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    Irelia Pérez Morales

    Poetisa cubana. Nació en Camajuaní, Villa Clara, en 1956. Reside en Cienfuegos. Entre otros, ha recibido: Premio Décima y tradición (2006 y 2007); el del II certamen internacional de poesía “Ábaco” (Alcalá de Henares-Madrid, 2006); el del I certamen internacional de poesía “Palabras Diversas” (Madrid, 2006); el segundo premio en el XVIII certamen internacional de poesía “Mujeres Progresistas por la Igualdad” (Alcorcón-Madrid, 2007); y el primer premio en el concurso nacional de décima Francisco Pereira, también en el 2007. En el 2008 ganó el Premio Ala Décima con su cuaderno Después de las sirenas, y obtuvo el segundo lugar en el Premio Iberoamericano Cucalambé, con su poemario Partitura inconclusa. En el 2009 recibió el Premio Principito, de poesía para niños, y el Premio Iberoamericano Cucalambé. 


    CAMINATA HACIA
    EL CENTRO DEL SOL

    Qué mares qué orillas
    qué rocas grises y qué islas
    qué agua lame la proa…

    Thomas S. Eliot


    PRESENTACIÓN DEL ANCLA

    Barrunto soy      acertijo
    parto gris de las arenas
    un relámpago en las venas
    del mar     Arruga
    entresijo
    con escamas
    amasijo
    de atalayas buceadoras
    navegante en las esporas
    del tiempo 
    Entre sus hamacas
    son muñones de resacas
    mis bolsillos sin «ahoras»
    ni «antes»      Sólo «después»
    viaja en ellos     No hay memorias
    junto a la herrumbre

    ¿Qué historias
    puedo yo contarle al pez?

    Ancla me hicieron       envés
    del muelle      –viva frontera
    entre el colmo y la ceguera
    del hombre–
    rito olvidado
    ubicuidad
    un legado
    de astillas sobre la espera



    FRENTE AL GOLFO DE GÉNOVA   TAL VEZ

    De muy pequeña edad entré en la mar
    navegando, e lo he continuado fasta hoy.

    Cristóbal Colón (1501)

    Frente al Golfo de Génova    (tal vez)     mira un niño el azul. Llueven campanas. Del palazzo San Giorgio, las ventanas bostezan profecías.

    Soy un pez de muy pequeña edad, pero después –cuando llegue a mancebo– navegante he de hacerme. Con brújula e sextante caminaré la mar de punta a punta. Fasta el rey me vendrá con la pregunta:

    ¿Cuán luengas son las tierras, Almirante, do las Mares Océanas terminan su bullir?

    Atardece. No hay augur que levante su voz. Todo el Ligur es un cuenco de anémonas que trinan, hervor de iridiscencias. Alucinan las olas su irreal inmediatez. Vibran los campaniles.

    Soy un pez, eso soy; sólo un pez de muy pequeña edad…

    Música leve. Un niño sueña frente al Golfo de Génova      (tal vez).



    NOCTURNO EN EL PARAÍSO (SIN EVA)

    No somos Dios
    no nos equivoquemos otra vez

    Pablo Milanés


    Noche     Luna de sal
    Crujen las velas
    Dos fantasmas se juntan en la popa
    dos incendios en una sola copa
    donde no bebe Dios      Los centinelas
    dormitan su añoranza de vihuelas
    y corpiños abiertos     No hay serpiente
    convocando a manzanas     Arde el puente

    Dos hombres que se aman     una piel
    (Haz que encuentren su isla     San Miguel
    Sáciales en las venas esta urgente
    sed de amar cara al sol     Lleva a la pira
    tanta sombra marcada por tabúes
    A ras de los prejuicios      urubúes
    sobrevuelan Sodoma

    Ven y mira
    Cada tabla es un nido que respira
    un silencio de abrazos)

    ¡Emboscada!
    Azufre sobre el filo de una espada
    dos cuerpos caen al mar     a lo profundo

    (Ah     San Miguel      su isla bajo el mundo
    llegó sobre la cruz de una estocada)



    UNA MUJER DESCOSE SUS VIOLINES
    CONTRA EL TIEMPO

    los himnos que se apagan
    Son gaviotas los ojos cuando vagan
    más allá del reloj……Ya no hay jazmines
    sobre la mar

                        (Anuncio de maitines)

    Se avitrala el amor     En cada astilla
    gime una vela rota
    Pesadilla

    (Anuncio de completas)

    Huele a muerto
    Y esta mujer que espera frente al puerto
    En la curva del vientre     una semilla




    PANDORA VIAJA EN CRUCERO

    (Octubre 1492)

    Ordalía
    Naciente      Una profecía
    de sangre cuelga en los vientos

    Pandora      sus argumentos
    y un cofre que se destapa

    Algún demonio sin capa
    sobre América deambula

    Un designio se coagula
    en la vagina del mapa



    ¿VOLVERÁ EL HUITZILIN?

    El Templo Mayor humea
    sobre el llanto de una virgen

    La tierra náhuatl……. –el reino
    donde gobernó Coatlicue–
    clama por Huitzilopochtli

    No hay respuestas
                                 Un cacique
    increpa al dios

                    ¡Habla!                     ¿Cuándo
                               volverán los colibríes?

    Triunfa la espada que arde
    sobre el pubis de Malinche

    _____________________________

    Huitzilin: Colibrí en lengua náhuatl. (Creían los aztecas que sus guerreros muertos renacerían como colibríes).




    REFLEXIONA EL PECIO
    (FRENTE AL HOLANDÉS ERRANTE)

    Bajo la sal navega mi estatura de libélula hendida. No hay sirenas que traigan ya a mi oído cantilenas sobre mapas sin nombre. ¿Qué armadura podría defenderme de la hondura donde sucumbo al puño del oleaje? Un fantasma pasea el andamiaje de mi perfil. Enigma. Un hombre muerto bebe aún los adioses de algún puerto raigal. Sólo una astilla del paisaje se le quedó varada entre los huesos sin epitafio. Hollines del ayer.

    Capitán de la ausencia, ¿qué poder te incrustó en el olvido? No hay regresos posibles, capitán. Estamos presos bajo el orbe y su búsqueda insensata de finales felices: caminata hacia el centro del sol.

    ¿Y la memoria?... Firma acuerdos nupciales con la Historia. «Mañana» en un papel. Letra escarlata.




    MONÓLOGO DEL PEZ

    En el jarrón de cristal (sobre la mesa de Freud)

    De  dónde vine           quién soy
    en qué antiguo lamedal
    no vi la luz             Ni un fanal
    de barco fantasma vino
    contra la sombra              Qué sino
    me convirtió en souvenir
    fósil             Venga un palantir
    a revelarme el camino
    que anduve
                  ¿Subí del fondo
    del universo?           Tal vez
    no fui ni siquiera un pez
    real           Acaso en lo hondo
    era apenas un redondo
    balbuceo                 una invectiva
    de Segismundo               cautiva
    humedad         légamo         icor
    añico de alguna flor
    incorpórea a la deriva
    Aborto de ovas y lamas
    soñando ser un esquife
    más allá del arrecife
    (y apenas bajel de escamas
    pudo ser)

    ¿Acaso en llamas
    cayó algún reino abisal?
    ¿Seré un Neptuno pluvial?

    Pero entonces…..por qué estoy
    sobre la mesa de Freud
    en el jarrón de cristal

    ______________________________

    En una mesa del consultorio del doctor Sigmund Freud llamaba la atención un jarrón de cristal lleno siempre de antigüedades: escarabajos egipcios, hachas de sílex del paleolítico, figurillas antiguas… Freud trataba de investigar, a través del psicoanálisis, cómo algunos acontecimientos de la infancia de sus pacientes, habían configurado sus personalidades adultas. Aquellos objetos prehistóricos –solía decir a sus visitantes– eran también piezas claves de la «infancia de la especie humana».



    DÉJA VU

    Mar y cielo copulan por el filo del mundo
    Las jarcias van gimiendo su canción de gaviotas prisioneras
    el puente huele a miedo y a rotas esperanzas
    (Oleaje)
    Bulle un fangal profundo donde muere la noche

                 ¿Cuál cometa errabundo ancló sobre mi espera?
                 Se ciñe un nuevo hilo del tiempo a mis insomnios

    (El tiempo es un bacilo)

                   ¡Diez mil maravedíes!
                   Haz          Señor         que mañana cambie el azul a verde
                   Yo      Rodrigo de Triana       te imploro

    Mar y cielo copulan por el filo del mundo
    Un pez metálico boga en una maraña de estalactitas negras
    (El Mar Rojo está lleno de pústulas que muerden)

               ¡Danger!                ¡Danger!

    Del cieno suben los viejos mitos
    (Periscopio)

                             ¿Qué extraña voz me llama allá afuera?

    Todo sabe a guadaña sin bridas
    Las tres Moiras por el casco deambulan

                     ¡Dios….sálvame de ésta!
                     Los locos que fabulan sobre barriles de oro
                     no saben que en Chicago mi Peter Pan aguarda por su héroe

    ¿Qué mago fabrica héroes?

    (Mina)

    Mar y cielo copulan…

    Tomado del libro Cicatrices de sal. PREMIO IBEROAMERICANO CUCALAMBÉ 2009. Publicado por la Editorial Sanlope (Las Tunas, 2010)




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    Ofelia Huamanchumo de la Cuba

    Nació en 1971, en Lima, Perú. Estudió Lingüística y Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Continuó sus estudios de postgrado en la Universidad Ludwig- Maximilians- Universität München, en Alemania, donde obtuvo los títulos de 'Magíster Artium' (Romanística, Literatura Comparada y Literatura Alemana Contemporánea) y 'Doctor Philosophiae' en Filología Románica. Ha publicado poesía, cuentos, traducción literaria y crítica cultural, en diversas revistas del Perú y España, así como investigaciones y ensayos en publicaciones académicas. Actualmente vive en Alemania.

    Bibliografía

    Estudios: "Magia y fantasía en la obra de Manuel Scorza. Hacia una reflexión estructural de La guerra silenciosa", Lima: Editorial Pájaro de Fuego, 2008; "Encomiendas y cristianización. Estudio de documentos jurídicos y administrativos del Perú. Siglo XVI", Piura: Instituto de Estudios Humanísticos/Universidad de Piura, 2013. Novela: "Por el Arte de los Quipus" (Lima: Vagón Azul Editores, 2013). // 1ra. Edición digital: "Por el Arte de los Quipus" (Berlín Epubli, 2014); Relatos: "En un tiempo de mi ciudad" (Berlín: Epubli, 2015); "El Gallo Nono" (Berlín: Epubli, 2015); "Dias de un viaje - Relatos de una limeña" (Berlín: Epubli, 2015); Poesía: "Fabiola" (Lima: [Plaqueta] 1997); "Viejas palabras. Poesía rescatada (Lima, 1990-2000)" (Berlín: Epubli, 2015); "Del Alpe y del Ande - Reunión poética bilingüe de Alemania y Peru" [y André Otto] (Lima: Pájaro de Fuego, 2015).

    Libros

    Del Alpe y del Ande. Reunión poética bilingüe de Alemania y Perú
    Encomiendas y cristianización
    Magia y fantasía en la obra de Manuel Scorza
    Por el Arte de los Quipus



    Palabras desde Munich
    Viejas palabras, Poesía rescatada (Lima, 1990 -2000) de Ofelia Huamanchumo de La Cuba.

    Por Miguel Ildefonso

    “Los poemas reunidos (…) son de los pocos que escribí, y apenas publiqué, en mi ciudad natal hacia la década de los noventa del siglo pasado”,  nos dice Ofelia Huamanchumo de La Cuba (Lima, 1971) que acaba de publicar Viejas palabras. Poesía rescatada (Lima, 1990-2000), edición de autor (Berlín, 2015).

    Ofelia Huamanchumo lleva quince años radicando en Alemania y en estos últimos tiempos ha ido editando libros de diferentes géneros como los estudios Magia y fantasía en la obra de Manuel Scorza. Hacia una reflexión estructural de La guerra silenciosa, y Encomiendas y cristianización. Estudio de documentos jurídicos y administrativos del Perú. Siglo XVI; la novela Por el arte de los quipus; el libro de relatos En un tiempo de mi ciudad; y el breve cuento El gallo Nono (cuento infantil para adultos).

    Viejas palabras es un ajuste de cuentas; pues, justamente la autora se fue del Perú, como muchos intelectuales, cuando la realidad aún era candente y no había oportunidades de desarrollar siquiera una aventura cultural. Esa intensidad, mezcla de inverecundia y desasosiego, de la generación del noventa se ve plasmada en el presente libro que está dividido por temas: Nonada familiar, Poemas sueltos de la calle, Mortecinas, Fabiola y Amorosas. "La familia, la ciudad, la muerte, el género femenino y el amor, son temas que están presentes en el libro. Destacamos el tema femenino; si bien ha sido trabajado con buenos resultados en la poesía Latinoamericana desde la década del setenta o quizás antes, en la voz desencantada de Ofelia Huamanchumo, muy acorde con la de todos los poetas del noventa, se resemantiza; nótese la vigencia de la voz crítica muy presente en su estética (en la ironía y en cierta mirada hacia lo marginal, por ejemplo). Y es que vivimos aún en una sociedad o un mundo que se va reconfigurando, entre la tradición del miedo y los nuevos valores libertarios. Hay una voz de ruptura muy fuerte en estas nada viejas palabras."

    Leamos estos dos poemas.



    I.

    El día que mueras   madre
    habrá que hablar con papá
    recién.
    Hemos vivido juntos siempre
    abismado el   tú de puente
    para bien
    Pero 
    cono cansan estos enlaces
    cómo hastían estas mediciones.

    El día que mueras  madre
    habrá que hablar con papá
    caducarás tu   conexión
    y empezaremos los hijos
    a nacer en papá
    a vivir su seriedad
    a aceptar su parquedad
    a comprender su quietud
    a pintarle una virtud
    y papá nos descubrirá
    y papá nos gozará
    por fin.

    Pero sólo
    el día que mueras   madre
    el día que tú ya no estés
    él
    nos clavará su mirada
    entre tu recuerdo
    y la nada.



    Fabiola (I)

    Fabiola podría ser poeta maldita en Lima
    pero es mujer
    podría gozar en la bohemia
    copular con muchos hombres
    amanecerse         beber
    Fabiola podría ser
    pariente de las noches
    de las calles marginadas
    oscuras       peligrosas
    pero es mujer

    Fabiola sólo puede
    escribir versos
    le queda sólo
    loquearse en un papel
    drogarse a punta de tinta
    y embriagarse hasta vomitar
    sólo en rimas
    sus meras fantasías
    Fabiola puede
                _ y sólo debe –
    abrirse de piernas
    sobre los renglones y gritar
    con un único falo:
    su lapicero

    Fabiola es mujer en Lima
    ignora y no sospecha y nunca
    será poeta maldita
    dicen ellos    ellos dicen
    locumbeta  o   simple puta
    eso es.



    Literatura del exilio voluntario

    En la actualidad alemana el tema de la llegada de inmigrantes de países en guerras religiosas o políticas, o de naciones en crisis económica, se ha convertido en el pan de cada día.

    Entre las personas que arriban al territorio alemán no faltan los artistas de la palabra, para quienes escribir desde el exilio encierra varias caras. Cuando el abandono de la patria es resultado de violentas presiones, ello suele ser doloroso y podría ser a la larga improductivo; sin embargo, la historia de la literatura es testigo de que muchos escritores y poetas  —obligados a abandonar sus países por amenazas a su integridad en el afán de querer ejercer su derecho a la libertad de expresión bajo gobiernos represores y dictaduras—  lograron crear sus obras maestras desde la distancia del extranjero. De ahí que, abrigando esa esperanza, muchas instituciones culturales alemanas hoy en día apoyen con incentivos económicos a estas personas.

    Lo cierto es que están también, entre los escritores inmigrantes, los que eligieron el exilio por opción personal, sin haber sido movidos por mayor aterradora amenaza que la de sus propias conciencias, sedientas de inspiración. Para ellos y ellas, los que un día salieron de su tierra en busca de otros aires para sus musas, van estas décimas, que escribí hace algún tiempo en Múnich, como expresión del sentir de muchas mujeres escritoras y poetas que conocí aquí y que continúan escribiendo, además y todavía, solo en sus idiomas maternos luego de tantos años de exilio voluntario en el país de la lengua de Goethe.


    Decires de una escritora inmigrante




    Libertad vine yo a buscar,
    por escribir lo que fuera.
    Lo mío es el buen hablar
    y rimar como una fiera.



                    
    I

    Dejé la ciudad de Lima
    y así mi lengua natal,
    terrible cosa fatal,
    peor que cambiar de clima.
    Porque lo que es la cocina
    nunca tuve que abdicar
    a lo mucho: achurrascar,
    comer en nuevos horarios.
    Mas no pa’ hacer recetarios
    libertad vine yo a buscar.

                       


    II

    La música fue otro reto.
    Yo seguí en mi tradición:
    quijad’e burro y cajón
    oigo a diario con respeto,
    aunque mi baile es escueto.
    Mi ritmo ya no es lo que era
    tanto Bach en la bañera.
    Pa’ no hundirme en sollozos
    rimé ópera en esbozos,
    por escribir lo que fuera.

                  


    III

    Operetas, recetarios,
    libros de viajes o cartas,
    cuentos: diez; novelas: hartas;
    en rima: cien poemarios,
    textos universitarios,
    canciones pa’ recitar. . .
    Todo a costa de gritar
    al que oyera expectante
    la voz de una inmigrante:
    lo mío es el buen hablar.

                  


     IV

    Tanto tiempo transcurrido
    y así me quedaré eterna.
    Solo en mi lengua materna
    soltaré algún alarido.
    Pero no está to’o perdido
    con tanta escuela en Baviera
    casi me entiende cualquiera:
    podré siempre decir versos
    en discursos no perversos
    y rimar como una fiera.


    ...........................................................................
    Décima escrita para el evento GRITO DE MUJER, marzo 2014.
    Publicada en LA TORTUGA ECUESTRE, agosto 2014.


    Ofelia Huamanchumo de la Cuba

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  • 04/23/16--17:17: CARLES HAC MOR [18.502]

  • Carles Hac Mor

    Carlos Hernández y Mor, más conocido por su nombre artístico Carles Hac Mor (Lleida, 26 de noviembre de 1940 - Sant Feliú de Guíxols, 27 de enero de 2016 ), fue un escritor catalán.

    Cultivó géneros de invención personal, como el desbaste, la paraparèmia y el hiposeptimí. Del 1973 al 1975 practicó el arte conceptual con  Grup de Treball.  Durante los años setenta y ochenta cofundó las revistas de arte y poesía Tecstual, Antepecho y La avioneta, y impulsó otras. Colaboró ​​en realizaciones cinematográficas y en numerosas revistas, como también a los diarios El País y Diario de Barcelona. Obtuvo el Premio Espais a la Crítica de Arte 1988 y el Premio Joan Fuster de ensayo de 1998 y escribió cientos de textos para catálogos de exposiciones y practica "la acción artística " ( happening o performance).

    De la diversidad de géneros que practicaba, él comentaba: "Es una dispersión muy aparente. Además de poesía he escrito ensayo, textos sobre artistas ... ¿Pero realmente es ensayo o crítica? O es poesía, o una especie de poesía teórica. mi dicha novela El fin del mundo es más bien una antinovela. Quizás la gente que dice que yo no hago poesía tienen razón y es antipoesía. la antipoesía también es poesía, aunque tampoco debe institucionalizar el anti.

    Obras 

    Poesía 

    Tu'm és no'ms. Desig-enuig. Escalaborns , prosopoesia ( Barcelona : Tecstual, 1977)
    Si la lluna és un gorg ( Tarragona : Foc Nou, 1978)
    Anar i tornar , coescrit amb Eugènia Balcells ( Barcelona : Empòrium, 1979)
    Agoc ( Barcelona : Edicions Textual, 1981)
    De tranuita ( Barcelona : Albert Ferrer, 1983)
    Vicissituds , amb gravats de Jaume Ribas (1988)
    La mà a l'ombra , amb il·lustracions de Jordi Aligué (Barcelona, 1990)
    Un pedrís de mil estones coescrit amb Ester Xargay ( Tarragona : Edicions El Mèdol , 1992)
    S'ha rebentat l'hospici , Jardins de Samarcanda 1 ( Vic / Barcelona : Cafè Central i Eumo Editorial , 1992)
    Òrsides i fems (Barcelona: Cafè Central , 1993)
    El desvari de la raó ( Barcelona : Editorial Empúries , 1995)
    Epítom infra nu o no: ombres de poemes de Marcel Duchamp coescrit amb Ester Xargay ( Lleida : Pagès Editors , 1997)
    No em cap al cap ( Palma : Perifèrics / Baltar, 2000)
    Hi ha un diari sota l'estora ( Palma : El Tall Editorial , 2000)
    Fer safor , Jardins de Samarcanda 24 (Vic/Barcelona: Cafè Central i Eumo Editorial , 2001)
    Cabrafiga , col·lecció Prima Matèria 24 ( Vic : Emboscall , 2002)
    Metafonia (Deslectura de Paul Celan ) (Barcelona: Cafè Central , 2003)
    Com aquell qui diu , Prima Materia 39 ( Vic : Emboscall 2004)
    Ad Libitum , col·lecció P... Poesia al Cànter 2 (Girona: CCG Edicions , 2004)
    Ho vaig fer fer , col·lecció Black Mountain 2 (Barcelona & Vic: Cafè Central & Emboscall , 2004)
    M'he menjat una cama , Premi de poesia " Cadaqués a Rosa Leveroni " 2003 (Barcelona: Edicions Proa , 2004)
    Coma induït , Jardins de Samarcanda 43 ( Vic / Barcelona : Cafè Central i Eumo Editorial , 2007)
    Zooflèxia (el bestiari més veritable de tots) , coescrit amb Ester Xargay , amb dibuixos de Mariona Millà . (Barcelona: March Editor , 2007)
    Fissura , llibre 'migpartit': mig llibre de poemes seus, i l'altra meitat d' Ester Xargay , amb vídeo de Nora Ancarola i imatges de Marga Ximenez , (Barcelona: Edicions 1010 , 2008) - edició artesana de tiratge limitat, edició de bibliòfil .
    Ni poms ni pomes ni formigues , amb el matemàtic i especialista en computació estadística i gràfics dinàmics Frederic Udina (DaVinci Escola d'Art: Barcelona , 2009) - encreuament de disciplines: fórmules matemàtiques i les seves conclusions llògiques traduïdes a l'hacmorià, tot enquadernat rústegament, edició artística.
    Regoc ( Lleida : Pagès Editors , 2009).
    Himnes del no-ésser ( Barcelona : March Editors, 2009 ).
    Sí fa que sí ( Ciutat de Mallorca : Lleonard Muntaner, Editor, 2011 )

    Antologado como poeta a 

    Bouesia 2006. Regsexcital de bouversos , on escriu també el pròleg, "Bouteoria de la bouesia". Dàctil Poesia 25, Arola Editors , Tarragona , 2006
    Bouesia 2007. Les vaques magres , on escriu també el pròleg, "Fenomenologia de la bouesia". Dàctil Poesia 29, Arola Editors , Tarragona , 2008
    Trobada de poetes per la pau. Homenatge a Yael Langella . Institut d'Estudis Ilerdencs , Lleida , 2008
    Каталонська поезія: Естер Шарґай, Енрік Казасес, Бланка Ллюм Відал, Карлес Ак Мор / Poesia catalana: Ester Xargay , Enric Casasses , Blanca Llum Vidal , Carles Hac Mor , antologia bilingüe publicada en ocasió de la gira poètica d'aquests escriptors per Ucraïna el 2009 . Traduccions d'Andríi Antonovskyi i Catalina Girona. Halyna Pytuliak, Lviv , Krok Edicions, Ternópill i Institut Ramon Llull , 2010
    etc.

    Ensayo, o poesía-ensayo, o ensayo-ficción 

    La lírica d'Arthur Cravan ( Sabadell : Eczema Edicions, 1984)
    Ut poesis pictura , separata. premi Espais a la creació i la crítica d'art ( Barcelona : Fundació La Caixa , 1988)
    La comèdia d'un incest (1989)
    Despintura del jo ( València : 3i4 / Eliseu Climent Editor, 1998), Premi Joan Fuster d'assaig
    Converses. Carles Hac Mor i Antoni Clapés (2 volums, Cafè Central , Emboscall i H-AAC, 2006)
    Enderroc i reconstrucció , amb imatges de coberta de David Ymbernon ( Tarragona : Arola Editors , 2007)
    Accions paraparèmicament ictòpiques de Jordi Benito , amb imatges de Vicenç Viaplana ( Granollers i Camallera : Museu de Granollers i Nau Côclea, 2011 ). 

    Novela, "antinovela" 

    La fi del món , novel·la-plus-poema experimental paraparèmica ( Barcelona : Editorial Empúries , 1994 )
    Carabassa a tot drap, o amor lliure, ús i abús , novel·la experimental de caràcter caòtico-rocambolesc filosofal, coescrita amb l' Ester Xargay ( Lleida : Pagès Editors , 2001 )

    Guiones de ficción 

    La donzella de la costa de Llevant . Televisió: DCO i TV3
    Barcelona Sud (amb Jordi Cadena Casanovas). Cinema: Figaró Films, 1980 (llargmetratge)
    És quan dormo que hi veig clar (amb Jordi Cadena Casanovas, Manuel Valls, Albert Mauri). Cinema: Septimània Films, 1988 (llargmetratge)
    Càpsula poca-solta (1998), guió televisiu (amb Ester Xargay i Bàrbara Raubert ) pel programa "Magazine", de BTV ( Barcelona Televisió ), 1998

    Obras 

    Llevant, pluja al davant (1990), drama, Companyia Teatre de L'Impossible.
    Tirant lo Blanc la, o La perfecció és feixista, o La construcció del socialisme , drama coescrit amb l' Ester Xargay ( Barcelona : Entreacte, Editorial AADPC, 2000)

    Obras completas 

    Obra completa punt u , edició de Xavier Garcia López, pròleg de Jordi Marrugat i Domènech . Biblioteca de la Suda. Transvària 17 ( Lleida : Pagès Editors , 2011 )

    Traducciones del francés

    L'avidesa de llurs ulls ( L'avidité de leurs yeux ), poesia, de Gilbert Lascault . Juntament amb l' Ester Xargay , amb dibuixos de Benet Rossell . Edicions Cafè Central , Barcelona , 1995
    Pensaments ( Pensées ), filosofia, de Blaise Pascal (1623-1662). Juntament amb l' Ester Xargay . Becats per la Institució de les Lletres Catalanes el 1998. En procés de publicació.
    La vida en comú ( La vie commune ), filosofia, de Tzvetan Todorov . Juntament amb l' Ester Xargay . Edicions 3 i 4 / Eliseu Climent Editor, València , 1999
    Nucli de l'infinit ( Noyau de l'infini ) i L'illa invisible ( L'île invisible ), poesia, de Pic Adrian . Juntament amb l' Ester Xargay . Edicions Cafè Central / Eumo Editorial , Barcelona, 1999.
    Cent bilions de poemes ( Cent mille milliards de poèmes , de 1961), de Raymond Queneau . Traduït en conjunció amb l' Ester Xargay , pel programa d'ordinador concebut per Eugenio Tisselli especialment per a aquest poema. Estan penjats a la pàgina de Queneau a propost.org

    Videocreación

    Fuga , peça de vídeoart, amb Eugènia Balcells i Eugeni Bonet , 1979 . [6]
    Pujar i baixar , videoinstal·lació, amb Eugènia Balcells , 1990 .
    Paraparèmies, desplaçaments, cosificacions , juntament amb l' Adolf Alcañiz , la Barbara Held i l' Ester Xargay , 1999 . (Premi de creació audiovisual de Navarra , 1999 )
    Sextina al microscopi , junt amb l' Ester Xargay , 2003
    Elucubració a duo feta als magatzems del MACBA. Fèlix Fanés i Carles Hac Mor , 74'12", 2009 - entrevista feta expressament per a la mostra de vídeo d'autor a la Mediateca del CaixaForum , realització d'Adolf Alcañiz, Carles Hac Mor i Ester Xargay .
    Vídeos de Carles Hac Mor projectats a la mostra de vídeo d'autor, "Del concepte a la imatge", cicle de vídeo concebut per Adolf Alcañiz, Carles Hac Mor i Ester Xargay , a la Mediateca del CaixaForum , 16 al 20 de maig del 2009:
    Nihil , 3'58", 1973-2008
    No , 3'33", 1973-2008
    Iconoclàstia , 1'26", 1974-2008
    Tu en tens la culpa, l'ou com balla i el corredor , 1'28", 1975-2008
    Ponent somordo , 4'56", 1983
    Poca solta , 4'20, 2000
    Sense títol , 2'08", 2000
    És recollidor de branquillons , 4'58", 2000
    Profetes , 2'12", 2002
    De rerum natura , 2'53", 2004
    Invocació , 4'02", 2008
    Il·lacions , 2'12", 2008

    Antologado en CD / DVD (como poeta y / o rapsoda)

    Videopoesia catalana del segle XX , antologia realitzada per Habitual Video Team (Lis Costa i Josep M. Jordana), Propost.org, 2001
    PEVB - Poesia en Viu a Barcelona (1991-2003) , Projectes poètics sense títol - propost.org amb el suport d'Habitual Video Team, Barcelona, 2004
    Poeta ses , poesia musicada i recitada per Juan Crek , La Olla Expréss, 2006. Inclou poemes de Carles Hac Mor, Ester Xargay , Enric Casasses , Eli Gras , Pau Riba , Elena Val , Víctor Nubla , Adela de Bara , i molts d'altres.
    PROPOSTA 2000-2004 (festival internacional de poesies + polipoesies) , realització: Josep Maria Jordana, coordinació: Eduard Escoffet i Habitual Video Team (Lis Costa & Josep M. Jordana , Projectes poètics sense títol - propost.org 2006

    Actor 

    Fuga , peça de vídeoart del 1979, amb Eugènia Balcells i Eugeni Bonet , on apareix en CHM junt amb tres altres persones.
    Cravan vs. Cravan , d' Isaki Lacuesta , música de Víctor Nubla amb una cançó de Pascal Comelade , 2002. Apareix com a personatge (fent d'ell mateix), juntament amb l' Ester Xargay , l' Enric Casasses , en Frank Nicotra , l' Eduardo Arroyo , la Maria Lluïsa Borràs , en Marcel Fleiss, la Marian Varela, l' Adelaida Frias Borràs , en Merlin Hollanden , en Bernard Heidsieck , en Juli Lorente, Le Cirque Perilleus, Le Diablo Mariachi, en Pierre Pilatte, l' Humberto Rivas i d'altres. 

