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  • 10/17/16--07:27: CHRISTOPHER CARMONA [19.305]

  • Christopher Carmona

    EE.UU. Poeta. Christopher Carmona es profesor de la Universidad de Texas en Brownsville. Su doctorado es de Texas A&M University. Fue el Writer-in-Residence inaugural para el programa de escritores de 2015 de Langdon Review. Su relato “Strange Leaves” fue finalista del concurso de cuento del Texas Observer en 2014. También fue nominado para el premio Pushcarten 2013. Su trabajo ha sido publicado en Callaloo: A Journal of African Diaspora Arts and Letters, Tecolote, Trickster Literary Journal, Intersective, Vandal, Bordersenses y Sagebrush Review, entre otras revistas literarias.

    Tiene un libro de relatos, The Road to Llorona Park, y dos poemarios, I Have Always Been Here y Beat. También coeditó las antologías Outrage: A Protest Anthology about Injustice in a Post 9/11 World y The Beatest State in the Union: An Anthology of Beat Texas Writing. 
    Es coautor de Nuev@s Voces Poéticas: A Dialogue about New Chican@ Identities. Carmona es Director del Coalition of New Chican@ Artists y del Annual Beat Poetry and Arts Festival.

    El trabajo de Carmona exuda justicia social en cada verso de sus poemarios. La voz poética invoca la frontera, la búsqueda de identidad chicana, la espiritualidad y el proceso creativo en sí mismo. Es una voz inquisitiva fronteriza que invita a la reflexión, reta y deja plantada la semilla de conciencia social en el lector.

    La poesía es su arma predilecta. Las palabras van cargadas de pólvora que traspasan la piel más gruesa. Carmona no pide permiso, habla de los estereotipos para derrumbarlos. Menciona lo doloroso e injusto, lo que incomoda para traerlo a la luz.  

    La mayor parte de su trabajo está escrito en inglés pero también integra el español a modo de cambios de códigos lingüísticos en sus textos. El verso libre es dominante en sus estructuras, las cuales fluyen con ritmo durante sus presentaciones en vivo.

    Para esta ocasión he seleccionado y traducido los poemas “Colonización a la inversa” y “Frontera”.

    Por Xánath Caraza
    Copatrocinado por el Smithsonian Latino Virtual Museum


    Colonización a la inversa

    No soy indígena pero 
    somos primos
    chican@s   mexicas   indi@s

    español    inglés    cheroqui  
                                 
    maíz          tortillas          calabacitas

    mi bisabuela era curandera con remedios en los bolsillos
    remedios que cosía con amor, relatos y dedos curtidos
    porque el mal de ojo siempre acechaba
    sé lo que significa un huevo crudo bajo mi cama

    no soy indígena pero
    somos primos

    inglés     mexican@s     americano

    híbrido     mestizo    español

    mi madre era una católica devota
    nos hacía ir a la iglesia cada domingo
    el servicio en inglés       la culpa en español
    y un altar en la cómoda

    no soy indígena pero
    somos primos

    indios     tejan@s latin@s

    agave     mezcal     tequila

    mi padre me dijo que su abuela vino de un pueblito
    en México de donde la familia de Juan Cortina era originalmente
    muy dentro en el corazón de tierra yaqui con costumbres yaquis y rostros yaquis
    con frecuencia me pregunto, ¿qué tanto somos yaqui y qué tanto españoles?

    no soy indígena pero
    somos primos

    yunwiya      gente      pueblos

    uwodige     café      bronce

    mi cara es tu cara          mi lengua es tu lengua
            mi color es tu color
    mi rostro es tu rostro mi habla es tu habla
            mi piel es tu piel

    cuando cruzo a México y la puerta giratoria me golpea en el trasero
    advirtiéndome que dejo EE. UU. no puedo regresar y cruzar
    por ese puente
    debo tomar otro para cruzar, uno paralelo
    de México a EE. UU. una vez traté de volver por el mismo puente
    pero la patrulla fronteriza me detuvo y dijo,
    no, debes cruzar por el lado mexicano
    porque Estados Unidos no se da cuenta que los puentes se pueden 
    cruzar por ambos lados
    en los últimos años he descubierto que los puentes pueden ser cruzados
    en dos sentidos
    lo único deteniéndonos es la creencia de que no podemos

    no soy indígena pero somos primos
    tenemos la misma sangre
    la misma piel
    y las mismas mentes colonizadas
    pero si recordamos que los puentes conectan
    derrumbaremos cercas
    y comenzaremos a intercambiar chicles por pan frito



    Frontera

    Era la esencia de toronja en la ropa recién lavada
    que torcía el viento
    la que me arrastró al pasado
    como aliento de Dios
    mi mente regresó nadando
    donde comenzó, yo.
    El origen del origen del origen
    a 70 millas por hora
    los insectos chocan contra el plexiglás
    las vísceras se deslizan hacia la parrilla negra del olvido.

    La Frontera espera
    permeándose en el suelo seco y agrietado
    y en el asfalto inundado de chapapote
    ese es el camino a casa.
    Espera un sacrificio
    para relamer la mancha carmesí
    de aceite de motor viejo y de fluidos de transmisión
    de lo que una vez fue la húmeda fuerza de la acidez color rubí.

    Hombres en fulgurantes chalecos anaranjados
    y sombreros tejidos de paja
    venden voces llenas de tinta a 50 centavos por escuchar
    mientras están en medio de dos corrientes opuestas de
    tráfico
    a la orden de ojos rojos, titilantes, amarillos y verdes
    de dioses nuevos.
    A los dioses viejos les sacaron los ojos
    hace años con brillantes y cegadoras luces en el cielo nocturno
    que solo prometían el resplandor y el destello
    que quemarían las retinas para que nadie tenga que ver
    a la tierra engañar a la palma de la mano sudada
    de Lujuria y Avaricia
    Mas ahora vienen nuevos dioses
    Han estado aquí
    desde el falso amanecer
    Demandan nuestros sacrificios.




    Christopher Carmona is an assistant professor in the Department of English at the University of Texas-Brownsville. He was a nominee for the Alfredo Cisneros de Miral Foundation Award for Writers in 2011 and a Pushcart Prize nominee in 2013. He has been published in numerous journals and magazines including Trickster Literary Journal, Interstice, Vandal, Bordersenses, and Sagebrush Review. His first collection of poetry, beat, was published by Slough Press, and his second book, I Have Always Been Here, was published by Otras Voces Press. He is currently editing The Beatest State In The Union: An Anthology of Beat Texas Writings with Chuck Taylor and Rob Johnson, and working on a book called Nuev@s Voces Poeticas: A Dialogue about New Chican@ Poetics with Isaac Chavarria, Gabriel Sanchez and Rossy Lima Padilla, to be published in 2015. He is organizing this year's annual Beat Poetry and Arts Festival in Dallas, and is the artistic director of the Coalition of New Chican@ Artists.


    Premios y Honores:

    Nominee for the Puschcart Prize in Poetry 2012.
    Nominee for the 2011 Alfredo Cisneros Del Moral Foundation Award for Emerging Poet.
    Texas A&M University. Poetry: 1st Runner Up for the Gordone Award for Poetry, Creative Writing Department, College Station TX April 2010. 
    Texas A&M University. Fiction: 1st Runner Up for the Gordone Award for Fiction, Creative Writing Department, College Station TX April 2010.



    The American Alphabet

    a is for anger.
    b is for brutality.
    c is for culture not represented.
    d is for disruption.
    e is for empathy not felt.
    f is for fire not set.
    g is for greed not grace.
    h is for history buried deep.
    i is for ignorance not isis.
    j is just cause.
    k is for KKKan’t.
    l is not for love.
    m is for mentiras we believe.
    n is for nigger.
    o is for oppression.
    p is for peace we’ve never known.
    q is for quiet when the rinches come.
    r is for revolution never achieved.
    s is for survival in stories we sing.
    t is for truth in those songs.
    u is for us coloring their history.
    v is for vanity in both its meanings.
    w is wetback.
    x is for xenophobia, America’s white state
    y is for you because z might not be last



    Check | Point

    idling at Sarita checkpoint     
    Anzaldúa in my backseat
    dogs with jobs sniff my tires
    men in green eyes and tired uniforms wave cars on through
    they know only one question
     toughest to answer…
    I am leaving what I thought was America
    but was really something else
    the question burns me up
    U.S. citizen?
    there are only two answers
    yes, sir…no, sir
    but Anzaldúa in my backseat whispers truths in my ear
    truths that I may have been born in this country
    it does not belong to me
    I belong to the land and its hodgepodge of peoples
    mixed together in the great genocide soup
    existing together in a land so hot it has burnt my memory
    U.S. citizen?
    simple answer: yes, sir…wrong answer: no, sir
    where do I exist? what do I answer?
    somewhere…in-between
    pinned to a dissecting tray
    sliced into little pieces
    how do I work?  how am I put together?
    analyze me…label me…name me
    my tongue moves too much
    I will not be pinned
    I want to say that I am not a U.S. citizen
    I am not a citizen of any nation
    I belong to this land and its people
    no fences to divide…only bridges to cross
    but I can’t say that
    as I inch closer I need to remember
      take sunglasses off
    turn off radio
    practice answer…yes, sir
    don’t want to be pulled over
    don’t want to be searched
    just want to go on through
    no hassles…no poetry…no confrontation
    nothing to delay…nothing to arouse suspicion
    1100 undoucmented aliens seized to date
    am I one?  oh wait, I am a U.S. citizen!
    then what is this fear that creeps through me?
    I will be caught…I will be deported to a land I don’t know
    I will be detained…accused of being a terrorist and sent to Gitmo
    I will be forgotten…locked in a hole forever
    I am not a U.S. citizen….citizens have rights
    waived away when planes crashed into buildings
    we are just as brown as any Muslim/Mexican/Mojo
    we are all the same…not U.S. citizens....
    we are suspicious characters
    we need to carry papers
    prove we are not that kind of brown
    we do want to overthrow the government so we can be equal
    we do want to blow it all up
    not with bombs and bullets
    with marches/poems/e Spanglish
    we want democracy not built on the backs of people
    we want democracy built for the least privileged
    we don’t want to be subject to a checklist
    Chican@ isn’t even an option
    have to check Hispanic
    even closer…I’m the next car in the line
    what do I say?
    can I answer, I don’t know? 
    can you tell me?  I was never really clear on that one…
    how do I determine if I am a U.S. citizen?
    is a birth certificate all I need?
    what about Obama?  They still don’t believe he is one and he’s the president
    I don’t even know what a long form birth certificate is…
    is that the one with a printing of your feet?
    can you tell me officer?  please?
    what if he doesn’t know?
    what if he is just like me?
    trying to work…raise a family…just survive
    do not ask questions!
    what if he breaks protocol…declares everyone…illegal?
    what do we do then?  do we resist? do we cry out in protest?
    but what if he lets his guilt get the better of him?
    he stops doing his job and lets everyone through…no questions asked?
    is that possible?  wouldn’t that be something?  la migra taking a stand?
    but here I am…I pull up and lower my window
    U.S. citizen? he asks
    Yes, sir.



    The Emperor Changes His Clothes
                                
    for Manny Martinez

    the emperor changes his clothes
    and yet we stay the same
    his robes have too many holes
    not enough stitches
    he can still see the ghettoes

    the emperor changes his clothes
    we gaze up in wonder
    bright colors and soft silks
    shine down with dazzling blindness
    his walls trickle treasures for all
    or so we are told
    but how many kneading bread and digging graves
    have ever changed their clothes?

    and yet we stay the same
    toiling in the sun
    rays turning our backs to leather
    working at Walmart with no benefits    no living wage
    pushing a raft made of hopes, dreams, and old plastic bottles
    down a river that has no end
    tortured by the cruiseliner with no plank
    where everyone is helicoptered in
    so that their feet never touch the dirt
    the emperor squarely inside

    his robes have too many holes
    it cannot be helped
    it was made by the people
    with all their blood and toil
    there are still gaps in the seams
    and even though he changes his clothes
    we are still there hungry and old
    older than him and the one before
    making his food and pouring his wine
    never can quite see them like ghosts
    out of the corner of his eye
    things are moved
    beds are done
    and yet he always sees them out of the holes in the seams

    not enough stitches
    to block the light
    not enough wishing to make them invisible
    they are there in the seams and in the gaps
    running around toiling away
    they are always quiet until they say a word
    which startles the emperor and makes him blush
    he hates to ask them for anything
    they should just know his every want
    and sometimes he desires them for just one night
    promises he makes never intending to keep
    promises that slip through the gaps
    because there are always too many holes
    that let the light in and expose his fragile soul
    and through these holes he can always see
    beyond his gilded palace lies places
    he never wishes to go but he cannot stop looking
    because there are never enough stitches to block his view

    he can always see the ghettoes
    covered in soot belching out black smoke for his high-end beemer
    he can still see the people as they come and go
    asking for more than he will ever give
    it makes him sick that they are so needy
    why, he only asks that they serve the greater good
    his palace, his planes, his comfort, and his gold
    they are alive and working and should be grateful
    he provides them water and money when they work for it
    but what have they done for him lately
    except maintain his gardens and cook his food
    if they weren’t there, he thinks, I would just order in
    let the grass grow wild 
    drive out to the country
    and watch the ocean waves
    nothing to worry about except when they come
    asking for more than he is willing to give
    he needs his 100% profits or else how will his children live?
    go to public schools and eat fast food?
    that is not for emperors
    and so he changes his clothes
    and yet we stay the same
    we always leave holes
    never enough stitches
    so that he will always see the ghettoes.






    .

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    Macarena Solís Maldonado

    Macarena Solís es una escritora oriunda de Valdivia, Chile. Se inicia en el ámbito literario con la publicación de “La marca del fuego”. Este primer libro contiene elementos que son transversales a la experiencia y madurez. Se va repitiendo el tópico y nudo del amor y el desamor, las experiencias de desarraigo y búsqueda de una identidad en medio de la crisis.

    La figura de la mujer y el otro amoroso es la línea que estructura el libro. Todo esto, en medio de palabras que van exhibiendo el estado y la urgencia de la catarsis y la denuncia. Abundan los conceptos y adjetivaciones que nos llevan a la demolición: sangre, fractura, asfixia, ahogado, furia, irracionalidad. La palabra intensidad, Dios y golpe se reiteran como un mantra a lo largo del poemario.

    Macarena Solís es una joven poeta que corresponde a la nueva camada de autores nóveles, quienes asumen la responsabilidad de tener un rol como escritor con rigurosidad y conciencia política pues su papel como agente activo en el espacio cultural es definitorio para nuevos jóvenes.

    Macarena se hace cargo de la atingencia sociocultural y de la agenda político-noticiosa escribiendo sobre feminicidio y estereotipos femeninos en una sociedad donde los paradigmas son establecidos por los mass media y el consumo. [Por Gladys González Solís]

    Cierro con estos bellos versos del libro lo que debería ser una máxima para cualquier escritor:

    "Mi verdad no necesita
    embalsamarse
    para obtener la vida eterna.
    Arde en una pira
    y es en sí misma templo."

    *

    La muerte no es otra cosa
    que la última broma grotesca
    de un dios sordo y ciego
    a cualquier suplica
    y cualquier oración.

    *

    Navegantes y cigarras.

    Perturbando por siempre los impulsos
    cruzo las piernas

    y contengo la carcajada
    que viene siempre a delatar.

    Sobre el lomo de un ballenato amarillo
    vuelve de pronto la certeza,

    vamos a seguir siendo, 
    tú y yo,
    un relámpago en silencio
    estallando
    en el punto ciego 
    del entendimiento de Dios.

    *

    Como una suplica que elijo no escuchar
    tu voz se pierde en el eco de los nudillos reventados sobre el poste.

    Un grito ahogado que no alcanza a ser abrazo
    no alcanza a ser razón.

    Se apaga bajo los pies de la niña furiosa,
    se vuelve moho en la ventana quebrada que nunca quisiste ver.

    No queda tiempo, no queda espacio hoy
    no es posible la redención,

    Solo los asesinos
    bajo la bruma de un inverno que no pasa
    con las cabezas gachas,
    siluetas, testigos indiferentes
    de la más baja traición.

    *

    Toda la deformidad concluye
    en un silencio amable entre dos extraños,
    temo escuchar un grito
    pero no moveré mis dedos,
    la justicia deja un sabor horrible al fondo de mi boca,
    Quiero apagar las luces
    y tenderme de espaldas bajo el sol.

    *

    Entre las manos
    de una señora cuyo nombre desconozco
    cabecea y muere mi gato,
    la tarde es tibia.

    Con fuerza entra
    a través de los ventanales
    una ráfaga de viento fresco.

    Entre risas,
    desconocemos el estertor
    de su saliva de infante estúpido
    ensuciando
    por minutos
    la pulcra mesa de la habitación.

    *

    Sobreinterpreto
    mensajes inexistentes en el desván.

    La pared
    recien barnizada
    recibe sin prejuicios
    nuevos papeles
    de nuevas consignas.

    Sobreexplico el vacío,
    maraña de consecuencias
    sin aparente acción previa.

    Días, más días,
    el aroma que desaparece
    políticamente correcto,
    el cicloeteno y el peróxido de lo que sea,
    un camino pisoteado con demasiada alegría,
    demasiado coraje
    a falta de fe.

    *

    Si sabes juzgar,
    juzga el color que toma el aire
    cuando entre el humo de un cigarrillo
    sonríe.

    Decide si es moral
    la huella que dejan mis dudas sobre las rocas
    o el sabor
    que podría tener este café
    si mis respuestas sirvieran de algo.

    Háblame de Ética
    sólo si primero me hablas de Verdad,
    de lo que escapa a patrones,
    de lo que Es porque es más fuerte y no porque deba ser.

    Dime que comprendes la bestialidad de lo puro
    la irracionalidad de lo honesto,
    el peso del silencio cuando todo se vuelve llamas.

    Tus reglas no son más que excusas
    para justificar tu aterradora mediocridad,
    y me burlo.

    Júzgame mientras me río

    *

    Por querer matar la culpa,
    está en llagas atrapado el perro.

    Cae
    sobre un monumento que no entiende
    mientras sólo sabe de su lengua,
    que pastosa se le pega en el pescuezo.

    La mañana es tibia y horrenda,
    un par de idiotas
    regresan a su casa en silencio
    dejando a la pureza morir en paz.

    Supones que la música aliviaría,
    y supones que eso es un panfleto,
    nada más.

    *

    No nos espera nada en ningún lugar.

    La añoranza, el desarraigo,
    También la libertad,
    Nos golpean la frente como ráfagas violentas,

    El espanto, nos abraza con nauseas el esternón.

    No hay nada,
    No nos espera nada,
    No hay estelas, no hay camino,
    No hay puertos, no hay luz.

    Sólo están
    nuestros pies, el abismo
    y al medio
    nuestros ojos temblorosos
    alucinando algo más.

    *
    La moralidad vacía que te disfraza, 
    no opaca por un segundo
    el cataclismo furioso que ruge en mi verdad.

    No es cierto el silencio, 
    es cierto el camino,
    el polvo que levantan mis zapatillas
    y la mano tibia
    con la que pretendes esconder el sol.


    *

    El sentido,
    sordo a los llamados de la belleza,
    se esconde y juega

    Besa en aventura sin punto,
    la tierra bajo las ranuras de sus zapatos
    y afirma:

    El límite no se puede tocar.

    *

    Caín no abraza a nadie al final de la ceremonia,
    Se queda al fondo,
    No comulga en el ritual.

    Caín no ansía, marca el paso.
    Con los ojos oscuros, espía
    Esconde su ofrenda vegana en el pecho
    Junto a la patada del asco
    Junto a la verdad.

    Caín no marcha cada mañana, y no prende la televisión,
    Antes que matar a la oveja,
    Prefiere matar al hermano,
    Antes que babear frente al padre, 
    Antes que implorar por la casa en la playa, por el viaje a la nieve
    Por las 20 piscolas
    Por el recreo para ver el mundial.

    Caín se queda en silencio

    Camina por el barro y se sienta sobre el cemento frío,
    Prefiere matar al hermano,
    Prefiere mil veces matar al hermano,
    Con la frente marcada en alto,
    Caín se funde con el mar.

    *

    Prefiero morir
    irremediablemente sola
    A lanzarte el cortés gargajo
    de una disculpa ficticia.

    Ese dolor si,

    No te lo causaré jamás.

    *

    Éramos amigos
    y ahora estás muerto.

    La banal tortura escapa
    En tu sangre
    que empapa mi frente,
    Un perro se acerca entre la multitud curiosa.

    Estás muerto
    No lanzas la piedra
    y tu caminar no perturba, 

    Nadie se ocupa ya de tu chaqueta sobre mi cama,
    Nadie pregunta
    por llamadas hipócritas
    o vínculos inmortales que se nos fueron al carajo.

    Estás muerto,
    Finalmente estás muerto,
    No puedo ya buscarte entre la gente con culpa,

    Y mientras sobre el techo continúa
    Golpeando esta llovizna,
    La imagen que nunca se aleja
    No será más paisaje,
    No será más verdad.






    La muerte como verdad existencial grabada a fuego: sobre La Marca del Fuego  (Ediciones Oxímoron) de Macarena Solís

    Por Fanny Campos Espinoza 

    Macarena Solís, autora oriunda de Valdivia, nos presenta su primer libro, La marca del fuego, que reúne poemas numerados del I al XXVI, escritos delicadamente, en verso blanco o libre.

    Tal como señala la poeta Gladys González en su prólogo, éste podría leerse como un libro sobre amor y desamor (“Mis manos presionan el recuerdo/la tibieza/la tarde/un puñado de primeras veces y resacas/ lo que llamamos amor.”); y en cierto modo, también, político, en clave de género, como se aprecia en un par de poemas (La noche era tibia y clara/cuando Francisca decidió caminar./ Horas más tarde/ su cadáver sería arrastrado/ medio desnudo y con el cráneo roto a través del humedal), pero que, a mi parecer, escapan del tono general del libro.

    Más bien, sostengo que el texto es principalmente existencialista, ya que trata, de modo más patente, de la búsqueda angustiada de una “verdad” que no es racional ni abstracta, sino que está dada por el “ser” y su enfrentamiento con la muerte, su mortalidad como único destino cierto, el “camino trazado”, “esta cárcel de humanidad”, lo que algunos como la hablante llaman “destino”, “tiempo”, “mandato” o “Dios”, expresión esta última, que junto a “verdad”, “golpe”, “nada” ,“infinito”, “intensidad”, se va reiterando en varios poemas; por lo que se trata de una especie de existencialismo, pero no ateo, sino espiritual, en el que subyace la idea de Dios e infinito, a la manera de Kierkegaard, o incluso agnóstico, a lo Camus, en donde la existencia o no de Dios, poco importa.

    “Reconocer en la nada/ el crepitar del destino (…)” (II); “La dimensión donde el infinito y la nada se unen…” (XVII); “Caminar en línea recta al infinito.” (XIX)

    Aunque en los últimos poemas, aparecen personajes con nombres propios (Francisca, madre asesinada en la calle; y Caín, el hermano bíblico de Abel, que también lleva la marca en la frente); en el resto del libro, no se emplean nombres propios, sino a un yo y a otros innominados, tanto en tercera persona como fundamentalmente apelando a una segunda persona singular. El libro se pasea por todas las personas singulares (yo, tú, el/ella), incluyendo también lo pretendidamente neutral o axiomático; pero lo que más se reitera es la voz apelativa a un tú.

    No obstante que varios textos están escritos en primera persona describiendo a un yo, lo que es, piensa o siente (poemas III, IV, V, IX, XIII y XVIII), y otros, de modo impersonal, como si se tratase de sentencias (VII; X; XI), o describiendo a un otro en tercera persona (poemas VIII; XXIII; XXVI) o tal vez a una otra que fue quizá ella misma en un pasado (“La niña fea abraza sonriente el silencio a diario. / No es ojos del padre/ no es orgullo en ninguna canción.”, XXI); mayoritariamente, los poemas están escritos en función apelativa (I,II, VI, XII; XIV; XV; XVI, XVII; XXIV; XXV), en especial, a un otro que muere. ("Te miro a los ojos/ y disparo”… Lo rompo todo/ con el golpe seco de tu cuerpo sobre el concreto".); ( “Éramos amigos, ahora estás muerto”…). ¿A quién se apela en gran parte de los textos?

    Que el libro esté dedicado al padre, aunque sólo sea al padre de la autora, cuya biografía desconozco y no viene al caso conocer; bien podría ser un indicio. ¿Se trataría de un padre que por alguna razón abandonó a la hablante? ¿Acaso Dios mismo?

    Se trate del duelo producto de la muerte del padre o de cualquier otro ser, la razón que nos evoca el libro es la muerte, real o simbólica, porque la hablante la arremete contra Dios, y para la mayoría de las tradiciones religiosas, es éste quien supuestamente nos quitaría la vida que nos habría dado, de acuerdo a esas creencias, llamándonos a su “reino”.

    “Tú no hieres/ Hiere Dios”

    Y de acuerdo a los mismos dogmas religiosos, este supuesto llamado divino que nos arrebataría a los/las amados/as, se supone que debiéramos aceptarlo resignados/as; pero no hay resignación posible para algunos/as que llevan “la marca del fuego”.

    ¿De dónde esa cicatriz que da título al libro, y coherentemente, se ilustra en la portada y portadilla de esta primera edición? Inevitable no recordar al joven poeta Raúl Zurita quemando su mejilla en los tiempos del asco, para encarnar la angustia propia del momento político dictatorial que se vivía en Chile por entonces, en su propio cuerpo quemado, su poema vivo y carne. En este caso Solís nos propone una cicatriz de quemadura, pero no ya auto-infringida en su carne, sino en la palabra y en el silencio, y en los tiempos de la dictadura ya no militar y concreta, sino de la dictadura de la nada. ¿De qué fuego proviene esa marca? Solís precisa que del fuego propio de “la verdad”, que “arde en una pira/ y que es en sí misma templo”, pese a lo mucho que queramos que “se vaya, y se muera”, pues ya no podemos “abrazarla más”.

    “En el centro/ los ojos golpeados”.. [-yo añadiría quemados-] …”a tientas mantienen con vergüenza/ el deseo de triunfar/ y reinar/ las dictaduras morales de la nada.”

    Este tono dramático-claro-oscuro, cargado a lo místico que posee el libro, inevitablemente nos evoca la tradición poética de autores como Humberto Díaz Casanueva, Rosamel del Valle, Carlos de Rokha, Stella Díaz Varín, y me recuerda unos versos de Gonzalo Rojas: “Como el ciego que llora contra un sol implacable, me obstino en ver la luz por mis ojos vacíos, quemados para siempre.// ¿De qué me sirve el rayo que escribe por mi mano? /¿De qué el fuego,/lo hondo, /¿de qué el Mundo?”

    Y es que la muerte, como sol implacable, desde que el hombre-mujer es humanidad y el mundo es mundo, ha quemado, quema y seguirá quemando no sólo nuestros ojos ante su verdad, que se presenta como única certeza que nos ciega, y a nuestro rostro como cicatriz impuesta por la pérdida, sino que aún más, dejando una huella indeleble muy adentro, en aquello numinoso a lo que Solís no temerá llamar “espíritu”; pese a que sea esa una palabra demasiado añeja e insustancial, cuyo empleo literario-poético pudiera ser mortal en nuestros días post-parrianos.

    “Revientas mi espíritu/ en cascadas cristalinas”; o en otro sucinto poema, “El espíritu acribillado/ dejó manchas profundas/ en la sala de estar.”

    Abordar la búsqueda de una “verdad” en estos tiempos post-modernos, lejos de ser absurdo, es tal vez, únicamente, parte de la naturaleza humana, si es que existe tal cosa, y no temer a persistir en ese intento, es lo que revela la honestidad que se palpa en estos versos, que dan cuenta, tal como lo hace Rilke, un poeta que influyó a muchos existencialistas, de una verdad que no es otra que el falaz oxímoron insuperable de la vida-muerte, porque “La belleza, no es sino el comienzo de lo terrible…”, porque “Todo ángel es terrible”.

    Sobrevivir a alusiones anacrónicas y salir bien parada de ellas, en medio del derrumbe de las certezas, revela oficio y es demostrar, con esta ópera prima, que existe potencial en esta nueva autora, y que una “verdad” está con ella, verdad que en su propia definición es “la irracionalidad y la furia ( …)/ El camino que estalla glorioso/ entre los dedos mugrientos de Dios”; y eso sí, como buena existencialista, muy lejos de la moral (no así de la ética), porque “no hay moral/ en nada que sea honesto”.



    Macarena Solís Maldonado:

    “Escribo desde la emoción que genera el vivir una vida completamente privada de sentido, en un sistema que se está cayendo a pedazos.”
    La marca del fuego, Ediciones Oxímoron, 2016.

    Entrevista por Ismael Rivera.

    — Dice Gladys González en su presentación a tu libro que "abundan los conceptos y adjetivaciones que nos llevan a la demolición: sangre, fractura, asfixia, ahogado, furia, irracionalidad."¿Nace, efectivamente, de esta pulsión tu poesía?
    — No sé si tanto como a la demolición...Yo no lo siento así, pero tengo que hacerme cargo si genera eso en quien la lee. Creo, que mi poesía nace de la intensidad, y a veces eso puede ser demoledor y sangriento (risas), pero también puede mutar y de pronto ser súper zen... Lo importante para mí es que las emociones sean honestas e intensas, y me gusta pensar lo mismo con respecto a mi poesía.

    — ¿Cómo ves o cómo consideras el oficio tras el poema?
    — Para mí el poema nace de forma súper explosiva y espontánea, con una sensación o una imagen, que te genera algo que necesitas plasmar. Es la parte más visceral del asunto, creo. Luego vienen las 3 millones de ediciones necesarias para que el garabato que hiciste con esa llama inicial, tome forma de algo, y ahí es donde realmente aparece el oficio, en esas millones de pequeñas transformaciones que te llevan, en el mejor de los casos, a poder transmitir la idea o el sentimiento que querías transmitir en un comienzo. En mi caso particular, el proceso tiene harto de morir y renacer continuamente, aunque suene un poco cliché, porque me gusta atravesar las emociones sin anestesia, como una ducha fría, como una patada en la cabeza, y eso a veces involucra morirse un poco, pero para mi es importante llegar hasta el fondo, no me interesa escribir cosas que suenen bien y no generen ninguna emoción en nadie.

    — ¿Qué dimensión posee lo político en tu poesía? 
    — Bueno, claramente sobre actualidad internacional no escribo (risas), pero eso no quiere decir que lo político no esté presente tácitamente, porque en el fondo escribo desde la emoción que genera el vivir una vida completamente privada de sentido, en un sistema que se está cayendo a pedazos. Lo que disfraza mi crítica, creo, es que suelo dirigirla directamente hacia el mono con navajas que, me imagino, decide y permite nuestros destinos. Me lanzo directamente contra dios.

    — Cuéntame un poco cómo ha sido el proceso de sacar tu primer libro.
    — Ha sido entretenido y aterrador en igual medida (risas). Entretenido porque me gusta escribir y todo lo que se acerque de alguna forma al proceso creativo, y en la cotidianidad del trabajo científico no tengo muchas oportunidades de realizar cosas por el estilo. Fue desafiante aceptar por primera vez cambios sugeridos por otra persona, y me gustó eso, el sentirme cuestionada, en el buen sentido de la palabra, por gente que creía en el material y en el libro que se podía conseguir finalmente. Y bueno, aterrador simplemente por la exposición. Escribir poesía, para mi al menos, tiende a ser un poco dejar las entrañas sobre la hoja, y tenía cierta resistencia al imaginar a un montón de extraños escarbando entre mis entrañas, pero es sólo una cosa de primerizos, supongo.

    — ¿Algo que quisieras que te preguntara?
    — En la presentación del libro, Gladys también dice que mi poesía ronda continuamente la idea del amor y el desamor, no recuerdo exactamente como lo dice, pero lo dice,  me gustaría poder defenderme de tamaño insulto, jajajajaja:

    De nuevo, tengo que hacerme cargo si eso es lo que se lee, pero creo que más bien sobre lo que rondo es sobre la idea de la pérdida de un algo atesorado, de un sentido de vida o de hermandad, de comunidad. Supongo que eso se puede leer también como amor, pero un amor más universal, más humano y menos Disney.

    Creo que cae de cajón también alguna pregunta sobre mi inusual curriculum, por qué Periodismo y después Bioquímica, o como se compatibilizan la ciencia con la poesía, algo así:

    Yo empecé a escribir a los 5 años y no paré más. Me pasé la niñez y la adolescencia enteras escribiendo y leyendo. Por eso cuando entré a la U lo más lógico fue buscar una carrera con letras, pero en Valdivia la única opción era Periodismo y no me gustó. Entrar a Bioquímica fue un salto al vacío, sabía que siempre me había ido bien en Química y Biología, pero nada más, no recordaba nada, y lo hice porque me pareció que era aquello que subyacía a la vida, que estaba presente absolutamente en todo, que era lo esencial, lo que no sigue moralidad sino que Es porque Es; y en ese sentido, se parece bastante a lo que busco cuando escribo, así es que me parece que, al menos en mi caso, son super compatibles. Además la ciencia te brinda millones de fuentes de inspiración a cada rato, puede ser preciosa la vida a otras escalas.





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  • 10/17/16--13:51: PEDRO ORTIZ [19.307]

  • Pedro Ortiz 

    Nació el 28 de septiembre de 1988 en Santiago, Putumayo, Colombia.

    Poeta de ascendencia Inga (pueblo originario de Colombia cuyo origen se remonta a los Incas) cursó estudios en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Nariño. Es fundador del Festival de Literatura Valle de Sibundoy.

    La poesía de Pedro Ortiz es un homenaje a la Pacha Mama – Madre Tierra-, por eso el agua, los bosques, las semillas, los animales y las piedras sagradas pueblan sus versos.

    El autor de estos poemas nos acerca a la riqueza cultural de Colombia, comparte con nosotros el Samai –aliento– que nos permite conocer y aprender de las maravillosas personas que habitan en el sur de éste país, donde la “palabra” tiene gran importancia y se considera el hablar bonito (suma rimai), uno de los principios que rigen la cosmovisión del pueblo Inga.



    Paisaje de septiembre

    A Sandra y Jaime

    Aquella ave, sus lágrimas, su historia de volcanes,
    sus palabras, sus deseos de sanarse.

    Lo noche de septiembre, el árbol que arde.
    El poeta expectante y el músico errante.

    Los cantos rituales, las hojas en el aire.
    El remedio en los mates, el corazón que late.

    Los buenos deseos, la limpieza de los sueños.
    Un poco de mareo, el calor de los cuerpos.

    La paz en el alma, la fuerza en las alas.
    La mirada del que ama, el sonido de una flauta.

    La alborada, los perros que ladran.
    El desayuno en la montaña y la alegría en la cara.

    El retorno al cielo, al verbo, al charango.
    Y las gracias a la tierra: por salvarnos.



