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  • 07/24/16--22:49: DARIA SERENKO [18.964]

  • DARIA SERENKO

    Daria Serenko (Jabárovsk, Rusia  1993). Estudió literatura en el Instituto Gorkogo en Moscú. Trabajó dando clases de lengua rusa y literatura. En el año de 2010 se unió a la larga lista del premio “LiteratuRRentgen”. Fue miembro del festival de poesía universitaria en 2011. En 2013 estuvo en la lista del premio DEBYUT con una selección de poemas que fue galardonada con una mención especial del jurado . De 2012 a 2013 fue curadora del proyecto “Novaya poeziya v literaturnom institute” (nueva poesía en el Instituo de Literatura). En octubre de 2013 fue curadora del festival moscovita “nedelya molodoi poezii” (semana de la poesía joven).


    Versión de Indira Díaz


    No habrá símbolo

    En el autobús de camino a casa
    a mi derecha una mujer, sin primera persona
    recarga la cabeza en mi hombro,
    un gesto dramático (cfr.  con el final:
    el roce<- La gravedad del suceso <- la trayectoria de la cabeza<- el ritmo de la risa.

    El peso de su cabeza es parecido al de una calabaza.
    como si yo la llevara a la dacha,
    como si yo la hubiera sembrado.
    como si yo tuviera que responder por eso.
    Por ese ella.

    A mi izquierda un niño, como un flotador,
    su pequeño cuerpo se pierde de vista si se le mira por el costado,
    él ve por encima de las cabezas y más allá del camino,
    la ventana lo absorbe, como si se tratara de una palabra nueva.
    Él es un mito no sabe lo que hace,
    en general el amor se disfruta, se duerme, se duerme.

    Soy entre ellos un eslabón viviente
    tuve la suerte
    De sentarme a la izquierda de ella y a la derecha de él
    Cadena alimenticia de la atención
    De la indiferencia, de la nada.

    5 de diciembre de 2012


    http://circulodepoesia.com/2016/07/poesia-rusa-daria-serenko/








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  • 07/24/16--23:00: IVÁN SOKOLOV [18.965]

  • Iván Sokolov 

    (Leningrado, Rusia  1991). Estudió en la facultad de filología en la Universidad Estatal de San Petersburgo. Vive en San Petersburgo y trabaja dando clases de lengua inglesa. Se ha dedicado a la literatura desde los diecisiete años. Sus influencias literarias son Sasha Sokolov, Paul Celan, Osip Mandelshtam, Vladimir Nabokov, James Joyce, William Faulkner y Paul Eluard. Ha publicado en Xronometr. En 2010 publicó el libro Grustnyi Ivan (Ivan el triste) y en 2010 fue finalista en el Bolshogo Peterburgskogo slema (Gran Slam de Petersburgo).


    Presentamos, en el marco del dossier de poesía rusa contemporánea, presentado por Indira Díaz, un texto del poeta Iván Sokolov



    Aprende a andar el Golem

    El simulacro alzó los soñolientos
    párpados y vio formas y colores
    que no entendió, perdidos en rumores
    y ensayó temerosos movimientos

    J.L. Borges



    En esos días en que uno se siente extraño
    Se adhiere al cuerpo una piel ajena
    Otro vestido escurridizo-cambiante, dormimos
    De la cuenca de los ojos brota  avena
    quebradiza como el ayer del mañana
    La luz incide en las pupilas y de ellas
    Brota avena
    Frágil como el ayer del mañana
    Luego a ciegas la aguja besa el borde
    Violando diez veces el gramófono a la vez
    Sofocante plástico viejo /serpentino
    //afectación necesaria//
    Pantano viscoso
    La mirada cubriendo una hilera de puntos de sutura, de costuras
    Cosidas al vinil a mano/ atravesándolo
    //Es preciso escribir a la vuelta//
    -Recordar o anotarlo-
    Cada track siguiente exigirá mucho tiempo en los oídos
    Al unísono con el pataleo el débil agudo*
    Y bajo el borde del sombrero color  fucsia
    (sin distinguir del índigo magenta o del azul ultramarino)
    En lugar de un rostro de niña se oculta un manojo de zanahorias

    *–como dice mi informe- un cuadro mórbido plagado de termitas




    http://circulodepoesia.com/2016/07/poesia-rusa-ivan-sokolov/





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  • 07/25/16--01:02: CLARA G. PARIENTE [18.966]

  • Clara G. Pariente 

    (Madrid, 1982)
    Periodista y escritora, ha publicado en medios digitales, trabajando como guionista teatral y redactora freelance. Como escritora estuvo inicialmente centrada en el ámbito de la poesía, aunque en la actualidad reparte su tiempo entre la literatura (novela, cuento, poesía y relato corto), el periodismo y diversos proyectos socioeducativos vinculados al mundo de la información y de los libros. 



    Sin título

    Hay un eco que persigue
    A cada cual -el mío no entiende
    La alegría del campo abierto
    Mas sobrevive gustoso al aliento salvaje
    Del bosque despreocupado
    Que entierra -gusanos vivos junto
    A cuerpos que no dicen nada-
    Tierra que el fuego arrasó
    Junto a brotes que aún no
    Han sufrido.

    Poema incluido en el poemario La campana


    Sin título

    Comencé a quererte 
    Un día sin importancia 
    En el que sólo importaba eso, 
    Quererte y el día. 
    Después corregí mi meta, 
    Ajusté la luz, 
    Saqué de aquí lo que dejaste
    Y apagué la vida.

    Poema II incluido en el poemario Día 2




    Sin título

    No lo niego. 
    He salido hoy al día, confiado. 
    Pero el viento parco y las noticias 
    Me devuelven como un grito 
    A mi agujero. 
    He salido, no lo niego, 
    Como el tonto 
    Que camina sin estímulo, 
    Como el ave torpe que derrapa 
    En su vuelo. 
    Pero el blanco del día y 
    El sol indeciso 
    Me han traído de vuelta 
    A mis umbrales. 
    Me sorprenden los que salen 
    Sin vergüenza, 
    Los que salen y les son suyas las calles. 
    Yo aún estoy saliendo dentro, 
    Aprendiendo este rincón, 
    Conquistando lo pequeño. 
    No lo niego.
    Los actores del ruido me entristecen
    Como si del mundo desapareciera
    El silencio.

    Poema XIV incluido en el poemario Día 2




    La campana

    Como péndulo que conoce el camino de vuelta, 
    Tu palabra es de campana y resuena y 
    Se inclina, 
    Y vive de los golpes de otros hombres que empujan, 
    A fuerza de que la estiren y 
    Embistan 
    Tu palabra de campana oxidada con los años, 
    Tu palabra de preludio de lo que llega 
    O se marcha, 
    Un zumbido de aviso, 
    Un temblor de presencia, 
    Como el gozo de una nota que 
    Aún a veces me tumba, que 
    Aún a veces te exalta, que 
    Aún a veces sentencia, y que 
    Siempre dice sí 
    A un silencio de ruinas 
    Como un llanto por llegar 
    Sin expectación ni deseo, 
    Como el pulso de un latido que 
    No conoce música.

    Poema homónimo incluido
    en el poemario La campana



    Ojos despiertos

    Eso son ellos,
    -ojos despiertos-
    Lagunas –sin barcas-
    Platos de reflejos
    Que deciden –vacíos- en el agua
    El tributo a la otra orilla

    Maremotos sin olas
    -Se cuentan a cientos-
    Estanques salados
    De fondos turbios
    (a pocos metros de la superficie)
    De huesos de otros
    Barcos náufragos.

    Poema incluido en Sujeto Omitido,
    colaboración con Proyecto Maxma








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    DANIEL GONZÁLEZ ORONÓ

    Escritor, poeta, pintor, músico, letrista, compositor y actor argentino nacido en Dolores, provincia de Buenos Aires, en 1962. Vive en Quilmes. Es docente de literatura en establecimientos públicos y privados y coordinador de Talleres Literarios. Ha sido seleccionado en diversos anuarios y antologías poéticas bonaerenses. Letrista de canciones folclóricas ha ganado el Premio Cosquín 1985 en el rubro tema inédito y obtuvo la mención especial en el Primer Premio Astor Piazzolla Mar del Plata 1994. Su obra «La inundada» cantata sureña Dolores 1995, fue declarada de interés cultural y obtuvo una mención especial «Compromiso Histórico» en los  Torneos Provinciales Bonaerenses. Como músico, compuso más de 70 canciones con cuentos y poemas de E. Bornemann 1990-1994. Compuso la música del CD «Palabracadabra» con textos de E. Bornemann – 1996. Compuso la letra y música del CD de «La Magia de Amapola & Mascaró», 1998 (Varieté infantil mágico ecológico) – declarado de interés legislativo por la Honorable Cámara de Diputados en 1999, y de Interés Ecológico por la Fundación Vida Silvestre – Argentina. Compuso la letra y música del CD: «Los clásicos en desconcierto para chicos bien despiertos», 1999. Como pintor ha realizado diversas exposiciones y obtenido varias recompensas. Como actor ha participado en las siguientes puestas: Romeo y Julieta (1983); Así es la vida (1984); Chumbale (1987);  El Principito —realiza la adaptación para muñecos y teatro negro– (1986); Palabracadabra (Teatro Infantil) (1996); La Magia de Amapola y Mascaró (Varieté Infantil Mágico- Ecológico) (1998-2000) y Shows De Magia Infantil Como El Mago Mascaró (1990-2000). En poesìa ha publicado Pingo Tecleteo (1987) y Retórica Incierta (2008). La mayor parte de su producción literaria permanece inédita.



    Daniel González Oronó
    In Poesía by Analecta Literaria // 15:33 //

    Poemas



    AL GARETE

    Insomnio 
    es que le dicen a eso
    de pensarse en la hondura del Cosmos
    mirando a un techo oscuro
    cuando dormir a todos los descansa.
    Pensarse polvo del infinito 
    sin arribar a dónde.
    Incalculable de cielo arriba, 
    abajo, todo.
    Y estarse así 
    acostado inmerso en el misterio 
    en tan pequeña cama de lo vivo, solo,
    enredado a las sábanas del nunca
    acabar con esta cosa
    de flotar perdido.
    Y siempre
    la esperanza de llegar a un cuándo 
    bajo la almohada 
    del soñar despierto.


    IMPOSIBLE

    Decido y trepo 
    para caer del otro lado de este.
    Muro que me separa 
    de las primaverales mocedades.
    Andar por la foresta colorida de esos años
    esquivando promesas en flor,
    sueños de juventud, reminiscencias 
    que inundan mi distraído corazón
    y dan sabor y tacto de reales.
    Y ahí es cuando vienen a mí
    también palabras de pensarlo
    para decir aquello 
    con claridad de vivo.
    Pero imposible. Nunca.
    La escritura
    jamás, jamás, jamás
    coincide con la sangre.


    INCÓMODO

    Para mí 
    que en algún lugar estoy ausente.
    Debiera de volver a donde nunca he ido.
    ¿ Pero hacia dónde el rumbo,
    el sentido, la dirección precisa ?
    La cuestión 
    es que nadie me puede responder
    tales obligaciones misteriosas de regreso
    cuando me extraño así
    en el acá de siempre.
    Y es incómodo
    estar fuera de sitio
    aunque todo me indica
    que en la quietud aún 
    me acerco
    poco a poco.
    Y peor todavía es presentir
    el temor paradojal ,cada momento.
    Ese, 
    el de encontrar así 
    aquel lugar definitivo.


    TROPIEZO

    Me desconoce la que amé alguna vez
    en su pasar de amnesia.
    Pareciera que va hacia otro planeta en este.
    La sonámbula feliz por la vereda,
    lleva como una lejanía sin destino ,
    tras sus ojos vacíos.
    Suelta de mi atención o mi congoja 
    se apura y pasa como si nada fue.
    No debí reconocerla - me reprocho.
    Además por mirarla tropecé
    con un escombro peligroso
    que habrá caído 
    sin querer 
    desde las ruinas del presente.


    LO QUE SE CALLA EL VIEJO

    Habla la juventud sin ton ni son,
    les sobra música de errores.
    Total ! vuelven a abrir la boca
    y cambian para mejor 
    o empeoran.
    Ruido les sobra, 
    ganas, futuros a enmendar
    con la alegría del olvido 
    todo curan.
    Ya habrá tiempo 
    después.
    Que se equivoquen a destajo ahora,
    que desperdicien cascabeles y tambores.
    Aún les falta un rato 
    para entregarse a la cautela de lo añejo.
    Después 
    ya no habrá yerro ni equívoco imprudente,
    se entra con precisión al hueso del sonido
    sin poder dar con la palabra nunca
    y es donde estas a un paso
    de la común mudez, 
    misterio sin lugar,
    todo silencio.


    TESTIGO

    De manera fortuita en aquella esquina
    la coalición de dos autos 
    envueltos en el furor 
    de la inútil  frenada
    me sorprendió en la vereda.

    Al unísono 
    el estallido de los vidrios 
    y el grito de la mujer sentada
    en el centro de su pesadilla
    manifestaron la dislocada realidad.

    Algo parecía haber roto y retorcido
    el orden de las apariencias:
                                                  la irresponsable papilla 
                                                  del material mecánico disperso
                                                  como escenografía sobre el pavimento
                                                  y los dos hombres nerviosos e  ilesos
                                                  buscando luego intercambiar
                                                  papeles personales como insultos.

    En el vulgar diseño de un día
    vislumbre un punto 
    sorpresivamente mortal
    para que el sinsentido urbano
    fecunde un degradado milagro.


    RÉQUIEM  MECÁNICO

    He asistido sin querer al despiece 
    de un vencido motor de auto 
    en un oscuro taller.

    Los hombres excitados y ansiosos
    identificaban con aplicación y esmero
    las partes como joyas sucesivas.

    En aquellas ásperas manos
    parecían desmembrarse poco a poco
    duros ejemplos de una ciega y pura voluntad.

    Así  fui observando extrañado
    como alguna vez la metafísica de la velocidad
    en las tripas de su secreto, 
    había pulido infructuosamente
    sobre la retórica de la materia
    el inamovible deseo de llegar a todas partes.


    EN  LA  AUTOPISTA

    El perro destrozado 
    sobre el brillo de la autopista
    no parece alarmar a ninguno 
       de los condenados por la velocidad   
    que nunca dejan de pasar. 

    Apenas un detalle en disolución
    que queda atrás en la corriente,
    una malformación 
    en la precipitada perspectiva del asfalto.

    La realidad no puede así conspirar
    con desprolijidades naturales como estas.

    Por eso el sol
    desde su más ígnea verdad
    irá secando la carroña
    para pulirle al esquemático futuro
    esas  accidentales aristas que entorpecen
    el ilimitado desarrollo del vacío.


    HIPÓTESIS  SONORA 

    En el atardecer 
    escuchando a Bach:
                                        la maraña  transparente
                                        de una de sus fugas
                                        imponiéndome un cielo
                                        en donde hay Dios
                                        y es absolutamente cierto
                                        un orden universal
                                       como andamiaje de esta vida.

    Hasta que concluye la música
    y quedo nuevamente solo
    con la tragedia privada de un silencio irreal
    y son visibles todas las especulaciones
    del pensamiento contemporáneo
    posible manicomio de seres racionales.


    ORO NO

    «nomen est omen» 
    (proverbio latino)

    …ni plata 
    ni posible esperanza
    de mejoría o cambio
    por azar macerado 
    en un punto de suerte.

    Yo que soy mi fortuna 
    y vengo desahuciado desde el vamos
    al final de apellido. Apenas 
    la miserable osadía de andar 
    con los bolsillos rotos
    poniéndole palabras. 

    Y esa tendencia estoica 
    de aceptar los designios 
    del castellano al uso
    o la pura desgracia 
    de mi escala social
    y el porvenir  ahí,
    siempre al final 
    de todos los mandatos:
                                          con duro y anónimo cincel
                                          bordándome una lápida a futuro
                                           para usura del tiempo
                                          donde las nombradías
                                           ya ni cuentan.


    AVISO DE RETORNO

    A orillas del Lago Lacar
    El viento hostil de las ocho
    Empuja a la pequeña familia
    a ir juntando las cosas del atardecer.

    Mientras él limpia el mate
    Y va plegando sillas
    Ella se abriga y llama
    A los niños que traen felices
    Algún insecto muerto.
    El murmullo del bosque 
    se precipita sobre ellos, se enrarece
     Y un oleaje de espuma ostenta indiferencia.
    Se repite la monótona ley
    De una naturaleza fría.

    Porque en la agreste soledad que asedia
    Todo evidencia el claro
    Dictamen de las piedras:
    Absurdo es persistir
    Donde nada los necesita.


    GOLPEAN

    Alguien golpea la puerta
    al final del pasillo 
    del PH en que vivo.

    ¿Un vendedor de escobas y plumeros ?
    ¿la limosna cotidiana 
    que crispa la conciencia ?
    ¿O la palabra de Dios a domicilio?

    A intervalos persiste 
    y no claudica.

    Al íntimo sosiego
    pareciera advertirle 
    del clamor desolado 
    de un mundo que hay afuera.

    Un exhausto residuo 
    de todos contra todos
    pretendiendo explicarse 
    sin remedio,
    en el reverso oscuro 
    de una puerta.






    .

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  • 07/25/16--04:04: ENRIC CALVO I DOLZ [18.968]

  • Enric Calvo i Dolz

    Poeta, narrador, ensayista y profesor universitario español, nacido en El Cabanyal (Valencia) en 1949. Volcado desde muy temprana edad hacia el estudio de las Artes y el cultivo de las Letras, cursó la carrera de Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia, de donde egresó con un título de licenciado que le permitió orientar sus pasos por el sendero de la docencia. En la actualidad (año 2001), imparte clases como Profesor Titular de Dibujo y Pintura en la Universidad Popular de Valencia.

    En su faceta de escritor, Enric Calvo i Dolz se dio a conocer a comienzos de los años noventa con la publicación del poemario titulado Espurnes i fanc (Valencia: Asociación Cultural Lo Rat Penat, 1992), al que después añadiría otra colección de versos publicada bajo el título de Un pessic d'asfalt (Valencia: Mare Nostrum, 1995). La difusión de estos dos volúmenes poéticos convirtió al escritor de El Cabanyal en una de las voces más destacadas de la joven lírica de finales del siglo XX escrita en su lengua vernácula, posición ventajosa que vino a consolidar, al cabo de dos años, con la publicación de su tercera entrega poética, titulada Esguells corcats (Catarroja: Ajuntament de Catarroja, Servicio de Publicaciones, 1997). Su nombre y una interesante muestra de su quehacer poético han quedado impresos también en el volumen poético colectivo titulado Ausias March desde la Valencia dels 90: 20 poetes glossen a Ausias March en commemoració del seu 600 aniversari (Catarroja: Ajuntament de Catarroja, Servicio de Publicaciones, 1997).

    Al tiempo que desarrollaba esta escritura poética, Enric Calvo i Dolz se entregaba también al cultivo de la prosa de ficción, género en el que cosechó igualmente un merecido reconocimiento literario en su ámbito geo-cultural levantino. Su primera novela, titulada La llarga nit (Valencia: ABV Fil d'Aram, 1993) le presentó ante sus paisanos como un narrador dotado de excelentes cualidades para reproducir los diferentes ambientes y personajes característicos de la Comunidad Valenciana, habilidad que volvió a exhibir al cabo de dos años, cuando dio a la imprenta su segunda entrega novelesca, publicada bajo el título de La ciutadella de Valencia (Valencia: ABV Fil d'Aram, 1995). Consolidado ya como uno de los narradores más brillantes y originales de la nueva prosa valenciana, en el mismo año en que apareció esta segunda novela suya se alzó con el primer premio de narrativa "Constanti Llombart" -incluido en el amplio registro de modalidades creativas de los premios "Ciudad de Valencia"-, merced a su novela Fulles mortes (Valencia: Ayuntamiento, 1996). Posteriormente, sin salir del espectro genérico de la prosa de ficción, Enric Calvo i Dolz dio a la imprenta Esclaus del destí (Valencia: Acció Bibliográfica Valenciana "Fil d'Aran", 1996) y El llaberint (Valencia: Lo Rat Penat, 1997). Esta última obra permanecía inédita desde que, en 1992, fuera galardonada (bajo el título de Dins del llaberint) con otro relevante premio destinado a resaltar los méritos literarios de las obras escritas en valenciano: el premio Miquel Adlert Noguerol.

    En su condición de investigador interesado en las Letras y la Historia de su comunidad natal, el escritor de El Cabanyal ha dado a la imprenta varios estudios de extraordinaria relevancia, como el titulado Les corts valencianes, garantia d'identitat (Las cortes valencianas, garantía de identidad [Valencia: Corts Valencianes, 1996]), escrito en colaboración con Andreu Tintorer i Peiró. Además, ha publicado -en colaboración con Ampar Cabanes- una edición del Tirant lo Blanch (Valencia: Ayuntamiento, 1995), así como una obra divulgativa sobre La batalla d'Almansa (Valencia: Ayuntamiento, 1995).


    CÁNTICO

    Huérfano de la paz y del amor que más querría
    buscando luz en la oscura y sombría noche,
    cavalgando el infinito, hasta encotrar la melodía
    y devolverle el sosiego a mi cansado espíritu.

    Huérfano de ti, atravesar el yermo y desierto camino;
    triste y amarga suerte del fugitivo que llora
    renuncias y miserias, y rebelado contra el destino
    desnuda el pasado, por estar a punto a la hora.

    Y volver a tener el espíritu contento,
    vital, encender nuevamente la hoguera,
    renovándose sin ningún turbio pensamiento.

    Y volver a ti, con la ilusión primera
    y tus cabellos de seda flotando al viento
    ser por siempre mi única bandera.




    CANTIC

    Orfe de la pau i de l'amor que mes voldria
    buscant llum en la fosca i ombrosa nit,
    cavalcant l'infinit, fins trobar la melodia
    i tornarli l'assossec al meu cansat esperit.

    Orfe de tu, travessar l'erm i desert cami;
    trista i amarga sort del fugitiu que plora
    renuncies i miseries, i rebelat contra el desti
    despulla el passat, per estar a punt a l'hora.

    I tornar a tindre l'esperit content,
    vital, encendre novament la foguera,
    renovantse sense cap terbol pensament.

    I tornar a tu, en l'ilusio primera
    i els teus cabells de seda surant al vent
    ser per sempre la meua unica bandera.




    EN EL RESCOLDO DE UNA TRÉMULA LLAMA

    En el rescoldo de una trémula llama
    el instante sabe intensamente a ti;
    te miro y lo incierto se hace cierto;
    extiendo la mano y me descubro en ti,
    te respiro y me siento brutalmente vivo.

    Instalados en la armonía, empezamos la noche
    desde la generosidad de tus labios;
    en una espiral de espontáneas caricias
    desnudamos todos los silencios a besos
    y somos el centro exacto del Universo.

    El ahora es el momento asumido;
    el siempre, este presente compartido;
    tu aliento me turba y extasía;
    sin apenas advertirlo, los dos somos uno
    y no sé si lo sabes, pero te quiero.



    AL CALIU D'UNA TREMULA FLAMA

    Al caliu d'una tremula flama
    l'instant sap intensament a tu;
    te mire i lo incert es fa cert;
    estenc la ma i em descobrixc en tu,
    et respire i em sent brutalment viu.

    Instalats en l'harmonia, encetem la nit
    des de la generositat dels teus llavis;
    en una espiral d'espontanees caricies
    despullem tots els silencis a besos
    i som el centre exacte de l'Univers.

    L'ara es el moment assumit;
    el sempre, este present compartit;
    el teu ale em torba i extasía;
    sense apenes advertiro, els dos som u
    i no se si ho saps, pero te vullc.











    .



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    Marcos Solache de la Torre

    (Mexicaltzingo, Estado de México, 1989). 
    Es Licenciado en Ingeniería Civil. ITESM Campus Monterrey. 2007-2011. Mención Honorífica. En el último semestre de sus estudios escribió un cuento titulado Rosa (que es el preámbulo completo de la novela con el mismo nombre, concluida en 2012 e inédita todavía); este cuento fue publicado en el espacio electrónico CICADP, constituyendo un gran paso para el autor, pues le impulsó a creer, como lo vio en el patio de Velarde, que en cualquier circunstancia, si esta es ideal, la vida se puede dar y el autor puede dar la poesía. Diversos cuentos y poemas de su autoría esperan el dictamen de varias editoriales…



    A

    cuando estoy contigo
    parece que no estoy conmigo
    porque todo entero
    estoy contigo

    parece que caminamos
    y flotamos

    tomados de las manos
    abrazados

    en una banqueta
    a la fuente
    el chorro de leche
    estrellados
    en las estrellas
    en la cama
    el despertador
    a las diez de la mañana

    a toda hora

    diaria

    diría
    mejor bien

    a deshoras

    robas mis noches
    mis días

    por sí mismas
    sin ti
    no noches

    no iluminadas

    mas tú

    iluminada

    no te alcanzo

    te medio miro

    me siento sin ti

    clamo por estar otra vez contigo

    otra vez

    aunque sea destiempo

    cuando estoy contigo

    quisiera asegurar que estoy conmigo
    porque me siento sin sentido

    como un niño divertido

    en la orilla del río

    lo cruzaremos

    nos cruzaremos





    C

    donde el daño no está hecho
    ahí deseo estar
    ahí contigo
    únicamente tú y yo
    en el paraje secreto
    que divide este mundo y el otro
    en el lugar de la espera
    imperturbable
    imperturbados

    ahí donde todos quieren estar
    yo también
    pero contigo
    solo contigo

    ven
    vente conmigo
    al espacio secreto
    donde el amor ya no es amor
    ni el beso beso

    donde nada ya no es nada
    ni todo todo
    ven
    tómame
    no te me pierdas
    que ya vamos llegando al centro perdido
    a la puerta mística
    al llano en el que los dioses decidieron hacernos

    ven
    y dime que lo sientes
    este deseo de no movernos
    este descubrimiento de encontrarnos ante lo desconocido 
    lo no humano
    es aquí

    donde te quiero tener
    donde quiero estar
    donde apenas somos los dos
    donde el daño no está hecho




    D

    aquí estamos
    polvo
    antes del principio
    nosotros fuimos el barro que nunca se hizo hombre
    fuimos la arena que enterró al arca de la alianza
    fuimos la montaña que aceptó el sacrificio 
    primogénito por carnero
    fuimos la roca que no despegó sueño
    en el padre de las doce
    fuimos la tierra que apagó el fuego de la zarza
    fuimos la piedra que falló la honda del rey
    fuimos la arcilla que escribió el mensaje del mesías
    fuimos el polvo que levantó el gallo 
    después de cantar tres veces
    fuimos el suelo que no convirtió / al perseguidor romano

    fuimos 
    por decir donde estuvimos
    pero en realidad estamos
    estamos en la frente de ceniza
    el miércoles 
    estamos en la mugre de los pies 
    el jueves
    estamos en surco de la cruz
    el viernes
    estamos en el lodo del ciego
    el sábado
    estamos en el mausoleo vacío
    el domingo
    aquí estamos
    polvo
    después de todo




    .

