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  • 01/20/17--11:49: ANDREI CRĂCIUN [19.882]

  • ANDREI CRĂCIUN

    Rumania. Periodista, escribe poesía y cuentos. Vive en Bucarest. Conocido sobre todo por los viajes de trabajo en los países más remotos. También viajó a Chile, China, Cuba y Perú. Fue nombrado "Talento del Año" (2005), "mejor joven periodista de la Cultura en Rumania" (2010), "mejor columnista en Rumania" (2011) y "mejor reportero de Rumania "(2012). Firmó textos de ficción en varios volúmenes editados. El 1 de junio de 2014, la Editorial Mille "Humanitas" reúne en una antología todos sus artículos de periodismo. 



    La séptima soledad

    caí rendido a tus pies
    me levantaste y me sentaste
    al borde de tu cama
    como a un signo de interrogación

    más tarde nos dormimos juntos
    y viajamos intensamente
    uno por los sueños del otro
    sin llegar a encontrarnos

    a veces existe una sintonía entre los dos
    miramos juntos los mismos píxeles
    hasta que te cansas

    sufres de miopía y otras enfermedades oculares
    a veces, al caer la noche
    me pides que te eche las gotas
    y entonces tus ojos te abandonan
    y nos miran

    tus ojos ven cómo
    he perdido mi identidad
    tus ojos condenan mi ficción
    tus ojos tienen poderes ocultos
    y no hacen uso de ellos

    tus ojos son mis cómplices
    tus ojos saben que he descubierto
    que la existencia del hombre sobre la tierra
    carece de sentido
    y me perdonan.






    ți-am căzut în genunchi
    m-ai ridicat și m-ai așezat
    pe marginea patului tău
    ca pe un semn de întrebare

    mai târziu am adormit împreună
    și am călătorit mult
    unul prin visele celuilalt
    fără să ne întâlnim

    uneori între noi e o pace
    privim împreună aceiași pixeli
    până obosești

    suferi de miopie și alte boli ale ochilor
    uneori îmi îngădui
    să îți pun eu picăturile de seară
    și atunci ochii tăi te părăsesc
    și se uită la noi

    ochii tăi văd cum
    eu nu mai am identitate
    ochii tăi îmi condamnă ficțiunile
    ochii tăi au puteri oculte
    și nu le folosesc

    ochii tăi sunt complicii mei
    ochii tăi știu că am descoperit
    lipsa de sens a existenței omului
    pe pământ
    și mă iartă

    A șaptea singurătate, Andrei Crăciun.



    ____________________________________________________
    Traducción: Karina Picó Català (Alicante, España, 1995) Estudiante de Traducción e Interpretación en la Universidad de Alicante. Traduce para alimentar el alma, y con un poco de suerte, algún día, también el estómago. Desea compartir con el mundo hispanohablante sus pequeños hallazgos literarios, especialmente los que llegan de la desconocida Europa del Este. Aquí se puede leer una muestra de sus trabajos: https://rumaneando.wordpress.com/







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    FERNANDO CELY HERRÁN

    Bogotá, Colombia, 1957. Co-fundador del grupo Poético “Esperanza y Arena” y del Grupo Artístico y Literario “Escafandra”. Se desempeñó como profesor de literatura durante 31 años en colegios y universidades de la capital del país.

    Escritor invitado a encuentros literarios internacionales (Ecuador, México, Nicaragua, Venezuela, Cuba y Estados Unidos), así como a diferentes encuentros literarios realizados en Colombia.

    Escritor homenajeado en reconocimiento a su trayectoria, vida y obra, por parte del 7º Encuentro de Escritores Paunenses (Boyacá), del 4º Encuentro Internacional de Escritores del Valle de Iraka (Boyacá), del X Encuentro de Escritores de Chaguaní (Cundinamarca), y de la Universidad Autónoma de Colombia.

    Elegido Copresidente del Parlamento Nacional de Escritores, con sede en Cartagena de Indias, para el periodo 2013-2014

    Entre otros libros publicados, Gotas de Cristal (1985), Lejanías (1993), Cantos del Desamor y el desencanto (1995), Entre el abismo y la Trinchera (1998), Cantos en el ocaso de la primavera (2001), Proyecto Editorial Isla Negra; Los Hilos Rotos del Tiempo – Antología (2013) Colección Poetas Colombianos Siglo XXI  Editorial Caza de Libros; Contrapostales para ciudades insomnes (2015) Editorial  El Quirófano (Ecuador); Cantos del Desamor y el desencanto- Segunda edición (2015).



    Preferencias

    Hoy por hoy,
    he procurado dar rienda suelta
    a los cambios semánticos:
    Prefiero
    ebriedad que enfermedad,
    miedo que maldad,
    hipocresía que traición
    sueño que verdad,
    mentira que dolor,
    desesperación que muerte,
    cosmos que caos
    poesía que empirismo.
    Eso quiere decir
    que existen palabras dignas
    de ser omitidas,
    por ejemplo, ejemplo,
    por ejemplo, amigo,
    por ejemplo, siempre,
    por ejemplo, amante,
    por ejemplo, amor.
    Deberíamos perpetuar
    palabras indelebles:
    por ejemplo, intriga,
    por ejemplo, muerte,
    por ejemplo, error...

    Deberíamos emitir los vocablos
    que nos recuerdan
    que somos una especie
    traicionera y absurda
    que no tiene asidero
    en el noble diccionario de los dioses

    Amo mi propio diccionario
    porque nadie me entiende:
    Eso me garantiza
    equidad con el cosmos,
    infinito amor por las estrellas
    en cuyo interior se escribe a diario
    el código de fuego
    que finalmente, hará explotar
    mi irreverente corazón.


    Evasión

    Aunque pretendas distraerlo,
    sabes que habita en ti
    esa sed que me devora,
    sed que eres tú
    desafío de mi otoño.



    Lector II

    Estas palabras no son mías:
    en una madrugada se las robé a la tierra
    y elaboré con ellas castillos en la arena;
    las sustraje del vuelo magistral de las aves,
    del murmullo del viento sublime y ostentoso,
    del canto de los mares con sus algas de plata.
    Las introduje todas en pieles deseadas
    haciéndome heredero de noches en capullo;
    me las bebí despacio saboreando sus trinos
    y albergando en mi cuerpo el dolor de sus gritos.
    Hoy continúan fluyendo del fondo de mi alma
    después de cincuenta años
    de ensueños y caprichos.
    Son ellas el desvelo de mi patria soñada
    y la savia inclemente de mi prestado espíritu.
    Estas palabras no son mías:
    son de la entraña pura de la tierra;
    tómalas y construye con la mente asombrada,
    la mirada precisa y el corazón de un niño,
    desde el fondo de tu alma,
    de nuevo el infinito.


    Diccionicio

    Felicidad es la terrible palabra
    que se inventó un iluso
    que no quería estar triste
    y que en acto protocolario propuso
    pintar las espinas
    con colores de rosa.
    Felicidad
    es invitar a bailar a la muerte
    en pleno funeral
    y danzar divertidos
    sobre su inaudito poderío.
    Felicidad
    es observar, fija y gozosamente
    a los ojos de tus adversarios
    y lograr que sus ojos forrados de metralla
    te sean indiferentes.
    Felicidad
    es la palabra que al resultar inexistente
    te hace sentir
    plenamente infeliz.



    Sentencia

    Nunca confíes
    en tus pétalos,
    bella flor primorosa...



    VELERO

    Hay que comprender
    Que la tristeza es parte de la piel;
    Cada poro es algo así
    Como una lágrima que preparó su nido.
    Hay que entender
    Que vida es espejismo
    Y espejismo, locura
    Y locura pasión
    Y pasión extravío.                             
    Ratificar
    Ahora y para siempre,
    Que conoces de sobra
    La condena:
    Tu condición de velero,
    Ajeno a los caprichos
    Voluptuosos del viento.


    REPORTE   

    “Soy un jilguero
    Atrapado en un cuerpo
    Que no me deja volar”.

    Aún siento el escalpelo
    Penetrando en mi piel
    Y horadando en busca de mi alma.
    El dolor se pasea impávido
    Tratando de encontrar
    La esencia de un poema
    Perdido en lontananza.
    Versos y huesos se amalgaman
    Formando nuevas alas
    Para surcar los viejos cielos.
    El cuerpo es una brizna
    Para alcanzar la inmensidad.


    DOLOR DE INVIERNO

    Finas gotas de lluvia
    Golpean el ventanal
    De mi alma inédita.
    Un murmullo de cantos
    Se asemeja al olvido
    Mientras mi cuerpo inicia
    Su matinal batalla.
    Un sol esquivo
    Me hace evocar diciembres
    Inundados de luz;
    Mis huesos ateridos sueñan
    Reconstruir las alas,
    Y surcar infinitos.


      
    CANSANCIO ÓSEO

    Admiro la arrogancia
    De este dolor porfiado
    Que me recorre impávido,
    Llamando a mi expiación.
    Me acerco ahora
    A la lentitud pasmosa de las horas,
    A las noches sin luna,
    A los paisajes sin oxígeno,
    A las plegarias sin clamor.
    Los vocablos vienen y van
    Paseando mis osados sistemas,
    En una danza eterna.



    PIROMANÍA

    Quiero incendiar tu cuerpo
    Con mi mirada,
    Penetrar en tu fuego,
    E inmolarme
    En las cenizas de tu recuerdo.



    BIFURCACIÓN

    Hay un vaivén
    entre el dolor y el viento,
    encrucijada aleve
    entre ser y haber sido.
    Escalada de huidas
    que emerge en los senderos
    como epígrafe estéril
    de una noche de invierno.
    He ahí el alma
    jugando al heroísmo
    de la trágica incógnita.
    Espejismo
    de aves a contraluz
    estrellando sus alas
    en la acrobacia de las olas. 



    ALGAZARA

    El viento,
    dios de las mariposas, 
    suele posarse
    sobre las hojas,
    en nítida canción.
    Su arrullo serpentea 
    entre las ramas 
    y canta adormecido
    sobre la silueta
    de la lluvia.
    El viento 
    Toma la forma de los seres
    y se dibuja entre las nubes 
    haciendo alarde de 
    su etérea belleza.
    El viento se posa
    en los oídos 
    y su arrullo
    se confunde 
    con olas y desiertos.
    El viento se revela 
    y arrasa, y se enfurece,
    igual que un corazón 
    cuando lo invaden 
    las certezas
    de las ausencias.

    Nueva York,  Agosto de 2015



    Libertad 
    (Por si acaso hubiera mañana)

    Bajo tu manto inmenso
    se han refugiado 
    oprobios, mezquindades
    oleadas de muerte y
    guerras que como Inciensos  
    se han esparcido
    sobre el orbe 
     y han dejado 
    ojos de niños
    como lirios
    postrados 
    sobre las rocas 
    de la ignominia.
    Baja de tu pedestal
    oh libertad suprema
    y viaja por el mundo
    para dejar de ser efigie
    y convertirte
    en  mensajera
    ineludible y cierta
    sobre el paisaje 
    de los sueños.

    Nueva York agosto de 2015



    Trotamundos 

    Ser pasajero de la lluvia,
    plagio sutil 
    de caballero andante
    en busca de molinos
    presurosos,
    ser viajero 
    de truenos y parajes,
    cabalgar en los versos
    y verlos derretirse
    con el viento,
    surcar aires, colinas
    y desiertos,
    convertirse en dos alas
    que sonríen
    queriendo desafiar
    el universo,
    encontrar en las nubes 
    mil paisajes,
    y ser al mismo tiempo,
    una pequeña gota de rocío 
    que se posa en la flor
    y canta un sueño.

    Rochester, Nueva York agosto de 2015



    PARPADEO

    Un árbol lisonjero
    baila inquieto.
    Su verde intenso
    penetra por los poros
    y en cadencia,
    inicia un simulado vuelo
    para alegrar
    a sus hermanos pájaros
    qué cantan
    en su entraña.
    Sus ramas dulces
    quieren besar el cielo
    y ser corte de honor
    de nubes juguetonas
    qué se mecen al son
    de inusitadas esperanzas.
    El cielo les hace coro
    con sus tintes de plata
    y juega con el sol
    que con esquirlas,
    baña  de  fuego
    el horizonte.

    Rochester, Nueva York agosto de 2015



    VETA DE AMOR

    (A 25 años de senderos compartidos con mi compañera Glorita Vargas Torres)

    Yo creo en el amor
    que se anida en tus ojos
    y en nuestra historia
    colmada de locuras,
    de versos, de añoranzas.
    Hemos visto pasar 
    oscuras nubes,
    radiantes soles,
    inusitadas lágrimas.
    Con Nuestras manos
    construimos  senderos
    sobre rocas incrédulas,
    y sobre las fatigas
    formamos  nubes 
    que juegan con el sol
    y nos liberan de tormentas.
    Nuevos sueños 
    y versos nos aguardan
    para encontrar 
    en el verde supremo de los campos,
    el abrazo del tiempo indefinido,
    la redención sutil
    de las tristezas,
    el horizonte azul
    de nuestros cuerpos,
    la fuerza edificante del poema,
    el encanto supremo de la risa,
    la melodía del viento
    en nuestras almas, 
    ! El poder del amor 
    Sobre la tierra!




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  • 01/21/17--01:36: PEDRO LICONA [19.884]

  • Pedro Licona

    Nació en Quibdó Choco, Colombia el 5 de enero de 1948, estudio topografía en la Universidad de Córdoba; Filología e idiomas en la Universidad Libre
    sede Bogotá.  Editor de la página de Literatura del Diario La Nación (1995 - 2000).  Fundador de la Organización Casa de la Poesía y de la Revista Espiral.  

    Sus obras han sido traducidas al inglés, rumano e italiano. En diciembre 16 de 1992 recibió reconocimiento por parte la Niranjai Dasai, Director de Asuntos Culturales de la India. 

    Ha sido incluido en las siguientes antologías:   

    Quien en quien en la poesía colombiana. Editorial Drijalbo 1995.  Poetas de fin de siglo. Épsilon Editores 1999. 50 poetas colombianos y una antología. Caza de libros Ibagué 2010.

    Entre sus libros publicados están:

    "Lamparas de mi Tierra" (cuentos) 1983.  "Campeón de Sueños" (cuentos) 1984.  "Viaje a pie al Akasha" (poemas) 1991.  "Pasos Universales" (poemas) 1992.  "Desfabulando un peregrino" (poemas) 1993.  "El Camino de Khem o la Síntesis Alquímica" (poemas) 1995.
    "Crónica Poética del Huila" (compilación) 1998.  "Monólogo para Yanheth" (teatro) 2001.  "Canción de los indigentes" (poemas) 2003.
    "Mensajeros del Tiempo" (poemas) 2005.  "Receta para llamar el Amor" (poemas) 2006.  "7 y 45" (novela) 2007.  "Paisaje de Memoria" - Antioquia 2008.  "El toque del tiempo" (poemas) 2009.  "Cuarto Creciente" (poemas) 2010.  "Samba Palo" (novela) 2011.  "Danza del celo en París" (poemas) 2012. "Colonia de Carton" (poemas) 2013. "Tiempo de gracias" (novela) 2014.  "Alma Serrana" (poemas) 2014.
    "En otra calle" (poemas) 2016. 


    Juan Carlos Acevedoramos, Julio Cesar Arciniegas Moscoso, Conrado Alzate Valencia, José Luis Diaz- Granados,  Graciela Paoli y Pedro Licona.


    La Ilusión

    Como roca que emerge del océano
    Limpia, sublime,
    Imponente,
    mostré la cara al sol que estrellaba sus fauces en el acantilado.

     Sólo un chapuzón de confianza
    Y la tierra engulló la arena
    Se llevó el agua
    Silenció al viandante.

    En vano quise ser halcón



    La Supervivencia

    Conozco la tibieza de estas tardes
    Doradas con el frío a contraluz
    Cuando el poniente enfila sus alas a la noche
    Y el otro día se sumerge en la música de la esperanza.
    Este vino lo fermenta el tiempo
    Lo diluyen las nubes, la borrasca
    En él se atasca la alegría de otras jornadas,
    Se bañan los delirios que atraen a los tiburones
    Se Perturban los sueños
    Se Diluyen los espantos.
     la música se confunde entre el chirriar de los dientes
    Cuando los poros agigantan el golpe de la fiebre con el milagro de la sal y la arena.



    Cierre de Página

    Luego de la aparición del crepúsculo,
    He aquí  La  noche,
    El canto de los pájaros,
    El silbido de las serpientes,
    El croar de las ranas.

    Una selva, un río, un rumor
    Regresan a este fondo oscuro
    Cubren con sus rostros el azul difuso de la cordillera.
                  


    La Pesca

    Si se abre el círculo de la atarraya,
    Si se escucha la caída de los plomos a la profundidad,
    Los peces esperan.

    Si se presiente el rumor del agua ausente,
    La llegada de otros cantos misteriosos,
    La huida del oxígeno hacia el espacio,
    El final de todos los destinos,
    Hasta ocultar el canto de la libertad,
    Los peces siguen en la espera del anuncio,
    De la partida.



    D´leon entre Cataratas de Movimiento

    Encantador de sonrisas,
    Cierra la coquetería de vientos, cuerdas y luces,
    Atrae los hilos del movimiento.

    Saltos de voz aclaman al corista.
    Vuelos de saxo, trompetas, percusión,
    Como un encanto para bailadores.

    Cataratas de movimiento reclaman  los hijos del baile,
    La urgencia del bajo, el pregón,
    El estallido de tambores,
    Directo al corazón.



    Subienda

    En aquellas lejanas soledades;
    Camino arriba,
    Hay una epopeya entre el río y la ciénaga,
    Por  la llegada del celo,
    El asalto del silencio.

    En esta época del año,
    Se levanta la cortina del tiempo,
    Explotan  gritos de júbilo,
    Vuelve la vida en crecimiento,
    Vuelve el sacrificio, el otro amanecer.

    Girar desde lo alto
    irrespetar al vacío.







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  • 01/21/17--01:52: PATRICIA SUÁREZ [19.885]

  • Patricia Suárez 

    (Bogotá, Colombia  16 de agosto de 1956). Estudió Literatura Hispánica en la Universidad de Amsterdam; Dirección de Arte Dramático en Cuba; cursó la maestría en lingüística y literatura en el Instituto Caro y Cuervo. Ha publicado en diferentes periódicos, dominicales, revistas literarias y de cultura política alternativa, fue incluida en la Antología Poética contra Violencia de Género publicada por el Centro de Poesía José Hierro en España y en la revista Hispania Mundi de Madrid. 

    Recibió una Mención de Honor en el encuentro Nacional de Mujeres Poetas en El Museo Rayo, en Roldanillo Valle,  Invitada al XIV Festival Internacional de Poesía de Medellín,  Apidama Editores Presentó su libro El Saurio Topa la Tarde en la Feria Internacional del Libro en Bogotá, traducido al francés por la Editorial L'Harmattan.

    Fue Incluida en a la Antologia Weltempfang , Obtuvo una beca de la Organización Heinrich Boll en Alemania;  fue invitada por la Universidad  de Toronto a impartir un año académico, sobre Teatro Latinoamericano, Pensamiento y Cultura; cursos que estructuró en el Instituto de Romanística en Bonn, fundado por el filósofo colombiano Rafael Gutiérrez Girardot.
                                                      


    DUELO

    Vuelve la caricia dormida
    Jirones de viento en la hondonada
    Precipita los mármoles
    Sobre el lecho vacío
    Duelo en la penumbra de los días
    El infinito golpea la ventana
    Las estrellas mueren a la altura de mis ojos.




    SONIDO

    Brisa de péndulo
    azar equivocado
    velocidad detenida
    fuga en el cascarón de la serpiente
    mutada presa
    el delfín de la noche
    balbucea suicidios
    ha perdido la ruta
    el canto del agua golpeado la piedra




    UNO

    A los pies de la noche
    Ácido sobre la frente lisa
    Lira en las cuencas de la farsa
    Y en la tierra sin cielo pájaros de metal
    Bombardean las raíces de los siglos
    Nada se parece a l asombra que vuelve
    En diminutas ironías
    A lavar el rostro de un camino asaltado
    Hallazgo en el grito
    Queja en el horro
    Corazón solitario en los barrancos




    HOLLADURA

    Recoge las oraciones de la noche
    Lleva sus anuncios
    Mira los delfines beber la luz del ensueño
    No dejes brotar la hiel que precipita
    Los espejos del mar
    Crustáceo que rasgó arenas y latidos de piedra
    roza con el perfil de la mano el infinito
    la holladura
    la nada
    errante de la noche abre tu boca
    deja que pase mi aliento

                               


    MOVIMIENTO TELÚRICO

    Surcan los ojos tejados de hollín
    El silencio quema el frío de la aldaba
    La vieja puerta roída de cómplices arañas
    Azota las horas
    Nada en el recodo
    Ni el canto de la niña sin piernas
    O las manos de fuste de una anciana
    Bajo el alero de un geranio
    Invadido de gusanos y de hierbas



    Filo de fuego 

    A Byron

    ¡Oh! divina locura
    sustancia de sumergidos filamentos
    mineral en los enlaces de la polifonía
    perlas de mares en el cuello herido
    y en la mano sin piel
    la sangre
    los estertores del grito 




    Biblioteca

    De puntos encallada
    su secreto poder de mariposa
    en el rincón del sueño
    y en mi boca
    bajo viejas raíces sepultada
    fiel
    sin escarcha
    la mano
    los andamios
    para sufrir la noche de mi noche
    las cenizas
    el grito
    el vaho de la niebla entre las alas




    Fuego en la tierra 

    De metálica rapiña
    los temblores del frío

    En la boca de los buitres
    plumas de sangre sobre las cumbres
    hilo de luz en la memoria
    no cesa el acecho de la muerte

    Agua Primigenia
    bebida sagrada besa la frente




    Rasga el ocre sobre el agua estancada los espejos

    En trigales bajo vuelo de cuervos delirio de soles
    dolor del coletazo
    sustancia que hirió al ángel
    desdeñando el aliento de las alas
    El narciso vigila
    mira el Cristo sin mano
    el cóncavo oscuro del yeso
    Que abran los poetas el arcano
    los pies en las cenizas de la piedra
    el buzón de la noche
    los cristales
    Silencio de los campos dios caído
    vientre guloso de tortugas que vuelan
    flores de lagarto en las comisuras de la herrumbre
    sobre la tierra sola










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    LUZ STELLA RAMIREZ SALAZAR

    Nació el 25 DE Mayo de 1.968 en San Antonio Tolima, Colombia. Hija de Gilberto Ramírez Riaño y María del Carmen Salazar, sus hermanos: Martin Emilio, Jesús Elena, Vianney, Gilberto, Gustavo, Carlos y Carmen Rosa Ramírez Salazar; siempre han sido una familia basada en los principios y valores que sus padres inculcaron. Estuvo casada con Dayler Guzmán de cuyo matrimonio nacieron Yomira Alexandra y Eynner Jader Guzmán Ramírez.

    Luz Stella realizo su primaria y secundaria en la Institución Educativa “José María Carbonell” del Municipio de San Antonio Tolima. Pedagogía en la Normal Superior de Ibagué, Licenciada en Matemáticas de la Universidad Francisco de Paula Santander, Especialista en Lúdica Educativa de la Fundación Universitaria Juan de Castellano. Se ha desempeñado como docente hace 20 años en la Institución Educativa José María Carbonell y La Institución Educativa Técnica Gabriela Mistral de Melgar Tolima; demostrando excelentes relaciones personales en las comunidades. Ha recibido reconocimientos a nivel municipal y departamental por su aporte a la literatura Colombiana. Su libro Momentos contiene 95 poesías, es una obra inspirada en momentos reales que merecen ser recordados por medio de la poesía.

    Se caracteriza por su sentido de pertenencia alegría, espontaneidad, sinceridad y amor por los proyectos que emprende. Además el gusto y pasión por la declamación,  escritura de coplas, trovas, poemas y poesía, de la cotidianidad del entorno en el cual se desenvuelve. El amor y compromiso con su familia es su mayor fortaleza y satisfacción.


    LA SELECCIÓN COLOMBIA

    Este escrito es con orgullo y amor a mi selección
    Que nos llenó de alegría y movió mucha emoción
    Dos mil catorce es el año, que no vamos a olvidar
    Como buena colombiana, La historia voy a narrar
    Un equipo Colombiano, que no se podía parar
    Ya nadie daba ni un peso, Cuando salían a jugar
    Se expandió el rumor un día de la gran preparación
    De un Argentino muy hábil, que confió en mi selección
    Utilizo su estrategia, Y nos logró convencer
    Mostrando los resultados, que jamás olvidaré
    De repente fue surgiendo, Y llamando la atención
    Por su trabajo en equipo y mucha dedicación
    Una Colombia dormida se estremeció al despertar
    De una vida rutinaria que no se podía ocultar
    Pero un grupo de muchachos mostrando tenacidad
    De valor se rebosaron y se fueron al mundial
    Mostrando desde el comienzo un desempeño genial
    Ganando siempre muy limpio enfrentando a su rival
    Cada vez que ellos jugaban era un evento especial
    Se lucía la camiseta y muchos objetos más,
    Se izaron muchas banderas como orgullo nacional
    Y se escogía el mejor sitio con mucha anterioridad
    Para divisar tranquilos como para festejar
    Con la gente que se quiere compartir felicidad
    Cuando Colombia jugaba era un silencio total
    Y cuando el gol aparece, todos saltan y a gritar
    Colombia se movió en bloque con un sentir general
    Apoyando con su gente de forma muy ejemplar.
    Yo jamás había sentido en mi tierra la unidad
    Y este evento tan grandioso enlazó nuestra amistad
    Grandes ricos y hacendados, Campesinos, pordioseros
    Celebraron a su modo, cada triunfo con esmero
    Los jefes que lideraban un grupo de personal
    Organizaron horarios para todos disfrutar
    Gracias selección Colombia, Porque volviste a ganar
    Y vi rostro muy feliz y esto es lindo presenciar
    A James siempre lo admiro por su rostro angelical
    Sus palabras son muy tiernas a muchos hizo llorar
    Lo admiro por ser genuino y siempre  muestra su hogar
    Un gran hombre Colombiano que nos hizo suspirar
    Las mujeres apoyaban mucho a nuestra selección
    Exhibían la camiseta de mi bello tricolor.
    Esperamos que nos dure este amor al compartir
    Y mantenernos unidos, sin dejarnos destruir.