    ATÚN PUNCHA

    Sonaron los tambores,
    bututos y cascabeles anuncian la llegada
    de todos los exiliados de la nostalgia.
    Ya es tiempo de las flores,
    de abrir los corazones,
    de reunir los pasos errantes,
    los pasos perdidos en ciudades distantes,
    y armonizarlos en un solo baile…
    Calmaremos con chicha la sed del viaje,
    comeremos en el mismo plato los frutos salvajes
    y dejaremos en el equipaje —olvidadas—
    nuestras hambres personales.
    ¡Que la alegría se extienda por el parque!
    ¡Que la alegría sea de niños y ancianos!
    ¡Que la alegría contagie por igual a propios y extraños!
    Que tu espíritu esté dispuesto a perdonar y ser perdonado,
    porque hemos llegado, danzando, al día esperado.
    Será la música, serán los cantos milenarios,
    será el grito de los antepasados,
    serán tus manos lanzando las semillas,
    nuestra forma de decir gracias a la tierra por la vida.
    ¡Que la alegría se extienda por el parque!
    ¡Que la alegría sea la constante
    en todos los hombres y mujeres
    que hunden sus pies en el Valle!
    Porque hemos llegado, bailando, al Día Grande.




    MEMORIA INGA Y CAMËNTSÁ

    Es noche de luna en tus ojos;
    atrás dejamos la casa,
    y aún el calor de la hoguera
    nos calienta los huesos.

    Traes las manos repletas de semillas;
    vengo con las mías, cubiertas de tierra
    desde mi última caída.

    Sobrevendrá la lluvia, no hay duda.
    Todas las criaturas abandonan el camino
    y se refugian en el misterio de su nido.

    Mientras nosotros nos valemos del silencio cómplice,
    para dirigir las manos al cielo,
    para mirarnos a los ojos sin sentir miedo,
    para esperar que caiga el agua, con sabor a beso,
    y fecunde al fin nuestro amor secreto.

    Seremos así, al salir el Sol,
    el bosque en la mirada del abuelo;
    seremos la vida
    que llevan en la sonrisa
    los niños de nuestra Amerindia;
    dispondremos de la medicina natural
    para sanar el espíritu guerrero de nuestro puebloancestral.

    Y de esta forma
    —ya unidos,
    ya semillas, ya canción,
    ya carnaval —
    nuestro amor,
    en el tiempo y en la memoria Inga y Camëntsá,
    por muchas lunas
    perdurará.




    SAMAI

    Sóplame, que te respiro;
    sopla más, y haz que arda mi espíritu.
    Crea la música, y llámame al oído.
    Crea la música, y llámame al oído.

    Sopla, y no te detengas.
    Sopla tanto como puedas;
    pero enseña a mis raíces,
    a aferrarse fuerte de la tierra.

    Si en un descuido me pierdo,
    y se extingue en mí el fuego,
    no dejes de golpear una contra otra las piedras,
    inventa luces y luciérnagas
    que me sirvan de señales en medio de las tinieblas.

    Reanuda en mí la magia,
    y háblame del relámpago,
    del Hijo del Trueno,
    del rayo que provocará el incendio.

    En esta hora,
    no apartes de mí tu boca;
    y sopla,
    y aviva mis llamas,
    y sálvame con tus palabras;
    tráeme alivio con tu waira,
    y quédate conmigo,
    y más nunca te vayas.




    LECCIONES EN MANOY

    I

    Ella dijo iaku, y yo me ahogué en sus aguas.
    Ella dijo nina, y me devolvió la vida.


    II

    Ella dijo waira, y yo volé sin alas.
    Ella dijo alpa, y yo desperté soñando que sembraba.

    Entonces, ella me explicó:

    Primero: “No importa lo que tengas que afrontar,
    si miras hacia atrás, hacia tu pasado, tendrás un pueblo dándote fuerzas para luchar”.

    Segundo: “No importa a dónde vayas, ni que tan alto llegues, tú eres hijo de esta tierra, y a ella te debes”.





    GLOSARIO

    Atún Puncha: Día Grande; es la fiesta más importante del pueblo Inga. Es costumbre que los indígenas que no están en el Valle de Sibundoy retornen para esta fecha.

    Camëntsá (CamuentsaCabëngBiya): “Hombres de aquí con pensamiento y lengua propia”. Comunidad indígena de BëngbeUámanTabanóc (“Sagrado lugar de origen”), en el Valle de Sibundoy, departamento del Putumayo, Colombia.

    Inga: Pueblo indígena cuyo origen se remonta a los Incas del Tawantinsuyo (Cultura de los cuatro lugares del sol), Perú. Con una población aproximada de diez mil indígenas en el departamento del Putumayo, esta comunidad ocupa el quinto lugar en cuanto al número de habitantes entre los grupos étnicos de Colombia.

    Samai: Palabra designada para significar el aliento o la respiración, con un gran valor espiritual para las comunidades indígenas del Putumayo, pues se considera al samai la forma de transmitir poder y conocimiento. Esta forma de comunicación nos conecta con los espíritus de cada ser que habita la tierra, de esta forma se puede aprender de las personas, los animales y las plantas. Cuando logramos estar samai, quedamos con el energía de los demás en el corazón, lo que significa lograr la armonía espiritual con la Alpa Mama o Madre Tierra.

    Manoy: “Lo más antiguo”. Nombre en lengua Inga para el municipio de Santiago, Putumayo.

    Alpa: Tierra.

    Iaku: Agua

    Nina: Fuego

    Waira: 1.Viento. 2. Waira sacha: Conjunto de hojas utilizado por el Sinchi o medico tradicional en los rituales de sanación.




    Tiempos Modernos (Abya Yala 2013)

    Para conquistar la montaña,
    Habría que ser amigo del agua.
    Para posar las manos sobre la hierba,
    Antes hay que caminar sobre las primeras huellas.

    Para escuchar la quena,
    Se debe compartir el silencio de la floresta-
    Para descubrir el amor,
    Hacía falta respirar en Vichoy.
    Húmeda la tierra, tiene olor a granadilla este poema.

    Las manos de mi abuela aún me peinan,
    Y las manos de mi bisabuela aun siembran.
    Nuestras semillas son eternas, cada uno viaja con ellas.

    Así lo enseñaron los ancestros,
    Y aquí nunca la comida faltó.
    Por eso a Monsanto dijimos No.

    Nos enfrentamos a nosotros mismos con el remedio,
    Lloramos  y reímos al perder el miedo.
    Luego vino el arte y la paz,
    El taita Domingo pinta la vida y alivia con su aliento
    Al amanecer el inga le canta al universo.

    No hay conflicto con la muerte,
    Preparados estamos,
    La chagra está sembrada,
    Y la chicha fermentada.

    Los sueños crecieron con el maíz,
    Se aliaron con los animales
    Y echaron raíces con los árboles,
    Un ave gigante los arrastró hacia el centro del valle,
    Fueron arco iris y serpiente,
    Truenos en septiembre,
    Lluvia y rio que crece,
    Bosque que florece.
    Beso que envuelve,
    Magia y misterio,
    Viento en el tiempo.

    No hay conflicto con la muerte,
    Preparados estamos,
    La vida está sembrada
    Y la chicha fermentada.

    De  nuestro pecho, lo nuevo.
    De nuestra sangre, la savia,
    De nuestros huesos, las flautas.
    De nuestras palabras el recuerdo,
    Y de nuestra lucha el ejemplo.



    LUCIÉRNAGAS

    Hoy no sonaron las flautas.
    Al tambor le creció una flor en la barriga.
    El maíz se quedó en la ceniza.
    ¿Quién hará el mote?
    ¿Quién hará la chicha?
    ¿Quién le robó a la niña la sonrisa?

    Dicen que el campo era una dicha;
    hacer estallar las semillas,
    ceder el paso a las hormigas,
    compartir la comida, la lluvia, la minga.
    ¿En qué manos la tierra,
    y en dónde están los que se enamoraron de ella?

    ¿Estarán, tal vez, meciendo a Dios en sus espaldas?,
    ¿o cambiado sus flechas por alas?,
    ¿o llenando sus pulmones del aliento universal
    que sanará al pueblo de su mal?
    ¿Volverán envueltos en una tormenta?,
    como en aquella vieja leyenda.
    ¿Vendrán pronto a iluminar lo que dejaron?
    Como luciérnagas que se anuncian en la noche inmensa.
    Llenos de fuerza y pureza,
    como una luna nueva.
    Como el nacimiento del río Putumayo.
    Como un cielo claro
    herido por el vuelo de un guacamayo.

    Los instrumentos siguen donde quedaron,
    pero la ausencia no ha sido en vano:
    las hormigas y los pueblos se han organizado.
    Y el sabio camëntsá ha enseñado:
    que seguir las estrellas, es nunca olvidarlos




    Fluyendo

    No había mejor manera de estar juntos que fluyendo.
    Me aferraba a tu espalda para volar, para nadar, para estar.
    Una noche dormimos en la Tierra,
    y al amanecer nos habían florecido las manos.
    Tuvimos la oportunidad de quedarnos en el Valle de la Música, para siempre.
    Pero lo nuestro era el camino, y al final de una canción partimos.
    Seguimos con el viento, fluyendo; con el río, creciendo;
    con las personas, aprendiendo.
    Un día descubrimos las palabras adecuadas
    para tocar lo que llaman el alma,
     un caminante nos dijo que eso era la poesía.
    Y nos explicó que esas palabras eran como semillas de un bosque generoso,
    capaces de llevar la magia o la vida a quienes las sepan escuchar.
     Muy agradecidos, y conjurando con un verso el tiempo, desaparecimos...




    Oración al río en tiempos de lluvia

    Señor río, dios río, guíanos,
    enséñanos el camino;
    calma tus aguas turbias,
    no permitas que nos arrastre el remolino.
    Cura con tu espuma nuestras heridas,
    haz que la claridad retorne a nuestra vista
    y purifica nuestro espíritu con la brisa,
    para que logremos alcanzar el mensaje,
    que en tu lecho guardan las piedras antiguas.

    Señor río, dios río, al final te pido,
    que cuando estemos listos,
    nos conduzcan tus manos hasta la orilla,
    para que al arrullo de tus infinitos cantos
    logremos soñar en paz, mecidos por tus aguas
    que siempre nos han de amar.
    Gracias, señor río, dios río.
    Amén.




    El guerrero y el viento

    Que tu camino está trazado por el Sol,
    es lo que al viento le escuché decir hoy.
    Que en donde cayeron tus lágrimas,
    han crecido hierbas mágicas.

    Que tejes en las noches, casi siempre,
    los signos de tu pueblo.
    Que ya no juegas con fuego,
    y que llevas una luciérnaga encendida en el cabello.

    Que es fácil advertir tu presencia,
    porque caminas llenando de música la tierra.
    Que te gustan los poemas,
    y que te olvidaste del poeta.

    Que todo el bosque te cuida,
    que todo el bosque te sueña.
    Que tu sonrisa se ha iluminado
    que la armonía natural has encontrado.

    Por aquí corren los días fríos de mayo.
    Leímos El Libro Rojo del Putumayo,
    todavía no nos hemos recuperado.
    Sin embargo, he disfrutado el viento lejano.

    Alguien me dijo, a propósito del tiempo,
    que una mañana de neblina y trueno
    nació un gran guerrero.
    Me he tendido a pensar en ese momento,
    y en el viento, y en el viento…

    Del libro Samai 


    Pensar bonito

     Compartir las frutas de diciembre,
     hallarles contigo un sabor diferente.
    Caminar hasta perderse, a propósito, en el verde.
    Tenderse en la hierba, sin dejarle lugar a la tristeza.
    Escuchar el río, que pasa por la vereda,
     y sentir que nos lleva, a donde canta la tierra.
     Contemplar la luna, confiar mis semillas a tus sueños;
     y pensar bonito, como enseñaron los antiguos,
    para ver al amanecer, cómo la vida
    entre tus dedos, tiende a florecer.




    Laguna del Colibrí

    No traje el canto de estas aves.
    No surqué tu cielo en raudo vuelo.
    Únicamente soy quien te contempla:
    el aspirante a lo eterno, a bosque, a fuego.
    A verde complemento.

    Sobre las huellas del jaguar
    anduvo mi infancia.
    Arroyos cristalinos besaron mi alma.
    Y así descubrí el amor,
    mientras jugaba a ser mejor.

    Pudo más tu canción que mi silencio,
    y desde entonces voy con mi estrépito de sueños
    contagiando cada universo.
    Tu cuerpo que es remedio,
    es también alimento.

    Agradezco la fuerza de tu ternura,
    el primer instante en tu llanura.
    Tus mañanas de sol y de tormenta.
    El arcoíris en la puerta,
    la sonrisa de mi abuela.

    Es en mí tu armonía natural,
    salir por tus senderos,
    es dirigirme a mis adentros.
    Y aunque me aleje,
    de ti no me desprendo.

    A tu vientre acuden mis versos,
    por mí pasa cuanto eres,
    tierra húmeda, tierra fértil,
    laguna del colibrí,
    viento sin fin.

    No te sorprendas si me quedo quieto,
    si me convierto en bosque,
    si soy de fuego.
    Es que solo quiero,
    ser tu complemento.





    .

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  • 10/18/16--01:45: ANNIE LECLERC [19.308]

  • ANNIE LECLERC

    Annie Leclerc, nacida el 21 de julio de 1940 en Saint-Sulpice-Laurière (Haute-Vienne), murió el 13 de de octubre de de 2006 en París, profesora, filósofa y activista feminista.

    Era la esposa del teórico marxista Nicos Poulantzas.

    Annie Leclerc se ha convertido en una importante figura del feminismo después de mayo del 68. Asistió a la secundaria en Marie-Curie  en Sceaux y estudió filosofía en la Universidad de la Sorbona (Licenciada en Filosofía, 1963). Entre 1963 y 1975, Annie Leclerc es profesora de filosofía, pero ella pone su carrera en suspenso durante cuatro años para dedicarse a la escritura. Escribe para varias revistas, incluyendo Les Temps modernes. Enseña de nuevo en 1979, las técnicas de expresión oral en el IUT de Sceaux.

    Hace campaña para la libertad de las mujeres. Bajo la influencia de Michel Foucault,  también participa en ofrecer dignidad a los presos sin importar la causa directa que ocasionó la pérdida de su libertad. Annie Leclerc señala como Michel Foucault, la ineficacia del sistema penitenciario. 

    Su éxito viene con Parole de femme, libro en el que, a través de un discurso arraigado en la subjetividad de los múltiples placeres del cuerpo y sobre todo las mujeres, muestra la forma en que desafían los estereotipos masculinos (valor, fuerza, firmeza ...) que frenan la capacidad de disfrutar y devaluar a los "débiles": el niño, la edad, las mujeres.

    Se hizo conocida también por el manifiesto del 343 publicado en Le Nouvel Observateur en 1971, que había firmado, de acuerdo con las mujeres que reportaron haber tenido un aborto y fue activista por el derecho al aborto.

    OBRA:

    Le Pont du nord , roman, Ed. Gallimard, coll. « Blanche », ( 1967 ), 224 p.
    Parole de femme , Ed. Grasset, ( 1974 ), 200 p. Réédité aux Ed. Actes Sud, coll. « Babel », ( 2001 ), 208 p.
    Epousailles , Ed. Grasset, ( 1976 ), 200 p.
    Au feu du jour , Ed. Grasset, ( 1979 ), 192 p.
    Hommes et femmes , Ed. Grasset, ( 1985 ), 224 p.
    Le Mal de mère , Ed. Grasset, ( 1986 ), 168 p.
    Origines , Ed. Grasset, ( 1988 ), 280 p.
    Clé , Ed. Grasset, ( 1989 ), 80 p.
    Exercices de mémoire , Ed. Grasset, ( 1992 ), 256 p.
    Toi, Pénélope , Ed. Actes Sud, ( 2001 ), 240 p. ( ISBN 978-2742730834 )
    Eloge de la nage , Ed. Actes Sud, ( 2002 ), 96 p. ( ISBN 978-2742738052 )
    L'enfant, le prisonnier , Ed. Actes Sud, ( 2003 ), 224 p. ( ISBN 978-2742742561 )

    PÓSTUMA:

    L'Amour selon madame de Rênal , Ed. Actes Sud, préface de Nancy Huston , ( 2007 ), 80 p. ( ISBN 978-2742770342 )
    Paedophilia ou L'amour des enfants , Ed. Actes Sud, préface de Nancy Huston , ( 2010 ), 144 p. ( ISBN 978-2742788354 )



    LA RISA

    Yo le decía a mi hermana, 
    o ella me decía, 
    ven, ¿jugamos a reír? 
    Nos acostábamos una junto a la otra en la cama 
    y empezábamos. 
    Para hacer como que hacíamos, por supuesto. 

    Risas forzadas. 
    Risas ridículas. 
    Risas tan ridículas que nos hacían reír. 
    Entonces venía, sí, la verdadera risa, 
    la risa entera a arrastrarnos en su rompiente inmensa. 
    Risas estalladas, proseguidas, atropelladas, desencadenadas, 
    risas magníficas, suntuosas y locas... 
    y reíamos al infinito de la risa de nuestras risas... 
    Oh risa, risa del goce, goce de la risa; 

    reír es vivir tan profundamente.



    Riso? C’è forse ancora qualcuno che si interessa al riso?

    Voglio dire il riso vero, che non ha niente a che fare con lo scherzo, con la beffa e col ridicolo. Riso, godimento immenso e delizioso, godimento totale…

    Dicevo a mia sorella, o lei diceva a me, dai, giochiamo a ridere? Ci si stendeva una accanto all’altra, su un letto e si cominciava. All’inizio naturalmente era per finta. Un riso forzato. Un riso ridicolo. Un riso così ridicolo che ci veniva da ridere.

    Poi veniva il riso vero, un riso pieno, e ci portava a una immensa liberazione. Un riso prorompente, rinnovato, ondeggiante, splosioni di risa, magnifiche, superbe e pazze… Ridevamo all’infinito del riso del nostro riso…

    Oh riso! Riso del godimento, godimento del riso; ridere significa vivere così profondamente…

    *Da: PAROLE DE FEMME – Annie Leclerc





    Annie Leclerc y su Palabra de Mujer
    Por: Gloria Comesaña Santalices*

    Annie Leclerc, filósofa, escritora y feminista francesa, se hizo famosa en los años 70 del siglo pasado con su obra Palabra de Mujer (1974). Formó parte del feminismo francés de la diferencia, destacándose por proponer una “escritura del cuerpo”, surgida de la revalorización de los aspectos de lo femenino considerados como  innombrables, por “sucios” o “indecorosos” o simplemente por pertenecer a lo cotidiano. En su postura se enfrentaba al feminismo de la igualdad de Simone de Beauvoir, con la cual en principio coincidió en muchas actividades y expresiones de lucha del movimiento feminista, como la firma del Manifiesto de las 343 en apoyo a la solicitud de la legalización del aborto en Francia.

    Comprometida en las luchas sociales de su tiempo, Annie Leclerc Annie L(1940-2006) condujo durante muchos años y hasta su muerte,  un taller de escritura en la prisión de la Santé, de la que da testimonio una de sus últimas obras: L’enfant, le prisonnier (El niño, el prisionero). De entre sus obras destacan: Le Pont du Nord, (El Puente del Norte) Étoile-Nation, (Estrella-Nación), Temps Modernes (Tiempos Modernos) Épousailles, (Esponsales), La venue à l’écriture (La llegada a la escritura),(con Hélène Cixous  y Madeleine Gagnon),  Autrement dit  (Dicho de otra manera) (con Marie Cardinal) , Au feu du jour, (A la luz del día) , Hommes et Femmes (Hombres y Mujeres), Le Mal de Mère, (El dolor de Madre), Origines, (Orígenes), Clé (Llave), Exercices de mémoire (Ejercicios de memoria), Toi, Penélope (Tú, Penélope), Éloge de la nage  (Elogio de la natación).

    Una escritura jubilosa

    He leído varias de esas obras en el momento de su publicación, sobre todo las de los años 70 y 80. Palabra de Mujer (Parole de femme) además, fue llevada al teatro, y tuve ocasión de verla en 1977. Desde la primera lectura esta obra atrapa a quien la lee, pues una corriente vital, y una gran fuerza de revalorización de lo femenino discurre a lo largo de ella.carátula

    Resulta muy grato leer a una filósofa que escribe con seriedad, pero también con naturalidad, llamando a las cosas por su nombre y dando una visión muy positiva de la menstruación, el embarazo, el parto, el amamantamiento, y tantos otros aspectos de las vivencias que las mujeres tienen de su cuerpo, vivencias que la perspectiva masculina universal les ha enseñado a rechazar, desvalorizar, negar, ocultar, o a sentirse avergonzadas de ellas, como si fuesen algo indigno, que no debe ser mostrado. La manera no sólo positiva, sino jubilosa, que tiene Annie Leclerc de referirse a estos temas, contribuyó, y debería seguir contribuyendo a que las mujeres no sólo hablen con naturalidad de su cuerpo y sus funciones, sino a que las vivan con orgullo, en positivo, como algo especial que merece ser vivido y apreciado.

    Cuando leí Palabra de Mujer por primera vez, me desconcertó esa escritura que fluía como un río desbordado. Pero pronto me conquistó, y compré edición en portuguestodos los libros de Annie Leclerc que conseguí, y los que fueron apareciendo después. En todos ellos encontré algo que todas las teóricas de la igualdad a cuyas ideas me he afiliado siempre, no me proporcionaban.

    El júbilo de reconocerme en mi cuerpo, visto no como una carga, una cosa llena de humores, fluidos y desechos por lo general despreciados (así nos enseñaban) , sino al contrario, lleno de privilegios y posibilidades de gozo: el gozo de menstruar, comunicando con el ritmo de la luna y las mareas, el privilegio de portar a otro ser en mí y de parirlo al mundo en una exacerbación del disfrute erótico que las instituciones, con la idea de ayudar, terminan convirtiendo en un acto prosaico y molesto.

    En fin aprendí que nuestro cuerpo es una extraordinaria obra de arte no sólo en su aspecto sino en su funcionamiento, que no debe prevalecer para hablar de ello la palabra masculina, y que debemos gozar y disfrutar de cada uno de los aspectos de nuestro cuerpo y sus infinitas posibilidades, dejándole tomar la palabra y enorgulleciéndonos de cada etapa de nuestra vida.

    Fragmentos de Palabra de Mujer

    Viviente, tiendo a la afirmación de la potencialidad que atraviesa mi cuerpo. Y es así como no soy mujer tal como está dicho en la palabra del LeclercAnniehombre. Mas, el hombre mismo, ¿en dónde está? ¿En su palabra? ¿No estará también él en ese lugar de silencio que su palabra instaura? …Porque él es cuerpo también, y viviente, él tiende a la afirmación de la potencialidad que atraviesa su cuerpo.

    Entonces, ¿cómo podría yo reconocerlo en Don Juan, en la exhibición de sus poderes, o en el pensamiento de la negación? Sabiendo lo que quiere el cuerpo, se que no puedo identificar al hombre con los signos del poder en cuyo interior se expresa. La palabra del hombre no es su palabra, sino una palabra fracasada.

    Y así como nada me consagra necesariamente al silencio, en el cual el poder me ha encerrado, nada consagra necesariamente al hombre a la palabra que él profiere.

    Debido a que la práctica del poder, el ejercicio de un pensamiento y una palabra, ganadas al valor de la negación, la conducta amorosa según el esquema conquista-posesión, se encuentran juntas del lado del hombre, yo no puedo concluir nada del hombre en general, y nada suponer de la necesidad de un lazo que lo uniría a esas prácticas.

    Lo que se mantiene como determinante es que hay poder sobre un fondo de potencia fracasada, palabra sobre fondo de silencio.

    Que la mujer hable desde el lugar donde ella estaba obligada a estar: el silencio, y todo se encontrará desplazado. Pero que él hable también desde ese lugar donde él es mudo, su cuerpo viviente, amoroso, gozoso, que él afirme también su potencialidad contrariada y fracasada, y nuestras dos voces juntas tratarán de desplegar la potencia que devorará al poder.

    Leclerc AnnieAsí como mi cuerpo no podría gozar de un cuerpo que tendería a la anulación del mío por la posesión, mi voz no podría concordar con una voz fundada sobre el silencio de la mía.

    Yo no escucharé la palabra del hombre como suya, sino cuando será solicitante de la mía, como yo lo soy de la suya, y amorosa de mi cuerpo viviente como mi palabra lo es del suyo.

    El hombre, como yo tiene un cuerpo. Como yo no vive sino de la afirmación de la potencialidad; no vive sino de contraer nupcias con la tierra, de decir sí al gozo de vivir. Y no vive verdaderamente sino de lo que su cuerpo vive, a proximidad encantada del otro cuerpo que el deseo reúne y toca, del otro cuerpo mezclado con el suyo, del goce que les confunde.

    Así, cuando digo qué palabra quiere mi cuerpo, digo qué palabra quiere el cuerpo, ya sea de hombre o de mujer; incluso si lo que se enuncia de un cuerpo de mujer es otro que lo que puede enunciarse del cuerpo del hombre, como es otro el cuerpo  que llamo, otro el cuerpo que él llama.

    Yo quiero en mi palabra que nazca la palabra del hombre, de ese lugar de donde surge toda palabra, al cual va toda palabra, el cuerpo.


    Annie Leclerc. Parole de femme. Editions Grasset/ Fasquelle, Paris, 1974. Traducción del francés al español: Gloria Comesaña Santalices





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    Bárbara Butragueño 

    Bárbara Butragueño (Madrid, 1985) es licenciada en Derecho y Relaciones Internacionales por la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid. Desde el año 2007 forma parte de la Red de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, con la que la que ha realizado multitud de lecturas públicas de sus poemas.

    Con su primer poemario, Naufragios diminutos, quedó finalista del Premio Adonáis a los diecinueve años de edad. Con su segundo poemario, No sabes nada del viento, quedó finalista del Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande (2008) y del Certamen Internacional de Poesía Joven Martín García Ramos (2008, 2010). Después escribiría La luz que dice (plaquette), Incendiario, publicado por la Editorial Polibea en 2013, y Casa útero (finalista del III Premio de Poesía Joven RNE y del XXIV Premio de Poesía Cáceres Patrimonio de la Humanidad, 2011). Sus poemas han aparecido en revistas y periódicos. También ha colaborado en varias antologías (e.g. Antología de Poesía Capital, Antología de Poesía Hispanoamericana, Madrid: Una ciudad, muchas voces o Tenían veinte años y estaban locos).

    Sus poemas han aparecido en diversas revistas (Nayagua, Revista Áurea, El Alambique, Youkali) y periódicos (El Páis, El Mundo, ABC, El Periódico de Cataluña). También ha colaborado en varias antologías, entre ellas: Antología de Poesía Capital (SIAL, 2009; coord. Pepe Ramos), El Tejedor en Madrid (La Única Puerta a la Izquierda, 2010; coord. David González), Antología de Poesía Hispanoamericana, Madrid: Una ciudad, muchas voces (Eventos Media Mass Editores, 2010; coord. Cecilia Quílez, Óscar Pirot), Blanco Nuclear (SIAL, 2011; coord. Luis Pino), Tenían veinte años y estaban locos (La Bella Varsovia, 2011; coord. Luna Miguel).

    Su actividad poética la compagina con la pintura. Ha realizado múltiples exposiciones de pintura, así como exhibiciones de graffiti en diferentes ciudades de España y Francia. También ha colaborado en revistas especializadas (Wooster Collective, BLNK magazine, Puro Cuento, EHDEP, Incendios) y realizado ilustraciones para libros de varias editoriales (Bartleby Editores, Baile del Sol, Ediciones Amargord).


    ELLA PIDE PERDÓN POR SUS BLASFEMIAS Y NOSOTROS NO NOS INMOLAMOS EN LAS PLAZAS ¿NO TENEMOS VERGÜENZA?

    Yo nací muda
    no viví guerras ni catástrofes
    y mis manos no han tocado
    los huesos tristes de los muertos.

    Todo cuanto sé
    habita el vacío
    que cubre la distancia de las cosas
    pues sólo conozco la violencia de las flores
    la lava fría y soterrada del lenguaje.

    Soy ceniza en el viento abrasado que no soy
    mi voz es yema del poema
    espacio intermedio entre la palabra y yo
    sin vocación de fuego
    sin cualidad de nada.

    Cómo explicarle a mis manos
    que nunca curarán la carne de los hombres

    cómo decirles que el único elemento
    que les es propio
    es sólo magma de la nada
    eje del aire
    que nada salva.

                 
    *


    Nadie nunca me enseñó a llorar
            y sin embargo parece que el llanto me perteneciera.
            que mi cuerpo fuera el único epílogo posible.

    Es cierto 
    he visto pájaros incendiados
    sobrevolarme en círculos
    y he llorado,
    círculos concéntricos de luz
    y he llorado,
    sin oficio ni escuela
    ni técnica
    ni pretensión alguna.

    Cómo aceptar entonces esta estúpida vocación de llanto
    este oscuro animal que me nace y me grita y me exige
    si aún no he sentido la sangre de otro
    agitarse entre mis dedos
    las manos desplegadas de los muertos
    las madres ardiendo
    los proyectiles.

    No hay excusa
    sólo queda el artificio
    la farsa
    un harapo sobre otro harapo
    algo intermedio entre la sed y mi cuerpo:
    oscuros animales ardiendo sobre la luz

    y yo, agitando las cuerdas con desmayo
    extrayendo sangre de su roce con el viento para que
    he aquí de nuevo el llanto
    he aquí de nuevo el triste e insípido llanto
    de quien nace para narrar el dolor
    sin tener dolor que narrar
                                        blasfemia.

                   
    *


    Temo la herida abierta
    la palabra abierta la culpa
    temo como me enseñaron a temer: con todo el cuerpo
    sin descanso
    y ni siquiera el canto basta para limpiar la carcoma
    el egoísmo
    la caída vertical sobre los hombros
    la noche abierta ardiendo en su fulgor.

    No hay incendios en mis calles
    y sin embargo, yo, mujer de plagas y edificios,
    conozco la calma de las bombas
    la falsa piedad del hombre armado de memoria.

    Veinticuatro animales asoman temerosos de mis manos
    ofrecen mi cuerpo en dócil sacrificio
    abren la ruina en oscura confesión
    y es en la apertura, en la hiriente locura de la entrega,
    cuando el débil andamiaje de mis ramas cae
    y toda palabra es terco pavor enmudecido.

    Yo no canto a la flaqueza
    ni al aire despejado de la huida
    pero es el refugio de mis huesos este silencio sin carne
    este cadáver insistente
    que yace detrás de la luz.

    Ante la memoria del hombre
    nada poseo nada me pertenece
    si acaso el silencio la llaga
    la honda precipitación en la vergüenza.

    (DE  Incendiario)


    EL PEQUEÑO PÁJARO CAE
    y tú te limitas a observarlo
    desde tu clara presencia
    lo ves caer en su hueco inventado
    en su vuelo de elipsis ardiendo.

    Y contemplando inmóvil su caída
    comprendes que tu calma en círculo
    tu desplegado ramaje
    no puede ser escalera
    pues abierta la jaula
    el pájaro persiste en su terror
    inventa su parásito
    y se devora

    y todo para poder habitar
    la irreal oscuridad del poema
    sin ni siquiera advertir
    que el verdadero poema
    sólo puede escribirse en libertad.

    Ah pequeño pájaro que cae
    eres tu propia jaula.

    (DE  Incendiario)





    Sin título 2

    artífice sucia mentirosa la vida
    y este miedo al aire como si vivir fuera sobreexponerse
    una temeridad un ser el blanco el muerto tieso en la camilla no
    la potencia de ser muerto sin serlo ese segundo de casi muerte más doloroso
    como si mi cuerpo dátil en la casa útero
    mi cuerpo dátil pequeño se arriesgara constantemente a la vida
    un salir al aire a la muerte a la orfandad
    en este mundo de lobos donde los otros tan otros siempre.

    Casa útero (finalista del III Premio de Poesía Joven RNE y 
    del XXIV Premio de Poesía Cáceres Patrimonio de la Humanidad, 2011).



    I

    Debe usted saberlo
    yo nací lejos del umbral
    desconozco, así, su gesto
    el canto sereno
    con el que otros hablan
    las grandes palabras
    que a una se le ahuecan
    como pájaros mojados
    en la boca

    durante años he visto hombres
    que manejaban con premura el diccionario
    y conocían el sentido exacto
    de la palabra culpa

    y les bastaba

    pero a mí, que el vocablo se me enquista
    y me cava el pecho como un descendimiento
    todo me parece un vagar empedernido
    por el líquido articular del dígase amor propio
    dígase egoísmo
    dígase umbral eterno entre las cosas.

    Yo sólo busco callar el bisbiseo
    alcanzar la paz de lo rotundo
    hacer callar
    al maldito perro
    de la indefinición.

    Y todo porque
    tener un cuerpo limpio
    requiere hacer hogar de la virtud
    y no morar la periferia

    y de ahí este
    quemar con pavor los diccionarios
    y exigir conocer, no ya el sentido:
    el intervalo la linde
    la fina línea que separa
    pongamos el amor del egoísmo
    y su oscura simetría.

    Mi congoja no es más que una forma cauta de certeza.


    II

    Suponer que no importa
    que aún me queda aliento para cincuenta muertes
    que mi cuerpo podrá engendrar hijos como rocas y aprender de nuevo ese lenguaje
    de las cosas importantes
    que sólo se puede hablar con aspavientos

    suponer, al fin y al cabo,
    que hay un sentido exacto para todo
    una caída grave en cada objeto
    y que podré tenderme en él
    a contemplar el mundo

    y así
    volver a hacer hogar de la palabra
    enraizando el vientre en el sentido
    más preciso de las cosas
    y tener cinco hijos
    que me llamen madre
    y que se abran a la vida
    y a su orquesta inaudible
    con tenacidad de insecto

    y decirles
    la noche resopla en mis costillas como un búfalo
    decirles, la culpa es el arma oxidada de los débiles
    decirles, al fin, con el cuerpo replegado en el lenguaje
    como elipsis de lombriz en tierra húmeda
    decirles que vivir no es suficiente
    que hay un grado en el ardor un estallido
    al que nunca se llega despertando
    y que sólo muriendo
    fieramente cada día
    y dejando al temblor
    calar el hueso
    se puede dar
    a la vida
    hondura
    de venas desplegadas
    y hacer de su fulgor
    justicia.


    III

    Niña fósforo, arrecife que carga un cuerpo, carne que arrastra un alma de diecisiete plantas, tus manos son un cuenco donde una vez te tendiste y jugaste a abarcar tu nombre, escucha, a veces no escribo, escucha, a veces paso largas semanas sin escribir y entonces siento que se han ido para siempre, los poemas que no escribo se han ido para siempre, y aunque dos tres cuatro días después trate de apresarlos, y quizá, quién sabe, me aproxime, ya nunca serán, no están, se han marchado, ahora tienen belleza de constelación difusa, de trece luciérnagas en caja torácica que se agitan sin ser estrellas, y entonces soy quince no-poemas más vieja, entonces estoy quince no-poemas más cerca de mi muerte. Mi paraje se dibuja parco, en épocas invernales practico el autoabastecimiento y la producción autárquica, mis heridas se relamen solas, ocupo mi tiempo en calcular el tiempo y hablo de mí conmigo. A veces siento la guerra en mis manos y me convierto en su anticipo y me destruyo, escucho música, como si me viniera del centro de la carne, como si el tarso y el metatarso supuraran sonidos ancestrales y entonces hubiera que prender hogueras y rugir como el hambre. Yo no soy esa que maldice, en mi boca no caben tantas tumbas, sé que hay incendios, sé que por momentos escucho la música nacer de mí como un antílope mojado, pero esa boca no es la mía, ese odio no es mi odio, yo tengo un cuerpo puro.


