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    Clara Lecuona Varela

    Nació en la provincia de Santa Clara, Cuba el 31 de agosto de 1971. Hija de Clara Varela Padrón y José Lecuona Florido. Ambos formados profesionales, la primera traductora de Francés y el segundo Ingeniero eléctrico graduado en la CUJAE y estudios de motores en Alemania RDA.

    Poeta, narradora y crítica literaria. Ha sido premiada en poesía, narrativa, décima, y crítica literaria. Parte de su obra ha sido traducida al italiano, al francés y al ingles.

    Cursó estudios de Física en el Pedagógico Félix Varela.

    Es actriz. Ha trabajado como asistente de Dirección , en puestas teatrales, Sala Llaurado. Cursó estudios de piano y guitarra. Estudió Sicología hasta el tercer año. Trabajo como promotora en el Centro de Promoción e Información Florentino Morales hasta que se traslada hacia La Habana. Se ha desempeñado como secretaria ejecutiva , atendiendo el área informática en Fecsa, La Habana, también en la biblioteca Bachiller y Morales en el municipio Cotorro.

    Ha participado como jurado en diferentes eventos en los géneros de poesía, narrativa, teatro, y crítica literaria. Obtuvo mención especial por su participación en el Festival provincial de la radio cubana 2007, ha participado en coloquios y colabora periódicamente con artículos para la radio. Fue invitada por el Frente de Afirmación Hispanista, México, a realizar lecturas, conferencias y presentaciones de libros.

    Colabora con publicaciones seriadas, también, en formato digital, de Cuba, América Latina, y Europa, entre las que se encuentran:

    La puerta de los poetas, París. Francia.
    Isola Nera, Italia.
    Oriflama, España.
    Norte, México.
    Página de poesía, Argentina.
    Textos y críticas sobre su obra aparecen en diferentes revistas y páginas digitales. Pertenece al Movimiento de Poetas del Mundo, cuya sede principal se encuentra en Santiago, Chile). Participó como invitada en el IV encuentro internacional MUJER Y POESÍA ,2008 en Ciudad Habana.

    Obra

    Libros publicados

    Parte de su obra ha sido traducida al italiano, al francés y al ingles. Tiene varios libros publicado entre los que se encuentran:

    De la remota esperanza (Editorial Mecenas, 2000, poesía).
    Antología de poemas cósmicos y líricos de Clara Lecuona (FAH, México, 2002).
    PreTextos (Editorial Mecenas, 2003.)
    Estancias (Editorial Mecenas, 2007).
    Fragmentaciones (Sed de belleza editores, 2007).
    Lattes Capuccino (Editorial Oriente, 2011).

    Antología

    Su obra ha sido antologada en:

    Los Parques, Jóvenes poetas cubanos (Editorial Mecenas – Reina del Mar editores, 2001).
    Antología de la poesía cósmica cubana, (FAH, México, 2002).
    Antología de la poesía de nueve potas hispanoamericanas (FAH, México, 2004).
    Antología cósmica de la poesía femenina en Cuba, (FAH, México, 2007).
    Queredlas cual las hacéis. XXI jóvenes poetisas cubanas del siglo XXI, (Editorial Abril, Ciudad Habana, 2007).
    Esta Cárcel de aire puro. Antología de la decima cubana. (Editorial Abril. 2010. II Tomo).
    Todo un cortejo caparichoso. Antología de cuento breve. (Ediciones La Luz. Holguín,2011).
    La isla en verso. (Ediciones La Luz. Holguín. 2011).
    Una fiesta innombrable. (Ediciones Canarias. España, 2011).

    Obtuvo la medalla 25 aniversario de Asociación Hermanos Saíz (AHS).





    I

    Quise invitarlos a mis gestos reposados
    a mi horizonte de islas dormidas.
    Pero descifrando sus lloros
    aprendí de tonta a fruncir el ceño.

    Ahora soy antisocial.


    II

    Piden escriba sobre temas sociales
    aliviar mi ego
    variar el estilo y la técnica.
    Pero soy mi propio artífice.
    Las verdades que exorcizo me salvan
    de la posteridad.
    Puedo escribir bajo las estrellas de Venecia
    París o San Petersburgo
    emplear palabras que muchos no entiendan
    (es importante que no entiendan)
    puedo escribir en varias lenguas
    conversar con personas inexistentes
    fumar un pitillo y ser absolutamente surrealista.
    Podría sin dudas dejar de ser yo.


    III

    Salen del mar muchachos con salitre
    eran la gracia,
    como esos milagros perennes donde la luz ríe.
    Quizás bastó tocar mi puerta
    yo también quise traspasar las olas .
    No podré decir nunca cómo eran,  al menos no exactamente.
    Incendiada bajo un vuelo de pájaros lanzo cartas,
    cartas que los muchachos no leerán
    ansiosos de sus juegos.


    IV

    Cada noche
    un hombre
    se detiene frente a mi puerta
    luego duda y se marcha.
    Con esa convicción me duermo
    hasta el nuevo día


    V

    No pretendo
    obtener un profundo
    conocimiento de las cosas
    de las cosas que me nombran
    ni siquiera de mí.
    Ello no me signa interesante
    ni más o menos
    importante .
    El efecto que causa es contrario.
    Afortunadamente
    esto
    tampoco me interesa.


    VI

    Mi perra corre de un extremo a otro de la casa.
    Mi perra cuenta sus placeres 
    con la lengua afuera y panza arriba.
    Mi perra es feliz 
    y no lo sabe


    VII

    Rodeada de islas, donde baten las olas 
    no es su furia la que rompe mis contornos.
    El agua es dócil.
    El agua se deja llevar 
    o te lleva.


    VIII

    En el pequeño parque de los pinos 
    una ardilla corre y medito 
    oscuramente 
    sobre la importancia 
    que tendrá en el futuro 
    este recuerdo.


    IX

    Me penetras dulce quisiera escribir 
    hoy la hierba me alucina
    no creo en la idea del que escribe 
    no creo en mis palabras 
    estas son mis ideas, sólo son polvo, pura ceniza de Papa,
    Gutten Nacht, olvidé decir.
    A menudo se olvidan las luces 
    y sólo veo un ángel a toda velocidad por la avenida .
    Gracias a los ángeles no creo en los ángeles 
    así pues vivo penetrándome pausadamente 
    este poema, protofalo. Heme aquí, 
    no teman mirar.


    X

    Mis ventanas dan al mar 
    la flauta sumerge sus sonidos 
    Entre la música y la raya camino camino expectante
    Pronto la voz de mama in the phone ,
    el resto es que no alcanzo soy pequeña y estoy equivocada
    Cualquiera te vende un billete , cualquiera te vende hasta el alma.
    Vengo a rescarte entre flores secas y dragones de peluche.
    Alguien camina, alguien se acerca y me contraigo
    para evitar me arranquen el bolsos y el recuerdo.

    Estoy sola en una isla 
    piénsalo bien y no rompas mis noticias.


    XI

    Escribo cartas desde lo alto con un cuchillo escondido,
    criaturas escondidas ven el sol nacer entre sus pies
    al futuro no le queda más que besar al cielo 
    aunque el beso nunca llegue 
    aunque sólo sea una triste reminiscencia.
    Si escribo cartas es porque me asiste el derecho a repartirlas
    como árboles con sus raíces hacia arriba 
    la desventura es no poderlas aferrar
    los hombres desentierran el fruto incomprensible 
    y son las hojas del árbol o las cartas cual aves lentas 
    las que devuelven sus palabras hacia mi rostro.
    Ya no estaré sola en medio de la noche
    Inmóvil me alimento de plegarias 
    de estas páginas caen cuchillos , anuncian un nacimiento remoto 
    para que mi voz repita de un golpe 
    lo que tardíamente han comprendido.



    De las terceras vidas.

    I

    Perderse entre la gente disfrutarla
    respirar profundo escuchar
    la voz de la ciudad. Todo gira
    como una canción interminable
    y feliz. De cosas tales
    amor mío
    la gente no hace poesía


    II

    Los encuentros de poetisas son profundos
    hablan cuanto se ha adelantado
    de presencias sexuales y el color de la piel.
    Naturalmente cada cual se apresura
    para llegar con tiempo para la cena, luego fregar
    y lavar calcetines
    toda repletas de ideas avanzadas...



    Madrid I

    Regreso a menudo al dibujo que hice de ti
    una noche cuando dormías.
    Esbozo donde te muestras exacto
    por si me fallan los recuerdos.



    Madrid II

    Conservo las canciones los mismos
    deseos si bien no
    amé lo suficiente al menos
    las cartas algunos nombres al
    menos... una tarde en Barajas donde me perdí
    con un muchacho espléndido y un papel en el bolsillo.



    X

    Las terminales son sitios interesantes
    por ejemplo
    justo ahora soy
    la muchacha del pulóver rojo
    tengo un número de asiento
    y flirteo con el rubio de la puerta tercera.
    Me agradan las terminales y los rubios
    pero hay días como hoy
    por ejemplo
    cuando aseguro ser la autora del libro
    que hojea
    el muchacho entonces se aleja
    rumbo a los taxis
    y yo ...
    que a penas comenzaba a ser sincera.



    Los otros.

    Yo canto al hombre por venir, puede que ahora me lea, pero entonces ya no sería...
    no te canto a ti... quien quiera que desees ser, no te escribo. Yo escribo al
    hombre....otro.






    .

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    CÉSAR “LEÓN” VARGAS 

    César Vargas nació en 1954 en Canals (Provincia de Córdoba, Argentina). Vivió algunos años en Bell Ville y reside en Córdoba desde 1974. Gritó poemas en calles, plazas, sindicatos y escuelas.

    Es narrador oral. Miembro de “El caldero de los cuenteros” y del grupo “VeniqueTecuento”. Publicó en diarios, revistas, afiches y libros: “Antología poética”,1984; “Poemas en la calle”, 1986; “El cronopio”1988; “Antología de la poesía social argentina”, 1987; “Poesía actual de Córdoba, los años ochenta”, 1990; “El Escriba de los Epitafios”, 1990; “Los cuatro sellos”, Ediciones 1991 y 1993; “Ellas”, 1995, “EL Libro de la alegría”, 2005; “Del epitafio a la alegría”´, 2007.  Sus últimas publicacións fueron “La Puta Patria” y "8ch8" Poetas de la Biblioteca.




    LOS CUATRO SELLOS

    Primer Sello 
    LA CONQUISTA

    Es el Rey.
    Es el caballo blanco y su soberbia.
    Lo hemos visto, sagrado,
    sin poder de resistir su poderío.
    Descendió de su nave cuando el trueno partía a la mañana,
    un león de mil cabezas que rugían anunció su llegada,
    y caminó tranquilo, omnipotente,
    sobre la tierra donde nunca volvería a crecer la dicha.

    Ha venido a triunfar
    con armas de luz y de estampido.

    Ha venido a beber su caldo de pezones
    de doncellas violadas,
    a fabricar sus ídolos fundiendo nuestros dioses.

    Ha venido a doblarnos, por su bien
    y el de su estirpe de infelices sangrantes.

    Ha venido a implantar su reino de mortajas
    para que vivamos su muerte, su culpa de estar sobre la tierra.

    Ha venido a sembrarnos de vacío,
    A incendiarnos el tiempo del hoy
    y dejarnos arrinconados en el vértice oscuro del recuerdo.

    Es el caballo blanco
    con su fuego de derrota
    para nosotros y todos nuestros hijos.
    Un temblor de sangre y siglos
    Se ha instalado inquisidor
    En la verde tierra del maíz y del cacao.



    Segundo Sello 
    LA GUERRA

    Y fue un toro anterior al Minotauro
    el  que clavó su bufido de rencor en las piedras
    y el rebote del eco nos devolvió un caballo
    más rojo que la sangre, y su jinete era una espada.

    Yo soy lo que soy, lo que no tiene nombre,
    por mí van a llorar mares de angustia
    las madres de la tierra, al borde de los puertos,
    al filo de los llanos,
    al pie de las estaciones de los ferrocarriles,
    con pañuelos mojados que no tendrán frentes de regreso;
    pobre del que se queda más acá de mí, esperando…
    Yo soy el Dios de todos,
    los hombres me han dado sus ciudades y sus campos
    sus mares y sus bosques:
    Aquí estoy y soy: Corfú y el Golfo Pérsico,
    Paso de las Termópilas y Lepanto,
    Angaco y  Normandía,
    Tobruk y Tacuarí,
    El Alamein y Vilcapugio,
    Malvinas y Vietnam,
    Cancha Rayada y Corea.
    Yo soy donde tú vives,
    te espero con bomba o bayoneta.


    Tercer Sello 
    EL HAMBRE

    Y vi la sombra de un caballo en la noche;
    le vi el lomo temblando y los cascos sangrantes.

    Sin embargo, me dije, no es la patria,
    hace ya mucho tiempo que dejó de ser eso:
    el heroico centauro de los músculos tensos.

    Pero ¿quién es entonces ese animal desorbitado
    salpicado de saliva y sudor de escalofrío?

    ¿Qué ha visto de espantable, qué crueldad de tenazas
    en manos de cobardes? ¿Qué pesadilla araña
    le ha saltado al pescuezo?

    Mírenlo. Que no huye. Que llora mientras corre.
    Que va mordiendo el aire por un crimen sin muerte.
    Que voltea las tapias del fondo de las casas.
    Que se clava en la pampa como un pozo reseco.
    Que eriza su pelambre más negra que la noche.
    Que lo ha llamado el hombre.
    Que su jinete viene con tramposa balanza
    escatimando el trigo y enranciando el aceite.


    Cuarto Sello
    LA MUERTE

    El círculo del águila, allá arriba,
    clava su sombra de moneda
    en la tierra
    en el barro que piso silencioso;
    mientras giro aquí abajo
    y los insectos zumban detrás de mis heridas.

    Yo, caballo amarillo de la  muerte
    atado a la noria de un pisadero de ladrillos
    pasaré otra vez sobre mi huella
    sobre tu oscura frente de mortal
    condenado.

    No tienes ni siquiera un relincho de vida
    apestarás a cárcel o pobreza,
    a vinos vomitados, a hijos mal paridos,
    a libros incendiados,
    a tumbas que no guarden ni un trozo de tus fechas;
    Mientras giro aquí abajo
    reloj de barro, infinito y perfecto
    volviendo siempre
    para decirte:

    Mueres.



    ¿QUÉ SABE EL ENEMIGO?

    ¿Sabe algo más que el olor a chamusquina
    de mi carne?
    ¿Se ha permitido palpar, despojado de prejuicios,
    la densidad salubre de mi sangre?
    ¿Apoyó, quizás, en el nido de su lengua
    la belleza amarga de mi semen?

    ¿Qué sabe el enemigo?

    Sólo presiente el rencor desde el que pienso.
    Sólo sabe la vida que me bebo.
    Sólo ve el amor que me respira.

    Y estos pocos datos le han bastado.


    CONFESIÓN

    Qué haré con la lluvia que golpea sobre las escaleras
    de la noche;
    qué con esas palabras que presumen de aljibe donde muriera
    un niño.

    Era una siesta pulsada de palomas; de tan fétido el aire
    acusaba aquel perro pudriéndose dientes abajo.
    y en el fondo del aljibe un golpe de alarido y madre,
    una lágrima lenta cayendo por el centro del tubo del aljibe
    una sonoridad de húmedo musgo.
    Grave la voz
    es sólo el miedo de que la lágrima estalle
    sobre la plácida superficie del agua.

    Tengo esta voz por miedo de que mi madre sepa que he caído.



    LA ORTIGA

                                      A Olga Orozco, que me
                                      recordó la ortiga

    De niño conocí la ortiga  Fue en los campos del sur.
    Mi vida aún no tenía ni cicatriz ni sangre
    y al sentir el dolor, la quemadura fría,
    el escozor lacerante entre los dedos
    desbaraté con furia, a pistones, esa planta agresiva.
    Madre sumergió mis manos en el agua.
    Padre se rió, burlón y se agachó a besarme,
    aún guardo en el rostro el áspero empujón de su mejilla.
    Después siguió la historia: leguas de sables y prostíbulos.
    Los duelos de la patria, llorando escarapelas en la cárcel,
    vivando goles en el mundial del siglo;
    sintiendo hasta en la base de la lengua
    el filo del talismán del enemigo.
    Todo lo que me ocupó de dolor, lo tuve.
    Por eso, al recordar la ortiga  me sonrío.


    ANKARA

    Esas mujeres en mí se buscaban
    como si a mi se me hubieran perdido
    Pablo Neruda

    Aquella, la sin nombre,
    la con dueño y con hijos reclamantes
    esclava de esas bocas voraces como orquídeas
    llegaba a mí con sus pechos de niña,
    una clave en el timbre,
    ni una sola palabra de ternura.
    Quebró contra mi sexo
    su llanto de señora,
    se desintegró en venéreas transgresiones
    y licuó entre sus muslos la venganza
    la ausencia de aventura.
    Yo fui su riesgo máximo,
    qué grave hubiera sido
    decirle que la amaba.


    ARGELIA

    Ella dirá que estuve allí,
    con la misma tristeza que hoy la nombro,
    que habité por un tiempo
    la irregular relumbre de su piel,
    que bebí todos sus líquidos posibles
    y que miré impotente llorar su desamparo,
    porque yo no tenía Dios ni Padre
    ninguna verdad de lucha entre las manos,
    sólo la certeza de la duda de vivir
    sólo un ramo de espinas para su lastimada sangre;
    y sin embargo,
    no dejará de decir que estuve allí,
    con la misma tristeza que hoy la nombro
    mientras desde mi ventana
    miro la ciudad
    y aún no amanece…



    EN FEBRERO

    A Veces creo que el tiempo no ha pasado
    nadie viene a decirme que ya es hora
    que es febrero, atardece,
    y la parra perfuma lo que queda del día
    y una gata bosteza lo que sobra de noche
    y una novia de negro viene a pedir mi mano
    la línea de mi vida
    un cabello de suerte
    una piedra con agua
    un turbio pasaporte que delate mi dedo
    que vocifere no,
    que no voy,
    que no viajo.
    No me importa la hora que ahora sea en el mundo
    atardece en febrero
    en la línea de mi vida
    y una gata bosteza
    y una novia me pide
    y la parra perfuma
    y una piedra con agua se me apoya en la mano
    me pide pasaporte para la voz del viaje
    pero yo sólo tengo cataratas,
    caídas para siempre, piso,
    y piso del piso donde pisó mi perro,
    sonrisas a la nada
    en esta tarde de febrero
    en que una gata bosteza en la línea de mi vida,
    en la palma de mi muerte.


    IV

    Yo también busco una palabra,
    una sola, necesito un lugar donde pararme
    porque estiré la mano y no había nadie
    y cuando abrí los ojos
    me admiré en la maravilla del crepúsculo
    pero era sólo sangre cubriéndome los ojos
    filtrando la paz del día
    en la que sólo acontecían mi dolor y mis golpes,
    y la sombra de un ángel con sus alas de bronce
    y la sombra de un árbol con su pájaro muerto
    en la puerta del nido
    y las sombras de cruces en sus múltiples piedras,
    y las flores, las flores,
    pudriéndome las manos,
    y esta boca con sed de tu saliva,
    y este abrazo buscándote,
    soñándote, pensándote, deseándote
    por pasillos de sombra y de silencio
    donde tendrá que nacer una palabra, una sola,
    que me permita nombrarte
    pararme sobre el mundo
    y escribir el poema
    que me salve.

    e vivir
    sólo un ramo de espinas para su lastimada sangre;
    y sin embargo,
    no dejará de decir que estuve allí,
    con la misma tristeza que hoy la nombro
    mientras desde mi ventana
    miro la ciudad
    y aún no amanece…




    dos poemas que pertenecen a "8ch8"


    Hoy me duele la mano
    he tirado sal sobre la mesa
    para que la noche no sea tan oscura.
    Hoy me duele la mano,
    la mano con que escribo,
    con que pienso,
    la mano con que alzo la copa hasta la boca,
    la mano con que cruzo la página
    de cada libro que sostengo.
    Hoy me duele la mano de más café,
    la de más electricidad:
    la mano de quererte,
    por eso la guardo en el bolsillo,
    para cuidarla de la intemperie de tus besos.


    *


    Una mujer sonríe:
    inaugura la tarde;
    un mechón de su pelo
    llueve sobre el mundo,
    mientras,
    yo mezclo mi nombre con cenizas
    y siento que agonizo
    junto a los últimos pájaros del sueño;
    no tengo manos para tapar este costado
    por donde mi corazón se cae
    junto a las cosas necesarias.





    .


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  • 06/11/16--01:59: HIROSHI TANIUCHI [18.866]

  • HIROSHI TANIUCHI

    Hiroshi TANIUCHI nació el 19 de febrero de 1976 en Kyoto, Japón. Es poeta, traductor y miembro de Asociación Universal de Poetas en Japón (Japan Universal Poets Association – JUNPA). Estudió en la Facultad de Artes y Ciencias Integradas en Osaka Prefecture University, 1999, Osaka JAPAN. Ha obtenido el Premio “Puentes de Struga”, en 2011, Struga, MCEDONIA. Participó también en el 18º Festival “7 días y 7 noches de Poesía en la ciudad Curtea de Argés, Rumania (2014); de los capítulos anuales de Poetry Reading in Kyoto  (2010, 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015, Kyoto, JAPAN); del Festival Internacional de Poesía en la ciudad de Safi, Marruecos, 4º Edición, tema Foros de Traducción de Poesía en seis ciudades de ese país (2016). Ha publicado el libro de poemas  “Más De Una Palabra Al Mundo” (JUNPA Libros, Kyoto, 2011.


    Catástrofe

    Si despiertas con la frecuencia con que vas a dormir
    habrá tantas mañanas como ayeres

    Si hay tantas noches como días
    habrá tanta oscuridad como luz

    Si hay tantos nombres como sustancias
    habrá tantos universos como estrellas

    Si hay tantos pensamientos como palabras
    habrá tantas verdades como mentiras

    Si hay tantos encuentros como separaciones
    habrá tanta alegría como la tristeza

    Si hay tantos fracasos como éxitos
    habrá tanta indecisión como persistencia

    Si hay tantos inicios como finales
    habrá tantos sueños como realidades

    Si hay tantas puertas como llaves
    habrá tantas mujeres como hombres

    Si hay tantas historias como la vida
    habrá tantas historias como personas

    Si hay tanta vida como la muerte
    habrá tanto olvido como existencia

    Si hay tantas curas como lesiones
    habrá tantas enfermedades como médicos

    Si hay tantos conflictos como armas
    habrá tantos oponentes como aliados

    Si hay tantas naciones como hombres de Estado
    habrá tantos mundos como poetas

    Un mundo simétrico tan desenfrenado
    se derrumbó porque lo amaba.


    Sueño de cielorraso

    A través de una ventana abierta en el techo
    Cuento los parpadeos de las estrellas que brillan
    Comparo la velocidad de las nubes que pasan
    Doy una breve respuesta a las chácharas de los vientos
    Ajusto una inclinación de la somnolienta luna perezosa

    Luego de terminar el trabajo nocturno, bajo la mirada
    Un niño pequeño está durmiendo en una cama
    Miro sus sueños con calidez
    Tejo su respiración con gentileza

    En el aire exterior desnudo y amargo
    No podrías resfriarte
    El revés del cielorraso abre un ala de ángel
    Es la ventaja de la ternura

    Espero que me saltees
    Espero que al mirarte
    Seas el sueño infinito
    Seas el sueño ilimitado
    Espero ver tu sueño volando




    No obstante, eres lluvia que cae
    No hay luz artificial
    alrededor de las gotas de lluvia sobre el mar
    No obstante, eres lluvia que cae

    No hay manera de quitar la salinidad del mar

    Sin embargo se diluye con agua
    Sin embargo se diluye con remedios
    Sin embargo se diluye con dolor
    No se puede quitar la picazón del cuerpo
    No se puede quitar la desesperación del mar

    Sin embargo las personas se organizan
    Sin embargo las personas alzan la justicia
    Sin embargo la gente exclama
    Pierden cada una de las caras
    Pierden cada una de las razones

    No hay luz artificial
    alrededor de las gotas de lluvia sobre el mar
    No obstante, eres lluvia que cae

    No hay manera de quitar la salinidad del mar

    Hoy también están creciendo y menguando
    Su luna, sus olas y su soledad
    Hoy también están creciendo y menguando
    Su luna, sus olas, y su soledad



    Mi desierto

    En mi desierto
    No hay pisadas que vayan

    No hay pisadas que deambulen
    No hay pisadas de regreso a casa
    No hay pisadas de nadie

    En mi desierto
    Mi pasado no emerge

    Mi futuro no está tallado
    Como esos que mueren y permanecen
    en un espejismo de la memoria

    Las hormigas van y vienen
    y no quieren decirme de dónde salen

    sólo demuestran lo absurdo
    El desierto una vez fue mar
    Da muerte en lugar de nacimiento

    Una noche,
    la luna llena se convirtió en luna nueva
    que cambió mi mar por un desierto
    No fue el sol
    No fue el dióxido de carbono



    Mi red

    De lo profundo del mar infinito
    Traté de sacarlo
    Pero nunca atrapé
    El pez del amor

    Agua de misterio
    Luz de luna de esperanza
    A través de la malla de mis dedos
    Todo se derramó
    Todo cayó
    Todo huyó
    Incluso su sombra
    Se convirtió en el universo de las estrellas

    Traducciones de Ricardo Rubio
    WEB:
    https://poesiainexorable.wordpress.com/tag/ricardo-rubio-2/




    .


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  • 06/11/16--02:13: EDUARD HARENTS [18.867]

  • EDUARD HARENTS 

    Eduard Harents nació en 1981 en una hermosa y pequeña villa entre los montes Syunyats de Armenia. Portando una increíble inteligencia, ama la lectura y el estudio. A muy temprana edad obtuvo “El Master Honorario” de la Asociación de Juegos de Inteligencia. En 2004, se graduó en el Departamento de Lengua Árabe y Literatura en la Universidad de El Cairo. Continuó sus estudios en la Yerevan State University y obtuvo el Grado de Maestro de Estudios Árabes. Habla, además de su lengua natal armenia, el árabe, el hebreo, el francés y el ruso. Publicó cuatro libros de poesía y está actualmente trabajando sobre el quinto. Su poesía has sido traducida a los idomas ruso, inglés, francés y árabe. Eduard es también traductor de poesía de los lenguajes árabe, judío, francés y ruso al armenio, y ha traducido a poetas armenios contemporáneos al francés.



    Traducciones de Ricardo Rubio


    Van Gogh se sintió aliviado de su oreja,
    porque no la necesitaba:
    ya había oído la Genius.

    Al-Ma’arri realmente vio tanto,
    que luego
    los ojos ya no fueron importantes.

    Charents no tuvo tumba,
    porque
    aún no ha muerto.

    Saludo a la gente con mi mano izquierda,
    porque con la mano derecha
    ya he saludado a Dios…


    *

    Los sueños… Los sueños son las alas del alma,
    que vuelan más arriba del alma.

    La biografía es sólo una sombra del destino:
    aparece cuando se queman las luces.

    Las confesiones son las mejores jugadas del perdón,
    duran más tiempo que el juego.

    Y… las preocupaciones son hijas de los regresos
    que nacen… antes que los padres…



    *


    Este poema,
    que me llama padre,
    cuyos ojos están llenos de risas sin fin,
    repica así en mis momentos de tristeza,
    como mi sonrisa
    es su juguete perdido…
    Siempre gana en todos los juegos,
    habla de sus queridas muchachas,
    y antes de dormir
    me ordena
    que le cuente cuentos de
    mi infancia…
    Y como un tonto otoño
    me derrumbo ante este milagro…
    Y tomando los gritos de mi hijo en las palmas
    me encuentro susurrando:
    – Tú mismo eres el cuento, zonzo –
    …Y de la alegría
    no puedo recordar
    ningún cuento de hadas de ninguna manera,
    Se ríe de mí
    toda la noche-
    hasta el amanecer…
    Entonces-
    el tintineo de la alegría se mantiene entre los párpados-
    ingresa a una sagrada siesta.
    Si mi canción está durmiendo, – abre sus ojos…



    *


    Vamos a familiarizarnos.
    Mi apellido es Amor
    y mi nombre – Beso.
    Tengo los ojos verdes
    y la luna azul
    y el universo -vena-
    con sangre de luz de luna.
    De este modo, he nacido en el comienzo del siglo Eterno –
    en el mes del Instante –
    del año Feliz –
    en la noche del secreto del
    Mítico día –
    sobre el amor de la Necesidad y el Retorno
    con el cuerpo del misterio…
    Bueno, te voy a decir una cosa más,
    Yo amo a estos
    cuyo nombre es Amor,
    y el apellido – Beso…
    Vamos a familiarizarnos.