    LA TECNOLOGÍA

    Nos sentíamos realizados con la mecanografía
    El que era más cotizado, su maquinita tenía
    Después se escuchó el rumor de que algo reemplazaría
    La máquina de escribir que la industria  innovaría,
    Aquel mágico elemento se llama computador
    Nos facilita el trabajo, pues su estilo es superior
    Sus diseños son variados, siempre buscando ayudar
    A resumir el trabajo y el tiempo así aprovechar
    Reemplazó varios objetos que en el vas a utilizar
    con el uso de los datos Internet lo has de llamar.
    Reemplazó las bibliotecas, La radio y televisión
    El teléfono, la carta, todo allí se resumió.
    Ahora dicen que los niños se tienen que actualizar
    y los cuadernos que cargan los tienen que reemplazar
    Por un hermoso portátil, llenito de información
    Ya no existen los secretos, todo está a disposición
    ya el contacto cara a cara, paso a otra dimensión
    También la cartica escrita y la buena inspiración
    Esperamos muy buen uso, de toda esta situación
    Que nos preocupa y asusta su manejo sin control
    Hay momentos que me aterra, cuando observo su función
    Y admiro aquellas personas que actualizan cada acción
    el trabajo de sistemas, nos sorprende cada día
    y es mucha la expectativa que marcará nuestras vidas 



    MI HÉROE

    Un héroe es definido, por su gran capacidad
    De dejar un gran legado que muchos van a imitar
    Es un ser muy dedicado que siempre va a resaltar
    Dentro de grupos muy grandes ninguno lo va a igualar,
    Su trabajo y su constancia logran siempre deslumbrar
    Y personas de más rango siempre lo van a notar
    Estos seres se destacan desde muy temprana edad
    Mostrando su compromiso, dentro de una sociedad
    Son como una luz brillante que no se puede ocultar
    Por más sombras que aparezcan  no se dejan opacar
    Como sol resplandeciente, ocupando su lugar
    Mirando siempre su meta, hasta llegar al final
    Ya ubicados en la cima, del logro que han de alcanzar
    Siempre admiran los peldaños que le ayudan a escalar
    Esos peldaños son seres que le ayudan a formar
    Con su apoyo casi oculto, pero impulsan a volar
    Ese apoyo son palabras, que ayudan a superar
    Los obstáculos que encuentras, Si a la cumbre has de apuntar
    Toda persona que surge, un eje lo hace rotar
    Para lanzarse al vacío y su éxito encontrar
    Cuando escuchas los relatos de un evento familiar
    Siempre hay alguien que es orgullo y todos quieren mostrar
    Porque demuestra  talento amor y tenacidad
    Y por eso es recordado como un héroe ejemplar.



    AMOR POR LA VIDA

    En una mañana nublada y muy fría,
    Con la suave risa que expelen los niños,
    Con cierta inquietud mi mente pensaba,
    ¿Qué paso aquel día con aquella niña?,
    Una hermosa joven de nuestro colegio
    Que en esta vida vivir no quería,
    Pues quedo muy claro en aquella noche
    Que sola en su cuarto jugó con su vida,
    Lo pienso y no entiendo porque estos arranques
    Que hacen que la vida se vuelva pequeña,
    Y brotan furiosos esos sentimientos
    Que amarran tu vida con gruesas cadenas,
    Se debe ser fuerte y colocar el alma,
    Cuando en nuestro pecho el dolor se arraigue,
    Muchos pensamientos corren por la mente
    Con un desenfreno cual fiera salvaje,
    Yo estoy muy segura que en estos momentos
    La suerte se juega sin remordimientos,
    Se olvida un instante que la vida es una
    Y que es pasajera casi como el viento
    Mientras la tenemos que Dios nos bendiga,
    Y en esos momentos que amargan la vida
    Nos llenemos siempre de sabiduría
    Y la ejercitemos buscando salidas,
    Nada aquí es estable ni muy duradero
    Todo va acabando como un día de invierno,
    Vivamos  serenos sin tanto complique
    Dejando fluir nuestro pensamiento,
    Dios nos dejó el llanto para esos momentos
    Cuando nos sentimos sin fe y sin salida,
    Porque no lloramos y después pensamos
    Todo callejón tiene su salida.



    LA EVOLUCIÓN DEL JUEGO

    Los conceptos que aprendemos nos motivan a buscar
    Sobre los juegos que a diario nos vienen a implementar
    Si hacemos un paralelo no podemos olvidar
    Que existe una diferencia que debemos apreciar
    En los juegos del pasado el contacto era real,
    Y en los juegos del presente el contrincante es virtual
    El juego ha sufrido un cambio que me logra confundir
    Ocupa muchos espacios dejando de convivir,
    Una persona aislada ahora compartir
    Con variedad de culturas, impartiendo su  sentir,
    Olvidamos las personas que muy cercanas están
    Por intercambiar ideas que nos hacen fantasear
    Todo lo que nos inquieta lo podemos aclarar
    en un buscador que fácil como un mago has de encontrar
    Con un clic en la pantalla con muchos puedo charlar
    Y dar a conocer cosas que nadie quería escuchar
    Si mi gente no me quiere, ya no me pondré a llorar
    Buscaré juegos y amigos y feliz siempre he de estar



    HOMENAJE A LA MUJER

    Son seres muy importantes que Dios les dio por misión
    La tarea más importante de toda la creación
    Son guerreras y valientes buscando su posición
    Con trabajo y competencia se ganan la admiración
    Se lanzaron con esfuerzo  y ante mucha oposición
    A terminar el machismo  que mucho las oprimió
    Hoy vemos bellas mujeres ocupando su lugar
    En empresas importantes se han logrado destacar
    Como grandes empresarias  muestran su capacidad
    Y trabajando con hombres no se dejan opacar
    Todo hogar que se respete tiene inmersa  una mujer
    Que orienta corrige y guía, Jamás  te deja caer
    Los hombres que se destacan  en un círculo social
    Siempre muestran como eje a una mujer especial,
    El complemento perfecto, Dios lo ha dado a la  mujer
    Belleza e inteligencia delicadeza y poder
    Parecen tan delicadas que no se puede entender
    Como logran transformarse, cuando quieren proteger
    Son madres, esposas, hijas y buscan satisfacer 
    Todos estos compromisos sin olvidar su quehacer.



    NUESTRO CUERPO

    El  cuerpo es un gran regalo, tiene su complejidad
    Para que todo funcione, lo debemos de cuidar
    Con alimentos variados que debemos degustar
    Pero que también nos nutre y salud siempre mostrar
    Los sentidos que tenemos tienen una gran función
    Cada uno a su manera aporta a la perfección
    Con ejercicios que ayuden el cuerpo a tonificar
    Y el agüita que no falte y así vamos a hidratar
    A pesar de ser completo, muchos lo quieren cambiar
    Y hoy existe cirugía, si algo quieres renovar
    Algunas se alzan la cola, los senos  van a agrandar
    La nariz se la levantan y  el vientre vas a aplanar
    Procesos de muchos cambios lo hacen por la vanidad
    y en algunas cirugías se causa un daño mortal
    Tenemos un organismo, perfecto y muy especial
    El que diga lo contrario se debe sentir muy mal.




    LOS AMANTES

    Es ese amor sin fronteras que no se espera encontrar
    Y a pesar de ser secreto ocupa un bello lugar
    Nos ilumina la vida de una manera especial
    Deseando con el alma un encuentro muy casual
    Cada vez que los amantes se logran comunicar
    La vida es más placentera aunque se quiera ocultar
    Es un amor que se vive sin futuro y sin fingir
    Solo se muestra un instante y nos llena el existir
    Cada encuentro es un evento muy difícil de olvidar
    Porque la mente parece quedarse en ese lugar
    Repitiendo en nuestra mente lo que allí pudo pasar
    Y arraigándose en el alma queriéndonos atrapar,
    Muchas personas comentan, llenos de felicidad
    Que gozaron mutuamente y es algo fenomenal
    Sentir que alguien nos desea, con un amor infernal
    Y que por estar contigo llegarían hasta el final
    Muchos son los que traicionan, sin la intención de dañar
    Pero la fuerza que atrae se nos puede desbordar
    Y arrasamos ilusiones y la confianza al amar
    Por eso hay tantos divorcios ya no se puede confiar



    COMO HA PASADO EL TIEMPO

    Cuando miro muy someramente mi pasado
    No dejo de añorar ciertos momentos
    Que me llenan de grandes alegrías,
    Cuando veo mis sueños convertidos en verdades,
    Y entonces deseo gritar ¡se puede!
    Son tantas las cosas que he alcanzado
    Y muchas se obtienen con esfuerzo,
    Y es una sensación indescriptible
    Cuando se mira el sendero transitado
    Siempre a ella se llega tras un sueño,
    Que con impulso lo he ido proyectando,
    Mi mayor anhelo desde niña
    Ha sido trascender dejando huella,
    Y hoy observo en el rostro de mis niños
    Que es semilla que en ellos voy dejando,
    Ser docente se me dio por privilegio,
    Y en esta ruta encantada de verdades
    Veo mi sueño cristalinamente realizado
    Y Siento que en el pecho ya no cabe
    Tanta gratitud por mi pasado,
    Impregnado de grandes aventuras
    Pero siempre mi fe se ha destacado
    Es por eso que en todos mis muchachos
    Una gota de amor ando dejando
    Para que puedan naufragar las ondas penas
    Y estas a su paso superando.



    HOMENAJE A GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

    Hoy he querido escribir con tristeza y con dolor
    Porque la literatura ha perdido un gran autor
    A nuestro García Márquez lo vamos a recordar
    Porque ha dejado un legado difícil de reemplazar
    Escribir una novela lo llenaba de ilusión
    Por su gran perseverancia se ganó la admiración
    Como escritor colombiano ganó mucha posición
    Porque en sus grandes escritos mostró su dedicación
    Hasta llegar a la cima que alcanza un gran escritor
    Representando a Colombia y ganando el galardón
    Nobel de literatura ganado con mucho honor
    Pocos logran alcanzarlo pero el sí se lo ganó
    Los amigos de confianza Gabo lo solían llamar
    Le gustaba la parranda y disfrutaba bailar
    Con una flor amarilla siempre se identificó
    Y su vestimenta blanca llamaba gran atención
    Hoy por ser día del idioma un día de celebrar
    Les invito con el alma, La cultura rescatar 



    DÍA DE LA MADRE

    Qué bonito es este día que vamos a recordar
    La importancia de una madre no lo podemos negar
    Cuando todo nuestro entorno, parece estar contra ti
    El abrazo de una madre, siempre lo puedes sentir
    Cuando el mundo a ti te falle, nadie te quiera mirar
    Un abrazo con cariño, en tu madre has de encontrar
    Cuando cometes errores que nadie puede olvidar
    Tu madre sí los olvida y te puede perdonar
    En este mundo de engaños, caricias recibirás
    Algunas son una farsa difícil de detectar
    Pero el beso de una madre es claro como un cristal
    Tiene todo el sentimiento en el no existe maldad
    Su cuerpo todo es muy frágil y se puede transformar
    En un ser indestructible si a su hijo ve peligrar
    Porque para defendernos ellas no tienen rival
    Lo que no saben se inventan y cuidan nuestra moral
    Por eso es que por mi madre, yo me la voy a jugar
    En mi vida cotidiana tendrá siempre un gran lugar
    Un lugar privilegiado que nadie puede ocupar
    Porque este lo ocupa ella, no lo pueden reemplazar



    LA AMANTE

    Como agua torrentosa vas pasando sin parar
    Acabando con tu paso, lo que puedas encontrar
    Yo tenía un hogar hermoso que luchaba al conservar
    Con dos hijos y un esposo que jamás pensé olvidar
    Ahora pienso con nostalgia que la vida es muy fugaz
    Y hay momentos que he perdido y me quieren inquietar
    Cuando debí estar contenta con mi esposo en el hogar
    Y por cositas sin sentido alegaba sin cesar
    Muchas veces olvidamos que todo puede acabar
    y vivimos tan confiados sin soñar ni proyectar
    Y no vemos el peligro que puede representar
    Una mujer maldadosa que piensa en su bienestar
    No les importa los hijos que sin padre han de quedar
    Y una esposa que sus sueños al piso van a parar
    Ellas son calculadoras, solo piensan en robar
    El trabajo que un equipo consolidó al trabajar
    Acaban con el respeto de una pareja ejemplar
    Que termina en un juzgado sin quererse ni mirar
    Estos seres son cual sombra, que avanzan hasta cubrir
    Por completo la familia que planean destruir
    Son complacientes y astutas y buscan satisfacer
    Los espacios que la esposa descuida por su quehacer
    No quisiera que existieras porque habéis hecho llorar
    Muchos ojos inocentes y lo tratas de ignorar.




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    Jorge A. Gómez Valdez 

    (Quito, Ecuador  1984). Lic. En Comunicación y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Máster en Escritura Creativa, por la Universidad Complutense de Madrid. Ha estudiado también pintura, fotografía y grabado. Participó, en representación del Ecuador, en el IV Encuentro Internacional Literario ABRACE 2003, realizado en Montevideo, Uruguay. Publicado en la Antología de poetas latinoamericanos realizada por la editorial ABRACE. Formó parte de los talleres literarios de la CCE, con Edwin Madrid; miembro fundador de los grupos culturales “Machete Rabioso” y “Sexo Idiota”. Fue declarado ganador del X concurso de grabado organizado por la Estampería Quiteña. Ha publicado el libro de poesía La Noche que se espesa con la editorial independiente Murcielagario Kartonera. Sus textos han sido publicados dentro y fuera de Ecuador. Es el ganador del premio nacional Poesía en Paralelo Cero, 2017.

    El quiteño, Jorge Gómez Valdez, es el ganador del Premio Nacional de Poesía Paralelo 2017. Tierra en medio fue el libro seleccionado de entre 71 libros que llegaron a este certamen, así lo dio a conocer el jurado compuesto por los escritores Cristian López Talavera, Sandra de la Torra y MiguelÁngel Rengifo.

    Según el jurado calificador, Tierra en Medio “evidencia un trabajo riguroso que pone en diálogo constante música y poesía, reflejado en el uso de figuras literarias que componen un todo hermético, generando un poemario con sentido visual y sonoro en búsqueda de belleza”.

    Así mismo, el jurado calificador dio dos menciones de honor a los libros “Pájaros en Santa Clara”, del poeta Luis Franco; y, “Canciones desde el fin del mundo”, de la poeta Yuliana Ortiz.

    Jorge Gómez es Licenciado en Comunicación y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y tiene un Máster en Escritura Creativa, por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado el libro de poesía ‘La Noche que se espesa’ con la editorial independiente Murcielagario Kartonera.

    La premiación se realizará en el festival de Poesía Paralelo Cero que se llevará a cabo del 2 al 8 de abril del 2017.


    Haremos música
    (Dúo)

    En el instante en el que las abejas
    acepten ser dominadas de costado,
    adormecidas por la canción
    de nuestros meñiques oprimidos,
    el sueño será por fin diadema floja,
    lengua de hoja tajada
    por el frío.

    La primera vez que tú y yo
    nos desplomemos juntos,
    lo haremos en silencio
    y nacerá, de entre nosotros,
    un perfume desconocido
    apenas vedado por
    nuestro sexo oculto.

    Ese aroma enmudecerá,
    recostado como un perro
    en medio de la plaza
    al amanecer.

    Y en el particular susurro
    del que descendemos
    habremos de ser inmolados.


    En medio de esta tierra

    La verdadera soledad es inconfesable,
    en el silencio de cada hombre
    se encuentra la primera luz
    de un mundo improvisado.
    En mi silencio, el lenguaje del frío.
    El origen de nuestros actos.
    El final de las sombras.

    En el silencio tu nombre. El instante
    en el que los dioses por fin,
    olvidarán el habernos llamado.

    Calla y sobrevive,
    porque los verdaderos hombres
    silencian sus verdaderas obras.
    Canta para tus adentros y existe.

    Porque únicamente
    en el sueño de un sordo
    podremos multiplicarnos
    de manera infinita.



    A la solitaria
    (Canción a dos tiempos)

    Siempre habrá un éxodo entre los dos,
    tú, el espejismo de un hogar sobre el desierto
    yo, el patriarca de una horda de esclavos
    en búsqueda de un millón de ruinas.

    Siempre habrá canciones entre los dos,
    tú, el silencio de un niño ante el asombro
    de tocar su propio sexo,
    yo, todo el ruido que pueda caber
    en treinta años de perversión solitaria.

    Siempre habrá nombres entre los dos,
    tú, una pila bautismal iluminada
    por el entresijo de una ventana en invierno,
    yo, la primera frase tachada
    en el borrador de tu diario.

    Entre los dos, esto. Nada más.

    Retumba la ceniza.



    Nacimiento

    Habla el niño
    por vez primera
    y en su destino se cierne
    la rara metonimia

    de vivir
    escuchando nombres,

    de soñar
    bautizando muertos.




    Regreso a clases

    Nos enseñan a conocer a los otros
    antes que a nosotros mismos,
    nos piden que memoricemos
    vidas ajenas y piquemos el aliento
    de quienes nos rodean
    con una punta de lengua seca.

    Aún me pregunto
    ¿Cómo será el estar un minuto a solas?

    ¿Cuándo podré pensar en jugar
    al aire libre antes que
    en seguir domesticando
    la voz interna?



    Fiat Tenebris
    (Intro)

    Cada noche desaparecerás tus huellas,
    apenas sean bautizadas
    y ya no podrás distinguir el aliento de la avispa
    decantado por el sol
    o la fecunda tierra palpitando sin padres,
    bajo un millar de hojas por vaciar,

    y entonces tú también
    sostendrás con labios ajenos
    este fragmento de muesca,
    nacido en mi lengua,
    trepidante
    ante el vacío de la resurrección.



    Almuerzo Desnudo

    Cuando el primate
    estableció un diálogo
    con el fuego
    forjó el destino del lenguaje,
    el cual cocina todo aquello
    que nos introducimos
    en las entrañas.



    Desnudos en la carretera
    (A rock song)

    Al conocer a los demás
    corres el riesgo de ser tú mismo
    por lo tanto, evítalos
    como al roce de la piel
    que produce congelamiento.

    Al ser tú mismo
    te desnudas
    para nadar en medio del bosque.

    Entonces,
    no te hieras las plantas de los pies,
    no te arrugues las yemas de los dedos
    con el aire que se desploma
    no seas tú, por lo más sagrado,
    no seas tú.

    Siempre sé el otro,
    siempre busca al otro,
    rescátalo de este
    congelamiento torrencial.
    Guárdalo de perecer
    en el sudor que se aloja
    entre tus costillas,
    apártalo de este rastro sin sentido
    que es la esperanza,
    de esta escritura cubierta de ceniza
    que son las cosas que algún día
    habrán de abandonarnos.

    Besa al otro
    y déjalo naufragar,
    por lo más sagrado,
    incendia tu alma.



    Balada del Segador

    Desde que nací
    no he sido más que el límite
    de otra sombra, pegado a tierra,
    destinado a custodiar
    el gorjeo de los termiteros.
    Yo, que me acostumbré a divertirme
    como si ya estuviera muerto.

    En mis pasos
    no hay símbolo tan perenne
    ni que concentre más descamación
    que la lengua rota
    coronada por un par de labios sepultados.

    Los hombres que yacen junto a mí
    se interesaron en las ruinas
    desde que empezaron a nombrar las estrellas
    y yo sin embargo,
    en los laberintos me detesto
    porque siempre encuentro un paraíso
    que olvido a cada minuto.



    La Gramática

    ¿Quiénes somos
    con las palabras
    que intentan descubrirnos?

    ¿Quiénes nos creemos
    si apenas cabemos
    en un par de renglones?

    Hay tanto por hundir.

    Nuestro lenguaje,
    es el de los animales
    cuando copulan.

    Nuestras palabras
    más sinceras solo responden
    a la desesperación.





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  • 01/23/17--02:23: JOSEPH CAPEHART [19.888]

  • Joseph Capehart 

    Liberiano estadounidense poeta, artista, orador y educador. Su trabajo ha sido presentado en varias publicaciones en línea, tales como: Button Poetry, Everyday Feminism, and MTV. Joseph combina imágenes de gran alcance con historias convincentes para conectar con todos los públicos e inspirar dar un paso adelante. Cree, que escribiendo sobre temas de racismo, hiper masculinidad, el dolor, la fe, la familia y el deseo, en lo que se refiere a su propia vida, puede experimentar la libertad e invitar a otros a experimentar esa libertad también.

    Su potencia tanto lírica como escénica permite replantear la función del Actio (en términos de la vieja retórica de Quintiliano) a través de los mass media contemporáneos, así como sus efectos patéticos en el receptor. 


    El presente texto, titulado en el original Bad ideas, se presentó en Abril del 2016 dentro de las sesiones de “Button Poetry Live”. La traducción es de Gustavo Osorio



    Malas ideas

    Cuando te pregunten “¿es usted un criminal?”
    Tu respuesta probablemente no debería de ser “puede que sí”
    Incluso si la respuesta es “puede que sí”
    Cuando te detenga la policía
    No te bajes los pantalones
    Y oprimas tu negro trasero contra la ventana
    Como una suerte de identificación
    Cuando estés con tu novia
    No hagas un hilarante chiste sobre qué raro sería si fueran tú y ella hermanos
    Todas estas son malas ideas.
    Tengo malas ideas y me digo “ya deberías saberlo”
    “Quién carajo hace eso”, de ese tipo de ideas
    No recuerdo exactamente el momento en que aprendí el silencio
    Quizás fue en un juego a estar callado
    Quizás siempre se me hizo lógico que el ganador es aquel que mantiene la boca cerrada
    Que los sobrevivientes jamás usan su piel demasiado ruidosamente
    Quizás fue el tiempo
    Quizás fueron décadas de andar de puntillas en mi propia piel
    Rezando porque el mundo quisiera recordar cuán fácil es tragarse por completo a un chico negro
    Aprendí el silencio cuando me di cuenta que todos a mi alrededor estaban hambrientos
    Y los aplausos
    Y los insultos lanzados contra mi piel
    Eran de hecho el sonido de estómagos gruñendo
    Ansiando una comida aprendí el silencio
    Cada vez que era palmeado en la espalda por no ser “uno de esos negros”
    Por no usar mis pantalones como ellos
    Caídos por un apesadumbrado corazón
    Por no sonar como si viniera
    De algún lugar que no sea aquí
    Aprendí el silencio
    Cuando me di cuenta de que no tengo que decir nada
    Las más de las veces soy considerado una amenaza
    Desde el momento en que aparezco
    Cuántas veces he abierto la boca sólo para escuchar la voz de alguien más
    Cuántas veces me he percatado que este cuerpo
    No es el mío
    De que nunca seré nada más
    Que aquello que ustedes ya han decidido que soy

    Mi dios
    Mi ventrílocuo
    Mi Frankestein
    Formándome con los retazos
    de todos los chicos negros que has despedazado
    Llámame monstruo
    Y luego corre tras de mí fuera del pueblo
    He escuchado la manera en que hablas de la joven gente negra
    Dices cómo pueden estar tan enojados
    Cómo pueden ser tan ruidosos
    Lo que para mí
    Suena a cómo pueden ser tan valientes
    Cómo pueden reír
    Cómo pueden cantar y bailar y amar
    Con esta peligrosa piel colgando de sus huesos
    No saben acaso
    Que no están a salvo aquí
    No saben que este mundo está demasiado hambriento
    Aprendí el silencio como aprendí a sobrevivir
    Como aprendí del camuflaje
    Como aprendí a ocultarme a plena vista
    Como aprendí a ser el chico negro cool el negro cool
    que se ríe de los chistes racistas
    Que no ensucia los limpios cielos con su negro puño
    El negro cool que sabe que ser negro
    No es una forma de vivir
    Así que cuando te pregunten “¿es usted un criminal?”
    Sábete que el veredicto
    Ya ha sido tomado
    Tu piel oscura era una condición preexistente
    Cuando seas detenido por la policía
    Recuerda el nombre de las vidas negras transformadas en tumbas
    Pon tus manos sobre el volante y no hagas movimientos repentinos
    Cuando estés con tu novia
    No te acerques tanto a ella
    Como para que pueda probar el miedo y la rabia que se esconden bajo tu lengua
    Todas estas son malas ideas
    Ya deberías saberlo.