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  • 07/26/16--00:58: JAVIER RAYA [18.970]

  • Javier Raya 

    Javier Raya (México, 1985)
    Palabrero ninja. Cuenta con dos plaquettes de poesía: El libro de Pixie (Torre de Babel Ediciones, 2010, reeditado en 2013), Por los rasgos una bayoneta (Col. La Ceibita, Fondo Editorial Tierra Adentro, 2011) y el libro Ordalía (Col. Limón Partido, 2011). Miembro del consejo editorial en Proyecto Literal y editor en PijamaSurf.com. Ha publicado ensayos y poemas en Tierra Adentro, El Jolgorio, Trifulca, el Periódico de Poesía y Yagular entre otros medios impresos y electrónicos. Hace spoken word y trabaja en su obra póstuma. Detesta a los escritores que hablan de sí mismos en 3a persona.

    En entrevista con Notimex, habló de algunos pasajes significativos de su vida que han desembocado en su actividad literaria, principalmente en el ejercicio espiritual que es la poesía y la concepción que tiene del resultado de este ejercicio. 

    Primero había querido ser dibujante de cómics, ya que tuvo una marcada afición por este arte, pero llegada la adolescencia, a los 13 o 14 años, una "crisis de representación" lo arrojó a expresarse con palabras. "No creo en ésto del rapto de la inspiración; eso de que de pronto algo se abre en el cielo y está el poema"; más bien, la poesía parte de una intuición, "una memoria de lo pasado y entonces la escritura tiende a reconstruir esa memoria". 

    Su trabajo "Estar en el mundo" fue finalista del segundo Premio Internacional de Poesía "Desiderio Macías Silva" 2006, pero para Raya, el mejor reconocimiento es ser leído, que la gente se interese en su obra y la comente. Hacia el final de su adolescencia llegó a la ciudad de Querétaro, donde tuvo la oportunidad de estudiar en una escuela de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), para luego regresar a la capital mexicana e ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). "No leo tanta poesía, en realidad la leo a ratos o la leo mucho, siempre estoy releyendo algo de (César) Vallejo o de Borges, creo que soy muy clásico en ese sentido", mencionó sobre sus poetas favoritos. 

    Mostró también su admiración por Franz Kafka, a quien considera un gran poeta y cómico, aunque se tienda a pensar que lo kafkiano es algo terrible y opresivo, pero él más bien considera que este escritor checo "se reía de una forma muy discreta". 

    Para Javier Raya, la poesía no tiene ninguna importancia si se pretende salvar al mundo; los homenajes y la industria cultural hacen creer a los jóvenes que se interesan por la literatura que es posible hacerlo por este medio y no es así, aunque no niega que un poema puede cambiar una vida.



    Canturrear

    Que sobre todo no se pierda el hábito de canturrear,
    que no se pierda la costumbre de la canción
    que no es todavía, cuando con puerca inocencia
    el oído se monta, pájaro, sobre un rastro robado de aire,
    ese aire que traza por el recuerdo la melodía
    fugaz de su aparición, bosquejo de voces,
    canto puesto a medio pintar en la caparazón
    del día, del bosque a medio cocinar,
    esa escena irrecobrable de la muchacha
    haciendo pan, de los días en que hubo muchachas
    que amasaban cuerpos para el horno
    como retratos de cicatrices, marcándoles
    en la frente la herida de la transformación,
    como gólems cocinados por la muerte,
    el rastro de lo que no alcanzaban a ser
    entre sus manos de harina, como tantos
    de nosotros que a medio hornear éramos heridos
    por el ensayo de una mujer que viéndose
    de pie, o sentada en el espejo de su voz, sin
    diferencia
    ya cantaba o reía o las dos cosas
    como quien se quita una maraña de espanto,
    una pestaña. Que no se pierda el recobro,
    la caza mayor de la voz en su simulacro,
    y sobre todo los pies desnudos que funcionan
    para soportar una columna de aire,
    una voz puesta de pie sobre el ritmo.
    Que no se pierda el manchón de canto en el aire,
    la melodía silbada porque todo el que silba
    no está muerto, lo que silba no está muerto,
    lo que canta no se deja morir, la melodía silbada
    es una hebra de asombro.



    La cópula de los animales los vuelve invisibles

    Les echaron agua para desbandarlos,
    para desmancillarles el alma,
    para desprendar a los desprendidos perros
    del show impúdico de las pudendas
    y a nosotros nos previnieron las perrillas
    con agua curada de espanto,
    postizas lágrimas.

    Desprendados por lo de retozones,
    retazos a lo más de lo lascivo
    que nunca a tordo tardío
    se le vio animalar así, como si tal cosa,
    como no siendo etérea
    la puta de Girondo
    que de tordo tuvo
    lo que detuvo su canto.

    Se trata de una desaparición elemental.

    No es cosa de andar escondiéndose
    de los cubetazos, guapa,
    a lo más
    hacerse infinitamente pequeño
    para caber en un abrazo
    o retazo de pierna,
    cuenco de la axila donde no nos hallen,
    donde nunca en tal nos viéramos
    por lo que de invisibles tienen
    los cuartos de motel,
    de escenas de crimen,
    de espectáculo intolerable
    para la mirada
    como no fuera pájaro de sangre
    acorazado en el bote de basura
    maldisimulando
    los estragos de tu regla en sábanas,
    paredes y grumoso vello púbico.

    Mal hiciéramos en aparecer, guapa,
    al frente del templo
    con los belfos coagulados y mohínos,
    alegres a su modo
    como tigres
    luego de destripar algo
    con alas.



    Hundimiento del día

    Encallado en su inabarcable fuga,
    hierve el día tras el horizonte,
    desanudando el vendaje sucio
    de la herida solar.
    En el vuelco de otra ola
    convergen los siglos enlutados
    al velamen de su marcha.
    Chorro de luz crujiendo
    la inmolación del astro,
    la memoria irrespirable,
    cada gaviota en su asidero.
    La potestad humana se hunde a veces
    como el día,
    con toneles de vino y tesoros
    gravitables hacia el fondo.

    Todo así está en orden.



    Arribo

    Vine aquí buscando mi sombra.

    Ando bajo la lluvia, soy lluvia.
    El motivo de la respiración era mi fardo, mi herrumbre,
    pero aquí estoy, soy lluvia, te escucho,
    dime lo tuyo en los postigos del sueño,
    sobre la lámpara inmoladora de palomillas.
    Necesitas silencio, un grito preñado
    de aire vacío para decirte,
    la hoja predispuesta sobre el escritorio
    y razonable calma.

    El gatillo marca la hora.
    Te esperaba y te instalaste.
    Yo escribo mientras te esperando,
    fuera llueve, nadie sale, no digas puerta,
    conjura lo conjurable de esta noche:
    dime lo tuyo.

    Eclosionas: veo tu rostro a la orilla
    del humo, tu paso cimbra los animales de mi sueño.
    Te escribo: llegas o estuviste siempre
    atada de manos a mis manos, detrás de las cerraduras
    que ocultan el polvo, detrás de los objetos,
    como humo en la visión, persiguiéndome.

    Vine aquí buscando tu sombra.


    Irritado de rito...

    a Tomás Segovia

    Irritado de rito,
    hastiado de la vuelta
    siempre derretida
    hacia el mismo espacio,
    con la misma cadencia
    de alas que son hojas,
    de ríos que son polvo
    de ramas que son vuelo,
    voy sin ti por las márgenes buscando mis pedazos.


    La balada de Mr. P Mosh 
    o siete sonidos para peluquería

    1.

    Espero. Espero mientras espero. Espero
    el momento en que la espera empieza a sentirse
    como un agua estancada, a ras de barbilla, lecho
    de río se vuelva al volver para lavarnos con su misma
    leche de piedras los manchones de semen de la ropa,
    que la tortura cobre su todo anegado, como
    una corbata que ahoga de azogue de agua,
    que la revista saque del revistero con las cosas que pasan,
    que le toque su turno de costillas y rastrojos o que
    sin más un loto se cruce de piernas.

    Crustáceo lagar sin llegar, no hay ambiente para epifanías,
    no hay sol. Toda canción es nacimiento, me digo,
    modestamente canturreando un bolero sabio. Límbica,
    te digo, huellas de espera cóncava, herrumbrosa y hueca
    como salitre de campana o aeropuerto transplantado.
    Los aeropuertos algo tienen de naves de iglesia.
    Las voces sobre mi cabeza son la señorita Dios.
    Sacar con la mano vacía el puño
    lleno de raíces. Transplantar la realidad como un traje,
    meter flores crucificadas en una maleta 
    y un espejo roto a manera de mascota
    en el cajón olvidado.
    Nadie atropella espejos como gatos.
    Dejarle su botecito de agua para saber mirar.
    Las instrucciones de los relojes no curan el tiempo.
    El hueco transplantado sigue siendo la medida del mar
    y los siete colores del pasto desde arriba, muy arriba,
    por encima de nuestra puerca ternura.



    2.

    Es que me gusta el rock, te contaba,
    porque parece que le fuera a uno la vida en ello.
    Nadie mesa los cabellos de la pólvora
    mejor que una adolescenta, pedazo de abanico
    repujada en su sinardor, en su iterarse,
    bella así, a su modo, como una coincidencia.
    El día martes se pone de pie, con su cara de pesebre,
    que le gusta verse ahí, dice, enmarcado en el espejo
    como por el mundo, como poniéndose al mundo
    de sombrero o marco, chamarra de piel y todo.
    Una lección. Una huella cae del árbol,
    fruta rellena de estancias de agua. No hay didáctica
    en la espera (se sopla las uñas), el párpado
    puede condenar solamente la luz que no obture,
    la luz tiene la boca llena de cuchillos:
    los puntos cardinales se disputan como hienas
    su siguiente paso;
    el parpadeo es obturación, rugido seco, luz
    de Polaroid, imagen pasada por brasas y metales
    para echarle llave o un gabán lleno de fotografías
    como una cueva, un retrato hecho de voz; al parecer
    la imagen de la señorita aparece honda, polvosa.
    El viento





    3.

            está pintando su autorretrato.
    Tiene los piecitos lastimados como Edipo.
    Se pone la verdad a su medida: le queda bien,
    como un calcetín. Se llena las tres pestañas de luz,
    porque la pólvora había sido parpadear, encontrarse
    completo a pesar de todo, a pesar del choque de autos
    que fantaseó durante todo el camino, con la boca
    llena de vómito, parapetados párpados caídos.
    Es que no me pasa nada. De verdad
    que no me pasa nada. Aunque es difícil aburrirse,
    en eso debemos estar de acuerdo.
    El mérito de algunos es ser completamente inesperados;
    otros son un eco de sí mismos: cumplen años.
    Entonces un piano cayó en el centro del cielo
    como un rayo, un estornudo de metales
    y casquillos trinando, moneditas de sangre
    como insectos preñados de metrónomos.



    4.

    El terror del terror: su grito ciego
    desborda el párpado sin mirada,
    la sala de espera donde las madres
    guardan su papelito, como en las carnicerías,
    para que les entreguen a sus hijos muertos.
    Es como un don, solía decirle su madre:
    todo lo que ve lo convierte en aeropuerto.
    El mundo es una dona
    y tú eres el centro ausente
    que le da sentido, sin ti
    el mar perdería sus bordes,
    se derramaría como una copa rebosante,
    como una cabeza despeinada.

    Medusa vive en la ceguera.
    Medusa vive en un parpadeo.

    Por tu bien, me decía,
    mejor que no metas la mano
    en el panal de los horizontes.

    Este es el último poema de mi adolescencia
    y está maldito.

    Apenas nos interrumpimos es Medusa
    quien toma como propia la causa de los objetos,
    como si una mirada pudiese provocar
    la existencia de las cosas.

    Parpadear es pronunciar.
    Mi escuela fue todo este tiempo un número equivocado.

    Salí a pasear con mis audífonos y no volví.

    Medusa saca la lengua: vestida
    de su grito lo que pide es un beso.
    La cuenca de sus ojos restriega
    las larvas de luz tras los goznes del ojo.
    Me doy a entender como puedo.
    Flechazo, pedernal, Pedro
    Picapiedra pintando al fresco
    en la caverna de la especie.

    Hay algo cavernícola
    en todo este misterio.



    5.

    Córtele los dedos.
    Rebájele las cejas.
    Rícele el sexo.
    Levántele tecatas.
    Ajústele dormideras.
    Empólvele la grupa.
    Extírpele muñones.
    Despúntele los labios.
    Degrafílele sobacos.
    Aláciele su espanto.
    Dómele.
    Císquele.
    Rásquele, mi Jason.
    Zúmbele, diablo panzón.
    Domestíquele su amor.
    Métalo en cintura.
    Tíñale el tábano.
    Límele el pespunte.
    Rápele la espina.
    Hiérvale, sin más, un pie.
    Déjelo bonito.
    Tréncele el latido.
    Límpiele el sobrante.
    Bárrale los huesos.
    Ahora sí todos conmigo
    vamos a bailar.

    6.

    Una vida deleznable en la licuadora.
    Mezclar con todo el amor del mundo.
    Con todo el dolor del mundo.
    Luego con más amor
    hasta el límite en que el amor
    escurre asco por las mejillas
    sin afeitar, donde los aviones
    provenientes de otras estepas 
    aterrizan.
    Escriba, sobre todo escriba.
    Ponga ron,
    hielo.
    Mezcle bien.
    Añada amor
    hasta que la mezcla deje
    de moverse. Unte sobre la piel
    escoriada de puercos besos,
    sobre la semilla de la negritud
    para dar abrazos, sus ramas
    crecerán lentas como versos,
    como sinfonías para cepillo de dientes,
    pinceles de crin de bestia
    o pelucas autorizadas por el consejo
    de lenguas romances, de travestis
    en bares fronterizos, grebas humanas
    cantando hasta el amanecer de la garganta
    en un auditorio de espejos.
    Si lo suyo no es el ron,
    añada el hidrocarburo
    de su preferencia.



    7.

    Abre la ventana.
    Escucha.
    Escucha.
    Eso es el poema.


    http://www.mxfractal.org/RevistaFractal73JavierRaya.html



    Poema 

    Necesidad de los poemas perfectos desde su inicio hasta su ejecución pública a la manera de Luis XVI, por poner un caso

    Si un poema no es
    desde sus primeros momentos
    un desastre natural
    no termino de leerlo.

    Repito:

    si el objeto textual, el registro performático de la experiencia o lo que se quiera; si la escritura, el berrinche

    o lo que se quiera,

    si el saber de la tribu no viene en forma de un golpe irreparable en el centro del lenguaje, si no revive por lo menos una zona de fantasmas,
    no termino de leerlo.

    Me parece que los, por así llamarlos, escritores de poemas,
    inscriptores de poemas,
    los adolescentes perpetuos
    que bajan las escaleritas de prosas cortadas al ras
    como esta,
    se han tomado tan en serio a sí mismos que es preciso revocarles las licencias poéticas

    de manera gremial, inmediata y retroactiva.

    Con esta cantidad de poemas, un modesto lector tendría
    para pasarse la vida escarbando
    en la pelusa de hondos, orondos ombligos.

    No leer, pues,
    adquiere aquí una importancia de primer orden
    y de segundo y de muchos órdenes:

    (manifiesto: la especificidad o nada)
    (manifiesto: la ciencia o nada)
    (manifiesto: perdices o nada)

    Zoologías de lectura de corte

    1) pragmático;
    2) de acendrada pereza;
    3) de vocación por lo solamente más preñado de asombro;
    4) de una fe, por así llamarla, en el idioma;
    5) de un contrato ineludible con la muerte y con el pan.

    Llega un momento en la vida del modesto lector
    donde son necesarios únicamente
    los poemas perfectos, poemas
    o unidades de desarrollo textual,
    si se quiere,
    de extrañeza frente al idioma
    si se quiere,
    que lo lancen a uno varias veces al día
    por las escaleras
    (es que en las ciudades no se encuentra fácilmente
    como si tal cosa
    un abismo, menos dos),

    que por lo menos le modifique a uno
    la visión del mundo en fase Beta,
    especialmente los poemas larguísimos
    y los poemas especialmente cortos,
    especialmente las prosas cortadas,
    las coartadas poéticas
    como el insomnio,
    especialmente los koanes y los estornudos
    de donde uno sale, literalmente, expelido,
    siendo otro.

    El peligro, claro, recae
    en la pérdida de toda sutileza,
    en la pérdida
    de la gozosa posibilidad del aburrimiento,
    de la sabia esterilidad,
    de lo parco benéfico,
    en fin,
    en la pérdida del uso consensuado del punto y coma
    se me ocurre,
    de la praxis del susurro,
    de todo lo que no sea un disparo,
    de todo lo que no sea una teoría del disparo a quemarropa.

    El peligro es que perdamos los matices que dan su especial coloradura a las cebras y a los tigres y los diferencian claramente de las páginas impresas,

    el peligro será confundir un tigre con un poema, más por morbo y por el olor avinagrado de los belfos que a las adolescentas cuarentonas siempre les parece de lo más agradable,

    el peligro será redundar, sobre todo, y escribirse de nuevo el canto quinto de Altazor por accidente, tiritando,

    el peligro será sobre todo la pérdida del peligro,
    los poemas que se pueden convertir en vinagre de escritorio,
    cabecitas calvas de alfileres, el peligro
    será enredarnos en la maraña intransitable
    de hilos negros.



    .

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  • 07/26/16--01:22: ANDER MONSON [18.971]

  • Ander Monson

    Ander Monson es un novelista, poeta y escritor de no ficción, americano.
    Fecha de nacimiento: 1975, Míchigan, Estados Unidos

    Premios 

    2007 John C. Zacharis First Book Award from the literary journal Ploughshares , for Other Electricities
    2006 New York Public Library's Young Lions Award finalist, for Other Electricities
    Graywolf Press Nonfiction Prize, for Neck Deep and Other Predicaments: Essays
    2007 Christopher Isherwood Foundation fellowship
    2008 Great Lakes Colleges Association New Writers Award, for Neck Deep and Other Predicaments
    2008 Knox College Junior Alumni Achievement Award
    2010 National Book Critics Circle Finalist in Criticism for Vanishing Point

    Bibliografía 

    Safety Features, New Michigan Press, 1999.
    Other Electricities, Sarabande Books, 2005. ISBN 978-1-932511-15-4
    Vacationland, Tupelo Press , 2005. ISBN 978-1-932195-16-3
    Neck Deep and Other Predicaments: Essays , Graywolf Press , 2007. ISBN 978-1-55597-459-6
    "Solipsism", The Pinch, 2007.
    Our Aperture, New Michigan Press, 2008. ISBN 978-1-934832-03-5
    Vanishing Point: Not a Memoir, Graywolf Press, 2009. ISBN 978-1-55597-554-8
    Letter to a Future Lover: Marginalia, Errata, Secrets, Inscriptions, and Other Ephemera Found in Libraries, Graywolf Press, 2015. ISBN 978-1555977061



    Estos poemas aparecieron publicados originalmente en el número de noviembre del 2013 de la revista Tierra Adentro.


    Sobre el basketball

    El espacio es el mismo en Arizona,
    supongo, que en Michigan o en Ames, Iowa,
    luciérnagas indiferentes a los pases aéreos,
    enmarcadas por el altísimo emparrillado de maíz,
    listos para ser despanojados por la blanca
    estupidez sin camisa. Ahí está la llanura en particular,
    y también están otros paisajes
    divididos y subdivididos, trazados
    en cuadrícula por los caminos. Aquí termina
    el cuadriculado en montaña y más allá
    aún otra llanura, luego otra montaña, arruga
    de la geología, la tierra moviéndose lentamente
    contra sí misma. Supongo
    que habrán vacío y calor en cualquier parte
    que las produzcas, el aliento de perros jadeantes
    apestando hasta tu balcón,
    el mundo, o tú, haciendo un bloqueo
    (nunca estás seguro cuál de los dos)
    del asfalto por la calle que lleva a la canasta,
    un agujero entre otros, ninguno por llenar.
    El silencio dice: aquí estás y para siempre
    serás indigno. Tu blancura es suficientemente
    obvia para todos. Tu inhabilidad
    para cualquier cosa ahora lo es todo.
    ¿O es eso demasiado? ¿No es por ello
    que es importante? Este impulso masculino
    haciendo eco al oscurecer, repitiéndose, un grito
    y luego sólo el calor de las luces. No es suficiente
    decir que este no es tu juego,
    tu mundo, el que merezcas elogios
    o cualquier otra insignia de respeto. Puedes
    demostrárselos después en los videojuegos, o en tu
    Tandy de pantalla ámbar, la computadora menos sexy
    que se pueda concebir entre las compatibles con IBM,
    con Jordan vs. Bird: One on One.
    Es 1988. Probablemente eres un cretino.
    El mundo está poblado de cretinos
    como tú y como esos otros chicos.
    Búscalos en la Wikipedia. Podrías
    escucharlos a través de la pantalla, calle arriba,
    playeras y shorts y pieles lamentables, golpe hueco
    de pisadas sobre el asfalto, jugando uno
    contra uno o media cancha con los amigos
    que no seguirán siendo amigos por mucho tiempo,
    una tragedia minúscula, una amenaza para preocuparse,
    se desteje, sigue buscando pases, por el maíz
    y luego por la guerra, tus años de fracaso y terror,
    y luego de eso a los campos, que se alejan.



    Sermón: encriptado

    Luego de pasar por la caja
    que bate nuestro texto en revueltas tiras de dígitos—
    el velo que nos separa de nuestros secretos
    como sangrías, magnético en todos nuestros discos duros
    y zip disks, hemos hallado nuestro camino
    hacia el fondo de la pila. Amigos, consideren esto
    una instrucción para irse a casa y limpiar
    sus mezcladores, borrar el caché de su Internet Explorer,
    y expulsar las cookies del navegador como una enfermedad
    hacia la majestad de la trituradora o el basurero.
    No necesitamos mantener estas cosas cerca de nosotros;
    ellas no son nuestros nombres ni las direcciones
    por las que la luz podría hallar su camino hasta nosotros.
    No hay centros de rehabilitación para el pecado.
    No habrá sonrisitas entre la multitud.
    No hay una tierra más allá de esta cuando
    la pantalla se ha vaciado y nuestras vidas han sido
    desprendidas como una telaraña de los helechos,
    desenredándose.
    Contén tu risa y la hemorragia de tus heridas.
    Lo que necesitamos aquí es un torniquete
    para detener la ingesta diaria de información
    o calcio en forma de leche.
    Deshazte de tus Porciones de Ingesta Diaria Recomendada para los Estados Unidos.
    Lo que necesitamos es reducir las muertes accidentales
    de polizones en los vuelos transatlánticos demasiado largos.
    Pensemos en la parábola del hombre
    que trata de esconderse en el hueco
    dentro del cual el tren de aterrizaje del Airbus A320
    de Amsterdam rumbo a Nueva York cerrará.
    Consideremos la configuración de las constelaciones que hemos formado
    entre las estrellas.
    No habrá más carraspera.
    Habrá compre uno lleve otro gratis en el más allá.
    Habrá galaxias colapsando por cada uno de los presentes
    en la limpieza después de la fiesta, después de la graduación, en el más allá
    del más allá de la celebración.
    Tomemos un no como respuesta sólo esta vez.
    Deshagámonos de toda la colectiva
    loción para después de afeitar de nuestros esposos en el excusado
    o en el fregadero.
    Lloremos por todos aquellos que nos han dejado por culturas más cálidas
    o por otras parejas, más jóvenes.
    Lloremos por los pretendientes al trono, esas otras bolas
    de pintura o cordel o ligas elásticas o cualquier cosa que se pueda enrollar,
    esos miles de heroicos leñadores esparcidos por el medio oeste,
    atados de tristeza, atados con historias.
    Lloremos por aquellos cuyas contraseñas son el nombre de sus mascotas
    o su apellido de solteras, o cualquier otra cosa demasiado fácil de adivinar,
    como las palabras del diccionario.
    Hallemos nuestro camino de vuelta a la luz que aún nos espere.


    Pensé que su muerte me dejaría preñado, 
    no vacío como una tumba

    Escarcha en vidrio ensangrentado, círculo de sal en una margarita.
    Lee sobre cómo hacer rescates. Sellos y cómo romperlos.
    Deja que esa máquina se enfurruñe hasta primavera, cuando sea barato subirla. Ahora, sin embargo,
    debemos subir el cuerpo para que pueda ser enterrado como un juguete en una trama acalorada.
    Traje de buzo, aleja el frío y el tacto del entramado de la piel.
    Traje de buzo, guárdame dentro, no dejes que me rompa.
    Agua, cadáver & techo de hielo, permite que tu luz baje como cascada por las grietas, que ilumine a través de los agujeros.
    El último baile bajo el agua con Liz.
    Bajando para sacarla en su Atlantis de hueso y vidrio, iluminado indirectamente por el reflejo, desde la izquierda.
    No salgas a la superficie indiferente.
    Liz mi X mi otra lengua.
    Soñé con operaciones, la resucitación cardiopulmonar y boca a boca, el diezmo del aliento y el escupir de vuelta a la vida.
    Soñé con ser capaz de soñar otra vez.
    Soñé que era capaz de actuar.



    Arde, arde

    Arde por X, por la pérdida, por el arder mismo,
    por el mantra que se repite/se balancea como una campana
    en una jaula en la torre que no ha sido aceitada
    durante horas pero sigue repicando,
    enalteciendo a su fabricante, enalteciendo el movimiento del aire
    a través de la ventana que parece una cruz.
    Haz que arda la pared que nos separa del río.
    Haz que arda el signo de alto que impide que los autos se agolpen en la intersección.
    Deja que la gracia del fuego se lo lleve todo y lo convierta en combustible y ceniza
    y en olor carbonizado que se moverá en el aire
    durante años antes de asentarse.
    Haz que arda el establo aplastado bajo la nieve
    cuando esta se derrita y se seque lo suficiente
    para que prenda sin problemas.
    Redúcelo a ruinas, base de anotación para las ardillas
    que dejan rastros de puntadas en la escarcha de nieve
    luego que el sol la dejara crocante a enfriar.
    Resta eso de X,
    del hueco en el hielo sobre la piel del lago,
    de la cicatriz dejada por el rescate,
    Sustrae esto del sustrato y de las relucientes masas de roca
    que merodean justo bajo la superficie
    que ya no dejarán ganancias para las minas
    y las compañías que emplean a los hombres
    que ennegrecen sus pulmones por ellas durante el día.

    Traducido por Javier Raya 
    http://cuadernoderaya.blogspot.com.es/search/label/traducci%C3%B3n




    The Blood As Designated Driver 

    Comes to in the dead room, uneasy 
    at all the still light 
    frozen in the air, no dust
    through which to filter, give it form
    and register its passing.

    Dwight Yoakam on the radio is cold and easy, 
    eerie how he echoes through the mausoleum 
    around the stop-time legs-up roaches, surveys
    the tiny dead—why so many over winter? 

    Wondering blood, reliable as an axle 
    or winter blister, sensitive as a bone 
    or sinus, stick-shifts hearses 
    from one country to another every night.

    The blood, fancying itself Orpheus the Red,
    has a safe in the back of the hearse-bed 
    instead of a body as it crosses, so daring,
    the International Bridge to Canada.

    Rain and static in the air.

    Something's always coming.

    Are we in America, the blood would ask its father 
    (if it had a father; if he was driving with the blood 
    or wedged sideways in the safe, under combination
    lock and number) as they crossed,
    because the blood knows fathers and fathers know 
    these things; even wet wrenches that stand in 
    for fathers are permanent like rust, crosses, 
    and suspension bridges, are guaranteed to die.


    I Thought Her Death Would Leave 
    Me Pregnant, Not Empty Like a Tomb

    Ice crust on bloody glass, a round of salt on a margarita.

    Read up on retrieval. Seals and how to break them.