    *


    En ese día rojo
    hasta las abuelas paganas de mi musa,
    con una votación secreta y cerrada,
    decidieron que
    después de nueve meses
    bajo las canciones de los faisanes de Bakunts
    debería nacer el poeta de su nieta.
    Y ya que estaban temerosas de Dios,
    decidieron
    que la última manzana de los árboles del cielo,
    que no fue dada por ninguna suerte de médico
    se oculte con cuidado bajo la falda de mi madre…

    En agosto de 1981-
    mi padre estaba destilando vodka de mora…


    *


    Los veranos se desmoronan enrojecidos,
    como “Danaides” de Rodin, membranas del cerebro…
    Los otoños están cansados, desordenados por el destino,
    afuera de su matiz –
    como la braga abierta de un pintor en estilo barroco…

    Los inviernos son pistilos autocríticos
    prolongación pálida
    de verdes sueños de ángeles …

    Pero aún así soy la primavera
    del amor no correspondido…



    *


    Bajo la ventana de la poesía
    desde el final hasta el comienzo del siglo
    prodigo serenatas de borracho…
    Y a mi alrededor las membranas mascan
    tiempos de prostitutas,
    para cautivar mi corazón,
    están cambiando los matices de
    su matriz para la estéril ropa interior, –
    mi querido color en el mundo
    es la poesía…



    *



    Rojo,     
    rojo,
    entre sus blasfemias rojas
    los colores de los ángeles
    llueven de mala gana;
    la lluvia está punteando chubascos
    en el pavimento de mi alma,
    lo que estás
    respirando
    ahora-
    como un amanecer…



    *


    Ahora poco a poco la despojo de aleros de silencio
    y estampo mi oración,
    que irrumpe desde las sombras de la palabra…
    Ahora el matiz es más que la voz …
    Y ya
    entro descalzo en la capilla de la Esperanza,
    ya que los pasos de mi fortuna no dibujan voces.
    Cuántas huellas fueron chasquido del estruendo…
    Pero la huella es la oración por mi amor,
    que nunca termina,
    porque eso no se entinta con una palabra…
    Y ahora
    el color principal es
    el del amor que es la poesía de los sentimientos…
    Esas musas no reconocen a una mujer…



    *


    Hoy más que nunca
    empiezo a tener la necesidad de la existencia de Dios.
    Y si existe,
    en este caso,
    hoy más que nunca
    empiezo a creer paso a paso a la leyenda:
    que su hijo era un hombre tan sencillo como yo,
    aunque pudiera controlar las olas del mar
    bajo sus pies…
    Porque aún por muchos años-
    yo no solo estaba caminando,
    estaba corriendo
    en el océano
    del dolor y del amor…



    *


    Soy la biografía de los remordimientos de Dios:
    a menudo deslizó trazos de mi destino.
    El dolor de las ninfas
    que se hicieron aves
    y picotearon las naranjas en las sílabas de mi destino…

    Luego, en mis palmas
    manteniendo con solemnidad la mirada arrepentida
    Dios buscaba las manzanas;
    mi aniversario se celebró de ese modo
    porque soy la biografía del remordimientos de Dios.

    Las manzanas no caen desde los bordes de mis ramas:
    se las legó a la serpiente, Eva y Adán,
    a quienes luego echó del paraíso.
    También olvidó conservar algunas semillas…

    Como el fin vertical de un meteorito
    la trayectoria de la fruta desapareció del paraíso…

    Como los ángeles no pudieron perdonar a Dios
    decidieron olvidarme,
    porque soy la biografía de sus remordimientos.


    https://poesiainexorable.wordpress.com/





    Van Gogh was relieved of his ear,

    because he didn’t need it:
    he had already heard Genius.

    Al-Ma’arri actually saw as much,
    that no longer
    eyes were so important.

    Charents had no grave,
    because
    he is not dead yet.

    I greet people with my left hand,
    because with my right hand
    I have already greeted God…

    Translated from Armenian by Artur Avagyan



    *


    Life lives me with all my details,
    and I turn around it
    as a color of another brush.
    My canvases are full of hole
    as a Japanese coin,
    through that in turn
    all my loves always rescue out
    from me with outgoing ringing
    about my wonderful loss…
    And my claps
    are heavier me.
    So I’ve collected them
    in my hand
    as an tattered paper
    and keep them
    for the last – the death
    to revamp its masks,
    that will be hole one day,
    as my canvases are.
    And I’ll ring out forever,
    and life will live on me
    with all my details…

    Translated from Armenian by Vanuhy Alabekyan



    *


    Under the window of poetry
    from each end till the beginning of the century
    I lavish serenades drunk…
    And till around me membranes chewing
    prostitute times,
    for captivating my heart,
    are changing the hues of
    their die for barren underclothing,-
    my beloved color in the world
    Is the poetry…



    *


    Summers are crumbling flushing,
    as Rodin’s «Danaide’s» membranes of brain…

    Autumns are weary untidy from fate,
    out from their hue –
    as painter’s bra- splitted in barocco style…

    Winters are self-refute pistils’
    pallid prolongation
    from green dreams of angels …

    But still I’m the spring
    of unrequited love…

    Translated from Armenian by Ani Hakobyan



    *


    Red,
    red,
    among your red oaths
    the colours of the angels
    are reluctantly raining;
    the rain is punctuating squalls
    on my soul’s pavement,
    which you’re
    breathing
    now-
    as a crock-crow…



    *


    I am plucking now
    the eyelashes of silence piece by piece
    and patching my prayer,
    which has splitted by nuances of word…
    Now the nuance is more than the voice…
    And now I’m already
    entering the church of Hope barefooted,
    for my steps won’t draw voices to my fortune.
    How many footprints have been splitted by the whispers…
    And my footprint
    is my prayer of love,
    which never ends,
    as it’s never coloures in words…
    And now
    the main colour is,
    that love is the poem of the feeling…
    That muses don’t become to women…

    Translated from Armenian by Herminée Arshakyan







    .

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  • 06/11/16--02:27: MIRCEA PETEAN [18.868]


  • MIRCEA PETEAN 

    Mircea PETEAN es poeta, narrador y ensayista. También editor. Nació el 2 de febrero 1952 en Jucu de Mijloc (Cluj, Rumania). Se graduó en la Facultad de Letras (rumano-francés) de “Babes-Bolyai” de Cluj-Napoca. En la actualidad, es propietario y editor del “Limes” Publishing House en Cluj-Napoca. Se inició como poeta en “Echinox”, revisión literaria, en Cluj-Napoca, en 1974. Su primer libro de poesía es “Una montaña, Un día / Un munte, o zi” (1981). Publicó luego los siguientes libros de poesía: “Noble libro del Jocu I / Cartea de la Jucu Nobil I” (1990); “Se han producido cambios” / S-au produs modificări” (1991); “Viajero de Profesión / Călător de profesie” (Albatros, 1992); “Día tras día / Zi după zi” (1993); “Dios, déjame descansar / Lasă-mi, Doamne zăbava!” (1995); “Más allá del límite del límite / Dincolo de marginea marginii” (1996); “Lluvias. Nieves. Varios / Ploi. Zăpezi. Felurite” (poesía haiku trilingüe, en rumano, inglés y francés, 1998); “Noble libro del Jocu II / Cartea de la Jucu Nobil II” (2000); “Locura, circo, escándalo” (antología – Limes-Arthis Bruxelles); “Noble libro del Jocu I-II-III/ Cartea de la Jucu Nobil I-II-III” (2003); “Zancar la arena / Lovituri de nisip” (2004); “Poemas de Ana / Anne’s Poems” (2007); “Campos minados / Câmp minat” (2009); “Silenciosa quietud / Liniște redusă la tăcere” (2011); “Catedral de audiencia / Catedrala din auz” (2012), “Montañas y días / Munți și zile” (2012).

    También publicó: “La vuelta al mundo en 50 juegos creativos / Ocolul lumii în 50 de jocuri creative” (en colaboración con Ana Petean,1996; segunda edición en 2004 y tercera edición en 2010); “Reunión de libros / Cartea întâlnirilor” (en colaboración con Andreas Wellmann,1999); “El camino a Nghe An. Vietnam descubre cuatro escritores rumanos / Drumul spre Nghe An. Patru scriitori români descoperă Vietnamul” (en colaboración, 2006); “Nicanor, el último hombre / Nicanor, ultimul om” (2014), “¡Vamos! / Let’s go!” (2016).

    Publicó poesía, prosa y artículos en revistas literarias.
    Sus poemas fueron traducidos al Inglés, italiano, francés, español, alemán, danés, húngaro, checo, eslovaco, coreano, vietnamita, etc. Recibió numerosos premios literarios.

                                                                                                                                       (Trad. Ricardo Rubio)



    Existen los ladrones de sueños
    están al acecho entre nosotros
    parecen honestos
    son fríos, pulidamente graduados
    ahora en el poder

    y sobre todo, siempre ocultos detrás de la Ley

    pero no permitiremos que nos esquilmen tan fácilmente


    .



    Aunque tanto deseó que crecieran dientes
    por su columna vertebral
    una joroba en forma de pan le apareció allí
    llena de tinta

    salidas de sus hombros crecieron un par de orejas maravillosas
    luego algunas más reemplazaron los clavos
    de los dedos de manos y pies

    escucha incluso a través de los poros de la piel
    y una catedral emerge de lo que oye


    .


    se escriben poemas en la morgue
    en las cámaras de tortura
    en lugares donde la gente hace ejercicio
    en rincones y recovecos de los hospitales
    se escriben poemas en la madrugada

    la oscuridad de la noche se escurre
    en los desagües manchados de sangre

    un grupo de agitadores muy excitados
    dirigido por su gran líder y todos sus seguidores
    roba en el pueblo “váyanse
    desgracias, quién las ha convocado aquí ”
    gritó el insultado vigilante de la ciudad


    .



    aficionado a la literatura, debe sentirse satisfecho
    con sus realizaciones más o menos exitosas
    los libros en los que el amante perfecto
    contempla a su gatita

    de vez en cuando se apodera de un autor
    inevitablemente, agarrándolo por el cuello
    y con él se hunde en las aguas verdes del abismo

    sobre las que no se sabe quién reina

    busco el lugar en el que el texto sigue ausente
    aunque podría haber estado
    o ha estado y se ha desvanecido

    examino ese lugar
    lo inspecciono como si fuera una escena de crimen
    que tuvo lugar ante la ausencia de palabras

    un débil concepto que caza después de la puta intuición
    no deja su firma


    .



    una tira de hormigón armado en la tierra entre los pozos
    de la antigua cantera
    entre dos cruces negras está escrito en verde-anaranjado



    EL PARTIDO COMUNISTA

    Nicanor prende fuego a la pila de cañas como cada año
    observando acaso con más cuidado que antes
    que ardan todas juntas

    luego encendió una vela sobre la losa donde
    baba Betty juega al backgammon con su mos Pendula



    .



    Nicanor, el último hombre
    experto en nostalgia
    se niega a someterse a cualquier ensoñación que se remonte al pasado
    de modo que, mientras en las caras de todos parpadean
    las luces y las sombras del pasado
    él se entrega a algunos ejercicios de estilo hiperrealista

    es terrible nacer poeta y morir como un bueno para nada
    concluye al final de la reunión
    donde las viejas y nuevas glorias hallan
    un fantasma solitario y protector de almas de la gente




    .


    estaba destinado a vivir todo un otoño
    entre las solteronas las viudas las mujeres divorciadas
    o las matronas menopáusicas

    y aquí están las consecuencias: por libre albedrío y sin coacción
    renuncia a la escritura y declara el triunfo de la oralidad
    entonces se observa que las fuentes del lenguaje se han secado por completo

    el invierno siguiente proporciona el privilegio de la soledad completa
    del visceral vacío y del absoluto mutismo



    .


    la primera aterrizó sobre su rodilla derecha
    la segunda se le situó en la nuca
    la tercera sobre su mano derecha
    la siguiente sobre el esternón
    pronto todo su cuerpo estaba cubierto de mariposas

    la polilla esfinge de la calavera

    la última selló su boca

                                                        Traducido por Ricardo Rubio
    de las versiones en inglés de Olimpia Iacob & Bill Wolak
    https://poesiainexorable.wordpress.com/




    Faces


    sealed nightsome
    other scrawny bards recite poems
    that are on the decline
    in tea houses of yore

    all like an advertisement the moraning reigns over the market-place


    *


    fully absent-minded is the venerable Poet Laureate
    at the head of the deserted table
    in the half full of the beaters' uproar

    bards after bards on the ways of
    the Romanian homeland, the heroes' country


    *


    the silence of the beaters comes to an end
    about the educational trough
    rockets with a middle range of action have been put
    in the jungle of the comments

    for the time being they initiate the replacing of the teeth
    In the mouth of the young commentatorsChances
    have this been made





    „m-ai urmat fără ezitare atunci
    când am tăiat vad în valurile copilăriei
    nu mai e singur – şuiera vântul
    zeii s-au privit a nedumerire
    (căzuseră deja în dizgraţie)
    soarele s-a întunecat o clipă
    clopotele văii băteau a uimire
    în casa cu acareturile curtea şi grădina alor mei
    se agita o mare de voci
    te-ai strâns în mine privind cu teamă prietenoasă
    în liniştea care s-a lăsat
    plopii îşi scuturară frunzişul
    aidoma unor steaguri de nuntă
    era limpede –primeam încuviinţarea ieşirii din singurătate-
    erai adoptată”



    *


    „am de gând mai târziu –
    poate la vremea memoriilor – de-om trăi
    să public preţioasele tale indicaţii şi sarcini
    scrise pe foi de caiete cu linii sau cu pătrăţele
    studenţeşti sau şcolare
    cu 48
    100 sau 200 de file
    pe reţete
    pe reţipişe
    pe cutii de chibrituri
    pe şerveţele
    şi urmate de mine întocmai
    ieri de pildă citesc -
    nu mă aştepta prea devreme
    sunt pe teren
    culeg folclor(citeşte veşti) de pe la cucoane
    în altă zi -
    Ştefana e cu mine
    descurcă-te singur sunt supărată pe tine
    iar azi -
    aspiră
    mănâncă dacă ai chef
    ai poeme tranşate în frigider
    şi totuşi
    am întâlnit şi români fericiţi”





    -



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    Héctor Escobar Gutiérrez

    Héctor Escobar Gutiérrez (Pereira, Risaralda, Colombia 1941- 2014). Proclamado como el ‘Papa negro’ y considerado el precursor más sobresaliente del satanismo en Colombia. Su máximo nivel educativo fue segundo de primaria; esto no fue obstáculo para llegar a ser poeta, escritor y filósofo. A lo largo de su vida publicó varias crónicas y textos de opinión. Fue el autor de ocho libros: ‘Antología Inicial’ (1983), ‘Testimonios Malditos’ (1985), ‘Cosmogonías’ (1985), ‘Estetas y Heresiarcas’ (1987), ‘El Libro de los Cuatro Elementos’ (1991), ‘De los Mitos y Otros Poemas’ (2005), ‘Florilegio de Escándalos y Candorosas Aberraciones’ (2009) y ‘Sonetos Profanos’ (2009). Murió en Pereira su ciudad natal el 18 de octubre de 2014. Nació el 11 de junio de 1941.


    Héctor Escobar Gutiérrez

    Por Óscar López Alvarado
    Estudiante de Licenciatura en Lengua Castellana
    Universidad del Tolima


    “El acto más lúcido del hombre es la transgresión”
    Héctor Escobar Gutiérrez


    Héctor Escobar Gutiérrez (1941- 2014). Poeta risaraldense, gestor de un terreno transgresor en el oculto velo del soneto; portador de la llama expresiva que comunica los mundos poéticos con los del misterio; asiduo navegante del ocultismo en toda representación; creador simbólico que compacta la alineación del hombre con los elementos. Es un escritor que con su poesía aborda los ámbitos míticos, donde lo desconocido se cruza con el enigma de la existencia, haciendo visionar al ser con la sórdida, trágica forma de la muerte: el encuentro con su laberinto.

    Más conocido como el Papa Negro o el portador único del esqueleto del Diablo, Escobar es un leal promotor del Satanismo en Colombia que con labor autodidacta, alejado de academias y espacios intelectuales, logró conformar una vasta obra comprometida con un lenguaje propio. El ocultismo, lo ritualístico, el existencialismo y la magia, conjugan la vitalidad de sus versos en que se es participe de la trascendencia, de la reflexión e identificación. Cuestión de arquetipos. La perspectiva del Diablo como manifestación: un inconsciente recóndito; hechos místicos: su poesía matemática (La rigurosidad de 20 letras por cada verso) en su experiencia con los cuatro elementos; la visión del Mal: una potencia que lo alimenta y lo reconoce en su caos interno; como su visión critica ante la realidad y la vida.

    El lector se encontrará con el pulido monolito del verbo, sonetos que llevan las partes de un todo espiritual del poeta en que con gran devoción plasma un legado, un encuentro con sus influencias y el fuego de un conocimiento ajeno al ojo humano. Héctor Escobar en Colombia, América y el mundo es el Poeta Maldito. Su voz ha sido hermanada y su oración exaltada. Es por ello, que la siguiente compilación de poemas, entre sus libros publicados y uno inédito, no es arbitraria en la esencia misma de la obra sino testimonio de lo que el poeta alguna vez dijo:

    “Pienso y espero que cuando más adelante se hable de mi obra, debe surgir inherente a ella mi conocimiento y referentes mágicos. Así deseo ser recordado: como un Mago Negro, como Poeta y Satanista”.




    Del libro Testimonios Malditos (1985)


    FLORACIONES

    Como una floración, extraña y multiforme,
    Mis poemas resurgen con un acento propio;
    Al calor de los vinos y los sueños del opio,
    Mis poemas divagan por el espacio enorme.

    El Diablo me los dicta con su boca deforme
    Y temblando de miedo en el papel los copio,
    De sus oscuras voces, en el acto me apropio,
    Y las escribo en verso de medida uniforme.

    Mis estrofas fascinan al cándido lector,
    Velozmente lo sumen en abismos de horror,
    Mis poemas exhalan un raro olor de azufre.

    Mi musa sólo canta con preferencia al Mal,
    Al hombre que naufraga en la sima abismal
    Y que al verse sumido desconsolado sufre.


    HAMLETIANO

    Cruzan los cuervos el ojo de la noche
    Con las alas del insomne suspendido,
    Y en la negrura de su sórdido vestido
    Reluce su nocturnal y áspero broche.

    Mira su pupila la comba y su derroche,
    -cual filosófico Hamlet, enlutecido-
    Con su oscuro monólogo, enfebrecido, 
    Aunando un cierto gesto de fantoche.

    Ardua es la cuestión, la duda inmensa,
    Y él mismo es el otro, ¡oh lucha intensa!
    Con el fantasma tedioso que lo abate.

    El príncipe vislumbra lunas ciegas,
    Sus ojos dardan asconas palaciegas
    Y con su espectro reanuda el combate.


    INVOCACIÓN

    Del Necronomicón leí el versículo maldito
    Bajo la tenebrosa noche del gélido saturno,
    Para evocar al monstruo, cuyo ojo taciturno,
    Taladraba el firmamento con su rayo ignoto.

    Prepotente era el porte de su ser de granito,
    Híspido y serpenteante su pelaje nocturno,
    Y las mil sombras, una a una, en riguroso turno,
    Acudían a la llamada del necromántico rito.

    Del fantástico libro pronuncié el conjuro,
    -el terrible versículo de contenido oscuro-
    Y las negras legiones acudieron premiosas.

    ¡El temor envolviose con su horda de espanto,
    La delirante noche me encubrió con su manto
    Y del Demonio entreví sus alas membranosas!



    Del libro Cosmogonías (1985)


    PROFÉTICO

    La lectura de arcanos manuscritos
    Bajo soles en llamas,
    Afirma las visiones
    Del anciano profeta y los oráculos.

    Redoblar de cascos multiplicados,
    Trompetas, justicia,
    Mares ígneos, belfos
    Eructando sus iras apocalípticas.

    Continentes rasgados cual la seda,
    Atlantes y gigantes
    Refundidos con la sal y con la arena.

    Malignos torbellinos estremecen
    Los aires y la tierra:
    ¡la brújula apunta hacia el oriente!




    Del libro Estetas y Heresiarcas (1987)

    JOSÉ ASUNCIÓN SILVA

    Melancólico esteta de nocturnos reflejos,
    De pliegues y brocados en alcobas profusas,
    De tapices mullidos, de artesones y espejos,
    De áureas presencias y de sombras confusas.

    Escanciaste el bouquet de los vinos añejos
    Que con mano galante te brindaron las musas,
    Conociste el misterio de murmullos y dejos
    De las hadas fraternas y de obesas medusas.

    Loaste de la infancia las dóciles ternuras,
    Las mejillas rosadas y los castos ensueños
    Con los tonos salientes de hondas amarguras.
    “¡Poeta, di paso!” el cortejo de voces enlutadas,
    Cinceladas con sabios y virtuosos empeños
    Y vuela al encuentro de sombras bienamadas.


    AUTORRETRATO

    Tantrista, goético, del demonio devoto,
    Asiduo lector de los impíos grimorios,
    Iniciado en el arte de ritos amatorios,
    En el desnudo altar deposité mi exvoto.

    Del pavor en que vivo mi ser está inmoto,
    Ardo en las simas de baratos ustorios,
    Actúo tras la faz de rostros ilusorios,
    Mi espíritu vaga desde un siglo remoto.

    De las musas recibo sus mágicos soplos,
    La rima decanto con buriles y escoplos
    Y el ritmo percibo de las altas esferas.

    Mi voz con fe musita su treno diabólico
    Y a mi ser abrasa un círculo parabólico
    En cuyo centro arden míticas hogueras.




    Del libro De los Cuatro Elementos (1991) Tierra

    XIV

    Desde el fondo de la sima
    Surgen brazos nervudos;
    Ávidos dedos ganchudos
    Rasgan la pradera opima.

    Ellos se me echan encima;
    ¡oh, sus portes ventrudos
    Me sujetan con mil nudos,
    Su presencia me da grima!

    Ellos me llevan airados
    A los fondos soterrados
    Do moran seres infectos.

    Mi ser tras ellos enruto
    Y con gran pavor escruto
    Sus rojos ojos abyectos.



    Del libro De los Cuatro Elementos (1991) Fuego


    V

    Me condenan a la hoguera
    -es la sentencia suprema-
    Se alza mi voz y blasfema
    Contra la ley que impera.

    Ríe la turba vocinglera
    Y me enrostra su anatema,
    Con una insidia extrema
    La estulticia me lacera.

    Sufro en medio del fuego
    Y aún así piedad no ruego
    Ni al monje ni al verdugo.

    Crece el fuego en la pira
    Y la plebe de odio delira
    Porque no acepte su yugo.




    Del libro El Punto y La Esfera (2004)


    LO TEMPORAL

    No caímos del tiempo. En él estamos.
    Sólo el morir nos libra de sus redes,
    De estas cuatro y altísimas paredes
    Que nos impide ver a dónde vamos.

    En el tiempo atrapados nos quedamos
    Y por mucho que pienses jamás puedes
    Ni podrás entender, por qué concedes 
    Al amor el amor, si a Dios odiamos.

    Todo nos contradice y nos apena
    Por esta soledad que nos condena
    A estar en compañía abandonados.

    No hay salida posible mientras viva
    Y siga el hombre yendo a la deriva
    Dentro de estos espacios clausurados.


    LA ORACIÓN DE JUDAS

    Con el alma maldita por venderte,
    Estoy en este infierno condenado;
    Por hacerte sangrar en el costado
    No puedo, buen Jesús, dejar de verte.

    Por sentirme culpable de tu suerte
    El corazón, sangrante, llevo ahorcado
    Del palo de tu cruz, ¡Maestro amado!
    Y éste será el estigma de mi suerte.

    Mas, tú resucitaste, Señor mío,
    Y yo sigo aterido por el frío
    De un eterno desdén, incomprendido.

    Pero tú sabes, Dios, allá en tu gloria,
    Que mi traidora acción aunque irrisoria
    Era un pacto con Cristo… y he cumplido.





    Del libro Sonetos Profanos (2009)

    SON TANÁTICO

    De puntillas la muerte se aproxima.
    Navega por las venas. Tras la frente,
    La muerte agazapada se presiente
    Y otras veces de golpe cae encima.

    Cuán distante se intuye y qué cercana
    Al comienzo y al fin de la jornada.
    Jamás la muerte duerme. Descarnada
    Va en pos de ti en la noche y la mañana.

    Pisa tus huellas siempre, corrobora
    Tu agonía constante hora tras hora
    Y en el momento justo se aparece.

    Dejas de ser quien fuiste, ya no eres…
    Otra vida distinta nunca esperes
    Cuando ésta que has vivido se oscurece.



    Del libro De los Mitos y Otros Poemas (Inédito)

    XXXIV

    Se va mi intensa vida consumiendo
    En la espiral del tiempo interminable;
    Cual vieja torre, rota, deleznable,
    Mi existencia entre ruinas se va hundiendo.

    Sin dar tregua he venido descendiendo,
    Paso a paso la escala irreparable
    Que conduce hacia el límite espantable
    De ese vacío en mí, que se va abriendo.

    En torno mío, adentro, afuera… ¡nada!
    Ni tan sólo el rumor de un alma amada,
    Mitiga esta ansiedad que me tortura.

    Sigo bajando al fondo de la escala;
    Siento de pronto que mi pie resbala
    Y que en mí se abre negra sepultura.


    ALEISTER CROWLEY.
                                              Maestro Therion

    Que Lucifer me asista al invocar tu sombra,
    Cada vez que me apreste a recorrer contigo
    El siniestro sendero eludiendo el castigo:
    ¡Hermano, mago negro, cuyo valor me asombra!

    Que seamos para siempre emisarios proscritos
    Por haber profanado de lo sacro el misterio,
    Ocultado en la cripta de un alto monasterio
    Donde antaño oficiamos los rituales malditos.

    Que descendamos ambos a los fondos del Mal,
    Sin temer al demonio que custodia el umbral
    Con sus rojas pupilas de rayos incendiarios.

    Que bajemos impávidos con nuestros ojos fijos
    Hacia el hórrido averno de arcaicos acertijos
    Para afirmar los pactos, secretos, temerarios.


    XLII

    Que era de un dios la arcaica sepultura…
    Que en su nombre se alzaron los menhires…
    Se afirmaba además -no eran decires-
    Que el Diablo custodiaba esa negrura.

    Se afirmaba también que un hechicero
    Junto al dios había sido sepultado
    Y que él, en ciertas noches evocado,
    Se aparecía con su rostro fiero.

    El sitio era espectral; pero en el acto,
    Encendí el negro cirio mortecino
    Para hacer con el brujo un cruento pacto.

    Sin embargo hoy me acuso en lo profundo
    Por cometer el torpe desatino,
    De haberlo hecho venir del otro mundo.


    LXIX

    Pactemos con el Mal que nos impulsa
    Desde abajo y arriba y el subfondo;
    Pactemos con Satán, que desde el fondo,
    A nuestra alma la inspira y la compulsa.

    Pactemos con la fuerza que nos lanza
    A blasfemar de Dios y la existencia;
    A sentir ante el Bien la indiferencia,
    Porque el Mal es afín con la venganza.

    Vivamos con nuestra alma consagrada
    Al servicio irrestricto del Demonio
    Y su angélica hueste sublevada.

    Reneguemos de un Dios que nos conmina
    A rendirle alabanza y testimonio,
    Aún sabiendo que es él quien nos fulmina.


     http://www.laraizinvertida.com/





    POEMAS DEL “DIABLO” 


    Me Condenan
    a la Hoguera

    Me condenan a la hoguera
    es la sentencia suprema
    se alza mi voz y blasfema
    contra la ley que impera.

    Ríe la turba vocinglera
    Y me enrostra su anatema,
    Con una insidia extrema
    La estulticia me lacera.

    Sufro en medio del fuego
    Y aun así piedad no ruego
    Ni al monje no al verdugo.

    Crece el fuego en la pira
    Y la plebe de odio delira
    Porque no acepte su yugo.


    Satanás
    Ronda en la Roca

    Satanás ronda en la roca,
    En la herrumbre mineral,
    Desde su hondura abisal
    Derruye todo lo que toca.

    Nuestra voluntad apoca
    Con su malicia infernal
    Y allá en su averno fatal
    Nos condena y nos enroca

    Satán anida en la piedra;
    Nadie —ni dios lo arredra—
    Su maldad jamas reprime.

    Si nuestra alma fulgura
    El la hunde en la negrura
    Y con gran saña la oprime.



    .



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  • 06/11/16--07:35: ESTEBAN CHARPENTIER [18.870]

  • ESTEBAN CHARPENTIER

    Esteban Charpentier nació en Buenos Aires, Argentina en Septiembre de 1958. Es Poeta, abogado, Mediador, Preside la Fundación P.I.B.E.S. www.fundacionpibes.org  que tiene por objeto promover y fomentar la contención y el desarrollo de niños/niñas adolescentes en estado de vulnerabilidad social. 