    Del original “Bad ideas” por Joseph Capehart. Performance realizado en Button Poetry Live, en Abril de 2016.






     






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  • 01/23/17--07:18: AMARANTA FREYA [19.889]

  • Amaranta Freya 

    Seudónimo de Aleisa Ribalta (La Habana, 1971). Estudió Ingeniería en Telecomunicaciones, especializándose en Programación de Aplicaciones y Sistemas en IBM y tiene un Máster en Relaciones Internacionales otorgado por la Universidad Autónoma de Barcelona. Trabaja como profesora de asignaturas demasiado técnicas y muy lejanas a la literatura como: Diseño de Interfaces Gráficas, Diseño Web y Programación. Reside en Suecia desde hace ya casi veinte años. Sin embargo, escribe desde siempre poesía y piensa que los lenguajes de programación son también un modo de entender la comunicación y la literatura como forma vital de expresión. La poesía no ha sido la única pero sí una de las mejores fórmulas para sostener su exilio. Se considera una lectora vehemente, antes que nada. Escribe prosa esporádicamente, guarda inéditos algunos cuentos y ensayos. Junto a otros creadores participa en proyectos de difusión de la lectura y la cultura en general. Su primer poemario Talud será publicado próximamente.


    Talud

    Ah, eso de caer, tirarse toda,
    tanto miedo a tanta altura.
    El vértigo por fin ya, conquista
    de despeñarse despeñada.
    Ana cayendo, Ana al vacío
    desde la ventana sorda
    de ese rascacielos tirándose
    tirada, caída, empujada.
    Ana queriendo sangre
    mucha sangre, más sangre
    cada día, sangre de pollo,
    sangre de mujer, sangre
    de cualquier criatura
    manchada o reinventada.
    Ana hormiguita incansable,
    pintando cuerpos de grana,
    mutilando para crear
    sin saber que un día el suyo,
    minúsculo y sin levitar,
    estaría completamente rojo,
    reventado.

    Ana que no murió
    “de dos y dos son cuatro”
    porque la tragedia de Ana
    era la de querer crear
    un universo totalmente suyo.
    Algo desde donde poder
    tirarse ya, despetroncarse,
    que le supieran ella,
    tanto que decir tenía.
    Ana diciendo: ahora van a ver
    por fin de lo que soy capaz.
    Y yo queriendo escribir
    estos versos inválidos,
    dándoles mi voz para que
    al fin sepas mientras
    escucho la voz de Ana
    cayendo al vacío reventada
    en su penúltimo grito,
    ya susurro
    que me dice: dale, salta.



    Urbe de la nada

                                                A Javier Marín

    ―Ninguna ciudad se parece a ésta―
    me ha dicho el visitante.

    En los atardeceres amargos,
    cada fachada se sobrepone
    al desteñir de todo
    y emerge por sobre las olas,
    como un arcoíris,
    después de tanta lluvia.

    La ciudad de las nostalgias,
    y de los nostálgicos que la habitan,
    ha dejado de ser.

    Una parte de sí
    ha huido tras el recuerdo.
    La otra se acabó resignando con lo que sueña ser.

    Y este existir entre la realidad y la fantasía
    la hace humana, luego ninfa,
    hasta volverla diosa.
    Y un día cualquiera de no sé qué año,
    te sorprendes adorando
    la criatura de tu propio engendro.

    Cuando te acercas a ella,
    atraído por el influjo marino que despide,
    eres sólo un soñador errante.

    Pero cuando te arrastras
    a refugiarte en su seno,
    sorbido violentamente
    por sus afrodisíacos vahos,
    eres ya un perdedor,
    un torpe enamorado de la nada.

    ―Ninguna ciudad se ama como a ésta―
    concluye el visitante.
    Y se marcha alucinado.



    Piedra Blanca

    Éste es un poema para inventar a Ulises,
    para ponerlo a prueba,
    como siempre.

    Sabe que estoy sentada frente al mar,
    que oigo cantar a las gaviotas,
    pero no vuelve.

    Ulises no llega. La última vez nos amamos
    en este motel de la costa
    sin ventanas.

    Éste es un poema donde estoy sentada
    sobre piedras blancas
    que no lo son.

    Todos los peces que encallaron aquí
    perdieron el camino al mar,
    sedimentados.

    Sobre los esqueletos de miles de peces
    se formó la arena blanca
    de esperar.

    Ulises, estoy en Piedra Blanca. Honda
    la bahía, frente al mar
    ¿lo recuerdas?



    Campo de Marte

    Molote de habaneros
    ¡en verano ataviados!
    para el gran acontecimiento.

    Toldos sencillamente
    transmutados
    en sensacional
    artefacto.

    Portugués elegante,
    más bien improvisado.
    Empírico a chapuzas,
    el toldero.

    ¡Bigotes! ¡Saco! ¿Tirantes?
    Pajarita… casi un ingeniero…
    ¡Ah! Ir por arte de birlibirloque
    de inventor a personaje.
    Nuestro genuino Pérez.

    El toldero,
    navegante del
    gran heliotransporte
    dispuesto a tales hazañas
    en la urbe más propensa
    ¡y dilo!, para la gran subida.
    (Todo es allí grandilocuente
    como nosotros mismos).

    Globo que elevárase
    repentino delante de los
    atónitos y desventurados
    (¡Joseíto, otra vez,
    ese azar concurrente!)
    ojos del distinguido público
    allí por él concurrido
    para perderse en un punto
    cada vez más lejano
    hasta dejarnos solo
    la certeza de que aquí
    todo lo que no vuelve
    (el amor por ejemplo…)
    es porque ha volado
    ¡como Matías, sí!
    ¿Pero a dónde?



    Astro jodedor

                                        Para Alejandro Fonseca

    Y ahora ponte el sextante al lomo
    que no te faltarán constelaciones.

    Puesto a catalogar
    no te querrás perder
    agarra brújula y azafea
    y llévate una caneca
    de aquello.

    Sé que no puedes ni nombrarlo,
    pero un día es un día.
    Dáte el buche y pa´abajo.
    Anonimemos eso.

    Te advierto: las estrellas son curiosas
    novias desde su propio azoro ante la nada.

    Qué haces aquí y por cuánto tiempo
    estarás, qué fue lo que te trajo,
    caramba, cómo fue que caíste. En fin,
    ese tipo de cosas que una estrella pregunta.

    Tú no abras la boca, contempla
    feliz y déjalas.

    Sin prisa, enfoca el equatorium,
    presume por vez primera de astrolabio,
    sácales de remate un buen torquetum
    despampanante y en desuso,
    pa’ que sufran, bellezas.

    Total, Galileo y el telescopio
    se mueven ya patentados.

    ¡Ah! pero en eso de divisar el cosmos,
    los golpes en la sombra, el cielo amplio,
    el tiempo deslumbrado y tu ínsula
    (de qué va a ser) del cosmos Barataria,
    no te ganará nadie la pelea,
    viejo poeta socarrón
    astro jodedor maldito
    hoy por la estela
    de ti mismo
    rejuvenecido.

    Estos poemas pertenecen al libro inédito Talud.









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  • 01/23/17--08:11: DENISE VARGAS [19.890]

  • Denise Vargas 

    Nació en Tegucigalpa, Honduras. 

    Denise Vargas es poeta, gestora cultural y consultora independiente.
    Estudió literatura, lenguas romances y psicología en la universidad de Dartmouth, al norte de Estados Unidos, y posteriormente obtuvo un MBA con énfasis en Finanzas.  Su libro de poesía, Martes como toda vida, fue publicado en Costa Rica en agosto de 2016 por Ediciones Perro Azul.  Denise pertenece al taller de poesía Alicanto.  En el ámbito laboral, Denise fundó recientemente la empresa Impact Strategy, cuya misión es aplicar su experiencia corporativa de más de 15 años en puestos ejecutivos con el fin de apoyar el desarrollo de la región mediante consultorías y talleres de estrategia, desarrollo de marca, crecimiento personal y liderazgo basado en fortalezas.   Impact Strategy dedicará un porcentaje de sus utilidades para apoyar proyectos culturales y sociales específicos en Honduras. Adicionalmente, Denise es miembro de la Junta Directiva de la empresa Sanitas desde el 2008.  Aparte de su experiencia en la empresa privada, Denise fue Consejero de la Misión de Honduras ante las Naciones Unidas, donde se especializó en temas de desarrollo social, sobre los cuales se pronunció frente a la Asamblea General y el Consejo de Seguridad.  Denise habla español, inglés, francés  y tiene dominio básico del italiano.  Es fellow del Central American Leadership Initiative y miembro del Aspen Global Leadership Network. Actualmente reside en Tegucigalpa, Honduras.




    Martes como toda la vida
    (Ediciones Perro Azul, 2016)


    Clases de natación

    A los nueve años descubrí cuánto pesa un cuerpo
    en el fondo de una piscina.

    Hasta entonces, solo conocía la ligereza de flotar,
    cruzar de punta a punta la vida en una alberca. Las
    horas fluían, abriéndose bajo cada brazada. En ese
    húmedo trance de quietud, todo parecía liviano.
    Solo mi padre sospechaba de ese hondo santuario
    en que me sumergía, y sus ojos vigilaban mi ritual.

    Esa tarde, algo rompió la nitidez del fondo. Un
    cabello largo subía como humo buscando la
    superficie. Dos brazos agitaban el agua sin alcanzar el
    vuelo. Me acerqué, sus manos se aferraron a mi cuello,
    y en un violento nudo de codos y burbujas nos fuimos
    alejando sin luz. Supe en ese instante cuánto pesa
    la vida en el fondo de una alberca: es llevar la muerte
    colgada del cuello como un ancla; pesa más aún que la
    mano que cierra unos párpados por última vez.

    Esa tarde nos salvaron las señales de humo y los
    ojos de mi padre. Pero nada nos libro de morir a la
    niñez, y nacer prematuramente, en esa placenta de
    cloro, al dulce agobio de saberse mortal.



    Mi último vecindario

    Los libros serán mi último vecindario.

    Abundará el silencio, y la tarde llegará despacio a esa
    última luz a la que pertenezco. Me perderé en los ritos
    que habremos tejido con los años: moler lentamente
    los granos de café, regar las plantas o repetir sus nombres
    en una letanía. Abrir las puertas de la terraza a las cinco
    de la tarde para compartir un verso de Montejo. Cuando
    llueva, cruzaré la plaza central, me sentaré en una banca
    con un libro, y escucharé de pronto un campanario de palabras
    surgir de algún poema.

    Los libros serán mi último vecindario; que nadie tome
    mi silencio por soledad.



    En el supermercado

    Este martes como toda la vida
    terminé de llenar mi carreta
    con las pequeñeces del supermercado.

    Al salir,
    aquel niño que vendía fresas en la acera
    se había convertido en hombre.

    Lo vi de pronto,
    en el mismo lugar,
    con la cesta de fresas aplastando su infancia.

    Bajo techo, entre cuatro paredes
    las lámparas dan siempre la misma sombra,
    y la vida pasa
    mientras empujamos las décadas
    con la carreta del supermercado.




    Yo siento a junio tibio en mis hombros…

    Yo sé por qué la ola se
    desprende del mar y qué busca en la arena.

    No hace falta preguntarle
    qué siente al diluirse en su rugido azul.

    Yo sé por qué se rompe la ola:
    sueña con planicies,
    con los siglos que caben en cada grano de arena.

    Quiere ser lluvia,
    caer sobre la copa de un árbol,
    deslizarse por sus venas y pertenecer a una raíz.

    Con el tiempo convertirse en río
    y regresar al mar con las historias de las piedras que la habrán salvado
    de esa lenta eternidad de sal.

    Mi abuela tiene mi edad en esta fotografía. Ella sonríe, pero yo conozco su historia.

    Llegará prematuro el otoño y desnudará sus horas. El frío adormecerá sus ramas heridas
    y no volverán a nacer las acacias.

    Yo siento a junio tibio en mis hombros, pero al verla me pregunto:
    ¿qué laberinto de hojas secas me espera?

    ¿Qué manos sostendrán algún día mi retrato y recordarán el futuro que no he vivido aún?



    Primeros hechizos

    Suele ser gris el bullicio de Nueva York, y más en enero a las cinco de la tarde cuando cruzamos en bus estas calles
    y sólo tu abrigo y tus botines rojos
    me aseguran que tengo algún lugar adonde ir.

    Tú no te separas de la ventana.
    A tus dos años, la ciudad cuelga de tu dedo índice, atrapas todo lo que miras: las hojas y un balón
    se detienen porque así lo dispone tu mano y nada de este hambriento gris
    logra desteñir tu asombro.




    Denise Vargas

    Del poeta José Luis Quesada:

    Para algunos, entre los que me incluyo, la poesía de Denise Vargas es toda una revelación, una voz largamente esperada. Su caso nos recuerda el de Nelson Merren, uno de nuestros grandes poetas, por la forma definitiva en que este libro la introduce en el ámbito de la poesía contemporánea hondureña, la cual dicho sea de paso, ha merecido en los últimos años reconocimiento internacional.

    La importancia de sus poemas no reside solo en lo trascendente de los temas, sino en un lenguaje eficaz, que se inclina entre lo íntimo y lo coloquial, lo cotidiano y lo intemporal, y en un estilo que casi siempre se resuelve en brillantes metáforas e imágenes de mucha solvencia plástica, de fuerte trazo, como en estos versos. El tranvía corre sobre rieles/que surcan el campo/como largas cicatrices. O bien: Mi vida es un regresar a este adoquín/encorvado ya/con la hierba entre sus vertebras. Pero también es capaz de impresionarnos con pinceladas tenues, sutiles. Leamos: La gota cae como un verso/ y cuando un verso cae, /tropiezo con sus hilos invisibles.

    Muchos de sus textos traslucen el inconfortable sentimiento de que algo importante se escurrió por una fisura en el tiempo; cierta esencia que anhelamos identificar y recobrar por medio de la poesía, a fin de revisitar los paraísos perdidos que todos llevamos dentro. La narrativa del poema Biografía de la ola, parece dar cuenta, al menos en parte de lo que estamos diciendo. Cuando el poeta se pregunta lo que “quiere la ola que se desprende del mar” y se responde: “Convertirse en río y regresar al mar con la historia de las piedras”. Creo que uno de los ejes de este poemario se encuentra aquí, o mejor dicho en la indagación del origen, la conciencia del recorrido y el necesario recuento; se dijera que la autora quiere llenar de nuevo los cauces secos con el agua primordial de la fuente lejana.

    La inconsútil trama de la niñez se extiende a través de poemas fundamentales. Después de la infancia no acontece nada digno de la memoria, sino el viaje por el viaje, el vértigo y el tiempo, el escozor interno que nos recuerda nuestras carencias y falta de plenitud, más allá de lo que por ahora somos. La infancia, que no tiene espacio ni tiempo como la eternidad es motivo de incesante nostalgia. Y sin embargo, hay espacio en estas páginas para la rebeldía, la irreverencia no gratuita, la reflexión inteligente, el gozo genuino y el amor. En este sentido nos maravilla las habilidades de la creadora para expresar una serie de cosas, profundas verdades, que los demás por lo general no son capaces de transmitir. Estamos seguros de que este único libro bastaría para inscribir con letra imborrable el nombre de Denise Vargas en el contexto de la lírica nacional. Pero esperamos más de ella, mucho más.

    José Luis Quesada
    Tegucigalpa M. D. C., julio de 2016






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  • 01/23/17--09:16: SAFAA DIAB [19.891]

  • SAFAA DIAB

    Safaa Diab (Ur -ciudad de Nassiriya-, Irak 1975). Vivió durante más de cinco años en Dinamarca antes de volver a su país definitivamente. Periodista y fotógrafo. Trabajó en diversos medios de comunicación dentro y fuera del país. De sus poemarios destacan: No despertad el tiempo (2000), Desasosiego (2001), Nadie más que yo ((2005), Cielo áspero (2011) y Nieve blanca con trenzas negras (2012).

    Sus poemas entrelazan, con sus fotografías, el Irak de hoy.


    POEMAS Y FOTOGRAFÍAS DEL IRAQUÍ SAFAA DIAB. TRADUCCIÓN DE ABDUL HADI SADOUN




    هكذا

    لم أرَ سوى ساقيةٍ ينهشُ فيها السمك
    لم أرَ سوء سماءٍ تنقرُ فيها الطير
    لم أرَ سوى زوبعة
    تأكل عظامي.

    هكذا
    أبداً.







    ASÍ

    No vi más que una acequia acribillada por los peces
    no vi más que cielo picoteado por las aves
    no vi más que tormenta
    se alimenta de mis huesos.

    Así
    para siempre.








    فكرة

    سوفَ أزرعُ يدي في الحديقةِ المجاورةِ لبيتي
    لأنَّني مُنْذُ 35 عاماً لا أملك أرضاً أزرعُ فيها يدي
    لهذا
    قرَّرتُ أَنْ أسرقَ حديقةَ جاري ذَاْتَ ليلةٍ وأحفرُ فيها ملجأً ليديَّ الشَّاردتينِ
    مُنْذُ سنينَ وأَنا أبحثُ عن يدينِ حقيقيَّتينِ
    كي أكتبَ قصيدةً
    وأنامُ..

    سَوْفَ أزرعُ قدمي أيضاً
    ورُبَّمَا ظهري وبطني وإبطي وَ….. وَ…..

    رُبَّمَا سأتمدَّدُ في هذِهِ الحفرةِ التي سأحفرُ
    في الحديقةِ التي قلتُ إنِّي سَوْفَ أسرقها من جاري قَبْلَ سطورٍ
    فأنامُ….

    أريدُ أَنْ أنام..





    UNA IDEA

    Plantaré mis manos en un jardín al lado de mi casa
    porque, desde hace 35 años, no tengo terreno para sembrar mis manos
    y por esa razón
    una noche, decidí robar el jardín de mi vecino,
    para cavar en ella un refugio para mis prófugas manos.
    Desde hace años y yo en busca de unas verdaderas manos
    para escribir un poema
    y echarme a dormir.

    Plantaré mis pies también
    y quizás mi espalda y mi vientre y mi axila y…y..
    quizás me tumbaré en este hoyo que cavaré
    en el jardín que dije hace poco que robaré de mi vecino
    y dormiré….

    Quiero dormir.





    أحلام

    كل يوم لي أحلام على هذه الأرض
    لكني كلما صحوت
    خانتني الذاكرة.







    SUEÑOS

    Cada día tengo más sueños en esta tierra

    pero  al despertar
    me traiciona la memoria.





    يأس 

    أيها الأمل
    لقد جردتُ منك الساعات والأيام
    ففي كل مرة تمرُ فيها عليّ
    تتوسل المحنة بابي.

    أيها الأمل
    ما لك ترفع الثوب وتمضي هارباً.





    DESESPERACIÓN

    ¡Oh esperanza!
    te despojo las horas y los días
    y cada vez que pasas a mi lado
    el padecimiento suplica en mi puerta.

    ¡Oh esperanza!
    ¿Por qué te quitas la ropa y te vas huyendo?

    http://www.crearensalamanca.com/poemas-y-fotografias-del-iraqui-safaa-diab-traduccion-de-abdul-hadi-sadoun/












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  • 01/24/17--04:26: TUTI CURANI [19.892]

  • TUTI CURANI

    Tuti Curani nació en 1990 en Capital Federal, Argentina. Se graduó en Diseño de Indumentaria de la Universidad de Buenos Aires. Tiene publicados los libros de poesía La promesa del verano intacta (Desde un tacho ediciones, 2016), El futuro ya no es lo que quería (Fadel & Fadel, 2016) y la plaqueta Leer de espaldas (Ludwig ediciones, 2014). Cofundó junto a Enzo Campos Cordoba y Deni Rodríguez Ballejo, el ciclo de música y poesía Club del Quiebre, que se realizó entre 2014 y 2016, llegando a hacer 18 fechas. Dirige dos proyectos editoriales, Pánico Universo (desde 2012) y Bbcráneo Ediciones, con los que ha participado en varias ferias, este año en Paper Works, en CDMX. Saca fotos y ha formado parte de distintas muestras, siendo la más reciente, La tierra prometida, un proyecto de investigación junto a Federico Paladino que se exhibió en el stand de Convoi Galería en la feria BA Photo. Realiza bordados a mano bajo el nombre de High Reo. Escribe y publica periódicamente en el blog elcuartodelpasillo.tumblr.com



    Supranoche

    Soy la tumba del quinto piso
    con el vino volcado y las sábanas solas
    quiero edificarte en sacrificio
    invocarte a la noche más oscura de mi persona
    quiero colgarte del techo mientras duermas
    inventarte como estrellas nuevas
    con las sábanas volcadas y el vino a solas
    quiero edificarte entre las sombras.

    ...

    Intermitente
    no soy en la espada ninguna cosa fuerte
    más que algún reflejo afilado
    que esperando algo
    brilla y se apaga
    en una frecuencia intermitente

    no quiero asustarte pero yo también estoy pasando
    por un estado raro
    como al final de esa película del esquizofrénico
    cuando se toman de la mano con los edificios cayendo
    en medio del apocalipsis
    previo el tiro en la cara
    parecido a lo nuestro
    así que igual voy a decirte
    me conociste
    en un momento
    muy extraño

    ...

    enfrentados
    nos conocimos así 
    mucho más que de otra forma
    mirando de a reojo al otro
    poniendo un bloque arriba de otro
    hasta que la distracción del reojo
    hizo que las partes se juntaran torpes
    y taparan todo



    Mi necesidark

    me dijiste vos sabés
    cuál es tu urgencia
    pero mi necesidad cambia de una tarde a otra
    ganar plata o perder
    o no ganar plata
    estar
    en negro o blanco
    ser un número una letra o un color
    o querer el tornasol y lo brillante
    o agarrar ese trabajo
    que me ofrecieron pero que
    no me gusta ni en la idea
    pasa que
    para mudarme sola
    sería un comienzo
    igual
    mi necesidad cambia de una tarde a otra
    tengo arranques en los que
    pienso que me tengo que ir
    de esta casa
    que ya a esta edad
    no es mía
    no sé cuándo cambió
    esa categoría
    cuándo mi casa se volvió
    la casa de mi mamá
    mientras
    papá me pasa búsquedas laborales ridículas
    me presiona para que
    yo le diga
    ‘está bien
    esa platita no me la pasés más’
    pero no
    no lo pienso hacer
    papá esa platita paga
    ni la mitad de la heladera yo
    sigo siendo simpática para que
    mamá no tenga que tener
    un cuarto trabajo
    para que
    no se angustie más o al menos se
    compre esa remera que le gusta
    que le va a hacer bien no sentirse miserable
    y deje de tener
    esas cosas tan viejas tan usadas
    tan de otra vida
    tan de ese tiempo que
    le hacen acordar a cuando ella era
    una sombra al lado tuyo
    igual
    mi necesidad cambia de una tarde a otra
    a veces
    me arrepiento de no haber
    intentado entrar en el rubro antes
    en la carrera
    pero acá a pura clase media
    mi urgencia era otra
    tuve que tener trabajos horribles medio tiempo
    vivir acá era
    eso o no
    recibirme nunca
    era eso o
    trabajar ocho nueve diez horas
    para pagar un alquiler
    y hacer más de mal humor todavía
    cada entrega de
    esta carrera que
    me llevó acá
    ahora estoy en
    un estado medio raro
    o no sé
    si es todo el desamor
    la violencia de ser persona
    o el cambio de gobierno que
    nos tiene tan azules igual
    yo ya estaba mal de antes
    siempre que me acuerdo de mí
    soy yo tratando de algo
    igual
    mi necesidad cambia de una tarde a otra
    no sabés lo difícil que
    es escribir sin que
    parezca un vómito biográfico
    pero no
    acá no estoy
    pensando sólo en mí
    estoy contagiada
    de mis amigas y por las cosas
    que leo en los diarios
    y por mis amigos y las multitudes anónimas
    igual
    mi necesidad cambia de una tarde a otra
    si escribo sobre la ansiedad
    no puedo evitar sentirla
    ahora que de nuevo
    apagué el celular
    dos días
    porque no podía
    seguir rebotando en esa manía idiota de revisar
    cada dos horas los mensajes
    esperando un sintomita de promesa
    que me saque del tedio un rato
    o no me haga poner nerviosa
    igual
    yo ya estaba mal de antes
    siempre que me acuerdo de mi
    soy yo tratando de algo
    mi necesidad cambia de una tarde a otra



    Feriado

    Ayer miramos fotolog desde un celular en la calle
    y me di cuenta que ya pasaron diez años
    de la foto sobre la que hice clic
    que esa chica soy yo pero a la vez nada que ver
    ayer
    también sentí
    que era rica
    algo simple
    seguramente cursi
    pero se realzó el valor
    de estar haciendo lo que quiero
    cosas así
    no pasan todo el tiempo
    como elegir bien qué hacer
    o con quien juntarse
    y lo malo
    no tengo ganas de nombrarlo
    está latente abajo de todo
    al lado y alrededor

    Creo que escribimos
    poemas porque no podemos
    parar de procesar
    cuestionar
    ficcionalizar los sentimientos
    y atravesarlos como rompiendo vidrios
    o caminar despacio
    para eso están la variedad y los matices

    Anoche en un momento
    vi a mis amigos con ojos de gol
    me guardé ese foto en la cabeza
    y ahora que me duele un poco el cuerpo
    que quizás
    muy probablemente
    todavía tenga resaca
    quiero reinvidicar todo esto
    que también es importante
    igual
    nada
    como te escribí en ese mensaje
    en un rato salgo a tomar aire
    y le presto atención a otras cosas



    Kokeshi

    Quiero
    estar mirando al otro lado
    y que pases
    a toda velocidad
    bordeando la plaza
    fingiendo
    un poco
    que no nos vimos
    porque así el hola
    va a ser más emocionante
    como perderse en aeropuertos
    o recitales
    Me gustaría además
    apagar mi celular por dos días
    y no permitir que nuestro miedo
    nos deje cancelar
    a último momento
    No quiero
    que pienses que
    cambié un lío por otro
    es que tu forma del caos
    es mucho mejor



    Tumba y furor

    Como en un viaje de culto
    necesito creer en algo
    pegarme fotos tuyas en la cara
    y en la violencia del fin de semana
    abandonarte en la última sombra
    ¿De quién me aferro cuando todo se pone negro?
    Invoco en el final de esta taza de té
    a nosotros las manchas
    cuando no dormir era el deporte
    y ahora
    que ya aprendí a pintarme
    del color de la muerte
    que es tu barrio
    capaz reste decir
    que no quiero ser de ningún lado
    y algunos de mis colectivos pasan cerca de tu cementerio.
    No voy a pensar en la acumulación
    este ocultismo es bastante espeso
    y todo fue hace tanto tiempo que seguro ya sí
    se terminó la rehabilitación emocional
    pero en la retina quedaron pegados unos sueños
    que no eran para mí
    y todavía tengo que volver
    para decirte que me voy
    y que al final nunca estuve.
    Peino mi pelo con un cuchillo
    que cae suave sobre la alfombra
    el vestido de ceniza
    que me regalaste vos
    se fundió con el agua de la bañadera
    no me dijiste que no éramos
    ignífugos no impermeables
    que no éramos algo
    que me pudiera poner y sacar al antojo
    sin consecuencias
    pero que me queden bien estos descubrimientos
    desacomodarme entre todas mis cosas
    con un tiempo intenso
    a cuentagotas
    y aunque aún esté sentada en el borde de muchas cosas
    Voy a convertirme al primer tren
    que pueda sacarme.
    Cuando intenté soñarte y me perdí
    desde lejos escuché que me llamaban otros
    de ciudades diferentes
    un auto pasa por el puente del caos
    y embriagada de sobriedad
    me doy cuenta
    que se secó el encanto
    de todo lo que tiene todo
    lo que ya no es novedad.
    Y si como dice esta tarjeta
    la memoria no contiene más imágenes
    mejor me voy
    pero no podría hacer eso
    sin recordarte antes
    que no todo es autorreferencial
    también puedo hablar de vos
    en primera persona.



