de mi padre,
    él, a su vez, vio en las suyas a las del abuelo.

    Pero estas otras manos lejos de mi cuerpo
    son manos intertextuales
    escritas en arameo.

    Como los dedos que deshacen un copo de lana
    descubren que cada letra
    está trenzada con hilos cada vez más sutiles,
    al hallar aleph
    hallan beth dentro de aleph.
    Lo más pequeño contiene lo más grande,
    así sucesivamente;
    mano de mi mano,
    boca de mi mano,
    encuentro de mis manos con las tuyas.




    ESTOY INVITADO POR LA VIDA, 
    DICE YEHUDA AMIJAI

    Cuando decidí jubilarme
    Cayó granizo y agujereó el techo.
    Recuerdo que se lo comenté a mi anfitrión:
    la vida.

    Desde entonces brindamos cada noche bajo las estrellas.

    Le confieso que a veces camino al borde de una rosa
    Y Dios se deshace entre los dedos.
    Igual, le pido que me bañe con agua del río y jabón para la ropa
    que me abrigue con pantalones de bolsas de portland
    cosidos con aguja de colchonero.

    De lo otro
    me encargo yo.




    CIUDAD  DE  REFUGIO    (Deut. 4:41 y ss.)

    Mi tío Otto pasó un tiempito en el Hotel de los Inmigrantes
    después se hizo relojero del infinito
    en la calle Libertad.
    Ahora habita un campanario en Notre Dame
    y a veces pernocta en el Cabildo.
    Ya le creció la barba, canta
    mejor que un cantor de rock sin guitarra
    porque educó su voz con el shofar del abuelo.
    Suele visitarme con la primera estrella del viernes,
    entonces disparamos al blanco
    de nuestras propias sombras
    con palomas en los pies.
    Algunas veces acertamos
    y las campanas vuelan solas
    pero erramos más de las veces
    por eso están resecas y marchitas.

    Papá, en cambio, siempre fue maestro mayor de obras,
    desde la escuela Teodoro Herzl viene haciendo cálculos
    para vigas y hormigón armado.
    Nadie como él para reconstruir un camino, una casa en ruinas
    o para amoldar un par de zapatos
    donde nos duele el amor.
    Y todo en base al sonido del mar que lo trajo.
    Lo escucho
    cuando techan noche y día los ángeles guardianes,
     ramas que agita desde el cielo
    con aquella vieja costumbre suya
    de bendecir el hogar.

    En cada mojón del camino, en todas las intersecciones
    pone un cartel con su letra minuciosa:
    “ Ciudad de Refugio”, “Ciudad de Refugio”
    para que a nadie le quepan dudas
    a dónde cobijarse.
    Y es un camino amplio
    por el que voy todavía.




    LO QUE NO VEMOS NOS VE

    “Descubre mis ojos y miraré las maravillas de tu luz”
    Salmo 119-18


    De pronto
    Se abre una flor detrás del ojo,
    un cuarzo
    que nadie, ni Linneo, es capaz de describir.

    Para papá, el constructor,
    la flor es un puente con ventanas redondas
    como las del barco que zarpó de Trieste.
    Para mamá
    es un idioma extraño
    que le tocó develar pacientemente
    entre sábanas y acordes de violín.
    Y así para el resto del mundo que levanta vuelo en los andenes
    cada uno, a su manera, con su flor.

    Es así como Dios pasa por el hombre.



    LOS  ENAMORADOS  VOLANTES  DE  CHAGALL

    Rosaura empezó a levitar
    en el 35,
    cuando un ex soldado de Galitzia
    llamó a la puerta de su casa
    y cruzó entre lo permitido y lo prohibido.

    “Cuando los dinosaurios cazan mariposas
    con dedos de pianista,
    es que se cierne un milagro”, dijo y abrió.

    Desde entonces se parecen más uno al otro
    pero juegan a no parecerse. Tal vez en eso
    consiste el amor
    y en desconocer las leyes de la gravedad, de la luz y otra minucias.

    Todos los días los veo pasear del brazo
    a cinco metros del suelo;
    ya no tienen materia
    la blandura del aire los convierte en profetas.

    Ella,
    paladar de caña dulce,
    espléndida como las eras en vendimia.
    El,
    como un caballo troyano
    sin estribo para el pie
    en el espacio
    de los tiempos venideros.

    Ella, hija de José.
    El, hijo de David.
    Así me concibieron.



    MILAGRO DE UNA PÁJARA

    Una anciana florista de la plaza Cibeles
    Afirma que una pájara migra tras los océanos de su cerebro
    Y que gracias a la pájara
    Pudo superar los 15.000 km del canto de amor de las ballenas
    De modo que vino a caer justo en el balde de lluvia
    En la escuela de Pozo del Tigre
    A la hora exacta de servir los 40 jarros de mate cocido

    Ave raris, esta pájara
    Las rodillas iguales a las de mi abuela.
    A pura guitarra sobrevuela la Aconquija, los patios de San Telmo.
    Sin pronunciar un discurso ni una fórmula
    Para multiplicar el pan y los peces
    Acampa en el Pilcomayo junto a mujeres que bañan niños al margen de la historia. De tanto en tanto, improvisa nombres
    Y caen ungüentos de lino para el alma.
    Ybiripitá, por ejemplo. No es un satélite espía, ni siquiera un comando secreto. Ybiripitá
    no es un escudo nuclear
    pero ¿quién no se va a curar las arritmias de león enjaulado
    bajo la fronda valseada del Ybirapitá?





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  • 05/12/16--07:13: ENRICO TESTA [18.691]

  • ENRICO TESTA

    (Génova, Italia  1956) es un ensayista, poeta y maestro italiano.
    Es profesor titular de Historia de lengua italiana. Doctorado en la Universidad de Pavía, investigador de la Universidad para Extranjeros de Siena desde 1991 a 1998, antes de convertirse en 2000 en profesor asociado y desde 2005 catedrático de la Universidad de Génova.

    Poesía:

    Le faticose attese, Genova: San Marco dei Giustiniani, 1988
    In controtempo, Torino: Einaudi, 1994
    La sostituzione, Torino: Einaudi, 2001
    Pasqua di neve, Torino: Einaudi, 2008
    Ablativo, Torino: Einaudi, 2013 (Premio Viareggio -Rèpaci, 2013)

    Ensayos: 

    Il libro di poesia. Tipologie e analisi macrotestuali, Genova: Il Melangolo, 1983
    Simulazione di parlato. Fenomeni dell'oralità nelle novelle del Quattro-Cinquecento, Firenze: Accademia della Crusca, 1991
    Lo stile semplice. Discorso e romanzo, Torino: Einaudi, 1997
    Per interposta persona. Lingua e poesia nel secondo Novecento, Roma: Bulzoni 1999
    Montale, Torino: Einaudi 2000 [con videocassetta]
    Eroi e figuranti. Il personaggio nel romanzo, Torino: Einaudi, 2009
    Una costanza sfigurata. Lo statuto del soggetto nella poesia di Sanguineti, Novara: Interlinea, 2012
    L'italiano nascosto. Una storia linguistica e culturale, Torino: Einaudi 2014


    Breve comentario crítico

    La poeta y traductora Erika Reginato ha realizado un importante trabajo dando a conocer en Latinoamérica varios poemas del poeta italiano Enrico Testa (Génova, 1956) en la antología: Caminos del agua. Poetas italianos del segundo Novecientos. (18 poetas italianos, Monte Ávila editores latinoamericana, Venezuela, 2008). Poeta que convive en una atmósfera boscosa donde las desapariciones y las transformaciones humanas se extienden hasta el plano amoroso. Un mundo de imágenes construido entre sombras, animales y abismos. Enrico Testa escribe versos que cambian con el tiempo: «los diez niños desaparecidos en la noche… regresaron a la mañana siguiente transfigurados…».Sus poemas logran atravesar el límite de lo mortalmente finito: «comienza mañana, amor mío, / la estación de caza / para aquellos de tu raza: / he aquí la capa / que he tejido para ti…» En el libro “La Sustitución, 2001” se llega a dialogar con los muertos: se invocan por aquel que está presente. Escribe: Silencia, amablemente tu corazón/ y de mí, sólo te ruego / no se hable más/ que está es la respuesta celeste a la pregunta del  nombre….



    [Del libro: La Sustitución, 2001]


    comienza mañana, amor mío,
    la estación de caza
    para aquellos de tu raza:
    he aquí la capa
    que te he tejido.
    Recuerda esconderte
    donde el perfume enmascara la huella:
    en los campos de narciso
    o tras las manchas del laurel;
    escóndete entre los peñascos
    que  rige un atardecer
    y elige lugares fuera de mano
    para quien ama acechar con los perros
    o poner las trampas en las madrigueras




    comincia domani, amore mio
    la stagione di caccia
    per quelli della tua razza:
    eccoti il mantello
    che ho tessuto per te.
    Ricorda di nasconderti
    dove il profumo maschera la traccia:
    nei campi di narciso
    o dietro le macchie dell’alloro
    rintànati tra gli scogli
    che raggela il tramontano
    e scegli luoghi fuori mano
    per chi ama appostarsi con i cani
    o tender le tagliole nei ritani



    ..



    para distraerse le basta una pareja de golondrinas
    en vuelo vertical sobre los cipreses
    o la zambullida del mirlo a lo largo del muro
    de esta muralla de sombras
    que precipitan lo oscuro
    en el azul del mar.
    Y también al doblarse
    suele quedarle la mitad
    como si el aliento fuera
    sólo fuga o urgencia…
    Pero aquí donde la nada
    se ha mutado en todo,
    al padecer de su mirada,
    a su mudo ir y venir sin detenerse
    a mí también me falta
    -quisiera que lo sepa-
    la respuesta, la única que pueda…



    per distrarsi gli basta una coppia di rondoni
    in volo verticale sui cipressi
    o lo zampettío del merlo lungo il muro
    di questo fortino d’ombre
    che scoscende oscuro
    nell’azzurro sino al mare.
    E anche il pregare
    spesso gli resta a metà
    come se il fiato fosse
    solo fuga o urgenza…
    Ma qui dove il senza
    s’è tramutato in tutto
    al patire del suo sguardo,
    al suo muto andirivieni senza posa
    anche a me manca
    -vorrei che lo sapesse-
    la risposta, l’unica che possa…


    ..



    los diez niños desaparecidos en la noche
    entre gran clamor de la gente
    sobre las vías y la colina
    regresaron a la mañana siguiente transfigurados
    por aquel que los había llamado:
    aún impedidos en los movimientos
    reducidos a animales extraños
    poco contentos de estar
    entre sus familiares y bien nostálgicos
    de los cañaverales de Benfica
    y de las marañas de puentes y paisajes
    en lo oscuro del mal tiempo.
    Su maestro, atento y esquivo,
    que los había guiado y después abandonado,
    más nunca se supo si estaba vivo.



    i dieci bambini scomparsi la sera
    tra gran clamore di gente
    sulle vie e le colline
    tornarono il mattino dopo trasfigurati
    da colui che li aveva chiamati a sé:
    impacciati anche nei movimenti
    ridotti ad animali strani
    scontenti quasi di ritrovarsi
    tra i loro cari e nostalgici già
    dei canneti di Benfica
    e degli intrichi di ponti e passaggi
    nello scuro del maltempo.
    Il loro maestro, attento e schivo,
    che li aveva guidati e poi perduti,
    non s’è mai più fatto vivo 

    http://circulodepoesia.com/2016/05/poesia-italiana-enrico-testa/





    da  Pasqua di neve (Einaudi 2008)


    «Arcadia» diceva il cartello stradale.
    Ma nessun pastore nei pressi.
    Pecore sì, brade
    e in divagante marcia
    su verdi-brune colline levigate
    dal rullante tornio dei secoli.
    Miracoli in vista, zero. Per fortuna.
    Già alta la luna nel cielo
    - il cielo che la parola invoca
    e che subito lascia
    sola e vuota nell'indaco 





    da Ablativo ( Einaudi 2013)


    di preghiera in preghiera
    e di speranza in speranza
    (grandi come pulci, ma petulanti)
    siamo finiti in questa foschia
    che nasconde tranelli e dirupi

    *
    non portava notizie di nessuno
    l’ape che ti punse la mano
    nel camposanto di Dego;
    ne richieste di preghiere
    o di suffragi e neppure
    una momentanea attenzione
    rivolta ai nostri passi.
    Era solo un capriccio della natura,
    una stizzosa manovra dell’insetto
    incattivito dall’afa

    *
    a distanza abbaiare di cani
    regolari rintocchi di campane.
    Piu vicini, condominiali crolli
    idraulici e il ronzio di televisori
    ancora accesi dopo la mezzanotte.
    Immobili nel letto
    si va ora in visita in case abbandonate
    scacciati subito come clandestini
    dai nuovi residenti:
    volti conosciuti o truci
    che queruli chiedono ragione
    di fatti ignoti.
    In diversi saettano tra sonno e veglia
    nel cosmo presepiale della mente...
    Il solaio si spalanca
    in sconfinati corridoi bianchi:
    uffici introvabili
    camerate d’ansia
    dove affiorano medici sadici
    crudeli amici ostili cose...
    Intermittente sullo sfondo
    – tenera fedele disossata –
    una voce
    e, dolce nella notte lunare,
    un lontano profumo di rose

    *
    sto per i nomi propri
    di persona e di luogo
    (Giovanni Francesca
    Rupanego Calacoto)
    per i forse e i qualcosa
    per i proverbi,
    anche banali o insulsi,
    e i modi di dire antichi:
    le concrezioni geologiche della lingua
    di cui (se mai c’è stato)
    s’è perduto l’inventore,
    per i mattoni cotti
    nella fornace comune
    e non per i fragili e raffinati vasi
    foggiati dal ceramista solitario
    nel suo studio




    da  In controtempo ( Einaudi 1994)


    l'impassibile serenità del mistero
    se ne infischia di ogni aspetto fiero:
    mi tiene tacendo in iscacco
    mentre guardo alla pagina
    e a chi, dietro le righe, si agita

    quando le sirene marittime
    traversano la notte
    si fa la figura del matto a credere
    che suonino per le nostre lotte





    .

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  • 05/12/16--07:45: MARTHA HOLLANDER [18.692]

  • Martha Hollander

    Martha Hollander (24 de marzo 1959) es una poeta americana e historiadora de arte.
    Es hija del poeta John Hollander y de la historiadora de la moda Anne Hollander. Hollander se graduó de la Universidad de Yale en 1980, con una licenciatura cum laude en arte. Más tarde estudió en la Universidad de California en Berkeley, donde recibió MA en 1985 y un doctorado en 1990, ambos en Historia del Arte. En 1989 ganó el Premio Walt Whitman de la Academia de Poetas Americanos. Es profesora de Historia del Arte en la Universidad de Hofstra, habiendo también enseñado en el Instituto Pratt, La Nueva Escuela Parsons de Diseño, Escuela de Artes Visuales, Universidad de Albany, SUNY, y UCLA. Vive en Jackson Heights, Nueva York con su marido, Jonathan Bumas, y sus dos hijos.

    Sus poemas han aparecido en revistas, incluyendo Southampton Review The Minnesota Review, Poetry The Paris Review, Raritan Quarterly, y The Southwest Review.

    Obras 

    Poesía 

    The Game of Statues. Atlantic Monthly Press. 1990. ISBN 978-0-87113-369-4.
    Martha Hollander, Rick Horton (1985). Always History. Sea Cliff Press. (chapbook)

    Arte Historia 

    An Entrance for the Eyes. University of California Press. March 2002. ISBN 978-0-520-22135-2.


    Presentamos un poema de Martha Hollander, ganadora del Walt Whitman Award 1989. El poema está basado en la Tempesta de Giorgione, pintor del Cinquecento italiano. A continuación presentamos el poema, seguido por la traducción de Roberto Amézquita.


    La Tempestad de Giorgione: Otra historia

    Ella ya sabe que él está  a punto
    de permanecer contra el aire,
    como la tempestad.

    El impacto de un trueno lo ha
    silenciado
    conjunto al filamento de un rayo
    para mirar en lo sombrío.
    En su lugar lo calienta
    un penetrante crujir que deja
    sus últimas palabras tan inocuas
    como la brisa.

    Un otro día, en una vida diferente,
    su cuerpo fue fuego en el bosque
    Podrías suponer
    por ese fino color,
    sólo por el amarillo-y-rojo de las calzas
    que él, por encima,
    está vistiendo.
    Qué bueno es el orgullo
    de ella en ausencia de ropa
    Cuando el clima cambia
    y golpea?

    Él mira hacia ella, ella se mira a sí misma.
    Ellos toman sus poses usuales
    pero con una exaltada precaución,
    advierten la inquietud del paisaje,
    como escuchando  sus propias entrañas,
    en busca del signo de fiebre,  sus pechos
    y las rayas calientes en sus muslos,
    están irradiando en el amargo y espeso
    oscureciente
    aire. Develado y listo,
    ellos
    terminan la retumbante obertura
    de un amor que ha resultado tan breve
    y devastador, como una tormenta
    del verano.



    Giorgione’s Tempest: Another Story

    She already knows what he was about
    to stay as the tempest hit the air.
    A clap of thunder has silenced him,
    partnered by a filament of lightning
    in the grim to look. Instead they heat it,
    a good Sharp crack! that leaves his last
    words as negligible as the breeze.

    On another day, in a different life,
    her body was fire in the forest.
    You can guess at that fine color
    only from the red-and-yellow hose
    that he, over there, is wearing.
    What good is her proud absence of clothes
    When the weather turns and strikes?

    He looks at her, she looks to herself.
    They take up their usual poses,
    but with a startled new caution:
    they heed the disquiet of the ladscape
    like listening to their own innards
    for signs of fever. Her breasts
    and the warm stripes on his thighs
    are glowing in the thick and sourly
    darkenin air. Revealed and ready,
    they finish the rumbling overture
    of a love that will prove as brief
    and devastating as a summer strom.

    http://circulodepoesia.com/2016/05/american-poetry-martha-hollander




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  • 05/12/16--07:59: ELAINE TERRANOVA [18.693]

  • Elaine Terranova

    Elaine Terranova (nacida en 1939 en Filadelfia) es una poeta americana.