    Exposiciones 

    L'avançada de Nothung . Espai 10 de la Fundació Joan Miró . Performance. Entre les presències que l'animaven hi havia un cavall blanc, un pianista que accionava un piano de cua i l'aplicació de pintura i agulles hipodèrmiques a un jove, una mena de Sigfrid wagnerià, assistit per dues figures femenines en un camí simbòlic cap a la mort. En aquest cas, l'assistència, segons la premsa, va pujar a unes cinquanta persones. 
    Eugènia Balcells i Carles Hac Mor. Pujar i Baixar. "Anar i Tornar". 1991 . Espai obert a la creació contemporània. Col·legi d'Aparelladors Tècnics de Barcelona. Col·lecció de l'Ajuntament de Barcelona. 
    Grup de Treball , Museu d'Art Contemporani de Barcelona ( MACBA ), 10 de febrer a 11 d'abril de 1999 . 
    Homenatge a Carles Hac Mor i Ester Xargay , exposició bibliogràfica retrospectiva, i activitats paral·leles (incloent el "Congrés paraparèmic" i el recital multitudinari-homenatge "Poecóc · Enhacmora't o Enxargaia't") en homenatge a Carles Hac Mor i Ester Xargay , nomenats "escriptors residents" durant el Festival "Setmana de Sant Jordi - Literathä", organitzat per Xavier Garcia (direcció literària, Pagès Editors ) amb l'ajuda del poeta Francesc Gelonch, i altres. Tàrrega , 20 a 26 d'abril (setmana de Sant Jordi ), 2009 . 
    Del concepte a la imatge: Francesc Abad , Carles Hac Mor, Pere Noguera , Benet Rossell i Vicenç Viaplana , cicle de vídeo concebut per Adolf Alcañiz, Carles Hac Mor i Ester Xargay , a la Mediateca del CaixaForum , 16 al 20 de maig del 2009 . 
    Epítom Carles Hac Mor. El poeta és un ésser humà en procés d'esdevenir ca. Ferran Garcia Sevilla -Carles Hac Mor- Ester Xargay . , catàleg publicat amb motiu de l'exposició homònim a l' Institut d'Estudis Ilerdencs (IEI) de Lleida (el 29 de juliol al 17 d'octubre del 2010 ), amb textos de Carles Hac Mor, Josep Miquel Garcia, Jordi Marrugat i Lluís Calvo . Lleida : Institut d'Estudis Ilerdencs , 2010 . 
    Epítom Carles Hac Mor. La perfecció és feixista , amb la participació de Nora Ancarola, Eugènia Balcells , Carles Hac Mor, Anselm Ros, Ester Xargay i Marga Ximenez , MX Espai, Barcelona , del 4 de novembre al 17 de desembre del 2010 .

    Crítica literaria sobre el autor

    ó de coberta de David Ymbernon. Tarragona : Arola Editors , 2009. 

    Premios y reconocimientos 

    2016 - XVI Premi Jaume Fuster. 



    Ahora sí que me he perdido

    El niño que se acerca
    también se aleja
    se pierde al llegar
    es decir
    el niño que se aleja
    se acerca para perderse
    y dando por hecho
    que no sabemos
    quién es este niño
    y de todos modos
    antaño la música
    era más blanca
    y cómo es posible sin embargo
    que fuese blanca
    y qué tiene que ver
    la música
    con el acercarse
    y el alejarse


    La rodilla que fuma

    si voluntad equivale a deseo
    te haré mal imagino
    esta araña
    que trepa por la pared
    un concierto de guitarra
    in memoriam
    quizá eran dos
    de pronto sin embargo las gotas
    y los pasos contados
    el almendro y la guía de Italia
    ay todo crece en un verde
    sin adjetivo

    Versiones de Jonio González



    ARA SÍ QUE M’HE PERDUT 

     l’infant que s’acosta
     també s’allunya
     i es perd en arribar
     és a dir
     l’infant que s’allunya
     s’acosta per perdre’s
     amb el benentès 
     que no sabem
     qui és aquest infant
     i de tota manera
     antany la música
     era més blanca
     i com pot ser però
     que fos blanca
     i què hi té a veure
     la música 
     amb acostar-se
     i allunyar-se



    EL GENOLL QUE FUMA 

    si voluntat equival a desig
    et faré mal m’imagino
    aquesta aranya
    que s’enfila per la paret 
    un concert de guitarra
    in memoriam
    o potser n’eren dues
    de sobte però les gotes 
    i les passes comptades
    l’ametller i la guia d’Itàlia
    ai tot creix en un verd
    sense adjectiu


    El desvari de la raó
    (Barcelona, Empúries, 1995)

    ESCOLI PRIMER 
    DE FIT A FIT, COM SI FOS ARA,  
    PER L'ULL DE BOU 
    "Uocs!"és el crit que fa moure els bous 
    per fer-los venir o fer-los apartar. 
    "Fer uocs"és perbocar o tenir basques: 
    "Agoc, m'ha feit vindro uocs, açò!" 
    "Uocs, uocs!", com qui diu "Fuig, fuig!" 
    o "Passa fora!", com es fa per allunyar  
    els gossos; i és aquesta accepció 
    la que apropa "uocs" a ca, fins al punt 
    que un uocs és un quissoi de gos; i 
    per aquesta via, "uocs" té un fort matís 
    pejoratiu, anticlerical i antillibresc: 
    "Uocs fart no llegeix bé". "Si s'ha perdut  
    el llibre, resten els uocs". "Ves que n'és, 
    d'uocs!""El costum d'etzibar "uocs|" 
    als mestres i als bous", "Guaita l’uocs, 
    com ensenya la canalla". "Uocs"és a "ecs" 
    com gall és a gallina: "L'uocs i l’ecs 
    n'eren al balcó, l'ecs dormia i l’uocs 
    li'n fa un petó". "Aquell qui per mà 
    d'un uocs d’orella alta li ha fet ecs 
    a la mestressa". I ultra tot plegat, 
    per associació amb aneu a saber què, 
    "uocs" té etimologies inesperades 
    i significats imprecisos: "Uocs ve 
    de la russa i d'en Moll que van fundar 
    Mollerussa, i vol dir farnat per atipar 
    els criats i els cavalla!", o (al "Nou diari", 
    edició de Lleida) "L'eventualitat horrible 
    d'un uocs és un mòbil que mena a un uocs".  




    EL TEMPORAL DE LES FAVES

    Com que l’escriptura la voldria
    retallada, descosida, sargida, apedaçada,
    foradada i ratada, vaig fent com si no hi fos,
    deixo que ragi, tot i que no les tinc totes
    mentre, ben decidit, esmotxo, desmanego,
    aparraco, desgasto i faig culcosits i badadures
    fins que jo mateix acabo tot retallat, descosit, 
    amb tomàquets i pedaços, clivellat i rosegat.

    Llavors, tu t’ho emprovaries, i, atorrollat
    i empipat, amb la fatxa que faries, m’engrescaries
    a enllestir-ho: et trauries la rampoina
    i, juntament amb el meu barret,
    la llençaria al foc, m’hi escalfaria,
    i et tornaria el teu vestit havent-lo fet bocins:
    aquests esquinçalls, socarrimats per les cendres
    vives d’aquells parracs, foren els meus poemes,
    no tan informes com voldria amb la dèria que tinc
    de passejar-me per la boira de Ponent,
    no tan descordats com resultarien
    si no els haguessis de llegir.




    QUINA DESGRÀCIA!

    Que esborronador!

    Quina capbuidada

    la d’aquest poeta

    que s’ha posat a dormir
    i somnia
    els camins
    del super-ego
    tot gemegant:

    Que campi pertot
    la significança:
    que fins els somnis
    siguin interpretats!




    ELIS, ELIS!

    Tot serà resolt per fatifat
    quan la pell sigui del llop
    si encara no som allà on anem
    per embolicar el credo
    anant a jóc a deshora
    com l’egua tenyida
    que desenvolupa quadres
    d’eufòria exagerada
    i dependència morbosa
    de romanços de mai no acabar 
    i melodrames genitals
    amb reflexos actius d’experiències
    viscudes per altri amb basca
    i autorepressions immoderades
    en un corrent de pensament
    que enrampa i fa fer de cos
    incontingudament
    pertot arreu
    com si féssim córrer l’arpa
    en rompre el canet oc
    com en una oda a Arthur Cravan.




    hi ha un diari sota l'estora
    (2000)

    SARGANTANA QUE S'ACOSTA

    Rebaixat amb una eina de tall 
                        HOSTESSA QUE BAIXA DEL CEL 
                                        nosaltres 
    l'idearem parapetat rere restes 
                        QUE CAMPI PERTOT 
                                        que no signifiquen res 
    que més aviat deterioren 
                        I LI FAN CANTUSSEJAR 
                                         empolistrats baixaven 
    cap a plaça 
                        NO S'ESDEVÉ FELIÇMENT 
                                         que alteren la divisa 
    rere el temps en l'espai. 




    TINGUEM LA FESTA EN PAU!

    ¿Si algú em crida, em tombo i em veig, 
    a cor què vols cor què desitges, 
    fent plegar un negoci 
    per on camino ara 
    i tot seguit incorporant-me 
    a poc a poc al sofà de la saleta 
    no m'hi clisso ni tan sols 
    en verificar que de calent 
    en calent prou que hi faré cap, 
    on em criden o no, 
    sense haver passat per enlloc, 
    per tal com jo no sóc pas Déu 
    ni el meu cos em sembla meu 
    o bé passa un quisso famèlic 
    o uns badocs que m'afiguro 
    que són jo mateix 
    i em demano per què  
    encara no he plegat 
    si algú en gosa dir feina, 
    de gandulejar de dies i de nits?

    Sí, un dia de cada dia 
    te'n vas esporuguit però satisfet! 
    I tant! Has remuntat en peu de guerra 
    el mateix riu que tothom 
    i no t'hi has pas ofegat, que jo sàpiga! 




    VERBIGRÀCIA

    Amb perífrasis i punxons 
    de l'antagonisme 
    entre matar l'aranya i 
    fotre's de la virolla, 
    hom gaudeix del do de la ubiqüitat.

    I, vatua l'olla, em roda el cap, 
    se m'enterboleix el lluc, 
    em fan figa les cames, 
    em ve un cobriment de cor 
    i, catapultat violentament, 
    sóc precipitat de morros  
    a la vora d'un llac 
    emmantellat de boirina, 
    on beuré a caramulls 
    com un porc escanyat de set! 




    VINGA, LA CARTERA!


    Tites, tites, tites... 
    La genteta hi cerca menja espiritual.

    Una pesta, un flagell, 
    un ocell a l'aparell!



    Nounats del cel plouran, 
    enmig de la cridòria del peixam.

    Lo pensar fa de curt? 
    Ep! Això són les raons del pont de Lleida!



    És un poca-solta! Un galifardeu pollós! 
    Un menjacapellans! Endavant les atxes!

    Adoneu-vos-en, de si en sóc, de polit, 
    que la punta del llapis, 
    me la faig amb la ratlla dels pantalons.

    Ves quin buf! 
      



    sense contemplacions

    "A més a més, la intel.ligibilitat dels poemes és un aspecte secundari d'aquests, i voler ser intel.ligible equival a voler dir coses. El mal rau en voler. M'interessa la no-intenció. Rebutjo la metàfora, voldria una escriptura sense metàfores, amb el benentès que el llenguatge, per essència, sempre és metafòric, o no." 
    "La pretensió de no encasellar-me i de no ser encasellat, m'ha anat portant a un nihilisme anarquitzant, el qual, empeltat de vitalisme i d'humor, no s'identifica amb cap pessimisme, i té moltes arrels en el món de les avantguardes." 
           (Manuel Guerrero) 



    ODA NUPCIAL 

    I un colló, borbó-borbó!  
    Vinga, una espasa, vinga!  
    Ni una pesseta sia treta! 

    Un garrot, garric-garroc.  
    Una copa, tota-tota.  
    Un borbó, colló-colló. 

    La infanta juga la carta:  
    vinga-vinga, anem a bodes,  
    odes-odes! I aquesta oda 

    poda-poda i crida: Visca  
    la República, pública-pública!  
    Monarquia? Anarquia-anarquia! 

    A fora el Borbó, colló-colló.  




    ENTROPIA 

    Hola noi! Com va tot?  
    Bé, bé. Ah! I tu què?  
    Ves, no res. Home! Uf!  
    Sí, quina calor! Ep!  
    Quina hora és? Alabat  
    sigui Déu! Ca barret!  
    Malament rai. Què fas?  
    Ecs! Fuig! Deixa'm! Quin fàstic!  
    Reina Santa! Pollós!  
    Alça! Correu-hi tots! Au!  
    Vinga! No comencem!  
    Si no dic res, però!  
    Més val! Desagraït!  
    Ai! Para compte, eh?  
    Ara sí que m'has mort!  
    Que et fas el ruc o què?  
    Que parlo amb la paret?  
    Que més val que callis!  
    Què tens ara, bandarra?  
    Totxo! De què te'n fums?  
    Què t'has pensat? Prou, pou!  
    Faltat! Què t'empatolles?  
    Qui ho havia de dir?  
    Pots comptar! Quines penques!  
    Vés, vés! Malaguanyat!  
    Vols dir? Bah! Se me'n fot!  
    Avall, que fa baixada!  
    Tu mateix. Quina angúnia!  
    Barrut! Pallús! Vagarro!  
    Vergonya me'n dari!  




    LA VERITAT DE LA NO-VERITAT 

                        Si l'u és, l'u no és.  
                         Parmènides / Emanuele Severino 

    Aquest poema  
    es nega a si mateix  
    i per això mateix  
    s'autoafirma,  
    i, en autoafirmar-se,  
    nega així mateix  
    qualsevol afirmació  
    externa a la seva  
    negació radical: sí.  
      
      


    no em cap al cap
    (2001)

    EL GAS DEL DESVARI SUSPÈS A MIG AIRE

    Monodia 
    sens fi ni causa 
    que restaura fites 
    la bèstia de dues esquenes 
    ignorades 
    i ni una simple tabolada 
    per a la tríade obligada 
    de subjecte-verb-predicat 
    solament un solc 
    que romangui tot igual 
    amb copets d'impaciència 
    al governall 
    de manera soma 
    i tal dia farà un any 
    faig tota una altra cosa 
    amb un culet de cafè 
    de la tercera colada 
    fet amb les escorrialles 
    del cafè de popa i 
    per afegiment 
    un parell de galetes 
    canviem el pensament lògic 
    per l'analogia mítica 
    enmig de bafarades 
    de quatre dimensions. 




    ACCIÓ

    deixo córrer la imaginació 
                                  m'humitejo el dit índex 
    fins que em noto lubrificada 
                                  a la vagina i el faig lliscar 
    i ajaguda de sobines 
                                  tot avançant i retrocedint 
    m'acaricio els llavis vaginals majors 
                                  m'escarrasso per allargar l'excitació 
    i els voltants i coberta del clítoris 
                                  però no puc impedir mai d'accelerar 
    me l'espremo i me'l frego rotatòriament 
                                  la pressió manual va variant 
    m'introdueixo el dit a la vagina 
                                  el bellugueig es va fent més enèrgic 
    m'estremeixo per dins i per fora 
                                  em palpinyo els pits 
    m'hi fico un o dos dits més 
                                  panteixo molt i em regiro 
    amb les cames juntes 
                                  per tot el matalàs 
    hi puc arribar de pressa 
                                  o si el meu acompanyant dorm 
    l'orgasme resulta més fort 
                                  tracto de controlar aquestes expansions 
    amb les cuixes ben separades 
                                  i no fer gaire soroll 




    LA LLUNA I LA PRUNA

    ens recolzarem a l'ampit per fitar l'aigua 
    giravoltarem turó amunt i  
    remorejant lleument 
    semblarem teranyines 
    i hi perdrem els estreps 
    faré la guaita de nit 
    i afollaré 
    cop rere cop 
    la tercera dimensió de l'ombra de la fe

    que ja m'han esquilat  a bastament 
    i penso a què treu cap 
    de ser musclo d'aquesta olla lírica 
    si Cal.líope es pot haver amagat l'ou 
    sota el vestit 
    i segurament 
    no ho notaria ningú 
      
      
    *

    ODA A ROLDÁN, ADVERSARI A ULTRANÇA DE L’ÈTICA I L’ESTÈTICA DELS PENSANTS

    Oh insurrecte llibertari
    i àcrata corrupte,
    anticapitalista
    i antisocialista:
    Roldán,
    l’exdirector general
    de la Guàrdia Civil,
    també és
    un altíssim trobador  èpic
    -com a autor de la segona,
    definitiva,
    Chanson de Roldan-,
    Que ha elevat al grau més sublim
    l’estètica d’allò vist i no vist
    sense el vistiplau de ningú!
    Oh artista indisciplinari,
    ferm en el súmmum
    de la lírica de
    la corruptela!,
    Per tal com, sí, oi tant!,
    la seva gesta
    ha estat
    l’acció més agosarada,
    més transgressora,
    de tota la història de l’art
    en tots els seus vessants
    formals, socials, metafísics:
    un cop de puny rotund
    a l’estómac ple de l’Estat,
    un mastegot al cos,
    al Cuerpo per antonomàsia, ecs!
    un a puntada de peu
    contundent al séc de la cama
    de la roïna moral de l’honestedat!





    .


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  • 04/23/16--17:17: ELADIO MÉNDEZ [18.503]

  • ELADIO MÉNDEZ

    Poeta. Nació en 1957 en Castuera, (Badajoz). Reside en Mérida desde que tenía apenas cuatro años.

    Ha publicado: 

    -Acróscopos, 13 poemas acrósticos, 2011
    -La memoria encendida en Editorial Amargord, 2016.


    Fe de erratas

    Donde dice:
    Compañera,
    deseo forjar con mis manos
    orquídeas de rebeldía,
    barricadas de jazmín,
    esencias del quince eme
    y el veinticinco de abril.

    Debería decir:
    Compañero,
    lancemos con vehemencia
    una descarga de mierda bien servida
    contra el rostro de todos los políticos
    hijosputamentecorrectos. 


    Páter

    Se acordó de su dios blasfemamente.
    ¡No, por dios! no imaginéis ni por un instante
    que fue una expresión de irreverencia.

    No, no es eso.

    Tan sólo fue la consecuencia
    de un acto reflejo, la rabieta lógica
    de aquel que se ha pillado
    los dedos de una mano
    cerrando con vehemencia
    la puerta de su caja fuerte,
    después de poner a buen recaudo
    las limosnas depositadas por los fieles
    en los cepillos de su parroquia.


    La flor del nopal 

    Donde tu inocencia quedó cercenada 
    grito tu nombre; en el lugar exacto, 
    y un clandestino eco me devuelve 
    el llanto lacerado de una flor de nopal. 

    Grito tu nombre en el preciso instante 
    en el que un sol de ausencias 
    emerge de tu pecho como un suspiro helado, 
    como un rosal de dagas que te hiriera de muerte. 

    Grito al cuchillo que violenta tu carne 
    y a la mano asesina que silencia tu nombre 
    y gritando me ahogo en tus pupilas yertas, 
    en el amargo cauce que tu llanto produce 

    sobre la tierra sacra que tu cuerpo amamanta, 
    donde tu madre reza, donde mi voz te ausenta, 
    donde nace una orquídea cada noche de luna 
    en un dolor profundo, allí grito tu nombre. 



     Acróscopos, 13 poemas acrósticos, 2011


    Arde la flor; en la lumbre de la aurora
    Relinchan negros corceles,
    Impacientes de espuelas y de bridas
    Emergen de los sueños para con avidez
    Sembrar sobre los páramos crepúsculos y albores.



    Trémulo y errante tu corazón persiste
    Añorando la ausencia de caricias y sueños,
    Ungido de esperanzas y de aroma a turquesas
    Rememoras los días de los besos furtivos
    Olvidando el dolor que suscita el recuerdo.




    Abrió sus ojos a la escarcha fulgente.
    Cuando la luna clara al almendro corona
    Un temblor de placentas precipitó la vida.
    A la vez que su llanto se tornaba de plata
    Relucían como astros las lágrimas maternas.
    Imaginando besos y caricias de armiño
    Obsequió a la mañana la candidez del llanto.




    Pongamos, por ejemplo, que transitas por el velado tiempo de la
    Infancia. Por ejemplo, que hay niños de todos los confines durmiendo
    Sobre huérfanos destellos, comiendo sin mesura, a pedazos, el hambre,
    Caminando sin rumbo hacia el espejo cóncavo de la ausente memoria.
     Inevitablemente te verás reflejado en un salobre torrente de pupilas,
    Sabrás entonces, del secreto dolor, que causa el desamparo.



    En: 3x3. colección de poesía, 7. ERE. 2015

    Estos niños que mañana serán padres,
    ¿Sabrán besar y abrazar con ternura?

     +

    ¿Dónde morarán los sueños
    que en el tiempo fenecen
    sin estrenar la infancia?

     +

    Y unos labios fecundos
    como azules libélulas
    circundando mejillas.

     +

    Aprender solfeo
    escuchando en la fragua
    el lamento del yunque.

     +

    En las calles mordidas
    por las fauces del hambre,
    ¡jugar a contar muertos!

     +

    No haber sentido nunca
    el tacto de un juguete,
    duele en el recuerdo.

    +

    En tus manos inmensas
    titilan como ascuas
    las canicas del alba.

     +

    Los brazos de la niñez
    son un cálido río
    envolviendo latidos.

     +

    Vivir eternamente en la infancia
    para no tener memoria del dolor.





    La memoria encendida (Editorial Amargord, 2016).

    LA MEMORIA ENCENDIDA de Eladio Méndez.

    El pasado dia 17 de marzo de 2016, asistí a la presentación del libro de poemas de Eladio Méndez: "La memoria encendida", publicado por Amargord. Tuvo lugar en la biblioteca municipal de Mérida, "Juan Pablo Forner". La sala estaba repleta de amigos y admiradores de Eladio, tanto de su poesía como de su persona.

    El acto resultó de lo más entrañable y ameno. El presentador se centró sobre todo en el carácter de Eladio siempre luchando por un mundo más justo, siempre al lado del que lo necesita. Este carácter se refleja fielmente en sus poemas; pero lejos de ser una poesía panfletaria, la maestría poética del autor consigue que el lirismo de los versos se convierta en un aliado a la hora de intensificar lo que pretende con su contenido.

    Realmente los poemas de Eladio no dejan indiferentes. Todos, independientemente de la ideología política y religiosa que seamos, podemos hacer nuestro algún aspecto del poema, pues rebosan humanidad.

    Dice Eladio que están escritos desde el respeto pero también desde la rabia hacia las injusticias. 

    A lo largo del poemario hace un recorrido de las injusticias de las que ha sido testigo, y a veces también víctima, desde su infancia hasta la actualidad. Todo ello con un lenguaje sencillo y un verso ligero que apunta directamente al corazón y acierta de pleno. Musicalidad y belleza envuelven la tristeza de la anécdota. Aún siendo un poemario de denuncia, no pierde el sello de ternura que caracteriza a Eladio Méndez.

    Amenizaron el acto, el cantautor Miguel Ángel Naharro, que nos obsequió con varias de sus hermosas creaciones y el poeta Joaquín Gómez, que hizo una performance de lo más curiosa.

    Quien se acerque a LA MEMORIA ENCENDIDA de Eladio Méndez no quedará defraudado. Como el título indica, lo que los versos refieren siguen pulsando en el corazón y la memoria de Eladio; y es que son, muy a nuestro pesar, de una rabiosa actualidad.

    Dice Antonio Orihuela en el epílogo que los versos de Eladio son de los más limpios que él conoce en cuanto a la denuncia de lo que de destructivo tiene el capitalismo. Sin entrar en opiniones a favor o en contra del sistema capitalista ni de otras cuestiones en las que todas las opiniones son igualmente dignas, lo que sí es cierto es que Eladio Méndez es UN POETA LIMPIO, sencillamente porque él es UNA PERSONA SIN DOBLECES, LIMPIA, HONRADA Y BUENA COMO POCOS.

    ENHORABUENA, ELADIO.
    Ana Mª Castillo Moreno



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  • 04/23/16--17:18: JOAQUIM BRANCO [18.504]

  • JOAQUIM BRANCO  

    Nacido en Cataguases (Minas Gerais, Brasil), en 1940, el poeta Joaquim Branco heredó de sus compañeros de la revista modernista verde, a finales de los años 20, el gusto por la experimentación y la literatura de vanguardia. Es autor de libros de poesía, ensayo y ficción. Académico cataguasense. 

    1960 - 1966 - Graduação em Direito:Universidade do Estado do Rio de Janeiro, UERJ, Rio de Janeiro, Brasil.
    1972 - 1975 - Graduação em LetrasFaculdades Integradas de Cataguases, FIC, Minas Gerais, Brasil.
    1998 - 2001 - Mestrado em Literatura Brasileira
    Centro de Ensino Superior de Juiz de Fora - CES, Minas Gerais, Brasil.
    Título: O MOVIMENTO VERDE: A poesia vanguardista de Cataguases na década de 1920. Ano de obtenção: 2005. Orientadora: Thereza da Conceição Apparecida Domingues.
    2003 - Doutorado em Letras (em andamento)

    Bibliografia:   Concreções da fala Poemas. Cataguases:Edição do autor, 1969;
    Consumito Poemas. Belo Horizonte: Edição da Impresa Oficial de Minas Gerais, 1975;
    Laser para lazer Poemas. Cataguases: Edições Totem, 1984; Marginais do Pomba
    Contos (org.). Cataguases: Fundação Cultural Francisco Inácio Peixoto, 1985;  
    500 anos do descobrimento da América Texto e pintura (erm parceria com D´Paula).
    Cataguases: Edição Hidroazul, 1993; O caça-palavras Poemas. Cataguases: Fundação Cultural Ormeo J. Botelho, 1997; Do pré ao pós-moderno Manual de literatura.
    Cataguases: Proler/Cataguases, 1998; Ascânio, o poeta da Verde (org.). Cataguases:
    Edições Totem, 1998, além de livros de crítica, literatura infantil, etc. Ver também poemas visuais em:
    Página do autor: www.joaquimbranco.cjb.net/




    Joaquim Branco  
    Concreções da Fala
    Cataguases, MG: Edição do Autor,1969.   s.p.