    Méxica

    En una cama prestada en Guadalajara
    acostada y apenas iluminada por la luz
    de un cielo encapotado por la temporada de lluvias
    que entra entre las cortinas de gual bordó
    recibo un mensaje de Gael que dice
    haber terminado su próximo libro
    y me pregunta qué tal todo
    y me dice disfrutá y escribí mucho
    yo le contesto ya no escribo
    estoy absorbiéndolo todo subida a otro ritmo.
    Pero entonces pienso
    que lo que más me gusta es dejar pasar las cosas
    y ponerlas también a existir
    y al texto que se escribe con la cabeza sola
    trato de apenas escucharlo porque me ofusca
    la sensación de inmediatez del presente.
    Prefiero yo
    el gusto de la cosa recordada
    tiempo después y así convertida
    en algo diferente.
    Pienso también en las personas
    a las que pude querer pero
    las cosas
    las cosas se arruinaron antes
    porque no nos quisimos esforzar
    o porque al final no nos gustábamos tanto
    o porque nos gustamos mucho muy rápido y muy fuerte
    y entonces el miedo.
    O que
    en realidad
    a mí el amor me da pereza
    y a mi corazón blando
    frialdad admitirlo.
    Pero la verdad
    lo cierto es que
    en estas tierras
    tan lejos de las mías
    y tan hermanas sin embargo
    lo que me ocupa el pensamiento
    no es el desamor ni el repaso recalculado
    de las relaciones en su fallido intento
    sino los mil estímulos distintos
    que no entran en las palabras todavía
    porque no son aún recuerdo
    y acá por algún misterio el tiempo
    es mucho más largo




    ¿Cómo hicieron?

    Artista es una palabra sin género
    recién me doy cuenta
    y también pensé
    que eso no pasa con
    por ejemplo
    la palabra escritor
    o poeta.
    Artistas
    ¿cómo hicieron?
    (reproducimos
    la división
    de hace siglos)
    En fin
    el experimento de estos días
    está por terminarse.
    En este tiempo aprendí
    uno
    detecto rápido
    a quienes fuman cigarrillos
    y ese olor
    me da náuseas.
    Dos
    después de la hora siete
    cada minuto
    dura el doble.
    Tres
    en las diferentes
    estaciones de radio
    pasan
    más o menos
    las mismas canciones
    hace quince años.
    Cuatro
    puedo aguantar
    muchísimo tiempo sentada
    porque si me paro
    me dan ganas
    de salir corriendo.
    Cinco
    elijo evitar la charla mundana
    si me dicen qué lindo día
    contesto sí
    o ‘ah mirá’
    y bajo la vista hacia el libro
    además me parece
    de mal gusto
    hablar del sol
    mientras el otro está
    atrapado en la sombra
    de cualquier trabajo.
    Seis
    pasar una consulta por posnet
    puede demorar
    entre 10 y 30 segundos
    pero si te están mirando fijo
    el pensamiento mágico
    logra apurar el trámite.
    Siete
    sigo siendo
    eficiente para el multitasking
    pero cuando llego a casa
    tengo
    la mente interferida
    por un ruido blanco.
    Ocho
    comunicarte con tus amigos
    usando el celular
    es un pequeño acto sútil
    de resistencia
    aunque a la vez
    cada mensaje
    active la ansiedad
    de esperar una respuesta.
    Nueve
    el deseo que se entierra
    en esa impaciencia
    no es más que tu lado
    indomable
    diciendo a pataleos
    ‘ya estamos listos
    para otras cosas’



    Todo lo que no tendría que haber 
    pasado pero pasa todo el tiempo

    el desequilibrio se libra
    a elegir los mejores momentos
    para destruir cualquier rayito de paz
    construida con tanta paciencia en el encierro

    si salir es volver a entrar
    todas las veces
    a un estado de ánimo insoportable
    prefiero exiliarme



    ayer

    mientras trataba de no escuchar más
    el discurso agotado
    lastimé mis nudillos
    golpeando la puerta
    de una fiesta falsa
    en la que no quería estar ni en la sombra
    y hoy me levanté con el codo sangrando
    culpa de andar defendiéndome el cuerpo
    de la estúpidez ajena

    la violencia también es un chico
    que parece tranquilo
    pero te hace cargar
    con sus pesadillas

    yo
    no
    puedo
    cargar
    con tus pesadillas

    ¿estás bien?
    no
    pero me la estoy bancando







    .

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  • 01/24/17--07:31: ARACELI LACORE [19.893]

  • ARACELI LACORE

    Araceli Lacore (Azul, Buenos Aires, 1985). Es profesora de inglés y traductora literaria. Desde el año 2010 reside en Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Su pasión por la poesía comenzó a temprana edad. Escribió su primer poema a los 8 años y el mismo fue publicado en el diario "El Tiempo", de su ciudad natal. Se dedica a la docencia y colaboró con la revista Buenosaires Poetry, para la cual tradujo poemas de Alan Jenkins. 

    En abril de 2016 editó con Peces de Ciudad su primer poemario, El viaje. Participó en el Festival internacional La Juntada, organizado por APOA (Asociación de poetas argentinos).




    De El viaje (Peces de Ciudad Ediciones, 2016).



    Resignaciones

    No quiero,
    pero voy a vendarme los ojos por un rato
    y evitarme una muerte temprana.



    Almohadas

    Siempre dormí con tres almohadas. Una para apoyar la cabeza, otra para apoyar la almohada en donde apoyo la cabeza, y la otra quedaba tirada, generalmente, en los pies de la cama.

    Hace unos meses, la de los pies, se trepó a mis rodillas. No me incomodaba. Después se metió entre mis piernas. Se sentía bien. Hasta que un día se metió entre mis brazos.

    Sigo durmiendo con tres almohadas. Una para apoyar la cabeza, otra para apoyar la de la cabeza, y la otra, para soportar tu ausencia.


    La casa

    Una casa amarilla
    se dormía encendida
    entre jarras de vino
    y dolores de espalda.
    Una siesta infinita
    entre tazas de té
    y un pullover de lana.
    La crueldad del amor
    y sus ojos claros,
    los cuentos
    y las guitarras.
    Pocas veces lo vi tan triste
    como en el final
    Sé que tenía miedo,
    todavía me acuerdo su cara,
    el bamboleo de esos ojos
    ahogados en dudas.
    El olor a suero viejo,
    la cama.


    Obituario

    Creemos que cuando algo muere,
    muere. Despedimos su partida
    con profundo dolor.
    Hemos matado a la muerte
    solo por muerte,
    suponiendo que es más cruel que la vida.
    Le hemos puesto fronteras
    a la cal y a la arena.
    Somos asesinos
    de lo imposible.


    Viajar con los ojos abiertos

    Alguien viaja con el rostro pegado a la ventanilla del colectivo. La piel se abraza al cristal tibio mientras, del otro lado, el mundo sigue su curso incierto.

    Es una escena común. La más común de las escenas que, sin embargo esconde algo fundamental: desconocemos lo que murmura ese rostro. Una delgada voz escapa de ese alguien que viaja con el rostro pegado a la ventanilla del colectivo. Algo dice, en efecto, como todos los demás rostros que viajan agazapados en sí mismos de un punto a otro punto de la ciudad. Algo tiene para decir(nos). Y eso que se dice, eso que se deja decir, permite que el mundo (ahí afuera, recorriéndonos) sea.

    Algo similar ocurre con lo que sucede en un poema: una voz emerge de un punto móvil, que se cuela entre las calles con metálica resistencia (la resistencia de la lucha o del sueño) y dice - se dice / ¿nos dice? - algo que traspasa el cristal: nos encuentra.

    Hace un tiempo leer poesía se convirtió en un ejercicio de separación más que de encuentro, donde el tamaño corpóreo de las palabras importa más que la intensidad y la transparencia de la voz que las pronuncia. Y es esta (para mí) una palabra clave: transparencia.

    transparente, trasparente

    adjetivo

    1.
    [cuerpo] Que deja pasar la luz y permite ver a través de su masa lo que hay detrás.

    Fue Leonard Cohen quien aseguró, como una certeza sin margen de error: "Hay una grieta en todo / así es como entra la luz". Sería prudente preguntarnos si el poema que leemos debe cumplir la función de entregarnos un poco de luz. ¿Debe ser el poema un luminoso objeto que esclarezca el mundo, a través de resplandecientes palabras?
    Muy por el contrario, corremos la suerte de que existan poemas que, en lugar de proponerse iluminar, se encargan de abrir con uñas y dientes las grietas por donde se cuela lo oculto. Poemas que, como tajos vívidos, contagian ese abrir, y dejan ver - queramos o no - que estamos también allí, siendo palabra y parto.


    SACUDIR

    Sacudir las manos
    sacudir las piernas
    sacudir los miedos
    y las amarguras.
    Arrancarme tu olor a sacudones.
    Sacudir el estómago
    y vomitar
    Sacudir el cuerpo hasta despedazarlo
    y con los pedazos abonar la tierra.
    Sacudir el polvo de los huesos viejos.
    La sangre de las viejas venas.
    Sacudir al tiempo
    para que regreses.
    Sacudirlo todo.
    Sacudirme entera.


    El poema, perteneciente a El viaje, de Araceli Lacore (Peces de Ciudad, 2016) muestra lo que intento decir: una acción viva que viaja (que va de un punto a otro y no es su misión mantenerse estática en ornamentales anaqueles) y deja signos de quiebre a su paso. No es esta una poesía tranquila. Se trata, más bien, de una definición: esto es, este decir, este tiempo que se dice, es lo que viaja.

    Treinta y cuatro poemas, en su mayoría breves (algunos: un par de líneas) muestran con la ciencia de la claridad y la rapidez una lectura que avanza. Escenas privadas que ayudan a conformar un cuadro, un mirar (o un modo de ver); claros paisajes del pasado que se disfrazan de objetos comunes (Una mirada llena de dolor / y los ladrillos rojos de tu casa) funcionan como signos de una extraña familiaridad. También hay aquí un cúmulo de palabras que ayudan a entender mejor ciertas cosas: como un pequeño espacio (leer un libro es un espacio de encuentro, claramente) en el cual nos ataja una respuesta - final o provisoria - sobre aquello que combatimos.


    Yo te voy a contar lo que es estar solo

    La soledad después de masturbarse.
    Prender un pucho y fumarlo solo.
    Abrazar la almohada
    y creer que estás ahí,
    entre el poliéster
    y mis dedos arrugados.
    Reemplazar ausencias con cosas que no escuchan.
    Tener un orgasmo,
    y olvidarse. 


    Dejemos en claro que es este un libro que no permanece en quietud. Va de un lado a otro, y su velocidad es tan alarmante como su forma directa de pronunciarse, de presentarse ante la multitud. Los dos sabemos intercambiar con la lengua / fragmentos de veneno, dice en un poema contundente ("De a dos") donde el encuentro es la otra dimensión de lo ya dicho, lo que existe y no puede ser eludido. No puede disfrazarse la poesía de mágica lentitud: se deja llevar y se deja nombrar. Aquí las cosas tienen nombre, los objetos y las distancias, las presencias y las ausencias están nombradas de principio a fin. No se alude a viejos retratos de sentimientos: se los vive en carne propia (Elijamos olvidar por un rato / pero sólo por un rato / este mar de incertidumbre). Y nos haría tanto bien leer con la misma pulcritud, libre de vanos ornamentos pero repletos de ideas.
    Porque en estos poemas hay una cantidad alucinante de ideas, algunas pequeñas y reconocibles que sirven de puente para acercarse a quien narra (detalles de ciudad, capturas de lo cotidiano) y otras grandiosas y oscuras:


    Insomnio

    No tengo sueño.
    Quiero escribir sobre vos,
    hasta que se me caigan las pestañas
    y se me pulvericen los ojos.
    Te mereces todo mi insomnio. 


    De un modo u otro nos llega la luz. Así sea una luz un tanto dolorosa, con forma de relámpago. Sin duda este es un ejemplo. Mordaz, crudo. Un rayo, mortal y hermoso.

    Publicado por Mario Flores. http://magiacaracol.blogspot.com.es/






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  • 01/24/17--08:01: MARIO FLORES [19.894]

  • Mario Flores 

    (Tartagal, Provincia de Salta, Argentina, 1990) 
    Poeta y editor independiente. Coordina talleres de lectura y escritura literaria para jóvenes y adultos. Dirige el proyecto editorial para la difusión de poesía contemporánea Cuaderno de elefantes.

    Participó en las antologías Umbrales y Crepúsculos (Textos Intrusos, CABA, 2015), Quince minutos con vos, Tomo II (Almadegoma Ediciones, Jujuy, 2015), Jardín 16 (Antología poética, Minibús Ediciones, Tucumán, 2016), La Juntada - Festival de Poesía Joven VIII Edición (APOA - Asociación de Poetas Argentinas, Ediciones La Guillotina, 2016), Yerba Zine X (Yerba fanzine, 2016) y Columna Norte (27 Pulqui - Almadegoma Ediciones, 2016).

    Publicó los libros de poemas Escala de Richter para la melancolía (2014), Nosotros niños mutantes (2015), Introspectiva (2015), Manual de origami (2015) y Poesía para pasajeros urbanos con auriculares (2016).

    En 2017 fue seleccionado en la Residencia Enciende de la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires, categoría Literatura.



    EL FIN

    No importa cuál sea la razón
    soy esclavo del fuego.
    Todo lenguaje está formado
    por temblorosas llamas
    caminantes.
    Huir de la vida
    es incendiar
    y el cuerpo que es madre que es hoguera
    se alimenta de ese temor
    con la sustancia viscosa
    que se escurre de cada herida.

    De una u otra forma
    guardo un animal bajo cada párpado
    y es su sueño carnívoro y salvaje
    lo que brama.
    Por eso es necesario
    el despertar
    desgarrar la duda.
    Por eso es inevitable
    copular bañados de luz
    como babosas de jardín
    sobre sus cruentas nervaduras.

    No importa cuánto te alejes.
    Continuaré.
    Y serán mis manos
    otros incendios.
    Multiplicaré las bestias y las sombras
    hasta poblar cada zona del futuro.
    Y cuando regreses
    encontrarás otro mundo
    mucho más ardiente.

    Mi cuerpo y mi mente
    son un hogar caótico.
    Es una especie de advertencia:

    cuando atravieses esa puerta
    verás a la tormenta a los ojos.



    Hemisferios
     
    Los búhos del otro hemisferio
    nos ven dormir
    en la noche.
    Con grandes ojos, iridiscentes
    vigilan el modo en que te hablo
    te cuento un relato antes de dormir.
    En el cuento somos hermanos,
    o primos, creo que primos,
    viajamos en auto por un sitio de nieve
    nos perdemos
    nos encuentran unos perros
    que andan por ahí
    y nos comen, porque somos
    la presa más fácil
    que pueda existir.
    A media madrugada algo se mueve
    bajo tu cama
    un desplazamiento de estrellas
    la graduación del cielo mismo
    la piel de los peces en el aire, saltando
    moribundos
    las uñas que los despedazan
    y los devoran en la nada.
    Meté la mano ahí, sacá esos sueños
    como un puñado de silencio
    y muda ensordecé a la luz
    que quede todo a oscuras nuevamente.
    Que el negro de la noche te desnude
    y te vista
    y te traiga
    y te arranque
    y te haga pedazos
    y te construya de nuevo
    y te diga: basta de preguntar el por qué.
    Basta
    de todas estas palabras que no te llegan.


    1

    todo cielo abismado
    abre sus ventanas
    para dejar entrar a las aves
    para ceder el paso
    a hombres cuyo peso equivale en sueños

    cuando tus ojos
    lloran lluvia
    todo firmamento se resquebraja
    al igual que los papeles
    que el viento
    logra perder en su abrazo

    2

    Lo que se imagina es, al mismo tiempo, una realidad
    con sus propios brazos con sus propias piernas
    al igual que cualquier objeto exterior a las pupilas
    un cúmulo de hojas secas una caja de arena para niños – gato
    un control remoto los renglones de una rayada piel
    y el mismo lápiz que escribe tímidamente
    por sobre esta noche y por sobre esta lejanía.

    3

    el señor árbol pasa toda la noche a la intemperie
    lo mean los perros y los borrachos
    oye de lejos el rumor de la música estallando
    y el ruido de la madrugada quebrándose en dos.
    la señora luna lo observa desde su ágora invisible
    envidiando los renglones imperturbables de la tierra.
    a veces, la esquina se desfigura, se hace vapor
    y rebalsan los contenedores de basura.
    el señor árbol espera paciente que despunte el día
    para la continuación de esa obra en construcción
    y deba ser talado y arrancado de raíz
    como a un mal recuerdo
    que se transfigura en herida




    de Manual de origami, Cuaderno de elefantes, 2015.



    CAN MAYOR

    encontraste un perrito herido y lo llevaste a casa
    estaba sucio y lo bañaste
    estaba hambriento y le diste de comer
    estaba falto de amor y le hiciste mimos
    estaba perdido y le pusiste nombre

    a veces
    no te entiendo. Es muy difícil mirarte a los ojos
    a veces

    tu nuevo amigo se acurrucó en tus pies
    se acostumbró rápido a su nuevo hogar

    creo que todos buscamos
    un hogar
    con su dueña piadosa
    que nos salve del frío
    nos saque a pasear
    nos permita ser suyos.

    Yo me pierdo en las calles
    ladro a la noche del mismo modo
    en que puedo bañarme de frío

    aguardo de este lado de la voz
    que me encuentres
    me mires con lástima
    - esa cosa parecida al amor -
    me alces en esos brazos cálidos
    me digas “vendrás conmigo a casa”
    lamer tu piel
    acompañarte a tu cama, intruso
    sentir que me nombras

    hasta que un día logre
    escaparme sin que lo sepas
    ser atropellado fuera de tu casa
    ver cómo corres a socorrerme
    tenerte cerca, observar ese llanto
    y morir triunfante
    sabiendo que no vas a olvidarme.



    Esos raros personajes

    En Tartagal llueve y todo es barro, todo es sombra.
    Nos quedamos sin luz y todo es sombra.
    El silencio reina y todo es sombra.
    Estamos solos y todo es sombra.
    La lejanía a vos y a mí nos distancia
    y todo es sombra, todo es barro y todo es sombra.
    Estamos en el otro lado del planeta y todo es sombra,
    se adormece el cuerpo y todo es sombra.
    Tartagal se cae de los mapas y todo es sombra.
    En Tartagal llueve y el agua es esa otra cosa
    que del cielo se separa con violencia
    y todo es sombra.
    Se acerca el fin del mundo y todo es sombra.
    Tartagal es el fin del mundo y todo es sombra.
    Tartagal queda sepultado bajo el sol
    y todo es sombra,
    se proyecta su cicatriz y todo es sombra
    queda sepultado en el lodo y todo es sombra.
    Salimos a reventarnos y todo es sombra.
    El viento te lleva lejos y todo es sombra.
    Llueve
    anochece
    los cuerpos se retraen,
    el destino de los hombres es el acero o el plomo,
    el puñal que corta la noche en dos.

    La noche se corta en dos y todo es sombra.



    Cometa Humanson 1961

    Mi mamá me contó que cuando tenía un año
    - era bebé –
    un cometa rayó el cielo
    largos minutos.
    Era cosa de suerte, se creía
    aclaró.
    Qué cosa rara y excéntrica
    los cometas.
    Bolas celestes y huérfanas
    pasando cada tanto
    implorando la atención de nosotros
    los terrestres.
    A lo largo de su cola
    se van desvaneciendo todos los rostros cercanos.
    Por eso cuando estuvimos en la terraza
    te dije
    mi madre ha visto un cometa
    o al menos estuvo viva mientras pasó un cometa
    yo no he visto cometas
    o al menos creo que no he estado vivo
    cuando algún cometa pasó.
    Ha sido mucho más fácil saber si se está vivo o no
    cuando hay rayones en el cielo de la noche
    el perihelio
    las órbitas
    los olvidos.
    Desde que vos estás
    no recuerdo haber dicho que miraras arriba
    para advertir la fugacidad de una estrella
    antes de que desaparezca. Quizás es eso
    justamente:
    ninguna necesidad de deseos
    cuando ya tomé tu mano
    sin decir
    sin pedir
    que no estalles
    en proporciones microscópicas
    convirtiéndote en partículas
    elementales, superpuestas
    a mí.
    Ninguno de los dos estábamos ese año
    en que el cometa de mi madre
    visitó.
    No sé dónde flotábamos, probablemente
    más juntos
    que ahora.
    Y sucedió
    uno de esos errores que suceden únicamente
    en la tierra
    y no en el espacio:
    llegaste antes, mucho antes
    que yo.
    Por eso, cuando nací
    descortinamos el vuelo.
    Muy similar a cuando la línea de un cuerpo celeste
    decae, torpe, agudiza o enlentece
    su propia luz.



    Vida de roedores

    Te escribí un libro.

    Un libro
    todo
    entero
    para vos.
    Cuesta creerlo.

    Así como nos enseñaban en la escuela:
    introducción
    nudo
    desenlace.

    Suena burdo
    quizás lo es.
    El libro que te escribí tiene su principio y su final,
    como nosotros.

    De nosotros se trata.

    Vos sos un hámster
    y yo una niña de siete años cuyos padres le regalan ese hámster.
    Nos llevamos bien
    hasta el cuarto capítulo del libro
    cuando te escapas de la jaula
    te escondes bajo la cama
    y yo te doy por muerta, mascota mía.

    Después la historia da vueltas
    yo, la niña de siete años, lloro desesperada
    la ausencia de vos, el hámster.

    Luego nos vamos de vacaciones
    yo y mis padres, que me habían regalado el hámster.
    Nos vamos a la costa.
    Me meto en el mar.
    Como manzanas acarameladas.
    Me revuelco en la arena.
    Mamá queda embarazada.

    Cuando volvemos
    la casa está llena de polvo
    y mi cuarto huele mal.
    Papá se fija bajo la cama
    y ahí estás, vos, mascotita
    muerta y descompuesta, podrida
    despidiendo el hedor del fin de los días.

    La novela termina ahí.
    La escena final del libro ocurre en el jardín
    cavamos una pequeña tumba
    y te sepultamos en una caja de zapatos.

    Será un best-seller.
    Salvará a la familia de la ruina.




    de Nosotros niños mutantes, Cuaderno de elefantes, 2015.


    SINDROME DE DIÁLOGOS DE LOS SIMPSON

    Cuando ella bajó
    hasta esa parte mía, tan íntima
    y la tomó en sus manos
    puso su cara de complicidad
    diciendo:
    chota
    me voy a acercar a ti haciendo
    am, am, am
    y si te como va a ser tu culpa.

    Reí
    contento de hallar otra psiquis defectuosa
    igual a la mía,
    aunque algo asustado.
    La risa es
    la peor enemiga de la excitación.
    Enemigas dependientes
    como Batman y el Guasón.