    Se crió en Filadelfia, hija de Nathan y Sadie Goldstein. Permaneció en su ciudad natal completando su educación en la Universidad de Temple, donde se graduó en 1961 con una licenciatura en Inglés. Se casó con su primer marido Philip Terranova ese mismo año. Doce años después, en 1973, trabajó como editora de manuscritos para JB Lippincott & Co. Mientras trabajaba allí, asistió al Vermont Goddard College culminando en la obtención de su título de maestría en 1977. Su carrera se desplazó desde la edición hasta la educación y comenzó a enseñar Inglés creativo escrito en la Universidad de Temple hasta 1987, cuando comenzó a enseñar como un especialista en la lectura y escritura en el Community College de Filadelfia.

    Desarrolló su pasión por escribir poesía y comenzó a publicar sus obras sin dejar de enseñar. Sus poemas han aparecido en varias publicaciones incluyendo The New Yorker, The American Poetry Review, Prairie Schooner, Virginia Quarterly Review y Ploughshares.

    Ella vive en Filadelfia.

    Premios 

    1990 Walt Whitman Award of the Academy of American Poets, chosen by Rita Dove
    1992 Robert Frost Fellowship in Poetry, Bread Loaf Writers' Conference
    1993 “The Stand-up Shtel” took first prize in the Anna Davidson Rosenberg Competition for poems on the Jewish experience.[4]
    2006 Pew Fellowships in the Arts
    2012 Pushcart Prize

    Obras 

    Toward Morning/Swimmers. Chester, PA: Hollow Spring. 1980. ISBN 978-0-936198-02-6. chapbook
    The Cult of the Right Hand. New York: Doubleday. 1991. ISBN 978-0-385-41812-6.
    Damages. Port Townsend, WA: Copper Canyon Press. 1996. ISBN 978-1-55659-105-1.
    The Dog’s Heart. Alexandria, VA: Orchises. 2002. ISBN 978-0-914061-90-8.
    Not to: new & selected poems. Sheep Meadow Press. 2006. ISBN 978-1-931357-32-6.
    Elegiac: Footnotes to Rilke’s Duino Elegies. Červená Barva Press. 2010. OCLC 752018800. chapbook
    Dames Rocket. Rochester, VT: Penstroke Press. 2012. ISBN 978-0-9669177-9-6.
    Dollhouse. Somerville, MA: Off the Grid Press. 2013. ISBN 978-0-9778429-6-4.

    Traducciones 

    Euripides (1998). "Iphigenia in Aulis". In David R. Slavitt, Smith Palmer Bovie. Euripides: Alcestis. Daughters of Troy. The Phoenician women. Iphigenia at Aulis. Rhesus. Fred Chappell, Mark Rudman, Elaine Terranova, Richard Elman, George Economou. Philadelphia: University of Pennsylvania Press. ISBN 978-0-8122-1650-9.



    Spanish version by Adalberto García López



    El colibrí

    Lo que con presagio y baile,
    los gitanos parecen pasar fácilmente
    entre mundos. El colibrí también

    -sólo una polilla con pico-,
    ¿alguna vez lo he oído tararear?

    Sin embargo, en todas partes es bienvenido,
    seducido por flores rojas, incluso agua con azúcar,
    por lo que somos deshonestos en nuestros deseos.

    Y los muertos, los encarnamos
    para nuestros propios intereses. No puedo hablar
    con una sombra, con una abstracción.

    Un devoto del sol, mi hermano,
    siempre levantando su rostro hacia él.
    Un contacto y el rugido del cuerpo se calmaba.

    Ahora, a pesar de haber caminado por todo
    el parque, él no está aquí.
    Él está en ninguna parte bajo el sol.



    Hummingbird

    What with foresight and dancing,
    gypsies would seem to pass easily
    between worlds. The hummingbird too—

    only a moth with a beak—
    Have I ever heard it hum?

    Yet it’s everywhere welcome,
    coaxed by red flowers, even sugar water,
    for we are devious, in our desires.

    And the dead, we embody them
    for our own purposes. I can’t talk
    to a shadow, to an abstraction.

    A sun worshiper, my brother,
    always raising his face to it.
    One touch and the body roar quieted.

    Now, though I walk the length
    of the park, he is not there.
    He is nowhere under the sun.

    I want the dead but I am with
    the living. The tulips raise up their hands.
    The lunch crowd swallows me.

    http://circulodepoesia.com/2016/05/american-poetry-elaine-terranova/




    Betrothal at the Well

    At a well, a maiden (na'arah)
    is drawing water.  A stranger arrives.
    He is footsore, weary.  The maiden,
    hospitable, invites him home.
    The stranger has run away, he has
    been driven away, he has come to seek
    his fortune.  He has come for her.
    This she knows and doesn't know.
    She only hopes.  It is why she is
    so often at the well. The water
    is her future. Her brother welcomes him,
    "Come in, O blessed of the Lord,"
    examines the stranger's gifts, nose ring
    and bracelets, that already attach
    the maiden to him.  Not surprisingly,
    the stranger asks for the maiden's hand.
    Maybe not for himself, maybe he
    is a servant, his master has sent him.
    If so she has wasted that first look
    with her heart.  And he, his imagining,
    his anticipation.  Could it be otherwise?
    Behold: a manservant, in spite of his thirst.
    A cipher, only meant to hold the place.
    The covenant depends on it.




    Death Came at Me

    on a motorcycle
    into the intersection at 50 miles per
    with no helmet
    arms open,
    legs branching.
    Ahead, I saw him, and behind
    in the rearview, where he
    completed the turn,
    separate
    from his simple machine,
    sheen of red on asphalt.

    And wasn't that death, too,
    halting but deliberate,
    weak and in rags,
    death, unmistakable,
    approaching our fancy,
    outdoor lunch
    as my friend tapped out her troubles:
    not good
    no more
    not again,
    -which was her life-
    with a teaspoon on the table.

    I wouldn't look up, wouldn't give
    the dollar's worth
    of attention he demanded,
    something to eat.  But I found him
    again, later, another day, taste
    of morning, steel in my mouth,
    Death, advancing
    at the same
    ceremonial pace.




    Mint

     Already, we’d be driving past
    those trees, that part of the forest.
    Even briefly, it refreshed you.
    It was like mint in August
    though that sting would be gone
    with summer. The ground
    tarnishing first, and soon the leaves.
    I thought then, men don’t stop.
    They want so much to get on.
    What we said, incidental
    yet hammered into the mind.
    Talk like a magnet, so it draws you
    together or away. We made a line
    around that part of the forest,
    the exact shape of our attention.
    Even after, I remember
    how it was taken up and moved
    along with us, into the dim
    living room. Each holding a glass,
    ice colliding in water. A tiny
    mirrored sun caught in the trees.
    The same sadness that darkened
    our features. Later, bed
    without making love, without
    the chance of a reprieve.




    Return to Winter

     That day the starlings didn’t eat.
    That day was a sudden return
    to winter. In the fields,
    snow on a base of ice.

    The birds couldn’t bear
    to set down except
    on the clear face
    of the road they remembered.

    My husband leaned on the horn
    the way you lean on a railing
    until they lifted
    before the unstoppable metal.

    I pushed into the floorboard
    as if I were doing the driving,
    as if I could halt
    the laws of physics,
    while somewhere, my brother’s chest
    rose and sunk and rose.

    So much you take for granted,
    like going to sleep in spring
    that you will wake in spring.
    That the blossoms were right
    to push out, there was
    no contradiction.

    But when we hit the slick
    and slammed hard against
    our own forward motion,
    the roadbank spun
    and the orchard of stunted trees
    that had just begun to soften.






    .

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  • 05/12/16--08:13: GREG GLAZNER [18.694]

  • GREG GLAZNER

    Greg Glazner (Nacido en Anson, Texas ) es un poeta americano.

    Se graduó de la Universidad de Hardin-Simmons, y en la Universidad de Montana, con una maestría y un MFA. 

    Su trabajo ha aparecido en Poetry, Ironwood, The Laurel Review, New England Journal, Pequod, Quarterly West, The Southern Poetry Review, and The Texas Review. Trabaja en proyectos de música / poesía con su banda, Zeno's Run. 

    Premios 

    1991 Walt Whitman Award chosen by Charles Wright
    Bess Hokin Award from Poetry
    Lannan Foundation residency in Marfa 
    2005 NEA Fellowship

    Obras 

    "Zeno's Cure Chapter 1"
    Singularity. W. W. Norton & Company, Incorporated. 1996. ISBN 978-0-393-03992-4.
    From the Iron Chair. W.W. Norton. 1992. ISBN 978-0-393-03098-3.
    Walking Two Landscapes. State Street Press. 1984. chapbook

    Ploughshares 

    "Orchard Bees". Ploughshares. Winter 1999–2000. Archived from the original on August 24, 2006.
    "from Zeno's Cure". Ploughshares. Winter 2001–02. Archived from the original on November 4, 2007.



    Spanish translation by Tania Márquez Aragón.



    Sick to death of the hardpan shoulder

    The froth of noise

    the undersides of the cedars make,

    the windblown dark that hints
    and fails for hours at effacement—
    maybe I could claim it isn’t

    praying, but it’s asking,
    at the least, begging
    that these lungfuls of this blackness

    eat whatever keeps on swelling
    and collapsing in my chest, and be done
    with it, no more noise

    left hanging in the spaces
    between brake lights than a smothered rush
    that sounds like suffering

    and is nothing. Instead a sobbing isn’t
    so much easing from my throat
    as shining like black light from my torso,

    veining the leaves of weeds, stoning
    the whole roadside in a halo—I can feel
    the heat of truck lights on my back,

    I’m inside that brilliant gravity,
    I think of time, I’m in the driver’s
    nightmare and it shudders by—



    Enfermo de muerte llevado a cuestas

    La espuma de ruidos
    el revés que los cedros hacen ,

    el soplido oscuro del viento que insinúa
    y falla por horas en la borradura-
    tal vez podría pedirlo no es
    orar, pero esto es preguntar,
    al menos, rogando
    que estas bocanadas de negrura
    coman lo que sea que sigue hinchándose
    y colapsando en mi tórax, y se haga
    con ello, no más ruidos.

    Dejar colgando en los espacios
    entre luces de frenos una prisa sofocante
    que suena como sufrimiento

    y no es nada. En su lugar, un sollozo
    que no alivia mi garganta
    y brilla como luz oscura desde mi torso,

    veteadas las hojas de la maleza, apedrean
    todo el borde del camino en un halo-Puedo sentir
    el calor de las luces de los camiones en mi espalda

    Estoy dentro de esa brillante gravedad
    Pienso en el tiempo, estoy en la pesadilla
    del conductor y su estremecimiento por-



    You’re arrowing out toward what.

    The sunlight almost unfaceable, and weightless,
    and the gravities, wind-flickers, shadows, the ripped
    black places crows make on the phone poles—

    how to keep your own counsel,
    even against the little stabs, the winds and chromes—

    Various flashes, the office door, a supper glass, a last
    smear of streetlight on the bedsheets.

    Nothing. On into the soaring, black release.

    The messages say syllabus and vetting that
    and will be absent. Nothing.
    On into the what? the air you’re gliding on
    or falling from,
    the wind of it making
    ahs and salves in the hollow of jour chest.
    Celina of a bodily sibilance like willows,
    of the shimmering, midsummer glance.

    You would allow yourself a message.
    How to make it low-key. How to keep it to a few lines.

    On into the wind of whatever is happening.
    What leashes you seems to have come undone.

    You lean down into the white heap of black words.
    You pad out toward the water fountain
    into someone’s eyeshadowed look, the lush backwash of her skirt.

    You weigh maybe three or four
    ounces, swirling down the stairwell

    in whichever wind this is, your ribs
    aching with what they
    sing so shamelessly.




    Le estás apuntando a qué

    La luz del sol apenas encarable, y lo veleidoso,
    y las gravedades, molinos eólicos, sombras,
    los desgarrados negros lugares
    donde los cuervos trepan los postes de teléfono-

    cómo mantenerte aconsejado ,
    incluso en contra de las puñaladas, los vientos y los cromos-

    Muchos destellos, la puerta de la  oficina, un vaso de la cena,
    una última mancha de luz sobre las sábanas.

    Nada. En la elevación, negro alivio.


    Dice el mensaje que programarlo y escrutarlo
    lo hará ausente. Nada.
    ¿Dentro del qué? El aire en que te deslizas
    o del que caes,
    el viento de ello se hace
    cenizas y mitiga el vacío de tu pecho,

    Celina de una sibilancia corpórea de viuda.

    Te permitirías un mensaje.
    Cómo hacerlo de fácil acceso. Cómo dejarlo en unas cuantas líneas.


    Dentro del viento de lo que sea que pasa.
    Lo que te encadena parece desatarse.
    Te apoyas en blancas pilas de oscuras palabras.
    Te rellenas en la fuente de agua
    dentro de la ensombrecida mirada de alguien, el exuberante oleaje de su falda.

    Pesas entre tres o cuatro
    onzas, caracoleas la escalera
    en cualquier cosa que sea este viento, te duelen
    las costillas con lo que cantan
    tan impúdicamente.






    .



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  • 05/12/16--08:27: STEPHEN YENSER [18.695]

  • STEPHEN YENSER

    Stephen Yenser (nacido en 1941 en Wichita, Kansas) es un poeta americano y crítico literario que ha publicado dos volúmenes de versos aclamados, así como libros sobre James Merrill, Robert Lowell, y de varios poetas contemporáneos. Con JD McClatchy, es co-ejecutor literario de la obra James Merrill y co-editor de cuatro volúmenes de la obra de Merrill.

    Yenser se graduó de la Universidad de Wisconsin, estudió con James Merrill en 1967 en una de las raras ocasiones en las que el poeta enseñó. Merrill dedicó a Yenser su colección póstuma, A Scattering of Salts (1995).

    Yenser es profesor de Inglés y Director de escritura creativa en la Universidad de California, Los Ángeles.

    Su trabajo ha aparecido en aris Review,  Poetry, Southwest Review, Yale Review, "The New Yorker," and many other magazines. Vive en Los Ángeles con su esposa e hija. 

    Premios 

    Appearances in BEST AMERICAN POETRY anthologies 1992, 1995, 2011
    1992 Walt Whitman Award . selected by Richard Howard
    "Discovery"/The Nation Award
    Fulbright Teaching Fellowships to Greece and France
    Ingram Merrill Foundation Award in Poetry
    Pushcart Prize
    BF Connors Prize for Poetry from the Paris Review.
    Harvey L. Eby Teaching Award at UCLA

    Obras 

    "Musing" . Best American Poetry . February 10, 2009.
    "Variations (for Three Old Saws)" . Slate . May 1, 2012.

    Poesía 

    Blue Guide (University of Chicago Press, 2006)
    The Fire in All Things (1993)

    Ensayos 

    A Boundless Field: American Poetry at Large (University of Michigan Press, 2002)
    The Consuming Myth: The Work of James Merrill (1987)
    Circle to Circle: The Poetry of Robert Lowell (1975).

    Editor 

    James Merrill (2008). JD McClatchy, ed. Selected Poems . Random House, Inc. ISBN 978-0-375-71166-4 .
    James Merrill (2002). JD McClatchy, ed. Collected Poems . ISBN 0-375-70941-X .
    James Merrill (2003). JD McClatchy, ed. Collected Novels and Plays of James Merrill . ISBN 978-0-375-71083-4 .
    James Merrill (2006). JD McClatchy, ed. The Changing Light at Sandover . Knopf. ISBN 978-0-679-74736-9.
    Paul N. Courant, Ann Kjellberg, JD McClatchy, Edward Mendelson, Margo Viscusi, Tappan Wilder, Stephen Yenser (March 26, 2009). "Google & Books: An Exchange" . The New York Review of Books 56.




    Spanish version by Sergio Eduardo Cruz



    from Vertumnal

    Close call, close call, close call: this early in the morning
    The raucous crows’ raw caws are ricochets off rock.

    Afloat on wire from a dead tree’s branch a piece of charred limb
    Repeats a finch that perched on it in its last life.

    Here under the pergola, loaded with green wistaria,
    Misty air wistful with a few late lavender clusters,

    Light falling in petal-sized spots across the notebook page
    (Falling just now for instance on the phrase Light falling),

    And under the feeder where the thumb-sized Calliope hummer
    Hovers like a promising word on wings thrumming

    To slip her bill-straw past the busy sugar ants
    Through the red flower’s grill into the sweetened red water,

    And over there in your “office” under the lean-to under the crabapple,
    Its fruit (like tiny ottomans) rotting sweetly on the branch

    (Bouquet of Calvados and fresh tobacco),
    Where in the midst of spades and pruners, hatchets, hoes, and shears,

    Trowels, dibbles, rakes, and sickles you ground your axes,
    Sharpened your wits, filed your notes and journals,

    Moving through the garden, through all you made of where you lived–
    You catch your ex-son-in-law, taking photos, figs, and notes on notes.



    de Verdoñal

    Muy cerca, muy cerca, muy cerca: a esta hora de la mañana
    los ríspidos gruñidos de los cuervos se desprenden de la roca.

    Como un miembro requemado agarrándose de un cable, la rama
    de un árbol repite el píar de un pájaro que ahí estuvo en otra vida.

    Debajo de la pérgola, aquí, cargado de aún verdes glicinas,
    un viento vaporoso con todavía algunas notas de lavanda

    cae levemente como manchas tamaño de pétalos por estas páginas
    (cae levemente por ejemplo justo ahora en la frase cae levemente),

    y debajo del pajarero donde una hummer Calliope tamaño de un dedo
    se mueve como una palabra promisoria entre alas que se despliega

    para enterrar el pico succionador sobre las hormigas azucareras
    entre las confecciones de las flores rojas para llegar al agua dulcificada,

    y allá en tu “oficina” bajo los espaldares y debajo de la maciñeira,
    y de su fruto (como pequeños turcos) que dulcemente se pudre aún en la rama

    (ramillete de Calvados y de tabaco fresco),
    donde entre atizadores y estacas, entre martillos y pedazos de metal,

    entre paletas de albañil, picas y guadañas te adiestraste en el uso del hacha,
    afilaste tu ingenio, llenaste tus libretas de notas y de diarios,
    mientras te movías por el jardín, entre todo lo que hiciste de tu hogar–
    y te encuentras a tu ex-nuero, tomando fotos, higos, notas sobre notas.