    Primeiro livro de Joaquim Branco, desde Cataguases, Minas Gerais, terra de vanguardas no cinema e na literatura, na arte e na arquitetura,  serviu também para uma espécie de "manifesto":

    alguns poemas anteriores + gráficos para o consumo.
    gráficos: fim da arte poética linear/alfabética, utilização da
    palavra apenas quando requerida.
    humor, poema/trabalho contra poesia/flores,
    signos não-verbais. trabalho + revisão.
    por uma linguagem universal contra a barreira das línguas.
    contra o bom-mocismo das letras, pelo vigor tropical e pelo
    sexo. pela ciência poética.


    Um dos poemas do livro:  

    Consumo  1968




    Joaquim Branco
    CONSUMITO
    Belo Horizonte: Imprensa Oficial, 1975

    "(...) No Poema/Processo, a partir de 1968, Joaquim Branco encontraria  — a partir de pesquisas gráficas e visuais — um porto seguro para a fixação de sua poeticidade.  / Uma poeticidade viva, explosiva, que, com o passar dos anos, seria marcada pela limpeza dos signos: a construção de um painel crítico relacionado com o nosso tempo e o nosso mundo".  MOACY CIRNE 




    LASER PARA LAZER
    (Poemas experimentais)
    Rio de Janeiro: Edições Totem, 1984.

    "O que fascina em Joaquim Branco é exatamente isso: a capacidade de navegar nos sete mares, nos setestrelos, e singrar absoluto. O poeta orienta a constelação de signos, linossignos, collages, portemanteaux que irão formar o poema em processo, o poema en train de se faire".  RONALDO WERNECK, 1975 




    JOAQUIM BRANCO é sobretudo conhecido por sua participação em movimentos de poesia de vanguarda, a exemplo desta peça que circulou no auge da ARTE POSTAL – MAIL ARTE no Brasil, nas década de 80 do século passado. Doação da peça acima feita por PACO CAC ao acervo da POESIA IBEROAMERICANA. 





    BRANCO, Joaquim.  Jogo de palavras.  Cataguases, MG: FUNCEC, 2008.   59 p.  ilus. col.  15x15 cm. Poemas discursivos e visuais.  Ex. autografado.  Col. A.M.  (ES)





    BRANCO, Joaquim.  TOTEM e as vanguardas poéticas dos anos 1960/70.   Cataguases, MG: FUNCOC – Fundação Comunitária Educacional de Cataguases, 2013.   166 p.  15x21 cm.  Capa: Fernando Abritta.   Reimpressão da edição de 2009.  Texto a partir de uma tese de doutoramento defendida na Universidade Federal do Rio de Janeiro, em fase já madura do autor que verteu sua experiência de criador e estudioso das nossas vanguardas no campo da poesia experimental .Destaque para o poema concreto, o poema-processo e a arte postal Ex. autografado.   Col. A.M.  (EA)



    POEMA-PROCESSO DE JOAQUIM BRANCO
    EM EXPOSIÇÃO NA UFMT

    exposição no museu da UFMT durante o seminário Poéticas de vanguarda em Cuiabá realizado em homenagem a Wlademir Dias-Pino na Universidade Federal de Mato Grosso, de 9 a 11 de setembro de 2015.



    POEMAS DE JOAQUIM BRANCO:

    TIGER

    “Corre a tarde em minh'alma e conjecturo
    que o tigre vocativo do meu verso
    é um tigre de símbolos e sombras (...)"
         Jorge Luis Borges, O outro tigre (in O fazedor)


    Theda Bara me olha
    com olhos de quem
    mata, e diz:

    Desata-me.

    Decifrado, o olhar
    que espreitara antes
    agora fuzila firme
    e em cheio
    contra o vidro
    de um pesadelo.

    (Só Borges enfrentara
    o tigre antes.)

    Felina, garras e boca
    em perfeita dentição
    são arremessos para lá
    de ameaçadores
    mesmo sob uma irretocada
    e espessa vigília.

      

    GREGÓRIO DE MATOS
    GUERRA & POESIA

    Gregório de mato guerra & poesia
    Gregório marco zero da poesia brasileira
    Grego  rio abaixo mero gozador
    Gregor herança basca maior da colônia
    Gregório de baixo calão e alta escala
    Gregoriano barba e bigode, bode, espingarda
    Gregongório bravo que nem o diabo pode.



    CHAMPOLEÔNICA

    a esfinge é clara
    a esfinge escarra
                            na cara do mundo

    se és finge ser
    es fin gida estátua de mar
                                         fim

    inócua matéria decifrada
    em pedra erguida
                   sobre terra
                              empedernida

    são cães canções tuas
    (sol solidões solidormidas)
    enigfácil mudimundo

    serenesfinge pedraberta
    dez anos a fio

    desafio
    o silêncio exausto de teus blocos
    mais hirtos que maciços

    A Equação da Insolvência
    Morre na Solvência da Inequação

    que morta não te decifrem
    que morta cifrei-te e te decifro
    pela fibra em cifra
    que vibra ainda víbora-virgem

    ser esfinge claresfinge esculpida
    consiste em fingir sercreta
    quando não há mais clara e rara coisa
    que a efígie que te deserta.

    (1967)


    ESTAÇÃO DO TEMPO

    Onde uma viagem começa
    uma outra termina
    e essa que mal inicia
    faz daquela sua medida.

    A estação no espaço
    de viajantes solitários
    perdida como perdidos
    estão da medida em que se veem,
    sem céu, sem sol, sem ar,
    como se estivessem num tempo
    apenas de sol, de ar, de céu.

    Os passageiros que ficaram
    conversavam na estratosfera
    de um assunto sem tempo,
    e esperam ir
    sem jamais se aventurar
    pela estrada que está vazia.

    Resta o silêncio dos trilhos
    de vagos sonâmbulos
    a transportar pedras
    que vão e voltam, e eles
    inutilmente cheios.



    FASES  DO SOL

                      Ponte sobre o pomba
                                       sol sobre a ponte
    pomba sob a ponte
                                               ponte sob o sol
               pomba sol poente
          ponte sol nascente


    HORAS LÍQUIDAS

    O que são horas diluídas?
    São horas que se poetizaram no espaço
    e apenas marcaram momentos fluidos?

    Por quem foram vividas
    e onde se perderam
    para se depositar líquidas
    em relógios borrados de páginas
    de tempo?

    Memória? Vento? Razão?
    Quem então soube dessas horas
    diluídas em esparsas gotas
    geridas na memória
    perdidas em frestas
    nas desoras e vãos da história?

    Um texto-hora grava frações
    eternas que entristecem auroras
    ou alegram umbrais
    para deixar na hora-texto
    apenas um sopro de vento,
    um movimento para o ponteiro
    dos segundos cravar no último minuto
    do mundo.


    REFUGIADOS / REFUGEES

    De frio e fome
    cobertos apenas pela chuva
    eles morrem às dezenas,
    vindos do país do nada
    para o nada caminhando.

    Contra altas cercas do tempo, este
    lhes prepara armadilhas de neve
    para que não cheguem
    nunca a parte alguma.

    Com o ônus da miséria
    e da guerra, nem a ONU
    lhes concede a graça
    de um teto seguro,
    mesmo um duro abrigo.

    São exércitos sem armas,
    esfomeados do século da bastança
    que não tiveram paz em seus países
    e que não têm mais nem ânsia
    de ver as cercas farpadas que
    lhes perpassam os corpos.

    Caminham em paralelas
    para o infinito ou para a morte
    sobre os trilhos que os libertem
    da difícil batalha contra a sorte.

    E esperam pacientemente receber
    o que lhes devemos
    em decência
    simplesmente
    em troca da inocência.






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  • 04/23/16--18:00: AUTA DE SOUZA [18.505]

  • AUTA DE SOUZA 

    Auta de Souza (Nació en Macaíba, Brasil, el 12 septiembre 1876 y murió el 7 febrero 1901) fue una poeta brasileña. Escribió románticos poemas, con influencia simbolista.

    Souza publicó un solo libro en toda su vida, Horto. El folclorista Luís da Câmara Cascudo la considera como "la más grande poeta mística en Brasil". La ciudad de Macaíba fue el principal centro político de Río Grande do Norte ese momento. Huérfan desde muy temprana edad, creció en un internado. Tuberculosa desde los catorce años, terminó sus estudios antes de retirarse al interior, en busca de mejor aires. El 7 de febrero de 1901, muere en Natal.

    Alrededor de 1882, dice Ana Laudelina Ferreira Gomes, profesora del Departamento de Ciencias Sociales, UFRN, que " Auta fue inscrita en el Colegio de San Vicente de Paul, en Recife, escuela católica guiada por la congregación vicentina francesa, que recibía por familias ilustres de la sociedad a hijas de Pernambuco, como niñas huérfanas. No hay registros sobre la condición de que Auta de Souza habría estudiado allí. La educación que la niña recibió de este Colegio ha sido una constante alusión por los comentaristas como un aspecto particular emoción en su desarrollo intelectual. ".

    Bibliografía:

    Horto, primeira edição em 1900, Tipografia d’ República, Biblioteca do Grêmio Polimático, Natal, com prefácio de Olavo Bilac; segunda edição, ampliada, Aillaud Alves Cia, Paris, 1910; terceira edição em 1936, Tipografia Batista de Souza, Rio de Janeiro, com prefácio de Alceu Amoroso Lima; 4ª edição, Fundação José Augusto, Natal, 1970; 5ª edição, Sociedade de Divulgação Espírita Auta de Souza/Editora Auta de Souza, Taguatinga/DF, 2000.




    DE CAMINO PARA EL SERTÓN

    ¡Tan lejana la casa! Ni alcanzo a verla
    Ya a través del bosque. En los caminos
    Desciende la sombra; y sin hallar descanso
    Vamos nosotros dos, pobre Hermano, tan solos.

    Ya es noche. Como en feliz remanso,
    Duermen las aves en sus pequeños nidos...
    Caminemos despacio, paso a paso,
    Para no asustar a los pajarillos.

    Brillan las estrellas. Todo el cielo parece
    Que reza de rodillas una triste oración,
    Porque la noche enseña dolor y desconsuelo...

    A los lejos, la Luna viene dorando las tinieblas...
    Un inmenso incensario eleva a Dios
    El agreste incenso del tomillo en flor.

    TRADUCCIÓN DE ADOVALDO FERNANDES SAMPAIO



    SOUZA, Auta de.  Horto: cem anos de poesia.  Natal, RN: Editora Auta de Souza, 2000.  224 p.  16X23 cm.  “ Auta de Souza “ Ex. bibl. Antonio Miranda



    CAMINHO DO SERTÃO

    A meu irmão João Cancio

    Tão longe a casa!... Nem siquer alcanço
    Vêl-a, atravéz da matta. Nos caminhos,
    A sombra desce... E, sem achar descanço,
    Vamos, nós dois, meu pobre irmão, sosinhos!

    E' noite, já! Como, em feliz remanso,
    Dormem as aves nos pequenos ninhos...
    Vamos mais devagar... de manso e manso,
    Para não assustar os passarinhos.

    Brilham estrellas... Todo o céo parece
    Rezar de joelhos a chorosa prece,
    Que a Noite ensina ao desespero e à dôr...

    Ao longe, a Lua vem dourando a treva,
    Thuribulo immenso, para Deus eleva
    O incenso agreste da jurema em flor.  


    HORTO

     “ Oro de joelhos, Senhor, na terra   
    Purificada pelo teu pranto ...  
    Minh’alma triste que a dor aterra   
    Beija os teus passos, Cordeiro Santo! 

    Eu tenho medo de tanto horror ...  
    Reza comigo, doce Senhor! 
    Que noite negra, cheia de sombras.  
    Não foi a noite que aqui passaste? 

    Ó noite imensa ... porque me assombras.   
    Tu que nas trevas me sepultaste? 
    Jesus amado, reza comigo ...  
    Afasta a noite, divino amigo! ” 

    Eu disse ... e as sombras se dissiparam.  
    Jesus descia sobre o meu Horto ...   
    Estrelas lindas no céu brilharam,   
    Voltou-me o riso, já quase morto. 

    E a sua boca falou tão doce,  
    Como se a corda de um’harpa fosse: 
    “Filha adorava que o teu gemido   
    Ergueste n’asa de uma oração, 

    Na treva escura sempre envolvido,   
    Por que soluça teu coração? 
    Levanta os olhos para o meu rosto,   
    Que a vista d’ele foge o desgosto.  
      
    Não tenhas medo do sofrimento,   
    Ele é a escada do paraíso ...  
    Contempla os astros do firmamento,  
    Doces reflexos de meu sorriso. 

    Não pensa em dores nem canta magoas,   
    A garça nívea fitando as águas. 
    Sigo-te os passos por toda parte,   
    Vivo contigo como um irmão. 

    Acaso posso desamparar-te   
    quando me trazes no coração? 
    Nas oliveiras nos mesmos Horto,  
    Enquanto orares, terás conforto. 

    Olha as estrelas ... no céu escuro  
    Parecem sonhos amortalhados ... 
    Assim, nas trevas do mundo impuro,   
    Brilham as almas dos desolados. 

    Mesmo das noites a mais sombria   
    Sempre conduz-nos á luz do dia.” 
    Ergui os olhos para o céu lindo:  
    Vi-o boiando num mar de luz ...
      
    E, então, minh’alma, n’um gozo infindo,  
    Chorando e rindo, disse a Jesus: 
    “Guia o meu passo, nos bons caminhos,  
    Na longa estrada cheia de espinhos.

    Dá-me nas noites, negras de dores,  
    Uma cruz santa para adorar,  
    E em dias claros, cheios de flores,  
    Uma criança para beijar.

    Junta os meus sonhos, no azul dispersos,  
    Desce os teus olhos sobre os meus versos ...    
    E vós, amigos tão carinhosos,  
    Irmãos queridos que me adorais 

    E nos espinhos tão dolorosos  
    De minha estrada também pisais ... 
    Velai comigo. longe da luz,  
    Que já levantam a minha cruz. 

    A hora triste já vem chegando  
    De nossa longa separação ...  
    Que lança aguda vai traspassando  
    De lado a lado meu coração! 

    Não adormeçam, meus bem amados,  
    Já vejo os cravos ensangüentados. 
    Longe, bem longe, naquele monte,  
    Não brilha um astro de luz divina ? 

    É o diadema da minha fronte,  
    É a esperança que me ilumina! 
    A cruz bendita, que aterra o vício,  
    Fogueira ardente do sacrifício. 

    Adeus, da vida sagrados laços ...  
    Adeus, ó lírios de meu sacrário!  
    A cruz, no monte, mostra-me os braços ...  
    Eu vou subindo para o calvário. 

    Ficai no vale, pobres irmãos,  
    Da. vovozinha beijando as mãos. 
    E, se ela, inquieta, com a voz tremente,  
    Ouvindo as aves pela manhã, 

    Interrogar-vos ansiosamente:  
    “Que é do sorriso de vossa irmã?” 
    Dizei, alegres: foi passear ...  
    Foi colher flores para o altar.” 

    E, quando a tarde vier deixando  
    Nos lábios todos saudosos ais,  
    E a pobre santa falar chorando:  
    “A minha neta não volta mais?”

    Dizei, sem prantos: “A tarde é linda ...  
    Anda nos campos, brincando ainda.” 
    Livrai su’alma do frio açoite  
    Das  ventanias que traz o inverno ...
      
    Cerrai-lhe os olhos na grande noite,  
    Na noite imensa do sono eterno. 
    Anjo da guarda, de rosto ameno,  
    Mostra-me o trilho do Nazareno ...  
    ..................................................  
    E ... adeus, ó lírios, do meu sacrário,  
    Que eu vou subindo para o calvário!



    NEVER MORE 

                                                     A uma falsa amiga

    I

    Não te perdôo, não, meu tristes olhos 
    Não mais hei de fitar nos teus, sorrindo: 
    Jamais minh’alma sobre um mar de escolhos 
    Há de chamar por ti no anseio infindo. 

    Jamais, jamais, nos delicados folhos 
    Do coração como n’um ramo lindo, 
    Há de cantar teu nome entre os abrolhos 
    A ária gentil de meu sonhar já findo. 

    Não te perdôo, não! E em tardes claras, 
    Cheias de sonhos e delícias raras, 
    Quando eu passar à hora do Sol posto: 

    Não rias para mim que sofro e penso, 
    Deixa-me só neste deserto imenso... 
    Ah! se eu pudesse nunca ver teu rosto! 


    II 

    Ah! se eu pudesse nunca ver teu rosto! 
    E nem sequer o som de tua fala 
    Ouvir de manso à hora do Sol posto 
    Quando a Tristeza já do Céu resvala!

    Talvez assim o fúnebre desgosto 
    Que eternamente a alma me avassala 
    Se transformasse n’um luar de Agosto, 
    Sonho perene que a Ventura embala. 

    Talvez o riso me voltasse à boca 
    E se extinguisse essa amargura louca 
    De tanta dor que a minha vida junca... 

    E, então, os dias de prazer voltassem 
    E nunca mais os olhos meus chorassem... 
    Ah! se eu pudesse nunca ver-te, nunca!



    NOITES AMADAS 

    Ó noites claras de lua cheia! 
    Em vosso seio, noites chorosas, 
    Minh’alma canta como a sereia, 
    Vive cantando n’um mar de rosas; 

    Noites queridas que Deus prateia 
    Com a luz dos sonhos das nebulosas, 
    Ó noites claras de lua cheia, 
    Como eu vos amo, noites formosas! 

    Vós sois um rio de luz sagrada 
    Onde, sonhando, passa embalada 
    Minha Esperança de mágoas nua... 

    Ó noites claras de lua plena 
    Que encheis a terra de paz serena, 
    Como eu vos amo, noites de lua!

    Macaíba - Agosto de 1898.



    CLARISSE 

    “Não sei o que é tristeza,” ela me disse... 
    E a sua boca virginal sorria: 
    Ninho de estrelas, concha de ambrosia 
    Cheia de rosas que do Céu caísse! 

    E eu docemente murmurei: Clarisse, 
    Será possível que tu’alma fria 
    Ouvindo o choro da Melancolia 
    O ressábio do fel nunca sentisse? 

    Será possível que o teu seio, rosa, 
    Nunca embalasse a lágrima formosa? 
    Ah! não és rosa, pois não tens espinho! 

    E os olhos teus, dois templos de esperança, 
    Nunca viram sofrer uma criança, 
    Nunca viram morrer um passarinho!



    SAUDADE 
                           
    A ela, a Eugênia, a doce criatura que me  
                            chama irmã. 

    Ah! se soubesse quanto sofro e quanto 
    Longe de ti meu coração padece! 
    Ah! se soubesses como dói o pranto 
    Que eternamente de meus olhos desce! 

    Ah! se soubesses!... Não perguntarias 
    De onde é que vem esta sombria mágoa 
    Que traz-me o peito cheio de agonias 
    E os tristes olhos arrasados d’água! 

    Querem que a lira de meus versos cante 
    Mais esperança e menos amargura, 
    Que fale em noites de luar errante 
    E não invoque a pobre noite escura. 

    Mas... como posso eu levar sonhando 
    A vida inteira n’um anseio infindo, 
    Se choro mesmo quando estou cantando 
    Se choro mesmo quando estou sorrindo! 

    Ouve, ó formosa e doce e imaculada, 
    Visão gentil de eterna fantasia: 
    Minh’alma é uma saudade desfolhada 
    De mãe querida sobre a cova fria. 

    Ah! minha mãe! Pois tu não sabes, santa, 
    Que Ela partiu e me deixou no berço? 
    Desde esse dia a minha lira canta 
    Toda a saudade que lhe inspira o verso! 

    Depois que Ela se foi a Mágoa veio 
    Encher-me o coração de luto e abrolhos. 
    Eu sofro tanto longe de seu seio, 
    Eu sofro tanto longe de seus olhos! 

    Ó minha Eugênia! Estrela abençoada 
    Que iluminas o horror deste deserto... 
    De teu afeto a chama consagrada 
    Lança à minh’alma como um pálio aberto. 

    Quando beijares teus filhinhos, pensa 
    O que seria d’eles sem teus beijos; 
    E, então, compreenderás a dor imensa, 
    A amargura cruel destes harpejos! 

    Junta as mãozinhas dos pequenos lírios, 
    Das criancinhas que tu’alma adora, 
    E ensina-os a rezar sobre os martírios 
    E a saudade infinita de quem chora.





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  • 04/23/16--18:36: BÁRBARA HELIODORA [18.506]

  • Bárbara Heliodora, em óleo sobre tela encontrado nos porões da antiga Fazenda Boa Vista em São Gonçalo do Sapucaí.


    Bárbara Heliodora

    Bárbara Heliodora Guilhermina da Silveira (São João del Rei, 3 de diciembre de 1759 - Sao Goncalo do Sapucaí, antes llamado San Gonzalo de la campaña de Río Verde, el 24 de mayo de 1819) fue una poeta y activista política brasileña. 

    Fueron sus padres José da Silveira e Sousa y Maria Josefa Bueno da Cunha. Para algunos estudiosos, era descendiente de una de las familias más ilustres de Sao Paulo: el aclamado Amador Bueno.

    Estaba casada con el conspirador Alvarenga Peixoto. De hecho, Alvarenga Peixoto y Barbara Heliodora vivieron juntos durante algún tiempo, y sólo se casaron, por orden del obispo de Mariana en 22 de Diciembre de 1781, cuando María Ifigenia, su hija, ya tenía tres años de edad. De esta unión nacieron tres hijos: José Eleuterio, Juan Damasceno (que más tarde se llamaría Juan el Evangelista) y Tristan Antonio. En virtud de su matrimonio con Alvarenga, y su participación inmediata en el movimiento conspirador, Barbara ganó el título de "Heroína de Minas de la conspiración".

    Perdió a María Ifigenia, su hija mayor, cuando este todavía tenía 13 años y había sufrido una violenta caída de caballo que le causó la muerte.

    Para el escritor Aureliano Leite en su obra "La vida heróica de Barbara Heliodora", "era la estrella norte que guía sabiamente la vida de su marido, que ella fue quien alimentó su sueño de deslealtad en Brasil ..., hecho que la posteridad le dio el tratamiento de la heroína de la conspiración ". Siendo la esposa de uno de los principales mentores del levantamiento, se supone que Bárbara también había actuado en la conspiración. Se cree que algunas reuniones se celebraron en el hogar Alvarenga, como se cree que la participación de la poetisa. En los interrogatorios de Autos los acusados, en sus declaraciones, tienden a salvaguardar a sus esposas o parejas. Así que no hay ninguna prueba histórica de su participación en el movimiento. Sin embargo, si efectivamente se produjo la participación de Bárbara en el episodio de la conspiración, se convierte en la primera mujer en Brasil participante en un movimiento político.


    Casa donde Barbara Heliodora vivió sus últimos años en Sao Goncalo do Sapucai

    Unos años más tarde, con el descubrimiento del movimiento conspirador, Alvarenga Peixoto fue detenido, condenado y declarado infame por la corona portuguesa. Se confiscaron sus bienes. Fue exiliado a Ambaca, en Angola, en África, donde vino a morir. Desde entonces, Bárbara fue a vivir con sus hijos y una hermana.

    Las dos pérdidas, su hija y su marido, han sido una de las teorías utilizadas como razón para demostrar la supuesta demencia de Bárbara Heliodora. 

    El capitán de mar y guerra Carlos Alberto da Rocha, en el artículo publicado (en virtud de la ACR inicial) en el 11 del mes de octubre de 1931 en la revista La Revista de S. Gonçalo do Sapucai, explica las razones de la declaración de demencia de Bárbara: con el fin de deshacerse de la amenaza de secuestro y ejecución, "vendió" por escritura de 27 de julio de 1809, los activos que había dejado a su hijo José Eleuterio de Alvarenga. Tal maniobra, al parecer, sería un perjuicio para la Real Hacienda; que se anule la citada escritura y Heliodora fue declarada loca.

    Muerte 

    Bárbara vivió sus últimos años en el pueblo del sur-minero de Sao Goncalo do Sapucaí, donde tenía propiedades con operaciones en la minería y la agricultura, dirigidas en compañía de su amigo João Rodrigues de Macedo. Alvarenga Peixoto, esposo de Bárbara, era amigo cercano del contratista Macedo, y la amistad se extendió a Bárbara después del destierro y la muerte del conspirador.

    Barbara murió en Sao Goncalo do Sapucaí en 24 de mayo de 1819, siendo enterrada en la Iglesia de la Ciudad.

    El certificado de defunción informa que Bárbara murió de tuberculosis, y recibió todos los sacramentos, fue envuelta en el hábito de la Virgen del Carmen y acompañada a la tumba por nueve sacerdotes que le hicieron nueve lecciones y misas de cuerpo presente. En los mediados de los años veinte, sus huesos fueron trasladados al cementerio local y enterrados en la fosa común, y el paradero de sus restos en la actualidad se considera incierto.

    La producción literaria de Bárbara Heliodora es muy baja y controvertida. A ella se le asignan los poemas "consejo a mis hijos" , y un soneto dedicado a María Ifigenia, pero no todos los expertos están de acuerdo en esta cuestión. Si, efectivamente, la autoría de tales escritos se ha demostrado históricamente, hace que la esposa de Alvarenga Peixoto fuera la primer poeta del Brasil.



    AMADA HIJA

    Amada hija, ya es llegado el dia
    En que la luz de la razón, como antorcha encendida,
    Viene a conducir a la simple naturaleza;
    Es hoy cuando tu mundo da principio.

    La mano, que te ha formado, guía tus pasos,
    Desprecia ofertas de belleza vana
    Y sacrifica honras y riquezas
    A las santas leyes del Hijo de María.

    Imprime caridad en tu alma,
    Que a amar a Dios y a nuestros semejantes
    Son eternos preceptos de verdad.

    Lo demás son ideas delirantes;
    Procura ser feliz en lo eerno,
    Que el mundo son brevísimos instantes.

    Extraído de la obra
    VOCES FEMENINAS DE LA POESÍA BRASILEÑA
    Goiânia: Editora Oriente, s.d.
    Traducción: ADOVALDO FERNANDES SAMPAIO





    SONETO

    Amada filha, é já chegado o dia,
    em que a luz da razão, qual tocha acesa,
    vem conduzir a simples natureza:
    -  é hoje que o teu mundo principia.  

      A mão, que te gerou, teus passos guia;
    despreza ofertas de uma vá beleza, 
    e sacrifica as honras e a riqueza
    às santas leis do Filho de Maria.  

      Estampa na tua alma a Caridade,
    que amar a Deus, amar aos semelhantes,
     são eternos preceitos da Verdade.  

    Tudo o mais são idéias delirantes;
    procura ser feliz na Eternidade,
    que o mundo são brevíssimos instantes.

    Nota: Domingos Carvalho da Silva, em alguns trabalhos, inclusive num artigo publicado em "O Estado de São Paulo" de 12.8.1961, sob o título "História de um Soneto", atribui sua autoria a Bárbara Heliodora.
    Fonte: http://www.clubedapoesia.com.br/brasileiros/braalvaren.htm




    CONSELHOS A SEUS FILHOS

    Meninos, eu vou dictar
    As regras do bem viver,
    Não basta somente ler,
    É preciso ponderar,
    Que a lição não faz saber,
    Quem faz sabios é o pensar.

    Neste tormentoso mar
    D'ondas de contradicções,
    Ninguem soletre feições,
    Que sempre se ha de enganar;
    De caras a corações
    A muitas legoas que andar.

    Applicai ao conversar
    Todos os cinco sentidos,
    Que as paredes têm ouvidos,
    E também podem fallar:
    Ha bixinhos escondidos,
    Que só vivem de escutar.

    Quem quer males evitar
    Evite-lhe a occasião,
    Que os males por si virão,
    Sem ninguem os procurar;
    E antes que ronque o trovão,
    Manda a prudencia ferrar.