    Batman es un científico.




      
    de Poesía para pasajeros urbanos con auriculares / Ikebana, 2016.



    CIUDAD DE BRAHMAN

    anoche masturbé a mi cerebro pensando en vos
    anoche perdí la lluvia de meteoros del siglo
    anoche dejé abierta la puerta como un mensaje
    anoche hice trizas el desierto para detener la sed
    anoche te escribí en humo y agua
    anoche dejé abierta la herida por si acaso llueve
    anoche cerré los ojos con la misma fuerza con que
                   cerré los puños para golpear los muros
    anoche te soñé en una ciudad de dioses perros
    anoche talé el último árbol de este bosque
    anoche dejé que mi cuerpo duerma en llamas.
    a veces es más difícil despertar hecho cenizas.


    Verano

    la noche desciende
    por las escaleras
    y su paso deja
    sutiles huellas de humo
    sobre el lomo del mundo

    afuera estallaba una guerra
    recuerdo bien
    o quizás era un sueño
    repleto de ruidos
    de niños hambrientos
    de rostros hechos de sal
    y cuerpos apilándose 
    en las calles

    el tiempo proyectaba su sombra
    también
    y cuando el cielo anaranjado
    crujió
    de dolor
                   o placer
                                  porque la naturaleza
    confunde ambas cosas
    abrí los ojos

    y aún estabas



    Tarde

    este poema te observa dormir
    cuando la tarde te vence
    y el único camino cierto
    es el camino que conduce a tu cama
    a encontrarte con los sueños a medias.
    este poema ladra igual que tu perro
    cuando llegas a casa
    y te recibe alegre y sediento
    ansioso de oírte hablar.
    este poema sos vos de pie
    en una esquina con lluvia
    sin ninguna otra idea en la cabeza.
    este poema te abraza en el cine
    cuando la película es mala y predecible,
    te susurra algo que no se entiende
    pero que enciende el latido otra vez.
    este poema es la sombra
    que parece un hombre en la noche
    y que te asusta, sin querer.
    este poema te besa los párpados cerrados
    cuando duermes el sueño de no estar aquí.
    este poema es el mundo
    colisionando en tu orgasmo.
    este poema te dice que aún hay tiempo
    para lo que en verdad importa.
    este poema grita tu nombre
    cuando despunta el día, igual que un fuego.
    este poema te acaricia el sueño
    todas las madrugadas.
    este poema es esa página marcada
    de la novela que no terminaste.
    este poema es el espejo que te duplica
    cuando te peinas, distraída
    observando lo que ya se fue.
    este poema es el silencio que te falta.
    cuídalo bien:
    es una criatura débil y asustadiza
    que se acurruca en tu regazo.
    este poema sos vos
    del otro lado del puente que aún no cruzaste.



    Dicotomías

    el señor árbol pasa toda la noche a la intemperie
    lo mean los perros y los borrachos
    oye de lejos el rumor de la música estallando
    y el ruido de la madrugada quebrándose en dos.
    la señora luna lo observa desde su ágora invisible
    envidiando los renglones imperturbables de la tierra.
    a veces, la esquina se desfigura, se hace vapor
    y rebalsan los contenedores de basura.
    el señor árbol espera paciente que despunte el día
    para la continuación de esa obra en construcción
    y deba ser talado y arrancado de raíz
    como a un mal recuerdo
    que se transfigura en herida



    Cortocircuito

    vos te desaparecés de la habitación
    y volvés dando pequeños sorbos
    a un té de manzanilla
    hace bien, asegurás,
    cuando la cabeza estalla
    como fuegos de pirotecnia

    vos te desaparecés de la habitación
    y yo aprovecho para girar
    en la órbita
    que sigue dibujada en tu cama
    en la tele pasan star wars
    nunca vi star wars
    la ciencia y las naves no son lo mío

    vos sos un cometa
    o una antena de radio
    sobre mi techo

    si ambos somos un cortocircuito
    el cielo eléctrico
    desplaza el cuerpo hacia el cuerpo
    y un pequeño hiato de tiempo
    devora la luz,
    nos quedamos a oscuras
    no sé hacia dónde nos dirigimos

    caminar a ciegas
    es tentar a la espera
    es bucear en la electricidad

    vos regresás a la habitación
    y me encontrás aún ahí
    arrinconado en tu almohada
    respirando los sueños que quedaron pegados
    como migas pegajosas de sol

    que tonta idea
    el pretender dormir
    cuando se cierre la puerta
    y la sombra se disuelva
    lo único que quedará de nosotros
    - para el resto del tejido universal -
    será una palabra
    húmeda
    que se cae de la punta de tu lengua







    -

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    EMILIO HERNÁN HERRERA   

    Emilio Hernán Herrera nació en el barrio de Belgrano, Buenos Aires, Argentina en el año 1978. Estudiante de Letras. En el año 2006 publica, para Ediciones Baobab, su primer libro, Ocho lunas de una noche de Carlos Oquendo, donde presenta una selección de sus heterónimos, homenaje al poeta Fernando Pessoa. Participó en la Antología de El Rayo Verde 2013, 2014 y 2015, 2016. Es parte de la VII Antología de Ediciones Ruinas Circulares 2015 como finalista. En el 2016 presentó su segundo libro: UN CUARTO AZUL, por ediciones El Ojo de Mármol. 



    ÉXODO MARITIMO

    en el fondo del agua
    sacan a las vacas vivas
    las van llevando en fila india

    los caballos con sus patas congeladas
    van ordenando la tropa
    del otro lado de la zanja infinita

    allí había pastizales
    soja trigo avena
    que ningún dios comerá

    entre la zanja y el hundimiento
    aún se ve la tranquera
    que alguna vez fue campo abierto
    con sus cosechas tempranas
    esperando el nuevo invierno

    ahora todo está ahogado,
    es un río infinito



    MOLINOS DE AGUA

    el hombre de la ciudad
    ve por primera vez
    la aldea de los molinos de agua

    diez molinos de madera
    van tomando el agua del río
    mientras unos niños corren
    cruzando los puentes

    llevan flores en sus manos
    ofrendas humildes y de colores
    que dejarán sobre una piedra enorme
    que pertenece a una tumba

    allí duermen los restos
    de un campesino que pasó los cien,
    un sabio y puritano
    que enseñaba las letras

    el hombre
    ve contento aquellas cabañas de bambú
    el sonido de los pájaros libres
    el canto del río calmo
    sometido a los molinos

    la música más cercana a la paz
    en un lugar que no le pertenece
    le dan ganas de tirar su reloj
    a un pozo ciego

    dejar su ofrenda floral
    rasgar sus vestiduras occidentales
    ser un campesino con quimono.



    SOL DE OTOÑO

    pega el sol contra mi cara
    es una suerte ver el azul limpio
    tener la persiana levantada
    mientras anoto expediente por expediente,
    las chicas se quejan
    de tener mucho trabajo

    es lunes bien temprano
    el sol quiere decirnos 
    que aún tiene energía
    para hacernos pensar en el verano

    fingir que ese cielo tiene el canto de las olas
    o hacernos ver los expedientes
    como toneladas de arena

    mi mano sobre la cara,
    el sol tiene ese encanto
    de hacernos creer que hay sólo
    una estación por año

    me arremango el pullover
    de bajo de el
    tengo tres o cuatro remeras,
    creo que perdí la cuenta

    sigo anotando,
    las carpetas entran en calor
    afuera hace frío,
    por un rato no importa demasiado.

                                                                                  


    BAJO EL PARAGUAS

    entre el bloqueo de la gente y sus paraguas
    está la idea de huir de París
    y que tu baile en la tormenta
    tape cualquier imprudencia
    que se me ocurra decir.



    OBJETOS SIN NOMBRE

    el deseo de plantar
    un limonero
    se fue por la alcantarilla
    como todos los libros de poemas

    autores de todas las generaciones
    se fueron
    recorriendo el pasillo central
    del edificio
    pasando la puerta de rejas
    hasta las zanjas muertas
    donde se acumulaban
    las pérdidas

    los objetos sin nombre
    parecían todos, la misma cosa
    no había forma de retenerlos

    el agua los había convertido
    en seres vivientes
    que sabían flotar
    pero no sabían qué destino tomarían.



    PAREDES PINTADAS

    el azul separa
    la ventana de mi cuarto
    del cielo

    elegí ese color
    para combatir la soledad
    dejar atrás el pasado
    pintar las paredes
    el techo
    el borde de la cama
    las calcomanías del escritorio

    el azul en todas partes
    para olvidar el mal trago
    el sol de las tardes vacías
    las noches con gusto a temor
    el cigarrillo apagado en el cenicero
    la botella de ginebra por la mitad.




    LAS PUERTAS DEL CIELO

    la puerta corrediza de mi cuarto
    da al espacio
    así lo sentí desde chico
    cuando se abría la puerta
    y subía el escalón que separa
    el lavadero de mi habitación

    la oscuridad del silencio
    en cada baldosa húmeda
    el rocío de la noche
    las sábanas recién colgadas
    se estiran con el viento

    enciendo un cigarrillo
    siento la distancia
    entre la terraza y el cielo
    imagino en cada estrella
    una ciudad desconocida
    millones de años
    nos separan

    y esa creencia
    de que más allá del cielo
    hay una galaxia
    donde alguien desconocido
    está pensando lo mismo.



    EL HINOJAL

    me senté en tu orilla,
    laguna El Hinojal
    donde los peces salpican
    el azul de sus almas

    en Chascomús se habla
    otro idioma
    se repite el che al final
    de cada verso
    se aleja el tiempo
    en El Hinojal
    un hombre de boina
    pasa veinte horas buscando
    algo en la laguna

    recuerdo esos días
    cuando bañaba
    mis dedos con tu agua
    entre el mixto barro natural
    y pensaba en un futuro regreso
    a este, aquel, paraíso completo.



    AL LIMÓN

    tres moscas en el comedor,
    de esas pequeñas y molestas,
    no son como las grandes
    más fáciles de ahuyentar

    revolotean sobre las cosas limpias
    se olvidan de las sucias
    descartan el tacho de basura
    o las bolsas de residuos

    prefieren
    los vasos recién lavados
    con detergente olor a limón
    atraídas por el gusto
    de meter sus patas
    en lo más limpio de la casa.



    LA NIÑA EN LA TORMENTA

    busco mi sombra en los charcos
    en el agua acumulada en la pileta
    sólo veo las monedas ahorradas
    que no sé cómo terminaron ahí

    el barro de la inundación
    por todos lados,
    la soledad

    la cara de mi hija
    se mezcla entre las cajas
    de los discos que ya no sirven
    y sus dibujos de la infancia
    arrugados sucios rotos

    la tormenta es el llanto
    de una niña sin consuelo
    que busca refugio
    en el hombro de su padre. 



    UN VASO AZUL

    todo es inesperado
    entre la tormenta y no saber
    cómo rearmar ese vaso
    que estalló contra la pared
    del patio

    entre el enojo de los dos,
    la idea remota
    de juntar cada trozo de vidrio,
    creer que algún día
    podría volver a ser un vaso
    azul y brillante

    y al mismo tiempo
    sentir que la lluvia
    pide que dejemos todo así
    que la rejilla
    se lleve todo ese sinsabor
    o que el barro tape
    cualquier indicio de consuelo. 




    De: "Un cuarto azul", El ojo del mármol, 2015


    PISO FLOTANTE

    no hay manera de escapar
    de esconderse del miedo
    como hacíamos de chicos
    cubriéndonos con una sábana

    en la tele informan que está lloviendo
    que el verano termina mal
    con grandes tormentas
    trato de seguir escuchando
    pero la alarma del auto es más fuerte
    se multiplica
    como el viento
    que rompe los vidrios de las casas
    un rayo azul se clava en la antena
    la luz de todo el barrio se corta

    alguien golpea la puerta
    es el agua que ya tiene forma de ola
    convierte el espacio
    en una habitación flotante
    el gato salta sobre la cama
    ya estamos nadando,
    el nuevo río nos lleva.



    DIALÉCTICA DEL FUEGO

    me pregunto si la desesperación
    es igual para todos
    Si Hegel, cuando se sintió morir
    se sintió realmente morir       
    Fabián Casas

    a Julieta Lerman

    en esta habitación
    llena de tijeras en la mesa
    recortes que vuelan hasta tocar el piso,
    una voz inconclusa de la calle
    dispersa el vaivén de los graffitis
    que se van formando en su caída


    todo puede pasar
    que la luz no sea azul
    que este pensamiento ilógico
    de ser una simple sombra
    en un mismo cuadro
    tampoco sea nada

    repito varias veces lo mismo
    intento ordenar lo dicho
    mientras observo
    cómo el fuego de este último cigarrillo
    lo quema todo
    y me acuerdo de Hegel
    sin preguntarme si aquella noche
    verdaderamente sintió la muerte.
      



    La lengua del viento

    la lluvia más bella
    se iba hasta el fondo
    como agua de madrugada
    en forma de guadaña sobre el campo
    ¿acaso era el día del juicio final?

    así te ocultás con la tierra mojada
    barro impreciso parecido a tu piel


    lo más asombroso es el silencio tuyo
    escena donde el viento habla por los dos

    el amor es más constante que la muerte, leías 
    es claro que el tiempo se pierde
    demasiado pronto demasiado tarde,
    el azul nos separa
    de espaldas bajo el diluvio.




    La otra rayuela

    es como pisar un charco
    el agua se nutre de nosotros
    caminar y ver una rayuela
    sacarle algunas fotos
    dibujar con tiza los números
    en el pavimento

    de eso se trata el juego:
    saltar los charcos
    sin piedritas ni casilleros
    de algún modo
    ambos queremos llegar
    al mismo lugar desconocido. 

                        



    -                                                                     


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  • 01/24/17--08:35: WALTER LEZCANO [19.896]

  • WALTER LEZCANO

    Walter Lezcano (Goya, Corrientes, Argentina  1979).  Docente de Literatura. Editor en Mancha de Aceite. Periodista freelance.  
    Publicó Jada Fire (Difusión Alterna, 2011), Los Mantenidos(Funesiana, 2011), Tirando los perros (Gigante, 2012), 23 patadas en la cabeza (Difusión Alterna, 2013, Eloisa Cartonera, 2015), Humo (Vox, 2013), Calle(Milena Caserola, 2013), El condensador de flujo(La carretilla roja, 2015), Los Wachos (Editorial Conejos, 2015), Fractura expuesta(Interzona, 2015), La vida real(Viajero Insomne, 2015), Suena el afilador de cuchillos (Nulú Bonsai, 2016), 2 Poemas (Ediciones Arroyo, 2016), Working class hero (El ojo del mármol, 2016), Rejas (La carretilla roja, 2016) y Violencia doméstica (Santos locos, 2016).

    Participó de las antologías: Esto pasa. Poesía en Buenos Aires (Llanto del mudo, 2015), Nunca seré poesía. Obra poética de Ricky Espinosa (Milena Caserola, 2015), Una remera rockera (ArteZeta, 2016) y Pobre diablo (Pelos de punta, 2016).



    El desvelo siempre tiene causas concretas

    Me importa muy poco el mundo y las guerras y el hambre:
    se me cortó internet mientras buscaba una casa para mudarme.
    Ese es mi problema.
    Ahora mismo que es tarde
    busco paredes nuevas y un techo sano,
    un barrio con iluminación y asfalto.   
    ¿Qué posibilidades tengo de lograrlo?
    Todo lo que me pidieron no puedo conseguirlo:
    no tengo garantías ni escritura ni dos meses de adelanto
    más un mes de depósito
    y algunas otras cosas que no me estoy acordando.
    Tampoco las tengo.

    ¿En serio es ese mi problema?
    No sé.
    Se me cayó la conexión y pienso que mientras la tenía
    era feliz.
    Es una locura: pero es algo concreto y real.  

    Miro mi biblioteca. Necesito hacer tiempo: fabricarlo.
    Agarro un libro. Cualquiera.
    Yo sé que no voy a leerlo, que me voy a quedar mirando
    si viene o no la conexión.
    Igual lo abro porque también me gusta mentirme.
    Las letras son grandes. Ya no sé qué significan.
    Trato de seguir ese dibujo, recordar el sonido del abecedario.
    Miro el monitor y vuelvo inmediatamente a la página.
    Sin embargo, internet no vuelve.

    Me siento como el personaje ese que se la pasaba esperando.
    Estragón no. Otro. Era de una novela argentina. 
    No importa.
    Ya me olvidé de que me quería mudar.
    Ahora sólo quiero navegar en Youtube
    porque me acordé de un tema que estuve tarareando esta tarde.
    Trato de recordarlo. Tarareo cualquier canción menos esa.
    Me paro y busco esa melodía en el baño y en la cocina.
    Ese es mi problema ahora mismo. 




    ¿Y si internet no vuelve más?

    Me aparece un triángulo amarillo
    donde tendría que haber una pantalla libre.
    Ese obstáculo me pone nervioso. Incluso me da miedo.
    Me domina como me dominaba una novia con el sexo.
    Ella me decía que me portara bien porque si no
    no me iba a dejar cogerla.
    Y yo era en lo único que pensaba: en su concha diabólica.
    En meterme en ella como un pecador
    que, sin embargo, puede lamer el más dulce de los paraísos.
    Entonces me portaba bien.
    ¿Ahora cómo me estoy portando? 

    Quiero llamar a alguien para contarle que no tengo internet
    y que tengo problemas reales
    y que me quiero mudar
    y que no puedo ser feliz.
    Pero esas son cosas que la gente ya no hace. 



    Los huerfanitos

    Como no tengo papá
    ni mi sobrino de 9 años tampoco tiene
    nos juntamos y fuimos a ver X-Men: días del futuro pasado.
    Después aprovechamos un 2 X 1 en Mc Donald.
    Ahí hablamos de Wolverine y de Magneto
    de mutantes y superhéroes
    de poderes y malformaciones genéticas
    y de por qué Batman le rompe el orto a Superman. 
    Estuvo buenísimo.  
    Casi ni nos acordamos de que hoy fue el Día del padre. 

    En el bondi camino a una escuela.
    Parece que toda mi vida transcurrió en lugares como éste:
    llenos de desconocidos con las ilusiones
    en terapia intensiva.

    Tengo la clase preparada en la mochila
    pero no corregí los trabajos prácticos ni las pruebas.
    Hay veces en las que sólo soy un fracaso.
    Quisiera poder con todo:
    agarrar las hojas de mis alumnos de tercero
    y darles un reboque y un fino
    y al final ponerles un número que los deje contentos.
    Pero no: lo real es que anoche
    me colgué descargando música.
    Algo que también es importante para la salud.

    De pronto ocurren dos cosas:
    1-El colectivero se pone a hablar por celular.
    2-Me sobreviene una erección.

    ¿Qué hora es?
    En fin, es temprano para morir
    y para dejar que una calentura fantasma me robe el show.
    En cualquier caso,
    quiero sobrevivir
    porque tengo que dar una clase
    porque quiero seguir cogiendo
    y porque todavía mis enemigos,
    los reales y los imaginarios,
    siguen vivos.     




    Mi vieja todavía no tiene casa.

    No es que viva en la calle
    es que todavía no es dueña de ninguna de esas propiedades
    que la gente llena de cosas inútiles
    y les dice hogar.

    Mi vieja alquila
    y putea cada día de su vida
    porque siente que tira la plata
    que la desperdicia
    que la regala.

    Mi vieja estuvo averiguando
    si el gobierno no le regala una casa
    o al menos
    le da un terreno
    pero no tiene suerte con eso.

    Mi vieja se muda cada dos o tres años.
    A veces consigue casas lindas por poca guita
    otras consigue casas que se caen a pedazos por poca guita
    y a veces no consigue casa
    y para en lo de alguna amiga.

    Mi vieja sueña con su casa.
    Creo que es lo único que la mantiene viva.
    Cuando nos vemos me cuenta de dónde sería lindo vivir
    de cómo organizaría los muebles
    de cortinas hermosas cubriendo ventanales enormes
    de ambientes cómodos
    de patios y flores y techos de tejas.    

    Yo una vez escribí una novela
    para mandarla a un concurso
    que tenía como primer premio 50.000 pesos.
    Me parecía que con eso le alcanzaría para cumplir
    su sueño.
    Pero la novela estaba muy mal escrita y no gané ni una mención.

    Mi vieja sigue anhelando su casa.
    Y yo lo único que pude hacer por eso es escribir un poema.
    La poesía no sirve para nada.





    Larga distancia. 

    La vez que vi 
    cómo mi padrastro
    arrastraba a mi vieja por el piso 
    y yo sabía 
    que había un arma en la mesita de luz de él.

    La vez que estábamos en un bar
    con la cerveza a punto de terminarse
    y en la vereda de enfrente 
    se peleaba una pareja
    a los gritos
    y todos nos quedamos en silencio
    porque sabíamos que detrás de todo ese ruido
    se venía algo peor. 

    Ese martes 
    que mi vieja se distrajo
    y yo me distraje 
    y de golpe no la vi mas
    sin saber adónde ir, me senté a llorar
    preguntándome
    ¿dónde            mierda                  vivo?

    Las noches en las que sentimos algo
    y nos despertamos como si el colchón nos quemara
    y los dos decimos a la vez
    ¿qué fue eso?
    nos miramos sin encontrar respuesta
    pero sabiendo que cuando el sol saliera nos íbamos a enterar
    de alguna muerte
    y entonces pensaríamos y lo diríamos a la cena
    “qué groso sería estar lejos de todos
    estos forros de mierda
    que nos quitan el sueño”.




    Humo (fragmento)

    Te decía:
    yo por ese entonces
    buscaba algo de luz en lugares oscuros,
    algo más que sexo gratis
    con olor a cerveza y a humo arrodillado.
    Me iba de casa a la tardecita,
    el sol bajando para que yo suba a una vida mejor,
    y salía a cazar cosas con nombres raros.
    Amor es una palabra estúpida,
    pero si te toca
    te arrastra y te arranca la piel del pecho.
    (Esta es una metáfora estúpida)
    Quería encontrar algo como eso.
    Algo que no se pueda nombrar.


    Caminé unas cuadras por el barrio
    hasta la parada del bondi.
    Las calles se confundían con la noche.
    San Francisco Solano se desplegaba
    en todo su esplendor.
    La tierra que nadie sabe dónde queda.
    Siempre escucho la misma pregunta:
    ¿de dónde dijiste?
    Y si bien esto es Quilmes
    no tenemos nada que ver con Quilmes.
    No nos hacemos notar,
    pero nos mojamos la oreja, sacamos pecho
    y nos mantenemos despiertos hasta cualquier hora
    para protestar contra esa fuerza extraña
    que nos corta la sonrisa a la altura de la garganta.
    Nos faltan un montón de cosas
    que ya no importa nombrar.
    Nos importa un carajo.
    De todas formas jode.
    Pero estábamos con el paisaje
    y éste no se consigue en el Louvre.
    Somos únicos.
    Eso es muy importante.
    Con el asfalto como utopía,
    con un arroyo atravesando el cuerpo de la ciudad,
    esa vena coagula agua sucia y restos de comida.
    Vas a ver esos barcos de plásticos a la deriva
    llamados Figureti, Waldo, Trompis.
     Y cada lluvia
    convierte la mugre en lodo
     y eso en pequeños ríos donde los pibes se bañan
    los días de calor.
    El tema es:
    ¿Quién se morfa los tesoros?


    Te contaba:
    cada casa,
     ¿se puede llamar “casa” a esas cajas de madera,
    a esos alambrados tambaleantes?
    ¿Y esos pozos mutilados que están al frente
    y algunos llaman jardín?
    Cada una tenía prendida un foquito de 60 watts,
    la tele  sobre el plato,
    y algo perdido o esquivo.
    La felicidad es un buen chamuyo
    del que alguna vez oímos un silbido,
    esa lejanía que te empuja una mueca
    muy parecida a una sonrisa.
    Pero no es ni ahí.
    Levanté la vista:
    el cielo estaba a punto caramelo.


    Mientras esperaba,
    mientras el tiempo se deslizaba suave
    saqué un pucho que le robé a mi novia.
    La recordaba colocándose el tabaco entre los labios,
    chupando,
    consumirse la garganta a través de un papel
    la hacía sentirse suicida.
    Pero nos morimos a cada momento.
    Lo miré un segundo y lo guardé.
    Yo no fumo.
    Nada más me gustaba tenerla cerca de esta manera.
    Esa pequeña cosa inflamable sin sentido
    era un pequeño santo al que ella le rendía tributos
     y devociones,
    y largos besos también. 
    Llevaba su marca,
    la llevaba a ella
    o eso quise creer.


    Llegó el colectivo.
    Me subí.
    Saqué boleto de uno diez
    cuando tendría que haber sacado de dos pesos.
    Los asientos estaban sucios:
    no me llamó la atención para nada,
     por estos lugares
    a nadie le importa dónde apoya el culo.
    Me doy cuenta
    al ver esas nenas desbordadas por su cuerpo,
    panzonas,
    preñadas.
    El manoseo es un camino peligroso,
    lo sé porque yo nací de una noche indeseable.
    Los veía mientras doblaba el colectivo.
    Eran tantos,
    aún son demasiados,
    todavía niños contra el paredón:
    fusilándose.
    Ella con el clítoris al palo,
    él que no puede controlar sus manos
    parece no creer lo que está viviendo
    porque necesita comprobarlo con el tacto,
    los hombres somos así.
    Un toque,
    apenas un roce.
    Lo demás es un exceso innecesario.


