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  • 05/09/16--03:21: MAR RAYÓ [18.664]

  • MAR RAYÓ

    Mar Rayó González nació en Palma de Mallorca (Islas Baleares, España) en 1977. Es gestora cultural especializada en el fomento y la dinamización de la lectura, el libro y las bibliotecas. Ha expuesto su poesía en Blackout Poetry (Galeria Fran Reus, Palma de Mallorca, 2014) y ha acompañado, con sus textos, las fotografías del proyecto Mostrador: tapetes y diretes (PalmaPhoto, 2015) y los diseños de Angie Vallori para Gubbons (Xicoia, 2015).



    Les vi

    prender fuego
    al bosque.
    Hubo un dios

    pero no para nosotros.

    Y ahora
    somos ceniza
    suspendida

    en el aullido del lobo.



    =



    Me inyectaron burbujas
    en el vientre
    para que no pueda apropiarme
    del sentido de la vida.
    Ahora sé
    que los sueños sólo son
    sueños,
    que saber demasiado
    hace imposible la revelación
    divina.

    Es inútil retroceder
    sobre mis propias huellas
    para trazar
         después
    un nuevo camino.



    =



    Le hablé al Viejo de los árboles
    con los que estaba hecha
    su balsa. De las manos
    que tejieron
    su ropa.
    Jamás
    volvió a cruzar
    a nadie

    al otro lado del río.



    =



    Dejé secar
    mis semillas
    sobre el papel. Todas

    menos una.

    ¿Le hablas
    de mi aliento
    de mi anhelo
    de mi sexo?

    Dime

    en qué tarro de cristal
    en qué armario rojo
    la guardaste.

    (La consumación del amor
    sólo se da

    una vez.)




    =




    Quemar la mezquindad
    bajo el sol.
    Tocar el esternón
    o más adentro.
    Volver al único lugar
    en el que es posible
    el hombre firme.
    Entonces

    y sólo entonces

    hallar el lugar
    en el que todo permanece
    en calma.



    =



    Sin raíces

    la condena será
    la de apoyarse en árbol
    hueco eternamente.
    Ser piel
    que no es piel
    sino musgo

    siempre
    buscando el norte.




    Versos de Blackout Poetry - Mar Rayó González


    Condenada 
    loca 
    libre y salvaje 
    estoy tratando 
    de cazar 
    la vida.



    Regreso salvaje
    loba hermosa
    hembra verdadera. 







    Los muertos testificamos mirando la esperanza. 
    Pero cada uno a su tiempo.












    Impressió Gràfiques Rubines 2014
    .

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  • 05/09/16--07:35: KAISA IJÄS [18.665]

  • Kaisa Ijäs

    (Helsinki, Finlandia 1977) 
    Estudió cine en la Academia de Artes de Turku; literatura, idioma ruso y literatura finlandesa en la Universidad de Helsinki. Sus poemas han sido publicados en diversas revistas.

    OBRA:

    Siskot, veljet . Helsinki: Teos, 2009. ISBN 978-951-851-173-4 .
    Pakopiste . Helsinki: Teos, 2013. ISBN 978-951-851-462-9 .


    La selección y traducción de textos es de Johanna Suhonen, traductora y activista cultural; y Roxana Crisólogo, escritora.




    Piloto automático

    Imagínate un espacio aéreo sin paralelos, inviolado, de intervalos místicos. 
    Imagínate a la juventud como el piloto automático, que mancha la cabina de biología. 
    Imagínate la pérdida de coordenadas, donde mujer y hombre corren 
    en cámara lenta desde el cuarto trasero del lenguaje hacia la utopía:
                los esqueletos bailan riendo infernalmente
                y las carnes como las palabras se derrumban
                                 paso a paso moldeando letras
                                       y sombras mórficas.

    En el cuarto sobre el lado trasero del lenguaje pendía el glaciar permanente, 
    que ellos besaron mientras se derritió, vodka de vidrio
    sus brazos fueron anudándose en forma de ocho
    y en un rincón un antiguo bardo lanzó 
    versos desafinados:
    quién sabe si a aquella guitarra le jodió que ellos estuvieran enamorados.




    Farallón de percas

    En el bote nos envanecemos en la ausencia de la tierra como en la felicidad
    rondamos la piedra de los siete marineros cantando:
                                                                                                             
    “¡Sus ojos son perlas ahora!”
    “¡Sus ojos son perlas ahora!”

    En la isla la ventana negra se hace blanca en un destello, sustituye
    a los reflejos: muestra el mar en el regazo de las rocas.

    Qué haría del negro más profundo un abismo blanco
    cuando el relámpago le quita el sombrero al cielo, cuando el trueno
    retumba por debajo de las rocas, cuando el pecho 
    susurra como una víbora entre los enebros.

    Cómo, cuando el amor se ha conducido al mar, quedan
    en la orilla los ojos tristes del farallón ventoso
    como dos viejos serbales, que el viento ha despojado de sus bayas.

    Como sierra entre los abetos sonoros un pedazo del horizonte, 
    como si todavía alguien te estuviera mirando desde muy lejos.

    Y el mar no deja de seducir, el agua salada lava
    el bote como se lava el último deseo, o el oro.





    Tekstinäyte


    Vuodessa hyvää oli se kun talossa vaihtui valta./
    Me odotimme seinien takana kuoleman korinoita/
    ja saimmekin kuulla hissin ulvahtavan öljyttynä.//

    Päivien välissä piti katsella, miten köyhyyttä/vedettiin narupainolla rajan yli. Piti istua/ikkunalaudalla kohtu ojossa, käsi ohimolla, ja/
    kysellä, miten elää tässä koneistossa ihmisen/
    muodon ottaneena, nähdäkö kauneusunia/
    puolesta vai vastaan?//

    Kaupassakin käytiin, päivissä oli sopiva hajonta./
    Asukkaat ja pohjapiirrustus: mikään ei kaatunut./
    Kaikki tuotettiin vain selostamalla ulkomaailma/
    uuteen uskoon.//


    (Teoksesta Siskot, veljet, Teos 2009)
    Videot






    .


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  • 05/09/16--22:40: CARMEN ALIAGA [18.666]

  • CARMEN ALIAGA

    Nació en Zaragoza, donde reside en la actualidad.

    Fue Primer Premio del Certamen Literario Actur (2004 y 2005) y Premio ex -aequo con otros poetas en la Muestra Poética Picarral (X y XI Edición). Colaboró en el documental Zaragoza Poética, Zaragoza 2008 y participó en el Recital Poético-Musical organizado por el Instituto Francés en Munich (Alemania 2007).

    Ha realizado talleres literarios en diversos colegios zaragozanos, ejerciendo de jurado en certámenes de cuentos y poesía infantil.

    Perteneció a la Tertulia Literaria Van Gogh, cofundó la Asociación Literaria Rey Fernando de Aragón y actualmente pertenece a la Asociación Aragonesa de Escritores, participando en los distintos ciclos que ésta realiza, entre ellos “Poesía para perdidos”, “Con versando con…” o “Un cuento, una sonrisa”.

    Ha publicado Los peldaños impares de la ausencia, dentro del libro colectivo Café Van Gogh (Zaragoza, Editorial La Fragua del Trovador, 2006) y la plaquette “Highlights” (Zaragoza, Editorial La Herradura Oxidada, 20015). Está incluída el Poemario Universos para Somalia (Zaragoza, Editorial Quiadrivium), en la antología Poesía en la Margen (Zaragoza, Editorial Certeza, 2009) y en la Antología de poetas aragonesas Yin (Zaragoza, Editorial Olifante, 2010).

    Según sus propias palabras “Escribir es perder el equilibrio, caer sobre el papel”.


    Como halcón anillado
    que consigue el escape
    he llegado a la almena.

    Delante de la sombra
    de una guerra continua,
    detrás del porvenir
    y su ropaje en llamas.

    La nuca despejada de los niños,
    la falda de los pétalos abiertos,
    el frío que retira
    sus labios de mi puerta,
    el dibujo rosado de los pómulos firmes.

    El cielo como sábana 
    ya tibia de algún cuerpo,
    los soles replegados
    en el hombro más joven,
    la sandalia trenzando
    empeines y vitrinas,
    el mundo a mis espaldas
    vencedor y soberbio.

    Todo,
    todo lo he ido guardando
    en la cesta del ojo,
    el amirez antiguo,
    la mezcla que rebosa,
    el carbón y la nieve
    de los sucesos.

    La antorcha de la voz
    que recuerda los golpes,
    el hombre que camina
    tras enterrar al hombre,
    las cenizas abajo
    mientras emprendo el vuelo.


    *


    Transitar
    el más ingrato túnel
    con la venda en los ojos
    igual que si jugases
    a la gallina ciega.

    Arrancar
    de la propia baldosa
    la sílaba oportuna
    soltando de paredes
    palabras que se agarran como lapas.

    Hacer y deshacer
    este puzzle complejo
    y una vez acabado
    anotar sus medidas,
    la altura exacta, el peso,
    como a un recién nacido
    aún amoratado.

    Arriesgarse a mostrarlo
    mientras ves como empieza
    a cobrar movimiento
    y se dirige a ellos.

    Hacia el primero,
    el que lo arrojará a su vertedero
    como un simple desecho,
    hacia el segundo,
    que pasará junto a él
    con la más absoluta indeferencia
    y hacia el tercero
    que quizá lo amará
    hasta darle su nombre.


    *


    O let me be awake, my God!
    Or let me sleep alway.
    (S.T.Coleridge)

    A menudo despierto al borde del espanto.
    Tú duermes a mi lado
    y sueñas con los peces que se escapan de mí.

    Abro la boca como el lobo y el hambre
    pero sólo me trago mi propio grito,
    tu ropa en la caboa,
    mi piel en el perchero,
    este dolor que llevo de pijama.

    El sueño y sus verdugos me taparán los ojos
    mientras el mar se pudra debajo de mi lengua.

    Agua.
    Agua para el ahogado.

    Las olas, al final, me romperán el cuello.



    *

                                                             Todos vosotros conocéis
                                                              la profunda melancolía que nos sobrecoge
                                                              al recordar los tiempos felices.
                                                                        (Erns Jünger)

    En aquel largo tiempo
    de promesas y dudas
    aprendí a recostar mi cabeza
    sobre los acantilados de mármol.

    El libro fue la almohada,
    lamparilla encendida,
    la extensa prolongación
    de mi mejilla.

    La obra, como un pájaro,
    desplegaba sus alas
    y anidaba en mi frente,
    antesala del sueño.

    El reflejo del sol
    sobre la flor de fuego,
    el silencio en la ermita y el herbario,
    el bárbaro menguando
    ante el niño creciente.
    La gran sabiduría
    dominando el veneno.

    Y el mármol recubría mis manos extranjeras,
    acantilados que se alzaban
    ante los pies descalzos de la palabra.


    *


    En las horas más negras
    voy pariendo las letras de mis hijos,
    los hijos de mis letras.

    Es mi voz ese llanto de madre abandonada,
    ese grito primero que asoma la cabeza.
    La miseria de fuera
    tirará de los hombros
    para sacar el resto.

    Pero decidme ahora,
    mientras que me desangro,
    quién coserá mi herida,
    quién cerrará mi ombligo,
    quién dará la palmada
    para que el niño llore,
    ya huérfano de mí.



    *


    ¿En qué momento fui
    expulsado del árbol de la mirra?
    ¿Por qué no me deshice 
    bajo el espeso limo del diluvio?

    El desierto ha abrasado
    mi argolla y sus tobillos.
    ¿En qué momento el éxodo?
    Los cien ojos de Argos
    me vigilan de cerca.

    ¿Por qué no veo el mar
    si está llena mi boca
    de sal y de cristales
    de botella?

    No ha de llegar a oído de los dioses
    ni el clamor ni la súplica.
    La cruel metamorfosis
    no admite retroceso.

    Me alejaré del templo sin voces y sin flautas
    repitiendo, cual Eco,el último sonido.
    Cúmplase la palabra de la pitia.
    No volveré a mi forma primitiva.



    *


    La bestia ha regresado
    con su carcaj abierto.

    Mi pequeño animal anunció su llegada
    y el día fue un aullido
    de perros en la muerte.

    La bestia ha regresado.

    El testamento cuelga
    de su hocico imponente.
    Los pájaros de Ares
    excavan persistentes
    la mina descubierta.

    La bestia ha regresado.

    Mi casa arrastra un río
    de frutas que se pudren
    mientras se quema
    la tierra de mi padre.

    La bestia ha regresado.

    Sobre mi vientre yace
    un niño de ceniza,
    los huesos de manzana
    que lo atragantan.



    *



    Hoy amanece lento
    sobre el tejido limpio
    y los astros confunden
    las aguas con la tela.
    Mar del este,
    mar sujeto a una barra de hierro,
    estandarte de estrellas de diez puntas.
    Mar del este y del norte
    sobre flores de hilo,
    donde el destello muestra
    el esmerado paso de la aguja.

    Hoy amanece lento
    y el hermoso animal de la luz
    se abalanza
    sobre la cara y cruz de aquello cuanto nombra,
    sobre el faldón del niño que bautiza.
    Nada escapa a sus ojos enormes
    a su larga pupila hambrienta de matices,
    el acero, el cristal,
    la madera,
    la nívea porcelana
    de la pequeña marioneta durmiente.

    Hijo de Adán
    despierta de tu noche, 
    de esa mano engañosa que bate palmas
    y oculta la canción de la muerta primavera.
    Hijo de Adán,
    anciano de los días,
    afila la tijera de tus dedos pintados
    y rasga tu atavío,
    ese paño de sombras,
    la tela de fantasma 
    que te recubre.



    *


    ... y todo en movimiento

    las aspas del molino,
    la cinta del tocado,
    la cámara de aire
    sobre la extensa
    báscula de pesaje,

    la luz parpadeante
    del viejo fluorescente,
    el velo de la novia
    como una catarata
    de tiempo venidero

    ...y todo en movimiento

    la flor sobre la urna,
    la muerte repitiéndose,
    los piececitos limpios
    de aquel niño minúsculo
    que volvía a la vida

    la ceniza en la frente,
    la tierra prometida,
    la imagen de dos rostros
    oscilando en el tiempo
    como un único péndulo.



    *


                                     A mi padre, el mejor soldado

    No hay mieles suficientes
    para la boca amarga,
    para la boca barco
    y el mar como un zumbido
    deshaciendo los cuerpos
    de los ahogados,
    para la boca hinchada
    de peces y venenos,
    el aguijón anclado de la reina.

    No hay mieles suficientes
    para la boca amarga, 
    para la boca tierra
    indigesta de trenes,
    de un sol que abre en canal
    el vientre de los pájaros.

    - Un hombre descarrila en medio de la noche-

    y el fruto de la vida estalla en los manteles,
    una granada roja
    como una bomba.

    La guerra ha terminado.

    Retrocedan soldados a sus celdas
    y arrojen de sus mesas
    esa pila perfecta
    de jugosas manzanas,

    pues siempre hay un momento
    en que se acaba el hambre.



    LOS AMANTES DEL CÍRCULO POLAR

    No podremos tocar
    las cien manos del álamo
    vertiendo lentamente
    el oro de sus hojas,
    esa joya que labran
    para esculpir su nombre.

    No podremos sentarnos
    frente a la nueva pérgola
    esa que reclamamos
    y apuntó a nuestro rostro
    con sus armas de fuego.

    No podremos medir
    la distancia en milímetros
    entre los dos amantes
    que hayemos suplantándonos,
    ni la estatura nueva
    del ciprés vigilante.

    Pero te juro, amor,
    que ellos podrán oír 
    nuestra voz al unísono,
    el contrapunto
    resonando sublime
    sobre los setos recortados,
    sobre la catarata helada
    de diciembre,

    sobre el grito estruendoso
    de esas aves exóticas
    aquéllas que exhibían
    el multiforme,
    el infinito
    Cántico de la Vida.

    http://antoncastro.blogia.com/2014/080103-carmen-aliaga-algunos-poemas.php




    Ese preciso instante
    en que irrumpe la Luz
    de tu cabello en rama.
    Ese preciso instante
    en que todo lo mudas
    y esta casa de huéspedes
    cabe en tu rostro.
    Ese preciso instante
    en que todo lo inviertes
    las tazas, la panera,
    los granos de café…
    -la bisagra del sueño
    que nos enlaza-


    *



    Bendice, Señor, los alimentos
    que no van a tomar,
    sus juegos de café,
    sus cubiertos de plata
    y el filo de cuchillo
    con el que se lastiman.
    Bendice, Señor,
    a las Hijas del Hambre
    y ese plato vacío
    donde se arrojan.
    Bendícelas, Señor,
    mientras que, como Tú,
    siguen multiplicando
    los panes y los peces.


    *



    Nosotras,
    las Mujeres de Seda
    también lanzamos dardos,
    -PIEDRA PAPEL TIJERA-
    Nosotras,
    las Mujeres de Seda
    nos cosemos la lengua
    y clavamos después el alfiler
    en las alas abiertas
    de las mariposas.
    Nosotras,
    las semejantes,
    las lanzadoras de cuchillos,
    las acuchilladas,
    las mujeres gusano,
    las agusanadas por dentro…
    Nosotras,
    las mujeres sedosas,
    las mujeres sedadas,
    para no lanzarnos
    al Vacío.
    El Sueño es una trenza,
    un cuello de mujer hecho de pan de oro.
    El Sueño es una tranza,
    un cuello de mujer hecho de pan de oro.
    Sé bienvenido Tú que vienes a nombrarme
    “Floral, liviana Ophelia, perfumada Georgette…”
    (Arándanos y Lirios en el pecho)
    Sé bienvenido Tú mientras cubre mi rostro
    el nocturno turbante
    -la Duermevela-.
    Bajo este sol de vidrio
    me anclo al mundo.
    Pasajeros idénticos
    con la boca de pez
    y la respiración entrecortada.
    ¿Quién puede ver el agua?
    ¿Hacia dónde este barco en multitud?
    Sueño junto al metal
    que lo sólido estalla.
    -Hídrica al fin-
    Algún día seré
    solo ese flujo,
    el coral,
    la burbuja,
    la semitransparencia.



    ARCO

    El iris de tus ojos
    guarda el blanco y el negro,
    el círculo de ocres
    y el resto de matices
    aprendidos.
    Contempla pues ahora
    las rosadas almendras de mi espalda,
    la cereza escarlata
    que brota de mi pecho,
    la manzana del labio
    azucarada y roja,
    todo el arco del cuerpo
    maleable y cromático
    cian como las alas
    del pájaro azulejo
    con ese tinte único del caracol marino
    que atraviesa sedoso
    el exquisito púrpura.


    LA DOLCE VITA

    Mis piernas transparentes
    cual relucientes copas en vuestros paladares,
    la seductora cinta rodeando el tobillo,
    el cabello pintado de champán.
    Ustedes contemplaban la desnudez del vaso.
    -Pequeños infelices
    brindando alegremente por la vida-
    Yo exprimía en sus ropas
    mi corazón jugoso,
    la divina costumbre de levantar al aire
    la bella cristalería de Bohemia.



    EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

    Ni aun despellejándome
    como a un animal muerto,
    podrías distinguir
    mi corazón oblicuo,
    mi pupila incolora,
    el abyecto esqueleto
    que me sostiene.
    -Inútil Taxidermia-
    Solo mi piel clavada
    sobre el árbol,
    mi cuerpo desollado
    junto al muro trasero
    de nuestra casa.

    http://parnaso2punto0.aragon.es/?p=892








    .