    Não vos deixeis enganar
    Por amigos, nem amigas;
    Rapazes e raparigas
    Não sabem mais, que asnear;
    As conversas, e as intrigas
    Servem de precipitar.

    Sempre vos deveis guiar
    Pelos antigos conselhos,
    Que dizem, que ratos velhos
    Não ha modo de os caçar:
    Não batam ferros vermelhos,
    Deixem um pouco esfriar.

    Se é tempo de professar
    De taful o quarto voto,
    Procurai capote roto
    Pé de banco de um brilhar,
    Que seja sabio piloto
    Nas regras de calcular.

    Se vos mandarem chamar
    Pâra ver uma funcção,
    Respondei sempre que não,
    Que tendes em que cuidar:
    Assim se entende o rifão.
    Quem está bem, deixa-se estar.

    Devei-vos acautelar
    Em jogos de paro e tópo,
    Promptos em passar o copo
    Nas angolinas do azar:
    Taes as fábulas de Esopo,
    Que vós deveis estudar.

    Quem fala, escreve no ar,
    Sem pôr virgulas nem pontos,
    E póde quem conta os contos,
    Mil pontos accrescentar;
    Fica um rebanho de tontos
    Sem nenhum adivinhar.

    Com Deus e o rei não brincar,
    É servir e obedecer,
    Amar por muito temer
    Mâs temer por muito amar,
    Santo temor de offender
    A quem se deve adorar!

    Até aqui pode bastar,
    Mais havia que dizer;
    Mâs eu tenho que fazer,
    Não me posso demorar,
    E quem sabe discorrer
    Póde o resto adivinhar.




    O SONHO

    Oh que sonho! Oh! que sonho eu tive n'esta,
    Feliz, ditosa e socegada sésta!
    Eu vi o Pão de Assucar levantar-se
    E no meio das ondas transformar-se
    Na figura de um indio o mais gentil,
    Representando só todo o Brazil.
    Pendente ao tiracol de branco arminho
    Concavo dente de animal marinho
    As preciosas armas lhe guardava;
    Era thesoiro e juntamente aljava.
    De pontas de diamante eram as setas,
    As hásteas d'oiro, mas as pennas pretas;
    Que o indio valeroso altivo e forte
    Não manda seta, em que não mande a morte,
    Zona de pennas de vistosas côres
    Guarnecida de barbaros lavores,
    De folhetas e perolas pendentes,
    Finos chrystaes, topazios transparentes,
    Em recamadas pelles de sahiras,
    Rubins, e diamantes e saphiras,
    Em campo de esmeralda escurecia
    A linda estrella, que nos traz o dia.
    No cocar... oh que assombro! oh que riqueza!
    Vi tudo quanto póde a natureza.
    No peito em grandes letras de diamante
    O nome da augustissima imperante.
    De inteiriço coral novo instrumento
    As mãos lhe occupa, em quanto ao doce accento
    Das saudosas palhetas, que afinava,
    Pindaro americano assim cantava.

    Sou vassallo e sou leal,
    Como tal,
    Fiel constante,
    Sirvo á glória da imperante,
    Sirvo á grandeza real.
    Aos elysios descerei
    Fiel sempre a Portugal,
    Ao famoso vice-rei,
    Ao illustre general,
    Ás bandeiras, que jurei,
    Insultando o fado e a sorte,
    E a fortuna desigual,
    Qu'a quem morrer sabe, a morte
    Nem é morte, nem é mal.

    Do livro: Florilégio da Poesia Brasileira, de Varnhagen, 1946 ("fac-símile do frontespício da ed. princeps do "Florilégio da Poesia Brasileira", de 1850),


    *

    Bárbara Bela (por Alvarenga Peixoto)

    Bárbara bela,
    Do norte estrela,
    Que o meu destino
    Sabes guiar,

    De ti ausente,
    Triste, somente
    As horas passo
    A suspirar.

    Por entre as penhas
    De incultas brenhas,
    Cansa-me a vista
    De te buscar;

    Porém não vejo
    Mais que o desejo
    Sem esperança
    De te encontrar.

    Eu bem queria
    A noite e o dia
    Sempre contigo
    Poder passar;

    Mas orgulhosa
    Sorte invejosa
    Desta fortuna
    Me quer privar.

    Tu, entre os braços,
    Ternos abraços
    Da filha amada
    Podes gozar;

    Priva-me a estrela
    De ti e dela,
    Busca dois modos
    De me matar!






    .

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  • 04/24/16--02:45: ERIC PANKEY [18.507]

  • ERIC PANKEY

    Eric Pankey nació en Kansas City, Missouri, EE.UU., en 1959. En 1981, recibió su BA de la Universidad de Missouri en Columbia, y en 1983, su MFA de la Universidad de Iowa.

    Cuando tenía 25 años, su primera colección de poemas, For the New Year (Atheneum), fue seleccionada por Mark Strand como ganadora del 1984 Premio Walt Whitman. A continuación, comenzó a enseñar Inglés en la escuela secundaria y la escritura de poemas, ensayos y opiniones en su tiempo libre. En 1987, Pankey se unió a la facultad de la Universidad de Washington en St. Louis, donde se desempeñó como Director del Programa de Escritura Creativa.

    Es el autor de Trace (Milkweed Editions, 2013); The Pear As One Example: New and Selected Poems, 1984—2008 (Ausable Press, 2008); Reliquaries (Ausable Press, 2005); Oracle Figures (Ausable Press, 2003); Cenotaph (Knopf, 2000); The Late Romances (Knopf, 1997); Apocrypha (Knopf, 1991) ; and Heartwood (1988), reeditado por Orchises Press en 1998.

    Los poemas de Pankey también han sido publicados en varias antologías, incluyendo Poetas Contra la Guerra, Poets Against the War (Nation Books, 2003) and The Poetry Anthology, 1912—2002 (Ivan R. Dee, 2004). His essay, “Meditative Spaces," was included in Radiant Lyre: Essays on Lyric Poetry (Graywolf Press, 2007). He is the editor of This Particular Eden: The 1992 Missouri Arts Council Writers’ Biennial and is the co-editor, along with Jeb Livingood, of Best New Poets 2006 (Samovar Press and Meridian).

    Sus honores incluyen becas de la Fundación Nacional de las Artes, la Fundación John Simon Guggenheim Memorial, y la Fundación Ingram Merril.

    En la actualidad es profesor de Inglés en la Universidad George Mason, en Washington, DC. Vive en Fairfax, Virginia, con su esposa e hija.

    Selecta Bibliografía: 

    Trace (Milkweed Editions, 2013) 
    The Pear As One Example: New and Selected Poems, 1984—2008 (Ausable Press, 2008) 
    Reliquaries (Ausable Press, 2005) 
    Oracle Figures (Ausable Press, 2003) 
    Cenotaph (Knopf, 2000) 
    The Late Romances (Knopf, 1997) 
    Apocrypha (Knopf, 1991) 
    Heartwood (Orchises Press, 1988) 
    For the New Year (Atheneum, 1984)



    Las versiones al español son de Sergio Eduardo Cruz.
    http://circulodepoesia.com/2016/04/american-poetry-eric-pankey/


    Epitaph

    Beyond the traceries of the auroras,
    The fires of tattered sea foam,
    The ghost-terrain of submerged icebergs;
    Beyond a cinder dome’s black sands,
    Beyond peninsula and archipelago,
    Archipelago and far-flung islands,
    You have made of exile a homeland,
    Voyager, and of that chosen depth, a repose.

    The eel shimmers and the dogfish darts,
    A dance of crisscrosses and trespasses
    Through distillate glints and nacreous silts,
    And the sun, like fronds of royal palm
    Wind-torn, tossed, lashes upon the wake,
    But no lamplight mars or bleaches your realm,
    A dark of sediment, spawn, slough, and lees,
    Runoff, pitch-black, from the rivers of Psalms.



    Epitafio

    Más allá de la terracería de la aurora,
    de las llamas de espuma marina maltratada,
    del terreno fantasma de icebergs sumergidos;
    más allá de las arenas negras de un domo carbonizado,
    más allá de las penínsulas, de los archipiélagos,
    de los archipiélagos y de las islas alejadas,
    has hecho tu hogar del exilio,
    viajero, y de aquella profundidad que escogiste, tu reposo.

    La anguila se revuelve y el cazón se lanza,
    una danza de trespasamientos y entrecruces
    entre brillos destilados y pedregones nacarosos,
    y el sol, como hojas de palmeras reales,
    destruidas por el viento, empujadas, se abalanza
    sobre el funeral, pero ninguna luz de lámpara
    contacta o enblanquece tu reino, una oscuridad
    de sedimentos, de nacimientos, de pantanos, de lirios,
    huye en total negrura desde salmódicas riberas.



    Study for Salome Dancing Before Herod

    In the movement toward disappearance,
    She is pulled by an undertow of ecstasy.
    She wakes in a room where she never fell asleep.
    A thousand starlings leaf-out a bare tree.
    She wakes in a dusky, tenebrous zone.
    Evening on the ridges and in the mountains,
    But light still spills on the valley floor.
    What transport brought her here?
    The shape of gravity embodies a pear on the table.
    Here time is the only sovereign.
    She is like an arrow slipped from its quiver.



    Estudio para una Salomé que baila frente a Herodes

    En el movimiento que lleva a la desaparición,
    ella está empujada por una corriente de éxtasis.
    Ella despierta en un cuarto donde nunca se durmió.
    Un millar de urracas deshojan un árbol desnudo.
    Ella despierta en una zona oscura, tenebrosa.
    La noche pasa entre abismos y montañas,
    pero la luz todavía cae en el suelo del valle.
    ¿Cuál transporte la trajo aquí?
    La forma de la gravedad hace una pera en la mesa.
    Aquí el tiempo es el único soberano.
    Ella es como una flecha que ha salido de su arco.



    Field Note

     An arctic, oblique light—
     Grave, earthward—
     Roughs in a snowfield’s scoured basin,

     A curved pine-flecked horizon,
     As if onto a province
     The door of an Advent calendar

     Opened—parenthetical
     Whispered as an aside,
     Tallies and marginalia 

     Erased, yet readable still
     In the sleet-lacquered gullies
     And scored rock,

     A province severed
     From the present,
     Marooned in the tectonic

     Slippage, in the stress 
     Fractures of the mythic. 




    Restless Ghost

     The wasp’s paper nest hung all winter.
     Sun, angled in low and oblique,
     Backlit—with cold fever—the dull lantern.

     Emptied, the dangled nest drew him:
     Gray.  Translucent.  At times an heirloom
     Of glare, paper white as burning ash.

     Neither destination nor charm, the nest
     Possessed a gravity, lured him, nonetheless,
     And he returned to behold the useless globe

     Eclipse, wane and wax.  He returned,
     A restless ghost in a house the wind owns,
     And the wind went right through him. 




    Light By Which I Read

     One does not turn to the rose for shade, nor the charred song of the 
           redwing for solace.
     This past I patch with words is a flaw in the silvering, 
                                                              memory seen 
             through to.
     There I find the shallow autumn waters, the three stolen pears,
     The horizon edged with chalk, loose where the fabric frayed.
     Each yesterday glacier-scored, each a dark passage illumined by a 
            honeycomb.

                                       *

     I begin to fathom the brittle intricacy of the window’s scrim of ice.
     For years, I managed without memory—stalled, unnumbered, 
            abridged— 
     No more alive than a dismembered saint enthroned in two hundred 
            reliquaries.
     Now, it is hard not to say I remember , 
                                           hard, in fact, not to remember.
     Now, I hear the filament’s quiver, its annoying high frequency, light 
            by which I read.

                                       *

     River mist, mudbanks, and rushes mediate the dark matter 
     Between two tomorrows: 
                           one an archive of chance effects, 
     The other a necropolis of momentary appearances and sensations.
     One, a stain of green, where a second wash bleeds into the first.
     The other time-bound, fecund, slick with early rain.

                                       *

     As if to impose a final hermeneutic, all at once the cicadas wind down.
     The gooseberry bush looms like a moon: each berry taut, sour, aglow.
     The creek runs tar in the cloud-light, mercury at dusk.
     Then the frogs start up. 
                             Clay-cold at the marrow.  A hollow pulse-tick.
     And it seems, at last, I’ve shed my scorched and papery husk. 






    .


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  • 04/24/16--03:08: CHRIS LLEWELLYN [18.508]

  • Chris Llewellyn 

    Chris Llewellyn es una poeta americana.
    Se graduó de Warren Wilson College.
    Su trabajo apareció en Pudding House. 
    Se casó con el abogado del Departamento de Justicia Edward Bordley. Viven en un pequeño apartamento del noreste de Washington, DC y tienen una hija, Elizabeth Bordley.

    Premios 

    1986 Premio Walt Whitman

    Obras 

    Poesía

    "Valentines; Praise" . Capitol Hill Poetry Group .
    "Mirror-Writing" (PDF) . VOICE newsleter . November 2008.
    Four Leaf Clover . sn 1973. chapbook
    The Avian Muses: A Collection of Poems . Warren Wilson College. 1990.
    Fragments from the Fire: the Triangle Shirtwaist Company fire of March 25, 1911 . Viking. 1987. ISBN 978-0-670-81512-8 
    Steam Dummy & Fragments from the Fire . Bottom Dog Press. 1993. ISBN 978-0-933087-29-3 .

    Antologías 

    Peter Oresick, Nicholas Coles , ed. (1990). Working classics . University of Illinois Press. ISBN 978-0-252-06133-2 .
    Hasia R. Diner, Jeffrey Shandler, Beth S. Wenger, eds. (December 1, 2000). Remembering the Lower East Side . Indiana University Press. ISBN 978-0-253-33788-7.
    Kamal Boullata, Kathy Engel, eds. (2007). We begin here: poems for Palestine and Lebanon . Interlink Books. ISBN 978-1-56656-687-2.


    La versión al español es de Adalberto García López.
    http://circulodepoesia.com/2016/04/american-poetry-chris-llewellyn/
     


    Fragmentos del fuego

    (fragmento)

    Era primavera. Era sábado.
    Día de pago. Para algunos era Sabbat.
    Pronto será Pascua. Estaba
    Acercándose abril, pronto Pésaj.
    Estaba cerca la hora de cierre.
     
    Las copas de los árboles en ciernes
    En el parque Washington Square.
    El sol es un volante caliente girando
    En el eje de la tierra. Los días duran
    Lo suficiente para dejarlo en la luz.
    Era primavera.
     
    Dulces corazones americanos –las señoritas-
    Pasean en blusas de césped y de encaje,
    Imitando a las chicas de Charles Dana Gibson.
    Ellas posan en cortes de gala de piezas de
    Ligeras y cosidas prendas de damas
    En Gibbs, Wilcox y máquinas Singers.
    Era sábado.
     
    En el edificio Asch
    En la Triangle Shirtwaist Company,
    Rosie Glantz está cantando “Every Little
    Movement Has A Meaning Of Its Own”.
    Peinándose, colocándose maquillaje y rizos
    Las otras chicas en el guardarropa se unen:
    “Let me call you Sweetheart,
    I’m in love with you”
    Era día de pago.
     
    Esencia de rosas, lirio de los valles,
    Todavía huelen a aceite de máquina
    Que empapa los motores y los suelos.
    El barril en cada escalera
    Podría llenar mil lámparas.
    Para algunos era Sabbat.
     
    Aquí en Triangle, Sophie Salemi
    Y Della Costello cosen en Singers.
    Vecinos de la calle Cherry
    Trabajan a destajo viéndose unos a otros,
    El aceite en la bandeja golpea sus rodillas.
    Mañana las hermanas clavarán flores
    En las puertas del vecindario.
    Pronto será Pésaj.



     
    Fragments from fire

    It was Spring. It was Saturday.
    Payday. For some it was Sabbath.
    Soon it will be Easter. It was
    approaching April, nearing Passover.
    It was close to closing time.
     
    The heads of trees budding
    in Washington Square Park.
    The sun a hot flywheel spinning
    the earth’s axle. The days long
    enough for leaving in light.
    It was Spring.
     
    American’s sweethearts—the ladies—
    stroll in shirtwaists of lawn and lace,
    mimic Charles Dana Gibson’s Girls.
    They pose in finery cut from bolts of
    flimsy and stitched by garment girls
    on Gibbs, Wilcox, and Singer machines.
    It was Saturday.

    Up in the Asch Building
    in the Triangle Shirtwaist Company
    Rosie Glantz is singing “Every Little
    Movement Has a Meaning of Its Own.”
    Fixing hair, arranging puffs and tendrils,
    the other girls in the cloakroom join in:
    “Let me call you Sweetheart,
    I’m in love with you.”
    It was Payday.

    Attar-of-roses, lily of the valley,
    still they smell of machine oil
    that soaks the motors and floors.
    The barrel in each stairwell
    could fill a thousand lamps.
    For some it was Sabbath.
     
    Here at Triangle, Sophie Salemi
    and Della Costello sew on Singers.
    Neighbors from Cherry Street,
    they piecework facing each other,
    the oil pan hitting their knees.
    Tomorrow sisters will nail flowers
    on tenement doors.
    Soon it will be Easter.

    The machine heads connected by belts
    to the flywheel to rotating axle
    sing the Tarantella. Faster,
    faster vibrate the needles, humming
    faster the fashionable dance.
    It was approaching April.
     

     

    Valentines

    The broom-maker and his wife, 
    both blind, carried their craft 
    from door to door. In Sunday best 
    he stroked the straws to show 
    how carefully he counted, then 
    bound them in a strong red cord. 
    She'd ruffle his besoms of sorghum 
    twigs—stiff and rough enough to 
    sweep out gutter spouts or 
    hearthstones. Her blue, wide eyes 
    had never seen, and his, child- 
    sized, stayed closed under 
    a shock of brown hair. Are lights 
    shut off, paper shades drawn down 
    in their two room nest downtown? 
    In one, poles and panicles 
    wait in particular places, while 
    in another the iron bedstead, 
    fragrant with broomcorn and sawdust, 
    strums its tuneful harpstrings 
    into their moonstruck darkness. 



    Praise

    Great grandmother in dacron brocade suit, 
    snowflake prayer cap, props her spiral spine 
    hymnal on the altar rail and raising 
    her lace hanky, prompts the early arrivers 
    to join in: "Go tell it on the mountain, 
    over the hills..." The congregation rises 
    in response, rolling their rich lyrics 
    over the double glass storm doors, down 
    the gravel path of parked cars into 
    the fallen winter cornstalks. 

    A stack of tambourines rests on the aisle 
    end of each white pine pew of the Morning 
    Star Hill Pentecostal. When the guitar 
    and piano strike introductory chords, 
    cousins in bows and cornrows rock 
    the bench, bat-jingle bat-jingle-bam. 
    On Daddy's lap, baby Elizabeth lifts 
    this instrument in her one-year-old arms, 
    and with perfect fingers she taps-taps 
    slowly, slowly, the silver circle bangles. 



    Kim

    Swift as wing beats 
    you dart between 
    counter and grill. 

    The blackbirds 
    on your red shirt not 
    as jet as netted hair. 

    Ten egg suns shimmer 
    easy-over paddy ground 
    sausage as you turn 

    down tiny jet flames 
    spoon up clouds of grits. 
    Momentarily your head rests 

    on the microwave and there 
    closed-eyed and sighing 
    do you hear the netted heart? 






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  • 04/24/16--03:27: CHRISTIANNE BALK [18.509]

  • Christianne Balk

    Christianne Balk (nacida en 1953) es una poeta americana.

    Balk se graduó con honores en Biología por la Universidad de Grinnell y enseñó en la Universidad de Columbia Británica.  Vive en Seattle, Washington, con su marido y su hija.

    Premios 

    1985 Walt Whitman Award
    1994 Verna Emory Award[11]
    Alaska Council on the Arts travel grant


    Obras 

    Poesía 

    Linda Svendsen, ed. (1990). "Elegy; How Stories Get Started". Words we call home. University of British Columbia Press. ISBN 978-0-7748-0367-0.
    "Lauds for St. Germaine Cousin". The Atlantic Monthly. September 2002.
    Bindweed. Collier Books. 1986. ISBN 978-0-02-627660-3.
    Desiring Flight. Purdue University Press. 1995. ISBN 978-1-55753-062-2.

    Antologías 

    William J. Walsh, Jack (INT) Myers, ed. (2006). "Lauds for St. Germaine cousin; Dusk Choir; Dear Hippopotamus". Under the rock umbrella. Mercer University Press. ISBN 978-0-88146-047-6.



    Old Growth

    If you’re the madrone, I’m the salvaged pine.
    If you’re the wetland, I’m the slope.
    If you’re El Nino, I’m the solitary flicker
    swooping to perch on the madrone’s scorched bark.

    Christianne Balk



    Versiones en español por Esteban López Arciga (1994).
    http://circulodepoesia.com/2016/04/american-poetry-christianne-balk/



    Partida

    Miles de pequeños
    puños rozando la superficie del lago
    fluyendo como ola
    río alocado, sudeste, noroeste
    dejando que el viento lo empuje
    alrededor en su cama y el casco
    del bote abrazando la costa.
    ¿Qué otra cosa puede hacer? Incluso los árboles
    están de acuerdo, sacuden
    sus coronas, lanzando sus hojas como si
    fueran su hijo
    único. Capturada con pies fríos en pasto
    Magnuson, tratando de librarse
    del pillaje aceitoso profundamente
    hundido en el lodo
    superficial sosteniendo el agua, aguantando
    su vigilia por un instante,
    surco volviéndose
    confusión. ¡Contracorrientes
    gris cascada! ¡Remolinos de cambio afilado!
    ¡Bancos
    inseguros! Deja al harapo alegando consigo mismo,
    jadeando como niño
    con el aire noqueado y el viento
    pegándose al centro.
    Deja que la vela, desplegada- seda verde y blanca, ahora
    rompiéndose, ondulando
    lenta sácala de esta playa
    llena de cristal roto, rocas
    tan lisas como huevos de chorlito, y pequeñas
    piedras salpicadas con rojo metal
    y naranja como el del cielo abriéndose.
    Deja que las ventanas se enciendan
    lanzando cobre del otro lado.
    Deja que el agua
    sea cubierta en plata de aquí a allá
    batiéndose como si fuese turbia
    por flancos de grandes, peces gentiles.



    Departure

    Thousands of tiny
    fists tamping the surface of the lake
    flowing like a wide
    river gone crazy, southeast, westnorth
    letting the wind push
    it around in its bed and the boat
    hull hugging the shore.
    What else can she do? Even the trees
    agree, shaking
    their crowns, throwing down their leaves as if
    she were their only
    child. Caught cold-footed in Magnuson
    grass, trying to cut
    free of the creosote-soaked pilings sunk
    deep in the shallow
    mud holding the water, holding her
    wake for a moment,
    furrow folding back over into
    confusion. Cascade
    gray crosscurrents! Sharp switching eddies!
    Unreliable
    shoals! Let the cloth argue with itself,
    gasping like a child
    with the air knocked out and the wind
    socking the center.
    Let the sail, shot-silk green and white, now
    snapping, billowing
    slowly draw her away from this beach
    marked with broken glass, rocks
    as smooth as plovers’ eggs, and small
    stones splashed iron red
    and orange like the sky breaking open.
    Let the windows ignite
    flickering copper on the other side.
    Let the water be
    disked with silver from here to there
    churning as if roiled
    by the flanks of a great, gentle fish.

     
    Loas para Santa Germana Cousin

    Bendito aquel que levante el lento sol
    sobre el crudo borde naranja de la mañana,
    que mueve a la oveja para ayudarla a parir-
    cordero aturdido al calor del rebaño, que
    lleva a la gallina a guiar a sus polluelos tan pronto como puedan
    caminar por el alto pasto,
    lleno de bichos, guía a la lechuza para arrancar pichón
    fresco en morcillas tan pequeñas
    que puedan caber en el pico del mochuelo,
    y lleva a la rata a lamer al cachorro
    que no es suyo y llevarlo a su lado,
    lleva al cisne al floripondio,
    agitar su cabeza, y levantar sus alas, temblando
    cual canoa viviente
    sobre el nido hecho sin manos
    por aquellos que no tienen manos, sólo alas,
    alas que no pueden moverse pero deben y de alguna manera
    lo hacen, tal como yo enredo hilo de lana de carnero salvaje
    de la rueca, bordado, ordenado, lavado,
    y llevado a montones de mecha
    tenida por mala hasta que el sol se levante
    lo suficientemente alto para calentar estos dedos lentos
    dando vueltas rápido y más rápido, dejando
    el huso como punta, enrollando
    fibras al sentido del reloj para jalar el estambre
    tenso y derecho, haciendo de muchos uno.


    Lauds for St. Germaine Cousin 1579-1601

    Blessed is the One who lifts the slow sun
    above this morning’s raw orange edge,
    who moves the ewe to nudge her birth-
    stunned lamb into the flock’s heat, who
    leads the hen to steer her keets as soon as
    they can walk into the insect-
    filled, high grass, guides the owl to tear fresh
    pigeon into pieces small enough
    to fill the owlet’s gaping bill,
    and prompts the rat to lick the pup
    that’s not her own and take it to her side,
    directs the swan to trumpet,
    bob her head, and raise her wings, quivering

    into a living canopy
    above the nest built without hands
    by those who have no hands, just wings,
    wings that cannot weave but must and somehow
    do, just as I twist thread from the distaff’s
    wild wether wool, skirted, sorted, scoured,
    and drawn into bumps of roving
    held awry until the sun lifts
    high enough to warm these slow fingers
    spinning fast and faster, dropping
    the spindle like a top, whorling
    fibers clockwise to pull the yarn
    taut and straight, plying many into one.




     
    The Breeze Nudges Junipers, Promising 
                                                                                                    
    cool air soon.  Forget the talk of Grandpa’s
    tests, doctor this and doctor that, grown-ups
    casting glances at the Atlas of the Human Body
     
    left open on the kitchen counter all day, road
    maps networked in red and blue around a place
    none of us knew, broken pumps, melted casings,
     
    forty acres left so dry the cattle lay down
    motionless.  Birds panting.  Remember the dust
    devils dancing in the driveway?  Their swirling
     
    made you laugh.  Now you cry for Daddy’s-Daddy
    as if he’s gone somewhere.  The branches outside
    our window move between us and  the moon
     
    pulling us together in a waving,
    underwater web of shadow and light, rocking
    both of us towards the man whose heart
     
    ticks at the center of this house.  Grandpa’s
    okay now, sleeping in the room
    next to ours.  If you close your eyes you might
     
    see the jagged mountains we flew above to get
    here, new green softening the edges of the ash
    slopes rimmed with trees laid down in rows,
     
    polished silver by the heat.  Drift down, sleep-
    winged cottonwood seed, count miles of open ditches
    carrying the Deschutes to pastures filled
     
    with sage, green rabbit brush, fescue, thistle,
    bitter brush, manzanita, and wild rose.  The pig
    bends her legs and slowly sinks into her wallow.
     
    The gray-mantled ground swallow burrows deep,
    curling close to cool roots.  The chickens cluck
    around brimming pails.  Slow-eyed horses lower
     
    their muzzles into troughs and the grownups stop
    pacing the living room as if it were an airport.
    In your sleep, see us fill your glasses with
     
    clear water pulled from lava rock six hundred
    feet below, talking lazily of water rights, as if
    tonight we were any night, all of us together.
     




    .


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  • 04/25/16--00:59: ALDO VICENCIO [18.510]

  • Aldo Vicencio 

    (Ciudad de México, 1991). Poeta y pasante de la Licenciatura de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha publicado su trabajo en diferentes revistas literarias mexicanas, como La Piedra, Letras de Reserva, Errr-Magazine, Primera Página, Opción del ITAM, Monolito, LUMO, El Perro, La Cigarra, Aeroletras de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Círculo de Poesía, entre otras. Es autor del libro inédito Piel Quemada: Vicisitudes de lo Sensible. Fue seleccionado para formar parte de Nueva Alquimia: Primer antología de las transmutaciones de Matraz Ediciones y Sikore Ediciones, y recientemente ha sido elegido para ser incluido en la antología Nueva Poesía y Narrativa Hispanoamericana compilada por el poeta peruano Leo Zelada, de la editorial española Lord Byron. Ha presentado sus poemas en diferentes festivales culturales, destacando La Semana de las Juventudes, realizado en el Zócalo de la Ciudad de México, en agosto de 2014. Progetto 7Lune presentó material de su autoría en el evento de solidaridad Tutti siamo Ayotzinapa, realizado en Venecia, Italia, en diciembre del 2014. También participó, junto a Sandra Itzel Flores Fabela, en la presentación del proyecto curatorial "Las letras negras de París: conociendo a los poetas malditos" en el coloquio Historiador en primera fila: crítico, curador y guía, realizado en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en agosto del año 2013.  