    ¡Qué locura creer que la noche enseña algo!
    La escuela de la calle es una mentira,
    siempre lo supimos,
    pero las mentiras
    te bancan la parada cuando todo se apaga.


    El bondi me deja cerca del lugar:
    voy al recital de un amigo.
    Mi amigo toca la guitarra,
    la enchufa a dos veinte y lo que se escucha
    es pura electricidad,
    hace ruidos con ella:
    sonidos que se chocan, expanden,
    se contraen, ensucian.
    Dice que eso se llama rock.
    Cree que está contribuyendo  a una causa.
    Esa música, ¡por dios!
    viene arruinando vidas
    desde que nació.
    No hace falta dar apellidos
    no soy buchón.
    Los jóvenes siguen confiando,
    tocando
    pagando
    soñando
    viviendo
    en nombre del rocanrol.
    Me pregunto
    si hay esperanzas para ellos
    si hay esperanzas para nosotros
    si hay esperanzas para alguien.


    Camino  dos cuadras oscuras
    y llego al lugar.
    En las esquinas los pibes se reúnen
    alrededor de la angustia,
    que parece alegría desquiciada,
    euforia envasada y efervescente.
    Estoy viejo.
    ¿Qué importa?
    Mis sueños son imposibles,
    eso me da soltura y tranquilidad.
    Puedo pensar, entre otras cosas, que mañana
    el día será una parada más de esta gira interminable.
    Pero estábamos con los pibes,
    ¿Quién más puede ser tan arriesgado,
    tan temerario a esa hora imprudente?
    Vi a un grupito:
    chicos, chicas y todas las posibilidades,
    estaban tomando algo extraño en una botella de plástico.
    La búsqueda inagotable de certezas, ¿no?
    Se frotaban las manos,
    yo me subí el cuello de la campera
    y sentí un ligero escalofrío.
    Estaban desabrigados
    pero hermosos.
    Ser joven es ser hermoso.
    Son esos años donde la ansiedad
    te come los codos.
    El futuro es todo lo que está por venir
    y no un espejo maltrecho del pasado.
    Los miré,
    ellos  quieren cargarse de recuerdos
    de momentos inolvidables.
    Y tal vez lo hagan,
    pero pasarán.

    La mugrosa puerta de entrada del local
    estaba rodeada de afiches que nombraban el pasado:
    Pobres dementes, Motor Loco, Destrucción masiva,
    Los leches, A-D 90, y así.
    Cuánta gente haciendo cosas,
    peleando contra el viento
    justificando su existencia ante la nada.
    Esta es la prueba de que el tiempo existe
    o de que ninguno va a sobrevivir
    a la acumulación de días y horas
    y momentos desechables.
    Me cobraron la entrada,
    sonreí ante tamaña injusticia
    porque el arte
    ahora tiene marcas indeseables.
    No importaba,
    todavía alcanzaba,
    iba a tirar de la soga a fondo,
    buscarle el límite y pasarlo.


    Entré:
    la oscuridad es un color tan luminoso
    y tan atractivo
    que podría vivir en él todo un sueño.
    ¿No comprendés que la repetición
    es la forma más sutil del olvido?
    Esas baldosas
    en las que apoyé orgulloso mis pies
    me daban seguridad.
    Con tantos rieles encima,
    historia nocturna y eterna, 
    estaban, estábamos, escribiendo el futuro.
    Y ojalá el futuro
    no venga nunca
    que nos divirtamos toda una vida,
    una vida que dure una noche eterna y fugaz
    así no me aburro,
    así nos damos cuenta
    que nada se repite
     y todo es hijo del tiempo,
    de esos momento en donde
    la vida se aleja de la realidad.
    ¿Vos me entendés? ¿No es así?
    Si,
    nos estamos entendiendo.





    Violencia doméstica
    “Los imprescindibles” - Santos Locos – poesía - 2016


    Los criminales
    escuchan música romántica
    pagan sus impuestos en fecha
    lloran con el final de la novela
    toman birra del pico de la botella
    y se cansan cuando van al gimnasio.

    La gente especial
    es aquella
    que logra curtir
    en Año Nuevo
    no se impresiona por el cinismo
    y trata bien a los peces.

    A veces caigo en la trampa
    de buscarle
    sentido a todo.
    Sos caótica.

    Otra vez
    me pedís que te pase
    la lengua por el ano.

    Llueve.
    Sigamos en la cama
    un rato más.//





    Estuve tratando
    de recordar
    los apellidos
    de mis maestras.
    Fue imposible.

    Ahora lo entiendo:
    tampoco recordaba
    sus rostros.

    Lo que sí
    tengo presente
    es el pelo rojo
    de una suplente.
    ¿Qué será de ella
    ahora que estoy tratando
    de salvarla?

    Suena el timbre de casa.
    Voy a hablar de esto
    con los evangélicos
    que siempre vienen a esta hora.//





    Hikikomoris en Solano

    Pongo miel
    en uno de tus pezones.
    El izquierdo.
    Succiono.
    Mi vida está en juego.
    Cuando termino
    le toca el turno
    a tu otro pezón.
    Cuando ya no queda nada dulce
    te cuento mis peores miedos,
    mis mayores alegrías.
    Hablo de mis padres y de la pobreza.
    También te cuentos de bandas y de Salinger y de Wes Anderson.
    Después te toca a vos
    hacer todo eso.
    Y a mí otra vez.

    Así
    hasta que
    -por suertenos
    morimos.// 



    Siete episodios ordinarios


    1

    no sé si existe el paraíso
    no sé si este cielo es
    fruto del calentamiento global
    pero me gustaría decirte
    que mientras te bajaba le calza
    para chuparte la concha
    un rato largo
    y después cogíamos con fuerza
    de parados en la cocina
    me sentí muy bien
    porque el tiempo se detuvo
    fue casi
    como lograr un milagro
    o vencer eso que nos hace viejos
    y nos deja al costado del camino
    mientras la vida pasa
    bueno, lo logramos
    ahora voy a probar con otros milagros
    como por ejemplo
    aprenderme tu número de documento
    comprarte cremas humectantes de tu marca favorita
    y decirte te amo
    cuando estás despierta


    2

    si vas a hablar de monogamia
    dejame que te cuente de algunos terremotos
    si vas a nombrar al destino
    dejame que te hable de ciertas tormentas
    si vas a pronuncias la palabra “corazón”
    dejame que te describa la cara del infierno

    las iglesias y los trabajos
    nunca nos dieron las respuestas
    esperadas
    nuestros padres tampoco
    por eso cogemos
    y por eso hacemos silencio
    después de acabar
    y de probar nuestra transpiración
    porque no hay forma de vencer la soledad
    y sabemos que a veces
    -muchas vecesnecesitamos
    de alguien más
    que a nuestro ego.

    yo te vi de frente y desnuda
    y quise morirme ahí mismo
    ahora estoy despierto
    con la palabra belleza en la punta de la lengua
    esa misma lengua 
    con la que te lamí las tetas, las axilas,
    los talones, el cuello
    todos esos lugares donde me gustaría irme a vivir

    suena un celular
    nadie lo atiende
    la estamos pasando bien
    la mejor parte es cuando volvemos a coger
    y sabemos que el porno no nos enseñó nada
    que nos dejamos llevar por la piel
    el jadeo
    las rodillas
    y la presión de nuestros puños
    el placer es así
    no dejar que el mundo entre
    a esta cama


    3

    ahora que aprendí
    que la saliva
    sirve para esto
    siento que el sol
    brilla con más intensidad

    todo sería inútil
    si no pudiese
    obedecer tus órdenes
    que me dicen uno o dos dedos más

    el calor es todo
    lo que tenemos
    en este momento
    es nuestra cuenta de ahorro
    nuestro futuro
    y además será nuestro recuerdo
    de la vez que cogimos
    en una plaza
    y después la seguimos
    en el baño de casa

    pero eso es el mañana
    ese tiempo al que llegaremos
    destruidos
    pero con algo para contar
    como por ejemplo
    esa vez que cogimos en la plaza
    y la seguimos en el baño de casa. 


    4

    te cuento de mi día
    mientras preparás
    unas milanesas
    martes
    de cosas ordinarias
    como un choque
    entre la combi y una ambulancia
    ¿cuántas milas te comés?
    me preguntás
    y te miro la bombacha
    cocinás así
    casi sin ropa
    y el mundo mejora a cada puto segundo
    no me gusta responder nada
    porque me hago el rocker
    que tiene problemas con la autoridad
    por eso meto la mano ahí
    para tocarte
    acariciar donde me dejes
    vos sos la jefa
    yo me arrodillo
    primero te huelo
    es posible que ya tenga una erección
    y no me importe tanto
    como esto de aprender a chupar bien, con ganas y con inteligencia
    te acomodás
    y el planeta gira a tu alrededor
    qué cosa increíble estar vivo
    en una cocina
    donde el olor a fritura lo inunda todo
    y de golpe
    pinte una concha y que mis pupilas gustativas
    capturen
    este instante inoxidable

    acabás
    soy malo en cualquier trabajo
    pero te hago acabar
    esa es mi fuerza productiva

    ¿cuántas milas te comés?
    me preguntás
    ahora sí te quiero contestar
    te contesto lo que quieras

    prendés la hornalla de siempre
    ponés la sartén con aceite de oliva
    y metés la primera milanesa
    sonreís
    después me pedís
    que lave la verdura
    está perfecto
    hago lo que me pidas 


    5

    no sé si te acordás
    de esa madrugada
    que me despertaste
    con una chupada de pija
    y un beso en la boca
    yo me acuerdo de todo
    y más esta mañana
    que te fuiste muy temprano
    y me dejaste solo
    con internet
    y un picadillo de hígado
    en la heladera

    son cosas
    que no podés hablar con nadie
    para eso existe la poesía y el sexo
    para darle forma a lo inconcebible
    para estar solo y no morir

    cuando volviste a la tarde
    yo me hacía el escritor
    pero sólo había escrito
    dos oraciones muy malas
    en una novela imposible

    te hiciste un té verde
    sacaste de la cartera unos bizcochitos de grasa
    y antes de darnos cuenta
    estábamos garchando
    -esa es la palabra exactaen
    el sillón
    amarillo del estudio
    se cayeron algunos libros
    que me dejaron marcas en la espalda
    pero es parte del asunto:
    nadie sangra
    nadie se levanta antes de que acabe el otro
    nadie pierde las ganas de vivir

    después limpiamos el quilombo
    completamente desnudos
    ya era de noche
    nos preguntamos
    si llegábamos a fin de mes
    si íbamos a poder pagar el alquiler
    antes de respondernos pasó
    otra vez
    lo de garchar
    lo de vivir
    lo de saber que la poesía
    es contar lo que no se puede
    hablar con nadie


    6

    era navidad
    fue hace mucho
    nos acostamos
    en la cama de una plaza
    en una pieza inmensa
    cuando todavía
    sonaban los cohetes afuera
    y el cielo
    no era tan jevi
    yo estaba tímido
    porque dormir en casa ajena
    es enfrentar fantasmas de otros
    en fin
    la vida es un infierno
    en todos lados
    hace mucho
    fue hace mucho
    estábamos más cerca
    que nunca
    -nunca es una palabra que odio
    pero acá queda bienvos
    me pusiste la mano en el pecho
    creí que se venía temita
    romántico
    besitos en el cuello
    y todo eso
    pero no
    se vino lamida de glande
    y mis testículos en tus manos
    cada tanto mirabas la puerta
    para ver
    si alguien
    entraba de golpe a la pieza
    si el peligro que nos
    encontraran era real
    yo no sé qué es la realidad
    pero en ese momento
    entendí que el peligro
    es algo dulcísimo
    y que la oscuridad es un oceáno
    en el que aprendés a respirar
    de a poco
    no tengas miedo
    me dijiste
    y supe exactamente
    a qué te referías


    7

    me gusta la cera
    sólo cuando te depilás
    te la ponés en la piel
    la sacás con fuerza
    después cogemos
    y al final
    vemos documentales
    sobre los nazis en history cannel

    la piel es algo increíble
    delgada y perfecta
    se lleva bien con la lengua

    no existen
    los días perfectos
    existen los días







    -


    0 0


    Jose Jaime Mattos Chamby

    Baterista de blues, estudiante de sociología, el sol no es su amigo y colecciona cactus en la ciudad de El Alto, La Paz, Bolivia. 

    Correo electrónico: abuelamelomana@gmail.com
    Facebook: Abuela Melómana 


    1

    Equivocada mañana para despertar
    Malhumorado de hacerte daño
    Intereses mediocres fuera de la norma
    Aterrada señora magia
    Anónimas huellas de una alucinación mía
    Árboles asustados
    Ahogos
    Procesos de caída
    Reacción 
    Cartas nerviosas habituales
    Visión natural no poder gritar
    Miserable aspecto
    No obstante, poseía formas de rock and roll
    Espasmos de serenidad
    Las náuseas desencantan los estiletes
    Todos estos días
    Las largas horas
    Lecciones y psiquiatría
    El silencio de la respiración 
    Inmovilizado con tus ojos desorbitados
    Visitando al sepulturero
    Vulgar clemencia y horrenda desesperación rodea mi voluntad
    Hermanos abandonados y apenados
    Cabezas al piso 
    Suburbio
    Escalofríos
    Lentamente sin rumbo
    Desolación
    Y el consuelo no es un problema
    Instantes de inexistencia
    Indeciso a la hora de despertar     



    2

    Precaución
    Cuando tus abrazos ya no alcanzan
    Y tus besos se escapan
    Me quedo en suspenso
    Borrosos recuerdos recuperando la luz de la luna
    Perfumes de noche
    Despedidas rústicas 
    Extraño carácter vehemente
    Indiferencia ante mi espanto
    Incómodos suspiros
    Extirpando mi masa encefálica
    Sombría clemencia para que no me dejes…
    Silencio en las pupilas
    Ilícito es decirte que te extraño
    Agotamiento de mi espíritu
    Súplica a tu indiferencia
    Hundiéndome en la niebla cotidiana
    Sin pronunciar mis dudas ante el dolor
    Ansiedad profunda
    Triste comedia inquietante
    Atrofiados lamentos desconocidos en mi rostro
    Anticuadas lágrimas
    El pánico es demasiado convincente
    Inquietud frente a tu despedida
    Vergüenza y sin remedio
    Instantáneamente he vuelto a fragmentarme
    Escaza comunicación con mis sentidos
    Borraré el melodrama de estas letras
    Inexistente felicidad después de ti
    Una sola fotografía
    Inexplicables serán los días
    Y volveré a sentirte
    Quizás, cuando esté en medio de la nada  



    3

    Encerrado, despojado de cualquier sueño
    Paredes como cáscaras pálidas
    Intrépido territorio de ausencias
    Oscuras distancias como bosques solitarios
    Enmudecido y con pérdida de noción habitual de vida
    Desconcertantes prohibiciones de tu corazón 
    Sábanas en silencio
    Abominable suplicio al recordarme
    Escalofríos al no poder apuñalarme  
    Delirio y remordimientos
    No existe el veredicto esta noche 
    áspera buena costumbre
    transformando podridas ilusiones 
    en imaginadas voluntades suicidas,
    me recuerda lo subversivo que es conversar con cualquier rincón. 
    Enfermedad silenciosa.
    Última voluntad en la atmósfera
    Tampoco tus sombras tienen escapatorias
    ¿Verdad?



    4

    Tu último suspiro me ayudó a respirar, ¡consuélate muerte! Cerró sus ojos y le taparon la cara, muere, porque no muere, dolor imperecedero, instinto de desdicha, la muerte hospeda mi alma, zozobra tu cuerpo inerte, durmiendo fratricida, maléfica la muerte, tu muerte, mi muerte. Cirugía y fumando fuera de mi cerebro, infestado de mi ansiedad. Maldito estaba yo, la oscuridad, las estrellas, la felicidad... devastada e inexorable mi alma te siente al saber que tu vida atravesó a la ceniza de los sentimientos muertos; inarticulado umbral, sombras y abismos que bordean mi realidad ahora, ¡prematura muerte para las tumbas marchitas. Etéreos espíritus que agarraron tu mano y no la mía, mas apenas se vislumbran mis lágrimas de la espantada oscuridad... entre lamentos será velado el negro sol del silencio donde las palabras constelarán trastornos y nunca más esplendores que súbitamente fingía un corazón -no sé cómo decirlo- propenso a la felicidad; ahora descansas y yo me entrego a esa soledad que propicia el desvarío de un vino triste.



    5

    ¿Somos humanos? 
    Fraternal cobardía diaria de nuestro corazón
    Por último comienzo… 
    Color de tumba:
    Desagradable respiro hacia el tiempo
    No recuerdo al monstruo del espejo cortado
    Se divertía conmigo, con el uno y con el otro
    Esclavo de la sombra, siempre se extravían los olvidos
    Muerto para siempre
    El coge de las narraciones en huelga.
    Hurañas las personas del silencio
    No importa. No saludan
    Matándote
    Anunciando porque despierta tu imaginación
    Subjetividad en el cenicero
    Remordimientos lentos con el invierno
    Enamorado bajo tierra
    Íntegramente dilatado
    Ya has sido notificado: 
    Cualquier signo de autoestima será olvidado 



    6

    El razonamiento no existe cuando dos cuerpos inertes y descompuestas se encuentran en un mundo inimaginado, horror e historias dilatas cuyas silabas histéricas carecen de crepúsculos. Nuestros días son frágiles para estar en la civilización y nos precipitamos a los abrazos porque nos persiguen las fobias de los prejuicios, dulzura de las anfetaminas para abolir el sentirse vivo. Serenidad y a punto de estallar, sin equilibrio filosófico nos condenamos a la autodestrucción. Vehemencia suficiente para desmoralizarse, psiquiatría para recuperar el abstracto poema tuyo. Universo restringido de lúcidos placeres, metamorfosis para la anormalidad y nos condenan por no ser parte del planeta tierra. Monotonía del tiempo sin letras y profundizando sabiamente nuestras depresiones. Cadena perpetúa para más inspiración, pretextos para la necesidad de lastimarnos. Argumento de novelas de perdición, intimidad arrebatada y todo pierde sentido después de la agonía de estar lejos el uno del otro.



    7

    El aislamiento se ha vuelto una adicción. Obstruyendo los ojos de tu maldito cerebro, esparcido por todas partes, desgarra la cordura a través de sus venas y toma el lugar de las cuchillas y te adormece. Estás desnaturalizado. Incluso si tuvieras miedo de morir, arrástrate, sólo como mereces, sólo como siempre, más allá de las emociones. El arma esta lista para matar. Ayúdame, no estoy muerto, despiértame, no necesitas estar lejos… Tú que deseas morir, son tus heridas imposibles de amar, imposibles de odiar… cada día… de cualquier forma... eso no importa más...



    8

    I

    Me entusiasma salir de la vida
    Detengo mi despedida
    Respuestas hacia la nada
    Consecuencia de la trampa
    Naufragan los cadáveres al despedirse
    Con la cicatriz del silencio

    Sus perspectivas son inversas.


    II

    Traspasaré las dimensiones del asombro
    Destino excluido
    Huesos sin importancia
    Enjaular mis ojos ante el olvido 
    Reclamos ajenos y equivocados
    Son alimento para los sueños

    Sobran las angustias.


    III

    Respuestas abandonadas
    Alegría y tristeza con plenitud
    Sequía de gobiernos y otoños
    Las penas explotan desnudas
    Podredumbre sin destino, brindando

    Fluye la sangre en tus muñecas.


    IV

    Caída, escaza y tímida
    Osadía ante tus nostalgias
    Abandono la sensual depresión
    Los triunfos son sólo cenizas
    Mas la tierra es guerra

    Mensajes inexistentes.


    V

    El insomnio busca ahogarte
    Los días sin colores
    Lluvia de luna que a nadie le interesa
    Solicito una tregua para quedarme absorto
    Con la ilusión de mi calamidad

    Versos de infortunio.


    VI

    Anónimos perfumes oportunos
    Escasean los pájaros en el cielo
    Y los perros de la calle se comen entre sí
    Confusión humana
    Mandibuleando la realidad 
    Para no extinguirse en la cárcel

    Sonata sin deseos.


    VII

    Lejanía de las sombras del ocaso
    Ninguna salvación
    Se presagian las traiciones
    Oraciones para la descomposición
    Errores de civilización aposentados en tu alma
    Desprotegido y calvario

    Continúa el desencanto.


    VIII

    Atrevidos los caminos de frenesí
    Apetecido es el silencio
    Y maltrechas las fantasías
    La vanidad de la maldición 
    Irrita las amistades
    Fiesta de despedida para todos

    No es fácil el desvelo.


    IX

    Delirios en el espacio
    Lentamente empiezan los cánticos
    Acariciando las espinas
    Indispensable sufrir
    Soportando las angustias

    Balbuceos.


    X

    Osado intento de lanzarte al vacío
    Concretos en el socavón de barro 
    Mi memoria, embriáguese
    Sin saber dónde exiliarte
    Castigos de claridad
    Espejismos, hábitos y limosnas
    Símbolos no comunes, dogma

    Todo entusiasmo no satisface.


    XI

    Adormecido embrujo
    En los bolsillos, solo semillas
    Empiezan los cuentos a ultrajar
    Insisten los miedos sin final
    Sentimos ardor en nuestro éxtasis
    ¿Llegará el desprecio?

    Últimas máscaras de la naturaleza.


    XII

    El mañana no te mejorará
    Canciones corpóreas 
    Aduéñate de las montañas
    Entrevistas en los cementerios
    ¿Aprendimos a hablar?

    Santificado enfermo


    XIII

    Ojos bien cerrados
    El espíritu ya no tiene movimiento
    Trastorno al perderte
    Concebida nuevamente la soledad
    Marchitos quedan los secretos
    Esclavo de la sociedad con las falsas leyes del trance
    Atractivo sabbat
    Magnifico funeral
    Experimentas con los muertos

    Malas palabras.







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    MARIANO ROLANDO ANDRADE

    Mariano Rolando Andrade es poeta y periodista argentino, ha trabajado para la Agence France-Presse (AFP) de París. Colaboró en diversos medios en Argentina antes de instalarse como corresponsal de AFP en París, Bruselas y Nueva York. Actualmente se encuentra recorriendo los mares del Sur, narrados por Melville, London y Conrad, así como Apia (Samoa) donde el escritor escocés Robert Louis Stevenson pasó sus últimos años de vida.


    CÓMO SE INICIA LA CAZA & OTROS POEMAS


    CÓMO SE INICIA LA CAZA

    Cómo se inicia la caza,
    cómo se manejan la armas,
    cómo se cabalga a ciegas.

    En eso reside el arte.
    En esa deliciosa
            arremetida sin razones.
    Y en la facilidad
    con la que arden las palabras,
    los dientes brillan
    y las manos maliciosas
            se mueven alrededor de tu boca.

    Un ruego,
    una risa nerviosa,
    la tentación del crimen.

    Como la visita de las virtudes:
    la honrosa llegada de la belleza,
    la bondad, la piedad grata amiga.
    Y la carcajada heroica
    colgada en las sienes
    de los que van a capitular.

    La tentación del crimen.
    El viento soplando sobre los hombros,
    detrás de los cabellos.

    La cacería.
    Con las botas embarradas
    y las piernas firmes
            como hierros de dictador.
    Los labios resquebrajados.
    El cuerpo agazapado,
            húmedo, desconsiderado.

    El manejo de las armas,
    manos maliciosas en las riendas,
    botas en los estribos.
    La silueta del jinete fuera, lejos.

    Y la tentación del crimen.
    Esa singular tentación.




    RESURRECCIÓN

    Quien quiera volver sobre sus primeros pasos,
    atravesar los años cruentos
    decidido a romper
    costas, olas, mares;
    desangrar campos de risa,
    lluvias y muecas irónicas;
    corromper cielos viles,
    llenos de rojos, verdes.

    Quien quiera hacerlo,
    que lo haga.
    El resto, agudice la vista
    y desborde la ilusión,
    el horizonte.

    Quien quiera volar, que vuele.
    Quien quiera huir,
    que lo haga.
    Al que quiera despilfarrar,
    que despilfarre sin culpa
    y sin mañana.

    El resto puede quedarse sentado en las rocas
    y aplaudir las volteretas que damos en el aire.




    TRES PESADILLAS

    Se pierde el sueño.
    Los ojos ya no se cierran.
    Nunca se cierran.
    Jamás.

    Escucho mi voz como una vieja melodía.
    Está adentro.
    Pero parece afuera.
    Ya no se habla.
    Nunca.
    Jamás.

    Me vedan los perfumes envenenados.
    No saboreo los vinos negros del sábado.
    Ni siquiera sueño.
    Sólo tengo permitidas tres pesadillas de aquí a la eternidad.

    En este barco, en este mar, avanzo sin rumbo.
    Desconozco mi ubicación.
    Desconozco el correr de los días.
    Ignoro las estrellas y los soles, las lunas.
    No existen instrumentos ni cartas.
    No existen días.
    Quizás navegue en círculos sin saberlo.
    Sólo tengo en mi haber tres pesadillas.
    Es todo.

    Puedo ver.
    Mis ojos no se cierran.
    Me han dicho que es una gracia.
    Estoy condenado a esta dádiva.
    “Otros no tienen nada”,
    me dijeron al abrirlos para siempre.
    De aquí a la eternidad.