    IV

    Estar aquí tendida
    con la vida abriéndose ante las manos
    y sin embargo pensar el útero hacerlo mío
    pensar el cuerpo volviendo a la decisión primera al error primero
    al amor primero

    una voz en mí me dice que todo es trayectoria inercia troquelada
    yo a veces asiento y me resigno
    otras me río de mi voz y salto fuerte sobre el barro piso la víscera
    discrepo

    pero qué cable rojo o azul
    qué coágulo o titubeo
    marcó a fuego
    este trazado

    cuánta de mi vida será mía
    si mi cuerpo es este hospicio
    crecido en cal y sombras
    que el pasado recorre
    como una bestia excitada.


    V

    Artífice sucia mentirosa la vida
    y este miedo al aire como si vivir fuera sobreexponerse
    una temeridad un ser el blanco el muerto tieso en la camilla no
    la potencia de ser muerto sin serlo ese segundo de casi muerte más doloroso

    como si mi cuerpo dátil en la casa útero
    mi cuerpo dátil pequeño se arriesgara constantemente a la vida
    un salir al aire a la muerte a la orfandad
    en este mundo de lobos donde los otros tan otros siempre.


    VI

    Ah, muerte de muertes,
    dime quién soy, dime
    cuáles de mis actos son verdaderamente míos
    para que pueda sentirme al menos
    enteramente dueña
    de esta derrota, dime
    dónde termina el destino y empieza la fábula, dónde
    termina mi vida y empieza mi miedo.

    He cruzado continentes
    he contemplado multitudes bullir de pura fe
    he visto niños resplandecer
    como almendras de oro
    incrustándose en la vida con la impertinente
    templanza de los sabios
    y, ahora,
    con los ojos apretados
    y la boca pequeña
    como un meteoro incandescente exijo
    la posibilidad, al menos, de lo propio
    la calma que genera conocer
    el surco profundo del camino
    y exijo y exijo y tiemblo
    con el cuerpo seco como el hueso
    de una fruta deliciosa
    y me digo
    pequeño coleóptero, bestia de pecho
    descendido, fantasma
    de fantasmas, tú
    que desconoces la profundidad
    de tu nombre, el bello horror
    de lo incierto, confundes
    valor e incertidumbre, confundes
    amor con cobardía
    y la única patria que alguna vez concebiste,
    si quiera, como tuya
    es este despeñarte
    constantemente
    contra el basalto helado de los sueños

    Ahora, que la espuma confinada de la tarde
    adquiere, al fin, un cierto brillo
    y el aire que se derrama en la ciudad recuerda
    a una orquesta adormecida de animales
    ahora
    veo a los muertos pasar
    y yo paso junto a ellos
    y me diluyo en la liviandad infecta
    de las tardes derrochadas
    procurando así una fuente inagotable de energía
    para la eterna mueca inclinada de los otros.

    Ya no oyes tu grito, ya no sientes su espesura
    ni escarbas en la densidad caliente de la fe y sus vuelos atorados
    ya no escuchas, no oyes, no prestas atención
    al sonido anfibio de tu piel
    al proyectar la vida
    ya no cuentas hasta diez, no caminas transparente, no dejas que tu miedo
    se precipite sobre el aire
    formando compuestos absolutos y polímeros
    ya no vuelas
    no vuelas
    no discurre tu vida en la hondonada
    no inyectas en tu pecho el precipicio del valor
    que comporta vivir
    para lo que Dios y tu alma saben
    que has sido concebido

    Cada día cruzo campos cubiertos por improvisadas tormentas
    de nieve imaginaria
    cargando con un simple dolor que me cobija
    y sé y me repito en voz pausada y torpe
    que hay hombres que permanecen de pie
    en avenidas repletas de moscas y gusanos
    y aprietan sus frentes contra los cristales helados
    de las tiendas
    y ruegan
    a Dios
    que les perdone
    esos hombres, de tallo duro y redoble de huracán
    han comprendido
    que la mayor infamia de los vivos
    es negarse
    y se detienen en el centro de esas calles
    y lloran fatigosamente
    y dejan
    que las moscas beban
    de las cuencas vacías de su orgullo.

    Hombres, os lo ruego, venid. Venid pero no miréis,
    no miréis a ésta que aún no sabe
    ponerse en pie y caminar desnuda
    y se ha pasado la vida rebuscando en vertederos
    harapos y artificios con que cubrir
    el densísimo ardor de su vergüenza.
    Venid, pero no probéis las manzanas
    de mi nombre ni el inflamado sabor
    de su mentira, enseñadme
    de qué están hechos los huesos
    de los hombres verdaderos, los huesos
    de aquéllos a los que la vida les permitió a elegir
    y eligieron, enseñadme a llorar
    enseñadme a morir del todo, rotundamente, en este instante,
    enseñadme a no caer en la obstinada derrota
    de lo fácil, vosotros, que deambuláis
    por una estepa blanca y refractada, arqueados la sangre
    y los colmillos, arrastrando un carro al borde del delirio y del desguace
    vosotros, vosotros, enseñadme,

    os lo ruego, enseñadme
    a hacerme justicia,

    enseñadme
    a ser.


    *



    Dejar que la prisa se instale en las uñas, bulliciosa,
    como un canto de pájaro apurado

    dejar de habitar la luz con esta insistencia de polilla
    sabiendo que desde algún lugar me dices aguas
    me dices lluvia abejas peces

    y retroceder a mi cuerpo ácido de horarios, al tiempo
    parcelado en diminutas fechas.


    Porque hay una persistencia de ti en todo.
    Porque tu olor arma estructuras bélicas sobre mi cama,
    lentos círculos de luz que te repiten,

    me impongo burocracias y aduanas
    me digo prohibido que mis piernas te saliven
    y me extiendo recetas ilegibles donde permaneces marea
    impertinente permaneces dulce animal venido de la luz.


    He de replegar mi sed. Imponerme un horario de ti, una secuencia de oraciones que te invoquen sólo cuando yo lo deseo

    porque al poquito de ser enjambre
    caigo interminable, caigo fatalmente
    enjambre de ti

    al poquito de arrancarte de todo cuanto nombras
    caigo sobre las heridas de mi cama que aún te exigen
    y entro en tu oleaje con pisadas negras
    y el ruido de tus ciudades
    es un canto de ballena enloquecido.


    *


    Erigirme isla torre mazmorra
    para ser el punto ciego del espejo la ola que no rompe en plenitud
    arrancarme el ojo incendiado el ojo brújula
    y asfixiar así los insectos de la carne las salivas sublevadas
    la sábana que la sed nos anuda a la entraña sin compasión

    Porque es tiempo de la siembra y nadie es dueño de la tierra que en silencio se germina
    porque el buen soldado siempre muere en el combate y no hay esclavo de mil amos que recuerde el camino de regreso a su castillo
    he de erigirme isla torre mazmorra
    para poder escupir la fruta madura como el árbol que se mira en su infinita entrega y se sabe grieta abierta entre la calma y el incendio
    abandonar al fin el camino que se impone el camino al que llevan todos los caminos de esta ciudad sin cortafuegos dejarlo sin miedo y sin temblor
    sin rencor huir de aquello que esperan los que no ven más allá de un centímetro de su piel soldados ciegos peces serviciales que sólo han recorrido en esta vida el trayecto de ida hasta el anzuelo
    dejar de ser criatura en tránsito para ser sin comienzo ni fin ni desenlace
    porque es tiempo de la siembra y yo no puedo salvar vuestras guerras ni ser lanza ni fusil pero puedo apagar los cronómetros el tic tac de las arterias y no volver a ser despertador sin alba campo en barbecho víscera superpoblada en infinita incandescencia

    porque podemos pulir la vida como pulimos el poema
    desafiando la inercia de los autobuses el clamor de las hogueras
    los falsos señuelos que amordazan y cubren la vida escombro a escombro hasta convertirla en un postre edulcorado en un simple plato apetecible
    escupir sobre la falsa libertad que nos entregan
    y dejar de ser camastro para ser ofrenda
    abandonando los establos el camino al matadero la tristeza de las dársenas la fría geometría del semáforo
    y abrir el cielo y las aceras pero abrirlos con la cara con todo el cuerpo como si pudiéramos dejar de ser aquello que nos llama
    y llenar la calle de pájaros y ser flor en el invierno semilla que germina en su infinita claridad
    ser aunque nos lancen huesos a la cara
    aunque en la fosa común haya espacio para todos
    ser ciudad de uno
    ser a pesar de todo
    ser


    *


    Has entrado en mis ciudades arrasadas
    tanteando los objetos con tu hábil mansedumbre
    y me miras como quien grita que viene en legión a hacerse himno
    a romper mi fuselaje
    a temblar con sus dedos la pureza que me queda.

    Como si pudieras volverme cierta
    me besas rompes las alambradas quemas la cáscara vacía
    y hay algo de lumbre en tu mirada algo de bestia delicada con vocación de jungla.

    Y te digo sí porque cercas el origen de las sombras y me haces agua y no desierto
    porque en tu cuerpo la música es hondura
    grieta entre la sal
    y dices que vienes a hermanarte en mi fervor como un latido
    y lo dices sin terror ni trayectoria
    sin cemento ni herrumbre ni egoísmo
    ni grandeza inventada ni fractura.

    Pulsas mi cuerpo en su oscura transparencia
    mi cuerpo sin fuego sublevado ni hueco que me nombra
    y ahora limpios los establos por fin soy luz desde la luz
    cadáver sin urgencia

    tú me haces hallazgo
    tú me haces claridad ardiendo el pulso ciego de las cosas.







    .

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  • 10/18/16--03:29: BARRY CALLAGHAN [19.310]


  • Barry Callaghan

    Barry Morley Joseph Callaghan (nacido el 5 de julio de 1937) es un autor canadiense, poeta y antólogo. En la actualidad es el editor en jefe de Exile Quarterly.  Nacido en Toronto, Ontario, es hijo del fallecido novelista canadiense y escritor de cuentos, Morley Callaghan. Graduado de la Universidad de Toronto .

    Bibliografía seleccionada 

    The Hogg Poems and Drawings – 1978
    As Close as We Came – 1982
    The Black Queen Stories – 1982
    The Way the Angel Spreads Her Wings – 1989
    Stone Blind Love – 1989
    Canadian Travellers in Italy – 1989 (editor)
    Exile: The First Fifteen Years – 1992 (editor)
    Lords of Winter and of Love: A Book of Canadian Love Poems in English and French – 1993]
    'When Things Get Worse – 1993
    A Kiss is Still a Kiss – 1995
    This Ain't No Healing Town: Toronto Stories – 1996 (editor)
    Barrelhouse Kings – 1998
    We Wasn't Pals: Canadian Poetry and Prose of the First World War – 2001 (edited with Bruce Meyer)
    Young Bloods: Stories from Exile 1972–2001 – 2001 (editor)
    Between Trains – 2007
    Beside Still Waters – 2009




    Nevada

    Empezó a nevar.
    "Sospechas de mi silencio,
    pero de este modo mantengo la cabeza clara,
    limpiando cada pensamiento
    como un espejuelo
    o candelero. Las pequeñeces
    por las que los hombres matan, yo las mantengo limpias:
    es todo lo que podemos hacer, especialmente con heridas."
    Un niño tomó un copo de nieve en la lengua.
    "Se tragó una lágrima," dijiste,
    "y ahora su vida ha comenzado."




    INOCENCIA

    Hicimos el amor cara a cara
    sin temor a la oscuridad,
    y luego en la mañana
    miramos a un escarabajo
    deslizarse por el cristal
    ventana abajo
    absorbiendo 
    la luz.
    Eso fue lo más cerca que estuvimos 
    del silencio total.

    Lo más cerca que estuvimos, Barry Callaghan
    Versión castellana de Susana Wald. 
    Poesía Hiperión.



    SUSSURRI RUSSI

    Quello che Achmatova ha sussurrato a Hogg

    Una dolente tristezza in me s’è posata
    Come una bianca pietra sul fondo di un pozzo.
    Una tristezza dolce troppo amara per dirla.
    Una tristezza amara troppo dolce per dirla.

    Quello cheVoznesenskij ha sussurrato a Hogg:

    Si possono
    appendere
    lampadine
    a
    una corda
    di vinile
    ma
    il poeta
     è appeso
    alla
    carda
    del suo
    midollo.

    Traduzione di Carla Pezzini Plevano 







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    Claudia Solís-Ogarrio 

    Poeta y comunicóloga mexicana nacida en Ginebra. 

    Ha publicado Poemas al Fresco (Editorial Domés 1987); Insomnios / Insomnia / Insomnies (El Tucán de Virginia 2001) en español, inglés y francés y El colibrí del delta (Colección Imaginaria, México, 2010).  Sus trabajos  han aparecido en diversas diarios y revistas mexicanas e internacionales. Desde 1995 es Agregada de Asuntos Públicos y Cultura de la Embajada de Canadá en México



    EL COLIBRÍ DEL DELTA


    El colibrí del delta (Colección Imaginaria, México, 2010). La autora agradece a Barry Callaghan de la editorial Exile Editions (Toronto) y a Mariano Flores Castro de Colección Imaginaria (México), así como a Ed Pien, ilustrador de dicha obra.


    A escondidas

    Tiranía de la luz
    espátula desorientada entre las arstas de la tela
    los fantasmas vestidos de palabras tocan las membranas del insomnio
    se vuelven lodo
    criaturas de lo imaginario:    
         el ángel fornicador     
         al centro de un gesto gráfico     
         es el ave imperial
    que se oculta bajo la niebla 
    de nuestras vidas de miniatura


    Valeriana officinalis

    Un día sin clima
    entre el amor y la muerte
    somos los átomos arrastrados por el tiempo:
    un sueño húmedo del fluir de lo externo
    el texto de hechicería
    en un territorio
    donde no tenemos preparada la defensa
    el agua es cielo
    la verdad
    el lado oval de la tristeza
    pastilla que a diario se ingiere
    para que la vida no pese
    se termina la caja
    aumenta su dosis
    la felicidad se mide por un equilibrio químico
    ¿algo más?


    Peregrinaje

    La mirada hacia otras lenguas
    es el puente que nos mantiene en suspenso
    un extracto musical
    en la acción de las mareas
    mi voz
    el minotauro de cara luminosa
    extraviado en los laberintos
    de una cosmogonía compleja
    legiones de apátridas
    en revolución silenciosa
    mudas castas que nunca desaparecen
    muy a pesar
    de los imprescindibles esfuerzos de la empatía 



    Intención

    Despierto 
    mis sábanas son la extensión del valle
    el olor a nosotros
    en medio de la lluvia

    En este abrazo 
    encuentro la patria más amada 
    el continente de aliento futuro
    cardumen malaquita
    y el cuerpo escribe su coreografía en rapsodias    
        pócima de domingo/somos vapor    
        el buen augurio     
        sobre nuestras cabezas



    Inmediatez

    Mi colonia Roma 
    es el ombligo del mundo
    el deseo de una infancia 
    que se fue en bicicleta
    por los aires de diciembre 
    y las castañas      
                         
    Expandimos nuestras definiciones 
    de intimidad se alejan los demonios     
        hundimos las fronteras del ego     
        ilimitadas formas del perdón      

    el final no se deja esperar:
    el cuento de caballería 
    pierde su protagonista
    bajo la curvatura de la tierra


    Zacatecas 

    El desierto está ahí  
    aliento extenso de un cielo plúmbago
    tuvieron que pasar los años
    acabarse los cactos y las biznagas
    para repensarte después de dos décadas

    Se manchó la cantera 
    se agrietó 
    en el túnel de la mina 
    la memoria de tu tacto 
    es un pequeño recordatorio    
             del mar amotinado



    Aries en fuga

    Las lluvias de septiembre son 
    el lugar donde el sexo traza sus mapas
    lugar donde me gusta perderme    
    intangible / invisible / invicta

    en esta constelación de inquietudes
    cuando la intimidad requiere valor     
    la  pasión se vuelve juego       
          acrobacia de emociones
    la vitalidad de la vida es una posición de guerra        
          ataque / espera        
          sonido sordo          

    subo al avión / dejas de existir


    Conciencia

    Rompemos doctrinas
    esa sustancia viscosa
    que nos golpea
    cuando las horas son mercurio 
    al resbalar entre los dedos 

    Los cielos de cometas 
    lejos de la lente del satélite
    nos llevan a tierras parceladas
    cuando el discurso cambia
    haciendo los dobleces 
    y ajustes a la vida  
    y un velo pesado cubre la llanura



    360 grados

    Los quehaceres se detienen:
    en un segundo cambiamos 
    la muerte escarpada / cuerpos desmembrados 

    nosotros (intelectuales anestesiados por el consumo) 
    adoradores de un dios virtual
    pretendimos metalizar espíritus 
    todos somos miedo / palabra sin gobierno      
         en un continente que muta


    Estado mitológico

    Para calmar los berrinches de Neptuno
    nos fuimos prófugos de un imperio        
              en grandes barcos 
    el sol se pone en la montaña
    entre sahumerios y rezos 
    tras del altar pagano  
       con tus manos inicia la danza     
           que buscan el lado de la Luz

    bajo el ciruelo 
    las hechiceras con turbantes de jade 
    son la  nueva referencia     
       el hilo que nos sostiene allá en Malinalco        
            a la mitad de la tormenta



    Impromptu

    Hay que hacer el amor a toda hora                   
         alimentarlo     explosión de liquen         
         recrearlo    soles albinos          
         succionarlo    membranas de heno 

    tu iris oro  girasol de otoño      
         huracán en trayecto


    Poesía

    Cúspides y barrancas 
    agua en el desierto
    ideas sin temor   
         a perder el hilo del relato 
    indignaciones políticas
    amores que duelen hasta las mitocondrias    
         la experiencia de los hijos
    algún acribillado familiar en sopa de letras
    y fosas con monstruos y castillos       
         
         son muchos                          
                          los buenos años





    .

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    CELSO EMILIO FERREIRO

    Celso Emilio Ferreiro Míguez (Celanova, 4 de enero 1912 - Vigo, 1979) fue un escritor y político español.

    Pertenecía a una familia acomodada campesina y galleguista. A los 20 años, en 1932, organizó con Xosé Velo Mosquera, entre otros, las Mocedades Galeguistas de Celanova y participó en la constitución de la Federación de Mocedades Galeguistas en 1934. Poco después fue procesado por un artículo publicado en Guieiro, revista que él mismo dirigía. Movilizado en la Guerra Civil por el bando franquista, estudió posteriormente Derecho, contribuyó en diversos periódicos y revistas. La publicación del poemario Longa noite de pedra (1962) le consolidó como el heredero del legado de Manuel Curros Enríquez. Un año después de la publicación de Longa noite de pedra fundó, junto con el escritor Xosé Luis Méndez-Ferrín y otros intelectuales gallegistas la Unión do Povo Galego. En 1966 emigró a Venezuela, dónde colaboró con la Hermandade Gallega, fundó el Patronato da Cultura Galega, y trabajó en el gabinete del presidente Rafael Caldera. Gracias a su iniciativa se graba y se edita en Caracas en 1970 el primer disco LP en gallego Galicia canta donde además de ser el autor de varias de las letras y de la presentación del disco con su seudónimo de Arístides Silveira, él mismo interactúa con Xulio Formoso tocando el pandeiro.

    Al volver de la emigración se instaló en Madrid, dónde trabajó de periodista. En 1977 fue candidato al Senado por el Partido Socialista Galego, aunque sin éxito. Produjo prosa y poesía en castellano y gallego, destacando en la poesía en gallego, de hondo contenido social. Fue su poesía la que le dio la fama de gran escritor. Le fue dedicado el Día de las Letras Gallegas en 1989.

    Obra

    Narrativa

    O soño sulagado (1955).
    Longa noite de pedra (1962).
    Viaxe ao país dos ananos (1968).
    Cantigas de escarnio e maldicir (1968).
    Paco Pixiña (1970)
    A fronteira infinida (1972).
    Ceminterio privado (1973).
    Onde o mundo se chama Celanova (1975).
    A taberna do galo (1978).

    Poesía

    Cartafol de poesía, Edición de Autor, Celanova (1936)
    Al aire de tu vuelo, Edición de Autor, Pontevedra (1941)
    Bailadas, cantigas e donaires, Ediciones Céltiga , Pontevedra (1947)
    Musa alemá, Benito Soto, Pontevedra (1951)
    O soño sulagado, Colección Alba, Vigo (1955)
    Voz y voto, Edición de Autor, Vigo (1955)
    Longa noite de pedra, Salnés, Vigo (1962)
    Viaxe ao país dos ananos, El Bardo, Barcelona (1968)
    Cantigas de escarnio e maldecir, Agrupación NÓS, Caracas (1968).
    Terra de ningures, Ediciós Xistral, Monforte de Lemos (1969).
    13 poemas iracundos y una canción inesperada, Revista Expediente Nº 2, Caracas (1970). 
    Antipoemas, Colección Álamo, Salamanca (1972)
    Poemas prohibidos, Edición de Autor, Caracas (1972).
    Autoescolha poética  (1954-1971), Razao Actual, Oporto (1972)
    Cimenterio privado, Roi Xordo, Xenevra (1973)
    Os autentes, Ediciós Pirata S.A., Caracas (1973)
    Fóronse á puñeta, Alianza de Emigrantes Nacionalistas (ALEN), Caracas (1973)
    Donde el mundo se llama Celanova/Onde o mundo se chama Celanova, Editora Nacional, Madrid (1975)
    Al César enano, Ediciones El Caballo del Diablo, Madrid (1975)
    Cimenterio Privado, Colección Pombal, Vigo 1(978) 
    O libro dos homenaxes, AKAL Editor, Madrid (1979)
    Poesía Galega Completa, B A G Edicións Sálvora, Santiago de Compostela, (1983)
    Poesía Galega Completa, Edicións Xerais, Vigo (2004). 
    Escolma Poética, Factoría K, Vigo (2008) 
    Longa noite de pedra/Larga noche de piedra, Auga Editora, Santiago de Compostela (2011)
    Dun tempo e dunha terra: Antoloxía poética, Tambre, Vigo (2012)
    Cartafol de Soños,Agrupación Cultural Alexandre Bóveda, A Coruña (2012)
    O Meu primeiro Celso Emilio,Ediicions Xerais, Vigo (2012)
    Celso Emilio Ferreiro, Fundación Luis Tilve , Santiago de Compostela (2012)


    Spiritual

    Quizás mañana 
    cuando mi mirada
    no germine en la luz
    como pequeña amapola de agua, 
    Venga la soledad.

    Pero hoy canto en libertad
    y mientras canto
    no estoy aislado,  
    que el corazón va conmigo
    y con él hablo.

    Beberé el paisaje
    en un amanecer de lirios.  
    Las campanas del mar 
    en los vientos huidizos.

    Cada instante un pájaro,  
    cada pulso un latido.  
    Una espada de lluvia 
    cortando la flor del viento.

    Ni las miradas torvas,  
    ni los labios esquivos, 
    ni las voces enemigas
    ni los hombres mezquinos.

    Viviré como el fuego 
    encendido en la noche.  
    Tendré cumbres de estrellas,  
    cantaré para los hombres.

    Estoy conmigo mismo.  
    El corazón es quien manda,  
    y yo obedezco.



    Esperanza (Espranza)

    Alzaremos la esperanza
    sobre esta tierra oscura
    como quien alza una antorcha
    en una noche sin luna.

    Marcharemos ceñidos 
    por los duros secretos 
    de una patria soñada
    a la que no volveremos.

    No sabrán el camino 
    que entonces cogeremos.  
    Largos ríos de niebla 
    largos mares de tiempo.

    Tripulantes insomnes 
    en la libertad creemos.  
    Viva, viva, decimos 
    a los que están en el destierro
    y sueñan con un amanecer 
    de banderas al viento.

    Adictos de la añoranza,  
    que lleváis la luz por los caminos. 
    ¡Salud a todos,
    compañeros!



    Tú y yo

    No hablemos de los bobos
    que todo lo aprenden en los libros.  
    No hablemos de los necios 
    con cara de domingo; 
    ni de los sapientes memos,  
    ni de los estúpidos listos, 
    ni del eterno mal gusto
    de los pobres nuevos ricos.
    Hablemos de ti y de mí
    ya que vivimos.
    Tú y yo en los vientos 
    y en los solsticios.
    Tú y yo en los bosques 
    y en los ríos.
    Tú y yo, historia 
    de cuerpos puros.
    Tú y yo, saudade
    de albores íntimos.
    Tú y yo sin tiempo
    por el tiempo vamos.
    Tú y yo cantando, 
    llorando y riendo.



    Larga noche de piedra

    El techo es de piedra.
    De piedra son los muros
    y las tinieblas.
    De piedra el suelo
    y las rejas.
    Las puertas,
    las cadenas,
    el aire,
    las ventanas,
    las miradas,
    son de piedra.
    Los corazones de los hombres
    que a lo lejos acechan,
    hechos están
    también
    de piedra.
    Y yo, muriendo
    en esta larga noche
    de piedra.



    Longa noite de pedra

    O teito é de pedra.
    De pedra son os muros
    i as tebras.
    De pedra o chan
    i as reixas.
    As portas,
    as cadeas,
    o aire,
    as fenestras,
    as olladas,
    son de pedra.
    Os corazós dos homes
    que ao lonxe espreitan
    feitos están
    tamén
    de pedra.
    I eu, morrendo
    nesta longa noite
    de pedra.



    ECHADO FRENTE AL MAR

    Lengua proletaria de mi pueblo
    la hablo porque sí, porque me gusta,
    porque se me antoja, quiero y me da la gana;
    porque me sale de dentro, allá del fondo
    de una tristeza ácida que me inunda
    al ver tantos necios descastados,
    pequeños mequetrefes sin raíces
    que al poner la corbata ya no saben
    afirmarse en el amor de los antepasados,
    hablar la lengua madre,
    la lengua de los abuelos que están muertos,
    y ser, con el rostro erguido,
    marineros, labriegos del lenguaje,
    remo y arado, prosa y reja siempre.

    La hablo porque sí, porque me gusta
    y quiero estar con los míos, con mi gente,
    cerca de los hombres buenos que sufren largamente
    una historia contada en otra lengua.
    No hablo para los soberbios,
    no hablo para los ruines y poderosos,
    no hablo para los vanidosos,
    no hablo para los estúpidos,
    no hablo para los vacíos,
    hablo para los que soportan reciamente
    mentiras e injusticias sin cesar;
    para los que sudan y lloran
    un llanto cotidiano de mariposas,
    de fuego y viento sobre los ojos desnudos.
    No puedo apartar mis palabras
    de todos los que sufren en este mundo.
    Y tú vives en el mundo, tierra mía,
    cuna de mi estirpe,
    Galicia, dulce pena de las Españas,
    tendida junto al mar, ese camino...


    DEITADO FRENTE AO MAR

    "Lingoa proletaria do meu pobo
    eu fáloa porque sí, porque me gosta,
    porque me peta e quero e dame a gaña;
    porque me sai de dentro, alá do fondo
    de unha tristura aceda que me abrangue
    ao ver tantos patufos desleigados,
    pequenos mequetrefes sin raíces
    que ao pór a garabata xa non saben
    afirmarse no amor dos devanceiros,
    falar a fala nai,
    a fala dos abós que temos mortos,
    e ser, co rostro erguido,
    mariñeiros, labregos do lingoaxe,
    remo i arado, proa e rella sempre.

    Eu fáloa porque sí, porque me gosta
    e quero estar cos meus, coa xente miña,
    perto dos homes bós que sofren longo
    unha historia contada en outra lingoa.
    Non falo pra os soberbios,
    non falo pra os ruís e poderosos,
    non falo pra os finchados,
    non falo pra os estúpidos,
    non falo pra os valeiros,
    que falo pra os que agoantan rexamente
    mentiras e inxusticias de cotío;
    pra os que súan e choran
    un pranto cotidián de volvoretas,
    de lume e vento sobre os ollos núos.
    Eu non podo arredar as miñas verbas
    de todos os que sofren neste mundo.
    E ti vives no mundo, terra miña,
    berce da miña estirpe,
    Galicia, doce mágoa das Españas,
    deitada frente ao mar, ise camiño..."



    MONÓLOGO DEL VIEJO TRABAJADOR

    Ahora tomo el sol. Pero hasta ahora
    trabajé cincuenta años sin sosiego.
    Comí el pan sudando día a día
    en un trabajar continuo.
    Gasté el tiempo con el jornal de los sábados,
    pasó la primavera, vino el invierno.
    Le di al patrón la flor de mi esfuerzo
    y mi juventud. Nada tengo.
    El patrón está rico a mi cuenta,
    yo, a la suya, estoy viejo.
    Bien pensado el patrón todo me lo debe.
    Yo no le debo
    ni siquiera este sol que ahora tomo.

    Mientras lo tomo, espero.

                 
    MONÓLOGO DO VELLO TRABALLADOR

    agora tomo o sol. Pero até agora
    traballéi cincoenta anos sin sosego.
    Comín o pan suando día a día
    nun labourar arreo.
    Gastéi o tempo co xornal dos sábados,
    pasóu a primavera, veu o inverno.
    Dinlle ao patrón a frol do meu esforzo
    i a miña mocedade. Nada teño.
    O patrón está rico á miña conta,
    eu, á súa, estóu vello.
    Ben pensado o patrón todo mo debe.
    Eu non lle debo
    nin xiquera iste sol que agora tomo.

    Mentras o tomo, espero.



    ORACIÓN POR LOS TONTOS

    Señor Dios ten piedad de los pobres tontos
    que no sabemos nada de geometría
    y embobados en la música celeste
    olvidamos la fórmula
    del binomio de Newton.

    Vamos andando a trancas y barrancas,
    aprendiendo las cosas tristemente 
    por el mundo adelante que tú hiciste
    en sólo siete días, según los libros.

    Yo soy un poco tonto, bien  lo comprendo.
    Nunca pude saber para qué sirven
    muchas cosas oscuras que consientes.
    Humildemente quería preguntar
    preguntas diminutas como cuarzos
    acerca de los grillos que cantan incansables
    y los amores de los peces,
    pero siempre llegan unos hombres
    cargados de textos
    y mazacotes grises sapientísimos,
    con fechas rigurosas, datos ciertos,
    horriblemente ciertos, asfixiantes.
    Pero nadie me decía de los pájaros,
    de los renacuajos, de las flores y de esas nubes
    Que posaste, Señor, sobre mi techo.

    Perdóname, Señor, tanta tontería
    y ten piedad de nosotros, de los pobres tontos
    que recorremos el camino de las estrellas
    con  ojos encendidos
    en la tibia embriaguez de las fábulas.

    Y cuando llegue la hora del Juicio
    llévame a tu vera con los niños,
    con los santos inocentes, con los viejitos,
    y déjame seguir mirando al cielo,
    modelando en el viento dulces sueños,
    como tú haces, Señor, desde el Principio.

              

    ORACIÓN POLOS PARVOS

    Señor Dios ten piedá dos probes parvos
    que non sabemos ren de xeometría
    i embobados na música celeste
    esquecemos a fórmula
    do binomio de Newton.

    Imos andando a trancas e barrancas
    adprendendo as cousas tristemente
    por iste mundo adiante que fixeches
    en sete días só, según os libros.

    Eu son un pouco parvo, ben comprendo.
    Nunca poiden saber para qué sirven
    moitas cousas escuras que consintes.
    Humildemente quixen preguntar
    preguntas pequeniñas coma seixos
    sobre os grilos que cantan incansábeles
    e os amores dos peixes,
    pero sempre chegaban unhos homes
    carregados de textos
    e mazacotes grises sapientísimos,
    con datas rigurosas, datos certos,
    horríbelmente certos, abafantes.
    Mais ninguén me decía dos paxaros,
    dos cávados, das froles, e desas nubes
    que pousaches, Señor, sobre o meu teito.

    Perdónaos, Señor, tanta parveza
    e ten piedá de nós, dos probes parvos
    que andamos os camiños das estrelas
    cos ollos alcendidos
    na bebedeira tépeda das fábulas.

    E cando chegue a hora do Xuicio
    á túa veira lévanos cos nenos,
    cos santos inocentes, cos velliños,
    e déixanos seguir ollando ao ceo,
    modelando no vento doces soños,
    como Ti fas, Señor, dende o Principio.


    Qué duda cabe de que Celso Emilio Ferreiro fue el poeta gallego más cantado por los cantautores y grupos de folk de Galicia desde el principio, siendo Xavier González del Valle el primero en hacerlo. El repertorio del gran libro Longa Noite de Pedra, imprescindible obra de la poesía testimonial de los años 50 y 60, dio lugar a conmovedoras e incendiarias baladas en la lengua de Rosalía hasta el final de los años 70, por lo menos. En 1980, un grupo de folk-rock gallego llamado O Carro, en su disco Brilo de Anxos, que constituía todo un homenaje al poeta de Celanova, incluía este sencillo poema, en el que Celso Emilio declara que su condición de peatón le permite pararse a contemplar las cosas como son, con una música y unos arreglos pegadizos:


    Soy un pasmón

    Soy un pasmón 
    peatón 
    con opinión 
    diciendo la verdad desnuda 
    por la calle.
    Nunca fui usuario
    de automóvil suntuario
    ni tampoco utilitario.
    Camino a pie
    y por eso es por lo que
    veo el mundo tal cual es.
    Sé de la codicia burguesa 
    y del furor proletario.
    El pan se guarda en el arca 
    y el hambre ronda a diario. 
    Ando sin prisa,
    nada altera mi horario, 
    ni limita mi comentario. 
    No tengo miedo de lo que el tiempo traerá,
    porque sé que tarde o temprano 
    lo que ha de venir llegará.
    ¿Enhorabuena o enhoramala?
    ¡Tanto me da!
    Ojalá
    me coja vivo la noticia. 
    ¡Qué gran alegría 
    ver llegar lo que vendrá! 
    Para el gran suceso, 
    ya está encendido 
    allá muy lejos, un fuego 
    que en el mundo prenderá
    y quemará 
    la hedionda podredumbre. 
    Camino a pie
    y por eso es por lo que 
    veo el mundo tal cual es.