    A filo seco (la humedad de esta boca)

                                         El momento presente lo es todo;
                                            el aire rebosa de un veneno de color.
                                           ¿Qué está comenzando? Nada. Todo concluye.
                                                                              Yukio Mishima, El templo del alba

                         
    en la rivera de la noche
    canto como pájaro santo
    pronuncio el inicio de una tormenta
    penumbra de claridad

    caminos perplejos
    en los pies de mis pensamientos

    tomo el polvo

    seduce
    incita

    me arranca contemplando
    la esclavitud de mis nombres:
    eremita caído
    temporal castrado
    hilo de carne

    ni el sigilo de las manos aleteando
    oculta el brillo de una víscera florida

    a filo seco
    se humedece mi boca

    con la voz del agua
    que languidece

    hablo
    sal de tierra

    se enternece el prado
    y nada parece sombra



    Entre luces

    I.

    alba de entrebosques
    sablera corta/luz
    la estocada liviana de cada mañana


    II.

    presiento el cristal
    pretendo-ser-cristal

    una hondonada de copos
    traslúcidos me señalan
    a (contra) luz
    a (contra) tinieblas
      a (contra) vida

    aleteando como espejos
    calcinados sobre las bóvedas del invierno

    encuentro partículas
    de lámparas siniestradas
    que interrumpen el compás de cada segundo

    alud del lívido espejado

    el vértigo se precipita
    enmarañado de brillantes

    en cada dedo
    en cada mano
      se rompe la luz

    [c o n t r a] r e f l e j o s
    de mi cuerpo

    doble presencia
    doble imagen
    convergencia amputada

    me miro y me miro
    entre piernas y entre[voces]
    circuncidando luz y sombra

    bocarriba el cielo
    es una gema de claroscuros

    soy la hendidura radiante
    de un llano pardeado de ruinas,

                como la zarza que
                resplandece en el filo
                nocturno de la luna

    la cruz de carne se rompe
    entre cristal molido

    nace la 
    v í s c e r a   d e n t a d a
    de brillo y astillas

    uno duplicado en la llaga de luz

    yo entre soles de espejos rotos

    miro mis manos y llueven sobre ellas
    cuentas de luciérnagas muertas



    Nosocomio (Un hálito silente)

    el aire
    una hoja
                   el silencio

    espiral de granito
    que brisa
    el delirio

    se abisma
    la podredumbre
    de la tierra

    como aullido clarividente
    el alba tañe
                          voz y forma
                          voz con forma
                          voz deforme

    el abismo
    es cerúleo

    los nombres no
    pertenecen a los hombres

    filtros enumerados
    con signos
    de húmedos suspiros

              en las camas
              hay sombras de precipicios

    granito – delirio – silencio

    tres estigmas
    emblemados
    con manos amputadas,
                  caravana de epitafios
                  y segundos marchitos

    la sábana:
    áspera caridad
    que oculta la noche

    entre dientes hay mártires mancos

    se atisban remolinos,

    espigas acolmilladas
                            purpureas
                            avinadas
                            escarlatas

    entre pálidas arrugas
    que agrietan la sensación de estar

    estar en el aire
    estar sobre la loza
    estar a perpetuidad, ens i l e n c i o


    TANGRAM

    demonios fieras putas
    se arrastra el cataplasma
    de pulsiones en el metro
    glúteos muslos piernas
    se acomodan y arman
    el rompecabezas del placer disimulado
    e n t r e  l o s  v a g o n e s
    c r e c e  la  v i r i l i d a d  m a r g i n a d a
    ángulos vaginales
    trapecios fálicos
    no disimulan, se abren y se doblan
    equiláteros perplejos
    rozan y deslizan
    labios labios labios
    escurren silentes secretos
    asimetría de sexos
    el deseo los torna simétricos y paralelos
    quíntuple Eros
    cuádruple Thánatos
    el túnel mastica y lame
    los sueños dormidos
    húmeda enredadera de torsos y brazos
    abrazan retuercen sacuden
    amor no
    muerte
    muerte que gime
    dos paralelos se corren:
    placer y riesgo
    deconstruyendo frágiles pudores
    desarmando hombres de duro tacto
    bajo trapecios y cuadrados
    todos son ángulos agudos



    Little Saturn

    yo,
    cráter de planetas
    que se apilan
    bajo las estrellas,
    descubro lo solo
    y viejo que estoy
    puñalada
    del azar cósmico
    y no más,
    con agua
    congelada
    de soles
    moribundos
    brillo:
    luz
    de despojos
    y muerte,
    parpadeo
    del infinito
    que se retuerce,
    y gruñe entre
    las entrañas
    de la oscuridad
    disparos estelares
    del hielo metálico
    me atraviesan,
    dibujan rostros
    de esfinges lunares
    que me acompañan
    en el cenit  de la oscuridad
    y les pregunto,
    y me pregunto:
    ¿cuánto más
    perdurará
    esta órbita
    fúnebre de
    sentimientos
    aislados y petrificados?



    Incandescencia

    (fragmentos)

    precipicio de escombro y yerba

    trémulo, quieto
    se abalanza el viento

    yo
    yo no sé dónde estaba
    acá cerca
    allá lejos

    oblicuidad inquieta
    era un niño

    se repliega el tiempo
    tu nombre se muere

    gatos pardos
    sobre las hojas

    mi inocencia me estrangula

    escombros de gato sobre el viento
    tu nombre se me pierde
    la yerba se olvida

    parado y sentado
    sonrisa con llanto
    solo era un niño



    *

    Camino, y en mi carne yace el recuerdo
    Tu silueta es la amnesia de los sentidos:
    no te veo, te siento, y te siento dentro, no fuera
    Desde el sueño hasta la lucidez,
    ruges nombrando imágenes,
    luchas vistiéndolas con palabras
    Siniestro es tu deseo, lengua que saliva llamas oscuras
    Te nombro por fin, te arropo de verbo
    Nuevamente estas. Nuevamente te recuerdo
    Flor de lucha: ábrete. La carne no está



    *

    Mi hogar es la saturación
    que revienta imágenes

    La tranquilidad es una compulsión,
    tersa y ecuánime
    Abrigo de mis días,
    me sostengo de ella como oruga

    En el silencio meridiano la cordura se tensa
    Las ventanas plañen
    La luz supura calor ajeno
    Lejana está la puerta:
    el mundo se anula en la memoria y el olvido

    Lloran el niño y el gato
    E r e s  t ú . La puerta se acerca
    Tu rostro sin ojos suspende la palabras
    Me hiendes, y temo


    *

    en espera de la palabra
    me hallo, plegado como biombo
    las caras de mi desnudez se doblan;
    lames la penúltima región de mi cuerpo
    mis ojos te sienten
    mi piel te observa

    pólvora del mundo,
    burbujeo que descarapela,
    te grito aterrado
    porque desciendes
    a través del interior de mi todo

    mi boca eclosiona:
    gemidos que dicen cielo con la oscuridad
    gemidos que dicen sangre con la tierra

    de punta a punta, tu deseo me toma
    no me reflejo con la luz,
    no me ensombrezco con la penumbra
    tus siluetas: ríos que desbordan individuos

    te digo encuéntrame
    encuéntranos me dices








    .

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  • 04/25/16--01:49: PETER BALAKIAN [18.511]

  • PETER BALAKIAN  

    Balakian nació en 1951, en ​​Teaneck, Nueva Jersey, EE.UU.

    Balakian creció en los suburbios de Tenafly, Nueva Jersey, hijo de padres armenios. De niño oyó retazos de su abuela del pasado, pero no descubrió el genocidio armenio de principios del siglo XX hasta que leyó la historia de Embajador Morgenthau, las memorias del embajador en Turquía durante ese período. Poco después, Balakian supo que su abuela había sido uno de los pocos sobrevivientes de una marcha de la muerte en el desierto sirio. Memorias de su búsqueda de Balakian para obtener más información sobre la conexión de su familia con el genocidio y la diáspora, Black Dog of Fate (1997). 

    Bajo la influencia de poetas tan diversos como Walt Whitman, Emily Dickinson, Pablo Neruda y el poeta armenio del siglo Gregorio de Nareg, Balakian utiliza la poesía para explorar, en sus propias palabras, "los parámetros de la conciencia en nuestro tiempo." Reconociendo el reto por escrito de la poesía cargada de política, Balakian señala que "siempre es necesario mantener las cuestiones estéticas exenta de polémica y la política simples. La poesía no debe ser nunca editorial. La poesía debe ser fiel a la riqueza del lenguaje, la forma poética, y la complejidad de la experiencia. Pero en la esfera política debería profundizar un escritor y hacer su trabajo más grande, más rica, y moralmente resonante ". 

    Balakian ha ganado el Consejo de Nueva Jersey para el Premio de Humanidades Libro y un premio de la Academia de Poetas Americanos, así como becas de la Fundación Guggenheim y la Fundación Nacional de las Artes. Fue cofundador y coeditor La Casa de la opinión Graham con Bruce Smith desde 1976 hasta 1996. Se concedió una subvención de la edición de la Fundación Nacional para las Artes.

    OBRA:

    Poesía:

    Father Fisheye (1979)
    Sad Days of Light (1983)
    Reply From Wilderness Island (1988)
    Dyer’s Thistle (1996)
    June-Tree: New and Selected Poems, 1974-2000 (2001)
    Ziggurat (2010)
    Ozone Journal (2015)

    Prosa:

    Theodore Roethke’s Far Fields (1989)
    Black Dog of Fate, A Memoir (1997) (translated into Armenian by Artem Harutyunyan, 2002)
    The Burning Tigris: The Armenian Genocide and America's Response (2003)
    Armenian Golgotha (2009)
    Vise and Shadow: Essays on the Lyric Imagination, Poetry, Art, and Culture (2015)
    Translation
    Bloody News From My Friend, by Siamanto, translated by Peter Balakian and Nevart Yaghlian, introduction by Balakian (1996)
    Editor
    Ambassador Morgenthau’s Story, preface by Robert Jay Lifton, introduction by Roger Smith, afterword by Henry Morgenthau III. (2003)

    Editiones Limitadas

    Declaring Generations, linoleum engravings by Barnard Taylor ( 1981)
    Invisible Estate, woodcuts by Rosalyn Richards (1985)
    The Oriental Rug, linoleum engravings by Barnard Taylor (1986)
    The Children’s Museum at Yad Vashem, illustrated by Colleen Shannon (1996)
    (all from The Press of Appletree Alley, Lewisburg, PA)




    El comité del premio Pulitzer recientemente anunció a Peter Balakian (1951) como el ganador de este año en la categoría de poesía; hoy en Círculo de Poesía celebramos su premio con una breve selección del libro ganador Ozone Journal. El trabajo de Balakian no teme llegar a ser político, ni a la polémica, pero evita instruir en alguna doctrina. También recrea el reciente pasado americano con un tono melancólico que evade a la nostalgia, manteniendo un sentido del humor satírico y una honestidad que llega a ser brutal. Las versiones en español son de Esteban López Arciga (1994).

    http://circulodepoesia.com/2016/04/peter-balakian-pulitzer-prize-2016/




    De Diario de Ozono - Ozone Journal-

    5

    En aquellos días (sin sueño) el casete chirriante tocaba-
    a Jerry en Riverdale. Cuando llegué el cielo era una gráfica
    de líneas telefónicas y cables ferroviales.

    Me sentaba bajo estantes de maestros íntegros-
    los 78 de 1940 cuando Jerry editó el vinyl moderno
    y encontró el Hot Jazz perdido de los 20-

    Veía tapetes armenios colgando y al río observar
    la foto de Miles Davis- Casi líquida en emulsión sepia

    de 1947 cuando el humo giró hacia Three Deuces en la 52
    en una mesa con Sterling Brown y Gillespie y Jerry-

    y dijo (con su habla pesada), “John Hammond
    fue tan odiado por los músicos, que Miles lo arrancó de la foto y pegó
    a Dizzy- pero eso fue antes de que hiciera que Miles se interesara por Cage”


    5

    Those days (no dream) the squeaky cassette going—
    on Jerry in Riverdale. When I arrived the sky was graphed
    through phone wires and Amtrak cables.

    I was sitting beneath shelves of uncut-masters—
    the 78s of 1940 when Jerry cut the modern LP
    and found the lost Hot Jazz of the ’20s—

    I was staring at hanging Armenian rugs and the river glare
    on a photo of Miles Davis—almost liquid in the sepia emulsion

    of 1947 when the smoke spiraled into Three Deuces on 52nd
    at a table with Sterling Brown and Gillespie and Jerry—
    and he put it (in his hammered speech), “John Hammond
    was so hated by the musicians, Miles cut him out of the photo and pasted
    Dizzy in—but that was before I got Miles interested in Cage.


    16

    El presente se deslizaba al pasado de David,
    revelándose entre inhalables y sedantes.

    Escuche una versión del Upper West en un momento
    en el que la historia era una imagen cautiva entre tenazas:

    mañana bermellón en la avenida Columbus.
    la tarde como un ponche de ron, y entonces

    un motín de cuellos de quiana/ coca y poppers
    brazos y piernas de gelatina en la escalera
    donde Calvin Klein desaparece cual espíritu santo,

    y ahí en el día americano- Luz de Terrence Malick
    sobre trigo libidinoso y pradera en celo-

    eran los 70s: post-euforia
    Nixon, pre-inflación Khomeini del alma
    sobre el puente Williamsburg a mediodía

    el tembloroso saxofón a todo pulmón
    de Sonny Rollins cuando todos eran
    licenciados con doctorado en antro o lite comparada,


    16

    The present kept sliding into David’s past,
    unraveling through drip-drugs and sedatives.

    I heard a version of the Upper West at a moment
    when history was an image caught in a pincer:

    morning was blood orange on Columbus Ave.
    evening was a rum punch and then

    a riot of Quiana collars/blow and poppers
    arms and legs of Jell-O in the stairwells
    where Calvin Klein disappeared like a holy ghost,

    and out there in the American day—Terrence Malick’s light
    spread on the libidinal wheat and rutted prairie—

    that was the ’70s: post-Nixon
    euphoria, pre-Khomeini inflation of the soul
    over the Williamsburg Bridge at midday

    the full-throated wobbly sax
    of Sonny Rollins when everyone was
    a bachelor with a PhD in anthro or comp lit,


    38

    Caminé entre clases imaginando cuentas de t-4

    dos cápsulas azules de cinta blanca cada 4 hrs.

    más tarde, me arremangué

    y la enfermera preguntó,
    ¿es gay?
    No.
    ¿Alguna vez compartió una jeringa con alguien?
    No.
    ¿Alguna vez ha tenido contacto íntimo con alguien
    que tenga SIDA o haya sido expuesto al VIH?
    No.
    Señor, usted ocupa un psiquiatra, no exámenes de sangre.


    38

    I walked around between classes imagining T-4 counts,

    two white-banded blue capsules every 4 hrs.

    later in the day, I rolled up my sleeve

    and the nurse asked,
    are you gay?
    No.
    Have you ever shared a needle with anyone?
    No.
    Have you had any intimate contact with anyone who has AIDS or has been exposed to HIV?
    No.
    Sir, you need a psychiatrist, not a blood test.


    51

    Aquel día mientras me iba-
    David me dio su amuleto-

    “úsalo por mí”-

    Observo el abra y cadabra,
    arameo insistente

    puesto en teselas para
    que el sonido de la palabra fuese acción

    y la palabra del sonido fuese esperanza.

    Salí del hospital-
    el aire se envolvió en sí,
    el cielo besó mis poros-

    ¿Quién eres? preguntó el ave blanca,

    Menos–



    51

    That day as I was leaving—
    David tossed me his amulet—
    “Use it for me”—

    I stared at abra and cadabra,
    the lingering Aramaic

    set into tesserae so the word-sound could be action
    and the sound-word could be hope.

    I walked out of the hospital—
    the air scrolled into itself,
    the sky kissed my pores—

    Who are you? the white bird asked,

    Less—


    De Warhol/Mao, ’72

    Cuando vi su cara en una pared
    en una fiesta en un salón volteando al Hudson,

    en una beneficencia para los soldados de invierno
    sobre bloques de queso y baguetes,

    acababa de ver una grabación borrosa
    de Dien Bien Phu en un cuarto negro caliente,

    donde el revelado arañado mostró montes ondulando,
    cuerpos y paracaídas perdidos entre pasto de selva.

    Entre decadencia y el ajeno
    Mao fue arreglado en amarillo y carmín

    con labial y rímel,
    toda una reina-parte adorno, parte algo radical

    que el léxico americano no ha llenado aún.

    Desde las cámaras aéreas
    Puerto Haiphong era luz líquida.

    En luz líquida, vi mi carta de reclutamiento flotar como
    piedra gigante sobre la autopista en la 79



    From Warhol/Mao, ’72

    When I saw his face on a wall at a party
    in a parlor looking out at the Hudson,

    at a fundraiser for the winter soldiers
    over blocks of cheese and baguettes,

    I had just come from some grainy footage
    of Dien Bien Phu in a hot black room,

    where the scratched print showed the hills undulating,
    bodies and parachutes disappearing in jungle grass.

    Between decadence and the alien
    Mao was propped in yellow and rouge

    with lipstick and eye shadow,
    a real queen—part décor, part radical something

    the American lexicon hadn’t filled in yet.

    From the aerial cameras
    Haiphong Harbor was liquid light.

    In liquid light, I saw my draft card float like a
    giant litho over the highway at 79th



    A Letter to Wallace Stevens  de Dyer’s Thistle (1996)


    After the Reformation had settled the loamy soil 
    and the lettuce-green fields of dollars, 
    the clouds drifted away, and light fell everywhere. 
    Even the snow bloomed and New Hampshire was a big peony. 

    A red barn shone on a hill 
    with scattered hemlocks and white pines 
    and the gates of all the picket fences were big shut-eyes. 



    Sometime after the Civil War, the bronze wing of liberty   
    took off like the ribboning smoke of a Frick factory, 
    and all the citizens in towns from Stockbridge to Willamette   
    ran wild on the 4th. The sound of piccolos lingered,   
    and the shiny nickel of the sun stood still before it 
    fizzed in the windshield of a Ford. 
    By then you were a lawyer. 



    Charles Ives was a bandmaster in Danbury, and you didn’t   
    give him the time of day. He played shortstop on the piano.   
    He never made it to his tonic home base, and his half-tones   
    were like oak leaves slapping clapboard. 



    How Miltonic are we anyway?   



    In that red glass of the imagination, 
    in that tingling crystal of the chandelier   
    where light freezes in its own prism 

    and the apogee of the green lawns of New Haven   
    wane like Persian carpets in twilight, 
    there you saw a pitcher, perhaps from Delft,   
    next to a plate of mangoes. 



    But still, history is a boomerang, 
    and the aborigines never threw one without a shield. 



    Beyond the porches of Key West, beyond the bougainvillea,   
    your speech skipped on tepid waves, 
    was lapped and lapped by lovers and friends, 
    by scholars who loved romantic nights of the sun. 

    But the fruits and pendants, the colorful cloth, 
    the dry palm fronds, and the fake voodoo wood   
    Cortes brought back as souvenirs 
    were just souvenirs. And the shacks and the cane and the   
    hacked plantain were tableaux, 
    and who saw them from your dark shore? 



    The Protestant dinner plate is a segregated place,   
    where the steak hardens, and the peas 
    sit frightened in their corner while mashed potatoes ossify.   
    Some gin and ice cream, and the terror of loneliness   
    goes for a while. 



    As they say in the sunny climes,   
    un abrazo.



    In Church



    In the rheumatic heat of July,   
    when Public Enemy blared   
    on the blasters 

    in a time when arbitrage   
    and foreign policy 
    were bureaus of each other, 

    I made a wrong turn off Broadway   
    and wound up at St. John the Divine 

    where I sat in the hot dark   
    until the traffic died. 




    And a voice comes over 
    some columns to the breeze of the Golden Horn   
    over the cypress groves 

    and flowing bougainvillea 
    where the bright blue weather and the old   
    seawalls come together, 

    where crates of cardamom   
    and musk are piled and   
    the cattle hang in blood 

    above the brass,   
    where the grain boats   
    stink and red pleasure 

    barges drift where Jason   
    sailed for his fleece— 
    a voice comes out of the dead water. 

    In great Sophia 
    light pours in rosy bars 
    on the porphyry and the green marble 

    till the air blooms, 
    and a chrysalis of lit crosses   
    makes circles in the air. 

    Light falls through the lunettes   
    like arrows of gold that could’ve   
    sneaked up the Virgin’s dress. 

    Had the Holy Ghost flitted in 
    it would’ve been lost in the glare 

    and the kiss of peace 
    Justinian blew from the ambo. 




    Incantations flutter and rhyme   
    in the apse like wings   
    in a cloud of incense 

    thinning on the gold-leafed 
    vaults where the tongue’s vibration   
    lingers in the upper air, 

    and rises and rises as if the dome could open   
    to a half-hemisphere of heaven 
    where in the translucent glitter of the Kingdom 

    the Saints are poised in gracious robes   
    with their thousand-year-frozen faces— 
    the one truth glued on the grout of their lips. 




    I sit with the incense of memory,   
    and a bath of dark pours   
    from the vaults above the pew 

    Outside, boutiques of money collide   
    with the street fires in Harlem, whole   
    skyscrapers are levitated by arbitrage, 

    and the only inside takeover I can negotiate 
    is myself in this pew with my herringbone jacket   
    which I should chuck in the Salvation Army bin 

    down the block, so I could join the line of choir- 
    boys in their last innocent ritual   
    as they stand before the mounted sermon sign 

    “he shall bring forth judgment unto truth” 
    (Isaiah 42:3). The Puritans because 
    they believed God’s altar needs not their polish 

    lifted the boulder of truth higher than the glittering   
    face of the Nazarene once leaded in glass. 

    For the spirit they swallowed stones 
    and shattered all the panes. But beneath the lavender   
    arch of a Canon Table in an old Gospel 

    I once tasted the consubstantial dewdrop   
    in the faded color of a peacock’s wing. 

    So while a stone sinks to the bottom of my   
    river, a peacock’s wing floats by the shore. 

    Who tells it like it is: Isaiah or Procopius?   




    I started walking backward   
    down the aisle 

    when I heard and thought I   
    saw in the strange fenestration   
    of that light— 

    a voice, 
    first incoherent, and then sharp   
    as if it were in my ear 

    There is no reign that executes   
    justice and judgment;   
    is that why you whine?

    “But Primo Levi’s image of a man— 
    a face that haunts every nation   
    on the earth— 

    this, this!” 

    Don’t soak lentils in your mouth.

    “Be serious; what’s left to praise?” 

    The fig tree drops rocks 
    in the morning and the fig   
    tree drops figs in the morning.

    It’s your new yard, am I right?   
    New house, 2 kids, and all that.

    “Yup.” 

    When a Santa Ana blows fire down the coast   
    do you run to meet it in a leisure suit   
    or with a silicon chip?

    Does a squirrel stash nuts   
    of self-pity up its ass?

    What are verses for?

    And the raisin-light dribbling   
    in the clerestory faded,   
    and it was cold 

    as I backed down the aisle: 


    “We’ll talk more when you’re off duty.”



    A Version of Paolo and Francesca Related 
    Poem Content Details

    Paolo

    It was not Virgil you read 
    (though I asked you to), but the Peruvian,   
    part Indian, part cousin of Lorca 

    whose words were spiky points,   
    wafts of privet, week-old cod. 

    When you breathed them at me   
    nothing in the outer world ceased   
    its turbulent grim direction. 

    You breathed on my unhooked   
    eyes and uncovered me. 

    Above the roof a windfucker smacked   
    the air, 
    and wind kept eating the island rocks. 



    Francesca

    We ate along the riverside at sundown. 
    The clear green juice dripped from my mouth. 

    We didn’t fuck missionary on clean sheets.   
    I lost my head between your legs.   
    My nose spreading like honey. 

    A whiff of narcissus swept across us. 
    I ate the flowers whole, tried to outfox   
    Satan with my tongue. 

    I felt as if I shimmied up your legs to find   
    this point on the Jersey cliffs.   
    The sun was God’s eye. 

    I plugged my ears so I wouldn’t hear your crappy verse,   
    then tore into your pants like a scared cat. 

    The Chrysler Building was a pin.   
    I tasted you five hundred feet   
    as the Hudson pulled me under.






    .

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    Juan Armando Rojas Joo

    (Ciudad Juárez, Chihuahua, México, 1969). Poeta transfronterizo, narrador y ensayista. Juan Armando Rojas Joo ha publicado los poemarios Luz/ Light (2013), Vertebral River / Río vertebral (2009, 2002), Ceremonial of Wind / Ceremonial de viento (2006), Santuarios desierto mar (2004) y Lluvia de lunas (1999). En 2013 coeditó la antología Sangre mía / Blood of Mine: Poesía de la frontera: violencia, género e identidad en Ciudad Juárez y en 2004, coeditó la antología Canto a una ciudad en el desierto, una denuncia poética en contra del femicidio y la violencia de Ciudad Juárez. Su obra ha sido publicada en revistas y antologías en México, Nicaragua, Canadá, Estados Unidos, Portugal y España. Durante la primavera de 2011, Rojas fue honrado por la Universidade de Coimbra, Portugal, como poeta residente. Rojas Joo recibió su licenciatura y maestría en letras latinoamericanas por la Universidad de Texas en El Paso, el doctorado en la Universidad de Arizona y, en 2002, fue profesor invitado y becario de post-doctoral Andrew W. Mellon Fellow en Amherst College, Massachusetts. Actualmente es profesor de lengua y literatura en Ohio Wesleyan University.

    Rojas Joo ha participado en diversos encuentros de escritores en España, Portugal, Nicaragua, México y los Estados Unidos. Como autor ha obtenido premios de poesía y cuento y ha sido becario de diversas fundaciones incluyendo la Andrew W. Mellon, el Fondo Nacional para Creadores y el Instituto Chihuahuense de la Cultura. Rojas Joo ha realizado estudios de pos-grado en Amherst College, Nueva Inglaterra, la Universidad de Arizona y la Universidad de Texas en El Paso.



    EL PUENTE

                 A María Eugenia Martínez Joo, junto al recuerdo de tu “asesinato accidental”

    Un río
    Dos países
    Tres culturas
    Cuatro rumbos
    Cuatro puentes en el río
    Cuatro mujeres cruzan el puente cuatro hombres esperan a las cuatro
    Cuatro muertes con una 45’’ al querer asaltar a cuatro gringos
    Cinco huérfanos
    Cinco ladrones

    Cinco amantes cuatro esposas tres hijas y dos hijos abandonados en una ciudad

    Cinco mojados esperan el cruce de las cinco
    Cinco de la tarde     ya pronto viene el tren
    Cuatro por cuatro por cuatro por cuatro se multiplican las maquilas
    Cuatro pesos cada vez que abren la mano si trabajas en el puente
    Cuatro estaciones se escuchan en mi radio cuadrafónico
    Cuatro dedos en su mano     se lo cortaron     se lo llevó el río
    Tres kilos de coca confiscados en el puente
    Tres hombres detenidos por la migra
    Tres pesos ya no son un dólar
    Dos catedrales en la plaza de Juárez
    Dos cholos riñen por una virgen
    Uno muere




    THE BRIDGE

             To María Eugenia Martínez Joo and to the memory of your “accidental murder”

    One river
    Two countries
    Three cultures
    Four directions
    Four bridges over the river
    Four women cross the bridge four men wait at four
    Four killed with a ‘45 assaulting four gringos
    Five orphans
    Five thieves
    Five lovers four wives three daughters and two sons abandoned in one city
    Five mojados wait to cross at five
    Five in the afternoon the train will be arriving soon
    Four by four by four by four maquilas multiply
    Four pesos every time they extend their hand if you work on the bridge
    Four stations cut in and out on my quadraphonic radio
    Four fingers on his hand   they cut it   the river carried it away
    Three kilos of cocaine confiscated on the bridge
    Three men detained by the migra
    Three pesos are no longer a dollar
    Two cathedrals in the plaza of Juárez
    Two cholos fight over a virgin
    One dies

     (Translation to English by Jennifer Rathbun, Ph.D.)




