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  • 04/02/17--00:22: REN HANG [20.062]
  • El poeta y fotógrafo chino Ren Hang, en una imagen publicada en su Facebook.


    REN HANG

    30 de marzo de 1987, Jilin, República Popular China - 24 de febrero de 2017, Pekín, República Popular China

    Ren Hang nació en Jilin, una ciudad situada al noreste del país, en 1987 y con 18 años emprendió su carrera como fotógrafo, cuando se dio cuenta de que las clases de publicidad que estaba cursando les aburrían sumamente. Su trabajo se caracteriza por un estilo sencillo, directo y natural, muy cercano a la metáfora poética y a la locura como herramientas capaces de poner en tela de juicio los valores tradicionales y los significados del cuerpo normativo, en un diálogo constante entre la belleza y la decadencia. Todo esto en un contexto socio-político y cultural hostil que le costó varias veces la cárcel. De hecho, el gobierno chino censuró su obra por poner de relieve temas candentes como la desnudez, el género y la homosexualidad. Su apuesta queer ha sido apoyada por artistas de la talla de Ai Weiwei que, por ejemplo, en 2013, lo seleccionó para participar en la muestra colectiva Fuck off 2.

    Al igual que su fotografía, también sus poemas son flechas que exhiben al desnudo toda la luz de un cuerpo que se apaga. Ren Hang sufría de una depresión crónica que lo llevó al suicidio el día 24 de febrero de 2017, mientras estaba de gira con su última exposición en Berlín. En sus versos escribe sobre el dolor, la pérdida, el desamor de una forma limpia y tajante, mezclando temas clásicos de la poesía popular china (como la naturaleza y su relación con el ser humano) con imágenes secas y directas propias de la vida cotidiana de un joven asiático en pleno siglo XXI, siempre con un lenguaje lúcido y espontáneo. Nos deja con estas palabras: “Si la vida es un abismo sin fondo, cuando me atreve a saltar la caída infinita también será una manera de volar”.

    Ángelo Néstore

    http://latribu.info/poesia/ren-hang-toda-la-luz-los-cuerpos-se-apagan/


    A continuación, una selección de las traducciones de sus últimos poemas publicados antes de que se quitara la vida:



    《爱情》

    我买一把刀
    我们可以共用
    如果你不爱我了
    我就杀掉你
    如果我不爱你了
    你就杀掉我



    AMOR

    He comprado un cuchillo
    que ambos podemos usar.
    Si dejas de amarme
    entonces te mataré.
    Si dejo de amarte
    entonces me matarás.

    04.01.2017



    《爱情》

    你不在我身边的时候
    我想去找很多陌生人做爱
    然后再打电话全都告诉你

    如果你愤怒
    你越愤怒
    我才越感到安稳




    AMOR

    Cada vez que no estás a mi lado
    quiero ir en busca de cualquier extraño para hacerle el amor,
    luego llamarte y contártelo todo.

    Y si eso te pone furioso
    cuanto más lo estés
    más a salvo me sentiré yo.

    04.01.2017



    《爱情》

    我回头
    你还站在那里
    我又回头
    你还站在那里

    我再回头
    门关上了
    我看不到你
    但是我知道
    你还站在那里



    Me di la vuelta
    y aún estabas allí.
    Me di la vuelta otra vez
    y aún estabas allí.

    Me di la vuelta una vez más
    y la puerta ya estaba cerrada.
    No te veo
    pero yo sé
    que aún estás allí.

    04.01.2017





    《爱情》

    我知道
    我会爱你
    可是我怎么
    也想不到
    你也会爱我

    更让我不敢
    相信的是
    你竟然也是
    这样想的




    Sé que
    voy a amarte
    pero realmente
    nunca pensé
    que tú también me amarías a mí.

    Me parece
    aún más increíble creer
    que tú también
    pensabas lo mismo.

    04.01.2017






    《爱情》

    鸟会不会飞着飞着就死了
    死了就停在那里
    像一只悬空的标本

    人会不会走着走着就死了
    在路口等红灯的时候就死了
    死了还站在那里
    像一棵树在冬天死了
    也不会马上被人发现

    想到你
    我真的好痛苦



    Un pájaro también podría morir volando:
    una vez muerto se queda allí, quieto,
    como un arquetipo en el aire.

    Un hombre también podría morir andando:
    en un cruce muere esperando frente al rojo del semáforo.
    Una vez muerto sigue allí,
    como un árbol que perece en invierno
    y cuya muerte nadie descubrirá en seguida.

    Pensar en ti
    me produce mucho dolor.

    04.01.2017





    《爱情》

    我看着你
    还是会怕你会消失
    我抱着你
    还是会怕你会消失

    月亮不会消失
    太阳不会消失

    即使阴天
    即使你抬头看不到它们
    你也知道它们没有消失

    (我只有这样安慰自己)



    Te estoy mirando
    pero sigo temiendo que desaparezcas
    Te estoy abrazando
    pero sigo temiendo que desaparezcas.

    La luna no puede desaparecer.
    El sol no puede desaparecer.

    Aunque esté nublado,
    aunque no puedas verlos al levantar la cabeza,
    sabes que no han desaparecido.
    (Eso es lo único que me infunde cierto consuelo).

    04.01.2017








    LA INESPERADA MUERTE, CON 29 AÑOS, DEL POETA Y FOTÓGRAFO CHINO MÁS CONTROVERTIDO

    Apadrinado por Ai Weiwei y enfrentado al gobierno chino por su arte arriesgado, Ren Hang vivía su momento de explosión.

    Por CARLOS PRIMO

    La última foto que él mismo publicó en su Instagram está realizada dos días antes de morir. Se encontraba justo en el momento de explotar artísticamente. 2017 iba a ser el año de la consagración del artista chino Ren Hang. Casi de forma simultánea, el pasado enero el museo FOAM de Ámsterdam y el Museo de Fotografía de Estocolmo le dedicaban sendas exposiciones monográficas. Los medios hablaban de él, su obra se cotizaba al alza y, esta misma semana, la editorial de referencia Taschen publicaba un volumen dedicado íntegramente a su obra, algo sorprendente para un artista tan joven.

    Y, de repente, el pasado jueves, un mes antes de cumplir los treinta años, Ren Hang fallecía inesperadamente. Lo anunció el diario belga De Morgen, que aportaba un dato adicional procedente de "personas de su entorno": que el artista chino más prometedor de su generación se había suicidado en Berlín, donde estaba de paso por trabajo.

    "Una de mis exposiciones fue cancelada por el gobierno chino por su contenido sexual, y en otra ocasión un visitante escupió sobre una de mis fotos", declaró

    La noticia ha sumido en la perplejidad al mundo del arte. El mismísimo Ai Weiwei, considerado como uno de los artistas vivos más influyentes del mundo, había apadrinado a Ren Hang al incluirle en la terna de artistas emergentes chinos (y críticos con el régimen) que conformaban la exposición colectiva Fuck Off 2, celebrada en 2013 en el Groninger Museum.

    El joven fotógrafo solía hablar sin tapujos de su depresión. En su página web dejó constancia de esta enfermedad que, según todos los indicios, podría haberle llevado a atentar contra su vida. Bajo el título My depression se agrupan distintas anotaciones y poemas en chino en las que Hang apuntó sus obsesiones, su desesperación y sus crisis existenciales.


    Portada del libro que la editorial Taschen ha publicado estas semanas con la obra de Ren Hang.


    “Cada año pido el mismo deseo: morir antes”, escribió en una de sus últimas entradas en la popular red social china Weibo, publicada en enero, en vísperas del Año Nuevo chino. En ocasiones empleaba un lenguaje que recuerda que, además de artista plástico, se consideraba poeta. “Llevo tantos años intentando curarme, compartiendo mi yo entre el papel de médico y de enfermo”, dijo a mediados de 2016. “Si la vida es un abismo sin fondo, cuando salte, la caída sin fin será también una forma de volar”, añadió entonces. La editorial Taschen envió, antes de la muerte, una nota de prensa a los medios definiendo al artista así: "Hang es un rebelde atípico. De complexión delgada, tímido por naturaleza y propenso a episodios de depresión".

    Contra todo pronóstico, el reconocimiento internacional no le había traído sosiego, tal y como confesaba su editora, Dian Hanson, a la BBC. "Ren llevaba sumido en una profunda depresión desde octubre, y se había agravado por los acontecimientos políticos globales. Finalmente, el dolor ha sido demasiado para él".

    A pesar, incluso, de que el propio Hang negara estar interesado en hacer arte político, tal y como declaró a Dazed en 2015: "Las ideas políticas de mis imágenes no tienen nada que ver con China. Es la política china la que se empeña en obstaculizar mi trabajo".

    Sus fotografías experimentaban con el desnudo en un país que censura la pornografía desde 1949, y las autoridades no lo veían con buenos ojos. "Una de mis exposiciones fue cancelada por el gobierno chino por su contenido sexual, y en otra ocasión un visitante escupió sobre una de mis fotos", explicaba Hang a Vice. "Son solo dos ejemplos de los problemas que he tenido. Ningún medio chino publicará mis libros. Y me han arrestado mientras disparaba fotos en el exterior".

    Esta contradicción ha recorrido la trayectoria de Hang desde entonces: mostrar su obra en todo el mundo con la certeza de saber que nunca vería su trabajo expuesto en Pekín, la ciudad donde residía desde los 17 años. En 2013, el efecto Ai Weiwei cuajó y Hang participó en 15 exposiciones colectivas. Luego vendrían las individuales, en Amberes, Copenhague, Frankfurt, Nueva York, París o Viena.

    Recientemente, el influyente British Journal of Photography lo definía como "uno de los faros guía de la nueva generación de fotógrafos chinos". Y no era para menos: sus imágenes, impactantes y no siempre cómodas para el espectador, reflejan la hiperactividad creativa de un adolescente que empezó a fotografiar "por aburrimiento" a sus amigos de clase en su apartamento pequinés.


    El homoerotismo es una característica del arte de Ren Hang. En la imagen, su pareja, Jiaqi. TASCHEN

    El rasgo más llamativo a simple vista es la celebración absoluta de una sexualidad libre, desprovista de prejuicios y de convenciones. "Suelo retratar a mis amigos porque los desconocidos me ponen nervioso", solía afirmar. Lo interesante es que, ante su objetivo, los modelos asumían poses extravagantes sin atisbo de pudor.

    En sus imágenes, hombres y mujeres interactúan con naturalidad rodeados de extravagantes elementos de atrezzo: animales, alimentos y objetos cotidianos. Algunas fotografías ceden todo el protagonismo a los órganos sexuales de los protagonistas, pero otras evocan escenarios melancólicos: paisajes al atardecer, figuras rodeadas por una naturaleza salvaje, juegos acuáticos, incluso moda.



    Muchos de los modelos de Ren Hang eran fans que contactaban con él a través de las redes sociales.

    Ren Hang nació el 30 de marzo de 1987 en Nong'An, un suburbio de Changchung ubicado en la provincia china de Jilin famosa por su industria automovilística. Nunca estudió fotografía y solía emplear una cámara instantánea de forma intuitiva. "Nunca planeo mis sesiones", confesaba en 2013. "Las ideas me vienen sobre la marcha. No controlo mis pensamientos. Vienen con naturalidad". En eso, Ren Hang era genuinamente millennial. También en su empleo frenético de las redes sociales y los medios digitales. Compartía frecuentemente su trabajo con sus numerosos fans antes que con sus galeristas o editores, y concebía su página web como un diario personal en el que volcar sus obsesiones.

    Su editora, en una conversación con Hang con motivo de la publicación de la monografía de Taschen, le arrancaba una reflexión sobre la naturaleza del triunfo. "¿El éxito? No sé lo que significa", confesaba el fotógrafo. "Me gustaría que la vida transcurriera sin más. Suavemente".

    Finalmente, sus deseos no se han cumplido. Tras una trayectoria meteórica que le había traído el reconocimiento del mundo del arte, de la industria editorial e incluso de la cultura pop (colaboró con Frank Ocean en el fanzine Boys don't cry), el fallecimiento prematuro de Ren Hang en plena eclosión creativa y mediática es una noticia inesperada y dolorosa. Pero también el punto de partida de lo que promete ser una nueva leyenda del malditismo contemporáneo. Una de esas leyendas necesarias para recordar que, en ocasiones, ser genial no es fácil.















    -

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  • 04/02/17--09:03: MARÍA BASTARÓS [20.063]

  • MARÍA BASTARÓS

    María Bastarós Hernández. (Zaragoza, Aragón, España). Activista feminista, historiadora del arte, poeta, conferenciante, redactora y fanzinera; promotora de la plataforma cultural feminista QuiénCoñoEs y editora de su fanzine homónimo y del femzine Brochetas de Cosas Emocionantes. Ha ofrecido conferencias en centros como el CAAM en Las Palmas de Gran Canaria o la Universidad Complutense de Madrid, trabajado para el Museo Thyssen Bornemisza y colaborado con medios como Diagonal o Tentaciones, participa en el programa de radio de La Casa Encendida Academia Aquelarre y actualmente comisaría la exposición Muerte a los Grandes Relatos en la Sala Juana Francés de Zaragoza.


    Poemas de María Bastarós


    #AMIGAS I

    A veces sueño
    con la amiga feminista definitiva

    La conoceré en una rave
    se me acercará
    sigilosa
    con oscilantes pasos de Doctor Martens
    y un trozo de pastilla en la mano
    y me dirá:

    Toma tía
    un cuartito pa ti sola
    como la Virginia Woolf



    #PELUQUERÍA

    Hoy he ido a la peluquería a que me arreglaran el desastre que me hice anteayer, demasiado entusiasmada, con la tijera de uñas de mi madre. Le he dicho a la peluquera de prácticas, iguálalo un poco, pero déjalo por delante más largo, como una escalera. Me he agenciado una revista horrorosa sobre gente con mucho dinero a la que no conozco, y al rato, he levantado la cabeza, y allí estaba, mi pelo tuerto, si un pelo puede ser eso, todo ahuecado hacia arriba, y he dicho oye, qué coño es esto, no es lo que quería, me has entendido fatal. Y la peluquera, apurada, ¿Cómo lo querías? Pues recto, pero como en diagonal, sin capas, y ella, sin capas, pero no entiendo entonces, ¿qué te gusta? ¿escalonado o sin capas? porque has dicho escalonado, y sin capas no sería escalonado, sería como una rampa, y yo, anda apáñamelo, aunque haya que cortar más, y ella, pero qué te gusta, el pelo decapado, para peinarlo con picos, con cera, ¿eso te gusta? O el pelo recto, con menos volumen, como la chica de esta foto. ¿Qué te gusta? Decía señalando la imagen con la voz temblorosa. No quiero volver a fastidiarlo, en serio ¿Qué te gusta? Y me miraba, muy nerviosa, tijeras en mano, con los ojos brillantes. ¿Qué te gusta? Y yo he observado mi reflejo, reflexionando con calma, diez largos segundos. Chica pues a mí, lo que de verdad me gusta, es ponerles farlopa en la polla, a los tíos, antes de follar. Así que, por esto del pelo, tampoco te des mucho mal.



    #RUTINA

    Llevas cinco años
    con tu pareja
    muy enamorada
    Aunque físicamente
    empieza a aburrirte un poco
    la tibieza de lo ya cotidiano
    La patilla larga
    Las ojeras lilas
    El mentón cuadrado
    Y se te ocurre que tal vez
    sería una buena idea
    reclamar novedades
    adornar la rutina con un bigote espeso
    o un flequillo nuevo
    o un tinte de pelo

    Pero ¡NO!
    Te dices
    Eso no es amor
    El amor no pide
    el amor no exige
    El amor sabe aguantar
    las mismas patillas
    toda una vida

    Y te quitas
    esa idea ingrata de la cabeza
    No precisas
    nada nuevo
    en la cara del amado

    ¿Aunque sabes?
    Podría ser guay
    tirar un poquito
    de la fuerza centrífuga
    como si su rostro fuera una lavadora de carne y pelo ralo
    Y si bien no pedir rasgos nuevos
    Cambiar de sitio los existentes
    a placer

    Conforme con lo recibido
    como un buen feligrés
    Pero jugando
    sólo a veces
    un ratito
    a ser DIOS

    Y al no poder caer en el ejercicio de tu fantasía
    empiezas a desarrollar una filia extraña
    una atracción abstracta
    por los muñecos Mister Potato
    que encarnan ese dinamismo añorado
    esa anarquía facial
    esa renovación del deseo

    Y pronto la cosa deja de ser tan abstracta
    Y te ves inmersa en una espiral ridícula
    Y acudes a tiendas de juguetes
    a comprar recambios de Mister Potato
    amparada en el anonimato
    del pañuelo en la cabeza
    y las gafas de sol tintadas

    Y por la noche
    mientras tu novio duerme
    ejecutas atroces puzzles cubistas
    sobre su cara
    Y acabas amando más las piezas
    y su apuesta por el cambio
    que al propio novio
    y las pegas en tus zonas erógenas
    y les cuentas tus inquietudes y dilemas

    Y todo eso
    toda esa enfermiza movida con las piezas de Mister Potato
    te acaba costando tu relación y tu trabajo
    Y vagas por las calles sola, desnuda
    forrada en piezas de plástico
    no recomendadas para menores de tres años

    Y sientes que te has metido en un agujero muy negro, muy jodido
    por no haber reclamado a tiempo
    la exultante novedad de un buen bigote



    #AUTOCORRECTOR

    Tienes tu primera cita
    Cita de Tinder
    Y quieres que salga bien
    Que sea perfecta
    Necesitas
    DROGA

    Y le dices al chico:
    Píllame coca
    Que es lo que más me mola meterme
    Yo soy así
    Así estoy de loca

    Y el autocorrector
    tiene un revés muy jodido:

    Píllame caca
    Que es lo que más me mola meterme
    Yo soy así
    ASÍ ESTOY DE LOCA

    Y te quedas en shock
    Mirando la pantalla
    Has dicho CACA
    Pasas de aclarar nada

    Y el pobre tipo de Tinder
    Intimidado
    No quiere quedar mal
    No quiere que parezca
    que no sabe
    lo que de verdad se mueve en la calle

    Y aparece con una bolsa de heces
    Heces humanas
    No sabes cómo rechazarlas
    – él está MUY BUENO –
    Y te dices
    —tía,
    en el amor
    hay que hacer sacrificios—

    Y empezáis a pintaros rayas
    con las heces

    Y acabáis pasándolo guay
    Y echando un polvazo
    borrachos
    de mierda
    de amor
    y de asco

    Y en vuestras bodas de plata
    te coges un ciego bien guapo
    Muy de reírte de todo
    Muy de apostar al milagro

    Y en el apogeo etílico
    en ese frenesí verbal incontrolado
    le confiesas a tu hija:

    En nuestra primera cita
    Tu padre y yo
    Esnifamos MIERDA

    Y la niña
    Que ya es adolescente
    Que ya pilota en esto
    del romance y sus ultrajes
    te mira muy seria
    suspira
    y te dice:

    Mamá
    en el amor
    o te llenas de mierda
    o te vas sola a casa.



    #PUBLICISTA 

    Eres un publicista
    de Campofrío
    bien situado
    y te meriendas
    un Sol y Sombra
    todos los días
    en tu chaise-longe
    de piel color camel

    y pruebas
    un poquitito
    de tu nueva farlopa
    de ésa de Galicia
    que parece un pastillazo
    de un buen after valenciano

    y te sientes
    conciliador
    algo borracho
    mareadito
    la polla dura
    en paz con el mundo

    No sería
    maravilloso
    que todos fuéramos
    así de felices

    No sería
    maravilloso
    un anuncio
    en el que la violencia policial
    pareciera un beso
    en la mejilla
    de un niño cojo
    con voz atiplada

    Una mujer franquista
    insultando a un rojo
    que será fusilado
    cuando den las doce

    Una vegetariana
    que se queda sin cena
    y un matador
    que se hace pajas
    ante el lomo herido
    del agonizante miura

    Y todos ellos
    tan contentos
    tan felices
    follándose fuerte
    en una orgía
    con luces navideñas
    regalos bajo el árbol
    turrón recién cortado

    Y eres
    una chavala
    y un día
    ves el anuncio

    Y LO ENTIENDES

    Y LO SABES

    que es a ese tipo
    al publicista
    al que hay que llamar
    pa pillar de la buena.

    http://latribu.info/poesia/poemas-maria-bastaros/


    ¿Qué coño pasa si mezclas mujeres artistas, feminismo y fanzines?

    El primer número del fanzine de Quién coño es ya es una realidad.  Esta iniciativa nació en mayo de 2015 en Zaragoza y reivindica el papel de las mujeres en la historia de la creación artística.  

    ¿Dónde coño están las mujeres en el arte? Y en los museos, ¿dónde se encuentran? ¿Dónde están los cuadros de aquellas que con sus pinceles narraron el curso de la historia?  En las pinacotecas somos  las musas, los objetos de deseo, las odaliscas, las venus y vírgenes. Nuestras obras no cuelgan de las paredes y en los tratados de arte pasamos de puntillas o directamente somos ignoradas.  La Historia del Arte se ha dibujado durante siglos en masculino, en masculino singular, y las mujeres artistas han sido relegadas a musas, esposas de o simplemente han caído en el olvido.

    Hasta que, un día de mayo, la historiadora zaragozana María Bastarós decidió desempolvar las vidas extraordinarias de estas artistas olvidadas. Y así surgió Quién coño es, que como otras muchas buenas ideas, nacía fruto de un enfado. María estaba acabando la carrera de Historia del Arte en la Universidad de Zaragoza y se sentía indignada con el temario que impartían en la Universidad. No solo no se enseñaba la obra de mujeres artistas sino que tampoco se mostraban los contextos históricos que habían llevado a que las mujeres no hubieran podido desarrollar esa faceta artística. Así que, un buen día, decidió diseñar unos carteles donde apareciera la biografía de una artista olvidada y los colgó en el departamento de Historia del Arte de la Universidad.



    -¿Cuáles fueron tus influencias a la hora de crear Quién Coño es?

    -No me basé en algo en concreto. Hay mucha gente que me pregunta por Guerrilla Girls porque lo identifica un poco con esto,  pero no estaban en mi cabeza a la hora de crear Quién Coño es. Igual lo estaban a un nivel subsconciente o de bagaje pero…así, fuertemente, lo que más me influyó fue el artículo de la historiadora del arte Linda Nochlin, que en el 71 reflexionó sobre por qué no ha habido grandes mujeres artistas. También la obra de Patricia Mayayo, Historias de mujeres, historias del arte, que muestra una visión feminista de la historia del arte, o el libro de la escritora Virginia Wolf Una habitación propia. Además, tres días antes de empezar la campaña fui al cine con una de las colaboradoras del fanzine a ver Una plegaria punk, eso me dio un subidón y ganas de hacer algo.

    La primera figura que reivindicaba Quién Coño es era la de la artista cubana Ana Mendieta,  asesinada por su pareja, el también artista Carl Andre. Justo coincidió que en ese mismo momento el museo Reina Sofía dedicaba una exposición a  Andre, acusado del asesinato de Mendieta  y que luego fue absuelto por falta de pruebas. María decidió denunciar esa situación y empapeló con la biografía de Mendieta los pasillos, despachos, ascensores y baños de la planta de Historia del Arte. Pese a que estos primeros carteles duraran solo 20 minutos, esta acción urbana no había hecho más que empezar. “A los pocos días hablé con una profesora de ese departamento que es feminista y para la que yo había hecho algunos trabajos de mujeres artistas y me dijo que ella ni siquiera los había visto”, explica la precursora de la campaña.



    Por lo tanto, esa repercusión que buscaba María dentro del campo académico, aquella que serviría para llamar la atención de los profesores, no fue tal. “Sin embargo, hice una página de Facebook y a través de las redes sí que tuvo mucha repercusión. De hecho al día siguiente me llamaron para una entrevista en el Periódico Diagonal”, cuenta María. Quién coño es siguió creciendo. María fue haciendo más carteles y, a través de Facebook, comenzó a crearse una red de mujeres que querían colaborar con el proyecto. “Yo no sabía cómo dar pie a esa colaboración, así que lo que hice fue disponer los carteles para libre descarga en Media Fire y así todo los que quisieran las podían descargar, imprimir y difundir”. Pronto comenzó a recibir fotografías de gente que había decidido colgar estas biografías por distintas Universidades de España e incluso de Latinoamérica. “Una Universidad del País Vasco lo colgó en el departamento de Historia del Arte, donde a mí me los habían quitado, y ahí los pusieron en una vitrina”. La campaña fue creciendo y cada vez más mujeres artistas eran rescatadas del ostracismo al cual la historia del arte les había relegado.