    Petition on Santorini

    Mother of Stone, Cybele,
    Stone Mother, keep me low,
    Resigned, involved, confusable
    As to the novice eye the vine
    With wild thyme and caper, close
    To your chemic soil—
    Ash, tuff, and pumice—twined
    In on itself to stand
    Up under summer wind
    And to condense the sure, sheer mist
    That plumps until night harvest
    Fruit tanged with sulfur, pressed
    Then to a salt-tinged must,
    Oak barrel ready,
    A bit acidic, wit-dry, heady.





    .


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  • 05/12/16--09:43: CORNELIUS EADY [18.696]

  • Cornelius Eady

    (Nacido en 1954) es un escritor estadounidense centrado en temas de la raza y la sociedad. Su poesía se centra en el jazz y el blues, la vida familiar, la violencia y los problemas sociales derivados de las cuestiones de raza y clase. Su poesía es elogiada por su lenguaje sencillo y accesible.

    Cornelius Eady nació en Rochester, Nueva York y es autor de siete libros de poemas. En la mayoría de los poemas de Eady, hay una calidad musical extraído de los blues y jazz.

    Bibliografía:

    Kartunes Warthog Press, 1980; Warthog Press, 1986, ISBN 9780942292107
    Victims of the Latest Dance Craze Ommation Press, 1986, ISBN 9780941240024 ; Carnegie Mellon University Press, 1997, ISBN 9780887482540
    BOOM, BOOM, BOOM: A Chapbook , State Street Press, 1988
    The Gathering of My Name Carnegie Mellon University Press, 1991, ISBN 9780887481154
    You Don't Miss Your Water Henry Holt, 1995, ISBN 9780805036688 ; Carnegie Mellon University Press, 2004, ISBN 9780887484162
    The Autobiography of a Jukebox: Poems Carnegie Mellon Press, 1997; Carnegie Mellon University Press, 2007, ISBN 9780887484704
    Brutal Imagination . GP Putnam's Sons. 2001. ISBN 9781101143575 .
    Hardheaded Weather . Penguin. 2008. ISBN 9780399154850 .



    Translator: Alexander Best   |  https://zocalopoets.com/



    Abril

    De golpe, las piernas quieren un tipo diferente de empleo.
    Esto es porque los ojos miran por la ventana
    Y está llena de esperanza la vista.
    Es porque están mirando por la ventana los ojos

    Y la calle luce un quebrado mejor que el día antes.
    Esto es lo que dicen los ojos a las piernas,
    Y las articulaciones se vuelven embadurnadas con una savia fresca
    Que echaría brotes si pegada a una rama diferente.

    Las piernas quieren una clase de empleo diferente.
    Es porque los oídos oyen lo que estaban esperando,
    Lo que uno no puede trazar con palabras
    Pero lo hace latir más veloz el corazón, como si
    Uno había acabado de encontrar dinero en la calle.

    Las piernas quieren actuar delante del mundo entero.
    Quieren recuperar su garbo.
    Esto es porque la nariz encuentra por fin el aroma correcto
    Y ella jala el cuerpo protestando en la pista de baile.
    Es porque las manos, estirando en su aburrimiento,
    Rozan por casualidad las faldas del mundo.




    Cuervos en el viento fuerte

    Se van del techo los cuervos.
    No pueden agarrarse;
    También podría posarse en una fuga de petróleo.

    Tal baile tan torpe,
    Estos caballeros
    Con sus chamarras negras moteadas.
    Tal baile mareado,

    Como si no supieran donde estaban.
    Tal baile cómico,
    Mientras intentan poner las cosas en orden
    Al tiempo que el viento los reduce.

    Y tal baile apesadumbrado.
    El amor – tan embarazoso
    Cuando se equivoca

    En frente de todos.

    (1985)




    Un pequeño momento

    Cruzo la entrada de la panadería de al lado de mi apartamento.
    Estan a punto de extraer del horno algo de tostada con queso,
    Y les pregunto: ¿Cuál es ese aroma? Soy siendo un poeta,
    Estoy preguntando

    Lo que todos los demás
    Querían decir pero, de alguna manera, no habían podido;
    Estoy hablando de parte de dos otros clientes
    Que deseaban comprar el nombre de ese aroma.
    A la mujer detrás del mostrador
    Pido un porcentaje de su venta – ¿estoy coqueteando?
    ¿me vuelvo alegre porque se alargan los días? Y ésto es

    Lo que hizo: ella toma su tiempo eligiendo las rebanadas.
    “Estoy escogiendo las buenas,” me dijo.
    Es el catorce de abril; la Primavera, con
    Cinco a diez grados aún no llegan – pero vendrán.
    Algunos días me siento mi deber;
    Algunos días me encanta mi tarea.

    (1997)




    Un poeta baila con el objeto inanimado

    (para Jim Schley)


    El paraguas, en este caso;
    Previamente, el taburete y
    Los pilares de madera que
    Soportan el techo.

    Este cuate – sabes –
    Danzará con cualquier cosa;
    Le gusta la idea.

    Pues recoge unas sandalias desechadas de alguna señora,
    Las empuja contra su cabeza
    – como caracolas – o
    Orejas de un burro.

    ¡No hay nada
    – declara su cuerpo –
    Que está seguro de la danza de ideas!

    (1985)




    April

    Suddenly, the legs want a different sort of work.
    This is because the eyes look out the window
    And the sight is filled with hope.
    This is because the eyes look out the window

    And the street looks a fraction better than the day before.
    This is what the eyes tell the legs,
    Whose joints become smeared with a fresh sap
    Which would bud if attached to a different limb.

    The legs want a different sort of work.
    This is because the ears hear what they’ve been waiting for,
    Which cannot be described in words,
    But makes the heart beat faster, as if
    One had just found money in the street.

    The legs want to put on a show for the entire world.
    The legs want to reclaim their gracefulness.
    This is because the nose at last finds the right scent
    And tugs the protesting body onto the dance floor.
    This is because the hands, stretching out in boredom
    Accidentally brush against the skirts of the world.



    Crows in a Strong Wind

    Off go the crows from the roof.
    The crows can’t hold on.
    They might as well
    Be perched on an oil slick.

    Such an awkward dance,
    These gentlemen
    In their spotted-black coats.
    Such a tipsy dance,

    As if they didn’t know where they were.
    Such a humorous dance,
    As they try to set things right,
    As the wind reduces them.

    Such a sorrowful dance.
    How embarrassing is love
    When it goes wrong

    In front of everyone.



    A Small Moment

    I walk into the bakery next door
    To my apartment. They are about
    To pull some sort of toast with cheese
    From the oven.   When I ask:
    What’s that smell? I am being   
    A poet, I am asking

    What everyone else in the shop
    Wanted to ask, but somehow couldn’t;
    I am speaking on behalf of two other
    Customers who wanted to buy the
    Name of it.   I ask the woman
    Behind the counter for a percentage
    Of her sale. Am I flirting?
    Am I happy because the days
    Are longer?   Here’s what

    She does: She takes her time
    Choosing the slices.   “I am picking
    Out the good ones,” she tells me.   It’s
    April 14th. Spring, with five to ten
    Degrees to go.   Some days, I feel my duty;
    Some days, I love my work.





    Poet dances with inanimate object

    (for Jim Schley)

    The umbrella, in this case;
    Earlier, the stool, the
    Wooden pillars that hold up
    the roof.

    This guy, you realize,
    Will dance with anything—
    —He likes the idea.

    Then he picks up some lady’s discarded sandals,
    Holds them next to his head like sea shells,
    Donkey ears.

    Nothing,
    his body states,
    Is safe from the dance of ideas!



    A Small Moment

    I walk into the bakery next door   
    To my apartment. They are about   
    To pull some sort of toast with cheese   
    From the oven.   When I ask:   
    What’s that smell? I am being   
    A poet, I am asking   

    What everyone else in the shop   
    Wanted to ask, but somehow couldn’t;   
    I am speaking on behalf of two other   
    Customers who wanted to buy the   
    Name of it.   I ask the woman   
    Behind the counter for a percentage   
    Of her sale. Am I flirting?   
    Am I happy because the days   
    Are longer?   Here’s what   

    She does: She takes her time   
    Choosing the slices.   “I am picking   
    Out the good ones,” she tells me.   It’s    
    April 14th. Spring, with five to ten    
    Degrees to go.   Some days, I feel my duty;   
    Some days, I love my work.




    The Cab Driver Who Ripped Me Off

    That’s right, said the cab driver, 
    Turning the corner to the 
    Round-a-bout way, 
    Those stupid, fuckin’ beggars, 
    You know the guys who 
    Walk up to my cab 
    With their hands extended 
    And their little cups? 
    You know their problem? 
    You know what’s wrong with them? 
    They ain’t got no brains. 
    I mean, they don’t know nothin’ 
    ’cause if they had brains 
    They’d think of a way 
    To find a job. 
    You know what one of ’em told me once? 
    He said what he did, 
    Begging 
    He said it was work. 
    Begging 
    Was work. 
    And I told him 
    Straight to his face: 
    That ain’t work. 
    You think that’s work? 
    Let me tell you what work is: 
    Work is something that you do 
    That’s of value 
    To someone else. 
    Now you take me. 
    It takes brains to do 
    What I do. 
    You know what I think? 
    I think they ought to send 
    All these beggars over 
    To some other country, 
    Any country, 
    It don’t matter which, 
    For 3, 4, years, 
    Let them wander around 
    Some other country, 
    See how they like that. 
    We ought to make a 
    National program 
    Sending them off 
    To wander about 
    Some other country 
    For a few years, 
    Let ’em beg over there, 
    See how far it gets them. 
    I mean, look at that guy 
    You know, who was big 
    In the sixties, 
    That drug guy, 
    Timothy Leary? 
    Yeah, he went underground, 
    Lived overseas. 
    You know what? 
    A few years abroad 
    And he was ready to 
    Come back 
    On any terms. 
    He didn’t care if 
    They arrested him. 
    He said 
    The U.S. is better 
    Than any country 
    In the world. 
    Send them over there 
    For a few years. 
    They’d be just like him. 
    This is the greatest country 
    In the whole world. 
    Timothy Leary 
    Was damn happy 
    To get back here, 
    And he’s doing fine. 
    Look at me. 
    I used to be like that. 
    I used to live underground. 
    I came back. 
    I think all those beggars got 
       a mental block. 
    I think you should do something. 
    I mean, you ought to like 
       what you do, 
    But you should do something. 
    Something of use 
    To the community. 
    All those people, 
    Those bums, 
    Those scam artists, 
    Those hustlers, 
    Those drug addicts, 
    Those welfare cheats, 
    Those sponges. 
    Other than that 
    I don’t hold nothin’ 
    Against no one. 
    Hey, I picked you up.



    Charlie Chaplin Impersonates a Poet

    The stage is set for imminent disaster. 
    Here is the little tramp, standing 
    On a stack of books in order 
    To reach the microphone, the 
    Poet he’s impersonating somehow 
    Trussed and mumbling in a 
    Tweed bundle at his feet. 

    He opens his mouth: Tra-la!
    Out comes doves, incandescent bulbs, 
    Plastic roses. Well, that’s that,
    Squirms the young professor who’s 
    Coordinated this, 
    No more visiting poets!

    His department head groans 
    For the trap door. As it 
    Swings away 

    The tramp keeps on as if 
    Nothing has occurred, 
    A free arm mimicking 
    A wing.





    .

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    Gerald William Barrax

    (Nacido en 1933, Attalla, Alabama, EE.UU.). Gerald W. Barrax es poeta y educador.

    Cerrando la poética del radicalismo y el experimentalismo de los años 1960 a las formas líricas y confesionales de la década de 1980, la poesía de Gerald William Barrax se basa en la vida del poeta, así como de la experiencia afroamericana.  Ya sea relacionando los detalles de su vida, su esposa y sus hijos o cuestionar el papel de los líderes afroamericanos, la poesía de Barrax invoca continuamente ansiedades relativas a la responsabilidad y la participación en la vida norteamericana contemporánea.

    Sus poemas aparecen en numerosas antologías y revistas. Ha sido reconocido por varios prestigiosos premios, incluyendo la Medalla de Raleigh de las Artes  en 1993, el Premio Sam Regan por su contribución a las artes plásticas en Carolina del Norte en 1991, y el Premio de Escritura de Callaloo Creativa 1983 de no ficción en prosa. En su papel como profesor de Inglés en la escritura creativa en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Barrax se esforzó para enseñar la integridad del oficio de escribir poesía y la pasión por la lectura de los mejores poetas. 

    Obras:

    1970: Another Kind of Rain 
    1980: An Audience of One : Poems 
    1987: The Deaths of Animals and Lesser Gods, Vol.
    1992: Leaning against the Sun, nominated for both the Pulitzer prize and the National Book Award . 
    1998: From a Person Sitting in Darkness : New and Selected Poems 



    Translator: Alexander Best  |  https://zocalopoets.com/page/2/




    El aniversario de un magnicidio: 
    un poema oblicuo 

    King: 4 de abril de 1968

    (para Eva Ray *)


    Cuando yo era un niño en Alabama
    los golpetazos de las hachas bajaban en el otoño
    y intenté estar en otro lugar,
    pero los chillidos de los chanchos muriendos
    y los guarros y la vista de sus gargantas abiertas
    estaban en todas partes.
    A mí no estuve dado ese tipo de estómago / fortaleza.

    Cuando tuve catorce años
    maté con mi carabina de aire comprimido Daisy Red Ryder
    la última cosa más grande que un ratón:
    un zorzal petirrojo gordo sobre un alambre telefónico;
    un petirrojo aún cantando mientras mi primer tiro
    disparó en lo alto y miré por la mira y oí de donde fui
    el ruido sordo del perdigón cobre en su pecho rojo gordo.
    Solo paró el petirrojo y se cayó hacia atrás.
    Y yo había escaparme
    – antes del pájaro chocando con el suelo –
    llevando conmigo mi estómago.

    Nunca entenderé a la gente ésto:
    si la cosa blanda en el estómago puede estar recorto.
    Es porque me perdí todas las Guerras.
    Pero cuando aprendí que la no-violencia nos mata de todas maneras,
    yo deseaba deseaba deseaba hacerlo, sí,
    lo deseaba poder hacerlo –
    ¿Sabes como lo siente / que quiere decir
    el deseo de poder matar? ¿Y desear estar dado esa capacidad?

    Pero yo soy yo.
    Y lo que me hizo es lo que te hizo
    Y anestesio la cosa blanda para dejar de retorcerme
    cuando lo hacen, hermanos/camaradas. Grito:
    bien hecho, bien hecho, de puta madre,
    está con ustedes mi corazón
    aunque mi estómago queda en las pocilgas de Alabama.

    * Eva Ray fue – quizás – una pariente de James Earl Ray (el asesino de Martin Luther King, junior).

    El poeta – Gerald W. Barrax – es afroamericano.




    Anniversary of an assassination: 
    a poem on the diagonal

    King: April 4, 1968

    (for Eva Ray *)


    When I was a child
    in the Fall the axes fell
    in Alabama and I tried
    to be somewhere else,
    but the squeals of the pigs dying
    and hogs and the sight of their
    opened throats were everywhere.

    I wasn’t given that kind of stomach.

    When I was 14, I killed
    my last thing bigger than a mouse
    with my Daisy Red Ryder,
    a fat robin on a telephone wire,
    still singing,
    as my first shot went high
    I sighted down and heard from where I was
    the soft thud of the copper pellet in his
    fat red breast. It just stopped
    and fell over backwards
    and I had run away
    before it hit the ground, taking
    my stomach with me.

    I’ll never know about people
    – if the soft thing in the stomach can be cut out –
    because I missed all the wars –
    but when I learned tha
    non-violence kills you anyway
    I wished
    I wished I could do it I wished I
    could ––
    do you know what it means to wish
    you could kill,
    to wish you were given that?

    But I am me.
    Whatever made me made you,
    and I anaesthetize the soft thing
    to stop squirming when
    you do it brothers I shout
    right on right on rightON
    my heart is with you
    though my stomach is still in Alabama pigpens.


    * Eva Ray was– perhaps –a relative of James Earl Ray (the assassin of Martin Luther King, Jr.) The poet– Gerald W. Barrax – is African-American.






    .

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  • 05/12/16--11:46: EILEEN SHEEHAN [18.698]

  • Eileen Sheehan

    (Irlanda, 1963) 
    Eileen Sheehan nació en Scartaglin, en la zona de Sliabh Luachra Co.Kerry en 1963, y ha vivido la mayor parte de su vida en la ciudad junto al lago cercano de Killarney. Poeta muy apreciada y muy querida, especialmente en la provincia de Munster. 

    Sheehan ha ganado los premios: Listowel Writers' Week Poetry Slam en 2004 y the coveted Brendan Kennelly Poetry Award in 2006.

    Bibliografía:

    Song of the Midnight Fox, Doghouse Books, Tralee, 2004 
    Down the Sunlit Hall , Doghouse Books, Tralee, 2008 




    Translator: Alexander Best    |   https://zocalopoets.com/page/4/ 


    Donde tú estás

    Tú te tumbas en cualquiera cama,
    te tumbas en el fondo, y el cojín acepta
    el peso de tu cabeza,
    el colchón recibiendo tu cuerpo como el invitado anhelado.
    Te mueves durante el reposo
    y las sábanas responden a tu giro;
    las cobijas se adaptan y se amoldan a tu contorno.
    El aire de la habitación toma el tiempo con tu respiración,
    aceptando un desplazamiento mientras
    yo rodeo las paredes de la ciudad que estás ‘soñando’.

    Mis papeles
    – están raídos y deshilachados al borde;
    esa pintura que tengo de yo mismo – está nublándose,
    manchada por la lluvia: mi cara está disolviendo enfrente de mí.
    La noche te agarra en el sueño y estás aplacado por sus comodidades,
    como las telas absorbiendo el sudor que despides.
    Mis llantos van ignorados mientras estoy de pie por la verja,
    implorando un acceso.
    No hay nadie pedir ayuda mientras
    te mudas una capa como te extiendes allí – roque;
    mi solo testigo fiable.