    Let that machine sulk until Spring when it's cheap to bring it up. Now, though, 
    we must haul the body up so it can be buried like a toy in a heated plot.

    Wetsuit, keep both chill and touch away from the lattice of the skin.

    Wetsuit, keep me in, keep me from breaking up.

    Water, stiff & ceiling ice, allow your light to cascade down through cracks, 
    halo down through holes.

    Last dance underwater with Liz.

    Going down to get her in her car glass and bone Atlantis, lit by left, reflected 
    light.

    Don't come back up unmoved.

    Liz my X my other tongue.

    Dreamt about operations, the CPR and mouth-to-mouth, the tithe of breath 
    and spitting back to life.

    Dreamt I was capable of dream again. 
    Dreamt I was capable of action. 




    Burn, Burn

    Burn for X, for loss, for burning itself,
    for the mantra that repeats/swings like a bell
    in a cage in the tower that hasn't had use's grease
    for hours but continues to toll,
    extolling its maker, extolling the movement of air
    through the window that looks like a cross.

    Burn down the wall that keeps us from the river.

    Burn down the stop sign that keeps cars from bursting into the intersection.

    Let fire's grace take it all and convert it to gas and to ash
    and to char that will move in the air 
    for years before settling.

    Burn down the barn crushed under snow
    when it melts and it dries enough 
    to go up without trouble.

    Reduce it to ruin, home base for the chipmunks
    that leave stitch-marks on the snow crust 
    after the sun has crisped it and left it to cool.

    Subtract this from X,
    from the hole in the ice on the skin of the lake,
    from the scar left by retrieval,

    Subtract this from substrate and glistening masses of rock
    that lurk just below the surface
    that will no longer bring profit to the mines
    and the companies that employ the men
    who dark their lungs for them by day.




    Sequin

    Poor apocalypse, come down
    off that dress, out of that coffer
    with all the drab buttons
    tithed before church 
    to the paper pattern god 
    cut out, glossy

    while your brother eviscerates
    gut-shot deer in his long pine day.
    The blood trail leading him 
    to the animal's groan and shudder
    is like a hem, will be let down 
    with another good snow. How
    many buried lines of red signifying kills 
    are there beneath this winter's snow?

    And is the snow like geologic
    layers representing time
    or an expensive white and frosted
    wedding cake, custom-bakery-made
    with bride and groom in the act
    atop, now made idle 

    by the latest winter death
    like so many fingers
    hanging dumb from 
    an amputated limb.





    .

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  • 07/26/16--01:47: ELIZARIA FLORES [18.972]

  • Elizaria Flores 

    (Caracas, Venezuela, 1961). Licenciada en Letras por la ULA, maestría en Lingüística en la ULA. Ha colaborado en El Salmón, Revista Actual de la Universidad de Los Andes y Letralia.

     

    1.

    Ficción
    Sombras que ocultan una sombra
    Trama de huidas cotidianas
    Soflama y artificio
    Me escondo en el relato diario


    2.

    Olvido, desdibujo, larga caída en un abismo liso con espejos
    Girar sobre sí mismo y fragmentarse
    Esta es mi fatua inmolación del día, suplicio inútil


    10.

    Una mujer y su sigilo dormitan al filo de la calle
    Estrecha en callejón y deslustrada, la calle guarda ciertas atrocidades
    La palabra geranio con sus muertos, un odio, una vigilia
    Cierta fragancia que pudo ser el mar o la agonía
    La madrugada es breve


    17.

    En el filo bailando, en las horas pico, contando los pasos
    Al borde de la raya amarilla
    Sin estridencias
    Viendo pasar los trenes, calmadamente calcular distancias
    Esto es la lucidez y la cordura


    35.

    Las noches caen inclementes
    Con vidrios rotos y con frío, las noches caen sobre la ciudad
    Una arenilla fina
    Hojas secas
    Insectos.


    36.

    En las noches que son para morir, no muero
    Vago entre todo lo dispuesto mientras la muerte ostenta sus carros y sus balas
    Sus ladridos, sus pájaros, sus voces agitadas
    Órdenes y elecciones exhibe sus catálogos, impúdica
    Mi negativa es su estupor. No muero

    elizaria@gmail.com



    ARS

    El más exacto, el más polisémico
    El más elevado, el más profundo
    El que toca la luz
    El que se hunde en la sombra irremediablemente
    Pantano e impiedad
     
    Un poema no salva a nadie
    No construye
    No alivia no perdona no redime
    No alberga ni consuela
    Ni acusa ni exilia ni arrebata
     
    Un poema no salva a nadie
    Acaso sólo pueda ser espejo y espejismo.


     

    Naufragio

    Naufragio
    Embarcación pérdida
    Arrojados a la orilla de nosotros mismos
    Extenuados
    Los que venimos del amor

    Demasiado tristes para mirar el cielo, demasiado frágiles y tristes
    Nosotros, los arrojados del amor
    Sobrevivientes.

     

    Soledad

    Trazo azul, línea larga, dibujo la mirada para enfrentar la calle
    El rostro mío no, que no me vean.
    Que el rostro de la soledad espanta
    Azul bajo los ojos, agua
    Este fondo que toco doloroso.
     

    II

    Contemplo lo que pasa y no me duelo
    Nada me conmueve
     
    Ni los vientres que albergan un monstruo pálido y hermoso
    Ni el olor a veneno o a tumba en las paredes
    Ni una flor abriendo suavemente su mentira blanquísima o rosada
     
    Yo, rostro impasible
    Contemplo lo que será derrumbe y arenero.

    *Los poemas «Naufragio» y «Soledad» forman parte del poemario inédito Enunciación de ausencia.

    «II» forma parte del poemario Un solo mediodía largo, mención de honor en Concurso de Poesía de la Universidad de Los Andes (2004)

    «Ars» no está incorporado en ningún poemario.

     


    Ninguna calle perdurará de ti

    De tus calles, ninguna. Salgo de ti, ciudad mala anfitriona, mezquina y sola. Ni una puesta de sol, ni una sombra, ni un cielo, ni una flor.

    De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad sin ojos, ni siquiera ciega. Acaso ocultes muñones y jorobas, avergonzada, llagas y despojos. Acaso nada. No estás, no eres.

    De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad sin dones, ciudad que ni una piedra, ni un agua fresca, ni una forma de nube, ni un gato perdido.

    De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad incolora. Huyo de tus criaturas que cruzan las aceras con desgano, lanzando desperdicios y escupiendo y destilando tedio.

    De tus calles, ninguna. Salgo de ti pobrecita ciudad sin esperanzas. Te dejo sin nostalgias, te dejo en el olvido.

    De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad sin danza ni relato. De ti ni un nombre, ni una plaza, ni una mañana, ni un café, ni un miedo. Ciudad sin moraleja ni posdata, nunca viví en ti, nadie ha vivido.

    De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad sin un latido, estéril. Aquí te dejo hasta el día en que te recojan los fantasmas, que los vientos te borren, que el agua se lleve tus casas. Aquí te dejo con tus fachadas sucias y tu sed. Agonizarás bajo el polvo, ciudad sin cantos, palabra muerta.

     

    Ciudad

    Malquerida ciudad
    Plaza asolada
    Ciudad abandonada

    De revuelta y saqueo
    De plaga de insectos
    De lluvia feroz y despiadada
    De habitante indigno
    Te levantas

    Ciudad de huyentes
    Ciudad de penitentes

    Malquerida ciudad
    Ciudad incendiada
    Aniquilada nunca

    Ciudad impenitente
    Continúas

     

    Río

    El río de mi infancia arrastra piedras y neveras, mesas rotas, paraguas inservibles y anónimos cadáveres. En este río hay lágrimas y sangre, promesas incumplidas, suciedad y excremento y largas maldiciones junto a los restos de una casa y una diminuta mano de muñeca.

    El río de mi infancia es una rabia inútil atravesando la ciudad, su miedo bordeando las esquinas, su amenaza. Pocas flores conocen sus orillas, los blanquísimos lirios, las minúsculas espigas venenosas.

    El Guaire ha visto demasiado. La ciudad está desnuda y corre y baila y se emborracha. Celebra bodas de diamante o se pierde en despecho entre mercados y teléfonos.

    La ciudad ayuna o se atiborra, se disfraza, ruega y blasfema y se resigna. Desnuda va asesinando en serie o suicidándose. Traiciona y apuñala.

    A sus orillas, la maltratada exhibe sus heridas.
    El río de mi infancia es un silencio atroz y un rencor minuciosamente entretejido.




    Poemas

    1.

    El rostro ajeno en el espejo
         Reflejo incompatible, hostil y discrepante
         Ajeno de sí mismo el que se mira

     

    2.

    Se quiere leve la distancia, inofensiva, tenue
         Pero es pesada, piedra y hostigante
         Aire que ahoga
         Agua que envenena
         Tierra que sepulta

     

    3.

    La enajenada vuelta y la pirueta
          El movimiento deslucido fatuo
          Soy el que danza, torpe, sobre su propio abismo

     

    Crónicas

    1.

    Entristecer es fácil. Basta un aire húmedo, un eco de lluvia o frío, una penumbra. Basta una campanada, lejos, dando la hora de la tarde, o un vestido azul o un párrafo. Como la muerte, la tristeza es un lugar común, una rutina. A quién le importa.

     

    2.

    Dentro de mi cuerpo crece una rama envenenada. Una rama espinosa, lacerante, aguda ocupando lentamente mis venas, mi corazón, mis huesos.

    Mi sangre es un veneno espeso, savia amarga y perfumada, ponzoña fluyendo lenta silenciosa.

    Mi corazón se agrieta, se deforma, se hiende.

    Debajo de los párpados una muerte ocupa lo mirado como un paisaje retorcido.

     

    3.

    Figuras furtivas que pasan como un río oscuro.

    Paraguas que se abren en mitad de la noche, bajo techo, sombras.

    Sombras que atraviesan las paredes y convierten en sombra todo lo que tocan. Sombras que vagan sin prisas ni zozobras, tocando el miedo de los niños, ecos.

    Ecos que no llegan a palabras, cáscaras vacías.

    Pesadillas.

     

    4.

    Algo quiere arrancar esta tarde del mundo y arrancarnos. Caen filos, hojillas, largas agujas de hielo, uñas largas de rojo buscándole los ojos a la gente. Llueve un agua voraz, desaforada, enloquecida. Los paraguas se agitan asustados como pequeños murciélagos expuestos a la luz. La lluvia es sempiterna y omnisciente. Demoledora, borra cualquier indicio, anula todo.





    .

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    Miranda Guerrero Verdugo  

    Miranda Guerrero Verdugo nació el 27 de abril de 1993 en la Ciudad de México. Estudió la carrera de Letras Hispánicas en la UAM Iztapalapa. Su carrera artística involucra tanto narrativa, poesía y elaboración de collages. Entre los talleres y profesores que han servido para su formación destacan Raúl Renán, con quien actualmente está realizado un proyecto de poesía sonora y Marina Porcelli, ganadora del premio Edmundo Valadés en el 2014, y profesora de narrativa con la cual ha tomado clases desde hace dos años.



    LA CAL DE SUS MANOS






    1.

    Tengo el verbo enredado a los dientes,
    la sangre que respira a través de mis pensamientos.
    Pronto ya no estaré aquí.



    2.

    Mamá moja sus palabras en mis ojos.
    Desde hace años la verdad le pica el pecho
    y sus labios son una perla de pellejos blancos.
    —Es porque la penitencia vive en nuestras bocas,
    solía decir mi abuela, muerta de hambre.



    3.

    El pájaro rompe la luna con su vuelo,
    pronto el astro dejará al hombre.

    La mujer llorará en silencio.



    4.

    Mamá duerme.
    Sueños de pan y crisantemo escurren de sus pezones,
    hasta que eructa con los ojos cerrados.
    Despierta.

    Se había soñado con la boca amarrada,
    Dios le había anudado los labios:
    —Te has guardado tantas cosas, mija,
    que el hocico ya sólo te sirve de vanidad.



    5.

    Mamá pone su mirada en el cielo,
    las arrugas le empiezan a llagar,
    su vientre no es más que una gota de misericordia.
    Yo, el bosque que intenta mojar.



    6.

    En plena noche,
    Mamá se quiebra
    sin que nadie la hubiese tocado



    7.

    Los pájaros la escuchan,
    fue como una rama romperse,
    pero las aves ya habían dejado su nido.




    8.

    Me levanto,
    los dolores del sueño cuelgan de mis hombros.
    Todavía no amanece.
    Si tengo suerte,
    veré el sol de camino al trabajo.
    La verdad, es que ya me he acostumbrado a tenerlo en la espalda.



    9.

    ¿Mamá?





    10.

    Entro a la cocina,
    busco sus manos,
    el delantal que apagaba su figura




    11.

    El aroma sin cortar de la cocina me recuerda una noche
    en que mi abuela maulló.
    Yo me despedí desde los recuerdos.
    Creía que la muerte aún no la había tocado,
    pero las anhedonias ya habían supurado sus ojos.



    12.

    Corro a la habitación de mamá.
    Allí está, desparramada en la cama y el alma en hilo.
    Entre mis dedos recojo su cabello,
    sus pupilas contra las mías
    y el avellano que las viste.

    La cal de sus manos me asusta.




    13.

    Ella se abre en llanto
    como una flor al rocío.





    14.

    El verbo tropieza,
    apenas y puede asomarse por su boca;
    la sangre en sus pensamientos
    no le permite respirar,
    me mira con la lluvia adentro de ella




    15.

    Allá, por las cercas, el perro reía.
    Los pájaros callaban.
    La vistieron de negro.
    Tiene los labios rojos y las manos en cruz.
    Si tan sólo estuviera viva para verse la boca.
    La tierra no fue suficiente para sepultarla.




    16.

    Mamá baila como flor encendida.
    Lleva un vestido blanco y los ojos de agua
    Sus pies aún no tocan el cielo
    y sus brazos se quieren escapar.
    No sabe a donde ir.

    Al menos ahora sí puede gritar


    http://circulodepoesia.com/2016/07/poesia-mexicana-joven-miranda-guerrero-verdugo/






    .

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    Sergio Pizarro Roberts

    Chileno, Abogado, Magíster en Literatura Chilena e Hispanoamericana en la Facultad de Filosofía y Educación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

    Es autor de los siguientes libros de poesía:

    Poemas Diesel (1993), Luces que no deben prenderse (1999), Moví un día (2001) y Apocatástasis asténica (2003), Piedras a la oscuridad (Ediciones Altazor, 2016).

    Sus poemas han sido publicados en la revista Libertad 250 (Viña del Mar), figurando en la recopilación Dieciséis poetas de Viña del Mar (1995) y La poesía se encuentra en Valparaíso (2000).

    Su trabajo crítico ha sido publicado en Bagubra, revista de literatura y pensamiento desde Valparaíso, (2015) vinculada a los programas de postgrado en Literatura en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

    Fue abogado de la Cámara de Diputados (1990-2011) y actualmente vive en Cochoa, Viña del Mar.

    Contacto:sergioto.pizarro@gmail.com




    POEMAS DIESEL (FRAGMENTO)

    Eramos ciento tres amigos
    juntos, implacables
    comíamos churrascos de pàjaros.
    En si nos mereciamos algo fundamental
    un mar de labios verdes de mujer
    un bosque de àrboles enterrados hasta la mitad
    un planeta de hogares
    un zócalo de animales enamorados
    la verde raza de Raddle Bay
    descartada en nulidad
    hace cinco milenios y pico. 





    Piedras a la oscuridad, Sergio Pizarro Roberts



    “Guardamos todos un libro, tal vez un gran libro,
    pero que en el tumulto de nuestra vida interior rara vez emerge
    o lo hace tan rápidamente que no tenemos tiempo de arponearlo”.
    La tentación del fracaso

    Julio Ramón Ribeyro 






    libro de la impaciencia

    pregúntenme dónde estaba y habré sido el objeto más distante
    / del Universo
    devuélvanme el vértigo para arrojarme a los peligros
    ofrézcanme un cuchillo para que se corte el cordel de mi nombre
    quiero ser el torrero que abandona la torre




    los libros de los libros

    estoy encerrado en el agua, lejos de la paz chilena que está por
    encima de los volcanes. Cardumen, tribu o manada, ya todo
    se escucha en tono menor. Cuando trabajaba en el Consejo
    Nacional, formulando librillos sin argumento, era mucre al final
    del idioma. Ahora protejo mi inexistencia, esperando a que se me
    agüe completamente con el bautismo de la complacencia. Se me
    abren los litros de otro mundo, a borbotones, y es como la lluvia
    tibia lo que se me cae encima cuando empiezo a nacer en una
    playa nueva:

    me preocupo cuando mis pasos dejan de caminar y sigo viendo
    huellas al frente; seguramente me arrendaron un futuro sin
    nombre. Trabajos de arena o más allá de la orilla con la greda de
    Mistral o de Neruda (qué importa). Cualquier poema arcilloso
    sirve, total, el tiempo que se perdió ya es un pequeño puñado
    de tierra y el que me sobra quiero que dure hasta el final, como
    cuando dicen por los libros de los libros, amén




    el narrador

    desde un remolino sale tranquilamente el narrador
    trae papeles bajo el brazo
    y se pone a escribir apenas pisa idea firme




    la escritura en el suelo

    es verano

    un mar profundo se agita frente a las costas de Chile
    una niña le escribe a otra algo en la arena y todo se calma

    una ola borra este poema





    el libro de la realidad y el libro de los sueños

    dicen que en el libro de la realidad los ojos se cierran y en el del
    sueño se abren. Por ello, si ese niño con casco blanco, al fondo del
    parque, saltando en el aire no es un sueño, sí lo es cuando sus pies
    vuelven a posarse en la tierra




    juego de niñas

    amaneces en su cama
    que es también la última de su infancia

    eres la fruta solitaria
    en el canasto de las fascinaciones

    entras en el laberinto
    a que se te claven los besos

    y alba no es tu inocencia
    aunque se llame pureza




    el otro libro

    salgo de mi pieza para buscar otro libro en la indiferencia
    un fuego ajeno que aclare nuestro rincón de sombras
    (desabrochar la cintura en su belleza)
    las cortinas que permiten ver a trasluz
    seducen las formas de lo que está prohibido
    la resistencia se disfraza detrás del disimulo
    en la fuga recorro los salones y
    escucho el altercado entre la calle y sus sonidos
    son las bibliotecas jóvenes que liberan su silencio





    el libro de la posmodernidad

    la música de la fiesta me gusta
    – di algo de la posmodernidad, me gritan
    me dicen algo más pero no entiendo
    saco un libro del estante
    y leo fuerte para que escuchen el gran relato
    suben la música
    y ya somos un montón de gestos inútiles en el cuerpo
    varios reclaman con sus ideas sueltas pa cualquier lado
    hay un compadre que insiste en la explicación
    le grito que voy al baño
    apagan la luz y prenden tres pantallas
    – más imagen de la realidad
    pedimos a gritos
    está buena la música
    bailo en mi autobiografía
    es tan real
    como los whiskys salvajes
    que van entrando a la pieza
    donde estamos todos subtitulados

    se me olvidó para qué vine a esta fiesta y eso no me arde
    una pelea en la calle
    salimos a ver quién tiene la razón
    un auto pasa a toda raja con la ventana abierta gritando
    – devuélvanme la metafísica posmodernos de mierdaaaa
    alguien lo graba en el celular pa subirlo
    adentro me recitan:
    ven al reinado de los simulacros
    (traducido como susurro)
    es una fiesta de películas independientes
    – más whiskys salvajes!
    la famosa puna de Cochoa es la que llega
    prendemos la hierba y se nos sube la música
    aunque pienso en heliostatos durante el apogeo ¿?
    en una de las películas aparecen las yemas
    con el reverso pintado de uña
    le quitan el esmalte desde el algodón con amoniaco
    se trata de un baño privado y de lo que ocurre en él con ellas

    ahh! me acordé! la lógica cultural del capitalismo tardío
    – ya poh! ven a bailar!
    golpean la puerta del baño
    se me cae el libro con el empujón
    Matías Aguayo le dice a Diego que se levante y lo increpa
    dejaron sus bicicletas atrás
    para que la cocina reciba las cervezas heladas
    – los pacos están afuera
    Foucault también me gusta
    lo encontraste?

    en la cocina podemos leerlo mejor, hay más luz
    – por qué este libro se llama así?
    su pregunta tiene los ojos más lindos
    y aunque el pasillo está oscuro
    es tan estrecho el margen que no quieres
    no quieres separarte de los labios
    – dónde estabai?
    viendo un video de cómo asesinar a felipes

    GUAJAAAARDO!!
    (el jardín negro reúne a sus seguidores
    embodegados en teorías confusas)
    la modernidá esn proyecto ilconcluso…
    – qué?
    la aurora no me entiende
    un libro homónimo de lo que estoy viviendo
    se empieza a leer en silencio
    me doy vuelta en la página 51
    y reconozco a Mogwai a lo lejos
    allá en ese lugar
    donde apoyo mi cabeza
    y respiro profundamente





    égloga

    el cielo que pasa por encima
    bosteza a los pastores que miran ese movimiento
    mientras hablan entre sí el idioma inaudible del silencio

    los ingenieros retoman la pausa
    ya la oveja, ya la tranquila distancia
    del campo virtual que programan




    libro en braille

    me dicen que cuente una historia
    me dicen que debe durar unos cuantos versos
    me dicen que no es suficiente
    me dicen lo conmovedor que ha de ser
    me sugieren describir el oscuro paisaje de los ciegos




    libro en el desierto

    ¿qué cuero inflarás, chango
    para cambiarte al último oleaje de mi memoria?

    me habrías llevado a tus playas
    como una herencia sagrada
    pero este futuro te diluyó en la emboscada

    de Paposo a Tocopilla, por ejemplo
    ese mar que miraste
    tan parecido al mío
    que se hace nuestro entre las rocas
    se quedó sin tu nombre ni recuerdo

    entre Paposo y Tocopilla
    te pierdes aunque estés ahí
    en el mapa de arena que cubre y descubre la ola

    y a ti
    los metros sobre el nivel del mar
    te subirán, aymara, hacia la invisibilidad
    y aunque tu cielo religioso ya no esté en los mapas de papel
    la última palabra no será angustia entre nosotros
    porque te hiciste libro en el desierto




    libros libres

    es el temblor de la libertad…
    romanticismo inglés o volar persiguiendo a una pluma en la caída
    futurismo italiano en su guerra de los sismos
    las novelas americanas abiertas hacia el norte y hacia el mar
    los japoneses y su posición de lectura imposible
    tierra derramada que mancha los tomos españoles
    los franceses se van cayendo diseminando tendencias nominales
    en el piso se rompen libros con su propio dolor cirílico
    la alfombra queda leyendo una página de realismo mágico
    réplicas sacuden al arte inútilmente
    y la literatura chilena sigue golpeándose en el suelo
    ¿cuánto nos abrirá el próximo terremoto?




    libre de su propio sonido

    un ladrido a lo lejos
    un martilleo distante en alguna construcción perdida
    una rama que rompe la ventana del viento en otra ciudad
    una colisión incomprensible de sonidos remotos
    una explosión que no destruye nada y se aleja





    libro de amor

    (conversación no galante)

    él: recaudo palabras que primero pasan por la felicidad
     y después sueltan su herencia

    ella: una sola mentira basta para morir en la ternura del olvido

    él: podría leerte algo así

    ella: me gustaría tener más vueltas que darle
     pero estoy mal estacionada en el tiempo

    él: a mí me gustaría girar en las vueltas de tu aire

    ella: oye, el licor que rezuma tu libro es el mejor ebriaje

    él: y te podría leer al oído lo que entra de mí





    autorretrato

    el gran aniquilador ama a todos por igual
    retira sus cuerpos mutilados y con respeto
    secciona por estricto orden de llegada
    no se sobrepasa con el dolor de los muertos
    cree en el binomio vida/muerte como un cruce
    en el que ninguna de ellas tiene preferencia

    esas dos mujeres podrían llegar a amarse, piensa

    vuelve al sótano y junta las partes separadas
    como un adicto que quiere volver a sentir
    sus dedos pegajosos escriben en el espejo
    algo rojo parecido a este poema





    albedrío

    líbranos del cautiverio en libertad
    de la inevitable sensación de término
    de la descomposición vulgar de las intenciones
    del pedaleo en lo estático
    o lo que es peor
    del detenido proceso de mi agua hacia el vapor
    de madurar la locura en esta temporada
    de las jaulas abiertas
    de las cosas terminales que es preferible no dilatar
    destapar las camas y ventilar la música de una enfermedad
    entender lo que no es el Universo




    epicedio

    no eres pero estás
    cuánto dure el estar es una pregunta inconsciente
    la muerte no se pregunta nada
    no es una deuda a la comprensión
    estás incluso donde no estás y eso es morir




    me hace ruido

    me hace ruido tener este ruido
    diría “cállate” como si fuese un diálogo
    pero mi sujeto lírico no escucha
    soy su ruido





    back space

    yo te entiendo
    quieres a toda costa hacerme feliz
    señalarme en el momento preciso
    recorrerme en mis lugares preferidos

    – borra eso





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  • 07/26/16--04:43: JOHANN PETER UZ [18.975]

  • Johann Peter Uz

    (Ansbach, 1720 - 1796) Poeta alemán. Nacido en el seno de una familia de orfebres, estudió derecho y filosofía en Halle, donde trabó amistad con los poetas J. W. Ludwig Gleim y Johann Nikolaus Götz.

    Fundó con ellos una asociación cuyo programa defendía una poesía graciosa y simple, basada en la temática y el estilo de la de Anacreonte. Con Götz tradujo las odas de Anacreonte de Theos, que sirvieron como modelo para la poesía de corte rococó.

    El propio Uz fue uno de los representantes más destacados de la poesía anacreóntica, así como uno de los críticos más distendidos de la moral burguesa de su época, tal como demostró en sus sátiras El maestro Duns (1746) y La victoria del dios del amor (1753), y en su imitación cómica de la epopeya en verso más conocida de A. Pope, The Rape of the Locke (1712), a la que tituló Herrn Alexander Popes Lockenraub (El robo de los rizos del señor Alexander Pope, 1744).

    Escribió también odas a la manera de Klopstock, así como poemas didácticos de carácter teológico y moral. Su última obra, Ensayo sobre el arte de estar siempre alegre (1760), fue una de las más leídas de su época.


    A la alegría

    Alegría, reina de los sabios,
    que te alaban con lira dorada
    y flores alrededor de sus cabezas,
    tranquilos cuando la necedad acecha:
    Escúchame desde tu trono,
    hija de la sabiduría, cuya misma mano
    enlazaba siempre en tu corona
    sus rosas más hermosas.

    Rosas que con hojas frescas
    florecen inmortales, a pesar del viento del norte,
    a pesar del viento del sur, bajo tormentas,
    cuando las nubes lanzan llamas:
    que revuelven tu cabello ondulado,
    no sólo en el pecho de Afrodita,
    cuando las Gracias te cantan
    o con el placer de las lencas.

    Te coronan en tiempos
    donde no hay ni un rayo de luz solar,
    te vieron dudar de la felicidad,
    vieron al tirano de nuestro mundo
    que arrastraba con sus gigantescos miembros
    nubes tronantes
    y con plumaje espantoso
    volaba entre cielo y tierra.

    A ti y a tus rosas vieron
    también las regiones de la noche
    acercarse al trono de la muerte,
    donde vigila el frío terror.
    Tu senda, por la que has ido,
    marcaba la tenue luz
    de Cintia con mejillas llenas
    quebrando las oscuras sombras.