    (Publicados en Santuarios Desierto Mar / Sanctuaries Desert Sea)



    peregrino (p. 71)

    amanece y empieza otra jornada
    sobre la arena descansan sus huellas
    él no sabe que el desierto exige sacrificios
    que en el sendero encontrará su vida
    ya lo verá frente a los espejismos
    lo entenderá al caminar sobre el desierto
    al encontrar su rostro en las rocas
    cuando pierda su luz entre los pies
    en los resquicios de la noche
    poco antes de exhumarse bajo el consejo de los cuatro vientos

    Traducción de Jennifer Rathbun




    el pueblo (p. 103)

    en este costal de arena y sombras
    el pueblo lleva espinas del desierto
    rojas piedras sobre piedras rojas
    y el umbral de la primera casa
    camina la vereda
    profunda de soledad
    persigue las huellas de la noche
    baja por los cauces de la lluvia
    por la espiral del cielo
    sobre el cristal desierto de su huella
    se esfuma como el espejismo
    la historia de un pueblo vagabundo
    en sus manos late una canción
    y en sus palabras lava candente
    un ave ha dejado de volar
    contempla el camino de su pueblo
    conoce de antemano la batalla
    los nombres las huellas la ceniza
    sabe que tendrá que dar respuesta
    sin perturbar el corazón de los coyotes
    a la aurora tendrá que dar respuestas
    responder fielmente a los augurios
    y permanecer contemplativa
    cuando el desierto la cuestione

    Traducción de Jennifer Rathbun




    pilgrim (p. 72)

    day breaks and another journey begins
    his footprints rest over the sand
    he does not know the desert demands sacrifices
    that in the path he will find his life
    soon he will see it faced with the illusions
    he will understand it upon walking over the desert
    upon finding his face in the rocks
    when he loses his light between his feet
    in the cracks of night
    just before he unearths himself under the council of the four winds



    the pueblo (p. 104)

    in this sack of sand and shadows
    the pueblo carries desert thorns
    red rocks over red rocks
    and the threshold of the first house
    walks along the deep
    path of solitude
    pursues night’s footprints
    descends the bed of the rain
    through the sky’s spiral
    over the crystal desert of its footprint
    disappears like the mirage
    the story of the vagabond pueblo
    in its hands beats a song
    and in its words burning lava
    a bird has stopped flying
    contemplates the path of its pueblo
    it knows beforehand the battle
    names footprints ash
    it knows that it will have to respond
    without bothering the coyotes’ heart
    to the dawn it will have to respond
    reply faithfully to the omens
    and remain contemplative
    when questioned by the desert


    REPERCUSIONES DE UNA CIUDAD 
    LLAMADA JUAREZ (fragmento)

    Ciudad chapopote y desagravio en los rincones
    anticiudad de los azotes y de los azotados
    del gel vidrioso que resbala por las arterias
    y avenidas mal construidas ¡Cuidanos!

    Ciudad de los templos mal edificados
    abre las ventanas
    Juárez tú que divides los pecados de tus habitantes
    Ofrécenos el filo de una gota de lluvia perforada en la noche

    Lugar de la mujer violada
    frontera de los desencantados
    ciudad facsimilar
    abre otra maquiladora

    Ciudad de la impotencia 
    ciudad del río viagra
    aullido de ferrocarril
    No ruegues por nosotros

    Ciudad cárcel de piedra
    ciudad antifronteras
    ciudad de los perdidos
    Regálanos un bar

    Tú que quitas la canasta básica
    dásela una y otra vez a los de siempre
    ciudad de fuegos fatuos y encementados
    Acaba con la judicial y mándala bañarse al río

    Por los obreros que se encajan escorpiones en los huesos
    para aguantar la cruda de la noche
    por las que luego de trabajar diez horas
    venden su cuerpo tratando de ocultar su identidad

    Santa ciudad de juegos delictivos
    las escondidas y los encantados
    anticiudad del chinche al agua
    No nos dejes caer

    Ciudad de veladores sin eclipses
    perdona a los encabronados
    Juárez de los condones
    Escúchanos

    Ciudad frontera norte
    Ciudad por episodios
    Ciudad hibridizada
    Danos la pez

    Ciudad cola en los puentes
    que siempre apestas a burrito frío
    que hueles a pescado
    No nos dispares

    Mago de los congales
    casa de los masajes
    Ciudad de los cangrejos en el río
    Queremos volar en primera clase

    Tú que siempre estarás con los del otro lado
    concédenos el reino
    Por los kilos de los kilos de la coca
    Amén.

    Tan lejos de Dios, poesía mexicana de la frontera norte. Baile del Sol. Tenerife, 2010.





    A mi madre, Rosalba Joo de Rojas, a dos años de su muerte (8/marzo/1934 – 11/marzo/2012)

    O: Ofrendas IV

    Esta noche entierras, madre,
    como a tu vientre el corazón en la tierra,
    gemas brotarán
    donde vida y muerte dos amantes fueron.

    Esta noche aire,
    como un ave que en la luna se admira,
    broten de tu viento
    las historias que las nubes escribieran.

    Esta noche llueves,
    como si el diluvio tus manos gestara,
    llueves
    y en tus lágrimas
apreciamos el milagro del amor.

    Esta noche ardes,
    como la pasión de nuestros viejos cristos,
    ardes y te abrazas
a la cruz
    en el collar de la paloma.

    No permitas, madre, que el cáncer te consuma.
    ¡Ya no llores más!
    Deja que se alce en el cielo este canto.

    Madre tierra de tus pies y de tus manos.

    Madre aire de tus sueños y tus alas.

    Madre agua de tu cuerpo y de tu muerte.

    Madre fuego de tu vida y de tu luz.

    Madre mía, ya no llores más,
    mi madre,
deja que tu voz regrese al manantial sagrado.

    Hoy entrégate a tu sueño de cristal.





    Español 1070

    “Para todos, todo, para nosotros, nada”
     Subcomandante Marcos

    Debo decir que, en este lugar, entre otras cosas enseño gramática a los estudiantes.
    Al iniciar el curso repasamos el tiempo presente:

    Yo abro la puerta/ tú guardas silencio/ él me apunta con su revólver/ ¿que
    nosotros somos qué?/ y ustedes no dicen nada/ cuando ellos están a punto de
    dispararme.

    Días después enseño a mis alumnos el arte de contrastar el pretérito y el imperfecto.
    Ellos practicaban el lenguaje que aquí se les enseñó:

    Yo abrí la puerta/ tú guardabas silencio/ él me apuntó con su revólver/ nosotros...
    éramos/ ¿nosotros... fuimos?/ ustedes no dijeron nada cuando ellos
    estaban a punto del disparo.

    El tiempo corre –como suele suceder– y las cosas en la vida se complican, hasta
    el subjuntivo. Los alumnos reciben notas de acuerdo a su destreza oral:

    ¡Abra la puerta!/ Tú, ya te lo dije, ¡que guardes silencio!/ … porque es probable
    que él apunte con su arma en mi cabeza/ ya que quizás crean que nos/otros
    somos ladrones y ustedes callen (por si acaso)/ cuando ellos estén a punto del
    disparo/ con sus cinco armas de fuego a mi cabeza.

    Debo decir que profesor de lenguas soy y que entre otras cosas, claro está,
    enseño español. Al terminar el curso los alumnos usan el lenguaje/ −escribo yo
    (hincado y esposado) sobre el suelo/ tú, me dice el policía, ¡guarda silencio!/
    quizás yo deba abrir la puerta/ para que él apunte su revólver en mi rostro/ ¡que
    no dispare es mi oficina!/ ya que yo/tú/ él/ella y nosotros/ cuando ustedes/
    jamás nosotros si ellos/ la otra historia/ la versión más oficial/ para que (ustedes/
    ellos) no la olviden/ ya que el poder que les protege nos obliga/ a nosotros,
    si el perdón, nunca vendrá... ¡guarda silencio o te arresto!/ ¿o me disparas?/
    porque este amargo trago/ o te lo bebes o lo derramas/ (yo hincado y tú/ él/
    nosotros/ ustedes/ ellos/ confundido/s)/ cuando del arma la mira miro/ −tan
    fría y cruel/ la ley defiende a muerte su silencio.




    Canto macabro

    A la línea,
    la línea que quieres cruzar
    ¿la quieres cruzar?
    ¡por aquí la pueden pasar!
    Los de adelante la cruzan mucho
    y los de atrás saltanpatrás, tras, tras, tras....

    Una mechicana que grifa vendía,
    cannabis, churrumais, mostaza o sin semilla.

    Una mexicana que grifa cruzaba,
    cannabis, churrumais, mostaza o sin semilla.
    Yerbuena, yerbuena, jardín de Merry Juana,
    ¡Qué güena, qué güena! La Santa Muerte Eterna.

    Tamalito de oro déjame volar,
    con todos tus líos,
    yandas hastatrás, tras, tras, tras...

    Será la Juana, será María,
    será la hierba del otro día, día, día, día,
    día, día, día,…

    A la línea, la línea que quieres cruzar
    ¿la quieres pasar?
    ¡Por aquí la pueden cruzar!
    los de acá la fuman mucho
    y a los de allá los matarán; tran, tran, tran.... 




    Citlali

    “Una mujer cruzó el desierto junto con sus dos hijas de 10 y 11 años de edad
    cerca de la población fronteriza de Bisbee, Arizona. Cuando comenzó a
    sentirse mal y sufrir alucinaciones por la falta de agua, sus hijas la dejaron
    debajo de un árbol para pedir ayuda...”


    Bajo un mezquite
    Citlali soñó con volar,
    codició ser colibrí.
    Transcribió
    los mapas del desierto,
    con pétalos de luz
    la luna le orientó.
    Al día siguiente
    alimento fue del sol
    y de la luna
    el cáliz.
    Una espina del mezquite se encajó en el corazón
    y le brotaron plumas,
    alas,
    viento.
    Citlali, la mujer colibrí,
    alzó el vuelo,
    esa noche
    se desvaneció en el aire.

    En la vía láctea sus hijas le han visto brillar






    .

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  • 04/25/16--04:20: BUBA ALARCÓN [18.513]

  • Buba Alarcón

    Buba Alarcón (Chihuahua, México 1984).
    Estudió Letras Españolas y obtuvo mención Honorífica por la UACh y cursó estudios en el Conservatorio de música y UTEP. Fundadora y Directora del Colectivo multidisciplinario Tole y la editorial homónima, 2005-2008. 

    Coordinó Foro Multidiciplinario Conjugando Musas 2005-2008. Obtuvo el segundo y tercer lugar de las categorías de cuento y poesía, respectivamente, del Premio Estatal Universitario Enrique Macín Rascón 2006. 

    Su trabajo ha sido incluido en antologías y revistas nacionales y extranjeras. 

    Publicó Historieta: porque soy princesa (Ediciones Esquizofrenéticos, IMAC Durango, 2007) con una segunda edición en el 2009.


    -Pequeñas serenatas nocturnas


    La casa

    Entré por la puerta grande
    la casa oscura
    de ventanas grandes pero oscura
    con un pasillo verde brillante pero oscuro
    con libros y revistas
    con fotografías y dibujos
    con azulejos decorados por flores amarillas
    con un porche grande para estar con el perro
    con un árbol seco y plantas deprimidas (casi como muertas)
    creí que alguien sollozaba
    me fui acercando a tientas
    crucé la casa con miedo (temblando)
    algo me tomó la mano
    parecía como un hombre (pero no olía como hombre
    tenía pelo y era más que alto)
    me enterraba las uñas (uñas largas y filosas como hojas de pequeños cuchillos)
    me dijo —no te vayas
    sé mi amiga—
    yo no podía respirar
    el miedo me comía las palabras
    el aire se iba haciendo pesado

    no alcancé a decirle que no

     


    Oración para algunas madrugadas

    Quisiera un final por un descuido tuyo
    drástico y fatal:
    un choque donde me siembren por partes
     
    o sexo enfermo y un cuello no tan flexible
     
    o un susto infantil y mi corazón sufriera un terrible calambre

    tú    el conductor sobreviviente
    tú    el enfermo abusador
    tú    el payaso infame
     
    así la sociedad te señalara y te hiciera llegar un tanto de culpa
    un mucho
    un chingo
    que de alguna manera se me haga justicia
    la gente me vengue
    de las ganas que me das de morirme

     



    Nunca te enamores de un poeta

    Decir:
    te extrañé te quiero chulo
    no será suficiente

    decir:
    eres mar que inunda mis espacios
    el beso del tiempo suspendido
     
    no será suficiente
     
    ser :

    la musa azul junkie la altar
    y todas las demás musas
    a su vez o por separado
    no será suficiente

    no importa cuanto lo ames
    siempre tendrá una historia alterna donde sufra

    nunca te enamores de un poeta
    por más amor que des     provoques

    tiene prohibida la palabra amor
    esos putos no saben amar
    le dirán nada a tanto
    y tanto a sus putas ausencias.


     

    Todas las discusiones son iguales

    Algo se enclotsha
    todo parece desconocido
    gruñimos ladramos y amenazas de mordidas
    — estiramos y estiramos—
    no sé si algo se rompe y no lo veo
    aún no entiendo bien como funciona
    polaridades cada vez más lejanas
     
    ahora sigue
    ponerme bien mal
    medio pastel y una galleta de avena con leche
    ver televisión
    un programa de chismes
    cambiándole a veces para hacerlo interactivo

     


    La otra muerte

    Te extraño como si hubieras muerto
    como si te hubiera tragado un hoyo negro
    como si tu mente hubiera escapado y no reconociera el mapa de las ideas
     
    ¿tu corazón?
    de ese nunca supe
    a ese no lo extraño
    ¿cómo extrañar a quien no conoces?
    ¿cómo sentir la ausencia de lo siempre ausente?
    ¿cómo viajar al futuro o al pasado en busca de alguien que nunca has visto?

    por eso
    celebro en tu muerte




    Gritos

    Algunas veces grité tu nombre

    fueron pocas

    siempre me aseguré que no estuvieras cerca
    hay gritos con destinatario que son para que existan solos





    El secreto del baño

    Me escondo a llorar en el baño
    como lo hacía mi madre

    la recámara es un cuarto triste
    (un cuerpo gris sobre la cama)

    muchas veces me dije
    no debo andar el camino de mi madre
    no supe
    pero comencé a llorar en el baño
    mientras un “él” ronca con la televisión encendida

    ahora entiendo el llanto secreto
    y por qué cambiar es tan difícil





    Pequeñas serenatas nocturnas

    Obviamente me atraigo
    nadie se coge a quien no le gusta





    La mujer que no

    Lo tiene
    la mujer que no
    un alacrán ficticio
    una mujer larga de azul parco
    de esas    musas
    de las que hablan los poemas
    una de esas     que de lejos miras
    y yo
    una cabrona que muerde la vida
    y ella
    regresándome la ofensa
    con mi 1.58 en carcajadas
    que suelto en cualquier noche caguamera
    la mujer que mira de lejos
    con mi zonza poesía
    con mi vocabulario vulgar
    sus manos huelen a arándano
    las mías a flautas
    con aguacate




    Álbum familiar

    Chihuahua es una ciudad muy familiar
    su álbum está pegado en los postes
    en las paredes de todas las calles




    Opciones

    Madre dice:
                    que dios te lleve

    (mejor que me lleve Dios
    a que me lleven ésos)




    MI PAÍS

    Me llena de tristeza mi país
    me llena de vergüenza

    cuando el gringo
    el gachupín
    me dice que se enamora de él
    muerdo mi lengua
    aprieto mis labios para no escupirles
    no porque seamos el patio trasero
    no porque guarde rencor por un tesoro azteca
    (pobre mi país)

    ¿qué es lo que te enamora? me pregunto para mis adentros
    el niño tarahumara
    desnutrido pidiéndote korima dólar
    el ejército de mierda
    cocainómanos gritándole a Piernas-a Güerita-a Masita

    nuestras cruces rosas
    de impunidad convertidas en un sitio turístico
    muestra política surrealista
    podrida egoísta y narca con propuestas estúpidas e ignorantes
    o la gente que ya no cree
    que no habla
    que no exige
    que te dice pásale güeritoque bebe y se olvida
    ve el fut
    y se vende por una despensa

    ¿qué es lo que te enamora?
    que yo también 
    quiero enamorarme otra vez.

    Tan lejos de Dios, poesía mexicana en la frontera norte. Ed. Baile del Sol/UNAM. Tenerife, 2010.





    .

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  • 04/25/16--05:13: J. ANDRÉS HERRERA [18.514]

  • J. ANDRÉS HERRERA

    Juan Andrés Herrera. (México, 1990). Poemas, cuentos y otros textos suyos han aparecido en diversas publicaciones impresas y digitales. Es miembro colaborador de la revista Tajo de Lima y de la revista digital Ombligo de Cd. Juárez. Estudia Lengua y Literaturas Hispánicas en la FFyL de la UNAM. 1er lugar en el XVI Premio Universitario de Poesía “Décima muerte” (UNAM, 2013).



    “la noche es larga, Caifanes…”

    El lago imprescindible en el centro de Cuernavaca

    (a manera de prólogo para Alucinaciones y sueños coníferos…)

    No tengo el color inimaginable para escribirte. Si no me oyes tocar la guitarra como maldito loco negro de los 60’s o como rubio australiano del Siglo XXI, si no me miras tras un sax francés con rizos grasosos, si no me escuchas al amanecer en Ámsterdam borracho y con los gatos tras de mí es porque no tengo nada que darle al mundo después de mi terror. Si escribo, es para que la ausencia y otros plagios milenarios no nos degüellen dormidos. No tengo principios para el mundo así que escribo para ti. Separados milimétricamente, el mundo no será más que imaginado amigo compartiendo el ansia y esta confusión de andar en lo cotidiano bailando funk. Para cuidarme del mundo, y para no herirte, voy a escribirte a nado bajo el agua con la forma de los cuerpos relamidos. Vomito el alma para ver el camino y sólo queda la caída de la luna, el aljibe seco que nutre la casa, la manzana verde matutina y el valle marrón con los pinos rojos por culpa de la lluvia ácida, todo lo demás, lo que no imaginamos, ya está muerto. Los invoco, cuerpos olvidados y presencias que abandoné. ¿A dónde va el agua, Sombra de agua? ¿Conoces a los bailarines azules, Sombra de agua? No hay camino, el agua es dañina, nunca hallarás mi cuerpo de cristal ni mi sombra. Éstos no son demonios: Cerebro Irreal, debí haber nacido en otro infierno no llamado tierra. Ante este árbol de cenizas, destrózate el cráneo con algo más poderoso que un calibre 38, pero que no mata. Ata una llamarada huichol al suelo. Piedra extendiéndote en el subterráneo, yo te conjuro de silencio inimaginable. Me quedo callado por respeto a los dioses del agua. A ver si entre la furia el miembro conoce su cenit en medio de una de estas palabras. Me quedo callado para no extrañarte. Voy a escribirte para no acuchillarme. Arrojo la piedra: las palabras salen volando, se derriten, caen sobre el lago y nada. ¡Aleluya la noche!



    Se acabó la dietilamida o no fue la poesía ácida

    (un epílogo, la brújula, o un homenaje a los perros del cantón)

    Potros, cientos de potros de colores salen de una Macintosh en movimiento.
    Potros en el aire que son el eco visual de Tame Impala
    Potros urgidos de jeringas y presencias demoniacas
    Potros estrábicos mirando el camino de las hormigas
    Potros allá huasqueados tras el punto rojo en medio de la noche
    Potros viajeros de las páginas de coca y colas
    Potros de ensueño que cabalgan hacia tardes opiáceas
    Potros acelerados por la blanca
    nervadura de otros ojos
    Potros a la espera de los hongos en el llano
    Potros con la cabeza dislocada
    Acibérrimos potros engullendo Jícuri
    Potros-dioses inhalando las industrias
    Potros vagabundos prendiéndose en el viejo salón de blues de mi amigo Jack con una canción que huele a hierba. 


    El primer día

    Te llamarás Úrsula
    como la areola donde naufraga la humedad de mi boca.
    Damaris Caballero

    Y no habré oído nunca lo que nadie me dijo:
    Tu nombre, poesía.
    Gilberto Owen

    R, erré, una y otra vez girando y girando
    Tras el baile de las rodillas flexionadas
    Que viene desde Jamaica.
    Y como ahí, como en mares
    Azucarados por la dulzura del gueto,
    Y como ahí, en el Jam-Rock
    De los barrios que han olvidado
    La pobreza que siempre es de los otros,
    A paso de un buen reggae, porque es cierto
    Que nosotros no tenemos nada
    Pero tenemos Ska y tenemos Sound system,
    Y porque es cierto que ahí no existe más que tu presencia,
    Porque no necesito dinero en llamas
    Ni jaulas de metal protectoras,
    Justo ahí, y con baile, repetiré tu nombre
    Mónica
    Una y otra vez te cantaré con estos dedos
    Porque no tengo ningún talento
    Para girar este truco como dicen los Pixies,
    Pero puedo susurrarte o gritar
    Desde cualquier lado porque tengo una voz
    Como un niño
    Que está perdido en un desierto de oscuridades,
    Porque tengo una voz que ha construido
    Los lugares más recónditos de la tierra
    Para hallarte una y otra vez,
    Luego del vacío, luego del viaje
    De la no-luz, luego de cansarse,
    Por accidente, en los no-lugares,
    Porque tengo una voz de suicida infantil
    Aquí mero, morena, aquí mero te espero
    Con tu camión desde Neza
    Y repetiré tu nombre como un cliché de los poemas
    Para que mis compañeros de noche ladren:

    Qué cabrón, qué violento, qué poesía de repeticiones,
    Duda las estructuras sociales y los tiempos
    Y las corrientes postpornográficas del mañana.



    Aunque sepamos que en el vicio

    Eso es pura falacia.
    Colocaré una bandera, territorio conquistado
    En infinita blancura suplantada,
    En tierra muerta de Eliot,
    En bosques olvidados de Tepoztlán,
    Te llamarás Mónica con redobles
    De símbolos de otras culturas,
    De otros numerales, con cuarenta signos
    Te llamarás Mónica una y otra vez y nunca
    Hallarás significante concreto
    Porque tu nombre es incontenible
    Como la Banda Astilleros.



    Llegas como un eco

    Grito de la montaña invertida por el fuego,
    La ciudad de ninguna tiniebla y ninguna luz,
    Para empotrarte en la cima más alta
    De las nonadas de los nonatos:
    Mónica, Mónica, Mónica,
    Kaboom, explosión de manga,
    De orquídeas, de ambient,
    De nieve de menta con chocolate,
    De rock deshilachado en las televisiones,
    Siempre tendré que marcharme de estos lugares,
    Siempre tendré la garganta rota y la memoria reseca
    Como un nido que las lagartijas se tragaron,

    Mil hojas muertas cayendo al mismo tiempo en el momento en que inhalo otro relato y después:

    Otro silencio,
    Otro infinito andar de desiertos,
    Para no cansarme de repetir tu nombre a la ausencia
    Y a otros asesinos melancólicos en las esquinas,
    Recorreré el mundo y pondré una huella
    Sobre el dios de la guerra: las metralletas pasaron de moda
    ¡Vivan las cumbias colombianas de México
    Y los ballenatos de mi amigo el diablo!
    Pasarán dos, tres cuartos, de cáscara de vida acumulada,
    Olvidado y perecido mente adentro tu sueño
    Susurrarás en mi boca:
    Inmortal, desposeído, apoeta, indiablable, descreído
    Sin vida, mi vida, altar ciego, traigo una vela,
    Incendia tu desperdicio de ideas chuecas,
    Tenemos un espacio iluminado sólo para nosotros.
    Temblaré, amor, susurraré amor, y ya no podré repetir tu nombre
    Porque ya nada importará entre el silencio,
    Y no habrá ganas de nombrarlo nada,
    Y habrá acaecido el primer día de mi por fin nombrada suerte.



    IV

    Y si al final inevitablemente estás frente a la pantalla y no quieres hacer nada, empieza diciendo esa situación precisa y mejor toma otro papel. Regresa a la pantalla blanca y enciérrate ahí. Vuélvete loco de tan blanco como un cuento de Marco Antonio Campos. Toma tu pescado blanco, tu leche blanca, tu esperma blanco, tu rabia blanca, tu filo blanco y adéntrate. Abre un orificio en el centro -siempre en el centro-. Cae y no te detengas. Vacíate de(l) golpe. Mancha algo sublime de tus rickettsias. No infectarás nada. Sé el terror que exprime un segundo hasta desaparecerlo. Este sitio es irrepetible y se hace único, pero este sitio no es para ti. No te has puesto los guantes para no dejar huella. Desalístate del ejército. Tienes el arma en el bolsillo y cuarenta años adelante. Alístate a otra muerte. Báñate en tu estupidez y presume. El mundo está repleto de sistemas para burlar. Piensa que tienes una bomba en el cráneo, que tienes una bomba en el cráneo, TIENES UNA PUTA BOMBA EN EL CRÁNEO. Esta permanencia tan fugaz me deprime. Con cuánta certeza hemos amado con todo, peleado con todo, trabajado con todo. ¿Cuánto es todo? ¿A qué equivale mi fe toda? ¿A cuánto sale mi poesía toda? La compro para ser nobel, ilustre, culto, soberano emperador del raciocinio. Venga y págueme por hacer unos versos; si no, no esté ladrando. Alístese en la fiesta y comparta su irrepetible existencia. No se desanime. El infierno está acá a la vuelta. ¿Ah, no hablaba del bar? Ah, no, no, nono, no, no.  No conozco ese lugar; siempre creí que era un bar. Suelta tu lengua y pregúntate a golpes en el esófago: ¿y la obra de Dante? Es primavera y es Cuernavaca y estamos de fiesta porque es mi cumpleaños. Éste es el día de los lugares repetidos. La ceguera me amanece. Aquí está el blanco. 5:20 a.m. El aire sofoca. Este calor es insoportable. ¿Cuántas tardes amanecen este día? ¿Por qué esta acumulación de sol para ser sensibles? Despierto con una mentada entre los labios. La muerdo como si el aire pudiera morderse. La muerdo y todo se torna anaranjado. Es demasiado hermoso. Una emoción comienza a acumularse en mi cara hasta doler; entonces, saco de nuevo mi daga y penetro el centro del papel -siempre el centro- y me caigo de(l) golpe y me vacío y me desparramo y me vuelvo loco de tan blanco.


    Boca abajo


     Poema de Cuernavaca

    I - Prefacio boca abajo

    Tú no te entregues, si hubo vida no recuerdes
    el campo        los labios        las frutas
    No recuerdes que cortaba pomelos en julianas,
    las bocas engullendo nísperos,
    el nombre náhuatl de una niña.
    Tú no recuerdes la violencia contra los muros,
    las almas amuralladas de Domingo Diez.
    Olvida tu piel sazonando la hojarasca,
    los muslos pétreos, el agua de guayaba,
    la piel rizada de las piernas prietas.
    Atesora un mirador nocturno por la fábrica de cartuchos
    sobre el arma de libélulas de Cuernavaca.
    A tus pies, el camposanto cae aguamala entre los ojos.
    Ésta no es otra ciudad de muertos.


    II – Primera entrada

    Soy un caballo herido en tu vientre,
    soy el mago esquizofrénico de tus sueños,
    Ciudad carmín, crecerás hasta el incendio de los cielos
    y el desbocamiento de los dioses.
    Flotas y llueves y no entiendo dónde cae el agua
    ni para qué la cólera consume la basura de las calles
    y tapa las coladeras, y te enlodas, y te sacias, y ya no me necesitas
    pero, en tus calles de vapor,
    el arlequín lava su cabello rojo como granada
    y delirante como tu cara en un espejo
    para gritar con su sonrisa que eres templo
    de payasos y reino de actrices y mundo de titiriteros
    y muelle sin mar y estanque sin agua y pluma que nunca cae
    y zapato sin goma que ensucia el charco de aguardiente
    donde incendia el artista su melena.