    (2009)
    From: The Watchful Heart: A New Generation of Irish Poets


    Where you are

    You lie down in whatever bed
    you lie down in, the pillow accepting
    the weight of your head, the mattress
    receiving your body like a longed-for guest.
    You move in your sleep and the sheets
    react to your turnings, the blankets adjust,
    shaping themselves to your outline.
    The air
    in the room keeps time with your breathing,
    accepts being displaced while I circle the walls
    of the city you dream.
    My papers
    are worn, frayed at the edges;  that picture
    I have of myself, clouding-over and spotted
    with rain: my face is dissolving before me.  The night
    holds you in sleep, you are stilled by its comforts;
    by the fabrics absorbing the sweat you expel.

    My cries go unheeded as I stand at the gate,
    pleading admittance. There is no one to turn to
    as you shed a layer of your skin while you lie there,
    dead to the world;  my one reliable witness.




    WHAT THE OLD WOMAN SAID

    I will tell you this. There was a garden by the pump. Fallow land given me. 
    My father built flowerbeds. Offshoots of paths. Geometric patterns. 
    Cuttings. Bulbs from my mother. The texture of earth. 
    Stone. The smell of water. I could grow anything. 

    I will tell you this. There was a pond. Wrinkles of mud. Pups that were drowned there. 
    Dragged to the bank. Sacksful slit open. Way beyond saving. 
    Names that I gave them. Returned to the water. Each small splash. 
    Spirals expanding. My own face rippling. 

    I will tell you this. There was a heron. Constant. Returning. 
    Stilt-leg. Growing above water. Curtain of willows. 
    Everything still. A crowning of feathers. 
    Inflections of music. Nothing was moving. 

    I will tell you this. There were meadows. Light. Nectar from clover. 
    More flowers than I could name. Armfuls I carried. 
    Stems that I split. Smelling of summer. 
    Chains on my neck. Ankles. The bones of my wrists. Knowing nothing. 

    I will tell you this. There was a boy. Eyes like the sky. 
    Eyes like my father's. Children imagined. Rooms that were borrowed. 
    Rooms that were painted. Stories invented. 
    Histories. Futures. We knew everything. 

    I will tell you this. There was a man. Veins under skin. 
    Bones. Barely there. His stuttered breathing. 
    Green light on a screen. Intermittent beeping. 
    False light. False music. Someone was dying. 

    I will tell you this. I had seen his face on the shroud. 
    Running and bleeding. Wounds on his hands. 
    Pictures on glass. Coloured and leaded. 
    Faces on statues. A cross through his heart. Light always fading. 

    I will tell you this. There was a room. White. A white plate on the table. 
    A man at the table. Notes in his voice. A tune that I knew. 
    Beauty in the movements of his face. His arms. Frisson of wings. 
    Touch. Touch me. But he already had. I had forgotten everything. 

    I will tell you this. Some days are unbearable. Horizontal planes. 
    Moment to moment. Each long tick. I have been lonely. 
    Last night. A dream of a heron. The span of his wings. 
    Sounding through air. Listen. Listen. I am disappearing. 

    From: Song of the Midnight Fox 
    Publisher: Doghouse Books, Tralee, 2004, 978-0-954-6487-1-8





    BRASSICAS

    There was no sex in our village there was only
    cabbage. Row upon row of it filling the haggards
    on high, straight ridges. This is where babies came from
    we were told, in all seriousness. My sister still remembers
    being shown the exact head that she was discovered under.
    We knew everything about growing the small, limp
    plants that needed constant watering. Learned how to protect them
    from root fly and caterpillar infestations. Recognized the different varieties,
    from January King to Curly Kale, sewn in sequence for year-round cropping.
    Instructed that it was never harvested until the hearts were firm and babies
    were something only grown-up women found. Of sex
    we knew nothing. We all hated it; the dank smell of it cooking
    that permeated through the whole house for hours
    after it was eaten, the sloppy look of it on the plates,
    the run-off staining the spuds and bacon. But it was
    good for us so we were made to finish it. Remember
    how mother would add a teaspoon of soda to the water
    to soften the fibers? Years later, I learnt that this destroys
    the flavour, disarms the vitamins. The myth was easy
    to believe in a farming community until our hormones and
    neighbours' sons, well educated in animal husbandry,
    illuminated the shortcomings in our education.
    Oh my sisters,
    we are the daughters of cabbages and should celebrate our
    cruciferae lineage; tough and sinewy of a strong variety,
    adaptable to any climate, winter hardy;
    never ones to take
    ourselves too seriously: when I think on it,
    my sisters, all that green we swallowed.

    From: Down the Sunlit Hall 
    Publisher: Doghouse Books, Tralee, 2008, 978-0-955-2003-9-7





    ANNIVERSARY

    The edge of a closed grave 
    is easier to stand by 

    the edge of a settled grave 
    is easier still 

    there are flowers, 
    a potted evergreen, 
    marble chippings that glint 
    charmingly in the sun 

    look death, are you pleased 
    at how pretty we have made you? 

    do you like this calmness? 

    and I see down 
    past the marble chippings, 
    the layer of weed suppressant, 
    the sod, the clay, the sharp 
    flints of pencil, the wood, 
    the satin lining 

    to where she is, 

    becoming bone, 

    mother, do you like this calmness? 

    do you like these yellow petals I hold 
    up here in a world that never loved you enough, 
    the world you would never 
    allow to love you enough 

    I slip through the V in the wall 

    earth, be kind to my mother 
    earth, hold her gently 

    From: The Cathach , Volume 1: Summer, 2009




    LIVING IN THE SURREAL WITH ALOIS

    my mother knocks on the side of her head, 
    still active inside her, still vital 
    her need to blame, her need to name, 
    to explain away the confusion she wakes to 

    my mother makes a tight, knuckled knot of her hand 
    knocks on the side of her head 
    it's in there she says, the tumour 
    red and hard and the size of my fist 
    it makes me forget, they told me it's there 
    deep in my brain like the yolk in an egg 
    they can't get it out without killing me 
    do you think they will kill me, it makes me forget 
    why can't I forget that it's there why can't I forget to forget 
    she knocks on the side of her head as if 
    someone might answer, as if someone might open 
    the door to her brain she knocks she knocks but nobody's home 
    she's even forgotten my name I am visitor I am the one to complain to 
    I am the one who is helpless as her she knocks she knocks 
    on the side of her head I imagine the lump she imagines 
    inside of her head I imagine it shrinking she knocks 
    on the side of her head and it falls out her ear 
    rolls like a marble look I tell her it's gone it fell out your ear 
    rolled under the table got ate by the cat she laughs was it grey 
    no I say it was black, black as the darkness black as the devil 
    a right bad lot but he swallowed it up then he swallowed a rat 
    and she laughs I remember she says it was black, black as the darkness 
    but he swallowed it up and she sleeps I untangle her fingers 
    smooth out her hand and she sleeps and I drive 
    through the rain through the night-time 
    and the hedgerow disgorges a cat that stands 
    in the glare of the headlights and I stop 
    to salute it; to grant it safe passage home 

    From: Down the Sunlit Hall 
    Publisher: Doghouse Books, Tralee, 2008, 978-0-955-2003-9-7



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  • 05/12/16--12:03: COLETTE NÍC AODHA [18.699]

  • Colette Níc Aodha

    Colette Níc Aodha (Nacida en 1967) es una poeta irlandesa. 

    Nic Aodha es nativa de Shrule, County Mayo, y actualmente vive en el condado de Galway. 

    Bibliografía:

    Baill Seirce ( Baile Átha Cliath , Coiscéim , 1998)
    Faoi Chrann Cnó Capaill ( Coiscéim , 2000)
    Gallúnach-Ar-Rópa ( Coiscéim , 2003)
    Ádh Mór (short-stories, Coiscéim , 2004).
    Sundial (Galway, Arlen House, 2005/New York, Syracuse University Press, 2006)
    Between Curses / Baine Géar (Arlen House, 2007)
    Scéal ón Oirthir ( Coiscéim , 2009).
    Raiftearaí i gCeartlár a Dhaoine san 21ú Aois ( Coiscéim , 2009)



    Translator: Alexander Best     |   https://zocalopoets.com/page/4/



    Ruinas

    Buscando en los annales
    por los acontecimientos que sucedieron
    durante una época diferente;
    recreando el Tiempo en las ruinas antiguas,
    tocando la música de los ancianos,
    pasos de baile de los ascendientes.

    Anoche yo visité al lugar de mi padre
    pero encontré la derrota de
    una casa confeccionada de piel
    mientras una otra ha estado dado forma
    de abajo por sus huesos.




    Ruins

    Searching the annals
    for events which took place
    in a different era
    Recreating time in old ruins
    Playing ancient music
    Dancing steps of our ancestors

    Last night I visited my father’s place
    but found a ruin of a house
    crafted from skin
    as another was shape
    below from his bone





    Macasamhail

    macasamhail.

    Chas mé le bean álainn a bhaistigh
    ainm ar a sos míostraithe
    béar a thug sí air
    toisc go raibh sé firinscneach

    í ina suí in aice tine
    drumaí á bhualadh sa chúlra
    thosaíomar ag rince thart
    timpeall na lasracha, fáinne

    leath bíogbhuillí rithimeacha
    taithí carasmatach,
    seanbhean a mo ghríogadh
    chun dul ag damhsa

    is thosaigh sí ag cogarnaíl
    gur rith sé léi go raibh aithne
    agam féin go pearsanta ar an mbéar;
    chasamar trí rann is amhrán

    thosaigh na fir ag cantaireacht
    is ag cuimilt chraiceann an bhuabhaill
    roghnaigh mé dhá seithe
    le tabhairt abhaile dom shiopa cheardlanna.





    Ar ais ón nGaeltacht i gCeanada!

    Bhí cúpla seachtain den scoth againn in Ontario sa Ghaeltact thall ansin. Chas mé le daoine den scoth ann, idir óg agus aosta.
    Seo dán a scríobh mé ag cur síos ar na heactraí ar fad!

    An Ghaeltacht i gCeanada; ar thóir Perseid.

    Fáilte is fiche ag aerfort Toronto
    Beannú ó bhéar dubh ar maidin
    Muidne triúr ag triall ar siopa,
    Chasamar le daoine den scoth ann
    Sa láthair campála timpeall na tine
    Nó i Halla an Léigiúin sa bhaile,

    Tamworth is ainm don áit.
    Ar thursa allamuigh na seachtaine
    Bhlaiseamar ealaíontóirí na háite
    Clocha ceardaithe is miotal soghluaiste
    Sean gach dí is nua gach bia
    i dtígh Mhic Dhiarmada Dún Laoighre

    le cuidiú ó Anna, Síle is Stiofán
    laochra móra na seachtaine.
    Ellie, Abel is Emily ag coinneáil ag imeacht muid,
    Fonn orainn dul chuig faoisín
    Chuig an Moinsíneoir Auguistín uasal,
    Ach gan morán peaca a aithris

    De bharr fuacht na haimsire is báisteach,
    Deacair ár gcuid fola a theamh,
    Gan áilíos le braith in áit ar bith,
    Trácht ar Pherseid is peil ghaelach
    Ar Rí na nDúl is radharcanna áille
    Ar spéir ghlan ghorm is ollghealach

    Ach an focal scoir i gconaí ag muscít
    Ag sú fola na hEireannaigh blasta
    is neamhaird ar ‘deet.’

    Colette Níc Aodha Lúnasa 2014.




    Fionn

    Trí thimpiste a tháinig mé
    ar a sheanuaimh, an ghrian
    ag lonradh trí scoilt
    sa díon, cuma an-éagsúil
    ar an áit, an aois mhór a bhí air
    greanta ar a aghaidh
    ach gan aon mhaolú
    ar an bhfáiltiú
    a bhí aige dá chomrádaithe,
    ba é tús catha, deireadh áir,
    a fhios aige go maith cá háit
    ba cheart aon líne chatha a tharraingt,
    ach anois a chlaíomh ar leataobh,
    ní théann sé amach
    faoi na cnoic i mbun seilge fiú.






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    Nuala Ní Chonchúir

    Nuala Ní Chonchúir. Nacida el 14 de enero de 1970 en Dublín, Irlanda
    Seudónimo Nuala O'Connor

    Sitio web
    www.nualanichonchuir.com

    Bibliografía

    Novela 

    You (2010 as Nuala Ní Chonchúir), ISBN 978-1-84840-063-4
    The Closet of Savage Mementos (2014 as Nuala Ní Chonchúir), ISBN 978-1-84840-336-9
    Miss Emily (2015 as Nuala O'Connor), ISBN 978-0-14312-675-1

    Colecciones de cuentos cortos 

    The Wind Across the Grass (2004), ISBN 1-903631-46-7
    To The World of Men, Welcome (2005), ISBN 1-903631-51-3
    Nude (2009), ISBN 978-1-84471-642-5
    Mother America (2012) ISBN 978-1-84840-159-4
    Of Dublin and Other Fictions Chapbook (2013), ISBN 978-0-9898572-0-8

    Colecciones de la poesía 

    Molly's Daughter (From Divas:new Irish women's writing) (2003), ISBN 1-903631-40-8
    Tattoo:Tatú (2007), ISBN 978-1-903631-60-7
    Portrait of the Artist With a Red Car (2009), ISBN 978-1-906285-10-4
    The Juno Charm (2011), ISBN 978-1-907056-64-2




    Translator: Alexander Best   |   https://zocalopoets.com/page/4/



    from: The Juno Charm (2011)


    Enojo

    La luna está magullada esta noche.
    Moreteada y hinchada está – pero
    fanfarronea sobre nosotros
    y jala júbilo a la rasca.

    Luna de sebo, luna electrizante,
    ella carga el cielo, y
    es un foco descarado por encima de los árboles sazonados de escarcha.

    Y aquí abajo, donde añoran nuestros ojos,
    nos arrastramos a la iglesia en la plaza, y
    hacemos las paces uno al otro – en el canto.

    (2011)




    Anger

    The moon is battered tonight, bruised and swollen,
    but she swanks above us, bringing joy to the chill.

    Tallow-moon, electric-moon, she shoulders the sky,
    a brazen spotlight over trees salted with frost.

    And down here, eyes aching, we creep to the church
    on the square, make peace with each other in song.

    from: The Juno Charm (2011)





    The Japanese Madonna 

    As Madonna of Akita
    I was carved
    by a Buddhist from
    a weeping katsura.

    I forsook kimono and zori
    for an unpainted robe,
    a European chin,
    and an aristocrat’s gaze.

    I dropped blood-tears,
    my sweat stank of roses,
    and I warned that fire
    would fall from the sky.

    In Ballinspittle
    I was made of stone;
    I just flexed my fingers
    and rocked.






    The Lunar Spread

    On Half Moon Street
    we eat Tunisian orange cake,
    under a painting of a melon
    that spills seeds like love.

    Over Notre Dame
    the moon is a plate,
    tossed by a Greek waiter
    from rue Hachette.

    Clear of Galway’s rooftops
    the full moon
    – bald as a skull –
    crowns the night.

    When she is van Gogh yellow
    and mooning above,
    we close the shutters
    to safely sleep.

    (first published in Burning Bush)




    Anger

    The moon is battered tonight, bruised and swollen,
    but she swanks above us, bringing joy to the chill.

    Tallow-moon, electric-moon, she shoulders the sky,
    a brazen spotlight over trees salted with frost.

    And down here, eyes aching, we creep to the church
    on the square, make peace with each other in song.

    (first published in Southword and subsequently in The Juno Charm, Salmon, 2011)



    From: Tattoo : Tatú


    TATÚ

    Is pailmseist mo chorp 
    faoi do lámha, 
    paipír ársa 
    scrollaithe fút, 
    ag tnúth le do rian. 
    Glanaim mo chraiceann, 
    sciúraim siar é 
    go pár báiteach 
    ionas go bpúchfaidh 
    do lámh mar 
    dhúch tatuála, 
    ag líníocht thar 
    línte dofheicthe 
    gach fir eile. 

    Níl faic ach tusa 
    scrábáilte ar mo chorp.

    From: Tattoo : Tatú
    Publisher: Arlen House, Galway, 2006
    ISBN: 9781903631607





    TATTOO

    My body is a palimpsest 
    under your hands, 
    a papyrus scroll 
    unfurled beneath you, 
    waiting for your mark. 
    I clean my skin, 
    scrape it back to 
    a pale parchment, 
    so that your touch 
    can sink as deep 
    as the tattooist’s ink, 
    and leave its tracery 
    over the erased lines 
    of other men. 

    You are all that’s 
    written on my body.


    Translation: 2007, Nuala Ní Chonchúir
    From: Tattoo : Tatú
    Publisher: Arlen House, Galway, 2007, 9781903631607




    GNÉAS

    Déagóir, a chliabh 
    le mo dhroim 
    é croctha orm 

    Tá a dheartháir 
    ag léimnigh faoi 
    scáth tí gloine 

    Séideann a máthair 
    ar fheadóg – tá sé 
    in am dul abhaile 

    Scaoileann sé mé 
    deineann siad gáire, 
    tá mé faoi chrith, soar 

    ˚ 

    Bolgann tú 
    an veilbhit fhillte 
    atá ceartlár ionam 

    Ag tochailt do theanga 
    trí línte lachtacha 
    go mbláthaím 

    Is fáilte iad mo 
    dhroim lúbtha agus 
    mo mhéara a fhuineann 

    Nuair a scaoileann tú mé 
    deineann muid gáire, is 
    tá mé faoi chrith, saor

    From: Tattoo : Tatú
    Publisher: Arlen House, Galway, 2007
    ISBN: 9781903631607





    SEX

    An older boy 
    his front to my back 
    hooked around me 

    His brother nearby 
    leaping in the shadow 
    of a glasshouse 

    Their mother blows 
    long on a whistle 
    the signal for home 

    He unpins me 
    both laugh in my face 
    I wobble, free 

    ˚ 

    You lap through 
    the cleated velvet 
    at my core 

    Burrowing your tongue 
    along milky lines 
    and I blossom 

    My arcing back 
    and kneading fingers 
    are your welcome 

    When you unpin me 
    we laugh together 
    I wobble, free

     Translation: 2007, Nuala Ní Chonchúir
    From: Tattoo : Tatú
    Publisher: Arlen House, Galway, 2007, 9781903631607





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    Mildred Kiconco Barya

    Mildred Kiconco Barya es una escritora y poeta de Uganda. Fue galardonada con el Premio Literario Pan African Forum 2008 para Africana ficción, y anteriormente ganó el reconocimiento por su poesía, en especial sus primeras dos colecciones: Men Love Chocolates But They Don't Say (2002) and The Price of Memory: After the Tsunami (2006). 