    A ti la muerte, esta señora de la vida,
    no te resultaba terrible,
    y ella movía inútilmente
    su lanza contra ti:
    porque en la campiña triste
    la esperanza andaba a tu lado
    y con escudo adiamantado
    protegía tu cabeza.

    He enseñado a mis cuerdas osadas
    tu sonora alabanza,
    que tal vez en tiempos venideros
    oiga el mundo nonato;
    he seguido los pasos del sendero florido
    por donde tú caminas
    y conducido a algunos hacia ti
    desde tormentosas orillas:

    Diosa, te ruego que seas
    siempre afectuosa con tu poeta,
    que él rehúse la fama que reluce,
    rico en sí mismo aun sin oro;
    ¡que su vida escondida
    pero sin esclavitud,
    sin manchas, sin preocupaciones,
    sea valorada por amigos sabios!

    Johann Peter Uz, incluido en El Lied clásico. Haydn, Mozart y Beethoven (Ediciones Hiperión, Madrid, 2003, selec. y trad. de Judit G. Viloria).









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  • 07/26/16--06:58: JÓANES NIELSEN [18.976]

  • JÓANES NIELSEN

    (Nacido el 5 de abril 1953 en Tórshavn, una de las Islas Feroe. Jóanes nació en 1953, hijo de Svend Sekjær Nielsen y Nielsen Marjun, fue a la escuela en el SKT Católica. Francis School (en feroés también se llama Nonnuskúlin) en Tórshavn. A los 14 años se fue a la mar, y trabajó durante aproximadamente 30 años como un obrero y un marinero. Está casado con Rannvá Holm Mortensen, con quien tiene una hija, Katrin Viktoria Sekjær Mortensen. También tiene una hija mayor, Beinta Jóanesardóttir Petersen. En sus novelas, obras de teatro y poemas representa entre otros temas, el parroquialismo y la naturaleza de las Islas Feroe.

    Joanes Nielsen ha escrito dos cuentos, obras de teatro, novelas y poesía. Su héroe literario es William Heinesen. En 1984 y de nuevo en 2012 recibió Mentanarvirðisløn MA Jacobsen, respectivamente por el poemario: Pinnabrenni a sosialismuna ("Encender al socialismo") y en 2012 por su novela Brahmadellarnir.

    Muchos de los trabajos de Joanes Nielsen son traducidos a otros idiomas.

    Bibliografía 

    2012 - Tapet millum øldir (digte)
    2011 – Brahmadellarnir (roman)
    2010 – Eftir undrið (skuespil, ikke udgivet i bogform)
    2007 – Tey eru, sum taka mánalýsi í álvara (digte)
    2005 – Glansbílætasamlararnir (roman)
    2002 – Brúgvar av svongum orðum (digte)
    2002 – Eitur nakað land week-end? (skuespil)
    1999 – Undergroundting 2 (essays, artikler)
    1998 – Pentur (digte)
    1997 – Páskaódnin (roman)
    1994 – Undergroundting (essays, artikler)
    1993 – Kirkjurnar á havsins botni (digte)
    1991 – Gummistivlarnir eru tær einastu tempulsúlurnar sum vit eiga í Føroyum (roman)
    1987 – Naglar í jarðarinnar hús (digte)
    1986 – Á landamørkum vaksa blomstur (noveller)
    1985 – Tjøraðu plankarnir stevna inn í dreymin (digte)
    1984 – Pinnabrenni til sosialismuna (digte)
    1978 – Trettandi mánaðin (digte)

    Literatura Premios, becas, etc. 

    2015 - Halv-årigt arbejdslegat fra Mentanargrunnur Landsins
    2013 – Nomineret til Nordisk Råds Litteraturpris for romanen Brahmadellarnir (vinderen vælges i efteråret 2013)
    2012 – Mentanarvirðisløn M. A. Jacobsens for romanen Brahmadellarnir fra 2011. Litteraturprisen var på 35.000 kr.
    2011 – Mentanarvirðisløn Landsins – litteraturprisen var på 150.000 kr.
    2004 – Nomineret til Nordisk Råds Litteraturpris for digtsamlingen Brúgvar av svongum orðum (Broer af sultne ord)
    2002 – Nordisk Dramatiker Pris for Eitur nakað land week-end ? dramatikerprisen var på 50.000 kr.
    1999 – Nomineret til Nordisk Råds Litteraturpris for digtsamlingen Pentur (Sting)
    1994 – Nomineret til Nordisk Råds Litteraturpris for digtsamlingen Kirkjurnar á havsins botni (Kirkerne på havets bund)
    1988 – Nomineret til Nordisk Råds Litteraturpris for digtsamlingen Tjøraðu plankarnir stevna inn í dreymin
    1984 – Mentanarvirðisløn M. A. Jacobsens for digsamlingen Pinnabrenni til sosialismuna


    JÓANES NIELSEN: 
    UN EXCELENTE POETA DE LAS ISLAS FEROE

    Las islas están quietas y navegan en aguas heladas en el Atlántico Norte, empujadas por turnos por vientos helados y cálidos. Son 18 y sólo una de ellas está deshabitada. En total  viven en esas islas casi 50 mil personas.

    Jóanes Nielsen se convirtió de trabajador portuario en activista político y escritor y es uno de los escritores más importantes de  la literatura feroeta. Un poema suyo, llamado "Mi respiración es mi pasaporte", ha sido descrito como un himno a la sensualidad. Lo traduciré bien pronto.

    De todos modos, los dos que presento en esta publicación darán un mínimo retrato acerca de este autor.

    Los temas políticos de las islas, cuya capital es Tórshavn, están relacionados con la autonomía de estos territorios respecto del Reino de Dinamarca. Las islas tienen una lengua nacional y una cultura nórdica, pero diferenciada de los más poderosos estados de esa región. El archipiélago tiene por nombre "islas de corderos". Nielsen nació en 1953,
    y ha sido influenciado por un escritor de las islas, llamado William Heinesen (1900-1991). 



     QUIERO SUEÑOS REALES

     Me volví más y más alérgico a los cumplidos
     La poesía perfumada me saca las ganas
     En cambio, quiero palabras que apesten
     Las palabras deben arquearse como chispas de un enchufe
                                                                            [eléctrico roto
     Me gustan más esas flores que crecen en la tierra húmeda
                                                             [sobre tanques sépticos
     No sé con qué tela se tejen los sueños
     pero quiero sueños reales
     Unos que descansen sobre la palma como el pecho de una mujer
     o una granada de mano



     LA VIDA ES SÓLO LO QUE ES

     Unos pocos pasos más
     y dejarás de existir.
     Parte de tu perfume permanecerá
     en el ropero,
     la canilla goteante de la cocina no se dará cuenta real-
                                                        [mente de que te fuiste.
     ¿Que un útero te está esperando, encendida por el aceite
                                                                  [de la medianoche,
     y qué?
     Y qué 
     con que retornarás a la nada que fuiste antes de que fueras  compuesto en el vientre de tu madre?
     No tiene sentido añorar lo que se ha ido.
     Ni muy tarde ni muy temprano has nacido.
     No te quejes, amigo-
     no hay departamento de quejas.
     Estás solo parado sobre la tierra.
     Encima tuyo, las nubes andan sin rumbo,
     las estrellas,
     y una noción de algo que no usa
     las palabras de la misma forma que nosotros lo hacemos.
     El corazón se hunde lentamente en las profundidades donde
                                                                     [las únicas lámparas
     son aquellas de los peces de aguas profundas, brillando dé-
                                                                                      [bilmente.
     La vida es sólo lo que es.
     Y tan sólo un poquito más que eso.


    FUENTE.
    MPT N°2, 2013. Between Clay and Star.
    http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/


    ***


    Jóanes Nielsen -- Translations by Matthew Landrum and Tóta Árnadóttir
    Hugo is Dead

      
    The night Hugo died 

    The buoy lights on the northern sea stood honor guard 
    It was right too
    That the sonar pinged the message down to the kelp beds
    The empty bunk was borne 
    Along the roaring roads of the sea
    The full moon realized 
    Hugo is dead
    Fulmars carried the news farther on 
    To the Icelandic coasts and the Flemish Cap
    Hugo is dead
    It echoed among icebergs
    He has become fog
    Lingering around burnt-out stars

    On the last day of his life
    He was on the autumn mountain herding sheep
    High up where the fog touches the sibbaldia
    The Faroese stubbornness gives a barking laugh
    And the rain scrawls sopping missives on the scree
    There the heart of a man who struggled before the mast throughout his youth and 
       adulthood stopped
    They carried him home
    In a tarpaulin
    Crushed shells were sprinkled outside the storehouses
    That day
    Marital quilts were shaken out through the windows
    That day
    Children strung dead flies on thread
    A black bead necklace for the archangel Mikkjal
    They measured Hugo
    All that didn't fit into the casket
    The scent of fleeting life
    Drifted through the classrooms the boathouses and the hearths in Sundalagið
    That day

    We build the Faroes on waves
    We drift on the sea of emotion
    Everything began in the ocean
    The uterus is in fact a very tiny ocean
    From which miniature vessels girt with skin 
    And throbbing with the motors of tiny hearts
    Chart a course into the world
    Hugo found his place with the line haulers
    Down in the hold

    At the stern in a storm
    He was reliable
    Despite a smoker's cough
    He was like a nicotine organ
    Droning loud hymns from its bellows
    Meek hymns too
    And the kind of hymns that make one silent from sadness
    A hymn for his wife
    And everything fragile that fell to pieces
    A hymn for the flotsam that washed ashore 
    And started walking out into the world with cloth caps jaunted to one side
    A hymn for the Erlendur Paturson’s constituents
    That made the roses outside the fishermen's union blossom through the silence

    A hymn for false teeth
    Mended with bailing wire on the Nanortalik Bank
    A hymn for laughter
    Creels full of shiny pearls
    A hymn for cartilage ground down between the joints
    The hours that became days that became years that became yesterday's timetables

    Hugo is dead
    And to be honest
    I don’t think that he would have done well among the angels
    His arms and back were too worn out for that
    Hugo's heaven 
    Is the heaven of sailors
    They linger in the white breakers
    The fog around extinguished stars
    In the glimmer
    Of a buoy light on the northern sea








    .

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  • 07/26/16--07:19: ANNA FRAJLICH [18.977]

  • ANNA FRAJLICH

    Nacida el 10 de marzo de 1942 en Kattatałdyk, Polonia - Poeta polaca de origen judío, escritora y profesora de literatura polaca, ahora vive permanentemente en los Estados Unidos. Actualmente ocupa una cátedra de lengua 
    polaca en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Nacida en Kattaladyk en 1942, emigró a los Estados Unidos 
    junto a su marido en 1969, gracias a un programa de éxodo judío.

    Premios y nominaciones 

    2015: Nagroda Związku Pisarzy Polskich na Obczyźnie za całokształt twórczości [1]
    2014: nominacja do Nagrody Poetyckiej Orfeusz za tom Łodzią jest i przystanią [2]
    2008 : Uhonorowana tytułem Ambasadora Szczecina .
    2003 : Nagroda Fundacji Władysława i Nelly Turzańskich
    2001 : Krzyż Kawalerski Orderu Zasługi Rzeczypospolitej Polskiej
    1980 : Nagroda Fundacji im. Kościelskich

    OBRA:

    2013: Łodzią jest i przystanią
    2011 : Czesław Miłosz. Lekcje
    2010 : Laboratorium
    2007 : The Legacy Of Ancient Rome In The Russian Silver Age
    2006 : Between Dawn And The Wind – Pomiędzy świtem i wiatrem
    2001 : Znów szuka mnie wiatr
    2000 : W słońcu listopada
    1993 : Ogrodem i ogrodzeniem
    1994 : Jeszcze w drodze
    1982 : Indian Summer
    1986 : Który las
    1979 : Tylko ziemia





    MIS MAESTROS

    Algunos recordaban 
    la vida bajo los zares
    otros -todo antes de la guerra
    y el resto- sólo la guerra

    yo los recuerdo a todos
    sus gestos y sus caras
    cómo hablaban
    pero la niebla ha envuelto
    aquello de lo que hablaban

    más de una piedra
    se desgranó en blanda arena
    a veces pienso
    soy yo quien se acuerda
    del zar montando su caballo

    parada de nuevo en el pizarrón

    ¿la suma de los ángulos de un triángulo?
    ¿la suma de los ángulos de un triángulo?

    nadie susurra la respuesta.


    EN EL ANIVERSARIO DE UNA MUERTE

    Cuantas veces
    cuantas veces
    hablamos de alguna otra cosa
    una vez le pediste perdón a ella en el tranvía
    y te pasaste a otro
    vagón
    sólo
    para intercambiar unas pocas palabras acerca de alguna
                                                                              [otra cosa
    una vez en la línea Poznan-Varsovia
    en el pasillo entre vagones nos detuvimos
    un minuto o dos
    sólo para hablar de alguna otra cosa de nuevo
    y entonces
    largas cartas
    fuimos
    vinimos
    y más y más
    acerca de alguna otra cosa

    pero qué era, qué era
    no era mucho
    nada tal vez
    por qué en el tranvía, aunque
    en el tren
    de que sirvió
    las cartas los viajes
    y por qué siempre
    acerca de alguna otra cosa



    SIGNO DE LOS TIEMPOS

    Cuando
    mi nieto de diez años
    escribe la fecha
    deja caer de los dígitos
    los dos primeros números
       -un signo
       del siglo
    que se deslizó entre nuestros dedos
    tan subrepticiamente

    tampoco conoció
    el siglo veinte
    y el siglo veinte 
    no lo conoció a él

    tal vez será más fácil para él
    sin la carga
    que tira para abajo
    y nos pone al lado
    de aquellos que pasaron

    FUENTE
    http://inutilesmisterios.blogspot.com.es/
    MPT N° 2, 2013- Between Clay and Star. Great Britain.






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  • 07/26/16--08:05: HENRIKAS NAGYS [18.978]

  • Henrikas Nagys

    Henrikas Nagys (Nació el 12 de junio de 1920 en Mazeikiai, Lituania - Murió el 3 de Agosto de 1996 en Montreal, Canadá) - poeta, crítico literario y de arte, traductor.

    Bibliografía: 

    Eilėraščiai. – Insbrukas, 1946 m. („Patrijos“ leidyklos premija, Vokietija)
    Lapkričio naktys: lyrika. – Freiburg: Povilas Abelkis , 1947. – 112 p.
    Saulės laikrodžiai: poezija. – Chicago , 1952. – 80 p.
    Mėlynas sniegas: poezija. – Boston : Lietuvių enciklopedijos leidykla, 1960. – 87 p.
    Broliai balti aitvarai. – Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969. – 72 p. ( Lietuvių rašytojų draugijos premija , Čikaga)
    Prisijaukinsiu sakalą. – Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1978. – 69 p. ( Vinco Krėvės premija , Kanada)
    Grįžulas: poezijos rinktinė. – Vilnius: Vaga, 1990. – 302 p. ( Jotvingių premija , Druskininkai)
    Sakalų valanda / Henrikas Nagys, Janina Riškutė. – Kaunas: Šviesa, 1996. – 183 p.



    VUELTA

    Muy de noche ya, poco a poco
    empezaré a coger sombras:
    de los árboles queridos, de las personas, de nubes y pájaros
    y despidiéndome, al fin
    levantaré también la mía, tímida,
    del seco, desmoronado
    muro de la capital,
    de la humeante
    autopista orillas
    del mar, del norteño
    lago azul, de la nieve
    en el ventisquero del Ártico,
    y las llevaré todas, antes de dormir,
    por el prado brumoso
    a mi Samogitia natal,
    a la madre
    foresta de forestas,
    a casa,
    junto a los míos.

    Henrikas Nagys (1920. (Lituania) En 1940 estudió arquitectura. En 1944 huyó a Occidente. Estudió en Innsbruck Historia del arte y Filología. En 1949 se trasladó a Canadá en Montreal donde trabajó en fábricas y enseñó en la Universidad. Murió en 1996. 
    (Versión de Biruté Ciplijauskaité)



    TIERRA INCÓGNITA

    En la tierra de la nieve azul no hay árboles: 
    sólo las sombras de los árboles y los nombres de los árboles 
    escrito por un sombrío ermitaño en la escritura de los ciegos.

    En el salón de los espejos ni una sola persona se queda: 
    sólo perfiles cortados por la cuchilla de la feria de Tilsit, 
    y las siluetas trazadas en el cristal polvoriento por los dedos 
    del violinista muerta tarde en la noche de Todos los Santos.

    En el valle de los ríos Ebbing no hay lugar de nacimiento: 
    sólo largas hileras de barracones, esfinges de madera 
    con su hollín cabezas en sus patas, soñando 
    de banderas, verano, sol y playa.

    En la tierra de nieve azules únicos nombres permanecen, 
    líneas y dibujos y cartas permanecen en cenizas. 
    En la tierra de la nieve azul no hay tierra.



    De 
    FRAGMENTOS DE LA INFANCIA

    Cuerdas de locomotoras sin vida. Rieles oxidados en la niebla. 
    En el patio de trabajo de los dientes de león tar salpicados se mecen en el viento. 
    Las pequeñas manos sucias los recogen y los llevan a casa. 
    Detrás de las ventanas del sótano de humo una anciana sonríe en su sueño.

    Las mujeres que lloran llevan cestas de fruta sangrado 
    y temblar cuando el grito de los trenes. Multitudes de álamos 
    se han reunido en el barranco de enterrar el sol muerto. 
    Escucho su canto a la espera del regreso de padre:

    Sus cambios de farolillo rojo muy lejanos en la noche. 
    Pasos familiares pesados! Con una mano sudorosa gruesa 
    acaricia mi pelo ... Más allá del río soldados cantan ... 
    En la madre puerta en llamas nos espera. 
    En silencio crepitante, la noche arde en la chimenea.

    Traducciones de: Aldona y Robert Page




    A MI HERMANO

    Esta noche puedo sentir - que sale de su casa: 
    -Los latidos temporal de lluvia de otoño contra los cristales - 
    se tambalea en las calles, cubriéndose el rostro con sus brazos 
    mientras llora. Lo sé. Y yo le digo:

    Cuando escribo sobre los árboles que amenazan el cielo, 
    acerca de un profeta a quien el público ha rechazado, - 
    Me dirijo a ti, porque tú eres mi hermano verdadero, 
    Me dirijo a usted para que usted no tropezará 
    sobre las piedras mojadas, por lo que levantar la cabeza triste, 
    porque hay que vivir, mi hermano - ¡tú!

    Y ya sabes: cuando en el ático de una casa oscura 
    a la medianoche - como una enorme herida en la noche - 
    unas llamas ventana - no ha llegado, 
    a un hombre, su hermano - el mismo sufrimiento

    que tormentos en la noche como un sueño negro, 
    que quema, pero para el que no puede encontrar las palabras; 
    y él, él busca para ellos en esta noche, 
    entre estos suspiros de silencio y en el tumulto 
    el lamento de la tormenta, en el llanto de la lluvia y las ramas; 
    y que le gustaría acariciar de este hombre 
    manos cansadas: él escribe sus palabras.

    Me dirijo a ustedes. Mi hermano en silencio. 
    Cuando lloras yo lloro contigo. 
    Cuando digo: Yo soy como un árbol - solitario, orgulloso - 
    entonces se puede decir: me siento solo y orgulloso como mi hermano.

    Trad. Aldona y Robert Page





    Henrikas Nagys. Eilėraščiai iš rinkinio „Broliai balti aitvarai“ (1969)

        Antanui Škėmai
        Juliui Kaupui
        Algimantui Mackui

    POEMA APIE BROLĮ

    Mano brolis ragavo užginto vaisiaus. 
    Rojaus paukščiai tūpė ant tavo plačių pečių. 
    Šlamėjo palmių šakos nakčia virš tavo miego.

    Tu išbraižei ant akmeninės sienos 
    medžiotoją, stumbrą ir saulę. Ugnį išskėlei 
    iš titnago ir numirusios medžio šakos.

    Mano broliui kalbėjo Dievas griaustinio balsu. 
    Mano brolio burlaiviai raižė jūras ir vandenynus. 
    Brolio rankos sudėjo akmenis sfinksams ir piramidėms.

    Tu smėlyje žuvį piešei, kuri nušvietė niūrią
    drėgnų katakombų tamsą. Tu meldeis su pirmais krikščionim,
    kai laukiniai žvėrys puolė arenon pro narvo duris.

    Mano brolis valgė sprangią pelų ir nelaimės duoną, 
    užsigerdamas šaltu šaltinio vandeniu. Mano brolis 
    dainavo su baudžiauninkais apie vargą varteliuose žydintį.

    Tu plaukei su maištaujančiais Kristoforo Kolumbo jūreiviais
    ir verkei bučiuodamas naują atrastą žemę.
    Mano brolį palaidojo jūroj, suvyniotą į burių audeklą.

    Tu vienplaukis klauseisi Kristijono Donelaičio pamokslų 
    Tolminkiemio mažoj bažnytėlėj ir skaitei prie balanos 
    Aukso Altorių ir Mažvydo katekizmuso žodžius prastus.

    Mano brolis dainavo girtas Kretos salos vynuogyne 
    ir mėtė kriaukles į juodą, raudoną ir žalią jūrą. 
    Mano brolis išgėrė Sokrato taurę nuodų.

    Tu stovėjai šalia Frederico Garcia Lorca,
    kai egzekucijų šautuvai sutrupino mūro sieną raudoną,
    kai ant karšto Grenados smėlio sukniubo poetas.

    Tu irklavai prirakintas kartu su vergais prie galerų
    irklo sunkaus. Žygiavai kartu su pilkais kareiviais,
    kritai, žudei ir nešei savo sužeistą draugą iš žemės pragaro.

    Mano brolio ieškojo motina sukilimų kartuvėse. 
    Jis gulėjo kartu su miško broliais turgaus aikštėje. 
    Jis kalė tėvui medinį kryžių į kietą Sibiro gruodą.

    Mano brolis maištavo su visais maištininkais už laisvę. 
    Mano brolio rankomis buvo sugriautos Bastilijos sienos 
    ir atnešta paskutinė žinia iš kraujuojančio Budapešto.

    Tu šaukei dangaus keršto kartu su Savonarola.
    Tu degei su Giordano Bruno pasmerkimų laužo ugnyj.
    Tu dėvėjai kartu su žydais geltoną Dovydo žvaigždę.

    Tu tylėjai kartu su suomių šauliais raudonųjų atakos metu. 
    Tu išlenkei švelnią lūpų šypseną Mona Lizai. 
    Tu šaudei dažus į drobę su Salvadore Dali.

    Mano brolis medžiojo dramblius Auksinio kranto džiunglėse. 
    Su vikingais statė laivus, su romėnais mainė gintarą. 
    Mano brolis dažė actekų šventykloj derliaus dievo akis.

    Mano brolis dainavo eiles trubadūrų turnyruose. 
    Ant bastūnų vieškelio valkatavo su Fran?ois Villon. 
    Gėrė ryžių degtinę mėnesienoje su Li-Tai-Po.

    Mano brolis kalbėjo su visais auksaburniais. 
    Mano brolis tylėjo kartu su visais žemdirbiais. 
    Mano brolis kopė į kalną paliesti Laimės Žiburio.

    Mano brolis gyvena kartu su mumis mūsų karčią vienatvę. 
    Kvėpuoja tą patį orą. Geria tą patį vandenį. 
    Laukdamas s a v o mirties.

    Tavęs neparklupdė kazokų bizūnai Kražių šventoriuj. 
    Tavęs nepapirko Aliaskos ledinėj upėj išplautas auksas. 
    T a v o karstui auga pušynai gimtojoj smiltyj.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    KRYŽKELĖ

    Kryžkelėj auga platanai. Kelio atgal nėra.
    Ūkanoj aidi kareivių žingsniai ir geležis.
    Tarp debesų ir lapų alsuoja žemė gera.
    Miega koralų saloj nepažįstamoj žemė graži.
    Šlama platanai ir plazda paukščiai virš mūsų galvų vakare.

    Broliai ir seserys, imkit mane ir skaitykit... 
    Basos kojos ant gruodo ir šimtametė giria. 
    Broliai ir seserys, imkit mane ir skaitykit... 
    Žvanga metalo žvaigždės virš mūsų galvų vakare.

    Auga platanai ant vieškelio - amžių giria. 
    Broliai paklydo ir seserys verkia prie vartų. 
    Bąla ant balto debesio Šiaurėj lininė skara - 
    gėrėme mirusių upių vandenį žalią ir kartų... 
    Miega toli vandenyno saloj nepažįstamoj žemė gera.

    Broliai ir seserys, imkit mane ir skaitykit... 
    Moterys klūpo prie kartuvių - ūžia giria. 
    Broliai ir seserys, imkit mane ir skaitykit... 
    Žvanga kareivių žingsniai ir žvaigždės tuščiam vakare.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    *  *  *

    Liaudies poetai sudėjo
    dainas apie saulę močiutę
    ir žemę
    motiną.
    Liaudies poetai kalbėjo
    su vandeniu, vėju, vėlėm.
    Liaudies poetai užaugo kaip medžiai,
    lėtai ir tykiai. Naktim.
    Liaudies poetai buvo kantrūs
    kaip juodžemis,
    kaip ąžuolai
    ankstyvą pavasarį:
    kiekvienas žodis skleidėsi
    kaip pumpuras, kaip lapas,
    žėrėdami saulėj,
    linguodami vėjuj,
    plaunami nuolankaus
    ir šilto lietaus.
    Liaudies poetai kalbėjo
    žemės,
    vandens
    ir velėnos
    kalba.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    BROLIAI BAUDŽIAUNINKAI

    Padėta duona ant stalo,
    giros ąsotis.
    Duona, gira ir peilis.
    Padėtos
    kietos rankos,
    malda ir atodūsiai.

    Kyla saulelė už miško. 
    Kyla saulė iš ežero. 
    Kyla paukščiai iš pievų. 
    Auga žolė.

    Ant ąžuolinio stalo padėję rankas, 
    laukiam dienos.
    Laukiam trumpiausio šešėlio. 
    Laukiam naujos rugiapjūtės.

    Dalgiai supasi uosyje. 
    Grėbliai ant sąsparų. 
    Basos kojos klimpsta 
    į skaudų žvyrą.

    Kukuok, gegule, 
    kukuok ilgai ilgai.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    *  *  *

    Merginos padėjo naščius 
    prie apledėjusio šulinio. 
    Kukuok, gegule, kukuok. 
    Sužiedėjusią duoną raiko 
    motinų rankos. 
    Kukuok, gegule, ilgai.

    Kerta Jauni medkirčiai 
    ūžiantį žalią pušyną. 
    Kukuok, gegule, kukuok. 
    Saulėleidyj dulka keliai 
    į aukštą smėlio kalną. 
    Kukuok, gegule, ilgai.

    Broliai miega kalne, 
    pušynas pakalnėje. 
    Kukuok, gegule marga. 
    Nugenėti kamienai, 
    sakuotos lentos, 
    kukuok, gegule, kukuok.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    BROLIS PASAKOJA:

    Tada sumainėm žiedus
    su sesule Naktim -
    plukdėm erškėčių vainiką
    ir degančią tošį
    pavandeniui...
    Laukėm dalgio plakimo,
    žirgų kanopų
    už nuogo beržyno
    ant smėlio kalvos.

    Tu paėmei mano rankas
    į savąsias,
    kad pasitiktumėm
    didžiąją vėsumą
    kartu.