    Ha publicado sus poemas en diarios y revistas de la Capital, del interior y del extranjero. Parte de su obra integra diversas antologías poéticas y sus poesías fueron traducidas al inglés, al francés, al italiano, al alemán, al catalán, al albano, al braille y al chino. Colaboró en suplementos literarios de diferentes diarios y revistas literarias.

    Sus libros:"Taller de memorias" (1986) "La otra luna" (1991) "El jinete de tu galope de risas" (1997) “Queridos Poetas” Homenaje a los poetas de España (1998) "Final Poético" (1999)"Me lo pedía el corazón" (2001) “Me Alejo Charpentier (2003) “Marinero Bengalí” (2008) “REVERSIBLE” Edición Bilingüe (2009) “No seré marido pero tengo un remís” (2010) (PROSA) “La poesía es un alma cansada de futuro” (2011) “Antology” y Publicación Individual en la Editorial Paper Kite de Kingston U.S.A. (2011) “AGUAFUERES PORTEÑA” (2012). Esperan “El Hombre Perfecto” “Ya nunca me verás como me vieras” y “El mandato”.

    Participó en la dirección de revistas literarias como “TRAMAS LITERARIAS (1985/1989) “El aullido” (2000/2002)  “TRES VIRGOS” (2002) Participó en recitales poéticos en todo el país y en múltiples actividades literarias, en el país y en el extranjero. Fue jurado de ensayo y poesía en certámenes provinciales. Condujo Maldita Ginebra con Héctor Urruspuru ciclo que permanece luego de 18 años en el Barrio del Abasto. Conduce programas radiales de poesía desde 1996. Actualmente se lo oye en DENSERIO todos los lunes a las 19 horas por www.arinfo.com.ar .

    Organizó con Héctor Urruspuru y Juan Daniel Perrotta la Contraferia del Libro que se prolongó por 8 años e inspiró la creación de la FLIA Feria del Libro Independiente.

    En los últimos años ha viajado a leer invitado en diversos Centros de Estudios Universitarios, Colegios, Galerías de Arte, Centros Culturales de Estados Unidos, Brasil, Puerto Rico, Colombia, Venezuela, Francia, Macedonia y Kossovo. 

    En el año 2015 recibió el Premio de Honor de Poesía de la Revista Guka en la Biblioteca Nacional.


    Nota y selección por Jorge Valbuena

    ¨Espero nunca saber escribir lo que debiera/ ponerse oportunamente por escrito¨, dice en su Arte Poética Esteban Charpentier (Argentina, 1958), y así transcurre en sus versos una necesidad de asir al lenguaje las sombras del mundo que pasan inadvertidas, las que se han nombrado con la misma señal y se visten de palabras ya descosidas por el tiempo. Por ello limpia el plumaje de ciertos vuelos, redefine el corazón y las praderas, los amores y la memoria; todo lo que espera nombrar aquello que creíamos nombrado, lo más inoportuno a nuestro azar, es el poeta que no traza el amanecer sino sus hebras. Aquí una selección de poemas:  


    PLAZA SAINT JHON PERSE

    ¨Roses purpure delice¨, 
    Las palabras diseñan 
    El rumbo de los pájaros, 
    Un tibio olor de azahares
    Moviliza un millar de mariposas, 
    Desde un rincón verde infinito 
    Esperando las gotas del rocío, 
    Cambio mi soledad por primaveras.

    De: Taller de Memorias, 1985.



    CIELO AMERICANO

    En este páramo cercano a Chile
    Sin ecos solitarios
    Ni más penumbras concebibles,
    Que las que habitan mi alma, 
    Me sorprendió una noche de verano, 
    (tu sueño inmemorial)
    Echado sobre piedras o esculturas. 
    Mirando al cielo calmo 
    Como un andén de madrugada,
    Rebautizando una a una
    A las constelaciones olvidadas. 
    Así pasaron días, noches, nombres, 
    Amanobenda, Santocracia, 
    Fénix Porteño, Tenuentepecalpa,
    Y así pasaron fechas, soles, hombres, 
    Mi regocijo azul se perpetuaba, 
    Desesperadamente azul, 
    Mi carne se fue haciendo piedra, roca, 
    Mi espíritu y mi cuerpo, 
    Anónima y elemental estatua.

    De: Taller de Memorias, 1985.


    VINCENT

    Pese a los límites que le impusieron, 
    después de tanta imagen, tanto arcoíris,
    algo de luz se escaparía al fin
    de las pupilas permanentes, cóncavas,
    de los pastores y labriegos. 
    Ciento diez girasoles
    orientaron sus voces
    hacia el grito del sol
    empapado en lágrimas
    y ellos también lloraron al pintor
    mucho antes de quedarse ciegos.
    En las olas de savia
    que trajeron los vientos,
    en sus mares azules y naranjas
    fluyeron apacibles, transparentes, 
    latidos de pinceles,
    de manos que danzaron y olvidaron
    su amanecer de paja en los sombreros
    y un nombre en el que permanecen libres.

    De: La Otra Luna, 1991.


    INFIDENCIA

    Ya no es clara la noche, está temblando, 
    Una vela derrama
    Postreras lágrimas de cera,
    Ondean las cortinas en la sombra, 
    El viento ha entrado en mis zapatos, 
    Sin duda están bailando.
    Un astro errante parte en dos la Luna
    Y has tomado un pedazo en cada mano. 
    Después de un número preciso y par
    De campanazos congelados,
    Comimos dulcemente
    En nombre del amor, 
    Cada uno su pedazo.
    Y entre todas las formas que escogimos
    Para alterar el tiempo y el espacio, 
    No acabo de entender porqué esta noche
    De vino y de Cortázar
    De viento audaz, de piano,
    Sin comprender nos fuimos separando.
    Tiembla la noche oscura, 
    Y estoy llorándote desde otros brazos.

    De: La Otra Luna, 1991.



    RAFAEL ALBERTI

    La noche desplegó su frío manto 
    y marineros que soñaron vientos 
    con la cara de luna, sentimientos
    recordaron tormentas en su canto.

    Más fueron las mujeres evocadas
    que los puertos que los persiguieron
    botellas rodadas al mar gimieron
    ebrias de sal las almas desbocadas.

    Brotan desde el silencio conminado
    cálidas lejanías de la calma
    no los espera un muelle imaginado.

    Barco vacío, brújula sin alma
    alguna estrella es su golpe de suerte
    aunque la sombra que les va es la muerte.

    De: Queridos Poetas, 1998.



    LAS MUCHACHAS QUE YA NO

    Las muchachas que ya no puedo amar 
    llevan enjambres de peces alborotados en sus mochilas, 
    tiñen sus cabellos del color de las hojas del ciruelo, 
    vuelcan collares de almendras en sus camisas, 
    desvirgan sus orejas 
    con setas y caracoles hundidos.

    Las muchachas que ya no me miran 
    vuelan con alas de seda de bautismos, 
    toman lo que quieren de los escaparates 
    elevándose en un vuelo infinito, 
    llevan guirnaldas encendidas en la frente, 
    y una cajita de música por vestido.

    Las muchachas que ya no me aman, 
    me dicen, señor me da permiso ? 
    tienen un aire tan elemental, tan Blancanieves, 
    que piden desvestirse con la luz encendida 
    y muerden las manzanas de a poquito. 
    Las muchachas que ya no me nada 
    portan panales pequeños en sus corpiños 
    y vierten sus primeras mieles escarlatas, 
    en el trono de un príncipe maldito.

    Las muchachas que digo, que ya no conmigo, 
    llevan entre sus piernas 
    perlas y animalitos. 
    Dicen que sí tantas veces, 
    que enamoran hasta a los grillos 
    y lanzan por las ventanas 
    sus desnudos cristalinos.

    Las muchachas que ya ni mirar puedo 
    se sacan el corazón para exhibirlo, 
    tienen dientes de risa nacarada, 
    pies de mariposa albina, 
    boca de azúcar y membrillo.

    Las muchachas que ya no puedo amar, ni me aman, 
    que ya no me miran, ni miro, 
    las muchachas que ya no me nada, 
    que ya no conmigo, 
    traen la muerte blanca en sus caricias 
    y yo les acerco la mejilla 
    en una suerte de suicidio.

    De: Final Poético, 1999.



    HANDICAP

    La culpa fue de Girondo, Oliverio Girondo,
    que metió en mi cabeza enamorada
    la oscura idea metafísica
    de que una mujer puede volar.
    No es cierto señor, no lo crea,
    las mujeres no vuelan
    sino dígamelo a mí
    aprendiz de poeta, dramatugro,
    que llevé a esa fémina magra
    a la cumbre de los Pirineos,
    a la Torre de Londres,
    a los fierros parisinos,
    y le pedí que lo hiciera,
    por ahora no decía, no.
    Entonces intenté más alto
    la llevé a las nubes,
    a Dios, a las estrellas,
    y le dije volá, volá conmigo ya,
    para nada.
    Pero insistí Oliverio,
    y quise hacer el amor volando,
    y la subí a mi corazón superesport,
    y a mis ojos de murciélago lívido,
    y a mi alma de ángel temible,
    pero nada, nada de nada.
    Las mujeres son todas terrestres, pedestres, sangrantes.
    Ahora cuando llueve, y me faltan,
    salgo a buscarlas a la altura del cuello, con espaldas,
    y antes de cualquier beso,
    les susurro al oído,
    -¿sos vos...sos vos...?-

    De: Me lo pedía el corazón, 2001.



    DELIVERY

    negrita ¿te has dado cuenta que sería capaz
    de comer vidrio por vos?

    Rodolfo Edwards

    Suena dos veces el timbre en el cuarto
    …silencio
    después otras dos en el tercero
    te levantás desnuda y desfilás por la alfombra
    con tu estela de adagios
    -suba por favor… esta abierto?-
    te vestís mínimamente
    encontrás una sonrisa cómoda, dos moneditas y abrís
    -arrolladitos primavera, salsa agridulce,
    ah… el chaw fan con camarones
    viene con un poeta de regalo
    lo quiere?-
    -no sé y… qué come?-
    -nada señora, solo agua durante todo el día
    con eso le basta
    escribe llora y la mira sin parar, siempre-
    -está bien, déjelo, y si no lo quiero más qué hago?-
    -no se… hasta luego-.
    De esa manera volví hasta tí,
    como un milagro
    durante cuatro días y sus noches te dediqué
    mis mejores poemas, mis más tiernas lágrimas, mi mirada
    el viernes alquilaste Armageddón
    pediste pollo con almendras y cerdo frito para dos
    y con tu mejor sonrisa
    le suplicaste al chino en inglés que me llevara.
    En una esquina de Bulnes
    paró la bicicleta junto a un poste
    me acomodó para los cartoneros
    y me dejó, si volvía con otro poeta el trompa seguro lo echaba
    Ahora viajo en el tren blanco, hacia José León Suarez
    entre latas de guinnes negras aplastadas
    acá somos tantos los tristes mi amor…
    que la miseria de mi corazón
    se siente al fin acompañada.

    De: Me Alejo Charpentier, 2003.



    VERDE EL ALMA

    La vida era una piedra 
    que se iba gastando y afilando.         

    Raymond Carver            

                                     
    - El grillo topo- decís- el grillo topo-                        
    Yo pienso en las cosas                                          
    que desordenan las ventanas abiertas                            
    - Nos agarró el jardín, es un desastre ! -                      
    Y lo primero que quiero es volver a tu ternura                  
    a esos siete lugares que descuidas de tu cuerpo                
    con los dedos emisarios del deseo                              
    -Las magnolias, van a estar mal lo sé-                          
    Hubiera hecho muchas más promesas                              
    de habérmelo permitido, yo claro                                
    siempre fue así                                                
    quería que propusieras un plan en común                        
    -voy a llamar a Fernando, el jardinero de al lado...- gritás    
    ¡Hay que echarles soda, jabón en polvo,                        
    mertiolate! - digo, inventando-                                
    - ¡ Callate querés...                                          
    Las magnolias, van a sufrir, las magnolias!                    
    Hago silencio                                                  
    salgo al jardín miro por la ventana hacia adentro              
    y también noto que ha pasado algo. 

    De: Me Alejo Charpentier, 2003.


    ARTE POÉTICA

    Me urge escribir este poema 
    aunque las palabras no sean por lo común 
    la mejor manera de decir las cosas 
    pero la fatiga inconmensurable de cargarlas 
    cuando se han gestado 
    avejenta mi espíritu 
    por eso me jacto de no dominarlas 
    Digan lo que digan los demás 
    Espero nunca saber escribir lo que debiera 
    ponerse oportunamente por escrito

    Y así, una vez por mes 
    salgo a comprar flores de regalo 
    para poder expresarme de otra forma 
    digo lo que otros ya han dicho, entrecomillo, 
    para eximirme de culpas y entreveros

    Pero entre urgencias y malabarismos 
    Alguien debería ponerse un poco severo 
    Porque la poesía, 
    es sólo un relieve del silencio.

    De: Marinero Bengalí, 2008.





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  • 06/11/16--08:20: ÁLVARO NEIL FRANCO [18.871]

  • Álvaro Neil Franco 

    Álvaro Neil Franco Zambrano (Barbosa Santander, Colombia  1969) es licenciado en Idiomas de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia y magíster en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Catedrático de la Escuela de Idiomas y profesor de la Maestría en Literatura de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Poemas suyos han sido publicados en el Periódico de Poesía de la Universidad Autónoma de México (2007), en la Revista de Poesía Trilce (Chile 2012), en la Revista Casa Silva (2012),  en la antología de la poesía colombiana Desde el umbral, en La Pipa de Magritte y en las Revistas Clave y Rosa Blindada de Cali.  La Universidad del Valle publicó su libro La saga de los clavellinos.



    CLIMA TROPICAL DE MONTAÑA

    En este clima tropical de montaña
    la sangre se forma en los amigos
    la mirada va siendo la nostalgia de unos ojos
    que la vida se llevó río abajo
    Acá por las ollas del guarapo
    entramos en las casas
    a saludar las visitas
    que nos presentan las libélulas
    Hay adioses de bijao
    que envuelven con la brisa del Suárez
    nubes mensajeras de este olor a guayaba
    que nos quedó por alma
    de este corazón maduro de gusanos blancos
    al que ni siquiera su propia tierra lo recoge
    laderas iluminadas de camuros
    que mastican nuestra esencia de abismo
    desde cuando nos desterraron del ombligo
    Si algo hemos sido
    es ese tren que no alcanzamos a vivir
    pero nos pita en la memoria
    cuando madrugamos
    en la palabra de nuestros abuelos.


    POEMA PARA LA NONA CHEPA

    Josefa de espantos
    que me siguen dando
    cucharadas de miedo
    Monte de silencios y fique
    que recompone las palabras
    Piso de tierra con café
    donde se conjura esa maleza
    que llamamos olvido
    Sonrisa donde nace y desemboca
    ese fuetazo de mariposas
    que alumbra
    la historia de mi río
    Cascada que desenreda
    el limo sediento de vida
    de los ahogados
    Butaca con raíces de pájaros
    atardecidos de leyendas
    Sigo paralizado
    por tus perros fantasmas
    que me persiguen
    como si me conocieran
    de toda la vida.


    POEMA PARA MI PRIMO CHEPE

    Chepe Miguel
    ahora que bombardearon Matemango
    y cayó por completo
    el régimen putífero de puntos negros
    que no dejaba de chupar
    el prolongado verano de tu risa
    ahora que
    regresaste encogido de alegrías blanquirrojas
    con un puñado de camino
    oloroso a los pies que el abuelo nunca tuvo
    y tu freno de espuma
    nos blanqueó la frente de potreros
    ¿dónde quedaron prendidas
    las piernas de la infancia?


    ESTEBAN QUE VIENES

    Esteban que vienes
    de las hamacas y las mecedoras
    y no te puedes quedar quieto
    porque a tus pasos
    los amasaron con candela
    porque a tus sueños
    los tostaron con la espuma
    que llovizna los fritos del Caribe
    Que cantas el orégano
    en la carne enferma de patios
    que nos legó Héctor Rojas Herazo
    que te disfrazas de bucanero de la Tortuga
    para que el suero alcance
    los cielos de la infancia
    que como a Blas de Lezo
    y a todos
    los que asaltamos las palabras
    la vida
    se nos va cayendo en silencio
    como este fruto de mar estremecido
    en la cazuela del recuerdo.



    EL DEMONIO DEL VIDRIO

    Para Luis Alexander Forero Franco

    Eres el demonio del vidrio
    contigo no funciona
    el pico de botella
    lo tuyo es la fisura
    que nace del abrazo
    la huella de los goles
    que gritan las ventanas
    la puerta de emergencia
    después de la sequía
    que disecó la infancia
    en un álbum de fotos
    la copa rota
    que nos dio en la vena
    donde la sangre brinda
    este rumor de algas
    con que convocamos la vida
    el soplo al corazón
    que reventó
    contra los postes de la luz
    nuestro destino de botella.


    ALZHEIMER

    A la memoria de la memoria
    Para mi tío Luis Humberto Forero Pineda

    La que recuerda
    es una memoria de dos gigas
    que nunca ha auscultado
    los huecos de la calle
    donde se atascó mi corazón
    La que recuerda
    va rumbo a una mañana
    donde ya no soy más
    el niño que crece
    con el rumor de un río
    el que tiene por dios un árbol
    donde reverdecen las palabras
    que le heredó a los tíos
    La que recuerda
    no sabe nada
    de gusanos blancos
    que embalsaman los días
    con el olor de la guayaba
    La que recuerda
    no tiene la capacidad de contar
    el paso de las nubes
    donde me despido de un tren
    que nunca conocí
    Por eso en este 2048
    no tengo más derecho
    que ser un olvidado.



    CANCIÓN PARA CARMEN EMILIA

    Confieso haber vivido
    recostado en una mecedora
    mirando pasar
    un vestido de taruyas
    que monta en bicicleta
    y reparte arroz con coco
    cada vez que se ríe
    Con sus brazos de agua
    donde la piel atirantada de los bogas
    palpita de nostalgia
    el humo azul de las aldeas
    Con su cola de totumo
    que se alumbra de música
    a medida que se entra en la noche
    Con su mata de pelo acalorada
    donde la luna sabe a jugo de naranja
    Con sus muslos de canela
    por donde las iguanas trepan
    para beberse el cielo
    Con sus senos de atarraya
    que abren sus plomos
    para repletarse con los pescaditos de oro
    del coronel Aureliano Buendía
    Yo
    gobernador de la ínsula Barataria
    soy aireado en mi delirio
    con sus manos de palmera
    que me dicen adiós.



    A LA ORILLA DE TUS PALABRAS

    Somos un mismo olor
    La guayaba floreciendo en la infancia
    Una misma agua
    El Moniquirá desembocando en el Suárez
    Sólo que habitamos orillas diferentes
    Desde la mía
    tu cabello siempre será un relámpago
    tu mirada un rayo que no acaba
    y yo un niño que te arroja piedritas
    para que no se apague el brillo de tus palabras
    Tus palabras que llegan a mis días
    como peces abismados de luminosidad
    como anzuelos
    donde empiezo a morir por el silencio
    como espuma que navega
    por esta soledad de arena
    como un tsunami
    donde únicamente sobreviven
    las leyendas de los pescadores
    como un oleaje de asombro
    que resucita de burbujas
    la lama de mis pensamientos
    como un remolino de desesperación
    que me arrastra por camas de hojas
    donde recuerdo tu cuerpo
    que todavía no conozco
    Tú decides cuando puedo
    acampar en tu vida.



    ITINERARIO DE MI MUERTE

    Mi muerte comienza en tus caderas
    avanza por el escarlata caído de tus senos
    que se muda como un caracol
    hacia la antigüedad de mis gemidos
    viene yéndose en volutas de yubarta
    por la fosforescencia de mis profundidades
    en estampidas olorosas a jungla
    que hipnotizan la cobra
    que me silba en la sangre
    se me va por el camino viejo
    como una horda de tártaros
    que resbala sus desiertos de piedra
    en mi intermitente saliva de dragón.


    LA JUSTIFICACION DEL COCO

    Soy un coco
    redondo como Sancho Panza
    a escondidas del Quijote
    Dulcinea se chupa mi sonrisa.


    LEVANTAMIENTO

    Una estrella de asfalto agonizando
    en el lunario de tu rostro
    te ruega la limosna
    de atropellar hasta más allá de la sombra
    estas puntas de angustia y soledad
    donde ya no se enredan tus pasos de cometa
    De orientar lo que me queda de destino
    por ese patrimonio de empuje y lealtad
    que fundas cuando cruzas
    las calles de tu ciudad natal
    tal vez así
    no me sabría tan perdido
    tal vez así
    madrugaría en mis perros
    a esparcir la noticia
    de mi demolición.



    AUNQUE LA CRECIENTE

    Aunque la creciente
    de haberte conocido
    haya derrumbado mi casa
    y el aguacero de tus ojos
    ya no se desplome
    sobre mis orillas
    y estas astillas putrefactas
    no alcancen
    para levantarte una hoguera
    Aunque tus piedras
    hayan cambiado de lugar
    y la brisa no traiga
    noticias de tu cabellera
    y los remolinos sean las vueltas
    que no pude dar en tu vida
    He estado acampando
    en las manos
    que alguna vez me brindaste
    y no te recibí.



    BARBIE GENERATION

    Estas niñas de ahora
    que alejan los frijoles
    por la sonoridad
    que traen en el fondo
    que consumen
    el agua evaporada
    y con lo que les queda
    inútilmente limpian
    sus máscaras de polvo
    Rellenas
    (como los pavos navideños)
    de silicona pura
    Para creerse estas ausencias
    adoran los cabellos dorados
    de la muñeca Barbie
    y se esfuman en el acto
    de echar a volar
    sus tangas hilo
    Su mejor espejo
    Una radiografía.


    PLAGIO NATURAL

    ¿Quiénes son los propietarios
    de los árboles
    a los que les escribí mis poemas
    y qué porcentaje les corresponde
    por derechos de autor?



    RECONOCIMIENTO AL TRABAJO 
    DE TODA UNA VIDA

    El único lujo
    de los poetas consagrados
    son sus ediciones póstumas.




    DIDÁCTICA DECONSTRUCTIVA

    Si se quiere evitar
    la mortalidad de los espermatozoides
    es preciso incluir
    en sus cursos de alfabetización
    la enseñanza de la T.




    CONTENTILLO

    El único consuelo
    que le queda a las uñas
    ante la ausencia
    de figura paternal
    son los padrastros.



    Nota y selección Miyer Fernando Pineda

    La poesía de Álvaro Neil Franco refresca. No pertenece a ese estilo de verborrea efectista que atosiga. Es una poesía honesta, inocente, limpia y cristalina; no es impostada, no es producto de laboratorio, ni de ese marasmo que campea en la poesía colombiana.

    Conocer su poesía es conocerlo a él. Conocerlo a través de sus poemas enseña que el envés de Kafka se encuentra en el trópico de montaña, entre ríos, guayabas y cangrejos que resguardan el secreto de los alquimistas. En sus poemas, esa búsqueda de Paul Gauguin, mientras a lo lejos la tijera definía lo que significa una amistad y arrebataba la oreja para un autorretrato.

    Desde Fayad Jamís hasta Raúl Gómez Jattin. Desde el bolero y la bossa nova hasta el tango que recorrió los senderos de los Andes y se quedó a vivir en tiendas de buena muerte y galleras donde se jugaba el destino.

    Álvaro Neil Franco es un catador; un refinado rastreador de poesía en tiempos en los que esa histérica forma de marketing se ha tomado los senderos que permitían a los profanos acercarse a la morada de la diosa.



    A LA ORILLA DE TUS PALABRAS

    Yo soy mi río, mi claro río que pasa
    a tumbos en las piedras.

    Eugenio Montejo

    Somos un mismo olor
    La guayaba floreciendo en la infancia
    Una misma agua
    El Moniquirá desembocando en el Suárez
    Sólo que habitamos orillas diferentes
    Desde la mía
    tu cabello siempre será un relámpago
    tu mirada un rayo que no acaba
    y yo un niño que te arroja piedritas
    para que no se apague el brillo de tus palabras
    Tus palabras que llegan a mis días
    como peces abismados de luminosidad
    como anzuelos
    donde empiezo a morir por el silencio
    como espuma que navega
    por esta soledad de arena
    como un tsunami
    donde únicamente sobreviven
    las leyendas de los pescadores
    como un oleaje de asombro
    que resucita de burbujas
    la lama de mis pensamientos
    como un remolino de desesperación
    que me arrastra por camas de hojas
    donde recuerdo tu cuerpo
    que todavía no conozco
    Tú decides cuando puedo
    acampar en tu vida.



    ROLLING STONES

    Con las piedras arrojadas
    contra mí
    he construido los muros
    de mi casa.

    Anise Koltz

    ¿Qué parte de la casa son las piedras que sostienen las puertas?, ¿El aire que no deja caer el andamio de las conversaciones?, ¿El instante en que la puerta sueña con volverse ventana?, ¿Polvo que se apea de los caminos para sumarse a nuestro polvo?, ¿Lomo azul que los niños acarician, para apaciguar el agujero que devora los días?, ¿Memoria que extraña los caballos que se fueron a viajar en la sábila? ¿Lunas del otro lado a las que los perros no dejan de batirle la cola?, ¿Celacantos danzando un traje de luces que sale bien con el silencio?, ¿Sueños redondos que sueñan eternamente en los linderos donde vive la muerte? ¡Con todo lo que son y nunca aparecen en las fotografías!


    BOCACHICO MONO

    Para Álvaro Franco, mi padre

    Brilla todavía
    en la sonrisa de mi padre
    el paso del bocachico mono
    el que no sabe a barro
    y canta con sus labios pequeños
    la soledad de los pantanos
    Su palabra resbalosa
    desgajada del fondo de los plátanos
    inunda la mesa de la casa
    con el lomo marrón del Magdalena
    Cómo suda mi padre
    mientras atraviesa
    con sus brazos marchitos
    la corriente espinosa de historias
    que lo mantienen vivo
    Cómo toca madera y reparte coletazos
    para espantar la carne azul
    donde empieza el olvido



    CAMINANDO LAS CALLES DE BUKOWSKI

    Un poema es una ciudad
    si su vuelo es iluminado
    por el agua de las cloacas
    por la barba donde los indigentes
    amarran el hambre y la basura
    por las serenatas de piedra
    que los locos
    le regalan a las ventanas
    por los postes fundidos de soledad
    que los perros
    le disputan a los borrachos
    por la piel que los amantes
    cuelgan de las terrazas
    como banderas de una carnicería
    Un poema es una ciudad
    si su rostro con aretes de luna
    abre las piernas a los cuchillos
    que florecen en el arrabal. 



    CARTA AL PADRE I

    Hace pocos días papá cumplió años
    todavía conserva esa mirada
    que huele el latido del plátano Tocaimero
    y la yuca Sata
    Casi siempre sale al patio
    en sus calzoncillos de color ahuyama
    a darle los buenos días a los gallos de pelea
    Aprendió a leer vendiendo periódico
    y matemáticas contando las estrellas
    tartamudea pero no se le olvida
    No es conocedor de Nietzsche ni de Spinoza
    pero sí de sí mismo y del atardecer constante
    cuando los cangrejos regresan a su piedra
    -utopía de los alquimistas-
    Me fascina su mercado de pulgas
    cada vez que se emborracha
    la escopeta de fisto que a veces acaricia
    como lo haría un niño
    No considero necesario decir
    que lleva el pelo largo a las peluquerías
    Le dicen “El Cenizo”
    Leo es su signo zodiacal
    y su número de suerte el 39
    Papá no medita ni contempla el sol
    está hecho de él
    Después de tantas calles
    se queda con la calle del barrio
    porque le conoció la infancia.


    CARTA AL PADRE II

    Calzarme las alpargatas
    o simplemente con los pies descalzos
    ir por los caminos de herradura
    a dejar la nasa en el pozo de siempre
    para espinarles el alma a los nicuros
    o voltearles con cebolla y tomate
    la piedra a los cangrejos
    Celebrar mientras regreso
    el barro que trepa por mis zancas
    el alumbrado público del girasol
    la rocola empolvada
    donde habita el grillo y la rana
    que no me canso de pedir
    mientras me pongo la luna en los labios
    y bebo este café
    humeante de estrellas
    que prepara la abuela.