    Tras Ana Mendieta llegaron Faith Ringgold, Angelica Kauffmann y otras tantas artistas que la historia había olvidado injustamente. Además, Quién coño es no solo se limitaba a hablar de la artista, sino que en él cada mujer servía para abordar un tema transversal. Ana Mendieta le permitió a María hablar sobre cómo los agentes del mundo del arte cerraron filas en torno a Carl André cuando fue acusado del asesinato de Ana y de cómo la cultura machista en la que vivimos seguía proponiendo exposiciones de Carl André y marginaba la obra de Mendieta. El segundo cartel hablaba de la artista afroamericana Faith Ringgold y denunciaba de la doble discriminación que sufrían las mujeres artistas por el hecho de ser mujeres, y a la vez no ser blancas. La vida y obra de Angelica Kauffmann sirvió para destacar que también hubo mujeres de clase alta que sí que pudieron acceder a una educación artística. Sin embargo, tal como explica María, les eran vetadas ciertas facetas de esa educación. “Kauffman estuvo en la Royal Academy pero no podía asistir a las clases de pintura al natural, por lo cual no pudo aprender a dibujar desnudos”. En esa época, los grandes formatos que permitían a los artistas mantener cierta independencia económica eran los mitológicos e históricos que estaban repletos de desnudos. Por lo tanto, si no sabías dibujar una figura desnuda estabas condenada dentro del mundo del arte.



    Pero Quién coño es no solo se limitaba a pegar carteles. Desde las redes sociales, esta iniciativa hizo un llamamiento a artistas pidiéndoles que enviaran sus collages. La idea fue todo un éxito y recibieron numerosas obras basadas en las mujeres artistas.  Más adelante surgió la posibilidad de hacer un fanzine. María había estudiado ilustración y luego Historia del Arte. Estaba en asambleas feministas, como Feminismo Unizar, pero sin embargo no había hecho ninguna iniciativa que mezclara feminismo y arte.

    -¿Y por qué el formato fanzine?

    -Por un lado, el formato fanzine siempre me ha encantado. Con veinte años ya hice un fanzine muy cutre que se llamaba Macabro de comer un zombie, ese era el nivel… pero me gustaba porque te da una libertad absoluta. Este de Quién coño es, es cierto que sí que es un poco más de diseño, pero me encantan los fanzines en los que hay trozos coloreados a mano, cada uno es diferente, y el objeto en sí mismo es como unas una pieza artística.

    Por otra parte el fanzine te da libertad, no solo en el diseño, sino también en los contenidos.   Creo que todo lo que contraviene un discurso ortodoxo, ese discurso oficial dado desde la academia y desde la disciplina de historia del arte, tiene que ser autogestionado porque si no te coartan a un nivel u otro. Con lo cual, si quieres decir algo como tú consideras que debe decirse, tienes que currártelo tú, pagártelo tú, moverlo tú…porque si no es muy difícil.

    -Me pregunto si a través de los fanzines se puede llegar al público general…

    -Ese es el gran problema. Los fanzines te dan una libertad absoluta de contenidos pero el circuito es bastante reducido. Tú puedes ir a la Feria de Autoedición Anarquista de Madrid y puedes encontrar cosas muy chulas pero tú vas allí porque quieres, porque ya sabes lo que te vas a encontrar. En una mesa redonda en la Complutense dije que el feminismo tiene que usar todos los instrumentos que tenga a su alcance, aunque no nos gusten.  Por ejemplo, ahora Moderna de Pueblo está publicando viñetas feministas en la Cuore, que es el medio más nocivo para las mujeres…tanto por cómo nos refleja, como por cómo hace que nos sintamos hacia las demás. Es una revista terrible. Pero sin embargo, ahí precisamente es donde tienen que estar esas viñetas. Que esas viñetas estén en mi fanzine, realmente no tiene relevancia. La gente que accede a  Quién coño es tiene ya ese tipo de ideas, ha gestado ese tipo de pensamiento. Pero en la Cuore, donde las chicas están disfrutando viendo los Uggg y los Arg que les ponen porque se les ve un pelo o tienen ojeras…allí es donde tienen que ir realmente los contenidos feministas. No hay que rechazar eso.  Mucha gente considera que es un insulto que esas viñetas se incluyan en una publicación así. Yo creo que ahí es donde son necesarias. Si nos encerramos en nuestra casa okupa realmente conseguimos muy poco

    Una vez decidida la idea, María hizo una convocatoria abierta a través de Facebook. “También  hubo gente a la que recluté como Ana Quintana, que forma parte de Chavalas Zine y mi amiga Melanie Aliaga. Más adelante me llamó Mónica, ella trajo a Mery y luego llegó la maquetadora Geraldina”. María reunió a un grupo de mujeres feministas y entusiastas del arte que comenzaron la dura labor de la creación del fanzine.

    El primer número de Quién coño es vio la luz en el mes de octubre, y cuenta con artículos de María Bastarós, Ana Quintana, María Añover, Mónica Cano, Sandra Á. Sánchez, Laura Dalmau y Melanie Aliaga.  En ellos, las autoras profundizan sobre temas tan diversos como el collage asociado a lo revolucionario, a los fanzines y al feminismo; la maternidad y el aborto; el arte transfeminista;  la obra de las fotógrafas Claude Cahun y Marcel Moore; el papel de las mujeres en la música electrónica a través de  la figura de Delia Derbyshire; la obra de Stefanie Sargent y el asesinato de Mía Zapata, cantante de The Gits); el colectivo Hits with Tits, que edita recopilatorios formados por al menos una componente femenina; y la artista Coco Riot.



    -¿Cómo os financiasteis?

    -Los primeros que imprimimos hace un mes los pagué con dos joyas mías que vendí. Así lo financié. Ahora está yendo muy bien y hemos recuperado dinero. Lo que me gustaría es que esto se convirtiera en algo sostenible, que pudiera pagar a la maquetadora, y un poco por cada artículo. Parece que cuando hay una base ideológica cada uno lo hace porque quiere y no se merece ningún tipo de remuneración. Pero yo creo que lo verdaderamente bueno sería encontrar trabajos en los que tu ideología no se pusiera en cuestión. No hacer eso en tu tiempo libre y luego trabajar en un medio capitalista que te reviente.  

    La historiadora explica que no ha tenido críticas y que la acogida del fanzine ha sido muy buena. Ella considera que el arte no es un tema tan peliagudo como otros que se tratan desde el feminismo. María cree que cuando se dice que las mujeres artistas están subestimadas, la gente que oye el discurso igual se identifica más con el concepto artista, porque todos somos artistas frustrados, que con el concepto feminismo. “Sin embargo, si yo digo ‘las mujeres mueren todos los días asesinadas por su pareja’, eso sí que provoca muchas críticas porque hay gente que se siente directamente interpelada… entonces, protestan”. Cuenta que cuando ha hecho otro tipo de activismo más social, sí que ha recibido críticas muy fuertes. “Pero bueno, es mi campo y creo que el feminismo debe estar en todos los frentes”.   



    La idea de María tras este primer número de Quién coño es, es seguir haciendo convocatorias para que todas las chicas que quieran puedan participar en el fanzine, tanto artistas como gente que quiera redactar artículos.

    -Con estas primeras redactoras que han querido colaborar se ha formado un núcleo duro, en mi cabeza tienen prioridad para continuar siempre que quieran escribir pero lo que me interesa es que cualquier persona que quiera colaborar pueda hacerlo. No cerrarnos como colectivo sino que esto vaya mutando y evolucionando. A la maquetadora me la quedo, eso sí.



    Melanie, María y María en la presentación del fanzine en Zaragoza


    Como bien dice su declaración de intenciones, Quién coño es aspira a reescribir la historia del arte con una perspectiva de género. María cree que es necesario, y que no solo pasa por respetar la estructura actual de la historia del arte simplemente añadiendo mujeres, sino por que se eliminen también los conceptos claves en los que se basa, como por ejemplo el de genio.

    -El término genio hace referencia a una persona que tiene un talento, que vence todo tipo de obstáculos y acaba alcanzando la fama y la celebridad. Ese término, que se utiliza mucho en la historia del arte, es un mito, una tergiversación de cómo suceden realmente las cosas. Lo que hay que hacer es reescribir la historia del arte desde una perspectiva social, teniendo en cuenta los contextos históricos que han llevado a que haya habido ciertos tipos de personas que han desarrollado arte y otro tipo de personas que no tengan acceso a una educación artística ni tampoco a la contemplación del arte. Por ejemplo, a muchas mujeres de clase alta del siglo XVIII se les enseñaba a tocar el piano, pero solo para entretener a los invitados. No había un contacto creativo con el arte, porque no se les permitía.

    -Los hombres son los genios, las mujeres las musas.

    – Eso es. Mira, en el Museo del Prado pusieron en marcha un proyecto llamado “Museos en Femenino”, que pretendía dar una lectura de género dentro de los museos. ¿Qué sucede? Que en el Prado, de las casi 8.000 pinturas que alberga, solo cuatro son de mujeres. Ese proyecto lo único que hace es reflejar los retratos de mujeres campesinas, obreras…no simplemente el de odalisca desnuda y tumbada en un bosque. Pero falta esa contextualización, que no se asimile que la mujer no siempre tiene que ser el objeto retratado de una forma u otra, sino que también puede ser productora de arte.

    Además del fanzine y de Quién Coño es, María sigue buWHO SHOT ARTscando otras acciones concretas con las que reescribir la historia del arte. Actualmente lleva a cabo un proyecto ficticio, por ahora, dentro  del máster de Gestión Cultural que estudia. El proyecto consistiría en la ocupación de un pueblo del Pirineo donde pudieran venir artistas, así como historiadoras del arte que pudieran dedicarse a reescribir cada periodo cronológico teniendo en cuenta esa visión de género.

    También había pensado en presentarse a la bienal Mujeres en las Artes Visuales 2016, organizada por la Asociación Mujeres en las Artes Visuales, una convocatoria abierta a propuestas artísticas en diversos formatos.  María ha pensado organizar través de la página de Quién Coño es un proyecto de comisariado online, y un catálogo que reuniera obras de distintas mujeres.

    Más allá de todos estos proyectos de futuro, el fanzine de Quién Coño es seguirá recorriendo la geografía española reescribiendo y redescubriendo el arte feminista, página a página.

    Autora:

    Silvia Laboreo 
    22 años en el DNI,17 para los porteros de los bares. Me gusta cundir, hablo mucho, soy un imán para catástrofes y anécdota andante. Cualquier día publico un libro y me hago famosa, mientras tanto escribo sobre las vidas de los demás. Colecciono recuerdos a través de postales y cuando tengo dinero viajo para ampliarlos.

    http://www.zgrados.com/que-cono-pasa-si-mezclas-mujeres-artistas-feminismo-y-fanzine/





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  • 04/02/17--15:35: ERICH HACKL [20.064]

  • ERICH HACKL

    Erich Hackl (Steyr, 26 de mayo de 1954) es un escritor y traductor austríaco.

    Erich Hackl pasó su juventud en Steyr, en cuyo instituto estudió. Más tarde realizó estudios de Filología Germánica e Hispánica en las universidades de Salzburgo, Salamanca y Málaga. A partir de 1977 fue lector de lengua alemana y literatura austríaca en la Universidad Complutense de Madrid. Entre 1979 y 1983 fue profesor de español y alemán en Viena. Entre 1981 y hasta 1990 realizó esta labor en el departamento de Románicas de la Universidad de Viena. En 1983 comenzó su carrera como escritor y realizando numerosos viajes a diferentes países de Latinoamérica. Entre los autores traducidos por él, figuran Rodolfo Walsh, Idea Vilariño, Ana María Rodas, Eduardo Galeano, Juan José Saer, Humberto Ak'abal y Rodrigo Rey Rosa. Como editor, Hackl ha publicado varias antologías con textos literarios sobre la Guerra civil española, la sublevación de los obreros austriacos en febrero de 1934 y la situación de los pueblos indígenas de Guatemala. Junto con Hans Landauer ha editado el Diccionario de los voluntarios austriacos en la España republicana 1936-1939 (en castellano 2005, trad. Bettina Linares Pérez). Otro tema recurrente en su obra es la resistencia de los presos españoles en el campo de concentración de Mauthausen.

    Erich Hackl es miembro de la Academia de la Lengua y Poesía Alemana y ganador de numerosos premios, entre ellos del Premio Hidalgo, otorgado por la asociación española Presencia Gitana.

    Obras

    Auroras Anlaß. Erzählung, Zürich 1987 (en castellano: Los motivos de Aurora, trad. Jorge A. Pomar Montalvo, La Habana: Arte y Literatura 1991 y Montevideo: Trilce 1996)
    Abschied von Sidonie. Erzählung, Zürich 1989 (en castellano: Adiós a Sidonie, trad. María Esperanza Romero y Richard Gross, Valencia: Pre-Textos 2002 ISBN 978-84-8191-490-0)
    König Wamba, Zürich 1991
    Sara und Simón. Eine endlose Geschichte, Zürich 1995 (en castellano: Sara y Simón. Una historia sin fin, trad. María Esperanza Romero y Richard Gross, Barcelona: Galaxia Gutenberg 1998, ISBN 978-84-8109-163-2)
    In fester Umarmung. Geschichten und Berichte, Zürich 1996
    Entwurf einer Liebe auf den ersten Blick, Zürich 1999 (en castellano: Esbozo de un amor a primera vista, trad. María Esperanza Romero, Barcelona: Laertes 2010 ISBN 978-84-7584-673-6)
    Abschied von Sidonie: Materialien zu einem Buch und seiner Geschichte, Zürich 2000
    Der Träumer Krivanek. Eine Geschichte zu Bildern von Trude Engelsberger, Salzburg 2000
    Die Hochzeit von Auschwitz. Eine Begebenheit, Zürich 2002 (en castellano: La boda en Auschwitz, trad. María Esperanza Romero y Richard Gross, Barcelona: Destino 2005 ISBN 978-84-233-3749-1)
    Anprobieren eines Vaters. Geschichten und Erwägungen, Zürich 2004
    Als ob ein Engel. Erzählung nach dem Leben, Zürich 2007
    Familie Salzmann. Erzählung aus unserer Mitte, Zürich 2010 (en castellano: El lado vacío del corazón, trad. Richard Gross, Cáceres: Periférica 2016 ISBN 978-84-16291-25-0)
    Con Máximo Eseverri y Laura Malena Kornfeld: Traspasar la tierra de nadie. Desaparecidos austríacos o hijos de austríacos en la memoria de sus familiares y amigos. Buenos Aires 2013, ISBN 978-987-28921-9-7.
    Dieses Buch gehört meiner Mutter, Zürich 2013 (en castellano: Este libro es de mi madre, trad. Pilar Mantilla en colaboración con Manuel Lara, Madrid: Papelesminimos 2017 ISBN 978-84-94645-50-1)
    Drei tränenlose Geschichten, Zürich 2014
    Literatur und Gewissen, Innsbruck 2016

    Entre sus libros traducidos al español figuran  Adiós a Sidonie (Pre-Textos, Valencia, 2002), La boda en Auschwitz (Destino, Barcelona, 2004), Esbozo de un amor a primera vista (Laertes, Barcelona, 2010) y El lado vacío del corazón (Periférica, Cáceres, 2016).





    Este libro es de mi madre. Erich Hackl. Traducción y notas Pilar Mantilla en colaboración con Manuel Lara. 
    Papeles Mínimos, 2016. 




    Erich Hackl, memoria, verdad y belleza

    Publicado por Martín López-Vega 

    El escritor austriaco Erich Hackl (Steyr, Austira, 1954) no es en absoluto un desconocido para el lector español bien avisado; muchos leímos con admiración libros suyos como Adiós a Sidonie  (Pre-Textos, 2002) y otras narraciones suyas han ido viendo la luz en Galaxia Gutenberg o Periférica, entre otras editoriales. Lo que tal vez muchos no supieran es que es también (además, por cierto, de traductor del castellano: de Idea Vilariño o Roque Dalton, entre otros) un sobresaliente poeta. Papeles Mínimos, en otra de sus cuidadas y hermosísimas ediciones, edita ahora en castellano, en traducción de Pilar Mantilla en colaboración con Manuel Lara, Este libro es de mi madre, acompañado de un álbum de fotos que ilustra pero ilustra peor, curiosamente, que los poemas, tan reveladores de un mundo que en este caso las palabras resucitan mejor que las imágenes.

    Pocas veces un título habrá expresado tan a las claras lo que vamos a encontrar en su interior. Lo que Hackl ha intentado, como confiesa en una nota final al libro, es volver al mundo de la infancia y juventud de su madre, en el Mühlviertel, una región de colinas al norte del Danubio, cerca de la frontera checa, y de ese modo “asegurarme este mundo anterior, percibirlo con su mirada, y sus palabras”. “Los cuentos no se inventan, se heredan”, afirma la cita de Edgardo Cozarinsky que abre el volumen y que sirve, de algún modo, para legitimar la pretensión del autor de ser él quien cuente una experiencia que no fue la suya, como si lo fuera.

    Naturalmente, por más empeño que le ponga se tratará de una memoria mediada, pero ese es parte del encanto de un libro así. Cuanto más imposta la voz para darnos la experiencia de su madre, más escuchamos a Erich Hackl, del mismo modo que sólo cuando interrumpimos una narración ajena llegamos a alguna almendra de verdad, rompiendo el relato que está preparado para propiciar la aparición de lo inesperado.

    La memoria que se nos transmite comienza por ser casi estadística: 


    “Avena, centeno y patatas a montones.  
    Además remolacha. Lino. La tierra no daba para más”.  


    Poco a poco entra la vida: la primera bicicleta, los primeros esquís, la primera moto, el primer barco… Hackl quiere ser minucioso y preciso, pero lo es de una manera que no niega lo poético, sino que lo recrea mediante un uso magistral de la enumeración. 


    “Un panecillo costaba cinco céntimos.  
    Una onza de chocolate diez céntimos. 
    De la romería, una bolsa grande de dulces  
    con hojaldre de merengue y cocadas, un chelín”. 


    Sólo un lector muy apresurado se limitaría a ver precios en esa lista.

    La voz que nos habla, con todo, no es la de la madre; se trata de heredar el cuento, no de suplantarlo. 


    “Madre leía de pie o sentada / casi siempre entre tareas, / al hacerlo movía los labios en silencio”, nos revela en otro tramo. El encanto de este libro, y de cada uno de los poemas que lo componen, es su acierto para lograr la reconstrucción de un mundo ido que vuelve a estar vivo porque se nos trae de un modo nada plano, lleno de detalles y aristas, con una ironía siempre amable y una amabilidad que no esquiva la mirada cercana y distante a la vez. Dice así uno de los poemas:



    Un entierro así
    llegó a ser más divertido que una boda.
    Sólo que durante la comida
    no había música para bailar.
    El muerto no racaneaba:
    había sopa de albóndiga de hígado,
    carne de vaca cocida con rábano picante
    y de postre una tarta contundente.

    Cerveza y aguardiente a voluntad.
    Licor de huevos para las viejas.
    Té con ron para los acatarrados.
    café con leche para los niños.
    Vino caliente para el señor cura.

    El viejo Schinböck había dispuesto
    que la banda de música de San Leonardo
    tocase en su entierro
    con una buena melopea.
    Su último deseo se cumplió,
    y resonó lastimosamente en los oídos.
    Al aprendiz del zapatero de Rebuledt,
    que tocaba el tambor grande,
    se le escapó la baqueta durante el desfile,
    salió volando en círculos
    y se ahogó en la charca de apagar incendios.

    El viejo Schinböck no había caído
    en que los que llevaban el féretro
    también formaban parte de la banda.

    La traducción suena transparente en su recreación de un habla coloquial y popular. También la verdad se inventa, decía nuestro clásico. No hay otra opción que inventarla si queremos que sea verdad. Esta de Hackl, aunque el libro sea de su madre, está tan bien tallada, tan lograda en cada mínimo detalle que es como una muestra de ADN con la que reconstruir un mundo ya perdido. Cualquiera diría que aquel, el de su madre, no era más que el borrador de este que él ahora ha levantado en sus páginas. Exagero, claro. Pero en este mundo escrito es más fácil hacer trampas a la hora de echar las cuentas entre verdad y belleza.

















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    Carlos Jiménez de Parga

    (Murcia, 1974). Allí vive en la casa bohemia de su abuelo hasta que se traslada a Valencia para cursar Ingeniería Informática en la Universidad Politécnica. Tras un exhausto año de estudio regresa a su tierra para continuar con el segundo curso de la carrera. Actualmente es Ingeniero Técnico de Sistemas y Superior en Informática y con una maestría en Investigación en Ingeniería de Software por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Vive en Murcia, simultaneando su labor docente como profesor de Lógica y Matemática Discreta en la UNED de Cartagena con el desarrollo de un doctorado sobre representación ontológica de nubes atmosféricas por ordenador en tiempo real mediante realidad virtual.

    Ha publicado un libro sobre Ingeniería de Software (UML) en el que aborda la construcción del mismo desde un prisma arquitectónico. Ha formado parte del movimiento de software libre y código fuente abierto con la exitosa publicación en Internet de varias aplicaciones C++ sobre música y gráficos. También ha trabajado en varias empresas informáticas del sector, especialmente en una nave industrial a las afueras de la ciudad donde programaba a cero grados centígrados en invierno y cuarenta en verano.

    Ha viajado por varios países, pero sobre todo por España, donde ha conocido la diversidad y riqueza de su cultura y sus gentes. Ha peregrinado varias veces en solitario en el Camino de Santiago, realizando completamente el Camino Iniciático que transcurre desde Saint Jean Pied de Port hasta Finisterre.

    Es aficionado al arte antiguo y medieval, por lo que realiza frecuentes viajes para dedicarse a estudiar la importancia y transcendencia de su simbología. Es lector empedernido de literatura universal, tanto moderna como antigua, y un enamorado de la poesía de todos los tiempos, encontrando en ella la respuesta a los anhelos, sueños y sentimientos más profundos de la historia del ser humano.





    En la inmensidad del camino celeste

    EDITORIAL CUADERNOS DEL LABERINTO —ANAQUEL DE POESÍA, nº66—
    MADRID • MMXVII
    Prólogo: Albert Viciano Vives 


    PRÓLOGO

    «Nos has hecho para Ti y nuestro corazón está inquieto
    hasta que repose en Ti»
    (AGUSTÍN, Confesiones 1,1,1)

    En el núcleo de este hermoso poemario, En la inmensidad del camino celeste, se cobija un enamoramiento que marca la vida de una persona —en este caso, del poeta Carlos Jiménez de Parga— para el resto de sus días. Mientras el estudiante de ingeniería informática, nacido en Murcia,
    recorría con espíritu de retiro y concentración el Camino de Santiago (agosto de 2002), se encontró con una joven peregrina madrileña, de nombre Celia, de quien se enamoró enseguida. 

    Aunque las circunstancias del itinerario de cada uno los obligaron a mantener un fugaz trato, los breves pero intensos momentos vividos juntos causaron tanta mella en el ánimo de Carlos, que desde entonces la figura de Celia se convirtió para él en uno de los luceros que iluminan su vida como si fuera una de las muchas estrellas que configuran la Vía Láctea alumbrando desde la transcendencia la realidad terrena y llenándola de pleno sentido. En la mayoría de los poemas late ese amor de Carlos por Celia, que recuerda, salvadas las distancias, el de Dante por Beatriz o el del Quijote por Dulcinea.

    Los 50 sonetos, 2 casidas, 1 serventesio, 1 elegía y 16 versos libres estimulan al lector a alejarse de la predominante tendencia, presente en la sociedad actual, de priorizar aspectos materialistas y de asegurar negocios exitosos, para por el contrario adentrarse con valiente osadía en una vivencia espiritual rica en valores propios de la vida interior.

    La transcendencia se palpa en la intimidad del corazón del poeta, que se abre al lector como si de una confesión se tratara, para contagiarlo de su enamoramiento por lo celeste:

    «Pues por ti crucé los extensos mares, / por ti escalé las más remotas estrellas, / por ti conquisté los inalcanzables sueños, / por ti cedí mi amor al cruel destino, / y por ti, en fin, debo toda mi vida» (Descensus ad inferos).

    La vida interior del poeta se mueve entre crisis o sacudidas espirituales y momentos de paz o tranquilidad. Carlos, tras su encuentro con Celia en el Camino Jacobeo, experimentó una transformación íntima, fruto de la cual es la elaboración del poemario que ahora se presenta. Pero esa transformación ha abarcado otros aspectos aún más importantes para su vida, como es el abandono de planteamientos superficiales de comportamiento, por mucho que algunos de ellos gocen del falso prestigio de lo «políticamente correcto». A partir de aquel encuentro, nuestro autor se interesó intensamente por la lectura de escritores clásicos de la literatura universal, gracias a los cuales aprendió a «desvelar» lo que la sociedad circundante le tapaba: encontró el amor a la sabiduría en vez de la trivialidad, encontró el afán por la belleza en vez del brillo social, encontró la justicia social en vez del éxito económico. La palabra griega
    «aletheia», que equivale a «verdad», etimológicamente significa «lo desvelado»: la verdad se descubre eliminando los velos de las apariencias. Y sobre la base de la verdad se fundamenta la felicidad personal. Conocimiento de la realidad y ética de la felicidad se comunican, pues, intrínsecamente.