    Sesuo stovėjo viena 
    ant aukšto kalno, 
    laikė saulę rankomis, 
    kad mūsų diena 
    nesibaigtų.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    *  *  *

    Sesuo, sesuva, sesele, 
    balta epušėle, drebėk, 
    kai dar niekas nejaučia, 
    niekas 
    negirdi audros.

    Drebėk ir sakyk, kad mano 
    rankos ir mano širdis 
    drebėtų kartu 
    prieš ateinančią 
    vakaro miglą.

    Vakaro miglą,
    varpo aidėjimą,
    žinią,
    kad dar vienas brolis
    paliko tave.

    Sesule, kodėl palikau tave 
    vieną drebėti 
    dangaus pakraštyj?

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    *  *  *

    Uždenkim plaukais akis, 
    uždenkime delnais, 
    uždenkim lininėm marškom, 
    kad niekad
    pasakų paukščio plasnojimas 
    mūsų nebeišgąsdintų.

    Tegul praskrenda aitvaras,
    tegul praskrenda mūsų neliesdamas,
    tegul geria iš girių šaltinio,
    iš žemės delnų:

    rasą ir ašaras, 
    ašaras, rasą...

    Tegul geria 
    ir auga 
    vienas į saulę.

    Saulele motule, ne mūsų. 
    Diena motinėle, ne mūsų.

    Dienoja Dievo diena.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    SVAJONĖ

    Norėčiau prisijaukinti sakalą, 
    pilką, išdidų paukštį, 
    aitvaro brolį.

    Norėčiau prisijaukinti sakalą 
    gintarinėm akim, 
    vienai vienintelei medžioklei, 
    kurios ilgėjausi visą gyvenimą.

    Norėčiau prisijaukinti sakalą, 
    raibą poetų paukštį, 
    kad plūktą molio aslą 
    atsiminimų gadynėj 
    papuoštų plačių 
    sparnų šešėliais.

    Norėčiau prisijaukinti sakalą, 
    aitvaro brolį, 
    išdidų, pilką paukštį 
    gintarinėm akim.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    DIENORAŠTIS

    *  *  *

    Pardavinėjam su broliu Žemaičių turguje 
    gyduoles žoles. Basi vienuoliai giedodami 
    stato šventyklą. Trenkia prakaitu ir sakais. 
    Apkalbam rožę, išglostome kaulų gėlą:
    slaptais burtažodžiais nugalim nuomarį.
    Kunigaikščių raiteliai
    lekia dulkėtom smėlio kalvom.
    Mudu su broliu
    keliaujam basi.

    *  *  *

    Sudėjom dainas
    ir dainuojam prie laužo. Girti
    kareiviai klausosi.
    Prunkščia žirgai.
    Vėliau užsimetam kankles per petį
    ir jojame dovanotais arkliais.
    Klausomės upių tekėjimo. Apuokų. Griežlių.
    Daina galingesnė už mirtį.
    Aitvaras seka mus
    debesimis.
    Plati šalis Dainava.

    *  *  *

    Mainome gintarą. Romėnų laivai 
    kaip gulbės.
    Žaibo išdegintam ąžuole 
    apsigyvenom su broliu:
    skaitom žvaigždes, medžiojam, 
    skobiam iš medžio kamieno 
    luotą. Dėliojame saulėj 
    velnio pirštus. 
    Už girių ūžia jūra.

    *  *  *

    Mudu mainom gintarą.
    Lūpos limpa druska.
    Romėnai, vikingai, ilyrai
    šypsosi baltais dantimis.
    Geria midų. Dainuoja.
    Mūsų pilys tvirtos.
    Suręstos iš kieto, gumbuoto ąžuolo.
    Mūsų pirštai kaip titnagas.
    Mūsų širdys ramios
    ir plaka lėtai.
    Plati šalis Dainava.

    *  *  *

    Užsiauginom aitvarą, 
    jauną, išdidų, piktą paukštį. 
    Aitvaras tupi ant brolio peties. 
    Kaip sakalas.
    Aitvaras lesa iš mano rankos. 
    Aitvaro plunksnos kaip varis, 
    akys kaip gintaras. 
    Svetimšaliai perka iš mūsų 
    burių audeklą. Kelia prieš saulę. 
    Trupina baltą duoną žuvims. 
    Laikome rankose 
    sunkų, geltoną gintarą - 
    medų, kopų smėlį. 
    Išdidūs svetimšaliai tyli 
    ir liečia pirštais 
    sukrekėjusią saulę. 
    Ūžia šventi miškai. 
    Aitvaras plazda ant brolio peties. 
    Plati šalis Dainava.

    *  *  *
    Skaptuojame luotą iš klevo. 
    Atokaitoj laša pavasario sniegas.
    Balandžiai burkuoja, aižėja tošys.
    Brolis šypso kramtydamas
    alksnio žievę.
    Kirvio ašmenys kanda baltą medieną.
    Lekia skiedros ir paukščiai.
    Paukščiai ir debesų šešėliai
    plaukia kalvom
    Dainavos.

    *  *  *

    Upė dabar
    mudviejų mylimoji.
    Upė laukia mirgėdama
    gluosnių tankmėj.
    Upė laukia baltų beržinių irklų
    ir lengvo, glitaus
    mūsų luoto liemenio.
    Upė laukia, lanku
    apjuosusi pilį
    kaip žvilgantis žalias žaltys.

    Dar para, ir išplauksime. 
    Dar tiktai vienas saulėleidis, 
    ir mes raumeningom rankom 
    ieškosime, vingis po vingio, 
    brasta po brastos, 
    lygaus, smėlėto kranto, 
    žuvingų, tamsių sietuvų, 
    merginų, velėjančių žlugtą, 
    sielininkų dainos 
    ir laužo ugnies.

    *  *  *

    Pavasaris mudviem kaip brolis. 
    Pavasaris jaunas, laimingas, 
    nerūpestingas šaipokas, 
    švilpaująs laivininkas, 
    kantrus ir gudrus medžiotojas.

    Pavasaris mudviejų brolis:
    midaus ir dainų bičiulis, 
    sakalo plunksnom iškaišęs 
    dangų ir upę.

    *  *  *

    Skaptuojam iš klevo luotą.
    Plauksim ieškoti
    kitų pilių.
    Plati ir saulėta šalis
    Dainava.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    BROLIAI

    *  *  *

    Stovi broliai ratu, klausinėja kelio. 
    Dulka vasarų vieškeliai. 
    Basos, nudegusios kojos. 
    Garbanoti šviesūs plaukai.

    Aukštai, minkštų debesų pusnynuose, tyli 
    poetai iš Dievo malonės, 
    priekaištingom akim matuoja 
    mano brolių šešėlį.

    Būkit jauni ir drąsūs, 
    šaukite savo tiesą, 
    tegul upė užverda krauju, 
    teskyla akmuo!

    Aukštai, debesų pavėsyje, ilsisi 
    dievų išrinktieji, 
    laurų vėduoklėm prisidengia 
    lepias ausis.

    Būkit jauni ir šaukit 
    pilna burna.
    Išvaikščiokit kojom basom 
    visą juodą žemę.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    *  *  *

    Neišsiskirkim, broliai,
    būkim kartu -
    tegul ateina naktis visiems iš karto:
    tirpsta veidai, siluetai, žodžiai migloj… 
    Dreba epušės lapai.

    Nepalikime, broliai, vieni kitų - 
    baltas rūkas ateina, 
    balta migla.

    Palieskime rankom lengvą 
    lininį audeklą - 
    dar sekundė viena, 
    vienas atsidūsėjimas - 
    girdėsim tik aitvaro nykų 
    plasnojimą gluosnių šešėlyje.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    *  *  *

    Niekas nematė aitvaro, 
    aitvaras gimė nakčia 
    kartu su paparčio žiedu 
    ir rytmečiu.

    Neišplaukėm, broliai, ieškoti
    naujų šalių
    nei naujo žemyno.
    Neprakirtom pro tankmę naujų takų.
    Mūsų kojos ir pirštai susmigo į smėlį,
    į molį, į juodžemį.
    Mitom šaknim.
    Likom linguoti
    ant aukšto kranto
    kartu su beržais.
    Likom drebėti
    su epušėm.

    Likom - 
    linguojam 
    vėjuje. Vysta 
    vijokliai po kojom. 
    Debesys plaukia aukštai 
    virš galvų.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    *  *  *

    Aitvaro brolio neišdaviau. Sudegė kaimai. 
    Pusto karštais pelenais.
    Pasakų paukščio plunksnos baltesnės už sniegą, 
    akys žydresnės už vandenį.

    Brolio neužsigyniau. Lūpos suakmenėjo.
    Lyja žarijų lietum. 
    Pasakų paukščio plunksnos baltesnės už pieną,
    akys žydresnės už liną.

    Aitvaro nepalikau. Mano kojos, kaip medžio
    šaknys, dirvožemyj liks.
    Pasakų paukščio plunksnos baltesnės už tošį,
    akys žydresnės už vėją.

    Aitvaro brolio neišdaviau. Sudegė žemė.
    Pusto pilkais pelenais.
    Pasakų paukščio plunksnos lengvesnės už plėnis,
    akys šaltesnės už ledą.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    DEDIKACIJA

    Tiems, kurie buvo...
    Buvo kaip sodai, giria, beržynai šiaurėj
    ankstyvą pavasarį, sniegui tirpstant.
    Buvo kaip paukščiai, paukščiai vėjuje ir debesyse.
    Buvo kaip smėlis, grūdai. Kaip kadugio dūmai.
    Žydinčio riešuto šakos ir žalio rugio želmuo.
    Buvo tyla.
    Buvo žingsniai ir juokas, ir saulėn pakeltos akys.
    Rasa ant blakstienų.
    Tiems, kurie buvo vienatvė, skambinanti senu klavesinu Vilniuj. 
    Jauno kareivio daina. Strėlė ir lankas. Poetų paguoda. 
    Tiems, kurie buvo kaip mes, kaip visi, kaip kiekvienas:
    liekni siluetai ant smėlio, ant sniego, ant vandenio.
    Motinų sapnas. Šešėliai ant kieto grindinio.
    Tiems, kurie buvo kiekvienas skirtingas,
    kaip snaigės kristalas, kriauklės ant kranto, paukščių pėdos.
    Tiems, kurie buvo kaip žemė - kantri, švari ir laiminga.

    Tiems, kurių niekad daugiau, niekados nebebus.
    Niekados - liūdniausias žodis lūpose ir žodynuose.

    Niekad - mirties, nebūties sesuo, tuštuma už žvaigždžių,
    šaltas siaubas vidurnaktį, krečiantis žmogų minioj
    ir drėgnam požeminio traukinio tunelyj.
    Niekad - šalmas žolėj.
    Niekados - amžinybės, kurios nepažįstame, bendraveidis.
    Niekad - tiems, kurie buvo, vienintelis kapo akmuo.

    Tiems, kurie buvo žemė, vanduo ir ugnis. 

    Tiems, kurie buvo, atėjo žiema:

    Žiūri pro ledo langą i mus paliktieji. 
    Sniego balandžiai plazda šerkšno plaukuos.
    Baltos berniuko rankos laiko gitarą ant kelių. 
    Miega pusnynuose jo nebaigta daina. 
    Žiūri į jūrą didmiesčio aklos akys.

    Tiems, kurie buvo,
    šerkšno plaukais užklojo akis ir veidus
    žiema.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    NEIŠSIŲSTI LAIŠKAI IR NEPASAKYTI ŽODŽIAI 
    DRAUGAMS, KURIE NIEKAD NAMO NEBEGRĮŠ

    Nepasislėpsi - jie viską matė, 
    nepabėgsi - jų daug - tu vienas - 
    nepasislėpsi ir nepabėgsi.
      Kostas Ostrauskas. Pypkė

    Mudu ėjome kelis žingsnius. Mirusioji su 
    gyvuoju. Tikrame pasaulyje. Tai buvo stebuklas.
      Antanas Škėma. Šventoji Inga


    *
    Keista, niekas šitam mieste nesustojo tą valandą:
    ūkė laivai ir upė tekėjo, gatvės šaukė, dainavo vaikai, 
    lėktuvai skrido pro žvaigždes ir medžiai po mano langais 
    šlamėjo kaip visados. Ir žemė miegojo rami ir bejausmė. 
    Mano draugo knygose visos raidės tos pačios - šalti, 
    sukrekėję spaustuvių dažai ant išbalusio popieriaus, 
    žodžiai tebeskamba lygiai taip pat, kaip vakar, 
    Inga žiūri liūdnai į bėgius - visi traukiniai 
    nebegrįžo atgal.

    Ar sutikom svetimšalę rudenio slėnyj? Ar jos šešėlis
    krito kartu su mūsų šešėliais, ar ji tylėjo
    kartu su mumis tarp vienos dainos ir kitos,
    tarp juoko ir juoko, tarp mūsų alsavimo,
    trumpoj tylumos akimirkoj, tarp žingsnių, tarp aido,
    ar palietė jos ranka mūsų ranką, kai skyrėsi pirštai,
    aną paskutinį kartą?

    Niekas šitam mieste nesustojo. Upė ir medžiai šniokščia. 
    Ūkia laivai ir gatvės ūžia kaip visados.

    Ar girdėjot jos žingsnius rugsėjo rasoj?

    *

    Paliko veidai ir žodžiai. Kiekviena detalė liko
    sąmonėn įrėžta skaudžiai visam gyvenimui.
    Niekas nebesugrįžta, o visa liko liko lygiai taip pat:
    lūpų virpėjimas, antakių lankas, akys, 
    žingsniai žolėj ir balsai 
    geltono žiburio prieblandoj... 
    Visa liko kaip vakar:
    ugnies atšvaitai ant smėlio, 
    ant tykiai tekančio vandenio, 
    milžiniški mūsų šešėliai 
    ant lietaus nuplautų, pilkų 
    daržinės sienų.

    *

    Niekas šitam mieste nesustojo tą valandą:
    rytmečio rūkas kėlėsi, laikrodžiai mušė, tramvajai riedėjo,
    vėliau dainavo vaikai.
    Mergaitės juokėsi kaip visados.
    Mano draugo knygose visos raidės tos pačios.
    Už tolimo kelio, už sodo, slėnio gelmėj
    tebeteka upė. Ir šviečia geltona šviesa
    ant smėlio ir ant žolės. Mūsų pėdos liko.
    Daina ir šešėliai lietaus nulytoj daržinėj.

    Negirdėjom svetimšalės - žemė tokia lengva -
    negirdėjome žingsnių - vėjai vaikščiojo sodu -
    nematėm šešėlio vidunaktį -
    kelio smėlis geltonas kaip vaškas -
    nežinom ar lietėm jos ranką, kai skyrėsi pirštai
    po paskutinio liūdno sudie...

    Niekas negrįžta, bet liko viskas:
    žodžiai, žingsniai, veidai.

    Tik žemė tapo tuštesnė tą valandą.

    *

    Ir vėl sugrįžta visa, lyg praeities nebūtų,
    lyg atsigėrei iš skaidraus šaltinio
    ir vėl gali gyventi niūrią kasdienybę,
    ir vėl gali gyvent
    dainom prie blėstančios ugnies, kurias dainuoja
    mergaitės ir jauni draugai,
    ir daina apie gluosnį,
    eilėm, kurias parašė tau vienam poetai,
    ilgais pasikalbėjimais apie gyvenimą ir mirtį,
    apie svetimšalę, kuri kartu tylėjo,
    ir vėl gali ieškoti kelio
    atgal tarp jų visų, kurie sugrįžo,
    ir tų, kurie nebesugrįš jau niekada.

    Ir vėl, kai susirinksime visi - 
    bus pasikeitę visa:
    bus kiekviena diena ir valanda tikresnė, 
    bus kelio smėlis suplaktas į kietą žemę 
    ir amžinybė nebebus tiktai 
    į knygas surašyti žodžiai.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    BALTA DROBULĖ

    Mano broliai kelionėj pavargo. Žemė kieta. 
    Akių mėlynumas išbluko. Paukščių sparnai suledėjo. 
    Prie balto kelio sutrupintos aukso vežėčios. 
    Prie balto kelio miega Didysis Molnas.

    Gėrėm tą patį žalio šaltinio vandenį 
    Laikėme rankose mėlyno paukščio šešėlį 
    Plovėme veidus rugsėjo rasa ir vėju 
    Gėrėm tą patį užsimiršimo vandenį

    Mano brolio rankos atšalo. Atėjo žiema. 
    Ir laukė, akis prisidengusi šerkšno plaukais, 
    kur kelias staiga sustoja nakties pakraštyj 
    ir kvepia kadugio dūmais ir atkastu smėliu.

    Gėrėm tą patį juodo šaltinio vandenį 
    Dengėme rankom tą pačią blėstančią ugnį 
    Klausėmės žingsnių ant temstančio rudenio grindinio 
    Gėrėm tą patį kartų užsimiršimo vandenį

    Mano brolio lūpos nutilo. Kelio gale 
    saulė sustojo. Ir laukia bežadėj tyloj. 
    Praskrenda paukščiai be garso. Praeina vaikai 
    priemiesčio gatvėmis, mėlyną tylą alsuodami.

    Gėrėm tą patį drumsto šaltinio vandenį 
    Glostėme plaukus ir žolę miglą ir akmenį 
    Glostėme molį ir smėlį ir medžio šakas 
    Gėrėm tą patį šaltą užsimiršimo vandenį

    Mano brolio akys nemato. Lino marška 
    uždengė veidą. Sniegas ir pelenai. 
    Prie kelio sutrupintos guli aukso vežėčios. 
    Miega prie balto kelio brolis tylus.

    Gėrėm tą patį ledinį žemės vandenį 
    Pūtė į veidus naktim šalta tuštuma 
    Glostėme rasą ir vėją plaukus ir grindinį 
    Gėrėm tą patį užsimiršimo vandenį 
    Vyną ir tulžį vienos paaukotos kartos.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    ELEGIJA ALGIMANTUI

    Dabar tiktai dabar
    kai krinta pirmas rudenėjančio sekmadienio
    ir šiaurėj sniegas
    pro nuogo nulapojusio Kanados miško
    šakas į mėlyną ir šaltą ežerą
    dabar tiktai dabar žinau
    tikiu prisiverčiu tikėti
    tavęs nebėra mūsų žemėje ir mūsų tarpe.

    Laiškai nebeateis
    nebegirdėsiu tavo balso
    ir tavo knygos visos parašytos
    ir tavo rankos paspaudimas paskutinis
    pro kylančių lėktuvų ūžesį minios murmėjimą
    ir buvo paskutinis rankos paspaudimas
    ir buvo paskutinis.

    Abudu nešėm purvinam tramvajuje
    tą pačią baimę
    kad galbūt jau rytoj
    palaidoję draugus
    draugystę ir ilgus nakties pasikalbėjimus
    kad gal mažytėj smuklėj
    prie mirusių koplyčios
    kartus degtinės stiklas
    bus paskutinis mudviejų
    sudie.

    Lietingą vakarą
    apleisto priemiesčio gatve
    tekės asfaltu upė
    kaip šiaurėje
    viena rami bejausmė.

    Dabar tiktai dabar kai krinta 
    pro nuogą nulapojusį Kanados mišką
    toks tirštas baltas lėtas pirmas sniegas
    žinau
    dar vieno mano draugo žingsniai
    praėjo debesim pilkais
    nei žemės nei dangaus neliesdami.

    Dabar tiktai dabar
    kai krinta pirmas sniegas
    į tuščią ežerą ir nuogą mišką
    žinau
    ir tu esi su mano broliais
    baltaisiais aitvarais.

    Dabar kai krinta sniegas šiaurėje
    ir tirpsta
    ant lūpų ir plaukų ir veido
    žinau kad mūsų upė
    tebegyva.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    ANTROJI ELEGIJA AUGINTINIAM SŪNUI

    Augintinio dalia kaip bado duona 
    sprangi. Augintinio namų 
    langai užžėlę dilgėm ir erškėčiais. 
    Augintinio sūnaus tėvai prieš aušrą 
    draugai prieš saulės patekėjimą 
    trisdešimt kartų užsigynė.

    Augintini sūnau tau liko vienas takas
    kuriuo nuėjo Efua sakytojo anūkas
    ir Jurekas su Dovydo žvaigžde
    senoj senamiesčio gatvelėj
    į dujų kamerą ar po mačetės ašmenim kada
    romėniškame amfiteatre
    minia dainuodama
    ilgėjosi gražaus mirties spektaklio.

    Augintini sūnau
    nužemintųjų drauge
    visų praradusiųjų veidą vardą rasę
    brolau tikėjęs tikrąjį
    vienatinį prisikėlimą.

    Tik tavo
    malda sutrupino granitą.
    Tik tavo
    malda parklupdė fariziejus.
    Tik tavo vieno
    malda beviltiškai per amžių amžius
    vis beldėsi ir beldėsi
    į Dievą.

    Tavęs vienintelio nebegalėjo išklausyti 
    nei Dievas nei dievai nes lygiai
    nes lygiai 
    išrinktąją valandą
    mirties spektaklio naujo išsiilgę
    jie paaukojo sūnų
    augintinį
    ant gatvės ešafoto.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    VAIKYSTĖ

    Vienos vaikystės negana:
    ištirpo sniego senis 
    prie Rotušės, kai saulė degdama 
    senamiesčio gatvelėmis sroveno 
    į didelį ir platų Nemuną.

    Vienos vaikystės mums gana:
    ištirpo sniego seniai
    prie Rotušės, kur topoliuos pleveno
    viena vienintelė diena:

    kreivom, siaurom gatvelėm 
    prabėgo vėjai, juoką nešdami, 
    vaikai laimingi ir linksmi, 
    dainuodami pavasario dainelę 
    mums, grįžusiems iš ilgo kelio, 
    gimtam name numirt.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    RUGSĖJO ELEGIJA

    Netikėjom nei vienu žodžiu - žydi upėj akmuo -
    o kalbėjome visą naktį, kol atėjo ruduo
    ir ūkanom uždengė sodą - kiekvienas skiemuo
    dar aidi žolėj vakarykštėj ir krenta vanduo
    į slėnį ir nuneša tavo ir mano veidą.

    Žinojome - laimės nėra: tirpsta sniego balandžiai. 
    O abu pražiūrėjom akis, kol atėjo ruduo 
    ir sutrupino tinklą stiklinį - už jo tebesklando 
    erškėčiuose paukščių šešėliai ir krenta vanduo 
    į slėnį ir nuneša tavo ir mano vardą.

    Žinojom - diena trumpa. Tik naktis begalinė. 
    O gyvenome lyg nemirtingi, kol atėjo ruduo 
    ir sudegino pasakų miestą - karietą auksinę 
    užklojo pilki pelenai ir krenta vanduo 
    į slėnį, nunešdamas tavo ir mano žodžius.

    Dabar tikime žodžiu kiekvienu - sutrupėjo akmuo - 
    tavo veidą pamečiau, plaukus, akis, nes atėjo ruduo 
    ir ūkanom uždengė viską - kiekvienas skiemuo 
    dar aidi žolėj vakarykštėj ir gailiai aidi vanduo, 
    plaudamas šaltą ir tuščią slėnį.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    UŽDANGA

    Dievo rūstybė sudegino
    kadugio krūmą.
    Išganytojo smilkinius veria
    erškėčių vainiko dygliai.
    Dievo rykštė padėta
    ant Dievo delno.
    Angelai trimituoja Paskutiniojo Teismo spektakliui.

    Rytmečio miglą kloja ant ilgo išbalusio greitkelio 
    mėlynais kombinezonais aprengti išsipildymo angelai. 
    Fone, tolumoj - miškai, lygumos, ūžiantis 
    jūros rėžis, dumblota upė. Keliai ir keliai. Ir tyla. 
    Tyla, kurios negirdi ir negirdėjo niekas.

    Už tylos, už miglos, už blykštančio rytmečio 
    laukia didmiestis:
    garuojantis, šniokščiantis, kvatojantis ir kūkčiojantis 
    gigantas. Pabaisa. Grizlis. Nemiga sergantis gyvulys.

    Į šitą milžiną miestą artinasi 
    žmonės ir mašina. Mažytis taškas 
    neaprėpiamoj panoramoj. 
    Mažytis smėlio grūdas didžiuliam delne. 
    Mažytė dėmė ant milžiniško radaro.

    Be Tavo valios nekrinta nei plaukas.
    Be Tavo valios nemiršta musė voratinklyje.
    Be Tavo valios nesutirpsta snaigė,
    nesutrupa smėlio kruopelė.
    Be Tavo valios nesustoja laikrodžiai.

    Tu esi Didysis Režisierius. 
    Maestro. Džiunglių būgnininkas. 
    Šokantis ir dainuojantis magas
    dramblio kaulo šalyj.

    Mano broliams liko tik vienas vingis
    pro miglą,
    pro rytmečio miglą,
    tik vienas vingis,
    vienas rankos mostas,
    viena sekundė prieš ištarmę...
    Ir po jos nebeliko nieko -
    tiktai tyla.
    Tik šalto, negyvo metalo riksmas
    ir po to...
    tyla.

    Šventoji Inga ir traukinys, sustingęs laukuos,
    begalinėj tyloj.
    Dekoracijos liko. Liko rytmetis.
    Didmiestis liko drebančioj tolumoj.
    Liko visi, kurie laukė,
    sustingę, suakmenėję,
    kaip mūsų vaikystės pasakoj.

    Liko kadugio lengvi pelenai.
    Liko
    ant ilgo juodo greitkelio,
    apkaišyto beržais,
    rudeninėm gėlėm ir voratinkliais,
    tuštuma.
    Grįžo tiktai karstai ir atsiminimai
    ir siaubas tų, kurie liko.
    Kurių neištiko Dievo rūstybė.

    Didysis maestro, 
    Magas,
    Medical Man, 
    Didysis Režisierius 
    gali ramiai užmigt:
    Itc, comoedia finita est.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    RAUDA

    Saulės neatlaikiau:
    rankos pavargo. 
    Teka upės ir gatvės 
    raudonos ir tirštos 
    į naktį.

    Neištesėjau žodžio:
    lūpos apkarto. 
    Kalba akmenys, 
    šaukia 
    mūrai šalti.

    Neišėjau kartu:
    žemė žydėjo. 
    Driekiasi ilgas 
    vieškelis 
    tuščias naktin.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.



    EILĖRAŠČIAI APIE ŠIAURĘ

    I

    Kai sugrįžta žiema,
    suledėja saulė
    ir paukščių sparnai.
    Tarp lango ir girios
    vėjas permatomas
    kaip ledas.
    Begalinėj, baltoj tylumoj
    viešpatauja žiema.

    Tu stovi prie lango ir lauki
    praskrendančių paukščių,
    rogių,
    palinkusio pakeleivio,
    laukinio žvėries
    arba
    tik sutemos.

    Sniegas užgulęs stogus,
    užgulęs upes,
    kelius
    ir širdį.
    Sniegas užgulęs beržynus
    ir atsiskyrėlę eglę
    tavo žemės ir tavo
    dangaus pakraštyj.

    Kai sugrįžta žiema, 
    tu stovi prie lango 
    ir lauki 
    pavasario.

    II

    Šiaurė yra žiemkentis grūdas.
    Po sniegu tekanti upė.
    Banguojantis ežeras
    po stora ledo danga.
    Eskimo žingsniai.
    Indėno strėlė.
    Harpūnas. Elnias. Suomio akys.
    Legenda. Baladė. Švarus
    ir permatomas sonetas.