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  • 05/09/16--22:59: ELISA BERNA [18.667]

  • ELISA BERNA 

    Zaragoza en 1978.
    Licenciada en Derecho por la Universidad de Zaragoza. Ha coordinado el certamen Poetry Slam Zaragoza durante varios años y ha formado parte de diferentes proyectos poéticos como Hermanas del Hambre y el Clan de las Bosnias. Es autora de la plaquette El poema que te dije (Los Libros del(a) Imperdible, 2011) y el poemario Casi mil mujeres (coedición Amordemisamores & Los Libros del(a) Imperdible, 2016). Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías como AntiaéreA (Pregunta Ediciones, 2015), la plaquette Mujeres (Yaugurú, Uruguay) o Menaje-a truá y Cualquiercosario (proyectos conjuntos de las editoriales Yaugurú (Uruguay), Los Libros del(a) Imperdible (España) y Julieta Cartonera (Francia).


    LÁSTIMA

    Manejabas bien el recurso de la lástima.
    Lástima
    que no dominases también otros talentos,
    por ejemplo,
    el arte de escribir cartas en noviembre.
    Por esas fechas,
    cuando más invierno queda por delante,
    iniciaba yo mi ayuno involuntario,
    y después ya,
    con la paciencia en los huesos,
    recibía el consuelo de tu pomada charlatana.
    Lástima,
    yo también tengo ungüentos quita-penas
    con efectos secundarios peligrosos
    para los cuadros agudos de cuento
    y demás fingimientos.



    Domingo silente

    A los pies de mi cama
    llora la calle de rodillas su rezo extraño.
    Y no está lloviendo.
    Pero parecen deslucidos los colores,
    y más quedo el quejido de los gitanos,
    y bajan autobuses como siempre,
    con la furia de siempre,
    con los mismos de siempre dentro
    pero más tristes.
    Así es este domingo silente
    que encubre el último deseo de los borrachos
    de vuelta a casa igual de grises.
    Igual de solos.

    Amanezco en mi cama del mismo lado
    y postrado, cada personaje de la película
    entona diferente su plegaria.
    Con su dolor diferente rezumando.
    Con sus diferentes sueños fracasados.
    Todos encogidos, en el mismo barrio
    en este domingo de abrazo silente.


    Constitución

    Yo soy breve hija de un libro
    que no supo del antes y adolece
    crónica ignorancia.
    Olvido agudo.

    Yo soy una frontera desde entonces,
    un borde peligroso con dos filos.
    A un lado acudían las quimeras.
    Al otro, aglutinados,
    rancios episodios vergonzantes
    negaban por tres veces el pasado.



    *



    Meta, línea de vuelta del viajero. 
    Salen los ojos de mi cuerpo 
    para verme mejor. 
    Y ¿quién cargó con las migas de pan? 
    Y si hay que volver 
    ¿tendré que arrancar la lluvia? 
    Tierno, bajo mis pies, el futuro 
    cruje y cierro su maleta. 
    La línea de vuelta no se define. 
    Salen los ojos de mi cuerpo 
    como punto de partida o como punto 
    sobre el que apretar las manos 
    y evitar la meta. 

    Inédito, 2016




    *



    A pocas palabras de estos pasos
    la luz se abraza a las piedras
    y abre un poema como fruta
    fuera de los labios.
    A unas palabras de aquí
    - camino puente para la voz -
    nada se escucha entre mis pasos
    y el alma de las piedras
    en sílaba zancada se ilumina.
    A pocos pasos de matar una palabra
    que invoque el fin o la distancia
    brillan las piedras y mis piedras
    exhiben la sombra de este lado.
    Amo el verso oscuro de mi cuerpo
    todavía dispuesto a nombrar la luz.

    Casi mil mujeres,
    Amordemisamores & Los Libros del(a) Imperdible, 2016




    FRAGMENTO 1
    Cuánto daría
    para que olieses el peso de un invierno
    después de aquel invierno.
    Para que lamieras un único
    atardecer del sol entre mis piernas.

    El poema que te dije,
    Los Libros del(a) Imperdible, 2011
    Después del desierto dejas de conocer el mundo.
    Haces tuya la sed de los camellos
    y te recorres por dentro confundiendo
    los círculos que el tiempo tatuó en las vísceras.
    Masticas un dátil inmaduro
    y alcanzas la copa de las palmeras
    para observar desde arriba
    la grandeza terrible del silencio.
    En definitiva te asombran
    las normas que rigen ahora la encrucijada.
    El absurdo corazón desvencijado
    que asegura ser tú
    atravesando el espejismo.

    Tipos de fronteras,
    poemario inédito 2015


    *



    Un niño dentro de una burbuja 
    y bajo el techo raso 
    dios arrastrando torpemente la cometa. 
    Para llegar lejos 
    hay que invertir el volcán y hacer de humo 
    un avión, 
    un ancla 
    y que el niño se coma una burbuja. 
    Para llegar lejos 
    hay que planear la tierra, 
    aventurarse, 
    quitarle al plomo lo pesado, 
    o danzar contra la bóveda. 
    Yo me lanzo cada día como herida 
    que abierta cae sobre una aguja 
    y si duele, 
    duelo, 
    y si llego, 
    seguro llego más lejos 
    que esas cometas cojas de dios.

    Inédito, 2016



    *



    De aquí no voy a salir con vida 
    o la vida me saldrá 
    como filamento del pecho moribundo. 
    De aquí no escapa ileso 
    el hueso medular al que se aferran 
    los tendones de mis cosas, 
    la vara dorsal por la que pasan 
    con distinta intensidad los sufrimientos. 
    Una mujer se tambalea en el filo del rasero. 
    Asidero de nada para caer con todo 
    sobre mí misma en la distancia. 
    ¿Por cuál de los agujeros muere el día?

    Inédito, 2016



    *



    Abonar la brújula. 
    Horadar la fruta 
    menstrual que gime 
    como lo hace el metal en la veleta. 
    Con cada giro al sur de mi estancia muelle 
    se arriba a un cuerpo que quizá despide 
    ahora mismo a otra orilla de mi cuerpo. 
    Medicarme el rumbo de granada 
    que arroja 
    sangre en todas direcciones. 
    Estallarme el espacio, lentamente 
    apuntalarme 
    al vértice seguro de la tierra. 
    Cada hora atraviesa un exilio diferente 
    para irse ardiendo con urgencia 
    sin amar el viaje.

    Inédito, 2016



    *



    El poema comienza ayer cuando la puerta se cierra. 
    Cerrando la puerta apago 
    las lenguas del mundo 
    y doy paso a la palabra 
    que infecta esta casa con sus luces. 
    Malditas luces. 
    Malditas voces del día anterior 
    y del otro. 
    Maldita cerradura 
    en el medio de mi frente. 
    Aquel poema que deja caer su llave en el pozo. 
    La palabra que se adentra por esta boca de lobo. 
    No sé qué desastre hay después de la puerta 
    ni quién se queda en el rellano 
    ni hacia dónde piensa morir 
    el verso que sostiene 
    en la mano el hueco de la escalera, 
    que te lo da, 
    que te lo quita. 
    La palabra entra ayer y yo 
    ¿cómo me salgo?

    Inédito, 2016

    http://parnaso2punto0.aragon.es/?p=311 




    .

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    MARY CARMEN ALEJALDRE

    Nace en Zaragoza, ciudad en la que reside.

    Obras:

    –  Desde mi arena. En el silencio profundo 1999, Prólogo Guillermo Gudell. Edita la autora.
    – Legado del Pensamiento 2005, prólogo José Mª Hernández de la Torre. Edita Huerga y Fierro.
    – Jotas Aragonesas y un poema en solitario 2011. Edita La Fragua del Trovador.
    Con otros autores: Sendas Talladas, prólogo Rosendo Tello. Poemas a Viva Voz 1991, Institución Fernando el Católico.

    Incluída en el XIII Premio Peliart. Rincón de Coplas de Miguel A. Yusta. Poesía 100, Egido Editorial. El Libro de los 5OO, Egido Editorial. Varios libros con otros autores.
    Inéditos: Dualidad. Frases. El Rey del buen corazón y otros cuentos. La Creación del Mundo en versión poética.


    Primer Soneto

    El rayo matinal con su bonanza
    aviva en el recuerdo los vergeles,
    ilumina la estancia de claveles,
    - banderas de aflicción y añoranza -.
    No cierres el camino a la esperanza
    y a la ambición regala tus laureles,
    adornen tu cabello los caireles
    y cíñete el mantón de la templanza.
    Avienta con el grano los pesares
    y cubre el delantal con amapolas,
    recorran los caminos tus cantares,
    el eco del dolor lleven las olas
    al rincón más oculto de los mares
    donde sea festín de caracolas.

                             (De Desde mi arena )



    Poema imposible a Federico García Lorca

        Como homenaje al poeta en el centenario de su nacimiento.

    No emerge, no abre sus alas.
    El poema está ya escrito:
    grabado en bronces y sueños,
    en yunques y pergaminos.
    Está escrito en las barandas,
    escrito está en el Camborio,
    vuelve a decirse en Preciosa,
    dicho está en cuatro puñales
    y en noche de Capricornio.
               ¡La pandereta escoltando
               poemas del cante jondo!.
    Y lo vemos abrazando,
    asombrado y atrevido,
    pájaros con el metal
    y ojos con el amarillo.
    ¿Qué poema va a crearse
    si danzando al viento, solos,
    abarrotan el espacio,
    se apoderan del entorno?
    Premonizando el poeta,
    la muerte tiñó de rojo
    camisas blancas de luna,
    cuchillos de fuego y odio.
    ¿Qué verso se resistiera
    al torrente de su logro?
    ¿Qué poema va a crearse
    si él los dejó escritos TODOS?

    (De Desde mi arena )

    PRIMER PREMIO "Club Bohemio" de la TERTULIA TEATRAL de 
    ZARAGOZA (8-11-98)




    El balcón del silencio

    No he vuelto a ver la noche vestida de silencio,
    adornada de estrellas velando su hermosura,
    alfombrada de aromas de humedecida tierra,
    vestida por las hojas que el árbol le ofrendó.
    Yo quisiera de nuevo volver a contemplarla,
    alejarme no quiero sin presenciar su faz,
    soñaré que regreso al balcón de mi canto
    sin sombras y sin ruido que alejen la canción.
    Sin embargo…
    tal vez esta mañana
    al contemplar el día –mar azul y palmeras-
    me olvide de la noche
    en ingrata actitud.

                 (De Legado del Pensamiento.)



    El reencuentro con la tertulia,
    suspendida por el estío,
    aporta un renovado viento

    Y se quedó la estancia solitaria, distante.
    Los sillones vacíos soportando la espera.
    Llovieron alboradas, atardeceres, noches,
    donde sólo el silencio acompañó a las horas.
    Palabras compartidas en cultural recinto,
    dueñas de la mañana - protagonista el Arte -
    convertidas en ecos que en sus paredes vibran
    están solas,
    sin embargo nacieron para comunicarse.
    Pero en otra mañana de claridades plena,
    la palabra retoma su lugar y su estrado
    y de nuevo la estancia recupera la vida;
    y el silencio se instala en lugar preferente
    para escuchar las voces en su nuevo decir.

                                        Agosto 2004



    No lloraron sus ojos

    No lloraron sus ojos, lloró el poeta.
    Sollozaron los versos en sus poemas
    - sombras de atardeceres o de quimeras,
    del alba y sus primicias,
    la noche negra -.
    Bajó del pedestal de la alegría;
    la puerta abierta,
    - grieta de luz de luna sobre la cueva -.
    Y a ras de suelo,
    más todavía, bajo la tierra,
    sin que lo viera nadie, la tarde aquella,
    no lloraron sus ojos, lloró el poeta.

    (De Desde mi arena )



    Era todo la Nada,
    ni siquiera tinieblas imaginando auroras.
    ... y llamamos Big Bang
    al comienzo del Mundo

    Explosionó el silencio
    dando paso a sus voces tras la Nada.
    El tiempo tomaría las riendas de la vida
    aferrado al timón de su mandato.
    Y vinieron los cantos musicando el espacio.
    Sin huella en el semblante. Un camino sinfín.
    Y los ayes llegaron
    avasallando siglos como soplos de viento.
    Ya no volvió la paz a dominar la noche,
    ni el halo de los astros a iluminar la luz.
    Sólo luce lo opaco y sus rayos maltratan
    hasta quejarse el suelo y dar gritos el aire.
    ¿Augurio de la Nada en su nueva versión?
    El mundo fue creado para solaz del Hombre
    -varón y mujer- lo más perfecto.
    No se enteraron.
    Y cayeron los montes, se inundaron los valles,
    desenvainando espadas, la pólvora en las carnes.
    Como el río dibuja su cauce inexorable,
    seguimos emitiendo el primigenio grito
    que a guerrear precede.
    Se suceden los hechos destructivos,
    prestos, amontonados, imparables.
    ¿Acaso la razón y la cordura
    se diluyeron en la espuma
    de algún insólito, desaparecido mar?

                  (De Legado del Pensamiento)




    El silencio, mecenas espiritual del arte, 
    facilita la creación poética.
    El aislamiento es imprescindible.
    En el claustro de la conjunción de ambos, 
    germina el poema

    Vagaba el silencio un día por una senda desierta,
    sentía miedo y trataba de imaginar alguien cerca:
    aves, duendecillos, fuentes, árboles, viento, sonrisas
    y por más que lo anhelase no encontraba compañía.
    De pronto el miedo perdió y al aceptarse aislado,
    el arte le visitó.
    Debo al silencio mis versos y al aislamiento, mi voz.




    El diablo no tiene cuernos ni rabo 
    pero sin duda posee cabezas, manos y pies

    Una horrible figura inundó las conciencias
    dando lugar al arte a perpetuar su efigie.
    Perenne morador del falso Averno,
    el Mal es una fuente de negros manantiales
    que germina en las cuevas del humano sentir.


    http://parnaso2punto0.aragon.es/?p=887






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  • 05/10/16--00:51: FERNANDO ANDÚ [18.669]

  • FERNANDO ANDÚ

    Zaragoza, 1965
    Imparte clases de Literatura Española e Hispanoamericana en la Universidad de la Manouba (Túnez) y colabora como profesor de ELE en el Instituto Cervantes de Túnez.

    Asimismo, desde 1992 desarrolla labores de corrección estilística y ortotipográfica en Mira Editores.

    Durante quince años (1989-2004), ejerció como crítico teatral y literario en el diario Heraldo de Aragón. Al lado de Carlos Laita y José Antonio Sáez, entre 1989 y 1991, codirigió la colección de plaquettes de poesía Cave Canem.

    Como poeta, en solitario, ha publicado: Diferencias (Eclipsados, 2013); Invenciones de las cárceles (PUZ, 2002); En otros términos (Lola Editorial, 1992); La sangre y los alerces y otros poemas (Cave Canem, 1989).

    Además, ha aparecido en varias antologías, entre otras: Millenium. Ultimísima poesía española (Sial, 2000); Antología consultada de la poesía aragonesa (Mira Editores, 1996).

    En calidad de arabista ha escrito un ensayo: Esplendor de la poesía en la taifa de Zaragoza (Mira Editores, 2007).




    CIMA

    queda
    la roca roja
    y la herrumbre del día

    y un desierto de lava
    bajo el sol
    descarnado

    el sopor
    en el vértigo

    la cárcava del aire

    un óxido
    que horada
    cuajos de sangre
    y sueños

    lo que se agosta
    dentro de mí

    (donde mi vida
    minada




    FURIOSO

    en la otra región
    sirgan
    las venas urces
    y en lodo
    los centauros
    calendarios de nieve
    donde se agitan
    aúllan
    allí

    (De En otros términos)




    ESTE

    murada
    en cifra de siete
    siete ojivas
    sin este
    la planicie y los alces
    (alces alces)
    morada

    (De En otros términos)




    ABRASIVO

    como viento que viene
    de sur
    pirámides geodas:
    opio
    la cigarra
    que canta
    el muchacho
    al que mordió un lagarto

    (De Invenciones de las cárceles)




    PENA

    al yunque
    y remachar
    este postigo
    descerrajado
    y negro
    como la quemazón

    (De Invenciones de las cárceles)


    ADUAR

    del país
    del si Dios quiere
    os traigo nuevas
    la del odre picado
    se planta
    y llora
    en sus manos
    adobe
    que insuave amasa
    con recuerdo de río
    y tamarices
    donde nadie responde
    moré
    entre adives
    prendí mis torres
    fui
    pródigo en cenizas
    en esta hora
    sobre una rambla
    abrazo
    nubes
    masco tuera
    y aguardo
    un fuego amigo

    (De Invenciones de las cárceles)



    TOPO

    el método
    y su sombra
    cerco
    a que obliga
    el ojo al arma
    en ceguedad

    (De Invenciones de las cárceles)




    III


    El azar traza su huella en él. A cada paso lo inventa.
    Avanza por sus resquicios, en sus márgenes indaga.
    Rompe la cáscara de lo real.
    Brota.
    Germina.

    (De Tsimtsum)




    JORNADA

    amaina
    la calima
    y calcinadas albas
    alcanza
    cenizas
    dando al día
    estancias
    son de arena
    los alares
    que deserta
    calcárea
    a la mañana
    tanta calma
    el aire
    en llama
    encalla
    en altas playas
    y fronteras asola
    tierras grises
    que ardo
    por ti
    amaina
    y otro desierto en alba

    (De Diferencias)







    .

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  • 05/10/16--01:45: YVON LE MEN [18.670]

  • Yvon Le Men

    Yvon Le Men, nacido en 1953 en Tréguier, es un poeta y escritor francés. Actualmente vive en Lannion. Su poesía abarca más de treinta libros.

    Por otra parte, durante muchos años trabajó en escuelas con niños para quienes escribió:  Ouvrez la porte aux loups (Gallimard, 1994), Le loup et la lune (Rougerie, 2001) et Douze mois et toi (Milan, 2005).

    Premio de Poesía 2010, de la Academia Literaria de Bretaña y Pays de la Loire por toda su obra.

    Ganó en 2012 el Premio Théophile Gautier de la Academia francesa por À louer chambre vide pour personne seule .

    Poesía

    En Espoir de cause, éd. Pierre Jean Oswald , 1975
    Dis, c'est comment la Terre ? , éd. L'Harmattan , 1976
    Vie , éd. L'Harmattan , 1977
    Le Pays derrière le chagrin , Gallimard , 1979
    La Nuit bleu marine , illustrations de Tanguy Dohollau, éd. Chant Manuel, 1984
    À l'entrée du jour , Flammarion , 1984
    Marna , éd. Artus, 1987
    Quand la rivière se souvient de la source , éd. Picollec, 1988
    Le Chemin de halage , éd. Ubacs, 1991
    L'Échappée blanche , éd. Rougerie , 1991
    Un Livre d'heures , photographies de Georges Dussaud, éd. Filigranes, 1992
    À l'entrée du jour , éd. Flammarion , 1994
    Ouvrez la porte au loup , Gallimard , 1994
    La Patience des pierres suivie de L'échappée blanche éd. Rougerie , 1995
    Fragments du royaume , conversation avec Michel Le Bris , éd. Paroles d'Aube, 1995
    Le Vitrail , photographies de Chantal Connan, éd. Filigranes, 1996
    Il fait un temps de poème , anthologies, éd. Filigranes, 1996
    Une Rose des vents , entretien avec Christian Bobin , Paroles d'Aube, 1997
    L'Écho de la lumière , éd. Rougerie , 1997
    L'Étoile polaire , éd. Paroles d'Aube, 1998
    Jean Malrieu , la parole donnée , avec Pierre Dhainaut, éd. Paroles d'Aube, 1998
    Le Trégor , éd. Apogée, 1999
    Nous sommes des enfants de vouloir des enfants , éd. La Part Commune , 1999
    Le Loup et la Lune , éd. Rougerie , 2001
    Le Jardin des tempêtes , (choix de poèmes), éd. Flammarion , 1971-1996 - 2000
    Chiens de vie , photographies de Georges Dussaud, Terre de brume, 2002
    Presqu'une île, sentiers douaniers en Bretagne , photographies de Georges Dussaud, éd. Ouest-France, 2004
    Un Carré d'Aube , éd. Rougerie , 2004
    Douze mois et toi , éd. Milan, 2005
    Lannion , éditions Apogée , 2005
    Toute vie finit dans la nuit , avec Claude Vigée , Parole et Silence, 2007
    Chambres d'écho , Rougerie , 2008
    Vingt ans , éd. La Passe du Vent, 2009
    Le Tour du monde en 80 poèmes , Flammarion, 2009
    Sous le signe d'Hélène Cadou , collectif. éditions du Traict, 2010
    Le Point J (illustrations Jeanne Frère), coédition Chant Manuel et Aedam Musicae, 2011
    À louer chambre vide pour personne seule , Rougerie , 2011
    Il fait un temps de poème, volume 2 , Textes rassemblés et présentés par Yvon Le Men, Photographies de Francis Goeller, éd. Filigranes, 2013
    En fin de droits , dessins de Pef , éditions Bruno Doucey, 2014


    Presentamos, en versión de Javier Morales y Daniela Nieto, algunos poemas de Yvon Le Men.