    Poema y traducción en Longa noite de pedra (Madrid, Akal, 1981, edición bilingüe), pp. 122-125


    Son un pasmón

    Son un pasmón 
    peatón 
    con opinión 
    decindo a verdade núa 
    pola rúa. 
    Nunca fun usuario 
    de automóvil suntuario 
    nin tampouco utilitario. 
    Camiño a pé 
    e por iso é polo que 
    vexo o mundo tal cal é. 
    Sei da cobiza burguesa 
    e do furor proletario. 
    O pan gárdase na artesa 
    i a fame ronda a diario. 
    Ando sin presa, 
    nada altera o meu horario, 
    nin couta o meu comentario. 
    Non teño medo do que o tempo traguerá, 
    porque sei que tarde ou cedo 
    o que ha de vir chegará. 
    ¿Noraboa ou noramá? 
    ¡Tanto me dá! 
    Ogallá 
    me colla vivo a noticia. 
    ¡Qué gran ledicia 
    ver chegar o que virá! 
    Pra o gran suceso, 
    xa está aceso 
    acolá moi lonxe, un lume 
    que no mundo prenderá 
    e queimará 
    a fedenta podredume. 
    Camiño a pé 
    e por iso é polo que 
    vexo o mundo tal cal é.

    http://aprendiendodelcamino.wordpress.com/2010/11/22/576/



    Deitado frente ao mar

    Lingoa proletaria do meu pobo,  
    eu fáloa porque sí, porque me gosta, 
    porque me peta e quero e dame a gaña;
    porque me sai de dentro, alá do fondo 
    dunha tristura aceda que me abrangue 
    ao ver tantos patufos desleigados, 
    pequenos mequetrefes sin raíces 
    que ao pór a garabata xa non saben 
    afirmarse no amor dos devanceiros, 
    falar a fala nai, 
    a fala dos abós que temos mortos, 
    e ser, co rostro erguido, 
    mariñeiros, labregos do lingoaxe, 
    remo i arado, proa e rella sempre. 

    Eu fáloa porque sí, porque me gosta 
    e quero estar cos meus, coa xente miña, 
    perto dos homes bos que sofren longo 
    unha historia contada noutra lingoa. 

    Non falo pra os soberbios, 
    non falo pra os ruís e poderosos 
    non falo pra os finchados, 
    non falo pra os estúpidos, 
    non falo pra os valeiros, 
    que falo pra os que agoantan rexamente 
    mentiras e inxusticias de cotío; 
    pra os que súan e choran 
    un pranto cotidián de volvoretas,  
    de lume e vento sobre os ollos núos. 
    Eu non podo arredar as miñas verbas 
    de tódolos que sofren neste mundo. 

    E ti vives no mundo, terra miña, 
    berce da miña estirpe, 
    Galicia, doce mágoa das Españas, 
    deitada rente ao mar, ise camiño...


    Nunha foxa común

    Aldraxados por séculos 
    mallados e feridos, 
    asoballados sempre, 
    decote desvividos, 
    pergunto qué fixeron, 
    contesto que fuxiron 
    da terra malpocada, 
    sin pelexar, vencidos, 
    abandonado o campo 
    á furia do nemigo. 
    Soio unhos cantos bravos 
    a proba resistiron. 
    Garda, matria, un loureiro 
    prá frente distes fillos.


    Inverno

    Chove, chove na casa do pobre 
    e no meu corazón tamén chove. 

    Dor da mau encallecida, 
    dor da xente aterecida 
    de frío polos camiños. 
    Dor dos vellos e meniños. 
    Dor dos homes desherdados 
    e dos que están aldraxados. 

    Mágoa da ferida allea. 
    Dor dos que están na cadea, 
    dos que sofren a inxustiza 
    e viven baixo a cobiza. 

    Mágoa e loito 
    por tanto pranto que escoito. 
    No meu peito, sulagado, 
    soturno, fondo, calado, 
    un río de amor se move. 

    Chove, chove na casa do pobre 
    e no meu corazón tamén chove.


    Consellos

    Si foses a xantar con poderosos 
    coida ben a carón de quén te sentas. 
    Pexa a túa gula e couta os teus degaros, 
    ponlle portas á fame si a tiveras, 
    pois é pan mintireiro o pan dos ricos, 
    dóce por fóra, por dentro amarguexa. 
    Afoga a túa cobiza, 
    non desacougues por xuntar facenda. 
    ¿Non coidas que a riqueza non é nada, 
    que o vento a trai e o vento axiña a leva? 
    Non comas pan dun home deshonroso, 
    nin da fartura dil teñas envexa. 
    Dirache, come e bebe, meu amigo, 
    disfroita dos meus teres canto queiras; 
    mais o seu pensamento non concorda, 
    de boca afora serán as súas verbas, 
    pois o seu corazón, cativo e duro, 
    ten de cotío pechas 
    as fenestras do amor e da xusticia. 
    Non o esquezas.


    A leución

    Adeprender a vida é tan difícil 
    ou máis que resolver un crucigrama. 
    Tan difícil ou máis que unha pregunta 
    que houbera que facer na madrugada 
    cando tódolos arbres choran noite 
    i os galos cantan. 

    Adeprender a vida é moi difícil 
    i ademáis cansa. 

    Cando tes a leución medio sabida 
    non che sirve pra nada. 

    As cousas son así: imos e vimos, 
    sin enterarnos nunca do que pasa. 
    Pra saber a leución dámoslle voltas, 
    cando acaso mellor era non darllas. 

    Unha mazá, un verme, 
    unha chuvia caíndo, terca e mansa, 
    un discurso do alcalde, 
    unha vinganza, 
    unha muller parindo, unha bomba de nápalm. 

    Dámoslle voltas 
    sin enterarnos nunca do que pasa.


    Eu en ti

    Eu xa te busquei
    cando o mundo era unha pedra intaita.
    Cando as cousas buscaban os seus nomes,
    eu xa te buscaba.

    Eu xa te procurei
    no comezo dos mares e das chairas.
    Cando Dios procuraba compañía
    eu xa te procuraba.

    Eu xa te chamei
    cando soio a voz do vento soaba.
    Cando o silenzo chamaba polas verbas,
    eu xa te chamaba.

    Eu xa te namorei
    cando o amor era unha folla branca.
    Cando a lúa namoraba as outas cumes,
    eu xa te namoraba.

    Sempre,
    dende a neve dos tempos,
    eu, na túa ialma.

    (1991) O soño sulagado (Vigo: Edicións Xerais de Galicia)



    Tempo de chorar

    Hei de chorar sin bágoas duro pranto
    polas pombas de luz aferrolladas,
    polo esprito vencido baixo a noite
    da libertá prostituída.
    As espadas penduran silandeiras
    coma unha chuvia fría diante os ollos
    e teño que chorar na sombra fuxidía
    diste pútrido vento
    que arromba a lealtá e pon cadeas
    no corazón dos homes xenerosos.

    Pois que somente os ollos me deixaron
    para chorar por iles longos ríos,
    hei navegar periplos, descubertas
    por tempos que han de vir cheos de escumas,
    por onde o día nasce,
    alí onde xermola o mundo novo.
    Pois que o que chora vive, iremos indo;
    indo, chorando, andando,
    salvaxe voz que ha de trocarse en ira,
    en coitelo de berros e alboradas
    para rubir ao cumio dos aldraxes.

    E pois que cada tempo ten seu tempo,
    iste é o tempo de chorar.


    O meu reinado

    Eu son o rei de min mesmo;
    goberno o corazón
    na libertá do vento e dos camiños.
    Eu obedezo ás miñas propias leises
    i os meus decretos sigo ao pé da letra.
    Un cetro de solpores,
    unha croa de nubes viaxeiras,
    un manto avermellado
    de soños i esperanzas
    no limpo alborexar de cada día,
    dame o poder lexítimo do pobo.
    Represento aos calados,
    interpreto aos que foron
    voces da terra nai
    nos antergos concellos da saudade.
    Eu son un rei.
    Un labrego do tempo dos sputniks.


    Tí e máis eu

    (Non falemos dos bobos
    que tódolo adeprenden nos libros.
    Non falemos dos parvos
    con cara de domingo;
    nin dos sapientes memos,
    nin dos túzaros listos,
    nin do eterno mal gusto
    dos probes novos ricos).

    Falemos de tí e min
    xa que vivimos.

    Tí i eu nos ventos
    e nos solsticios.

    Tí i eu nos bosques
    e nos ríos.

    Tí i eu, historia
    de corpos nidios.

    Tí i eu, saudade
    de álbores íntimos.

    Tí i eu sin tempo
    polo tempo que imos.

    Tí i eu cantando,
    chorando e rindo.



    Non

    Si dixese que sí,
    que todo está moi ben,
    que o mundo está moi bon,
    que cada quén é quén...
    Conformidá.
    Ademiración.
    Calar, calar, calar,
    e moita precaución.
    Si dixese que acaso
    as cousas son esí,
    porque sí,
    veleí,
    e non lle demos voltas.
    (Si aquíl está enriba
    i aquil outro debaixo
    é por culpa da vida.
    Si algunhos van de porta en porta
    cun saco de cinza ás costas
    é porque son unhos docas).
    Si dixera que sí...
    Entón sería o intre
    de falar seriamente
    da batalla de froles
    nas festas do patrón.

    Pero non.



    O medo

    Cando o corvo da noite se pousaba 
    nas derradeitas luces do solpor,
    os meus ollos de neno 
    enchíanse de bágoas e de lóstregos.

    O vento que fungaba nas vereas
    era un home langrán envolto en brétema 
    cun fol ó lombo pra levar meniños. 

    Os albres semellaban 
    pantasmas de cabalos desbocados 
    agallopando os eidos.

    Un medo que me viña das 
    raíces do mundo 
    tremíame no sangue.

    Pasaba o xornaleiro asubiando
    con dous luceiros prendidos na eixada, 
    i eu tiña medo.

    Pasaba o cazador 
    con bafexantes cans
    arrecendendo a toxos e carqueixas 
    i eu tiña medo.

    Pasaban de ruada os fortes mozos
    que voltaran da guerra tan contentes, 
    i eu tiña medo.

    Ao pasar ó meu lado e verme os ollos,
    alporizados, pasmos, decíanme:
    “Non teñas medo”,
     i eu tiña medo

    Soio cando chegaba ós meus ouvidos 
    a doce voz de mel da miña vella,
    xa non tiña medo.

    Agora non comprendo 
    como aquil ser cativo,
    aquela vella nena tan endébel,
    (nos eus ollos azures
    había luces de amenceres novos)
    podía escorrentar tan grande medo.

    O soño sulagado, Celso Emilio Ferreiro






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  • 10/18/16--09:15: CARE SANTOS [19.313]

  • Care Santos

    Care Santos (8 de abril de 1970; Mataró, Barcelona) es una escritora y crítica literaria española en lengua castellano y catalana.

    Care Santos realizó estudios de Derecho y Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona. Empezó su carrera periodística en el Diari de Barcelona, al que le siguieron diversos medios, como ABC o El Mundo.

    Desde que en 1995 se dio a conocer con un volumen de relatos, Cuentos cítricos, ha acumulado gran número de premios y publicaciones, en los géneros de novela (IV Premio Ateneo Joven de Sevilla de Novela, finalista del XI Premio Primavera de Novela), relato (Premio de Narrativa Ciudad de Alcalá, Premio Ana María Matute, II Premio Alfonso de Cossío de Relato Corto), narrativa juvenil (Premio Barco de Vapor, Premio Gran Angular en castellano y en catalán, Premio Edebé de Libro Juvenil, Premio Alandar de Literatura Juvenil, XXI Premi Ramon Muntaner de novel·la juvenil) y poesía (finalista del Premio Surcos, XXIV Premio Carmen Conde de Poesía de Mujeres).

    Fue fundadora y presidenta de la Asociación de Jóvenes Escritores Españoles, y es coordinadora de contenidos del blog de crítica literaria La tormenta en un vaso.1 Ha sido traducida a media docena de idiomas.

    Actualmente, es socia de honor de Nocte, la Asociación Española de Escritores de Terror.

    Obra

    Novela

    El tango del perdedor (Barcelona, Alba, 1997). Descatalogado. Traducido al alemán (Alondra Tanz Den Tango; Berlín, Kindler Verlag, 1999).
    Trigal con cuervos (IV Premio Ateneo Joven de Sevilla de Novela; Sevilla, Algaida, 1999). 306 páginas, ISBN 84-7647-898-1.
    Aprender a huir. Barcelona, Seix Barral, 2002.
    El dueño de las sombras. Barcelona: Ediciones B, 2006
    El síndrome Bovary. Sevilla, Algaida, 2007.
    La muerte de Venus, finalista del XI Premio Primavera de Novela. Madrid, Espasa, 2007.
    Hacia la luz, Madrid, Espasa, 2008.
    El mejor lugar del mundo es aquí mismo, en colaboración con Francesc Miralles, 2008.
    Habitaciones cerradas, Madrid, editorial Planeta, 2011.
    Esta noche no hay luna llena, 2012.
    El aire que respiras, 2013.
    Deseo de chocolate, 2014.

    Relatos

    Cuentos cítricos. Madrid, Libertarias, 1995. Descatalogado.
    Intemperie. Premio de Narrativa Ciudad de Alcalá; Alcalá de Henares, Fundación Colegio del Rey, 1996; segunda edición corregida y con epílogo de la autora en Madrid, Páginas de Espuma, 2003.
    Ciertos testimonios. Caracas, Memorias de Altagracia, 1999.
    Solos. Valencia, Pre-Textos, 2000.
    Matar al padre. II Premio Alfonso de Cossío de Relato Corto; Sevilla, Algaida, 2004.
    Los que rugen. Madrid: Páginas de Espuma, 2009.

    Narrativa infantil

    Quiero ser mayor. Barcelona, Destino/Oxford, 2005. Traducido al catalán (Vull ser gran).
    Se vende mamá. Premio Barco de Vapor 2009.
    Serie Inseparables para siempre (narrativa infantil)[editar]
    Cómo nos hicimos amigas. Barcelona, Ediciones B, 2003. Traducido al portugués (Presença) y brasileño (Record).
    Sé tú misma. Barcelona, Ediciones B, 2003. Traducido al portugués (Presença) y brasileño (Record).
    Ser feliz es fácil. Barcelona, Ediciones B, 2004. Traducido al catalán (Ser feliç és fàcil; Barcelona, Barcanova, 2005) y brasileño (Record, 2006.
    Prohibido enamorarse. Barcelona, Ediciones B, 2004. Traducido al portugués (Record, 2006).
    Dime la verdad. Barcelona, Ediciones B, 2004. Se prepara su traducción al portugués (Record).
    ¡Cuenta hasta diez!. Barcelona, Ediciones B, 2005). Se prepara la traducción al portugués (Record).
    Sorpresas a pares. Barcelona, Ediciones B, en prensa.
    Colección "Arcanus". Barcelona, editorial Planeta. 12 títulos publicados y traducidos al catalán.
    Narrativa juvenil[editar]
    La muerte de Kurt Cobain (Barcelona, Alba, 1997). Edición en Círculo de Lectores (2000). Traducido al euskera (Kurt Cobainen heriotza; Bilbao, Desclée de Brouwer, 1999).
    Okupada (Barcelona, Alba, 1997). Ediciones en Círculo de Lectores (1999 y 2000) y Punto de Lectura (2002). Traducido al catalán (Okupada; Barcelona, Columna, 2004).
    Te diré quién eres (Barcelona, Alba, 1999. Traducido al catalán (Val més anar sol; Barcelona, Grup Promotor-Santillana, 2005).
    La ruta del huracán (Barcelona, Alba, 2000). Traducido al catalán (Barcelona, Alba, 2000) e italiano (Sulla rotta dell'uragano; Milán, Mondadori, 2005).
    Hot Dogs (Premi Gran Angular; Barcelona, Cruïlla, 2000). Escrito directamente en catalán. Traducida al castellano (Hot Dogs; Barcelona, Alba, 2003).
    Krysis (Barcelona, Diagonal, 2002). Traducido al catalán (Empúries, 2001).
    Laluna.com (Premio Edebé de Libro Juvenil; Barcelona, Edebé, 2003. Traducciones al catalán y valenciano (Lalluna.com), galego (Alua.com) y euskera (Ilargia.com), todas publicadas en 2003; en preparación al lituano (Vaga Publishers, Vilna, Lituania).
    Operación Virgo (Barcelona, Diagonal, 2003). Traducido al catalán (Ara o mai; Empúries, 2003).
    Los ojos del lobo (Premio Gran Angular de Literatura Juvenil; Madrid, SM, 2004). Edición en Círculo de Lectores (2005). Traducido al catalán (Els ulls del llop; Columna, 2005).
    El circuito de Montecarlo (Madrid, SM, 2005). Edición en Círculo de Lectores (2006). Traducido al catalán (El circuït de Montecarlo; Columna, 2007).
    El anillo de Irina (Premio Alandar de Literatura Juvenil; Zaragoza, Edelvives, 2005). Traducido al catalán (L'anell de la Irina; Baula).
    El dueño de las sombras (Barcelona, Ediciones B, 2006).
    Un camí dins la boira (XXI Premi Ramon Muntaner de novel·la juvenil; Columna, 2007). Escrito directamente en catalán.
    Pídeme la luna (Barcelona, Edebé, 2007).
    Dos Lunas (Barcelona, Montena, 2008).
    Bel. Amor más allá de la muerte (Madrid, SM, 2009).
    Crypta (Madrid, Espasa, 2010).
    Mentira (Edebé, 2015).

    Poesía

    Hiperestesia (finalista del Premio Surcos; Sevilla, Qüásyeditorial, 1999).
    Disección (XXIV Premio Carmen Conde de Poesía de Mujeres; Madrid, Torremozas, 2007).

    Premios

    1995: Ciudad Alcalá de Henares de Narrativa
    1999: IV Premio Ateneo Joven de Sevilla de Novela
    2003: II Premio Alfonso de Cossío de Relato Corto
    2003: Premio Edebé de Libro Juvenil
    2004: Premio Gran Angular
    2006: Premio Alandar de Literatura Juvenil
    2006: XXI Premio Ramon Muntaner
    2007: Premio Carmen Conde
    2009: Premio Barco de Vapor
    2014: Premio Ramon Llull de novela





    AUTORRETRATO

    Tengo treinta y seis años.
    Sólo soy un estorbo para la evolución.
    He parido tres hijos, pero hace varios meses
    que desteté al pequeño.
    Nunca fabriqué nada con las manos.
    No tallo, no modelo.
    Nunca hice una escudilla. O una mesa.
    No domaron mis manos la madera ni el barro
    ni ninguna otra cosa.
    No sé curar enchufes ni comprendo los grifos.
    Ni siquiera soy buena devolviendo un botón 
    a su lugar.
    Fui un año presidenta de la comunidad 
    de propietarios
                          mas yo siento que no fue suficiente.
    No soy capaz siquiera de matar a un cangrejo.
    Incluso me conmueve ver colorear un pez fuera del agua.
    No conozco de trucos ni pócimas capaces de sanar;
                          nunca he matado a nadie.
    Nada entiendo de arados ni de recolecciones.
    Desconozco el placer de ver crecer aquello
    cuya semilla deposité en un surco.
    Durante muchos años me he sentido orgullosa 
    de saber ejercer un oficio antiquísimo:
    proporcionar placer
    (y a la vez ser capaz de recibirlo).
    Mas ahora he aprendido que tampoco en la cama
    soy insustituible
                           aunque tengo muy alto el umbral del dolor
                           y grandes aptitudes para ser humillada.
    De amor, mejor ni hablar:
    no hay nada más inútil en la tierra
    que lo que no podemos retener.
    De modo que lo único que tengo
    es mi tenacidad para unir noche y día
    una palabra a otra.
    Con ellas formo frases
                           que a su vez forman párrafos
    que a su vez son historias,
    pero es algo que muchos son capaces de hacer,
    tal vez mejor que yo.
                                               O con más éxito.

    De modo que aquí estoy.
    Tengo treinta y seis años.
    No sirvo para nada.

          




    OFRENDA

    I

    Agarro tus manos:
    las manos que han tenido mi cuerpo tantas veces,
    las primeras que hallaron, al nacer, nuestros hijos,
    las que tocan, reparan y disponen las cosas
    que llenan mi presente.

    Agarro tus manos
    y dejo sobre ellas los fragmentos
    de este corazón casi rendido.
    Desmóntalo como a un reloj,
    clasifica las piezas,
    púlelas, límpialas, deséchalas,
    trata de que luego encajen
    para que todo quede como estaba,
    para que su tic tac sea el mismo de siempre,
    para que no rezumen de óxido las grietas.


    II

    La fe que tengo en ti se debe, en parte,
    a que conoces bien el artilugio
    (desde aquel primer día en que fuimos suicidas
    jamás estuvo lejos de tus manos)
    y también a lo mucho que recuerdo tus gustos.
    Por ejemplo: montar y desmontar mecanismos
    y ufanarte después de tus habilidades.
    Por ejemplo: el orgullo de ver que nuestra vida
    empezó hace algún tiempo en una cuerda floja
    y es por eso que no nos da vértigo la altura
    ni tememos caer, si es intenso el instante.

    Yo soy igual que tú, ¿no lo recuerdas?
    La que no piensa en nada
    excepto en que, por ti, lo apostaría todo
    una vez y otra vez, y mil si es necesario.

    Sólo quiero saber que tu mirada
    contiene más futuro que pasado
    y es cruce de caminos que aleja del infierno.

       


    DESPOBLACIÓN

    Igual que de esos pueblos de los que huye la gente
    el día en que se vienen abajo los tejados,
    entiendo que te escapes de mi vida.

    Aquí no queda nada: escombros y cascotes
    y madera podrida que ni siquiera arde.

             


    ESPERANDO QUE LA ASPIRINA


    Esperando que la aspirina empiece a trabajar,
    que acomode los cuartos,
    que revuelva el café
    y que atraiga a mi madre fresca,
    hojeo revistas estúpidas,
    escucho discos viejos,
    me pregunto en qué momento
    los dinosaurios sintieron
    que algo andaba mal.





    SIN LLAVES Y A OSCURAS

    Era uno de esos días en que todo sale bien.
    Había limpiado la casa y escrito
    dos o tres poemas que me gustaban.
    No pedía más.
    Entonces salí al pasillo para tirar la basura
    y detrás de mí, por una correntada,
    la puerta se cerró.
    Quedé sin llaves y a oscuras
    sintiendo las voces de mis vecinos
    a través de sus puertas.
    Es transitorio, me dije;
    pero así podría ser la muerte:
    un pasillo oscuro,
    una puerta cerrada con la llave adentro,
    la basura en la mano.







    .


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  • 10/18/16--10:14: DANIELLE DETIBERUS [19.314]

  • Danielle DeTiberus

    Danielle DeTiberus vive en Charleston, Carolina del Sur, donde imparte clases de escritura creativa en la Escuela de las Artes de Charleston . Tiene un BFA de la Universidad Emerson y un MFA de El Programa de Baja Residencia del solsticio en Pine Manor College.

    Sherman Alexie selecciona su poema “In a Black Tank Top” para su inclusión en Best American Poetry 2015. En 2016, recibió el Carrie McCray Nickens Fellowship en poesía, de la Academia de Carolina del Sur de Autores. Su poema “Turtleneck”  aparecerá en la próxima antología de Nahr por Les Femmes Folles Libros. En 2012, sus poemas “I Thought After Thirty” y “Love and Other Hand Grenades”  ganaron el Premio Dubose y Dorothy Heyward Sociedad y el Premio Jane Moran, respectivamente, a través de la sociedad de poesía de Carolina del Sur (PSSC). Su poema "Like That" fue elegido por Mark Doty como Mención de honor para el 2009 Arts & Letters Premio de Poesía de Rumi. 

    Su trabajo ha aparecido en Mead, Rattle, The Southeast Review, Spoon River Poetry Review, Tar River Poetry, y en otros lugares. Actualmente se desempeña como PSSC del Presidente del Programa, con lo invita a poetas de renombre nacional a Charleston para lecturas y seminarios.




    En camisola negra

    En      su                                          camisola
    negra mi                                          m a c h o
    tiene    la                                         autoridad
    pa’ decir                                         casi,   casi
    cualquier                                       cosa. Cosas
    como, vamos                               a ver el fútbol
    o este camarón está           muy cocido o veamos
    cuántas dominadas puedo hacer. En su camisola
    negra,  es quince  años  más joven,  semejante  a
    aquellos chicos tontos  que  conocí en la escuela.
    Cuando llega a casa después de jugar baloncesto,
    deseo serpentear en el camastro de la estropeada
    camioneta roja de sus padres y revolcarnos hasta
    que  su  poca-barba, rasguñe tanto mis mejillas y
    mi garganta que deje marcas  moteadas  pa’  que
    amigos  las  contemplen  por  varios días.  En  su
    camisola  negra,  podría  mirarlo hablar de vigas,
    viguetas y cerchas por horas pues las sombras de
    su brazo  se  estrujan sobre el algodón  acanalado
    como un chico aprieta su chica contra el casillero
    de acero, recio antes que inicie la clase de  la Sra.
    Toner. Quisiera gritarle, ¡Caray! Eso parece algo
    que  debería ser ilegal.  Luego,  Compárteme  un
    trozo de eso.   Pero prefiero  ser esa cosita tímida,
    sonrío y me sonrojo como  todas las niñas buenas.
    En su camisola  negra mi macho siempre me hace
    ofrecerle una mano  pa’ quitársela.  Ahora tiembla:
    es primera vez que el chico desata un cinturón real.

    traducida por el poeta y traductor Alain Pallais.




    In a black tank top

    In a black                                    tank-top
    my   man                                     can  say
    just about                                    anything.
    Stuff like,                                  let’s watch  
      football, or                              this   shrimp
     is overcooked  or  see how  many pull-ups I
    can do.  In a black tank-top,  he looks fifteen
    years younger,  looks like all those silly boys
    I  knew in school.  When he gets  home from
    playing ball, I want  to  crawl  inside the bed
    of his parents’ beat-up  red  pick-up truck  &
    make  out  until  his  almost-beard  scratches
    at me,  leaves  dappled  marks on my cheeks
    &  throat for friends to stare at for days.  In a
    black tank-top,  I  can  watch  him talk about
    beams, joists, & trusses for hours ‘cause  the
    shadows of his arm  press  against the ribbed
    cotton  like  a  boy presses a girl up against a
    steely locker, hard before Mrs. Toner’s home
    room.  I want to shout,  Damn, son!  Looking
    like that should be illegal. And, Break me off
    some  of  that. Instead I try to be the shy little
    thing, smile & blush like the good girls do. In
    a black tank-top, though, my man always gets
    me to offer a hand to pull it off.   He  trembles:
    a     boy     undoing      his     first     real     belt.

    Danielle DeTiberus



    Shock
       
    She was a ghost, of course, and trying
    to love her was like sliding a knife into
    a socket. There must’ve been something
    there: a coin jammed inside the slot
    from an attempted phone call long ago,
    a piece of string leading to the bare
    attic bulb—an illumination, a spark.
    He wanted her to know him, to feel
    the zap that jolts forgotten secrets,
    familiar names. He was the skilled child,
    steadying metal against a Wish Bone,
    Butterflies in Stomach, a Broken Heart.
    The danger of a closed circuit: two
    becoming one again. Each the other’s
    ghost, both riddling out how to return
    or finally escape. A woman who cannot
    remember; a man who’s no one’s son.


    The Chorus

    Seventeen years worth of aerating
    and waiting: a million untraceable

    sirens. From my porch, it sounds like the howl
    of winter gales: a pre-solstice storm

    born underground. Everywhere,
    now, they lilt and crisp on telephone poles,

    on the side of the road. Swarms above my head
    pay no attention. Even the birds have stopped

    singing in the morning. Cicadas call, flash
    orange-veined wings, small scarves

    out of the magician’s hat. The tar outside
    my house is pockmarked with rot. The dying

    look for bark next to the empty shells
    of last week’s nymphs. The lucky cling

    there, like martyrs in an ancestral graveyard,
    in the midst of all the unholy business

    of barbeques, the mailman, and the Monarchs.
    Next month, after they have all died, I will go

    back to listening to the radio, or to silence.
    No more trace of raucous breathing. The ground

    will swallow them up again in one
    slow, hot inhale. A final act

    of sorcery. The trees mark this year
    with a rich, wide ring. Soil sweetened by this

    resource, this rapid pulse of life. Thumb-sized
    shaman who come up from tunnels and roots

    to remind us again—just when we begin to forget
    it’s possible—how to die gracefully, and in chorus.



    Love and Other Hand Grenades

    Love’s mess is as explosive as 
    survival—spark violent as ripe 
    pomegranates bursting seeds in fall.
    Some days I hate that I love you
    this much. It’d be easier, prettier if I could 
    pack up my books, leave 
    the cats and cast iron pans behind. 
    Stuck to the fridge a note without 
    punctuation about traveling on. How would I
    look as a wanderer? My hair long,
    smelling of someone else’s musk. The girl 
    with a hundred lovers: a brunette Joni Mitchell 
    without the dulcimer. The lives
    we have to murder for each choice. Or
    imagine we must because there’s no way to know
    otherwise. Each day a fuse 
    sizzling towards detonation. We throw
    sparks to one another like flirtations, like
    dares. Save the biggest blasts
    for the ones we know will put us back 
    together again. This is why we’re so 
    fragmented. Why it’s so exhausting to stay 
    in love. The real thing—not 
    the passion of battle. But the bandaging, the salve.
    To love you this way is to keep our wounds
    fresh. To toss our fragile shells 
    back and forth, like mistaking 
    a grenade for a hot potato. No surprise that 
    we long for the same feeling we run from. 
    Here are my insides, love. Promise to make me 
    whole. I am the wounded that needs to be 
    fixed. You are both doctor and enemy.
    You’ve seen the places I cannot look.
    It is hardest to be loved this way—and to love as if
    there were no end. A gesture against extinction:
    a hand bearing fruit, sowing fire in the holes. 











    .

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  • 10/18/16--10:47: AFAA MICHAEL WEAVER [19.315]

  • Afaa Michael Weaver

    Afaa Michael Weaver (Nacido en 1951 en Baltimore, Maryland, EE.UU.) antes conocido como Michael S. Weaver, es un poeta americano, cuentista y editor. Es autor de numerosos libros de poesía y sus honores incluyen una beca Fulbright y las becas de la Fundación Nacional para las Artes, Fundación Pew, y el Premio de Poesía Kingsley Tufts. Es el director de escritura intensiva en The Frost Place.

    Nacido en Maryland, estudió dos años en la Universidad de Maryland. Luego entró en el mundo de la fábrica junto a su padre y sus tíos y siguió siendo un trabajador de fábrica durante quince años. Se graduó en la Universidad de Brown con una beca, con una maestría. Fue profesor en la Universidad Nacional de Taiwán y la Universidad Nacional de Taipei de Arte como Fulbright Scholar, y miembro de la facultad en la Fundación Cave Canem anual 's. Además, fue el primero en ser llamado un anciano de la Fundación Cave Canem. También estudió el idioma chino en el Instituto de Idiomas de Taipei en Taiwán . 

    Es profesor de la Universidad Simmons, y es director de la Zora Neale literaria Center. Es Presidente de la Conferencia Poesía Simmons Internacional de China. Tess Onwueme, el dramaturgo nigeriano, le dio el nombre de Ibo "Afaa" que significa "oráculo", mientras que el Dr. Perng Ching-hsi le ha dado el nombre chino "Wei Yafeng."

    Sus poemas han aparecido en revistas literarias y revistas, incluyendo Callaloo. 

    Honores y premios 

    2014 Kingsley Tufts Poetry Award 
    2002 Fulbright Scholarship 
    1985 National Endowment for the Arts Literature Fellowship 
    1998 Pew Fellowships in the Arts

    Las obras publicadas 
    De longitud completa Poesía Colecciones

    "The City of Eternal Spring" (Pitt Poetry Series, 2014)
    "A Hard Summation" (Central Square Press, 2014)
    "The Government of Nature" (Pitt Poetry Series, 2013)
    The Plum Flower Dance: Poems 1985 to 2005 (University of Pittsburgh Press, 2007)
    Multitudes . Sarabande Books. 2000. ISBN 978-1-889330-41-9 .
    The Ten Lights of God . Bucknell University Press. February 2000. ISBN 978-0-8387-5434-4 .
    Timber and Prayer: The Indian Pond Poems (University of Pittsburgh Press, 1995)
    My Father's Geography (University of Pittsburgh Press, 1992)
    Water Song . University Press of Virginia. 1985. Callaloo series
    Sandy Point . Engravings Rosalyn Richards. Lewisburg, Pennsylvania: The Press of Appletree Alley.

    Obras de teatro

    Rosa was produced in 1993 at Venture Theater in Philadelphia

    Editado antologías

    Afaa Michael Weaver, ed. (2002). These hands I know: African-American writers on family . Sarabande Books. ISBN 978-1-889330-72-3 .

    Anthology Publicaciones

    Arnold Rampersad, Hilary Herbold, eds. (2006). "My Father's Geography". The Oxford anthology of African-American poetry . Oxford University Press US. ISBN 978-0-19-512563-4 .
    Mona Eliasson, ed. (1999). "Eighteen". Teaching about Violence Against Women . Feminist Press. ISBN 978-1-55861-211-2 .
    Gloria Naylor, ed. (1997). Children of the night: the best short stories by Black writers, 1967 to the present . Little, Brown and Co. ISBN 978-0-316-59923-8 .
    Maria M. Gillan, Jennifer Gillan, eds. (1999). Identity lessons: contemporary writing about learning to be American . Penguin Books. ISBN 978-0-14-027167-6 .




    Ciudad de eterna primavera

    Mi mente se eleva como silos de enlaces,
    arroyos, pasajes de mí mismo en capas flotantes
    para que la nada puede conectarse, sueño con el vacío
    a bordo de naves que viajan hacia nuevos lugares
    en busca de nuevos nombres,
    esta nave hizo un cuenco con mis manos frente a mí,
    cuenco de mendigo, una luna socavada, una boca
    abierta para lanzar gritos silenciosos, para organizar,
    iniciar, para entrar rompiendo a detener mi arrogancia,
    creyendo en lo que toco, lo que veo, siento, oigo, saboreo
    defender el hecho de estar vivo, para poder dejar de creer
    en lo que sucede cuando una oruga se sueña hermosa.
     
    Lo que no puede ser es de repente lo que fui obligado
    a creer que nunca será, fuerzas crecen en espacios
    ajenos entre capas de lo que soy y me despierto
    de pesadillas que vienen por la noche o en el día,
    recuerdos de haber sido traicionado se juntan como hilos
    de hierro para construir una prisión donde la fuerza del milagro
    luminoso abre una grieta en la semilla habitante del amor para
    permitirme soñar con un cuerpo dentro de este cuerpo de estructuras
    que se respiran y conocen entre sí entonces me alzo con energía
    mientras respiro desde donde se cree estar más allá del pensamiento,
    un mundo con ojos abriéndose dentro de la luz, dentro del saber,
    en el interior de esa unicidad que aparece cuando la prisión
    me libera para darme cuenta que no soy eso y eso no es lo que soy.
     
      traducida por el poeta y traductor Alain Pallais.

     


    City of eternal spring

    My mind rises up as the silos of interchanges,
    streams, passages of myself in floating layers
    so nothing can connect, and I dream emptiness
    on ships sailing to new places for new names,
    this ship my hands cupped in front of me,
    a beggar’s bowl, a scooped out moon, a mouth
    opened to make noiseless screams, to arrange,
    to begin, to break through to stop my arrogance,
    believing what I touch, see, feel, hear, taste make
    a case for being alive, so I can stop believing what
    happens when a caterpillar dreams itself beautiful.