    III – Estación sin golpe

    Me presento, nací en tus ojos
    cuando la clínica militar
    estaba adentro de la veinticuatroava,
    el año en que Juan Pablo II
    hizo su segunda visita a este país
    donde celebras la voz del centro
    de la primavera del verde de los bosques de casa.
    Soy de tus artes acuosas, de tus nidos amatista.
    Nací en el tiempo de los colibríes por un cerro de ocotes.
    Fui la fiesta del archivo de la zona militar
    entre chinelos, tacos acorazados y mole de Tepoztlán.
    Mi cautiverio fue una libertad de madre guerrerense
    en tierras más templadas.
    Somos aquí tantos los hijos de los hijos de Guerrero
    que hasta parece que fueras ciudad nieta de Iguala
    o esposa viuda de Xochitla, Taxco o Teloloapan.
    Bauticé mis tres ruedas en tus jacarandas muertas
    y desde entonces conozco las calles azules,
    los sueños distendidos en el concreto y su corazón de agua.


    IV – Estancia de golpes

    Polvos solos en futuros y pasados,
    polvos aquí en mi pecho, donde nadie aborda la travesía.
    Huyo para enamorarme una vez más antes del aullido que suicida,
    huyo para hallar otros dientes.
    En tu centro, mi corazón es un niño que levanta piedras
    y sólo basta abrir los ojos en tu espalda
    para recuperar el vuelo de los amados.
    Mi boca ya es amarga.
    En tu iris despojado del ruido,
    poco a poco me desoriento y desvarío.
    Me basta uno de esos blues donde canta una mujer,
    que seguramente me rechazaría y quedó loca.
    Me basta que sea gringa, negra, de los años cincuenta.
    Me basta un hotel en una calle de Chamilpa,
    donde mi mujer me espere desnuda en la cama,
    un cigarrillo ocasional, ya sin vicios
    y llorar en la bañera –yo nunca tuve bañera–
    mientras afuera, Ciudad voyeur, tus piernas se humedecen
    recordando mi carne adentro diez minutos antes.
    Pero mis sueños no son tan terrenales
    y por imposibles te esbozo en un beso una mentada,
    y un rezo, y te conjuro en las barrancas,
    y te quemo, y te hago una perforación en humo
    y una estatua de flamas azules.
    Ciudad lila, nunca olvidaré tus jacarandas.


    V – Salón del ruido

    No quiero morir ni amar la rabia sin darme cuenta
    de que éste es el mejor momento de mi vida
    porque te escribo en el quicio de la última puerta.
    Te reinvento encerrado en un baño de Chamilpa.
    Acá adentro, tono casual,
    hay un joven arrancándose la piel en la bañera.
    Sin lastimar a nadie, enciendo otro cigarro.
    Mi quejido se revela: te tuve envidia
    porque te amaron otros inmensamente y tú a mí me quisiste poco.
    Las señales adornaron tu delirio.
    Me basta mi mujer allá afuera esperando una despedida en el pubis.
    Me basta su calor a salvo trescientas noches.
    No hay en el mundo, Ciudad piedra, otro corazón sin líquidos.


    VI – Salida del sol hacia el Texcal

    Te entrego mis riñones y mis diástoles.
    Mis ojos no son una evolución del mar.
    Giros y giros y giros sobre tu frente
    me retuercen y saturan mis pulmones.
    Mis ojos son una pésima evolución de la lluvia.
    Cabalgo sobre tus casas como bocas enredadas
    en jardines repletos de sexos.
    Camino entre tus calles como bocas
    recibiendo amaneceres a chorros.
    Corro entre tus alcantarillas buscando el amor
    como una ráfaga de nueve milímetros.
    Mis ojos son una evolución del rocío,
    un destello bifocal que te duplica,
    un mareo sobre tus olas de gemidos.
    Ciudad-vagina, me devora tu madrugada.
    Mis ojos son un felino que te acosa,
    una lámpara olvidada sobre tus puentes
    y un vagabundo leyendo un libro en el abismo.


    VII – Bajo el volcán

    Dicen que te criaste sobre ruinas,
    por eso sólo se te escribe en nostalgia y melancolías,
    pero no eres triste ni estás cerca de ser la mujer perdida,
    el dolor del silencio de los planetas
    o el olor de las casas vacías.
    Acaso me recuerdas en mi mente infinita de pasado
    las batallas de gigantes de gas contra meteoros de arena.
    Me recuerdas una estampa de hielo en el cielo
    o una fotografía en el agua.
    Si te digo carmín es por las jacarandas
    que se sonrojan con el calor que evocan tus casas,
    tus balcones en barro oxidado,
    tus edificios cortos, tus calles estampadas
    en el rojo de la tierra, tu gente en llamas.


    VIII – Despedida (canto hasta atrás)

    Siento que te perdiera toda de un tajo,
    que antes te despojé de tus ropas,
    que antes te reclamé mis desvelos,
    que antes me acabé las canciones
    anidando en tus calles una luz en el pecho
    y un rencor en los huesos.
    Te amo y te dejo como una gota
    de mezcal a las cinco de la tarde
    en el bosque de La Herradura.
    Hora en que tengo que caminar
    monte abajo y olvidar el manto
    que cubre tus ojos de mi llanto.
    No tenemos tren, pero tú eres
    Ciudad bala, mi escupitajo.
    Te dejo con un proyectil de salivazos
    de extraviado, de ciego, de borracho.
    Noches en que te escribo de las patadas
    al viento y tus paredes se resecan,
    en un sueño se evaporan
                                           y ya no te veo.




    Azul

    “En los bares saben cuándo te tiñes el pelo,
    el firmamento huele a tu perfume,
    Dios tiene un beso tuyo en los labios”. Lila

    “Azul, azul, una música lenta y azul,
    un rasguño en la media...”. Azul

    “Eras tú o era el sol o ese rayo que emanó de ti”. Beso de ginebra

    Real de Catorce

    I

    Dios no halló lugar en nuestro reino.
    Hemos ordenado suicidio a la hermandad.



    II

    Azul
    como un libro de Darío
    o un pájaro dentro de la cabeza,
    Mujer Kamikaze,
    ataca y no te quedes en silencio.
    Pon tu espalda al fuego,
    tu pecho en el cañón
    y devasta;
    inúndame el cuarto,
    que me ahogue hasta el salbutamol,
    que te andes despacio
    como sin saber qué quieres.
    Súbele al radio, deshazme las ideas,
    abre la boca y que comience el blues.



    III

    He descubierto que mueres de sudor en sudor sobre mi estómago. Tengo un ansia todo el tiempo de comerte, de penetrarte, de encontrarme una mordida tuya, por ahí, entre las venas, para ver si la sangre sabe a ginebra, si no te quedas también fermentada, si te destilo o me pudro o me embriago o eyaculo una gota que después, a solas, cuando recuerdes, emane de tu piel.



    Eso que revienta

    a Livano, Barco, Ubizagástegui y Bermúdez
    Lima y Cuernavaca en llamas
    por Tajo (¡salud!)

    Debería narrar las cosas del alma, pero me dieron la lengua.
    Quería liberarme como místico a través del poema,
    hacerme un poeta-bomba en medio del zócalo para matar a Lentejo Manda.

    No, ya no tengo estas palabras acá.
    No me basta reinventar al mundo:
    este cuadro hinchado de pintura verde,
    alumbrado de tintura de televisión,
    de albahaca y nísperos, de pared de ladrillo,
    de segmento urbano rumbo a Tepoztlán, ¡no me basta!

    Gritaré que tenemos la mala costumbre de ser poetas,
    de ser bombas y místicos drogadictos y poetas;
    que no me siento mexicano, ni ruso, ni ahuatepeño (a veces guayabo).

    Ahí donde el gallo canta y yo no soy indígena, ni güero, ni rojo
    me han torturado desde que tengo su idea de infancia acá en el pecho y no
    estalla.

    No importa, damita, caballero, acá le va el cuento:

    Yo no soy poeta.
    Soy el fuego, eso que revienta: tapu, ma, pam, can, chán,
    recio como parvada de guajolotes,
    urgente de jazz y mota, escandaloso, oiga nomás.

    Yo tengo este fuete amarrado al brazo.
    Reviento cráneos, despunto el alba,
    tengo un arco devastador, detono rifles, estallo cuerpos.
                                                                       Las niñas vienen y me piden un helado.

    (Esa tarde yo ya no estaba ahí.
    Los camiones de Atlixco se metieron al nirvana
    y lejos se escuchaba una canción de Real de Catorce

    “eras tú o era el sol...”

    y el cuarto era una lámpara de gas, lleno de energía fluyendo.

    “...o ese rayo que emanó de ti”

    Ella ardía como beso de ginebra.
    Su pecho era el sonido de una cueva:
                            Mar y silencio
                       ....
         Mar y silencio
    ....)

    Nunca más explotará mi pecho esa imagen de mujer y cuarto.
    Soy un hombreverso, poeta-bomba, fundamentalista del verbo;
    pero ríase, qué mis cuadernos ni qué ocho fieras tristes.

    Yo soy eso con lentitud de cuerpo devastado por muertes y paranoias,
    por desvarío de no ser Humano envuelto en llamas,
    quemando la receta de la vida exacta y civilizada.

    Después del asesinato de los silencios, quedó un lugar con fuego.
    Tenía un cuerpo y era niebla de luz, cueva sin colores, casa de ciegos.
    Miré dentro y nos quedó un universo carente de sentido.

    Mira, mujer, te entrego el universo vacío.
    Llénalo de tu risa.
    Llénalo de este pecho; tu mi su nuestro amor de todos.
    Dile con tu boca “cuerpo” y haz una aurora boreal.
    Nombra “canto, ballenas, pasto” y gira, vuela conmigo.

    Trae de nuevo incendios Quémame la boca Tómame de la espaldaAarañazos dime que somos lo que somos, esto que sentimos, que nostamos divididos, questamos vacíos Llámame humano, orquídea, cerdo, luz, fuego, verso, rama, poeta y dime que sentimos poesía aunque lo llamemos miedo, dime que poesía es el ansia; dime que subirse al tren y desgajar al mundo, poco a poco para no quebrarse, es poesía.

    Llámame despacio Dame verde, jade, piedra, hueso Dame luces, agua, truenos Dame tierra, clávame la obsidiana, embriágame en Sake, destiérrame de Estambul, aviéntame al Mar Rojo, grita mi nombre en Tlayacapan, cállame en Tenochtitlan, sóplame desde Neza o Asunción, en cualquier calle donde extrañar a los patas de Lima.

    Hazme sentir que algún día estaremos más cerca
    Dime que aquello era una espera, que así el universo aguarda a que le pongamos nombre

    Que nos deseaba el silencio

    Y nómbrame
    Trata de darle forma a esto
    Dame un sentido
    Dime
    que
    sigo
    cuerdo







    .

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  • 04/25/16--06:07: YEICKO SUNNER [18.515]

  • Yeicko Sunner 

    (Ciudad de México, 1983), poeta y cuentista, estudió la carrera de Letras y Lenguas Hispánicas en la UNAM. Se ha desempeñado en distintas labores editoriales en varias publicaciones. Es autor del experimento sonoro Aura escarlata (2010), obra de teatro escrita en verso que se publicó en forma de radio novela. También tradujo, en conjunto con Andrea Fuentes Silva, La caída de la Casa de Usher. Además es autor de dos libros de poemas y uno de cuentos, hasta la fecha, inéditos.



    I

    La película se llama
    De fiesta con el muerto.

    No
    no es una película noventera
    y la trama promete mucho.

    Salen de fiesta.
    Beben.
    Descontrol.
    Excesos.
    Etcétera.
    Como castigo
    un protagonista muere
    al combinar el alcohol
    con otras sustancias
    (nivela el sentido de justicia).
    Pero deciden
    seguirse enfiestando.
    El público no sabe
    si por borrachos confundieron
    la muerte con el sueño.
    Y esperan un final sorpresivo
    que los divierta haciéndoles
    girar la tuerca.

    Pero
    no tiraron al muerto en un río por venganza
    (Ciudad Juárez, película de mafiosos)
    no le dijeron, sabemos que tomaste fotos
    de mi morra desnuda
    (crimen pasional, revancha victoriosa)
    por supuesto el protagonista
    no estaba soñando dormido
    otro desenlace durmiendo.
    (clímax alegórico)

    el final = lugar común
    cuando la policía pregunta
    qué le pasa al muerto
    los borrachos dijeron
    estaba de parranda.



    II

    señor suegro
    sé que empezamos
    con el pie izquierdo
    le invito a que nos tomemos
    una copa
    para que entienda que yo
    a su hija
    la quiero, quiero, quiero
    y de paso limamos asperezas.

    pero todo dio un giro sintáctico
    endiablado
    y al rato
    encamados
    limando asperezas

    se tornó en eróticas pendencias.
    quizá nunca leyeron a Rebolledo
    y no fue Safo
    sino ellos
    quienes violaron el lecho matrimonial
    del desenlace sorpresivo

    y que bien visto
    sólo fue un accidente de borrachos
    pero mal visto
    —y siempre es más divertido así—
    desencadenaron las reacciones
    creativas de una redacción nocturna
    sin nota roja que publicar.

    el director del periódico dijo
    lástima que no lo mataron
    pero el reportero le contestó
    al parecer la estocada fue limpia
    y no lo mató
    de milagro.

    mientras reían
    iban delineando los posibles
    encabezados.


    el terror metafísico estaba servido

    me compré unos calzones ajustados porque creí le gustarían a la chica que me late.

    además de los suéteres
    me puse los susodichos calzones, otros térmicos y, encima de estos, los pantalones:
    era invierno.

    durante todo el día sufrí
    cada vez que me agachaba
    cada vez que tenía que levantar algo pesado
    cada vez que tenía que amarrarme las agujetas
    o recoger una piedra del camino
    los calzones se caían en mi parte posterior
    con todas las demás capas de ropa.

    no importaba lo que hiciera
    ni cómo los ajustara
    ya fuera con el resorte apretando al calzón térmico o con el resorte apretando al pantalón
    o con el cinturón cortándome la circulación sanguínea
    la ropa se caía
    inevitablemente
    de mis caderas.

    asumí que la elección de los textiles eran la fuente del problema
    (ahora me doy cuenta que no estaba pensando bien)
    acepté mi destino y decidí dejar caer los pantalones con libertad resignado
    como quien flota en un río y se deja llevar por la marea. muy zen.

    al día siguiente, cuando me metí a bañar, descubrí que traía los calzones puestos al revés
    o sea que donde generalmente tengo la cabeza traía la cola. de golpe
    el terror metafísico estaba servido.

    y para mitigarlo
    frente a la regadera ponderé durante un segundo eterno las posibilidades sexuales
    o filosóficas
    del encalzonamiento reverso
    y pasó el tiempo
    y cayó el agua
    y se elevó el vapor
    y como no encontré ninguna siquiera interesante
    mejor escribí las aquí suscritas.


    chica es captada desnuda fumando mariguana

    en una noticia se leía
    hija de alejandra guzmán es captada desnuda fumando mariguana:

    qué rico
    pensé 
    sin importarme de quién se tratara
    —habrá quienes me digan 
    está bien fea
    es una pendeja venida a más
    ella qué, representa la cosificación de la mujer
    que no piensa pero es objeto
    pero ellos realmente no lo entienden— 
    porque qué rico
    imaginar
    a una chica
    desnuda
    fumando
    marihuana
    picar el link, encontrar las imágenes pixeleadas
    que podrían ser de cualquier otra chica
    y pensar en la metafísica de todo esto:

    lo imaginado es más poderoso que la imagen de un paparazzi
    al que poco le importa el hecho onanista sino el escándalo
    olvidándose de lo esencial:

    que a una chica desnuda fumando mariguana
    no se le desacrédita
    se le festeja mirando
    calladito
    al fondo de un cristal
    y con las manos quietecitas.



    Poema receta de tres tipos de pulpo al mojo de ajo

    A la inestable eternidad de espuma
    Ramón López Velarde



    al pulpo todo el mundo lo cocina diferente
    pero si no sabe bien
    vale madre.


    receta Acapulco

    sobre un acantilado
    frente al azul
    los zopilotes vuelan por encima del aire
    sin tener más tiempo que la paciencia
    y en círculos planean
    a que muera su presa.

    ya emplatado
    el pulpo ha muerto
    sin presentir la muerte.
    frito con apio
    y su característico sabor a anís
    y al tostado justo del ajo
    nunca supo que su tinta
    no sólo sirve para teñir.


    receta Restaurante La Palma, Ciudad de México

    la cocinera me dio la receta
    en un papel estraza
    y la perdí.
    regresé años después por ella
    y el restaurante había cerrado.

    noventa años de historia sustituida
    en un santiamén
    por unos pollos que no eran al carbón.
    el centro de la ciudad ha visto todo
    incluso los tentáculos de un pulpo adobado
    cocidos en olla exprés
    y servidos sobre los platos de plástico de una fonda
    que por pocos será recordada.


    receta Playa Ventura

    frente al mar insondable
    de dos colores mi mirada.
    los pescadores
    traen el pulpo
    en temporada alta.
    sin oxígeno
    como si descendieran el Everest
    capturaron con la técnica abuela
    sólo la caza del día.

    en el agua hirviendo el pulpo se erizó
    y relajó los tentáculos en el sartén
    y con mucho ajo freído
    sus fibras cedieron bajo mis dientes
    antes de que me succionaran las ventosas de quienes me alimentaban
    con pulpos
    para mejorar el sabor
    de mi carne a las brasas.

    (del libro Poemas de estreñimiento capitalista)







    .


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  • 04/25/16--06:25: JAVIER TABOADA [18.516]

  • Javier Taboada 

    (Ciudad de México, 1982), es maestro por letras clásicas por la UNAM y actualmente imparte la materia historia de la literatura en la escuela de la SOGEM. Poemas de botica es su primer poemario publicado por La cuadrilla de la langosta.






    Poemas de botica
     Ediciones La Cuadrilla de la Langosta, México, 2014.


    Visión
     
    Aquí
    las rameras
                se canonizan en nueve meses
    el diente de oro
    es tatuaje de honor por las migajas
    y el rito de la madre
    es zumbarse al niño
    y llevarlo a la escuela
    cubriendo el látigo del marido.
     
    Los boticarios
    son los nuevos curas
    que redimen
    por menos de un tostón.
     
    La borracha canta
    soy la Magdalena
    revolcada en mierda
                hay viejos oraculares
                héroes y padrotes

    y hasta los boxeadores rezan
    que con la Virgen basta
    y la piedra sosiega.

    Aquí
    la camisa de fuerza
    espera por la señal de la cruz.

     


    Crac

    Un joven de quince años
    pidió un gotero de cristal
    para bajarle a su bebé la temperatura
     
                Mejor uno de plástico
                que el vidrio es peligroso
                si el niño tiene dientes.
     
    No lo quiebra no lo rompe.
    Y besó la cruz
    que hizo con los dedos.
                Fui por su jarabe.
    y me dejó hablando solo
    con la medicina.
     
    Nunca había visto a un tipo tan flaco

     

    *

     

    La piedra
    el fumado
                en papel
                en lata de refresco
                o gotero de cristal
    es un tizón de sesenta pesos
                llaga que arde viva
                entre labios y garganta.

    Hay que jalarle duro
                fumarse hasta las burbujas
                oír el crac de la piedra
    y sentir como pega en putiza.

     

    *

     

    Pasadas las diez de la noche
    chupando la mugre de las uñas
                por si algo sobra
    los muchachos del crac
                ángeles de cera sobre una flama
    salen a la calle
    con todas las palabras
                en la manguera de la lengua
    el sexo de fuera y erecto.
     
    El barrio cierra sus ventanas
                tapia sus puertas
    porque los muchachos del crac
                aúllan
    y se rascan para quitarse los piojos
                que inundan su piel
                           pues es mejor dejarla en carne viva
                a que se la coman los gusanos
     
    Los muchachos del crac
                ejército de cadáveres sin camisa
    pubertas embarazadas
    caminan a ninguna parte
    juegan volados o rayuela
    cantan bajo la pequeña luz del encendedor
    y miran de reojo buscando el cuchillo.
     
    Luego caen
    uno por uno
    bajo los dedos del alba

     

    *

     

    Al abrirse las puertas del metro
    los muchachos del crac yacen en el piso
                           como pan de hongos
                                       arcada de ebrio
                                       viejo que chupó el diablo.

     

     

    Juanito
     
    Nadie sabe que soy un súper héroe.
     
    Piensan que estoy loco
    pero en las noches vuelo
                aunque todavía
    no aprendo bien
    y me azoto en la banqueta.
     
    De día
    enjuago los carros
    que llevan a los reyes actuales.
     
    Mas luego oscurece
                y no sé quién
    le sube el switch
    a mis rosas eléctricas.
     
    Ahí me da por encimarme.
                los calzones
                la capa
    mis botas negras de hule
    y entonces VUELO
    por la quijada brillante
    del burro
    la tripa de cristal
    que se hace rollo
    y se alarga.

    Eso que dicen
                que es la epilepsia.

    Y con mi lengua
    en la banqueta
    me quedo dormido
                como una coca de vidrio
    vacía de la furia del mar.



    Un poeta en la botica


    POR ALEJANDRO TOLEDO 
    Desde que conversé con Javier Taboada (Ciudad de México, 1982) sobre el proyecto de su libro, en el salón de profesores de la Escuela de Escritores de la Sogem en donde nos encontramos lunes a lunes a la espera de nuestra clase de las siete de la noche (él imparte historia de la literatura y yo narrativa hispanoamericana), desde entonces, decía, me interesó la idea literaria de ubicar un poemario en el espacio de una botica. Supe, además, que él había sido dependiente de ese negocio, lo que me remitió a una experiencia de juventud, cuando trabajé en una joyería de la calle Brasil. Aunque de giros distintos, en botica y joyería las labores son similares; se trabaja de lunes a sábado y la paga es semanal. La rutina impone sus condiciones. Leo:

    Colgarse de la cadena y subir la cortina.
    Cuando entra muy duro el sol
    bajar los toldos con el gancho.
    Barrer la calle. Barrer la entrada.

    ¡Justo lo que yo hacía en la joyería Midas! Esos comercios son pequeños universos en los que uno pasa días, semanas, meses enteros. Ahí ocurre todo. Recuerdo a un anciano que me mostró un anillo desmontable, y me retó a armarlo. Creo que me dio dos o tres días para hacerlo; era como esos juegos de habilidades que se venden en los mercados, aunque un poco más sofisticado. Había que superponer tres arillos engarzados y ajustarlos, sin forzar nada, en su acomodo natural, hasta dibujar un nudo. El hombre me visitaba a cada rato y preguntaba cómo iba el reto. El premio sería quedarme con el anillo. Mientras tanto, me contaba su vida: que había trabajado en el Banco de México diseñando billetes hasta que lo jubilaron… Cuando cumplí el reto, le tembló la quijada. Me dijo que daría instrucciones para que a su muerte me entregaran el anillo y se fue. Llevaba uno de esos bastones terapéuticos que se convierten en sillas; según él, era el inventor de ese aparato. Quizá alucinaba un poco, mas era simpático. No lo volví a ver.
    Había también una anciana que nos surtía de libros esotéricos… En la joyería aprendí a decir esto: “Si le agrada algo se lo mostramos sin compromiso”.
    El libro de Javier Taboada actuó en mí, en parte, como la magdalena mojada en te de tila de Proust. Por un lado, leía en él lo que me había ocurrido a mí, con una experiencia similar o paralela: botica o joyería como hábitat, lo que ocurre adentro, lo que pasa en los alrededores, con un vistazo al vecindario, en un caso el llamado Centro Histórico de la Ciudad de México y en el otro la colonia Guerrero.
    Un recuerdo muy claro convertido en poemario: de eso se trata, dirían Shakespeare y Tomás Segovia. Con una curiosa consistencia narrativa. Alguien, con otras búsquedas, podría armar con él un buen cuento, una novela o hasta un filme, con este principio: el muchacho que llega a la botica y en ese curioso encierro de puertas abiertas empieza a entender de qué se trata la vida. Es un argumento quizá adaptable pero el germen de todo está en los versos, que en su concentración y sencillez cuentan y cantan la historia acaso del modo más adecuado para ello. Imaginarla en otros géneros, literarios o hasta cinematográficos, no implica que se haya errado en la elección del verso, sino que ahí, potencialmente, como en comprimidos poemáticos, está, para decirlo en palabras de botica, la sustancia activa de la historia.
    En la nitidez del recuerdo está su mayor nobleza. El sitio de la poesía tiene una dirección postal exacta: Zarco 151, casi esquina con Camelia. Y un nombre: la Farmacia del Doctor Medina, personaje que dejó el negocio y convirtió al siguiente propietario en una suerte de sombra o fantasma, heredando el nombre y su pasado, en una cadena sucesoria:

    Aunque claramente
    no era el mismo que el original
    le decían Dr. Medina
    porque el barrio no aceptaba ver la diferencia:
                al nuevo doctor le fueron traspasados
                          como en los bolsillos de una bata vieja
    normas saberes
    y tal vez la fortuna
    que nos impone un carnet ajeno.

    Supongo que el tamiz poético convirtió la farmacia en botica. No es lo mismo Poemas de farmacia que Poemas de botica. El término, además, me lleva a Yonville, el pequeño pueblo normando de la ficción al que viajan Charles y Emma Bovary en la novela de Flaubert. Charles es médico y tiene como rival a un boticario, monsieur Homais, a veces más acertado en sus diagnósticos que el propio doctor Bovary. En la botica de Homais hay frascos peligrosos, con el signo de la calavera, que es de donde se surtirá Emma cuando sus crisis la lleven al suicidio. Esa calavera precautoria y amenazante está en Madame Bovary y en Poemas de la botica.
    Un poemario con ubicación geográfica específica, con personajes como el ciego Olivares o la borracha del barrio, y unos versos no muy estirados que aceptan el acompañamiento de letras de bolero o tango, o que se asoman curiosos al gimnasio vecino, el Atlas, fábrica de boxeadores… Un poemario escrito en las entrañas del barrio: el dependiente toma su lugar tras el mostrador, como si se tratara de una butaca, y observa. Un poemario singular, lleno de vida.



    Cantos primero y final del ciego Olivares

    I

    Por caridad de Dios
    caridad.
    Por caridad de Dios
    limosna       ca    ri     dad.

    Señor dueño de perro
            cuidado con su perro
    no lo saque sin correa.

    Señor o señora
                  señora o señorita
    busque usted en su bolsillo
    a ver si encuentra
                  aunque sea
    un billetito con reintegro.

    Por caridad de Dios
    caridad.
    Por caridad de Dios
    limosna    ca    ri    dad.

    Aquí       su amigo
    Guillermo Olivares Suárez
    con las mejores
    melodías y tangos
    de la equis       eee       doble u.

    El Sol requema
           la arena
    y tu amor
    me quema el alma
    morena
    ay    te    quie    ro
    mo   re    na lin   da
    dá dara    rí
    dá dara    rí
    dá dara    rí rarará.

    Esta parte va chiflada
             pero yo no chiflo
    porque estoy chimuelo.
    en la voz
    del barítono de Argel.

    Piedad            piedad
    para el que     sufre
    piedad            piedad
    para el que    llo    ra
    un poco de calor
    en nuestras    vidas
    y una              poca de luz
    en nuestra aurora
    del músico     poeta
    Agustín Lara.

    Aquí
    Guillermo Olivares Suárez
    quien le cantara
    limosna    caridad
    en tranvías y camiones
    de la Ciudad de México.

    Preso recluso
    en la Crujía E
                      de Lecumberri.

    Que trabajara
    en el Banco Capitalizador del Ahorro
             el Roble de la Capitalización
             plazos a provecho
             y a cincuentaiséis días
    allá por el año cincuenta.

    Por caridad de Dios
    caridad.
    Por caridad de Dios
    limosna    ca    ri    dad.




    II

    Por caridad de Dios
    caridad.
    Por caridad de Dios
    limosna    ca    ri    dad.

    Señor Higinio Sobera de la Flor
             el Pelón Sobera
    que matara a Hortensia López
    y luego la violara
    en la carretera a Toluca.

    Señor Paco Sierra    ingeniero Arellano
    que mandaran en avión a sus obreros
    con una bomba entre las alas.

    Señor Gregorio Cárdenas
               Goyo Cárdenas
    estrangulador de Tacuba
    que enterrara a las putas en su jardín
    para resucitarlas.
    Puta no es
    la que coge y cobra
    sino la que        tiene
    el alma emputecida.

    Piedad    piedad
    para el que sufre
    piedad    piedad
    para el que chi    lla.