    Los poemas de Carlos se sitúan, pues, en las antípodas de lo que recientemente se ha denominado la «postverdad». El neologismo post-truth, que el diccionario de Oxford, además de incorporarlo en su elenco de entradas, considera la palabra más representativa del año 2016, significa que al hombre contemporáneo le ha dejado de interesar la verdad como valor absoluto porque prioriza sus emociones o sus visiones personales sin importarle que sus conceptos coincidan con la realidad. Esto se ha puesto en evidencia en 2016 con el éxito de los populismos en distintos contextos políticos del planeta. En los discursos postverdaderos no importa si algo es cierto o no: la autenticidad pasa a ser secundaria, lo que interesa es transmitir mensajes que convenzan
    a la gente, apelando a las emociones, al margen de si los mensajes son verdaderos o falsos. Ahora bien, la postverdad jamás producirá la anhelada felicidad ni solucionará problemas, sino que acrecentará aún más el desengaño y la frustración, además de retardar la solución de los problemas, justo aquello de lo que Carlos ha aprendido a huir. Podría contraponerse la «postverdad» al saludo «ultreia» (del latín ultra, más allá, y eia, interjección que exhorta a mover), con el que los peregrinos compostelanos se desean ánimos esperanzadores de cara al futuro, porque el más allá del saludo «ultreia» no es el embauco alienante de la «postverdad», sino que apunta hacia la Verdad misma.

    Las fuentes principales de los presentes poemas son no sólo autores clásicos grecolatinos (Homero, Platón, Virgilio, Horacio, Ovidio) y autores tardoantiguos como Agustín, sino también poetas medievales del amor cortés, humanistas como Dante o Petrarca y autores modernos
    como Cervantes, Garcilaso, Shakespeare o Milton, sin dejar de lado escritores contemporáneos como Keats o Neruda.

    Además, la Biblia también subyace en el transfondo del pensamiento de Carlos. Han sido unas lecturas tan aprovechadas en estos últimos diez años, que a la hora de componer los versos el autor ha sabido conjugar en armónica inspiración pensamientos bíblicos con retazos de la mitología grecorromana, aires cervantinos con evocaciones dantescas o miltonianas, sentimientos del amor cortesano con estética romántica. Un ingeniero en informática ha enriquecido así su cultura tecnológica con la adquisición de un humanismo de raíces clásicas y cristianas: un comportamiento ejemplar.

    La combinación de mentalidad ingeniera y de inspiración poética clásica se constata también en el rigor de la versificación. Carlos se mantiene fiel al esquema métrico del soneto, que desde Petrarca es considerado la estructura más apta para la expresión del enamoramiento, y de los demás versos medidos. En lo que al soneto se refiere, Carlos se atiene a las exigencias rítmicas de la acentuación silábica en los endecasílabos, al esquema estrófico de dos cuartetos y dos tercetos, a la rima predominantemente asonante y a figuras retóricas como el encadenamiento, la aliteración, la metáfora, el clímax y otras. A decir verdad, la rima del soneto tendría que ser consonante, según establece el canon clásico establecido en el Renacimiento; sin embargo, nuestro poeta ha decidido introducir un toque de modernidad optando por que sus sonetos sigan una rima asonante, lo cual aporta una frescura literaria al lenguaje poético. El estilo clasicista, adornado de elegante vocabulario, se nos presenta joven porque en todo momento aletea una sinceridad de lo más profunda, alejada del pastiche hipócrita que embauca con disimulo la mentira. Aquí la palabraes bella porque es veraz.

    ALBERT VICIANO VIVES
    Facultat d’Història, Arqueologia i Arts Cristianes
    «Antoni Gaudí». Barcelona





    No conozco ningún otro signo de superioridad que la bondad.
    LUDWIG VAN BEETHOVEN


    Feliz el sabio que ha podido averiguar las causas de las cosas y somete al miedo y al inexorable destino evitando a todos tropezar en importunos errores pese al estrépito del codicioso Aqueronte.
    VIRGILIO (Geórgicas, II 490-492)


    El vuelo del espíritu de amor refulgente se eleva más que el del vano laurel terrenal cuando ansía reunirse, en un solo instante, en el celeste centro imaginario donde pervive su recuerdo incansablemente.
    CARLOS JIMÉNEZ DE PARGA


    CANTO IV

    […]
    Y Beatriz me miró, llenos su ojos
    de amorosas centellas tan divinas,
    que, vencida, mi fuerza dio la espalda, 141
    casi perdido con la vista en tierra.

    CANTO V

    Si te deslumbro en el fuego de amor
    más que del modo que veis en la tierra,
    tal que venzo la fuerza de tus ojos, 3
    no debes asombrarte; pues procede
    de un ver perfecto, que, como comprende,
    así en pos de aquel bien mueve los pasos. 6
    Bien veo de qué forma resplandece
    la sempiterna luz en tu intelecto,
    que, una vez vista, amor por siempre enciende; 9
    [...]
    DANTE ALIGHIERI. (Divina Comedia. Paraíso)






    Soneto I

    Si alguna vez te viera te diría
    que eres tan bella como flor del cielo
    y cuando el viento cruza tu cabello
    eres bandera de la poesía.

    Llevo en mi cicatriz tu sonrisa
    mas tu figura olvidar no puedo
    cuando derrotado miro al firmamento
    y veo tus ojos brillar arriba.

    El destino nos separó por siempre
    en una encrucijada de la vida
    mas tu recuerdo me es indeleble.

    Rabia sentí por perderte aquel día
    pues mi mayor dicha fue conocerte
    y pensar que eres feliz mi alegría.




    Soneto II

    Cuando el invierno consuma tu belleza
    y la fría noche hiele tu postrera juventud
    allí estaré yo para recordarte
    los dichosos días de tu rebelde primavera.

    No puedo olvidar el resplandor de tus ojos:
    luz de otoño y calor de una candela.
    Las caídas hojas secas coronan tu cabeza
    bajo el atardecer de las calles del amor.

    El viento susurra tu nombre
    en cada esquina de la infinita ciudad
    donde tus pasos se perdieron en el olvido.

    Jamás entenderé el cómo y el porqué
    de buscarte en los recodos vacíos del ayer
    pero si algo hay cierto, es que te quiero. 




    Soneto III

    Te imagino, niña de gran ciudad,
    entre la metrópoli escondida
    caminando en las calles infinitas
    buscando en alguien la felicidad.

    Una lágrima brota en tu mirar
    dulcemente acaricia tu mejilla
    como un ave vuela en la brisa
    y al caer rompe en un inmenso mar.

    Querías evadirte en un sueño
    y de estrellas de una constelación
    tus pupilas llenar con mil reflejos.

    Siento aquel verano de dos mil dos
    cuando bailabas al compás del cielo,
    mas todo aquello, en qué se quedó.




    Soneto IV

    Eres una estela en el raso cielo
    que el excelso viento quiso trazar,
    eres una cometa sin soltar
    que quedó perdida por un destello.

    Eres un azulado firmamento
    que los poetas quisieron soñar,
    eres una estrella sobre la mar
    que guió a un derrotado velero.

    Mi vida es un camino a la utopía,
    tu vida un camino sobre mi noche
    que se han de cruzar un eterno día.

    No me quedarán así más razones
    para verter contigo mi alegría
    que en un instante unir los corazones.





    Soneto VIII

    El amor, que me mueve en tu mirada
    y resplandece al ritmo del latido
    de una trémula gota en tu infinito,
    no es amor, si el sutil corazón calla.

    Y si el viento tu oscuro pelo abraza
    en una algarabía de sigilo,
    que esconde la belleza de un sonido
    al que sólo acarician tus palabras,

    allí, en el septentrión del pensamiento
    en el que te persigo sin descanso,
    eres una afamada y fugaz Dafne.

    Mas si el amor conmueve el universo,
    ya no existe mayor fuerza de lo alto
    que detenga este mundo en un instante.





    Soneto XIV

    Es por aquella joven descubierta
    caminando en la brisa de las playas,
    tan hermosa nereida en ella innata,
    que celosas las solas la contemplan.

    Anclada mi alma estaba de tormentas
    en amainadas costas de templanza
    al encontrar mis ojos su mirada
    y perderme en su ingenua sutileza.

    Largos días separan a infelices
    de un injusto destino en esta vida,
    mas en el corazón ella me infunde

    fuego hacia los incógnitos confines
    en ciudades de estética infinita
    allí donde las penas se consumen.





    Soneto XXIII

    Engañado en el mundo del frágil hombre;
    Castigados por Zeus el Prometeo;
    sumido en la materia y desenfreno
    avanza el sano enfermo en el desorden.

    Políticos que siembran divisiones
    y dictan con violencia lo correcto
    manipulando jóvenes ingenuos
    para ser vitalicios regidores.

    ¿Qué clase de criterio nos gobierna
    si lo aparente un día fue triunfante
    y al otro, la miseria más corrupta?

    La duda a la dormida inteligencia
    apelar a resolver este desastre
    qué indigna al ser humano en su conducta.







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  • 04/03/17--00:52: SVETLANA CÂRSTEAN [20.066]
  • Foto: Cato Lein.

    SVETLANA CÂRSTEAN 

    Svetlana Cârstean, Nació el 18.02.1969 en Botoșani, Rumanía.
    Vive en Bucarest, Rumanía, Es poeta y periodista. Estudió literatura rumana y francesa en la Universidad de Bucarest. 

    La autora rumana Svetlana Cârstean debutó en 1995 con el volumen colectivo Tablou de familie [Retrato de familia], junto con T.O. Bobe, Răzvan, Rădulescu, Mihai Ignat, Sorin Gherguţ y Cezar Paul-Bădescu.  En 2008 publica Floarea de menghină, por el cual recibió diversos premios literarios, incluido El Premio de la Unión de Escritores rumanos. En 2013, este poemario fue publicado en Suecia por Rámus Publishing House y traducido al sueco por Athena Farrokhzad. 

    En 2015 publica su segundo libro de poemas, Gravitaţie [Gravedad], editado por Trei Publishing House, cuya edición en Noruega aparecerá este año (2017) en Audiatur Bokhandel AS Publishing House. Al mismo tiempo escribió con la poeta sueca Athena Farrokhzad, Trado, libro de poesía publicado en Suecia y en Rumanía en 2016. Esta obra fue considerada por la crítica sueca “un libro pionero que cambia el paradigma”. 

    Svetlana Cârstean coordina en la Casa Editorial Nemira su propia colección de poesía, llamada Vorpal. Algunas traducciones de su obra al alemán, francés, inglés, italiano, catalán y checo se pueden encontrar en http://www.lyrikline.org.



    Traducción de Jorge Seca asistido por la autora


    Soy mujer 

    Soy mujer,
    hace mucho que este cuerpo mío flota
    extendido sobre las aguas, albo como luz de luna.
    Soy impúdica y silenciosa,
    una mujer despiadada
    que abraza a su bebé hasta la asfixia
    por volverlo uno con ella misma
    igual que por aquel entonces,
    cuando los vientres grandes eran
    estancias umbrosas de descanso,
    las habitaciones buenas que dan a la calle,
    las estancias de las vacaciones eternas,
    sin dolores, sin lágrimas,
    ese lugar donde nadie se separa de nadie.
    Soy una mujer, a menudo fea,
    mi cuerpo era ayer un barco de papel,
    jugando lo arrojé sobre la superficie de estas aguas,
    esperando que me llevaran lejos.
    Hoy soy una orca asesina,
    a menudo bella,
    que espera a su pescador.



    Sînt femeie

    Sînt femeie,
    corpul meu plutește de atîta timp,
    deasupra apelor întinse, alb ca o lumină de lună,
    impudică și tăcută.
    Sînt o mamă nemiloasă.
    care-și îmbrățișează copilul,
    pînă la sufocare,
    îl face iarăși una cu ea însăși,
    ca altădată,
    cînd burțile mari erau camere umbroase de odihnă,
    erau încăperile bune dinspre stradă, 
    camerele vacanței veșnice,
    fără durere, fără lacrimi,
    erau locul acela unde nimeni nu se desparte de nimeni.
    Sînt o femeie, adesea urîtă,
    corpul meu era ieri o barcă de hîrtie
    l-am aruncat în joacă pe suprafața acestei ape, 
    sperînd să mă ducă departe.
    Azi sînt balena ucigașă,
    adesea frumoasă,
    care-și așteaptă pescarul.

    Idioma: rumano




    Revoluție

    Tatălui meu. Athenei Farrokhzad. Lui Andrei.
                                                                                                          
    Niciodată cruzimea Ta nu a depășit dulceața Ta.
    Șterse sînt urmele durerii vechi,
    urmele privirii vechi.

    Bine-ai venit, gravitație, în viața mea!

    Noi imnuri se vor scrie. 
    Fiicele vechilor revoluții,
    pe care nu ele le-au făcut,
    pentru care nu ele au aprins focul, 
    au doar efigia luptei încrustată 
    în pielea pieptului lor.
    Dar armele sînt altele.
    Alte arme au primit
    alte arme mînuiesc
    fiicele Tale pe care
    le-ai pus să se nască la sfîrșitul revoluțiilor vechi.

    Idioma: rumano



    Una

    O vreme somnul a intrat pe aceeași poartă,
    în mine și în ea,
    pe aceeași poartă au intrat bucuria,
    spaima,
    gustul, mirosul, moliciunea cireșelor.
    Greutatea mea era greutatea ei, 
    unghiile mele, unghiile ei,
    aerul meu, aerul ei, 
    amîndouă visam același vis,
    eram una:
    o femeie care se plimbă
    singură
    pe străzi, cu trenul, cu autobuzul.

    De: Floarea de menghină
    Idioma: rumano
    Bucuresti: Editura Cartea Românească, 2008



    Ett

    Under en tid kom sömnen in genom samma grind,
    i mig och i henne, 
    genom samma grind kom glädjen in,  
    rädslan, 
    smaken, lukten, körsbärens mjukhet. 
    Min tyngd var hennes tyngd, 
    mina naglar, hennes naglar, 
    min luft, hennes luft,
    vi drömde båda samma dröm,  
    vi var ett:
    en kvinna som rör sig
    ensam 
    på gatorna,
    med tåg, med buss.

    Idioma: sueco
    Översättning av Athena Farrokhzad
    Publicerade i Skruvstödsblomman (Rámus, 2013)
    © Rámus & Athena Farrokhzad



    Două

    Mă gîndesc la burta mea mare, de femeie gravidă. Pe ea îmi odihneam
    mîinile, cu ea împingeam oamenii în tramvaie, îmi făceam loc, găuream
    aerul, eram parcă mai puternică decît el sau el era poate resemnat și
    elastic. Mă gîndesc la burta mamei mele pe care niciodată n-am văzut-o,
    nici într-o poză. Burta ei, cu mine în ea, rămîne un secret veșnic. Și cînd 
    îmi amintesc de ele, burta mea și burta ei devin două camere identice,
    umbroase, cu storurile trase, unde se poate dormi pînă tîrziu. Două 
    camere cărora le știi fiecare pată de pe tavan, fiecare bubuliță din var,
    fiecare desen pe care dungile subțiri de lumină îl proiectează de-a lungul
    mobilelor, pereților și peste corpul tău. Și e ca în vis. Te miști în voie într-o
    cameră, dar o vezi simultan și pe cealaltă de alături, poți trece din una în
    alta fără să deschizi uși, fără să închizi în urma ta ferestre.


    Cu mama mea în brațe, traversez în fugă aleea. O alee de jucărie. O alee
    care urmează să fie colorată.
    Stă cuibărită la pieptul meu, nu-i aud nici măcar respirația. Mă roagă din
    priviri să nu-i dau drumul, să n-o scap cumva pe caldarîm printre 
    nimicurile pe care le calcă toată lumea cu picioarele.
    Ar trebui să spun că e ușoară. 
    Dar nu, de fapt, ea e foarte grea, mă cocoșează. Îmi rupe mîinile.
    Ar trebui să spun că e mică. Însă ea e mare, albă și rotundă. Fundul ei
    molatec stă revărsat și imperturbabil lipit de coastele mele, îmi înfierbîntă
    pielea.
    Mama mea se lipește de mine. Corpul mi se zbîrcește într-o clipă.
    Îmbătrînesc brusc atunci cînd îi văd pielea fadă, fără miros.
    E albă, e mare. E peste mine.
    E luna care mi-a coborît în brațe.
    E rece, însă eu transpir.

    Mă uit la mama mea. Cine sînt eu?


    Mama mea nu transpiră.
    Și face pipi fără zgomot. De zeci de ani, nu a mai vrut să audă cum cade
    pipiul ei pe faianța imaculată a veceului. Mai întîi dă drumul la apă, în
    chiuvetă, apa curge cu putere, nervoasă, stropește totul în jur, însă acoperă 
    orice alt sunet din încăpere. O apă rea, dar curată, limpede, fără miros.
    Mirosul e al meu. Eu vin din urmă cu subsuorile lipite, închise pe 
    dinăuntru, ferecate, ca să nu fiu recunoscută. Sufletul ascuns în subsuorile
    mele e insuportabil, duhnește. Mama mea nici măcar nu-l poate privi. Ea 
    mă trimite direct la baie.
    Sînt cuminte și dau drumul la robinet, la maximum. O chiuvetă întreagă,
    plină ochi cu apă, iată singurul dar adevărat pe care pot să i-l fac. De la o
    vreme, nu mai suportă să-i audă nici pe alții cum fac pipi.
    La sfîrșit trag de lanțul metalic al veceului. Ni se revarsă iarăși în auz
    amîndurora apa zgomotoasă care curăță și amestecă mirosuri, culori,
    inventează curcubee pe faianță și le duce mai departe, acolo unde nasurile,
    nici ochii și nici buzele noastre nu ajung, acolo unde resturile noastre se
    mișcă libere și neștiute de nimeni, cunoscînd un alt întuneric, alte tuburi,
    alte recipiente, alte glasuri, alte încăperi. Fără piele sau oase sau gînduri.

    Idioma: rumano
    © Svetlana Cârstean
    De: Floarea de menghină
    Bucuresti: Editura Cartea Românească, 2008


    Två

    Jag tänker på min stora mage, en gravid kvinnas. På den vilade jag mina  händer, med den knuffade jag människor på spårvagnarna, med den tog  jag mig fram, jag trängde igenom luften, det var som om jag var starkare  än den, eller så var det kanske den som var elastisk och resignerad. Jag  tänker på min mammas mage som jag aldrig såg, inte ens på ett enda foto. 
    Hennes mage, med mig inuti, förblir en evig hemlighet. Och när jag 
    minns dem blir min mage och hennes mage två identiska rum, skuggiga, 
    med rullgardinerna nerdragna, där man kan sova till sent. Två rum där du  känner till minsta fläck i taket, minsta skavank i tapeten, minsta mönster  som de smala ljusstrimmorna reflekterar på möblerna, på väggarna och på  din kropp. Och det är som i en dröm. Du tar dig ledigt in i ett rum, men  samtidigt ser du också det bredvid, du kan ta dig från det ena till det andra 
    utan att öppna dörrarna, utan att stänga fönstren bakom dig.

    Med min mamma i armarna korsar jag springande allén. En allé av 
    leksaker. En allé som ska färgläggas. 
    Hon är hopkurad mot mitt bröst, jag hör inte ens hennes andning. Med 
    blicken ber hon mig att inte släppa taget om henne, att inte låta henne 
    falla ner på trottoaren, ner till det obetydliga som alla trampar på. 
    Jag borde säga att hon är lätt.  
    Men nej, i själva verket är hon mycket tung, hon gör mig krokig. Hon gör  sönder mina armar.  
    Jag borde säga att hon är liten. Men hon är stor, vit och rund. Hennes 
    slappa rumpa förblir översvämmad och orubbligt fastklistrad vid mina 
    revben, bränner min hud. Min mamma klistrar fast sig fast vid mig. Min 
    kropp rynkar plötsligt ihop sig. Jag åldras bryskt när jag ser hennes fadda  och luktlösa hud.
    Hon är vit, hon är stor. Hon är över hela mig. 
    Det är månen som gått ner i mina armar.  
    Hon är kall, men jag, jag svettas.

    Jag tittar på min mamma. Vem är jag?

    Min mamma svettas inte. 
    Och hon kissar ljudlöst. Sedan årtionden har hon inte längre velat höra 
    hur hennes kiss träffar toalettens fläckfria porslin. Hon vrider först upp 
    vattnet i handfatet, vattnet forsar starkt, nervöst, skvätter ner allt omkring 
    henne, täcker över alla andra ljud i rummet. Ett elakt vatten, men rent, 
    klart, luktlöst.  
    Lukten är min. Jag kommer bakifrån med armhålorna fastklistrade, 
    stängda inifrån, låsta, för att inte bli igenkänd. Själen, dold i mina 
    armhålor, är outhärdlig, den stinker. Min mamma kan inte ens titta på 
    den. Hon skickar mig raka vägen till badrummet. 
    Jag är lydig och jag sätter på kranen till max. Ett helt handfat fyllt till 
    brädden, det är den enda sanna gåva jag kan ge henne. Sedan en tid kan 
    hon inte ens längre stå ut med ljudet av andras kiss. 
    På slutet drar jag i toalettens metallkedja. Återigen svämmar vattnet in i 
    bådas vår hörsel, det högljudda vattnet som renar och blandar lukter, 
    färger, bildar regnbågar på porslinet, och bär dem längre, dit varken 
    näsorna, ögonen eller våra läppar når, där våra lämningar rör sig fritt, 
    okända för alla, upptäcker ett annat mörker, andra vattenledningar, andra 
    behållare, andra röster, andra rum. Utan hud, varken ben eller tankar.

    Idioma: sueco
    Översättning av Athena Farrokhzad
    Publicerade i Skruvstödsblomman (Rámus, 2013)
    © Rámus & Athena Farrokhzad


    Deux

    Je pense à mon gros ventre, de femme enceinte. Sur lui, je reposais mes 
    mains, avec lui, je poussais les gens dans le tramway, je me faisais une 
    place, je perforais l’air, c’était comme si j’étais plus forte que lui ou était-
    ce lui qui était résigné et flexible. Je pense au ventre de ma mère que je 
    n’ai jamais vue, pas même en photo. Son ventre, avec moi dedans, reste 
    un secret éternel. Et quand je me souviens d’eux, mon ventre et son 
    ventre deviennent deux chambres identiques, ombragées, avec les stores 
    baissés, où l’on peut dormir tard. Deux chambres dont on connaîtrait la 
    moindre tâche au plafond, la moindre cloque de chaux, le moindre dessin 
    que les minces rayons de lumière projettent le long des meubles, des murs 
    et sur ton corps. Et c’est comme dans un rêve. Tu te déplaces librement 
    dans une chambre, et simultanément tu vois aussi celle d’à côté, tu peux 
    passer de l’une à l’autre sans ouvrir de portes, ni fermer la fenêtre derrière 
    toi.

    Ma mère dans les bras, je traverse l’allée en courant. Une allée de jeu. 
    Une allée continuant à être colorée.
    Elle reste blottie sur ma poitrine, je n’entends même pas sa respiration. 
    Du regard, elle me supplie de ne pas l’abandonner, de ne pas la laisser 
    tomber sur le pavé avec les choses sans valeur sur lesquelles tout le 
    monde marche.
    Il faudrait que je dise qu’elle est légère.
    Mais non, en fait, elle est très lourde, elle me courbe. Elle me coupe les 
    mains.
    Il faudrait que je dise qu’elle est petite. Mais elle est grande, blanche et 
    ronde. Ses fesses relâchées restent abondamment et imperturbablement 
    collées à mes côtes, elles me brûlent la peau. 
    Ma mère se colle à moi. Immédiatement, mon corps se ride. Je vieillis 
    brusquement en voyant sa peau fade, sans odeur.
    Elle est blanche, elle est grande. Elle est sur moi.
    C’est la lune qui est descendue dans mes bras.
    Elle est froide, mais je transpire.

    Je regarde ma mère. Qui suis-je ?

    Ma mère ne transpire pas.
    Elle fait pipi, sans bruit. Depuis dix ans, elle ne veut plus entendre le bruit 
    de son pipi tombant sur la faïence immaculée des toilettes. Elle tire 
    d’abord l’eau dans la cuvette, l’eau coule avec puissance, nerveuse, 
    éclaboussant tout autour d’elle, mais couvrant tous les autres bruits de la 
    pièce. Une mauvaise eau, mais propre, limpide, sans odeur.
    L’odeur, c’est la mienne. J’arrive ensuite avec les aisselles collées, 
    fermées de l’intérieur, ferrées, pour ne pas être reconnue. L’âme caché 
    sous mes aisselles est insupportable, elle pue. Ma mère ne peut même pas 
    la regarder. Elle m’envoie directement à la salle-de-bain.