    Šiaurė yra visų poetų namai.
    Visų medkirčių. Vargdienių. Ir
    atsiskyrėlių. Plėšikų,
    kurie
    iš turtingųjų ėmė ir vargšams dalijo.

    Šiaurė yra 
    balta ir skaudi 
    tyla. 
    Ir baltas riksmas.

    Šiaurė: erškėčių krūmas 
    ir laužo ugnis. Tavo 
    ir mano namai.

    III

    Elnias prabėga pusnynais. 
    Skamba eskimų dainos. 
    Ruonių kraujas 
    kaip spanguolių uogos 
    pabertos ant sniego. 
    Kaip vaikiški karoliukai. 
    Dūžta varvekliai. 
    Gailiai aidi oras.

    Pralekia vėjai lygiu ledu.
    Palšas dangus atsispindi ant kieto
    įlankos veidrodžio.
    Už Beringo sąsiaurio žiūri
    įstrižos akys
    iš Azijos.

    Prisimenu seną suomį, kalbėjusį sūnui:
    Žiūrėk, sūnau,
    tenai,
    horizonte,
    kaip šaltos akys
    švininis dangus.
    Ten,
    už akmenynų,
    Azija.
    Čia, už tavo nugaros, Europa.

    Stovėk, sūnau, 
    kaip uola, 
    kaip granitas, 
    uždenk 
    savo kūnu 
    Europą.

    IV

    Šiaurė yra platuma
    be galo ir be pradžios.
    Balta ir skaisti kaip Dievo mintis
    pačią pirmą kūrimo valandą.

    Šiaurė yra balta kaip popieriaus lakštas, 
    drobė, nepaliesta teptuko. 
    Akmuo, nekapotas nei kūjo, nei kalto, 
    jaunos moters šypsena, 
    pirmas vaiko žodis,
    meilė - nežinoma ir neišpažinta.

    Šiaurė yra mirtis ir gyvybė įsčiose. 
    Niekieno žemė, kur gyvena 
    vėjai ir angelai ir 
    kareivių vėlės. 
    Vienišo traperio sapnas. 
    Pašauto elnio riksmas. 
    Upėtakio šuolis kriokliu aukštyn. 
    Sakalo sklandymas. 
    Žvėris, sustingęs staiga, prieš pavojų.

    Šiaurė yra mano tikrieji namai. 
    Motina ir moteris. 
    Mylimoji ir brolis. 
    Sesers šypsena ir 
    plaukai ir amžinas miegas.

    V

    Vėjai plevena kaip lengvo lino užuolaidos. 
    Spindi žvaigždės pro juos ir apledėję miškai. 
    Lygiu ledu užklotos įlankos, fiordai, 
    aštrios uolos ir ramios sodybos žvejų. 
    Vikingų dukterys taiso tinklus lig vidurnakčio. 
    Loja į blyškų mėnulį vienišas šuo. 
    Vaikšto žiema amžinos nakties gamtovaizdyj -
    liekna ir grakšti ir balta 
    kaip Solveiga.

    VI

    Išmyniau sniege raides:
    palikit vieną mane.
    Palikit mane su savim,
    kad galėčiau kalbėti
    sniego ir vėjų kalba.
    Būti vienas rąstų namelyj
    prie linksmos ir traškios ugnies,
    klausyti savo širdies plakimo
    ir pūgos į lango stiklą.

    Klausyti eglių šniokštimo,
    durų klabenimo ir,
    po vidurnakčio,
    žvaigždėjančios tylumos.
    Matyti savo veidą vandens ąsotyje.

    Teateina pavasaris man vienam:
    lėtais lašais ir upelių gurgėjimu, 
    praskleidęs pirmą žiedą 
    atokaitoj.

    Tada sugrįšiu pas jus, 
    nusiprausęs girių šaltinio 
    vandeniu ir švilpiniuodamas 
    kaip Tomas Nipernadis.

    Išmyniau sniege raides ir laukiu pavasario, 
    kad ištirpdytų motina saulė atsiskyrėlio raštą.

    VII

    Laukiu pavasario. Kai pradės kalbėti
    sidabrinėm burnom upeliai po sniegu.
    Kai lieknos lazdynų rykštės pradės raudonuoti
    pirmais pumpurais.
    Vėlyvą gegužį pirmas paukštis nutupia
    ant juostančio žemės gūbrio atokaitoj.
    Seni žvejai ant upių kranto klausosi
    pleišėjančio ledo.

    Laukiu pavasario. Kai vėjas gaivus
    ir šiltas dvelkia į veidus.
    Kai į geltoną mūrą senų karčemų
    atsirėmę raukšlėti indėnai žydriom ir bejausmėm akim
    seka baltus debesis.
    Laukiu pavasario. Žemė
    drebėdama kenčia
    prisikėlimo skausmą.

    VIII

    Miškus nukapojo šiaurės jauni medkirčiai. 
    Nukapojo ir nudainavo dumblinu vieškeliu. 
    Ežere atsispindi kelmai ir sausi stagarai 
    pernykščios aštrios žolės.
    Brendam kirtimais. Iriamės tyru, garuojančiu 
    vandeniu. Laukiam, sumerkę meškeres. 
    Didžiulių žuvų šešėliai vingiuoja gelmėj. 
    Dvelkia drėgnas rytmečio vėjas. 
    Miškus nukapojo barzdoti vyrai. 
    Rąstus nuplukdė dainuodami sielininkai. 
    Dangaus pakraštyje auga nauji miškai.

    IX

    Šiaurė mano namai. Neringos smėlis
    užpustė žvejų sodybas: Tegul ilsis ramybėje
    aisčių žvejai.
    Liko žuvėdros ir marių vandenys.
    Liko
    žemė, sūraus lietaus
    plaunama.
    Šiaurės pašvaistė šviečia į mano brolių
    ir mano
    veidą
    skaisčia,
    nemirtinga
    ugnim.

    Nagys, Henrikas. Broliai balti aitvarai. - Chicago: A. Mackaus knygų leidimo fondas, 1969.





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    Marcelijus Martinaitis

    Marcelijus Theodore Martinaitis (Nació el 1 de diciembre de 1936 en Paserbentyje, distrito Raseinių, Lituania - Murió el 5 de Abril de 2013 en Vilnius) - poeta lituano, ensayista, traductor, figura pública.

    Bibliografía 

    Balandžio sniegas: eilėraščiai. – Vilnius: Valstybinė grožinės literatūros leidykla, 1962. – 47 p.: portr.
    Debesų lieptais: eilėraščiai. – Vilnius: Vaga, 1966. – 79 p.: iliustr.
    Saulės grąža: eilėraščiai (dail. Vladislovas Žilius). – Vilnius: Vaga, 1969. – 78 p.: iliustr.
    Akių tamsoj, širdies šviesoj: eilėraščiai (dail. Vladislovas Žilius). – Vilnius: Vaga, 1974. – 87 p.: iliustr.
    Kukučio baladės: eilėraščiai. – Vilnius: Vaga, 1977. – 85 p.
    Poezija ir žodis. – Vilnius: Vaga, 1977. – 245 p.: lent.
    Pelenų antelė: pjesės lėlių teatrui. – Vilnius: Vaga, 1980. – 126 p.
    Tie patys žodžiai: eilėraščiai (dail. Irena Katinienė). – Vilnius: Vaga, 1980. – 90 p.: iliustr.
    Vainikas: rinktinė (dail. Taida Balčiūnaitė). – Vilnius: Vaga, 1981. – 280 p.: iliustr.
    Toli nuo rugių: eilėraščiai (iliustr. Jonas Daniliauskas ). – Vilnius: Vaga, 1982. – 77 p.: iliustr.
    Kukučio baladės: baladžių poema (iliustr. Algimantas Švėgžda ). – Vilnius: Vaga, 1986. – 155 p.: iliustr.
    Atmintys: lyrika (dail. Rimvydas Kepežinskas ). – Vilnius: Vaga, 1986. – 94 p.: iliustr.
    Amžinas tiltas: eilėraščiai. – Vilnius: Vyturys, 1987. – 204 p.
    Gailile raso: poezija (iliustr. Petras Repšys ). – Vilnius: Vaga, 1990. – 73 p.: iliustr. – ISBN 5-415-00333-9
    Papirusai iš mirusiųjų lapų: atgimimo ir vilties knyga, 1988–1991: publicistika. – Vilnius: Lietuvos rašytojų sąjungos leidykla, 1992. – 195 p.
    Atmintys: lyrika (dail. Romualdas Orantas). – 2-asis leidimas. – Vilnius: Lietuvos rašytojų sąjungos leidykla, 1995. – 127 p.: iliustr. – ISBN 9986-413-45-1
    Atrakinta: eilėraščiai. – Vilnius: Lietuvos rašytojų sąjungos leidykla, 1996. – 110 p.: iliustr. – ISBN 9986-413-87-7
    Sugrįžimas: eilėraščių rinktinė. – Vilnius: Tyto alba, 1998. – 554 p.: portr. – ISBN 9986-16-088-X
    Laiškai Sabos karalienei: esė romanas. – Vilnius: Tyto alba, 2002. – 333 p. – ISBN 9986-16-263-7
    Tolstantis: eilėraščiai. – Vilnius: Lietuvos rašytojų sąjungos leidykla, 2002. – 63 p. – ISBN 9986-39-220-9
    Pareisiu su paukščiais: rinktinė aukštesniųjų klasių moksleiviams (sud. Marius Mikalajūnas). – Vilnius, Tyto alba, 2002. – 153 p. – ISBN 9986-16-261-0
    Lietuviškos utopijos: dialogai, pokalbiai, straipsniai, interviu, 1991–2003. – Vilnius: Tyto alba, 2003. – 210 p. – ISBN 9986-16-328-5
    KB įtariamas: eilėraščiai (fotogr. Ričardas Šileika ). – Vilnius: Lietuvos rašytojų sąjungos leidykla, 2004. – 107 p.: iliustr. – ISBN 9986-39-359-0
    Tylintys tekstai: užrašai iš raudonojo sąsiuvinio, 1971–2001. – Vilnius: Lietuvos rašytojų sąjungos leidykla, 2006. – 287 p. – ISBN 9986-39-427-9
    Atmintys: meilės lyrikos albumas (dail. Jūratė Stauskaitė ). – 3-asis leidimas. – Vilnius: LRS leidykla, 2008. – 125 p.: iliustr. – ISBN 978-9986-39-522-5
    Marcelijus Martinaitis: eilėraščiai. – Kaunas: Naujasis lankas: Kauno meno kūrėjų asociacija, 2009. – 63 p. – ISBN 978-9955-03-580-0
    Mes gyvenome: biografiniai užrašai. – Vilnius: Lietuvos rašytojų sąjungos leidykla, 2009. – 222 p. – ISBN 978-9986-39-621-5
    Drakonas ir upė: eilėraščių ciklas vaikams; Seno smuikininko dainelės: eilėraščiai vaikams ir jų tėveliams (dail. Marius Jonutis ). – Vilnius: Dominicus Lituanus, 2010. – 39, 53 p.: iliustr. – ISBN 978-9955-811-22-0
    Marcelijaus margučiai: Velykos su Marcelijumi Martinaičiu: fotoalbumas su tekstais (fotogr. Ričardas Šileika , Vytautas Balčytis ). – Vilnius: Lietuvos rašytojų sąjungos leidykla, 2012. – 88 p.: iliustr. – ISBN 978-9986-39-707-6
    Kukučio baladės: baladžių poema (iliustr. Algimantas Švėgžda). – 3-asis leidimas. – Vilnius: Vaga, 2012. – 155 p.: iliustr. – ISBN 978-5-415-02264-9
    Sugrįžęs iš gyvenimo: literatūriniai laiškai, pokalbiai / Viktorija Daujotytė , Marcelijus Martinaitis. – Vilnius: Alma littera, 2013. – 413 p. – ISBN 978-609-01-0867-3



    Lágrima, aún no es hora...

    Lágrima, aún no es hora
    de rodar hasta la arena
    para quedar sepultada.

    No abandones la casa, los lentes de la abuela,
    los recuerdos en torno de la mesa, el rosario
    de los interminables trabajos de la tierra.
    Alcanza a los que se van, con fervor
    besa sus pies.

    No abandones al niño, lleva desde sus ojos
    hasta la tierra un rastro.
    Ten compasión de los ciegos, tú eres
    su única mirada.
    Ten piedad de nosotros,
    mutilados, 
    felices.

    No te congeles en el corazón como en el hielo el ojo abierto,
    lágrima, vida. mariposa mía.
    Inclina bajo tu peso la hierba, vuela
    hasta la casa, pequeña mariposa de los ojos.

    Detente, lagrima, al borde del camino,
    saluda al grande y al humilde.
    Sabiduría de los ignorantes: cálida
    aún, cae sobre las manos felices.

    Veloz, siempre veloz, lágrima,
    a todos visitas, los rondas.
    Te siento -descalza cruzas las mejillas
    como un jardín devastado.

    Marcelijus Martinaitis (1936) Poeta, ensayista traductor lituano. En 1964 se graduó de la Universidad de Vilnius, trabajó para los periódicos y revistas y desde 1980 profesor de la Universidad de Vilnius. Murió en 2013)
    (Versión de Biruté Ciplijauskaité)




    Idioma: lituano
    Ikaras ir artojas

    Krito Ikaras. Didžiulis sparnuotas šešėlis
    Slinko per kalnus, laukus ir per jūrą.
    Tirpo nuo saulės artumo vaškiniai sparnai,
    Beviltiškai ore mosavo.

    Arė artojas. Kopė į kalnus aukštyn – 
    Kaip į šimtmečius.
    Jaučiai didžiuliai ėjo ramiai susitaikę su arklu ir jungu.

    Krito Ikaras. Artėjo į savo šešėlį,
    Krito, kur ganėsi bandos
    Ir mėlynavo kalnai.
    Ėjo mažytis artojas, lyg pasikinkęs du vabalus.
    Mėlyna jūra spindėjo prieš saulę, o bangos
    Tarsi sustingo.

    Ėjo artojas ramiai paskui jaučius ir nieko nematė.
    Šauksmo Ikaro jisai neišgirdo – 
    Darbas ir duona išmokė žiūrėti į žemę.

    Krito Ikaras, kaip krenta sapne į bedugnę.
    Krantas ir saulėta jūra artėjo link jo švilpdama. – 
    Oras nelaikė sparnų.

    Krito Ikaras. Išskleidęs rankas
    Artėjo prie savo šešėlio.
    Paukštį pralenkęs, rankom save apkabinęs,
    Krito į jūrą.

    Ėjo artojas ramiai paskui jaučius ir nieko nematė.
    Molis kvepėjo ir vagos prieš saulę žvilgėjo.
    Vagą išvaręs, jaučius paleidęs ganytis,
    Pats, žolėje atsigulęs, padangėj regėdamas paukštį,
    išgalvojo Ikarą.

    © Marcelijus Martinaitis
    De: Sugrįžimas
    Vilnius: Tyto alba , 1998



    Idioma: alemán
    Ikarus und der Pflüger

    Ikarus stürzte. Sein riesiger geflügelter Schatten
    Glitt über Berge, Felder und Meer.
    Zu nah an der Sonne, schmolzen die wächsernen Flügel,
    Hilflos ruderten sie in der Luft.

    Unten pflügte ein Pflüger. Er stieg auf die Berge –
    Wie auf Jahrhunderte.
    Ruhig und ergeben gingen die riesigen Ochsen mit Pflug und Geschirr.

    Ikarus stürzte. Er näherte sich seinem Schatten,
    Stürzte auf die weidenden Herden zu
    Und auf die blauen Berge.
    Wie mit zwei Käfern im Joch ging der winzige Pflüger.
    Gegen die Sonne strahlte das blaue Meer, die Wellen
    Gleichsam erstarrt.

    Ruhig ging der Pflüger hinter den Ochsen, nichts sah er.
    Ikarus’ Schreie hörte er nicht –
    Arbeit und Brot gewöhnten ihm an, auf die Erde zu schauen.

    Ikarus stürzte, wie man im Traum in die Tiefe fällt.
    Pfeifend nahte das Ufer und das sonnige Meer.
    Seine Flügel trug die Luft nicht.

    Ikarus stürzte. Mit ausgebreiteten Armen
    Näherte er sich seinem Schatten.
    Er flog an einem Vogel vorbei, umarmte sich selbst und
    Stürzte ins Meer.

    Ruhig ging der Pflüger hinter den Ochsen, nichts sah er.
    Duftender Lehm, die Furchen schimmerten gegen die Sonne.
    Als die Furche gepflügt war, die Ochsen zum Weiden entlassen,
    Er selbst im Gras lag und am Himmel den Vogel erblickte,
    Da erfand er Ikarus.

    Übertragung aus dem Litauischen: Claudia Sinnig




    Idioma: lituano
    Sąvartyne rastas šeimos albumas

    Vestuvinė nuotrauka. Su naujagimiu.
    Pirmi žingsniai. Tai būta mergaitės.
    Kiek paaugusi. Balta iki žemės suknelė.
    Su gėlėm. Konfirmacija, vyskupas. Ta pati – 
    Jau paauglė, negraži, ilgom kojom.

    Mokymasis skambinti. Baleto pamokos. Smuikas
    Prispaustas smakru. Dar nesubrendusios krūtys.
    Staigus mergaitiškas suvešėjimas. Švelnus
    Kaklas. Įdėmus žvilgsnis. Akys! Šiek tiek retušuota.
    Vyras, kieta apykakle. Prie altoriaus, su nuometu.

    Ta pati. Pora su naujagimiu. Išplėšta.
    Vyresnioji, jau pagyvenusi. Su berniuku.
    Su mergyte, prie traukinio. Mokyklos vinjetė.
    Mergaičių rikiuotė. Su lankais prieš stovinčius tribūnoje.
    Išplėšta. Vyras su armonika. Antpečiai. Ankšta patalpa, vestuvės.

    Viskas keičiasi. Šaltas šiaurės dangus. Barakai, spygliuota viela.
    Ta pati moteris. Kitas vyras. Miško proskyna.
    Rąstų krūvos. Vagonas. Moterų choras.
    Tamsios, blogai išryškintos nuotraukos.
    Uniformuotas sūnus. Kareivių rikiuotė. Šviežias kapas.

    Išplėšta. Moterys. Ta pati ir jaunesnė, duktė.
    Kitas vyras. Vaikai prie eglutės. Verandoj.
    Prie automobilio. Kopose. Kitas vyras. Išplėšta.
    Pirmos spalvotos nuotraukos. Du pagyvenę. Virš jų – 
    Sieninis laikrodis, kalendorius, įrėminta nuotrauka.

    Išplėšta. 
    Senutė tamsiais rūbais, viena. Langas.
    Išplėšta.
    Ir toliau nieko – tušti lapai.

    © Marcelijus Martinaitis
    De: Atrakinta
    Vilnius: Lithuanian Writers’ Union Publishers, 1996




    Idioma: alemán
    Ein Familienalbum, gefunden auf dem Müll

    Ein Hochzeitsfoto. Mit einem Säugling.
    Die ersten Schritte. Ein Mädchen wahrscheinlich.
    Schon etwas älter. Ein weißes Kleid bis zum Boden.
    Mit Blumen. Konfirmation, der Bischof. Dieselbe –
    Halbwüchsig schon, unschön, mit langen Beinen.

    Sie lernt telefonieren. Balettstunde. Eine Geige
    Ans Kinn gedrückt. Unreif noch die Brüste.
    Plötzliches Gedeihen des Mädchens. Der weiche
    Hals. Der aufmerksame Blick. Die Augen! Etwas retuschiert.
    Ein Mann, steifer Kragen. Am Altar, mit Schleier.

    Dasselbe. Ein Paar mit Säugling. Ein herausgerissenes.
    Schon sichtlich gealtert. Mit einem Jungen. Ein Klassenfoto.
    Mit einem kleinen Mädchen am Zug. Mit Gymnastikreifen vor einer Tribüne.
    Herausgerissen. Ein Mann mit Ziehharmonika. Schulterstücke. Ein enger Raum, Hochzeit.

    Alles verändert. Der kalte Himmel des Nordens. Baracken, Stacheldraht.
    Dieselbe Frau. Ein anderer Mann. Eine Lichtung im Wald.
    Baumstämme, aufgetürmt. Ein Waggon. Ein Frauenchor.
    Dunkle, schlecht entwickelte Fotos.
    Der Sohn in Uniform. Soldaten in Reih’ und Glied. Ein frisches Grab.

    Ein herausgerissenes. Die Frau. Dieselbe und eine jüngere, die Tochter.
    Ein anderer Mann. Kinder am Tannenbaum. Auf der Veranda.
    Vor einem Auto. In Dünen. Ein anderer Mann. Ein herausgerissenes.
    Die ersten Farbfotos. Zwei Alte. Über ihnen –
    Eine Wanduhr, ein Kalender, ein gerahmtes Foto.

    Ein herausgerissenes.
    Die Alte in dunkler Kleidung, allein. Ein Fenster.
    Ein herausgerissenes.
    Dann nichts mehr, nur leere Blätter.

    Übertragung aus dem Litauischen: Claudia Sinnig




    Idioma: lituano
    Esu įtariamas

    Moteris, sėdėjusi šalia,
    pasislenka, kita persėda taip, kad nepažvelgčiau.
    Sprunka patamsy kelio paklaustas praeivis.
    Skubiai perbėga gatvę katė, pievoj
    pasibaido arklys, nuskrenda bitė, plaštakė,
    mikliai pasprunka pelytė.
    Voverė iš viršūnės pažvelgia taip,
    lyg esu čia nebūtinas.

    Turiu dokumentus, neteistas,
    be revolverio, beveik be minčių.

    Tik parazitai, visokie vabzdžiai,
    musės bei kirminai ropoja per veidą,
    lenda į burną, į nosį,
    geria kraują.

    Kur pasirodau, kas nors slepiasi, bėga,
    įtariai žiūri, suklūsta, apsimeta, nutyla:
    galiu juos sugauti, sutrypti, padaryt galą.

    Esu įtariamas, kad galiu būti skerdikas,
    prievartautojas, herbariumų sudarinėtojas,
    girtuoklis, neurotikas, maniakas, kišenvagis,
    gyvūnų nuodytojas, iškrypėlis, buvęs agentas,
    pabėgęs iš kalėjimo.

    Nėra kaip paaiškinti,
    kad nebėgtų, kad leistųsi jaukinami, glostomi,
    kalbinami, maitinami.

    O jiems, tiems žvėreliams, bitėms, moterims
    nieko nereiškia, kad turiu dokumentus,
    skaitau šv. Raštą, medituoju eilėraščiais,
    laiku grąžinu skolas, moku mokesčius,
    myliu artimą ne mažiau kaip patį save.

    Bet štai nešiojuosi nežinomą kaltę visam,
    kas gyva, kas gimsta ir žūva, kas gieda, liūdi ir kenčia:
    kur tik pasisuku, lieka vien tuštumos,
    kaip velnio nugraužtos ganyklos.

    © Marcelijus Martinaitis
    De: Tolstantis
    Vilnius: Lithuanian Writers’ Union Publishers , 2002




    Idioma: alemán
    Ich bin verdächtig

    Die Frau, die neben mir saß,
    rückt ab, eine andere setzt sich so, daß ich sie nicht anschau.
    In der Dämmerung flüchtet der Passant, befragt nach dem Weg.
    Eine Katze huscht eilig über die Straße, auf der Wiese
    scheut das Pferd, Biene und Schmetterling fliegen davon,
    flink flieht ein Mäuschen.
    Das Eichhörnchen schaut mich von oben so an,
    als sei ich hier überflüssig.

    Ich habe Papiere, vorbestraft bin ich nicht,
    hab’ keinen Revolver, fast keine Gedanken.

    Nur Parasiten, allerlei Käfer,
    Fliegen und Würmer kriechen mir übers Gesicht,
    in den Mund, in die Nase,
    trinken mein Blut.

    Wo ich erscheine, versteckt sich jemand, läuft weg,
    schaut mißtrauisch drein, horcht auf, verstellt sich, verstummt:
    ich könnte sie fangen, zertrampeln, umbringen.

    Ich werde verdächtigt, ein Schlächter zu sein,
    ein Vergewaltiger, ein Herbariensammler,
    ein Trinker, Neurotiker, Irrer, ein Taschendieb,
    ein Perverser, Giftmörder, Ex-Agent,
    ein flüchtiger Häftling.

    Es gibt nichts, was ich sagen könnte, 
    damit sie nicht fliehen, mir erlauben, sie zu zähmen, zu streicheln,
    zu ihnen zu sprechen und sie zu füttern.

    Ihnen, den Tierchen, den Bienen, den Frauen
    bedeutet es nichts, dass ich Papiere habe,
    die Heilige Schrift lese, meditiere über Gedichten,
    meine Schulden pünktlich begleiche, Steuern zahle,
    meinen Nächsten nicht weniger liebe als mich.

    Ich trage eine unbekannte Schuld vor allem,
    was lebt, was geboren wird und stirbt, was singt, trauert und leidet:
    wohin ich mich wende, hinterlasse ich Leere,
    wie vom Teufel abgefressenes Weideland.

    Übertragung aus dem Litauischen: Claudia Sinnig






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  • 07/26/16--20:51: KARINA RODRÍGUEZ [18.980]

  • Karina Rodríguez 

    Nace en 1973 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Es doctora en Farmacia, profesora de música y escritora. En 2014 publica su primer libro de cuentos: Almas y karmas, en mancuerna México-Argentina, bajo supervisión de quien fuera su primer maestro, el escritor argentino Alberto Laiseca. En 2015 realiza la primer presentación del libro en la ciudad de Tampico, México, recorriendo con él las universidades de esa ciudad, tales como UNE, UNAM y Tec. de Monterrey. En abril del mismo año se presenta en su país, Argentina, en la 41 Feria internacional del libro de Buenos Aires, bajo el auspicio de la embajada de México. Desde el año 2014 pertenece a la sociedad de escritores de Argentina y sus escritos han participado en varias antologías (entre ellas Poiesis VII, Poiesis VIII y la Antología del bicentenario) así como en algunas revistas y blogs literarios. 
    Es editora del blog Cuentos de la Rosa Negra                                                   (https//:cuentosdelarosanegra.blogspot.com.ar)



    Adioses

    La teoría del desgaste tiene 
    una cara oculta:
    dolor sin entendimiento. 

    Todo lo que no se escribe deja una página en blanco. 

    Un silencio.

    Más presente que el fantasma de la luna. 

    Amor que se escapó una noche 
    a las corridas 
    y no volvió 
    jamás.




    Ahogados en Trelew 

    El exilio del cuerpo, 
    la sinrazón de los celos.
    Un deseo de muerte 
    que espolea los sentidos.

    Y en la radio
    un anuncio de lluvias torrenciales. 
    Sospechas de un diluvio.

    Sigue en pie la esperanza vana 
    de lavar con agua de lluvia los recuerdos.
    Como una catástrofe natural 
    que pudiera deshacerlo todo.

    Quizás porque honramos a los muertos
    y en la misma medida
    tememos a los que se han ido.




    Vida

    Digo 
    qué hermosa flor 
    pero la flor se marchita.
    Digo 
    que la luz también es apariencia, 
    que no es del todo clara.
    Digo 
    que no te das cuenta 
    que alguien empieza la herida
    y que vos la seguís.
    Y que te ves en las fotos
    y ves que sonreías.
    Digo
    que no decís nada 
    del fantasma en el espejo 
    de todas las mañanas.
    Hasta que te supura la herida.