    What cannot be is suddenly what I was made
    to believe can never be, fibers growing in illegal
    spaces between layers of who I am and I wake
    from nightmares that come at night or in the day,
    memories of being betrayed gathering like iron
    threads to make a prison where fibers of a miracle
    of light crack open in a seed inside love to let me
    dream a body inside this body with structures
    that breathe and know one another so I rise
    from thought to be being beyond thought
    with energy as breath, a world with eyes
    opening inside the light, inside knowing,
    inside oneness that appears when the prison
    frees me to know I am not it and it is not me.

     


    About "City of Eternal Spring"



    Archaeology of Time

    Mother cried to think I would love 
    a woman she could not talk to, a woman

    with Cantonese all over the dresses 
    she said were the best from Hong Kong,

    Mother sneering, pulling her tongue back 
    on the Mandarin way of saying cheap,

    cheap cloth, cheap woman for her son, 
    the kind prince to be lord of the family,

    and she took to her bed, feigning death 
    threatening to join the ancestors, convince

    them all to pull their blessings back until 
    her one good son came to his good senses,

    came to understand his station above 
    where this woman was born, where she

    will always be, so constant is the will 
    of women who bring sons into the world

    with a love that commands, that issues 
    the future across the currents of history,

    so the Immortals remind us birth and death 
    are one thing, unlike love with its stations.

    In this life, black me with my black mother 
    crying to think her prince was casting pearls

    across a sea of the unworthy people, 
    folk who could not do what I could do,

    break light or leap across the pages of time 
    and build disaster into fortune, and back

    again with a self fulfilling mind she gave 
    me one evening when her water broke

    and she saw the gate where birth and death, 
    are the wide gate, a shimmering silence.


    Convertibles

    Head thrown back, convertible top 
    down, radio blasting Louis Armstrong,

    driving into Shenyang City, the girls 
    one smile across the sky, Shenyang

    fading into Nashville, Put a little 
    sugar in my bowl, come on, be sweet

    in Mandarin, like money on the tongue, 
    money foreigners bring from whiteness

    to trouble the blues veil in Mississippi, 
    stories we forget on the road at night

    with stars that say they will keep pain 
    away, mark the road with spirits to march

    sadness off into the woods and snuff it 
    out, O Jesus, why did you leave Buddha

    in the market haggling with women selling 
    the whole cloth of the end of the world,

    cloth we tear to shreds to weave again 
    into the mesh of black and yellow, a pale

    messiah of flat fifths, fingers tapping 
    pulling our skin over oceans to save it.


    Gambling

    On a boat bound for Macau, uncle 
    with his second wife stood confident,

    the tables waiting for him, his sure hands, 
    one on his wife's smile in his heart, one

    slidng back across the smooth cloth 
    to the cards. The war was far away

    in places where battle sounds surrendered 
    to ordinary pleasures, sex and the chance,

    the gambler's chance to break through 
    to where a win is guaranteed, but chance

    is a drug, and the sure thing takes away 
    the thrilll of losing everything, falling.

    How much of this I remember, how much 
    I know is about the chance of being born

    to a life in a city of shipyards and mills, 
    sailors, workers with days off from life,

    a good uncle who took me to Pimlico, 
    with the Preakness ground in the smell

    of tickets torn up, thrown to the ground, 
    light flashing and breaking in the panes

    of the grandstands, my uncle grounding 
    me in the wisdom of men the way I sat

    on a plane remembering three wives, 
    bound for Macau, China ripping open,

    a heart torn by its own envy in mirrors, 
    hiding a royal flush, hearts in the blinds.


    Archaeology of Time: the Past

    In Taiwan a book spoke to me in a bookstore 
    with words I did not know, a book with a white cover 
    to hold photographs of families I might have forgotten, 
    people from this world where words are not made of letters 
    like tools or nuts and bolts but of tiny pictures, histories.

    I paid for the book with lives I do not remember, 
    handed a fee over to someone bigger than the haunting 
    that flew me here to where I live in a tomorrow that never 
    lets yesterday touch what has not happened, a tomorrow 
    I do not want my black family of my blood to ever know.

    The book shows me new families, Chinese people pulled 
    into sameness of another shared blood, people accepted, 
    adopted, the way I am adopting this side of time to make 
    what makes tribes, generations, cities, angry shouts, wars, 
    love between sheets that hold secrets of who we sleep with.

    When the book is open, I have no regrets of family, no wish 
    to make the past disappear. I am free to choose the possible 
    here in my own tomorrow, twelve thousand miles from horrors, 
    from what I used to know to what I can choose to remember, 
    lives I might have lived with all of my necessary secrets.

    It is no secret that one day I will go back to yesterday, 
    my son meeting me at Logan, the airport with a cowboy name
    from a western film where men are violent saints with guns. 
    With his video camera my son captures the father who left him, 
    who is now back to make peace with what we call the past.


    Zombie Dance/Tapping The Blood Root 

    — for Katrina 


    Buddy Bolden speaks from the insane asylum 

    It don't go that way, upside the wall, 
    down to the woodwork, falling all over 
    where the wood in the floor breaks off from 
    the C note. It's more like this, the way 
    I lean up under the last star on Orion 
    in the first break of spring, under the catcalls 
    of mockingbirds, the belly grunts of air 
    knotted up inside me. Like it was 
    this morning, the sheets full of years of me, 
    the dipper back down in the bucket to wash 
    my dreams until they make sense. Marie 
    Laveau or her familiar comes back 
    again, a voice with no body. Then the roar 
    from the hoodoo and gooba dust, the hammer 
    nailed to the tree on a piece of cloth 
    with dry blood, the valley of full moons 
    like a python belly writhing, full of some 
    still living thing. Jazz, make the 
    water one tongue, rise up, rise up, 
    soprano sorceress, sing to the ancient pain 
    all around me, the chorus of how time began. 
    O water, breathe, so the dead can listen. 



    II 

    Children in superdomes 

    This old lady's hand is weaker than mine, 
    and I ain't used to so many people close 
    to breaking, and everybody is so wet. 
    When I look back to where we used to live, 
    all I see is the way water stand up and be 
    talking to you, stand up like it can dance 
    all over the world. It's so much stuff in here, 
    and I am just a little girl trying to help this 
    white lady in this wheelchair of hers. 
    People get so loud in here I can't hear myself. 
    Tonight, when I go to sleep, I'm gonna 
    count all the things I remember that we had 
    and hope my sister bring them when she come 
    back. She better come back. I am gonna count 
    my handmade dolls the Vietnam lady 
    gave me, plus all the books I had about dolphins 
    because they are the best. Then I'll be sleepy 
    and won't hear nobody crying in here where 
    everything is all piled up, like we all finished 
    and there ain't nothing else to do, forever.




    Rambling in Lewisburg Federal Penitentiary

    In general population, census 
    is consensus—ain't nowhere to run 
    to in these walls, walls like a mind-- 
    We visitors stand in a yellow circle 
    so the tower can frisk us with light, 
    finger the barrels on thirsty rifles. 

    I got rambling, rambling on my mind 

    In general population, madness runs 
    swift through the river changing, changing 
    in hearts, men tacked in their chairs, 
    resigned to hope we weave into air, 
    talking this and talking that and one brutha 
    asks- tell us how to get these things 
    they got, these houses, these cars. 
    We want the real revolution. Things... 

    I got rambling, got rambling on my mind 
    In the yellow circle the night stops 
    like a boy shot running from a Ruger 9mm 
    carrying .44 magnum shells, a sista 
    crying in the glass booth to love's law, 
    to violence of backs bent over to the raw 
    libido of men, cracking, cracking, crack… 

    I got rambling, rambling on my mind 

    (From The Plum Flower Dance 
    University of Pittsburgh Press, 2007) 











    .


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  • 10/18/16--14:36: BUENAVENTURA LUNA [19.316]

  • Buenaventura Luna

    Buenaventura Luna, nombre artístico de Eusebio de Jesús Dojorti (19 de enero de 1906 Huaco (San Juan), Argentina - 29 de julio de 1955) fue un periodista, músico, compositor, poeta, libretista y conductor de radio, y político argentino, de gran influencia en la música folklórica de Argentina. En la década de 1930 dirigió varios grupos musicales folklóricos, entre ellos La Tropilla de Huachi Pampa, uno de los primeros en tener éxito masivo, integrado entre otros por Antonio Tormo y Diego Manuel Canales. A fines de la década de 1930 condujo El fogón de los arrieros, el primer programa radial de música folklórica de alcance nacional. Entre sus canciones más conocidas se encuentran "Zamba de la toldería" (con Oscar Valles y Fernando Portal) y "Vallecito". Su obra cumbre ha sido considerada Sentencias del Tata Viejo.

    Nació el 19 de enero de 1906 en Huaco, una pequeña población del departamento de Jáchal, en la provincia de San Juan. Su padre, Ricardo Dojorti, fue el primer intendente de Jáchal, y un permanente luchador para que el ferrocarril llegase a esa localidad del norte sanjuanino. El apellido original de los Dojorti era Daugherty, proveniente de un prisionero durante las invasiones inglesas (1806). Realizó sus estudios en la escuela primaria Nº 26 de Huaco (hoy Dr. Federico Cantoni) y luego se muda a San José de Jáchal para concluir los estudios secundarios en la escuela Normal Fray Justo Santa María de Oro.

    Empezó a escribir muy joven adoptando el seudónimo de Buenaventura Luna, un hombre que trabajaba en los campos que su familia tenía en Huaco y que pasaba largas horas relatándole hechos de la vida del pueblo. Comenzó a militar en política en la Unión Cívica Radical Bloquista, liderada por los hermanos Cantoni, una de las expresiones políticas que impulsaban las conquistas sociales más avanzadas de la época. Pero cuando Federico Cantoni reafirma su lazo con los conservadores para combatir al irigoyenismo, Dojorti plantea que es necesaria una reorganización partidaria. Como esto no ocurre, Eusebio se propone combatir al cantonismo desde el periódico La Montaña. Debido a la posición crítica hacia el gobierno provincial, Cantoni mandó cerrar el diario y encarcelar a Dojorti y sus principales editores en mayo de 1932. Fueron enviados a la cárcel cordillerana de Tamberías (Calingasta), y allí permanecieron engrillados, poco alimentados y mal abrigados durante 77 días. En agosto de ese mismo año, lograron fugarse gracias a los oficios del soldado Rodolfo Flores, quien había sido mozo de cuadra en la finca de su padre: luego de andar perseguidos por los caminos de montaña lograron llegar a la finca del Yaguaraz, en tierras mendocinas. Regresó a San Juan en 1933, y allí fundó la "Unión Regional Intransigente", una federación de partidos regionales que buscaba potenciar el federalismo y para el cual escribió un muy interesante Manifiesto inaugural. Cuando fracasó su intento de alcanzar un escaño como diputado por la "Unión Regional Intransigente", Dojorti abandonó la militancia política para dedicarse a la música y al periodismo. Luego de que Juan D. Perón fuera elegido Presidente de la Nación en 1946, se afilió al Partido Peronista.

    Hacia 1935 había organizado un programa en en radio Graffígna (hoy radio Colón) de San Juan, llamado Zafarrancho vocal, donde difundía poesías y las interpretaciones del dúo Tormo–Canale (Antonio Tormo y Diego Canales).

    Compuso gran cantidad de canciones folklóricas y dirigió varios grupos musicales folklóricos, entre ellos La Tropilla de Huachi Pampa, uno de los primeros en tener éxito masivo, intergrado entre otros por Antonio Tormo y Diego Canales. A fines de la década de 1930 condujo El fogón de los arrieros, en Radio El Mundo de Buenos Aires, el primer programa radial de música folklórica de alcance nacional.

    En 1949 concibió el proyecto de realizar una “antología bárbara” musical que rescatara y difundiera “el canto perdido en las tradiciones argentinas”. Al reivindicar "lo bárbaro", Luna se oponía a la dualidad "civilización o barbarie" que estaleció Domingo F. Sarmiento, aceptada como un principio básico de la cultura oficial argentina, incluyendo en la noción de "barbarie" a la cultura folklórica, en su sentido de "saber del pueblo", como la cultura gauchesca. Buenaventura Luna concretó su proyecto en un programa de radio llamado El canto perdido, que fue transmitido en 1949 por Radio Belgrano, en interpretado por el grupo Los Manseros de Tulum, que organizara para ello.

    Entre las canciones de su autoría se encuentra "Vallecito", "Este camino que va" (con Atahualpa Yupanqui), "Zamba de las tolderías" (con Oscar Valles y Fernando Portal), "De pago en pago" (con Antonio Tormo y Diego Canale), "El carrerito" (con Fernando Portal), "Copla de ausencia" (con Eduardo Falú), "Quiero volver", "Canto final", "La última carreta", "Romance de los caballos", etc. Sentencias del Tata Viejo, está considerada como su obra cumbre, una serie de poemas musicalizados y llevados al disco en 1975 por Los Cantores de Quilla Huasi.

    Uno de sus hijos, que sólo tenía 9 años al morir Luna, habría sido el militante de las FAR Juan Pablo Maestre.

    Fallecimiento

    Falleció el 29 de julio de 1955 a los 49 años a causa de cáncer de laringe, que le había hecho prácticamente perder la voz. Al fallecer su cuerpo fue cubierto con su poncho y ubicado inicialmente en el panteón de SADAIC del cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires. En su entierro, el dúo Alfonso y Zabala tocaron una tonada. En 1956 se cumplió su deseo de ser enterrado al pie de un algarrobo en su pueblo, Huaco, donde se encuentra su tumba.

    Todos los 29 de julio, los estudiantes del pueblo realizan una guardia y los cantores llegan hasta el lugar para cantar y bailar al pie de su tumba.

    Filmografía

    Intérprete
    Sinfonía argentina (1942)

    Curiosidades

    El apellido "Dojorti", proviene de John Dougherty, un soldado irlandés reclutado forzosamente para integrar las tropas británicas que invadieron el Virreinato del Río de la Plata en la Primera Invasión Inglesa de 1806. Luego de vencido, fue enviado como prisioneros a San Juan con otros soldados invasores, hasta que se los autorizó a regresar a Gran Bretaña. John Dougherty rechazó la posibilidad debido a su condición de reclutado forzoso, y decidió radicarse en Tucumán. Su hijo, Eusebio Dojorti Cabot, se instaló en Huaco, dando origen a la familia en la que nació Buenaventura Luna.


    REMINISCENCIA

    Poema 

    Ni una borra de sol en la colina
    ni en la oscura laguna temblorosa,
    soñoliento el paisaje de neblina
    se ha dormido en la tarde silenciosa.

    Mientras miro la lluvia triste y fina,
    pienso en la varia, sabia y provechosa,
    lección aguda de la aguda espina
    y en la gloria suprema de la rosa.

    Ni una brizna en el aire, ni una brizna,
    tan solo la llovizna, la llovizna
    deja en el aire su llorosa huella.

    Mas yo veo pasar, absorto y mudo,
    el asno de Belén, el pacienzudo,
    con la Virgen y el Niño hacia la estrella.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    SIN LLANTO 

    Poema 

    No vuelvas a mirarle en los reflejo,
    del lago en soledad de tiempo lerdo.
    Ya no serás mejor que en mi recuerdo
    el más claro y más fiel de tus espejos.

    No te busques tampoco en los complejos
    de una rosa de abril. Vuelve en tu acuerdo
    y mira, a tu pesar, que no te pierdo
    y que te traigo en mí desde muy lejos.

    La historia de tu ser es una historia
    elemental de vagas alegrías.
    Y si has quedado presa en la memoria

    de aquel lejano, inolvidable día
    en que por mí tu vida quedó trunca,
    haz como yo por ti: no llores nunca.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    REGRESO 

    Poema 

    Un cansancio me asedia y un intenso
    deseo de vivir lejanamente.
    Ya estoy sobre el alcor: el campo extenso
    pleno de luz solar se abre a mi frente.

    A la prieta ciudad me torna un denso
    rumor de fragua en ignición creciente,
    pero me abruma compartir el tenso
    disputar implacable de la gente.

    Vuelvo a la suave vida del milagro
    árboles y aves, manantial y flores
    en la risueña placidez del agro.


    Me aguarda, trabajando a los fulgores
    sagrados de la lámpara del padre,
    ¡mujer inmensa. ..mi pequeña madre. ..! 

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    LA MONTAÑA

    Poema 

    Como una madre fuerte, la montaña
    audaz avanza los nevados pechos;
    y la inmensa ternura de su entraña
    desborda en riachos de fastuosos lechos.

    Da en gemir a los vientos una entraña,
    mineral sinfonía en los estrechos
    cauces sombríos que su llanto bañan
    y decoran, estoicos, los helechos.

    La montaña es de piedra, pero es hembra.
    Es hijo su1lo el presuroso río
    que tan sólo descansa allá en la siembra.

    Y así prolonga en los tranquilos agros
    -que se acrecen de vida en el estío-
    de Dios, del sol, del cielo sus milagros. 

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985



    EL SUEÑO DEL CHANGO POBRE

    (Motivo de Navidad) 

    Poema 

    El dulce labio materno
    susurra alguna oración
    y un triste llanto de invierno
    se ahoga en mi Corazón.
    Mecido por mis canciones
    mi chango pobre y querido
    aprisionando visiones
    se va quedando dormido.

    Ya vieneno la vaca gorda
    la abeja y el abejón
    ya le traen leche y miel
    para el lindo Niño Dios.

    Mi chango ha visto en los vagos
    mirajes de un sueño hermoso
    pasar a los Reyes Magos
    que lo llenaron de gozo
    y abrazando al caballito
    que anoche me le dejaron
    de nuevo al pobre changuito
    los sueños lo aprisionaron.



    AHÍ TE DEJO EL CORAZÓN

    Estilo: Bailecito

    De Zonda viniste vos
    como un milagro en flor,
    de Huachi vine yo, ay sí sí,
    a cobrar el amor que te di.

    Y si no te vuelvo a ver,
    como fue mi pretensión,
    ahí  te dejo, mujer, ay, sí, sí,
    sangrando el corazón, que te di.

    El corazón que te di
    en prenda de mi amor,
    sin pensar, ay de mí,
    que moriríal de dolor.
    (Aura)
    ... Ahí te dejo, mujer, ay,sí, sí,
    sangrando el corazón.

    (Recitado)
    Ponga otra vuelta, patrón,
    porque en su amor no hay firmeza:
    y me llora el corazón,
    y es muy honda mi tristeza...

    Seguda
    Te dejaré el corazón
    que tanto hiciste sufrir,
    Si ha muerto mi ilusión, ay, sí sí,
    ya no podré vivir, ay de mí.

    No digas que te olvidé
    y ya no te vuelvo a ver:
    el alma te entregué, ay de mí
    y en pago un padecer recibí.

    Sos tan arisca y tan
    matrera pal querer,
    que a mí me enterrarán
    pa´que acabe mi padecer.

    (Aura)
    ... Ahí te dejo, mujer, ay sí sí,
    sangrando el corazón.


    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    SENTENCIAS DEL TATA VIEJO

    Póngale el oído paisanos
    a lo que voy a decir
    porque les quiero advertir
    que del mundo en el concierto
    les conviene hacerse el muerto
    pa´ que los dejen vivir.

    Cuatro edades cumple el hombre,
    al cavo de haber vivido,
    la inocencia en que ha nacido
    poco después la esperanza
    la dicha que nunca alcanza
    y por último el olvido.

    Por ordenes del amor
    se achica siempre los ojos
    y hay mujer muerta de antojo
    que no dan con sentimiento
    buena chiva y perro hambriento
    dicen que si con los ojos.

    Las curanderas del pago
    conocen midiendo un hilo
    otros aprecian el trigo
    por el peso de sus granos
    yo digo que es mal cristiano
    quien siempre abusa de amigos.

    El dolor educa al hombre
    y es el que lo hace mas fuerte
    no te “quejis” de la suerte
    y andes llorando querellas
    que al fin y al cavo las huellas
    llevan todas a la muerte.

    La mulata hace lugar
    a su amor en la cocina
    mas cuando vuelve una china
    del honor por sus cabales
    “añudo” son los “cambiales”
    y los caldos de gallinas.

    Cantan poco y comen mucho
    gorrines, loros y tordos
    no le hagáis los oídos sordos
    al hambre de tu aparcero
    “comé” poco, al matadero
    llevan antes a los gordos. 

    El del chancho es mal ejemplo
    imitarlo no debes
    pa´ mi ver vive al revez
    por la malicia del hombre
    que lo engorde no te asombre
    pa` comérselo después.

    De noche en la pulpería
    pasan muchos divertidos
    pero sabe el buen marido
    que eso mata la alegría
    ave que canta de día
    busca temprano su nido.

    La amistad es como el vino
    mejor cuando mas añeja
    una conducta pareja
    hace a los buenos amigos
    y son mas dulce los higos
    de la higuera que es mas vieja.

    La fatiga y el cansancio
    del que cumplió su jornada
    dejando tierra labrada
    es lo mas feliz que existe
    y no hay cristiano mas triste
    que el “cansau” de no hacer nada.

    Una ciencia es el querer
    de muy matrera fortuna
    el que es fuerte quiere a una
    y a su gusto se acomodo
    el flojo las mira a todas
    y no es feliz con ninguna.

    No dejes de ir a la feria
    porque te asusta el gentío
    alza el agua de tu río
    aunque “alaraquen” los pavos
    donde pasan toros bravos
    queda un solo plumerío.

    Publicando sus proyectos
    todo tonto se babera
    con palabras se bolea
    y nunca llega su hora
    la gallina ponedora
    pone y después cacarea. 

    Esto que doy por consejo
    me lo digo muy seguido
    nunca te alejes del nido
    si “queris” vida dichosa
    el fin del muerto es la fosa
    y del ausente el olvido.

    El que es pobre en lo que caiga
    se tiene que “conchavar”
    si no “queris” trabajar
    no andes rogando que llueva
    ni le pidas botas nuevas
    al que te mande a bailar.

    No hay dicha que dure siempre
    ni mal que el tiempo no borre
    sépalo el hombre que corre
    por la vida como loco
    piedra a piedra y poco a poco
    se hace mas firme una torre.

    Muchas veces la pobreza
    reconcilia a las comadres
    y no hay nada que les cuadre
    mejor que verse en apuros
    pal´ “guen” hambre no hay pan duro
    ni hijo fiero pa´ la madre.

    A unos le “suebra” riqueza
    también a otros la impaciencia
    unos tienes la prudencia
    de advertir que de mil modos
    Dios ayuda mas que a todos
    al que hace las diligencias.

    Se precisa mil astucias
    para vivir entre la gente
    y no vasta ser prudente
    para terciar con buenos socios
    el mejor del los negocios
    siempre ha sido el ser decente.

    La vida se va a tirones
    como en el juego del pato
    no procedas de arrebato
    ni madrugues el tirón
    que ahí se encuentra el patón
    con la horma de su zapato.

    Bien puede que se arrepienta
    el que te haya hecho algún mal 
    pero tenelo a bozal
    y cabresto todo el año
    porque el burro que ha hecho daño
    vuelve otra vez al maizal.

    Hay sonsos muy presumidos
    De gallos y “dentradores”
    No te “apuris” en amores
    Cuando “adis” de forastero
    el chancho mas “pachorrero”
    da los jamones mejores.

    Al que suda lo critican
    Los ociosos en la plaza
    pero el músico de raza
    va derechito a su atril
    y no hay mejor albañil
    que el que hace su propia casa.

    No mezquines la guayaca
    Mas no peques de suntuoso
    No puede ser generoso
    El que en los gastos se pasa
    Los calditos de la casa
    Son siempre los mas sabrosos.

    Mas a donde peca el cobarde
    Puede triunfar el bizarro
    no “adis” culateando el carro
    ni al trabajo te retobes
    jamás cortarás adobes
    si no te ensucias con barro.

    La vida se va a tirones
    como en el juego del pato
    no procedas de arrebato
    ni madrugues el tirón
    que al fin se encuentra el patón
    con la horma de su zapato.

    Bien puede que se arrepienta
    el que te ha hecho algún mal
    pero tenelo a bozal
    y cabresto todo el año
    porque el burro que ha hecho daño
    vuelve otra vez al maizal.

    Hay sonsos muy presumidos
    de gallos y entradores
    no te “apuris” en amores
    cuando “adis” de forastero 
    que chancho mas “pachorrero”
    de los jamones mejores.

    Al que sudan lo critican
    los ociosos en la plaza
    pero el músico de raza
    va derechito a su atril
    y no hay mejor albañil
    que el que hace su propia casa.

    No te aproveches del chico
    ni “agarraís” parada al vuelo
    y se aflojan el anzuelo
    no exageres tus alardes
    porque es cosa de cobarde
    golpear al que está en el suelo.

    Cada paso que da el hombre
    le van creando deberes
    y a “sigún” mis pareceres
    si al hombre ducho y prolijo
    le da su mujer un hijo
    sabe mudar los placeres.

    No basta tener cabeza
    ni claro ingenio despierto
    y debes tener por cierto
    que al andar la procesión
    los puros de corazón
    dirigen siempre el concierto.

    Con la mujer salidora
    el mas toro se atraganta
    pero la madre que canta
    cociendo ropa pa` hijo
    es buena hembra y de fijo
    poco menos que una santa.

    Acostumbrate a seguir
    tus rumbos firmes y fijos
    los varones mas prolijos
    se glorian de respetar
    en la mujer al hogar
    y a la madre de sus hijos.

    Ni una se muestra insensible
    a los ajenos dolores
    ellas entienden de amores
    ellas saben del querer
    no hables mal de la mujer 
    que te ha entregado sus favores.

    Si “sabís” templar las cuerdas
    pa` ser cantor preparate
    y en el fandango acordate
    si hay por medio alguna enagua
    que unos calientan el agua
    y otros se toman el mate.

    No te “andís” haciendo el ancho
    no “tenís” cuero bendito
    ni se te haga que a tu grito
    te han de dar la partida
    acordate que en la vida
    no hay enemigo chiquito.

    Si alguien te lleva en la armada
    no lo “dejis” que desborde
    mas cuando un “curao” te aborde
    por las copas ya “doblao”
    tratalo como un “mamao”
    dejalo “pastiar” que engorde.

    Vivir a la par del tiempo
    es lo que hay que procurar
    no te “apuris” por llegar
    ni al tiempo le des ventaja
    vive la vida y trabaja
    la muerte está descansar.

    Al que en la cancha te pise
    la planta de la parada
    no se la “dis” por ganada
    y defendé tu derecho
    aprendí a nadar de pecho
    de frente a la correntada.

    El tonto que llega a rico
    reniega hasta del zapallo
    y en este punto no fallo
    por que a la antigua discurro
    mas vale un dichoso en burro
    que un infeliz a caballo.

    Aunque el cuero a de ser flaco
    pa´ sacar firme un “trensao”
    vive el hombre “destinao”
    a la suerte que soporta
    y el tiento siempre se corta
    de fijo en lo mas “delgao”. 

    Ande reculan los flojos
    un alma grande se afana
    ni te alargue la chingana
    ni el fracaso de acobarde
    la derrota de esta tarde
    es el triunfo de mañana.

    Nunca perece del todo
    un buen gaucho aunque “haiga” muerto
    pues ha de tener por cierto
    que su osamenta vencida
    vuelve otra vez a la vida
    hecha luz sobre el desierto.

    Si el amor te da cachorro
    te hace falta esta “albertencia”
    el niño trae en esencia
    la fuerza de andar caminos
    el rumbo de su destino
    depende se tu prudencia.

    Quien no quiere hacer las cosas
    argumenta que no entiende
    pero aquel que las “empriende”
    aunque yerre al comenzar
    al cabo viene a probar
    que echando a perder se “apriende”.

    Cantale a las cosas bellas
    que por algo sos cantor
    no le niegues al amor
    la tristeza de su acento
    no por crujir contra el viento
    mezquina el árbol su flor.

    La salud nace del alma
    y en estos credos me tapo
    la avaricia “ruempe” el saco
    quita el sueño la ambición
    y es mas lindo vivir flaco
    que morir de indigestión.

    Y “aguantame” estas verdades
    sin hinchar el costillar
    no te me vais a enojar
    mira que la cosa es clara
    cuando les lavan la cara
    los chicos saben llorar. 

    Al que se muere lo entierra
    dice un antiguo refrán
    es imprudente confiar
    en amor o amigo incierto
    conviene pasar por muerto
    pa´ saber quien va a llorar.

    Que cosa linda es el mundo
    que linda cosa el querer
    quien me pudiera volver
    aquella dicha perdida
    no hay nada mas bello en la vida
    que el mirar de una mujer.

    Si cantan de contrapunto
    nunca apuren la partida
    que es de gente bien nacida
    sofrenar lo arrebatos
    pa´ que vengan malos ratos
    “suebra” tiempo en esta vida.

    El vino es como un cordial
    que hay que tomar despacito
    apurando los traguitos
    toda la dicha se acaba
    porque allí le ve el cristiano
    solo el lado fiero a la taba.

    El que es hombre alegre es bueno
    y se debe divertir
    pero les debo “albertir”
    que no hay alegría cierta
    si en la vida no se acierta
    primero a saber sufrir.

    Mi ciencia es analfabeta
    ciencia criolla mal hablada
    mas sepan que fue “mamada”
    en las ubres de la vida
    por alma criolla curtida
    y al sufrimiento templada.

    Pa´ ganar sus vestiduras
    los honrados siempre sudan
    ropas ajenas no escudan
    el que es ladrón vive triste
    y al que de ajeno se viste
    casi siempre lo desnudan.

    Todo anda “contrapesao” 
    de este mundo en la balanza
    al pobre nunca le alcanza
    pa´ contentar el hocico
    mas “cuasi” todos los ricos
    son enfermos de la panza.

    A fuerza de rodar tierra
    y de andar constantemente
    se me ha hechos tan patente
    lo que te voy a decir
    no hay cosa como el sufrir
    pa´ que se ría la gente.

    Sigue al ocio el desaliento
    un malestar la tristeza
    el que es haragán empieza
    por nublarse en su desidia
    con la sombras de la envidia
    que es la “pior” de las malezas.

    Recen la apuesta del pudiente
    “demasiao” caritativo
    no le aceptes sin motivo
    “chauchalo” ni “desponso”
    que adentro del cara el sonso
    siempre se “escuende” algún vivo.

    Aunque otros gocen contando
    de sus caudales las uvas
    jamás de avaro presumas
    ser avaro no es de criollo
    y es triste no comer pollo
    por no botar ni las plumas.

    Sin amores toda vida
    de pico se queda trunca
    y aunque te nieguen las uvas
    consolate sobre el pucho
    es más lindo querer mucho
    que no haber querido nunca.

    Y auque a veces son forzosos
    los trances mas “afligentes”
    siempre muestran los valientes
    al mal tiempo muy buena cara
    con pan duro y agua clara
    son dichosos los decentes.

    Los que no trabajan nunca
    por diversas causas gimen 
    los trabajos nos redimen
    de nuestros bajos anhelos
    del ocio nacen los celos
    el odio el robo y el crimen.

    Ricos y pobres andando
    “pal´ mesmo lao´” caminamos
    y “al ñudo” nos afanamos
    por rangos tan “pelegrinos”
    pues se juntan los caminos
    en la noche hacia ande vamos.

    En las canchas de la vida
    se corren muchos “chimicos”
    y se ha visto entre milicos
    de diversa graduación
    que los guapos nunca son
    soberbios con los mas chicos.

    El abusarse del débil
    nunca es prueba de valor
    la medida del rigor
    con que al flojo lo tratamos
    es la misma en que aflojamos
    ante una “juerza” mayor.

    Mula de orejas blanditas
    es seguidora y “leguera”
    y sin verlo en la cuadrera
    el gaucho no se equivoca
    flete “educau” en la boca
    es flete de ir “pan´de” quiera.

    Si te gusta ver el circo
    fijate en las payasadas
    las mas fuertes carcajadas
    siempre las suele arrancar
    aquel que debe aguantar
    los golpes y bofetadas.

    Quien no sabe hallar el agua
    que no se meta a tropero
    en el campo es lo primero
    que se debe averiguar
    el agua suele sobrar
    en los dominios del tero.

    Con calma “echate” a rodar
    por los caminos del mundo
    y con andar errabundo 
    andá entrando en “concencia”
    que la mayor de las “cencias”
    es un silencio profundo.

    Ya se me acaba el tabaco
    y aquí me despido yo
    si en tantos dichos hallas vos
    errores tené presente
    que quiero doblar mi frente
    como cristiano ante Dios.

    “Ancí” vivió el tata viejo
    la bondad era su “cencia”
    siempre limpia la “concencia”
    siempre alegre el sentimiento
    transformando el sufrimiento
    en la flor de una sentencia. 





    ALGARROBO

    Estilo: Canción

    Una luz de esperanza
    y una sombra de pena
    soy un árbol que alcanza
    verdor en la arena.

    Soy un árbol, sin riego
    solo y lejos del agro;
    soy la fe, soy el ruego
    y también el milagro.

    Por fuera soy leña muerta,
     muerta del tiempo al rigor,
     mas guardo adentro escondida
    la savia que se hace vida
    con el pájaro y la flor.

    Yo soy luz de fogones
    en la noche perdida
    mientras se oyen canciones
    de ausencia  y olvidos.

    Soy la cruz que más quiere,
    ya llegado a destino,
    el arriero que muere
    tras cansancio y camino.

    Por fuera soy leña muerta...

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    ALLA EN LA SIERRA

    Estilo: Zamba

    Cuando por ahí me fui
    las cabras a pastorear
    al aire de las abras
    tu nombre bueno le oí rezar.

    Y me dio por volver
    mi caballo a reventar
    celoso de aquel aire,
    que tu recuerdo rozó al pasar.

    Te hallé en la soledad
    más linda al trabajar
    cosiendo los trapitos
    para la guagua
    que me has de dar.

     Si a1 aire yo perdí
    cuando jui mozo y cantor
    al aire de mi tierra
    allá en la sierra me dio tu amor. .

    Me dio con tu querer,
    la juerza pa' trabajar,
    y este coraje de hombre
    que con tu nombre aprendió a rezar.

    Te miro junto a mí
    más linda al guachipiar
    los trapo del guagüita
    que Dios, es güeno y nos quiso dar.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985



    ALLÁ LEJOS

    Estilo: Canción

    Vallecito solar
    de mis primeros amores,
    si ya no tengo tus flores.
    ni no me consuela llorar
    si ya no puedo cantar
    de noche al pie de tu reja
    aquella canción tan vieja
    que es tan dulce recordar,
    mi vallecito solar.

    Yo quisiera volver
    a ver tu viejo molino
    mientras rueda mortecino
    el sol al atardecer;
    por tus caminos correr
    detrás de aquella chiquilla
    o tirado en la gramilla
    soñar con algún querer,
     yo me quisiera volver.

     (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985



    AQUÍ CERCA DE SANTA FE

    Estilo: Gato

    Salga pato o gallareta,
    este gato bailaré,
    aunque raje la chancleta...
    Soy criollo de Santa Fe!