    Chambres d’écho

    A veces el ave
    sólo es un ave

    a pesar de la transparencia de sus alas

    la joven de la perla
    sólo es una imagen

    a pesar del rostro de la joven

    la noche estrellada
    está separada de sus estrellas

    a pesar del pintor y su genio

    A veces el alma
    habita en el fondo de los ojos
    prisionera en el fondo de su celda.




    Parfois l’oiseau
    n’est qu’un oiseau

    malgré la transparence de ses ailes

    la jeune fille à la perle
    n’est qu’une image

    malgré le visage de la jeune fille

    la nuit étoilée
    est séparée de ses étoiles

    malgré le peintre et son génie.

    Parfois l’âme
    réside au fond des yeux

    prisonnière au fond de son cachot.




    ELLAS

    Ella está entre la vida
    y la muerte

    yo estoy entre lo que dice
    y lo que veo

    en ese instante de mi vida
    donde permanezco entre mi noche y tu noche.

    La noche nos separó tantas veces
    tantas veces juntos
    juntos.

    Hicimos el amor
    y no volvimos a hacer el amor
    después de haberlo hecho

    después…

    no había nada más desde entonces.



    ELLES

    Elle est entre la vie
    et la mort

    je suis entre ce qu’il dit
    et ce que je vis

    en cet instant de ma vie
    où je suis entre ma nuit et ta nuit.

    La nuit nous a souvent séparés
    souvent réunis
    réunis.

    Nous avons fait l’amour
    nous n’avons plus fait l’amour
    puis fait l’amour

    puis…

    il n’y a plus eu depuis.


    *


    No supe vivir mi vida
    algunas veces fui el asesino

    pero hubo una vez
    nosotros hicimos luz
    de nuestros ojos

    de tus ojos
    que sonreían cuando agonizabas.





    Je n’ai pas su vivre dans ma vie
    j’en fus parfois l’assassin

    mais il était une fois
    nous avons fait lumière
    de nos yeux

    de tes yeux
    qui sourient quand tu souffres.


    *


    Está muerta en mis brazos
    dijo mi viejo amigo
    pero ante sus ojos
    y ante su cuerpo

    por donde todo ha pasado
    en su cuerpo
    por donde todo se ha ido

    por sus pulmones
    su garganta
    su cabeza

    por el átomo
    más allá del interior del átomo
    y por lo que todavía se divide
    más allá de lo que resiste a la división
    la presencia de lo que ya no es más

    y que se llama ausencia
    y que se llama Evy





    Elle est morte dans mes bras
    dit mon vieil ami
    mais avant dans ses yeux
    et avant dans son corps

    par où tout s’est passé
    dans son corps
    par où tout est parti

    par ses poumons
    sa gorge
    sa tête

    par l’atome
    puis l’intérieur de l’atome
    et par ce qui encore se divise
    puis ce qui résiste à la division
    la présence de celle qui n’est plus

    et qu’on appelle l’absence
    et qui s’appelle Evy




    MAGDALENA

    Es necesario que eso termine
    yo lo recordaré
    pero es necesario

    que eso termine

    Hace tiempo
    reímos
    y sonreímos de haber reído

    juntos.

    Su casa
    era la casa del dios bondadoso
    aquel cuya voz

    sentí que no ella no creía.


    MADELEINE

    Il faut bien que cela finisse
    je me souviendrai
    mais il faut bien

    que cela finisse.

    Il y a longtemps
    nous avons ri
    et souri d’avoir ri

    ensemble.

    Sa maison
    était la maison du bon Dieu
    auquel dans sa voix

    j’ai senti qu’elle ne croyait pas.


    *


    Era domingo incluso lunes
    y todos los días que no son
    domingo

    era como una madre
    y como una hermana
    y como
    era como un paraíso
    en el infierno, a veces
    de nuestra vida

    era como
    eso

    como decían antes
    los indios en un poema antiquísimo.

    A ella le gustaban las historias
    que existen en los poemas
    cuando se ocultan

    como los regalos
    bajo el color de las cintas.



    C’était dimanche même le lundi
    et les jours où ce n’est pas tous les jours
    dimanche

    c’était comme une mère
    et comme une sœur
    et comme
    c’était comme un paradis
    dans l’enfer, parfois
    de notre vie

    c’était comme
    ça

    comme disaient autrefois
    les indiens dans un poème très ancien.

    Elle aimait les histoires
    qu’il y a dans les poèmes
    quand ils se cachent

    comme des cadeaux
    sous la couleur des rubans.


    LO QUE YO TE DI

    el paisaje en la ventana
    el ave en el paisaje

    que canta el paisaje
    que atraviesa la ventana


    CE QUE JE T’AI DONNE

    le paysage à la fenêtre
    l’oiseau dans le paysage

    qui chante le paysage
    qui passe par la fenêtre.



     *



    La ventana
    franqueaba los linderos del mundo
    a la velocidad de la luz

    contaba en sus cristales
    –como el invierno, dibujos en la nieve–
    los paisajes que habíamos soñado

    la blancura de un abedul
    cosido con la blancura de un abedul
    que ilumina los bosques

    allá en el norte
    donde viven los poemas
    que leíamos

    el plateado de los álamos
    a la orilla de los ríos de Castilla
    donde se deslizan los ojos del pintor

    cuyos colores iluminaban la cocina
    y hoy tu ausencia.



    La fenêtre
    franchissait les lisières du monde
    à la vitesse de la lumière

    rapportait dans ses vitres
    comme l’hiver, des dessins sur le givre
    les paysages dont nous avions rêvé

    la blancheur d’un bouleau
    cousue à la blancheur d’un bouleau
    qui éclaire les forêts

    là-bas dans le nord
    où vivent des poèmes
    que nous lisions

    l’argent des peupliers
    au bord des rivières de Castille
    où rodent les yeux du peintre

    dont les couleurs éclairaient la cuisine
    et aujourd’hui ton absence.


    *


    A veces atravesaba la página
    donde tu cuerpo
    mi deseo y mi amor se reunían

    como en el poema
    los muertos y las palabras
    se reencuentran



    Parfois je passais à travers la feuille
    pour que dans ton corps
    mon désir et mon amour se rejoignent

    comme dans le poème
    les morts et les mots
    se retrouvent.




    HOY

    Hoy

    cerca de las ocho
    de la tarde

    veinte horas
    como se dice
    la hora en el telediario

    compré
    en una gran tienda
    la voz de Albert Camus grabada
    leyendo El extranjero

    y
    pensé en ti.


    AUJOURD’HUI

    Aujourd’hui
    vers huit heures
    du soir

    vingt heures
    comme on dit
    à l’heure du journal télévisé

    j’ai acheté
    dans un grand magasin
    la voix d’Albert Camus gravée
    et lisant l’Étranger

    et
    j’ai pensé à toi.



    LA VOZ DE TU MADRE

    Tu voz
    falta hoy
    en la cocina, en la habitación
    con sábanas
    que atraviesan la noche
    en blanco

    en la melancolía que atraviesa tu voz
    ausente


    LA VOIX DE TA MÈRE

    Ta voix
    manque aujourd’hui
    à la cuisine, à la chambre
    aux draps
    qui traversent la nuit
    en blanc

    à la mélancolie qui traverse ta voix
    en creux


    EN EL MISMO DÍA

    En el mismo día
    el deseo
    el dolor
    la noche

    el deseo del mar
    de escalar sobre las olas
    hasta el cielo

    y el de las olas
    de envolverse de luz

    el deseo de la niña
    de tocar el alma del joven
    recorriendo sus labios

    el deseo del anciano
    de volver lento el paso del tiempo
    que el joven precipita

    el dolor del hombre
    de no ser más el joven
    de no ser el anciano.


    DANS LA MÊME JOURNÉE

    Dans la même journée
    le désir
    le chagrin
    la nuit

    le désir de la mer
    par vagues
    de grimper jusqu’au ciel

    et des vagues
    de s’envelopper de lumière

    le désir de la jeune fille
    de toucher l’âme du jeune homme
    en passant par ses lèvres

    le désir du vieil homme
    de ralentir la marche du temps
    que le jeune homme bouscule

    le chagrin de l’homme
    de n’être plus le jeune homme
    de n’être pas le vieil homme.



    *



    Él camina en su ausencia
    como se camina sobre el agua
    pero sin el milagro

    él se apoya sobre su nombre
    pero sin su eco

    contra su sombra
    pero sin su luz

    que se cubría de noche.



    Il marche dans son absence
    comme on marche sur l’eau
    mais sans le miracle

    il bute contre son nom
    mais sans son écho

    contre son ombre
    mais sans sa lumière

    qu’elle enveloppait de nuit.




    TENÍA UNA VIDA

    Tenía la vida
    cerca de ti

    en mis libros
    y los poemas que escribía

    a tu lado.


    J’AVAIS UNE VIE

    J’avais la vie
    près de toi

    dans mes livres
    et les poèmes que j’écrivais

    à côté de toi


    http://circulodepoesia.com/2016/05/poesia-francesa-yvon-le-men/








    .

    0 0
  • 05/10/16--08:55: LIZETH SEVILLA [18.671]

  • Lizeth Sevilla

    (Zapotlán el Grande, México  1986)
    Ha publicado Crónicas Pasajeras (2006) Monólogo de una mujer desnuda (2010) Lamentos de Altamar (2015). En 2012 ganó los Juegos Florales de Zapotlán el Grande y ha dirigido suplementos de culturas populares, revistas independientes de difusión de las culturas populares y coordinado proyectos de educación popular.



    Cuarenta y tres cenzontle
    Nombrar las aves

                                      En el canto hay silencios que no callan
                                                                         Luis Armenta Malpica


    Ce/Ome/Yei

    Venimos a esta tierra de mujeres de barro
    nos hicieron de luz y poesía
    pero a ellos les incomodaron las flores
    rasgaron nuestras ropas
    cercenaron nuestros cuerpos

    Nahui/Macuilli/Chicuace

    Éramos el amanecer en este territorio de esperanzas
    de sueños peregrinos
    de mares azules y cenzontles

    Chicuame/Chicuei/Chicnahui

    Pero a ellos les incomodó nuestra lucha
    las grietas de nuestros pasos
    el eco de nuestra libertad

    Mahtlactli/Mahtlactli ihuan ce/Mahtlactli ihuan ome

    Derrumbaron la paz de nuestras noches
    violaron a nuestras mujeres
    se llevaron a nuestros niños
    vinieron a llevarse las semillas
    y pusieron cruces en nuestra memoria

    Mahtlactli ihuan yei/ Mahtlactli ihuan nahui/ Caxtolli

    A dónde se llevaron a nuestros hijos
    a dónde sus ropas
    a dónde su lengua milenaria
    A dónde sus juegos de la infancia
    A dónde nuestro llanto

    Caxtolli ihuan ce/ Caxtolli ihuan ome/ Caxtolli ihuan yei

    Ruega por nosotros y por ellos
    y por esta puta realidad
    ruega por nosotros,
    ruega por nosotros
    por esta tierra de podredumbre,
    burocracia y silencio
    de sangre

    Caxtolli ihuan nahui/Cempoalli/ Cempoalli ihuan ce

    Quisieron callarnos y brotamos de la tierra
    y germinamos en la cabeza de un pueblo
    en las calles
    en los ojos del niño que pide una moneda para un taco
    en las pies agrietados del migrante
    que hace propias las calles que transita
    de esta tierra de miedo

    Cempoalli ihuan ome/ Cempoalli ihuan yei/ Cempoalli ihuan nahui

    Antes se sembraba maíz criollo, amaranto
    se araba la tierra con la planta de los pies
    ahora nos sembraron ausencia, rabia
    envenenaron nuestras raíces

    Cempoalli ihuan macuilli/ Cempoalli ihuan chicuace/ Cempoalli ihuan chicome

    De la tierra brota el miedo
    anda por los portales de esta ciudad y de todas
    se cae la carne y los ladrillos a pedazos

    Cempoalli ihuan chicuei /Cempoalli ihuan chicnahui /Cempoalli ihuan mahtlactli

    Nos duelen en los ojos
    nos duelen en el vientre
    en el fruto mancillado de nuestro vientre
    el de las madres que somos
    y en la garganta que se desgarra
    en el corazón que busca y no encuentra

    Cempoalli ihuan mahtlactli ihuan ce/ cempoalli ihuan mahtlactli ihuan ome/
    Cempoalli ihuan mahtlactli ihuan yei

    Ay mis hijos
    ay mi gente que mira y calla
    ay mis desaparecidos hay tanta
    y tanta indiferencia

    Cempoalli ihuan mahtlactli ihuan nahui/Cempoalli ihuan caxtolli/ Cempoalli ihuan caxtolli ce/

    Nosotros hablábamos el dialecto de las flores
    nuestra piel tenía grabada a cincel lucha
    lucha en nuestras universidades
    lucha en las comunidades rurales
    contra el olvido

    Cempoalli ihuan caxtolli ome/Cempoalli ihuan caxtolli yei/Cempoalli ihuan caxtolli nahui

    Íbamos por la vida dignificando a nuestro pueblo
    alzando en nuestras aulas la voz de ellos
    el canto de ellos
    de vez en cuando olvidábamos el sabor amargo
    de esta muerte paulatina que nos propinan a diario a los que venimos
    de siglos
    de otras latitudes

    Ompoalli

    Somos los desaparecidos
    somos los hijos que no nacieron
    porque colapsó el universo
    somos los colibríes de cada mujer
    que nos extendió sus brazos
    el hijo que estaba anunciado y nos arrebataron

    Ompoalli ihuan ce

    Somos los hijos de la malinche
    somos un pueblo rural en un lugar del mapa que quisieron borrar
    somos los hijos de nuestros padres
    que van en caravana levantando la piel de la tierra
    para tener la esperanza de no encontrarnos ahí
    donde han sembrado los desaparecidos

    Ompoalli ihuan ome

    Somos los desaparecidos
    somos las bocas que quisieron callar
    somos los poetas que nos nombran
    los músicos que nos nombran
    las mujeres que nos nombran
    los hombres que nos nombran

    Ompoalli ihuan yei

    Somos 43

    Fue el estado



    Nahui

                             Espero que cuando yo esté muerto comprendas
                                                               que conseguí tanto como pude.
                                                                                          Charles Bukowski



    I

    Debió ser doloroso Nahui
    abrir los ojos en una cama
    sin tu mujer al lado
    dejar pasar la eternidad
    -que te pertenece-
    bebiéndote las olas
    de un mar dulcísimo
    recorrer las plazas comerciales
    con ese ejército de ángeles asexuados
    que no podrás poseer/
    porque en tu nuevo mundo
    no está el cuerpo mío
    amándote
    teniéndote cerca de la piel
    que ahora arde y envejece
    en esta tierra de misterio y tumbas.
    Debió ser extraño mirarte en las aguas
    cristalinas
    con tu ropaje blanco.
    Escuchar mientras caminabas
    los murmullos de terceros que te cuestionaron
    y desde entonces te condenaron al olvido.
    Debiste añorar esos conciertos coreanos
    -que sólo tú entendías-
    en aquel mundo sin lengua/
    los atardeceres en los que Lhasa de Sela
    se incrustaba en tus oídos
    mientras leías a Platón o a Wittgenstein
    y yo tomaba café o agua.
    Cómo debió dolerte
    no tener en tu mochila el viejo libro
    Nietszcheriano
    que cargabas en tus viajes,
    la colección de Alighieri
    que te ponía de malas cuando llegabas al infierno
    y salían ese momento tus fantasmas
    al filo del atardecer
    reclamando tu presencia.
    No pude seguirte Nahui
    porque me quedé llorando tu ausencia

    en esa tarde de julio en que te reventó la vida
    y ya no quedaron fuerzas para reclamarle al destino.

    Cómo me entume el tiempo Nahui,
    el ruido de los carros, el vacío de las noches en vela
    esperando que vengas y me expliques
    que me digas del neoliberalismo,
    del misterio de los cuerpos despojados.


    II

    Qué le vamos a hacer a la vida
    Nahui
    si así nos la construyeron
    muda
    inerte por antonomasia
    sin asombro
    sin renunciamientos
    con el caos agrietándonos los labios para no hablar jamás.
    Cómo te explico Nahui el abandono
    cómo te curo las heridas
    de esa alma tuya
    que se ha ido a adolecer
    a otros paraísos

    cómo te digo a ti
    del libre albedrío
    si elegiste bien al desafiar las reglas de los mundanos
    de los que vamos por la vida creyéndolo todo
    el currículo
    la lengua
    el sexo
    los divorcios


    III

    Nos has dejado para siempre
    dolorosos
    con el miedo entrando por las uñas
    con las lagrimas quemando los rostros
    de esos entes que nos miran y callan
    con la moral rasgándonos el pecho
    y la ciencia atolondrándonos
    la vida…

    Cómo me harás saber de ese momento
    -católico y apostólico que tanto odiaste-
    en que vengas y tumbes la puerta
    tires los libros
    asustes al gato
    y me digas con la fuerza del que regresa
    que no ha pasado nada…

    Hay que volver a dormir…





    Un soliloquio

    Y como en otras épocas
    cuando me viene el amor de golpe
    y quiero mirarte a los ojos
    morderte los labios
    abrir las compuertas de mi entrepierna
    para que descifres mis andanzas
    me detengo y escribo… 

    Es probable que un día 
    no solo te inunden mis palabras…
    y entonces vengas a recorrer mi isla
    [sin el miedo que eres ahora]


    “Monólogos de una mujer desnuda”



    En el presente que no te incluye, trazo líneas de tu cara
    con el humo del cigarro, te salvo de la abstinencia,
    de no imaginarte… del olvido.

    Lizeth Sevilla




    Nuestro amor era un simulacro, 
    un antifaz del tiempo sobre nuestra memoria, 
    el amor que hacíamos todos los días 
    con las ausencias y presencias, 
    el amor que gastábamos luego en besos 
    arrancando resuellos pasionales 
    al raciocinio, 
    cuando empezábamos a extrañarnos 
    con un dolor lúdico 
    en el vientre, 
    en las manos, 
    en la boca, 
    en el silencio 
    donde hacemos falta, 
    en la oscuridad: 
    bendita dualidad del deseo no consumado, 
    cuando nos enseñamos 
    la tierra, 
    el agua, 
    el viento, 
    y lo indecible 
    se descifraba en tus manos 
    [y en tu boca], 
    cuando tu lengua resolvía 
    cálidamente 
    los misterios de mi cuerpo enardecido 
    de ti, 
    de todo. 