    Barya también ha trabajado como periodista y escritora de viajes. De Agosto 2007 a ​​Agosto de 2009, se desempeñó como escritora en residencia en TrustAfrica, una fundación panafricana con sede en Dakar, Senegal. Se graduó en el programa MFA de la Universidad de Syracuse, Nueva York, en 2012.  En la actualidad, Barya se dedica a la enseñanza y a hacer un doctorado en Creative escritura en la Universidad de Denver. Ha vivido y trabajado en Alemania, Botswana, Kenia y Uganda. Además de su carrera como escritora, Barya también ha trabajado como Asesora de Recursos Humanos de Ernst & Young en Uganda.

    Barya es miembro fundador y miembro de la junta consultiva de African Writers Trust "una entidad sin ánimo de lucro cuyo objetivo es coordinar y reunir a los escritores africanos en la diáspora y escritores en el continente para promover el intercambio de conocimientos y otros recursos, y para fomentar el conocimiento y el aprendizaje entre los dos grupos. " 

    Nacida en 1976, en el distrito de Kabale, en el suroeste de Uganda, Barya asistió a la escuela primaria Mwisi y la Escuela Secundaria Kigezi. En 1996, se le otorgó una beca del gobierno para asistir a la Universidad de Makerere en Uganda. Se graduó en 1999 con una licenciatura en Literatura. 

    Obras publicadas 

    Poesía 

    Give Me Room To Move My Feet. Amalion Publishing.Dakar, Senegal. 2009. ISBN 978-2-35926-001-4 .
    The Price of Memory: After the Tsunami. Mallory Publishing. Devon, UK. 2006. ISBN 1-85657-102-5 .
    Men Love Chocolates But They Don't Say. New Vision Publications. Uganda. 2002. ISBN 9970-9888-0-8 .
    "Stormy heart", in Beverley Nambozo Nsengiyunva, ed. (2014). A thousand voices rising: An anthology of contemporary African poetry. BN Poetry Foundation. ISBN 978-9970-9234-0-3.
    "A fragile heart", "If I was" in Painted Voices: A collage of art and poetry, volume II. Femrite Publications. 2009. ISBN 978-9970-700-18-9.

    Ficción

    "Effigy Child", in Helon Habila & Kadija Sesay, ed. (2008). Dreams, Miracles & Jazz . Picador Africa. ISBN 978-1-77010-025-1 .
    "Effigy Child", in Violet Barungi, ed. (2006). Gifts of Harvest . FEMRITE Publications. ISBN 978-9970700042 .
    "Scars of Earth", in Ama Ata Aidoo, ed. (2006). African Love stories . Ayebia Clarke Publishing. Oxfordshire, UK. ISBN 0-9547023-6-0 .
    "Raindrops", in Violet Barungi, ed. (2001). Words from a Granary . FEMRITE Publications. ISBN 9970-700-01-4 .
    "What was left of us" , in Pambazuka News , 2008.
    "Black Stone" , in Per Contra: An International Journal of the Arts, Literature, and Ideas , 2012.



    UNA GOTA DE SANGRE

    El día que me llegó la regla
    Exclamó mi madre:
    “¡Ahora eres mujer!”
    Entonces me pregunté:
    ¿Qué yo había sido antes?
    ¿Y cómo me ha hecho una mujer
    Una gota de sangre?

    Cuando llevaron a mi hermano al círculo,
    Él se estremeció a la sensación de un cuchillo afilado.
    Pero le convencieron:
    “No debes  tener miedo,
    No muestres ninguna cobardía.
    Tan pronto como te cortemos la piel
    Te harás un hombre.”

    Cuando mi madre tenía a Junior
    Tan pesado en su vientre
    Se apuraba de la mesa
    Y corría al lavaplatos.
    El día que le llevaron al hospital
    Cayó al suelo una bolsa de agua
    Pues una gota de sangre.
    Gritó mi padre: “¡Mujer!”

    Leí en Las Sagradas Escrituras
    Como fue sacrificado el Hijo de Hombre.
    Antes de dar su último aliento,
    Manaron fuera de él
    Agua y la sangre.
    En este momento se hizo Hombre
    Que era el Dios.

    Supongo que haya algo en una gota de sangre
    Que nos hace hombres y mujeres.

    Traducción del inglés al español: Alexander Best


    A DROP OF BLOOD

    The day I got my first period,
    Mother exclaimed:
    “You’ve become a woman!”
    And so I wondered,
    What had I been earlier?
    And how could a drop of blood
    Make me a woman?

    When they took my brother to the circle,
    He flinched at the feel of a sharp knife.
    But the elders convinced him:
    “You must not fear
    Do not show any cowardice
    Once we slice off the skin
    You become a man.”

    When mother was heavy with Junior,
    She would rush off the table
    And run to the sink.
    The day she was taken to hospital
    A bag of water dropped to the ground,
    Then a drop of blood.
    Father cried: “Woman!”

    I read in the Holy Scriptures
    How the Son of Man was crucified
    Before he breathed his last.
    Water and blood flowed out,
    There he became Man,
    Who was God.

    I guess there’s something in a drop of blood
    That makes us men and women.








    .


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    César Guardia Mayorga  - Kusi Paukar -

    (Perú, 15 de mayo 1906-18 de octubre 1983)
    Poemas en el idioma quechua y traducidos al castellano.
    Entre sus obras destacan: Historia Contemporánea (1937); Manual de Legislación Obrera (1938); Historia Media y Moderna (1941); Léxico Filosófico (1941); Reconstruyendo el aprismo (1945); Psicología Infantil y del Adolescente (1946); Filosofía y Ciencia (1947); Terminología Filosófica (1949); Fascículos de Psicología (1951); Historia de la Filosofía Griega (1953); La Reforma Agraria en el Perú (1957); El problema de la Reforma Universitaria (1957); Diccionario Kechwa -Castellano (1959); De Confucio a Mao Tse Tung (1960); Problemas del conocimiento (1964); ¿Es posible la existencia de una filosofía nacional o latinoamericana? (1966); Job el Creyente y Prometeo el Rebelde (1966); Cultura Humana 1 Parte (1966); Psicología del Hombre concreto (1967); Carlos Marx y Federico Engels (1968); Filosofía, Ciencia y Religión (1970); Cultura Humana II parte (1972); Gramática Kechwa (1974); Runa Simi Jarawi (1975); En el camino (1978); Vida y pasión de Waman Poma de Ayala (1979); Diccionario Kechwa- Castellano. Sétima Edición (1997).

    Cuando, Cesar Guardia Mayorga, murió el 18 de octubre de 1983, Manuel de Priego dijo en un artículo periodístico, “Fue un sabio, lo decimos con toda responsabilidad. Quizá, no estamos seguros, no inventó nada. Pero a mucha gente le descubrió mundos nuevos; en un período de perezoso dogmatismo la dotó de una cierta cultura filosófica general. Dio a conocer directamente a los griegos, a los escolásticos, a los cartesianos, a los enciclopedistas, a Kant, a Hegel, a Marx, Engels, en fin… No sólo en las aulas universitarias. También en las celdas de las cárceles, en plazas públicas. No hay confusión: nada que ver con el divagar, muy lejos él del sonajeo del diletante. Teoría y praxis era la cosa; transformar el mundo, no sólo interpretarlo. La palabra verdadera sí; pero también la verdad del valiente que la alimenta con su sangre y su accionar consecuente".


    PARA EL PUEBLO ROJO

    levantándote tronando de la tierra,
    despertando en el mundo lanzando rayos,
    estás alumbrando la vida
    con roja luz.

    Saliendo del seno del pasado,
    fortalecido con la fuerza
    de los trabajadores,
    pensando con nuevas ideas,
    estás anunciando un nuevo mundo.

    Creando con tu inmensa sabiduría.
    triunfando con tu enorme poderío,
    con el valor del trabajo
    estás dando vida a la vida.

    Vistiéndote
    con rubios trigales
    y maizales en flor,
    estás aniquilando el hambre.

    Trabajando como un solo hombre
    estás convirtiendo las piedras en arena,
    los arenales y desiertos en pueblos,
    los pueblos en hogares colectivos.

    Allí, en paz y alegría,
    los niños, los jóvenes y los ancianos,
    sin odiarse y sin hambruna,
    estás valorando el valor de la vida.

    Miles y miles de tus hijos,
    consultándose familiarmente,
    estás moviendo el mundo,
    empozando los ríos,
    haciendo lo que quieren con el hierro,
    para que los niños, los jóvenes y los ancianos
    vivan en paz y alegría.

    Por esto, desde que apareciste,
    como el que todo lo ve,
    creces en el pensamiento de los sabios,
    palpitas en el corazón de los trabajadores,
    apareces en la sonrisa de los niños,
    vives en el recuerdo de ancianos.

    Pero los que viven del sudor
    y de la fuerza del trabajo ajeno,
    te miran con odio,
    te odian con corazón de enemigo.

    Queriendo tu muerte,
    fabrican día y noche
    armas destructoras,
    sin descansar,
    sin dormir,
    sin cansarse.

    Burlándose de los pueblos,
    engañándolos,
    “le haremos la guerra y triunfaremos”,
    gritan noche y día.

    Y tú en silencio, en paz,
    queriendo a los otros pueblos,
    aras tus tierras, abres universidades,
    saltando, saltando hacia delante
    para vivir eternamente.

    Tu rojo no es el rojo de la sangre derramada,
    tu rojo no es muerte,
    tu rojo no es guerra.

    Si la vida tuviese color, sería roja,
    como la flor del pantipanti,
    como el capullo de la kantuta.

    Por eso, ahora al llegar a tu corazón,
    al asistir a tu aniversario,
    mirando el futuro, valorando tu obra,
    te saludo con todo mi corazón,
    ¡pueblo rojo, muy rojo!
    y gritando tu nombre,
    te dedico esta expresión de triunfo,
    de mi tierra:
    ¡Jaylli! ¡Jaylli!
    ¡Gran pueblo rojo¡

    Kusi Paukar

    (POESÍA KECHWA,
    La protesta de la gente)
    Lima, 1975.



    PUKA LLAQTAPAQ

    Jallpamanta kununustin jatarispa,
    jallpamanta illapastin rikcharispa,
    kausayta puka kanchaywan
    kanchachichkanki.

    Ñaupa pacha sonqunmanta
    llam kaqkuna kallpawan kallpachakuspa,
    musuq jamutaiwan jamutaspa,
    musuq pachata unanchachkanki.

    Nanaq yachayniikiwan wallpaspa,
    nanaq atipayniikiwa atispaspa,
    llamkaypa chaninwan
    kausayta kausachichkanki.

    Parwa parwa sarawan,
    paru paru triguwan
    pachykukuspa,
    muchuyta tuchichkanki.

    Juk qarilla jina llamkaspa,
    rumita aqoyachispa,
    wasikunata jatarichinki,
    llaqtakunata paqarichinki.

    Chaypi, kusilla, jaukalla,
    wawakuna, machukuna, qarikuna,
    mana auqaspa, mana muchaspa,
    kausaypa chaninta
    chaninchachkanku
    waranqa, waranqa wawaykikuna
    tantanakuspa,
    ayllu pura, llamkaq pura rimanakuspa,

    Pachatapas kuyurichin,
    mayutapas qocharayachin,
    killaywampas munasqanta ruran,
    wawakuna, qarikuna, machukuna,
    kusilla, jaukalla kausanampaq.

    Chaymi paqarisqaykimanta pacha,
    tukuy qawaq hina,
    jamautakunap jamutaynimpi
    wiñaychakunki,
    llamkaqkuna sonqumpi
    patpatinki;
    wawakuna asiinimpi
    sasakunk;
    machukuna yuyaynimpi
    qollunki.

    Llam kaqkunap jumpinwan,
    llam kaqkunap kallpanwan
    kausaq runakunataq
    cheni ñawinwan qawansunki,
    aunqa sonqunwan cheqnisunki.

    Wañuyniikita munaspa,
    wañuy illapakunata
    tuta punchau ruran,
    mana puñuspa,
    mana saykuspa.

    Llaqtakunata saukaspa,
    llaqtakunata llullaspa,
    auqasun, atipasun minku,
    tuta punchau qaparqachaspa.

    Qamtap upallalla, jaukalla,
    llanta masiikikunata kuyastin,
    jallpaykita yapunki,
    yachay wasikunata kichanki,
    cheqanta qatipanki,
    ñaupaqman, naupaqman fawaspa
    wiña wiñay kausanaykipaq.

    Pukayayniikiqa manam yawar pukachu,
    pukayayniikiqa manam wañuychu,
    pukayayniikiqa manam auqaychu,
    kausay llimpiyoq kaspaqa
    pukam kanman,
    panti panti wayta jina,
    qantu qantu ñukñu jina.

    Punchauniikipi kaspa,
    jamuq pachata qawarispa,
    rurasqaykita chaninchaspa,
    tukuy sonquywan napaykuyki
    pukay punata;
    sutiikita qaparispataq,
    ¡jaylli! ¡jaylli! niiki
    jatun qapaq llanta.

    Kusi Paukar

    (RUNA SIMI JARAWI,
    Runap kutipakuynin)



    Sonqup Jarawiinin / El Cantar del Corazón

    Traducciones del idioma quechua:  Jesús Lara


    “Waylluy”

    ¿Imaraq kay waylluy?
    Qawaspa mana qawaq,
    Munaspa mana munaq,
    Maskaspa mana maskaq,
    Waylluqtukuspa cheqnichikuq,
    Cheqniqtukuspa waylluchikuq
    Kay waylluy kasqanta,
    Sonqullaymi yachan.



    “Amor”

    ¿Qué será el amor?
    Que mirando no mira,
    Que queriendo no quiere,
    Que buscando no busca;
    Que simulando amar despierta odio,
    Que fingiendo odio hace querer
    Lo que es el amor,
    Sólo mi corazón lo sabe.



    “Qampaq”

    Umaypim yuyayniiki
    Patpatichkan,
    Pillpintup rapran jina
    Mana samaq.

    Rinriipim sutiiki
    Tuta punchau
    Sirwan,
    Mana wayrap apasqan
    Mana pip uyarisqan.

    Sonquypim waylluyniiki
    Kausan,
    Arwi arwi yura jina
    Arwiwaspa.

    Llakispa, asiq tukuni,
    Mana pipas llakisqayta
    Musianampaq.
    Qamllam, sonquypi yachanki,
    Imay kusikusqayta,
    Jaykaq llakikusqayta,
    Cheqampi.



    “Para Ti”

    En mi mente
    Palpita tu recuerdo,
    Como alas de mariposa,
    Sin descanso.

    En mis oídos
    Vibra tu nombre
    Noche y dia,
    Sin que nadie lo oiga,
    Sin que se lo lleve el viento.

    En mi corazón
    Vive tu amor,
    Aprisionándome
    Como enredadera.

    Sufriendo, simulo reír
    Para que nadie
    Sospeche siquiera
    Que sufro.
    Sólo tú sabes en mi corazón
    ¡Cuándo me alegro en verdad,
    Cuándo en verdad sufro!



    “Ama Tapukuychu”

    Warmita, waytata jina qawaspa,
    Manaña puñuyta atipaspa,
    ¿Imapaqtaq tapukunki
    Ima onquy kasqanta?

    Waylluymi mismichkasunki,
    Mana musiasqayki;
    Kuyaymi arwichkasunki,
    Mana yachasqayki.

    Ama jampita yanqa maskaychu.
    Sonquillampi kausay,
    Ñawillampi qawakuy,
    Makillampi kay.
    Waylluy onquyqa,
    Waylluyllawanmi jampikun.



    “No Preguntes”

    Cuando mires a la mujer
    Como a una flor;
    Cuando ya no concilies el sueño,
    ¿Para qué preguntas
    Qué enfermedad sufres?

    Te está rezumando el amor,
    Sin que lo sospeches siquiera;
    Te está enredando el cariño
    Sin que tú lo sepas.

    No busques remedio en vano.
    Vive en su corazón,
    Mírate en sus ojos,
    Ponte en sus manos;
    Que la enfermedad del amor
    Sólo con amor se cura.


    “Walka”

    Walkam sutin karqa
    Ñoqallay kuyachkaptii.
    Tuta jina ñawinpas,
    Chukchampas tutay tuta.

    Walkam suntin karqa
    Ñoqallay waylluchkaptii.
    Yuraq sisa kirumpas,
    Qantu qantu siminpas.

    Walkam sutin karqa
    Ñoqallata kuyawachkaptin.
    Waqaptimpas
    Sacha kuna sullakuq,
    Asiptimpas
    Pukiukuna asikuq.

    Walkam sutin karqa
    Ñoqallay kuyachkaptii,
    Ñoqallata kuyawachkaptin.
    Imaraq kunan sutin
    Walka sutiyoq warmi.

    Sutillanñam simiipi,
    Ñawillanñam ñawiipi.
    Walka sutiyoq urpi.
    Imaraq kunan sutin.



    “Walka”

    Su nombre era Walka
    Cuando yo, solo, la quería.
    Como la noche eran sus ojos,
    Sus cabellos, más que la noche.

    Walka era su nombre
    Cuando yo, solo, la amaba.
    Sus dientes eran como níveas flores,
    Sus labios, como las cantutas.

    Era su nombre Walka
    Cuando ella sólo me quería a mí.
    Cuando lloraba
    De rocíos se cubrían los árboles,
    Cuando reía,
    Reían también las fuentes.

    Walka era su nombre
    Cuando yo, solo, la quería,
    Cuando ella sólo me quería a mí.
    ¿Qué se llamará ahora
    La mujer que se llamaba Walka?

    Ya sólo su nombre está en mis labios,
    Ya sólo sus ojos están en mis ojos.
    Paloma:  Walka era tu nombre.
    ¿Qué te llamarás ahora?



    “Kuyaspa”

    Sonquymi kirisqa kachkan
    Ñawiikipa kanchayninwan,
    Onquyñam kuyayniiqa,
    Wañuymanchus jinam apawanqa.

    Chisi tuta nuspaspa
    Sutiikita oqarisqani
    Mana pip uyarisqan,
    Ichapas wayra uyarirqa,
    ¿Maytaraq, yanallay,
    Sutiikita wayra aparqa?