    Je suis obéissante et j’ouvre le robinet, au maximum. Une cuvette entière, 
    pleine à ras bord, voilà le seul véritable cadeau que je peux lui faire. 
    Depuis quelque temps, elle ne supporte même plus le bruit des autres 
    quand ils font pipi.
    A la fin, je tire la chaîne métallique des WC. De nouveau, l’eau bruyante 
    qui nettoie et mélange les odeurs, les couleurs, qui invente des arcs en 
    ciel sur la faïence et les emmène plus loin, là où aucun nez, aucun oeil et 
    aucune de nos bouches n’arrivent, là où nos restes se déplacent librement, 
    ignorés de tous, découvrant une autre obscurité, d’autres tuyaux, d’autres 
    récipients, d’autres voix, d’autres pièces; cette eau qui se déverse dans 
    nos oreilles à toutes les deux.  Sans peau ni os ni pensées.

    French translation by Fanny Chartres
    Idioma: francés



    Zwei

    Ich denke an meinen großen Schwangeren-Bauch. Ich ließ meine Hände auf ihm ruhen, mit ihm stieß ich die Menschen in die Straßenbahnen, ich verschaffte mir Platz, ich durchschlug die Luft, ich schien stärker zu sein als sie oder vielleicht war sie resigniert und nachgiebig. Ich denke an den Bauch meiner Mutter, den ich nie gesehen habe, nicht einmal auf einem Foto. Ihr Bauch mit mir in ihm bleibt ein ewiges Geheimnis. Und wenn ich mich erinnere, an meinen Bauch erinnere an ihren, dann werden sie zu zwei gleichen, schattigen Zimmern mit vorgezogenen Gardinen, in denen man sehr lange schlafen kann. Zwei Zimmer, in denen du jeden Fleck an der Decke kennst, jede Unebenheit in der gekalkten Wand, jede Zeichnung, die das Licht mit dünnen Stichen entlang der Möbel zieht, 
    entlang der Wände und auf deinem Körper. Und es ist wie im Traum. Du bewegst dich frei durch das eine Zimmer und siehst gleichzeitig das andere nebenan, du kannst von einem ins andere gehen, ohne Türen zu öffnen, ohne hinter dir Fenster zu schließen.

    Mit meiner Mutter im Arm überquere ich eilig die Allee. Eine Allee im Spiel. Eine Allee, die noch ausgemalt wird. 
    Sie liegt eingerollt an meiner Brust, ich höre nicht einmal ihren Atem. Sie sieht mich flehend an, ich solle sie nicht loslassen, sie nicht gar auf das Pflaster zwischen Nichtigkeiten fallen lassen, die alle nur mit Füßen treten.
    Ich müsste sagen, sie sei leicht.
    Aber nein, in Wirklichkeit ist sehr schwer, sie krümmt mich. Sie reißt mir die Arme aus.
    Ich müsste sagen, sie sei klein. Aber sie ist groß, weiß und rund. Ihr weiches Hinterteil liegt ausgequollen und ungerührt an meinen Rippen, er heizt meine Haut. Meine Mutter klebt an mir. Mein Körper wird augenblicklich runzelig. Plötzlich werde ich alt, sobald ich ihre matte, geruchlose Haut sehe.
    Sie ist weiß, sie ist groß. Sie ist über mir.
    Sie ist der Mond, der mir in die Arme gestiegen ist.
    Sie ist kalt, aber ich schwitze.

    Ich sehe meine Mutter an. Wer bin ich?

    Meine Mutter schwitzt nicht.
    Und sie macht ohne Geräusch Pipi. Seit Jahren will sie nicht mehr hören, wie ihr Pipi auf die makellose Keramik des Klosetts fällt. Zuerst dreht sie das Wasser am Waschbecken auf, das Wasser fließt kräftig, ungehalten, alles wird bespritzt, aber es übertönt jedes andere Geräusch im Raum. Ein schlimmes Wasser, aber sauber, hell, geruchlos.
    Der Geruch gehört mir. Ich komme später nach, mit zusammengepressten, von innen verschlossenen, verriegelten Achseln, damit ich nicht erkannt werde. Die in meinen Achseln eingesperrte Seele ist unerträglich, sie stinkt. Meine Mutter kann sie nicht einmal sehen. Sie schickt mich gleich ins Bad.
    Ich bin brav und drehe den Wasserhahn auf, so weit wie möglich. Ein ganzes Waschbecken randvoll mit Wasser: das einzig wahre Geschenk, das ich ihr machen kann. Seit einer Weile erträgt sie es auch nicht mehr zu hören, wie andere Pipi machen. Zum Schluss ziehe ich an der metallenen Kette des Klosetts. Wieder ergießt sich uns zweien das geräuschvolle Wasser ins Gehör, das säubert und die Gerüche und Farben vermengt, das Regenbögen auf der Keramik erfindet und sie mit sich fortführt, dorthin, wo weder unsere Nasen, noch unsere Augen und Lippen jemals hingelangen, wo unsere Reste sich frei bewegen, ungesehen, und wo sie eine andere Dunkelheit kennenlernen, andere Röhren, andere Gefäße, andere Stimmen, andere Räume. Ohne Haut oder Knochen oder Gedanken.

    Idioma: alemán
    Aus dem Rumänischen übersetzt von Eva Wemme







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  • 04/03/17--07:59: FRANCO CAJANI [20.067]


  • FRANCO CAJANI

    FRANCO CAJANI nació en 1943 en Seregno (Italia), donde vive. Crítico de arte y literario, ha publicado diversos volúmenes de variado contenido literario y de carácter histórico. Entre sus libros de poesía recordaremos Caballero en el tiempo (2000), Diablos y Dragones (2001) y El Mundo y la Historia (2004). Es fundador y presidente del Premio de Poesía “S. Quasimodo” de Balatonfured, Hungría.


    Caballero dezarsonado. Franco Cajani

    El poeta y traductor italiano, Vincenzo Guarracino nos ofrece aquí la poesía de su compatriota (Seregno, 1943), con una breve presentación de esta traducción al español.


    CABALLERO DESARZONADO, de Franco Cajani


    Caballero desarzonado, del cual aquí se proponen algunas partes, es un poemita que, en una ideal prosecución de su obra precedente, Caballero en el tiempo (2000), constituye para su autor, el poeta italiano Franco Cajani, casi la coronación de una aventura de poesía iniciada hace ya medio siglo, en 1974; un recorrido de palabras, casi un verdadero y propio “romance en versos”, centrado entorno a un preciso omphalos estilístico y conceptual que es el yo en la autenticidad de su fluir, más allá de todo sentido de pertenencia. En este sentido, se propone como un resumen de razones existenciales y morales, por tanto, que retan toda discreción y toman cuerpo poético al abrigo del sufrimiento, del “castigo bíblico del sufrimiento” como el poeta revela con la lucidez y sinceridad que sólo la poesía sabe dar. 



    *


    Mi poesía no la encuentras 
    entre una anécdota curiosa 
    castigo bíblico del sufrimiento 
    en cualquier publicación de historia local 
    en la puesta en marcha de la máquina de la esperanza 
    con la forma del agua 
    une dos mundos aparentemente lejanos 
    atraviesa las estaciones de la vida 
    sucediéndose las notaciones más significativas 
    coordina la fascinación del rocío con la lluvia 
    pureza del ánimo que no vacía el sentido de la vida.



    *



    Los pasos/etapas de la vida son ya 
    sueños del pasado a los pies de altas montañas 
    las Grigne de la juventud 
    ascensiones ilusorias que se desvanecen en el vórtice del tiempo 
    espejo transparente de su fluir 
    extraordinarias coincidencias de encuentros 
    de amores atraídos por el sexo 
    escandidas desde lugares, fechas, símbolos, significados 
    de los que haces la cuenta cuando sientes la meta avecinarse 
    con la humildad inquietante de los demonios 
    que están más allá del sitio del limbo 
    en la eterna estancia que nos espera.



    *



    Comienzas con un juguete que no escogiste 
    que intercambias con el amigo de enfrente 
    un helicóptero de lata 
    comprado en los mercadillos de las termas de mi padre 
    para comprender que sucede en los oratorios, institutos, hospicios 
    para comprender el aviso gritado en el dialecto del Burghesan 
    fruto de las vísceras más latentes para divisar en el futuro 
    las ruinas de tu infancia 
    vueltas a visitar retocadas desde la madurez.



    *



    No sabía con seguridad que el soma que estaba en mí 
    pudiese coger siempre más el barlovento 
    me enredaba locamente 
    en atisbos de luces mezcladas con sombras 
    peligroso visionario que escande el tiempo 
    bajo la égida de santa Genoveva 
    patrona de París y de Francia 
    mostrando mi gratitud 
    sin culpa por haber robado un año al gobierno 
    la antedata en mil novecientos cuarenta y dos no es casual 
    más allá de la ratio religiosa 
    roza el falso retardo cordial 
    Silencio asenso de la Sunzina 
    matrona de la familia que ayudó a nacer 
    a mis seis hermanos 
    sin sobrepasar la vida de los patios 
    con mujeres que corrían de un lado a otro 
    en el gran balcón corrido con baranda 
    precioso hierro batido por la bodega del Murett 
    recuperada después en los años Ochenta 
    para otras protecciones contra violentos odios generacionales.



    *



    Las aguas del carril del tiempo 
    se abren el el mar de los Ingaunos 
    refinada ansia del decir y no decir 
    en el ascenso y crisis de nuevas uniones precipitadas 
    en el camino francigeno de vuelta hacia París 
    pasando por Grenoble y los castillos de Loira 
    meca del arte para muchos artistas de la micrografía 
    preludio del sesenta y ocho explosivo 
    sobreviviente peligro de la revelación 
    en una cama de dos plazas 
    con todas las bajezas de la autonomía 
    con la banda sonora 
    de “A whiter shade of pale” de Procol Harum 
    repetida aventura de un film en blanco y negro 
    ya visto en 8mm recuperado de una caja roñosa



    *



    Los chavales de la calle de San Pedro 
    eran los modelos de vida 
    continuidad con el pasado a reinventar 
    en los patios de grupos que desenfundaban 
    las revelaciones privadas tal vez espantosas 
    similares a truenos, relámpagos, rayos 
    que después encuentras amplificados en la historia paralela 
    de la gente de los campos y de la civilidad campesina 
    semiescondida en la Curt neuva 
    fruto de posesiones de atávicas obras pias 
    legados perpetuados en la ortodoxia más supersticiosa.



    *



    Vivir de poeta como oficio y misión 
    fijar en el papel también lo no dicho 
    lo que queda más allá de la línea de la tinta 
    más allá de la ausencia del diálogo 
    de los arrebatos del proyecto 
    sin indecencias y escándalos 
    libre elección llevada adelante 
    con irresponsabilidad y furor 
    inestable consciencia de cosas jamás sabidas 
    percibidas de inmediato sólo entre compañeros de juego 
    de la calle de los primeros pasos y primeros llantos 
    de las escapadas de la escalera del patio de la Comaa 
    unida por mi padre en tiempos no sospechosos 
    ancorándola al destino de mi lugar solitario 
    compartido con quien me dejaba hacer 
    experimentos sobre el trinomio en el espíritu ciego.

    (Traducción de Ana Maria Pinedo Lopez)
    http://www.laotrarevista.com/2017/03/caballero-dezarsonado-franco-cajani/








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  • 04/05/17--01:36: STEFANO DAL BIANCO [20.068]

  • STEFANO DAL BIANCO

    Stefano Dal Bianco (Padova, Italia 1961), poeta y crítico literario italiano nacido en Padua en 1961, es investigador en Crítica Literaria y Literaturas Comparadas en la Universidad de Siena (UNISI). Entre los años 1986 y 1989, junto a Mario Benedetti y Fernando Marchiori, dirigió la revista de poesía contemporánea Scarto minimo.

    Ha publicado los siguientes poemarios: La bella mano (Crocetti 1991), Stanze del gusto cattivo (en Primo quaderno italiano, Guerini e associati 1991), Ritorno a Planaval (Mondadori 2001) y Prove di libertà (Mondadori 2012).

    Como estudioso se ha ocupado de la métrica teórica y aplicada de Petrarca, Ariosto, Andrea Zanzotto y de la poesía del siglo XX. De Zanzotto ha realizado la curaduría en la colección «Meridiano Mondadori» en 1999 (con G.M. Villalta) y en la «Oscar» Tutte le poesie (2011). Es miembro del consejo directivo del Centro Studi Franco Fortini y cofundador y redactor de la revista Stilistica e metrica italiana. Ha traducido poetas angloamericanos, franceses y holandeses entre los cuales M. Moore, M. Hartnett, B. Simeone, M. van Daalen, E. Spinoy, W. Stevens, E.E. Cummings, G.M. Hopkins y H. Jackson.

    Sus poemas han sido traducidos al holandés, alemán, francés, inglés, ruso, serbio, esloveno y chino, mientras en español solo se han traducido hasta el momento una versión de «Poesia dell’arancia» por la escritora argentina Maria Teresa Andruetto (en AA.VV. 5 poetas italianos, Alción Editora, Córdoba, Argentina 2005, pp. 37-48) y los poemas «Accorpamento», «La vacanza», «Il vetrino»  en la revista Sibila (33, Sevilla, abril 2010, pp. 18-19).

    Marisa Martínez Pérsico


    Presentamos, por primera vez en lengua española, en versión de Marisa Martínez Pérsico, algunos textos del poeta italiano Stefano Dal Bianco (1961). Ha publicado los libros de poemas La bella mano (Crocetti 1991), Stanze del gusto cattivo (en Primo quaderno italiano, Guerini e associati 1991), Ritorno a Planaval (Mondadori 2001) y Prove di libertà (Mondadori 2012). Durante los años ochenta dirigió con Mario Benedetti la revista de poesía Scarto mínimo. 

    http://circulodepoesia.com/2017/04/poesia-italiana-stefano-dal-bianco/




    Los contenidos

    Cuando se contrapone una luz a otra luz,
    y, por ejemplo, se obliga a una lámpara
    a iluminar una ventana desde un escritorio,
    cuando se intenta distinguir
    en la penumbra el negro,
    como el caso de un cuadro en la pared
    de un cuarto a oscuras,
    no se sabe quién triunfa,
    aunque se entiende que ambos son hermanos,
    el grande y el pequeño,
    el continente y contenido.
    Y si esto pasa
    quisiéramos sentirnos orgullosos
    de esta casa,
    de toda esta luz.



    El sueño

    Acabo de tener un sueño breve,
    de un instante,
    no me acuerdo cómo era exactamente,
    o más que un sueño quizás fuera una imagen…

    Solo recuerdo haberme despertado
    rápido, con la intención de retenerlo,
    de apresarlo en una hoja.

    Y ahora mismo estoy con el bolígrafo
    y el sueño se ha ido con el sueño
    junto a Laura que duerme aquí a mi lado,
    o tal vez con alguien más, atravesando las paredes
    al piso de arriba o hacia abajo:

    señal de que no era
    estrictamente mío, era,
    acaso, un sueño verdadero.



    Olmo

    He salido a caminar en dirección al mar, pero debo negarlo
    porque había salido y en verdad casi en seguida
    he hallado un olmo y ahora me toca escribirlo,
    aunque escribir es más que relatar,
    y relatar es ya labor difícil,
    más difícil aun es regresar
    a escribir sobre el olmo,
    a relatar el olmo
    sin tenerlo delante,
    buscando recordar,
    traicionando el recuerdo como si él, de veras, no existiese,
    olmo de ramas y hojas en la luz.



    Cómo olvidarlo

    Describirlo, aceptar las metáforas que bastan, al parecer indiferentes pero vivas después de su mirada, muerte de su esplendor, del mal que las hace distintas y radiantes de sí mismas. Y enhorabuena al olmo pero adiós al paseo de quien por un rato ha creído verlo y olvidarlo.



    Reconstruirlo como nuevo   

    Regresar al prado como buscando algo que no es más un árbol,
    no más árbol mío o tuyo que me estás leyendo y no estás en el prado,
    y sin amor imaginas este árbol, sin reservas de realidad.

    Pedirte que vengas sin pactar una cita,
    pedir juntos, distraídamente,
    con toda la energía que podamos,
    un asiento libre en el prado, frente al mar,
    no muy lejos del cuarto en que se ha contado todo.

    De Ritorno a Planaval (Mondadori, 2001)



    Stefano Dal Bianco è nato a Padova nel 1961 e vive in provincia di Siena, dove è ricercatore in Critica Letteraria e Letterature Comparate presso il medesimo Dipartimento (ora DFCLAM, Dip. di Filologia e Critica delle Letterature Antiche e Moderne, Università di Siena). Dal 1986 al 1989, con Mario Benedetti e Fernando Marchiori, ha diretto la rivista Scarto minimo.

    I suoi libri di poesia sono: La bella mano (Crocetti 1991), Stanze del gusto cattivo (in Primo quaderno italiano, Guerini e associati 1991), Ritorno a Planaval (Mondadori 2001) Prove di libertà (Mondadori 2012).

    Come studioso si è occupato della metrica di Petrarca, Ariosto, Andrea Zanzotto, e di poesia del Novecento. Di Zanzotto ha curato il Meridiano Mondadori nel 1999 (con G.M. Villalta) e l’Oscar Tutte le poesie (2011). È membro del consiglio direttivo del Centro Studi Franco Fortini e ha fondato (con altri) la rivista Stilistica e metrica italiana, di cui è redattore.

    Si è occupato soprattutto di metrica teorica e applicata (Petrarca, Ariosto, Zanzotto) e di poesia italiana del Novecento. Ha tradotto da poeti angloamericani, francesi e neerlandesi, fra i quali M. Moore, M. Hartnett, B. Simeone, M. van Daalen, E. Spinoy, W. Stevens, E.E. Cummings, G.M. Hopkins, H. Jackson.

    Le sue poesie sono state tradotte in neerlandese, tedesco, francese, inglese, russo, serbo, sloveno e cinese. In spagnolo esistono soltanto una versione di «Poesia dell’arancia» di Maria Teresa Andruetto, con commenti e discussioni sulla traduzione (in AA.VV. 5 poetas italianos, Alción Editora, Córdoba, Argentina 2005, pp. 37-48) e le traduzioni di «Accorpamento», «La vacanza», «Il vetrino» nella rivista Sibila (33, Sevilla, abril 2010, pp. 18-19). In questa occasione la docente e poeta residente in Italia Marisa Martínez Pérsico traduce per la prima volta verso lo spagnolo, per Círculo de poesía, la presente selezione lirica dell’autore.


    I contenuti

    Quando si contrappone una luce a un’altra luce,
    e per esempio si costringe una lampada
    a illuminare una finestra da una scrivania,
    o quando si è tentati di distinguere
    dal buio il nero,
    come nel caso di un quadro e una parete
    in una camera notturna,
    non si sa mai chi vince,
    ma si capisce che sono fratelli
    il grande e il piccolo
    il contenuto e il contenitore.
    E quando capita
    vorremmo essere fieri,
    di questa casa,
    di tutta questa luce.



    Il sogno

    Ho fatto appena un sogno velocissimo,
    di un attimo,
    che non ricordo cosa fosse esattamente,
    o più che un sogno era un’immagine…

    So soltanto che mi sono svegliato
    subito con l’intenzione di fissarlo,
    catturarlo nella carta

    e adesso sono qui con la penna
    e il sogno se n’è andato col sonno
    forse da Laura che mi dorme accanto
    o da qualcuno, attraversando le pareti,
    al piano sopra o sotto:

    segno che non era un sogno
    rigorosamente mio, era,
    probabilmente, un sogno vero.



    Platano

    Sono uscito a camminare verso il mare, ma devo negarlo
    perché ero uscito e in realtà quasi subito
    ho incontrato un platano e mi tocca di scriverlo,
    anche se scrivere è di più che raccontare,
    anche se raccontare è già difficile,
    anche se il difficile è rientrare
    a scrivere del platano,
    a raccontare il platano
    senza averlo davanti,
    cercando di ricordare,
    tradendo nel ricordo come se lui non esistesse, veramente
    platano di rami e foglie nella luce.



    Come dimenticarlo

    Descriverlo, accettare le metafore, perfettamente sufficienti, indifferenti in apparenza ma vive del suo sguardo, morte del suo splendore, del male che le fa differenti e lucide di sé. E complimenti al platano e addio alla passeggiata, di chi per un momento ha creduto di vederlo e l’ha dimenticato.



    Ricostruirlo come nuovo

    Ritornare sul prato come in cerca di qualcosa che non è più albero,
    non più albero di me e di te che mi leggi e non stai sul prato,
    e senza amore immagini quest’albero, senza riserve di realtà.

    Chiederti di venire senza fissare appuntamenti,
    chiedere insieme distrattamente
    con la sola energia che ci è concessa
    un posto libero nel prato, di fronte al mare,
    non lontano dalla stanza dove tutto è raccontato.

    Da Ritorno a Planaval (Mondadori, 2001)




    Dalla gabbia

    Vi sono giorni di debolezza estrema
    poiché – dice qualcuno – la pressione
    atmosferica di fuori,
    che ha potere sui corpi, essendo bassa,
    si consustanzia a noi fin dentro il sanguecon la sua tenera virtù di morte.

    Ma altri vi potranno assicurare
    (e oggi io sono tra quelli)
    che tutto questo spossamento, in questi giorni,
    non procede dall’aria né dal corpo
    ma è soltanto dolore
    di anime costrette,
    solitudine di molti,
    vuoto vissuto male,
    mancanza o assenza di uno scopo.

    da Prove di libertà (Mondadori 2012)




    Poesia che ha bisogno di un gesto

    Ho posato una ciotola di sassi
    tra me e voi, sul pavimento.
    L’ho fatto perché vorrei parlarne
    ma non mi fido delle mie parole.
    Mi piacerebbe che riuscissimo a parlare
    esattamente della stessa cosa
    senza che nessuno debba far finta di aver capito
    e senza che nessuno si senta incompreso:
    io, nella fattispecie.

    Vorrei parlare di questi sassi, ma non della loro forma o del loro colore, e nemmeno della loro sostanza o del loro peso.
    Vorrei parlare di questi sassi, ma prima vorrei essere sicuro di non essere frainteso.
    Per esempio, nemmeno del mio gesto mi posso fidare: forse è sembrato un gesto teatrale, magari fatto male, senza stile, ma pur sempre con dentro qualcosa di simbolico. Invece io non voglio questo. Io vorrei che tutta l’attenzione si concentrasse proprio sui sassi che stanno lì

    e al tempo stesso che questa fosse più simile a una poesia che a un monologo.
    E un’altra cosa non vorrei: che questa dei sassi fosse considerata una ‘trovata’; perché sarebbe vero solo in parte: io sono veramente preoccupato che noi veramente non parliamo la stessa lingua, ed è così che ho scritto una poesia dimostrativa. Ma io sono preoccupato soprattutto in questo momento, ed è un momento, un attimo, in cui non voglio dimostrare niente, voglio solo andarmene contento, nella sicurezza di aver parlato con qualcuno, e che qualcosa sia successo. Non mi interessa se ciò che sto facendo sia vecchio o nuovo, bello o brutto, ma mi dispiacerebbe se fosse inteso come falso, e sto rischiando. Di solito scrivo delle cose che mi sono abituato a chiamare poesie, ma se questa cosa di questo momento non dovesse funzionare, non dovesse essere compresa, tutto ciò che ho scritto e che scriverò non avrebbe scopo.

    Allora, vorrei che ci si concentrasse su quei sassi. Non perché siano importanti di per sé, e non perché siano un simbolo di qualcosa, ma proprio perché sono una cosa come un’altra: sassi.

    Hanno però delle qualità: sono visibili e toccabili, sono tanti e sono separati.
    Noi dobbiamo stare con i sassi.
    Sono una cosa del mondo.
    E dobbiamo cercare di capirli.
    È per questo che ho scritto una poesia che ha bisogno di un gesto e di un pensiero.

    Adesso io starei qualche secondo in silenzio, pensando ai sassi.

    da Ritorno a Planaval (Mondadori, 2001)



    Ciclo del mare

    Davanti ai palazzoni orrendi, quelli bianchi, con piscina, fronte mare,
    forse ora si convertono le dune, forse ancora
    si avvicinano incerte, in sé, senza sapere
    quanto bagni la pioggia la sabbia,
    o ancora quanto si sollevi su se stessa la corrente
    di un mare che sottrae quanto deposita.

    da Ritorno a Planaval (Mondadori, 2001)







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    ALEJANDRA MORENA MORAES

    Alejandra Morena Moraes. Colombia. Es Poeta y cantante. Cursa estudios literarios en la Universidad Autónoma y técnica vocal en la ASAB. Fue participante del Taller de cuento “Ciudad de Bogotá” 2010. Ha recitado como invitada y participante del “XVII Encuentro Internacional de Poetas” Zamora, Michoacán- México- 2012, Poeta Participante del V Festival de Poesía y Narrativa “Ojo en la Tinta” 2012, Participante del Primer aniversario de Antropoético- Bogotá 2013, Poeta invitada y participante al lanzamiento de la Revista “En Otro Idioma”- Bogotá 2016, Poeta Invitada a Punto de Convergencia- 2017, Poeta invitada al Primer encuentro de Poesía Esencial “No estamos solos en la tierra” Bogotá- 2017 organizado por Zeshat Ediciones y Corporación Cultural La Aldea. También fue vocalista en grupos de Blues- Rock en proyecto de formación en grupo de Jazz, Bossa Nova, Latín Jazz y Fusión de ritmos Latinos.