    Si usted niña, me acompaña,
    en su pago le diré
    cómo saben darse maña
    pa'l amor en SalIta Fe.

    Una santafecinita
    que me tiene al trasperder,
    es graciosa, donosita
    y gauchita en el querer.

    A bailarla no me avengo,
    mocita, dispense usted:
    quiero a la criolla que tengo
    aquí cerca en Santa Fe.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985



    ARRIERO

    Estilo: Canción

    No tenís rancho en las pampas. ..,
    no tenís quincha en los cerros. ..,
    siempre en la güellas acampas,
    sólo te siguen tus perros...

    Todo tu hogar, un fogón,,
    que armás al parar rodeo. ..
    y siempre tras del arreo
    vas silbando una canción.

    Arriero que vas tropiando,
     al cencerro del dolor. ..
    Arriero que vas cantando. ..,
    cantando penas de amor.. .

    Silbando tu afán legüero,
    cantando tu triste suerte. ..,
    nunca sabrás, pobre arriero,
    que orillando el ventisquero,
    vos vas  derecho a la muerte! ...

    Arrierito ...arrierito vagabundo ...
     En todos lauh, forastero. ..
    sin saber ande anidar :. .

    Cuando una cruz en el cerro,
    diga que ya sos finau ...,
    serás llorau por tu perro. ..,
    más no por hembra llorau! ...

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    ASÍ SE HA DE ANDAR

    Estilo: Zamba

    Alguien la vió venir
    nadie la vió llorar
    Yo me llevé las penas
    buscando olvido,
    y así he de andar...

    Alma que ansió vivir,
    vive para soñar.
    Años que van doliendo,
    me voy muriendo sin olvidar.

    Por tu querer, corazón,
    así he de andar. ..
    El sol de tu recuerdo,
    cuando al fin muera,
    me ha de alumbrar.

    Se iba poniendo el sol
    cuando me despedí
    yo me envolví en el poncho
    de aquellas sombras
    y no volví.

    No me verán morir
    ojos de negra luz.
    Ojos que me engañaron,
    que nunca lloren
    ante mi cruz.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    CANTARES DEL VILLICÚM

    Estilo: Zamba

    Cuando se van los soles
    tras las montañas de Villicum,
    se oyen alegres cuecas .
    y chacareras pal´lau de Ullum.

    Son antiguos cantares
    de aquella tierra de promisión,
    que se oyen en los ranchos
    o campo ajuera, junto al fogón.

    (Estribillo)
    Tonadita y condición,
    refalosa y pericón,
    lloran las parras
    y en las guitarras
    sus glorias cantó la tradición.

    Si yo volver pudiera
    pa' mis montañas del Villicum,
    levantarla un ráncho
    pa' la chinita mejor de Ullum.

    Y al descender la luna
    pal viejo valle de Huaziul,
    le cantaría zambas
    bajo la gloria del cielo azul.

    Tonadita y condición,
    refalosa y pericón,
    lloran las parras
    y en las guitarras
    sus glorias canta la tradición.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985



    CANTO AL OMBÚ

    Estilo: Zamba


    (Recitado)


    tirada al toldo ranquel
    mi zamba es del tiempo aquel
    en que era mía mi tierra.
    Anduvo moviendo guerra,
    es gaucha como el ñandú
    y tiene hasta el caracú
    recia fibra nacional..
    Mi zamba es del pajonal
    y va a cantarle al ombú.

    Perdido en las lejanías
    mangrullo gaucho de tierra y cruz,
    solito en las pampas mías
    se alzará siempre el ombú.

    Tristeza que andando llega
    con los azules de la oración
    el alma de Santos Vega
    flotando en la tradición.

    El ombú de los llaneros
    reparito de algún fogón
    cantor de roncos pamperos
    baluarte frente al malón.

    A tu sombra se adoraron
    dos almas criollas, la misma unción
    y en tu corteza grabaron
    dos letras y un corazón.

    Recuerdo que así te nombra
    con un golpe que ya pasó
    Güiraldes, Segundo Sombra
    y el ademán de un adiós.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    CANTO AL VIENTO

    Estilo: Canción

    Que naides sepa mi pena
    que naides me oiga un lamento...
    mi vida es como la arena
    con la arena juega e1 viento.

    Por el cerro voy solito
    pa' Chucuma
    vos ves qué cansadito,
    blanca luna.

    Nieves blancas de mi sierra
    luna fría
    qué larga se hace en la tierra ,
    mi agonía.

    Triste quena la del viento
    va el lamento por la arena
    “Porque a verla nunca volveré....”

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    EL ANDARIEGO

    Estilo: Gato

    Andariego a mí me llaman
    las mocitas del lugar

    Péro yo no las convido
    pa'que salgan a pasear...

    Porque hay una que me quiere,
    y sin darlo a conocer

    Es morenita y se muere
    cuando no la voy a ver. ..

    (Recitado)
    Cuando salgo pa'los rancho
    los domingos a pasear.

    Como le gusta a mi zaino,
    morena, caracolear...

    Es al ñudo que me escuenda
    sus ternuras la mujer...

    A toditas las conozco
    cuando empiezan a querer.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985




    EN LA QUEBRADA

    Estilo: Zamba

    En la Quebrada de Chañar,
    donde tiene su nido el zorzal
    un ranchito quiero quinchar,
    junto al alegre manantial.

    Junto al río murmurador,
    suaves albas de suave arrebol
    un ranchito para el amor,
    frente al valle que baña el sol.

    Quiero volver, mujer
    a gozar la caricia solar
    de tus amores buenos
    en la Quebrada del Chañar.

    Si ya no pudiera volver
    a calmar en tus labios mi sed,
    nunca dudes, dulce mujer,
    que de pena me moriré.

    En la ausencia y en el dolor,
    y si mi alma no sabe llorar
    en los vientos, irá mi amor,
    la tristeza de mi cantar.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985



    ESTAMPA PROVINCIANA

    Estilo: Vals

    Miró la faz nevada, del paisaje
    se aprieta contra mí, mi corazón;
    tal vez quiero emprender un largo viaje,
    y entonara su recuerdo una canción.

    Me abrumo al contemplar aquella esquina,
    la plaza y el reloj del campanario,
    porque no vi volver su luz divina
    con su libro de misa y el rosario.

    No querer ni sentir,
    el amor de ninguna mujer.
    No gemir ni sufrir,
    ser un ave que canta, y partir,
    no quedar en amor
    prisionero de un viejo dolor;
    no llorar y pasar,
    ser abeja que liba la flor.

    Miro pasar el tiempo, el tiempo lerdo,
    se aprieta contra mí  mi corazón,
    y me hiere la luz de su, recuerdo
    en la sombra monacal de la oración.

    Me duelen ya los años y aquel tierno
    recuerdo de su amor y su rosario
    mientras las blancas nieves de otro invierno
    van cubriendo el reloj y el campanario.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985  




    FOGÓN

    Estilo: Milonga

    La tarde se va cansando
    oro y nieve en arrebol
    y en agonía de sol
    el cerro se está quemando
    llega la noche apurando
    con llovizna y ventarr6n
    y en tupida cerrazón
    de negro campo desierto
    como vela de algún muerto
    sangra la luz de un fog6n.

    Muerta una estrella perdida
    vago y fugaz resplandor
    como a veces el amor
    en los hombres y en la vida
    entonces de la dormida
    guitarra del payador,
    surge una copla que es flor
    de escondido sentimiento
    aprendida con los vientos
    de la ausencia del dolor.

    Arriero soy y cantando
    no alcanzaba a comprender
    que mi copla al' florecer
    es vida que voy quemando
    destino de andar rodando
    contra lluvia y ventarrón
    la llama de mi fogón
    que la sombra aprieta tanto
    es heroica como el canto
    que nace en mi corazón.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985



    LA CANCIÓN DE LAS ALGARROBERAS

    Estilo: (Canción Huarpe)

    En la alta noche, cuajada de estrellas,
    al amparo de los viejos algarrobos,
    arde la farra porque cantan ellas,
    de sus amores en sus arrobos.

    Cantares huarpes, pasión oscura,
    dulces cantares, largos lamentos...
    Ayes sufrientes de esa amargura
    que hacia los cerros alzan los vientos.

    "La noche que no me quieras,
    sí,ay...,sí,ay...,
    hi' di'hácer en las torteras
    tu figura de patay ...
    Dicen que es farra,
     yo nu'hi sabiu...
    Vamoh bailando,
    ya que hi veniu ...
     Ay, mi negra,
    donde estará!....”

    Algarroberas, siga la farra .,.
    al ritmo indio de los tontones;
    y llore el arpa y la guitarra,
    la queja antigua de sus canciones.

    Huaqueñas mías, qué más harían
    en la alta noche, lejos del mundo
    Si no bailaran, olvidarían
    su ritmo huarpe, triste y profundo...

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985  



    NO VOLVERÉ

    Estilo: Tonada

    Como el manantial que llora, sí, ay...
    al pie de la peña,
    yo  vengo, ingrata, a tu quincha, sí, ay...
    a llorar mis males.

    Pero más triste es mi suerte
    que la del manantial que llora, sí, ay
    al pie de la peña.

    Tan dura sos,
    me voy, adiós. ..

    Mañana cuando te falte, sí, ay...
    un cariño fiel,
    has de llorar sin consuelo, sí, ay
    por ingrata y cruel.

    Y aunque me quieras entonces,
    en vano vas a llorar, sí, ay...
    como yo lloraré.
    Me voy, adiós,
    no volveré.

    (*) Fuente: BUENAVENTURA LUNA SU VIDA Y SU CANTO
    de Hebe de Gargiulo,Elsa de Yanzi y Alda de Vera,
    Imprenta del Senado de la Nación, Bs.As. 1985



    YO SOY EL MAS FIEL

     Estilo: Zamba


    Duelen en mí canción,
    los amores que te dí
    yo tuve un corazón
    por tu culpa lo perdí.

    Y el rancho que quinché
    junto al hurundel en flor
    también lo abandoné
    por rastriarte en el dolor.

    Frío de San Bernardo
    salteña cruel
    alma de nieve y nardo
    yo soy más fiel.

    Pienso junto al fogón
    que si te vuelvo a encontrar
    tuviera el corazón
    te sabría perdonar.

    Y así solito voy
    viejo ya de andar y andar
    penas que yo le doy
    sabe el viento otro cantar.  





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  • 10/18/16--15:22: MOHAMMAD NURUL HUDA [19.317]

  • Mohammad Nurul Huda

    Mohammad Nurul Huda (Nacido el 30 de septiembre de 1949) es un poeta y novelista bengalí. Bangladesh. Ha escrito más de cincuenta libros de poesía.  Fue galardonado con el Ekushey Padak en 2015. 

    Huda nació de padres Mohammad Sekander y Anjuman Ara Begum en Poak Khali del Bazar de Cox distrito, Bangladesh, el 30 de septiembre de 1949. Después de la secundaria, estudió Inglés Literatura en la Universidad de Dacca y obtuvo su licenciatura con honores en 1970 y MA en 1972. participó en cursos de formación en el Centro Oeste del este , Hawaii. Después de graduarse, enseñó Inglés en colegios durante unos cinco años y luego en la Universidad de Dhaka por un breve período. Su carrera literaria comenzó temprano y surgió en la década de 1960 como un poeta moderno.

    Premios 

    Ekushey Padak Award (2015) 
    Bangla Academy Literary Award  (1988)
    Poet of International Merit (ISP, 1995)
    Poet of the Year nominated (ISP, Maryland, US, 1995)
    President's Honor from Turkey (1996)
    Mahadiganta Poetry Award (Calcutta), 2007
    Jessore Sahitya Parishad Award (1983)
    Abul Hasan Poetry Prize (1983)
    Alaol Award  (1985)
    Awami Shilpa Sangbardhana (1987)
    Cox's Bazar Medal (1989)

    Poesía 

    Ha publicado tantos como cincuenta libros de poesía en su haber hasta febrero de 2007 como se indica a continuación:

    Somudropath Shonite (1972)
    Amar Soshotro Shobdobahini (1975)
    Shobhajatra Dravidar Proti (1975)
    Ognimoyee Él Mrinmoyee (1980)
    Amra Tamate Jati (1981)
    Shukla Shakuntala (1983)
    Jesús Mujib (1984)
    Nirbachito Kobita (1985) selecciona poemas en bengalí
    Honolulu O Onyananyo Kabita (1987)
    Kusumer Phona (1988)
    Baro Bochorer Golpo (1988)
    Ek Jonome Lokkho Jonmo (1988)
    Galiber Kache Khomaparthonapurbok (1989)
    Ami Jodi Jolodas Tumi Jolodashi (1990)
    Priyankar Jonyo Pongtimala (1992)
    Jatisottar Kobita (1992) poemas sobre la nacionalidad
    Yunus Emrer Kobita (1992) traducciones
    Orokkhito Somoy (1993)
    Telapoka (1993) rimas
    Bhindeshi Premer Kobita (1993) traducciones
    Bhalobasar Bukpokete (1994)
    Digonter Khosa Bhenge (1994)
    Premer Kobita (1994) poemas de amor
    Las nubes lesbianas y otros poemas (1994)
    Bangla Academia Choraye Bornomala (1994) rima,
    Priyo Pangtimala (1995),
    Amar Kopaleo Somoyer Bhaiphonta (1995),
    Mouladhunik (1995),
    Mujibbari (1996),
    Amar Churanta Shobdo Bhalobasa (1998),
    Dekha agujero Eka Hoye Jai (1998),
    Sicorax (1999),
    Adishto Hoyechhi Ami Dirgho Jagorone (1999),
    Smiritiputra (1999),
    Hazar Kobita (2000) Mil poemas recogidos,
    Kabyo Somogra (2001) Poemas,
    Darianogor Kabyo (2001),
    Swadhinatar Chora (2001) rima,
    Pakhir Chora (2001) rima,
    Satbhai Chompa (2001) rima,
    Rajar Poshak (2001) rima,
    Chander Buro chander Buri (2001) rima,
    Byangkumar (2001), rimas
    Selected Poems (2003),
    Padmaparer Dheusoar (2004),
    Sursomudro (2005),
    Punyobangla (2005),
    Quorankabyo (2005) (Traducción de Ampara en verso),
    Somoi Maranor Golpo (2006),
    Ami Ekti Khas Prajapatra Chai (2007).


    Es difícil resumir las actividades creativas de Mohammad Nurul Huda. La amplitud de sus intereses y ejecutorias puede constatarse en sus más de cien libros. De ellas emerge en sus facetas de traductor, crítico, editor, maestro y periodista. Su vocación primordial, empero, ha sido siempre la poesía. Así lo atestiguan cincuenta poemarios, junto con los más importantes premios literarios de Bangladesh.

    En los trabajos de Huda se perciben variedad de preocupaciones. De entre ellas, la exploración de la historia de su país y de su idioma posee esencial importancia. Su exploración de los temas caros a los precursores de la poesía bengalí – Tagore, Nazrul, Jibanananda – es, a la vez, iluminadora y contrastante. El que Huda haya laborado como crítico y editor respecto a ellos y a otros muchos poetas se percibe en las resonancias que el lector informado halla en su poética.

    Son, sin embargo, los poemas de profunda raigambre personal aquellos que lo distinguen completamente de sus contemporáneos. En esos versos se combinan las experiencias del poeta con aquellas milenarias de la región, plenas de mitos, leyendas y memorias. El resultado es una meditación que, aun llevando una impronta individual, está marcado por lo universal.

    De la mano de la traductora María Barrera nos adentramos en la poesía de Bangladesh. Ella nos presenta una breve nota sobre tres de los más representativos autores de aquel país

    http://circulodepoesia.com/2016/10/poetas-de-bangladesh/


    Escribiendo una línea

    Quiero escribir una línea
    En el mar o en la orilla
    Dónde tú existas
    A excepción de todo.



    La verdad sobre una mujer fértil

    Aférrate al cuerpo descompuesto
    De tu marido, en tus brazos, oh Sati!
    Envuélvelo con cuidado en el paño que vistes,
    Y cuando su forma se desvanezca, búscalo en la ausencia de toda forma,
    Dibuja su perfil intacto como una pintora experta.

    El conflicto es la verdad esencial, y más que él es la luz
    Y la forma material dibujada con sus líneas abstractas;
    Al final del día se quemará en la pira funérea
    Y el incienso será encendido en los hogares:
    El hijo y la hija de la tierra crean los ornamentos de la vida.

    La verdad de tus sueños también se halla en las sombras y en las ilusiones,
    Con tus manos humanas habrás de elevar una morada;
    Tendrás muchas cosas que ganar, nada que perder,
    Rebrotes de arroz hervido se requieren,
    Es tu parte del pacto.  

    Sol y lluvia sostienen la fertilidad continua,
    Una mujer fértil es verdadera, la sequía es apenas efímera.



    El cuerpo quiere alimento

    Has llevado todos sus huesos en la canoa,
    Los restos mortales de tu marido.

    No pueden dejarse expuestos sin cuidado,
    Cubiertos de tela han de permanecer
    En el núcleo mismo del corazón.

    El cuerpo que quiere alimento, es en sí mismo alimento para otros
    Seres etéreos buscando eternamente formas de vida.

    El alma que es mezclada con los cinco elementos de acuerdo a la ley divina
    Ese cuerpo toma un vuelo dichoso en el firmamento del amor.

    Estás segura que tu marido no está muerto,
    Morir por una mordedura de serpiente, qué conjetura convincente.

    Por ello has prometido restaurar su imperceptible respiración.
    ¿Quién puede destruir la ideal vida conyugal de Sati?

    Dejen que los dioses y las diosas convivan felices en el cielo
    La tierra sostiene a los retoños del hombre y de la mujer.

    Tú eres la hija de la tierra fértil,
    Por tu intermedio las semillas crecen y continúan,
    Mientras tu esposo sea tu amante compañero,
    Nada es el cielo ante tu suave lecho.



    Whitepaper on Bachelorhood 


    Flora,
    how long have you been anxiously waiting
    in Time's gay courtyard?
    Look at this tree in the dusky gloom,
    at the lovely art-work on its clustering leaves.
    It is but an ancient image of our earth
    at whose feet I sit.
    I sit here, Flora, 
    an undefiled hermit
    at the top of a towering hill.
    Down below stretch dense forests
    full of pines, orange groves and apricot trees.
    Alongside, Life's twin lakes flow,
    deep and mysterious.
    Like a hunter's arrow
    these scenes fly before my eyes
    while sorely wounded I sit here
    a bleeding sinner.
    Flora, 
    you have blossomed in the blue night
    of happy times,
    you whisper into the ears of the wind.
    Or, are you writing in perfumed green ink
    the silent history of some other maiden?
    I do not understand what you say,
    as if I were stupid.
    I do not hear what you utter,
    as if were deaf.
    I do not see anything of your history,
    as if I were blind.
    Flora,
    I am blind, deaf and stupid,
    a sleepless sinner of the earth
    with no interest in history
    or geography.
    With steady eyes
    I keep staring at the virgin land,
    the whitepaper of my bachelorhood
    lies open,
    a divine pen attached to my body.
    Flora,
    I do not write a word.
    I only get drenched
    in nature's blue deluge.



    Heads 

    Everywhere you see heads :
    dark heads, golden heads, heads with
    luxuriant hair.
    You see only heads,
    progenitors of scenes,
    material world,
    world of ideas.
    On the top you see hair or grass or a roof of leaves;
    inside you find brain as you find fire or watery expanse
    in the womb of the earth.
    Heads of various kinds;
    round heads, square heads,
    all with steadfast goals.
    In the field they remain steady,
    they grow restless when they march in processions.
    Classic heads move on river banks,
    on wide green fields,
    on the hot sands of the Sahara,
    or in Greece or lthaca or the equatorial zone.
    In the sun the helmets glitter.
    This ancient earth,
    the favoured child of the universe,
    turns on its axis in history or geography.
    And these heads turn on two feet,
    nude all over.
    They run from one sunny spot to another,
    seek a cool shaded path in the dark.
    Disappointed, the entire scene throbs
    as they loudly shout.
    In the forest the lions roar
    while in the universe of the housewives
    roar the carriers of sun-scathed heads.


    Fertility 

    The beach gets warm
    even under the cool sun.
    At this hour
    in the inner chambers of the blue sea
    there goes on exotic cooking
    while cranes fly over the waves
    fluttering their huge wings.
    They raise a symphony in the wind
    and strike a chord
    in dreamy purple hearts.
    Over the blue flames of the sea
    that looks like a giant stove
    a golden sunny egg slowly gets fried.
    In taste and smell intertwined,
    merged into one inseparable body,
    without any coitus
    or any visible proof,
    the oysters grow alive and pregnant.







    .

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  • 10/18/16--23:31: ARNAUD TALHOUARN [19.318]

  • Arnaud Talhouarn

    Arnaud Talhouarn. Francia.  Poeta, escritor y profesor.
    Ha publicado poemas, noticias, historias de viajes y críticos literarios en numerosas revistas y en varios blogs. Algunos de sus poemas fueron traducidos al Inglés. También escribió el prefacio a la colección de poemas "La obra de arte en el templo" William Decourt, publicado por la Coudrier. Su correo electrónico: talhouarn@gmail.com. 

    « L'Atelier du Roman » (revue des éditions Flammarion) n°60 et n°63 ;
    « Pyro » n°20 ;
    « Le Capital des Mots » en date de janvier 2012 ;
    « Dissonances » n°22, mai 2012 ;
    « La Passe » n°16, fin 2012 ;
    « A la dérive » n°4, à paraître fin 2012 ;
    « Revue Alsacienne de Littérature » n°105 et n°107 ;
    « Le Pont » (revue franco-iranienne) n°7 et n°8 ;
    « Traction Brabant » n°44 .



    Poema que sufre de caries

    Una voz dijo, "usted, ser como tú,
    Siempre. "

    "Tú eres como este, por lo que se acercan así. Eres como este,
    pero entonces el enfoque de este tipo, ven, ven
    para nosotros, de pie
    ante nuestros ojos. "

    En
    oscuridad hecho lagunas e intersticios, sin embargo,
    existir. 

    "Sus preguntas, se ve, son tan vacío
    no puede venir de la persona, son fijados por
    persona. "

    El ser la noche que viene a nosotros, no se acercan a esa manera, ni a la inversa,
    cuyo corazón no es ni devota ni indiferente,
    o lleno de ira, ni pura ni habitada o vacío: el
    noche, excavado por la mandíbula seco de nuestra invocación.


    Comprenderlo

    Situación actual
    Loving sería, ya sabes, el corte del alma, una enorme
    prueba (I
    no estamos hablando de cuestiones técnicas, pero sobre todo el corazón tiene su parte en el enorme fracaso que es, desde este punto de la existencia.
    Enorme ciertamente hinchado a la manera de una gangrena del miembro que veo, al final, que tiene las dimensiones de toda el alma:
    negro, supuración)
    cuya dificultad y complejidad exceden mis fuerzas.

    Yo una vez me attelais pacientemente.
    Cada día que nació con una mujer cuya amniótico del saco está a punto de morir, una pesada carga de expectativas para las horas, inevitablemente, vamos.
    Nada vino a mi encuentro; o sabía a encontrar cualquier cosa: elegir entre una u otra de estas interpretaciones, lo importante hoy ?

    Da la vuelta a continuación, a la nada.

    O, más bien, se vuelven a la parte interior de ustedes, los campos obstinadamente espalda de escombros modesta (ah, la cuestión de la buena gésir: eso también, no está bien regulada ahora !) fragmentos de un discurso reducidos al estado de los bordes afilados.



    Ballade retorno Infeliz

    Los niños recorren en un lado: escombros, fragmentos y ruinas, así que eso es bueno.
    Gira en el eje de su plato, los niños inteligentes en el otro lado y luego se ajusta para que su monóculo: paisaje desolado, la extensión de la arena del desierto que nunca se apagará similar, por lo que es realmente maldita sea, todo eso. Esmuy satisfactorio.

    No obstante
    la única elevar su cráneo por encima de la extinción sombrío de estos campos es suficiente para interrumpir la perfección de ese
    extinción lúgubre.

    Rumor importe de la misma, sonido apagado, implacable y, a pesar de todo,
    Todavía cantado.
    Hacer volver: si, de hecho, es una maldición.

    Worldwide
    Cuestión de ayer, y también antes de ayer, en las paredes de dicho étroitissime celular: ¿Desde cuándo existen?
    La memoria de los constructores se pierde. "Ni el frontal ni el correo o por debajo o más allá o fuera o dentro de"ânonnent aflojó sus bocas.
    El hombre que está luchando, arrastrándose de un lado y del otro, siempre con un ansioso y anhelo, golpeando e hiriendo a sí mismos a cambio de nada,
    que soy yo.



    Perplejo, no formulado.

    Exhausto más se inspiran en la paciencia o la inteligencia, un día (que días) voy a dejar la roca moler los huesos. Día análogo al bautismo un barco frágil, arrullado por el suave murmullo, la revelación ineptos del origen ausente: "Las paredes, las manos que los construyeron, pertenecen a nadie: Existente sin origen ni necesidad.
    La oscuridad que llena el interior, es la sustancia o el vehículo de cualquier dios."

    En esta victoria inocua día antes de hablar,
    tosió una o incluso dos, preparando el camino se oye la vibración de una voz finalmente despejado.


    Poème souffrant de délabrement

    Une voix dit : « toi, sois comme toi,
    toujours. »

    « Tu es comme ceci, approche donc comme ceci. Tu es comme cela,
    mais approche donc comme cela, viens, viens
    vers nous, tiens-toi
    sous nos yeux. »

    Dans une
    obscurité faite de lacunes et d'interstices, pourtant il
    existait. 

    « Tes questions, vois-tu, sont tellement vides qu'elles
    ne peuvent provenir de personne, ne sont posées par
    personne. »

    La nuit où l'être qui vient vers nous, n'approche ni par ce chemin, ni par cet autre chemin,
    dont le cœur n'est ni fervent, ni indifférent,
    ni plein de colère, ni pur, ni habité, ni vide : la
    nuit, creusée par la mâchoire sèche de notre invocation.

    Empoigne-la.


    Etat des lieux

    Aimer serait, comment dire, le tribunal de l'âme, immense
    épreuve (je
    ne parle pas de questions techniques, mais le cœur avant tout a sa part dans l'énorme échec que constitue, sous cet aspect, l'existence.
    Enorme, certes, boursouflé à la manière d'un membre atteint de gangrène et dont je constate, à la fin, qu'il a les dimensions de l'âme entière :
    noire, suintante)
    dont la difficulté et la complexité excèdent mes forces.

    Naguère je m'y attelais avec patience.
    Chaque jour naissait avec, telle une femme dont la poche des eaux est près de crever, une lourde charge d'espérances pour les heures qui, immanquablement, viendraient.
    Rien ne venait à ma rencontre ; ou bien je ne savais aller à la rencontre de rien : choisir entre l'une ou l'autre de ces interprétations, quelle importance aujourd'hui ?

    Tourne-toi donc vers rien.

    Ou bien, plutôt, tourne-toi vers ce qui, à l'intérieur de toi, s'obstine à remonter des champs de modestes décombres (ah, la question du bien gésir : celle-là aussi, est-elle pas maintenant bien réglée !) fragments d'un discours réduit à l'état de tranchantes arêtes.


    Ballade du retour malheureux

    Badine tournée d'un côté : débris, fragments et ruines, donc c'est bien.
    Pivote sur l'axe de ton assiette, badine calée de l'autre côté, et puis ajuste donc ton monocle : paysage désolé, étendue de sable analogue à un inextinguible désert, et donc morbleu c'est bien vraiment, tout ça. C'est extrêmement satisfaisant.

    Cependant
    la seule surrection de ton crâne au-dessus de ces champs de morne extinction, suffit à interrompre la perfection de ladite
    morne extinction.

    Rumeur montant, de tout cela, rumeur sourde, incessante et, malgré tout,
    encore scandée.
    Faisant retour : oui, en effet c'est une malédiction.



    Dans le monde

    Question d'hier, et aussi d'avant-hier, concernant les parois de ladite étroitissime cellule : depuis quand existent-elles ?
    La mémoire des constructeurs en est perdue. « Ni de l'avant ni de l'après, ni de l'en deçà ni de l'au-delà, ni du dehors ni du dedans » ânonnent leurs bouches déchaussées.
    L'homme qui se débat, rampant d'un côté et d'autre, pourvu d'un désir inquiet et ardent, se heurtant et se blessant pour rien,
    c'est moi.

    Perplexe, informulé.

    Fourbus davantage qu'inspirés par la patience ni l'intelligence, un jour (ce jour-là) j'arrêterai de moudre au roc mes os. Jour analogue au baptême d'un frêle esquif, bercé par la doucement clapotante, inepte révélation de l'absente origine : « Les parois, les mains qui les édifièrent, n'appartiennent à personne: existantes, sans origine non plus que nécessité.
    L'obscurité qui emplit l'intérieur, n'est la substance ni le véhicule d'aucun dieu. »

    En ce jour d'anodine victoire, avant de parler,
    toussote une fois ou même deux, te préparant de la sorte à entendre la vibration d'une voix enfin éclaircie.


    Poèmes de Raison 1

    Des passagères nous accompagnent maintenant, des passagères en lesquelles nous reconnaissons les compagnes de nos vieux vices et donc nulle
    surprise et donc nulle
    perplexité car nous sommes maintenant accoutumés à leurs chants.
    « Pourquoi, pourquoi ? » questionnent-elles tandis que les murmures du flot qui nous entraîne, tournant sur leur axe à la manière de souvenirs,
    annoncent la défaite.
    « Etrange, étrange. » psalmodient-elles tandis que nous limons nos ongles dont la poussière de corne tombe dans le flot roulant, d'où monte vers nous
    tant de fraîcheur, oui tant de fraîcheur, songeons-nous.

    Souviens-toi des heures. Vainement dépensées.
    Les heures dont les chiffres étaient gravés dans notre cœur avant même que nous disparaissions en elles, dans leur coriace
    inanité.



    Poèmes de Raison 2

    L'amertume fait de nous des inquiets, enragés dans l'inquiétude.
    La déception, la perplexité amère rongent notre cœur mais
    maintenant
    il faut
    manger l'amertume, ensevelir le cœur dans une profondeur qui n'est plus faite d'absence ni même d'inachèvement ni même d'oubli.

    Dans la pierre
    ne dort le visage de personne :
    D'être enseveli dans l'informulé, il inexiste.
    L'ensevelissement n'existe pas mais l'absence, l'absence n'existe pas mais un signe-de-l'absence, qui n'existe pas.
    Les heures, en passant, s'enfoncent dans la nappe d'un silence qui n'est fait de rien.

    On amasse les émanations de l'âme, on enfouit le cœur de l'âme au sein des heures, pensant que
    enfouir est une manière d'accumuler, cependant
    cependant
    la fatalité que nous sommes, murmure que
    l'inconnu et l'inexistant
    se
    confondent.



    Poèmes de Raison 3

    Dans ton cœur —
    les brindilles, à force d'être mordues par le feu, se brisent, les xylèmes craquelés et fumants, gémissent, les rondins fondent lentement par strates de braises friables dont la dislocation alimente d'épaisses couches de cendre dans lesquelles tout
    s'enfonce — la rumeur que fait ce brasier énorme, dit :
    « Tu es grandement malade, pas de doute, tu es
    atteint d'une
    blessure non-suturable.
    Que le don soit vain, ou que le don n'ait pas lieu, quelle différence ?
    Oublie. »

    Celui-là se tourne vers le visage de l'adorée, celui-là se tourne vers le cœur absent de l'adorée et le questionne,
    celui-là se détourne de l'adorée et s'enfonce dans les ténèbres de son absence, devenant encerclé par elle, celui-là est
    saint, celui-là est maudit — nous sommes des
    déshérités, des
    inconsolés.
    « Le
    feu de ta ferveur est vain. Après
    ces questions, d'autres questions et
    après ces questions, d'autres questions. Tu
    es
    enseveli dans le brasier de ta sainteté, et puis tu es enseveli dans les cendres de ta perplexité, et puis tu es enseveli dans ton absence. Maintenant ta
    sainteté
    serait la nouvelle
    vanité à
    défaire. »
    Elude
    le feux roulant des « pourquoi » et des « néanmoins »
    Propose ta démence à « autre chose ». Deviens « autre chose ».
    Sois vain à
    l'image absente de « ce que tu es ».


    Poèmes de Raison 4

    Pour
    nous.
    Tourne-toi vers le feu qui brûle dans ton cœur.
    Chacun se questionne. Chacun attend vainement. Nous
    sommes dépossédés de nous-mêmes par l'ombre que sont devenues nos questions.
    « Viens
    maintenant
    Viens. » est l'antienne que chantent nos bouches éteintes.

    Les questions se détachent des questions : vois, elles
    montent, se creusent jusqu'à se
    dépouiller d'elles-mêmes entièrement,
    vides comme des âmes. Braises
    se soulevant dans l'air avec les souffles de vent,
    brillant dans la nuit comme des lucioles, elles
    s'éteignent. Nous
    sommes convoqués et abandonnés,
    déçus et amers.
    « Rallié, avec nous maintenant songe à
    la nuit, éprouve en suant la chaleur des
    nuages de fumées qui nous enveloppent et font entrer dans notre peau
    une odeur de charbon de bois
    agréable, qui rappelle le passé.
    Abat, élague, équarris et
    Brûle a-
    fin que
    nous devenions des braises qui s'éteignent, afin
    que nous devenions des cendres qui partent en nuages de fumée qui ne
    deviennent rien. »
    Nous devenons ce que nous ne sommes jamais devenus,
    nous sommes conduits en un lieu où personne n'est conduit.



    [13/07/2007]

    L'invocation de l'absence de l'invocation devenue l'invocation de l'absence, l'invocation devenue l'invocation, l'invocation
    Au dedans d'un tel cercle, au-dedans d'un cercle, au-dedans peut-être davantage en haut et à gauche peut-être davantage vers ici, peut-être une
    Singulière 
    Annulation, une singulière 
    Extinction
    Une 
    Singulière.

    De se dessiner comme une distante silhouette, de se dessiner dans une distance lointaine, de se dessiner dans un lointain qui devient hypothétique, de se
    Dessiner
    Au
    Loin.


    [13/07/2007]

    Au-dedans, là où on se trouve, vers l'Est ou non loin, là où se trouve l'Est ou à peu près, là où on se trouve, sans surprise vers l'Est, sans étonnement puisque trouver au fond c'est toujours trouver c'est toujours
    Ici, là où on se trouve, là où se trouve ce qui est ici et maintenant, voilà
    Voilà
    Voilà.

    Des passagères nous accompagnent maintenant, des passagères en lesquelles nous reconnaissons les compagnes de notre fade destinée et donc nulle

    Surprise et donc nulle
    Perplexité car nous sommes maintenant accoutumés à nous-mêmes
    — Pourquoi, pourquoi, pourquoi? Questionnent-elles quand les murmures du flot qui nous entraîne, annoncent la defaite qui est prévue de longue date et puis aussi le silence qui est prévu de longue date et puis aussi le silence que nous désirons, le silence que nous attendons, le silence qui est prévu de longue date, le
    Silence.
    — Etrange, étrange, étrange. Psalmodient-elles tandis que nous versons de tièdes larmes qui tombent dans un flot dont l'haleine monte vers nous continuellement, amène vers nous continuellement une surprenante fraîcheur, surprenante, Continuelle, maintenant apportant une étonnante Fraîcheur, maintenant continuellement cette fraîcheur qu'on nous apporte, cette fraîcheur étonnante qu'on nous apporte, cette Fraîcheur.