    COMPLEMENTOS ERÓTICOS DE LA K

    Para tus grandes senos blancos
    mis pequeñas manos móviles
    para tus sueños sin ropa
    la gallardía de mi triste figura
    y el yelmo de Mambrino
    para tu madreperla
    soy Francis Drake
    Barba Roja afeitado
    (cuestiones de la estética)
    para el alto relieve de tu espalda
    a Cristóbal Colón
    le faltaron 500 años
    Agustín Codazzi
    se quemó con el cabo de la vela
    y ya no quiso continuar
    así que…
    sus trazos geográficos
    quedaron en mis manos
    yo aún 
    conservo los mapas 


    UNA CARTA A ISABEL

    Querida hija:
    Por acá la casa sigue echando de menos
    el olor a eucalipto de tus sahumerios
    Continúa siendo agradable departir contigo
    el tinto con limonero sin azúcar en la madrugada
    Las calles de pueblo de mis pies
    te mandan la bendición y los buenos días
    como siempre
    Te recuerdo saliendo adelante
    cuando fuiste a la quiebra con tu venta de helados
    Mientras en los amagos de lluvia recolecto la ropa
    las hormigas rehacen el viaje de tus manos
    en el mesón de la cocina
    Los nietos que no tengo
    se la pasan jugando a las escondidas
    en el arco iris de los roperos
    De vez en cuando llega
    hasta la estación otoñal de los botones
    cargada con bultos de maíz
    la plancha de carbón
    Aún luzco con pantalones bota de campana
    (en Dacrón peso de pluma)
    la figura en blanco y negro del portarretratos
    Quizás me alcance la vida
    para darle la vuelta al mundo
    en la máquina superior de moler
    De tu papá te cuento 
    que no deja el sombrero
    ni la mandarina Arrayana
    y que todavía le habla a las gallinas
    Desde que te fuiste 
    poco a poco
    nos hemos ido 
    quedando sin ventanas.



    LA GAMBETA DEL MANÉ GARRINCHA 
    O POEMA PARA EL PÁJARO MÁS VELOZ DEL FÚTBOL

    “Yo vivo la vida, la vida no me vive a mí”.
    Manoel dos Santos, Garrincha

    Con la pierna derecha
    viajando en las nubes de la gloria
    y la izquierda repartida
    entre el corazón de la gente
    la gambeta de Garrincha va
    como una garota bailando el carnaval
    vestida con la media luz de su barrio
    sortea la ilusión que se asoma
    en la sonrisa desdentada de los charcos
    baja hasta los cabarés
    donde la negrura salvaje
    que alberga la voz de Elza Soares
    protege los malandros
    gira en Pan de Azúcar y en el Corcovado
    se extiende en la bahía de Guanabara
    y en la arena infinita
    que inspira el oleaje
    de las muchachas de Ipanema
    (Reina de Copacabana
    coronada por la espuma
    que corre en los recuerdos
    de los torcedores)
    Madura estrellas
    en las conversaciones de cachaza
    que le dejaron los amigos



    .

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    Hernando Ardila González

    Nació en Febrero 14 de 1958. Bucaramanga, Santander, Colombia. Es abogado litigante, especialista en Derecho PenalL. Estudios realizados: Secundarios INEM Bucaramanga, 1.976.  PREGRADO: U. I. S. Licenciado en biología, Bucaramanga. 1.987. Universidad Santo Tomás. Abogado Bucaramanga, 1.993.  POSTGRADO: Universidad Nacional Especialización en Instituciones Jurídico Penales, Especialista instituciones jurídico- Penales, Bogotá 2000. DIPLOMADOS: UNAB -Universidad Autónoma de Bucaramanga, Diplomado en Democracia, Auspiciado por la O.E.A Bucaramanga, 1.995.  UIS-Universidad Industrial de Santander Diplomado en Auditoria Ambiental, Bucaramanga 1999. UNICIENCIA: Diplomado en Alta Gerencia, Bucaramanga 2001. UDES–Universidad de Santander, (Convenio con ANDAL-Asociación de Abogados Litigantes de Colombia), Diplomado en Sistema Penal Acusatorio–Procesos Orales, Bucaramanga 2005. Seminarios  SENA, Seminario de Capacitación y Autogestión Comunitaria, Oficina Departamental ComunaL de SDER Seminario Desarrollo Comunidad, Bucaramanga. Universidad Santo Tomás, Seminario Internacional Derecho Penal Comparado Procedimiento, Bucaramanga. Universidad Manuela Beltrán, Seminario Pedagogía y Tecnología, Bucaramanga. Universidad Cooperativa–UCC, Imputabilidad y Culpabilidad Derecho Penal, Bucaramanga. Asociación de Abogados Litigantes de Colombia – ANDAL, Seminario en Sistema Penal Acusatorio, Bucaramanga 2004. Colegio Nacional de Abogados de Colombia CONALBOS – SANTANDER, Seminario Taller, Las Audiencias de Control de Garantías, Sistema Penal Acusatorio. Bucaramanga 2005. Fiscalía General de la Nación – CONALBOS, Colegio Nacional de Abogados de Colombia. Seminario en Sistema Penal Acusatorio Bucaramanga 2005. Abogadossin Fronteras–Defensoría del Pueblo. Seminario Taller: La Defensa en Técnicas de Juicio Oral y Audiencias Preliminares (Sistema Penal Acusatorio), Bucaramanga 2006.



    CARTA A UNA HIJA QUE SÍ VA A NACER

    (A Valentina, quien desde mis sueños, lucha por venir a la vida, con el compromiso de defender... ¡la vida!)

    Hola pequeña, hoy es 9 de Septiembre 
    te escribo esta carta, porque sé que vas a nacer.

    Siempre fuiste un sueño... 
    un sueño que en su raudo paso el tiempo 
    fue dejando en la penumbra 
    pero allí seguías aferrada 
    llamando a gritos la vida! 
    siempre fuiste un sueño 
    y el sueño se disipaba. 

    Más un día, se me alegró la vida 
    como tan solo cuatro veces se me alegrara 
    cuando tuve noción de mi madre 
    cuando el pequeño Simón, anunciaba su llegada 
    cuando Bolívar resucitaba 
    y cuando una Princesa 
    por mi camino cruzara. 

    Desde el norte de la Patria Grande 
    la estrella me iluminaba 
    juntos caminamos 
    entre abrazos distantes 
    entre besos imaginarios 
    y caricias alucinantes 
    con Democracia de Amor 
    y la Luna por garante. 

    Y nos unimos uniendo las fronteras 
    para sentirte chiquitita 
    como nunca real y tan cerca. 

    Te repartimos ya herencias 
    equipaje para tu vida. 

    Por tu madre serás muy lista 
    de mi tomarás las letras. 

    Por tu mami serás muy linda 
    de mi no heredes las piernas. 

    De mi heredarás la prisa 
    de tu mamá la inteligencia. 

    De ella dulce sonrisa 
    de mi el Libro Gris de poemas. 

    Como te sentimos cerca 
    te sentimos mi niñita 
    reclamando paso a la vida 
    te sentimos Princesita. 

    Tu madre te cantará 
    muchas canciones de cuna 
    luego tú le cantarás 
    tus poemas en la lucha. 

    Plantaremos la semilla 
    en la Patria de tu padre 
    y nacerás muchachita 
    en la Patria de tu madre. 

    Pero tendrás una Patria Grande 
    sin muros, sin fronteras y con un mañana 
    la Patria que ahora soñamos 
    ¡Serás Latinoamericana! 

    Gracias hijita querida… 
    Te Amo mi Valentina. 

    Libro: TE QUIERO CON DEMOCRACIA. 
    Editorial: SIC – COLOMBIA.



    JEANS RAÍDOS Y UNAS CERVEZAS

    (Señor no seas más símbolo petrificado del martirio… ven sé líder vivo de la Revolución de la Humanidad, entonces tus iglesias no serán palacios llenos de oro, sino militantes corazones)


    Oye Jesús baja de la cruz 
    ponte éstos jeans raídos 
    toma agua del arroyo 
    y no aguas negras con gases y coca, en botellas con cuerpo de mujer 
    y vamos al sindicato a construir poder! 

    Ven hombre baja de la cruz 
    quítate esa corona de espinas 
    que no eres rey 
    colócate la boina, eres líder, eres de pueblo, con la misión de vencer

    Anda hermano baja de la cruz 
    aquí están tus sandalias 
    suelta un poco tu cabello 
    aquí están tus jeans raídos 
    y la boina con la estrella, vamos a caminar por los barrios a construír poder! 

    Vamos baja de la cruz iremos a la taberna 
    tomaremos unas cervezas 
    yo invito a la Princesa 
    tú invitas a Magdalena 
    y danzamos hasta el alba 
    mientras tus heridas se cierran 

    Hazlo maestro baja de la cruz 
    ponte la camisa verde oliva 
    tiene la imagen de Ché e insignias de libertad 
    y vamos a la marcha contra matanzas de niños en Líbano y Palestina

    Señor apéate de la cruz 
    cabalga con Bolívar, te seguimos 
    no sigas como te tienen, petrificado 
    vivo te queremos 
    que la cruz sea un adorno 
    un pearcing 
    un amuleto 
    no un símbolo de poder y tormento! 

    Por eso te tienen allí 
    para persuadir silencios 
    y recordar consecuencias 
    si se lideran procesos 

    Desclávate Jesús te pido 
    y en la herida de tu pecho 
    haz un tatuaje con el rostro de María 
    porque ella es nuestro estandarte 

    Descuelgate de la cruz Jesús 
    mi comandante señor 
    desciende danos tu luz 
    toma tu fusil de palabras 
    dispara para derribar los templos y en especial el Sixtino y la Sinagoga 
    enmudécelos para que no usen tu parábola 
    cuando drogan al pueblo con discursos 
    vestidos de oro los jerarcas. 

    Yo aquí estoy camarada 
    esperando tu orden de batalla 
    no de rodillas 
    porque de pie tú me necesitas 
    yo aquí estoy Jesús maestro 
    bebiendo de tu verbo 
    y a tu lado en la hora libertaria 

    Yo estoy aquí ya Jesús descrucificado 
    con incontables almas militantes 
    que caminamos a la tierra prometida 
    luego de tu gesta libertaria 

    Señor vino…! 
    El príncipe Uday y la Gaitana 
    José Antonio y Manuela 
    Tupac y Moctezuma 
    Araucanos, Caribes y Cheyennes 

    Señor vino…! 
    El Libertador Simón Bolívar 
    Pancho Villa y Zapata 
    Martí, Camilo y Sandino 
    y Ernesto Che Guevara 

    Señor Vino…! 
    Rafael Uribe Uribe y Jorge Eliécer Gaitán 
    Gandhi y Martin Luther King 
    Venezuela, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil 
    y en el camino hay más por venir. 

    Es corinto tu palabra, Anfictionía y realidad 
    no puede ser tu pueblo elegido el que mata niños inocentes 
    con el cómplice silencio de los siete 
    el santo pontífice silencio 
    y el auspicio del pentágono 
    que también es una estrella 
    que en cada punta dispara a los cinco continentes 
    y que igual que el David de ahora, su honda no es contra Goliat 
    somos nosotros los negros, amarillos 

    Tu pueblo ahora y siempre 
    somos nosotros los negros, amarillos, mestizos 
    y mulatos, indios marcados en la piel 

    Tu ejército de paz Jesús bendito 
    somos tu pueblo 
    Tu nación 
    que te pedimos 
    Jesús baja ya de esa no bendita cruz! 



    TE QUIERO CON DEMOCRACIA

    (Si somos base de la Sociedad... por qué no ser base de la Democracia? 

    Te Quiero con Democracia 
    Porque somos más que dos 
    por dentro y fuera de casa 
    somos iguales tú y yo. 

    No tenemos constitución 
    más actuamos por consenso 
    y al surgir contradicción 
    convocamos referendo 
    para consultar la razón 
    el corazón y la piel 
    y contamos hasta tres 
    para tomar decisión. 

    Eso sí, sin proselitismo 
    que impide pensar y contamina. 

    Sin sensacionalismo 
    que mimetiza la mentira. 

    Sin manzanillismo 
    que al tirano lo maquilla. 

    Y sin mercantilismo 
    que se compra las conciencias. 

    Como también si encuestas 
    que parecen de otros planetas. 

    Sin presión para militar, una propuesta 
    de engaños y de entregas 
    y de violencias sin tregua. 

    Te Quiero con democracia 
    y nuestra mesa es dedonda 
    no hay último ni primero 
    sino diferencia armónica. 

    Te Quiero con democracia 
    y con igual compromiso 
    pues yo ordenaré la casa 
    mientras tú vas al partido 
    y mientras consigo el sustento 
    tú jugarás con los niños 
    si sales a trabajar 
    cocinaré... aunque sean solo fritos. 

    Te Quiero con democracia 
    haremos fiestas los dos 
    iremos a la taberna 
    a bailar nuestra canción 
    para luego en algún hostal 
    embriagarnos de pasión. 

    Te Quiero con democracia 
    sin posición subyugante 
    al momento de intimarnos 
    somos iguales amantes. 

    Subes... 
    y tu cadera gobierna 
    Subo... 
    y cada gana incontenible tú me entregas 
    luego juntitos de lado 
    mirándonos a los ojos 
    el éxtasis lo sellamos 
    entre infinitos abrazos 
    repartiendo utilidades 
    de nuestro amor consumado 
    y si aún nos quedan ganas 
    las bebemos hasta saldarlas 
    con igual aporte y empeño 
    hasta que nos sorprenda, el alba. 

    Te Quiero, 
    ¡Te Quiero con Democracia!



    PADRE NUESTRO XXI

    [A Jesús mi padre, mi amigo, mi Dios! A quien le pedí salud, inteligencia, principios y fuerzas para trabajar, así no me diera dinero… y se lo tomó tan en serio, que aun me tiene, con bolsillos rotos]



    Padre nuestro,
    por qué estás tan lejos
    si mancillado ha sido tu nombre
    al que incluso han puesto, aquí en el dinero
    con el que se compran casi todas las conciencias
    y las armas viles que procuran silencios
    y con el que los mismos, luego le compran
    la esperada salvación, que les oferta el clero

    Trae a nosotros tu reino,
    haz tu voluntad en el corazón del poeta
    porque acá en la tierra ha sido la nuestra
    convertir el paraíso en infernal desierto

    El pan nuestro, de cada día,
    danos los medios para proveerlo

    Al que la trabaje, tu le darás la Tierra Prometida,
    Que en mingas y convites nosotros labraremos

    Tú aportas la semilla
    que nosotros sembraremos

    Tu calor germina el trigo,
    nosotros lo cosecharemos

    Tú creas el horno y nosotros el fuego
    Tú danos el milagro, que hagamos el esfuerzo!

    Perdona por favor nuestras ofensas
    porque nosotros, casi nunca lo hacemos

    Y déjanos caer en la tentación
    de la Justicia
    de la Democracia
    de la Solidaridad
    y por sobre todo del Amor Sincero

    Y líbranos Señor de todo afán!

    En el nombre tuyo padre,
    porque sé que me escuchas
    En el nombre de mi hijo 
    y del espíritu de lucha
    haber Señor Bendito?…
    Amén?
    Amén





    .

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  • 06/12/16--23:12: LAUREN CAMP [18.873]

  • LAUREN CAMP

    Poeta EE.UU.
    Es autora de tres poemarios: This Business of Wisdom (West End Press, 2010), The Dailiness (Edwin E. Smith, 2013) y el más reciente One Hundred Hungers (Tupelo Press, 2016), con el que obtuvo  el Dorset Prize 2014. En su lista de premios también figuran: Margaret Randall Poetry Prize, RL International Poetry Award, Anna Davidson Rosenberg Award y una beca otorgada por el Black Earth Institute. Sus poemas han sido publicados en numerosas revistas, entre ellas: Nueva Inglaterra Review, Poetry International, Slice, The Seattle Review, World Literature Today y en el diario Beloit Poetry. Camp es productora de radio y anfitriona de “Audio Saucepan”, programa mundial de música entretejido con poesía contemporánea en Santa Fe Public Radio, New Mexico.

    Enseña a través de Santa Fe Community College, Arte del Museo O'Keeffe y el Programa de Liderazgo, y otros lugares de todo el norte de Nuevo México. Ella también trabaja uno-a-uno, en tutoría con individuos en proyectos de memorias y poesía.




    Presentamos, en versión del poeta y traductor nicaragüense Alain Pallais, textos de Lauren Camp. 


    La chica en el autobús

    Mientras sus viejos abordaban la longitud completa
    de una discusión, ella entró en la estación de la 2da

    y Main; ya en la taquilla, se propuso
    el inquieto destino de la Esperanza

    pues asumía
    su posible existencia. La chica creció astuta,

    al salir de la escuela manejaba por horas su enclenque bicicleta,
    escalaba cercas enredándose con la libertad.

    nunca delató el negocio turbio
    establecido en los callejones, poco le importaba

    el oscuro vapor que a diario se eleva
    desde la planicie del alquitrán,

    ya está cansada del arrugado humor de sus padres;
    esa es la razón de este viaje

    a través de un retrato en sepia del mañana
    en este autobús tambaleante.

    Es casi mediodía,
    y la Esperanza es ese centro llano del campo.

    El asiento de poliéster se adhiere a sus pantalones cortos,
    luego ¡pop! se despega al inclinarse hacia adelante.

    Sus ojos son remache y mango
    en una infancia porosa:

    esa que no suele importarle a nadie.
    Este autobús amarillo restauró su futuro,

    pues ahora supone
    que va hacia alguna parte. Delinea

    la ruta del viaje en su pierna, luego pellizca su piel
    añadiendo una montaña, para pasar por encima de algo

    que no sea su corazón. En el autobús,
    apenas logra sentirse boyante.


    Girl on a Bus

    While her folks covered the full distance
    of an argument, she entered the station at 2nd

    and Main; at the counter, she scheduled
    the nervous destination of Hope

    because she believed
    it might exist. The girl was raised sharp,

    spent after-school hours on a rickety bicycle
    and climbed fences to tangle with freedom.

    She never ratted on the bargain business
    conducted in alleys, never minded

    the dark steam of each day lifting
    from the flat table of tar,

    but she’s tired of her parents’ wrinkled moods;
    that’s why she’s traveling

    through a sepia rendering of tomorrow
    on a bus faltering along.

    Almost noon,
    and Hope is the flat middle of the country.

    The polyester seat gums into her shorts,
    then pops when she leans forward.

    The girl’s eyes are rivet and handle
    on a porous childhood:

    the kind that don’t often matter.
    This yellow bus rearranged her future,

    and now she thinks
    she’s getting somewhere. She traces

    the journey on her leg, then pinches her skin
    to put in a mountain, to climb over something

    other than her heart. In the bus,
    she almost feels buoyant.



    Mi primer año

    En 1967, mi madre ya era mi madre
    en el vil metal cocido de Manhattan
    bajo el lujoso vestuario femenino del Macy’s en Herald Square

    donde trabaja y compra su ropa.
    Para 1967, mi madre ya ha dejado de fumar;
    EEUU detona las Operaciones Latchkey y Crosstie

    con nombres de pruebas Bourbon, Persimmon,
    Fizz, Cerise y Polka
    (descripción adecuada para los vibrante trajes de mi madre),

    mi arrugado cuerpecillo se estira.
    Mi padre lava mi tibia y rosada carne en una tina plástica.
    John y Paul cantan Penny Lane.

    Deambulamos hasta el parque de la 4ta. y Waverly,
    mi madre viste acampanados color coral y blusa amarilla.
    Al volver a casa bebe un poco de vino rosa,

    satisfecha. En 1967, NBC discute la guerra de Vietnam,
    un frenesí de disturbios raciales. Mis padres, muy ocupados para importarles
    Eso que desoyen asciende hacia la lejanía.

    Mi padre ve el primer Súper Tazón como todo hombre casado.
    Peggy Fleming, vestida de rosa, patina en una pista de hielo profesional,
    Los ojos de mi madre entran en trance.

    Mi madre compra un chaquetón encantador para su armazón de 5’10”.
    El sexo rezuma por las calles y callejones.
    Neil Armstrong ensaya su aterrizaje en la luna.

    En 1967, todo el mundo consume ácido, mi padre va al trabajo.
    Desde el sofá, mis padres ven a Milton Berle.
    Mi madre aterriza en la ciudad del humor

    y se queda allí sonriendo mientras el programa va terminando.
    En 1967, mi madre arrastra mi cuna hasta el televisor.
    Fred Rogers nos guía a por toda la vecindad

    y mi madre aprieta los dientes. Fred nos enseña fantasía
    mientras mi madre arregla su ropa bonita.
    Lo que está sucediendo no está sucediendo en mi casa.


    My First Year

    In1967, my mother is already my mother
    in the seedy boiled metal of Manhattan
    below the women’s  fancy clothing at Macy’s Herald Square

    where she Works and buys her clothes.
    In 1967, my mother has stopped her cigarettes;
    the U.S. blasts through Operations Latchkey and Crosstie

    with tests name Bourbon, Persimmon,
    Fizz, Cerise and Polka
    (apt description of my mother’s vibrant outfits),

    and my little wrinkle body stretch out.
    My father bathes my hot pink flesh in plastic tub.
    John and Paul sing Penny Lane.

    We wander to the park at 4th and Waverly,
    my mother in coral bell-bottoms and a yellow blouse.
    Returning home she sips rosé,

    satisfied. In 1967, NBC argues the Vietnam War,
    a frenzy of race riots. My parents, too busy to listen.
    What they don’t hear keeps climbing away.

    My father watches the first Super Bowl as a married man.
    Peggy Flemming skates in a formal ice rink dressed in pink,
    my mother’s eyes entranced.

    My mother buys a charming pea coat for her 5’10” frame.
    Sex oozes onto streets and down alleys.
    Neil Armstrong practices landing on the moon.

    In 1967, everyone drops acid while my father goes to work.
    From the couch, my parents watch Milton Berle.
    My mother lands in the city of humor

    and stays there smiling as the show keeps ending.
    In 1967, my mother drags my cradle to the TV set.
    Fred Rogers walks us through the neighborhood

    and my mother grits her teeth. Fred teaches make believe
    while my mother organizes her pretty clothing.
    What is happening isn’t happening in my house.



    Para el padre de las cinco niñas
    asesinadas en su cama

    ¿Qué edad tenían, tus niñas?
    Cada una en su mundo, creciendo en sus propios campos y océanos,

    el zigzag de sus cabellos castaños
    sobre la almohada, sus dedos entrelazados

    mientras dormían
    juntas, en la misma cama, llevando sueños

    hacia la oscuridad, esos serenos capullos blancos que atesoraban.
    Oh, tus ojos heridos, tu alarido;

    vivirás en el hueco de aquella habitación
    con el pelaje de sus fotos, tu corazón

    en vuelo, desde ya luchando contra
    la forma líquida de la codicia,

    una chispa de locura, nudo apretado a tu futuro.
    Desprendimiento de la memoria y la razón.

    Es obvio que no volverás a cantar
    pero no emerjas de ese objeto del dolor

    insultando y rechazando, por encima del gueto,
    a las familias que te marcaron.

    Otros pueden leer tu atrancado rostro
    en esos días pesados, en cada sol

    reluciente, en cada silencio.
    Las hojas se aferran a los árboles en primavera.

    Aquella noche llegó en tonos canela
    y tamarindo; tus niñas…estaban dormidas.

    La inconfundible imagen de sus pequeños cuerpos,
    déjala que se bolle en el tuyo, que tus dedos

    impriman cada uno de sus cabellos en tu pecho.
    Ellas dormían, y tú debes despertar

    bajo los largos ángulos de un cielo sangri-radiante.
    Sin luminarias, solo la aterradora luz de esta pérdida.

    Dime todo lo que sabes
    sobre tus niñas. Dímelo todo,

    y luego cuéntamelo otra vez.
    Descríbeme la angustia que lleva tu esposa

    cómo fueron coronadas, sus primeros llantos.
    Su inocencia responderá.

    Se fueron sin previo aviso, sin
    el pinchazo de una partida.

    Deja que se conviertan en mapas y lágrimas
    en el fracturado puente de tu memoria,

    ¡oh, pero su piel, el dulce olor de la flor de su piel!
    Menciónalo, en tu cuento de amor.




    Los ataques aéreos israelíes han golpeado la Franja de Gaza por tercer día consecutivo, alcanzando sitios claves ligados al grupo militar Hamas.

    – BBC News 29 de diciembre de 2008

    Una bomba israelí impactó la mezquita del campo de concentración Imad Aqil

    cerca de la medianoche … La fuerza de la explosión fue tan devastadora que también derribó la casa de la familia Balousha, dejándola en ruinas. Las siete niñas mayores que dormían juntas en los colchones de su dormitorio se llevaron la peor parte de dicha explosión.

    – Guardian News 29 de diciembre de 2008



    To The Father Whose Five Girls Were 
    Killed In Their Bed

    How old were they, your girls?
    Each one a world, growing into its fields and oceans,

    the zigzag of their brown hair
    on the pillow, and fingers twisted

    between them as they slept
    together, in the same bed, passing dreams

    into dark, the calm white buds of them.
    Oh, your wounded eyes, your screaming;

    you will live in the hollow of their room
    with the fur of their photos, your heart

    in flight, already fighting
    the liquid shape of greed,

    a spark of madness tight-knotted to your future.
    Let go of memory and reason.

    It is true you will not sing again
    but do not rise from this thing of pain

    hurling defeat beyond long ghetto lines
    into the families who scarred you.

    Others can read your closed face
    on every fat day, every too-

    bright sun and every silence.
    Leaves still cleave to the trees in spring.

    That night came on in shades of cinnamon
    and tamarind; they were asleep, your girls.

    The familiar shape of their small bodies,
    let that shape emboss your body, your fingers,

    imprint each hair on your breast.
    They were asleep, and now you must awaken

    into the long angles of the blood-glint sky.
    No electricity but the frightening light of loss.

    Tell me everything you know
    about your girls. Tell me everything,

    and then tell me again.
    Tell me the burden of your wife’s bearing

    of them, how each head crowned, their first cries.
    Their innocence will answer.

    They left without warning, without
    the pinprick of leaving.

    Let thom become maps and tears
    on the broken bridge of your memory,

    but oh, their skin, the flower-sweet scent of their skin!
    Remember that, in your short history of love.



    Israeli air raids have pounded the Gaza Strip for a third day, hitting key sites linked to militant group Hamas.

    BBC News, December 29, 2008

    An Israeli bomb struck the refugee camp’s Imad Aqil mosque around midnight…The force of the blast was so massive it also brought down the Balousha family’s house, which yesterday lay in ruins. The seven eldest girls were asleep together on mattresses in one bedroom and they bore the brunt of the explosion.

    Guardian News, December 29, 2008



    Tren de pensamientos

    Anoche, durante la lenta narración de un ruido viajero,
    estudié a una mujer en el vagón del metro. Su
    historia indeleble, sobrevivía teñida en la piel de su cuello
    y su brazo, desapareciendo en la clavícula. Cada palabra relumbraba.
    Deduje lo que pude mientras la puerta se deslizaba en el aire,
    luego se cerró como dobladillo. La mujer encorvada,
    de pesadas pestañas por el delineador, se desenrolló
    sobre la curva del asiento plástico. Letras de carbón
    se prendieron en su carne, la quemadura mal hecha con aceite óseo
    y naftol: esas ideas desordenadas le importarían tanto
    para adherírselas con una aguja. El paisaje se movía con toda
    esa evidencia cuando el tren golpeaba repetidamente las vías,
    ajustando su leyenda de tal forma que todo lo reflejado
    a través de la ventana se convertía en campo y paisaje,
    en una piel legible sobre la tierra, en una vacilante
    parábola de hierba con el ocaso sobre su hombro.


    Train of Thoughts

    Last night in the slow narrative of commuting
    noise, I read a woman on a subway car. Her
    indelible story, pulled through skin to ink her neck
    and arm, vanished at her clavicle. Every word glinted.
    I gleaned what I could as the door slid into air,
    then closed like a hem. The slouched woman
    with her heavy slashes of eyeliner further unrolled
    to the plastic curve of the seat. Carbon black letters
    turned on her flesh, the half-said singe of bone oil
    and naphthol: those disordered thoughts she’d cared
    to needle in. The landscape moved around with all
    that evidence as the train repeatedly struck tracks,
    revising her inscription so everything reflected
    through the window became terrain and view,
    a readable skin on the land, and a shifting
    parable of grass and sunset on her shoulder.

    (First published in Little Patuxent Review)



    No importa la hora

    En una mañana después del trueno,
    después de la luna media marchita,
    media pura, las personas
    que habían sentido un pequeño temor por la tierra
    escucharon la melodía de una luz
    engranándose con el viento. Las liebres saltaban
    esparciéndose en el solitario asunto de devorar
    cada línea de todo lo verde. Las personas se aferraban
    a sus camas mientras el día suavemente emergía
    hacia la claridad. Él eliminó los nudos
    de aquella femenil espalda, frotando sus palmas
    sobre la cadena de su espina dorsal.
    Hizo una lista de baratijas
    necesarias para la semana. Con sus manos recorrió
    el esternón de ella; ella le rozó las rodillas.
    Después de evocar las montañas
    devoradas por las llamas,
    exhalaron al mismo tiempo.
    La geometría de la tierra tomó nuevas formas.
    La gente dedicó protestando
    su historieta nocturna y sombría
    al problema del humo y al desastre.
    Se volvieron más cercanos entre sí
    — Uno delante, el otro justamente detrás.
    En este punto, retomaron pausas lentas,
    luego bostezaron. El sol se escurrió
    por las esquinas de las ventanas.
    En el granero, ocho pollos anidaron
    en la cama iris rellenándola mientras cloqueaban.
    Después de algún tiempo,
    el pueblo salió descalzo a alzarse
    en el crudo final de una mañana. No más
    insondables horas. Hubo trastornos
    y cerdas de preocupación. Basta ya de sesiones
    con el reposo en esta imperceptible morada de oro,
    en esta crianza color de rosa, en esta paz.