    II 

    Todas las noches eran de tango, 
    de violines necios 
    que han susurrado por los siglos de los siglos 
    besos graves, 
    miradas graves, 
    ausencias graves, 
    cuerpos sin memoria que siguen creando 
    en el tiempo, en su espacio, 
    que se encuentran 
    y desencuentran. 


    III 

    En el presente que no te incluye, 
    trazo líneas de tu cara 
    con el humo del cigarro, 
    te salvo de la abstinencia, 
    de no imaginarte… del olvido. 
    Y vivo en un exilio de tu cuerpo, 
    de tus manos, 
    tus silencios, 
    en un exilio imperecedero 
    sin retorno, sin luz, sin ti, 
    entre los escombros y las cenizas, 
    el humo y la noche, 
    y construyo andamios y colmenas 
    en mi regazo 
    donde no duermes… 


    IV 

    Te desprendo del celofán que te asfixia 
    [lentamente] 
    te sacudo, 
    existes, 
    te acaricio con la boca húmeda 
    imprudente, 
    muda. 
    Cruzo las piernas, los dedos, 
    el alma 
    y converso contigo, 
    me fumo tu aliento, 
    soberanamente me fumo tu aliento, 
    el aire pesado que respiras confundido. 
    Y mancillo tu boca 
    [que no es mía], 
    muerdo tu boca 
    y el dolor es dulce. 
    Hundo mis dedos 
    en la selva inmortal de tu cuerpo 
    donde los peces 
    y el musgo 
    se adhieren a mi historia. 
    Te fumo 
    y de vez en cuando me ahogo, 
    me asfixio con el murmullo de tu aliento, 
    y en esa muerte diminuta 
    donde tu ausencia es utopía 
    te vuelvo a enseñar 
    el agua, 
    los tangos, 
    la tierra por donde no transitas



    .

    0 0
  • 05/10/16--09:53: ANTONIO ANSÓN [18.672]
  • Ambrotipo por Martí Llorens y Atelieretaguardia. Barcelona, 2010



    ANTONIO ANSÓN

    Villanueva de Huerva, Zaragoza, 1960.

    Autor de las obras de narrativa Como si fuera esta noche la última vez (Los Libros del Lince, 2016), Llamando a las puertas del cielo (Artemisa 2007, premio Cálamo 2008), El limpiabotas de Daguerre (Puertas de Castilla, 2007) y El arte de la fuga (Eclipsados 2009).

    Y en poesía señalar Pantys mortels (Le Grand Os, 2007), Don‘t disturb (Filigranes, 2001) y Nada más que piedra, ortigas y alacranes (El Gato Gris, 2003), en colaboración con el fotógrafo Rafael Navarro, Este mensaje es para ti que tienes mucha soledad como yo (Huerga & Fierro, 2000), La misiva (Moreno-Avila, 1990), Memoria del limo (P.U.Z, 1989).
    Ha publicado igualmente, entre otros ensayos, El ruido y la lira (Eclipsados, 2012), Novelas como álbumes (Mestizo, 2000, finalista del premio Anagrama de ensayo), y El istmo de las luces (Cátedra, 1994).

    Colabora habitualmente en las revistas Fronterad y Clarín con ensayos/entrevistas sobre fotógrafos contemporáneos, y Quimera publicó algunos de sus microrrelatos. Como traductor, destacar la versión de Islas flotantes de Joyce Mansour (Periférica, 2012).



    Poemas de Pantys mortels (Toulouse, Le Grand Os, 2007,  con dibujos de Pepe Cerdá y versión francesa de Aurelio  Díaz-Ronda) y Este mensaje es para ti que tienes mucha  soledad como yo (Madrid, Huerga & Fierro, 2000).




    El atracaniños o cuento del Coco

    Quietito y las pesetas, y el reloj
    de los abuelos para tu primera comunión
    con que medir el tiempo, y la muerte.
    Sin rechistar y gracias vacía
    los bolsillos, vacía el alma, pequeño, o te lleno de agujeritos con esta luz
    afilada la barriga dulce de cabello
    de ángel y los libros con sangre a la hora
    que cierran las escuelas y los ojos
    sin papás ni cuento ni noches
    buenas ni beso ni música ni nada.


    Le dévaliseur d'enfants ou le conte 
    du croque-mitaine

    Bouge pas : les pesetas et la montre
    de papy pour ta première communion
    celle qui mesure le temps, et la mort.
    Pas d'histoire et merci vide 
    tes poches, vide ton âme, petit,
    ou je te remplis de petits trous avec cette lueur
    aiguisée ta bedaine sucrée de cheveux
    d'ange et les livres de sang à l'heure
    où ferment les écoles et les yeux
    sans papa-maman ni histoire ni bonne
    nuit ni bisou ni musique ni rien.



    Dios Padre despachando a las 9.30 A.M.

    A ti por bajito y tú,
    tú por llevar corbata.
    Y también el rubiales 
    que asoma sonriente y duda
    antes de echarse a la calle ;
    por rubiales y por simpático.
    Tampoco tengo la culpa de que seas calvo,
    ni de que hoy eligieras el jersey 
    rojo en lugar del marino (detesto el rojo),
    aunque en azul marino te hubiese dado lo mismo.
    La señora del abrigo de pieles también,
    y la que cruza el portal a toda prisa
    en zapatillas y tejanos, y al niño
    con cara de bobo, también, y al estudiante
    que amarra su bicicleta
    a la señal de stop, también, y a ese viejo también, se repetía
    Anthony Palacios entre dientes apretando 
    los disparos, casi sin tiempo para oírse los pensamientos, 
    en su Kalachnikov turbado y decidido.



    Dieu le Père réglant ses comptes à 9.30 A.M.

    Toi parce que tu es petit et toi,
    toi parce que tu portes une cravate.
    Et aussi le blondinet
    qui se penche en souriant et hésite
    avant de se lancer sur le trottoir ;
    parce que blondinet et parce que sympathique.
    Ce n'est quand même pas de ma faute si tu es chauve,
    ni que tu aies choisi aujourd'hui le pull
    rouge au lieu du pull marine (je déteste le rouge),
    quoiqu'en bleu marine pour toi ça n'aurait rien changé.
    La femme au manteau de fourrure aussi,
    et celle qui traverse l'entrée à toute allure
    en baskets et en jean, et aussi l'enfant
    avec sa tête d'imbécile, et l'étudiant
    qui attache sa bicyclette
    au panneau stop aussi, et le vieux aussi, répétait 
    Anthony Palacios entre ses dents tout en appuyant
    sur la gâchette, le temps à peine de s'écouter penser,
    troublé mais décidé, de sa Kalachnikov.


    Tonadilla dominical II

    Porque yo fútbol y tú concurso,
    porque estoy hasta las pelotas
    de que acapares el mando a distancia y cocines
    los huevos duros rellenos
    demasiado duros, porque estoy cocido ya
    de oirte sermonear por el pasillo, a puñaladas jamoneras 
    te despido al barrio calladito de los muertos, aquí 
    en el bajo vientre y el corazón cupido de lado a lado,
    como las banderillas de olivas y salmuera,
    como los pinchos morunos que nunca más
    comeré domingos y fiestas de guardar con champiñones
    fritos y tomate en ensalada. Y dame el jodido mando,
    añadió Ernesto Rosales, con las manos ensangrentadas
    y lágrimas en los ojos aturdidos.


    Chansonnette dominicale II

    Parce que moi c'est le foot et toi les jeux télévisés,
    parce que j'en ai plein les couilles
    que tu monopolises la télécommande et que tu fasses
    les œufs durs farcis
    trop durs, parce que je suis farci moi-même
    d'écouter tes sermons dans le couloir à coups de couteau
    je te renvoie dans le quartier silencieux des morts, ici
    dans le bas-ventre et dans ton cœur cupide de part en part,
    comme les banderilles d'olives et cornichons, 
    comme les brochettes de viande que jamais plus
    je ne mangerai le dimanche et les jours fériés avec champignons
    frits et tomates en salade. Et donne-moi cette putain de télécommande,
    ajouta Ernesto Rosales, les mains ensanglantées
    et des larmes dans ses yeux ahuris.


    Ballade du boucher de Rostov

    Je vais te manger la langue,
    et les tétons,
    et le con.
    Et il les mangea.


    Balada del carnicero de Rostov

    Te voy a comer la lengua,
    y los pezones,
    y el coño.
    Y se los comió.
    Isla desierta



    Bolsas basura

    Aspirinas
    Fruta
    Lejía
    Verdura
    Costillas
    Yogures
    Ajos
    Cerveza
    Jamón
    Cuchillas
    Macarrones
    Olivas rellenas
    Île déserte



    Sacs poubelle

    Aspirine
    Fruits
    Javel
    Légumes
    Côtelettes
    Yaourts
    Ail
    Bières
    Jambon
    Lames de rasoir
    Macaronis
    Olives farcies




    Adela López Cantín no quiso
    salpimentar con matarratas las cebollas
    de su tortilla aquel domingo de merienda hogareña y ensalada 
    con tomate. Tampoco se propuso rematarlo
    de rencor y asfixia con el cojín de punto y flores
    amarillas, verdes y encarnadas.
    Negó haber deseado su muerte con toda el alma y seguir
    lavando sus calcetines y sus camisas como si nada y colgar
    del tendedor un murmullo ronco de carrucha vieja
    que parecía decir "que te jodan
    cara mierda". Nunca hubo
    intención de cortarlo en pedacitos 
    y embalarlo y certificarlo y esparcirlo por los cuatro continentes, 
    repetía ante el juez sin derramar una lágrima, a pesar del mal olor 
    de su podrida memoria a pan con boquerones
    en la oficina postal de Guadalajara.



    Adela López Cantín n'avait pas voulu
    assaisonner de mort aux rats les oignons
    de sa tortilla ce dimanche de goûter familial et
    salade de tomates. Pas plus qu'elle n'avait eu l'intention de l'achever
    par asphyxie et rancune avec le coussin brodé de fleurs
    jaunes, vertes et rouges.
    Elle nia avoir désiré sa mort de toute son âme avant de se remettre
    à laver ses chemises et ses chaussettes comme si de rien n'était puis d'accrocher
    au fil à linge un murmure rauque de vieille poulie
    qui semblait dire « va te faire foutre
    tête de merde ». Elle n'avait jamais eu 
    l'intention de le couper en petits morceaux
    ni de l'emballer et le recommander avant de le disperser aux quatre continents,
    répétait-elle au juge sans verser la moindre larme, en dépit de la mauvaise odeur
    de pain aux anchois de sa mémoire pourrie
    dans le bureau de poste de Guadalajara.






    Pum-pum, muerto, con cara de malo 
    y la pistola echando humo se derrumba 
    sangrando por un costado y diciéndose que al fin 
    llegó ese día tan esperado 
    en mitad de curiosos que aguardan impasibles 
    el último suspiro para romper 
    en aplausos y olés y vivas 
    a la madre que lo parió. Circulen, 
    increpa el municipal, por allí,  
    señalan los dedos de la culpa calle arriba,  
    por la cuesta de guijo y farolillos, 
    que me estoy muriendo, piensa, 
    pienso, se está muriendo, y se apagó, 
    dijeron los periódicos, como un pajarito 
    en mitad de un charco de sangre, flash, 
    de repente, mamica mía, fueron 
    sus últimas palabras de reo libérrimo, 
    de muerto triste, sin cartón ni trampa 
    ni tercer día embalsamado en los afeites negruzcos 
    de la última página,  
    más allá del tiempo y los deportes y la bolsa  
    de la vida.



    Tonadilla dominical I

    Dónde está el mando 
    a distancia, joder, que te quedaste
    viendo la tele hasta las tantas y nunca
    recuerdas dónde lo metes,
    con esa puta manía tuya de recogerlo todo.
    Me importan una leche los bocadillos 
    de salchichón, que vengas a buscar el mando, coño.
    No, no está en el aparador de arriba,
    ni en la cesta de los periódicos; tampoco,
    ya he mirado debajo de los cojines. Vale. Ya vendrás
    la próxima vez que se atasque la batidora diciendo
    que no se qué que no se cuántas, le irás a preguntar 
    a tu padre, que lo sabe todo. Y ni se te ocurra
    insinuar de comprar una nueva, ¿me oyes?, 
    que se atasca, que se atasca, el brazo se te va atascar 
    de batir los huevos en esta casa,
    ¿me estás oyendo?, pues contesta,
    me cago en dios, contesta, ¿dónde joder
    has metido el mando a distancia?



    Te voy a rajar, cabrón, a rajar,
    repetía mientras le pateaba la cara
    bajo aquellas botazas. Y tumbado
    en el suelo, a cada puntapié rebotaban 
    sus occipitales secamente en el zócalo 
    del portal: chonk, chonk.



    Cafetería Las Palmeras, domingo, 
    tomando unas cañitas y salmuera a las dos menos cuarto



    A mi Adriana, explicaba
    Josemari el Tarjetas, la gusta
    que la follen, que la follen
    de muchas maneras y, por encima de todo, 
    que la follen mucho rato.



    Deja libre al animal que llevas dentro.
    HOMBRE ATRACTIVO. Sumiso. Transformismo.
    Para humillar y ser humillado.
    Discreción. Relax. Tarjetas de crédito. 358970G






    .

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  • 05/10/16--10:59: CHUAN CHUSÉ BIELSA [18.673]

  • Chuan Chusé Bielsa

    Andorra (Teruel), 1961.
    Poeta. Escribe en aragonés, castellano-aragonés (su lengua materna) y castellano. Durante muchos años ejerció profesionalmente la actividad pictórica. Es un defensor de las lenguas minorizadas, de los seres sufrientes y de los bellos paisajes. Es también un apasionado de los libros y la lectura. Y por encima de todo, concibe y vive la poesía como una actividad espiritual, como una meditación constante.

    Antoloxía. La Almunia de Doña Godina, Asociación Cultural L’Albada, 1990.

    En publicaciones colectivas:

    –  O Manantial de Sietemo I. Uesca, Consello d’a Fabla Aragonesa, 1991.
    –  O Manantial de Sietemo II. Uesca, Consello d’a Fabla Aragonesa, 1993.
    –  Zaguera poesía en aragonés. Teruel, Colla de Fablans d’o Sur, 1990.
    –  Libro que recoge las obras premiadas en el Sexto concurso de Poesía en catalán Miquel Martí i Pol. Barcelona, USCOB, 1995.
    –   Tras la puerta. Andorra, La Masadica Roya, 2014.


    LIBRO DE POEMAS MULLANDO-SE

     Paseyo a la tardada por os camins aimatos.
     Os roídos d'o mundo no tarten.
     Almendreras con flors rosas e blancas
     e berdes de trigos que naxen.
     E casetas espaldatas
     que ta yo son armitas.
     O día nublo e un poquet d'aire
     en o que biachean chisletas d'augua.
     E un libro de poemas en aragonés
     en as manos, mullando-se.
     Leigo un poema abonico,
     cada tres bersos aturo e güello lo paisache.
     Dexo que o libro agafe
     perfumos de boiras de disiertos.
     Chiquetas tacas de gotetas
     en as pachinas blancas mueren, naxen.
     O paradiso ye un libro en una grisa tarde
     d'un poeta que apunta enta lo eterno.
     Leigo un zielo e dimpués un altro zielo,
     o libro ubierto ta que a plebida lo aime.
     Ta que as parolas aragonesas perén canten
     como espigas e aires e paxaros sobre o yermo.
     Zarro lo libro e l'amago en o corazón
     ta que l'amor me fable.



    ORAZIONS            

     Qué bibas as torres
         de Teruel
     Qué bibas en a carne seca
         de Teruel
     Qué elegans os collars
     En o cuello aspro de a tierra
         de Teruel
     Qué bibos os ombres zaguers
     Debantando as colors de milenta
     Lunas y cruzes en l'aire fredo
         de Teruel
     Qué suenios agonicos d'aljezes y recholas
     Qué orazions espullatas enta o dios
     De todas as edaz, qué dios berdadero
     Entre a soledá funda y roya
         de Teruel
     Teruel, as tuyas torres bibas
     Son l'anima de o tuyo cuerpo de carne
     Teruel, aima dica o fundo de o misterio
     A inmensa luminaria de zeramicas en o zielo
     A tuya orazión perfeuta
     Teruel, Teruel
     ¡En l'orizón sólo se retallan as tuyas torres!



    LENGUA MÁS AIMATA

    porque l'aire de os garmos estió
    a suya reyal cambra
    (a suya corona alta)
    porque a suya canta la cantón
    y la besón tronadas
    (la sintión as flors perditas)
    porque a suya casa sólo estió 
    a pobra espelunga de as fadas
    (a suya luz candeletas de suenios)
    por ixo
             a mía lengua
                          lengua más aimata
    porque as suyas bozes dixón d'estar
    tan sólo bozes
    y en l'ausenzia y l'aunión con tot
    en sieglos y sieglos de silenzio
    se barrechoron con a boira y con o sol
    con as olors de as plebidas en a tierra
    con as obellas en as flamas
    y en a sete de o camín
    con o riso d'un nino con pilotas de trapos
    (as suyas bozes crexioron
    como a flor de nieu
    en os zinglos oblidatos)

    porque a suya boz estió 
    boz d'agora y de presén y d'infinito
    y no de mugas ni de fuerza
    ni de foscos pensamientos

    porque como un sabio bibió siempre
    en a suya armita sin deseyos
    (cosa no querió saper en o mundo
    d'aizions locas
    cosa de os que matan u os que odian)

    porque por no querer fer mal
    prefirió cuasi morir
    y no ferindo fuyir de tot imperio
    (soniaba solamén
    con naxer un día de as zenisas)

    porque a suya gran literatura
    se siente y está escrita
    en pobres mases espaldatos
    en alpartatos sasos
    en as remors de o zierzo y de l'ausín
    en a canta fresqueta de l'alto río birchen
    en a cleta querata d'una borda albandonata
    en o sarrio salbache y en o paxaro libre
    y en as crebazas de as planas biblicas d'Aragón

    porque estioron pastors y altarias
    y selbas abitatas por a machia
    o suyo naxedero de parolas

    porque a mía lengua estando alta
    se tornó umilde como bal
    a más baxa y a más funda de as bals
    (as suyas parolas son parolas d'augua biba
    puyando dende a radiz de a nuei)

    porque a mía lengua
    s'abaxó dica lo escarnio
    de tantas y tantas lenguas bien bestitas
    y as suyas parolas estando as más politas
    endurón dignas o fuet y tanto fiero riso

    porque cuasi a mía lengua
    s'abaxó dica l'oblido
    por ixo
              por ixo
    a mía lengua
                        lengua más aimata
    sí 
        aragonés
                 d'a mía alma
    lengua más aimata



    CON ELLA

    Si bel diya morise a mía
    Lengua enferma
    Dixaz-me ya con ella. L'anima
    Con ella.
    Si bel diya morise a mía
    Lengua enferma
    Ise o mío destino entre silabas.
    Si no bi ese un inte nuebo
    Ta parabras...
    Tampó no ta sons eternas.
    Y biacharba con ella enta imposibles
    Naximientos, ausén enta impotenzias.
    Si no bi ese un inte nuebo
    Ta rispuestas, remana muto ya
    Con ella.
    Si bel diya caye en o camín a mía
    Lengua enferma,
    Como un biello que camina solitario
    Y sin de fuerzas besa o suenio,
    Sisquiera sienta o polbo en os míos labios
    Escribindo parabras de consuelo.
    Que as zertifique l'aire y las se lebe
    Enta orizons esconoxitos. O mío aliento
    Con ella.
    Sabez, a mía lengua estió lo mio amor
    Seguro, sostenió a mía bida entre preguntas,
    Cambeó en tierra amata las tristuras
    Y me dixó l'aniello do brila lo ricuerdo
    De a istoria de os mios güelos.
    Sabez, sisquiera bi aiga un puesto chiquet
    En a fuesa de galacsias,
    Sisquiera la posibilidá d'un dios perdito
    Que faiga posible a prenunzia d'una perdita
    Parabra suya.