    Ichapas qam kaqpi muyuykachaspa
    Llakillayta willasurqanki,
    Qamtaq mancharikuspa,
    Ayqereqanki.


    “Quieriendo”

    Mi corazón está herido
    Con la luz de tus ojos,
    Ya mi amor es una enfermedad
    Que tal vez me lleve a la muerte.

    Anoche delirando,
    Pronuncié tu nombre
    Sin que nadie lo oyese.
    Acaso lo oyó el viento.
    ¿A dónde llevaría
    Tu nombre el viento,
    Amada mía?

    Quién sabe
    Si dando vueltas
    En torno tuyo,
    Te contó mis penas,
    Y tú te asustaste
    Y te fuiste.



    “¡Imanaykusaqtaq!”

    Imanaykusaqtaq kunanqa,
    Llakiimi kichka jina
    Sonquyta nanachichkan.

    Imanaykusaqtaq kunanqa,
    Yuyayniikim tuta jina
    Punchauniita tutayachichkan.

    Imanaykusaqtaq kunanqa,
    Waqayta munaspapas
    Weqellaymi mana lloqsinchu.

    Imanaykusaqtaq kunanqa,
    Kayta wakta qawaptiipas,
    Manam imatapas rikunichu.

    Sonqullaymi sapampi,
    Imapaqraq pipas maypas,
    Mana kuyananta kuyan,
    Nispa niwan.


    “¿Qué voy hacer?"

    ¿Qué voy hacer ahora?
    Mi pena como una espina
    Está hincando mi corazón!

    ¿Qué voy hacer ahora?
    ¡Tu recuerdo como la noche
    Está oscureciendo mi día!

    ¿Qué voy hacer ahora?
    ¡Hasta cuando quiero llorar
    No asoman las lágrimas!

    ¿Qué voy hacer ahora?
    ¡Hasta cuando quiero mirar
    No miro nada!

    Solo mi corazón en su soledad
    Se pregunta a sí mismo:
    ¿Para qué se amará
    Lo que no se debe amar?


    “Auqaypaq”

    Yuyayniipim yuyayniiki
    Patpatichkan,
    Tutayaq punchaupi
    Urpi patpatichkaq jina.

    Puchqu yaku jina
    Yuyayniiki,
    Kausayniita puchquyachichkan
    Mana qampa yachasqayki.

    Musiaspaqa, yachaspaqa,
    Warmi sonquyki,
    Warmipa kaspapas,
    Sinchitachari Llakikunman.

    Maypiraq, chaypnaq qamqa,
    Asikuspa, kusikuspa,
    Llakiita mana yachaspa,
    Qonqayta munawaspa,
    Qonqawaytaña qallaykunki.
    Mana kuyana auqa,
    Manaña kuyayta tarispa,
    Manaña sonquyoq,
    Pitaraq wayllunki,
    Piñaraq kuyasunki.

    Sapallaykina rikukuspa,
    Weqellaykita umikunki,
    Sonquykitaq qaparispa,
    Waqaya kunan
    Nispa nisunki.

    Mana kuyana auqa,
    Manaña sonquyoq,
    ¿Pitaraq wayllunki?
    ¿Piñaraq kuyasunki?



    “Para mi Adversaria”

    En mi memoria
    Tu recuerdo está latiendo
    Como aleteo de paloma
    En día que anochece.

    Como agua amarga,
    Tu recuerdo
    Está amargando mi vida
    Sin que tú lo sepas.

    Si lo supieras,
    Si sospecharas siquiera,
    Tu corazón de mujer,
    Siendo de mujer,
    ¡Cómo sufriría!

    ¿Dónde estarás tú,
    Riendo y gozando
    Sin saber mi pena?
    Cuando se quiere olvidar,
    Ya empieza el olvido.

    Indigna de ser amada,
    Ya sin encontrar cariño,
    Ya sin corazón,
    ¿A quién amarás?
    ¿Quién te amará?

    Al verte ya sola
    Beberás tus lágrimas,
    I el corazón te dirá a gritos:
    ¡Ahora sólo te resta llorar!

    Indigna de ser amada,
    Ya sin corazón,
    ¿A quién amarás?
    ¿Quién te amará?



    “Pituchakuy”

    Ay ruruchay rurucha,
    Ñawi rurucha.
    Warmi kasqanta yachachkaspa
    Qawarqanki.

    Ay ruruchay rurucha,
    Sonqu rurucha.
    Kuyay kasqanta yachachkaspa
    Kuyarqanki.

    Waqayari ñawi,
    Llakiyari sonqu,
    Chay mana qawana qawasqaykimanta,
    Chay mana kuyana kuyasqaykimanta.



    “Arrepentimiento”

    ¡Ay!  niña de mis ojos.
    ¡Ay! pupila mía.
    Sabiendo que era mujer
    La miraste.

    ¡Ay! corazón mío,
    Corazón,
    Sabiendo lo que es amor,
    La amaste.

    Llora, pues, pupila mía
    Por haber mirado
    A quien no debiste mirar;
    Sufre, pues, corazón,
    Por haber amado
    A quien no debiste amar.


    “Kaynay”

    Waylluy, sonquykipi kaptinqa,
    Jarawii;
    Llaki qasquykita kiriptinqa,
    Jarawii, takii, machay;
    Auqanayki kaptinqa,
    Qari jina kallpachakuspa,
    Wajujuy, jayllii.
    Cheqnii atisuptiikiqa,
    Upallalla kausay,
    Ama sonquykita rikchachiichu,
    Ama kausayta qanrachaychu.



    “Has así”

    Canta,
    Si el amor está en tu corazón;
    Canta, baila, embriágate,
    Si la pena hiere tu pecho.
    Si tienes que luchar,
    Cobra fuerzas varoniles
    Y entona conciones triunfales.
    Pero si el odio te domina,
    No despiertes a tu corazón,
    Vive en silencio,
    No ensucies la vida.




    CESAR GUARDIA MAYORGA. INSIGNE MAESTRO

     Por   Sara Beatriz Guardia

    Homenaje a César Guardia Mayorga
    Universidad Nacional de Educación. Enrique Guzmán y Valle. La Cantuta. Lima, miércoles 22 de abril 2015. 



    Oriundo de Lampa, Ayacucho, Cesar Guardia Mayorga se formó en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, donde inició la docencia universitaria en 1931, fecha en la que obtuvo el bachillerato en Historia, Filosofía y Letras; el doctorado en Letras en 1934, y el título de Abogado en 1937. Desde el inicio de su fecunda actividad intelectual y académica, defendió con tenacidad y pasión su adhesión al socialismo en una época en que esta postura significó persecución política, exilio y prisión.

         En sus primeros libros: Historia Contemporánea, publicado en 1937, e Historia Media y Moderna en 1941, rompió “con la tradicional manera de abordar y analizar los hechos históricos que por lo general no trascendía una historiografía descriptiva, aparentemente neutra y objetiva, para penetrar con lenguaje ágil y ejemplificado, en la interpretación de los hechos, contextualizando fechas y datos. En estos textos ya se trasuntaba claramente un nuevo enfoque de la disciplina histórica, quizá́ inédito en la época”[1]. Data de estos años: Manual de Legislación Obrera publicado en 1938, y Léxico Filosófico en 1941.



    Retrato a carboncillo por Teodoro Nuñez Ureta


       Durante los veinte años que permaneció en la Universidad de San Agustín enseñó diversas asignaturas del campo filosófico y educativo. Fue Director del Colegio Universitario, Director de la Revista de la Universidad de San Agustín, fundador de la Facultad de Educación de la misma universidad, dirigente del movimiento universitario de Arequipa, y Director de Conferencias del Colegio de Abogados.

       Como Presidente de la Asociación Nacional de Escritores Artistas e Intelectuales de la filial de Arequipa, viajó a Chile en 1943 especialmente invitado para dictar seis conferencias sobre temas filosóficos. Es durante estos viajes que inició una fecunda amistad con importantes intelectuales como: Tulio Lagos Valenzuela, autor del Bosquejo histórico del movimiento obrero en Chile (1941); Alejandro Lipschutz, médico y filósofo; el poeta Pablo Neruda; y Lautaro Yankas,  novelista y narrador.

       En 1945 publicó, Reconstruyendo el aprismo, donde se refiere al viraje histórico del Apra, en circunstancias en que Haya de la Torre anunciaba su teoría del espacio-tiempo-histórico, que fue ampliamente refutada en el libro desde la perspectiva del marxis­mo. “Digamos, señala un artículo publicado en “La República”, “que el filósofo aplicó unos golpes ideo­lógicos certeros, a cambio de los cuales recibió una golpiza mate­rialista vulgar. Decididamente, nuestro personaje no podía evi­tar el vínculo entre la teoría y la práctica, la propia y la de sus ad­versarios. En esa época, Enrique Chirinos Soto practicaba el vicio consuetudinario de insultarlo en el diario arequipeño "El Pueblo". Sin embargo, ese libro funda­mental y claro no estaba cegado de encono. Quienes lo lean hoy con lucidez podrán encontrar in­cluso un llamado a deponer fo­bias en aras de una renovación democrática del Perú. El filósofo llamaba a luchar por la razón y contra el fanatismo”[2].

       Poco después en 1946 publicó, Psicología infantil y del adolescente; en 1947 Filosofía y Ciencia; y en 1949, Terminología Filosófica. En sus conferencias, charlas y escritos se evidencia su preocupación por la educación y la filosofía en el Perú. También en la orientación que siguió como Director de la Revista de la Universidad de San Agustín, donde publicó: “La Reforma Universitaria”, en 1949; “Fascículos de Psicología”, en el primer semestre de 1950; “Esoterismo Filosófico”, en el segundo semestre de 1950, y “Universidad de San Marcos” en 19513. Año en el que viaja invitado al Congreso de Filosofía  reunido en Lima, donde presentó un ponencia sobre “Epistemología de la Filosofía y de la Ciencia”, como señala Ernesto More4.

       En su artículo “Reforma Universitaria”, considera inaplazable una reestructuración de las Universidades con el objetivo de “eliminar lo innecesario y organizar debida­mente aquello que responde a las necesidades sociales, cultu­rales y económicas del país y de la región”.
    “He expuesto, -escribe-, la gran importancia que tiene crear el espí­ritu científico en nuestras Universidades; pero la preparación resultaría incompleta si no se impartiese una educación humanista. La ciencia y la técnica, instrumentos de dominio del hombre sobre la naturaleza, deben tener como finalidad el bienestar y la humanización de la sociedad y del hombre mismo.”5.
       Pero, el 29 de octubre de 1948, Manuel A. Odría, dio un golpe de Estado contra el presidente José Luis Bustamante y Rivero, inaugurando un régimen militar conocido como el Ochenio que se caracterizó por el control absoluto del gobierno, y la represión contra sus opositores.


    Album familiar. Sara Beatriz y su padre
    César Guardia Mayorga.


    Con el objetivo de legitimarse, el general Odría convocó a elecciones donde ganó porque fue el único candidato. No tuvo ningún oponente. En señal de protesta, el 12 de junio de 1950, estalló la huelga de los estudiantes del Colegio de la Independencia de Arequipa contra de la dictadura militar que mediante una farsa electoral intentaba legitimarse. Atrincherados en su local los jóvenes rechazaron el ingreso de la policía que no vaciló en dispararles a quemarropa. La sangre quedó regada en los pasadizos mientras los estudiantes corrían en dirección a la Plaza de Armas sin otra defensa que su indignación y coraje. Allí subieron hasta la torre donde tocaron las campanas de la Catedral, en un desesperado intento por concitar apoyo, y el pueblo respondió. Se lanzó a las calles, formó barricadas, se apoderó de varios locales, y exigió la renuncia del coronel Daniel Meza Cuadra, Prefecto de Arequipa.

    Al día siguiente la ciudad despertó con un gran movimiento de tropa, patrullas de soldados que se apostaron en lugares estratégicos, restringiendo el paso de la gente. Nadie salió de sus casas, y al parecer la dictadura había ganado la batalla. No sería tan fácil. Pronto una multitud enardecida se volcó a las calles, construyó barricadas removiendo adoquines, interceptó los puentes Grau y Bolognesi, y se congregó en la Plaza de Armas para protestar por la muerte de los estudiantes. En cabildo abierto, fue proclamada una Junta Provisional presidida por Francisco Mostajo, e integrada por Humberto Núñez Borja, Héctor Cornejo Chávez, Jaime Rey de Castro y Teodoro Azpilcueta.

       La primera acción de la Junta Provisional de Arequipa fue lanzar un manifiesto proclamando el inicio de “la revolución por la libertad del pueblo peruano y la reivindicación de los derechos de la ciudadanía”, al tiempo que decretaba un Paro General. Decisión que recibió la adhesión de la Universidad de San Marcos y del Colegio de Guadalupe de Lima, y de las universidades del Cusco, Puno y Trujillo. Nada pudo contener el desborde popular en medio de un intenso tiroteo que se prolongó durante toda la noche. Al amanecer, la Universidad de San Agustín, foco de la resistencia, cayó en poder del ejército. La Junta Militar nombró Prefecto de Arequipa al General Alejandro Ruiz Bravo.

       El levantamiento contra la dictadura había sido sofocado. Quedaba aún la tarea de defenestrar el movimiento universitario, y para ello el 27 de julio se le comunicó al Rector de San Agustín, Alberto Fuentes Llaguno, que la universidad sería clausurada en caso de continuar el clima de agitación política. No se trataba de una amenaza, días antes sin ningún rubor el diario “El Pueblo” había anunciado que los opositores al gobierno militar serían “barridos”. 

       En efecto, a comienzos de 1952 llegó a Arequipa el coronel Juan Mendoza, Ministro de Educación, con la orden que ocho profesores de la Universidad de San Agustín debían ser retirados de sus cargos acusados de hacer proselitismo político en contra del gobierno militar: Teodoro Núñez Ureta, Humberto Núñez Borja, César Guardia Mayorga, Eduardo Rodríguez Olcay, Ernesto Rodríguez Olcay, Alfonso Montesinos, Javier Mayorga Goyzueta y Carlos Nicholson. La orden fue terminante, no debían permanecer más de 24 horas en el país.

       César Guardia Mayorga fue llamado inmediatamente por el Dr. Arturo Urquidi, Rector de la Universidad San Simón de Cochabamba, Bolivia. Allí fue nombrado catedrático de Introducción a la Filosofía e Historia de la Filosofía. Durante los años que permaneció en Cochabamba con su familia, organizó y dirigió el Seminario de Filosofía, conformó la Comisión de la Reforma Universitaria, y el Comité de Asesoramiento de la Comisión de Reforma Agraria. Colaboró con la Revista Jurídica, y la Revista Cultura, dirigida por Eduardo Ocampo Moscoso.

       En los primeros años del convulsionado gobierno de Víctor Paz Estensoro, la Universidad de San Simón sufrió la intervención de una comisión organizadora que impuso al Consejo Universitario la separación de Cesar Guardia Mayorga y de varios profesores bolivianos. Pronto estalló una huelga generalizada de profesores y alumnos, que obligó al Consejo Universitario a revocar la decisión. Al comunicársele a César Guardia Mayorga que podía volver a la docencia de sus cursos de Filosofía, respondió que sólo retornaría cuando todos los profesores que también habían sido depuestos fueran nuevamente contratados. Luego de tres meses de huelga y movilizaciones estudiantiles, los maestros sancionados regresaron a las aulas de la Universidad de San Simón donde Cesar Guardia Mayorga recibió el grado de Profesor Honorario.

       En el Perú, Manuel Prado Ugarteche ganó las elecciones en 1956, y declaró la Amnistía para todos los exilados políticos. Pero la alegría del encuentro con la patria pronto se convirtió en profunda aflicción. Mediante decreto, el gobierno le prohibió a César Guardia Mayorga la docencia universitaria en el país. Siguieron “cuatro años de vida sacrificada en Lima - escribe el Dr. Hugo Pesce - atendiendo a la enseñanza particular y a menesteres de abogacía, pero al mismo tiempo dedicados a completar y terminar obras en curso y redactar indesmayablemente nuevos trabajos”6.

    Ernesto More, que entonces era diputado, logra que se revalide el título de maestra de primaria de mi madre, que con gran sacrificio y amor por su familia, hizo que todo fuera posible.     

    Ese año de 1956. César Guardia Mayorga asistió al Congreso de Filosofía en Chile donde presentó la ponencia: ¿Es posible la existencia de una filosofía nacional o latinoamericana?, publicada posteriormente en la Separata de la Revista de la Universidad de San Agustín de Arequipa7. En 1957 vuelve a escribir sobre El problema de la Reforma Universitaria, y publica La Reforma Agraria en el Perú8, que incluye un programa de 30 puntos. Hasta entonces, sólo se había ocupado del tema, Carlos Ferdinand Cuadros, con su libro El arriendo y la Reforma Agraria en la Provincia de la Convención, publicado en 1941, en el que postula la reforma como medio de liquidar las relaciones latifundistas en el campo9.

       El libro de César Guardia Mayorga plantea la reforma agraria teniendo como eje principal la transformación de la condición del campesino. "En realidad, señala, no es posible conseguir la liberación del indio mientras preexista el sistema feudal o semifeudal. No se trata solamente de crear la pequeña propiedad ni de aliviar la condición de los campesinos, sino de dar fin a  todo un sistema de propiedad y de explotación agrícola, que no sólo resulta negativo para los indígenas sino para todo el país"10.

    A finales de 1957, un grupo de intelectuales conformaron el Comité de Amigos de Argelia Independiente, ante la cruenta lucha del pueblo argelino por su independencia tras 130 años de colonización, en el que César Guardia Mayorga tuvo una importante presencia. Por ello, en noviembre del 2012, con ocasión de la celebración del 50 aniversario de la Independencia de ese país, el Embajador Mohammed Bensabri a nombre del Presidente de la República de Argelia, Sr. Abdelaziz Bouteflika, lo condecoró póstumamente, en reconocimiento a su  solidaridad y amistad.