    Señora Toña la Negra
             señora Toña la Negra
    usted nunca traía calzones.

    Señor Silvestre Méndez
             señor Silvestre Méndez
    vaya usted a darle
    sus caricias de amor
    a su chingada madre.

    Por caridad de Dios
    caridad.
    Por caridad de Dios
    limosna     ca    ri    dad.

    Aquí
    Guillermo Olivares Suárez
    afuera de la farmacia
    Doctor Medina
    de la esquina de Zarco    strit
    en la colonia                   Guerrero
    in Mecsico                      City.

    No señor    yo no veo.
    No nací así.
    Nomás que los guardias
    me azotaron
    hasta dejarme ciego
    dá dara    rí
    dá dara    rí
    dá dara    rí rarará.

    La mercería se chamuscaba
    el sol requema
             mi alma
    y tu amor me quema
             la arena    la arena
    olía a puerco quemado
    a cochino como los chinos
    que son chales.

    Por caridad de Dios
    caridad.
    Por caridad de Dios
    limosna      ca    ri    dad.

                                       CALACA
    Aquí su amigo
    Guillermo Olivares Suárez
    con las mejores
    melodías y tangos
    de las                         CALACAS.

    Emilio Tuero              CALACA
    Agustín Lara              CALACA
    el señor Vilchis          CALACA
    Goyo Cárdenas          CALACA
    el negro apestoso
    y las putas                  CALACAS.

    Y la chale
    y la chale
    y yo quién sabe
    y yo quién sabe…

    Descanse en paz
             descanse en paz
    descanse en paz
             descanse en paz
    descanse en paz
             descanse en paz.

    Saludos a mi tío Chucho
                                que  lo hace.

    Aquí
    pidiendo luz en el día
                                      y claridad desde las sombras
    por caridad de Dios
    caridad.
    Por caridad de Dios
    limosna    ca    ri    dad.

    Bueno pues
                vamos a contar.
    Un pesito    dos
    Okey     orrait    correcto.

    Muy agradecido    muy agradecido
    muy agradecido.
    Joven Javier    por ahí
    ¿qué hora tiene?

    Cuarto para las diez
    señor Olivares.

    Ah    caray.
    Está bueno.

    Oiga
             luego nos miramos
    pues mañana no vengo
             porque me toca baño
    ahí en los Baños Diana
                      y no me baño
    desde el día de la Bandera.

     





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    LEOPOLDO LÓPEZ SAMPRÓN

    LEOPOLDO L. SAMPRÓN   (San Julián-Vega de Valcarce, León, España, 1951)
    Entre los evangélicos españoles que escriben poesía dedicada a Cristo, hay algunos que admiro porque su obra está marcada por la excelencia. Uno de ellos, en lugar destacado entre mis afectos, es Leopoldo López Samprón, natural de un pueblo del Bierzo, pero con larga residencia en León capital. A Leopoldo los versos le fluyen de una manera natural, porque resultan auténticos frutos de una necesidad espiritual, de un testimonio del alma que desea elevar su mejor oración a Dios. Forma y fondo, sentimiento y razón, emoción y pensamiento, música, armonía, mensaje… Todo resulta sangre amartillada, estremecimiento, casi extenuación porque se sale de lo reglamentario y vuelve a los orígenes, a esos profetas que exponían su fe pero también cuestionaban lacras e injusticias. ¿Por qué este lírico boxear? Porque la Poesía no debe ser sumisa ni estar embotellada: la Poesía es el Viento sopla sobre la brasa de la Resurrección. Y mi querido hermano Leo es un poeta-poeta que va de humilde por la vida. Y aunque la existencia le ha descuartizado muchas veces, él sigue escribiendo, en medio del remolino, esos certeros disparos de su clarividencia y de lo que calladamente circulaba por sus adentros (Alfredo Pérez Alencart)


    CARNESTOLTES

    Sigamos girando los ojos
    hacia nuestro erial de esquinas
    sin ver los oscuros rincones
    que se esconden en las manos;
    y que el corazón respire nieve
    de oscura esencia, dulce
    de nuestras obras
    terrenales,
    precavidas con cautela
    y oscuras igual que noches.

    Y un golpe de abundancia
    sobre el hambre insaciada
    de nuestro amante derroche;
    que es allí donde yace
    el sudor que sangra
    la esclavitud del hombre.

    Sigamos gastando puertas
    desnudas de permanencia,
    pero que cierren los porches
    para que nunca entre
    el sendero del hambre
    en los que muchos se afanan
    para abortar de sus casas,
    pero ya tienen bastante
    con el denario de gracia,
    que no es limosna,
    es lo que le sobra al vientre
    del menú de nuestra ansia.

    Venga, sigamos avanzando,
    que no descanse la fuerza,
    ni quede muda la voz,
    y descanse el corazón
    en su desván de riqueza.

    Que desfallezca el anciano
    y los niños sin escuela;
    que todo sea quimera
    lo que desee el esclavo;
    pues aún nos quedan años
    para aumentar nuestra hacienda.

    Cerquemos bien la clemencia
    con fuerte alambre de espino,
    y sigamos hacia el norte,
    no vaya a ser que de pronto
    esos cristianos desciendan
    para volver a predicarnos
    la luz del sermón del monte.

    ¡Vamos, corre, date prisa!

    (*) Carnestoltes o Carnaval




    HOMENAJE A SANTA TERESA DE JESÚS

    Sin señales, a pecho descubierto,
    Llegaron a mis labios tus poemas
    y como un niño pensante
    que acude más allá de las fronteras;
    les pregunté entre una niebla florecida
    de tiempos amanecidos y de tardes:
    ¿ Y la santa…, qué tal sus letras?.

    Por aquí todo sigue igual,
    los mismos miedos sin esferas,
    los mismos colmillos del hambre
    el mismo ladrar del perro,
    las mismas rejas…
    La religión que mata hombres,
    En el nombre que tu adorabas
    y las uvas amarillas del invierno
    tratando de borrar con su paisaje
    la oración intima del verso
    proclamada sin zapatos
    para humillarte más al suelo
    en tu exclamación al Padre.

    ¿A quién esperas?
    -me preguntan los claveles
    y alguna mañana gris
    que pasa de costado-,
    ¿ Por qué se inciensan tus ojos
    cuando asoman las auroras otoñales?.
    ¿ Por qué descorchas el lodo
    que cubren tus pies cansados?
    Y tu corazón de espinas,
    ¿por qué canta…?

    Porque mis ojos,
    -les contesté a los claveles-,
    han llorado emocionados
    el sabor de la esperanza.
    Y las feroces heridas de la sangre,
    de las manos y el costado de Jesús
    clausuraron el origen de mis lágrimas.

    “Nada te turbe
    Nada te espante
    Todo se pasa
    Dios no se muda.
    La paciencia
    Todo lo alcanza;
    A quien a Dios tiene
    Nada le falta:
    Sólo Dios basta”
    ………
    Teresa… ¿cuándo regresas?
    tengo noticias que darte.




    …Y TÚ INFINITO DIOS…

    …Y Tú, infinito Dios, eres infinito
    como caballo blanco,
    sin horizonte en la mirada,
    y sin línea de atardecer
    en el espacio.

    Eres eterno Dios, eres eterno
    como el amanecer a gritos
    del corazón doliente
    sin estrategia y sin dobleces.

    Omnipresente, Dios omnipresente
    como las lágrimas de los niños
    abandonadas a la intemperie
    del rutinario reverso de la memoria.

    Dios omnipotente, omnipotente Dios,
    más que el coraje del miedo,
    más que las grietas de la muerte
    más, mucho más
    que el mapa de los sueños.

    Y tú omnisciente, Dios omnisciente,
    tan omnisciente, que sin abrirte la puerta,
    conoces cada sombra de mi corazón.

    ¿Quién puede definirte en una imagen
    y envasijarte dentro de unos versos?
    ¿qué es para ti el lenguaje
    si Tú mismo eres la Palabra?
    ni el mismo infierno
    pudo retenerte
    ¿quién es el hombre
    para que de el tengas memoria
    ¿quién es para juzgarte?

    Y eres Dios, tan y tan amoroso
    que abandonaste sin pestañear
    todos tus hontanares privilegios,
    para amanecer conmigo
    más allá del idioma de los tiempos
    y del asfalto doliente del pecado.




    EL ARCA DE LOS AFECTOS 
    (En crisis)

    Otra vez llega el otoño,
    como cada año, como siempre,
    a partir del veintidós
    de cada mes de septiembre…
    Y el padre,
    apoyando sobre la mesa
    los codos, escucha
    muy atentamente
    las palabras juveniles
    del hijo que tiene enfrente:
    -Papá, se me estropeó,
    y ya no le queda arreglo
    al imprescindible ordenador.
    ¿Y Ahora que hago padre,
    si ya empieza el colegio,
    y según tengo entendido
    -por tus palabras con mamá-
    ni para libros tenemos,
    ni para gomas ni lapiceros?
    Nubarrones de lágrimas
    cubre el padre con sus manos
    para ocultarlas del hijo,
    y entre gemido y sollozos
    contestó con amargura:
    Ya no tenemos trabajo.
    Se acabaron las ayudas
    miserables para el plato.
    Tendremos que dar el piso
    a los intereses del banco.
    Recoger lo que nos queda,
    y llamar como despojos
    a la casa del abuelo.

    Y se abrazaron los cuatro
    en el zaguán de la puerta,
    de esos hogares antiguos
    hechos de barro y de piedra.
    A la hora de la cena,
    sonrió triste el abuelo:
    Labraremos más los campos,
    para hacer del trigo pan;
    plantaremos más cebollas,
    más ajos y más patatas,
    más aceite, más gallinas
    al gallinero y más cerdos a la cuadra.
    Y si tenemos que escribir….
    ¡Ay nietecito, eso
    lo haremos por carta!

    Se despertó la mañana,
    se despertó el padre y el niño,
    y encontraron al abuelo,
    con tersa frente de armiño,
    excavando más trozos de tierra
    y rezando un padre nuestro…..



    OTRA NAVIDAD QUE NACE 

    Hoy, otra Navidad que nace, 
    y siento Señor 
    que se me escapa la vida 
    entre los dedos. 

    Hoy, le paso factura 
    al tiempo y sólo anoto: 
    en mi Haber, palabras 
    y en tu Amor, los hechos, 
    porque aún tengo en el alma 
    la sangre del hombre viejo. 

    Hoy, otra Navidad que nace 
    y siento Señor 
    que se quedó muda la tinta 
    y los libros en silencio; 
    que un río de sequedad 
    cubrió la aguas del pecho 
    donde se escribían himnos 
    con notas de tu Evangelio. 

    Hoy de reojo veo pueblos 
    en el borde de la fe 
    que brota de las orillas 
    de los ojos de los muertos. 

    Hoy, tengo miedo Señor 
    de estar repitiendo el tiempo: 
    -el niño en el pesebre, 
    las manos de la limosna, 
    los villancicos al viento... 
    y mañana las promesas 
    y los buenos pensamientos 
    serán puestos en un saco 
    camino del cementerio. 

    Hoy, otra Navidad que nace 
    y te observo Señor, 
    lleno de llagas y clavos; 
    y te miro Señor 
    solo y llorando, llorando, 
    en un monte con olivos; 
    y cada ramo con su fruto 
    de tu dolor se ha quebrado.... 

    Hoy otra Navidad que Nace, 
    y siento Señor 
    que tu Espíritu se mueve 
    entre mi pecho. 

    Hoy, otra Navidad se marcha 
    por la senda del recuerdo; 
    y siento Señor 
    que se me escapa la vida 
    entre el afán de mis dedos. 



    NAVIDAD 

    Entre los labios copiosos de la nieve 
    -según cuentan presurosos los caminos- 
    Te soñamos excavando la memoria 
    de otra Navidad con rastrojos de Verano. 

    Y sentimos crecer los horizontes 
    en las edades perdidas de Babel 
    y en el limbo soñador de los horarios. 

    ¿Por quétanto murmullo ya vencido 
    aún se levanta bajo el sol; 
    y en el jardín del olvido se cultiva, 
    con trenzas de hojarasca 
    y raíces de un agosto sin otoño? 

    ¿Por qué tanta memoria, 
    tanta ley y tanto libro. 
    Tanta autosuficiencia entre las manos, 
    y tanta fiesta, sin otro paraíso? 

    Hoy, otra Navidad. 
    Otra celebración de cumpleaños; 
    Y ya va siendo hora, 
    que naciendo tantas veces 
    te conozcamos un poquito. 

    Y no es difícil, mi niño, 
    no es difícil... 

    Es sólo un corazón valiente 
    que busca entre los copos de la nieve 
    la semilla de tanto amor. 

    Y no es difícil, mi niño, 
    no es difícil...







    .


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    Laura Jáuregui Murueta 

    (Tijuana, BC, 1976). Licenciada en Lengua y literatura hispanoamericanas. Ha colaborado en diversas revistas literarias y suplementos culturales como Viceversa, Paréntesis, Alforja, Generación, Yubai, Minarete, etc. Fue cofundadora de la editorial Anortecer y del Proyecto Editorial Existir. Su primer poemario, Lo que hay fuera, visiones poéticas (2002).



    LA REBELIÓN DE LAS MAMAS

    aunque yo no soy de las que marchan
    ni hacen protestas públicas
    sí hay algo que quiero reclamar

    aunque sé que las mías
    ya no miran hacia arriba
    ni se quedan quietas cuando camino

    una cosa sí les digo:

    ¡desde ayer,
    yo no quiero usar brassier!


    APOCALIPSIS

    Próximamente,
    cuando ya no existan frescos cereales,
    sobre los platos de leche
    sólo flotarán
    crujientes cucarachas



    (SALTO)

    Vi pasar
    un salto
    disfrazado
    de sapo



    En esta ciudad de migrantes

    En esta ciudad de migrantes
    no hay un tiempo propio.
    Cada que pregunto la hora
    me dan la de otra parte.
    Nadie es de aquí.
    Los relojes de los habitantes
    marcan los minutos olvidados de sus ciudades.
    Yo, que vivo sin reloj
    menos derecho tengo al tiempo.

    La hora no nos pertenece ya.



    AFUERA

    de tu escuela
    tu departamento
    tu pareja
    tu familia
    tu país
    tu oficina
    no eres nadie
    nadie te reconoce
    sólo sigues existiendo
    (empiezas a ser)
    cuando te sacan
    de la panza de tu madre.



    MC JODAS

    Trabajo en una empresa extranjera.
    Todos los días me regalan una hamburguesa contaminada,
    varias quemaduras de grasa en las manos
    y un sueldo de 4 pesos por hora.
    La gente ahí es muy amigable.

    Tan lejos de Dios. Poesía mexicana en la frontera norte, de Varios Autores. Edición de Uberto Stabile



    AVISO AL USUARIO

    en los vagones del metro
    de la ciudad de México
    por delante o por detrás
    te auguro sexo seguro.



    Callos...

    callos
    y juanetes
    esconden  
    los tacones
    que al pasar
    todos
    voltean a ver.



    PAN POEMA

    ¿Por qué los poemas no son como los panes?

    Quisiera que a todos se les antojaran
    al verlos acostaditos en charolas calientes.

    Ojalá los poetas fuéramos
    tan amados y buscados
    como los panaderos
    que hubiera poemerías
    como hay panaderías y tortillerías
    y que la gente las visitara
    y adquiriera poemas
    para usarlos como remedios
    y así cada día
    con poesía
    las penas fueran menos.


    Un breve poema de Laura Jáuregui Murueta (Tijuana, BC, 1976), intitulado Con sabor a Sor Juana. Apareció publicado en el semanario (ayer) cultural Bitácora, (hoy travestido panfleto sicologista de la new age), y en le edición del 12 al 18 de septiembre de 2002. 

    Como ya medio mundo sabe, Jáuregui es una de las principales matronas del Proyecto Editorial Existir, y su texto Lo que hay afuera (julio de 2002), primera edición de los cuadernos que la capilla tertulera de Gilberto Licona sacó al mercado, y ya fue examinado en mi Vertedero de cretinadas. 

    Ahora, no porque el librito de Laura contenga, en su mayoría, poemas defectuosos y carentes de esteticidad, es motivo para calificar con ese rasero todo lo que produzcan sus estados poéticos. Ella es poeta joven e iniciada recientemente en los malasartes de la literatura, y eso hay que tenerlo muy presente a la hora de enjuiciar. En su material poético existen cosas con valor y para demostrar lo que digo, permítaseme reproducir el poemita referido al principio de este artículo. Jáuregui debería echarle a sus textos la injundia (se dice enjundia, pero no hay pex) y el ingenio que posee. Con sabor a Sor Juana, parodia pastiche de la famosa redondilla de la doña Juana de Asbaje, resulta ser, a mi juicio, uno de los mejores poemas que he leído entre todos aquellos que han escrito las madmuaselas dedicadas a este desdeñado oficio del quehacer literario. Ya me habían comentado del poema de Jáuregui, nada más que no pude allegarme de él, hasta que sacudiendo mis chácharas de papeles me topé con la BITÁCORA donde salió publicado. Aquí va la mengambrea: 


    CON SABOR A SOR JUANA

    Hombres necios que acostáis 
    A la mujer sin razón, 
    sin ver que tenéis la porción 
    a la mitad de lo que ostentáis 
    si con precocidad sin igual 
    solicitáis su virginidad 
    ¿por qué queréis que las abran bien, 
    si las penetráis tan mal? 


    Las tortillas, el cilantro…

    Las tortillas, el cilantro
    y la cebolla
    lloran
    junto al cuchillo
    la muerte de un taquero



    LA POESÍA PATITO DE LA LAURA JÁUREGUI 

    Contribuyendo al movimiento letrista de Tiyei, en el mes de julio de 2002 salió de prensas el primer número de Cuadernos Existir. Se trata de un poemario de la Laura Jáuregui Murueta, y que lleva por nombre «lo que hay fuera, visiones poéticas». 

    El subtítulo del folletín es demasiado pretencioso, por no decir ambicioso. En sus 56 páginas habitan 38 poemas de variado calibre estético, resultado de la exaltación del yo lírico de esta jémur llamada Laura Jáuregui. 
    La autora se muere de ganas de ser poeta, a veces lo logra y, en ocasiones, languidece en burdas experimentaciones gramaticales. Y es que algunos poemas son, más bien, bagatelas desechables, ristra de palabrucas que no alcanzan el eco iluminador (el funkelin o comunión espiritual, como apuntaban los místicos Eckart y fray Miguel de Guevara hace un chingatamadral de abriles). No obstante la poeta "se considera una tipa con suerte" a quien "le interesa no parar nunca de escribir, traducir, bailar y dibujar" (¡úchara!, que así sea). 

    La ruca nació en Tijuana en 1976, y detenta el título nobiliario de licenciada en lengua y literatura hispanoamericanas; ha colaborado en diversas revistas literarias y suplementos culturales como «Viceversa», «Paréntesis, «Alforja», «Generación», «Yubai», «Minarete», etc. Fue cofundadora de la editorial «Anortecer» y actualmente es una de las conejitas predilectas de la ganga andrógina del maese Gilberto Licona (chaca del Proyecto Editorial Existir) y mercadólogo editorial, más que poeta.

    Antes de entrar a materia, veamos cómo Jáuregui nos pinta sus años de mocedad: "Siempre le gustaron sus clases de español y literatura en la preparatoria y desde niña siempre tuvo buena ortografía. Sus hábitos de lectura empezaron hasta que entró a la universidad, cosa que por la que se la-menta profundamente" (quiso decir: cosa de la que se lamenta...). "Al principio se frustró como buena principiante" (¿de pleonasmos?; principio / principiante), "pero después le gustó y lo sigue haciendo hasta ahora" (¿qué cosa?). O sea que la Laurita, además de haber sido una víctima más de la instrucción deficiente, sigue enamorada de sus errores. Lo cual significa que carece de antecedentes intuitivos de autodefinición lírica y que la develan como una incapaz de alcanzar una especificidad madura en la creación literaria (pero esta tesis puede no ser más que una simple charada cretina, ya que los libros no siempre hacen al poeta, pues la poesía es de nadie).

    Paso a revisar con peine de dientes finos el trabajo literario de la Jáuregui, y si mi neurosis me da licencia, a efecto de no confundir la parte con el todo, intentaré llegar hasta la última página de su poemario, ya que un extracto jamás hace justicia al escritor. 

    Después de tres epígrafes que definen el concepto de poesía y el placer escritural, el cuadernito de doña Laura inicia con un pequeño texto que personifica elementos culinarios: 


    «Las tortillas, el cilantro
    y la cebolla
    lloran
    junto al cuchillo
    la muerte de un taquero»

    Caería en la hipocresía quien suponga que lo anterior es poesía (el rimado es inconciente). Los detalles son selectos pero no logran darnos una sensación estética. La verba remilgona que la fémina entona está bien para un chamaco de quinto año de primaria. 



    CHIRLE LLORIQUEO SEMPITERNO

    En vez de la imaginación creadora prevalece un fantaseo hueco y pobretón. La Jáuregui olvida (o ignora) que si el poeta accede a lo maravilloso es para enriquecer la realidad. Su fantaseo es escamoteo sistemático de una experiencia que, vuelta abstracción, no supera el impresionismo y la improvisación. El hecho literario —por decir así— que la ruca nos ofrece no pasa de ser un reduccionismo mimético de expresión-representación que cae en el terreno del más chirle lloriqueo sempiterno.
    En la siguiente composición, «PAN POEMA», la autora reclama clientes para la poesía. En esta analogía la poeta atribuye al poema sesgos curativos, evoca la poesía como remedio que disipa las enfermedades del alma. El sustrato del texto parece ser, sin duda, el conocido adagio que reza que las penas con pan son menos. La poeta sabe que los lectores de poesía escasean, por eso se pregunta: 


    «¿Por qué los poemas no son como los panes?»

    Y la ruca anhela esta quimera:



    «Quisiera que a todos se les antojaran
    al verlos acostaditos en charolas calientes»

    El poema es pueril y cursi, pero al final se sostiene:


    «Ojalá los poetas fuéramos
    tan amados y buscados
    como los panaderos
    que hubiera poemerías
    como hay panaderías y tortillerías
    y que la gente las visitara
    y adquiriera poemas
    para usarlos como remedios
    y así cada día
    con poesía
    las penas fueran menos»

    Pasamos a otro poema titulado PRIMEROS OJOS; es una simple perplejidad existencial sin emulsión lírica; luego le sigue APOCALIPSIS, dividido en dos partes, y sólo la segunda apela un poco a la sensibilidad lúdica:

    «Próximamente,
    cuando ya no existan frescos cereales,
    sobre los platos de leche
    sólo flotarán 
    crujientes cucarachas»

    Entre dos poemas malones que no merecen aprecio, NO ES LA MíA y EL MAR NO ES CIERTO, aparece POEMA CAMINO, que, como afirma la poeta, fue elaborado "con textos tomados de anuncios, bardas, señalamientos, carteles, calcomanías de autos, ventanas, mantas y otros letreros que vi mientras recorría el camino de la casa al trabajo. Fueron copiados con prisa y al ritmo de la velocidad del transporte público" (en que viajaba). 
    POEMA CAMINO está armado con la técnica del cubismo de Apollinaire, prescindiendo de la sentimentalidad, ese elemento eterno de la lírica, que la poeta sustituye con impresiones simultáneas captadas en el ajetreo cotidiano. Aunque las emociones parecen estar muertas, la poesía continúa viva; digamos información en lugar de poesía o, bien, poesía de la objetividad. El tema es engañoso pero, no obstante, las imágenes perceptibles se tornan íntimas cuando forman conjunción de voces y el poema alcanza vida abstracta sólo como retrato de una esquizofrenia idiomática y citadina. Buen artificio de la Jáuregui; su versificación aquí es ingeniosa y el encabalgamiento le da ritmo a ese popurrí de lenguaje publicitario, pero no por ello alcanza las glorias del parnaso literario. 
    Reproduzco un fragmento que a mí me gustó:



    «mes de la patria
    sólo por hoy
    votaremos así
    la casa de los pies
    duración a toda prueba
    promoción del mes
    gran oferta
    prohibido tirar basura
    uñas
    cartas
    casas de cambio
    diputados
    ropa y novedades»

    Hay tres poemas (páginas 18, 43 y 47), en los cuales la poeta Jáuregui quiere mostrar solidaridad con la situación de la gente jodida para chantajear a los lectores, pero la realidad la contradice, toda vez que en otro de los textos (MIENTRAS LO ESPERO), la señorona se comporta como toda una pequeñoburguesa estacionada en la clase media, niña bien, hija de mami, que desprecia los lúmpenes que jieden a pacuso (pata, culo y sobaco):

    «una señora hedionda
    que me pide dinero
    impregna la cuadra
    con su apestosa presencia
    y me obliga a huir de la zona»

    El mundo lumpenesco le suministra material a la poeta, pero su concepción es tosca y peyorativa. Lo mismo que escribió Martín Romero en su Bitácora Norteña (Identidad, 27 de julio de 2003), acerca de Luis Humberto Crosthwaite, se le acomoda sin calzador a la diva Jáuregui, ya que ésta, al igual que aquél, "no tiene el estómago para recorrer, sentir, oler, escuchar y saborear los mundos marginales ubicados en la ruda Tijuana. O sea: cronicar con los huevos al rojo vivo el perro infierno" (en este caso, sería con la papaya a todo vapor). 
    ¿Qué actitud asumiría Jáuregui, en el supuesto ficticio, de que se topara con Rimbaud —como en aquel sueño de Saint John Perse—, y el poeta maldito, amputado de una pierna en su trasiego por África, vestido con andrajos y bufando a excremento seco, orines añejos, semen rancio y líquidos rectales, se acercara a la jaina y le dijera:

    —"Ven, abrázame. Soy tu maestro. Yo te voy a tallerear." 

    ¿Huiría también de la apestosa presencia de Juan Arturo? 

    —Es lo más cinchado —vocifera flemáticamente mi vecina doña Puchita Vergara. 

    Y la ruquilla agrega: 

    —Lo que pasa es que Laura Jáuregui está comprometida únicamente con la ilusión de ser poeta y con el pudor de la vanidad. Es una gatita perfumada que maúlla en luna llena para hacerse notar. 

    Jáuregui incurre en el coqueteo literario confeccionando pocas metáforas y el recurso más activo que utiliza es el juego de palabras, la intercalación polisémica: «sólo unos lentes ojos de mosca», «El zapato es el bozal del pie», «Era indeciso y se deshizo», «¿Qué hay de cierto en el desierto?», «Las palomas aprovechan el despiste del alpiste». 
    Arreglos estilísticos como los anteriores son muy escasos y se pueden contar con los dedos de la mano de un manco. 
    De candorosa ingenuidad, que a duras penas destella poeticidad como canción maternal para adormilar chilpayates hiperactivos, es el siguiente microtexto que leemos:


    «Ese conejo que pasa
    rápido huye
    porque se robó una nube.
    En el rabito 
    la lleva puesta»

    Aunque no llega al éxtasis de santa Teresa (de Jesús, no de Calcuta), AFUERA es el poema que mejor se apega la legalidad estética, es decir el que sí constituye poesía y no simple acarreo retórico, como suelen ser la mayoría de los textos que integran el cuadernito. Es valioso por su contenido y forma; por la relación dialéctica que establece entre el ser y el signo, dualidad organizadora del poema. Jáuregui arroja lo que le agobia, esos malestares de la existencia y la conciencia que se transmutan en catarsis (la palabra es para ella un instrumento terapéutico). 

    De su mano nerviosa sale una síntesis de reflexión lacónica, compulsiva y veloz:



    «si te sacan 
    de tu escuela
    tu departamento
    tu pareja
    tu familia
    tu país
    tu oficina
    no eres nadie
    nadie te reconoce
    sólo sigues existiendo
    (empiezas a ser)
    cuando te sacan
    de la panza de tu madre» 

    En la página 36 encontramos una auténtica —y escasa— pieza literaria, rayana en el surrealismo por haber sido disparada desde la trinchera onírica y estructurada bajo (o sobre) un formato cubista. Verdadera proeza lingüística que, por su temática, me recuerda un poema mío que le plagié a Juan José Arreola, que reza más o menos así: "El sapo es un corazón que croa": 


    «Vi pasar
    un salto
    disfrazado
    de sapo»