    La gota en la clepsidra

    Aquel instante del pasado 
    perfora el ojo del hombre que espera. 
    Minutos como agujas. Años como naciones. 
    Anida en su interior la noche. 
    Arena sus manos, 
    ilusorias fugas de amor su corazón.
    Pero en su voz 
    la tristeza va tejiendo 
    figuras de cristal 
    como castillos imposibles, 
    frías mañanas que pueblan 
    el alma devota que lo agita. 
    Él es un viento de horas detenidas 
    que arrasan 
    con el único mundo verdadero (amor desesperado),
    pero redimen al hombre que fue.



    Luzmala

    Madre de sombras, 
    en el teatro del absurdo 
    la risa comienza.
    Enérgica y sonora se desliza
    en cuanto se abre el telón. 
    Después se convierte en mueca, 
    siniestra aventura sin más mérito que la simulación. 
    Una contorsión final 
    y la boca se vuelve inaceptable.
    Es ese el instante.
    Y los actores de la vida comprenden:
    hablan de sí mismos. 
    Es ese el instante.
    Y un dolor inasible se apodera de tu cuerpo. 
    No hay manera de escapar a tus tinieblas, 
    aunque se disfracen de luz.



    Autonomía del alma

    Eso está ahí. 
    vertiendo veneno negro en tu sangre inmaculada. 
    La parte tuya que sabe cómo limpiar la escoria de los otros/ se pregunta qué es
    se pregunta por qué eso escarba el intersticio de los huesos/ y profundiza la herida 
    si tan solo buscabas un poco de luz para renacer de los restos de la razón. 
    Es tu alma escapando de la nada,
    escondida ahí. 
    Para no aceptar para no saberse alma. Alma misma 
    reordenando furiosa el aparato infinito de las horas. Alma/ negra 
    que calcula fríamente el cierre sincronizado de la puerta
    porque sabe
    que poder salir es tan sólo cuestión de un momento.







    .

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  • 07/26/16--21:40: VINCAS KUDIRKA [18.981]

  • Vincas Kudirka 

    Nació el 31 de Diciembre de 1858 en Paezeriai, Paezeriai Parish, distrito Kelmės, Lituania - Murió el 16 de Junio de 1899 en Naumiestis.
    Kudirka escribió poesía, sátira, artículos, dramas. Fue conocido como un escritor, crítico literario, colector folclore de Lituania y traductor.


    Tautiška giesmė
    Español: Himno nacional

    Tautiška giesmė es el nombre del Himno nacional de Lituania. Fue escrito en 1898 por Vincas Kudirka y se convirtió en el himno nacional en 1919 con música que también compuso Vincas Kudirka.


    Lituania, Patria nuestra,
    tierra de héroes.
    ¡Que tus hijos desde el pasado
    extraigan fortaleza!
    ¡Que tus hijos siempre sigan
    senderos de virtud!
    ¡Que laboren en pro tuyo
    y de la Humanidad!
    Que el sol de Lituania
    disipe las tinieblas.
    ¡Y la luz y la verdad
    guíen nuestros pasos!
    Que el amor por Lituania
    viva en nuestro corazón.
    ¡En nombre de Lituania,
    florezca la unidad!



    Himno en Lituano

    Lietuva, Tėvyne mūsų,
    Tu didvyrių žeme,
    Iš praeities Tavo sūnūs
    Te stiprybę semia.
    Tegul Tavo vaikai eina
    Vien takais dorybės,
    Tegul dirba Tavo naudai
    Ir žmonių gėrybei.
    Tegul saulė Lietuvoj
    Tamsumas prašalina,
    Ir šviesa, ir tiesa
    Mūs žingsnius telydi.
    Tegul meilė Lietuvos
    Dega mūsų širdyse,
    Vardan tos Lietuvos
    Vienybė težydi!






    La ciudad de Vilnius le homenajea con una gran escultura ubicada en uno de los espacios verdes que se encuentran en los laterales de la avenida Gedimino.




    Gražu, gražiau, gražiausia

    Gražu yra matyti lietuvių būrelį,
    Kurie tarp svetimųjų vienybę užlaiko
    Ir sus’ėję tėvynei aukauja žodelį,
    Ir motiną pagarbin atminimais vaiko.

    Gražiau, jeigu kiekvienas pripažinti gali,
    Kad nuo žodžių jų širdys taipgi neatskirtos
    Ir visos tiesiog kreipias į tėvynės šalį,
    Ir meilėje tėvynės visados yr tvirtos.

    Gražiausia vienok esti akimis matyti,
    Kada širdims ir žodžiams ir darbai atsako,
    Kad visi tie lietuviai patys, nevaryti,
    Savo tėvynės garbei ne’pželdina tako.



    Desde los tiempos de la escuela secundaria, escribió poesía, en poemas posteriores escribió manifiestos contra Lituania. Kudirka publicó el poema "Aušra" en 1855. Era un poema satírico. "¿Por qué los Judios no comen carne de cerdo? ", pero por causa de este poema Kudirka fue detenido e incluso expulsado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Varsovia.



    „Anuomet, kada Kristus ant žemės keliavo,
    Platindamas tarp svieto šventą mokslą savo,
    Sykiu su mokintiniais, kaip raštas mums sako,
    Į Lietuvos miestelį taipogi nukako.
    Tada žydai surinko savųjų daugybę
    Ir taikėsi patrempti mūs Kristaus didybę.
    Apsvarstę ir ištarę rodą paskutinę,
    Užslėpė vieną žydą apvertę statinę.
    Tad, iš kuopos išlindęs, tarė Kristui rabins,
    Tikėdams, kad jo garbę išsyk nugalabins:
    – Girdėjom, tu galybę turi neištirtą,
    Rodai didžius stebuklus, garbę gavai tvirtą.
    Parodyki ir mumis stebuklą nors vieną,
    Į tave įtikėsim tuoj, kad ir šią dieną.
    Matai šitą statinę? medus joje buvo.
    Dabar gi pasakyki. kas į ją pakliuvo? –
    Žydeliai labai džiaugės iš išmislo tokio,
    Nes rodės, nesulauksią atsakymo jokio,
    O rabins tik raižėsi ir rankomis plakė.
    ,,Po statine gul kiaulė”,-Kristus jam atsakė.
    Rodės, kad iš tų žodžių tik juoktis privalo.
    Taigi didis ir mažas juokėsi be galo.
    Tik štai iš po statinės išlenda degloji –
    Žydams atėmė žadą naujienėlė toji.
    Sunku juk netikėti, kada akys mato.
    O degloji išlindus ausimis tik krato
    Ir žviegdama nubėgo į atvirą lauką,
    Kur piemens ganė bandą. Nelaimingą auką
    Žydai atrast ketino, šerius nušiuruoti
    Ir likusiems našlaičiams tėvą atiduoti.
    Ieškojo gana ilgai, bet neatitiko,
    O Ickus tarpe kiaulių kaip liko, taip liko.
    Dėl to tai žydai nieko nedaro kiaulienai,
    Nes Ickaus neatranda da iki šiai dienai.
    O sviete visi žino tą žydišką būdą,
    Kad žyds žydą nekanda. ar riebų, ar kūdą.“



    Vincas Kudirka - Laisvos valandos. Satyros Apie kūrinį Turinys
    Kitas skyrius >

    LAISVOS VALANDOS

    VARPAS

    Kad rytą saulė spinduliu pirmiausiu
    Apreiškė žemei tekėjimą savo, 
    Užgaudė varpas liepimu aiškiausiu, 
    Tarytum jisai žmogaus lūpas gavo:
          Kelkite, kelkite, kelkite, kelkite...

    Tuoj darbininkai visi suknibždėjo 
    Lyg gyventojai užgauto skruzdyno 
    Ir kasdieniniai darbai prasidėjo 
    Žmonių lizduose ir ant lauko gryno. 
          Kelkite, kelkite, kelkite, kelkite...

    Varpas da garsiau ir da aiškiau gaudžia, 
    O graudus balsas veržiasi per orą. 
    Dėl ko nebaigia savo dainą graudžią? 
    Tinginius prikelt turi tikrą norą.
          Kelkite, kelkite. kelkite. kelkite...

    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 

    Tai skambink, ,,Varpe"! tegul gaudims tavo 
    Išilgai, skersai eina per Lietuvą! 
    Budink ir šauki graudžiu balsu savo, 
    O tas šaukimas perniek tenežūva! 
          Kelkite, kelkite, kelkite. kelkite...

    Kas darbininkas ir kas dirbti gali, 
    Ant tavo balso prie darbo teimas! 
    O kur atrasi tinginį miegalį, 
    Tegul neliaudams jį budin gaudimas:
          Kelkite, kelkite. kelkite, kelkite...


    LABORA!

    Kol jaunas, o broli, sėk pasėlio grūdus 
    Ir dirvos ne'pleiski! Tuomet, kada jausi, 
    Kaip kūns ima stingti, dvasia jau susnūdus, 
    Vėlu juk prie darbo: nesėsi - nepjausi.

    Kol dega krūtinėj šventa ugnis toji, 
    Kur traukia prie darbo ir duoda tiek vieko, 
    Jog menkas ir silpnas net milžinu stoji, 
    O, dirbk, idant neitų ugnis ta ant nieko!

    Kol da idealais, brol, besigėrėsi,
    Siek prie idealo, tik doro ir aukšto,
    O skubink! Paskui tu... jų išsižadėsi
    Dėl trupinio aukso, gardaus valgio šaukšto.

    Gyvenimo knygą skaityk laps į lapą, 
    Nestodams, kad kartais, į tinginius kliuvęs, 
    Tu nesupelytum ir neitum į kapą 
    Be likusio ženklo, kad žmogumi buvęs.

    O jeigu apilsi sunkiam darbe savo 
    Ir, nykstant spėkoms jau, nuliūsi, nerimsi, 
    Tai žvilgtelk ant darbo jaunų draugų tavo -
    Vienoj akimirkoj iš naujo atgimsi.


    GRAŽU, GRAŽIAU IR GRAŽIAUSIA
          Atminčiai susirinkimo pas J. Gaidį, Varšavoje

    Gražu yra matyti lietuvių būrelį, 
    Kurie tarp svetimųjų vienybę užlaiko 
    Ir sus'ėję tėvynei aukauja žodelį, 
    Ir motiną pagarbin atminimais vaiko.

    Gražiau, jeigu kiekvienas pripažinti gali, 
    Kad nuo žodžių jų širdys taipgi neatskirtos 
    Ir visos tiesiog kreipias į tėvynės šalį, 
    Ir meilėje tėvynės visados yr tvirtos.

    Gražiausia vienok esti akimis matyti, 
    Kada širdims ir žodžiams ir darbai atsako, 
    Kad visi tie lietuviai patys, nevaryti, 
    Savo tėvynės garbei ne'pželdina tako.


    ARTOJAUS SKUNDAS

    O sielvartėli mano didžiausias! 
    Tai aš apleistas ant margo svieto! 
    Tiek turiu kęsti vargo taip kieto, 
    Lyg už visus aš būčiau kalčiausias!

    Pats, anksti kėlęs, pjaut einu pievas, 
    Pats taisau žagrę, pats ir akėju, 
    Prakaitą savo prie darbo lieju 
    Taip ve, kaip žmogui paliepė Dievas. 
    O vienok žemė taip menkai dera, 
    Kad nė už darbą man negrąžina, 
    Ir kiekviens triūsas susigaišina, 
    Rodos, Dievs davė ranką negerą.

    Man vargingiausia jau dalis lieka:
    Aš prieš kiekvieną traukiuos iš kelio, 
    Neimu niekam menko krislelio, 
    O mane skriaudžia, laiko per nieką. 
    Vienas lyg erkė prakaitą mano 
    Siurbia ir lobsta; to nepakanka:
    Da į kišenių įkiša ranką - 
    Apvagia, apsuk, kaip kas išmano.

    O čia pilvočiai, ponai visoki, 
    Tik krauju mano vien išmaitinti, 
    Žmogum nenori mane vadinti, 
    Niekin ir spardo lyg šunį kokį. 
    O sielvartėli mano didžiausias!
    Tai aš apleistas ant margo svieto! 
    Tiek turiu kęsti vargo taip kieto, 
    Lyg už visus aš būčiau kalčiausias!

    Broli! skundais tik,- mokslas atsako, -
    Nenuvarysi dvasios sunkumą 
    Ir neišrausi dagių nuo tako. 
    Eik šen pas mane, rasi ramumą!

    Aš išmokinsiu žemę priveikti,
    Kad užderėjims būtų geresnis,
    Nepatingėsiu rodą suteikti,
    Kad kiekviens triūsas būtų spartesnis.

    Aš tau išreikšiu mintį piktųjų, 
    Kur tik išgriebt ką iš tavęs tyko, 
    Aš tau žabangas perspėsiu jųjų, 
    Jokio neslėpsiu pikto dalyko.

    Aš išvadžiosiu, kad tai yr monai,
    Jei ponu save esant kas mena, 
    Kad visi sviete lygūs yr ponai, 
    Nes visuos lygiai Kristus gyvena.


    NE TAS YRA DIDIS

    Ne tas yra didis, prieš ką milijonai, 
    Prispausti retėžiais, žemyn galvas lenkia, 
    O dvasioje keikia; didžiais ne tironai, 
    Kurie reikia garbint, nors jie visiems kenkia.
          Tik tas yra didis, kurs gyvastį savo 
          Paskyrė teikimui tik artimams laimės, 
          Kuris didžius darbus žmonijai aukavo, 
          Prieš ką svietas klaupia su dėkui, n' iš baimės.
    Ne tas yr galingas, kuriojo galybė
    Tik ašarų, kraujo upeliuos braidytų,
    Kurio galę skelbtų griuvėsių daugybė,
    Sudegintų turtų, žmonių nužudytų.
          Galingas tasai, kurs be kraujo gal skleisti 
          Tarp svieto brolystę iš krašto į kraštą, 
          Kurs vargdieniams duoda jų strėnas attiesti,
          Palengvindams sunkią gyvenimo naštą.
    Ne tasis drąsus yr, kurs, stvėręs už kardo,
    Dantims grieždams, rodos, žvėris koks įniršęs,
    Ant artimo šoka, jo gyvastį ardo,
    Kad pats yra žmogum, visai užsimiršęs. 
          Drąsiu tiktai tąjį mes turim vadinti, 
          Kuris už minties mūs kovoja liuosybę, 
          Kurs nuomones savo išdrįsta apginti, 
          Kurs į akis svietui pasako teisybę.


    ŽVIRBLIAI IR KALIAUSĖ

    Sutarė žvirbliai pasimylėt kartą. 
    O kad lyg gėda laužyt žodį tartą, 
    Išlėkė pulkas grūdų paieškoti. 
    Atrado dirvą, kviečių kelias lyses 
    Ir, kuris buvo lyg labiau išdrįsęs, 
    Šoko prie darbo: varputes terioti.

    Štai vienas žvirblis pamatė tuo tarpu 
    Kasžin ką juodą styrint viršum varpų 
    Ir išsigandęs ,,čir čir čir" suriko. 
    Žvirbliai, išgirdę, kad jų draugas rėkia, 
    Nelaukdami, tuoj į krūvą sulėkę, 
    ,,Kas čia yr,- klausia, - kas čia atsitiko?"

    Žvirbluks parodė - taip, tikra teisybė:
    Kviečiuose riogso bauginga baisybė. 
    Lyg būtų paukštis: turi sparnus, snapą... 
    Lyg lėkti taikos... kas tai per daikts būtų? 
    ,,Kad į nelaimę iš mūs kas nekliūtų!" - 
    Šnekasi žvirbliai, vos gaudami kvapą.

    - Vyrai, ar žinot? tai tikras erelis! 
    Aš jį pažįstu! - tarė viens žvirblelis.
    - Lėkime iš čia, kol da sveikas sparnas!
    - Netiesa, broli! sakau, kad pelėda!
    - Ir nuo jos bėkim nes ir ta mus ėda!
    - Tai vanags, vyrai!- Ne ne ne, tai varnas!

    Da bailių žvirblių balsai nenutilo, 
    Tuo tarpu vėjas lyg tyčia pakilo 
    Ir sujudino kviečiuose baisybę. 
    Žvirbliai varguoliai per valandą ūmą 
    Tarytum šaute sulindo į krūmą 
    Užmiršę kviečius ir varpų gausybę.

    * * *
    Mat žvirbliai, žodžių baugingų paklausę, 
    Arčiau nebandę pažinti baisybės, 
    Palydėj' kviečius... Na, o iš teisybės 
    Kviečiuos būt radę tik seną kaliausę.


    ŠIAUČIUS IR GIZELIS
    Pas[aka] polit[iška]

    Tai paklausykit pasakos Kapselio:
    Šiaučius girtuoklis jau taip sau įprato, 
    Kad anaiptol jis nesiūs tau čebato 
    Pirmiau n'išpylęs nugarą gizelio. 
    Mat pačengočius reikia išbandyti, 
    Kad paskui darbo nereiktų trukdyti.

    Vienkart užtūpęs mokintinį savo, 
    Ranka kairiąja plaukus jo pagavo, 
    Nagus įleidęs lyg katins į pelę, 
    Ranka tiesiąja pačengočių stvėrė 
    Ir, numanydams pašaukimo kelią, 
    Strėngalį gizo atsidėjęs pėrė.

    Šiaučius turėjo savo supratimą 
    (Pažiūras turi ant svieto kiekvienas), 
    Jog už tą darbą, už tąjį triūsimą 
    Vien' apie plaukus, antra apie strėnas 
    Gizelis turi pasakyti ,,ačiū", 
    Nes mušąs tuos tik, kuriuos labai myli. 
    Bet pila, pila, o gizelis tyli.

    Tad ima keikti nuo ,,kipšų", ,,gyvačių":
    - Tu šioks ir tokis! kur sąžinė tavo? 
    Ar geradėjo visai nepažįsti? 
    Jo geros širdies, aklas, neišvysti? 
    Bučiuok į ranką geradėjui savo! - 
    Gizelis ,,širdį" kitaip lyg suprato, 
    Tik da tylėjo, nes turėjo viltį 
    Atsiliuosuot tuoj; bet ant galo mato, 
    Kad šiaučius rengias toliau kailį pilti, 
    Nes smagyn kirto ir garsyn vis barė, 
    Jau neiškentęs, taip gizelis tarė:
    - Palauk tik, dėde!. nebebūk juokingas! 
    Nori, kad būčiau už mūšį dėkingas? 
    Tu lauki ,,ačiū", liepi bučiuot ranką - 
    Katrą bučiuoti? juk abidvi veikia:
    Ši plaukus laiko, ana pečengočių! -

    * * *
    Kantriausiam sviete kentėti pakanka, 
    Jei kankintojas yra tik besočiu. 
    O jau labiausiai stebėtisi reikia, 
    Kad kankintojas laukia dėkavonės. 
    Teisingas sviete! o teisingi žmonės!

    MANIEMSIEMS

    Jeigu audra ištikus verstų stulpą vieną 
    Iš tų, kurie prilaiko jūsų namo sieną, 
    Namas negrius -- iš baimės jūs neišlakstykit, 
    Tik vieton ano stulpo tąją pačią dieną 
          Tuoj kitą statykit!

    Jeigu žūtų iš rankos priešio ar likimo 
    Viens tų, kur augin garbę, dvasią jūs kilimo, 
    Rimkit - tegul jūs širdis drąsums neatstoja, 
    Tiktai, ką anas darė vyrs pasišventimo, 
          Tegul kits kartoja!

    Lietuva mano! priešiui ant tavęs įnirtus, 
    Privalai hidra tapti ta, kuriai nukirtus 
    Galvą, tuoj kelios galvos vieton jos išdygsta. 
    Išliksi tik į hidra gyvumo pavirtus, 
          Nors priešius nestygsta!


    LIETUVOS ŠVIESUOLIAMS

    Ko tvirtinot mums nuolat: mokslas reikalingas, 
    Mokslas jūs sunkiam vargui vaistas stebuklingas? 
    Ko žodeliais gražiausiais mus gundėt kas sykis:
    Tamsuoli, eik prie knygos, tamsuoli, mokykis? 
    Ko siūlėtės jūs patys parodyt mums kelią, 
    Kuris naktį prašalins, duos giedrią dienelę? 
    Nusidirbę, nuilsę ir da prakaituoti, 
    Skubinome įgyti, ką žadėjot duoti. 
    Ir ištiesę prie jūsų mūs rankas pūslėtas, 
    Tarėme: ,,Kur tas mokslas, jūsų pažadėtas? 
    Duokite mums jį, broliai, mes trokštame jojo!" 
    Tąsyk jūs garsus klyksmas staiga apsistojo, 
    Kasžin kur išsislapstėt tartum niekadėjai 
    Ir žadėjimus jūsų išnešiojo vėjai...

    * *  *
    Kam jūs ėmę suardėt mūs širdžių ramumą,
    Priminę mums Lietuvą, pareigų šventumą,
    Kur Lietuva tėvynė uždeda ant mūsų?
    ,,O! dėl Lietuvos,- šaukėt,- negailėkim triūsų,
    Aukų, pasišventimo! Nesiduokim skriausti
    Rijikams tautos mūsų! Verskim juos pajausti,
    Kad mes gyventi norim! Į kovą! Nežūsim!
    Tik eikite su mumis, mes jums vadais būsim!
    Tada užsiliepsnojo mūs šaltos krūtinės
    Ir stojome prieš skriaudą žemelės gimtinės.
    Kada gi priešiai stvėrė draskyt mus apnikę,
    Jūs kaip niekšai pabėgot mus vienus palikę!
    Mus iš tėviškės tremia, kalėjiman ima,
    O jūs?.. kasžin, ar matot mūs pasišventimą...

    * *  *
    Arba jūs numalšinkit sujudintą protą, 
    Užgesinkit iš naujo mūs širdį liepsnotą, 
    Arba, stoję į eilę, kaip tikri vadovai 
    Švieskit mus ir neduokit gest pradėtai kovai! 
    Bet mus sykį sukurstę, vienus nepameskit - 
    Žadėjot vadais būti, tai grįžkit ir veskit!


    VALERIJAI

    Kada mane ištiko likims raudulingas, 
    Kada dvasią prislėgė nelaimių klampynė, 
    Rankas buvau nuleidęs... Tarei man: ,,Tėvynė 
    Žiūri į tave, kelkis - tu jai reikalingas!"

    Kad tyčiojos iš manęs svietas nedėkingas 
    Ir, manęs nesupratęs, man širdį sumynė, 
    Rengiausi prakeikt viską... Nuo to mane gynė 
    Priminims tavo: ,,Da tu draugijai skolingas!"

    Aš kėliausi ir dirbau. Kad dėl neteisybės 
    Pakliuvau į žabangas, netekau liuosybės, 
    Kada mane teriojo priešiai užsigulę...

    Per tave man nušvito kalėj'mo tamsybės, 
    Kaip angels sargas mane raminai... Bičiule! 
    Palaiminta būk!


    MOTINAI
    Pagal K.Junošą

    O motin! kada tavo vaikas valgyt šaukia, 
    Paduok jam juodos duonos, vandens iš šaltinio - 
    Anksti tegul prie vargo pripras kasdieninio, 
    Tegul paskui, jį kęsdams, kaktos nesuraukia!

    O kada tavo vaikas su kaimynais žaisto, 
    Mokink jį mylėt draugą, mokink suteikimo, 
    Pratinki prie kantrybės ir pasišventimo 
    Ir veski į mokyklą, kur gaus dvasiai maisto!

    Kada gi tavo vaikas.ateis į tvirtumą, 
    Rodyk, tegul sau sunkų darbą pasilaiko 
    Ir, eidams paskui žagrę, teturi ramumą!

    O idant tavo triūsas turėtų svarbumą,
    Dėk sėklą sūnaus širdin tuoj iš jauno laiko,
    Nes tik motinai ačiū už gerumą vaiko!


    NEMUNUI 
    Pagal A. Mick[evičių]

    Nemune, mūsų upe! kur vandenys tavo, 
    Kuriuos sėmiau į mažą vaiko delnužėlį, 
    Kur laivs nešiojo mane jauną bernužėlį, 
    Kad atvėsio ieškojau karštai širdžiai savo?

    Čia dažnai mano Laura plaukus sau šukavo 
    Ir iš pievos kvietkelių pynė vainikėlį. 
    Nesyk ašaroms savo drumsčiau jos šešėlį, 
    Kurs visoje grožybėj ant vilnies siūbavo.

    Nemune, upe mano! kur vilnių daugybė, 
    Su kuriomis tiek vilties ir laimės tiek buvo? 
    Kur dingo mažų metų ta miela ramybė?

    Kur mielesnė jaunystės nerimastis žuvo? 
    Nematyt mano Lauros, nėr draugų vainiko... 
    Viskas pradingo, kodėl ašaros man liko?


    VILIJA 
    Pagal A. Mick[evičių]

    Vilija, mūsų motina upelių 
    Aukso tur dugną, mėlyną veidužį. 
    Širdies gražesnės, aiškesnių akelių 
    Skaisti lietuvė, kur sem' vandenužį.

    Vilija teka kvietkynais puikiausiais 
    Klonyje Kauno ne'psakytos grožės. 
    Lietuvę kalbin žodeliais meiliausiais 
    Mūsų berneliai kaip tulpės ir rožės.

    Klonio žolynus Vilija išpeikia - 
    Nemuno ieško su atida tvirta. 
    Ilgu lietuvei - lietuvių nereikia, 
    Nes jos širdelė svetimšaliui skirta.
    Nemuns, į glėbį Viliją pagavęs, 
    Neša į erdvą, kur gelmės ir uola, 
    Spaudžia širdingai meilužę prie savęs 
    Ir marių gylyj abudu prapuola.

    Ir tu ateivio attolinta būsi. 
    Vargše lietuve, nuo gimtinės tavo 
    Ir užmiršimo vilnyje pražūsi, 
    Tiktai liūdnesnė, tik be brolių savo.

    Neklausys upė nė širdis sudraudžiant:
    Mergelė myli, o Vilija plaukia. 
    Vilija dingsta, Nemunui beglaudžiant, 
    Mergelė bokšte ašarėles braukia.