    [24/07/2007]

    Pour
    nous.
    Tourne-toi vers le feu qui brûle dans ton coeur. 
    Chacun se questionne. Chacun 
    attend vainement. Nous
    sommes dépossédés de nous-mêmes par l'ombre que sont devenues nos
    questions.
    "Viens
    maintenant
    Viens. "est l'antenne que chantent nos bouches éteintes. Mais 
    rien ne fait réponse
    rien.

    Les questions se détachent des questions — ressens comme elles montent, se creusent jusqu 'à se
    dépouiller d'elles-mêmes entièrement 
    vides comme des
    âmes. Tourne-toi
    de ce côté, et puis de cet autre côté et 
    vois des
    braises qui se soulèvent dans l'air avec les souffles de vent et 
    brillent dans la nuit comme des lucioles, 
    et puis s 'éteignent. Nous
    sommes convoqués et abandonnés, 
    déçus et amers.
    "Rallié à nous depuis toujours, songe avec nous maintenant à la nuit, sens avec nous la chaleur des
    nuages de fumées qui nous enveloppent et font entrer dans notre peau une odeur de charbon de bois
    agréable, qui rappelle le passé. 
    Abat, élague, équarris et 
    Brûle a-
    fin
    que
    nous devenions des braises qui s'éteignent, et puis a-
    fin
    que
    nous devenions des cendres qui partent en nuages de fumée qui ne deviennent rien."
    Nous devenons nous devenons ce que nous ne sommes jamais devenus, et puis nous sommes conduits en un lieu où personne n'est conduit.

    Nous sommes conduits nous sommes
    conduits — n'est-ce pas évident ? Nous sommes possédés et inspirés, donc acheminés — n'est-ce pas évident ? Et
    il faut que l'acheminement finisse, et qu'il y ait un lieu pour la révélation de cette fin. Or
    nous sommes parvenus au lieu où la fin est révélée, le même lieu auquel nous avons été conduits patiemment, qui est :
    nulle part, rien.

    "Reconnais ce tour 
    si gai, si facile— 
    notre dénuement 
    était-il patent 
    pour qu'un tel désastre 
    nous soit destiné ?

    Chacun est livré 
    à cette mêlée 
    dont s'extraient enfin 
    démence et oubli."

    Notre aveuglement est d'une insondable immensité et 
    davantage encore le
    mal que nous accomplissons à 
    cause de l'
    aveuglement.
    "Fais-nous éprouver encore à quel point nous sommes désorientés, défaits, évidés par notre continuelle incapacité à vivre." Son
    antenne sonne, son antenne 
    dit : 
    "Cherchons une main amie. "Mais nulle part n'est la 
    main
    amie.
    "Cherchons où puiser le secours." Mais "nulle part" est le lieu où puiser
    le
    secours.

    "Ta lucidité
    Ebrouée renaît
    au soleil plombé 
    de notre agonie.
    — Ô patience, ô mirages !

    L'Est rougi annonce 
    ta perte — Que n'est-ce 
    l'ultime surcroît 
    de notre trépas ?
    — Ô patience, ô mirages !"

    Mains contre 
    mains, 
    mortellement 
    exactes.

    Arnaud TALHOUARN






    .

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  • 10/19/16--00:26: ÁLVARO CÁLIX [19.319]

  • Álvaro Cálix

    José Álvaro Cálix Rodríguez, hondureño, nacido en San Pedro Sula en el año 1970. Reside en Tegucigalpa. El autor es escritor e investigador social. Coordinó el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano Honduras 2004, que publica el PNUD. Ha escrito varios ensayos sobre la situación democrática en Honduras, el sistema de justicia y la seguridad ciudadana. Miembro fundador  del sello editorial Satyagraha. Actualmente se desempeña como consultor asociado para la Fundación Friedrich Ebert en América Central y del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos en Honduras. 

    Ha publicado dos libros de cuentos: La plaza de los poetas, (2006) y Ariana y la burbuja (2014, Ebook en la tienda de Amazon). Sus cuentos han sido publicados en varios medios de difusión nacional e internacional. En Honduras ha obtenido dos Premios literarios en la rama de cuento: Grupo Ideas (1989), y Juegos Florales Santa Rosa de Copán (2008).  Y quien desde hace 20 años viene escribiendo poesía. 



    La casona

    Desde el balcón, la tarde es larga,
    hondea el verde-azul del tiempo.
    Se fueron las palomas del quiosco,
    desierto se mira el patio,
    ¿a dónde se fueron las cabriolas de los niños?
    y los pasos firmes de su padre.

    Sólo queda,
    de aquellos años, un par de ancianos
    y el trazo de las palmeras,
    el tejado de antaño,
    el cercado de piedra
    y el eco del piano.

    La soledad entra por las ventanas,
    rechinan las puertas con pereza;
    millar de recuerdos posados en los muebles,
    en las grises cortinas,
    en el retrato de los Señores
    y sus ojos de lejano brillo.

    Se dibuja el tiempo en aquella casa
    en las paredes mustias
    y sus delgadas grietas,
    en las altas telarañas,
    en la hiedra desbocada.

    Aún la sonrisa de los abuelos,
    al ver juntos el horizonte,
    alistándose para el vuelo
    entre retoños y nuevas flores
    que pronto los verán partir.

    (1995)



    El papelote azul

    Desde el puente,
    ya el día nuevo y la labor.
    Me arrebata la mañana los pasos descalzos
    y los ojos con sueño aún.
    ¡Soy un niño y a veces lo olvido!,
    lo recuerdo a veces:
    reminiscencia de juguetes en las tiendas
    y volar de papelotes en noviembre.

    Desde el puente me asomo a la hondonada,
    el famélico espectro del río y sus áridas márgenes;
    me veo en el espejo de las aguas,
    aguas turbias y espesas,
    reflejo de mis sueños y del quién sabe destino.

    Alzo la mirada,
    y encuentro la plaza y su iglesia
    con la aureola de las aves negras,
    aves de la ciudad enferma que rondan  su carroña.

    Soy tan parte de esto...
    que nadie se percata de mí,
    ni los apretados transeúntes
    ni los fieles de la misa dominical.

    Tengo el color del barro,
    y el sol se incendia en mi espalda desnuda.
    Voy y vengo por estas calles como peregrino del alba,
    ando en busca del mendrugo,
    en pos de la migaja que cae del cielo,
    del cielo gris que es mi yugo.

    Soy huérfano de padres
    pero más lo soy de la vida.
    Mi nombre no es sino un número
    que se pierde en estas calles de tedio,
    en las que discurre mi tiempo, donde inevitablemente
    -y así lo esperan ellos-,
    tengo que perecer por el bien de la patria
    y de los “hijos de su riqueza”.

    Por de pronto,
    desde aquí del puente volaré con mi fantasía,
    lejos, hasta el confín en el que se pierde el cometa,
    el que escapó de mis manos y ahora los cielos remonta,
    tan libre como mi conciencia, tan ligero como la libertad,
    allende de los hombres de saco y corbata
    y de su entorno de humo y comedia.
                 
    ¡Soy un niño y a veces lo olvido!,
    sin embargo, aún tengo la sonrisa que me delata,
    frágil inocencia que el llanto abreva
    y al arco iris me muestra,
    el que no todos ven,
    tan solo...
    los que entienden mi lamento,
    los que divisan en el cielo la estela blanca
    del papelote azul que llevóse mi alma.

     La calle fue mi cuna
    y serán mañana, sus frías baldosas, mi lápida.
    Junto a mí, otros miles,
    salpicamos esta ciudad de miedo.
    Desde el puente elevo mi silenciosa queja...
    ¿alguien allá... me escucha?



    No calles Honduras a esta hora.

                     ¡Alerta!
               
             No calles Honduras a esta hora.
    Mantente en vigilia,
    no sea que, dormida, te sorprendan.
    Respira hondo para vaciar luego tu rugido,
    para que lo escuchen los hombres de la guayaba,
    para que sepan que estás ahí,
    que no te han encantado esferas ni serpientes,
    que no te asustan escudos ni fusiles,
    que eres digna e imponente,
    humilde y gloriosa.

             No calles Honduras a esta hora.
    Hazte un nudo, cierra el paso a los gamberros;
    fecunda el aire con cánticos y plegarias,
    Flamea alto tus cinco estrellas, bosquejando un firmamento:
    un nuevo cielo, escampado, una era nueva.
    Toma la plaza, las calles… lo tuyo,
    plántate ahí, firme, alerta,
    ¡Escribe tu Historia!,
    despacha a los escribanos de la farsa,
    abre las ventanas de tu Ágora,
    que se cuele aire fresco,
    que salgan espantadas las alimañas.
    No des tregua… o beberán tu sangre/como siempre.

             Es tiempo, ¿no crees?...
    Toma tu alforja y hagamos fila para cambiar la historia,
    sin plomo ni daga,
    sin infamia,
    pero con talante gallardo, con la gracia de las causas nobles.
    ¿Y no es noble nuestra causa?,
    ¡Escucha!, no lo olvides,
    a pesar de los ultrajes, tenlo por seguro,
    nuestro canto, nadie podrá apagar:
    ¡Justicia, Justicia, Justicia!


    Espejismo en Fa mayor

    ¿Puedes ver el cielo?...
    ni una estrella, ni una sola;
    no puedo ver tus ojos,
    lejano fulgor,
    brasas que el viento lleva.
    No en vano se congela mi llanto en el laberinto de esta noche.

    El aroma de los jazmines vuelve como aquel día,
    flirteo evanescente,
    torrente de efluvios, jardín de ensueño,
    cuando sonreías esquiva y brotaba de tu pecho la primavera.

    ¿Por qué callan las horas y acaba sin más el gozo?
    ¿Acaso huyes y te llevas una parte mía?
    Con la niebla se va tu nombre,
    me queda apenas,
    fútil placebo,
    de tu cabello el vuelo,
    y, ¿de qué sirve?,
    la encriptada leyenda de tu rostro

    De mí se aleja el almíbar de aquellos besos
    que la dosis al mermar, deletéreo néctar,
    los resortes de la vida enerva.
    Sí, te veo distante, dibujada en los cristales
    diciéndome adiós,
    mano alzada y el rictus de una sonrisa,
    mientras te acoge envanecido el esbozo del torbellino;
    ¿no escuchas mi lamento?...
    No... no lo escuchas,
    sólo el vestigio de tu mocedad y mi huraño extravío. 

    (1999)



    Cuento: La plaza de los poetas de Álvaro Cálix
    La plaza de los poetas
    Álvaro Cálix

    La soledad significa sentirse solo no de un modo agradable sino de un modo que atemoriza y vacía, a tal punto que significa exiliarse de uno mismo  (Thomas Merton).
           
    Recordado profesor. Sospecho que de inmediato va a pensar que algo anda mal conmigo. Sí, ya sé… que sólo lo busco cuando tengo problemas. Discúlpeme, pero no tengo a quien más contarle. Espero que vayan bien sus asuntos, y que su hija Emilia esté bien. ¡Cómo pasa el tiempo!… Hace casi dos años que salí del país. Creo que para navidad voy a estarme unas semanas en casa. Ya ve, apenas faltan unos meses para reunirme otra vez con la familia y, por supuesto, hacerle una visita a usted. Una buena noticia: ya le conseguí el libro de Emil Cioran que me encargó. Los estudios en la universidad ahí van.
             
    ¿Qué es lo que me pasa ahora? Estará usted intrigado. La vida universitaria en sí misma es fascinante; sin embargo, afuera del Campus me siento cada vez más extranjero; sobre todo, al olfatear el miasma de la mayoría de la gente que vive aquí. La ciudad me parece, cada vez más, una fría y gran altiplanicie con guetos de pobreza y de riqueza cosidos por hilos: desde amplias autopistas hasta maltrechas calles en las barriadas. Los parques se colman de locos y mendigos; pero también de jóvenes y viejos sin empleo, que en tropel van de aquí para allá, asumen poses y discursos, inventan posibilidades, maldicen gobiernos y luchan contra el desaire. Los crímenes están a la orden del día, si supiera usted. Camiones y tanquetas, repletas de bisoños soldados, pintan de verde olivo vastas áreas de la ciudad. Hay que andarse con cuidado. El miedo se respira de palmo a palmo y la desconfianza se nota harto en los semblantes. ¡Qué contraste!... con la sonrisa retocada de los rostros que exhiben los afiches proselitistas, que por doquier, irrumpen el espacio de la urbe. Lejos de exagerar, merodea un pánico indecible, que sólo se matiza un poco los domingos, cuando se llenan los estadios de fútbol… ahí, cuando estalla el hincha y se adormece -embriaga- el hombre-esclavo.
             
    Desde que apuré mis primeras vueltas por las zonas del comercio, me llamó la atención la gran cantidad de establecimientos defendidos por guardias privados… “La paz de los fusiles”, como dice un amigo poeta. No acaba ahí el asunto… Si uno por casualidad anda de visita por alguna zona residencial y, exhausto por el reflejo del sol en el asfalto, se detiene un segundo para tomar aire a la sombra de una arboleda, desde ese momento se le quedan viendo a uno con sospecha y, tras bastidores, los aparatos de seguridad comienzan a bregar, por si las dudas. No digamos si hay que ir a realizar alguna diligencia a las villas privadas; andando uno a pie le ponen una retahíla de trabas, interrogatorio cuasi policial de por medio, antes de obtener –si se camina con suerte- el permiso para entrar a esas áreas palaciegas. Parece que en la ciudad sólo está permitido ver los escaparates de las tiendas, prerrogativa incluso asequible para los habitantes de las barriadas, que faltos de espacios, ¡figúrese usted!, visitan por centenares los megacentros, en un ir y venir jubiloso por los pasillos, para ver, tras los cristales, las impagables mercancías.
             
    Si uno se toma el tiempo para recorrer la ciudad de extremo a extremo, se da cuenta que es como estar en varias épocas y en diversos países al mismo tiempo. Sé que allá en nuestra ciudad, profesor, es algo diferente, porque es todo tan angosto que no se puede ocultar la pobreza desde ningún sitio; parece un mosaico, o quizás mejor valga decir: un collage social. En cambio aquí… una metrópoli, se siente uno tan pequeño, insignificante, es como si la ciudad nos engullera.
        
    No en vano le relato esto. Tal vez no le suceda a todos, pero siento un desgarramiento, como una enfermedad que carcome el ímpetu. La vastedad de estos lares alienta en mí un vacío, un desasosiego que me asfixia. Sin duda, profesor, vivo en un exilio premeditado.
             
    Quizás, la gota que derramó el vaso, lo que me hizo asumir que estaba transformándome, sin saber yo en qué dirección, sucedió en los primeros días de junio. Con algunos compañeros estaba en una sala de estudio, discutiendo un texto sobre la fenomenología crítica; de a poco, las voces de mis compañeros se fueron apagando. Sólo podía mirar sus gestos. Observaba risas, expresiones de reproche, asentimientos, mientras yo quedaba petrificado con la mano izquierda deteniendo la sien.
         
    Entretanto, mi conciencia se posó en lo alto de la sala y con la mirada fui ampliando el panorama: la salita, el pasillo, estudiantes que iban y venían, catedráticos errabundos, y supuse que afuera: tráfico, sol, ciudad-prisión. Quería estar en todas partes, y no en algún sitio en particular; no me sentía parte de un mundo sino de pequeños mundos cargados de sinsentido. Me aterró el tener conciencia de mi finitud. Como un rompecabezas con piezas trastocadas, me vi fragmentado en pequeñas partes que no lograban concordar. Al volver en mí noté, a juzgar por la ausencia de extrañeza en mis compañeros, que nadie había advertido mi situación. Volvieron las voces, la agitación en los pasillos y el espeso aire del mediodía. Pero también escuché otro sonido en medio del avispero, filas de pentagramas desfilaban y se balanceaban en el aire, y yo sentía que venían hacía mí. Sin dar explicaciones, dejé el asiento y me marché.

    Como si fuese arrastrado por un oleaje, fui siguiendo un hilo de música de violín que, tenue, provenía de alguna de las aulas del edificio de enfrente. Cuando logré dar con el lugar del que brotaba la música, me quedé afuera del aula, escuchando la sonata, como quien oye en una playa el murmullo de las gaviotas. Sentado en el suelo y con la espalda contra la pared, me envolvió la duermevela, con la mente en ida hacia un viaje interior que mucho tenía de inédito y que, descombrando mis viejas resistencias, me llevaba dentro de una luz envolvente, cuyo reflejo permitía ver el yo de las sombras, y ahí estaba ese yo, agazapado, cautivo entre paredes enmohecidas, gimiendo sin consuelo. Me pareció después que durante ese lapso, cuyos detalles ignoro, pude reconciliarme con mi yo arcano, aspirando los efluvios de las entrañas para llevarlas conmigo a la superficie.  
                
    Había perdido la sensación corporal, no era consciente de mi propia densidad, podría decir que flotaba en un espacio sin lugar, hasta que una joven tocó mis hombros, despertándome, y luego preguntó si me sentía bien. Sí, muy bien, le dije, largando un suspiro de alivio, como si aquella frugal siesta me hubiese quitado un peso de encima. Después de aquella experiencia, varias cosas han cambiado; en cierta forma, estuve a pocos segundos de enfrentar mi soledad. O quizás la enfrenté, solo que de una manera que no alcanzo recordar. Pero la metamorfosis posterior no ha dejado de ser dolorosa.
             
    En alguna ocasión me he dejado arrastrar hasta el lado más profundo del foso, y, créame, es el infierno… la tierra del sin-deseo, ni siquiera asoma la rutina, es la desidia pura, que no se anda con rodeos. En verdad, hay momentos en que me agobia un tedio inescrutable. No quiero ver a nadie, ni siquiera el reflejo de mi cara en el espejo. Y si me descuido, después, aflora en mí una agresividad inusual, un repentino afán por lanzar los objetos contra la pared y gritar improperios. Empeora la situación si cedo a la tentación de embriagarme al tope con mi amargura, tengo que atarme, literalmente, para no ir a liarme a golpes con el primero que me lance una mala mirada.  
              
    Mis peores momentos suelen transcurrir después de la jornada en la facultad. Como usted sabe, vivo en el cuarto piso de un modesto edificio de apartamentos, algo retirado de la universidad. Al llegar al edificio, fatigado, no sólo por la jornada de estudio sino también por el largo viaje en autobús, siento como si estuviese a punto de ingresar a un foso de concreto, chato y húmedo.
            
    Cuando abro el portón, creo dejar atrás, no la universidad, sino un mundo de rostros cetrinos que dando manotazos finalizan el día. Y luego de avanzar por un pasaje de gradas, que se abre paso como gusano en la estrechez, entro a mi pieza con la sensación de estar sepultándome en un nicho, en el que las sombras se dilatan con el resplandor mortecino del bombillo. Le cierro la puerta al mundo, y al mundo no le importa, no tiene tiempo para mí, es más, no sabe quién soy yo.
               
    En los días pico del malestar, me enervo tanto que enciendo la televisión y me echo en un mullido y destartalado sofá; tiro los cuadernos a la mesa que hace las veces de comedor y, como loco, hago desfilar los canales en busca de algo que me aturda y ayude a olvidar el peso de las horas. A veces, veo un rato los noticieros para tomarle el pulso a las crónicas del día, o peor, como espectador cómplice, disculpe usted, de ese teatro con juegos pirotécnicos que nos exhiben para disfrazar la guerra en Medio Oriente. Muy pronto me harto y busco videos musicales para terminar después embobado con alguna película. Si no me da sueño, ahí se complica más el asunto, tampoco me dan ganas de leer. Apuro algún bocado para medio cenar y tomo asiento para aguardar los regaños de la señora del cuarto de junto, que reprende a su hijo porque volvió a venir tarde de la calle.

             
    Como no tengo teléfono, no le puedo hablar a nadie para pasar el tiempo. Por lo que, ya hastiado del televisor o de la radio, me acuesto en la cama, boca arriba, y comienzo a revolver la maraña de pensamientos que me inquietan, o mejor dicho, comienzo a enfrentarme a mí mismo, contra ese “yo” relegado pero punzante que me aguarda hasta que alejo la última mediación. Antes, cuando estaba en el país, podía recurrir a usted e invitarlo a caminar linterna en mano por las orillas de la ciudad. ¿Recuerda que varias veces nos sorprendió el amanecer, mientras conversábamos hora tras hora sin apercibirnos del tiempo? Bueno, no tengo con quien hacer algo así por estos rumbos, y caminar solo, durante la noche, es arriesgado.
            
    En la mañana, despierto sin desearlo, y el sopor del mundo sobrepesa mis párpados. Solo el deber cotidiano logra ponerme en pie. Corro la cortina y observo el amanecer. La ciudad aún calla, parece inmóvil, sorprendida por los primeros rayos de luz. Pero, incluso dentro de esa quietud, temprano se ve a hombres y mujeres que, como hormigas, preparan el ritual del nuevo día, esa repetición autómata de un mundo que raya en lo absurdo, digo, la recreación de “un mundo para casi todos jodido”.
             
    Perdone si ahora desvarío, pero no puede imaginar usted, a menos que le haya sucedido, cuánto cuesta encontrarle sentido a este permanente abandono que hacemos de nosotros mismos, a ese refugio maniático en la idiotez, estirando los momentos cuanto podemos, sólo para terminar viéndolos estallar e inundarnos de agonía. Confieso que en esa tesitura, cuando pierdo hasta la mínima certeza y me abandona todo propósito, la impotencia me seca el ánimo… Dejo de ser peregrino, me convierto en hombre-ausente, y mi aliento sabe agrio, como la propia rutina que condeno.
            
    Quizás, a mi favor, soy de los que en la adversidad trato de buscar la luz al final del túnel. No sé cómo ni dónde buscar, pero trato de moverme a tientas, siguiendo algún reflejo, o mi propio instinto. Puede sonarle baladí, pero una noche, varios meses atrás, realicé un intento que tiene algo de embrionario, de huella para trazar una senda más larga. Fui al cine, a la penúltima función; al finalizar la película, todavía no tenía ganas de irme al apartamento. Pensé que si me metía a la otra sala del cinema, así pasaría el tiempo.
             
    Como no me atrajo el filme, sospeché que sería un fastidio quedarme. Fue entonces que por pura maña me acerque a la taquillera. Ya la conocía, habíamos cruzado algunas palabras un par de veces, suficientes para enterarnos de que vivíamos en la misma zona.
           
    El pasillo que da a la ventana, donde venden los boletos, estaba desolado; así que, luché contra mi usual estado de retraimiento, e intenté abrirle plática para después invitarla a caminar, porque ya iba a concluir su turno de trabajo. Con frío cálculo, anticipaba que era poco probable que aceptase ir conmigo; por eso la abordé desprovisto de ansiedad, con tono gentil, hasta cierto punto desinteresado. No tengo por qué mentirle… ¡Aceptó! Afuera, el viento soplaba suave pero frío. Le presté mi suéter y nos internamos en la avenida.
            
    Sin mucho rodeo, le fui hablando de mi estado de ánimo, del malestar reciente que sentía con la vida, de mi indiferencia hacia el mundo. Sin embargo, la noté ausente, Sin ganas de nada; me miraba por compromiso, quizás, porque le prometí llevarla a su casa. Pronto me cansé del monólogo, y se me ocurrió preguntarle si le pasaba algo. Metiéndose las manos en el suéter, y haciendo más lento el paso, me contó que su madre estaba enferma y que necesitaba con urgencia una operación, entiéndase que muy delicada. Dijo además, que en el hospital no tenían cupo para operarla sino dentro de cuatro meses. Las luces de los pocos autos que pasaban en dirección contraria a nuestra marcha, alumbraban por momentos su cara, así que pude mirar rastros de dolor en su expresión, al tiempo que se esfumaba, sin retorno, la sonrisa que en su rostro parecía inextinguible. Contrariado, decidí no hablar más. Ella tampoco lo hizo. Avanzamos varias cuadras en silencio hasta que la despedí enfrente de su casa, muy cerca de mi apartamento.
            
    Supongo que en apariencia ella y yo fuimos descorteses esa noche; ninguno reaccionó con empatía a la pena del otro. Quizás los dos nos sentimos como tontos luego de nuestras actitudes. No obstante, en el fondo creo que para ambos significó un desahogo, aunque fuese por un momento, ya que desafiamos el silencio que impone nuestra anónima presencia en la ciudad. Pero bien… uno va intentado aquí y allá, con tal de buscarle alguna salida al letargo, unas veces resulta, otras no.
            
    Todo lo que hasta ahora le he contado no tendría mayor sentido si omito lo que resta. ¡Profesor!, frente a esa sensación de extrañeza que siento de mí mismo, frente a la idea de que la vida no es más que un accidente, encontré algo que me hace lidiar contra la monotonía. ¡Vea!, este quehacer, al que me voy a referir, ha sido reconfortante; sé que no es gran cosa, pero ha venido muy bien, a estas alturas de mi fiebre. Confieso que… por la pena, me sería difícil hacer esto en mi país; pero aquí, como nadie me conoce, no hay problema. Bien, me pongo unas alpargatas viejas y me voy a una pequeña plaza los domingos en la tarde, llevo libros de poesía, sin olvidar a mis favoritos: Machado, León Felipe y Vallejo, y por supuesto Baudelaire, no se vaya usted a resentir. Cuando considero que es el momento, comienzo a leer con en voz templada. Allí va juntándose la gente, en ocasiones unas ocho personas; en otras, se suman casi las veinte. Leo por intervalos de quince minutos, a veces, en la pausa, aprovecho para tomar una taza del café que vende al aire libre una señora de negras trenzas largas, después reanudo la lectura.
            
    A algunos los he visto asistir más de algún sábado… ya llevo cerca de dos meses. Siempre me preguntan si soy extranjero, porque me notan acento. Y preguntan si soy poeta, si tengo poemas propios. Me da tristeza desilusionarnos, pero les digo que lo mío es leer, no escribirlos. A algunos les gusta la idea. Hay una jovencita, estudia historia en la misma universidad a la que asisto, que me acompaña durante la jornada, e incluso una vez aceptó mi petición de que ella misma hiciese la lectura. Fue así que comenzó leyendo una de mis favoritas: Alturas, de León Felipe… Se recuerda profesor… “Yo no distingo ya/ desde un piso cuarto/ un cetro de oro/ de un bordón de palo…”
            
    Empero, lo que más me asombró de la estudiante de historia fue que, al cuarto sábado, me preguntó si podía ensayar en público un monólogo, escrito de su puño y letra. Por supuesto que no me molesta, le dije, y la animé a hacerlo. Llamé a la gente que estaba cerca y les anuncié el acto. Me pidió una pequeña colaboración: que acurrucara el cuerpo, sin moverlo, y me dejara poner encima una manta gris. En una suerte de exordio, dijo que yo, es decir, el cuerpo que cubría la tela, era “la verdad”, cincelada en bronce, pero oculta bajo ese trapo decolorado. Sus metáforas apuntaban a decir que la verdad era la búsqueda permanente de sentido, y la manta, apuntilló, semejaba las taras de la humanidad, de una humanidad vencida por las falsas convenciones.
              
    No dejó de parecerme muy abstracta y comencé a preocuparme, pensé que iba a aburrir a los parroquianos. Pero eso jamás sucedió, la verdad que no. Aunque no vi su gesticulación, noté la consistencia que adquirió su voz, y el silencio del público me hizo suponer rostros entre expectantes y conmocionados. Si bien yo sentía un poco de malestar en las piernas, entumecidas por la posición, esa circunstancia no fue impedimento para que se me grabaran las últimas palabras. Profesor, tras una brevísima pausa de suspenso, cuando ella hubo lanzado sus frases frenéticas, a manera de epílogo y con el tono de voz más sosegado, dijo: “un poeta es un pez de agua dulce, lanzado arbitrariamente.
            
    Después, se desplomó. Sólo unos momentos más tarde comprendí que aquel suceso no había sido fingido. Al parecer, exhausta, se quedó sin aliento. Escuché el rumor de la gente, confundida, supongo, dudando si aquello era parte del acto o no. Me quité la sábana y vi a un par de mujeres ayudándola. Me acerqué. Ella tenía los ojos abiertos, resplandecientes, en tanto pulso y respiración eran normales. En cambio, su expresión distante y la sonrisa congelada, la hacían ver como si fuese un ser de otro reino, imbuida del paroxismo de una sinfonía. Desde aquel hecho, la plaza adquirió un aura peculiar, reverdecida por el soplo de una prodigiosa espontaneidad. 
            
    No puedo asegurarlo, pero creo que ella experimentó algo parecido a lo que yo viví, el día que la conocí en un pasillo universitario, cuando al quedarme adormilado al influjo de la música del violín, ella, que pasaba por ahí, me despertó para saber si estaba bien. Por discreción, me abstuve de preguntarle qué había sentido una vez concluido el monólogo. Hay circunstancias en que la observación basta.
            
    Sabe, he animado a varios compañeros de la Facultad, ¡hombre!, para que se den una pasada los sábados, pero todavía no ha llegado ninguno. También invité a la taquillera del cine, a la vecina que regaña al adolescente, y al adolescente bocazas también. No me lo va a creer… ellos ya fueron a la plaza. No sé cuánto tiempo voy a continuar con las lecturas; por ahora, confieso que me siento tan comprometido como satisfecho.
             
    El sábado pasado llegó un par de músicos, los cuales ofrecieron acompañar algunas de las poesías a ritmo de charango y quena. Poco a poco, fueron acudiendo varios amigos de los músicos y el ambiente se puso bueno. No sólo estaban ya mis libros, sino también otros que los muchachos iban sacando, y mejor aún, hubo tiempo para leer poemas inéditos. Por turnos, fuimos leyendo embelesados hasta que el policía que cuida la plaza se asustó de ver a tanto joven con el pelo largo, camisas de manta y sandalias. Le aclaramos que no ocupábamos “polvo” para extasiarnos, que se tranquilizara, nadie de nosotros iba a causar disturbio. Le compartimos café con pan; él, mientras tanto, se sentó un rato a escucharnos.
            
    Estoy consciente, reitero, que esta inquietud a la que he dado alas, no es gran cosa. Cualquiera podría decir: ¿qué significan diez o veinte personas convocadas por el verso? De acuerdo, no es algo descomunal, pero es un hálito que mantiene mi ilusión por la vida, una esperanza para que la ausencia no me despoje. Aun así tengo que luchar contra un gusanillo que me escarba las ideas, que me hace recordar aquel poema de Vallejo en el que dice, entre otras dagas, que un albañil muere al caer del techo y ya no almuerza, y se pregunta entonces por el sentido de innovar, de abstraerse en el tropo, en la metáfora…

    No tengo respuestas a esa inquietud, pero la intuición me dice que la poesía es más que un alarde. Creo que es antes que nada pasión, y sé que hay de pasiones a pasiones. El verso para mí es pulsión, sangre caliente que me arroja a la vida y me salva del hielo. Es una vertiente, como podrán sin duda existir otras, que me hace palpar los amaneceres y los crepúsculos, la tristeza y el júbilo de la gente, que me induce a juntar mis manos y mi voz con otras manos y otras voces. Es por eso que me siento poeta.. aun sin escribir versos.
      
    Con franqueza, no puedo negarle que en este quehacer he encontrado sentido a mis horas bajas… y le cuento, en confianza, que me entra una tentación de leer los poemas en el recorrido del autobús, para ver si se levanta un poquito el ánimo de los pasajeros. Bueno, voy tomando valor, en medio de esta vorágine. Yo creo que, al fin, he encontrado un punto de partida.






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  • 10/19/16--03:21: NIRMALENDU GOON [19.320]

  • Nirmalendu Goon

    Nirmalendu Goon (nacido en 1945) es uno de los más populares poetas de Bangladesh, conocido por su accesible verso. Nació en Kashbon en Barhatta en Netrokona, la India no dividida, la actual Bangladesh.

    Poeta

    Su primer libro de poemas fue publicado en 1970. Desde entonces ha publicado cuarenta y cinco libros de poemas y veinte colecciones de prosa. La poesía de Goon contiene duras críticas a los nuevos ricos y una descripción conmovedora de la suerte de contraste en la que viven los ciudadanos. El amor a la libertad y la fe en el ser humano también impregna muchos de sus poemas. Confeso marxista, Goon también ha escrito poemas instando a un levantamiento de los pobres contra los ricos. También ha escrito una serie de poemas de personalidades importantes, incluyendo Rabindranath, Sheikh Mujib, Lenin, Shakti Chattopadhyay y otros.

    Pintor 

    Dibujó la portada de su primer libro de poesía. En los últimos años empezó a pintar de manera constante. La primera exposición de sus pinturas se llevó a cabo en la sala de reuniones de la biblioteca pública, Dhaka en julio de 2009.

    OBRA:

    Ānandaudyāna (1995) ISBN 984-458-089-7
    Bhrami deśe deśe (2004) ISBN 984-8682-90-2
    Caitrera bhālobāsa (1975)
    Cirakālera bām̐śi (1986)
    Dhābamāna hariṇera dyuti (1992)
    Dūra ha duḥśāsana (1983)
    Gadyasamagra (1997) ISBN 984-412-041-1 (v. 1)
    Gīnasabārgera saṅge (1994)
    Kābyasamagra (1992-1993)
    Muthophone'r Kabbo (2003) ISBN 984-410-324-X
    Nā premika, nā biplabi (1972)
    Nāma diẏechi bhālobāsa (1998)
    Nirañjanera pr̥thibi (1986)
    Nirbācita (2000) ISBN 984-437-116-3
    Nirguṇera jārṇāla (1987)
    Nirmalendu Guṇera premera kabita (1987)
    Nirmalendu Guṇera rājanaitika kabitā (1989)
    Pañcāśa sahasra barsha (1995) ISBN 984-458-100-1
    Premāṃśura rakta cāi (1970)
    Priẏa nārī hārāno kabitā (1996)
    Pr̥thibījoṛā gāna (1982)
    Racanā 2000 (2001) ISBN 984-8245-62-6
    Raktajharā Nabhembara 1975 (1997) ISBN 984-458-121-4
    Śaktismr̥ti o anyānya (1997)
    Selected poems of Nirmalendu Goon (2001) ISBN 984-07-4125-X
    Śiẏare Bāṃlādeśa (1998) ISBN 984-458-146-X
    Tāra āge cāi samājatantra (1979)
    Yakhana āmi bukera pān̐jara khule dān̐rāi (1989)


    De la mano de la traductora María Barrera nos adentramos en la poesía de Bangladesh. Ella nos presenta una breve nota sobre tres de los más representativos autores de aquel país: 

    El rostro de Nirmalendu Goon es inmediatamente reconocible para todo aquel que guste de la poesía en bengalí. Lo dice ya la entrada a él consagrada en Wikipedia: “uno de los poetas más populares de Bangladesh”. Lo que calla ese acápite es que, para llegar a tal sitial en un país obsesionado con la poesía, es necesario emerger muy netamente de entre una sustancial y numerosa competencia.