    No Matter the Time

    On a morning following thunder,
    after a moon half ravaged
    half pure, the people
    who had become a little afraid of the earth
    heard the melody of light
    mesh into wind. Jackrabbits scattered
    and leapt in the solitary business of eating
    each line of green. The people propped up
    in their bed as the day eased slowly
    to light. The man rubbed out
    the knots in her back, running his palms
    over the chain of her spine.
    He listed each practical
    knick-knack of week. His hands swept
    her sternum; she touched his knees.
    When they remembered the mountains
    being devoured by flame,
    they clumped exhalations together.
    The geometry of land was re-forming.
    The people reluctantly offered
    their night pulp and shadow
    to the flaw of smoke and disaster.
    They hooked deeper into each other
    — one in front, one neatly behind.
    Here, they reworked slow pauses,
    and yawned. Sun snuck
    between corners of windows.
    By the barn, eight chickens nestled
    and fluffed in the iris bed clucking.
    After some time, the people lifted
    up and out in bare feet
    to the raw end of morning. No more
    fathomless hours. There would be disorders
    and bristles of worry. No more just sitting
    with sleep in this indistinct golden house
    in this rosy brooding, this peace.


    Sentada

    Me senté en la esquina.
    Junto a la cama.

    Me senté en la violenta contusión de un fin de semana
    con el exclusivo secreto de su muerte.

    Luego me senté en el árido fastidio de la siguiente semana.
    Me puse la camisa del dolor color salmón.
    Llevaba una falda arrugada.

    Me senté por todo el tiempo que pude.

    A su dormitorio, llegaron las enfermeras del Hospicio.
    Partieron.
    En todas partes la tentación
    de respirar. De abrir la puerta.
    ¿De qué otra manera se recibe el futuro?

    Me senté en la esquina del trozo más antiguo de la noche.
    Me senté aunque la mañana ofreciera voluntariamente su certeza.

    Me senté en el borde de la cama y acaricié su espalda.
    Invertí los días y me senté en la cama.

    En la cama, descubrí que los días no existían.
    Dibujé  mi vida sobre el edredón.
    Sentada, sostenía una palma de pequeñas píldoras
    mientras ella se arrojaba hacia la alucinación.

    Sentada con un libro. No sabía qué decir.
    Me senté hasta que el secreto se durmió,
    hasta que la morfina la ahogó.

    Le envidio todo eso que nunca reveló.
    No indagué sus pensamientos. Me senté y esperé.



    I Sat

    I sat in the corner.
    By the bed.

    I sat in a steep bruise of weekend
    with the particular secret of her dying.

    And I sat in the dry weight of the next week.
    I wore my salmon shirt of pain.
    I wore a wrinkle skirt.

    I sat for as long as I could.

    In her bedroom, Hospice nurses came.
    Went.
    Everywhere the temptation
    to breath. To open the door.
    How else to meet the future?

    I sat in the corner by the oldest part of night.
    I sat as morning volunteered its evidence.

    I sat on the edge of her bed and touched her back.
    I reversed the days and sat on the bed.

    On the bed, I discovered there were no days.
    I traced my life on the comforter.
    I sat, holding a palm of tiny pills
    as she pitched to hallucination.

    I sat with a book. I didn’t know what to say.
    I sat until the secret fell asleep,
    until the morphine drowned her.

    I envy her everything she never revealed.
    I didn’t ask for her thoughts. I sat and waited.

     http://circulodepoesia.com/2016/06/poesia-norteamericana-lauren-camp/







    [first published in This Business of Wisdom, West End Press, 2010]


    A Precise Small Thing

    I didn’t know I would run out of time to memorize
    your voice. After three days trying, I just now remember
    the name of a trombonist I heard three years ago,
    and you have been missing 3,322 days.

    Dad laughed when I asked for the recording of you 
    saying no one is home right now with your wine-sopped,
    grass-pure voice. I can’t remember it at all, that voice.

    Not the strange wide way you had of stretching Ws
    or the laugh that started from a precise small thing 
    and rolled on and on, expanding into time 
    we didn’t realize was ending.
              
    Or the way you called to us, your voice becoming 
    a near shriek in the almost dark, our names as large as puppets 
    expected to move back into that box of home again.

    Or how you said Dad. Just that one word. 
    How you cried at the supper table some nights, 
    your voice turning into salt and red breath.

    How you moaned gently. How your voice in my hands
    expired into something I could no longer hear, 
    something smaller than atoms.

    .


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  • 06/14/16--01:55: CARINA MARANESI [18.874]

  • María Carina Maranesi 

    Nació en 1972, en Rivadavia, departamento de Mendoza, Argentina. Poeta, y Profesora de Lengua y Literatura.

    Es autora de un libro de poemas: “Esperanza Encubierta”, publicado en 2013 por El Momo Editorial. 

    Desarrolla su actividad docente en su ciudad dedicándose a la enseñanza de Lengua y Literatura en escuelas para adultos. Se desempeña además como gestora cultural en las áreas de Cultura y Educación del Municipio de Rivadavia y también en forma independiente.  Coordina ciclos de cine-debate, exposiciones de artistas plásticos  y conciertos de música clásica, tango y jazz. Ha producido del cortometraje “Aquello”, del realizador Javier Díaz. Dictó talleres literarios en forma independiente y para el área de Cultura de la municipalidad de su localidad. Hasta el momento su obra poética permanece en su mayor parte inédita.




    PROMESA

    ¿Habrá un lugar, mariposa,
    un retazo
    el lunar esquinado de tu ala
    para que mi alma suba allí
    para que mi peso vuele en vos?

    no asustaré a las flores
    ni temeré a la luz
    tal vez te cante algo 
    suave
    el tiempo que dure el viaje
    y

    con ternura de polvo te cubriré
    las alas
    y serán velos de un color 
    que te quite el aire.

    (Inédito)




    DUELO

    Pienso en vos y en mí unidas por esa tela 
    por esa placenta invisible
    ¿Quién engendra a quién?
    Ahora siento que te gesto, 
    que me crecés por dentro, lentamente
    te tejés en hilos, puntadas, fotos, recuerdos, sueños…
    ¿Te he soñado?
    Si fuiste real, si fuimos tan así el mismo oxígeno
    ¿cómo es que continúo respirando, latiendo con la mitad del reloj?
    Te estoy engendrando y tal vez tengas 
    que nacer definitivamente en la partida.
    ¿Entonces lloraremos las dos?, ¿reiremos las dos?
    ¿seguiremos siendo?
    El duelo es una puerta entreabierta.
    Este embarazo sinfín.
    Pujo, lloro, paro, no puedo aún darlo a luz.  

    (Inédito)




    ELLOS

    Se resisten a morir…
    no acaban de decir “hola, sol”,
    “adiós, luna”.

    Los árboles perennes desafían el tiempo, 
    se han roto sus hojas, 
    sus nervaduras parecen sangrar.

    Laten como pasos, gotas de lluvia…

    En las tardes, 
    retratados entre las flores,
    esos ojos contemplan, besan nuestra frente,
    nos acarician las manos y nos nombran
    desde un silencio claro
    como si todo estuviese por empezar,
    como si nunca hubiese existido un principio.

    (Inédito)




    MADRE

    Estás de vuelta con tu fe ciega, 
    visionaria
    tu silencio ha derrumbado glaciares
    pero el gallo en su confusión 
    te ha negado tres veces.

    Hoy me ciega enfrentar tu luz
    tu voz se hace tangible,
    eco en el espacio infinito.

    La muerte nos ha capturado en esta vieja foto
    sin embargo desconoce todo de nosotras
    de aquella muñeca que perdió sus botones
    y ahora pregunta por dónde debe llorar.

    ¿Es que la Muerte ignora que no hay cerco posible
    de tender a tu existencia?

    Estás aquí enhebrando un hilo indestructible,
    cosiendo miradas que ya no habrán de perderse…
    botones amarillos de eternidad.

    (Inédito)




    TELONERAS

    Hay estrellas no fugaces
    Simplemente su luz se extingue
    sin ruido ni caída
    Son cenizas de pucho espacial
    No fueron las pobres, llamadas a brillar
    Tienen un papel no menor,
    el de disgregarse 
    como telón de fondo
    en la Vía Láctea.

    (Inédito)





    MISA MÚSICA

    En la cinta de notas vimos
    los huesos quebrados del otoño
    la cuerda floja del ángel 
    un río de cristales líquidos 
    lava quemando bajo los pies 
    y hacia arriba… 

    La risa del tiempo sobre nosotros.

    La música era el instante
    este instante
    todos los instantes
    fósforos 
    luciérnagas alumbrando.

    Oímos juntos una misa viva
    de cuerpos presentes.

    (Inédito)




    DOMINGO

    Los poemas de domingo se escriben
    con el codo hundido en cemento fresco
    se silban como canción hacia adentro
    se extravían tras la cola del perro que roba basura
    caen en la cabeza como teja vieja
    a pechón de aliento de última hora
    son material para editorial
    vedada de publicación.

    (Inédito)




    1

    Venimos de allí
    de la misma zona

    No tiene nombre
    no está en un mapa
    ni enciclopedia

    No sabe la astronomía
    ni la astrología
    ni la astronáutica

    Éramos de allí
    antes del pez y del germen
    y la célula y la cigota
    y de cualquier isla sin partirse
    de cuando la tierra era masa entera
    y flotaba sobre un solo mar.

    Éramos de ese antes de antes de antes...
    pero hemos cambiado tanto
    que no nos reconocemos
    vecinos 
    del mismo barrio.

    (Inédito)




    2

    El primer viaje fue del marvientre
    al aire áspero,
    en coche, luego en pies 
    en barco de papel sobre agua,
    en alas de cometa, a lomo de gato,
    en ojos por los libros,
    en senderos de cuadros,
    siguiendo la savia y el viento.
    Luego tan apurado por impuestos,
    alocada su sangre por huidas.
    El último viaje ha sucedido,
    ahora cae disgregado,
    como lluvia de un día que no quiso.

    (Inédito)




    3

    Diluvia, el jardín desértico dibuja algas.
    Respiro por branquias olvidadas.
    Gotea música por todas partes.
    Percute el agua en las cosas.
    Me nacen escamas suaves, 
    la del pez que fui allá antes del aire áspero.
    Canta en mi voz una antigua sirena de mar.
    Mi alma nada sin saber porqué.

    (Inédito)




    4

    La boca sopla viento
    piedrecitas rotas arena
    ulula un sur frío
    empaña la ventana
    para dibujar un nítido orificio
    que da a la oscuridad
    la lengua que anida en la boca es roja
    oscura sangre de lo no nombrado
    rojo escarlata de fuego
    gladiolo contra la grisura
    roja de lamer heridas
    roja de paciencia
    arteria añeja
    en la vena del decir.

    (Inédito)




    5

    Ahora silencio.
    Quiero oírte yo.
    Espero en el agua quieta.
    Podés romper el azul
    de espejo.
    Una flor
    una piedra.
    Añoro ser pez
    enganchado
    en tu anzuelo.

    (Inédito)




    6

    Cuando la oscuridad es plena
    y no hay retorno
    enciendo los dedos 
    y
    los fumo por el carmín de las uñas.
    Lentamente
    suben letras en
    volutas blancas
    que
    diluye el viento
    o suben a un cielo raso
    mudo
    piadoso.

    (Inédito)




    7

    Estamos cansados, caballo.
    El camino se detiene
    el lazo se destrenza
    vos y yo paramos
    bajo este día sin sol ni nubes.
    Sabemos que es día
    porque cantan los pájaros
    porque salimos otra vez.
    Pero el camino se detiene, caballo.
    No el latido
    ni la sangre
    ni el pulso.
    Es una demora
    una pausa
    hasta que el destino
    nos tire del cabestro
    y sigamos otra vez
    a despertar la nube o el sol
    a seguir el canto de los pájaros.

     (Inédito)



    PROSAS

    1

    Como aspas de fuego las cosas de esta vida giran en torno a mí brillantes, intensas, sin control. Me gusta esa danza furiosa, el roce del GRAN TODO. Sentirlo desde mi microbiano centro, aun a riesgo de reducirme a ceniza sin alcanzar a decir adiós fuego, llama, magma, de principio y fin.


    2

    En un lugar no lejos de aquí hay ladrillos amodorrados bajo el sol, pájaros  intercambiando chismes de cielo en las ramas, sobre un callejón de tierra.
    Edificios con balcón vigía de perspectivas cruzadas y niveles de techos y calles y puntos móviles humanos.

    Empieza la música de las marchas cotidianas a sonar bajo zapatos, ruedas, ascensores, palas, teclados, frascos de laboratorios, fibrones en pizarras. Todo canta una melodía rara y armónica a la vez. 
    Los ojos empinan un trago largo de luz y parpadean como semáforos a cada paso. 
    Se late otra vez, se respira. La mochila va con su mercadeo de aciertos y derrotas de un medio pelo humano, demasiado humano. El motor lleva adelante la carcasa con remiendos y bordados.
    El verano va quedando atrás con sus grillos...


    3

    Creo que a los gatos para alcanzar la perfección sólo les falta hablar. O quizás ya sean criaturas perfectas precisamente porque no hablan. Desde antiguas generaciones los ratones, a ciencia cierta, se han vengado de ellos comiéndoles la lengua. El ejército de roedores deglutido por un gato voraz hace de éste un verdadero Caballo de Troya, dice un amigo. En esa artera oscuridad interior los ratones mordisquean lengua, palabras y pensamientos de esos que oportunamente habrán de derramarse sobre el sofá del psicoanalista o de una borrachera post-bar.


    4

    Los perros de la calle tienen el amparo de ningún lugar. Pulen el redondo borde de la luna con sus aullidos. En sus dientes se deshoja la rosa de los vientos: norte, sur, este, oeste son cosas indistintas, rastros inconfundibles de un olfato precoz. Cuna de hojas secas. Peritos de baldíos liman huesos hasta encontrarle marfil. Tras mucho andar, caen de viejos en la primera esquina. Nacen y se aman a la vista del sol. Pueden ir en yunta un tiempo hasta que un rayo los parte en dos. Agitan la cola. Siempre. Es la batuta que marca el compás del tango que los toca.




    Cuatro poemas de “Esperanza Encubierta”


    1

    Mi Lázaro corazón
    hoy  no se levanta ni anda
    no siente nada en su mortaja
    quiere estar solo
    Ttene pudor de testigos
    ha tapado sus oídos
    para que la voz de ningún insolado
    lo resucite
    de su merecido letargo

    (pág.31)



    2

    Adentro de la crisálida
    la trasformación es lenta

    ajustada a un espacio que sofoca

    la gestación de las alas
    es dolorosa

    y a la salida
     la luz ciega
    con un gozo extraño
    parecido a la muerte

    o a una breve vida

    que bien vale la eternidad.

    (pág.33)



    3

    Ayer fui jinete
    en la oscuridad
    montada en el resoplido
    de tu corcel.

    fue intenso el viaje detenido

    La tormenta nos dejó
    Un ramillete de perfumes
    En la ventana.

    Ayer fui jinete
    y supe
    que en ciertas noches
    cabalgan sobre la tierra
    centauros
    Con cabeza de mujer.

    (pág.17)


    4

    Entra en mí
    En este hueco de costilla
    Que devolví
    Al primer Adán.

    Entra en mí
    He armado una choza
    Con los días vacíos de mi vientre

    Dame un mendrugo
    una flor sexual de tierra
    su tallo
    entra un rato
    haz el truco sin temor
    que antes de engendrar ilusiones
    ya aprendí a desembarazarme de ellas.

    (pág. 55)


    .

    0 0
  • 06/14/16--08:25: ALFREDO LEMON [18.875]

  • ALFREDO LEMON

    Córdoba, República Argentina, 1960.
    Abogado. Como Profesor de Filosofía ejerció en la Universidad de Córdoba y en el Ateneo Filosófico de Nueva Córdoba. Continuó en la docencia en la cátedra de Derecho Constitucional en la Universidad Blas Pascal; en la cátedra de Historia de la Cultura en la Universidad Católica de Córdoba y en la cátedra de Teoría de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.

    Obra poética: Cuerpo amanecido, Ed. Lerner, 1988
                             Humanidad hecha de palabras, Ed. Lerner, 1991
                             Sobre el cristal del papel, Ed. Brujas, 2004.

    Libro de ensayos: El mono metafísico, Ed. Ateneo Filosófico de Nueva Córdoba, 1991.

    Premios y reconocimientos:

     “Romilio Rivero, Municipalidad de Córdoba”. 1985.
    “José Hernández”, Colegio de Abogados de Córdoba, 1987.
    “Plaza de los poetas, José Pedroni”. Santa Fe, 1992.
     “Escritores por la paz”, Sociedad Científica Argentina.1994.
    “Premio Jóvenes Sobresalientes” de la Bolsa de Comercio de Córdoba. 1994.
     “Asociación de Escritores Argentinos”. Mendoza, 1995.
     “ Sociedad Argentina de Letras, Artes y Ciencias”. Córdoba, 1995.
    “Obrero de la cultura” San Marcos Sierras, 2002.
    Tercer Premio Sociedad de Escritores de Río Cuarto. 2005.
    Mención de Honor Premio “Primo Belletti”, Sociedad Argentina de Escritores Villa María, 2007.

    Miembro asistente al Seminario de autores de Córdoba en la Universidad Nacional de Córdoba, años 2004, 2007 y 2015.
    Algunos de sus poemas han sido incluidos en las antologías y traducidos al inglés, italiano, francés y catalán.
    Premio Homenaje a Alfonsina Storni, Ed. Pegaso. 1999.
    Premio Homenaje a Octavio Paz. Ed. Pegaso. 2003.




    Jorge Luis Borges, 14 de junio de 1986

    La luna se arrodilla junto al Lago Leman
    y tu sombra se duerme en una página de oro.

    Absuelto de la alegría y la lágrima
    el cuerpo se purifica de sobornos.

    El alma es una gruta donde reza una marioneta de Dios.

    El infinito pesa una gota de hiel.
    Somos el límite en un grano de sal.

    Sabios, reyes y mendigos
    en el olvido
                      anochecen.

    (De “Cuerpo amanecido”, Ed. Lerner, 1988)




    Humanidad hecha de palabras

    ¿Qué sería de nosotros sin la sed del deseo,
    el reposo del jinete, la angustia de la fugacidad ?

    Hijo del hambre, el hombre
    carga al hombre sobre sus hombros.

    Así suceden días de intemperie:

    con gestos felinos a la hora del amor
    y con gestos mendigos a la hora del otoño;

    con la soberbia de un rey en el trono de su astucia
    y la tristeza de un muñeco al sentirse vacío.

    Todo es fantasía:
                                fiesta de moscas.

    El poema es arena
                                donde mueren los cisnes.

    (De “Humanidad hecha de palabras”, Ed. Lerner, 1991)




    La superficie de las cosas

    No todos los días el mundo se ordena en un poema.
    Cuando joven, el poeta es un jugador
    arrojando sus palabras como si fuesen dados.
    Cuando viejo, es el errante vagabundo
    embriagado de locura, solo.
    Al fin, la verdad no importa.
    La búsqueda cuenta más que el hallazgo
    y las cerezas de la tierra van perdiendo sabor.
    En la página en blanco se oculta la belleza.

    (De “Humanidad hecha de palabras”, Ed. Lerner, 1991)




    La mujer de Magdala

    Hace unos años, durante la vigilia, tuve una revelación:
    el Señor me anunciaba la aurora del primer día,
    el Señor me anunciaba el sol de la primera criatura. 

    Después, entre los ríos de Damasco, 
    -el Abaná y el Parpar-
    se desnudó la niña del país de Israel.

    Allí nos bañarnos siete veces en el Jordán.
    Allí, bajo la luz del plenilunio, 
    su inocencia bautizó mi espíritu.

    La serpiente ascendió 
    hasta llevarme al éxtasis. 

    Tan cerca de sus labios y no poder rozarlos…

    Entonces pregunté: 
    ¿Por qué me estaba prohibida su tibieza?
    ¿Por qué no beber su miel antes de subir al Gólgota?
        
    Con el milenio, en otra noche:
    tuve sed y me dio vino,
    tuve hambre y me dio placer,
    le pedí abrigarme entre sus manos 
    y me hizo el amor;
    pedí perdón y me sentí purificado.

    Esa campesina me salvó de la muerte de vivir sin vida.
    Ese ángel me enseñó la calma del morir.
    Esa hembra liberó al minotauro.

    Me acostó en la cama del ungido
    y leyó sus versos en un templo blanco.
    Cobijó mi pena bajo las sábanas.
    Me hizo hombre y me hizo sacerdote.

    Detuvo mi lengua en las curvas de su espalda
    y cabalgó sobre mis hombros.
    Cicatrizó mis llagas con una llama púrpura
    y encendió mis yemas con un fuego sin fin.
    Durmió conmigo donde los pastores
    llevan el metal para la fundición de los calderos.

    Confieso que la amo.
    Nunca la olvidaré.

    Hoy bendigo al Señor que me aconseja.
    Aun en mi soledad más oscura, ningún mal temeré.
    Estará a mi diestra y no vacilaré.

    -Guárdame como la pupila de los ojos,
    escóndeme a la sombra de tus piernas y tus grutas. 
    Protégeme del mal, de traidores que acosan,
    de fiscales que acusan,
    enemigos ensañados.

    Quien tenga ojos para mirar, que crea.
    Quien tenga oídos para oír, que sienta.
    Quien no tenga fe, que permanezca dormido.

    (De “Sobre el cristal del papel”, Ed. Brujas, 2004)



    La noche más noche
                                             
    Qué jóvenes morimos aquí, en las grandes urbes,
    ciudades sitiadas de tinieblas y agonías;
    zoológicos de gente, hogares jaulas, shoppings catedrales,
    grandes countries que sólo encierran felicidades aparentes,
    rehenes lujosos de un malestar hipócrita,
    simulacros vividos sin glamour,
    albergues solitarios.

    Qué jóvenes morimos aquí,
    extraviados en la senda de la ganancia injusta,
    en ambientes de smog y ezquizofrenia, 
    con los pies incendiados de cemento,
    sin familia ni música, con las espaldas curvas
    y las manos llagadas, asfixiados de angustias y toxinas. 

    Demasiado jóvenes morimos aquí, 
    acelerados en speedways hacia ninguna parte,
    festivales sin feeling,
    fiestas embotadas de cocaína y fast food.

    Muy jóvenes morimos aquí, 
    en blancos hospitales y anónimas camillas,
    entre la anestesia y el revólver,
    la amnesia y la ficción: comedias negras.

    Tan desamparado no podrás enfrentar 
    la noche más agria, 
                                  la noche más gris, 
    la noche más noche
                                  cuando todos tiemblan. 

    (De “Sobre el cristal del papel”, Ed. Brujas, 2004)




    Agonía en la cruz
                                                
    Ya no necesito a Judas.
    Debo morir y estoy dispuesto.
    Los maderos no me pesan.
    La conciencia es una paloma en el desierto.

    Madre: perdón por haber sido un mal hijo.
    Mujer: perdón por no haber sido padre.
    Hermano: perdón por no haber sido amigo. 

    De a poco, el último sol me enceguece.
    Vuelvo al Todo.
                               Nunca estaré solo.

    (De “Sobre el cristal del papel”, Ed. Brujas, 2004)




    Sophia

    Una silueta de mujer se insinúa detrás del anaquel.

    Su luz es más brillante que el oro
    y pocos pueden contemplarla sin perder los ojos.

    Vigila el jardín del conocimiento,
    allí donde apenas somos capaces de desatar 
    las sandalias de Sócrates.

    La busco y la he buscado:
    desde mis primeras intuiciones en la infancia,
    a través de las distintas edades de mis días
    y en el revés de cada página.

    La busco y la he buscado:
    aún pregunto si a ella pertenecen mis palabras;
    si suyas son las dudas que escribo en el papel
    y ahora intento exorcizar en estos versos.

    (De “Sobre el cristal del papel”, Ed. Brujas, 2004)




    13
                                                             
     Este es el número de la suerte incierta.

     Por qué pensar una cifra que simbolice
     la vida cotidiana que apenas somos
     y aquella parte que no alcanzó ?

     Este es el número de la suerte incierta.

     La paloma entró en la casa 
     y lo juzgamos un buen augurio.

     Vimos al murciélago cruzar la noche 
     y nos creímos condenados al insomnio.

     Percibimos el mundo por el ojo de una cerradura.

     La superstición nos hace débiles
     y sólo la renuncia nos vuelve omnipotentes.

     Este es el número de la suerte incierta.

     Siempre es tarde para hacer un balance,
     demasiado pronto para inventariar.

     El juego del destino es pulcro y necesario. 

     Vivir es apostar por un deseo pertinaz.  




    Hojas de hierba

    Pájaro trémulo, poema,
    solo, en mi conciencia.

    Oh, ángeles, ahora puedo ver
    cómo mis negras nubes desaparecen
    y un carruaje lleno de fantasmas se lleva mis dolores!

    Detrás de las colinas hay ríos trasparentes,
    agua lavando las piedras y el cansancio de los pies;
    aromas sutiles, labios dulces, adolescentes,
    relámpagos, húmedos huracanes hundiéndose,
    cuerpos celebrando.

    Siente el pulso de tu sexo lamido por mi lengua,
    tu placer aullando a mi deseo.

    Siente el beso de las víboras,
    el veneno para conjurar la muerte.

    Siente el goce en estado puro:
    el semen del ángel en un jardín del infierno.

    Dios es una orgía, un paroxismo.

    Hazte cargo de tus huellas, tu heroísmo,
    tus farsas, fantasías,
    tus miedos, tus proezas,
    tus premios, tus suicidios,
    tus más secretos talismanes,
    ese verdor que no perecerá.

    Sube, baja, concéntrate.
    Abre tu pecho y sopla.
    Tienes el don de respirar!

    Reconcíliate con la araña y con la estrella.
    Resucita.
    Vuelve a sentir la sangre por tus venas
    recorriendo la geografía de tus días.

    Deja que la lluvia borre toda herrumbre.
    Bebe la leche de las leonas y el vino de los reyes.

    Si sientes la cercanía del fin, aléjalo:
    celebra la excitación del miedo,
    el fondo negro de una página en blanco.

    Fácil resulta alternar medicación con meditación,
    oir la música del laúd y el crujir del ataúd,
    mezclar marihuana y fluoxetina.

    Y entonces, el agua es todo el mar
    y siempre nos bañamos en él 
    y fuga como un frágil silogismo.

    Lamento por el árbol si es apenas sensitivo
    y por la piedra dura que acaso nada pueda percibir.

    Breves recuerdos son siempre un largo adiós.

    Cada mañana la mañana está por hacerse.

    Toda escritura oculta una promesa.

    Ninguna historia termina jamás.



    Los ojos del búho
                                                                      
    No soy filósofo.
    Antes de preguntarme el porqué de las cosas,
    prefiero vivir.

    Soy incapaz de entender 
    qué pasó con nuestras ansias, 
    caídas, ambiciones.

    ¿Qué fue de aquel amor que duró tantos años
      sin haber sido nunca?
    ¿Cómo entrever esperanza
     en el revés de la tristeza?

    Tras el espejo de la realidad 
    hay una imagen secreta,
    y en el fondo, otra más fiel,
    que nadie conoce y que sólo vislumbra.

    La verdad es puro maquillaje.

    Quizás, para sentirse feliz
    habría que eludir los pensamientos,
    huir del cuerpo y elevarse en oración
    como los místicos y los mendigos.

    Quizás, para sentirse en paz
    habría que abandonar las urgencias 
    y ofrendarse al cielo como un cáliz. 

    Pero la vacilación sacude el espíritu,
    el tiempo nos suspende en un patíbulo
    y las pupilas del misterio eclipsan la fe.


    Las horas

    El tiempo es una casa recibida en herencia.

    Habitada por fantasmas, con grietas y manchas,
    todo quedó atrás, todo quedó lejos.

    La infancia en un sofá, el regazo de mi madre,
    todo quedó atrás, todo quedó lejos.

    Sombras insomnes, recuerdos velados,
    objetos temblando.

    Un reloj preciso en la pared
    y un piano abriéndose infinito.



    El amor no es amado

    Quien ama a una mujer, las ama a todas.
    Pero aquella a quien amas, es la más ajena, la distante.

    ¿Un amor compartido nunca se olvida?
    ¿Los amores prohibidos perderán la memoria?

    Hay amantes que se encuentran unas horas
    y acaso son felices.

    Hay amantes que no se encuentran nunca
    pero son felices en la espera.

    También el monje siente a veces
    que Dios no ama su plegaria.

    El deseo tiene el sabor de las uvas del infierno.

    Hasta el amor más puro esconde siempre un sufrimiento,
    el amor más sublime también morirá.