    Hambre

    me escruto al vacío
    el fulgor
    la luz palideciendo bajo mis cejas
    me veo hecha cicatrices
    crispada como una hoja seca
    con la piel
    templada a los huesos




    II

    y yo mojada de abril
    abril cargado de gritos y silencios
    y hoy es veinte                    es fiesta
    me entierro
    con las flores por dentro




    Morada

    pero sigue nevando polvo y del armario sale el sol
    los arrendajos entran bajo la puerta brincando por la línea de aire
    las paredes se inundan de sal
    la bombilla se infla de gemidos
    la cama en un temblor
    un grito simultáneo abre el silencio




    Al borde

    abrir la certeza de los cuerpos
    ahora
    labios en crescendo, ojos suspendidos
    en la pausa perpetua
    enredarse las manos
    y retornar al capullo




    Veinte

    nada se ha extinto sobre mi piel
    tu aroma tibio
    tinta y esencia primaria
    revienta en mi pecho
    danzando un compás en el centro
    te miro por dentro
    el ritual atraviesa el umbral
    y todo el contorno se agrieta




    69

    sumerge la punta de la lengua
    corteja con fuerza desde el maxilar
    justo allí hay un iceberg
    vas a ver
    como la tierra se rasga




    Sombra

    en el espejo hoy no soy yo
    mi rostro es un manto ácido y enmudecido
    y mi cuerpo
    un camino lleno de despojos y memorias
    trocha impenetrable.




    Bombillo Rojo

    Anoche con fuego en las arterias
    del techo llueve calor
    y la piel teñida en sangre.




    Autopsia

    somos dos soledades juntas
    rotos en el tiempo, distancias colmadas de retazos

    ahora no más que eso
    un momento derretido al caer el día
    no más que silencios y gritos
    un instante ahorcado, suspendido

    las copas vacías llenas de aire
    contratiempos en tiempos sin tiempo
    mentiras descompuestas en espacios abiertos
    lesiones de muertes
    latentes aun




    Llaga

    gimiendo, derramándose y decantándose
    todo en simultaneo
    remolinos de fuego
    y un mar de lenguas abriéndome el pecho
    el dolor abierto en dos
    grita dentro





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  • 04/05/17--03:28: NATHALIE CRUZ-MORA [20.070]

  • NATHALIE CRUZ-MORA 

    Nathalie Cruz Mora. (Costa Rica, 1987). Ingeniera Biotecnóloga (ITCR), empresaria y gestora cultural. Dirigió el Festival La Poesía Vive (2015), como estudiante universitaria dirigió el Festival Rana Dorada (2008), actualmente desarrolla proyectos literarios, y apoya a diferentes artistas en sus proyectos individuales. Además, gesta proyectos el tema ambiental y pedagógico.

    Ha participado de varios talleres poesía, actualmente frecuenta el Anti-Taller-Anti dirigido por Melvyn Aguilar y Cristian Marcelo, algunos de sus trabajos fueron publicados en el blog y en la Antología de este taller (2014-2015).
    La mayoría de su obra poética permanece inédita.



    Insectívoro

    De un lado las mantis fallecen,
    del otro sobreviven cucarachas.
    Los grillos resuenan esperanzas
    -si no ellos ¿quién?-.
    Las mandíbulas de las langostas
    comen lo que no les corresponde,
    Escarabajos doloridos
    niegan a sus muertos.
    Hormigas obreras cortan hojas
    que otros roban.
    Algunos tienen las mejores flores,
    otros ni un centímetro
    donde caer patas arriba.
    Y los demás,
    solo ostentan su espíritu,
    su trillito del aire.
    Es la ley de la selva
    en el jardín insectívoro.



    Caballo de guerra

    "Como el caballo se alimentaba de jardines, 
    tenía todos los colores de las flores que se comía". 
    Aquiles Nazoa.

    El agua para beber debería
    ser transparente,
    sublimarse angélica 
    si un rayo la calienta.

    En tu pueblo una guitarra rasgaba
    y rasgaba su calor de morada.

    Hasta que de la llaga más podrida
    brotaron gusanos y asesinos,
    radiactivos líquidos de bombas
    tiñeron pieles, blancas y oscuras,
     no dejaron ni una limpia.

    ¿De dónde provino el agua pura que nos diste 
    mientras cantabas?
    ¿de los ojos infantiles de un caballo asesinado?

    Ojalá la muerte fuera 
    como en aquel cuento,
     y niños  y equs 
    renacieran, intactos, en los dibujos
     florales de las carretas. 



    Equilibrista

    ¿Cuál sol quemará
    la cera de estas alas?
    Dentro del abismo,
    en ausencia de redes,
    huyo de mi hastío,
    en nombre de la rosa,
    de otros montes,
    del dinosaurio
    y las lapas.
    Avecino una nubosidad,
    tenso la cuerda agitada
    entre dos mundos,
    mi pie ante otro pie
    resbala.
      



    SUJETO

    Quiero caber en una caja
    de madera,
    aceitar mis articulaciones
    y tuercas,
    medito como podría
    ser menos material,
    más efímera o gaseosa,

    desencajo mi esqueleto,
    las uniones se dan vuelta,

    la espina debe doblarse en ángulos
    obtusos,
    estrechar el ligamento a los músculos,
    inclusive el hierro de mi pierna.

    Debo ser flexible,
    cual el algodón de la tela
    o del campo,
    el líquido viscoso y maleable de un metal
    fundido,

    contener la forma aproximada del objeto,
    ajustarme a esa des-identidad
    de cara “en blanco”,
    de sentimientos “en blanco”,
    al antojo del titiritero,

    -que la sonrisa no parezca macabra-,

    y los sueños no me manchen el vestido,
    el número,
    el talento de la voz que habla detrás
    de mí.

    Lo más importante es que yo pueda
    caber en esa caja,

    luego colorearán mis mejillas
    con carmín-achiote,
    peinarán mis cabellos de plástico,
    desenredarán de día los nudos
    tejidos de noche.

    -que la sonrisa no parezca macabra-.

    Si lograra meterme en esa caja,
    llorar sin lágrimas,
    o danzar por mí misma sin asustar
    al público.

    Lo cierto es que nunca podré entrar
    ahí,
    por eso me he separado
    en partes,

    ya quiero ver el rostro de mi amo
    será un momento feliz:

    sus ojos asomados por la hendija de luz,

    se abrirá la tapa

    y yo estaré
    en partes,

    con mi sonrisa macabra,
    adentro.




    EPSILON

    Recorro lugares pasados

    estampas y texturas,
    esto es un abrigo o un aroma,

    el lápiz con punta filosa que rodó
    debajo de la mesa.

    Entre muros extraños
    perdí los rostros

    (mis rostros)

    a los que di una linterna
    para la clave Morse.

    Me cuesta aprender
    direcciones de memoria,
    me cuesta volver y ser la misma,
    recorrer con el mismo plumaje
    los tejados,
    bailar con similitud el 3X4.

    Bajo las tormentas
    deseo ser la placa
    que inmóvil aguarda un empuje
    orogénico.

    Las tormentas se componen
    de rutas inciertas,
    y la improbabilidad abunda
    en este plano.

    Aún hebras de negros cabellos
    en mis dedos,
    huellas de lo impuro en mi cara,

    a la botella de vidrio
    le crecieron algas en su base,
    en el agua flotan
    dañinas criaturas invisibles.

    Miro fantasmas florecer
    en los salones donde hay bailes,
    pesados candelabros,
    mujeres con enormes vestidos.

    Estática
    es la matriz del tiempo,
    y quizá hasta yo,
    si escarbo en las tumbas,
    también sea la misma.

    Recorro dimensiones pasadas
    el Péndulo

    da una vuelta de carnero
    completa.
    “Otra vuelta de tuerca”
    ante mis ojos.



    TRÓPICO

    Levemente desvanece el cielo entre los dedos de un hombre, llora su miseria humana, se pregunta si la muerte dará fin a su naufragio, las brújulas no siempre señalan hacia el norte. Presume que al caer la lluvia se lavará su lamento, o las golondrinas se llevarán entre alas al meridiano. El hombre sabe que anda descalzo entre los charcos, donde los renacuajos le golpean los tobillos mientras buscan convertirse en sapos. Se mira la sombra en el espejo, sabe que está siempre ante la cuerda floja del final, y su mortalidad subyace en la aguja de un zancudo chupasangre. El hombre decide quitarse los zapatos y correr, correr de vuelta al abismo de donde ha salido. Tal vez de los huevos dejados en el fango surjan unos peces.



    Re-sonancia

    Esta zozobra es un estado de alegría límbica, de ligero sobresalto hacia el porvenir, la batería como banda sonora de este instante, un corazón de cristal que me pongo en la solapa; risa temerosa hacia el paso siguiente, casi caer, casi volar, meter cabeza en la hendija que abre paso a otro mundo, estaciones que se suceden rápidamente, sin pensar elijo el viento, y si no fuese el viento, sería el mar, o un volcán donde viven criaturas imposibles, el centro de la lava donde nada me quema.



    Viento eléctrico

    No hay otro sur que la amplitud del aire
    aquel camino que se dirija hacia cadenas
    será de otro.
    El mar incontenible
    destrucción expansiva en un intento.
    Tabla a tabla
    hacia el otro lado del precipicio:
    un puente se desploma.
    Practico volar
    aunque algunos pájaros nunca sabrán
    expandir sus alas.
    Alzo la frente para buscar una aguja en el horizonte,
    se ha vuelto costumbre herirme las pupilas
    con la intensidad vocal de los relámpagos.
    El ejercicio de partir es magro
    y el silicio me aprieta la cavidad torácica.
    Alguna vez el árbol que camina echará sus raíces,
    y, solo entonces, podré quedarme.



    Cataclismo

    Lo peligroso se escondía en las escamas
    en la pluma desprendida
    salientes en lo liso del paisaje
    que con su punta metálica rajaban la carcasa:
    mostraban sus partes. 

    Estaba en el viento
    en el torbellino que nos saturó la garganta
    y constipaba el pulmón, los alveolos.

    Surgió del peñasco
    y vertió sobre nosotros una nube de polvo
    la mano se incineró
    dinamitó el labio
    explotó el sexo. 

    Lo peligroso tenía varias caras
    varios aguijones que se dejaban las tripas. 

    No era el grito sobre el oído
    ni el puñetazo que presionaba el esternón
    lo peligroso era ser devorada por lo imposible:

    avanzar en línea recta hacia el eje del mar
    abastecer de piezas lo eterno
    ser el leño que combustiona espontáneo
    los 21 gramos de los muertos
    permanecer en el muelle
    y enjuagarse con gasolina la cara
    luego acercarse a una hoguera tierna
    y, por voluntad propia, ofrendar los ojos.








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    IGNACIO CARBALLO LUJÁN

    Nació en San José de Costa Rica, el 12 de octubre de 1965. Realizó estudios en la Escuela de Arte Escénica de la UNA. 1985-1988 Publicó en el periódico CONTRAPUNTO, varios de sus poemas, en la sección literaria, dirigida por el escritor Alfonso Chase. 1988. El borrador de su primer libro “ESPASMOS” desapareció misteriosamente en la soda La Perla, en el año 1990. Poemas suyos se han publicado en diversos periódicos, revistas y blogs literarios. Miembro fundador del taller literario LUNA ROJA. Gestor cultural, curador de arte y representante del maestro de la pintura, Fernando Carballo. Publica OSCUROS LABIOS, ediciones Guayaba, 2014. Publica SOL DE DICIEMBRE, ediciones Guayaba, 2015. Tiene una novela inédita, CABALLITO. Director de Pueblarte Art Gallery.




    DECLARACIÓN

    Este no es un poema del amor. 
    Tampoco es una oda de la rabia. 
    Menos el verso de los llantos eternos. 
    Quizá un poco de alegría transpira en estos poemas. 
    Tal vez algo de tristeza se percibe en alguna de sus líneas. 
    Este no es un poema de los celos. 
    Pero sí es un poema de los cielos, 
    las flores, los soles y las soledades placenteras. 
    Este no es un poema de las lluvias. 
    (Aunque chorreen sus ojos el líquido de los efluvios sinceros)
    Este es un poema sin rima, 
    sin aroma, 
    sin sal, 
    sin reservas. 
    Este es el poema de la oscura luz, 
    de la luminosa sombra postrera. 
    Este es el poema de todas las notas que se anclan en mis palabras, 
    escalera de caracol que nos eleva hasta la médula. 
    Este es el poema de las ternuras, 
    de las caricias, 
    de los fervorosos abrazos al final de la tragedia.
    Este poema nos mira de reojo los pasos, 
    los murmullos, 
    los silencios que coleccionan sus pupilas. 
    Este poema está bañado por rayos marrones, 
    haciéndose ámbar su luz perpetua, 
    en el cenit dorado de la complacencia. 
    Este poema se va doblando, 
    de tanto gozo, 
    tanto esfuerzo, 
    tanto estremecerse, 
    crujiendo con su sonido perfecto: 
    este no es un poema de amor.



    XIV

    Jugo de luna
    sorbe la noche blanca.
    La sed me bebe.



    XVI

    Cierro la puerta
    de tu blanco silencio.
    Grita el aire.



    XX

    Lanza tu verbo
    delirante pájaro.
    Vuela caricia.



    XXI

    Hablan tus ojos:
    Ríos negros de fuego
    navegándome.



    XIV (del libro inédito HORROR VACUI)

    No miro no como no sorbo
    no trago camino paseo.
    Afirmo denigro siembro
    presagio pregunto.
    Repito recito soporto
    el sueño de las noches.
    Nombres que abres no cierras
    no hables no escribas
    otro lío
    otro horror vacui.
    Otro hedor otro camino
    otro cavilo
    otro abecedario
    otro palimpsesto.
    Otro palíndromo.
    Oro por velódromo.
    Oro por rezo.
    Oro por sangre.
    Oro por aliviar/me por acariciar/me.
    Amar/me. Aterrar/me.
    Fabricar/me. Atacar/me.
    Aliviar/me o atarantar/me
    o acusar/me o mía la lupa o mea la culpa
    o mía gallega o seguro que la gansa camina
    fermenta alimenta al nigromante
    disparándole dispara/te.
    Dispersándose
    disgregándose
    discernimiento.
    Decir miente. Decir fuerte.
    Decir calma. Decir alma.




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    Cristhofer Angulo Borbón 

    Cristhofer Angulo Borbón. (Pérez Zeledón, San José, Costa Rica, 1990). Egresado de la Universidad Nacional de la carrera de Artes Escénicas. Poeta, actor, director, dramaturgo y profesor. Ha participado en distintos talleres sobre dramaturgia. En poesía participó en el taller literario Tráfico de Influencias, a cargo de Alfredo Trejos y en el Antitaller-Anti, a cargo de Melvin Aguilar y Cristian Marcelo. Algunos de sus poemas han sido publicados en las antologías de dichos talleres y en la Revista Conjetura.



    El risco de María

    Construí este risco
    con las plumas del fénix
    antes que fueran ceniza,
    con el golpe de una mirada honda,
    mirada gata,
    puta.

    Tiene ranuras
    con la forma de su vagina
    que devanan
    las manos del alpinista,
    al meter un dedo, en algunas
    nacen caballos y mariposas
    que sacuden sus alas
    al trote de las bestias,
    ambos animales
    acompañan al alpinista al final del risco
    donde lo absorbe
    el capullo de la muerte.

    Los que han llegado arriba
    quedan ciegos al mirar abajo
    o se convierten en polvo
    al verla a ella:
    con su pubis cerrado al vacío,
    con la piernas abiertas,
    gimiendo y lubricando.

    Ella no espera al arcángel Gabriel
    me espera a mí
    para ascender al cielo.




    Las manos de mi padre

    En las manos de mi padre
    bien pudo cenar Jesucristo
    en su última noche
    o bailar las primeras strippers
    del night club más antiguo del mundo.

    Tienen la precisión lapidaria
    para calzar las espuelas del gallo
    que cada mañana
    hacen caer la luna.

    Sus manos nunca hicieron origami,
    lo suyo es derribar una selva,
    tallar alambre de púas
    y ceñirlo al corazón.




    Chica Monroe

    Naciste entre la falta de tacto
    y el humo de la calle.
    La conciencia
    se la dejaste a tu madre en el útero
    para los hijos que valieran la pena.

    Somos de los que preferimos escuchar en silencio,
    leernos,
    hasta que la casualidad nos junte
    en alguna cama
    en algún teatro
    para partirnos a punta de sexo
    o de miradas.

    Soy el cursi
    pero defiendo mi inocencia,
    porque creo que eso viene
    del cromosoma Y.

    Acepto que nos desencontremos
    y sigamos al paso.
    Pero guardo la imagen tuya,
    chiquitita,
    perdiéndose entre los huecos de la calle
    y con los buses subiéndote el vestido
    como una chica Monroe sin glamour.





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  • 04/05/17--07:37: SELENE FALLAS [20.073]

  • SELENE FALLAS 

    (San José. Costa Rica, 1978). Estudió Literatura en la Universidad Nacional hasta obtener el grado de Licenciatura, también es egresada de la Maestría en Literatura Latinoamericana de la Universidad de Costa Rica y fue profesora en esta casa de estudio durante diez años. Ha publicado diversos artículos sobre literatura costarricense y latinoamericana y participado en varios congresos especializados. En 2015 publicó el libro “El teatro en Paradiso”, un análisis sobre la novela del cubano José Lezama Lima. En ese año también publicó su primer poemario “Hijas de Safo” (de donde son los textos que les comparto). De este libro el poema “La cólera de Tetis” fue traducido al italiano y publicado en la revista Proa (Italia). Actualmente, por un proyecto personal, reside en Montgomery, Alabama. EEUU.



    HIJAS DE SAFO

    Para leer este poema
    debés llevar un sostén negro
    con encaje, sin cordones.

    Lo irás soltando poco a poco
    como si fuera de palabras,
    como si no tuviera comas,
    ni ganchillos, ni botones.

    Tomarás el tirante como un renglón
    que nada pesa
    y liberarás tus pezones,
    versos sin candado
    que no apuntan a la rima.

    Comenzarás en la estrofa
    que se parezca más a vos,
    no tenés que detenerte.

    Terminarás desnuda
    en el regazo de Érato,
    pero no serás poesía,
    ni musa, ni ninfa.

    Serás la poeta,
    la hija de Safo,
    la castradora de Zeus.



    ANIVERSARIO

    “si yo quisiera te encontrara un día
    plácidamente al borde de mi muerte,”
    Eunice Odio


    ¿Estarás al borde de mi sábana,
    esa noche, que será un lapso de frío?

    ¿Tendrás valor para no odiarme
    mientras me restriego con Anubis?

    ¿Soportarás que esté en los labios de Hades,
    ignorando los tuyos?

    ¿Observarás como manosea mi cuerpo
    con su lengua?

    ¿Escucharás mientras me grita perra
    y le respondo jadeante?

    ¿Estarás cuando mi cuerpo se retuerza
    en su último intento de ser piel?

    ¿Te quedarás mientras grito y me revuelco
    en las sábanas del mismísimo demonio?

    ¿Podrás siquiera oler mi nombre en la mañana
    cuando hasta el café te sepa a muerte?




    LA CÓLERA DE TETIS

    El dolor es un animal políglota,
    su grito empapa desde el sema,
    desde la lágrima seca de la tierra.

    Su grito invade, esgrime, lacera…
    llueve, mancha, sella…
    llega, abraza, penetra…
    marchita, deshoja, desmiembra.

    Su grito amenaza, lulle, despelleja…
    muerde, cansa, increpa…
    habla, gime, aúlla, cacarea…
    roe, muge, croa, ronronea…
    escupe, ultraja, blasfema…
    escarcha, estía, envenena…
    reclama, recorta, resuena…
    infarta, maltrata, enferma.

    No solo está en tu lengua,
    el maldito se desborda de unas tetas,
    de unos ojos, de una hilera.

    El maldito camina, cojea,
    se arrastra, se desvela,
    se comporta, se rebela,
    me consume, me condena.

    Maldito cuerpo el tuyo de marea,
    maldito cuerpo el suyo de ballena,
    maldito dolor, maldita pena,
    maldita necedad de tanta esperma,
    maldito corazón de anacoreta,
    maldita voluntad de cadeneta,
    infame mi quimera:
    de que el mundo se haga mierda.



    PLATO DEL DÍA

    ¿Adónde remojaremos
    las esquinas del fracaso?,
    ¿dónde esperan los zánganos
    oficios que debimos cumplir?
    El cromo de la niña enfermera,
    profesora, madre, estilista,
    pero nunca verás mi rostro
    esmaltado junto a una vidriera.
    ¡Tanto odio cabe en un solo plato!
    Soy experta en cálculos
    alimento día con día doce tropas.
    Me encantaría servirte
    un filete en salsa de bastardo
    o un arroz con maldiciones y patadas,
    pero en vez de eso,
    no te serviré.
    Cerraré esta puerta y me dedicaré
    a resolver crucigramas
    y terminaré coleccionando estampillas,
    practicaré rodar por los salones del vicio
    y la pedantería,
    no por imitarte,
    sólo para saber si me equivoco.










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  • 04/06/17--02:16: TULI KUPFERBERG [20.074]

  • Tuli Kupferberg

    Naphtali "Tuli" Kupferberg (Fecha de nacimiento: 28 de septiembre de 1923, Nueva York, Estados Unidos  - Falleció el 12 de julio de 2010 en Nueva York) fue un poeta beat de la contracultura estadounidense, autor, cantante, dibujante, pacifista anarquista, editor y cofundador de la banda The Fugs.

    Bibliografía

    Birth 1, The Bohemian Issue (1958)
    Birth 2, Children's Writings (1959)
    Beating (1959)
    Children as Authors: A Big Bibliography (1959, with Sylvia Topp)
    Snow Job: Poems 1946-1959 (1959)
    Selected Fruits & Nuts (1959)
    Birth 3, parts 1 & 2 Stimulants, An Exhibition (1960)
    1001 Ways to Live Without Working (1961)
    The Grace & Beauty of the Human Form (1961)
    1001 Ways to Live Without Working" (1961, rev. 1968; German translation by Max Wickert & Hubert Kulterer, with facing English text, Stadtlichter Presse 2009, 2015)
    3,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000 Beatniks : or, The War Against the Beats (1961)
    Sex and War (1962)
    The Mississippi (A Study of the White Race) (1962)
    The Rub-Ya-Out of Omore Diem (1962)
    The Christine Keeler Colouring Book & Cautionary Tale (1963)
    Kill for Peace (1965)
    Caught in the Act: a Legal Vaudeville (1966)
    The Book of the Body (with Judith Wehlau, 1966)
    I Say to Masturbate is Human, to Fuck Divine (1966)
    1001 Ways to Beat the Draft (with Robert Bashlow, 1967)
    Fuck Nam : a morality play (1967)
    1001 Ways to Make Love (1969)
    Newspoems (1971)
    Listen to the Mockingbird; satiric songs to tunes you know (1973)
    As They Were (with Sylvia Topp, 1973)
    Universal Housewife (1975)
    First Glance (with Sylvia Topp, 1978)
    As They Were Too (with Sylvia Topp, 1979)
    O God! (1980)
    The Crazy Paper (1980)
    Less Newspoems (1981)
    Questionable Cartoons (1981)
    True Professions (1981)
    Why Don't We Do It in the Bed? (1982)
    Was It Good For You Too? (1983)
    After the Balls Are Ova (1984)
    In Media's Feces (1986)
    Kill For Peace, Again (1987)
    Reaganation (1987)
    The Tuli Kupferberg Instant Lottery Broadside (1988)
    The Dark Night of the Soul in the Poetry Mines (1988)
    Signed By the Artist (1990)
    Don't Make Trouble (1991)
    My Prick is Bigger Than Yours (1992)
    The Land that God Remembered (1992)
    The Old Fucks at Home (1992)
    You Know Helen : Maybe Chimps Know a Lot More Than We Think (1994)
    Hey Ann! : What's The Diff Between Religion & Patriotism? (with Dave Jordan, 1994)
    Whitman said : "In order to have great art you have to have great audiences!" (1994)
    When I Hear the Word 'Culture' I Reach for My Gun (1994)
    I Hate Poems About Poems About Poems (1994)
    Great Moments in the History of Sport : No. 4, The Spartans Invent Football (1994)
    Teach Yourself Fucking (2000)
    Paris I Have Never Seen (2001)





    Tuli Kupferberg, poeta y rockero del pacifismo
    Miembro de la generación 'beat' de Ginsberg y Kerouac

    Por JORGE BERASTEGUI

    Hasta hace pocos meses, Tuli Kupferberg seguía vendiendo dibujos satíricos en el Soho neoyorquino, donde vivía. Con su barba rala y su pelo ensortijado, este poeta, músico, pintor, pacifista y anarquista, fallecido el 12 de julio a los 86 años, se sumó en los años cincuenta a la contracultura estadounidense como parte de la generación beat, hornada de literatos en la que destacaron Allen Ginsberg y Jack Kerouac. Emprendió así un viaje de transformación espiritual a través del arte, las drogas, el sexo y la política.