    TARDADA

    Daré mi libertá,
    àhura que no soy que
    sombra de tronada,
    vagamundo
    mascarando el disierto
    que tanto amé,
    àhura que no soy que
    llovida en el camino fondo,
    olores de lana chupida,
    tremoncillos humèdos,
    la frescor del polvo foradau,
    gotillones
    de misteriosas mares,
    àhura que no soy que
    rodera barrosa u canta de boira,
    cierzo libre en las planas,
    esprito que lo ha dejau todo
    y bebe amorrau
    a los caños de los cielos,
    u en las canales
    d'aguas con sabor a tierra de ganaus,
    àhura que ya no me cal
    la pelleta que vestiba,
    ni las palabras
    arreplegadas en la escuela,
    ni hasta los amaus
    y viejismos libros que alzaba en l'arca,
    ni los tesoros
    que s'arrejuntaban en las falsas
    y qu'eran _iciban_
    trastes u estapencias,
    àhura que ya no son precisas
    esperanzas
    pa' ir empentando por la vida,
    iciban que calían,
    no,
    no era asinas,
    àhura que no soy que
    esprito-yerba de los ribazos,
    el cierzo dondiando,
    bandiando los faraboles a la tardada,
    dance de corazoncicos coloraus,
    (el cierzo ya viste el cuerpo que logué).
    Venderé l'ajena luminaria que me llenó los ojos,
    ofrezco àhura
    un sospiro celeste a cada sargantana
    endormisquiada
    en los carasoles de los mases
    escachaus,
    vanto palacios habitaus por los sueños
    con las piedras espaldadas.
    Doy àhura
    todos los afalagos que guardaba
    a la rabosa que un día amedrenté
    desde lo alto d'un cabezo,
    a los gaticos que afogaban en los pozos,
    a sus dispreciaus cuerpecicos,
    u a la paz de los güesos de la caballería,
    como adormida
    en la faja yerma d'un varello,
    bonico camposanto al canto'l cielo,
    al emparo de la lapìda de los montes,
    aparando
    las rayadas d'un amoroso sol de primavera;
    s'escampaban allá
    olorías a rumero
    arrodiando la coscarana,
    medraba allá la eternidá,
    y unos cielos se vantaban
    más que azules allá en lo alto
    a la tardada,
    y una calma grande y un silencio,
    oraciones-cantas de pajàros.



    DORONDÓN

    La frior humèda del dorondón
    cominchea a bonico los sasos.

    ¡Ay, las oliveras duramente amorosiadas
    por la blancor del misterio!

    En un inte, van revifando
    desde un arca rebutida de recuerdos
    rostros, manicas replegando
    olivas negras y royiscas, entre los fríos.
    ¡Ay, recuerdos d'aquellos que marcharon
    y que perén vivirán en nusotros
    mientras nusotros vivamos!

    Pajàros tacaus de boira, 
    a bonico, a bonico, 
    s'han amagau al emparo
    del calivo de mi alma, han buscau
    la calentor del cariño d'otros tiempos.

    En que replegabàmos la oliva 
    radía el frío: helaus teniàmos
    los cocollicos de los dedos
    de las manos; en las clochas l'agua
    àura era yelo; àun quedaba nieve
    d'un nevasco en los ubagos
    _diciembre iba rematando
    y ya anunciaba el cabo d'año.
    Nos rosigaba el cierzo,
    y el yayo, en dos garradas, s'adentró
    en el pinar pa' replegar ramizos
    y encendallo, y aparemos dispués las manos
    sobre el fuego vantau entre cascallos,
    y a bonico se fueron regalando
    (gotiando, gotiando) 
    canchelones en los corazones;
    como un maldau blanco
    se fue marchando el dorondón 
    cara la val, cara los planos.

    Cantaron los pajàros en columbrar
    las sayetas espurniando de los soles. 
    Desde l'alta luminaria de sus vuelos, 
    desde l'alta atalaya de los varellos
    vieron los sasos todos despejaus
    allá a lo lejos; sus canciones
    en los cielos azulencos alegraron las colores
    de la cara de l'ivierno.

    ¡Qué bonicas las figuras, las olores
    de las santas oliveras entre bosques
    de pinos y carrascas! ¡Qué bonica
    esta alta tierra, silenciosa armita de los montes!

    ¡Qué bonicas las olivas, ya calientes, 
    en las sacas! En la casetica, a la tardada, 
    en el fogaril zafumau y pobre,
    fitos los ojos en las purnas y las llamas,
    ya cansaus y cuasi sondormidos,
    culebriaban mitìcos fardachos corredores
    u fantastìcos pajàros en royas selvas
    volando bailotiaban. 
    Y las caras de seres amaus, entre fulgores, 
    ¡qué bonicas eran, entre calor d'amores!
    Eran como alba profunda, perfumada, 
    d'un querer de joventú, 
    todo lleno a carambul
    d'ilusiones y frescores, 
    eterna banasta de flores.

    Y nos fuimos dispués, entre negrores, 
    a nuestro pueblo, a nuestra Andorra amada, 
    a escoscar d'hojicas las olivas
    en l'aventador. En rematar, tacaus d'azaite
    y de cansera, paiciàmos unos pobres.

    Hasta mañana, pajàros voladores
    en los cielos de los sasos y varellos y pinares, 
    pajàros de cantas y colores.
    Hasta mañana, escuras olivicas. 
    Hasta mañana a todos los que amamos:
    hasta mañana, amores. 
    Hasta mañana, infancia que marchés.
    Hasta mañana, blanquinoso dorondón, marcha, 
    marcha a dormir tú tamién;
    buenas noches.



    LA POESÍA DANZA

    La poesía danza y danza
    y busca lo internamente bello,
    centros celestes.

    La poesía danza y danza
    y ora,
    se interna en el corazón de toda cosa
    y liba su miel de eternidad,
    hace provisión de todo aquello que no muere,
    para cuando sea tiempo de viajar
    y olvidar esta Tierra para siempre,
    cuando ya aquí jamás contemplemos una rosa,
    ni un alba ni colores amigos.
    La poesía danza victoriosa
    sobre el hielo que se funde,
    sobre el viento que huye,
    sobre todas las horas
    que se hicieron añicos.

    La poesía danza
    y eleva sus ojos
    en amor,
    y danzando pronuncia
    una palabra libre y honda,
    como semilla de luz
    más allá del tiempo y el espacio,
    que nace y crece y crea
    un universo, una casa para el alma,
    un alba en el Silencio, rosas sin tristeza,
    tiempo no ajado.




    UNIVERSOS PARALELOS

    Lo que pudo haber sido...
    dónde andará.

    Por qué calles desconocidas
    caminará lo que perdí.

    Dónde estará la vida
    que soñé, quién la soñará.

    En qué casas de luz vivirá
    aquel que fui.

    Yo no sé bajo qué cielos
    caminaré sin yo saberlo.

    El amor primero que acogí
    en qué universos amará,

    dónde dirá "te quiero" 
    llegando el día a su fin.

    Yo no sé dónde estará
    mi juventud, ¿será feliz

    en planetas lejanísimos,
    pintará con colores que perdí?

    Amores que sentí,
    ¿qué labios de luna contempláis,

    qué amor besáis?
    Desde esta Tierra yo os saludo.

    Seguid, seguid
    viviendo aquello que yo nunca viví,

    mi vida rota aquí
    hacia vosotros irá viajando entre los mundos.



    http://parnaso2punto0.aragon.es/?p=502





    .

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  • 05/10/16--11:28: MARCOS CALLAU [18.674]

  • Marcos Callau Vicente

    Zaragoza, 1981.
    Socio fundador del Ateneo Jaqués, asociación de la que ocupa cargo en su junta directiva como vicepresidente. Colabora actualmente en el semanario El Pirineo Aragonés, la revista Jacetania y en revistas digitales especializadas en cine como Cineuá o La caja de Pandora. Dirige la revista del Ateneo Jaqués El eco de los libres. 

    Es autor de los poemarios Concierzo de viento (12 poemas + 1 vendaval) (Chiado 2013) , La ciudad desnuda (Cordelería ilustrada 2013) y de la colección de relatos Jazzmen (Cartonerita niña bonita 2012) Incluido en diversas antologías literarias. Es administrador del blog especializado en Frank Sinatra con dirección                                         http://francescoalbertosinatra.blogspot.com.es y de su propio blog “El tiempo detenido”: http://altiempodetenido.blogspot.com.es




    FOTOGRAFÍA

                         A una fotografía de Nilufer Demir


    Cotidianamente, el eterno movimiento del mar
    expulsa a tierra firme
    cuerpos sin vida,
    despojos de sal.

    Si todavía pudiera hallar su pupila
    bajo el duro parpado
    vería reflejada la habitual crueldad,
    tatuada la lágrima,
    la horrible algazara del ser humano.

    Opacos, sus ojos de alambrada,
    ya libres, no verán jamás fronteras.
    Pero, ¿qué libertad es a muerte?

    Tan solo veo una cría de humano
    varada en el líquido amniótico
    de una injusticia propia,
    la perpetua huella de sangre inocente
    en la desconocida playa, 
    la memoria en un caparazón vacío
    de nuestra historia.
    Veo solo a un niño,
    arrasado por la especie dominante,
    la mueca vergonzante,
    el parpadeo en el obturador fotográfico,
    el titular,
    en los periódicos de la mañana.

    Papeles mojados.

    Habitualmente, el eterno movimiento del mar
    expulsa a tierra firme
    los sueños sin vida.




    LLAMA INCESANTE

                                 A AF Molina


    En el perfil improvisado de la llama,
    quizá aumentado con lente de espacio,
    vierten despacio sus escritos
    las arañas que divierten, hurañas,
    a los artistas
    desde sus telas infinitas de facturas
    y relojes.

    Dentro del marco,
    en su retrato,
    la rueda lunar
    tiene cara de muerta
    pero es un espejo
    que ya no rueda.
    Inmutable.

    Yo la enfrento desde el abismo,
    la calle.
    Soy pequeño.
    Dispuesto alimento
    que ya advierten desde oscuros callejones
    mis arañas poetas
    que no escriben
    y van tejiendo
    la muerte.




    NECROLÓGICA

    He enfrentado monstruos multidisciplinares.
    Estancias nocturnas de doce horas
    en campos repletos de huevos,
    moluscos insondables que ambicionan desertar,
    facturas cíclope que desean escapar
    de mi caparazón
    y melopeas de panorámica visión
    que, con su solo ojo, continúan su visaje,
    no logran ubicar el centro.

    Pero, irremediable, este último minuto
    acabará conmigo. Lo sé.
    Moriré entre las babas que acunan mi insomnio,
    sin la cálida lengua
    de mi animal complaciente.
    Y será mudo mi final
    por todos estos cadáveres palabra
    que he abandonado, asesinados,
    en la cuneta de mis cuadernos.

    Por todo ello, solicito, mi compañera poeta:

                        “No escribas un epitafio
                            sobre mi tumba”




    RUINOTECA

    Cómo ruge desde la bahía
    el limpio crujido del hambre,
    cómo surge el estertor salino
    penetrando la avenida.
    Tormenta de interior
    nacida del mar,
    ya avanza el tsunami constructor
    devastando congresos, políticos,
    entidades bancarias, hospitales de pago
    y pantallas.
    Es hermosa la ruina,
    la oportunidad de regresar.

    Cómo sangra la corona de espinas
    si arde el tiempo del colchón,
    cómo aburre la sala del cine
    al espectador de ojos vencidos.

    Mi biblioteca, agazapada,
    es un bestiario 
    devorando la señal de tu cruz.




    DESPERTAR DE UNA ESCALERA MECÁNICA

    La ciudad, animal imposible,
    ya se despereza 
    en su arrullo habitual
    de tiernos tranvías estridentes,
    eterna lactancia,
    relojes alarmados, 
    desbocados automóviles operarios
    de farmacia,
    en las fábricas de bruma artificial.

    La boira que acarrean
    los transeúntes sobre sus hombros
    no es el aliento del mar.
    Aves oceánicas
    fallan su vuelo
    al perder las rutas ancestrales
    en la ausencia de aire.

    La ciudad borradora
    ha consumido las huellas reconocibles.
    Se despereza ya el animal imposible
    en su despiadado ritual
    de atasco en la avenida
    y mortaja en los zapatos.
    En cada esquina
    irreparable suena la protesta.
    El grito palpable.
    La muda ausencia.




    LA CADIERA

    Si de esta cadiera hablara
    su mudo recuerdo frente a los pirineos,
    narraría un beso secreto,
    oculto de las tibias luces
    que cubren Jaca,           
    a la última campanada.

    Si de esta cadiera hablara
    su antigua madera junto al bosque,
    revelaría cuán largo el olvido
    del árbol que fue.
    Qué habitado es el silencio
    de la savia recorriendo estática
    los surcos de su historia,
    qué profundas llegaron a ser
    las raíces desheredadas
    y qué dolorosa la pradera estrellada
    del verso secreto
    bajo las luces huídas.

    Si esta cadiera hablara,
    lo haría de una infancia emborronada,
    ancestral.
    Confesaría bombas
    y un torrente de dolor
    gritando sangre
    por sus calles.
    La metralla alcanzando el costado
    de aquella buena mujer
    o el tejado sepultando
    las familias perdidas
    en el árbol de la salud.

    Si lo hiciera,
    enmudecería ante el triste y sucio mundo
    que lava su rostro
    a sus ojos.
    Si lo hiciera,
    si esta cadiera hablara,
    volvería a ser un árbol.




    LLUVIA ÁCIDA

                                 A Eduardo Laborda

    ¿Alguna vez has hablado
    a una estatua sin oídos?
    ¿has atravesado en globo aerostático
    atmósferas de roca?

    Quizá sea cierto
    y este atardecer contaminado
    no pertenezca a otoño
    y otoño ya no exista,
    cuando tampoco guarda identidad
    ninguna otra estación.

    Las nubes sucias acompañan
    poemas industriales.

    Con la yema de tus pupilas
    recorres la línea de la esfera
    y observas, esperando respuesta,
    una bandada de máquinas fósiles
    surcando los cielos.
    Pareces ahora una esfinge de Tebas,
    de rostro pétreo y ceño fruncido,
    que desea interpretar algo bello
    en el fin de los días.

    ¿Alguna vez has encontrado 
    pétalos frescos en mitad del desierto?
    Quizá se cierto el suspiro de Gea
    y el estremecimiento de los árboles.

    Harapos de nube y lluvia ácida
    precipitan manufacturados poemas.
    Escribientes del amor y la utopía,
    resignados,
    invocan al cierzo
    para escombrar
    las grietas del mundo.




    POEMA I

    Ruinoso.
    Abandonado, polvoriento, denostado Café
    de mesita carcomida y desconchada antología 
    etílica.
    Cascarón de proa en el insigne buque Oroel,
    altozano inapelable, buitrera, roquedal,
    malnacido alcázar abandonado, 
    jaula de pasado, memorial
    de fantasmas y fusilados, ejido;
    maltrecha y oxidada carcasa
    de automóvil sin piel, vencido
    por el paso de las lluvias,
    y el ciclo de las tormentas,
    fósiles mecánicos
    arrojados al desesperante erial camposanto
    con alma de metal,
    vieja antena receptora
    de telégrafos ancianos,
    rodeada por la mala yedra, inmovilizada;
    olivo envirado, horca en la sombra,
    hueco de escalera, soga artesana,
    morgue ahogada de esqueletos,
    adorada viga inquebrantable, 
    lecho del río.

    Minucioso estudio de incomparables oquedades
    dispuestas para el suicidio
    o la escritura.

    Igualmente,
    cuando tu cuerpo demanda 
    su habitual dosis de sexo
    para seguir latiendo,
    desprende un inconfundible aroma a petricor,
    manía compartida
    con el reciente cadáver expuesto
    bajo la lluvia profunda.

    Al fin, estas contradicciones insanas
    son las que debe solucionar
    la poesía.







    .



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  • 05/10/16--11:42: MIGUEL CARCASONA [18.675]

  • MIGUEL CARCASONA   

    Sangarrén, Huesca, 1965.
    Es autor de los poemarios En el arcén de la costumbre (I.F.C. Zaragoza. 1998) y Nuble (Náufragos del Potemkin, Zaragoza, 2015), y en prosa, de Esquirlas del espejo (Col. Baltasar Gracián, DPZ, Zaragoza, 2006), Todos los perros aúllan (I.E.A. Huesca, 2012) y Un ojo siempre parpadea (Tropo Editores, Zaragoza, 2015).

    El resto de su obra se halla dispersa en opúsculos y volúmenes colectivos, así como en varias revistas (Turia, Imán, Laberintos, Rolde, etc). Una amplia muestra, que incluye entrevistas y opiniones – propias y ajenas – sobre su quehacer literario puede rastrearse en internet. También ha colaborado, esporádicamente, con reseñas de libros y textos de creación, en periódicos como Heraldo de Aragón, El Periódico de Aragón, Diario del Altoaragón y Heraldo de Huesca  
    Ha recibido numerosos premios, entre los que destacan el Ciudad de Cádiz (relato), el Isabel de Portugal en sus dos modalidades  -poesía y narrativa-, un accésit del Ciudad de Zaragoza (poesía) o el Luis del Val (microrrelatos).


    EN EL ARCÉN DE LA COSTUMBRE

    En el arcén de la costumbre.
    En el paraje angosto donde yace el herido
    y el ave posa su candor de presa.
    En la lengua interminable
    por la que el romero huye sin volver la vista,
    terco,
    pertrechado en la excusa de su rumbo.
    Allí resido.
    Allí resisto sin queja al cuervo de la duda
    en su afán por hendirme un pico en el hígado
    – a mí, que sólo he visto el fuego en los anuncios
    y ni siquiera creo en dioses -.
    Sin ternos ni harapos,
    vestido con ropa de calle,
    asisto impasible al desfile de las modas
    que, al estallar, cubren el aire de humo
    y pavesas.
    En el arcén de la costumbre.
    Entre amapolas y alquitrán,
    fronteras del asombro y afluentes del canto
    – las dos arterias del espacio fértil -.
    Al este del ciclón y al oeste del olvido.



    JIM MORRISON

    Tras años de lecturas
    y excursiones al ombligo,
    con el paladar fresco de poetas
    – Rimbaud como sabor último -,
    y esparcidas en acordes
    sus entrañas sobrantes,
    vino el hombre al hotel
    y cavó en su mano con la aguja.
    Luego, al mirar las venas descarnadas,
    no resistió,
    y el fracaso le hizo arrojarse a la corriente:
    sólo su sangre, intacta,
    fluía por el cauce.



    ENFOQUE

    Es una cuestión de enfoque:
    tú observas la poesía desde afuera,
    la analizas como a un ente extraño
    cuya fisonomía te gusta pincelar
    y cuya sinergia aspiras a definir.
    En ella, perla abstraída, fijas tu mirada
    y, como un satélite, orbitas a su alrededor
    mientras te alumbran los reflejos de su luz.
    Yo vivo en la poesía.
    En el coágulo de su sangre comprimo el mundo.
    Con la luz de sus ojos te ilumino,
    e ilumino el yermo que agoniza entre ambos,
    y revelo el espacio que florece a tu espalda.