    Lo efímero angustia, lo duradero cansa.
    La felicidad amenaza.

    Demasiadas ausencias…

    Lejos de quien creímos estar enamorados,
    lejos de quien hubiésemos querido amar.



    Los inmortales guían el camino    
      
    Los dioses hablan en sueños a los hombres.  
    Asciende hasta el centro secreto de la vida. 
    Siente la fuerza del tigre y el fuego del dragón, 
    la mansedumbre del cordero antes de morir.  
    Lleva tus ojos hacia una estrella distante: 
    Borges, Einstein, Madre Teresa.  
    Advierte el sufrimiento y la ignorancia. 
    Caza tus zorros con lanzas de oro.
    La gracia no demanda más.                     



    El poeta y su musa

    Gira lenta la luna
    mientras alguien reza en su recinto:
    -Cuando estés en mi cama
    te besaré la espalda,
    los pétalos de tus pezones,
    tu manzana partida.
    Con saliva cicatrizaré tus pérdidas,
    tus cansancios, tus íntimas derrotas.
    Sabré si el placer valió el esfuerzo,
    si ser poeta sólo fue un vano intento.



    Tango

    Esta húmeda psicología
    me dejó triste, arrabal,
    como si te conociera.

    Yo que nunca estuve más allá 
    del margen de una página,
    puedo vislumbrarte ahora,
    melancolía con sabor a ginebra: 
    hembra luna, 
                         hembra enjambre, 
                                                      hembra caliente. 

    Copa gris, seducción rota.

    El hechizo ataca y se defiende,
    se entrega y se resiste:
    un hombre, una mujer, una tragedia.

    Fuerte, feroz, furioso,
    sigiloso y felino
                            como el instinto.







    .

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  • 06/15/16--03:29: JUDY JORDAN [18.876]

  • Judy Jordan 

    1961. Poeta. EE.UU.
    Creció en una pequeña granja cerca de la frontera de Carolina. Sus padres eran aparceros. Fue la primera de su familia en asistir a la universidad, con una licenciatura en Artes de la Universidad de Virginia en 1990, y una Maestría en Bellas Artes en 1995. Obtuvo además Maestría en Bellas Artes, en ficción de la Universidad de Utah, en 2000. Vivió en Salt Lake City.

    Enseñó en la Universidad de Virginia, Piedmont Virginia Community College y la Universidad del Estado de California, San Marcos. Es profesora en la Southern Illinois University Carbondale. 

    Vive en una cabaña que ella misma construyó en el bosque nacional de Shawnee, y está trabajando en un libro de no ficción acerca de sus experiencias allí.

    Sus poemas han aparecido en Raintaxi, Blue Pitcher Review , Crossroads: A Journal of Southern Culture, Lucid Oona, Poetry, Western Humanities Review, and Writer's Eye.

    Premios 

    1999 Walt Whitman Award
    2000 National Book Critics Circle Award [7]
    1996 Virginia Commission for the Arts Fellowship in Poetry.

    Obras 

    "A Taste for Falling"; "In the 25th Year of My Mother's Death", National Public Radio

    Poesía

    Carolina Ghost Woods: Poems . Louisiana State University Press. 2000. ISBN 978-0-8071-2556-4 .
    Jordan, Judy (2008). Sixty-Cent Coffee and a Quarter to Dance A Poem. ISBN 978-0-8071-2996-8 .

    Antologías

    Gerald Costanzo, Jim Daniels, ed. (2000). American poetry: the next generation. Carnegie Mellon University Press. ISBN 978-0-88748-343-1.
    Patrice Vecchione, ed. (2007). Faith and Doubt: An Anthology of Poems. Patrice Vecchione. Macmillan. ISBN 978-0-8050-8213-5.


    La traducción al español es de Tania Márquez Aragón.
     http://circulodepoesia.com/2016/06/american-poetry-judy-jordan/



    Una pequeña gota a la Nada

    No puedo decir qué de este día o de su carencia
    me ha hecho tediosa en este muelle flotante
    a la deriva del sesgo y arrebato del agua,
    con el sol indiferente, saco de pesada semilla,
    trémulo sobre los pinos derrama su paja.
    Gansos se elevan desde la lejana colina en la última luz,
    desplegados sobre los alisos, descienden y rozan la laguna
    y no sé cuánto más puedo esperar
    como el viento, oliendo a hoja podrida y estiércol,
    la tarde se arrastra sobre esta ensombrecida tierra.



    A Short Drop to Nothing

    I can’t say what of this day or its lack
    has caused me to weary on this floating dock
    in the drift of the water’s warp and wrest,
    with the indifferent sun, that seed-heavy sack,
    tremulous over the pines, spilling its chaff.
    Geese lift from the far hill in the last light,
    unfurl above alders, dip and scrape across the pond,
    and I don’t know how much longer I can wait
    as the wind, smelling of leaf rot and dung,
    tugs the evening over this darkening land.



    Ayúdame a salar, ayúdame a doler
    (fragmento)

    No, es 1969-
    El año que mi madre se convierte en cera,
    mira a la niña que fui,
    ella gotea sobre el satín rosado
    y yo aprendí el olor funerario del clavel.
    Ese año la luna todavía estaba hecha de queso.
    Ese año los hombres empaquetaron y etiquetaron esa luna.

    No hay años, solo el pasado
    y todavía no sé por qué Odell Horne
    disparó un arma contra mi hermano
    o cómo el cuerpo contiene tanta sangre.
    Todavía no sé por qué Donna Hill fue a la playa Myrtle
    y regresó muerta tres días después.

    Viví con Louise Stegall por diez años,
    la amante de mi padre, uno de sus cuatro hombres, todos enterrados-
    suicidio, asesinato, alcoholismo, asesinato otra vez.
    Fue después del segundo que se quedó
    quieta y callada en el asilo, por cuatro años.
    Ahora camina por las calles todo el día
    recogiendo golosinas
    para darle a los niños valientes
    que se acercan lo suficiente a ella.

    Cuando tenía nueve años el estornino picoteo su ventana una semana entera.
    Alguien va a morir, dijo
    y me hizo abrazar el cuello de mi tío Robert
    como si no hubiera sabido que él se iría en dos horas
    como si no hubiera aprendido algo acerca de la gente
    y su desvanecimiento.
    La última vez que la vi, ella no pudo verme
    enredó su capucha cubriendo su rostro
    y caminó dentro de la zanja
    como si hubiera cosas que incluso ella no diría
    como si nunca hubiera sabido su suciedad y polvo,
    después de todo
    la tierra se hunde y los gusanos la reparten.



    Help Me to Salt, Help Me to Sorrow
    (fragment)

    No, it’s 1969–
    The year my mother becomes a wax paste,
    or so she looks to the child I was,
    and she drips into the pink satin
    and I learned the funereal smell of carnations.
    That year the moon was still made of green cheese.
    That year men first bagged and labeled that moon.

    There are no years, only the past
    and I still don’t know why Odell Horne
    pulled a shotgun on my brother
    or how the body contains so much blood.
    I still don’t know why Donna Hill went to Myrtle Beach
    and three days later came back dead.

    For ten years I lived with Louise Stegall,
    the lover of my father, one of her four men, all buried–
    suicide, murder, drink, again murder.
    It was after the second one that she sat stock still
    and silent, four years in the asylum.
    Now she walks the road all day,
    picking up Cracker Jack trinkets
    to give to children
    brave enough to approach her.

    When I was nine, the starling pecked outside her window a whole week.
    Somebody’s gonna die, she said
    and made me hug Uncle Robert’s neck
    as if I couldn’t know he’d be gone in two hours,
    as if I hadn’t learned anything about people
    and their vanishing.
    The last time I saw her she wouldn’t look at me,
    jerked her sweatshirt’s hood across
    her face and stepped into the ditch,
    as though there are some things even she won’t tell,
    as though I’ve never known it’s dirt and dust after all–
    the earth’s sink and the worms’ castings.



    Prologue

    In winter’s spider-eyed light strung through steam grates, the tunnels turn feral.
    This is the other city, the dark one
    of hidden passages, runaways and orphaned days

    and like me it sleeps in broken buildings
    and smells of a sad suicide from the fifteenth century, and like me
    it has smoked three things on the mold-furred walls

    which are the only altars 
    of those who’ve dropped through holes in the sidewalk
    to descend to these steam tunnels rung by slick rung.

    This city shambles room to room.
    Drawn to the easy sound of sleep,
    it knows the pattern night pens on tender skin,

    knows your darkest secrets and tells
    no one except the sycamore
    which rips from its skin with shame.

    It wants absolution,
    taps your sins on water pipes to shudder out of faucets,
    ties them to the tail feathers of soot-mottled birds

    who beat up from the concrete-lipped curb,
    falter over cars, stutter
    then catch an oily gust and wheel into the scalded sky.

    It claims to be blind though it might have a thousand eyes,
    screams obscenities from 13th and University and pisses in alleys.
    Sometimes it drinks too much. Sometimes it begs for more.

    It hides tents among trees in the park by the sluggish river
    this red-eyed thing blinking from storm grates.
    It is a window breaking.

    Other people’s blood in its veins, skin on fire,
    smack, crack, meth, strychnine and scouring powder sold as speed,
    some drug or another telling it die, you must die. But it doesn’t die.

    Step around it on your way to the theater.
    It crawls through your bedroom window, a warm bed and in the morning
    the smell of coffee and bacon spitting in grease. That’s all it wants.
    Aching hands in underwear drawers,
    snagged silks.
    You are its worst nightmare.

    Coiled cable, blood and razor-wire, shredded muscle and blue bone,
    cold nights, the city under the city
    is where you’ll find me. Though not now.

    Now it is heat-hazed summer and sunset
    and I whisper the four-syllable name of the stranger
    I should have become and disappear through the back door 

    of the Villa Inn where the cook paces the few feet
    between the makeline and the ovens
    muttering Chimbukee     Chimbukee     Chimbukee

    It’s been nine years since he’s known the burned light
    of his own country or a woman’s name churned in sea foam, nine years
    since he’s clung to flesh which smells of rosemary and dried tomatoes.

    He checks his billfold, thick with this week’s pay. Let’s go
    he says to me, pointing toward his apartment across the alley.
    Let’s go Super Ju. Party. Party, he says

    then reaches his swollen hands deep into his pants
    past the flour-grubbed belt line 
    and with a hard twist adjusts his truss.

    We call him Chris though that’s not his name
    and I think to myself, Homer, Odysseus,
    the blood-blue sea, the sun in its relentless veracity

    be damned to hell and back. Sweating pizza drivers, me sleeping
    in my truck or if it’s winter in empty buildings and the steam tunnels,
    and every weekend the parking lot filling up with dope dealers

    with their out-of-state plates
    and hookers dropped off by their pimps
    and the homeless who stumble

    from the boarded buildings and doorways to this oiled kaleidoscope
    under the warehouses’ dark windows—
    the broken, fish-line-strung and eye-level hooked—

    this grease-barrel and sour dumpster-stinking,
    trash-can-blaze, busted bottles, pissed on pissed off
    fuck you fuck you kill strong-armed ambulance scream, parking lot

    and Chris saying Chimbukee     Chimbukee     Chimbukee
    cussing us, Scata. Malaka American. Sto dyavolo malaka,
    Pizza malaka. Deliver,Chris yells but slow night

    no orders, no tips so we yell back, You malaka. 
    Give us pizzas. To krima sto lemo sou,Chris says
    Greek which to us means nothing.

    and just outside the fish-net stockinged, stiletto-heeled
    Star, Joy, Princess. Joy, I think, and am too tired to think anything else
    when she tells me she swings, asks if I have something,

    anything, coke, smack, speed, rock. At least some pot. Come on. Hook me up, she says.
    Then the teams. Salt & Sugar. Salt & Pepper. Nilla & Chocolate
    with their matching tattoos, Comedy & Tragedy. Happy one day, Dead the next.

              Angel, Love Boat, Crystal.
              I got first degree      I got MG
              Blue ludes, 8-Balls, rocks, the dealers yell.

              Quiver & Shiver     Come 
              get my stash        I got the stuff          
              Tongo & Cash

    Lot of Candy Man & Sweet Stuff.
    Slick the Stick, a pimp caught up in his own rhyme.
    Lover Boy & Philly Boy. Wanna-be’s and gonna-be’s: 






    .

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    Marta Núñez Delegido 

    Alicante, 1988, aunque ha vivido gran parte de su tiempo en tierras manchegas. Licenciada en Filología Hispánica, Mención en Filología Clásica por la Universidad de Alicante. También cuenta con el Máster de Educación Secundaria. La mayor parte de su formación se centra en torno a la literatura española, concretamente al área de la poesía. Recientemente ha publicado algunos poemas en la revista de difusión internacional Cultura de los cuidados, Años VIII, nº40.


    EL POEMA

    Ni ritmo, ni verso,
    sino astucia en  el vocablo.
    Que el lector clame
    con el cretino grito
    del verso descosido.

    Estrofas desmembradas
    por truncados ritmos
    entre azarosas rimas
    y transeúntes silencios sinuosos.

    ¡No ocultes el pensamiento!
    Que levite la idea
    y se derrame con sutil degüello,
    gota a gota,
    la balbuciente sangre
    de tu oprimido pecho.

    Que perdure el rugido de tu alma,
    en estos tiempos indecorosos
    de brutal barbarie deshonesta.

    Que tu pluma,
    con dolorosa resignación,
    no decaiga cuando
    Tú, amigo mío,
    yazgas en el olvido 
    de tus cenizas.



    NOSTALGIA DE UN DESEO

    Conforme a tus deseos
    mis pasos se alejarán 
    al abismo,
    más allá del tú y yo deseado.
    Allá donde se olvida la cordura.
    Locos de atar por atarnos
    maniatados al mismo lecho.
    Naufragaremos entre sábanas
    con estrepitosa lujuria
    por un tiempo prematuro
    sin principio, ni fin, ni cabo.
    Antes de que la nocturna estancia
    sucumba, quiero beberme a sorbos
    el elixir de tu sexo.
    Ahora el Líricus parte lejos,
    muy lejos, rumbo a ninguna parte.
    Y mientras tanto, Freud continúa
    con su cantinela de siempre,
    la controvertida teoría de
     “El deseo del deseo insatisfecho”



    LA TREMENDA LEVEDAD DEL SER

    Amamos lo dual.
    Abrimos los sentidos 
    entre llantos y caricias.

    Crecemos:
    con amor y odio,
    peleas y abrazos,
    encuentros y despedidas.

    Creamos un nexo
    en ocasiones, indestructible;
    a veces, quebradizo
    entre la agonía de vivir
    y la religiosa eternitud.

    Amamos hasta doler.
    Odiamos con extenuante pasión.
    Creemos en murallas sempiternas
    y agonizamos ante lo inexorable.

    Así somos:
    un tropel decadente
    huyendo 
    con presurosa ignorancia
    hacia el abismo diario,
    donde el futuro se torna
    en las pretéritas cenizas
    de nuestros sueños...
    todavía hoy presentes.


    HUIDA Y ESTANCIA

    Te siento irrealizable
    en la huida nocturna.
    Vendrás por la alameda
    que nunca llega- 
    punto de partida caduco-.

    Tú, anacrónico en este tiempo.
    Yo, me hallo poetizando
    nuestra breve estancia
    de colmada ignorancia
    hendida de suturas.

    De lamentaciones inocuas
    se nutre nuestro presente.
    De infectada sacralidad, 
    con dioses engalanados
    que, sólo aparecen de soslayo,
    si perciben un hálito
    de este humano vivir enamorado.

    Contra mi voluntad,
    lo impuro emana.
    Surge la todopoderosa fe.
    Hemistiquios versales
    sajan nuestro inconcluso poema.
    ¡Muerte de lo no nacido!



    CAMINA

    Cuando te envuelvan los vestigios
    de tus glorias ya pasadas
    y la aciaga suerte-
     truncada con espasmódico
    declive-
    altere tus hitos ancestrales
    ¡amárrate a la vida!
    Irrumpe con vulnerable pasión.
    Traspasa los límites.
    Choca contra el espejo-
    tu vil reflejo destronado-.
    No sucumbas ante el pórtico mortuorio.
    ¡Arráncate el dolor!
    Que se escape entre tus dedos.
    Borra los signos de la derrota.
    Expulsa cualquier atisbo de contradicción
    de tu mísero ser.
    Y…
    sin rumbo ya fijo…
    CAMINA.


    UN ADIÓS

    Un Adiós es ¿un hasta luego,
    o un hasta nunca?
    Me increpan los silencios sepulcrales
    que no van a ninguna parte.
    Mi soledad es tan amarga
    que mi yo interior brama
    cuando el exterior, calla.
    A veces, me olvido un minuto
    para sentir nostalgia toda una vida;
    así de relativo es el tiempo:
    mi tiempo, tu tiempo, nuestro tiempo,
    sin memoria, sin ahora y sin futuro…
    El adiós todo lo infecta
    de abandono y celosía.
    Tú deshechas y tú tapas,
    y cubres con auténtica destreza, 
    pero lo amargo siempre queda
    en el alma soterrada.
    ¡Ay de las almas en pena,
    que vagan con sollozos perdurables
    por haber sido silencio en alguna parte!


    Tomando como punto de partida el soneto “Vida” de José Hierro, cuyos versos servirán de título a estas cuatro composiciones, que se presentan como un juego entre el “Todo” y la “Nada”, dos términos a la vez que antagónicos, complementarios, pues el ser humano será conocedor de la realidad del “Todo”, siempre y cuando haya caído de bruces en el nihilismo más absoluto de la “Nada”, y viceversa.
    Si tomamos estos poemas como una gradación ascendente en cuanto al sentido de la vida, podemos observar que, aunque desde el primer poema encontremos multitud de referencias a la muerte y al sinsentido de la vida, una vez que llegamos al poema cuarto “Tanto todo”, el lector podrá observar un atisbo de esperanza en esos “últimos besos”, “pues ellos sí verán el deseado mañana”. Es sabido que los amantes morirán, el ser humano morirá pero, al contrario del verso final del poema de Hierro “después de tanto todo para nada”,  aquí el esfuerzo no será en balde. La vida es un sufrimiento constante, una lucha por la vida a la manera darwinista. 

    La “Nada” es irremediable, pero no por ello carecemos del “Todo” forjado a diario, de esas pequeñas cosas que se convierten, con el paso del tiempo, en transcendetales.


    TANTO TODO 

    Después de todo, todo ha sido nada,
    […]
    Después de nada, o después de todo
    […]
    después de tanto todo para nada...

    JOSÉ HIERRO (1)

    DESPUÉS DE TODO

    Adiós, parte sagrada.
    Era lo acordado.
    Te pesa la historia.
    Parten los fuertes de corazón.
    No hay criba para ti.
    Me dijiste adiós.
    Era parte del trato.

    Cuando me rozas la mano, 
    invisiblemente fría
    contemplo la vida que no es, 
    la mirada incierta,
    el labio abierto al tiempo,
    los años que nos pesan.
    Oigo las palabras que se fueron, 
    o que nunca estuvieron,
    ya da igual.
    Y quiero arañar mi herida,
    volver allí, donde entonces,
    creía en la eternidad,
    y pasear por el parque
    y decirte 
    lo que de sobra ya sabes.
    Me pides que calle.
    Que te basta el silencioso grito,
    Que no deben oírnos.
    Es también parte del trato.
    Todavía no entiendo por qué
    firmamos ese acuerdo con la muerte.

    CUANDO TODO SE ACABE

    Cuando todo  se acabe…
    nos refugiaremos en los recuerdos,
    como el anciano en su sillón.
    Haremos el equipaje,
    pero, esta vez, para siempre.
    Sorberemos ese último café,
    lentamente…
    Sostendremos esa calma aparente:
    firmeza en los ojos,
    tersura en los labios. 
    Paso equívoco hacia la salida.
    ¡No mires hacia atrás!...
    Pero será demasiado tarde.
    De nuevo, Orfeo volverá a perder a su Eurídice.
    Ya se sabe, la historia siempre,
    siempre se repite.
    Sólo cambian los actores.

    DESPUÉS DE NADA

    Quiero llorar mi pena
    y te lo digo
    en un atardecer fusilado
    por mis ánimos corroídos.
    Misericordia exijo
    o la hoguera eterna
    de Mefistófeles increpo.
    Que el alba sucumba
    y con ella,
    el galope de mi cuerpo
    aborrecido y aborrecible.
    Regresa o finiquita
    la agonía de mi vivir.
    El castigo sin venganza
    que aún cuenta con la esperanza
    de este ser aniquilado
    en un tiempo equivocado.
    Largo domingo de desolación,
    de aullido interminable.
    Desatendido corazón
    que sólo siente el Nevermore
    como el cuervo de un tal Poe.


    TANTO TODO

    Probemos a amarnos 
    en silencio
    extiende tu mano hacia
    mi mejilla. Olvida
    el camino recorrido y párate,
    justo ahí, en mi oscura inocencia.

    Transitemos la misma senda,
    en la que las almas se unen
    gritando al unísono
    que hoy, por fin, son libres.

    No habrá un mañana para nosotros,
    insomnes pecadores,
    que creímos en la luz eterna,
    en amores sin límites,
    en cimientos siempre firmes,
    en los ires y venires
    de esta vida de encuentros furtivos
    y, casi siempre, insanos.

    Amor, ahora que ya sabes
    que hemos de morir,
    que lo nuestro tiene 
    los minutos contados, alegrémonos
    y demos gracias por estos
    últimos besos,
    colmados de gracia divina,
    pues ellos sí verán el deseado mañana, 
    pues ellos sí serán contados
    cuando las cenizas se apoderen
    de nuestros hoy todavía
    serviles en esto del amor.

    ________________________________
    (1) HIERRO, José. Cuadernos de Nueva York, Hiperión, 1998.






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  • 06/17/16--00:45: ELISA LUCINDA [18.878]

  • Elisa Lucinda

    Elisa Lucinda dos Campos Gomes (Cariacica, 2 de febrero de 1958) es una poetisa, periodista, cantora, y actriz brasileña. La artista fue una de las destinatarias del trofeo Raza Negra 2010 en su octava edición, en la categorización Teatro.

    Dispuesta a seguir la carrera de actriz, Elisa Lucinda, se trasladó a la ciudad de Río de Janeiro a los 27 años para vivir en una casa del Barrio de Tijuca en 1986. Trabajó en algunas piezas de teatro, como Rosa, um Musical Brasileiro, bajo la dirección de Domingos de Oliveira, y en Bukowski, Bicho Solto no Mundo, con la dirección de Ticiana Studart. Integró el elenco del filme A Causa Secreta, de Sérgio Bianchi.

    Su primer trabajo en la televisión fue en la telenovela Kananga do Japão, en 1989, en la extinta TV Manchete.

    En 2011, la poetisa fue entrevistada en el programa online Filossofá - Desertores do Cotidiano, grabado en un sofá, en las alturas de dunas de Itaúnas, en Espírito Santo. Itaúnas era el lugar en donde Elisa pasaba los fines de semana, donde mantiene una "Casa-Poema". Ha realizado varias presentaciones teatrales, con declamaciones de sus poemas, y algunas con la participación especial de Paulo José. Con el mismo formato se presentó en seguida Euteamo Semelhante.

    La poeta es fundadora de la "Casa-Poema", institución socioeducativa cuyo método es capacitar a profesionales a través de la poesía declamada, en el desarrollo de sus capacidades para expresarse y su educación cívica. La actriz, en colaboración con la Organización Internacional del Trabajo ha desarrollado el proyecto "Palavra de Polícia, Outras Armas", donde enseña poesía hablada a profesionales de la seguridad, alineándolos con los principios de los derechos humanos, la eliminación y transformación de los modos de funcionamiento anteriores en relación con el género y la raza.

    Elisa Lucinda es considerada la artista de su generación que más ha popularizado la poesía. Y su modo coloquial de expresarse, hace que el más complejo de sus pensamientos, se entienda más fácilmente. Junto con Geovana Pires, crearon la Compañía da Outra, grupo teatral que produce un desarrollo de su lenguaje teatral, esencialmente a través de la poesía.

    En 2012, fue homenajeada por la Escola de samba Independentes de Boa Vista, del Carnaval de Vitória], el cual se localiza en su municipio natal, Cariacica.

    Elisa Lucinda y Geovana Pires crearon la Compañía da Outra, grupo teatral que ha desarrollado sus lenguajes e imágenes de teatro esencialmente a través de la poesía. Invitada por la Funarte para representar al Brasil en el Año Brasil—Portugal, la artista realizó una gira por cinco ciudades de aquel país a partir de octubre de 2012. En su regreso al Brasil, recibió la invitación de la presidenta Dilma Rousseff para ser maestra de ceremonia, junto con el actor José de Abreu, para la Ordem do Mérito Cultural, en Brasilia.

    Además de conocida por sus numerosas actuaciones y recitales en sociedades, teatros y escuelas de todo el Brasil, Lucinda es admirada por la marca inconfundible de su trabajo como actriz de telenovelas en la Rede Globo, como Mujeres apasionadas, Páginas de la vida, Insensato corazón, Aquele Beijo, esta última a comienzos de 2012.

    También premiada en el cine por el filme A última Estação, de Marcio Curi, en el cual protagoniza el personaje Cissa. El estreno de la película se produjo en el Festival de Brasilia de 2012.

    Como cantora e intérprete, actualmente Elisa incursiona en el show de "A Letra que eu Canto", con el gran maestro y pianista, João Carlos Coutinho.

    Vida personal

    Negra de ojos verdes, Elisa Lucinda es una brasileña de origen luso-africana, nacida en Cariacica, en Espírito Santo, uno de los estados de mayor diversidad étnica del país.

    La poetisa, que en su vida afectiva se casó dos veces, con psicoanalistas en épocas diferentes, tuvo un único hijo, Juliano, fruto de su relación con el primero de ellos.

    Algunas publicaciones (cronología)

    Libros

    A Lua que menstrua – Producción independiente. 1992
    Sósia dos sonhos - Producción independiente
    O Semelhante - Ed. Record, 220 pp. 1.ª ed. en 1995. ISBN 850105416X, ISBN 9788501054166 1998
    Eu te amo e suas estréias - Ed. Record – lanzado en 1999
    A Menina Transparente - Ed. Salamandra; (recibió el Premio Altamente Recomendable, de la Fundación Nacional del Libro Infantil y Juvenil – FNLIJ)
    Coleção Amigo Oculto - Ed. Record. Compuesta por los libros: “O órfão famoso” – 2002 / Lili, a rainha das escolhas – 2002 / “O menino inesperado” – 2002, “A Dona da Festa” - 2011
    50 Poemas Escolhidos pelo Autor. Ed. Galo Branco, 122 pp. ISBN 8586276669, ISBN 9788586276668 2004
    Contos de Vista – Ed. Global, 127 pp. 2005, primer libro de cuentos de la autora
    Vânia Barbosa. Con Vânia Barbosa. Editor Almacén Galería de Arte, 16 pp. 2006
    A Fúria da Beleza – Ed. Record, 274 pp. ISBN 8501075744, ISBN 9788501075741 – 2006, primer libro de adultos para colorear
    A Poesia do encontro – Elisa Lucinda e Rubem Alves – Ed. Papirus, 156 pp. ISBN 8561773014, ISBN 9788561773014 2008 en línea
    Parem de falar mal da rotina – Ed. Leya – Lua de papel - 20101
    A Dona da Festa- Grupo Editorial Record/Galerinha Record -2011
    Fernando Pessoa, o Cavaleiro de Nada, ‘uma autobiografia não autorizada’. 20139

    CDs de poesías

    Semelhante - bajo el sello discográfico Rob Digital
    Euteamo e suas Estréias - bajo el sello discográfico Rob Digital
    Notícias de Mim, con poemas de la poeta paulista Sandra Falcone, y participación de Miguel Falabella, dirección y producción de Gerson Steves. El CD es resultado del espectáculo homónimo escrito y dirigido por Steves
    Estação Trem - Música – Realización de Dakar Producciones y Poesía Viva Producciones. Creado especialmente para la conemoración de los 150 años de la Ferrovia para el Valle del río Doce. Y es el primer Cd donde Elisa canta. 2004
    • CD “Ô Danada – primer CD por el sello CCC – Centro Cultural Carioca

    Televisión

    Telenovelas

    2013 - Lado a Lado... Norma
    2012 - Aquele Beijo.... Diva de Sousa10
    2011 - Insensato corazón.... Vilma
    2009 - Viver a Vida.... Rita
    2006 - Páginas de la vida.... Selma
    2003 - Mujeres apasionadas.... Pérola
    1995 - Sangue do Meu Sangue.... Beatriz
    1990 - Araponga
    1990 - Esclava Anastácia.... Ermelinda (Yatunji)
    1989 - Kananga do Japão.... Sueli
    Séries
    1997 - Você Decide - episodio: Preconceito

    Cine

    1990 - Barrela: Escola de Crimes
    1994 - A Causa Secreta11
    1997 - O Testamento do Senhor Napumoceno.... Dona Jóia
    2001 - A Morte da Mulata.... Mulata
    2002 - Seja o que Deus Quiser
    2003 - As Alegres Comadres.... Mrs. Rocha
    2003 - Gregório de Matos



    EL POEMA DEL SEMEJANTE
    El Dios del parecido
    que nos cose en igualdad
    que nos papel-carboniza
    en sentimiento
    que nos pluraliza
    que nos trivializa
    por bajo y por dentro,
    fue ese Dios que dio
    destino a mis versos,
    Fue Él quien les arrancó
    la ropa de individuo
    y les dio otra de individuo 
    aún mayor, aunque más justa.
    Me asusta y me calma
    ser portadora de varias almas
    de un solo sonido común eco
    ser reverberante
    espejo, semejante 
    ser la boca
    ser la dueña de la palabra sin dueño
    de tanto dueño que tiene. 
    Ese Dios sabe que la palabra “alguien”
    es apenas el singular de la palabra “multitud”.
    Qué grande mundo!
    todo el mundo besa
    todo el mundo anhela
    todo el mundo desea
    todo el mundo llora
    algunos por dentro
    algunos por fuera
    alguien siempre llega
    alguien siempre se demora.
    El Dios que cuida del
    no desperdicio de los poetas
    me dio esa fiesta
    de similitud
    me sacudió en el pecho de mi amigo
    me arrimó a él
    en actitud de verso beso y ombligos,
    extirpó de mí lo exclusivo:
    la soledad de la bravura
    la soledad del miedo
    la soledad de la usura
    la soledad del coraje
    la soledad de la bobera
    la soledad de la virtud 
    la soledad del viaje
    la soledad del error
    la soledad del sexo
    la soledad del celo
    la soledad del nexo.
    Al Dios soplador de karmas
    le dio por hacerme parecida
    Aparecida
    santa
    puta 
    niña
    le dio por hacerme
    diferente
    para que probase
    la alegría
    de ser igual a toda la gente
    Ese Dios dio colectivo
    a mi particular
    sin yo ni quejarme
    Fue él, el Dios de la par-esencia
    el Dios de la esencia-par.
    Si no fuese por la inteligencia 
    de la semejanza
    sería solo mío mi amor
    sería solo mío mi dolor
    tontita y sin bonanza
    sería solita mi esperanza

    Traducción: Judith Pairo

    (Madrugada en la que fui despertada por el poema 
    en Río de Janeiro, 10.06.1994)



    O poema do semelhante

    O Deus da parecença
    que nos costura em igualdade
    que nos papel-carboniza
    em sentimento
    que nos pluraliza
    que nos banaliza
    por baixo e por dentro,
    foi este Deus que deu
    destino aos meus versos,

    Foi Ele quem arrancou deles
    a roupa de indivíduo
    e deu-lhes outra de indivíduo
    ainda maior, embora mais justa.