    Nacido en Nueva York en 1923, se graduó cum laude en Sociología, publicó varios libros de poemas (La guerra contra los beats, 1.001 maneras de vivir sin trabajar) y lideró un grupo de rock, The Fugs. Ginsberg le inmortalizó en su oda Aullido: "El que saltó del puente de Brooklyn, esto realmente ocurrió, y se alejó desconocido y olvidado en la fantasmal niebla de Chinatown". En realidad no fue desde el puente de Brooklyn, sino desde el de Manhattan, pero lo cierto es que Kupferberg intentó suicidarse. No lo consiguió y volvió nadando hasta la orilla. "Pensé que había perdido la capacidad de amar", afirmó tras el suceso.

    Parte de un movimiento que soñaba con cambiar el mundo, las actuaciones de su banda (mezcla de música y parodia política con aroma hippy) fueron célebres entre los jóvenes que se oponían a la guerra de Vietnam. El grupo nunca desapareció del todo y Kupferberg seguía escribiendo, pero el tiempo fue desgastando su revolución, tal y como dijo en una entrevista de 1997: "Las fuerzas de la vieja sociedad, la religión y la tradición eran más fuertes de lo que pensábamos".



    Mañana, mañana

    Mañana, mañana
    Me siento tan solo en la mañana
    Mañana, mañana
    La mañana me trae dolor

    Brillo de sol, brillo de sol
    El brillo del sol ríe sobre mi rostro
    Y la gloria de crecer
    Me coloca en mi putrefacto lugar

    Atardecer, atardecer
    Me siento tan solo al atardecer
    Atardecer, atardecer
    El atardecer me trae dolor

    Brillo de luna, brillo de luna
    El brillo de la luna aquieta con gracia
    a las colinas
    Y el secreto del resplandor
    Busca quebrar mi ingenuo rostro

    Noche, noche
    Apaga la sangre en mi mejilla
    Noche, noche
    No me trae el alivio

    Brillo de estrellas, brillo de estrellas
    Siento tanto amor bajo el brillo
    de las estrellas
    Brillo de estrellas, brillo de estrellas
    Amor, bésame mientras sollozo


    Morning, Morning

    Morning morning 
    Feel so lonesome in the morning 
    Morning morning 
    Morning brings me grief

    Sunshine sunshine 
    Sunshine laughs upon my face 
    & the glory of the growing 
    Puts me in my rotting place

    Evening evening 
    Feel so lonesome in the evening 
    Evening evening 
    Evening brings me grief

    Moonshine moonshine 
    Moonshine drugs the hills with grace 
    & the secret of the shining 
    Seeks to break my simple face

    Nighttime nighttime 
    Kills the blood upon my cheek 
    Nighttime nighttime 
    Does not bring me to relief

    Starshine starshine 
    Feel so loving in the starshine 
    Starshine starshine 
    Darling kiss me as I weep

    Canción grabada por The Fugs en su álbum The Fugs (1966). Traducción Mariano Rolando Andrade
    http://circulodepoesia.com/2017/04/poesia-beat/



    Flower Passion

    I want to fuck flowers
    Flowers want to suck me
    Kinsey should have given me a chapter
    I would go down in fucken history

    Daffodils and tiger lilies
    Open up their fleshly lips
    I would dare the thorns of horror
    For a taste of red rose hips

    You may keep you birds and wild bees
    You may keep your soft does eyes
    Nor can sweetgirls passion equal
    Sweat peas coming through the rye

    -Tuli Kupferberg





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  • 04/06/17--02:36: NII AYIKWEI PARKES [20.075]

  • NII AYIKWEI PARKES

    Nii Ayikwei Parkes nació en Reino Unido en 1974, pero se crió en Ghana, donde asistió el colegio Achimota. Posteriormente, se trasladó a Reino Unido a estudiar en la Universidad Metropolitana de Manchester. Durante sus estudios, debutó como poeta y formó parte del grupo Black Writer’s Group of Commonword. Ha interpretado sus poemas en Reino Unido, Europa, Ghana y en los Estados Unidos. En el año 2007, fue escritor residente, invitado por el British Council, en la Universidad de Los Ángeles, California. Formó parte como uno de los escritores más jóvenes y prometedores del programa de poetas Poems on the Underground en Londres, con su poema Tin Roof.

    Parkes tiene en su haber tres libros recopilatorios de poemas, una historia auto-publicada, Shorter! y su primera novela, Tail of the Blue Bird, publicada por la editorial Jonathan Cape en 2009 y seleccionada para el Premio Literario Commonwealth. Actualmente, escribe su segunda novela, Afterbirth, imparte varios talleres en Reino Unido, es escritor residente para la organización de caridad First Story y dirige el taller African Writers’ Evening en el Poetry Café de Covent Garden.




    A continuación el poema “Men like me”, en traducción de Gustavo Osorio, así como el video de la lectura del mismo en el Manchester Book Market del año 2011. http://circulodepoesia.com/2017/04/poesia-ghanesa-nii-parkes/

     

    Hombres como yo

    Mi madre me advirtió sobre hombres como yo
    Relajados y locos hombres con cabello trenzado como yo
    Madre dijo ten cuidado de hombres como yo
    Hombres oscuros tatuados y con cabello trenzado como yo
    Pero mi padre era un hombre como yo
    Así que parece parece parece
    Que a mi madre le gustaban los hombres como yo
     
    Mi madre me advirtió sobre hombres relajados como yo
    Hombres de perezosa pose y ojos conmocionados
    Que nada disfrutan más que una tarde en una esquina de la calle
    Probando el mundo rebanada tras ácida rebanada
    Hombres de barba áspera y rastas
    Cuyas manos se ponen cómodas adentrándose en sus bolsillos
    Hombres con mil maneras de hacer pausa
    Y de pintar los días llanos en gradaciones de temor y azul
    Que sueñan en muchos dialectos huelen a especias
    Hombres cuya lengua se desliza fácilmente sobre los labios
    Mi madre me dijo que me mantuviera alejado de los hombres como yo
    Endurecidos bajo el sol con profundas pérdidas y tatuajes
    Usurpando a Dios llamándonos creadores
    Reescribiendo sus propias pieles
     
    Mi madre me advirtió sobre hombres como yo
    Relajados y locos hombres con cabello trenzado como yo
    Madre dijo ten cuidado de hombres como yo
    Hombres oscuros tatuados y con cabello trenzado como yo
    Pero mi padre era un hombre como yo
    Así que parece parece parece
    Que a mi madre le gustaban los hombres como yo
     

     

    Men like me

    My mother warned me ´bout men like me
    Laid-back crazy locked men like me
    Mother said be carful of men like me
    Dark tattooed and locked men like me
    But my father was a man like me
    So it seems it seems it seems
    My mother liked men like me
     
    My mother warned me about laid-back men like me
    Men with lazy leans and shocked eyes
    Who love nothing better than an evening on a street corner
    Tasting the world slice by sour slice
    Men with rough beards and dreadlocks
    Whose hands are comfortable settling into pockets
    Men with a thousand ways to pause
    And paint plain days in shades of awe and blue
    Who dream in many dialects smell of spice
    Mens whose tongue slide easily over lips
    My mother told me to stay clear of wisecracking men like me
    Sun hardened with deep loss and tattoos
    Usurping God calling us creator
    Rewriting their own skins
     
    My mother warned ´bout men like me
    Laid-back crazy locked men like me
    Mother said be careful of men like me
    Dark tattooed and locked men like me
    But my father was a man like me
    So it seems it seems it seems
    My mother liked men like me




    Poems about the V&A: 'Small things' by Nii Parkes


    I

    place one hand on the left pillar
    another on the right
    and summon Samson's strength
    to conquer your blindness

    as time flits and the mist lifts
    behold a kingdom unfurled
    before you majestic buildings
    between them streets

    streets for trading
    streets for bargaining
    streets for walking
    streets for lovers
    streets for kings
    streets for beggars
    streets for arguing
    streets for meddling
    streets for peddling

    endless streets of life
    unclassifiable from distance
    baskets of people
    like oranges
    all the same
    yet each with its own seeds
    each with its own volume
    sweetness
    bitterness
    each eaten differently
    by kings and beggars
    as they walk the streets
    the story of these pillars
    could swallow you whole
    prejudices and all
    like a small thing


    II

    that ring
    amandite with gold
    translucent brown

    made for a royal hand
    of rock dug from beneath
    the feet of a labourer

    survived royal and rube

    that ring smelled the streets
    as it emerged from its chrysalis of stone
    coaxed lovingly into shape
    by the callused hands
    of a royal jeweller

    that ring is the lie the royal lived
    when he believed
    he was the first to wear it

    the stars know
    that the moon saw the young jeweller
    compare the brown finish of the ring
    with the moist dark flesh of his lover

    the wind heard him whisper
    that he could never make anything as beautiful as her
    even if he died
    and learnt from the gods

    the ring tasted her taut nipples
    as the jeweller and his jewel
    bled into each other
    like cooking spices


    III

    small things

    place one hand on the left pillar
    another on the right
    and watch the streets
    between the majestic buildings

    streets of dust
    where the dead rust

    and ask yourself
    who can name oranges
    in a basket?

    and if all men go to dust
    can we tell the grain of a king
    from the grain of a beggar?

    and do we care?

    or do we brush these small things
    off our pristine clothes?




    About the author

    Nii Ayikwei Parkes was born in the UK in 1974 and raised in Ghana, West Africa. He writes poetry, prose and articles and is the author of three poetry chapbooks; 'eyes of a boy, lips of a man' (1999) and 'M is for Madrigal' (2004) and the self-published 'shorter' (2005), which is a vehicle to raise money for a writers' fund in Ghana.

    Nii has performed poetry all over the world on major stages like the NuYorican in New York, The Royal Festival Hall in London, Java in Paris and Paradiso in Amsterdam as well as at festivals such as the Lancaster Literature Festival and the Austin International Poetry Festival. In 2002 he completed a six-week tour of the United States, and in 2003 he was given an Arts Council Award for his just completed novel, The Cost of Red Eyes, which was the subject of a recent radio documentary on the publishing industry. Nii was a 2005 associate Writer-In-Residence on BBC Radio 3 and was the featured face for poetry in the 2004 Time Out London Guide.






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  • 04/07/17--07:37: ADRIANO SCANDOLARA [20.076]

  • ADRIANO SCANDOLARA

    Adriano Scandolara es un poeta y traductor brasileño, nacido en Curitiba en 1988. Obtuvo un grado en Literatura y una Maestría en Estudios Literarios en la Universidad Federal de Paraná, donde actualmente desarrolla un doctorado en poesía y filosofía del lenguaje. 

    Autores traducidos, como el novelista Hari Kunzru y el poeta John Milton. Es uno de los editores del blog y la revista Scamander. 

    Debutó con el libro Lira de Lixo (São Paulo: Patuá, 2013). Su segundo libro, PARSONA, poesia conceitual, y su traducción de Prometeo Desencadenado, del Inglés romántico Percy Bysshe Shelley (1792 - 1822), están en prensa y serán publicados este año, respectivamente, por editores Kotter y Autêntica. 



    Incluidos en Inventar la felicidad. Muestra de poesía brasileña reciente (Vallejo & Co. Internet, 2016, selec. de Fabricio Marques y Tarso de Melo, trad. de Fabrízia Ribeiro).

    Sobre la poesía de Adriano Scandolara

    Personajes muertos o moribundos, al borde de una muerte tan inevitable como irrelevante, poblan la imaginación del lector que cruza a los poemas de Adriano Scandolara. Del lector, más que del poeta, se puede decir, debido que a tales personajes se forman a partir de la atmósfera que la voz de los poemas establece, de manera a oferecer (anti) lecciones de desesperanza —«como si / hubiera tiempo sin memoria y/ resolviera mucha cosa pegar/ esos pedazos». Pero puede existir ahí un gran engaño, una distracción, una trampa. Tales (anti)lecciones, en algún sentido, no son puertas cerradas, pues no consideran que el mundo en trozos en que vive uno sea el fin de algo, pero su misma condición, «Después de un tiempo/ uno aprende a joderse». Lo denuncia Adriano, a su manera, que todas las presentaciones de nuestra vida que no coinciden con la imagen de un mundo cuyo destino es la basura —y no es casualidad que su primer libro se llama Lira de la Basura— será su falsificación. [Tarso de Melo —TdM—] Traducciones de los poemas por Fabrízia Ribeiro.




    Poema pedagógico 

    Después de un tiempo 
                                         uno aprende a joderse 
    cultivando trémulo su jardín 
                  flores 
                                         para ser pisadas 
    el invierno mendigo 
    a limpiarse en las hojas secas. 

    La sabiduría tiene osteoporosis 
                                               y por eso duele tanto, 

    cuánta experiencia no tienen las piedras, 
    ¿qué cosas 
                    murmullan 
    al trasero que en ellas sienta? 

    mientras un río inferior corroe la garganta de una gruta 
    un alambre de puás cerca frutos maduros, 
    y lo que resta decir 
    fallido brillo de bombillo que apaga 
                                                              mejor dicho 
    en una grabadora 
    la voz de un papagayo.


    Poema pedagógico 

    Depois de um tempo
                                      você aprende a se foder 
    cultivando trêmulo seu jardim 
                  flores 
                                      para serem pisadas 
    o inverno mendigo 
    a se limpar nas folhas secas. 

    A sabedoria tem osteoporose 
                                             e por isso dói tanto, 

    quanta experiência não têm as pedras, 
    que coisas 
              sussurram 
    ao traseiro que senta nelas? 

    enquanto um rio inferior corrói a garganta de uma gruta 
    um arame farpado cerca frutos maduros, 
    e o que resta a dizer 
    brilho falho de lâmpada que apaga 
                                                             melhor diria 
    num gravador 
    a voz dum papagaio.


    Segundo poema de tema judaico

    Si te consuela,
    mensajero chiflado, algunos
    de los muertos tuvieron, pasto de aves,
    el sueño negado, ingenuo suponer,
    que el hombre sin tumba,
    o de pulmones quemados, la hija violada, irán
    a levantarse conmovidos de la fosa
    para revocar las órdenes:

    no os olvidéis de mí,
    mi sangre ha de inundar el aire
    que respiráis, etc
                             como si
    hubiera tiempo sin memoria y
    resolviera mucha cosa pegar
    esos pedazos: es dejarlos en el piso
                                                 que otra vez
    72 otros trozos
    se parten,
             schlemiel
    de un vodevil barato, con vasijas
    rotas y malentendidos
                                                (y es que tal vez porque
    no nos entendemos
    que solamente por un montón de destrozos
    se llegue al cielo)


    Segundo poema de mote judaico 

    Se te consola, 
    mensageiro caduco, alguns 
    dos mortos tiveram, pasto de aves, 
    o sono negado, ingênuo supor 
    que o homem sem cova, 
    o de pulmões queimados, a filha violada, irão 
    levantar comovidos da vala 
    para revogar as ordens: 

    não vos esqueçais de mim, 
    meu sangue há de inundar o ar 
    que respirais, etc 
                                    como se 
    houvesse tempo sem memória e fosse 
    adiantar muita coisa também colar 
    esses cacos: é deitá-los no chão 
                                                     que outra vez em 
    72 outros pedaços se 
    partem, 
                  schlemiel 
    de um vaudeville barato, com vasos 
    quebrados e mal entendidos 
                                                  (e é talvez porque 
    não nos entendemos 
    que só pela pilha de destroços 
    se chegue ao céu)



    Del arte de perder

                                        Lose something every day. Accept the fluster
                                        of lost door keys, the hour badly spent.
                                                                                     Elizabeth Bishop

    Saudade, sereno incapaz,
    de penetrar estas paredes,
    viste en esta lengua colores
    alejados de extranjera

    así que no es ningún desastre -
    las cosas, lugares, un padre,
    tres abuelas, toda una lengua
    otra que las ratas carcomieron en el ático,

    e identidades también, solo pregunte
    si algo duele o pica o hace falta, aquí
    este concreto, este asfalto,

    donde ninguna flor a inevitables
    inviernos concede el placer de que
    se le quiten sus pétalos.



    Da arte de perder 

    Lose something every day. Accept the fluster 
    of lost door keys, the hour badly spent. 
    Elizabeth Bishop

    Saudade, sereno incapaz 
    de penetrar estas paredes, 
    veste nesta língua cores 
    distantes de estrangeira 

    tanto não é nenhum desastre – 
    as coisas, lugares, um pai, 
    três avós, toda uma língua 
    outra que ratos carcomeram no sótão, 

    e identidades também, só pergunte 
    se algo dói ou coça ou faz falta, aqui 
    este concreto, este asfalto, 

    onde nenhuma flor a inevitáveis 
    invernos concede o prazer de 
    arrancarem suas pétalas.



    Canción del eremita 

    Cuatro días sin salir de casa 
    ¿y qué perdí? 
    Carros, cráneos 
    molidos en la madrugada, 
    globos aleteantes 
    y un manojo de ramos de rosas 
    tirados en la basura 

    perro que huye, juguete que la calle 
    destruye 
    como un reloj, sin 
    que las horas cesen 
    sus transformaciones. 
    El cortejo 
    de la vida como quien sale a cenar 
    con una persona hermosa 
    y tonta.


    Canção do eremita 

    Quatro dias sem sair de casa 
    e o que perdi? 
    Carros, crânios 
    moídos nas madrugadas, 
    balões esvoaçantes 
    e meia dúzia de buquês 
    jogados no lixo 

    cão que foge, brinquedo que a rua 
    destrói 
    como um relógio, sem 
    que as horas cessem 
    suas transformações. 
    O cortejo 
    da vida como quem sai pra jantar 
    com uma pessoa estonteante 
    e burra.



    Voyeur 

    Y, si tu ojo te da ocasión de pecar, 
    arráncalo o tíralo. 
    Mateo 18:9

    Labios humeantes 
    de un carbón apagándose 
    los miembros esforzándose y cediendo, esforzándose y cediendo, 
                    hasta que el tiempo y esfuerzo
    los deshagan. 

    Las manos solo entraron en juego mucho después 
    el sabor el sonido el olor primer 
    y la mirada en todo, aunque 
    en este teatro de sombras: 

    insatisfechos mientras todo reposa 
    los ojos leen en los párpados 
                    el libro de la noche 

    y porque son ellos que traen la primavera al cuerpo 
    solamente los ojos no se sacian.



    Voyeur 

    E, se o seu olho o fizer tropeçar, 
    arranque-o e jogue-o fora. 
    Mateus 18:9

    Lábios fumígenos 
    de um carvão se apagando 
    os membros se esforçando e cedendo, se esforçando e cedendo, 
                até que o tempo e esforço 
    os desfaçam. 

    As mãos entraram em jogo só muito depois 
    o gosto a voz o cheiro primeiro 
    e o olhar em tudo, mesmo 
    neste teatro de sombras: 

    insatisfeitos enquanto tudo repousa 
    os olhos leem nas pálpebras 
                     o livro da noite 

    e porque são eles que trazem a primavera ao corpo 
    só os olhos não se saciam.




    Poemas do livro "Lira de Lixo":
    São Paulo: Editora Patuá, 2013.  100 p. 14,5x20 cm.   ISBN 978-85-64308-90-9.  Projeto gráfico, capa e ilustração de Eduardo Lacerda.  Col. A.M. 



    Paz de espírito

    Ser sábio ou tolo demais
    para correr descalço sobre a
             relva reluzente
    de cacos de vidro ao sol.

    Transeuntes abatidos
    por meteoros de ar-condicionado
    e peças de titânio em chamas,
    um passo na rua, outro
    no eterno,
    a alma em regozijo,
    diluída em morfina.


    Silêncio de alvenaria

    Jantamos bem
    embora tinta alguma jamais
    cubra inteiramente
    a desgraça vista por essas paredes
    – quietas
             salvo por
    aquela machadada
    atrás do criado-mudo.

    Sepulcro da história
    queda de madeira pedra alvenaria e lágrimas de vidro
    memórias se acumulando como pó na mobília
    que uma empregada distraída
    limpa com um trapo.



    Ode ao edifício Ricardo

                               – para Roger Alberto Meluso, in memoriam

    Eu, sozinho, no prédio todo
    não ouvi os estertores:
    ia ao banco, quando
                          quase
    tropeço no
    cadáver.

    Correndo desesperado o pobre diabo desceu os degraus
    delirante perdendo
    a calça a perna falsa toda
    dignidade

    o caco que restou na calçada deitou, a Deus
    clamou que não morresse
    e como chama em cachimbo de crack nos becos da noite

    apagou.

    E eu
    quase tropeço no cadáver.



    Poesia de hospital

    Pela herança do sangue do sol
    ama-se a noite,
    o crepúsculo de uma sirene
    que anuncia um infarto.

    Luar magnético na janela
    máquinas com o cansaço
    do relógio, chama
    de um cigarro que não verá
    reflexo na aurora

    e aquele telefonema frio de madrugada.



    Esperando estar enganado

                               Cadáver adiado que procria
                                F. Pessoa

    De cócoras à cova e um parto difícil,
    abaixo
             ao fosso, o fórceps
    na mão do coveiro,
    e o tempo
    para envelhecermos
    embotados pelo hábito.



    Do progresso nas profissões

    Não se vê daqui, mas sei
    que a prostituta na rua
    tem um olho de vidro,

    É mais aparente o gancho
    na mão esquerda
    ou, mais à luz, sob o poste
    a prótese

    da perna.

    A insaciedade da fome de carne
    que tem que se satisfazer
    com borracha.

    É tempo de fetiches, pessoas
    que se fazem fetiches.
    Servir-se
    da prostituta na rua
    não era tanto sexo com gente
    quanto era sexo
    com coisa
    tevê, geladeira,
    sonho transerótico do transumanista.



    A arte de governar

    O que segura o mundo,
    represa o mar de escombros
    da queda de edifícios
    pilastras governos
    revolta e violência popular
    deserto de pó e ossos
    sob um céu tombado
    barbárie e penúria,

    (de resto,
    burocracia)

    é barbante e fita-crepe.



    Eurídice

    Até o tempo se perde
    nesses negros córregos, vias
    pálidas entre os prados
    amontoados de lixo.
    Embora rápido, o olhar
    jamais voltado pra trás
    em muito se confunde com o de um
    cabresto.

    Até encontrar o sol
    e se dar conta
    de estar só.

    E ela?
    Muda sombra, o que disso tudo achava
    ninguém jamais perguntou.


    Id(iot)eologia

    ...that common, false, cold, hollowtalk
    Which makes the heart denythe yes it breathes
    Shelley


    Pobre
    ou mata ou se mata
    pra ser rico,
    rico mata
    pra manter-se rico,
    monges marxistas expiam pecados do mundo
    batendo o Manifesto na testa,             i

    Sem revolução
    sem juízo final
    os mortos mantêm-se mortos
    e os vivos os invejam.



    Equinócio

    Plante pelo inverno,
    que as flores aqui são de asfalto
    os ombros
             puxam carros de boi
    e dia
    e noite são
    tão claros quanto intermináveis.

    Mas, mais que o vento, beijos
    entre quem até então se
    desconhecia

    prenunciam primaveras.




    Ressonâncias

    Coexistência das almas, como
    montar um quebra-cabeça
    (com peças
    de jogos distintos)
    ou espelho partido.

    Vê aquelas duas árvores, ramos
    embrenhando
    crescendo tortuosos, uns nos outros,
    contra a distância das
    raízes.

    Ou o ponto de táxi onde se aconchegando à noite
    aquele casal de cães
    vagabundos,
    após errar pela cidade o dia inteiro,
    dorme.

    Surpresa do encontro súbito,
    os cacos de reflexos.



    O elogio da superficialidade

    Amo as águas da tua íris,
    maré que dissimula uma voragem
    morada de peixes-diabo
    e lulas infernais.

    Por suave que seja a voz
    prefiro os estilhaços,
    o silêncio entrecortado de gemidos da língua em movimento,
    não estragado pelo sentido.

    Porque o que palpita nos dedos entre as tuas coxas
    desconhece o ódio a ignorância a estupidez
    que a língua distraída em seu ócio
    deixa escorrer.



    Poema cartográfico

    Sim, só o amor salva
    mas você não sabe direito
    que besta é essa
                       se tem plumas
    escamas, suas cores.

    Ainda que antes do Brasil a língua
    entoasse as sílabas, nervuras
    da palavra
             arara
    o que elas diriam
                       a Cabral?

    Não serve a frieza dos mapas
    o desconhecido onde
                       o pergaminho acaba

    ou como bússola
    a andorinha bêbada dos pensamentos
    que um vazio
    entretém

    a gaivota traçando
    círculos no céu para
    morrer no mar.