    Navego con las tres pesadillas.
    Hasta que pierda la paciencia y las malgaste.
    Después sólo me quedará navegar
    y recoger lo que la vigilia me quita.

    No más perfumes envenenados.
    No más vinos negros.
    No más estrellas ni soles.
    Ni lunas.
    Es una gracia.
    Una dádiva.
    Debo sentirme afortunado.
    Al menos conservo las tres pesadillas.




    HOMBRES

    Lloran los hombres. ¡Lloran!
    Y antes, apenas se los veía empalidecer.
    Y alguno maldecía.
    Y el que más,
    el más osado, el más griego, el más náufrago,
    desafiaba a los cielos y se lanzaba al vacío.

    ¿Dónde escondieron nuestra valentía?
    ¿Y el amor al viento, la multitud en los ojos, la gloria?
    Pedimos otros días.
    ¡Días!
    Luego soportaríamos unas lágrimas
    y un murmullo de lamentos recorriendo la desolación.
    Suponiendo que detrás puede crecer la enredadera.
    Siempre detrás.
    Siempre suponiendo.

    Lloran los hombres.
    ¿Pueden escucharlos en cada aguja y en cada parpadeo?
    ¿Pueden abrir la puerta y correr al campo
    cuando todos caminan entre los árboles?

    Dirán que antes no había lágrimas:
    tienen razón.
    ¿Cómo iba a haberlas,
    si éramos osados, griegos, náufragos?




    MIS DIOSES PUEDEN MORIR

    Mis dioses pueden morir mañana.
    Montado sobre el carnero al sol,
    tomo la lanza
    y atravieso los cuerpos desnudos.
    Han muerto.

    Mis dioses pueden morir mañana.
    De pie junto a las tumbas,
    leo los epitafios
    y arrojo flores sobre los cadáveres.
    Han muerto.

    Rondas por los cementerios.
    Cabalgatas bajo el sol.

    Mis dioses mudos, vejados;
    los cuerpos desnudos ensangrentados.
    Y un coro de héroes
    canta
    por los viejos mitos,
    por las caídas
    y por los amores incestuosos
    que forjaron guerras.

    Mis dioses pueden morir mañana.
    ¿Cómo evitar al carnero y la lanza?
    ¿Cómo detener la arremetida?
    ¿Cómo permitir una duda
    ante el inmenso amanecer de certeza?


    Poemas del autor argentino Mariano Rolando Andrade, inspirados en los míticos Mares del Sur. 

    TRES CANCIONES DE LOS MARES DEL SUR


    Songlines

    Aquí la tierra es roja
    y el nombre del muerto
    no se pronuncia por un año.

    La tierra entera es un laberinto
    de versos y notas musicales,
    esparcidos antaño por ellos
    en sus travesías de creación,
    para que los hombres canten
    y no olviden quiénes son.

    La tierra entera es una melodía
    que guía a los hombres
    a través de lo desconocido,
    como la estrella matinal
    lo hace más tarde a su turno,
    camino a la tierra de los muertos.

    Aquí -allí también sospecho-,
    la tierra que no se canta
    es tierra que morirá.



    Si llueve y llega la noche 
    a Prambanan

    Si llueve
    y llega la noche a Prambanan,
    ella se sentará sola
    en el umbral del templo
    del ánsar de Brahma
    para verte partir
    sin pedir
    que te quedes a consolarla.

    Si llueve
    y llega la noche a Prambanan,
    ella pensará en Sita
    repudiada por Rama,
    y preguntará
    por qué los hombres
    hacen ciertas cosas
    sabiendo de antemano el final.

    Si llueve
    y llega la noche a Prambanan,
    ella dejará caer
    todas las gotas del cielo
    y luego caminará,
    sola y libre,
    hacia el amanecer
    que vislumbró al verte partir.



    La isla de los muertos 
    de Port Arthur

    Un día uno aprende
    que todos somos sepultureros,
    exiliados en un peñasco arbolado,
    esperando que la barca
    traiga uno a uno
    a nuestros queridos muertos.

    Siempre una tumba vacía,
    siempre las lápidas hacia el Norte,
    para que las piedras huyan del viento
    engendrado en el fin del mundo,
    y un rayo de sol
    les brinde sosiego a la tarde.

    En el promontorio claro,
    un altar para los más preciados.
    En las laderas junto al mar helado,
    aquellos sin tanta fortuna:
    cada uno sabe
    quién es quién entre sus muertos.

    http://circulodepoesia.com/2017/01/tres-canciones-de-los-mares-del-sur-de-mariano-rolando-andrade/




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  • 01/25/17--14:40: DAVID MELTZER [19.899]


  • David Meltzer

    Poeta de la Beat Generation.

    David Meltzer nació el 17 de febrero de 1937 en Rockester (Nueva York) y falleció el 31 de diciembre de 2016 en Oakland (California). Fue un destacado poeta de la Beat Generation y  la escena literaria conocida como San Francisco Renaissance. Lawrence Ferlinghetti,  también poeta y editor americano, lo consideraba  como "uno de los grandes de poetas y  músicos de San Francisco después de la Segunda Guerra Mundial". Formó parte también del grupo de folk rock psicodélico The Serpent Power  donde componía, en especial las letras, así ocmo también cantaba, tocaba la guitarra y la armónica. Con su esposa Tina creó un dúo con el que sacó un par de discos de folk psych más.   

    Hijo de músicos, violonchelista y arpista, en 1940 su familia se trasladó a Brooklyn. A los 11 años escribió su primer poema. Se mudaron una vez más al centro de Rockville y sus padres se separaron. David se fue con su padre a Los Ángeles en 1954. En 1957, se trasladó a San Francisco y se convirtió en parte de un círculo de escritores llamado San Francisco Renaissance en el que destacaban Jack Spicer y Robert Duncan.

    En 1958, grabó un álbum con sus poemas acompañado por un combo de jazz  para Jim Dickson (productor de los Byrds) en el sello Vaja.  No vio la luz hasta 2006 para  Sierra Records con el título de  "David Meltzer: Poet with Jazz 1958".  En 1968, Meltzer firmó el manifiesto de protesta de escritores y editores para no pagar los impuestos en protesta contra la guerra de Vietnam. Escribió más de 50 libros de poesía y prosa.  En 2005 se publicó una selección  titulada “The Selected Poems of David Meltzer” editada por Michael Rothenberg con introducción de Jerome Rothenberg.

    También fue un gran guitarrista de jazz  y en 1966 creó en San Francisco los Serpent Power, grupo de folk rock psicodélico y blues  con  su esposa Tina Meltzer (voz),  Denny Ellis (guitarra 1966-67), David Stenson (bajo, 1966-67), John Payne (órgano, 1966-67), Clark Coolidge (batería),  JP Pickens (banjo eléctrico, 1967-68), Bob Cuff (guitarra 1967-68), y Jim Mocoso (bajo, 1967-68).  Grabaron un solo disco con poesías escritas por él mismo.  Fueron descubiertos por Ed Denton, manager de Joe Country and The Fish, cuando los vio actuar en su primer concierto. Les recomendó a Vanguard Records (la etiqueta de Joe Country) y en 1967 sacaron su primer y único disco.  La banda se disolvió en 1968. David y Tina Meltzer grabaron otro disco con sus propios nombre titulado “Poet's Song” editado  también por Vanguard Records en 1969. Otro disco grabado en 1970 vio la luz en 1998 con RD records con el título de “Green Morning”.  Ya en 2016 Melzer, Rogers y Stewart (David Meltzer, Julie Rogers y Zan Stewart al saxo)  se autoeditaron “Two Tone (Poetry and Jazz)”.  David siguió viviendo en la área de la bahía de San Francisco y continuó una brillante carrera en el mundo de la literatura como escritor, editor, y ensayista.  



    Raga 15 / para Bela Lugosi

    Señor, cuando usted decía: 
    Transilvania, o lobo humano, o
    yo soy el Conde Drácula
    –vuestros ojos se vaciaban, y
    por un momento,
    eran puro-blanco mármol.
    No era una maravilla, pienso,
    (ni una desdicha, tampoco)
    que usted fuera morfinómano.
    Es alegre,
    el modo con que usted se desplazaba 
    por las alcobas Victorianas,
    embozado en vuestra capa –arrastrando 
    el resto como alas rotas; entonces
    con la faz cubierta, usted se inclinaba 
    para besar el cuello y succionar.
    No era una maravilla, pienso,
    estaba dentro del buen gusto.

    en Orfeo, no 5, mayo, 1964
    También en Libro de Homenajes, de Jorge Teillier (Descontexto Editores, 2015)
    Traducción de Jorge Teillier



    CUANDO ERA UN POETA

    Cuando era un Poeta
    no tenía duda
    conocía los secretos de
    Todos y Todo
    culto
    redactado por dentro
    cada sílaba
    semilla adherida a
    una letra
    formaba una palabra
    un mundo

    Cuando era un Poeta
    el Mundo era
    un racimo de Palabras
    salpicadas en el espacio en blanco

    Cuando era un Poeta
    sabía incluso lo que no sabía
    pensaba que conocía el Juego
    aunque era el juego el que me conocía
    me tocaba como una ocarina

    Cuando era un Poeta
    era un acróbata
    funámbulo de la cuerda floja
    manteniendo el equilibrio
    con mis pantuflas
    en un alambre sobre el
    Gran Cañon
    Infierno
    Vértigo

    Oh, hice cabriolas
    la danza de desafío a la muerte
    pero ahora
    la muerte define cada segundo
    de vigilia

    Cuando era un Poeta
    todos los que conocía
    eran Poetas también
    y nos reuníamos en lugares
    donde Poetas y Otros
    se reunían y sí
    preguntas sí
    sin pausa
    sin Respuesta

    Definitivo
    ciertamente
    absoluto
    absolutamente
    pero de lo contrario
    Nada (1)
    Nada de nada
    gran Vacío
    página en blanco
    mirada en blanco
    al centro de ese Todo

    Cuando era un Poeta
    Willie Nelson
    estaba espalda contra espalda con
    Paul Celan
    hombro a hombro
    en el Sendero de Lágrimas
    sin problemas
    sin Gravedad
    ojos despiertos bien abiertos
    apuntando a
    todos los límites
    y luces de lo ordinario
    extraordinario

    Locos de Amor
    Locos de Libertad
    bailar como garrapatas y pulgas
    en el Vacío
    sin mundo y sin palabras
    mis pañales rojos
    ajustándome

    Cuando era un Poeta
    distante y superior
    libre de Duda
    una vista de helicóptero
    abarcando grande
    el Mapa de la extensión
    de lo que hay para conocer
    salir a las calles
    de bar en bar
    defecando Verdad
    a cuadros
    compatriotas
    anotando puntos
    conectando Todo
    unido
    como siempre hemos sabido
    que es Todo

    Cuando era un Poeta
    Todo era Posible
    no había Nada
    que no fuese Poesía

    Vidente supremo
    andando en skate en el vacío
    sin temor de caer
    incluyo cayendo

    Cuando era un Poeta
    Pasión era un cable
    enchufado a las terminaciones nerviosas
    de las vertebras del amante
    cargando nuestro voltios
    con Espasmos de Jazz
    y profundo jugo
    separándose como Mares Rojos

    escárbalo
    decía Creeley

    Cuando era un Poeta
    sabiéndolo
    sin Medida
    y Más Allá
    cayendo-libre
    re-formando
    improvisando
    24/7

    desconectado
    del tablero eléctrico
    registrándolo todo
    en papel con bolígrafo
    lápiz o máquina de escribir
    mirando el papel acumularse
    torres de profunda
    poesía Babel

    Cuando era un Poeta
    Muerte era una metáfora
    una esculpida tradicional
    rampante metafísica
    Inmortalidad garantizada

    mientras el corazón de Dante’s
    o la rambla de Coney
    desbordaban
    y desaparecer se volvía rutina
    y todos los colibríes
    que se lanzaban adentro y afuera de cada línea
    eran encerrados

    Cuando era un Poeta
    Todo era una Revelación
    ningún Detalle menos que Cósmico

    Cuando era un Poeta
    el rocío del Edén
    dejaba mis atuendos
    empapados

    el Néctar me ponía groggy
    pero Visiones me despertaban
    Batalla de Bandas
    y Lazos
    no me dejarían libre Fácil
    a pesar de la relajada charla
    brotada de
    la cloqueante lengua
    en tu Oreja espiralada
    tus Vaginales labios
    yo hurgando
    más profundo y más profundo en
    el suave resbaladizo perfume
    del calor del Interior

    Cuando era un Poeta
    me Afligía y Rabiaba
    contra el Ahora y Después y Sabía
    era todo sobre las Letras
    cambiando su forma en Palabras
    y Poemas que podían salvar y resolver
    la mayoría de las Injusticias
    incluso el Silencio de la Muerte

    Cuando era un Poeta
    no sabía Nada
    y Todo
    y ahora
    estoy entre
    líneas
    indicios por doquier

    Cuando era un Poeta
    ninguna necesidad de saberlo

    Cada palabra la palabra
    revelando la palabra
    podía seguirla como estrellas fugaces

    Cada letra luminosa
    y liminar
    y aurática con centelleo
    colocarlas juntas
    en el fluir del flujo era lujoso
    me bañaba en él
    la luz hacía posible verlo

    Cuando era un Poeta
    poesía era todo lo que había
    cada amado glorificado
    más allá de los márgenes

    todo y nada era
    poesía para mí
    todo lo que podía ver y ser
    era poesía
    paraíso cada día
    todo el camino abajo hasta
    mis mugrientos calcetines
    arriba hasta mi zona de conocimiento
    de sabiduría de ozono

    Cuando era un Poeta
    todo tenía sentido como
    poesía en acción y en desarrollo
    por los siglos de los siglos

    Ahora al final del camino
    las letras asignadas como palabras
    retumban en la cúpula del cerebro

    Cuando era un Poeta
    era un ladrón, una grajilla
    de todos los rasgos, directo
    a las cosas brillantes

    Juglar, malabarista
    patinador de pies veloces
    en pistas de hielo y salones de poesía
    flotando en tembloroso canto tirolés
    cinta estirada de intensos valses
    y manchas azules borroneadas
    convirtiendo hielo en tinta

    Cuando era un Poeta
    todo era Poesía
    colibríes y larvas gestándose

    Todo y nada contaba
    todo enchufado al Corazón Central





    WHEN I WAS A POET

    When I was a Poet
    I had no doubt
    knew the Ins & Outs of
    All & Everything
    lettered
    in-worded
    each syllable
    seed stuck to
    a letter
    former a word
    a world

    When I as a Poet
    the World was
    a cluster a Words
    splattered upon white space

    When I was a Poet
    I knew even what I didn’t
    I thought I knew the Game
    whereas the Game knew me
    played me like an ocarina

    When I was a Poet
    I was an Acrobat
    a Tightrope Walker
    keeping balance
    in my slippers
    on a wire above
    Grand Canyon
    Inferno
    Vertigo

    Oh I did a prance
    the death-defying dance
    whereas now
    death defines each second
    of awaking

    When I was a Poet
    everyone I knew
    were Poets too
    & we’d gather at spots
    Poets & Others
    met at & yes
    questions yes
    w/out pause
    w/no Answer

    Ultimates
    certainly
    Absolutes
    absolutely
    but otherwise
    Nada
    Zilch
    great Empty
    blank page
    blank stare
    into the core of it All

    When I was a Poet
    Willie Nelson
    was back to back w/
    Paul Celan
    side by side
    on the Trail of Tears
    no worries
    no Gravity
    wide eyes awake
    zeroing into
    all edges
    & lights of the ordinary
    extraordinary

    Fools for love
    Fools for Freedom
    dance as mites & fleas
    into the Void
    worldless & wordless
    my red diapers
    gird me

    When I was a Poet
    aloof & above
    free of Doubt
    a Chopper view
    encompasses grand
    Map of the spread
    of what’s to know
    hit the streets
    from bar to bar
    stooling Truth
    to cadres
    compatriots
    jot dots
    connecting All
    together
    as we’ve always known
    Everything to Be

    When I Was a Poet
    Everything was Possible
    there wasn’t Anything
    that wasn’t Poetry

    Voyant supreme
    skateboarding Void
    no fear of falling
    even when falling

    When I as a Poet
    Passion was a wire
    plugged into Nerve Ends
    of lover Spines
    charging our volts
    with Jolts of Jazz
    & deep juice
    parting like Red Seas

    dig it
    Creeley said

    When I was a Poet
    knowing it
    within Measure
    & Beyond
    free-falling
    re-forming
    riffing
    24/7

    disconnected
    from Jack’s “electrics”
    getting It all down
    on paper w/ pen
    pencil or typewriter
    watching paper stack up
    towers of profound
    poetry Babel

    When I Was a Poet
    Death was a metaphor
    a traditional glyphic
    rampant metaphysic
    Immortality assured

    while Dante’s midway
    or Coney’s boardwalk
    spilled over
    & vanishing became routine
    & all of the hummingbirds
    who darted in & out of each line
    got grounded

    When I was a Poet
    Everything was a Revelation
    no Details less than Cosmic

    When I Was a Poet
    Eden dew
    made my raiments
    soggy

    Nectar got me groggy
    but Visions woke me up
    Battle of the Bands
    & Bonds
    wdn’t let me off Easy
    despite the Breezy gab
    sprung forth from
    Clucked tongue
    in yr Ear sworl
    yr Labial lips
    me burrowing
    deeper & deeper into
    Within’s heat
    slick slippery perfume

    When I was a Poet
    I Grieved & Raged
    against Now & Then & Knew
    it was all about Letters
    shape-shifting into Words
    & Poems that cd salve & solve
    most Grievances
    even Death’s Silence

    When I was a Poet
    I knew Nothing
    & Everything
    & now
    I’m in between
    the lines
    signs everywhere

    When I was a Poet
    no need to know it

    Each word the word
    revealing the word
    I cd trace it like shooting stars

    Each letter luminous
    & liminal
    & auratic w/ shimmer
    to put them together
    in the flow of flux was deluxe
    swam in it
    the light made seeing possible

    When I was a Poet
    poetry was all there was
    each beloved exalted
    beyond the margins

    everything & nothing was
    poetry to me
    all I could see & be
    was poetry
    heaven everyday
    all the way down to
    my grungy socks
    up to my ozone wisdom
    know zone

    When I was a Poet
    it all made sense as
    poetry in motion ongoing
    forever & ever

    Now at the end of the line
    the letters assigned as words
    sound out in brain’s dome

    When I was a Poet
    was a thief, a jackdaw
    of all traits, straight
    to the shining things

    Jongleur, juggler
    fast footed rollerskater
    in rinks & poetry halls
    swimming in yodel wobble
    stretched tape of extreme waltzes
    & blotched blue spots
    turning ice into ink

    When I was a Poet
    everything was Poetry
    hummingbirds & maggots hatching

    Everything & nothing counted
    all plugged into Heart Central

    (1) En español en el original.



    David MELTZER, When I Was a Poet, City Lights Books, San Francisco, 2011.
    Traducción ©Mariano Rolando Andrade para Buenos Aires Poetry, 2017.





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  • 01/25/17--15:01: JERRY HARP [19.900]

  • JERRY HARP

    (Evansville, Indiana, EE.UU., 1961). Poeta, ensayista y profesor universitario.

    Bibliografía:

    Libros de poemas de Jerry Harp son Creature (Salt Publishing 2003), Gatherings (Ashland Poetry Press 2004), and Urban Flowers, Concrete Plains (Salt 2006). 

    Jan Weissmiller coeditó A Poetry Criticism Reader (U. of Iowa Press 2006). También ha escrito Constant Motion: Ongian Hermeneutics and the Shifting Ground of Early Modern Understanding (Hampton Press 2010) and For Us, What Music?: The Life and Poetry of Donald Justice (U. of Iowa Press 2010). 

    Sus títulos universitarios son de St. Meinrad College (BA 1983), Universidad de St. Louis (MA 1985), La Universidad de Florida (AMF 1991), y la Universidad de Iowa (PhD 2002). Está casado con la poeta María Szybist. Ellos enseñan en Lewis & Clark College en Portland, Oregón.


    HOUSES

    They’ve been around in dreams a long time now,
    Those houses where nobody lives, hidden
    Along long stretches of field, accessible
    If you run alone down dirt and gravel roads

    Late in the afternoon when shadows start
    To sift like sand. I think you’ll know the place
    Better than I. Maybe you’ll finish this poem.
    Here’s my attempt to hand it over to you.

    The time. The place. The sound. They fade from me
    As my pen scratches across the ragged page
    And the cat lounges, observing every move.
    By the time I climb the stairs to sit before

    My glowing screen, how many days and years
    Will have gone by? But only you will know.
    Someone is sitting in an upstairs window,
    Head bent beside a desk lamp, writing. You knock.

    No other houses show. There is no answer.
    You cross the dusty living room. A grove
    Of alder trees, entwined with vines, appears
    Out back—on the mantle, a clock without a face.

    The crickets scrape their stridulation from
    The shade. The nighthawk with its plaintive cry
    And rush of wings appears at the right time.
    Nothing stirs upstairs. You look in every room.

    The moonlight shines through a far window. Now
    The poem begins. The anticipated turn.
    The much awaited answer from the trees.
    Here is the moment when translation begins.


    CASAS

    Hace mucho que están en los sueños,
    Esas casas donde nadie vive, escondidas
    Entre largos trechos de campo, asequibles
    Si corres solo por caminos de polvo y gravilla

    Al final de la tarde cuando las sombras empiezan
    A filtrarse como la arena. Creo que conoces el lugar
    Mejor que yo. Quizás termines este poema.
    Aquí intento entregártelo.

    La hora. El lugar. El sonido. Se desvanecen de mí
    Mientras mi pluma araña la página irregular
    Y el gato holgazanea, observando cada movimiento.
    Cuando haya subido las escaleras para sentarme frente

    A la pantalla brillante, ¿cuántos días y años
    Habrán pasado? Solo tú lo sabrás.
    Alguien está sentado en una ventana de arriba,
    La cabeza inclinada junto a una lámpara, escribiendo.

    Tocas a la puerta. Ninguna otra casa se asoma. No responden.
    Cruzas la polvorienta sala. Una arboleda
    De alisos, enredados con vides, aparece
    Atrás –sobre la repisa de la chimenea, un reloj sin cara.

    Los grillos raspan su estridulación de
    La sombra. El chotacabras con su llamar desolado
    Y su prisa de alas aparece justo a tiempo.
    Nada se mueve arriba. Buscas en cada habitación.

    La luz de la luna alumbra por una ventana lejana. Ahora
    Comienza el poema. El turno anticipado.
    La respuesta muy esperada de los árboles.
    Aquí es el momento en que la traducción comienza.



    HAYSTACK ROCK,
    CANNON BEACH, OREGON

    It rises to overhang and feather.
    It is face and highest form.

    What is its name but failed imagination?
    One day it will be gone,

    but in its own geologic time.
    I lean into wing, into fall and jut forth.

    Framed by the telescope, a black oyster catcher
    sits at the base, its orange beak

    pointing into the wind—Chase and Take.
    The words sit brooding there.

    They ask nothing of us.
    Centuries come to them.

    Centuries come and go.
    Mantras to my run: “edge” and “pointed end.”

    Along the shore, one monolith
    after another stands—dark, brooding, barnacle-covered.

    Stop there long enough,
    you’ll see a barnacle move in the sun, the slightest shift,

    a foreign realm’s illegible communiqué.
    The oily, ink-blot waves rush

    and rush the shore, as in “shadow.”
    As in delete, erase, scrape clean.



    HAYSTACK ROCK,
    CANNON BEACH, OREGON

    Se alza para sobresalir y estabilizarse.
    Es la cara y la forma más alta.

    ¿Qué es su nombre si no la imaginación fallida?
    Una día no existirá

    pero de acuerdo con su propio reloj geológico.
    Me inclino hacia ala, hacia caída y exceso.

    Enmarcado por el telescopio un ostrero negro
    se posa en la base, su pico anaranjado

    apunta al viento –Perseguir y Tomar.
    Las palabras se sientan allí, incubándose.

    No nos piden nada.
    Los siglos llegan hasta ellas.

    Los siglos van y vienen.
    Las mantras de mi carrera: “filo” y “borde puntiagudo”.

    A lo largo de la orilla, un monolito
    tras otro se yergue –oscuro, inquietante, cubierto de balanos.

    Detente un momento,
    verás un balano moverse al sol, un leve movimiento,

    el mensaje ilegible de un reino extranjero.
    Las olas aceitosas, manchadas de tinta se precipitan

    una y otra vez hasta la orilla, como “sombra”.
    Como tachar, borrar, limpiar a raspones.



    TESTAMENT

    I give my body to the grass,
    the roots, and the weather.

    I give my ears to sunlit piercings,
    my fingers to the fellowship of clouds.

    I toss this dirt across your grave.
    To the dirt I give my hands,

    to the roses my eyes.
    My teeth I give to the wooded path

    where I burn myself like incense
    and swallow stones instead of bread.



    TESTAMENTO

    Les entrego mi cuerpo a la hierba,
    las raíces y el clima.

    Les entrego mis orejas a las perforaciones soleadas,
    mis dedos a la hermandad de las nubes.

    Echo esta tierra a lo largo de tu tumba.
    A la tierra le entrego mis manos,

    a las rosas, mis ojos.
    Mis dientes le entrego al camino arbolado

    donde me quemo como el incienso
    y trago piedras en vez de pan.