       En 1959, contra la mayoritaria opinión que el quechua no tenía ninguna importancia, César Guardia Mayorga publicó el Diccionario Kechwa-Castellano - Castellano - Kechwa, donde defiende “el principio reconocido al derecho que tienen los pueblos a expresarse y desarrollar su cultura en su propio idioma”11. En efecto, desde que el  runa simi -como se le llamaba en el Tawantinsuyo- se empezó a conocer como quechua a partir de 1560 con la publicación del Vocabulario de Fray Domingo de Santo Tomás, ha seguido un proceso indesligable de nuestra nacionalidad. Coexistió con el castellano en los primeros siglos de dominación hispana en condiciones desiguales, pues siempre fue visto con desconfianza y desdén12. Por ello, el único antecedente en el siglo XX del Diccionario fue el libro de Carlos Núñez Anavitarte, Aspecto socio-económico del problema de la alfabetización del idioma quechua, publicado en el Cusco en 1955.

       En esa perspectiva, fue importante un lúcido comentario que publicó Sebastián Salazar Bondy en El Comercio, titulado: “Un diccionario y la Nacionalidad”:
    Hacía falta, por cierto, un diccionario manual de quechua y castellano, un instrumento práctico no destinado a los especialistas, filólogos o lingüistas, sino para uso de la población culta, cuyo espíritu y concepción del país no olvidan ni escamotean la perentoria necesidad que existe de establecer una comunicación real entre la ciudadanía de habla española y la que se expresa en el viejo ilustre idioma indígena. Y ya lo tenemos. Su autor es el profesor César Guardia Mayorga y su editor Minerva Miraflores. Un verdadero volumen de bolsillo, bien impreso y económico, ordenado, además con la habitual técnica del diccionario de empleo corriente. Son 3200 vocablos de cada lengua, unas sencillas y útiles notas explicativas de introducción y un apéndice de elementales normas gramaticales. Hasta hoy —es preciso recordarlo— sólo había a la mano el magnífico tomo del Padre Lira, cuyo propósito es académico y cuyo uso, por ende, resulta poco fácil. La revalorización del quechua, pues, a la cual tantos etnólogos, historiadores y lingüistas están ahora contribuyendo, gana un nuevo aporte, y no pequeño. Revelaciones de poesía, revelaciones de cosmovisión, revelaciones del alma del Perú indio, nos están dando una noción cabal del bello y misterioso mundo del habitante autóctono antiguo y actual. ¿Cómo permanecer, si es parte de nuestro ser integral, si queremos interpretarla y sentirla plenamente nuestra? Aprender el quechua es un deber, en la tarea de cumplirlo ha de auxiliarnos bastante el diccionario comentado13.
        Transcurridas casi cuatro décadas desde la primera edición del Diccionario, la Editorial Minerva publicó la séptima edición, confirmando la vigencia de integrar nuestro país y tender puentes de comunicación entre la población de habla castellana y aquella que se expresa en el antiguo idioma indígena. Dicho de otra manera, entre nuestro pasado y nuestro presente.

       En 1960, César Guardia Mayorga ganó por concurso la cátedra de Psicología y Filosofía en la Universidad de Huamanga de Ayacucho, pero sólo pudo enseñar un año porque fue depuesto por la influencia que ejercía en los estudiantes que se declararon en huelga ante el abusivo despido, en el contexto de un clima de intensa convulsión social que vivía el país, descontento popular y las permanentes invasiones de tierras de los campesinos en demanda de la reforma agraria.


    Pekin, 1960. César Guardia Mayorga y el líder chino
    Mao Tse-tung.

    Luego de un viaje a China, publicó ese año, De Confucio a Mao Tse Tung, en cuya introducción titulada “La ruta a seguir”, recuerda al poeta Chu Yuang que 350 años antes de Cristo, se pregunta al ser despedido de un alto cargo:
    “¿Debo seguir con firmeza la ruta de la verdad y la lealtad o la estela de una generación corrompida? ¿Debo trabajar en los campos con el azadón y la pala o buscar mi provecho en el séquito de un potentado? ¿Debo cortejar el peligro hablando claro o halagar con falsos acentos a los ricos y grandes? ¿Debo satisfacerme con el cultivo de la virtud o practicar el arte de persuadir mujeres para asegurarme el éxito? ¿Debo ser puro en mi rectitud o un adulador meloso, escurridizo e intransigente”.
     “Desde entonces, -escribe Guardia Mayorga-, aquellas interrogantes se hallan vigentes para cada hombre, para cada escritor que desee escoger su ruta. Chu Yuang se quitó la vida ahogándose antes de pedir su reposición y obtener un nuevo cargo. Triunfó el poeta sobre el funcionario en la situación que le tocó vivir y actuar. Así lo comprendió el pueblo y celebró su fama anualmente en el Festival de los Dragones, buscando su cuerpo en la corriente de las aguas. El monarca que lo despidió yace en el olvido para siempre”14.
       A inicios de 1962, en plena campaña electoral,  César Guardia Mayorga participó en la Convención Nacional del Frente de Liberación Nacional, realizada en Lima del 4 al 6 de enero, con una ponencia titulada: “El Frente de Liberación Nacional y la Reforma Agraria”, donde señala: “El problema agrario es el problema fundamental del Perú. Ninguna transformación básica de nuestra estructura socio-económica podrá realizarse al margen de ella. (...) La reforma agraria debe constituir el reconocimiento de un derecho social sobre la tierra, cuya vigencia exigen las clases desposeídas y las fuerzas democráticas del país”.

       Pero 18 de julio de 1962, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas dio un golpe militar deponiendo al Presidente Prado, frustrando así las elecciones presidenciales por considerar que estaban llenas de irregularidades. Los candidatos: Víctor Raúl Haya de la Torre por el Apra, Fernando Belaúnde Terry por Acción Popular, Héctor Cornejo Chávez por la Democracia Cristiana, César Pando por el Frente de Liberación Nacional, Alberto Ruiz Eldredge por el Social Progresismo y Luciano Castillo por el Partido Socialista, se vieron obligados a ceder la conducción del país a una Junta Militar de Gobierno presidida por el general Ricardo Pérez Godoy, quien procedió a disolver el parlamento.

        La inclinación política reformista de la Junta Militar pronto se evidenció. También la violenta represión contra intelectuales, sindicalistas y políticos de izquierda. He aquí un testimonio personal de aquellos días:
    La noche del 5 de enero de 1963, varios patrulleros se pararon frente a nuestra casa, iluminando el ingreso con sus luces mientras los policías tocaban impacientes la puerta. Eran las 3 de la mañana y mi padre abrió sin imaginar que venían a detenerlo. El teléfono estaba cortado y no pudo llamar a ningún abogado, entonces les dijo que era profesor universitario con hijos pequeños, que no saldría a esa hora como si fuera un delincuente, y sin esperar respuesta los dejó en la sala. Los policías dormitaron hasta el amanecer, mientras un pesado silencio dominó nuestros días. 
       Esa madrugada lo llevaron al Sexto y después lo trasladaron al Sepa, una prisión en la selva amazónica de la cual nadie podía escapar pues estaba rodeada de un río con pirañas. Cuando las esposas de los cientos de detenidos se dirigieron a la Prefectura de Lima llevando frazadas y alimentos, todo fue aceptado a pesar de que ya habían partido Al Sepa cerca de mil quinientos profesores, dirigentes políticos, sindicales, y universitarios, procedentes de todo el Perú, encarcelados por el delito de ser de izquierda.

        Situación que se tornó aún más compleja cuando el 15 de mayo se produjo el enfrentamiento entre una columna de jóvenes guerrilleros y la policía en un paraje de Puerto Maldonado, donde murió Javier Heraud. Entonces se invocó al orden frente a la amenaza, y se endureció el régimen carcelario. Pero pudo más la serena mirada de Javier Heraud, su limpia voz:

    Quisiera descansar todo un año y volver mis ojos al mar
    y contemplar el río crecer y crecer como un cauce,
    como una enorme herida abierta en mi pecho.

       Dos meses después, por razones de salud mi padre fue trasladado de emergencia en helicóptero del Sepa al cuartel de la Guardia Republicana, conjuntamente con el Dr. Hugo Pesce. Nos permitieron visitarlo antes de que lo internaran en el Hospital de Policía. En un primer momento no lo reconocimos. Estaba con la barba crecida, muy delgado y sin lentes. Fue una entrevista triste, rodeados de policías, sin saber qué decirnos. Después lo trasladaron al Hospital de Policía. El Dr. Pesce ocupó una habitación en el primer piso y mi padre en el tercer piso con Jacobo Hurwitz, poeta que en 1928 fundó la revista “Mella”, en México, conjuntamente con Tina Modotti y Diego Rivera.  

        Estos eran los hombres que los militares consideraban peligrosos. Filósofos, poetas, y

    César Guardia Mayorga 1950

    médicos como el Dr. Pesce que fundó un leprosorio en la Amazonía donde recibía a los enfermos de lepra marginados, excluidos de la vida. Cuando el Che Guevara pasó por el Perú, visitó el leprosorio y años después le envió un ejemplar de su libro La Guerra de Guerrillas, con la siguiente dedicatoria: “Al Doctor Hugo Pesce, que provocara, sin saberlo quizá, un gran cambio en mi actitud frente a la vida y la sociedad, con el entusiasmo aventurero de siempre pero encaminado a fines más armoniosos con las necesidades de América. Fraternalmente, Che Guevara”.

         Tras nueve meses de injusta reclusión, los trasladaron a la Isla del Frontón, de donde salieron libres al poco tiempo. 

     En su libro, Vacaciones en El Sepa, el escritor Julio G. Gutiérrez Loayza, rememora:
    “Sudando a chorros por el calor tropical abrazamos, con emoción que no pudimos disimular, a viejos luchadores del pueblo, a ilustres hombres de ciencia e intelectuales, honor del Perú. Allí están el Doctor Hugo Pesce, médico leprólogo de renombre mundial, humanista y sabio ilustre; el periodista y escritor democrático Ernesto More, el filósofo y profesor Doctor César Guardia Mayorga; el catedrático de San Marcos y escritor Doctor Alberto Tauro del Pino, el periodista Jorge Falcón, el científico y médico Doctor Asunción Caballero Méndez; el poeta Jacobo Hurwitz, el abogado y jurista Doctor Ángel Castro Lavarello; los dirigentes comunistas Raúl Acosta Salas y Jorge del Prado y muchísimos otros intelectuales, escritores, médicos, abogados, periodistas, profesores y altos dirigentes sindicales y obreros. Los iremos conociendo y tratando en los subsiguientes días de prisión. Hugo Pesce comenta: “Está aquí lo mejor del Perú”, y es así en efecto.”15
    “En la prisión - escribe Gustavo Valcárcel - trasluce la condición humana como en una radiografía revelada. Ahí  florecen las virtudes más recónditas y se desvisten los defectos ocultos. Yo he oído a todos decir que César Guardia Mayorga fue un preso paradigmático: por su dignidad, por su estoicismo, por las muchas virtudes que engalanaron su doloroso cautiverio, ejemplar enseñanza para todos”16
    “Y, a propósito de esta actitud humanista que caracteriza el pensamiento y la obra de César Guardia Mayorga, escribe Jorge del Prado, quiero destacar dos rasgos vigorosos e indelebles de su personalidad: el primero consiste en su concepción filosófica del hombre, de su desarrollo cultural y de su lucha liberadora; concepción extensiva a la humanidad entera pero que germina en su pensamiento a partir de la experiencia propia, del análisis del medio en que hemos nacido y crecido y de la identificación con los intereses, las costumbres y los sentimientos del hombre peruano y sus raíces ancestrales. Expresiones de esta preocupación vital con sus obras de filosofía, literatura y poesía quechua: poemarios y diccionarios que lo califican como uno de los estudiosos e investigadores más autorizados. El segundo rasgo es su profundo sentido de solidaridad, característica que pude apreciar directamente, en carne propia, cuando estuve deportado en Bolivia y él puso en mi ayuda y la de mis familiares todo su prestigio y su propia seguridad, consiguiendo que desempeñe un alto puesto administrativo en la Universidad de Cochabamba. Actitud fraternal, espontánea y generosa que hizo sentir también por todos sus compañeros de prisión durante los largos meses de encierro y confinamiento que pasamos a su lado en 1963, en El Sepa, El Frontón, y la Carceleta del Hospital Carrión”17.
       Apenas liberado César Guardia Mayorga ganó por concurso las cátedras de Psicología y Filosofía en la Universidad San Luis Gonzaga de Ica, donde enseñó cuatro años, y a partir de 1968, ejerció la cátedra de Filosofía en la Universidad de San Marcos. Tuvo una importante estancia en Ica, y de este período datan sus libros: Problemas del conocimiento (1964); ¿Es posible la existencia de una filosofía nacional o latinoamericana? (1966); Job el Creyente y Prometeo el Rebelde (1966); Cultura Humana I Parte (1966); Psicología del Hombre concreto (1967); Carlos Marx y Federico Engels (1968).

       En 1970, escribe el prólogo de la primera edición de Peruanicemos al Perú de José Carlos Mariátegui. "Los caudillos militares, escribe Mariátegui, herederos de la retórica de la revolución de la independencia, se apoyaban a veces temporalmente en la reivindicación de las masas, desprovistas de toda ideología, para conquistar y conservar el poder con el sentimiento conservador y reaccionario de los descendientes y sucesores de los encomenderos españoles".
    “Esto explica, señala Guardia Mayorga en el prólogo, que la estatua de Pizarro haya sido colocado junto al Palacio de Gobierno, y que este Palacio sea designado aún con el nombre de la "Casa de Pizarro". En cambio, la estatua de Manco Qapaq, el legendario fundador del Imperio del Tawantinsuyu, está en la plaza de La Victoria, y fue donada por la colonia japonesa, convencida de que este Inka era de origen japonés; esto explica que Isabel la Católica y otros personajes españoles tengan sus respectivos monumentos en la capital del Perú, y que aún no se le haya erigido a Túpac Amaru, el genuino caudillo precursor de la emancipación de nuestro pueblo; esto explica, que la Perricholi se haya convertido en una especie de símbolo de la mujer limeña, por haber conquistado al viejo Virrey Amat y Junient, que se le haya dedicado un museo y se haya escrito su biografía para perennizar su memoria, y que, en cambio, Micaela Bastidas, María Parado de Bellido, Flora Tristán, Clorinda Matto de Turner y tantas otras mujeres; verdaderamente representativas de nuestro pueblo, se hallen enterradas en el olvido”18.
    César Guardia Mayorga se retiró de la docencia universitaria en ese período, pero prosiguió incansable en la escritura de sus libros. En 1970 publicó Filosofía, Ciencia y Religión; Cultura Humana II parte en 1972; y Gramática Kechwa en 1973. En este libro para explicar las características principales del verbo kay, ser, pone como ejemplo un poema de su autoría titulado Kay mana kay, ser o no ser.

    Viviendo soy,
    Y cuando muero
    Ya no soy.
    ¿Ser o no ser?
    Es difícil contestar.

    Kausaspa kani,
    Wañuspari.
    Manaña Kaniñachu
    ¿Kay mana kay?
    Sasa jay niimi19.

       En 1975, publicó Runa Simi Jarawi, poemario en quechua firmado con el seudónimo de Kusi Paukar. Se trata en realidad de la segunda edición de una obra publicada en 1961.

    El poemario está divido en tres partes: Sonqup jarawinin. El cantar del corazón; Umapa Jamutaynin. El pensar de la gente; Runap Kutipakuynin. La protesta de la gente.  En el prólogo, Mario Florián, escribe: “En César Guardia Mayorga, polígrafo brillante, se dan la mano la inquietud social y la erudición. Maestro universitario, ensayista, filósofo, impulsador de corrientes doctrinarias socialistas marxistas en varias universidades, quechuísta y poeta”. (…) Algunos de los poemas de esta obra fueron publicados, en 1956, en la Revista Cultura No. 2 de Cochabamba, Bolivia, y por esta razón, conocidos por el más alto ensayista contemporáneo de la literatura quechua, el poeta y escritor, Jesús Lara, quien en su famoso libro, La literatura de los quechuas (La Paz, 1969),  consagró a Kusi Paukar como uno de los mejores poetas quechuas latinoamericanos de nuestro tiempo”20.

    Es que “César Guardia Mayorga era también poeta y como tal aprendió la filosofía de la vida cantando las aristas del dolor, venciéndolas, sometiéndolas, haciéndose hombre sobre su soledad y silencio, y quizás también sobre el silencio y la soledad de muchos”21, concluye Carlos Ferdinand Cuadros en el discurso de homenaje que se le rindió en la ANEA.

             Invierno

    Cubiertos de ponchos de ischales,
    Envueltos en el azul de los cielos,
    Se tienden como cadáveres gigantes,
    Y ya empiezan a dormir
    Los cerros.

    Las hojas verdes, ya amarillentas,
    No pudiendo vivir,
    Vuelven a la tierra
    En alas del viento.

    Así vuelve la tierra a la tierra
    Vivificando la cuna,
    Para que en días futuros
    Nazcan nuevas hojas,
    Nuevas flores22.

    Es la traducción al español del poema Chiri Pacha, Invierno, escrito originalmente en quechua, porque ¿de qué otra manera es posible hacerlo? A propósito de Los ríos profundos de José María Arguedas, un ensayista señala que la creación de un idioma literario basado en el español, transmite “la extranjeridad de las mayorías indígenas dentro de la identidad nacional peruana”. La capacidad para oír “voces a través de las voces” se entremezclan  con el dilema político: “¿qué hacer con los fantasmas que siguen habitando el Perú́ andino, dar cuenta de ellos en una nueva construcción nacional o exorcizarlos como una “utopía arcaica?”23

    En 1978, publicó En el camino, compuesto de diálogos, pensamientos y poesías, en cuya carátula figura el dibujo que hiciera de él uno de sus grandes amigos, el pintor Teodoro Núñez Ureta,  donde ya se evidencia la enfermedad. Su último libro, Vida y pasión de Waman Puma de Ayala, se publicó en 1979. Como señala, Andrés Ávila en el libro La intelectualidad peruana del siglo xx ante la condición humana, “por los títulos de los textos podemos afirmar que Guardia Mayorga fue un intelectual de amplia cultura, que se refleja en su interés por la comprensión de las diversas dimensiones de la actividad humana: filosofía, ciencia, política, legislación, historia. Así mismo, en la lectura de la mayoría de sus textos se muestra un enfoque filosófico y político marxista, vinculado a su compromiso con los grupos sociales oprimidos. Este compromiso, le acarreó muchos sinsabores, persecución política y problemas económicos para él y su familia. Sin embargo, a pesar de las adversidades, nunca renunció a su papel de maestro y crítico de los problemas que se presentaban en la sociedad contemporánea”24.   