    Da alegria

                       – para Guilherme Flores

    Brota o sorriso amarelo
    um ipê quase
    afogado na fumaça do ar petrificado
    e a comunhão
    do pássaro solitário com o céu
    apesar das procelas.

    Cantar
             contra o imperativo
    dos antidepressivos

    cantar
             além do rolo compressor
    da voz
             da turba em festa

    cantar.



    Uma serenata

    Você está em seu primor
    quando menos
    presta, quando
    tem todo o pudor de quem profana
    um templo, Dioniso
    arfando em seu alento.
    Desprezamos a brancura do lírio,
    sua exaltação como
    moeda intacta
    de um tempo remoto.

    Agora enquanto a ausência quimera
    devassa todo o bairro boêmio
    que outros dedos irão te
    despetalar?
    Messalina nas ruas, Salomé desvelada
    Vênus das peles lançada à lama
    de meus devaneios
    (dormindo sozinha outra vez em sua cama,
    a calcinha rosa de algodão
    corada de vergonha).



    Metafísica em resposta a Stevens

    It is the cry of leaves that do not transcend themselves
    Wallace Stevens


    As folhas gritam
    porque não se transcendem,
    as carnes,
    lado a lado, dos amantes
    gritam porque não se transcendem,
    as palavras gritam porque não
    se transcendem
    vibrando com som e fúria até
    morrerem em pleno voo,
    ou será que tudo
    transcende, e
    somos nós que, estranha
    paralaxe, as folhas
    cobrindo os corpos,
    nos atrasamos para a reunião? 



    de su proyecto PARSONA, libro conceptual sobre  “via láctea” de Olavo Bilac:



    VI

    em mim             descuidado
                           o próprio encanto
    tereis notado
                       que outrora ouvistes
        amastes, sem dúvida
                               sentistes
            por mim, não
                      que torturem
             inventa    penas
       em lugar de  calma
               pesar
    pois           é              assim
          dos loucos somente       amantes
             alegria andar chorando.



    XVI

                      vento ulule
    tu              meu ombro
    e essa boca
                           minha boca
           a fronte         ansiosa
    em teu seio,                 neblina
         nas manhãs          úmida
    da serra
    solta as tranças
                       sono     teu canto
    e eu,
                 sereno         rio
         em noites calmas
    dorme                       luar







    Poema enciclopédico I – dos avanços da medicina em tratar melancolia

    (no rastro de Robert Burton)

    O que refutava Paracelso em Galeno
    confissão de fracasso, recusa ao purgante
    no que cansada a mão copista
    perseverou
    com humor
    e miasmas

    a mais longa nota de rodapé,
    receita para
    exorcismo via lobotomia,
    500 mg de nepente,
    pasto de traças.

    Terebintina e ameixa em conserva
    acrescentam Du Laurens e Montalto à discussão,
    levantam
    poeira e teias de aranha,
    apagada a luz sobre
    as prateleiras da biblioteca.

    § 

    Poema enciclopédico II – da arqueologia

    Se vazia a palavra
    é provável demônio
    assim como
    erram meu nome até hoje
    na fatura do condomínio

    sem motim nas nuvens
    sem queda ou sêmen
    pingando em vão
    (só tinta)
    no profeta do Islã, sabemos,
    leram Baphomet e do platônico
    demiourgos the dreaded name
    of Demogorgon

    como o que ancora esses símbolos
    sol e lua, a morte e o mundo
    a torre, o enforcado
    que salva as cartas da mesa de latão
    úmida em cerveja
    a que eram destinadas

    ou cada galho cabal
    da árvore onde desabrocham, o louco no Álef
    o mágico no Bet, letra a precipitar
    toda criação – ou assim seria
    não tivéssemos trocado em exílio
    o alfabeto antigo pelo da Babilônia

    tão sacro quanto a tabuleta
    de nota fiscal, por mais
    que se negue, o mistério
    esconde suas escamas de peixe
    fundo no mar, incapaz
    de subir vivo à superfície
    ou

    camada a camada só
    numa cebola, camadas
    e cheiro
    sobre o fogo
    e perfuma o ar das cozinhas
    de Ur ou Uruk ou Lagash, que um vento
    soprando quente na hora do almoço
    eleva acima dos tetos de barro.

    § 

    Poema enciclopédico III – dos abutres

    Por que silêncio em Heródoto em torno
    dos costumes dos persas ofertarem
    mortos aos cães e aves, os cães que ladram
    pra quem não reconhecem, como Heráclito
    banhado no estrume, horror ao corpo
    exposto, vasilhame
    que o leiteiro recolhia pela manhã
    na época em que ainda tínhamos leiteiros,

    abutres eram mais fáceis
    também de encontrar, dizimados hoje pelo uso
    veterinário de diclofenaco, a lição
    que se tira disso, dependendo qual for
    teu palpite sobre o outro mundo
    atente para a bula dos anti-inflamatórios.







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    Casé LONTRA MARQUES 

    Río de Janeiro, Brasil   1985)

    Vive en Vitória (Espírito Santo). Ha publicado Indícios do dia (2011), Movo as mãos queimadas sob a água (2011), Saber o sol do esquecimento (2010), Quando apenas se aproximam os rumores de chuva (2009), A densidade do céu sobre a demolição (2009), Campo de ampliação (2009) y Mares inacabados (2008). Sus libros están disponibles electrónicamente en: 
    www.caselontramarques.blogspot.com.br.

    Mora em Vitória (Espírito Santo). Publicou Indícios do dia (2011), Movo as mãos queimadas sob a água (2011), Saber o sol do esquecimento (2010), Quando apenas se aproximam os rumores de chuva (2009), A densidade do céu sobre a demolição (2009), Campo de ampliação (2009) e Mares inacabados (2008). Disponibiliza seus livros eletronicamente em: www.caselontramarques.blogspot.com.br.





    Incluidos en Inventar la felicidad. Muestra de poesía brasileña reciente (Vallejo & Co. Internet, 2016, selec. de Fabricio Marques y Tarso de Melo, trad. de Fabrízia Ribeiro).


    Sobre a poesia de Casé Lontra Marques

    Casé Lontra Marques, em seus diversos livros e nos poemas aqui apresentados, tem como marca comum a sucessão de imagens escorregadias, que parecem se desfazer à vista do leitor quando ele se aproxima, como uma imagem que se desfizesse no ar ou a água a escapar entre os dedos. O poeta maneja «os objetos que prolongam o corpo,/ as letras/ que povoam// a página, os segundos// que precedem/ o sono», e revela os limites tênues entre corpo, casa, cidade e linguagem, sem temer os momentos em que tais limites se rompem. Ao contrário, a linguagem do poeta parece buscar justamente nas falhas de quaisquer fronteiras (do espaço, do tempo, da sensibilidade) o que tem a dizer, o que quer dizer, o que lhe importa dizer – «aceito o silêncio que se dispersa (que nos espalha)/ sempre/ pelas paredes – nas escadas; nas encostas –/ do/ diafragma». E é ali, no «vão da voz» a que ele nos convida, que sua poesia mora. [TdM] Traduções de poemas de Rafaela Scardino e Sebastián Huber.



    Sobre la poesía de Casé Lontra Marques

    Casé Lontra Marques, en sus varios libros y poemas aquí presentados, tiene como marca común la sucesión de imágenes resbaladizas, que parecen deshacerse a la vista del lector mientras este se acerca, como una imagen que se deshiciera en el aire o en el agua para huir entre los dedos. El poeta maneja «los objetos que alargan el cuerpo,/ las letras/ que pueblan// la página, los segundos// que preceden/ al sueño», y revela los límites tenues entre el cuerpo, el hogar, la ciudad y el lenguaje, sin temer a los momentos en los que se rompen esos límites. Más bien, el lenguaje del poeta parece buscar precisamente en los errores de las fronteras (del espacio, del tiempo, de la sensibilidad) lo que tiene a decir, lo que quiere decir, lo que le importa decir — «acepto el silencio que se dispersa (que nos esparce)/ siempre/ por las paredes — en las escaleras; en las laderas —/ del/ diafragma». Y es allí, en el «vano de la voz» al que él nos invita, que vive su poesía. [TdM] Traducciones de los poemas por Rafaela Scardino y Sebastián Huber.


    Poemas



    MIENTRAS PERDER sea habitar con exactitud: 
    esta 
    voluntad de habla — nuestro gesto ninguno — 

    nos seguirá impulsando: (nos seguirá oprimiendo): 

    ¿manteniendo 
    los ruidos abiertos? 

    preparo otros márgenes 
    para 
    la incomodidad 

    que dejé descansar bajo 
    la 
    anemia 

    — aún insistir es principalmente una amenaza — 

    nuestras sedes 
    no 
    alcanzan a secuestrar 

    siempre 
    las 
    mismas 

    pantomimas:

    nadamos (y nadamos y nadamos) 
    con 
    la tensión que antecede 

    — otra vez — 

    el reconocimiento 
    del 
    lapso donde encajar 

    (donde 
    enclavar) 

    un cuerpo; 

    aun 
    sin extinguir 
    esa 
    impaciencia: 

    ¿por 
    qué yo no soportaría anochecer 

    también?





    ENQUANTO PERDER for habitar com exatidão: 
    esta 
    vontade de fala — nosso gesto nenhum — 

    continuará a nos impelir: (continuará a nos oprimir): 

    mantendo 
    os ruídos abertos? 

    preparo outras margens 
    para
    o incômodo 

    que deixarei descansar debaixo
    da 
    anemia 

    — ainda insistir é principalmente uma ameaça — 

    nossas sedes 
    não 
    conseguem sequestrar 

    sempre 
    as mesmas 

    mímicas:

    nadamos (e nadamos e nadamos) 
    com 
    a tensão que antecede 

    — de novo — 

    o reconhecimento 
    do 
    lapso onde encaixar 

    (onde 
    encravar) 

    um corpo; 

    mesmo 
    sem extinguir 
    essa 
    impaciência: 

    por 
    que eu não toleraria anoitecer 

    também?





    CUERPOS DONDE la cuidad se repite: 
    (después 
    de chorrear antiguas bocas sobre otra agua): 

    ¿casi 
    suprimen algunos órganos alarmados 

    — en medio del fierrerío — 

    en 
    el capullo del calendario? 

    contaminamos 
    un 
    espejo con la casa que nos propaga: 

    (bajo 
    su soledad): 

    contaminamos 
    un 
    deseo con el habla que nos excava 

    — cotidianamente — 

    acostarse 
    entre las horas 
    en 
    la arena del iris:

    cubriendo 
    las fisuras que infestan mis asfixias: 

    acepto el silencio que se dispersa (que nos esparce) 
    siempre 
    por las paredes — en las escaleras; en las laderas — 

    del 
    diafragma: hasta que un ritmo me reciba: 

    también 
    quién sabe, por fuera 
    — sobretodo por fuera — de 
    esta última inexistencia




    CORPOS ONDE a cidade se repete: 
    (depois 
    de derramar antigas bocas sobre outra água): 

    quase 
    elidem alguns órgãos alarmados 

    — em meio às ferragens — 

    no casulo do 
    calendário? 

    contaminamos 
    um 
    espelho com a casa que nos propaga: 

    (sob 
    sua solidão): 

    contaminamos 
    um 
    desejo com a fala que nos escava 

    — cotidianamente — 

    deitar 
    entre as horas 
    na 
    areia da íris:

    forrando 
    as fissuras que infestam minhas asfixias: 

    aceito o silêncio que se dispersa (que nos espalha) 
    sempre 
    pelas paredes — nas escadas; nas encostas — 

    do 
    diafragma: até um ritmo me receber: 

    também 
    quem sabe ao largo 
    — sobretudo ao largo — desta 
    última inexistência





    SOBREVIVIMOS AL CALOR de despertar cerca de los ojos 
    porque 
    algunas ausencias se agravan 

    — aun sin ostensiva pérdida ósea — 

    logramos diluir 
    un 
    sueño encendido 

    en 
    el susto cuyas arcadas 

    alinean 
    nuestras 
    fallas: 

    (exponiendo el reposo 
    todavía
    difuso de la vocal que aviva 
    la 
    lluvia 

    desenvuelta 

    por 
    la memoria 

    inhumana):

    el tiempo regresa a la frase
    hasta 
    ahora clavada 

    como 
    una branquia en la calma 

    inhóspita 

    de 
    la casa: 

    junto al resto 
    de 
    rostro que arrastro por el espanto: (¿anónimamente?): 

    distribuir 
    los 
    titubeos sintácticos 
    del 
    trauma





    SOBREVIVEMOS AO CALOR de acordar perto dos olhos 
    porque 
    algumas ausências se agravam 

    — mesmo sem ostensiva perda óssea — 

    conseguimos diluir 
    um 
    sono aceso 

    no 
    susto cujas arcadas 

    alinham 
    nossas 
    lacunas: 

    (expondo o repouso 
    ainda 
    difuso da vogal que aviva 
    chuva desembrulhada 

    pela 
    memória 

    inumana):

    o tempo regressa à frase 
    até 
    agora fincada 

    como 
    uma guelra na calma 

    inóspita 

    da 
    casa; 

    junto ao resto 
    de 
    rosto que arrasto pelo espanto: (anonimamente?): 

    distribuir 
    as 
    hesitações sintáticas 
    do 
    trauma




    El calendario de los peces 

    Solamente retengo, en un vano de voz, 
    el calor 
    — invertebrado — que nos rememora: 
    sin 
    detener sus residuos; 

    retengo — porque repeler 
    sería 
    una manera de reduplicar — 

    el calor 
    que nos rememora, irradiando 
    miasmas 
    de otro diafragma: 

    aun aquí, temo la urgencia 
    del gesto 
    al que retorno, sin embargo, 

    con exhaustiva, 
    inconveniente exactitud; 

    aunque haya devuelto 
    al dolor 
    los sedimentos de una minuciosa anemia, 

    permanezco
    entre los ruidos 

    de nuestro rejuvenecimiento: 

    no lejos 
    de las preguntas 

    — todavía irascibles — que el tiempo, 
    cuando 
    desatento, recrudece: 

    como 
    parte de la noche 
    — del bulbo de la noche — cuyas 
    toxinas activan 

    — desequilibrando — 

    la potencia 
    (hoy inaudible) 
    del estupor 
    (es paciente su desprecio)





    O calendário dos peixes 

    Apenas retenho, num vão de voz, 
    o calor 
    — invertebrado — que nos rememora: 
    sem 
    deter seus resíduos; 

    retenho — porque repelir 
    seria 
    uma forma de reduplicar 

    — o calor 
    que nos rememora, irradiando 
    miasmas 
    de outro diafragma: 

    mesmo aqui, temo a urgência 
    do gesto 
    a que retorno, no entanto, 

    com exaustiva, 
    inconveniente exatidão; 

    apesar de ter devolvido 
    à dor 
    os sedimentos de uma minuciosa anemia, 

    permaneço
    entre os ruídos 

    do nosso rejuvenescimento: 

    não distante 
    das perguntas 

    — ainda irascíveis — que o tempo, 
    quando 
    desatento, recrudesce: 

    como 
    parte da noite 
    — do bulbo da noite — cujas 
    toxinas 
    ativam 

    — desequilibrando — 

    a potência 
    (hoje inaudível) 
    do 
    estupor 

    (é paciente o seu desprezo)










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    RIMVYDAS STANKEVIČIUS

    Rimvydas Stankevičius nació el 7 de enero de 1973 en Elektrėnai, Lituania. Estudió Filología Lituana en la Universidad de Vilnius donde se graduó y cursó un máster. Al terminar sus estudios, comenzó a trabajar en el periódico Respublika haciendo entrevistas, reseñando libros y publicando ensayos, continúa trabajando en dicho periódico hasta la fecha de hoy. Como poeta, participa activamente en eventos de la vida cultural lituana, participa en  recitales por todo el país. Ha publicado ocho poemarios: Akis (1996) (Ojo), Randas (2002) (Cicatriz), Tylos matavimo vienetai (2006) (Los sistemas de medida para el silencio), Laužiu antspaudą (2008) (Rompo el sello), Patys paprasčiausi burtažodžiai (2010) (Los hechizos más simples), Ryšys su vadaviete (2012) (La conexión con el puesto de mando), Kertinis skiemuo (2015) (La sílaba cimiento), Šermuonėlių mantija (2017) (El manto de armiños), también un cuento rimado para niños Pūgos durys (2014) (La puerta de la nevada), dos libros de ensayos Diktantai sielai (2008) (Los dictados para el alma) y Betliejaus avytė (2015) (La ovejita de Belén), un relato breve Vinys Marškonių kaimui statyti (2001) (Clavos para construir el pueblo de Marskonys). También escribe libretos para musicales y óperas y compone letras para algunos cantantes lituanos. Le han sido otorgados varios premios, entre ellos el del festival Poezijos pavasaris, Jotvingiu, Salomėjos Nėries, Jurgos Ivanauskaitės, Martyno Vainilaičio. En 2013 Ryšys su vadaviete ha recibido el premio al mejor libro de poesía lituana del año.

    El poeta afirma: ¨escribí mis primeros poemas en la infancia, cuando estudiaba primaria. En los años de la universidad volví a escribir poesía y ya nunca me he separado de esta. La poesía ha sido y sigue siendo la actividad principal en mi vida, mi autorrealización, mi búsqueda de lo divino, se podría afirmar, que es el sinónimo de mi vida espiritual. La poesía es como si fuera un robo de la no existencia, después de cual que el mundo se hace más amplio y más rico.¨



    En el marco del dossier de poesía de Lituania preparado y traducido por Dovile Kuzminskaite, presentamos a Rimvydas Stankevičius (Elektrėnai, Lituania, 1973). Estudió Filología en la Universidad de Vilnius. Trabaja en el periódico Respublika como crítico literario. Ha publicado ocho poemarios: Akis (1996) (Ojo), Randas (2002) (Cicatriz), Tylos matavimo vienetai (2006) (Los sistemas de medida para el silencio), Laužiu antspaudą (2008) (Rompo el sello), Patys paprasčiausi burtažodžiai (2010) (Los hechizos más simples), Ryšys su vadaviete (2012) (La conexión con el puesto de mando), Kertinis skiemuo (2015) (La sílaba cimiento), Šermuonėlių mantija (2017) (El manto de armiños). También escribe libretos para musicales y óperas y compone letras para algunos cantantes lituanos. Le han sido otorgados varios premios, entre ellos el del festival Poezijos pavasaris, Jotvingiu, Salomėjos Nėries, Jurgos Ivanauskaitės, Martyno Vainilaičio. En 2013 Ryšys su vadaviete ha recibido el premio al mejor libro de poesía lituana del año


    http://circulodepoesia.com/2017/04/poesia-lituana-rimvydas-stankevicius/



    Descanso (alguna vez)

    Ninguna de las muertes ofrecidas hasta el momento
    Me hubiera gustado.

    Estoy convencido de que la verdadera
    No se parecerá a aquellas, sino a una salida,
    De la que salvarme – hasta pensar en ello –
    Sería poco amistoso…

    Por eso tampoco habrá una escena final,
    Solo un agujero en la hojita del calendario
    Repetirá los contornos de mi cuerpo…

    Al mirar por este
    Solo se verán el mar y las estrellas.

    El prometido descanso eterno,
    Que envidio un poco
    Para  mí mismo…

    Estoy seguro – en mi futura tumba –
    Ya está escrito:

    ¨Deja esta trompeta, Gabriel,
    Acabo de acostarme.¨




    Época

    Todo lo  que recuerdo
    de la historia
    de mi país
    es nieve y soledad…

    Una mujer,
    a la que están violando siete ciegos,
    ella solo intentaba indicarles
    el camino.

    De dónde la confianza –
    todo está fragmentado –
    cada uno desde su propia
    madriguera.

    Pregúntale:¨¿Qué es tu patria?¨
    Dirá: ¨La conozco,
    solo que nunca
    he estado allí.¨
    Un mundo todavía sin límites
    y las cosas todavía
    no se hablan.

    La multitud se junta y escucha a la mujer,
    ella de verdad ve el futuro,
    pero solo unas migajas
    y solo las estéticas.

    El bufón en un agujero en el hielo,
    las cercas, que aquí
    todavía no habían existido,
    los armados, que van a la caza,
    valientes, deseando
    botín.

    A unos cuantos pasos
    un lobo despedaza
    a un hombre que grita.

    Los otros no se dan cuenta –
    así es esta época –
    nieve, nieve y
    soledad…

    Por cierto, también estaba
    Cristo,
    pero él era uno de los nuestros,
    por lo tanto sobre él
    sabían pocos –
    entendéis –
    la nieve…

    La boda
    de los enanos del palacio,
    los siete ciegos
    golpeados hasta muerte
    con el dinero de los benefactores.

    ¿Qué es este palacio?
    ¿Dónde está?

    Solo sé
    que esta palabra
    había que pronunciarla
    con la boca pequeña
    y tapada con una mano.

    Quizá esté bien, de este modo
    las personas parecen más bellas.
    Solo algunos teníamos dientes –
    entendéis –
    soledad…

    La venta de dios sabe qué
    bultos mugrientos
    sin mirar
    dentro.

    Y los cuervos.

    Su mundo estaba más claro,
    los mismos caminos
    y deseos.

    El idioma igual
    que el nuestro,
    solo que más altivo.

    Quizá precisamente por eso
    no los comíamos,
    aunque en general
    un cojo, un libro,
    una patata,
    daba lo mismo.

    Queríamos ser
    parecidos a los pájaros.
    ¿Ahora probablemente
    será ya al revés?

    En general no era una mala
    época,
    solo esta nieve y
    los ciegos…

    Lo demás
    en mi memoria solo se conserva como
    las manzanas,
    más precisamente  como si fuese
    su olor en un barril
    donde no hay
    manzanas.

    Me preguntáis: ¿quién gobernaba?
    Igual que ahora,
    la soledad.





    El contacto con el puesto de mando

    Soy malditamente buen
    Soldado tuyo, mi Señor –

    Me tiré al ataque con todo mi ser,
    Avanzaba adelante, siempre adelante,
    Castañeteando con las hojas de los calendarios,
    Manteniendo la velocidad de ataque,
    Sin olvidarme ni en la alegría, ni en el dolor,
    Siempre directamente hacia un punto, hacia el destino estratégico:

    Te escucho, caudillo, solo déjame actuar,
    Te obedezco, señor, solo por fin déjame hablar,
    Por fin tener algo que decir
    De Ti, verdadero .

    No tiene por qué ser algo consolador,
    No tiene por qué ser algo a los corintios
    O a los  efesios, por lo menos a mí mismo,
    Por lo menos una minúscula predicción nebulosa…

    Por ejemplo: ¨eres un ataúd,
    Repleto de pájaros que chillan,
    Levanta la tapa, libéralos, que hablen¨…

    Perdóname, hablo con la boca llena,
    Perdóname, hablo mientras le estoy clavando al enemigo
    Una daga en las costillas –

    Ahora y para siempre,
    Clavándole al enemigo una daga en las costillas – creía –
    Que él era mi hermano,
    Creía en la inmortalidad de su alma,
    Por eso mataba sonriendo,
    Mataba bromeando, gorjeando,
    Sin ensangrentarme las manos –

    Entendí – estas nos eran mías –
    Aquel cuerpo no era yo, se reveló a lo largo del tiempo
    Envejeciendo, cambiando,
    A escondidas de mi (¿de Ti?)
    También cumpliendo las órdenes de algún
    Otro…

    Yo soy más Tú, que él.
    A este solo le queda
    La tolerancia fría, sin ningunos
    Intereses en común, sin sinceridad
    Solo lo que exige el estatuto –

    No lo mato…

    No lo molesto cuando duerme o come,
    Sonrío piadosamente, cuando está a sus asuntos, chapotea, se enjambra…

    ¿Qué será para mí su oscuridad? ¿Qué serán para mí sus caídas?
    Para los moluscos – los juegos de moluscos,
    Los sueños primitivos de moluscos, sus amores babosos,
    Sus danzas de lenguas, desesperado
    Anudarse de cuerpos en los gemidos –

    En la batalla nadie guarda el uniforme,
    Yo también me lo quitaré más tarde,
    Junto con todas los arañazos en la zona del corazón,
    Las manchas grasientas de las pasiones, los glotones
    Escarabajos de culpa,
    Que se esconden en las costuras…

    Estoy alerta, estoy completamente desnudo ante Tus ojos,
    Una desnuda arma lista
    Con el seguro quitado –

    Todavía estoy escuchando, caudillo,
    Todavía escucho, señor,
    A los mundos que están explotando en mis profundidades,
    A los capullos explotando,
    A las burbujas en los charcos de las largas lluvias,
    Al pitido de la conexión rechazada en el auricular del teléfono,
    Al marchar del aparato que sostiene la vida
    De tu malditamente buen soldado,
    Escucho al viento por las noches, a Mozart,
    Y a los demás operadores tuyos,
    Marcando las cartas de Morse
    En mis sienes.