    FADO

    Haja o que houver, canta Teresa Salgueiro
    en la noche de marzo.
    Sobre la colcha se estira mi gata. La acaricio
    mientras evoco a Lisboa, su Tejo,
    su aire húmedo, sus cuestas coronadas juntos.
    Amor, ¿seguirá el mismo camarero
    repartiendo platos y gentileza en aquel rincón
    de la calçada do Sacramento, bajo la bóveda
    de ladrillo mudéjar y calma silente?
    Y Pessoa, hierático en la terraza de A Brasileira,
    ¿seguirá sentado con la mirada ausente,
    ajeno a la lluvia y al desasosiego,
    y a quien ocupe la silla de al lado
    en vana búsqueda de un retrato que capture su alma
    ya de bronce?
    Haja o que houver eu estou aquí, amor,
    sobre la colcha que emboza el páramo,
    evocando los días de Lisboa
    junto a una gata ajena a la soledad
    y los remordimientos, pedigüeña de las caricias
    que te hurté como una hiena
    y luego repartí en ofrendas miserables.
    Lejos de Lisboa y de tu memoria, amor,
    Haja o que houver espero por ti.



    FRASES FRESADAS

    Frases fresadas por un torno
    sutil las que a menudo esculpen los poetas
    del tercer milenio.
    Frágil arquitectura
    sus versos macerados en la umbría
    del espejismo, junto a su lindero,
    allí donde la luz, sin deslumbrar,
    aún dibuja sombras en los pliegues
    de la trampa.
    Territorios vedados se extienden por lo oscuro,
    más allá de la hierba pisada
    por mansas suelas que han formado senda
    y dejan a la luz la tierra estéril.
    Pocos se atreven a hollarlos.
    Pocos se atreven a saltar la linde
    y alumbrar con los ojos paisajes ajenos a su ombligo.
    Sátrapas de la conformidad son la mayoría.
    Olvidan que el espejismo se desvanecerá con la noche
    y que el ojo del ombligo siempre es un ojo ciego.



    PARA TODOS

    Para los que huyen de la guerra y son buena gente. O gente normal. O mala gente.
    Para los que, en su huída, el mar traga y luego escupe en las playas ante el objetivo de una cámara. Para los que, en su búsqueda de una vida digna, el mar ofrece como banquete a los peces, en secreto, y nadie recuerda.
    Para los que reaccionan con rapidez ante el horror de una imagen y la replican, y se indignan, y aúllan como las matronas romanas después de una batalla perdida, y luego cierran aprisa el ordenador porque en el bar de abajo se diluyen los cubitos en el gin tónic. Para los que hacen lo mismo pero aquella noche el gin tónic les sabe a hiel.
    Para los que luego ponen manos a la obra, en lo que pueden, y para los que permanecemos en el sofá.
    Para los que sienten miedo ante el aluvión de quienes son distintos, aunque ese concepto dependa de la altura del tronco donde se establezca el corte. Para los que sienten ese miedo y, con todo, son buena gente. O gente normal. O hienas que huelen el negocio.
    Para los imbéciles que identifican distinto con inferior, y así pretenden realzar sus vidas miserables.
    Para los que no hablan, ni ven, ni oyen. Para los que sí oyen, ven y hablan mientras se reúnen, y reúnen, y reúnen, girando como los bueyes de la noria. Para los que, cuando el agua alcanza el brocal, la arrojan de nuevo al pozo y mañana será otro día.
    Para los que se suben a hombros de otro y así la mierda sólo les llega a las rodillas. Para los que el peso del otro los hunde hasta las cejas en la mierda e intentan sacudirse ese lastre para respirar. Para los primeros, otra vez, que cuando sienten la sacudida se aferran a los cuellos con argumentos sutiles o con burda metralla.
    Para todos nosotros, en resumen.



    ANIVERSARIO

                    A Rosa, por supuesto.


    Tras lo pasajero,
    sumido en el cansancio del nómada,
    deambulaba por sendas y hospitales,
    por retratos y agostos sin lluvia,
    con el pasado sojuzgando mi sangre
    y la destrucción haciendo nido en mi deseo.
    Era el hombre del ruido y la indolencia,
    el hombre que al pasar parece repetido,
    prófugo de su sombra y sin sombra en los espejos,
    con los rasgos por el cincel desdibujados
    como un esbozo consumido en el aprendizaje.
    Así sucedía el éxodo.
    Así hasta tu encuentro.
    No diré que descubrí la luz,
    ni hablaré de noches y tempestades,
    como relatan las mentiras románticas.
    Tampoco nombraré sinónimos de saetas,
    fulgores
    o biologías abrasadas por la pasión,
    porque no existen el vértigo ni la desmesura:
    el amor es lento como la curación
    de los errores:
    las raíces del consuelo, los términos de la lujuria
    van naciendo sin dentelladas,
    sobre un prolijo material de costumbre,
    macerando el aire y sus alrededores
    hasta volverlo aliento transparente.
    Aún habitamos la época del ascenso
    y en ella todo se permite,
    incluso un toque de humor en los signos,
    por ello, antes de la cúspide
    y el freno, antes de la caída
    en el letargo de la vejez,
    en los arcanos de la muerte o el desaliento,
    escojamos una hora en el azar del día
    y celebremos nuestro aniversario.



    TARDE DE ABRIL

    Sopla el cierzo de abril.
    Acerca nubarrones de agua
    y memoria.
    Sopla el cierzo y un tordo aletea frente a él,
    lo esquiva.
    De la guitarra caen los arpegios;
    me acercan lo que viene con el agua,
    lo que vendrá;
    horada la memoria.
    Un tordo aletea
    y me mira en la cúspide del giro.
    El arpegio me acerca a la memoria,
    me introduce en ella.
    La piel de la memoria cicatriza
    y vuelve ayer al mañana,
    signo al dolor.
    Un tordo gira, se estrella contra el cristal
    – son largas las alas del tordo –
    y me mira antes de que el cristal lo resbale,
    ayer lo vuelva.



    EL POETA ACTUALIZA CIERTOS VERSOS

    "El tiempo futuro hinca sus raíces
    en el tiempo pasado,
    y el tiempo pasado alza su horma estéril
    sobre el tiempo futuro.
    Si pasado y futuro
    son los bordes simétricos de una espera que ultima,
    apuremos sin tregua el destiempo presente".
    Así dijo Lázaro
    frente a las aguas, a orillas del río,
    allí donde vierten su esperma
    las ratas y los albañales.
    Incorporose luego el hombre
    de su asiento,
    arrojó tras de sí el reloj y el anillo,
    las dudas y los lazos cultivados,
    sobre la grava dispuso sus datos personales,
    tiró la primera piedra,
    echóse a andar....




    TERCETOS DESENCADENADOS

    A las ocho de la tarde cruzamos el puente
    cogidos de la costumbre, con uñas, tambores
    y una soga común, que a la vez nos une y segrega.

    El río desciende con rumor de ahorcados 
    y sirenas, con palabras ya sometidas,
    exudando un tedio, un cansancio familiar que no repele.

    No en vano el agua es la perdición del hombre
    y sus estructuras: su persistencia en destruir,
    su cautela de sumisa desconciertan al profano

    y le inducen al desdeño, al error del olvido:
    no en vano el agua es el reflejo del hombre
    y su travesía.

    Sin voluntad, ni exceso, ni reposo, con pasos deformes
    como idolatrías cruzamos el puente,
    sesgamos los tendones del aliento, y la industria

    del cieno desgasta piedras y corazones,
    y la distancia se encharca sin cesar
    como un banquero herido por la escritura.

    Porque no es preciso el día para ver
    la sequedad de unos ojos, ni cantos en los amaneceres
    que desvíen la tristeza
    de un automóvil. Basta
    con acudir a la cita, desarbolando banderas,
    a las ocho de la tarde,

    a las ocho en punto de la tarde.




    AGRIACULTURA

    Voltea lo escondido
    con el afán puro de la vertedera
    y exponlo a la luz, 
    ya obrarán su trabajo de minucia 
    el cierzo y las erosiones.
    Esparce por su piel un abono de sombra
    que funda en el tempero la marca de tus pasos
    y siéntate a descansar.
    No es necesaria la lluvia:
    podrida, más que húmeda, es la tierra
    que alimenta nuestro orgullo.
    En tus cuarteles de invierno
    deja pasar el tiempo y sus desplantes,
    y cuando el sol abrase la mies del engaño, siega,
    siega tu cupo de muerte.



    CAVE CANEM

    Cuidado con el perro 
    que vela la ortodoxia.
    Suele beber en la sangre
    del hereje.




    SÁBADO POR LA TARDE

    Anejo a los cristales,
    como un centauro uncido al desorden,
    esbozo pinceladas 
    de este sábado que se esfuma,
    igual que un verso en la intemperie,
    por las lentas bocanadas
    de la muchedumbre.

    Gritos en la calle; convocatorias
    del olvido;
    paseantes que fecundan la tierra
    lluvia en las memorias ,
    con la atávica lancería 
    de los paraguas;
    todo lo que a menudo se despeña
    por el lado de la costumbre,
    sin ruido,
    como un bostezo obediente;
    todo lo a menudo prescindible
    y que hoy se detiene.

    Circular por el filo
    de lo conquistado,
    por la débil frontera de la piel;
    aceptar lo evidente
    como un amparo que no humille
    y guarezca lo personal
    de la muerte emboscada en los ropajes,
    es la única vía
    para el errante que, a oscuras, vaga
    solo por los arcenes de su tiempo.

    Por ello, a menudo, los ojos del hastío
    en los cristales
    - sólo quien ha pisado algún infierno 
    refleja sin error la mirada del hombre -,
    la noche que sucede a la luz
    como un retrato a su antecesor
    sobre el encerado,
    sin gestos o palabras que anuden las rodillas.
    Por ello, esta tarde, el zumbar de clarines
    para el toro aburrido en el disturbio,
    el penúltimo deslumbre
    para la sombra que se teje en las orillas
    del escape.




    CUATRO HAIKUS

    VERANO

    El grillo domina
    en la noche del grano,
    lejana la estación del frío.

    *

    OTOÑO

    El viento enardece
    la quiebra del árbol:
    humo altivo.

    *

    INVIERNO

    Cruje la senda
    bajo la nieve
    de un invierno sin luz.

    *

    PRIMAVERA

    Los pájaros deslían
    la luz del enramado,
    lo épico cautivo.



    DIÓGENES

    En qué verso cobijar
    un amor en minúsculas,
    de los que transitan sin ruido,
    hilado con retales de lascivia,
    celos enceldados 
    en la penumbra del ático
    y espasmos fugaces de cólera
    o desdén.



    PEQUEÑA CANCION DE TROVADOR

    " Can vei la lauzeta mover..."
    Bernart de Ventadorn.

    El metal que consume la cantera,
    y el sol que las tinieblas envilece,
    y el afable murmullo de las aguas
    desgastando la piedra tomada por la mugre.

    Aquello que me forma y deteriora,
    aquello siempre indócil, se interrumpe
    con el paso furtivo de la alondra,
    sorprendida en tus ojos que no envejecen.



    NOCTURNO

    No hay nadie por la calle. Sopla el cierzo
    con la rabia vesánica del cierzo de noviembre.
    Sopla en el campo
    donde él orinó jirones de vejiga,
    y de nuevo se muestra impotente
    para descuajar el coágulo del cáncer.
    Barre la angosta acera del callizo, 
    a estas horas desierta de los viajeros que vuelven
    y la asaltan en desbandada,
    y el ruido, tan audible, de los vasos de plástico
    remolinando hacia la avenida es el réquiem
    por los días de cerveza y abandono.
    Como yo lo oigo, se oirá en la buhardilla
    de los cien peldaños subidos a pie
    - quién sabe por qué gentes habitada -,
    y su silbido dará un lustre
    especial a las manchas del incendio
    imborrables de techos y paredes,
    invocando a las ánimas calcinadas
    de la madre y la hija,
    y también a las nuestras, todavía presentes
    en los rincones húmedos, gimiendo como aquellas
    aunque por otros motivos.

    Pero ahora no hay nadie por la calle, 
    sopla el cierzo
    y un perro ladra en el jardín vecino.
    ¿ Aullará todavía el perro confinado
    en la vieja casona convertida en cuadra, 
    en el palacio adusto donde los condes ardieron
    de pasión con menos furia
    que unos siglos más tarde, en la plaza,
    cuando la hoguera los redujo a cenizas
    barridas con la escoba?.
    Su lamento ocupaba las noches del invierno;
    durante horas sin límite
    se esparcía en punzadas regulares
    traspasando los muros de adobe,
    perforando el cemento reciente de la plaza
    y mis tímpanos que temblaban bajo las mantas, 
    incapaces de ahuyentar el miedo
    y el insomnio.
    Incluso ahora me estremece un aullido
    si cae sobre mí de súbito, 
    como una muerte repentina,
    en las noches de helada.

    No hay nadie por la calle y sopla el cierzo.
    El perro del que hablaba aulló hace veinte años,
    cuando un año era casi media vida.
    Él ha muerto. Tú has muerto.
    Yo también he muerto, aunque haya resucitado
    con el mismo nombre.




    .


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  • 05/11/16--00:49: MARÍA CODURAS [18.676]

  • María Coduras

    Zaragoza, 1985.
    Es Doctora en Filología Española. Actualmente trabaja como profesora de Lengua castellana y Literatura en el IES Corona de Aragón. Experta en libros de caballerías, ha publicado su tesis “Por el nombre se conoce al hombre”. Estudios de antroponimia caballeresca (PUZ, 2015), así como diversos artículos y trabajos relacionados con esta materia.

    Combina esta faceta investigadora y docente con la poesía; aunque su obra todavía es escasa, cuenta con la plaquette Corazón de tiza (Lulú, 2011) y ha publicado varios poemas en revistas como Turia o Eclipse (de la que durante unos años fue coordinadora). Ha participado y participa en distintos recitales y eventos literarios celebrados en la capital aragonesa, como los Altercados Poéticos organizados por Adrián Flor.


    REFLEJO

    La imagen
    que devuelve mi espejo
    dicen que soy yo,
    y yo no lo creo.
    Extiendo el brazo,
    mi enemigo se contrae
    en acto reflejo,
    me dice que soy yo,
    y yo no lo creo.
    Le pregunto de nuevo,
    me responde el silencio.
    El hombre del espejo, 
    ese,
    está llorando,
    y yo no lo creo.
    Siento mi mano jugando 
    en el bolsillo
    y la descubro
    sacando un pañuelo.
    Una lágrima 
    cae a mi mano.
    El hombre del espejo
    está llorando,
    y yo me lo creo.
                
                   Corazón de tiza (2011)



    A TI, QUE SOY YO 

    Te escribo a ti,
    que soy yo,
    aunque tú no lo sepas.
    Me escribo a mí,
    que soy tú,
    aunque a veces 
    ni lo sospecho.
    Que sepas que
    al otro lado
    tu doble
    tu otro
    se acuerda de ti.
    Te recuerdo
    y tú me recordarás
    a veces…
    También te olvido
    y me asusto porque
    no te reconozco.
    Y tú tiemblas
    porque no sabes
    quién soy
    y a veces…
    yo tampoco.
    Por eso te escribo
    para decirte
    que yo
    (que tú)
    donde esté
    en este momento
    nuevo a cada intento
    te recuerdo en el olvido.
                    
                       Corazón de tiza (2011)



    PARA TI

    Por mucho que con los años
    haya perdido hasta mi sombra
    y tema los espejos,
    para ti
    que grabaste tu imagen
    a fuego como antaño
    a través de mis ojos
    en mi corazón,
    para ti
    que aún me sonríes
    cuando te olvido y me pierdo,
    siempre tendré un beso.

                        Corazón de tiza (2011)


    SURCOS

    Sentí desteñirse el corazón
    por tu rostro.
    Vi brotar surcos de tus ojos
    azul mar.
    Se agotó el cartucho,
    la última pluma de mi ala
    había volado,
    y ahora,
    sólo quedaba espacio
    a lo difuso.
                      Corazón de tiza (2011)


    RETORNO

    Mi muerte es un punto
    inadvertible
    grabado bajo mi último paso
    convaleciente.
    Tu muerte es la recta
    infranqueable
    que une ambas pecas caprichosas.
    Imagen de aquellas
    que acariciabas en trazos curvilíneos
    buscando aferrarnos
    entre estremecimientos
    al círculo del eterno retorno
    cuando solo había vida
    y vivíamos de paseos
    y deambulares sin rumbo.
    Sus muertes
    las de ambos
    las de aquellos
    -conocidos-
    son las motas de polvo
    que empañaron
    intersectaron
    marcaron y crecieron
    hasta crear cicatrices
    aquí y allá
    imponiéndose la recta
    que comienza y termina
    en nuestros nombres desnudos
    y abrazados
    en sendos puntos equidistantes
    que se saben vencedores.
    La muerte es
    -a pesar de lo mundano-
    una constelación de recuerdos.
                      
                                Eclipse nº 15 (2011)


    SIMETRÍAS

    Despertar.
    Abrir los ojos
    y sentir mi legaña en ojo ajeno.
    Desperezarme.
    Estirar el brazo
    y no poder abarcar la cotidiana simetría.
    Caminar.
    Posar un pie en el suelo
    y advertir la bipolaridad del paso.
    Desear.
    Llamarte a gritos
    y obtener el eco por respuesta.
    Mirar. 
    Reflejar tu imagen
    y recibir la bofetada en primera singular.
    Copiar.
    Plagiarte sin bocetos
    y sentir salpicar el agua del lavabo al
    pronunciar
    susurrar tu nombre
    y sentirme perdido:
                    “Narciso”.
                              
                                  Turia nº 103 (2012)



    FANTOCHE

    Me cansé de tus besos de autómata
    de tus rutinas mecánicas
    y tus danzas bajo la lluvia
    sin cafés reconfortantes
    ni paraguas mensajeros de caricias,
    solo huesos calados hasta las entrañas
    y agua filtrada entre mis vacíos.
    Me cansé de tus idas y venidas
    del reloj de cuco averiado
    agorero de tu ausencia
    mientras payasos de otro mundo
    me regalan su sonrisa más macabra
    pintada de un carmín tan rojo
    que nunca pudo estamparse en tu cuerpo.
    Me cansé de tu silencio
    de buscar palabras impronunciadas
    por impronunciables entre sábanas gastadas
    que nunca se estrenaron.
    Me cansé de ser títere consorte
    de madera carcomida
    que carece de argumentos no ficticios.
    Me cansé de no cortar los hilos
    y dejar desteñirse el corazón.
    “Fantoche, no nací para el blanco y negro
    y tú solo has sabido darme
    días grises”.
      
                                                 (Inédito)


    SALMODIA                             

                                          (A mi abuela)

    Con la carga de los años
    y las ojeras que me impuso tu partida,
    volví a ti,
    profané aquel recinto
    luchando por evitar aquel salmo recurrente
    grabado a fuego en la tierna infancia.
    Fue en vano.
    El soniquete es más fuerte que la voluntad.
           … No soy digno de que entres en mi casa.
    Hoy
    con la certeza de que marchaste tranquila,
    con la esperanza de llegar al paraíso imaginado,
    quedo huérfana de todo vínculo religioso
           …pero una palabra tuya bastará para sanarme.
    Mañana 
    pisaré de nuevo las aulas,
    admirando aquellas lumbres inquietas
    que pueblan los pupitres,
    páginas en blanco de mochilas cargadas,
    en el deseo de una libertad profunda.
    Juventud esta menos esclava,
    pero víctima de ciertos embates
    de un pasado cada vez más caduco,
           …por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
    Que comprendan que la memoria es frágil,
    que tienen que elevar su espíritu
    hacia los fines más puros,
    libres de toda atadura
           …lo tenemos levantado hacia el Señor.
    Solo entonces 
    soñaré con un mañana laico,
    ajeno a pensamientos automáticos
    que responden a rituales ancestrales.
    Así,
    contemplaré aquello que nunca
    pude,
    puedo
    ni podré evitar.
    Acordándome de ti,
           …y con tu Espíritu,
    juntas y evaporadas
    en una estela que progresa hacia la libertad.
           … Amén.
                                                 (Inédito)






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    Ricardo Díez Pellejero

    Bilbao,1971.
    Desde 1985 está afincado en Zaragoza y, aunque ha residido en Navarra, Barcelona o Madrid, quedó arraigado en esta tierra. Escribe desde la pubertad y se enfrenta al público desde que su profesora de Lengua y Literatura, Carmen Sender Garcés, le encontrara escribiendo poemas a escondidas en su clase. Aquellos textos fueron confiscados temporalmente y recibió a modo de “castigo” dosis de cariño y ánimo suficientes para alentar su lectura pública durante la semana cultural del IB Goya, donde cursaba Bachillerato. De aquellas lecturas surgirían los primeros contactos literarios con vates en ciernes, lo que le llevaría a ser invitado por Túa Blesa a publicar sus primeros poemas en el libro de jóvenes poetas “Archipiélago de voces” (1991.Universidad de Zaragoza), donde coincidiría con Katia Aznar, Sergio Algora o Jesús Jiménez Rodríguez, entre otros.