    PONIA TVARDAUSKIENĖ 
    Pagal A. Mick[evičių]

    Geria. valgo, pypkius rūko, 
    Šoka, ūžia, lyg padūko, 
    Riksmu sugriaus, rodos, sienas.
    Kaip gal, linksminas kiekvienas. 
    Tvardauskas, kerčią užėmęs, 
    Lyg baša koks įsirėmęs, 
    ,,Gerkit, vyrai!" - tyčia varo 
    Ir juokus aplinkui daro:
    Kareiviui, kurs drąsiai skraidė 
    Ir kitus didžiuodams baidė, 
    Šoble palei ausį mojo - 
    Kareivis zuikiu tuoj stojo. 
    Štai apgintoją prieš sūdą, 
    Kurs kamputyj laižė bliūdą,
    Mašnele tiktai sukirto -
    Tuoj tas į šunį pavirto.
    Šiaučių už nosies pakratė,
    Prie kaktos voles pristatė -
    Ėmė tekėti degtinė,
    Pritekėj' pilna statinė.
    Kad šnapsą išgert norėjo,
    Jam stiklelis suburzdėjo.
    Žiūri - ant dugno stikliuko
    Styri ragučiai velniuko.
    ,,Iš kur tu čia?" Tad velniukas,
    Tikras vokietaitis striukas,
    Kepurę nus'ėmęs bailiai,
    Visiemis turstelėj' dailiai,
    Šoko ant kojų abiejų,
    Užaugo ant mastų dviejų,
    Vieną koją tur arklinę,
    O vėl kitą vanaginę.
    ,,A, Tvardauskas! sveikas gyvas!
    Ko taip žiūrai? ar tau dyvas
    Mefistofelį matyti?
    Tik nenori jau pažinti.
    Juk žinai - ant kalno Pliko
    Surašas mudviejų liko
    Ant jaučio odos padėtas,
    Kad tu man esi žadėtas.
    Žadėjims tenein ant vėjų!
    Ketinai po metų dviejų
    Pats į Rymą atvažiuoti
    Ir dūšią man atiduoti.
    Sulaužytas žodis tapo,
    Laiks išėjo kirograpo,
    Tu apgaut rengiesi peklą
    Išvaduotų savo kaklą.
    Bet atėjo tavo laikas -
    Jau nebūsiu tokis paikas:
    Vietą šią Rymu vadinam, 
    Na, ir tave imt ketinam!" - 
    Tvardauskas prie durų nėrė 
    Ant tokio dictum acerbum
    Velnias jį už skverno stvėrė:
    - Kur tavo nobile verbum?- ,
    ,,Na, dabar tai pasidarė!" - 
    Taip Tvardauskas pats sau tarė. 
    Bet nuo baimės tuoj attokęs, 
    Kipšui prie akių prišokęs, 
    ,,Palauk,- sako,- velnio vaike! 
    Perkratyt gerai tik reikia, 
    Katras mudviejų tur tiesą. 
    (Na, pabausiu aš tą biesą!) 
    Atsimink tiktai, velnioke, 
    Sutartis juk buvo tokia:
    Tiek ir tiek metams sukakus 
    Ir mane imt atsiplakus, 
    Tau tris darbus duot galėsiu, 
    Kokius tik aš panorėsiu. 
    O tu, nors būtų sunkiausia, 
    Išpildysi ko veikiausiai. 
    Matai šyvį pabalnotą 
    Ant karčemos ištėpliotą? 
    Na tai padaryk ant dyvų, 
    Kad aš jį turėčiau gyvu. 
    Iš smilčių nusuk kančiuką, 
    Kad būt kuo paplakt arkliuką! 
    Ir namai reik budavoti, 
    Kad turėčiau kur sustoti. 
    Namų reikia ne medinių, 
    Iš grūdų tik riešutinių, 
    Stogo iš žydų barzdelių, 
    Lotų iš aguongrūdelių! 
    Kiekvienan iš aguonaičių 
    Trejetą įkalk vinaičių - 
    Mierą imk iš to uknorio:
    Trys coliai ilgio, du storio!"
    Kaip tik velnias tai išgirdo, 
    Štai jau šyvį šeria, girdo, 
    Štai iš smilčių kančių traukia 
    Ir Tvardausko einant laukia. 
    Tvardauskas lyg išsigando, 
    Bet užsėdęs šyvį bando.
    Jam bemitrinant žirgelį, 
    Ans pastatė ir namelį. 
    ,,Na, viršus žygiu šiuo tavo, 
    Bet neatlikai da savo:
    Švento vandens ve bliūds pilnas, 
    Lįsk ir prauski savo vilnas!" 
    Velnias purtosi ir prunkščia, 
    Prakaituoja, cypia, unkščia, 
    Ponas liepia, tarnas eina,
    Turi atlikti kaleiną. 
    Velniui n'įtiko maudyklė.
    ,,Brrmm! - iššoko lyg šaudyklė,- 
    Da galiu pats pasigirti:
    Atlikau bjauriausią pirtį!" -
    Tvardauską ima piktumas,
    ,,Na, trūks velniuko tvirtumas!
    Viršus tavo, tai jau ką čia!
    Ar matai tu mano pačią?
    Ant metų pas Belzebubą
    Apgyvensiu tavo stubą.
    Turi per tą laiką tikti
    Pačios mano vyru likti.
    Prisiek jai meilę, dorumą
    Ir ant visko paklusnumą.
    Jei tai n'išpildyta lieka,
    Sutarimas ein per nieką!"
    Velniukas krypt pusausaitės,
    Pusake dirst ant pataitės,
    Lyg klausytų, lyg žiūrėtų,
    O čia vyrs ištrūkt norėtų.
    Kad Tvardauskas taip jį grumdo,
    Nuo lango ik durų stumdo,
    Tik šmurkšt per klingio plyšiuką…
    Tai tiek ir matė velniuką.


    * * *
     Pagal [M.] Konopnickienę

    I

    Joja karan pats karalius:
    Žvengia žirgas, kasa žemę, 
    Tūbos skardžiai aida ore - 
    Garbę ir guodonę lemia.
       Ein Jonužis į tą karą:
       Šiurkštūs vėjai staugti ima, 
       Ūžia, ošia žalios girios - 
       Liūdną lemia tai likimą. 
    Praded kovą, švilpia kulkos, 
    Lygumoj kareiviai spinta. 
    Kaip liūtai karaliai imas, 
    O tyliai Jonužiai krinta.
       Grįžt karalius apgalėjęs, 
       Žirgą jo n'išlaiko tarnas... 
       Miršta pažeistas Jonužis - 
       Jau aplink jį suka varnas. 
    Su varpais sutink karalių, 
    Pokylius visur jam ruošia, 
    Kvietkomis iškloja kelią, 
    Vainiku jo galvą puošia. 
       O Jonužį kad lydėjo, 
       Verkė giminės, matutė... 
       Tik ieva liūdnai lingavo, 
       Tik raiba kukau' gegutė.


    II

    Dievuli mano, ko gi tu leidi
       Šaltąją rasą, 
    Matydams mane bado prispaustą,
       Nuogą ir basą? 
    Ar nepakanka, kad žmogus verkia
       Čia ant žemelės, 
    Sidabro tartum ašaras lieja
       Lyg tos naktelės?

    O kad tiktai aš tyčia nueičiau
       Laukan mūs tyrą
    Ir suskaityčiau, kiek ten ant dirvų
       Ašarų byra...
    Iš tokių sėklų tai baisu būtų
       Pasėlį pjauti:
    Visi juk pėdai būtų raudoni -
       Kraujo išplauti.

    Sulauksim rytą spindulius karštus
       Saulės šviesiosios - 
    Sugers jie visą rasą nuo dirvų,
       Pievos žaliosios.
    O kad galėtų ašarų mūsų
       Jūrės išsekti, 
    Tam, Dieve mielas, visą pasaulę
       Reiktų uždegti.

    III

    Trys takai iš buto eina 
    Ten, kur lemia žmogui dalį:
    Viens tiesiog per slenkstį veda, 
    Kur laukelį dirb begalį;
    Kits - po kairei, kur iš tolo 
    Karčema marga vilioja;
    Trečias - ant kapų, kur guli 
    Gentys, žemėms užsikloję.

    Ant to pirmo darbininkų 
    Prakaitas į rasą virto. 
    Ant to antro vaiks nudriskęs 
    Juokiasi iš tėvo girto. 
    O ant trečio kapo stovi 
    Įkasti juodi kryželiai, 
    Rytmečiais žiogai ten čirškia, 
    Verkia ten balti berželiai.

    Tais tiktai takais sermėgiai 
    Per vargus išblyškę breda. 
    Kas gi jiems parodys taką,
    Kurs į dvasios svietą veda?

    IV

    Daug gražių žvaigždelių 
    Danguje ten spiečia. 
    Nemanyk, varguoli, 
    Kad tai tau jos šviečia. 
    Ta, kur aiškiai žiba 
    Viršumi pušyno 
    Lyg saulelės sklypas,- 
    Pono, mūs kaimyno. 
    Šitoji auksinė, 
    Kur tenai iš šono 
    Ant upelio spingso,- 
    Kunigo klebono. 
    Šita štai trečioji, 
    Ta pasidabruota, 
    Kur tarytum mirksi,- 
    Vargamistrai duota. 
    Mat visi žvaigždelėms 
    Pasigirti gali,
    Tau tiktai netenka, 
    Vargdieni bedali! 
    Kitąsyk žvaigždes juk 
    Dievas iš malonės 
    Uždegė mat lygiai, 
    Pasakoja žmonės. 
    Ponų nė varguolių 
    Nieks tad neregėjo, 
    Ir kiekviens paskirtą 
    Žvaigždę sau turėjo. 
    Kad suspaudė skurdas 
    Žmogų neturtingą, 
    Skyrė sau žvaigždynai
    Kelią ypatingą:
    Ponų vis da žiba. 
    O žmonių išmirę - 
    Ašaromis tapę... 
    Į laukus subirę.

    V

    Žagrę į ranką tas tik teima, 
    Kas, numylėjęs žemę tą juodą, 
    Žino, kaip gilų arti arimą, 
    Kas šaltai rasai nepasiduoda,
       Kas laukų žino kalbos posmus -
       Ašaras ir skausmus. 
    Tas tik akėčias traukti tegali, 
    Jau išbandytas ant tų kalnelių, 
    Kas yr vargingą perspėjęs dalį 
    Šitų sermėgių mūsų žmonelių,
       Kas kaipo brolis išties rankas
       Į pirtis jų menkas. 
    Tam tiktai tinka dalgis iš plieno, 
    Ateityje kas tikis kirtimo, 
    Kas tylią naktį laukia iš vieno 
    Užtekant aušrą, dvasios kvėpimo,
       Kas jau ne kardo - norago šauk'.
       Jūs, atšalėliai, lauk!


    TROŠKIMAS
    Pagal [V].G[omulickį]

    Kad alkaną dainomis pasotint galėčiau, 
    Versčiau dainas į duoną ir jus papenėčiau, 
    Kuriems duonos kąsnelis labiau reikalingas 
    Kaip saldus dainų balsas, betgi apgavingas.

    Kad tiktų mano dainos nuogam apsidengti, 
    Aš imčiau iš dainelių tuoj verpalus rengti 
    Ir pridengčiau tą vargą, kursai jus taip žeidžia, 
    Nes nuogas apdengimo, o ne dainų geidžia.

    Kad iš dainų galėčiau pastatyti sienas, 
    Tai dvasią išdainuočiau, idant jūs kiekvienas 
    Užsislėptų nuo saulės spindulių skaudingų 
    Ir nuo gamtos tyčioj'mų nemielaširdingų.

    Bet daina tolyn lekia, troškimas gi lieka... 
    O kad silpnumas spaudžia ir laiko per nieką, 
    Trenkčiau kankles į žemę iš gailesčio tvano, 
    Kad jums jos nenaudingos, o vargdieniai mano!

    Taigi jau lėk, dainele! Ant griuvėsio naujo 
    Tu būk kviesliu ramybės, ne verksmo, ne kraujo! 
    O n'įstengdama kūnui - dvasiai peną tyrą 
    Nešk ir mokink, kad veltui ašaros nebyra!


    ŠIRDIS 
    Pagal [Ž.]Rišpeną

    Turėdams krūtinę piktumo pripiltą, 
    Aš motiną savo nudėjau senyvą 
    Ir, peilį įleidęs lavonan jos šiltą, 
    Išplėšiau padūkęs jai širdį da gyvą.

    Kada gi, tą širdį teriodams baisiausia, 
    Pasiutusiom kojom ją spardydams, kuldams, 
    Parpuoliau į kraują, širdis toji klausia:
    ,,Vaikeli, ar tu nepasižeidei puldams?"


    SAMSONAS
    Sekimas

    Gaazoj * triukšmas ir sumišimas - 
    Tautos paskirta ant šiandien šventė. 
    Nes jau Samsono baisus keršimas, 
    Ką pilistėnai taip ilgai kentė, 
    Šią dieną galą atrast turėjo. 
    Stiprus Samsonas, Samsons pagirtas, 
    Dabar nuliūdęs, bailus, netvirtas, 
    Nuleidęs galvą, žemyn žiūrėjo. 
    ,,Baisus Samsonai.! ar tai teisybė, 
    Kad tu didžiūnų esi grožybė, 
    Kad ištarimas tik tavo vardo 
    Žmonių būrius tuoj išskirsto, ardo? 
    Ir mes juk baimės, matai, pripilti 
    Nuo tavo vardo, bet turim viltį, 
    Kad mūs, varguolių, pasigailėsi. 
    Toliau žudyt jau nebenorėsi. 
    Ko taip nuliūdęs? kas atsitiko? 
    Ar mūsų žaislas tau nepatiko? 
    Tyli tarytum žemes pardavęs! 
    Žinai, ko norim prašyti tavęs? 
    Į stiprią ranką kankles paėmęs, 
    Tu milžinų mums užveski dainą, 
    Išgarbink savo su mumis vainą, 
    Paskui, į šonus. rankas įrėmęs, 
    Pašok truputį! o kaip paliausi, 
    Šiek tiek galėsi pasidrūtinti:
    Nuo pietų kaulus apgraužti gausi 
    Ir vandenėlio atsivėdinti. 
    Na, pasijudink! dėl ko nešoki? 
    Ar taip sutingęs? ką? ar nemoki?" 
    Taip pilistėnai Samsoną barė 
    Ir tyčiojosi - juokus sau darė.
    . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 
    O pilistėnai! linksmi jūs, siaučiat, 
    O galo savo tik neprijaučiat!
    Ar nematyt jums, žiūrint iš šono, 
    Kaip atsimainė štai veids Samsono? 
    Ar jau užmiršot tą veidą jojo, 
    Kada būrius jūs viens apvaliojo? 
    ...Samsons išblyškęs štai atsigavo - 
    Pajuto seną tvirtybę savo.
    Apkaito veidas,šviste nušvito,
    O iš akių jo žaibai tik krito
    (Jau pilistėnai jį tokiu matė),
    Nusišypsojo, plaukais pakratė,
    Aplinkui save akim nunėrė, 
    Dantims sugriežė, stulpus nutvėrė, 
    Kurie prilaikė stogų svarbumą 
    Ir namo sienų visų tvirtumą... 
    Staiga papurtė... troba sugriuvo. 
    Visi pradingo, viduj kur buvo.


    DĖL KO ŽYDAI NEVALGO KIAULIENOS
    Sekimas

    Anuomet, kada Kristus ant žemės keliavo,
    Platindamas tarp svieto šventą mokslą savo,
    Sykiu su mokintiniais, kaip raštas mums sako,
    Į Lietuvos miestelį taipogi nukako.
    Tada žydai surinko savųjų daugybę
    Ir taikėsi patrempti mūs Kristaus didybę.
    Apsvarstę ir ištarę rodą paskutinę,
    Užslėpė vieną žydą apvertę statinę.
    Tad, iš kuopos išlindęs, tarė Kristui rabins,
    Tikėdams, kad jo garbę išsyk nugalabins:
       - Girdėjom, tu galybę turi neištirtą, 
       Rodai didžius stebuklus, garbę gavai tvirtą. 
       Parodyki ir mumis stebuklą nors vieną, 
       Į tave įtikėsim tuoj, kad ir šią dieną. 
       Matai šitą statinę? medus joje buvo. 
       Dabar gi pasakyki. kas į ją pakliuvo? -
    Žydeliai labai džiaugės iš išmislo tokio,
    Nes rodės, nesulauksią atsakymo jokio,
    O rabins tik raižėsi ir rankomis plakė.
    ,,Po statine gul kiaulė",-Kristus jam atsakė.
    Rodės, kad iš tų žodžių tik juoktis privalo.
    Taigi didis ir mažas juokėsi be galo.
    Tik štai iš po statinės išlenda degloji -
    Žydams atėmė žadą naujienėlė toji.
    Sunku juk netikėti, kada akys mato.
    O degloji išlindus ausimis tik krato
    Ir žviegdama nubėgo į atvirą lauką,
    Kur piemens ganė bandą. Nelaimingą auką
    Žydai atrast ketino, šerius nušiuruoti
    Ir likusiems našlaičiams tėvą atiduoti.
    Ieškojo gana ilgai, bet neatitiko,
    O Ickus tarpe kiaulių kaip liko, taip liko.

    Dėl to tai žydai nieko nedaro kiaulienai, 
    Nes Ickaus neatranda da iki šiai dienai.
    O sviete visi žino tą žydišką būdą, 
    Kad žyds žydą nekanda. ar riebų, ar kūdą.









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  • 07/27/16--02:41: JANIS RAINIS [18.982]

  • Janis Rainis 

    Janis Rainis (1865-1929). era el pseudónimo de Jānis Pliekšāns. fue un poeta, dramaturgo y político letón. Entre sus trabajos está la obra teatral Uguns un nakts (Fuego y Noche, 1905) e Indulis un Ārija. Tradujo igualmente a su lengua el Fausto de Goethe. Sus obras han influido notablemente en la literatura letona.

    Rainis estudió derecho en la Universidad de San Petersburgo donde trabó amistad con Pēteris Stučka. En sus años de estudio, dedicaba sus horas libres a escribir poemas y obras satíricas, hacer estudio sobre la música folklórica de su país y traducir literatura. Junto al citado Stučka publicó Mazie dunduri (Pequeños Tábanos), una colección de epigramas y poemas satíricos.

    Finalizados sus estudios trabajó en los juzgados regionales de Vilna. Colabora en los periódicos Dienas Lapa y Tēvija. En 1891 se convierte en editor del primero, labor que desempleña hasta 1895. Rainis acude por aquella época a la Segunda Internacional y comienza a simpatizar con las ideas socialistas. Contrae matrimonio con Elza Pliekšāne, poeta y dramaturga letona más conocida por su pseudónimo, Aspazija.

    En el año 1897 es arrestado y deportado a Pskov y posteriormente a Vyatka, hoy llamada Kírov. Fue en este período en el que Rainis tradujo Fausto y otras obras populares de la literatura clásica universal, así como la confección de su primer poemario. Tālas noskaņas zilā vakarā (Lejanas Sensaciones en una Tarde Melancólica).

    Rainis participó en la Revolución de 1905 en su país, cuyo fracaso le forzó a exiliarse con su esposa a Suiza. Allí escribió algunas obras teatrales: Zelta zirgs (El Caballo Dorado), Jāzeps un viņa brāļi (José y sus hermanos) y Daugava, además de otros poemarios como Klusā grāmata (El Libro Silencioso), Vēja nesta lapa (Hojas en el Viento), Tie, kas neaizmirst (Esos, los que no olvidan), Gals un sākums (El Final y el Principio), etc.

    El matrimonio regreso a Letonia en la primavera de 1920, donde Rainis participa activamente en la vida política como miembro del Comité Central del Partido Social Demócrata de los Trabajadores. Igualmente fue director del Teatro Nacional Letón de 1921 a 1925 y ministro de Educación desde diciembre de 1926 hasta enero de 1928. Fue uno de los redactores de la Constitución de Letonia de 1922. En este período escribe Ilyá Múromets, Mīla stiprāka par nāvi (Un Amor más fuerte que la Muerte), Rīgas ragana (La Bruja de Riga), etc.

    Sus deseos de convertirse en Presidente de Letonia no se hicieron realidad, lo cual lo indujo a retirarse paulatinamente de la vida pública. En los años 20 su nombre sonó en alguna ocasión como candidato al Premio Nobel de Literatura. No haberlo recibido supuso igualmente una frustración personal dado el gran anhelo que tenía por conseguirlo.

    Falleció en Jūrmala en 1929.


    Idilio

    Dime, Bien-amada :

    -¿Dónde hallaste palabras tan claras?
    -Largo tiempo he mirado la turba.

    -¿Dónde hallaste palabras tan bellas?
    -Largo tiempo he mirado la luna.

    -¿Dónde hallaste palabras tan graves?
    -Largo tiempo he mirado la bruma.

    Dime, Bien-amado:

    -¿Dónde hallaste palabras tan suaves?
    -Largo tiempo te he visto en mi fiebre.

    -¿Dónde hallaste palabras tan dulces?
    -Largo tiempo me he visto en tu frente.

    -¿Dónde hallaste palabras tan hondas?
    -Largo tiempo yo he visto la Muerte.

    Versión de: Carlos López Narváez





    Del cielo me ha llegado tu cariño

    Del cielo me ha llegado tu cariño,
    purísimo, un afecto sin medida,
    por eso mi ternura es la de un niño
    que quiere de manera más sentida.

    Y no terminará mi sentimiento,
    es un tesoro bello, de por vida
    lo guardaré, será mi complemento.

    Del cielo apareció, me hizo un guiño,
    siendo de mi existir el dulce aliño.


    El soneto de Janis Rainis está compuesto en 9 versos distribuidos en tres estrofas. 
    Como pueden apreciar, el presente poema no en un soneto en forma, sino que es en realidad una condensación estrófica del mismo.

    Su estructura es:

    Primera estrofa: ABAB
    Segunda estrofa: CBC (o bien CAC)
    Tercera estrofa: AA (o bien BB, o CC) 




    Raina escritura a mano "Nosotros y nuestra tierra única" del poema dramático "Daugava". RMM 



    Rainis ""Ave sol!"

    Kur viņš ir dzīvojis un mācījies?
    Nosauciet nozīmīgākos cilvēkus viņa dzīvē!
    Par ko Rainis ir strādājis?
    Nosauciet nozīmīgākos Raiņa daiļdarbus!
    Rainis
    Saules tēls Raiņa poēmā "Ave sol!"
    Saule- simbols, kuras pozitīvās īpašības liekot par paraugu,Rainis uzmundrina ļaudis pēc 1905.g.revolūcijas.
    "Ave sol!"-himna saulei, tās skaistumam un spēkam dabā, kosmosā.
    Notēlojot saules cīņu ar tumsu un ziemu, stāstot par saules nozīmi dabā, dzejnieks dabas ainās ļauj saklausīt strādnieku šķiras revolucionārās kustības atbalsis.
    Himna par sauli = himna par brīvību.
    Viss dziedājums - himna cilvēkam, strādnieku šķiras cīnītājam.
    Tiek paustas dziļas, filozofiskas atziņas par cīņu, kustību, par dabas un sabiedrības attīstību.
    "Ave sol!" tematika
    Paldies par uzmanību!






    .

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    DOVILĖ KUZMINSKAITĖ

    Dovilė Kuzminskaitė (1990, Vilnius, Lituania) Poeta, traductora y profesora de español y literatura iberoamericana en la Universidad de Vilnius. En 2014 mereció el premio para jóvenes poetas de la Unión de Escritores de Lituania y publicó su primer libro, Namas su paukščio ženklu. Ha sido traducida al español y al francés. Además, participa como traductora y poeta en los festivales de poesía de Lituania. Dovilė Kuzminskaitė ha traducido una amplia selección de autores latinoamericanos. 


    Los presentes poemas fueron escritos directamente en español, salvo el último de la selección, escrito en lituano y traducido por la autora en conjunto con Nuria De Cos Lara.

    http://circulodepoesia.com/2016/07/poesia-lituana-dovile-kuzminskaite/



    una mujer es nada más que una puerta
    a algunos les cuesta encontrar la llave
    y dicen que es una tarea complicada innecesaria
    los que la han visto
    abierta de par en par
    dicen que dentro ya no hay nada

    una mujer es como arena
    puedes sentir su peso
    y su calor en tus manos
    pero sabes que nunca podrás
    poseerla toda

    una mujer es como la noche
    te cubre como una segunda piel
    pero nunca por muchos relojes que tengas
    te das cuenta
    cuando decide irse
    al fin y al cabo
    una mujer
    es como
    el tiempo
    un concepto
    que jamás entenderás por completo
    aunque viva
    eternamente
    metido
    en él




    Brujerías
    con
    palabras de amor
    construimos castillos
    de arena en los que vivimos hasta
    que los destrozamos con miradas de hielo
    no dejéis de hablaros en el idioma sagrado de las caricias




    cuando extrañaba a alguien
    Juan Gelman aullaba como un perro
    en las calles de Buenos Aires
    por el mismo motivo Sor Juana se fue al monasterio
    Horacio Quiroga escribió unos cuentos rarísimos
    y se suicidó
    César Vallejo escribió unos poemas rarísimos
    y murió
    así de simple
    Nicanor Parra fingía
    que para su naturaleza extrañar a alguien
    era demasiado trivial
    (por las noches leía los poemas de Benedetti debajo de la manta)
    Julio Cortázar
    tomó un mate
    y construyó
    el capítulo 41 de Rayuela
    Alfonsina Storni arrancó su cara de una foto
    Idea Vilariño arrancó la cara de él de su memoria
    tú te arrancaste de mi

    yo no puedo hacer nada de eso
    porque desde hace un año
    cuando empieza a amanecer en este cuarto vacío
    te siento presente




    Punto final

    una nostalgia es algo
    que se puede bailar
    se puede tocar
    se puede estudiar científicamente
    hay nostalgias
    que son tan grandes
    que se pueden cruzar en barco
    lo que no se puede hacer
    con una nostalgia
    es arrancártela
    porque incluso las más pequeñas
    pueden devolverte al caos
    hay que mimarlas
    tratarlas con cariño y atención
    hasta que se vuelvan un pájaro azul
    y se vayan volando
    por la ventana carmín
    de la madrugada




    La muerte me enseñó que no se muere de amor. Se vive de amor.
    Juan Gelman

    no es que estuviera aquí
    muriéndome de amor
    ni viviendo de él
    porque siempre he vivido con él
    viéndolo florecer en los almendros
    en la primavera
    oyéndolo en la nieve
    que empieza a caer
    tan deprisa
    sintiendo su leve
    roce
    cuando pasa por mi lado
    y se quita el sombrero
    para saludarme



    ***






    Vivir en Granada


    Vivir en Granada
    Pisar las mismas piedras
    Que pisabas tú
    Mi grande y triste poeta
    Buscar tus huellas
    Colocar en ellas mis pies
    Y recitar tus poemas
    Acordarme de tu existencia
    Sin que tú te acuerdes de la mía
    Vivir en Granada
    Oír las olas
    Del mar cercano gimiendo
    Ay Federico
    Ay García Lorca.


    Gyventi Granadoj


    Gyventi Granadoj
    Minti tuos pat akmenis
    Kaip ir tu
    Mano liūdnas didysis poete
    Ieškot tavo pėdsakų
    Įtvirtinti juose savo pėdas
    Ir skaityti tavo eilėraščius
    Atsiminti tave
    Tau manęs neatsimenant
    Girdėti šalimais
    Jūros bangas inkščiant
    Ak, Federico,
    Ak, Garcia Lorca.




    Yo no muero, yo canto.

    Vicente Aleixandre


    Tu voz me suena de esta lluvia
    De los días cuando no se apaga la luz
    Te despiertas y llueve
    Vives y llueve
    Te vas a dormir y
    Sigue lloviendo
    Hay tantos poemas
    Que me recuerdan a ti
    Los leo y llueve
    Los oigo y llueve
    Los olvido y
    Sigue lloviendo
    Pero yo
    Yo no lloro
    Yo canto.




    Aš nemirštu, aš dainuoju.

    Vicente Aleixandre

    Šis lietus man primena tavo balsą
    Dienas kai šviesos išjungti nereikia
    Prabundi ir lyja
    Gyveni ir lyja
    Eini gulti ir
    Vis dar lyja
    Yra šitiek eilėraščių
    Kurie man tave primena
    Skaitau juos ir lyja
    Girdžiu juo ir lyja
    Užmirštu juos
    Ir vis dar lyja
    Bet aš
    Aš neverkiu
    Aš dainuoju


    http://apzvalga.eu/kai-tekstas-nori-pasirasyti.html





    .



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