    Me assusta e acalma
    ser portadora de várias almas
    de um só som comum eco
    ser reverberante
    espelho, semelhante
    ser a boca
    ser a dona da palavra sem dono
    de tanto dono que tem.

    Esse Deus sabe que alguém é apenas 
    o singular da palavra multidão
    Eh mundão
    todo mundo beija
    todo mundo almeja
    todo mundo deseja
    todo mundo chora
    alguns por dentro
    alguns por fora
    alguém sempre chega
    alguém sempre demora.

    O Deus que cuida do
    não-desperdício dos poetas
    deu-me essa festa
    de similitude
    bateu-me no peito do meu amigo
    encostou-me a ele
    em atitude de verso beijo e umbigos,
    extirpou de mim o exclusivo:
    a solidão da bravura
    a solidão do medo
    a solidão da usura
    a solidão da coragem
    a solidão da bobagem
    a solidão da virtude
    a solidão da viagem
    a solidão do erro
    a solidão do sexo
    a solidão do zelo
    a solidão do nexo.

    O Deus soprador de carmas
    deu de eu ser parecida
    Aparecida
    santa
    puta
    criança
    deu de me fazer
    diferente
    pra que eu provasse
    da alegria
    de ser igual a toda gente

    Esse Deus deu coletivo
    ao meu particular
    sem eu nem reclamar
    Foi Ele, o Deus da par-essência
    O Deus da essência par.

    Não fosse a inteligência
    da semelhança
    seria só o meu amor
    seria só a minha dor
    bobinha e sem bonança
    seria sozinha minha esperança.
    COMPARTILHE
    Amanhecimento
    Elisa Lucinda
    De tanta noite que dormi contigo
    no sono acordado dos amores
    de tudo que desembocamos em amanhecimento
    a aurora acabou por virar processo.
    Mesmo agora
    quando nossos poentes se acumulam
    quando nossos destinos se torturam
    no acaso ocaso das escolhas
    as ternas folhas roçam
    a dura parede.
    nossa sede se esconde
    atrás do tronco da árvore
    e geme muda de modo a
    só nós ouvirmos.
    Vai assim seguindo o desfile das tentativas de nãos
    o pio de todas as asneiras
    todas as besteiras se acumulam em vão ao pé da montanha
    Para um dia partirem em revoada.
    Ainda que nos anoiteça
    tem manhã nessa invernada
    Violões, canções, invenções de alvorada...
    Ninguém repara,
    nossa noite está acostumada.



    Cor-respondência

    Remeta-me os dedos 
    em vez de cartas de amor 
    que nunca escreves 
    que nunca recebo. 
    Passeiam em mim estas tardes 
    que parecem repetir 
    o amor bem feito 
    que você tinha mania de fazer comigo. 
    Não sei amigo 
    se era o seu jeito 
    ou de propósito 
    mas era bom, sempre bom 
    e assanhava as tardes. 
    Refaça o verso 
    que mantinha sempre tesa 
    a minha rima 
    firme 
    confirme 
    o ardor dessas jorradas 
    de versos que nos bolinaram os dois 
    a dois. 
    Pense em mim 
    e me visite no correio 
    de pombos onde a gente se confunde 
    Repito: 
    Se meta na minha vida 
    outra vez meta 
    Remeta.




    Safena

    Sabe o que é um coração 
    amar ao máximo de seu sangue?
    Bater até o auge de seu baticum?
    Não, você não sabe de jeito nenhum.
    Agora chega.
    Reforma no meu peito!
    Pedreiros, pintores, raspadores de mágoas
    aproximem-se!
    Rolos, rolas, tinta, tijolo
    comecem a obra!
    Por favor, mestre de Horas
    Tempo, meu fiel carpinteiro
    comece você primeiro passando verniz nos móveis
    e vamos tudo de novo do novo começo.
    Iansã, Oxum, Afrodite, Vênus e Nossa Senhora
    apertem os cintos
    Adeus ao sinto muito do meu jeito
    Pitos ventres pernas
    aticem as velas
    que lá vou de novo na solteirice
    exposta ao mar da mulatice
    à honra das novas uniões
    Vassouras, rodos, águas, flanelas e cercas
    Protejam as beiras
    lustrem as superfícies
    aspirem os tapetes
    Vai começar o banquete
    de amar de novo
    Gatos, heróis, artistas, príncipes e foliões
    Façam todos suas inscrições.
    Sim. Vestirei vermelho carmim escarlate
    O homem que hoje me amar
    Encontrará outro lá dentro.
    Pois que o mate.



    Incompreensão dos mistérios

    Saudades de minha mãe.
    Sua morte faz um ano e um fato
    Essa coisa fez 
    eu brigar pela primeira vez
    com a natureza das coisas:
    que desperdício, que descuido
    que burrice de Deus!
    Não de ela perder a vida
    mas a vida de perdê-la.
    Olho pra ela e seu retrato.
    Nesse dia, Deus deu uma saidinha
    e o vice era fraco.



    Au Gratin

    Fumo um cigarro fino
    Como um palito
    O calor do Rio é ridículo
    Calor de chuva enrustida
    Calor do céu oprimido
    De inferno mar resolvido
    Que não sabe se queima esse cara
    Ou o assa ao ponto
    Um calor filho da puta
    Um calor de estufa
    E eu sem nem ser judia
    Sofro aos pouquinhos
    Sofro esse zé pagodinho
    Ardo nesse pecado que não cometi
    Nesse forno onde me meti
    Por uma apimentada dica
    De um nordestino
    Que me mostrou uma placa citada, tinhosa:
    "CIDADE MARAVILHOSA"
    Eu vim.



    Reconstituição

    Tive de repente
    saudade da bebida que eu estava bebendo...
    tive saudade e tentei me lembrar que gosto faltava,
    qual era a bebida...
    Fui procurando entre copos e móveis
    e dei com sua boca.

    A saudade era dela
    A bebida era o beijo.



    Escolha

    Eu te amo como um colibri resistente
    incansável beija-flor que sou
    batedora renitente de asas
    viciada no mel que me dás depois que atravesso o deserto.
    Pingas na minha boca umas gotas poucas
    do que nem é uma vacina.
    Eu uma mulher, uma ave, uma menina…
    Assim chacinas o meu tempo de eremita:
    quebras a bengala onde me apoiei, rasgas minhas meias
    as que vestiram meus pés
    quando caminhei as areias.

    Eu te amo como quem esquece tudo
    diante de um beijo:
    as inúmeras horas desbeijadas
    os terríveis desabraços
    os dolorosos desencaixes
    que meu corpo sofreu longe do seu.
    Elejo sempre o encontro
    Ele é o ponto do crochê.
    Penélope invertida
    nada começo de novo
    nada desmancho
    nada volto

    Teço um novo tecido de amor eterno
    a cada olhar seu de afeto
    não ligo para nada que doeu.
    Só para o que deixou de doer tenho olhos.
    Cega do infortúnio
    pesco os peixes dos nossos encaixes
    pesco as gozadas
    as confissões de amor
    as palavras fundas de prazer
    as esculturas astecas que nos fixam
    na história dos dias 

    Eu te amo.
    De todos os nossos montes
    fico com as encostas
    De todas as nossas indagações
    fico com as respostas
    De todas as nossas destilairias
    fico com as alegrias
    De todos os nossos natais
    fico com as bonecas
    De todos os nossos cardumes
    as moquecas.


    Late ilusão

    Em noite de lua cheia
    geme ao meu lado o meu cão
    acabado de chegar
    late ilusões ao meu ouvido
    e meu sentido
    diz que ele veio pra ficar
    Mas a vida passa e vira
    páginas da folhinha
    o que era cheia e domingo
    foi minguando em segundas e terças
    e meu homem, minha besta
    voltou novo e repetido
    como se fosse ficar até sexta
    três dias de ele chegando de madrugada
    Três dias de ele nadando na minha água
    Conversas de homem e mulher
    beijo na boca
    tirar a roupa
    novos latidos de ilusão no meu duvido
    meu homem partiu na derradeira manhã
    todo agradecido
    dos momentos de amor que uivou comigo
    eu fiquei lua sozinha no céu com aquela saudade amarela
    e ele na terra cantando latindo partindo
    uivando pra ela. 



    A Esse Papo Indo-lente

    Quando me perguntam depois de
    "Ó que lindos olhos"...
    Esses olhos são seus?"
    Me sinto como se perguntassem
    se o sol é rei mesmo
    ou uma espécie de lâmpada de mil
    Me sinto constrangida como se tivesse
    sido possível a alguém alguma vez
    confundir lata de goiabada com fruta de pé.
    me sinto velha virada há milênios
    Aniversariada por várias civilizações e nada esqueci.
    Me sinto madura madeira escaldada
    pra lá destas idades do agora.
    Sou dos longínquos tempos de goiabeiras
    mangueiras, formigas cabeçudas
    tanajuras de umidade, baratas cascudas
    e canaviais nos quintais
    Sou ainda mais
    na magia do que havia nesses anais,
    sou do tempo em que era bom
    nascer com olhos de esmeralda
    e a artista a ser cumprimentada
    era a mãe-natureza
    pela proeza de olhos ser olhos
    e lente ser lente.
    Sou do tempo em que eu era
    toda realeza
    e com certeza não se compravam olhos
    em shoppings, meus deus.
    Sou do tempo em que meus olhos
    Só podiam ser meus.









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  • 06/17/16--03:33: AUDREY WURDEMANN [18.879]

  • AUDREY WURDEMANN

    Audrey Wurdemann. Nació en Seattle, Washington el 1 enero 1911 y murió el 20 mayo 1960 en Coral Gables, Florida. Poeta. Fue la ganadora más joven del Premio Pulitzer de Poesía a la edad de 24 años, por su colección Bright Ambush. 

    Afirmaba ser la tatara-nieta de Percy Bysshe Shelley, pero el linaje Shelley no se puede conectar a su familia. Nunca asistió a la escuela primaria, y entró en la escuela secundaria a la edad de 11 años.

    Su primer libro de poemas,'The House of Silk', se publicó cuando tenía 16 años, patrocinado por el poeta de California George Sterling. 

    Se casó con el poeta y novelista Joseph Auslander en 1932 y se trasladó a la ciudad de Nueva York, donde enseñó en Columbia. Se mudaron a Washington, DC, cuando Auslander fue nombrado el primer poeta laureado consultor en poesía de la Biblioteca del Congreso; vivían en 3117 35th Street Northwest, Washington, DC, en Cathedral Heights neighborhood. 

    Posteriormente colaboró ​​con él en las novelas My Uncle Jan y The Islanders. Se pasaron sus últimos años viviendo en Coral Gables, Florida.

    Su trabajo apareció en, Harper's, y Poetry magazine. Sus trabajos se llevan a cabo en la Universidad de Miami. [

    Obras 

    Poesía

    The House of Silk (1927)
    Bright Ambush (1934, winner of the 1935 Pulitzer Prize for Poetry)
    The Seven Sins (1935)
    Splendour in the Grass (1936)
    Testament of Love (1938)

    Ficción

    My Uncle Jan (1945) with Joseph Auslander
    The Islanders (1951) with Joseph Auslander




    La traducción es de Tania Márquez Aragón.
    http://circulodepoesia.com/2016/06/100-pulitzer-poets-audrey-wurdemann-1935/




    Emboscada luminosa 

    Entro en una emboscada luminosa
    con terror y deleite
    amorosas bestias salvajes
    andando en mi pecho.
    El corazón orgulloso sintiéndose
    más de lo que nunca fue
    por contener dentro
    un premio de oro viviente.
    Ni el gran Darío ni Pan
    asiático  o africano,
    ató la desunida extensión
    de dicha enérgica resistencia.
    Ni aun la inmortalidad brillante
    entrando por algún portal
    con artística violencia
    en mi corazón ahuecado.
    Pero de repente llega
    desde ninguna parte, como una llama.
    No tengo miedo
    de esta emboscada
    que tomará vida y muerte
    fácil con su aliento.
    Incluso debería girar
    su precisa sustancia
    que incendie mi yo misma,
    encontraré eso como un bien fatal.




    Bright Ambush

    I walk in ambush bright
    With terror and delight,
    The savage lovely beast
    Pacing within my breast,
    The proud heart being more
    Proud than it was before
    For having in its hold
    A prize of living gold.
    Not Darius nor Pan,
    Asian or African,
    Leashed the unleaguered length
    Of such a sinewy strength.
    Nor did the bright immortal
    Enter by any portal
    With violence of art
    Into my hollow heart.
    But suddenly it came
    From nowhere, like a flame.
    And I am not afraid,
    Having this ambuscade
    That will take life and death
    Easily with its breath.
    And even should it turn
    And its strict substance burn
    Myself away, I would
    Find that a fatal good.









    .

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  • 06/17/16--21:41: ROBERT HILLYER [18.880]

  • Robert Hillyer

    Poeta
    Fecha de nacimiento: 3 de junio de 1895, East Orange, Nueva Jersey, Estados Unidos
    Fecha de la muerte: 24 de diciembre de 1961, Wilmington, Delaware, Estados Unidos
    Educación: Universidad de Harvard
    Premios: Premio Pulitzer de Poesía


    Obras 

    Poesía 

    The Collected Poems . Knopf. 1961.
    The relic & other poems . Knopf. 1957.
    The suburb by the sea: new poems . Knopf. 1952.
    The death of Captain Nemo: a narrative poem . AA Knopf. 1949.
    Poems for music, 1917–1947 . AA Knopf. 1947.
    The Collected Verse of Robert Hillyer . AA Knopf. 1933.
    The Coming Forth by Day: An Anthology of Poems from the Egyptian Book of the Dead . BJ Brimmer Company. 1923.
    Hillyer, Robert (1920). Alchemy: A Symphonic Poem . Illustrator Beatrice Stevens. Kessinger Publishing, LLC.
    Hillyer, Robert (1920). The Five Books of Youth . Brentano's.
    Hillyer, Robert (1917). Sonnets and Other Lyrics . Harvard University Press.
    Hillyer, Robert (1917). The Wise Old Apple Tree in the Spring . Harvard University Press.

    Novelas 

    Riverhead (1932)

    Crítica 

    In Pursuit of Poetry . McGraw-Hill. 1960.
    First Principles of Verse . The Writer. 1950.

    Traducciones 

    Oluf Friis (1922). A Book of Danish Verse: Translated in the Original Meters . Translators Samuel Foster Damon, Robert Hillyer. The American-Scandinavian Foundation.


    Presentamos en Círculo de Poesía a Robert Hillyer (1895-1961), fue editor del Harvard Advocate y parte del grupo conocido como los Harvard Aesthetes. En 1934, le fue concedido el premio Pulitzer por su libro Collected Verse. La traducción es de Roberto Amézquita.

    http://circulodepoesia.com/2016/06/100-pulitzer-poets-robert-hillyer-1934/


    Dos amantes quedaron solos bajo la noche

    Dos amantes quedaron solos bajo la noche
    y acelerado por la repentina fuerza, uno dijo,
    «Esta noche es nuestra para arrebatarle a los muertos
    una inmortalidad en vasto deleite.
    Cuando la juventud ha sentido el toque del tiempo y escapa,
    cuando el amor en gélida desesperanza ha tomado vuelo.
    Hay una alegría que no sabe de cambio ni de catástrofe.
    ¡Ah, bésame, que la hora fugaz sea acelerada!»
    La luna suspendida asoma bajo el rapto del deseo,
    dos almas se subleven más allá del olvido.
    Un grito triunfal sacude el coro estrellado,
    y entonces el sagrado silencio cae hasta que el sol
    contemplando victorioso, como ahora contempla,
    en el nuevo día y en la promesa inmortal.


    Two Lovers Stood Alone Beneath the Night

    Two lovers stood alone beneath the night,
    And, quickened with a sudden strength, one said,
    “To-night is ours to snatch from out the dead
    An immortality of vast delight.
    When Youth has felt the touch of time and fled,
    When Love in chill despair has taken flight,
    There is one joy that knows not change nor blight,–
    Ah, kiss me, ere the fleeting hour be sped!”
    The hovering moon leaned low in rapt desire,
    Two souls uprose beyond oblivion,
    A shout triumphal shook the starry choir,
    Then sacred silence fell, until the sun
    Gazed like a victor, as he gazes now,
    On the new day and the undying vow.



    I. "Quickly and pleasantly the seasons blow"

    Quickly and pleasantly the seasons blow
    Over the meadows of eternity,
    As wave on wave the pulsings of the sea
    Merge and are lost, each in the other's flow.
    Time is no lover; it is only he
    That is the one unconquerable foe,
    He is the sudden tempest none can know,
    Winged with swift winds that none may hope to flee.
    Fair child of loveliness, these endless fears
    Are nought to us; let us be gods of stone,
    And set our images beyond the years
    On some high mount where we can be alone;
    And thou shalt ever be as now thou art,
    And I shall watch thee with untroubled heart.


    II. "The golden spring redeems the withered year"

    The golden spring redeems the withered year,
    And wherefore should my spirit be afraid
    Though autumn winds wail through the smoky shade
    And chill me like the fleeting ghost of fear?
    Sweet love of youth, I know that thou must fade,
    I know what nameless spectres hover near,
    And that the loveliness I hold so dear,
    Borrowed from dust, to ashes must be paid.
    Yet linger still over these wasted meadows
    Faint shreds of song, and scattered scents of flowers,
    And from the heart's abyss of deepening shadows
    Rise the young passions of immortal hours.
    The golden spring its withered year redeems;
    Sleep comes at last, but sleep made rich with dreams.


    III. "Then judge me as thou wilt, I cannot flee"

    Then judge me as thou wilt, I cannot flee,
    I cannot turn away from thee forever,
    For there are bonds that wisdom cannot sever,
    And slaves with souls far freer than the free.
    Such strong desires the Universal Giver
    With unknown plan has buried deep in me,
    That the passionate joy of watching thee
    Has dominated all my life's endeavor.
    Thou weariest of having me so near,
    I feel the scorn thou hast within thy heart,
    And yet, the face has never seemed so dear
    As now, when I am minded to depart.
    Though thou shalt drive me hence, I love thee so
    That I shall watch thee when thou dost not know.


    IV. "To make my days impatient with unrest"

    To make my days impatient with unrest,
    To filch the quiet of the dark's repose,
    Seeking forever what my soul well knows
    Is ever far beyond my farthest quest;--
    So this is love; swift joys and lingering woes,
    A wistful kiss beneath the ashen west,
    Farewell and greeting, mouth to mouth once pressed,
    And then the empty darkness onward flows.
    The heights that I have won do not endure,
    They shrink beneath the stars I yearn to win,
    The triumphs of my passion only lure
    My vagrant feet to tread the verge of sin;
    Though well I know that when I fall thereover,
    Love will fly hence; the loved one and the lover.


    V. "I cannot yet admit unchecked despair"

    I cannot yet admit unchecked despair
    Since now my heart this unknown conflict wages,
    I know not what the endless strife presages,
    I dare not welcome hope, nor exile care.
    For love with fear and hope with grief engages,
    And I the burden of the battle bear;
    Friends there are none, foes I have everywhere,
    Hope lies, grief stabs, and still the combat rages.
    And thou, sweet monarch of my love, hast wrought
    This ruin on my land of Venily,
    And sown rebellion in my humblest thought,
    Making my dreams deal traitorously with me;
    But stay, I would not that this struggle cease,
    For having thee is better far than peace.


    VI. "How should I think of thee but with delight?"

    How should I think of thee but with delight?
    How should I greet thy face but with a smile?
    And yet dark tears within my heart defile
    The dreams of thee that I would have so bright.
    If thou shouldst come and end this lonely while,
    These leaden hours of the sleepless night,
    Still should I fear to show thee what I write,
    Lest I repent in vain, and thou revile.
    Yet couldst thou read these scriptures of my heart,
    Graven in passion with no base control,
    For one brief moment, then, they might impart
    Some almost worthy offering from my soul.
    I write for thee, and cannot let thee read,
    Thus love denies itself its utmost need.


    VII. "How strange it is that thine ethereal grace"

    How strange it is that thine ethereal grace
    Should make me sorry by its loveliness,
    For surely beauty is designed to bless
    Those hours of youth that have so short a race,
    And yet the memory of some old distress
    Shadows me over when I see thy face,
    And yearning ever for one swift embrace
    Has tinged my joy in thee with bitterness.
    The young smiles flashing brightly free and fair,
    The laughing stars that in thy deep eyes shine,--
    It is not love for me that lights them there,
    I see their beauty, but they are not mine.
    Thy loveliness is joy poisoned with pain;
    Rapture to love, torment to love in vain.


    VIII. "The rising deluges of circumstance"

    The rising deluges of circumstance
    Have flooded all the gardens of my dreams,
    No more the inner sun of gladness gleams
    Upon pale flowers of a lover's trance.
    Dear Love, I know not why this torrent seems
    To drown in turbid billowings of chance
    The blossoms of thy visioned countenance,
    Soiling my richest thoughts with earthy streams.
    The river of the world is ever strong,
    I would that I could leave this doubtful shore,
    And yet I linger, hoping that ere long
    The swirling tide will crush my dreams no more.
    And if my gardens ever bloom again,
    How fair will be thy perfect blossom then!


    IX. "I love devoutly; thou shalt seek for long"

    I love devoutly; thou shalt seek for long
    Ere thou receive another offering
    Such as these passionate tributes that I bring
    With all the deep submission of the strong.
    I would that all my chants of thee could ring
    Through the great sorrows of the nameless throng,
    And that thy beauty echoing in my song
    Could wake the weary city into spring.
    Since thou hast changed my life, and in my heart
    Hast deep implanted this new love of life,
    Perchance these phantoms of thee will impart
    Beauty and courage to a world at strife.
    And yet I tarry long, in fear to share
    With common men a song of one so fair.


    X. "Let those who love hear me; I speak as one"

    Let those who love hear me; I speak as one
    Who hath known every portion of love's pain,
    And all the swift delights that flare and wane
    Between the setting and the rising sun.
    Sins have I known whose sweetness left no stain,
    And virtues that much villainy have done,
    But now the pattern that my heart has spun
    Is finished, and I see that it is vain.
    Vain is the virgin kiss, and vain the thought
    That binds the heart's desire from afar,
    Each loves the image his own mind has wrought,
    Each worships no true spirit, but a star.
    By none is this believed until the years
    Reveal the sad deception, and with tears.


    XI. "We have come back to one another; yes"

    We have come back to one another; yes,
    After long languishing in spheres apart,
    Thou hast returned, since Love's own self thou art,
    And I in penitence and fearfulness.
    O gentle Love, that leaves me not to smart
    Forever in the clutches of distress,
    When with a kindly pardon thou canst bless
    Consummately my long-disconsolate heart,
    Forgive me yet again, if to this joy
    I do not rise at once from melancholy,
    Mine was the utmost sin thus to destroy
    Our calm devotion with unbridled folly;
    Bear with me yet awhile until I prove
    The tenderness of all-repentant love.


    XII. "I will fling wide the windows of my soul"

    I will fling wide the windows of my soul
    Under the deep hush of nocturnal skies,
    When the white legions of the stars arise
    And write their secrets on the Master's scroll.
    I will go forth and watch with slumberous eyes
    The languid billows of the ocean roll
    In silver rhythms on some hidden shoal,
    Swelling with laughter, falling back with sighs.
    And in the tranquil twilight of that place,
    The lovely solitude of lonely sands,
    Will flash the pale resplendence of thy grace
    In sudden beauty out of other lands,
    And I will kneel and kiss thine ivory hands
    Beneath the flowered music of thy face.


    XIII. "Poor faltering lines, my weary soul's relief"

    Poor faltering lines, my weary soul's relief,
    The balm of passion, opiate of pain.
    A mightier hand than mine, a mightier brain,
    Had wrought in you an immemorial grief.
    But though my love and art both prove in vain,
    Wither and die with me, I had as lief
    That it were so; respite however brief
    Is all-sufficient to the living-slain.
    For separate voices sink at eventide,
    And none survives the creeping hush of time,
    Nought lives but life; the fame of them that died
    Brings back no vestige of their lovely prime,
    Fame and oblivion shall merge again
    In nameless loves and laughter, tears and pain.


    XIV. "Let all men see the ruins of the shrine"

    Let all men see the ruins of the shrine
    That I, with passionate and holy care,
    Built long ago from laughter and despair
    That godly love might have a fane divine.
    Let the wide wings of darkness hover where
    The god of youth once drank his rarest wine,
    And let the rank breath of some poisoned vine
    Choke the last sigh that lingers on the air.
    Hurl the white sanctuary down, and bare
    Its inmost secrets to the gaze of men,
    Unveil the altar to the vulgar stare,
    And let none seek it build it up agin;--
    Ah, when the last wall crumbles, stone by stone,
    I shall go hence that I may weep alone.


    XV. "How oft the traitor trumpet sounds retreat"

    How oft the traitor trumpet sounds retreat,
    Beguiling my bewildered soul again,
    When all the forces on the battle-plain
    Are ready to do homage at my feet;
    And when I fight with strength, it is in vain,
    For then I find no foe before my eyes,
    They lurk in shadow, waiting to surprise
    My soul when it is weary and in pain.
    How shall I gauge the conflict and the odds,
    Misled and blinded in the midst of strife?
    How shall I know mine enemy? O gods,
    Grant me one moment worthy of my life,
    To see at last beyond the dust and shade,
    And face real foemen, strong and unafraid.


    XVI. "Even as love grows more, I write the less"

    Even as love grows more, I write the less,
    Impelled to speak, unable still to voice
    The lyric thoughts like angels that rejoice
    Attendant on thy godly loveliness.
    Stay the bright swallow high in airy poise,
    Carve out of stone an infinite caress,
    Garner the fruits of tears and happiness,
    Make bloom forever what an hour destroys,
    Then shamed by such unprecedented skill
    I may find words to name thee, and to sing
    Such praises of thy beauty as shall fill
    The listening world with floods of carolling;
    Till then thou art like starlight on the air,
    Or clouds at dawn, unutterably fair.