       Cesar Guardia Mayorga fue Miembro Honorario del Primer Congreso Argentino de Psicología; Profesor Honorario de la Universidad San Simón de Cochabamba; Catedrático Emérito de la Universidad de San Luis Gonzaga de Ica; Catedrático Emérito de la Universidad San Agustín de Arequipa. En 1984, la Universidad Nacional de Educación. Enrique Guzmán y Valle. La Cantuta, creó el Centro de Estudios de Filosofía César Guardia Mayorga; en 1994, por decisión unánime el Consejo Universitario de la Universidad de San Agustín, acordó ponerle el nombre de Cesar Guardia Mayorga, a la Biblioteca del Área de Ciencias Sociales. Así también, en ese mismo período la Universidad Nacional Luis Gonzaga de Ica, le puso a la Biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades el nombre de César Guardia Mayorga. Reconocimientos que constituyen un merecido homenaje al maestro que consagró su vida a forjar una juventud académicamente competente e impregnada de valores éticos y de justicia social.

       El 18 de octubre de 1983, Cesar Guardia Mayorga, murió a los 77 años de edad.  Manuel de Priego en un artículo periodístico, escribió: “Fue un sabio, lo decimos con toda responsabilidad. Quizá, no estamos seguros, no inventó nada. Pero a mucha gente le descubrió mundos nuevos; en un período de perezoso dogmatismo la dotó de una cierta cultura filosófica general. Dio a conocer directamente a los griegos, a los escolásticos, a los cartesianos, a los enciclopedistas, a Kant, a Hegel, a Marx, a Engels. No sólo en las aulas universitarias. También en las celdas de las cárceles, en plazas públicas. No hay  confusión: nada que ver con el divagar, muy lejos del sonajeo del diletante. Teoría y praxis era la cosa; transformar el mundo, no sólo interpretarlo. La palabra verdadera sí; pero también la verdad del valiente que la alimenta con su sangre y su accionar consecuente".

    “Muy tenaz ha de ser –señores-, escribe el Dr. Hugo Pesce,  la convicción filosófica y científica para que un hombre recorra sereno e incorruptible una trayectoria de altura por encima del confuso llano del error interesado. ¿Cuáles los fundamentos de esa certeza tranquila, avizora del bien venidero? ¿Cuáles las obras de nuestro filósofo progresista que mejor asidero presta su noble conducta?”
    “¿Será esa hermosa Historia de la Filosofía que, arraigada hondamente en el quehacer humano, nos ha deleitado bajo el atractivo título de Cultura Humana (1965)? ¿O será el severo análisis denominado Problemas del conocimiento (1965)? O las diferentes monografías que abarcan desde la piadosa reconstrucción de un declinar político (1945) o bien la Reforma Agraria (1957) hasta el relato luminoso del oriente distante (1960) ó la plática irónica con los regionalismos latinoamericanos de la filosofía (1957)?”.
          Y en el mismo escrito (Concepto de Filosofía, 2da edición, 1966), después de haber anotado que Sócrates, Platón y sus epígonos consideraban a la filosofía como una preparación para la muerte, afirma:
    “Desde que la filosofía ha sido considerada materialista y dialéctica se ha convertido en una preparación  para la vida; ha pasado del plano científico a fortalecer al hombre en la angustiosa búsqueda del cómo y el por qué del mundo, del hombre, de la sociedad, de las cosas y del pensamiento, ha abandonado su actitud contemplativa para convertirse en instrumento de acción creadora y transformadora, para dar a la sociedad una orientación científica y más humana, que sirva de base para el desarrollo integral del hombre” 25.
       “Dura y recta trayectoria de la luz entre las sombras es esta que escuetamente nos ha tocado reseñar”, concluye el Dr. Pesce. Y se pregunta:

    ¿Por qué el encono, amigos? ¿Y de quiénes? ¿Por qué la incorruptible serenidad, nos preguntamos?

    Hagamos que la Historia conteste26.


    Bibliografía

    ÁVILA, Andrés Espíritu. César A. Guardia Mayorga (1906-1983). María Luisa Rivera de Tuesta. Coordinadora. La intelectualidad peruana del siglo xx ante la condición humana. Tomo III. Lima, 2011.

    CUADROS, Carlos Ferdinand. El arriendo y la Reforma Agraria en la Provincia de la Convención. Cusco, 1941.

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    VALCÁRCEL Gustavo. Responso a César Guardia Mayorga. Unidad, Lima, 24 de noviembre 1983.

    Notas

    [1] Fortunato Jáuregui. “Concepción Filosófica de César Guardia Mayorga”. Tesis. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Facultad de Letras y Ciencias Humanas. Unidad de Post-grado. Lima, 2005.
    [2] César Guardia Mayorga, ó El Filósofo Perseguido. “La República”. Lima, 13 noviembre 1983.
    3 Ver Bibliografía.
    4 Ernesto More. Reportajes con radar. Lima, 1960, p.271.
    5 César Guardia Mayorga. “La Reforma Universitaria”. Revista de la Universidad de San Agustín. Arequipa, 1949, No. 29, pp. 6-11.
    6 Hugo Pesce. “Trayectoria Intelectual del Dr. César Guardia Mayorga”. Presentación libro, Psicología del hombre concreto. Lima, 5 de diciembre 1967. ANEA.
    7 Revista de la Facultad de Letras No. 3, 1965-1966. Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, pp. 41-68.
    8 César Guardia Mayorga. La Reforma Agraria en el  Perú. Lima, 1957.
    9 Carlos Ferdinand Cuadros. El arriendo y la Reforma Agraria en la Provincia de la Convención. Cusco, 1941.
    10 Ob. Cit., La Reforma Agraria, 1957, pp. 130-136.
    11 César Guardia Mayorga. Diccionario Kechwa-Castellano - Castellano - Kechwa. Lima, 1959.
    12 Sara Beatriz Guardia. Presentación. César Guardia Mayorga. Diccionario Kechwa-Castellano - Castellano - Kechwa. Lima, 1997, Sétima Edición.
    13 Sebastián Salazar Bondy. “Un diccionario y la Nacionalidad”. El Comercio, Lima, 30 de julio de 1959.
    14 César Guardia Mayorga. De Confucio a Mao Tse Tung. Del feudo a la comuna popular. Lima, 1960, p. 5.
    15 Julio G. Gutiérrez Loayza. Vacaciones en El Sepa. http://prisioneros-en-el-sepa. blogspot. com.
    16 Gustavo Valcárcel. Responso a César Guardia Mayorga. Unidad, Lima, 24 de noviembre 1983.
    17 Jorge del Prado. Discurso que en representación de Izquierda Unida dio en el sepelio de César Guardia Mayorga. Lima, 19 de octubre de 1983.
    18 José Carlos Mariátegui. Peruanicemos al Perú. Prólogo: César Guardia Mayorga. Lima, 1970.
    19 César Guardia Mayorga. Gramática Kechwa. Lima, 1973, p. 189.
    20 Mario Florián. Prólogo. Kusi Paukar. César Guardia Mayorga. Runa Simi Harawi. Lima, 1975, pp. XII-XIII.
    21 Carlos Ferdinand Cuadros Villena. Cesar Guardia Mayorga Pensamiento y acción. Discurso de orden en el Homenaje que le rindió la Asociación Nacional de Escritores y Artistas en el primer aniversario de su fallecimiento. Lima, 24 de octubre de 1984.
    22 Kusi Paukar. César Guardia Mayorga. Runa Simi Harawi. Lima, 1975. Chiri Pacha, p. 27.
    23 Adolfo Gilly. “José María Arguedas, Mario Vargas Llosa y el Papacha Oblitas. Los ríos profundos, de José María Arguedas”. Revista Nueva Sociedad. No. 238, marzo-abril, 2012.
    24 Andrés Espíritu Ávila. Cesar A. Guardia Mayorga (1906-1983). María Luisa Rivera de Tuesta. Coordinadora. La intelectualidad peruana del siglo xx ante la condición humana. Tomo III. Lima, 2011, p. 145.
    25 Hugo Pesce. “Trayectoria Intelectual del Dr. César Guardia Mayorga”, con motivo de la presentación de su libro, Psicología del hombre concreto. Lima, 5 de diciembre 1967. ANEA.
    26 Ibídem. 

    _________________________________



    Sara Beatriz Guardia. Escritora. Investigadora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres (Lima-Perú). Directora del Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina, CEMHAL. Directora de la Cátedra José Carlos Mariátegui. Directora de la Comisión del Bicentenario. Mujer e Independencia en América Latina.





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    LILY FLORES PALOMINO - K'ANCHARINA

    Lily Flores (Nace en 1937, Abancay, Apurimac, Perú)

    La primera poetisa que escribó junto en quechua y español, dijo La Sra. Flores Palomino / K’ancharina en el año 2009:

    “Sigo escribiendo en idioma incaico – mi pluma es pionera e inagotable en quechua.”

    Ha publicado tres poemarios: Troj de poemas queshua castellano (Lima:César Lanegra 1971), Phawa Tite(Lima: Editorial Períu, 1985) y Tañido de Campanas (Lima,:Concytec, 1989)




    Dos poemas de amor – del poemario “Troj de poemas queshua-castellano” (1971):

    “Khuyay”

    Taki hina kusi, ratu pasaj
    t’ika hina, hajchirimuj mana tupaykuna
    samp’a weqe hina, tuyturimuj
    tukuy atij, hatun Apu hina.

    Khuyayaqa muspha muspha kausaymi,
    rijchasqapas puñasqapas mosqoqakuymi
    khuyayaqa asirikuspa wañuymi
    manachayqa, killkakunawan tipasqapas wañuytajmi.

    Khuyayqa takin, hajchirimuj t’ikapiwan
    hinallatajmi, sumaj qapaj ancha kusipas
    phajchirimuspa tukukuypas khuyayllatajmi
    hinallatajmi ñakarispa wañuypas.

    Khuyayqa apukunatapas umanchaymi
    llullulla sumaj q’apariytajmi
    ancha nanachikuypas waspirichiymi
    wañuypas, sami kaypas, khuyayllatajmi.



    “Amar”

    Alegre y fugaz cual canto
    radiante y sensible como flor,
    frágil y quebrantoso cual llanto
    poderoso y supremo como Dios.

    Amar, es vivir delirante
    soñar despierto o dormido,
    amar, es morir sonriente
    o es morir enclavado.

    Canto, flor radiante es amar,
    perfumes y aleluya lo es también,
    fragmentarse y morir es amar,
    Calvario y muerte lo es también.

    Amar es bendecir a Dios
    lo es, bálsamo de ternura,
    amar, es blasfemia a Dios
    o es vapor de amargura,
    Gloria o muerte es amar.


    ”Munakusqaymi Kanki”

    Llakiy thanichij
    purisqaypi samarinay
    waqayniypas thanichij
    qaritaj kachi yakutaj.

    Allin wiraqocha munasqaymi kanki
    mana qantaqa, manan pitatas munaymanchu.

    Yachanin qampa kasqayta
    sumajllata llamiyuwajtiki
    llanllalla wayrapa ch’allaynikiwan
    t’ijrakamuyniki khipuchawajtin
    allin qaripa marq’anampas kanman hina.

    Ñoqataj khuyakuyniywan kutirichiyki
    ancha samiraj, qanman qokuspa
    phiña phiñaña, churakujtinkupas
    uquykipi kay, warmiman rijchajkuna

    Munakusqaymi kanki, tayta qocha
    suyawasqayki hinallapuni suyaykuwanki
    ruphapakuyniy thanichiwanaykipaj
    qan rayku shayna kasqayta
    mancharikuna anqash, ñoqa munakusqay.


    “Eres mi Amado”

    Consuelo de mis penas
    refugio en mi andanza
    sociego de mi lamento
    hombre y salada agua.

    Arrogante señor, eres mi amante,
    no puedo a nadie amar que no seas tú.

    Siento ser tuya
    cuando me dejo acariciar
    con tu fresca y suave brisa
    cuando tus olas me envuelven
    cual brazos fuertes de un gran varón.

    Yo con ternura te correspondo
    cuando feliz me doy a tí
    aunque celosas puedan estar
    todas las musas que guardas tú.

    Eres mi amado, inmenso mar.
    Espérame siempre como lo haces
    para refrescar mi febril estado
    sentido por tí
    – monstruo azul, amante mío.


    *



    Extractado del libro Poesía quechua escrita en el Perú, Antología, CEP, 1990. Julio Noriega BernuyTraducción:Julio Noriega Bernuy / William Hurtado de Mendoza 

    Sara

    Mama sara
    hanaj pachaj wisñimusqan
    tayta mamaypa t’antan
    ñoqapa hankay.

    Hiskusqan qokunki
    hinaspan t’anta kanki
    hunanchasqa sara


    Maíz

    Madre maíz
    derramada por el cielo
    pan de mis padres
    tostado mío.

    Tú te das en grano
    y eres más pan
    ¡Bendito maíz!



    T’itakuna

    Chulla k’aspipi t’ikakunallan
    kausayninkuwan ñoqajpawanqa
    llapaapashaj t’ikakuna
    kaylauman wajlauman kuyurinku
    hinatajmi, t’ikakunalla

    Phanchirisiaj t’kapqa mamanmi
    hiskay llullu t’ikakunatajmi wawancuna
    ñaupaj t’ika phanchirinankamaqa
    llullu t’ikakunaqa phanchiriankupal
    suyashanku
    hinatalmi, t’ikakunalla.

    Ñaupaj t’ika
    chulla chullallamanta hiscurikunankamatajmi
    llullu t’ikakunaqa phanchiripunku
    chulla chullallamanta t’ikaripunku.
    Hunatajmi, t’ikakunalla.


    Flores

    Flores en un tallo,
    sus vidas y la mía son,
    flores de centello
    que van y vienen al son.

    Y son flores nada más

    El capullo mayor, madre es,
    y los dos botones hijos son
    mientras el mayor floreciendo está
    los botones florecer esperan.

    Y son flores nada más.

    Cuando la flor primera
    de pétalo en pétalo cayendo está,
    los botones florecer esperan
    de pétalo en pétalo, brotando van

    Y son flores nada más.



    Phawaq titi

    Waya wisaq ñitisqan
    runa wañuchinaq toqasqan
    phawaq titi kayman chayqa.

    Khuyaylla auqanakuy munaqtacha
    mashkaq riyman
    mana llakirikuspataq, haykuruyman
    qaqa sonqonman.

    Chaymantataq mayuman
    chanqayakamuyman, mañana hay’aq,
    t’oqyachiwanankupaj.
    ¡Hinanaypaqtaq warmilla kani!

    Cheqninakuqkunaq auqanan,
    k’illakamanta kuchuna kayman chayqa.

    Mana manchariskuspacha willuyman
    k’anchararisshaq kauchiywan
    nak’achukunaq umanta
    asispa mamakunata, wawakunata
    nak’asqankumanta.

    Chaymantataq, k’ancharispa, q’enwirikuspa
    allpawan millp’uchikuyman,
    mañana pipas
    uqariwanpaq.
    ¡Hinanaypaqtaq unanchayllakani!

    Nina toqaq kañomanta
    phawaq titi, auqaqkuna tukuq hina
    kayman chayqa.

    Mashkamuymanchá
    aycha kuchu kamachiqkunata,
    samayninta mukichinaypaq.

    Chaymantaqa, wañumuyman
    mama qochaq ukhu pachampi
    iñina p’anpanapi hina
    mañana hauk’ay kutimunapi
    ¡Hinanay paqtaq, qapariq pututulla kani!

    Mastha pampaman, auqanaq riq
    waya wisa kayman chayqa
    sansa ninanpich´
    a k’añakuyman
    qasi tiyaq, chiqnikuqkunata.

    Chaymantaqa, malikayta ueaykachispa
    t’antala, yakuta,
    p’istunatawan orqospa.

    Tukuyman:
    yarqaywan , ch’akiywan
    Vietnampi turaykuna
    chiripa wañuywanpas.
    ¡Hinanay paqtaq harawikulla kani!

    Apu hina kayman chayqa
    Ñitiruymancha
    Yawar ch’onqa runakunata.

    Musoqmanta runata ruayman
    sonqoyoqta munakuyniyoqta.




    Proyectil

    Si pudiera ser la bala
    que escapa del fusil
    que dispara el soldado:

    Iría en busca
    de los amantes de la guerra
    y traspasaría sin piedad
    su rocoso corazón.

    Después al río me lanzaría
    Para que nunca más
    Me vuelvan a disparar.
    ¡Pero sólo soy mujer!

    Si fuera la espada
    con que se reta al enemigo.

    Cortaría sin temor,
    con mi filo reluciente,
    la cabeza de los masacristas
    que degüellan con sadismo
    a las madres y a los niños.

    Después penetraría en la tierra
    Reflejando, ondulante,
    De donde nunca más
    Nadie me levante.
    ¡Pero sólo soy bandera!

    Si fuera el proyectil
    que sale del cañón
    para dar fin al combatiente

    Iría en busca
    de los que mandan la encarnizada
    y les cortaría el aire que respiran.

    Después naufragaría
    en lo profundo de los mares
    cual sepulcro santo,
    donde jamás se encuentren.
    ¡Pero sólo soy Clarín!

    Si yo fuera el soldado
    que va al campo de batalla,
    quemaría en la hoguera
    a los enemigos de la paz.

    Después bajaría mi mochila
    para sacar el pan, el agua
    y también la frazada.

    Entonces acabaría
    Con el hambre, la sed y el frío
    De que mueren
    Mis hermanos de Vietnam
    ¡Pero sólo soy poeta!

    Y si fuera Dios,
    aplastaría a los hombres,
    murciélagos que buscan sangre…

    Haría nuevos hombres
    con amor y corazón.

    Lily Flores Palomino
    (Abancay, Apurimac, 1937)


    Los poemas quechuas aparecen en Pichka Harawikuna (Cinco poetas quechuas), en versión trilingüe --quechua, castellano e inglés--, editado por Julio Noriega Bernuy dentro de la serie Poesía en Lenguas Indígenas de la Americas Society, Latin American Literay Review Press, Pittsburgh, 1998



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