    HISTORY AND SUN

    Splitting sunlight with its angled head,
    Slowly twisting in the angled light,
    A crystal angels sways, suspended by a thread.

    The light fades down the walls, an indigo streak
    Forming a hieroglyph, or something in Greek,

    About an underworld where shadows
    Arrange themselves in shifting formation.

    Who could rest easy, being dead?
    Like the living, they seek new motivation.

    Ten minutes after the hour, the hours chime.
    These things are not my obsession,
    But give them time.

    Approaching the age my father died,
    I’m learning again to orient the world
    As I did when I was a child:
    Face the river. West lies to my right.
    Fields stretch behind me. Sun rises in the east.

    From the shade of cedar trees, my father approaches
    With all the petty grandeur of the recently deceased.

    Head down, his unzipped jacket flailing in the breeze,
    He points down to the river, but does not speak.




    LA HISTORIA Y EL SOL

    Rompe la luz solar con su angulada cabeza,
    Lentamente gira en la angulada luz,
    Un ángel de cristal se mece, suspendido de un hilo.

    La luz se difumina por las paredes, un rayo índigo
    Forma un jeroglífico, o algo en griego,

    Sobre un inframundo en que las sombras
    se ordenan en una formación vacilante.

    ¿Quién podría descansar tranquilo, estando muerto?
    Como los vivos, buscan nueva motivación.

    Diez minutos después de la hora, las horas repican.
    Estas cosas no son mi obsesión,
    Pero dales tiempo.

    Al llegar a la edad en que murió mi padre,
    Aprendo de nuevo a orientar el mundo
    Como lo hacía de niño:
    De cara al río. El oeste queda a la derecha.
    Los campos se alargan detrás de mí. El sol se levanta en el este.

    Desde la sombra de los cedros, se acerca mi padre
    Con la leve grandeza de los recién difuntos.

    Cabizbajo, su chaqueta abierta se sacude con la brisa,
    Señala al río, pero no habla.




    WHERE ARE YOU TAKING ME?

    There you were saying more,
    describing the lore that makes your day run,
    roses and myrtle, limelight and hunted shade.

    The place, the other place
    without language or dreams,
    a hunted-for and offered place,
    drew your language away from you.

    The moon bore down its heavy light,
    one revolution and another, the lonely woman—
    where were you wandering then?
    Asleep, why would you care for
    the resonant, the grass?

    We’ll have eternity to brood about it all,
    like the lore gone dripping from the skies.
    The speaking happens, it comes undone,
    and what is coming next, it’s what comes next.
    Like the grass, don’t let the lexicon go.
    Don’t let it, it echoes.
    Don’t. It goes.




    ¿A DÓNDE ME LLEVAS?

    Entonces decías más,
    detallabas la sabiduría tradicional que hace funcionar tu día,
    las rosas y el mirto, la candileja y la sombra cazada.

    El lugar, el otro lugar
    sin idioma ni sueños,
    un lugar buscado y ofrecido,
    te alejó de tu idioma.

    La luna presionaba con su luz pesada,
    una revolución y después otra, la mujer solitaria
    –¿por dónde vagabas entonces?
    Dormida, ¿por qué te ocupabas de
    lo resonante, la hierba?

    Tendremos la eternidad para rumiarlo todo,
    como la sabiduría tradicional que gotea del cielo.
    El habla ocurre, se deshace,
    y lo que viene después, es lo que viene después.
    Como la hierba, no dejes que se vaya el léxico.
    No dejes que se vaya, hace eco.
    No. Se va.

    TRADUCCIÓN DEL INGLÉS: KATHERINE M. HEDEEN Y VÍCTOR RODRÍGUEZ NÚÑEZ



    Jerry Harp | Issue 84


    Beginnings Again

    A silver thread pierces my hand,
    Gleams in lamplight, my fingers flexing there,
    The needle plunging into bleeding skin,
    Making a high-pitched, silver sound

    Becoming words shining in the flame that they create.
    Tarnished words converge into beginnings,
    Flame and words, beginnings
    In moonlight, fairy rings, clouds across the sky

    Entering a sentence that began elsewhere.
    The tarnished thread. The hand it pierces.
    Hand it weaves. The gleaming
    And nothing before. The before it weaves.
    The after.




    Verbum: A Rhapsody

    Word lived in solitude.
    Walked the dog before dawn.
    Coffee on the patio. The air was thin.
    There were no stars.
    Silence drifted from the river
    with the mist. Word
    wandered through the house,
    looked out the window.

    Could the darkness speak,
    what would it say?
    What would Word answer?
    Word took a deep breath, yawned,
    and spoke the beginning.

    Word spanned the darkness
    in a single stride, sprawled
    across the couch too exhausted
    to speak, snored all afternoon,
    woke with a bitter taste,
    woke in the time of the human,

    time of the archive speaking
    beginnings into time. The time faded
    and came back in a cloud bank
    going gold then gray.
    Time of the hall with mud floors.
    Time of the sun.

    Time of cathedral bells echoing the city.
    Time of dust falling through the day.
    Shining moon time.
    Time of ticking hands.
    Time out of time just in time.
    Crumbling bread. Heavy wine.

    Word walked in the garden in the early evening,
    waited in the desert, went into the city, wandered
    along the winding streets, read the law,
    roared, slept some more, stirred
    in dreams—What shines in profusion there?—

    upended tables, screamed
    all over, received wounds, broke
    into works and words, spoke tongues
    on the back porch, nighthawks
    diving, cicadas coming on.

    Word spoke another’s tongue—can you,
    can you speak the holy time?
    Lost time. Glowing digits time.
    Dig in the dirt time.
    Touch and taste. That
    touch and taste.
    Heavy bread, heavy wine.





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  • 01/25/17--15:26: KINGSLEY AMIS [19.901]

  • Kingsley Amis

    Kingsley William Amis, CBE (16 de abril de 1922 – 22 de octubre de 1995) fue un novelista inglés, poeta, crítico literario y profesor. Escribió más de veinte novelas, tres recopilaciones de poesía, historias cortas, guiones para radio y televisión y libros de crítica social y literarias. Fue padre del novelista británico Martin Amis.

    Kingsley Amis nació en Londres, y fue educado en la Escuela de la Ciudad de Londres (City of London School) y en la Universidad St. John's College, en Oxford, donde conoció a Philip Larkin, con quien Amis cultivó la amistad más importante de su vida. Luego de servir en el Cuerpo Real de Señales en la Segunda Guerra Mundial, Amis completó sus estudios universitarios en 1947 y fue catedrático de inglés en la Universidad de Swansea en Gales (1948–61), y en la Universidad de Cambridge (1961–63).

    Amis alcanzó la popularidad con su primera novela La suerte de Jim (Lucky Jim), que fue considerada por muchos como una novela ejemplar de la Inglaterra de los cincuenta. La novela ganó el Premio Somerset Maugham y Amis fue catalogado como uno de los escritores llamados Angry Young Men. La suerte de Jim es una obra fundamental, la primera novela que presentaba a un hombre común como un anti-héroe. Como poeta, Amis fue asociado con el grupo literario conocido como The Movement.

    En sus años jóvenes Kingsley Amis fue estalinista de palabra y miembro del Partido Comunista. Se desilusionó del Comunismo, finalmente rompió su relación con él cuando la Unión Soviética invadió Hungría en 1956. De allí en adelante, Amis fue un estridente anti-comunista, incluso reaccionario. Expone su cambio de pensamiento político en el ensayo Por qué Lucky Jim Se Convirtió a la Derecha (Why Lucky Jim Turned Right (1967)) y deja entrever sus efectos en obras posteriores como la novela Russian Hide and Seek (1980).

    La novela de Amis acerca de un grupo de amigos retirados, The Old Devils ganó el galardón Booker Prize en 1986. Y recibió la condición de caballero en 1990.

    Amis se casó dos veces, la primera en 1948 con Hilary Bardwell y luego con la novelista Elizabeth Jane Howard, en 1965; se divorciaron en 1983. Tuvo tres hijos, incluyendo al novelista Martin Amis, quién escribió en forma sobrecogedora acerca de la vida de su padre y de su decadencia debida al alcohol, en su libro Experience. Como su hijo, el viejo Amis fue ateo. Murió en un accidente doméstico ocasionado por una hemorragia cerebral.

    Ciencia ficción

    El crítico interés de Amis en la ciencia ficción lo llevó a escribir Nuevos Mapas del Infierno (New Maps of Hell en 1960), su interpretación de las características y cualidades del género literario. Fue particularmente entusiasta acerca de las obras distópicas de Frederik Pohl y Cyril M. Kornbluth, y en New Maps of Hell acuñó el término «infierno cómico» («comic inferno»), describiendo un tipo de distopía humorística particularmente ejemplificada en las obras de Robert Sheckley. Con la obra Sovietologist Robert Conquest, Amis produjo la serie antológica de ciencia ficción llamada Spectrum I–IV, la cual dirigió fuertemente influenciado por la revista de los 1950s llamada Astounding Science Fiction. Escribió dos novelas de ciencia ficción, La Alteración (The Alteration), una historia alternativa ubicada en la Inglaterra del Siglo XX, donde la Reforma nunca ocurrió y la novela de horror sobrenatural, El Hombre Verde (The Green Man), la cual fue adaptada para la televisión por la BBC.

    En diciembre de 1962, tuvo lugar una conversación grabada en cinta sobre ciencia ficción entre Amis, C. S. Lewis y Brian Aldiss en las habitaciones de Lewis en Cambridge. Una transcripción apareció bajo el título de los Estados Irreales ('Unreal Estates') en la colección Sobre Historias (On Stories) de C. S. Lewis.

    James Bond

    Kingsley Amis se vio involucrado en los años 60 con la creación de Ian Fleming, James Bond, escribiendo obras críticas relativas al espía de ficción, bajo un pseudónimo o en forma anónima. Escribió el popular Dossier de James Bond bajo su propio nombre. Más tarde, escribió El Libro de Bond o Cada Hombre es su Propio 007, un manual acerca de cómo ser un sofisticado espía, bajo el pseudónimo de Lt Col. William «Bill» Tanner, siendo Tanner el Jefe de Personal en muchas de las novelas Bond de Fleming.

    Es ampliamente sabido que, luego del deceso de Fleming en 1964, a fin de completar un borrador de El Hombre con la Pistola de Oro (The Man with the Golden Gun), el editor contrató a Amis y posiblemente a otros escritores para la finalización del manuscrito. Los historiadores de Bond y los biógrafos de Fleming han desacreditado dicha teoría en años recientes, indicando que nunca se empleó a un escritor secundario, aunque Amis es conocido por haber dado sugerencias para mejorar el manuscrito cuando fue rechazado. (Vea más detalles en controversia y especulación).

    En 1968 los dueños de la propiedad intelectual de James Bond, Glidrose Publications, intentaron continuar la serie mediante la contratación de diversos novelistas, todos escribiendo bajo el pseudónimo de Robert Markham. Kingsley Amis fue el primero en escribir una novela de Robert Markham, Colonel Sun, pero no se publicaron más libros bajo ese nombre. Se cree que Amis había planeado escribir una segunda novela Bond, pero se le dijo que no lo hiciera. Colonel Sun fue adaptada al formato de tira cómica en el Daily Express el año 1969. En una reedición de Titan Books de la tira cómica publicada en el año 2005, un capítulo introductorio señalaba que Amis planeaba escribir una historia corta, caracterizando a un Bond más viejo, acogiéndose a retiro y llevando a cabo una última misión, pero en Glidrose le negaron el permiso para hacerlo.

    Bibliografía

    1947 Bright November, primer colección de poemas.
    1953 A Frame of Mind
    1954 Poems: Fantasy Portraits.
    1954 Lucky Jim ("La suerte de Jim", su primera novela)
    1955 That Uncertain Feeling
    1956 A Case of Samples: Poems 1946-1956.
    1958 I Like it Here
    1960 Take a Girl Like You
    1960 New Maps of Hell
    1960 Hemingway in Space (short story), Punch Dec 1960
    1962 My Enemy's Enemy
    1962 The Evans County
    1963 One Fat Englishman
    1965 The Egyptologists (con Robert Conquest).
    1965 The James Bond Dossier
    1965 The Book of Bond, or Every Man His Own 007, bajo el seudónimo de Lt.-Col William «Bill» Tanner
    1966 The Anti-Death League
    1968 Colonel Sun, una novela de James Bond, bajo el seudónimo de Robert Markham
    1968 I Want It Now
    1969 The Green Man
    1970 What Became of Jane Austen and Other Questions
    1971 Girl, 20
    1972 On Drink
    1973 The Riverside Villas Murders
    1974 Ending Up
    1974 Rudyard Kipling and his World
    1976 The Alteration
    1978 Jake's Thing
    1979 Collected Poems 1944-78
    1980 Russian Hide-and-Seek
    1980 Collected Short Stories
    1983 Every Day Drinking
    1984 How's Your Glass?
    1984 Stanley and the Women
    1986 The Old Devils
    1988 Difficulties With Girls
    1990 The Folks That Live on the Hill
    1990 The Amis Collection
    1991 Memoirs
    1991 Mr Barrett's Secret and Other Stories
    1992 The Russian Girl
    1994 The semi-autobiographical You Can't Do Both
    1995 The Biographer's Moustache
    1998 The King's English: A Guide to Modern Usage

    Poetas en La Antología de Amis: Una Selección Personal De Versos Ingleses (1988) Richard Aldington - Kenneth Allott - Matthew Arnold - Kenneth Ashley - W. H. Auden - William Barnes - Oliver Bayley - Hilaire Belloc - John Betjeman - Laurence Binyon - William Blake - Edmund Blunden - Rupert Brooke - Robert Browning - Robert Burns - Thomas Campbell - Thomas Campion - G. K. Chesterton - Hartley Coleridge - Robert Conquest - W. J. Cory - John Davidson - Donald Davie - Cecil Day-Lewis - Walter De la Mare - Ernest Dowson - Michael Drayton - Lawrence Durrell - Jean Elliot - George Farewell - James Elroy Flecker - Thomas Ford - Roy Fuller - Robert Graves - Thomas Gray - Fulke Greville - Heath - Reginald Heber - Felicia Dorothea Hemans - W. E. Henley - George Herbert - Ralph Hodgson - Thomas Hood - Teresa Hooley - Gerard Manley Hopkins - A. E. Housman - Henry Howard - T. E. Hulme - Leigh Hunt - Elizabeth Jennings - Samuel Johnson - John Keats - Henry King - Charles Kingsley - Rudyard Kipling - Philip Larkin - Henry Wadsworth Longfellow - John Lydgate - H. F. Lyte - Louis MacNeice - Andrew Marvell - John Masefield - Alice Meynell - Harold Monro - William Morris - Edwin Muir - Henry Newbolt - Alfred Noyes - Wilfred Owen - Thomas Love Peacock - George Peele - Alexander Pope - Frederic Prokosch - Walter Ralegh - John Crowe Ransom - Christina Rossetti - Siegfried Sassoon - John Skelton - Robert Southey - Edmund Spenser - John Squire - Robert Louis Stevenson - John Suckling - Algernon Charles Swinburne - George Szirtes - Alfred, Lord Tennyson - Dylan Thomas - Edward Thomas - R. S. Thomas - Francis Thompson - Anthony Thwaite - Chidiock Tichborne - Aurelian Townsend - W. J. Turner - Oscar Wilde - John Wilmot, Lord Rochester - Roger Woddis - Charles Wolfe - William Wordsworth - W. B. Yeats - Andrew Young

    Traducciones al español

    Amis, Kingsley (1962). Una extraña sensación. Emecé.
    Amis, Kingsley (1966). El universo de la ciencia ficción. Editorial Lumen.
    Amis, Kingsley (1966). Una chica como tú. Editorial Lumen.
    Amis, Kingsley (1967). La liga anti-muerte. Editorial Lumen. ISBN 978-84-264-1022-1.
    Amis, Kingsley (1970). Me gustaría estar aquí. Editorial Lumen. ISBN 978-84-264-4037-2.
    Amis, Kingsley (1971). El hombre verde. Aymá. ISBN 978-84-209-2314-7.
    Amis, Kingsley (1973). Todos queremos ser jóvenes. Grijalbo. ISBN 978-84-253-0282-4.
    Amis, Kingsley (1983). Un inglés gordo. Editorial Argos Vergara. ISBN 978-84-7178-520-6.
    Amis, Kingsley (1990). Dificultades con las chicas. Editorial Debate. ISBN 978-84-7444-429-2.
    Amis, Kingsley (1990). Los viejos demonios. Círculo de Lectores. ISBN 978-84-226-3185-9.
    Amis, Kingsley (1991). La gente del barrio. Editorial Debate. ISBN 978-84-7444-491-9.
    Amis, Kingsley (1997). El bigote del biógrafo. Editorial Thassàlia. ISBN 978-84-8237-060-6.
    Amis, Kingsley (2007). La suerte de Jim. Ediciones Destino. ISBN 978-84-233-3947-1.
    Amis, Kingsley (2014). Sobrebeber. Malpaso Ediciones. ISBN 978-84-15996-07-1.
    Amis, Kingsley (2015). Cuentos completos. Impedimenta. ISBN 978-84-15979-58-6.





    RENOMBRADO AMANTE DE LA BEBIDA, EN LAS MEMORIAS DE SU HIJO MARTIN AMIS (EXPERIENCIA) SE RELATA LA DECADENCIA DE SU PADRE, MISMO QUE TERMINÓ SUS DÍAS TRANSFORMÁNDOSE EN UN  BEBEDOR SOLITARIO. EN EL POEMA AQUÍ PRESENTADO, INCLUIDO EN COLLECTED POEMS 1944-79 (HUTCHINSON & CO. PUBLISHERS, LONDON, 1979), AMIS REMEMORA SU AFICIÓN POR EL ALCOHOL Y LAS EFÍMERAS HISTORIAS Y CONVERSACIONES EN LOS BARES: “DRINKING SONG”.



    DRINKING SONG

    ¡Mira al viejo Morrison!
    ¿No es maravilloso?
    En buena forma
    ….y lleno como una garrapata;
    setenta y siete
    y escupiendo sus historias—
    tan sólo escúchalo un minuto
    ….y morirás de risa.

    Lo mismo ocurre con los otros muchachos;
    sangrienta buena compañía,
    nunca dejes que nadie
    ….beba por su propia cuenta;
    o fuera de su condado
    o viudo o abandonado—
    Una vez que estés aquí
    ….nunca más estarás solo.

    Distinto es para Weatherby,
    golpeado de incontinencia,
    mudo en su silla de ruedas
    ….y listo para partir;
    distinto es para Hooper,
    puesto de nuevo en oxígeno,
    respirando, pero respirando
    ….lentamente.

    Hicimos lo que pudimos, por supuesto,
    mientras allí no quedaba nada;
    mejor recordarlos
    ….no por lo que son,
    sino por lo que solían ser,
    charlando, bromeando y . . .
    Tú vete a comer
    ….y yo me quedo en el bar.



    DRINKING SONG

    Look at the old Morrison!
    Isn´t he wonderful?
    Fit as a fiddle
    ….And tight as a tick;
    Seventy-seven
    And spouting his stories—
    Just listen a minute
    ….And laugh yourself sick.

    Same with the other chaps;
    Bloody good company,
    Never let anyone
    ….Drink on his own;
    Out of your parish
    Or widowed or derelict—
    Once you´re in here
    ….You´are no longer alone.

    Different for Weatherby,
    Struck with incontinence,
    Mute in his wheelchair
    ….And ready to go;
    Different for Hooper,
    Put back on the oxygen,
    Breathing, but breating
    ….Uncommonly slow.

    Did what we could, of course,
    While there was anything;
    Best to remember ´em
    ….Not as they are,
    But as the used to be,
    Chattering, chaffing and . . .
    You go and eat
    ….And I´ll stay in the bar.

    EXTRAÍDO DE KINGSLEY AMIS – COLLECTED POEMS 1944-79 (HUTCHINSON & CO. PUBLISHERS, LONDON, 1979) – TRADUCCIÓN DE © JUAN ARABIA PARA BUENOS AIRES POETRY, 2017.



    Un idilio de librería

    Como a todos los extraños, les divide el sexo:

    Paisaje cercano a Parma
    interesa al varón, lo mismo que El doble vórtice,
    lo mismo que Rilke y Buda.

    "Yo viajo, ¿sabes?", "yo pienso" y "yo sé leer"
    parecen decir estos títulos;
    pero Te recuerdo, El amor es mi credo,
    Poema para J.
    es la elección de las damas, y descalifica mi palabrería...
    ¿Deben los poetas "inflar" -como una bomba de bicicleta-
    el corazón humano,o aplastarlo?
    El amor del hombre es una cosa aparte en la vida de éste;
    las chicas no son así.

    Nosotros los varones tenemos el amor bien sopesado;
    la pasta de que estamos hechos puede arreglárselas sin él.
    Las mujeres no parecen pensar que esto baste;
    y escriben sobre ello,

    y el terrible modo en que se exponen en los poemas
    no le resulta chocante.
    Las mujeres son mucho mejores que los hombres.
    No es extraño que nos gusten.

    Una vez aceptado esto, podemos olvidar aquellos días
    en que nos pasábamos la mitad de la noche en vela
    henchidos de amor, repletos de brillantes pensamientos,
    de nombres, de rimas,
    y no podíamos escribir.

    (Bookshop Idyll es un poema de Kingsley Amis que su hijo cita en Experiencia, un libro que desde el sábado me hace tener ganas de terminar de trabajar para leer, de terminar de comer para leer, de terminar de escribir para leer. Lo que, en ocasiones, me hace no trabajar, ni comer, ni escribir. Esto, que me ocurre a menudo, ¿es masculino o femenino? ¿o simplemente contrario a la sensatez?)
    http://aitormena.blogspot.com.es/2005/08/un-idilio-de-librera.html





    Lecturas para la resaca

    Kingsley Amis

    Presentamos un fragmento de Sobrebeber de Kingsley Amis —libro publicado por Malpaso Ediciones—, “una cima del pensamiento etílico”. En el libro “se cruzan la guasa del filósofo y la sapiencia del crápula para impartir doctrina sobre materias de tanta envergadura como la naturaleza ontológica de la resaca, la dieta del beodo, los ardides del tacaño o las fórmulas (seguramente conjeturas) para eludir una borrachera. Aquí se sirve un delicioso coctel de sosa cáustica y experiencia destilada. Pasen y beban”.

    Empieza por la poesía, si es que te interesa en lo más mínimo. Te bastara con cualquier material genuinamente deprimente por el que sientas admiración. Yo me decantaría por la escena final del Paraíso perdido, libro XII, desde el verso 606 en adelante, con el momento más conmovedor de la literatura universal en 624-626. Hay un pequeño problema, eso sí, y es que precisamente en un día como hoy no tienes ganas de que te recuerden cuán inferior eres al vecino de al lado, por no hablar de un menda como Milton. Sale más a cuenta elegir a alguien menos grandioso. Yo optaría por los poemas de A. E. Housman y/o R. S. Thomas, aunque no sean en absoluto intercambiables. Sohrab and Rustum, de Matthew Arnold, tampoco está nada mal, aunque resulta un poco largo para lo que se pretende.

    Pásate a la prosa con el mismo criterio de selección. Te sugiero el libro de Alexander Solzhenitsyn Un día en la vida de Iván Denísovich. No es demasiado deprimente, pero la visión que aporta de la vida en un campo de concentración soviético te hará el inmenso favor de sugerirte que hay mucha gente que debe aguantar bastante más de lo que tú (o yo) hayas soportado o debas soportar jamás, por lo que no mereces la mas mínima compasión, propia o ajena.

    Pásate ahora a un material que te sugiera que la vida, a fin de cuentas, vale la pena vivirse. Los poemas bélicos resultan muy adecuados: Horatius, de Macaulay, sin ir más lejos. Pero si te parece que esta selección resulta excesivamente británica (dado que las virtudes romanas que ensalza Macaulay apuntan en esa dirección), prueba con Lepanto, de Chesterton. La victoria naval de 1571 de las fuerzas de la Liga Papal sobre los turcos y sus aliados tuvo lugar sin la ayuda de un solo anglosajón (o protestante). Intenta ignorar la manera en que Chesterton trata de insinuar que se trató de una victoria de los cristianos sobre los musulmanes.

    A estas alturas, ya podrías empezar a concebir la posibilidad de que vuelva la sonrisa a tu rostro algún día. De todos modos, demora la lectura de algo realmente divertido. Ponte con una buena novela policiaca, o de acción, que te ayudará a desviarte de la autoobservación y los pensamientos negros: Ian Fleming, Eric Ambler, Gavin Lyall, Dick Francis, Geoffrey Household o C. S. Forester (puede que el más útil de todos). Después de eso, ya puedes pasarte a la comedia, pero que sea de humor blanco: P. G. Wodehouse, Stephen Leacock, el capitán Marryat, Anthony Powell (nada de Evelyn Waugh) o Peter De Vries (aunque ni hablar de La sangre del cordero, que aunque resulta una novela muy divertida, pertenece en realidad a la literatura lacrimógena, donde ocupa un lugar destacado). No pretendo insinuar que estos escritores resulten comparables entre ellos; lo único que digo es que todos convierten la renuncia a la risa en algo más bien pomposo y absurdo.

    Traducción de Ramón de España y Miquel Izquierdo.







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