    Posteriormente, ha publicado tres libros: “Stromboli” (Enero de 1999. Editorial Braulio Casares: nº18 de la Colección Drume-Negrita. Zaragoza), “El viajero en la Tormenta” (Lola Editorial-Colección Libros de Berna. Nº 10. Diciembre de 2001. Zaragoza) y “El cielo del sol mecido” (Junio de 2007. Olifante ediciones de poesía. Zaragoza).

    Académicamente se ha formado como ingeniero electrónico y ha desarrollado su carrera en el mundo de las telecomunicaciones, en primera instancia, y en el de éstas aplicadas al transporte ferroviario de alta velocidad desde principios de siglo.

    Su formación como poeta es en parte autodidacta, aunque en su mayor medida se adeuda a la paciencia de muchas personas. Esta “paciencia”, desde luego, comenzó en casa de la mano de su hermano mayor, Óskar Díez Pellejero (músico, historiador y filósofo,) quien desde la cuna fuera fundamental en su desarrollo en todos los sentidos posibles: desde los primeros libros que aquel le leyera cuando Ricardo aún no sabía, hasta la lectura de sus últimos artículos sobre arte o pensamiento.

    De igual modo se debe a Felix Romeo, Chusé Izuel, Javier Ruiz Urpegui, José Luis Rodríguez García, Alfredo Saldaña, Túa Blesa, Manuel García Maya, Cristina Járboles, Rafael Yuste, Mariano Castro…, a quienes tuvo el placer de escuchar y de quienes pudo aprender no solo a través de sus anotaciones sino, y sobre todo, de la experiencia apasionante de contemplarles exponiendo sus ideas.

    Durante la EXPO Zaragoza 2008, participó en el programa Poesía en los Barrios del Pabellón de la ciudad de Zaragoza, como representante del barrio Torrero-La Paz, junto con Carlos González Sanz (Carlos Bozalongo), de donde surgiría amistad y colaboración.

    Ha participado en muchas iniciativas colaborativas: desde textos para la bailarina Eva Recacha o la pintora Carol Lain a talleres para la Fundación DFA.

    Ha tenido diversas publicaciones en revistas culturales/literarias, así como apareció en el video documental ZARAGOZA-POÉTICA.

    Fue impulsor del “Colectivo Espoleta” cuyo objeto fuera la difusión cultural en espacios periféricos.

    Como miembro de la Asociación Aragonesa de Escritores ha promovido el primer concurso de poesía “UP” para poetas con discapacidad intelectual, síndrome de Down o del espectro del autismo del que se editó el libro “Al volar las mariposas”, uno de los escasísimos textos de creación poética de personas pertenecientes a estos colectivos.


    26

    Anda ligero, 
    Decía mi abuela
    Anda ligero por las cornisas
    Olor a pan entre nosotros
    Y rostros de harina recién horneada
    Chopos que cedieron bajo días de tormenta
    Veredas del pasado, rastro en el camino
    Y beso en los ojos del niño
    Que regresa cantando desde otros barrios. 




    31 

    Son las diez y media en la tumba de mi abuelo
    Quién sabe si me indulten
    Salvaje y sin hierro: no humilles más que su arte
    Decía.  




    36

    Retorno. La misma nube de mi infancia
    Se viste de ciervo o dragón
    Olivos siempre. Vides mis manos
    La espera es un pacto entre miradas. 




    40 

    Mi abuelo en la guerra
    Mi abuelo en la cama, inerme
    Miro por la ventana
    Al romperse la luna en luciérnagas tristes
    Su mano tiembla hacia mí
    Sus ojos preñados de vidrio y la duda
    Tal vez ya certeza
    La tomo.    

    *El cielo del sol mecido. Ricardo Díaz Pellejero. Olifante, ediciones de Poesía. Solapa de Manuel Martínez Forega. Tarazona, 2007. 


    DARTMOOR NATIONAL PARK

    (Ocultos en los helechos)


    Estamos hechos de dios
    y dios está hecho de todas las cosas.
    Cada día salimos a depredarlo.

    Tú te has tendido entre los helechos
    y me has dejado romper tu blusa:
    en tus ojos las nubes,
    la tierra entre mis dedos.

    Si pudieras ver ahora tu sonrisa
    cómo se acompasa
    con la brisa que peina las colinas.
    Todo parece anunciar algo hermoso
    e irremediable,
    bajo la rítmica avidez de nuestros labios abiertos.
    Seamos, pues, profetas del porvenir
    mirándonos con los ojos cerrados
    y con toda la extensión de estas caricias.



    EL NIÑO QUE SOY

    Que el amor sería una locura,
    me dijeron,
    que la vida es otra cosa.
    Que el futuro es sólo pasajero
    y el presente no quiere a la aventura.

    Que lo mío es todo,
    me dijeron,
    que esperar más: una tortura.
    Que los ojos te miran con recelo
    si no buscas denodado tu fortuna.

    Que los vinos te hacen ligero,
    me dijeron,
    que los bosques son sólo su espesura.
    Que el color no es arte
    y los libros no son sino lectura.

    Que querer es empezar a olvidarte,
    me dijeron,
    que el hablar: una impostura.
    Que los dioses mueren por desgaste
    y la suerte es siempre inoportuna.

    Que la vida vendría a macerarme,
    que el tiempo sería mi atadura…
    No recuerdo quién
    pero dijeron,
    ¿te imaginas?
    Que el amor sería una locura.








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  • 05/11/16--02:10: CESARE ZAVATTINI [18.678]

  • Cesare Zavattini

    Cesare Zavattini (Luzzara, 20 de septiembre de 1902- Roma, 13 de octubre de 1989) fue un guionista cinematográfico italiano, uno de los principales teóricos y defensores del movimiento neorrealista.

    Aunque su fama se debe sobre todo a su trabajo en el cine fue también poeta, periodista y pintor. Se inició como escritor en Parma y posteriormente en Milán. En 1934 comenzó su incursión en el cine. Fue muy importante su colaboración, a partir de 1939, con el director Vittorio De Sica. Juntos realizarían películas tan importantes como Ladri di biciclette (o Ladrón de bicicletas en otros países) (1948), Milagro en Milán (1951, basada en la novela de Zavattini Totò il buono), Umberto D. (1952) o El oro de Nápoles (1954).

    Se rodaron más de ochenta películas con guion de Zavattini, dirigidas por los más importantes directores italianos y europeos, como Michelangelo Antonioni, Alessandro Blasetti, Mauro Bolognini, Mario Camerini, René Clément, Giuseppe De Santis, Federico Fellini, Pietro Germi, Alberto Lattuada, Mario Monicelli, Elio Petri, Dino Risi, Roberto Rossellini, Mario Soldati, Luchino Visconti o Damiano Damiani.

    La única película española en la que Zavattini participó fue Piruetas juveniles (1943) de Giancarlo Capelli.



    Selección de poemas de Cesare Zavattini/Cobijarme en una palabra (Bartleby, 2016. Traducción de Juan Vicente Piqueras)



    MEI TASÉR

    Véta véta, cus’èla? Mei tasér.
    An vrés mia disturbà chi du là
    chi è dré a gusars’ in mès a l’erba.



    MEGLIO TACERE

    Vita vita, cos’è? Meglio tacere.
    Non vorrei disturbare quei due là
    che si stanno chiavando in mezzo all’erba.



    MEJOR CALLAR

    Ay, la vida, ¿qué es? Mejor callar.
    No quisiera molestar a aquellos dos
    que están gozando en la hierba.



    DIU

    Diu al ghé.
    S’a ghé la figa al ghé.
    Sul lö al pudeva invantà
    na roba acsé
    cla pias a töti a töti
    in ogni luogo,
    ag pansom anca s’an s’ag pensa mia,
    apena ca t’la tochi a cambióm facia.
    Che mument! long o curt al saióm gnanca.
    La fa anc di miracui,
    par ciamala
    an möt
    a ghé turnà la vus.
    Ah s’a pudés spiegaram ma
    l’è dificil
    cme parlà dal nasar e dal murir.



    DIO.

    Dio c’è.
    Se c’è la fica c’è.
    Solo lui poteva inventare una cosa così,
    che piace a tutti a tutti
    in ogni luogo,
    ci pensiamo anche se non ci pensi,
    appena tu la tocchi cambi faccia.
    Che momento, lungo o corto non si sa.
    Fa anche dei miracoli,
    un muto
    per chiamarla
    gli è tornata la voce.
    Ah se potessi spiegarmi ma
    è difficile
    come parlare del nascere e del morire.



    DIOS

    Dios existe.
    Si existe el coño, existe.
    Sólo él podía inventar una cosa así,
    que les gusta a todos, a todos
    en todas partes,
    que piensas en él hasta cuando no piensas
    y si lo tocas te cambia la cara.
    ¡Qué momento! Largo, corto, no se sabe.
    Hace incluso milagros:
    sé de un mudo
    que recobró la voz
    para nombrarlo.
    Ay, si pudiera explicarme,
    pero es difícil
    como hablar del nacer y del morir.



    LA BASA

    O vést an funeral acsé puvrét
    c’an ghéra gnanc’al mort
    dentr’in dla casa.
    La gent adré i sigava.
    A sigava anca mé
    senza savé al parché
    in mes a la fümana.



    LA BASSA

    Ho visto un funerale
    così povero
    che non c’era neanche
    il morto nella cassa.
    La gente dietro piangeva,
    piangevo anch’io
    senza sapere il perché
    in mezzo alla nebbia.



    LA BASSA

    Una vez vi un funeral tan pobre
    que no había ni muerto en el ataúd.
    La gente iba detrás llorando.
    Iba llorando yo también
    sin saber por qué
    a través de la niebla.



    CHI PASA DAL ME PAES AD NOT

    Chi pasa dal me paes ad not al pensa
    costi i é fora ad töt, in dn’atar mond.
    Nisön inguinarés in stu silensi
    che dés chi stava propria in sti ca ché,
    tant zuvan ch’i é ancor viv li madr’e i padar,
    i ià impicà
    pochi dé pröma della pace.



    CHI PASSA DI NOTTE DAL MIO PAESE

    Chi passa di notte dal mio paese pensa
    questi sono fuori di tutto, in un altro mondo.
    Nessun indovinerebbe
    in tanto silenzio
    che dieci che stavano proprio in queste case qui,
    tanto giovani che sono ancora vivi madri e padri,
    li hanno impiccati
    pochi giorni prima della pace.



    SI ALGUIEN PASA DE NOCHE POR MI PUEBLO

    Si alguien pasa de noche por mi pueblo
    puede pensar éstos viven lejos de todo, en otro mundo.
    Nadie imaginaría en medio de este silencio
    que a diez de los que habitaban estas casas,
    tan jóvenes que aún viven
    sus padres y sus madres,
    los colgaron
    pocos días antes de que llegara la paz.





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    Pilar de Vicente-Gella 

    Pilar de Vicente-Gella Capo nace en Zaragoza (España) en el año 1948, aunque posteriormente se traslada a vivir a Madrid,falleciendo en el año 2016.

    Desde muy pequeña tiene una fuerte inclinación por las artes, concretamente su vocación se encuentre dividida entre la danza y la poesía.

    Con veinte años, formó parte de la compañía de teatro de la Ópera de Montecarlo.

    Recibió el primer Premio de Poesía "Nicolás del Hierro".

    Se mueren, de estío, los alcores...

    Se me mueren, de estío, los alcores
    que cuando me encontraba con tus manos
    la garza alzaba el vuelo
    y gemían las aguas, ya tan puras,
    de tus dedos al roce.
    Apriétame el calor de este verano
    como inútil promesa.
    Fue fugaz tu destino
    encallando en mi vida adormecida.
    No conozco el color de las plegarias.
    Pero ruego a los cielos, si aún existen,
    que no olvides por siempre
    aquel único gramo de locura.


    ADIÓS A LA POETA Y EX BAILARINA

    PILAR DE VICENTE-GELLA

    Pilar de Vicente-Gella acaba de fallecer en Madrid, sentada en un sofá de su casa, de un infarto al corazón. Poeta y narradora, había publicado una larga docena de libros, diez poemarios y tres volúmenes en prosa, el primero de ellos, de narraciones, apareció en Heraldo de Aragón: ‘El trasplante y otras narraciones para casi adultos’ (1981). Esta mujer de mundo, viajera y sensible, que adoraba la música, la poesía y las bellas artes en general, había nacido en Zaragoza en 1942, un día de San Jorge. Pronto despuntó como bailarina de ballet clásico. Estudió en su ciudad, en París, en Cannes y Montecarlo, y en la temporada 1967-1968 integró la compañía del Ballet de la Ópera de Montecarlo. Se casó con el diplomático Fausto Navarro y eso la llevó a vivir en distintos lugares del mundo: París, Liverpool, la India, etc., hasta que se instaló en Madrid.

    Si el ballet fue la pasión de su juventud, la literatura iba a ser su auténtica vocación, y en particular la poesía, llena de emoción, de tersura, centrada en los grandes temas: el amor (“Amar es el verbo. El resto, incidencias del paisaje”), el paisaje, la palabra (“La palabra es un arma casi silenciosa”), el recuerdo de la infancia, los sueños, el universo familiar, la pulsión de la belleza, la serenidad de los recuerdos, etc., el paso del tiempo. Por ejemplo, en su libro ‘A contratiempo’, de poesía y aforismos, escribió: “No matéis nunca el tiempo. Ya se toma él la molestia de matarnos”. Algunos de sus colecciones líricas son: ‘La eterna prometida’ (Andrómeda, 1987), ‘Cuarto creciente’ (Andrómeda, 1990), que es su particular homenaje a la poesía árabe y que se presentó en la Biblioteca Nacional, ‘En el frágil costado de la infancia’ (Diputación de Zaragoza, 2000), ‘Réquiem de julio’ (Torremozas, 2006), un libro dedicado casi por completo a su amigo el poeta de los 50  Claudio Rodríguez, que moría demasiado pronto en un hospital de Madrid. “Hoy, catorce de julio. / Y Claudio se nos muere, poco a poco, / entre sábanas tersas”.

           No podemos olvidarnos de su novela ‘Por amor a Wolfgang Amadeus’ (Grupo Libro 88, 1998), centrada en Mozart. En el pasado 2015 publicó dos nuevos libros: ‘Tornaviaje’ y ‘A contratiempo’, este dedicado a sus nietos, ambos en Torremozas. Pilar de Vicente-Gella había participado en numerosas revistas, en diarios como HERALDO (recuerda su gran amigo Alfredo Castellón que mandaba crónicas y reportajes cuando vivía en la India), fue seleccionada por Ángel Guinda para su antología de poetas aragonesas, ‘Yin’, en Olifante y había sido traducida al francés, al portugués y al inglés, entre otras lenguas. Ha sido incinerada y fue despedida en una capilla de San Antonio de la Florida, territorio de su amado Goya. Sirvan sus propios versos de adiós: “No conozco el color de las plegarias. / Pero ruego a los cielos, si aún existen, / que no olvides por siempre / aquel único gramo de locura”. 




    De
    LA CASA ABANDONADA
    Madrid: Ediciones Torremozas, 1995.

    6

    Tú casa, cautério de otras horas, hoy caudal
    de vacío y de llanto
    ¿donde irás este dia?
    ¿Dónde tus blancos muros se asentarán indemines,
    ajenos a nosotros?
    ¿Qué manos, qué quejidos te rozarán la piel?
    Eras como el castillo que me conto en mi infância
    el verbo de mi madre,
    en las anochecidas tan privadas de luna,
    cuando el piano en la sala,
    rezaba con Beethoven
    y una algarabía de pan y chocolate
    me manchaba las manos.
    Eras urna que, dócil, intentaba el refugio.
    Eras almud que, suave, aceptaba mi siembra.
    Y hoy han muerto casi todos tus habitantes.
    Sólo yo permanezco
    si es salvarse de muerte este vivir cegado.
    Resta mi voz tan solo.
    Esa voz que atenaza
    la blancura tan gris
    de tus cuatro paredes.
    Y te ruega, te grita, te impone: no olvides.
    Casa, recuerda siempre a quienes te habitamos.
    En ti seremos sombras
    que abriguen tus pasillos.
    De nuevo otorga voz
    a aquello que em ti mueren.
    Y yo que vivo aún
    — si vivir se pudiera con tanta muerte atrás
    atándome los pulsos —
    habré de bendecir
    para siempre la puerta que fue mía.


    10

    ¡Qué lejanas horas
    en que pudiera amar a padre y madre!
    Habiada de sombra está la casa.
    En cada leve quicio
    un crisantemo llora su letargo.
    ¿Y por qué tan altivos corredores
    aún protegen mi melancolia?
    Tal vez perdura el milagro del verbo
    arropado por las blancas paredes.
    Tal vez, em mi renuncia,
    creo oir el bramido de la casa
    protegiendo mis manos de tantas flores muertas.


    19

    Aún me veo perdida entre grandes alturas
    que tus techos urgían>
    Menina torpe y ciega, como una muñeca
    a quien todos quisieran.
    Bajo aquella gran mesa que el comedor centraba
    yo tenia refugio. 
    Todo allí fue posible.
    Peter, Alicia, el Gato fueron mis compañeros.
    Mis únicos amigos
    con los que compartir
    el chocolate oscuro
    o la manzana tersa. Ahora tu soledad
    es igual a la mia.
    Y tu te deshabitas
    sin que yo haya aprendido con la vida a habitarme.


    26

    No partas, corazón, en esta noche
    en que el tibio refugio, por poco, nos deserta.
    Ni en furtivos amores halles cauce
    que no redima aún
    sus techos ni mis labios.
    Sola habrás de seguir, estrella mía,
    limitándome el paso y el sendero.
    Ni un amor fugitivo,
    ni sombra de hogar,
    que fuera cual cobijo de tus horas
    te arroparán la senda.
    ¿Qué suenãs, todavia, corazón
    si la vida es un campo en que las densas ramas
    rehuyen de su fruto?



    -De ‘Réquiem de julio’ (Torremozas, 2006)


    Hoy, catorce de julio

    Hoy, catorce de julio. Clínica del Rosario.
    Y Claudio se nos muere, poco a poco,
    entre sábanas tersas.
    Tan blancas, tan lavadas,
    más blancas que sus sienes
    teñidas de azabache.
    Su rostro ya ha adquirido ese gris macilento
    que nos aguarda a todos, pues la muerte es cercana.
    Me ha reconocido.
    Ha dicho algo.
    Tal vez fuera importan, o así creo.
    Tal vez su despedida.
    Mas no logro raptar todo su verbo.
    Me quedo sin el último mensaje.
    Cojo el cincuenta y uno. Príncipe de Vergara.
    Llego a Alcalá. Gran Vía.
    Y ni siquiera llueve en esta hora.
    Espero mi transporte.
    Enciendo mi suicidio en un cigarro.
    Y ahora me doy cuenta de que tanta tristeza
    humedece mis ojos
    como un río pequeño que no tuviera orillas.