    XVII. "Voice that art life to me, I almost hear"

    Voice that art life to me, I almost hear
    Thy sweet familiar cadence on the breeze,
    At times a far call infinitely clear;
    Face that art love to me, my spirit sees
    In each unfolding bud of the young year
    Imperfect shadows of thy grace appear,
    For thou, dear one, art fairer than all these;
    Soul that art part of me, at last I know
    What murmurs on the wakening breezes blow,
    What hand of ivory pours out the wine
    Filling the cup of spring to overflow;
    All beauty mirrors what is only thine,
    And thou the source not mortal, but divine.


    XVIII. "Lovely art thou, and everything of thine"

    Lovely art thou, and everything of thine
    Reflects the glory of thy noble grace;
    That thou shouldst have returned my swift embrace
    Has made me feel that I too am divine.
    My spirit met thy spirit face to face,
    Thy godlike heart has not rejected mine,
    And I have been uplifted in the shrine,
    And high exalted in the holy place.
    Think not that thou or I shall ever fade
    Forgotten in the silence of the years;
    We are but one, this world of myth and shade
    Shall not appall us with its dusty fears;
    If Death should find the hearts whom Love hath kissed,
    We never met, and nothing doth exist.


    XIX. "Although the spring is hastening to pursue"

    Although the spring is hastening to pursue
    The swift white deer of winter through the glades,
    Sometimes they pause for breath beneath the shades;
    Then blows the frozen hurricane anew.
    And so the chill of thy neglect invades
    My heart, in which of late a timid few
    Flowers began to spring, until there blew
    This sudden storm, blighting the tender blades.
    But when April at last shall put to flight
    The pallid cohorts of the lingering snow,
    And every leaf lifts upward to the light,
    And every spirit blossoms from its woe,
    Ah, then relent, and let me have my share
    Of joy, and rise up radiant from care.


    XX. "To walk beside the river in the dawn"

    To walk beside the river in the dawn
    Is fair indeed when spring is in the breeze,
    Bird-carollings, the mumbling hum of bees
    Sing matins from the dew-bespangled lawn;
    And dancing there behind those druid trees,
    Lurks in delight a little singing faun,
    Who laughs at us, and yet is always gone
    When we would trace his scattered melodies.
    Alone, dear love, with thee and the new day,
    Now am I radiant like the golden fields,
    No distant longing and no dim dismay,
    Nought but the gladness that the hour yields.
    To walk beside the river is most fair
    When Love is young and spring is in the air!


    XXI. "Two lovers stood alone beneath the night"

    Two lovers stood alone beneath the night,
    And, quickened with a sudden strength, one said,
    "To-night is ours to snatch from out the dead
    An immortality of vast delight.
    When Youth has felt the touch of time and fled,
    When Love in chill despair has taken flight,
    There is one joy that knows not change nor blight,--
    Ah, kiss me, ere the fleeting hour be sped!"
    The hovering moon leaned low in rapt desire,
    Two souls uprose beyond oblivion,
    A shout triumphal shook the starry choir,
    Then sacred silence fell, until the sun
    Gazed like a victor, as he gazes now,
    On the new day and the undying vow.


    XXII. "Fly, joyous wind, through all the wakened earth"

    Fly, joyous wind, through all the wakened earth,
    Now when the portals of the dawn outpour
    Laughter and radiant sunlight from the store
    Of spring's glad passion and loud-ringing mirth.
    Cry to the world that I despair no more;
    Heart greets my heart, and hope has proved its worth;
    Fly where the meadows swell in flowery birth,
    Chant everywhere, and everywhere adore.
    Circle the basking hills in fragrant flight,
    Shout "Rapture! Rapture!" if sweet sorrow passes,
    And whisper low in intimate delight
    My love-song to the undulating grasses.
    Grief is no more, Love rises with the spring,
    O fly, free wind, and "Rapture! Rapture!" sing.


    XXIII. "Over the waters but a single bough"

    Over the waters but a single bough
    Stretches in silhouette against the moon,
    The little dark waves haunt the dim lagoon
    And splash against the languid-moving prow.
    I should have left thee when the afternoon
    Surrendered to pursuing night, for now
    Too perilously dear and fair art thou,
    And love too soon invoked shall die too soon.
    I fear the very floods of happiness
    That swell the narrow chambers of my heart,
    Knowing indeed that with our first caress,
    Contentment and my soul forever part;
    O night of love and beauty, all the years
    Shall pay for thy brief ecstasy with tears.


    XXIV. "There was a boy in some forgotten spring"

    There was a boy in some forgotten spring
    Who fled from all his comrades at the school,
    And in the hills beside a forest pool
    Lay on the grass, watching, and listening.
    And as he listened, melancholy delight
    Stirred in his heart a pang he did not know,
    And voices of new passion bade him write
    Of the vague thoughts that shook his spirit so.
    Now on the battlefield of later times,
    I meet those dreams returning in the forms
    Of mighty friends and foes amid the strife;
    And reading those imperfect boyish rhymes,
    I hear through the blown dust of many storms
    The hymns of the advance-guard of my life.


    XXV. "Now would that thou wert here, my happiness"

    Now would that thou wert here, my happiness,
    Here in the flesh, or else completely gone
    Out of my life, out of my thoughts withdrawn,
    And memory clean of love and old distress.
    Night dreams in pain of thee, and on that lawn
    Where we would sit at eventide, and press
    Heart against heart, only white loneliness
    Stretches beneath the winter's cheerless dawn.
    Thou woundest me with absence, all the air
    Seems echoing thy name, and through the day
    I woo forgetfulness, but unaware
    My thoughts return to our farewell caress.
    Now would that thou wert here, my happiness,
    Joy dwells with thee, and thou art far away.


    XXVI. "What though the night be dissonant with rain"

    What though the night be dissonant with rain,
    And roofs drip in a mournful monotone
    On the deserted streets, and breezes moan
    Over the naked boughs like ghosts in pain;
    Yet are there voices through the darkness blown
    From some remote celestial domain
    That hint of peace, and scatter all the vain
    Questions that mock the soul brooding alone.
    All nights are beautiful, but in the warm
    Wet darkness that knows neither stars nor moon,
    Whose bells half-heard through the complaining storm
    Bind the wind's discords in harmonious tune,
    The soul withdraws into its cave of rest,
    And dreams long dreams, well-loved, but not expressed.


    XXVII. "About the headlands and the rocky shoals"

    About the headlands and the rocky shoals
    I hear the breath of twilight, sighing, sighing,
    And over the wail and dash of breakers, crying,
    The voices of old ships and wandering souls.
    Through the wet air squadrons of gulls are flying,
    Wheeling but once against the skies, then tossed
    Into the wind like a flight of visions lost
    With vanished souls into the darkness dying.
    O harp of the winds singing above the dead,
    O rush of wings over the turbulent deep,
    Pray for the spirits uncompanioned,
    The dreams returned into oblivion,
    The men drifting far from the stars and sun,
    Lost in a lonely night and a loveless sleep.


    XXVIII. "The insurgent sea sweeps through the barrier"

    The insurgent sea sweeps through the barrier
    Triumphant, all its foaming strength amassed
    In one tempestuous tide, wallowing past
    The broken banks and the worn dykes that were
    Upbuilt by coward hearts; sated at last
    It settles in calm pools about the bar,
    So that at twilight the young evening star
    Beholds its image in still waters cast.
    Against unyielding shores I too have striven,
    And won at last like the uprising sea,
    And sink to rest beneath a quiet heaven,
    After long struggles, a long victory;
    But my star vanishes, its light withdrawn,
    And darkness falls unpromising of dawn.


    XXIX. "Speak not of waning love and changing days"

    Speak not of waning love and changing days,
    Youth may be short and life may not endure,
    Yet with a strength unslacked, a vision sure,
    My love companions thee in all thy ways.
    Whither thou wanderest in times unsure
    Of peace, however far thy spirit strays
    From love of me, my spirit ever stays
    Close to thy side, and there shall rest secure.
    If thou shouldst weary of me, and alone
    I walked with grief, yet should I be aware
    How far unworthy I had been to share
    In thy diviner life, or sing thy praise;
    If thou shouldst hate me, yet I am thine own,--
    Speak not of waning love and changing days.


    XXX. "Who follows Love shall walk in outland places"

    Who follows Love shall walk in outland places,
    Beyond the common cheer of hall and town,
    He shall forget all things, the friendly faces,
    The strife for wealth, the struggle for renown.
    A young crusader putting by his crown,
    A pilgrim following a holy vision,
    Heeding nor threat of king nor gibe of clown,
    The tyrant's hatred nor the world's derision,--
    Thus shall he wander; in no bright Elysian
    Meadows shall be his quest, but through the vast
    And midnight fears that shake his heart's decision
    With staring madness, till he see at last
    Like Parsifal in ages long ago,
    Love's flaming chalice out of darkness glow.


    XXXI. "Only last night we dwelt together, we"

    Only last night we dwelt together, we
    Whose lips the ultimate farewells enthrall;
    Last night itself is but a stone let fall
    Into the chasm of eternity.
    There shall be echoes, I shall hear them call
    However faint, however far they be;
    There shall be shadows, I shall always see
    Them beckon from Time's memory-haunted hall.
    The drear mirages of the years gone by
    Glow falsely golden from their dark domain,
    But now they stir me not. "Mere mockery,"
    Low to my heart I say to still its pain,
    And cloud-built cities in the sunset sky
    Fade out in dark across the endless plain.


    XXXII. "Thou only wert my hope, and thou art gone"

    Thou only wert my hope, and thou art gone.
    Thou, the one star in monotones of sky,
    Art vanished like a meteor, and I,
    Lost in the night, have ceased to pray for dawn.
    I watched thee fade, I saw thee passing by
    And tried to call thee, but my lips were dumb;
    It had been better hadst thou never come,--
    Remembered riches mock my poverty.
    Blow from afar the little sounds of bells,
    Wood-smoke hangs thinly on the autumn air,
    The town's unconscious hush is like a prayer,
    And night sleeps pleasantly among the dells;
    I only wander on, and know not where,
    Through the great dark, pursued by faint farewells.


    XXXIII. "If in some fair Elysian seclusion"

    If in some fair Elysian seclusion
    We yet shall find the dreams that we have wrought
    To guide our souls while the dark strife is fought
    Amongst these shades moving in black confusion,
    If with our finite sorrows we have bought
    Infinite joy, safe from the world's intrusion,
    And in this wilderness of blind delusion
    Have sought one vision worthy to be sought,
    Then we are not irrevocably parted,
    But fighting upward, each in his own fashion,
    From mortal dust to an immortal passion,
    Separate in earthly chance, yet single-hearted,
    We that in steep and lonely paths have trod,
    At dawn shall meet before the face of God.


    XXXIV. "Long after both of us are scattered dust"

    Long after both of us are scattered dust,
    And alien souls, perchance, shall read of thee,
    Guessing the passions that have crushed from me
    These poor confessions of my love and trust;
    Ah, well I know how heartless they will be,
    For some will laugh, and others, more unjust,
    Whose minds know not of love, but only lust,
    Will stain the vesture of our memory.
    And yet a few there may be who will feel
    My true devotion and my deep desires,
    And know that these unhappy lines reveal
    Only new images in changeless fires;
    And they, indeed, will linger with a sigh
    To think that beauty such as thine must die.






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  • 06/17/16--22:12: MIREIA CALAFELL [18.881]

  • Mireia Calafell 

    (Barcelona, 1980).

    Ha publicado: 

    -Poètiques del cos. Cabrera de Mar: Editorial Galerada, 2006. (Premi Amadeu Oller 2006, Premi Anna Dodas 2008)
    -Costures. Barcelona: Viena Edicions, 2010. (Premi Josep M. López Picó de Poesia, 2009)
    -Tantes mudes. Catarroja: Perifèric Edicions, 2014 (Premi Benvingut Oliver, 2013; Premi Lletra d'Or, 2015)[8]

    Algunos de sus poemas forman parte de antologías publicadas en Argentina, Brasil, Holanda, Regne Unit, Emirats Àrabs i Espanya.


    Mireia Calafell (Barcelona, 1980) treballa a l’associació cultural ArtsMoved. Ha publicat Poètiques del cos (Galerada, 2006), Costures (Viena Edicions, 2010), i Tantes mudes (Perifèric edicions, 2014) obres per les quals ha rebut els premis de poesia Amadeu Oller (2006), el VIII Memorial Anna Dodas (2008), el Josep M. López Picó de Poesia (2009) i el Premi de poesia Benvingut Oliver (2014).

    Al 2015, el poemari Tantes mudes ha estat reconegut amb el Premi Lletra d’Or.

    La seva poesia ha estat traduïda a l’anglès, holandès, castellà, àrab i portuguès.

    Ha estat inclosa a les antologies Rebellie (Zirimiri Press, 2012, Holanda), Forked Tongues (Exeter, 2012, Irlanda), Doce poetas catalanes contemporáneos (Editorial Espacio Hudson, 2011, Argentina), A luz nadadora. 9 poetas recentes de espressão catalã (Zunái Revista de Poesia & Debates, 2011, Brasil), Cançons de bressol (Edicions 62, 2011, Barcelona), El poder del cuerpo. Antología de poesia femenina contemporánea (Editorial Castalia, 2009, Madrid) i Pedra foguera. Antologia de poesia jove dels Països Catalans (Edicions Documenta Balear, 2008).

    Ha participat amb poesia inèdita a Màscares i reclams. Vint dones poetes interpreten Montserrat Abelló (Curbet edicions, 2011, Barcelona) i Ningú no ens representa. Poetes emprenyats (Editorial Setzevents, 2011, Barcelona).

    Al 2008, va ser convidada a formar part del projecte En tránsito promogut per l’Ambaixada d’Espanya a Abu Dhabi gràcies al qual va publicar un breu recull de poemes amb el títol Àlbum, traduït al castellà, anglès i àrab. Al 2012, ha estat escollida per la Societat Finlàndia-Espanya de Lappeenranta (Finlàndia) per a fer recitals a diferents ciutats fineses al llarg d’una setmana; anteriorment, els poetes convidats a aquesta activitat foren Roc Casagran (2007), Anna Aguilar-Amat (2008), Gemma Gorga (2009), Teresa Colom (2010) i David Castillo (2011).

    Ha recitat a diferents ciutats catalanes i espanyoles, així com a la Xina, Holanda, Argentina, Itàlia, França i Finlàndia. Actualment treballa en el recital audiovisual “Textures” (www.artsmoved.cat/textures), amb música de Miguel Marín i visuals de Sebastià Puiggrós i Elka Mocker.

    En l’àmbit de la recerca, ha publicat diversos articles a revistes especialitzades i publicacions científiques. És codirectora, amb Meri Torras, de la col·lecció d’assajos breus “Los textos del cuerpo” i coeditora, amb Aina Pérez Fontdevila, del llibre El cuerpo en mente. Versiones del ser desde el pensamiento contemporáneo (UAB i EdiUOC, 2011). Amb Begonya Sáez i Isabel Segura, ha publicat el libre Off the record. Representacions frontereres de la memòria històrica de les dones (EdiUOC, 2011).



    de Tantes mudes (Perifèric Edicions)


    Ballenas francas

    Qué delicia el juego de las ballenas
    cuando no había especies ni hemisferios.
    Cuánta complicidad bajo el mar
    antes del estallido, de la estampida,
    de aquel huir sin saber por qué
    hacia otros océanos y separarse,
    de aquel partirse el hielo inexplicable.
    Y ya nunca más los días sin tiempo
    donde lo único necesario era saltar,
    y ya nunca más fueron regalos las olas
    sino un recordatorio de distancias,
    el dolor constante de quien ha perdido al otro.

    Se querían, yo sé que se querían.
    Es fácil reconocer en tus ojos
    el movimiento tectónico del adiós,
    la angustia en la mirada de las bestias,
    qué altos eran los saltos que tú y yo dábamos.

    Tantes mudes (2014)
    Traducción: Flavia Company


    BALENES FRANQUES

    Quina delícia el joc de les balenes
    quan no hi havia espècies ni hemisferis.
    Quanta complicitat sota la mar
    abans de l’espetec, de l’estampida,
    d’aquell fugir sense saber per què
    cap a altres oceans i separar-se,
    d’aquell partir-se el gel inexplicable. 
    I ja mai més els dies sense temps
    on tot el que calia era saltar, 
    i ja mai més foren regals les ones 
    sinó un recordatori de distàncies,
    el dolor constant de qui ha perdut l’altre.  

    S’estimaven, jo sé que s’estimaven. 
    És fàcil reconèixer en els teus ulls
    el moviment tectònic de l’adéu,
    l’angoixa a la mirada de les bèsties,
    com d’alts eren els salts que tu i jo fèiem.

    Tantes mudes (2014)


    Vaig menjar amb la honestedat de qui no enganya allò que menja:
    vaig menjar aquell menjar i no el seu nom.

    Clarice Lispector


    POÈTICA

    Menjar com qui no menja el nom:
    no la maduixa quasi impúdica
    damunt del blanc de la ceràmica,
    sinó l’ombra muda de l’hivern
    que en el silenci acull l’esclat
    per no ser allà esperant-ne el fruit.
    Menjar el que no diu cap paraula
    i així, amb la boca plena, escriure.

    Tantes mudes (2014)


    NAUFRAGI

    Pel canal obert que deixen les esquenes
    baixa com l’aigua el temps de les promeses.
    Dormiu i no veieu desfilar els verbs
    –còdols que desemboquen a altres mars–:
    veureu, fareu, tindreu, viureu, sereu.
    No us ho pensàveu, no ho esperàveu,
    però el cabal del desencís ha anat pujant
    i al llit, sou el que éreu: una parella
    que ja no es mulla i va al revés, en desacord,
    desfent l’amor, apassionadament.

    Tantes mudes (2014)


    LITERATURA

    No t’ha besat i ha marxat amb pressa,
    i ha arribat a casa, i ha encès l’ordinador,
    i ha escrit no t’he besat, no t’he besat la boca
    i ara què en faig jo d’aquest voler-te als llavis.
    En fa literatura. Només literatura.

    Tantes mudes (2014)




    La pell, els teus dits, un contorn.
    Perdre's en el cim del teu cos,
    desdibuixar-se en el descens de l'esquena,
    fer-se escultura de Rodin:
    un llac, un respirar al compàs,
    un sol, un 'devorar-se' amb tanta llum.

    Les cames, el sexe, una carícia.
    Menjar-se els llavis
    quan la boca és un pou,
    i empassar-se l'alè,
    i ser més nosaltres
    mentre es deformen les formes
    i els límits són aigua.

    La mà com una heura, l'orella, el calfred.
    Buidar-se amb les presses
    d'un ritme ancestral, desconegut,
    i navegar entre el foc d'un infern excitant,
    escalar el purgatori del teu coll
    i llavors, només llavors, al paradís,
    besar-nos la mirada.

    Poètiques del cos (Galerada, 2006)




    LASCIATE OGNI SPERANZA

    Surts de la dutxa amb el cabell mullat
    i unes ulleres que revelen més del que voldries.
    Baixes d’un cinquè i com que encara fas temps
    et mires d’aprop al mirall de l’ascensor.
    Et pintes els llavis i, en acabat, fas aquell so
    que feia la mare: un petó cap endins
    que t’ha agradat rebre, i seductora somrius
    mentre t’assalten arrugues que no vols veure:
    et tapes la boca amb urgència.
    Llavors entre els dits, deixes anar l’alè
    i la boira al vidre suavitza expressions
    i et tens al davant com en una foto antiga
    que amb l’índex redibuixes per tenir els ulls més grans.
    Però el viatge s’acaba i abans d’obrir la porta,
    poses ordre a les solapes com agafant impuls,
    un gest cinematogràfic que accentues
    omplint els pulmons, i et dius:
    això és el dejà vu de cada matí, i penses:
    si visqués al desè tindria el doble de temps
    per reinventar-me i preparar el veritable
    descens, el que comença aquí, just ara.

    de Costures (Viena edicions, 2010)



    PISTES

    Sempre s’estima igual però diferent, em deies.
    I ara entre el cafè i jo provem d’endevinar
    si ens condemnava allò que era igual
    o bé la diferència és la culpable.
    L’amargor com una pista em porta a tu,
    que ets a la cuina i amb la cullera dissols
    el sucre que ja no em despertarà.
    Del teu gest no es desprèn una resposta,
    tan sols l’indici d’una pèrdua. Fixa’t:
    Jo no tinc ales perquè els omòplats
    tornen a ser omòplats si tu no els mires.
    I tu que no tens esma per volar.
    De tan a prop del terra, ja no caurem.
    I estimar és caure.

    de Costures (Viena edicions, 2010)




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  • 06/17/16--22:35: GIOVANNI CATELLI [18.882]

  • GIOVANNI CATELLI

    Giovanni CATELLI, Nacido en Cremona (Italia), residente en Crema, habitante sideral de Praga (“vivo en Praga, desde lejos” suele decir), escritor realmente ex-céntrico (en el sentido primordial del término). Poeta y narrador. Publicó Justo al final de la noche (1992), Salidas (1994), Geografías (1998), -traducido al checo, ruso, ucraniano, polaco y español rioplatense-, Distancias (2003), Trenes (2008), Camus tiene que morir (2013), Diorama del Este (2014). Cuentos suyos han aparecido en La Nouvelle Revue Française, el Corriere della Sera, en la página web literaria Nazioneindiana, y en las revistas l’ Índice, Diario, y l’immaginazione. Dirige ‘Café Golem’, la sección cultural de Eastjournal.net.




    No sigas la ceremonia del tiempo
    ese perfume límpido la desesperación
    cultiva la huella febril del silencio
    deja de hundir cada rosa en los libros
    la palabra te sirve para pronunciar el olvido
    avancezada inerme de trenes descarrilados
    todavía reparte el polvo de los gestos
    la sombra de la mano que soporta el recuerdo
    bota en la habitación el nombre del pasado
    conserva la disciplina dura de las añoranzas
    ese gusto nocturno de batallas perdidas
    deja a las plazas la luz del alba
    dispersa la fórmula vana del día
    la excavación arenosa la sílaba
    cultiva la firmeza en la destrucción
    la dura inconsistencia en el presente
    mantén las defensas del polvo
    las victorias parciales del crepúsculo
    acepta cada noche el armisticio de la luz
    confunde la intención avara de la suerte
    antes de desaparecer en las huellas de los gestos
    deja a la noche tus dedos sutiles
    la hora que falta en los jardines de sombra

    Traducción: Jorge Aulicino





    Non seguire la cerimonia del tempo
    quel profumo limpido la disperazione
    tu coltivi l’orma febbrile del silenzio
    stanca di affondare ogni rosa nei libri
    la parola ti serve a pronunciare l'oblio
    avanzata inerme di treni deragliati
    ancora dividi la polvere dai gesti
    l'ombra dalla mano che solleva il ricordo
    vari nella stanza il nome del passato
    conservi la disciplina severa dei rimpianti
    quel gusto serale di battaglie scomparse
    abbandoni alle piazze la luce dell'alba
    disperdi la formula vana del giorno
    lo scavo sabbioso la sillaba
    conosci la saldezza nella distruzione
    la dura inconsistenza nel presente
    sorreggi le difese della polvere
    le vincite parziali del tramonto
    accetti ogni sera l’armistizio della luce
    confondi 1'intenzione avara della sorte
    prima di svanire nella traccia dei gesti
    lasciare alla sera le tue dita sottili
    quell'ora che manca nei giardini dell'ombra







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    T. S. Høeg (Dane TS Hawk) 

    Nacido en Dinamarca en 1957, ha sido durante más de treinta años una figura en el ambiente de arte experimental escandinavo como autor, músico, compositor, director de orchestra y autodenominado ”outertainer”. Ha actuado en toda Dinamarca y hecho giras por Escandinavia y gran parte de Europa, además de actuaciones en Nueva York, Lagos, Tokyo, Cairo (con Benny Andersen entre otros), Siria, Ucrania y Irak.

    Desde 1981, ha actuado en el Festival de Roskilde y en el Festival de Jazz de Copenhague. Tiene varios discos, ha publicado libros de prosa y poesía, ha creado proyectos de composición, ópera, piezas de teatro radiofónicas y demás eventos artísticos.

    Desde su formación en 1978, ha tocado con el trio excepcional Cockpit Music. En los años 80, dirigió al colectivo Tapehead y al grupo de saxos Somesax. En los años 90, dirigió a la gran orchestra Dane T. S. Hawk and his Great Mungo Dilmons; y desde 2002, a la banda T. S. Hawk & The Locomotion Starsemble.

    Además, debe mencionarse su papel principal en Dane T. S. Hawk 3, Dane T. S. Hawk & The Cerebral Hemispheres y en el trio de escritores T/S Sterndolph. También ha colaborado en proyectos de spoken work junto con el sonico Troels Bech, con el escultor de sonido Henning Frimann y el poeta Peter Laugesen.

    En 1987, recibió la beca de tres años del Fondo de Arte del Estado por su literatura y, en 1999, por su música.



    Poemas de T. S. Høeg (Dinamarca, 1957)


    floto solo
    sobre una rueda de coche
    en el pacífico
    rumbo hacia colombia

    descanso
    en una boya
    a mitad de camino entre
    tú y sudamérica



    *



    oda a una patata

    a ti, tubérculo internacional,
    nadie te pregunta acerca de nada

    pela, corta, rehoga, fríe
    pela, corta, regoha, fríe

    a ti, tubérculo internacional,
    nadie te pregunta acerca de nada

    antes de que se te chafe
    socarre, ahogue en la nata

    pela, corta, rehoga, fríe
    pela, corta, rehoga, fríe

    a ti, tubérculo internacional,
    nadie te pregunta acerca de nada

    porque caes bien, una y otra vez
    & de mil maneras

    pela, corta, rehoga, fríe
    pela, corta, rehoga, fríe

    en la tierra te sepultan
    de la tierra te arrancan
    pero con nosotros es al revés

    carne de cañón de la cadena alimenticia 
    carne de cañón de la cadena alimenticia

    a ti, tubérculo internacional,
    nadie te pregunta acerca de nada



    *



    El artista se levanta y cae
    de, por, en, sobre, encima, a, si 
    no a ninguna parte o sólo

    in            in          in
        out          out                   out
    caliente                        caliente            
                   frío                   frío

    si ha de tener algún sentido
    entonces algo viene de algo
    que se debe llevar adelante
    a cualquiera a cualquier hora
    y dónde está el artista mientras tanto
    si ha de tener algún sentido

    el artista se levanta y echa a volar
    adelante, quizá choca contra el muro
    derrumba, pero vive de aquello, la vida

    sí, empuña el material empinándote al empezar:
    el arte es expresión del pulso, el espíritu y la condición del ser

    yo    el artista   quién

    protestanteo tanto adversidad como descenso
    catoliceo tanto poder como abuso
    musulmaneo tan sólo ojos y orejas
    budisteo amargura
    hindueo indiferencia
    ateisteo tanto autosuficiencia como autoasqueo

    vudueo a vosotros y a mí mismo
    el artista os vuduea a vosotros a sí mismo
    ¿quién me vuduea a mí y a vosotros?

    busco profundidades alturas grietas y salidas 
    renuncio ya y alabada sea la tierra



    *



    ahora vienen los caballeros

    los conscientes
    que queman bibliotecas

    los piadosos
    que violan

    los conversores 
    que llevan el pantalón de su dios

    los engreídos
    que matan la vida de otros

    con el poder del pensamiento
    intento decir:

    cabalgad hasta vuestro interior
    & dad la vuelta



    *



    tiempo

    no hay tiempo
                aunque días pasan años
    no hay tiempo
                para mirar hacia atrás
    no es el tiempo
                del cual se depende
    no hay tiempo
                para alcanzar
    no es el tiempo
                que manca
    no hay tiempo
                mejor que otro
    no hay tiempo
                para dejarlo como está
    no es el tiempo
                que falta
    no hay tiempo
                que perder
    no hay tiempo 
                para nada de nada
    no es el tiempo
                que vuelve
    no hay tiempo
                que se pueda compadecer
    no hay tiempo
                de sobra
    no es el tiempo
                que tiene algo
    no hay tiempo
                mejor que ahora mismo

    esperar caminar venir
    caminar venir esperar
    venir esperar caminar

    no hay tiempo 
                para mucho más.



    *



    hombres de las cavernas: qué ha pasado puesto que 
    aún seguimos buscando hacia dentro y el calor hasta la médula

    se siente al principio, se siente al final

    pinturas rupestres: dónde acaban nuestros signos y cráneos
    como rasgos sin sentido y cáscaras sobre la marea

    vivió al principio, vivió al final

    x

    esta canción tiene tres mil años
    y fue agarrada por el viento como la biblia

    cada metro: volumen de energía

    para encontrar un poco de reposo en el caos, la vida
    más allá primero o ahora la canción viva

    en cada uno su luna: volumen de luz

    x

    la maquinaria ya se nos irá de las manos
    mientras el dinero se devora a sí mismo como la mierda abona

    con el tiempo: más y más menos para cada vez más
    y más y más en exceso para los pocos que son muchos

    el final abatido suena así:

    resta el ser humano eterno y tose por lo menos
    levanta una barra de hierro y la golpea duramente y sin sentido contra

    la superficie de la tierra