    Goon lo ha logrado cultivando su interés lírico por décadas, de un modo persistente y exclusivo. Es bien conocido que lo abandonó todo para proseguir la carrera de poeta. El evocarlo implica, por tanto, pensar en una cierta bohemia, originada al mismo tiempo por la precariedad propia a tal vocación y por una inherente empatía con lo heterodoxo y libre. Famoso por ese carácter, Goon eligió vivir de acuerdo a sus propios, personalísimos términos.

    Autor de decenas de colecciones de poemas, pintor de mérito indiscutible, Goon se destaca por su voluntad – expresada en su obra tanto visual como lírica – de comunicarse con su público del modo más directo posible. Sus versos tocan a menudo experiencias ordinarias, de las que la visión del poeta decanta los detalles más inesperados y elocuentes. El suyo es un acervo pleno de sorpresas, un caudaloso río de versos acorde al espíritu de su tierra natal.

     http://circulodepoesia.com/2016/10/poetas-de-bangladesh/




    El poeta y el río

    El pesar es un río, henchido de aguas
    El cielo es el poeta, cara a cara,
    Una verdad, ningún poeta es feliz.
    Cuando un poeta predica a un río,
    El río le enseña a perderlo todo.




    Las canciones de Tagore, una vez más

    Incluso cuando nadie las canta, se las escucha y canta.
    Por una eternidad, las he estado escuchando –
    Y, sin embargo, no puedo todavía
    Entender de dónde toman vuelo,
    Ni dónde toman tierra.
    En verdad, nadie lo entiende.

    Todos escuchan, pero nadie comprende.
    Algunos cantan, otros asienten,
    Algunos permanecen asombrados, como fríos peñascos.
    Amo las canciones de Rabindra. No puedo evitarlo.
    Sus melodías borran el odio que llevo dentro.

    Incluso cuando nadie las canta, se las escucha y canta.
    Se detienen quizás, en algún lugar lejano,
    Pero mi mente nunca se detiene, mi corazón nunca descansa.
    Parecería que una canción me entregase a la otra
    Flotando blandamente en el espacio.
    Es esa la canción más importante:
    Aquella que no precede ninguna otra.




    Contradicción

    Nací en un melancólico monzón,
    Pero mi estación favorita es la primavera.

    Nací en un amanecer lluvioso de Ashar,
    Pero amo los atardeceres de Chaitra.

    Nací al romper del día,
    Pero amo el sublime silencio de la media noche

    Nací en un pueblo de densas arboledas,
    Pero amo la sofocante Dacca sin árboles.

    Lloré cuando nací.
    Hoy río ante todo lo que observo.

    Me volví diminuto en la necesidad del nacer,
    Tórnome ahora cada vez más grande en respuesta a la muerte.





    Because A Poem Will Be Written

    'Cause a poem will be written, with eager excitement
    Lacks and lacks of excited anxious eager rebelious audiences are waiting
    Till dawn on the beach of the park that turned into an ocean of crowd-
    'When is the poet arriving?''When is the poet arriving?' 

    This childrens' park was not there then,
    This tree, flower adorned park was not there then,
    This sleepy colourless afternoon was not there then |
    Then how was the afternoon then? 
    Then how was, the childrens' park, bench-tree flower garden
    Covered, this field, the heart of Dhaka? 
    I know, black hand was raised to erase the memory of that day |
    So I see today in this poetless desolate plain
    Poet against poet,
    Field against field,
    Afternoon against afternoon,
    Park against park,
    March against march .... |

    O! unborn children, O! poet of future,
    While swinging on the colourful cradle of childrens' park
    You will know one day everything - I'm, for you
    Leaving the story of that great afternoon |
    Neither the park, nor the flower garden - nothing was there,
    Only as the sky still today touching the horizon
    Was there wide grass-filled field, green and greenish
    The green of our freedom-filled heart mingled with
    The green of this wide field |

    Red-band around their head and wrist, they came rushing to this field,
    The iron labouror from factories,
    Plough and yoke on their shoulders, The naked farmers came in swarms, 
    The fiery youths came snatching the arms of police,
    Death in their fist, dream in their eyes, the middle-class came,
    Lower middle-class, sad clerks, women, aged, prostitute, vagabond, and
    The children, as you are, the leaf collecting children, in groups |

    A poem will be recited, is that the reason for anxious waiting by mass |
    'When is the poet arriving?''When is the poet arriving?' 

    After hundred struggles of hundred years, in a Rabindranath-like proud step
    The poet at last stood on the people's platform |
    Then in a twinkling, in a flush water flooded the boat,
    Swing in the heart,
    Tide in the crowd ocean, all doors are open -
    Who will stop his fiery speech?
    Trembling the platform of mass-fire, the poet recited the immortal poem:
    'The struggle this time is for freedom,
    The struggle this time is for independence |'

    From then on the word 'independence' is ours |

    [Translated by Dr. Masum Z. Hasan] 




    Maybe I'M No Human 

    Maybe I’m no human, humans are different; 
    They can walk, they can sit, and they can wander room to room
    They are different; they are afraid of death, scared of snakes.
    Maybe I’m no human. Then how can snakes raise no fear within me? 
    How can I go standing alone all day long like a tree? 
    How can I sing no song watching a movie? 
    How can I go without drinking wine with ice? 
    How can I pass a night without closing my eyes? 
    Indeed I feel strange when I think about
    The way I go alive from morning to eve., 
    From eve to night.
    When I’m alive, 
    I feel strange.
    When I write, 
    I feel strange.
    When I paint, 
    I feel strange.

    Maybe I’m no human; 
    If I were a human, 
    I’d have a pair of shoes of my own, 
    I’d have a home of my own, 
    I’d have a room of my own, 
    I’d get warmed in the embrace of my wife at night.
    On the top of my belly my child would play, 
    my child would paint.

    Maybe I’m no human; 
    Were I a human, 
    Why do I laugh
    When I see the sky empty like my heart? 

    Maybe I’m no human
    Humans are different; 
    They have hands, they have nose, 
    They have eyes like yours
    Which can refract the reality
    The way prisms refract light.

    Were I a human, 
    I’d have scars of love on my thigh, 
    I’d have the sign of anger on my eye, 
    I’d have a mother, 
    I’d have a father, 
    I’d have a sister, 
    I’d have a wife who'd love me, 
    I’d have fear of accidents or a sudden death.

    Maybe I’m no human; If I were a human, 
    I could not write poems to you, 
    I could not pass a night without you.
    Humans are different; they are afraid of death, 
    They are afraid of snakes, 
    They flee away when they see snakes; 
    Whereas instead fleeing away, mistaking them as my friends
    I approach them, embrace them.

    Translation by S M Maniruzzaman 




    What Sin Would Redeem Me 

    I have never tasted the fruit
    of the forbidden tree,
    I have been waiting. waiting.
    like the sea that waits for the river,
    or the river for the surging tide,
    in the remote hope
    that a feeling would curt up
    from within the rocks
    and set my heart ablaze with passion.

    I have never been to a brothel,
    nor ever wallowed in that forbidden pleasure,
    I have been waiting, waiting -
    I like the revolution that brews and simmers
    and waits impatiently for the climactic hour,
    or like the heaving bosom of a young maiden
    awaiting her first love.

    I have never slept with any pleasure girl
    in the hope
    that love, like the sea monster
    churning the sea in a violent mating duel,
    would teach me the art.

    Tell me, O wise soul, please do,
    what sin would redeem me.

    [Translated by M. Harunur Rashi] 




    Firear 

    There is a big crowd at the Police Station.
    Suspicious soldiers in the city are taking away all firearms.
    Frightened citizens, in accordance with military
    directives, are depositing their shotguns,
    rifles, pistols and cartridges like promised offerings
    at some holy shrine. On the table
    lay the saint's hand like a flower.

    Only I disobeying the military directive,
    turned a mild rebel. I am openly returning
    to my room, and yet with me rests
    a terrible firearm like the heart.
    I didn't surrender it.

    [Translated by Kabir Chowdhury] 





    This Day I Haven'T Come To Shed Bloo 

    Like all of you present here I love roses a lot
    While crossing the Race Course field yesterday
    One of the roses blooming there
    Said to me; "Make your verse sing of Sheikh Mujib"
    I'm here to sing of him

    A bloodstained brick that had
    Fallen from the Shahid Minar told me yesterday
    "Make your verse sing of Sheikh Mujib"
    I'm here to sing of him.

    Like everyone present here I love to see Palash trees blooming
    While crossing the Sangbad's office yesterday
    A newly bloomed palash whispered in my ear
    "Make your verse sing of Sheikh Mujib"
    I'm here to sing of him.

    The water sprinkling from Shahbagh Avenue's fountain
    Cried out to me
    "Make your verse sing of Sheikh Mujib"
    I'm here to sing of him.

    Like all of you here I am partial to dreaming and to love
    An intrepid dream that came to me last night told me
    "Make your verse sing of Sheikh Mujib"
    I'm here to sing of him.

    Let all of you heartbroken people assembled on this spring day
    Let all the still, dried up, unsuspecting,
    Not-yet-blossomed Krishnachura sprigs listen intently
    Let the dark cuckoo that will perch on the tree
    In the darkening light know I have kissed holy soil
    Under my feet this day.
    I'll be faithful to the pledge
    I have made to the Palash this day
    I'll be faithful to the pledge
    I've made to my vision
    I haven't come here to shed blood this day
    I've come here only to sing of my love for him.

    [Translated by Fakrul Alam ] 





    You Are Leaving 

    You are leaving: the steamboat starts off undulating the river
    Amidst the clamour of engine
    From behind the cloud of smokes
    Beauty of your weary face gleams
    I don't remember from when I am watching your going away.
    You're leaving: there is no end to your leaving away
    It has been long since you started leaving
    There is no end to it, no end by any means.

    A few words with the winds, a few words with the rains
    Then I spot you again as I turn to the Dhaleswari; 
    As if your sailing starts off afresh. You're leaving:
    The launch starts off undulating the waters
    Your weary fading face flashes tearing the black smokes
    Exactly like your leaving for the first time.
    You're leaving: with two winkless eyes
    I keep on gazing in the direction of your way.

    You're leaving: the river ripples with whimper
    You're leaving: the wind whiffs of death
    You're leaving: my existence sways. The steamboat starts off
    The turbine picks up speed shaking up my soul's propeller.
    Your vanishing face flashes tearing through the moving cloud of smokes
    As if you're drowning and floating up
    Nothing can complete your departure.
    You're going for 3000 days, you're going and going.


    2

    You're leaving; the sky collapses on the moonlight of the wavy river
    Your sailboat, like a black goose,
    making way through the kāsh grove,
    grazing the sugarcane fields,
    proceeds at the beckon of an unknown universe. As you go away
    the sky breaks down like a sky. O waves,
    O all devouring river, O unfeeling dark boat, whom
    you're carrying away atop, she was none to me - why then
    The evening sky falls down on the moonlit waters? 
    Falling down into the deep of water, only because you're leaving away? 


    3

    You're packing up: bulbs knock off the lamp posts
    Intense darkness of earth's womb descends encompassing the whole town
    As if a crafty magician has spread his black scarf over this township
    There is no music except for the saddening chorus of a few crickets
    There is no jingle; no artistry of life, there's no soulful animation.
    Rendering this locality blind, you're moving to a distant city.
    Collecting in my eyes some dreamy light from that city
    I wonder at your destination, skyward. You're leaving:
    Noah's flood erupts in your departing eyes, spectacles. You're leaving:
    a melancholic beagle stirs up a storm in the inside Ashoke garden
    You're going away
    Leaving behind a wretched forlorn city of dead.


    4

    Clouds of sorrow collect in the restless eyes
    I can't look at your face.
    I look around to steal a glance at you.
    The rains drench the aerodrome: my eyes tend to mingle with water
    I can't look up and meet your eyes.


    5

    You're going away, my poems are lying alone
    Laden with the grief of a shot down lion.
    You're leaving: some words waver in tears.

    [Translated by Faizul Latif Chowdhury] 



    .

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  • 10/19/16--03:52: SHAHID QADRI [19.321]

  • Shahid Qadri

    Shahid Quadri (también escrito Quaderi; 14 agosto 1942 - 28 agosto 2016) fue un poeta y escritor de Bangladesh. Por su poesía, fue galardonado con el Premio Literario Academia Bangla en 1973 y Ekushey Padak en 2011.

    Qadri es uno de los poetas prominentes de la poesía bengalí, trajo nuevos puntos de vista a la escena de Bangladesh mediante la introducción del urbanismo y un sentido de la modernidad. Su poesía está impregnada con el patriotismo, el cosmopolitismo y el universalismo y en su tratamiento de la naturaleza y la vida de la ciudad, profundiza en los conflictos y la sensación de alienación que impregnan la vida moderna. 

    A pesar de que sólo publicó cuatro libros de poesía, "su tono, la aliteración, las imágenes y el uso de símil le hicieron un observador destacado en verso bengalí." 

    Quadri fue amigo del poeta Shamsur Rahman. A la edad de catorce años, publicó por primera vez en Kabita, editado por Buddhadeb Bosu, que también es un poeta importante de la década de los 30; Qadri, posteriormente, se convirtió en una figura muy conocida entre los poetas de Dhaka y Kolkata. 

    Después de la publicación de su tercer libro, Quadri dejó de escribir y fue a vivir en Londres y Alemania. Más tarde, en la década de los 80, se trasladó a los Estados Unidos y vivió en Boston, donde se casó con su segunda esposa, Dana Quadri que murió a finales de los años 90. Desde entonces, volvió a escribir y publicó su cuarto libro en 2009. Aunque se ha dicho que "en el último número de Kali O Kolom, rompió los cerca de tres décadas de silencio al escribir dos poemas," que en realidad srompieron su silencio, contribuyendo a la primera edición de Shabdaguchha, una revista de poesía bilingüe, publicada en Nueva York. 

    Sus poemas han sido traducidos al Inglés por muchos estudiosos, como Kabir Chowdhury, Kaiser Haq, Farida Majid. 

    Muerte 

    Qadri murió a la edad de 74 años el 28 de agosto de 2016, de enfermedad renal. Fue hospitalizado después de luchar con problemas renales graves desde una década antes de su muerte. 

    Obras 

    Uttaradhikar (1967)
    Tomake Abhibadan priyatama (1974)
    Prem Biraha Bhalobasar Kabita 
    Kothayo Kono Krondon Nai 
    Amar Chombongullo Pouchhaya Deo 


    QUE SERÁ SERÁ, Shahid Qadri

    "Have no fear, darling
    I'll have it all arranged
    The army will carry rose-bunches
    On their shoulders,
    March past and salute
    Only you, darling."

    [From "I salute You, Darling" by Shahid Qadri]




    De la mano de la traductora María Barrera nos adentramos en la poesía de Bangladesh. Ella nos presenta una breve nota sobre tres de los más representativos autores de aquel país: Mohammad Nurul Huda, Nirmalendu Goon y Shahid Kadri.

    http://circulodepoesia.com/2016/10/poetas-de-bangladesh/


    El 28 de agosto de 2016, el poeta bengalí Shahid Kadri falleció en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. En vano se buscarán obituarios suyos en los medios de alcance masivo de ese país, ni tampoco en aquellos de habla hispana. La muerte de uno de los más altos exponentes de la lírica de Bangladesh pasó desapercibida en un mundo que aún se niega a observar a ese país en toda su riqueza intelectual y cultural.

    La obra de Kadri está contenida en tan solo cuatro colecciones, la última publicada mucho después de la tercera, cuando sus admiradores habían dejado de esperar otro libro suyo. Tal sobriedad no es común entre sus contemporáneos. Refleja el modo único en que el poeta encaró su vocación: con su arte fue capaz de definir las preocupaciones más intensas sin recurrir a grandilocuencias, cuidando de concentrar su voz y de tornarla tan impalpable y acerada como fuese posible. Una voz urbana, comprometida con su tiempo – particularmente turbulento, desde un punto de vista político – pero, a la vez, esencialmente la voz de un outsider. Ello no impidió, empero, que su talento fuese reconocido con honores como el Premio de la Academia Bangla, en 1973 y la condecoración civil de más alto nivel en Bangladesh, el Ekushey Padak, in 2011.

    En las décadas finales de su vida, Kadri abandonó su país de origen, sin cesar, empero de contemplarlo a través del prisma de la distancia y de la memoria. Y sin dejar de apreciar, con una mirada desencantada, las realidades de Europa, donde vivió por varios años, y de los Estados Unidos. Ese exilio, autoimpuesto, se rompería finalmente luego de su muerte: su cuerpo reposa en el Cementerio de los intelectuales martirizados, en Dacca, Bangladesh.  


    Reunión inadecuada

    Cerdos salvajes encontrarán su barro favorito.
    Alciones obtendrán los peces anhelados.
    Noches – opacidad profunda – infiltrarán el blanco de una lluvia furiosa.
    Danzarán pavorreales en la densa floresta.

    Amantes ciertamente harán el amor con amantes,
    Sin ser jamás felices, jamás, jamás, jamás…

    Peregrinos tornarán solos a su morada.
    En una olla vacía,
    Granos de arroz brillarán como astros
    Y la antigua canción, largamente olvidada, retornará en tu boca.

    Amantes ciertamente harán el amor con amantes,
    Sin ser jamás felices, jamás, jamás, jamás…

    Se detendrán desfiles en marciales barracas.
    Tigres hambrientos arrebatarán el venado azul,
    La brisa del pueblo traerá
    La suave melodía de una canción de mujeres.
    Y ustedes hallarán un espacio en donde yacer juntos.

    Amantes ciertamente harán el amor con amantes,
    Sin ser jamás felices, jamás, jamás, jamás.



    Querida

    Pensé enviar una estrella dorada
    Para tus trenzas –
    Pero era tan sólo una palabra:
    Vaga, azul, perlada de rocío.
    He venido ahora, el bolsillo vacío,
    Una botella de perfume empapada en mis sueños.
    De noche te percibo en ellos:
    En el grupo de hetairas y sin embargo sola
    Mientras que tantos rostros, como el mío,
    Ansían en fila, esperando por ti,
    por siempre.



    Insurrección

    En el jardín de Manzul Elahi
    Sentados, en la velada moteada,
    Algunos conversamos de tantas cosas
    Unos hablan sobre Bangabandhu,
    Y de ese tema pasaron al asesinato de Allende.
    Otros evocaron la historia del golpe de estado en Chile.
    Otros comentaron los conflictos de Irán e Irak.
    El futuro incierto de Cuba luego de la partida de Castro.
    El dominio de mercaderes inescrupulosos.
    Las angustias de la gente de Bengala.
    El hambre de por vida, hablamos de todo eso
    Mientras mascábamos anacardos y tomábamos café.  
    La noche descendía gradualmente
    Como el silencio en los pasos de un gato negro.
    Las luciérnagas titilaban entre mesas y sillas
    Como si fuesen a persistir centelleando por siempre.
    Pasamos al comedor.
    Manzur Elahi repetía, el rifle es la fuente de todo poder.
    La sociedad sin clases no se puede lograr sin derramamiento de sangre.
    Nadie abandona sus intereses de clase.
    Yo miré por la ventana.
    Observé el jardín de Manzur Elahi capturado por las luciérnagas,
    Sin una batalla, sin derramamiento de sangre.




    Sentidos

    (Para Mahbub Hasan)

    El shalikh* danza en el cable telegráfico
    Las hojas del árbol de jaca, del tamaño de palmas
    La luz se subsume en los arbustos a la orilla del estanque. Aquí viene el Ashwin**.
    Mis días se vaciaron
    ¿Por qué los días están vacíos?

    En las fronteras de las nubes blancas como la nieve
    ¿A quién envía el cielo sus resplandores de zafiro? Aquí viene el Ashwin
    Mis días se vaciaron
    ¿Por qué los días están vacíos?

    Al igual que esos manifiestos clandestinos que se distribuyen por manos jóvenes
    La gran ciudad está tan animada
    Aquí viene el Ashwin
    Mis días se vaciaron
    ¿Por qué los días están vacíos?

    ¿Cuándo el Shefali cae en el patio de alguien? ¿Puede el sabor de los días de infancia recordarse?
    Como esas hojas volantes clandestinas que manos jóvenes distribuyen
    La gran ciudad está tan afanada
    Aquí viene el Ashwin
    Mis días se vaciaron
    ¿Por qué los días están vacíos?

    *El shalik es un pájaro nativo de Bengala (ndt)

    *Ashwin es el séptimo mes del calendario solar de Bengala. La referencia del poeta a ese mes implica una alusión al otoño. (ndt)



    from উত্তরাধিকার (uttarAdhikAr 1969)


    সহসা সন্ত্রাস ছুঁলো। ঘর-ফেরা রঙিন সন্ধ্যার ভীড়ে
    যারা তন্দ্রালস দিগ্বিদিক ছুটলো, চৌদিকে
    ঝাঁকে ঝাঁকে লাল আরশোলার মত যেনবা মড়কে
    শহর উজাড় হবে, -– বলে গেল কেউ –- শহরের
    পরিচিত ঘণ্টা নেড়ে খুব ঠাণ্ডা এক ভয়াল গলায়

    এবং হঠাৎ
    সুগোল তিমির মতো আকাশের পেটে
    বিদ্ধ হলো বিদ্যুতের উড়ন্ত বল্লম!
    বজ্র-শিলাসহ বৃষ্টি, বৃষ্টি : শ্রুতিকে বধির ক’রে
    গর্জে ওঠে যেন অবিরল করাত-কলের চাকা,
    লক্ষ লেদ-মেশিনের আর্ত অফুরন্ত আবর্তন!

    নামলো সন্ধ্যার সঙ্গে অপ্রসন্ন বিপন্ন বিদ্যুৎ
    মেঘ, জল, হাওয়া, –-
    হাওয়া, ময়ুরের মতো তার বর্ণালী চিৎকার,
    কী বিপদগ্রস্ত ঘর-দোর,
    ডানা মেলে দিতে চায় জানালা-কপাট
    নড়ে ওঠে টিরোনসিরসের মতন যেন প্রাচীন এ-বাড়ি!
    জলোচ্ছ্বাসে ভেসে যায় জনারণ্য, শহরের জানু
    আর চকচকে ঝলমলে বেসামাল এভিনিউ

    এই সাঁঝে, প্রলয় হাওয়ার এই সাঁঝে
          (হাওয়া যেন ইস্রাফিলের ওঁ)
    বৃষ্টি পড়ে মোটরের বনেটে টেরচা,
    ভেতরে নিস্তব্ধ যাত্রী, মাথা নীচু
    ত্রাস আর উৎকণ্ঠায় হঠাৎ চমকে
    দ্যাখে, – জল
          অবিরল
    জল, জল, জল
    তীব্র, হিংস্র
    খল,
    আর ইচ্ছায় কি অনিচ্ছায় শোনে
    ক্রন্দন, ক্রন্দন
    নিজস্ব হৃৎপিণ্ডে আর অদ্ভুত উড়োনচণ্ডী এই
    বর্ষার ঊষর বন্দনায়

    রাজত্ব, রাজত্ব শুধু আজ রাতে, রাজপথে-পথে
    বাউণ্ডুলে আর লক্ষ্মীছাড়াদের, উন্মূল, উদ্বাস্তু
    বালকের, আজীবন ভিক্ষুকের, চোর আর অর্ধ-উন্মাদের
    বৃষ্টিতে রাজত্ব আজ। রাজস্ব আদায় করে যারা,
    চিরকাল গুণে নিয়ে যায়, তারা সব অসহায়
    পালিয়েছে ভয়ে।

    বন্দনা ধরেছে, -– গান গাইছে সহর্ষে
    উৎফুল্ল আঁধার প্রেক্ষাগৃহ আর দেয়ালের মাতাল প্ল্যাকার্ড,
    বাঁকা-চোরা টেলিফোন-পোল, দোল খাচ্ছে ওই উঁচু
    শিখরে আসীন, উড়ে-আসা বুড়োসুড়ো পুরোন সাইনবোর্ড
    তাল দিচ্ছে শহরের বেশুমার খড়খড়ি
    কেননা সিপাই, সান্ত্রী আর রাজস্ব আদায়কারী ছিল যারা,
    পালিয়েছে ভয়ে।

    পালিয়েছে, মহাজ্ঞানী, মহাজন, মোসাহেবসহ
    অন্তর্হিত,
    বৃষ্টির বিপুল জলে ভ্রমণ-পথের চিহ্ন
    ধুয়ে গেছে, মুছে গেছে
    কেবল করুণ ক’টা
    বিমর্ষ স্মৃতির ভার নিয়ে সহর্ষে সদলবলে
    বয়ে চলে জল পৌরসমিতির মিছিলের মতো
    নর্দমার ফোয়ারার দিকে, –-

    ভেসে যায় ঘুঙুরের মতো বেজে সিগারেট-টিন
    ভাঙা কাচ, সন্ধ্যার পত্রিকা আর রঙিন বেলুন
    মসৃণ সিল্কের স্কার্ফ, ছেঁড়া তার, খাম, নীল চিঠি
    লন্ড্রির হলুদ বিল, প্রেসক্রিপশন, শাদা বাক্সে ওষুধের
    সৌখীন শার্টের ছিন্ন বোতাম ইত্যাদি সভ্যতার
    ভবিতব্যহীন নানাস্মৃতি আর রঙবেরঙের দিনগুলি

    এইক্ষণে আঁধার শহরে প্রভু, বর্ষায়, বিদ্যুতে
    নগ্নপায়ে ছেঁড়া পাৎলুনে একাকী
    হাওয়ায় পালের মতো শার্টের ভেতরে
    ঝকঝকে, সদ্য, নতুন নৌকার মতো একমাত্র আমি,
    আমার নিঃসঙ্গে তথা বিপর্যস্ত রক্তেমাংসে
    নূহের উদ্দাম রাগী গরগরে গলা আত্মা জ্বলে
    কিন্তু সাড়া নেই জনপ্রাণীর অথচ
    জলোচ্ছ্বাসে নিঃশ্বাসের স্বর, বাতাসে চিৎকার,
    কোন আগ্রহে সম্পন্ন হয়ে, কোন শহরের দিকে
    জলের আহ্লাদে আমি একা ভেসে যাবো?

    p.11


    সঙ্গতি (saMgati, p.24)

    আমরা কাতারে-কাতারে দাঁড়িয়ে আছি ব্যক্তিগত
    দূরত্বে
    সবাই। নামহীন অহংকারে হলুদ একসার বিকৃত
    মুখ
    পরস্পর থেকে ফেরানো; হৃৎপিন্ডের মধ্যে লুকোনো
    নিতান্ত নিজস্ব
    কাঁচ, - সেখানেই উৎসুক ফিরে ফিরে তাকানো।
    কিন্তু সন্ধ্যার নির্বোধ হাওয়া জমিয়ে তুললো
    একটি সাধারণ পরিমল, -- এ যখন ও-র গন্ধে সজাগ,
    আমরা প্রত্যেকে ভ্রু-কুঁচকে যাই-যাই, তখনি সে এসে দাঁড়ালো
    স্কার্ট-ঢাকা সোনালি চুলের ইন্দ্রজালে দীর্ঘ, ঋজু ক্ষীণ ঊরূর বিদেশিনী
    আমরা তাকে ঘিরে ভিখিরির মত গুঞ্জন রটালাম।


    স্মৃতি : কৈশোরিক : শহীদ কাদরী


    অদৃশ্য ফিতে থেকে ঝুলছে রঙিন বেলুন
    রাত্রির নীলাভ আসঙ্গে আর স্বপ্নের ওপর
    যেন তার নৌকা- দোলা; সোনার ঘণ্টার ধ্বনি
    ছড়িয়ে পড়ছে সমস্ত শহরের! আমি ফিরলাম
    ঝর্ণার মতো সেই গ্রীষ্ম দিনগুলোর ভেতর
    যেখানে শীৎকার, মত্ততা আর বেলফুলে গাঁথা
    জন্মরাত্রির উৎসবের আলো; দীর্ঘ দুপুর ভরে
    অপেমান ঘোড়ার ভৌতিক পিঠের মতো রাস্তাগুলো,
    গলা পিচে তরল বুদ্বুদে ছলছল নক্ষত্ররাজি,
    তার ওপর কোমল পায়ের ছাপ, -চলে গেছি
    শব্দহীন ঠাকুর মার ঝুলির ভেতর।

      দেয়ালে ছায়ার নাচ
    সোনালি মাছের। ফিরে দাঁড়ালাম সেই
    গাঢ়, লাল মেঝেয়, ভয়-পাওয়া রাত্রিগুলোয়
    যেখানে অসতর্ক স্পর্শে গড়িয়ে পড়লো কাঁচের
    সচ্ছল আধার, আর সহোদরার কান্নাকে চিরে
       শূন্যে, কয়েকটা বর্ণের ঝলক
    নিঃশব্দে ফিকে হল; আমি ফিরে দাঁড়ালাম সেই
    মুহূর্তটির ওপর, সেই ঠাণ্ডা করুণ মরা মেঝেয় |
    p.25


    পাশের কামরার প্রেমিক : শহীদ কাদরী


    গলা চিরে থুথু ফ্যালে দাপায় কপাট নড়বড়ে
    শ্বাসকষ্টে যা তা'প্রেম, ঠাণ্ডা হাওয়া
    হৃৎপিণ্ডে বিরক্তিকর উৎকট নর্তন
    অলৌকিক ইচ্ছা তার তাকে দিয়ে টেবিল বাজায়

    মাঝরাতে নিঃসঙ্গতা রাঙিয়ে টেবিলে
    একজোড়া লালচোখ, একটি লণ্ঠন
    বিশ শতকের সুন্দর সুগোল এক পেটের ভেতরে যেন
    দেখে নেয় প্রাক্তন প্রেমিকদের বিধ্বস্ত কবর

    চোখের সামনে রাতভর নীলরজ্জু এক মুকুতা দোলায়
    আর যেন তারার চুমকি-জ্বালা সেই অন্তর্বাস
    যথার্থই সৎচেষ্টায় খুলে দিয়ে আকাশ দেখায়
    খেলোয়াড়ের মতন একে-একে শূন্যতার সবগুলো ভাঁজ

    তার সামনে সর্পের বঙ্কিম, শান্ত চতুরালি, স্পষ্টত নিষ্পাপ
    ফোলা-গাল সাপুড়ের ভেঁপু একেবারে নির্ভয়, বিপদমুক্ত,
    হস্তের অব্যর্থ ফাঁদে দেয় গলা বাড়িয়ে প্রেমিকা
    ঝাঁপিতে আটকে রেখে বাতি-না-জ্বেলেই শোয়া যায়।

    এ হেন অনেক কিছু, একটু আয়াসে চিনেবাদামের খোসা
    ভাঙতে-ভাঙতে পার হওয়া যায় হে দীপ্ত প্রেমিক, বন্ধু, ভাই
    যথা শান্ত দুপুরে দেলাক্রোয়ার ক্রুদ্ধ, রুদ্ধ মত্ত অশ্বারোহী
    ট্রেনে-কাটা শূকরের লালরক্ত, মৃত্যু, আর্তনাদ!

    কিছুই শোনে না কেউ তলপেটে অনাস্বাদিত বিহ্বল কাম
    আত্মার ভেতরে ওড়ে নীলমাছি বিরক্তির, মগজে উদ্যান।
    দীর্ঘজীবী হোক তবু যেন তার সব স্বপ্নক্রীড়া
    মাঝরাতে যে কারণে হিমহস্ত টেবিল বাজায়
    p.28
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    তোমাকে অভিবাদন প্রিয়তমা (tomAke abhibAdan, priyatamA 1974)


    বৈষ্ণব : শহীদ কাদরী


    শাদা রাস্তা চ'লে গেছে বুকের মধ্যে
    শাদা রাস্তা চ'লে গেছে বুকের মধ্যে
    পাতার সবুজ সম্মিলিত কাঁচা শব্দে
    যে তোমাকে ডেকেছিলো 'রাধা',
    আধখানা তার ভাঙাগলা, আধখানা তার সাধা ।
       p.76


    বাংলা কবিতার ধারা : শহীদ কাদরী


    কে যেন চিৎকার করছে প্রাণপণে `গোলাপ! গোলাপ!'
    ঠোঁট থেকে গড়িয়ে পড়ছে তার সুমসৃণ লালা,
    `প্রেম, প্রেম'বলে এক চশমা-পরা চিকণ যুবক
    সাইকেল-রিকশায় চেপে মাঝরাতে ফিরছে বাড়ীতে,
    `নীলিমা, নিসর্গ, নারী'- সম্মিলিত মুখের ফেনায়
    পরস্পর বদলে নিলো স্থানকাল, দিবস শর্বরী হলো
    সফেদ পদ্মের মতো সূর্য উঠলো ফুটে গোধূরির রাঙা হ্রদে
    এবং স্বপ্নের অভ্যন্তরে কবিদের নিঃসঙ্গ করুণ গণ্ডদেশে
    মহিলার মতো ছদ্মবেশে জাঁদরেল নপুংসক এক
    ছুড়ে মারলো সুতীক্ষ্ণ চুম্বন।
    p.79

    মাংস, মাংস, মাংস : শহীদ কাদরী


    আমাকে রাঙাতে পারে তেমন গোলাপ
    কখনও দেখি না। তবে কাকে, কখন, কোথায়
    ধরা দেবো? একমাত্র গোধূলি বেলায়
    সবকিছু বীরাঙ্গনার মতন রাঙা হয়ে যায়।
    শৈশবও ছিলো না লাল। তবে জানি,
    দেখেছিও, ছুরির উজ্জ্বলতা থেকে ঝরে পড়ে বিন্দু বিন্দু লাল ফোঁটা

    তবে হাত রাখবো ছুরির বাঁটে? সবুজ সতেজ-
    রূপালি রেকাবে রাখা পানের নিপুণ কোনো খিলি নয়,
    মাংস, মাংস, মাংস...  মাংসের ভেতরে শুধু
    দৃঢ়মুখ সার্জনের রূঢ়তম হাতের মতন
    খুঁজে নিতে হবে সব জীবনের রাঙা দিনগুলি ...

    p.84

    টাকাগুলো কবে পাবো

    "The world owes me a million dollars"
    - Gregory Corso

    টাকাগুলো কবে পাবো? সামনের শীতে?
    আসন্ন গ্রীস্মে নয়?
    তবে আর কবে! বৈশাখের ঝড়ের মতো
    বিরূপ বাতাসে ঝরে পড়ছে অঝোরে
    মণি মাণিক্যের মতো মূল্যবান চুলগুলো আমার এদিকে-
    ওদিকে! এখনই মনি-অর্ডার না যদি পাঠাও হে সময়,
    হে কাল, হে শিল্প,
    তবে
    কবে? আর কবে?
    যখন পড়বে দাঁত, নড়বে দেহের ভিৎ ?

    দ্যাখো দ্যাখো, মেঘের তালি-মারা নীল শার্ট প’রে
    ফ্রিজিডেয়ার অথবা কোনো রেকর্ড প্লে