    DESPEDIDA DE CRISTINA VIZCAÍNO: 

    Pilar de Vicente-Gella, Piluca para los amigos, fue una mujer extraordinaria, de un  gran corazón inteligente. Valiente para ser siempre ella misma respetando y amando a los demás. Fue rebelde y amable, independiente y generosa. Sabía dar y recibir. Amaba el arte y lo creaba. Nos ha dejado mucho y por eso siempre estará con todos nosotros. Dejó escrito: "Moriré realmente el dia en el que, aquellos que me aman borren mi palabra".


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    Blanca Victoria de Lecea

    Madrid, España, 1991

    Ha aparecido en diversos fanzines digitales (Por Qué Tiemblan, Absurdo, Tea Herética o Descotazar), páginas web (como Errr-magazine, New Spleen, VOCES The idealist, TPA o Digo.Palabra.txt) y en los libros de antología poética El país de los poetas, Anónimos 2.3 y Versos en el aire. Es Periodista Cultural en Drugstore Magazine, escribe para la revista Contrapunto de la Universidad de Alcalá y en uvedelecea.


    Sitios que al mismo tiempo hablan de recuerdos 
    diferentes

    Él me hablaba de quién realmente había ganado la segunda guerra mundial.
    Y yo le miraba a base de susurros de antiguas complicidades.

    Incapaz de aguantar la concentración,
    imaginaba cómo sería discutir con él
    la sutil diferencia
    entre la angustia y la melancolía,
    o si prefería tener perros o hijos
    o si quería abrazarme el tiempo que nos quedaba
    por compartir.

    Ésta última se la escribí con una caricia
    pero él prefirió seguir con la guerra.


    Avería de escombros

    Marcando el linde:

    Filos blancos en el albornoz
    Figura varada y muda
    Desamparada

    Furgoneta apostatada
    o perro abatido

    Mísera tristeza
    sumida en el abandono
    de unos chistes sin gracia

    Fluido de grana
    Olor de orines

    Vagabunda repulsión,
    rugir de trueno delirante
    en la madrugada

    cucaracha kafkiana
    que arma errabundas miradas

    zumbido de mosca
    que cierra cualquier puerta
    y separa estancias.

    :Limitando el vínculo


    El motor se para

    Alcanza el umbral y resbalan los cuerpos de las bicicletas. Se sumergen y despeñan al suelo.
    No se puede seguir eligiendo libros en las bibliotecas. Se ahogan los lactantes arriados.
    No se puede seguir tirando de piedras. Se quiebran y derraman los afectos.
    No se pueden dar más pasos. Fundieron las fuerzas.


    Amasijo devorado por el ciego latido

    ¿Quién te anida? Consulto al retrato
    Ningún temblor en el resplandor deshabitado del sur
    La imagen que soy ignora mi presencia
    Y no sé quién responde:

    Ecos caídos de lejanos transitares.

    Han entrado las termitas derramando denso oleaje,
    por las costuras, se ve lo negro.

    El felpudo se convirtió en envoltorio y no hay madre.

    Quedaron las dunas, los huérfanos huecos en el lecho deshojado.

    Eres
    esta Caverna lanzada al velo del vacío, al olvido del delirio



    Recalcitrar. Resistir con tenacidad a quien se debe obedecer

    El absoluto
    control
    estúpido
    de su madre

    sobre cualquier movimiento
    que emita su hija.

    Y si la madre está fuera
    es su fantasma el que está dentro.

    La hija sabe
    que hasta que la hija no muera
    y no muera la hija de la hija
    no morirá su madre

    o que nunca morirá
    si seguimos bajo esta
    atávica
    lluvia.

    Pero los fantasmas de las madres
    siguen salvando el vacío
    entre suelo y puerta,
    latigando al aire, hendiendo
    la celosía.

    Logran
    pasar.

    Hedionda existencia, lustrada con jabón,
    pero hediondo lo caminado
    al acostarse,
    hedionda la herida
    al abrir las piernas,
    hedionda la boca
    escuchándose a sí misma.

    Hedionda
    existencia.

    Y se repite para sí;

    Romper

    la Soga

    Ancestral


    Abandono

    Dejarse mecer
    por la brisa de la ola y, dar suaves vueltas de campana
    una tras otra. Aterrizar,
    dulcemente y
    a cuatro ruedas, en
    una
    nube
    negra.




    .

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  • 05/11/16--07:52: INÉS PARRA [18.681]

  • Inés Parra

    México, D.F., 1976
    Licenciada en Comunicación por la UNAM. Algunos de sus textos han aparecido en revistas literarias como Curia, Deriva y La Siega de Madrid, España; en el Periódico de poesía de la UNAM, así como en la Antología Hasta agotar la existencia II de la editorial Resistencia en 2004. Tiene publicado el libro Pequeña Sonámbula, editorial Fridaura 2006, y ese mismo año obtuvo la beca Artes Por Todas Partes por su espectáculo de danza y poesía Pequeña Sonámbula. En el 2010 obtuvo la beca Red para el Desarrollo Cultural Comunitario del Gobierno del Distrito Federal por su espectáculo de poesía y danza: “Luz, luz enemiga”. En el 2011 publico su segundo libro de poesía Música de violín para suicidas en la Editorial Verso Destierro.


                                 Para A. P.

    Soy demasiado femenina para
    alcanzar la estatura de tus huesos,
    La mueca de esa fotografía en blanco
    Donde la muerte está a punto
    de seducirte.
    Mi madre no me llamó Alejandra,
    Me nombró niebla,
    Y llenó mis rojos cabellos
    de soles agonizando;
    Aprendí a pisar con mis zapatillas
    de lluvia lo más negro de la noche,
    Todo, mientras veía a tu sombra
    hurgar el cráneo del silencio,
    Y descubrí que para hablar de luz
    Hay que sacarte de entre los muertos.

      


    De Pequeña sonámbula



    Traía en la mirada el cansancio de los muertos,
    La sed de los condenados.
    Se vio sin lengua,
    No volvería a gemir en las ventanas del abismo...

    No comerás de mi lengua la palabra tumba,
    No pasarás entre el nudo del suicida.
    El silencio será la jaula exacta de tu bestia.
    Señora tragedia,
    Señora lamento,
    Esconde las flores lloronas que escurren de tus piernas,
    Esconde esa carta firmada por mi polvo.

    No me verás hueso herido entre las astillas de tu corazón,
    No me verás lluvia en el desolado paisaje de los que penan.
    Señora miedo,
    reza de lejos la letanía del infierno,
    Llama a tus fieles perras,
    Es hora de que abandonen las paredes,
    Es hora de que dejen libre al espejo.

    No me verás llorando entre amapolas,
    No me verás tumbada entre claveles.
    Ruega, para que me abandonen las hienas,
    Ruega, para que no le prenda fuego a tu sombra,
    Señora tragedia,
    Escapa hacia las ruinas del olvido,
    Ahí la tumba,
    Ahí el manzano que alimentará a tus bestias.



    *


    Una de ellas, una de ellas, una de mis cartas,
    Te llevará la noticia: he muerto.
    Sólo así reanudaremos nuestra correspondencia.

    Perder la razón en las ojeras
    De un hospital moribundo,
    Perder el vientre entre mujeres
    Que dan a luz a estrellas ciegas,
    Perder la cabeza en la habitación
    Donde Dios habla secretamente con la muerte.

    ¿Te has olvidado de mí, señor?
    Si fuiste tú quien sembró esta flor
    Que no se atrevió a nombrarte.

    Que paren de llorar las paredes,
    Que los árboles ya no canten la canción de lluvia.
    Me duele la sangre,
    El espinado esqueleto de mi amor.
    Que venga la enfermera
    Y pinte mis labios de locura.

    En estos pasillos se habla de cicatrices,
    En esta blancura sólo vive la mancha de la ausencia.
    Ángeles púrpura detienen mis piernas,
    Quiero irme,
    Quiero ver de nuevo el triste rostro de sol.

    ¿A qué hora comenzaron a llorar los árboles?
    ¿Quién los ha dejado entrar por la ventana?

    Perder la razón delirando entre fantasmas,
    Llamando a mi madre,
    Blasfemando diminutos cadáveres,
    Llenando el hueco de mi vientre
    Con amarillas amapolas
    Para que me dejen salir,
    Para que me dejen de nuevo jugar
    Al amor,
    A la dama triste del hospital
    Atada en una cama.



    *


    Ella es un espejo que al llegar la noche
    Corre en busca de un rostro.
    Ella sueña que en su vientre juegan muñecas,
    Mueve con sus lágrimas la cuna del hijo que nunca estuvo.

    Ella lleva bestias en su herida,
    Les incendia la boca a los fantasmas,
    Destroza las lunas con lo bruma de su diente.

    Ella en su desesperación deshuesa flores,
    Dibuja ángeles en los labios de las sombras.

    Ella ama a los manzanos que crecen de sus ojos,
    Abre la luz,
                             Ahoga al miedo.
                                        Ella es un espejo,
    El astillado rostro en que se mira la muerte.



    *


    Ya no soy ni seré la calavera azul de tu tristeza,
    No seré ese puñado de llorones huesos
    Que locos arden por las calles de la rabia.

    Seré, compañero, aquella que hilvana la sombra
    A cuanto ángel pasa y blasfema por tus ojos,
    Esa que en la tormenta junta nubes
    Para mover las barcas del olvido.

    No seré la sonámbula,
    La que asesina espejos,
    La que carga en sus labios los blanquísimos
    Suspiros de una necia muerte.

    Ya no soy ni seré el esqueleto roto,
    La mordida justa de un corazón ladrante.

    (En algún lugar, no lejano al abismo,
    Suenan las notas de odio
    Que me enseñaste para ahuyentar la sombra).



    *


    Aquí estoy con mi calavera de siempre
    Y mis dudas rutinarias peinadas por la herrumbre.
    Con mis huesos ya lejanos
    Y las espinas apunto de volar.

    Estoy con mi gemela manera
    De no entender la noche,
    Con mi profunda garra atada
                                                    A nubes y peldaños,
    Y la memoria tuerta por las mariposas.

    No dejo de estar aunque tu hueco deje suelta a la fiera,
    Y mi sombra duerma
    En el florido cadáver de tus cartas.

    Nunca olvido que mi lluvia es muy bestia
    Y que anda
    Entre el sueño y la garra,
    Haciendo eco en tu niebla.



    *


    Dime, amado, ¿por qué las fotografías callan?,
    ¿Por qué el viento del norte en sus labios?.
    Dime, amado, ¿por qué el retrato del espejo canta?

    Clamo y lloro para que sean las fotografías las que se enfermen,
    Y sufran esta angustia de niebla que llevo en el rostro.

    Alguien le robó la voz a tus besos,
    Acuchilló mi sombra mientras dormía.
    Dime amado, ¿por qué no despierto?.



    *


    A los que no duermen se les llenan
    Los ojos de sonámbulos girasoles,
    Tulipanes enloquecidos les devoran los sueños,
    La sombra.
    Soles extraños les queman el esqueleto,
                                                    El miedo.

    Lo terrible de la luz
                            Crece bajo sus párpados.




    Del libro inédito: Sonata para invierno

              
    V

    Tú que sólo sabes de oscuridad,
    dame la mano,
    y que la música detenga la tarde.
    Las cuerdas del violín se tensarán sobre mi vientre,
    el mar agitará lo azul de sus cabellos.
    Todo será tormenta
    para que tu primer rayo caiga,
    como el llanto de tu ojo aún sumido
    en el vientre de la noche.

              
    VI

    A las palabras tristísimas ni la lluvia se las lleva.
    Es tu llanto el que baña los ojos de las flores.
    La amargura de los días ni con el pan
    y el agua se borra.
    Eres dueño de la borrasca que me ata las manos a la noche,
    a esa madrugada en donde el cielo perdió la razón
    y hubo una loca para cada estrella.

              
    XVII

    Ni época,
    ni tiempo.
    Sólo te bastó el amor lleno de golondrinas tras la ventana
    y domingos azules de frío.
    Hubo una vez una mujer que amo a un hombre
    que no recordaba el nacimiento de su sombra;
    que sólo recordaba la neblina en los ojos de su madre
    y esa flor que sembró en sus manos para no temerle a la muerte.



    .

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  • 05/11/16--08:05: DIANA GALVÁN [18.682]

  • Diana Galván

    México, D.F., 1996
    Cursó sus estudios de bachillerato en la Escuela Moderna Americana. Actualmente estudia Biología en la Facultad de Ciencias. Empezó a escribir sus primeros cuentos a los ocho años, e incursionó en la poesía durante la adolescencia. Escribir es un elemento vital, de purga, de creación y de vida misma para ella: no hay mundo sin poesía.


    Nacimiento

    Abro el contorno de mis labios
    y encuentro un camino.

    En la penumbra del relámpago,
    escondo mi grito:

    ¿Pero qué me importa?

    Me siento yo, pero soy mujer
    cuando me ven, cuando me sienten. Soy mujer
    cuando me vuelvo mujer; pero yo
    sólo soy.

    Y soy efímera, y soy ausente y soy lo
    que me vuelvo y lo que
    la penumbra de un relámpago
    me alumbre.

                                       ¡Nitrógeno!

    Con el murmullo del restriego
    de la yunta universal,
    me surcan el ombligo:
    el centro de un mundo, mi mundo.
    Planto mis pies
    sobre la tierra
    virgen de luz y de lluvia. Pero yo, que
    sangro con el diluvio de los días, que
    sangro la fértil semilla sobre mi vientre
    gordo, desbordante,
    [yo, la Venus desnuda,
    voluptuosa mujer de arcilla]
    me hundo en la tierra y semillo
    la vida;
    de luz y de lluvia universal.
    Me corro húmeda y huelo las raíces
    de un frijol negro, verde,
    luminoso.
    Y mis dedos sepultan, y mi
    cuerpo desparramado
    desborda sobre éste,
                          el peor de los mundos posibles.



    Momento

    Hoy me pintaré los labios de rojo púrpura
    para besarme los párpados dormidos
    en el crepúsculo.

    Llevaré la sombra de mi cuerpo
    caminando con la espina
    torcida del ánimo
    y del ánimo me la
    llevaré lejos, hasta que me canse.

    Caminaremos las dos
    arrastrando los contornos
    sin transparencia; seremos
    aquella sucesión infinita de puntos
    y nos conformaremos
    en la finita limitación de los cuerpos.

    Iré pintada de los labios
    y escurriré con palabras
    para pronunciar el silencio.
    Aquella sombra mía esculpirá
    mis pasos y se volverá la huella
    de un sonido continuo, sin pausa.
    Se volverán surcos en tonos y
    tonos en lenguas, y vestiré
    con calderones el tiempo de mis
    pulsos prolongando la armonía,
    agotando la suerte
    de no terminar nunca.



    Al borde

    Una mujer afila
    el encaje del
    vestido.

    Lo lleva a las caderas y
    sus senos se desnudan
    con el brillo
    del deseo.

    Una mujer afila
    su sonrisa

    y le brillan los dientes
    como el sudor
    resbalando en sus rodillas.

    El ombligo se lo tuerce con
    los dedos

    y abre los ojos
    para abrirme el cuerpo.


    Amanecer

    Escucho en tu silencio
    el quiebre de la hierba
    fría, como en las mañanas de
    verano.

    En las plantas de los pies
    el rocío me sangra
    gota a gota.

    Mirada amarilla
    reflejada en las paredes
    de carne cruda.
    Crudacrudacrudacruda
    en los rincones
    alumbrados de fuego
    negro
    azul
    y blanco.

    Sólo escucho este silencio
    y truena como el crujir de
    los nudillos;
    se rompe la hierba
    porque  caminas sobre ella
    medio sonámbula.



    Yo ante mí

    Me descubro ante
    la oscuridad de la noche

    inmensa, un océano
    poblado de luces
    y recuerdos

    imbricados en mi
    piel de escama,
    en mi piel jaula.

    Me desnudo una por una.
    Caen mis láminas,
    memorias cartílago.

    Me descubro ante la noche
    sintiéndome
    como pez fuera del agua.

    Como una gota de lluvia,
    te resbalas por mi cuerpo.
    Eres sudor, y se escurre
    indeciso como un primer beso
    tu susurro sobre mis labios.

    ¿Acaso nuestro reflejo
    —sobre ventanas púrpuras—
    se vuelve el recuerdo triste
    que recordaremos después?

    ¿O serán nuestras miradas
    las que luego nos persigan
    y nos recuerden a esta
    gota de lluvia?





    .

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  • 05/11/16--08:12: IVÁN ARTALEJO [18.683]

  • Iván Artalejo

    Chihuahua, Chihuahua, México  1990
    Escritor. Trilingüe. Publica sus primeros poemas en la antología poética Suversos en Chihuahua, Chihuahua, en Octubre de 2014. Ha participado y ha sido publicado en varios concursos literarios a nivel nacional e internacional (España y Francia), así como en colaboraciones con poetas de distintos países de Latinoamérica. Miembro activo del movimiento Poesía Norteña con sede en Chihuahua, Chihuahua. Próximo a ingresar a la carrera de psicología clínica.


    ETERNIDAD

    Ninguna eternidad como la nuestra.
    Ninguna eternidad como la tuya en mi vida.
    Ninguna eternidad como la tuya, mi vida.
    Ninguna eternidad como la tuya.
    Ninguna eternidad.
    Ninguna eternidad que se diluya.
    Ninguna eternidad que se nos escape, vida.
    Somos eternidad, la vida nos los demuestra.
    Ninguna eternidad, vida mía, como la nuestra.




    GOTAS DE LLUVIA

    Somos frágiles gotas de lluvia, gotas de lluvia que se deshacen en el tiempo; olor a humedad que se lleva consigo la melancolía y el viento. Somos frágil llovizna cuyo destino alcanza al chocar contra el suelo; frágil llovizna que quiere arrasar con la tierra cual si fuese fuerte aguacero, pero no somos más que endebles gotas de lluvia atrapadas en la borrasca. Lluvia. Somos lluvia. Frágiles gotas de lluvia salidas de un ser supremo, concebidas en las tormentosas y oscuras nubes de su pensamiento.




    SUEÑOS

    Los sueños no son más que alucinaciones que derivan de nuestros más profundos deseos. Algunos sueñan mientras duermen, otros soñamos estando despiertos. Con esto en mente, te puedo decir que eres tú la alucinación más hermosa, más constante, y más recurrente que he tenido en mi vida.




    EL CENTRO DEL UNIVERSO

    Su ombligo es el centro del universo, el centro de mi universo. El observarla dormir, sabiendo que abrirá de nuevo esos ojos castaños, para poder reflejarme en ellos, es un milagro para mí. El sólo escucharla respirar es un milagro para mí. Ni viviendo otras cien vidas podré llegar a agradecer el haber coincidido con ella en ésta.




    SOLEDAD INFINITA

    La soledad llega de nuevo, toca a mi puerta y se desliza a mi lado aún sin siquiera respoder su llamado. Se me trepa a la espalda, se me mete en los ojos, se me mete en el alma, soledad: el consuelo de los locos. Soledad infinita. Tormenta aquí dentro, tranquilidad allá afuera. Podría morir esta noche y nadie vendría, y el eco de mis recuerdos en la memoria de absolutamente nadie resonaría. ¡Oh soledad infinita! Al menos tú me acompañas en ésta, mi última noche…





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