    Escucho, señor, escucho –
    Sin descanso, sin cambio –

    Ya soy capaz de recibir los caóticos avisos de nevadas,
    El murmullo de la nieve que se está diluyendo, escuchar atentamente
    Como la tierra escucha a las uñas del enterrador,
    Como una bala temporal
    Escucha a la vida eterna, el idioma –
    A los labios del bebé, el sentido – a las palabras, las palabras –
    Al silencio…

    Por eso déjame actuar,
    Déjame levantar el auricular
    Aunque el teléfono no suene…

    Me quedo más tranquilo, cuando me recuerdo
    Que soy malditamente bueno, pero todavía
    Tu soldado, Señor,
    Me quedo más tranquilo, cuando te recuerdo
    Que todavía estoy escuchando…






    Rimvydas Stankevičius

    Eilėraščiai iš knygos „RANDAS“


    randas

    Netikėta, it smūgis į atspindį, pauzė.
    Pamažu vėl pasaulis į saują
        surankios netyčia pabertas spalvas,
    Ir kiekvieno praeivio
             savo kelio ir vardo paklausi,
    Ir tave vėl ištars ir ramiai
                  su savim nusives...

    Ir norėsi nustebi,
         kad nuvargusios kojos patamsyje
                                              guolį suranda,
    Kad savaime žegnonei pakyla
             nemokytas delnas vangus...
    Viskas liko kaip buvę:
        glosto pirštai nesopantį randą,
    Tik tylesnis vanduo,
            tik gilesnis ruduo
                             ir dangus.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.



    didysis pokeris. XX a. pabaiga

    Nebūtum išdrįsęs ištart –
    Tiesiog taip iš kalbos išėjo –
    Be skausmo, atmintinai:
    Kariai, kankiniai, fariziejai...

    Gal kiek lėčiau ir tyliau –
    Ties trisdešimčia sidabrinių.
    Ne uždarbis, tai – tik grąža
    Nuo atpirkimo

    Lig amen. Tada jau – tyla
    Ir išgremžtos perklos beginklės.
    Čia ne tavo darbai – tavo – tik atgaila,
    Skirtos dangui prakalbinti pinklės.

    Sužaista.
    Tau vis dar rūpi.
        Ar tavąsias kaltes atleido?
    Pažvelk –
        Net paveiksluos šventuos
    Nė vieno pažįstamo veido.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.




    apology

    Žvaigždes juodai užtapiau
    Atleisk
    Negalėjau užmigti
    Eiti ir klupti ir eiti tavęs pasitikti
    Ten kur toli kur skaudžiau ir tikriau
    Aš nepabūgau aš tik nutilau arba tarkim miriau
    Ir patikėk netgi šitai net šitai galėtų turėtų užsnigti

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    apie laukimą

    ugniakuras –
    jautrūs geležčių šešėliai
            šokantys sienose –
    tai tiktai vienas
                 iš prietaisų
    spąstų sakykim ateinantiems...
    žinoma baidosi
            kvėpsnio kiekvieno
    paukščiai pagalvėse mano
    kur šitiek laiko tarnavo
    kaip neramus bet vienintelis sapnas
            šaknijas keroti
        varvekliai mano maldų
    nutįsę nuo lubų
            bent jau žvilgsniu
                          užkliudys
    bent jau dubenį
    ant mano galvos garuojantį –
    na kad ir šnerves
                 ar nuojautą
    na bent juokais bent
                 meluodamas
    gal lyžtels man veidą vėjas –
            – – – nieks neateis –
        – – niekas niekur
        nebuvo
            išėjęs.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    Bethovenas prie Bacho kapo

    Nesuprato, kai žvilgsnis išėjo
    nepalikdamas netgi tamsos,
    bėrė į delną pelenus,
    naktį pažindavo tik iš klausos,
    į langą vis gręždavo ausį,
    sniegą ar žiedlapius pustant
    pustonių klausė,
             žingsnis po žingsnio
                 tipeno kvintų ratu,
    laiką matavo randuotu nuo
                      diezų pirštu…
    O kai visai sustojo
    laukt fugos, atgriaudinčios
                      sau pavymui –
    tapo ramu.

    Ir jokios, po velnių, tokatos,
    tik kurtumo aukštam aptvare
    dvi mažytės
             veidu nuslystančios natos:
                 mi...re.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    Varteliai

             Be Dievo net plaukas nuo
             galvos nenukris.

    Kaip verkia mirę?
    Lygiai taip, kaip be Dievo žinios
          po mirties jiems barzdos atauga.
    Galima liesti ir glostyt,
          bet tik prieš Viešpaties valią,
          prieš dangų arba prieš plauką.

    Lygiai kaip sėklos sudygsta
          anapus mirties ir buvimo.
    Kaip kad be vėjo, be garso
          žvakė virpėti ima.

    Kaip ir užgęsta.
    Kaip danguje, taip ir žemėj
    girdis, kaip pašalas eina,
    kaip girgžda laikas,
    girdisi –
    girgžda varteliai.

    Kaip verkia mirę?
    Jie labai lėtai atsimerkia,
    paklauso ar niekas negirdi,
    ir verkia.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    kartą per metus. Vieškelis

    Žinau ko ateini mama
    tam ir yra
    nerakintos durys pernakt
    negesinta šviesa kišanti
    šiurkštų snukį
    artyn

    Tam ir yra šitas vieškelis
    kuriuo tiktai tu
    kuriuo tiktai eitum ir eitum
    net prieš gaidgystę kai šerkšnas
    stvarsto už
    kojų

    Žinau tai tavo samdyti
    elegantiški skausmo
    pirštai sutvarkantys patalą
    užsagstantys marškinius
    po to jau palangėn
    barbenantys

    Laukiu ir aš
    imsim patręšim
    žodžiais ramybę
    – Kodėl, vaikeli, kodėl?
    Kas gi tau šovė į galvą?

    – Aš pats, mama.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    vieversiai

    Pamažu jie virsta
    išgąsčio purslais,
    tykštančiais ant sienų,
    pasakom, kurios vapamos,
    kad neužmigčiau:
    apie nukeltas nuo vyrių
    duris,
    speigo adatas pirštų
    galiukuose,
    vis tyliau rėkiantį
    rytą.

    O galų gale –
    galų gale jų visai
    nėra –

    tik mėnuo,
    ramiai ėdęs žolę pernakt,
    staiga atitraukia
    nutvilkytą burną.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    tylinčiųjų yra karalystė

    Šimtmečius tyli sustingę miestai

    Amžinas meilės judesys
    Žvilgsnis pro langą
    Amžinas žingsnis per slenkstį
    Žodis, kyšantis iš pusiau pravirų lūpų

    Amžinas išdidumas ir skurdas
    Lietus pakibęs virš ištroškusios žemės
    Ir amžinai tas pats kiemsargis
    Kas rytą tingiai slampioja
    Su šluota rankoje

    Bet jis iš kitos karalystės

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    dingusiųjų yra karalystė

    Jie nieko nežino
    Sako kaip ir per amžius
    Tingiai dūzgia saulė ir
    Margaspalviai paukščiai kyla
    Krūtinėmis taškydami spindulius
    Net neprisimena
    ar būtų matę ką nors ar bent šešėlį jutę
    Švari sako žemė sapnai ir giesmės

    Ir romūs žvilgsniai nuslysta per dangų
    Kyla prie lūpų pirštai
    Ir spaudžias arčiau vienas kito į krūvą visi
    Trys gyvieji ir tuzinas mirusiųjų

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.



    nekanonizuotas

    Tuščia ir gili
    Yra karalystė
    Šalta sunki
    Tolydžio mažėjanti
    Ankšta ir vimdanti
    Yra karalystė
    Noris sakyt kad
    Niekieno – –
    – – –
    – –
    Mūsų

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    gulbės lieka žiemoti

    Nuo žvilgsnio žuvies pro ledą – apsunkusios, –
    Nuo begarsio krutėjimo lūpų
    Gulbės neišskrenda, lieka žiemoti, blunka,
    Tad nevalia čia stovėt ir žiūrėt,
                      lyg į džiūstančią upę,
    Kuri, it kalė šuniukus, silpdama
                      dar vis lyžčioja krantą.
    Nevalia ir gražu – lyg stebėtum šokėjas jaunas
                      drabužinėje, be puantų,
    Lyg, žibintui nusiimant skrybėlę,
                      dardant ir gęstant karietoms,
    Moterims migdant vaikus
                                 taip liūdnai ir iš lėto,
    Tarsi dangčio šešėlis artėtų prie balto
                                           jų guolio,
    Ar šypsotųs gražuoliai
                      kareiviai jauni,
    Mirti labiau nei mylėti įgudę...
    Galim eiti. Gulbės lieka žiemoti.
    Lai smilksta. Lai budi.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    vėjas

    Vėjo nėra.
          Mes vėju papratę vadinti
                neatsargius tamsos judesius,
                         nerimo slinktį,
    meldų beprasmes šnekas...
    Kartais – medžių šakas,
          kai jos nebežino, kur dėtis
                        nuo mūsų buvimo.
    Žvarbiąją baimę mirties
                        (greitėjantį pulso kalimą)...
    Nors išties
                        jos, kaip ir vėjo, nėra.
    Tai tik prietaras.
    Plaikstoma baimės skara,
                            pro kurią,
    vos tik pajutę mūs lūpų artėjimą,
    dangstotės, šnabždat: koks vėjas, koks vėjas...

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    pūga

    Kai vėtroj į rožančių rišasi galai
    Gimimo ir mirties, tylos ir gražbylystės,
    Koks skirtumas tada, guodei ar melavai,
    Ar bėgai laimės, ar vilties paklysti.

    Nebus nei teismo, nei atokvėpio, nei pabaigos,
    O laikrodžiai vien tik dėl sekso ritmo tiksi,
    O žmonės juda tik ridenami pūgos
    Iš gatvės gatvėn, iš šalies šalin be tikslo.

    Tokia pūga, kad skersvėjuos sunyksta
    Sapnų statulos, knygų smilkalai.
    Nebeanestezuoja tepalai
    Paletės, žaizdų jau nenulaižo smičius kaip vaikystėj,

    Kapai – tik dekoracijos, tik pažadas privengiant maišto,
    O jei ir ne – tai visos ložės užimtos mirties, net stovintiems
                                                                      jau bilietų nėra.
    Surinkdami žingsnius, skeptrus ir titulus, karus istorijos
    didžiūnai vaikšto,
    Palieka tik tuščia erdvė, pūga, kitaip vadinama – era.

    Ir nieko neregėt, o jei kas matos,
    Tai vienas veidas, bet nei dangaus, nei pragaro valdovo –
    Tik tos, kur nukamuota bučinių sau audžia baltą sapno rūbą lovoj
    Ir net nejunta, kaip laužydami kaulus
                               pasaulin krenta
                                        paskutiniai amžiaus metai.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    grandinė

    Žvelk – vaizduotė nupiešia
    Istorijos trūkstamą grandį:
    Jeigu šėlstanti jūra yra,
    Tai atrasim ir valtį, ir mirtį,
    Ir kūną, išplautą į krantą,
    Ir drabužio užanty
    Išblukusį rankraštį seną.
    Ir bangų nulaižytas raides,
    Kur belikę eilutės:
    „Ilgai ir laimingai gyveno“...
    Ir žuvėdras plėšrias,
    Didį alkį ir skurdų jų sapną,
    Ir jų įstrižo skrydžio, ir žvilgsnio,
    Ir jų klyksmo išerzintus akmenis...
    O po to– vien tik jūrą ir jūrą,
    Kol nuo nykstančio kūno nuslys
    Įsiėdus į gulinčio riešą
    Sunki trūkstamoji grandis.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.




    ta pačia tema

    Girdi, kaip Viešpaties paukščiai
    Žemėn žiūrėdami girgžda?
    Kaip žada: „padangių žvirgždas
    Link rojaus versmės atlydės...“?
    Bet tylinti šulinio svirtis
    Teprimena kartuvių gervę...
    Puantais – per atvirą nervą
    Iš atminties duobės…

    Žvalgas vis grįžta ir grįžta –
    Pamišęs, ginklus pametęs…
    Nesunku atspėt, ką jis matė –
    Tam ir yra žvalgai,
    Tam ir yra eufemizmai,
    Dievo durneliai, schizmos
    Ir žodžiai: „laimingai, ilgai“ …

    Tam ir yra šis pasaulis,
    Meilės ir fronto linijos,
    Sėkmės, apgaulės, giminės,
    Beskonė dangaus mana,
    Saldžiai kvepią akacijos
    Ir kitos būties variacijos
    Nemirtinga mirties tema.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    aruodai

    Toks tykus šnabždesėlių šokis –
    Kruta ir kruta lūpos,
    Žodžių atryja visokių,
    Kadais čia skubom sutūpusių..

    Dabar toks tykus aruodų
    Tvarkymas: sėklai ar maistui,
    Turėtum kada – sudėliotum
    Visokių istorijų, žaistum

    Vėjus, jų nuotakas, lėtą
    Dūzgiančią saulę didelę,
    Baubtum gražiai prieš lietų,
    Žinotum: septintas prikelia.

    Šypsotum trimitų nikeliui,
    Kaklą į dangų ištiesęs,
    Žinotum – septintas prikelia...
    Kiti – tiktai šiaip sau –
                     gyviesiems...

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    kelias į sostinę

             B. B.

    Minga tylintys, laukiantys
    žaibo, ramybės ir karo.
    Bėga upės ir laikas, ir vakaras
    medį iš kiemo išvaro.
    Užgesinamos žvakės ir krūtys,
    ir moterys kniaubias į patalus.
    Bliūkšta mėnuo ir burės,
    ir ranką apleidžia sakalas.
    Ištuštėjusios apkabos, duonos
    ir žodžių, ir žvilgsnių pintinės.
    Užpustyti keliai ir dievai, neprieinamos
    grožio ir gėrio landynės...
    Kokios gilios ir baisios čia naktys,
    o aušros čia tokios tykios...
    Durys, durys, skatikai, skatikai, skatikai.

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    užstalės daina

    Visos mistikos baigėsi,
    Baigėsi kumščiais į stalą.
    „Šitaip gali nutikti tik man“
    Jau seniai nuskandinta albumuos.
    Ir mama jau senokai nebemala, –
    Tėtė dar kala,
    O sukalęs vis slepia į žemę,
    O žemė vis uždera krūmais…

    Šitaip brangiai mokėjom už žodį,
    Už tikrąją būtį, už Dievą.
    Šiandien dar daugiau mokam
    Už šventą ramybę ir duoną.
    Jau nebeperkam rožių,
    Tik paskabom blyškių chrizantemų,
    Nes draugai jau tiesiog mus palieka,
    Nors taip noris sakyt, kad išduoda.

    O nuvargusios žvaigždės vis krinta,
    Vis išlanksto beviltišką kreivę,
    Kiek nušviečia rankas,
    Kurios kala ir ardo, ir kala...
    Reiktų norą užminti,
    Bet taip vaikiškai nieko nereikia,
    Tik – į šipulius smuiką,
    Ir kniūbsčias ant Viešpaties stalo…

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.




    celė

    Sugautas vėjas, adata rasta,
    Iš maišo kyšo smalsios ylos.
    Pakitus upei – tapati brasta,
    Paskutinieji juokiasi, išminčiai tyli...

    Per nuogą šlaunį – dar nuogesnė rykštė,
    Pasaulin stačia galva žiebia rytas,
    Kam kraujas, o kam prakaitas ištrykšta,
    Kas lūpom švelniai nuodėmę palyti.

    Ant stalo trūkčioja Velykų avinėlis,
    O atpirktieji stūgauja laimingi,
    Rastoji adata į veną sminga
    Ir sustumia vidun sugautą vėją...

    Nebeįstengsi gintis – surištos rankovės,
    Skurdi spėlionė, migti ar nubusti,
    Bet žvelk – jau griūva nuobodžio šventovė,
    Jau veikia vaistai: pusto, pusto, pusto...

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.





    ***




    Baltos baltos
        nuvyto
            mergelės iškeltos
    ant bokštų kur plaikstės
                 it vėliavos
    paukščiais maldom pelenais
        ginklų dainom
            ar velniaižin dar kuo
                 pranašingi ženklai
            įspėt pasivėlino
    Liko dar tėvo veide dvi raukšli
        liko dar tėvo įsiutus
            ranka
                 plotką sugniaužianti
    baimių sapnų ir sparnų
                     krisleliai maži
        tie kur irgi
            kur irgi nesugebėjau
            įamžinti
            – – – – – – – –
    Ir tik giliai giliai
        pačiam pakrašty
            pačioj atminties pakrantėj
    nuo meilės šokio paklaikę išsekę
        kūnus lig kraujo sukramtę
    žvelgia vienas į kitą žirgai
            jau ramiai
                nebegyvent nemirt
        jau tik mylėt ir kandžiot
    – – – – – – – –
    Šitai per amžius
        šitai
            per amžių
                 amžius

    Stankevičius, Rimvydas. Randas: Eilėraščiai. – Vilnius: LRS leidykla, 2002.




    -





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  • 04/11/17--07:26: ENRIQUE NEGRETTI [20.079]

  • ENRIQUE NEGRETTI 

    Enrique Negretti (Eduardo Martínez) nació en Maracaibo, Estado Zulia (Venezuela), el 12 de febrero de 1985. Cursó la carrera de Derecho en la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín (Venezuela), obteniendo la licenciatura en 2007. También obtuvo un posgrado en Derechos Humanos de la Universidad de Santo Tomás (EE.UU.) en 2009. Vive en el sur de la Florida desde hace ocho años. La nostalgia de Caín es su primer libro publicado.




    De La nostalgia de Caín (Editorial Echarper, 2016).


    The Jesus Prayer

    Jesús, Hijo de Dios,
    dime si los puntos G de María
    han desarrollado anti-cuerpos.

    Jesús, Hijo de Dios,
    sera que algún día nos llamaremos
    Sarah y Tobías,
    los ungidos.

    Jesús, Hijo de Dios,
    a la cuenta de tres que aparezca un tequila,
    que tampoco me llamo Bartimeo y me estoy quedando afónico.

    Jesús, Hijo de Dios,
    concédeme el milagro hormonal,
    pues si mi alma se pierde por frigidez,
    la de ella hará lo propio por forfeit.



    Oracular

    ¿Por qué lo hiciste Kurt?
    ¿Por qué lo hiciste?

    Ya no huele a espíritu joven en el recinto
    o es que acaso peco
    de especulativo con tu alma
    si tu biografía iba a ser así desde el vientre,
    condenada,
    como el destino de la Fender Stratocaster
    que devastabas al final de conciertos,
    y el riff desesperado
    lúgubre
    que le antecedía.

    Bodahh,
    tu conciencia trabajada para el desastre,
    ahora te da la bienvenida
    al club de los 27

    con hedor,

    De Jimmy M. irradiabas la oscura idea
    psicotróica de rehuirle a la fama.
    De Joplin y Hendrix
    la estridencia en el escenario.
    Tanto para ti
    como para ellos, Kurt,
    no hay sacrificio dominical en el altar
    que valga;

    los gusanos
    recorren a su rockero más apetitoso,
    y a nosotros
    nos queda la pregunta dura de remorder:
    ¿quién haló el gatillo de la Remington 11 Gauge?

    En Seatle, Washington,
    rebobinando el rastro de la víctima,
    son las 11:30 a.m. de la mañana del 4 de abril de 1995
    y Kurt Cobain morirá en 24 horas.



    En el Pẻre-Lachaise
    quiero yacer
    en compañía de letrado
    y famosos don-nadies,

    El meollo del asunto está
    en labrarse una lápida sin estar parcelado;
    todos los que allí moran a la espera de que les armen el rompecabezas metafísico
    lo han hecho no por derecho de sucesión
    sino a punta de mito,

    a la Morrison,

    que así sea sin el lastre claroscuro.







    -









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  • 04/11/17--07:40: DÉBORAH FERRER [20.080]

  • DÉBORAH FERRER

    Déborah Ferrer (Villa Clara, Cuba). Estudió guitarra e Historia del Arte. Escribe poesía desde su adolescencia. Interesada en temas místicos y esotéricos. Ha escrito varios libros, entre ellos El nacimiento de Iohann, El bosque de los centauros y A través del verso, este último publicado por Alexandria Library en el año 2012.



    XXV

    Canto a la tierra
      
    Para hablar de magia,
    puedes llenarte la boca con toda Cuba,
    saber lo que significa la miel de su nombre.

    Dejando a un lado todos los libretos políticos
    y los slogans de un sistema muerto,
    volvemos los ojos a la tierra,
    al polvo mojado de aguaceros.
    La frescura del viento
    trayendo toda una mixtura de aromas:
                    leña quemada,
                    guano bendito,
                    hojas húmedas en los ríos.

    Silencios atrapados en ecos lejanos:
                    el campo;
    amanece Cuba tras el cantío de gallos mañaneros
                             y esencias de café.

    Nostalgia de andar sus calles,
    las noches habaneras,
               los solares,
    los fantasmas de una ciudad eterna
    donde confluyen el barroco, el toscano, art deco y nouveau,
    formando una simbiosis encantadora.

    Panorama mágico:
    conjuntos musicales en las esquinas,
    poetas en las riberas del mar, añorando salir,
     sin entender que continuarán hechizados
    por las sombras de Santa Juana.
    Hay un llamado misterioso que nos hace retornar.
    Madre Cuba,
                            tus hijos dispersos,
    los ojos repletos de lágrimas
    y aquel silbido como una remembranza:
    ¿cuándo te volveremos a ver?…
                                                                   
            (20/feb/2013)



    XXVIII

    La noche se detiene en meditación,
    es virtuosa esa voz de los silencios.
    Siempre añoro la calma de las espigas:
    el viento las empuja, y ellas impasibles.
      
    El revuelo del día,
    la algarabía de las mediocridades,
    el desorden acumulado en las cizañas
           sembradas por mantras que dan paso a las hienas.
      
    Pobre mundo,
    todos los días intenta matar ángeles;
    los mensajes sepultados una vez más,
    cerdos pisan y hunden a las gemas en el lodo,
    nunca llegarán a vislumbrar los tesoros ni las cúspides
    de aquellas catedrales de cristal.
      
                          03/jun/2013






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  • 04/11/17--07:49: CAROLINA OROZCO [20.081]

  • CAROLINA OROZCO

    Carolina Orozco. Poeta y filósofa colombiana, nacida en la ciudad de Cartagena. Actualmente se mantiene activa como integrante de Proyecto Cultural SUR y como miembro del equipo Festival Internacional de Poesía: Palabra en el Mundo desde su tercera versión en el 2009. Por elección propia su oficio como poetisa es poco conocido en su ciudad natal, ya que para ella La Heroica representa ese lugar íntimo e infranqueable, ese lugar en el que se puede ser uno mismo de manera tan natural en medio del anonimato y el silencio que requiere para escribir su poesía. A nivel de Colombia participó en el año 2011 en la celebración del día mundial de la poesía en la ciudad de Manizales. Algunos de sus textos se encuentran publicados en distintos números de la Revista Isla Negra, así como también en la antología Nós da poesia Volumen II y, además, participó con el poema “Poeta” en la antología Surgente.



    Andar

    Ir hacia ayer,
    como eligiendo a dónde dirigirse.
    Y moverse hacia el futuro
    con otra decisión.

    Cambiarle el sentido al tiempo
    desbordando la vida misma;
    creando la presencia de algo
    con el entrelazamiento
    de todas las ausencias.

    Y asumir,
    múltiples posiciones incompletas
    mientras miramos lo que somos,
    como pudiendo ser otra cosa
    reposada sobre los límites del ser.



    Bucles

    Cerramos a cada rato los ojos
    esperando en los intervalos
    la única posibilidad de salvarnos:

    Somos parte de ciclos que se cierran
    y del tiempo que se escapa.

    Somos parte de corrientes
    que vuelven a su cauce.

    Somos principios y finales.



    Descubrirse

    Una palabra suscrita al abandono,
    un tedio enardecido en su afán de quedarse.

    La sonrisa puesta en el borde de los labios,
    una herida en el pecho a punto de morirse;
    el amanecer que no durmió en toda la noche,
    y la sorpresa de quedarse solo
    cuando la noche no termina.

    Y no se te concede la oportunidad de ser alguien,
    justo allí cuando se descubre,
    abrazas tu sombra intentando sopesarte.



    Nombrar

    Elevamos el vuelo
    hasta el lienzo de los astros
    poniendo un pájaro en lo alto
    y en su ala un alfiler
    del que cuelga su llamado.



    Recluta

    He soñado tantas veces que se borran las heridas
    y que tan sólo queda una palabra que sostiene mi existencia,
    que se me escapa entre los labios
    cuando brotan entre mis parpados las lágrimas
    recordando mi último juego entre otros niños.

    Y de pronto,
    me sacude el sonido de las balas,
    corro a encontrarme con mi destino
    y descubro que en mi espalda yace
    un fusil con municiones.

    Del libro Zona de Promesas [Cortar distancias con tijeras de papel]








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